martes, enero 22, 2019

Las trabajadoras textiles de Bangladesh enfrentan a las grandes marcas y al gobierno



Huelgas y protestas contra los salarios de miseria

En las últimas semanas, miles de trabajadoras y trabajadores de la industria textil de Bangladesh protagonizaron paros, piquetes y movilizaciones que abarcaron a decenas de fábricas del sector. El reclamo central es la duplicación del salario mínimo, que fue fijado en 8 mil takas (95 dólares) a fines del año pasado.
La huelga de las obreras textiles se da en un país que basa el 80% de su comercio exterior en dicha industria; es la principal actividad económica y un polo de referencia mundial. Se estima que la industria de ropa para vestir emplea a 4 millones de obreros (el 60% de ellas mujeres) en cuatro mil fábricas, con un salario mínimo que está por debajo del de países como India y Vietnam e inclusive es menos de la mitad que el magro salario mínimo chino, por lo que cobran gran importancia en el salario las horas extras y otros ítems. En Bangladesh se produce y empaqueta parte de la ropa que comercializan grandes marcas internacionales (H&M, Walmart, Tescoy Aldi, entre otras). Las enormes ganancias que obtienen se deben a las condiciones de miseria y superexplotación a las que se encuentran sometidas sus trabajadoras.
La terrible precarización de la industria textil tuvo una de sus expresiones más horripilantes en mayo de 2013, cuando un derrumbe en una planta de la capital (Dacca) provocó la muerte de 400 obreras. Aquel hecho detonó una huelga y abrió un proceso que forzó al Estado y las compañías a prometer algunas concesiones.
Uno de los grandes datos de las últimas protestas es que han desbordado la política de contención de los sindicatos que, a través del presidente de la Federación de Trabajadores Industriales y de Confección de Bangladesh, justificó el acuerdo con el gobierno y las empresas y llamó a honrar al Primer Ministro y su acuerdo con él. Las trabajadoras tampoco creyeron las promesas de un comité tripartito -formado por funcionarios del gobierno, dueños de las fábricas y representantes de la burocracia sindical- que prometió que habría aumentos para los sectores que no los habían percibido.
El gobierno ha reprimido a las trabajadoras y una de ellas murió durante las protestas, pero no pudo retraer las medidas.
Viva la lucha de las obreras.

Camila Pérez

Los maestros de Grecia, en lucha contra el ataque del gobierno



Enfrentan una reforma que implicaría el despido y la transferencia a otras ciudades de miles de docentes interinos.

En las últimas semanas se viene desplegando una importante lucha de los maestros en Grecia, con huelgas y movilizaciones, contra un proyecto del gobierno para reformar la manera y requisitos de contratación de la docencia. El proyecto se iba a tratar el 14 de enero, pero la votación se pospuso por el cuadro de crisis política más general que envuelve al gobierno.
Luego de nueve años sin designaciones de cargos permanentes, en los cuales las vacancias escolares fueron cubiertas por maestros “sustitutos” con contratos precarios de corta duración (en su mayoría mujeres), el gobierno de Syriza procura imponer una “carta de habilidades” que supondría el despido de miles de ellos. Como informaron los docentes precarizados en un texto de días atrás, “los que no sean despedidos se verán obligados a trabajar a cientos de millas de sus hogares y familias, porque no tendrán los ‘puntos’ necesarios para trabajar donde han estado enseñando durante muchos años”. Se trata de 30 mil trabajadores afectados, que en muchos casos ya vienen peregrinando desde hace años por las escuelas del país.
Por el retiro del proyecto y en reclamo del nombramiento permanente de los maestros interinos, el 11 y 14 de enero –cuando iba a votarse originalmente el proyecto- tuvieron lugar huelgas nacionales de docentes, con manifestaciones centrales que fueron en ambos casos reprimidas por la policía, dejando el saldo de varios heridos de gravedad. En el texto citado se señala que “este proyecto de ley ha causado la verdadera ira entre los maestros. Esta ira se ha agravado por años de políticas de austeridad que casi han desmantelado la educación pública en Grecia (…) Miles de profesores de toda Grecia cerraron sus escuelas y se manifestaron en contra del proyecto de ley (…) los líderes de los sindicatos nacionales de docentes se vieron obligados a convocar una huelga bajo la presión del movimiento de base”.
Se han sumado nuevas acciones, como la movilización del 17 de enero al Parlamento, en la plaza Syntagma de la capital griega. A su vez, los docentes precarizados mantenían junto a sindicatos locales de maestros y estudiantes la ocupación del decanato de la Universidad de Atenas.
Se ha lanzado una campaña internacional de pronunciamientos. En Argentina circula un petitorio de apoyo a esta lucha y en denuncia de la represión estatal. “En nuestro país también sufrimos las políticas de precarización laboral y de vaciamiento educativo instrumentadas por el gobierno, con los compañeros griegos nos hermana una misma lucha y llamamos a respaldarla para llevarla a la victoria”, señala el texto que ya ha sido firmado por los secretarios generales Romina del Plá (del Suteba La Matanza, diputada nacional del PO-FIT), Daniel Rapanelli (Suteba Ensenada), Ileana Celotto (AGD-UBA), Diego Toscano (Adiunt), el presidente de la Fuba Fernando Ramal y numerosos diputados provinciales y dirigentes del Partido Obrero.
Los interinos griegos en lucha destinaron una carta de solidaridad a la multitudinaria huelga de docentes de Los Angeles, destacando el “impresionante movimiento de masas de los educadores de Estados Unidos” y afirmando que “solo un movimiento militante y persistente” conseguirá el triunfo de estas luchas (neoskosmos, 19/1).

Prensa Obrera

Por una internet para la liberación: ¡Ciudadanos de todos los países, uníos!

La red telemática conocida como “internet” no es un simple pasatiempo ni una realidad paralela o virtual. Mucho menos un repositorio de acceso libre al conocimiento universal. Internet constituye hoy ya el principal campo de interacción, de generación y distribución de contenidos. Esto en sí, la convierte en espacio central de disputa entre control y libertad, entre usina de manipulación y coacción de la intencionalidad humana o elección plena de sentidos.
Pero lejos de restringirse solamente al decisivo factor subjetivo, la internet va tomando el papel de medio de producción esencial, siendo evidente su función en el sector servicios y en el corto plazo, al acecho de conquistar una importante porción del sector manufacturero.
Internet consolida a través de su estructura física y su arquitectura operativa actuales la pervivencia de un sistema de dominación geopolítica, incluyendo –incluso perfeccionando- las funciones de espionaje y vigilancia pertinentes a dicho sistema.
La globalidad de su intermediación apuntala la posibilidad del accionar multinacional y la restricción del poder democrático de las poblaciones.
Tan sólo por estas breves razones, la “red de redes” debiera estar en el corazón de las luchas estratégicas de los pueblos.

Internet como medio de producción

Internet ha favorecido la internacionalización del comercio, los servicios financieros y la producción, siendo una herramienta clave para la globalización dirigida y la expansión del poderío de conglomerados transnacionales. Sin internet, no hubiera sido posible deslocalizar y coordinar unidades productivas distantes, movilizar de manera instantánea capitales, ni vender a distancia. O sea, no hubiera sido posible ampliar la explotación de mano de obra de salario ínfimo, alimentar la especulación financiera, ni evadir obligaciones fiscales territorialmente aplicables. Internet, en su forma actual, lejos de ser un factor de nivelación social, ha sido primariamente funcional al capital.
Su importancia se revela en el hecho de que las empresas surgidas en la fragua de esta red están colocadas en los primeros lugares de los índices de valor empresarial.
Por otro lado, la aparición de la “internet de las cosas”, tenderá en el ámbito industrial al progresivo reemplazo de la producción serial de objetos por la fabricación personalizada a distancia, mientras que la interconexión de productos (“cosas”) al ámbito virtual operará automatismos cuyos límites son hoy difíciles de precisar.
La discusión en curso sobre si la segura eliminación de labores -hoy realizadas por seres humanos- se corresponderá con una generalización de tareas de mayor inteligencia, igual magnitud y mejor remuneración, es fácil de dilucidar. Si el capital continúa dominando la internet, no hay duda alguna que el nuevo paisaje no aportará mayor equidad social ni subsistencia digna para todos. Por el contrario, la necesaria realineación formativa –pregonada hoy por los círculos de la alta empresa -y preeminente en la hipocresía discursiva de gobernantes afines- mejorará sólo las posibilidades de sectores consustanciados con el manejo tecnológico, urbanos y medios, relegando, una vez más, a los postergados, cuya situación de desventaja impedirá y justificará su sistemática exclusión.

Internet como medio de acceso al conocimiento

El acceso a los repositorios donde están ubicados los contenidos de la internet, se realiza en una enorme proporción de forma intermediada, a través de buscadores. El más conocido motor de búsqueda, propiedad de la corporación Alphabet Inc., concentra de modo casi monopólico –alrededor de un 92% (2018)- las solicitudes. Los procedimientos algorítmicos a través de los cuales el sistema “encuentra” respuestas, contienen una clara intencionalidad que jerarquiza contenidos. Así, el acceso al conocimiento, en la práctica actual, es dependiente de esta empresa y sus operaciones e intereses.

Internet como medio de dominación geopolítica

Hasta 1995 la conexión a la incipiente “red de redes” estuvo gobernada con exclusividad por la National Science Foundation (NSF), agencia federal estadounidense dependiente del National Science Board (NSB), cuyos 25 miembros son seleccionados por el presidente de los EEUU. A partir de allí, el acceso a la red fue concesionado a cuatro proveedores privados, todos ellos estadounidenses.
La asignación de dominios, hasta 2016, estuvo a cargo de ICANN, corporación público-privada del mismo país. En la base de la estructura primaria de internet hay trece “servidores raíz”, la mayor parte de los cuales son operados desde los EEUU, algunos bajo directa intervención de agencias militares. Los nodos de interconexión física por cable submarino que mayor tráfico registran, están en las costas Este, Oeste de los EEUU y en la península de Florida, junto a los de Frankfurt, Ámsterdam y Londres. Las mayores empresas que prestan servicios de conexión y aplicaciones pertenecen al país ya citado.
A lo que se agrega la enorme red de vigilancia masiva ilegal dirigida por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de los Estados Unidos de América, la que en conjunto con agencias de varios países y con la “contribución” de las principales empresas del rubro, espían, roban datos y configuran perfiles de miles de millones de usuarios de internet.
Todo ello no deja duda alguna sobre la intención de dominación, la posibilidad de influir geopolíticamente, sobre el impacto económico y el trasfondo cultural que privilegia la internet “realmente existente”.

Internet para la liberación

Para pensar a internet como una red que ayude a liberar a los pueblos, es preciso pensar en liberarla de su influjo fundacional y la trayectoria acumulada al servicio del interés del poder establecido.
La actual gobernanza multilateral (modelo “multistakeholder” o de múltiples partes interesadas) que incluye gobiernos, organizaciones de la sociedad civil, sector empresarial, academia y expertos tecnológicos, representa hoy un contrapeso (aunque parasistémico) ante la avidez corporativa, que busca mercantilizar por completo y verticalizar lo que alguna vez se pensó como descentralizado, neutral y horizontal.
Pero si se piensa en internet como medio de producción y prestación intrínseca al capitalismo financiero globalizado, si se la comprende como medio fundamental de manipulación antidemocrática y sumisión geopolítica; ¿Cuáles son las medidas a incluir en un programa de reivindicaciones emancipador? ¿Deberá ser expropiada?, ¿declarada de propiedad común?, ¿derecho humano inalienable?, ¿servicio público esencial? ¿Nacionalizar sus operadores? ¿Restringir su actividad mediante legislación de estado?; ¿Someterla a escrutinio y gobernanza pública? O quizás sea necesaria una pregunta anterior: ¿Cuánto de esto forma parte de nuestras actuales deliberaciones?
Despertar la conciencia y la acción ciudadana, popular y colectiva respecto a este entramado crucial para la época, parece ser un inicio ineludible.

Javier Tolcachier

Esta nota fue publicada originalmente en el Suplemento NODAL Temas “Internet, ¿emancipación o dominación?” https://bit.ly/2FOhXxW

Javier Tolcachier es investigador del Centro de Estudios Humanistas de Córdoba y comunicador en agencia internacional de noticias Pressenza. Participante en el Foro de Comunicación para la Integración de NuestrAmérica (FCINA) y del proceso regional Latinoamericano hacia el Foro Social de Internet.

La insurrección de Mataderos

Se cumplen 60 años de la toma del Frigorífico “Lisandro de la Torre”

Luego de la edición de El peronismo que no fue. La (otra) otra historia (Metrópolis, 2014), continuamos con Gerardo Bavio trabajando para un segundo libro sobre la figura de John William Cooke. Allí se refiere al conflicto del Lisandro de la Torre y a Sebastián Borro, dirigente de los trabajadores.
M.H.: Gerardo habías hecho referencia al gobierno de Frondizi, apuntamos a ese período porque queríamos abarcar algunos temas que suceden durante su gobierno, entre ellos la toma del frigorífico Lisandro de la Torre. Pero hay algo previo, durante todo ese período que gobierna Frondizi, posterior a la Revolución Libertadora aparece lo que se denomina el Neoperonismo. ¿En qué consistía y quiénes eran los neoperonistas?
G.B.: La respuesta es muy diversa pero fue una de las formas que asumió después de la caída de Perón, porque los enemigos del peronismo, más que nada los enemigos del proyecto nacional y popular querían rechazar cualquier posibilidad de un Estado guía presente y de una política que favoreciera a los trabajadores, querían eliminar todas las legislaciones que eran fruto del peronismo. Fue uno de los objetivos de la mal llamada “Revolución Libertadora”, que fue una involución, una reacción conservadora, no tuvo nada de libertadora.
Hay hechos fundamentales que tuvieron lugar en la época de Frondizi, por ejemplo, la vuelta de Argentina, en diciembre de 1958, al Fondo Monetario Internacional bajo las indicaciones del neoliberalismo propio de la época. El gobierno de Frondizi había ganado las elecciones con un discurso crítico a todo eso, sin embargo, traicionó las convicciones y las promesas que había hecho durante la campaña y que formaban parte del pacto Perón-Frondizi, que firman Rogelio Frigerio, John William Cooke, Perón y Frondizi.
Ese fue un pacto que no se cumplió, Frondizi no solo traicionó a Perón sino también a la opinión que lo llevó al poder, al voto que logró captar a través de la campaña, que se había hecho contra el continuismo que representaba Ricardo Balbín y la posibilidad de una crítica a la política de la llamada Revolución Libertadora que era lo que manifestaba Frondizi en sus discursos.
Posteriormente firma pactos con el enemigo y traiciona eso. Inclusive el tema de la Iglesia católica, recordemos que la caída de Perón estuvo muy penetrada por el conflicto con la Iglesia. Frondizi aparecía como la izquierda, sin embargo, fue el primero que restituyó el emblema que era para los católicos la enseñanza religiosa, la impuso en las escuelas, defendió las Universidades privadas católicas, etc. En suma, traicionó completamente todos sus conceptos anteriores.
1959 es un año clave, porque desemboca con un conflicto gremial muy importante, justamente el 14 de enero fue el conflicto en Mataderos, por la cuestión de los ferrocarriles y del frigorífico Lisandro de la Torre.
Hubo una disposición del gobierno de Frondizi de privatizar el frigorífico, que además de ser estatal estaba penetrado por reclamos salariales que no se cumplían, el papel del sindicalismo ahí está representada por la figura de Sebastián Borro, uno de los organizadores de la lucha, y también está presente la figura de John William Cooke.
M.H.: Sebastián Borro que después va a confluir contigo en la constitución del Partido Peronista Auténtico en 1975.
G.B.: Sí, él se alía a través de la rama sindical junto con Andrés Framini, Armando Cabo y otros en la rama sindical de lo que habíamos llamado el Partido Peronista Auténtico.
M.H.: Era delegado general del frigorífico Lisandro de la Torre. Había ganado las elecciones el mes anterior.
G.B.: Sí.
M.H.: Interesante personalidad sindical, estaba leyendo sobre Sebastián Borro que nunca iba solo a ninguna reunión para negociar, siempre lo hacía con otros compañeros.
G.B.: Sí, no era muy frecuente su presencia en las reuniones, yo recuerdo muy pocas reuniones en las que hubiera estado presente, sí estaban Framini, Armando Cabo.
M.H.: Yo me refiero a las reuniones que se hacían a nivel sindical con el empresariado o con autoridades nacionales, por aquel año 1959 que vos mencionás, a todas esas reuniones le gustaba ir con dos o tres compañeros, inclusive a las reuniones con el presidente Frondizi. Muchas veces los dirigentes sindicales actuales, cuando los invita un presidente va el secretario general del sindicato solo, es muy difícil que sea acompañado por la Comisión directiva o parte de ella. Y otra característica que le cuestionaban los militares, el jefe de la policía Niceto Vega, es que en las asambleas dejaba hablar a los comunistas.
G.B.: Todos esos detalles no los conocía pero evidentemente están presentes en la lucha y las reuniones de aquella etapa.
M.H.: Inclusive un conflicto que fue muy acompañado por los habitantes de Mataderos, porque rodeando la planta que tenía 9.000 trabajadores, había entre 30 y 40.000 personas cuando se desarrolla la represión policial y del Ejército de la que participaron cuatro tanques Sherman.
G.B.: Claro, le llamaron “la insurrección de Mataderos”, todo el barrio y toda esa zona estaba sublevada contra el Ejército, porque hay que tener en cuenta que ya estaba vigente el Plan Conintes “de conmoción interna” que ordenó Frondizi durante su gobierno y que consistía en entregarle otra vez el dominio de la represión a las Fuerzas Armadas.
M.H.: Volvamos a John William Cooke, en la última oportunidad que hablamos de él, estuvimos hablando de la toma del frigorífico Lisandro de la Torre en 1959.
G.B.: Así es, en enero de 1959. Hay un crecimiento de la lucha obrera durante toda la primera etapa de lo que llamamos “La Resistencia” que empieza en el mismo 1955, pero que en aquella etapa de fines de los ´50 tiene lugar un crecimiento que se manifiesta en un hecho que fue crucial, la toma del frigorífico Lisandro de la Torre por parte de los trabajadores.
El frigorífico estaba por ser privatizado por el gobierno de Frondizi, que además recordemos que no respetó el pacto Perón-Frondizi, también es otra culminación de una etapa, la ruptura de ese pacto se enfrenta en los días de la eclosión del Lisandro de la Torre. Ahí está John William Cooke, que además de ser uno de los firmantes del pacto, fue uno de los dirigentes de la rama política más activos en la Resistencia, ahí se ve obligado a asumir no solamente una posición de liderazgo sino que además perdura en los años siguientes, en la década de los ´60.
El 19 de enero los trabajadores toman el frigorífico. Fue como si el barrio de Mataderos estuviera en manos de los trabajadores, todo el barrio se sumó. La cuestión de la privatización involucraba algo más, si se privatizaba venía una expulsión de trabajadores, iban a perder su fuente de trabajo, ese era uno de los hechos que determinó la lucha, además de una baja en el salario. Por otro lado se trataba de la privatización de un frigorífico que era del Estado con una influencia muy importante de los trabajadores.
M.H.: Investigando sobre el tema, veo que hay una fuerte acusación contra John William Cooke y sus partidarios a los que llaman “la banda trotskista” y quiero leerte lo que dice Rogelio Frigerio, la mano derecha de Arturo Frondizi: “Las provocaciones peronistas suscitaban las reacciones del gorilismo golpista que nos exigía esas medidas contra el peronismo”, se refiere a la represión brutal que se llevó adelante, “esas eran cosas de dirigentes, los obreros eran sujetos pasivos de ese manipuleo”, dice el libro que estoy leyendo de Ernesto Salas, “[…] la base de esta interpretación de los hechos la daría Frigerio años más tarde cuando recomienda el análisis de las declaraciones hechas por Cooke. […] la unidad de acción entre el militar reaccionario Toranzo Montero y los grupos nacionalistas de izquierda del peronismo. John William Cooke había declarado públicamente durante la huelga que la defensa del frigorífico nacional será la chispa que incendiará al país y barrerá al gobierno de la entrega”. Es decir, en base a esto Frigerio sostiene que la toma del frigorífico fue planificada entre Cooke y los sectores más reaccionarios del Ejército, en este caso menciona a Toranzo Montero, con el objetivo de derribar el gobierno progresista de Arturo Frondizi. ¿Qué nos podés decir al respecto?
G.B.: Es un invento, para mí es un total invento, el gobierno de Frondizi ya no representaba un gobierno progresista, ya se había sumido en la entrega total. Además mucha mayor vinculación había entre el gobierno de Frondizi y los mandos militares que con lo que podrían ser los grupos de obreros que reclamaban por sus derechos en el Lisandro de la Torre. Hay una falsedad muy grande que si la llevamos al día de hoy podemos ver que es el mismo método de distorsión de la realidad al cual recurre la derecha argentina, y de cualquier otro país para dominar la mente y engañar a las mayorías.
Los trabajadores, con Sebastián Borro, no tenían nada que ver con el Ejército sino por el contrario fueron reprimidos por los milicos, los tanques entraron adentro derribando las puertas, detuvieron y reprimieron a los trabajadores y esa es la realidad total. De un lado estaba el pueblo luchador y del otro lado la reacción que venía desde la llamada Revolución Libertadora de Aramburu y Rojas, no era nada nuevo, era repetir la misma historia, nada más que esta vez en la boca de Rogelio Frigerio.
Hay que recordar que John William Cooke fue uno de los protagonistas de la lucha en Mataderos. Cumplió un rol muy importante después de la frustración del gobierno de Frondizi, donde las posibilidades de democratización legal del país comenzaron a frustrarse, ese fue el proceso que lideró en gran medida John William Cooke, sobre todo en el conflicto del frigorífico Lisandro de la Torre en enero de 1959. Ahí también estuvo Sebastián Borro y otros dirigentes gremiales nuevos que asumían la Resistencia peronista.

Mario Hernandez y Gerardo Bavio

PROCLAMA DE LA HUELGA DEL FRIGORÍFICO LISANDRO DE LA TORRE

Los agentes del imperialismo, desde los cargos oficiales utilizan el monopolio de la propaganda para atribuir al paro general, los móviles más aviesos y las complicidades más absurdas. Basándose en la tesis reaccionaria, de que las agrupaciones gremiales sólo deben discutir temas específicos de cada gremio, dan la calificación de política a la huelga general, que se está cumpliendo con éxito total. De esta manera la oligarquía argentina se reserva el derecho a decidir cuál huelga es lícita y cuál debe ser reprimida con las fuerzas pretorianas.
Esta huelga es política, en el sentido de que obedece a móviles más amplios y trascendentes que un aumento de salarios o una fijación de jornada laboral. Aquí se lucha por el futuro de la clase trabajadora y por el futuro de la nación. Los obreros argentinos no desean ver a su patria sumida en la indignidad colonial, juguete de los designios de los imperialismos en lucha. Y si se quiere plantear el problema, en los términos materialistas que requieren los teóricos de la reacción, para no caer en la calificación de “huelga política” basta decir lo siguiente: el resultado del plan oligárquico-imperialista será un saqueo al nivel de vida de las clases humildes, y por eso éstas combaten. En un país sometido al capital foráneo, no hay posibilidades de desarrollo nacional. Tampoco puede existir una justa participación de la clase trabajadora en la conducción política, ni en el reparto del producido social. La huelga es, por lo tanto, estrictamente gremial pues se hace en defensa del salario y la dignidad de los obreros y como protesta contra la colonización. El pueblo ha respondido en su conjunto a este planteo, encabezado por las “62” organizaciones, expresando su voluntad de luchar contra la ignominiosa entrega al extranjero que se está consumando a través de su minoría sumisa.
Si los medios de lucha que ha usado no son del agrado de los personajes que detentan posiciones oficiales, les recordamos que los ciudadanos no tienen la posibilidad de expresarse democráticamente y deben alternar entre persecuciones policiales y elecciones fraudulentas. No es posible proscribir al pueblo de los asuntos nacionales y luego pretender que acepte pasivamente el atropello de sus libertades, a sus intereses materiales y a la soberanía argentina. No sé si este movimiento nacional de protesta es “subversivo”, eso es una cuestión de terminología, y en los países coloniales son las oligarquías las que manejan el diccionario. Pero sí puedo decir que el único culpable de lo que pasa, es el gobierno, heredero en esta materia de la oligarquía setembrina. Por ello el pueblo está en su derecho de apelar a todos los recursos y a toda clase de lucha para impedir que siga adelante el siniestro plan entreguista. Esa y no otra es la meta que procura el Justicialismo encabezado por su jefe, el general Perón.

John William Cooke

lunes, enero 21, 2019

Comando secreto



Comando secreto - La bomba atómica de Israel, ¿salió del seno Nazi?

En diciembre de 1960, la revista "Time" alarmó al público mundial: Israel estaba construyendo en secreto la bomba atómica. El desconcierto fue total, nadie quería saber nada. ¿No se había pronunciado Eisenhower siempre contra una potencia nuclear en el Medio Oriente? El Organismo Internacional de Energía Atómica, fundado solo tres años antes, cuya tarea principal era la prevención del uso militar de la energía atómica, guardó silencio. Hasta hoy.
Mas tarde, lanzaron la leyenda que fueron los franceses que armaron el programa nuclear israelí. La comunidad internacional y los parlamentos fueron sistemáticamente engañados. La verdad es que ya en 1960, los gobiernos occidentales lo sabían. Habían autorizado y apoyado la construcción de esta arma de destrucción masiva.
La bomba atómica israelí fue hecha con dinero alemán y con tecnología alemana. La tecnología la habían desarrollado los científicos Carl-Friedrich von Weizsäcker, Otto Hahn y Karl Wirtz en el Instituto Kaiser Wilhelm en Berlín, durante la Segunda Guerra Mundial - en nombre del “Führer” Adolf Hitler. Su conocimiento se puso al servicio de Israel desde fines de los años cincuenta. El agua pesada vino de Noruega, donde los nazis la habían producido durante la guerra. El uranio lo suministró, con el consentimiento de los Estados Unidos, la Comisión Atómica Argentina, que fue creada después de 1945 con la asistencia de científicos nazis.

Gaby Weber

La historia del testamento de Lenin



El documento, prohibido en la URSS durante décadas, era considerado una “bomba contra Stalin”.

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la muerte de Lenin. Su intensa vida política y la extensa obra que produjo a lo largo de su vida expresan la combinación explosiva que marcó su genio: la teoría marxista y la práctica política revolucionaria.
La de Lenin fue una larga enfermedad. Su salud comenzó a empeorar a fines de 1921 y el primer ataque lo sufrió un domingo de mayo de 1922 dejándolo paralizado y sin el uso del habla durante un tiempo. Si bien retomó brevemente la vida pública durante un tiempo en que su salud mejoró, nuevos ataques lo mantuvieron recluido en una residencia en las afueras de Moscú. Entre fines de diciembre de 1922 y comienzos de enero de 1923, dictó a sus secretarias (1) una serie de notas confidenciales. Se conoce al conjunto de estas notas como el testamento político de Lenin. Este documento tiene una importancia central no sólo porque plantea una serie de propuestas programáticas al conjunto del partido para frenar la creciente burocratización sino también porque propone destituir a Stalin de sus funciones a la vez que exalta las virtudes de Trotsky. El llamado testamento echaba por tierra el mito construido por numerosos escribas estalinistas, en los años siguientes, que presentaron a Stalin como el discípulo predilecto de Lenin; y convirtieron a éste, en un héroe cuasi-divino, recto, superior, desprovisto de cualquier rasgo humano. La recuperación del testamento se la debemos al trotskismo y del propio Trotsky que permitieron mantener la imagen viva de Lenin más humano, flexible, audaz y perspicaz pero sin perder la intransigencia que un revolucionario debe tener para hacerle frente a cada situación a la que deba enfrentarse.
El comienzo de la lucha por la sucesión comenzó con los primeros ataques de la enfermedad. El Buró Político, que sin Lenin tenía 6 miembros (2), vio nacer una facción (no tan secreta) que tenía como único propósito evitar que Trotsky gané la mayoría que le permitiera convertirse en el “heredero” de Lenin (3). La troika (tríada) estaba conformada por Zinóviev, Kámenev y Stalin. Claramente este último fue quién más provecho obtuvo de esta alianza. En los últimos meses de 1922, Stalin como Secretario General designó a muchos de sus hombres en puestos de poder en el aparato, controlando todos los movimientos del partido.
Lenin observaba con preocupación el creciente poder que Stalin iba acumulando y estaba dispuesto a dar un combate dentro del Comité Central en contra de estos métodos que estaban minando el camino del gobierno revolucionario ruso y del desarrollo de la revolución internacional. Su único aliado era Trotsky, a quien le propuso formar un bloque contra la troika y contra la creciente burocratización interna, a través de una serie de cartas confidenciales (4).
A medida que la salud de Lenin empeoraba, la política del Secretario General se volvía cada vez más agresiva y reaccionaria. En la reunión del Comité Central de noviembre de 1922, en el que ni Lenin ni Trotsky estuvieron presentes (ambos por enfermedad) se votó un cambio radical en el comercio exterior debilitando las bases del monopolio estatal en beneficio del sector privado. Los dos ausentes pusieron el grito en el cielo y Trotsky, en representación de Lenin, se encargó de defender la postura de ambos logrando que se retroceda con la medida en diciembre. Ese mismo mes, Lenin comenzó a dictar su “testamento”. Estaba destinado a ser leído en el XII Congreso del partido que se realizaría en abril de ese mismo año. Sin embargo no fue difundido, ¿Qué había en el testamento que tanto atemorizaba a la troika?

El testamento

El testamento de Lenin –que puede leerse en las Obras Selectas editadas por IPS-CEIP León Trotsky– está formado por una serie de cartas y notas dictadas por Lenin a sus dos secretarias entre el 23 de diciembre de 1922 y el 4 de enero de 1923. Son escritos cortos y sintéticos ya que contaba con unos pocos minutos al día para poder dictar sus ideas, por exigencias médicas. La tensión del revolucionario estaba centrada en tres aspectos: el problema de la dirección del partido, el rol del GOSPLAN y la cuestión acerca de las nacionalidades. Todos apuntaban directamente a Stalin.
Lenin va a proponer aumentar el número de miembros del Comité Central a 50 o, incluso, 100 miembros con la idea de incorporar a jóvenes obreros para que adquieran experiencia política y sumen su aporte para mejorar las pésimas condiciones en las que se hallaba el aparato del partido. Aclara que estos mismos jóvenes no tienen que provenir de estructuras del aparato sino “que tienen que estar cerca de los obreros simples y campesinos”. Afirmó la incapacidad de la Inspección Obrera y Campesina, órgano dirigido por Stalin encargado de controlar la burocracia y el mal manejo de las instituciones del Estado, y propone ligarlo a la Comisión de Control (5). Como dice el historiador y biógrafo de Lenin ésta era “la pieza maestra de su plan de reorganización del Comité Central y de toda la cima del organigrama del Partido”. También, frente a la polémica con respecto a una posible escisión en el partido por las diferencias entre Stalin y Trotsky, se inclina hacia el segundo destacándolo como el más capaz de entre los miembros del Comité Central aunque agrega que tiene una excesiva confianza en sí mismo y que se siente atraído por los asuntos administrativos de las cosas. Trotsky tomó estas palabras como lo que eran: una crítica política entre revolucionarios. Sin embargo cuando se refirió a Stalin alertó del inmenso poder que estaba acumulando y pone en duda que sepa utilizarlo prudentemente (Carta del 24/12/1922). Días más tarde, el 4 de enero, hace un agregado contundente, calificando a Stalin como grosero, defecto intolerable en las funciones de secretario general y agrega “propongo a los camaradas que reflexionen sobre el modo de desplazar a Stalin de ese cargo y de nombrar a otra persona que tenga sobre el camarada Stalin una sola ventaja: la de ser más tolerante, más leal, más cortés y más atento para con los camaradas, de un humor menos caprichoso, etc” (6).
El segundo punto que desarrolla en el documento es sobre el GOSPLAN (Comisión de Planificación del Estado). Nuevamente se ubica del lado de Trotsky y reconoce que es una “idea sana” mejorar sus capacidades. Para eso se debía incorporar a profesionales y especialistas que trabajen en común con la dirección del GOSPLAN. En la carta del 14 de diciembre de 1922 la secretaria de Lenin copia: “Pienso proponer al congreso que otorgue un carácter legislativo, en ciertas condiciones, a las decisiones de la Gosplan, accediendo en este punto al camarada Trotsky, en cierta medida y en determinadas condiciones”. Lenin veía la necesidad de profesionalizar esta tarea aumentando la competencia del órgano estatal.
Pero “la bomba contra Stalin” (así la llamarían sus secretarias) fue el último punto desarrollado en el Testamento. Se refieren al problema de las nacionalidades, del que Lenin se ocupó los días 30 y 31 de diciembre. Allí acusó directamente al aparato del partido de sostener los peores métodos del zarismo en Georgia (lugar de nacimiento de Stalin) en el que se había impuesto por la fuerza el Estado soviético y el centralismo burocrático (ya Trotsky había denunciado la política estalinista como brutal y contraria a los intereses del proletariado mundial). Apunta directamente al Comisario del Pueblo para las Nacionalidades –Stalin– encargado de establecer relaciones entre el gobierno y el resto de las pequeñas nacionalidades que fueron brutalmente oprimidas durante el zarismo. En la carta Lenin lo acusa de chovinista y social-nacionalista, planteando que tiene un problema de principios: cómo comprender el internacionalismo. Es la nación opresora (grande, en este caso Rusia) la que no sólo debe reducirse a observar la igualdad formal de las naciones oprimidas sino que tiene que luchar efectivamente por mejorar las condiciones de las pequeñas naciones y establecer lazos solidarios y democráticos en función de fortalecer la Unión de las Repúblicas Soviéticas, “quien no haya comprendido esto, no ha comprendido la posición verdaderamente proletaria frente al problema nacional, en el fondo sigue manteniendo el punto de vista pequeño burgues” (7). Dos meses más tarde, Lenin envía una carta a Stalin donde rompe relaciones personales con este si no se retracta de haber insultado a Krupskaia por teléfono (a fines de diciembre, aunque Lenin se entera recién en marzo de 1923) por haber permitido un intercambio de mensajes entre Lenin –en cama– y Trotsky. Si bien ciertas lecturas contemporáneas (y estalinistas) hablan de una ruptura personal para minimizar las diferencias, en Lenin no había aspectos personales escindidos de lo político. Sus últimos seis meses de vida los destinó a combatir el avance del burocratismo encarnado sobre todo en la figura de Stalin.
Un mes antes del Congreso de 1923, su enfermedad se agudizó y ya no podría volver a recuperarse. A pesar de la insistencia de Krupskaia luego de la muerte del revolucionario, el Testamento no se trato en el Congreso. Sólo fue leído el 22 de mayo de 1924 en una sesión especial del CC ampliado que incluía a los militantes más veteranos y fue recibido como una verdadera bomba (8).
Años más tarde cuando Zinóviev y Kámenev se sumaron a Trotsky en la Oposición Conjunta para derrotar políticamente a Stalin, la discusión acerca del testamento volvió a resurgir. Cuando se cumplían 10 años de la Revolución de Octubre, los militantes oposicionistas volantearon miles de copias del testamento entre las masas que habían salido a las calles festejar. El aparato de Stalin se movió rápidamente y reprimió y encarceló a quienes querían dar a conocer las últimas palabras de Lenin. El testamento fue dado a conocer en la URSS recién con la muerte de Stalin, en el XX Congreso de 1956 –el de la “desestalinización”– y luego publicado en la revista Kommunist ese mismo año.
El estalinismo transformó la imagen de Lenin en una deidad. Luego de su muerte se crearon miles de monumentos, se embalsamó su cuerpo y se inventó la leyenda oficial que el leninismo y el trotskismo se encontraban en veredas opuestas. Sin embargo, la lucha de Trotsky y de miles de militantes trotskistas, muchos de ellos condenados, deportados, exiliados y asesinados por el gobierno soviético de la década del 20 y del 30, permitieron mantener viva la imagen de un Lenin más humano, recuperando las mejores experiencias de la revolución de octubre y su inmenso legado teórico. Fue el trotskismo el que batalló incasablemente para recuperar ese Lenin y denunciar los métodos difamatorios, calumniadores y faccionales, tan comunes en el estalinismo.

Claudia Ferri

Notas

1. M. Volodicheva y L. Fotieva.
2. Trotsky, Bujarin, Zinóviev, Kámenev, Tomsky y Stalin.
3. Ver Deustcher, Isaac. El Profeta desarmado, p. 76.
4. Fragmentos de estas cartas pueden leerse en El profeta desarmado (Deustcher), Mi Vida (León trotsky) y El Último combate de Lenin (Moshe Lewin).
5. Ver León Trotsky, Lenin , Bs. As., Ediciones IPS-CEIP, 2009, p. 367.
6. Lenin, Obras Selectas, tomo II ed. IPS-CEIP, pp. 556-557.
7. Ibíd, p. 565.
8. Algunos historiadores como Broué o el mismo Deustcher se preguntan por qué Trotsky no luchó en ese momento para difundir el Testamento. Lo cierto es que Trotsky (y los médicos) confiaban en una pronta mejoría de Lenin y sus fuerzas estaban puestas en armar el famoso bloque. Trotsky sabía que se encontraba sólo en el Buró político y que luego de “la bomba” irían por él. Además, en momentos en que Lenin luchaba con la muerte, temía que fuera interpretado como una lucha para repartirse sus despojos (Ver León Trotsky, Lenin, ob. cit, p. 371).

La profunda crisis detrás del Brexit



Por estos días el Reino Unido está sumido en el caos. La derrota del plan de salida negociada de la Unión Europea dejó al gobierno conservador de Theresa May pendiente de un hilo y a su partido al borde de la fractura.

¿Brexit o no Brexit? Esa es la cuestión. El dilema shakesperiano parece más actual que nunca. Por estos días el Reino Unido está sumido en el caos. La derrota del plan de salida negociada de la Unión Europea, conocido como “soft Brexit”, dejó al gobierno conservador de Theresa May pendiente de un hilo y a su partido al borde de la fractura. May sobrevivió un voto de no confianza. Pero no le sobra nada.
El calendario indica que quedan poco más de dos meses para el 29 de marzo, el plazo máximo para concretar el divorcio del Reino Unido del bloque europeo, previsto por el Artículo 50 del Tratado de Lisboa. Pero nadie puede decir con certeza si se va a un “hard brexit” –el escenario más temido tanto para la gran burguesía británica como para la propia Unión Europea-, o si se reabrirá una negociación con la Unión Europea y menos aún, si se lograría un consenso en un panorama en el que prima la tendencia a los extremos.
El triunfo inesperado del “leave” en el referéndum de junio de 2016 puso al partido histórico de la clase dominante ante la tarea de llevar adelante el divorcio de la UE, de la cual el capitalismo británico se ha vuelto cada vez más dependiente. Esta derrota autoinfligida dejó planteada una contradicción de la que prácticamente es imposible salir indemne, como muestra el periplo de Theresa May.
Detrás de la derrota del “soft Brexit” de May, que en los hechos implicaba irse a medias de la UE, es imposible no ver la mano de Donald Trump, que aprovecha la buena sintonía con los “brexiters” más duros para redoblar su política hostil hacia el bloque europeo. De hecho Steve Bannon, ideólogo y estratega del “trumpismo”, ha tratado de establecer su propio proyecto político (The Movement) en varios países de la UE con el objetivo de brindar servicios de consultoría electoral los partidos euroescépticos de la extrema derecha para las elecciones del Parlamento Europeo que se realizarán en mayo.
Para decirlo con categorías teóricas, el Reino Unido es uno de los países centrales donde la crisis capitalista de 2008 se ha transformado en crisis orgánica abierta.
Hay al menos tres dimensiones centrales que muestran la profundidad de esta crisis.
La primera es de carácter económico y geopolítico. Desde la década de 1970, y sobre todo desde los años de Margaret Thatcher, la clase dominante británica asumió que tenía que insertarse en el marco común europeo, lo que no solo reportaba beneficios económicos sino que también, junto con la alianza estratégica con Estados Unidos, permitía disimular el estatus de potencia decadente.
Durante décadas el Reino Unido gozó de un extraño privilegio de estar fuera/dentro, fuera de la eurozona y dentro del proceso político y económico de la UE. Esto tuvo consecuencias mixtas: porque aumentó la dependencia con respecto a los mercados europeos, pero a la vez fue funcional a la reconversión thatcherista hacia una economía basada en los servicios y las finanzas. Por lo que se dio la situación relativamente anómala de que, a pesar de no haber adoptado el euro, la City de Londres fue la principal plaza financiera de la UE.
Esta ubicación "ideal" del capitalismo británico es lo que no va más, como parte de la tendencia más general de agotamiento de la globalización neoliberal.
Algunos funcionarios tories trasnochados aún ven en el Brexit la vía para reflotar el viejo imperio británico. Tal el caso del secretario de defensa, Gavin Williamson que en una entrevista aparecida en el diario Telegraph dijo que este era el “mejor momento” desde el fin de la Segunda Guerra Mundial (¿cómo serán los peores?) y que liberado de la tutela de Bruselas, Gran Bretaña volvería a jugar un rol central en la escena mundial, e incluso abriría nuevas bases militares en el Caribe y el Sudeste asiático.
Pero esta nostalgia imperial está muy lejos del peso menor que hoy tiene el Reino Unido en la economía y la geopolítica mundial. Por eso los analistas más lúcidos comparan la crisis abierta con el Brexit con el momento de la guerra del Canal de Suez de 1954. La negociación humillante a la que la UE sometió al Reino Unido parece el equivalente al baño de realidad que la política de Estados Unidos le propinó en ese momento y que fue una toma de conciencia instantánea de que la decadencia británica era irreversible.
La segunda dimensión hace a la unidad estatal. Alguna variante de “hard Brexit” cuya expresión extrema es la ruptura si ningún acuerdo, casi inevitablemente reactivaría el independentismo escocés. Como se sabe, Escocia votó abrumadoramente a favor de permanecer en la UE y ya ha anunciado que convocaría a un segundo referéndum por la independencia.
El otro gran fantasma es el resurgimiento del conflicto con Irlanda del Norte. El plan derrotado de Theresa May contemplaba un mecanismo, llamado “backstop”, que dicho sencillamente permitía mantener abierta la frontera entre Irlanda del Norte y la república de Irlanda, que es miembro de la UE. Justamente este era uno de los puntos más cuestionados por los “brexiters” más duros y le costó a May la alianza de gobierno con el reaccionario Partido Democrático Unionista irlandés.
La tercera es la dimensión política. En lo inmediato, la crisis más aguda es del partido conservador. May está intentando la cuadratura del círculo, esto es, encontrar alguna fórmula de acuerdo con la UE y, a la vez, mantener la unidad de los tories. Esto por ahora parece misión imposible. Es verdad que el límite del partido conservador fue evitar la caída de May y darle así un triunfo al Partido Laborista, pero la tendencia que prima es a profundizar la polarización y la fractura.
El laborismo bajo el liderazgo de Jeremy Corbyn, ha capitalizado la crisis de los conservadores. Pero incluso dando por superada la crisis del blairismo, está bajo una presión considerable.
En el referéndum de 2016 Jeremy Corbyn votó a favor del "remain" con la nariz tapada, prácticamente no hizo campaña, y es sabido que su sensibilidad lo ubica en la tradición euroescéptica de izquierda que históricamente tuvo el Partido Laborista. Su base electoral es transversal: un afluente es la juventud organizada en Momentum, abrumadoramente pro UE y reacciona contra la xenofobia, las políticas antiinmigrantes y anti refugiados que hegemonizaron el Brexit a través de partidos de extrema derecha como el UKIP. Pero el otro afluente de votos para el laborismo viene de los sectores populares que votaron mayoritariamente por el “leave”, lo que le permitió al laborismo ganar en distritos donde había ganado el UKIP y en los que se había impuesto el Brexit.
Hasta ahora Corbyn ha logrado resistir con éxito la enorme presión de su base progresista-liberal para que se pronuncie por un segundo referéndum y se ha concentrado en tratar de desplazar a May, pero con la perspectiva de elecciones anticipadas por ahora fuera de la agenda, la demanda de someter el Brexit a una nueva votación puede volver con más fuerza y dividir las filas laboristas.
La UE que por ahora mantiene una ventaja en la negociación e intenta imponer sus términos, también sentiría el impacto del retiro caótico de Gran Bretaña. Hay señales de que podría extender el plazo más allá del 29 de marzo para darle tiempo a May para renegociar otro acuerdo que tenga respaldo parlamentario. Pero ese resultado no está garantizado de ninguna manera. Además los plazos se agotan porque para mayo, cuando se realizarán las elecciones al Parlamento Europeo, la situación británica tendría que estar resuelta.
Aunque sería la peor opción para la estabilidad burguesa, no puede descartarse que termine precipitándose una salida no negociada. Sin dudas un “hard Brexit” sería una mala noticia para el bloque europeo, que viene siendo cuestionado por la emergencia generalizada de formaciones de extrema derecha y atraviesa una crisis de liderazgo con el agotamiento del ciclo de Ángela Merkel en Alemania y la crisis de Emmanuel Macron en Francia. Ninguna salida parece sencilla. Lo interesante es si la crisis de los de arriba acelera la experiencia de una nueva generación que ha despertado por izquierda a la vida política con la certeza de que el capitalismo tiene poco y nada que ofrecer.

Claudia Cinatti

La bomba de Bogotá, ¿un falso positivo o acción terrorista del ELN?

Durante el gobierno del Dr. Álvaro Uribe Vélez, se acuño la frase de falso-positivo a las acciones criminales de las Fuerzas Militares, que para ganar monetariamente recompensas ofrecidas por el presidente Uribe, asesinaron a miles de jóvenes acusados falsamente de pertenecer la guerrilla de las FARC-EP. Este hecho aún está impune y la Fiscalía de Néstor Humberto Martínez, no acaba de entregar la información requerida por el Tribunal Penal Internacional, sobre la participación de altos jefes militares vinculados a esos crímenes.
El pasado jueves 17 de enero del año en curso a las 9.30 de la mañana, una bomba detonada al estilo de los terroristas suicidadas del ISI islámico y de los sicarios de la época de Pablo Escobar, los primeros con gran fanatismo religioso, los segundos comprados, porque desesperados por la penuria de sus familias víctima de un sistema cruel y despiadado, vendían sus vidas a cambio de un beneficio financiero a su esposa madres e hijos.
La bomba detonada en la Escuela de Cadetes de la Policía General Santander, es un acto criminal y debe ser condenada por toda la sociedad, pero también investigada de manera profunda e imparcial, algo de lo que carece en Colombia hace muchos años. Cualquier acción violenta que se comete en la hermana Colombia, de manera inmediata es atribuida a la guerrilla. Como sucedió en este caso, sin mayor empacho y ninguna prudencia el presidente Iván Duque, quien estaba fuera de Bogotá, al conocer el acto terrorista y al parecer desde la nave aérea donde viajaba y desde su Twitter responsabilizó al ELN de ser los autores de tal brutal acción. Una declaración absolutamente irresponsable y más dicha por el Jefe de Estado, cuya investidura ahora limita y condiciona cualquier investigación sobre este atentado.
Evidentemente el acto cometido es un hecho político, pero la primera valoración es tener presente a quién beneficia esta criminal acción, veamos, no es al Ejército de Liberación Nacional (ELN) organización que aguarda desde hace varios meses por una decisión del Gobierno de continuar en Cuba las conversaciones para buscar una solución política y pacífica al conflicto social armado entre esta organización político-militar y el Gobierno. El beneficio político de este hecho vandálico favorece más a los opositores a que se concrete una acuerdo de paz con el ELN.
Fue el presidente Duque el que ante la negativa del gobierno de Ecuador de seguir siendo sede de las conversaciones, solicitó al Gobierno cubano que aceptara ser la sede de la mesa de diálogo, pero al mismo tiempo no tomaba la decisión de enviar a sus representantes a La Habana, a conversar con la delegación del ELN presentes en la capital cubana y esperando, no lo más contradictorio de esta situación, eran las diversas declaraciones del Presidente, de exigirle al ELN, acciones inaceptables, porque en esencia planteaba la rendición, o sea pedía algo imposible a que esta organización accediera. En definitiva lo real, es que hace mucho tiempo el gobierno de Duque siguiendo las indicaciones de su mentor el senador Álvaro Uribe Vélez, no le interesa continuar los diálogos de paz con la guerrilla del ELN, ni cumplir los Acuerdos de Paz con las FARC-EP.
En esta encrucijada, este gobierno y el anterior, que tampoco quería concretar un acuerdo con el ELN, han venido desarrollando diversas fórmulas que dieran al traste con los diálogos, acusaron a esta guerrilla de armar a una supuesta organización llamada MRP de haber colocado la bomba en el Centro Comercial Andino, donde perdieron la vida tres personas, por ese hecho guardaron o guardan prisión un grupo de jóvenes estudiantes, algunos como el sonado caso de Mateo Gutiérrez, quien en el juicio salió absuelto por su comprobada inocencia. Mucho más reciente el propio Duque armó otro show, planteando que Cuba debía extraditar a Colombia al Comandante en Jefe del ELN Nicolás Rodríguez, (Gabino) quien por razones humanitarias está recibiendo tratamiento médico y quien por decisión del ELN formaría parte de la delegación que estará en la Mesa de Diálogo. Ha habido otras muchas acciones muy pocos conocidas para dar al traste con la las conversaciones. Al parecer está bomba ha venido como anillo al dedo para desatar la supuesta ira de Duque, al tomar, sin ninguna base seria y responsable, como corresponde a un Jefe de Estado, la decisión de romper el proceso. Decisión que hoy una buena parte de la sociedad colombiana le están cuestionando y exigiendo se retracte.
Examinemos algunos datos, el Fiscal Néstor Humberto Martínez, basa sus acusaciones en que la camioneta Nissan Patrol color gris modelo 1993 de placas LAF-565 es de Arauca, tripulada por José Aldemar Rojas, quien conduciendo dicho vehículo y que en la entrada del lugar se hizo la revisión de rutina y en el momento en el que los caninos percibieron la carga explosiva, el hombre habría acelerado el vehículo e ingresado a la fuerza, estrellándose contra uno de los edificios unos 100 metros más adelante y produciendo la explosión cargada con 80 kg de pentolita, e inmolándose en un acto suicida y con el fatal y lamentable resultado de la perdida de vida de 21 policías y 68 heridos de los cuales 58 ya han sido dados de alta.
O sea se hizo la revisión de rutina y son los caninos los que percibieron la carga explosiva, quiere decir que la documentación entregada para la revisión estaba en orden, sí no es por los perros el carro bomba hubiera seguido tranquilamente y colocado donde considerara el sujeto que lo conducía. Entonces ¿quién le proveyó a Aldemar Rojas una documentación que no fue percibida como irregular por las posta y son los perros lo que encienden las alarmas?. ¿Cómo explicar este hecho? ¿Y si no hubiera habido caninos entrenados para estos menesteres que hubiera sucedido?.. No suena raro este hecho.
Aquí cabe preguntarse como sabían que llevaba 80 kilos de explosivo pentolita y además como en tan poco tiempo precisaron el tipo de explosivo usado. ¿En tan pocos minutos los peritos llegaron al hecho y pudieron determinar todo estos datos? Toda esta información entregada por la Fiscalía tiene mal olor. No olvidar que el Fiscal Néstor Humberto Martínez está cuestionado por corrupción y que miles de colombianos la pasada semana se manifestaron pidiendo su renuncia, su conducta no es muy respetada y su comprometimiento lo pueden conducir a favorecer a los señores de la guerra.
Según la Fiscalía, Aldemar Rojas había sido miliciano por 25 años del ELN y estaba en la guardia personal del Comandante Gabino, algo contradictorio, porque si estuvo en la guardia de Gabino, no era un miliciano, sino un integrante de la guerrilla. Pero por otro lado las propias autoridades judiciales, señalan que este individuo no tenía ningún antecedente policial pues en la base de datos, no aparece con orden de captura vigente o pendientes judiciales. Solo aparece que tenía una mano amputada. El ministro de Defensa en el encuentro con la prensa dio a conocer que Aldemar Rojas fue Jefe de varios frentes guerrillero del ELN, entre ellos el Domingo Lain. Y que en los últimos años se volvió entrenador explosivista.
Es poco creíble que un hombre con 25 años en la guerrilla y que se haya desempeñado como escolta del máximo jefe del ELN, haya sido jefe de frentes guerrillero incluido el famoso Frente Domingo Lain no aparezca con ningún dato en su contra, lo que demuestra por el momento la incongruencia de las acusaciones contra el ELN.
Según el periódico bonaerense Página 12, la opinión publica en Bogotá, es que para el gobierno, se trató de una demostración de fuerza de la guerrilla del ELN. Sin embargo, otros creen que podría ser un autoatentado como los provocados por el ejército colombiano durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez. O sea, la balanza se inclina más para un Falso Positivo, que una acción del ELN.
Por último y muy criticado por unos y otros la declaración del presidente Duque, solicitándole al Gobierno cubano que entregue y califica de criminales a los delegados del ELN que forman parte de la representación de esa organización en la Mesa de Diálogo, la respuesta del gobierno de Cuba a través de su ministro de relaciones exteriores Bruno Rodríguez fue claro y contundente: #PazColombia @CubaMINREX actuará en estricto respeto a los Protocolos del Diálogo de Paz firmados entre el Gobierno y el ELN, incluido el Protocolo en Caso de Ruptura de la Negociación. Está en consulta con las Partes y otros Garantes. #Cuba reitera sus condolencias a #Colombia.
El comentario de la revista Semana sobre la petición de Duque es muy dicente al señalar. “El comunicado virtual poco sorprende. Nadie esperaba que Cuba accediera al pedido del presidente Iván Duque, que comentaristas de ambos espectros de la esfera política colombiana consideraron infortunado. El pedido resulta como mínimo extravagante en términos de relaciones exteriores, pues hace tan solo unos meses le había pedido a la isla recibirlos”.
Esperemos que detrás de esta solicitud del presidente Iván Duque a Cuba de entregar a los integrantes de la Mesa de Dialogo y pedirle a la Fiscalía que active las ordenes de captura contra estos delegados del ELN y los acuse de terrorista, y meterlos en la lista roja de interpol, no tengan la cobarde y sucia intención contra Cuba, país que se ha esforzado con mucho sacrificio por contribuir a la paz en Colombia, pero que tenga presente que con Cuba no se juega y que llevamos 60 años sin claudicar en nuestros principios, éticos, morales y revolucionarios.

Tony López R., Periodista, politólogo y analista internacional.

domingo, enero 20, 2019

La fundación del Partido Comunista alemán (Espartaco)



Centenario de la Revolución Alemana parte #7.

La crisis del Partido Socialdemócrata Independiente

El 11 de noviembre los responsables espartaquistas de Berlín improvisan una conferencia y trazan un programa. Para ellos la revolución no ha superado hasta entonces el nivel de un motín de militares. Ha dejado en segundo plano el “contenido social”. Es cierto que contribuyó a romper el ejército como arma de la contrarrevolución; pero ésta dispone aún de los ”socialistas del gobierno”, un arma muy importante ya que conservan la confianza de una fracción importante de la clase obrera. El papel de los revolucionarios es esclarecer a las masas con su agitación y su propaganda, ayudarlas a conocer el papel real de la socialdemocracia, empujándolas a las luchas, a las huelgas, en particular las de carácter económico sobre las cuestiones candentes del abastecimiento, de la desocupación, y del “verdadero caos económico consecuencia necesaria de la guerra”.
Toda colaboración con los socialdemócratas mayoritarios sólo haría más difícil la experiencia de las masas. Para Rosa Luxemburgo, históricamente hablando, el momento en que debemos tomar el mando no se sitúa al principio, sino al final de la revolución. Sobre la base de este análisis, defiende que los espartaquistas deben permanecer todo el tiempo posible en el partido independiente para reclutar primero simpatizantes y militantes con el objetivo de conseguir la mayoría. Su opinión prevalece; la Liga Espartaco sigue siendo un grupo de propaganda dentro del partido socialdemócrata independiente. Pero esta vez se da también un embrión de organización y forma una Central (Zentrale).
La lucha entre los partidarios del poder de los consejos y los impulsores de la Constituyente, pronto pasará por el corazón del partido socialdemócrata independiente, a pesar de los esfuerzos de sus dirigentes por contemporizar. El 27 de noviembre, el ejecutivo independiente publica una declaración en la que afirma que la Constituyente tiene que convocarse pero “cuando las condiciones técnicas y políticas se hayan reunido y si en ellas se expresa auténticamente la voluntad del pueblo informado”. Rosa Luxemburgo en las columnas del Die Rote Fahne del 29 de noviembre, critica la posición del partido, reclama la necesidad de una clarificación total y la convocatoria de un Congreso extraordinario, única forma de solucionar esta cuestión capital.
La capitulación de Haase y sus colegas frente a Ebert, al fijar la fecha de las elecciones el 16 de enero, refuerza la posición de los partidarios de un Congreso extraordinario. Die Rote Fahne se esfuerza en movilizar a los militantes para que impongan el Congreso. Los espartaquistas podrían efectivamente tomar la dirección, en una batalla en la que reuniesen a todas las fuerzas de izquierda del partido. La dirección se niega invocando que el Congreso impediría la preparación seria de la campaña electoral. Y acusa a los espartaquistas de sabotear la acción del partido. Queda claro que se va hacia la escisión, casi con el mutuo consentimiento.
El quince de diciembre, víspera de la reunión del Congreso de los consejos, se celebra la conferencia berlinesa del partido socialdemócrata independiente llamada para pronunciarse sobre la propuesta del Congreso extraordinario. Haase, en nombre del ejecutivo, defiende la política de colaboración con Ebert-Scheidemann. Justifica la decisión gubernamental sobre la Constituyente. Invita a los delegados a tomar conciencia del hecho de que la mayoría del país está ahora detrás de Ebert, y que hace falta entrar en el juego de la democracia, para construir un nuevo orden social en el que los consejos tendrán un lugar en la Constitución, al lado de una Asamblea elegida por sufragio universal. Las propuestas de los espartaquistas son, según él, una transposición caricaturesca de las consignas lanzadas por los bolcheviques en Rusia, en una situación diferente. Alemania es un país avanzado, y la situación internacional exige la elección en Alemania de una Asamblea representativa. Invita a los partidarios de Espartaco a sacar las conclusiones que se imponen de sus divergencias con el resto del partido, y a dejar la organización en la que ya no tienen sitio.
Rosa Luxemburgo presenta un contra informe que es una violenta requisitoria contra la acción del gobierno Ebert. Según ella Haase no está equivocado cuando explica que las masas están detrás de Ebert. Pero, lo que no dice, es que lo están, entre otras razones, porque los independientes lo sostienen y porque Haase forma parte del gobierno. Las masas podrán sin duda comenzar a ver más claro y comprender qué fuerzas se disimulan – cada vez peor – detrás de Ebert, si Haase y sus camaradas rompen con él y abandonan el gobierno. Ironizando sobre la fe democrática de Haase reclama: Si se trata del principio de democracia, apliquémoslo primero en nuestro propio partido. ¡”Y antes convoquemos al congreso, para que las masas digan si aún desean este gobierno! En la votación final la resolución de la dirección vence por 485 votos a la resolución Luxemburgo por un Congreso extraordinario que obtiene 185. La izquierda fue vencida en Berlín, que consideraba su bastión. El diario de los independientes titula: “Al fin, la claridad!”.
El veintiuno, los delegados revolucionarios se reúnen con los hombres de confianza de las grandes empresas de la capital. La Asamblea, casi por unanimidad, reclama la celebración de un Congreso extraordinario antes de fin de diciembre, la dimisión de Haase y de sus colegas del gobierno y la organización de una campaña electoral anti-parlamentaria. Eligen un comité de acción de cinco miembros donde coexisten los independientes de izquierda, y los espartaquistas. Todo empuja hacia el nacimiento de un nuevo partido, apoyándose a la vez en Espartaco y en los delegados revolucionarios y arrastrando numerosos elementos de los independientes.

La fundación del Partido Comunista Alemán (Espartaco)

Los preparativos y negociaciones para la posible fundación del nuevo partido coinciden con la llegada a Berlín de tres delegados enviados por Moscú, para representar a los soviets en el Congreso de los Consejos de Berlín. Entre ellos Karl Radek, muy ligado a la historia de la izquierda alemana, vinculado a los comunistas de Bremen y con una relación algo conflictiva con Rosa Luxemburgo desde la época del comunismo polaco. Paul Levi que tiene una muy buena relación con ambos (Radek y Rosa) actúa de moderador.
Las tres corrientes que pueden confluir en el nuevo partido, espartaquistas, comunistas internacionalistas y el grupo de delegados revolucionarios de Berlín están atravesadas por una divergencia transversal sobre la actitud a tomar frente a la convocatoria de la Constituyente, sobre la actitud hacia los sindicatos y más en general qué tipo de partido formar; lo que Broue define como “vanguardia o minoría de acción” (Broué, p. 128). Una vanguardia que esclarece y organiza a las masas (como lo aprobó la conferencia de Espartaco del 11 de noviembre) o una minoría actuante que interviene en nombre de las masas pero sin ellas, posición que tiene numerosos adeptos tanto en las filas de Espartaco como entre los comunistas internacionales.
La segunda conferencia de los comunistas internacionales se celebra en Berlín del 15 al 17 de diciembre. La mayoría de los delegados admiten que la próxima ruptura de los espartaquistas con los independientes hace desaparecer el obstáculo para la constitución de un partido unificado. Knief ha intervenido para proponer la participación de los revolucionarios en la campaña electoral, pero sólo le apoya una minoría. Paul Frólich, partidario del boicot, recibe el encargo de representar a los comunistas de Bremen en el Congreso de unificación. Radek desarrolla con elocuencia sus argumentos en favor de una fusión, que, según él, estaba tardando demasiado.
Rosa Luxemburgo y Leo Jogiches parecen haber estado inicialmente opuestos a la fusión con los comunistas, e incluso Jogiches la ha combatido con vigor hasta el final. Piensa que es necesario permanecer en el seno del partido independiente hasta el próximo Congreso para arrastrar, aprovechando esa ocasión, a todos los elementos de izquierda que probablemente permanecerían en el partido, si los espartaquistas rompieran prematuramente con él. Pero la intervención de Radek, con el respaldo del prestigio de los vencedores de Octubre, es decisiva, y Rosa Luxemburgo se deja convencer de no esperar al Congreso independiente para romper con él. Ella mantiene divergencias sobre el nombre que debe adoptar el nuevo partido. Eberlein, resume la posición de Rosa: El partido comunista ruso aún está solo en la Internacional. Los partidos de la II Internacional van a combatirlo sin tregua. El deber de los comunistas es arrancar a los partidos socialistas de Europa Occidental de la II Internacional para fundar una nueva Internacional revolucionaria. El partido comunista ruso no lo conseguirá nunca él solo. El foso es profundo entre él y los partidos socialistas de Occidente. Nosotros, los revolucionarios alemanes, debemos convertirnos en el nexo entre los revolucionarios del Este de Europa y los socialistas aún reformistas de Occidente. Nosotros hemos de apresurar la ruptura de estos socialistas con el reformismo. Nosotros cumpliremos mejor con nuestro deber en calidad de “partido socialista”. Si nos presentamos como un “partido comunista” la estrechez de nuestros lazos con los rusos complicará nuestra tarea en Occidente (Broué, p. 137).
Finalmente la central rechaza por cuatro votos a tres – Paul Levi se abstiene – la propuesta de Rosa Luxemburgo para llamar “socialista” al nuevo partido. El 29 de diciembre de 1918 (el mismo día de la dimisión de los independientes del gobierno Ebert) la conferencia de Espartaco aprueba por 80 votos contra 3 la propuesta de abandonar el partido socialdemócrata independiente, para fundar un partido comunista. El Congreso se reúne finalmente el 30 de diciembre y sesionará ese día y el siguiente. Contará con 83 delegados espartaquistas y 29 de los comunistas. El debate principal no se dará entre los espartaquistas y los comunistas sino que es transversal a ambos e incluso también involucrará a los delegados revolucionarios.
Por un lado Rosa Luxemburgo desarrolla en el Die Rote Fahne, las posturas de la central, según la cual las clases dirigentes agrupadas detrás de Ebert dominan provisionalmente, lo que significa que los trabajadores tendrán que librar la batalla de la campaña electoral, utilizándola como una tribuna para movilizar a las masas. Rosa Luxemburgo, con Leo Jogiches y Paul Levi, que comparten su punto de vista sobre la cuestión de la Constituyente, son netamente minoritarios en el seno de la Liga Espartaco, donde la corriente izquierdista en favor de un boicot a las elecciones vence por mucho.
Lo mismo ocurre en el seno de los comunistas internacionalistas. Johann Knief se pronuncia por la participación en la campaña, pero es desbordado por los partidarios del boicot, a la cabeza de los cuales están Paul Frolich y Felix Schmidt. Y las mismas divergencias existen en el círculo de delegados revolucionarios. Sólo por 26 votos contra 16 se pronunciará por la participación en las elecciones bajo la forma de una lucha electoral anti-electoralista. Entre los representantes de las fábricas aparece más netamente la preocupación de evitar las aventuras y las iniciativas izquierdistas.

La (ultra) izquierda triunfa en el Congreso

Después de aprobar por propuesta de Liebknecht la fundación del nuevo partido que se llamará Partido Comunista de Alemania (Espartaco), el informe en nombre de la central de Paul Levi sobre la posición frente a la Asamblea Constituyente es interrumpido y cuestionado por numerosos delegados. Levi sostiene “La decisión sobre este problema puede influir durante meses en el destino de nuestro movimiento. (...) la Asamblea nacional se reunirá, y no podréis impedirlo. Durante meses dominará toda la política alemana. Vosotros no podréis impedir que todos fijen sus ojos en ella, ni siquiera que los mejores partidarios vuestros intenten saber qué sucederá en la Asamblea nacional, para orientarse, informarse y prevenirse.” Pero la mayoría de los delegados están convencidos que “el poder está en la calle”. El informe de Levi abre un debate tumultuoso que divide en dos partes desiguales al Congreso. Rosa Luxemburgo confiesa su amargura frente al “extremismo” de la mayoría. Afirma que las masas alemanas, que no han tenido suficiente tiempo para desarrollar el poder de sus consejos, no están maduras para derribar a la Asamblea constituyente. Heckert subraya que, incluso donde son más fuertes, los comunistas aún están en minoría y que la mayoría de los trabajadores sigue a Ebert y Scheidemann. Propone la participación en las elecciones, con una lista única para toda Alemania con los nombres de Liebknecht y Rosa Luxemburgo solamente. Todas estas intervenciones cuando no son interrumpidas, son aceptadas sin entusiasmo por los delegados.
En cambio los delegados aplauden largamente a los oradores más izquierdistas, como Otto Rühle, quien afirma que la Constituyente es un “nuevo cadáver”, “nosotros tenemos ahora otras tribunas. La calle es la tribuna grandiosa que hemos conquistado y que ya no abandonaremos, aunque disparen sobre nosotros”. La participación en las elecciones significaría, para este partidario del “poder en la calle”, la renuncia a la revolución. Otros invocan la necesidad de permanecer con las manos limpias. Al final del debate el Congreso rechaza la resolución de Levi y adopta, por 62 votos contra 23, la que ha propuesto Otto Rühle. El partido comunista no participará en las elecciones.
El segundo día, al debatirse las luchas económicas los delegados favorables al boicot se oponen a los sindicatos. Rieger, de Berlín, estima incompatibles la pertenencia al partido comunista y, a la vez, a una organización sindical. Paul Frölich afirma que es imposible reconquistar los sindicatos desde el interior y que hace falta lanzar la consigna de “¡Fuera de los sindicatos!”. Así, después de decidir boicotear las elecciones de la Constituyente el Congreso se pronuncia por enfrentar a los sindicatos. Tengamos en cuenta la gravedad de esta posición en un período en que los afiliados sindicales pasarán de 2,8 millones en 1918 a 7,3 millones en 1919.
Finalmente el Congreso adopta el proyecto de programa publicado por Rosa Luxemburgo en Die Rote Fahne y que precisa sin ambigüedad: “La Liga Espartaco rehusará acceder al poder en el lugar de los dirigentes actuales cuando Scheidemann-Ebert hayan quemado su tiempo. (...) Si Espartaco toma el poder, será bajo la voluntad clara, indudable, de la gran mayoría de las masas proletarias, en toda Alemania y sólo bajo la forma de su adhesión consciente a las perspectivas, a los fines y a los métodos de lucha propugnados por la Liga (...) La victoria de Espartaco no está situada al principio, sino al final de la revolución”. El hecho de que el Congreso haya podido, simultáneamente rechazar la proposición de la central, de participar en las elecciones y adoptar el programa presentado por Rosa Luxemburgo, era claramente una manifestación de inconsecuencia política. La fundación del partido comunista alemán se produce en una atmósfera de confusión política en el seno de la vanguardia revolucionaria.

Los delegados revolucionarios no ingresan al PCA (E)

Una grave consecuencia de las decisiones del Congreso es el fracaso de las conversaciones con los delegados revolucionarios berlineses, que se celebraban en paralelo al Congreso. Lo que estaba en juego era decisivo. Las discusiones se desarrollan entre una delegación espartaquista encabezada por Liebknecht y una delegación del núcleo de delegados revolucionarios. Los líderes espartaquistas se han mostrado llenos de esperanza sobre las conclusiones de las negociaciones. Se sabe que estos militantes, formalmente miembros del partido independiente, están próximos a los espartaquistas y que de hecho constituyen un grupo autónomo, con su línea política y disciplina propia. La principal cuestión para ellos es la participación en las elecciones a la Constituyente. Piden el abandono de la decisión del boicot a las elecciones, el establecimiento de una comisión de programa sobre una base paritaria, la definición precisa, elaborada en común, de las “tácticas en la calle”, el acceso de sus representantes a los comités de redacción de prensa y de volantes, la desaparición, en fin, en el nombre del nuevo partido de cualquier referencia a Espartaco. Sin duda estas condiciones son las que un viejo bolchevique aceptaría sin dudar, y sobre las que un viejo espartaquista tendría poco que decir. Pero son inaceptables para la mayoría de los congresistas, cuya actitud irónica hacia las negociaciones es uno de los síntomas que le parecen más alarmantes a Radek. No hay sobre esta cuestión capital, ningún debate en el Congreso, de hecho hostil desde el comienzo a la fusión con los delegados. Sin duda éste era el mayor fracaso de los comunistas alemanes. La fundación de un verdadero partido comunista en la Alemania de 1919 era difícilmente concebible sin la participación de estos delegados obreros que tenían la confianza del proletariado berlinés, que habían dirigido las luchas durante la guerra y durante las jornadas revolucionarias.
El partido comunista, nacido apenas y ya aislado de las masas, se había condenado a sí mismo a la impotencia antes de haber comenzado a actuar. Lenin, que conocía la celebración del Congreso pero ignoraba aún su contenido y su carácter, el doce de enero en una ”Carta a los obreros de Europa y América” que estaba terminando de redactar, proclama: Cuando la Liga Espartaco alemana, conducida por estos jefes ilustres, conocidos en todo el mundo, estos fieles partidarios de la clase obrera, que son Liebknecht, Rosa Luxemburgo, Clara Zetkin, Franz Mehring, rompió definitivamente cualquier lazo con los socialistas como Scheidemann, (…) cuando la Liga Espartaco se llamó partido comunista alemán, entonces la fundación de la III internacional, la internacional comunista, verdaderamente proletaria, verdaderamente internacional, verdaderamente revolucionaria, se convirtió en un hecho. Formalmente, esta fundación no se ha realizado, pero, en realidad, la III Internacional existe desde ahora”.

Andrés Roldán

Steve Bannon, el mito detrás de los monstruos



Trump y Bannon, meses atrás.

Un fantasma recorre la globalización neoliberal en descomposición, el fantasma del populismo de ultraderecha.
Esa sombra fantasmal, en un inicio más difusa, y hoy más nítida, tuvo su primer éxito con la victoria de Trump en Estados Unidos, y terminó de solidificarse con la llegada de Bolsonaro a Brasil. Un tercer vértice de este triángulo lo encontramos en la Europa de Matteo Salvini (Italia), Víktor Orban (Hungría), Marine Le Pen (Francia) y Vox (España).
Y como articulador de este fenómeno monstruoso, encontramos un nombre: Steve Bannon, quien fue durante 7 meses el jefe de estrategia y asesor presidencial de la Casa Blanca de Donald Trump.
¿Quién es Steve Bannon? Ex banquero, fue conocido por ser el director ejecutivo de Breitbart News, la web referencia de la ultraderecha anti establishment en Estados Unidos, desde donde se impulsó la creación del movimiento Alt-right (derecha alternativa, un eufemismo para nombrar al supremacismo blanco), y que lo catapultó para ser el jefe de campaña de Trump, y posterior hombre fuerte de la Casa Blanca hasta su dimisión en agosto de 2017.
Pero en realidad esa dimisión fue el momento de despegue para un Bannon que ha sabido leer y aprovechar muy bien el momento gramsciano donde lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer. Un momento histórico de crisis terminal del capitalismo en un mundo multipolar donde el proyecto de globalización neoliberal de las élites económicas ha entrado en crisis, y donde surgen, en ese claroscuro, los monstruos.
Hasta entonces, Bannon había comenzado a testear algunas ideas mediante Cambridge Analytics, la consultora que succionó datos de 50 millones de usuarios de Facebook y los utilizó para manipular psicológicamente la elección que dio la victoria a Trump en EEUU.
Pero es un año después, en agosto de 2018, que Bannon se reúne con Eduardo Bolsonaro, actualmente el Diputado Federal más votado de la historia de Brasil con casi 2 millones de votos, y acuerdan colaborar para llevar a su padre, Jair Messias Bolsonaro, a la presidencia de Brasil.
El resultado es por todos conocido, y Bolsonaro representa el triunfo de un monstruo de ultraderecha en el país más grande de América Latina.
De nuevo otra red social, como sucedió en EEUU, en este caso whatsapp (propiedad también de Facebook), resultó determinante en la amplia ventaja que obtuvo Bolsonaro en primera vuelta, y en el resultado final de la segunda vuelta, creando todo un ecosistema de fake news que se transmitían por el sistema de mensajería, y mediante la micro segmentación y el uso del big data, terminaron deconstruyendo la realidad política al mismo tiempo que construían una paralela en el imaginario de la población.
Tanto en Estados Unidos como en Brasil, el mensaje que se iba alentando era similar (con las especifidades propias de cada país): la lucha contra el marxismo cultural y la ideología de género, además de un discurso crítico con los medios de comunicación masivos parte del establishment (sean estos CNN o Globo), apelando a los miedos y aspiraciones de los sectores populares.
A partir de esta ideología de ultraderecha, de la experiencia en Breitbart y como forma de articular y expandir la Alt-right, Bannon creó The Movement (El Movimiento) y puso su mirada en una Europa donde por mucho tiempo el único partido de ultraderecha con músculo político era el Frente Nacional de Marine Le Pen (que llegó a ganar unas elecciones europeas en Francia con el voto anti inmigrante de la clase obrera blanca).
The Movement nace en Bruselas, nada es casualidad, pues desde ahí opera su aliado Partido Popular Belga, y tiene su sede el Parlamento Europeo, el próximo objetivo de Bannon, que intentará crear un grupo de euroescépticos y populistas de ultraderecha, tras las elecciones europeas de mayo de este año.
Los primeros que conformarán este Eurogrupo son los partidos de los primeros ministros de Italia, Matteo Salvini, y Hungría, Víktor Orban, así como el partido ultraderechista español Vox, cuyo contacto con Bannon es Rafael Bardají, ex asesor de la fundación FAES de José María Aznar. Vox acaba de obtener el 10% de los votos en las elecciones en Andalucía (cuyo tamaño es similar al de Portugal), siendo decisivo para desbancar al PSOE y darle la presidencia al PP, y puede ser la gran sorpresa en las próximas elecciones europeas en España.
Pero, además, los tentáculos de The Movement ya tienen ramificaciones en Alemania (AfD), Austria (FPO), Polonia (PiS), Suecia (SD), Finlandia (Perussuomalaiset) o Reino Unido (Ukip).
El Eurogrupo que surja tras las elecciones de mayo podría ser el segundo más numeroso, con un programa radical de ultraderecha contra la migración, el islam y el feminismo, y en defensa de la seguridad y las fronteras.
Con este nuevo mapa político en la Unión Europea, junto con los Estados Unidos de Donald Trump y el Brasil de Bolsonaro, se conforma un trivote lleno de monstruos. Y detrás de estos monstruos, la figura de Steve Bannon crece, articulando una alternativa global de ultraderecha a la globalización neoliberal.
En nuestras manos está construir no solo una resistencia a este movimiento, sino enfrentarlo con propuestas y alternativas a este mundo fragmentado y en crisis en que nos ha tocado vivir.

Katu Arkonada

Martinica: texto inédito de Rosa Luxemburgo



El presente ensayo fue escrito por Rosa Luxemburgo al poco tiempo de una enorme erupción volcánica en el puerto de Saint Pierre, en la isla caribeña de Martinica, en ese momento colonia francesa. El volcán del Mont Pelée (Montaña Pelada), que domina la isla, entró en erupción el 8 mayo de 1902 y empezó a arrojar grandes cantidades de lava. La ciudad de Saint Pierre quedó completamente destruida. Se llevó por delante la vida de más de 30.000 personas.
Originalmente en alemán, el artículo fue publicado el 15 de mayo de 1902 en el periódico Leipziger Volkszeitung (en alemán, periódico del pueblo de Leipzig). Desde su aparición, en 1894, había sido una importante publicación del movimiento de los trabajadores. Franz Mehring fue su editor entre 1902-1907 y el órgano se convirtió en el vocero más importante del ala luxemburguista del Partido Socialdemócrata Alemán. En 1933 fue prohibido por los nazis. En la actualidad es un periódico de circulación local en Leipzig, una ciudad alemana en el noroeste del estado de Sajonia.
El texto refleja, indudablemente, tanto el interés de Rosa Luxemburgo por los hechos ocurridos fuera de Europa como su férrea oposición a toda injerencia colonial. En estos párrafos denuncia con tono implacable la hipocresía humanitaria de las potencias imperiales.
A continuación, presentamos el artículo completo, en castellano, por primera vez.
Publicado por primera vez: en la gaceta Leipziger Volkszeitung el 15 de mayo de 1902. Volver a línea automática
Versión en línea: marxists.org 1999.
Notas tomadas de The Rosa Luxemburg Reader, editado por Peter Hudis y Kevin B. Anderson (Monthly Review Press, 2004).
Traducción: Alejandra Ríos

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Montañas de ruinas humeantes, pilas de cuerpos estrujados, un mar de fuego, vapor, humo, lodo y cenizas dondequiera que vayas: eso es todo lo que queda de una floreciente y pequeña ciudad que sobre la pendiente rocosa del volcán se posa como una golondrina.
Durante un tiempo al enojado gigante se le escuchó retumbar y bramar contra tanta arrogancia humana, contra el ciego engreimiento de los gnomos bípedos. De gran corazón, incluso en su ira, este verdadero gigante a las imprudentes criaturas que gateaban a sus pies les advirtió su presencia. Vomitó ardientes nubes de humo. En su seno, enfurecido y en ebullición, brotaban explosiones, como ráfagas de fusil y tronar de cañones. Pero los señores de la tierra, esos que decretan el destino de la humanidad, permanecieron, con inconmovible fe, en su propia sabiduría.
El 7 (de mayo) la comisión enviada por el gobierno anunció al preocupado pueblo de St. Pierre que, tanto en el cielo como en la tierra, todo estaba en orden. ¡Todo está en orden! ¡No hay razón alguna para alarmarse! Lo mismo dijeron a la víspera del Juramento del Juego de la Pelota [1] en los salones embriagados de danza del palacio de Luis XVI, mientras en el cráter del volcán revolucionario la ardiente lava recomponía fuerzas para la temerosa erupción. ¡En todas partes reinan el orden, la paz y la quietud! —lo mismo dijeron cuando la erupción de marzo de hace 50 años en Viena y Berlín [En referencia a la oleada revolucionaria en Europa en 1848.]. El viejo y sufrido titán de Martinica hizo caso omiso de los informes de la honorable comisión. Tras el mensaje del gobernador del día 7, con el que se buscaba tranquilizar al pueblo, en las primeras horas del día 8 el gigante entró en erupción y bajo la ardiente exhalación de su indignado corazón, en apenas unos pocos minutos, el gobernador, la comisión, el pueblo, las casas, las calles y los barcos quedaron enterrados.
Radical fue la labor del volcán. Sesgó la vida de cuarenta mil seres humanos, solo un puñado de temblorosos refugiados fueron rescatados —el viejo gigante puede retumbar y retronar en paz, ha mostrado su fuerza, y despertando temor se vengó del desaire a su primigenio poder.
Y ahora en las ruinas de la aniquilada ciudad en Martinica se presenta un nuevo invitado, desconocido, nunca visto antes: el ser humano. Ni lores ni siervos, ni negros ni blancos, ni ricos ni pobres, ni dueños de plantaciones ni esclavos asalariados – seres humanos aparecieron en la desgajada isla, seres humanos que sintieron solo dolor y vieron solo desastre, que solamente querían ayudar y socorrer. ¡El viejo Monte Pelée había obrado un milagro! Olvidados están los días de la Crisis de Fachoda, [2] olvidado el conflicto sobre Cuba, olvidada «la Revanche»: los franceses y los ingleses, el Zar y el Senado de Washington, los alemanes y los holandeses, todos ellos donaron dinero, enviaron telegramas, extendieron una mano para ayudar. Una hermandad de pueblos contra la naturaleza encendida en odio, una resurrección de humanismo en las ruinas de la cultura humana. El precio para recuperar su humanidad fue alto, pero el rugiente Monte Pelée con su estruendo logró captar la atención de ellos.
Francia llora por los 40.000 cuerpos de la pequeña isla y el mundo entero se precipita a secarle las lágrimas a la Madre Patria. ¿Pero, qué ocurrió cuando, siglos atrás, Francia derramó sangre a torrentes en las Antillas Menores y Mayores? En el mar a lo largo de la costa este de África se halla una isla volcánica, Madagascar. Allí vimos cómo, hace 50 años, la República que hoy llora desconsoladamente por los niños perdidos doblegó bajo su yugo, a cadena y espada, a la tenaz población indígena. Ningún volcán abrió su cráter allí: las bocas de cañón vomitaron muerte y destrucción; el fuego de artillería del ejército francés arrasó de la faz de la tierra las florecientes vidas humanas hasta que el pueblo libre yació postrado, en el suelo, hasta que la reina morena de los «salvajes» fue sacada a rastras, como trofeo, a la «Ciudad Luz».
En la costa asiática, bañada por las olas del océano, yace la sonriente Filipinas. Hace seis años allí vimos trabajar a los benevolentes yanquis y al Senado de Washington. [3] Allí no había montañas vomitando fuego, sino rifles norteamericanos abatiendo vidas humanas a raudales. El Cartel del azúcar del Senado que hoy envía montañas de oro a Martinica, para que la vida de las ruinas se recomponga, envió cañón tras cañón, buque de guerra tras buque de guerra, millón tras millón de dólares a Cuba, para sembrar muerte y devastación.
Ayer, hoy, en el distante sur africano, donde hace tan solo unos pocos años atrás un tranquilo pequeño pueblo vivía de su labor, en paz, allí vimos cómo los ingleses hicieron estragos. Esos mismos ingleses que hoy en Martinica a las madres les devuelven sus hijos y a los hijos sus padres; en el sur africano, con sus brutales botas militares ellos, los vimos pisotear cuerpos humanos, cadáveres de niños y caminar en vados de sangre, con muerte y miseria delante de ellos y a sus espaldas.
¡Ah! ¡Y los rusos! El rescatista, el socorrista, el Zar llorón de todas las Rusias — ¡un viejo conocido! Los hemos visto en las murallas de Praga, [4] donde la tibia sangre polaca corría por los arroyos y con su humo teñía el cielo de rojo. Pero se trata de viejos tiempos. ¡No! Ahora, hace unas semanas apenas, a ustedes, benevolentes rusos, los hemos visto en sus polvorientos caminos, en aldeas rusas destrozadas, enfrentar a la muchedumbre harapienta, salvajemente agitada y enfurecida; tras disparos ensordecedores mujiks jadeantes caían al suelo, sangre roja campesina mezclada con el polvo de los caminos. ¡Habrán de morir, habrán de caer, ya que sus cuerpos están doblados por el hambre, porque por pan, por pan, claman!
Y también te hemos visto a ti, oh, Madre Patria, destiladora de lágrimas. Fue el 23 de mayo de 1871: un glorioso sol primaveral brillaba sobre París; miles de pálidos seres humanos, con ropajes humildes ellos, se abarrotaron en las calles, en los patios de las cárceles, cuerpo a cuerpo, cara a cara; a través de las troneras en los muros, las metralletas apuntan con sus bocas sanguinarias. Ningún volcán entró en erupción, no hubo caudales de lava derramándose por las laderas. Tus cañones, Madre Patria, apuntaron contra la multitud abigarrada, gritos de dolor desgarraron el aire. ¡Con más de 20 mil cadáveres las calles de París quedaron cubiertas! [5]
Y a todos ustedes: sean franceses, ingleses, rusos, alemanes, italianos o norteamericanos; ya los hemos visto unidos en acuerdo fraternal en una gran liga de naciones, ayudándose y orientándose los unos a los otros. Fue en China donde se olvidaron de las rencillas entre ustedes, también allí hicieron la paz para, juntos, asesinar al pueblo y quemar sus viviendas. ¡Oh, ante sus balas, los trenzados caían en fila cual granizo que un campo sembrado azota! ¡Oh, las mujeres en gritos de lamento sumergían sus fríos brazos en el agua, sosteniendo en ellos a sus muertos que huían de las torturas de vuestros ardientes abrazos!
Y ahora todos ellos han dirigido sus ojos a Martinica; en un solo corazón y alma, ayudan, socorren, secan las lágrimas y maldicen al volcán que tantos estragos causa. Monte Pelée, gigante de gran corazón, puedes reír, puedes mirar con aversión a estos benevolentes asesinos, a estos llorones carnívoros, a estas bestias en ropaje samaritano. Pero el día llegará en el que otro volcán levantará su voz de trueno: un volcán enfurecido y en ebullición, sí o sí, y barrerá de la faz de la tierra todo atisbo de cultura moralista salpicada en sangre. Y solo sobre sus ruinas las naciones se unirán en una verdadera humanidad, que conocerá tan solo un enemigo mortal, la inerte ciega naturaleza.

Rosa Luxemburgo, Martinica (1902)

Notas

[1] El Juramento del Juego de la pelota (francés: Serment du Jeu de paume) es un compromiso de unión presentado el 20 de junio de 1789 entre los 577 diputados del tercer estado para no separarse hasta dotar a Francia de una Constitución, haciendo frente a las presiones del rey de Francia Luis XVI. Con el pretexto de unas reparaciones que debían hacerse en la sala en la que se celebraban las sesiones de los Estados Generales de Francia, la guardia impidió que los diputados del tercer estado se reunieran y estos entonces se reunieron en la sala del jeu de paume de Versalles.
[2] En 1898 Francia e Inglaterra estuvieron a punto de ir a la guerra a raíz de un conflicto en Fachoda, Sudán
[3] Una referencia a la guerra hispano-estadounidense de 1890 en la cual Estados Unidos tomó tutelaje de Filipinas y Cuba. El conflicto bélico había ocurrido cuatro años antes, no seis.
[4] Las «murallas de Praga» hace referencia a la masacre perpetrada por el ejército ruso contra un levantamiento polaco en Praga, un suburbio en la ciudad de Varsovia, en 1831.
[5] En referencia a la brutal represión de la Comuna de París de 1871, durante la cual miles de revolucionarios fueron masacrados por las fuerzas del gobierno francés.

Trump vuelve a apoyar la marcha contra los derechos de las mujeres



Por segundo año consecutivo, el poder Ejecutivo le da un rango de cuestión de Estado a la marcha contra el derecho al aborto. La denominada “Marcha por la vida” vuelve a Washington con el respaldo del presidente Trump y su vice Mike Pence, vocero de los grupos conservadores.

En menos de 48 horas, la ciudad de Washington en Estados Unidos, será testigo de dos marchas que ilustran la polarización que vive el país. Este viernes 18, marcharon los grupos antiderechos contra el aborto legal y el sábado 19 se espera un nueva y multitudinaria Marcha de Mujeres.
Como todos los años desde 1974, un año después del fallo de la Corte Suprema que garantizó el derecho al aborto, los grupos antiderechos, de la derecha conservadora y religiosa, marcharon en Washington contra las mujeres y sus derechos. Una de las apuestas de la “Marcha por la vida” es darle una cara joven a este intento reaccionario de minar derechos democráticos elementales. “Ser provida es prociencia” es el lema que eligieron los organizadores de la marcha.
Sin embargo, las principales fuerzas detrás de la “Marcha por la vida” no son organizaciones científicas sino que siguen siendo las iglesias evangélica y católica, la primera mayoritaria en Estados Unidos y la segunda minoritaria pero con peso político (a pesar del enorme cuestionamiento por las denuncias de abusos contra sus obispos). Los grupos religiosos son los que aportaron los contingentes más grandes con estudiantes de colegios secundarios y comunidades de otras ciudades.
La marcha llegó a una Washington paralizada por el llamado “shutdown” (cierre parcial del gobierno), que mantiene a más de 800 mil empleadas y empleados públicos sin cobrar su salario. Con un Congreso paralizado por la votación del presupuesto, en la que Trump exige que se financie el muro en la frontera con México, demócratas y republicanos tensas la pelea en las alturas mientras trabajadoras y trabajadores hacen malabares para continuar con sus vidas.

La Casa Blanca alineada con los antiderechos

El vicepresidente Mike Pence recibió el miércoles 17 en la Casa Blanca a diferentes organizaciones denominadas “pro vida”, que militan en todo el país contra el derecho de las mujeres a decidir sobre sus cuerpos y obstaculizan prácticas legales, respaldadas por el fallo Roe vs. Wade de 1973.
Horas antes de la marcha, el vicepresidente Pence se había dirigido a los asistentes desde la radio instalada en el escenario, conducida por Ben Shapiro, el comentarista conservador al frente de The Daily Wire (sitio de noticias de la derecha conservadora).
Cuando avanzaba la marcha en Washington, que no reunió más más de algunos miles según los propios medios conservadores, Mike Pence hizo una visita sorpresa junto a su esposa en el escenario central de la convocatoria. Después de dirigirse a los presentes, presentó un saludo grabado del presidente Donald Trump. “Cuando vemos los ojos de un recién nacido, vemos la belleza y el alma humana y la majestuosidad de la creación de Dios. Sabemos que cada vida tiene significado”.
En 2017, por primera vez, un miembro del poder Ejecutivo en funciones participó de la llamada “Marcha por la vida”. El vicepresidente Mike Pence, ultraconservador y conocido por su perfil homofóbico y opositor al derecho de las mujeres a decidir, fue el primer vicepresidente de EE. UU. en funciones en encabezar la marcha en Washington contra el derecho al aborto.
El rechazo al derecho al aborto estuvo en la agenda del gobierno de Donald Trump desde el día uno. Una de las primeras órdenes ejecutivas que firmó como presidente fue la que prohíbe el uso de fondos del Gobierno para subvencionar a grupos que practiquen o asesoren sobre el aborto en el extranjero, una política republicana que data de la década de 1980 y que su antecesor, Barack Obama, había cancelado.
Trump cumplió sus promesas de campaña y ha intentado restringir el alcance del fallo de la Corte Suprema. A su vez, Pence, con el apoyo del presidente, creó un grupo dentro del Gobierno destinado a defender a los doctores que, alegando motivos religiosos, se niegan a practicar abortos.
En la marcha de este viernes 18, volvió a comprometerse a bloquear cualquier ley a favor de los derechos reproductivos: "Si envían alguna legislación a mi despacho que debilite la protección de la vida, la vetaré y tenemos el poder de emitir esos vetos".

La guerra contra las mujeres no empezó hoy

Durante los últimos años, los sectores reaccionarios han avanzado en varios estados. Desde restricciones y obstáculos al acceso a este derecho básico, hasta ataques a las clínicas que realizan estas prácticas, con escraches a las y los profesionales, protestas para hostigar a las mujeres y hasta bombas contra los edificios.
El gobierno demócrata de Barack Obama, aunque decía apoyar el derecho de las mujeres a decidir, no tomó ninguna medida para garantizar la aplicación del fallo ni defenderlo de las restricciones y ataque de la derecha conservadora.
En la mayoría de los estados hoy no hay suficientes lugares para realizar prácticas seguras: un tercio de las mujeres tiene que viajar más de 40 kilómetros para acceder a un centro de salud reproductiva y/o interrumpir un embarazo. En muchos estados, hay periodos de espera, visitas obligatorias a clínicas, leyes que obligan a notificar a las familias de la mujer u obstáculos judiciales, además de los altos costos del procedimiento, ya que la Enmienda Hyde (una disposición legislativa de restricción del uso de ciertos fondos federales para pagar abortos con excepciones para incesto y violación) se encarga de asegurar que los fondos federales no puedan ser empleados para interrumpir embarazos.
A pesar de que el derecho al aborto está garantizado legalmente, en la vida cotidiana las mujeres, especialmente las trabajadoras, las jóvenes, las migrantes, las más pobres, que dependen de los programas públicos de salud, enfrentan un sinfín de obstáculos. Por eso, el sábado 19, la Marcha de Mujeres volverá a realizarse en Washington y varias ciudades de Estados Unidos, por el derecho al aborto sin restricciones, contra el machismo, el racismo y la xenofobia.

Celeste Murillo
@rompe_teclas