martes, marzo 03, 2015

Intentona golpista contra Venezuela



Simpática ave de la fauna amazónica, el tucano es bien conocido por su espectacular pico de vistoso color. Pero también es el nombre de un agresivo “pájaro de acero” fabricado por el constructor brasileño Embraer, cuya denominación militar es EMB 312, y cuyos dos modelos más vendidos son: el T-27 en su versión de entrenamiento, y el AT-27 armado para ataques a tierra. Es una de las aeronaves de entrenamiento más vendidas en el mundo. La aviación militar de Venezuela, por ejemplo, posee una treintena de Tucanos.
Y precisamente uno de esos Tucanos militares, artillado para atacar, debía bombardear el Palacio de Miraflores, en Caracas, el pasado 12 de febrero. Y matar al Presidente Nicolás Maduro. Tenía asimismo por misión atacar el Ministerio de Defensa, destruir el edificio que alberga los estudios del canal de televisión internacional TeleSUR para sembrar el caos y la confusión.
Según reveló el propio presidente Maduro, la intentona de golpe fue desarticulada gracias a la habilidad de los organismos de inteligencia bolivarianos. Ello permitió el arresto de un grupo de oficiales de la aviación y de civiles uniformados. “Se trata –declaró el mandatario venezolano– de un intento de utilizar a un grupo de oficiales de la aviación para provocar un ataque y un atentado golpista contra la democracia y la estabilidad de nuestra patria; es un coletazo del llamado ‘Golpe azul’ (1) de hace un año, en febrero-marzo de 2014”.
Nicolás Maduro contó que uno de los oficiales involucrados estaba “comprometido”, desde el año pasado, con grupos de la ultraderecha venezolana que buscaban generar de nuevo disturbios violentos en el país. El presidente reveló que, después de una serie de investigaciones, las autoridades militares exigieron que ese oficial fuera cesado de las Fuerzas Armadas. “Pero hace unas semanas –explicó el mandatario– varios opositores lo contactaron de nuevo, le pagaron una suma importante en dólares y le confiaron varias misiones. Al mismo tiempo, la Embajada de Estados Unidos le concedía un visado con fecha del 3 de febrero, y le garantizaba que, ‘si eso falla, ya sabes, tienes el visado para entrar en EE.UU. por cualquiera de nuestras fronteras’”.
A partir de ese momento –siguió relatando Nicolás Maduro– ese oficial contactó con cuatro compañeros más para ejecutar las misiones “trazadas desde Washington”. Una de ellas consistía en grabar en vídeo unas declaraciones del general de aviación Oswaldo Hernández Sánchez en la cárcel en la que se halla detenido por haber intentado ya dar un golpe de Estado en 2014.
“La orden era grabar un vídeo de este general a quien apodan ‘El Oso’ y, el 12 de febrero, en los actos de conmemoración (2) hacer despegar un avión Tucano y atacar el Palacio de Miraflores, y otros ‘objetivos tácticos’ como el Ministerio de Defensa, el Consejo Nacional Electoral (CNE) y la sede del canal TeleSUR. La orden de iniciar la acción putschista se disparaba en el momento en que un diario de la oposición publicase lo que ellos llamaban el ‘programa de gobierno de transición’” (3).
Por su parte, Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, y Jorge Rodríguez, alcalde del municipio Libertador de la capital, aportaron en Caracas, el 13 de febrero pasado, más detalles de la intentona golpista. Ambos dirigentes chavistas confirmaron que los oficiales detenidos habían admitido que la publicación de un “Manifiesto” en la prensa era una de las señales para lanzar la tentativa, cuyo nombre de código era: “Operación Jericó” (4).
Ambos revelaron que, según las declaraciones de los detenidos, los golpistas tenían la intención de “liquidar” desde el primer instante, además de al presidente Nicolás Maduro, a los propios Diosdado Cabello y Jorge Rodríguez, y a dos personalidades bolivarianas: Tibisay Lucena, presidenta del CNE, y Tareck El Aissami, ex ministro del Interior y actual gobernador del Estado Aragua.
Por otra parte, identificaron, además de al general Oswaldo Hernández, alias ‘El Oso’, a los otros presuntos cabecillas de la conspiración, a saber: el capitán Héctor José Noguera Figueroa; el coronel José Suárez Rómulo; el primer teniente Ricardo Antich Zapata (presuntamente encargado de los contactos con la Embajada de Estados Unidos), y el primer teniente Luis Hernando Lugo Calderón (5). También mostraron parte del arsenal incautado, en particular armas de alto calibre como fusiles semi-automáticos AR-15, ametralladoras y granadas. Asimismo revelaron que se habían descubierto mapas de la ciudad de Caracas con varios “objetivos tácticos” marcados: el Palacio de Miraflores, los Ministerios de Defensa, del Interior y de Justicia y Paz; el Consejo Nacional Electoral, la Dirección de Contrainteligencia Militar y el canal TeleSUR.
Cabello y Rodríguez designaron como “autores intelectuales” de la intentona golpista y del proyecto de magnicidio a dos personalidades de la oposición: Antonio Ledezma, alcalde metropolitano de Caracas (detenido el pasado 19 de febrero), y Julio Borges, diputado opositor. También afirmaron tener pruebas de la participación de personal de la embajada estadounidense: “Una funcionaria de la embajada llamaba a las esposas de los generales venezolanos y les decía que el nombre de su esposo estaba en la lista de personas sancionadas por el Congreso de los EE. UU. Y que el visado de toda su familia para ingresar en territorio estadounidense había sido invalidado. Buscando crear zozobra en las familias de los oficiales”, explicó Jorge Rodríguez.
El presidente Maduro dijo, por su parte, tener en su posesión el “plan de gobierno” redactado por los golpistas, en el que se eliminaban los poderes públicos y se amenazaba a los cubanos de las misiones de servicio social (salud, educación, deporte). “También hablan –dijo Maduro– de privatizar PDVSA (Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima), de disolver todos los poderes públicos, de suspender las garantías democráticas, de liberalizar el sistema de cambio y de regalar los dólares otra vez a la oligarquía”. El Presidente añadió que, en ese “Plan de gobierno”, los golpistas “lanzan una amenaza contra lo que ellos llaman ‘los colectivos’ –que nosotros sabemos que es el pueblo venezolano–, anunciando que, cuando lleguen al poder, actuarán contra ellos con toda la fuerza militar. Y a los cubanos de las misiones en Venezuela, les dan veinticuatro horas para presentarse ante las oficinas del nuevo gobierno de facto o ‘se enfrentarán a las consecuencias’(…)”
A pesar de todos estos detalles y pruebas aportados por las máximas autoridades venezolanas, los medios de comunicación internacionales (incluso en América Latina) han dado poco crédito a este anuncio de intento de golpe de Estado. Esta ‘incredulidad’ forma parte –desde hace quince años– de la estrategia de los grandes medios de comunicación dominantes en guerra contra la revolución bolivariana, para desacreditar a las autoridades bolivarianas. Indiferente a esa hostil actitud, el presidente Nicolás Maduro ha seguido explicando, con perseverancia pedagógica y con toda clase de pruebas, cómo, desde el fallecimiento de Hugo Chávez (hace exactamente dos años), y desde su elección (el 14 de abril de 2014), un “golpe lento” está en marcha para intentar derrocarlo.
Esta vez, el golpe se iba a ejecutar en cuatro fases (6). La primera comenzó a principios del mes de enero de 2015, cuando el presidente Maduro realizaba una larga gira por el extranjero (China, Irán, Qatar, Arabia Saudí, Argelia y Rusia). Esta fase se realizó con el apoyo de sectores del empresariado que impulsaron campañas de acaparamiento de alimentos básicos y productos de primera necesidad, con el fin de crear escasez y malestar, preparando las condiciones para que los ciudadanos salieran a las calles a protestar y a saquear supermercados. Lo cual no se produjo.
En la segunda fase, los grandes medios de comunicación internacionales intensificaron la difusión de reportajes, noticias y artículos que daban una imagen distorsionada de la realidad venezolana. Haciendo creer que, en el país del “socialismo del siglo XXI”, se estaba produciendo una auténtica “crisis humanitaria”. El presidente Maduro denunció, en esta ocasión, el detestable papel desempeñado, en esa fase de la “operación Jericó”, por varios periódicos españoles (El País, ABC).
La tercera etapa debía estar protagonizada por un “traidor”, que, en la televisión y en los grandes medios de comunicación, haría un llamamiento solemne a la rebelión. Aunque el presidente no aclaró quién sería ese “traidor”, alertó a los ciudadanos: “No quiero alarmar a nadie pero estoy obligado a decir la verdad (…) Están buscando a un traidor y pido al pueblo que esté alerta”.
La cuarta fase del golpe es la que se desveló el 12 de febrero, con la participación de un grupo de oficiales putchistas de la aviación militar, financiados desde el extranjero. Entonces se anunciaría el “Programa de gobierno de transición”. Y se enterraría la revolución de Chávez.
Pero incluso en cuatro fases, el golpe fracasó. Y la revolución bolivariana sigue viva.

Cubadebate

(1) El ala más derechista de la oposición venezolana –liderada por personalidades ultraconservadoras como Leopoldo López (detenido el 20 de febrero de 2014), Antonio Ledesma (detenido el 19 de febrero de 2015) y María Corina Machado (ex diputada)– lanzó un movimiento llamado “la Salida” que fomentó una suerte de “golpe blando” o “golpe azul” con la intención de derrocar al Presidente Nicolás Maduro mediante la financiación de violentas protestas callejeras (las “guarimbas”) que causaron 43 muertos, 878 heridos e incontables daños.
(2) El 12 de febrero, en Venezuela, es el Día de la Juventud; se conmemora la batalla de la Victoria, durante la guerra de Independencia, en la que unos mil estudiantes de Caracas hicieron frente a las tropas españolas y las derrotaron.
(3) El manifiesto se publicó el 11 de febrero pasado en el diario opositor caraqueño El Nacional, en página 5, con el titulo: “Llamado a los venezolanos a un acuerdo nacional para la transición”. Léase: http://www.voluntadpopular.com/index.php/ver-noticia/8-noticias/2330-llamado-a-los-venezolanos-a-un-acuerdo-nacional-para-la-transicion
(4) En alusión a la Biblia, y más precisamente al Libro de Josué, donde se cuenta que, cuando Josué, a la cabeza de los israelitas, llegó ante las murallas imponentes de la ciudad de Jericó, Dios le dijo que ordenara a los sacerdotes tocar las trompetas: Cuando todos escuchen el toque de guerra, el pueblo deberá gritar a voz en cuello. Entonces los muros de Jericó se derrumbarán, y cada uno entrará sin impedimento.
(5) Los demás oficiales golpistas serían : la capitana Laided Salazar De Zerpa, alias “Manuelita”; los capitanes Andrés Ramón Thompson Martínez, Nerio Alfonso Cordova Moreno; Carlos Manuel Osuna Saraco alias “Guillermo”; el mayor Cesar Pérez Carrero; el primer teniente Wilfredo Amado Castillo Colmenares; el primer teniente Javier Salazar Moncada; el primer teniente Miguel Ángel Salazar Molina; el primer teniente Carlos Esqueda Martínez; y el primer teniente Jofre de Jesús Pineda Trejo.
(6) Léase, sitio web de TeleSUR, Caracas, 12 de febrero de 2014.http://www.telesurtv.net/news/Gobierno-venezolano-desmantela-atentado-golpista-20150212-0053.html

Cinco horas con Los Cinco



Los recibí el sábado 28 de febrero, 73 días después que pisaron tierra cubana. Tres de ellos habían consumido 15 largos años de su más plena juventud al respirar el aire húmedo, maloliente y repugnante de los sótanos de una prisión yanki, después de ser condenados por jueces venales. Otros dos, que igualmente trataban de impedir los planes criminales del imperio contra su Patria, fueron condenados también a varios años de prisión brutal.
Los propios organismos de investigación, ajenos por completo al más elemental sentido de la justicia, participaron en la inhumana cacería.
La inteligencia cubana no necesitaba en absoluto seguir los movimientos de un solo equipo militar de Estados Unidos, porque esta podía observar desde el espacio todo lo que se movía sobre nuestro planeta a través de la Base de Exploración Radioelectrónica “Lourdes”, al sur de la capital de Cuba. Este centro era capaz de detectar cualquier objeto que se moviera a miles de millas de nuestro país.
Los Cinco Héroes antiterroristas, que nunca hicieron daño alguno a Estados Unidos, trataban de prevenir e impedir los actos terroristas contra nuestro pueblo, organizados por los órganos de inteligencia norteamericanos que la opinión mundial sobradamente conoce.
Ninguno de los Cinco Héroes realizó sus tareas en busca de aplausos, premio o gloria. Recibieron sus honrosos títulos porque no lo buscaron. Ellos, sus esposas, sus padres, sus hijos, sus hermanos, y sus conciudadanos, tenemos el legítimo derecho a sentirnos orgullosos.
En julio de 1953, cuando atacamos el Moncada, yo tenía 26 años y mucho menos experiencia que la que ellos demostraron. Si estaban en Estados Unidos no era para hacer daño a ese país, o tomar venganza por los crímenes que allí se organizaban y abastecían de explosivos contra nuestro país. Tratar de impedirlos era absolutamente legítimo.
Lo principal a su llegada era saludar a sus familiares, amigos y al pueblo, sin descuidar un minuto la salud y el riguroso chequeo médico.
Fui feliz durante horas ayer. Escuché relatos maravillosos de heroísmo del grupo presidido por Gerardo y secundado por todos, incluido el pintor y poeta, al que conocí mientras construía una de sus obras en el aeródromo de Santiago de Cuba. ¿Y las esposas? ¿Los hijos e hijas? ¿Las hermanas y madres? ¿No los va a recibir también a ellos? ¡Pues también hay que celebrar el regreso y la alegría con la familia!
Ayer, en lo inmediato, quería intercambiar con los Cinco Héroes. Durante cinco horas ese fue el tema. Dispongo desde ayer, afortunadamente, del tiempo suficiente para solicitarles que inviertan una parte de su inmenso prestigio en algo que será sumamente útil a nuestro pueblo.

Fidel Castro Ruz
Marzo 1 de 2015
10 y 12 p.m.

China convertida en banquero de la región latinoamericana

A lo largo de 2014, los bancos chinos otorgaron créditos a América Latina por un total de 22,100 millones de dólares, de acuerdo con la base de datos publicada por Diálogo Interamericano1. Ante la desaceleración de la economía mundial y el aumento de las tensiones geopolíticas, para China se ha vuelto imperativo fortalecer sus vínculos con los países que poseen recursos naturales abundantes (petróleo, gas, metales, minerales, agua, biodiversidad, etcétera).
Casi todos los préstamos emitidos correspondieron a las entidades China Development Bank y China Ex-Im Bank, aunque también participaron ICBC y Bank of China. A pesar de que no se tomaron en cuenta los créditos menores a 50 millones de dólares, la cifra reportada constituye un incremento de más de 70% en comparación con los 12,900 millones de dólares prestados en 2013.
A partir de 2005 (cuando la base de datos elaborada el Diálogo Interamericano comenzó sus primeros registros) y hasta 2014, China ha concedido préstamos a los países latinoamericanos por un monto de 119,000 millones de dólares2. Los créditos de China superan el monto concedido por el Ex-Im Bank de Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial, situación que contribuye a debilitar la hegemonía financiera de Washington en la región3.
El otorgamiento masivo de crédito pone de manifiesto asimismo, la estrecha cooperación que China ha cultivado con los países latinoamericanos. En la cumbre más reciente de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC, conformada por 33 países), el presidente de China, Xi Jinping, anunció que para 2020 está previsto que el comercio entre ambas partes alcance los 500,000 millones de dólares anuales con inversiones por encima de los 250,000 millones de dólares4.
Asimismo, hay que destacar la construcción de asociaciones estratégicas con algunos países sudamericanos, mismos que concentraron 90% de los créditos otorgados el año pasado: Brasil se consolidó como el principal receptor con 8,600 millones de dólares, seguido por Argentina con 7,000 millones, Venezuela, con 5,700 millones, y finalmente Ecuador, con 820 millones de dólares.
Después de la crisis de las empresas informáticas en Estados Unidos, los bancos centrales de los países industrializados impulsaron la expansión del crédito en escala global. El aumento de los precios de las materias primas desde 2002, hizo de América Latina una de las regiones favoritas para los inversionistas en busca de espacios de alta rentabilidad.
A más de seis años del estallido de la crisis financiera de 2008 y, frente a la extrema volatilidad de los mercados financieros producida por el aumento de la fragilidad sistémica, los chinos terminaron por convertirse en los banqueros favoritos de las economías emergentes toda vez que, en comparación con los bancos estadounidenses y europeos, ofrecen préstamos con menos condicionalidades y tasas de interés más bajas. De acuerdo con estimaciones realizadas por Fred Hochberg, el presidente del Ex-Im Bank de Estados Unidos, las entidades estatales chinas han colocado aproximadamente 650,000 millones de dólares alrededor del mundo en los últimos 2 años.
Sin embargo, también existe la cara perversa de la moneda. Todo parece indicar que los créditos chinos a cambio de entregas futuras de materias primas, más que apuntalar el desarrollo tecnológico, están orientados a proyectos de inversión vinculados a la extracción (agricultura, minería, energía, etcétera.) y con ello, corren el riesgo de profundizar el patrón primario-exportador de las economías latinoamericanas y multiplicar las amenazas de despojo en contra de los pueblos originarios.
Por otro lado, en una entrevistada por Deutsche Welle, Kevin Gallagher, el académico responsable de la base de datos de Diálogo Interamericano, advierte de los riesgos crecientes que se ciernen sobre los países de América Latina para liquidar oportunamente sus deudas con el gigante asiático5.
La caída de las monedas de la región frente a la divisa estadounidense, así como la deflación persistente (caída de precios) en el mercado de materias primas, han impulsado el aumento de las importaciones y en consecuencia, la disminución de los saldos superavitarios (cuenta corriente) de las economías más orientadas a la exportación. Previsiblemente, la rentabilidad de los proyectos de inversión vinculados a la extracción disminuirá de manera significativa en los meses venideros.
Es que si la desaceleración de los países emergentes cobra fuerza, posiblemente hará fracasar el espíritu de la cooperación económica Sur-Sur entre China y América Latina. En medio de la crisis, existe el peligro de que los bancos chinos apliquen bajo diversas formas, los mecanismos de coerción imperial aplicados tradicionalmente por el Fondo Monetario Internacional (FMI) en la región latinoamericana.

Ariel Noyola Rodríguez

Notas:

1 «China-Latin America Finance Database», Kevin P. Gallagher y Margaret Myers, Inter-American Dialogue.
2 «China keeps credit flowing to Latin America’s fragile economies», Kevin P. Gallagher y Margaret Myers, The Financial Times, 27 de febrero de 2015.
3 «China Kicks World Bank To The Curb In Latin America», Kenneth Rapoza, Forbes, 26 de febrero de 2015.
4 «Despite US-Cuba Detente, China Forges Ahead in Latin America», Shannon Thiezzi, The Diplomat, 9 de enero de 2015.
5 «Chinese loans helping Latin America amid oil price slump», Deutsche Welle, 27 de febrero de 2015.

Ariel Noyola Rodríguez. Economista egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Twitter: @noyola_ariel

Ayotzinapa y Auschwitz: Discursos presidenciales peligrosos

¡Que noche la del 26 de noviembre en Iguala, Guerrero! Una pesadilla que invade la vigilia. Un terremoto con epicentro en la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos cuyo tremor rebasa incluso el territorio mexicano. Las acciones de los sobrevivientes y familiares de nuestros jóvenes desaparecidos encarnan una epopeya de dignidad. Un amplio segmento de la sociedad mexicana ha reaccionado con empatía y solidaridad. Como en el terremoto del 85 muchos mexicanos asumieron que el asunto les concierne y volvieron a decir: “nada humano me es ajeno”. Esa actitud de involucramiento podríamos denominarla un bonus optimum, eso que el filósofo Ernst Bloch, describía como una sorpresa positiva en la historia, un bien inesperado.
En contrapunto existe un sector minoritario y privilegiado de la sociedad mexicana que ve las manifestaciones de solidaridad como una amenaza para el proyecto “modernizador”, intenta dar vuelta a la página lo más pronto posible y ha puesto en marcha una especie de “ Operación normalidad ”. En ese marco se inscriben diversos discursos del presidente Enrique Peña Nieto en los cuales en vez de conciliar, brindar consuelo y comprometerse a revisar a fondo lo ocurrido, profiere expresiones que lastiman y polarizan a la ciudadanía y hieren a la democracia mexicana.
El 18 de noviembre, en Cuautitlán Itzcalli, durante la inauguración de la Ciudad de Salud para la mujer pronunció un discurso visiblemente enojado y con pésima sintaxis, durante el cual realizó varias operaciones preocupantes: i) metió en un mismo costal a quienes han realizado acciones violentas, a quienes han hecho acciones directas, a quienes han protestado pacíficamente y están indignados por lo que ocurrido en Ayotzinapa, a quienes se oponen a las reformas y a los periodistas que realizan su trabajo ii) señaló que pareciera existir “un afán orquestado por desestabilizar y por oponerse al proyecto de Nación” iii) afirmó que “pareciera que algunas voces, unidas a esta violencia y a esta protesta… quisieran que el país frenara su desarrollo” y iv) en tono iracundo agregó que las reformas: “No son varita mágica. Nunca las hemos ofertado como tales”. Sus expresiones califican de desestabilizadores a quienes ejercen la democracia y criminalizan tanto la libertad de expresión como la libertad de prensa.
El 27 de noviembre en su discurso para presentar su decálogo para afrontar los sucesos de Ayotzinapa EPN planteó una severa contracción de la república, al disminuirle funciones e importancia, al nivel municipal de gobierno y solicitar ahora si cabe el término, una “varita mágica” para desaparecer las policías municipales y dotar al ejecutivo de atribuciones para formalizar el modelo de virreinal aplicado en Michoacán. El 27 de noviembre en su discurso para presentar su decálogo para afrontar los sucesos de Ayotzinapa EPN planteó una severa contracción de la república, al disminuirle funciones e importancia, al nivel municipal de gobierno y solicitar ahora si cabe el término, una “varita mágica” para desaparecer las policías municipales y dotar al ejecutivo de atribuciones para formalizar el modelo de virreinal aplicado en Michoacán. En el mismo discurso el presidente calificó en repetidas ocasiones de atrasados a los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Además planteó la creación de zonas económicas exclusivas, que dispensará más subsidios y privilegios de clase, a los poderosos grupos empresariales y a las élites políticas, que se abalanzarán a esta nueva piñata de recursos públicos, en busca de lucrativos negocios y recursos para crear clientelas políticas, como ya ocurrió con los 50 mil millones de pesos ejercidos en el Plan Nuevo Guerrero. El proyecto de las zonas económicas especiales parte de una visión clasista que asocia automáticamente la fortuna empresarial con el bienestar popular. El presidente no mencionó la necesidad de escuchar la opinión de los habitantes de esos estados sobre la manera en que quieren resolver los problemas.
El 4 de diciembre en Acapulco el presidente Enrique Peña Nieto pronunció un discurso en el que en clara alusión a las manifestaciones que exigían abrir nuevas líneas de investigación por lo ocurrido en Ayotzinapa afirmo: “son más, pero muchos más los guerrerenses que quieren paz, que quieren tranquilidad y que quieren orden en su estado”.
El martes 27 de noviembre en un acto solemne en el antiguo campo de concentración de Auschwitz la canciller alemana Angela Merkel dijo que Alemania tiene la obligación de recordar eternamente lo que ocurrió, para no volver a traicionar a la humanidad. En contrapunto Enrique Peña Nieto afirmó el jueves 29 de noviembre afirmó que: “Este momento en la historia de México de pena, de tragedia y de dolor, no puede dejarnos atrapados. No podemos quedarnos ahí”. El gran filósofo Paul Ricoeur plantea que la ecuación del perdón comienza por el reconocimiento de la profundidad de la falta. Si algo requiere en este momento una sociedad en shock por la tragedia es una revisión profunda de todo lo que falló y no una huída hacia adelante que fincaría el progreso en un huracán de barbarie.
Las palabras pueden motivar, conciliar, tranquilizar, cautivar, herir, intimidar, confundir. Las expresiones proferidas por un presidente gozan de visibilidad mediática, sirven de pauta para la burocracia, son órdenes del Jefe de las fuerzas armadas, tienen gran peso político e impactan los mercados. Por ello resulta indignante que Enrique Peña Nieto hable como líder de una facción y no como lo exigiría su investidura como presidente de todos los mexicanos. En su discurso se dibuja a “sí mismo” como alguien atrapado en su propia insensibilidad.

Alberto Betancourt Posada

lunes, marzo 02, 2015

Malcolm X: "Muéstrame a un capitalista y te mostraré a un chupasangre"



Hace cincuenta años Malcolm X fue brutalmente asesinado y con él fue eliminada una de las más sonoras voces contra la injusticia. En el último periodo de su vida estaba evolucionando hacia una comprensión de clase de la sociedad. Como él dijo, “nosotros estamos viendo hoy una rebelión global de los oprimidos contra los opresores, de los explotados contra los explotadores”. Publicamos aquí un artículo escrito en el 40º aniversario de su asesinato sobre el hombre y sus ideas.

Malcolm X, 40 años después de la muerte de un revolucionario

Ayer, hace cuarenta años, Malcolm X se puso de pie en el Audubon Ballroom de Harlem (Nueva York) para hablar. Iba a hablar en contra de la segregación racial en todos los EEUU. Iba a apelar a sus hermanos y hermanas a que resistieran y lucharan contra la "opresión del hombre blanco", cuando fue baleado. Más de uno o dos suspiraron de alivio en las altas esferas del Establishment norteamericano. Una de las voces más fuertes en contra de la injusticia se había perdido.

“El futuro pertenece a quienes hoy se preparan para él"
Malcolm X

La juventud de Malcom

Malcolm X, cuyo nombre de nacimiento era Malcolm Little, nació el 19 de mayo de 1925 en Omaha, Nebraska. En ese momento había alrededor de 13 millones de negros en Estados Unidos - la mayoría de ellos en los estados del sur. Eran principalmente granjeros y aparceros. En el norte, los negros se concentraban en las comunidades industriales como trabajadores industriales. En el sur, las leyes Jim Crow habían establecido un régimen de apartheid, dividiendo a los afroamericanos del resto de la sociedad. Las consecuencias prácticas de esta ley significaron que los negros vivían separados de los blancos, los niños negros tenían que estudiar separados de los niños blancos, y la división, incluso, de los baños públicos.
Una de las leyes más perniciosas fue la que impidió a los trabajadores negros unirse a muchos sindicatos importantes. Esto fue especialmente favorable para los patrones estadounidenses, que propagaban el veneno racista entre los trabajadores blancos. Estas tácticas de divide y vencerás llevaron a la derrota las luchas de muchos trabajadores, e impidieron que la clase obrera norteamericana se unificara.
Sin embargo, la situación en el norte no era mucho mejor. Los negros vivían separados de los blancos en guetos superpoblados, como Harlem en Nueva York o el South Side de Chicago. El racismo también estaba presente allí. Sin embargo, la Primera Guerra Mundial obligó a los patrones a atraer a los negros como mano de obra industrial. Esto llevó a muchos afroamericanos a creer que sus condiciones mejorarían. Pero esta esperanza estaba lejos de la realidad. En 1919, el fin de la guerra trajo una ola masiva de luchas obreras que sacudieron a los Estados Unidos. La respuesta de los patrones fue provocar el racismo y dividir a la clase obrera al culpar a los negros por el aumento del desempleo; además, trajeron a negros del sur, que estaban desesperados por encontrar empleo, para romper las huelgas de los trabajadores blancos en el norte.
La negativa de la Federación Americana del Trabajo (AFL) a organizar la fuerza laboral afroamericana y el papel pernicioso que la burocracia jugó en varias huelgas, ayudó a los patrones a aplastar el movimiento del proletariado norteamericano. La revolución y la contrarrevolución siempre van al lado una de la otra. En el verano de ese mismo año tuvieron lugar más de 25 pogromos contra los negros. El racismo siempre ha sido una de las herramientas más útiles que utilizan los patrones en sus tácticas divisorias, y la familia de Malcolm, como la mayoría de la población negro, no estaba libre de violencia racista.
El padre de Malcolm era un predicador que seguía las ideas de Marcus Garvey sobre la liberación negra. En ese momento, muchos negros se unieron a las organizaciones que impulsaban el orgullo racial como una forma de resistencia a la opresión racista. Marcus Garvey era un campeón del movimiento "Retornar a África" ​​Estas ideas tuvieron un profundo impacto en los afroamericanos. Más tarde, mientras las luchas de liberación nacional estaban teniendo lugar en África durante la década de 1960, esta idea mística recuperó popularidad.
Cuando Malcolm tenía cuatro años la casa de su familia fue incendiada por una pandilla racista. A la edad de seis su padre fue asesinado por el Ku Klux Klan. En este contexto social, no es difícil entender por qué se metió en problemas durante su infancia y juventud. Pasó su adolescencia en Boston, Lansing, New Haven, Flint y en Nueva York. Allí se involucró en delitos menores como el juego ilegal, robo y el tráfico de drogas a pequeña escala. Al igual que muchos negros se fue a la costa este, con la esperanza de encontrar un trabajo. Aunque eran enrolados en la clase obrera industrial los negros siempre terminaban con los peores trabajos, si podían encontrar alguno. Para sobrevivir, muchos fueron empujados a la pequeña delincuencia para buscar un ingreso. En 1946, Malcolm fue arrestado por cargos de allanamiento de morada, posesión de un arma de fuego, y hurto. Fue condenado de ocho a diez años de prisión, donde terminó cumpliendo seis.

Malcolm Little se convierte en Malcolm X

En la prisión se unió a la Nación del Islam, también conocida como el Movimiento Musulmán Negro, y adoptó el nombre de Malcolm X, repudiando su apellido que él consideraba impuesto por el colonialismo blanco, y adoptando la X como sinónimo de la identidad negra perdida. Él terminaría pasando 14 años en este grupo religioso. En un corto espacio de tiempo se convirtió en una de las figuras más prominentes del grupo y se convirtió en el principal portavoz de su obscuro líder, Elijah Muhammad.
La Nación del Islam era una secta religiosa con un planteamiento de que con el fin de lograr la salvación de los negros que realmente siguieran a Allah, debían segregarse de la sociedad blanca y crear la "Nación del Islam". La doctrina del grupo fue una de las versiones más sectarias del Nacionalismo Negro. Vieron el racismo negro como la mejor manera de abordar el racismo blanco de la clase dirigente. En el frente económico utilizaron las mismas tácticas. Contraponían el "capitalismo negro" al "capitalismo blanco". Pidieron a los negros "comprarle a los negros". Como explicó Marx, el ser social determina la conciencia social, y el llamado a "comprarle a los negros" expresa las frustraciones de la pequeña capa de la clase media negra que era dueña de pequeñas tiendas en las ciudades y en los guetos.
Uno de los principales obstáculos para el progreso de la clase media negra era el racismo institucional. Las limitaciones de esta posición son bastante obvias. Por encima de todo, la ideología y la perspectiva de la clase media negra nunca atacaron las bases del capitalismo - la verdadera raíz de la opresión racial de los afroamericanos. El grupo limitaba sus ataques a los límites impuestos a los negocios de los negros por los supremacistas blancos - límites que impedían su capacidad de competir en el mercado y favorecían a los negocios blancos. A pesar del radicalismo superficial de esta teoría, las ideas reaccionarias detrás de ella son bastante evidentes. No es posible para un grupo racial entero convertirse en empresarios. Esta idea de "negocios negros" simplemente favorecía a una pequeña capa de negros - la clase media.
Los musulmanes negros estaban tratando de crear una burguesía afroamericana para enfrentarse a la burguesía blanca. Ellos nunca fueron capaces de ver más allá del color de la piel de los supremacistas y nunca vieron al papel desempeñado por la burguesía blanca en la sociedad y en la producción. La bancarrota de estas ideas es ahora más evidente que nunca. El establecimiento de una élite negra bastante en los EEUU, representada por Jesse Jackson y Co., no ha aliviado a la mayoría de los afro-americanos, que aún viven en los cinturones de pobreza y en los guetos, la pobreza, la violencia y las drogas. Esta pequeña elite negra ha sido utilizada por la clase dominante de Estados Unidos para socavar la lucha de las masas negras y promover a "Los Tío Tom" (el nombre utilizado por Malcolm X para definir los líderes negros moderados) que han atado el movimiento al ala liberal de la burguesía estadounidense - los Demócratas.
La Nación del Islam, como Marcus Garvey, tuvo la idea de "Retornar a África". Al igual que en la década de 1920 con la UNIA (Asociación Universal para la Mejora de los Negros) de Marcus Garvey, esta idea atrajo a una amplia capa de los afro-americanos en los EEUU. León Trotsky analizó esta idea en la década de 1930:
"Los negros americanos se han reunido bajo la bandera del movimiento "Retorno a África" porque parecía un posible cumplimiento de su deseo de tener su propia casa. No querían en realidad ir a África. Era la expresión de un deseo místico de un hogar en el que estarían libres de la dominación de los blancos, en la que ellos mismos pudieran controlar su propio destino "(El Nacionalismo Negro, Leon Trotsky, International Socialism 43, abril / mayo 1970)
Durante los años que Malcolm pasó en la Nación del Islam las cifras de afiliación a esta organización aumentaron drásticamente. El Partido Comunista de los Estados Unidos de América en ese momento había sido seriamente socavado por las purgas de McCarthy. A principios de la década de 1950 la mayoría de los sindicatos dirigidos por el Partido Comunista habían sido expulsados ​​de la CIO (Congreso de Organizaciones Industriales). Durante la década de 1930 el Partido Comunista organizó a una amplia gama de trabajadores negros. Sin embargo, en la década de 1950 realmente utilizaron el mismo argumento del Partido Demócrata. El PC redujo el problema racial en los EEUU al Sur y a las leyes de Jim Crow. El PC fracasó totalmente para ofrecer una alternativa a las masas negras en el Norte.
No había ningún vehículo viable a través del cual la lucha de los negros pudiera expresarse. Friedrich Engels explicó que la naturaleza aborrece el vacío. Este vacío fue llenado por diferentes sectas religiosas que utilizan discursos radicales contra la opresión racista. Muchos jóvenes negros, incluyendo Malcolm, fueron atraídos por los Musulmanes Negros porque era un movimiento que denunciaba la opresión blanca. Esto tuvo un enorme atractivo para Malcolm, que estaba buscando una explicación a los sufrimientos de su juventud. A pesar del hecho de que abrazó el Islam en la cárcel, y se quedó con él hasta su muerte, su principal preocupación fue siempre la lucha contra la opresión de su gente. Cuando se separó de la Nación del Islam puso gradualmente su religión en una posición secundaria en relación con su política. Incluso cuando estaba con la Nación del Islam era considerado el más político de los pastores de Elijah Muhammad. También fue el pastor que pasó la mayor parte del tiempo viajando por todo el país y el mundo, mezclándose con otras personas no relacionadas con el movimiento.
Durante los 14 años que pasó con los musulmanes negros se le consideraba el más brillante orador del grupo. Viajó por todo los Estados Unidos, así como a África y Oriente Medio hablando en contra de la opresión racial en términos brutales y honestos. No en vano se gana el nombre de "El hombre más enojado en América". Rechazó la hipocresía de los líderes negros moderados. Él no pedía concesiones, simplemente exigía lo que pensaba que la clase dirigente le debía. Fue la figura más intransigente del movimiento de liberación negro.
Sin embargo, su sectarismo (una de las principales características de la Nación del Islam) actuó como una barrera para llegar a más personas. En una secuencia de "Malcolm X" (la película biográfica dirigida por Spike Lee), una estudiante blanca se acerca Malcolm y se atreve a preguntarle qué podía hacer por el movimiento. Malcolm la mira por encima de su nariz y le responde: "¡Nada!", en una demostración de desprecio. Incluso cuando él se separó de los Musulmanes Negros había restos de sectarismo en su pensamiento. Cuando se le pidió poco después de la separación que rindiera homenaje a un activista de los derechos civiles blanco, muerto por una excavadora Cleveland, afirmó:
"... Bueno, lo que hizo el hombre fue bueno. Pero todo se habrá terminado el día en que encuentres a los negros ponerse de pie y aplaudir las contribuciones de los blancos ... Ni por un instante pienses que voy a utilizar mis energías para aplaudir el sacrificio de un hombre blanco individual. No, ese sacrificio llega demasiado tarde”.
Este sectarismo hizo que le resultara aún más difícil crear un movimiento amplio contra la opresión racial genuino y sin concesiones. Durante los últimos meses de su vida, trató de corregir su sectarismo inicial, pero ya era demasiado tarde. Las declaraciones que hizo mientras era miembro de la Nación del Islam enajenaron a una gran capa de activistas de los derechos civiles. Los medios de comunicación burgueses más tarde utilizaron esto para ayudar a que este proceso se extendiera, alienando todavía más a muchos activistas de los derechos civiles de Malcolm X.

El cisma y la evolución ideológica de Malcolm

El grupo de Elijah Muhammad estaba lejos de ser una organización política. No obstante, los Musulmanes Negros llenaron el vacío dejado por las organizaciones políticas tradicionales de la clase obrera. Estas organizaciones no fueron capaces de ofrecer una alternativa a las masas negras, especialmente a la juventud. La Nación del Islam tenía una política de abstención absoluta en política. Por un lado, nunca apoyaron ni a los Demócratas ni a los Republicanos y criticaron a los líderes blandos del movimiento de derechos civiles, pero por otro lado no fueron capaces de dirigir a las masas negras o convertirse en un vehículo para la expresión de su ira, debido a su política abstencionista.
A principios de la década de 1960 la Nación del Islam ganó fama por "hablar duro y no hacer nada". Esta política absurda finalmente se convirtió en una camisa de fuerza para Malcolm. En 1962, la policía de Los Ángeles disparó a siete musulmanes desarmados y arrestó a otros dieciséis. Malcolm fue a Los Ángeles para organizar una protesta. Cuando trató de organizar un movimiento que involucraba a otros grupos de fe, fue frenado por Elijah Muhammad. Sus intentos de ir más allá del grupo se convertiría en uno de los elementos que ayudaron a producir la división.
La gran degeneración de la dirección del grupo también influiría en la decisión de Malcolm de abandonar la organización. No era ningún secreto que Elijah Muhammad había tenido contacto con George Lincoln Rockwell - el jefe del Partido Nazi en los EEUU. En 1963, Elijah Muhammad pidió a Malcolm que fuera a su lujosa residencia en Phoenix donde confirmó cínicamente a Malcolm los rumores y chismes acerca de sus relaciones sexuales con varios adolescentes de la Nación del Islam. Cuando vio que los máximos dirigentes de la organización no practicaban lo que predicaban, se decepcionó profundamente.
El 1 de diciembre de 1963, nueve días después del asesinato de John F. Kennedy, en una reunión en Nueva York, Malcolm X atribuyó la muerte de JFK al clima de odio y violencia que el hombre blanco había creado. También declaró:
"Los pollos están pagando las consecuencias. Siendo yo mismo un viejo chico de granja, los pollos que pagan las consecuencias nunca me ponían triste, siempre me ponían feliz”.
Algunos autores han señalado la declaración anterior como el catalizador para el rompimiento con la Nación del Islam. Lo que es cierto es que Elijah Muhammad utilizó esta declaración en particular para prohibir a Malcolm hablar y mantenerlo en silencio. Esto es lo que provocó la ruptura entre Malcolm y los Musulmanes Negros. El materialismo dialéctico explica que la necesidad se expresa a través del accidente. Malcolm X estaba buscando una alternativa revolucionaria en la Nación del Islam, y cuando no encontró tal alternativa allí, se alejó.
El 12 de marzo de 1964 anunció su separación de la Nación del Islam y la fundación de la Mezquita Musulmana Inc. Poco después se fue a La Meca y se convirtió al Islam ortodoxo. Su experiencia allí le ayudó a ampliar sus ideas y empezó a colocar la religión en una posición secundaria. Con respecto a esta cuestión, afirmó:
"Ninguna religión jamás me hará olvidar las condiciones de nuestra gente en este país, (...) Ningún Dios, ninguna religión, ni nada de nada me hará olvidarlo hasta que se detengan, hasta que estén terminadas, hasta que sean eliminadas. Quiero aclarar este punto”.
También se dio cuenta de que la Mezquita Musulmana Inc. no sería suficiente para reunir un movimiento de masas de los negros contra la opresión racial. Con esto en mente puso en marcha la Organización de Unidad Afro-Americana (OAAU). Esta nueva organización no tenía nada que ver con la religión. Por el contrario, hizo un llamamiento a los afro-estadounidenses a unirse, independientemente de su origen religioso y abogó por la creación de un movimiento de base amplia. El programa fundacional estaba profundamente influenciado por las luchas de liberación que se estaban produciendo en África en ese momento. Tomó algunas posiciones interesantes como la adopción de la autodefensa contra los ataques racistas. Esto era mucho más progresista que el enfoque no violento patrocinado por algunos líderes negros moderados que en realidad dejaron al movimiento sin protección frente a los ataques racistas en curso. Sin embargo, el OAAU estaba lejos de ser una organización socialista y su política económica se reducía a las ideas pequeño burguesas del nacionalismo Negro. El movimiento también rechazaba la participación de los blancos en el mismo. Esta idea fue patrocinada inicialmente por Malcolm quien dijo que antes de lograr la unidad entre blancos y negros, los últimos tenían que unirse entre sí. Esta idea reduce la lucha contra la opresión racial simplemente a las víctimas de la opresión racial. En ese momento la capa más avanzada de trabajadores y estudiantes simpatizaban con la lucha contra la opresión racial, pero esta política les impedía unirse en la lucha.
Es cierto que el Nacionalismo Negro es una consecuencia directa de la opresión racista que el capitalismo lleva a cabo. No obstante, puede ser un freno enorme en la unidad de la clase obrera negra oprimida y su contraparte blanca. La historia de los Estados Unidos está llena de ejemplos que muestran cómo la influencia de estos movimientos pequeño burgueses baja cuando los trabajadores negros ven la oportunidad de luchar junto con los trabajadores blancos para conseguir algo concreto. Un ejemplo de ello fue la ola de huelgas en 1919, cuando los empacadores de carne blancos y negros desfilaron juntos por el barrio negro de Chicago.
Malcolm, con el tiempo, vio las limitaciones del Nacionalismo Negro como una solución a la opresión racista que el capitalismo impone a las masas negras. Un mes antes de su asesinato, recordó en una entrevista su reunión con el embajador de Argelia en Ghana:
"(...) Cuando estuve en África en mayo, en Ghana, estaba hablando con el embajador argelino que es muy combativo y es un revolucionario en el verdadero sentido de la palabra (...) cuando le hablé de mi política, que la filosofía social y económica era el nacionalismo negro, me preguntó dónde quedaba él. Porque él era blanco. Él era africano, pero era argelino, y tenía todas las apariencias de un hombre blanco. Y dije, yo defino mi objetivo como la victoria del nacionalismo negro, ¿dónde quedaba él? ¿Dónde deja eso a los revolucionarios en Marruecos, Egipto, Irak y Mauritania? Así que él me mostró que yo estaba alienándome de personas que eran verdaderos revolucionarios, dedicados a derrocar el sistema de explotación que existe en esta tierra por cualquier medio necesario”.
También entendió que la naturaleza podrida del capitalismo era la causa de la opresión racista: "No se puede tener capitalismo sin racismo", dijo una vez en un mitin en Harlem. En otra ocasión, cuando estaba hablando acerca de las luchas de liberación en África, declaró lo siguiente:
"No puedes manejar un sistema capitalista a menos que seas zopilote (...) Muéstrame un capitalista, te voy a mostrar un chupasangre."
Él fue aún más lejos que esto. La siguiente cita muestra que él se estaba moviendo hacia una posición de clase:
"Vivimos en una era de revolución y la revuelta del negro americano es parte de la rebelión contra la opresión y el colonialismo que ha caracterizado a esta época.... Es incorrecto clasificar la revuelta de los negros simplemente como un conflicto racial del Negro contra el Blanco como un problema puramente americano. Más bien, estamos hoy viendo una rebelión mundial de los oprimidos contra los opresores, los explotados contra los explotadores”.
Estas frases representan algunos de los cambios más significativos de su pensamiento. Sin embargo, la evolución de su ideología no se detuvo allí. En cuestión de meses, si no semanas, rechazó abiertamente todos los restos de sectarismo sin diluir su discurso. Dejó sus prejuicios sobre los matrimonios mixtos y reconoció el papel de la mujer en la lucha de liberación negra. Malcolm también declaró que la OAAU tenía que trabajar con otras organizaciones, independientemente del color de la piel de sus miembros porque se dio cuenta de que lo importante era la política de los que luchaban contra los supremacistas blancos. Su posición sobre los dos partidos burgueses en los EEUU también evolucionó. Mientras que los musulmanes negros simplemente rechazaban tanto a los Demócratas como los Republicanos por razones no políticas, Malcolm señaló que ambos partidos representaban los intereses de la clase dominante, sobre todo la blanca. Luchó contra los líderes negros que intentaron atar el movimiento de derechos civiles a los Demócratas. Expuso al ala "más progresista" de la burguesía estadounidense como los peores y más peligrosos enemigos de las minorías oprimidas en los EEUU. Señaló que los Demócratas tenían sus orígenes en los dueños de esclavos procedentes de los estados del sur de los EEUU.
Él no minimizó sus duras críticas a los musulmanes negros, que estaban continuamente tratando de poner en peligro sus esfuerzos por construir lo que él no podía hacer en el marco de la Nación del Islam - una verdadera organización para luchar contra la opresión de los negros.
También se estaba convirtiendo en una persona muy peligrosa a los ojos del establishment norteamericano. Si Malcolm X hubiera vivido más tiempo y hubiese sido capaz de refinar sus ideas, podría haber iniciado un movimiento intransigente contra la opresión racial en líneas anticapitalistas genuinas. Esto era algo que la clase capitalista de Estados Unidos, que ya estaban siendo testigo de la radicalización del movimiento de liberación negro, temía por encima de todo. Malcolm X se convirtió en un grave problema no sólo para la clase dominante de Estados Unidos, sino también para los líderes de la clase media negra - entre ellos la Nación del Islam - que fueron siempre amargamente criticados por él. Sus confundidas, aunque intransigentes ideas, le hicieron ganar muchos enemigos. Es por esto que fue asesinado a tiros en el comienzo de un mitin en Harlem el 21 de febrero el 1965.
A pesar de la opinión de algunos de los llamados grupos marxistas en los EEUU y en el extranjero, Malcolm X no era socialista, y él nunca dijo serlo. Como muestra la cita anterior, es cierto que se estaba moviendo hacia una posición anticapitalista y antiimperialista, y su actitud inicialmente hostil hacia las ideas socialistas cambió. También es cierto que nunca comprendió el papel de la clase obrera como la única clase revolucionaria que podría llevar el movimiento a la victoria. A pesar de esto fue un revolucionario, aunque no logró construir una verdadera organización revolucionaria. Ya que fue asesinado trágicamente, nadie puede decir cómo habría evolucionado finalmente.
Lo que sí sabemos es que pasó gran parte de su actividad política exponiendo el papel traidor de los "Tío Tom" que siempre buscaban soluciones para la clase media negra y que siempre agotaban el movimiento a cambio de algunas migajas. Malcolm entendió que los líderes de la clase media negra estaban allí para actuar como un freno para el movimiento.
Malcolm X fue un hombre que nunca dudó en hablar en contra de la injusticia y la opresión del sistema capitalista. A pesar de sus limitaciones, fue uno de los luchadores más honestos e intransigentes del siglo 20.

Ray Smith
22 de febrero, 2005

Putin y Nemtsov

El conflicto de Ucrania pone al rojo vivo este misterioso asesinato moscovita

El asesinato de Boris Nemtsov confirma por completo la diabólica imagen de Putin que la dura y enérgica política encaminada a la reafirmación de Rusia determina en el imaginario mediático y político occidental. Desde ese punto de vista, ésta sería la mejor prueba de la inocencia del presidente ruso en el asunto: esta muerte beneficia demasiado claramente a sus adversarios internacionales, en primer lugar a quienes promueven el proyecto de un largo y desgastador conflicto bélico en Ucrania que empantane definitivamente todo horizonte de consolidación ruso. Contra un poder que asesina a su oposición, efectivamente hay que guerrear en Ucrania, sería el argumento.
La simple realidad es que no hay una explicación clara. En su defecto, algunos elementos y preguntas.
En los años noventa Boris Nemtsov fue uno de los jóvenes occidentalistas voluntariosos que organizaron alrededor de Boris Yeltsin, la gran juerga de rapiña que desembocó en el actual régimen ruso, una unión autoritaria de burócratas y magnates. Nemtsov propiciaba la preponderancia de los magnates sobre los burócratas, estos últimos con mayor sentido de Estado, mientras que Putin afirmó lo contrario, la preponderancia de los funcionarios, especialmente los policiales, pero ambos eran artífices y herederos de la misma unión oligárquica en la que desembocó el sistema soviético.
Tanto Putin como Nemtsov figuraron en la quiniela de sucesión en la presidencia de Rusia que manejó Boris Yeltsin a finales de 1999 antes de abandonar el poder. Yeltsin eligió a Putin, sobre todo porque éste le pareció más fiable de cara a garantizar su propia seguridad personal y la de su familia una vez abandonara el poder. El Presidente sabía que en su legado había sustancia de sobra para ser objeto de todas las revanchas y linchamientos, y la lealtad de un ex oficial del KGB -aunque fuera un oficial de tan bajo nivel como Putin- era mucho más sólida que la del joven liberal Nemtsov, carente de todo espíritu de cuerpo.
La segunda guerra chechena desencadenada por la oscura voladura en septiembre de 1999 de varios inmuebles en Moscú y otras ciudades -con el mismo número de víctimas en pocos días que las registradas en España en 25 años de actividad de ETA- fue la tarjeta de presentación que consolidó la imagen presidencial de Putin ante los rusos. Todo aquello es historia, pero importa para situar hoy a los personajes.
Quince años después, Nemtsov era un hombre rico (sus ingresos en 2008 fueron de más de siete millones de dólares) y un político de una oposición al Kremlin fundamentalmente marginal. Ni siquiera era una primera figura, pues el primero es Alexei Navalny, que está entre rejas. El desprestigio de los años noventa, una época de profunda injusticia y humillación nacional, convirtió a los partidos de aquellos “demócratas” en extraparlamentarios.
Respecto a Putin, los precios del petróleo y un mínimo sentido de Estado hicieron de él un caudillo. Pero la fragilidad del régimen ruso es grande y el desafío sin precedentes desde el fin de la guerra fría que supone oponerse militarmente a la entrada de la OTAN en Ucrania, la incrementa sobremanera.
La caída de los precios del petróleo, la crisis global y las sanciones occidentales por Ucrania que desordenan el sistema financiero ruso, crean una situación que puede erosionar fuertemente la base social de apoyo de Putin. Con poderosos padrinos exteriores a sus espaldas, gente como el millonario Mijail Jodorkovski, que fue encarcelado y hoy conspira contra el Kremlin desde Suiza, o Nemtsov, podían ser peones de intentos de cambio de régimen en Moscú sostenidos por Occidente.
El del cambio de régimen es un escenario con el que el Kremlin está obsesionado: el escenario de un Maidán ruso. La propaganda del régimen advierte hace tiempo contra la existencia y posibilidad de una “quinta columna” en Rusia. ¿Forma parte este asesinato de una estrategia preventiva del régimen? Si fuera así, estaríamos ante un régimen verdaderamente ciego que en su inseguridad se tira piedras contra su propio tejado. Quien asesina a un ex alto político ruso y personaje de la oposición a Putin, al lado de la Plaza Roja, junto a las murallas del Kremlin y en una zona repleta de cámaras de vídeo-vigilancia, está lanzando un mensaje tan fuerte y provocativo que la jugada es claramente contraproductiva. Demasiado burda.
¿Estamos ante una acción autónoma de fuerzas nacionalistas rusas, más o menos descontroladas, contra la “quinta columna”? ¿Voluntarios del frente de Donetsk que ajustan cuentas con los “traidores que desde Moscú critican la intervención”? ¿Una especie de GAL a la rusa, o una versión aún más salvaje de aquellos “titushki” (bandas de lumpen) utilizados por el poder ucraniano contra el Maidan en Kíev en noviembre y diciembre de 2013? ¿Se inscribe este asesinato en la lógica de los imperios combatientes, de la que el propio Maidán de Kiev ofreció tantos ejemplos? Sea como fuere, este hecho confirmaría mucho más la debilidad y vulnerabilidad del poder ruso, que su agresividad y potencial dictatorial.
Para el domingo estaba convocada en Moscú una marcha de la oposición contra Putin, contra la crisis y contra la guerra, cuyo seguimiento habría sido seguramente bastante discreto, pero que preocupaba al régimen. Esa marcha ofrecía una fácil y directa asociación con el asesinato de la víspera. Una vez más, demasiado burdo.
El Presidente ucraniano, Petró Poroshenko, ha dicho que Nemtsov se disponía a, “revelar pruebas convincentes sobre la participación del ejército ruso en Ucrania”. Hay que decir que los rusos saben perfectamente que la rebelión armada de sus parientes de Ucrania Oriental contra el gobierno de Kíev cuenta con el padrinazgo y apoyo -en hombres, armas y recursos- de Rusia y su ejército. Muchos de quienes no habrían participado en la marcha contra Putin, asistirán al duelo por Nemtsov, que se anuncia masivo. De lo que no hay duda es de que el conflicto de Ucrania pone al rojo vivo este dramático y misterioso asesinato moscovita.

Rafael Poch
La Vanguardia

Sé quién ganará en Ucrania

Nada más iniciarse el conflicto en Ucrania, advertí en estas misma páginas que entre los diferentes factores desencadenantes había uno que pasaba desapercibido: la tierra fértil. La oleada de protestas que llevó a la salida de Viktor Yanukóvich de la presidencia del Gobierno surgió como respuesta -inducida o no- a su negativa a firmar el Acuerdo de Asociación con la UE, junto con el préstamo vinculado de 17.000 millones de euros que proporcionaría el FMI. Pero, ¿qué ve la UE cuando mira hacia Ucrania y propone con dicho acuerdo expandir el comercio con este país? ¿Qué mueve a EEUU y su FMI para poner tanto dinero sobre la mesa? Pues sí, entre otras cosas, una de las que se habla bien poco y es pieza clave: el control de su agricultura.
Efectivamente, las tierras negras de Ucrania equivalen a un tercio del total de la tierra productiva de la UE, y su alta fertilidad le permite a este territorio ser una de las grandes potencias mundiales agrícolas. En concreto, sus tierras hacen del país el tercer exportador mundial de maíz y el quinto de trigo, pero además cuenta con un potencial de crecimiento muy importante. Y los hechos vienen a corroborar lo que entonces era una sospecha. Con el nuevo Gobierno proeuropeo, el tratado con la UE y los condicionantes de los préstamos del FMI ya están provocando reformas en el país que deberían de ser analizadas, como el pasado enero lo solicitó al Gobierno de Merkel el Grupo de la Izquierda del Parlamento Alemán. En concreto, se preguntó por el resultado de unas reformas que, aunque presentadas como necesarias para «reforzar la confianza de inversores extranjeros» al abordar «la burocracia y la ineficiencia» del sector agrícola de Ucrania, todo parece indicar que están diseñadas para servir fielmente a las multinacionales del agro.
Estamos siendo testigos de la puesta en práctica de unas viejas y clásicas imposiciones liberalizadoras que, acabe como acabe el conflicto, nos dejará una terrible fotografía donde la agricultura y alimentación del pueblo ucraniano estarán bajo soberanía ajena. Estarán controlada, por grandes corporaciones mundiales del sector, como Monsanto, Cargill o Dupont, y fondos de inversión especializados en agricultura. Para sus negocios, la tierra fértil es un imán irresistible.
Y en ese camino parece que estamos pues las recetas impuestas para la agricultura de Ucrania están provocando una expansión en toda regla del fenómeno conocido como acaparamiento de tierras. Como denuncia el grupo parlamentario alemán antes citado, y poniendo ejemplos de empresas germanas, tanto el Banco Mundial como el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD) y otros, como el grupo bancario alemán Bankengruppe KfW, están apoyando con líneas financieras arrendamientos de tierras a muy largo plazo. Así lo explica también el Oakland Institute cuando en referencia a la propiedad de la tierra contabiliza que en los últimos años las corporaciones extranjeras o fondos de inversión internacionales se han apropiado de 1,6 millones de hectáreas. Según explica el Grupo de la Izquierda alemán, entre las compañías extranjeras y un puñado de 10 o 12 grandes empresas de la oligarquía local, más de la mitad de las tierras ucranianas están acaparadas al servicio de una agroindustria de exportación que exclusivamente beneficia a las empresas de suministro de semillas o fertilizantes, a las comercializadoras del grano y a quienes invierten en estos negocios. A la vez, desplazan cada vez más a la pequeña agricultura que con otros cultivos quiere atender y garantizar la alimentación local. Por ejemplo, en los últimos años se están ampliando en esas buenas tierras negras cultivos de colza para la elaboración de los biocarburantes, que prácticamente todos son exportados a la UE.
Para ratificar este ataque a la soberanía alimentaria del país, hay que destacar que en este recetario a seguir también hallamos una prescripción sorpresa pero muy significativa. Si revisamos el acuerdo entre Kiev y la UE detectaremos que en el artículo 404 dedicado a la agricultura se compromete a las dos partes a cooperar para «extender el uso de biotecnologías» en el país. Si hasta ahora Ucrania no aceptaba la producción de alimentos genéticamente modificados, con este pacto se puede ver obligada a hacerlo. Y las Monsanto, Dupont o Syngenta obtendrán de esas tierras fértiles lo que anhelaban: ampliar sus cultivos transgénicos para desde ahí y con las barreras comerciales desmanteladas alcanzar el gran mercado en Europa que tanto les está costando conseguir.
Si hace unos meses titulaba el artículo anunciando que «las guerras agrarias ya han empezado», ahora lo que ya les he podido desvelar es quiénes serán los vencedores.

Gustavo Duch
El Periódico

domingo, marzo 01, 2015

La desaceleración de la economía china envía malos augurios a la economía mundial



Las últimas cifras publicadas muestran que la economía china experimentó en 2014 su tasa de crecimiento más baja desde 1990, un 7,4%. Más aún, el Fondo Monetario Internacional ha reducido las expectativas de crecimiento de China en 2015 de 7.1% a 6.8%. Según el Financial Times, 30 de las 31 provincias chinas no alcanzaron sus objetivos de crecimiento para 2014, siendo Tíbet, de lejos la economía más reducida de la región, la única que lo hizo.
Shangai, después quedarse a un 0.5% de la tasa de crecimiento fijado para 2014, ha llegado incluso a negarse a designar un objetivo para 2015. Estas cifras muestran que nos encontramos ante el principio del final del milagroso boom de la economía china, a medida que la crisis del capitalismo va calando en la mayor economía exportadora del planeta.

Crisis global del capitalismo

En 2008, la economía mundial entró en una crisis sin precedentes, a pesar de lo cual el mayor abastecedor de los mercados internacionales, China, parecía escapar relativamente ileso.
Tras una caída inmediata del crecimiento del PIB, del 14.2% en 2007 al 9.6% en 2008, el gobierno chino se embarcó en un gigantesco programa de estímulo económico equivalente a 586 mil millones de dólares americanos, lo que representaba un compromiso similar al anunciado por los Estados Unidos poco después, aunque, en el caso chino, viniendo de una economía tres veces más pequeña. La inyección de una gran financiación estatal, especialmente créditos, sirvió para proteger artificialmente a la economía.
Aun así, la economía china no podía mantenerse inmune a la crisis global y sus exportaciones decrecieron. El estado actuó de nuevo, esta vez invirtiendo en infraestructuras, lo que mantuvo viva a la economía, aunque a una menor tasa de crecimiento que anteriormente. No obstante, estas medidas tuvieron sus consecuencias.
La más importante fue la generación de una sobrecapacidad productiva, especialmente en los sectores de la construcción y de la industria pesada. Este proceso fue sustentado por el Estado a pesar del surgimiento de burbujas especulativas, particularmente en el mercado inmobiliario.
La burguesía internacional, como hipnotizada por la economía china, clamaba que China sacaría a la economía mundial del pozo. Sin embargo, como los marxistas vaticinaron, el paquete de medidas del gobierno chino no produjo más que un alivio temporal a costa de generar enormes burbujas especulativas. El mercado inmobiliario aumentó sus precios hasta alcanzar su máximo en 2010, hasta el punto de que una vivienda normal podía llegar a costar doce veces el valor de los ingresos de una familia. Este programa mantuvo la tasa de crecimiento por encima del 9% anual hasta 2012, año en que la burbuja del mercado inmobiliario había comenzado a desinflarse entre temores de que pudiese expandirse a niveles incluso más peligrosos. Desde entonces la tasa anual de crecimiento de la economía china no ha dejado de descender.
Este declive no alarmó mucho a los economistas burgueses, dado que, después de todo, una tasa de crecimiento más lenta se interpretaba como mayor “estabilidad” y una economía “más sana”. El crecimiento de la economía china ha estado descendido en línea con las proyecciones de crecimiento tanto del gobierno como de las estimaciones del FMI. Al mismo tiempo los salarios han estado subiendo, lo cual supuso mayor poder adquisitivo lo cual dio lugar a esperanzas de que el impulso del mercado interno contrarrestaría el descenso de las exportaciones.
Hasta ahora China ha evitado una caída en picado, fundamentalmente gracias a las políticas keynesianas aplicadas por el estado, que mantuvieron la burbuja hinchada. En última instancia, aunque la crisis se eludió momentáneamente, no se puede evitar dado que cuanto más tiempo tarde en manifestarse, mayor será el golpe: ninguna “economía de mercado” puede evitar las leyes del capitalismo.

Expansión cuantitativa

El pasado mes de julio, The Economist publicaba: “el miedo al colapso del mercado inmobiliario, al impago por parte de las corporaciones y a la austeridad en la era de la anti-corrupción, ha quedado en nada. El crecimiento de China se aceleró en el segundo cuarto de 2014, ascendiendo al 7,5% interanual, justo como predijeron las estimaciones oficiales (The Economist, 16 Julio de 2014).
En ese momento, el gobierno chino había comenzado a hablar con mayor frecuencia de una “nueva normalidad” que se ajustase a cifras de crecimiento mucho más bajas de lo que hubiese sido previamente impensable por cualquiera de los parámetros de estimaciones nacionales.
Ciertamente, China evitó el aterrizaje forzoso que hubiese supuesto una caída en picado, tal y como algunos economistas temían. En cualquier caso, durante los últimos seis meses las inversiones no han parado de caer a un ritmo creciente, al mismo tiempo que los precios en el mercado inmobiliario continuaban una caída en espiral.
La, una vez, burocracia “responsable” se ha visto obligada a tomar medidas drásticas tales como la introducción de la expansión cuantitativa a base de imprimir una cantidad extraordinaria de 500,000 millones de yuanes (81,000 millones de dólares) en septiembre. Según The Economist, el banco central no anunció el préstamo, fundamentalmente para no contradecir las declaraciones del Primer Ministro, Li Keqiang, respecto a la necesidad de abstenerse de recurrir a estímulos para la economía (The Economist, 20 de Septiembre de 2014). Pero, lo llamen como quieran, los hechos no pueden cambiarse. De lo que no cabe duda es que la burocracia china está comenzando a sentir el peso de la crisis económica y ajustando sus medidas políticas en consecuencia. Ha tratado de desinflar la burbuja inmobiliaria así como otras burbujas improductivas. Aun así, antes del último cuarto del año, la amenaza de un aterrizaje forzoso (una crisis económica en toda regla) era lo suficientemente grande como para que el gobierno haya adoptado medidas de expansión cuantitativa.
En cualquier caso, los resultados no han sido los esperados por el gobierno. De hecho, desde que se han aplicado este tipo de medidas, el crecimiento de la economía china no ha hecho más que desacelerarse. Mientras que el estado trataba de alcanzar, a base reducir los fondos estatales, una “desaceleración estable del crecimiento”, el mercado reaccionó mediante una reducción violenta de las inversiones. De este modo, desde octubre hasta septiembre, las inversiones han decaído de 1.05 billones de yenes a 662.000 millones. Semejante caída en las inversiones obligó a la burocracia a discutir la posibilidad de bajar las expectativas de crecimiento.
Se esperan nuevas medidas que sean capaces de capear el temporal. Sehn Jianguang, el principal economista para Asia de Mizuho Securities Asia Ltd declaraba en Hong Kong que, aunque la expansión cuantitativa pudiese retrasar el decrecimiento de la economía, no podría en ningún caso servir de revulsivo (Bloomberg, 14 de Noviembre de 2014).

El coste de un exceso de capacidad productiva

Ninguna de estas medidas va a solucionar el mayor problema, es decir, la sobreproducción. En la medida que el crecimiento de la economía estadounidense es pequeño y Europa está dirigiéndose hacia una recesión, la industria china carecerá de un mercado para sus productos. Bajo estas condiciones, el estímulo artificial de la economía solo puede retrasar la crisis, pero a riesgo de hacerla incluso más profunda cuando llegue.
La economía china se mueve inexorablemente hacia una marcada desaceleración. Está infectada de sobreproducción y de las llamadas “fabricas zombi”. Las inversiones totales en activos fijos aumentaron el año pasado un 15,7%, el ritmo más lento desde 2001. En diciembre, todas las alarmas saltaban cuando los beneficios de las fábricas decrecieron un 8%. La sobreproducción está comenzando a afectar a la industria manufacturera más allá de lo que el estado puede controlar. El viceministro de Industria, Información y Tecnología comentaba la semana pasada que “a medida que la economía se ajusta a la “nueva normalidad”, el sector industrial se enfrenta a crecientes presiones, estructuras irrazonables y a una débil capacidad de innovación”.
Esta “presión descendente” que afecta a la industria se debe fundamentalmente a la falta de demanda. La utilización de la capacidad productiva se encuentra en un nivel medio del 70%, frente al 80% de los Estados Unidos. Si se combina con la enorme deuda creada por los programas gubernamentales, se reúnen todos los requisitos para una desestabilización económica.
Durante todo un período, como los personajes de dibujos animados que tardan en darse cuenta de que han ido más allá del borde del precipicio, le experiencia desafiaba todos los hechos. Pero los hechos siempre acaban imponiéndose. Por mucho que el gobierno haya intentado crear una tapadera a base de más experimentos keynesianos y paquetes de medidas para estimular la economía, las incontestables contradicciones emergen a la superficie.
El hecho es que la producción china ha sobrepasado los límites del mercado mundial y, al tratar de expandir su mercado interno para aumentar las inversiones y el consumo, el estado chino ha agudizado la contradicción entre trabajo asalariado y capital. Si, los salarios se han incrementado en términos reales; pero, como hemos informado previamente, la realidad para muchos es que los salarios familiares están ahora cayendo.
La mayoría de la población apenas se ha beneficiado de las inversiones especulativas alentadas por el gobierno, más allá de una ligera mejora de las condiciones del trabajo esclavo. Aunque los precios de la propiedad han caído de forma significativa, continúan siendo cuatro veces la media de los ingresos de una familia media. El otro lado del fin del boom inmobiliario es que la disminución de los salarios en la industria de la construcción es ahora recurrente.
Los trabajadores de las industrias del carbón y del acero, dos de los sectores más afectados por la sobrecapacidad, se darán cuenta de su precaria situación laboral cuando el gobierne comience el asalto previsto a la producción que considere innecesaria. Hasta ahora, lo único que el estado podía ofrecer a estos trabajadores, cuyas condiciones de vida y laborales son terribles, era empleo asegurado basado en el crédito barato.
A día de hoy, la tasa de desempleo se mantiene al 4.1%, pero esta cifra carece de credibilidad, pues las estimaciones no oficiales la elevan más cerca del 20%. Sin ir más lejos, unos 274 millones de trabajadores migrantes rurales son completamente ignorados por las estadísticas de empleo, dado que muchos de estos trabajadores vuelven a sus hogares en el campo tras perder sus trabajos, de manera que no aparecen en las estadísticas.
El problema del desempleo no es una cuestión secundaria. Desde 1989 la burocracia, en un intento por garantizar la estabilidad social y evitar los levantamientos populares, ha estado determinada a generar suficientes empleos para las millones de personas que cada año se trasladaban a las ciudades. Pero si esta situación comienza a revertirse, los patrones y el estado descubrirán pronto cuáles son las consecuencias de privar de sus medios de subsistencia a unos trabajadores industriales cada vez más envalentonados.

El efecto onda de la recesión económica china

China es actualmente el mayor consumidor de energía del mundo, y sólo los Estados Unidos pueden competir en términos de consumo general de energía en la industria. Consecuentemente, la creciente desaceleración de la economía china tendrá inevitables consecuencias en otras economías nacionales, y en la economía mundial en general. Las exportaciones de materias primas de países como Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica se verán afectadas, y el impacto será aún mayor en América Latina.
A día de hoy China importa el 40% del cobre chileno, siendo así que el precio del cobre ha descendido un 11% tras la rebaja de las previsiones por el FMI. El New York Times explicaba que: “el hambre voraz de China por las materias primas latinoamericanas dio lugar a la década más prospera de la región desde los setenta, llenando los cofres de los gobiernos y ayudando a reducir a la mitad la tasa de pobreza de la región. Esa época se ha acabado. Para los políticos que se reunieron aquí la semana pasada para la conferencia del FMI sobre los desafíos para la prosperidad de Latinoamérica, no había otro peligro más claro y presente que la desaceleración china (New York Times, 16 de Diciembre de 2013).
La reciente caída de los precios del petróleo estaba también fuertemente relacionada con la crisis mundial y su reflejo en la desaceleración de la economía china. En el pasado, el crecimiento de China, junto con su impacto en Asia y otras zonas, fue el factor clave para evitar la recesión mundial. Ahora que China ha comenzado a sufrir una desaceleración, y con la perspectiva de un mayor declive en el período que viene, se convertirá en lo contrario, contribuyendo de manera determinante a una crisis mundial del capitalismo.

Guy Howie

Matilda Rabinowitz: un tornado ruso sacudió a Estados Unidos



Tatiana Gitel Rabinowitz, alias Matilda, tuvo una vida intensa. En el transcurso de un año y medio participó de importantes huelgas textiles como la de Lawrence de 1912 y la de Little Falls de 1913, y se destacó como agitadora en las plantas automotrices de Detroit. Obrera, inmigrante y militante, con 26 años se había ganado su lugar en la historia de la clase trabajadora norteamericana, marcada a fuego por la pelea que libraron miles de mujeres por el pan y las rosas.

Vientos de época

Matilda nació en Ucrania en 1887. Cuando cumplió 13 años partió a Nueva York, donde pronto comenzaría a trabajar en una de las nacientes fábricas textiles que proliferaban en gran parte del país, favorecidas por la creciente concentración económica, la industrialización y la enorme reserva de mano de obra barata que proveía la inmigración masiva. Si compartió con cientos de miles de extranjeras jóvenes y pobres las condiciones de superexplotación que Estados Unidos les tenía reservadas, también fue parte de las que lucharon para cambiarlas.
Mientras Rabinowitz transitaba su adolescencia, una serie de huelgas impulsadas por obreras textiles atravesaban el país del norte. Cuando tenía 22 años, las “niñas obreras” conmovieron a Nueva York con su gran huelga de los “piquetes móviles”, dirigida por Clara Lechmil. Al año siguiente, en 1911, ante una protesta, la patronal de la Triangle Shirtwaist Company ocasionó un infame incendio en su fábrica, provocando la muerte de 23 hombres y 123 mujeres, en su mayoría inmigrantes del este europeo, de entre 14 y 23 años de edad. Este episodio puso en evidencia las terribles condiciones a las que se veían sometidas las obreras de la rama y hasta dónde podía llegar la burguesía para acallar sus reclamos. Fue durante aquel año que Matilda se acercaría definitivamente a las ideas del socialismo, primero uniéndose al Partido Socialista y luego a los combativos Industrial Workers of the World (IWW)* que, desde 1905, se habían lanzado a organizar a los trabajadores no calificados, las mujeres y los negros, quienes no encontraban representación en la tradicional central sindical, American Federation of Labor (AFL).
En 1912, de la mano de la IWW, la joven Rabinowitz colaboró con las trabajadoras de Lawrence (Massachusetts) en la histórica huelga de Pan y Rosas, juntando fondos y alimentos. Si bien su participación fue menor, gracias a esta experiencia pudo conocer a dirigentes como Elizabeth Gurley Flynn y constatar el potencial que ofrecía la organización de las mujeres.
Sería posteriormente al triunfo en Lawrence, a cargo de miles de obreras que proclamaban que era “mejor morirse de hambre peleando que morirse de hambre trabajando”, cuando Matilda pasaría a la primera línea, destacándose como una gran agitadora en la huelga de Little Falls, entre octubre de 1912 y enero de 1913. La prensa pronto comenzaría hablar de esta “niña agitadora”, que hizo temblar a las autoridades de Nueva York por más de catorce semanas.

Una tormenta en Little Falls

El 1º de octubre de 1912, en el estado de Nueva York, entró en vigencia la ley de 54 horas de trabajo semanales. Como ya habían hecho en Lawrence, los capitalistas de Little Falls rápidamente encontraron la forma de evitar que sus bolsillos salieran perjudicados, realizando un recorte proporcional a los salarios. Los trabajadores de la Phoenix Mill y la Gilbert Mill salieron a las calles. Si bien, a diferencia de Lawrence, la protesta comenzó siendo pacífica, los hechos no tardarían en cobrar otra dinámica en gran parte debido al rol que jugaron la IWW y su principal agitadora, Matilda Rabinowitz. Conociendo en primera persona la situación que se vivía en las fábricas y gracias a su participación previa en la lucha de clases, no tardaría en dirigir a los huelguistas –de los cuales, dos tercios eran mujeres, principalmente polacas, húngaras, austríacas e italianas-. Durante esta lucha, la joven rusa se hizo cargo de juntar fondos, conseguir la ayuda legal, organizar la comida y los piquetes, viajar a lo largo del país para buscar solidaridad y escribir en el periódico de la IWW, el Industrial Worker.
Matilda no sólo se enfrentó a los patrones, sino que debió lidiar con la AFL, que se involucró para minar el conflicto, intentando atraer a un sector de los manifestantes y arreglar con los funcionarios. Contra la campaña que el gobierno y la prensa realizaban contra los huelguistas, tildándolos de “elementos extranjeros”, la IWW, a través de Matilda y otros organizadores, ayudó a instaurar comités de huelga de acuerdo a las nacionalidades y las plantas, articulados alrededor de demandas comunes, que designaban responsables para la publicidad, el dinero y las marchas. Como, a pesar haber transcurrido casi cuatro meses, los trabajadores y trabajadoras seguían en pie, los empresarios debieron otorgar un aumento de sueldo que iba del 5% al 16%. La reunión final de de todos los huelguistas, colmada de festejos, fue presidida por Matilda Rabinowitz.

Las huellas del tornado

Terminada la huelga de Little Falls, Matilda se dirigió hacia un nuevo desafío: las plantas automotrices de Detroit, donde los obreros comenzaban a levantarse y pronto librarían una de las primeras grandes luchas del sector. Con su personalidad y su discurso político, se ganó el respeto de 3 mil obreros de la Ford que se congregaban para oírla. Frente a las amenazas recibidas, declaró: “voy a hablar a los trabajadores automotrices de Detroit aunque me pudra en la cárcel por ello”. A pesar de haber sufrido la cárcel, al poco tiempo volvió a la carga. La planta de Ford debió prohibir a los operarios que salieran durante el horario de almuerzo para evitar que escucharan la “pequeña belleza rusa” –como la nombrarían en los diarios-.
Matilda Rabinowitz dedicó dos años más a viajar por el país, de una batalla a otra. En 1914 participó de los conflictos de obreras textiles en Carolina del Sur y Carolina del Norte. Allí, escribió en su libro Del diario de una organizadora obrera: “Luego de la cena, las tareas del hombre terminaron. Pero las de las mujeres siguen (…) [con] las interminables tareas de la casa (…). Ningún descanso, ninguna recreación (…). Esclavas de las fábricas y esclavas de los esposos, trayendo a la vida niños esclavos”.
En 1915 Matilda abandonó su trabajo de agitación, aunque siguió escribiendo en el Industrial Worker y militando por el socialismo, hasta su muerte en 1963. Si bien no prosiguió el ritmo vertiginoso de militancia que tuvo durante sus años de juventud, dejó un legado imborrable. Su nombre está asociado a la valiente lucha de las obreras norteamericanas por los derechos de las mujeres y de toda la clase trabajadora. Su historia es actual porque expresa el desafío que tenemos planteado hoy: que sean cada vez más las mujeres organizadas y al frente, peleando por el pan y por las rosas.

* Industrial Workers of the World, Trabajadores Industriales del Mundo

Jazmín Bazán

¿Usarán la geoingeniería para dominar el mundo?

Hay una campaña científica, con el apoyo incondicional de los medios, de promoción de la geoingeniería para detener el calentamiento de la tierra y modificar el clima

Hace dos décadas el mundo estaba envuelto en la discusión sobre la posibilidad de modificación genética de la naturaleza. Ahora los productos genéticamente alterados o modificados (GM) se han impuesto en el globo entero por las transnacionales a pesar del efecto negativo en la salud de los humanos en plazo mediano. Actualmente un aterrador proyecto está en marcha y quieren manipular el cambio climático para dominar al mundo.
Los globalizadores "iluminados" están enfrascados en la idea del uso de la geoingeniería para la manipulación en gran escala de los sistemas de la Tierra en la estratosfera, en los océanos o la superficie para demorar o reducir el cambio climático.
Los niveles de la alteración del clima en nuestro globo terrestre ya son tan visibles que ni los más prominentes científicos al servicio del sistema globalizado dominado por las transnacionales, como Wei-Hock Soon del Harvard-Smithonian Center for Astrophysics, pueden convencer a la opinión pública de que no hay ningún cambio climático en la tierra. Entonces los que dirigen el Sistema Económico Global decidieron no gastar millones de dólares en los hombres de ciencia como Wei-Hock Soon y utilizar la geoingeniería como solución al calentamiento de la Tierra.
Después de analizar los resultados de rentabilidad usando métodos actuales para disminuir la emisión de gases de efecto invernadero llegaron a la conclusión que el uso de la geoingeniería les traía más ganancias que las medidas que se están utilizando ahora para disminuir la emisión del dióxido de carbono. Además, significaría un avance para el dominio del mundo pues no sólo administrarán la canasta básica de alimentos usando productos genéticamente modificados sino también tendrían en sus manos el termóstato del planeta. Así podrán seguir usando el cielo, como lo expresó el científico atmosférico Kenneth Caldeira del Carnegie Institute, "como un basurero del dióxido de carbono".
A la vez, continuarían con la práctica de perforación hidráulica de gas y petróleo de esquisto (fracking) a pesar de que en los Estados Unidos este método hizo devastar más de 5,046 kilómetros cuadrados de su territorio. También la extracción del gas y petróleo a través de "fracking" produce la emanación del metano que, según el climatólogo estadounidense James Hanson, es 34 veces más fuerte que el dióxido de carbono para atrapar el calor en el período de 15 a 20 años. Con esto Canadá estaría devastando sus arenas bituminosas extrayendo el petróleo que emite hasta un 23 por ciento más del dióxido de carbono que el petróleo tradicional.
Entonces para perpetuar estas prácticas y no complicarse la vida ya se ha puesto en marcha una campaña científica con el apoyo incondicional de los medios de comunicación globalizados de promoción de la geoingeniería para detener el calentamiento de la tierra y modificar el clima. En el 2013 el especialista canadiense en el medio ambiente, David W. Keith publicó el libro "A Case for Climate Engineering" en el cual propone crear un escudo reflectante en la estratosfera a través de la diseminación de las partículas de alúmina (óxido de aluminio) que haría disminuir la velocidad del cambio climático. Según el profesor de Harvard, este método costaría un mil millones de dólares al año mientras que las medidas tradicionales de protección del medio ambiente costarían para 2050 algo de un millón de millones de dólares (un billón) al año.
Lo curioso fue que la CIA, la NASA, el Departamento de Energía y las transnacionales se convirtieron en los entusiastas de la modificación del clima a través de la geoingeniería que en su visión podría convertirse en una nueva máquina de hacer dinero alterando deliberadamente el clima y dominar simultáneamente el mundo. También les permitiría a las transnacionales energéticas de seguir con su práctica no controlada y no regulada de la emisión de gases invernaderos. Los llamados "think tanks", como Cato Institute, the Heartland Institute y the American Enterprise Institute lanzaron también publicaciones en las que celebran los beneficios de la geoingeniería.
Hace poco la Academia de Ciencias de EEUU emitió sus propuestas de manipulación del clima usando geoingeniería. La prestigiosa revista en la comunidad científica "Nature" publicó el artículo "Policy: Start research on climate engineering", firmado por los especialistas Jane C. Long, Frank Loy y M. Granger Morgan, en el cual hablan de la urgente necesidad de empezar experimentos para manipular el clima a escala global. Abogan por "inyectar" pequeñas cantidades del azufre en la estratosfera durante varias semanas para ver cómo estas partículas afectan el agotamiento del ozono; y también quieren probar pulverización de partículas de sal en las nubes de la costa para ver si se puede incrementar la extensión de las nubes".
Otros científicos proponen la creación de grandes plantaciones de cultivos transgénicos reflejantes, la alteración química de océanos o la colocación de un enorme espejo en el espacio para enfriar la tierra desviando la radiación solar. Se considera en teoría como la práctica más económica para reducir la radiación solar y bajar la temperatura es inyectar el dióxido de sulfuro en la estratosfera a una altura de 15 a 20 kilómetros. Sin embargo, todas estas proposiciones no tienen validez científica comprobada. Naomi Klein en el capítulo 8 "Dimming the Sun: The Solution to Pollution is…Pollution?" de su reciente libro "This Changes Everything. Capitalism versus the Climate" afirma que la geoingeniería del cambio climático es "indemostrable y no está probada".
De acuerdo a los resultados de escenarios de los modelos de la computadora realizados por el Grupo de Acción sobre Erosión, Tecnología y Concentración (ETC) en 2013, la inyección de sulfatos en estratosfera en el Hemisferio Sur produciría una baja de la precipitación en el Noroeste del Brasil de 100 mm/mes. Pero en el Norte de Brasil podría ocurrir un aumento de precipitaciones de tanto como 100mm/mes. También grandes alteraciones climáticas se producirían en el resto de Latinoamérica y en especial en la zona de la Cuenca Amazónica que ocupa el 40 por ciento del territorio sudamericano. Las inyecciones de sulfatos en la estratosfera imitan a las erupciones volcánicas que hacen bajar la temperatura mediante el mismo proceso de liberar sulfuros.
En 1991 el volcán Pinatubo en Filipinas disparó 20 millones de toneladas de dióxido de sulfuro ocasionando una reducción en la temperatura global en promedio 0.4 grados centígrados. El año posterior a la erupción ocurrió una sustancial reducción de las lluvias y se registró muy baja afluencia de los ríos y otras descargas acuáticas en los océanos. Estas observaciones llevaron a muchos científicos a llegar a la conclusión sobre fuertes efectos adversos que podría provocar la inyección de sulfatos en la estratosfera, incluyendo la sequía y la alteración del ciclo hidrológico global.
Sin embargo, para los globalizadores estos argumentos no significan nada pues su proyecto de manejar el termostato mundial a su voluntad significa el fortalecimiento de su hegemonía global. La geoingeniería para ellos es considerada como un efectivo instrumento para asegurar sus propósitos. El Pentágono ya la estaba usando durante la guerra en Vietnam sembrando densas nubes sobre las rutas de suministro de Vietcong y la CIA hizo lo mismo en Cuba para que aumentaran las precipitaciones arruinando los cultivos de la caña de azúcar.
Varios analistas de la política internacional consideran que el discurso que pronunció George H. W. Bush el 11 de setiembre de 1991 sobre el Nuevo Orden Mundial tenía en cuenta el rol de la geoingeniería en el anunció del presidente. Dos años después de aquel discurso apareció el sistema HAARP (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia) en Alaska que según los especialistas puede alterar el clima, provocar terremotos y activar volcanes a través de uso ondas electromagnéticas. Así el proyecto de Nicola Tesla de usar geoingeniería para crear armas de energía dirigida se hicieron realidad.
En realidad estamos acercándonos a la situación descrita por el presidente de Uruguay José (Pepe) Mujica: "Vamos a tener guerra hasta que la naturaleza nos obligue a ser civilizados".

Vicky Peláez

La calumnia es un método reaccionario por excelencia

La calumnia es un método privilegiado de los sectores reaccionarios, una forma de denigrar toda oposición. A los sectores privilegiados, nada les importa más que mantener sus prebendas, estar entre los vencedores. Desde siempre ha inherente a la lucha de clases, a las exigencias de los poderosos y de sus servidores por aplastar o acallar cualquier crítica y disidencia. Un ejemplo todavía caliente es el del franquismo que trataba de “antiespañoles”, de “agentes de Moscú” a todos los que se le oponían.
Algunos de los casos más famosos se dieron en la Antigua Roma. Los patricios trataron a Lucius Sergius Catalina, el representante más consecuente de los plebeyos, como la encarnación del mal, hasta llegaron a atribuirle adicción a los sacrificios humanos. A Espartaco, el líder de los esclavos insurrectos, los “amos” le atribuyeron toda clase de maldades. No fue hasta la Ilustración que historias como las suyas comenzaron a ser reconocidas en sus contextos.
Esta tradición reaccionaria se reafirmó contra las revoluciones que doblegaron la prepotencia de la aristocracia terrateniente y a las monarquías absolutistas. Cuando Thomas Carlyle se puso a estudiar la figura de Oliver Cromwell, tuvo que rescatarlo de una montaña de perros muertos. En cuanto a Robespierre ni tan siquiera le cupo el reconocimiento que finalmente lograría el Lord Protector. Por mucho que Jean Jaurés –la primera victima de la “Gran Guerra”-, declarara que de haberse sentado al lado de alguien en 1789, habría sido al de Maximilian, a éste todavía no le permiten una mera calle, tampoco una película hagiográfica como Cromwell (RU, 1970); no hay más que ver el retrato oscuro que sobre él ofrece Danton (1982), de Andrzej Wajda.
A Marx le trataron de amargar la vida, y todavía en fecha de su centenario el New York Times lo describió desde el ángulo de sus infidelidades maritales, un enfoque hecho en nombre del feminismo pero cuyo contenido denigratorio era más que obvio. En cuanto a la corriente anarquista, no hay más que darse una vuelta por la historia del cine, el estereotipo del anarquista con una bomba en la mano es, la predominante. La revolución rusa que firmó la paz, dio la tierra a los campesinos y la libertad a las nacionalidades oprimidas, fue mediáticamente infame y maldita desde sus primeros pasos. Aquella frase según la cual, la Primera internacional era “la piedra filosofal del crimen”, al igual que la sentencia de Pío XI para el que “el comunismo era intrínsicamente perverso” y que fueron emblemáticas de la derecha más lóbrega, acabaron siendo recicladas por el neoliberalismo triunfante que se propuso imponer de una vez por todas que toda tentación superadora del orden, contenía una “tentación totalitaria” destinada a engrosar el Imperio del Mal.
A diferencia del tiempo pasado, la calumnia neoliberal pudo desarrollarse urbi et orbe sin una oposición de peso, y todavía sus verdades oficiales siguen apareciendo como verdades bíblicas. La piedra angular de este discurso ha sido el del totalitarismo, un concepto originalmente libertario que fue debidamente manipulado. Así, totalitarios eran los adversarios de los EEUU, mientras que los dictadores amigos eran a lo más, “autoritarios”. Un intelectual orgánico del sistema nunca se olvida de este principio, lo vemos cada día en prensa y televisión.
Situados desde este canon establecido en todas las líneas editoriales de los medios establecidos, la vehemencia atravesó la historia social para condenar la tradición revolucionaria. Las tumbas de Savanarola, Thomas Münzer, de los milenaristas y tópicos varios, fueron saqueadas por profesionales asimilados. La furia contra la tentación totalitaria alcanzó al mismísimo Akenatón con el canon según el cual Stalin y a Hitler eran dos caras de una misma moneda. Estas apreciaciones fueron desarrolladas por un egiptólogo de prestigio, el británico Nicholas Reeves (autor, entre otros excelentes libros, de Todo Tutankamón) al poner por escrito en su nueva obra divulgativa, Akhenaten, Egypt’s false prophet (Thames & Hudson, 2001), y presentadas como el fruto de una investigación arqueológica tan sensacional, como apabullante. De esos documentales arqueológicos que, de tanto en tanto, aparecen en Nacional Geographie como “la última palabra” sobre tal o cual enigma histórico.
Pero el tramo innegociable de este canon está la revolución rusa con todas sus derivaciones, incluyendo a veces a la República española hasta llegar hasta la Bolivia o Venezuela de ahora; de ahí la importancia que esta cobrando ya los trabajos del primer centenario de la toma del Palacio de Invierno en 1917.
Octubre del 17 es el padre y la madre de todas las revoluciones, tanto es así que con ocasión de Bicentenario de la toma de la Bastilla, la Gran Revolución francesa fue condenada por los historiadores consagrados como un mero antecedente del Gulag. De ahí que la propuesta de un debate republicanista partiendo de 1789, planteado desde izquierda alternativa, haya sido cortado de raíz por los tribunalistas y tertulianos que lo reducen todo a la guillotina y a Napoleón; lo mismo que todo lo que comienza en 1917 lo reducen a la medida del Stalin de los años treinta.
En esta guerra cultural la ecuación no puede ser más sencilla: URSS=Stalin=Lenin, etcétera, así hasta llegar a Cuba y Venezuela. No hay lugar para la discusión más académica. Desde los ochenta, la maquinaria ya había silenciados y/o neutralizado la magnífica historiografía conquistado autores como Isaac Deutscher, Moshe Lewin o E.H. Carr, culminando un impresionante esfuerzo historiográfico de que, entre otros muchos, establecieron unas pautas analíticas en oposición a la seudohistoria oficialista propia del estalinismo. Pero también pusieron contra las cuerdas a los “cold warrior” que medían la atrasada y asediada Rusia soviética como un producto del diablo. Por supuesto, en ningún momento se analizan los factores que produjeron el fenómeno estaliniano. Tampoco que a pesar del cerco internacional, de la ocupación alemana, Rusia acabó saliendo de su atraso primordial, de una realidad socioeconómica a años luz del Imperio. De unos Estados Unidos que actúan como gendarmes de sus intereses y de sus multinacionales en los cinco continentes.
La maquinaria no dejó en pie a ninguna de las figuras del Partenón socialista . No hubo piedad para los impíos, la mayor felicidad el matrimonio entre viejos franquistas convertidos en neoliberales a la manera de Esperanza Aguirre y tutti quanti. Situados por encima de toda sospecha, viejos reaccionarios como Horacio Sáenz Guerrero, antiguo director de La Vanguardia, Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (como Luís Mª Ansón, otro que tal), pudieron disfrutar de una vejez con artículos en los que trataban a Salvador Allende de borracho, corrupto y mujeriego, disfrutar ante el espectáculo de los “arrepentidos” e incluso denunciar –como hicieron los republicanos de Bush- a Clinton por atreverse a viajar a una ciudad dedicada al “totalitario” Ho Chi Minh olvidando, ¡a los soldados norteamericanos muertos por la libertad¡.
El neoliberalismo ha desarrollado la calumnia como un arma sistemática contra sus adversarios, y ello sin descuidar el más modesto medio de comunicación. Sus líneas rojas están claras: los enemigos del imperio son totalitarismos, los amigos, por más corruptos y fallidos que puedan ser (sus Austwiczs en el patrio trasero, México, Colombia, El Salvador…), tienen sus pequeños defectos. Esta es la regla que el régimen de la segunda Restauración ha establecido con todo es ETA, como sí no hubiese existido el franquismo, y lo ha seguido haciendo contra Podemos, no faltaba más. De otra manera habría sido un milagro del cielo. De hecho, esta no podía ser la cuestión, más que obvia. La cuestión está en, sabiendo esto, saber ofrecer las respuestas adecuadas en las condiciones que son posibles.
Esto ya se había hecho bastante bien en la fase inicial, las respuestas a las calumnias de la jauría tertuliana y mediática, Podemos fue ganando credibilidad por más que todavía queda mucha gente de abajo resignada, embrutecida. Es importante tratar el asunto al nivel que requiere, pero sobre todo horizontalizando al máximo las estancias organizativas.

Pepe Gutiérrez-Álvarez

Un 21 de febrero fue asesinado Augusto Sandino, General de hombres libres

La muerte violenta de Sandino no significó la desaparición de su movimiento. Antes bien, su nombre pasó a encarnar la lucha de liberación de Nicaragua
Hace 81 años fue asesinado en Managua, Nicaragua, Augusto Nicolás Calderón Sandino, más conocido como Augusto César Sandino, patriota y revolucionario nicaragüense, quien luchó tenazmente contra la ocupación y la intervención norteamericana en su país hasta obligar a los Estados Unidos a retirar sus tropas.
Nacido en Niquinohomo, Nicaragua, el 18 de mayo de 1893, fue miembro de una humilde familia nicaragüense, y , trabajó como minero en Nicaragua, Honduras y México. En 1926 Sandino regresó a su patria, que había sido ocupado desde 1916 por tropas estadounidenses dedicadas a defender los intereses de las compañías fruteras de Estados Unidos y, decidido a luchar en favor de la autonomía nacional, afectada por el convenio Bryan-Chamorro y por la firma del tratado Stimpson-Moncada, reunió un grupo de guerrilleros y se alzó en armas.
Durante seis años combatió contra las tropas de diferentes gobiernos apoyados por Estados Unidos, al término de los cuales había logrado aglutinar a su alrededor a unos tres mil hombres y se había ganado la admiración popular. Organizada bajo su mando, la guerrilla rebelde se refugió en las selvas de Nueva Segovia, donde prácticamente se tornó invencible.
Al no poder derrotarlo, el presidente estadounidense Herbert C. Hoover ordenó la retirada de las tropas desplegadas en Nicaragua. Aunada a ello, la elección de Franklin D. Roosevelt como presidente de Estados Unidos, movió a Sandino a negociar en 1933 con el gobierno nicaragüense la deposición de las armas y el retorno a la vida civil.
No obstante, como su prestigio político continuaba siendo una amenaza para los dirigentes del país, tras aceptar una invitación para acudir al palacio presidencial, fue emboscado y asesinado por Anastasio Somoza, jefe de la Guardia Nacional y sobrino del expresidente José María Moncada.
La muerte violenta de Sandino no significó la desaparición de su movimiento. Antes bien, su nombre pasó a encarnar la lucha de liberación de Nicaragua, y en 1962 se creó el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que continuaría el ideario de Sandino y centró sus miras en el derrocamiento de los Somoza mediante la lucha armada, objetivo que logró finalmente en 1979.
Augusto César Sandino, a quien también se le llamó “General de Hombres Libres”, es considerado como un Héroe Nacional de Nicaragua y, junto con el poeta Rubén Darío, constituye una de las máximas expresiones de la nacionalidad nicaragüense.

La Radio del Sur