martes, julio 21, 2026

Argentina-España: leña del árbol caído


La Copa del mundo ha concluido inmersa en una crisis espectacular – deportiva, pero también política. La distribución de medallas, trofeos y la copa misma fue acompañada de una sonora chiflatina contra Donald Trump, en un estadio con capacidad para 80.000 espectadores y casi 2.000 millones de asistentes por televisión. Varios jugadores han evitado saludar al criminal de guerra en funciones, de un modo ostensible – otros con inusitado apresuramiento. Al final de cuentas, Malvinas fue apenas una introducción a la injerencia de la guerra mundial en el máximo evento futbolero. El otro lado de la medalla ha sido el colosal oportunismo de la prensa internacional, que esperó que se produjera una derrota de Argentina para ventilar un rencor largamente acumulado, pero que hubiera quedado en esa condición si la Selección nacional se alzaba con la segunda Copa consecutiva.
 Como no podía haber sido de otro modo, el mayor bochorno lo protagonizó Milei, en primer lugar, en relación a Malvinas, un tema que siempre subordinó a su simpatía ilimitada por la criminal de guerra Margaret Thatcher, quien ordenó el hundimiento del crucero General Belgrano y preparó una agresión nuclear contra el sur de Argentina, en combinación con el genocida Augusto Pinochet, para el caso de que la Fuerza Aérea de la dictadura destruyera uno o más portaviones de la Flota británica. Milei rechazó asistir a la final, en contraste con las autoridades del estado español – el monarca Felipe y el primer ministro Pedro Sánchez, con su selección, que no es ‘nacional’. No lo animó a poner la cara la presencia de su amigote Trump y miembros del Gabinete. La razón fue la ‘molestia’ que le causó el estallido de la cuestión colonial de Malvinas, de parte de jugadores y el público, atacados groseramente por la prensa del imperialismo británico. Milei temió que la selección le diera la espalda en caso de triunfo de Argentina o la ‘mala onda’ que provocaría una derrota. Nada pudo impedir que las contradicciones de la política mundial, es decir la guerra, irrumpiera, de uno u otro modo, en los campos de césped. El imperialismo mundial disfrutaba con el efecto de distracción que el Mundial dispensaba al bombardeo de las infraestructuras de Irán y a los preparativos para su invasión terrestre. 
 En este marco de crisis política se desarrolló el sainete de la proclamación de un feriado para recibir a la Selección, que enseguida se degradó a una decisión que Milei le encajó a la AFA y a los jugadores. El espectáculo de desubicación política de Milei no pasó desapercibido para los llamados inversores, pues en ese marco tuvo que dilatar el proyecto de ley de propiedad privada que tanto interesa a la oligarquía financiera internacional para alojar en Argentina, con los fuertes subsidios del RIGI y el Súper RIGI una parte de las centrales de datos para la Inteligencia Artificial. Al final, luego de la derrota, la recepción de la Selección fue acompañada de varios reveses, como el no retorno a Argentina de varios de sus principales jugadores. Sin la Copa, quedaron al desnudo muchos de los agujeros de la crisis política nacional. 
 La diatriba contra el ‘chovinismo’ de Argentina que se lanzó en ocasión del partido contra Inglaterra, en especial por la prensa colonialista británica, continuó con la derrota en la final; un triunfo de Argentina lo habría mantenido soterrado. Son precisamente los estados imperialistas quienes desarrollan una ofensiva racista y criminal contra los migrantes, acompañados por los ultraderechistas como Milei. el PP y Vox en España y el chileno Katz. Todo nacionalismo esconde una tendencia al “chovinismo”, pero es característico de los estados imperialistas y de los antagonismos nacionales que ha dejado el imperialismo en las ex colonias – como India, Myanmar o el Estado de Israel, impuesto por un decreto de la ONU, o sea el imperialismo anglo-francés.
 El “chovinismo’ es central en la crisis del estado español, donde la promoción del odio colonialista va en perjuicio de África y América Latina, y está presente en la histórica opresión nacional del estado español. El “chovinismo” anti-argentino (“argie” o “argento”) se descargó sobre la Selección, pero, insistimos con esto, sólo después de la derrota; antes, todo fue elogio para Messi, Scaloni, Julián Álvarez o Enzo Fernández. 
 La principal crítica de los medios internacionales fue dirigida al planteo táctico del director técnico Lionel Scaloni, que fue presentado como “indigno” de un campeón, al plantear un juego como puramente defensivo y sin iniciativa ofensiva. Los medios coincidieron, sin embargo, en que Argentina pagó las consecuencias de un desgaste futbolístico y una falta de renovación en su plantel de jugadores, señalando que ese había sido el gran logro de Scaloni en su exitoso ciclo previo con 3 títulos obtenidos – dos Copa América y un Mundial. El desempeño futbolístico de la Selección no fue el mejor, careció de un planteo claro a lo largo de los ocho partidos disputados que muchas veces fueron suplidos por destreza técnica y física de sus jugadores. La remontada heroica versus Inglaterra, con 25 minutos de un brillante juego, no pueden dejar de lado que los otros 75 minutos fueron de un nivel entre mediocre y malo.
 Para el medio estadounidense The Athletic, “Argentina se deshonró a sí misma y a la final de la Copa del Mundo con su petulancia sin encanto”. Una fuerte afirmación que el medio estadounidense omitió para otras selecciones que también mostraron un bajo rendimiento, como la Francia de Mbappé. Al enfrentarse ante Inglaterra, el equipo galo salió decidido a no jugar, lo que se trasladó directamente al resultado: 4-0 en los primeros 45 minutos. Sin embargo, los medios internacionales se fijaron en el abultado resultado final, 6-4 en favor de Inglaterra, para definir al partido como “histórico”. 
 Los medios ingleses calificaron al conjunto nacional de “delincuentes”. La victoria de España fue decretada “como una victoria del deporte y de todo el mundo” – “Nadie llora por ti, Argentina”. Respecto de la cantidad de fouls cometidos por Argentina a lo largo del torneo (“maltratar a los rivales”), es cierto que Argentina culminó el torneo como la mayor acumuladora de fouls cometidos a sus adversarios, pero fue seguida en el segundo lugar por España. Entre los diez jugadores que más faltas recibieron, en contra de ellos, no figura ningún jugador español; por el contrario, Lionel Messi y Nicolás Tagliafico ocupan los primeros lugares de jugadores “maltratados” por sus rivales. En las estadísticas del partido, ambos equipos cometieron múltiples faltas (19 para España y 24 para Argentina). 
 La mayor desaprobación de los medios ha estado centrada en lo sucedido una vez finalizado el partido, por “su rechazo a la coronación española resultó particularmente desagradable, una muestra de falta de respeto hacia los vencedores del evento deportivo más prestigioso del mundo”. Es una referencia a la actitud de los jugadores que decidieron mirar de frente a su hinchada tras recibir la medalla de segundo lugar, en vez de observar al equipo español levantar el trofeo en el podio. A los medios extranjeros, sin embargo, se les escapó otro gesto, el más importante. Es recurrente ver a los jugadores de fútbol quitarse las medallas de segundo lugar apenas le son colocadas, sin embargo, los jugadores de Argentina recibieron la medalla y la portaron con orgullo. Tanto el DT Scaloni, como el propio Messi reconocieron la justeza del vencedor, España, públicamente. 
 Este trato adverso con la Selección argentina tiene lugar tras la derrota. Si el resultado hubiera sido otro, lo que Telegraph sentencia como “crimen” habría sido reemplazado por “logro”, al verse obnubilado por la primera selección bi-campeona del Mundo en mucho tiempo. Para encontrar un logro similar, es necesario retroceder al Brasil campeón de Suecia 1958 y Chile 1962.
 España fue saludada por su funcionamiento colectivo, que no mostró grandes individualidades a lo largo del torneo. Lamine Yamal, condicionado por fuertes lesiones previas, solo logró encabezar el podio de jugadores con más faltas cometidas (16). The Athletic recogió esta cuestión, para marcar un contrapunto con la “albiceleste”: “España representa, en muchos sentidos, la contracultura de Argentina. Es un equipo sistemático; organizado, lógico y preciso en su juego. Si España mantiene la calma, Argentina se desata; un equipo apasionado, emotivo y a menudo caótico, donde el rendimiento fluctúa enormemente dentro de un mismo partido, por no hablar de entre un encuentro y otro”. Sin embargo, a renglón seguido expresa un fastidio: “Nunca un equipo ha parecido tan vulnerable y, sin embargo, ha sido derrotado tan raramente”. La actitud de entrega de los jugadores argentinos, reconocida en el pasado como un logro, en la derrota es convertida en caos y sentimentalismo. Un equipo que logra llegar de manera consecutiva a dos finales del mundial, incluso en su versión ampliada de 48 seleccionados, es desprestigiado como un equipo que tuvo suerte y su desempeño en el torneo no ha valido nada. 
 El kirchnerismo ha aprovechado la derrota, incluso histéricamente, para resaltar, en los medios, “la unidad nacional” del pueblo argentino. La unidad nacional en el deporte en el síntoma más pobre de una pseudo conciliación de clases. Los campeones de esta ‘unidad nacional’ fueron alevosamente repudiados, en 2022, cuando una multitud de cinco millones de personas no quiso pasar ni cerca por la Casa Rosada de los Fernández. Mientras los gobernadores peronistas se juntan a Milei en el Congreso, los portavoces del kirchnerismo se adjudican una unidad política nacional recurriendo al deporte o a la causa de Malvinas, usada siempre para encubrir las fechorías del nacionalismo burgués. Repetimos lo dicho desde estas páginas: durante una década y media, el kirchnerismo estuvo pagando un tributo colonial (la deuda externa) a la City de Londres,.
La selección argentina afrontará, por diversas razones, un recambio de jugadores. Los logros futbolísticos logrados por este plantel serán difíciles de superar, al menos en el corto plazo. 
 El chárter que trajo de regreso al país al combinado nacional tuvo importantes ausencias, comenzando por el propio capitán Messi. De los 26 convocados, 17 decidieron retornar a la Argentina acompañando al cuerpo técnico y al resto del staff. Nuestros ´héroes´ serán recibidos por la lluvia y una banda del regimiento de Granaderos. El Mundial puso de manifiesto la crisis de dominación política internacional del imperialismo, la precariedad del gobierno de corruptos y fascista de turno y la total nulidad de la oposición que se adjudica un rol “nacional y popular”. 

 Joaquín Antúnez 
 21/07/2026

Los colonos israelíes se valen del genocidio para impulsar la usurpación de Gaza


La organización Nachala marchó para reclamar la creación de asentamientos en el territorio costero.

 Colonos israelíes nucleados en el Movimiento Nachala se movilizaron este domingo 19 a la frontera con la Franja de Gaza para reclamar la recolonización de ese territorio costero palestino, en el que ya son más de 70 mil los muertos desde el inicio de la operación genocida del Estado israelí, en octubre de 2023.
 El ejército israelí ocupa actualmente el 60 por ciento de Gaza y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció que esa presencia se extenderá al 70 por ciento del territorio, lo que viola, incluso, los términos del acuerdo del cese al fuego de octubre de 2025, que restringía la presencia israelí a la mitad del territorio. Israel también sostiene su bloqueo al ingreso de ayuda humanitaria y continúa sus crímenes. Más de 1.400 gazatíes fueron asesinados durante la vigencia del cese al fuego.
 El Movimiento Nachala busca aprovechar el genocidio para imponer una recolonización del territorio, del que Israel se retiró en 2005. "Después de 21 años, volvemos a casa", fue una de las consignas de la jornada, en que los manifestantes, acompañados por diputados y ministros, se acercaron hasta el vallado que rodea Gaza. 
 No es la primera vez que se movilizan. Ya lo habían hecho en febrero de este año y en diciembre de 2025, cuando un grupo de colonos traspasó el vallado divisorio e ingresó en Gaza. En esta ocasión, según asegura Nachala en un comunicado, llegaron a un acuerdo con el ejército para acercarse hasta el vallado.
 La expansión de los asentamientos coloniales por parte del Estado sionista, con la consecuente expulsión de sus tierras de los palestinos, es un proceso sistemático. Actualmente ya son 700 mil los colonos diseminados en Cisjordania y Jerusalén Este. Bandas de colonos armados atacan a pobladores palestinos, incendian sus casas y olivares para incentivar el desplazamiento. Este último sábado, cerca de Hebrón, fue incendiada una mezquita.
 Las movilizaciones fascistas de los colonos buscan incidir también en el proceso electoral israelí, que tendrá lugar el 27 de octubre. "Con las elecciones por delante, tenemos una oportunidad real de restablecer asentamientos judíos en Gaza, un paso clave en el camino hacia la victoria", aseguró Nachala en un comunicado. En efecto, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, prometió el establecimiento de tres colonias en el norte de Gaza. 
 No al genocidio del pueblo palestino y a la junta colonial de Trump. Fuera las tropas israelíes de Gaza, Líbano y Siria. Por el derecho al retorno de los palestinos desplazados de sus tierras. Abajo el Estado sionista. Por una Palestina única, laica y socialista. 

 Gustavo Montenegro

Milei nos roba el asado y los puestos de trabajo


Sigue cayendo el consumo de carne y despiden en frigoríficos, crece y se concentra el negocio de exportación. 

 Durante el primer semestre de 2026, el consumo de carne vacuna en Argentina disminuyó un 11,5% interanual y cayó a mínimos históricos, incluso por debajo de los niveles de 2001. En un cuadro de caída sostenida del poder adquisitivo de los salarios, que agrava los cierres y despidos en la industria frigorífica, un puñado de grupos capitalistas dedicados a la exportación concentra negocios y embolsa una renta extraordinaria. Milei es el principal promotor de esta situación. 
 El dato proviene del último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), que señala que el consumo fue de casi 132 mil toneladas menos que en el mismo período del año anterior. Desde 1996 no se registra semejante derrumbe. 
 Ni en 2001, cuando crecía el trueque y el desempleo envolvía a más del 18% de la población, el consumo de carne fue tan bajo. El promedio de consumo de carne anual por habitante cayó un 8,2% con respecto a junio de 2025: pasó de aproximadamente 51 kilos a 47. Además de optar por otros tipos de proteína, muchos modifican su consumo priorizando más los carbohidratos (sobre todo harina, polenta, fideos y arroz), lo que redunda en una degradación nutricional de la población. 
 El precio de la carne se ha incrementado significativamente, cuando los salarios van a la zaga incluso de los índices de inflación truchos que el gobierno expone todos los meses a través del Indec. Según datos del organismo, mientras en los últimos doce meses la inflación general fue del 33,5%, el ítem de los cortes vacunos subió un 53,6%. 
 Detrás del aumento de precios se esconde una mayor cantidad de exportaciones y una menor producción total. Las exportaciones aumentaron un 10,2% interanual durante el primer semestre y representaron un 28,6% de la producción total (casi cuatro puntos más que en 2025). China, Estados Unidos e Israel son los principales receptores. El gobierno de Milei garantiza ganancias extraordinarias a los exportadores con su política de reducción de retenciones, lo que fomenta la equiparación de los precios internos con los precios en ascenso de un mercado mundial caracterizado por las guerras. 
 En paralelo, se concentra el negocio cárnico en un grupo reducido de frigoríficos: en 2025, cinco grandes empresas concentraron el 20% de la faena total: Grupo Lequio, Minerva, Grupo Beltrán, Coto y Frigorífico Rioplatense (Bichos de Campo, 19/1). Además se produjo una menor cantidad de carne en general, por lo que la menor oferta también favorece el aumento de precios. 
 Los trabajadores son los que pagan los platos rotos en la industria. El clan Costantini, dueño del Frigorífico Rioplatense y dedicado también al negocio inmobiliario y financiero, gana fortunas pagando salarios bajos a sus obreros y ha sido responsable de la muerte de uno de ellos en un contexto de precarización laboral. El Grupo Coto, que también ha impuesto regímenes de trabajo de este tipo, tiene además el negocio de los supermercados. 
 En el marco del derrumbe del consumo, las empresas del rubro avanzan en cierres o despidos. En el frigorífico San Telmo de Mar del Plata, los trabajadores enfrentan despidos y deudas salariales. Frigorífico Pico, en La Pampa, despidió en febrero a 194 trabajadores. Arrebeef suspendió sin pago a casi 400 en marzo. En Frigorífico Euro, los trabajadores tuvieron que ir a una lucha por la reapertura de la planta y el pago de salarios adeudados. Hubo piquetes en Frigorífico Visom por deudas salariales y despidos. 
En Frigorífico HV, los trabajadores han sufrido los embates de la patronal. A esto se suman los despidos en carnicerías y supermercados. 
 La lucha por derrotar a Milei y la ofensiva capitalista es una cuestión de supervivencia. La Argentina del asado requiere recuperar los salarios y poner por delante las prioridades sociales y nacionales.

 Nazareno Suozzi

El grupo Volkswagen avanza en su propio desguace


Anuncia cien mil despidos, cierre de plantas y producción armamentística asociada con el sionismo.

 En septiembre de 2024, la noticia de que Volkswagen tenía la perspectiva del cierre de fábricas en la propia Alemania y la perspectiva de 50.000 despidos en todo el grupo hasta el 2030 había generado un cimbronazo político y económico, no solo en la industria automotriz, sino en toda Europa. Menos de dos años después, Oliver Blume, CEO del grupo, aumenta el número de despidos en un ciento por ciento (100.000 a 2030), en el marco de un recorte de la producción a nueve millones de unidades anuales, luego de realizar una mega inversión, antes de la pandemia, para llegar a 12 millones de unidades anuales. Entre los anuncios también se encuentra la reducción de su gama de modelos en un 50 % y en las opciones de equipamiento. “Volkswagen estima que, como resultado de estas medidas, reducirá la complejidad de su oferta comercial “hasta en un 75 %” (El País, 9/7).
 El hundimiento del grupo parece no tener fondo y todas las medidas de desguace en los últimos 10 años han sido justificadas en función de una recomposición de la competitividad, cantos de sirenas para accionistas. “Nuestro objetivo es claro: para 2030, convertiremos al grupo Volkswagen en la compañía automovilística más atractiva del mundo”, afirmó el consejero delegado del fabricante, Oliver Blume, en un comunicado” (ídem).
 Una de las “salidas” es la reconversión de una de sus plantas (la de Osnabrück) en una fábrica de armamentos. “Actualmente se están llevando a cabo negociaciones con Rafael, un fabricante israelí de sistemas de defensa antimisiles -cúpula de hierro-. Sin embargo, trascendió que las negociaciones se han estancado porque el emirato de Qatar, un importante accionista de Volkswagen con dos puestos en el consejo de supervisión, ve el proyecto con ojos críticos” (ídem). Más allá del desenlace de las negociaciones, no sería ésta la primera incursión de Volkswagen en el desarrollo de la guerra actual: lleva más de un año fabricando vehículos militares de transporte de tropas. Lo hace su filial de camiones MAN con la empresa Rheinmetall, uno de los gigantes europeos de la industria militar y responsable, entre otras cosas, de los tanques Leopard. Rheinmetall. Ya tiene un acuerdo con ‘Rafael Advanced Defence Systems’ y con la alemana ‘Diehl Defence’ para la producción de material militar.
 Un editorial del 30/6 de El País de España (“Cuando Volkswagen tiembla”) sintetiza las perspectivas de la reconversión armamentística: “Las inversiones masivas en la industria militar y la reconversión de algunas fábricas de automóviles en fábricas de armamento no bastarán para suplir la automoción y otros sectores tradicionales, pero el drama real es que la industria del pasado, la que sostuvo el milagro económico después de la II Guerra Mundial, está dejando de ser competitiva, y al mismo tiempo este país ha quedado descolgado de las nuevas revoluciones industriales". La guerra comercial cada vez tiene menos puntos de diferenciación con el desarrollo de la guerra. 
 Estos planes del Grupo se han desarrollado a espaldas de los trabajadores. “Daniela Cavallo, la sindicalista y miembro del consejo de supervisión de VW, había reprochado al director general del grupo que mantuviera a los trabajadores en la ignorancia y la incertidumbre sobre sus planes” (ídem). 
 Más allá de este “reproche” y algunas concentraciones en las fechas de reuniones del directorio del grupo, la burocracia sindical de la IG Metall ha acompañado los planes de liquidación de puestos de trabajo, y probablemente acompañará cualquier plan que tenga como eje la supervivencia patronal, incluso a costa de cientos de miles de despidos en toda Europa. ”En 2024 el sindicato IG-Metall y la compañía acordaron que serían 35.000 hasta 2030 sólo para Alemania; en 2025 aumentaron a 50.000” (El País, 30/6). Ahora ese número se duplicó y se extendió a todo el mundo. 
 Estos anuncios se dan en el mismo marco de la aplicación de una reforma laboral de corte liberticida, acordada por la coalición de gobierno en Alemania -formado por los conservadores del canciller Friedrich Merz y los socialdemócratas- que tiene como puntos centrales atacar el régimen de licencias por enfermedad y la flexibilización en la contratación (se duplica el límite de los contratos temporales a 48 meses, permitiendo hasta 6 prórrogas, con vigencia hasta finales de 2030, y se facilitará el despido de los trabajadores con sueldos más altos y mayor antigüedad). 
 No es ninguna sorpresa que AfD,-la ultraderecha en Alemania- sea la favorita para ganar las elecciones en dos estados federados del Este en septiembre y cada vez con más apoyos entre los trabajadores, mediante la agitación de la crisis comandada por los conservadores y socialdemócratas como eficaz reclamo electoral.

 Sebastián Chirino 
 18/07/2026

Argentina no consiguió “la cuarta”


Será la próxima vez. 

 Esta vez no hubo ‘remontada’, como ocurrió con Cabo Verde, Egipto e Inglaterra, en especial luego de la expulsión de Enzo Fernández. Argentina llegó invicta hasta el primer tiempo del alargue gracias a la actuación de ‘Dibu’ Martínez. España tuvo encajonada lejos del medio campo a nuestra selección la mayor parte del juego; lo mostraban en la pantalla las estadísticas acerca de las aproximaciones de gol de unos y otros, en un caso de 20 para España y 0 para la Albiceleste. La obtención de una segunda Copa consecutiva ha quedado para las nuevas generaciones. 
 La Selección de Scaloni, con una tradición ofensiva, propuso un partido defensivo que no la favoreció. Algunos encontronazos planteados por nuestros jugadores demostraron una inmadurez que sorprendió, y que nos dejó con una desventaja de diez para el alargue. Los 120 minutos de desarrollo que tuvo el partido marcaron un fuerte predominio del conjunto ibérico. El último ‘baile’ de Messi estuvo opacado por un planteo fundamentalmente defensivo que, muy probablemente respondió al desgaste físico de los partidos anteriores y a la larga sumatoria de encuentros que deben disputar los jugadores en las temporadas regulares 
 Los medios del mundo han catalogado el resultado de justo. Más allá han ido medios como la Gazzetta dello Sport, de Italia, que calificó de injusta la despedida mundialista del ‘crack’ argentino Lionel Messi; más allá de la Copa 2026 era la figura histórica del evento con gran impacto en la afición mundial. España se ha coronado campeona con la presencia del monarca Felipe VI en el estadio, el día del 90° aniversario del golpe falangista comandado por Francisco Franco contra la República, que fuera neutralizado por las Juntas Obreras armadas. En las tribunas ha ondeado la bandera de la monarquía castellana, a pesar de la predominante presencia futbolística de las otras naciones ibéricas (Cataluña, País Vasco) y de los hijos de la inmigración colonial. En 1978, nos entregó la Copa mundialista la Junta Militar de Argentina, a pocos metros del centro de tortura de la ESMA.
 La estrella de España, Lamine Yamal, no tuvo el brillo que se esperaba -acorde a su talento- por la acumulación de lesiones previas. El negocio del fútbol obligó a la dupla central argentina a retirarse en los primeros 60 minutos de juego.
 Donald Trump intentó ser parte de los festejos, sin embargo, su presencia fue repudiada por la silbatina del estadio. Los jugadores españoles lo hicieron a un lado al momento de levantar la copa. Algo similar sucedió con Felipe VI y Pedro Sánchez, que recibieron un tibio saludo de sus jugadores nacionales. Entre los jugadores argentinos, Cristian “Cuti” Romero y Lisandro Martínez evitaron cualquier contacto con el magnate; fueron los mismos que levantaron la bandera por Malvinas en Atlanta. La intención de los gobiernos de copar la celebración mundialista no fue acompañada por sus protagonistas. Javier Milei apeló a las “cábalas” negativas de su figura para justificar su ausencia en el estadio, en recuerdo de Carlos ‘mala onda’ Menem, en 1994.
 Las calles de Argentina han recibido el resultado final con los sentimientos de pesar por el resultado adverso y con los bocinazos y una presencia de hinchas en las calles para celebrar la entrada a la segunda final consecutiva del seleccionado nacional en una Copa del Mundo. Los cantos de agradecimiento a Messi y a todo el plantel acompañan esos festejos; se espera que una importante presencia de hinchas se haga presente en ocasión del arribo del seleccionado al país. Milei, coquetea con declarar un feriado nacional, que no figura en las disposiciones antiobreras de la reciente contrarreforma laboral 
 El remate de Fernán Torres fue un balde de agua fría para la Selección, que demoró más de cien minutos en concretarse. Una marea de hinchas ha salido a las calles a pesar de la derrota. Concluye la etapa de la Selección de numerosas victorias, que se poblará de caras nuevas y voluntad deportiva. Para eso necesitamos que millones de pibes de nuestras barriadas tengan el acceso a la alimentación, a la educación y al deporte, que no vendrá de Milei ni de ningún partido o fuerza patronal. 

 Joaquín Antúnez 
 19/07/2026

domingo, julio 19, 2026

Guillén, junto al árbol luminoso de la idea


Guillén es nuestro porque sintió la esencia colectiva de este pueblo y la definió con su palabra aguda; y lo es porque estamos en su obra, latiendo en ella

 Julio nos trajo, en su décimo día de 1902 a Nicolás Guillén, humanista marcado por la condición de poeta, que llevó a las páginas de la literatura cubana y universal la radiografía social de una nación; y nos lo llevó del mundo físico un día como hoy, hace 37 años. 
 El sentido de pertenencia que se advierte al nombrarlo, trasciende el hecho de su designación –por sobradas razones– de Poeta Nacional de Cuba. Guillén es nuestro porque sintió la esencia colectiva de este pueblo y la definió con su palabra aguda; y lo es porque estamos en su obra, mezclados, como dijo, y latiendo en ella, entre el humor, la sátira, la belleza, la crítica a los males sociales, la justicia revolucionaria, y el infinito amor por la tierra en que nacimos. 
 Al espíritu de Cuba lo llamó «mestizo», convencido de que la pureza «tan puntiaguda», y en el más estricto sentido, es poco o nada probable. Mucho menos sería «puro» un pueblo con una composición étnica, «donde todos somos un poco níspero»; y entendió que en esta tierra era muy profunda «la inyección africana», tanto, que «se cruzan y entrecruzan en nuestra bien regada hidrografía social tantas corrientes capilares, que sería trabajo de miniaturista desenredar el jeroglífico».
 Aseguraba Guillén, con pulso de sociólogo, que «del espíritu hacia la piel» nos vendría «el color definitivo» y aspiró a que algún día se diría «color cubano». Con la lucidez de su obra contribuyó a «adelantar» ese día; y en ella, nos contempló en tiempos eternos.
 Si bien, ante la obra de un autor, el lector escoge y se identifica con lo que más se le aviene, resulta innegable que hay poemas que integran el corpus emotivo de la nación, tanto por la belleza lírica de que son objeto, como por la posibilidad de estremecernos.
 Decir Guillén es pensar en clave de versos. Pronto acuden a la memoria poemas como Balada de los dos abuelos, con esa fuerte sentencia inicial: Sombras que sólo yo veo, me escoltan mis dos abuelos., tras la que se despliegan las razones por las que sus abuelos Federico y Facundo le son tan determinantes: Los dos del mismo tamaño, / ansia negra y ansia blanca, / los dos del mismo tamaño, / gritan, sueñan, lloran, cantan. 
 La Elegía a Jesús Menéndez, entre las grandes composiciones de su tipo en el continente, es otro de los poemas antológicos suyos
 (…) Cañas / desesperadas / te avisaban, / agitando las manos. / Tú andabas entre ellas. Sonreías / en tu estatura primordial y ardías. / Violento azúcar en tu voz de mando, / con su luz de relámpago nocturno / iba de yanqui en yanqui resonando. / De pronto, el golpe de la pólvora. El zarpazo / puesto en la punta de un rugido, / y el capitán de plomo y cuero, / el capitán de diente y plomo y cuero, / ya en tu incansable, en tu marítima, / ya en tu profunda sangre sumergido. (…)
 ¿Podría olvidarse un poema como La Muralla, que atrapa al lector por la identificación con el bien y el rechazo irrestricto a la ignominia y la vileza –referidas por medio de símbolos como el sable del coronel, el alacrán y el ciempiés, el veneno y el puñal, y el diente de la serpiente– a cuya popularidad contribuyeron con creces los cantantes españoles Ana Belén y Víctor Manuel? 
 Otro tanto sucede con las piezas de Sóngoro Cosongo, entre las que cuentan Llegada y La canción del bongó. La primera abre con un verso –Aquí estamos–, que ha tomado como uno de sus lemas la Uneac, institución que agrupa a los artistas y escritores cubanos, y de la que fuera fundador Guillén, su primer presidente. 
 ¡Cómo no evocar las impresiones percibidas por quienes, creyendo en un Guillén encartonado, autor de poemas meramente sociales, descubrieron los versos de Un poema de amor o de Digo que yo no soy un hombre puro! ¿Quién no quedó atónito ante las antítesis y paradojas de Soneto, en que el poeta se pregunta: Ay, ¿por qué este tenerte sin tenerte? /Este llanto ¿por qué, no la alegría? / ¿Por qué de mi camino te desvía / quien me vence tal vez sin ser más fuerte? 
 En opinión de Lezama, clasificaron entre las mejores poesías cubanas escritas hasta 1960, Ébano real, Iba yo por un camino, Ácana, El apellido y Elegía a Jesús Menéndez. Hay tanto que pudiera citarse para recordar a Guillén, que no hallando espacio ni en jornadas de homenaje, ni en largas evocaciones, se precisa de una vida, para (re)descubrir los resortes de su obra, que, como es sabido, no se restringe a la poesía. 
 La prosa guilleniana, en palabras de su biógrafo, Ángel Augier, «tanto por su calidad artística como por su apreciable volumen es de tanta trascendencia literaria como su poesía» y «no puede negarse el vigor y la elegancia con que una y otra se relacionan como expresión de un gran artista enraizado en lo profundo de su pueblo y su época, con aliento de inmortalidad y de universalidad. 
 En las páginas de Granma, publicó, entre muchos otros, el texto Otra vez el Moncada. De ese artículo, es este segmento: «Los sesenta años de república falsa con su oropel chillón y su tambor electorero, con sus tiburones y sus mayorales, con sus delatores y sus policías, con su charada, con su lotería, con su bolita, con aquella mezcla, en fin, de lodo y sangre, que parecía manchar todo, era una pústula inmensa que reclamaba cauterio implacable. Esa fue la bandera que tremoló la juventud del Moncada, la bandera de la continuidad revolucionaria cubana: reinició la guerra del 95, se comprometió con los más profundos planteamientos de esta y puso en práctica el ideario martiano de cerrar el camino a Estados Unidos con la violencia armada, como en su día lo aprendió España del machete de Maceo, que hoy se prolonga en el rifle de Fidel». 
 Guillén es uno de los grandes poetas de la vanguardia de nuestras letras. Su voz, a disposición de la mejor poesía y del pensamiento revolucionario se erige a la altura de estas horas. El calibre de sus razonamientos es el de un intelectual coherente, que mucho contribuyó con esa lucha que sigue en pie, en contra de la colonización cultural. Por eso, nos es tan útil. Por eso, su adiós es incierto, mientras nos hable su obra.
 Cerremos estas líneas con uno de esos poemas suyos, que invitan a la movilización en torno al crecimiento espiritual, al humanismo y a la elevación de las almas, condiciones que requieren prestar atención a estas Palabras fundamentales: 
 Haz que tu vida sea / campana que repique / o surco en que florezca y fructifique / el árbol luminoso de la idea. / Alza tu voz sobre la voz sin nombre / de todos los demás, y haz que se vea / junto al poeta, el hombre. / Llena todo tu espíritu de lumbre; / busca el empinamiento de la cumbre, / y si el sostén nudoso de tu báculo / encuentra algún obstáculo a tu intento, / ¡sacude el ala del atrevimiento / ante el atrevimiento del obstáculo!

 Madeleine Sautié | madeleine@granma.cu 
 16 de julio de 2026 12:07:15

Catedral de San Basilio, tesoro de Moscú


El templo, que cumplió 465 años de existencia el 12 de julio, es uno de los símbolos de Rusia y uno de los más bellos del mundo 

 Cuando se piensa en Rusia, enseguida viene a la mente la imagen de la Catedral de San Basilio (Templo de la Intercesión). Y la mayoría, aunque algunos no la conozcan de nombre, reconoce su peculiar estilo de colores, cual una tarta extravagante, coronada por hermosas cúpulas en forma de bulbo. 
 A pesar de que es extremadamente popular, no es la sede del Patriarca Ortodoxo de Moscú ni la catedral principal de la capital rusa. Pero, sin dudas, es todo un emblema de este país, que cumplió 465 años de existencia el 12 de julio. 
 Construida entre 1555 y 1561 por orden del zar Iván el Terrible (1530-1584) para conmemorar la conquista del Kanato de Kazán (1552), San Basilio se encuentra en el extremo sureste de la Plaza Roja, frente a la Torre Spásskaya del Kremlin. 
 Junto al Kremlin y la Plaza Roja, integra desde 1990 la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Sus 11 capillas albergan, además, el Museo Histórico del Estado. Algunas de ellas están dedicadas a los santos en cuyas festividades el zar fundador ganó una batalla.
 Una leyenda muy extendida afirma que Iván el Terrible mandó cegar al arquitecto para evitar que construyera otra catedral tan magnífica. Se cree que es una fabulación, ya que años más tarde el mismo arquitecto participó en la construcción del Kremlin de Kazán. Los historiadores discuten si el autor fue Póstnik Yákovlev —cuyo apodo era Barma— o si Barma fue su ayudante. Lo cierto es que el misterio sobre su identidad persiste. 
 De cualquier forma, aunque el conjunto sufrió cambios y contratiempos —varios incendios, la codicia de Napoleón Bonaparte, intentos de demolición—, ha sobrevivido por más de cuatro siglos. 
 Por suerte, en los años 20 del siglo pasado, el Gobierno soviético la convirtió en un museo de perfil histórico y arquitectónico. En 1928 inició funciones como museo secular y luego, en 1997, recuperó su actividad dentro de la religión ortodoxa. 
 Mucho se especula sobre cuál pudo ser el punto de inspiración para el estilo de la catedral, pero textos académicos afirman que, muy probablemente, todo surgió de la mixtura entre los distintos estilos arquitectónicos de Rusia, con algunos elementos de las obras de italianos en Moscú. 
 En las inmediaciones de la Plaza Roja, donde se encuentra este templo, también se pueden ver otras atracciones de interés turístico como el Mausoleo de Lenin y el Museo de Historia Nacional. 

 Rafael Mena Brito | rafael@granma.cu 
 18 de julio de 2026 09:07:18

Con Raffaella Carrà… siempre al sur


Sus canciones, bailes y mensajes de libertad resonaron con fuerza en la Isla, donde el público la recuerda como un ícono de la música popular de los años 70 y 80 

 Entre los más jóvenes, muchos podrían desconocer el nombre de Raffaella Carrà (1943-2021), pero seguramente han escuchado contagiosos estribillos musicales que rezaban: «Para hacer bien el amor hay que venir al sur», o aquel otro de «Lucas, Lucas, Lucas, ¿qué te ha sucedido?». Canciones que, décadas después, siguen sonando en fiestas y reuniones. 
 En Cuba, toda una generación creció en las décadas del pasado siglo con las pistas de «la reina de la televisión italiana», cuya versatilidad le permitía interpretar sus canciones en inglés, español, francés y alemán, además de su lengua natal. 
 Esas melodías se perpetuaron en el subconsciente de los más jóvenes, y ¡vaya que la artista sigue siendo moderna!: sus canciones, convertidas en odas a la libertad, hablaron sin tapujos de homosexualidad, masturbación femenina, sadomasoquismo y otros temas polémicos para la época. 
 Fallecida el 5 de junio de 2021, hace cinco años, fue durante décadas protagonista absoluta de la televisión y de las listas de éxitos —no solo en Italia, también en España y en América Latina—. Nació el 18 de junio de 1943, en plena Segunda Guerra Mundial. Soñaba con ser coreógrafa y cursó algunos estudios de danza, pero debutó en el cine y se graduó de esta profesión en 1960. 
 Su nombre figuró en marquesinas de producciones italianas y extranjeras, y fue considerada apta para participar en varias películas de Hollywood, aunque decidió que esa no era su vida deseada. Se convirtió entonces en una máquina productora de éxitos año tras año. Algunos de ellos causaron escándalos, como aquel que decía: «Caliente, caliente: hace tiempo que mi cuerpo anda suelto y no lo puedo frenar, ¡y no lo puedes frenar!».
 Un periodista italiano dijo que Raffaella Carrà aportó más al feminismo que todas aquellas mujeres que quemaban sus sujetadores en los años 70. Y no le faltaba razón: aquellas pistas en apariencia «desenfrenadas» transmitían convicciones muy firmes sobre la libertad de la mujer y los prejuicios que entorpecían la igualdad de género. 
 La diva nunca tuvo hijos, pero, tras su partida, dejó huérfanos a millones de telespectadores y a una legión de incondicionales seguidores que encontraron en ella un símbolo de la libertad.
 A diferencia de su altisonante carrera, en su vida personal fue cauta y discreta. Siguió trabajando laboriosamente en sus últimos años y no hizo uso de las redes sociales. Tampoco gustaba de dar entrevistas ni se mostraba en público fuera de sus estrictos compromisos laborales.
Esa mujer de melena rubia y vestuarios brillantes sigue viva en la memoria de quienes la vieron brillar. Y, a cinco años de su muerte, su lección sigue vigente. Sobre todo, al sur. 

 Rafael Mena Brito | rafael@granma.cu 
 19 de julio de 2026 12:07:14

El Mundial bajo humo y la entrega de la tierra: Milei quiere incendiar la Argentina para los negocios capitalistas


El gobierno postergó la modificación de la Ley de Tierras por no contar con los votos en el Senado.

 Mientras la atención mundial está puesta en la final del Mundial entre Argentina y España, una inmensa nube de humo proveniente de los incendios forestales de Canadá cubre Nueva York y amenaza incluso la preparación de la selección nacional. No se trata de una postal exótica ni de un fenómeno aislado, sino que es la expresión cada vez más frecuente de una catástrofe ambiental que tiene responsables políticos y económicos. Y mientras el humo canadiense obliga a millones de personas a permanecer encerradas y pone en riesgo la salud pública, el gobierno de Javier Milei pretende avanzar en la Argentina con una legislación que favorece exactamente las condiciones que alimentan estos desastres: la entrega total de la tierra argentina y la habilitación de negocios sobre territorios incendiados. 
 El oficialismo sufrió un nuevo revés en el Senado, fracasando por cuarta vez en su intento de hacer avanzar la llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada: un paquete destinado a blindar los negocios de los grandes capitalistas mediante la reforma de la Ley de Tierras, la Ley de Manejo del Fuego y los regímenes de desalojos y expropiaciones. Aunque logró prorrogar el tratamiento hasta una eventual sesión el 6 de agosto, el retroceso expresa que el gobierno no consiguió reunir los votos necesarios. 
 La pieza central de la ofensiva es la modificación de la Ley de Tierras. La normativa vigente limita al 15% la propiedad extranjera sobre las tierras rurales y establece topes para evitar la concentración de grandes extensiones en manos de capitales extranjeros. El proyecto “libertario” elimina esos límites: desaparece el tope del 15%, se elimina el máximo de 1.000 hectáreas por titular extranjero y también las restricciones para adquirir tierras en zonas de frontera o próximas a ríos y lagos. 
 Hoy existen 13,2 millones de hectáreas en manos de personas o sociedades extranjeras, equivalentes al 5% de las tierras rurales del país. En provincias como Salta, Misiones y Corrientes la extranjerización alcanza niveles particularmente elevados. Grupos como Benetton, Joe Lewis y grandes capitales estadounidenses, españoles y árabes controlan enormes extensiones del territorio nacional. Lo que el gobierno pretende es profundizar esa entrega para favorecer el negocio inmobiliario, agroexportador, forestal y extractivista. 
 Pero esta reforma no puede analizarse separada del desguace de la Ley de Manejo del Fuego. El proyecto elimina las restricciones que hoy impiden lotear, vender o desarrollar emprendimientos inmobiliarios y agropecuarios sobre tierras incendiadas. Es decir que legaliza uno de los principales incentivos económicos que existen detrás de los incendios intencionales. 
 Durante años los incendios devastaron los bosques andino-patagónicos, el Delta del Paraná, el monte cordobés y numerosas áreas protegidas. En gran parte de los casos, detrás del fuego aparecieron luego emprendimientos inmobiliarios, ampliaciones de la frontera agropecuaria o negocios forestales. El fuego funciona como un mecanismo de cambio del uso del suelo al servicio de la valorización capitalista de la tierra. 
 Por eso el discurso oficial sobre la "defensa de la propiedad privada" encubre una realidad muy distinta: la defensa del derecho de los grandes capitalistas a apropiarse de territorios cada vez más extensos mediante la destrucción ambiental y la especulación inmobiliaria. El Estado es el garante de esos negocios. 
 Los incendios que hoy asfixian a Canadá y parte de los Estados Unidos ofrecen una advertencia de alcance mundial. Más de 180 focos activos en el norte de Ontario generaron una nube de humo que atravesó la frontera y cubrió gran parte del noreste de Estados Unidos. Nueva York registró niveles de contaminación considerados insalubres, con riesgos para millones de personas. Tos, irritación ocular, dificultades respiratorias y afecciones cardiovasculares forman parte de las consecuencias inmediatas de una crisis que ya dejó de ser excepcional para transformarse en un fenómeno recurrente. 
 Mientras el humo de los incendios forestales amenaza incluso la organización de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, el gobierno argentino intenta aprobar una legislación que facilitaría que tragedias semejantes se multipliquen en nuestro propio país. Allí donde el mundo observa las consecuencias devastadoras de la destrucción ambiental promovida por el capital, Milei responde eliminando controles, favoreciendo la concentración de la tierra y habilitando nuevos negocios sobre territorios quemados. 
 La entrega de la tierra a los grandes capitales y la destrucción ambiental son dos caras de una misma política. La necesidad de ampliar la frontera de valorización capitalista exige apropiarse de nuevas superficies, expulsar poblaciones, flexibilizar toda regulación ambiental y convertir los incendios en una herramienta funcional para el cambio del uso del suelo. 
 El traspié legislativo del oficialismo abre una oportunidad para derrotar definitivamente este proyecto. Las convocatorias que comienzan a organizarse en distintas provincias hacia fines de julio deben transformarse en una gran movilización nacional contra la reforma de la Ley de Tierras y el vaciamiento de la Ley de Manejo del Fuego. La defensa de los bosques, de los humedales y del territorio nacional es inseparable de la lucha contra un régimen que pone los recursos naturales al servicio de la rentabilidad de un puñado de capitalistas mientras socializa sobre el conjunto de la población las consecuencias de la catástrofe ambiental. 

 Marcelo Mache

Conicet: sigue la lucha contra los despidos y el ahogo presupuestario


Ciencia en lucha: la comunidad científica exige respuestas frente a la precarización. 
 El 15 hubo una nueva jornada de lucha

 El pasado miércoles 15 de julio, la comunidad científica se movilizó una vez más hacia el Polo Científico y Tecnológico en reclamo a las autoridades del Conicet. La concentración tuvo como objetivo exigir respuestas urgentes y concretas al directorio del organismo, que mantiene a los trabajadores en situación de incertidumbre y precarización desde el inicio de la gestión actual. 
 Los manifestantes se reunieron con reclamos inmediatos. En primer lugar, se exige la prórroga de las becas postdoctorales de 379 becarixs que se postularon a la Carrera de Investigador Científico (CIC). Como consecuencia de las políticas de ajuste implementadas por el gobierno de Javier Milei, se postergaron durante poco más de dos años los llamados a ingreso a la CIC, desembocando en el escenario crítico actual. Los resultados del concurso estarán disponibles el año que viene. Sin embargo, estos casi 400 profesionales calificados quedan virtualmente desempleados al finalizar este mes. A este panorama se añade la anulación de casi 500 concursos de la Carrera de Personal de Apoyo (CPA) y otros 500 correspondientes a la CIC. Se trata de trabajadores que ganaron su ingreso tras rigurosas evaluaciones, pero cuyas altas efectivas se ven congeladas hace ya más de dos años.
 En paralelo, se denunció la vulneración del derecho a la salud que afecta a lxs becarixs. La obra social Unión Personal, que prestaba servicio a lxs investigadorxs, viene hace años con recortes de prestaciones, copagos discriminatorios y burocratización excesiva. En el último tiempo se enfrentó el escandaloso caso de Josefina, quien tuvo que recurrir a la justicia para obtener una medida cautelar que garantice su acceso a tratamiento oncológico. Este solo fue autorizado a partir de una campaña pública de presión y movilización. 
 Es en este contexto de ajuste total y sostenido que se enmarca la protesta del pasado miércoles. En los últimos dos años, el Conicet perdió 2.365 puestos de trabajo, casi el 10% de su planta. Al mismo tiempo, el poder adquisitivo de becarixs e investigadorxs cayó cerca de un 40%, ubicándolos por debajo de la línea de pobreza. El resultado es una fuga de cerebros que erosiona décadas de formación científica y que, lejos de revertirse, se profundiza con cada postergación, cada concurso caído y cada beca no renovada. Lo que se vive en el Conicet no es un hecho aislado, es la experiencia de la totalidad de la comunidad científica el día de hoy. Se repite, con matices, en otros organismos de ciencia, y sus efectos ya se sienten en las universidades y espacios de aprendizaje. Estamos frente a un desfinanciamiento que golpea el presente y el futuro de la labor científica en nuestro país. Cuando hablamos de “cientificidio” no es una exageración retórica: es la descripción precisa de una política que desmantela, pieza por pieza, la capacidad de un país de producir conocimiento. 
 Frente a este cuadro, la orientación no puede ser esperar que las autoridades del organismo escuchen los reclamos: sencillamente no va a suceder. La experiencia de estos dos años y medio muestra que estamos frente a una decisión política sostenida por parte de los directivos. No se trata entonces de conseguir una negociación a puertas cerradas, ni de una sola acción impactante. Se trata de garantizar una movilización cada vez mayor, para arrancar las reivindicaciones, uniendo este reclamo al resto de los trabajadores estatales y privados que enfrentan los despidos. Resulta fundamental arrancar un paro general a los sindicatos como ATE, que se acercan a figurar como solidarios pero no llaman a ninguna medida de lucha efectiva por los puestos de trabajo que se pierden. Tenemos que buscar a todxs lxs investigadorxs, becarixs, docentes y estudiantes para rodear de solidaridad a lxs compañerxs que hoy se están quedando afuera, para que no echen a nadie más. 

 Abril Pettinari

Contrastes de la asfixia a Cuba


Mientras en el resto del mundo el problema sería la probable disminución de una materia prima y sus implicaciones para el resto de la economía, en Cuba se trata de cómo se mantiene un país prácticamente sin acceso a ella 

 El mundo lleva meses con la mirada sobre el Golfo Pérsico, aunque no exactamente por la agresión estadounidense al territorio iraní y las vidas que ha cobrado, incluidas las de decenas de niñas asesinadas en su escuela por la desgracia caída del «cielo». 
 Lo que parte del mundo está mirando no es a quien mata o no EE. UU., sino si se abre o no el Estrecho de Ormuz, por donde transita regularmente la quinta parte de los hidrocarburos del mercado internacional.
 A lo interno de los distintos países, se han ido dando discusiones en torno a la potencial escalada del precio del petróleo, que apenas empieza e implica una subida subsecuente del costo de casi todo, al ser un rubro esencial en la energía y en las grandes, medianas y pequeñas cadenas de suministros para productos de cualquier clase. 
 Durante el primer tercio del mes en curso, la Agencia Internacional de Energía advertía que los precios del diésel y la gasolina se mantenían aproximadamente un 30 % por encima de la norma, si se toma como partida los indicadores previos a la agresión contra Irán. En lugares como EE. UU., la vara se mantenía 50 % sobre lo habitual. 
 La propia agencia alertaba que sus países miembros habían liberado casi tres cuartas partes de los 400 millones de barriles de emergencia anunciados en marzo, por lo que los suministros podrían agotarse en pocas semanas. 
 Ponemos estos datos sobre la página para ilustrar las serias preocupaciones económicas de países, digamos, «normales», por el cierre de un paso marítimo que, para algunos, está del otro lado del mundo. Ello ayuda a dimensionar lo que ocurre en Cuba, adonde, en contraste, apenas ha entrado un buque petrolero en los últimos seis meses. Mientras en el resto del mundo el problema sería la probable disminución de una materia prima y sus implicaciones para el resto de la economía, en Cuba se trata de cómo se mantiene un país prácticamente sin acceso a ella, aunque va más allá. 
 Días atrás, la naviera francesa CMA CGM se negó a proseguir la transportación de contenedores con destino a Cuba, algunos de ellos con ayuda humanitaria recabada por organizaciones de solidaridad internacionales (3,5 millones de jeringuillas y agujas destinadas al sistema de Salud en la provincia de Santiago de Cuba). La mercancía quedó retenida en Kingston, Jamaica, y el barco siguió su camino.
 En mayo de este año, Jean-Luc Mélenchon, líder del partido Francia Insumisa, denunció que los repuestos que el Gobierno francés había prometido enviar a Cuba, destinados a la central termoeléctrica Antonio Guiteras Holmes, permanecían en contenedores que la propia compañía CMA CGM se negaba a entregar. 
 ¿El argumento? Temor ante represalias legales tras la orden ejecutiva emitida por la Casa Blanca el pasado 1ro. de mayo, la cual promete nuevas sanciones a personas, entidades o instituciones financieras que realicen o faciliten transacciones con personas o entidades cubanas sancionadas en virtud del propio documento. Un párrafo anterior especifica la imposición de sanciones a «agentes, funcionarios o partidarios del Gobierno cubano». 
 La orden ejecutiva previa (29 de enero) ya amenazaba con arancelar los «productos procedentes de países que vendieran o suministraran petróleo a Cuba, protegiendo así la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos frente a las acciones y políticas malignas del régimen cubano».
 Estas son citas de la página oficial de la Casa Blanca, que también contrastan con declaraciones de funcionarios estadounidenses –y de otras partes– que pretenden poner en una misma balanza errores internos de un país soberano, por un lado, y por otro, a una estrategia de asfixia, documentada y confesa, extraterritorial, recrudecida minuto a minuto y desatada por los mismos que dejaron caer un misil sobre una escuela de niñas en Irán. 

 Mario Ernesto Almeida Bacallao | internet@granma.cu 
 18 de julio de 2026 16:07:14

Nuevas derechas, Escuela austríaca y Neofascismo- La Mesa de El Viejo Topo

A 50 años de la caída de la dirección del PRT | Entrevistas con protagonistas históricos.

Malvinas, la bandera que volvió del fondo de la historia

viernes, julio 17, 2026

La ley desalojadora de los defensores de la especulación inmobiliaria


Mientras los alquileres suben más que la inflación, Milei quiere su ley de propiedad privada contra inquilinos. 

 En su discurso en la Bolsa de Comercio, Milei se quejó por no haber obtenido la media sanción del Senado a la Ley de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada", cuya discusión se retomará el 6 de agosto. Como parte de la defensa de este proyecto como una necesidad para el progreso del país, mencionó la problemática de los alquileres, cuando la presentación oficial implica un duro golpe contra los inquilinos y quienes se encuentran en condiciones de precariedad habitacional. 
 Es que da luz verde a desalojos exprés y refuerza el poder de los propietarios sobre los inquilinos, incluso con el apoyo de las fuerzas de seguridad del Estado. En casos de "usurpación" o de "tenedores precarios", basta con que el propietario documente su titularidad sobre el inmueble para que un juez pueda intimar la devolución en un plazo máximo de 72 horas. 
 En cuanto a los sectores vulnerables, aquellas familias que tengan menores de edad o personas con discapacidad a su cuidado tendrán un plazo máximo de 10 días para encontrar una "alternativa habitacional". Pero, en el contexto de la actual crisis social, esto significa un pasaje directo a vivir en la calle. 
 Por su parte, los inquilinos que adeuden el pago del alquiler tendrán un plazo de al menos 10 días corridos desde la intimación para cancelar la deuda. Si no lo hacen, el propietario puede reclamar el desalojo. 
 Además, la ley habilita medidas procesales rápidas como allanamientos, el uso de la "fuerza pública" y hasta la apertura de cerraduras en días y horas inhábiles, incluso cuando los inquilinos o habitantes no se encuentren en el domicilio. 
 La ley coloca a los inquilinos en una situación de mayor desprotección frente a los atropellos de los propietarios y los grupos inmobiliarios. En un país donde el déficit habitacional envuelve a millones de personas y los precios de los alquileres son cada vez menos costeables para los trabajadores, constituye un impedimento más para acceder a un techo. 
 Durante el primer semestre del año, los precios de los alquileres han aumentado un 18,9% en el Gran Buenos Aires, cuando el promedio de inflación fue del 16,8%, alcanzando picos en regiones como el noreste y el noroeste. En la comparación interanual, en junio los alquileres aumentaron un 43,3%, también en el GBA, cuando el índice de precios general aumentó un 33,4% (datos del Indec). 
 El alquiler promedio de un departamento de dos ambientes en CABA superó los $700.000 en el primer trimestre del año. Se estima que aquellos que quieran alquilar deben pagar una cifra que duplica o cuadriplica el valor del alquiler inicial –entre el adelanto, el depósito en garantía, los honorarios inmobiliarios y los costos de un flete. 
 De hecho, se están frenando las mudanzas. El 28,6% de las firmas registradas en el AMBA durante el primer semestre de 2026 están relacionadas a prórrogas y renovaciones de contratos vigentes. En este marco, muchos tienden a buscar un alquiler en el conurbano, donde hay precios menores en comparación con los de Capital, pero no por eso dejan de ser prohibitivos. 
 En octubre del año pasado, un inmueble de dos ambientes costaba alrededor de $550.000 mensuales promedio en GBA oeste-sur. El promedio de publicación en Tristán Suárez, al sur de la provincia, se ubica en alrededor de $430.000 (El Cronista, 14/7). 
 Más se complica aún para aquellos que están en la informalidad o como monotributistas –casi la mitad de la población en la Argentina "liberal"-, ya que al carecer de recibos de sueldo tradicionales se ven obligados a presentar un cotitular o un avalista solidario para la aprobación del contrato. 
 Mientras niegan y/o lesionan el derecho a la vivienda, los capitalistas y el gobierno de Milei, con su política, producen cientos de miles de despidos, una caída del salario que casi no tiene precedentes y un incremento de la precarización laboral. 
 La bronca, mientras tanto, crece. El mes pasado se realizó la Marcha de las Escobas, una movida contra la especulación inmobiliaria y los desalojos que el gobierno de Macri impulsa en CABA. Los trabajadores debemos organizarnos para salir a rechazar masivamente la ley reaccionaria del gobierno y sus socios cuando se discuta en el Congreso nuevamente. 

 Nazareno Suozzi

El nuevo plan contra el "terrorismo" de izquierda de Trump y Rubi


El canciller Pablo Quirno y el secretario de Estado yanqui, Marco Rubio

 Con la adhesión de Milei y otros derechistas, el gobierno yanqui impulsa el espionaje y la represión.

 Con el impulso del gobierno estadounidense, este jueves 16 se llevó a cabo en Washington una cumbre para coordinar operaciones de inteligencia y de seguridad de distintos Estados en la persecución de la "extrema izquierda". La apertura estuvo a cargo del titular del Departamento de Estado, Marco Rubio. Entre los participantes estuvieron el canciller argentino Pablo Quirno, quien habló en el almuerzo de la cumbre, y el subsecretario de la Side, José Lago Rodríguez. 
 Después de evocar organizaciones armadas de las décadas del 60 y el 70, como los Tupamaros uruguayos y los Montoneros argentinos, Rubio dijo que "hoy nos enfrentamos a una nueva ola de este mal". Más exactamente, el secretario de Estado puntualizó que "el izquierdismo" es "un mal distintivo y único. Siempre ha estado impulsado por un odio -por encima de todo- hacia la civilización misma. Es una rebelión de lo peor contra lo mejor (sic), una rebelión de los débiles y cobardes contra los fuertes y buenos". 
 Bajo estas coordenadas realmente caricaturescas, se prepara el ataque. 

 Antecedentes

 En septiembre de 2025, el gobierno estadounidense declaró al movimiento Antifa -conjunto de organizaciones que realizan movilizaciones y acciones de autodefensa contra la extrema derecha- como organización antiterrorista. Poco después, se dictó el Memorándum 7 que habilita a las fuerzas de seguridad e inteligencia a desmantelar esos grupos y redes. A mediados de este año, la Casa Blanca emitió un cable a una veintena de países -incluyendo Argentina- consultando sobre distintos activistas y organizaciones. 
 A su vez, la Estrategia de Contraterrorismo del mes de mayo apunta a un cambio de paradigma, trasladando el foco desde el combate al "islamismo" al del "narcotráfico" y los "grupos políticos seculares violentos cuya ideología es antiamericana, radicalmente pro-transgénero y anarquista". Como se ve, del mismo modo que las definiciones de "islamismo" y "narcotráfico" son suficientemente elásticas para englobar a cualquier enemigo de la Casa Blanca, lo mismo ocurre con la fiebre antiizquierdista del gobierno estadounidense. Bajo los criterios de Trump y Rubio, se puede rotular como terrorista a casi cualquier tipo de manifestación antiimperialista, antifascista, ambiental, de las mujeres y diversidades, por las libertades democráticas o huelga con piquetes.
 El gobierno norteamericano, además, lleva adelante una feroz persecución contra los migrantes y las organizaciones que los defienden. Para ello, se vale del ICE, la policía que actúa como fuerza de choque trumpista.

 Los mismos argumentos 

 Además del gobierno argentino, en la cumbre estuvieron presentes Israel y muchos Estados europeos. Finalmente, más allá de sus cruces con Trump, estos últimos son los gobiernos que se han destacado en la persecución del activismo propalestino.
 En el caso del gobierno argentino, viene reforzando el presupuesto de la Side, puso en pie un Centro Antiterrorista y utiliza el rótulo de "terrorismo" contra manifestantes populares, como ocurrió en el caso de las protestas contra la Ley de Bases y contra la reforma laboral, que derivó en el encarcelamiento de Milton Tolomeo y Eneas Gallo. 
 En los años 60 y 70, el imperialismo yanqui impulsó toda clase de golpes de Estado en América Latina y la coordinación represiva de las dictaduras militares (el Plan Cóndor), con el argumento de la lucha contra el comunismo. Trump, Rubio y sus aliados retoman ese hilo argumental para apuntar contra los que luchan contra sus planes bélicos, colonialistas y de ajuste. Pero esta lucha no se detendrá. 

 Gustavo Montenegro

Más que una semifinal


“Es sólo un partido”, prefirió especular Lionel Scaloni. Desde las redes partió un disenso. La política acechaba por todos lados. Una escoria de ultraderecha fogones una guerra de exterminio.
 La Ministra de Seguridad, Alejandra Monteaoliva, heredera de Patricia Bullrich, se había encargado de difundir que los gobiernos de Trump y Milei tenían un dispositivo para reprimir menciones sobre Malvinas; las cámaras evitaban enfocar las tribunas, al menos durante el primer tiempo.
 El acuerdo entre los gobiernos y la FIFA catalogaron a Malvinas entre las “expresiones de odio religioso o racial”. Monteoliva difundió Malvinas "es un mensaje político” incompatible con el deporte. Los Milei, embarcados en el operativo imperialista monopolizar el Atlántico Sur y los cruces interoceánicos, respaldó el bozal de la FIFA. 
 Lo portadores de las fajas de Malvinas se ubicaron en la bandeja de plateas justo detrás del arco defendido por el inglés Pickford en el segundo tiempo. Una vez finalizado el encuentro, Giovanni Lo Celso se acercó para pedirlas a los hinchas. Fueron secundados por Lisandro Martínez y Cristian “Cuti” Romero. Luego de exhibirla largos minutos, Lo Celso la extendió prolijamente sobre el césped. Lo Celso, Romero y Martínez se han desempeñado en el fútbol inglés durante varias temporadas. Vale doble. Abordados por la prensa, los jugadores defendieron la actitud de sus compañeros y se hicieron colectivamente responsables de la misma. Leandro Paredes agregó: “Y siempre serán argentinas...”. Lautaro Martínez, autor del segundo tanto del nocaut, dijo: “(...) para nosotros no era un partido más, era un partido especial, tratamos de jugarlo de esa manera”. 
 Los verdaderos mensajes de odio llegaron tras la derrota de Inglaterra. El diario The Sun califico de “arrogantes” a los jugadores de Argentina y exigió duras sanciones. En un pasaje de la nota se lee: “También se pudo ver a aficionados exaltados ondeando el deplorable cartel que reivindica la soberanía de las islas británicas”. El exasesor de Margaret Thatcher, Nile Gardine, se despachó con un “comportamiento de Tercer Mundo”, destilando colonialismo y racismo por los sobacos. Pidió la exclusión de todos los jugadores del seleccionado que se desempeñan en la Premier League. 
 Política Obrera defiende la reivindicación de Malvinas como parte de una lucha antiimperialista mundial, de ningún modo como expresión de ambición nacionalista, ya en algún momento el mundo “será la patria de la humanidad”. Reivindicar Malvinas es una manifestación de odio popular contra el colonialismo y las guerras imperialistas. Estos acontecimientos han derrotado la tentativa de Trump y Milei de declarar un estado de sitio a esta semifinal. 
 Las declaraciones de los jugadores de la selección argentina buscaron dar a conocer el sentimiento que los atravesaba al disputar el partido. Las comparaciones con la Argentina de México 86 se hicieron presente de todas las maneras posibles. El rigor técnico y físico desplegado por los jugadores estuvo a la altura del desafío.
  Las calles de Argentina explotaron y fueron un hormiguero de hinchas que expresaron mensajes antiimperialistas y de repudio a cualquier bozal sobre las opiniones políticas de las hinchadas en el Mundial y en cualquier terreno deportivo. 
 La derrota futbolística de Inglaterra también la sufrió su hinchada instalada en Casa Rosada. 

 Joaquín Antúnez
 16/07/2026

Victoria de la Selección, derrota de Milei


Apenas concluido el partido con Inglaterra, Argentina asistió a un verdadero estallido popular. El Obelisco se pobló con decenas de miles de personas, al igual que los puntos neurálgicos de todas las ciudades del país. El festejo popular apuntó en un sentido definido: “el que no salta es un inglés”, se repitió miles de veces hoy, junto a la canción de cancha que recuerda a “los pibes de Malvinas”. Antes de que esto ocurriera, en el estadio de Atlanta donde se jugó la semifinal se cantaba lo mismo en sus tribunas. Para rematarla, los jugadores de la Selección saludaron a los hinchas con una bandera casera que llevaba el lema: “Las Malvinas son argentinas”.
 Pero la mayor derrota no se la llevó el equipo inglés, integrado por magníficos jugadores. Quienes de verdad mordieron el polvo con la victoria argentina fueron Milei, la ministra de Seguridad Monteoliva, su antecesora Patricia Bullrich y toda la caterva de entreguistas del gobierno, que se pasaron los últimos días empeñados en un operativo dirigido a “despolitizar” y “desmalvinizar” el partido con Inglaterra. No se trató solamente de las visitas de funcionarios a la televisión, asegurando que se trataba de “un partido más”. Fueron mucho más lejos: en Atlanta, la ministra Monteoliva colaboró activamente con las disposiciones represivas de la “seguridad” de Trump e Infantino, dirigidas a impedir que los simpatizantes argentinos ingresaran con banderas “alusivas” (a Malvinas) al estadio de Atlanta. La integración entre los aparatos de represión del Pentágono y de Argentina, acordada entre Milei y Trump, debutó nada menos que en el Mundial de Fútbol. Los mismos energúmenos que envenenan a las hinchadas con apuestas, alcohol y drogas a discreción, resolvieron mostrarse “restrictivos” a la hora de proscribir el derecho de los simpatizantes argentinos a expresarse políticamente. 
 Esta mordaza tiene razones políticas muy claras. El Atlántico Sur se ha convertido en un bocado de cardenal para el imperialismo norteamericano y la OTAN, en el marco de la guerra internacional en desarrollo. En ese cuadro, la cuestión Malvinas vuelve a colocarse al rojo vivo: hoy, se discute una “cogestión” de las islas y su espacio marítimo, con la participación de Estados Unidos, Inglaterra y, ahora, la Argentina de Milei, devenida en protectorado comercial y militar del imperialismo. Milei no quiere ninguna perturbación en estas negociaciones, que involucran la instalación de una base naval de la Cuarta Flota de EE. UU. en Ushuaia y, un poco más arriba, la habilitación al fascista Peter Thiel y su firma Palantir para las inversiones vinculadas a la IA y el control digital de la vida social y política del continente. La “mordaza” contra cualquier reivindicación de Malvinas, pactada con los jefes del ICE americano, estaba al servicio de esa operación entreguista. Teniendo en cuenta todo esto, la agitación antiimperialista desplegada en las calles argentinas y en el estadio norteamericano de Atlanta ha sido una sonora bofetada a los propósitos de Milei y Trump. 
 El Gobierno vino preparando la “sanitización” de la presencia argentina en el Mundial desde bastante antes. Hemos escuchado a los Viale, Majul y compañía referirse a que esta es “otra” selección, siempre comparándola con los once que, de la mano de Maradona, vencieron a Inglaterra en el histórico partido del Mundial del 86. A diferencia de Diego, que arengó a sus compañeros recordando a “los pibes que nos mataron en el Sur”, acá tendríamos a la selección “juiciosa” e integrada al mundo de la “Libertad, carajo”. Pero el estallido de euforia de hoy derrumbó esa construcción, porque los jugadores se sumaron a denunciar a los usurpadores de Malvinas.
 La pretendida “despolitización” del fútbol es una gigantesca hipocresía. Los regímenes capitalistas y sus partidos han manipulado una y mil veces la pasión popular por la pelota y otros deportes masivos. Ocurrió con Mussolini en el Mundial de Italia el 34, cuando el fascista manipuló alevosamente a los árbitros de los partidos donde jugaba la selección local. Pasó con Videla, celebrando los goles de Kempes a pocos metros de la siniestra ESMA. Volvió a ocurrir ahora con Trump, que “manejó” el Mundial con los métodos de la guerra sin conseguir, no obstante, que la selección local saliera de la mediocridad. Pero esta manipulación termina jugándole una mala pasada a los opresores: ello ocurre cuando la politización del fútbol se termina convirtiendo en un arma de los de abajo. Es lo que pasa en estas horas, cuando el pueblo argentino une la victoria deportiva a una reivindicación nacional. Entonces, los alcahuetes del capital reclaman desesperadamente que el fútbol no se “embandere” o “politice”, como hicieron los Bullrich y Milei en estos días. 
 Para las masas volcadas a las calles, la victoria contra Inglaterra tiene también otro significado. La selección dio vuelta las cosas cuando el partido agonizaba, y la victoria inglesa estaba casi descontada. En Argentina, los liberticidas que gobiernan se han largado a blindar una reelección, y buscan para ello el apoyo del gran capital que se ha beneficiado con la liquidación del derecho laboral, el derrumbe del salario, las jubilaciones, las prestaciones por discapacidad, la educación o la salud. Como ha ocurrido con tantos regímenes capitalistas, la camarilla liberticida imagina una victoria definitiva de sus propósitos políticos, sin tener en cuenta que deberán pasar la prueba de las contradicciones del régimen social que defienden y, principalmente, de una clase obrera con una historia tenaz de luchas. “La única lucha que se pierde es la que se abandona”. Esa es la lección que deja la banda de Enzo Fernández, Messi y compañía para la lucha extraordinaria que tenemos por delante: los usurpadores de ayer en Malvinas son los perpetradores de la guerra imperialista que hoy se extiende a escala mundial. Más temprano que tarde, la calle, que hoy le mojó la oreja a los Milei y Bullrich, será protagonista de acontecimientos decisivos en favor de la clase obrera y los explotados. 

 Marcelo Ramal
 15/07/2026

Universidad de Rosario: el rector Bartolacci se suma a la censura del lobby sionista


El rector de la Universidad Nacional de Rosario y presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, ha emitido una carta de disculpas públicas el 8 de julio luego de que se proyectara en la facultad de Humanidades y Artes el documental ‘’La Gran Palestina’’, de Rafael Rangel, que estuvo precedido por un conversatorio con los filósofos Federico Donner y Silvana Rabinovich. Desde la Subsecretaria de Políticas Universitarias dirigida por Alejandro Álvarez se calificó a esta actividad como ‘’terrorista’’, esgrimiendo que en la gestación del documental había estado presente la organización palestina Hamas. Las disculpas públicas de Bartolacci no son el único acto vergonzante de capitulación frente al sionismo por parte del rector. Además, ha amenazado con establecer sanciones contra los organizadores de la actividad -hecho repudiado por el sindicato COAD de manera tajante- sentando un precedente de posible censura a futuras iniciativas en defensa del pueblo palestino y su lucha contra el Estado genocida de Israel. 
 La actitud del rector se inscribe en una serie de guiños al gobierno de Milei y sus compinches. Como presidente del CIN, fue el primer vocero contra la posibilidad de que los gremios universitarios vayan a una huelga por tiempo indeterminado, para luego pactar con el gobierno nacional en detrimento del aumento salarial y de las partidas presupuestarias que suponía la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario. No extraña que la camarilla radical-peronista que gobierna la UNR -que, además, defiende jugosos negociados privados a través de los posgrados y cajas negras- opere en contra de los intereses que dice defender, como el ‘’pluralismo’’ y la ‘’democracia’’, a la hora de defender a capa y espada los amedrentamientos constantes del sionismo encabezado por la DAIA.
 En el marco de la guerra imperialista en curso, a la cual Milei se ha sumado detrás de Trump y Netanyahu, es necesario poner en pie iniciativas de todo tipo que denuncien el genocidio del Estado de Israel contra la población palestina y reivindique su derecho incondicional a la defensa contra el opresor. 
 Denunciar una cárcel a cielo abierto que mantiene cercadas a dos millones de personas no es antisemitismo: forma parte de un clamor internacional contra el asesinato en masa de la población civil, los desplazamientos forzados y crímenes de guerra de todo tipo que ha cometido y pretende seguir cometiendo el gobierno de Netanyahu. 
 Desde Política Obrera llamamos a rechazar abiertamente cualquier tipo de sanción contra los organizadores de la actividad y a redoblar los esfuerzos y actividades que coloquen bien alto el grito de una Palestina libre y socialista. 

 Juan Cruz Mondino
 16/07/2026

jueves, julio 16, 2026

CON FILO | Salvar a Cuba

“Por Malvinas, por el Diego…”: la Selección Argentina dejó en offside a Milei


La bandera de “Las Malvinas son Argentinas” ganó el escenario del Mundial, contra la Fifa, el imperialismo y los “libertarios”.

 Cuando parecía que el gobierno de Javier Milei ya no podía exhibir un grado mayor de sometimiento al imperialismo, terminó avalando que en la semifinal frente a Inglaterra se impidiera el despliegue de banderas con consigna por las Malvinas, en un intento de censurar un sentimiento profundamente arraigado en el pueblo argentino y un reclamo nacional histórico. Pero el operativo fracasó. Tras la victoria argentina sobre Inglaterra, fueron los propios jugadores de la Selección Argentina quienes desplegaron una bandera con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas”, dejando expuesto nuevamente al gobierno que reivindica a Thatcher y a la corona británica. 
 La Selección Argentina no solo se impuso sobre Inglaterra en la cancha, en una remontada histórica a puro juego y corazón, sino que además reivindicó una causa nacional que ningún protocolo ni ninguna prohibición pueden borrar. Mientras Milei hace profesión de fe de Margaret Thatcher y reivindica a quien condujo la guerra colonial contra nuestro país, la Selección expresó un sentimiento que recorrió las tribunas y las calles.
 Consultado por las reiteradas expresiones de admiración de Milei hacia Margaret Thatcher, el vocero presidencial intentó reducirlas al terreno de la política económica, afirmando que el presidente solo reivindica su “programa de estabilización”. El argumento es insostenible: Thatcher no solo fue la principal responsable política de la guerra colonial librada contra la Argentina en 1982, sino también quien ordenó el hundimiento del crucero ARA General Belgrano, fuera de la zona de exclusión establecida por el propio Reino Unido, un ataque en el que murieron 323 tripulantes argentinos. También, fue la gran enemiga de la clase obrera británica: su gobierno descargó una ofensiva histórica de privatizaciones, despidos y destrucción de conquistas sociales, enfrentando con una brutal represión la histórica huelga de los mineros de 1984-1985. La admiración de Milei por Thatcher no puede separarse de ese legado: expresa su identificación tanto con una política de sometimiento nacional al imperialismo como con una guerra de clase contra los trabajadores. 
 La victoria fue celebrada masivamente como algo más que un triunfo deportivo, debido a que el enfrentamiento con Inglaterra remite inevitablemente a la guerra de Malvinas, al colonialismo británico y a la reivindicación de la soberanía argentina sobre las islas. Los cantos por Malvinas, las referencias al Diego y a la “Mano de Dios”, el homenaje a los excombatientes volvieron a resonar con fuerza entre miles de hinchas. 
 La causa por Malvinas no se trata de una cuestión meramente simbólica o histórica, sino que se enfrenta a profundos intereses imperialistas. Las Islas Malvinas ocupan hoy un lugar estratégico para el imperialismo. Los ingleses avanzan sobre la explotación de enormes recursos pesqueros, impulsan proyectos de extracción de hidrocarburos en la plataforma continental y mantiene allí una de las principales bases militares de la Otan en el Atlántico Sur, desde donde proyecta su influencia hacia la Antártida y controlan una región de enorme valor geopolítico. 
 El gobierno “libertario” marcha exactamente en el sentido contrario al sentimiento popular. Mientras el pueblo reivindica Malvinas, Milei se coloca la camiseta inglesa. Su alineamiento con Estados Unidos y Gran Bretaña no es una pose ideológica: expresa una política de entrega nacional, de subordinación al imperialismo y de renuncia a cualquier defensa de la soberanía argentina. 
 La causa de Malvinas debe ser defendida contra un gobierno que garantiza los negocios del capital extranjero. La recuperación de las islas no será obra de quienes pactan con el FMI, privatizan los recursos nacionales o subordinan el país a las potencias imperialistas. Algo que quedó reflejado en los festejos callejeros de la población, con bandera por las Malvinas y en defensa de otros pueblos oprimidos por el imperialismo, como el repudio al genocidio en Gaza y contra el pueblo palestino, que también ha estado presente en este Mundial.
 La defensa de Malvinas forma parte de una lucha más amplia contra la dominación imperialista en toda América Latina. Reivindicamos la unidad internacional de la clase trabajadora para enfrentar la explotación y la opresión de las grandes potencias, al mismo tiempo que defendemos el derecho de los pueblos oprimidos a recuperar sus territorios ocupados. 
 La Selección Argentina hizo lo que Milei rechaza: levantar la bandera de Malvinas frente a Inglaterra. Mientras el gobierno quedó en offside, millones volvieron a cantar por los pibes de Malvinas, por el Diego –quien también enarboló esta causa en vida y en su victoria contra los ingleses y que es denostado por Milei- y por una causa que sigue viva. "Nosotros hacíamos culpables a los jugadores ingleses de todo lo que el pueblo argentino había sufrido. Contra Inglaterra jugué pensando en Malvinas. Estábamos defendiendo nuestra bandera, a los pibes muertos, a los sobrevivientes (...) Por eso, el triunfo tuvo ese sabor a justicia popular", Maradona, en Yo soy el Diego de la gente.
 Fuera ingleses de Malvinas. Fuera el imperialismo de América Latina. Fuera Milei. Vamos Argentina. 

 Marcelo Mache

Ravier, la morosidad es resultado del ajuste de Milei, no culpes a las familias


El vocero presidencial responsabiliza a los trabajadoras por endeudarse para llegar a fin de mes. 

 Las declaraciones del vocero presidencial Adrián Ravier sobre el aumento de la morosidad constituyen un nuevo intento del gobierno de Javier Milei por descargar sobre los trabajadores las consecuencias de su propia política económica. Según el funcionario “a veces la gente misma se expone a riesgos de impago por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones”, pretendiendo convertir a las víctimas del ajuste en responsables de una crisis que el gobierno profundiza. 
 Según datos del Banco Central, la cantidad de préstamos renegociados se duplicó en apenas seis meses y alcanzó un récord histórico. No se trata de un problema de falta de educación financiera, sino del derrumbe de los ingresos populares y de los trabajadores. Cuando el salario y las jubilaciones pierden sistemáticamente contra la inflación no existe administración doméstica capaz de compensar semejante saqueo. 
 Las familias no se endeudan porque desconozcan cómo manejar una tarjeta de crédito, se endeudan para comer, para pagar un alquiler, para afrontar una factura de luz o de gas que se multiplicó por los tarifazos, para comprar medicamentos o simplemente para llegar a fin de mes. La expansión del crédito al consumo en estas condiciones no expresa una mejora en el bienestar sino un recurso desesperado para cubrir necesidades básicas que antes podían solventarse con el ingreso corriente. 
 El gobierno nacional es responsable directo de este proceso: mientras celebra una desaceleración de la inflación, oculta deliberadamente que los rubros que más pesan sobre el presupuesto obrero siguen aumentando por encima del promedio, con un IPC que cerró en junio en un 1,9%, donde los servicios aumentaron 2,9%. Los servicios regulados, impulsados por los tarifazos, continúan erosionando el poder adquisitivo de los salarios. A esto se suman alquileres cada vez más elevados y un mercado laboral devastado por despidos, suspensiones y una creciente precarización laboral. 
 Quien se endeuda para compensar una pérdida de ingresos puede sostener esa situación durante un tiempo. Pero si esa pérdida continúa profundizándose mes tras mes, llega un momento en que la deuda se vuelve impagable. No hay "buena administración" que pueda revertir una ecuación donde los ingresos reales caen mientras las obligaciones financieras aumentan.
 Esta realidad golpea con especial dureza a los sectores más precarizados. Miles de jóvenes sin empleo formal sobreviven mediante aplicaciones de reparto o changas, financiando sus gastos cotidianos con créditos personales o directamente con préstamos ofrecidos por las propias plataformas. Lejos de representar una inclusión financiera, estos mecanismos profundizan un círculo de endeudamiento permanente, con tasas usurarias y crecientes dificultades para cancelar las obligaciones impuestas.
 También resulta cínico que Ravier remita la solución a las refinanciaciones ofrecidas por los bancos o a una eventual baja futura de las tasas de interés. El esquema financiero promovido por el propio gobierno les garantiza a los bancos ganancias extraordinarias mediante la especulación con la deuda pública y los instrumentos de absorción monetaria. Mientras el Estado remunera generosamente la bicicleta financiera, las entidades trasladan al crédito para consumo tasas que resultan asfixiantes para cualquier trabajador. 
 La orientación económica del gobierno de Milei privilegia la valorización financiera por sobre la actividad productiva. La economía no genera empleo ni salarios capaces de sostener el consumo, mientras el sistema financiero obtiene rentabilidades extraordinarias alimentando el endeudamiento de una población cada vez más empobrecida. 
 La apelación a la “responsabilidad individual” constituye un viejo recurso ideológico de todos los gobiernos ajustadores. Antes fue el “vivieron por encima de sus posibilidades”; ahora es la supuesta falta de educación financiera de quienes ya no llegan a cubrir la canasta básica. El objetivo es el mismo: ocultar que el origen de los récords de morosidad reside en una política consciente de transferencia de ingresos desde los trabajadores hacia los grandes grupos económicos, los bancos y el capital financiero. 
 La creciente morosidad no es una anomalía de una economía que “recupera el crédito”, es la consecuencia directa de un programa económico que destruye salarios, licúa jubilaciones, multiplica los tarifazos y convierte al endeudamiento en el único salvavidas de millones de familias. Hay que derrotar a este gobierno para terminar con este rumbo. La responsabilidad no es de quienes ya no pueden pagar: es de quienes gobiernan para los bancos, los acreedores y los grandes capitalistas. 

 Marcelo Mache