jueves, octubre 30, 2014

Cortázar latinoamericanista



Julio Cortázar recibe la Orden Rubén Darío

Sería un poco ligero afirmar que sólo por sus vivencias en Francia durante la década del ’50, en tiempos de posguerra, o sólo por los efectos que la Revolución Cubana produjo luego en su conciencia, aunque probablemente por esas circunstancias ensambladas y por muchas más, exteriores e interiores, se suscitaron los cambios en la visión del mundo que alimentó Julio Cortázar a partir de aquellos días y experiencias. Visión que iría configurando resueltamente en torno de conceptos, de valores como el de la solidaridad con pueblos oprimidos, con luchas sociales y políticas contra las injusticias, con procesos liberadores triunfantes. Lo expresará en palabras nada ambiguas, en declaraciones y actitudes que no dejan dudas, en notas y artículos claros y muy manifiestos.
A pesar de una exposición tan abierta y nítida, no dejó de exigírsele (quizá con derecho, quizá con exagerada presión o exagerada premura) que, por ser un intelectual y venir del campo de la práctica literaria, esa nueva visión se reflejara en sus textos. A causa de ello, mantuvo polémicas serias: con Oscar Collazos (por entonces joven novelista y ensayista colombiano de 26 años), con nuestro David Viñas, con el crítico marxista chileno Jaime Concha, con el eminente narrador peruano José María Arguedas. Este último le planteó críticas e interrogantes sobre el carácter americano de sendas escrituras que lo tocaron profundamente, y esa polémica los trasciende y me parece un caso paradigmático de discusión sobre el papel de los escritores e intelectuales en América latina.
La primera piedra, hay que decirlo, la lanzó Arguedas en la revista Amaru (Nº6, Lima, abril-junio de 1968), donde publicó el “Primer diario” de lo que iba a ser su libro póstumo El zorro de arriba y el zorro de abajo. Contestó Cortázar en Life (Nueva York, 7 de abril de 1969). La réplica apareció igualmente, todavía en vida de Arguedas, en El Comercio (Lima, 1º de junio de 1969). Verdad es también que la polémica fue en cierto modo intensificada por el propio Cortázar, ya que aludió a Arguedas algo desdeñosamente, y a su literatura como “regionalista” (lo cual estaba dentro de una línea que siempre sostuvo, como puede leerse, entre otros, en el conocido trabajo “Aspectos del cuento”). Pero el hecho de haberlo realizado desde Life agravó sin duda el malentendido. Escribió entonces Arguedas: “Mientras tanto, y desde la grandísima revista norteamericana Life, Julio Cortázar que de veras cabalga en flamígera fama, como sobre un gran centauro rosado, me ha lanzado unos dardos brillosos. Don Julio ha querido atropellarme y ningunearme, irritadísimo, porque digo en el primer diario de este libro, y lo repito ahora, que soy provinciano de este mundo, que he aprendido menos de los libros que en las diferencias que hay, que he sentido y visto, entre un grillo y un alcalde quechua, entre un pescador del mar y un pescador del Titicaca, entre un oboe, un penacho de totora, la picadura de un piojo blanco y el penacho de la caña de azúcar: entre quienes, como Pariacaca, nacieron de cinco huevos de águila y aquellos que aparecieron de una liendre aldeana, de una común liendre, de la que tan súbitamente salta la vida. /.../ Escrita y publicada la nota con que pretendo bajar a don Julio, aunque no sea sino por algunos segundos, de su flamígero caballo, he vuelto a sentirme sin chispa, sin candelita para continuar escribiendo” (“Tercer diario”). Otros ataques hay en el libro, aquí y allá, y algunas fuertes ironías (también sobre Alejo Carpentier y Carlos Fuentes), tales como decir: “Me asustaron las instrucciones que pone para leer Rayuela. Quedé, pues, merecidamente eliminado, por el momento, de entrar en ese palacio”.
Empero, sería necesario enmarcar esta polémica, del modo más objetivo y ecuánime posible, en el contexto de esos años y en las preocupaciones ideológicas y literarias de ambos escritores. Se trata, más que de un conflicto personal, de un choque de cosmovisiones, de temperamentos populares y hasta del humor serrano, quechua, que no es el de los señores de Lima o Arequipa, por ejemplo. Desde la óptica de Arguedas, hay una literatura, producida por latinoamericanos, a la que él juzga “trasculturada”. Es una literatura de tendencias modernas, dirigida a lectores ya hechos, y producida en países de culturas relativamente homogéneas (el caso de la Argentina, para él). Es un verdadero y gran debate sobre la escritura en las condiciones de un país dependiente. Los zorros representan un esfuerzo por orientar la narrativa según caminos populares; quizás, aunque dudosamente nacionales. Intento acompañado, en los Diarios, por cavilaciones extraliterarias de singular interés, que se revelan en los juicios sobre otros escritores latinoamericanos. Como lo sostiene el investigador suizo Martin Lienhard (Cultura popular andina y forma novelesca. Zorros y danzantes en la última novela de Arguedas), el hecho de que ellos “aparezcan”, como si se tratase de fantasmas o de sombras, y que den el espectáculo de sus propias personas, no representa un juicio contra individuos a quienes el narrador ajustaría cuentas. Sí, de una crítica de cierto modo de hacer literatura, y de la defensa e ilustración de otro método, el de Arguedas y algunos escritores de su lado. La presencia de los personajes quiere tal vez teatralizar, oralizar el debate; el narrador les dirige la palabra, les hace confidencias, los escucha. En tal sentido, la posición en que se pone Arguedas y en la que pone a los “cortázares” lleva a centrar la cuestión en su fundamentación ideológica. Acaso por ello Arguedas confiesa en algún momento que cree estar buscando lo mismo que los “cortázares”. Estamos, pues, frente a un conflicto de escrituras que, se dice, aun por los interlocutores, perseguían lo mismo por diferentes rumbos, y ante dos modos de hacer literatura que suponen dos mundos opuestos, que no vale la pena comparar. Por ello, finalmente, cierta frase paradójica de Arguedas: “Tal vez pretendamos lo mismo”.
En todo caso (y fuera de esta densa e interesante “polémica sobre escrituras”, que aún está lejos de haber sido laudada), las adhesiones latinoamericanas de Julio Cortázar ofrecen numerosas otras pruebas, otros testimonios. Conocidos son sus apoyos a Chile en épocas de Salvador Allende, sus aportes y trabajos con la resistencia chilena después del golpe de septiembre de 1973, sus denuncias a las dictaduras militares del Cono Sur, su participación y actividades en el Tribunal Russell II y luego en las del Tribunal de los Pueblos que lo reemplazó, en las del Comité de Intelectuales por la Soberanía de Nuestros Pueblos y la Paz, del que fue asimismo fundador, y en las de los exiliados y perseguidos chilenos, uruguayos, argentinos, en Francia y en Europa, a todo lo cual se suma la relación estrecha con la Revolución Cubana desde el primer momento. Hasta sellar ese camino con sus acciones por la Revolución Sandinista, recompensadas con todo su reconocimiento y con la Orden Rubén Darío, otorgada por el gobierno de Nicaragua en febrero de 1983, un año antes de morir, en cuyo discurso de recepción dijo, entre otras cosas: “La cultura revolucionaria se me aparece como una bandada de pájaros volando a cielo abierto; la bandada es siempre la misma, pero a cada instante su dibujo, el orden de sus componentes, el ritmo del vuelo van cambiando, la bandada asciende y desciende, traza sus curvas en el espacio, inventa de continuo un maravilloso dibujo, lo borra y empieza otro nuevo, y es siempre la misma bandada y en esa bandada están los mismos pájaros, y eso a su manera es la cultura de los pájaros, su júbilo de libertad en la creación, su fiesta continua”.

Mario Goloboff

Poder militar y acumulación de capital

El Pentágono y las grandes petroleras

Introducción

No hay duda de que tras las conquistas militares estadounidenses, guerras, ocupaciones y sanciones –y durante unos cuantos años después–, las corporaciones estadounidenses han salido perdiendo en relación con posibles sitios donde invertir provechosamente. Las pérdidas mayores se han dado en la explotación de recursos naturales –sobre todo, gas y petróleo– en Medio Oriente, el Golfo Pérsico y Asia del Sur.
Como resultado de ello, los observadores han especulado acerca de profundas fisuras e intereses contradictorios en el interior de la clase dirigente estadounidense. Su argumento es que, por un lado, las elites políticas vinculadas con los grupos de presión proisraelíes y el poderoso complejo industrial-militar promueven una política exterior altamente militarizada y, por el otro, algunas de las corporaciones más grandes y ricas tratan de encontrar soluciones basadas en la diplomacia.
Aun así, da la impresión de que la “división en las altas esferas” no se ha materializado. Por ejemplo, no hay pruebas de que las empresas multinacionales del petróleo hayan procurado oponerse a las guerras de Iraq, Libia, Afganistán y Siria. Tampoco las 10 mayores empresas petrolíferas –con un activo neto por encima del 1.100.000 millones de dólares– movilizaron sus lobbies e influencias en los medios por la causa de una penetración pacífica del capital y una dominación de los yacimientos hidrocarburíferos por medio de sus clientes neoliberales.
En el periodo previo a la guerra de Iraq, las tres mayores empresas estadounidenses del sector del petróleo –Exxon-Mobil, Chevron y Conoco Phillips–, impacientes por explotar la tercera reserva mundial de crudo, no hicieron lobby en el Congreso ni ejercieron presión sobre la administración Bush o, más tarde, la administración Obama para conseguir una solución pacífica del conflicto. De nada sirvió que las “Big Ten”* desafiaran con una política alternativa al lobby israelí a favor de la guerra y sus falsos argumentos que aseguraban que Iraq tenía armas de destrucción masiva.
Una “pasividad política” similar se puso en evidencia durante el periodo anterior a la guerra en Libia. En realidad, las grandes petroleras estaban a punto de firmar unos lucrativos acuerdos cuando los militares de Washington volvieron a golpear y destruyeron el gobierno libio e hicieron trizas la estructura económica libia.
Es posible que las grandes petroleras hayan lamentado la pérdida del crudo y de los beneficios económicos pero no hubo un esfuerzo concertado –ni antes ni después de la debacle libia– para examinar críticamente o evaluar la pérdida de la muy importante región productora de crudo. En el caso de las sanciones económicas contra Irán, que posee la segunda reserva mundial de hidrocarburos, las multinacionales se hicieron notar por su ausencia en los pasillos del Congreso y el departamento del Tesoro. Los prominentes sionistas y responsables políticos Stuart Levey y David Cohen diseñaron y pusieron en marcha unas sanciones que impedían invertir o comerciar con Teherán a cualquier empresa petrolífera de Estados Unidos (y de la Unión Europea).
De hecho, a pesar de la aparente diferencia de intereses entre una política exterior altamente militarizada y el esfuerzo global de la corporación multinacional destinado a la acumulación de capital, no han surgido conflictos de tipo político. La pregunta básica que se hace este documento es esta: ¿Por qué la más importante corporación multinacional agacha la cabeza ante una política exterior imperial de la cual resulta la pérdida de oportunidades económicas?

Por qué fracasa la corporación multinacional si se trata de oponerse al militarismo imperial

En la cuestión del acomodamiento de la corporación multinacional a la altamente militarizada expansión imperial hay varias hipótesis posibles.
En primer lugar, los CEO2 de la corporación multinacional quizá pensaran que las guerras, sobre todo la de Iraq, serían breves y conducirían a una etapa de estabilidad bajo un régimen clientelar deseoso y capaz de privatizar y desnacionalizar el sector del petróleo y el gas. En otras palabras, las elites del petróleo compraron los argumentos de Runsfeld, Cheney, Wolfowitz y Feith, que decían que “la guerra se pagaría sola”.
En segundo lugar, incluso después de la larga y destructiva guerra y la profundización de los conflictos sectarios, muchos CEO creían que la década perdida se compensaría con una “larga etapa” de ganancias. Pensaban que los beneficios fluirían una vez que se estabilizara el país. Sin embargo, las mayores entradas por el crudo habidas después de 2010 resultaron inmediatamente amenazadas por la ofensiva del Estado Islámico. Los “tiempos” imaginados por los estrategas fueron al menos subestimados, si no totalmente equivocados.
En tercer lugar, la mayor parte de los CEO creía que la invasión de Libia por fuerzas de EEUU y la OTAN daría lugar a una situación de propiedad monopólica con beneficios mayores de los que recibían de la empresa mixta (mitad pública, mitad privada) con el régimen de Gadafi. Los principales del petróleo pensaban que se harían con el control total o monopólico del sector. Es decir, que la guerra permitiría que la corporación multinacional del crudo tuviera asegurados beneficios monopólicos durante un prolongado periodo. En lugar de eso, el final de una asociación estable condujo a la corporación a un mundo hobbesiano en el que el caos inhibió cualquier beneficio económico extraordinario y de largo plazo.
En cuarto, la corporación multinacional, incluyendo las del sector del petróleo, había invertido en cientos de empresas de varias docenas de países. Estas empresas no se vinculan con una sola localización. Dependen entonces de un estado imperial militarizado que defienda sus intereses globales. Por lo tanto, es probable que estén poco dispuestas a cuestionar o desafiar a los militares en, digamos Iraq, por el temor de que eso podría poner en peligro intervenciones imperiales estadounidenses en otros sitios del mundo.
En quinto término, muchas multinacionales están entrelazadas en distintos sectores económicos: invierten en campos petrolíferos y en refinerías; en bancos, financieras y aseguradoras, como también en distintos sectores extractivos. Según su grado de diversificación del capital, las corporaciones son más o menos dependientes en cada región, sector de actividad o fuente de beneficios. Por consiguiente, las guerras destructivas que se produzcan en uno o en varios países, es posible que no tengan efectos tan perjudiciales como sucedía en el pasado, cuando las grandes petroleras solo se ocupaban del petróleo.
En sexto lugar, el énfasis de las agencias del estado imperial de EEUU está puesto mayormente en las actividades militares y no en las de tipo económico. El grueso de la burocracia internacional de Estados Unidos está compuesto por oficiales militares, de inteligencia y de contrainsurgencia. Por el contrario, China, Japón, Alemania y otros países emergentes (Brasil, Rusia e India) tienen un gran componente económico en su burocracia de ultramar. La diferencia es importante. Las corporaciones estadounidenses no tienen acceso a funcionarios del ámbito económico como sí lo tienen las grandes empresas chinas. La expansión de China y sus corporaciones fuera de sus fronteras se ha construido alrededor de un sistema de poderosos apoyos económicos y agencias. Las corporaciones estadounidenses deben tratar con jefes de las Fuerzas Especiales, agentes secretos y “funcionarios” muy militarizados. En otras palabras, es ineludible que el CEO en búsqueda de “apoyo estatal” se vea frente a interlocutores militares en su mayor parte, que ven a las corporaciones como instrumentos de su política en lugar de sujetos políticos.
Séptimo, los últimos 10 años han sido testigos del surgimiento del sector financiero como destinatario dominante del apoyo gubernamental. Como resultado de ello, la gran banca ejerce una importante influencia en las políticas públicas. Siendo así, la verdad es que mucho del dinero del “negocio del petróleo” ha ido a parar a las finanzas y a los beneficios acumulados por el saqueo del Tesoro. Como consecuencia de esto, los intereses del petróleo se fusionan con los del sector financiero; en gran medida, sus “beneficios” dependen del estado, como sucede en las explotaciones en el extranjero.
En octavo término, mientras las grandes petroleras tienen enormes sumas de capital, localizaciones diversas y diversificación de actividades, su dependencia de la protección estatal (militar) debilita la oposición que puedan sentir en relación con las guerras que Estados Unidos libre en países con posibilidades de lucro relacionadas con el petróleo. Como consecuencia de esto, otros poderosos lobbies que abogan por la guerra y no se ven exigidos por esas limitaciones gozan de total libertad. Por ejemplo, los sectores de poder que trabajan a favor de Israel tienen bastante menos “capital” que cualquiera de las 10 petroleras más importante; sin embargo, cuentan con un número mayor de lobbistas con mucha más influencia sobre los congresistas. Por otra parte, su propaganda (apalancamiento mediático) es mucho más efectiva que la de las grandes petroleras. Son muchos los críticos de la política exterior de Estados Unidos, incluyendo sus políticas relacionadas con el uso de la fuerza militar y de las sanciones, que están más dispuestos a criticar a las grandes petroleras que a los lobbies sionistas.
Finalmente, el aumento de la producción estadounidense de hidrocarburos como resultado del empleo de la tecnología del fracking proporciona a las grandes petroleras nuevas localizaciones –lejos de Medio Oriente– donde obtener beneficios económicos, incluso pensando que los costos pueden ser mayores y de menor duración las explotaciones. La industria del petróleo ha reemplazado las pérdidas en Medio Oriente –debidas a las guerras– con inversiones en el territorio nacional.
No obstante, existe tensión y conflicto entre el capital ligado al petróleo y el poder militar. El caso más reciente tiene que ver con los planes de inversión de Exxon-Mobil por un total de 38.000 millones de dólares en un emprendimiento conjunto –con la concesión petrolera rusa Rosneft– en el Ártico ruso. Las sanciones contra Rusia impuestas por Obama han paralizado el acuerdo, lo que ha provocado gran consternación de los CEO de Exxon-Mobil, que ya había invertido 3.200 millones de dólares en una zona tan extensa como el estado de Texas.

Conclusión

Es posible que los conflictos –los latentes y los ya manifiestos– entre el poder militar y la expansión económica al final encuentren una mayor articulación en Washington. Sin embargo, de momento, debido a las estructuras globales y a la orientación de la industria del petróleo y a su dependencia de los militares para la “seguridad”, esta industria en particular, y las corporaciones multinacionales en general, han sacrificado los beneficios en el corto y el mediano plazo pensando en “ganancias futuras”, con la esperanza de que las guerras se acabarán y regresarán así los beneficios más lucrativos.

James Petras

Traducido del inglés para Rebelión por Carlos Riba García

Notas:

1. “Big Ten”, las 10 principales empresas petrolíferas de EEUU. (N. del T.)
2. CEO es el acrónimo de chief executive officer, la máxima autoridad ejecutiva en una empresa. (N. del T.)

miércoles, octubre 29, 2014

Gobiernos “progresistas”: entre el mercado, el Estado y la calle



Los triunfos electorales de los llamados Gobiernos “progresistas” se dan en el marco del agotamiento del ciclo que impone agendas “promercado”. El retorno a las luchas sociales y la relación de fuerzas condicionan su futuro político.

Los Gobiernos del Cono Sur latinoamericano parecen inclinarse hacia un moderado centro. Tomando en cuenta la historia de la última década, esto significa un evidente giro a la derecha. Con sus particularidades nacionales, los ciclos de Uruguay, Brasil y Argentina (y, hasta cierto punto, antes Bolivia) viven presentes similares. El extraordinario viento de cola de la economía mundial ya no parece favorecer a la región con la misma intensidad que en los últimos diez años, aunque tampoco la situación derive, por ahora, en crisis catastróficas. Allí se encuentra la base para las transiciones relativamente “ordenadas” que se están sucediendo en los países sudamericanos.
Esto no significa que las tendencias al agotamiento no tengan expresiones contundentes. En Brasil fueron las multitudinarias jornadas de junio de 2013 las que marcaron un antes y un después en la historia de la lucha social en el país-continente, seguidas por una oleada de huelgas obreras. La peor elección del Partido de Trabajadores en sus doce años de Gobierno estuvo signada por esa irrupción que dejó la calle en la superestructura de la política. En Chile, el movimiento estudiantil, que viene actuando como “caja de resonancia” del malestar de todas las clases, también impone la agenda al segundo mandato de Bachelet. Del mismo modo en el país vecino hay un resurgir de la movilización y de la actividad sindical, incluso con tendencias similares a lo que en nuestro país se conoce como “sindicalismo de base”. En la Argentina, si bien se vive una coyuntura de cierto quietismo impuesto a nivel de movilizaciones de masas (no así de luchas intensas de vanguardia, como la emblemática Lear), los últimos años estuvieron cruzados por el enfrentamiento del movimiento obrero con el Gobierno, relativamente contenido por las dirigencias sindicales.
Esta realidad pone en cuestión la descripción un tanto esquemática que hace José Natanson de las diferentes dinámicas -tanto sociales como políticas- que caracterizan a Brasil, Chile y Argentina. Afirma el director de Le Monde Diplomatique (Edición Cono Sur) en un artículo de la Revista Ñ: “Podríamos decirlo así: si en la Argentina el liderazgo de los procesos históricos ha descansado desde el comienzo en la sociedad, dotada de una fuerte aspiración de movilidad ascendente y un espíritu reclamante de una vitalidad asombrosa, y si en Chile el que manda, al menos desde el golpe de Pinochet, es el mercado, caben pocas dudas de que el principal orientador histórico de Brasil es el Estado”.
Si esta afirmación -sin negar su aspecto de verdad- es cuestionable para un país como Brasil, que dio nacimiento desde las entrañas de la “sociedad” a movimientos como el MST (Movimiento Sin Tierra) o al mismo Partido de Trabajadores, luego de la última década de crecimiento económico y de Gobiernos de contención las aspiraciones de la “sociedad” (o, dicho en términos marxistas, de las clases sociales) están muy por arriba de lo que los Gobiernos “progresistas” son capaces de conceder en la actualidad. En estas condiciones y en este momento de la subjetividad se impuso el límite a las variantes más abiertamente derechistas, como Aécio Neves en Brasil o Lacalle Pou en Uruguay.
También subieron las aspiraciones del “mercado” ante las tendencias a la crisis económica en la región. El caluroso recibimiento al triunfo de Dilma Rousseff por parte de la Bolsa de San Pablo, en una especie de “vandorismo financiero”; demuestra que, pese a no haber consagrado al candidato que consideraban más “orgánico” y 100 % del palo, igualmente están dispuestos a imponer su agenda. El primer discurso de la reelegida presidenta brasileña confirmó que se prepara para recibirlos con los brazos y el corazón abiertos, pese a que le hablaron salvajemente con el bolsillo. Precisamente, como la táctica es “golpear para negociar”, el segundo día poselecciones, y con “la expectativa de que el Gobierno anuncie nombres más alineados con el mercado” para el Ministerio de Economía, el índice Bovespa (Bolsa de Valores de San Pablo) se recuperó a los niveles prebalotaje.
En la Argentina, ese camino a la “apertura” del Estado hacia el mercado y a un nuevo ciclo de endeudamiento fue iniciado por Cristina Fernández y trabado por los buitres. Scioli aparece, dentro de la coalición oficial, como lo más parecido a la continuidad. Parafraseando a Gramsci, la expresión en nuestro país del momento del “ya no más” de los Gobiernos “progresistas” (por lo menos en los términos en los que se los conoció hasta ahora) y “el todavía no” de alternativas claras por derecha o izquierda tiene como consecuencia un “fenómeno aberrante”. La aberración criolla se llama Scioli, hablando contra la derecha, los buitres, y hasta por la defensa de la “Patria Grande”. Con La Cámpora haciendo de comparsa del nuevo “sciolismo para la liberación”.
Con diferentes estilos y adecuados a sus realidades nacionales, los Gobiernos “progresistas” reelegidos (o todavía en el poder) se proponen, luego de derrotar a la derecha en las urnas, terminar de liquidarla con un método muy particular: tomando una parte importante de su agenda.
La contradicción que enfrentan hacia el futuro es que, luego de una década de experiencia política, de recomposición social y de retorno de la lucha de clases, entre el mercado y el Estado está la calle, con una renovada aspiración y una asombrosa vitalidad.

Fernando Rosso

Con intervención federal pretenden apagar el incendio de Guerrero

Rosario Robles, titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), está a cargo del Plan Nuevo Guerrero: un plan diseñado para tratar de contener la rabia que se expresa en las calles del estado y de todo el país por el asesinato de tres normalistas y la desaparición de 43 de sus compañeros.

Rosario Robles en mayo de este año ya había sido noticia por sus polémicas declaraciones en el diario La Jornada y otros medios mexicanos: “el programa Oportunidades no apoyará a las familias indígenas que tengan más de tres hijos, ya que la procreación se está viendo como forma de que ingrese más dinero al hogar”. Esto lo declaró durante la entrega de un comedor comunitario en Los Encinos, una población de 350 habitantes de la etnia cora.
Esta funcionaria, ex dirigente del PRD y que siendo Jefa de Gobierno del DF reprimió la lucha del Consejo General de Huelga de la UNAM en 1999, se alejó de ese partido por estar vinculada a los videoescándalos, acaecidos entre 2004 y 2005, cuando sorprendieron, entre otros, a René Bejarano –entonces diputado de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal y colaborador de Andrés Manuel López Obrador– recibiendo 45 mil dólares del empresario argentino Carlos Ahumada, a cambio de favores.
Rosario Robles también estuvo en el ojo de la tormenta por el escándalo del uso de fondos de ayuda social para compra de votos en el 2013.
Esta mujer es ahora la persona designada por el gobierno de Enrique Peña Nieto para coordinar el Plan Nuevo Guerrero, creado en 2013, ante los efectos devastadores de los huracanes Ingrid y Manuel, que dejaron más de 65 muertos en Guerrero y más de 68 desaparecidos en La Pintada, un pueblo guerrerense arrastrado por el deslave de un cerro.
En septiembre de este año, mujeres de la Montaña de Guerrero denunciaron que los gobiernos estatal y federal no habían reconstruido sus viviendas y tampoco habían reubicado a las familias que habitan en las zonas de mayor riesgo. No se realizaron tampoco medidas de prevención frente a la temporada de huracanes en las regiones más vulnerables. Peor aun: la “ayuda oficial” “sólo sirvió para que los militares entraran a la zona para reprimirnos cuando decidimos defendernos u organizarnos”.
De acuerdo con el informe dado por Ángel Aguirre, el ex gobernador del estado, en marzo de este año, el plan tenía asignado para este año poco más de 30 mil millones de pesos. La duda flota en el aire: ¿qué pasó con ese dinero? ¿Cuánto de esa suma fue para solventar los gastos del despliegue de las fuerzas represivas en el estado? ¿Cuánto se destinará a migajas para tratar de acallar el descontento?

Los 43 normalistas siguen desaparecidos

Mientras tanto, los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Isidro Burgos” continúan desaparecidos. Jesús Murillo Karam, titular de la Procuraduría General de la República (PGR) informó en una conferencia de prensa que el día 27 por la noche hubo cuatro nuevas detenciones: dos hombres confesaron haber “recibido” a los normalistas detenidos y dos reconocieron ser “halcones” (vigilantes) que custodiaron el traslado de los estudiantes.
En Cocula, municipio que dista 22.7 km de Iguala, se descubrieron restos óseos, a cien metros de un basurero. Según se informa en el artículo “Localizan restos humanos cerca de tiradero en Cocula”, publicado en La Jornada, “El pasado 26 de septiembre, policías municipales de Iguala habrían entregado a sus similares del municipio de Cocula a 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, de Ayotzinapa, y posteriormente resguardados por miembros de la delincuencia organizada al servicio del alcalde perredista con licencia, José Luis Abarca Velázquez”.
Ya se denunció que elementos de inteligencia encubiertos agredieron a periodistas que fueron a cubrir la noticia. El gobierno no sólo mantiene en vilo a todo el país tratando de retrasar lo más posible la aparición de los estudiantes, sino que reprime, violenta, agrede a quienes los buscan.
Mientras, los desprestigiados PAN y PRI tratan de relacionar a López Obrador con el prófugo ex alcalde de Iguala. Hoy nadie cree en los partidos del Congreso como hasta antes de esta crisis.
¿De quiénes serán los restos hallados? ¿Serán los normalistas? ¿O serán más muertos anónimos de la “guerra contra el narco”? Con esta desinformación ¿el gobierno trata de evitar una crisis mayor? Es evidente que es una situación que jaquea al hasta hace poco ensoberbecido “nuevo” PRI.
Aunque una y otra vez Peña Nieto prometa justicia, el régimen mexicano está en descomposición. Sigue en el aire la pregunta de cómo se resuelve esta crisis. ¿De la mano del PRI-PAN-PRD coludidos con el narco? ¿De Andrés Manuel López Obrador quien dice no tener vínculos con José Luis Abarca, el alcalde de Iguala, prófugo, aunque en redes sociales circula una fotografía donde posa sonriente junto a Abarca y su esposa?
¿O vendrá de los jóvenes, los trabajadores y los campesinos que hoy nuevamente se movilizarán por la aparición con vida de los 43 normalistas?

Bárbara Funes
México D.F | @barbarafunes2

La construcción mediática de los "yihadistas"

Un nuevo término ha entrado en el vocabulario usual del francés en los últimos meses, el de "yihadista". Los grandes medios de comunicación abordan diariamente el tema y difunden un marco de interpretación que modela la opinión pública, orientando las reacciones y suscitando tomas de posición. Para dar un aval científico a afirmaciones mediáticas, se acude a la ayuda de "expertos" y "especialistas" de nombres rimbombantes. Pero, más allá de una aparente diversidad de opiniones, se esconde una unidad de análisis. A pesar de la impresión de objetividad de los artículos y reportajes, pueden identificarse de forma constante estas cuatro recurrencias ideológicas: los prejuicios sobre el Islam, las coacciones hacia los musulmanes para que se justifiquen por su fe, la negación de las causas internas en los países occidentales, y la justificación de la guerra. Estos cuatro discursos mediáticos, al ser difundidos sobre un fondo sensacionalista, no son baladies. Tienen una función social y política muy concreta. Juntos, ayudan a producir una realidad social y política con graves consecuencias.
El sensacionalismo
El tono dominante del discurso mediático es el del sensacionalismo. Nos encontrariamos ante un fenómeno sensacional, no sólo inédito sino también impredecible. Se repiten cifras y se subrayan las fulgurantes progresiones de las partidas hacia Siria:
"Nunca ha sido tan elevado el número oficial de participantes franceses en la yihad. En julio, el ministro del Interior estimaba en 800 el número de personas participantes en operaciones islamistas en Oriente Medio. Una cifra que ya se había incrementado en un 56% en pocos meses: eran 500 en abril. Un año antes, en marzo de 2013, no eran más que 50 franceses los que habían elegido la yihad. Es un aumento constante del número de combatientes voluntarios que muestra las dificultades en detener el flujo de partidas hacia Irak o Siria." (1)
Los titulares angustiosos protagonizan las portadas de nuestra prensa y noticias, o la presentacion de los reportajes de actualidad:
“Yihadismo, una Francia mal protegida ", según el diario “Express"; “La Situación de la amenaza terrorista en Francia ", según el diario “I-télé” (2), “los yihadistas se entrenan en la zona de las Ardenas belgas” según el diario L’Union l’ Ardennais (3), etc.
La fábrica del miedo funciona a todo trapo, con sus dos consecuencias lógicas: la renuncia a la explicación racional, lo que por una parte favorecera las reacciones emocionales, y por la otra la demanda de seguridad, que será aceptada incluso en detrimento de las libertades esenciales. Ya no se trata solo de perseguir los objetivos actuales, sino que la escalada de una lógica basada en la seguridad se instala profundamente en nuestra sociedad. Este mecanismo ha sido descrito de la siguiente manera por Serge Quadrupanni:
"El antiterrorismo es la punta de lanza, la vanguardia conceptual y la práctica de una política del miedo que tiende a infiltrarse en todos los rincones de la sociedad. Esta política de producción simultánea de temores y de controles supuestamente justificados para frenarlos y contenerlos, esta condenada a inventarse constantemente nuevos enemigos: después del terrorista, serán los jóvenes de barrios populares o simplemente los jóvenes, los niños, el internauta, el loco, el inmigrante, el extranjero, el musulman, el gitano (1), ..."
Pero evitemos la critica que nos pueda situar bajo "la teoría de la conspiración", ya que ésta aparece constantemente como un “comodín” ante cada cuestionamiento de los mecanismos de dominación. No hay necesidad de creer en ninguna "teoría de la conspiración" para determinar la existencia de una estrategia por parte de las clases dominantes, en su pretensión de guiar a la opinión pública para enmascarar la realidad e imponer decisiones, presentándolas como deseables y necesarias.

Esencialismo

El primer leitmotiv de los discursos mediáticos dominantes, impuesto por el sensacionalismo, es una construcción esencialista del Islam. El esencialismo es pues el proceso del pensamiento que consiste en homogeneizar una realidad plural, en hacer que pierda su carácter histórico, y en presentarla de forma reconstruida, como una explicación invariable al conjunto de los acontecimientos y / o de los comportamientos de las personas de las que se pretende que formen parte de esa realidad.
Durante muchos años, esta construcción esencialista (o estereotipada, tergiversada, ndT) del Islam, se difunde a través de múltiples canales con la consecuencia de un un aumento de la islamofobia: según esa reconstruccion, se presenta el Islam como incapaz de concebir la diferencia entre la religión y la política, de lo cual se deriva lógicamente una alergia de los musulmanes hacia la democracia. Se basaria en una desigualdad de género con el resultado lógico de un sexismo exacerbado por parte de los hombres musulmanes, y de una sumisión igualmente significativa por parte de las mujeres musulmanas. Todo ello seria incompatible con el racionalismo y por esa misma razon conduciria a una mayor tendencia al fanatismo, etc.
Una de las consecuencias del proceso del esencialismo es el uso como sinónimo de los términos "Islam" y "musulmán". De esta manera, todos los comportamientos de los musulmanes pueden explicarse por ese Islam presentado como una esencia, esencializado. El boxeador Mohammed Ali respondió de manera fulminante a este tipo de razonamiento en una famosa entrevista con un periodista sobre los ataques del 11 de septiembre: "¿Cómo se siente acerca de la idea de que usted comparta la misma fe con los sospechosos arrestados por el FBI ? - "Y usted", contestó, "¿cómo se siente acerca de la idea de que Hitler compartió la suya? (1)".
La frecuente división binaria entre musulmanes "moderados" y "musulmanes radicales" no cambia nada fundamental en la cuestión de la esencialización. El musulmán moderado seria el que practica el Islam con moderación, y el musulmán radical, el que practica el Islam sin moderación. En definitiva, esta división binaria y esencialista atribuye a la palabra "radical" un certificado de “islamidad”, ya que si se necesita moderar el Islam, entonces es porque lleva en él, en su esencia, tendencias peligrosas. Como destaca Maurice Tarik Maschino "el musulmán moderado es una abstracción, un pseudo concepto o concepto de guerra, cuya función es la de despertar en la imaginación de los lectores, los estereotipos habituales que estigmatizan a los musulmanes. (2)".

Coacción

La división binaria conlleva una lógica de sospecha. Al mismo tiempo que se aplaude al "musulmán moderado", a los "radicales" se les piden explicaciones, que tomen la palabra, que emitan condenas. El musulmán es de alguna manera responsable de todos los actos y declaraciones que se hagan en el nombre del Islam por cualquier persona en este planeta que se reivindique de esta religión. Sus silencios son diagnosticados en el mejor de los casos como irresponsabilidad y en el peor, como complicidad.
Es asi como el periódico francés Le Figaro, pudo iniciar una encuesta el pasado 25 de septiembre en torno a la siguiente pregunta, tan significativa: "¿Manifiestan suficientemente los musulmanes franceses su oposición a la amenaza terrorista?
Por su parte, La Libre Belgique puede titular uno de sus artículos del 28 de septiembre de la siguiente manera: "¿Deben los musulmanes disociarse de los yihadistas? "
La campaña "NotInMyName" (No en mi nombre) no solamente protagoniza los titulares de todos los medios de comunicación durante varios días, sino que es retomada por el propio presidente Obama, quien declaró en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 24 de septiembre que: "Es hora de que el mundo - y en particular las comunidades musulmanas - rechacen explícitamente con firmeza y de forma sistemática, la ideología de al Qaeda y el Estado islámico".
Mientras que la acusación de "comunitarismo" ha llegado a ser frecuente al abordar las cuestiones referidas al Islam, ahora se les pide a los musulmanes que se expresen como comunidad. Que se presten al juego de la condena, o que rechacen la coacción de tener que justificarse, el resultado es el mismo: la reproducción del estereotipo que presenta a los "musulmanes" como totalidad homogénea y vacía de contradicciones.
La coacción de tener que justificarse bajo la misma lógica que la de los "castigos colectivos" de la época colonial. Antaño, se podía condenar a grupos enteros por delitos que no habían cometido, mientras que ahora hay grupos enteros que deben justificarse por hechos de los cuales no son responsables. Porque, evidentemente, ¡ojo con el silencio!: es percibido inmediatamente como sinónimo de complicidad.
La lógica no es nueva y ya se ha utilizado muchas veces en el pasado respecto a la inmigración y a sus hijos, que son las nuevas generaciones de franceses. Por tomar sólo un ejemplo, recordemos las revueltas de los barrios populares de noviembre 2005 en Francia. A las personas de origen inmigrante se las invitaba a los platós de televisión únicamente para formularles una pregunta: la que tenia que ver con la condena de las revueltas. Pero podríamos citar igualmente la coacción (cuando uno es de origen inmigrante), de tener que demostrar que se está integrado, que no se es homófobo, ni sexista, ni antisemita, etc…

Negación

La esencialización y la coacción que conduce a justificarse, tienen una función social y política: la de ocultar las causas que pueden conducir a unos jóvenes franceses a ser candidatos para irse a Siria. En todos los procesos sociales, el cuestionamiento únicamente de la "oferta" (en este caso la oferta de "yihadismo") conduce a una reducción de la realidad.
El silencio sobre la "demanda" es una negación de las verdaderas causas del proceso estudiado. Hay mucho en juego, ya que la toma en consideración de la demanda nos lleva a interesarnos por las condiciones materiales de la existencia de una parte de nuestra población, cuyo origen es la inmigración postcolonial.
Ahora bien, esas condiciones revelan una discriminación masiva y sistémica, haciendo impensable el porvenir para numerosos jóvenes. Esas condiciones resaltan una precariedad, haciendo de lo cotidiano algo insoportable. Ponen de relieve una relación con la policia basada en controles de identificación de un ritmo de excesiva regularidad, lo cual produce un sentimiento difuso de inseguridad.
Además sacan a la luz un estado de sospecha permanente en los medios de comunicación, con una islamofobia en crecimiento exponencial durante estas ultimas décadas. Todos estos son los factores que pueden coagularse en trayectorias individuales que hacen emerger una "demanda", exactamente como causas similares pueden llevar a otros jóvenes a comportamientos suicidas, a necesidad o demanda de una secta, a la violencia contra sí mismo y contra los suyos.
La explicación mediática en términos de "auto-radicalización", que se ha hecho tan común, no rompe con esta negación de las causas de la demanda. Quienes formulan la “oferta”, se habrían convertido en expertos del adoctrinamiento informático, y esto sería suficiente para explicar todo el proceso. Una vez más, se elimina el cuestionamiento acerca de los factores que hacen a algunos más idóneos para esta oferta. El barniz de tipo psicológico de numerosos reportajes tienen como objetivo cubrir, bajo un discurso pretendidamente cientifico, la operación de negación de las causas reales.

La justificación

La esencialización, la coacción y la negación conducen finalmente a evitar todo debate sobre los objetivos reales de las guerras. Todo lo que está en juego a nivel geoestratégico y energético (gas y petróleo) desaparece por completo del debate, para dejar únicamente cabida a la urgencia de un consenso "anti-barbarie".
La operación ha sido, por ahora, todo un éxito: Las intervenciones en Siria, en Costa de Marfil y en CentroÁfrica aún no generan grandes reacciones. Al reunir al conjunto de los actores sociales susceptibles de oponerse a la guerra, en un clima de pavor y en medio de explicaciones esencialistas, se consigue destruir el movimiento de “no a la guerra” y “anti-imperialista”. Ese clima y esas explicaciones permiten que no nos cuestionemos las tácticas y estrategias utilizadas concretamente, como por ejemplo el apoyo a grupos que mas tarde se pretende combatir, la presentacion de monarquías oscurantistas (Arabia Saudita, Qatar, etc) como aliados, etc…
Es asi como la construcción mediática de los yihadistas se inscribe en el marco de una estrategia de guerra. Poco importa que esto se haga de forma consciente o no, por los actores de los medios de comunicación: el resultado es el mismo.

Said Bouamama
http://michelcollon.info

Notas:

1) Le Figaro.fr del 14-09-2014.
2) L’Express N° 3300 del 1-10-2014.
3) I-télé del 15 septembre 2014.
4) L’Union l’Ardennais del 3-10-2014.
5) Serge Quadrupanni, La politique de la peur, Seuil, Paris, 2011, p. 24.
6) Para una critica profundizada de la invencion de la teoria de la conspiracion y su instrumentalizacion (en particular por Taguief et Boudon) contra cualquier critica del sistema de dominacion capitalista, vease : "L’invention de la théorie du complot ou les aveux de la sociologie libérale, in Terreur et Possession, enquête sur la police des populations à l’ère technologique", éditions de l’échappée, Paris, 2008.
7) Palabras citadas por Sylvain Cypel en Le Monde, el 6 octubre 2001
8) Maurice Tarik Maschino, Qu’est-ce qu’un musulman modéré ?, El Watan du 28 mars 2012.

Traducción: Colectivo Investig'Action

Fuente original: http://michelcollon.info/La-construction-mediatique-des.html

La ONU aprueba una resolución para poner fin al bloqueo de EE.UU. a Cuba

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) emitió una resolución en la que condena categóricamente el bloqueo económico, comercial y financiero de más de 50 años impuesto por Estados Unidos contra Cuba, de forma injusta y generando múltiples consecuencias. Por vigésimo tercer año consecutivo, la ONU demandó por una abrumadora mayoría poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la isla, un llamamiento al que sólo se opusieron Estados Unidos y su socio Israel.
El texto recibió el apoyo de 188 de los 193 miembros de la ONU (se abstuvieron Micronesia, Palau e Islas Marshall), un resultado idéntico al que una resolución similar obtuvo hace un año. Esos llamamientos no han hecho cambiar de postura a Estados Unidos, pero en esta ocasión el mensaje llega en medio de un aumento de la presión interna para que el gobierno estadounidense reconsidere su política hacia Cuba. El influyente diario The New York Times dedicó recientemente varios editoriales a las relaciones con la isla y pidió abiertamente poner fin a las sanciones.
Entre los países y bloques que se pronunciaron con un determinado NO están el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77 más China, la comunidad de América Latina, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), así como los países miembros del Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Comunidad del Caribe.
Todos coincidieron en calificar la política estadounidense como “inmoral e injustificada” e insistieron en que la misma viola la Carta de las Naciones Unidas. De igual forma, coincidieron en afirmar que el bloque de EE.UU. viola los derechos de la justicia y los derechos humanos ya que retrasa el crecimiento económico y social de la nación caribeña”.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, explicó que el proyecto de resolución demanda el fin de bloqueo estadounidense. “Cuba nunca renunciará a su soberanía ni al camino libremente escogido por su pueblo (…) tampoco desistirá en la búsqueda de un orden constitucional distinto”, sostuvo durante su alocución.
“El bloqueo daña a Cuba pero también daña a Estados Unidos. La decisión de eliminar el bloqueo sería una influencia necesaria, después de las medida de las remesas familiares de ciudadanos estadounidenses e intercambio de otra índole (…) la reacción de la comunidad internacional ante ello ha sido de apoyo y de aliento”.
“Invitamos al Gobierno de Estados Unidos ha mantener una relación amistosa, con bases recíprocas, igualdad soberana,el respeto de la Carta de las Naciones Unidas y especialmente un diálogo respetuoso. Vivir de forma civilizada dentro de nuestras diferencias.
Mientras que el representante de EE.UU., aislado de la ONU, rechazó nuevamente la resolución. “La economía de trabajo de Cuba no se desarrollará hasta que no abra sus monopolios a la competencia privada”, justificó el representante de la nación norteamericana.
Antes de estas cumbre, Venezuela, Bolivia, Rusia, Vietnam, Argelia, Jamaica, República Popular Democrática de Corea, Sudáfrica, El Salvador, Mozambique, Tuvalu, Namibia, Trinidad y Tobago, Dominica, Guyana, Antigua y Barbuda, Sri Lanka, Gabón, Ghana, Perú, Tanzania, Gambia y Chad, San Vicente y las Granadinas, Burkina Faso, San Cristóbal y Nieves, Seychelles, Santo Tomé y Príncipe, Guinea Bissau, Siria, Laos y Vanuatu, entre otros países, han dicho NO al bloqueo comercial vigente desde 1960.
Pese a esto, el Gobierno de Estados Unidos, lejos de ponerle fin al bloqueo, ha mantenido en vigor las leyes, disposiciones y prácticas que le sirven de sustento. Han continuado reforzando los mecanismos políticos, administrativos y represivos para su instrumentación más eficaz y deliberada.

Rebelión

martes, octubre 28, 2014

Dilma gana, pero el gobierno sale debilitado



Realizado el conteo de las urnas, la actual presidenta Dilma Rousseff (PT) fue reelecta con el 51,64% de los votos, mientras el candidato opositor Aécio Neves (PSDB) quedó en segundo lugar con el 48,36%. Es la menor diferencia de votos en un ballotage desde la disputa entre Collor y Lula en 1989.

A pesar del triunfo, el PT sale debilitado en relación a las elecciones anteriores, especialmente teniendo en cuenta que gobernará un país que pasó por las manifestaciones de Junio de 2013 y vive un acelerado deterioro económico. A pesar de la derrota, el PSDB se encuentra en un momento de mayor fortalecimiento desde que perdió el gobierno federal en manos del PT en 2002.

Un triunfo con sabor amargo

En 2010 en la disputa contra el "tucano" José Serra (así se les dice a los partidarios del PSDB), Dilma obtuvo 55,8 millones de votos en el segundo turno, equivalente al 56% de los votos válidos. Ahora, contra Aécio, la candidata a la reelección obtuvo 54,5 millones de votos, 1,3 millones menos. Más allá de los votos que transitaron del PT al PSDB, los tucanos arrastraron los 6 millones de votos equivalentes al crecimiento de los votos válidos. Fue por eso que mientras Serra obtuvo 43,7 millones de votos en 2010, Aécio alcanzó 51 millones. Esta diferencia de 7,3 millones de votos a favor, es la responsable de la transferencia de cuatro puntos porcentuales de votos del PT al PSDB.
El estado de San Pablo acarreó una derrota importante al PT. En 2010, el PT había obtenido en ese estado 10,5 millones de votos. Este año, ese monto cayó a 8,5 millones. Sumado al millón de crecimiento del contingente electoral, que fue hacia el PT, la caída de Dilma llegó al 10% de los votos válidos. En Santa Catarina, estado del Sur del país, no fue muy diferente, con una caída del 8% de los votos al PT. En Río de Janeiro y Minas Gerais, a pesar de que Dilma ganó, su votación cayó un 6%. En Paraná los tucanos reeligieron al gobernador en el primer turno, mientras que Dilma cayó un 5%. En Rio Grande do Sul y Espírito Santo, su caída fue del 3%. Es decir, en las regiones Sur y Sureste (las más ricas del país), sin excepción, el PT fue directamente derrotado o salió debilitado. En todos estos estados no hubo transferencia de votos del PT al PSDB pero los tucanos capitalizaron el crecimiento del contingente electoral.
En el Distrito Federal (Brasilia), en 2010 Dilma alcanzó el 53% de los votos contra el 47%de Serra. Ahora Aécio obtuvo el 62% contra el 38% de Dilma. En Amazonas, el mayor estado del Norte del país, a pesar de haber salido victorioso, el PT cayó un 16%. En Goiás, el mayor estado de la región Centro-oeste, los tucanos volvieron a ganar pero haciendo que el PT cayera un 6%. De conjunto, se puede decir, que a pesar de que en el Sur y Sureste las diferencias a favor de los tucanos fueron más expresivas, el PSDB fue ganador en el Centro-oeste y comenzó a construir un importante “cabecera de playa” en el norte del país, donde Lula reinaba de forma incuestionable hasta 2010 (Aécio también ganó en los pequeños estados de Acre, Rondonia y Roraima)
La principal contratendencia al debilitamiento del PT fue el Nordeste. En Sergipe, Dilma aumentó su caudal de votos en un 13%; en Rio Grande do Norte, un 10%; en Alagoas, un 9%. Sumando todos los estados del Nordeste y el estado de Pará (que es el estado en el Norte que limita con el Nordeste) el PT creció un 1%, equivalentes a 1,7 millones de votos.

Un gobierno más débil

En la recta final del segundo turno el PT logró activar a un sector amplio de la militancia agitando el fantasma de que un eventual triunfo del PSDB traería de vuelta una onda conservadora y derechista al país. Esta misma polarización que permitió la victoria a Dilma aumenta las contradicciones del nuevo gobierno.
Por un lado, el triunfo solo fue posible escondiendo que los tres años de mandato del PT se basaron en alianzas con parte de los sectores más reaccionarios y oligárquicos de la política brasilera, en la negación de los derechos democráticos más elementales y en el apoyo a los grandes monopolios capitalistas, en detrimento de las demandas más sentidas por el pueblo, que emergieron en las jornadas de Junio de 2013. Es decir, el diálogo con el sentimiento de cambio que prima en la sociedad solo fue posible alentando expectativas e ilusiones de que el nuevo gobierno podrá ser más de izquierda que el anterior.
Por otro lado, estas ilusiones y expectativas se chocarán con un gobierno que tendrá que atender las exigencias de ajuste por parte del empresariado para hacer frente al deterioro económico. Así, aunque no está claro cuáles serán los ritmos, podemos esperar recortes en los gastos sociales para lidiar con el alto endeudamiento público, el aumento del desempleo, lidiar con altos índices inflacionarios, aumento de tarifas postergadas por las elecciones y un largo etcétera.
Justamente como el PSDB y el PMDB salieron fortalecidos de las elecciones, el PT será rehén de las alianzas con las oligarquías reaccionarias que componen su base aliada, postergando para el "día de la escarapela" todas sus promesas, incluso en el ámbito de los derechos civiles más elementales de mujeres y homosexuales, como el derecho al aborto o la criminalización de la homofobia.
Es decir, las ilusiones a izquierda se chocarán con un gobierno debilitado y más a la derecha. Es un escenario fecundo que puedan emerger nuevamente las energías liberadas en las grandes manifestaciones de Junio de 2013 y durante las huelgas que han sacudido el país.

Daniel Matos
San Pablo

Uruguay: El Frente Amplio rompe las encuestas y retiene la mayoría en el Parlamento

El Frente Amplio (FA) obtuvo la mayoría absoluta en ambas cámaras del Parlamento uruguayo en las elecciones del domingo, algo que no anticiparon las encuestas previas ni las realizadas a pie de urna pero que hoy quedó confirmado con las cifras del recuento oficial de los votos.
Con el 99,6 % de los votos escrutados, el FA obtuvo un 47,8 % de los sufragios, lo que le otorga 50 diputados de los 99 que tiene la cámara baja, los mismos que hasta ahora.
En el Senado tendrá 15 de los 30 legisladores, un empate que se romperá si el próximo 30 de noviembre el candidato presidencial del FA, Tabaré Vázquez, gana en la segunda vuelta electoral, lo que garantizaría que su compañero de fórmula, el candidato a vicepresidente Raúl Séndic, entre en la cámara con voz y voto.
Estos resultados aún no son oficiales, ya que resta por contabilizar un pequeño número de votos y unos 30.000 sufragios "observados", aquellos emitidos por el personal encargado de las mesas electorales y la custodia de las urnas durante la jornada de votación.
"Este escrutinio es primario y provisorio. Ahora resta analizar los recursos que se hayan presentado y los votos 'observados'. (...) Una vez hecho esto la Corte proclamará oficialmente los resultados. Con los datos que hay ahora sobre la mesa no se hace evaluación oficial", advirtieron a Efe desde la Corte Electoral.
Sin embargo, "extraoficialmente, sí se puede afirmar que es cierto que el FA obtendrá la mayoría", añadieron.
Así, salvo que una gran "anomalía" modifique estas cifras, el FA se hizo con su tercera mayoría legislativa consecutiva, una circunstancia que deja a Vázquez en una situación inmejorable, tanto anímica como políticamente, para competir por la presidencia.
Vázquez tendrá que disputar el balotaje con el candidato del Partido Nacional (PN), Luis Lacalle Pou, al no haber alcanzado el 50 % más uno de los votos necesarios para proclamarse vencedor en la primera ronda.
En un principio, durante toda la campaña electoral las perspectivas de Vázquez eran complicadas, ya que las encuestas le otorgaban a lo sumo el 46 % de los votos antes de la noche electoral, mientras que sus rivales de los partidos "tradicionales", el PN y el Partido Colorado (PC) llegaban a superar en conjunto el 50 %.
Así, de llegar a una segunda vuelta, esos dos partidos, que ya se aliaron en el pasado, podrían arrebatarle la presidencia a Vázquez, que ya gobernó Uruguay entre 2005 y 2010.
Sin embargo, la votación del domingo dibujó un panorama bien distinto.
Primero fueron las encuestas a pie de urna y los primeros votos escrutados los que reflejaron que el FA había obtenido una votación mejor de lo previsto, si bien aún lejos de la mayoría absoluta.
Eso llevó a los candidatos a salir a reconocer unos resultados en donde a todos se les hacía evidente la necesidad de obtener aliados tanto para ganar el balotaje presidencial como para gobernar el Parlamento.
Finalmente, los 1.108.527 votos que recibió el FA este domingo fueron incluso más que los 1.105.262 que sumó el hoy presidente José Mujica en la primera vuelta de las elecciones de 2009.
En segundo lugar quedó el PN de Lacalle Pou, con 716.527 votos, un 30,9 % del total, lo suficiente para garantizarse 32 diputados (dos más que ahora) y diez senadores (uno más).
Pese a subir en votos y escaños respecto a las elecciones de 2009, los nacionalistas esperaban mejores resultados, pues las encuestas les daban hasta un 33 % de los votos.
El Partido Colorado, que ha sufrido el mayor varapalo de estas elecciones, cosechó tan solo un 12,9% de los votos, muy por debajo del 17 % que los dirigidos por Pedro Bordaberry se llevaron en 2009.
Así, los colorados pasarán de 14 a 13 diputados y de 5 a 4 senadores con 299.062 sufragios.
La alegría, por el contrario, llegó al Partido Independiente que con el 3,1 % de los votos, sumó una banca en la Cámara de Representantes a las dos que ya tenía y logró entrar en el Senado.
Este resultado ubicaba al partido de orígenes democristianos de izquierda como "bisagra" parlamentaria en caso de que el FA no hubiera obtenido la mayoría, algo para lo que ya no van a ser necesarios.
Una novedad en esta elección es la entrada a la Cámara de Representantes del partido radical de izquierdas Asamblea Popular, que con 24.749 votos, un 1,1 %, tendrá un escaño.

lunes, octubre 27, 2014

Señales de alarma en la economía global



Las luces rojas que se encendieron en la perspectiva de la economía mundial hundieron los mercados de bonos y acciones a mediados de la semana pasada. El catalizador fue la difusión de indicadores contractivos de la economía alemana, pero el trasfondo es mucho mayor.

Sucede que Alemania, la locomotora europea, está dando señales de tener poca energía. Los datos de agosto pasado, dados a conocer en estos días, muestran que han caído la producción, los pedidos industriales y las exportaciones. El resultado es una retracción que, ubicada provisoriamente como el último eslabón de la serie iniciada en 2008, cuando se desatara la crisis, muestra un crecimiento sumamente débil. Si a esto le sumamos que EEUU pondría fin a su política de estímulos monetarios (llamadas de alivio cuantitativo) este mes y que la Reserva Federal estaría pensando en subir las tasas de interés a mediados del próximo año y que Japón no logra salir de su letargo, entendemos el porqué del “ataque de pánico” que atravesó a los mercados europeos, asiáticos y estadounidenses (Wall Street sufrió la peor baja en meses) y que llegó hasta la bolsa de nuestro país.

Administrando ilusiones

Atrás quedaron las afirmaciones de Jefes de Estado y especialistas varios acerca de que lo peor de la crisis ya había pasado. Se trataba solo de ilusiones basadas en que las políticas de austeridad junto con los estímulos monetarios habían dado cierta tranquilidad a los mercados y que las economías nacionales ya comenzaban a crecer, lentamente, pero crecían. También que la desocupación bajaba algún punto según los países. Datos reales pero que no dan cuenta que esa débil recuperación es en realidad una recuperación malsana, no está basada en el dinamismo de una demanda genuina, menos aún en un proceso sostenido de inversiones. La volatividad de los mercados que se ve en estos días no es más que expresión de la crisis.
Para Martín Woolf, economista del Financial Times lo que sucede es “…que las políticas monetarias agresivas resultaron suficientes para detener la aceleración de un proceso deflacionario, pero insuficientes como para producir una expansión fuerte”. Estaríamos entonces frente a lo que llama “una depresión administrada”.
A pesar de esto Alemania, y el Banco Central Europeo (BCE), siguen insistiendo con los planes de austeridad. Francia reduce el gasto público mientras baja impuestos a las grandes corporaciones para estimular la inversión, en tanto que a Italia se la acicatea para que acelere su proceso privatizador. Todas recetas ensayadas ya en América latina, con los resultados conocidos, como en Grecia y España.

El precio del barril

Como siempre el petróleo está presente en las coyunturas de crisis. En las últimas semanas el valor del barril se derrumbó a unos 80 dólares, no hay argumentos sólidos que expliquen esta abrupta caída, pero no hay dudas que a las cuestiones económicas se le adicionan las geopolíticas.
La demanda de EEUU se ha reducido fuertemente por la producción de no convencionales, lo que disminuye sus necesidades de importación. Pero también circulan rumores de un acuerdo secreto con Arabia Saudita para mantener el precio del petróleo entre los 80 y 90 dólares el barril, sin recortar producción, lo que provocaría un fuerte impacto en la economía de Rusia, que necesita un precio por arriba de los 100 dólares para equilibrar su situación fiscal. Sea por una u otra razón, o por ambas, el petróleo y su precio agregan nuevas incertidumbres a la marcha de la economía.

Malos presagios

El problema es que, por el peso y el carácter rector que tienen el gobierno alemán y su economía sobre el BCE y la Comunidad Europea (CE), terminen arrastrando a toda la zona euro a una tercera recesión, con el impacto desestabilizador que puede tener sobre la economía global.
El economista e investigador francés Gérard Duménil, que recientemente visitara Argentina para participar de las VII Jornadas de Economía Crítica en la Ciudad de La Plata, caracteriza a la actual como “La cuarta crisis estructural en la historia del capitalismo, que estamos atravesando desde el estallido de la burbuja inmobiliaria en los EE.UU. A diferencia de crisis como la de los años ’70, caracterizadas por una caída de la rentabilidad, esta es una crisis de hegemonía financiera”.
Para Dúmenil estaríamos entrando ahora en un nuevo periodo “…no sabemos si será un problema de dos o tres años o será un problema de 10 o 20 años. No se puede hablar enteramente de una crisis internacional, porque depende mucho de las zonas del mundo. Claramente es una crisis de los viejos centros, que son EEUU, Europa y Japón, que son los países donde más avanzó el neoliberalismo”.

Recalculando

Es en base a la constatación de que han disminuido las perspectivas para una recuperación sostenible de la crisis, que el FMI recortó por tercera vez en el año las proyecciones del crecimiento mundial para este año y el próximo. Según sus estimaciones la economía global crecerá en 2014 un 3.3 por ciento (1.8 las economías avanzadas y 4.4 las emergentes) y 3.8 (2.3 y 5.0 respectivamente) en 2015. Para el FMI las economías emergentes ya no tienen la capacidad de traccionar a la economía global como lo hicieran desde la crisis 2008. China, que ya sería la primera economía mundial, crecerá menos mientras que Brasil e India son de los más afectados.
“Las exportaciones han descendido, el ciclo de gran demanda de materias primas ha finalizado. La nueva tendencia será un crecimiento más lento, ya no más tasas del 4 ó 5 por ciento como hemos visto en los años recientes”, tal lo señalado por Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental del organismo.
Dada esta caracterización general, agudizada por la caída de los precios de las materias primas, el FMI pronostica para América latina un crecimiento para este año de 2.7 por ciento, uno de los más bajos de la última década. Sin embargo si se desagregan las economías de Brasil, Argentina y Venezuela, las de mayor contracción económica, el crecimiento del resto de la región rondaría el 4 por ciento.
El epicentro de la crisis está en Europa, pero lo que preocupa es el posible efecto sinérgico de la debilidad europea, el lento crecimiento estadounidense y la impotencia del Japón para salir del estancamiento.
Así la recuperación de la economía global no parece sustentable. Por el contrario es cada día más compleja e incierta. En paralelo crecen las certezas de que el mundo ya no volvería a crecer como en la primera década de este siglo. Las proyecciones, siempre relativas, del FMI hasta el 2019 parecen confirmarlas.

Eduardo Lucita.

Ayotzinapa: ocultamiento y complicidades



Los familiares y compañeros de los normalistas asesinados y desaparecidos en México viven días de intenso dolor e incertidumbre. Ha transcurrido un mes del secuestro y la desaparición de 43 estudiantes y aún no hay indicios confiables sobre su recuperación.

La búsqueda e indagatorias realizadas por las instancias de los gobiernos federal y estatal se han caracterizado por la lentitud, confusión e ineficacia en sus resultados. El ocultamiento de los hechos ocurridos en la masacre de Iguala ha sido la constante gubernamental desde el momento en que se perpetró la agresión a los estudiantes de Ayotzinapa. Al mismo tiempo se ha constatado la complicidad previamente existente entre actores y ejecutores de los crímenes cometidos: autoridades estatales, municipales, cuerpos policiacos, bandas criminales y partidos políticos.
El coraje y la indignación de los padres de familia y estudiantes normalistas son compartidos por la mayoría del pueblo guerrerense: maestros, comunidades campesinas e indígenas, estudiantes, policías comunitarias y múltiples organizaciones sociales, ciudadanas y defensoras de derechos humanos. La población sureña ha levantado su voz y se ha movilizado para condenar esta injusticia y reclamar el retorno de los jóvenes a los que igualmente consideran sus hijos. Las protestas, manifestaciones y denuncias por todo el país muestran que el genocidio de Iguala constituye un doloroso agravio para el pueblo mexicano.
El Presidente de la República, su gabinete de seguridad, la Procuraduría General de la República y los cuerpos policiacos de la Federación repiten a diario que su tarea más importante es localizar a los estudiantes desaparecidos y han informado la detención de decenas de policías municipales que los secuestraron y entregaron a Guerreros Unidos, así como la aprehensión de integrantes de este grupo criminal, incluido su jefe principal. Es de suponer que, teniendo en su poder a toda esa gente, es factible que dispongan de mayor información sobre los jóvenes desaparecidos, pero han determinado mantenerla bajo reserva. ¿De ser así, cuáles son las razones? ¿Se gana tiempo para "acomodar" las investigaciones y poder exonerar culpables? La tardanza y el secreto inducen a dudas razonables, si nos atenemos a las experiencias sobre otros crímenes y masacres: guardería ABC, Aguas Blancas, Acteal y muchos más.
Por lo pronto, varios actos de complicidad se han evidenciado: el ex presidente municipal de Iguala y sus acompañantes no se escaparon, como inocentemente afirma el procurador de Guerrero: seguramente fueron protegidos y apoyados para evadirse. La complicidad del gobierno y el Congreso guerrerense con las actividades delictivas del edil prófugo se han develado ahora públicamente y demostrado que los cuerpos policiacos y los grupos criminales son una misma cosa. La vergonzosa defensa del Partido de la Revolución Democrática al gobernador de Guerrero recién defenestrado, no obstante su responsabilidad política y judicial y el rechazo de la población para que continuara en el cargo, simplemente ratifica lo que de sobra es conocido: la degradación y descomposición política de ese partido.
La agresión a los normalistas no fue una "situación casual", como ha empezado a "cantar" el encarcelado jefe de los sicarios, ni "daño colateral" en la guerra entre grupos criminales, como pretenden algunos. Constituye un crimen de lesa humanidad, un crimen de Estado y específicamente un crimen político. Los que dispararon, asesinaron y desaparecieron estudiantes fueron en última instancia los instrumentos para atacarlos. Su agresión debe ubicarse como resultante del encono y linchamiento político y mediático con los que se ha perseguido a los estudiantes socialistas de Ayotzinapa. Lo inédito en esta agresión es que ahora se utilizó de manera visible al crimen organizado para reprimir una movilización social-estudiantil. En la cruzada antinormalista se han entrelazado siempre el gobierno, autoridades educativas, partidos políticos, grupos de derecha y el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. No los toleran por lo que son: indígenas, campesinos y pobres. Pero sobre todo por el perfil de su formación educativa y arraigado compromiso social como docentes. Tampoco les perdonan las concepciones políticas que desde sus orígenes asumieron y han mantenido los alumnos de las normales rurales. La organización en la que históricamente se han agrupado es la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México, que es su espacio de organización y resistencia colectivo. Las luchas y agresiones que han enfrentado a lo largo de su historia los han educado en la pedagogía de la resistencia y la acción radical, de la que no reniegan ni han abdicado.
Por eso los diputados locales de Guerrero de todos los partidos están más preocupados por los vidrios rotos de su palacete que por la vida de los jóvenes desaparecidos y han propuesto "reconsiderar la existencia de las normales rurales", particularmente la extinción de Ayotzinapa, y vuelven a propalar los embustes a los que se han recurrido para justificar su desaparición: "nido de guerrilleros". Como muchos otros pretenden anegar el manantial de donde brotan las aguas que fluyen y alimentan el océano de la resistencia magisterial y la escuela pública.

César Navarro Gallegos.

A un mes de Ayotzinapa

Los dolorosos e indignos hechos que se dieron en el tan golpeado sur del país, ahora en Iguala, Guerrero, a casi un mes de acontecidos, en los que se desaparecieron forzadamente a 43 jóvenes normalistas, se ejecutaron arbitrariamente a tres, y más de una veintena padecieron tortura y tratos crueles, inhumanos y degradantes, son con mucho una muestra del horror y la tragedia en la que nos encontramos. Tan sólo tratar de imaginar el terror al que fueron sometidas estas personas, uno se llena de indignación y profunda consternación por lo que sucede en México. Parecía en efecto superada una etapa de nuestra historia, pero no es así: los crímenes de Estado están todavía presentes entre nosotros, pues los casos de Ayotzinapa son un crimen de lesa humanidad.
El pasado miércoles, cuando miles y miles de personas marcharon en muchas ciudades de la República y del mundo, quedó claro que en la sociedad no entendemos este caso como aislado del resto del contexto nacional, ni mucho menos creemos que sea producto sólo de la violencia crecida del crimen organizado; por el contrario, ya sabemos que el Estado mexicano es el responsable de estos crímenes: desapareció a los estudiantes normalistas, los ejecutó, los torturó y los maltrató. Así es como deben pasar a la historia estos hechos estrujantes, que han conmovido masivamente a las personas y pueblos del mundo.
En este sentido, y por lo que hace a la desaparición forzada, puedo decir que, tal como establece la Convención Interamericana sobre el tema (artículo 2), se trata de "la privación de la libertad a una o más personas, cualquiera que fuere su forma, cometida por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúen con la autorización, el apoyo o la aquiescencia del Estado, seguida de la falta de información o de la negativa a reconocer dicha privación de libertad o de informar sobre el paradero de la persona, con lo cual se impide el ejercicio de los recursos legales y de las garantías procesales pertinentes". Hoy conocemos las formas en que los agentes del Estado participaron directamente, junto a sus secuaces, en la desaparición de los 43 normalistas.
Con base en lo anterior, al Estado se le generan obligaciones que no puede evadir. Son su responsabilidad, y por ende debe destinar todos los recursos posibles, echar mano de manera inmediata de todos los medios a su alcance, para realizar la búsqueda y presentar con vida a quienes han sido objeto de tan graves violaciones a sus derechos humanos, o fundamentar su paradero. En primer lugar, estos hechos jamás debieron ocurrir, pues el Estado está obligado a prevenirlos mediante la realización de acciones legales e institucionales efectivas, así como a evitar que estas violaciones se cometieran por parte de autoridades relacionadas con particulares.
En todo momento debe proteger y respetar los derechos de las personas, y por tanto tiene que crear mecanismos correlacionados con las actividades que realicen sus servidores públicos, e impedir que cometan actos de desaparición forzada. Debe además contemplarlo en su marco normativo, teniendo en cuenta las probabilidades de que se den casos como estos en el ejercicio de sus funciones, y en todo momento esforzarse por erradicar estas prácticas entre instituciones coludidas con particulares.
En el caso de Ayotzinapa, muy a nuestro pesar, es evidente que a escasas horas de completarse un mes de los hechos, el Estado mexicano ha demostrado incumplimiento en su obligación de garantizar los derechos de las víctimas, pues el gobierno federal tardó hasta 10 días en asumir que se trataba de un caso que compete a los tres niveles de la administración y a los distintos poderes de la Unión.
Debo decir que es obligación explícita del Estado en su conjunto establecer un sistema integral de colaboración en todos sus niveles para la búsqueda inmediata y la localización de las personas desaparecidas, así como para la investigación de los hechos, la atención a las víctimas y la reparación integral del daño. En relación con esto, el Estado debe garantizar también que en un contexto de graves, manifiestas, masivas y sistemáticas violaciones a los derechos humanos, la desaparición forzada constituye un crimen de lesa humanidad que no puede investigar de manera aislada, tal como la comunidad internacional se lo ha venido exigiendo.
Ayotzinapa es un crimen de Estado, lo repetiremos y denunciaremos hasta el cansancio. Hasta que todo el mundo se entere de que el Estado mexicano ha configurado un aparato que comete graves violaciones a los derechos humanos. En este caso, a jóvenes normalistas y a sus familias. Estas últimas tienen el principalísimo derecho a la verdad, y podría agregar que a la verdad verdadera. Es decir, a saber cómo sucedieron en realidad los hechos. Es inaceptable que el Estado administre la información y limite el acceso de los familiares a conocer sobre los procesos de investigación y búsqueda. Es un derecho de las familias ser informadas primariamente sobre los pormenores de lo que pasó y está pasando.
Asimismo, en cuanto hace a su obligación de reparar los daños, el Estado debe proceder de manera individualizada, es decir, por cada una de las personas afectadas y por cada uno de sus familiares. Y ésta no debe depender de la investigación, de la sanción a los posibles responsables, ni del éxito o no de la búsqueda de las personas desaparecidas.
La reparación debe además proveerse de manera integral, así como estar apegada a las necesidades y exigencias de las víctimas. No debe "calcularla", debe preguntar sobre los mecanismos que las víctimas establezcan en cuanto a forma y medios por los cuales consideren que podrían ver medianamente reparado el daño ocasionado. De entrada sabemos que nada puede ayudar más a las familias que la presentación con vida de los jóvenes desaparecidos forzadamente. Hoy las familias y toda la sociedad somos conscientes de que en México necesitamos organizarnos pacíficamente para erradicar este sistema de muerte. Ayotzinapa debe ser un punto de quiebre en el país.

Miguel Concha
Fuente: La Jornada

Uruguay: Tabaré ganó, pero habrá ballottage

El candidato del FA obtuvo el 47 por ciento de los votos, según bocas de urna, frente al 31 por ciento de Lacalle Pou.

El candidato del Frente Amplio (FA) Tabaré Vázquez ganó con porcentaje entre el 46,5 y el 47,4 por ciento de los votos, según encuestas de bocas de urna, pero no le alcanzó para eludir el ballottage y quedó en el umbral de conseguir la mayoría parlamentaria. En segundo lugar se ubicó Luis Lacalle Pou del Partido Nacional, con un porcentaje entre el 32 y el 31,3 por ciento de los sufragios, y Pedro Bordaberry conseguía un 13,2 por ciento por el Partido Colorado. Vázquez destacó anoche que “el pueblo se expresa con meridiana claridad y hay que saber interpretarlo”, y reivindicó “el camino del diálogo y del respeto” para lograr la mayoría, dando por hecho que conversará “con otras fuerzas de cara al 30 de noviembre.
En su primera aparición después de que las consultoras lo dieran victorioso pero obligado a ir a una segunda vuelta, el ex mandatario uruguayo agradeció a los militantes frenteamplistas y celebró que la alianza de centroizquierda haya vuelto a ser “la fuerza más votada”. Mientras una multitud se reunía afuera de la sede de la coalición al grito de “Y ya lo ve/ y ya lo ve/ el presidente es Tabaré”, el candidato admitió que “las campañas prolongadas son aburridas, tediosas”, pero aún así adelantó que “mañana mismo” (por hoy) encarará la “nueva etapa en busca de la presidencia”.
Aunque consideró que es preciso esperar los resultados oficiales –que recién se conocerán hoy–, Vázquez citó “datos y proyecciones” que ponen al FA “en el umbral de tener mayoría parlamentaria”, y destacó especialmente el triunfo del No en la consulta vinculante sobre la baja en la edad de imputabilidad de 18 a 16 años.
El plebiscito no alcanzó las adhesiones suficientes para ser aprobado, según proyecciones de varias encuestadoras. El apoyo a esa reforma, que se votó con las elecciones presidenciales y legislativas, llegó al 45 por ciento, informó la consultora Cifra en base a encuestas a boca de urna. Factum, otra encuestadora, le asignó el 48 por ciento.
Vázquez contó que había recibido un llamado de Pedro Bordaberry, y reveló que acordó conversar más adelante. “Nos comprometemos a trabajar fuertemente buscando todos los consensos políticos y sociales para llevar adelante programas. Será un diálogo con respeto a las otras fuerzas, y más allá de las mayorías parlamentarias, el camino será siempre buscar acuerdos para trazar políticas de Estado”, expresó.
Pero el senador Bordaberry anticipó que trabajará para que el postulante del Partido Blanco, Lacalle Pou, gane la segunda vuelta. “Los uruguayos necesitamos cambios en todo el país. Estoy convencido de que todos los uruguayos sentimos que hay que hacer cambios en las políticas de seguridad ciudadana y en las de educación. Quedan en el ballottage dos candidatos y quien encarna esos cambios es Lacalle Pou. Por eso, queda trabajar cada hora de los próximos 34 días para que el doctor Lacalle Pou gane”, afirmó el dirigente colorado.
Ante sus simpatizantes que lo esperaban afuera del hotel NH Columbia para saber los resultados, Lacalle Pou dijo que “está intacta la posibilidad de poder ser gobierno”, y que a partir de ahora dejará de ser el candidato de su partido para pasar a ser uno de todos los uruguayos. “Los que me conocen saben que no pongo cara de feliz cumpleaños si no siento algo. Estamos convencidos de que el proyecto que encaramos es el mejor.”
La alta afluencia de votantes y la tranquilidad marcaron la jornada electoral, donde 2.620.757 ciudadanos estaban llamados para elegir presidente, vicepresidente y sus representantes en ambas cámaras del Parlamento. El actual mandatario José Mujica aseguró, minutos después de votar para elegir a su sucesor, que “con alegría el país va a seguir adelante, habrá alguien que se sienta un poco triunfador, habrá otro que se sienta perdedor, pero en realidad frente a la vida nadie pierde”. Al salir del centro de votación, en el Sindicato Centro de Jóvenes, en el Cerro, el mandatario fue consultado sobre sus actividades y señaló que tenía que hacer una visita y, de tarde, agregó: “No se rían, si el tiempo me da, voy a hacer unos canteros”, dijo en referencia a que tiene que preparar la tierra de su chacra.
Su esposa, la senadora Lucía Topolansky, explicó que iban a preparar la tierra para los “calabacines y los tomates”. Consultada sobre con quién iban a almorzar, respondió con una sonrisa que iban a “almorzar con Manuela”, en alusión a la perra de tres patas de la pareja. Más tarde se supo que Mujica y Topolansky visitaron a Susana Sienra, la viuda de Wilson Ferreira Aldunate, el caudillo del Partido Nacional.

Triunfo de Dilma Rousseff en segunda vuelta



Con el 96% de los votos escrutados el Tribunal Supremo Electoral da por ganadora a la actual presidenta Dilma Rousseff con el 51,18% de los votos mientra que Aécio Neves (PSDB) queda en segundo lugar con 48,82% de los votos.

Dilma se impuso en Rio de Janeiro (52%), Minas Gerais (52%), Bahía (69%) y Ceará (76%), mientras que Aécio lo hizo en San Pablo (64%) y el Distrito Federal (62%)
En los comicios de hoy fueron convocados 142,8 millones de votantes para elegir en segunda vuelta al presidente para los próximos cuatro años y 14 de los 27 gobernadores.
Esta campaña de las presidenciales ha sido la más polarizada e impredecible de las últimas décadas en Brasil y llegó a su fin sin un candidato claramente favorito.
Rousseff, candidata del Partido de los Trabajadores (PT), había ganado la primera vuelta con el 41,5 %, frente al 33,5 % del abanderado del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).

Elecciones regionales

En Rio de Janeiro se impuso el actual gobernador, Luiz Fernando Pezão. Fue reelecto para un nuevo mandato de cuatro años con un 56,07 % de los votos en la segunda vuelta de las elecciones, según datos oficiales.
El candidato del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), aliado del PT a nivel nacional, derrotó al pastor evangélico Marcelo Crivella, del Partido Republicano Brasileño (PRB), que recibió el 43,93 % de los votos, con el 94,41 % de los sufragios escrutados.
Ambos candidatos contaron en la segunda vuelta con el apoyo de Rousseff, después de que en la primera ronda de los comicios a gobernador perdiera el aspirante del Partido de los Trabajadores (PT), Lindbergh Farias.
En Río Grande do Sul, José Ivo Sartori, apoyado por el candidato presidencial socialdemócrata Aécio Neves, fue elegido hoy gobernador, en una segunda vuelta en la que casi duplicó el porcentaje de votos del candidato oficialista, según el escrutinio oficial.
Sartori, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), se impuso con el 61,23 % de los votos al hasta ahora gobernador de Río Grande do Sul, Tarso Genro, un importante líder del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), que obtuvo un 38,77 %.
Los porcentajes fueron divulgados por el Tribunal Superior Electoral tras el escrutinio del 86,79 % del censo en Río Grande do Sul, por lo que el candidato del PT ya no tiene posibilidades matemáticas de una remontada.
La victoria de Sartori, un candidato que no era considerado ni como el tercer favorito antes de la primera vuelta, supone una nueva derrota para el PT en Río Grande do Sul, estado que durante mucho tiempo fue su bastión y que volvió a gobernar hace cuatro años con Genro, que fue ministro de Justicia en el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
En el Distrito Federal, el senador Rodrigo Rollemberg, apoyado por el candidato presidencial socialdemócrata Aécio Neves y la ecologista Marina Silva, fue elegido hoy nuevo gobernador de Brasilia con un 55,57 % de los votos, según los resultados oficiales.
Rollemberg, del Partido Socialista Brasileño (PSB), el mismo de Silva, se impuso en la segunda vuelta de las elecciones regionales al conservador Jofran Freijat, que, una vez escrutado el 94 % del censo, obtenía un 44,43 % y ya no tenía posibilidades de victoria.

Fuente: EFE y TSE

domingo, octubre 26, 2014

Al Jazeera: La guerra de Cuba contra el Ébola



A principios de este mes el Washington Post informó: “En la reacción médica ante el ébola, Cuba da un golpe muy superior a su peso”.

Mientras el mundo sigue acusado de “arrastrar los pies” desde el comienzo de la epidemia, señaló el Post, la pequeña isla ha “emergido como un proveedor crucial de experticia médica en las naciones africanas occidentales afectadas por el ébola”.
155 profesionales de la atención sanitaria ya habían sido enviados a Sierra Leone –el mayor equipo enviado hasta ahora por una nación extranjera –y casi 300 doctores y enfermeras están siendo entrenados para ir a Liberia y Guinea.
La reacción de Cuba ante la crisis del ébola corresponde a su tradición de solidaridad internacionalista a través de sus contribuciones a la salud global. En 2009, el New York Timesmencionó que, durante los últimos 50 años, Cuba ha “enviado más de 185.000 profesionales de la salud en misiones médicas por lo menos a 103 países”.
Obviamente, esto ha creado muchas oportunidades para cáusticas comparaciones entre el sistema cubano y el de su vecino imperial del norte, que prefiere una política exterior basada en la destrucción. Una doctora cubana residente en Venezuela me dijo una vez, hablando de esa discrepancia: “También luchamos en zonas de guerra, pero para salvar vidas”.
Más allá de invasiones directas y cosas semejantes, EE.UU. también se especializa en formas más sutiles de guerra. Después del artículo del Post sobre Cuba, el historiador Gred Grandin nos recordó una “historia de la que se ha hablado menos” en un blog para The Nation .
EE.UU. “trabaja activamente para diluir la efectividad de la ayuda médica al exterior de Cuba”, escribió Grandin, “colocando su obsoleta obsesión con Cuba del tiempo de la Guerra Fría… por sobre las necesidades básicas de atención sanitaria de la gente más pobre del mundo”.

Conmiseración selectiva

¿Entonces, cómo funciona ese proceso de dilución?
Mediante el Programa de Profesionales Cubanos de la Medicina Bajo Palabra, el Departamento de Estado de EE.UU. incita a personal médico cubano a desertar e irse a EE.UU. desde países terceros en los que están estudiando o trabajando, con ayuda de funcionarios consulares locales estadounidenses. Grandin señala secamente: “Si solo los chicos hambrientos de Honduras víctima del golpe recibieran una ayuda semejante”.
Si consideramos que la conmiseración de EE.UU. es asignada según motivos políticos, ideológicos y económicos, se hace obvio por qué los jóvenes hondureños no pueden contar con ella. El golpe de 2009 en Tegucigalpa, ejecutado con el respaldo de EE.UU., aseguró que el país seguiría funcionando como una base militar estadounidense de facto y una fuente lucrativa de beneficios corporativos.
Aparte de la miseria económica generalizada que inevitablemente conduce al servilismo al capital extranjero, el aumento del crimen posterior al golpe y un clima de impunidad general han contribuido a la cantidad desproporcionada de menores hondureños no acompañados que llegan a la frontera de EE.UU., el país que es en gran parte responsable de sus sufrimientos.
Como ejemplo de lo que pasa a continuación, según el titular de Reuters de julio: “Primer vuelo estadounidense deporta jóvenes hondureños con el ímpetu de la vía rápida”.
En cuanto a la simpatía de EE.UU. hacia los doctores cubanos que no han desertado, es instructivo echar una mirada a la transcripción de la Información Diaria de Prensa del Departamento de Estado del 15 de octubre, presidida por la portavoz Jean Psaki:
Jean Psaki: Hay algunos países que son más grandes que Cuba que no han contribuido tanto como Cuba [al esfuerzo contra el ébola].
Pregunta: ¿Es lo más agradable que puede decir sobre Cuba? (Risas.)
Después de un pequeño va y viene y una protesta del entrevistador de que “No es un motivo de risa”, Psaki hace una concesión respecto a los esfuerzos médicos cubanos: “Aceptamos su apoyo”.
No cabe duda de que fue una recepción más cálida que la que tuvo lugar cuando Cuba ofreció ayuda médica tras el anterior desastre neoliberal , el huracán Katrina.

Enfermedad y beneficio

Rob Wallace, filogeógrafo de salud pública en la Universidad de Minnesota, me explicó recientemente por qué sucede que “esta epidemia de ébola en particular es neoliberal en su centro vital”.
“La última repentina demanda de tierras motivada por el capital que llevó a la deforestación de África Occidental y el ajuste estructural que truncó la infraestructura médica regional surgieron juntos como resultado del programa neoliberal”, me escribió en un correo electrónico.
“La primera expandió la interconexión entre los seres humanos y la fauna silvestre portadora del ébola. El segundo impuso las inadecuadas reacciones de la salud pública que ampliaron la transmisión. El propio ébola no podría haber pedido un combo más perfecto”.
Un ensayo en Jacobin “La economía política del ébola”, describe formas adicionales en las cuales el mercado libre permite el avance de la enfermedad; en pocas palabras, el ébola es una “enfermedad no lucrativa”, incapaz de seducir a las compañías farmacéuticas.
Tal vez no sea sorprendente que Cuba, al no estar infectada por el neoliberalismo, haya reaccionado con tanto fervor ante la actual epidemia. Con su sistema de atención sanitaria gratuita universal, el país ya ha acumulado impresionantes logros médicos en el frente interior, ¿por qué no hacerlo en todo el mundo?
Y aunque queda por ver qué éxitos, si los hay, resultarán de la guerra de los cubanos contra el ébola, por lo menos merecen alabanzas por luchar contra dos enfermedades al mismo tiempo.

Belén Fernández.

“Ha muerto un revolucionario… Viva la revolución”



Un viaje hacia las utopías revolucionarias (CLXVI)

Con esta consigna, acuñada por los campesinos mexicanos durante la Revolución en ese país azteca cuándo fue asesinado Emiliano Zapata, cerró su mensaje de despedida de los restos de su hermano y compañero Rodolfo Ortega Peña, Eduardo Luis Duhalde.
Más allá de los familiares, éramos muy pocos los que habíamos burlado la brutal represión policial ordenada por la inquilina de la Casa Rosada María Estela Martínez de Perón, dirigida a impedir el homenaje a quién había dado su vida en defensa de los trabajadores y el pueblo; brutalmente asesinado en la noche del 31 de julio de 1974.
En mi caso lo había logrado gracias a mi hermana Susana con la que me encontré cuándo trataba de evitar el ataque de los motociclistas de la Policía Federal que disparaban balas de goma y golpeaban con palos a los que tratábamos de acompañar el féretro con los restos de nuestro amigo y compañero.
La orden, impartida por el Jefe de la Policía Federal Alberto Villar era terminante. En la inhumación sólo podría estar su compañera Helena y algún otro familiar, sin discursos de ningún tipo.
Este había sido designado por el General como subjefe de la Policía Federal, el 29 de enero de ese año, mientras se mantenía en un cargo formal al General Iñiguez, desplazando al subcomisario Vittani que intentaba, sin éxito, depurar a esta institución, de funcionarios denunciados por torturadores y corruptos.
Además participó de la conformación del “Somatén”, que se estructuró el año anterior por sugerencia del “Viejo”, para aniquilar la “infiltración marxista” a la que se le declarara la “guerra” en el encuentro del Consejo Superior Justicialista llevado a cabo, en los primeros días de octubre, en la ciudad de Buenos Aires.
El antecedente más inmediato de este represor era el ataque a la capilla ardiente levantada en el local del Frente Justicialista de Liberación, en agosto de 1972, donde eran velados algunos de los militantes revolucionarios asesinados en Trelew, en la Base naval “Almirante Zar”, el día 22.
En esa oportunidad encabezó un destacamento del Cuerpo de Infantería que, con tanquetas y disparos de armas de fuego, destruyó la sede del FREJULI e impidió el homenaje a los caídos.
En realidad el crimen del que fue víctima Rodolfo era “una muerte anunciada”.
En una editorial firmada por el influyente economista Juan Ernesto Alemann, estrechamente vinculado al capital financiero nacional e internacional, del 17 de marzo de ese año, publicado en el diario en alemán editado en Buenos Aires “Argentinisches Tageblatt “, este sugería aplicar a la guerrilla y a sus “colaboradores” el concepto nazi de “noche y niebla”; para la desaparición sin rastro de los “oponentes políticos”.
Terminaba su artículo consignando “…Si Firmenich, Quieto, Ortega Peña, etc desaparecieran de escena, esto implicaría un golpe extremadamente duro para el terrorismo”. “Esta guerra sucia es imprescindible para evitar que la Argentina se convierta en una nueva Cuba…”.
Siguiendo estas “recomendaciones” resulta evidente que la zona donde se produjo el brutal atentado se había “liberado” y que los ejecutores, encabezados por otro funcionario de la Federal de apellido Almirón, gozaban de absoluta impunidad.
El 1° de agosto, en horas de la mañana comenzó el velatorio en la Federación Grafica Bonaerense, histórica sede de la CGT de los Argentinos; cedida generosamente por Raymundo Ongaro.
Ferdinando Pedrini, un diputado nacional representante del Chaco, que presidía el bloque oficialista, ofreció que este se realizara en el Salón Azul del Congreso Nacional.
Eduardo y Helena Villagra, rechazaron el ofrecimiento, ya que entendían que estaba clara la responsabilidad del gobierno en el asesinato.
Llegué temprano a la sede sindical ubicada en la calle Paseo Colón casi Independencia con una gran congoja y absolutamente convencido que se abría un período, complicado y difícil.
Por sugerencia de los compañeros del FAS, habíamos tomado algunas precauciones entre las que estaba tratar de que no se conociera el departamento en el que vivía con Alba y los chicos.
Al mismo tiempo, Susana, me había entregado una pistola calibre 45 para la defensa de la vivienda en caso de un ataque para estatal la que fue, semanas más tarde, participe de un episodio jocoso; que narraré en una nota próxima.
Me acompañaba mi hijo Mauricio, de sólo 5 años de edad.
Me recibió en la entrada Jorge Di Pasquale, con el que nos estrechamos en un fuerte abrazo, con una emoción incontenible y lágrimas en los ojos; imposibles de ocultar.
Jorge, para entrar en conversación con Mauri, le preguntó dónde vivía.
Este, al que le habíamos dicho que no revelara la dirección a nadie, le contestó “en Avellaneda”.
Carlos María y Marcelo, hermanos de Eduardo, junto a militantes del gremio, vigilaban la entrada y arrojaron a la calle una corona de flores enviada por la presidente.
Asimismo impidieron que el decano de la Facultad de Derecho, que no le había renovado el contrato a Rodolfo, respondiendo a las instrucciones del Ministro de Educación, el connotado fascista Oscar Ivanissevich, Mario Kestelboim ingresara al velatorio y expulsaron del mismo al presidente provisional del Senado, José Antonio Allende.
Una bandera argentina, con un crespón negro, cubría el féretro con la leyenda “la sangre derramada no será negociada” junto a una bandera del ERP y a estandartes de diferentes organizaciones revolucionarias y populares.
Un estandarte de más de diez metros estaba apoyado en una pared reproduciendo el juramento que hiciera el asesinado, cuándo asumiera como diputado nacional.
Durante el día miles de compañeros de diferentes corrientes políticas desfilaron por el lugar para rendir homenaje a quien había ofrendado su vida en la lucha por la Liberación y el Socialismo.
Helena permaneció al lado del féretro durante toda la jornada y parte de la noche, recibiendo las condolencias de quienes, más allá de diferencias o coincidencias, simpatizaban con el “Pelado”.
El diario “Noticias” publicó en tapa la foto emblemática de ella junto al cadáver de su compañero que recorrió el mundo, como una prueba más de la fascistización del régimen.
Al día siguiente, con un cielo encapotado que anunciaba una inminente lluvia, se puso en marcha el cortejo rumbo al cementerio de la Chacarita.
Estudiantes, trabajadores, profesionales, militantes de las diferentes corrientes y organizaciones revolucionarias y populares, integraban este.
Al frente de la columna marchaban, junto a Eduardo y Helena, entre otros, Vicente Zito Lema, Gustavo Manilow, Carlos Gonzalez Gartland, Roberto Sinisgaglia y Mario Hernández.
Desde que comenzó la marcha se iniciaron las provocaciones de la policía que cumplía las órdenes emanadas de la Casa Rosada, de impedir el funeral.
Al pasar frente a esta las consignas arreciaron “La sangre de Ortega es lucha y es bandera”.
“Vea. Vea, vea, que cosa mas bonita, Ortega dio su vida por la Patria Socialista “. “Se va a acabar, se va a acabar, la burocracia sindical “.
Al empezar la lluvia se decidió, que parte de los que participaban de la multitudinaria marcha, se trasladaran hasta el cementerio en diferentes buses, otros en subte, que fue mi caso, o en vehículos particulares.
Los primeros, en su mayoría, fueron detenidos por la policía y alojados en diferentes comisarias.
Al llegar a la Chacarita un cerco policial con órdenes de disparar impedía el acceso a la necrópolis, al mismo tiempo que un comisario de apellido Torres detuvo el vehículo que trasladaba el féretro e intentó apoderarse del mismo.
Los compañeros diputados Mario Abel Amaya y Rafael Marino, se sentaron sobre este para impedir que se consumara el intento policíaco.
Comenzaron tensas negociaciones al mismo tiempo que, con una brutalidad inusitada, éramos dispersados los que tratábamos de acompañar, hasta su última morada, a nuestro compañero.
En las corridas me encontré en la estación, donde el clima era irrespirable por los gases lacrimógenos disparados por los represores, con mi hermana Susana quién me señaló un camino para ingresar al lugar en donde serían sepultados los restos de Rodolfo.
Luego supe, por el “Negro “Amaya, representante de la UCR en la Cámara de Diputados, lo que fue el maltrato policial y las difíciles negociaciones que llevaron varias horas, mientras una pertinaz llovizna y una tarde gris, le daban el marco a este impedido tributo a un luchador.
Finalmente con un puñado de compañeros pudimos acompañar a Helena y escuchar el mensaje de despedida de Eduardo Luis que, con una emoción inocultable, saludaba a la persona con quien había compartido un intenso período de la vida profesional y política.
¿Qué pasó en aquél agosto de “Noche y Niebla”? ¿De qué forma se empezaba a instrumentar la decisión de frenar el desarrollo del movimiento popular y revolucionario? ¿Cuál fue la respuesta de los trabajadores y el pueblo frente a esta escalada? Estos y otros temas abordaremos en nuestra próxima nota.

Manuel Justo Gaggero. Ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.