domingo, mayo 28, 2017

"13 Reasons Why": alienación y violencia en el mundo juvenil



La serie que es furor en el mundo adolescente tiene el mérito de abrir el debate sobre temas urgentes de la degradación social capitalista de una forma amena: desde el bullyng, el acoso y el consumo de drogas hasta la violencia institucional.

La exitosa serie de Netflix parte del suicidio de la adolescente Hannah Baker para retratar la vida de estudiantes secundarios en una ciudad tipo de Estados Unidos. El gancho de la serie es la reacción de un grupo de sus compañeros a unos cassettes que dejó Hannah, que contienen 13 audios de ella hablando de sus sentimientos y experiencias, dedicado cada uno a personajes que considera culpables, directa e indirectamente, de su dolor (Por trece razones es su título en castellano).
Hannah denuncia no sólo por ella, sino también por otras chicas abusadas, maltratadas, ninguneadas y violadas. Hannah se quiebra y se quita la vida, pero tiene el resto de lucidez de no hacerlo en silencio, deja su testimonio. La convivencia en la narración entre las experiencias de Hannah y la comprensión de las mismas por parte de quienes las escuchan en el presente, con el impacto de esto en el escenario familiar, escolar y social que ella dejó, constituyen una forma novedosa y original de relatar, que le agrega interés a la serie.

Violencias

En el trascurso de la serie se refleja la problemática de adolescentes inmersos en un sistema de presiones enormes. Se muestra cómo una inserción favorable en el sistema laboral requiere el ingreso a una buena universidad, que depende tanto de los resultados académicos como del nivel económico, el desempeño deportivo y el historial disciplinario y de participación estudiantil. El sistema de explotación instala su alienación en los institutos donde forma su mano de obra exacerbando la competitividad, que tiene su expresión en los niveles de “popularidad”. Los estudiantes atletas, por ejemplo, son “populares” porque los directivos del colegio impulsan que se los adule y les otorgan un importante grado de impunidad. Los chicos que, como Hannah, trabajan en distintos empleos precarios (acomodador de cine, moza) son vistos con desprecio e incomodidad por sus compañeros, que se los cruzan mientras disfrutan de su ocio.
En este clima de distorsiones, la serie hace eje en la cosificación sexual de la mujer, así como la doble moral de una gran presión sexual sobre los adolescentes y el desprecio por las chicas que “son fáciles” o “se dejan”. La serie indaga la connivencia de la institución escolar con situaciones de bullying y otros abusos, desde las autoridades a los compañeros de cursada, y el rol de amplificadores enormes que tienen las redes sociales para estas situaciones.
El primer beso de Hannah, lejos de ser una experiencia maravillosa o memorable, se convierte en el principio de un tren de pasos en falso y bochornos, transformando hechos sociales ordinarios en una serie de suplicios, desde exposiciones fotográficas de su intimidad, la publicidad de rankings sobre el físico de las alumnas y las amistades pasajeras y superficiales, hasta las violaciones y el abuso sexual. La serie muestra como la “crueldad” de los jóvenes reproduce lo que maman en sus casas, en el colegio, de los adultos: el consumo de drogas, los abusos sexuales, la impunidad que tiene uno de los protagonistas por ser hijo de un comisario o la terrible actitud de autoridades escolares que presionan para encubrir casos de violaciones o bullying, para resguardarse legalmente.

Apología o denuncia

En una polémica alrededor de la serie, varios medios y organizaciones norteamericanas han acusado a la misma de ser una apología del suicidio, o por lo menos una presentación romántica de este. Sin embargo, el suicidio no es presentado de ninguna manera como una salida positiva en la narración: Hannah tenía afectos reales que la podrían haber sostenido, pero la maraña de presiones sociales y complicidades institucionales la quiebran sin que pueda recurrir a quienes la pudieran haber contenido –justamente el conflicto central de la serie. Hannah buscó ayuda en todas partes, como pudo, sin resultados positivos.
La escena, donde un consejero escolar le recomienda “olvidarse” que ha sufrido una violación y “seguir adelante”, para evitar hacer una denuncia judicial que la exponga púbicamente, es particularmente desgarradora. Así, la serie realiza una importante denuncia de cómo estos mecanismos institucionales protegen y reproducen la violencia contra las mujeres.

Crisis y degradación

Si bien el sistema escolar estadounidense es muy diferente al nuestro, hay un rasgo común en cómo convive con la degradación de la juventud que promueve el sistema capitalista, que mercantiliza los cuerpos y explota los estilos y tendencias de los jóvenes, generando enormes ganancias. Los adolescentes no encuentran ni aquí ni allá un lugar de contención o desarrollo en el sistema educativo. La serie muestra también cómo el impacto de la crisis capitalista, no sólo en la escuela sino también en el hogar y la sociedad, agrava esto: la quiebra económica del pequeño negocio de los padres de Hannah es un factor de su caída.
Los Estados capitalistas ajustan la educación, promoviendo su vaciamiento y deterioro al servicio de la privatización, dejando más expuestos aún a los jóvenes. Por su parte, el movimiento de mujeres en Argentina ha denunciado la responsabilidad del Estado en el cuadro de aguda violencia que sufren.
13 Reasons Why tiene el mérito de abrir el debate sobre temas urgentes de la degradación social capitalista de una forma amena, que puede ser atractiva para las y los preadolescentes y adolescentes que están expuestos a este tipo de situaciones, y disparar debates en la escuela, el colegio o en la casa.

Alejandra Gavryluk y Guillermo Kane

Turbulencia en las relaciones mundiales

El aislacionista Trump ha cambiado radicalmente. En lugar de su promesa de no intervenir en Oriente Medio, a comienzos de abril utilizó la indignación causada por un supuesto ataque químico contra civiles en Jan ShayJún en Siria para lanzar 59 misiles de crucero contra una base aérea del gobierno sirio. La Casa Blanca se apresuró a anunciar que la acción enviaba una contundente señal no sólo a Assad sino al resto del mundo.
Gran Bretaña, Francia, Alemania y otros estados colaboracionistas aprobaron de inmediato el ataque "decisivo", pero "proporcional" de Estados Unidos contra el régimen sirio por su uso cobarde de armas químicas. Sin embargo, sólo las agencias de seguridad de Estados Unidos afirman tener pruebas para demostrar que Assad fue responsable, las mismas agencias que juraron por todo lo más santo que Saddam Hussein tenía armas de destrucción masiva.
En respuesta, los rusos reaccionaron con enojo ante el ataque de los misiles estadounidenses, aliándose con Irán, el otro principal aliado de Assad, para advertir contra nuevos ataques estadounidenses.
Mientras que Washington y otros gobiernos occidentales atribuyeron el ataque al gobierno sirio, Rusia insistió en que las muertes de civiles se debían a la fuga de gas nervioso de un almacén de armas químicas de la oposición que fue bombardeado en un ataque aéreo por las fuerzas sirias.
Para determinar la versión más probable, debemos hacer la pregunta: ¿quién se beneficiaba de este incidente?
Para empezar, la ciudad afectada no tenía ninguna importancia militar. Assad estaba ganando la guerra en Siria, así que ¿por qué debería usar deliberadamente armas químicas, lo que innecesariamente provocaría represalias por parte de Estados Unidos? Assad tendría todo que perder al hacerlo. Las fuerzas jihadistas de la oposición tienen acceso a armas químicas y las han utilizado. La oposición se manifestaba absolutamente jubilosa ante el bombardeo estadounidense de Assad. Un ex embajador británico en Siria advirtió que esto significará que se realizarán más ataques químicos por parte de la oposición, culpando a Assad, con el fin de arrastrar a los EE.UU. a atacar objetivos del gobierno.
A pesar de las afirmaciones de los Estados Unidos de que el bombardeo fue una acción “aislada”, el ataque militar ha provocado una conmoción mundial. Tanto Vladimir Putin como el presidente iraní, Hassan Rouhani, emitieron una declaración conjunta: "Las acciones agresivas de Estados Unidos contra un Estado soberano, que violan el derecho internacional, son inaceptables". El régimen norcoreano de Pyongyang, que provocó a Washington con una prueba de misiles este mes, también condenó el ataque. Kim Jong Un, el líder norcoreano, describió el ataque estadounidense como un "acto de agresión imperdonable" que justificaba su necesidad de desarrollar su arsenal nuclear. Este acto fortalecerá simplemente al régimen de Pyongyang y su resolución de desarrollar su capacidad nuclear. Vieron lo que le sucedió a Saddam y el cambio de régimen en Irak y sacaron la conclusión que necesitaban armarse y defenderse con sus propias armas de destrucción masiva.
Al aumentar la presión, el Pentágono decidió desplegar un grupo de portaaviones cerca de la península coreana, descrito por un oficial militar estadounidense como una "muestra de fuerza". Esto era parte de lo que Rex Tillerson, el secretario de Estado estadounidense, dijo sobre que la era de la "paciencia estratégica" norteamericana con Corea del Norte había terminado. Hizo hincapié en que Estados Unidos estaba considerando todas las opciones, incluidas las acciones militares.
Pero todo esto es sólo un farol. Corea del Norte es un estado estalinista muy inestable, gobernado por un dictador y armado con armas nucleares. A diferencia de Siria, Estados Unidos no puede usar misiles contra Corea del Norte por temor a represalias mortales. Si atacasen, Corea del Norte podría fácilmente enviar misiles con bombas nucleares a Tokio y Corea del Sur, destruyendo también las bases militares estadounidenses en la zona. Las instalaciones nucleares y de misiles de Corea del Norte están muy dispersas, incluidas las subterráneas y las submarinas. Sería extremadamente improbable que todas las instalaciones pudieran ser destruidas en una sola oleada de ataques, lo que inmediatamente elevaría la perspectiva de represalias nucleares por parte de Corea del Norte.
Los Estados Unidos tendrían que tener en cuenta esta realidad. Corea del Norte no es ciertamente comparable a Siria, que estaba más o menos indefensa ante la agresión estadounidense. Siria se ha desmoronado y no es capaz de responder. Corea del Norte es totalmente diferente. Incluso un supuesto ataque quirúrgico por parte de la administración estadounidense traería consigo consecuencias desastrosas, y no sólo a sus aliados.
NBC informó que una reciente revisión estadounidense de la política de Corea del Norte incluía opciones para ubicar armas nucleares en Corea del Sur y asesinar a Kim Jong Un, el líder norcoreano. Esto se asemeja a los intentos estadounidenses de desestabilizar Cuba y asesinar a Castro, que terminó en un fracaso total. Sería un curso muy peligroso, que ciertamente provocaría a Pyongyang.
La acción unilateral de Estados Unidos en Siria seguramente generará temores no menores en China, no sólo porque Donald Trump cenaba con Xi Jinping cuando las bombas caían, sino debido a la cada vez más dura posición sobre Corea del Norte que emana de la administración estadounidense. La amenaza -y eso es lo que es- de que Trump se las arreglará solo con Corea del Norte será tomada muy en serio por el gobierno chino. Dicho esto, China no tiene interés en cambiar su política y apoyo hacia Corea del Norte. Un colapso del régimen de Pyongyang, o la debacle de su economía, enviaría una marea de refugiados a China, con todos los trastornos que esto significaría. También podría abrir el camino a la eventual reunificación de Corea, lo que significará más tropas y bases estadounidenses en la propia frontera de China. Esto sería intolerable para el régimen chino. Es por eso que los chinos han decidido responder al farol de Trump, trasladando 150.000 tropas a la frontera con Corea del Norte.
Joe Detrani, ex funcionario de la CIA que ha tenido relaciones con funcionarios norcoreanos, dijo que Kim podría estar preocupado por su seguridad, pero no cambiará su política. "Su padre, Kim Jong Il, se escondió literalmente después de la primera guerra del Golfo, cuando Estados Unidos utilizó su poder aéreo abrumador para destruir al ejército iraquí", dijo Detrani. "Kim Jong Un puede hacer lo mismo … Sin embargo, no lo disuadirá de mejorar sus programas nucleares y de misiles".
Sin embargo, el gobierno chino ha advertido a Corea del Norte, a través del Global Times, un periódico chino del partido "comunista", que comprenda la gravedad de la situación y evite otra provocación llevando a cabo su sexta prueba nuclear.
"Si Corea del Norte lleva a cabo la sexta prueba nuclear, la posibilidad de que se convierta en un factor decisivo para empujar a Washington a emprender una aventura militar no puede ser excluida", declaró el diario en un editorial. "Es de vital importancia que Corea del Norte no juzgue mal la situación en el futuro. Las nuevas pruebas nucleares provocarían reacciones sin precedentes de la comunidad internacional, e incluso alcanzar un punto de inflexión".
No sólo los chinos están inquietos, sino que aún más lo están los gobernantes de Seúl y Tokio. Trump se vio obligado a llamar tanto al primer ministro japonés Shinzo Abe como a Hwang Kyo-ahn, el actual presidente surcoreano, sobre el ataque a Siria y la situación en la península de Corea del Norte. Y no es de extrañar que estén nerviosos. Incluso si Estados Unidos fuese capaz de eliminar todo el programa nuclear de Corea del Norte de una sola vez, los norcoreanos todavía tienen una artillería convencional formidable. Ellos podrían lanzar un ataque devastador sobre Seúl, la capital surcoreana, una ciudad de 10 millones de habitantes que se encuentra a 35 millas de la frontera de Corea del Norte. Japón también sería vulnerable a los lanzamientos de misiles, al igual que las bases estadounidenses en la región.
Este aparente cambio en la política exterior de Trump ha creado ciertamente marejadas a nivel internacional. La antipatía inicial de Trump a la intervención en Oriente Medio, un punto clave en su campaña para convertirse en presidente, parece que ha sido dejada a un lado. Trump, tan inestable como siempre, parece haber cambiado de opinión. Entonces, ¿cuáles son las razones de este sorprendente cambio sobre Siria? El cambio, aunque sea temporal, es en su mayor parte un reflejo de los problemas a que se enfrenta Trump en el frente interno, ya que está sufriendo una creciente presión sobre las relaciones de allegados y funcionarios suyos con Moscú. Esto, a su vez, es un reflejo de la influencia del "Estado dentro del Estado" de Estados Unidos, ramas de los servicios secretos, que son inherentemente hostiles a Rusia. Al reafirmar el poder estadounidense en la escena mundial, Trump espera desviar la atención de sus opositores políticos, pero al precio de someterse a su agenda en política exterior. Esto también podría explicar el anuncio justo un par de días antes de los bombardeos en Siria, de que Steve Bannon, estratega jefe del presidente y el principal defensor en la Casa Blanca del nacionalismo de "Estados Unidos primero", había perdido su puesto en el Consejo de Seguridad Nacional (CSN). El general Michael Flynn, quien compartió muchos de los instintos radicales del Sr. Bannon, también fue despedido como jefe del CSN en febrero.
Sin embargo, estas dimisiones ya han creado problemas en su base de apoyo, que son hostiles a más aventuras extranjeras. Sus partidarios están diciendo que debe rendir cuentas por los resultados de esta accion, para revertir esta aventura indeseable. Ann Coulter, autora de “In Trump We Trust”, tuiteó su consternación y preguntó: "¿Por qué involucrarse en otra catástrofe musulmana?" Esta podría ser la razón del último giro de Trump, aclarando que América "no iba a entrar en Siria", lo que sólo aumentó aún más la confusión.
En realidad, todo lo que Washington habla de líneas rojas es humo en las condiciones actuales. El bombardeo de Siria ha empeorado la situación aumentando las tensiones en todas partes. A pesar de todo su lenguaje duro, Washington se verá obligado a convivir con las armas nucleares de Corea del Norte, como lo había hecho en el pasado con otros países. Al final, también tendrá que llegar a un acuerdo con Rusia en Oriente Medio. No tiene alternativa real. Rusia tiene todas las cartas en Siria, con influencia y presencia militar, algo que Estados Unidos no tiene.
A corto plazo, el intento de Washington de aumentar la presión sobre Rusia para que ponga fin a su apoyo al presidente sirio, Assad, será recibido con agua fría. La visita de Tillerson a Moscú no aclaró las cosas. Por el contrario, los Estados Unidos fueron despreciados fríamente. La acción unilateral de Estados Unidos en Siria ha enturbiado las relaciones con Rusia, un actor clave en Siria, e incluso las ha dañado seriamente. Sin Rusia, los estadounidenses no tienen influencia en la región. El planteamiento de los Estados Unidos de que el problema en Siria era el patrocinio por parte de Moscú de un "régimen asesino" simplemente añadirá más combustible al fuego. Tillerson no obtendrá ninguna simpatía por parte de los rusos con sus acusaciones de que Moscú no fue necesariamente cómplice en el ataque químico, sino "incompetente". Por el momento, los rusos le han dado la espalda a los estadounidenses y han aumentado su apoyo a Assad.
En realidad, los estadounidenses se han dado un tiro en el pie. La situación también expone los límites del poder estadounidense. Son impotentes, igual que Occidente.
La reunión silenciada de las potencias del G7 reconoció su debilidad. Incluso Tillerson se vio obligado a moderar su lenguaje. Y el bufón Boris Johnson, el ministro de asuntos exteriores británico, recibió una bofetada por su llamamiento a más sanciones contra Rusia y Siria. "El tema no fue mencionado por nadie, excepto por Boris Johnson", dijo el ministro de asuntos exteriores francés. De manera humillante, fue tratado como un colegial travieso, al que le obligaron a sentarse en un rincón en silencio. En un gesto impotente, Boris el "idiota", canceló una visita planeada a Moscú, diciendo que dejaría a Tillerson que entregara un "mensaje claro y coordinado". El boicot refleja nítidamente el poco peso que tiene Gran Bretaña en los asuntos internacionales. Johnson, que refleja la posición del Reino Unido, es simplemente un caniche de los EE.UU. , aterrorizado de poner un pie fuera de lugar por miedo a una patada del Tío Sam. Su aislamiento en el G7 muestra cuán fuera de lugar está Gran Bretaña en la diplomacia mundial.
El gobierno británico es como un perro ladrador, pero no mordedor. Incluso el secretario de Defensa de Gran Bretaña, Michael Fallon, intentó aumentar su autoestima acusando a Rusia de ser directamente cómplice del derramamiento de sangre en Siria. "Este último crimen de guerra ocurrió bajo su vigilancia", tronó Fallon. "En los últimos años, han tenido la oportunidad de mover las palancas y detener la guerra civil. Por su influencia, Rusia es responsable de cada muerte civil la semana pasada".
Pero este golpe de pecho es completamente hueco. Ellos pagarán el precio por esta confidencia.
Con el inconformista Trump en la Casa Blanca los giros en su política exterior son inevitables. Con su limitada capacidad en estrategia, es como un toro en una tienda de cerámica. Se ha enemistado con los europeos, amenazando con socavar la OTAN. Ha declarado "América Primero", que amenaza con un nuevo período de proteccionismo. Se ha enfrentado abiertamente a la CIA y a los servicios de seguridad, un caso único en la historia de EEUU. Ha puesto al Partido Republicano boca abajo. En una situación ya muy inestable en las relaciones mundiales, está arrojando gasolina a las llamas.

Rob Sewell (In Defence of Marxism)

¿Qué es el fascismo? ¿Es una amenaza inminente hoy?

La elección de Donald Trump en Estados Unidos y el auge de Marine Le Pen en las elecciones presidenciales francesas han sido, naturalmente, recibidas con alarma por millones de personas en todo el mundo. Algunos incluso, han advertido de un nuevo auge del fascismo. Como marxistas, creemos que es importante no sustituir un análisis serio por el alarmismo y la exageración. En este artículo, Rob Sewell –editor de Socialist Appeal– pregunta: ¿Qué es el fascismo? y ¿es una amenaza inminente hoy?

Con la victoria de Trump en Estados Unidos y el auge de Le Pen y el Frente Nacional (FN) en Francia, junto con el surgimiento de otros partidos de derecha en Europa, se ha vuelto común en los círculos liberales y radicales describir a estos individuos y movimientos como fascistas. Incluso algunos grupos de izquierda han adoptado esta descripción. Por ejemplo, el periódico del Socialist Workers Party (SWP) declara a Le Pen como "fascista" y describió su entrada en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales francesas en el sentido de que "los fascistas estaban en auge". El SWP ha creado una plataforma, Unidos Contra el Fascismo (United Against Fascism), que ha convocado protestas con las principales consignas, "¡No a Le Pen! ¡No al regreso del fascismo en Europa!”.
Esta histeria sobre el inmediato "ascenso del fascismo" es tremendamente alarmista y malinterpreta completamente la situación real a que nos enfrentamos. Este pánico inducido es un sello de los grupos liberales y sectarios, que ven el espectro del fascismo en cada esquina. Ellos lanzan palabras como "fascista" como un insulto o mala palabra contra toda clase de políticos reaccionarios, en lugar de ofrecer una valoración sobria de la situación.
El Frente Nacional, antiinmigrante y racista, en Francia es ciertamente una organización reaccionaria. Pero en su perspectiva y enfoque, está ahora más en línea con otros partidos tradicionales de la derecha. De hecho, cuanto más se acerca al poder, más "respetable" se vuelve. Marine Le Pen incluso expulsó a su propio padre y fundador del FN por comentarios antisemitas con el fin de hacer el partido más elegible. Ella trata de sonar tan corriente como sea posible, incluso hasta el punto de robar líneas de un discurso del derrotado candidato de centro derecha François Fillon en un intento de atraer a sus votantes.
El FN ciertamente no está basado en los auténticos partidos fascistas de Hitler y Mussolini de los años treinta.
Algunos pueden argumentar que partidos como el FN son, sin embargo, reaccionarios y que no debemos ser demasiado pedantes. Sin embargo, los marxistas somos socialistas científicos que entendemos que cualquier cura exitosa de una enfermedad depende de un diagnóstico preciso. No hablamos de palabras como "fascistas" como simples términos de injuria. Para combatir al fascismo, primero es necesario comprenderlo. Por lo tanto, es importante atravesar la espesa niebla de la confusión y estupidez que caracteriza el pensamiento de las sectas, de los reformistas de izquierda y de los radicales de clase media sobre esta cuestión.
Reconocemos la inmundicia reaccionaria esparcida por el Frente Nacional y otras organizaciones racistas de este tipo. Sabemos que este veneno representa una amenaza siniestra para la clase obrera, que busca sembrar divisiones en el movimiento obrero. El aumento del número de ataques contra inmigrantes es también un problema grave. Sin embargo, necesitamos diferenciar entre el fascismo, que representa una escala de ataque cualitativamente diferente -la destrucción total de los derechos de los trabajadores, sus organizaciones y la esclavitud de la clase obrera- y otras formas de reacción.
Debemos aprender a distinguir uno de otro para poder combatirlo mejor.

Aprender de la historia

Todos conocemos el cuento del pastorcito mentiroso. Aquellos que gritan "fascismo" a cada paso están cometiendo el mismo error. Esta fue precisamente la equivocación del Partido Comunista Alemán a finales de la década de 1920, que describía a cada partido capitalista como "fascista", sin hacer distinción entre ellos. Más extraordinariamente, aplicaron esta etiqueta a las organizaciones obreras reformistas, llamándolas “social fascistas". Esta política fatal causó la máxima confusión en el movimiento obrero alemán, dividiendo trágicamente a la clase obrera alemana, que fue entregada abatida ante el monstruo de Hitler.
Nuestra tarea como marxistas es aprender de la historia, especialmente de sus errores, y no perder la cabeza con cada giro y vuelta de los acontecimientos. También tenemos que reconocer, así como analizar, las diferencias cualitativas entre hoy y los años treinta, especialmente el cambio en el equilibrio de las fuerzas de clase.
El primer análisis marxista real del fascismo fue hecho por León Trotsky, no en retrospectiva, sino durante el ascenso del propio fascismo en Europa. Consideraba al fascismo no simplemente como una reacción capitalista, sino como una forma especial, "la esencia destilada del imperialismo", que amenazaba la existencia misma de las organizaciones obreras.

Crisis de los partidos tradicionales

Por supuesto, esto no significa que ignoremos el surgimiento de partidos racistas de derecha, producto del desmoronamiento del viejo orden liberal. Esto, a su vez, es el producto de los efectos de la crisis capitalista, que ha puesto todo de cabeza. Esta crisis del sistema capitalista también significa una crisis de los partidos tradicionales, incluidos los partidos socialdemócratas, que aceptan completamente la economía de mercado.
Por lo tanto, el viejo consenso ha sido destruido. La clase dominante ya no puede gobernar de la vieja manera. Cuanto más profunda es la crisis, más se ven obligados a atacar sin piedad a la clase obrera y eliminar los logros del pasado. El sistema capitalista ya no puede permitirse tales "lujos" como una salud decente, educación, pensiones y el bienestar de la clase trabajadora y de sus familias. Esto, a su vez, provoca resentimiento y rabia contra el orden capitalista. Esto explica el surgimiento del llamado “populismo".

El Estado capitalista

La máquina del Estado capitalista, al despojarse de sus rasgos no esenciales, puede ser reducida, en palabras de Engels, a un "cuerpo de hombres armados". Incluso en su forma más democrática, la democracia parlamentaria, el Estado sigue teniendo su fuerza policial, ejército, jueces, guardiacárceles, y la burocracia para salvaguardar el poder de la clase dominante. En otras palabras, la democracia capitalista es realmente sólo la dictadura disfrazada de los bancos y los monopolios. Para ellos, este método de gobierno de clase es la forma más estable del Estado burgués. Mientras puedan seguir gobernando por estos medios, la clase dominante no tiene necesidad de recurrir al fascismo ni a la dictadura abierta.
En tiempos de crisis aguda, sin embargo, esto no siempre es una opción viable. Bajo tales circunstancias, donde los políticos capitalistas son demasiado débiles y están desacreditados para gobernar con los viejos métodos, y donde la clase obrera no está preparada para tomar el poder, el Estado puede asumir grandes poderes y los "cuerpos de hombres armados" puede erigirse por encima de las clases. Las escisiones y las divisiones se abren en la clase dominante mientras pelean sobre cómo proceder. Sólo un partido revolucionario puede poner fin a este estancamiento y ofrecer un camino a seguir. Sin embargo, si las organizaciones obreras no están a la altura de la tarea, la iniciativa puede recaer en un partido de "ley y orden", equilibrándose entre las clases y levantándose como un árbitro independiente. Marx describió esto como el "gobierno de la espada". La tarea principal de tal régimen es defender las relaciones de propiedad capitalistas existentes, mientras que toma una rebanada del botín para sí mismo.
Este régimen es lo que los marxistas llamamos bonapartismo, o dictadura policíaco- militar, después de la experiencia del dictador Napoleón Bonaparte. El "Bonaparte" se equilibra entre las diferentes clases y grupos, haciéndolos jugar uno contra el otro pero siempre del lado de la propiedad privada. Ha habido muchas de estas juntas militares en diferentes épocas y diferentes países a lo largo del siglo XX, desde Grecia en los años sesenta y Chile y Argentina en los años 70, así como en los últimos años de la España de Franco y el Portugal de Salazar hasta su derrocamiento.
El bonapartismo es producto de una inestabilidad total y refleja una crisis insoluble dentro de la sociedad. Sin embargo, incluso el bonapartismo puede resultar insuficiente para resolver el problema. Puede mantener la tapa cerrada sobre las cosas por un tiempo, pero tarde o temprano se agota.

Un ariete humano

En la época del siglo XX de guerras y revoluciones mundiales, el capitalismo dio lugar a nuevas formas de reacción, más despiadadas y aterradoras que antes. La decadencia del sistema capitalista dio lugar a bandas armadas de matones para contrarrestar a la clase obrera, intimidar y asesinar a sus representantes, destruir sus organizaciones y socavar su resolución. Las Centurias Negras en Rusia y los Freikorps en Alemania eran ejemplos de tales órganos auxiliares de la represión estatal. Sin embargo, incluso estas bandas contrarrevolucionarias, que empleaban un terrorismo despiadado, no eran lo suficientemente fuertes como para aplastar por completo a las organizaciones de trabajadores. Esto requería algo especial; requería un movimiento fascista de masas.
Ninguna clase dominante en la historia se ha andado con tapujos para actuar despiadadamente para defender su poder y sus privilegios.
Por ejemplo, se llegó a un punto en la crisis europea entre las dos guerras mundiales que la propia existencia de las organizaciones obreras se consideraba incompatible con la existencia del capitalismo. Los sindicatos y los partidos obreros fueron considerados como un obstáculo para la esclavización de la clase obrera. La resolución de este problema por los patrones no podía hacerse con leyes ni decretos desde arriba.
Esta tarea requería los servicios del fascismo, un movimiento masivo de reacción, basado en una clase media frenética y en lo que Marx llamó el lumpen proletariado, los elementos más pisoteados, desorganizados y atrasados ​​de la clase obrera, dispuestos en palabras de Trotsky para "creer en los milagros". Su sistema de informantes y espías penetra en cada vivienda, institución y escuela. Su base de masas le permite penetrar mucho más en el tejido de la sociedad que cualquier régimen policíaco-militar. Este es el rasgo más distintivo de un movimiento de masas de la contrarrevolución. A diferencia de un Estado policíaco-militar, que carece de una base social de masas, el fascismo destruye todos los vestigios de los derechos y de organización democrática y atomiza a la clase obrera.
Las bandas fascistas son reclutadas de la escoria de la sociedad, arruinadas por el capitalismo, los campesinos esquilmados por los bancos y los monopolios, los elementos más desmoralizados de los desempleados crónicos, desclasados y criminales, buscando desesperadamente una salida a su miseria. Esta basura humana se alimenta con demagogia y veneno contra los codiciosos banqueros y las organizaciones obreras. Proporciona las tropas de choque de la contrarrevolución.
El fascismo triunfó por primera vez en Italia, donde las bandas de asesinos organizados por Mussolini, armados y financiados por los capitalistas, se vengaron de las ocupaciones de fábricas revolucionarias en 1920. Paso a paso, atentaron y asesinaron hasta llegar al poder. En Alemania, después de la traición de la ola revolucionaria de 1918 a 1923, los fascistas fueron utilizados para aterrorizar a los trabajadores. Finalmente, a medida que la crisis llegaba a su punto máximo, el capital financiero invirtió recursos enormes en el movimiento de Hitler. Habían llegado a la conclusión de que sólo la destrucción del poderoso movimiento obrero alemán resolvería la situación a su favor. Con la plena conformidad del Estado burgués, desencadenaron la contrarrevolución fascista, que condujo a la victoria de Hitler en 1933. La burguesía había entregado el poder estatal a manos de bandoleros y bandidos fascistas.
Los regímenes fascistas de Hitler, Mussolini y Franco en España destruyeron toda oposición visible al dominio del capital. Toda resistencia se rompió. Sin embargo, tan pronto como el fascismo es victorioso, el Estado traiciona a su base social y degenera en un régimen bonapartista, apoyado por la inercia que sigue a la catástrofe. La clase dominante es expropiada políticamente, perdiendo el control sobre su Estado. Este es un gran precio a pagar por salvar el capitalismo. Por eso, al emplear la reacción, la burguesía prefiere el dominio de los generales más que de los fascistas. Los generales son más confiables, vinculados a la clase dominante por el matrimonio, la educación, las conexiones sociales, los bancos y los monopolios.
Hoy en día, en comparación con el período anterior a la guerra, la clase obrera es mil veces más fuerte. El equilibrio de fuerzas de las clases está aplastantemente a su favor. El campesinado se ha reducido a una pequeña proporción en la mayoría de los países, si no se ha eliminado por completo. Los profesionales de clase media, como los funcionarios públicos, los empleados de los bancos y los profesores, se han proletarizado cada vez más. Los estudiantes, que tenían una simpatía abrumadora hacia el fascismo en el período anterior a la guerra, están hoy firmemente del lado de la clase obrera y miran hacia la izquierda. Esto significa que las reservas sociales clásicas del fascismo han sido completamente socavadas por la misma marcha del capitalismo. Cualquier intento de los burgueses incluso de organizar un estado policíaco-militar se enfrentaría hoy a huelgas generales y a una guerra civil, en la que no estarían seguros de ganar.
La clase dominante también se quemó las manos con Hitler y los fascistas y no estaría dispuesta a repetir la experiencia. Y, como consecuencia, perdieron la mitad de Alemania con la URSS.

Le Pen y el Frente Nacional

Los partidos anti-inmigrantes de derecha ciertamente han aumentado en Europa, pero esto no puede compararse con el auge del fascismo de los años treinta. Lejos de esto. Incluso si estos partidos de derecha lograran llegar al poder, actuarían como cualquier partido burgués tradicional. La clase obrera ciertamente no está derrotada y se resistirá a cualquier movimiento en esta dirección.
De hecho, un gobierno de Le Pen, si alguna vez llegara al poder, no sería capaz de resolver los problemas y perdería apoyo muy rápidamente. No estabilizaría la situación del capitalismo francés, sino que, por el contrario, lo desestabilizaría, llevando a los trabajadores y jóvenes a la calle. Habría posibilidades de una explosión social como en mayo de 1968. Es por eso que las grandes empresas no apoyan al FN, a pesar de que sus partidos tradicionales están en crisis.
En cualquier caso no sólo hay desplazamientos hacia la derecha, sino que también los hay hacia la izquierda, como se ha visto con el apoyo a Mélenchón. El apoyo al Frente Nacional también ha venido de algunos trabajadores desilusionados, repetidamente traicionados por los dirigentes del Partido Socialista. Pero este apoyo a Le Pen tiene sólo la profundidad de la piel. Estos trabajadores desilusionados podrían ser fácilmente ganados a una posición revolucionaria en el futuro.

Basta de alarmismo

Las verdaderas organizaciones fascistas que existen se han reducido a pequeñas sectas, aparte de Grecia, donde el fascista Amanecer Dorado tiene cierta base de apoyo. Incluso aquí, la clase capitalista griega no está interesada en sus servicios y ha colocado a sus líderes en la cárcel. Por supuesto, estos "demócratas" no dudarían en dar rienda suelta a estas bandas contra las organizaciones obreras, o usar al asesinato y al matón, para defender su gobierno si llegara el momento. Pero eso significaría una guerra civil.
Si bien reconocemos la amenaza de la derecha y nos movilizamos para oponernos a ella, nos negamos a participar en el alarmismo sobre el "peligro inminente" del fascismo, lo cual es un completo disparate. No hay peligro, en la actualidad en ningún país capitalista avanzado, de fascismo –ni siquiera de reacción bonapartista–. Eso podría cambiar, sin embargo, si la clase obrera fuese derrotada y traicionada repetidamente por sus dirigentes.
Hoy, con la profunda crisis del capitalismo, la situación es muy favorable para el crecimiento de las ideas revolucionarias. Por supuesto, el movimiento para derrocar el capitalismo no tendrá lugar en línea recta. Habrá altibajos inevitables. Los períodos de avance tempestuoso serán seguidos por períodos de desaliento, derrotas e incluso reacción. Pero cada intento de moverse en dirección hacia la reacción preparará un giro aún más grande hacia la izquierda. La burguesía no recurrirá a la reacción abierta hasta que se hayan agotado todas las demás posibilidades. Mucho antes de esto, los trabajadores habrán tenido muchas oportunidades de tomar el poder en un país tras otro. Sólo después de una serie de grandes derrotas de la clase trabajadora se plantearía el peligro de una solución militar.
Pero estamos muy lejos de eso. De hecho, las explosiones revolucionarias están en el orden del día. Son estos eventos para los que debemos prepararnos. En uno de los últimos artículos de Trotsky escritos en 1940, da el siguiente consejo:
"Ninguna tarea es más completamente indigna que la de especular si lograremos o no crear un poderoso partido revolucionario líder. Por delante se encuentra una perspectiva favorable, proporcionando toda la justificación para el activismo revolucionario. Es necesario aprovechar las oportunidades que se abren y construir el partido revolucionario“.
Eso sigue siendo la tarea clave hoy. Las perspectivas para la revolución nunca han sido más favorables de lo que son ahora. Debemos construir una poderosa tendencia marxista que pueda ofrecer una salida real a este impasse, basada en la teoría marxista y no en frases estridentes. Sólo cuando la clase obrera asuma el poder, la reacción capitalista y el fascismo podrán colocarse finalmente en el basurero de la historia.

Rob Sewell

Venezuela: Elecciones a la constituyente y ofensiva insurreccional de la reacción

El martes 23 de mayo marcó un nuevo punto de inflexión en la crisis venezolana. La convocatoria de elecciones a asamblea constituyente y regionales fue respondida con una profudización de la política de "cambio de régimen" por parte de la oposición. Son momentos críticos para la revoución bolivariana.
El presidente Maduro anunció las bases para la convocatoria de la Asamblea Constituyente y al mismo tiempo hizo un llamado al CNE para que se convocaran las elecciones regionales que están suspendidas desde 2016.
El CNE anunció que las elecciones a la constituyente serán en Julio y las regionales (gobernadores y consejos legislativos) en diciembre.
La Asamblea Nacional opositora rechazó la Asamblea Constituyente y propuso la convocatoria de un referéndum sobre si "el pueblo quiere constituyente o elecciones generales". Con "generales" lo que quieren decir es que se celebren elecciones presidenciales (cuya fecha no es hasta final de 2018).
La fúria de la base de la oposición ante este anuncio fue tal, con todo tipo de insultos y ataques a sus propios dirigentes, que el propio Julio Borges (presidente de la AN) tuvo que pedir disculpas por la confusión y la MUD en su conjunto adoptó una línea más dura: el llamado a más movilizaciones de calle y el rechazo frontal tanto a la constituyente como a las elecciones regionales.
La convocatoria es hoy, miércoles a una gran marcha hacia el CNE. Será otro punto de la escalada insurreccional de la oposición, cuya dirigencia ahora llama abiertamente a usar el artículo 350 de la constitución (que prevé el levantamiento del pueblo contra un gobierno anti-democrático).
Por si quedaba alguna duda, lo que la oposición quiere no son elecciones sino el derrocamiento del gobierno con la combinación de movilizaciones de masas en la calle, violencia extrema de grupos organizados y acciones insurreccionales (como las que hemos visto en los últimos días en San Antonio de los Altos y en Barinas, dónde atacaron y destruyeron comisarías de policía, ayuntamiento, gobernación y comercios privados entre otros). Tienen además el apoyo del imperialismo de EEUU y sus lacayos regionales.
La oposición había ido perdiendo apoyo en los últimos días, fruto de una combinación de factores: el cansancio de sus propias bases después de casi dos meses de movilización sin conseguir resultados y el rechazo de amplios sectores de la población a sus métodos cada vez más violentos. Ahora tienen la oportunidad de volver a reagrupar sus fuerzas.
A todo esto se suma el papel cada vez más provocador que está jugando Colombia, después de la visita de Santos a Trump, con el envío de vehículos armados a la frontera y el ruido cada vez mayor acerca de un "corredor humanitario" (es decir una intervención extranjera).

Los próximos días serán decisivos.

Es necesario analizar la táctica del gobierno ante esta situación, y para ser honestos, la misma es errada. La convocatoria de la constituyente solamente tenía sentido si hubiera servido para resolver los dos problemas centrales que minan el apoyo a la revolución bolivariana y por lo tanto permitiera volver a aumentar su base de apoyo. Por un lado el problema de la crisis económica; pero la constituyente se convoca con la idea de una "economía pos-petrolera" en la que se respeta la propiedad privada de los medios de producción y se hace de nuevo un llamado a los empresarios. Por otro lado el problema de la burocracia y la corrupción dentro del movimiento bolivariano; pero las bases comiciales de la constituyente hacen muy difícil la elección de candidatos que realmente representen a la base (se elige un constituyente por cada municipio en el apartado territorial, y en el ámbito sectorial se elige por listas nacionales con un requisito de entrada muy alto).
Nuestra posición sigue siendo firme: nos oponemos frontalmente a la ofensiva insurreccional de la reacción y el imperialismo. Si llegan a conseguir su objetivo (tumbar el gobierno de Maduro y tomar el poder) aplicarán una política de ajuste brutal contra el pueblo trabajador y además una persecución salvaje contra los militantes y activistas de la revolución y sus organizaciones y de supresión de las libertades democráticas. Lo que hemos visto en los últimos días, con el linchamiento de chavistas y cualquier que “parezca chavista”, es solo un aviso. Al mismo tiempo es nuestro deber señalar que nos oponemos a la política del gobierno, que en lo económico consiste en hacer concesiones a los capitalistas y en lo político no cambia los modos de operar burocráticos que asfixian y coartan la iniciativa revolucionaria del pueblo que es la única garantía de defensa de la revolución. Estas políticas conducen a la derrota.
El movimiento revolucionario debe prepararse aumentando su propia organización, su claridad política sobre la situación actual y lo que se requiere, y también crear sus propios medios de auto-defensa en fábricas, puestos de trabajo y barrios.
Sólo el pueblo salva al pueblo. Abajo la ofensiva de la reacción y el imperialismo. Defender la revolución con métodos revolucionarios.

Jorge Martín

"Vacío de poder" y trabajadores en escena: podemos derrotar las reformas antiobreras de Temer



La marcha de Brasilia fue histórica, con más de 100.000 personas. Fue una continuidad de la Huelga General del 28 de abril, profundizando la crisis del gobierno, en el que Temer pende de un hilo mientras no surge otro nombre que unifique a partidos y empresario para seguir las reformas. Ese “vacío de poder” sumado a la entrada en escena de los trabajadores y las manifestaciones plantea la posibilidad de derrotar las reformas y dar una respuesta anticapitalista a la crisis si tomamos la lucha en nuestras manos.

Brasilia se incendió política y literalmente este miércoles, marcada por una manifestación histórica como parte de la lucha contra las reformas. La manifestación compuesta por gente de todo Brasil reunió a más de 100.000 personas. Su masividad muestra la voluntad de luchar contra las reformas y abrió más la crisis en el gobierno de Temer.
El presidente intentó terminar la manifestación poniendo a las Fuerzas Armadas en las calles del Distrito Federal, hecho que no ocurría desde la dictadura. El intento de demostración de fuerzas de Temer al convocar al Ejército desnuda el nivel de crisis, y muestra la fuerza de las acciones de los trabajadores, que entraron definitivamente en escena el 28 de abril, recomponiendo una subjetividad de lucha.
Aun con toda la propaganda del gobierno para aprobar las reformas, que cuenta con todo el apoyo de los medios, la gran mayoría de la población sigue estando en contra de los ataques. Se profundiza la crisis con los partidos tradicionales, en la medida que surgen más escándalos de corrupción, alcanzando ahora al propio Temer y a Aécio Neves, excandidato presidencial por el PSDB.

Un año en un día: Fuerzas Armadas en las calles, acto masivo y crisis en el gobierno

La convocatoria de las Fuerzas Armadas puede tener un significado contradictorio. Una acción de fuerza y “dureza” de Temer, muestra también su debilidad y desesperación por mantenerse en la presidencia aun sin apoyo popular y con el Congreso ya asumiendo que no será posible que Temer siga hasta el 2018.
Sin embargo, uno de los factores que mantiene a Temer es la propia incapacidad de los partidos del régimen de conseguir un nombre de consenso, que reunifique los intereses opuestos.
Esa situación de división de proyectos de los “de arriba” abre espacio para que, con sus luchas, los trabajadores puedan aparecer como defensores de los intereses de la población y tomen un papel político para dar respuesta a la crisis.
También potencia la crisis orgánica del régimen y la posibilidad de mayores hechos de inestabilidad venidos de la operación judicial Lava Jato, que investiga los entramados de corrupción en Petrobras, o por personalidades que siguen sus propias expectativas individuales, como el presidente del Senado Renan Calheiros (PMDB) o Temer.
El presidente no solo potenció la crisis de su gobierno al convocar a las Fuerzas Armadas, sino impuso la politización de la última institución del régimen que hasta ahora no venía interviniendo.
Sin embargo, luego del llamado del presidente, el general Vilas Boas declaró que la acción del miércoles “generó mucha inseguridad en el Ejército”.
Puede verse que la acción del presidente aumentó la crisis en el gobierno, haciendo que incluso uno de los principales aliados de Temer, el presidente de Diputados Rodrigo Maia, haya tenido que delimitarse del presidente sobre la responsabilidad en el llamado del Ejército. Maia dijo haber pedido el apoyo de las fuerzas nacionales, pero que el llamado al Ejército habría sido una decisión del gobierno.
Romero Jucá, senador por el PMDB de Roraima, intentó defender al gobierno y dijo que “no tiene caso decir que Temer convocó a las Fuerzas Armadas para intentar sostenerse. Las llamó para garantizar el orden” contra los “vándalos que estaban en las calles”, y dijo que el PMDB está apoyando a Temer para aparentar estabilidad y seguridad. Incluso siendo una clara acción desesperada, no solo Maia se delimitó de Temer, sino que Renan Calheiros subió el tono contra el gobierno diciendo que la acción rondó la “insensatez”.
A esto se suma que desde temprano, incluso con los intentos de Temer de transmitir tranquilidad, el miércoles amaneció con la salida del empresario Mabel del cargo de asesor de Temer, y en el transcurso del día se vio de todo menos tranquilidad. Si Temer ya está en situación crítica, con una visión general de que su gobierno ya no se sostiene, después de accionar al Ejército Temer recibió aun más críticas de políticos y jueces, lo que terminó en el obligado retroceso de su acción.
La “demostración de fuerzas” odiosa de Temer y la represión que se vio durante el día es un intento de acallar la lucha, dejando a cientos de heridos. Un grupo de policías llegó a tirar con arma de fuego contra los manifestantes. La represión respaldada por la corporación mediática Globo y los grandes medios, que hablaron de vandalismo para poner toda sus estructura mediática al servicio de la aprobación de las reformas.

El silencio del PSDB y el problema de la falta de un nombre nuevo

El PSDB, desde el testimonio del empresario de JBS, hizo pronunciamientos dudosos, al tiempo que hace críticas al gobierno, mantiene una posición “encima de la medianera” sin dejar de ser base del gobierno. El PSDB es hoy el principal sostén del golpista. Los “tucanos” están en una encrucijada, y no quieren hacer ningún movimiento aventurero que ponga en riesgo las reformas y a su figura de partido estable y responsable con el capitalismo.
Claramente están analizando las posibilidades políticas. El expresidente Fernando Hernique Cardoso llegó a declarar que ante la crisis, Temer debería dejar el cargo sin hacer más espamento. Esto no ocurrió, y uno de los problemas es que no hay otra figura en la que confluyan los sectores del régimen y que tenga al mismo tiempo el respaldo popular que le permita aplicar los ataques sin mayores sobresaltos. Hoy las instituciones y los partidos del régimen tienen planes opuestos, lo que contribuye al sentimiento de caos.
La operación Lava Jato, con sus lazos con el imperialismo, viene rifando y amenazando a los partidos del régimen, lo que contribuye a que aparezcan testimonios explosivos, como el de los directivos del frigorífico JBS. En la disputa entre elecciones directas e indirectas también hay múltiples intereses: las directas, levantadas por el PT, podrían poner a Lula en el poder; las indirectas, por su parte, son la principal opción de empresarios asociados en la FIRJAN, la principal cámara empresaria de Rio de Janeiro, y los medios, aunque no aparece el esperado nombre. Algunos claman por un tecnócrata que termine con las polarizaciones partidarias, otros nombres están asociados al poder judicial como la presidenta de la Corte Suprema, Carmen Lucia.
Fernando Henrique es uno de los nombres tenidos en cuenta para la elección indirecta, y una posibilidad de poder para los "tucanos". Sin embargo, sería poner a su principal dirigente en el gobierno de un país hirviendo para aplicar medidas antipopulares. Para el PSDB, la demora y posible crecimiento de la reivindicación por elecciones directas le darían al PT mucho espacio, cuando el PSDB tiene a sus principales figuras atrapadas por la Lava Jato, con Aécio Neves al borde de la cárcel y el gobernador y el intendente de San Pablo, Geraldo Alckmin y João Dória, con incertidumbres legales para presentar sus candidaturas ahora.
Hay rumores en los medios de que Lula consideraría las elecciones indirectas con un nombre de centro, que quite el poder de las manos del PSDB, dando una señal de "despolarización favorable a los ajustes" y contribuyendo a la asunción de un tecnócrata que, lejos de la imparcialidad, esté totalmente abierto a imponer el ajuste con toda dureza a la población y los trabajadores.

El tiempo nunca fue tan precioso: huelga general ya

Temer dio tiempo a la organización de los trabajadores. Ese es uno de los motivos por que ahora sea atrapado por la operación Lava Jato. Ahora los trabajadores no pueden darle tiempo a Temer y a las reformas. Todas estas crisis en el régimen muestran una dificultad de sus partidos para dar respuesta y abren espacio para que los trabajadores aglutinen el sentimiento de rabia por el ajuste y den una respuesta propia que enfrente a este régimen podrido.
Sin embargo, las centrales sindicales no buscan este enfrentamiento directo para destruir las reformas. Las petistas CUT y CTB, tienen el discurso de que ya no tiene sentido la consigna "Fuera Temer" sino que ahora hay que exigir "Directas ya", sacando del centro la batalla contra las reformas. Así trabajan para construir las elecciones de Lula.
No en vano la CUT declaró que las manifestaciones se salieron de control y fueron más grandes de lo que esperaban. En efecto, hubo acciones más radicales que la central no pudo controlar con su tradición de manifestaciones rutinarias e inofensivas.
La central oficialista Força Sindical por su parte llegó a decir que no tenían relación con los "vándalos", haciéndole coro a los medios, mientras por la mañana se reunía con Rodrigo Maia para negociar las reformas. Su principal dirigente, Paulinho da Força, miembro del partido Solidariedade, fue uno de los principales sostenes del golpe institucional. Uno de los principales objetivos de Força es impedir que la reforma laboral elimine el impuesto sindical que permite que se mantenga una dirección sindical burocratizada y llena de privilegios, ajena a los intereses de los trabajadores.
La CUT planteó en su sitio web que deben llamar a una nueva huelga general, sin fecha. Ya no es posible darles más tiempo. Hay que organizar ya una nueva huelga, organizando comités de base para que nuestra lucha no sea aplastada por los intereses políticos de las centrales, sino que los trabajadores avancen en un cuestionamiento más profundo del régimen y del capitalismo. La CUT y la CTB quieren restringir el movimiento a la reivindicación a los parlamentarios, para que haya una salida institucional, nuevas elecciones que preserven el régimen, el Congreso y que, en consecuencia, de continuidad a los ataques, con mayor o menor intensidad.
El gran riesgo para el gobierno hoy son las luchas de los trabajadores, las huelgas, las manifestaciones. Por eso, a pesar de toda la división de intereses entre los distintos sectores del régimen, hay una confluencia general en intentar minimizar las manifestaciones y mostrar a sus participantes como vándalos.
Tanto la huelga general del 28 de abril como la manifestación del 24 de mayo en Brasilia mostraron a miles de personas luchando contra las reformas. Brasil está atravesando un momento histórico. Hoy, es uno de los principales países epicentro de la crisis internacional, con el régimen desestabilizado y con una recomposición del activismo obrero.
Las centrales sindicales son responsables por impedir que rápidamente esa fuerza se transforme en sujeto del enfrentamiento contra el capitalismo.
La Central Sindical y Popular (CSP-Conlutas) puede aglutinar un llamado, junto con el MTST, corrientes de izquierda como el PSOL o el MAIS, que estuvieron en la línea de frente en la marcha de Brasília, una gran exigencia a las centrales sindicales para concretar la huelga general.
Tomar la lucha en nuestras manos, plantear nuestros tiempos y necesidades es central para derrotar a Temer y las reformas sin permitir desvíos, llamando ya a una huelga general. Imponer una Asamblea Constituyente ya que revoque todas las medidas de ataque de Temer y de los anteriores gobiernos, que estatice todas las empresas involucradas en corrupción y privatizadas, termine con los privilegios de los políticos y avance hacia un gobierno de los trabajadores.

Fernanda Montagner

El retorno de Víctor Jara



Luego de 42 años de muerto, Víctor Jara regresó a los afectos públicos gracias a un documental de dos horas que revela el compromiso resuelto del trovador chileno con la justicia social y exhibe la estela de admiración recia que dejó.
Realizada por los estadounidenses John Travers –fallecido el año pasado- y John Summa, La resurrección de Víctor Jara data de 2015, y ha recorrido una parte del camino a festivales internacionales, en el afán de sus directores y productores de rendir tributo al trovador que pagó con la vida su resolución de diseminar sentimientos de libertad y dignidad. Fue vista por primera vez en Cuba el año pasado, durante el festival de cine de La Habana.
Cargado de imágenes de Víctor Jara, la mayoría cantando, el documental presenta a una variada galería de músicos que hablan del legendario artista con admiración, incluidos algunos, como Bono, el cantante de U2, que pocos asocian con la música del trovador.
También aparece su viuda, Joan Jara, además de Osvaldo Torres, Peter Yarrow, León Gieco, Ana Reeves, Max Berru, Eduardo Carrasco, Horacio Salinas, (de Inti Illimani) y Ángel Parra, entre otros.
Juan Carlos Vallejo, un colombiano residente en Estados Unidos que fungió como productor asociado de la cinta, desvela en esta conversación algunas claves útiles para entender la esencia de La resurrección de Víctor Jara.
Durante una reciente visita a La Habana, donde se reunió con intelectuales y les proyectó el documental, Vallejo también habla del proceso para conseguir extraditar a Chile a uno de los presuntos asesinos de Víctor Jara durante la dictadura de Augusto Pinochet, en 1973.
¿Por qué tardaron 12 años para hacer la película?
Porque necesitábamos presupuesto. Como se ve en el filme, hay muchos entrevistados de distintas zonas del mundo, de manera que hay que viajar, hacer las entrevistas. No es el personaje que tiene que buscar al director o los productores, sino al revés. Y todo eso cuesta. Los derechos, la edición. Es un proceso muy largo. La película fue hecha prácticamente con las uñas. Y fue una producción independiente, no se recibió plata de corporaciones. Muchos de los que aparecen en el filme ya murieron, incluido John Travers, que falleció de forma extraña y repentina días antes de venir al festival de cine de La Habana, por lo que la cinta se convierte en un obituario.
¿La han proyectado en Chile?
Aún no. Estará en festivales hasta el mes de junio, y ya después comienza a presentarse en países que han mostrado interés. Por ejemplo, España, Suecia, Holanda, Venezuela, y Chile, por supuesto. También lo quieren ver en Vietnam, pues Víctor Jara compuso «El derecho de vivir en paz» para los vietnamitas, cuando la guerra con Estados Unidos. Hay prevista una presentación especial en Washington, organizada por la embajada chilena, que invitará al cuerpo diplomático acreditado. Estará presente John Summa.
¿No ha sido proyectada en Chile porque hay que pasarla primero por los festivales?
Exacto. Luego de los festivales se saca a distribución en dvd y se presenta en los cines. Un proceso esquematizado que tiene que cumplirse.
¿Qué expectativas tienen sobre la proyección en Chile?
Será una cosa grandiosa, nos imaginamos. El movimiento social allí está muy activo aún. Y el movimiento estudiantil, todavía más, que ha logrado colocar en el Congreso a dos de sus estudiantes. A pesar de que hay mucha resistencia por parte de la socialista, entre comillas, Michel Bachelet, hacia profundos y reales cambios en Chile, la presión estudiantil ha logrado algo. Y a nivel musical está vivo ese movimiento: todavía se presentan y cantan Inti Illimani, Quilapayún. La juventud chilena aún no ha caído en ese lava cerebros que es el reguetón. No quiero perderme la exhibición de la película en Chile.
¿Cómo va el proceso de extradición de Pedro Pablo Barrientos?
Pasaron 40 años para emitir una orden de captura contra uno de sus principales asesinos, autor intelectual y coautor del asesinato, Pedro Pablo Barrientos Núñez, que vive en Estados Unidos, donde se hizo ciudadano norteamericano mintiendo, pues negó que hubiera tenido vínculos con el ejército chileno. Se está adelantando un juicio civil en Estados Unidos para pedir una indemnización económica para su familia. Y la parte penal se está haciendo en Chile, tras el dictamen de la Corte Suprema de Justicia de la orden de captura.
¿Algún sector en Chile pudiera oponerse a la proyección del documental sobre Víctor Jara?
Uno está expuesto a cualquier cosa. A John Summa lo despidieron de la Universidad de Vermont, de cuyo departamento de economía era profesor, y coincide en extremo con la realización de la película sobre Jara, el viaje a Cuba, su participación en entrevistas en Radio Progreso y Radio Habana Cuba.
¿Faltó algún artista por ser entrevistado, quedó en el camino alguna entrevista que hubiera sido importante para esta película? ¿Por qué no aparecen Silvio Rodríguez y Pablo Milanés?
Muy oportuna pregunta. Sabemos lo que representó Cuba para Víctor Jara, y la amistad entre él y Silvio Rodríguez. Algo similar nos preguntaron cuando pasaron el documental en la UNEAC, y dije: no nos pregunten a nosotros, pregúntenles a ellos. Cuando tratábamos de contactar con ellos, estaban de gira.
¿Supieron entonces de su interés, ustedes se comunicaron con ellos?
Yo traté varias veces de contactar a Silvio a través de sus amigos, pues estábamos bajo la legislación de George Bush, que permitía viajar a Cuba cada tres años solo a los ciudadanos cubanos. Y cuando él estuvo en Nueva York, en el 2010, traté de contactarlo y me fue prácticamente imposible. Después supe que había dicho que se perdería un tiempo de los medios de comunicación, incluso me confirmaron hace poco que sigue alejado, que no quiere entrevistas. Con Pablo Milanés también fue difícil, no pudimos llegarle. Pero hay un punto interesante: cuando empezamos a buscar en los archivos de John Travers, encontramos una copia especial de la película que había dejado para Silvio Rodríguez. Por algo sería, ¿no?
Ahora, Juan Carlos Vallejo bosqueja posibles proyectos cinematográficos de temas cubanos, como Girón y la vida de Celina González, cuya dirección estaría a cargo quizás de John Summa, tal vez de otros directores. Pero son apenas planes que empiezan a tomar forma. Por ahora, La resurrección de Víctor Jara es la obra a la que hay que consagrarse, por respeto y lealtad al trovador chileno convertido en leyenda.

Mario Vizcaíno Serrat
El Caimán Barbudo

46 lideres asesinados en Colombia evidencian una política del horror

La política del horror da cuenta de 46 seres humanos, hombres y mujeres, asesinados en los 150 días de 2017, por su probada dedicación a la defensa de derechos humanos y su calidad de lideres sociales de profundas y reconocidas convicciones éticas. El solo dato impacta y debería provocar el repudio unánime de partidos, academias, medios, iglesias y promover una reflexión por el real sentido del valor de la vida en un país ad portas de cerrar la guerra. La paz avanza lenta por entre caminos inhóspitos pero podrá ser estable y duradera si los componentes del estado se vuelcan a impulsar una cultura de derechos que preserve la vida de sus lideres y reafirme la implementación efectiva y material de los acuerdos entre estado e insurgencia, eliminando las barreras que los beneficiarios de la tragedia impulsan tratando de: invalidar el espíritu de paz, presionar a una renegociación jurídica y moral de lo acordado e impedir que los sectores populares tengan existencia política.
Detrás de 46 lideres asesinados hay mas que una estrategia de eliminación de lideres sociales y defensores de derechos y no es solo un reto teórico [1], si no también practico indicar que hay una política de muerte (aunque no cumpla los requisitos formales) que tiene misión. visión, estructura, metas, responsables, recursos, tiempos, modos de acción, actores y territorios en los que se ejecuta el programa de guerra sucia orientada por los “defensores” de los privilegios que les ofrece el capital y el poder. No hay hechos aislados, hay conexión orgánica entre política de horror, capital y poder político y persiste una tendencia de resultados con datos como que “ En los últimos 14 meses hubo 120 homicidios de defensores de derechos humanos y líderes sociales, además de 33 atentados y 27 agresiones a este mismo grupo poblacional (defensoría, elheraldo.co/marzo 3, 2017)"; “Entre 2002 y 2016 hubo 558 lideres sociales asesinados (verdadabierta.com)”; En abril de 2017 fueron asesinados mas de 10 indígenas awua, woman y kite kiwe (Amnistía) y “Van 2500 sindicalistas asesinados en 20 años (verdadabierta.com)”. Queda al descubierto un continuum de barbarie que remite a advertir un genocidio en marcha, un plan de exterminio sistemáticamente ejecutado contra personas protegidas e indefensas que conforman una comunidad política llamada sociedad civil. Los 46 lideres y defensores fueron asesinados en lugares precisos de una geopolítica de riqueza estratégica y en el momento político concreto en que se construye paz en los territorios y la verdad contada por otras voces saca a flote las reales intenciones y a los responsables del horror padecido.
La tragedia es mas grave que la que nos acostumbraron a mirar en otras latitudes, porque en un contexto de paz el asesinato de un líder es aun mas condenable que en época de guerra, es un agravio a la humanidad sobre todo porque ocurre como parte de una política que se creía superada. En la guerra las muertes de lideres y defensores inocentes fue negada, los victimarios condecorados y los agraviados humillados, las victimas acusadas de terroristas y guerrilleros para justificar el orden criminal, pero en época de paz la victima, el victimario, la sistematicidad del horror y el móvil político y social del exterminio son visibles, aunque funcionarios del estado, -que guardan lealtades personales a las elites-, sigan creyendo que perseguir y eliminar lideres y defensores de derechos es normal porque según sus creencias, cuestionan o ponen a debate el orden natural de las cosas y enfrentan a las jerarquías del poder y por ello ese es el precio de sus conductas desobedientes. Sin embargo es momento para llamar a las instituciones a abandonar esa mentalidad, a superar el código de guerra amigo-enemigo, y entender que al país entero arrastra la vergüenza de ser el país en el mundo que mas asesinatos de lideres sociales ha producido en tiempos de guerra y ahora esta produciendo en tiempos de paz. Matar a los defensores del bien común, de lo justo y lo correcto, por reclamar del estado respetar, hacer respetar y ofrecer garantías a los derechos es un crimen genocida.
Aunque no haya leyes concretas ni ordenes expresas que promuevan el horror, el estado es el primer responsable estos crímenes sistemáticos que anuncian la existencia de una política criminal de exterminio. Los ejecutores del horror son apenas piezas brutas del engranaje del poder. No se ejecutan homicidios aislados, ni inconexos, hay secuencia, tendencia e intencionalidad y por los rasgos y características del modus operandi descubren que hay una estructura paramilitar encargada de las ejecuciones, que controla una maquina de aniquilamiento, no para combatir enemigos, si no para provocar terror, imponer miedo, seleccionar y organizar la matanza de humanos indefensos como si mataran animales, han asesinado por degüello, picado cuerpos a machete, descuartizado con motosierras, torturado, mutilado y violado, pero nunca enfrentado a un líder social en combate alguno, porque ninguno de los dos va al combate, los asesinan en calles, universidades, campos de cultivo, barrios populares, oficinas y sedes sindicales. Son crímenes de odio, para los que no importa si lo comete un cazador solitario o un grupo de inhumanos, drogados o enardecidos vengadores, lo que cuenta es el plan, la intencionalidad y el móvil político de exterminarlos por ser lideres. Y ese plan activa a la maquina de horror sea como banda, grupo o clan en connivencia o aquiescencia del estado.
En la política genocida no hay odio personal, ni cuentas por cobrar, ni desadaptados, ni obsesivos con ganas de matar, debajo o detrás hay un estructurado y consiente programa de odio racial, étnico, político, sexual, social o ideológico, que sale de los centros de mando de la política tradicional cuyos intereses económicos y desprecio por la vida humana coinciden en borrar de la historia a rebeldes y adversarios. Ideológicamente han acostumbrado al país a ver morir violentamente a sus lideres, a contar a sus muertos y a olvidarlos, a perder el asombro ante cada masacre superior en crueldad a la anterior y a convivir con resignación sin reparar en la proximidad entre el asesino y la victima.
Es hora de que el presidente jefe de estado y de gobierno y su bancada temporal en el congreso convoquen a los otros poderes del estado a respetar los acuerdos de paz alcanzados, que son el sustrato político y social del derecho humano a la paz conquistado y desmonten sin dilación la política del horror, reconozcan y detengan el genocidio en marcha contra lideres, defensores de derechos y adversarios políticos. El gobierno sabe y bien conoce del libreto criminal del genocidio cuyo relato empieza cuando unos poderosos invitan a sus amigos a un almuerzo, una fiesta o una reunión social y les cuentan historias [2] y entre risas y bromas configuran a enemigos tildados de ateos, comunistas, guerrilleros, homosexuales, negros, indios o campesinos, a los que marcan con la señal de peligrosos para sus intereses. Los que oyen se lo cuentan a otros, hasta que alguien actúa, amenaza, persigue y mata, como si lo hiciera por cuenta propia, como si estuviera cumpliendo una misión de su destino personal. Esa es la sistematicidad y a esos responsable no se les puede buscar con las mismas herramientas que ofrecen como criminales. Los 46 asesinados en 2017 y los cientos en este siglo, no son homicidios simples producto de odios individuales, ni de desquiciados veteranos de guerra, son una parte estructurada de un genocidio en marcha contra un tipo de seres humanos que responden a una lógica de adversarios políticos y sociales, asesinados por una ideología y practicas de ultraderechas incrustadas en el poder, cuya mayor victoria ha sido dividir a sus víctimas, ponerlas en contradicción y lucrarse de ellas convertidas en su multitud de fieles electorales.

Multitudes negadas

Los lideres sociales, hombres y mujeres de todas las latitudes están hoy al frente de una diáspora nacional de movilizaciones sociales provocadas por la negación de derechos, el déficit de democracia, la corrupción y el clientelismo. Son multitudes negadas, invisibilizadas. 12 días de paro, miles de vehículos estacionados en la vía al puerto mas importante del país (Buenaventura), cientos de indígenas apostados en carreteras, campesinos y afros movilizados, los tres hacen parte de un mismo grupo de olvidados unidos en una insurrección desarmada. 10 días de paro cívico en el Choco. 10 días de paro nacional con miles de maestros en las calles y cese de actividades de 350.000 profesores y 8 millones de estudiantes. Bloqueos, plantones, marchas de centrales obreras, reclamantes de salud, educación, guardianes, jubilados y desalojados de sus viviendas, DIAN, Bienestar. Protestas contra la corte constitucional por sus decisiones adversas a la paz. Protestas y mítines universitarios contra la privatización y la perdida de autonomía... una guerrilla en asamblea permanente y otra en conversaciones de paz. Hay también oportunistas políticos, gases lacrimógenos, gases pimienta, tanques de guerra y tanquetas de agresión, aeronaves de guerra, avión fantasma, policía de choque y motorizada, infiltrados, fuerza desbordada, muertos, heridos desaparecidos, detenidos y judicializados reclamantes de derechos... Hay un país en revuelta pero faltan los medios, ¿donde están los medios? Donde sus lentes que no ven a estas multitudes? ¿Donde sus micrófonos que no escuchan los susurros de este pueblo? ¿Porqué de esto no hablan los medios ni se preguntan por los causantes del horror?

Manuel Humberto Restrepo Domínguez

Notas:

[1] Una Fundamentación, puede hallarse en mis libros Teoría de ddhh y políticas publicas (2006); Derechos humanos, capitalismo global y políticas publicas (2006); Lectura critica de los derechos humanos a 20 años de la constitución colombiana (20011, colectivo).
[2] En el film: Carta a una Sombra (Colombia 2015), homenaje a Héctor Abad, hay expresiones que condensa mejor esta afirmación.

Trump en el Medio Oriente

Cuando la paz es un bien comercial

En Riad Trump no podía mencionar que la mayoría de los secuestradores del 11-S procedían o pertenecían al culto o fe suní, que fue la inspiración del Dáesh, ni qué país cortó cabezas con un entusiasmo parecido al de ISIS. (Respuesta: Arabia Saudí). Y cuando Trump llegó a Israel el lunes se enfrentó a un nuevo protocolo de la censura: no mencionar quién está ocupando las propiedades ajenas en Cisjordania o qué país está escandalosa y continuamente robando tierras -legalmente propiedad de árabes– solo y exclusivamente para judíos. (Respuesta: Israel).
Así que ¡bingo!, en la mayor alianza de Oriente Medio jamás creada en la historia, los saudíes y los otros dictadores árabes suníes, y el Presidente chiflado de Estados Unidos y el cínico primer ministro de Israel, todos estén de acuerdo en la identidad del país diabólico que todos ellos pueden maldecir con una sola voz, inspirador del “terrorismo mundial”, instigador de la inestabilidad de Oriente Medio, la mayor amenaza para la paz mundial: el Irán chií.
Así que a los pocos minutos de aterrizar en el aeropuerto de Tel Aviv -parte de cuyas pistas de aterrizaje en realidad se encuentra desde hace sesenta años en un terreno legalmente propiedad de árabes palestinos- los escribas de los discursos de Trump (porque Trump seguramente no puede escribir esto) fueron reproduciendo una vez más su odio a Irán, el “terror” de Irán, el complot de Irán, el continuo propósito de Irán de fabricar una bomba nuclear. Y todo esto cuando en Irán acaba de ser reelegido un presidente cuerdo que realmente firmó el acuerdo nuclear hace dos años que redujo sustancialmente la amenaza estratégica de Irán a Israel, a los árabes y a Estados Unidos.
“Nunca se debe permitir que Irán llegue a poseer un arma nuclear”, dijo el comandante en jefe de Estados Unidos. Irán “debe cesar su financiamiento mortal [sic], la formación y el equipamiento de los terroristas y las milicias”. Un marciano que también podría haber aterrizado en Tel Aviv al mismo tiempo seguramente concluiría que Irán fue el creador del Dáesh y que Israel ya estaba bombardeando a los crueles y violentos miembros del culto del califato islámico. Y los marcianos -sin duda más inteligente que el presidente de Estados Unidos- se sorprenderían mucho al descubrir que Israel ha estado bombardeando a los iraníes, los sirios y sus milicias, pero que nunca ha bombardeado al Dáesh.
No es de extrañar que Trump tratara de ceñirse a su guión preparado. De lo contrario podría hacer algo cuerdo como felicitar al nuevo presidente de Irán por su victoria electoral y por su promesa de adherirse al acuerdo nuclear; como exigir el fin de la ocupación y colonización israelí de tierras árabes; como decirle a los viejos y cansados ​​dictadores y príncipes del mundo árabe que la única forma en que pueden librarse –ellos y Estados Unidos- del “terror” es mediante el tratamiento de su gente con dignidad y la protección de sus derechos humanos. Pero no, eso es demasiado sensible, justo y moral -y demasiado complicado- para un hombre que hace tiempo se cayó del borde de la realidad y entró en el mundo tuitero. Por lo tanto habló del “acuerdo definitivo” entre Israel y los palestinos, como si la paz fuera una mercancía que se compra o se vende. Como la que acababa de fijarse en Arabia Saudí: pistolas para el petróleo y dólares.
Pero entonces, sentado junto a Netanyahu, el hombre se saltó el guión. Para alivio de todos regresó a los horrores del acuerdo nuclear con Irán, el acuerdo que era “increíble”, “algo terrible” en que los EE.UU. habían entrado. “Les tiramos un salvavidas –a la vez que les dimos la posibilidad de continuar con el terror”-. La amenaza de Irán, dijo a Netanyahu, “ha obligado a la gente [sic] a juntarse de una manera muy positiva”.
Esto era realmente “increíble”. Trump, en su extraña inocencia, cree que el deseo del mundo suní de destruir al Irán chií y sus aliados es la clave para la paz árabe-israelí. Tal vez eso es lo que quería decir -si se refería a algo- cuando dijo que su visita marcó “una oportunidad única para llevar la seguridad y la paz a esta región, a su gente, a la derrota del terrorismo y la futura creación de la armonía y la paz” -un trocito estaba en el guión, por cierto- en lo que llamó “esta antigua y sagrada de la tierra”. Se refería a Israel, pero fue la misma frase que utilizó en Arabia Saudí y sin duda podría hacerlo en Suiza, Lesotho o, bien, en Corea del Norte si trajera alguna ventaja. O Irán, para el caso.
Quién sabe si Trump va a ser capaz de hacer frente a la colonización judía, el robo de tierras y al propio pequeño dictador de Palestina cuando encuentre a Mahmoud Abbas el martes. O a los derechos humanos. O a la justicia. Su discurso en el Museo de Israel, entonces, va a ser una maravilla si se aleja del guión. Pero las oportunidades están encerradas en la descripción: la unidad de los árabes suníes en su odio al Irán chií -él misericordiosamente dejará de lado los contextos de "sunní" y "shií" en caso de que así se preste para el juego-, las relaciones más estrechas entre los dictadores del Golfo y sus príncipes con la apropiación de tierras de Israel, la necesidad de los palestinos para poner fin a “terrorismo” contra sus ocupantes -la palabra “ocupantes” también debe dejarse fuera, por supuesto- y eterno, al fin, el amor sagrado de Estados Unidos a Israel para bien o para mal.
El domingo la CNN encabezó con un “reajuste” con los árabes. El lunes la BBC encabezó con un “reajuste” con Israel. Lo que ambos significaban -pero no se atrevían a decir- es que Trump cree que puede conseguir que los árabes e Israel destruyan el poder de Irán después de los terribles e importantes años de Obama. Eso significa “guerra”, de preferencia entre los musulmanes. El “acuerdo definitivo”, de hecho.

Robert Fisk

sábado, mayo 27, 2017

Convención Constituyente en EE. UU.: la desigualdad bajo el ropaje de la democracia



La Constitución declamaba la libertad y la igualdad como principios, pero eran abiertamente negados por la esclavitud negra, el sojuzgamiento de los pueblos originarios y la desigualdad social.

Entre mayo y septiembre de 1787 se reunió en Filadelfia la Convención que terminaría elaborando la Constitución de los Estados Unidos. Presidida por George Washington, y con delegados como Benjamin Franklin y James Madison, los que serían llamados “padres de la Patria”, en ella se establecieron las bases de la república que formarían las ex13 colonias inglesas.
La constitución norteamericana ha sido reivindicada como un ejemplo de libertad e igualdad y fue base de otras constituciones, como la Argentina. Sin embargo, no solo no ponía fin a las desigualdades existentes, sino que habilitaba la permanencia y la profundización de las más violentas injusticias sociales.


Benjamin Franklin

La sociedad que se transformaría en la principal potencia capitalista del mundo estaba poniendo las bases legales de su Estado Nación. Como toda legislación no hacía más que expresar la estructura de clases de la sociedad que pretendía ordenar. La Constitución norteamericana aseguraba mecanismos para la representación política de los poderosos y la exclusión de los oprimidos bajo la forma de la “democracia representativa”, tal como sigue siendo hasta el día de hoy.

De las colonias inglesas a la Revolución

La Revolución de independencia de 1776 y la Constitución de 1787 son consideradas como el punto de partida de la construcción de la democracia norteamericana, sobre la base de la afirmación de la igualdad y la soberanía popular.
Sin embargo, la Revolución, el rechazo de la monarquía y la adopción del republicanismo no implicaron una transformación total y mucho menos violenta de las sociedades que los propios británicos habían establecido entre 1607-1776. Los colonos norteamericanos se rebelaron sí, pero exigiendo su derecho a “la identidad británica” frente a las medidas tomadas por la monarquía inglesa y el desafío al control de los colonos sobre los asuntos locales.
La autoridad quedó en manos de los grupos dominantes de la población de colonos. El poder efectivo permaneció en los Estados durante mucho tiempo incluso después del fortalecimiento del gobierno nacional con la Constitución federal.
Así como no fue creado inmediatamente un régimen nuevo, tampoco se concretó una gran transformación social. La ausencia de diferenciaciones nobiliarias y la riqueza como criterio básico de estatus social, mantuvieron las bases de una presunta igualdad mientras la ausencia de límites para la acumulación de riqueza privada profundizó la diferenciación social. La tierra y los esclavos siguieron siendo las propiedades más valiosas, la institución de la esclavitud persistió en todos los estados en los que mantenía su viabilidad económica.
Hacia la época de la revolución, la explotación de los negros, la exclusión de los aborígenes americanos de la nueva sociedad, la instauración de la supremacía de los ricos y poderosos en la nueva nación eran hechos ya afianzados en las colonias. “Al haber quitado a los ingleses del paso, todo eso se podía asentar, consolidar, regularizar, legitimar mediante la Constitución de los Estados Unidos, redactada en una convención de dirigentes revolucionarios reunidos en Filadelfia"(1).

La Convención Constituyente de 1787

La Constitución aparece como el ejemplo de la construcción de la democracia norteamericana, los “padres fundadores” son presentados como grandes hombres motivados esencialmente por los principios del derecho y de la justicia, y cuya sola preocupación era el bienestar de la nación, el pueblo norteamericano estaba unido en torno de una devoción común por estos mismos principios, propios de una sociedad democrática, y la Constitución corporizaba los sueños de la nación. Sin embargo, la verdadera historia está a la vista para quien quiera verla. Todos estos postulados buscaron legitimar no sólo la opresión dentro de la propia sociedad sino también la expansión y la dominación de otros pueblos.
La Constitución norteamericana, como la argentina, se encabeza “Nosotros, el pueblo”, a pesar de haber sido redactada por comerciantes y plantadores, ganaderos y comerciantes en el caso argentino. El problema de estos “representantes” era implementar una visión antidemocrática, que les permitiese retener el poder. La solución fue el desarrollo del concepto de democracia representativa: o sea, la identificación de la democracia con la enajenación del poder popular. De esta manera “el capitalismo hizo posible una forma de democracia en la cual la formalidad de igualdad de derechos políticos tiene mínimos efectos sobre las desigualdades o las relaciones de dominación y explotación en otras esferas”(2).
Llegado el momento de ratificar la Constitución a través de la votación de las convenciones estatales, algunos de los más prestigiosos “padres de la patria” abogarán por su ratificación manifestando abiertamente sus concepciones. En la obra El Federalista James Madison planteará que el gobierno representativo era necesario para mantener la paz en una sociedad agobiada por las disputas provenientes de la “múltiple y desigual distribución de la propiedad. Los que poseen propiedades y los que no las poseen siempre han constituido intereses claramente distintos en la sociedad”.
Alexander Hamilton, otro “padre de la patria”, expresó: “Todas las comunidades se autodividen en la minoría y la mayoría. El primer grupo está compuesto por las personas acaudaladas y de buena familia; el segundo, por el vulgo. Se dijo que la voz del pueblo es la voz de Dios, pero por general que haya sido la manera de citar esta máxima y de creer en ella, de hecho, no es verdadera. El pueblo es turbulento y cambiante; rara vez juzga o decide bien. Por lo tanto, permitámosle al primer grupo participar de forma permanente y concreta en el gobierno”(3).
En la Convención Constitucional, Hamilton propuso crear un gobierno con un presidente y un Senado elegidos de por vida. La Convención no aceptó su propuesta. Pero tampoco dispuso elecciones populares, salvo en el caso de la Cámara de Representantes, en el cual las legislaturas estatales imponían los requisitos (en casi todos los estados exigían poseer propiedades para votar), y excluían a las mujeres, los indígenas y los esclavos. La Constitución dispuso que los senadores serían elegidos por los legisladores estatales; el presidente, por electores elegidos por los legisladores estatales, y los magistrados de la Corte Suprema, nombrados por el presidente.
La Constitución no es un documento elaborado por hombres sabios para asegurar el “bienestar de todos”, sino por representantes de determinados grupos y clases que intentaban mantener sus privilegios y a la vez conceder derechos y libertades a parte de la población para asegurarse suficiente base de apoyo social. Expresión de estos objetivos, es el acuerdo esencial al que llegaron a través de mutuas concesiones los intereses de los dueños de esclavos del sur y los intereses de los poderosos del norte, éstos lograrían convertir a los trece estados en un único gran mercado para el comercio y el sur obtuvo a cambio que se le permitiera continuar con el comercio de esclavos.
Un siglo después y hasta hoy, la expansión imperialista norteamericana usará estos “principios” para justificar la dominación de sus monopolios, la expoliación de los países pobres y todas las guerras por la “libertad y la democracia” que los Estados Unidos libraron o avalaron en todo el mundo.

Alicia Rojo
Historiadora UBA

Notas:

1. Howard Zinn, A People’s History of the United States. New York: Harper and Row, 1980.
2. Meiksins Wood, en Pablo Pozzi, De Sur a Norte, Vol. 4, N° 6, 1er. Semestre 2001.
3. Zinn, op.cit.

La oposición venezolana marchó a los cuarteles pidiendo una salida militar



La movilización convocada este viernes por la oposición fue reprimida por el gobierno y no llegó al Fuerte Tiuna. Tenía el objetivo de hacer un llamado directo a las Fuerzas Armadas para que intervengan en la crisis política.

La oposición de derecha venezolana convocó a marchar este viernes rumbo a los cuarteles, más precisamente al Fuerte Tiuna, sede central del Estado mayor de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Bajo el argumento de “que cumplan la Constitución”, en verdad estaban exigiendo que los militares terminen de dar una salida política a la crisis imperante en el país, lo que no puede dejar de leerse como un llamado a que "imperen los sables en el orden político”. La movilización fue denominada "Marcha de los libertadores", lo que expresa de por si el planteamiento de una acción directa de los militares.
Se desenmascara así una vez más la demagogia “democrática” que viene levantando la oposición al no tener ningún empacho en exigirle a los militares una medida de fuerza, pues es claro que cualquier declaración de la Fuerza Armada que salga a contraponerse a Maduro implica en los hecho el movimiento de los cuarteles para tomar ellos las riendas del país. Es por esto que el gobierno de Maduro reprimió hoy con especial saña las concentraciones de la derecha, y los enfrentamientos se extendieron durante varias horas.

Marchando a los cuarteles

Para la oposición, la Fuerza Armada es uno de los "principales actores" que pueden "garantizar" que en el país se mantenga lo que llaman el respeto al “ordenamiento jurídico”, lo que no es otra cosa que un llamado directo a desconocer el gobierno. De allí el total cinismo de los dirigentes de la oposición derechista cuando llaman “A movilizarnos y demostrar nuestra convicción democrática", como afirma Fredy Guevara, primer vicepresidente de la Asamblea Nacional e integrante del partido Voluntad Popular de Leopoldo López. Por eso este viernes se concentraron en cuatro puntos de Caracas, para marchar hacia el monumento a "Los Próceres", situado en la entrada del Fuerte Tiuna, el principal del país, y la Academia Militar del Ejército venezolano. Todo esto como parte de la agenda de manifestaciones que la oposición lleva acabo hace casi dos meses contra el gobierno de Maduro. Aunque ya era sabido que la marcha de la oposición no podría llegar a su destino por los fuertes bloqueos de acceso en las arterias principales que conducen al Fuerte Tiuna, la marcha estaba especialmente cargada de simbolismo por tener su destino en los cuarteles.
La oposición sabe que Maduro, en medio de una baja popularidad y una fuerte crisis de gobierno, se sustenta en las Fuerzas Armadas, quienes ocupan un papel central en todo el aparato de gobierno, es parte de la burocracia estatal que está llena de privilegios y tienen el control de importante sectores de la economía.
El objetivo político de la derecha es o bien quebrar a las Fuerzas Armadas, de manera tal que un sector de ella se subleve lo que abriría una crisis de mayores proporciones, o directamente que el propio Estado Mayor le retire el apoyo a Maduro, dejándolo colgado en el aire lo que llevaría a su caída inmediata.
Es de destacar que la oposición tiene en su seno una importante división interna que a cada tanto se ve reflejada, esto fue lo que se observó en el momento mismo en que Maduro lanzara su convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, donde un sector liderado por Fredy Guevara barajó la posibilidad de presionar por un referéndum consultivo sobre la misma, quien llegó a declarar que "Desde la Asamblea Nacional convocamos referendo para que pueblo decida entre el Fraude Constituyente o la salida de Maduro". Una moción que inicialmente fue apoyada por Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional (en manos de la derecha) y el segundo dirigente en importancia en Primero Justicia, el partido de Henrique Capriles. Llevar la convocatoria de Maduro a referéndum implicaba en los hechos reconocerla como una propuesta legal, lo que generó una fuerte reacción interna dentro de la oposición e hizo que rápidamente se desdijeran, para continuar presionando y dándole centralidad a las acciones de calle para forzar la salida de Maduro o un mecanismo que lleve directamente a ello.

La Constituyente de Maduro

La convocatoria a la Asamblea Constituyente, que como hemos venido explicando es la forma que encontró Maduro para conseguir tiempo y buscar una sobrevida política, está convocada y organizada a la medida del chavismo, es decir, para garantizarse una representación mayoritaria. Para ello cuenta con el aval completo del Consejo Nacional Electoral, cuya rectora principal, Tibisay Lucena, ya le ha dado curso legal estableciendo que los constituyentistas no serán llevados por los partidos políticos sino por postulaciones por “iniciativa propia”, pero para lo que deben conseguir el aval del 3% del padrón electoral. Es decir que solo una maquinaria de importante proporciones puede llevar organizar de esta manera a los convocantes o al menos en posiciones de ganar la representación, es decir, el propio PSUV, donde cualquier “iniciativa propia” real queda ahogada desde el principio.
Esto sin contar que además un tercio de los representantes no se elegirán por base territorial sino por “sector social”, lo que le entrega prácticamente esos escaños al chavismo. Del total de 545 representantes, 364 serán escogidos a través de la elección territorial –en base a los municipios-, ocho indígenas y 173 serán electos a través de los sectores, los cuales serán agrupados de la siguiente manera: 24 estudiantes, 8 campesinos y pescadores, 5 empresarios, 5 personas con discapacidad, 28 pensionados, 24 consejos comunales y 79 trabajadores. ¿Qué criterios se utilizaron para determinar esta composición? Nadie lo sabe. No se trata más que de aspectos arbitrarios para garantizar una Constituyente amañada. Esto ya se expresa en la manera en cómo se dirige Maduro, pues este jueves declaró, bien acorde al talante bonapartista, que “Quiero que este sábado y domingo, las mujeres, los trabajadores, campesinos, empresarios, todos los sectores sociales, las comunas, los Clap, las Ubch, hagan sus asambleas de postulación de candidatos a la Constituyente”. Es decir, como quien da órdenes, determina incluso hasta los días en que deben postularse las personas, por fuera incluso de las propias normativas que ni el CNE ha publicado.
El momento político explica el por qué esta vez la oposición aglutinada en la Mesa de Unidad Democrática (MUD) hizo de una manera más directa el llamado a los militares, llegando a convocar su movilización hasta el principal Fuerte militar del país. Consideran que mientras los militares se mantengan apoyando al gobierno es muy difícil forzar su renuncia o una caída directa. No es muy clara la situación interna de las Fuerzas Armadas, por el hermetismo de las mismas y la obvia centralidad y disciplina militar estas no salen a la luz pública, pero es claro que debe existir todo un estado de deliberación interna impactado por la magnitud de la crisis nacional. Hasta cuándo los militares se mantendrán en esta situación es difícil de predecir, pero justamente los ruidos de sables aparecen en la escena cuando menos se espera.
Desde ya hay que oponerse a todo tipo de salida militar como ahora parece ser está entre las opciones de la derecha, pero también jugando el papel del principal sostenedor de Maduro y toda su deriva bonapartista. Esto pone a las claras una vez más que hay que luchar por una salida independiente de los trabajadores y el pueblo pobre, diciendo bien claro que ni Maduro ni la MUD representan los intereses de la clase trabajadora y los sectores populares.

Milton D'León
Caracas @MiltonDLeon

Sin frenos la corrupción en Brasil

Cada día son mayores las pruebas de que los representantes del régimen que sustituyó al gobierno legítimo de Dilma Rousseff son los verdaderos corruptos que durante años han saqueado las arcas de la nación sudamericana.
El principal implicado, y que ha podido hasta estos momentos escapar de lasacciones de la justicia, ha sido el presidente impuesto por la clase adinerada del país, Michel Temer, pero al parecer ahora deberá rendir cuentas al solicitar, la Orden de Abogados de Brasil (OAB)la apertura de un proceso de juicio político por considerar que el mandatario cometió un "crimen de responsabilidad" que vulnera la Constitución.
La comisión de la OAB, designada para evaluar si el mandatario que depuso a Dilma debía salir del Palacio de Planalto, resolvió que el pedido de destitución de Temer es viable y “será protocolado” ante la Presidencia de la Cámara de Diputados.
En el expediente abierto contra Temer, el fiscal general, Rodrigo Janot, lo acusa de corrupción, obstrucción de la justicia y actuar junto con el senador ya suspendido, Aécio Nevespara interrumpir el avance de la investigación de la operación Lava Jato.
Todas estas acusaciones que afloran ahora, eran conocidas desde antes de comenzar el impeachment (juicio político) contra la legítima presidenta Dilma Rousseff pero todos los miembros de los partidos de derecha que controlan la Cámara de Diputados y el Senado brasileño, se confabularon para eliminar un gobierno que por primera vez en muchos años, se había esforzado por incrementar los programas sociales a favor de la mayoritaria población desposeída.
Entre los principales partidos que laboraron y mintieron para la salida de Dilma se hallan el Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) de Temer y el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) deAécio Neves y del expresidente Fernando Henrique Cardoso.
El nuevo escándalo de corrupción estalló cuando el diario O’Globo divulgó una grabación realizada a Temer por Joesley Batista, uno de los dueños de JBS, de las mayores empresas de alimento en el mundo, en la que el mandatario golpista avala que se le pague al diputado detenido Eduardo Cunha una enorme cantidad de dinero para mantener su silencio.
Recordemos que el impeachment contra Dilma fue por acusaciones menores y sin que pudieran ser comprobadas.
Resulta que los hermanos Joesley y Wesley Batista acordaron a fines de marzo colaborar con la investigación del caso Lava Jato a cambio de que se suavicen sus posibles sanciones por sus innumerables acciones de soborno y corrupción.
El gigante JBS se ha visto involucrado en el Lava Jato, además de estar acusado de integrar una organización de características mafiosas que vendía en los mercados externos e internos, carnes vencidas y de reses muertas por enfermedades.
En la grabación se oye cuando el empresario Joesley Batista le reafirma a Temer que le estaba pagando a Cunha y al recaudador Lucio Furnaro (detenidos por el Lava Jato) para que permanecieran callados y el mandatario le responde: “hay que mantener eso”.
O’Globoagregó que además los hermanos Batista entregaron una grabación del ex candidato presidencial AécioNeves, presidente del PSDB y hombre fuerte de la derecha brasileña, en la cual solicita 2 000 000 de reales a los empresarios y explica que lo necesitaba para pagarle a sus abogados en la causa de Lava Jato. La policía filmó esa operación y comprobó que los fondos fueron depositados en cuentas de una empresa del senador ZezePerrella del PSDB.
La corrupción acompaña a la mayoría de los miembros de la Cámara Baja, del Senado y del gobierno brasileño después que la oligarquía criolla logró con artimañas sacar a Rousseff.
El dinero mal habido ha salpicado a los hasta hace pocos meses denominados intocables, debido al control y el poder que ejercían en esa inmensa nación sudamericana.
Como se desprende, todo estaba preparado desde hacía meses para lanzar el golpe de Estado contra la legítima presidenta con el objetivo de devolverle el país a la burguesía criolla, eliminar los programas sociales llevados a cabo desde 2003 e implantar el sistema neoliberal que ignora los beneficios para las grandes mayorías.
De los 21 senadores de la comisión especial que determinó que Dilma debía ir a juicio político, ocho de ellos aparecen implicados en el caso de corrupción de Petrobrás-Lava Jato: Antonio Anastasia, Donald Caiado, Dario Berger, GladsonCameli, Fernando Becerra, AloysioNunes, CassioCunha y Zeze Perrilla.
Varios analistas indican que son dos los objetivos finales de la oligarquíabrasileña: primero tratar por todos los medios de que Luis Inacio Lula da Silva no pueda postularse como candidato presidencial, y segundo, acabar de sacar de Brasil a la empresa JBS para buscar mayores ganancias.
En las declaraciones de Batista a la justicia, tambiénimplicó a Lula y a Dilma por supuestas entregas de dinero, pero sin aportar pruebas reales.
Cristiano ZaninMartins y Roberto Teixeira, abogados de Lula, difundieron un comunicado tras las supuestas declaraciones judiciales del empresario donde expresan: “Verificamos que incluso, en los tramos filtrados a la prensa, las afirmaciones de Joesley Batista en relación con Lula no mencionan ningún contacto con el ex presidente. Solo hablan de supuestos diálogos con terceros que ni siquiera fueron comprobados”.
Por su parte, una investigación de la periodista Vanessa Adachi, del diario financiero Valor, descubrió que detrás de la denuncia contra Michel Temer realizada por Batista, aparece el plan de mudar JBS fuera de Brasil y extranjerizarla.
Vanessa explicó que casi el 80 % de las operaciones de JBS ya están en el exterior. En los Estados Unidos, JBS tiene 56 fábricas de procesamiento de carnes y casi la mitad de sus ventas globales. En diciembre el grupo ya aprobó la realización de un procedimiento en la bolsa de Nueva York por el que dejará de ser esencialmente brasileño. El núcleo pasará a llamarse JBS Foods International, con sede en Holanda.
Entre corrupciones, sobornos y prebendas políticas transcurren los días del debilitado régimen brasileño mientras muchos se preguntan cuándo se hará realidad el grito de ¡Fora Temer!

Hedelberto López Blanch