martes, enero 16, 2018

El pensamiento de Lenin



En este programa de Escuela de Cuadros, Néstor Kohan presenta el pensamiento revolucionario de Lenin a partir de su libro "Lenin, la pregunta del viento"

Los diez días que estremecieron el mundo



Para cerrar el año centenario de la Revolución de Octubre estudiamos "Los diez días que estremecieron el mundo" (1919) de John Reed con Eduardo Rothe.

Sinfonía para Ana, entre la militancia y el amor en dictadura



Luego de estar en la cartelera del cine desde octubre, se proyectó la película de Virna Molina y Ernesto Ardito, basada en la novela homónima de Gaby Meik, inspirada en hechos reales que conmueve hasta las lágrimas.

El día jueves se proyectó en el cine Gaumont la película de los reconocidos cineastas. El conmovedor film comienza con la historia de dos amigas inseparables, Ana e Isa, que en el contexto de la década de los años 70 deciden involucrarse en la militancia de la juventud peronista. Ambas cursaban en el Colegio Nacional de Buenos Aires. En 1974 concurren a Plaza de Mayo a escuchar el famoso último discurso de Juan Domingo Perón, y según palabras de Ana, es donde decide "hacerse peronista" y comienza su militancia en Montoneros. A la par que se encadenan los hechos, Ana va relatando toda su historia de vida a través de unas cintas grabadoras, dándole su particular mirada a todo lo que iba sucediendo en los alrededores.
Las escenas transmitidas contienen imágenes de sensibilidad y temas de gran profundidad, producto del momento histórico en el que se sitúa la historia. Entre asambleas y discusiones de agrupaciones, Ana se enamora de Lito, un joven militante del Partido Comunista Revolucionario, y en la toma del colegio sellan su amor con su primer beso. En 1974, todavía con Perón en vida comenzara su accionar fascista la Triple A, Ana se irá enfrentando a diferentes situaciones políticas, de amor y de género. Los estudiantes del Nacional reconocerán el avance de los elementos de derecha en el gobierno de Isabel Perón y enfrentan la misma disyuntiva que toda la militancia peronista de la época: los persigue el propio movimiento político al cual ellos dedican su vida y militancia para lograr transformar la realidad.
La realidad política avanza a ritmos vertiginosos los dos años previos a la última dictadura cívico-militar. Para 1975 ya empiezan las persecuciones a los militantes del colegio secundario, al rector y a los profesores que apoyan la lucha de los estudiantes. Luego de que la conducción de Montoneros decide pasar a la clandestinidad, su base queda expuesta a la represión y la persecución. Los jóvenes comienzan a tomar recaudos para continuar su militancia. Ana deberá procesar estos cambios a la velocidad de la luz con sus jóvenes 14 años: sus dos pasiones, amor y militancia sufren un choque y deberán ir por caminos separados un breve tiempo. Ana se siente presionada por Lito para tener su debut sexual, el cual la atormenta tanto que ya no sabe que excusa poner para evitar el episodio. En ese tiempo estaba naturalizado el hecho de dar “la prueba de amor” a través del acto sexual de las chicas vírgenes a sus novios, en la película muestra como él, en un acto de chantaje le comenta que al cumplir los 6 mese de noviazgo ella debía darle de regalo “eso”. Una práctica de lo más usual en el contexto machista de ese tiempo. Frente a esta presión la joven decide alejarse de Lito y pedirle un tiempo para pensar, aunque él lo acepta, no logra entender lo que le pasaba a ella, que solo sentía el amor por medio del afecto, las caricias y los besos. Sus propios compañeros de militancia aprovecharan esta crisis de Ana para sugerirle que se separe de Lito por militar en otro partido, ya que se según ellos, ponían en riesgo la militancia de la organización.
Junto con estos sucesos políticos que configuran una realidad caótica del país, el film logra cimentar una historia paralela: que es la amistad de Ana e Isa. En 1975 ya comienzan las primeras pérdidas en la militancia del propio colegio. Alumnos del Nacional caen asesinados y son velados en el mismo colegio. Ana advierte este cambio y opina en su intimidad que "ya nada volverá a ser como antes". Para 1976 las bajas pegan un salto, al igual que el accionar represivo del Estado. Su propio entorno sufrirá bajas sensibles de amigos y compañeros. Montoneros volcado a su aparato militar, deja al descubierto su impotencia estratégica de ver perder una guerra donde no tenía ningún tipo de chances de victoria. Ante el golpe de marzo del 76, tanto Lito como su amiga inseparables Isa, se van del país, por los riegos que comprometían sus vidas. Ana se queda en la más absoluta soledad, Ana decide continuar la lucha, porque bien sabe que el riesgo es "morir luchando o morir de aburrimiento". Los militares hacían estragos en la organización y la propia dirección de Montoneros había resuelto ofrecer a sus militantes la pastilla de cianuro, ante el riego que caigan y sufran la interminable represión y delaten a sus compañeros.
A Ana logran agarrarla al mes del golpe militar. Todo parece indicar que en su intento por tomar la pastilla, no llego a tiempo y la policía la detiene y va a parar a un campo de concentración. Ana con dieciséis años fue una militante comprometida que luchaba por una sociedad igualitaria y dedico su vida consciente a la militancia revolucionaria.
En los últimos minutos de la película, la que toma la palabra es Isa. Nos cuenta cómo estando en España se entera de la caída de Ana, su profunda depresión que la llevó a la adicción de las drogas, al no tener más a su amiga. Al regreso de la democracia, regresa al país y decide quedarse a dormir por seis meses en el cuarto de Ana para subsanar las heridas aunque sea un poco. El amor de la madre de Ana y su propia voluntad la llevan a abandonar su adicción a las drogas y logra formar una familia y encontrase con los muchos compañeros que lograron sobrevivir, no dejando de querer ni reivindicar los que se perdieron o no quedaron en el camino.
Frente a la situación política actual, en donde tanto el gobierno y los medios de comunicación hegemónicos intentan instalar la idea de que los violentos están del lado de los que luchamos contra las injusticia, las desigualdades y la violencia machista y en donde aun los genocidas no terminan de pagar los crímenes que realizaron durante la última dictadura cívico militar, como en el caso más reciente de Etchecolatz, la película se proyectó a sala llena y entre lágrimas y llanto de los espectadores se escuchó un cántico que salía desde los más profundo de las entrañas de todos, “como a los nazis les va a pasar, adonde vayan los iremos a buscar”.

Ricardo Farías
Docente | Corriente Nacional 9 de Abril | Lista Marrón L.de Zamora| @ricardodamian
Gisela Brites

Perfil de Rosa Luxemburgo, a 99 años de su asesinato



A 99 años del asesinato de Rosa Luxemburgo, compartimos el extracto final (y el facsímil completo) de un suplemento especial publicado en Política Obrera n° 44 (20/1/1969), cuando se cumplía el 50° aniversario del hecho.
El autor del material es A. Sáenz, quien había publicado este trabajo por vez primera por Ediciones Masas de La Paz, Bolivia, en noviembre de 1959.

Su personalidad

La burguesía mundial tuvo en Rosa Luxemburgo a una de sus más encarnizadas adversarias, aunque la lucha revolucionaria alemana no había logrado estructurar un partido que expresase fielmente esta lucha y significase la real vanguardia del proletariado. La prensa y los intelectuales al servicio de la burguesía la llamaban "Rosa la sanguinaria", queriendo con este adjetivo expresar su odio y su menosprecio. En las caricaturas se la hacía aparecer como a una mujer exaltada en una locura furiosa, sin más sentimientos que la violencia sangrienta.
La verdadera personalidad de esta brillante teórica y magnífica revolucionaria, era de una sensibilidad profundamente humana y delicada, de sentimientos generosos y de una infinita ternura. Amaba apasionadamente a las flores, las aves y toda la belleza que tiene la naturaleza. "El mundo es hermoso, sólo nosotros somos desgarbados" ("Cartas"). El alma infantil la conmovía dulcemente. La rama de hierba asomada a la ventana de su prisión la regocijaba como a una niña. Amaba todo expresión de belleza: la música, la poesía, un paisaje. Sus cartas de la prisión revelan su exquisita personalidad femenina y la nobleza sin límites de sus sentimientos unidas a una entereza excepcional. La lealtad para sus principios políticos y para sus afectos de amistad era inconmovible. Esta conjunción maravillosa hacía de Rosa una luchadora múltiple que encarnaba fielmente los anhelos de liberación de los explotados. Su coraje indomable y su profunda fe en la revolución la mantuvieron firmemente en las primeras trincheras de la lucha. Dominaba al destino y jamás se mostró abatida. En la prisión, en una celda oscura y estrecha, enferma y con los nervios exasperados, supo conservar su notable optimismo y nunca desfallecer. Las condiciones subhumanas en las que tuvo que vivir en la cárcel jamás mellaron su convicción revolucionaria. Al contrario, desde allí continuó luchando y dando ejemplo de valor y de fe. Frecuentemente repitió a sus amigos: "En la vida social, como en la vida privada, es necesario aceptar todo con la misma tranquilidad, con el espíritu elevado, con una dulce sonrisa." Su espíritu heroico y su fuerza de voluntad nunca decayeron; el abatimiento y el cansancio jamás quebraron su fortaleza. Rosa fue la amiga incomparable que mitiga los sufrimientos de los demás, dándoles en todo momento el tesoro de su nobleza y de su generosidad.

La lucha contra la guerra

La socialdemocracia alemana organizó una escuela socialista a la que asistían obreros, militantes, dirigentes sindicales e intelectuales. Rosa colaboró como profesora de Economía Política y fue el mejor elemento con el que contó dicha escuela. Su auditorio la escuchaba con admiración y respeto, subyugados por su fuerte personalidad.
Sus lecciones de Economía Política han sido reunidas en dos obras: “Introducción a la economía política” y “La acumulación del capital”. Esta última contiene un análisis del imperialismo, como una política que permite la realización total de la plusvalía, y afirma que es la iniciación de la revolución socialista: "a la coalición del capitalismo mundial debe corresponder la unidad del frente proletario".
En 1914 la socialdemocracia alemana capitula y pasa al campo imperialista. Sus parlamentarios votan por los empréstitos de guerra, colocándose así en una posición antimarxista y reaccionaria. Se asiste al hundimiento total de la Segunda Internacional.
El 4 de agosto, el día en que el bloque parlamentario socialdemócrata vota por los créditos de guerra, Luxemburgo se reúne con algunos camaradas, entre ellos: Franz Mehring, Clara Zetkin, K. Liebknecht y da nacimiento al grupo "Espartaco". Inmediatamente en todos los confines, en Saxe, en Wurtemberg, en el Rhur las mujeres y los jóvenes se organizan clandestinamente para luchar contra la guerra. Rosa considera una tarea inmediata la organización de una fuerte resistencia a la política guerrera de la socialdemocracia. En 1916 publica "La internacional", toma su dirección juntamente con Mehring, contando con la colaboración de Paul Lange Trobel, Clara Zetkin, Thalheimer. Este periódico fue prohibido después de su primer número. Luxemburgo, Mehring y la Zetkin son acusados y procesados por el “crimen” de alta traición.
El 19 de febrero de 1916 es apresada, cuando se preparaba a partir hacia Holanda, donde debía concurrir a una conferencia internacional de mujeres. Al poco tiempo sale en libertad, oportunidad en que los obreros le demuestran su adhesión ofreciéndole un caluroso recibimiento. En la prisión escribió su famoso folleto sobre "La crisis de la Socialdemocracia", donde se pone de manifiesto la importancia del internacionalismo proletario.
El 1° de mayo de 1916 el grupo Espartaco convoca a los obreros de Berlín a manifestarse en la plaza de Postdam. Miles de manifestantes saludaron con gritos a R.Luxemburgo y a K. Liebknecht.
"¡Abajo la guerra!" "¡Abajo el gobierno! ", grita Liebknecht que está con uniforme de soldado, siendo inmediatamente arrestado. Con todo, el movimiento contra la guerra marcha con las velas desplegadas. Después del arresto de Liebknecht, el grupo Espartaco, bajo la dirección de Rosa, despliega una intensa actividad para demostrar el admirable gesto del diputado-soldado Karl Liebknecht.
El 28 de junio Liebknecht fue condenado a un año y medio de prisión. Cincuenta y cinco mil obreros de una fábrica de municiones de Berlín se declararon en huelga el día del proceso. En Stuttgart y Brenner se realizaron grandes manifestaciones protestando por las medidas represivas.
El 19 de julio R. Luxemburgo es nuevamente arrestada por su actividad revolucionaria; igualmente Mehring, que en ese entonces contaba con 70 años de edad. Es en tales circunstancias que Leo Jogiches se pone a la cabeza del movimiento. "Las cartas de Espartaco”, que cuenta en Rosa con una de sus más fieles colaboradoras, continúan apareciendo regularmente. Encerrada en la prisión de mujeres de Berlín, cae nuevamente enferma. En octubre es trasladada a la cárcel de Wronke y en julio de 1917 es llevada a la prisión de Breslau. Después de dos años, o sea en 1918, la revolución alemana es la que recién logra libertarla.
Entonces el objeto de sus preocupaciones es la revolución rusa. En "Cartas de Espartaco" hace un brillante análisis de este fenómeno histórico. Antes de producirse los sucesos decisivos de Octubre ella sostuvo la inevitabilidad de la dictadura del proletariado: "O la contrarrevolución o la dictadura del proletariado" "O Kaledin o Lenin".
A pesar de las diferencias que la distancian de Lenin y Trotsky, les rinde su caluroso homenaje, por considerar que son los conductores auténticos de la revolución rusa. Sus reparos al régimen bolchevique los sintetiza en su folleto "La revolución rusa".
Cuando estalla la revolución rusa en 1917 se encontraba R. Luxemburgo en prisión. Indudablemente que estos acontecimientos le causan una sincera alegría y le reconfortan su ánimo. Esa revolución significaba el triunfo de la táctica política que ella había preconizado para la lucha socialista en caso de guerra. Personalmente para ella esos hechos tuvieron resultados adversos y por eso escribió a Diefenbach: "Mis posibilidades de libertad disminuyen con los acontecimientos de Rusia. Pero mis amigos al fin se encuentran en libertad. Esto me llena de optimismo sin paralelo”.
Los socialistas de derecha de la socialdemocracia alemana sostenían que el internacionalismo de Luxemburgo se debía a su origen judío. Las persecuciones sangrientas contra los judíos polacos y los progroms que había visto en su niñez podían haber influido en la formación de esa convicción. Con todo, sus adversarios estaban equivocados; su internacionalismo se basaba en el socialismo científico, en la convicción de que “el interés de los trabajadores es para todos el muro frente a los intereses capitalistas”, de que “la sola defensa verdadera de las libertades nacionales es la lucha de clases internacional contra el imperialismo". Ella era una apasionada luchadora por el internacionalismo, creía que uno de los pilares en que debía descansar la fortaleza de la revolución socialista era la solidaridad internacional obrera. Tal vez sobre estimó la importancia de la espontánea solidaridad internacional de los trabajadores, pasando por encima de la importancia que tiene la estructuración de una vanguardia política del proletariado.

La Revolución Alemana

El 1° de octubre de 1918 H. Hindenburg y Ludendorff (1) exigen a la Entente una paz inmediata. En estas circunstancias el grupo Espartaco convoca a una reunión nacional. Hay agitación entre los soldados; los soviets de soldados y obreros se constituyen por todas partes. Se establece un gobierno parlamentario del que forma parte Scheidemann (2). El 28 de octubre se dicta una amnistía general y son puestos en libertad R. Luxemburgo y K. Liebknech.
Rosa había envejecido. Sus hermosos caballos negros encanecieron. El 10 de noviembre los soviets de obreros y soldados llevaron a la cabeza del poder a Ebert (2).
El 18 de noviembre aparece el primer número de "Bandera Roja", bajo la dirección de R. Luxemburgo, y en sus páginas se esbozó el programa de la revolución: "Confiscación de los bienes de la vieja dinastía y de los grandes latifundistas”. “Formación de una guardia roja para la protección permanente de la revolución y formación de milicias obreras”. Al mismo tiempo, denuncia la actitud pusilánime del gobierno Ebert, que burla los fines de la revolución.
Mientras tanto la contrarrevolución se organiza y se apresta al ataque. Se descubren complots reaccionarios en importantes ciudades. En Berlín la dirección de los soviets y los redactores de "Bandera Roja" son arrestados. Los soldados que forman parte del grupo Espartaco aparecen asesinados en las calles.
El 7 de diciembre de 1918 Karl Liebknecht es arrestado nuevamente. La caza de los jefes espartaquistas estaba en marcha. La casa de Luxemburgo es asaltada por la policía y tiene que buscar muchos refugios para no ser arrestada. A pesar de todo, su espíritu de lucha no decae y se muestra más enérgica y firme. Vive a salto de mata.
Del 12 al 20 de diciembre se realiza el primer congreso de soviets de obreros y soldados. Con este motivo miles de obreros desfilan por las calles de Berlín en vibrantes manifestaciones. Las masas se encaminan a luchar por el poder obrero y por la socialización de los medios de producción.
El grupo Espartaco se propone conquistar el ala izquierda del movimiento obrero y convoca a un congreso nacional, de donde nace el Partido Comunista Alemán.
La contrarrevolución emprende la lucha decisiva. Después del 27 de diciembre, Berlín es invadida por las tropas y el intento de destrozar el movimiento Espartaco es una realidad. A partir de esta fecha el movimiento revolucionario es duramente golpeado. Los socialistas, guiados por Luxemburgo, dan la consigna de unidad de acción revolucionaria, de desarme de la reacción y de armamento de los obreros.

Muerte de Rosa Luxemburgo

El triunfo de la contrarrevolución es un hecho. El 11 de enero de 1919 R. Luxemburgo y K. Liebknecht se ven obligados a buscar asilo en el seno de una familia obrera. Allí escribe un artículo póstumo: "El orden reina en Berlín". El 15 de enero se ocultan en la casa 53 de la calle Mannheim. A las 9 de la noche una tropa de soldados los arresta, siendo conducidos al hotel Edén, donde los oficiales monarquistas habían organizado el crimen. Liebknecht fue trasladado en automóvil al jardín zoológico y allí es asesinado. Luego le tocó el turno a Rosa Luxemburgo, el teniente Vogel la mató de un balazo en la cabeza y su cadáver fue arrojado a un canal. Así se cumplió su deseo de morir en el puesto de combate: "A pesar de todo moriré, como espero, en mi puesto: en una huelga callejera o en el presidio" (Carta a Sonia Liebknecht del 2 de mayo de 1917).
De esta manera trágica y salvaje sucumbe, a los 49 años, la vida de una de las más heroicas y brillantes militantes del marxismo mundial. La contrarrevolución alentó la esperanza de que con la muerte de R. Luxemburgo y K. Liebknecht y muchos otros héroes de la clase obrera aplastaría definitivamente la revolución.
La derrota de la revolución alemana de 1918 fue originada, indudablemente, por no haberse estructurado debidamente el partido político de la clase obrera, capaz de tomar el poder en sus manos. Se subestimaron las fuerzas de la reacción y se sobreestimó el empuje de las masas. R. Luxemburgo y los socialistas alemanes confiaron más en el coraje instintivo de los obreros que en la fortaleza organizativa del partido revolucionario. La vanguardia política del proletariado alemán no se había convertido aún en el caudillo del país y la revolución empujada por los obreros desorganizados quedó aislada y rápidamente destruida. Este gravísimo error costó la vida de miles de combatientes sacrificados y de la más grande revolucionaria de nuestra época.
R. Luxemburgo y los socialistas alemanes pensaron que convirtiendo al grupo Espartaco en un partido político por simple resolución de un congreso, este partido, nacido así, sin antes haberse enraizado en las masas mayoritarias, podía cumplir el papel de dirigente de la revolución. La madurez política de los obreros alemanes había llegado a un nivel importante; aún más, ese proletariado tenía una legendaria tradición y era considerado el más avanzado de la avanzada Europa. Sin embargo, esa madurez política, esa tradición revolucionaria, no se había integrado en el partido político disciplinado y férreo, semejante al de los bolcheviques.
La carencia de un partido fuertemente organizado no sólo privó al movimiento revolucionario de una clara inteligencia, de una admirable marxista, de una heroica combatiente de la revolución socialista, que todo eso y mucho más fue Rosa Luxemburgo, sino que causó el retroceso de las masas y, por tanto, el aplastamiento de la revolución y cuyas consecuencias aún no ha superado el proletariado alemán.
Rosa Luxemburgo consagró su vida íntegra a la revolución, nos dejó su ejemplo de militancia y firmeza, junto a sus escritos de inestimable valor. Entre sus trabajos teóricos se destaca “¿Reforma social o revolución?", que ha sido escrito como réplica a los revisionistas de todos los tiempos, desde Bernstein hasta Stalin. Este folleto constituye un valiosísimo instrumento de capacitación política y de lucha revolucionaria. Luxemburgo expone brillantemente que el reformismo es una posición oportunista se que pone al servicio de la burguesía. El proletariado tiene la misión histórica y vital de hacer su revolución, como el único camino de la total emancipación de los explotados. "¿Reforma social o revolución?" es la expresión palpitante de la personalidad de Rosa Luxemburgo.

A. Sáenz
Digitalizada por primera vez, una semblanza de 1959 de "una de las más heroicas y brillantes militantes del marxismo mundial"

Notas

(1) Líderes militares del gobierno imperialista alemán durante la Primera Guerra Mundial. Hindenburg ejercería luego, desde 1925 a 1934, el cargo de presidente de Alemania.
(2) Philipp Scheidemann y Friedrich Ebert, dirigentes del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD).

La crisis en Túnez reactiva la indignación en pleno aniversario de la Revolución

En pleno aniversario de la Revolución de los Jazmines, miles de personas vuelven a manifestarse en Túnez contra la austeridad y las prácticas autoritarias heredadas del régimen dictatorial

Coincidiendo con el séptimo aniversario de la denominada Revolución de los Jazmines, considerada como el detonante de la Primavera Árabe, la indignación prende en una veintena de ciudades de Túnez en forma de protestas contra la política de recortes y austeridad propuesta por Youssef Chahed, primer ministro desde 2016 por el partido laico Nidaa Tounes, cuyo presidente Beji Caid Essebsi venció las elecciones de 2014 y formó una coalición de gobierno con los islamistas conservadores de Ennahda.
Las revueltas de 2011 lograron expulsar al dictador Ben Ali e instaurar la democracia en Túnez. No obstante, la política actual continúa reproduciendo algunas de sus viejas prácticas, sin conseguir sacar a flote la desmembrada economía tunecina. El desempleo se sitúa ya en el 15% de la población activa (40% en el caso de los jóvenes), la deuda pública asciende al 70% del PIB y la devaluación del dínar hace mella en las economías de los hogares, que en 2017 vieron subir los precios un 6%.
‘¿A qué esperamos?’ Esa es la pregunta que da nombre al movimiento ‘ Fech Nestannew? ’ (en dialecto tunecino), que un grupo de jóvenes indignados puso en marcha el simbólico día 3 de enero, aniversario de los ‘motines del pan’ de 1983, para hacer un llamamiento a la movilización contra la nueva Ley de Finanzas aprobada por Chahed, que según sus detractores, impondrá medidas de austeridad que aumentarán el coste de vida, el desempleo y la precariedad de los servicios públicos.
“¡El pueblo quiere la caída del presupuesto!”, es uno de los principales lemas que se escuchan estos días en las calles tunecinas. La chispa de la indignación prendió en las ciudades más desfavorecidas del país, pronto se transformó en llamas después de que Khomsi el-Yerfeni, uno de los muchos tunecinos indignados con la falta de trabajo, falleciese el pasado lunes durante una manifestación en Tebourba, al norte de Túnez capital. Varios testigos aseguran que el-Yerfeni fue atropellado por un coche de policía, mientras que las autoridades achacan su muerte a un fallo respiratorio. Desde entonces, la ola de indignación se ha contagiado por varias ciudades. Con el Ejército desplegado desde el martes pasado para controlar los enfrentamientos entre manifestantes y agentes, así como los ataques a comisarías de policía y otros bienes públicos, varios activistas, sindicatos y movimientos siguen llamando a la población a manifestarse de forma pacífica. El número de detenidos asciende ya a 778 personas, según el último balance del Ministerio del Interior, y los heridos se cuentan por decenas.

La crisis económica, talón de Aquiles de la ‘primavera tunecina’

“Gracias a la Revolución me mudé a Túnez capital, centro político y social del país en aquel momento, y monté mi propio consultorio”, cuenta Rym El Ghid, una joven dentista que considera que el giro político del país le permitió rebelarse como ciudadana y conocer a muchas personas nuevas, algo que no le era posible en el los viejos tiempos de censura. El Ghid cree que la situación económica del país empeoró con los nuevos gobiernos, no obstante no se arrepiente de haber participado en la Revolución: “Si volviese atrás en el tiempo, volvería a hacerla porque realmente necesitábamos un cambio político”.
Tras 56 años de gobiernos autoritarios en Túnez, primero bajo el férreo puño de Habib Bourguiba y después bajo el de su sucesor, Zine el-Abidine Ben Ali, la Revolución que comenzó en 2011 conquistó su primer gobierno democrático y concibió una nueva Constitución -la primera aprobada en democracia, segunda desde que el país se independizase de Francia en 1956-.
“La Revolución tunecina no sólo representaba una protesta de índole política, también partía de un claro malestar por la marcha de la economía, por la corrupción y por la acumulación de la riqueza en unas pocas manos”, explica Ignacio Álvarez-Ossorio, profesor de estudios árabes en la Universidad de Alicante, quien considera que siete años después la situación no ha mejorado. “Un crecimiento económico del 2% es insuficiente para crear empleo, las inversiones se han reducido a causa de la inestabilidad y los atentados del ISIS han espantado a los turistas, dando el golpe de gracia a la economía tunecina”, añade este académico especializado en la Primavera Árabe.
Una economía ya lastrada en el régimen de Ben Ali, que tras la Revolución recibió varios préstamos del Banco Mundial y el FMI, entre ellos los aprobados en 2016 de 4.100 y 2.400 millones de euros respectivamente, a cambio de profundas reformas fiscales. Para cumplir con sus acreedores, el Gobierno tunecino propuso una nueva Ley de Finanzas que prevé apretar el cinturón del gasto público, aumentar los impuestos directos e indirectos y congelar los salarios públicos, entre otras medidas. Instituciones como el Consejo de Derechos Humanos de la ONU o el Real Instituto Elcano ya alertaron de los riesgos de la desregulación del mercado de trabajo en Túnez. No obstante, el Ejecutivo de Chahed pide paciencia, asegurando que 2018 será el último año de penurias para los desempleados y comerciantes, que pierden el sueño incrédulos ante la falta de oportunidades y el insostenible aumento del coste de vida.
Hay quien, ante la falta de esperanza, anhela de nuevo la vuelta del antiguo régimen. “El único beneficio de la Revolución ha sido poder hablar, pero solo eso. ¿Para qué hablar si no hay ni turistas ni empleo?”, se pregunta Battikh Abderazak, originario de Monastir y propietario de una tienda de artesanía familiar. Este artesano y comerciante asegura que varios de sus amigos tuvieron que cerrar sus negocios. “Lo que el pueblo necesita es un buen líder”, añade con expresión de desprecio mientras sus manos dibujan el gesto de quien sujeta con fuerza unas riendas.
La diferencia de opiniones sobre la Revolución refleja que buena parte de la población no se identifica aún con el proceso de reforma político tunecino, una debilidad que podría costar caro al movimiento de indignación actual, que todavía no ha conseguido alcanzar e integrar a todas las capas de la sociedad. Esta idea es defendida por activistas como la reconocida bloguera y escritora Lina Ben Mhenn . “Si no conseguimos atraer a todas las clases sociales, corremos el riesgo de que las manifestaciones no se traduzcan en una conquista sino en miedo y en desgaste”, afirma Ben Mhenn.

Libertad de expresión en peligro

Las muestras artísticas estuvieron en primera fila durante el soplo de aire fresco inicial que la Revolución trajo a Túnez. Sin embargo, las voces de contestación política, así como los movimientos de oposición -liderados principalmente por el sindicato de la Unión General Tunecina del Trabajo (UGTT), uno de los más movilizados de todo el Magreb y pieza clave de las manifestaciones de 2011, junto con la débil coalición de partidos políticos de izquierda- se toparon rápidamente con viejos obstáculos.
De esta forma, la libertad de expresión pasó a ser para muchos activistas casi como un espejismo que se repite y se convierte en un estímulo para continuar hacia adelante. Muchos de los cientos de personas detenidas durante estos últimos días se encuentran privados de libertad por haber desafiado las ideas del actual gobierno, y sus prácticas heredadas de los anteriores regímenes autoritarios. Otros permanecen arrestados por haber llamado a la movilización, como sucede con algunos de los líderes y fundadores del movimiento Fech Nestannew?
La activista Ben Mhenn repite con ironía el principal eslogan de las manifestaciones de 2011 (“Empleo, libertad y dignidad”) para afirmar con rotundidad que ninguno de esos objetivos ha sido alcanzado. “Tuvimos un año o dos de libertad de expresión, pero eso no perduró. En los medios occidentales no se habla mucho, pero cada día hay ataques a la dignidad humana, detenciones de blogueros, periodistas, raperos… Además de la violencia policial arbitraria”, declara esta mujer de 34 años, conocida por investigar los casos de violencia policial y la represión por parte de formaciones políticas islamistas. Ben Mhenn vive el miedo a la represión en sus propias carnes. “Casi cada día me contactan personas que han sido abusadas por las fuerzas de seguridad”, añade mientras explica que se encuentra amenazada de muerte por grupos terroristas. Cuenta con protección policial por orden del Ministerio del Interior, aunque los mismos agentes que la protegen ya la llevaron a la boca del lobo en varias ocasiones. En 2014, su propio guardaespaldas la entregó a una comisaría de policía en la que una veintena de agentes le propinó una paliza. “Al denunciar, la acusación se volvió contra mí, dijeron que fui yo quién agredió a los agentes”, cuenta Ben Mhenn. Después de tres años de proceso judicial, a principios de este mes de enero fue declarada inocente. “Quieren intimidarme y callarme, pero no lo están consiguiendo”.
A pesar de los hilos sueltos y las incógnitas sobre la Revolución, la indignación recorre de nuevo las calles de Túnez con la esperanza, en esta ocasión, de bloquear las medidas de austeridad del gobierno y lograr unas condiciones de vida dignas. La población tunecina, que en 2011 se convirtió en un ejemplo de éxito revolucionario, no baja la guardia ni cesa en demostrar su capacidad de movilización.

Luna Gámez y Semmada Arrais
La Marea

Crisis de fe en Chile mientras el papa visita el país en medio de un escándalo de abuso sexual

Santiago, Chile. La última vez que un papa visitó Chile fue en 1987, cuando el entonces firmemente católico país sudamericano estaba gobernado por un régimen militar.
Incluso los comunistas abrazaron a Juan Pablo II, debido a la defensa abierta de los derechos humanos por parte de la Iglesia chilena.
Pero 31 años después la llegada del primer papa latinoamericano no está provocando la misma euforia.
Chile ha sufrido algunos de los peores casos de abuso sexual eclesiástico en la región y la Iglesia Católica está pagando el precio.
Cuando el exarzobispo de Buenos Aires se convirtió en el papa Francisco en 2013, su carisma y sobre todo sus promesas de reformar algunas de las prácticas más oscuras del Vaticano, cautivaron la imaginación y la admiración de gran parte del mundo, especialmente en su región.
Prometió tolerancia cero para el abuso sexual dentro de la Iglesia Católica y formó una comisión especial para investigar el tema, invitando a dos víctimas a ser parte de ella.
Cinco años después, la creciente insatisfacción por el seguimiento del Vaticano sobre la tolerancia cero está ensombreciendo la visita papal aquí.
La controvertida decisión del pontífice de nombrar al padre Juan Barros obispo de Osorno, a pesar de que fue acusado de facilitar y encubrir los abusos del sacerdote pedófilo más notorio de Chile, Fernando Karadima, dejó a muchos estupefactos.
Y cuando el Papa Francisco fue sorprendido en video contándole a un peregrino en Roma que los feligreses de Osorno estaban sufriendo porque eran "tontos" y "torcidos por la izquierda", hubo indignación.
Silvana Gonzalez es una de las decenas de católicos que protestaron en los escalones de la Catedral de Osorno en vísperas de la llegada del Papa.
"No estamos felices de recibirlo, porque dice una cosa y hace otra. La Iglesia continúa ocultando abusos y el papa recompensa a los culpables. Y llamarnos tontos es una ofensa insolente que no podemos tolerar", dijo González a Al Jazeera.
Justo unos días antes de la llegada del papa, el grupo de investigación con sede en Boston bishopaccountability.org publicó una base de datos que enumera a unos 70 sacerdotes, diáconos, hermanos religiosos chilenos, e incluso a una monja, acusados de abusar sexualmente de menores. Algunos permanecen activos en el ministerio.

"Millones de católicos han perdido la fe"

Unos 30 parroquianos de Osorno vienen a Santiago para la llegada del papa. Se unirán a otros manifestantes que dicen que quieren responsabilizar al papa.
Entre ellos se encuentra Juan Carlos Cruz, una de las tres víctimas de Karadima. Dice que el papa ha traicionado a Chile al defender la institución y volver a victimizar a los sobrevivientes.
"El papa tiene grandes titulares pero no seguimiento. Además del Obispo Barros tenemos al Cardenal Errázuriz, quien fue recompensado al ser nombrado para el comité de ocho cardenales que lo conceden, junto con George Pell, otro abusador de Sydney", dice Cruz. "Y el actual arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati, ha sido nombrado cardenal, cuando ha encubierto no solo los abusos contra nosotros, sino también muchos otros".
El papa Francisco sabe que en Chile y en Perú, país que también visitará, millones de católicos han perdido la fe.
Justo antes de su viaje, el papa ordenó al Vaticano aceptar a un grupo católico de élite de Perú, después de años de acusaciones de que su fundador abusó sexualmente de decenas de niños y miembros adultos.
Y después de decir que no había lugar en el cronograma del papa para reunirse con las víctimas de abuso durante su viaje a Chile y Perú, el Vaticano ahora indica que no lo descartará.
Estos son gestos importantes. Pero el papa Francisco tendrá que hacer más para inspirar confianza en la Iglesia Católica, que por el momento en Chile es la más baja de América Latina.
"En muchos países, pero especialmente en Chile, los abusos sexuales dentro de la iglesia han sido y continúan siendo muy dolorosos. Los casos aún están saliendo a la luz. La visita del papa aquí es una oportunidad para contarle sobre estos temas. Lo que necesitamos es un corazón abierto escuchar lo que tiene que decir", dice Javier Peralta, director de la Comisión Nacional para la Visita Papal.

Lucía Newman
Al Jazeera
Traducido del inglés para Rebelión por J. M.

Lucia Newman, editora de América Latina.

lunes, enero 15, 2018

¿Qué esperar del gobierno de Sebastián Piñera?



Cuando Piñera propone una “segunda transición al desarrollo” se trata en realidad de conservar el orden neoliberal. Pero para eso será necesario derrotar la impugnación de millones de conciencias.

Ciertos pilares de la obra económica-social y política del orden neoliberal, como el sistema previsional o el mercado de la educación son rechazados por millones en el Chile pos 2011.
Que la calle no ponga más la agenda. ¿Qué otra pretensión se puede esperar de Chile Vamos?
Pero la tarea de preservación no es para Piñera una mera “espera pasiva”. Es necesario actuar. ¿Qué podemos esperar del gobierno? Pareciera ser que la alarma de que Piñera aplicaría una especie de “retroexcavadora al revés” fue sacada de la escena cuando el presidente electo tomó la propuesta de Ossandón de extender la gratuidad y consiguió sembrar la incertidumbre en torno a la economía en el caso de que hubiese salido electo un gobierno de la Nueva Mayoría. ¿Pero hay otras vías de neoliberalización? ¿Hay otros posibles ataques?
En una lectura del documento Construyamos tiempos mejores pareciera ser que una vía pueden ser los megaproyectos y por estos días la cuestión de los “servicios mínimos” y las facultades de los “grupos negociadores”, que habían retrocedido con la reforma laboral de Bachelet, pasan a ser banderas que se agitan. Pero hay que adormecer los reflejos de millones de personas: hay que ir jugando con los equilibrios en el discurso. Elegir los momentos.

Después del 2011…

…Chile no volvió a ser lo que era. El 2018 el Congreso cambiará radicalmente con el FA como tercera fuerza. El sentido “común neoliberal” noventero caducó en amplias franjas de la sociedad. Por otro lado, un poco más de la mitad de la población habilitada para votar prefirió no hacerlo. Por eso, no nos engañemos: la lectura de un Chile “moderado” y temeroso de los cambios es unilateral. Esa conciencia moderada puede ser una entre muchas, pero no agota lo que ocurre en las entrañas más profundas de la sociedad. Un futuro gradual -una nueva década de 1990- es una ilusión reaccionaria.
Incluso en una escala menor, hace algunos años atrás hubiese sido impensable que unas candidaturas que se proclaman abiertamente “anticapitalistas”, de la “juventud” y los “trabajadores” hubiesen sacado más que unos cuantos cientos de votos. Pero las candidaturas parlamentarias del Partido de Trabajadores Revolucionarios, en Santiago y Antofagasta, sacaron alrededor de 12.500 votos. Las muestras de que en Chile existe un espacio para nuevas formas de pensar son cotidianas. En este proceso es el Frente Amplio quien ha tomado la delantera y está transformándose en una nueva mediación reformista.
Piñera incorporó la “gratuidad” en su discurso, lo que fue determinante en su victoria, como es común afirmarlo en los análisis. Este hecho a su manera es una expresión de la correlación de fuerzas pos 2011.
¿Entonces todo está avanzando? No. Las cosas son más contradictorias. Creer que “todo está avanzando” es no tomarle el peso al hecho de que un candidato financiado por los sectores más “granados” del empresariado estará en el timón del barco. Porque el hecho de que Piñera instalara la idea de que la derecha puede “gestionar” la gratuidad de la educación o incluso aliviar la miseria para las abuelas y abuelos que reciben pensiones de hambre elevando en un 4% la cotización obligatoria con cargo a los empleadores y aumentar en un 42% los recursos del Pilar Solidario -ideas que aparecen en su programa-, juega a favor de ellos y no de nosotros: la clase trabajadora, las mujeres y la juventud.
Piñera juega al malabarismo uniendo la noción de libertad neoliberal con el concepto de solidaridad y el concepto de justicia. Habla de una “red de protección a la clase media”, de todo tipo de subsidios.
¿Pero cuánto durará eso? Los márgenes del gobierno para mantener una política de "solidaridad" son estrechos en tanto su fin estratégico es defender la obra neoliberal y porque tampoco nada garantiza que las circunstancias económicas se mantengan indefinidamente. Y de preservar esta “gratuidad” ¿podemos señalar con certeza que Piñera no pasará al ataque en otros terrenos?

Se trata de evitar el odio

Teorizando sobre el poder político, el intelectual florentino Maquiavelo, escribió en 1513, que “el príncipe debe hacerse temer de manera que, si le es imposible ganarse el amor, consiga evitar el odio, porque puede combinarse perfectamente el ser temido y el no ser odiado”.
¿Por qué el poder requiere evitar el odio? Para Maquiavelo se trataba de evitar las conjuras, las conspiraciones: la destitución del poder. El príncipe -escribe- puede tener poco temor a las conjuras cuando goza del favor del pueblo; pero si éste es enemigo suyo y lo odia, debe temer de cualquier cosa y a todos” [1].
Sebastián Piñera -lo sepa o no- actúa acorde a este viejo consejo del intelectual florentino. Es evidente que genera bastante rechazo en la población y que también en importantes sectores se le teme. Él quiere terminar con el odio. Si por el contrario hubiese escogido el camino de marcar en su discurso un deseo de desmantelar la “gratuidad” que entregó el gobierno de Bachelet como respuesta parcial a la demanda instalada por miles en las calles el 2011; el resultado habría sido activar el odio. El objetivo de ganar las elecciones, de esa manera, podría haber fracasado. “Los hombres olvidan con mayor rapidez -escribía Maquiavelo- la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio”. Desmantelar la gratuidad sería quitarle “patrimonio” a cientos de miles que ven en esa beca la chance de emerger. Sus palabras, fueron otras: “El acceso de los hijos a la educación superior representa una de las aspiraciones más sentidas de nuestras familias (…) estaremos al lado de las familias para que a ningún joven chileno le falten los apoyos necesarios para acceder a la educación superior, con total independencia de su situación económica. A tal efecto, crearemos un sistema solidario de acceso a la educación superior, que mantendrá la gratuidad e incorporará becas y un nuevo sistema de créditos estatales que reemplazará al CAE.”
¿Creen ustedes que algunos años atrás hubiese sido esperable de un candidato derechista anunciar “un nuevo sistema de créditos que reemplace al CAE”? Como sabemos, en el gobierno anterior Piñera jugó el papel de defensor del CAE.
Del mismo modo, el presidente electo, también hubiese generado odio si en su discurso de campaña hubiese manifestado una simple defensa cerrada al sistema de pensiones creado por su propio hermano, José Piñera. Dijo otra cosa muy distinta: “Además, propondremos una amplia reforma al sistema de pensiones, aumentando en un 42% los recursos del pilar solidario a fin de subir en forma especial las pensiones básicas y el aporte previsional solidario, y estableceremos un mayor aporte del empleador equivalente al 4% del salario que irá íntegramente a las cuentas de los trabajadores. También crearemos una bonificación de pensiones para favorecer especialmente a la clase media y las mujeres, y premiaremos a quienes decidan mantenerse trabajando voluntariamente más allá de la edad de jubilación.”
En términos conceptuales, quienes escribieron su programa generaron una asociación entre nociones que en el neoliberalismo más tradicional aparecen como opuestas. En la carta con la cual presentaba su programa, Piñera invitaba a “compartir un sueño de progreso, libertad, justicia y solidaridad”. Es decir, Piñera y Chile Vamos intentan presentarnos como contenidos de su discurso no sólo la típica idea liberal de que el crecimiento económico es una cuestión crucial y que es posible solamente cuando la sociedad garantiza la libertad para que los individuos se vean incentivados a invertir y a iniciar todo tipo de proyectos, único factor de bienestar y progreso. Sino también la idea de que es legítimo que el Estado acompañe y garantice unas condiciones para que el mérito pueda desplegarse, sobre todo cuando existen importantes desigualdades:
“Para alcanzar el desarrollo integral debemos saber combinar la libertad, que potencia nuestra fuerza creativa e innovadora, con la justicia y la solidaridad que aseguran que a nadie le falten las capacidades ni las seguridades básicas para poder desplegar su proyecto de vida. Ese es el sentido de nuestra propuesta de política social, enclavada en una tradición humanista cuyo norte es el respeto y protección de la dignidad humana.”
Por eso en el programa de Piñera aparece con bastante peso la idea de transformar el Ministerio de Desarrollo Social en el Ministerio de Familia y Desarrollo Social para generar una serie de prácticas de gasto focalizado hacia las familias o se plantean ideas como la Red Clase Media Protegida “que articulará, a través de nuevos instrumentos o por medio del fortalecimiento de los existentes, la protección ante aquellas contingencias que generan mayores inseguridades y riesgos: el desempleo, las enfermedades más graves, el costo de la educación superior, la longevidad y la dependencia física y los delitos violentos.” Es decir, el discurso de Piñera usa la idea subsidiaria para moderar la idea de pura libertad liberal. Ese es el “disfraz” con el cual Chile Vamos buscará ganar tiempo y espacio.

¿Por dónde podría atacar Piñera?

Si analizamos el programa de Piñera hay un terreno donde se muestra con una evidencia mayor su afán neoliberal: en el terreno de los recursos naturales y los megaproyectos. O en el de las relaciones laborales. Por ejemplo, frente a la reforma escueta de la Nueva Mayoría del Código de Aguas, el programa de Piñera señala que es necesario “restablecer la certeza jurídica de la propiedad de los derechos de agua, de cualquier tipo, nuevos o antiguos”. También hace quejas del empresariado cuando señala que estamos en “una coyuntura internacional compleja cuyo impacto se ha visto agravado por la incertidumbre creada por las políticas del actual gobierno y el aumento de costos de la actividad minera. Mientras en el año 2013 Chile se ubicaba en el cuarto lugar de los países más atractivos para invertir en exploración minera según el Instituto Fraser, hoy hemos caído hasta el puesto 39 perdiendo con ello el histórico liderazgo en la región. Los ámbitos que más preocupan son, entre otros, la regulación laboral, la incertidumbre en relación con las áreas protegidas, la relación con las comunidades y la ausencia de bases de datos geológicas. Por ello, es vital la adopción de una amplia gama de medidas a fin de revitalizar al sector minero, sector que será fundamental para lograr tiempos mejores para Chile.”
No requerimos ser tan imaginativos como para ver hacia dónde puede ir un empresario molesto con la “regulación laboral” y con la “incertidumbre en relación con las áreas protegidas”. Con esta misma lógica de “conceder” a los privados, Piñera piensa otras problemáticas como la infraestructura energética y sanitaria, la conectividad, etc.
¿Se transformará este ámbito en un factor de confrontación con comunidades de la misma manera que pasó con Magallanes y Aysén?
Por otro lado, en el ámbito laboral el propio programa ya era explícito cuando proponía “pactos individuales de adaptabilidad laboral”, un viejo sueño de los principales gremios empresariales o “especificar procedimientos de negociación colectiva para grupos de negociadores fuera de los sindicatos”, revirtiendo la primacía de los sindicatos, intento que van a buscar -por ahora- llevar por la vía administrativa de la Dirección del Trabajo. Frente a esto ¿existirá de parte de las direcciones sindicales algún tipo de defensa? ¿Podría esto abrir una dinámica de resistencia en sectores de la clase trabajadora?
Mención aparte merece la situación en la Región de la Araucanía. Aunque Piñera en su programa a tono con su discurso moderado y llegue a hablar de “Reconocer constitucionalmente a los pueblos indígenas, impulsando el diálogo con los mismos a través de los mecanismos de participación y consulta respectivos”, es evidente que la presión de terratenientes y empresarios forestales no se dejará esperar, mucho menos luego de haber conquistado una relación privilegiada con el subsecretario Aleuy del actual gobierno. Chile Vamos tiene una gran influencia en la región. La presión será a endurecer la represión.
No está dicho cuál será la trayectoria concreta del gobierno. El estado de salud de la economía les dará mayores o menores márgenes de acción. Hoy la tendencia en este terreno es a la ampliación, pero esto es contradictorio porque al mismo tiempo podría abrir más expectativas en la clase trabajadora e ilusiones a favor de las reformas en la población.
No sólo es una ilusión creer que Chile Vamos puede suprimir en un instante la relación de fuerzas heredada del 2011 sólo sentándose en La Moneda. También es una ilusión creer que Piñera y los grandes grupos económicos no buscarán hacer eso. Al revés, sí lo buscarán. Vamos a un escenario fluido en el que podrá reaparecer el factor lucha de clases. No vamos a una “segunda transición al desarrollo” que no es más que una narrativa reaccionaria de derecha.
Frente a los desafíos que se abren en un escenario así, creemos más que nunca que es necesario poner en pie un proyecto político anticapitalista, revolucionario, referenciado en las y los trabajadores, con peso en los grandes centros laborales y de estudio. Desde ahí será necesario pelear por la mayor unidad de acción y por poner en movimiento las fuerzas de los trabajadores para pelear por nuestras demandas y por un programa anticapitalista.

Juan Valenzuela
profesor de filosofía - Partido de Trabajadores Revolucionarios

1 Niccolò Machiavelli, El Principe, Alianza editorial, 2003.

La vergüenza del pueblo salvadoreño

La traición no puede caber jamás en la mente de una persona que tenga dos dedos de frente, mucho menos en la mente de un revolucionario. Y muchos avispados se cuelgan de ellos para buscar beneficio propio. Tal es el caso del presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, jactancioso que anda por la vida con su capa de revolucionario mientras apuñala por la espalda a su pueblo.
Bien que lloraba en el homenaje a Fidel y besaba la mano de Maduro haciéndose pasar por un revolucionario a la altura del Che Guevara, mientras a su pueblo lo apuñalaba por la espalda, habiendo aceptado que Estados Unidos minara desde el Río Bravo con el Plan Frontera Sur, hasta Honduras con el Plan Maya Chortí, pasando por Guatemala y El Salvador. Este plan que convierte a los migrantes en tránsito en criminales y autoriza a los gobiernos neoliberales -mafias mundiales de la corrupción- a: secuestrarlos, torturarlos, desaparecerlos y asesinarlos. Todo con tal de disminuir la migración forzada hacia Estados Unidos.
Estoy hablando de más de 615 millones de dólares que Estados Unidos repartió entre estos tres países. De Jimmy Morales y Juan Orlando Hernández se puede esperar cualquier cosa, que nada asombra viniendo de ellos, pero es pecado capital aceptar una acuerdo de esos cuando alguien se hace llamar así mismo revolucionario y el presidente de El Salvador lo aceptó.
No solo, también en septiembre de 2016, se atrevieron a enviar a una representante a la ONU a decir que los migrantes se iban en busca de riquezas, a buscar comodidad económica y no por necesidad y mucho menos buscando salvar sus vidas, con esto apoyando la eliminación del programa que creó Obama para los niños que viajan solos, un programa que fue un pretexto, una ola migratoria inventada, porque desde hace 20 años son miles de niños los que viajan solos; un revolú inventado para la creación de los programas que minan las fronteras desde Honduras hasta la frontera Sur de Estados Unidos. En esa ocasión lo denuncié en un video en mi canal de YouTube. (https://www.youtube.com/watch?v=V_FB40j--nc)
Un contrabando que jamás hubieran aceptado ni Fidel y ni el Che y que jamás aceptaría Maduro y mucho menos una Cristina Fernández de Kirchner y ella no anda por la vida auto flagelándose como la gran revolucionaria, como hace el señor Salvador Sánchez, que es sin duda una vergüenza para el pueblo salvadoreño.
Con esto lo que quiero decir es que la eliminación de los programas de TPS, DACA y CAM -el que brindaba refugio a los niños y adolescentes que viajan solos desde Guatemala, El Salvador y Honduras- ya venían preparados desde ese tiempo y los gobiernos del triángulo norte lo apoyaron.
La propia Clinton (la falsa feminista) que decía que lucharía por una Reforma Migratorio Integral, apoyó la eliminación del programa que brindaba refugio a niños que viajan solos.
Ojalá que el presidente de El Salvador haya aprendido la lección con las palabras de Trump en las últimas horas, que lo mandó a tomar chilate y le dijo lo que realmente es: ¡una vergüenza para el pueblo salvadoreño!, y sepa que jamás, por ninguna razón un revolucionaria de verdad traicionaría a su pueblo. No le aprendió nada a Fidel ni al Che. Por lo demás el pueblo salvadoreño tiene la fuerza suficiente para levantarse y liberarse, es hora que saquen a los corruptos del gobierno y del sistema, que los traidores se pudran en las mazmorras, es hora que El Salvador deje de ser colonia gringa. Lo pueden hacer, estoy segura que sí.

Ilka Oliva Corado

"El Reino Unido viola sistemáticamente los derechos humanos de Assange"

Entrevista a Kintto Lucas, escritor y ex vicecanciller de Ecuador

"Hay argumentos para llevar el caso de Assange a la Corte Internacional de Justicia, aunque algunos no quieran aceptarlo porque prefieren que Assange sea entregado al Reino Unido o porque están bastante desinformados", dice Kintto Lucas.

Julian Assange, fundador de WikiLeaks, permanece desde hace cinco años y medio en la Embajada de Ecuador en Londres, a pesar de la resolución de Naciones Unidas de que fue detenido de manera ilegal y arbitraria por las autoridades británicas y debe ser liberado. El 10 de enero pasado diarios ecuatorianos revelaron que Julian Assange obtuvo la ciudadanía ecuatoriana. La canciller María Fernanda Espinosa confirmó que en cumplimiento de leyes nacionales e internacionales (Constitución de Ecuador, Convención de Ginebra y Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos) Ecuador aprobó la solicitud de naturalización presentada por Assange. Enfatizó que mientras la vida de Assange corra peligro, el Estado ecuatoriano está obligado a darle protección. Conversamos con Kintto Lucas sobre el tema.
¿ Eras vicecanciller de Ecuador en el momento en que se le concede el asilo a Assange? ¿Cuál fue tu rol en ese proceso? Te lo pregunto porque Assange en una video-conferencia organizada por Ciespal dijo que quería agradecer al vicecanciller que había tenido la iniciativa de invitarlo a Ecuador, de ofrecerle asilo.
Cuando se le concedió el asilo, yo ya no era vicecanciller. Renuncié a fines de marzo de 2012 en desacuerdo por el TLC con Europa. Lo que ocurrió fue que en noviembre de 2010, cuando recién empezaba la persecución a Assange con el invento del juicio sobre violación y cuando se filtraban los cables diplomáticos de las embajadas de EE.UU., yo dije en declaración pública que me gustaría invitarlo a Ecuador para conocer más sobre los cables, que a esa altura no se conocía bien que decían. Creía que era una información estratégica para Ecuador y América Latina conocer esos cables. Cuando el periodista me pregunta si le otorgaríamos la residencia o el asilo político, yo dije que si Assange lo solicitaba, Ecuador defendía la libre movilidad y estaría dispuesto a considerarlo. Pero eso no había ocurrido.
Por otra parte estaba claro que se iniciaba una persecución contra él, por haber mostrado las torturas y asesinatos de EE.UU. en Irak y por la filtración de los cables diplomáticos. El juicio en Suecia se mostraba como una fachada que no tenía ningún sustento y se empezaba a mostrar la persecución, por lo tanto, por una razón humanitaria si sus derechos eran afectados y corría el riesgo de ser extraditado para llevarlo a EE.UU. para ser juzgado y él pedía el asilo estábamos dispuestos a considerarlo. Yo no le ofrecí asilo porque él todavía no hablaba de ese tema. Después, yo, todavía como vicecanciller, entablé contactos con él porque queríamos pedirle que se colgaran en la web todos los cables diplomáticos sobre Ecuador y América Latina, ya que se los habían entregado a algunos diarios que publicaban lo que les convenía y no publicaban los que iba contra personajes vinculados a determinados poderes políticos y económicos. También ocultaban aquellos que mostraban los vínculos de algunos personajes con la embajada de EE.UU. Los diarios utilizaban los cables. Nosotros queríamos que se trasparentaran todos los cables. Cuando nos contactamos, un compañero viajó a entrevistarse con él y Assange accedió a publicar todos los cables sin problemas en la web. Ahí comenzó la relación de Ecuador con Assange. Luego, cuando se complicó su situación y tuvo que pedir el asilo, yo ya no estaba de vicecanciller, pero estuve de acuerdo en que se lo otorgara. Fue una decisión digna y soberana que le dio reconocimiento a Ecuador.
María Fernanda Espinosa, canciller de Ecuador, dijo que se le ha concedido la naturalización a Julian Assange y que se solicitó su acreditación como agente diplomático de Ecuador en el Reino Unido, pero que dicha petición fue denegada por el gobierno británico. Agregó que Ecuador "está explorando otras vías de solución, como una mediación y buenos oficios de autoridades de renombre de otros Estados u organismos internacionales que pudieran facilitar una solución justa" . Tú sugeriste que Ecuador debería acudir a la Corte Internacional de Justicia de La Haya para defender los derechos de Assange como perseguido político. ¿Hay antecedentes? ¿Podría actuar la Corte a pesar de las presiones de EE.UU., que lleva adelante un juicio secreto contra Assange y WikiLeaks por haber difundido las revelaciones de Chelsea Manning sobre crímenes de guerra estadounidenses en Afganistán e Irak?
En este momento, después de cinco años y medio en la embajada y sin una solución política mediante la cual el Reino Unido acepte dar el salvoconducto para que salga del país, y teniendo en cuenta que Assange, como consecuencia de esta persecución, sufre una detención arbitraria que viola sus derechos humanos, como lo reconoció el grupo de trabajo de la ONU sobre detenciones arbitrarias, el caso puede ser llevado a la Corte Internacional por Ecuador contra el Reino Unido por violación sistemática de los derechos humanos de una persona asilada en su embajada, o sea Julian Assange.
La Corte Internacional de Justicia tiene jurisdicción en todas las controversias de orden jurídico entre Estados, que versen sobre derechos humanos, derecho internacional, controversias por interpretación o aplicación de la Convención sobre Relaciones Consulares, etc. Hay argumentos para llevar el caso de Assange a la Corte, aunque algunos no quieran aceptarlo porque prefieren que Assange sea entregado al Reino Unido o porque están bastante desinformados. Hay textos escritos por personas de importante trayectoria internacional, por ejemplo: “Los derechos humanos y la Corte Internacional de Justicia: Una visión latinoamericana”, de Héctor Gross Espiell. Además, obviamente, el propio estatuto de la Corte respalda esa jurisdicción.
Los derechos humanos que hacen parte del derecho internacional consuetudinario son aplicables a todos los Estados. Y es bueno recordar, por ejemplo, que con esta detención arbitraria se está violando e l derecho a la vida, a la integridad física y a la salud de Assange por las condiciones en que está. A eso hay que sumarle que el juicio en Suecia se archivó, pero Inglaterra mantiene la orden de detención sin ningún argumento legal consistente.
El Tribunal Internacional de Justicia tiene antecedentes de otras detenciones que consideró en su momento “arbitrarias” en embajadas, como el caso de la embajada de EE.UU. en Irán. Así sea en un contexto histórico totalmente distinto, ahí en su resolución la Corte ya habló de "Privación de su libertad de los seres humanos y someterlos a condiciones dolorosas a una restricción física es claramente incompatible con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y con los derechos fundamentales establecidos en la declaración universal de los derechos humanos ". Eso mismo está ocurriendo con Assange en otro contexto histórico. El Reino Unido es autor de una violación sistemática de los derechos humanos. Claro que hay muchos más argumentos pero sería largo enumerarlos
La Corte Internacional es un organismo idóneo y confiable. Muchas de las resoluciones sobre litigios entre Estados finalmente son casi empate. Sería una presión sobre el Reino Unido, incluso para negociar una salida.
Muchas gracias, Kintto.

Silvia Arana

Kintto Lucas: periodista y escritor. Sus libros más recientes son Cara y Cruz de la Revolución Ciudadana 2007-2017 y El Naufragio de la Humanidad / O Naufrágio da Humanidade.

Faustino Pérez: Ser revolucionario, razón de su vida



El Che lo calificaba de compañero honesto a carta cabal y arriesgado hasta el extremo, mientras que para Fidel era la conducta de la Revolución

En el año de su muerte (1992), unos periodistas colombianos de visita en Cuba quisieron entrevistarlo. No lo hallaron en una oficina de La Habana con aire acondicionado y todas las demás comodidades, sino en un paraje agreste de la Ciénaga de Zapata, en plena labor rodeado de lugareños y vistiendo como ellos.
Ante la extrañeza de los visitantes, Faustino respondió: “Ciertamente, yo podría estar en La Habana, pero me siento más cómodo en este medio donde puedo hacer más de manera más directa, aunque sea modestamente, algo por los que necesitan que se haga algo. Esa es la razón… Esta no es de una responsabilidad tan alta, pero nos sentimos bien; es útil y con eso basta. Lo importante es que seguimos teniendo el espíritu de pelea de cuando vinimos en el Granma, aunque por cuestiones de edad no las mismas fuerzas ni las mismas energías”.
Esa conducta, aclaraba a los periodistas, se identificaba con los principios que predicaba el Che. “Yo diría que nosotros nos sentimos felices y reconciliados con el ser humano, cuando constatamos que estamos siguiendo el camino de hombres como el Che, Martí, Bolívar. Es decir, sabemos que estamos en el buen camino cuando nos vemos transitando en esa dirección”.
No es de extrañar que a Faustino el Guerrillero Heroico lo calificara de “compañero honesto a carta cabal y arriesgado hasta el extremo. De su arrojo tengo pruebas presenciales”; y solía contar cómo en la Sierra, bajo la metralla, “quemó un avión que nos había traído armas desde Miami, descubierto por la aviación enemiga… para evitar que cayera en manos del Ejército (batistiano)”.
Entretanto, su compañero de luchas en la clandestinidad, Arnol Rodríguez, gustaba hablar de su integridad, firmeza, mucha honestidad y confianza en el futuro. Era extraordinariamente responsable ante cada una de las tareas que tenía por delante, agrega; y prefería entonces citar una afirmación de Fidel: “Faustino Pérez encarna la conducta de la Revolución”.
Para Pedro Miret, descolló “como trabajador y cuadro ejemplar, disciplinado y creador, austero y exigente, sobre todo consigo mismo […] ser útil a la Patria y a la Revolución fue en todo minuto la razón de su vida”.
Faustino Pérez Hernández nació el 15 de febrero de 1920 en un hogar numeroso de campesinos consagrados a la tierra, en la actual provincia de Sancti Spíritus. Conoció de pequeño la explotación. Siempre tuvo la pasión de instruirse. Matriculó por la libre el bachillerato y alternaba el estudio con las labores de la escogida de tabaco. Se fue a La Habana en 1943, a hacerse médico y para pagar la carrera, trabajaba como aprendiz ayudante en un laboratorio de la calle Salud. Su sueño era dedicarse a la Pediatría. Pero Cuba estaba desgobernada entonces por la tiranía batistiana y tuvo que convertirse en combatiente (terminó de graduarse en 1959).
Integrante del Movimiento Nacional Revolucionario (MNR) de García Bárcenas, cayó preso con una sanción de más de tres años. Salió de la cárcel con la amnistía de 1955; ese año Fidel creó el Movimiento 26 de Julio y Faustino estuvo entre sus fundadores. Expedicionario del Granma, permaneció junto con Fidel en la dispersión de Alegría de Pío. Después del reagrupamiento de Cinco Palmas, el Comandante en Jefe lo seleccionó como delegado del M-26-7 en La Habana.
Una vez le preguntaron qué significaba para él la figura de Fidel: “La posibilidad de haber conocido a un prócer, a un líder extraordinario… Tiene la capacidad de hacerse sentir compañero y al mismo tiempo maestro, jefe, líder; porque esa es una de las características de Fidel: se siente hermano, se siente compañero. Eso es para nosotros. Los cubanos tenemos el privilegio de tener a Fidel como guía, como líder de esta Revolución y como forjador de una nueva generación de revolucionarios. Es decir, significa tanto para nosotros, él es la Revolución”.
Faustino reorganizó el Movimiento en la capital. Según Arnol Rodríguez, “con él alcanzan un gran desarrollo e impulso integral todos los frentes (de la clandestinidad) y la Resistencia Cívica. No hay un solo mes que no ocurra una acción importante en La Habana”, y para fundamentarlo, menciona la Huelga del 5 de agosto (1957), la noche de las 100 bombas, el secuestro de Fangio…
Tras el revés de la huelga del 9 de abril, Fidel ordenó a Faustino marchar a la Sierra. A propuesta del Jefe de la Revolución, instituyó la administración civil del territorio libre, creó escuelas y hospitales en intrincados parajes, fomentó organizaciones campesinas, organizó la recaudación de fondos para la Revolución.
Después del triunfo, fungió como titular del Ministerio de Recuperación de Bienes Malversados y luego se fue de nuevo a la Sierra Maestra, al frente del Servicio Médico Social, un viejo sueño que compartía con el también comandante René Vallejo desde la etapa insurreccional, como puede verse en la correspondencia de la época entre ellos.
Se le vio siempre dispuesto a asumir la tarea que le encomendaran Fidel y la Revolución. Así, organizó el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, dirigió el Partido en su Sancti Spíritus natal, trabajó con el Poder Popular, representó diplomáticamente a Cuba en Bulgaria, puso todo su corazón y energía en el desarrollo integral de la Ciénaga de Zapata. En esta tarea le sorprendió la muerte, el 24 de diciembre de 1992
En el encuentro con periodistas venezolanos anteriormente mencionado, el cual se publicó en forma de entrevista en la revista venezolana Superguía Dominical, Faustino expresó: “Para muchos ya desapareció el socialismo, para nosotros los cubanos no. Creemos que todavía el futuro tiene mucho que ver con el socialismo y el socialismo con el futuro y me parece que Cuba está demostrándolo y lo va a demostrar mucho más hacia delante”.

Pedro Antonio García
Bohemia

Fuentes consultadas

Testimonios y datos ofrecidos en el año 2000 al autor de este trabajo por la familia de Faustino Pérez, Arnol Rodríguez y Pepe Díaz. Los textos periodísticos La última entrevista del comandante Faustino (Superguía Dominical, marzo de 1993) y Siempre soldado de primera línea, de Pedro A. García (Granma. 15 de febrero de 2000).

Indicadores de salud de Cuba: ¿apuesta social o muestra de éxito de un modelo económico?

domingo, enero 14, 2018

Una respuesta a Trump desde "un país de mierda"



El presidente estadounidense Donald Trump durante un encuentro con congresistas sobre la reforma migratoria, pregunto: “¿Por qué todas estas personas de países de mierda vienen aquí?” haciendo referencia a ciudadanos de Haití y de países africanos

Por otra parte sugirió que Estados Unidos debería recibir a inmigrantes de lugares como Noruega. Con esta frase lo que hace Trump es reafirmar su racismo y dejar en claro para quien gobierna.

¿Chile uno de esos países de "mierda" a los que se refiere Trump?

Claramente no vivimos en un país africano ni de población mayoritariamente negra, pero si somos morenos y ajenos al estereotipo blanco. En este caso ser negro no es un problema de color de piel si no de la condición social.
Chile es un país de gente pobre y endeudada, donde la salud, la educación y los recursos naturales están privatizados; es un país donde las pensiones son de hambre, donde la desigualdad tiene uno de los índices más altos del mundo, pues según el índice Gini, Chile es el país número 16 del ranking de desigualdad luego de Ruanda.
Tampoco es un país de oportunidades, donde por ejemplo los inmigrantes no logran salir de la pobreza, más bien se les recibe con sueldos y trabajos precarios, con hacinamiento y sin ningún derecho.
Esto mientras es EE.UU. y otros países imperialistas quienes se enriquecen, a costa de los países de "mierda". Somos su mano de obra barata, su fuente de recursos naturales, su patio trasero, vivimos un modelo impuesto en dictaduras que se fraguaron entre los grandes empresarios nacionales y el gobierno norteamericano.

El mundo está lleno de países de "mierda" y es EEUU quien se beneficia

Pero no es una particularidad latinoamericana, es la desigualdad del capitalismo extendido en el globo, Oxfam publicó un estudio donde plantean que la economía está al servicio del 1% más rico del mundo, evidenciando que solo 64 personas tienen más riqueza que el 50% más pobre del mundo (3.600 millones de personas), de los cuales EE.UU. concentra un gran porcentaje.

Nada es para siempre

Lo nuevo de todo esto es que las bases que fundaron la actual extensión del capitalismo en el mundo están profundamente cuestionadas, esto se expresa en la crisis económica que se desató el año 2008 y que pese a los vaivenes está lejos de resolver sus causas más estructurales, es también la decadencia de la hegemonía de EE.UU. que parece estar tocando fondo, así lo expresa la posible disminución de compra de bonos norte americanos por parte de China que es el segundo mayor acreedor extranjero de la deuda pública de la potencia imperialista. Según informa Bloomberg.
Pero tras los insultos de Trump hay una frágil estabilidad Latinoamericana, donde han emergido gobiernos de derecha que pre anuncian escenarios más convulsivos, que con distintos ritmos y tiempos van minando la estabilidad en la región.

André Li

Hollywood y Cannes: lejos del 99 % de las mujeres



Cien actrices e intelectuales francesas desataron la polémica con un manifiesto que pone en cuestión algunos aspectos de la ola #metoo.

Un manifiesto firmado por cien artistas e intelectuales francesas desató la polémica por poner en cuestión aspectos derivados de la ola de denuncias en Hollywood conocida como #metoo. Cuando surgió, su repercusión fue tal que se transformó en el “Personaje del año” de la revista Time y copó la ceremonia de los Globos de Oro.
Los medios presentaron el manifiesto como el “anti #metoo” o la “reacción a la revolución feminista” que, suponemos, estaría representada en Hollywood. Estas descripciones poco ayudan a fortalecer un movimiento que, lejos de las alfombras rojas, necesita debatir y delinear estrategias para pelear contra la opresión.

El sol que brilla en Hollywood…

Es innegable el impacto progresivo que ha jugado la ola #metoo. En el contexto de la revitalización del movimiento de mujeres en todo el mundo inaugurada por #NiUnaMenos en Argentina, #metoo desnudó los acosos y abusos que se multiplican en la industria cultural más poderosa del mundo.
Su alcance va más allá de la voluntad de sus impulsoras, alejadas de los problemas de la mayoría de las mujeres que soportan a su acosador en el trabajo (que no pueden abandonar) y ven con amargura cómo esta sociedad, capitalista y patriarcal, habla de derechos (para algunas) mientras alienta y reproduce los prejuicios que someten a la mayoría a múltiples formas de violencia. Trabajos precarios, bajos salarios, hogares pobres, todo eso que no sale en las revistas ni en las películas de Hollywood.
Esta no es la primera vez que #metoo recibe críticas. Cuando estallaron los escándalos de Harvey Weinstein y Kevin Spacey, Clara Serra en la revista Contexto señalaba que la forma en la que Hollywood los había manejado, “no deja de parecer una estrategia higienizante por parte de una industria que ante todo quiere cauterizar una herida por la que podrían desangrarse millones de dólares”. Este aspecto ponía el foco también sobre cómo son “digeridos” o integrados los reconocimientos de los medios y la industria cultural al movimiento de mujeres y el feminismo. Si existe una usina de ideología que sabe cómo hacerlo sin resignar su hipocresía es Hollywood: incluye mujeres y personas LGBT y mantiene intactos valores e imágenes patriarcales como la belleza, la juventud y el amor romántico. Sin ir más lejos, hasta las impulsoras de las denuncias contra Weinstein denunciaron la ceremonia de los Globos de Oro a la que ni siquiera fueron invitadas, como “una farsa”.

...también brilla en Cannes

“Como resultado del caso Weinstein, ha habido una conciencia legítima de la violencia sexual contra las mujeres, particularmente en el lugar de trabajo, donde algunos hombres abusan de su poder. Ella era necesaria”. El manifiesto firmado por personalidades, encabezadas por la actriz Catherine Deneuve, no invalida el aspecto progresivo de #metoo, que desnaturaliza formas de violencia contra las mujeres. Pero abre un debate sobre sus posibles consecuencias (algunas ya en curso).
“La violación es un crimen. Pero el coqueteo insistente o torpe no es un crimen, ni la galantería es una agresión machista”, es una de las frases más criticadas. Y es cierto que gran parte de los comportamientos alentados por la sociedad patriarcal reproducen y justifican el sometimiento político, económico y cultural de la mitad de la población por su género. Pero no es un secreto que un sector del feminismo propone el punitivismo como la única vía (por demás impotente) para enfrentar, desde la violencia más brutal, hasta los menos letales aunque deleznables comportamientos de la cultura patriarcal.
Pero esta no es la única voz: en nuestro país no son pocas las que se preguntan sobre la deriva punitivista o puritana, de limitación de la libertad sexual o de aumento de la criminalización de la sexualidad. Ileana Arduino hacía la pregunta incómoda en Cosecha Roja a propósito del caso del músico argentino Gustavo Cordera, “gran parte del feminismo lo que mejor hace es evidenciar el carácter estructural de las violencias y exigir transformaciones radicales, ¿por qué se conformaría –ante el desastre imperante– con seguir profundizando la senda punitivista?”. Por supuesto, esta pregunta no habla de la Justicia que busca (de la forma que decida) la mujer que ha sido víctima de violencia o abuso sino que se refiere a las corrientes que, sobre esa búsqueda, montan una ideología y una perspectiva para el movimiento. Como suele suceder, las preguntas incómodas son las más interesantes.
“Pero es la característica del puritanismo tomar prestado, en nombre de un llamado bien general, los argumentos de la protección de las mujeres y su emancipación para vincularlas a un estado de víctimas eternas”. ¿Suena incómodo en una sociedad signada por la violencia machista? Sí, pero es un debate necesario cuando la revictimización de las mujeres es parte de un sentido común extendido. Especialmente, cuando surgen iniciativas como cambiar el final de la ópera Carmen porque sería “inconcebible aplaudir el asesinato de una mujer” o se impulsa la prohibición de obras de artes como los desnudos de Egon Schiele porque parecen “violentos”.
Esta crítica no es nueva. Antes de los Globos de Oro, Marina Mariash en LatFem alertaba acerca de la ola de denuncias: “¿Nosotros, victorianos? Hay algo abyecto en esta tendencia a los protocolos y la prohibición atravesada en el proceso de una historia que pretende acercarse a la liberación del sujetx. La pregunta incómoda: ¿estamos promoviendo más tabues?”. Otra buena pregunta, también incómoda cuando se multiplican los acosos en el subte, el colectivo, los lugares de trabajo y de estudio.

Donde no llega el sol

Una de las conquistas del movimiento #NiUnaMenos, antes incluso de #metoo, es justamente desnaturalizar lo que parecía “normal”, la violencia como parte del “amor”, denunciar el femicidio como eslabón último de una cadena de violencias, el impacto de la desigualdad o visibilizar la responsabilidad del Estado en sostener y legitimar la violencia machista. A la par, surgieron debates al interior del feminismo y el movimiento de mujeres. Como todo movimiento, hay puntos de vista, perspectivas de clase, prácticas y estrategias diferentes.
No es necesario elegir una sobre la otra. Lo que nos separa de este “feminismo del espéctaculo” es básicamente lo mismo, su lejanía con los problemas del 99 % de las mujeres, que no cobran ni muchos dólares ni muchos euros y están encerradas en trabajos de bajos salarios pero aún así impulsan acciones con sus compañeros de trabajo (como en el Paro Internacional de Mujeres del último 8M) o debates, muchas veces contra los prejuicios y el machismo incrustado en sindicatos y centros de estudiantes.
Sería ingenuo no ver que las denuncias en Hollywood poco cuestionan de la propia estructura de poder de la industria y los valores que reproduce. De la misma forma que sería ciego no advertir que las francesas que hablan en nombre de la “libertad sexual” lo hacen señalando al “extremismo religioso”, que en Europa no significa otra cosa que hablar de la comunidad musulmana, y evitar hablar de la extrema derecha que es la principal enemiga de los derechos de las mujeres y de las personas LGBT.
Las balas de Hollywood disparan acertadamente contra el acoso sexual, que naturaliza el sometimiento sexual de las mujeres. Sin embargo, la misma industria que se escandaliza con casos como el de Spacey, permite que sigan filmando sin mayores problemas pedófilos condenados como Victor Salva (condenado en 1988 por abuso, que registró él mismo) y cuya última película fue estrenada el ¡28 de diciembre de 2017! Evidentemente, la vara moral es muy voluble. Sin mencionar que en Hollywood es donde conviven más cómodamente el puritanismo y la cosificación de las mujeres.
Las balas de Cannes dan en el blanco en una advertencia sobre la “ola purificadora” y el impacto contraproducente en el horizonte de la liberación sexual. Pero igual que en las costas del Pacífico, las mujeres que hablan no son las de las mayorías obreras, pobres, inmigrantes (su liberación no está en debate). Por eso sus alertas hablan de “extremismo religioso”, que estigmatiza a la comunidad musulmana y evitan hablar de los valores “liberales” de la República (imperialista) francesa, que son la verdadera amenaza contra los derechos de la mayoría de las mujeres, inmigrantes y jóvenes.
En ese sentido cabe subrayar que, como señala Andrea D’Atri en La Izquierda Diario, “En una sociedad como la que vivimos –donde 8 hombres poseen una riqueza equivalente a lo que tienen para sobrevivir 3500 millones de personas-, hay algunas denuncias contra la violencia patriarcal que permiten que suban tus acciones en la Bolsa y otras denuncias que nunca serán escuchadas”.
En la “guerra” que intentan instalar los medios, “Hollywood vs. Cannes”, no hay otra opción que señalar que ambas costas quedan demasiado lejos de la vida de la mayoría de las mujeres. Para nosotras, la mayoría de la mayoría trabajadora, pobre, inmigrante y joven, el sol de ellas no brilla con la misma intensidad. Por eso nuestra lucha contra la violencia machista no está escindida de la opresión funcional al sostenimiento de un orden social donde una minoría vive de la explotación de la mayoría (donde a su vez, la mayoría son mujeres).

Celeste Murillo
@rompe_teclas

Belgrado y la ideológica de sus calles



Las transformaciones del exEstado yugoslavo y las repúblicas actuales se han reflejado en el nombre de sus calles. La restauración capitalista vuelve a reivindicar a los héroes de la vieja monarquía.

El dramático proceso de restauración capitalista en la República Socialista Federativa de Yugoslavia (RFSY) se cobró miles de vidas como resultado de distintos conflictos bélicos(1). De un país con seis repúblicas y dos provincias autónomas han surgido seis países y un séptimo, Kosovo, aún no reconocido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) pero sí por importantes potencias como Estados Unidos de América (EUA), Francia y Gran Bretaña. Romper con el pasado yugoslavo y hallar una “historia nacional” ha sido una búsqueda constante de buena parte de los gobiernos y las clases dominantes de las ex repúblicas yugoslavas.
En Serbia se ha trabajado para “escribir” un pasado que acuerde con el presente. Buena parte de la historiografía serbia se ha preocupado, en la última década, por “redescubrir” el aporte que el reino de Serbia le habría hecho a la Triple Alianza de Gran Bretaña, Francia y Rusia durante la Primera Guerra Mundial (PGM). Pero el ejército serbio, salvo en el comienzo de la guerra, no hizo más que retroceder y terminó absolutamente diezmado, siendo evacuado por sus aliados en Grecia. En cambio durante la Segunda Guerra Mundial (SGM) las tropas partisanas (formadas por serbios y otras nacionalidades de Yugoslavia), lideradas por el Partido Comunista de Yugoslavia (PCY), resultaron vencedoras expulsando a los nazi-fascistas y venciendo a los colaboracionistas, ustashas, cetniks, domobranci etc, pero sobre esto último poco y nada se dice luego de la desintegración de Yugoslavia.
La historiografía revisionista, obviamente anti-yugoslava, se ha puesto como objetivo ignorar y deslegitimar el rol que los partisanos tuvieron durante la SGM. ¿La manera? Resaltando el rol del ejército serbio durante la PGM e ignorando lo hecho por el Movimiento Antifascista de Liberación Nacional de Yugoslavia en la SGM(2). Desde hace una más de una década desde los departamentos de historia y política de las universidades de Belgrado, Novi Sad, Nis, Kragujevac y Subotica, y también de la Academia de las Artes y la Ciencias de Serbia comenzaron a escribirse verdaderas obras de “ciencia ficción” que pretenden relatar un derrotero de heroicidad y triunfos de un ejército que, en los hechos, fue barrido de su territorio y no tuvo más remedio que refugiarse en Grecia para no ser exterminado.
Como se ha dicho arriba, el “redescubrimiento” de la heroicidad del ejército serbio durante la PGM contrasta notablemente con la ausencia de trabajos que detallen el accionar partisano durante la SGM, pero, sin embargo, la experiencia yugoslava no ha sido ignorada por cierta parte de la historiografía académica y por el periodismo afín a las clases dirigentes serbias. En las librerías y los kioscos de Belgrado pueden encontrarse distintas biografías sobre la figura de Josip Broz (Tito), líder del PCY durante la guerra y jefe político de Yugoslavia hasta su muerte en 1980. Muchas de estas obras carecen de seriedad y más bien parecen novelas policiales o románticas en donde se pretende explicitar la vida amorosa (¿cuántas mujeres “tuvo”?), develar el misterio de porqué sabía tocar el piano sí había nacido campesino y se había desempeñado como obrero fabril (algunos de estos libros sostienen que en verdad Tito no era Tito, sino que era un agente masón) o ubicarlo como un espía croata (o de Stalin o de Churchill) dispuesto a atacar y a subyugar a la nacionalidad serbia.
En definitiva la valorización del papel del ejército serbio durante la PGM, el silencio en relación al rol jugado por los partisanos yugoslavos durante la SGM y, por último, el ataque a la figura política más destacada de la RFSY pueden entenderse como parte de una propaganda tendiente a desvalorizar la “era” yugoslava y, como contrapartida, legitimar la experiencia política contemporánea, que pretende presentarse como continuadora de la “vieja tradición” nacional serbia luego de la “desviación” yugoslava.

Todas las calles conducen al capitalismo

Los cambiantes escenarios políticos, desde principios del siglo XX hasta la actualidad, han ido dejando su huella en el espacio urbano de Belgrado. Los pasajes de la monarquía a la RFSY, y de esta a la república burguesa implicaron un borrón y cuenta nueva a la hora de “rebautizar” las calles, avenidas, plazas etc.
Una vez que la RFSY dejó de existir el ajuste de cuentas con el pasado y el aggiornamento con el presente de restauración capitalista se puso rápidamente en marcha. Los nombres de las calles y espacios públicos rápidamente comenzaron a modificarse. Héroes de la resistencia partisana, contra los invasores nazi-fascistas y los colaboracionistas locales, fueron reemplazados por reyes, reinas y duques de las monarquías serbias Karadjordjevic y Obrenovic. Pero la restauración no solo implicó un contraataque autóctono, también se mudaron a Belgrado “ilustres” aristócratas rusos expulsados por la revolución bolchevique, así como a “próceres” del republicanismo estadounidense y de la revolución francesa, además de un caudaloso conjunto de artistas, científicos, políticos e intelectuales con un probado currículum burgués.
Algunas calles retomaron sus antiguos nombres previos a la RFSY, mientras que a otras les fueron adjudicados nuevos. La principal avenida de Belgrado se llama Bulevar Rey Alejandro (Bulevar Kralja Aleksandra), retomando su nombre original de cuando fue creada en 1895. Pero desde 1946 hasta 1952 se había llamado Bulevar de la Libertad (Bulevar Oslobodjenja), y de 1952 hasta 1997 Bulevar de la Revolución (Bulevar Revolucije). Fue en el marco del gobierno de Slobodan Milosevic(3) que la arteria más transitada de la ciudad recuperó su denominación monárquica, abandonando la impronta de la lucha antifascista, en el marco de un régimen republicano burgués.
En el corazón de Belgrado se encuentra la Plaza Nikola Pasic (Trg Nikole Pasica), pero desde su creación en 1950 hasta 1992 se había llamado Plaza Marx y Engels (Trg Marksa i Engelsa). Naturalmente el relampagueante y demoledor ingreso de la economía de mercado no podía permitir la continuidad de los padres del marxismo y el político serbio fue el elegido para tomar su lugar. A un lado la hermandad de los pueblos, sustentada por el internacionalismo proletario, y bienvenido el espíritu de la burguesía granserbia de principios del siglo XX. Pasic, primer ministro en varias ocasiones del reino de Serbia y del reino de Yugoslavia, fue la figura política más determinante de la burguesía terrateniente serbia durante el primer cuarto del siglo XX. Tras las elecciones de 1920, bajo su gobierno, al PCY se le impidió participar de las elecciones y un año después, en 1921, fue declarada una organización criminal y sus militantes fueron perseguidos, debiendo “refugiarse” en la clandestinidad. La demagogia nacionalista de Slobodan Milosevic hacía afinidad electiva con el discurso granserbio de principios del siglo XX, mientras que Marx y Engels se quedaban sin plaza.
En el año 2004, con Milosevic en La Haya y el Partido Demócrata en el poder, la avenida 29 de noviembre (fecha que conmemoraba la independencia de la RFSY) cambió su nombre a Déspota Esteban (ulica Despota Stefan), un noble serbio de la Edad Media. De esta manera la lucha codo a codo del pueblo yugoslavo durante la SGM, que tuvo como consecuencia la creación de la Yugoslavia multinacional, no se iba a transitar más y en su lugar aparecía otro representante de la “nación” serbia, otra “cita de autoridad” que emergiendo del atávico pasado pretendía amparar al presente. Sin embargo la historia de Esteban Lazarevic, como la de otros nobles serbios de allá lejos y hace tiempo, dista bastante de haber sido la historia de la defensa de la nación y el pueblo serbio. ¿Por qué? Porque hablar de la nación o pueblo serbio a principios del siglo XV es interpretar el pasado a partir del presente, cosa muy atractiva para el nacionalismo pero poco consistente para un análisis histórico que pretenda entender el presente a partir del pasado y no al revés. Pero además, Lazarevic, quien se había convertido en príncipe luego de la muerte de su padre en 1389, participó como vasallo del imperio otomano en distintas batallas(4) y como recompensa recibió las posesiones del noble serbio Vuk Brankovic en Kosovo.
Más adelante, en 1403, abandonó su “amistad” con los turcos aprovechando que estos se habían debilitado temporalmente y forjó una alianza con el reino de Hungría, de donde obtuvo ayuda para enfrentar a su rival Vuk Brankovic, a quien pudo finalmente derrotar y asesinar a partir de la recompuesta alianza con el sultán en 1410. Finalmente, a un año de su muerte en 1426, se arrodilló en la ciudad de Buda ante el rey húngaro Segismundo, reconociendo su condición de vasallo.
Entonces, aliado del rey húngaro o el sultán otomano, dependiendo de las circunstancias, y siempre enfrentado con su competidor el noble serbio Vuk Brankovic, el Déspota Esteban se ha convertido, por arte de magia, en el histórico defensor de la nación serbia. Gajes del oficio cuando se “interpreta” al pasado desde el presente.
Paralela a la avenida Déspota Esteban y límite trasero del histórico Mercado Skadarlja (Pijaca Skadarlija) se encontraba, poco más de una década atrás, la calle Djuro Djakovic, quien había sido uno de los líderes más importantes del PCY durante las dos guerras mundiales. Nacido en Croacia en 1886 (Croacia, Eslovenia y Bosnia-Herzegovina formaron parte de Austria-Hungría hasta la finalización de la PGM) en el seno de una familia de campesinos, rápidamente emigró a Sarajevo en donde comenzó a desempeñarse como obrero metalúrgico. Cuando estalló la PGM Djuro organizó diversas acciones en su contra, denunciando el carácter imperialista y llamando a la unión de todos los proletarios balcánicos. Rápidamente, en 1915, fue arrestado por el tribunal militar austríaco y condenado a pena de muerte, siendo esta conmutada por trabajos forzados. Tenaz opositor a la monarquía Karadjordjevic, en 1919 fue uno de los organizadores de la gran huelga de trabajadores de la construcción en Bosnia. Luego a partir de 1921, prohibido el PCY, se vio obligado a actuar en la clandestinidad. En 1929 fue atrapado por las fuerzas policiales del reino de Yugoslavia y asesinado sin juicio alguno. El lugar de Djuro Djakovic fue ocupado por el griego Elefterios Venizelos, un político y jefe de Estado que tuvo una notable incidencia en la arena política griega durante las tres primeras décadas del siglo XX. Venizelos se desempeñó en varias ocasiones como primer ministro, destacándose su firme impronta liberal republicana. El contraste entre ambos es marcado, mientras Djakovic enfrentaba la guerra imperialista y luego caía asesinado por el gobierno de la burguesía terrateniente serbia, Venizelos desde su cargo de primer ministro, forzaba al rey Constantino (pro-alemán) a entrar en la PGM formando parte de la Tripe Entente en 1917. Más tarde, una vez derrotadas las potencias centrales y finalizada la guerra, se convirtió en el líder político griego que amparado por Francia y Gran Bretaña invadió Turquía en 1919 intentando quedarse con la región de Esmirna.

La unión del pueblo trabajador yugoslavo: el temor de la burguesía

Todas las calles, avenidas y plazas que, debido a sus nombres, puedan “refrescar” el pasado de la lucha antifascista de liberación nacional de Yugoslavia han sido eliminadas. La experiencia de la lucha, codo a codo, de los obreros y campesinos de todas las naciones y pueblos de Yugoslavia contra el imperialismo nazi-fascista y las burguesías colaboracionistas autóctonas se ha borrado de las calles de Belgrado.
En Serbia, el revisionismo histórico, el “sentido común” del periodismo y el establishment político mucho han trabajado, desde hace ya más de un cuarto de siglo, para construir y consolidar un discurso que caracterice a la fraternidad de los trabajadores yugoslavos (y de los no yugoslavos como los albaneses) como un “error” de la historia, como algo que nunca debió de haber ocurrido, y que jamás debería repetirse. Y esto es así porque el alzamiento obrero y campesino que terminó con la expropiación fue una verdadera película de terror para la burguesía. Un film, que al haberse convertido en realidad, debe ser destrozado por la crítica (como objetivo de mínima) y borrado de la historia (como objetivo de máxima).

Diego Gómez
Sociólogo

Notas:

1. La RFSY estuvo compuesta de seis repúblicas: Serbia, Eslovenia, Macedonia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro y Croacia. Y también de dos provincias autónomas dentro de la república de Serbia (Kosovo y Vojvodina).
2. El Movimiento Antifascista de Liberación Nacional de Yugoslavia, además de ser la organización político-militar que liberó al país de los invasores y colaboracionistas se fue convirtiendo, ya tempranamente, en un proto-poder que iba a desembocar en el gobierno provisional a fines de 1943.
3. Slobodan Milosevic fue un político serbio que llegó al poder en la república de Serbia, en el marco de la RFSY, y luego a partir de la desintegración yugoslava se convirtió en el presidente de la República Federal de Yugoslavia. A fines de la década como presidente de la república de Serbia le quitó la autonomía a la provincia serbia de Kosovo, en donde más del 80% de la población era de nacionalidad albanesa.
4. Participó como vasallo del imperio otomano en las batallas de Karanovasa, Rovine, Nicopolis y Ankara..

Chile: El escenario político y el futuro necesario del país

Los partidos de la Nueva Mayoría (NM) atribuyen a diversas “razones” su estrepitosa derrota electoral. Incluso algunos -solo por cumplir un rito- las aderezan con amagos de autocrítica. En una nueva manifestación de la hipocresía que caracteriza la política institucional, la NM elude confesar que ella misma fue el artífice de su derrota, la que cavó su propia tumba con sus políticas ambiguas y su distanciamiento del pueblo. Es una cobardía moral atribuir esa derrota a falta de conciencia de un pueblo mal agradecido.
La verdad sin careta es que la NM (como su antecesora, la Concertación de Partidos por la Democracia), se empeñó en borrar desde el gobierno y el Parlamento todas sus fronteras con la derecha. Al final, la NM terminó siendo, en la práctica, otra cara de la derecha, entendido este concepto como el compromiso político e ideológico de un partido o grupo social con el capitalismo neoliberal.
Chile alcanzó en los años 90 un importante nivel de movilización cuajada de esperanzas democráticas. La Concertación supo capitalizar ese sentimiento que aspiraba a recuperar la democracia, pero con justicia social. No solo exigía juicio y castigo para los responsables de los horribles crímenes cometidos por la dictadura. También se anhelaba un cambio de las penosas condiciones económicas, sociales y culturales impuestas por la dictadura del neoliberalismo. Para alcanzar esos objetivos existía una amplia mayoría social y política que seprolongó hasta la elección de Frei Ruiz-Tagle en 1993.
Lo que el pueblo quería era borrar -pacífica pero resueltamente- todo vestigio del terrorismo de Estado que martirizó Chile durante 17 años. Ese proceso comenzaba por convocar a una Asamblea Constituyente que elaborara y propusiera una Constitución Política democrática. En esto concordaban todos los partidos opositores al régimen militar. De igual manera, solo con diferencias de matiz, compartían una crítica frontal a la economía de mercado implantado por la dictadura.
No obstante esos planteamientos fueron dejados de lado en los acuerdos secretos que parte de la oposición suscribió con las fuerzas armadas para dar inicio a la “transición a la democracia”.
En las violaciones de los derechos humanos hubo -y hasta hoy sigue desarrollándose- una justicia “en la medida de lo posible”. Esto al menos permitió encarcelar -aunque en condiciones privilegiadas- a unos cuantos criminales, entre ellos altos oficiales de la Dina y la CNI. No obstante hasta hoy, las fuerzas armadas mantienen en secreto el destino de más de mil detenidos desaparecidos.
En materia de derechos económicos y sociales no sucedió lo mismo. Por el contrario, elmodelo instaurado con las bayonetas se ha visto fortalecido durante los gobiernos de la Concertación-Nueva Mayoría. No vamos a repetir las cifras utilizadas en anteriores editoriales y crónicas de PF que revelan cómo han crecido las ganancias del capital nacional y extranjero, en particular el capital financiero, bajo los gobiernos de la coalición derrotada el 19 de diciembre. Ese proceso ha acelerado la transnacionalización de la economía hasta un punto que le va quedando muy poco de nacional. Hoy los trabajadores enfrentan a una burguesía “mestiza” cuyos gerentes están en Chile pero que reciben órdenes de corporaciones que radican en EE.UU., Canadá, Europa o China. En síntesis, como se sabe, Chile ha pasado a ser uno de los países con mayor desigualdad social del mundo. Y esto, en importante medida, por culpa de los gobiernos que se han sucedido desde 1990, que han velado por los intereses del capital volviendo las espaldas al pueblo. Más bien estos gobiernos se han preocupado de desmovilizar a los trabajadores. La cooptación de organizaciones -bajo supuestos programas de desarrollo social- se convirtió en una labor de especialistas reclutados en partidos de Izquierda. Su misión se ha visto favorecida por la conversión de la CUT en una organización manipulada por una burocracia sin conciencia de clase.
Chile a casi treinta años de la dictadura militar es un país fracturado en lo social, político y cultural. Bajo la superficie del consumismo -utilizado como anestésico social- se ocultan aberraciones vergonzosas como la tragedia de los 250 niños fallecidos bajo la “protección” del Servicio Nacional de Menores. O la dolorosa situación de los ancianos abandonados en hospedajes de mala muerte. O fenómenos corrosivos como el explosivo aumento del consumo de alcohol y drogas por la juventud estudiantil y los trabajadores. O la indolencia burocrática de servicios del Estado. O el robo descarado que cometen las AFP con los fondos de los trabajadores. O la inhumana explotación a la que son sometidos los inmigrantes. O las humillantes listas de espera en los hospitales...
¿Qué comunidad de intereses, cuál cohesión social, qué visión compartida de paíspuede existir en una nación donde existen fortunas superiores a los 20 mil millones de dólares mientras la mayoría de los trabajadores recibe salarios de miseria por jornadas extenuantes y cuyo futuro es cobrar pensiones de hambre?
La casta política -con sueldos superiores a diez millones de pesos mensuales- no tiene relación ninguna con la realidad sumergida de la pobreza. Y esa es la castaencargada de gobernar, legislar y orientar a la opinión pública a través de los medios de desinformación y las universidades.
El cuadro de la realidad del país no estaría completo si no mencionáramos la corrupción que se extiende a todas las instituciones civiles, militares y policiales del país, socavando la confianza que necesitan para su legitimidad. La corrupción es un cáncer que está comprometiendo la estabilidad del sistema, aunque lospartidos responsables de la administración del país se hagan los idiotas.
El resultado del comportamiento histórico de la coalición derrotada en diciembre es que la NM ha conseguido borrar toda diferencia entre la derecha política y la llamada “centroizquierda”. Por eso al clarín de las elecciones sólo acude menos de la mitad de los ciudadanos con derecho a voto. Así un presidente de la República es elegido con el 26,46% del electorado, y muchos parlamentarios con menos del 10% de los votantes de sus distritos.
La despolitización es consecuencia necesaria y deliberada del modelo que nos rige. La responsabilidad de haberlo hecho en un país que se ufanaba de su madurezpolítica, corresponde a la coalición derrotada y a cada uno de sus partidos, desde el Demócrata Cristiano al Comunista.
En vez de reconocer esta realidad, las imperturbables dirigencias se han sumido en negociaciones para articular una mayoría que les permita seguir controlando la Cámara de Diputados y el Senado. Para lograrlo necesitan meter en la amansadora de la política tradicional a fuerzas nuevas que han llegado al Parlamento, como el Frente Amplio. Pretenden continuar una política fracasada y adoptar un nuevo antifaz para la NM y ex Concertación.
Los trabajadores y el pueblo necesitan aprender de su historia. Chile requiere una revolución cultural que permita derrotar la “cultura” del conformismo y la resignación inculcada por el neoliberalismo. Buena parte de esa revolución cultural se materializará con el protagonismo de los artistas, y profesionales. El rol de la ciencia, la literatura, la poesía, la música y las comunicaciones será fundamental. Será una revolución alegre y contagiosa para que su mensaje llegue a millones. Su eje articulador será la exigencia de una Asamblea Constituyente.
Este es el futuro necesario del país.
Para esta lucha se necesita una Izquierda independiente de compromisos con el sistema de dominación. Una Izquierda de ese tipo sólo puede surgir del movimiento social y de sus fracciones organizadas, sobre todo del ámbito de los trabajadores y pobladores. La dispersión actual no debe inducir al pesimismo. Se necesitan chispazos que iluminen ejemplos. La Izquierda necesita superar el trauma de los años 70. El fracaso de la Unidad Popular enseña que un proyecto revolucionario requiere de una fuerza ideológica, política y material muy superior a la de la burguesía. Conciencia, organización, alimentos, medicinas y armas -en este caso un ejército y milicias populares- son los factores que determinan la fortaleza de una revolución por pacífica que pretenda ser. Así lo demuestra la experiencia chilena y la de países hermanos. La Unidad Popular fue derrotada porque el pueblo estaba desarmado y nunca logró establecer su hegemonía, minada por el desabastecimiento y la inflación. La subversión golpista, dirigida y financiada por el imperialismo, mantuvo a raya al gobierno del presidente Salvador Allende. La Ley de Control de Armas -iniciativa de la DC- y la sumisión a un Parlamento opositor, finalmente llevó al desastre a la más grande hazaña política alcanzada hasta ahora por los trabajadores chilenos.
Para dominar los traumas y temores conviene repasar nuestra historia. Sería absurdo recorrer el mismo camino de los años 70. Ya sabemos cuál es su destino. Poreso, no se trata de tejer unidad para objetivos menguados, sino de levantardesde la base social -con tenacidad y paciencia de hormigas- un proyecto decambios fundamentales que conquiste a los más diversos sectores sociales: trabajadores, mujeres, pobladores, estudiantes, artistas, intelectuales, profesionales, religiosos, militares, etc. El marxismo y el cristianismo popular constituyen la armazón ideológica fund
En los hechos se trata de crear la Izquierda de este siglo. Una aventura del ser humano mucho más atractiva que bombear oxígeno a un sistema de dominación que corrompe, empobrece y consagra los privilegios de una minoría.

Editorial de “Punto Final”, edición Nº 892, 12 de enero 2018.