viernes, septiembre 29, 2017

La saga acústica pone a prueba las relaciones entre Cuba y Estados Unidos

Las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, restablecidas hace poco más de dos años, atraviesan una prueba de fuego.
Los supuestos incidentes que habrían causado daño a la salud de diplomáticos estadounidenses en La Habana, sobre los que todavía no existen evidencias, son el último escollo en la saga de confrontación y suspicacia que recorre el Estrecho de la Florida.
No es la primera vez que La Habana y Washington se ven envueltos en situaciones con todos los ingredientes de la Guerra Fría. La CIA trató de matar al líder de la Revolución con tabacos envenenados y un traje de buzo infectado con virus mortales. Mediante la Operación Mangosta se ejecutaron actos terroristas, ahora reconocidos, para causar pánico entre la población cubana y mermar su apoyo al proceso de cambios iniciado en 1959.
La diferencia con los supuestos incidentes en La Habana no es solo que muchos de sus elementos desafíen la lógica e incluso las leyes de la física; sino que, por primera vez en las últimas décadas, existen canales de comunicación oficiales para trabajar conjuntamente y encontrar respuestas.
El 17 de diciembre del 2014 no significó únicamente el compromiso de dos gobiernos de restablecer sus nexos diplomáticos. Ese día marca el fin de una lógica de abierta confrontación (aunque el gobierno de Barack Obama la haya sustituido luego por planes subversivos con métodos de poder suave) y la voluntad de dos naciones de intentar convivir en paz resolviendo sus diferencias mediante el diálogo.
Los alegados daños a la salud de los diplomáticos estadounidenses desconciertan a las autoridades, analistas y científicos por igual. Hasta hoy no existe una explicación creíble para la variedad de síntomas descritos, que incluyen mareos, migraña, pérdida de la audición, deficiencias cognitivas e incluso lesiones cerebrales leves.
Los científicos niegan que exista un “arma acústica” capaz de lograr los efectos alegados en tan variadas circunstancias, desde habitaciones cerradas hasta lugares públicos, con una precisión láser capaz de dañar a una persona en específico y dejar ilesas al resto.
Las autoridades cubanas han negado en reiteradas ocasiones haber perpetrado cualquier tipo de acción contra diplomáticos estadounidenses o de otros países. Fuentes con conocimiento niegan además que el país esté familiarizado con la clase de tecnología necesaria para llevar a cabo una operación de este tipo, si es que existe y algún país la posee.
Desde el comienzo, La Habana mostró su disposición a hacer todo lo que esté en sus manos para esclarecer los hechos y mantiene abierta una investigación por orden del más alto nivel del Gobierno.
Fuentes vinculadas a la investigación plantean que, por insistencia cubana, las agencias estadounidenses viajaron a La Habana en varias ocasiones para adelantar pesquisas en el terreno y reunirse con sus contrapartes de la Isla, pero sus resultados tampoco han sido concluyentes.
Una década atrás, este tipo de intercambios hubiese sido imposible. Pero el rapport alcanzado con dos años de reuniones y diálogos a distintos niveles cambió el escenario. Entre los 22 acuerdos firmados después del 17 de diciembre del 2014 hay uno dedicado en exclusiva a la cooperación en materia de seguridad, que ha permitido contactos inéditos entre las autoridades cubanas y estadounidenses encargadas de esas materias.
Sin embargo, en medio de la ola de desinformación y señalamientos infundados que marca el sensacionalismo de los «ataques acústicos en La Habana», son muchos los que han decido salir a pescar en río revuelto.
A la carta del senador de origen cubano Marco Rubio al secretario de Estado, Rex Tillerson, demandando el cierre de la embajada estadounidense en La Habana y poner fin a los nexos diplomáticos, se han sumado otras figuras conocidas de la mafia de Miami.
En un artículo reciente en el Nuevo Herald, Frank Calzón pide sangre contra Cuba y responsabiliza a las autoridades cubanas sin mostrar una sola evidencia.
Calzón, que fue miembro del grupo terroristas Alpha 66, pertenece al grupo aislado y minoritario de Florida que busca torpedear cualquier avance en los nexos diplomáticos, a pesar de que la inmensa mayoría de la emigración cubana y los estadounidenses en general son partidarios del acercamiento.
Silenciado hasta hace poco, ese sector radical y con fuertes vínculos terroristas se siente ahora empoderado. Resulta llamativo que los supuestos incidentes en La Habana les vengan como anillo al dedo para adelantar sus planes de agresión.
La saga acústica no es el primero y, sin dudas, no será el último de los retos que tengan que superar dos vecinos separados por 90 millas de mar y una historia compleja. La pregunta es si se resolverán por el camino del diálogo y la cooperación o regresarán a la época de la Guerra Fría.

Sergio Alejandro Gómez. Periodista cubano dedicado al análisis de temas internacionales.

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Sobre el referéndum en el Kurdistán iraquí



Reproducimos la declaración del Partido Revolucionario de los Trabajadores (DIP) de Turquía publicada con anterioridad a la realización del referéndum por la autonomía del Kurdistán iraquí, en el que –de acuerdo a las estadísticas de la Comisión Electoral de la región– el SÍ cosechó el 92% de los votos.

¡Sí a la igualdad y a la libertad del pueblo kurdo! ¡No al imperialismo, al sionismo, al proteccionismo colonialista y a “Barzanistán”!

Han habido varias reacciones frente al referéndum previsto en el Kurdistán iraquí para el 25 de septiembre, por parte de actores de diverso rango: desde los Estados de la región hasta las potencias imperialistas y la entidad sionista. El Partido Revolucionario de los Trabajadores (DIP) aborda esta cuestión desde el punto de vista del pueblo kurdo oprimido y el interés de la clase obrera, y basado en el internacionalismo proletario considera el derecho a la autodeterminación de las naciones como un principio, y defiende la igualdad y la fraternidad de los pueblos.

¿Qué intereses se juegan en el referéndum?

Desde este punto de vista, es evidente que el pueblo kurdo tiene los mismos derechos políticos, culturales y económicos que los pueblos con los que convive, incluido el derecho a formar su propio Estado. La cuestión del “timing”, evocada por las potencias imperialistas y colonialistas para defender sus propios intereses, no tiene ninguna importancia para nosotros. La demanda de igualdad y libertad por parte de un pueblo no es cuestión de “timing”. ¡Es un derecho!
Sin embargo, y de manera contradictoria, el referéndum del 25 de septiembre no se basa en la voluntad del pueblo kurdo, sino en la usurpación de la misma. Barzani, quien decidió y presentó el referéndum, ha excedido su mandato como líder del Gobierno Regional de Kurdistán el 25 de agosto de 2015, y lo ha extendido (por medio de una decisión "de facto" del Ministerio de Justicia) hasta 2017. Además, ha expulsado a los ministros del Movimiento Goran, que forma parte de la coalición gubernamental. Por lo tanto, Barzani ha usurpado el poder, ignorando la voluntad del pueblo al impedir que se lleven a cabo las elecciones en el Kurdistán iraquí. Si las elecciones tuvieran lugar, sería bastante difícil para Barzani ganar contra otros partidos kurdos, ya que su apoyo popular ha caído por la corrupción que empapa a su poder y por su colaboración con las potencias imperialistas y colonialistas. Por lo tanto, al poner el referéndum en el orden del día, lo que Barzani busca es mantener su propio poder, tergiversando las aspiraciones de igualdad y libertad de los kurdos. En este sentido, para Barzani no puede haber mejor “timing”: si no se realiza el referéndum, se vería obligado a convocar a una elección en la que perdería.
Barzani declaró que podría renunciar al referéndum en el caso de llegar a un acuerdo con el gobierno central iraquí sobre la participación en los ingresos petroleros, y en este sentido concedió posponerlo por unos días.
Para Barzani la cuestión principal no es la autodeterminación del pueblo kurdo sino su propio destino, el de su clan y el de los que se benefician de su poder.

Las posiciones del gobierno central de Irak, de Irán y del AKP en Turquía

El pueblo kurdo vive no sólo en Irak, sino también dentro de las fronteras de Turquía, Irán y Siria. En ese sentido, el referéndum en el Kurdistán iraquí es una gran preocupación para estos países también. Aunque la posición inicial del gobierno central iraquí no fue tan intransigente, está endureciendo el tono de su negativa. Recientemente, desde el Tribunal Supremo Federal de Irak declararon que suspendían el referéndum, hasta que pudieran llegar a un veredicto sobre los reclamos que lo caracterizan como inconstitucional. Irán declaró que no reconocerá a un Kurdistán independiente, que anulará todos sus tratados con Erbil y que impondría un bloqueo en esta región.
Entre las potencias de la región, el gobierno turco es el que está en mejores términos con Barzani. Los turcomanos de la región están siendo bastante desatendidos –una de las principales razones de ello es la exclusión de los turcomanos predominantemente chiitas por parte de la sectaria política exterior turca. El motivo principal es el interés del capital colonialista turco, que pretende obtener una tajada del petróleo de la región teniendo una actitud paternalista hacia “Barzanistán” [expresión irónica sobre el Estado que procura montar Barzani]. Sin embargo, las contradicciones de la política interna impiden la implementación de esta estrategia. Erdogan y el AKP [su partido, el Partido de la Justicia y el Desarrollo] quieren evitar aparecer en desacuerdo con el MHP [Partido de Acción Nacionalista], el partido fascista que apoya al gobierno sobre esta cuestión. En cuanto al ejército turco, Erdogan y el AKP, para evitar una confrontación, le entregaron el control de su política sobre la cuestión kurda.
Es por esto que Erdogan designó al MGK (Consejo de Seguridad Nacional, compuesto por los miembros civiles del gobierno y altos mandos militares) como el último responsable en la toma de decisiones. El mandatario insinuó que el MGK, cuya reunión bimestral se adelantó al 22 de septiembre (tres días antes del referéndum), podría tomar una firme posición contra la iniciativa independentista de Barzani. Esta firme posición podría llegar a considerar la declaración de independencia como razón para una intervención militar. Pero en definitiva, no rechazarían de antemano la opción de "la realización del referéndum sin la declaración de independencia". Esta opción lograría apaciguar al ejército sin impedirle al gran capital colonial (instalado en el Hotel Diván en Erbil) mantener su mirada fija en el petróleo kurdo.
La prioridad del capital colonialista no es aislar al “Barzanistán” o aplastarlo militarmente, sino tener una actitud paternalista hacia este y obtener una parte de su petróleo. Esta es la razón por la cual Çavusoglu, el Ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, se ofreció para ser el intermediario y garante en una negociación entre Barzani y el gobierno central iraquí sobre el petróleo.
Así como Barzani no es el representante de las demandas y la voluntad del pueblo kurdo, ninguna de las posiciones mencionadas anteriormente por estos gobiernos representan los intereses de los pueblos turco, árabe o iraní. Lo que hay detrás de estas posiciones políticas son los intereses coloniales del capital.

La posición del imperialismo estadounidense

Mientras Irak estaba siendo invadido por el imperialismo norteamericano [en 2003], los líderes kurdos colaboracionistas y ante todo Barzani explicaron su complicidad con la invasión bajo el argumento de que "los kurdos deben aprovechar las oportunidades para la libertad". La invasión, que dejó un saldo de 2 millones de muertos en Irak, no trajo la libertad para los kurdos. Por el contrario, sembró discordia entre los kurdos y los árabes. El imperialismo estadounidense basó su dominio en separar al pueblo árabe sobre una base de sectas, y enfrentar a los kurdos y a los árabes unos contra otros. En la actualidad continúa llevando adelante esta misma política.
La oposición de los Estados Unidos al referéndum sobre la base del “timing” proviene de su reticencia a perder su dominio sobre Irak. El imperialismo estadounidense, que usó de manera brutal la carta sectaria mientras derrocaba a Saddam, es la fuerza que ha creado un terreno fértil para el sectarismo en el que ha florecido Daesh [Estado Islámico]. Ahora teme que un apoyo a Barzani en el referéndum podría alejar a los árabes chiitas y empujarlos hacia Irán. Este es el motivo por el que en la última declaración de la Casa Blanca el referéndum es considerado "provocador y desestabilizador", y se hace un llamamiento a que sea "cancelado". Estados Unidos está enfocado no sólo en dominar el Kurdistán, sino todo Irak.

La posición del sionismo israelí

Israel, la ilegítima entidad sionista, parece ser el principal defensor de un Kurdistán independiente. Pero lo que Israel desea no es la liberación de los kurdos sino el aumento de la hostilidad entre ellos y los pueblos turco, árabe e iraní. Es decir, la libertad de los kurdos sobre la base de la fraternidad de los pueblos y su lucha común es diametralmente opuesta a los intereses de Israel. Con la carta blanca que le da al poder ilegítimo de Barzani, Israel está tratando de hacer del Kurdistán una extensión de su propia existencia ilegítima, y por lo tanto hacer que sea imposible para el Kurdistán sobrevivir sin convertirse en una base militar imperialista y sionista contra los pueblos de la región, sobre todo Irán.

(...)

“Barzanistán” no va a representar la libertad sino la servidumbre para el pueblo kurdo

El objetivo principal de la administración de Barzani es claro como el agua. Luego de alcanzar sus objetivos y consolidar su poder, no va a promover la libertad y la igualdad para el pueblo kurdo. Barzani dice abiertamente que la victoria del voto por el SÍ en el referéndum no significaría una declaración de independencia. Es decir que trataría de utilizar el referéndum para obtener una mayor capacidad de maniobra. Pero como la fuerza de Barzani no proviene del pueblo, y además tiene un temor mortal hacia la organización independiente del mismo, inmediatamente se vería obligado a entregar esa capacidad de maniobra al imperialismo estadounidense y al sionismo –y hasta cierto punto, al capital y al gobierno turcos. Bajo la dirección de Barzani, es inevitable que Kurdistán quede bajo el dominio de uno o todos estos poderes.
Esto no es libertad e igualdad sino una nueva forma de servidumbre. La entidad de “Barzanistán”, más allá de ser hostil a los árabes iraníes e iraquíes bajo la dirección de Israel, también trataría de debilitar a los kurdos en otros países. Como ya lo hizo una y otra vez, Barzani sería el cómplice de la opresión de las demandas del pueblo kurdo en Turquía.

La posición de DIP: ¡Paz con los kurdos, guerra contra el imperialismo y el sionismo!

Como Partido Revolucionario de los Trabajadores, planteamos que la servidumbre de los kurdos no le sirve a los intereses de los pueblos turcos, árabes e iraníes. Que una nación que oprime a otras forja sus propias cadenas. Y que aquellos que se benefician del colonialismo en el Kurdistán son las clases capitalistas y el imperialismo.
Además de exponer la naturaleza reaccionaria de “Barzanistán” y revelar los planes imperialistas y sionistas, consideramos que dirigirnos a la clase obrera turca es nuestro principal deber. La igualdad y la libertad de los kurdos no son una amenaza contra los trabajadores turcos. La verdadera amenaza son el imperialismo, el sionismo y el capital colonialista. El capital está dispuesto a derramar la sangre de los trabajadores turcos y kurdos para transportar el petróleo kurdo a través de Turquía.
El imperialismo y el sionismo sólo buscan obtener una nueva base, además de la Turquía miembro de la OTAN. Están encantados de que, debido a la propaganda nacionalista, la rabia del pueblo esté dirigida hacia los kurdos, y no hacia ellos. Hacer la paz con los kurdos sirve sobre todo a los intereses de los trabajadores turcos, y representa el mayor temor del capital colonialista, el imperialismo y el sionismo. La lucha común de los turcos, los kurdos y otros pueblos es el único camino hacia la victoria sobre el imperialismo, el sionismo y el colonialismo.

¡Sí a la fraternidad, la igualdad y la libertad del pueblo kurdo y de todos los pueblos! ¡No a “Barzanistán”!

¡No a la intervención militar de Turquía y otros países de la región y al bloqueo contra el pueblo kurdo!

¡Fuera Turquía de la OTAN! ¡Cierre de la base de Incirlik!

¡Fuera los imperialistas, sionistas, y colonialistas del Kurdistán!

¡Los imperialistas deben irse! ¡Israel debe ser destruido! ¡El futuro igualitario y libre del pueblo turco, kurdo, árabe e iraní se formará con la Federación Socialista de Oriente Medio!

Plebiscito en Chile contra las AFP: para derogarlas son necesarias la huelga y la lucha obrera



Para el próximo fin de semana, entre el viernes 29 y el domingo 1 de octubre, la Mesa Nacional “No+AFP” convoca a un plebiscito nacional, no vinculante ni oficial, organizado por comités de base y organizaciones sociales. La CUT y los sindicatos dirigidos por neostalinistas y socialdemócratas, que apoyan al gobierno, en cambio, le restaron apoyo.
Será, por lo tanto, una jornada de agitación contra las AFP. Aunque en determinados sectores pueda adoptar un carácter masivo, de todos modos será minoritaria.

No más AFP

El sistema jubilatorio impuesto por la dictadura pinochetista en Chile –un régimen de “capitalización” similar al que aplicaron Menem y Cavallo en los 90 en Argentina– está haciendo agua.
Se trata de un sistema en el que solamente aportan los trabajadores (¡el 13%! de sus salarios), sin aporte patronal. Esas sumas provenientes del bolsillo de los trabajadores las “administran” las AFP, a cambio de suculentas comisiones. Se trata de un gran fondo que se usa para inversiones de la clase capitalista, mientras que las jubilaciones que se cobran son de miseria: promedian el 30% del salario (cuando la promesa inicial fue de un 70%).
En Chile se cumple el sueño del capitalista: que la jubilación se la pague el propio trabajador. Un retroceso a los inicios del capitalismo, cuando la familia sostenía al obrero viejo o enfermo que ya no podía vender su fuerza de trabajo. Es el ‘ideal’ de sectores de la burguesía argentina y del oficialismo, que ensalzan el ‘exitoso’ modelo chileno.
Este sistema se encuentra en crisis. En el último año tuvieron lugar manifestaciones de masas, que alcanzaron hasta dos millones de personas, bajo la consigna de “No más AFP”.
El gobierno frentepopulista de la Nueva Mayoría no ha anulado esta contrarrevolución social pinochetista. Por el contrario, se ha esforzado por rescatarla, manteniendo estos ataques a las condiciones de vida de las masas. Eso explica por qué las centrales sindicales –la CUT–, dirigidas por las burocracias oficialistas del PS y el PC, mantuvieran distancia de las movilizaciones. Las marchas se realizan los domingos, con la presencia completa de las familias de los trabajadores, por fuera de la estructura de los sindicatos.

Gatopardismo burgués

Ante la creciente radicalización y masividad de la protesta contra las AFP –que se suma a otras manifestaciones de rechazo a la herencia pinochetista, como el arancelamiento de los estudios universitarios– el gobierno se esfuerza por preservarlas con pequeños retoques cosméticos.
Recientemente anunció que, si el oficialismo centroizquierdista gana las elecciones de noviembre próximo, impulsará un proyecto de ley para introducir un aporte patronal del 5% con el cual formar un fondo solidario para suplementar las jubilaciones más bajas. El candidato de la de la derecha (Piñeyra) ha hecho declaraciones en el mismo sentido y propuesto retoques similares.
La Coordinadora Nacional “No+AFP” plantea sustituir el sistema de capitalización de las AFP por un sistema de reparto “tripartito y solidario” que introduciría un aporte patronal del 9% (4 puntos más que la propuesta del gobierno) y reduciría en 5 puntos el aporte obrero –del 13 al 9%. Haría ‘equitativos’, de este modo, los aportes obrero y patronal.
En realidad, el aporte jubilatorio es un salario diferido y debiera ser pagado íntegramente por el capitalista.
Pero, es evidente, derogar el sistema de AFP y bajar el aporte obrero en 5 puntos, colocando un aporte patronal, significa una mejora inmediata en el salario del trabajador activo y una mejora sustancial en el monto de las pensiones.
El Partido Obrero Revolucionario (POR) de Chile reclama esto, exigiendo además que las AFP sean expropiadas sin pagar un peso de indemnización a los banqueros que se vienen apropiando hace años de los descuentos forzosos a los trabajadores. Por el contrario, hay que investigar para que restituyan –con sus bienes– el dinero que se han robado por comisiones y negociados. Que los fondos y las acciones en poder de las AFP sean transferidos a un nuevo organismo estatal de pensiones, bajo gestión directa y control de los trabajadores activos y jubilados. Y, cuestión fundamental, que el monto de las pensiones suba al 83% del salario del trabajador en actividad.
Para que triunfe la lucha por “no más AFP” es necesario que sea tomada como un eje central por el movimiento obrero chileno y sus organizaciones. Que la CUT y los sindicatos rompan su subordinación al frentepopulismo –hoy denominado Fuerza Mayoritaria– y tomen el camino de la acción directa y del paro general para defender la jubilación de los trabajadores.
El Frente Amplio –que se ha constituido como un frente opositor ‘ni de derecha, ni de izquierda’ del tipo Podemos de España– denuncia las AFP y se ha declarado a favor de un sistema de reparto, coqueteando con las movilizaciones por No Más AFP, pero no se ha lanzado a impulsar a fondo esta lucha (¿para no romper con los banqueros?).
El POR chileno ha declarado que participará en esta jornada con su programa y perspectiva política. Será una oportunidad para agitar políticamente esta causa y avanzar en el reagrupamiento del activismo detrás una perspectiva clasista.
Por la formación de comités de base en cada fábrica y empresa, en cada sindicato y central, en los centros de estudios y en las barriadas para marchar a un plan de lucha con medidas de acción directa, hacia la huelga general: ¡No Más AFP!

Rafael Santos

Los nuevos nazis de Alemania ven a Israel como un modelo a seguir



Israel y sus partidarios han hecho alianzas con racistas, antisemitas e islamófobos en toda Europa.

“Por desgracia nuestros peores temores se han hecho realidad,” dijo el presidente del Consejo Central de los judíos en Alemania, Josef Schuster, frente al éxito electoral en las elecciones generales del domingo de Alternativa para Alemania.
Conocido por sus iniciales en alemán AfD, el partido nacionalista de extrema derecha ganó casi 100 escaños en la cámara baja de Alemania.
"En estos días, un partido que tolera las opiniones de extrema derecha en sus filas e incita al odio contra las minorías en nuestro país tiene presencia no sólo en casi todos los parlamentos estatales, sino que también está representado en el Bundestag", dijo Schuster.
El partido es famoso por albergar todo tipo de racistas y extremistas, incluyendo a los apologistas de la historia de las guerras de Alemania y a los revisionistas del Holocausto.
Fue un desastre que los principales políticos de Alemania vieron venir.
Sigmar Gabriel, ministro de Relaciones Exteriores del país, advirtió a principios de este mes de que si el AfD obtenía un buen puntaje en las urnas "entonces tendremos verdaderos nazis en el Reichstag alemán por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial".

Financiador pro-Israel apoya a los nuevos nazis

Mientras que Alemania no necesita lecciones de cómo ser racista, esta catástrofe puede atribuirse en parte a los líderes de Israel y a sus fanáticos partidarios que durante años han hecho causa común con la extrema derecha de Europa, demonizando a los musulmanes como invasores alienígenas que deben ser rechazados e incluso expulsados ​​para mantener una mítica pureza europea.
También puede atribuirse a los líderes alemanes que durante décadas han fortalecido a este Israel racista mediante el financiamiento de la ocupación militar y la opresión de los palestinos.
Lo que sucedió en Alemania es otra faceta de la alianza supremacista blanca-sionista que ha encontrado un hogar en la Casa Blanca de Donald Trump.
En las últimas semanas insignias liberales como The New York Times y The Washington Post han estado buscando las inexistentes sombras de la interferencia rusa en las elecciones alemanas.
Mientras tanto, como dijo Lee Fang entrevistado para The Intercept, el instituto Gatestone, principal think tank del pensamiento para la industria de la islamofobia de Nina Rosenwald, estaba inundando las redes sociales alemanas con "un flujo constante de contenido inflamatorio durante las elecciones alemanas infundiendo pánico por la inmigración de musulmanes".
El Instituto Gatestone está presidido por John Bolton, el exdiplomático neoconservador estadounidense famoso por su apoyo a la invasión de Irak.
Los artículos de Gatestone afirmando que el cristianismo se "extinguió" y la advertencia sobre la construcción de mezquitas en Alemania fueron regularmente traducidos al alemán y publicados por políticos y simpatizantes del AfD.
Historia tras historia afirmaban que los migrantes y los refugiados estaban violando a las mujeres alemanas y trayendo enfermedades peligrosas al país, temas clásicos de la propaganda nazi que solían incitar al odio genocida contra los judíos.
En una trágica ironía, el padre de Rosenwald, un heredero de la fortuna de la tienda departamental Sears, usó su riqueza para ayudar a refugiados judíos a huir de la persecución en Europa.
Su hija tomó un camino diferente. El periodista Max Blumenthal ha llamado a Nina Rosenwald la "la dulce madre del odio antimusulmán".
Blumenthal publicó en 2012 que Rosenwald "usó sus millones para consolidar la alianza entre el lobby pro-Israel y la franja islamófoba".
Además de financiar a una multitud de los demagogos antimusulmanes más notorios, Blumenthal informó de que Rosenwald "sirvió en el consejo de AIPAC, el brazo central del lobby de Israel en Estados Unidos, y desempeña papeles de liderazgo en una gran cantidad de organizaciones pro-Israel".

El partido de Anders Breivik

En un perfil del día después de la elección, The Jerusalem Report, publicado por el derechista Jerusalem Post, dio a la diputada dirigente Beatrix von Storch una plataforma para exponer la ideología antimusulmana del partido.
El Informe del Jerusalem Post también cita al politólogo alemán Marcel Lewandowsky explicando que "los miembros del AfD ven a la Unión Europea como traidora a la herencia cristiana de Europa porque deja entrar a los musulmanes. La opinión es que la islamización de Europa fue causada por la UE”.
El "reemplazo" por los musulmanes, explicó Lewandowsky, "es el núcleo del miedo de los votantes del AfD".
Esto significa que la ideología central del partido es indistinguible de la de Anders Breivik, el noruego que asesinó a 77 conciudadanos, en su mayoría adolescentes, en un campamento juvenil del Partido Laborista, en julio de 2011, en nombre de detener la "islamización" de Europa.
Uno de los mayores beneficiados de la generosidad de Rosenwald, según Blumenthal, ha sido Daniel Pipes, el influyente demagogo pro-Israel y antimusulmán que Breivik citó 18 veces en su notorio manifiesto.

Admiración por Israel

El subdirector de la AfD, von Storch, que está en el Parlamento Europeo, también utiliza la entrevista de The Jerusalem Report para exponer la posición proisraelí de su partido, comparando su nacionalismo alemán con la ideología sionista de Israel.
Según el The Jerusalem Report , von Storch es un fundador de "Amigos de Judea y Samaria", una agrupación de extrema derecha del Parlamento Europeo que apoya la colonización ilegal de Israel de la tierra palestina ocupada.
Extrañamente, en la lista de ese grupo figura como una de sus personas de contacto el jefe del "Consejo Regional de Shomron", una organización de colonos en Cisjordania ocupada.
"Israel podría ser un modelo para Alemania", dijo von Storch en The Jerusalem Report. "Israel es una democracia que tiene una sociedad libre y pluralista. Israel también hace esfuerzos para preservar su cultura y tradiciones únicas. Lo mismo debería ser posible para Alemania y en cualquier otra nación".
La identificación de Von Storch con Israel se hace eco de la del demagogo nazi estadounidense Richard Spencer, que ha descrito su visión de un "ethno-Estado ario" como "sionismo blanco".
La presidenta de la AfD, Frauke Petry, también ha expresado su apoyo a los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada. En febrero, dijo a la publicación judía de derecha Tablet que su única visita a Israel le dio una visión positiva del país.
"De repente la imagen que obtienes es algo diferente de la que tienes cuando vives lejos", dijo.
Estas opiniones, una vez más, se hacen eco de las de Anders Breivik, gran admirador del sionismo que abogó por una alianza con Israel para luchar contra los musulmanes y sus partidarios "marxistas multiculturalistas".
Los líderes de los colonos de Israel han tomado nota del apoyo del AfD. Mientras el mundo se debatía con el éxito electoral de AfD, Yehuda Glick, legislador del Partido Likud de Benjamin Netanyahu, anunció que todos los que estaban "en pánico" por el AfD deberían estar seguros de que Petry estaba trabajando "intensamente" para erradicar los elementos antisemitas.

Ali Abunimah
Electronic Intifada
Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Referéndum de independencia en el Kurdistán iraquí

El lunes 25 de septiembre se celebró el referéndum de independencia donde el voto positivo fue del 92%

Finalmente, el pasado lunes la población de la región autónoma kurda, situada al norte de Irak, mostró su apoyo por el “sí” en el referéndum de independencia. La Alta Comisión Electoral confirmó los resultados con una participación en las urnas del 72%.
De igual manera, este fuerte apoyo de los kurdos de Irak trae aparejado múltiples diferencias y tensiones a nivel regional e internacional.
Recordemos algunas cuestiones claves para comprender la situación. El Kurdistán histórico se encuentra ubicado en distintas regiones entre cuatro países: Turquía, Siria, Irán e Irak. Dentro de cada zona existen organizaciones con diferentes estructuras, mostrando similitudes y diferencias. La población kurda ronda entre los 40 y 50 millones (no hay censos oficiales) y es el pueblo milenario más grande del mundo sin un Estado propio. El reclamo histórico se centra en la construcción de una gran nación kurda en las cuatro regiones reclamadas. Este hecho marca una primera tensión en cuanto al referéndum.
Otro de los reclamos recae sobre el presidente del Gobierno Autónomo del Kurdistán iraquí, Masud Barzani, quien gobierna desde el 2005 y hace ya dos años terminó su mandato pero sin convocar nuevamente a elecciones. Barzani, también líder del Partido Democrático del Kurdistán (KDP), es fuertemente criticado por su estilo autoritario de gobierno y, principalmente, por sus cercanías con los gobiernos de Ankara, Washington y Jerusalén.
El objetivo de Barzani se centra en recuperar el apoyo perdido por parte de los kurdos, ya que se sabe que estos resultados no encaminan a la independencia prontamente. Una vez oficializados los comicios, el mismo presidente del Gobierno Autónomo del Kurdistán iraquí, que tiene como capital a la ciudad de Erbil, explicó que la expresión en las urnas debe posibilitar el dialogo con el gobierno nacional de Irak, con sede en Bagdad.
Se entiende que uno de los temas principales pasa por el control del petróleo de Kirkuk, al norte de Irak, ciudad que está bajo dominio kurdo desde el 2014 cuando las tropas del ISIS se vieron obligadas a abandonar los territorios.
Ante esta situación, la comunidad internacional se ha mostrado en contra del referéndum. El líder turco, Recep Tayyip Erdogan, ha manifestado su oposición y manifestó que cortaría los suministros y negocios desde Turquía hacia la región norte de Irak, incluidos los vuelos comerciales.
Por otro lado, el gobierno de Irak liderado por Haider al-Abadi, también expresó su negativa ante la consulta popular. La independencia kurda en Irak podría suponer una pérdida de territorio para el país como también una fuente de ingresos por la presencia de la actividad petrolera.
Por otro lado, se debe tener en cuenta en el contexto que se da este referéndum. Actualmente las milicias sirias e iraquíes se encuentran en combate contra las fuerzas del Estado Islámico (ISIS), quienes vienen sufriendo fuertes derrotas y retrocediendo territorialmente. En esta dimensión del análisis es donde entre en juego los intereses de Estados Unidos.
Una victoria definitiva sobre el ISIS podría revivir la posibilidad de tejer una fuerte alianza política entre los gobiernos de Irak, Irán y Siria, ya que los tres líderes representan a la rama chií de la religión islámica. Históricamente, desde Washington se tiene como enemigo político a Irán y como principal aliado en la región al reino Saudí, conducido por el sunnismo, precisamente el wahabismo, rama opuesta al chiísmo. Vale recordar que los Estados Unidos, luego de la intervención en Irak en el 2003, es el gran creador de que el país quede partido en tres: los chiítas en el sur, en el centro la burguesía sunnita y en el norte la burguesía kurda. Una hipotética alianza entre los principales gobiernos chiítas de las región le jugaría en contra a los intereses de Washington, por eso mismo se puede creer que cuanta mayor división exista, desde Estados Unidos se verá con mejores ojos.
Las tensiones surgidas ante el referéndum recientemente concretado son muchas y de diversas índoles. Pero podemos centrarnos en las críticas desde el propio Kurdistán ya que esto atenta contra el reclamo de una sola nación basada en las ideas del Confederalismo Democrático, ideología del líder kurdo Abdullah Öcalan, donde un Estado no es lo buscado.
El Confederalismo Democrático rompe con los sistemas estatales tradicionales y apunta a una democracia participativa, un socialismo centrado en el feminismo y una economía basada en cooperativas. La idea kurda no es un Estado que continúe representando los sistemas burgueses capitalistas, sino un modelo que pueda representar a todo el pueblo kurdo, por esto mismo es que se presentan tensiones entre la población kurda ante el referéndum.

Guido Luppino

jueves, septiembre 28, 2017

La Resistencia: huelga general contra la Libertadora



27 de septiembre de 1955: Las 62 Organizaciones llamaron a una huelga contra el ataque del gobierno militar a las conquistas obreras

El golpe de estado de 1955 dio inicio a una etapa en la que las clases dominantes se propusieron reformular la relación con el imperialismo, abriendo la economía argentina a la penetración del imperialismo norteamericano, y disciplinar a la clase trabajadora eliminando las conquistas obtenidas en los años previos aumentando la productividad del trabajo. Esta ofensiva dio origen a la Resistencia de la clase obrera(1).

El gobierno de Aramburu

La notable respuesta de los trabajadores al ataque de la dictadura ya en los primeros meses del gobierno de Eduardo Lonardi y su incapacidad de contenerla, así como su política negociadora con la dirigencia sindical peronista, abrieron el camino a su desplazamiento.
El 13 de noviembre de 1955 el general Pedro E. Aramburu fue designado nuevo presidente por los militares.
El nuevo gobierno avanzó en la ofensiva contra los trabajadores. El 16 de noviembre de 1955 declaró intervenida la CGT, y pasó a controlarla el capitán Alberto Patrón Laplacette. Días después, dispuso la intervención de los sindicatos. Tras la disolución del Partido Peronista se impuso el decreto-ley 4.161 que prohibió el uso de los símbolos peronistas: desde cantar la marcha y utilizar su escudo hasta nombrar a Perón y Evita podía significar la cárcel.
El objetivo prioritario del gobierno y las patronales fue la desarticulación de las comisiones internas y de los cuerpos de delegados, para avanzar en la racionalización del trabajo, siendo una de sus expresiones el decreto 2.739 de febrero de 1956. Este decreto autorizaba a la patronal a eliminar lo que definía como “obstáculos a la productividad”; con este objetivo autorizaba la movilidad laboral dentro de una fábrica y permitía a los empleadores concluir acuerdos especiales con sus trabajadores en lo relativo a nuevos sistemas de producción, al margen de las condiciones estipuladas en los contratos existentes, dejando en claro que los futuros acuerdos sobre salarios quedarían sujetos a la productividad. El Gobierno llamó entonces a negociaciones salariales en base a lo dispuesto en este decreto.
Frente al ataque se fue extendiendo la Resistencia. Se verificó un proceso de formación de agrupaciones semiclandestinas en los barrios y la organización de medidas de lucha, desde el sabotaje de la producción y la utilización de “caños” hasta la organización de huelgas. En diciembre de 1955, por ejemplo, se organizó una huelga para reincorporar a varios delegados en la planta metalúrgica Catita; en abril del año siguiente, se produjo una movilización y huelga contra el arresto de tres delegados en el frigorífico Lisandro de la Torre, dirigida por un comité integrado por militantes de base, que al cabo de 6 días lograron la libertad de los trabajadores.
El resultado de este proceso fue el surgimiento de una camada de activistas sindicales con posturas más intransigentes y combativas. Símbolo de estas luchas fue la huelga metalúrgica de 1956 que mostró también los límites de la organización de la base que surgía y el fortalecimiento de un sector burocrático que se transformó, en el mediano plazo, en un poderoso obstáculo para la consolidación de esta vanguardia, el vandorismo.

La conflictividad del año 1957 y la Comisión Intersindical

A lo largo de 1957 aumentó la conflictividad y surgieron nuevas formas de organización. Se dieron una serie de conflictos impulsados fundamentalmente por cuestiones salariales en ferroviarios, empleados municipales, bancarios, alimentación, portuarios, textiles y navales, telegrafistas y telefónicos.
La emergencia de una vanguardia de militantes impulsó un proceso de reorganización en el movimiento obrero expresada en la renovación de cuerpos de delegados y comisiones internas y la formación de comisiones no oficiales. En esta dinámica, a comienzos de 1957, surgió la Comisión Intersindical como producto de una iniciativa del Partido Comunista que fue incorporando sindicatos y dirigentes peronistas.
Entre el 18 y el 20 de abril se reunió el Congreso Intersindical Nacional Extraordinario en Córdoba. En él se resolvió, entre otros puntos, reclamar la libertad de los presos gremiales, afirmar la solidaridad con los gremios en conflicto y pedir el levantamiento de las inhabilitaciones gremiales. Además, exigía el 82 % móvil para las jubilaciones, la aplicación del salario mínimo, vital y móvil y reivindicaba el derecho a la estabilidad laboral contra los despidos. Retomaba un viejo reclamo del movimiento obrero como era la “derogación inmediata y no aplicación de la Ley de Residencia, ley 4.144, aborrecido instrumento con que la oligarquía gobernante reprimió la acción gremial de los trabajadores extranjeros durante más de medio siglo”. El Congreso exigió también el respeto del derecho absoluto de huelga. Además, se pronunciaba por “la defensa de la industria nacional mediante el proteccionismo de Estado, nacionalización o provincialización de industrias exigiendo la participación de los trabajadores en la dirección de las empresas y en sus beneficios”, y “la explotación nacional de la riqueza de nuestro subsuelo y plataformas submarinas”(2).
El 12 de julio la Intersindical llamó a una huelga general de 24 horas retomando varios puntos del Congreso de abril. El paro fue preparado por un comité de huelga designado por delegados de más de 60 gremios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Se calculó que pararon más de 2.500.000 trabajadores(3).
Las 62 Organizaciones y el llamado al paro general de septiembre
El ascenso de la conflictividad condujo al Gobierno a convocar un Congreso Normalizador para intentar canalizar el descontento social mediante el control de la CGT con dirigentes afines. El interventor militar de la Central sindical Patrón Laplacette, esperaba dominar el Congreso a través de los representantes de los sindicatos que controlaban los antiperonistas, como comercio, bancarios y empleados públicos. El interventor fracasó en este objetivo y sus representantes se encontraron en minoría en la comisión de poderes que debía verificar las credenciales de los delegados, ante lo cual abandonaron el Congreso.
Los sindicatos que se quedaron, mayoritariamente peronistas y algunos dirigidos por comunistas, un total de 62 organizaciones, se constituyeron como agrupación con ese nombre. Poco después, el PC formó un cuerpo de 19 gremios, y los sindicatos antiperonistas que habían abandonado el Congreso formaron las 32 Organizaciones Democráticas.
Así, la Intersindical se diluyó y “las 62” se transformó en referente de organización durante la Resistencia y el peronismo en su dirección.(4)
Frente a los conflictos que se desarrollaban y las huelgas y sabotajes en los servicios públicos, el gobierno sancionó el decreto 10.596/57 reglamentando el derecho de huelga y declaró el estado de sitio. Las 62 Organizaciones declararon paro nacional para el 27 de setiembre, reclamando la libertad de todos los presos por causas gremiales, aumento general de emergencia con establecimiento de escala vital y móvil de salarios, contra la legislación represiva y por el levantamiento del estado de sitio.
“La huelga, pese a la falta de decisión demostrada por la dirección para lanzarla y que prácticamente no tuvo preparación, resulto masiva en la industria y en el transporte automotor, mostrando a las claras las ganas de enfrentar al gobierno”. Aunque las 32 Organizaciones, y en particular la Unión Ferroviaria, repudiaron la medida de fuerza, el ausentismo fue casi total en los ferrocarriles Sarmiento y Mitre, y en algunos ramales del Urquiza y el San Martín. Igual sucedió entre los gráficos y los municipales. El paro fue importante en los barrios industriales del Gran Buenos Aires y en el interior, como en el Chaco, y en Bahía Blanca y Corrientes, donde las CGT locales pararon el día anterior, la adhesión fue total(5).
Así, esta huelga fue un episodio en esta primera etapa de la Resistencia que de conjunto dio lugar a una importante experiencia para la clase obrera argentina, de pelea por la defensa de sus conquistas y de formación de una camada de trabajadores que retomaron y recrearon métodos de lucha y organización. Es expresión también del peso alcanzado por las 62 Organizaciones peronistas en el movimiento obrero que se reforzará en los años siguientes junto con el avance de la corriente burocrática ligada a Vandor, el líder metalúrgico. Su rol negociador que iba haciéndose evidente en los primeros pasos de la Resistencia se profundizará en los años siguientes. Así, el peso de la dirección sindical y política del peronismo será el gran obstáculo que los trabajadores debían superar para derrotar la ofensiva imperialista y los gobiernos que la imponían.

Alicia Rojo
Historiadora UBA

Notas:
1. El último capítulo de Cien años de historia obrera. Una visión marxista, de los Orígenes a la Resistencia (1870-1969) profundiza en el desarrollo y el balance de esta etapa.
2. Ver Cien años… para una caracterización de esta organización y su programa político así como el rol de las corrientes de la izquierda en este proceso.
3. Alejandro Schneider, Los compañeros. Trabajadores, izquierda y peronismo, 1955-1973.
4. En agosto elaborarán el llamado programa de La Falda, ver Cien años… para un análisis de este proceso.
5. González, ob. cit. p. 190.

Macrismo y kirchnerismo: continuidades y cambios



Una nueva derecha que no cayó del cielo. Los pilares de la coalición kirchnerista devenidos en dadores de gobernabilidad de Macri. Una digresión teórica sobre el reformismo y la derecha. Olvidar lo malo no es memoria.

El debate sobre la consistencia del proyecto de Cambiemos parte de un equívoco de origen: la sobreestimación de los años kirchneristas.
El error opera como un obstáculo epistemológico para la comprensión del proceso que se inició hace dos años con el triunfo de Mauricio Macri en las presidenciales y especialmente en la estratégica provincia de Buenos Aires.
Lo relativamente nuevo de Cambiemos como proyecto de derecha no es el apoyo de la clase empresaria, lógicamente, ni de las clases medias tradicionales o la zona núcleo “sojera” del país (bases históricas del radicalismo o de peronismos conservadores); sino el sustento que le otorgan, por ahora, ciertos sectores populares.
Un interrogante espantoso angustia al progresismo que respaldó a la administración anterior: ¿Cómo puede ser que una parte de la población empobrecida no perciba el cambio abominable de sus condiciones de vida bajo la “dictadura” del macrismo y la transformación aberrante que vino a sepultar todas las conquistas de la “revolución” kirchnerista?
Es verdad, la pregunta está formulada de una manera un tanto exagerada, pero a veces -como decía Chesterton- la exageración es el análisis, es el microscopio, es la balanza de precisión sensible a lo inefable. Una lupa sobre los hechos.
El de Cambiemos continúa siendo un gobierno condicionado por la relación de fuerzas y sobredimensionado por la debilidad y dispersión de la oposición tradicional, es decir, del peronismo. El “gradualismo” es -hasta cierto punto- un “homenaje” a esa relación de fuerzas y la crisis todavía abierta por la desaparición forzada de Santiago Maldonado, un emergente de las imposibilidades para asentar algo parecido a una hegemonía.
Pero hay tres aspectos de continuidad con cambios que la teoría del “cisne negro” o la presunta sorpresa de la irrupción macrista no explica o no quiere reconocer, por el simple hecho de que conduce a revisar críticamente todo el periodo anterior. En primer lugar, lo que se podría llamar la “arquitectura institucional” que fue base de la gobernabilidad kirchnerista y que hoy es -en gran parte- sostén del macrismo. Esto es, el pejotismo y la burocracia sindical como columna vertebral: de Gerardo Martínez a Miguel Pichetto. En segundo lugar, las condiciones sociales y estructurales que experimentaron los sectores populares con núcleos duros de continuidad como la pobreza estructural, la crisis habitacional o la precarización laboral que se mantuvieron esencialmente inalterados. Y en tercer lugar, los relatos ideológicos que se montaron sobre esas bases e implicaron el capilar tránsito de la estadolatría a la meritocracia.

Los sospechosos de siempre

El grueso del personal político que hoy es garante de la gobernabilidad de Macri fue parte de las distintas variantes de coaliciones kirchneristas.
En su larga marcha, como movimiento restaurador de la autoridad estatal del convulsivo país que dejó el 2001, el kirchnerismo fue moderando su discurso y avalando la vuelta de todos los que nunca se fueron.
Luego del fracaso de las concertaciones plurales y las transversalidades varias, el pejotismo puro y duro retornó al centro de la escena y el proyecto se cerró con todos adentro. Esto incluyó a los intendentes, a los gobernadores (desde Gildo Insfrán a Juan Manuel Urtubey, pasando por el “Gringo” Schiaretti) y a los diputados mano de yeso de las leyes cambiemitas. Miguel Pichetto, hoy ubicado a la derecha de la pared, no fue un legislador perdido en alguna lista de quinta, fue y es jefe del bloque del Frente para la Victoria en el Senado. Cuando ganó Macri siguió el consejo bíblico que le dio a Julio Cobos en la larga noche de la 125: lo que hubo que hacer, lo hizo muy rápido y en la hora cero del triunfo de Cambiemos fue corriendo en auxilio del vencedor.
Con la dirigencia sindical burocrática sucedió más o menos lo mismo. Más allá de las peleas que el kirchnerismo protagonizó con distintas fracciones sindicales, como la ruptura con el moyanismo que expresó distorsionadamente un enfrentamiento con un sector del movimiento obrero en el segundo gobierno de Cristina Fernández, sostuvo desde arriba y en el mismo acto se apoyó en el aparato conservador y quietista de la burocracia sindical. Hoy, el macrismo y su arsenal mediático hacen mucho ruido con la detención del “Pata” Medina, mientras el Gobierno sostiene una sólida alianza con el que alguna vez fue calificado como “el sindicalista preferido de Cristina”: Gerardo “Batallón 601” Martínez (Uocra). Lo mismo puede afirmarse de Guillermo “el Caballo” Pereyra (petroleros) o el “Centauro” Andrés Rodríguez (estatales) y siguen las firmas.
Con este amplio “bajo clero” político y sindical que anidó al amparo del “proyecto”, no es tan sorprendente -y menos novedosa- la situación actual.
Sin ir más lejos, a la provincia de Buenos Aires la gobernó un conservador como Daniel Scioli, antes de su fallida conversión de última hora hacia la centroizquierda, ponele. En el año 2009, había triunfado Francisco de Narváez y en 2013, el candidato oficialista fue Martín Insaurralde que compitió en relato punitivista con Sergio Massa y perdió: se votó al original.

Cuestión de mérito

En términos de la subjetividad popular, mucho se ha discutido o teorizado luego de las recientes PASO sobre el nuevo sujeto meritocrático que, para unos cuántos, pareciera que nació de ese repollo fatídico llamado 2015. No se refieren a los clásicos entrepreneurs de la clase media alta, sino el emprendedor individualista de los sectores populares. Al trabajador autónomo que tiene una ideología que, ay! es la de la clase dominante.
Pero ese sujeto -que existe- no fue el producto de una especie de huracán Irma que pasó por los conurbanos argentinos y dejó un tendal de individuos aspiracionales que odian a sus vecinos tanto como al Estado. Fue una consecuencia de la destrucción de las viejas solidaridades de clase y la meticulosa construcción de la precariedad laboral. Una deconstrucción histórica con responsables con nombre y apellido: los sospechosos de siempre analizados más arriba.
La pobreza estructural que rondó siempre el 30 por ciento, la aguda crisis habitacional o la flexibilización y precarización laboral que no variaron en esencia durante los años de expansión, fueron dejando a muchos sujetos “en libre disponibilidad” cuando la economía entró en declive. El Estado se redujo a lo mínimo: evitar que una porción importante de la población se muera de hambre. Los sindicatos, por su parte, se retiraron de la escena en la que pasa sus penosos días el trabajador precario. De esa viciosa combinación, a la emergencia de un sujeto que sienta que no le debe nada ni al Estado ni a los sindicatos, hay un solo paso. Para terminar de armar el combo, para muchos trabajadores convencionados, el Estado se convirtió en ese odioso ente que le arrancaba una parte de su salario y lo transformaba mágicamente en “ganancia”.
La óptica del análisis no es menor: no se trató de novedosas habilidades del cambiemismo para interpelar exitosamente a una nueva subjetividad emergente de emprendedores “libres”, sino de la defección de los que se autoerigieron como representantes de los trabajadores y los pobres y dejaron a amplios sectores servidos en bandeja para la narrativa de la nueva derecha.

No fue magia

Por último, last but not least, un digresión general y si se quiere teórica sobre la mecánica de todos los reformismos que a lo largo de la historia respetaron a rajatabla una ley de hierro que está en su ADN: allanar el camino a la derecha.
En el contexto de una polémica en el ocaso de los gobiernos latinoamericanos llamados “posneoliberales” rescatamos una crítica de Massimo Modonesi: “Al aprovechar, controlar, limitar y, en el fondo, obstaculizar cualquier despliegue de participación, de conquista de espacios de ejercicio de autodeterminación, de conformación de poder popular o de contrapoderes desde abajo –u otras denominaciones que se prefieran– se estaría no sólo negando un elemento sustancial de cualquier hipótesis emancipatoria sino además debilitando la posible continuidad de iniciativas de reformas –ni hablar de una radicalización en clave revolucionaria– en la medida en que se desperfilaría o sencillamente desaparecería de la escena un recurso político fundamental para la historia de las clases subalternas: la iniciativa desde abajo, la capacidad de organización, de movilización y de lucha.”
En el mismo sentido, en un interesante debate que se produjo entre la intelectualidad de izquierda en Alemania a principio de la década del ’70 del siglo pasado y que se conoció como el debate “de la derivación del Estado”, los intelectuales Wolfgang Müller y Christel Neusüb aseveraban: “Si estos críticos intelectuales se lamentan hoy de que el estado socialista se ve amenazado de convertirse en un estado autoritario debido a la ‘pasividad de la clase obrera’, entonces no deberían olvidar que desde la Revolución de Noviembre [de 1918 NdR], por última vez, los obreros fueron dirigidos hacia el estado por el SPD (y también, desde que fue legalizado, cada vez más por un partido que se concibe a sí mismo como comunista). Deberían recordar que el SPD presentó al estado burgués ante los obreros como el principal destinatario de sus demandas y que la iniciativa de los obreros fue desalentada una y otra vez por el SPD y los sindicatos, a menudo en colaboración con la burguesía. Por último, aunque no de menor importancia, deberían tener en cuenta que esa conciencia de clase obrera (si la descripción se aplica en los hechos) es el resultado de esta experiencia histórica y de su afirmación teórica por parte de los teóricos socialdemócratas desde Bernstein en adelante. La ideología del estado social está así conectada en última instancia con la supresión de la clase obrera como un sujeto activo de la historia conducido por sus organizaciones.” (“Estado y capital. El debate alemán sobre la derivación del Estado”. Revista Herramienta, junio 2017).
Son procesos históricos y sociopolíticos muy diferentes, pero lo que queremos destacar es la lógica incurable de los reformismos: ascienden al poder, generalmente, como producto de desvíos o contenciones de procesos de movilización, con su práctica política y discurso ideológico abren el camino a las derechas y luego se preguntan con mirada inocente: ¿Cómo pudo suceder?
En el debate alemán, la ideología dominante y el interrogante era sobre la adhesión obrera al “estado social” (o “de bienestar”), en la actualidad y luego del vendaval neoliberal, es en torno a la ideología meritocrática de sectores populares.
Bajo el kirchnerismo puede graficarse como el tránsito discursivo que fue de Néstor Kirchner y “los piquetes como tensiones del crecimiento” a Cristina Fernández y el cuestionamiento rabioso a las huelgas o a cualquier proceso de movilización desde abajo. En sintonía fina con esta orientación, una parte de la intelectualidad amalgamaba todo (desde los piquetes de la patronal agraria a los paros nacionales) dentro del su one hit wonder: clima destituyente. No sólo se controló, limitó u obstaculizó el despliegue de la movilización (con excepción de los que rendían pleitesía al Estado), sino que, aunque muchos hoy prefieran olvidarlo, se las reprimió y en algunos casos salvajemente: desde las luchas del Casino Flotante de Buenos Aires (siete represiones prolijamente ocultadas bajo el blindaje mediático), hasta la autopartista Lear (trece represiones desprolijamente llevadas adelante por Sergio Berni y la Gendarmería), pasando por el desalojo violento de la textil Mafissa en La Plata o la lucha de los tercerizados del ferrocarril Roca que terminó con el asesinato de Mariano Ferreyra. No por casualidad, todos conflictos protagonizados por la izquierda.
Si se tiene en cuenta este “desaliento” al despliegue de la movilización o el pacto con las dirigencias sindicales (dos formas distintas de decir exactamente lo mismo) no puede manifestarse sorpresa hoy por la “pasividad de los trabajadores” ante los embates de la nueva derecha.

***

En síntesis, tanto desde el punto de vista político como ideológico, mucho de “lo nuevo” que hoy se atribuye al engendro cambiemita vino germinando en el seno del viejo proyecto kirchnerista. El Martín Fierro sentencia que "olvidar lo malo, también es tener memoria”. Puede ser válido para la itinerario de una vida individual, pero para al balance político colectivo significa no aprender de la historia y en ese mismo acto condenarse a repetirla.

Fernando Rosso
@RossoFer

Tal para cual, Trump y Rajoy quieren una “España unida”



Trump y Rajoy se reunieron y dieron una rueda de prensa conjunta. La cuestión catalana ha estado en el centro de la atención.

En la rueda de prensa posterior a su encuentro con Mariano Rajoy, Donald Trump dijo este martes que "España es un gran país y debería permanecer unido", en referencia al referéndum por la independencia que está convocado para el próximo 1-0. El tema del referéndum captó el interés de los periodistas que preguntaron varias veces su opinión sobre este asunto.
En respuesta a si apoyaba la actuación del Gobierno español ante ese referéndum, Trump sostuvo: "Yo solo puedo hablar por mí, me gustaría que España continuara estando unida".
"Creo que nadie sabe si ellos (los catalanes) van a tener un voto, creo que el presidente (Rajoy) les dirá que no van a tener un voto, pero creo que la gente se va a oponer mucho a eso", agregó Trump. Una respuesta un tanto confusa y ambigua que llamó la atención en la prensa.
En respuesta a otra pregunta sobre mismo tema, agregó que los catalanes "han estado hablando de esto (la independencia) durante mucho tiempo", pero que en encuestas "precisas" uno ve que "ellos aman su país, aman España y no se irían". Una gran muestra de cinismo que se refiriera a "encuentras precisas” cuando el gobierno de Rajoy está impidiendo que se celebre un referéndum que podría mostrar la opinión de la mayoría del pueblo catalán.
"Yo estoy por una España unida y hablo como presidente de Estados Unidos, como alguien que tiene un gran respeto por vuestro presidente (Rajoy) y realmente un gran respeto por vuestro país", destacó Trump.
"Realmente creo que la gente de Cataluña se quedará en España, y creo que sería estúpido no hacerlo, estamos hablando de quedarse en un país verdaderamente grande, bonito e histórico", añadió el presidente estadounidense.
Hasta las declaraciones de hoy de Trump, la Casa Blanca se había limitado a comentar que el referéndum del 1 de octubre era "un asunto interno" de España. Este martes escenificó un apoyo a Mariano Rajoy que el presidente español aprovechó para mostrar fortaleza internacional en medio de su ofensiva represiva contra Cataluya. Pinta a Rajoy de cuerpo entero el hecho de que esté impidiendo votaciones mediante la Guardia Civil -en nombre de los “valores democráticos”- acompañado por un presidente que es el colmo del racismo, el machismo y el guerrerismo imperialista como Donald Trump.

IzquierdaDiario.es

Burch: "Los datos son el principal insumo de la nueva economía digital"

Diálogos por una Internet Ciudadana

Aunque para muchos sea invisible o prácticamente impensable, nuestros datos se han convertido en el principal insumo de la nueva economía digital, así lo expresó la periodista de la Agencia Latinoamericana de Información (ALAI), Sally Burch, durante la sesión inaugural de Diálogos por una Internet Ciudadana, rumbo al Foro Social de Internet.
En los albores del debate que reúne -en la ciudad de Quito, Ecuador- a un gran número de ciudadanos interesados en el tema de Internet, Burch indicó que la telaraña mundial, vendida en otrora como “la cara benigna de la globalización”, se ha convertido en el sistema nervioso central de la economía global, así como del conocimiento, la información, la política y la vida sociocultural de la humanidad.
La comunicadora social resaltó que la ciudadanía mundial se encuentra a merced de un puñado de grandes empresas privadas, quienes en ausencia de una adecuada regulación o supervisión democrática, han establecido su hegemoníasobre la información. Para Burch, esto ha traído como consecuencia que cada vez nos alejemos más de una Internet ciudadana, “creada por la gente para la gente, bajo nuestro control, que fomente los comunes”.
La investigadora recalcó que el fenómeno de la concentración monopólica, si bien se ha acelerado en el curso de los últimos 15 años, ahora estamos entrando en una etapa nueva, que es el desarrollo de la inteligencia artificial. Burch enfatizó que la IA puede ser sumamente beneficiosa, como también puede servir a intereses contrarios al bien público, principalmente porque su impulso y las inversiones para ello vienen de grandes empresas transnacionales, sobre todo estadounidenses y chinas.
No es un secreto que en el mundo de la Internet las empresas que acumulan más datos logran resultados más efectivos con la IA, porque permiten a las máquinas aprender mejor. Esto se traduce en mayores ganancias y mayor ventaja sobre empresas más pequeñas, lo que acentúa aún más el fenómeno de la concentración, destacó Sally Burch.
La investigadora también advirtió que las grandes corporaciones de Internet están trabajando para imponer su agenda a través de los tratados de libre comercio, y ahora en la OMC. Advirtió que una agenda propia les dejaría campo abierto para explotar nuestros datos a gusto en un marco desregulado con el propósito de vendernos servicios con enormes ganancias, dejando mínimos beneficios para los usuarios y los países en desarrollo.
“Se está librando una batalla de poder en torno a Internet para dominar la nueva economía digital, con fuertes implicaciones para el futuro desarrollo o dependencia de nuestros países; pero no está claro que nuestros gobiernos se hayan dado cuenta”, comentó.
Esta situación redundaría en nuevas formas de dependencia para los países de América Latina, recalcó Burch, por lo cual precisó la urgencia de un debate amplio que incluya estos temas en las agendas regionales. “El futuro de Internet ya no puede ser un tema solo para comunicadores e ingenieros. Es un tema de toda la sociedad y será uno de los grandes temas de este siglo”, refirió.
Frente a este escenario, la comunicadora social indicó que surgió la propuesta de organizar un Foro Social de Internet, bajo el paraguas del Foro Social Mundial, cuyo lema es “otro mundo es posible”, entendiendo que también “otra Internet es posible”.
De tal manera, “Diálogos por una Internet Ciudadana”, es una iniciativa regional que se inserta en ese marco, para suscitar y contribuir a la reflexión -desde diversos ámbitos y sectores sociales- sobre lo que podemos hacer para construir la Internet Ciudadana.
Al respecto de esta iniciativa, desde India, Anita Gurumurthy en un saludo al encuentro desde el Comité Organizador del Foro Social Mundial de Internet 2018, manifestó su satisfacción por la realización de este foro en Latinoamérica, “el lugar de nacimiento de muchos movimientos sociales, incluido el propio Foro Social Mundial. Este es un apropiado y auspicioso comienzo para el Foro Social de Internet”, agregó.
En sus palabras de bienvenida a esta iniciativa de intercambio y discusión entre la ciudadanía, Gurumurthy puntualizó que Internet nació para todas y todos, pero que su espacio está siendo capitalizado por un puñado de corporaciones globales que, entre ellas, median y controlan, nuestra experiencia digital.
“En lugar de conectar a las personas como iguales y capaces de organizar nuevas formas comunitarias para beneficio de todos, el Internet se ha configurado principalmente como un mercado. Que se está convirtiendo en un instrumento de control monopólico y no sólo de los sectores de la información, la comunicación y los medios de comunicación, sino de todos los sectores. Las corporaciones digitales se están convirtiendo en el eje de la reorganización económica generalizada en el siglo XXI”, añadió al debate.
Para Gurumurthy la humanidad se encuentra en la cúspide de un momento social histórico, razón por la cual es importante y urgente que la gente reclame sus espacios. “Las fuerzas sociales son clave para el bien común”, concluyó.

ALAI

Declaración política de Nueva York del Movimiento de Países No Alineados

MNOAL aprueba por unanimidad declaración en contra de medidas coercitivas unilaterales

Las Ministras y Ministros de Relaciones Exteriores del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), reunidos el 20 de septiembre de 2017, en la ciudad de Nueva York, en los márgenes del Segmento de Alto Nivel del 72º Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas, realizaron un examen de la situación internacional, particularmente respecto de la “Promulgación e Implementación de Medidas Coercitivas Unilaterales, en violación del Derecho Internacional y de los Derechos Humanos de los Pueblos sujetos a éstas”, y declararon:

1. Reafirmar y subrayar la firme fe del Movimiento y su fuerte compromiso con sus principios fundacionales, ideales y propósitos, particularmente en el establecimiento de un mundo pacífico y próspero y un orden mundial justo y equitativo, así como a los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

2.Reafirmar las posiciones contenidas en el Documento Final adoptado por los Jefes de Estado y de Gobierno del Movimiento durante la XVII Cumbre de la Isla de Margarita.

3. Reafirmar las disposiciones de la Declaración de La Habana sobre los propósitos y principios y el papel del Movimiento de los Países No Alineados en la actual coyuntura internacional (2006), así como de la Declaración de la Isla de Margarita (2016).

4. Reafirmar los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas y los principios y normas del derecho internacional, indispensables para preservar y promover la paz y la seguridad, el Estado de Derecho, el desarrollo económico y el progreso social y los derechos humanos para todos. En este contexto, los Estados Miembros de las Naciones Unidas, incluidos los Estados Miembros del Consejo de Seguridad, deberían renovar su compromiso de respetar, defender, preservar y promover la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional con el fin de avanzar en el pleno respeto del derecho internacional.

5. Reafirmar su compromiso con la promoción, protección y el cumplimiento de todos los derechos humanos y libertades fundamentales, sin discriminación, y para ello poner énfasis en que todos los derechos humanos: civiles, culturales, económicos, políticos y sociales son universales, indivisibles, interdependientes e interrelacionados, y que deben ser tratados integralmente de una manera justa y equitativa, en el mismo pie de igualdad y con el mismo énfasis; y subrayar también que los valores y principios fundamentales de la democracia, el desarrollo sostenible y el respeto de todos los derechos humanos, incluido el derecho al desarrollo, están estrechamente relacionados y se refuerzan mutuamente.

6. Reafirmar su oposición al unilateralismo y a las medidas coercitivas unilaterales impuestas por ciertos Estados, incluidas las de carácter económico, financiero o comercial que no se ajustan al derecho internacional, a la Carta de las Naciones Unidas y a las normas y principios que rigen las relaciones pacíficas entre los Estados, las cuales pueden conllevar a la erosión y a la violación de la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional y los derechos humanos, el uso y la amenaza del uso de la fuerza y la presión y las medidas coercitivas como medio para alcanzar sus objetivos políticos nacionales, o la presión económica y financiera contra cualquier país, en particular contra los países en desarrollo. Expresaron, además, su preocupación por la continuada imposición de esas medidas las cuales obstaculizan el bienestar de la población de los países afectados y crean obstáculos para el pleno ejercicio de sus derechos humanos.

7. Reafirmar su compromiso de iniciar nuevas e intensas iniciativas transparentes e inclusivas para lograr la realización de la cooperación multilateral en los ámbitos del desarrollo económico y el progreso social, la paz y la seguridad y los derechos humanos para todos y el imperio de la ley, incluyendo a través del mejoramiento de la unidad del Movimiento, la solidaridad y la cohesión en temas de interés e intereses colectivos con el fin de conformar la agenda multilateral para incorporar el desarrollo como una prioridad fundamental que debe tener en cuenta la necesidad de que los países en desarrollo y desarrollados y las instituciones internacionales intensifiquen las alianzas y coordinen sus esfuerzos y recursos para abordar eficazmente todos los desequilibrios en la agenda mundial.

8. Reafirmar su compromiso con la promoción, preservación y fortalecimiento del multilateralismo y el proceso de toma de decisiones multilaterales a través de las Naciones Unidas, adhiriéndose estrictamente a su Carta y al derecho internacional, con el fin de crear un orden mundial justo y equitativo y una gobernanza democrática mundial.

9. Reafirmar que la solidaridad, máxima expresión de respeto, amistad y paz entre los Estados, es un concepto amplio que abarca la sostenibilidad de las relaciones internacionales, la coexistencia pacífica y los objetivos transformadores de la equidad y el empoderamiento de los países en desarrollo, cuyo objetivo último es lograr el pleno desarrollo económico y social de sus pueblos.

10. Reafirmar su determinación de abstenerse de reconocer, adoptar o aplicar medidas o leyes coercitivas extraterritoriales o unilaterales, incluyendo sanciones económicas unilaterales, otras medidas de intimidación y restricciones de viaje arbitrarias que busquen ejercer presión sobre los Países No Alineados amenazando su soberanía e independencia y su libertad de comercio e inversión, y les impiden ejercer su derecho a decidir por su propia voluntad, sus propios sistemas políticos, económicos y sociales, cuando tales medidas o leyes constituyan violaciones flagrantes de la Carta de las Naciones Unidas, del derecho internacional; en particular los principios de no intervención, autodeterminación e independencia de los Estados sujetos a tales prácticas, y el sistema multilateral de comercio, así como las normas y principios que rigen las relaciones de amistad entre los Estados; y, en este sentido, se oponen y condenan éstas medidas o leyes y su aplicación continuada, perseverarán en sus esfuerzos por revertirlas efectivamente e instarán a otros Estados a que hagan lo mismo, como lo solicita la Asamblea General y otros órganos de las Naciones Unidas; solicitar a los Estados que apliquen estas medidas o leyes que las revoquen plena e inmediatamente.

11. Reafirmar su firme condena a la aplicación unilateral de medidas económicas y comerciales de un Estado contra otro que afecten la libre circulación del comercio internacional, lo que no es conforme al derecho internacional, la Carta de las Naciones Unidas y las normas y principios que rigen las relaciones pacíficas entre los Estados. Exhortaron a la eliminación inmediata de esas medidas e instaron a los Estados que han aplicado y siguen aplicando esas leyes y medidas a cumplir plenamente con sus obligaciones bajo la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, las cuales reafirman, entre otras, la libertad de comercio y navegación y, en consecuencia, se abstengan de promulgar y aplicar tales medidas económicas y comerciales unilaterales contra otros Estados.

12. Reafirmar el objetivo de hacer del derecho al desarrollo una realidad para todos, tal como se establece en la Declaración del Milenio de las Naciones Unidas, en la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo y en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, y que se otorgue debida consideración al impacto negativo de las medidas coercitivas económicas y financieras unilaterales sobre la realización del derecho al desarrollo.

13. Reafirmar que los alimentos no deben utilizarse como instrumento de presión política y económica. Reafirmar la importancia de la cooperación y la solidaridad internacionales, así como la necesidad de abstenerse de adoptar medidas coercitivas unilaterales con repercusiones generales que pongan en peligro la seguridad alimentaria y que no se correspondan con el derecho internacional, incluido el bienestar general y el desarrollo social de las comunidades en los países en desarrollo, con miras a mitigar las vulnerabilidades, especialmente aquellas enfrentadas por mujeres y niños.

14. Reafirmar su determinación de que si algún Miembro del Movimiento sufre daño, ya sea económico, político o militar, o en cuanto a su seguridad, así como de la politización de los derechos humanos, o si un Miembro sufre daños como resultado de la imposición de sanciones o embargos unilaterales que no se ajusten al derecho internacional, a la Carta de las Naciones Unidas y a las normas y principios que rigen las relaciones pacíficas entre los Estados, el Movimiento debe expresar su solidaridad con el país afectado a través del ofrecimiento de apoyo política, moral, material, y otras formas de asistencia.

Ciudad de Nueva York, 20 de septiembre de 2017.

¿Qué hay detrás de la huelga general en Sudáfrica?

La federación sindical sudafricana COSATU convocó una huelga general para el miércoles 27 de septiembre [de 2017]. Es la última fase de la agotadora crisis política del presidente Jacob Zuma.
Los dirigentes de Cosatu siempre han respaldado lealmente al gobierno del Congreso Nacional Africano (ANC, por sus siglas en inglés), por lo que es sorprendente oírles afirmar que “el actual gobierno sudafricano está preso y hay una red de la élite depredadora que se dedica a saquear los recursos del Estado y a actividades corruptas. Hay que abordar inmediatamente esta peligrosa situación movilizándose en contra de esta élite depredadora y presionando en favor de procesos que en última instancia desmantelen esta red”.
Se ha informado reiteradamente acerca de la estrecha relación con Zuma de la muy rica familia Gupta. Hay pruebas claras de que los Gupta influyeron en la designación del presidente del gobierno y recibieron información confidencial sobre las reuniones del gobierno. Controlaron a determinados ministros y miembros de la junta administrativa de empresas estatales, y se beneficiaban de contratos gubernamentales. La empresa de relaciones públicas británica Bell Pottinger se vio implicada recientemente en los asuntos de los Gupta y también se está investigando la auditor ía KPMG.

Huelga

Existen muchas y buenas razones para sumarse a una huelga en contra de la corrupción de Zuma y de sus políticas favorables a los negocios. El nivel de desempleo y de desigualdad es más alto que bajo el racista régimen de apartheid. Pero no se puede separar el llamamiento a la huelga de las maniobras dentro del ANC y del movimiento sindical.
En diciembre el ANC celebrará un congreso en el que se elegirá un nuevo líder ANC, que se espera se convierta en presidente tras las próximas elecciones nacionales en 2019.
Zuma espera que su sucesor sea su exesposa Nkosazana Dlamini-Zuma, que bloquearía todos los procesos judiciales referentes a los presuntos 780 delitos cometidos por Zuma mientras desempeñaba su cargo.
El otro candidato principal, respaldado por COSATU, es Cyril Ramaphosa, que es fabulosamente rico y también se le asocia con la masacre de 34 mineros en Marikana en 2012. Fue director no ejecutivo de Lonmin, la empresa minera que trabajó junto con la policía para llevar a cabo esos asesinatos. Ramaphosa desempeñó un papel fundamental en aquellos acontecimientos ya que pidió “actuar” en contra de los huelguistas.

Batalla

Sin embargo, los líderes de COSATU lo apoyan abiertamente y el Partido Comunista de una manera más encubierta. Por consiguiente, se podría considerar que la próxima huelga general [del 27 de septiembre] es otra parte de la batalla para llevar a un asesino de masas a la cima del ANC.
Además, COSATU, que desempeñó un extraordinario papel en la lucha contra el apartheid pero lleva una década trabajando con un gobierno neoliberal, trata de recuperar una imagen militante.
Busisiwe, una sindicalista miembro del sindicato de salud de COSATU , declaró a Socialist Worker: “Hay apoyo a la huelga. Estamos tan cansados de la corrupción. Pero también me gusta mucho la reivindicación de viviendas para los trabajadores del servicio público”. Pero añadió: “Me preocupa que sea más una batalla por quién ocupa los mejores puestos que una batalla seria por las condiciones de los trabajadores y el cambio político”.
Hace cuatro años el Sindicato Nacional de Metalúrgicos de Sudáfrica (NUMSA, por sus siglas en Inglés) afirmó que dejaría de apoyar al ANC y fue expulsado de COSATU. Se unió con otros 20 sindicatos para formar una federación rival del COSATU, la Federación Sudafricana de Sindicatos (South African Federation of Trade Unions, SAFTU), que se basa en unas políticas más militantes y en la independencia de los trabajadores respecto al ANC. Amenaza el papel de COSATU como “voz de los trabajadores”.
Por el momento, SAFTU no ha hecho ninguna declaración acerca de la huelga del día 27 de septiembre, pero no es probable que la apoye.
En Sudáfrica se siguen produciendo muchas protestas con huelgas y gran cantidad de manifestaciones y de piquetes para protestar por las condiciones de la vivienda y falta de servicios. También hay protestas estudiantiles y luchas antirracistas. Pero el liderazgo político sigue siendo muy débil y está muy dividido, además de que con demasiada frecuencia se dedica a maniobrar en las altas esferas.

Charlie Kimber
Socialist Worker

Traducido del inglés por Beatriz Morales Bastos.

Haití: De la colonización francesa a la esclavitud económica de la deuda

Francia impuso una sanción a Haití cuando esta se ganó su independencia. Hoy en día, la sociedad civil sigue exigiendo la restitución de aquel pago, pero Francia se niega.

La pobreza de los países colonizados se vio en gran medida aumentada por una transferencia de deuda. Las deudas contraídas por las potencias coloniales con el Banco Mundial (BM), para sacar mayor partido a estas, fueron luego transferidas, sin su consentimiento, a los países colonizados que se ganaron su independencia. Constituyen un caso de deuda odiosa, así como las deudas contraídas para pagar y refinanciar esas deudas.

Haití es acreedor de Francia

En la noche del 22 al 23 de agosto de 1791 en Santo Domingo, antiguo nombre de Haití, 50.000 esclavos se levantaron simultáneamente en una insurrección armada, impulsando un largo proceso que condujo a que el día 29 de agosto de 1793 sucediera la primera abolición de la esclavitud en la historia y la proclamación de la independencia. Santo Domingo, entonces rebautizado como Haití, se convirtió en 1804 en la primera república negra independiente, un caso único en la historia de una revuelta de esclavos que dio origen a un Estado.
Probablemente Francia nunca haya perdonado esa insurrección, que le hizo perder abundantes ingresos de su sistema de esclavitud y de la destrucción de miles de plantaciones de azúcar y café. Haití pagó un precio muy alto: en 1825, se vio obligado a pagar a Francia 150 millones de francos para compensar, por sus pérdidas, a los antiguos colonos que habían dominado a los esclavos, a cambio del reconocimiento de su existencia como nación-estado independiente. La sanción se impuso bajo la amenaza de una invasión militar: el 17 de abril de 1825, una flota de 14 barcos de guerra se amontonaron en la costa de Puerto Príncipe, lista para intervenir, y dejaba entrever una posible restauración de la esclavitud en caso de insubordinación.
Este pago extorsionado al pueblo haitiano por haberse atrevido a lograr la independencia fue renegociado trece años más tarde, en 1838, rebajado la cantidad a 90 millones, tras un escandaloso "Tratado de Amistad". Dentada a soplar generaciones bajo el peso de una deuda ilegítima, Haití, que luchó durante muchos años por liberarse de la tutela y la esclavitud francesas, pagó la sanción a sus antiguos colonos desde 1825 a 1883. Hasta el último centavo.
Louis-Georges Tin, presidente del Consejo Representativo de Asociaciones Negras (CRAN), dijo: "El dinero debe ir al estado haitiano y a la sociedad civil haitiana. Ha llegado el momento de reparar esta doble pena sufrida por la isla, la esclavitud y el rescate. La indigencia de Haití se debe al pago de 90 millones de francos, lo que obligó al país a endeudarse durante década".

Sin disculpas, sin reparación, sin restitución, sin molestias

En abril de 2003, con ocasión del bicentenario de la muerte de Toussaint-Louverture, el presidente Jean-Bertrand Aristide afirmó que Francia es la deudora de Haití, y no al revés. Exigió "restitución y reparación" por los daños causados por la esclavitud y por la sanción exigida en 1825. Reclamó 21.000 millones de dólares a Francia, el valor capitalizado de los 90 millones de francos de oro pagados en aquel entonces. Pero, tras la intervención política y militar franco-americana que condujo al derrocamiento de Aristide en febrero de 2004, los diversos regímenes que se sucederán a la cabeza del Estado, abandonarán la pretensión de restitución del dinero a Francia.
No fue hasta el terremoto del 12 de enero de 2010, donde al menos 250.000 personas murieron y cerca de 1,3 millones de personas se quedaron sin hogar, que un presidente francés decidió pisar el territorio de su antigua colonia por primera vez desde la independencia en 1804. Un mes después del terremoto, Nicolas Sarkozy finalmente hizo una visita rápida de cuatro horas. Se trató de una oportunidad perfecta para rendir homenaje al sector privado francés, alabando a Suez y Veolia, que "repararon las cañerías" o a EDF, que "restauraron el alumbrado público". Se anunció unas ayudas de unos 326 millones de euros. De esta cantidad, 56 millones de dólares no se moverán, ya que se usan para cancelar la deuda bilateral que la isla tiene con Francia. La generosa declaración de cancelación de la deuda emitida por Sarkozy como respuesta al desastre no es nada nuevo, ya que se trata de una decisión que data de julio de 2009, después de que Haití alcanzara el punto de culminación de la Iniciativa ampliada en favor de los países pobres muy endeudados (PPME), el 30 de junio de 2009. Por su parte, el Banco Mundial, no cancela el reembolso de 38 millones de dólares, sino que sólo lo suspende durante cinco años. El Fondo Monetario Internacional decide conceder una "ayuda" de 100 millones de dólares en forma de préstamo, que no devenga intereses pero que deberá reembolsarse. Ayudas que están muy lejos de los 21.000 millones de dólares reclamados por Aristide y los movimientos sociales como la Plataforma Haitiana para el Desarrollo Alternativo (PAPDA) y está muy lejos de satisfacer las necesidades de Haití.
No se ha hecho nada al respecto desde entonces. Francia sigue negándose a devolver la deuda histórica de Haití. El país que ahora preside Macron, tiene una gran responsabilidad en la situación económica de Haité y en el estado de pobreza en el que su población se encuentra. Por ejemplo, cuando concedió refugio al ex-dictador Jean Claude Duvalier, exiliado en la Riviera Francesa después de 29 años de dictadura, entre padre e hijo, con una fortuna de 900 millones de dólares robados al Estado haitiano. Cantidad superior a la deuda externa del país.

Mentira y aberración de la "deuda moral" de Hollande

Sin duda, no es casualidad que hasta más de dos siglos después de la independencia de la isla no haya sido necesario realizar el primer viaje oficial de un jefe de Estado francés a Haití. La visita del Presidente François Hollande, el 12 de mayo de 2015, fue acogida con satisfacción por los manifestantes que exigían "reparación" y "restitución", por parte de Francia, de la cantidad pagada por el país para obtener su independencia.
Las palabras "Hollande, dinero, sí, moralidad, no" se podían leer en las pancartas, refiriéndose al discurso pronunciado unos días antes por el jefe de Estado, que visitó Guadalupe el 10 de mayo. Hollande había declarado anteriormente: "Cuando llegue a Haití, pagaré la deuda que debemos”, lo cual levantó muchas esperanzas. Pero en realidad, Hollande hablaba sólo de "deuda moral" y no de la restitución de los miles de millones que Haití pagó a Francia. Como Louis-Georges Tin, también autor de Slavery and Reparations, expresó: "El arrepentimiento es un asunto moral o religioso; la reparación es un problema económico y político". Francia también tiene una deuda con Haití. Esta deuda es un caso único en la historia. Es la única vez que los ganadores han rendido tributo a los vencidos. Preferimos pedir a la gente que haga caridad y se olvide de los problemas del pasado, en lugar de comprender finalmente que Haití no está endeudado, sino que es un acreedor. Este rescate, pagado a lo largo del siglo XIX, es precisamente de lo que debemos hablar, ya que ha entorpecido la economía haitiana, ha estrangulado su desarrollo y sigue amenazando su futuro.

Jérôme Duval
El Salto

Jérôme Duval es miembro del CADTM, Comité para la abolición de las deudas ilegítimas (www.cadtm.org) y de la PACD, la Plataforma de Auditoría Ciudadana de la Deuda en el Estado español (http://auditoriaciudadana.net/). Es autor junto con Fátima Martín del libro Construcción europea al servicio de los mercados financieros, Icaria editorial 2016 y es también coautor del libro La Deuda o la vida, (Icaria, 2011), libro colectivo coordinado por Damien Millet y Eric Toussaint, que ha recibido el Premio al libro político en Lieja, Bélgica, en 2011.

miércoles, septiembre 27, 2017

Julio Antonio Mella, hereje y ángel rebelde cubano



Hace casi diez años se publicó una edición cubana de mi biografía sobre Julio Antonio Mella, basada en la primera publicada en Alemania en el 2004, y que fuera mi tesis doctoral, defendida un año antes. Con la edición cubana en el 2008 se realizó un anhelado sueño, pues desde el principio de la investigación estuve convencida de que esta figura, tan importante para la historia cubana del siglo XX, pertenece a los cubanos y mi primer deseo fue entregarles esta biografía a ustedes. Con mucho esfuerzo de amigos y colegas logramos la edición de amplia tirada, por la prestigiosa Editorial Oriente en Santiago de Cuba. Con gran alegría he podido ver que el libro tuvo bastante éxito en toda la Isla y conmovió al público lector, así como a mis colegas académicos, historiadores y filósofos. Este pequeño ensayo es una reflexión sobre el pensamiento político de Mella y lo que trasciende a la actualidad.

Encuentros con Mella

A finales del siglo XX, hace casi 20 años, yo era una posgraduada en Historia de América Latina, de la Universidad de Colonia en Alemania, que –por un sinnúmero de coincidencias personales, políticas y científicas– se había decidido a escribir una biografía de Mella. Llegué a esta decisión tras un profundo estudio de todos los textos accesibles de Mella después de comprender que todas las escritas con anterioridad, las ediciones de sus textos y los artículos publicados sobre él en Cuba no reflejaban la complejidad de su vida ni la de su pensamiento. Lo publicado se encontraba mayoritariamente desvinculado de su contexto histórico, y carecía de una investigación histórica rigurosa y apegada a las fuentes originales. Uno de los puntos neurálgicos en esta biografía fue para mí, entonces, la expulsión de Mella del Partido Comunista de Cuba (PCC)[1].
De ella, en aquel momento, solo conocía lo comentado en algunas notas al pie, sueltas en varios libros, y en un número especial de la renombrada revista cubana Pensamiento Crítico[2] del año 1970, dedicada al primer Partido Comunista de Cuba. Ahí un testigo de la época, Blas Castillo, antiguo militante del PCC, admitía muy tímidamente en una entrevista que el Partido fundado en 1925 por Mella, Baliño y otros, había visto con desagrado la huelga de hambre de Mella y le había ordenado interrumpirla. Nada más y nada menos. En publicaciones aparecidas fuera de Cuba hasta aquel entonces, solo había leído especulaciones sobre una expulsión del Partido motivada por la decisión de Mella de no interrumpir su huelga, pues la consideraban una insubordinación. Las mismas –surgidas mayoritariamente de resentimientos anticomunistas– no pudieron aportar ni una sola prueba para esclarecer el asunto. Simultáneamente con las especulaciones sobre su vida, siempre había otras sobre su muerte violenta: el atentado del 10 de enero de 1929 que le costó la vida, y que hasta se le atribuyó a la política estalinista de acabar con toda la oposición dentro de sus filas. También esto quedaba al nivel de rumor y nunca había sido comprobado. Sin embargo, fueron un estímulo para reflexionar acerca de aquellos acontecimientos.

El desafío de escribir una nueva biografía sobre Mella

Me ayudó a aproximarme a este desafío la fascinación y la curiosidad del historiador que quiere desconstruir y reconstruir desinteresadamente y con rigor científico, a partir de las disímiles fuentes que pudieran encontrarse. Desde el inicio apliqué la ética máxima de mi profesión, apoyándome en un leitmotiv expresado por mi protagonista en 1923 en su “Declaración sobre los deberes y derechos del estudiante”: buscar y decir la verdad. También proporcioné una perspectiva múltiple y amplia sobre los distintos motivos y especulaciones para el atentado contra su vida, pues una personalidad tan polémica como Mella tuvo también muchos enemigos y adversarios. Sin embargo, al final queda comprobado que el gobierno del presidente Gerardo Machado Morales había movido medio mundo para construir un clima propicio a fin de cometer el atentado contra su antagonista más poderoso en el exilio. La investigación en sí fue casi una aventura –que merecería otro libro, una tarea para el futuro– y me llevó a muchos lugares: a Cuba por supuesto, donde pude finalmente consultar una parte del Archivo del Instituto de Historia de Cuba, la biblioteca del Instituto de Literatura y Lingüística, y el archivo de la Universidad de La Habana, entre otros.
Mucho aportaron los archivos en México y fueron claves los de la Internacional Comunista en Moscú, accesibles a los investigadores a partir de la década de los noventa. Ahí se me abrió por primera vez la posibilidad de refutar el mito creado en torno de Mella como alguien con una trayectoria política comunista rectilínea. Con ayuda de aquellos documentos encontrados pude demostrar la suposición que se me había presentado ya: Mella fue expulsado del PCC por insubordinación, justamente cinco meses después de haberlo fundado. La documentación completa de aquellos acontecimientos –el tribunal interno organizado para esta sanción, así como las polémicas alrededor de la expulsión, que se prolongaron hasta su readmisión oficial en el 1927– la publiqué por primera vez completamente en la edición alemana de la biografía en el 2004 y las mismas se hallan en la edición cubana del 2008.
Esta posibilidad de poder viajar y consultar, comparar, analizar y presentar distintas fuentes y documentos, tuvo un resultado también inesperado para mí: una biografía muy diferente a las escritas anteriormente. La figura de Mella con la que me encontré en todos estos lugares y la cual me habló a través de muchos documentos desconocidos que emanaron en esta biografía es, al igual que su pensamiento político, multidimensional y rica en facetas, pero además provocadora y bastante incómoda a veces. En fin, pienso que he podido presentar un Mella que no brinda respuestas acabadas, sino que estimula a pensar.

Las múltiples facetas de Mella: “ángel rebelde” y “hereje”.

Pero, ¿cuáles son esas facetas novedosas en la vida de Mella? Me limito aquí a enumerar solo las más importantes. He intentado ofrecer una nueva interpretación de su vida, procurando liberarlo de los mitos de héroe y mártir que lo rodearon y lo encadenaron sin crear otro mito, y entonces colocar la figura política y su vida personal en su contexto histórico. Mi objetivo fue presentar a Mella como un ser humano de carne y hueso, y como un actor político-social con todas sus rupturas y discontinuidades. Mella, por ejemplo, tenía constantes conflictos con su familia y con instituciones sociales como la escuela y la Universidad. El mismo se presentó como “ángel rebelde” en la cubierta de la revista estudiantil “Juventud” que editaba: la imágen de un ángel desnudo y musculoso, que emergía con el puño en alto entre las llamas.[3] El rebelde que combatía contra todo aquello que lo constriñera o lo obligara a conducir su actividad según principios contrarios a los suyos.
Poco tiempo después, a la edad de 22 años, luego de su expulsión de la Universidad de La Habana, cuya reforma había naufragado, se definió a sí mismo como un “hereje”. Son precisamente esas transgresiones e imperfecciones las que hacen su vida tan fascinante, tan irresistible. Para subrayar esto he aplicado el método de contextualizar al hombre, sus pensamientos y sus acciones en su ámbito social, político, cultural e histórico. Aunque Mella es el protagonista y el centro de esta biografía, él –como persona y como líder político– nunca estuvo solo, sino rodeado de compañeros, amigos, familiares, amantes y adversarios; una red a la vez personal e institucional. Por eso he revelado al actor político inserto en el tejido de las relaciones sociales de poder, los grupos sociales, las organizaciones políticas y las instituciones estatales. Aquella perspectiva que se nutre del análisis no solo del contexto histórico, sino también de la red personal y organizativa, me ayudó a realizar una nueva valoración de su significación política, sin silenciar las rupturas.
He podido demostrar que una de las grandes fascinaciones de Mella es exactamente su pensamiento multifacético: es profundamente cubano, profundamente latinoamericano, pero también profundamente internacional. La interrelación entre la multifacética herencia de un pensamiento latinoamericano (el de José Martí y el de José Enrique Rodó, para nombrar solo algunos) y la tradición de las luchas independentistas (su abuelo, Ramón Matías Mella, fue uno de los padres de la patria en la República Dominicana) con las teorías de Marx y Lenin que Mella compartía, produjo una mezcla explosiva: hizo de él una persona imprevisible para contrincantes y enemigos políticos, y también para quienes militaban en sus mismas filas. Mella no solo era un nacionalista latinoamericano, sino además un comunista no ortodoxo. Sin embargo, durante su vida corta, no nos dejó una teoría revolucionaria perfecta, sino más bien fragmentos de ideas que no llegaron a ser un edificio teórico sólido.
Con todo, muchos de sus escritos y artículos pueden hoy parecer raros, esquemáticos o sobrepasados por la época. Especialmente, aquellos pasajes en los que difunde la creencia en un determinismo histórico y en los cuales afirma la inevitabilidad de la revolución; y donde se entusiasma demasiado con el papel del proletariado como vanguardia de estas revoluciones futuras dirigidas por los Partidos Comunistas y la Internacional Comunista. Pero esto no es nada excepcional, pues en la época de los años 20, para la mayoría de los intelectuales marxistas y militantes políticos en los partidos comunistas, la revolución social con esas características era vista como un hecho inevitable.
Mella se inscribía entonces en aquella élite intelectual de vanguardia, que mediante su acceso a los entonces más modernos medios de comunicación, podía dirigir discusiones a nivel global y reclamaba para sí la tarea de sintetizar lo más progresista del pensamiento de su época. Lo más importante, me parece, es reconocer que sus concepciones teóricas se derivan de las necesidades y los desafíos políticos de su coyuntura y de su propia militancia. En este sentido, Mella incorporó una unidad entre teoría y práctica. Sus pensamientos y sus ensayos teórico-políticos se derivan, además, de sus observaciones del terreno político, económico, social y cultural de un contexto que no se refería solo a la realidad cubana, mexicana, latinoamericana o norteamericana, sino también a escala mundial.
Siempre hay que observar y valuar sus posiciones políticas en las circunstancias de su tiempo, pues siempre las estructuras, las modas y el zeitgeist influyen en el individuo. No obstante, Mella era un individuo excepcional, y por la época en la cual le tocó vivir y actuar tenía que ser un líder político con una visión universal. Exactamente, por esta interrelación entre sujeto y ambiente apegada a la dialéctica materialista, como biógrafa me impuse el reto de estudiar y dibujar el panorama nacional e internacional, a fin de descifrar sus textos y contextualizar sus planteamientos. Los mejores instrumentos para realizar esta visión global de una revolución social mundial se le presentaron en aquella época en la organización del comunismo a nivel internacional.
Por esta misma disposición de tener una visión política amplia y global, Mella siempre fue una figura muy heterodoxa. Las disparidades que se encuentran en su trayectoria política se debieron, sobre todo, a sus permanentes conflictos con las organizaciones comunistas, tal como ya he mencionado. Todo comenzó con su huelga de hambre de diciembre de 1925 en protesta contra la represión a la oposición del gobierno del presidente Gerardo Machado. Sus conflictos no terminaron con su expulsión, sino, como un hilo rector en su biografía, continuaron en México y hasta su muerte. Sin embargo, su relación con el comunismo no estuvo, en modo alguno, marcada solamente por la disidencia, sino también por una fascinación y una esperanza grande en la profunda transformación social del futuro: hasta su último aliento defendió públicamente los principios del comunismo y de la Internacional Comunista. Sin embargo, Mella fue el antípoda del burócrata, del acatador de órdenes, del apparatschik. Se empeñó en la búsqueda de una concepción revolucionaria que proporcionara una orientación en correspondencia con las realidades sociales, culturales, políticas y económicas de la América Latina. Por eso, las dificultades de Mella con las organizaciones comunistas se agudizaron con el ascenso de Josef Stalin a la dirección política de la Unión Soviética, el cual, después de la muerte de Lenin, extinguió a sus adversarios, ante todo a León Trotsky, y se apoderó del Partido y del Estado.
El objetivo de Stalin no era ya la promoción de una revolución mundial, sino fortalecer y construir su propio poder personal, la protección de lo logrado, la edificación del socialismo en la Unión Soviética –o sea, el “socialismo en un solo país”. En consecuencia, los partidos comunistas en el mundo entero y su organización rectora, la Internacional Comunista, fueron reducidos al papel de defensores secundarios de la Unión Soviética. El punto culminante de aquel giro político definitivo a nivel internacional fue el VI Congreso de la Internacional Comunista, efectuado en Moscú, en el verano de 1928. Líderes políticos y pensadores marxistas que, como Mella, se negaron a aplicar estas directivas, habían sido marginados del movimiento comunista. Años más tarde, en la década de los treinta, aquella política estalinista llevó a una catástrofe, pues concluyó con la eliminación física de los adversarios al régimen.
No solo estas heterodoxias dentro del movimiento comunista hacen de Mella una figura tan fascinante, sino también su capacidad de transgredir, de superar fronteras nacionales, de idiomas y de mentalidades. Al parecer, tenía esta facilidad de pensar y actuar más allá de sus fronteras nacionales. Esa cualidad no es casual, mucho de ello se debió al hecho de que creció en el seno de distintos ámbitos culturales: el cubano, el norteamericano y el caribeño, dominicano. Su padre, don Nicanor Mella, dominicano de origen, fue un sastre que poseía un negocio floreciente frecuentado por la clase alta en la calle Obispo y una sucursal en Nueva York. Allí conoció a la madre de Mella, Cecilia McPartland, quien se convirtió en su amante. Por esta razón, la lengua materna de Mella no fue el español, sino el inglés, pues su madre no dominaba aquel idioma. Además, vivió buena parte de su infancia y su juventud en Estados Unidos, hecho que al parecer marcó profundamente su juventud. Su identidad oscilaba entre esos dos rumbos.
Fue así que llegó –como Martí– a conocer Estados Unidos “desde dentro”, y ese conocimiento le ayudó a analizar el fenómeno del imperialismo. Su dominio del inglés le sirvió después para leer textos de Marx y Lenin, que en su mayoría no habían sido traducidos al español. Es muy probable que él mismo hiciera algunas traducciones. El inglés y su conocimiento de otras culturas y contextos le permitieron, además, moverse en las filas de la Internacional Comunista. Le sirvió durante su viaje a Europa en 1927, donde asistió al Primer Congreso mundial contra el imperialismo y la opresión colonial, celebrado en Bruselas.
Existe una carta de Mella a Willi Münzenberg, organizador alemán de la Liga contra la opresión colonial, del año 1927, en la cual le pide a este, en un inglés casi perfecto, que apoyara con dinero a las Ligas Antimperialistas en las cuales Mella militó en primera fila. Esta misiva también se reprodujo en el anexo documental de la biografía. Su dominio del inglés le sirvió, durante su estancia en Moscú, para participar en los medios de la Internacional Comunista y de la Internacional Sindical Roja. Además de esto, su dominio del inglés le permitió organizar la Asociación Nacional de Emigrados Revolucionarios de Cuba (ANERC), porque la mayoría de los exiliados políticos –como en los tiempos de José Martí, que había establecido una organización semejante– se encontraban en Estados Unidos. Solamente una minoría, los más radicales entre los exiliados cubanos, sindicalistas, anarquistas, y comunistas como Mella y Leonardo Fernández Sánchez, o líderes sindicales, entre ellos Sandalio Junco, cubano de descendencia africana, y Alejandro Barreiro, radicaban en México. El ambicioso proyecto político de la ANERC, que siguió a partir de septiembre de 1928 y cuyo propósito era lograr el derrocamiento del régimen de Machado por la vía de las armas, es –en mi opinión– su proyecto políticamente más maduro y conserva su trascendencia en la historia contemporánea y en la actualidad. Ahí Mella muestra su capacidad de superar los esquemas políticos que se les imponían a las organizaciones comunistas e intenta crear algo nuevo, basado en la realidad latinoamericana y las necesidades políticas del momento.

Mella ayer, hoy y mañana.

Con la organización de la ANERC, cuyo eslogan era “¡Cuba Libre!”, Mella nos dejó un ejemplo concreto de un proyecto de liberación que unía los propósitos de una revolución social con los propósitos nacionalistas y antimperialistas, a tiempo que se mantenía dentro de las tradiciones de lucha insurreccional, característica de los movimientos independistas latinoamericanos. Como historiadora y biógrafa de Mella, mi tarea era proporcionar una reconstrucción del pasado por medio de las fuentes y me abstengo de derivar desde ahí planteamientos para un futuro. Sin embargo, quisiera como un último punto caracterizar brevemente la organización y los planteamientos de la ANERC, pues desde ahí se podría tender un puente entre el pasado, el presente y el futuro.
Inspirado por la lucha armada del “pequeño ejército loco” de Augusto César Sandino en Nicaragua contra la ocupación militar de Estados Unidos, Mella quería abrir en Cuba otro frente de combate contra el imperialismo. Su plan era que un grupo de hombres armados cruzara el Golfo de México y llegara a Cuba para combatir. Para esto fundó la ANERC como una alianza transclasista (en el sentido propio martiano) para llevar a cabo una revolución con objetivos nacionales, democráticos y socialistas. Apoyándose en las concepciones de las ligas anti-imperialistas, Mella llamaba a todas las fuerzas nacionalistas, revolucionarias, democráticas y antimachadistas a unirse a la ANERC, organización que estaba contra “la venta de la riqueza nacional al capitalismo extranjero”, la discriminación racial y la discriminación social y política de las mujeres. Formulaba así, por primera vez, una nueva definición inclusiva de la nación cubana: a ella debían pertenecer, expresamente, también los cubanos con antepasados africanos y las mujeres. Según el programa de la ANERC la nación cubana dejó de ser un proyecto oligárquico, burgués y blanco exclusivo.
Además, por otras características el programa de la ANERC –que hasta hoy lastimosamente solo se conoce por fragmentos publicados por Lionel Soto en su obra acerca de la revolución de 1933– era extraordinario para su época y muestra la capacidad de sus fundadores de acatarlo con creatividad y pragmatismo. El programa político que habían elaborado Mella y los organizadores de la ANERC –profundamente inspirado por la Revolución Mexicana y por su Constitución revolucionaria del año 1917– se enfocó en cinco puntos: relaciones internacionales, demandas económicas y políticas, reforma educacional y derechos laborales y sociales. Para demostrar el carácter trascendental de aquel programa, basta enumerar algunos de sus planteamientos. En el plano de las demandas económicas se exigió una reforma agraria y la entrega de tierras a campesinos pobres, el desarrollo de cooperativas agrarias de producción y distribución, además de la creación de un banco agrario de crédito controlado por las cooperativas campesinas. Se exigió la creación de una producción industrial nacional y la reconstrucción del comercio nacional. Al mismo tiempo se exigió una nacionalización de los centrales azucareros de propiedad extranjera, así como del monopolio industrial de los capitalistas foráneos. En cuanto a los derechos laborales y sociales se exigió una jornada laboral de ocho horas, salario mínimo, derecho a la huelga, libertad de organización para los trabajadores en la ciudad y el campo.
Las demandas políticas se centraron en la organización de un Estado sobre la base de principios democráticos: la libertad de organización y de reunión, de palabra y de prensa, así como la eliminación de la pena de muerte. Aquel planteamiento político, ¿podría ser una indicación de que, al parecer, Mella, al final de su vida, estuvo a punto no solo de alejarse de las organizaciones comunistas, sino tal vez también de despedirse del tipo de comunismo proclamado entonces? No lo sabemos con exactitud. Pienso que se debe poner fin a esos debates “filosóficos” sobre qué tipo de marxista era o no Mella. Indiscutiblemente lo fue. Sin embargo, no se descarta la posibilidad de que ya estaba tomando otro rumbo (o quizás transitando hacia otro rumbo) sin prejuicio alguno para su ideología política, al contrario, sus convicciones le impedían seguir el rumbo político de la Internacional Comunista, impuesto como resultado de su Congreso de 1928.
En mi opinión, para entender y asumir la capacidad, aptitudes y legado de Mella como fuente inspiradora en estos tiempos, no hay que centrarse en el examen de su marxismo, que por demás no escaparía a la especulación y la subjetividad. Si como han adelantado algunos estudiosos de su pensamiento, Mella estuvo a punto de abandonar también el marxismo, pienso que fue más por su pragmatismo que por no estar convencido del mismo. Muy propio de Mella, líder revolucionario e inteligente, habría sido el razonamiento nada descabellado de que en aquella coyuntura, si no se podía llegar a la derrota de Machado al amparo de la Internacional Comunista, debido al rumbo que impuso en 1928, cuando proclamó la táctica de “clase contra clase”, habría que continuarla sin descanso hasta el aplastamiento del dictador, con la aprobación comunista o sin ella, asentada en la lucha armada y la unidad popular. La creación de la ANERC es un ejemplo real de ese pensamiento. Si se pretende tomar a Mella como fuente inspiradora en la actualidad no bastará con examinar su marxismo. Distante de suposiciones, derivaciones o especulaciones, lo más importante, válido y útil para los tiempos que corren, es subrayar la fuerza política creadora de Julio Antonio Mella, inspirada en el marxismo sin copiarlo. Esa es la trascendencia de esta figura.

Christine Hatzky

(Este texto es una versión modificada y actualizada de un artículo que se había publicado en 2014 en la revista online El Sudamericano, Historia Política, Latinoamérica).

Notas:

[1] Entre mis colegas cubanos siempre hemos discutido si Mella fue “expulsado” o “separado” del Partido Comunista. Por mi perspectiva de historiadora sigo con la convicción de que este acto constituyó una expulsión. Primero, porque en alemán no hay otra posibilidad o expresión: o uno está fuera o dentro de un partido. Segundo, por las discusiones larguísimas que, por último, después de casi dos años, llevaron a su readmisión al Partido. Esto se constata claramente mediante los documentos que se encuentran en el anexo de la biografía.
[2] Uno de los editores de Pensamiénto Crítico era el recién fallecido filósofo cubano Fernando Martínez Heredia. Fernando acompañó mi proyecto de investigación sobre Mella desde un principio y con muchas simpatías. Recuerdo numerosas y ardientes discusiones con Fernando acerca de la biografía de Mella.
[3] Juventud, Revista de los estudiantes renovadoes de Cuba, La Habana 1924, fundado por el mismo Mella y dirigido por Leonardo Fernández Sánchez.

Christine Hatzky Profesora Titular de Historia de América Latina y del Caribe del departamento de Historia de la Universidad de Leibniz, Hannover, Alemania. Directora del Centro para Estudios Atlánticos y Globales y directora regional del Centro para Estudios Avanzados sobre América Latina; ambos de la propia universidad.