miércoles, septiembre 25, 2024

Milei se balancea en una cuerda que se afloja


Un cheque en blanco a Caputo para que negocie un Megacanje. 

 El domingo 15 pasado, a las nueve de la noche, la curva positiva de Milei registró un imprevisto giro hacia abajo. La audiencia de la hora estelar de la tele había procedido a boicotear sin aviso previo la cadena nacional que Milei había impuesto para anunciar la entrega al Congreso del proyecto de Presupuesto 2025. Tampoco se vieron multitudes liberticidas en las inmediaciones del edificio, que puertas adentro lució medianamente vacío. El discurso autocelebratorio y encubridor confirmó la previsión de los boicotistas de que había que cambiar la agenda nocturna. A la noche siguiente, el admirador de Netanyahu y de Trump duplicó, sin embargo, la apuesta en la residencia presidencial de Olivos, donde reunió a los legisladores que evitaron que prosperara el rechazo al veto de la ley jubilatoria. A 20 mil pesos el cubierto los diputados y senadores presentes pudieron pagar la cena con lo que llevaban puesto – en la billetera del hombre y la cartera de la mujer. La provocación del asado fue suficiente para que incluso las encuestas de opinión comenzaran a advertir, o sea tardíamente, el fastidio y la oposición creciente al gobierno de milicianos del capital financiero. Bergoglio no demoró en subirse a esta onda de rechazo popular, advirtiendo que una cápsula de gas pimienta es más cara que varios tramos de las jubilaciones más bajas. La reacción oportunista de Bergoglio, ostensiblemente tardía, es un intento de autodefensa para que el pueblo no vaya a buscar una respuesta a esta crisis fuera del ámbito de los partidos patronales tradicionales, o de los arribistas que se mueven en los márgenes de ellos, como es el caso de Juan Grabois.
 Las razones para esta caída de Milei en los sondeos no son difíciles de identificar: la mitad de la población debajo de los niveles de pobreza; la crisis industrial es colosal; el sistema paritario de convenios está en crisis; los ajustes han desatado la rebelión, ahogada por sus direcciones, de los docentes, los sectores universitarios y de una ola de gente que salta los molinetes de trenes y subtes. En esta secuencia, las huelgas parciales de los sindicatos aeronáuticos han abierto un escenario de crisis mayor, porque el intento de aprovechar el conflicto para privatizar a Aerolíneas Argentinas podría desembocar en un impasse mayúsculo ante la ausencia de compradores de gran porte en el negocio aerocomercial. Como Menem, Thatcher o Reagan, Milei y Caputo desearían convertir a este conflicto en un caso testigo, para golpear el conjunto de la clase obrera. La CGT está dispuesta a acompañar este objetivo si obtiene a cambio garantías para sus privilegios y una participación en las privatizaciones. El secretario general del sindicato de los técnicos aeronáuticos, otrora kirchnerista y moyanista y ahora morenista, Roberto Cirielli, acaba de anunciar a Clarín su total disposición a carnerear a los sindicatos de pilotos y de aeronavegantes. En este contexto, no se debe dejar de lado el retiro de la multinacional petrolera, la malaya Petronas, del negocio de la exportación de gas licuado, que para Milei y los directores de YPF debería convertir a Argentina en una potencia mundial a partir de la próxima década. Entre el cepo, de un lado, y la volatililidad del petróleo y el gas a nivel internacional, las razones de Petronas son de peso. 
 El equilibrio inestable que ha caracterizado a la etapa iniciada por el gobierno actual, se ha intensificado. Más allá del crecimiento del descontento popular, también crece la desconfianza de los sectores dominantes la capacidad de la tanda Milei-Caputo para evitar un desplome financiero – la última viga que sostiene el ajuste. Es lo que demuestran los acontecimientos de las últimas horas. Un decreto acaba de darle a Caputo un cheque en blanco para pagar la deuda externa con nuevos títulos de deuda, que en las condiciones presentes implicaría aceptar una tasa de interés abusiva, de default, del orden del 15/17 por ciento. El proyecto de Presupuesto, por su lado, prevé contratar deuda por 5 mil millones de dólares, apenas la mitad de los intereses que vencen en 2025, de alrededor de 10 mil millones. El decreto lo autoriza a canjear deuda vencida por deuda nueva sin la obligación de disminuir el costo de la nueva deuda respecto a la actual, como menor tasa de interés, plazos más largos o quita de capital. La conclusión es que el gobierno ya no espera que los dólares del blanqueo de capitales alcance para pagar la deuda ni que se obtengan o alcancen indeterminados préstamos que se negocian en el exterior con la garantía del oro. En realidad, Caputo está rifando los dólares del Banco Central para acercar la cotización de los dólares paralelos al dólar oficial, en el llamado combate a la inflación. En julio pasado ya se había desatado una corrida cambiaria, como las que caracterizaron las gestiones de Guzmán y Massa, que fue detenida, al igual que lo hicieron estos, por medio de la venta de reservas del Banco Central. La respuesta del mercado a la salida del decreto fue un derrumbe de las principales acciones de empresas argentinas y una caída de los títulos públicos en dólares, que podría ahondarse en los días sucesivos. Los manotazos del gobierno para pagar la deuda externa, sin recurrir por ahora a una devaluación, son políticamente más disolventes que el disparo de gas pimienta a los ojos de una niña, ni que decir que los dichos de Bergoglio.
 El gobierno rechaza la alternativa de una devaluación, como lo reclama el FMI o la ‘recomienda’ Cavallo, no solamente porque desataría una nueva ola de aumento de precios. Es que una devaluación pulverizaría el valor del mentiroso superávit fiscal, que ya no alcanzaría para comprar los dólares para pagar la deuda externa. El gobierno necesita un dólar artificialmente devaluado para usar al máximo la caja en el efectivo del Banco Central, aumentando la deuda bruta del banco. El decreto que autoriza a Caputo a canjear deuda a precios usurarios es una evidencia de que el blanqueo de capitales no alcanza para ese propósito, y que el ministro ha fracasado en obtener un préstamo fuera de libreto con garantía del oro que trasladó al exterior del país.
 Los vencimientos de deuda, renegociada en 2020, y sus intereses, que habría que pagar el año próximo se estiman entre 20 y 25 mil millones de dólares. “Los vencimientos son seis veces más altos para la deuda en pesos que para la deuda en dólares (67.711 millones vs 9.2 mil millones), dice Cavallo, que seguirá así gracias al cepo” (LPO, 22/9), quien agrega que “Los ajustes por el gasto son débiles y no parecen realistas” . Pero el cepo no es una barrera decisiva; Milei acaba de decir en Nueva York que lo levantaría sólo cuando se achique la brecha entre la base monetaria corriente, de 23 billones de pesos, y la base monetaria ampliada, de 47.7 billones. Se trata de una diferencia de 25 billones de pesos, que tienen que ver con títulos del Tesoro de los bancos que se encuentran depositados en el Banco Central y Letras de Capitalización, cuyos intereses sólo se pagan al vencimiento del bono, por lo que el gobierno no registra esta emisión de cuasi moneda ni los la computa como gasto del Tesoro que suma al déficit. Es lo que hemos venido denunciando y clarificando desde el 10 de diciembre del año pasado. Es un cuasi dinero suficiente para desatar un derrumbe de la deuda interna, arrastrar al conjunto de la deuda en pesos y desatar una corrida cambiaria. 
 “Hay una gran dependencia del cepo”, dice una economista, que advierte el peligro de una potencial corrida cambiaria y denuncia el efecto paralizante del cepo para la economía capitalista. Señala también que el saldo comercial elevado que tendrá Argentina el año próximo, debido a las bajas importaciones que provoca la recesión, “puede no impactar en reservas”, por los giros de servicios, intereses y utilidades de las compañías privadas. Pero ese saldo positivo sí incrementa la emisión monetaria, que no encuentra canal en la inversión. De modo que el pronóstico que figura en el proyecto de Presupuesto, un 18% anual, carece de toda consistencia. La afirmación de Milei de que con una inflación mensual del 2%, similar al índice de devaluación del peso, permitiría establecer un régimen cambiario libre, carece de lógica, porque tanto el tipo de cambio como los precios seguirían recíprocamente intervenidos. 
La intensificación del equilibrio inestable que se ha manifestado en distintas expresiones de repudio popular y en acciones de fuerza de sindicatos, organismos universitarios y organizaciones utoconvocadas, se ve reforzada por arriba en la incertidumbre creciente en el plano financiero, con reflejo en la disputas parlamentarias y judiciales, y en una fenomenal disgregación de los partidos políticos sin dirección política definida. No tiene lugar una delimitación de campos para las elecciones parlamentarias de octubre 2025. Es un escenario fértil para la agitación política socialista y para la atracción de nuevas fuerzas militantes. Las masas se toman su propio tiempo para hacer un reconocimiento de las fuerzas políticas que le pueden ofrecer un eje para una movilización poderosa, pero ese tiempo debe acelerarse como consecuencia de un fuerte activismo obrero y socialista.

Jorge Altamira 
 24/09/2024

El sionismo desata una matanza en El Líbano


Todo indica que Israel avanza hacia una guerra abierta que le permita ocupar el sur de El Líbano. El objetivo, dicen, es restablecer una “franja de seguridad” en la frontera norte del país, zona que más de 60.000 israelíes debieron abandonar a partir de octubre del año pasado cuando Hezbollah comenzó a enviarles algunos misiles como recordatorio de que los palestinos no estaban solos. En su discurso en Washington, sin embargo, Benjamín Netanhayu se había descripto como una avanzada hacia una meta más ambiciosa: Teherán. 
 Muchos de los “refugiados” israelíes, que hace un año viven en hoteles o con parientes, diseminados por el resto de Israel, sin embargo, se han pronunciado contra una extensión de la guerra hacia El Líbano en la comprensión de que una invasión de destino incierto hará aún más lejano el regreso a su casa (Haaretz 24/9). 
 La ola inédita de bombardeos en el sur de El Líbano y otras partes del país que no cesan desde el viernes pasado tienen el sello de la masacre de población civil que caracteriza al régimen sionista: han dejado más de 560 muertos y 1.830 heridos, según informó el Ministerio de Salud libanés. El lunes fue el día más mortífero para el país desde su guerra civil de 15 años, que terminó en 1990. El Líbano es un país pequeño, de 10.000 km2, donde viven solo 6 millones de personas.
 La matanza llega tras una semana frenética de ataques israelíes a través del estallido de beepers, walkie Talkies y paneles solares que dejaron decenas de muertos y unos 4.000 heridos en un acto de terrorismo de masas. 
 Los medios occidentales describen a la milicia chiita “con sus redes interrumpidas, sus combatientes mutilados, sus líderes asesinados y su infraestructura militar bajo bombardeo constante, en la peor crisis en cuatro décadas” (BBC, 24/9). 
 El martes el Ejército israelí también bombardeó el barrio de Dahiye de Beirut, bastión de Hezbollah, con el objetivo de asesinar a un alto dirigente de la milicia Ali Karaki, jefe del frente sur. Se trata del segundo bombardeo allí desde el viernes pasado, cuando los sionistas mataron a dos jefes de las fuerzas de élite Radwan, Ibrahim Aqil y Ahmed Wahbi.
 “Estamos atacando la infraestructura de combate que Hezbolá ha estado construyendo durante los últimos 20 años. Y preparándonos para las siguientes fases”, se gratificó el jefe del ejército israelí, Herzi Halevi. La matanza iguala los días más sangrientos de la invasión de Gaza. 
 Aunque el principal portavoz militar de Israel, el contralmirante Daniel Hagari, dijo que el enfoque actual estaba centrado en una campaña aérea, no terrestre, “si Israel se queda sin otras formas de presión militar, una invasión sería una de las pocas opciones militares que le quedarían”, disculpa de antemano el New York Times (22/9). 
 De hecho, Netanyahu mantiene a miles de militares listos ante una posible invasión terrestre. “Tenemos varias divisiones ofensivas, altamente entrenadas y altamente motivadas que están listas, dispuestas y capacitadas para llevar a cabo esa misión”, afirmó uno de los jefes en la zona (El País, 24/9). Las tres divisiones, que fueron retiradas de Gaza, suman 15.000 efectivos. 
 Los israelíes instaron a la población civil a abandonar sus hogares “de inmediato”. “Si están ubicados en un edificio que pueda ser usado por Hezbollah, salgan del pueblo y no vuelvan hasta recibir otro mensaje”, es el mensaje que han recibido 80.000 residentes en sus teléfonos, en árabe y hebrero desde un número libanés. 
 La ruta de la costa libanesa colapsó con la huida de miles de familias. El gobierno abrió las escuelas para afrontar el “gran desplazamiento” de personas que se prevé. 
 “Estamos esperando el pirateo de plataformas y canales, como parte de la guerra psicológica”, ha declarado en una conferencia de prensa el ministro libanés de Comunicaciones, Ziad Makary. Las leyes internacionales prohíben expresamente este tipo de movilizaciones forzosas, aunque su finalidad sea atacar lugares en los que se encuentran milicianos armados. 
 En un mensaje grabado, Netanhayu aclaró “a los libaneses” que la guerra no es contra ellos y que después podrán “regresar sanos y salvos a casa”. Es la misma estrategia que Israel ha empleado con la población de Gaza, en muchos casos para bombardear después las caravanas de desesperados. En Gaza se cuentan 41.467 los muertos, la mayoría mujeres y niños, y bajo los escombros yacen por lo menos otros 10.000. The Lancet señala que la cifra ascendería a por los menos a 150.000 muertos. 
 Netanyahu ha admitido que se avecinan “días complejos”, en un mensaje grabado tras reunirse en la sede militar de Tel Aviv con el ministro de Defensa, Yoav Gallant, y con Halevi. “Prometí que cambiaríamos el equilibrio de poder en el norte [de Israel] y es exactamente lo que estamos haciendo”, dijo. 
 Gallant afirmó que los ataques continuarán "hasta que logremos nuestros objetivos: devolver a los residentes del norte de Israel sanos y salvos a sus hogares". 
 Algunos expertos sugirieron que los recientes ataques habían debilitado en gran medida Hezbollah. “No tienen opciones”, afirmó Hilal Khashan, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Americana de Beirut. “Israel ha inutilizado a Hezbollah”.
 Sin embargo, otros no comparten tanto optimismo. “El conflicto podría convertirse en una situación sin salida, como la guerra de Gaza. Es un poco como decirle a Estados Unidos en 1980: 'Volvamos a Vietnam'”, dijo Daniel Byman, investigador del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington y ex funcionario del gobierno estadounidense. 
 “No va a ser un paseo por el parque» si hay una guerra a gran escala, coincidió Assaf Orion, un general de brigada retirado del ejército israelí. (WTJ, 24/9). 
 Israel se enfrenta a desventajas estratégicas. Hezbollah “no trataría de ganar una guerra contra Israel en un sentido convencional. Su objetivo sería más bien atrapar a las fuerzas israelíes en una guerra de desgaste, del mismo modo que Hamás, un grupo más pequeño y menos armado, ha logrado sobrevivir a los 11 meses de asalto israelí a Gaza”.
 En los últimos meses, Hezbollah habría acelerado sus preparativos bélicos, ampliando su arsenal y la red de túneles en el sur del Líbano, reubicando combatientes. «El sur es como una colmena en este momento», dijo un ex oficial de Hezbollah. 
 A pesar del golpe que el propio Hassan Nasrallah admitió que el golpe es muy importante, Hezbollah no solo no ha cesado de enviar misiles, sino que amplió el radio de llegada. Y son los suficientes como para que las alarmas suenen constantemente en todo el norte de Israel. Al punto que Gallant haya pedido a los israelíes que “muestren compostura, disciplina y obediencia total a las directivas del Comando de Defensa Civil” (BBC, 24/9).

 Olga Cristóbal
 24/09/2024

Uruguay: un plebiscito electoral que marca el abismo entre los trabajadores y el capital financiero


En las elecciones presidenciales del 27 de octubre, en Uruguay, se votarán, además, dos plebiscitos de rango constitucional. 
 Por un lado, se someterá al electorado la autorización a la policía para realizar allanamientos nocturnos, cuya prohibición está inscripta en la Constitución uruguaya. En este caso, la iniciativa pertenece al oficialismo “multicolor” – la coalición de los partidos Nacional y Colorado, tradicionales de la burguesía uruguaya. La excusa es el combate contra la venta de drogas al menudeo, luego de haber asegurado, bajo la presidencia de José Mujica, que la venta pública legal de estupefacientes daría un golpe de muerte al narcotráfico y disminuiría el consumo. Más tarde, la Ley de Urgente Consideración (LUC), una ley ómnibus aprobada en el Parlamento por la coalición multicolor, flexibilizó los controles financieros y la trazabilidad de las transacciones monetarias, permitiendo hacer pagos en efectivo por hasta 150.000 dólares aproximadamente. Esto fue advertido por expertos antilavado, como un factor de atracción para capitales de origen sospechoso. En 2019 también fue planteada una reforma constitucional para crear una guardia nacional de corte militarista, penas de cadena perpetua, y además los allanamientos nocturnos, entre otras medidas de corte represivo, pero fue rechazado. Sin embargo, Uruguay se ha convertido en el país con mayor tasa de personas encarceladas de todo el continente sudamericano – 4 de cada 1.000 habitantes. El reforzamiento represivo tiene en perspectiva una mayor conflictividad social. De 2019 a esta parte, se ha producido un marcado deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores del país vecino.
 El otro plebiscito, que ha cobrado alto voltaje, se refiere a la derogación de la reforma previsional que aumentó la edad jubilatoria de 60 a 65 años. Además, de imponerse el SÍ, también se plantea eliminar las administradoras de fondos de pensión, conocidas como AFAP, que se instalaron en 1996. Con la reforma de las jubilaciones, las AFAP aumentaron su incidencia, ya que se tornaron obligatorias para todas las categorías de trabajadores, desde la actividad privada y pública, sumando a las cajas paraestatales, profesionales y militares. Por último, la iniciativa prevé equiparar las jubilaciones y pensiones mínimas con el salario mínimo nacional, que ronda los 680 dólares. 
 El plebiscito por las jubilaciones fue impulsado por la central obrera, el PIT-CNT, que en el curso de la campaña fue adoptando una actitud cada vez más derrotista. La burguesía desarrolla una campaña de terror contra la posibilidad de un triunfo del Sí. Esto incluye a la fórmula presidencial del Frente Amplio, que cuenta con chances serias de retornar a la presidencia del país. El candidato a presidente del FA, Yamandú Orsi, proviene de las filas de Tupamaros y es apoyado por el ex presidente José Mujica. Fue intendente del Departamento de Canelones, la segunda jurisdicción más poblada del Uruguay luego de Montevideo. Su candidata a vice, Carolina Cosse, fue intendenta de la ciudad capital. A la burocracia sindical le pesa que “su” fórmula se exhiba a favor de las administradoras de pensión. Por otro lado, un centenar de economistas ligados al FA lanzaron una carta pública donde advierten que el plebiscito que propone la PIT-CNT "tiene consecuencias injustas y genera efectos socialmente regresivos" y rechazan incorporar a la Constitución la equiparación de la jubilación y salario mínimo. "Es una promesa cuyo pago no se va a poder sostener en el futuro y que generará impactos negativos" (El Observador, 29/8). En las filas del FA, el Partido Comunista y el Partido Socialista, y algunas otras fuerzas menores, impulsan el voto por el Sí. Por fuera de la coalición centroizquierdista, solamente la fórmula que integran Gonzalo Martínez (Movimiento 26 de marzo) y Andrea Revuelta (Partido de los Trabajadores), por la alianza Unidad Popular-Frente de Trabajadores, llama a votar por el Sí. Aunque se trate de partidos minoritarios en la clase obrera uruguaya, empalman con un principio de movilización política de los trabajadores orientales. 
 El plebiscito se ha convertido en un parteaguas político y social. El JP Morgan, uno de los bancos de inversión más importantes del mundo, alerta por el impacto que tendrá el plebiscito del PIT-CNT “incluso si se rechaza” (Ámbito, 16/9). “En un informe sobre el escenario electoral en el país, JP Morgan calificó a la iniciativa promovida por la central sindical como el mayor riesgo por encima de un cambio de color en el gobierno”. Ocurre que las encuestas le asignan una alta intención de voto al Sí -entre 48 y 53 %- con un porcentaje muy significativo aún de indecisos – alrededor del 25 %, según los sondeos. Las AFAP administran unos 23 mil millones de dólares que financian obras y préstamos. 

 Jacyn 
 24/09/2024

Uruguay: puede ganar un plebiscito que reclama reducción de la edad jubilatoria, jubilación mínima igual al salario mínimo y fin de las AFJP


El 27 de octubre se realizarán las elecciones presidenciales uruguayas. Junto a las elecciones presidenciales se votará por Si o No en un plebiscito impulsado por la central sindical PIT-CNT y organizaciones sociales y políticas en favor de los trabajadores activos y de los jubilados.
 Los puntos centrales del plebiscito son: restablecer la edad de jubilación a los 60 años, equiparar las jubilaciones al salario mínimo nacional y eliminar las administradoras de fondos de ahorro previsional (AFAP), equivalentes a lo que fueron las AFJP argentinas. 
 En los planes del gobierno de los candidatos patronales de la coalición actual de gobierno y del Frente Amplio hay, por el contrario, una agenda similar a la de Milei. Incluye un brutal recorte de los sueldos, eliminar conquistas jubilatorias adquiridas, elevar la edad jubilatoria y dar un nuevo impulso a la jubilación privada. 
 La derecha uruguaya que promueve el NO sostiene los mismos argumentos que que el gobierno de Milei: si se aprueba el aumento del gasto en jubilaciones habrá consecuencias trágicas inmediatas, que impedirán atender a niños y adolescentes, limitará los recursos disponibles para educación y salud, aumentará el déficit fiscal y la deuda pública; se perderán inversiones y, como consecuencia, se incrementará el pago de los intereses de la deuda; entraría en una crisis total del sistema de seguridad social con costos gigantescos. 
 Los que promueven votar por el No, se alinean con las teorías de la “estabilidad de las reglas de juego”, con el objetivo de atraer capitales extranjeros favorecidos con exenciones tributarias, mientras se aplica un ajuste permanente contra los trabajadores para reducir el déficit fiscal. 
 El gobierno de Lacalle Pou impulsa fuertemente las AFAP cuando estas están fracasando en todo el mundo, libera al Estado de responsabilidades en la seguridad social y condena a los trabajadores a sacrificar ingresos y años de vida. En cambio, las medidas que propone el plebiscito implican claramente una distribución de costos y beneficios más favorable a los trabajadores. En Uruguay también están los que quieren comer el asado de Milei.
 Al igual que en la Argentina, un sector de la oposición apoya la reforma previsional que plantea la derecha. Esa oposición, que anida nada menos que en el Frente Amplio, incluye a su candidato presidencial, Yamandú Orsi. La derecha del Frente Amplio considera que votar por el SI le puede implicar una pérdida de votos. Que gane el Frente y "después vemos", es la línea general que se impone en la dirección del Frente Amplio. Un sector mayoritario de la población, que votará a la coalición de gobierno, pero especialmente al Frente Amplio, se está inclinado a votar por el Sí, La presentación de 430.000 firmas y los resultados de las encuestas indican un elevado porcentaje de simpatía y tendencia a votar por el SI. En una época en que sobran los grandes virajes electorales, Uruguay aporta lo suyo: los votantes del SI votarán a los partidos del NO. La crisis de dirección de las masas no podría ser más evidente. 
 Los bancos y las cámaras empresariales están preocupados por este plebiscito. 

 Juan Ferro 
 24/09/2024

martes, septiembre 24, 2024

Sudán, de la revolución a la barbarie


Mapa político de Sudán 

Hay alrededor de 10 millones de desplazados 

La temporada de inundaciones y un brote de cólera le han añadido mayor dramatismo a la catástrofe humanitaria que sufre Sudán desde el comienzo de la guerra civil que estalló en abril de 2023. En total, son más de 20 mil los muertos, 10 millones los desplazados (dentro y fuera de las fronteras nacionales) y 25 millones las personas que padecen inseguridad alimentaria, a lo que se suman las denuncias de asesinatos contra civiles, violencia sexual y todo tipo de atrocidades por parte de los dos bandos enfrentados. 
 Las lluvias que empantanan los caminos dificultan el ingreso de la poca ayuda humanitaria que llega desde el exterior. Cuando los males llegan, parece que llegaran todos juntos. 

 Tercera guerra 

El tercer conflicto armado que atraviesa Sudán (o cuarto, si se añade la situación de Darfur) en su corta pero violenta historia desde que se independizó del Reino Unido, en 1956, enfrenta a las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) del jefe de Estado, Abdel al-Burhan, con los paramilitares de las Fuerzas de Acción Rápida (FAR) de Mohamed Hamdan Daglo, alias “Hemdeti”, quien fue vice del primero hasta su ruptura definitiva. Habían sido socios en el golpe de Estado de octubre de 2021 que puso fin al gobierno de transición entre militares y sectores civiles (en rigor, algunos partidos políticos que pactaron con aquellos) surgido meses después del levantamiento popular que derribó al dictador Omar al-Bashir. 
 A diferencia de al-Burhan, educado en la Academia Militar de Jartum y miembro de la elite castrense, “Hemdeti” proviene de una fuerza paraestatal más plebeya, las Yanyaweed, que nació al amparo de al-Bashir para aplastar la sublevación de las poblaciones de agricultores de Darfur, en el oeste sudanés, musulmanas como sus rivales, pero de raíces negras (las etnias fur, masalit y zaghawa).
 Los soldados de “Hemdeti”, reclutados entre los pastores, históricamente enfrentados con los agricultores por los recursos de la zona (una puja agravada por la creciente desertificación asociada al cambio climático), se destacaron en la lucha por el uso de camionetas 4×4, camellos y caballos que les permitían combatir en zonas inaccesibles para el ejército regular. Las fuerzas de “Hemdeti” están acusadas de llevar a cabo una limpieza étnica contra sus adversarios, que siempre se han quejado de ser postergados por Jartum. 
 En 2013, esas milicias se convirtieron en las Fuerzas de Acción Rápida (FAR). Al-Bashir las conservó como un contrapeso de las fuerzas armadas, ante la eventualidad de alguna conspiración palaciega. Para 2019, contaban con 50 mil efectivos. Además, el control de minas de oro en Darfur había transformado a su jefe en uno de los hombres más ricos del país. Su armamento también había mejorado: sumaron blindados, drones y se dice que prestaron servicios en la invasión de Yemen, a sueldo de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes.
 Cuando la revolución de las masas sudanesas, detonada por un incremento en los combustibles, puso contra las cuerdas a al-Bashir, en 2019, el ejército y los paramilitares de “Hemdeti” lo abandonaron, pero montaron en su lugar un consejo militar que masacró las manifestaciones que reclamaban un gobierno civil y el cumplimiento de las demandas populares. En Sudán hubo casi una veintena de golpes o tentativas de golpes de Estado desde su independencia, y las fuerzas armadas son un imperio que cuenta con participación en cientos de empresas del sector de la construcción, la banca y las telecomunicaciones, entre otros rubros. 
 El golpe militar de 2021, pese a que enfrentó una resistencia popular, fue haciendo que la centralidad política pasara otra vez de las masas a los militares. Y este escenario se terminó de configurar con el estallido de la guerra, que tuvo como uno de sus desencadenantes la resistencia de las FAR a integrarse al ejército regular, o, al menos, versó sobre las condiciones de ese proceso de asimilación. 
 En poco más de un año de conflicto, las FAR lograron el dominio de todas las provincias de Darfur, excepto el norte. En la actualidad, combaten por la conquista de El-Fasher, su capital. Hay denuncias de un bloqueo draconiano sobre esta ciudad que habría conducido a una hambruna generalizada. Al mismo tiempo, los progresos de los paramilitares en la capital, Kartum, obligaron a al-Burhan a redirigir el gobierno a Puerto Sudán, una ciudad ubicada en las costas del Mar Rojo que es clave para la exportación de petróleo.

Petróleo y más guerras

 El “oro negro” ayuda a explicar la injerencia de algunos actores internacionales en el conflicto, pero también las guerras domésticas. Entre 1955 y 1972, más de un millón de personas murieron en la primera guerra civil, cuando las regiones del sur demandaron mayor autonomía y representación a Jartum. El pacto que cerró esa conflagración no resolvió los problemas de fondo, porque en 1983 estalló una segunda guerra que se extendió hasta 2005. Resultado: otro millón de muertes. El armisticio implicó un compromiso que condujo a la independencia del sur, tras un referéndum en 2011. El fin de la segunda guerra, además, supuso un acuerdo entre las partes para compartir los beneficios del petróleo, producido abundantemente en el sur, pero exportado a través de los puertos del Mar Rojo.
 Como si Sudán estuviera preñado por alguna maldición, no pasó mucho tiempo desde la independencia del sur hasta el estallido de su propia guerra civil, sangrienta como las otras, entre el presidente Salva Kiir y su vice Riek Machar, en donde se mezclaban también las cuestiones étnicas con las disputas económicas. Un acuerdo en 2018 puso fin a los enfrentamientos y abrió un periodo de transición. El dueto fuerte de Sudán del Sur promete la realización de elecciones en 2026.

 Intereses extranjeros 

Pero volviendo al conflicto en Sudán del norte, o Sudán a secas, hay que decir que son muchos los países indirectamente involucrados. Egipto es afín a al-Burhan, se supone que para mantenerlo como aliado en la disputa que El Cairo mantiene con Etiopía por la construcción de una represa en el Nilo (otra fuente potencial de guerra en África). Israel también apoyaría a al-Burhan, como parte de sus propios acuerdos con su vecino africano, y presuntamente con la mira puesta en los recursos hídricos sudaneses (Peoples Dispatch, 6/8). En cambio, los Emiratos Árabes están acusados de proporcionar armamento a las FAR de “Hemdeti”, lo cual, según algunos analistas, empuja a una intervención de Turquía en sentido contrario. Arabia Saudita se postula como mediador, pero hay quienes la ubican cerca del gobierno sudanés, al igual que Irán. 
 Estados Unidos promueve una negociación entre las partes, posiblemente para evitar un mayor estrés en el mercado petrolero, que está sacudido por la guerra en Ucrania, la situación de Medio Oriente y la crisis venezolana. Las exportaciones desde el sur se interrumpieron como consecuencia de la guerra civil, aunque un cónclave reciente entre los mandatarios de los dos Sudanes anunció una normalización del flujo.
 China parece mantener una postura neutral y se concentra en afianzar sus vínculos comerciales, mientras que Rusia, interesada en construir una base naval sobre el Mar Rojo, habría ido virando, según algunos analistas, de un apoyo a “Hemdeti” hacia al-Burhan (Política Exterior, 22/7). 
 A pesar de que no goza casi de ningún tipo de atención mediática, la guerra de Sudán es importante tanto por el sufrimiento inaudito de su pueblo como por los intereses internacionales involucrados. 
 Solo una nueva intervención de las masas, como durante la última Primavera Árabe, puede poner un freno a esta situación de barbarie. 

 Gustavo Montenegro

Milei tocó la campanita de Wall Street… siguiendo los pasos de Néstor Kirchner


El ritual de la sumisión al capital imperialista. 
 La ridícula imagen de Milei haciendo sonar la "Opening Bell" recorrió el mundo.

 La imagen ridícula de Javier Milei tocando la campana y dando un discurso frente a un grupo de capitalistas e inversores en Wall Street recorrió los periódicos del mundo a la misma velocidad que la noticia del derrumbe de las acciones argentinas y los bonos soberanos. Milei no fue el primer presidente argentino en hacer sonar la Opening Bell; Néstor Kirchner pasó por ese ritual en 2006, un año después de haber acordado con los fondos buitre una renegociación de la deuda externa que permitió a la burguesía nacional reconstituir sus lazos con el capital financiero internacional y volver a acceder al mercado de créditos tras la bancarrota económica con default incluido de 2001. 
 Para el presidente de un país atrasado, hacer sonar la campana de Wall Street es un acto de sumisión frente a las burguesías imperialistas. Allí, Milei dio un discurso para tratar de tentar a los empresarios y buitres presentes a que introduzcan sus capitales en Argentina. Lo hizo en la previa de su debut ante la asamblea de la ONU, donde reivindicará su plan motosierra antiobrero, defenderá la avanzada genocida del Estado de Israel contra el pueblo palestino –y la guerra que el sionismo impulsa contra el Líbano– y respaldará al eje Otan-Ucrania en la batalla que está librando contra Rusia. 
 Sin embargo, los capitalistas le respondieron con una disminución del valor de la mayoría de los bonos soberanos de deuda y las acciones argentinas, reclamando el levantamiento del cepo cambiario y luz verde para poder girar sus utilidades al exterior. El gobierno libertario no avanza en este sentido, porque implica una devaluación que dispararía la inflación y borraría la única “conquista” económica que exhibe en sus discursos.
 Milei aspira a conseguir préstamos internacionales para nutrir las arcas del Banco Central y poder aflojar el cepo, pero las condiciones usurarias que los acreedores piden revelan que por ahora Argentina tiene vedado el acceso al mercado de crédito, ya que nadie cree en su capacidad de repago. 
 Es justamente esa orientación la que emparenta al “libertario” con Néstor Kirchner, que tocó la misma campanita en la bolsa de Nueva York saludando “el retorno de la Argentina a un lugar que nunca debió haber perdido”. Fue tras una renegociación completamente leonina de bonos que fueron comprados por monedas cuando estaban defaulteados (con una tasa de interés muy por encima de la media internacional de la época y cupones atados al crecimiento del PBI que compensaron las quitas) y de haber pagado en efectivo 10.000 millones de dólares al FMI. Es, en definitiva, la orientación de la fugadora burguesía argentina, que es llevada adelante por estatistas o “anarcocapitalistas”.
 Milei quiere ir hacia una nueva renegociación de la deuda para que Argentina vuelva a acceder al mercado de crédito internacional y rescatar a los capitalistas de la crisis. Se trata de una política cuya implementación nos conducirá, tarde o temprano, a una nueva bancarrota; ninguna renegociación de la deuda evitó que Argentina termine caminando por la cornisa del default. De hecho, hoy el gobierno no tiene las divisas necesarias para encarar los vencimientos de deuda de 2025.
 La deuda solo siguió creciendo, en un esquema bola de nieve –por la acumulación de intereses y por la toma de préstamos para pagar vieja deuda. Kirchner asumió encontrándose con una deuda de 180.000 millones de dólares y su esposa CFK, quien lo acompañó a tocar la Opening Bell en su momento, dejó el gobierno con casi 250.000 millones de dólares después de una década de “pago serial”. Lo mismo vale para Carlos Menem, que al concluir su mandato ya nos había dejado al borde del default y la megadevaluación; o para Macri, que nos superendeudó con el Fondo y terminó con un reperfilamiento forzado de los vencimientos y reponiendo el cepo -que dura hasta hoy.
 Solo los trabajadores en el poder podremos emancipar a la Argentina de la opresión imperialista.

 Nazareno Suozzi

El gobierno prepara el terreno para un nuevo “megacanje” de deuda


Por medio de DNU habilitan maniobras de endeudamiento sin control y bajo condiciones leoninas

. El gobierno nacional acaba de “habilitar” por decreto la posibilidad de realizar canjes de deuda sin importar la moneda de origen y final, ni el cumplimiento de requisitos que planteen mejoras en los plazos, montos y tasas, y salteándose la aprobación del Congreso de la Nación: un camino libre para profundizar el endeudamiento impagable y el sometimiento de la economía nacional al capital financiero, al igual que con el megacanje de 2001 que no evitó el fracaso y el default. 
 Se trata de la publicación este lunes 23 del DNU 846 que da cuenta de las debilidades manifiestas de este gobierno, con el cual se buscaría efectuar canjes de deuda desventajosos para el país, pasando deuda en pesos a moneda extranjera y aceptando todo tipo de condiciones leoninas. 
 El decreto en cuestión es un llamado de atención respecto al fracaso de la política económica del gobierno, que no ha logrado reunir los dólares y las reservas necesarias para el pago de los vencimientos de deuda por venir, ni ha conseguido el arribo de inversiones importantes al país o que el blanqueo de capitales tenga alguna incidencia real, ni mucho menos bajar el riesgo país y ofrecer garantías de fiabilidad para poder acceder al mercado de capitales y seguir endeudando a la Nación por vías “legítimas”. 
 La medida del gobierno busca evitarse el control y aprobación del Congreso para un eventual canje de deuda, como lo estipula la ley, y habilitaría al Ejecutivo a evadir los requisitos de la Ley de Administración Financiera que establece que todo canje de deuda solo es realizable en la medida que asegure dos de tres posibles mejoras en términos de intereses, plazos o quita de capital. 
 Por esta vía, Milei se estaría habilitando emitir nueva deuda bajo cualquier tipo de condición, como han hecho los sucesivos gobiernos capitalistas, llevando la economía nacional al abismo y extendiendo la dependencia del capital financiero. 
 Esto tampoco fue recibido positivamente por el mercado financiero, manifestándose en una caída en la cotización de los bonos de deuda, debido a la convicción de que este camino puede llevar más temprano que tarde a un default.
 Cabe señalar que en el mismo DNU que faculta al gobierno a este tipo de operaciones espurias se establecen cambios en el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses, extendiendo al 70% la posibilidad de tenencia en cartera de títulos públicos, cuando el límite anterior era del 50%. Es decir que Milei plantea seguir robándole a los jubilados, a los que acaba de vetarles un aumento de miseria y ahora les mete la mano directamente en los bolsillos. 
 El antecedente más similar a lo que ahora se estaría preparando es el megacanje de 2001, por el que fue procesado el actual ministro Federico Sturzenegger, y que culminó en la debacle económica y la salida prematura del gobierno de De la Rúa. 
 El objetivo de este gobierno, y sus predecesores, es volver al mercado financiero internacional, para bicicletear la crisis a partir de un mayor endeudamiento. Todos han sido incapaces de ofrecer una salida a la crisis económica del país, y los sucesivos intentos en esta dirección siempre se han practicado sobre las espaldas y el sacrificio de los trabajadores y jubilados, y con mayores indicadores de pobreza e indigencia. 
 Justamente, el gran problema del país es el sometimiento al pago de la ilegítima y fraudulenta deuda externa, lo que conduce a todas las gestiones capitalistas al fracaso inminente: una demostración más de que no existe rumbo posible de la mano de la legitimación de este robo histórico contra los trabajadores. 
 Mientras Milei más emprenda este camino de endeudamiento y sometimiento del país más hará pesar también el ajuste contra los trabajadores –como está planteado con el pedido a los gobernadores de que ajusten sus gastos en 60.000 millones de dólares-, lo que seguramente dará lugar a nuevas expresiones de lucha que habrá que organizar para derrotar definitivamente esta ofensiva antiobrera. 

 Marcelo Mache

¿Qué significaría la “autorización” a Ucrania para atacar a Rusia con misiles de largo alcance?


Ante el derrumbe ucraniano en el frente, la escalada de la Otan 

 El debate internacional de las últimas semanas estuvo profundamente influido por intensos movimientos en torno a la posible “autorización” a Ucrania para el uso de misiles de largo alcance de la Otan sobre la profundidad del territorio ruso. 
 También corrieron ríos de tinta con noticias sobre una supuesta transferencia de misiles iraníes a Rusia (para justificar un eventual uso de misiles de la Otan) y con artículos de propaganda sobre el derecho de Ucrania a la “autodefensa”. 
 Sin embargo, como habíamos advertido en un artículo del 8/6, Ucrania ya ataca en profundidad a Rusia mediante el empleo de drones e inteligencia militar provistos por la Otan, pero se trata, en principio, de acciones que realiza el comando ucraniano. En contraste, habilitar el ataque a Rusia con misiles Storm Shadow de Inglaterra o Atacms de Estados Unidos exigiría un involucramiento mucho más directo de Washington e Inglaterra, que son quienes manejan los sistemas de codificación y de guiado para alcanzar los objetivos. 
 Ante esta posibilidad, Putin y el gobierno ruso dijeron abiertamente que ello traería aparejado un cambio en el carácter de la guerra, por lo que darían una respuesta a los beligerantes. 
 De momento, pareciera que la Casa Blanca no habilitaría de forma inmediata la llamada “autorización” y que Inglaterra no aceptaría el convite de actuar solo sin la participación de Estados Unidos. En un artículo del Times del 16/9, se afirma que el presidente ucraniano Volodomir Zelensky estaba “de rodillas” para que Gran Bretaña y Estados Unidos superaran sus miedos y mostraran decisión en este tema, pero Londres respondió que no iba a “actuar solo”. 
 La publicación, además, cometió el sincericidio de admitir que no solo Ucrania no puede realizar ese tipo de ataques sin la participación de Estados Unidos, sino que la propia Inglaterra carece de capacidad autónoma, dado que los sistemas de guía estadounidenses son el factor decisivo para alcanzar los objetivos. El artículo afirma también que el gobierno laborista de Keir Starmer “todavía cree que es probable que Estados Unidos dé luz verde en la Asamblea General de la ONU en Nueva York, aunque hay una división en la administración Biden (sobre este tema)”.
 Los objetivos que Kiev pretende bombardear son variados. En ese sentido, “Ucrania entregó a Estados Unidos y Gran Bretaña una lista de objetivos potenciales en Rusia para ataques con armas occidentales” (Reuters, 14/9). Entre los blancos se encontrarían puestos de mando, depósitos de combustible y armas y áreas de concentración de tropas. 
 La misma publicación indica que, al principio, las autoridades ucranianas querían utilizar misiles Atacms para atacar bases aéreas rusas, pero que el Pentágono respondió que casi todos los aeródromos militares donde se encuentran las principales fuerzas de ataque de las Fuerzas Aeroespaciales Rusas están fuera del alcance de estos misiles. 
 Además, el artículo de marras agrega que algunos estadounidenses se muestran escépticos sobre las perspectivas de atacar con sus armas. Y que señalan que Ucrania ya utiliza drones contra objetivos en lo profundo del territorio ruso, y que los misiles occidentales son “muy caros y limitados en número para cambiar la dinámica de las batallas”. 
 Como se ve, el pedido ucraniano de que la Otan ataque a Rusia, en gran medida carece de sentido militar para cambiar la actual dinámica del conflicto. Por ello, es claro que su finalidad solo pasa por producir un salto cualitativo en la escalada de la guerra. 
 Ciertamente, Ucrania busca provocar una respuesta rusa, sea con un ataque táctico nuclear a Ucrania o con un ataque a un país de la Otan que habilite el empleo del art. 5 de seguridad colectiva del tratado de la organización. ¿Por qué? Porque como se puede ver en el artículo sobre las novedades del frente (que publicaremos pronto en este mismo sitio), la guerra está muy inclinada en favor de Rusia, salvo, claro está, que se produzca una intervención directa de la Otan en el terreno. 
 Viendo el derrotero del conflicto, donde todas las líneas rojas de Moscú fueron cruzadas por la Otan -léase el envío de misiles Himars, Atacms, tanques alemanes, estadounidenses y de toda la Otan, munición de racimo y de uranio empobrecido, la transferencia de los F-16 o la invasión de territorio ruso en Kursk- la lógica indica que la decisión de “autorizar” a Ucrania ya fue tomada positivamente y que se está esperando el momento propicio para blanquearla. 
 Si bien es verdad que Rusia no respondió cuando la Otan cruzó las líneas rojas anteriores, porque quiere evitar un conflicto mayor con Estados Unidos y sus aliados, lo cierto es que la clara escalada que desenvuelve la alianza atlántica quita argumentos a los socios rusos de los Brics para llamar a Rusia a la “moderación” y al alto al fuego. 
 De momento, pareciera, por declaraciones de Putin y su ministro de Exteriores, Serguei Lavrov, que luego de la invasión de Kiev en Kursk, China abandonó su política de contemporizar a Rusia y Ucrania. En gran medida, el despido de Dimitry Kuleba como ministro de exteriores ucraniano obedeció al malestar chino con su última visita a Pekín en la previa de la invasión a Kursk. Y, con toda esta campaña para que la Otan ataque a Rusia, Brasil e India, que vienen presionando por un plan de paz (que Zelensky rechazó públicamente), se quedarán sin argumentos al culminar la próxima cumbre de los Brics en Kazán, Rusia. 
 La izquierda obrera y socialista debe luchar por poner fin a la guerra a partir de la unión de los trabajadores de Rusia y de los países de la Otan bajo la premisa de que el enemigo principal está en su propio país. Por gobiernos de trabajadores que pongan fin a la matanza y traigan la paz entre los pueblos. 

 Facundo Miño

Milei y Caputo de gira en EEUU… nos llevan más al Fondo


El presidente viajó con Caputo para negociar con el FMI ante la falta de dólares e inversiones para pagar los vencimientos de deuda futuros. 

 El presidente Javier Milei y su ministro de Economía Luis Caputo se encuentran en los Estados Unidos con razón de la exposición del jefe de Estado ante la Asamblea Anual de Naciones Unidas este martes 24. Desde el gobierno buscan apuntalar las negociaciones con el FMI en el marco de las revisiones del programa pactado con el organismo y de allanar el camino para un nuevo endeudamiento del país para seguir pagando la deuda a costa de la crisis social y económica de la Argentina. 
 El gobierno busca “ostentar” el ajuste fiscal ejecutado, con recortes en las jubilaciones, salarios y gasto público, como principal garantía para la negociación con el FMI, es busca de una mayor flexibilidad del organismo para el acceso a financiamiento internacional del país. 
 Resulta que la economía argentina tiene por delante, para 2025, vencimientos de deuda por un total de 24.000 millones de dólares, con reservas negativas en 7.000 millones de dólares y una economía estancada que, a pesar de los “esfuerzos” oficiales, no recibe inversiones extranjeras importantes.
 Desde el FMI celebran el ajuste fiscal aplicado por el gobierno, pero consideran que esta política es insuficiente, ya que no garantiza el futuro cumplimiento con los acreedores internacionales. Tal es así la cosa que mientras que la meta de ahorro fiscal se encontraría “cubierta” por el gobierno, no resultaría igual con el objetivo de acumulación de reservas, que estaría incumplido con holgura.
 Para este propósito, el FMI exige que el gobierno avance con la eliminación del cepo cambiario, para la habilitación de “inversiones” y la subsiguiente fuga de capitales. Pero un esquema de este tipo volaría por los aires el dibujo que Milei presentó al Congreso como Proyecto de Presupuesto 2025, e implicaría un salto insoslayable en la única variable que el gobierno pretende mostrar que ha controlado: la inflación. 
 De todas formas, Caputo es optimista en obtener la unificación de las revisiones pendientes del FMI y obtener así los fondos (1.000 millones de dólares) del acuerdo que rige con el organismo, mientras el gobierno insiste con la única carta que tiene para ofrecer ante el capital financiero: más ajuste sobre los trabajadores, aunque esto también redunde en una caída final del consumo y la recaudación tributaria. 
 La visita a los Estados Unidos también sirve para que el tándem “libertario” busque atraer inversiones al país con la promoción del recientemente sancionado Rigi y sus facilidades para los capitalistas. 
 Esto ocurre en el marco de los rumores de la caída de la principal inversión esperada por el gobierno, la de la petrolera malaya Petronas, donde están en juego 30.000 millones de dólares para la creación de una planta de Gas Natural Licuado (GNL) en Río Negro. 
 Con la visita de Milei y Caputo a los Estados Unidos, el gobierno se juega los pocos cartuchos que le quedan para postergar la crisis por la vía de un nuevo endeudamiento. Toda la política oficial apunta a esta dirección, lejos de la “autosustentabilidad” económica y las “virtudes” de la gestión liberal. 
 Para obtener estos recursos Milei deberá alimentar todos los elementos explosivos de un futura explosión social, con más de la mitad de los trabajadores en la pobreza, los jubilados en la indigencia, salud y educación ajustados al límite, los comedores populares cerrados y todas las tendencias a una crisis social profunda. 

 Marcelo Mache

El Máximo colaborador del ajuste de Milei


“El veto es una facultad constitucional, hay que dejar de patalear”, dijo el hijo de CFK en un acto que encabezó el viernes pasado. Un respaldo al gobierno hambreador. 

 “El veto es una facultad constitucional, hay que dejar de patalear”, dijo Máximo Kirchner en un acto que encabezó el viernes pasado en el club Atenas de La Plata. Fue un respaldo al gobierno que reprime a los jubilados, y una convocatoria a dejar pasar el veto anunciado a la ley de financiamiento universitario, cuando se prepara una masiva manifestación para enfrentarlo. En concreto, llamó a darle la espalda a la lucha popular contra Milei. 
 El veto es una facultad que tienen los presidentes para rechazar total o parcialmente la promulgación de leyes o decretos provenientes del Congreso. No obstante, en Argentina, así como también en otros países, el Congreso puede rechazar los vetos si reúne 2/3 de los votos en ambas cámaras para hacerlo; en última instancia, la marcha de los acontecimientos siempre estará condicionada por la rosca entre los partidos del régimen, el propio desarrollo de la crisis política y económica, y por la lucha de clases. Para vetar el aumento a los jubilados, Milei compró los votos de varios legisladores, ofreciéndoles cargos jerárquicos en distintas dependencias estatales; y contó con la complicidad de las burocracias peronistas de la CGT y las CTAs, que no convocaron un paro en defensa de las jubilaciones. El presidente anunció que vetará la ley que estipula un aumento del presupuesto universitario y busca reunir el apoyo de una parte de la oposición (PRO-UCR) para lograrlo. 
 Los vetos son parte del arsenal de superpoderes que tiene el presidente. En Argentina reina un régimen presidencialista, fuertemente autoritario, en el que el Jefe de Estado puede decidir despóticamente la validez de una ley y dictar otras a través de la promulgación de decretos de necesidad y urgencia. El autoritarismo y el bonapartismo del régimen político argentino se reforzó en 1994 tras la implementación de la reforma constitucional negociada en el Pacto de Olivos entre radicales y peronistas, que estableció la posibilidad de que el gobierno de turno sea reelegido en los comicios nacionales, revalidó los DNU (el presidente puede utilizarlos para declarar el estado de sitio o legislar en materia laboral), posibilitó la aplicación parcial de leyes por parte del Ejecutivo e instauró el balotaje.
 Los gobiernos han utilizado los vetos para hacer primar el ajuste y los ataques de la clase capitalista contra los trabajadores. CFK vetó el 82% móvil para los jubilados diciendo que su implementación iba a conducir a la Argentina al default. Milei vetó el aumento de los haberes y quiere hacer lo mismo contra el incremento del presupuesto universitario votado hace poco en el Congreso para lograr el déficit cero y garantizar el pago de la deuda externa. Estamos ante un régimen que busca reunir a toda costa los recursos para garantizar el enriquecimiento de un puñado de parásitos capitalistas y acreedores internacionales. En su momento, Alfonsín usó el veto para eliminar la Ley de Estabilidad que protegía a los trabajadores bancarios. Menem y De la Rúa también recurrieron a vetazos para atacar a los jubilados y Macri hizo lo propio para denegar una ley antidespidos. Y la lista sigue. 
 Todo esto delata el carácter antidemocrático de la democracia capitalista. Con 87 diputados (en la cámara hay 257) que apoyaron el veto a la reforma jubilatoria, Milei impuso la voluntad de los capitalistas y su gobierno de atacar a los jubilados y los trabajadores activos. Que el presidente pueda disponer de estas facultades reaccionarias no quita que el parlamento actual sea una usina de los capitalistas para hacer pasar leyes que refuerzan su poderío y aumentan sus ganancias a costa de la pobreza y la indigencia de la mayoría del pueblo. Los trabajadores solo podremos hacer primar nuestros intereses sociales si destruimos este régimen y ponemos en pie uno nuevo en el que seamos la clase dominante. 
 También demuestra el carácter reaccionario de la orientación del kirchnerismo, que quiere evitar que el pueblo salga a las calles para derrotar el plan motosierra del gobierno criminal-libertario. En esta línea, Cristina viene de reunirse con sindicalistas, a los que llamó a no impulsar planes de lucha porque enfrentarían “a los trabajadores con la sociedad“. Una posición derechista, antisindical y antihuelga funcional al gobierno Milei. 
 El 2 de octubre será la segunda marcha nacional educativa y posiblemente se discuta en el Congreso el veto de Milei al aumento del presupuesto universitario. La clave para los trabajadores y la juventud es hacer todo lo contrario a lo que pregonan Cristina y su hijo. Hay que salir a luchar para derrotar el veto y defender la educación pública y militar para organizar una movilización popular que una a los trabajadores y tenga como objetivo derrotar al gobierno antiobrero y a sus cómplices.

 Nazareno Suozzi

lunes, septiembre 23, 2024

Civilización humanista o barbarie nazi-fascista


“Entonces, ¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina?”, Bertolt Brecht. 

 Entre los más amargos problemas que nos asfixian, está la crisis humanitaria generada por el capitalismo. Eso incluye la destrucción de la vida y del planeta, de la calidad de la vida en todas sus expresiones. Eso incluye la devastación de la integridad psicológica, moral, espiritual y ética de la inmensa mayoría de las personas. Eso implica la aniquilación consuetudinaria de la esperanza de vida buena, de la felicidad y de la alegría. Y así y todo está en pie la rebeldía humana inquebrantable, con su fuente de dignidad y su, aún inconclusa, unidad proletaria revolucionaria. 
 Podríamos tapizar páginas enteras con un numererío macabro. Estadísticas, encuestas, cálculos y proyecciones apocalípticas. Podríamos caer en la emboscada de los “datos duros” y en la tentación burguesa de deprimirnos y desmovilizarnos para regocijo de ellos. Podríamos salir en la “tele” como comentaristas doctos del epílogo histórico en los funerales de la “lucha de clases” y hecha la autopsia de las “izquierdas”. Podríamos, en suma, acudir al inventario completo de las canalladas ideológicas burguesas para colaborar en los frentes del fingimiento donde se incuban las expresiones nazi-fascistas nuevas y las renovadas también. 
 En el corazón de la crisis del capitalismo se incuban los virus del nazi-fascismo “nuevo” que “sí será televisado” porque, además de macabro, resulta ser para las burguesías un gran negocio y un espectáculo entretenido. En el alma misma del capitalismo que se pudre, está la desesperación mezclada con odio hirviendo en caldos de racismo, intolerancia, clasismo y petulancia. Sólo hay que ver los gestos de sus ideólogos y de sus sirvientes. En sus rostros se trasmina la irracionalidad individualista, el frenesí mercenario y la lujuria del racismo. Su negocio es demoler la verdad y la realidad para que reine el odio.
 En todo el planeta, las condiciones objetivas que determinan un estado de disputa interminable, dejan costos en la conciencia y en la práctica infestada con analfabetismos de género diverso, hambre multiforme, desempleo peripatético y todas las insalubridades imaginables. No hay palabrerío “en defensa de la humanidad” que valga si sólo es ilusionismo o filantropía de “buenos propósitos”. El planeta no es sólo geografía; es historia y sentido, sabores, olores y sabidurías gestadas por la lucha de clases que habita en todas las relaciones sociales y todas las escalas emocionales y simbólicas. No somos ingenuos en el territorio de las tensiones semánticas ni de sus terruños donde todo es corrupción, humillaciones y desprecio. El humanismo que no combate al nazi-fascismo es simplemente palabrerío de salón o engañifa de burócratas.
 Ahí donde la especie humana sea víctima de la triple extorsión patronal, fiscal, religiosa… hablar de humanismo es simplemente grotesco si no ofrecen instrumentos reales de transformación concreta en lugar de idilios escapistas. Es la realidad de la lucha lo que determina la conciencia. Semántica de combate. Por eso es imprescindible un plan de lucha anti-capitalista, antiimperialista, civilizatorio, de paz y humanista forjado con la fuerza de la organización que combate todo carácter individualista en un debate permanente y obligatorio entre Civilización o Barbarie. Esto es una asignatura pendiente e histórica, que va recorriendo las décadas en busca de una consonancia semiótica planetaria, es decir geo-semiótica, en la que se haga visible el poder crítico de la conciencia emancipadora en los territorios y se haga visible, también, la necesidad de una carta humanista revolucionaria capaz de transformar al humanismo.
 Contra el nazi-fascismo significa aquí el esfuerzo teórico-práctico por caracterizar la red compleja, diversa y dinámica de las batallas en la dialéctica del sentido, en las leyes generales de su desarrollo y en la red compleja y no pocas veces interconectada de los significados emancipatorios con que se organiza la identidad y la conducta de clase, sus basamentos filosóficos y sus expresiones morales y éticas. 
 Despleguemos todas las tareas que sean necesarias en la lucha contra el nazi-fascismo, en lo cotidiano y por la emancipación del sentido porque es un reto de urgencia crítica que compromete, de manera multidisciplinaria, a quien pretenda contribuir a orientar las luchas emancipatorias para oponerse a las formas dogmáticas, mecanicistas o esquemáticas con que se pretende resolver no sólo la problemática humana de nuestro tiempo, sino también la idea de ser humano separado del principio urgente de la justicia social. Hay que combatir el ilusionismo filantrópico con una declaración de acción concreta, revolucionaria, contra las ofensivas del neo-nazi-fascismo, donde reina lo inhumano del modo de producción dominante y de las relaciones de producción alienantes con todos sus significados. Sus medios y sus modos. 

 Fernando Buen Abad Domínguez | 23/09/2024

La crisis de Alemania pone en jaque al grupo Volkswagen


Un episodio estelar de la guerra comercial. 

 La noticia de que Volkswagen tiene la perspectiva del cierre de fábricas en la propia Alemania ha significado un cimbronazo político y económico, no solo en la industria automotriz, sino en toda Europa. 
 Los medios de comunicación hablan de la supresión de 30.000 puestos de trabajo directos de la firma solo en Alemania. La industria automotriz -y toda su cadena productiva- es la industria mas importante de Alemania. La empresa alemana atraviesa la crisis más severa de su historia. “Las posibles medidas, dirigidas a su principal marca de automóviles, así como a otras operaciones del consorcio, incluiría poner fin al pacto de la empresa con los sindicatos para mantener los puestos de trabajo seguros hasta 2029” (elpais.com, 2/9). En Bruselas, Audi, una de las principales marcas del consorcio, había anunciado en junio la reestructuración, que podría implicar el cierre total de su planta de autos eléctricos de alta gama, con una consecuencia mínima de 1500 despidos directos. La semana pasada, sindicatos de la industria automotriz de toda Europa se concentraron en Bruselas en lo que, en principio, era una movilización en solidaridad con los trabajadores de Audi y realizaron una masiva protesta, que tuvo como principal planteo reclamar políticas proteccionistas para la industria metalmecánica europea.
 Volkswagen expresa el episodio más grave de una crisis que golpea a la industria automotriz en general a nivel global y que, a su vez, es el terreno principal de la guerra comercial que la Unión Europea mantiene con China. Los vaivenes del avance y retroceso de la transición de autos a combustión a eléctricos han dejado expuestos a varios fabricantes. Las principales firmas europeas y norteamericanas están en procesos de reestructuración, que redundan en casi todos los casos en despidos mediante distintas metodologías, flexibilización laboral y recortes de proyecciones de reproducción entre otras medidas. Mercedes Benz adelantó a sus accionistas que sus beneficios serían menores que lo previsto para el año en curso y sus acciones se desplomaron en la bolsa de Fráncfort; Stellantis desvió su fabricación de Italia a países más baratos y reducirá su producción un 25 % en lo que resta del año. El grupo Volkswagen había desarrollado una estrategia agresiva de inversiones para tener líneas y plantas de producción exclusivas de autos eléctricos, en función de proyecciones de un crecimiento de la porción del mercado europeo que no fue tal. A su vez, el mercado de autos eléctricos dependía directamente de los subsidios que los Estados ofrecían a los VE. “Miles de millones de euros puestos encima de la mesa para cambiar toda la cadena de producción europea, pero las marcas no logran vender coches eléctricos. La industria del Viejo Continente está frustrada ante un mercado que no despega y que, dependiendo del país, incluso decrece. Para muestra un botón: Alemania, el mayor mercado automovilístico de Europa, que quitó las ayudas a la compra a fines de 2023, ha sufrido una caída en la venta de vehículos eléctricos en julio del 37 % y del 20 %” (sinpermiso.com, 14/8). Según las estimaciones del principal diario económico de Alemania, Handelsblatt, “el stock de coches eléctricos sin vender habría alcanzado las 100.000 unidades. En mayo se matricularon en Alemania 29.700 coches eléctricos. Esto representa una caída del 31 % respecto al mismo periodo del año anterior” (forodecocheselectricos.com, 24/8). 
 Pero la crisis de Volkswagen no se limita a Alemania ni a Europa; la firma alemana es el mayor inversor europeo en China, con una treintena de plantas en el gigante asiático y, aunque es su principal mercado, pierde cada vez más terreno a manos de marcas locales como ByD. La crisis de la automotriz alemana está siendo caracterizada como una crisis integral de Alemania. “Las dolorosas reformas de VW pueden verse como parte de los desafíos más profundos que enfrenta la economía alemana, donde las interrupciones de la cadena de suministro, la crisis energética –debido a la reducción del suministro de gas ruso– y la pérdida de ventajas comparativas han perjudicado el crecimiento.” (dw.com 10/9)
 La burocracia sindical de la IG Metal amenazó con movilizaciones y acciones masivas para fines del mes de octubre si VW empieza con sus planes de cierres de fábricas, lo que significa que están ganando tiempo para poder negociar una entrega. “La seguridad laboral es parte del consenso básico desarrollado con la empresa para tiempos de crisis como estas” ha comentado el principal negociador del sindicato a europress, para luego añadir que “hasta medio millón de trabajadores podrían participar de las movilizaciones de fines de octubre si la dirección de Volkswagen no atiende una parte de sus reclamos (…) En ese caso, los empleados dicen estar dispuestos a una reducción de la jornada laboral a 4 días en línea con las necesidades puntuales del grupo de reducir costos”. (europapress.com 4/9) 
 El gobierno de coalición, mediante su ministro de Economía, Robert Habeck, adelantó durante una recorrida de apuro por una planta del grupo que el gobierno brindaría apoyo político que se traduciría en nuevas subvenciones que intentarán rescatar de la catastrófica caída a la marca en particular y a la industria automotriz en general, aunque reclamándole al grupo que “revea la estructura de costos”. La intervención estatal puede significar un golpe a la propia coalición de gobierno alemán, en el marco de un avance electoral de la ultraderecha en las elecciones locales. 

 Sebastián Chirino 
 23/09/2024

Elecciones municipales en Brasil: una pulseada de alcance internacional


Lula enfrenta la ofensiva bolsonarista con nuevas garantías al capital financiero. 

 En las elecciones que comenzarán el próximo 6 de octubre en Brasil se juega mucho más que la renovación de alcaldías y cámaras municipales. Será la pulseada electoral más importante antes de las presidenciales del 5 de noviembre en Estados Unidos. Bolsonaro armó sus listas ubicando 393 candidatos de las fuerzas armadas y organizó una movilización multitudinaria en San Pablo para presionar por la destitución del juez de la Corte Suprema, Alexandre de Moraes, aquel que suspendió a la red social X de Elon Musk hasta el final del período electoral e inhabilitó al mismo Bolsonaro a oficiar de candidato en las presidenciales de 2026. Siguiendo el ejemplo de Trump, Bolsonaro apuesta a que un triunfo en octubre le permita sortear estas restricciones legales. De persistir, su traje para 2026 se lo disputan su hijo mayor, Flavio, su esposa, Michelle, y el actual gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas. Lula, por su parte, pretende superar el retroceso histórico del PT a partir de una alianza con el PSOL y los partidos derechistas que se sumaron al Frente Amplio de la mano de su vice Alckmin. Buscará reconstruir su mermada base política en los municipios ofreciendo nuevas concesiones al gran capital, incluida la deforestación de importantes sectores de la selva amazónica. 
 En el caso de las ciudades con más de 200.000 electores, habrá un ballotage el 27 de octubre, siempre que el candidato ganador no logre superar el 50% de los votos. La pelea más dura se concentra en San Pablo. Allí, Bolsonaro y Tarcísio de Freitas apoyan la reelección del actual alcalde, Ricardo Nunes, del MDB. Lula, por su parte, colocó sus fichas en Guilherme Boulos, del PSOL y militante del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST). En sintonía con la línea general, Boulos acogió como compañera de fórmula a la ex alcaldesa Marta Suplicy, que abandonó el PT después de la operación Lava Jato y de votar, como senadora, el impeachment contra Dilma Russeff. En la puja Nunes-Boulos se está colando un tercero, Pablo Marçal, un “influencer” y “coach” a quien muchos apuntan como el Milei brasileño, por sus apariciones histriónicas en las redes y una retórica fascista que trata de correr por derecha al propio Bolsonaro. Marçal, que se dedica a dar charlas “motivacionales” acerca de “cómo ganar dinero”, fue condenado hace unos años a prisión por hurto y vínculos con el narcotráfico. Ahora, este seguidor del salvadoreño Bukele apuesta a romper la polarización Lula-Bolsonaro, capitalizar el agotamiento de los partidos que se sucedieron al frente del régimen político brasileño y proyectarse como variante para 2026.
 Las elecciones vienen precedidas por un crecimiento económico apuntalado por el comercio con China, lo que acompaña la autonomía diplomática respecto a la OTAN de la que se jacta el lulismo. En mayo pasado, Brasil atravesó una turbulencia financiera en el marco de un choque entre el gobierno y el presidente del Banco Central, el bolsonarista Campos Neto, por la tasa de interés de referencia. Lula acusó a Campos Neto, cuyo mandato finaliza en enero de 2025, de sostener tasas de interés elevadas que frenaban el repunte económico. El resultado fue una corrida contra el real, incluida una fuga de capitales de 1300 millones de dólares, tras la cual la propia mayoría lulista en el Comité de Política Monetaria aprobó sostener la tasa vigente, del 10,5%. Para zanjar la incertidumbre financiera, Lula anunció entonces al banquero Galípodo, ex director ejecutivo del Banco Fator, como sucesor de Campos Neto. En conferencia de prensa, Galípodo se mostró preocupado por la inflación y afirmó que “aumentaría las tasas si fuera necesario” (La Nación, 30/8). El anuncio tranquilizó a los mercados, que ven en Galípodo a “un equilibrista entre la responsabilidad fiscal y la monetaria” (Infobae, 28/8). 
 La candidatura de Galípodo acompaña el denominado “Marco Fiscal”, con el que el gobierno apunta a hacer frente al pago de la deuda pública. Esta política de austeridad implicará un recorte presupuestario de 25,9 mil millones de reales en 2025, y ya golpeó fuertemente partidas en áreas como salud y educación. Esto provocó grandes huelgas en universidades, institutos y de los trabajadores de la empresa estatal de correos, abandonadas a su suerte por la burocracia de la CUT. Tras las grandes inundaciones en el sur y los incendios que actualmente afectan áreas enteras del Amazonas, provocados por el incesante avance de la frontera agrícola, Lula pidió a la Unión Europea que postergue la regulación para la importación de productos “libres de deforestación”. El gobierno brasileño denunció esta normativa como “violatoria de su soberanía” y discriminatoria de los países “que dependen de los recursos forestales para sostener su economía” (LPO, 18/9). En este caso, una delimitación de la UE por derecha. 
 Detrás de su retórica popular, Lula apostará a esta línea de componendas con el gran capital y de ajuste contra los trabajadores para hacer frente a la ofensiva bolsonarista y de los ultrareaccionarios que pujan por emerger más aún a su derecha. En esa misma sintonía, el gobierno omitió cualquier condena a los militares ejecutores del golpe militar de 1964, al cumplirse recientemente el 60 aniversario. Siguiendo esta línea, Julio Bitelli, embajador de Brasil en Argentina, acaba anunciar el posible retorno de Petrobras al país para asociarse a la explotación de Vaca Muerta y aseguró que las medidas de Milei, como la eliminación de las regulaciones a las importaciones y la promesa de terminar con el impuesto PAIS en 2025, tienen “un impacto positivo un impacto positivo para el sector privado que quiere estar en Argentina” (LPO, 15/9). Bitelli incluso afirmó que su relación con Mondino es “impecable” y celebró la cautela del gobierno liberticida respecto a los prófugos bolsonaristas condenados por el intento de golpe de Estado, que piden asilo político en la Argentina. 
 La izquierda que se reivindica ´trotskista´, por su parte, se presentará atomizada. El pomposo “Polo Socialista y Revolucionario”, conformado por el PSTU y el PTS, que había sacado el 0,02% de los votos en 2022, se autodisolvió sin brindar explicaciones.
 Las elecciones municipales en Brasil serán el escenario de un recuento de fuerzas para los bloques capitalistas que pretenden pilotear un panorama inédito de crisis y guerras de alcance internacional. 

 Julián Asiner
 23/09/2024

Elecciones en Sri Lanka: un partido ’marxista’ aplasta a la oligarquía


Los medios internacionales han calificado el resultado de las elecciones en Sri Lanka como “sorpresivo y disruptivo”. Los titulares más repetidos aseguran la victoria del “candidato marxista” Aruna Kumara Dissanayake, postulado por Janatha Vimukthi Peramuna (JVP, Frente de Liberación Popular) y su alianza del Poder Popular Nacional (NPP), como el resultado del desprestigio de los partidos tradicionales de la isla. 
 La elección misma ha demostrado varias particularidades y "disrupciones" políticas. En primer lugar, ha habido 38 candidatos a la presidencia del país, el mayor número de su historia. En segundo lugar, ningún candidato alcanzó más del 50 % de los votos -lo que da la victoria de manera automática- y debió procederse al sistema de balotaje, algo desconocido por la población en múltiples casos. En Sri Lanka, un elector puede elegir hasta tres candidatos a la presidencia. Si su primera opción no es una de las dos más votadas, en caso de balotaje se le asignará un voto positivo al candidato que figure en segundo o tercer lugar, dependiendo de quién haya alcanzado el lugar en esta segunda vuelta. El escrutinio arrojó que solo 270.000 personas eligieron más de un candidato sobre 13 millones de votantes, dando cuenta del desconocimiento generalizado sobre la propia legislación electoral del país.
 En total, el candidato de la NPP se impuso con 5,6 millones de votos (42 %) sobre los 4,4 millones de votos (33 %) del candidato Sajith Premadasa, perteneciente al Samagi Jana Balawegaya (SJB), un desprendimiento del histórico partido Partido Nacional Unido (UNP), que postuló al actual presidente Ranil Wickremesinghe para la reelección, pero quedó tercero con el 17 % de los votos. El Partido de la Libertad de Sri Lanka (SLFP), que ocupaba el gobierno hasta la rebelión popular de 2022, se encuentra virtualmente disuelto en diversos grupos. Su principal escisión, el SLPP, se dividió entre el apoyo a Wickremesinghe y un candidato propio, Namal Rajapakse, que recibió apenas el 2,6 por ciento de los votos. 
 La campaña electoral estuvo atravesada por la rebelión popular del 2022 y las devastadoras consecuencias que han tenido para la economía de los trabajadores de la ciudad y el campo el sostenimiento del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Ninguno de los principales candidatos ha convocado a repudiar dicho acuerdo y el pago de la deuda externa. Incluso el “marxista” Dissanayake ha repetido en varias oportunidades que no va a desconocer el acuerdo, sino que pretende renegociar las condiciones del mismo.
 La campaña del NPP se ha centrado en la lucha contra la corrupción, prometiendo que acabaría al elegir al NPP porque instauraría un “gobierno del pueblo”. Lo cierto es que su principal partido, el JVP, nunca ha buscado desarrollar una vía para imponer las reivindicaciones populares de los trabajadores del país. Por el contrario, cuenta con un largo expediente de complicidad con el régimen político vigente, desde el apoyo a la guerra civil contra la minoría Tamil -en un claro sentimiento racista- hasta la integración de diversos gabinetes de los partidos tradicionales que ahora denuncia como “casta” y “privilegiados”. El país ha sido dominado por un grupo de familias que se han alternado en el poder por décadas. El JVP se define como un defensor de la unidad territorial y nacional, es decir, de la Constitución vigente, y defiende a ultranza el Budismo como religión oficial del país. Estos planteamientos demuestran que no ha construido ninguna retórica de clase, a pesar de que sean visibles algunos cuadros de Marx y Fidel Castro en sus oficinas centrales. Este partido ha desarrollado posiciones guerrilleras en un comienzo, principalmente en los años 70/80, cuando encabezó levantamientos armados contra los acuerdos firmados por la isla con el gobierno de la India. Hace pocos años, Dissanayake ha prometido públicamente que “nunca jamás volverá a tomar un arma”. Esta promesa no ha impedido que el NPP haya conformado una red de veteranos de la guerra civil. 
 En el plano de la economía, han centrado su campaña en la discusión del acuerdo con el FMI, pero mostrándose dispuestos a imponer un ajuste en las cuentas estatales. En su plataforma electoral aseguran que privatizará todo, excepto empresas de sectores estratégicos, como la energía, pero sí en cambio la educación. En campaña Dissanayake ha declarado que su programa está lejos de nacionalizar la economía en manos del Estado. En reuniones con grupos empresariales, ha disipado las dudas que propagaba el candidato de la UNP sobre su adversario. 
 Los trabajadores de Sri Lanka, que fueron masivamente a las urnas, han depositado un “"voto de esperanza” (Efe, France24) en un gobierno del NPP, como una alternativa a las fuerzas tradicionales. El NPP y el propio Dissanayake habían alcanzado solo el 3 % de los votos en 2019, última elección presidencial directa. La situación de las masas es acuciante. Más del 25 % de la población sobrevive con menos de 3,65 dólares al día, sin contar la situación de muchas familias rurales que dependen de su autoabastecimiento cultivando pequeñas porciones de tierra.
 La denuncia contra la corrupción como responsable de este desastre económico se ha hecho lugar entre los sufridos trabajadores del país. El gobierno saliente hizo una campaña centrada en defender el programa de austeridad económica que incluyó una fuerte suba de impuestos a los alimentos, los medicamentos y la renta. Todos estos serán derogados o reducidos, aseguraba la plataforma del NPP. 

 Alineamiento internacional 

El gobierno entrante del NPP ha sido reconocido por el resto de los candidatos y partidos principales, que han llegado a desearle éxitos en su gestión. Al mismo tiempo, ha sido reconocido por el gobierno del derechista Modi de la India, algo llamativo debido a la experiencia “anti India” del JVP en el pasado. India integra, junto a Estados Unidos, Australia y Japón, el QUAD, que desarrolla una actividad hostil hacia China en toda la zona del Pacífico. El acercamiento de Modi al gobierno izquierdista electo en Sri Lanka busca involucrar a la isla en dicho entramado, algo que ha sido parcialmente desarrollado bajo la presidencia de Wickremesinghe, con la participación de buques de guerra en varios entrenamientos coordinados. El candidato del JVP fue entrevistado en múltiples ocasiones con la embajada de Estados Unidos, incluso en el pico de la rebelión de 2022. Las elecciones no han recibido la menor insinuación de algún desconocimiento sobre su transparencia o desarrollo, dando cuenta de la tolerancia hacia un gobierno de este tipo.
 El JVP históricamente ha defendido un alineamiento de su país con China, pero esto ha sido puesto en tela de juicio por su acercamiento al gobierno de Modi y las entrevistas cordiales con la embajada del imperialismo estadounidense. Algunos dirigentes del JVP han contestado sobre este dilema: “Sri Lanka no servirá a ningún país extranjero”. El desarrollo de la crisis política y económica en Asia obligará a definiciones.
 El carácter y las contradicciones que se encuentran asociadas a las aspiraciones de las masas y el programa concreto que desarrollará el NPP bajo su gobierno llevarán a nuevos choques y crisis políticas. El primer desafío es disolver y convocar a elecciones en el Parlamento, buscando una base dentro del Congreso, donde actualmente el partido del nuevo gobierno sólo cuenta con tres diputados.

 Joaquín Antúnez 
 23/09/2024

domingo, septiembre 22, 2024

Lo único que se indexa es la deuda pública


Según la información dada por la Secretaría de Finanzas, la deuda pública aumentó, en lo que va del año, el equivalente a US$ 87.734 millones a pesar de que es uno de los pocos rubros en que el gobierno cumplió con los vencimientos. Subió de US$ 370.673 millones al récord de US$ 458.407 millones (Clarín, 17/09). Es un barril sin fondo que mientras más se paga más crece.
 El único compromiso que Milei se dispone a honrar es el del pago de la deuda pública, tal como quedó establecido en el proyecto de Presupuesto de esta semana. La mayoría de las partidas tendrán una cláusula de ajuste automático de manera de garantizar un superávit primario de un 1,5 % del PBI, que equivale a unos 7 mil millones de dólares. Esta suma alcanzaría para pagar los intereses pero no los vencimientos de capital, que redondean unos 25 mil millones de dólares, en cuanto al paquete de deuda extranjera. 
 En agosto, en un solo mes, la deuda en situación de pago normal aumentó en el equivalente a US$ 6.318 millones respecto de julio, en moneda extranjera como en pesos. 
 La deuda pública aumenta en gran medida por los bonos indexados por inflación y por los que, como las Lecap, los intereses mensuales se convierten en nueva deuda, que son pagados al final de su vencimiento. La deuda indexada por CER subió del equivalente a US$ 46.143 millones en diciembre 2023 a US$ 125.431 millones en agosto 2024. Las LECAP (Letra de Capitalización del Tesoro), constituyen una transferencia de la deuda del Banco Central al Tesoro. En julio emitió Letras del Tesoro y la Capitalización de Bonos del Canje, Préstamos Garantizados, Pagaré Banco Nación, Bocones y otros títulos. (Idem). 

 Las reservas 

Según la Secretaría de Finanzas las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) tuvieron un aumento de US$ 317 millones respecto de julio. Pero el informe toma como parte de las reservas el oro, por el equivante a 1.000 millones de dólares, para ser empeñados a cambio de préstamos a corto plazo. Además se cuentan como parte de las reservas brutas a los dólares que ya están comprometidos para el pago de deuda: las reservas netas son negativas por más de 5 mil millones de dólares. 
 El blanqueo que –según lo admite el mismo Caputo–es, hasta los 100 mil dólares, totalmente gratuito, no va a dejar nada en las arcas del Tesoro; los que superan esa suma pagan un impuesto muy bajo. Se estima que el dinero en efectivo que será blanqueado no superaría los 4 mil millones de dólares: la parte que se deposite en los bancos aumentarán las reservas brutas del Banco Central, en lo que quede como encaje, pero no modifican las reservas netas negativas. En resumen, el superavit primario positivo no modifica la incapacidad de pago de Argentina en la actualidad. Si al superávit primario presupuestado se le extraen los intereses que se capitalizan y el su pago por medio de nuevas licitaciones de deudas, el déficit fiscal, bien contado, es monumental. 
 En lugar de financiarlo con emisión de moneda, Caputo lo financia con más deuda. Para consumar este fraude mantiene vivo el cepo al envío de dinero al exterior, porque de lo contrario nadie aportaría a ese financiamiento que no por ficticio es menos gravoso.

 Aldana González 
 19/09/2024

100 días de la desaparición de Loan: las redes de trata gozan de completa impunidad


A 100 días de la desaparición del niño Loan en el paraje Algarrobal de Corrientes, no hay una pista clara que conduzca a sus captores. El entorpecimiento de la investigación durante las primeras horas por parte del comisario Maciel y los propios involucrados, sumado a la deficiente actuación de la justicia provincial, fueron claves para que el niño pueda ser trasladado sin dificultad. Carlos Pérez, un capitán de navío de la Armada retirado, con su esposa, María Victoria Caillava, funcionaria de la Municipalidad de 9 de Julio, ambos integrantes de una red de trata, habrían tenido zona liberada para operar. Todavía no está claro el nivel de participación de los familiares de Loan detenidos.
 Quienes sí quedaron por fuera de toda investigación son los integrantes del poder político involucrados. El abogado José Codazzi y el senador Diego Pellegrini, de fuertes vínculos con el gobernador Gustavo Valdés, denunciados por extorsionar a la tía de Loan para que instale la versión del accidente, sólo fueron llamados a declarar. Tampoco se pidieron explicaciones al propio gobernador Valdés por su publicación en la cuenta de X acerca de que la investigación había dado "un gran paso" tras la declaración de Laudelina, y a Bullrich que viajó a Corrientes con *show *de rastrillajes mediante, pero tuvo que terminar reconociendo que no tenían ningún dato del paradero de Loan. 
 Tras 100 días sin Loan la justicia estaría investigando los vínculos de Pérez con Camila, prima de Loan e hija de Laudelina. Según fuentes cercanas al caso, Camila tendría un vínculo personal con Pérez. Los fiscales del caso estarían tras las pruebas, incluyendo mensajes y llamadas entre ambos, las que podrían ofrecer pistas sobre la desaparición de Loan. 
 Frente al operativo estatal y judicial para que el caso de Loan sea olvidado, y las redes de trata gocen de completa libertad para seguir operando, es fundamental mantener la movilización y el reclamo por la aparición con vida de Loan.

 Alejandra del Castillo
 21/09/2024