jueves, mayo 23, 2019

La historia según E. H. Carr



El historiador se mostraba clarividente al advertir que el valor de los hechos depende de quién los maneja.

Entre enero y marzo de 1961, el historiador y diplomático Edward Hallett Carr dio una serie de conferencias, que luego se publicaron como una de las teorías históricas más famosas de nuestro tiempo: ¿Qué es la historia? En sus conferencias, aconseja al lector que "estudie al historiador antes de empezar a estudiar los hechos", argumentando que cualquier relato del pasado está en gran parte escrito en la agenda y el contexto social de quien lo escribe. “Los hechos... son como el pescado en la losa de la pescadería. El historiador los recoge, los lleva a casa, los cocina y los sirve”.
Los recuerdos de mi infancia de la historia y del aprendizaje de la historia estuvieron marcados por el legado familiar omnipresente de mi bisabuelo E.H. Carr, apodado "el Profe". Era el tipo de hombre que siempre tenía agujeros en las mangas, comía pudin de leche todas las noches y odiaba el alboroto. A pesar de esto, era muy venerado, tanto que mi abuela quitaba el polvo a las plantas de la casa antes de su llegada. Murió seis años antes de que yo naciera, pero su energía perduró dentro de nuestra familia y alentó mi insaciable interés por la historia. Al extender mi árbol genealógico en el suelo de la sala de mis abuelos y acercarme al nombre de Edward Hallett Carr, nació un interés que duró toda mi vida y un diálogo imaginario con mi bisabuelo.
El año pasado, ¿Qué es la historia? fue publicado como Penguin Classic y desde su publicación original se han vendido más de un cuarto de millón de copias. Sigue siendo un texto clave en el estudio de la historia y sus preguntas provocativas perduran e influyen todavía en algunas de las principales cuestiones a las que se enfrenta nuestra sociedad cuando se trata del problema de los "hechos".
E. H. Carr, conocido por su familia y amigos como "Ted", llevó su vida diaria con una rutina estricta. Todos los días se levantaba temprano y después del té y las tostadas se encerraba durante todo el día en su estudio. Escribía siempre a mano con lápiz; solo su secretaria era capaz de transcribir sus garabatos. Sus interminables páginas manuscritas finalmente tuvieron como resultado una articulación torcida en su mano derecha, una marca física de su lápiz. Su trabajo tuvo mucho éxito, pero no así su vida personal. Tuvo dos matrimonios infructuosos, el segundo con la apreciada historiadora Betty Behrens y mi abuelo recordaba que hacia el final “el Profe" se encontraba a menudo en desacuerdo con su esposa. En definitiva, su obra fue su primer amor.
Carr no era un historiador según los estándares tradicionales. No estudió historia en la universidad, ni se doctoró, ni siguió una carrera académica convencional. Después de graduarse en Cambridge en 1916 con un título de lenguas clásicas, ingresó en el Ministerio de Relaciones Exteriores, lo que resultó ser sumamente influyente en la forma en que más tarde abordó el estudio de la historia. Durante su carrera política, solo en 1919 estuvo presente en la Conferencia de Paz de París, involucrado en la redacción del Tratado de Versalles y en la determinación de la nueva frontera entre Alemania y Polonia. Más tarde ocupó un puesto en la División de Relaciones Exteriores del Ministerio de Información, donde trabajó con el famoso espía ruso Guy Burgess. El recuerdo de este período de su vida perdura en las estanterías del estudio de mi padre. Una copia encuadernada en cuero de Don Quijote "a Ted", un regalo de despedida de sus colegas del Ministerio de Información; Guy Burgess fue uno de los firmantes.
En 1936, asumió un puesto en la Universidad de Aberystwyth como profesor de política internacional. Aquí comenzó sus escritos sobre política exterior, entre ellos The Twenty Years Crisis (1939), publicado justo antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, en el que se interrogaba sobre los problemas estructurales político-económicos que darían lugar al conflicto.
En 1941 se convirtió en editor asistente del Times, antes de entrar en el mundo académico, primero en el Balliol College de Oxford, en 1953, y dos años más tarde en el Trinity College de Cambridge. Continuó escribiendo hasta el día de su muerte, en 1982, a los 90 años, con su cuerpo muy cansado, pero una mente que seguía corriendo a un ritmo implacable.
Carr fue uno de nuestros pensadores más grandes e influyentes. Sin embargo, fue su interés en la Revolución rusa, que presenció a distancia como funcionario de Relaciones Exteriores, lo que inspiró su fascinación por la historia. La semilla del pensamiento que creció en ¿Qué es la historia? pudo haber sido plantada incluso antes, cuando todavía era estudiante en Cambridge. Recordaba a un influyente profesor que argumentaba que el relato de Herodoto sobre las Guerras Persas en el siglo V a. C. estaba determinado por su actitud hacia la Guerra del Peloponeso. Carr lo calificó de una "revelación fascinante", y "me proporcionó mi primera comprensión de lo que era la historia". Para Carr, Herodoto demostró que el historiador con frecuencia no se basa en hechos objetivos, sino en sus experiencias de los mismos. "Nuestra imagen de Grecia en el siglo V a. C. es defectuosa, no tanto porque muchos fragmentos se han perdido accidentalmente, sino porque es, en general, la imagen conformada por un pequeño grupo de personas en la ciudad de Atenas”.
Originalmente liberal, Carr comenzó a mirar el mundo con "ojos diferentes" y desde 1931, después de la Gran Depresión, comenzó a perder la fe en el concepto de capitalismo y en la estructura política en la que se forjó su carácter primitivo. En su creciente interés por la historia rusa y en la lectura de la literatura rusa que tenía a su disposición, encontró la inspiración para escribir los 14 volúmenes de la Historia de la Rusia soviética, cuya primera parte se publicó en 1950. Durante su elaboración se iba convenciendo cada vez por la ideología soviética y antes de su muerte en 1982, se le instó a formalizar sus creencias políticas, lo que hizo en una carta personal de tres páginas a mi abuelo, que sobrevive escondida en lo profundo de los archivos familiares; estipula que era un marxista.
Historia de la Rusia soviética fue un audaz intento de recopilar cuidadosa y meticulosamente todos los datos disponibles y al hacerlo articuló un enfoque impresionantemente objetivo de la historia rusa. Sin embargo, fue en esta búsqueda de objetividad que Carr se topó con el mismo problema que surgió muchos años antes en Cambridge con Herodoto. Encontró el enfoque objetivo de la teoría histórica difícil de lograr. En el largo proceso de escribir Historia de la Rusia soviética, parece haberse desgarrado en su enfoque. Al principio fue optimista; "es posible mantener que la verdad objetiva existe", pero para 1950 concluyó: "la objetividad no existe".
Los historiadores del siglo XIX creían en la historia objetiva. Adoptaron una cronología de eventos y evidencias, un método hecho famoso por el erudito Leopold von Ranke en la década de 1830, que quería "simplemente mostrar cómo era realmente". Carr rechazó este enfoque obsoleto describiéndolo como una "falacia absurda".
T. S. Eliot dijo una vez: "Si uno puede realmente penetrar en la vida de otra época, está penetrando en la propia vida". Eliot también reconoció que el estudio de la historia es clave para entender el mundo contemporáneo. Sin embargo, mientras compilaba Historia de la Rusia soviética, Carr descubrió que lograr esa penetración en la época era una tarea imposible: si bien podemos formular una comprensión subjetiva del pasado, no podemos saber exactamente como era.
Los hechos se pueden cambiar o manipular para beneficiar a quienes los transmiten, algo de lo que actualmente somos muy conscientes. Durante la vida de Carr, el régimen de Stalin destruyó documentos, alteró pruebas y distorsionó la historia. Con esto en mente, lo que Carr cuestiona en ¿Qué es la historia? es la continua tergiversación y mal uso de los hechos, deliberada o accidentalmente. Alienta a cualquier estudiante de historia a discernir: “¿Qué es un hecho histórico? Es una pregunta crucial que debemos considerar con mayor atención”.
Carr comienza su interrogatorio analizando cómo el "hecho" es preparado y presentado por el historiador que lo estudia. Lo hace dividiendo los hechos en dos categorías: hechos del pasado y hechos del presente. Un hecho del pasado -por ejemplo, "la batalla de Hastings se libró en 1066”- es indiscutible pero básico. Un hecho del presente es algo que un historiador ha elegido como un hecho: “En general, el historiador tendrá el tipo de hechos que desea. La historia significa interpretación”
Carr no fue el pionero de la teoría histórica subjetiva. R.G. Collingwood pensó que el pasado objetivo y la opinión del historiador sobre él se mantenían en una relación mutua; sugería que ninguna visión del pasado detentada por un historiador era incorrecta y también que la historia solo se manifiesta con la interpretación del historiador. Carr refutó este enfoque, argumentando que el trabajo del historiador es comprometerse con el hecho como un diálogo; "Es un proceso continuo de interacción entre el historiador y sus hechos, un diálogo interminable entre el presente y el pasado”.
¿Qué es la historia? no solo aborda el tema de la interpretación de los hechos, sino también la forma en que el historiador está influenciado por ellos. Afirma que la historia es un "proceso social" y que ningún individuo está libre de restricciones sociales, por lo que no podemos imponer nuestra comprensión moderna del mundo a nuestros antepasados. "El progreso en los asuntos humanos", escribió, "ya sea en la ciencia o en la historia o en la sociedad, se debe principalmente a la audaz disposición de los seres humanos a no a limitarse a buscar mejoras parciales en la forma en que se hacen las cosas, sino a presentar desafíos fundamentales, en nombre de la razón, a la forma actual de hacer las cosas y a las suposiciones declaradas u ocultas sobre las que se apoya”.
En 1962, Isaiah Berlin, contemporáneo y opositor de Carr, revisó ¿Qué es la historia? en el New Statesman y criticó las cuestiones centrales planteadas. Berlin no estaba en absoluto de acuerdo con la teoría de que la motivación personal no contaba para la acción y no estaba de acuerdo con Carr en el tema clave de la objetividad, que según Berlín puede obtenerse a través de los métodos utilizados por el historiador.
A pesar de las críticas, ¿Qué es la historia? preconiza la necesidad de la subjetividad en el estudio de la historia, argumentando que todos somos moldeados por la sociedad y la época en que vivimos. En última instancia, comprender esto nos permite pensar críticamente sobre la evidencia presentada ante nosotros, antes de comenzar a montar el rompecabezas del pasado.
Poco antes de su muerte Carr había preparado material para una segunda edición de ¿Qué es la historia? Solo llegó a escribir el prefacio, pero en él se muestra partidario de “una visión optimista, o por lo menos más sana y equilibrada del futuro”.
Mi abuelo, John Carr, describe cómo su padre "solía sentarse en el salón principal, con nosotros alrededor entretenidos con nuestras propias ocupaciones, mientras él escribía sus profundos pensamientos en papeles que se acumulaban alrededor de su silla". Este recuerdo del caos del pensamiento profundo, los trozos de papel revoloteando a sus pies, es el que me gustaría mantener, y mentalmente, tal vez sentarme y mirar mientras imagina su próximo libro. En realidad, tengo la suerte de observar que el trabajo que creó ocupa su lugar en la gran escena de la historia, y comparto con mi abuelo la esperanza de que “estimulará un mayor estudio y comprensión del futuro camino hacia adelante del mundo”.

Helen Carr
Sin permiso

Helen Carr es escritora, historiadora medieval y bisnieta de E. H. Carr.

Texto original en inglés: https://www.newstatesman.com/culture/books/2019/05/eh-carr-what-is-history-truth-subjectivity-facts

Traducción: Anna Maria Garriga Tarré

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/la-historia-segun-e-h-carr

Portuarios italianos van a la huelga contra la guerra imperialista en Yemen



Trabajadores del puerto italiano de Génova se negaron a cargar un barco saudí con insumos militares

El lunes 20, el carguero de bandera saudí Bahri Yanbu se disponía a abastecerse de pertrechos militares en Italia para seguir su recorrido hasta Arabia Saudita, sin embargo este objetivo fue impedido por la medida de fuerza solidaria para con el pueblo yemení decretada por la Confederación General del Trabajo de Liguria (CGIL). Los trabajadores se negaron a cargar generadores eléctricos que se usan en drones militares, mientras sí habilitaron el embarco de insumos civiles.
Con pancartas contra la guerra, y movilizándose junto con organizaciones solidarias, los trabajadores desarrollaron esta medida de lucha. No es una protesta aislada, ya que el mismo buque sufrió una protesta similar en su recorrido por la ciudad de El Havre en Francia.
En sus intervenciones, los oradores señalaron que “no seremos cómplices de lo que está sucediendo en Yemen” (Reuters), haciendo alusión a los crímenes de guerra realizados por el gobierno saudí y su coalición contra el pueblo yemení.
Esta acción de lucha marca un ejemplo de lucha internacionalista a seguir, y es en particular promisoria proviniendo de trabajadores de un país que ha protagonizado otras aventuras belicistas. ¡Unidad de los trabajadores contra las masacres imperialistas!

Leandro Morgan

Qué significa el paso al costado de Cristina Fernández

Quedó consumada la decisión del gran capital de que Cristina Fernández y su equipo no puedan acceder al gobierno.
Fue sorprendente la decisión de la expresidenta de postularse como candidata a la vicepresidencia y poner como aspirante al cargo máximo a Alberto Fernández, sobre quien más abajo se darán algunos detalles elocuentes. Pero en modo alguno podía caber duda sobre el hecho de que la “abogada exitosa”, dos veces Presidenta, debía buscar un atajo para evitar otra derrota electoral después de las tres extremadamente gravosas que sufrió desde 2013.
Resta todavía despejar dos incógnitas esenciales: 1. ¿Es el último movimiento de la expresidenta o faltan algunos capítulos de la telenovela? 2. Esa gran burguesía que bloqueó el camino a los remanentes del llamado kirchnerismo ¿está dispuesta a permitir el retorno del Partido Justicialista (PJ) al poder, o sostendrá la continuidad de Mauricio Macri?
Por el momento es otra victoria del oficialismo, aunque todavía está irresuelto si el Frente amplio burgués (Fae) se recompone y decide quién ocupa la Casa Rosada a partir de diciembre próximo o consolida su fractura y a las elecciones de octubre próximo van dos o tres candidatos, con el mismo programa pero con diferente base de sustentación directa, con las clases dominantes formal y explícitamente divididas.
El próximo martes 21, comienza el juicio oral a la expresidenta, además de su exministro Julio de Vido (también a cargo de Planificación durante los cuatro años de mandato de Néstor Kirchner), el socio comercial Lázaro Báez, el vituperado operador José López (célebre por llevar bolsos colmados de dólares a un convento) y otros tantos que acudirán al tribunal desde la cárcel donde cumplen prisión preventiva.
Una exitosa operación de prensa impuso la idea de que Alberto Fernández (AF) fue informado por su jefa Cristina Fernández (CF) el miércoles 15 de que su nombre sería anunciado como candidato a Presidente el sábado 18 por CF, que en un gesto de extraordinaria generosidad se contentaría con la candidatura a vice.
Es una patraña. En realidad esta candidatura resulta del estridente fracaso en la maniobra de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para postergar sin fecha el juicio a CF. La insólita decisión de este cuerpo que salvaba a CF del oprobio durante la campaña electoral, fue anunciada el martes, fracasó en menos de 48 horas y obligó a un apresurado cambio de planes.
La prensa tradicional se mostró escandalizada por la connivencia de cuatro miembros de la CSJ para “elegir a Cristina Presidenta”, tal como dijo en un crudo editorial un probado defensor del statu quo, que sin embargo mostró singular arrojo e influyó en gran medida para que los supuestos defensores de la justicia debieran retroceder de inmediato e ignominiosamente. Gestora de esta operación fulminante es la misma prensa que protegió a AF y su musa repitiendo que el arreglo entre jefa y subordinado ocurrió el miércoles 15.
No hay sino una explicación para todos estos pasos en falso y su evidente manipulación periodística: la perplejidad del gran capital frente a la reaparición agravada de la crisis política y las sanguinarias peleas internas por hallar una salida e imponerse, cada fracción, como fuerza hegemónica. Dicho de otro modo: las dificultades extremas para sostener la reelección de Macri.
En un texto fechado a fines de abril (Adónde va la burguesía en Argentina) reiteré la afirmación de que aun en sus disputas internas, el gran capital local y extranjero excluía la posibilidad de un retorno al poder de una protoburguesía asociada a sectores menores del capital, con CF a la cabeza. En la imposibilidad de obtener ese visto bueno radica el paso desesperado de la ahora candidata a vice. Si el paso al costado es o no una carta de negociación para obtener impunidad, se verá con el tiempo. Pero está claro que AF es el frágil parapeto con el que se pretende afirmar una perspectiva de eventual negociación con Washington, con el FMI y el gran capital local, en primer lugar con ciertos medios de prensa.
AF fue un mentor inicial de Kirchner. Fue su jefe de gabinete durante cuatro años y durante un primer período de CF. Su único cargo electivo fue el de legislador (concejal) en la Capital Federal. Lo logró en el año 2000 en la lista de Domingo Cavallo. Iba detrás de la Sra. Elena Cruz, quien por defender ardorosamente al dictador Jorge Videla terminó separada de su banca y dejó paso al ahora candidato a Presidente. AF tuvo además estrechos lazos con el exdiputado Eduardo Varela Cid, personaje más que oscuro radicado en Miami, denunciado como agente de la CIA entre otros por Carlos Andrés Pérez, ex presidente socialdemócrata de Venezuela, a su vez conocido como hombre de la agencia estadounidense en su país. También administró la campaña presidencial de Eduardo Duhalde y Palito Ortega, motivo por el cual se lo vinculó a fondos provenientes del cártel de Juárez y a la penetración de esta organización narcotraficante en la provincia de Buenos Aires.
AF es, además, pero acaso en primer lugar, también un enemigo pertinaz de la Revolución Bolivariana y del presidente Nicolás Maduro.
Hasta ahora los ataques al flamante candidato se redujeron a reproducir sus tremendas acusaciones contra CF mientras estaba asociado al Sergio Massa, antes de salir de ese partido nonato para dirigir la fallida campaña de Florencio Randazzo y, finalmente, recalar otra vez junto a CF como asesor principal de la campaña que ahora lo tendrá como figura principal.
Como queda dicho, resta saber si el peronismo autodenominado republicano se reúne en torno a Roberto Lavagna –lo cual significaría que al menos un sector importante del Fae decide llegar a segunda vuelta para luego competir con Macri- o deja paso a la continuidad del actual Presidente. También queda pendiente el destino de la ahora candidata a vicepresidenta. Por estas horas hay nerviosas negociaciones en el cenáculo más exclusivo de las clases dominantes.

Luis Bilbao
@BilbaoL

Alberto Fernández contra la legalización del aborto



Entrevistado en Tiempo Sur, durante su visita a Santa Cruz, Alberto Fernández, entre otras definiciones, se refirió al tema del aborto y dijo que considera que “no hay que avanzar tan rápido hacia la legalización del aborto” porque “divide a los Argentinos”.

Lo que Alberto Fernández considera “demasiado rápido” son 100 años de lucha del movimiento de mujeres en Argentina por este derecho y un movimiento de lucha que en 2018 conquistó el apoyo y la opinión favorable de la población, inundó las calles y logró la aprobación en la Cámara de Diputados y llevar el debate a Senadores. Si el aborto no se aprobó fue por los bloques mayoritarios del Congreso, peronistas, radicales y macristas, que priorizaron sus vínculos con el clero al reclamo popular por la legalización del aborto para terminar con las muertes de mujeres por aborto clandestino. Esa alianza es la que envalentonó a las iglesias contra el aborto legal, el aborto no punible y los derechos de las mujeres. La división en el tema del aborto es entre los derechos de las mujeres y la Iglesia.
No podía ser de otra manera. La fórmula que cuenta con el aval del Papa ya había anticipado esta posición, cuando CFK llamo a unir “pañuelos verdes y celestes”. Esa “unidad” impone la renuncia al aborto legal: es en detrimento de “los pañuelos verdes” y en favor de un reforzamiento del control social sobre las mujeres y los trabajadores que opera la Iglesia en función de evitar un levantamiento popular contra todo el régimen del FMI. Alberto Fernández y Cristina Fernández se ofrecen como candidatos "de Estado", no del movimiento popular ni de los trabajadores: contra el aborto y a favor de pagar la deuda al FMI.
Son declaraciones que deben ser destacadas y debatidas en el movimiento de mujeres, en las vísperas de una nueva presentación en el Congreso del proyecto de ley de aborto. Sectores del movimiento de mujeres, ya en 2018 llamaron a “continuar la lucha en las urnas” y sostuvieron que había que encaminar al movimiento de mujeres hacia un recambio electoral al peronismo que garantizaría el aborto. Solo 4 días después de presentarse la fórmula de ese espacio político, dan por tierra con estas ilusiones.
Con estas conclusiones debemos movilizar masivamente el 28 de mayo. Queda claro que solamente la fuerza de la ola verde y volver a ganar las calles podrá conquistar al aborto legal y terminar con las muertes por aborto clandestino. El Frente de Izquierda defiende y promueve de manera irrestricta esta lucha, por el aborto legal y la separación de la Iglesia y el Estado.

Prensa Obrera

miércoles, mayo 22, 2019

Fernández-Fernández: audacia y moderación



En su editorial de esta semana, Fernando Rosso analiza el terremoto político que significó la designación de Alberto Fernández como candidato a presidente y de Cristina como vice. Fue en “El Círculo Rojo”, el programa de La Izquierda Diario que se emite todos los domingos por Radio Con

La sorpresiva designación de Alberto Fernández como candidato a presidente por parte de Cristina Kirchner –con ella como candidata a vice- sacudió el escenario político.
En primer lugar, la fórmula generó expectativas y aspiraciones como posible herramienta para desalojar al macrismo de la Casa Rosada. Anhelos que son tan entendibles, como injustificables las ilusiones de que va a ser una alternativa con la capacidad de sacar al país de la crisis bajo la promesa de un pacto social en el que todos ganan.
El daño hecho por el Gobierno de Macri a las mayorías populares con su ajuste infinito y permanente genera esas expectativas. Contra todo pronóstico e incluso contra consejos milenarios, como aquel de Maquiavelo que recomendaba: “el mal se hace todo junto y el bien se administra de a poco”; Cambiemos hizo un mal constante y dosificado que ya lleva más de tres largos y sufridos años y es realmente agobiante. Los resultados electorales, incluidos los de hoy de La Pampa, están dando un veredicto contra ese desastre.
Con la novedad de la designación del candidato impensado, muchos hablaron de una vuelta al kirchnerismo de los orígenes, al nestorismo amplio que emergió allá por el 2003, que incluso contenía a varios de los referentes actuales como protagonistas (con Alberto Fernández como uno de sus armadores centrales). Este relato se construye para generar la imagen de que puede venir una década de expansión económica que favorezca a cierto crecimiento general.
Esa lectura tiene un problema: la situación real, empírica, los datos duros, sentencian que estamos ante un contexto mucho más similar al pre-2001 que al 2003. Una situación más parecida al momento de la crisis que implicó una dura devaluación y ajuste (que llevó adelante Duhalde); antes que al momento en el que -gracias al ajuste ya aplicado y relativamente superada la crisis- comenzaba una recuperación.
Algunos elementos para fundamentar esto:

* Hoy tenemos una deuda externa que está en el orden del 100% del PBI, creciente e impagable y que no está sólo en manos de los acreedores privados como en el año 2001, sino que es con el Fondo Monetario Internacional, por lo tanto la quita no es una opción disponible o es muy difícil. Además, en aquel momento, la negociación vino después del default, de la crisis y de una Argentina levantisca.

* Las tarifas están dolarizadas y representan hoy alrededor del 30% del presupuesto familiar y con tendencia a la suba.

* La pobreza ronda el 40% de la población general y 50% en menores de 15 años.

* La inflación es récord y las industrias operan a la mitad de su capacidad instalada.

* La situación internacional es completamente adversa y está afectada por la guerra comercial entre EEUU y China, con una caída en el precio internacional de los commodities. Un factor que fue esencial para el sostenimiento del esquema económico de aquellos años fueron los precios altos de las materias primas hoy ausentes.
El establishment considera que el ajuste no alcanzó, que la tarea realizada fue necesaria, pero no suficiente y eso está en la base de la fenomenal crisis de Macri.
Algún editorialista afirmó hoy que, en este contexto áspero, la decisión de colocar al frente a Alberto Fernández “también significa que Cristina sabe que puede ganar, pero que deberá gobernar con un mundo político-financiero hostil y una situación difícil para sus gustos políticos. Prefiere que de esa dura tarea se encargue otro”.
La gravedad de la situación llevó también a que muchos aseguren que las biografías no importan: que Alberto Fernández haya nacido de las entrañas de cavallismo; que haya criticado incluso las medidas que fueron consideradas como las más progresistas del kirchnerismo (ley de medios, disputa con las patronales del campo); que haya sido el armador de la punitivista campaña de Sergio Massa en 2013 e incluso de la resentida campaña de Florencio Randazzo en 2015 (en la que además, votó en blanco, un dato que sólo se reclama con rabia a la izquierda); que sea un hombre con relaciones carnales con el grupo Clarín, que haya criticado el intento de subir algunos puntos de retenciones a la oligarquía sojera. Que todo eso, es nada. Yo creo que el pasado dice algo de lo que se puede hacer en el presente y sobre todo en el futuro.
Pero, al margen de esto, Alberto Fernández ya empezó a hablar del futuro: en las primeras declaraciones como candidato reafirmó el “contrato social de ciudadanía responsable” y explicó que “el ciudadano es algo más que ‘la gente’: es la gente con derechos y obligaciones”, inmediatamente después dijo que “por ahí puede haber un acuerdo entre sindicatos y empresarios para tratar de ordenar salarios y precios”. Algún lector perspicaz de Página 12, destacó eso del “orden sobre los salarios” y afirmó: “otra vez sopa”. Además, sin que Mario Wainfeld o Nora Veiras le preguntaran, Fernández aseguró que nunca se habló de no pagar y que va a cumplir con las obligaciones del FMI. Y hoy explicó en un reportaje radial que “la guerra con Clarín terminó”.
La realidad es que la biografía se puede olvidar, pero en este caso coincide con las primeras propuestas.
Salir de la famosa grieta con un candidato amable, dialoguista, con más concesiones a los poderes fácticos, con una propuesta de ajuste con rostro humano y una coalición moderada que todavía está en abierta moderarse aún más; parece ser la apuesta que tiene más de cálculo que de audacia.

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Una vez, allá por el año 2002 le preguntaron a Margaret Thatcher cuál era el mayor logro de su vida: “Tony Blair y el Nuevo Laborismo. Obligamos a nuestros oponentes a cambiar sus ideas”, contestó la llamada “Dama de Hierro” que fue vanguardia en la consolidación del neoliberalismo en el mundo.
Veremos si tanta pasión por demostrar moderación y domesticación no llevan a que un personaje como Macri -de mucho menor envergadura e importancia- no termine festejando un éxito similar en medio de una derrota espantosa.

Los desafíos de la izquierda en el nuevo escenario político



La fórmula Alberto-Cristina: un giro para conformar un futuro Gobierno de “pacto social” con factores de poder de cara a la crisis. Los economistas del nuevo candidato a presidente ya anuncian más recortes fiscales y devaluación. Los desafíos de la izquierda en la campaña electoral y hacia el año que viene.

El anuncio de Cristina Kirchner postulando a Alberto Fernández como candidato a presidente, con ella de vice, pateó el tablero electoral 2019.
Cuando la mayor parte de los análisis y estrategias políticas se basaban en un escenario de intensa polarización entre Macri y la ex presidenta, surge un nuevo panorama que, en parte, obliga a recalibrar las armas de la crítica y la lucha política.
En este marco, nos referiremos en este artículo a analizar qué se puede esperar de la fórmula Alberto-Cristina, y a la ubicación de la izquierda en el nuevo marco político.

Una gran batalla política, una perspectiva estratégica

Durante los meses que dure la campaña electoral, la izquierda tiene un desafío de primer orden: llegar a millones de personas con una voz clara para advertir que frente al desprestigio del macrismo, la fórmula Alberto-Cristina se basará para su campaña en la ilusión que tienen millones de sacarse de encima a Cambiemos, pero que, en caso de que ganen, esas expectativas serán defraudadas. Como analizaremos más adelante, esto puede ser adelantado desde hoy, dado que ya se han comprometido a cumplir con los pagos de la deuda y con el FMI, por lo cual no tendrán más alternativa que continuar con planes de ajuste.
A la par de esa campaña, es necesario sembrar las ideas fundamentales de un programa alternativo para que la crisis no la paguen otra vez las grandes mayorías, y organizarnos con miles para esa pelea, fortaleciendo la perspectiva de construcción de un partido revolucionario y preparándonos para ser una fuerza decisiva en los próximos acontecimientos agudos de la crisis y la lucha de clases que, si logran conducir la situación durante el 2019, se darán bajo el próximo Gobierno. En este camino, el Frente de Izquierda (que a su vez llama a una mayor unidad para estas elecciones bajo un programa de independencia de clase) se propone también ser expresión de los cientos de miles de trabajadores, mujeres y jóvenes que apoyan un programa para que la crisis la paguen los capitalistas y se preparan para enfrentar los ataques, gane quien gane.
Por último, pero no por eso menos importante, adelantemos que en los próximos años, si gana el macrismo, enfrentaremos desde el comienzo a un Gobierno muy debilitado, pero si gana el peronismo se abre la posibilidad histórica de una experiencia con esa fuerza en el poder, lo cual dará lugar al surgimiento de nuevos fenómenos políticos y de la lucha de clases.
Arranquemos entonces por afilar la crítica contra el proyecto político de la nueva fórmula presidencial.

El significado del armado electoral que impulsa Cristina Kirchner

Primero discutiremos los gestos y las alianzas, para luego ir al programa y los números.
Por un lado, desde ya que dice mucho en sí mismo el hecho de que el elegido como candidato a presidente haya sido un hombre con pasado de funcionario menemista, legislador electo en las listas de Domingo Cavallo, amigo de las corporaciones que renunció al Gobierno de Cristina tras el enfrentamiento con las patronales del campo y con Clarín, para deambular luego por el massismo y el randazzismo, hasta volver con CFK tras toda una pirueta.
Sobre esto, no puede haber dudas: la elección del candidato apunta a convencer a todos los factores del poder económico y político de que no hay ningún riesgo de “giro chavista”, sino que el rumbo elegido es el de proponerse garantizar el orden necesario para continuar con los pagos de la deuda y los acuerdos con el FMI durante la crisis en curso.
Esta interpretación, lejos de ser forzada, no es más que la coronación y máxima expresión de un curso político que ya se venía desarrollando con importantes gestos.
Hacia el capital financiero internacional, esa orientación se venía sugiriendo con Axel Kicillof mostrando desde hace meses un tono conciliador, con reuniones con el FMI y promesas de pagar la deuda hasta el último centavo. Hacia los grandes capitalistas nacionales, con un discurso que ya desde el año pasado viene sosteniendo que bajo los gobiernos K los balances de empresas como Arcor eran mejores que ahora, y sobre todo a los bancos garantizándoles que seguirá la especulación financiera. Y hacia el peronismo, con el apoyo a candidatos de derecha en las provincias (Perotti, Schiaretti, etc,) y reencuentros con referentes de la burocracia sindical, como la resonante reconciliación de Cristina Kirchner con Hugo Moyano.
Complementa esta orientación el discurso de la ex presidenta hacia sus bases, “avisando” que por la gravedad de la crisis actual la situación va a ser “muy difícil de revertir”, según expresó en el video con el cual comunicó su decisión de ir de candidata a vice.
Incluso antes de lanzar la campaña electoral, ya están acusando la “herencia recibida”. Imagine el lector lo que vendrá después.
El objetivo de esta advertencia no es otro que intentar moderar las aspiraciones de quienes voten la fórmula Alberto-Cristina, ya que, como señaló la ex presidenta, lo difícil no será tanto ganar las elecciones, sino gobernar. Vamos entonces al nudo de la cuestión.

Un “contrato social” para hacer pasar los planes del FMI

El principal problema estratégico que tienen las clases dominantes en Argentina es cómo abordar los ajustes y pagos que exigirá el FMI durante los próximos años en cualquier “renegociación” de una deuda impagable, sin que la resistencia del pueblo trabajador haga fracasar sus planes de ataque y ponga en cuestión la llamada “gobernabilidad”.
En este marco se debe entender la política de “contrato social de ciudadanía responsable” que está promoviendo la ex presidenta, y que se propone como un intento de hacer un Gobierno más fuerte del que sería un hipotético segundo mandato de Mauricio Macri, que después de años de desgaste y con una gran oposición social, correría el riesgo de ser muy débil desde el comienzo. Por su parte, la variante de Alternativa Federal comienza a perder fuerza con este último giro conciliador del kirchnerismo, aunque para ver su perspectiva electoral definitiva resta saber cómo actuará el “factor” Sergio Massa.
El intento de postular a Alberto Fernández como articulador de un frente más amplio del peronismo (cuyos resultados concretos se terminarán de conocer el 12 y 22 de junio con la presentación de alianzas electorales y candidatos), y por esta vía del conjunto de la burocracia sindical, busca conformar entonces una coalición de Gobierno con mayor volumen de fuerza para imponerle a la clase trabajadora los planes de ajuste.
Recordemos que el Pacto Social del 73-74, tomado como modelo por la ex presidenta durante su discurso en la Feria del Libro, buscó limitar las reivindicaciones de una clase trabajadora que estaba a la ofensiva después del Cordobazo del ´ 69 y el retorno de Perón, por medio del congelamiento de paritarias por dos años. La burocracia sindical jugó entonces el rol de aceptar este acuerdo (que terminó en una gran crisis en el ‘75) y de integrar las bandas paraestatales de la Triple A para reprimir a aquellos que quisieran sacar los pies del plato, como se mostró en numerosas huelgas y ocupaciones de fábrica que cuestionaban el acuerdo.
La analogía histórica, como siempre limitada, tiene sin embargo otro punto de comparación esencial: un eventual triunfo de una fórmula peronista puede alentar en gran medida las expectativas de las masas que, desplazado Macri, quieran recuperar el salario y los puestos de trabajo perdidos en estos años, así como anular los tarifazos.
Es por eso que, en caso de ganar una fórmula peronista la presidencia, durante el próximo Gobierno es probable que veamos mayores niveles de lucha de clases, motivadas por la expectativa de recomponer las condiciones de vida.
Contra esas aspiraciones que no puede cumplir, el bloque político y social que busca conformar la fórmula Alberto-Cristina pretende un “contrato social” para imponerle a las grandes mayorías la aceptación de los planes que dicte el FMI.
En las garras del FMI: los economistas de Alberto Fernández ya anuncian más ajustes
Dentro del equipo económico de Alberto Fernández, sobresalen algunas figuras. Nos referiremos a dos de las centrales y al pensamiento económico que han expresado en los últimos días.
Si bien la nueva fórmula de candidatos no ha enunciado un programa de Gobierno, es importante seguir los indicios que dan sus principales referentes económicos para previsualizar el rumbo que tomarían en caso de llegar al Gobierno.
Uno de ellos es Guillermo Nielsen. Antes de ser candidato por el massismo en 2015 en la Ciudad de Buenos Aires, lo que más resalta en su trayectoria es haber sido parte de los negociadores con el FMI en los años posteriores al 2001.
En una entrevista publicada el pasado domingo, al economista le preguntaron “Qué le espera a la Argentina para después del 2019”.
Su respuesta, cruda, fue sencilla: un brutal ajuste fiscal. Cuentan también que hace poco le dijo a Cristina Kirchner que “tenemos diez años más con el FMI”.
Sobre el ajuste que se viene en caso de que lleguen al Gobierno, lo explicó así concretamente: “El Gobierno que venga necesita no déficit cero, sino superávit de tres puntos del PBI. Es decir, se necesita un ajuste de cuatro puntos del PBI y el punto de partida inicial es de un exceso y récord absoluto de presión tributaria”.
Para decirlo de otro modo: esos 4 puntos implican recortar el equivalente a dos veces el presupuesto sumado de toda la salud y la educación públicas! Como si Macri no hubiera hecho un gran ajuste, vienen aún por más, para poder destinar una gran masa de recursos al pago de deuda a los especuladores.
Estas declaraciones de Nielsen tienen el “mérito” de confirmar lo que viene denunciando el Frente de Izquierda: que el próximo Gobierno deberá pagar 160.000 millones de dólares de deuda, y que una “renegociación” con el FMI solo puede ser a costa de aceptar las recetas drásticas del organismo internacional.
Por su parte, otro referente importante vinculado al equipo de Alberto Fernández, Matías Kulfas, se viene mostrando partidario de una devaluación (que traería más tarifazos e inflación) y alertando que una recuperación económica no puede ser traccionada ni por el gasto, ni por el consumo. Es decir que para solucionar la falta de dólares de la economía nacional el que deberìa esperar es el salario, ya que las divisas serían para pagar la deuda.

Las tareas de la izquierda

El PTS-Frente de Izquierda se propone en el momento actual una gran campaña de agitación, propaganda y organización para organizar a miles y llegar a millones con denuncias claras y un programa de salida a la crisis. Al mismo tiempo, apoyamos con todas nuestras fuerzas cada lucha contra el ajuste, y exigimos que la burocracia sindical no haga medidas de fuerza aisladas (como este 29 de mayo), sino que convoque a un plan de lucha con continuidad hasta derrotar los planes de ajuste.
Entendemos el deseo de millones de sacarse de encima al odiado Gobierno de Mauricio Macri, pero advertimos al mismo tiempo que nada bueno puede venir de ninguna de las variantes del peronismo que, como demostramos, se proponen seguir adelante con los acuerdos con el FMI y aplicando ajustes que recaerán sobre las espaldas de las grandes mayorías.
Para tomar uno de los problemas más sentidos por millones, los tarifazos, los mismos no harían más que continuar con cualquier plan económico que priorice pagar la deuda, el ajuste fiscal y la devaluación. Lo mismo puede decirse respecto del retroceso de los presupuestos destinados a salarios, salud o educación. Si queremos revertir la “herencia recibida” del macrismo, el camino no es precisamente con el peronismo.
Menos aun podrán revertirse, con un país absolutamente condicionado por el FMI, problemas estructurales como la pobreza o la precarización laboral que no vienen de ahora, sino que también son parte de la herencia de la dictadura y el neoliberalismo que tanto el kirchnerismo como el macrismo dejaron intactas.
Al revés que el macrismo y el peronismo, para la izquierda primero están las necesidades del pueblo trabajador. Rechazamos cualquier “renegociación” con el FMI que implique más tarifazos, el aumento de la pobreza, la caída del salario, la pérdida de millones de puestos de trabajo, la condena al hundimiento de la salud y la educación públicas, y todo para que unos parásitos especuladores del capital financiero sigan saqueando al país e hipotecando el futuro de las próximas generaciones por una deuda ilegal, ilegítima y fraudulenta. Porque nuestras vidas valen más que sus ganancias.
También decimos bien claro que ningún “pacto social” puede ser con los empresarios, que ya dijeron que su programa es el de reforma laboral, reforma jubilatoria, ajuste fiscal y pago de la deuda a los especuladores hasta el último centavo. Sus intereses son opuestos a los nuestros. Toda conciliación con ellos será para seguir garantizando sus ganancias a costa de mantener a las y los jubilados con hambre, ver caer nuestro salario, salud y educación.
Bajo estas banderas, desde el Frente de Izquierda insistimos asimismo en el llamado a Luis Zamora y otras fuerzas de izquierda para potenciar también en las elecciones una unidad que en el marco de la crisis le dé más fuerza a los planteos de la izquierda anticapitalista.
La actual campaña electoral, cobra entonces un carácter preparatorio para las próximas etapas de la crisis. Si por alguna circunstancia el macrismo ganara las elecciones, iremos a un Gobierno débil que rápidamente dará lugar a una gran crisis resistencia a sus planes. Pero también el probable escenario del peronismo en el poder atacando a las grandes mayorías abrirá a una nueva experiencia histórica, y al calor de ella agudos acontecimientos de la lucha de clases y la posibilidad de construcción de un gran partido revolucionario que pelee por un Gobierno de los trabajadores, por una sociedad organizada no en función de las ganancias capitalistas, sino al servicio de las necesidades de las grandes mayorías.

Fernando Scolnik
@FernandoScolnik
Martes 21 de mayo | 23:45

“En Cuba nos faltaba Trotsky para comprender lo que pasó en la Unión Soviética”

Entrevista a Frank García Hernández, organizador del reciente “Primer evento académico internacional sobre León Trotsky”, realizado en Cuba

IdZ: ¿Cuál es tu valoración del evento sobre Trotsky que se realizó en Cuba?
Yo siempre pensé que el evento iba a marcar un antes y un después. Sé que si lo hubiéramos hecho en Brasil o en México –países donde es posible que se hagan las 2.da y 3.ra edición de este encuentro– no hubiera sido igual, porque, aunque no hemos tenido mucho financiamiento por todos los problemas económicos que tiene Cuba, sí logramos una participación internacional muy grande, con expositores de altísimo nivel como Robert Brenner, Paul Le Blanc, Susy Weissman o Eric Toussaint, han venido ustedes [CEIP León Trotsky, N. del E.], los del Centro de Estudios Socialistas Karl Marx, la Casa Museo León Trotsky, han llegado investigadores de las tres universidades más importantes de Brasil, vinieron participantes y académicos que en otros momentos no se encuentran por las disputas tradicionales que tienen sus organizaciones políticas, pero que vienen porque Cuba es un terreno de todos y de nadie.
Trotsky, Cuba y la situación que se está viviendo ahora en el país, ha hecho que vinieran personas de todo el mundo: de la India, Irán, Turquía, Italia, Austria, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Argentina, Canadá, España, Estados Unidos, México, Perú, Venezuela, Brasil, se alistaron también intelectuales de Colombia y Pakistán, que al fin no pudieron asistir, Michael Löwy y Tariq Ali también querían estar presentes, y otros diez expositores más como mínimo. El evento, en realidad, debió tener cuatro días, pero era imposible, casi y no puede salir. Teníamos una situación muy difícil en el plano logístico por lo cual no pudimos recibir público extranjero. Ojalá hayan comprendido y no se hayan molestado con nosotros. A quienes les pedimos que no vinieran no lo hicimos nunca por cuestiones políticas y mucho menos personales. Si hubiéramos aceptado las 192 solicitudes de participación como público habríamos colapsado, de hecho, tú viste que en el salón donde estábamos no hubiesen tenido espacio.
Lo único que no me gustó del evento es que no hubo mucho público cubano, lo cual creo que fue por mala gestión, es responsabilidad nuestra, y eso pudo dar la falsa idea de que en Cuba no hay voluntad de conocer a Trotsky. Y la traducción robó mucho tiempo y restó dinámica; además, la falta de tiempo provocó que el programa no estuviera listo para el primer día.
Pero el evento, para mí, a pesar de sus problemas, es un avance total. Además, el Instituto de Filosofía se comprometió a publicar las memorias del evento, un instituto que si no hubiese sido por él no estaríamos hoy aquí. Como también hay que darle las gracias al director de la Casa Benito Juárez, donde radicó este congreso. Y agradecer también el apoyo logístico que nos dio el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, que parece también se dispone a colaborar en la publicación de las memorias. Si esto se hace, si se logra publicar ese libro, sería la primera vez que aparecería en Cuba un libro dedicado a Trotsky y los fenómenos sociopolítico-culturales que se han generado en torno a él.
El otro texto de Trotsky que apareció, como libro, fue publicado en la década de los años sesenta por los militantes del Partido Obrero Revolucionario (Trotskista), que militaban en la IV Internacional posadista. Ese libro no recorrió el país porque fue decomisado y nunca salió de imprenta.
IdZ: ¿Fueron publicados otros artículos o materiales de Trotsky?
En Cuba solo se han publicado los siguientes artículos de Trotsky sin sufrir censura: uno en el periódico Revolución, del Movimiento 26 de Julio, en el suplemento cultural "Lunes de Revolución", donde apareció un fragmento muy corto de Historia de la revolución rusa, que publicó Guillermo Cabrera Infante. Eso fue en 1960.
Después en 2014-2015 se publicó en Cuba La última batalla de Lenin, compilación de escritos y cartas de Lenin, que publicó originalmente la editorial Pathfinder, que cedió sus derechos a la Editorial de Ciencias Sociales; ahí aparecieron unas cartas de Trotsky a Lenin.
Y después de que yo imparto el curso de posgrado sobre León Trotsky, en noviembre del 2016 –el primero que se dio en Cuba y tuvo gran impacto en el estudiantado–, casi dos años después, en enero del 2018, cuando se cumplió el centenario del Ejército Rojo, se publicó, en una revista cultural de Santa Clara, parte del discurso que dio Trotsky en la fundación del Ejército Rojo.
Entonces ahora, cuando publiquemos este libro, vamos a vivir en Cuba un antes y un después, porque al publicarse todas las exposiciones que se hicieron, vamos a saltar el tabú político que es Trotsky.
Con Trotsky en Cuba aconteció algo muy similar a lo que dice el escritor peruano Héctor Béjar en su libro, que fue Premio Casa de las Américas de ensayo en 1966, cuando afirmaba que después del XX Congreso del PCUS todos sabíamos los crímenes de Stalin pero nadie nos dijo que el que no era un criminal era Trotsky.
Y lo mismo sucedió en Cuba: después de la caída de la Unión Soviética, todos supimos los crímenes de Stalin, pero nadie ha dicho aquí que Trotsky no era culpable de lo que se le acusaba. Esa es la importancia del evento. Comenzar a decir en Cuba que nada de lo que se dijo de Trotsky es verdad. Y es que de Trotsky ni siquiera hay mención en los libros de historia que reciben los estudiantes. Quizá los universitarios lo conozcan, pero es muy difícil que los secundaristas sepan de él.
Sin dudas, la obra de Padura, El hombre que amaba a los perros, ayudó a levantar la curiosidad, pero no tienen ningún libro al cual ir a cubrir las dudas y conocer más. Por otra parte, la amiga y camarada Celia María Hart Santamaría, no pudo difundir con éxito a Trotsky en Cuba. Las circunstancias hicieron que terminara siendo una francotiradora en el tejado de una torre. Nadie la veía, nadie la podía ver, aunque sentían sus disparos, certeros, muy certeros.
IdZ: Háblanos de la dinámica del evento y de las primeras repercusiones.
El nivel académico muy bueno, excelente, no hay ninguna queja. Hay que agradecer la presencia de todas y todos. Hubo la colaboración incluso de Lindy Laub, una cineasta norteamericana muy conocida, que había participado en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, aquí en La Habana en 1999, y Suzi Weissman su productora, la cual a su vez fue ponente. Ambas trajeron un documental del que pudimos disfrutar el working-progress de 42 minutos, El hombre más peligroso del mundo, con imágenes inéditas que nadie ha visto nunca. Esto lo realizamos en una sala pequeña pero muy colaborativa, de la Muestra de Jóvenes Realizadores. Lamentablemente no había muchos cubanos, pero lo importante es que se pudo proyectar en Cuba.
Lo que sí es real es que Trotsky, como personaje histórico ha impactado en sectores del estudiantado universitario cubano, ya que al evento querían venir estudiantes de Santiago de Cuba, vinieron de Santa Clara sin tener incluso las condiciones económicas, vinieron desde Matanzas. Hoy ya en Santa Clara y en La Habana hay estudiantes que están leyendo y estudiando los libros que ustedes y otros compañeros trajeron al evento. Para ellos, para esos estudiantes cubanos, pido la más solidaria de las ayudas. Tienen solo dos títulos. Llamo entonces al internacionalismo, a que les envíen material, revistas, libros.
Escritos latinoamericanos es, por demás, un texto que ha impresionado mucho a algunos historiadores cubanos, pues nunca habíamos podido, ni siquiera sabíamos, que León Bronstein le había dedicado artículos de análisis político a la coyuntura cubana de su tiempo y en especial al Partido Bolchevique Leninista. Para mí, que escribo la historia del trotskismo cubano, ese es un aporte fundamental. Otro punto importante es que este viernes Escritos latinoamericanos será donado, junto al texto de Gabriel García Higueras, Trotsky en el espejo de la historia, a la biblioteca de la Casa de las Américas, la institución que atrajo a intelectuales como Cortázar, Benedetti, Galeano, y que hoy sigue siendo uno de los mejores puntos de convergencia del continente. Esa biblioteca es muy visitada por la intelectualidad habanera. También este viernes 17 de mayo Escritos… llegará a las bibliotecas de la Facultad de Filosofía e Historia, y a la Biblioteca Central de la Universidad de La Habana.
Yo siempre hago una aclaración muy necesaria: el evento fue una actividad académica sobre Trotsky y todos los fenómenos políticos, sociales y culturales que se desprendieron de él. No fue una convocatoria para hacer una convergencia internacional trotskista. La percepción que tenemos los jóvenes que nos sentimos parte de la izquierda marxista cubana, que empleamos el marxismo para entender la realidad, es que Trotsky pertenece al sistema de ideas comunistas, a toda la teoría que nos aporta Gramsci, Rosa Luxemburgo, Lenin, Marx, Mariátegui. Algunos burócratas nos quieren señalar de trotskistas; yo no tengo nada en contra del trotskismo, evidentemente, sí unas necesarias y enriquecedoras divergencias de criterios, pero recordemos que Stalin comenzó a emplear ese término para hacer creer que los seguidores de la Oposición de Izquierda no eran bolcheviques leninistas, sino una tendencia ajena a la revolución.
Nos faltaba Trotsky. Nos faltaba Trotsky para comprender lo que pasó en la Unión Soviética, porque ninguno de los referentes del marxismo que mencioné, así como el Che Guevara o Fidel Castro, pudieron, por diferentes motivos, dar una explicación sistémica de lo que sucedió. Trotsky tiene el valor de haberlo hecho desde el año 1936, el valor de haber desarrollado un análisis sociológico el cual no conocíamos, y por el cual nosotros, las cubanas y los cubanos, estamos muy interesados.

Pablo Oprinari
Ideas de Izquierda

Cuba: una `represión´ de fresa y chocolate



El reconocimiento internacional a los avances legales y las políticas públicas de Cuba en materia de diversidad sexual y de género es algo insoportable para la ultraderecha de Miami, ahora en el gobierno de EEUU. Para ello dirige, desde hace tiempo, una campaña de desprestigio contra la diputada cubana Mariela Castro y el Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) que dirige. En esta campaña se insertan los incidentes ocurridos, hace unos días, en el Malecón de La Habana.

La angustiosa ‘deportación’ de Huawei



Parque Industrial de Huawei.

Las implicancias de la ruptura comercial con Google.

El domingo 19 de mayo un cable de la agencia Reuters anunciaba la ruptura comercial del gigante Google con la empresa privada china Huawei, la segunda productora de smartphones a nivel mundial después de la surcoreana Samsung.
La decisión de Google, que agitó al mundo de la informática durante toda la jornada del lunes 20, fue saludada por Wall Street con una caída del Nasdaq del 2% -con algunas acciones cayendo más del 4% (El Cronista, 20/5). Lo más interesante es que la “jugada” de Google no obedece a una “política de la empresa”, sino que actuó en cumplimiento de las órdenes de Donald Trump, que el jueves 16 había colocado a Huawei en la “lista negra” de los que “amenazan” la seguridad de los norteamericanos, amenazando con aplicar multas a las empresas que mantengan lazos con la firma china.
Se trata de una profundización de la línea prohibitiva establecida por la Ley de Autorización de Defensa Nacional, que Donald Trump firmó en agosto de 2018, en la cual había impuesto una prohibición a las instituciones estatales de adquirir equipamiento proveniente de Huawei; el asunto luego derivó en un escándalo internacional con el pedido de extradición de la vicepresidente (y futura heredera) de la empresa china, Meng Wanzhou, en diciembre del año pasado, imputándola bajo la acusación de colaborar con el régimen iraní, entre otros cargos.
Es decir que la ‘deportación’ de Huawei es una política de Estado.

Implicancias

Con esta ruptura, Huawei queda impedido de utilizar los servicios de Google (no las aplicaciones ya instaladas en los equipos existentes, sino las actualizaciones y las que requieren una provisión permanente de datos, como por ejemplo Google Maps). Y lo que es más importante, los equipos de Huawei no podrán recibir las actualizaciones de Android (propiedad de Google) ni mucho menos sus nuevas versiones. Siendo Android y las “apps” de Google las que dominan el mercado de los smartphone, se trata de un golpe demoledor al gigante chino.
Paralelamente, otras empresas norteamericanas proveedoras de componentes (microchips y otros) también han anunciado su ruptura con Huawei: Intel Corp., Qualcomm Inc., Xilinx Inc. y Broadcom Inc. Como se vio reflejado en el distorsionado mundo de la especulación bursátil, estas empresas ven afectados seriamente sus intereses a causa de la medida adoptada. Por ahora el proteccionismo de Trump es un perro que se muerde la cola.

Crisis estratégica del imperialismo

A nadie se le escapa que el ‘repudio’ oficial de la White House a la empresa china obedece a una debilidad estructural de las empresas tecnológicas norteamericanas, más que a sus fortalezas. Quien goza de fortalezas no necesita patear el tablero. El temor a la pérdida de la hegemonía en sectores claves de la economía como lo son la informática y las comunicaciones, está a la vuelta de la esquina. Para algunos analistas, la gran preocupación norteamericana se centra en la velocidad con la que los chinos están desarrollando el 5G (La Sexta, 20/5), que no sólo es la base para el próximo salto en las telecomunicaciones, sino que se cree contribuirá al despegue definitivo del llamado “internet de las cosas” (operación de electrodomésticos y artefactos de todo tipo, a través de la nube). Un filón de ganancias que los yanquis no están dispuestos a resignar.
Pero la ‘deportación’ de Huawei no solo es angustiosa por la pérdida de un socio comercial potente, sino además porque Trump se fabricó una guerra “total”: a Huawei no le queda otra que volcarse de lleno al desarrollo de un sistema operativo que compita con Android, el “plan B” que viene desarrollando de manera oculta por lo menos desde 2012, y que bautizaron como “Hongmeng”, al menos provisionalmente (RT, 21/5). El mayor temor de los yankis es que la ‘deportación’ se transforme en un boomerang, haciendo que la medida profiláctica se convierta en una pesadilla.
Naturalmente, la “lista negra” del petulante ‘cowboy’ no tiene formalmente alcance fuera de los límites de EEUU. No transcurrieron ni 24 horas del ‘repudio’ norteamericano y ya se formó fila de proveedores europeos para abastecer de microchips al pulpo chino (El Comercio, 20/5). La batalla promete ser colosal, y a escala de todo el globo.
Para que no quedaran dudas de las vacilaciones yanquis, el lunes 20, en plena caída bursátil bajo el impacto del anuncio rupturista de Google del día anterior, la Casa Blanca tuvo que salir a anunciar la postergación por tres meses de las sanciones para las empresas que comercien con Huawei (ídem, 21/5).
El argumento de que los aparatos chinos realizan una tarea de espionaje, sólo puede significar que los norteamericanos en materia de espionaje no admiten competencia, sobre todo a la luz del juicio a Mark Zuckerberg, dueño de Facebook (además de Instagram y Whatsapp), que mostró al mundo el colosal espionaje y almacenamiento de datos personales que realiza una de las grandes “naves insignias” del Estado norteamericano.
Un último elemento que merece mención, al menos de pasada, es la posibilidad de que el gobierno chino, que ostenta sus propias redes sociales y sistemas operativos en el ámbito de su territorio, se vuelque al desarrollo de un software que no solo destrone a Android en los equipos móviles, sino también a Windows en las computadoras de escritorio (desktop) el cual podría estar basado en Linux, según muchos expertos. Esto cambiaría todo el tablero de juego. Es una de las variantes posibles, entre varias otras.
En resumen, asistimos a un intento concreto del imperialismo norteamericano, bajo la batuta directa del poder concentrado del Estado, por contrarrestar la tendencia decreciente de la tasa de beneficio, mediante la introducción de nuevas tecnologías, y para la cual necesita desprenderse de un socio comercial, y aplastarlo -es decir que va a un choque, producto de la propia dinámica del capital. Las vacilaciones del imperialismo, el espionaje a la población, la guerra comercial y política a través de instrumentos de excepción como son las “listas negras”, la difamación y la ‘deportación’ de empresas más pujantes (o menos seniles), antes socias y ahora rivales, dan cuenta de un todo: nuestra época de crisis, guerras y revoluciones.
El proletariado internacional tiene que entrar en acción.

Cristian Cañete

“Los acreedores quieren cobrar y nosotros queremos pagarles”

Las primeras definiciones económicas de Alberto Fernandez y su equipo

La novedad del fin de semana, el lanzamiento de la candidatura de Alberto Fernandez a presidente, ha llevado a muchos analistas y periodistas a indagar acerca de quienes compondrían un eventual gabinete económico en caso de consagrarse la formula Fernández-Fernández. Los primeros nombres en danza y las primeras definiciones en materia económica pintan de cuerpo entero qué clase de política económica y no en favor de qué clase (algo que nunca estuvo en duda) tienen en agenda estos patriotas del grupo Callao.
Quienes pronosticaron que el lunes el dólar pegaría un salto, la bolsa caería y el riesgo país tocaría un nuevo record subestimaron el verdadero sentido de la nueva candidatura, justamente, contentar al capital. Ocurre que los Nielsen, Kulfas o Todesca Botto propios del riñón de Alberto Fernández, así como los Costa o Álvarez Agís de cepa más Cristinista han resuelto como primera prioridad tranquilizar a los mercados. Tanto unos como otros salieron a profundizar la imagen que venían cultivando en el último tiempo: racionales y moderados, pagadores seriales que revieron los errores del pasado como el cepo o déficit fiscal.

Una renegociación a pedido del capital

La decena de entrevistas que brindó el nuevo pre candidato incluyen necesariamente una referencia a la usuraria deuda externa que, nuevamente, coloca al país a las puertas del default. Fernández se muestra como hombre de estado y aclara una y otra vez que hay que “honrar” las deudas, que las obligaciones están para cumplirlas y que siempre han pagado los compromisos que contrajeron otros, toda una confesión de partes sobre el papel parasitario que han jugado los sucesivos gobiernos kirchneristas en este terreno.
Fernandez no critica “la vuelta al mundo” bajo el gobierno de Macri que significó el endeudamiento más cuantioso de todo el globo, sino que se limita a diferenciarse por que la deuda se haya contraído con el FMI y no con privados, aduciendo que las deudas con el organismo “están protegidas”. En una claro guiño al sometimiento del fondo afirma que “podemos buscar mecanismos de espera, no de quita, pero al menos de espera…El escenario más factible es renegociar la deuda con los tenedores de deuda privada, no con el FMI” (Ámbito 20/05)
La situación de la deuda es insostenible y en el corto plazo. El gobierno que asuma en diciembre se encontrará con que solo en 2020 entre capital e intereses hay vencimientos por u$d 60.000 con acreedores privados. Un gobierno a favor del capital (independientemente de si prioriza su sector financiero u otro) tendrá como objetivo principal devolver la rentabilidad deseada por la burguesía, el objetivo estratégico que se le había puesto al gobierno macrista y cuyo incumplimiento explica una parte importante del descontento del empresariado con él.
A sabiendas de este panorama, la economista Cecilia Todesca Bocco adelantó en C5N la propuesta que harían en caso de ganar. Bajo el eufemismo de atar la deuda al crecimiento quieren repetir el modelo del cupón PBI, una estafa surgida del canje de 2005 donde a partir de una quita de la deuda los capitalistas cobraban un interés extra si el producto nacional superaba un determinado porcentaje. Finalmente esa quita resultó no ser tal, y los buitres recibieron mucho más que el 100% del bono.

Contrato ciudado

La idea reaccionaria de emular el pacto social de Gelbard esbozada por CFK en la presentación de su libro no fue desmentida por Alberto Fernandez y su equipo. Al contrario, el ex jefe de gabinete detalló en qué consistiría ese contrato en su ideal: “un acuerdo entre sindicatos y empresarios para tratar de ordenar salarios y precios son cosas que se pueden acordar por poco tiempo para salir de un mal momento” (Página 19/05).
No hace falta gran sapiencia para deducir que un posible gobierno peronista se escudaría en la bancarrota general que deja el macrismo para imponer, de la mano de la burocracia sindical, un congelamiento salarial. La herencia recibida vuelve a ser la excusa de un gobierno ajustador para atacar a los trabajadores y nuestras reivindicaciones.
Mientras los precios en Argentina siguen subiendo por ascensor se pretende soslayadamente la no actualización salarial (es decir una mayor caída del poder adquisitivo de los trabajadores) al mismo tiempo que se está trabajando en un esquema de beneficios para “animar a sectores a invertir”. Una política abiertamente derechista y patronal.

Que la crisis la paguen los capitalistas

La crisis del régimen político ha abierto, al mismo tiempo, una veta de desarrollo para la izquierda. Sucede que en su desesperación por calmar a los fondos de inversión y por ende al dólar, Macri planteó sus 10 puntos programáticos y la formula de los Fernandez con el objetivo de mostrarse más domesticados que nunca ha tenido que salir a exponer su programa.
El Partido Obrero y el FIT hemos elaborado también el nuestro que están resumidos en los 10 puntos del pueblo trabajador donde se explica que el único desarrollo posible para el país está íntimamente asociado al no pago de la deuda externa, a la nacionalización de la banca y el comercio exterior, a la prohibición de despidos y suspensiones, entre otros puntos.
Sumate a la campaña. La lucha es ahora.

Guido Lapa

martes, mayo 21, 2019

Dejar de pagar tres meses la deuda equivale a terminar con la pobreza por ingresos de un año



Dejar de pagar la deuda a los especuladores por tres meses equivale a un monto de dinero que alcanza para sacar de la pobreza a 3,4 millones de hogares durante un año.

Según datos oficiales de Indec, en marzo de 2019, para no ser pobre, un hogar necesitaba ingresos mensuales de $ 28.751. El ingreso total familiar promedio del hogar pobre se estima que se ubicó en $ 17.567 [1]. De este modo, cada hogar tuvo una insuficiencia de ingresos de $ 11.184 para cubrir los gastos correspondientes a la canasta de pobreza cada mes o $ 134.208 para que cubrir la misma canasta de pobreza durante todo el año.
En el segundo semestre de 2018, existían 2.142.945 hogares pobres en los 31 aglomerados urbanos que son relevados por el Indec. Si se extiende esa cantidad de hogares al resto del país (es decir, a las áreas no relevadas por el organismo), el total de hogares pobres alcanzaría a 3.401.500 (cuando se consideran las personas, son más de 14 millones las que están debajo de la línea de pobreza en todo el territorio).
Para que todos los hogares puedan salir de la pobreza medida por ingresos se necesita un total de $ 456.508 millones anuales. Esto equivale a sólo 3 meses de pago de la deuda pública del Estado Nacional [2].
Es claro que la pobreza por ingresos de los hogares constituye una medida limitada. La pobreza comprende otras dimensiones. Por ejemplo, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) realiza una medición de pobreza multidimensional que contiene indicadores de alimentación y salud, acceso a servicios básicos, vivienda digna, medio ambiente, educación, empleo y seguridad social.
También es evidente que la máxima aspiración no puede ser cubrir un ingreso de pobreza. La propuesta del Frente de Izquierda es que ningún asalariado cobre menos que la canasta familiar: los trabajadores de ATE Indec estiman que el salario como mínimo debería ser de $ 44.570.
Poner de relevancia que con sólo tres meses de no pagar la deuda pública se termina con la pobreza por ingresos busca graficar de qué manera están invertidas las prioridades: un puñado de especuladores tiene mayor importancia que más de 14 millones de personas pobres. Así funciona el sistema capitalista, en Argentina y en el mundo.
El FMI es acreedor de Argentina por los dólares que prestó al gobierno macrista. Esos dólares se dilapidaron íntegramente en pagar deuda previa a los fondos especulativos y en la fuga de capitales de los grandes empresarios: Lagarde financia el saqueo. Ni un peso le llegó al pueblo trabajador. Entonces ¿por qué pagar la deuda con más sufrimientos?

Pablo Anino
@PabloAnino
Lunes 20 de mayo

[1] Considerando que se mantiene la brecha de ingresos (lo que le falta a un hogar para cubrir la diferencia entre sus ingresos y los ingresos que le permitirían cubrir la canasta de pobreza) del segundo semestre de 2018, que se ubicó en 38,9%.
[2] En el próximo período presidencial (período 2020-2023), los pagos de deuda (capital e intereses) sumarán U$S 160.000 millones o U$S 40.000 millones anuales.

Argentina agrega estrés a la economía mundial

Al terminar la reunión entre los directivos de la CGT y los funcionarios del FMI hace pocos días, los delegados del Fondo señalaron con previsibilidad discursiva que la Argentina va mejor y que no hay temor a cambio en la presidencia para el próximo periodo.
Como salidos de otra reunión, los jefes de la Central sindical mayoritaria convocaron al Paro Nacional para el 29 de mayo. Se trata de una fecha emblemática, nada menos que a 50 años del “Cordobazo”, antecedido en pocos días por el “rosariazo”, y que serían fechas históricas del momento de máxima acumulación de poder popular en la historia local.
Para contrarrestar tremenda movilización popular, obrero estudiantil, y con todas las corrientes combativas del sindicalismo, dirigidas entonces por Atilio López, René Salamanca y Agustín Tosco, hizo falta el accionar parapolicial y paramilitar, seguido luego por el terrorismo de Estado genocida, para inaugurar décadas de ofensiva capitalista en contra de las trabajadoras, los trabajadores, la naturaleza y el conjunto de la sociedad.

Graves problemas económicos

Los argumentos de la CGT para la convocatoria al Paro nacional aluden a la necesidad de modificar la política económica en curso y a la necesaria solidaridad con los trabajadores en conflicto; a la grave situación económica que afecta al mercado interno, a la producción y su consecuente secuela de cesantías que agudizan el problema del empleo y la pobreza.
Aunque se convoca a paro sin movilización, el anuncio de ambas CTA, el sindicalismo disidente de la CGT y los movimientos populares, anticipan que saldrán a movilizar, incluso recuperando la fecha histórica del medio siglo del “Cordobazo”.
No solo el sindicalismo y el movimiento popular se preocupa por la grave situación económica de la Argentina, con recesión e inflación. Los precios de los últimos 12 meses crecieron por encima del 55% y el de los alimentos por más de 66%, constituyendo datos alarmantes ante los ingresos populares deteriorados por la recesión, el cierre de las empresas y las cesantías de personal.
El caso es que, más allá del sindicalismo, también se preocupan los entes especializados. De hecho, el británico “Financial Times” llama la atención sobre la fuga de capitales financiada en Argentina con los préstamos del FMI. Es algo no permitido por los estatutos del organismo internacional y que la práctica en el país consolida la fuga de capitales, sea por pagos de intereses, cancelaciones de deuda de capital, remesas de utilidades al exterior o simplemente atesoramiento de divisas, sin perjuicio de inversiones en activos externos.
Dicen los especialistas del periódico británico que esta situación no solo afecta a la Argentina, sino a la reputación del Fondo y de su Directora Gerente, Christine Lagarde.
Vale mencionar que, si el 9/4 pasado se acreditaron 10.835 millones de dólares en las cuentas de reservas internacionales, gestionadas por el BCRA, eso se debió al último desembolso del FMI. Las reservas alcanzaron entonces los 77.481 millones de dólares. Cinco semanas después, para el 15/5 las reservas habían disminuido a 67.306 millones, habiéndose fugado unos 10.175 millones de dólares. Prácticamente la misma cifra ingresada, en apenas un poco más de un mes.
Como con Sturzenegger y Caputo antes, ahora con Sandleris, desde la Presidencia del BCRA se facilita la salida de capitales en beneficio de muy pocos y a cuenta del conjunto de la sociedad. La socialización de las perdidas y las privatizaciones de las ganancias constituyen un dato en el capitalismo realmente existente.
Por su parte, el FMI destaca el crecimiento del Índice Mundial de Incertidumbre (WUI) que mide la desconfianza de los inversores capitalistas y que afecta el crecimiento mundial de la economía, bajando la previsión para el 2019 a 3,3% cuando en 2018 fue de 3,6%.
Se menciona como principales problemas de la economía mundial a la guerra comercial entre EEUU y China, y al Brexit, con impacto en una menor tasa de crecimiento de la economía mundial.
La cuestión se agrava dice el informe por el “estrés económico que incorporan Argentina y Turquía” a la economía mundial.

¿Quiénes son los responsables de la situación?

Retomando la argumentación, la CGT, mesurada en medidas de protesta, llama la atención sobre la situación económica local, en consonancia con insospechados observadores internacionales como los mencionados, lo que provoca a pensar las responsabilidades sobre el fenómeno.
El gobierno y Los principales operadores económicos, políticos y mediáticos apuntan la responsabilidad al gobierno anterior entre 2003-2015, sin matizar en los diferentes momentos de esas gestiones; y más aún al porvenir si resultara gananciosa una propuesta de regreso a la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner (CFK).
Los argumentos fueron contrastados en Washington por Axel Kicillof, insistiendo que el problema no es el pasado o el futuro, sino el presente del Gobierno Macri.
Una jugada política inesperada del sábado 18/5 realizada por CFK, anunciando la fórmula Alberto Fernández a Presidente y acompañada por ella, desarticula esos razonamientos por capacidad de diálogo del presidenciable con los principales medios de comunicación, especialmente el diario Clarín, la llegada a sectores del poder económico y a la diplomacia estadounidense, lo que impactaría favorablemente en lo llamados “mercados”, que no son otra cosa que los inversionistas internacionales.
Más allá de especulaciones y consideraciones que la fórmula entre Unidad Ciudadana y el PJ sugiera, el dato real es que la vulnerabilidad económica está asociada a casi cuatro años de gestión del gobierno Macri, del PRO y Cambiemos, sin haber podido avanzar lo suficiente en las demandas de modificaciones estructurales, especialmente la reforma laboral, previsional y tributaria.
Un dato sobresaliente lo constituye la situación mundial, que no define necesariamente la Argentina y que se expresa en la Guerra comercial en curso entre EEUU y China que afecta al sistema mundial, pero también lo dificultoso que resultan las negociaciones por el Brexit. Todo eso aleja inversiones hacia los países emergentes, aun cuando se la califique nuevamente y en ese sentido a la Argentina.
En rigor, solo se atraen inversiones con la pérdida creciente de soberanía, tal como la procesada con las adjudicaciones de 18 áreas offshore para la exploración de gas y petróleo, entre otras, a empresas británicas vinculadas al ilegitimo gobierno kelper en las Islas Malvinas. Se trata de un área extensa en frente del territorio que involucra desde el sur de Buenos Aires al extremo fueguino y las Islas del Atlántico Sur.

¿Alcanza la alquimia electoral?

Muchos interrogantes habilitan la jugada política de CFK, destacando en primer lugar la respuesta de los inversores especulativos, entre ellos, los principales tenedores de títulos de la deuda pública local, que son los que están fugando divisas, sea por desconfianza en la actual gestión o especulaciones sobre el futuro político de la Argentina.
Otros interrogantes remiten al electorado y a otros partidos, grupos y referentes que intentan armados electorales competitivos por fuera de la iniciativa de Macri y sus aliados, o de CFK. En ese sentido se considera la posibilidad de un armado diverso que involucre a sectores del peronismo y otros espacios del centro político que puedan disputar un lugar en el ballotage, y no necesariamente con Macri en la competencia.
También existen quienes demandan creatividad y amplitud a la izquierda para intervenir más allá de lo testimonial, completando un cuadro diverso en la resolución electoral. Al estilo de las recientes elecciones españolas, ya no serían dos los que compiten, sino que la ecuación cierra con socios a derecha o a izquierda.
Más allá de cualquier especulación política, lo que importa es qué diagnóstico de situación está detrás de cualquiera de las propuestas y, por ende, cuáles son las proposiciones en materia de política económica para superar la grave situación económica que afecta a la enorme mayoría de la sociedad en la Argentina. Es algo que se juega más allá del proceso electoral.

Julio C. Gambina

“La capacidad de movilización y lucha de la sociedad argentina no la vemos en ningún otro lugar del mundo”

Luis Fondebrider, presidente del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF)

En estos 35 años, el EAAF recuperó 1500 cuerpos de desaparecidos en la Argentina, identificó a 780 y se convirtió en referencia mundial en su área. “Somos una parte de algo mucho más amplio en esos cuatro conceptos que son memoria, verdad, justicia y reparación”, señala Fondebrider.

En 1984, el antropólogo norteamericano Clyde Snow vino a Buenos Aires para asesorar a la Conadep en la búsqueda de los cuerpos de los desaparecidos. El mismo contó su experiencia en una entrevista con PáginaI12, en 2004: “Intentamos contactar gente de las universidades para buscar antropólogos y arqueólogos y no tuvimos éxito. Mucha gente tenía miedo de que los militares volvieran, otros ya tenían carreras.Yo no hablaba español y un estudiante de medicina era mi traductor. Tres o cuatro noches antes de que volviera a Oklahoma con una misión que no había tenido éxito, volví al hotel y en el lobby había un grupo de estudiantes de Antropología y Medicina. A través de mi traductor se había corrido la bolilla de que este viejo gringo necesitaba un poco de ayuda. Me sentí conmovido, pero no tenían experiencia. Era tarde, estaba hambriento. Pensé que iba a tratar de desilusionarlos cuidadosamente y los invité a comer. Les dije que el trabajo iba a ser sucio, deprimente y peligroso. Y que además no había plata. Me dijeron que lo iban a discutir y que al día siguiente me iban a dar una respuesta. Pensé que era una manera amable de decirme ‘chau, gringo’. Pero al día siguiente estaban ahí. Ese momento marca la fundación del Equipo. Antes de que yo volviera a Oklahoma hicimos una exhumación”.
Esta semana se cumplen 35 años del encuentro entre aquel pionero de las ciencias forenses que falleció en 2014 y el grupo de jóvenes que fundó el Equipo Argentino de Antropologia Forense (EAAF). El organismo lleva identificados 780 desaparecidos pero además se convirtió en una referencia mundial: trabaja en Latinoamérica, Africa, Asia y Europa. Intervino, entre muchos otros, en el caso del Che Guevara, los 43 de Ayotzinapa y de los soldados de Malvinas. Y se ocupa, cada vez más, de casos del presente, como búsqueda de personas o trata. Luis Fondebrider, su presidente, repasa aquí sus logros, pendientes y nuevos desafíos. Y también recuerda sus inicios.
“Veníamos de una realidad universitaria, movilizados sí, pero encontrarnos con policías, jueces, familiares, un cementerio, era algo muy nuevo y diferente. Era un país que surgía después de años de silencio. Ver una tumba con una persona que tenía una ropa que podías tener vos impresionaba mucho. Snow nos tranquilizo, nos protegió y nos fue guiando en ese proceso. Fue darnos cuenta también de que los familiares confiaban en nosotros. Eso fue fundamental. Los familiares, las Abuelas, decían que éramos como sus hijos porque teníamos la edad de sus hijos cuando desaparecieron, eso era muy fuerte”, recuerda Fondebrideren la sede del Equipo, que funciona ahora en la ex ESMA.
–¿Con el tiempo se acostumbraron al impacto de ver los cuerpos?
–Es mucho mas difícil el trabajo con los familiares que con los cuerpos. Escuchar las historias de búsquedas de las madres, los padres. En muchos lugares hemos escuchado a personas con ocho o diez desaparecidos en la familia y como,al mismo tiempo que sigue su búsqueda dejan sus cosas intactas. Eso es más fuerte que excavar una fosa con cuerpos. Escuchar a los familiares es lo más fuerte, pero a la vez lo que le da sentido al trabajo.
–¿Encontrar los cuerpos es lo que permite a los familiares cerrar el duelo, la historia?
–No creo que la gente haga un cierre, pero si mitiga un poco el dolor y la angustia. El hecho que su familiar sea encontrado, puesto en una sepultura, tenga una flor, una placa, indudablementees un cambio. Pero el familiar ya no está. Los familiares dicen que les hace bien y esa es la mayorsatisfacción para nosotros.
–¿Hace 35 cuando los convocó Clyde Snow imaginaban en qué se iba a convertir el Equipo? Hoy, además del trabajo que hicieron identificando desaparecidos en Argentina, es una referencia mundial.
–No nos imaginábamos esto cuando empezamos. Poco a poco, nos fuimos dando cuenta que lo que hacíamos podía hacer una diferencia con los familiares. Siempre teniendo muy claro que somos una parte de algo mucho más amplio en esos cuatro conceptos que son memoria, verdad, justicia y reparación. Desarrollamos una forma de hacer ciencia con la gente, con los familiares. Cuando se hace una identificación nosotros informamos. Explicamos a los familiares por qué lo identificamos, cómo lo identificamos, atendemos sus dudas. Creo que logramos reflejar la idea de que lo científico y lo humano puede ir junto.
–En marzo lanzaron una campaña para que familiares de desaparecidos se acerquen al Equipo a dejar una muestra de sangre porque hay 600 cuerpos que pudieron recuperar pero no identificar, ¿cómo fue la respuesta?
–Fue la continuidad de la campaña que empezamos en 2007, cuando conseguimos el apoyo para hacer masiva la búsqueda de muestras. Hubo muchos llamados. Ya no son los padres, es la generación siguiente. Hay familiares que no se acercaron antes porque no querían, porque no sabían. Las muestras se incorporan al laboratorio que tenemos en Córdoba y se cruzan con los restos.
–¿Cuánto demora un proceso de identificación en general?
–Depende de varias cosas, por ejemplo, si el cadáver está completo o no, si es un esqueleto. Si es un caso abierto o cerrado. Un caso cerrado es un avión que se cae y hay una lista de pasajeros y x cantidad de restos para comparar. Lo que nosotros tenemos en general son casos abiertos, no tan abiertos como para comparar todos con todos, podemos ir cerrando por zonas o épocas, pero tenemos muchos huecos, gente que no sabemos dónde estuvo, por dónde pasó, cuánto tiempo estuvo secuestrada. Eso hace que la investigación sea como armar un rompecabezas, no con piezas grandes sino con piezas chiquitas. Cuando se anuncia una identificación hay muchas cosas detrás que llevaron mucho tiempo. La investigación previa es mucho trabajo. La genética también tiene sus cosas.
–Hay una reconstrucción histórica antes de la genética. La militancia, el secuestro.
–Si bien la identificación la dan las pruebas con el esqueleto, hay una reconstrucción de quién era la persona, cómo murió, desapareció. En Argentina, todas las personas desaparecidas están relacionadas con alguien, no se llevaron a una persona que no tenía relación con gente. Esa reconstrucción de cómo estaba estructurado el grupo, quién lo llevó, a dónde lo llevaron es lo que implica un trabajo preliminar, hay que ver archivos, testimonios de gente que estuvo secuestrada, de gente que lo pudo haber visto, de represores, aunque acá esto último casi nunca se pudo hacer.
–A fines del año pasado tuvieron que reclamar porque el Gobierno no les depositaba la plata que les correspondía. ¿Está regularizada la situación del presupuesto?
–Después que hicimos la conferencia de prensa tuvimos una respuesta rápida. Estamos mucho mejor, estamos gestionando los fondos para este año.
–¿Cómo se ha financiado el Equipo a lo largo de estos 35 años?
–El Equipo se financio siempre con organismos privados de Estados Unidos y Europa, algunos gobiernos europeos y desde 2005 el estado argentino. A eso se incluye trabajos que hacemos para Naciones Unidas o la Cruz Roja. Eso nos permite no cobrarles a los familiares.
–¿Cuáles son los principales proyectos del Equipo actualmente?
–Hace trece o catorce años comenzamos a trabajar en otro tipo de casos, en México con femicidios y migrantes. Y en Argentina con casos de desapariciones en democracia, gente que desaparece porque se va de la casa, por violencia institucional, trata de personas. Tenemos que interactuar en una dinámica nueva, para volcar la experiencia acumulada en casos del presente. Hoy, si una persona desaparece en Chubut y aparece un cadáver en Salta, no hay forma de relacionarlos, no hay una base de datos unificada en el país. Las provincias no están conectadas, la policía funciona por su lado, el ministerio Público por otro. Estamos tratando de que se puedan sentar todos en una mesa para conversar y tener líneas comunes de trabajo y metodología. El proyecto más grande que tiene el Equipo fuera de la Argentina es en México, es el proyecto frontera. Al igual que acá, si desaparece una persona y aparece un cadáver en Arizona o Texas no hay forma de relacionarlos, entonces hemos creado un mecanismo multinacional que apunta a la creación de bancos forenses donde se cruza información constantemente.
–¿Y cómo fue el proceso de involucrase en casos del presente?
–En Argentina empezaron a llamar fiscales que no estaban conformes con los resultados que tenían, ya sea para determinar la causa de la muerte de una persona o la búsqueda de una persona. El caso de Luciano Arruga (el adolescente que desapareció en 2009 –antes había sido detenido y torturado por la policía– y fue hallado en 2014 como NN en Chacarita) fue emblemático porque visualizó una realidad que había sobre los problemas para identificar una persona que desaparece, pero ha habido otros, como Margarita Verón. El símil que se puede hacer con los desaparecidos de los 70 es que la gente tuvo que salir a la calle. Eso tiene que ver con lo positivo de la Argentina, la capacidad de movilización y lucha de la sociedad, de algunos sectores al menos, no lo vemos en ninguna parte del mundo. Lo que se logró acá casi en ningún lugar se ha logrado. Una sociedad civil movilizada exige al estado ponerse a trabajar.
–¿Intervienen sistemáticamente o a pedido?
–No hemos llegado al nivel de los desaparecidos, donde hacemos investigaciones sin que venga un familiar. Una diferencia grande con los casos históricos es que acá no hay un sistema para desparecer gente. Acá hay burocracia, mecanismos que se cortan, deficiencias, líneas que no se siguen.
–Sobre los casos del terrorismo de Estado en que están trabajando, ¿cuáles son los más nuevos?
–Lo más novedoso es un área de nuevas tecnologías, donde utilizamos aplicaciones y metodologías de disciplinas científicas que no son tradicionales en el ámbito forense, como la física y la matemática. Hacemos análisis más sofisticado que implica, por ejemplo, teoría de conjuntos, utilizar prioridades: cómo una persona desaparece en un lugar y relacionarlo con diferentes desaparecidos. Nos aventuramos en un mundo nuevo que no tiene que ver con buscar a una persona en una lista y en un lugar sino hacer un análisis un poco más abstracto. Estamos trabajando en eso con la masacre de Fátima, algunos casos de la zona sur de Cementerios, tenemos espacios geográficos, fechas y gente sin filiación política, gente con filiación política. Lo que estamos haciendo con ayuda de una física es relacionar esas personas a través de parámetros que son numéricos, que tiene que ver con dar prioridades y valores a lo que representa cada persona en esa red de relaciones. Es un trabajo nuevo y esperemos que de sus frutos. Tiene que ver con expandir toda la potencialidad de la ciencia. En Argentina hay mucha capacidad científica y hay gente que puede pensar el problema desde otro lado. Los casos que nos tocan son complejos, son masivos, se ocultan los cadáveres, no se da información. Por eso necesitamos herramientas diferentes a las tradicionales para avanzar.
–¿Qué es lo primero que les dicen a la gente que viene a formarse?
–Tenemos una escuela latinoamericana que se hace una vez por año, y un curso de femicidio con gente de Argentina y el exterior. Hicimos un curso para periodistas, en el que me sorprendió en algunos casos el buen nivel de preguntas de los periodistas y en otros casos me llamó la atención cómo se sorprendían con algunas cosas que suponían y no son así, por ejemplo, la infalibilidad de las huellas dactilares o manchas de sangre o el reconocimiento de gente por imágenes. Hace quince años hay una crisis muy grande en el mundo en ciencias forenses, se están cuestionando cosas que se daban por establecidas, sobre todo en Estados Unidos. Y existe el proyecto Inocente, que a través de la genética demostró que gente que estaba presa porque le dijeron que el cabello correspondía... estaba mal hecho, error humano, error de la técnica. Hay un gran cuestionamiento de la prueba científica en el ámbito forense en el mundo. Acá estamos años luz de eso, e incluso estamos muy lejos de algunos países de América Latina.
–¿Pero qué le dirían a un grupo de personas que quieren replicar la experiencia del Equipo en su país, en un país en el que se atravesó algún hecho traumático?
–Que el trabajo científico no está aislado de todo lo demás. El trabajo tiene que hacerse con los familiares, no se pude hacer como se hace tradicionalmente, aislado. El familiar, su comunidad tiene que ser el centro y no un convidado de piedra que escucha resultados o da muestras. El segundo componente es la multidisciplinariedad. No hace ciencia forense solo un medico, un antropólogo, son muchas disciplinas. Independencia, autonomía es fundamental. Y es un trabajo que toma años, toma generaciones y necesita una visión a largo plazo. Finalmente, que se necesita investigación y educación continua.
–¿Cuál fue el caso más difícil en que le tocó intervenir?
–Siempre menciono un caso que hicimos en El Salvador en 1992: la Masacre de Mozote, que es la masacre más grande que hubo en América Latina, en la que el Ejército salvadoreño mató a mil personas, la mayoría mujeres, chicos y gente mayor en seis días. Fue muy impresionante porque era una fosa con 150 chicos ejecutados. Fue un caso muy fuerte. Y fue una pelea con el estado salvadoreño para avanzar en la investigación. Pero lo que distingue al Equipo es que cada caso, sea anónimo o famosos, no hacemos diferencia.
–¿Alguna cuenta pendiente? ¿Qué falta?
–Necesitamos más gente, algo más de fondos. En estos 35 años hemos ido subiendo despacito, creciendo de a poco. Nos da satisfacción poder dar respuestas a la gente. Nos gustaría poder hacer más cosas, contribuir a que la Argentina tenga un sistema mas solido de búsqueda de personas desaparecidas, de procesamiento de los cuerpos. Y también nos entusiasma la cooperación sur-sur que es el intercambio igualitario con otros países que necesitan ayuda. Estamos trabajando en doce o trece países, como Vietnam, Colombia. Con respecto al Terrorismo de Estado el trabajo está consolidado, pero se pueden identificar más cuerpos. Nosotros nos hemos hecho cargo de la búsqueda de los cuerpos, algo que hubiese tenido que hacer el Estado. Los números son bajos. En 35 años el Equipo ha recuperado unos 1500 cuerpos y se identificaron 780 personas. Es una fuente de frustración no haber podido identificar a más, por eso queremos identificar estos 600 que tenemos. Buscar va a ser muy difícil. Lo importante del trabajo de Argentina es que más allá del gobierno de turno el tema ya esta instalado en la sociedad, es motivo de reflexión todos los días y creo que el Equipo contribuyó un poco con eso. El tema de la justicia también es importante, la justicia actuó y sigue actuando. Tenemos que seguir y tenemos que seguir dando respuestas.
–El porcentaje de identificación de los desaparecidos argentinos es bajo porque existieron los vuelos de la muerte. ¿Son irrecuperables la mayoría de los cuerpos?
–Lo que sabemos es que de los cuerpos arrojados en helicópteros o aviones al mar argentino o al Río de la Plata han aparecido entre 60 y 70, de los cuales la mitad hemos identificado. Los otros no sabemos. No sabemos si pueden estar en algún lado. Pero no hay que olvidarse que en 1984 se exhumaron muchos cuerpos, en lo que fue el show del horror, con palas mecánicas, que se mezclaron. Eso no quiere decir que vamos a dejar de buscarlos, pero los principales lugares en Argentina donde trabajamos son los cementerios y los cementerios están agotados. No tenemos más cementerios que relevar.
–¿En ESMA y Campo de Mayo, los principales centros clandestinos de la Capital, nunca se encontraron cuerpos ni hay hipótesis de fosas?
–En la ESMA hemos buscado en el campo de deportes y en otros lugares y no encontramos nada. No quiere decir que no haya. La información no era exacta, como en otros lugares. En Campo de Mayo lo mismo, es un lugar muy grande. Y son dos lugares que han tenido mucha actividad. No los abandonamos pero no tenemos exactamente donde buscar.
–Entonces, no le ve futuro a los intentos negacionistas.
–Nosotros trabajamos en muchos lugares y siempre hay grupos negando u oponiéndose, pero en el caso de Argentina, que haya ex centros clandestinos de detención como lugares de reflexión, de memoria, con jóvenes trabajando, es casi único en el mundo. Y eso no es algo que se hizo por decreto, es algo que se fue instalando, más allá del cambio generacional que hubo. Es algo que te hace pensar en el pasado, el presente y el futuro. Y esa es la herencia más importante que pude dejar Argentina para el mundo, su política de derechos humanos.

Victoria Ginzberg
Página/12

“La causa más bella de la humanidad”



La contribución de Cuba a la liberación de África y a la lucha contra el apartheid

Desde el advenimiento de la Revolución en 1959, Cuba ha hecho de la solidaridad con los pueblos en lucha por su emancipación un pilar de su política exterior. Desde los primeros instantes, pese a la hostilidad de Estados Unidos y las innumerables dificultades internas ligadas al proceso de transformación social, Fidel Castro hizo de Cuba una tierra de asilo para todos los grupos revolucionarios y movimientos de liberación nacional de América Latina, África y Asia. Cuba desempeñó un papel importante en los distintos procesos de liberación nacional en África, ofreciendo ayuda y recursos.
En el espacio de treinta años, cerca de medio millón de cubanos, mujeres y hombres, participaron en las guerras anticoloniales en África, convirtiendo a la pequeña isla del Caribe en igual de las grandes potencias. ¿Cuáles fueron las razones que motivaron a La Habana, asediada por Washington, para comprometerse de tal modo a más de 10.000 kilómetros de su territorio nacional? ¿Cómo cambió la acción cubana el destino de los países de África austral y contribuyó de modo decisivo a la caída del régimen racista de Pretoria? ¿Por qué Nelson Mandela realizó su primera visita fuera de África a la Cuba de Fidel Castro?
Cuba apoyó primero a Argelia en su lucha anticolonial contra Francia y contribuyó a preservar su independencia conquistada en 1962. Luego, La Habana respondió favorablemente a la solicitud de ayuda del movimiento lumumbista del Congo belga y contribuyó a las epopeyas independentistas de Guinea Bissau y Cabo Verde y defendió la soberanía de Etiopia. Finalmente, Cuba brindó su concurso decisivo para preservar la independencia de Angola tras la agresión del régimen supremacista de Pretoria, doblando así las campanas del apartheid y abriendo el camino a la independencia de las naciones de África austral.

1. Apoyo a la independencia de Argelia

El primer país africano en beneficiarse del internacionalismo cubano fue Argelia. Los cubanos siguieron con mucho interés la lucha de los independentistas del Frente de Liberación Nacional (FLN) contra el colonialismo francés. En 1961, el gobierno de Fidel Castro estableció los primeros contactos con la dirección del FLN, principal fuerza política argelina en el combate contra la opresión colonial. [1] Así, el 27 de junio de 1961, Cuba fue el único país del hemisferio occidental en reconocer al gobierno argelino en el exilio. [2]
La Habana no se limitó a expresar su apoyo político a la lucha por la libertad. En enero de 1962, Cuba decidió suministrar una ayuda material y militar a los revolucionarios argelinos que llevaban la lucha desde 1954. Las autoridades cubanas mandaron un cargamento de 1.500 armas por barco con destino al campamento del FLN en Ujda, cerca de la frontera argelina. El barco “Bahía de Nipe” regreso a Cuba con 78 guerrilleros argelinos heridos y 20 niños refugiados, la mayoría huérfanos de guerra. [3]
Así, a pesar de un contexto geopolítico sumamente complejo, frente a la hostilidad creciente de Estados Unidos que había impuesto sanciones económicas, que había organizado la invasión de Bahía de Cochinos y que multiplicaba los atentados terroristas en la isla, Fidel Castro no vaciló en arriesgar las relaciones de Cuba con la Francia del General de Gaulle, en nombre del principio de solidaridad internacionalista con los pueblos en lucha por su emancipación.
Argelia no olvidó esta expresión de solidaridad por parte de La Habana. En octubre de 1962, tras realizar una visita oficial en Estados Unidos, Ahmed Ben Bella decidió viajar directamente a La Habana desde Washington, a pesar de las advertencias de Kennedy. [4] Fidel Castro expresó su gratitud el 16 de octubre de 1962 en presencia del Primer Ministro argelino:
Visitar Cuba cuando el rico y poderoso imperio yanqui redobla su hostilidad y odio hacia nosotros […] visitar Cuba cuando los imperialistas yanquis amenazan también con atacar nuestro país en cualquier momento […] es, por su parte, señor Primer Ministro, un acto de valor y resolución […]; es un gesto de amistad que nunca olvidaremos. Es también un acto que honra a la nación argelina ante los pueblos del mundo”. [5]
Argelia necesitó pronto el concurso de Cuba. En septiembre de 1963, el Marruecos de Hassan II decidió aprovechar la debilidad del nuevo Estado independiente desde el 5 de julio de 1962 para lanzar una conquista territorial, apoderándose de la zona fronteriza argelina rica en recursos naturales. Debilitada por ocho años de guerra que asolaron al país, Argelia no tenía una estructura de defensa organizada ni las armas necesarias para proteger su integridad territorial. Ahmed Ben Bella solicitó entonces la ayuda urgente de Cuba para hacer frente a esta agresión armada y preservar la independencia del país. En octubre de 1962, el gobierno de La Habana mandó a una división blindada y a 700 combatientes al mando del Comandante Efijenio Ameijeras, que disponían de los armamentos soviéticos más modernos. [6]
Frente a este despliegue de fuerzas, Marruecos estuvo obligado a firmar un alto el fuego el 30 de octubre de 1963 y abandonar los territorios ocupados unas semanas después, sin que las tropas cubanas entraran en combate. Después de su primera misión internacionalista, Cuba obsequió la integralidad del armamento a Argelia y formó al ejército local para su uso. [7] Cuba pagó el precio de su solidaridad activa con Argelia. En efecto, Rabat decidió romper sus relaciones diplomáticas con La Habana, las cuales se restablecería sólo en 2017. [8]
La ayuda cubana a Argelia no sólo fue política, material y militar. Fue también médica. En efecto, el país estaba confrontado a una grave crisis sanitaria después de la salida de la mayor parte de los médicos franceses, con apenas 200 médicos para una población de 4 millones de habitantes [9] . Así Argelia consiguió en mayo de 1963 el apoyo de una brigada médica de 55 profesionales de la salud. No obstante, Cuba se encontraba frente a una situación nacional sumamente severa. En efecto, además de la grave crisis sanitaria que afectaba a la población cubana en 1959 en una isla que sólo contaba con 6.000 médicos para 6 millones de habitantes, cerca de la mitad del personal cubano eligió emigrar hacia Estados Unidos en los primeros meses de 1959, atraído por mejores oportunidades profesionales. A pesar de las serias dificultades a las cuales Cuba hacía frente y al éxodo del personal de salud, La Habana ofreció su ayuda médica a Argelia. [10]
El Frente de Liberación Nacional recuerda que “desde las primeras horas de su independencia, Argelia encontraría en Cuba un apoyo de envergadura en sus esfuerzos de reconstrucción nacional, particularmente en el campo de la salud”. [11] Hoy día, varias decenas de médicos cubanos y otro personal de salud trabajan en las distintas regiones de Argelia. [12]
Por todas estas razones Abdelaziz Bouteflika, Presidente de la República argelina, decretó un duelo de ocho días tras el fallecimiento de Fidel Castro el 25 de noviembre de 2016. En su mensaje de condolencias al pueblo cubano, expresó la gratitud de Argelia por el apoyo indefectible de La Habana:
"Es también una gran pérdida para el pueblo argelino que tiene una relación particular con El Comandante hecha de respeto, admiración y afecto mutuos. Una relación que encuentra también su singularidad por haber compartido algunas páginas de la historia de la gloriosa lucha de Liberación Nacional y en las cuales El Líder Máximo desempeñó un papel importante al lado del pueblo argelino. Este compañerismo de lucha encontraría su extensión después de la accesión de Argelia a la independencia y se manifestó mediante una solidaridad y un apoyo a la reconstrucción de nuestro país arruinado por una guerra colonial devastadora […]. Rindo tributo a un auténtico defensor de los valores de paz, respeto de la soberanía nacional y a su combate intransigente a favor del derecho de los pueblos a disponer de ellos mismos”. [13]
La misión internacionalista cubana en Argelia sería la primera de una larga serie que vería a La Habana brindar su apoyo al Congo, Guinea Bissau y Cabo Verde y Etiopía.

2. Ayuda a la lucha armada en el Congo y Guinea Bissau y defensa de la soberanía de Etiopía

Congo

En 1961, Estados Unidos ordenó el asesinato de Patrice Lumumba, líder independentista del Congo belga. Lauwrence Devlin, Jefe de la Oficina de la CIA en el país, reconoció la responsabilidad de Washington: “Yo tenía que proceder a la eliminación física, es decir asesinar a Lumumba. Pregunté inmediatamente quién había dado estas instrucciones y la respuesta fue que eran del Presidente Eisenhower”. [14] Con la complicidad de Bélgica y de las tropas de Naciones Unidas, el Primer Ministro congoleño fue asesinado por Mobutu, el cual instauró una dictadura que duraría hasta 1997 con el apoyo de Estados Unidos. [15]
Las fuerzas lumumbistas desataron un movimiento insurreccional en el país bajo el liderazgo de Laurent-Désiré Kabila, jefe de la rebelión congoleña. Kabila solicitó entonces la ayuda de Cuba para luchar contra el régimen de Mobutu, apoyado por las potencias occidentales. En abril de 1965, Che Guevara, a la cabeza de una columna de 120 combatientes cubanos, llegó al Congo para ayudar a la guerrilla. Su presencia duró ocho meses y seis internacionalistas cubanos cayeron en combate. [16]
Pero el combate era desigual entre una rebelión debilitada y un régimen que disponía del apoyo militar de Estados Unidos y de mercenarios blancos pagados por Washington. Cléophas Kamitatu, entonces Ministro de Interior de Mobutu, estuvo encargado de aplastar a los insurgentes: “Organizamos una operación de recuperación del país y usamos el ejército [y] los mercenarios […] pagados por Estados Unidos”. [17]
Frente a la ofensiva del ejército de Mobutou Tanzania, que apoyaba a la guerrilla, pidió la salida de Guevara y sus hombres, los cuales tuvieron que marcharse en noviembre de 1965. La experiencia congoleña fue un fracaso según el Che, a causa de las luchas internas, de la falta de disciplina entre los insurrectos y de la decisión unilateral de Tanzania de dejar de suministrar a los rebeldes. [18]
En una carta al Presidente Julius Nyerere, Guevara expresó su incomprensión y su disgusto:
“Cuba ofreció ayuda sujeta a la aprobación de Tanzania, ésta aceptó y la ayuda se hizo efectiva. Era sin condiciones ni límites de tiempo. Comprendemos las dificultades de Tanzania hoy, pero no estamos de acuerdo con sus planteamientos. Cuba no retrocede de sus compromisos ni puede aceptar una fuga vergonzosa dejando al hermano en desgracia a merced de los mercenarios”. [19]

Guinea-Bissau y Cabo Verde

Ese mismo año, 1965, Amilcar Cabral, líder revolucionario del Partido Africano para la Independencia de Guinea Bissau y Cabo Verde (PAIGCV), recibió ayuda militar de Cuba para sus guerrilleros en su lucha contra el colonialismo portugués. En 1966, después de la Conferencia Tricontinental que tuvo lugar en Cuba y que reunió a los movimientos revolucionarios del Tercer Mundo, La Habana mandó a decenas de instructores, técnicos y médicos a la guerrilla del PAIGCV, para formar y curar a los combatientes guineanos. La guerra de desgaste que lanzó Cabral contra la ocupación portuguesa desató la Revolución de los Claveles en abril de 1974 contra la dictadura de Salazar, orquestada por capitanes que lucharon en Guinea Bissau. Dobló las campanas de la presencia colonial de Portugal en África, desembocó en la independencia de Guinea Bissau en 1974 y abrió el camino para la liberación de Mozambique y Angola. [20]
Pedro Pires, Presidente de Cabo Verde de 2001 a 2011, expresó el homenaje de su pueblo a los cubanos:
“Durante nuestra lucha de Liberación Nacional, nos beneficiamos de la solidaridad indefectible de Cuba. Nadie puede permanecer indiferente frente a la contribución cubana, particularmente de Fidel Castro, para la liberación de África. Yo mismo me formé en Cuba e hice mi formación militar allí. Los africanos tenemos una deuda moral y una deuda de honor hacia Cuba, Fidel y sus combatientes internacionalistas”. [21]
Por su parte, Maneca Santos, miembro del Comité Central del PAIGC, enfatizó la contribución decisiva de cuba “durante la lucha de liberación nacional”. La Habana desempeñó un papel preponderante “en las luchas de las antiguas colonias portuguesas, particularmente en Guinea Bissau y en Cabo Verde”. [22]
Por su parte, Iva Cabral, hija de Amilcar Cabral, expresó el sentimiento de su pueblo hacia Cuba:
“Fidel Castro apoyó nuestras luchas de liberación nacional sin ninguna restricción. Desempeñó un papel fundamental en la independencia de Angola y en la caída del apartheid en Sudáfrica. No se puede hablar de la historia del siglo XX sin hablar de Fidel Castro […] Es una figura fundamental de la historia mundial del siglo XX y particularmente del Tercer Mundo. Como africana, siento respeto y una admiración profunda por Fidel Castro”. [23]

Etiopía

En junio de 1977, Somalia, apoyada por Estados Unidos, lanzó una guerra de conquista territorial contra Etiopía, con el objetivo de apoderarse de la región de Ogaden de alrededor de 300.000 kilómetros cuadrados, o sea una tercera parte del país. El ejército somalí realizó una incursión de 1.000 kilómetros en el interior del territorio etíope y alcanzó las ciudades de Hara y Dire Dawa. En diciembre de 1977, el Gobierno etíope de Mengistu Haile Marian solicitó la ayuda de Cuba para rechazar la invasión. La Habana lanzó entonces la Operación Protesta de Baraguá en enero de 1978 y mandó a sus tropas. Después de violentos combates, los etíopes y los internacionalistas cubanos sacaron al ejército somalí fuera de las fronteras en marzo de 1978. [24] Mulatu Teshome, Presidente de la República de Etiopía, recordó la contribución de Cuba “en nuestra lucha por defender nuestra integridad territorial”, así como “su apoyo durante los tiempos difíciles”. [25]

3. Angola, África Austral y “la causa más bella de la humanidad”

La Revolución de los Claveles y la caída de la dictadura de Salazar pusieron fin a la presencia colonial portuguesa en África. Después de Guinea Bissau y Cabo Verde en 1974, Mozambique y Angola consiguieron su independencia en 1975. En Angola varias organizaciones se enfrentaron por el poder: El Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA) de Agostinho Neto, apoyado por Cuba y la Unión Soviética; el Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA) de Holden Roberto y la Unión Nacional por la Independencia Total de Angola (UNITA) de Jonas Savimbi, ambos apoyados por Estados Unidos, Sudáfrica y el Zaire de Mobutu. [26]
En enero de 1975, Portugal instaló un gobierno provisional en el que estaban representados la antigua potencia colonial y los tres principales movimientos independentistas. Durante ese periodo de transición de un año, el ejército portugués debía encargarse del mantenimiento del orden hasta el día de la proclamación de la Independencia el 11 de noviembre de 1975. [27]
Consciente de la popularidad del MPLA en el país, Estados Unidos decidió neutralizar al principal movimiento independentista angoleño de orientación marxista para impedir que accediera al poder. Además de los instructores y armas enviados al FLNA y a la UNITA, Washington pudo contar con la colaboración de la Sudáfrica del apartheid. En marzo de 1975, siguiendo las instrucciones del secretario de Estado Henry Kissinger, Mobutu mandó a sus tropas a Angola y lanzó un ataque desde el norte con el FLNA. Por su parte, Pretoria había previsto una ofensiva desde el sur con la UNITA. El objetivo era apoderarse de la capital, Luanda, antes del 11 de noviembre. [28]
Frente a esta agresión internacional y la complicidad pasiva de las fuerzas portuguesas cuyo papel era garantizar el orden, el MPLA resistió firmemente a la coalición dirigida por Estados Unidos y solicitó la ayuda urgente de Cuba. A partir del mes de septiembre, el MPLA retomó el control de 12 de las 16 provincias del país, incluyendo toda la costa. En octubre de 1975, 500 instructores cubanos llegaron a Angola con armas suficientes para formar 40 unidades de batallón y batería. Se abrieron cuatro centros de instrucción en el país para entrenar a las tropas. [29]
El 14 de octubre de 1975, Sudáfrica, primera potencia militar del continente gracias al apoyo de los países occidentales, decidió invadir a Angola con sus tropas regulares. El 4 de noviembre de 1975, Fidel Castro respondió al llamado del MPLA y lanzó la Operación Carlota, del nombre de una esclava cubana que lideró una revuelta contra la opresión colonial en el siglo XIX. Asumiendo el riesgo de debilitar su propia seguridad nacional, La Habana mandó a sus tropas más aguerridas y su armamento más moderno para preservar la integridad territorial de Angola e impedir que el régimen racista de Pretoria instalara un gobierno títere. En el espacio de unas semanas, 35.000 internacionalistas cubanos llegaron a Angola para brindar su concurso militar a la nación agredida por el régimen de Pretoria y Zaire, siguiendo las órdenes de Washington. [30]
El 10 de noviembre de 1975, el ejército surafricano llegó a Kifangondo, a 20 kilómetros de la Luanda y lanzó un ataque de envergadura para apoderarse de la capital. Las Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Angola (FAPLA), apoyadas por los instructores cubanos, ofrecieron una resistencia feroz que permitió preservar la ciudad. [31] El ataque al enclave de Cabinda, rico en recursos minerales, también fue repelido por los internacionalistas cubanos y los angoleños. [32] El 11 de noviembre, Agostinho Neto proclamó la independencia de Angola desde Luanda y expresó su gratitud a Fidel Castro, alabando “la solidaridad extraordinaria del pueblo cubano”. [33]
Por primera vez en su historia, las fuerzas del apartheid tuvieron que retirarse frente a las tropas negras cubanas y abandonar el territorio de Angola el 27 de marzo de 1976. El régimen supremacista del apartheid acababa de sufrir su primera derrota, rompiendo el mito de la invencibilidad del ejército blanco de Pretoria. [34]
La intervención de Cuba fue una decisión de Fidel Castro. Se hizo contra la voluntad de la Unión Soviética, que estaba a favor de un proceso de distensión con Estados Unidos. Karen N. Broutens, Director del Departamento de Asuntos Exteriores del Politburó soviético, reconoció que Moscú fue colocado ante el hecho consumado: “El envío de tropas cubanas en África nos tomó completamente por sorpresa. No sabíamos nada […]. Fue un choque para nosotros. Estábamos molestos porque los cubanos actuaban sin consultarnos”. [35] La intervención militar de La Habana ilustró la independencia total de la política exterior del Gobierno cubano hacia el aliado soviético.
Fidel Castro explicó las razones del involucramiento de Cuba en África:
“Algunos imperialistas se preguntan por qué ayudamos a los angoleños, qué intereses tenemos nosotros allí. Ellos están acostumbrados a pensar que cuando un país hace algo es porque está buscando petróleo, o cobre, o diamante, o algún recurso natural. ¡No! Nosotros no perseguimos ningún interés material, y es lógico que los imperialistas no lo entiendan […]. ¡Estamos cumpliendo un elemental deber internacionalista cuando ayudamos al pueblo de Angola! […] Simplemente aplicamos una política de principios. No nos cruzamos de brazos cuando vemos a un pueblo africano, hermano nuestro, que de repente quiere ser devorado por los imperialistas y es brutalmente atacado por África del Sur”. [36]
Washington consideró incluso lanzar un ataque aéreo contra Cuba, a guisa de represalias. “Si decidimos usar la fuerza militar debemos conseguir la victoria. No podemos hacer las cosas a medias”, declaró Henry Kissinger al General del Estado Mayor George Brow el 24 de marzo de 1976. Durante su encuentro con el presidente Gerald Ford, Kissinger se mostró más preciso: “Creo que vamos a tener que aplastar a Castro. Pero probablemente no podremos actuar antes de las elecciones [presidenciales de 1976]”. “Estoy de acuerdo”, replicó el presidente Ford. Kissinger deseaba a cualquier precio proteger al régimen del apartheid: “Si los cubanos destruyen Rodesia, Namibia será la próxima en la lista y luego Sudáfrica. Si realizan un movimiento hacia Namibia o Rodesia, tendremos que pulverizarlos”. Secretamente elaborado por el Grupo de Acciones Especiales de Washington, el plan preveía bombardeos estratégicos, minar los puertos y una cuarentena de Cuba. [37] No obstante, Kissinger no pudo contener su admiración hacia Fidel Castro. Según él, “era probablemente el más genuino líder revolucionario entonces en el poder” [38] .
Después de la derrota infligida por los cubanos y angoleños, Sudáfrica y Estados Unidos incrementaron la ayuda a la UNITA de Jonas Savimbi, hundiendo al país en una guerra civil que duraría hasta 2002. Por su parte, Luanda y La Habana brindaron su ayuda a los revolucionarios de la Organización del Pueblo de Suroeste Africano (SWAPO) de Namibia, entonces protectorado surafricano, y a los militantes del Congreso Nacional Africano (ANC) de Nelson Mandela que luchaban contra el apartheid, ofreciéndoles una base en Angola. Así, en 1978 la aviación surafricana lanzó un ataque aéreo mortífero contra el campo de refugiados de la SWAPO y mató a cerca de 700 personas, entre las ellas más de 150 mujeres y cerca de 300 niños. [39]
Una década después, en 1987, las FAPLA, siguiendo las recomendaciones de los asesores militares soviéticos, lanzaron una ofensiva contra la UNITA. Los cubanos habían exhortado a Luanda a no lanzar un ataque pues Pretoria controlaba el aire en el sur de Angola. Había que neutralizar primero la aviación surafricana. La Habana no fue escuchada y Sudáfrica intervino masivamente, particularmente con bombardeos aéreos y una ofensiva de vehículos blindados, obligando a las fuerzas angoleñas a replegarse hacia el pueblo de Cuito Cuanavale, zona estratégica del sureste del país [40] .
Frente a esa situación crítica, Angola solicitó otra vez la ayuda urgente de Cuba, que tenía desde 1975 a 20.000 soldados permanentes en el país. Fidel Castro decidió llevar la cifra a 55.000 combatientes internacionalistas que llegaron al país en unas semanas, y desplegó sus mejores pilotos así como su defensa antiaérea más sofisticada. [41] “No hubo ninguna cooperación con la Unión Soviética, todo lo contrario”, enfatizó Fidel Castro, respecto a la oposición de Moscú a una nueva intervención militar en Angola. [42] El Presidente cubano se encargó personalmente de dirigir las operaciones desde La Habana. Asediando la zona, el ejército surafricano intentó varias veces apoderarse de Cuito Cuanavale, pero fue rechazado por las tropas cubanas y angoleñas. Gracias a la nueva supremacía aérea, La Habana lanzó una contraofensiva en marzo de 1988 con 40.000 soldados cubanos y 30.000 combatientes angoleños, sin olvidar el apoyo de los revolucionarios namibios. El poderío de fuego era impresionante: más de 1.000 armas antiaéreas y todos los aviones disponibles permitieron a Cuba dominar el cielo y obligaron a las tropas surafricanas a retirarse más allá de la frontera. Cuito Cuanavale infligió un “golpe político, militar y moral demoledor” al ejército del apartheid”. [43]
Tras la derrota de Cuito Cuanavale, frente a la presencia militar disuasiva de Cuba y la amenaza de proseguir la contraofensiva más allá de la frontera angoleña, en territorio namibio, Estados Unidos y Sudáfrica se vieron obligados a abrir negociaciones con Cuba y Angola. Durante los diálogos en El Cairo en junio de 1988, Chester Crocker, Secretario de Estado Adjunto encargado de África, intentó descubrir si Cuba tenía la intención de pasar la frontera namibiana. La respuesta de Jorge Risquet, representante de Cuba en Angola, fue sin ambages:
“Yo no le puedo dar esa respuesta. Yo no le puedo dar un meprobamato [calmante] ni a usted ni a los surafricanos […] Entiéndame bien, yo no estoy amenazando. Si yo le dijera que van a detenerse, yo le estaría dando un meprobamato, un Tylenol, y no quiero amenazar ni quiero darle un calmante […]. Lo que he dicho es que solo los acuerdos sobre la independencia de Namibia pueden dar las garantías.” [44]
Las reivindicaciones cubanas eran las siguientes: Sudáfrica debía poner fin a su apoyo a la UNITA y permitir elecciones libres en Namibia, bajo el control de las Naciones Unidas. Pretoria capituló y aceptó las condiciones de La Habana, y firmó un acuerdo de paz en diciembre de 1988. [45] Sudáfrica puso fin a su ocupación militar de Namibia y se realizaron elecciones. Por su parte, Cuba se comprometió a salir de Angola, una vez que se garantizase su seguridad. Dos años después, Namibia consiguió su independencia y la SWAPO ganó las elecciones. [46]
La victoria de Cuito Cuanavale fue decisiva para la salvaguardia de la independencia de Angola. José Eduardo Dos Santos, Presidente del país de 1979 a 2017, enfatizó “la solidaridad que Cuba ofreció a la lucha de los pueblos colonizados, particularmente al pueblo angoleño, y la contribución inolvidable de este país a la defensa y preservación de la soberanía e integridad territorial de Angola, en su resistencia a la agresión del régimen racista surafricano”. [47]
Cuito Cuanavale también tuvo un impacto decisivo en la liberación de Namibia, entonces bajo el yugo del régimen de Pretoria. Durante la visita de Fidel Castro a Namibia en 1998, Sam Nujoma, Presidente de la nación, lo recibió en el aeropuerto y pronunció esta frase histórica: “Bienvenido a la República de Namibia, el país que usted contribuyó a liberar”. [48] Hage Geingob, actual Presidente de Namibia, miembro histórica de la SWAPO, rindió homenaje a Cuba por su compromiso a favor de la libertad en África austral:
“Fidel es un referente para muchos de nosotros, particularmente en África austral. […] Fue mi mentor. La independencia de Namibia se debe a la batalla de Cuito Cuanavale donde los surafricanos sufrieron una derrota [...]. En Namibia, Cuba es amada. Cuando nuestros hijos fueron atacados en Cassinga, Cuba vino para auxiliarnos. Tres mil de ellos fueron acogidos en Cuba y hoy día están de regreso. Eso significa mucho para nosotros. Cuba no vino para mandarnos o apoderarse de nuestros recursos. […] Mientras que Inglaterra, Francia y Estados Unidos estaban del lado del apartheid que nos oprimía y mataba, Fidel Castro vino a liberarnos”. [49]
La derrota que los cubanos infligieron al ejército de Pretoria dobló las campanas del régimen del apartheid, el cual estuvo obligado a legalizar al ANC y liberar a Nelson Mandela en febrero de 1990, después de 27 años de prisión, y abolir el apartheid en junio de 1991. Mandela, el héroe de la lucha contra la opresión racial, reservó su primer viaje fuera de África a Cuba. El Gobierno de Fidel Castro había apoyado al ANC desde los primeros instantes. [50] En un discurso pronunciado en Cuba en 1991, Nelson Mandela rindió tributo al pueblo de la isla y expresó su gratitud por su contribución a la libertad en África austral:
Desde sus días iníciales, la Revolución Cubana ha sido una fuente de inspiración para todos los pueblos amantes de la libertad. El pueblo cubano ocupa un lugar especial en el corazón de los pueblos de África. Los internacionalistas cubanos hicieron una contribución a la independencia, la libertad y la justicia en África que no tiene paralelo por los principios y el desinterés que la caracterizan. […] De modo particular nos conmueve la afirmación del vínculo histórico con el continente africano y sus pueblos. Su invariable compromiso con la erradicación sistemática del racismo no tiene paralelo. Somos conscientes de la gran deuda que hay con el pueblo de Cuba. ¿Qué otro país puede mostrar una historia de mayor desinterés que la que ha exhibido Cuba en sus relaciones con África […]? ¡La aplastante derrota del ejército racista en Cuito Cuanavale constituyó una victoria para toda África! ¡Esta derrota indiscutible del ejército racista en Cuito Cuanavale dio la posibilidad a Angola de disfrutar de la paz y consolidar su propia soberanía! ¡La derrota del ejército racista permitió al pueblo combatiente de Namibia conquistar finalmente su independencia! ¡La derrota decisiva de las fuerzas agresivas del apartheid destruyó el mito de la invencibilidad del opresor blanco! ¡La derrota del ejército del apartheid sirvió de inspiración al pueblo combatiente de Sudáfrica! ¡Sin la derrota infligida en Cuito Cuanavale nuestras organizaciones no habrían sido legalizadas! ¡La derrota del ejército racista en Cuito Cuanavale hizo posible que hoy yo pueda estar aquí con ustedes! ¡Cuito Cuanavale marca un hito en la historia de la lucha por la liberación del África austral! ¡Cuito Cuanavale marca un viraje en la lucha para liberar el continente y nuestro país del flagelo del apartheid!” [51]
Thabo Mbeki, Presidente de Sudáfrica de 1999 a 2008, rindió homenaje a la contribución cubana a la libertad de su pueblo:
“Fidel fue una gran inspiración para todos nosotros. Se comprometió plenamente en nuestra lucha. Algunos de nuestros mejores cuadros militares se formaron en Cuba […]. Tenemos lazos muy fuertes con los cubanos por esta lucha. Nunca olvidaremos a los cubanos caídos en Angola, quienes lucharon contra las fuerzas del apartheid. […] La derrota de los surafricanos en Angola abrió directamente el camino a la independencia de Namibia y a nuestra propia liberación en Sudáfrica”. [52]
Del mismo modo, Jacob Zuma, Presidente de Sudáfrica de 2009 a 2018, recordó que Cuba entrenó a los guerrilleros del ANC, transmitiéndoles los valores de la Revolución Cubana: “Nuestros cuadros que vivieron mucho tiempo en Cuba fueron los que mejor entendieron el vínculo entre patriotismo e internacionalismo”. Muchos médicos, ingenieros, diplomáticos y otros se formaron en Cuba. “Para nosotros, Castro no sólo era un amigo. Era nuestro líder, nuestro mentor y nuestro internacionalista revolucionario”. [53]
En 1991, los últimos internacionalistas cubanos salieron de Angola. En total, desde la primera misión en Argelia en 1963, 380.000 combatientes y 70.000 colaboradores civiles, o sea un total de 450.000 cubanos, brindaron su concurso a la liberación de África. [54] En Sudáfrica, en el Parque de la Libertad de Pretoria, se encuentran escritos en piedra los nombres de los 2.107 cubanos caídos en combate por la emancipación de los pueblos de África Austral. [55]
Thenjiwe Mtintso, militante antiapartheid torturada y encarcelada bajo el régimen de Pretoria en los años 1970 y embajadora de Sudáfrica en Cuba de 2007 a 2010, rindió tributo a Cuba:
“Hoy Sudáfrica tiene muchos amigos nuevos. Ayer estos amigos se referían a nuestros líderes y a nuestros combatientes como terroristas y nos acosaban desde sus países a la vez que apoyaban a la Sudáfrica del apartheid. Esos mismos amigos hoy quieren que nosotros denunciemos y aislemos a Cuba. Nuestra respuesta es muy simple, es la sangre de los mártires cubanos y no de estos amigos la que corre profundamente por la tierra africana y nutre el árbol de la libertad en nuestra Patria”. [56]
A esos múltiples homenajes, Fidel Castro respondió recordando la máxima de José Martí, héroe nacional cubano, “Patria es humanidad”:
¿Qué hacíamos nosotros, sino pagar nuestra deuda con la humanidad, nuestra deuda con África, nuestra deuda con aquellos que lucharon por nuestra dignidad, con aquellos que lucharon por nuestra independencia en muchos campos de batalla? Eso es lo que hemos hecho, no merecemos ningún especial reconocimiento, no merecemos ninguna especial gratitud, simplemente cumplimos un deber”. [57]

Conclusión

De Argelia a Sudáfrica, pasando por el Congo, Guinea Bissau, Cabo Verde, Etiopia, Angola y Namibia, la contribución cubana a la liberación del continente no tiene equivalente en la historia de las luchas anticoloniales. “Es la primera vez que un país vino de otro continente no para llevarse algo, sino para ayudar a los africanos a conseguir su libertad”. Tales fueron las palabras que redactó Nelson Mandela desde su prisión en Robben Island. [58] Mientras los Estados Unidos, y la mayoría de las potencias occidentales, brindaron un apoyo firme al régimen segregacionista del apartheid, mientras Washington incluyó a Nelson Mandela en la lista de los miembros de organizaciones terroristas hasta 2008, incluso cuando era Premio Nobel de la Paz en 1993 y Presidente de la República de Sudáfrica de 1994 a 1999, La Habana, por su parte se comprometió plenamente en la lucha contra la opresión racial del régimen de Pretoria, porque se trataba, según las palabras de Fidel Castro, de “la causa más bella de la humanidad”.
Para comprender el prestigio de la Revolución Cubana en América Latina, África y Asia, lejos de la imagen a menudo caricatural vehiculada en Occidente, es necesario recordar el papel fundamental que desempeñó una pequeña isla asediada por Estados Unidos en la lucha mundial por la emancipación humana. Muchas veces desconocido, este aporte mayor de Cuba a la dignidad de los explotados está grabado en la memoria de los pueblos del Sur que sufrieron de la servidumbre colonial y racial.
El internacionalismo revolucionario, es decir, la solidaridad activa y concreta con los pueblos en lucha por su libertad, ha sido un pilar fundamental de la Revolución Cubana desde 1959. Mientras que las potencias occidentales colonizaron la cuna de la humanidad, humillando a los pueblos y saqueando los recursos naturales, Cuba, por su parte, intervino para romper las cadenas de la opresión y sólo se llevó de África los cuerpos de sus soldados caídos en combate en nombre del derecho inalienable de los pueblos a la libre determinación. +

Salim Lamrani

Notas:

[1] Jorge Risquet Valdés, «Las profundas raíces del internacionalismo de los cubanos», Revista Tricontinental, 6 noviembre de 2018.
[2] Alger Républicain, « Les révolutionnaires cubains étaient en Algérie pendant la guerre de Libération», 6 de mayo de 2015.
[3] Fidel Castro Ruz, « Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en la cena oficial ofrecida por el Presidente de la República Argelina Democrática y Popular», República de Cuba, 6 de mayo de 2001. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/2001/esp/c060501e.html (sitio consultado el 14 de abril de 2018).
[4] John F. Kennedy Presidencial Library and Museum , “Ben Bella Visit”, 15 de octubre de 1962. https://www.jfklibrary.org/Asset-Viewer/Archives/JFKWHF-WHS26.aspx (sitio consultado el 3 de abril de 2018).
[5] Piero Gleijeses, «La primera experiencia cubana en África: Argelia (1961-1965), Temas, n°16-17, octubre 1998, p. 63.
[6] Ibid.
[7] Gabriel Molina, «Para Argelia cualquier ayuda que necesite», Granma, 22 de octubre de 2015.
[8] Ministère de la Culture et de la Communication, «Rétablissement des relations diplomatiques entre le Royaume du Maroc et la République de Cuba», Royaume du Maroc, 21 de abril de 2017. http://www.maroc.ma/fr/actualites/retablissement-des-relations-diplomatiques-entre-le-royaume-du-maroc-et-la-republique-de (sitio consultado el 2 de abril de 2018).
[9] Fidel Castro Ruz, « Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en la cena oficial ofrecida por el Presidente de la República Argelina Democrática y Popular», op. cit.
[10] Gabriel Molina, «Para Argelia cualquier ayuda que necesite», op. cit.
[11] El Moujahid, «Décès de Fidel Castro, le président Abdelaziz Bouteflika : ‘Une perte’ pour le peuple algérien», 27 de noviembre de 2016. http://www.elmoudjahid.com/fr/actualites/102165 (sitio consultado el 1 de abril de 2018).
[12] Ernesto J. Gómez Figueredo, «Cuba y Argelia firman acuerdo para continuar cooperación bilateral», Granma, 30 de enero de 2018.
[13] El Moujahid, «Décès de Fidel Castro, le président Abdelaziz Bouteflika: ‘Une perte’ pour le peuple algérien», 27 de noviembre de 2016. http://www.elmoudjahid.com/fr/actualites/102165 (sitio consultado el 1 de abril de 2018).
[14] Jihan Al Tahri, «Cuba, une odyssée africaine», Temps Noir/ Arte, 2007.
[15] Scott Chain, «Laurence R. Devlin, 86, C.I.A Officer Who Balked on a Congo Plot, Is Dead», The New York Times, 11 de diciembre de 2008, p. B10.
[16] Che Guevara, Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo, Barcelona, Editorial Mondadori, 1999.
[17] Jihan Al, «Cuba, une odyssée africaine», op. cit.
[18] Che Guevara, Pasajes de la guerra revolucionaria: Congo, op. cit.
[19] Ramón Pérez Cabrera, La historia cubana en África 1963-1991, p. 115.
[20] Jorge Risquet Valdés, «Las profundas raíces del internacionalismo de los cubanos», op. cit.
[21] Álvaro Lidgero Andrade, «Pedro Pires: ‘Africa tem uma dívida moral e de honra para com Fidel Castro’”, Voice of America, 27 de noviembre de 2016. https ://www.voaportugues.com/a/pedro-pirs-africa-divida-moral-fidel-castro/3613197.html (sitio consultado el 1 de abril de 2018).
[22] Maneca Santos, «‘A historia o absolverá’, afirma Maneca Santos sobre Fidel Castro», Voice of America, 28 de noviembre de 2016. https ://www.voaportugues.com/a/a-historia-o-absolvera-manecas-santos-fidel-castro/3614138.html (sitio consultado el 26 de abril de 2018).
[23] Alvaro Lidgero Andrade, «Iva Cabral: ‘Como africana tenho respeito e admiraçao por Fidel Castro’», Voice of America, 27 de noviembre de 2016. https ://www.voaportugues.com/a/iva-cabral-fidel-castro-admiracao-e-respeito/3613601.html (sitio consultado el 1 de abril de 2018).
[24] Fidel Castro Ruz, «Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto de conmemoración del centenario de la Protesta de Baraguá, Municipio ‘Julio Antonio Mella’, Santiago de Cuba», República de Cuba, 15 de marzo de 1978. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1978/esp/f150378e.html (sitio consultado el 29 de abril de 2018); Vilma Thomas Ramírez, «Cuba en Etiopía: Aniversario 40 de una hazaña internacionalista», Cubadebate, 18 de marzo de 2018.
[25] Ethipian News Agency , «President Mulatu, PM Hailmariam Express Condolences Over Death of Castro», 26 de noviembre de 2016. http ://www.ena.gov.et/en/index.php/politics/item/2340-president-mulatu-pm-hailemariam-express-condolences-over-death-of-castro (sitio consultado el 1 de abril de 2018).
[26] Jorge Risquet Valdés, «Las profundas raíces del internacionalismo de los cubanos», op. cit.
[27] Ibid.
[28] Ibid.
[29] Ibid.
[30] Fidel Castro Ruz, «Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto de masa efectuado en Mandela Park, Kingston, Jamaica, el día 30 de julio de 1998», República de Cuba, 30 de julio de 1998. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1998/esp/f300798e.html (sitio consultado el 1 de abril de 2018).
[31] Jorge Risquet Valdés, «Las profundas raíces del internacionalismo de los cubanos», op. cit.
[32] Fidel Castro Ruz, “Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, en la Clausura del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, Celebrado en el Teatro ‘Carlos Marx’”, República de Cuba, 22 de diciembre de 1975. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1975/esp/f221275e.html (sitio consultado el 28 de marzo de 2018).
[33] Jihan El Tahri, «Cuba, une odysée africaine», op. cit.
[34] Piero Gleijeses, Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959-1976, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 2002, p.
[35] Jihan El Tahri, «Cuba, une odysée africaine», op. cit.
[36] Fidel Castro Ruz, “Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, en la Clausura del Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba, Celebrado en el Teatro ‘Carlos Marx’”, República de Cuba, 22 de diciembre de 1975. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1975/esp/f221275e.html (sitio consultado el 28 de marzo de 2018).
[37] The National Security Archive , « Kissinger Considered Attack on Cuba Following Angola Incursion”, 1 de octubre de 2014, George Washington University. http://www2.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB487/ (sitio consultado el 21 de febrero de 2015).
[38] Henry Kissinger, Years of Renewal, New York, 1999, p.785 in Piero Gleijeses, “Carta a Obama”, Cubadebate, 3 de febrero de 2014.
[39] Piero Gleijeses, «A test of Wills: Jimmy Carter, South Africa, and the Independence of Namibia”, Diplomatic History, noviembre 2010, p. 853-91.
[40] Piero Gleijeses, Visiones de libertad: La Habana, Washington, Pretoria y la lucha por el sur de Africa (1976-1991, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 2015, Tomo II, p. 209-220.
[41] Fidel Castro Ruz, «Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto de masa efectuado en Mandela Park, Kingston, Jamaica, el día 30 de julio de 1998», República de Cuba, 30 de julio de 1998. http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1998/esp/f300798e.html (sitio consultado el 1 de abril de 2018).
[42] Democracy Now, «The Untold Story of Cuba’s Support for African Independence Movements Under Fidel Castro», 28 de noviembre de 2016. https://www.youtube.com/watch?v=U1iUe3NmMh8 (sitio consultado el 31 de marzo de 2018).
[43] Fidel Castro Ruz, «Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto de masa efectuado en Mandela Park, Kingston, Jamaica, el día 30 de julio de 1998», op. cit.
[44] Piero Gleijeses, «El adiós a un hermano», Cubadebate, 29 de septiembre de 2015.
[45] Piero Gleijeses, Visiones de libertad: La Habana, Washington, Pretoria y la lucha por el sur de África (1976-1991, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 2015, Tomo II, p. 311-368.
[46] Ibid ., 395-403.
[47] Francisco Marques, «Presidente de Angola ‘profundamente consternado’ pela morte de Fidel Castro», Euronews, 26 de noviembre de 2016. http://pt.euronews.com/2016/11/26/presidente-de-angola-reage-a-morte-de-fidel-castro (sitio consultado el 1 de abril de 2018).
[48] Sam Nujoma, «Fidel Castro y Nelson Mandela», Youtube, 13 de octubre de 2010. https://www.youtube.com/watch?v=iksYRLDo3w8 (sitio consultado en 30 de marzo de 2018).
[49] BBC , «Fidel Castro ‘Came to Free Us’, Says Namibia President», 4 de diciembre de 2016. http://www.bbc.com/news/av/world-africa-38190601/fidel-castro-came-to-free-us-says-namibia-president (sitio consultado el 29 de marzo de 2018).
[50] Nelson Mandela Foundation , «Deepest Condolences to the People and Government of Cuba on the Passing of Fidel Castro», 26 de noviembre de 2016. https://www.nelsonmandela.org/news/entry/deepest-condolences-to-the-people-and-government-of-cuba-on-the-passing-of (sitio consultado el 1 de abril de 2018).
[51] Salim Lamrani, Cuba. Ce que les médias ne vous diront jamais, Paris, Editions Estrella, 2009, prologue.
[52] Thabo Mbeki, «Interview : Mbeki Says Fidel Castro Was Committed to SA’s Liberation », SABC Digital News, 26 de noviembre de 2016. https://www.youtube.com/watch?v=Vzgx8M-_AcA (sitio consultado el 30 de marzo de 2018).
[53] Jacob Zuma, «Interview: Pres. Zuma Speaks Fondly about the late Fidel Castro», SABC Digital News, 26 de noviembre de 2016. https://www.youtube.com/watch?v=OUcmi2RwZpQ (sitio consultado el 30 de marzo de 2018).
[54] Jorge Risquet Valdés, «Las profundas raíces del internacionalismo de los cubanos», op. cit.
[55] Freedom Park , «The Cuban 5 Visit Freedom Park», 29 de junio de 2015. http://www.freedompark.co.za/stay-informed/news-and-media-releases/142-the-cuban-5-visit-freedom-park (sitio consultado el 30 de marzo de 2018).
[56] Piero Gleijeses, «Cuito Cuanavale: batalla que terminó con el apartheid», Cubadebate, 23 de marzo de 2013.
[57] Fidel Castro Ruz, «Discurso pronunciado por Fidel Castro Ruz, Presidente de la República de Cuba, en el acto de masa efectuado en Mandela Park, Kingston, Jamaica, el día 30 de julio de 1998», op. cit.
[58] Max Bearak, «Fidel Castro, African Hero», The Washington Post, 28 de noviembre de 2016.

Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, ¡palabra a la defensa!, Hondarribia, Editorial Hiru, 2016. http://www.tiendaeditorialhiru.com/informe/336-cuba-palabra-a-la-defensa.html Facebook: https://www.facebook.com/SalimLamraniOfficiel

En francés: https://www.humanite.fr/la-plus-belle-cause-de-lhumanite-661874