jueves, octubre 29, 2009

187 países contra el Bloqueo


En una nueva votación histórica en las Naciones Unidas, 187 países dijeron NO al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, superando el récord de votos del 2008 con dos nuevas naciones incorporadas en el concierto mundial para que cese la política de cerco contra la Isla.
Estados Unidos, Israel y Palau volvieron a formar parte de la lista de la vergüenza, al votar contra la resolución que exige poner fin al bloqueo. Dos naciones se abstuvieron.
Cuba reiteró hoy ante la ONU que el bloqueo de Estados Unidos contra la isla permanece intacto y constituye una violación masiva, flagrante y sistemática de los derechos humanos.
“Ese cerco continúa siendo una política absurda que provoca carencias y sufrimientos y en la Convención de Ginebra de 1948 aparece tipificado como un acto de genocidio y es éticamente inaceptable”, afirmó el canciller cubano, Bruno Rodríguez.
El ministro habló ante el plenario de la Asamblea General de las Naciones Unidas en la discusión del tema titulado Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba.
Rodríguez declaró que ese asedio estadounidense es un acto soberbio e inculto y señaló que los representantes de Washington mienten cuando afirman que se trata de un asunto bilateral.
Al respecto explicó que la aplicación extraterritorial de las leyes del bloqueo, como la Helms-Burton y la Torricelli, también afecta a los Estados miembros de la ONU y apuntó que 56 países han sufrido medidas en el último período.
Esas prohibiciones, inhumanas e impropias de esta época, se aplican no sólo a Cuba, sino también a los países que ustedes representan, insistió.
El canciller puso numerosos ejemplos sobre el impacto del bloqueo sobre la población cubana, en especial la infancia, en materia de medicina, salud, telecomunicaciones, Internet, alimentación, cultura y ciencias, entre otros.
También hizo referencia a la reciente prohibición del gobierno estadounidense a la Orquesta Filarmónica de Nueva York para presentarse en Cuba.
A 1.941 buques que atracaron en Cuba, entre julio del 2008 y del 2009, se les prohibió entrar a puertos de Estados Unidos durante 180 días, añadió.
El canciller destacó que, según recientes encuestas, el 76 por ciento de los ciudadanos estadounidenses se opone al bloqueo, y precisó que ignorar la voluntad de cambio y mantenerlo (el bloqueo) es antidemocrático.
Los empresarios estadounidenses tienen vedado el mercado cubano. Se les prohíbe invertir en Cuba. Las compañías del mundo no tienen competencia estadounidense en Cuba porque el gobierno de Estados Unidos lo prohíbe, añadió
Al referirse a la prórroga de la aplicación del asedio en septiembre pasado, Rodríguez rechazó el pretexto del interés nacional de Estados Unidos utilizado por el presidente, Barack Obama.
Ninguna persona seria puede sostener que (Cuba) es una amenaza a la seguridad nacional de la única superpotencia. Toda nuestra fuerza es la del derecho, la verdad y la razón, aseveró.
Asimismo, exigió el cese de la inclusión de Cuba en las listas espurias de supuestos Estados patrocinadores del terrorismo y demandó la liberación de cinco luchadores antiterroristas cubanos presos injustamente en cárceles estadounidenses desde 1998.
El presidente Obama tiene la oportunidad histórica de liderar el cambio de política hacia Cuba y la eliminación del bloqueo. Tiene, incluso, las facultades ejecutivas que le permitirían, ahora y por sí mismo, modificar sustancialmente la aplicación de las medidas de bloqueo, dijo.
Más adelante, calificó de positivos pero extremadamente limitados e insuficientes diversos pasos dado por la Casa Blanca para desmontar las más brutales restricciones que aplicó el ex presidente George W. Bush.
La realidad es que ni siquiera se ha regresado a la situación que prevaleció hasta principios de 2004, cuando Estados Unidos permitía cierto nivel de intercambios con contrapartes cubanas, que hoy siguen prohibidos, precisó.
Aseguró que algunas vagas propuestas hechas en el área de las telecomunicaciones son simplemente inaplicables, mientras no se eliminen otras restricciones en vigor.
También será necesario cesar la práctica de robar fondos cubanos procedentes de operaciones en ese terreno, congelados en bancos estadounidenses, indicó.
Rodríguez aseveró que Cuba ha respondido en plena coherencia con su disposición histórica a conversar directamente con los Estados Unidos.
El presidente Raúl Castro Ruz, como hizo antes el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, ha reiterado su disposición a dialogar sobre todos los asuntos y a negociar todos los problemas bilaterales, sobre bases de respeto e igualdad soberana y sin menoscabo para nuestra independencia y autodeterminación, recordó.
Estamos en espera de respuesta del gobierno de Estados Unidos acerca de la propuesta de agenda, presentada por Cuba el pasado mes de julio, para iniciar un diálogo bilateral, reiteró.
Sobre la resolución presentada a la Asamblea General, el ministro apuntó que apoyarla es un acto contra la agresión y el uso de la fuerza. Es un acto a favor de la paz, el derecho y la esperanza.
Es un acto de justicia con el heroico pueblo de Cuba que hoy rinde homenaje a Camilo Cienfuegos, joven y alegre Comandante de la Sierra Maestra, de quien aprendimos que la lealtad a nuestras sagradas conquistas y a nuestras convicciones profundas es el único camino a la victoria, concluyó.

(Con información de Cubadebate y Prensa Latina)

miércoles, octubre 28, 2009

Resistir es un derecho, resistir no es terrorismo


Enero de 2010: Encuentro Árabe-Internacional de Apoyo a la Resistencia

“Los días 15 a 17 de enero de 2010 tendrá lugar en Beirut, Líbano, el Encuentro Árabe-Internacional de Apoyo a la Resistencia. La idea sobre la que gira este encuentro es reforzar el derecho a la resistencia en un momento en el que la presión política, mediática y represiva intenta eliminar el recurso a la resistencia –incluida la militar- como una de los derechos de los pueblos, reconocido en la legislación internacional, para combatir la ocupación. En su Comité Ejecutivo ha sido integrada la CEOSI.”
Los días 15 a 17 de enero de 2010 tendrá lugar en Beirut, Líbano, el Encuentro Árabe-Internacional de Apoyo a la Resistencia. Este encuentro ha sido convocado por los sectores nacionalistas seculares e islámicos del mundo árabe, aglutinados en torno al Centro Árabe-Internacional de Comunicación y Solidaridad de Beirut, que dirige el intelectual libanés Maan Bashur.
La idea sobre la que gira este encuentro es reforzar el derecho a la resistencia en un momento en el que la presión política, mediática y represiva intenta eliminar el recurso a la resistencia –incluida la militar- como una de los derechos de los pueblos, reconocido en la legislación internacional, para combatir la ocupación.

Participación de la CEOSI

Para la preparación de este encuentro se ha creado un Comité Organizativo en el que están presentes personalidades árabes y, del ámbito internacional, el miembro del Comité de Coordinador de la CEOSI Pedro Rojo [1] y George Galloway, parlamentario británico.
La segunda reunión preparatoria tuvo lugar en Damasco el pasado día 12 de octubre, durante la cual los compañeros libaneses e iraquíes, así como George Galloway agradecieron en público la larga trayectoria de la CEOSI y de las formaciones que la precedieron en el impulso internacional de solidaridad con el pueblo iraquí, en concreto la Campaña Estatal por el Levantamiento de las Sanciones a Iraq (CELSI).

La destrucción de la Educación Superior en Iraq


Ocupantes, regímenes vecinos y fuerzas colaboracionistas, tras la violencia contra los académicos

“Está demostrado que esas partes —Estados Unidos, Irán, el gobierno iraquí y las milicias— están implicados en una lucha por el poder y el control de Iraq y emplean la violencia política como un medio para obtener y mantener el poder mediante la eliminación de los académicos y la destrucción del papel de la Educación Superior: la violencia política, en todas sus formas, se utiliza como un instrumento deliberado y explícito de poder.”

“Las nuevas autoridades iraquíes han impuesto la segregación de sexos en todos los niveles educativos, incluido el universitario, así como la vestimenta islámica a las estudiantes y profesoras.”

El ataque a la Educación Superior.

Tras la ocupación estadounidense de Iraq, en mayo de 2003 los académicos empezaron a ser blanco específico y deliberado de varias formas de violencia política [1]. Se calcula que casi 300 académicos han sido asesinados desde el inicio de la ocupación y han padecido muchas otras violaciones de sus derechos, tales como desplazamientos forzosos, detenciones, amenazas de muerte y secuestros [2]. El éxodo de intelectuales a partir de 2003, como resultado de la violencia y de las propias amenazas, es de una magnitud sin precedentes [3]. Además, hasta este momento, la violencia política sigue ejerciéndose contra los académicos y parece que su objetivo es el sistema de Educación Superior en general. Estos alarmantes hechos suceden en un Iraq en el que los conflictos violentos persisten. Bajo el liderazgo de Estados Unidos, en Iraq se ha desarrollado una lucha por el poder político y el control del país entre muchos y diversos grupos, incluido el propio Estados Unidos [4]; una lucha en la cual la Educación Superior y sus académicos parecen sufrir de manera desproporcionada [5].
A pesar de que este hecho se reconoce cada vez más como un grave problema que hay que solucionar, la escala precisa, la naturaleza y la dinámica de la violencia contra los académicos iraquíes sigue siendo desconocida en gran parte y la investigación completa sobre sus causas originarias y sus consecuencias sigue sin realizarse [6].
Desde un punto de vista teórico, existe un creciente reconocimiento de que el fenómeno de la violencia política contra la comunidad educativa se extiende y un aumento del consenso sobre la importancia de determinar las complejas relaciones entre conflicto y educación [7]. En general se reconoce que encarar el conflicto es de la máxima importancia para solucionar el problema educativo y viceversa: se dice que el conflicto tiene sus consecuencias en la educación y, por el contrario, que la educación tiene sus consecuencias en el conflicto [8]. La literatura existente sobre educación y conflicto revela que la educación puede tanto exacerbar como mitigar la violencia y el conflicto [9]. No obstante, los relativamente escasos estudios disponibles sobre este tena y los más escasos aún sobre el tema específico de cómo, qué y porqué se produce la violencia política contra los académicos y sus posibles soluciones para abordar el problema [10], nos llevan a una laguna teórica que hay que llenar y, en el caso concreto de Iraq, es un problema práctico que necesita una investigación adicional.
La esencia de este estudio es “¿Cómo los académicos iraquíes perciben la escala, la naturaleza y la dinámica de la violencia política contra ellos en el Iraq ocupado desde 2003 y cómo perciben la relación entre la situación actual de conflicto y la Educación Superior?”
Este estudio analiza todo el corpus literario sobre educación, conflicto y violencia política y contiene los resultados de una investigación empírica en profundidad sobre este asunto en Iraq. La investigación empírica se llevó a cabo en Jordania y Siria desde febrero hasta mayo de 2009 por medio de un estudio de caso entre los académicos iraquíes, los cuales en su mayoría abandonaron Iraq en algún momento después de la invasión estadounidense de 2003 y han encontrado refugio en Jordania y Siria. En total se realizaron 12 entrevistas personales y 12 cuestionarios fueron completados por otros tantos académicos iraquíes. Finalmente, se estudiaron y analizaron varios tipos de documentos que se incorporaron a la investigación a la documentación del conflicto, la violencia política y la Educación Superior en Iraq.
Además, la importancia teórica de este estudio en lo relativo a la investigación de un caso que resulta ejemplar para dar a conocer y profundizar en la violencia política contra los académicos y el análisis de lo que consecuentemente podría suponer una valiosa aportación para el conocimiento teórico de la relación entre educación (superior), violencia política y conflicto. El estudio es, además, tremendamente relevante desde un punto de vista práctico y humanitario, lo que resulta aún más importante. Es de máxima relevancia que la violencia política contra los académicos en Iraq y su relación con la educación y el conflicto sea más conocida.
Es necesario un conocimiento más extenso y detallado basado en los hechos y en las consecuencias de la violencia política contra los académicos iraquíes, puesto que con este conocimiento esencial se espera que este alarmante fenómeno sea completamente conocido y pueda abordarse su solución. Por ello, este estudio quiere y espera ser una humilde contribución para frenar el daño continuado infligido a los académicos iraquíes y al sistema de Educación Superior iraquí.

El impacto del conflicto en la Educación Superior

Los resultados obtenidos de este estudio se pueden resumir en tres: en primer lugar, se plantea cuáles son las consecuencias que se perciben de la violencia política y del conflicto respecto a la Educación Superior; en segundo lugar, cuál es la escala, la naturaleza y los actos de violencia política contra los académicos y, en tercer lugar, cuáles son las consecuencias de la Educación Superior que se perciben sobre la violencia política y el conflicto.
En relación con las consecuencias de la violencia política y el conflicto en la Educación Superior, se ha señalado que los académicos perciben que el conflicto, o más concretamente la ocupación, ha afectado profundamente al funcionamiento de la Educación Superior y únicamente en su detrimento. Explican que el papel de la Educación Superior se ha vuelto, y sigue haciéndolo, extremadamente marginal como una consecuencia directa de la ocupación y que el papel positivo que tenía antes de la ocupación en hacer avanzar a la sociedad iraquí ha desaparecido por completo. Esto se debe fundamentalmente a la politización del sistema educativo, que [ahora] se caracteriza porque las universidades están bajo el control de los partidos políticos y de las milicias, cuyas prácticas son sectarias, y por un ambiente político hostil hacia los académicos de la enseñanza superior.
Los entrevistados declaran que Estados Unidos, el gobierno iraquí y las milicias han politizado el sistema educativo y han politizado la organización, la dirección y la gestión del sistema educativo superior, un sistema que se basa en el favoritismo, la exclusión, la represión y la corrupción sobre la base del sectarismo que ahora prevalece. Esto ha provocado un clima en el cual la violencia específica y a gran escala contra los académicos se produce por razones políticas, y ello ha tenido como consecuencia una total degradación de la Educación Superior.

Escala, naturaleza y dinámica de la violencia política

Los resultados más importantes relativos a la escala, naturaleza y dinámica de la violencia es que la violencia se percibe, de forma inequívoca, motivada por la política y que esta violencia no sólo se dirige contra los académicos, sino contra el sistema de Educación Superior en su conjunto. En opinión de los académicos, la violencia tiene un carácter político esencial e innegable, y es utilizada por elementos que forman parte del poder político en Iraq y sirve a intereses u objetivos políticos, al igual que, en gran medida, el conflicto.
La escala de la violencia política parece ser tremendamente amplia y universal, es decir, dirigida a académicos de diferente formación, distintas disciplinas, posición, edad y sexo. Más importante aún, la violencia se dirige contra todo el sistema educativo superior en su conjunto. Se afirma que la naturaleza de la violencia política no sólo abarca actos directos de violencia, como el asesinato, el secuestro o la intimidación de los académicos, sino además formas represivas tales como la politización de la Educación Superior y la expulsión de los académicos de sus puestos de trabajo en un ambiente de impunidad, como forma indirecta de violencia, y la imposición del terror en la vida de los académicos como una forma extrema de violencia política.
En relación con la dinámica de la violencia política, el ataque contra los académicos se considera parte del ataque contra el sistema de la Educación Superior en su totalidad, en un intento deliberado de destruir los pilares sobre los que se asienta el país para, finalmente, destruir Iraq como nación. La violencia, y también el conflicto en general, se considera que ha sido iniciado por Estados Unidos, Irán e Israel con la finalidad de eliminar Iraq como elemento estratégico en la región. Los académicos afirman que Estados Unidos e Irán aún están activamente implicados en la promoción de la violencia (mientras que Israel parece que no lo está) y aseveran que hasta ahora estos dos países son los que juegan el papel más prominente respecto a la violencia que se ejerce. Los académicos señalan que quienes perpetran o controlan la violencia actual son esencialmente las milicias apoyadas por el gobierno iraquí. La emergencia de la violencia política en Iraq se debe a dos factores: primero, Estados Unidos y, en menor medida, el gobierno iraquí, han creado las oportunidades políticas para que tanto Irán como las milicias ganen poder y, segundo, EEUU, Irán y el gobierno iraquí han movilizado las milicias suficientes. Está demostrado que esas partes —Estados Unidos, Irán, el gobierno iraquí y las milicias— están implicados en una lucha por el poder y el control de Iraq y emplean la violencia política como un medio para obtener y mantener el poder mediante la eliminación de los académicos y la destrucción del papel de la Educación Superior: la violencia política, en todas sus formas, se utiliza como un instrumento deliberado y explícito de poder. Según los académicos, esos actores han impuesto divisiones sectarias en la sociedad iraquí y, por lo tanto, utilizan la religión y el origen étnico para provocar el enfrentamiento de identidades y usan la violencia política para crear y manipular el miedo. Se percibe claramente que Estados Unidos está en el epicentro de las circunstancias actuales, puesto que su ocupación ha causado directamente, y continúa permitiendo y apoyando, la emergencia de la violencia política contra los académicos y la Educación Superior como resultado de lo cual el sistema educativo superior está altamente politizado y se ha deteriorado tremendamente.

La Educación Superior y la violencia política y el conflicto

En relación con las consecuencias de la Educación Superior en la violencia política y el conflicto, la conclusión es que la Educación Superior tiene unas consecuencias negativas muy graves debido a su naturaleza altamente politizada la cual sustenta los objetivos políticos existentes tras la violencia y el conflicto. Las formas a través de las cuales se cree que la Educación Superior refuerza o incrementa la violencia y el conflicto incluyen actos represivos de violencia política (imposición del sectarismo mediante la segregación y el fundamentalismo, seguido de un cambio en el currículo y la propaganda del odio y, posteriormente, la falta de libertad de expresión) y formas indirectas de violencia política (un clima de impunidad).
Además, se ha demostrado que la libertad de cátedra es la esencia de la violencia política contra los académicos. En primer lugar, todas las formas de la violencia política empleada —ya sea directa o indirecta, represiva o a distancia, finalmente tienen como resultado —o su objetivo específico es— la restricción de la libertad de cátedra. En segundo lugar, es mediante esta vía por la que los académicos perciben que la violencia y el conflicto se refuerza y acrecienta y, en tercer lugar, el rechazo del conjunto de restricciones a la libertad de cátedra es el mayor determinante de la violencia política: los académicos declaran que quien hace eso corre un gran riesgo de ser atacado. La libertad de cátedra se definía como la libertad para enseñar, aprender, pensar y trabajar y todo ello sin temor o recelo de tener que enfrentarse a ninguna consecuencia por hacer uso de esta libertad. La gran mayoría de los entrevistados afirman que en el Iraq actual la libertad de cátedra está completamente ausente de las universidades y está absolutamente sometida al control de las milicias.
Además, la inmensa mayoría de los entrevistados afirman que la Educación Superior no tiene el poder de contribuir a la disminución de la violencia y al establecimiento de la paz porque sigue siendo deliberadamente obstaculizada por la ocupación y sus aliados mediante la politización de la Educación Superior. Por todo ello, la generalidad de los entrevistados consideran que el fin de la ocupación es la mayor prioridad en cualquier ámbito: es prioritaria para la mejora de la situación actual de la Educación Superior, es prioritaria para permitir que juegue un papel positivo en mitigar la violencia y el conflicto y es prioritaria respecto a las condiciones de retorno de los académicos a Iraq y de su vuelta a sus puestos de trabajo. Además, los académicos manifiestan que con el clima de impunidad que prevalece, en el cual la violencia contra los académicos y contra el sistema de Educación Superior se emplea sin dificultad y con arbitrariedad, cualquier mejora de la situación se hace imposible.

Conclusión

Es necesario que se reconozca y se solucione el gravísimo problema de la violencia política y las tremendas consecuencias que tiene en la Educación Superior y en la sociedad iraquí en general y que se ponga freno a la deliberada estrategia, motivada por los intereses políticos, de dañar a los académicos y al sistema de Educación Superior. Sólo se podrá tener una oportunidad de detener el deterioro continuado de la Educación Superior y de restaurar su papel vital en la sociedad cuando el sistema se haya librado de la actual interferencia y control político. Y sólo entonces se podrá tener una oportunidad para proteger a los académicos y para acabar con la alarmante violencia ejercida a gran escala contra ellos.

Hester Luna Paanakker

IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org), 27 de octubre de 2009

Higher Education in Iraq under Attack. An explorative study on the political violence against academics and the higher education system in the conflict in Iraq. (Summary.)
Higher Education in Iraq under Attack. An explorative study on the political violence against academics and the higher education system in the conflict in Iraq. (Full text.)

Notas de la autora:

1.O’Malley, B. Education under attack. Paris: UNESCO, 2007. Disponible en inglés en: http://www.unesco.org/education/attack/
2.Ibidem, pág. 8
3.Weiss Fagen, P. Iraqi Refugees: Seeking Stability in Syria and Jordan. Institute for the Study of International Migration and Center for International and Regional Studies. Georgetown: Georgetown Univerisity Press, 2007, pág. 4. Disponible en inglés en: http://isim.georgetown.edu/Publications/PatPubs/ Iraqi%20Refugees.pdf.
Véase también Harb, I, Higher Education and the Future of Iraq. United States Institute of Peace, Special Report 195, enero de 2008, pág.5. Disponible en inglés en: http://www.usip.org/pubs/specialreports/sr195.pdf .
4.Tripp, Ch., ‘The United States and state-building in Iraq’, en: Review of International Studies, Vol. 30, págs 545-558. Cambridge: Cambridge University Press, 2004. Véase también
Erdbrink, T. y C. Roelants”Welkom Amerika, in jullie graf!” Irak achter de schermen. Amsterdam: Promotheus and Rotterdam: NRC Handelsblad, 2007.
5.O’Malley, B. 2005, pág. 8
6.Harb, I., 2008, pág. 5. Véase también O’Malley, 2007.
7.O’Malley 2007, y Davies, L. ‘Understanding the education-war interface’, (2004) en: Forced Migration Review, julio de 2006, Supplemento Education and Conflict: Research, Policy and Practice, pág. 13. Disponible en inglés en
http://www.fmreview.org/FMRpdfs/EducationSupplement/full.pdf . Véase asimismo Davies, L. ‘Schools and war: urgent agendas for comparative and international education’, in: Compare: A Journal of Comparative and International Education, Vol. 35, No. 4, pp. 357-371. London: Routledge, 2005.
8.Novelli, M. y M.T.A. Lopes Cardozo ‘Conflict, Education and the Global South: New Critical Directions’, 2008, en: International Journal of Educational Development, Vol. 28, pp. 473-488. Elsevier. Véase también Davies 2004, 2005
9.Bush, K.D. y D. Saltarelli (2000) The Two Faces of Education in Ethnic Conflict: Towards a Peace-Building Education for Children. Innocenti Research Centre, UNICEF, Florence, 2000. Disponible en inglés en: http://www.unicef-icdc.org/publications/pdf/insight4.pdf
10. Novelli 2008, pág. 7.

Camilo acompaña al Che en la Plaza


La imagen de Camilo Cienfuegos acompaña a la del Che Guevara en la histórica Plaza de la Revolución José Martí, cuando se cumple medio siglo de su desaparición física.
El fondo del edificio del Ministerio de la Informática y las Comunicaciones, en esta capital, es el lugar donde está ubicada la escultura monumental del artista de la plástica Enrique Ávila, también autor de la del Guerrillero Heroico, localizada en la edificación contigua.
Se lee en el extremo inferior derecho la inscripción "Vas bien Fidel", en alusión a la pregunta que le hizo al Héroe de Yaguajay el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, el 8 de enero de 1959, cuando declaraba que el Cuartel de Columbia sería transformado en escuela.
A solicitud de la máxima dirección de la Revolución cubana, una decena de empresas ejecutó esta tarea, que encierra el homenaje de todo el pueblo al Señor de la Vanguardia.
Lograr la mayor semejanza entre las dos obras escultóricas fue premisa desde la concepción del proyecto, para lo cual se construyó una pared que imita el acabado de la fachada donde reposa la imagen del Che, en el edificio del Ministerio del Interior. (AIN)

Yamilé Castro Ibarra

martes, octubre 27, 2009

En el pueblo hay muchos Camilos


Camilo es, sencillamente, un hombre del pueblo, que salió del pueblo... Es verdad que difícilmente vuelvan a presentarse las circunstancias históricas, la cosa excepcional que produjo un hombre con las proezas que hizo Camilo Cienfuegos; es difícil que vuelvan a producirse esas condiciones, pero que en el pueblo hay muchos Camilos, eso es lo que tiene que pensar el pueblo; que en cualquier cooperativa de campesinos, en cualquier centro de trabajo, en cualquier montaña, en cualquier lugar de la nación, se puede encontrar un hombre desconocido, un hombre humilde, que el día de mañana tenga que defender su patria, tenga que alzarse contra los que intenten apoderarse u oprimir a nuestra patria; y entonces salgan a relucir en ellos las cualidades que un día salieron a relucir en hombres como Camilo...
El consuelo que debe tener nuestro pueblo es que en el pueblo hay muchos Camilos, y Camilo seguirá viviendo en hombres como él y seguirá viviendo en hombres que se inspiren en él, porque lo único que nosotros podemos pedirle a nuestro pueblo es que cada vez que la patria se encuentre en una situación difícil, que cada vez que la patria se encuentre en un momento de peligro, se acuerde de Camilo; cada vez que el pueblo vea momentos difíciles, cada vez que los hombres jóvenes, los campesinos, los obreros, los estudiantes, cualquier ciudadano, crea un día que el camino es largo, que el camino es difícil, se acuerde de Camilo, se acuerde de lo que hizo él, se acuerde de cómo nunca, ante los momentos aquellos difíciles, perdió la fe... y el consuelo del pueblo es que Camilo surgió del pueblo y que en el pueblo hay muchos Camilos...

(Comparecencia de Fidel a principios de noviembre de 1959 por televisión para informar acerca de la desaparición de Camilo tras varios días de intensa e infructuosa búsqueda).

Luchino, Luchino Visconti


Visconti representó un momento único en el encuentro entre la gran cultura y el pueblo.

Gracias a las ediciones de El extranjero, Noches blanca, y de El rey loco, hoy es posible tener “todo Visconti” en DVD. Visconti representó un momento único en el encuentro entre la gran cultura y el pueblo.
Estamos hablando de Luchino Visconti (Milán, l906-Roma, 1976), director de teatro (actividad de la que solamente tenemos noticias) y uno de los directores más interesantes del cine italiano, y del cine de todos los tiempos.
Luchino fue un marxista que provenía del sector más refinado de la aristocracia italiana. Heredó de su padre, Giuseppe Visconti, duque de Modrone, un título nobiliario así como el amor por el teatro y por la cultura. Nunca ocultó su condición de homosexual.
Según cuentan en las biografías que de él se fueron publicando, aunque en su juventud le apasionan las carreras de caballos, el joven aristócrata —de ideas avanzadas, obviamente nada bien vistas en la italia de Mussolini—, pero decide hacer carrera en la decoración y en el cine. Trabaja en Francia con Jean Renoir, de quien es ayudante para la adaptación de Máximo Gorki, Los bajos fondos (1937) y diseñador de vestuario en Une partie de campagne (1936). La Segunda Guerra Mundial interrumpe esta colaboración y cuando Renoir emprende el camino del exilio hacia los Estados Unidos, será Visconti quien con Pierre Koch terminará Tosca (1940), con un reparto formado por Imperio Argentina, Rossano Brazzi y el inmenso Michel Simon…Este será el primer eslabón de una cadena de inspiración que corre, de la escena a la pantalla, como un lazo suntuoso a lo largo de la vida de un hombre apasionado, a la vez, de Verdi y todo el arte lírico, de Shakespeare y el melodrama, de la Historia y de la belleza que Rilke, imaginando la de los ángeles, describió como “terrible”.
Evoluciona hacia el marxismo, y todas las fuerzas inspiradoras de Visconti se encuentran, así, unidas, aunque sean divergentes, y enfrentadas a mundos tal vez menos separados que complementarios, cruzados por fallos, errores y desastres.
Teatro o, mejor, ópera de nuestras realidades, la obra cinematográfica de Luchino Visconti se inspira en elementos o acontecimientos situados, por lo general, en un tiempo histórico comprendido entre 1850 y 1950, con varias excepciones como La caída de los dioses y Confidencias se remitan al tema del fascismo, en el primer caso a los años treinta, y en el segundo, a los setenta con una referencia a la familia Martínez-Bordieu que aquí la censura –obviamente- modificará, pero son la excepción.
Ópera en este digamos contexto preferencial, porque su intuición, su sentido de la realidad lírica y de la historia han sabido muy pronto, desde su tercera película, fundar un arte cuya grandeza y perfección plástica alcanzan a menudo una magnífica plenitud. Rechazado por la censura su proyecto de adaptación de una novela de Verga, Visconti adapta la escabrosa El cartero siempre llama dos veces, de James Caín. Se titulará Obsesión y señala el arranque de lo en la “dopoguerra” será el neorrealismo. La expresión, que hará escuela, es del jefe de montaje Mario Serandrei al visionar la película.
No es por casualidad que Visconti trabajó con Zavattini, a quien debe los guiones más discutibles de su filmografía (Noches blancas), si Obsesión es tan sombría, tan negativa y pesimista como lo serán algunas películas de De Sica, Blasetti u Olmi, y si sin duda marcó una época, fue sin ninguna teorización por parte de un director cuya concepción del cine negro o la reflexión sobre la historia rechazaron siempre el didactismo y el sentimentalismo demagógico. No hay que decir que en su momento, Obsesión (1943) fue un escándalo nacional, y su proyección fue prohibida por casi todas las autoridades locales, mientras que, tras la guerra. Luchino estuvo a punto de ser fusilado por los alemanes en retirada, y la acusación de “comunista” partía de esta película.
Con la libertad pactada (en Italia hubo otro pacto de transición con el los fascistas no fueron tocados, aunque al contrario que el PCE, el PCI no dejó de desarrollarse, también eran otros tiempos), Visconti rueda La tierra tiembla, un alegato obrerista digno del mejor cine social que exasperó a un “nuevo régimen” dominado por la Iglesia y el mundo de los negocios (y la conexión made in USA), y detrás del cual ya empieza a mover los hilos Il Divo, o sea Andreotti. Llamada también Episodio del mar, digna del mejor Joris Ivens, la película guardará el título general, inapropiado y célebre, de una trilogía de la que sólo existe una parte, ya que las otras dos no consiguieron financiarse. La Democracia Cristiana le ha declarado la guerra por su actitud de denuncia y sus compromisos políticos, “imperdonable” en un aristócrata que no pierde su tiempo en la “dolce vita”.
Se puede hablar perfectamente de una trilogía, aunque se trate de trilogía imprevista. Es la que reúne Obsesión, La tierra tiembla y Rocco y sus hermanos, que aquí fue estrena en su día bastante malformada por la censura, aunque luego que recuperada íntegramente y así la tenemos en DVD. Estamos hablando de tres películas que son el retrato sociológico de la Italia de los pobres, de sus ambiguas violencias, de sus migraciones hacia la ilusión. De un hecho cualquiera, Visconti sabe retener lo que es significativo para integrarlo en la trama fílmica, desprovisto de toda complacencia; sólo le importa lo que es representativo, lo que, gracias a los poderes fantásticos e inmediatos de la imagen, sugiere o denuncia. Aquí habría que añadir la fábula maravillosamente melodramática de Bellísima (1951), con una pletórica Anna Magnani, y con la Visconti ironiza sobre el reverso de la ilusión sacrosanta, sobre el templo del sueño: Cinecittá.
Parece obvio que tras haber dado sus primeros pasos bajo los auspicios del realismo poético francés, el realismo de Visconti, lírico en la expresión plástica de la historia y del espacio, en la composición y el movimiento de cada secuencia y cada plano, se apoyan sobre testimonios y supuestos que de otro modo resultarían ásperos. La reconstrucción de un entorno no es solamente un problema de decorados, ámbito en el que el antiguo ayudante de Renoir es un maestro; se contaba que sí había que evocar un armario de ropa elegante, esa ropa elegante tenía que estar allí aunque la cámara no abriera sus puertas. Esto queda claro con los interiores de Rocco y sus hermanos, pero sobre todo en las suntuosas “naturalezas muertas” de Senso o de El gatopardo, dos de las mayores obras de la historia del cine, y que denotan una escrupulosa atención (histórica y social marxista, aunque también psicológica; la lucha de clases es cualquier cosa menos simple) a los objetos, los vestuarios, los gestos…Es así aunque se trate de los pescadores (que no son actores) de Mi Trezza hablando en su dialecto en La tierra tiembla…
Visconti dedica la misma minuciosidad con estos que con los personajes de la corte de Baviera, Visconti sabe que la verdad se carga de sentido sólo en función del poder del texto, de la unidad interna de la obra. En Appunti su un fatto di cronaca no reconstruye el asesinato de una niña: le basta con mostrar la Italia atroz en la que ella vivía. Quizás sea la ausencia de raíces, de motivación, de situación de Meursault, cuyo drama vuelve a representar Marcello Mastroianni, lo que esconde o anula la tragedia, y hace de El extranjero uno de los fracasos del director, aunque nadie podrá decir que se trata de una obra sin interés. La recreación de un medio social o de un momento de la historia favorecen un excepcional genio plástico, que evoluciona desde los gritos de Obsesión, o los blancos y negros de La tierra tiembla, hasta el impresionismo refinado de Muerte en Venecia, o a un romanticismo desesperado de la pintura de Gaspar-David Friedricti de Ludwig, un viejo proyecto suyo y conocida aquí como El rey loco. Nota: en DVD se ofrece su versión íntegra, algo a lo que accedimos los espectadores que asistimos a su reestreno a principios de los años ochenta.
Pero de la verdad de estas recreaciones nace la verdad de la obra: la mirada que Visconti pone sobre la civilización y los hombres es, esencialmente, una mirada poética, en el sentido más fuerte y más creador del término. Ahora bien, una poesía creadora es también una poesía crítica: de ahí la ambigüedad de la belleza, y esta amargura que el concepto de nostalgia no recubre totalmente cuando se analiza El gatopardo, Sandra, Muerte en Venecia o las dos partes de Ludwig. El paso, la evolución de la obra desde la estilización de la realidad (o del realismo...), como en Obsesión, a la puesta en ópera de la historia, se acompaña de una vuelta al retrato psicológico. Retrato que, bajo los trazos de Burt Lancaster que fue el príncipe Salinas en El gatopardo, la película que a mi me llevó a descubrir una cosa que se llamaba marxismo, y del cual no había encontrado pistas hasta entonces.
Visconti puede revelar que el trato con la historia no inclina hacia el optimismo, no más que el trato con los hombres no justifica el ser engañado, salvo que se nazca y se permanezca imbécil. Hay en Visconti un moralismo stendhaliano, un gusto idéntico por las pasiones sin reprimir (Senso), un amor igualmente fuerte por la música y la belleza. La conjunción de estos intereses no concuerda siempre con la unidad de la película, que puede disociarse entre los retratos de protagonistas neuróticos, la parodia y la reconstrucción (La caída de los dioses), donde liga el ascenso del fascismo a la decadencia de una de las “grandes familias” de la industria alemana, describiendo su estancamiento, sus regustos lujoso y algo ridículos. Esta película marcó una colaboración con el actor Dirk Bogarde al que volvería a emplear en Morte en Venecia, en un tiempo en el que Visconti ya se había convertido como la música de Mahler que sirve a esta refinada adaptación de Thomas Mann, en un referente obligado para la progresía con pretensiones de refinamiento, siendo el mejor ejemplo de esta pose el maestro de trepadores llamado Alfonso Guerra.
Resulta igualmente cierto que la obra de Visconti ha dado al cine, además de una magistral lección de estética, una galería de figuras ejemplares. Los verdaderos vencedores son raros; los vencidos, omnipresentes Rocco (uno de los mejores papeles del nuevo cine italiano, el más elevado de Alain Delon, y de todos sus componentes, en especial Annie Girardot, en el papel de su vida). Opondrá en vano al destino esta especie de santidad dostoievsquiana que encontramos también en Luis II, y que condena a ambos. El tabú del incesto vence a Gianni (Jean Sorel) y su amor por Sandra (Claudia Cardinale), obra basada en unos poemas de Giacomo Leopardi. Los amantes de Senso, la colaboracionista Alida Valli y el ocupante Farley Granger, se autodestruyen Helmuth Berger provoca una verdadera asunción del mal en La caída de los dioses.
Hay mucho del propio Visconti en la imagen de un irrepetible Burt Lancaster abandona, sonriendo, un mundo que ya le habla abandonado; deja como legado una felicidad insolente, soberbia y única, a Claudia Cardinale y Delon, la única pareja feliz, en ese momento de partida, del universo viscontiniano (El gatopardo). La historia, ciertamente, es engañada; por un tiempo, la juventud, la insolencia y la belleza han tomado el poder. El realismo lírico implica una estética de la verdad.
Se comprende que la declarada simpatía del duque de Modrone por la izquierda italiana, y el PCI en particular, no le protegiesen mucho tiempo de críticas acerbas, que la naturaleza cada vez más d’annunciana de sus últimas obras exacerbó. De ahí el alejamiento, por ejemplo, de Marco Bellocchio. Desviándose hacia una contemplación amarga y pesimista del arte y de la historia, y sublimado el amor (prohibido, imposible, inconfesable) sólo por defecto, la sombra del fracaso y de la muerte…
El cine de Visconti es una página inexcusable en la cultura de nuestro tiempo por muchos motivos. Sobre todo porque situó la Historia por encima de Dios y de los dioses reaccionarios, y puso al hombre y la mujer que se hacen como humanos, al frente de la vida y de los acontecimientos. Creo que estaría muy bien que no perderíamos demasiado el tiempo en tanto cine pasajero, de quita y pon, y que aprovecháramos las oportunidades que nos brindan el DDV para recuperar esa conexión que en otro tiempo llegó a ser usual en los programas dobles de los cines, incluyendo los suburbiales.

Pepe Gutiérrez-Álvarez en Kaos en la Red

Una foto y un ramo de flores: Anotaciones sobre el proceso del POUM


Su título viene justificado por una cita de Wilebaldo Solano, aparecida en su libro El POUM en la historia (Libros de la Catarata), y en que se puede leer:“Comenzaron por evocar la memoria de Nin colocando una fotografía suya y un ramo de flores en el banquillo de los acusados que nadie se atrevió a retirar. Quizás porque frente al tribunal apareció su mujer, Olga Tereeva, militante bolchevique en Moscú y fiel colaboradora de Nin en las tareas políticas y literarias”.
Este trabajo pretende ser una adaptación de otro, concretamente de El Proceso del POUM. Documentos Judiciales y Policiales se promovió una edición (Lerna-Laertes, Barcelona, 1989), se ofrecía una trascripción del sumario, juicio oral y sentencia del Tribunal Especial con la presentación y notas de Víctor Alba y Marisa Ardevol. Víctor ya había incluido algunos textos en su recopilación La revolución española en la práctica. Documentos del POUM.
Estos papeles estaban en el Archivo Histórico Nacional y al cumplirse los cincuenta años del proceso quedaron a disposición de los estudiosos. En 1980, la fiscalía del Tribunal Supremo entregó al archivo todo el material –casi 4.000 cajas de documentos relativos a la guerra, que habían permanecido en una cámara acorazada de aquella institución- que compone la llamada Causa General: un procedimiento que se inició a partir de 1940 para conocer los “delitos” producidos durante la guerra en la zona republicana. Un Congreso sobre la justicia en la guerra civil celebrado en salamanca en 1981, contribuyó a acelerar su ordenación…
Como dirá Víctor Alba, que gestionó personalmente la donación de los fondos (ahora en manos del Centre d´Estudis Historics): “en esos legajos sólo se halla lo actuado por los jueces, lo dicho por el fiscal y el defensor, lo declarado por los acusados y los testigos de cargo y descargo, y lo sentenciado por el tribunal. Las entretelas, los antecedentes, como es lógico, no constan en autos”. La edición se centra pues en el proceso judicial, y se reproducen textualmente las declaraciones prestadas ante el Tribunal Central de Espionaje, la de los poumistas, y también las de Largo Caballero, Zugazagoitia, Irujo, Federica Montseny y Luís Araquistáin. El libro incluye los informes del fiscal y de la defensa, así como la sentencia del polémico proceso, sin olvidar una serie de apéndices recogidos al final. Se trata claro está de una selección de los más de 1.400 folios que componen esos legajos, y en los que hay “muchas actuaciones de simple trámite: citaciones, diligencias, providencias, oficios y notificaciones que no tienen ningún interés fuera del mecanismo rutinario del trámite judicial” (p. 9).
La preparación de esta importante edición llegó después del 50 aniversario del proceso, lo que ya había motivado un amplio “dossier” de la Fundació Andreu Nin así como un librito de 89 páginas, El proceso contra el POUM. Barcelona no fue Moscú, que contaba con las aportaciones de dos protagonistas de los acontecimientos, Francesc del Cabo, miembro del CC del POUM y capitán de la 29 División, y de Wilebaldo Solano, secretario general de las JCI durante la guerra y del POUM bajo el franquismo, un anexo documental elaborado con Carmen Grimau, miembro de la “Comisión de historia” de la Fundación Andrés Nin, una minuciosa Cronología de la actividad política del POUM. Septiembre 1935-Octubre 1938, así como del texto II. El POUM: la revolución como tragedia…
La edición de los documentos produjo un cierto revuelo en la prensa, y fue recibida con entusiasmo por juristas como Juan Antonio Somalo, presidente del Tribunal superior de Justicia de Cataluña quien declaró en la presentación barcelonesa que de haberse celebrado hoy en día el juicio “se habría resuelto por pruebas no imputadas”. Según la crónica de Mercè Ibarz aparecida en el Diari de Barcelona (sábado, 18-12-1989), dicho magistrado declaró que se trataba de “una obra apasionante, y no solamente para los especialistas”. A pesar de esto, la edición no tuvo la difusión que merecía, y quedó como una aportación documental para los estudiosos en tanto que a los lectores no especialistas, todo aquel amasijo de datos resultaba de difícil acceso y comprensión, indigesto y su interés pues quedaba limitado a algunos aspectos parciales. A mi parecer, en aquellos documentos había demasiado trigo para que fuese desperdiciado. Además, se estaba palpando en el ambiente un creciente interés por unos hechos oscuros y dolorosos, y por lo tanto, aparecía la oportunidad de una reedición lo que valía decir a una “adaptación”. Se trataba de operar con todo el material para realizar una edición “popular”, asequible y en lo posible, ilustrada tanto sobre los hechos como sobre los personajes.
No ha resultado una tarea fácil. Los cabos del ovillo eran muchos, y la madeja siguió rodando desde entonces. Por ejemplo, uno llevaba a la compañera de Nin, y con ella, a las compañeras de los procesados, sobre todo a Juana Maurín, pero también a otras, había por lo mismo un hilo Maurín, todavía culpable para algunos de haberse encontrado La Coruña el 18 de julio de 1936, y de no haber sido fusilado, ése nos lleva por ejemplo a León Blum, al que la Defensa quiso citar. Esto halando del proceso, pero hubieron dos tentativas de procesos más, el del principal responsable militar del POUM, Josep Rovira, y el de los bolcheviques-leninistas, ambos fallidos porque acabó la guerra, y los presuntos componentes de la “Quinta Columna” pudieron escapar in extremis…Tanto en las declaraciones de los acusados como en los escritos del POUM aparecían numerosas víctimas, y tanto en el proceso como fuera de él señalaba a personajes como Trotsky –el primer inculpado de los procesos de Moscú- o Víctor Serge, éste hilo además nos llevaba al debate político que ambos llevaron sobre el POUM…Había dos partes centrales, la de las víctimas por supuesto, pero también del PCE-PSUC corresponsables de una campaña central en la que la KGB llevaba la batuta con el auxilio político del Komintern, de personajes como Geröe, Longo, Cachin, Stepanov. Togliatti, sin olvidar otros peones menores como lo fueron José Bergamín, Wenceslao Roces o César Falcón. Luego aparecían socialistas, anarquistas, diversas autoridades españolas, León Blum, sin olvidar los partidos del “Buró de Londres” cuya importancia sería subestimada por el peso de los acontecimientos ulteriores que llevaron al deterioro de las corrientes a la izquierda de la socialdemocracia y del comunismo oficial.
Tratándose de una “adaptación” pensando en las nuevas generaciones inmersas en la recuperación de la “memoria histórica”, creo que era obligatorio conectar los hilos del pasado con todo lo que pasó después. Ante tamaña complejidad, la fórmula que me pareció más apropiada fue la de establecer diversos apartados temáticos de entonces pero también del después, explicar el proceso pero desde el paisaje después de la batalla, ya que el debate es actual, como lo son los conocimientos adquiridos en una confrontación que jamás cesó. De ahí que he dado mucha importancia al “combate por la historia” que llevaron a cabo los autores poumistas unificados en la defensa de su historia pero irremisiblemente divididos en dos grandes interpretaciones: la comunista antiestalinista de entonces, y la que se había desplazado hacia unas fronteras en las que antiestalinismo y el anticomunismo se confunden. También era importante ir más allá de la “foto” del comunismo oficial de entonces, y ofrecer una visión e conjunto, y dentro de ella, situar la tradición comunista oficial en su evolución, llegando hasta las reflexiones más autocríticas escritas por autores como Jesús Hernández, Fernando Claudín, Lise London, etc. He pensado que todo esto podía articularse explicando los hechos y lo que vino después a través de los textos y de un quien es quien.
He tratado de ofrecer un informe cabal sobre el “estado actual” de la cuestión, pensando de un lado que el lector especializado sigue contando con la recopilación de las fuentes, y que el no especializado pueda encontrar en esta edición una suerte de mapa de unos hechos que durante un tiempo apenas si parecían mecer algo más que una nota a pie de página, y que con el tiempo han adquirido una dimensión excepciona. Entre una parte y otra media un “combate por la historia” que sitúan los hechos en una perspectiva muy diferente de tal manera que hasta los más renuentes a abordarlo están obligados a hacerlo.
Modestamente, creo que se trata de una aportación a un debate necesario para superar traumas muy graves en la historia social, y de nuestro movimiento obrero en particular, y estoy seguro que así será.

Pepe Gutiérrez-Álvarez en Kaos en la Red

El agente Micheletti

El difunto agente de la CIA Philip Agee que luego de su renuncia de la agencia se dedicó a identificar y denunciar sus crímenes, lo hubiera diagnosticado desde rato. Roberto Micheletti, actual capo de la junta militaro-empresarial de Tegucigalpa tiene todas las características del agentazo de la inteligencia yanqui reclutado, en un momento determinado, por algún funcionario de Langley asignado a la Embajada de Honduras.
Hacia falta ver con que emoción, el 16 de julio de 2008, el futuro dictador hondureño, entonces presidente del Congreso Nacional, entregó La Gran Cruz con Placa de Oro, la máxima distinción del país centroamericano, a Charles Ford, entonces embajador de los Estados Unidos en Honduras.
Este mismo Ford quién meses antes había propuesto, groseramente, al nuevo Presidente del país, Manuel Zelaya, acoger al terrorista internacional Luis Posada Carriles.
Ford dejaba su puesto de Tegucigalpa para convertirse en Consejero Especial del Almirante James Stavridis, el Jefe del Comando Sur de Estados Unidos. Con oficinas en Miami y Washington.
Stavridis es este ex asesor del Secretario de Defensa de EEUU Donald Rumsfeld. Es famoso por sus declaraciones hostiles a Venezuela y por haber reactivado, justo en este periodo, la Cuarta Flota yanqui.
El homenaje para quién había confrontado con arrogancia el Presidente Zelaya tuvo lugar, con una solemnidad digna de un procónsul imperial, en el propio recinto de la asamblea nacional.
Para este acto de servilismo, Micheletti había reunido miembros de esta misma cúpula que, durante once meses, iban a conspirar con él para expulsar del país a su mandatario legítimo.
Aquí estaban la Presidenta de la Corte Sup rema de Justicia, Vilma Morales, el general robacarro Romeo Vásquez Velásquez y varios de sus oficiales; el Fiscal General y el Fiscal Adjunto: el comisionado de los Derechos Humanos, el subprocurador de la República y el presidente del Tribunal Supremo Electoral.
La mafia completa de los que los jefes de la docena de familia que domina el país encargaran de desaparecer al presidente progresista.
“En nombre del pueblo hondureño”, Micheletti rindió un vibrante homenaje a “Charles” que agradeció por su “buena voluntad”, reportó la prensa local.
“Felicidades, embajador Charles, gracias por su trabajo, liderazgo y buena voluntad suya, de su gobierno y del pueblo de los Estados Unidos”, lanzó con una visible exaltación al diplomático.
"Durante los próximos dos años me desempeñaré como asesor (no precisó de que) y estaré siempre cerca de Honduras", replicó el embajador.
"Nuestra extensa relación está fuerte, intacta y durable. Creo que será capaz de aguantar cualquier tormenta que pudiésemos confrontar en los años venideros", concluyó .
Después de la ceremonia, en el curso de un cocktail, “Charles” et Roberto se hicieron fotografiar abundantemente, abrasados con ternura, para la posteridad

Con Negroponte, las conversaciones confidenciales

Cuando en este mismo periodo, el entonces subsecretario de Estado de EE.UU., el agente CIA disfrazado de diplomático John Negroponte, realizó una visita a Honduras, tuvo una atención particular para Micheletti.
El ex embajador bushista en Bagdad, terminaba un recorrido que lo había llevado sucesiva y sospechosamente a Guatemala y El Salvador.
En Tegucigalpa visitó al presidente Zelaya, con quien discutió la decisión del gobernante de convertir en aeropuerto civil la base de Palmerola, ocupada por Estados Unidos, lo que, comentó, 'no se podía hacer de la noche a la mañana'.
Negroponte se reunió luego en privado con Micheletti.
Nada se supo del contenido del extenso encuentro. “No se informó sobre los temas que centraron su conversación”, dijo textualmente un diario local.
Pero si se conoció que Negroponte - el oficial CIA fundador del sanguinario Batallón 316 - sostuvo después conciliábulos con la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Vilma Morales, eminente cómplice de Micheletti; con los ex presidentes Ricardo Maduro y Carlos Flores, golpistas de primera fila, y el patético Comisionado de los “Derechos Humanos”, este Ramón Custodio que por poco se convirtió en apologista de la represión militar.
Pero hay mucho más en el expediente Micheletti.
En 1985, cuando Honduras seguía sofocado por la bota imperial y que el país – gracias a Ronald Reagan y George Bush padre - estaba convertido en portaviones yanqui para derrocar al gobierno revolucionario sandinista de Managua, el diputado Micheletti fue cómplice de un verdadero intento de golpe parlamentario cuando se pretendió convertir el Congreso en Asamblea constituyente.
El propósito del complot: garantizar la permanencia en el poder del presidente pro-americano Suazo Córdova, implicado hasta el cuello, como su amo Negroponte, en el escándalo Iran-Contra de tráfico de droga contra armas.
Suazo Córdova fue el mandatario pitiyanqui que encubrió un periodo de represión salvaje de la cual, hasta hoy, los hondureños no hablan sin miedo.
Fue en este periodo que los Facussé, hoy padrinos de Micheletti, propusieron convertir el país en Estado Libre Asociado de Estados Unidos, bajo el “modelo” puertorriqueño.

Quince años en las entrañas imperiales

Se cuenta que, en los años 60, el actual dictador golpista fue sub oficial de la Guardia Presidencial bajo Ramón Villeda Morales cuyo derrocamiento marcó el comienzo de una interminable dictadura militar.
Micheletti salió entonces del país para radicarse en Estados Unidos donde se dice que estudió. Se quedó en el Norte durante más de quince años.
Regreso de repente a Honduras a inicios de los 80 para manejar una empresa de transporte regional en su municipio natal de El Progreso y pronto buscarse un escaño de diputado que conserva desde 28 años.
La carrera política de Micheletti, hijo de inmigrante italiano, es inexplicable sin alguna conexión “milagrosa”. Una conexión que sí, “la” embajada pudo propiciar.
¿Será Micheletti un producto de la maquinaria diabólica cuyo funcionamiento tan precisamente describió Philip Agee?
Dice el famoso refrán inglés: "Si camina como un pato, si nada como un pato, y si hace cuacuac: es un pato”.
De las relaciones ocultas del presidente postizo que penetró la Casa Presidencial de Tegucigalpa se pudiera contar mucho más: desde su debilidad por el asesino y torturador Billy Joya hasta su afiliación con la red del contrabandista Yehuda Leitner sin olvidar los narcos del ejercito… ni la congresista yanqui Ros-Lehtinen, premiada el otro día por una sucursal de la compañía.
Del agentazo, a Micheletti, no le falta nada. Ni siquiera la prepotencia de quien cree que, más allá de los titulares, tiene la confianza de sus amos.

Jean-Guy Allard

Comentarios para CX 36 Radio Centenario del Sociólogo norteamericano


Chury: Petras, buen día, bienvenido. ¿Cómo estás?
Petras: Buen día. Estoy bien, tratando de leer los resultados pero con alguna dificultad, sobre las enmiendas constitucionales. Pero parece que lo que pasa según las cifras que tengo es que tanto la votación contra la impunidad como la otra sobre la votación de la diáspora perdió.
Chury: Te quiero adelantar que todavía los datos en materia de resultados son un tanto confusos y se ha suspendido una conferencia de prensa que estaba prevista. Por lo tanto pueden surgir algunas variables que arrojen resultados un tanto diferentes a los que se conocían. Se había dado por sentado como que el sí rosado había perdido pero ahora hay que esperar a ver qué va a responder la Corte.
Casi que lo único que está asegurado en este momento es que habrá segunda vuelta.
Petras: Era algo de esperar. En otras palabras, Mujica no ha alcanzado el mismo nivel que Tabaré en el año 2004
Chury: No lo ha alcanzado no, hay una diferencia.
Petras: Y también hay un voto en blanco que podría ser importante en el balotaje.
Chury: Sí, hay un porcentaje importante que habría que ver cómo incide. Como están juntos Lacalle y Bordaberry, suman los votos y eso hace que haya una similitud de posibilidades muy parejas proyectándonos entonces medio punto puede ser muy importante.
En eso se está y no tenemos más datos que los que tú estás manejando.
Petras: Bueno, en todo caso parece que fue alto el porcentaje de votantes, dicen que cerca del 90 por ciento de los registrados votaron
Chury: Sí, la votación fue alta pero recordando Petras que aquí el voto es obligatorio.
Petras: Sí. Entonces tenemos que discutir qué significado tiene esta votación para el país y más que nada sobre las clases populares, en particular los obreros.
Chury: Si lo analizamos desde ese punto de vista, los obreros -más allá de que el porcentaje haya sido alto- no tienen diferencia de proyectos de país porque tanto el de Mujica como el de Lacalle es más o menos el mismo; es decir, beneficiar a las multinacionales, beneficiar a los grandes inversores con descuento de impuestos y todo eso y en realidad el proyecto país no varía demasiado. Lo que se va a porfiar en un balotaje pueden ser las tradiciones y otras cosas pero no algo que realmente en profundidad y en estructura le pueda cambiar la vida a los pobres que habitan el Uruguay y que son muchos.
Petras: Yo creo que tienen razón por ese lado pero creo que hay un punto que debemos registrar. Si es cierto que Mujica y el Frente amplio han dado mucho espacio a los grandes capitales, a los grandes agro exportadores, en los pactos de libre comercio con Estados Unidos en grandes líneas, el hecho importante a anotar en mi opinión, es que Lacalle toma posiciones muy extremistas. Es decir, que la gran mayoría del electorado no vea una diferencia en términos de la macro política económica, pero sectores de empleados públicos que reciben beneficios sociales, votaran contra Lacalle porque Lacalle tenía programáticamente un punto muy extremista, hablando de despedir a miles de empleados públicos. Dice que va a reducir el número de empleados públicos y con eso eliminar algunos de los programas sociales administrados por el estado. Y como esta posición es muy extremista en el contexto uruguayo y en general, creo que provocó algún apoyo a Mujica incluso entre sectores que tenían un desencanto con el gobierno y la política de Tabaré Vázquez.
Yo creo que la amenaza que representaba Lacalle por ejemplo, eliminar el impuesto sobre los ingresos significa bajar los ingresos para el gobierno y mantener las desigualdades o exagerarlas más. Esta política también provocó un voto contra la derecha, independientemente de que el Frente Amplio no ha hecho nada en cambio positivo en el sentido de redistribuir los ingresos. En este sentido creo que Lacalle y los colorados polarizaron el país más a la derecha que antes, en el sentido de que en esta situación yo considero al Frente Amplio una formación político social liberal del centro que tenía como oposición en este caso no una oposición de centro derecha sino de la derecha y con una cara bastante dura, a pesar que hay grandes acuerdos ya que en las líneas generales insertaron algunas medidas programáticas que favorecen de una forma muy exagerada a los grandes ricos y al sector privado que quieren limitar más el espacio público.
Creo que el hecho de que el frente Amplio consiguió más de 10 millones, casi 11 ó 12 para su campaña, indica que en gran parte la derecha que hemos mencionado, estaba compitiendo con el Frente Amplio por este voto de los sectores ricos: de los banqueros, de los agro exportadores, diciendo "sí es cierto que el Frente Amplio los apoyó a ustedes, pero nosotros les ofrecemos más que el Frente Amplio".
En otras palabras, la posición más derechista, dura, de Lacalle y los colorados, era para ver si pueden seducir al sector oligárquico y rico que está financiando al Frente Amplio.
Los colorados consiguieron muy poco dinero de la clase oligárquica; los nacionalistas consiguieron casi igual que el Frente Amplio.
Por eso digo que en esta elección la competencia no era entre la clase dominante y el pueblo. Era dentro de la clase dominante, quién puede conseguir mayor apoyo.
Chury: Es una visión muy interesante esa Petras.
Ahora estamos -y estarán también los que pusieron el dinero- a la expectativa de cómo se define esta porfía.
Petras: Un uruguayo que conozco o conocía en un avión hace poco tiempo que era un burgués ilustrado, un burgués cosmopolitano. Y cuando entramos en la temática y yo planteándome como un académico interesado, semiprogresista, le preguntaba cómo iba a tratar las elecciones, me dijo . Es decir que tenía preparado un financiamiento para los blancos y para el Frente Amplio entonces con cualquiera que ganara tiene acceso a los Ministerios, etc. Creo que es una pequeña ilustración de cómo por lo menos algunos sectores de la burguesía evalúan este proceso.
Chury: Es un tema viejo en Uruguay. Yo recuerdo que partidos que tenían publicaciones allá en los años 60 y 70, recibían buenos avisos de empresas que evidentemente respondían enteramente a la derecha o a la ultra derecha, pero había que poner huevos en un lado y otro del canasto.
Petras: Me contaban cómo comprar un policía de seguros. Con el seguro tienes garantizado influencia de uno u otro lado. El punto importante es que desde el ángulo de la gran burguesía no había una gran diferencia entre los dos. Ambos con políticas económicas en favor del gran capital y particularmente con los que están involucrados en la economía mundial, los que producen para el mercado local.
A pesar que un gran sector de la burguesía privada apoya los partidos de la derecha están perjudicados. Pero no tienen suficiente conciencia social para castigar a los grandes capitales y en vez de eso muestran su frustración con el aparato estatal y los funcionarios del estado.
Es decir, el gran capital tira la cola de los pequeños burgueses pero son los funcionarios públicos los que reciben la mordaza.
Una cosa divertidísima es que todos los medios aquí y en Europa hablan de Mujica como el ex guerrillero. Quieren tacharlo como izquierdista. Pero no mencionan el período desde el fin de los 80 hasta ahora donde ha jugado un papel de maestro organizando los barrios populares y que como máquina política ha sido excelente como manipulador del lenguaje popular y ha organizado estos comités del MPP para servir como un trampolín electoral. Yo creo que el papel importante de Mujica es montar esta maquinaria electoral que está en las mismas tradiciones de los dos partidos que tenían sus clubes.
Ahora con Mujica a partir del MPP ha montado algo fuerte y paralelo y con una inserción en los barrios más populares y pobres.
Chury: Lo que dices es así, no le errás ni por un centímetro.
Petras, quiero seguir con algún tema más. ¿Qué está pasando con el tema Irán? Porque vinieron noticias de que Estados Unidos e Israel estaban haciendo ensayos por una posible invasión.
Petras: Sí. En este momento hemos recibido estos rumores. Pero hace más de un año y medio que circulan estos rumores. Yo tengo la idea de que son parte de la campaña de tensiones y guerra psicológica para presionar a Irán a aceptar los dictámenes de Washington. Hasta ahora no han lanzado ningún ataque directo pero sí que cuando toda la izquierda se enfoca sobre una probable invasión de Israel y Estados Unidos, en realidad lo que está fomentando con las ONG es la oposición y turbulencia interna, como pasó en las elecciones, como pasa con los actos terroristas en el sur donde en la frontera con Afganistán y Pakistán los grupos terroristas han trabajado con la CIA.
Yo creo que no debemos enfocarnos sólo sobre las posibilidades de una invasión israelí y norteamericana sino enfocar más en los hechos actuales, que son la violencia y desestabilización a partir de grupos terroristas y grupos manipulados dentro del país.
Me parece que después de pensar e incluso estudiar este proceso de militarización norteamericana como anticipación de una invasión y de repente pasa un año y medio que no hemos visto la invasión, pero sí hemos visto la multiplicación de intervenciones a partir de grupos iraníes manipulados y también de grupos terroristas que operan desde las fronteras de los países vecinos donde la CÍA e Israel han montado y financiado diferentes grupos.
Chury: Hace instantes la información es que a esta altura de los acontecimientos el sí rosado habría ganado y por lo tanto caería la ley de impunidad.
Petras: Óptimo. Tenemos algo que celebrar. Por lo menos entre los votantes de Uruguay es una gran victoria porque abre la posibilidad de un proceso contra por lo menos la lista de 400 violadores y asesinos que siguen caminando por las calle de Montevideo tomando el aire fresco. Ojalá que empiecen los procesos judiciales. Esa es la próxima lucha porque Mujica y compañía no van a ser muy receptivos a las presiones por empezar a procesar.
Vamos a continuar la lucha una vez que termine esta ley.
Chury: Ojalá que se confirme esto.
Petras, en cualquier momento nos comunicamos contigo nuevamente.

Lunes 26 de octubre de 2009

Uruguay: la maldita impunidad sigue vigente


Un país que decide por voto popular no juzgar a quienes les asesinaron hijos e hijas, hermanos y hermanas, padres, madres, familiares, amigos, delata una sociedad con problemas muy serios. Y esto en Uruguay se repite por dos, ya que la del domingo 25 ha sido una nueva oportunidad fallida para anular la maldita ley de impunidad (o caducidad, para utilizar la nomenclatura impuesta oficialmente) que se había aprobado en anterior elección. En aquella ocasión se puso como excusa (y había razones para ello) de que los años de terror golpearon fuerte en la población y entonces el miedo no dejaba que se abriera una puerta a la verdadera justicia. ¿Pero ahora qué es lo que ha ocurrido?
Han pasado varios años de gobierno frenteamplista, donde poco y nada se hizo para perseguir y condenar a los asesinos, debido a que se cumplió a rajatabla con un acuerdo parecido al que los españoles (de derecha y de izquierda), denominaron “de la Moncloa” y en el paisito rioplatense lleva el pomposo nombre de Pacto del Club Naval. Por el mismo, en su momento se aseguró “una transición ordenada” y vergonzosa, que evitara no perturbar la tranquilidad de quienes ejecutaron con ferocidad y desprecio –vía el Plan Cóndor- la política represiva que impuso el imperialismo.
Ahora se pagan las cuentas de aquellos tiempos de contubernio, y el resultado es una nueva derrota para la salud pública y cívica de uruguayos y uruguayas. No juzgar a quienes cometieron crímenes de lesa humanidad, afectará, sin duda, comportamientos presentes y futuros, y generará un peligroso tumor social que puede ser letal.
Las razones de que en esta ocasión el voto popular no haya alcanzado para anular esa ley nefasta, a pesar del esfuerzo que hicieron organizaciones de Derechos Humanos, agrupaciones juveniles, sindicales e intelectuales, hay que buscarlas por un lado en la persistencia de una mentalidad conservadora de buena parte de la población uruguaya que no quiere que ninguna pesadilla del pasado perturbe su actual status quo. Por otra parte, es evidente que la sumatoria de la derecha partidaria (blancos y colorados), junto a la vergonzosa actitud de buena parte de la dirigencia del Frente Amplio (que en los pasillos aseguraban estar con la derogación de la ley y en sus actos partidarios dijeron poco y nada de votar al “SI”), provocó que el resultado fuera la derrota. Si a esto le sumamos que el propio candidato a presidente del Frente, un hombre que sufrió cárcel y torturas (como estos días se han encargado de recordar cientos de notas periodísticas) expresó sin inmutarse que buena parte de los genocidas “son unos viejitos” y por lo tanto no vale la pena agitar tanto el parche por juzgarles, o si recordamos que el Frente Amplio tuvo y tiene los votos necesarios en el Parlamento para poder anular dicha ley, tendremos nuevos elementos para entender este fracaso que tanto duele y ofende a la memoria de las víctimas y sus familiares.
No, no hay disculpa alguna por lo que ha pasado. No valen las excusas, y es casi una provocación que el tandem Mujica-Astori sostenga en la conferencia de prensa en que se anunció la victoria y se reconoció el balotage, que el negativo voto por el SI es “lo que quiere la gente” y hay que respetarlo. La famosa “gente” de la que habla Astori (el hombre que firmó tratados de libre comercio con los yanquis y coqueteó hasta la saciedad con los planes fondomonetaristas en la región), no tuvo acceso a más información sobre lo que se jugaba en esta votación, que la que le brindaron de manera artesanal quienes motorizaron esta campaña contra la impunidad. No hubo ni podía haberlos, medios de comunicación a su servicio, ni siquiera los oficiales como hubiera correspondido, tampoco se habló –repetimos- del voto rosado en la campaña electoral frenteamplista, debido a que dentro de esa coalición socialdemócrata hay sectores bien definidos (el del ex guerrillero Fernández Huidobro es uno de ellos, y los otros son quienes abrevan en la corriente de Astori) que no están de acuerdo con que se juzgue a los militares, bajo la excusa de una imposible reconciliación nacional. De hecho, muchas de las boletas de estas tendencias, aparecieron en el recuento de sufragios, sin el voto rosado anti-impunidad.
Finalmente, ahora la lucha de los familiares de desaparecidos. de los ex presos politicos y de todos los uruguayos y uruguayas dignas, deberá redoblarse para lograr que de una u otra manera los milicos asesinos no sigan paseándose con impunidad por las calles del país. Una opción inmediata debería ser exigir a esos parlamentarios que se llenan la boca con discursos “progresistas”, que de una buena vez anulen la ley y abran el camino para que los jueces –al igual que ocurre en Argentina- puedan condenar a los genocidas. De hecho, la inconstitucionalidad de la ley ya ha sido puesta sobre la mesa por un fallo judicial reciente. Lo que resta entonces es poner en práctica la voluntad política necesaria que ayude a terminar con la vergüenza y de una buena vez se pueda homenajear, en la práctica, a quienes dieron su vida por un Uruguay libre de explotadores y explotados. No hacerlo, significará dejar un lastre insoportable a las futuras generaciones.

Carlos Aznárez
Resumen Latinoamericano

Agria victoria para el Frente Amplio, amarga derrota para el pueblo uruguayo

La noche del pasado domingo pasará a la historia como una de las tristes para la izquierda uruguaya. Que el Frente Amplio no alcanzara la mayoría absoluta entraba dentro de las posibilidades, pero nadie imaginaba que la lucha por los derechos humanos se iba a llevar tan tremendo batacazo. Apenas un 42,7% votó por la anulación de la Ley de Caducidad, lo que dibuja un escenario que no ayuda en la carrera final de Mujica hacia la presidencia.
Hasta las ocho de la tarde todo era optimismo en la sede del comando electoral del Frente Amplio. Los primeros datos ponían a la coalición al borde de la mayoría absoluta y se daba la Ley de Caducidad por anulada. Sin embargo, pasada esa hora algunos dirigentes empezaron a tornar el gesto y se hizo evidente que algo iba mal. A las puertas del hotel, en una gran explanada de la rambla montevideana atestada de gente, banderas y furor, las lágrimas comenzaron a aparecer de repente cuando las radios dieron el dato de una probable derrota del plebiscito por la derogación de la impunidad.
La posterior comparecencia de prensa de Mujica y Astori vino a añadir un nuevo varapalo a quienes confiaban en reeditar la mayoría absoluta. Allí el candidato subrayó una idea: la sociedad le exige al Frente Amplio "un esfuerzo más", un mes más de batalla política con "un punto de partida muy optimista". "Estoy encantado con este resultado, porque soy hombre de lucha y nunca nadie me regaló nada", dijo Mujica, pero la puesta en escena no era ni mucho menos la de una victoria.
A partir de ahí, las encuestadoras fueron propinando sucesivos golpes a los miles de frenteamplistas que aguardaban en la calle con las botellas sin descorchar: la coalición no conseguía mayoría en ninguna de las dos cámaras, blancos y colorados les superaban en votos, el plebiscito por el voto exterior apenas lograba el 35% de los apoyos…

“Vamo arriba”

Los líderes del Frente Amplio se apresuraron a salir a la balconada para tratar de levantar el ánimo de la gente. Las caras de los de arriba y los de abajo hablaban por sí solas, pero todos se conchabaron en un “vamo arriba” colectivo que volvió a levantar las banderas y los ánimos, poniendo el foco en el pequeño porcentaje que les separa de la mayoría en segunda vuelta.
Simbólicamente, Mujica y Astori se envolvieron en sendas banderas uruguayas e incidieron en que a partir de ahora ya no se trata de una contienda entre partidos, sino entre dos modelos de país. Así, la dirigencia del FA incidió en su discurso más centrista y conciliador, reiterando su propuesta de acuerdo con la oposición en cuatro áreas estratégicas para el país (educación, seguridad, energía y medio ambiente).
A unos cientos de metros, en la sede del Partido Nacional se respiraba un ambiente bien distinto. Los blancos redujeron su número de apoyos, algo ya esperado, pero la evidencia de una segunda vuelta desató la fiesta entre sus bases, sobre todo cuando Pedro Bordaberry, del Partido Colorado, adelantó que apoyará a Lacalle. Ambos partidos coordinarán "acciones inmediatas" esta misma semana, en un intento de rentabilizar la derrota psicológica del frente y de hacer creíble una alternativa a Pepe Mujica. Por de pronto, las mayores ovaciones en la hinchada de Lacalle se dieron cuando la pantalla gigante de su sede emitía imágenes del cartel que exhibía un militante: “No queremos un presidente asesino”.
Con detalles como este, en la noche del domingo se respiraba un ambiente extraño en las calles de Montevideo. Conforme pasaban las horas, las dos mitades del país se mostraban inusualmente enfrentadas en un país tan políticamente correcto. Se gritaban de coche a coche, de acera a acera, mientras agitaban banderas y aireaban reproches: “¡Mujica asesino!”, bramaban unos. “¡Fachos, ladrones!, replicaban los otros. Estas expresiones de enfrentamiento serán a buen seguro anecdóticas y la clase política sabrá reconducirlas hacia el clásico savoir faire oriental, pero denotan que se viene un choque de trenes entre los dos Uruguay posibles tras el 29 de noviembre. Son dos alternativas de país no tan distintas en el fondo, pero sí muy antagónicas en las formas, hasta el punto de que llegan a repelerse en una sociedad que no ha suturado completamente las heridas de la dictadura.

Golpe a la memoria

Fue duro el golpe recibido por el movimiento popular, que había volcado todos sus esfuerzos en la campaña por la anulación de la Ley de Caducidad. En el local de la Federación de Estudiantes se respiraba la desolación, y no faltaban las críticas al oficialismo por no haber puesto más de sí en la derogación de la ley. Los sentimientos eran tan contradictorios que algunos seguidores del frente mostraban su entusiasmo por la victoria electoral, mientras otros lloraban y pedían respeto -o un cierto duelo- ante la derrota del plebiscito.
Todos los datos conocidos en esa noche correspondían a sondeos a boca de urna, que suelen afinar tanto los resultados finales que sus proyecciones se dan por casi seguras.
Así, los uruguayos se acostaron pensando que los votos por el sí habían rondado el 47%, pero en la mañana del lunes se añadió un toque más de crueldad a la derrota de la papeleta rosada. Al filo del mediodía, el ministro de la Corte Electoral ofreció los datos del escrutinio oficial y anunció, sorpresivamente, que la Ley de Caducidad había sido anulada. Los mensajes de texto comenzaron a circular y el panorama que abría era bien distinto al de la noche anterior. Sin embargo, se trataba de un tremendo error, ya que los datos correspondían a la capital y fueron desmentidos en apenas media hora. El resultado real había sido bien distinto, ahora sorpresivamente malo para la defensa de los derechos humanos: apenas un 42,7% de votos por el fin de la impunidad.

“Me da vergüenza”

Algunas reacciones están siendo contundentes: “Me da vergüenza vivir en un país cornudo y sin memoria”, reza una imagen en rosa del mapa de Uruguay que ha comenzado a circular por Internet. El hecho es que, 20 años después del primer referéndum por la derogación de la ley, ahora se han conseguido menos apoyos que entonces, cuando se decía que la decisión del pueblo había estado condicionada por lo reciente de la dictadura y el miedo que aún subsistía. Y eso cuando la amenaza militar ya no parece ser un problema, con muchísimos de aquellos votantes que han muerto y han sido sustituidos por nuevas generaciones, tras cinco años de gobierno del Frente Amplio que presuponen un cambio cultural e ideológico en el país. “¿Qué ha sucedido?”, resuena por las esquinas del país.
La noticia ha corrido rápidamente hasta los países vecinos, donde también existen activos movimientos por los derechos humanos. De hecho, la anulación de la Ley de Caducidad era importante no sólo por la necesidad de juzgar a los represores uruguayos, sino también como una medida preventiva frente a las futuribles tentaciones dictatoriales de los caudillos militares de turno en todo el continente. Y lo cierto es que los promotores de golpe de estado de Honduras, o quienes tratan de desestabilizar los procesos Venezuela y Bolivia, recibieron ayer un mensaje que pueden interpretar en clave de más impunidad para sus fechorías. Porque si una sociedad tan legalista como la uruguaya se manifiesta tan pasiva en la defensa de su democracia, si le da lo mismo que los jueces puedan investigar o no los crímenes cometidos durante la dictadura, ¿qué reacción se puede esperar de los impulsores del Plan Cóndor?, ¿se van a arrepentir así de las matanzas y los atropellos cometidos en América Latina?, ¿qué consecuencias tendrá este cheque en blanco que acaba de recibir el golpismo?

La resaca de los plebiscitos

La derrota de la papeleta rosada aún debe ser digerida y sus efectos son todavía insospechados, pero en principio no colabora en la carrera de Pepe Mujica hacia la presidencia. Muchos militantes sociales se muestran decepcionados por la tibieza del Frente Amplio frente a la Ley de Caducidad, primero porque pudieron derogar la ley y no lo hicieron, de forma que el movimiento popular tuvo que forzar la celebración del plebiscito. Y ahora, en la campaña, porque el apoyo formal del FA ha sonado con músicas distintas en cada una de sus corrientes internas, y más o menos fuerte según la deriva política general.
En realidad, parece lógico que una victoria del sí pudiera ser vista por Mujica como una tremenda patata caliente sobre su mandato: ¿Cómo moderar la labor de gobierno si él, un rehén de la dictadura, debe “meter en cana” a sus carceleros? ¿Cómo va a lograr los pactos de Estado que quiere firmar con la oposición si se reavivan las viejas tensiones entre tupamaros y “milicos”? Así, las contradicciones eran de calado en cualquiera de las hipótesis, pero el golpe que ha supuesto el escaso apoyo social a este plebiscito podría reabrir viejas heridas en la izquierda. De momento, el candidato de Asamblea Popular ha anunciado que votará anulado en segunda vuelta, una opción que también se escucha entre algunos militantes barriales.
La derrota del segundo plebiscito -el voto por correo de los inmigrantes- fue más abultada todavía -un 35% de apoyo- y también va en contra del FA. Se estima que un 2,5% de sus apoyos provienen del exterior, principalmente Buenos Aires, y muchos se lo pensaran dos veces a la hora de viajar de nuevo para votar en segunda vuelta, máxime cuando el país acaba de dar la espalda a la posibilidad de que se integren con normalidad en los procesos electorales.

Resultados con el 100% escrutado

Según los resultados que se dieron a conocer ayer , el Frente Amplio logró finalmente un 47,49% de los votos, el Partido Nacional 28,54%, el Partido Colorado 16,67%, Partido Independiente 2,44 y Asamblea Popular 0,67. En cuanto a la composición de las cámaras, en el Senado hay un empate técnico que se resolverá en el balotaje de noviembre. En la Cámara de Diputados se da un nuevo empate a 49 diputados entre el FA y el resto de los partidos, con un escaño todavía en el aire que será el que incline la balanza a uno u otro lado. Estos resultados son todavía provisionales, ya que existe un total de 32.000 votos observados (en los que se ha detectado algún tipo de irregularidad) que serán los que definan si el Frente Amplio tiene o no mayoría parlamentaria.
En definitiva, Pepe Mujica sigue siendo el favorito para alcanzar la presidencia, pero hoy lo tiene algo más difícil que ayer. El único dato comparativo, de hace 10 años, nos dice que blancos y colorados unieron el 100% de sus votos y derrotaron al Frente Amplio en segunda vuelta. Pero es cierto que la sociedad uruguaya ha cambiado desde entonces. ¿Hasta qué punto?

Sergio Labayen
Rebelión

lunes, octubre 26, 2009

El crack del 29 y la crisis de valor


Aquel jueves de otoño boreal de 1929, en Wall Street, el gris del cielo se reflejó en los semblantes de quienes creían que el precio alto de unos títulos en la bolsa también significaba el crecimiento de valor.
Quedó como el jueves negro, aquel 24 de octubre cuando al cierre del mercado casi ningún título conservaba su precio.
La historia lo registra como el crack (quiebra), cuando el precio ya no se corresponde con el valor.
¿Qué diablos había pasado?
Si apenas un año antes la euforia inversionista, acompañada con la campaña electoral en USA ponderaba que el crecimiento era infinito, cuando Mr. Hoover, el elegido del Partido Republicano, prometía que la bonanza se extendería a todo creyente en la maravilla del capitalismo; en la base de que la palabra crédito tiene raíz en creer, y había que creer y había que invertir en esa creencia.
Y los bancos, fieles a la misma, también prestaban dinero para invertir; si la bolsa ofrecía a todos bonanza, por qué no participar de ella, así se hacía explícita la generocidad democrática del capitalismo, que todos pueden ganar.Los bancos, aquellos generosos, ponían precio, cómo no, a su crédito igualmente alto, y qué importaba aquello, si el mercado de la bolsa ofrecía mayores ganancias.¡Vamos, todos a ganar!
Y fue la Reserva Federal, aquella inoportuna descreída, con el mismo Hoover a la cabeza y algunos escépticos economistas que inventaron el término burbuja (luego inventarían la teoría de los ciclos y otras más); ellos mismos, los impulsores de la bonanza, empezaron a descreer en el capitalismo.Si el precio de los valores subía como también el precio del dinero, cabría el peligro de inflación, aquel fenómeno detestable y evitable que podía romper el supuesto equilibrio.
Subieron el tipo de interés, y con ello surgió la debacle.Si el propio organismo creado para administrar el precio del valor desconfía de su crecimiento, entoces, no queda otra que también desconfiar.
La paradoja es que era imposible administrar tanta bonanza.El capitalismo no puede mantener a tantos ricos.
Y empezaron las quiebras, de bancos y de empresas, cierre de fábricas y desempleo consecuente.
Los escépticos pensaron que el capitalismo tenía que buscar elreajuste (otra nueva teoría), las quiebras y el desempleo serían de necesidad para limpiar el mercado demasiado especulativo.
Y así cuatro años, hasta las nuevas elecciones, de las que surgió, cómo no, uno del Partido Demócrata, Roosevelt.Y con él un teórico que ha vuelto a estar de moda, Keynes y sus propuestas intervencionistas del Estado, palabreja larga y detestada por los ortodoxos (si alguno queda estos días) del liberalismo adamista.
Intentaron resolver la crisis del consumo; es decir, para que el mercado real crezca, había que crear consumidores, y para ello el Estado tenía que fungir de empleador.
A nivel internacional USA tenía que hacer uso de su poder, el New Deal y los acuerdos de Breton Woods (ya lo comentaremos), la protección arancelaria y el retorno de capitales.
En otras palabras, exportar su crisis.
Y el resto de países también tenían sus propias crisis, aunque poco les importaba.
Tampoco sirvió tal estrategia, no hubo manera.
Allende los mares, Alemania estrenaba un nuevo líder, Adolf Hitler, apoyado en principio por todo los Estados capitalistas con miedo al monstruo comunista en ciernes.
Ante el proteccionismo de USA, Alemania reaccionaría con una nueva política económica, el armamentismo.
Es así como USA encuentra una salida, arguye al patriotismo y ni Keynes lo puede evitar, será la Economía de Guerra el verdadero reajuste.Qué importarán los millones que mueran y la destrucción de los medios de producción, será en sacrificio del capitalismo que renazca, que, ya se entiende, no entiende de sentimientos, sólo de precios, que no de valor.Aunque, tal como sentenció Machado: es de necios confundir valor y precio.

Miguel Seguin

Uruguayos no lograron votos suficientes para anular la Ley de Caducidad


Con cerca de la mitad de los votos escrutados este lunes, el sí a la anulación de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado apenas pasó al 41 por ciento de los sufragios, lo que significa un duro golpe para los sectores que lo impulsaron; sin embargo, sus promotores han indicado que seguirán en la lucha para lograr justicia en los casos de la dictadura uruguaya.
El plebiscito para demandar la anulación de la Ley de Caducidad no logró los votos suficientes en la consulta celebrada este domingo en Uruguay a la par de las elecciones generales, de acuerdo con la mayoría de los resultados que se conocieron al finalizar la jornada electoral y lo reconocido por la coordinadora impulsora del referendo.
Con cerca de la mitad de los votos escrutados este lunes, el sí a la anulación de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado apenas pasó al 41 por ciento de los sufragios, siendo necesario el apoyo de más del 50 por ciento para haber sacado adelante las dos reformas planteadas.
Esto significa un duro golpe para los sectores que lo impulsaron, ya que en los primeros resultados a boca de urna se habló de un triunfo de la propuesta, lo que incluso fue recogido en diversos lugares del mundo.
Luis Puig, portavoz de la Coordinadora por la Nulidad de la Ley de Caducidad admitió este fracaso, a pesar de que en un primer momento los datos apuntados por encuestadoras a pie de urna parecían otorgar el triunfo del sí al fin de la impunidad de las violaciones de derechos humanos cometidos por policías y militares al servicio de la dictadura (1973-1985).
Esta organización sindical fue la principal impulsora de la reunión de las 255 mil firmas necesarias para convocar el plebiscito de manera simultánea a las elecciones nacionales y a la consulta popular sobre la habilitación del voto por correo, que también fracasó, con apenas 38 por ciento de apoyo.
Ante esta situación, diversas organizaciones de derechos humanos ratificaron que continuarán su lucha por la justicia, que en los últimos años tuvo algunos avances importantes, dentro de las restricciones que aseguraron impunidad para los responsables de delitos de lesa humanidad durante la dictadura militar.
Anunciaron además que entre otras iniciativas promoverán que se unan las causas, y que finalmente haya un juicio oral y público contra los más de 400 responsables de estos delitos que no prescriben, y que ya están identificados en Uruguay.
Por otra parte, tampoco logró respaldo suficiente el otro plebiscito sobre una ley de voto epistolar que permitiría votar por correo a más de medio millón de uruguayos que viven fuera del país. Éstos eran los temas claves que sobrevolaban los comicios presidenciales uruguayos.
Ambas demandas fueron fruto de una larga lucha de los sobrevivientes de la pasada dictadura militar, que entre 1973 y 1985 llevó a la cárcel y tortura a miles de uruguayos, varios de los cuales murieron, y que dejó de saldo unos 200 desaparecidos, la mayoría de ellos en Argentina, donde se habían refugiado. Pero también por el derecho de los miles que emigraron del país por persecución política de la dictadura o razones económicas.
El fracaso de los dos plebiscitos también fue reconocido por el candidato a la Presidencia de Uruguay del gobernante Frente Amplio, José Mujica, quien resultó ser el más votado, aunque tendrá que que acudir a una segunda vuelta para dirimir quién será el nuevo presidente de Uruguay con el candidato opositor, el ex presidente Luis Alberto Lacalle, del Partido Nacional.
"Los plebiscitos quedaron opacados por las discusiones de carácter político. Yo no era partidario de ponerlos juntos y creo que ésa ha sido la causa fundamental", dijo Mujica en rueda de prensa al conocerse los sondeos a pie de urna.
No obstante, las espadas siguen en alto, pues las organizaciones que forman parte de la Coordinadora por la Nulidad de la Ley de Caducidad ya han dejado claro que tratarán de sacar del amparo de la norma cuantos casos puedan.
Para ello recurrirán a la jurisprudencia sentada el pasado lunes por la Suprema Corte de Justicia al declarar la inconstitucionalidad de la Ley de Caducidad en tres de sus artículos para el caso concreto del asesinato de una joven comunista en tiempos de la dictadura.
Además, la Ley de Caducidad no ampara a las desapariciones y muertes violentas que llevaron a cabo los esbirros de la dictadura uruguaya en otros países, situación que llevó también esta semana a la condena a 25 años del ex dictador uruguayo Gregorio "Goyo" Alvarez.
En apoyo a la postura de los uruguayos sobre el plebiscito de la Ley de Caducidad, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti afirmó este lunes que "la decisión es trascendente y supone respaldo muy fuerte al cambio en paz aprobado tras la salida de la dictadura".
Para el actual senador, que fue dos veces presidente de Uruguay entre 1985-1990 y 1995-2000, "veinte años después los uruguayos reafirman que el país mira al futuro y no los fantasmas del pasado".
Las organizaciones promotoras de la nulidad de la Ley de Caducidad expresaron este lunes que falta ahondar el trabajo y, especialmente, enfrentar la campaña de algunos de los grandes medios de comunicación y de dirigentes como el propio ex presidente y ahora nuevamente candidato a la jefatura de Estado Luis Alberto Lacalle, que en los últimos días hizo referencia a la existencia de una mínima cantidad de desaparecidos.
Los grandes medios no acompañaron este esfuerzo humanitario como esperaban los familiares de las víctimas, que esta noche advirtieron que "nunca bajarán los brazos y que la justicia llegará, sin duda, al país".

La mala conciencia. El país de la cola de paja


Que en unas elecciones gane un partido o el otro es parte del juego democrático. Una opción puede ser mejor, mucho mejor o aun peor que la otra. La dignidad de un pueblo no se mide por opciones ideológicas sino por decisiones morales. Lamento que la oportunidad de mostrar y demostrar que la justicia no negocia ni anda mendigando a los poderes que amenazan en nombre de la paz, esa, ha sido repetidamente defraudada. Y si los pueblos no se avergüenzan con más frecuencia de las que deberían es simplemente por su mala conciencia que no les permite imponerse a si mismo lo que le reclaman a otros ni otorgan a otros los derechos de los que gozan quienes tiene el poder de decidir.
En 1989 el pueblo uruguayo confirmó la ley de Caducidad, por la cual se perdonaba a los autores de secuestros, torturas, desapariciones y muertes organizadas desde el Estado. Casi una generación después, en el referéndum de 2009, aunque por estrecho margen, se confirma la misma ignominia.
Desde que nuestros países del sur nacieron como republicas independientes que desesperadamente querían inventarse como naciones, tuvieron virtudes y errores. El primero de todos los errores, el error que ha persistido a lo largo de todas sus historias ha sido el de la impunidad. La única forma que han encontrado a este error que por repetido y por histórico no merece llamarse error sino debilidad del carácter, ha sido mirar para otro lado o quejarse. Quejarse, siempre quejarse y nunca mirar la realidad de frente y la conciencia de los crímenes propios directamente a los ojos.
Nunca se puede renunciar a la justicia. Renunciar a la justicia es un acto de cobardía. Cuando se renuncia a la justicia en nombre de la paz se está legitimando la impunidad de la fuerza. Cuando después de una generación esa fuerza ya es un saco de podredumbres, la renuncia es la herencia de una tara histórica, porque a veces los golpes enseñan y cuando son demasiado fuertes dejan incapacidades de por vida. Cuando quien renuncia no es la victima que clama por verdad y justicia, sino otros compatriotas que descansan satisfechos confortables en sus casas, entonces no sólo es un acto de cobardía sino, peor, un profundo acto de egoísmo aromatizado con la podredumbre de todas las justificaciones y las pseudo autorizaciones morales.
Si perdonar es divino, dejemos que Dios perdone. Si perdonar también es una virtud humana, perdonemos a quienes se han arrepentido y han colaborado con la justicia. No es posible perdonar a quien nunca ha sido juzgado ni condenado y a quienes hay que rogar infructuosamente que digan dónde están los huesitos de la hija o de la madre de algún desaparecido. Cuando ni siquiera se ha juzgado a los violadores, perdonar es solo el premio que una victima masoquista entrega al sadismo y a la impunidad y un crédito a largo plazo para nuevos abusos y nuevas humillaciones.
Digo todas estas palabras duras, sin edulcorantes ni demagógicas complacencias no porque me crea mejor que nadie sino porque alguien debe atreverse a decirlo de una vez por todas: querido pueblo, no tienes vergüenza. Lo digo aun sabiendo que muchos de mis queridos familiares y amigos han sido participes de este error histórico. Asumo que lo han hecho con la mejor intención. Pero también lo han hecho con la peor conciencia histórica, esa vieja tradición que nació con nuestros países, ya desde los celebrados genocidios indígenas. Por no entrar en otros desagradables detalles a la hora del té.

Jorge Majfud (especial para ARGENPRESS.info)