jueves, agosto 17, 2017

Manu Chao reclamó la aparición con vida de Santiago Maldonado



“Santiago Maldonado está desaparecido. La última vez que lo vieron era arrestado por Gendarmería en [la] violenta represión a Lof Cushamen. Pedimos: aparición con vida ya. Vivo se lo llevaron, vivo lo queremos”.
Con estas palabras, el reconocido artista Manu Chao se solidarizó desde su cuenta en Facebook, que tiene más de 2 millones de seguidores, con la lucha de sus familiares y las organizaciones populares.
Recordemos que miles de personas se movilizaron a Plaza de Mayo junto a los familiares de Santiago el pasado viernes, denunciando la responsabilidad estatal en la represión de Lof Cushamen y la posterior desaparición de Santiago. El gobierno de Macri-Bullrich ha reaccionado con notable hostilidad hacia la comunidad mapuche, lo que se explica por su papel de gendarmes de los intereses de las petroleras y terratenientes que se han apropiado de la Patagonia.

Venezuela: Dos semanas de Constituyente



En las dos semanas de sesiones que lleva la Asamblea Constituyente, el gobierno de Maduro ha impuesto un paquete de medidas con las cuales pretende manejar la crisis. La Constituyente debutó con la destitución de la fiscal general Luisa Ortega, la otrora ultrachavista que había tomado distancia del gobierno y desafiado al régimen bolivariano; a renglón seguido, aprobó las nuevas bases de funcionamiento político del país proclamando a la Constituyente como poder supremo de la nación, asignándole al resto de las instituciones vigentes un status subordinado. En consonancia, Maduro revalidó su cargo como presidente ante el nuevo organismo, que tiene en sus manos la facultad de disolver la Asamblea Nacional. El nuevo organismo ha absorbido en los hechos las funciones legislativas que antes cumplía la Asamblea, reducida a un cascarón vacío. Entretanto, el gobierno ha continuado en forma implacable con el descabezamiento de alcaldes opositores.
El régimen bolivariano ha derivado en estado de excepción permanante, manejado por la camarilla que usufructúa el poder sostenida, a su vez, por la cúpula militar. La Constituyente ha oficiado de instrumento y de pantalla para ese tránsito... Pero el gobierno de Maduro hasta ahora no ha llevado esta tendencia hasta el final y no ha procedido a disolver la Asamblea Nacional y, del mismo modo, sigue reconociendo los estados regionales administrados por los gobernadores.
La última medida tomada por la Constituyente es adelantar las elecciones a gobernador para octubre, cuya convocatoria estaba prevista originalmente para el 10 de diciembre. Como es sabido, los gobernadores tienen su mandato constitucional vencido desde diciembre del año pasado, cuando deberían haberse celebrado las elecciones. Maduro había esquivado las elecciones regionales frente al temor fundado de que iba a sufrir una paliza electoral que hubiera terminado por sancionar su hundimiento definitivo.

La oposición

El giro de la política oficial tiene que ver con el cambio de escenario en las últimas semanas. Maduro logró recuperar la iniciativa política, en tanto el desenlace de la Constituyente ha derrumbado a la oposición. La prensa habla de una “desmoralización” en las filas de la derecha (La Nación, 10/8). Las últimas convocatorias de la oposición, asimismo, han sido muy reducidas en número de asistentes y esa tendencia está en aumento. “Desde la elección del 30 de julio se ha rebajado la tensión en las calles, tras más de cuatro meses de protestas contra el gobierno que han dejado unos 120 muertos. La oposición (…) está teniendo problemas para mantener la protesta en la calle. La última marcha contra las recientes condenas a alcaldes opositores registró mucho menos apoyo que el de pasadas ocasiones” (El Mundo, 12/8).
En torno de la convocatoria a las elecciones a gobernadores, la derecha se dividió entre los partidarios de concurrir y los partidarios de no hacerlo, pero finalmente prevaleció la primera opción. La Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que nuclea a todas las fuerzas de la oposición, resolvió presentar candidatos comunes en las elecciones regionales en diciembre. Más que el amor, los ha unido el espanto, de cara a un cuadro de desinflle y derrumbe que hoy reina en sus filas. Está fresco en la memoria de todos su incapacidad para frenar la realización de las recientes elecciones a Constituyente.
La oposición concurre a sabiendas de que el proceso está viciado y tiene un carácter abiertamente proscriptivo. El régimen bolivariano ha aprovechado la nueva situación para inhabilitar la presentación de varios de los candidatos opositores más reconocidos y ubicados en distritos clave. Por ejemplo, el líder opositor Henrique Capriles, doble candidato presidencial, no podrá presentarse a la reelección como gobernador del estado de Miranda. Siguiendo esa misma línea, el gobierno ha procedido a la destitución de intendentes opositores, acusados de no haber reprimido las protestas callejeras.
La decisión de la derecha de presentarse de todos modos a las elecciones proviene, probablemente, de una imposición del exterior en que las grandes potencias están procurando armar una transición controlada que culmine con el relevo del régimen chavista. Las elecciones a gobernador son un terreno del que pretende valerse el imperialismo en el juego de sus presiones y negociaciones diplomáticas en Venezuela. Más allá de las amenazas de una invasión planteada por Trump, la línea predominante en la Casa Blanca está dirigida a buscar una salida negociada. El vicepresidente Pence en gira por Latinoamérica “bajó el tono del mensaje de Trump (sobre una intervención militar a Venezuela) y enfatizó los ejes en la presión económica y diplomática” (Clarín, 16/8).
Ni siquiera prospera la idea de un embargo. Las corporaciones petroleras yanquis acaban de enviar una carta al presidente norteamericano declarándose contra una medida de esta naturaleza que paralizaría las destilarías dependientes del crudo venezolano. Al mismo tiempo, han advertido sobre su inconveniencia en el plano político, pues agitaría el sentimiento antinorteamericano en el país y el continente, y terminaría favoreciendo a Maduro, quien podría abroquelar la opinión pública contra la injerencia imperialista.
Esto es lo que ha venido explotando Maduro en los últimos días. Las bravuconadas de Trump, según lo destacan algunos analistas norteamericanos, están dictadas más que por el escenario internacional por el frente interno. El magnate busca exhibir un liderazgo y una iniciativa en el plano mundial que no ha logrado imponer dentro de sus propias fronteras. En lo que se refiere a Venezuela, Trump ha seguido el libreto que vienen agitando Marcos Rubio, el diputado gusano por Florida, quien es uno de los miembros de la Comisión de Inteligencia del Congreso, que es la que debe pronunciarse sobre los vínculos de Trump y sus colaboradores con el gobierno ruso y que podría derivar en un impeachment contra el presidente.

Límites insalvables

Más allá del respiro que el gobierno haya logrado, esto tiene patas cortas si Maduro y compañía no son capaces de ofrecer una salida al descalabro nacional y a la situación popular desesperante. En las dos semanas de sesiones, el gobierno no implementó ninguna medida distinta de las que ha tomado durante tres años, frente al hundimiento económico y social de Venezuela afectado por una caída del 20% del PBI y a una hiperinflación que el gobierno no tiene la intención de enfrentar.
Continúa la reducción del consumo y la atención sanitaria. Los dólares, cada vez más exiguos, que se necesitan para alimentos, medicamentos y productos de primera necesidad son destinados a pagar la deuda externa. La Constituyente viene a convalidar la política oficial de violento ajuste contra las masas, que es el tributo y la garantía para el pago de los acreedores, y la privatización petrolera y minera, que va de la mano de la abolición del monopolio estatal del comercio exterior de combustibles.
Lejos de abrir un nuevo horizonte, la Asamblea Constituyente viene a convalidar el rumbo oficial. En su afán de sobrevivir, Maduro ha estrechado vínculos con Rusia. A cambio de nuevos préstamos, el gobierno venezolano debería entregar al gobierno de Putin yacimientos del Orinoco y avanzar en la privatización petrolera y minera. Esta “asociación”, sin embargo, es un salvavidas de plomo que ni siquiera asegura a Venezuela salir de su penuria financiera. Estos mismos métodos son los que ha utilizado con China, lo cual no ha impedido que le suelte la mano, pese a todas las concesiones que se le otorgó.
Partiendo del cuadro expuesto, la Asamblea Constituyente lejos de cerrar la crisis, es un momento de ella. El retroceso de la oposición, muy probablemente, haga salir a luz las disidencias en el oficialismo que hasta hoy están reprimidas y se ventilaban en forma reservada. Algunos analistas han puesto de relieve que el ala liderada por Maduro no excluye una mediación con la derecha, en tanto Diosdado Cabello sería partidario de afianzar un régimen de camarilla, disolviendo la Asamblea Nacional y barriendo con las instituciones del régimen actual que siguen en vigencia. De la misma manera, habrá que ver cómo se refractan en el interior de la Constituyente la enorme crisis social que se agrava día a día.
Entramos en una nueva transición de carácter convulsivo. La tarea del momento político actual es hacer emerger un polo político independiente de la clase obrera, que tiene condiciones de abrirse paso apoyándose y nutriéndose de las múltiples tendencias combativas y clasistas que existen en el país. La condición para ello es la ruptura política con el chavismo y la independencia política de todas las variantes patronales, lo que, a su vez, es un requisito insoslayable para derrotar a la derecha y sus maniobras golpistas.

Pablo Heller

Los comisarios del pensamiento único

Hoy, cuando la canalla mediática está desatada en el mundo occidental, no está de más recordar que como otros términos del discurso político, la palabra “democracia” tiene un significado técnico orwelliano cuando se usa en exaltaciones retóricas o en el “periodismo” habitual, para referirse a los esfuerzos de Estados Unidos y de sus aliados para imponer la democracia liberal representativa a Estados considerados “forajidos” como la Venezuela actual.
En ese contexto, se ha convertido en un lugar común que cuando más democracia y libertades se dice reconocer y defender, más se reprime la facultad de pensar; sobre todo, la actividad de pensar a contracorriente. Con la novedad de que en la persecución del pensamiento crítico ya no hay fronteras. Pero sucede, además, que en el nuevo panóptico planetario y en el marco de la guerra de espectro completo en curso, quienes cuestionan el orden hegemónico o no se ajustan al marco del dogma establecido por los amos del universo, pueden convertirse en un objetivo político-militar.
Pensar entraña riesgos y trae consecuencias. Ello ocurre en las ciencias sociales y las humanidades, pero también en el periodismo. En la actual coyuntura, bien lo saben, entre otros, Atilio Borón (Página 12, Rebelión.org,) y Luis Hernández (coordinador de Opinión de La Jornada), quienes por practicar el ejercicio crítico de pensar con cabeza propia, son objeto de mofa, presiones y campañas de estigmatización y criminalización por un puñado de diletantes vigilantes del pensamiento único neoliberal que responden a un mismo y nauseabundo guión de Washington.
“Nicolás Maduro dictador” emite la voz del amo desde las usinas del poder mundial, y el eco es amplificado urbi et orbi por una cohorte de amanuenses subvencionados y tarifados. El esquema es simple: para el periodismo mercenario, el “Maduro dictador” sustituye hoy a “las armas de destrucción masivas” de Sadam Hussein, en 2003. El saldo de la mentira del Pentágono como arma de guerra costó más de un millón de muertos; pero eran iraquíes.
El modelo “comunicacional” está bien engrasado. Permite debates, críticas y discrepancias, en tanto se permanezca fielmente dentro del sistema de presupuestos y principios que constituyen el consenso de la elite. Es un sistema tan poderoso que puede ser interiorizado en su mayor parte, sin tener conciencia de ello. En general, quien tiene ideas equivocadas o intenta romper el molde es apartado o ignorado; pero en ocasiones puede ser satanizado por los llamados intelectuales públicos, los pensadores políticamente correctos, la gente que escribe editoriales y cosas así, y es colocado frente al paredón de la “prensa libre”.
Recuerda Marcos Roitman que los ideólogos del actual sistema de dominación han reinterpretado los saberes y el conocimiento bajo una única racionalidad: la del capital. El capital niega su carácter totalitario. En su dimensión política, el capitalismo socializa la violencia y deslastra la historia que le resulta incómoda. Bajo los criterios de la “colonialidad del saber”, es capaz de eliminar al nazismo y al fascismo −también al franquismo, al somocismo, al duvalierismo y el pinochetismo− como fenómenos inherentes a su racionalidad.

W. Lippmann y la ingeniería del consenso

Hace más de un cuarto de siglo, en Los guardianes de la libertad (Grijalbo Mondadori, 1990), Noam Chomsky y Edward S. Herman develaron el uso operacional de los mecanismos de todo un modelo de propaganda al servicio del “interés nacional” (de EU) y la dominación imperial. Nos enseñaron a examinar la estructura de los medios (la riqueza del propietario) y cómo se relacionan con otros sistemas de poder y de autoridad. Por ejemplo, el gobierno (que les da publicidad, fuente principal de ingresos), las corporaciones empresariales, las universidades.
Asimismo, diseccionaron a los medios de elite (The New York Times, The Washington Post, CBS y otros) que marcan “la agenda” de los gestores políticos, empresariales y doctrinarios (profesores universitarios), pero también la de otros periodistas, analistas y “expertos” de los medios de difusión masiva que se ocupan de organizar el modo en que la gente debe pensar y ver las cosas.
Demostraron, en síntesis, cómo mediante la violencia psicológica o simbólica e indignantes campañas de intoxicación lingüística (des)informativas y supresiones (“las peores mentiras son las que niegan la existencia de lo que no se quiere que se conozca”, nos alerta a su vez Emir Sader); manipulaciones, normas doble-estándares y duplicidades; sesgos sistemáticos, matizaciones, énfasis y tonos, y de la selección del contexto, las premisas y el orden del día general, se lleva a cabo el control elitista de la sociedad mediante lo que Walter Lippmann denominó “la ingeniería del consenso”.
Ese modelo de propaganda −por lo general dicotómico o maniqueo: verbigracia “Maduro dictador vs. la oposición democrática de la MUD”; las hordas chavistas vs. los luchadores de la libertad de D. Trump− deja entrever que el “propósito social” de los medios es inculcar y defender el orden del día económico, social y político de los grupos privilegiados. Para ello, la fórmula es sencilla: los dueños de la sociedad utilizan a una “clase especializada” −conformada por “hombres responsables” y “expertos” que tienen acceso a la información y a la comprensión, en particular, académicos, intelectuales y periodistas− para que regule las formas de organización del rebaño desconcertado; para manufacturar el consentimiento y mantener a la chusma a raya.
Todo el sistema de ideas políticas del imperialismo tiende a argumentar su derecho a la dominación, a la supeditación del Estado a los monopolios en todas las esferas de la vida; a la manipulación de las masas y la desinformación de la “opinión pública. Según Lippmann, la labor del público es limitada. El público no razona, no investiga, no convence, no negocia o establece. Por ese motivo, “hay que poner al público en su lugar”. La multitud aturdida, que da golpes con los pies y ruge, “tiene su función: ser el espectador interesado de la acción”. No el participante.

Medios domesticados: la mentira del silencio

Para Chomsky, la tarea de los medios privados que responden a los intereses de sus propietarios, consiste en crear un público pasivo y obediente, no un participante en la toma de decisiones. Se trata de crear una comunidad atomizada y aislada, de forma que no pueda organizarse y ejercer sus potencialidades para convertirse en una fuerza poderosa e independiente que pueda hacer saltar por los aires todo el tinglado de la concentración del poder. ¿Ejemplo? Los 8.089.320 votantes que a despecho de las amenazas imperiales y la ofensiva terrorista paramilitar decidieron empoderar a los/as nuevos constituyentes.
Sólo que para que el mecanismo funcione, es necesaria, también, la domesticación de los medios; su adoctrinamiento. Es decir, generar una mentalidad de manada. Hacer que los periodistas y columnistas huyan de todo imperativo ético y caigan en las redes de la propaganda o el doble pensar. Es decir, que se crean su propio cuento y lo justifiquen por autocomplacencia, pragmatismo puro, individualismo exacerbado o regodeo nihilista. Y que, disciplinados, escudados en la “razón de Estado” o el “deber patriótico”, asuman –por intereses de clase o por conservar su estabilidad laboral− la ideología del patrioterismo reaccionario. En definitiva, el miedo a manifestar el desacuerdo termina trastocando la prudencia en asimilación, sumisión y cobardía.
Moraleja: no se vale discrepar con el consenso. Solo se debe pensar en una sola dirección, la presentada por el sistema de dominación capitalista. Y si para garantizar el consentimiento es necesario aplicar las herramientas de la guerra psicológica para el control de las masas (como azuzar el miedo, fomentar la sumisión y generar un pánico y terror paralizantes), los comisarios del gran hermano entran en operación bajo el paraguas de lo políticamente correcto, amparados por todo un sistema de dádivas y premios que brindan un poco de confort y poder acomodaticio.

La no noticia y el Consenso de Lima

Ya encarrerado, el pensamiento reaccionario se refuerza bajo un discurso de desprecio y odio clasista, xenófobo y racista. Siete jóvenes han sido quemados por parecer “chavistas” por los “demócratas” que defienden los 12 presidentes latinoamericanos del “Consenso de Lima”.
En consecuencia, aduladores de los poderes fácticos que actúan en las zonas de penumbra, los social-conformistas de los grandes medios –con el periódico El País de Madrid como buque insignia de la prensa en español− practican a diario el lenguaje operacional del orden sistémico, reproduciendo la lógica de la dominación de manera expansiva.
Así, casi cada día durante los últimos cuatro meses, en Ciudad de México, Madrid, Bogotá o Buenos Aires, el pensamiento reaccionario apuntala la contrarrevolución en Venezuela. Y ello es así porque el poder real ha creado un ejército de hombres y mujeres dedicados a mantener y reproducir la ideología dominante y desarticular el pensamiento crítico; dedicados a frenar el cambio social y democrático de los de abajo mediante “la mentira del silencio” (Sader). Es decir, negando la existencia de lo que no se quiere que se conozca, por ejemplo, en la coyuntura, la formidable victoria del chavismo bravío y los nuevos constituyentes antisistémicos (anticapitalistas y antimperialistas). O, como señala Ángeles Díez, sustituyendo la información principal por la “no noticia”: un atentado de los violentos de la MUD se atribuyó mágicamente a la “represión” de Maduro (aderezado con titulares que reforzaban una matriz de opinión con eje en el autogolpe de Estado, la violencia, el caos y la emergencia humanitaria), para difuminar la verdadera noticia: que el 30/J ocho millones respaldaron la Constituyente.
El poder reclama una única racionalidad, un solo orden, una sola intransigencia verdadera. Es por eso, también, que a la manera de divisiones y/o francotiradores de un ejército vasallo en el frente externo −y dado que toda intervención militar es precedida por una campaña de intoxicación mediática con eje en la guerra psicológica−, los paraperiodistas tienen la misión de vigilar, hostigar y presionar a quienes, como Atilio Borón y Luis Hernández, se apartan del consenso de la elite reaccionaria.
A la biopolítica del cuerpo se suma hoy la psicopolítica de la mente (Roitman). Y así, los saberes políticamente correctos forman parte del modelo de dominación y marcan el ritmo de la pulsión del poder: quienes levanten la voz y se aparten de la manada serán denigrados, hostigados y/o castigados. En sentido contrario, y en el marco de la guerra no convencional y asimétrica que libran el Pentágono y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra el gobierno constitucional y legítimo de Nicolás Maduro y el pueblo de Venezuela, una agenda con la atención constante hacia las víctimas de la represión de la “dictadura” venezolana, ayuda a convencer al público de la maldad del enemigo y prepara el terreno para justificar la subversión de la MUD y una eventual intervención “humanitaria” del Pentágono.

Auschwitz, el trabajo sucio y los neomaccarthistas

El genocidio de Hitler y la Alemania nazi fue un acto consentido por el pueblo alemán; los hornos crematorios funcionaron a plena luz del día. Con distintas modalidades, el horror de Auschwitz y Treblinka se replica hoy en Afganistán, Irak, Libia, Siria, Colombia y en el México de las fosas comunes. Las víctimas mortales de las guerras coloniales del Pentágono y la OTAN en Afganistán, Pakistán e Irak ascienden a cuatro millones. En general, la “buena prensa” de Occidente ha apoyado o justificado todas esas atrocidades. Es fácil predecir qué ocurriría en caso de estallar una intervención “humanitaria” o una guerra civil auspiciada por Estados Unidos en Venezuela.
El uso de la mentira con fines políticos es de vieja data. En 1950, el informe de la Comisión Tydings sobre el senador Joseph McCarthy y el maccarthismo, señaló: “Hemos visto utilizar aquí por primera vez en nuestra historia la técnica de ‘la gran mentira’. Hemos visto cómo, mediante la insistencia y la mezcla de falsedades (simples habladurías, tergiversaciones, murmuraciones y mentiras deliberadas), es posible engañar a un gran número de gente”.
Los periodistas, editores y directores de la gran prensa estadunidense, que con frecuencia sabían que McCarthy estaba mintiendo, escribían y divulgaron lo que él decía y dejaban que el lector, que no tenía ningún medio de averiguarlo, intentara deducir la verdad. Un día, el senador republicano John Bricker, le dijo a McCarthy: “Joe, usted es realmente un hijo de puta. Pero a veces es conveniente tener hijos de puta a nuestro alrededor para que se encarguen de los trabajos sucios”.
El propósito del maccarthismo fue revertir el pacto social keynesiano (el Estado benefactor) que redistribuía parte de las ganancias del capital hacia abajo. Ronald Reagan profundizó el proyecto conocido hoy como neoliberalismo, con epicentro en la liquidación de los bienes y la esfera pública y la mercantilización y privatización radical de todo. El macartismo hizo escuela y lo practican ahora muchos periodistas en el caso Venezuela (¡estúpidos, es el petróleo!), pero las madres no tienen la culpa…

Carlos Fazio

EE.UU. despliega un menú de opciones, entre ellas la guerra por delegación, para terminar con el chavismo

Injerencia en Venezuela

Las amenazas de Donald Trump, las “sanciones” del gobierno estadounidense, los bloqueos bancarios y financieros, los intentos de aislamiento diplomático, dejan en claro la incapacidad de la derecha venezolana de voltear el tablero y su total dependencia de la voluntad de Washington.
Mientras participa en mesas de diálogo con el gobierno, con un escueto comunicado, la desmembrada Mesa de la Unidad Democrática, intentó responsabilizar al presidente Nicolás Maduro por la amenaza de intervención militar de Donald Trump, cuando sus principales dirigentes fueron protagonistas de las súplicas a gobernantes y funcionarios estadounidenses para que invadieran el país, ante los sucesivos fracasos de todas sus estrategias legales, violentas y terroristas.
Para no ir más atrás –porque el relato se volvería interminable-, en este 2017 importantes dirigentes del antichavismo, Julio Borges, Luis Florido y la devaluada exprimera dama de Voluntad Popular Lilian Tintori, se han fotografiado con importantes funcionarios estadounidenses, dejando prueba gráfica de sus intentos. Suponían que el gobierno venezolano se iba a amedrentar viéndolos conchupados con la dirigencia de la primera potencia mundial.
Lo mismo había intentado, años atrás, María Corina Machado, quien tuvo la valentía –hay que reconocérselo- de fotografiarse con Geoge Bush, y difundir urbi et orbi la foto.
Conscientes de que una imagen vale más que mil palabras (las que difícilmente puedan juntar), tampoco tuvieron empacho en fotografiarse con Luis Almagro, el gerente de Estados Unidos en la Organización de Estados Americanos, ante quien exigían la aplicación de la Carta Democrática. Y en Washington y Miami, donde viajan regularmente, para lograr el bloqueo financiero del país (de su país) por parte de los grandes bancos internacionales.
Julio Borges aparecía fotografiado y sonriente junto a H.R. McMaster, asesor de seguridad nacional de Trump, quizá exigiéndole lo que mejor sabe hacer, intervenir y masacrar poblaciones inocentes e indefensas en nombre de la libertad y la democracia., como lo hizo en la segunda fase de la ocupación de Irak, dándole argumento al surgimiento del Estado islámico. Y MacMaster estaba con Trump en la reunión donde anunció la opción militar y amenazó con invadir a Venezuela.
Ya no se trataba de pedir financiamiento para los capacitadores en manejo de redes sociales de los jóvenes de Primero Justicia, ni de los toldos y equipos para guarimbas y terrorismo. Mientras Lilian Tintori y Luis Florido posaban junto a los congresistas Marco Rubio Y Bob Menéndez, operadores de toda y cualquier medida contra el gobierno constitucional venezolano y financistas de la ola terrorista.

El terrorismo islámico

La maniobra propagandística busca fortalecer el relato de que Venezuela es un país promotor del “terrorismo islámico”, por más que Irán y Hezbollah, junto a Rusia y Siria, sean los principales responsables de su inminente derrota en Medio Oriente en los últimos años.
El intento de afianzar un relato demonizador se circunscribe también a otros argumentos contra el país, como el tendencioso e inconsistente reportaje de CNN sobre la conexión entre Tareck El Aissami, vicepresidente ejecutivo de Venezuela, y la entrega de pasaportes venezolanos a “terroristas” de Hezbollah en el Líbano. El senador Marco Rubio tomó esta pieza de propaganda y la presentó ante el senado para justificar sanciones contra funcionarios venezolanos.
Dentro de la misma estrategia, el director de la CIA, Mike Pompeo aseguró que Venezuela se encuentra influenciada por Hezbollah e Irán, dos de los actores geopolíticos que Washington ubica dentro del “Eje del Mal,” y que por ello “puede convertirse en un riesgo para los EEUU”. Esta maniobra de “inteligencia” busca fortalecer el relato de que Venezuela es un país promotor del “terrorismo islámico”, por más que Irán y Hezbollah, junto a Rusia y Siria, sean los principales responsables de su inminente derrota en Medio Oriente, en los últimos años.
Cabe recordar las sanciones que impuso el Departamento del Tesoro al vicepresidente venezolano Tareck El Aissami, en fabrero de este año, señalado de ser un jefe narcotraficante, claro que sin mostrar pruebas ni evidencias que clarificaran tal acusación. También trataron de asociar a la figura del hijo del Presidente, Nicolás Maduro Guerra, con el Cártel de Los Zetas en México, y al constituyentista Diosdado Cabello con un supuesto plan para asesinar al senador Marco Rubio.
Estos ejemplos expresan no sólo el tratamiento simbólico y narrativo contra Venezuela como un Estado terrorista, narcotraficante y forajido, sino las acciones de fuerza financiera y militar anunciadas que estarían legitimadas, casi que por consecuencia lógica.
Esta es la “narración clara” recomendada por el Consejo del Atlántico al gobierno estadounidense, que permitiría escalar las agresiones contra el país, debido a que EEUU ve en Venezuela una “amenaza inusual y extraordinaria” a sus intereses, basado en el Decreto Obama de 2015, base jurídica e institucional de todo su accionar injerencista y con el que establece un estado de emergencia con relación a Venezuela.

¿Casuales casualidades?

Difícil creer que fue una casualidad que 13 cancilleres con posiciones antivenezolanas se reunieron en Lima para declarar que "Venezuela no cumple con los requisitos ni obligaciones de los miembros del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas", a la misma hora que un preinforme del Alto Comisionado de la ONU -muy sesgado contra Venezuela- se difundía profusamente por los diarios latinoamericanos.
La campaña de terror mediático se acentuó para exigir al suspensión de la elección de constituyentes, mientras las presiones y el chantaje estadounidense sumaba “voluntades” a sus posiciones, como lo hicieron para expulsar a Libia del Consejo..
Ese mismo día se reunieron en Caracas los países del Alba para denunciar las "amenazas imperiales". Fue luego de esta reunión que Trump anunció su opción militar, acompañada por una nueva campaña de terror mediático en busca del rompimiento de relaciones diplomáticas con Venezuela por varios países latinoamericanos, encabezados por México y Colombia, mientras se acentuaba el bloqueo bancario y financiero, parte de la guerra económica.,

Vicepresidente que aprieta

El vice presidente de los Estados Unidos, Mike Pence, tras reunirse con el mandatario colombiano Juan Manuel Santos, anunció como arenga de guerra, que EEUU usará todo el poder económico, político y diplomático, pero descartó una intervención miliar. Sopesó que hasta Santos se oponía a una salida militar, al menos con tropas estadounidenses, aunque quizá no descartan agresiones desde las fronteras, con identidades sudamericanas, al menos hasta que puedan organizar un brazo armado en parte del territorio venezolano.
La reacción generalizada en la región, no era esperada en Washington. El vicepresidente va con la línea de mayores sanciones económicas a Venezuela, entre ellas a la industria petrolera.
Pence dijo que su país (¿o su gobierno?) no escatimarán en seguir usando todos los recursos asimétricos posibles hasta que el chavismo salga del poder. Lo mismo que había dicho el jefe de la CIA, Mike Pompeo, sobre el uso de Colombia como principal punto de avanzada, junto a México, en una política coordinada contra Venezuela, que va desde lo militar hasta lo económico y diplomático. Santos puso cara de circunstancias, como siempre.
"Estados Unidos está con usted", le dijo el vicepresidente a Mauricio Macri a su llegada a Buenos Aires y señaló que el gobierno de Donald Trump se siente "muy alentado" por la cambios que puso en marcha. Macri afirmó que compartieron la "preocupación" por la situación en Venezuela.
Macri afirmó que ambos países comparten "la preocupación por lo que están sufriendo los venezolanos", y reiteró la exigencia a Nicolás Maduro de un "cronograma electoral, respeto a las libertades, que libere presos políticos y que respete la independencia de poderes". Pence, en tanto, sostuvo que Venezuela “está poco a poco yendo hacia la dictadura” y dijo que el presidente Trump “quiere trabajar con sus aliados de la región para una solución pacífica a la crisis que enfrenta” ese país. "Lo que estamos viendo en Venezuela es la tragedia de la tiranía", sostuvo sin ningún rubor.

La guerra por delegación

Si bien pareciera que la época de intervenciones directas ha pasado de moda, la verdadera “opción militar” de Trump, pareciera ser la guerra por delegación (proxy war), una vez que se logre una mayor tenaza contra la economía de Venezuela, que justifique la radicalización de estas acciones.
Para los analistas del Consejo del Atlántico, Colombia sería nodal en esa guerra por delegación, base logística para operaciones armadas de desgaste, sabotaje y guerra sucia, encabezadas por grupos mercenarizados, más profesionales que los paramilitares. Este Consejo, financiado por más de 25 países aliados de EEUU, impulsa establecer una “narración creíble” que culpabilice a Maduro por las acciones económicas y políticas en contra de Venezuela por parte de EEUU. (Ver documento adjunto)
Este think-tank tiene como directoras honorarias a Madeleine Albright y Condolozza Rice, ambas cancilleres de Bill Clinton y George W. Bush respectivamente, y responsables directas de invasiones como las de Kosovo (1999) e Irak (2003). La estrategia la difundió The Washington Post: “En Venezuela, la economía podría hacer lo que la oposición no pudo”.
El silencio cómplice asimismo forma parte de esa “narrativa creíble”, junto a las maniobras que adelanta los norteamericanos contra Venezuela, para que el plan de intervención tome al fin su cauce definitivo.
En contraposición, este 14 de agosto en horas de la mañana, el ministro del Poder Popular para la Defensa, Vladimir Padrino López, leyó un comunicado desde Fuerte Tiuna en el que condena una posible intervención militar de EEUU en Venezuela. Debido a que ha agotado las vías y los métodos indirectos de desestabilización, golpe suave, y de insurrección por delegación, EEUU ha decidido quitarse “la careta para ir por vía directa a la agresión militar contra Venezuela”, dijo Padrino López.

Nuevas opciones desestabilizadoras

No hay una sola estrategia para lograr el fin de terminar con el chavismo, sino hoy Estados Unidos ha puesto varias sobre el tapete, tras el golpe sufrido el 30 de julio que echó por tierra la acumulación insurreccional que venía sumando la derecha durante tres meses. La derecha perdió iniciativa, narrativa, desapareció de la calle.
De un día para el otro los “épicos” dirigentes de la derecha pasaron a ser cobardes y traidores para los sectores más radicales, mientras los grupos de choque (que habían sido bien pertrechados con financiamiento extranjero) súbitamente desaparecieron de las calles. Y el verso de la correlación de fuerzas -supuestamente mayoritaria de la oposición- cayó por su propio peso hasta en los medios de comunicación internacionales.
No confundirse: eso nada tiene que ver con el resultado de las elecciones regionales de octubre, donde la derecha –que se apuró a inscribir sus candidatos pese a desconocer al gobierno- puede conservar varias gobernaciones, sumar algunas otras… o fracasar en el intento.
Y ante este nuevo escenario, barajaron y repartieron las nuevas opciones desestabilizadoras, las económicas y financieras, las diplomáticas, mientras se organiza un brazo armado y se insiste en acciones paramilitares sobre todo sobre cuerpos de seguridad, comercio y transporte de alimentos y combustible.
Por las redes sociales circulan videos de supuestos grupos armados de encapuchados con armas largas (al viejo estilo paramilitar colombiano) y se trata de crear mitos de la llamada resistencia, como el piloto que bombardeó el Tribunal Supremo de Justicia desde un helicóptero robado, o el excapitán (hoy preso) que dice haber comandado el asalto al fuerte Paramacay.
Fracasados en sus intentos de impedir primero, la elección de la Constituyente y luego su instalación, desesperados como parecen estar, se muestran decididos a emplear la acción militar, encabezados por Washington. El gobierno está atento ante cualquier agresión.”Las cosas no están para juego. Es la soberanía e independencia lo que están en riesgo”, señala Eleazar Díaz Rangel, director del diario Últimas Noticias.

Aram Aharonian

"Réquiem por el sueño americano"

Noam Chomsky desgrana cómo las élites de EE.UU. tomaron el poder

El "desvío neoliberal" en Occidente acarreó "el fomento de la tiranía", sintetiza el filósofo estadounidense

El reconocido filósofo, lingüista y activista estadounidense Noam Chomsky ha desgranado en una entrevista con el periodista Chris Hedges del programa de RT 'On Contact' las ideas clave de su nuevo libro 'Réquiem por el sueño americano'. El prolífico escritor sintetiza en el volumen las diez maneras en que las élites occidentales lograron hacerse con las riendas del poder.
Según Chomsky, a principios de la década de 1970 en Occidente se produjo un "desvío neoliberal". A raíz de este, la toma de decisiones en la sociedad empezó a pasar de la comunidad al "mercado libre". En sus palabras, fue "una política dirigida a la privatización, la reducción del papel de los establecimientos estatales, la eliminación de la supervisión, la protección de las organizaciones financieras y su promoción". Chomsky afirma que a estas iniciativas se les ha calificado como "fomento de las libertades", aunque sea "de la tiranía".
Chomsky recuerda cómo la toma de decisiones en el Estado pasó de la política, donde los ciudadanos ejercen su influencia, al sector corporativo. Son los monopolios y los oligopolios o las "tiranías privadas" las que empezaron a desempeñar el papel principal.

Vulnerabilidad laboral

En su ensayo Chomsky recuerda cómo la vida de los trabajadores se deterioró de forma "significativa" y como consecuencia de los acuerdos de libre comercio compiten globalmente. Por ejemplo, en Europa y EE.UU. los trabajadores están perdiendo la batalla ante los chinos que están dispuestos a trabajar en duras condiciones duras por míseros salarios.
Chomsky opina que esta situación de vulnerabilidad fue creada en EE.UU. a propósito. Los sueldos se mantienen bajos, mientras los trabajadores "de forma continua piden apoyo social" y la inflación permanece en registros discretos. Chomsky recuerda que, globalmente, esta realidad positiva para la economía de un país.
En conclusión, los trabajadores tienen miedo de luchar por sus derechos y los sindicatos están muriendo. Según el filósofo, este es uno de los componentes fundamentales de la 'gran moderación' que implicó el éxito de los programas neoliberales. Antes del derrumbe del sistema económico, en 2007, los sueldos reales eran más bajos que en 1979, cuando se inició el experimento neoliberal.

RT

miércoles, agosto 16, 2017

Los bulos más difundidos sobre los mapuches



Durante los corrientes días, en el contexto de la desaparición forzada de Santiago Maldonado, la fuerte repercusión del caso en los medios y el recrudecimiento de la represión contra el pueblo mapuche como respuesta del Estado a sus reclamos, se desató una campaña difamatoria y xenófoba contra los mapuches en la que se reavivan viejos bulos acerca de los orígenes mapuches y sus territorios, como así también las añejas teorías conspirativas entorno a la soberanía de la Patagonia.
Como si no fuera suficientemente retrospectivo los recientes sucesos de la desaparición de Santiago —que nos trae a la memoria las paginas más oscuras de la historia argentina—, viejos mitos y teorías conspirativas que reavivan nos hacen vivir una nueva campaña de marginalización contra los pueblos originarios en un contexto de represión sistemática por parte del Estado.
Desde el gobierno, los responsables de alguna manera de no seguir profundizando estos sentimientos xenófobos y repudiar el acrecentamiento del oportunismo de la extrema derecha en su campaña de odio en épocas electorales, se sostienen como hipótesis descabelladas teorías sobre el financiamiento de grupos mapuches rudimentarios. Esta postura genera que muchos populismos de extrema derecha sean tomados en serio en sus discursos de odio al tener, en cierta medida, el apoyo de los funcionarios del Gobierno.

Ministerio de desinformación como disparador

El pasado miércoles, durante un reportaje a Todo Noticias, la ministra de Seguridad Patricia Bullrich volvió a cargar contra las organizaciones sociales mapuches señalando que la RAM (Resistencia Ancestral Mapuche) está financiada por una organización inglesa la cual, según palabras de Bullrich, podría tener intereses en la región.
"Está confirmado" sentenció. Dichas declaraciones fueron rápidamente reproducidas por los medios afines al gobierno teniendo gran trascendencia. Estas declaraciones se suman a otras dadas desde el gobierno en el que afirman –sin pruebas– que el rudimentario RAM es apoyado logísticamente por organizaciones tales como el
Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), las FARC-EP colombianas, la ETA vasca y el IRA irlandés.(1)
Bullrich basa sus especulaciones en la existencia del Enlace Internacional Mapuche (Mapuche International Link en inglés) una organización dedicada a la difusión de la cultura mapuche en el extranjero fundada el 11 de mayo de 1996 en la ciudad británica de Bristol luego de la disolución del Comité Exterior Mapuche operativo
desde 1978.
De acuerdo con su sitio web, la organización se encarga de difundir la situación actual del pueblo Mapuche como también los aspectos de su cultura, historia, luchas y aspiraciones.
Pese a ser un organismo con ya casi 20 años de existencia (sin contar su precesora fundada en enero de 1978) su representatividad dentro del propio territorio mapuche Walmapu es casi nula y sus delegados provenientes del Walmapu son tan solo dos; Ewa Wachala-Kelly y Reynaldo Mariqueo. Este último ejerce de Secretario General de la organización y es un activista monarquista residente en Inglaterra desde los años 70 que se adjudica el título de Conde de Lul-lul Mawidha otorgado por "la Casa de Tounens" quienes a su vez reclaman una monarquía en territorios mapuches desde 1862 cuando el fundador de la Casa Orélie Antoine de Tounens tuvo que abandonar el efímero reino que había instaurado en 1860.
Parece ser que pese a tratarse de una organización relativamente minoritaria y con poca relevancia en el marco de la lucha mapuche no es impedimento para el gobierno al momento de difundir información severamente exagerada. Sin embargo no es la primera vez que se usa a esta organización como argumento de prueba de que detrás de la lucha mapuche se encuentran las garras del colonialismo británico.

El bulo como verdad

Podría considerarse que el Enlace Internacional Mapuche es más conocido dentro del ámbito de los ultranacionalistas conspiracionistas que dentro del mismo Walmapu. Es tan así que cuando en foros de extrema derecha tales como Metapedia se tocan tópicos como el tema mapuche no falta la oportunidad de mencionar al Enlace Internacional Mapuche como una prueba de que detrás de los reclamos territoriales y culturales de los mapuches se esconde una maniobra británica para dividir la Patagonia o incluso una herramienta más para ejecutar el apocalíptico "Plan Andinia", una reconocida conspiranoia divulgada por Walter Beveraggi Allende en
1971 en el que aseguraba que los judíos planeaban apoderarse de la Patagonia e instaurar un Nuevo Israel.
Entre los aficionados a estas conspiranóias se puede encontrar ultranacionalistas, fascistas y supremacistas blancos que hacen de estas teorías un argumento propio e irrefutable por la cual asumir el peligro que según ellos mismos representa y hacerlo un Estandarte de odio, un motivo, para defender la Patria.
Alejandro Biondini, dirigente neonazi y candidato a Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires del partido Bandera Vecinal, es uno de ellos. Esta semana durante un debate en América 24 salió a respaldar a la ministra Patricia Bullrich afirmando que sus declaraciones son ciertas y que el RAM constituye una amenaza nacional "directamente patrocinada por Inglaterra".
Entre los miembros de su partido es muy común ver personas que comulguen con estas teorías las cuales suelen divulgar, tanto en redes sociales como en blogs, el bulo y caer reiteradamente –adrede– en la generalización.
Los recursos para estigmatizar aún más al pueblo mapuche no se detienen allí, sino que van más allá de las teorías conspirativas y se reposicionan pero desde una postura argumentativa que intenta jactarse de verdad histórica.

Convertir al oprimido en tirano

"Los mapuches, invasores chilenos, exterminaron a nuestros indios tehuelches originarios de nuestra Patagonia" es el argumento que repiten hasta el hartazgo aquellos que se jactan de que es un hecho histórico que amerita que el pueblo mapuche en realidad no es un pueblo perseguido.
Durante estos días se hizo viral en las redes sociales un antiguo video del periodista Santiago Cúneo, actual candidato a Legislador por el Partido Renovador Federal liderado por José Sanfilippo, en el que con un fuerte tono agresivo, descalificador y explícitamente xenófobo arremete contra los mapuches y sus vindicaciones sosteniendo que la étnia mapuche es originaria de Chile y perpetró un exterminio contra la étnia tehuelche.
"Nuestros indios, autóctonos, tehuelches –afirma Cúneo en el viral, como si se tratase de un grupo de personas sujetos a nuestra posesión– sufrieron y padecieron a los mapuches". Sin citar fuentes o estudios que avalen sus dichos Cúneo prosigue dirigiendo más su odio hacia los mapuches y sus reclamos apegándose a la legalidad, la constitución, la preservación del Estado argentino y a la defensa del status quo e insultando a todo aquel que reivindique la autodeterminación del mismo.
Días después, el 9 de agosto, Cúneo en su programa de Crónica TV, vuelve a hacer mención del video viralizado y lejos de bajar los ánimos y enmendar su postura xenófoba se ratifica, reafirmando lo dicho anteriormente, esta vez acentuando aún más su postura reaccionaria, usando términos semejantes como "subversivos" –digno de épocas de terrorismo de Estado–, y sugiriendo al Estado a encrudecer aún más la represión contra las organizaciones que resisten las ocupaciones de las multinacionales y reivindican su autodeterminación.(2)

Ni chilenos, ni argentinos

En un comunicado lanzado en enero de este año por el CONICET, investigadores expertos en etnología confirman que los mapuches no son araucanos de origen chileno y que no exterminaron a los tehuelches tal como algunos afirman.
"Los mapuches no son ’indios chilenos’ sino pueblos preexistentes –afirman los expertos–. Esto significa que vivían en estos territorios antes de que existieran los Estados y que había mapuches en lo que hoy es Argentina, así como había tehuelches en lo que hoy es Chile."
En el comunicado prosiguen diciendo que "los tehuelches no ’se extinguieron’, sino que desde hace varios años luchan para demostrar que continúan existiendo y, en la Patagonia austral, han comenzado a identificarse en el espacio público como aonek’enk. Los responsables de su marginación e invisibilización no fueron los mapuches, sino las políticas de colonización."(3)
Lejos de lo que estos personajes aseguran la realidad está muy por encima de sus subjetividades patrióticas y xenófobas. Parece ser que no basta con el anacronismo de adjudicarle nacionalidades a pueblos originarios pese a que estos son anteriores a cualquier Estado artificial establecido en la región (ya sea Chile, Argentina o, incluso, el efímero "Reino de la Araucanía y la Patagonia") sino que sienten la necesidad de inventar historias paralelas a la realidad en las que intentan por todos los medios demonizar a todo un pueblo para convertirlo en tirano.

Tiro por la culata

Los conspiracionistas dicen que detrás de los reclamos mapuches hay intereses británicos lo cual hemos argumentado que se trata de una generalización falaz. Otros, insistentemente, intentan deslegitimar esos reclamos alegando que el pueblo mapuche exterminó a los tehuelches sin embargo esto también es falso según los expertos de los estudios etnológicos.
Los mapuches, como hemos acreditado, no exterminaron a ningún pueblo originario. Por su parte el Estado argentino –el cual, con el recurso de las teorías conspirativas, defienden estas personas– sí colaboro y perpetró exterminios contra los pueblos originarios tales como los tehuelches y los selknam. "Nuestros indios tehuelches" –
como también mapuches y ranqueles– en el pasado sufrieron y padecieron al Estado y sus recurrentes campañas de limpieza étnica que le servía en tanto para garantizar los intereses de los terratenientes que encontraron en la Patagonia un nuevo lugar en el mundo para expoliar. Entre esos terratenientes se encuentran la Sociedad Rural Argentina que con el beneplácito del Estado logró afirmarse en su momento como el principal propietario de la Patagonia obteniendo tras la "Conquista del Desierto" más de 18.000.000 hectáreas.
También bajo principios patronales fue perpetrado el genocidio selknam en la Isla Grande de Tierra del Fuego durante finales de siglo XIX e inicios del XX, donde cerca de 1.000 selknam fueron masacrados a manos de mercenarios de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego y otras empresas de ganaderos asociadas con el aval del Estado y el Ejército argentino. Este genocidio, que sucedió como una consecuencia directa de la denominada "Conquista del Desierto" donde los estancieros, ganaderos y demás terratenientes tuvieron la ambición y vieron la oportunidad de expandirse a las regiones más australes, constituye una de las campañas de exterminio más brutales de la historia argentina que el Estado sigue sin enmendar ni reconocer.
El Ejército argentino, en una expedición al mando de Ramón Lista cuyo objetivo era el reconocimiento a la isla Grande de Tierra del Fuego, desembarcó en la Playa de San Sebastián el 25 de noviembre de 1886, mientras las tropas exploraban la región, Lista observó nómadas desde lo lejos. Y sin que estos parecieran hostiles ni
representaran una amenaza real el militar ordenó a sus hombres abrir fuego contra la familia nómada donde los 26 fueron masacrados dando así inicio al genocidio selknam.
Julius Popper, empresario, ingeniero y buscador de oro de origen rumano, fue uno de los perpetradores del genocidio selknam, participando él mismo en las matanzas junto a sus fusileros a sueldo. Él y sus mercenarios hicieron de este genocidio una aventura por la cual vanagloriarse llegando a dar conferencias en las que relataba
sus crímenes como un acto de valentía. El cinismo de Popper era tal que fotografiaba las secuencias de sus atrocidades y las coleccionaba en álbumes los cuales obsequiaba a su círculo de más alta confianza. Es así que uno de esos álbumes fue obsequiado al Presidente argentino Miguel Juárez Celman.(4)

Del genocidio a la victimización

En estos días convulsionados, la Sociedad Rural Argentina sacó un tenebroso comunicado en la que apunta a los mapuches como sus hostigadores y se refirió con tono despectivo a las organizaciones antirrepresivas como "grupos extremistas de origen indígena en el Sur".
Para la SRA hay, por parte de grupos mapuches, hostigamiento y violencia contra ellos. Pretenden así victimizarse, y pasar desde su indiferente responsabilidad, que durante siglos han tenido por las brutales masacres contra los pueblos originarios, a víctimas de un grupo de personas "violentas".
En el texto prosiguen diciendo que "es importante que se esté actuando frente a la problemática, ya que son muchas las familias de productores que sufren la amenaza constante de este grupo criminal, que por años se manejó con total impunidad." Y añaden "es hora de que la Justicia aplique la ley en tiempo y forma". A pesar de todas las pruebas que existen en contra de estos grupos criminales, hay jueces que actúan con llamativa demora", llamando así a más represión y contemplando la actual violencia ejercida por parte de la Gendarmería en el territorio mapuche.
A su vez, como era de esperarse, en dicho comunicado, la gran cúpula de terratenientes no hizo mención alguna la desaparición forzosa del joven libertario de 27 años Santiago Maldonado quien lleva desaparecido desde el 1 de agosto y hasta el momento nada se sabe de él.(5)
Es así como en tiempos en los que, dueños de casi toda la Patagonia, los terratenientes de las multinacionales europeas como Benetton expolian la región más austral del continente y obligan a sus pobladores nativos al éxodo y aún así pretenden –desde el Gobierno y sus defensores– hacernos creer que el verdadero peligro en el territorio son los pueblos originarios que reivindican y luchan por sus reclamaciones culturales históricas.

Mikel Tartalo



Fuente: ecomapuche.com
Tierras de Benetton en el sur

Notas:
1. Cita: "Tenemos información de que estos grupos mapuches violentos recibirían financiamiento y apoyo logístico de las FARC de Colombia, grupos extremistas kurdos de Turquía o la agrupación terrorista ETA", dijo un funcionario del gobierno". No especifica quién. "Violencia, anarquía y apoyo externo: el perfil de dos grupos mapuches que tienen en vilo a Chile y la Argentina" por Martín Dinatale, InfoBAE. Fecha: 8 de agosto de 2017.
2. "El editorial de Santiago Cúneo: ¿qué pasa con los mapuches?", redacción, CrónicaTV. Fecha: 10 de agosto de 2017.
3. "Investigadores del CONICET: «Los mapuches no son “indios chilenos”, sino pueblos preexistentes»". comunicado difundido por ANRed, originalmente publicado por investigadores de CONICET en oportunidad de rechazar a su vez la represión del gobierno contra la comunidad mapuche los días 11 y 12 de enero, también, en Pu Lof en Resistencia. Fecha: 15 de enero de 2017.
4. Cita: «Popper obsequia al presidente Juárez Celman un álbum con fotografías de su campaña, encuadernado en piel de lobo de dos pelos, y un relato de permanente valor documental sobre usos y costumbres de onas y yamanes; en una de esas imágenes se lo ve posando junto con varios oficiales ante el cadáver de un ona muerto, su arco a un lado, las flechas del otro. (El álbum terminó en manos del más ameno cronista de la historia patagónica: Armando Braun Menéndez)». "Fantasmas de Ushuaia" por Edgardo Cozarinsky [historiador, escritor de Lejos de dónde], La Nación. Fecha: 19 de junio de 2010.
5. Reproducción del comunicado de la Sociedad Rural Argentina: "La Sociedad Rural contra los mapuches", redacción, La Izquierda Diario. Fecha: 8 de agosto de 2017.

Hoy se cumplen 40 años sin Elvis Presley



El 16 de agosto de 1977 fallecía el “Rey del Rock” en Graceland, su mansión en Memphis. La primera megaestrella del rock influyó a todas las generaciones posteriores de músicos, incluso aún hoy.

La noticia conmovió al mundo, en especial a la parte norte: se paralizó Estados Unidos al conocerse la muerte de Elvis Aaron Presley, producto de un paro cardíaco con tan sólo 42 años. No era la primera vez que el Rock perdía prematuramente a una estrella, Buddy Holly había fallecido trágicamente en un accidente aéreo junto al también célebre Ritchie Valens (el de “La Bamba”); pero ninguno había brillado tanto y tan alto como “el Rey”.
Elvis se transformó en nombre propio, en uno de los mayores símbolos de esa entelequia denominada “cultura Pop”. Y como una paradoja de su destino, al artista que alcanzó fama mundial de la mano de su primer single exitoso llamado “Heartbreak hotel” (“Hotel del corazón roto”) se le rompió el corazón aparentemente por el exceso de fármacos, de drogas legales.
Poco tiempo antes, un movimiento novedoso surgido en el Reino Unido –el punk, que a la vez que rescataba la simpleza y actitud original del Rock contra las corrientes dominantes en la industria musical, también le apuntaba a los ídolos y las “vacas sagradas” del Rock- preanunciaba el ocaso: “No Elvis, Beatles ni Rolling Stones en 1977”, cantaban los Clash. Y el corazón de Elvis ese año dijo “Basta”.
Aunque desde 1972 estaba prácticamente retirado de los escenarios (uno de sus tantos retiros, el primero había sido en 1958 para cumplir con el servicio militar), había publicado el que sería su último disco, Moody Blue, que incluía una versión inolvidable del clásico popularizado por los Righteous Brothers “Unchained Melody” (“Melodía desencadenada”). Justicia con lo que fue su mayor legado: una sucesión de grandes melodías desencadenadas.
Estrella también en el cine con filmes como Jailhouse Rock (“El Rock de la cárcel”, otro de sus mayores éxitos a nivel mundial), pionero en llevar el Rock a la pantalla grande, tuvo un sinfín de homenajes: casi ninguna de las grandes bandas y solistas de Rock del siglo XX dejó de hacer algún cover de Elvis.
Desde Los Beatles y John Lennon hasta los Pet Shop Boys, pasando por UB-40 o incluso una peculiar banda tributo llamada Dread Zeppelin, que hacía covers en clave Reggae de la banda de Page y Plant con un vocalista autodenominado Tortelvis que parodiaba la etapa de decadencia de “el Rey del Rock”... Todos fueron influenciados por este cantante nacido en Tupelo, Mississipi, en 1935.
Quizás uno de los mejores homenajes provino desde el cine: la película El último Elvis de Armando Bo es un gran relato melancólico de los intentos desesperados de un obrero que sueña hasta traspasar los límites de la obsesión con vivir la vida de su ídolo Elvis. En esa pequeña metáfora encierra la importancia que tiene en la vida cotidiana de seres comunes la obra de artistas de la talla de Elvis Presley.
En La Izquierda Diario no tenemos ningún respeto por la institución monárquica: como lo hizo la Gran Revolución Francesa, bregamos por abolirla. Por lo tanto, no valoramos acríticamente ni siquiera al “Rey del Rock”: Elvis siempre estuvo cercano a ideologías conservadoras y patrioteras, al punto de entrevistarse con Nixon (uno de más impopulares presidentes de Estados Unidos, que cayó por el escándalo Watergate) en plena guerra de Vietnam para brindarle su apoyo y elogiarlo; sin mencionar una carta en la que se ofrece a “colaborar” (como buchón) con la nefasta agencia de inteligencia CIA, además de declararse contrario al movimiento hippie y los Panteras Negras, entre muchos otros dislates derechistas. Desde el punto de vista de muchas de sus concepciones y posiciones políticas, no merecería ni un renglón de homenaje en este medio.
Sin embargo, hace 40 años dejaba este mundo uno de los más grandes artistas de la música contemporánea: Elvis, el sex symbol de campera de cuero que escandalizaba en los años ´50, la estrella cinematográfica de uniforme militar, el tipo de las declaraciones arrogantes (no perdonó ni a los Beatles a los que consideró “anti-norteamericanos”), pero también el gordo del estado de ánimo frágil y endeble. Fue todos esos grandes personajes en uno sólo. Pero rescatamos al más humano y querible, el que dialoga y ríe junto a su público -ya sabiéndose caído en desgracia y vuelto a resurgir- en registros en vivo como el del disco Elvis in concert.
Seguramente por eso, a cuatro décadas de su ausencia física -y a pesar de sus contradicciones- en el mundo de la música lo tenemos siempre en nuestra mente. Y en nuestra discografía.

Augusto Dorado
@AugustoDorado

La dictadura proyanqui de Trujillo se impone en el Caribe



16 de agosto de 1930

La ofensiva de EEUU por imponerse en América Latina incluyó no solo el apoyo a la dictadura de Batista en Cuba, Somoza en Nicaragua entre tantas otras en las primeras décadas del siglo XX, sino también la sangrienta dictadura de Trujillo en República Dominicana.

La dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, en la caribeña República Dominicana, formalmente empezó el 16 de agosto de 1930, pero en los hechos se instauró el 23 de febrero de ese mismo año, cuando sectores leales al alto militar y bajo las directrices trazadas por el tirano, derrocaron al entonces presidente Horacio Vásquez. Una dictadura que se prolongó por un largo período, culminando el 30 de mayo de 1961, cuando un grupo de conspiradores puso fin a la vida de quien se hizo llamar Generalísimo, Benefactor de la Patria entre otros tantos apelativos.

Cuando la gringada llegó ocupando militarmente a Dominicana

Predilecto de los yanquis, Trujillo se instala en una República Dominicana que apenas 14 años antes había sido invadida por los Estados Unidos, en mayo de 1916, “justificando” su invasión los norteamericanos porque que el Estado dominicano había violado la convención de 1907, que le otorgaba al imperialismo yanqui el control de las aduanas dominicanas. Para un 29 de noviembre de 1916, el contraalmirante Harry Shepard Knapp leyó a bordo del vapor de guerra Olimpia una proclama donde se ponía a la República Dominicana bajo la soberanía del gobierno estadounidense, quedando Shepard como gobernador militar.
Las tropas de ocupación sustituyeron a las fuerzas regulares del ejército dominicano en las tareas de defensa y de orden público y desarmaron a la mayor parte de la población, creando la Guardia Nacional Dominicana. Las tropas yanquis persiguieron, apresaron, torturaron y asesinaron a miles de personas, fundamentalmente de las zonas rurales del este del país, cuando impusieron a fuerza de fusiles el cultivo masivo de caña de azúcar floreciente para la época.

Los inicios de una carrera militar meteórica de asenso

Un diciembre de 1918, Rafael Trujillo le solicita a C. F. Williams, coronel y comandante de la Guardia Nacional organizada por el gobierno de ocupación yanqui, un puesto de oficial en ese cuerpo pretoriano. Para enero del entrante año 1919, Williams lo nombra segundo teniente, y para finales de 1921 ya era comandante de una Guarnición, con cargo importante para cuando la Guardia Nacional fue convertida en Policía Nacional Dominicana. Para 1924, el Secretario de Estado norteamericano, Charles Evans Hughes, firma un acuerdo con el empresario y político dominicano Francisco Peynado, mediante el cual las tropas yanquis saldrían del país luego de que se realizaran elecciones, programadas para marzo de ese mismo año. Se realizan unas elecciones amañadas en que fue elegido presidente el general Horacio Vásquez, dirigente del Partido Nacional.
En 1927 la Policía Nacional fue transformada en Brigada Nacional y en mayo de 1928 convertida en Ejército Nacional, bajo la conducción de Rafael Trujillo, a quien el presidente Vásquez le otorgó el rango de general de brigada y el cargo de comandante en jefe, quién designó en los puestos y rangos militares a quienes le eran fieles. Así, apenas nueve años le bastaron al criminal Trujillo pasar de subteniente a general de brigada y jefe del ejército, artimañas y golpes mediante junto con la confianza que se ganó con las tropas norteamericanas, acumulando poder y dinero.

Aprovechándose de las pugnas de una débil burguesía

Como herencia de la ocupación, el Ejército era la institución más fuerte del Estado, con Trujillo al mando y con la colaboración y apoyo de Estados Unidos, quien supo aprovecharse de las pugnas entre los partidos y los políticos de la época de una burguesía dominicana muy débil, acumulando poder militar y dinero.
En medio de pugnas de todo tipo tanto en el gobierno como entre los distintos partidos, al presidente Vásquez no se le ocurre mejor idea en octubre de 1929, luego de haber ampliado su mandato hasta 1930, que postularse para un segundo período para las elecciones programadas para 1930, cuestión que se lo impedía la chucuta constitución vigente del país. Esto generó malestar en amplios sectores de la población, sobre todo en las capas medias urbanas y en la juventud, que lo rechazaba por haber llegado al gobierno al aceptar el plan Huges-Peynado impuesto por los norteamericanos. Eran momentos en que cobraba fuerzas la figura de Trujillo.
Para esos momentos la crisis mundial de 1929 golpeó a la República Dominicana, que se sostenía en buena medida de la venta de productos en el exterior, sobre todo exportaciones como azúcar, café, tabaco y cacao, provocando una caída violenta de las exportaciones por la poca demanda de los países industrializados, generándose una gran crisis interna. La crisis golpeó con más dureza a la población campesina, en las ciudades el desempleo fue impactante, recorte de los salarios y caen las inversiones internas, los dueños de los pequeños negocios quedaron arruinados.
En medio de semejante crisis política y económica, el presidente Vásquez viaja a Estados Unidos para operarse teniendo que permanecer en dicho país poco más de dos meses, asumiendo la presidencia interina José Dolores Alfonseca, quien fungía en ese entonces como Vicepresidente. Este es aconsejado para aprovechar la situación para destituir en el cargo del Ejército a Trujillo quien ya les representaba un peligro por el absoluto control que tenía de los militares.

Trujillo rumbo a la Presidencia

Para principios de enero de 1930 regresa el presidente Vásquez al país en estado convaleciente y el 23 de febrero del mismo año se inició el plan de Trujillo para derrocarlo. Un intríngulis de tramoyas se van desarrollando desde ese momento con levantamientos militares de por medio, como el liderado por el jefe político Rafael Estrella Ureña y el general José Estrella, aunque por encima de ellos estaba el general Rafael Trujillo, quien en verdad tenía el real poder del Estado al controlar el Ejército.
El presidente Vásquez, temeroso por los acontecimientos en curso, se refugia en la Embajada de Estados Unidos junto el vicepresidente Alfonseca, pero el embajador yanqui, Charles Curtis, contacta a Trujillo y éste le asegura que era fiel a Vázquez, volviendo éste a la casa de gobierno. Sin poder alguno, al presidente no se le ocurre otra mejor idea que pedirle a Trujillo que envíe tropas para contener a los alzados. Éste simula dar la orden, pero en verdad envía militares para dejar pasar a los sublevados hacia Santo Domingo, la capital. Vázquez busca apoyo en la embajada norteamericana, pero a esas alturas el golpe ya estaba tramado.
Se inician negociaciones en la embajada norteamericana entre el presidente Vázquez y cabecillas de los militares alzados, y se acuerda que el propio Vásquez y el vicepresidente Dolores Alfonseca renunciarían a sus cargos. A Rafael Estrella Ureña, quien era parte de los que se habían levantado, se le da el cargo de Ministro del Interior en las negociaciones, y por la constitución, al renunciar el presidente y el vicepresidente, a quien le toca asumir la presidencia es al que fungiera como Ministro del Interior. Por tanto, frente a la renuncia forzada de Vásquez y Alfonseca, asume la presidencia Rafael Estrella.
Se planifican elecciones para ese mismo año, y Trujillo, con el beneplácito de los norteamericanos, se lanza como candidato, llevando como candidato a vicepresidente a Rafael Estrella quien fungía como Presidente. Trujillo en medio de la campaña electoral desata una represión contra los opositores, quienes retiran sus candidaturas apenas dos días antes de las elecciones denunciando fraude. El resultado es que Rafael Trujillo gana con el 99% de los votantes, pero con un número total de votos que supera a los propios registrados para votar. Se calcula en verdad que al menos el 75% de la población inscrita en el padrón electoral no fue a votar.
Trujillo terminó siendo presidente, juramentado el 16 de agosto de 1930, con el apoyo del gobierno de Estados Unidos, que lo reconoció como gobernante efectivo. Se inicia así una de las dictaduras más sangrientas de América Latina y el Caribe que perduró por casi 30 años, como parte de las dictaduras más feroces como la de Anastasio Somoza en Nicaragua, una de las más largas junto a la de Alfredo Stroesner de Paraguay, amparadas y protegidas por el imperialismo yanqui.
Hacia el final de los años del dictador un caso alcanzó gran notoriedad tanto dentro de República Dominicana como fuera del país, el asesinato de las hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa). Un 25 de noviembre de 1960, los cuerpos de las tres hermanas Mirabal se encontraron en el fondo de un acantilado en la costa de la República Dominicana, un acontecimiento, que fue vendido como un trágico accidente por Trujillo, quien en verdad había dado la orden asesinarlas. El rechazo al dictador se hacía incontenible, y seis meses después del asesinato de las Mirabal, fue con justicia asesinado el dictador.

Milton D'León
Caracas @MiltonDLeon

¡Atención! Un bufón comanda el imperio

EEUU siempre ha tenido el temor de no lograr mantener dos guerras a la vez. En el entusiasmo del consenso logrado para invadir y destruir a Afganistan – chivo expiatorio de los atentados a las Torres Gemelas, para librar de responsabilidades a Arabia Saudita, su aliado carnal -, el Gobierno norteamericano se lanzó, en ese momento solo con el apoyo de Reino Unido, a invadir y a destruir el país de la mas antigua civilización del mundo, Irak. Media década después, todavía continúan allí. No han logrado salir de ninguno de los dos países, a pesar de haberlos destruido.
Ahora, Donald Trump, que dirige el Imperio por twitter, dio dos declaraciones explosivas, a su más puro estilo. Dijo que Corea del Norte será victima del mayor y brutal ataque que el mundo ha conocido y, no contento con ello, de que contempla la posibilidad de una “solución militar” en Venezuela.
La Agencia Reuters dijo que hay una vía de comunicación directa y secreta entre Corea del Norte y los EEUU, una especie de teléfono rojo o amarillo. El New York Times alineó las razones por las cuales EEUU no se meterian con Venezuela: perdida de ganancias de empresas norte-americanas del petróleo, costo caro de importar petroleo de otros países mas lejos, ademas de las reacciones, que resucitarían más apoyo al Gobierno venezolano.
Pero Trump ya ha jugado con apretar el botón de la guerra, bombardeando a Siria y a Afganistán. Le gustó y tuvo apoyos dentro y fuera de EEUU, después de la operación de algunos medios sobre las crueldades que el gobierno de Assad habría cometido y que llevaron a Trump casi a las lágrimas. No fue necesario nada de ello para que tirara la madre de todas las bombas en Afganistan.
Racionalmente nadie tomaria en serio a los EEUU, metido todavía en Afganistán y en Irak , ademas de Siria y metiéndose a luchar contra Corea del Norte e invadiendo Venezuela, a la vez. Pero el hecho de ser el presidente con menor apoyo en los primeros seis meses de mandato, puede incitar a Trump a montar operaciones de miedo– como la que él hizo sobre Siria, yendo a las lágrimas con la exhibición de escenas de crueldad atribuidas al gobierno de Assad – para justificar alguna operación que, cree el, pueda aumentar su apoyo interno y mostrar al mundo que el está todavía en el comando del mundo.
Después de tantas barbaridades por parte de Trump, ya hay gente que no duda que se pueda meter en alguna nueva aventura nuclear en contra de Corea del Norte. Y que pueda querer “dar una lección” en Venezuela, valiéndose del del clima favorable en el continente, antes que pueda mudar, por ejemplo, con un eventual retorno de un gobierno hostil en Brasil.
Lo cierto es que un bufón, un boquirroto, está en el comando del Imperio y tiene el botón nuclear al alcance de su dedo y de su Twitter. Esa es la contribución de EEUU hoy a restablecimiento de la paz mundial. Solución que ya no resultó en Siria y tampoco ha logrado ser puesta en práctica en contra de Irán. Rusia salió fortalecida, como la gran adversaria del llamado Estado Islámico, y promotora de soluciones que superen la crisis de Siria. Todo ha resultado mal para EEUU. Además de que la incomodidad de las relaciones estrechas con Arabia Saudita implican el desgaste, por ser el país promotor de apoyo al Estado Islámico, agente mas importante del terrorismo en Próximo Oriente y en otros lugares del mundo.
Una locura de Trump en contra de Venezuela podría tener consecuencias, que se alastrarían por todo el continente. Hasta la misma OEA se vio obligada a condenar las declaraciones de Trump, lo mismo que hizo Vicente Fox.
Una locura de Trump en contra de Corea del Norte no podría sino tener efectos graves, con respuestas hacia Corea del Sur, ademas de que lo que quede de los países se volverían ingobernables. En Venezuela promovería un nuevo aislamiento grave de EEUU en América Latina. Y tampoco es seguro que los norteamericanos siguieran apoyando locuras de ese tipo, después de los fracasos y los desgastes en Afganistán, Irak y Siria.
Pero es bueno saber que un bufón está en el comando del Imperio y todo de malo puede ocurrir a partir de esa situación. Incluso la crisis final de la hegemonía imperial norteamericana en el mundo.

Emir Sader
Público

EEUU viene por Evo Morales

Brennan lanza una medida activa contra Bolivia

El Encargado de Negocios de la embajada de Estados Unidos, Peter Brennan, -un experto en temas de subversión ideológica-, se ha encargado de “avisarle” al presidente Evo Morales que “Ojalá Bolivia nunca llegue al punto en que está Venezuela”. La respuesta del líder indígena no se dejó esperar: “Bolivia ni Venezuela son patio trasero de nadie”.
Ha pasado algo más de tres años para que el encargado de Negocios de los Estados Unidos, Peter Brennan, terminara de confirmar, este 10 de agosto, el carácter de la misión política, encubierta y desestabilizadora, que se le ha encomendado para Bolivia desde el Departamento de Estado, las agencias y los servicios secretos estadounidenses.
En circunstancias aparentemente no extraordinarias, el hombre que está al frente de la embajada de EEUU desde junio de 2014, aprovechó una actividad pública para hablar con la prensa y lanzar, de manera natural, un mensaje injerencista de múltiples propósitos. “Ojalá Bolivia nunca llegue al punto en que está Venezuela”, fueron las palabras del diplomático estadounidense.
Organizada o no la pregunta de la prensa, Brennan, quien es un experto en subversión ideológica, en su contacto con los periodistas giró entorno a tres aspectos puntuales: la crisis de Venezuela, la posición de respaldo de líderes de izquierda al gobierno y lo que podría pasarle a Bolivia si opta por el mismo camino.
Las declaraciones del responsable de la embajada de EEUU en Bolivia podrían interpretarse como una provocación y un globo de ensayo que forma parte de la estrategia que Washington está desarrollando para desgastar al proceso de cambio y evitar que el presidente Evo Morales se presente en las elecciones generales de diciembre de 2019. En todo caso, no se trata de palabras improvisadas ni mucho menos lanzadas al azar sin esperar efectos políticos dentro y fuera de Bolivia.

¿Cuáles son los objetivos que persigue Brennan?

En primer lugar, incidir aún mas en las voces políticas, mediáticas y de sectores de la sociedad civil –todas de oposición-, que critican las diversas manifestaciones de apoyo y solidaridad del presidente Evo Morales con la revolución bolivariana, el gobierno de Nicolás Maduro y la Asamblea Nacional Constituyente.
Las palabras de Brennan son coherentes. La estrategia imperial contempla aislar a Venezuela de la mayor parte de la comunidad internacional, un objetivo que no ha logrado en meses a pesar de contar con la complicidad del incansable secretario general de la OEA, Luis Almagro, quien no pudo reunir un total de dos tercios de votos de los estados miembros del organismo regional para activar la Carta Democrática Interamericana. En Cancún, México, alcanzó a 20 y en el encuentro de Lima, convocado por el presidente peruano, Pablo Kuczynski –similar a Sánchez de Lozada en su fisonomía, la manera de hablar y su forma de pensar-, se aprobó una declaración con 17 países.
Contra Venezuela se ha lanzado una estrategia de injerencia de amplio espectro que contempla elementos y medidas políticas, económicas, militares y mediáticas que tiene por objetivo la destrucción de la revolución Bolivariana a partir de una implosión interna y, si fuera necesario, una intervención militar por “razones humanitarias” como ha advertido el viernes pasado Trump.
En segundo lugar, utilizar la pésima imagen que el aparato mediático ha logrado instalar en el imaginario colectivo de sectores sociales permeables a la estrategia estadounidense para disuadir al gobierno de Evo Morales de no seguir respaldando a Maduro. Se juega con los sentimientos de la gente –el miedo, la indignación y el odio, propias de la denominada guerra de cuarta generación-, para fortalecer certezas en la gente alineada política y culturalmente en contra de los procesos de cambio y construir dudas en algunos sectores que forman parte, en la base social y en niveles de dirección, de estas experiencias revolucionarias elevadas a la categoría de Estado. Es decir, se busca sembrar dudas en alguna gente cercana a Morales.
Por eso, el que “ojalá Bolivia nunca llegue al punto en que está Venezuela” no puede tomarse como una imprecisa reflexión política. No cuando viene de la boca de Brennan. En realidad apuntala el discurso de políticos, analistas y comentaristas que buscan sembrar temor en la gente sobre un hipotético “futuro negro” de la economía boliviana, la cual, para sorpresa no admitida de la oposición, es la que mejor comportamiento experimenta en la región sudamericana y que cuenta con una estructura productiva diversa que disminuiría los efectos de cualquier guerra económica.
En tercer lugar, es una señal de advertencia a Evo Morales y a los movimientos sociales si persisten en la línea del último congreso del MAS, en diciembre de 2016, cuando se aprobó cuatro caminos para garantizar la continuidad del proceso de cambio con la dirección del líder indígena campesino hacia el 2025. Es decir, Morales candidato en diciembre de 2019.
La advertencia al gobierno del presidente Morales fue suave pero no por ello menos profunda. Hay que leer textualmente lo que dijo ante la pregunta de si Bolivia no estaría recorriendo el mismo camino de Venezuela al desconocer los resultados del 21 de febrero de 2016, cuando el NO se impuso por cerca de un punto en el referéndum convocado para marchar hacia la reforma constitucional que posibilitara la participación del binomio Evo-Álvaro en las elecciones generales de 2019. "No voy a opinar o especular sobre la situación de Bolivia, sobre la situación política interna que es algo para los bolivianos para resolver; pero ojalá que Bolivia nunca llegue al punto en que está Venezuela en este momento porque es deplorable y muy lamentable”.

¿Un exabrupto o una línea de acción?

Para responder a la pregunta es mejor referirse a la lógica con la que Estados Unidos viene actuando contra el proceso de cambio desde enero de 2006, cuando Evo Morales se alzó con una contundente victoria en diciembre de 2005 al obtener el 54% de la votación.
La estrategia estadounidense para derrocar a Morales se activó desde el principio. Estados Unidos envió al país en 2006 a un embajador experto en la organización de batallas de confrontación abierta: Philip Golberg, quien adquirió fama por su papel en la división de la ex socialista república de Yugoslavia. De hecho, el diplomático apostó por la salida violenta del líder indígena en 2008, cuando la oposición no democrática optó por acciones de hecho como la toma de instituciones públicas, el cerco a la Asamblea Constituyente, el acoso físico de autoridades y dirigentes del proceso de cambio y el magnicidio de Morales. La revolución se plantó, la DEA fue expulsada en junio de 2008 por hacer espionaje político y Golberg en septiembre corrió la misma suerte por intervenir en asuntos internos (reuniones sistemáticas con la oposición no democrática en Santa Cruz).
Después de Golberg, la conducción de embajada de Estados Unidos fue asumida en su condición de Encargado de Negocios por Larry Memmott, quien a pesar de priorizar la línea política tuvo que cargar varias veces con las huellas dejadas por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en operaciones realizadas contra el gobierno de Morales. Al diplomático tampoco le fue bien y junto a su segundo hombre, Mitchel Ferguson, tuvo no más de diez días para abandonar el país. No fue Evo quien lo expulsó, sino el Departamento de Estado que se lo llevó sorpresivamente.
Entre Memmott y Peter Brennan hubo pocos meses de transición a cargo de otro Encargado de Negocios, Aruna Amirthanayagam, cuya tarea única y fundamental fue “limpiar” la casa dejada por el primero, para garantizar una actuación predominante de las agencias para la subversión y la inteligencia a cargo del segundo. Fue necesario apenas dos meses para cumplir esa tarea.

Para muestra, basta tres casos

En la gestión Brennan al mando de la embajada de los Estados Unidos, hay tres acciones abiertas y encubiertas contra el proceso de cambio y el presidente Morales.
La primera, la participación de Brennan en el caso Zapata. Ahí está en encuentro del Encargado de Negocios con Carlos Valverde (el que lanzó la denuncia) en el Hotel Los Tajibos, actualmente de propiedad del empresario Samuel Doria Medina, poco antes de que esa “bomba” fabricada y mediática fuera lanzada en plena campaña por la modificación de la Constitución Política del Estado. Pero también está la llegada de técnicos en informática para apoyar la misma operación.
Segunda, al festejar el día de la independencia de su país, en julio pasado, Brennan sostuvo en la ceremonia, donde curiosamente no estaba ninguno de los jefes de la oposición, lo siguiente: “la libertad; la libertad de prensa y expresión; un poder judicial independiente, no partidista y seleccionado mediante un proceso justo y transparente; ser libres de sufrir persecuciones; la protección de las minorías; y el carácter inaceptable del encarcelamiento, la represión o el hostigamiento de los opositores políticos y de aquellos que no se ajustan a la línea de un partido (…) son ideales, principios, intereses comunes y valores universales en los que nosotros en los Estados Unidos creemos firmemente y que, estoy seguro, también compartimos con la gran mayoría de los bolivianos”.
Tercera, una acción permanente y típica de subversión encubierta en algo que a simple vista no desvela nada: la llamada “diplomacia de pueblo a pueblos” como dijo en su discurso. Con este método se ha llegado a comunidades de la provincia Omasuyos, particularmente Achacachi, y de Los Yungas de La Paz, donde “extrañamente” han brotado voces contra las políticas públicas del gobierno.
Pero la injerencia de Brennan se encontró, cuando no, con la posición firme de Evo Morales, quien dijo a través de su twitter: “EEUU nos amenaza y olvida que hemos expulsado a su embajador por injerencias parecidas. Bolivia ni Venezuela son patio trasero de nadie”.

El perfil de Brennan y los Wikileaks

Brennan –ideal sustituto de Memmott por su perfil- llegó a La Paz en la etapa previa a la recta final de la campaña electoral de diciembre de 2014, cuando Washington esperaba que la oposición conformara un solo frente para enfrentar las aspiraciones reeleccionistas de Morales, quien pasará a la historia por liderar la revolución más profunda de Bolivia y por haber recibido el caudal de votos que la democracia del país no registra antecedentes (el 54% en las elecciones de 2005, el 64% en las elecciones de 2009 y 62% en las últimas).
Brennan, por su experiencia le venía al pelo a los estrategas de Estados Unidos, pues contaba con el conocimiento y la práctica suficiente para llevar adelante la estrategia del “golpe suave”, la nueva modalidad de desestabilización que Washington lleva adelante. Venezuela es la mejor prueba.
El designado como Encargado de Negocios desde julio de 2014 ha desempeñado como segundo al mando en Costa Rica y Nicaragua un papel duro en la injerencia de Estados Unidos, según da cuenta los cables revelados por Wikileaks y otras noticias procedentes de ambos países. En 2007 Brennan presionó al gobierno costarricense de Oscar Arias para que policías de ese país (ante la falta de Fuerzas Armadas) se entrenaran “discretamente” en la academia del Comando Sur.
Durante el gobierno de Enrique Bolaños en Nicaragua, Brennan también jugó un papel de abierta injerencia. En marzo de 2003, el diplomático estadounidense le informó al Jefe del Estado Mayor del Ejército de Nicaragua, General Julio César Avilés, que quedaba suspendida la ayuda militar anual a ese país –estimada en 2.3 millones de dólares- hasta tanto no se destruyeran todos los misiles y la capacidad de defensa militar que el gobierno sandinista montó en casi una década de revolución.
La experiencia de Brennan, al igual que Brown, en lo que USAID y la NED denominan “iniciativas democráticas”, se volcó también en múltiples acciones subversivas contra Cuba: el 13 de enero de 2011, junto a tres altos funcionarios del Departamento de Estado, el diplomático que está en Bolivia aprovechó una visita a La Habana para tratar temas migratorios para reunirse clandestinamente con un grupo de disidentes cubanos cuyas acciones de subversión son organizadas y financiadas por el gobierno de EEUU, según se ha encargado de probar frecuentemente el gobierno socialista.
El diplomático estadounidense, que era uno de los responsables de garantizar estabilidad política para los militares de su país en Pakistán y de promover el viaje de jóvenes de ese país a los EEUU para abordar temas alrededor de “iniciativas democráticas”, fue bastante activo desde su condición de “Jefe de la Oficina de Asuntos Cubanos” en Washington pues impulsó una serie de acciones para lograr la libertad de Alan Gross, un agente contratado por USAID para instalar una red ilegal de telecomunicaciones en Cuba.
Con Brennan a cargo de la “oficina Cuba” las acciones estadounidenses contra el gobierno socialista se incrementaron. No sería nada raro que el hace poco descubierto programa “Zunzuneo” –un programa de “Twitter cubano” para conectar a la disidencia-, haya tenido sus orígenes en la gestión del que será encargado de Negocios de EEUU en Bolivia a partir de julio.

Hugo Moldiz Mercado

El día en que Macri convirtió la Rosada en la Casa Blanca



La reunión de Mauricio Macri con el vicepresidente de los Estados Unidos Mike Pence fue una muestra de subordinación por parte del gobierno argentino. Es que, cual si se tratara de la visita a una colonia, Pence no tuvo empacho alguno en reiterar las amenazas de intervención contra Venezuela desde la propia Casa Rosada, y ante un Macri que reiteró su apoyo a la intromisión y destacó “el liderazgo de Estados Unidos para restablecer la democracia en Venezuela”.
"El presidente Trump me envió aquí para que quede claro en la Argentina y toda América Latina que Estados Unidos no se va a quedar de brazos cruzados mientras Venezuela se desmembra", dijo Pence en un claro reclamo de alineamiento, que Macri consintió.
Un antecedente inmediato de la política de subordinación del macrismo es que el gobierno argentino no repudió las recientes amenazas (incluso de uso de la fuerza militar) de Donald Trump.
Para salvar el exabrupto de Trump y hacer más digerible el planteo intervencionista, Pence planteó que “el presidente de los Estados Unidos y yo estamos confiados de que trabajando con los aliados de la región vamos a lograr una solución pacífica a la crisis que en este momento está enfrentando Venezuela", lo que fue aprovechado por Macri para saludar la intervención “pacífica”.
A esa cruzada injerencista han sumado ya al golpista Michel Temer e incluso al frenteamplista Tabaré Vázquez. Corresponde repudiar las amenazas de sanciones que han planteado Trump, Macri y otros líderes derechistas contra el pueblo venezolano, sin dar ningún apoyo al chavismo y su Constituyente amañada.

Comercio exterior y defensa

La llegada de Pence se produce a meses de la visita de Macri a los Estados Unidos, cuando le rogó a Trump que su gobierno permitiera el ingreso de limones argentinos a ese mercado. Pero las autoridades norteamericanas aún no dieron la aprobación, pese a que se trata de ventas que no superarían los 20 o 30 millones de dólares anuales, una cifra insignificante en términos de comercio exterior.
En cambio, de aquel encuentro el imperialismo se llevó el compromiso de un trabajo más estrecho en materia de seguridad (servicios de inteligencia). Para noviembre están planificados ejercicios militares en la Amazonia, en la triple frontera Brasil-Perú-Colombia, donde las tropas argentinas han sido invitadas y no se conoce todavía ningún rechazo oficial.
Hace una semana, el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, el secretario de Comercio, Miguel Braun, y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Horacio Reyser viajaron a los Estados Unidos para tratar de destrabar el tema de los limones, pero también, y más significativos, el del bloqueo al ingreso de biodiesel y que se abra el mercado para la carne vacuna, vedada desde hace varios años.
La respuesta fue la decisión del gobierno norteamericano de postergar hasta octubre una definición sobre biodiesel y para la carne y los limones deberán seguir buscando lugar en el mercado local.

Ajuste

Los inversionistas extranjeros, al igual que los gobiernos imperialistas y el capital financiero, se reflejan en la frase dispensada hoy por Pence: "estoy aquí para felicitarlo a usted, presidente Macri, por sus audaces programas de cambio para transformar la economía del país y reinstalar la reputación en el mundo". No es, claro, un cheque en blanco, sino un reclamo para que siga a fondo con el ajuste y el ataque a los trabajadores y demás sectores populares, como condición para que lleguen las inversiones -a propósito de esto, la inversión extranjera directa cayó un 64% en el 2016. Atrajo 4229 millones de dólares, la cifra más baja desde 2009 (La Nación, 11/8).
Macri muestra subordinación y pretende avanzar con un ataque más profundo a las condiciones de vida de las masas. Para esto cuenta con una “oposición” complaciente que aplica el ajuste en las provincias y da su aval a leyes reaccionarias en el Parlamento. Y con la colaboración de la burocracia sindical, que discute levantar la anodina marcha del 22 de agosto.
La respuesta está en manos del activismo combativo y los trabajadores que dan batalla diariamente para enfrentar el ajuste, los despidos y el vaciamiento y el cierre de empresas.

Nelson Marinelli

Crónica de una estafa anunciada

Al anunciar la interrupción del escrutinio en la provincia de Buenos Aires, el gobierno nacional proclamó que el resultado era un “empate técnico” y que el desenlace recién se conocería con el escrutinio definitivo, que la Cámara Nacional Electoral terminará en diez días.
Ese tribunal alzó la voz el 27 de junio para alertar a la ciudadanía que el Poder Ejecutivo ni se había dignado responder a sus propuestas para “el fortalecimiento del proceso electoral”, que incluían el traspaso del escrutinio provisorio a la justicia para evitar interferencias políticas. Según la Acordada que firmaron los jueces Santiago Corcuera y Alberto Dalla Vía, era necesario que la ciudadanía supiera que el tribunal no participó en las operaciones atinentes al diseño, planificación, organización, procesamiento, cómputo y difusión de los resultados del escrutinio provisorio “ni tampoco en la contratación de prestadores de servicios a tales efectos”. Todo eso continúa bajo la órbita exclusiva del Poder Ejecutivo Nacional, precisaron en previsión de lo que ocurriría.
Esta fue la precisa respuesta judicial a la contratación por el Correo Argentino de la transnacional española Indra, sin licitación y en un concurso privado. No obstante, el gobierno dio a entender que la contratación de Indra por 25 millones de dólares respondía a las recomendaciones de la Cámara Nacional Electoral. Su desmentida no dejó lugar a dudas: la Cámara no había previsto “la intervención de ninguna empresa privada” ni la “modalidad administrativa que al respecto se haya adoptado, sino que, por el contrario, intentó prescindir de la acostumbrada contratación de terceros”.
El martes 8 de agosto el bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria llenó los casilleros que Corcuera y Dalla Via dejaron en blanco: en una conferencia de prensa ofrecida en el Congreso, el presidente del bloque, Héctor Recalde, expresó su preocupación por “la transparencia de los comicios”, dadas las “irregularidades en la contratación del servicio de escrutinio provisorio”, que no fue realizada a través del Estado nacional como era costumbre, sino por el Correo Argentino SA, que funciona como una empresa privada. Su presidente, designado por el actual gobierno, es Jorge Irigoin (ex gerente de las Sociedades Macri, Socma) y el director general de Indra es Ricardo Viaggio, ex vicepresidente de Siemens Itron, una sociedad entre la alemana Siemens y las Sociedades Macrì, constituida cuando su vicepresidente ejecutivo era el actual jefe de Estado. Viaggio integró la comitiva de Macrì en su último viaje a España. El antecesor de Viaggio en Indra, Manuel Terradez, asumió sin periodo de carencia como subsecretario de Reforma Política del gobierno de María Eugenia Vidal. El control de las operaciones de Irigoin y Viaggio quedó en manos del juez Juan Manuel Culotta, compañero de estudios en el colegio Cardenal Newman del Presidente Macrì, de su secretario legal y técnico Pablo Clusellas y de su asesor principal Joré Torello, y amigo de infancia del abogado personal del presidente, Alejandro Pérez Chada. Culotta es juez federal de Tres de Febrero y fue trasladado a La Plata por la apetencia de su secretaría electoral, para lo cual no tenía competencia.
Estos antecedentes son centrales para comprender cómo se llegó al “empate técnico” de ayer. A las 21, cuando el Correo difundió los primeros datos oficiales Bullrich batía por varios puntos a CFK en la provincia de Buenos Aires. El gobierno realizó un eufórico festejo en Costa Salguero, con varias apariciones de Elisa Carrió, Gabriela Michetti, María Eugenia Vidal, Esteban Bullrich y finalmente el presidente Macrì, quien habló a las 22.44.
A las 23 todo había concluido y el escrutinio provisorio estiraba hasta 7 puntos la ventaja del terror de los maestros y los pibes pobres bonaerenses. Del mismo modo, Cambiemos batía en Santa Fe al justicialismo y también se imponía en Córdoba, Santa Fe, La Pampa, Chaco, Neuquén, San Luis y Río Negro, además de sus bastiones radicales de Jujuy, Mendoza y Corrientes. Hasta ese momento se habían cargado datos del interior bonaerense y de la ciudad de Santa Fe, pero muy pocos del conurbano de Buenos Aires y de la ciudad de Rosario, que recién comenzaron a ingresar al cómputo general después de la medianoche. Tanto Cristina como Agustín Rossi empezaron a descontar la ventaja. Cuando el escrutinio concluyó en Santa Fe, Rossi pasó al frente. Cambiemos también fue superada en Chaco y Río Negro. En Buenos Aires la tendencia se detuvo a las 4, cuando CFK quedó a una centésima de Bullrich, quien en la hora siguiente se despegó hasta ocho centésimas, el famoso empate técnico de Adrian Pérez. Trabajadores del Correo afirman que el cómputo se detuvo por orden del ministerio del Interior, cuando Bullrich llevaba 6.000 votos de ventaja y faltaban escrutar 1537 mesas, que a razón de 345 electores cada uno, implican más de medio millón de electores. Esas mesas provienen de Ensenada, Malvinas Argentinas, Florencio Varela, Moreno, Merlo, La Matanza, José Paz, Berazategui y Ezeiza, partidos donde Cristina obtuvo una ventaja que oscila entre el 15 y el 25 por ciento de los votos. El escrutinio definitivo mostrará la victoria de Cristina, por lo que no podrá hablarse de fraude, pero la noticia carecerá del impacto político que hubiera tenido ayer.
Mientras el país se encamina hacia la verdadera elección, que será el 22 de octubre, la del domingo permite una constatación más importante que las cifras del escrutinio: con el discurso de la transparencia, la unidad y el trabajo en equipo, repetido hasta el hartazgo, el gobierno de Maurizio Macrì, tergiversó el mensaje del pueblo. La perversa manipulación electoral no desentona con el blanqueo modificado por decreto para permitir el acceso de los familiares de sus funcionarios que la ley prohibía; con las decisiones políticas encaminadas a beneficiar al presidente, su familia, sus ministros, amigos y funcionarios; con la detención arbitraria de Milagro Sala ni con la desaparición forzada de Santiago Maldonado. Nadie puede ignorar que dentro de la maltratada democracia argenta, Macrì no reconoce más límite que el que la sociedad sepa imponerle.

Horacio Verbitsky
Página/12

martes, agosto 15, 2017

A 199 años del nacimiento de Lucy Stone



Lucy Stone fue una aclamada oradora, prominente abolicionista y sufragista estadounidense especialmente influyente en la historia de EEUU del siglo XIX. Su nacimiento, su legado sigue vigente.

Lucy Stone quien nació un 13 de agosto de 1818 en West Brookfield, Massachusetts y murió en Boston, 19 de octubre de 1893 fue la octava hija de Hannah Matthews y Francis Stone. Creció trabajando en una granja familiar de Coy’s Hill en West Brookfield, Massachusetts.
La familia estaba dominada por un padre que creía en la superioridad masculina, incluso en el hogar. La madre de Lucy, que trabajaba incansablemente para mantener la granja familiar, recibió poca ayuda. Lucy no estaba animada hacia la educación, y ciertamente no hacia la universidad. Sin embargo, ella estaba decidida a ir, y se aseguró una posición de enseñanza para sí misma a la edad de dieciséis años.
Lucy había ganado suficiente dinero para asistir al Oberlin College en Ohio, la primera universidad que permitió a hombres y mujeres estudiar juntos. Como la hija de Lucy, Alice Stone Blackwell explicó más tarde: "Con los bajos salarios pagados a las mujeres, Lucy tardó nueve años en ahorrar el dinero suficiente para ingresar a la universidad. No había ninguna dificultad en cuanto a la elección de una alma mater. Sólo había un colegio que admitía mujeres".
Esta institución fue fundada en 1833 por presbiterianos. En 1839, Stone fue la primera mujer de Massachusetts que obtuvo un grado académico.
En Oberlin, Lucy descubre su talento para hablar en público. Sin embargo, el gran problema era que los debates solo estaban abiertos a los hombres. Lo único que se esperaba de las mujeres era que se sentaran en la audiencia. Lucy convenció a un profesor para que apoyara el discurso de otra estudiante, Antoinette Brown Blackwell (más tarde, cuñada de Lucy), quien tenía una brillante oratoria, pero la universidad aplastó la actividad.
Las mujeres pactaron reunirse en secreto y continuaron ejerciendo sus destrezas para hablar en público. En su primera reunión Lucy señaló: "Dejaremos este colegio con la reputación de un curso colegial completo, sin embargo, ninguno de nosotros ha recibido ningún entrenamiento retórico o elocucionario. Ninguno de nosotros podría plantear una pregunta o argumentar en un debate exitoso. Por esta razón he propuesto la formación de esta asociación".
Recién en 1847 dio su primer discurso público sobre los derechos de las mujeres "La Provincia de la Mujer", invitada por su hermano Bowman Stone. Lo hizo en una iglesia rompiendo las convenciones hasta el momento de que una mujer hablara ante una audiencia mixta.
Stone ejerció como profesora en la Sociedad Americana en contra de la Esclavitud. En ese contexto sus discursos abogaban tanto contra la esclavitud como a favor de los derechos de la mujer. En 1869 creó la Asociación Americana pro Sufragio de la Mujeres
Dos años después de que se celebrara en Nueva York la Convención de Séneca Falls, instauró la primera Convención Nacional por los derechos de la mujer en Worcester, Massachusetts. Allí conoció al que sería su marido.
Lucy Stone no fue parte de la primera convención (esencialmente local) sobre derechos de la mujer que tuvo lugar en Seneca Falls, Nueva York, en 1848, pero fue fundamental en la organización de la primera convención nacional de derechos de la mujer en Worcester, Massachusetts, que atrajo más de mil personas que "debían considerar la gran cuestión de los Derechos, Deberes y Relaciones de la Mujer; Y los Hombres y Mujeres de nuestro país que sienten suficiente interés en el tema, para dar un pensamiento serio y un esfuerzo efectivo para su correcto ajuste".
Como explica el Worcester Women’s History Project: "La primera Convención Nacional sobre los Derechos de la Mujer, en 1850, fue significativa por varias razones. Marcó el comienzo del movimiento organizado por los derechos de las mujeres y pidió la reorganización total de ’todos los intereses e instituciones sociales, políticas, industriales’".
La convención eligió funcionarios que fueron nombrados para comisiones de educación, derechos civiles y políticos, relaciones sociales y abogados. Su resolución final, en la que se pedía “Igualdad ante la ley sin distinción de sexo o color”, el evento fue muy discutido debido a su chocante apoyo a la igualdad de las mujeres negras. Si bien la convención fue celebrada por algunos periódicos locales y nacionales, fue menospreciada por la mayoría de ellos. Sin embargo, los temas planteados en la convención se escucharon en todo el mundo. Se convirtió en una piedra de toque para el feminismo internacional, inspirando cobertura y ensayos en Francia, Inglaterra y Alemania.
En 1855 Stone se casó con Henry B. Blackwell (1825-1909), activista contra la esclavitud. La pareja prometió tener igualdad de derechos en el matrimonio. Cuando transcurrió un año de la boda, en protesta contra las leyes discriminatorias Stone decidió recuperar su apellido de soltera, "mi nombre es mi identidad y no debo perderla" escribió en una carta a su marido​ y fue la primera estadounidense registrada que mantuvo su apellido después del matrimonio.​ Henry era hermano de Elizabeth Blackwell, también activista de los derechos de la mujer y primera médica de Estados Unidos. Lucy y Henry tuvieron una única hija: Alice Stone Blackwell (1857-1950) periodista, traductora y también activista por los derechos de las mujeres.
En 1861 fue elegida presidenta de la Asociación de Mujeres de Nueva Jersey; fue cofundadora de la Liga Nacional de Mujeres que promovió la 13a. Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos para abolir la esclavitud, finalmente aprobada en enero de 1865. Colaboró en formar un importante grupo de reformadores sociales que pensaban de la misma manera sobre los derechos de las mujeres, creando así en Boston, en 1869 la Asociación Americana por el Sufragio de la Mujer. En 1890 esta Asociación se unió a la Asociación Nacional del Sufragio Femenino, liderada por Susan B. Anthony y Elizabeth Cady Stanton para formar la Asociación Nacional Americana para el Sufragio de la Mujer.
Lucy Stone no vivió para ver a las mujeres lograr el derecho a votar, pero el papel que desempeñó hacia ese logro de 1920 fue fundamental. Por su impulso inquebrantable y su presencia inspiradora, sus colegas del sufragio la llamaron su "estrella de la mañana".
Lucy estuvo durante la Guerra Civil al lado de la Unión y el fin de la esclavitud. Después de la guerra, cuando el Congreso aprobó la Enmienda 14 que “garantiza la igualdad de protección bajo la ley a los antiguos esclavos varones”, los sufragistas estaban abrumados por tener que incluir la palabra "varón" en la Constitución. Bajo la Enmienda 15, los hombres afroamericanos tendrían el derecho a votar. Esta vez, el sufragio sufrió un terrible cisma.
En 1869 creó en Boston la Asociación Americana pro Sufragio de la Mujer (American Woman Suffrage Association) a partir del grupo de reformadores sociales que pensaban que al igual que era necesario abolir la esclavitud lo era también defender los derechos de las mujeres. Fue un grupo moderado, menos militante que la Asociación Nacional pro Sufragio de la Mujer (National Woman Suffrage Association) de Elizabeth Candy Stanton y Susan B. Anthony y sólo hizo campaña por la consecución del voto femenino sin ocuparse de otras discriminaciones que sufrían las mujeres.
Stone y su marido crearon el semanario feminista Diario de la Mujer donde publicaban sus discursos y los de otras activistas. Stone habló ante varios cuerpos legislativos para promover leyes que dieran más derechos a las mujeres​.
Murió en Boston en 1893, a los 73 años. Ese mismo año se aprobó una enmienda de la Constitución de Estados Unidos que otorgaba en algunos Estados el derecho al voto femenino.
Lucy Stone fue una mujer del siglo XIX y en un contexto de machismo y racismo institucionalizado. Lejos de ser la “esposa ideal”, su nombre está asociado a la valiente lucha de las mujeres norteamericanas por sus derechos. Pasó a la historia como una de las representantes de la pelea por el sufragio femenino, el cual se conquistó con años de lucha de estas mujeres indomables, mostrándonos así el camino que aún nos queda por recorrer, dando una vez más por sentado que los derechos no se mendigan, se conquistan.​

Darío Brenman

Fuentes
http://es.wikipedia.org/wiki/Lucy_Stone
http://mujeresquehacenlahistoria.blogspot.com/2011/06/siglo-xix-lucy-stone-blackwell.html
http://bwht.org/lucy-stone/
http://www.laizquierdadiario.com/