El día de ayer se aprobó el acuerdo con Repsol para pagarle generosamente por el 51% de las acciones de YPF S.A. El oficialismo, compuesto por muchos que en los noventa fueron entusiastas de las privatizaciones (empezando por la Presidenta) y que hace dos años sostenía que en el mejor de los casos Repsol recibiría un pago simbólico, ahora pretende que el acuerdo "amistoso" con Repsol expresa una posición firme ante los vaciadores españoles.
Queremos detenernos en algunos aspectos de lo votado ayer.
En primer lugar, las condiciones del acuerdo son un resultado de la decisión que se tomó cuando se expropio a Repsol, que fue mantener el esquema de lo que era “YPF SA”, es decir la misma compañía que fue durante buena parte de los ’90, cuando ya estaba avanzada la desregulación del sector hidrocárburifero y la penetración del capital privado y extranjero en el sector. Como desde un primer denunciamos, lo que se presentaba como una expropiación de YPF, con ley mediante, era apenas la “recompra” mediante expropiación del 51% de las acciones por parte del Estado para tomar el control de YPF S.A., en condiciones similares a la empresa manejada por Estenssoro en los '90, anticipo de la entrada de Repsol. Hace dos años, se quiso presentar como una medida de “soberanía hidrocárburifera” una medida que apenas tocó el 51% de las acciones de una empresa que hoy maneja apenas un tercio del petróleo, y 30% del gas que se extrae en la Argentina, y en el caso de la refinación de petróleo YPF concentra el 54%. Señalamos que esta medida limitada, que preservaba el estatus de empresa privada cotizante (acá y en Nueva York) de YPS SA no permitiría atacar el problema energético de raíz, e involucraría por las propias condiciones en que se estaba realizando, onerosos costos para el país. El acuerdo que rubricóahora el ministro Kicillof con la compañía, sobre la base de la tasación realizada, y que aprobó el congreso, confirma todo esto. Nosotros, así como otras fuerzas de izquierda y sectores combativos de la clase trabajadora, que participamos de la lucha contra las privatizaciones y nunca dejamos de plantear la reestatización bajo control obrero, planteamos ante la crisis energética la necesidad de expropiar sin pago y poner bajo control obrero todo el conjunto del sistema hidrocárburifero, desde la extracción hasta la refinación. No sólo Repsol sino también los activos de las empresas de Bulgheroni, de Cristobal López, de Shell, de Chevron. El gobierno dejó en pie a YPF S.A. y se obligó a tasar el 51% del valor de la compañía para pagar a Repsol. Esto era meterse ya en una trampa: la tasación no podía ser muy baja, ya que de ser así podría haber afectado el valor bursátil de la compañía y su posibilidad de financiamiento. ¿Por qué se metió en el gobierno en esta encerrona? Para mantener una empresa bajo forma S.A. que permite un manejo más discrecional que si se tratara de una empresa pública; y además para mantener los lazos con el capital financiero internacional que permiten entre otras cosas que la empresa sea una fuente de dólares. Dólares que el gobierno está haciendo entrar por la ventanilla de YPF para que puedan ser utilizados para sostener los pagos de la deuda, el déficit energético y otras gangrenas que son consecuencia de las políticas de este gobierno que mucho habló durante estos años de “soberanía” pero no afectó ni un ápice las condiciones de dependencia y la posición del capital extranjero y los condicionamientos que impone el imperialismo en el país.
Estas decisiones, envueltas en un cotillón de "soberanía hidrocarburífera" hace dos años, y acompañados por el Informe Mosconi que el acuerdo actual transforma en pura retórica sin efectos, son las que ahoran obligan a garantizar a Respol un pago en mano 5 mil millones de dólares (en realidad 5.500 millones porque el bono discount ya devengó intereses por 500 millones), para lo cual se le entregan bonos por un valor de 6 mil millones. Y que con los intereses podrían representar para el Estado pagos de 11 mil millones de dólares, buena parte de los cuáles se concentran en los próximos diez años. Se pretende que este es un buen acuerdo. Sin duda que lo es para los españoles, que si se quedan con los bonos en sus manos podrán garantizarse un flujo de fondos bastante cercano a lo que giraban anualmente a su casa matriz en concepto de remesas de utilidades. Nada mal para ser “expropiado”, especialmente cuando fueron denunciados en su momento de vaciadores (algo que dijo el propio ministro y con lo cual no podemos más que estar de acuerdo, ya que lo denunciamos durante todos los años en los que tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández consideraron a Repsol un gran aliado). Algunos datos de este vaciamiento, consentido por los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernandez, lo dicen todo: entre 2003 y 2007 Repsol repatrió según balances el 97% de sus utilidades, es decir destinó apenas un 3% para inversión. El Informe Mosconi denunciaba que Repsol obtuvo entre 2008 y 2011 rentabilidad operativa de entre 1.300 y 1.800 millones de euros. Allí se señala en la página 13, que "la rentabilidad neta del grupo Repsol fue creciendo año a año, desde 1.014 millones de euros en 1998, pasando por un máximo de 4.997 millones de euros en 2010 para finalizar el año 2011 con una ganancia neta de 2.544 millones de euros". Y más adelante, en la página 15, se indica "Esto significa que mientras el patrimonio se mantuvo estable, e incluso disminuyó en los últimos años como consecuencia de la política de desinversión, las ganancias siguieron una tendencia creciente.". El vaciamiento que denunciaban hace muy poco fue borrado de un plumazo. Repsol debería devolver todas las divisas que se llevó del país para compensar el saqueo realizado.
El ministro habló largamente en el congreso, de los criterios para tasar una empresa. Pero no era necesario “tasar una empresa” para tomar el control público de estos recursos estratégicos (que como tales son propiedad del Estado), escandalosamente entregados en los ’90 a los “conquistadores” españoles, así como se entregaron tantas empresas a precios de remate a capitales privados (mayormente extranjeros) y hacerse de fondos que fueron mayormente utilizados para pagar deuda fraudulenta. Alcanzaba con tasar a valor fiscal los bienes expropiados. Este último no fue ni es el criterio que nosotros hemos defendido; nosotros hemos planteado expropiación sin pago y lo seguimos haciendo, pero permite medir el grado extremo de concesiones a las que llega este acuerdo, que ahora se quiere hacer pasar por bueno para la Argentina. Este criterio fue por ejemplo el que aplicó el gobierno nacionalista burgués de Lázaro Cárdenas en México, cuando expropió a 17 compañías petroleras extranjeras. Estas corporaciones imperialistas empezaron a reclamar en la prensa internacional una compensación por 400 millones de dólares, 2.000 millones de pesos mexicanos de ese momento (ver La Corte Suprema de Justicia durante el gobierno del General Lázaro Cárdenas, de Lucio Cabrera Acevedo). La respuesta del Estado mexicano fue guiarse por el criterio de que “el precio de la cosa expropiada se basará en el valor fiscal que de ella figure en las oficinas catastrales o recaudadoras”. Es decir, el valor de muebles e inmuebles considerados por el fisco mexicano (y no el valor del mercado que las empresas declaraban). Con este criterio el capital reembolsado por el Estado fue de poco más del 10% de lo reclamado por las empresas. El gobierno argentino pactó pagar, en dinero contante y sonante (no otra cosa son los bonos garantizando sí o sí 5 mil millones de dólares), el 33% de lo que Repsol reclamó en su exigencia más exagerada, y el 50% de lo que pusieron por escrito en la demanda ante el CIADI (y en realidad con los intereses lo que deberá pagar la Argentina supera el 100% de lo reclamado por Repsol en el CIADI, como dijimos más arriba). Como vemos, aún en términos de negociaciones llevadas a cabo por gobiernos burgueses, el acuerdo “peleado” del gobierno se deschava por la generosidad de sus concesiones.
Por último, señalamos una última contradicción entre este acuerdo y lo que el ministro Kicillof planteaba hace dos años. Por ese entonces decía que “Repsol va a tener que pagar por el daño ambiental”. Hasta le puso números a este reclamo: alrededor de 5 mil millones de dólares sería el valor económico de los daños generados por Repsol. El actual acuerdo “amistoso” con la compañía excluye cualquier posibilidad de litigar a Repsol por los pasivos ambientales. No sólo resulta escandaloso, sino que sienta un peligroso precedente. Ali Moshiri y John Watson de Chevron deben estarse frotando las manos, en anticipación de la impunidad ambiental que pueden esperar se extienda a ellos.
Este acuerdo es emblema de toda la política energética que se viene. Galluccio se frota las manos por los acuerdos que espera rubricar con otras petroléras, tomando como modelo el convenio Chevron. Las petroleras se preparan para hacer jugosos negocios, con la garantía de libre disponibilidad de divisas por el equivalente a un 20% de la producción, que significa que podrán repatriar alegremente todas sus ganancias.
Está planteado pelear por la anulación de este acuerdo, la declaración del no pago de toda la deuda, incluidos los bonos que ahora se entregan a Repsol, el no pago de ni un solo dólar a los vaciadores. Y la inmediata expropiación de todos los activos de todas las empresas que conforman el complejo hidrocarburífero, para ponerlas bajo gestión de los trabajadores, rechazando los generosos acuerdos noventistas firmados con Chevrón, Dow Chemical y otras firmas. Es fundamental pelear por este programa, para que sean la clase trabajadora y los sectores los que decidan cómo se explota estos recursos, de forma que pueda resultar compatible con la preservación del medio ambiente, y qué destino se le da a la renta petrolera que hoy se distribuyen las empresas imperialistas y los Estados provincial y nacional (que usan su parte para pagar a usureros y subsidiar al capital).
Esteban Mercadante
IPS: Instituto de Pensamiento Socialista.
Blog marxista destinado a la lucha por una nueva sociedad fraterna y solidaria, sin ningún tipo de opresión social o nacional. Integrante del Colectivo Avanzar por la Unidad del Pueblo de Argentina.
domingo, abril 27, 2014
A las puertas del Mundial de fútbol de Brasil: Entre goles, negociados y especulaciones electorales.
Entrevista con Beat *Tuto* Wehrle, agudo analista social. “Los atrasos en las obras responden a un frío cálculo económico”. El Mundial y los “factores de riesgo” electoral.
El Mundial de Fútbol que comenzará el 12 de junio con el partido entre Brasil y Croacia será mucho más que un gran evento deportivo. Antes que el balón se lance a rodar en los doce estadios de ese país-continente, las encrucijadas de la realidad brasilera ya se expresan en la dinámica pre-mundial. Así lo afirma Beat *Tuto* Wehrle, agudo analista y responsable en Brasil del Programa “A chance to play” - “El derecho de jugar”-, iniciativa solidaria de apoyo a niños/as y adolescentes de las favelas de San Pablo, promovida por Tierra de Hombres Alemania. Entrevista exclusiva.
P: ¿Cómo se puede interpretar la dinámica brasilera actual a poco más de un mes del inicio del Campeonato Mundial de la FIFA?
Beat Wehrle (BW): Simplificando al máximo la lectura de la coyuntura actual, pienso que se entrecruzan en esta etapa pre-mundial cuatro dinámicas esenciales. Los intereses económicos en torno a las obras de infraestructura que se están terminando de construir. El estado actual de las movilizaciones sociales hacia fines del mes de abril. El aumento del esquema de seguridad y control policial-militar que se implementa en gran parte de las ciudades donde habrá partidos del mundial. Y, el impacto que el Mundial puede tener en este año electoral.
Corrupción y ganancias exorbitantes
P: Comencemos por las obras de infraestructura en marcha…
BW: En muchos casos las construcciones están bastante atrasadas. El ejemplo mayor es el Estadio de Itaquerão en la ciudad de San Pablo, palco de apertura del Mundial. Muchas veces le prensa internacional habla de los atrasos en la construcción como “de típicamente latinoamericano o brasilero”, enfatizando en la incapacidad de gestión apenas equilibrada por la capacidad de improvisación en nuestros países del Sur. Sin embargo, mi lectura es otra. Una gran parte de las obras son financiadas por el BNDES, Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, que de social tiene bien poco, y de económico muchísimo. En Brasil al BNDES se lo llama “la madre de la Copa” ya que financia no solo los estadios sino también las enormes obras de infraestructura. La ejecución de las mismas está en manos de empresas privadas. El atraso en los plazos responde a un frío cálculo económico. Es el instrumento de una especie de extorsión sistemática. Cuanto más se atrasa la construcción, mayores son las exigencias de dichas empresas para recibir pagos adicionales. Y los costos finales pueden hasta duplicarse con respecto a lo que se había presupuestado. Una visión donde se mezcla el apetito desenfrenado de ganancia y mecanismos muy efectivos de corrupción. En situación de atraso, ciertos trabajos no se licitan como normalmente se debería hacer. Es sorprendente, por ejemplo, que la empresa que construye el Estadio Itaquerão acaba de terminar su nueva sede en San Pablo, sin un solo día de retraso. Prueba clara de que saben hacer las cosas. Pero el retraso es parte de un sistema donde predominan manejos corruptos y ganancias impresionantes.
P: Hablaba también de la situación a nivel de seguridad, como un punto relevante de la coyuntura actual…
BW: Sí. Luego de las grandes movilizaciones de junio del 2013 se dio una verdadera carrera armamentista y militarista de las secretarías estaduales de seguridad pública. En general, no es el poder ejecutivo nacional sino los Estados -Brasil es una República Federativa- que tienen la dirección de la seguridad. Aunque en ciertas circunstancias como en Río de Janeiro fueron tropas del ejército que ocuparon a inicios de abril el complejo de favelas de la Maré (más grande que toda la ciudad de Ginebra en Suiza). O en Salvador, capital de Bahía, donde la segunda semana de abril miles de militares se desplegaron en sectores sensibles de la ciudad. Ya antes se había procedido al mismo mecanismo por ejemplo en la gran Favela de Rocinha, también en Río, para posibilitar la instalación de Unidades de Policía Pacificadora (UPP). Si bien se puede entender como positivo el hecho de recuperar territorios al gran crimen organizado, muy rápidamente el alivio de las familias que habitan en las favelas “pacificadas” se transforma en sufrimiento frente a la acción igualmente arbitraria, represiva y violenta de las policías militares. Realidad similar en San Pablo, con una militarización bien intensa, adquisición de nuevos equipos para reprimir manifestaciones y formación de una nueva fuerza llamada “Tropa de Braço”, cuyos integrantes son todos especialistas en artes marciales. Es decir, el pretexto de la seguridad en torno al mundial llevó a justificar la reproducción de métodos históricamente conocidos para reprimir y frenar cualquier intento de movilización social. A 50 años del Golpe Militar contra el Gobierno de João Goulart - que se recordó el 1ro de abril de este año- la maquinaria del Estado brasilero sigue marcada por elementos autoritarios y represivos. El mejor ejemplo son las Policías Militares presentes en todo el país. Y todo esto más allá de la voluntad de la presidenta Dilma Rousseff.
P: Este tema de seguridad implica el análisis de la dinámica actual de las movilizaciones callejeras. Luego de las grandes manifestaciones de junio pasado…
BW: En este marco de reforzamiento brutal de las fuerzas de seguridad pública, se da como contracara de la moneda, una tendencia a radicalizar las manifestaciones, reduciendo la masividad de las mismas. En las últimas semanas aquí en San Pablo, se dieron tres movilizaciones. Ninguna con más de mil personas. Aunque con tendencia a radicalizarse, incluso con la metodología de los “black bloc”, con depredación y violencia extrema. Con esto quiero señalar que al reforzamiento del esquema de seguridad de cara al Mundial, provoca una radicalización violenta de los que protestan en la calle. Y esto es preocupante. Ya que atenta contra la participación de sectores sociales amplios en la protesta ciudadana. En cuanto a los movimientos sociales que estuvieron a la base de las manifestaciones de junio 2013, se observan dos posiciones diferentes. Un sector, que levanta la bandera de “sin derechos no hay Mundial”, que pacta objetivamente con los sectores más radicales. El otro, el de los movimientos sociales más organizados, que se articulan en los Comités Populares de la Copa que denuncian los impactos negativos de este mega evento deportivo pero que no participan de movilizaciones violentas. En síntesis, las movilizaciones actuales no llegan a tener la amplitud de las de junio pasado durante la Copa de Confederaciones. Además no hay una dirección orgánica del movimiento y los grupos radicales han contribuido a fragmentar la protesta.
P: ¿Cuál es su lectura sobre la posibilidad o no que durante el Mundial se reproduzcan movilizaciones masivas?
BW: Es muy difícil a predecirlo. Creo que dependerá mucho del comportamiento de las fuerzas de seguridad. Si reprimen violentamente las manifestaciones pequeñas que seguramente continuarán, entonces es posible que la indignación multiplique la capacidad de convocatoria. Por otra parte es interesante interpretar una reciente encuesta de opinión pública de fin de febrero realizada por Datafolha, empresa perteneciente al grupo “Folha de São Paulo”, el cotidiano de mayor circulación a nivel nacional. Señala fuertes críticas tanto al Mundial como a las movilizaciones contra la Copa. El apoyo a la Copa cayó por primera vez al 52%. Si en agosto pasado el 77 % de los entrevistados apoyaban las manifestaciones masivas ahora el 63% se expresa contra las movilizaciones durante el Mundial. En síntesis, se puede entender que Brasil está cada vez más crítico frente a este modelo de Mundial de la FIFA (Federación Internacional del Fútbol Asociado), pero tampoco aprueba la forma radicalizada de protesta.
El Mundial en un año electoral
P: ¿Toda esta dinámica tendrá una incidencia directa en los eventuales comportamientos electorales en el próximo mes de octubre?
BW: Pienso que el contexto electoral es un ingrediente significativo en torno al Mundial. Antes de junio pasado, muchos analistas políticos anticipaban que la Copa podría ser un facilitador de la re-elección de la presidenta Dilma Rousseff. Después de las grandes protestas callejeras, el Mundial empezó a ser entendido por la oposición como un elemento de desgaste para la presidenta. La tendencia actual indicaría que la apuesta de la oposición tiene una base real y que todo lo del campeonato desgasta al Gobierno. Ayudado por los grandes poderes de información que controlan el espacio informativo. En la encuesta de inicio de abril, también de Datafolha, Dilma continúa como clara favorita con perspectivas de triunfo en el primer turno electoral. Sin embargo, mientras en febrero las intenciones de voto eran del 44 % ahora el apoyo es del 38%. Es importante subrayar que, a pesar de esta caída, sus competidores opositores no logran aumentar la simpatía de los electores. En síntesis, se corre el riesgo - y hay ya señales elocuentes- que amplios sectores de la oposición, en el contexto del Mundial, jueguen a la hipótesis de “cuanto peor salga todo, mejor para nosotros”. Y hay en torno a la Copa muchos factores de riesgo que pueden alimentar dicha manipulación política de este mega evento deportivo. Que ya hoy es mucho más que fútbol, pasión, goles y emociones. Entra en el terreno de los grandes intereses económicos y de los fríos cálculos políticos. Restringiendo el espacio democrático del movimiento social para hacer escuchar su justa protesta por derechos no realizados.
El derecho de jugar
La colaboración de Tierra de Hombres de Alemania y las comisiones de fábrica de los trabajadores de la empresa Volkswagen posibilitó la realización del Programa “A chance to play” (El Derecho de Jugar). Esta iniciativa fue promovida en el 2009/2010 en África del Sur y ahora, de forma ampliada, en Brasil. El Programa establece relaciones con organizaciones locales y financia proyectos que aseguran el derecho de jugar y de practicar deportes a niños, niñas y adolescentes de la calle en las favelas del entorno de San Pablo. El Programa aprovecha del contexto del Mundial para llamar la atención sobre estos derechos de la infancia asegurados por las convenciones internacionales pero sistemáticamente violados. Ya en el primer año de su implementación, el Programa comprobó que el juego y los deportes no son solo importantes para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes, sino que expresan medios efectivos para superar los altos índices de violencia y para construir una cultura de paz en la que los niños y adolescentes son los principales protagonistas. La acción más simbólica del Programa es la organización de un Mundial de Fútbol Callejero que se realizará a inicios de julio de este año en San Pablo (www.a-chance-to-play.org). En Europa diversas iniciativas buscan hacer escuchar la voz de los movimientos sociales brasileros antes y durante el Mundial. Entre ellas la Campaña “Goles contra la Injustica” promovida por E-CHANGER en Suiza (www.e-changer.ch)
Sergio Ferrari
El Mundial de Fútbol que comenzará el 12 de junio con el partido entre Brasil y Croacia será mucho más que un gran evento deportivo. Antes que el balón se lance a rodar en los doce estadios de ese país-continente, las encrucijadas de la realidad brasilera ya se expresan en la dinámica pre-mundial. Así lo afirma Beat *Tuto* Wehrle, agudo analista y responsable en Brasil del Programa “A chance to play” - “El derecho de jugar”-, iniciativa solidaria de apoyo a niños/as y adolescentes de las favelas de San Pablo, promovida por Tierra de Hombres Alemania. Entrevista exclusiva.
P: ¿Cómo se puede interpretar la dinámica brasilera actual a poco más de un mes del inicio del Campeonato Mundial de la FIFA?
Beat Wehrle (BW): Simplificando al máximo la lectura de la coyuntura actual, pienso que se entrecruzan en esta etapa pre-mundial cuatro dinámicas esenciales. Los intereses económicos en torno a las obras de infraestructura que se están terminando de construir. El estado actual de las movilizaciones sociales hacia fines del mes de abril. El aumento del esquema de seguridad y control policial-militar que se implementa en gran parte de las ciudades donde habrá partidos del mundial. Y, el impacto que el Mundial puede tener en este año electoral.
Corrupción y ganancias exorbitantes
P: Comencemos por las obras de infraestructura en marcha…
BW: En muchos casos las construcciones están bastante atrasadas. El ejemplo mayor es el Estadio de Itaquerão en la ciudad de San Pablo, palco de apertura del Mundial. Muchas veces le prensa internacional habla de los atrasos en la construcción como “de típicamente latinoamericano o brasilero”, enfatizando en la incapacidad de gestión apenas equilibrada por la capacidad de improvisación en nuestros países del Sur. Sin embargo, mi lectura es otra. Una gran parte de las obras son financiadas por el BNDES, Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, que de social tiene bien poco, y de económico muchísimo. En Brasil al BNDES se lo llama “la madre de la Copa” ya que financia no solo los estadios sino también las enormes obras de infraestructura. La ejecución de las mismas está en manos de empresas privadas. El atraso en los plazos responde a un frío cálculo económico. Es el instrumento de una especie de extorsión sistemática. Cuanto más se atrasa la construcción, mayores son las exigencias de dichas empresas para recibir pagos adicionales. Y los costos finales pueden hasta duplicarse con respecto a lo que se había presupuestado. Una visión donde se mezcla el apetito desenfrenado de ganancia y mecanismos muy efectivos de corrupción. En situación de atraso, ciertos trabajos no se licitan como normalmente se debería hacer. Es sorprendente, por ejemplo, que la empresa que construye el Estadio Itaquerão acaba de terminar su nueva sede en San Pablo, sin un solo día de retraso. Prueba clara de que saben hacer las cosas. Pero el retraso es parte de un sistema donde predominan manejos corruptos y ganancias impresionantes.
P: Hablaba también de la situación a nivel de seguridad, como un punto relevante de la coyuntura actual…
BW: Sí. Luego de las grandes movilizaciones de junio del 2013 se dio una verdadera carrera armamentista y militarista de las secretarías estaduales de seguridad pública. En general, no es el poder ejecutivo nacional sino los Estados -Brasil es una República Federativa- que tienen la dirección de la seguridad. Aunque en ciertas circunstancias como en Río de Janeiro fueron tropas del ejército que ocuparon a inicios de abril el complejo de favelas de la Maré (más grande que toda la ciudad de Ginebra en Suiza). O en Salvador, capital de Bahía, donde la segunda semana de abril miles de militares se desplegaron en sectores sensibles de la ciudad. Ya antes se había procedido al mismo mecanismo por ejemplo en la gran Favela de Rocinha, también en Río, para posibilitar la instalación de Unidades de Policía Pacificadora (UPP). Si bien se puede entender como positivo el hecho de recuperar territorios al gran crimen organizado, muy rápidamente el alivio de las familias que habitan en las favelas “pacificadas” se transforma en sufrimiento frente a la acción igualmente arbitraria, represiva y violenta de las policías militares. Realidad similar en San Pablo, con una militarización bien intensa, adquisición de nuevos equipos para reprimir manifestaciones y formación de una nueva fuerza llamada “Tropa de Braço”, cuyos integrantes son todos especialistas en artes marciales. Es decir, el pretexto de la seguridad en torno al mundial llevó a justificar la reproducción de métodos históricamente conocidos para reprimir y frenar cualquier intento de movilización social. A 50 años del Golpe Militar contra el Gobierno de João Goulart - que se recordó el 1ro de abril de este año- la maquinaria del Estado brasilero sigue marcada por elementos autoritarios y represivos. El mejor ejemplo son las Policías Militares presentes en todo el país. Y todo esto más allá de la voluntad de la presidenta Dilma Rousseff.
P: Este tema de seguridad implica el análisis de la dinámica actual de las movilizaciones callejeras. Luego de las grandes manifestaciones de junio pasado…
BW: En este marco de reforzamiento brutal de las fuerzas de seguridad pública, se da como contracara de la moneda, una tendencia a radicalizar las manifestaciones, reduciendo la masividad de las mismas. En las últimas semanas aquí en San Pablo, se dieron tres movilizaciones. Ninguna con más de mil personas. Aunque con tendencia a radicalizarse, incluso con la metodología de los “black bloc”, con depredación y violencia extrema. Con esto quiero señalar que al reforzamiento del esquema de seguridad de cara al Mundial, provoca una radicalización violenta de los que protestan en la calle. Y esto es preocupante. Ya que atenta contra la participación de sectores sociales amplios en la protesta ciudadana. En cuanto a los movimientos sociales que estuvieron a la base de las manifestaciones de junio 2013, se observan dos posiciones diferentes. Un sector, que levanta la bandera de “sin derechos no hay Mundial”, que pacta objetivamente con los sectores más radicales. El otro, el de los movimientos sociales más organizados, que se articulan en los Comités Populares de la Copa que denuncian los impactos negativos de este mega evento deportivo pero que no participan de movilizaciones violentas. En síntesis, las movilizaciones actuales no llegan a tener la amplitud de las de junio pasado durante la Copa de Confederaciones. Además no hay una dirección orgánica del movimiento y los grupos radicales han contribuido a fragmentar la protesta.
P: ¿Cuál es su lectura sobre la posibilidad o no que durante el Mundial se reproduzcan movilizaciones masivas?
BW: Es muy difícil a predecirlo. Creo que dependerá mucho del comportamiento de las fuerzas de seguridad. Si reprimen violentamente las manifestaciones pequeñas que seguramente continuarán, entonces es posible que la indignación multiplique la capacidad de convocatoria. Por otra parte es interesante interpretar una reciente encuesta de opinión pública de fin de febrero realizada por Datafolha, empresa perteneciente al grupo “Folha de São Paulo”, el cotidiano de mayor circulación a nivel nacional. Señala fuertes críticas tanto al Mundial como a las movilizaciones contra la Copa. El apoyo a la Copa cayó por primera vez al 52%. Si en agosto pasado el 77 % de los entrevistados apoyaban las manifestaciones masivas ahora el 63% se expresa contra las movilizaciones durante el Mundial. En síntesis, se puede entender que Brasil está cada vez más crítico frente a este modelo de Mundial de la FIFA (Federación Internacional del Fútbol Asociado), pero tampoco aprueba la forma radicalizada de protesta.
El Mundial en un año electoral
P: ¿Toda esta dinámica tendrá una incidencia directa en los eventuales comportamientos electorales en el próximo mes de octubre?
BW: Pienso que el contexto electoral es un ingrediente significativo en torno al Mundial. Antes de junio pasado, muchos analistas políticos anticipaban que la Copa podría ser un facilitador de la re-elección de la presidenta Dilma Rousseff. Después de las grandes protestas callejeras, el Mundial empezó a ser entendido por la oposición como un elemento de desgaste para la presidenta. La tendencia actual indicaría que la apuesta de la oposición tiene una base real y que todo lo del campeonato desgasta al Gobierno. Ayudado por los grandes poderes de información que controlan el espacio informativo. En la encuesta de inicio de abril, también de Datafolha, Dilma continúa como clara favorita con perspectivas de triunfo en el primer turno electoral. Sin embargo, mientras en febrero las intenciones de voto eran del 44 % ahora el apoyo es del 38%. Es importante subrayar que, a pesar de esta caída, sus competidores opositores no logran aumentar la simpatía de los electores. En síntesis, se corre el riesgo - y hay ya señales elocuentes- que amplios sectores de la oposición, en el contexto del Mundial, jueguen a la hipótesis de “cuanto peor salga todo, mejor para nosotros”. Y hay en torno a la Copa muchos factores de riesgo que pueden alimentar dicha manipulación política de este mega evento deportivo. Que ya hoy es mucho más que fútbol, pasión, goles y emociones. Entra en el terreno de los grandes intereses económicos y de los fríos cálculos políticos. Restringiendo el espacio democrático del movimiento social para hacer escuchar su justa protesta por derechos no realizados.
El derecho de jugar
La colaboración de Tierra de Hombres de Alemania y las comisiones de fábrica de los trabajadores de la empresa Volkswagen posibilitó la realización del Programa “A chance to play” (El Derecho de Jugar). Esta iniciativa fue promovida en el 2009/2010 en África del Sur y ahora, de forma ampliada, en Brasil. El Programa establece relaciones con organizaciones locales y financia proyectos que aseguran el derecho de jugar y de practicar deportes a niños, niñas y adolescentes de la calle en las favelas del entorno de San Pablo. El Programa aprovecha del contexto del Mundial para llamar la atención sobre estos derechos de la infancia asegurados por las convenciones internacionales pero sistemáticamente violados. Ya en el primer año de su implementación, el Programa comprobó que el juego y los deportes no son solo importantes para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes, sino que expresan medios efectivos para superar los altos índices de violencia y para construir una cultura de paz en la que los niños y adolescentes son los principales protagonistas. La acción más simbólica del Programa es la organización de un Mundial de Fútbol Callejero que se realizará a inicios de julio de este año en San Pablo (www.a-chance-to-play.org). En Europa diversas iniciativas buscan hacer escuchar la voz de los movimientos sociales brasileros antes y durante el Mundial. Entre ellas la Campaña “Goles contra la Injustica” promovida por E-CHANGER en Suiza (www.e-changer.ch)
Sergio Ferrari
sábado, abril 26, 2014
Adiós a K.S Karol

Se pueden contar con los dedos de una mano los cronistas y analistas de la historia comunista del siglo XX que se hayan situado desde el ángulo del rigor intelectual, pero entre ellos cabe mencionar al menos tres polacos: Isaas Deutscher, Rudyard Kapucinski y KS Karol...
... cuyo verdadero nombre era Karol Kewres (Lodz, Polonia, abril de 1924-10 de abril de 2014), reconocido periodista en Francia, especializada en la historia del Este, autor de varios libros importantes para analizar y comprender las contradicciones del comunismo. También estuvo ligado con la izquierda comunista italiana, compañero de la famosa intelectual comunista italiana Rossana Rossanda, con la que casó en 1963 cuanto ella era responsable de cultura del PCI y a la que siguió diez años más tarde en su ruptura por la izquierda siguiendo unos parámetros maoístas que luego abandonaran.
Comprometido con un enfoque marxista, comunista democrático, Karol tuvo sus simpatía y sus fobias pero nunca se confundió de campo. Fue un antianticomunista y un judío no sionista como su paisano Isaac Deutscher, pero nunca confundió sus posiciones con la guerra de propaganda, de ahí que tropezara con el maoísmo a pesar de sus simpatías iniciales hacia China y que tuviera sus problemas con Fidel. Siempre escapó de la clasificación de manera que sus artículos (publicados en Triunfo o Cuadernos para el Diálogo, y en los noventas en El País); tampoco fue un militante “disciplinado” del PCI, aunque tuvo que ser su propia compañera la que le advirtió que no era oro todo lo que relucía. Esto lo pudo comprobar cuando los echaron a todos por defender la libertad de Il Manifesto…
Era hijo de un comerciante judío instalada en Rostov, hasta que fue perjudicado por la Revolución de Octubre. Se marcharon a Polonia donde nació , Pero resultaba que la madre era una joven y brillante abogado de ideas socialistas. Criado en un ambiente librepensador, Karol se inclina precozmente hacia la izquierda con la ayuda de su hermano, militante comunista que le da a leer el soberbio compendio, El ABC del comunismo (hay una traducción castellana en la editorial Fontamara, Barcelona, 1977), obra de dos brillantes bolcheviques, Nikolai Bujarin y Eugene Preobrazhenski, de trágico destino bajo el estalinismo. Fascinado por la aventura soviética, toma parte del círculo de intelectuales animado por su compatriota, el profesor Stefan Wegner. Esta fascinación resultará mediatizada cuando, en 1939, Karol contempla como su país es invadido por órdenes de Stalin en connivencia con la Alemania nazi. Comprometidos con la resistencia a pesar de su corta edad, fue herido de gravedad en el ojo derecho durante los combates contra el ejército alemán.
Se traslada a la zona de hegemonía soviética, pero será deportado a Siberia por gentileza del NKVD. No obstante, se las arregla para escaparse y unirse a una tía que vive en Rostov. Políglota avezado, Karol prosigue en Moscú su educación secundaria antes de ser reclutado en las filas del Ejército Rojo. Entonces luchará a vida o muerte contra el ocupante nazi, hasta que consigue escapar a Londres al final de la guerra. Después de una breve experiencia diplomática, es apartado poor abogar a favor de posiciones reformistas, por su apoyo “al camarada Gomoulka”, pero finalmente, Karol se trasladó a Francia, donde, después de un tiempo trabajó como obrero en Grenoble, marcha a París para trabajar en la liberación en la Societe Generale. Sus simpatías por esta época van hacia la izquierda socialista, hacía personajes como Pierre Mendès-France, Aneurin Bevan y Lelio Basso, que rechazaban la “guerra fría” y trabajan por una “tercera vía” entre el capitalismo y el llamado socialismo real.
Aunque en el caso de K. S. Karol llegar al final haya supuesto llegar al principio, rescatar ese periodo entre los 15 y 22 años, que él vivió en la URSS, a donde fue deportado durante la segunda guerra mundial. Pero es también una explicación: por debajo de la pluma de este agudo comentarista no había sólo raciocinio o intuición. Karol, sencillamente, vivió allí. "No he sido nunca comunista ni alabé a Stalin, por lo tanto, no tengo que exculparme ahora como feroz anticomunista. No me gusta el Gobierno, pero no soy antisoviético, porque tengo amigos allí", añade
Nunca escondió su admiración por el combate de las URSS contra el nazismo o por las aspiraciones igualitarias de las revoluciones chinos y cubana. Su trabajado como periodista de investigación era indisociable de de su combate por la justicia social, pero esto no lo entendió nunca como “un hombre de partido”, y mucho menos como se entendía este concepto en el movimiento comunista internacional. Eso explica que sus libros de apoyo al maoísmo no fuesen nunca publicados en China ni apreciado por los m-l.
En una rueda de prensa se encuentra con Kruschev que le reprocha que estaba “con ellos”, con el imperialismo, a lo que Karol responde: “No, yo estoy por mis ideas”.
Su conocimiento "casi carnal" de los países del Este, le convierten en un periodista reconocido. Nacionalizada francés, hará rápidamente amistad con periodistas tan reputados como Serge Lafaurie y Jean Daniel. Con ellos compartirá su pasión por la política exterior y destacará por su posición en el anticolonial guerra de Argelia y un sentido del humor que él utiliza con talento para alegrar conferencias editoriales. También redactará las noticias sobre la guerra de Argelia donde, como en 1960, acompañó a Juan Daniel en una misión de la ONU para discutir con representantes de la resistencia argelina (GPRA). Por lo tanto se trata de seguir a sus amigos cuando en noviembre de 1964 se fundó Le Nouvel Observateur .
Jean Daniel entonces le otorgó su confianza con respecto a los países del Este y, en general, los regímenes comunistas. Al principio, se manifiesta un "comportamiento intransigente [...] en relación con el Elena Souchère de François Fejtő y Paul-Marie de la Gorce, "negándose a escribir" en la misma revista que ellos por su anticomunismo. Conseguir su desalojo, se puede establecer el tono del periódico sobre el régimen cubano y la revolución cultural china para el que se entusiasma.
Entrevistar a Chou En-Lai (26 de marzo 1965), publicó su versión de la Revolución Cultural en China de Mao: el otro comunismo (Siglo XXI, 1967). Defiende los méritos del maoísmo al que presente como diferente al estalinismo, subrayando detalles como que Mao ultimó la revolución en contra del dictado de Stalin. Este libro llegó pronto a las librerías y permitió una discusión inicial sobre el significado del cisma chino-soviético. El autor de estas líneas recuerda haber tomado parte en conferencias en base a su lectura con militantes diversos, algunos del grupo Unidad que acaba de crearse a través de una ruptura en el “Provincial” del PSUC. Por entonces, nadie tuvo nada que objetar a la obra de Karol, sin embargo, unos meses más tarde el grupo se constituía como marxista-leninista-pensamiento Mao Tse-Tung, editaba su propio “Libro Rojo”· y se constituía como PCE (i), termino que fue abandonado por “trotskista” para denominarse Partido del Trabajo.
Sus artículos en el Nouvel Observateur (entonces un referente de lo que acabaría siendo Triunfo bajo la égida de Eduardo Haro Teglen) y el diario Il Manifesto, escribe su voluminoso informe sobre la revolución cubana, Los Guerrilleros en el poder: el itinerario político de la revolución cubana (Siglo XXI, 1970). Analista apasionado y abierto, Karol no temía ni a la verdad ni a sus posibles contradicciones, sus artículos que aparecía traducidos aquí eran una fuente de conocimiento y reflexión siempre respetable y apasionante al margen de posibles discrepancias. Esta actitud le llevará a tropezar en diversas ocasiones con Jean Daniel en Le Nouvel Observateur, como será el caso en enero de 1974, que se un conflicto entre el apoyo de la revista Solzhenitsyn y la posición de Karol, que prefiere a los disidentes que defienden el socialismo como una conquista irrenunciable. La ruptura vendrá cuando la revista apoya a los llamados “nuevos filósofos”, un verdadero montaje de la Internacional del Gran Dinero, que ha hecho una apuesta por derechizar la cultura francesa y enterrar a Jean-Paul Sartre y todo lo que representaba.
Objetivo que consiguió sin la menor duda.
Karol nos ha dejado un testimonio palpitante de sus experiencias en obras como Solik. tribulations d'un jeune Polonais dans la Russie en guerre, Paris, Fayard, (coll. “Grands documents contemporains), 1983) o en el documental del Canal Historia: K.S.Karol, portrait d’un grand temoin du siècle. Entretiens. (4x60’) (2002). Realisation Pierre Beuchot. Production INA/histoire. Del libro existe una versión castellana: La nieve roja. K.S. Karol. Editorial: Alianza, Madrid, 1984
El título se refiere al apodo que recibió K. S. Karol de sus compañeros en el instituto de Rostov durante los años que permaneció en la URSS en guerra, que tiene una traducción aproximada de pequeño salado, según él, a causa de los comentarios críticos que hacía de las situaciones que vivía entonces. A los 16 años, el joven polaco ejercía ya esa capacidad de análisis que lo llevó a convertirse más tarde en uno de los más conocidos comentaristas políticos sobre los países del Este en Occidente."Mi nombre, Karol, significa rey en ruso. Era un poco difícil para ellos llamarme por ese nombre, particularmente en una escuela soviética. Es por eso que decidieron darme un sobrenombre y llamarme Solik. Con mis comentarios no pretendía situarme como un opositor en el instituto, pero había que considerar que yo venía de una escuela privada mucho mejor que aquélla en Polonia. Aunque tal vez tuvieron alguna otra razón que ignoro para ponerme ese apodo", manifestó.
K. S. Karol empezó a escribir este libro hace unos cuatro años. "Seguía trabajando como periodista y eso no me permitía un trabajo continuo en el libro. Lo empecé antes de la huelga de Danzig, y yo tenía que escribir sobre todos los países del Este. En ese período, Breznev tuvo el mal gusto de morir, Suslov también murió, sin hablar del gran golpe de Estado en Polonia, y esto hizo del tiempo en que escribía el libro una etapa más turbulenta que lo que tenía previsto".
Entre otras cosas confiesa: "Yo tuve la intención e escribí este libro desde el tiempo en que estaba en la escuela porque era un joven en un mundo distinto que sentía la necesidad de contar cuál había sido mi experiencia cuando regresara a Polonia. No tomé nunca notas ni apuntes entonces. Además, en todos los libros que escribí antes de éste hacía constantes alusiones autobiográficas referidas a mis peripecias de esta época en la URSS No había tenido tiempo de poner todo este material en orden y además no había decidido cómo contar esto 40 años después"."Podía hacer una reflexión sobre estos años de fuego o podía tratar de retratar cómo este joven reaccionó en ese momento. Opté por lo segundo porque no quería recurrir a ninguna documentación, con la dificultad de poder parecer un poco ingenuo, pero en realidad me parece más bien autoirónico. He querido escribir esta vida sin proyectarla sobre los grandes problemas. Por otro lado, la vida privada tenía un papel muy grande en esos años".
"A cierta edad uno tiene la tendencia de reflexionar sobre lo que sucedió", añade el escritor. "Además, a decir verdad, tenía la preocupación de que le gente sabe muy poco sobre la URSS. Se tiende a la interpretación maniquea: o un infierno o un paraíso. En mis recuerdos existen períodos infernales y períodos paradisíacos, todos vividos en el mismo país. Todo depende de dónde se encuentra uno y por qué razones. Los tiempos eran duros, pero existía un sentido de la amistad. Como éramos jóvenes teníamos problemas de amor, sin los que ese universo se hubiera hecho completamente incomprensible. El amor tenía un enorme papel en nuestra vida, sobre todo teniendo en cuenta que éramos jóvenes alejados de nuestras familias en plena guerra".
Sería lamentable que este olvido no fuese reparado por el personal estudioso que necesita conocer la historia del comunismo para situarse ante todo los desafíos del presente.
Pepe Gutiérrez-Álvarez
Editar a Trotsky entre tres tiempos

No deja de resultar harto sintomático que un trabajo de la envergadura de Sergi Rosés no haya encontrado otra salida que una voluntariosa autoedición sin apenas respaldo. De hecho, sí este tuviera que redactar un anexo sobre las últimas ediciones, no necesitaría mucho espacio.
Una de las maneras de apreciar el alcance la influencia de Trotsky es a través del estudio de la edición de sus libros, punto tratado en toda su amplitud por Sergi Rosés Cordovilla en “Bibliografía de les obres de i sobre Trotsky editadas a España” ( sergiroses@gmail.com), uno de los últimos grandes gigantes del socialismo cuya principal característica fue la de saber ofrecer respuestas valiosas en los diversos momentos de su trayectoria militante. Fue un “clásico”, no porque dijese la última palabra, sino porque demostró su falta de prejuicios a la hora de analizar los cambios en la situación. No hay pues un solo Trotsky, hay muchos. No es alguien que se consulta para verificar lo que es correcto, sino, como se hace con todos los clásicos, para asimilar como respondió en momentos extremadamente complejos y como supo cambiar el paso cuando entendió que era necesario y contrastar siempre desde el aquí y el ahora, buscando llegar a las mayorías posibles. Por lo demás, Trotsky fue un gigante, pero, obviamente, no estuvo exento de defectos y contradicciones.
Nos encontramos pues ante una investigación que nos permite hacernos una idea de la amplitud de dicha bibliografía trotskiana (más de 400 páginas) que podemos dividir en tres fases históricas diferenciadas, la de la primera mitad de los años treinta (1930-, la que se abre en el 68 hasta finales de los setenta y finalmente, la actual. Entre medio se dan episodios o brotes muy específicos (1).
1ª. Abarca desde la creación de la ICE hasta la ruptura de 1935. En esta fase se publican sus obras más conocidas, sus artículos sobre la URSS, España, Francia, pero ante todo sobre Alemania…Entonces, Trotsky seguía siendo pues el más emblemático líder vivo del comunismo inicial, en tanto que su propuesta política central (el frente único contra el fascismo), aparece como una alternativa correcta frente a los desvaríos estalinistas del “socialfascismo”. Expresión de esta buena línea será la revista “Comunismo” –con mucho, la mejor de la época-, la influencia en la evolución del BOC de Maurín así como el prestigio logrado en la emergente izquierda socialista. Esta fase acaba con la victoria nazi y el desastre del proletariado alemán (y austriaco), y con el giro operado por la URSS y el Komintern, primero hacia el “frente único” (VII Congreso), luego hacia los frentes populares, propuestas que serán aceptadas por socialistas de izquierdas y por los cenetistas (a su manera o sea no se oponen),
La expresión organizativa de esta primera fase fue el POUM aunque fuese conflictivamente. El POUM fue tachado de “trotskista”, no lo olvidemos: un concepto acuñado por el estalinismo para oponerlo a “su” leninismo. Compartían con Trotsky una misma base inicial (la de los cuatro primeros congresos de la III Internacional), la línea de frente único y otras puntos fundamentales, pero no en su aplicación concreta en una situación como la española que Trotsky, totalmente aislado, ajeno a cualquier órgano de debate, obsesionado por crear el partido revolucionario en contra el reloj, la asume como un escenario para contraponerlo con el modelo de Octubre cuyas coordenadas eran reproducibles.
De entrada porque la misma URSS que había nacido como “prólogo” a la revolución mundial, se había convertido en nombre del “socialismo en un solo país” en una Estado burocrático y nacionalista, ante pone su intereses (en realidad los de la camarilla dominante) por encima de cualquier otra consideración. 1917 sufre una inesperada deformación burocrática y nacional: arruinada por la guerra, aislada por la derrota de las revoluciones de 1918-1923 (con la socialdemocracia en la barricada opuesta en nombre de una “democracia social”), el legado de Octubre acabará siendo secuestrada por una “nomenclatura”...
En la mitad de los años treinta –medianoche en el siglo-, el cierre es total, de un lado la derecha apuesta por la contrarrevolución preventiva (fascismo), en tanto que el estalinismo liquida la “vieja guardia bolchevique” para reafirmarse en el poder y mostrar al imperialismo que nadie y la URSS menos que nadie, quiere ya una revolución. Esto sucede en la lejanía cuando todavía sigue viva la llamarada de la toma del Palacio de Invierno y cuando se suceden las derrotas.
Durante el tiempo que sigue, la revolución desvía su curso obrero hacia la periferia (el “Tercer Mundo” campesino, China, Argelia, Cuba, Vietnam (todas ellas desautorizadas inicialmente por la URSS). El espacio social está bloqueado por la “guerra fría”, los “trotskistas” permanecerán aislados, señalados con una suerte de “estrella judía”. Trotsky será entonces contemplado como el protagonista de una historia perdida, algo así como Aníbal, que pudo conquistar Roma pero que acabó siendo asesinado y olvidado.
2ª. Abarca desde el 68 hasta el final de la LCR. En este periodo se reeditan las obras más clásicas, se traducen la que no lo estaban, así como toda clase de aproximaciones. Como se puede comprobar en el libro de Sergi, su volumen supera en mucho todas las demás fases reunidas. La difusión de la obra de Trotsky aparece en editoriales tan importantes como Ruedo Ibérico bajo el seguimiento de un equipo formado por Juan Andrade, Fernando Claudín y José Álvarez Junco, quien editará una antológica Sobre Arte y cultura en Alianza de bolsillo, que será con toda probabilidad el más leído en este tiempo.)
Más tarde seguirán otras, principalmente Fontamara, animada por militantes de la LC, luego de la LCR, que extiende el cuadro trotskiano y que incluso se planteara una edición completa de los escritos de Trotsky que en Francia edita Pierre Broué. Akal editará media docena de “obras” de mano de militantes de la LCR…Este ciclo está presidido por la trilogía de Isaac Deutscher sobre Trotsky y por el reconocimiento de la escuela (Deutscher, Mandel, Rodolsky, Pierre Broué, George Novack, etc) Su influencia irradia a otros sectores que utilizan su argumentario contra el estalinismo aunque no siempre con propósitos revolucionarios. El estalinismo ha cambiado de piel como expresión de una crisis que le llevará a la agonía final, sí bien, por entonces, todavía dominante entre los trabajadores, en parte porque el espacio a la izquierda del PCE-PSUC fue ocupado primordialmente por las formaciones de signo maoísta que acabaran desintegrándose.
Al principio de los ochenta, esta presencia se pierde, desaparece Fontamara y la edición de obras antisistema se hace cada vez más inviable. En el 50 aniversario de la muerte de Trotsky, el protagonista será Ramón Mercader (véase Asaltar los cielos)
Es los sesenta-setenta, la crítica socialista a la URSS y los partidos “eurocomunistas” siguen teniendo una importancia fundamental. Más que de trotskismo, hay que hablar sí acaso de trotskismos (Bensaïd). La línea de demarcación se puede establecer entre dos parámetros.
De una parte el tronco de la LCR (del que forma parte la mayoría de la LC que funcionó entre 1972 y 1977), que desarrolla una línea de frente único-desbordamiento desde un clasicismo abierto hacia los nuevos fenómenos (nueva composición de la clase trabajadora, emergencia de movimientos específicos, nacionalistas, feministas, etc.). Su influencia es limitada pero significativa, pero aunque se renueva en la campaña antiOTAN, no supera la prueba del agotamiento de la izquierda extramuros y se disuelve a principios de los noventa (Viento Sur).
De hay que enumerar las diversas representaciones de todas las fracciones y subfracciones de la Internacional casi sin excepción (si bien desaparecen las ligadas a Posadas que fue importante en los sesenta y la LOC de Healy) con un cierto punto común: la vigencia del clásico (el modelo de Octubre contra el “centrismo” del POUM) y del Programa (todo está escrito, se trata de saberlo interpretar), aunque cada cual introducirá sus propias matizaciones.
3. En la fase actual, se han reeditado muy pocas obras de Trotsky (la más importante será Historia de la revolución rusa, aparecida en Veintisiete Letras). La Fundación Federico Engels ha reeditado parte del fondo Fontamara, pero su distribución es militante, de hecho el personal interesado busca viejas ediciones en el “mercado de las pulgas”. La principal propuesta de edición se encuentra en Argentina (CEIP), de difusión muy limitada y no hay mucho más como no sean las aportaciones literarias, la de Padura, El hombre que amaba los perros, por supuesto, pero también El joven Liova, una novela de Marcos Aguinis (Plaza&Janés) centrada en la primera etapa en la vida de Liova: la infancia, adolescencia y juventud de un idealista que llegó a convertirse con el tiempo en el revolucionario que todo el mundo conocería como León Trotsky, una de las figuras centrales de la Revolución de Octubre, que acabó con el terrible régimen zarista. Liova era el sobrenombre cariñoso con que llamaba a Trotsky su familia. Aguinis se centra en los aspectos más humanos del personaje para construir una interesante novela llena de acción y aventuras.
Entre otros escasos aportes locales cabe mencionar la introducción biográfica sobre el Trotsky de Antonio Liz (Sepha), la antología del mismo efectuada por Jaime Pastor (Libros de la Catarata) sí como mi estudio sobre Trotsky y España (Renacimiento).
En el terreno de las biografías, las librerías están ocupadas por la de Robert Service, posiblemente la más hostil de todas las aparecidas con el marchamo académico. Es evidente que esta es la fase más pobre desde este punto de vista, ahora ni tan siquiera se puede citar grupos como lo fueron la ICE o la LCR, solamente persisten las pequeñas fracciones que no se caracterizan por su capacidad teórica.
No deja de resultar harto sintomático que un trabajo de la envergadura de Sergi Rosés no haya encontrado otra salida que una voluntariosa autoedición sin apenas respaldo. De hecho, sí este tuviera que redactar un anexo sobre las últimas ediciones, no necesitaría mucho espacio.
Addenda. Esto sucede en un tiempo en el que los aportes trotskianos son quizás más aceptado que nunca. Pero el debate actual ya no es sobre la “revolución traicionada” ni sobre las “lecciones” de la revolución rusa, española o sobre el fascismo clásico. “Grosso modo”, antes se trataba de que la clase obrera organizada (que todavía en 1968 era capaz de huelgas generales totales en Francia e Italia) disputase la hegemonía a la burguesía y que los revolucionarios ganaran la lucha ideológica a los reformistas. Ahora se trata de recomponer los movimientos en base a la nueva situación, potenciar las maneras y los movimientos, reforzar las propuestas de rechazo radical al sistema, de hacerlo de forma de no caer en los viejos métodos burocráticos…Ha pues un trastrocamiento de los factores mucho mayor que el que de cualquier otra fase histórica (nunca la derrota había sido tan absoluta).
Curiosamente, la letra A del abecedario revolucionario nos dice que la vida es movimiento y cambio y que, por lo tanto, el viejo topo resurgirá ya que el capitalismo lejos de cubrir las necesidades humanas y de planeta, las pone en peligro, pero esa misma letra A ha de tener su aplicación en la casa de la gente que quiere cambiar las cosas. La historia de la revolución ha sido la una historia de victorias parciales, pero sobre todo de derrotas. Desde los años treinta, la historia humana ha sufrido al menos varios movimientos sísmicos. Tenemos que recuperar toda nuestra memoria, pero no para ponerla en el centro de nuestro pensamiento sino para aprender que esa memoria, tuvo sus mejores representantes en los aquellos y aquellas que no se rindieron y que, en las medidas de sus capacidades, lucharon por ofrecer nuevas respuestas a nuevos problemas.
El conservadurismo no es una exclusiva de nadie, a veces, las mejores tradiciones pueden ser la mejor excusa para crear tu propia casa ungida por la verdad, apartada del mundo cambiante, tremendo e intempestivo. Ha pasado en todas las escuelas, aunque en el trotskismo “ortodoxo” más que cualquier otra. La consecuencia es clara, el gran proyecto de unificar a la mayoría social en base a un programa mínimo de ruptura con los el capitalismo, ha acabado en un área muy, muy diferente. Es el área de todos esos grupos compuesto por militantes valiosos y combativos que persisten en encerrarse en su pequeña fracción, en una verdad consagrada en 1938 y adoptada en lejanas luchas fraccionales en las que cada cual ha encontrado su lugar en el mundo. Un lugar en el que la realidad transcurre alborotada y ardua a lo lejos, a veces, muy, muy lejos.
Pepe Gutiérrez-Álvarez
García Márquez se ha ido, pero no el mundo que él describió

Uno de los más grandes autores latinoamericanos, el escritor colombiano Gabriel García Márquez, murió el jueves pasado. Al igual que con cualquier escritor cuya obra se convierte en un fenómeno de la cultura de masas, su trabajo es también el foco de diversas lecturas. Estas interpretaciones tienen a su vez una influencia directa en la comprensión de la realidad de nuestro continente. Por esta razón, al poner presión sobre el legado de “Gabo” –como se le llamó a veces– también ejerce presión tectónica en la lectura que tenemos de nuestra realidad vivida.
De acuerdo con una línea de pensamiento, García Márquez inventó el género del realismo mágico. Esto es falso y políticamente peligroso. Por un lado, Alejo Carpentier, Juan Rulfo, Julio Cortázar y hasta William Faulkner (como Gabo indicó en su discurso de aceptación del Premio Nobel) colaboraron en la creación de este género literario. Por otro lado, la "realidad" del realismo mágico –como la realidad de Guernica, según la famosa frase de Picasso –fue creada por el imperialismo.
La United Fruit Company está detrás de algunos de los elementos más “mágicos” del Macondo imaginado de García Márquez –como la masacre de los trabajadores bananeros que oficialmente nunca ocurrió y nadie recuerda–, mientras que el colonialismo y el imperialismo en general están detrás de los bajos niveles culturales que definen el tipo de subjetividad en sus novelas más definitivas (1967 en adelante). Estas son historias en las que la magia se fusiona con la realidad y las personas asumen una actitud no crítica, no distante, pre científica hacia su entorno. Por ejemplo, para los personajes de Cien años de soledad un bloque de hielo o un imán es tratado como un objeto de admiración, sin embargo, una resurrección o la levitación se considera normal.
Aunque la pluma de Gabo fue ciertamente dotada de genio demiúrgico, no dejó de registrar realidades. El fallecido autor, que siempre apoyó la revolución cubana y brevemente trabajó en Prensa Latina, no sólo argumentó que la realidad del continente era más extraña que la ficción, sino que se dio a la tarea de demostrarlo a través del periodismo creativo. Después de ganar el Nobel, se dedicó a temas como la misteriosa muerte del guerrillero Jaime Bateman para la revista Semana, mientras que el secuestro de diez periodistas por el cartel del casi mítico Pablo Escobar se convirtió en Noticia de un secuestro.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC-EP, ahora en conversaciones de paz con el gobierno colombiano en La Habana, ha declarado que Macondo –un país desnacionalizado y una guerra surrealista– no es una ficción, sino una realidad que los colombianos han vivido durante más de 50 años. Por esta razón, cuando en estos mismos días se le rendía un homenaje a Gabo, ellos no dudaron en expresar el deseo de que el verdadero Macondo (es decir, Colombia) no termine en un remolino de polvo y escombros a causa de la oligarquía militarista del país. De manera similar, el fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez expresó con frecuencia el deseo de que América Latina deje atrás sus 100 años de soledad.
Aquí es donde las interpretaciones del Norte Goblal y del Sur Global de la obra de Gabo divergen. Un siglo de soledad y un país similar a Macondo no puede ser simplemente una cuestión de curiosidad como quizás quieren hacernos creer las empresas editoriales del Norte. Tampoco puede lo pintoresco del realismo mágico ser tratado como un destino o un programa político para América Latina, de la misma manera que la alienación suburbana retratada por John Updike tampoco puede ser tomada como el destino de la población de América del Norte.
Hace un siglo, Lenin escribió que Tolstoi era un gran autor, pero asignó su obra a un período específico de desarrollo de Rusia: el momento encarnado en la altamente contradictoria revolución de 1905 con el objetivo de la democratización en un estado autocrático, y sin embargo, en última instancia limitado por la condición campesina y la mentalidad religiosa de sus principales actores. Lenin pudo haber sido demasiado mecánico en su argumento, pero acertó al poner algunos límites a la mentalidad expresada en la ficción de Tolstoi. De manera similar, el mundo mágico de Gabo no debe ser colocado en la culminación de las letras latinoamericanas, sino más bien en sus comienzos.
Esto se debe a que las raíces del boom de la escritura latinoamericana, en la cresta de la cual cabalgaba García Márquez, tienen que ser encontrados en el surgimiento de la propia América Latina como una consecuencia de la revolución cubana. Es decir –siguiendo la reflexión de Roberto Fernández Retamar– la existencia de América Latina como entidad política y soberana es la condición previa para que exista ahí una literatura latinoamericana. Un corolario es que la historia de una América Latina que existe en el escenario mundial y tiene a Gabo como uno de sus primeros y mejores narradores, apenas ha comenzado a ser contada.
Chris Gilbert, profesor de Estudios Políticos en la Universidad Bolivariana de Venezuela.
La CIA convirtió Doctor Zhivago en un arma
Guerreros literarios de la Guerra Fría
La propaganda estadounidense de la Guerra Fría tuvo poco, si algo, que ver con el colapso de la Unión Soviética. Sin embargo, al dramatizar la mendacidad soviética, cegó al mundo respecto a la mendacidad de Washington.
Cuando las autoridades soviéticas se negaron a publicar la obra maestra del destacado escritor soviético Boris Pasternak, Doctor Zhivago, la CIA lo convirtió en un golpe propagandístico. Un periodista italiano y miembro del Partido Comunista supo del manuscrito suprimido y ofreció llevarlo al editor comunista italiano en Milán Giangiacomo Feltrinelli, que lo publicó en italiano en 1957 a pesar de las objeciones soviéticas. Feltrinelli creía que Doctor Zhivago era una obra maestra y que el Gobierno soviético era insensato al no apuntarse los éxitos por el logro de su principal escritor. En vez de eso, un Kremlin dogmático e inflexible hizo el juego a la CIA.
Los soviéticos armaron tal escándalo por el libro que la controversia aumentó su fama. Según documentos recientemente desclasificados de la CIA, ésta consideró que el libro representaba una oportunidad para lograr que los ciudadanos soviéticos se preguntaran por qué una novela de un escritor ruso tan destacado solo se podía encontrar en el extranjero.
La CIA organizó que se publicara una edición en ruso y se distribuyera a los ciudadanos soviéticos en la Feria Mundial de Bruselas de 1958. El golpe propagandístico fue total cuando Pasternak recibió el Premio Nobel de Literatura en octubre de 1958.
La utilización de la novela de Pasternak para debilitar la confianza de los ciudadanos soviéticos en su Gobierno continuó hasta 1961. Ese año yo era miembro del programa de intercambio de estudiantes entre EE.UU. y la URSS. Nos alentaron a que lleváramos copias de Doctor Zhivago.
Nos advirtieron de que no era probable que los inspectores de aduana soviéticos supieran inglés y fueran capaces de reconocer los títulos de los libros. Si nos preguntaban debíamos responder “lectura para el viaje”. Si reconocían las copias y las confiscaban no había motivo de preocupación. Eran demasiado valiosas para que las destruyeran. Los funcionarios de aduana primero leerían ellos mismos los libros y luego los venderían en el mercado negro, una manera eficiente de ampliar la distribución.
Lo que me impresiona en los memorandos de la CIA es lo parecido que es el actual Gobierno estadounidense al Gobierno soviético de 1958. El jefe de la División Soviética de la CIA describió en un memorando de julio de 1958 el motivo por el cual Doctor Zhivago era una amenaza para el gobierno soviético. La amenaza residía en “el mensaje humanista de Pasternak de que cada persona tiene derecho a una vida privada y merece respeto como ser humano”.
Id a decirle eso a la Agencia Nacional Stasi (NSA) de EE.UU., a la Seguridad Interior, a los detenidos de Guantánamo y los encarcelados en las prisiones de tortura de la CIA. La privacidad del individuo ya no existe en EE.UU. la NSA recopila y almacena cada correo electrónico, cada compra con tarjeta de crédito, cada conversación telefónica, cada búsqueda en internet, cada uso de los medios sociales de cada ciudadano. Pasternak gozó de mucha más privacidad que cualquier estadounidense actual. Los viajantes soviéticos no eran sometidos a rastreo genital y a escáneres pornográficos. Las penas que los ciudadanos soviéticos pagaban por expresar verdades inconvenientes para el Gobierno no eran más severas que las condenas impuestas a Bradley Manning, Julian Assange y Edward Snowden.
Actualmente los ciudadanos rusos son más libres para tener vidas privadas que los estadounidenses y la prensa rusa es más vivaz y más crítica del Gobierno que la prensa de EE.UU.
Como escribí en uno de mis artículos, cuando Alemania Oriental se disolvió, el Stasi [Servicio de Seguridad del Estado] se mudó a Washington.
Paul Craig Roberts
CounterPunch
La propaganda estadounidense de la Guerra Fría tuvo poco, si algo, que ver con el colapso de la Unión Soviética. Sin embargo, al dramatizar la mendacidad soviética, cegó al mundo respecto a la mendacidad de Washington.
Cuando las autoridades soviéticas se negaron a publicar la obra maestra del destacado escritor soviético Boris Pasternak, Doctor Zhivago, la CIA lo convirtió en un golpe propagandístico. Un periodista italiano y miembro del Partido Comunista supo del manuscrito suprimido y ofreció llevarlo al editor comunista italiano en Milán Giangiacomo Feltrinelli, que lo publicó en italiano en 1957 a pesar de las objeciones soviéticas. Feltrinelli creía que Doctor Zhivago era una obra maestra y que el Gobierno soviético era insensato al no apuntarse los éxitos por el logro de su principal escritor. En vez de eso, un Kremlin dogmático e inflexible hizo el juego a la CIA.
Los soviéticos armaron tal escándalo por el libro que la controversia aumentó su fama. Según documentos recientemente desclasificados de la CIA, ésta consideró que el libro representaba una oportunidad para lograr que los ciudadanos soviéticos se preguntaran por qué una novela de un escritor ruso tan destacado solo se podía encontrar en el extranjero.
La CIA organizó que se publicara una edición en ruso y se distribuyera a los ciudadanos soviéticos en la Feria Mundial de Bruselas de 1958. El golpe propagandístico fue total cuando Pasternak recibió el Premio Nobel de Literatura en octubre de 1958.
La utilización de la novela de Pasternak para debilitar la confianza de los ciudadanos soviéticos en su Gobierno continuó hasta 1961. Ese año yo era miembro del programa de intercambio de estudiantes entre EE.UU. y la URSS. Nos alentaron a que lleváramos copias de Doctor Zhivago.
Nos advirtieron de que no era probable que los inspectores de aduana soviéticos supieran inglés y fueran capaces de reconocer los títulos de los libros. Si nos preguntaban debíamos responder “lectura para el viaje”. Si reconocían las copias y las confiscaban no había motivo de preocupación. Eran demasiado valiosas para que las destruyeran. Los funcionarios de aduana primero leerían ellos mismos los libros y luego los venderían en el mercado negro, una manera eficiente de ampliar la distribución.
Lo que me impresiona en los memorandos de la CIA es lo parecido que es el actual Gobierno estadounidense al Gobierno soviético de 1958. El jefe de la División Soviética de la CIA describió en un memorando de julio de 1958 el motivo por el cual Doctor Zhivago era una amenaza para el gobierno soviético. La amenaza residía en “el mensaje humanista de Pasternak de que cada persona tiene derecho a una vida privada y merece respeto como ser humano”.
Id a decirle eso a la Agencia Nacional Stasi (NSA) de EE.UU., a la Seguridad Interior, a los detenidos de Guantánamo y los encarcelados en las prisiones de tortura de la CIA. La privacidad del individuo ya no existe en EE.UU. la NSA recopila y almacena cada correo electrónico, cada compra con tarjeta de crédito, cada conversación telefónica, cada búsqueda en internet, cada uso de los medios sociales de cada ciudadano. Pasternak gozó de mucha más privacidad que cualquier estadounidense actual. Los viajantes soviéticos no eran sometidos a rastreo genital y a escáneres pornográficos. Las penas que los ciudadanos soviéticos pagaban por expresar verdades inconvenientes para el Gobierno no eran más severas que las condenas impuestas a Bradley Manning, Julian Assange y Edward Snowden.
Actualmente los ciudadanos rusos son más libres para tener vidas privadas que los estadounidenses y la prensa rusa es más vivaz y más crítica del Gobierno que la prensa de EE.UU.
Como escribí en uno de mis artículos, cuando Alemania Oriental se disolvió, el Stasi [Servicio de Seguridad del Estado] se mudó a Washington.
Paul Craig Roberts
CounterPunch
Se conmemora el 77 aniversario del bombardeo fascista de Gernika
¡Arrasad Gernika al bélico grito de España Imperial!
El día 25 de abril de 1937 el general golpista Franco se encontraba reunido con su Estado Mayor en el Cuartel General de Burgos cuando recibió la llamada del General Mola, jefe del Ejército del Norte, quien le transmitía las últimas novedades del frente. En Vizcaya las tropas nacionales avanzaban imparables y pronto Bilbao caería en sus manos, dijo. El general Mola ansioso por cubrirse de gloria le insistió al caudillo sobre la necesidad de asestarles un castigo ejemplar a los “rojos”.
Franco siempre había afirmado que la guerra se decidiría por la moral de los combatientes y para ello era necesario castigar al enemigo sin clemencia para rendirlos sin condiciones.
En el aeródromo de Vitoria el teniente coronel Von Richthofen, jefe del estado mayor de la Legión Cóndor recibió un mensaje en clave que significaba el visto bueno para dar comienzo a la operación Rugen. Inmediatamente puso en estado de alerta a la tripulación de las escuadrillas que abordaron sus naves cargadas hasta los topes de bombas y municiones. En todo caso desde hacía semanas que la aviación fascista venían realizando diversos bombardeos en la provincia de Vizcaya con el fin de allanar el terreno a las tropas nacionales.
El general Mola ya había advertido a sus enemigos mediante el lanzamiento de panfletos desde los aviones su inapelable sentencia: “He decidido terminar la guerra en el Norte de España. Quienes no sean autores de asesinatos y depongan las armas y se entreguen, serán respetados en su vida y haciendas. Si vuestra sumisión no es inmediata arrasaré Vizcaya. Tengo medios sobrados para ello” Además los vuelos de reconocimiento fotográfico se hicieron cada vez más frecuentes en la zona de la comarca del Urdaibai con el propósito de marcar con detalle en los planos cartográficos los objetivos a batir.
El 23 de Julio de 1936, unos días después del alzamiento nacional contra el gobierno legítimo de la República Española, emisarios de los militares golpistas, entre los que se encontraban el jefe del partido Nazi en Tetuán el comerciante alemán Bernhardt y el capitán Francisco Arranz, viajaron hasta Alemania para entrevistarse con el Fuhrer. Su misión no era otra que entregarle una carta personal de Franco en la que le pedía ayuda militar al Tercer Reich con el fin de llevar a feliz término “la gloriosa cruzada contra el enemigo Bolchevique”.
Uno de los problemas más acuciantes que se le presentaban al ejército nacional era el bloqueo marítimo de Ceuta y Melilla por parte de los navíos republicanos y que impedía a los rebeldes cruzar a la península.
Los emisarios tras un accidentado viaje llegaron a Berlín el día 24 de julio y de inmediato los embarcaron en una avioneta que los llevaría hasta el pueblo de Bayreuth donde Hitler se encontraba asistiendo al famoso festival dedicado a Richard Wagner. Al día siguiente el fuhrer, tras leer la carta, quedó muy entusiasmado con el mensaje del caudillo. Tras algunas consultas con Hermann Goering, aprobó el envío de material bélico y logístico como aviones de trasporte, cazas y bombarderos junto a sus respectivas tripulaciones. La operación fue bautizada por él mismo con el nombre de “Fuego Mágico” en alusión a la opera de las Valquirias que tanto le gustaba. Hitler tenía un especial interés en que Franco se hiciera con el poder en España pues esto le permitiría dominar el Mediterráneo occidental y en especial el estrecho de Gibraltar.
Hermann Goering, que en un principio se mostró un poco reticente a esta “aventura”, pronto se dio cuenta que esa era una oportunidad de oro para poner a prueba la eficacia de la Luftwaffe. Y nada mejor que España, un país exótico habitado por “razas inferiores” (conejillos de Indias) -según los arios, un verdadero campo de tiro donde experimentar a gusto su maquinaria de guerra. El cuerpo expedicionario se bautizó con el nombre de Legión Cóndor y fue integrado por 100 aviones y 5.000 efectivos. Algunas de estas unidades se sumaron al puente aéreo entre Tetuán y Sevilla que transportaría a los legionarios y regulares para iniciar la campaña de Andalucía. Igualmente el Duce Benito Mussolini, gracias a los buenos oficios del general Mola, también se comprometió a ofrecerle a Franco su incondicional apoyo por tierra, mar y aire a su “noble” causa.
A eso de las 16 horas del día 26 de abril 55 aviones de la Legión Cóndor alemana y la Aviazione Legionaria Italiana entre los que se contaban Junker 52, Heinkel 51, cazas Messerschmitt 109, Savoia SA-79, Heinkel He- 111, cazas Fiat CR-32 y S79 despegaron desde la base aérea de la Rasa (Soria) Burgos y Vitoria en una misión conjunta bajo la dirección del comandante y jefe del estado mayor del general Sperre, el teniente coronel Von Richthofen y la supervisión del general Mola ( con la anuencia del generalísimo Franco, por supuesto) Una operación que tenía como “objetivo legítimo” arrasar la ciudad de Gernika con el fin de enviar un mensaje contundente al bando republicano y al separatismo vasco para que de una vez por todas depusieran las armas. El general Mola arengó a sus valientes guerreros con un: “es preciso destruir la capital de un pueblo pervertido que osa oponerse a la causa irresistible de la idea nacional”
Gernika en ese entonces era un pueblo de campesinos y de pastores situado en el valle del río Oria que se enorgullecía de poseer un bello paisaje montañoso mezcla entre bucólico y salvaje. Su población se estimaba en 5.000 habitantes, aunque había aumentado considerablemente con la llegada de los refugiados y el acantonamiento de los gudaris vascos del Frente Popular. La ciudad a pesar de contar con varios cuarteles carecía de defensa antiaérea y sólo se habían construido algunos refugios bajo tierra para salvaguardar a los vecinos en caso de emergencia.
La Legión Cóndor y La Aviazione Legionaria ya habían demostrado su gran eficacia en las distintas misiones desarrolladas a lo largo y ancho de la península. Sin lugar a dudas que la supremacía aérea del bando nacional fue vital para ganar la guerra. Unas semanas antes, como prólogo al espantoso crimen que se iba a cometer en Gernika, la aviación fascista bombardeó Durango provocando más de 300 muertos y cuantiosos daños materiales.
Los Nazis tenían gran interés en probar sus arsenales de guerra y perfeccionar el poder destructivo de sus armas. Algo que más adelante aplicarían con toda su crudeza durante la Segunda Guerra Mundial en los bombardeos sobre Londres y el sur de Inglaterra.
Von Richthofen no quería perderse el inolvidable espectáculo que el mismo había diseñado así que en compañía de sus guardaespaldas se dirigió rápidamente en un convoy desde el acuartelamiento de Vitoria hasta la cumbre del monte Oiz de 1026 metros (el mirador de Vizcaya) Haciendo gala de un demencial sadismo disfruto extasiado durante las tres horas y media que duró este horroroso holocausto cuyo saldo trágico se cifró en más de 300 muertos, 200 heridos y el 85% de las casas y edificios destruidos por el fuego y la metralla.
Gernika, la ciudad sagrada de los vascos, la cuna de la patria vasca fue cobardemente demolida con el lanzamiento de 500 bombas rompedoras de 250 kilos y 6.000 bombas incendiarias de fósforo blanco (bombas incendiarias tipo “termita” que desprende al estallar una energía calorífica que puede alcanzar los 2.400 grados centígrados y que llevaban grabadas la cabeza del águila imperial alemana)
En total 50.000 kilos de explosivos. Mientras la ciudad era consumida por el fuego los pilotos de los cazas sin compasión ametrallaban a los supervivientes que presas del pánico corrían despavoridos por las calles intentando escapar del infierno. Las oleadas de aviones iban y venían desde al aeródromo de Vitoria repostando la gasolina y la munición necesaria para cumplir con su “heroica epopeya”.
Sólo a base del terror y la barbarie el fascismo podía doblegar el espíritu de resistencia del pueblo vasco.
Un bombardeo tan devastador no tenía ningún precedente en la historia militar pues jamás se había atacado tan cobardemente a la población civil. Con premeditación y alevosía eligieron Gernika para cometer este genocidio porque representaba el solar de la identidad vasca, la cuna de uno de los pueblos más antiguos de Europa y la patria sagrada donde se encuentra el mítico árbol de roble que es el símbolo de las libertades.
El generalísimo Francisco Franco al conocer las repercusiones que había alcanzado en la prensa mundial el bombardeo de Gernika, se negó a aceptar las evidencias. ¿Cómo podían acusar a los más apasionados defensores de la civilización cristiana de semejante crimen? “Sin duda alguna los separatistas vascos, que llevan en su sangre escrito el espíritu autodestructivo, prefirieron inmolarse”
77 años después en una soleada mañana de finales de invierno me encontré en la plaza del ayuntamiento de Gernika con uno de los supervivientes del bombardeo, el señor Luis Iriondo. Luis Iriondo de 91 años y mejor conocido como el “chico de Gernika”, es uno de los pocos testigos de primera mano que todavía mantienen muy frescos esos trágicos recuerdos. http://youtu.be/dIeMSQcmTsk
Él es una persona que ha sabido perdonar, es decir, que no guarda rencor a pesar que le destrozaron su vida; incendiaron su casa, lo humillaron tan sólo siendo un niño y encima se vio obligado a escapar como un delincuente en compañía de su familia rumbo a Bilbao, luego a Santander y de ahí, metido en la bodega de un barco inglés, salir rumbo al exilio en Francia. Luis Iriondo es capaz de narrarnos hasta los detalles más insignificantes de lo sucedido aquel trágico día en que perdió la inocencia y a sangre y fuego se hizo mayor prematuramente.
Él no se cansa de pregonar un mensaje pacifista, un llamado de atención para que no haya más guerras y para que nadie en este mundo tenga que experimentar más ese dolor y el desarraigo que sufrió en carne propia cuando era un niño. Insiste en que este tipo de monstruosidades no pueden volver repetirse jamás. Pero todos sabemos que no son más que vagas ilusiones pues el nazismo lejos de desaparecer se ha reactivado peligrosamente. Por desgracia los conflictos bélicos continúan causando millones de muertos a lo largo y ancho del planeta y no bastan las palabras poéticas para detenerlos.
La victoria franquista en la guerra civil tuvo graves consecuencias en el País Vasco. A los gudaris por su indómita actitud había que escarmentarlos, ponerles un bozal, colocarles un yugo. La primera medida que se tomó fue prohibirles hablar en su lengua madre, el euskera y a continuación someterlos a un indignante sistema represivo que buscaba españolizarlos y borrarles su identidad. El resultado no pudo ser más traumático. Esa feroz dictadura que les intentaba robar hasta el alma de alguna forma había que combatirla y un profundo sentimiento de odio y de venganza les emponzoñó el alma. Es ahí cuando entonces surge el germen de la organización Euskadi Ta Askatasuna.
Unos días después del bombardeo el ejército franquista hizo su entrada triunfal por las calles Gernika. Marchaban altivos los regulares norteafricanos del Tetuán número 1, los requetés carlistas del tercio de Begoña, los falangistas, los legionario todos cantando a coro el “Cara al Sol” y el “Novio de la Muerte”. Las tropas se concentraron en La Casa de Juntas, donde se encuentra el Árbol de Gernika (que no sufrió ningún daño pues los aviadores tenían órdenes expresas de no tocarlo) y tras lanzar loas de salutación al caudillo, al fuhrer y al duce izaron la bandera roja y gualda en un claro gesto de provocación hacia los vencidos.
Al domingo siguiente se celebró un Tedeum de acción de gracias en la iglesia de Santa María como homenaje a los héroes y mártires de la gloriosa cruzada nacional. Los capellanes implorando la misericordia de Dios rogaron por la conversión de los impíos, de esos sediciosos rojos, de los marxistas ateos, de los comunistas bolcheviques, de los vascos separatistas que habían blasfemado el venerable nombre de Jesucristo y su padre celestial.
Pero el pueblo vasco, a pesar de la derrota, se negó a claudicar y continúo su tenaz lucha de resistencia contra el ejército de ocupación.
¿Quién puede olvidar esos crímenes ejecutados por el fascismo?, olvidar a esos seres asesinados a sangre fría, gentes quemadas vivas, sepultados vivos; niños, mujeres, ancianos que importa si es en Gernika, en Durango, en Bilbao, en Madrid, en Barcelona, en Valencia o en Málaga, por no hablar de aquellos que fueron ajusticiados en las cunetas, o los que padecieron la tortura franquista en las cárceles, los que fueron condenados a la pena capital en los juicios sumarísimos, o las ejecuciones extrajudiciales, los desaparecidos, y los millones de exiliados. Una vil política de exterminio que no perdonaba la disidencia ni la más mínima actitud contestataria.
Aunque quizás lo más aberrante -según nos comenta Iriondo- es que tan sólo el gobierno alemán se ha dignado pedirles perdón por tan execrable genocidio. En una carta remitida por su presidente el señor Román Herzog en 1997 reconocieron que la Legión Cóndor había ejecutado el bombardeo y por lo tanto presentaban públicamente disculpas. Incluso entregaron al ayuntamiento un donativo en metálico para que se construyera un centro cultural o un polideportivo.
El gobierno español, por el contrario, aún no se ha pronunciado al respecto, cobardemente calla y no es capaz de asumir su responsabilidad en este bárbaro ataque. Ni Felipe González, ni Aznar, ni Zapatero, ni Rajoy o el rey de España, que juró los principios fundamentales del movimiento, ni siquiera han enviado una tarjeta de condolencia. Menos el ejército español como brazo ejecutor del franquismo, ni mucho menos la propia iglesia católica que no se ha atrevido a condenarlo ni a rezar un responso en nombre de las víctimas. Así no es de extrañar que el tristemente célebre cardenal Gomá, arzobispo de Toledo y primado de las Españas, haya bendecido el bombardeo: “ lamento como el que más lo que ocurre en Vizcaya pero no había más remedio que limpiar la mala hierba de la viña del señor”
Por último el ejército franquista obligó a los presos políticos y a los represaliados del bando republicano a realizar los trabajos de desescombró y reconstrucción de Gernika. Los pobladores tuvieron que enterrar a los muertos sin mayores ceremonias, tuvieron que callarse la verdad de lo que acontecido y para rematar ¡Franco fue nombrado por el ayuntamiento hijo adoptivo de Gernika! Esta es la gran paradoja: las víctimas a la picota y el verdugo honrado con las más altas condecoraciones.
Sin justicia y reparación es imposible que se cierren las heridas, es imposible abrir el camino a la reconciliación.
Por eso de nada vale cantar himnos de paz y fraternidad cuando la memoria histórica se pisotea impunemente y las víctimas y sus familiares sufren el más indignante desprecio y humillación.
Carlos de Urabá
El día 25 de abril de 1937 el general golpista Franco se encontraba reunido con su Estado Mayor en el Cuartel General de Burgos cuando recibió la llamada del General Mola, jefe del Ejército del Norte, quien le transmitía las últimas novedades del frente. En Vizcaya las tropas nacionales avanzaban imparables y pronto Bilbao caería en sus manos, dijo. El general Mola ansioso por cubrirse de gloria le insistió al caudillo sobre la necesidad de asestarles un castigo ejemplar a los “rojos”.
Franco siempre había afirmado que la guerra se decidiría por la moral de los combatientes y para ello era necesario castigar al enemigo sin clemencia para rendirlos sin condiciones.
En el aeródromo de Vitoria el teniente coronel Von Richthofen, jefe del estado mayor de la Legión Cóndor recibió un mensaje en clave que significaba el visto bueno para dar comienzo a la operación Rugen. Inmediatamente puso en estado de alerta a la tripulación de las escuadrillas que abordaron sus naves cargadas hasta los topes de bombas y municiones. En todo caso desde hacía semanas que la aviación fascista venían realizando diversos bombardeos en la provincia de Vizcaya con el fin de allanar el terreno a las tropas nacionales.
El general Mola ya había advertido a sus enemigos mediante el lanzamiento de panfletos desde los aviones su inapelable sentencia: “He decidido terminar la guerra en el Norte de España. Quienes no sean autores de asesinatos y depongan las armas y se entreguen, serán respetados en su vida y haciendas. Si vuestra sumisión no es inmediata arrasaré Vizcaya. Tengo medios sobrados para ello” Además los vuelos de reconocimiento fotográfico se hicieron cada vez más frecuentes en la zona de la comarca del Urdaibai con el propósito de marcar con detalle en los planos cartográficos los objetivos a batir.
El 23 de Julio de 1936, unos días después del alzamiento nacional contra el gobierno legítimo de la República Española, emisarios de los militares golpistas, entre los que se encontraban el jefe del partido Nazi en Tetuán el comerciante alemán Bernhardt y el capitán Francisco Arranz, viajaron hasta Alemania para entrevistarse con el Fuhrer. Su misión no era otra que entregarle una carta personal de Franco en la que le pedía ayuda militar al Tercer Reich con el fin de llevar a feliz término “la gloriosa cruzada contra el enemigo Bolchevique”.
Uno de los problemas más acuciantes que se le presentaban al ejército nacional era el bloqueo marítimo de Ceuta y Melilla por parte de los navíos republicanos y que impedía a los rebeldes cruzar a la península.
Los emisarios tras un accidentado viaje llegaron a Berlín el día 24 de julio y de inmediato los embarcaron en una avioneta que los llevaría hasta el pueblo de Bayreuth donde Hitler se encontraba asistiendo al famoso festival dedicado a Richard Wagner. Al día siguiente el fuhrer, tras leer la carta, quedó muy entusiasmado con el mensaje del caudillo. Tras algunas consultas con Hermann Goering, aprobó el envío de material bélico y logístico como aviones de trasporte, cazas y bombarderos junto a sus respectivas tripulaciones. La operación fue bautizada por él mismo con el nombre de “Fuego Mágico” en alusión a la opera de las Valquirias que tanto le gustaba. Hitler tenía un especial interés en que Franco se hiciera con el poder en España pues esto le permitiría dominar el Mediterráneo occidental y en especial el estrecho de Gibraltar.
Hermann Goering, que en un principio se mostró un poco reticente a esta “aventura”, pronto se dio cuenta que esa era una oportunidad de oro para poner a prueba la eficacia de la Luftwaffe. Y nada mejor que España, un país exótico habitado por “razas inferiores” (conejillos de Indias) -según los arios, un verdadero campo de tiro donde experimentar a gusto su maquinaria de guerra. El cuerpo expedicionario se bautizó con el nombre de Legión Cóndor y fue integrado por 100 aviones y 5.000 efectivos. Algunas de estas unidades se sumaron al puente aéreo entre Tetuán y Sevilla que transportaría a los legionarios y regulares para iniciar la campaña de Andalucía. Igualmente el Duce Benito Mussolini, gracias a los buenos oficios del general Mola, también se comprometió a ofrecerle a Franco su incondicional apoyo por tierra, mar y aire a su “noble” causa.
A eso de las 16 horas del día 26 de abril 55 aviones de la Legión Cóndor alemana y la Aviazione Legionaria Italiana entre los que se contaban Junker 52, Heinkel 51, cazas Messerschmitt 109, Savoia SA-79, Heinkel He- 111, cazas Fiat CR-32 y S79 despegaron desde la base aérea de la Rasa (Soria) Burgos y Vitoria en una misión conjunta bajo la dirección del comandante y jefe del estado mayor del general Sperre, el teniente coronel Von Richthofen y la supervisión del general Mola ( con la anuencia del generalísimo Franco, por supuesto) Una operación que tenía como “objetivo legítimo” arrasar la ciudad de Gernika con el fin de enviar un mensaje contundente al bando republicano y al separatismo vasco para que de una vez por todas depusieran las armas. El general Mola arengó a sus valientes guerreros con un: “es preciso destruir la capital de un pueblo pervertido que osa oponerse a la causa irresistible de la idea nacional”
Gernika en ese entonces era un pueblo de campesinos y de pastores situado en el valle del río Oria que se enorgullecía de poseer un bello paisaje montañoso mezcla entre bucólico y salvaje. Su población se estimaba en 5.000 habitantes, aunque había aumentado considerablemente con la llegada de los refugiados y el acantonamiento de los gudaris vascos del Frente Popular. La ciudad a pesar de contar con varios cuarteles carecía de defensa antiaérea y sólo se habían construido algunos refugios bajo tierra para salvaguardar a los vecinos en caso de emergencia.
La Legión Cóndor y La Aviazione Legionaria ya habían demostrado su gran eficacia en las distintas misiones desarrolladas a lo largo y ancho de la península. Sin lugar a dudas que la supremacía aérea del bando nacional fue vital para ganar la guerra. Unas semanas antes, como prólogo al espantoso crimen que se iba a cometer en Gernika, la aviación fascista bombardeó Durango provocando más de 300 muertos y cuantiosos daños materiales.
Los Nazis tenían gran interés en probar sus arsenales de guerra y perfeccionar el poder destructivo de sus armas. Algo que más adelante aplicarían con toda su crudeza durante la Segunda Guerra Mundial en los bombardeos sobre Londres y el sur de Inglaterra.
Von Richthofen no quería perderse el inolvidable espectáculo que el mismo había diseñado así que en compañía de sus guardaespaldas se dirigió rápidamente en un convoy desde el acuartelamiento de Vitoria hasta la cumbre del monte Oiz de 1026 metros (el mirador de Vizcaya) Haciendo gala de un demencial sadismo disfruto extasiado durante las tres horas y media que duró este horroroso holocausto cuyo saldo trágico se cifró en más de 300 muertos, 200 heridos y el 85% de las casas y edificios destruidos por el fuego y la metralla.
Gernika, la ciudad sagrada de los vascos, la cuna de la patria vasca fue cobardemente demolida con el lanzamiento de 500 bombas rompedoras de 250 kilos y 6.000 bombas incendiarias de fósforo blanco (bombas incendiarias tipo “termita” que desprende al estallar una energía calorífica que puede alcanzar los 2.400 grados centígrados y que llevaban grabadas la cabeza del águila imperial alemana)
En total 50.000 kilos de explosivos. Mientras la ciudad era consumida por el fuego los pilotos de los cazas sin compasión ametrallaban a los supervivientes que presas del pánico corrían despavoridos por las calles intentando escapar del infierno. Las oleadas de aviones iban y venían desde al aeródromo de Vitoria repostando la gasolina y la munición necesaria para cumplir con su “heroica epopeya”.
Sólo a base del terror y la barbarie el fascismo podía doblegar el espíritu de resistencia del pueblo vasco.
Un bombardeo tan devastador no tenía ningún precedente en la historia militar pues jamás se había atacado tan cobardemente a la población civil. Con premeditación y alevosía eligieron Gernika para cometer este genocidio porque representaba el solar de la identidad vasca, la cuna de uno de los pueblos más antiguos de Europa y la patria sagrada donde se encuentra el mítico árbol de roble que es el símbolo de las libertades.
El generalísimo Francisco Franco al conocer las repercusiones que había alcanzado en la prensa mundial el bombardeo de Gernika, se negó a aceptar las evidencias. ¿Cómo podían acusar a los más apasionados defensores de la civilización cristiana de semejante crimen? “Sin duda alguna los separatistas vascos, que llevan en su sangre escrito el espíritu autodestructivo, prefirieron inmolarse”
77 años después en una soleada mañana de finales de invierno me encontré en la plaza del ayuntamiento de Gernika con uno de los supervivientes del bombardeo, el señor Luis Iriondo. Luis Iriondo de 91 años y mejor conocido como el “chico de Gernika”, es uno de los pocos testigos de primera mano que todavía mantienen muy frescos esos trágicos recuerdos. http://youtu.be/dIeMSQcmTsk
Él es una persona que ha sabido perdonar, es decir, que no guarda rencor a pesar que le destrozaron su vida; incendiaron su casa, lo humillaron tan sólo siendo un niño y encima se vio obligado a escapar como un delincuente en compañía de su familia rumbo a Bilbao, luego a Santander y de ahí, metido en la bodega de un barco inglés, salir rumbo al exilio en Francia. Luis Iriondo es capaz de narrarnos hasta los detalles más insignificantes de lo sucedido aquel trágico día en que perdió la inocencia y a sangre y fuego se hizo mayor prematuramente.
Él no se cansa de pregonar un mensaje pacifista, un llamado de atención para que no haya más guerras y para que nadie en este mundo tenga que experimentar más ese dolor y el desarraigo que sufrió en carne propia cuando era un niño. Insiste en que este tipo de monstruosidades no pueden volver repetirse jamás. Pero todos sabemos que no son más que vagas ilusiones pues el nazismo lejos de desaparecer se ha reactivado peligrosamente. Por desgracia los conflictos bélicos continúan causando millones de muertos a lo largo y ancho del planeta y no bastan las palabras poéticas para detenerlos.
La victoria franquista en la guerra civil tuvo graves consecuencias en el País Vasco. A los gudaris por su indómita actitud había que escarmentarlos, ponerles un bozal, colocarles un yugo. La primera medida que se tomó fue prohibirles hablar en su lengua madre, el euskera y a continuación someterlos a un indignante sistema represivo que buscaba españolizarlos y borrarles su identidad. El resultado no pudo ser más traumático. Esa feroz dictadura que les intentaba robar hasta el alma de alguna forma había que combatirla y un profundo sentimiento de odio y de venganza les emponzoñó el alma. Es ahí cuando entonces surge el germen de la organización Euskadi Ta Askatasuna.
Unos días después del bombardeo el ejército franquista hizo su entrada triunfal por las calles Gernika. Marchaban altivos los regulares norteafricanos del Tetuán número 1, los requetés carlistas del tercio de Begoña, los falangistas, los legionario todos cantando a coro el “Cara al Sol” y el “Novio de la Muerte”. Las tropas se concentraron en La Casa de Juntas, donde se encuentra el Árbol de Gernika (que no sufrió ningún daño pues los aviadores tenían órdenes expresas de no tocarlo) y tras lanzar loas de salutación al caudillo, al fuhrer y al duce izaron la bandera roja y gualda en un claro gesto de provocación hacia los vencidos.
Al domingo siguiente se celebró un Tedeum de acción de gracias en la iglesia de Santa María como homenaje a los héroes y mártires de la gloriosa cruzada nacional. Los capellanes implorando la misericordia de Dios rogaron por la conversión de los impíos, de esos sediciosos rojos, de los marxistas ateos, de los comunistas bolcheviques, de los vascos separatistas que habían blasfemado el venerable nombre de Jesucristo y su padre celestial.
Pero el pueblo vasco, a pesar de la derrota, se negó a claudicar y continúo su tenaz lucha de resistencia contra el ejército de ocupación.
¿Quién puede olvidar esos crímenes ejecutados por el fascismo?, olvidar a esos seres asesinados a sangre fría, gentes quemadas vivas, sepultados vivos; niños, mujeres, ancianos que importa si es en Gernika, en Durango, en Bilbao, en Madrid, en Barcelona, en Valencia o en Málaga, por no hablar de aquellos que fueron ajusticiados en las cunetas, o los que padecieron la tortura franquista en las cárceles, los que fueron condenados a la pena capital en los juicios sumarísimos, o las ejecuciones extrajudiciales, los desaparecidos, y los millones de exiliados. Una vil política de exterminio que no perdonaba la disidencia ni la más mínima actitud contestataria.
Aunque quizás lo más aberrante -según nos comenta Iriondo- es que tan sólo el gobierno alemán se ha dignado pedirles perdón por tan execrable genocidio. En una carta remitida por su presidente el señor Román Herzog en 1997 reconocieron que la Legión Cóndor había ejecutado el bombardeo y por lo tanto presentaban públicamente disculpas. Incluso entregaron al ayuntamiento un donativo en metálico para que se construyera un centro cultural o un polideportivo.
El gobierno español, por el contrario, aún no se ha pronunciado al respecto, cobardemente calla y no es capaz de asumir su responsabilidad en este bárbaro ataque. Ni Felipe González, ni Aznar, ni Zapatero, ni Rajoy o el rey de España, que juró los principios fundamentales del movimiento, ni siquiera han enviado una tarjeta de condolencia. Menos el ejército español como brazo ejecutor del franquismo, ni mucho menos la propia iglesia católica que no se ha atrevido a condenarlo ni a rezar un responso en nombre de las víctimas. Así no es de extrañar que el tristemente célebre cardenal Gomá, arzobispo de Toledo y primado de las Españas, haya bendecido el bombardeo: “ lamento como el que más lo que ocurre en Vizcaya pero no había más remedio que limpiar la mala hierba de la viña del señor”
Por último el ejército franquista obligó a los presos políticos y a los represaliados del bando republicano a realizar los trabajos de desescombró y reconstrucción de Gernika. Los pobladores tuvieron que enterrar a los muertos sin mayores ceremonias, tuvieron que callarse la verdad de lo que acontecido y para rematar ¡Franco fue nombrado por el ayuntamiento hijo adoptivo de Gernika! Esta es la gran paradoja: las víctimas a la picota y el verdugo honrado con las más altas condecoraciones.
Sin justicia y reparación es imposible que se cierren las heridas, es imposible abrir el camino a la reconciliación.
Por eso de nada vale cantar himnos de paz y fraternidad cuando la memoria histórica se pisotea impunemente y las víctimas y sus familiares sufren el más indignante desprecio y humillación.
Carlos de Urabá
Ucrania: Al borde de una guerra civil
"Una enorme y monstruosa máquina de falsedad y astucia fue accionada en Rusia para infectar a las masas con chovinismo, para inducir la concepción de que el gobierno zarista libra una guerra "justa", protege desinteresadamente a los "hermanos eslavos", etc." (V.I. Lenin, "El socialismo y la guerra")
Es fácil derramar la sangre y es difícil detener el derramamiento de sangre
El triunfo del Maidán que derrocó el yugo imperial de Rusia, ha provocado una reacción negativa entre una parte significante de la población rusoparlante del Sureste de Ucrania. Después de la ocupación rusa de Crimea, con el pretexto de proteger los derechos de los rusos étnicos en las provincias de Donetsk, Luhansk y Kharkiv, estalló una ola de manifestaciones organizadas por los nacionalistas rusos. La formación de las locales "milicias populares" y las ocupaciones armadas de las administraciones dieron lugar a muchas declaraciones histéricas sobre la posibilidad de una agresión armada por parte de Rusia y la repetición de la "variante de Crimea".
Por supuesto, la amenaza de una invasión abierta de las tropas rusas en Ucrania existe, pero la probabilidad de este escenario es todavía bastante pequeña. Igual que antaño la campaña militar en Afganistán enterró a la URSS, la intervención contra el "pueblo ucraniano hermano" puede volver a ser la última guerra en la historia de Rusia. No debemos sobreestimar las capacidades del ejército, sumido en la corrupción, en los robos y semidescompuesto. Recordemos los vergonzosos resultados de las dos guerras en Chechenia que durante una década entera se llevaron a cabo en un territorio que es casi dos veces menor que la provincia de Kiev. Como consecuencia, Chechenia ha obtenido una independencia de hecho, y Rusia aún tiene que pagar por la fidelidad de las autoridades locales del presupuesto federal. Asimismo, hay que tomar en consideración la situación económica de Rusia, sus problemas étnicos, religiosos y sociales, cuyo agravamiento podrá en cualquier momento causar una reacción en cadena.
Hoy en día, Ucrania es detonador de un levantamiento revolucionario en la Rusia de mañana. Por lo tanto, el objetivo estratégico del Kremlin consiste en la recuperación del control sobre Kiev y la eliminación de los procesos revolucionarios cuyo desarrollo amenaza mortalmente al régimen autoritario de Putin. La óptima solución de este problema es una guerra civil en el territorio enemigo como la manera más eficaz de establecer un régimen títere prorruso. No parece tan difícil transformar una confrontación civil entre las regiones del Oeste y Sudeste de Ucrania en una fase caliente del conflicto, sobre todo, cuando existen grupos armados en ambos bandos. Moscú ya ha ganado en la guerra psicológica desencadenada por los medios de comunicación rusos contra la revolución ucraniana: la imagen del Maidán como un enemigo de todo lo ruso ya está firmemente arraigada en la mente de las masas tanto en Rusia como entre los habitantes rusoparlantes del sudeste de Ucrania. El nivel del chovinismo ruso ya está fuera de la escala. La opinión pública está prácticamente lista para un enfrentamiento armado. En conformidad con los resultados de una encuesta realizada por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KMIS), el 46% de los residentes de las provincias de Donetsk, Luhansk y Kharkiv consideran posible una guerra civil, mientras que el 16,4% creen que la guerra es inevitable. Es fácil derramar la primera sangre, y es tan difícil detener el derramamiento.
Donbass como baluarte de la contrarrevolución
La patria chica del presidente derrocado se convirtió en una plaza de armas principal de la contrarrevolución ucraniana. Después del colapso de la Unión Soviética, la región de Donbass fue de hecho deproletarizada, habiéndose convertido de un importante centro industrial con una larga tradición del movimiento revolucionario de trabajadores en una de las zonas más criminales en el territorio de la ex URSS. La mafia local que coopera activamente con las autoridades rusas se ha vuelto tan influyente que en las elecciones presidenciales de 2010 logró llevar al poder a su criatura, Viktor Yanukovich, quien durante la época soviética tuvo dos antecedentes penales. Es un caso sin precedentes.
Actualmente, es en Donbass donde se concentran las fuerzas principales que hacen frente al Maidán. Los antiguos funcionarios de administraciones públicas, policía, servicios especiales y los jefes del ejército, sumergidos en la corrupción y arbitrariedad, forman el núcleo organizacional de la contrarrevolución ucraniana, su base de recursos humanos. El apoyo por parte de cierta porción de la población local de la idea de la creación de una tal “República Popular de Donetsk” y de la unión con Rusia se explica no sólo por su lumpenización total y por la pérdida de poder por la gente proveniente de las regiones del sudeste. Las razones principales del rechazo del Maidán tienen raíces históricas, siendo un reflejo nacional de la confrontación global entre el Oriente y el Occidente. Mientras las regiones surorientales de la actual Ucrania durante siglos formaban parte del imperio ruso, los territorios occidentales durante distintos periodos de la historia pertenecían al Principado de Galitzia-Volynia, Gran Ducado de Lituania, Polonia, Imperio Austrohúngaro, Rumania y la República Popular de Ucrania Occidental. Por lo tanto, debido al proceso histórico fueron constituidas dos identidades de los ciudadanos de la Ucrania moderna, dos zonas "geosicológicas", el conflicto permanente entre las cuales siempre fue usado por el gobierno del Kremlin en su beneficio.
Las convulsiones son inevitables cuando desaparece un imperio La cuestión de la posible pérdida de las provincias del sudeste parece ser extremadamente dolorosa para la nueva Ucrania, pero no es fatal. La repulsión mutua de las distintas "zonas geosicológicas" en una situación de desestabilización general de un Estado constituido directivamente es un proceso natural. Ucrania no es el primer país de la antigua URSS que sufre pérdidas territoriales escapándose de los abrazos imperiales del Kremlin. Así, como consecuencia de los conflictos armados provocados por las autoridades de Moscú, Azerbaiyán perdió Nagorno Karabaj, Moldova - Transnistria, Georgia - Abjasia y Osetia del Sur. El libramiento del lastre de unas regiones con muchos problemas permitiría acelerar los procesos de restablecimiento de una función normal de todas las estructuras del Estado de la nueva Ucrania y resistir adecuadamente a las intrigas del imperialismo ruso. Sin embargo, tratando de retener Donbass por la fuerza, las autoridades de Kiev comenzaron una operación antiterrorista contra los "separatistas" que se ahogó inmediatamente al chocarse con las protestas en masa de la población civil.
Obviamente, en esta situación, la única solución acertada del problema de las regiones de habla rusa podrá ser su autodeterminación mediante un referéndum. De lo contrario, Ucrania se enfrentará a una guerra civil que, gracias a un apoyo activo de parte de Rusia a lo largo de toda la frontera adyacente, podrá llevar a la derrota de la joven democracia ucraniana. Tomando en consideración lo trágico de la situación, debemos entender que la anexión de Crimea y las probables pérdidas territoriales de Ucrania no son más que una "fluctuación" del proceso general del colapso del Imperio Ruso fragmentado al territorio de la Federación de Rusia. Las convulsiones son inevitables cuando desaparece un imperio. En el siglo XIX el Imperio ruso desempeñaba el papel de gendarme de Europa", en el siglo XX, como la URSS, pierde el "campo socialista" y se desploma, mientras que en el siglo XXI la esfera de influencia del Kremlin incluye sólo Kazajstán, Armenia y Bielorrusia. La tendencia general es evidente, es en su marco donde se desarrollan los acontecimientos actuales en Ucrania. Cada Imperio tiene su "período de decadencia" que resulta en la formación de un nuevo "núcleo estable" de contenido extraño. Ésta es la física del proceso. La tarea principal del pueblo ucraniano consiste en la preservación de la independencia de su propio país a toda costa para continuar la revolución y ganar.
Los intereses de clase unen aun a los enemigos
En su enfrentamiento con el Kremlin, el nuevo gobierno de Ucrania necesita un fuerte apoyo tanto dentro del país como en el extranjero. La confianza en su propio pueblo provoca un miedo natural entre los representantes de la burguesía nacional: la lucha contra el imperialismo ruso requerirá un gran levantamiento de las masas revolucionarias cuando la amenaza de perder su propio poder será más que real. Ya hoy en día el Maidán promueve demandas sociales y, criticando al gobierno de Arseni Yatsenyuk, requiere unas acciones decisivas en el marco de la lucha contra la corrupción y la oligarquía. A pesar del carácter democrático de las nuevas autoridades en Kiev, nadie debe dejarse seducir por su "papel progresista" y "espíritu revolucionario".
"Es absolutamente evidente que la burguesía no se une al campo de los revolucionarios por azar, por ligereza de espíritu, sino porque sufre la presión de sus intereses de clase. Por temor a las masas, abandona inmediatamente la revolución o manifiesta abiertamente contra ella un temor hasta entonces disimulado." (L.Trotsky. "La Tercera Internacional después de Lenin") Naturalmente, el nuevo gobierno de Ucrania no busca apoyo de su propia gente, sino lo solicita en Bruselas y Washington como garantes de preservación y ampliación de las oportunidades de explotación en el futuro.
La UE y los EE.UU. están interesados en un conflicto entre Ucrania y Rusia. El capital occidental, sin duda alguna, va a utilizar las nuevas oportunidades para luchar contra su enemigo geopolítico, pero no en menoscabo suyo. Rusia está firmemente arraigada en el modelo neoliberal del mundo que no necesita trastornos en la situación de una crisis global. Los intereses de clase unen a unos enemigos que parecen ser irreconciliables. Los líderes occidentales, los habitantes del Kremlin y el nuevo gobierno de Kiev rechazan igualmente el levantamiento de las masas, tratando de bloquear conjuntamente el proceso revolucionario en Ucrania y prevenir la propagación de la experiencia del Maidán en otros países. El acuerdo cuatripartito entre Ucrania - Rusia - UE - Estados Unidos, firmado en Ginebra el 17 de abril, es una confirmación directa de esto: "Todos los grupos armados ilegales deben ser desarmados, todas las dependencias públicas tomadas por grupos armados en distintas localidades del este de Ucrania deben ser devueltas a sus legítimos propietarios, todas las calles, plazas y otros lugares públicos en todas las ciudades de Ucrania deben ser liberados".
Confiar sólo en su propia fuerza, en su organización...
Los partidos y organizaciones más reaccionarias de Rusia se han unido contra el Maidán en un esfuerzo de sofocar la aspiración del pueblo ucraniano a la libertad y a la democracia. Un mutante fantasmal de estalinismo, fascismo ruso y fanatismo ortodoxo se ha convertido en una verdadera amenaza no sólo para los pueblos de la antigua URSS. Bajo las lemas de "¡Restauremos la URSS!", "¡El orden ruso para la tierra rusa!", "¡Por el Imperio Ruso!", "¡Moscú es la Tercera Roma!" Se van formando las fuerzas dispuestas a todo por cause de una revancha imperialista.
Es de notar que la política de Putin con respecto a Ucrania ha sido respaldada por la líder del Frente Nacional de Francia Marine Le Pen, por el secretario general del partido ultraderechista "Aurora Dorada" Nikolaos Michaloliakos, por el diputado del partido nacionalista húngaro "Partido por una Hungría Mejor" (Jobbik) Márton Gyöngyösi, por el partido conservador derechista "Partido del Pueblo Suizo" (UDC), por el partido búlgaro de extrema derecha "Ataque", etc. Por lo tanto, la derecha de Europa ha encontrado en la Rusia moderna no sólo soporte a nivel estatal, sino un terreno fértil para el desarrollo e implementación de sus ideas.
El logro principal de la revolución ucraniana consiste en la liberación del país del yugo imperial del Kremlin. El tiempo demostrará si el pueblo ucraniano será capaz de resistir al imperialismo ruso y al capital occidental. Pero confiar en esta lucha en el poder de la burguesía nacional no es sólo inútil, sino, además, extremadamente peligroso. Ucrania no sobrevivirá sin una organización revolucionaria de las masas. Las tareas actuales de la izquierda las formula breve y precisamente la siguiente tesis de Lenin:
"Nuestra revolución es burguesa -decimos nosotros, los marxistas- y por eso los obreros deben abrir los ojos al pueblo para que vea la mentira de los politiqueros burgueses y enseñarles a no creer en las palabras, a confiar únicamente en sus propias fuerzas, en su propia organización, en su unión propia, en su propio armamento." (Vol. XIV, Parte 1, pág. 11)
¡Por la organización revolucionaria de los trabajadores de Ucrania!
¡No a la guerra civil!
Anatoly Matveenko
Es fácil derramar la sangre y es difícil detener el derramamiento de sangre
El triunfo del Maidán que derrocó el yugo imperial de Rusia, ha provocado una reacción negativa entre una parte significante de la población rusoparlante del Sureste de Ucrania. Después de la ocupación rusa de Crimea, con el pretexto de proteger los derechos de los rusos étnicos en las provincias de Donetsk, Luhansk y Kharkiv, estalló una ola de manifestaciones organizadas por los nacionalistas rusos. La formación de las locales "milicias populares" y las ocupaciones armadas de las administraciones dieron lugar a muchas declaraciones histéricas sobre la posibilidad de una agresión armada por parte de Rusia y la repetición de la "variante de Crimea".
Por supuesto, la amenaza de una invasión abierta de las tropas rusas en Ucrania existe, pero la probabilidad de este escenario es todavía bastante pequeña. Igual que antaño la campaña militar en Afganistán enterró a la URSS, la intervención contra el "pueblo ucraniano hermano" puede volver a ser la última guerra en la historia de Rusia. No debemos sobreestimar las capacidades del ejército, sumido en la corrupción, en los robos y semidescompuesto. Recordemos los vergonzosos resultados de las dos guerras en Chechenia que durante una década entera se llevaron a cabo en un territorio que es casi dos veces menor que la provincia de Kiev. Como consecuencia, Chechenia ha obtenido una independencia de hecho, y Rusia aún tiene que pagar por la fidelidad de las autoridades locales del presupuesto federal. Asimismo, hay que tomar en consideración la situación económica de Rusia, sus problemas étnicos, religiosos y sociales, cuyo agravamiento podrá en cualquier momento causar una reacción en cadena.
Hoy en día, Ucrania es detonador de un levantamiento revolucionario en la Rusia de mañana. Por lo tanto, el objetivo estratégico del Kremlin consiste en la recuperación del control sobre Kiev y la eliminación de los procesos revolucionarios cuyo desarrollo amenaza mortalmente al régimen autoritario de Putin. La óptima solución de este problema es una guerra civil en el territorio enemigo como la manera más eficaz de establecer un régimen títere prorruso. No parece tan difícil transformar una confrontación civil entre las regiones del Oeste y Sudeste de Ucrania en una fase caliente del conflicto, sobre todo, cuando existen grupos armados en ambos bandos. Moscú ya ha ganado en la guerra psicológica desencadenada por los medios de comunicación rusos contra la revolución ucraniana: la imagen del Maidán como un enemigo de todo lo ruso ya está firmemente arraigada en la mente de las masas tanto en Rusia como entre los habitantes rusoparlantes del sudeste de Ucrania. El nivel del chovinismo ruso ya está fuera de la escala. La opinión pública está prácticamente lista para un enfrentamiento armado. En conformidad con los resultados de una encuesta realizada por el Instituto Internacional de Sociología de Kiev (KMIS), el 46% de los residentes de las provincias de Donetsk, Luhansk y Kharkiv consideran posible una guerra civil, mientras que el 16,4% creen que la guerra es inevitable. Es fácil derramar la primera sangre, y es tan difícil detener el derramamiento.
Donbass como baluarte de la contrarrevolución
La patria chica del presidente derrocado se convirtió en una plaza de armas principal de la contrarrevolución ucraniana. Después del colapso de la Unión Soviética, la región de Donbass fue de hecho deproletarizada, habiéndose convertido de un importante centro industrial con una larga tradición del movimiento revolucionario de trabajadores en una de las zonas más criminales en el territorio de la ex URSS. La mafia local que coopera activamente con las autoridades rusas se ha vuelto tan influyente que en las elecciones presidenciales de 2010 logró llevar al poder a su criatura, Viktor Yanukovich, quien durante la época soviética tuvo dos antecedentes penales. Es un caso sin precedentes.
Actualmente, es en Donbass donde se concentran las fuerzas principales que hacen frente al Maidán. Los antiguos funcionarios de administraciones públicas, policía, servicios especiales y los jefes del ejército, sumergidos en la corrupción y arbitrariedad, forman el núcleo organizacional de la contrarrevolución ucraniana, su base de recursos humanos. El apoyo por parte de cierta porción de la población local de la idea de la creación de una tal “República Popular de Donetsk” y de la unión con Rusia se explica no sólo por su lumpenización total y por la pérdida de poder por la gente proveniente de las regiones del sudeste. Las razones principales del rechazo del Maidán tienen raíces históricas, siendo un reflejo nacional de la confrontación global entre el Oriente y el Occidente. Mientras las regiones surorientales de la actual Ucrania durante siglos formaban parte del imperio ruso, los territorios occidentales durante distintos periodos de la historia pertenecían al Principado de Galitzia-Volynia, Gran Ducado de Lituania, Polonia, Imperio Austrohúngaro, Rumania y la República Popular de Ucrania Occidental. Por lo tanto, debido al proceso histórico fueron constituidas dos identidades de los ciudadanos de la Ucrania moderna, dos zonas "geosicológicas", el conflicto permanente entre las cuales siempre fue usado por el gobierno del Kremlin en su beneficio.
Las convulsiones son inevitables cuando desaparece un imperio La cuestión de la posible pérdida de las provincias del sudeste parece ser extremadamente dolorosa para la nueva Ucrania, pero no es fatal. La repulsión mutua de las distintas "zonas geosicológicas" en una situación de desestabilización general de un Estado constituido directivamente es un proceso natural. Ucrania no es el primer país de la antigua URSS que sufre pérdidas territoriales escapándose de los abrazos imperiales del Kremlin. Así, como consecuencia de los conflictos armados provocados por las autoridades de Moscú, Azerbaiyán perdió Nagorno Karabaj, Moldova - Transnistria, Georgia - Abjasia y Osetia del Sur. El libramiento del lastre de unas regiones con muchos problemas permitiría acelerar los procesos de restablecimiento de una función normal de todas las estructuras del Estado de la nueva Ucrania y resistir adecuadamente a las intrigas del imperialismo ruso. Sin embargo, tratando de retener Donbass por la fuerza, las autoridades de Kiev comenzaron una operación antiterrorista contra los "separatistas" que se ahogó inmediatamente al chocarse con las protestas en masa de la población civil.
Obviamente, en esta situación, la única solución acertada del problema de las regiones de habla rusa podrá ser su autodeterminación mediante un referéndum. De lo contrario, Ucrania se enfrentará a una guerra civil que, gracias a un apoyo activo de parte de Rusia a lo largo de toda la frontera adyacente, podrá llevar a la derrota de la joven democracia ucraniana. Tomando en consideración lo trágico de la situación, debemos entender que la anexión de Crimea y las probables pérdidas territoriales de Ucrania no son más que una "fluctuación" del proceso general del colapso del Imperio Ruso fragmentado al territorio de la Federación de Rusia. Las convulsiones son inevitables cuando desaparece un imperio. En el siglo XIX el Imperio ruso desempeñaba el papel de gendarme de Europa", en el siglo XX, como la URSS, pierde el "campo socialista" y se desploma, mientras que en el siglo XXI la esfera de influencia del Kremlin incluye sólo Kazajstán, Armenia y Bielorrusia. La tendencia general es evidente, es en su marco donde se desarrollan los acontecimientos actuales en Ucrania. Cada Imperio tiene su "período de decadencia" que resulta en la formación de un nuevo "núcleo estable" de contenido extraño. Ésta es la física del proceso. La tarea principal del pueblo ucraniano consiste en la preservación de la independencia de su propio país a toda costa para continuar la revolución y ganar.
Los intereses de clase unen aun a los enemigos
En su enfrentamiento con el Kremlin, el nuevo gobierno de Ucrania necesita un fuerte apoyo tanto dentro del país como en el extranjero. La confianza en su propio pueblo provoca un miedo natural entre los representantes de la burguesía nacional: la lucha contra el imperialismo ruso requerirá un gran levantamiento de las masas revolucionarias cuando la amenaza de perder su propio poder será más que real. Ya hoy en día el Maidán promueve demandas sociales y, criticando al gobierno de Arseni Yatsenyuk, requiere unas acciones decisivas en el marco de la lucha contra la corrupción y la oligarquía. A pesar del carácter democrático de las nuevas autoridades en Kiev, nadie debe dejarse seducir por su "papel progresista" y "espíritu revolucionario".
"Es absolutamente evidente que la burguesía no se une al campo de los revolucionarios por azar, por ligereza de espíritu, sino porque sufre la presión de sus intereses de clase. Por temor a las masas, abandona inmediatamente la revolución o manifiesta abiertamente contra ella un temor hasta entonces disimulado." (L.Trotsky. "La Tercera Internacional después de Lenin") Naturalmente, el nuevo gobierno de Ucrania no busca apoyo de su propia gente, sino lo solicita en Bruselas y Washington como garantes de preservación y ampliación de las oportunidades de explotación en el futuro.
La UE y los EE.UU. están interesados en un conflicto entre Ucrania y Rusia. El capital occidental, sin duda alguna, va a utilizar las nuevas oportunidades para luchar contra su enemigo geopolítico, pero no en menoscabo suyo. Rusia está firmemente arraigada en el modelo neoliberal del mundo que no necesita trastornos en la situación de una crisis global. Los intereses de clase unen a unos enemigos que parecen ser irreconciliables. Los líderes occidentales, los habitantes del Kremlin y el nuevo gobierno de Kiev rechazan igualmente el levantamiento de las masas, tratando de bloquear conjuntamente el proceso revolucionario en Ucrania y prevenir la propagación de la experiencia del Maidán en otros países. El acuerdo cuatripartito entre Ucrania - Rusia - UE - Estados Unidos, firmado en Ginebra el 17 de abril, es una confirmación directa de esto: "Todos los grupos armados ilegales deben ser desarmados, todas las dependencias públicas tomadas por grupos armados en distintas localidades del este de Ucrania deben ser devueltas a sus legítimos propietarios, todas las calles, plazas y otros lugares públicos en todas las ciudades de Ucrania deben ser liberados".
Confiar sólo en su propia fuerza, en su organización...
Los partidos y organizaciones más reaccionarias de Rusia se han unido contra el Maidán en un esfuerzo de sofocar la aspiración del pueblo ucraniano a la libertad y a la democracia. Un mutante fantasmal de estalinismo, fascismo ruso y fanatismo ortodoxo se ha convertido en una verdadera amenaza no sólo para los pueblos de la antigua URSS. Bajo las lemas de "¡Restauremos la URSS!", "¡El orden ruso para la tierra rusa!", "¡Por el Imperio Ruso!", "¡Moscú es la Tercera Roma!" Se van formando las fuerzas dispuestas a todo por cause de una revancha imperialista.
Es de notar que la política de Putin con respecto a Ucrania ha sido respaldada por la líder del Frente Nacional de Francia Marine Le Pen, por el secretario general del partido ultraderechista "Aurora Dorada" Nikolaos Michaloliakos, por el diputado del partido nacionalista húngaro "Partido por una Hungría Mejor" (Jobbik) Márton Gyöngyösi, por el partido conservador derechista "Partido del Pueblo Suizo" (UDC), por el partido búlgaro de extrema derecha "Ataque", etc. Por lo tanto, la derecha de Europa ha encontrado en la Rusia moderna no sólo soporte a nivel estatal, sino un terreno fértil para el desarrollo e implementación de sus ideas.
El logro principal de la revolución ucraniana consiste en la liberación del país del yugo imperial del Kremlin. El tiempo demostrará si el pueblo ucraniano será capaz de resistir al imperialismo ruso y al capital occidental. Pero confiar en esta lucha en el poder de la burguesía nacional no es sólo inútil, sino, además, extremadamente peligroso. Ucrania no sobrevivirá sin una organización revolucionaria de las masas. Las tareas actuales de la izquierda las formula breve y precisamente la siguiente tesis de Lenin:
"Nuestra revolución es burguesa -decimos nosotros, los marxistas- y por eso los obreros deben abrir los ojos al pueblo para que vea la mentira de los politiqueros burgueses y enseñarles a no creer en las palabras, a confiar únicamente en sus propias fuerzas, en su propia organización, en su unión propia, en su propio armamento." (Vol. XIV, Parte 1, pág. 11)
¡Por la organización revolucionaria de los trabajadores de Ucrania!
¡No a la guerra civil!
Anatoly Matveenko
Haití, la primera república independiente negra
Este primero de enero hizo 210 años de la independencia de Haití, el primer país de América Latina que consiguió deshacerse de las cadenas que lo ataban a la metrópolis y construir una nación postcolonial. El país que vivió la primera revuelta esclava exitosa y fundó una república negra. Este artículo nos ofrece un recorrido histórico por este evento.
El uno de enero, en todas las casas haitianas se cuece un caldo especial llamado soup Joumou. Una receta elaborada a base de una especie de calabaza propia del Caribe, como la tierra que solían cultivar los esclavos y esclavas de Haití (Ayiti en la denominación criolla, que significa “tierra de altas montañas” en taíno). Sin embargo, a estas nunca se les permitía comer estos frutos que de hecho sólo ellas trabajaban; estaban reservados para satisfacer el apetito de los dueños de las plantaciones.
Este primero de enero hace 210 años de la independencia de Haití. El pueblo que supo reivindicar la igualdad, libertad y fraternidad reales para todos los seres humanos. Que luchó contra los tres imperios que se disputaban el mundo y les demostró que la tierra y sus frutos son para quienes la trabajan. Y que cambiar el mundo es posible, aunque ni ellos antes de empezar la revuelta ni tampoco los dueños de la plantaciones en el Caribe nunca lo hubieran imaginado.
Esclavitud y capitalismo
Si bien es conocido que Colón llegó a América y la “descubrió”, no es tan evidente que este “descubrimiento” no fuese tal porque ya había poblaciones habitando la isla que él mismo apodó “La Española”. Y menos aún que el “progreso” que esto conllevó pasó por la puesta en marcha de un comercio triangular que supuso el exterminio de medio millón de personas que vivían en esta tierra antes que fuera “descubierta”, el secuestro de millones de África y su condena a la condición de esclavas. Algunas de ellas se arrojaban al mar; otras conseguían deshacer sus cadenas y se tiraban encima de la tripulación, intentando provocar una pequeña insurrección. Las condiciones en que eran transportadas eran tan atroces que una de cada diez de ellas moría en el trayecto; las mujeres solían quedarse estériles durante los dos años siguientes.
Es este el proceso que permitió la acumulación del capital necesario para la puesta en funcionamiento y desarrollo de las industrias emergentes en Europa. La obtención de materias primas a bajo coste y el trabajo gratuito que proporcionaba la esclavitud fue invertido generalmente en la industria de la navegación y el ferrocarril. Según explica Marx, “para sostener la esclavitud velada del trabajo remunerado en Europa era necesaria la esclavitud pura y simple en el Nuevo Mundo”.
La esclavitud de los siglos XVI, XVII y XVIII
“Sin esclavitud no tienes algodón; sin algodón no tienes industria moderna. Es la esclavitud la que ha dado a las colonias su valor; son las colonias quienes han creado el comercio mundial; y el comercio mundial es la precondición de la industria de gran escala.”, señaló Marx. También los historiadores caribeños Eric Williams y C.L.R. James destacaron la importancia de la esclavitud para el desarrollo de las economías de Europa occidental. Era un negocio redondo, y los beneficios, estratosféricos: los productos artesanales procedentes de Europa eran vendidos en las costas de África a cambio de esclavos, que eran a su vez vendidos en América a cambio de azúcar, tabaco y algodón, que era posteriormente vendido en Europa.
Eric Williams puntualiza: “La esclavitud no surgió del racismo; al contrario, el racismo fue la consecuencia de la esclavitud. La mano de obra forzosa en el Nuevo Mundo era marrón, blanca, negra y amarilla; católica, protestante y pagana”. En realidad, al principio, la mano de obra procedía de Europa. Eran prisioneros de guerra o gente que, a cambio del viaje a través del Atlántico, trabajaba gratuitamente durante años. Eran los llamados “siervos o siervas por deudas” que, teniendo en cuenta que, como los esclavos o esclavas importadas de África no vivirían más de siete años, salían más baratas que las primeras. Sin embargo, en cuanto el mercado del tabaco y el azúcar creció, los dueños de las plantaciones decidieron recurrir a África. Sin embargo, este no fue el primer sistema económico basado en la esclavitud (1).
“La razón era económica, no racial; no tenía que ver con el color del trabajador, sino con el bajo coste de su trabajo”, explica Eric Williams. Si los esclavos morían, siempre habría repuestos. Así pues, tal y como explica Chris Harman, si en 1638 en Barbados había 2.000 siervos por deudas y 200 esclavos africanos, en 1653 ya eran 8.000 siervos por deudas frente a 20.000 esclavos africanos (2).
La pesadilla de las Antillas
En las plantaciones, las torturas, castigos, mutilaciones, humillaciones, violaciones eran el pan de cada día para los esclavos y las esclavas. En el caso de las mujeres, no solamente era sufrimiento físico, sino también humillación sexual. Se les daba menos comida que a los hombres y, aunque estuvieran embarazadas, les obligaban a cumplir con su turno en las plantaciones.
Esta era la realidad de la llamada “perla de las Antillas”, descrita por el historiador Laurent Dubois como “el nivel cero del colonialismo europeo en las Américas” (3). Los esclavos y esclavas solían hacer jornadas de 15, 16, o hasta 18 horas hasta el día de su muerte. Las duras condiciones de vida a las que estaban sometidas condujeron a muchas a escaparse a las montañas y a formar comunidades de hombres y mujeres libres. En 1720 eran unos 1.000; y en 1751 ya eran 3.000. Se denominaban “cimarrones” y, durante un centenar de años antes de 1789, supusieron una fuerte amenaza para la colonia.
En la isla, la tasa de mortalidad era elevadísima; y el suicidio era muy común. De hecho, la muerte simboliza esperanza o el retorno a África. Los mismos esclavos y esclavas se servían de veneno para controlar el número de personas trabajando en las plantaciones, o bien para ahorrar a sus parientes las penurias de vivir esta pesadilla.
De hecho, si bien en un inicio los dueños de las plantaciones no eran conscientes del poder del cuerpo femenino de reproducción de esclavos, y por tanto de expansión de la fuerza de trabajo, poco a poco se fueron dando cuenta del beneficio que podría conllevar controlar su cuerpo y reproducción. Tal y como afirma Silvia Federici (4), “la condición de mujer esclava revela de una forma más explícita la verdad y la lógica de la acumulación capitalista” (5).
En Cuba, cuando se castigaba a una mujer, los látigos se daban siempre en la espalda. En Brasil, el jesuita Antonil recomendaba no dar puntapiés a la barriga de las mujeres embarazadas ni dar garrotazos a los esclavos, porque “pueden herir en la cabeza a un esclavo eficiente, que vale mucho dinero, y perderlo” (6). Hasta había una tortura para controlar la reproducción de las mujeres. A las sospechosas de haber abortado, se les colocaba un collar hasta el día en que parieran a un hijo. Sin embargo, no es hasta la disminución del suministro de esclavitud africana que la regulación de las relaciones sexuales y los hábitos reproductivos se vuelve sistemática. Y es que a partir de la abolición del comercio de esclavos en 1807, tanto en el Caribe como en Estados Unidos, se adopta una política de control de los hábitos reproductivos de las esclavas en función de la necesidad de trabajo en el campo. Es así como la procreación se convierte en terreno de explotación.
“Divide y vencerás”
En las plantaciones, personas siervas y las esclavas convivían, cooperaban y se socializaban. De hecho, hasta compartían ritos, como los cultos africanos, que se arraigaron con mucha facilidad entre la población oprimida, independientemente de su color de piel. En Haití, era el vudú. Como escribía Eduardo Galeano, “el dios de los parias no siempre es el mismo que el dios del sistema que los hace parias” (7).
No había ninguna razón por la que la población blanca odiase naturalmente a la negra. Esta no tenía ningún interés económico sobre aquella. De hecho, en los puertos británicos, los esclavos y esclavas que huían solían ser acogidos por la gente de los barrios populares. Y en las colonias, el campesinado blanco, que no poseía esclavos, no podía competir con los dueños de las plantaciones, que encima tenían acceso a las mejores tierras.
Entre las mujeres esclavas y proletarias blancas, también había una fuerte colaboración, ya que constituyeron una red de compra y venta a partir de los “campos de aprovisionamento”. Allí, cultivaban productos para vender, creando así una especie de mercado de alimentos para esclavas y proletarias blancas al margen de la legalidad de la colonia. Tal y como describe Federici, es así como las esclavas contribuyeron al desarrollo de la comunidad esclava y de las economías de las islas, transmitiendo a las mujeres blancas sus conocimientos como “curanderas, videntes, expertas en prácticas mágicas y la ‘dominación’ que ejercían sobre las cocinas y dormitorios de sus amos” (8).
El caso de la Rebelión del Bacon (Virginia, 1676) fue paradigmático, ya que se evidenció la fuerza que tenía la unión de la población blanca y negra y, por tanto, la amenaza que podía suponer su alianza para los terratenientes (9). Es aquí donde empiezan las políticas que tienen por objetivo trazar una fisura en una comunidad que hasta entonces vivía cooperando. De la misma manera que en Europa se habían demonizado a todas aquellas mujeres consideradas peligrosas por el hecho de tener conocimientos naturales que les dieran determinado poder (sobre su sexualidad, por ejemplo), las llamadas “brujas”, ahora el chivo expiatorio era el hombre negro y a sus relaciones con mujeres blancas.
Como hemos visto, por un lado, era demasiado peligroso permitir que las personas oprimidas se juntaran; por el otro, los ideales de las revoluciones burguesas empezaban a coger fuerza. Delante de la proclama de “Liberté, égalité, fraternité”, ¿cómo se pueden consentir el tipo de relaciones sociales que engendra la esclavitud? Como describe Chris Harman, “en el mercado, las relaciones se sustentan en el principio que, por muy desigual que fuera la posición social de las personas, todas tienen el mismo derecho a aceptar o rechazar cualquier transacción” (10). Pero el comercio de esclavos y esclavas se basaba en condenar a personas a las desigualdades más extremas. Realmente, la única salida que les quedaba para justificar la esclavitud manteniendo el principio de igualdad entre seres humanos era decir que los esclavos y esclavas no eran seres humanos.
Es así como nace el racismo, que se desarrolla como ideología a lo largo de tres siglos. En Haití, se crean hasta 128 diferentes tonalidades entre el negro y el blanco para regular la desigualdad que además de todo lo mencionado, impediría el crecimiento económico a las personas mulatas. Hijas de matrimonios mixtos y mayoritariamente artesanas o pequeñas propietarias, algunas de ellas estaban empezando a enriquecerse, alimentando así la envidia y el odio de los colonizadores blancos.
Libertad o muerte
A menudo observamos la Historia de manera segmentada y aislada. Pero lo cierto es que los hechos y las ideas que emergen en un momento determinado en un lugar determinado no lo hacen por casualidad, y tampoco se desvanecen y desaparecen completamente. Son los ecos de la Revolución Francesa que llegaron a oídos de los esclavos y esclavas de Haití los que provocaron los rumores que encendieron los ánimos para la adquisición de igualdad entre seres humanos en la isla. Pero el proceso fue dialéctico: las masas parisinas también reivindicaron el fin de la esclavitud en las colonias (11). Y a su vez, la consecución de la abolición de la trata y la independencia de Haití forzó a poner en práctica los ideales de la Revolución Francesa.
Como afirmó Dubois, si los esclavos y esclavas no se hubieran alzado contra la trata, “la Revolución Francesa no se habría desarrollado completamente; como la Revolución Americana, se hubiera terminado sin acabar con la violación masiva de los derechos humanos en el corazón de la existencia de la nación”.
Desde que alguien desembarcó a las costas de Haití anunciando la toma de la Bastilla, la población mulata se organizó para dirigirse a la Asamblea en París y hacer una petición en relación a sus derechos ciudadanos. Esto dividió la Asamblea en dos, poniendo así en evidencia las diferencias entre las distintas fuerzas políticas. En unos meses, se impulsó un decreto en que, sin hablar de personas mulatas o esclavas, se ponía en especial salvaguarda a “los colonialistas y sus propiedades”, entendiendo que los estas formaban parte de las segundas. También decretaba que se consideraría crimen cualquier agitación directa o indirecta en contra del comercio en las colonias. Humilladas en Francia y en casa, las mulatas organizaron una revuelta que fue brutalmente reprimida.
Esto alimentó el fuego que encendería la revuelta esclava de agosto de 1789, empezada en una ceremonia vudú en el Bois Caïman por un grupo liderado por el Papalwa (sacerdote) Boukman. Comenzando en Le Cap, al norte del país, quemaron grandes extensiones de tierra y mataron a muchísimos dueños de plantaciones al grito de “libertad o muerte” con el fin de acabar con el sistema que los tenía esclavizados. La revolución no tardó en ser encabezada por alguien que encarnaba su espíritu y que sería capaz de llevar las reivindicaciones de los esclavos y las esclavas a la concreción, Toussaint Louverture. Al principio partidario de la política de negociación, al serle negadas todas las peticiones, condujo a las masas a la rebelión. Fue muy hábil aliándose con los españoles, que le proveyeron de armas y munición. Luego liderando la lucha contra los ingleses, que venían a ayudar a los dueños de las plantaciones, y posteriormente combatiendo a los españoles, que querían hacerse con el control de la isla. Finalmente, las masas se tuvieron que enfrentar a Napoleón, a quién combatieron y ganaron bajo el liderazgo, esta vez, de Dessalines, hasta conseguir la independencia de Haití.
Los líderes fueron imprescindibles guías, pero fueron las masas las que hicieron la revolución haitiana. Una revolución que se ha querido borrar de la memoria colectiva porque significa la posibilidad de cambiar el estatus quo. Como dijo el marxista negro C.L.R. James, “el único lugar donde los negros no hicieron ninguna revuelta es en las páginas de los historiadores capitalistas” (12). Es por esto que es una parte de la Historia que tenemos que recuperar y reivindicar, y que ha dejado una huella imborrable sobre Haití y sobre el mundo capitalista.
Aunque la soup Joumou hoy sea para todos y todas las haitianas, el país aún necesita seguir luchando en contra del imperialismo: actualmente, es víctima de un neocolonialismo escondido en forma de una ayuda humanitaria que hace el país más dependiente y menos soberano (13). También debe continuar enfrentándose al racismo dentro y fuera del país; el ejemplo más reciente es la retirada de la nacionalidad dominicana a la población nacida en República Dominicana descendiente de población extranjera (la mayoría, haitiana) (14). Además, Haití sigue siendo el país más pobre del continente americano, y las desigualdades económicas están a la orden del día. Es por esto que aún hoy, el pueblo haitiano se ve obligado a organizarse y seguir luchando por sus derechos, como es el caso de las reivindicaciones por el salario mínimo que han tenido lugar durante los últimos meses. Por todas estas razones, el precedente de la revolución haitiana de 1801 es un modelo esperanzador, no sólo dentro de Haití, sino también a nivel internacional, si queremos combatir el racismo, el fascismo, y aventurarnos a desafiar el sistema económico capitalista actual.
Mireia Chavarria
Notas:
1 La palabra “esclavo” deriva de “eslavo” (de la raíz slob, que significa “gloria”), que era el nombre con que algunos de los pueblos del nordeste de Europa, hablantes de lenguas con un mismo origen, se identificaban. El vínculo entre ambos términos proviene de la conquista y esclavización, en la Edad Media, de estos pueblos por parte del Sacro Imperio Románico-Germánico. De hecho, en la Antigua Roma, no se utilizaba el término “esclavo”, sino “adicto”, es decir, aquel “entregado” o “adjudicado legalmente a” alguien. Y es que la esclavitud no se inventó en los siglos XVII y XVIII, ni con el capitalismo, y tampoco está vinculada necesariamente a la población negra. Pero aunque antes ya existían prejuicios que marginaban a determinadas comunidades dentro de las diferentes sociedades, nunca se habían dado la condiciones que requirieran buscar una explicación racional a las desigualdades. Por esto, es en este momento en qué nace el racismo, una ideología que se desarrollará, de la mano del capitalismo, durante tres siglos.
2 Harman, Chris, 2013: Historia mundial del pueblo. Madrid: Akal.
3 Dubois, Laurent, 2005: Avengers of the New World. The Story of the Haitian Revolution. Cambridge: Harvard University Press.
4 Federici, Silvia, 2004: Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Madrid: Traficantes de sueños, p. 139.
5 Ibid.
6 Galeano, Eduardo, 1971: Las venas abiertas de América Latina. Madrid: 2003. p. 50.
7 Ibid.
8 Federici, Silvia, 2004: op. cit. p.174.
9 Algunos de los opositores al gobierno ofrecieron la libertad a la población esclava y sierva por deudas a cambio de ayuda para hacerse con el control de la colonia. Es entonces que la Cámara de Burgueses de Virginia se dispuso a reforzar la segregación racial, estableció castigos para las personas negras o esclavas que se comportaran de forma violenta contra una blanca o para las blancas que se casaran con “negras, mulatas o indias”.
10 Harman, Chris, 2013. op. cit.
11 “Desde 1789, la aristocracia de nacimiento y la aristocracia de religión han sido destruidas; pero la aristocracia de piel todavía perdura”, soltó Camboulas, el moderador del Comité de Decretos en la Convention del 3 de febrero de 1794; citado en James, C.L.R., 2003: The Black Jacobins. Toussaint Louverture and the San Domingo revolution. London: Penguin Books. p.113.
12 Ensayo “The revolution and the Negro”. New International. Volume V, December 1939, p. 339-343.
13 Fresnillo, Iolanda, 2013: “Que Filipinas no sea Haití”, en Alternativas Económicas. 18 de diciembre de 2013. Disponible en: http://goo.gl/zDnRMJ
14 Rodríguez, Olga, 2013: “Lo siento, però ya no eres dominicano”, eldiario.es, 9 de diciembre de 2013. Disponible en: http://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion/siento-dominicano_0_205430073.html
El uno de enero, en todas las casas haitianas se cuece un caldo especial llamado soup Joumou. Una receta elaborada a base de una especie de calabaza propia del Caribe, como la tierra que solían cultivar los esclavos y esclavas de Haití (Ayiti en la denominación criolla, que significa “tierra de altas montañas” en taíno). Sin embargo, a estas nunca se les permitía comer estos frutos que de hecho sólo ellas trabajaban; estaban reservados para satisfacer el apetito de los dueños de las plantaciones.
Este primero de enero hace 210 años de la independencia de Haití. El pueblo que supo reivindicar la igualdad, libertad y fraternidad reales para todos los seres humanos. Que luchó contra los tres imperios que se disputaban el mundo y les demostró que la tierra y sus frutos son para quienes la trabajan. Y que cambiar el mundo es posible, aunque ni ellos antes de empezar la revuelta ni tampoco los dueños de la plantaciones en el Caribe nunca lo hubieran imaginado.
Esclavitud y capitalismo
Si bien es conocido que Colón llegó a América y la “descubrió”, no es tan evidente que este “descubrimiento” no fuese tal porque ya había poblaciones habitando la isla que él mismo apodó “La Española”. Y menos aún que el “progreso” que esto conllevó pasó por la puesta en marcha de un comercio triangular que supuso el exterminio de medio millón de personas que vivían en esta tierra antes que fuera “descubierta”, el secuestro de millones de África y su condena a la condición de esclavas. Algunas de ellas se arrojaban al mar; otras conseguían deshacer sus cadenas y se tiraban encima de la tripulación, intentando provocar una pequeña insurrección. Las condiciones en que eran transportadas eran tan atroces que una de cada diez de ellas moría en el trayecto; las mujeres solían quedarse estériles durante los dos años siguientes.
Es este el proceso que permitió la acumulación del capital necesario para la puesta en funcionamiento y desarrollo de las industrias emergentes en Europa. La obtención de materias primas a bajo coste y el trabajo gratuito que proporcionaba la esclavitud fue invertido generalmente en la industria de la navegación y el ferrocarril. Según explica Marx, “para sostener la esclavitud velada del trabajo remunerado en Europa era necesaria la esclavitud pura y simple en el Nuevo Mundo”.
La esclavitud de los siglos XVI, XVII y XVIII
“Sin esclavitud no tienes algodón; sin algodón no tienes industria moderna. Es la esclavitud la que ha dado a las colonias su valor; son las colonias quienes han creado el comercio mundial; y el comercio mundial es la precondición de la industria de gran escala.”, señaló Marx. También los historiadores caribeños Eric Williams y C.L.R. James destacaron la importancia de la esclavitud para el desarrollo de las economías de Europa occidental. Era un negocio redondo, y los beneficios, estratosféricos: los productos artesanales procedentes de Europa eran vendidos en las costas de África a cambio de esclavos, que eran a su vez vendidos en América a cambio de azúcar, tabaco y algodón, que era posteriormente vendido en Europa.
Eric Williams puntualiza: “La esclavitud no surgió del racismo; al contrario, el racismo fue la consecuencia de la esclavitud. La mano de obra forzosa en el Nuevo Mundo era marrón, blanca, negra y amarilla; católica, protestante y pagana”. En realidad, al principio, la mano de obra procedía de Europa. Eran prisioneros de guerra o gente que, a cambio del viaje a través del Atlántico, trabajaba gratuitamente durante años. Eran los llamados “siervos o siervas por deudas” que, teniendo en cuenta que, como los esclavos o esclavas importadas de África no vivirían más de siete años, salían más baratas que las primeras. Sin embargo, en cuanto el mercado del tabaco y el azúcar creció, los dueños de las plantaciones decidieron recurrir a África. Sin embargo, este no fue el primer sistema económico basado en la esclavitud (1).
“La razón era económica, no racial; no tenía que ver con el color del trabajador, sino con el bajo coste de su trabajo”, explica Eric Williams. Si los esclavos morían, siempre habría repuestos. Así pues, tal y como explica Chris Harman, si en 1638 en Barbados había 2.000 siervos por deudas y 200 esclavos africanos, en 1653 ya eran 8.000 siervos por deudas frente a 20.000 esclavos africanos (2).
La pesadilla de las Antillas
En las plantaciones, las torturas, castigos, mutilaciones, humillaciones, violaciones eran el pan de cada día para los esclavos y las esclavas. En el caso de las mujeres, no solamente era sufrimiento físico, sino también humillación sexual. Se les daba menos comida que a los hombres y, aunque estuvieran embarazadas, les obligaban a cumplir con su turno en las plantaciones.
Esta era la realidad de la llamada “perla de las Antillas”, descrita por el historiador Laurent Dubois como “el nivel cero del colonialismo europeo en las Américas” (3). Los esclavos y esclavas solían hacer jornadas de 15, 16, o hasta 18 horas hasta el día de su muerte. Las duras condiciones de vida a las que estaban sometidas condujeron a muchas a escaparse a las montañas y a formar comunidades de hombres y mujeres libres. En 1720 eran unos 1.000; y en 1751 ya eran 3.000. Se denominaban “cimarrones” y, durante un centenar de años antes de 1789, supusieron una fuerte amenaza para la colonia.
En la isla, la tasa de mortalidad era elevadísima; y el suicidio era muy común. De hecho, la muerte simboliza esperanza o el retorno a África. Los mismos esclavos y esclavas se servían de veneno para controlar el número de personas trabajando en las plantaciones, o bien para ahorrar a sus parientes las penurias de vivir esta pesadilla.
De hecho, si bien en un inicio los dueños de las plantaciones no eran conscientes del poder del cuerpo femenino de reproducción de esclavos, y por tanto de expansión de la fuerza de trabajo, poco a poco se fueron dando cuenta del beneficio que podría conllevar controlar su cuerpo y reproducción. Tal y como afirma Silvia Federici (4), “la condición de mujer esclava revela de una forma más explícita la verdad y la lógica de la acumulación capitalista” (5).
En Cuba, cuando se castigaba a una mujer, los látigos se daban siempre en la espalda. En Brasil, el jesuita Antonil recomendaba no dar puntapiés a la barriga de las mujeres embarazadas ni dar garrotazos a los esclavos, porque “pueden herir en la cabeza a un esclavo eficiente, que vale mucho dinero, y perderlo” (6). Hasta había una tortura para controlar la reproducción de las mujeres. A las sospechosas de haber abortado, se les colocaba un collar hasta el día en que parieran a un hijo. Sin embargo, no es hasta la disminución del suministro de esclavitud africana que la regulación de las relaciones sexuales y los hábitos reproductivos se vuelve sistemática. Y es que a partir de la abolición del comercio de esclavos en 1807, tanto en el Caribe como en Estados Unidos, se adopta una política de control de los hábitos reproductivos de las esclavas en función de la necesidad de trabajo en el campo. Es así como la procreación se convierte en terreno de explotación.
“Divide y vencerás”
En las plantaciones, personas siervas y las esclavas convivían, cooperaban y se socializaban. De hecho, hasta compartían ritos, como los cultos africanos, que se arraigaron con mucha facilidad entre la población oprimida, independientemente de su color de piel. En Haití, era el vudú. Como escribía Eduardo Galeano, “el dios de los parias no siempre es el mismo que el dios del sistema que los hace parias” (7).
No había ninguna razón por la que la población blanca odiase naturalmente a la negra. Esta no tenía ningún interés económico sobre aquella. De hecho, en los puertos británicos, los esclavos y esclavas que huían solían ser acogidos por la gente de los barrios populares. Y en las colonias, el campesinado blanco, que no poseía esclavos, no podía competir con los dueños de las plantaciones, que encima tenían acceso a las mejores tierras.
Entre las mujeres esclavas y proletarias blancas, también había una fuerte colaboración, ya que constituyeron una red de compra y venta a partir de los “campos de aprovisionamento”. Allí, cultivaban productos para vender, creando así una especie de mercado de alimentos para esclavas y proletarias blancas al margen de la legalidad de la colonia. Tal y como describe Federici, es así como las esclavas contribuyeron al desarrollo de la comunidad esclava y de las economías de las islas, transmitiendo a las mujeres blancas sus conocimientos como “curanderas, videntes, expertas en prácticas mágicas y la ‘dominación’ que ejercían sobre las cocinas y dormitorios de sus amos” (8).
El caso de la Rebelión del Bacon (Virginia, 1676) fue paradigmático, ya que se evidenció la fuerza que tenía la unión de la población blanca y negra y, por tanto, la amenaza que podía suponer su alianza para los terratenientes (9). Es aquí donde empiezan las políticas que tienen por objetivo trazar una fisura en una comunidad que hasta entonces vivía cooperando. De la misma manera que en Europa se habían demonizado a todas aquellas mujeres consideradas peligrosas por el hecho de tener conocimientos naturales que les dieran determinado poder (sobre su sexualidad, por ejemplo), las llamadas “brujas”, ahora el chivo expiatorio era el hombre negro y a sus relaciones con mujeres blancas.
Como hemos visto, por un lado, era demasiado peligroso permitir que las personas oprimidas se juntaran; por el otro, los ideales de las revoluciones burguesas empezaban a coger fuerza. Delante de la proclama de “Liberté, égalité, fraternité”, ¿cómo se pueden consentir el tipo de relaciones sociales que engendra la esclavitud? Como describe Chris Harman, “en el mercado, las relaciones se sustentan en el principio que, por muy desigual que fuera la posición social de las personas, todas tienen el mismo derecho a aceptar o rechazar cualquier transacción” (10). Pero el comercio de esclavos y esclavas se basaba en condenar a personas a las desigualdades más extremas. Realmente, la única salida que les quedaba para justificar la esclavitud manteniendo el principio de igualdad entre seres humanos era decir que los esclavos y esclavas no eran seres humanos.
Es así como nace el racismo, que se desarrolla como ideología a lo largo de tres siglos. En Haití, se crean hasta 128 diferentes tonalidades entre el negro y el blanco para regular la desigualdad que además de todo lo mencionado, impediría el crecimiento económico a las personas mulatas. Hijas de matrimonios mixtos y mayoritariamente artesanas o pequeñas propietarias, algunas de ellas estaban empezando a enriquecerse, alimentando así la envidia y el odio de los colonizadores blancos.
Libertad o muerte
A menudo observamos la Historia de manera segmentada y aislada. Pero lo cierto es que los hechos y las ideas que emergen en un momento determinado en un lugar determinado no lo hacen por casualidad, y tampoco se desvanecen y desaparecen completamente. Son los ecos de la Revolución Francesa que llegaron a oídos de los esclavos y esclavas de Haití los que provocaron los rumores que encendieron los ánimos para la adquisición de igualdad entre seres humanos en la isla. Pero el proceso fue dialéctico: las masas parisinas también reivindicaron el fin de la esclavitud en las colonias (11). Y a su vez, la consecución de la abolición de la trata y la independencia de Haití forzó a poner en práctica los ideales de la Revolución Francesa.
Como afirmó Dubois, si los esclavos y esclavas no se hubieran alzado contra la trata, “la Revolución Francesa no se habría desarrollado completamente; como la Revolución Americana, se hubiera terminado sin acabar con la violación masiva de los derechos humanos en el corazón de la existencia de la nación”.
Desde que alguien desembarcó a las costas de Haití anunciando la toma de la Bastilla, la población mulata se organizó para dirigirse a la Asamblea en París y hacer una petición en relación a sus derechos ciudadanos. Esto dividió la Asamblea en dos, poniendo así en evidencia las diferencias entre las distintas fuerzas políticas. En unos meses, se impulsó un decreto en que, sin hablar de personas mulatas o esclavas, se ponía en especial salvaguarda a “los colonialistas y sus propiedades”, entendiendo que los estas formaban parte de las segundas. También decretaba que se consideraría crimen cualquier agitación directa o indirecta en contra del comercio en las colonias. Humilladas en Francia y en casa, las mulatas organizaron una revuelta que fue brutalmente reprimida.
Esto alimentó el fuego que encendería la revuelta esclava de agosto de 1789, empezada en una ceremonia vudú en el Bois Caïman por un grupo liderado por el Papalwa (sacerdote) Boukman. Comenzando en Le Cap, al norte del país, quemaron grandes extensiones de tierra y mataron a muchísimos dueños de plantaciones al grito de “libertad o muerte” con el fin de acabar con el sistema que los tenía esclavizados. La revolución no tardó en ser encabezada por alguien que encarnaba su espíritu y que sería capaz de llevar las reivindicaciones de los esclavos y las esclavas a la concreción, Toussaint Louverture. Al principio partidario de la política de negociación, al serle negadas todas las peticiones, condujo a las masas a la rebelión. Fue muy hábil aliándose con los españoles, que le proveyeron de armas y munición. Luego liderando la lucha contra los ingleses, que venían a ayudar a los dueños de las plantaciones, y posteriormente combatiendo a los españoles, que querían hacerse con el control de la isla. Finalmente, las masas se tuvieron que enfrentar a Napoleón, a quién combatieron y ganaron bajo el liderazgo, esta vez, de Dessalines, hasta conseguir la independencia de Haití.
Los líderes fueron imprescindibles guías, pero fueron las masas las que hicieron la revolución haitiana. Una revolución que se ha querido borrar de la memoria colectiva porque significa la posibilidad de cambiar el estatus quo. Como dijo el marxista negro C.L.R. James, “el único lugar donde los negros no hicieron ninguna revuelta es en las páginas de los historiadores capitalistas” (12). Es por esto que es una parte de la Historia que tenemos que recuperar y reivindicar, y que ha dejado una huella imborrable sobre Haití y sobre el mundo capitalista.
Aunque la soup Joumou hoy sea para todos y todas las haitianas, el país aún necesita seguir luchando en contra del imperialismo: actualmente, es víctima de un neocolonialismo escondido en forma de una ayuda humanitaria que hace el país más dependiente y menos soberano (13). También debe continuar enfrentándose al racismo dentro y fuera del país; el ejemplo más reciente es la retirada de la nacionalidad dominicana a la población nacida en República Dominicana descendiente de población extranjera (la mayoría, haitiana) (14). Además, Haití sigue siendo el país más pobre del continente americano, y las desigualdades económicas están a la orden del día. Es por esto que aún hoy, el pueblo haitiano se ve obligado a organizarse y seguir luchando por sus derechos, como es el caso de las reivindicaciones por el salario mínimo que han tenido lugar durante los últimos meses. Por todas estas razones, el precedente de la revolución haitiana de 1801 es un modelo esperanzador, no sólo dentro de Haití, sino también a nivel internacional, si queremos combatir el racismo, el fascismo, y aventurarnos a desafiar el sistema económico capitalista actual.
Mireia Chavarria
Notas:
1 La palabra “esclavo” deriva de “eslavo” (de la raíz slob, que significa “gloria”), que era el nombre con que algunos de los pueblos del nordeste de Europa, hablantes de lenguas con un mismo origen, se identificaban. El vínculo entre ambos términos proviene de la conquista y esclavización, en la Edad Media, de estos pueblos por parte del Sacro Imperio Románico-Germánico. De hecho, en la Antigua Roma, no se utilizaba el término “esclavo”, sino “adicto”, es decir, aquel “entregado” o “adjudicado legalmente a” alguien. Y es que la esclavitud no se inventó en los siglos XVII y XVIII, ni con el capitalismo, y tampoco está vinculada necesariamente a la población negra. Pero aunque antes ya existían prejuicios que marginaban a determinadas comunidades dentro de las diferentes sociedades, nunca se habían dado la condiciones que requirieran buscar una explicación racional a las desigualdades. Por esto, es en este momento en qué nace el racismo, una ideología que se desarrollará, de la mano del capitalismo, durante tres siglos.
2 Harman, Chris, 2013: Historia mundial del pueblo. Madrid: Akal.
3 Dubois, Laurent, 2005: Avengers of the New World. The Story of the Haitian Revolution. Cambridge: Harvard University Press.
4 Federici, Silvia, 2004: Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria. Madrid: Traficantes de sueños, p. 139.
5 Ibid.
6 Galeano, Eduardo, 1971: Las venas abiertas de América Latina. Madrid: 2003. p. 50.
7 Ibid.
8 Federici, Silvia, 2004: op. cit. p.174.
9 Algunos de los opositores al gobierno ofrecieron la libertad a la población esclava y sierva por deudas a cambio de ayuda para hacerse con el control de la colonia. Es entonces que la Cámara de Burgueses de Virginia se dispuso a reforzar la segregación racial, estableció castigos para las personas negras o esclavas que se comportaran de forma violenta contra una blanca o para las blancas que se casaran con “negras, mulatas o indias”.
10 Harman, Chris, 2013. op. cit.
11 “Desde 1789, la aristocracia de nacimiento y la aristocracia de religión han sido destruidas; pero la aristocracia de piel todavía perdura”, soltó Camboulas, el moderador del Comité de Decretos en la Convention del 3 de febrero de 1794; citado en James, C.L.R., 2003: The Black Jacobins. Toussaint Louverture and the San Domingo revolution. London: Penguin Books. p.113.
12 Ensayo “The revolution and the Negro”. New International. Volume V, December 1939, p. 339-343.
13 Fresnillo, Iolanda, 2013: “Que Filipinas no sea Haití”, en Alternativas Económicas. 18 de diciembre de 2013. Disponible en: http://goo.gl/zDnRMJ
14 Rodríguez, Olga, 2013: “Lo siento, però ya no eres dominicano”, eldiario.es, 9 de diciembre de 2013. Disponible en: http://www.eldiario.es/desalambre/inmigracion/siento-dominicano_0_205430073.html
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