viernes, abril 29, 2016

El 1° de Mayo y la dictadura militar del 76



Durante los años de la dictadura militar del 76 no se dejó de conmemorar el primero de mayo, a pesar de las prohibiciones y las persecuciones.

Discursos, amenazas, represión y disciplinamiento

Lo hicieron algunos sindicatos, agrupaciones gremiales, partidos políticos. Pero también hubo colaboracionistas con los dictadores que en esos días hicieron declaraciones formales, vacías de reclamos.
A su vez, desde el gobierno dictatorial, a través de sus ministros, aprovechaban la ocasión para atacar al movimiento obrero, justificar las persecuciones y las medidas antiobreras que fueron tomadas. La Junta Militar, designó como ministro de Trabajo al gral. Liendo, quien luego de ordenar una batería de medidas contra la clase obrera, participó activamente en las reformas a la Ley de Contratos de Trabajo.
Entre sus primeras actividades estuvo definir la política del gobierno hacia el movimiento obrero en su mensaje del 1º de mayo de 1976. En el mismo, con todo cinismo, fijó las pautas de la política laboral (…). Luego, defendió las modificaciones a la Ley de Contrato de Trabajo, la reglamentación del derecho de huelga, que se hallaba suspendido, la Ley de Asociaciones Profesionales y la intervención de la CGT. Finalmente, dejó en claro cuál era la política para cualquier oposición en las fábricas a la dictadura al afirmar que “Con relación a la actividad de la subversión en el ámbito fabril se sabe que ella intenta desarrollar una intensa y activa campaña de terrorismo e intimidación a nivel del sector laboral. Los objetivos de esa campaña son: la destrucción de la Nación, la paralización del aparato productor, la instauración de una dictadura marxista y la negación del ser nacional. (…). Frente a ese accionar, el gobierno y las FFAA han comprometido sus medios y su máximo esfuerzo para garantizar la libertad de trabajo, la seguridad familiar e individual de empresarios y trabajadores y el aniquilamiento de enemigo de todos”.

Todos los primeros de mayo, las FFAA daban a conocer distintos mensajes con una serie de medidas.

En 1977, el Comando del II Cuerpo de Ejército, con asiento en Rosario, emitió un comunicado del arma, en el cual puntualizó que “La suspensión temporaria de algunas actividad gremiales tuvo como finalidad corregir factores distorsionantes de la vida nacional, teniendo en cuenta que serán paulatinamente restablecidas en cuanto se logre el reordenamiento y reencauzamiento planificado y se ubiquen por encima de lo coyuntural. (…)”.
El gral. Liendo, para el primero de mayo de 1977 desgranó estos conceptos: “Hemos partido de una intolerable situación de desorden y desequilibrio en las relaciones laborales y debemos llegar a una nueva situación de armonía con entidades representativas y sólidas”, para luego llamar al “diálogo”, al pronunciar que “el gobierno ha llamado al diálogo y a la participación y esa convocatoria es, en el ámbito laboral, el medio idóneo para efectuar la tarea preparatoria de la normalización gremial. (…)
Luego de ese discurso oficial, la prensa de Rosario comentó que en los medios sindicales de nuestra ciudad prevalece el comentario favorable al mensaje del gral. Liendo. Se fortaleció la tesis de que, visto lo dicho por el ministro, queda reabierto el diálogo entre el Poder Ejecutivo y la dirección de los gremios, el que estaba prácticamente paralizado. Esa paralización se debió sobre todo a las desavenencias entre los dirigentes de los sindicatos con motivo de la elaboración del comunicado. Tal comunicado, suscripto por la Comisión de los Veinte que integran organizaciones intervenidas y no intervenidas y que no tuvo publicación, sino que “circuló privadamente, parece –según se afirma en los círculos aludidos– contribuir a que las cosas marchen bien en el futuro”. Típico de los colaboracionistas sindicales. (…)
En síntesis, los mensajes de los genocidas del 76, en los distintos primeros de mayo hicieron hincapié en los objetivos económicos del proceso, la necesidad de sacrificios y esfuerzos de los trabajadores, las tareas de ordenar y recuperar a la Nación, a la vez que se destacaba que se buscaba el punto de equilibrio entre el desarrollo de sus riquezas potenciales y la armonización de su crecimiento económico y social, como también corregir los excesos y vicios, e instrumentar normas que eviten la corruptela en la utilización de fondos sindicales y reconstruir la armonía en el campo laboral a través de las relaciones individuales de trabajo.
O sea que esas conmemoraciones transcurrieron entre los discursos de los ministros de Trabajo; los pocos actos de gremios y partidos políticos, dada la represión y prohibiciones existentes; los distintos comunicados gubernamentales, algunos con tonos amenazantes, otros conciliadores, los restantes de denuncias.

El panorama en Rosario

La situación no distó de lo que sucedía en el resto del país. La Asociación de Empleados de Comercio fue el gremio más consecuente en esos años en conmemorar la fecha, y el Círculo Católico de Obreros dio a conocer una serie de documentos analizando la situación de la clase obrera. De parte del resto del movimiento obrero se destacaron el documento de 45 gremios emitido el 1º de mayo de 1981, la actitud durante la Guerra de Malvinas, los actos y las numerosas declaraciones en 1983.
El primero de mayo de 1976, dado el clima de represión a las organizaciones sindicales y políticas, las manifestaciones públicas fueron casi nulas. (…) Por su parte, en esos días, los gremialistas Hugo Ortolan, Andrés Poletti y José Pascual informaron que “quedaron en la Central Obrera realizando tareas administrativa, atendiendo el departamento de vivienda, de previsión social, y el banco de sangre”. (…)
La primer huelga general se realizó días previos a la conmemoración del 1º de Mayo de 1979. Una vez anunciado el paro, fueron detenidos varios dirigentes, e inmediatamente se solicitó su libertad. (…). El gobierno explicitó que estaba garantizada la libertad de trabajo, a la vez que calificó a la medida como “paro ilegal”.
Mientras que el 1º de mayo de 1981, se conoció un documento de la CGT: “No aceptaremos argumento alguno que pretenda justificar que todo este esquema económico sea soportado por los trabajadores. Vemos con alegría y esperanza como en muchos lugares de la tierra los trabajadores han logrado acceder a mejores condiciones de vida y también fundamentalmente a un mayor ejercicio de su libertad, pues participan en las grandes decisiones en las que se juega su destino”.
Sin embargo, el documento también adelanta algunos de los argumentos de lo que más tarde sería conocido como teoría de los dos demonios. “En nuestra América, en cambio, el panorama suele presentarse más oscuro, pues nuestros pueblos han visto y ven correr su sangre y dilapidando sus sacrificios por una lucha irracional entre minorías de izquierda y de derecha, ninguna de las cuales representa al verdadero deseo de paz e independencia que en ellas anida, sino el bastardo objetivo de anexarse a uno u otro de los imperios que hoy dirimen su supremacía planetaria. En nuestro país con sus particularidades observamos una situación que guarda similitudes. Los trabajadores hemos sido blanco de las agresiones de los dos extremos, que por encima de sus diferencias ideológicas han visto en los hombres y en las organizaciones sindicales un bastión de resistencia nacional a esas intenciones”.
Ese año se realizó un encuentro de un sector de los sindicatos de Rosario agrupados en la Intersectorial de los 20, con dirigentes nacionales como Jorge Triaca, secretario general del Sindicato de Obreros del Plástico, que fue acompañado por Delfor Jiménez de los Textiles, Otto Calace, de Sanidad y Juan Rachini de Aguas Gaseosas.
Jorge Triaca, años después durante el juicio a las Juntas Militares, declaró que no sabía nada de los desaparecidos, que no los había en el movimiento obrero, que no recordaba nada de lo sucedido durante los años de la represión.
La acumulación de la crisis económica, sumado a los problemas internos, al desprestigio generalizado, llevó a los militares a buscar una salida y lograr consenso nacional, al replantear en los hechos y por sorpresa la antigua demanda nacional de la recuperación de las islas Malvinas el 2 de abril de 1982. Durante el tiempo que duró el conflicto armado con Gran Bretaña, se produjo una nueva conmemoración del primero de mayo. Las posturas, actitudes, declaraciones, documentos, tanto desde el gobierno como de los gremios o partidos políticos fueron disímiles y contradictorias.
Por su parte, las posturas de la Iglesia Católica frente a la dictadura militar, mudaron desde la jerarquía que en su gran mayoría fueron quienes apoyaron, colaboraron, y justificaron sus acciones, hasta una minoría de quienes se opusieron denunciando tanto la represión como la política económica. Frente a las distintas conmemoraciones del primero de mayo, se dieron en la ciudad variadas posiciones. En 1977, el Círculo Católico de Obreros reflexionó sobre la situación del movimiento obrero, mientras que en 1979, como una forma de adhesión a la fecha se inauguró el nuevo templo en San José Obrero en la zona norte de la ciudad, con una peregrinación y la presencia del Arzobispo de Rosario Guillermo Bolatti. Luego todos los años se concretaba un extenso programa que incluía misa, ofrenda y bendición de los instrumentos de trabajo, de herramientas. Posteriormente almuerzo de confraternidad, y peñas por la noche.
El Círculo Católico de Obreros, en 1981, emitió un extenso documento en el cual luego de analizar la revolución industrial, el origen del capitalismo, y las consecuencias sociales del mismo.

Fin de la dictadura y muchos actos

Luego de la derrota en Malvinas, el régimen militar se desfondó y Galtieri fue rápidamente reemplazado por el gral. Bignone, quien se limitó a abrir el proceso electoral, tratando de obtener para las Fuerzas Armadas algunos resguardos para el futuro. Había llegado la hora de la democracia y de los partidos políticos. Llevó todavía algo más de un año desempolvar las urnas, que según una célebre declaración de Galtieri estaban “muy bien guardadas”.
Propio de la situación que se vivía en el país –con la retirada de los militares, la apertura democrática, la movilización social y política, las elecciones en octubre– para la conmemoración de 1983 se dieron varios actos, conferencias, reuniones, hasta las más variadas manifestaciones.
Las declaraciones y comunicados fueron numerosos. Por su parte la UOM Rosario expresó que “seguirá bregando por consolidar los principios de la justicia social, tan caras a los anhelos de la clase obrera”. Se hizo un repaso de lo realizado a través del sanatorio Rosendo García, la entrega de viviendas, una escuela para el barrio obrero y la construcción de una escuela secundaria. A su vez, el SMATA saludó a los trabajadores, y las 62 Organizaciones Peronistas (Línea Azopardo) instó “a los compañeros trabajadores a mantenerse unidos a sus organizaciones en la seguridad de que el triunfo será del pueblo, como lo fue en aquel lejano 1º de mayo de 1886 en que, no obstante las muertes y encarcelamiento que sufrió el pueblo trabajador, se consiguió el objetivo de ese momento: las ocho horas de trabajo”.
Por su parte, la Comisión Directiva de la Agrupación Lista Marrón del Sindicato de Trabajadores Municipales organizó un acto en el Planetario Municipal, que consistió en la colocación de una ofrenda floral, minuto de silencio y palabras de los dirigentes. El “Centro de Trabajo para el Modelo Argentino”, adherido a la línea del MUSO del PJ, brindó un almuerzo “por la lealtad del trabajador peronista”. (…)
El acto más importante fue el organizado por el MAS y se realizó el 29 de abril en Plaza Pinasco “para recordar la fecha que es un símbolo de las luchas de la clase obrera por sus reivindicaciones contra la explotación capitalista”. Los oradores destacaron que el 1º de mayo no es un día festivo sino un “símbolo de trabajo, movilización y lucha” y la necesidad de terminar con el imperialismo y reemplazarlo por un sistema justo y nuevo, como el socialismo, ya que “su principio fundamental es la independencia política de la clase trabajadora”. Luego habló como invitada María Rosa de White de la APDH, quien se refirió al documento sobre la subversión de la Junta Militar y dijo “que está muy lejos de constituirse en un aporte y que el gobierno no asume ante la nación ni el mundo sus responsabilidades”. Posteriormente Anita Labat de Magistral, del gremio textil, afirmó que “ya no podemos quedarnos en nuestras casas a esperar, porque corremos el riesgo de no poder defender nuestros derechos, hacerse socialista es querer una vida mejor”. A su turno, Alberto Pujals, integrante del Comité de huelga de Villa Constitución de 1975, informó que “el socialismo reunió los 7.000 afiliados requeridos en esta provincia”, para luego expresar que “nuestro país necesita hacer una segunda lucha por nuestra independencia, la primera fue contra las tropas españolas, la segunda contra el imperialismo y los monopolios, que la van hacer los trabajadores”. (…)
A su vez, la CGTRA de calle Italia, junto con las 62 Organizaciones y la Mesa de Agrupaciones Gremiales Peronistas, convocaron a una misa en la Iglesia San Antonio de Padua, de San Martín y Ayolas, y una concentración en el Cristo Redentor, depositándose ofrendas florales por los mártires del movimiento obrero. La CGT de calle Córdoba reafirmó la decisión irrevocable de profundizar la acción en la defensa integral de los derechos adquiridos por la clase trabajadora, insistiendo en la inmediata normalización sindical, devolución de las obras sociales, la corrección de las políticas socioeconómicas que determinan la insuficiencia salarial y la reactivación del aparato productivo para reducir el alto índice de desocupación y subocupación existente.
Entre los dirigentes que hicieron declaraciones estuvo Hugo Ortolan quien afirmó que “el pacto militar-sindical no le preocupa, y que el sector obrero está unido más allá de la opinión de los dirigentes con el único propósito de defender sus propios intereses, y que su sector no siente ningún odio y queremos que lograr la felicidad de la célula más importante de la sociedad, que es la familia. La normalización sindical de producirá cuando se levanten las leyes restrictivas y se pongan en vigencia los derechos constitucionales”.
Durante todos esos años, los comunicados y declaraciones de los distintos partidos políticos fueron clandestinos, producto de la represión que se vivía.
Los trabajadores y el país marchaban hacía las elecciones, recuperando la democracia, dejando atrás años de represión, crisis económica, corrupción, como nunca había vivido la Argentina.

Leónidas Ceruti
Historiador

El largo y frío otoño de Macri



Plan Primer Empleo, fondos buitres y agenda social. Las CGT y el retorno del vandorismo. Massa, el equilibrista. El lodo de la corrupción no cesa de ensancharse.

El lunes pasado, cuando las temperaturas mínimas ya había bajado de los 10°, el Gobierno nacional anunciaba el llamado Plan Primer Empleo. Lo hacía como una respuesta política al crecimiento de los despidos y a los proyectos que se discuten en el Congreso Nacional en pos de frenar esa dinámica.
Intenta así generar una agenda propia que le permita negociar con parte de la oposición patronal, en aras de impedir la concreción de cualquier norma de ese tipo. Quiere evitar, a como dé lugar, el escenario de aparecer vetando una ley que encontraría amplia aceptación social.
Su agenda implica pensar desde la “empleabilidad” –Triaca dixit-, es decir desde las ventajas para el empresariado, en pos de que éste opte –o no- por contratar trabajadores. Una lógica que, como no podía ser de otra manera, se enmarca en la llamada “teoría del derrame”.
Pero el derrame tardará. El acuerdo con los fondos buitre, lejos de ser un bálsamo milagroso, abre una cantera de interrogantes. Como señaló Alejandro Bercovich “más allá de las declaraciones públicas de satisfacción corporativa por el fin del default (…) ese tránsito no es para nada sencillo. La pregunta del millón es si la exhortación de Macri a pasar el otoño (en otras palabras, a llegar al ansiado segundo semestre) terminará como la de Alsogaray a pasar el invierno de 1959: con un pico inflacionario por el repentino “sinceramiento” de variables pisadas durante una década, un recorte de diez puntos en la participación del salario en el ingreso nacional y un desplome de la actividad industrial, el producto bruto y la inversión en activos fijos”.
Si el “plan” antiinflacionario del gobierno equivale a medidas recesivas, su “plan” contra los despidos pasa, en parte, por la llegada de inversiones que, hasta el momento, nadie parece garantizar. La otra "pata" son las obras públicas cuyos anuncios "inmediatos" ya fueron diferidos por unos días.

La agenda social

La llamada agenda social engloba los despidos en ascenso, la pobreza y miserias “heredadas”, como así también las que se construyen al calor del ajuste macrista y la constante inflación que golpea sobre el salario.
Así lo advierte hasta el diario Clarín que le recordó a Macri que “lo que le falta ahora es lo más difícil para el presidente de un país devastado. Lograr que el sinceramiento de la economía no termine en un “sincericidio” en el que nadie se detenga a levantar los heridos sociales del ajuste inevitable”. Consignemos, al margen, que lo “inevitable” del ajuste solo puede justificarse desde el interés del empresariado.
Gobierno y oposición patronal buscan responder al descontento y la disconformidad que la crisis social genera. Lo hacen con una diversidad de programas que, dicho sea de paso, ponen en cuestión la consistencia de algunas alianzas políticas.
La persistencia de esa agenda social no habla solo de la crisis en curso, sino también de los determinantes para “resolver” la misma desde la perspectiva del Capital. Es decir, habla de la verdadera relación de fuerzas existente entre las clases sociales.
En una interesante nota publicada el domingo en Página/12, José Natanson -director de Le Monde Argentina- afirma que el kirchnerismo puede ser definido como una “cultura política” que da cuenta de los umbrales sociales no traspasables por el macrismo en el poder: la preferencia colectiva por la intervención estatal, la relación con el entorno latinoamericano y las necesarias políticas de contención social, entre otros tópicos. El kirchnerismo funciona, además, como una minoría intensa que –agregamos nosotros- tuvo su momento épico más reciente en la puerta de los Tribunales de Comodoro Py hace 15 días.
Lo paradójico resulta en que esas medidas de la agenda social pueden ser (re)apropiadas por una derecha con vocación neoliberal, que reivindica la “teoría” del derrame.
Se evidencia que la “nueva” derecha –impulsora de un ajuste en aras del “Estado eficiente”- está obligada a respetar la relación de fuerzas. Pero la realidad también pone de manifiesto lo limitado de las transformaciones sociales declamadas por el ciclo kirchnerista.

Return of vandorismo

Natanson también resalta el hecho de que Macri se reunió más veces con dirigentes de las CGT, de lo que lo hizo Cristina Fernández en su último mandato.
El dato sirve para ilustrar otro aspecto del peso de esa relación de fuerzas. La burocracia sindical, al mismo tiempo que juega su rol de garante de la “paz social” en el marco del ajuste, gruñe hacia un gobierno que se propone negociar prebendas pero que, al mismo tiempo, golpea duramente sobre su base de sustentación.
Si en los lejanos años 90 ese tipo de negocio fue posible, la conciencia obrera y popular ha cambiado. El ciclo de derrotas subjetivas que encarnó la dictadura genocida y la hiperinflación no están aquí para darle una “autonomía” extrema a la casta burocrática. Muy por el contrario, ahí está el peso de la izquierda trotskista en el sindicalismo combativo para dar cuenta de que no todo puede ser entregado sin costos y sin lucha.
En esos marcos hay que leer la movilizacion del viernes. La plétora de reuniones con el gobierno no logró evitar un acto que, según todos los indicios, amenaza ser masivo. El Monumento del Trabajo en la Ciudad de Buenos Aires será el escenario de una jugada vandorista con miles de trabajadores.
La burocracia sindical le marca la cancha al gobierno. Aunque su accionar marca un límite, se abstiene de luchar seriamente contra el ajuste. En sus cálculos están los proyectos de ley para frenar los despidos o nuevas prebendas aún mayores.

Massa y el “equilibrio justo”

En este remolino, el massismo juega a una suerte de equilibro político, como factor moderador de la agenda social en su expresión parlamentaria, intentando no ceder a las presiones del gobierno.
Si en las primeras reuniones con las cúpulas sindicales, Massa alentó la propuesta de la doble indemnización, la presión de las patronales –incluidas las que revistan en sus filas- lo obligó a retroceder y esbozar una propuesta intermedia, donde aparecen exenciones impositivas para sectores de las PyMe. Se la define, pomposamente, como “propuesta superadora”.
Desde ese lugar, según lo consigan algunos medios, se ofrece al gobierno la prenda de la gobernabilidad por la vía del ultimátum. “O aceptan este proyecto o nos vamos con la oposición” es la voz quese corre.
Al mismo tiempo, Massa intenta conciliar las tensiones de su propia coalición que unifica a empresarios vaciadores, sus representantes intelectuales y a sectores de la burocracia sindical. Si esa coalición funcionó como unidad en campaña electoral, las tensiones que genera el ajuste la ponen bajo fuego.

La política en el barro

Argentina no es Brasil pero su casta política pugna por imitarla. El domingo se conoció el pedido de paradero de Interpol para Néstor Grindetti, funcionario macrista cuyo nombre ya estaba asociado a los Panama Papers.
Al mismo tiempo, la novela de Lázaro Báez y Leonardo Fariña sigue su curso. En Tribunales Federales se pugna por incorporar otros personajes, ligados al apellido Kirchner.
La casta judicial opera sobre la política y las corporaciones mediáticas operan sobre la casta judicial. El lunes, mientras el hastag Ser Juez Casanello -con un pedido de apartamiento de la causa contra Báez- se hacía tendencia en Twitter, el canal TN repetía hasta el cansancio que las estancias del ex empresario K no habían sido allanadas. No sorprende entonces el exhaustivo allanamiento de este martes que, hasta el momento, no reportó ni un morlaco.
El país asiste a un juego presiones, extorsiones y negociaciones en el interior de la casta política y judicial, donde nadie puede presentar certificado de pulcritud. Cada noticia pone en evidencia la distancia sideral entre esa casta y la mayoría obrera y popular que sufre las consecuencias del ajuste. Al calor de la suba de precios y los escándalos de corrupción, la brecha entre “dirigidos y dirigentes” puede ensancharse.
La retórica del Frente Ciudadano no parece trascender el reunionismo permanente, la izquierda –que este fin de semana realizará actos de lucha en conmeracion del Día Internacional de los Trabajadores- impulsa un programa claramente anticapitalista contra los golpes del ajuste, mientras participa activamente de cada pelea por salario o contra los despidos.
El frío otoñal parece haberse instalado en Buenos Aires y en todo el país. Pero la temperatura social va en ascenso. No es una buena noticia para Cambiemos.

Eduardo Castilla
@castillaeduardo

jueves, abril 28, 2016

Consecuencias de un riesgo global inminente



Un crecimiento demasiado lento por demasiado tiempo. El lobby de los organismos internacionales y el fantasma del 2008. Discursos y realidades. Sobre estabilizaciones de corto y largo plazo.

El crecimiento económico mundial está resultando “demasiado lento por demasiado tiempo”, había advertido la directora del FMI, Christine Lagarde. Días más tarde el organismo anunciaba un nuevamente revisado a la baja crecimiento mundial para el año en curso del 3,2% mientras advertía sobre mayores riesgos para la estabilidad financiera. Por su parte y hace unos días el G-20 (que aglutina a las veinte mayores economías del mundo) reunido en Washington, coincidía en pronosticar un modesto crecimiento global con tendencias a la baja para este año. También la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) emitió un alerta por la desaceleración de las grandes economías avanzadas en particular Estados Unidos, Inglaterra y Japón, junto con la pérdida de impulso de la economía alemana.
Los riesgos -sin duda alguna muy reales- expresados como insistente coincidencia de los organismos internacionales, se asemejan a un gran lobby sobre la Reserva Federal norteamericana para evitar una eventual y altamente riesgosa suba de tasas. Entre tanto, en esa gran pajarera que es la Fed, se moderaba la riña entre “palomas” y “halcones”, al tiempo que la “voz de aura” de la presidencia llamando a la “cautela” parecía marcar un norte bastante claro.

Temores por un nuevo 2008

Como señalamos en otra oportunidad –y en parte, a diferencia de 2008- los factores que se entremezclan y amenazan con un nuevo estallido y/o una nueva recesión resultan múltiples y bastante inasibles. Formulados un tanto caóticamente: la cuestión china, el riesgo de Brexit (salida del Reino Unido de la Unión Europea), la caída del precio de las materias primas y en particular las cuestiones petrolera y bancaria, la reversión del flujo de capitales hacia el centro, la aguda crisis de Brasil, los problemas de deuda en los llamados “emergentes” que se agudizan con la inversión de la ruta de los capitales y los primeros síntomas de contracción de las ganancias en Estados Unidos, son algunos de los más destacados. Todos ellos amenazan con magnificarse y traducirse en un eventual nuevo 2008 si efectivamente la Fed retomara su programa de incremento progresivo de tasas de principios de año.
Pero pase lo que pase en la coyuntura económica internacional –si hay algo que pueda llamarse así- en gran parte las cartas ya están echadas si se piensa en el más largo plazo. China no volverá a crecer a las ya afamadas “tasas chinas” y ello quita sustento “real” a las políticas monetarias expansivas (los capitales retornan a “casa”) poniendo de manifiesto su costado “ineficaz”. Y esta contradicción se hace presente en el corto plazo de un modo múltiple: por un lado las políticas de dinero barato devienen una amenaza potencial mayor para la economía norteamericana, por el otro aparecen como una de las mayores preocupaciones si una nueva recaída se produjera y finalmente –lo que más preocupa al “ahora” de los organismos internacionales- que el remedio -su incremento- podría resultar mucho peor –¡“Dios” sabe cuánto!- que la enfermedad.

¡A las tasas…!

Como también señalamos hace un tiempo, los límites de la “sinergia” entre políticas monetarias y sus fuentes “reales” -o sea fuentes para la creación de valor y plusvalor, léase China y “emergentes”- hicieron sonar las alarmas. Hace rato que los alertas sobre el riesgo inminente de una suba de tasas, se acompañan de voces crecientes que reclaman “políticas fiscales” expansivas en las economías centrales.
El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, acusando recibo de la situación y sumándose a la “cruzada internacional”, mantuvo la tasa de interés en cero, enfrentó con dureza al ministro de finanzas alemán –Schaüble “el terrible”- y prometió para junio una para nada “progre” aunque “anticíclica” –eso sí- compra de deuda corporativa de empresas que no sean bancos, incluyendo a las compañías aseguradoras. Según Thomas Fazi se trata de una medida sin precedentes, un gran regalo a las multinacionales que hará que el Banco Central inyecte dinero directamente en las grandes empresas no financieras. Tampoco se privó Draghi –el “Supermario”, como lo llaman- de pedir reformas y sobre todo “inversión en infraestuctura” a nivel europeo y nacional.
La doble cruzada por mantener políticas monetarias expansivas e implementar políticas fiscales (inversión pública, fundamentalmente) que aúna al FMI, al Banco Mundial, a la OCDE y al Banco Mundial, entre otros, tiene su jerarquía. Y como de costumbre es pragmática. Lo primero es lo primero… “¡A las tasas! (bajas)” es la voz de mando. Lo otro -la inversión pública en los países centrales- es un hipotético y poco convincente sustituto de verdaderas fuentes “reales”, aunque podría tomar cuerpo en algún país o en varios, en un futuro, según la magnitud y derivaciones políticas que adopte la crisis.

“Demasiada capacidad instalada”

Lo dijimos pero vale la pena insistir. Llama la atención que tras tantos años de bajo crecimiento de la inversión y la productividad en el “centro”, recién ahora, los organismos internacionales se muestren tan preocupados por el carácter “insuficiente” o “ineficaz” de las políticas monetarias expansivas para estimular la economía real. Incluso, no es que el amplio degradé que compone el ala de los economistas neokeynesianos como Stiglitz, Krugman y hasta Summers, no lo haya mencionado. Lo hicieron, pero muy tímidamente y mientras apoyaban políticas de tasas bajas como “mal menor”.
Sin embargo ahora sus exponentes más de “izquierda”, como Stiglitz, irrumpen denunciando la ausencia de una relación positiva entre bajas tasas de interés e inversión –una verdad a gritos. Señala que durante los últimos años, tasas -incluso negativas en términos reales- acompañaron caídas en el crecimiento de la inversión integrada mayoritariamente por plantas y equipos. Remarca Stiglitz que según datos de la OCDE en Estados Unidos, la inversión cayó desde el 8,4% del PBI en el 2000 al 6,8% en 2014 y en la UE del 7,5 al 5,7 en igual período. Agrega que manifiestamente es absurda la idea de que las corporaciones estarían dispuestas a realizar un gran número de proyectos si solamente las tasas se redujeran en otros 25 puntos básicos y que a decir verdad las corporaciones están sentadas sobre cientos de miles de millones de dólares porque ya tienen demasiada capacidad instalada –hemos insistido sobre este punto.
Pero para Stiglitz, el verdadero problema reside en que las empresas pequeñas y medianas –las que necesitan crédito de los bancos- no pueden tomar préstamos a la misma tasa de interés de los bonos del tesoro. Remarca que por más negativas que sean las tasas, existe una gran brecha –spread- entre la tasa de interés que fijan los bancos y la tasa de los bonos del tesoro. Por lo que concluye que los bancos no desempeñan ningún papel en el modelo económico que los formuladores de política monetaria vienen implementando. En definitiva, y siempre según Stiglitz, mientras la capacidad de las políticas monetarias para restaurar una economía en declive son limitadas, confiar en el “modelo equivocado” evita que los bancos centrales contribuyan en la medida de sus posibilidades, pudiendo incluso causar un empeoramiento de la situación.
Sin pretender desarrollar aquí una polémica con Stiglitz es preciso remarcar que su fundamentación contiene como mínimo tres puntos extremadamente débiles. El primero es una simple contradicción en los términos: suponiendo que las pequeñas y medianas empresas tuvieran efectivamente acceso al crédito barato ¿dónde invertirían si –como bien señala- las corporaciones que manejan todas las palancas de la economía tienen capacidad instalada excedente? Si existiera “espacio virgen” para la inversión lucrativa, sería utilizado por las grandes corporaciones…El segundo, guarda la enorme ingenuidad –por decir lo menos- de presuponer que el problema de los bancos centrales reside en sus “esquemas teóricos” desactualizados…El tercero, derivado del segundo, consiste en disfrazar de “error teórico” los maravillosos salvatajes -fundamentalmente bancarios- que los estados de los principales países centrales vienen operando post 2008 sin olvidar el regalo a las multinacionales no financieras que el Banco Central Europeo está prometiendo para junio próximo.
No se trata ni de “errores” ni de “excesos”…Son políticas destinadas a salvar al gran capital concentrado que, como está inscripto en la propia lógica del desarrollo del sistema capitalista, es el que tiene la sartén por el mango. Pero el asunto es que las políticas de salvataje son eficaces mientras en alguna parte se esté creando valor y plusvalor. Dicho de otro modo, mientras existan sectores de la economía o alguna economía que ostente niveles de crecimiento real capaz de absorber al menos parte de las masas de capital que no encuentran lugar para su valorización productiva. Ese rol durante los últimos años, lo cumplieron –aún de manera parcial- China, los “emergentes”, las materias primas y en particular el sector “shale” gasífero y petrolero en Estados Unidos.
Son las limitaciones que todos estos sectores unánimemente están presentando, las que ponen nerviosa a una gama muy amplia de actores. Gama que tuvo poco que decir en tanto el esquema funcionaba, incluso con muy bajo crecimiento de la inversión, la productividad y la economía en los países centrales. De todos modos y en el mientras tanto, sospechan que el retiro de las políticas monetarias sería mucho peor que la enfermedad. Por ello el objetivo consiste en demorar lo más posible una eventual recaída dramática logrando algún nivel más o menos sostenible de estabilización económica. Esa la apuesta. Veamos.

Objetivos no descartables (o el “mal menor”)

La intención de la Reserva Federal norteamericana de abandonar las políticas monetarias expansivas arrastra un doble objetivo. Por un lado y primordialmente busca enfriar un mercado bursátil que ha estado acusando cada vez más el impacto de la reversión del flujo de capitales. Por el otro, persigue recuperar la herramienta de la política monetaria en caso de desencadenarse una crisis aguda.
La idea fundamental para la primera meta es que si la Fed sube la tasa de referencia, ello debería traducirse en el mercado de bonos bajo la forma de incremento del interés que rinden estos instrumentos. Una tal situación debería convertir a este mercado en más atractivo y frenar las sumas de dinero que se dirigen hacia la bolsa sobrevaluando permanentemente las acciones y agudizando las tensiones financieras. Pero lo cierto es que a pesar del retiro del quantitave easing (políticas de expansión cuantitativa), de la propaganda sobre el incremento de tasas y de su primer aumento a principios de año, la afluencia de dinero hacia la bolsa continuó incrementándose.
Una nota reciente de Financial Times se pregunta por qué los rendimientos de los bonos continúan en mínimos históricos y aún más bajos de lo que estaban hace un año, siendo que la Fed llevó a cabo su primer incremento de tasas y la idea de profundizar la suba no salió de su discurso. El artículo resalta que aún cuando se registraron fuertes caídas durante los primeros meses del año, el valor promedio de las acciones representa un poco menos de 2,8 veces su valor de libro -el valor de los activos en el balance menos los pasivos-. Relación que fue más o menos la que ostentaban las acciones en su punto más alto antes del crack de 2007-2009. Según la nota, el problema tiene una doble respuesta. La primera es que el mensaje de la Fed respecto de la suba de tasas se ha vuelto cada vez más ambiguo durante los últimos meses respondiendo al incremento de los riesgos globales. De hecho el mercado de futuros de los bonos de la Fed reconoce hoy una probabilidad de sólo 50% de que aumenten las tasas nada más que una vez en el curso del año. La segunda respuesta sería de origen “económico”: Estados Unidos puede exhibir crecimiento pero la ira del electorado muestra que no se trata de nada demasiado emocionante.
Supongamos que Estados Unidos adopta una política decidida hacia la suba de tasas. Probablemente el interés de los bonos se incremente y amainen las cotizaciones en el mercado de valores. Sin embargo y en paralelo, el petróleo retomaría el rumbo descendente junto con el resto de las commodities, la presión sobre los “emergentes” se incrementaría y en China la salida de capitales presionaría por una devaluación del yuan. Y esto por mencionar sólo algunos de los efectos sobre la economía mundial. Es en este entramado complejo que los organismos internacionales confluyen en su cruzada para exigir que se mantengan las tasas y resulta muy probable que la Fed consume las expectativas. El objetivo: una estabilización temporaria en la que el precio del petróleo prosiga una recuperación leve –allende la falta de acuerdos en la OPEP- y los precios del resto de las materias primas se estabilicen –sin descartar incluso algún incremento suave. Si efectivamente Estados Unidos mantiene las tasas sin cambios durante todo el año, la reversión del flujo de capitales podría detenerse e incluso mostrar un retorno –moderado y senil, de más está decirlo- hacia el mundo “emergente”. En este contexto sería altamente probable que China tras sus pasos hacia la internacionalización del yuan –y manteniendo un crecimiento estable de alrededor del 6,9%- evite nuevas devaluaciones de su moneda.
De cumplirse este escenario no puede descartarse algún nivel de estabilización de corto plazo. Pero el problema central es que no hay estabilización posible de largo plazo sin nuevas fuentes “reales” para la acumulación de capital. Y es este asunto de carácter estratégico el que, sean cuales fueran los escenarios coyunturales, mantiene latente la probabilidad de una nueva recesión mundial.

Paula Bach

Panama Papers y los secretos de la ganancia



El affaire Panama Papers del que ya mucho se dijo, constituye sólo el emergente de un asunto de bastante mayor envergadura. Una trama que al estilo de las famosas muñecas rusas mamushkas, contiene un episodio adentro del otro. Si se observa desde el suceso más pequeño podría decirse que la mamushka Panamá papers está adentro de la mamushka más grande llamada “paraísos fiscales” que a su vez está dentro de la muñeca mayor que es la cuestión impositiva y cuya gravitación en la economía mundial adoptó especial relevancia desde los años del fin del boom de la segunda posguerra hasta nuestros días. Hacia fines de los años ‘60 y principios de los ‘70, la tributación –cuya historia de fraude acompaña al capitalismo desde los orígenes- empieza a cambiar su fisonomía adquiriendo particular relevancia. La cuestión impositiva –como se verá- resultó uno de los instrumentos del giro neoliberal destinado a incrementar una tasa de ganancia del capital, en descenso por aquel entonces.

¿Qué son los paraísos fiscales?

Se dice que la denominación “paraíso fiscal” proviene de una confusión lingüística. En realidad el término en inglés es “tax haven” que significa literalmente “puerto fiscal” que fue confundido con “tax heaven” que efectivamente significa “paraíso fiscal”. De todas maneras, el término –tal como se generalizó- les sienta bastante bien. Aunque no todos los puertos fiscales son lugares físicamente paradisíacos, gran parte de ellos sí lo son, convirtiéndose en suertes de “dos por uno”. Lugares verdaderamente celestiales para el pequeño puñado de dueños del capital que vive pensando distintas estratagemas para retener y acrecentar la más amplia porción del tiempo de trabajo sustraído al común de los mortales que habita este planeta. El Fondo Monetario Internacional –pretendiendo no emitir juicio de valor- denomina a los paraísos fiscales, Centros Financieros Offshore (CDO) lo que literalmente se puede traducir como centros financieros en el exterior. Pero ¿qué son?
A fin de acercar una definición, nos basamos en algunos aspectos desarrollados en Paraísos fiscales en la globalización financiera y Los paraísos fiscales a discusión. De acuerdo con estos textos existen al menos 18 definiciones distintas de paraíso fiscal y según cuál de ellas se tome por válida, la cantidad de este tipo de entes se incrementa o disminuye. Según Task Justice Network –que utiliza la definición más amplia- existen 73 paraísos fiscales en el mundo. Entre ellos los conocidos Luxemburgo, Andorra, Bahamas, Mónaco o Panamá. Esencialmente se trata de territorios que gozan de un “autogobierno” que les permite determinar su propia regulación en materia fiscal y económica. Esto significa que no tienen que tener necesariamente condición de países por lo que pueden existir territorios al interior de los Estados que posean características de paraíso fiscal. Sólo por acercar algunos ejemplos, Estados Unidos ocupaba en 2015 el tercer puesto por detrás de Suiza y Hong Kong en el ranking de secretismo financiero de Task Justice Network. Delaware, definido por la organización contra la corrupción, Transparencia Internacional, como “refugio para delitos transnacionales”, encabeza la lista de “paraísos fiscales” norteamericanos, seguido de bastante lejos por Nevada, Wyoming y Dakota del Sur. El Reino Unido –otro “país normal” si los hay-, posee cuatro de los principales paraísos fiscales del ranking elaborado por Tax Justice network: Islas Caimán, Jersey, Islas Vírgenes Británicas y Bermuda.
Se trata de enclaves, es decir, territorios con un sistema regulatorio dual, diferente para residentes y extranjeros. A las entidades que se establecen en paraísos fiscales no se les aplica prácticamente ninguna regulación. Los territorios considerados paraísos fiscales reducen la presión impositiva para extranjeros hasta incluso hacerla desaparecer y gozan de una muy laxa normativa financiera. Estos territorios buscan de este modo atraer capitales y suelen producirse desproporciones aberrantes entre cantidad de habitantes, nivel de actividad financiera y actividad económica. Por ejemplo, según El País, Delaware contaba en 2015 con una población de 935.600 habitantes y 1.181.000 sociedades. Dentro de los “inquilinos fiscales” de Delaware se encuentran American Airlines, Apple, Amazon, Coca-Cola, Facebook, General Electric, Google, JP Morgan, Twitter, Visa y Walmart.

Sobre usos y usuarios

Bancos, empresas transnacionales, grupos de empresas e individuos propietarios de voluminosos patrimonios son quienes usufructúan, mediante variados mecanismos, los paraísos fiscales. Siguiendo la descripción de los textos mencionados, estos territorios se utilizan corrientemente para tres tipos de práctica: la elusión, la evasión impositiva y el lavado de dinero. La elusión es una práctica considerada legal mediante la cual las empresas diversifican los territorios donde pagan impuestos buscando minimizar la carga con respecto a lo que pagarían en un único territorio. Por el contrario la evasión es una práctica ilegal que consiste en no registrar ganancias que formalmente deberían ser gravadas con algún tipo de impuesto. El lavado de dinero es una operación destinada a lograr que los fondos y activos provenientes de actividades ilícitas aparezcan como resultado de actividades lícitas.
En la actualidad una de las principales actividades de los bancos consiste en la constitución de fondos de inversión colectiva. Dentro de esos fondos los llamados hedge funds –o fondos de cobertura- son instrumentos de inversión financiera con escasa regulación, elevados apalancamiento, exposición al riesgo y rentabilidad. Estos fondos de los cuales el Long Term Capital Management (LTCM) y el mecanismo mediante el cual el financista Soros apostó contra la libra esterlina en 1992 –y la hundió- , son ejemplos resonantes, se constituyen en su mayoría en paraísos fiscales. Su territorio de establecimiento suele ser distinto del de gestión. Para dar una idea, según datos de 2010, el 60% del total de hedge funds se encontraba establecido en paraísos fiscales –el 27% en Delaware- mientras que el 80% operaba en territorio norteamericano y el 20% restante lo hacía mayormente en territorio londinense. Los bancos gestores de estas operaciones pueden crear sucursales y filiales en los “paraísos” en un instante y casi sin requerimientos, a fin de evitar regulaciones estatales. Pero las quiebras o pérdidas recaen sobre la casa matriz y por lo tanto repercuten sobre el país de origen. Esto es lo que sucedió con las hipotecas subprime en 2008, lo que muestra que los “paraísos” jugaron un rol muy importante en el desarrollo de la crisis. Posteriormente gran parte de las pérdidas bancarias fueron asumidas por los Estados con lo cual la banca…siempre gana.
Por su parte las empresas transnacionales fragmentan sus actividades para maximizar el beneficio. Suelen así tener sus fábricas en un país, sus oficinas en otro, su servicio de tele asistencia en otro y su sede en un paraíso fiscal (como es bien conocido en Argentina el caso del grupo Techint cuya sede está radicada en Luxemburgo). Esta diversificación les permite combinar la mano de obra más barata con los impuestos y costos medioambientales más bajos o los requisitos legales menores. En los “paraísos” también se pueden constituir empresas enteras o Holdings -entidades creadas para ser propietarias de un grupo de empresas- en instantes y casi sin exigencias, manteniendo el secreto bancario que permite la no revelación del verdadero propietario así como la exención de dividendos e intereses cobrados. Además también se puede obtener financiación mucho más barata, se realizan auto préstamos, compras y ventas entre distintas sociedades de una misma firma, entre otras múltiples transacciones que desvirtúan completamente los balances. La empresa Enron, por ejemplo, conocida por sus escándalos contables, utilizó una red de casi 900 sociedades en paraísos fiscales. Las empresas suelen también manipular los precios exportando figuradamente, por ejemplo, a muy bajo precio –y por tanto con baja ganancia y baja tributación- desde una filial a su sede en un “paraíso”. Exportando luego realmente al precio efectivo desde el “paraíso” al lugar de destino pagando muy baja tributación precisamente porque la operación se realiza desde el “paraíso”. También las empresas transnacionales suelen echar mano al mecanismo de las “banderas de conveniencia” que implica registrar distintos barcos en diferentes paraísos fiscales cada uno como una empresa en sí misma, con el objeto de reducir riesgos.
Por último los patrimonios de las personas con activos líquidos superiores al millón de dólares suelen colocarse en manos de los bancos que cuentan con secciones especializadas para gestionar -o sea revalorizar- grandes fortunas y utilizan los paraísos fiscales como forma preferente. A través de fideicomisos (personas que detentan la propiedad de algo sólo virtualmente) esquivan regulaciones fiscales de sus propios países e incluso las leyes sobre herencia y sucesiones. La banca privada asesora a esas grandes fortunas creando unos complejos entramados de empresas y entidades que ocultan la propiedad, evitando así las posibles inspecciones fiscales (resulta casi una ironía la pretensión del presidente argentino Mauricio Macri de evadir responsabilidades arguyendo que sólo integraba el directorio de una empresa en Bahamas…). A la vez el dinero sucio proveniente de la corrupción o de cualquier otro tipo de delito en los “paraísos” se fragmenta y se va introduciendo en muchas cuentas corrientes bancarias. En una segunda fase el dinero se dispersa en los mercados financieros para que en una tercera fase de reciclado, se utilice después en la compra de viviendas, creación de empresas o inversiones productivas.
Vale la pena retener sólo un dato resultante de todas estas encantadoras operatorias. Como señala Vigueras en Los paraísos fiscales, para el año 2005, Tax Justice Network calculaba en alrededor de 11.5 billones de dólares el valor de los activos depositados en estos enclaves. El equivalente a un tercio del PBI mundial en aquel año.

Más acá del paraíso (o una gran contratendencia)

Aunque el origen histórico de los “paraísos” resulte bastante lejano en el tiempo –hay quienes ubican sus primeros antecedentes en Mónaco en 1868 y luego en Estados Unidos a fines del siglo XIX-, son muchos los autores que consideran que tal como los conocemos hoy, se remontan en realidad a los años ‘60 y ‘70. Vigueras, por ejemplo, los vincula al mercado de eurodólares primero y petrodólares después, en el contexto del salto de la globalización financiera. Eurodólares y petrodólares se combinaron hacia principios de los años ‘70 forjando una gran masa de capital líquido en los bancos europeos. Esa masa de capital colisionó con las dificultades para la acumulación derivadas de las condiciones del fin del boom de posguerra.
En este marco, la proliferación de los paraísos fiscales se fue desarrollando como un capítulo de las políticas destinadas a mejorar las condiciones generales de la valorización del capital en un contexto de progresivo descenso de la tasa de ganancia. El desarrollo de los “paraísos” acompañó las políticas de liberalización de los mercados financieros, favorecidas además por el derrumbe del sistema de Bretton Woods. Unos años más tarde estas políticas se complementaron con cambios en las prácticas bancarias vigentes en Estados Unidos, reducciones impositivas, entre otras, implementadas por Reagan a partir de los años ’80, muy pronto seguido por otros países centrales como el Reino Unido y Francia.
Este conjunto de políticas tenía un doble propósito. Por un lado facilitaba la circulación internacional del capital para dar rienda suelta a la especulación financiera. Pero por el otro, buscaba mejorar las condiciones para la apropiación del valor creado, en un contexto de caída de la tasa de ganancia. Dos factores que como señalamos en diversas oportunidades, no resultan independientes.
Los petrodólares y eurodólares cuya circulación los “paraísos” facilitaron, fueron a engrosar las deudas externas de los países dependientes y hasta hoy actúan como formas indirectas de extracción de plusvalor a través del reembolso sistemático de las impagables deudas que originaron. A la vez los paraísos contribuyeron y contribuyen a reducir en niveles sorprendentes las cargas fiscales ya extremadamente reducidas más acá de los “paraísos”. Basta tener en cuenta, por ejemplo, que en Estados Unidos y en Reino Unido, según datos de Piketty, las tasas impositivas máximas sobre los ingresos más altos declinaron desde el 70% en la década del ‘70 hasta aproximadamente el 30% una década después.
De modo que no se trata sólo de los paraísos fiscales sino de una maraña de políticas de reducciones impositivas destinadas a incrementar la apropiación de ganancias. De hecho las reducciones impositivas operan “devolviendo” a los poseedores del capital masas de ganancia sustraídas en décadas anteriores y redistribuidas a través del Estado. Cuestión que evidentemente permitió incrementar una tasa de ganancia reducida. En este sentido y en nuestra impresión estas medidas, conjuntamente con el incremento de la explotación del trabajo y la conquista de nuevas áreas para la expansión del capital, actuaron durante las últimas décadas, como tres significativas tendencias contrarrestantes a la caída de la tasa de ganancia. Por eso, parece interesante repensar el affaire Panama Papers a la luz de una situación en la cual una vez más grandes masas de capital enfrentan serios obstáculos para su acumulación ampliada.

Paula Bach
La Izquierda Diario

Los papeles de Panamá no se están distribuyendo enteramente. ¿Por qué?

Aunque usted, lector, no lo haya leído en la prensa escrita en papel en España (me estoy refiriendo a los grandes rotativos del país), hay una crítica bastante generalizada en los países de Norteamérica y del norte de Europa hacia el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (International Consortium of Investigative Journalists, ICIJ) por no distribuir todo el material que se ha obtenido sobre los Papeles de Panamá. En lugar de ello, el ICIJ solo provee información con cuentagotas a medios de confianza que –según ellos- tienen que explicar cuáles son sus intereses y para qué fin desean tal información (ver artículo de Adam Johnson “Panama Papers’ Publishers Don’t Need to Sell Out WikiLeaks”, Fair, 05.04.2016). Según sus críticos, entre los que yo me incluyo, el ICIJ debería liberar toda la información, tal como hace WikiLeaks, dirigido por Julian Assange, que distribuye todos los documentos automáticamente cuando los recibe y analiza.
El argumento del ICIJ para no hacerlo es que distribuir toda la información que han recibido podría dañar a gente decente, poniéndolos a todos bajo el mismo prisma que a los indecentes. Su argumento es, pues, el de intentar proteger a las personas decentes (es decir, inocentes).
Pero tal argumento parece menospreciar al público en sí, pues este tiene ya el suficiente criterio para poder discernir al decente del indecente. Asumir que sea el mismo ICIJ el único que puede hacer tal distinción es arrogancia profesional, pues la población puede discernir ya qué es decencia y qué no lo es. Que sea el ICIJ el que insista en ser el que lo defina parece sospechoso, pues puede creerse que están ocultando una información valiosísima para fines políticos (dando más promoción a unos casos que a otros), tanto por parte del ICIJ como de los mayores medios de comunicación que canalizan dicha información, como ha sido en el caso español, conocido por la escasa credibilidad y limitadísima variedad ideológica de sus medios. Véase el informe Reuters sobre, entre otros aspectos, la credibilidad que tienen los medios en 12 países industrializados con regímenes democráticos, publicado por el Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford. La población española es de las que desconfían más de los medios de información.

El debate sobre WikiLeaks y sobre el ICIJ

La distribución de todo el material liberado por WikiLeaks ha tenido un impacto enorme, incluso mayor del que WikiLeaks creía que tendría. La distribución de los documentos secretos del Pentágono y del Departamento de Estado en el año 2010 (que consiguió la soldado Chelsea Manning, hoy en prisión) mostró la gran cantidad de falsedades sobre las muertes de civiles causadas por el ejército estadounidense en su invasión de Irak. Tal información incrementó la presión para que tal ejército se retirara de Irak.
Paradójicamente el ICIJ ha criticado a WikiLeaks, indicando que tal comportamiento es irresponsable, pues puede dañar a inocentes, hecho que incluso el Pentágono ha negado que hubiera ocurrido al subrayar, en el juicio a la soldado Manning que había enviado a WikiLeaks tal material, que nadie había sido afectado negativamente o había visto su vida amenazada por la publicación de dichos papeles secretos.
La pregunta que debe hacerse al ICIJ es a quién considera tal asociación decente en el caso de los Papeles de Panamá. ¿Cuál es la necesidad que una persona decente deposite sus fondos en un lugar secreto, conocido por su laxitud fiscal? ¿No es el objetivo de tener un paraíso fiscal el esconder dinero? ¿A quién se intenta proteger? Y de ahí mi preocupación, que expresé en un artículo anterior (“Lo que no se dice ni se dirá de los papeles de Panamá”, Público, 11.04.2016). ¿A quién está intentando proteger el ICIJ? ¿Y a quién están intentando proteger los medios españoles? Parece ser que quieren proteger a la banca, que está metida en el fraude fiscal y en los paraísos fiscales hasta la médula, y de la cual depende en gran medida la viabilidad de dichos medios, todos ellos profundamente endeudados.
De ahí la importancia de la información que yo ya presenté en aquel artículo. Como decía yo, el ICIJ está financiado primordialmente por el Center for Public Integrity de EEUU, financiado a su vez por la Ford Foundation, el Carnegie Endowment, el Rockefeller Family Fund, la WK Kellog Foundation y George Soros, uno de las financieros que han hecho mayor fortuna a base de la especulación monetaria. Con el apoyo de este tipo de instituciones y de este tipo de personajes no es extraño concluir, como así hace el que fuera embajador del Reino Unido en Uzbekistán, Craig Murray, en su artículo “Corporate Media Gatekeepers Protect Western 1% from Panama Leak”, que “no espere el lector un reportaje auténtico y genuino. Los sucios secretos de las entrañas del mundo empresarial de las grandes corporaciones permanecerá desconocido”. Y así me temo pasará también en España.

Vicenç Navarro

miércoles, abril 27, 2016

La revolución de los claveles en Portugal



En 1974 Portugal se encontraba bajo una dictadura de más de 50 años. Pero el 25 de abril se inicia la llamada Revolución de los Claveles que daría final a la dictadura e iniciaría una nueva y candente etapa de la lucha de clases.

Hacia fines de la década de 1960 todas las colonias africanas pertenecientes a los países europeos, se encontraban en un proceso de lucha por su descolonización; Guinea, Angola y Mozambique, que estaban bajo la bota de la dictadura portuguesa, son ejemplos de ello.
Portugal consideraba esta lucha como un “Elemento de identidad Nacional”, lo que lo llevó a destinar grandes inversiones económicas y militares, para mantener sus colonias por medio de la fuerza, sosteniendo una guerra colonial difícil de sostener para un país que no contaba con grandes recursos.
Entre finales de 1973 e inicios de 1974 las contradicciones sociales se incrementan, aumentando con ellas la predisposición a la lucha de las masas. Se venían dando muestras de descontento social por parte de trabajadores y estudiantes, que se vieron reflejadas en una huelga de más de 100.000 obreros y decenas de manifestaciones contra la guerra en África y la guerra de Vietnam.
Bajo este contexto de guerra colonial se va gestando dentro de los mandos medios del régimen militar portugués un descontento con la forma de llevar a cabo la política, aunque aún respondiendo a intereses capitalistas. Ese malestar se expresó a través del general Antonio Spínola quien publica en febrero de 1974 el Texto “Portugal o futuro” donde declaraba que el país no debía continuar con el conflicto militar en África y buscar una salida política para el mismo, pero siendo funcional a otra fracción de la burguesía.
Bajo esta atmósfera nace el MFA (Movimiento de las Fuerzas Armadas) que en marzo de 1974 encabeza el levantamiento de Las Caldas, contra Caetano, sublevando un regimiento de infantería, levantamiento que fracasa.
El 24 de abril a las 22:55 hs se escucha en la radio de Lisboa la canción “E depois do Adeus” esa fue la señal para el comienzo de la revolución. A las 00:25 hs del 25 de abril suena una segunda canción que representa la orden de ocupar los puntos estratégicos del país y que los mismos sean tomados bajo el mando del MFA.
Al amanecer los obreros, estudiantes y amas de casas impulsados por un fuerte sentido revolucionario salieron a las calles, desobedeciendo las órdenes del MFA quienes pedían que se queden dentro de sus hogares, y tuvieron participación directa en el derrocamiento de la dictadura. El interés del MFA no fue encabezar una revolución de masas, sino remover mediante un golpe a la camarilla del gobierno para iniciar una transición a un régimen democrático burgués. No es la primera vez en la historia que las masas aprovechan una crisis en las alturas para irrumpir en escena. Al respecto León Trotsky define que “la historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos”.
En medio de la tempestuosa agitación que vivía el país una vendedora de flores reparte sus claveles rojos a los soldados, escena que marca y le da el nombre a esta revolución.
A las 09:00 hs ya se había tomado el control de los aeropuertos de Lisboa, la capital, y Oporto y los puertos del atlántico de Madeiras y Azores.
Alrededor de las 18:00 hs Caetano ante la presión del pueblo portugués en las calles, presenta su rendición ante el general Spínola. Horas más tarde el MFA ocupa el cuartel de Aviación de Lisboa y los últimos cuarteles con militares aún leales a Caetano. El último lugar en ser ocupado fue el Cuartel de la policía política (PIDE), quienes resistieron con armas de fuego y disparando contra la multitud que marchaba por las calles apoyando la revolución, matando a 4 personas e hiriendo a decenas.
Luego de su ascenso el MFA llevó a cabo las primeras medidas “socialistas”, como ser la nacionalización de varias empresa y bancos pero, cabe decir que la nacionalización de los bancos se logra por la lucha de los propios bancarios quienes tomaron las instalaciones no dejando ingresar a ningún ejecutivo, y custodiando por medio de piquetes de vigilancia el no ingreso de los mismos. Luego de varios días presentaron un informe donde daban a conocer el sabotaje económico llevado a cabo por las entidades bancarias.
Por otra parte se dio un fenómeno de abandono de empresas por parte de la burguesía, que fueron ocupadas y puestas a producir bajo control obrero. Fue el inicio del desarrollo de diferentes formas de coordinación obrera con el surgimiento de los comités de fábrica, inquilinos y soldados.

Revolución y doble poder

Estos comités de inquilinos y soldados fueron la máxima expresión que tuvo la organización de la clase obrera y trabajadora en la revolución portuguesa. Representaron una parte clave de poder en Portugal durante la época de revolución, sobre todo porque escapaban a la dirección de los partidos reformistas, pero por desgracia tuvo sus límites, ya que eran comisiones de base obreras, inquilinos y soldados con un carácter espontáneo y descentralizado, y que sin un partido revolucionario no se logró generar un doble poder y que garanticen la toma del poder en sus manos.
Veamos como caracterizaba Nahuel Moreno la colaboración entre las fuerzas que querían desarticular el proceso revolucionario; “el MFA y el stalinismo están transformando –o intentando hacerlo– las ocupaciones y comisiones obreras, de carácter profundamente anticapitalista y revolucionario, en sus opuestos, procapitalistas y contrarrevolucionarios, nacionalizando las empresas y nombrando administradores del estado burgués para dirigirlas. El movimiento obrero en ascenso expropió de hecho a las empresas al ocuparlas, y las administró a través de las comisiones obreras; el MFA-PC, aceptando el hecho progresivo de expropiar al sector afectado de la burguesía, expropió a su vez a los obreros, quitándoles lo que ya estaba en sus manos e imponiendo sus administradores burgueses” (Ver “Revolución y contrarrevolución en Portugal”)
Claramente el MFA respondía a intereses capitalistas por lo que, luego de una reunión con el secretario de Estado de EE.UU., Henry Kissinger, el ministro Mario Soares (PS), “en nombre del socialismo” comienza una fuerte ofensiva sobre los comités y todo el pueblo trabajador, así como también apoyó de forma directa una contraofensiva a cargo de Costa Gómez contra soldados que se sublevaron, y por último se comprometió a no llamar a movilizar a las masas.
Así fue como se terminó de desarticular el proceso revolucionario de Portugal.

El rol de PC y el MFA en la destrucción de la revolución

Hay que tener en cuenta que uno de los límites de la revolución portuguesa fue que la dirección del MFA hacía recaer los costos de la crisis sobre el pueblo trabajador; un ejemplo claro fue el llamado al “Domingo de Trabajo”, donde se proponía aumentar la producción para enfrentar la crisis, es decir una recuperación económica a base de mayor explotación.
El PC no se quedó atrás, cumplió un rol clave: el silencio. Al igual que toda su historia en la posguerra, el PC fue funcional al gobierno burgués de turno bajo la lógica de la “revolución por etapas” de primero vencer al fascismo y luego la lucha por las reformas sociales. Se prestó a todo tipo de colaboración con la burguesía.
Uno de los compromisos que tomó el PC durante el gobierno del MFA fue garantizar la no movilización de las masas, es decir mantener “dormida” la lucha de todo el pueblo portugués. Se esforzaba por demostrar que al intentar organizar “Asambleas Populares o Comités” estaba a favor de la revolución del proletariado, sin embargo encubría la más estrecha colaboración con los explotadores y el MFA.
Por este tipo de métodos, el PC y el PS junto al mismo MFA se convirtieron en los principales enemigos de la revolución y fueron los encargados de terminar con la misma convirtiendo al modelo portugués como un ejemplo mundial de transición de las dictaduras a la democracia burguesa.
En abril de 1975, el MFA convocó a 12 partidos a realizar una “Plataforma para el pacto”. Acudieron 11 partidos y lo aprobaron 10, entre ellos los tradicionales PPD y el CDS, junto al PS y el PC.
En abril de 1976, una Asamblea Constituyente instituye y llama a la elección directa presidencial. Ésta es ganada por Eanes, un oficial militar del MFA. Así queda consumado el desvío de la revolución portuguesa.

La lección de Portugal

A pesar del heroísmo de las masas, de los trabajadores, de los soldados y de los inquilinos, que “irrumpieron en el gobierno de sus propios destinos” no pudieron hacer que Portugal sea el inicio de una nueva era de revoluciones clásicas triunfantes. Portugal fue un hecho agudo en el ciclo de levantamientos y del ensayo revolucionario mundial abierto con el Mayo Francés de 1968, del que también fueron parte la Primavera de Praga del mismo año y el Cordobazo en Argentina de 1969.
Reflexionando sobre el rol del partido y su rol con los órganos de doble poder (los comités de obreros, soldados e inquilinos para el caso de Portugal) Trotsky sostiene que: “cuando el soviet tiene a su cabeza un partido revolucionario, tenderá conscientemente y a tiempo a adueñarse del poder. Adaptándose a las variaciones de la situación política y al estado de ánimo de las masas, preparará los puntos de apoyo de la insurrección, ligará los destacamentos de choque a un único objetivo y elaborará de antemano el plan de ofensiva y del último asalto: esto precisamente significa introducir la conspiración organizada en la insurrección de masas.” (Ver “El arte de la insurrección”)
Por ello todo nos conduce a la conclusión de que el ensayo no fue más lejos, no por falta de predisposición de las masas para vencer a los agentes del imperialismo y a ese gran aparato contrarrevolucionario llamado estalinismo, sino más bien por la ausencia de un partido revolucionario fuertemente anclado en los sindicatos, universidades y barrios populares. Las lecciones de esta revolución son un gran punto de apoyo para no partir de cero.

Daniel Lencina
Nahuel Guzman

El gran escape

La tasa de suicidio en Estados Unidos se ha disparado a su nivel más alto en tres décadas; los más pequeños hablan de sus temores y angustias provocados por los políticos, que dicen hacer todo en nombre de los niños; las guerras siguen sin cesar, pero ya casi nadie les presta atención; la desigualdad está a niveles comparables con la época dorada de los grandes magnates justo antes de la gran depresión de 1929; los más vulnerables son culpados de casi todo (crimen, economía, terrorismo), persiste la violencia armada, se documenta abiertamente la corrupción política, se intensifica la guerra contra las mujeres, parte de la cúpula insiste en que no existe el cambio climático y hay una lucha infernal de la cúpula política y económica del país por mantener el estatus quo.
De eso están muy llenos los días aquí, junto con la muy sencilla conclusión de que nada de esto tiene que ser así, y que las mayorías expresan un deseo casi opuesto a todo esto. Pero no importa; se impone lo absurdo.
Una maestra de prescolar nos cuenta que recientemente escuchaba una conversación entre sus alumnos en una escuela pública de Nueva York: una hija de un egipcio y una puertorriqueña dijo que Trump quiere poner "un muro a través de México y Egipto, y con ello no podré ver a mi abuela"; otra dijo "Hillary y Trump son amigos". Otro más comenta: "Trump nos está espiando".
Por otro lado, un informe del reconocido Southern Poverty Law Center (organización dedicada a la vigilancia de grupos de odio) encontró que la retórica antimigrante y violenta de la contienda electoral presidencial de 2016 provoca un nivel alarmante de temor y ansiedad entre niños de color y eleva las tensiones raciales y étnicas en las aulas. Muchos estudiantes se preocupan por la posibilidad de ser deportados. A la vez, continúa el informe, “maestros han reportado el incremento de bullying, hostigamiento e intimidación de estudiantes cuyas razas, religiones o nacionalidades han sido los blancos verbales de los candidatos en las campañas”.
El mensaje que los adultos responsables de este país hacen llegar a los niños es salvaje, lleno de temor... y parece dar legitimidad a la violencia armada como respuesta a todo. A la vez se vive un momento en el cual el futuro literalmente se está anulando. Se documenta el fin del sueño americano con una concentración de riqueza en la que el 1 por ciento tiene el equivalente a lo del 90 por ciento de abajo, mientras el consenso científico es que si no hay un repliegue dramático y casi inmediato en el uso de los hidrocarburos, el planeta está al borde de destruir la existencia humana.
Ante ello, no sorprende que el suicidio en este país esté llegando a sus niveles más altos desde 1986, según datos oficiales, con el alza más notable entre mujeres. La tasa de suicidios se elevó 24 por ciento entre 1999 y el 2014, según el Centro Nacional de Estadísticas de Salud, para llegar a 13 de cada 100 mil (en 2014, 42 mil 773 personas murieron por suicidio). Esto es parte de un creciente patrón de evidencia que vincula la pobreza con la falta de esperanza y la salud, comentó Robert Putnam, profesor de políticas publicas en Harvard, en entrevista con el New York Times.
Al mismo tiempo se reporta, con gran admiración, sobre los nuevos servicios, edificios, vacaciones, modas y más, ofrecidos exclusivamente a los más ricos. El mismo día en que se informa en los medios cómo ha aumentado el hambre entre los menores de edad, o cómo se ha envenenado a miles de niños pobres en varias ciudades del país con plomo en el agua potable, se publica una nota sobre cómo dentro de los hoteles, los grandes barcos, los grandes edificios, hasta dentro de hospitales, hay secciones súper exclusivas y casi secretas, apartadas para los clientes más ricos. Para los mismos que hacen las grandes aportaciones a las campañas políticas de candidatos a todos los puestos, y que harán que esta elección presidencial sea la más cara de la historia.
Mientras tanto, aunque se afirma que la libertad de prensa en este país es un derecho sagrado y garantizado por la Constitución, resulta que Estados Unidos ocupa el número 41 en la lista elaborada anualmente por Reporteros sin Fronteras, en gran parte por las medidas contra reporteros que escriben sobre los poderes secretos del gobierno (https://rsf.org/es). O sea, que descubrir por qué las cosas están como están, a veces, está prohibido.
Ante este panorama, seguro que muchos ven con envidia la noticia del gran escape de Inky, el pulpo que la semana pasada logró huir de su prisión en un acuario en Australia para regresar al mar sin dejar ni una notita de despedida, como contó uno de los cuidadores. Algunos tal vez ya están comprando escaleras por si Trump u otros logran construir su muro, pero para escaparse de aquí para afuera de este país.
Pero hay aquellos que, como Camus, contemplan que ante lo absurdo el suicidio sí es un acto racional, pero que para superar esta conclusión la respuesta necesaria es la del gran amante del mar y el sol: me rebelo, por lo tanto somos (a veces traducido como yo me rebelo, luego somos).
La rebelión aquí se expresa diariamente en mil actos –casi todos sin llegar a ser noticia– en rechazo a una realidad impuesta por el cinismo que impera en las cúpulas actuales. Hoy día se ve en huelgas de casi 40 mil trabajadores de la empresa de telecomunicaciones de Verizon, en los ya más de 1400 arrestados en las protestas de la primavera democrática en Washington contra la corrupción del sistema político, en las acciones de los jóvenes inmigrantes contra las deportaciones en sus comunidades, en el abrazo de la esperanza de millones que creen que otro mundo es necesario, en los actos nobles de anónimos en el metro, o los artistas y periodistas que insisten en buscar algo llamado verdad. Esas rebeliones de cada quien que nos rescatan a todos son las que, a pesar del panorama que uno tiene que describir diariamente, ofrecen una invitación a escapar de lo absurdo.

David Brooks
La Jornada

Chernóbil, 30 años después del desastre

Nadie pensaba al construir una de las mayores centrales nucleares de la Unión Soviética, con proyectos iguales en Leningrado y Kursk, que esa central a solo cien kilómetros de Kiev, entonces capital de la república soviética de Ucrania, podía explotar y originar el mayor accidente tecnológico de la Historia de la Humanidad. Nuestro viaje hacia la central y la zona de alienación o exclusión que rodea Chernóbil empieza precisamente en Kiev.
Visitar la central no es difícil actualmente y cualquier persona puede hacerlo. Con una antelación mínima de diez días hay que hacer la solicitud formal a las autoridades ucranianas, pagar ciertas tasas y listo. En realidad la mayoría de gente que visita la zona lo hace a través de agencias especializadas. Turismo de catástrofes, se llama. Pero sobre los visitantes y sus peculiaridades, un poco más adelante.
Nuestro viaje en poco más de una hora nos lleva desde el centro de Kiev al punto de control de Didyatki. A partir de allí empieza “la Zona”. Actualmente esta se divide en dos, el área de 30 kilómetros al rededor de la central, donde la vida limitada de personas es posible, y el de 10 kilómetros donde, como nos cuenta la viceministra de ecología de Ucrania, Svitlana Kolomiets, “en miles de años es poco probable que ese terreno se pueda utilizar”, ya sea para vivir, o para cualquier actividad aparte de la investigación.
Precisamente para no convertirnos en unos turistas más, consultamos con esta viceministra la percepción y planes que tienen las autoridades para la zona, y así comprender mejor las perspectivas de ese lugar. Kolomiets nos sorprende con una visión diferente a lo habitual: “Debemos reconsiderar nuestra percepción de la zona. Llevamos 30 años considerando este territorio como el de la tragedia, la catástrofe, aunque la naturaleza ya ha demostrado un alto grado de recuperación. A más tardar en 2017 se colocará el nuevo arca que hará del lugar del accidente un lugar más seguro y podremos avanzar en la limpieza. Por otro lado es un territorio muy grande dentro de nuestro país que puede ser utilizado con provecho. Debemos ir pasando poco a poco de la tragedia a la perspectiva del desarrollo progresivo, territorio de la esperanza”.

Tres décadas sin seres humanos

Al pasar el primer control y adentrarnos en la zona vemos que la ministra tiene toda la razón en cuanto a la naturaleza. Los 30 años de la ausencia masiva del hombre le han sentado muy bien a la flora y fauna de la zona. A pesar de toda la contaminación, que tanto arboles, como los animales, peces o pájaros presentan, la vida no hace más que avanzar. En los ríos y canales hay una gran cantidad de peces, hay una gran cantidad de ciervos, lobos, y se empieza a hablar que van apareciendo, al entrar desde Bielorrusia, incluso osos. Los análisis muestran que la carne o la leche que puedan dar las vacas no son aptos para consumo humano, pero la naturaleza no para.
Sin embargo, según nos acercamos y vemos la central, nos sigue acompañando la sensación de que aquello sigue siendo a día de hoy más un problema que un lugar de esperanza. Y es que los trabajos planeados van hasta colocar el nuevo sarcófago sobre el ya existente, algo previsto para finales de este año o comienzos del siguiente. A partir de ahí empiezan los problemas por culpa, según Kolomiets, “de una gestión incorrecta de la zona en los últimos años”, y añade “la tarea número uno por prioridad es entender que es lo que hacemos más allá del año 2017”.
Trabajo no va a faltar. Hay hasta 800 basureros temporales de material radiactivo por toda la zona, sólo tres de los cuales son definitivos. La mayoría proviene de la época soviética, cuando se enterraba todo resto radiactivo en una fosa, nada más. Todo ello hay que desenterrarlo, clasificarlo y guardar de manera definitiva. Nuestro guía nos enseña varios de esos lugares, que serían imposibles de encontrar sin un medidor de radiación, el cual se vuelve loco en ciertos puntos indicando el peligro. Por ello desmontar la central con el reactor accidentado y todos los basureros temporales va a ser una tarea, según previsiones expertas, de una duración de al menos de 60 años a partir de ahora.
La otra cara de la catástrofe son las personas. Los denominados liquidadores de las consecuencias del accidente. Miles de ellos han muerto en los días, semanas o años posteriores a su trabajo en la central y alrededores, pero cientos de miles siguen vivos. A pesar de su innegable heroísmo en aquellos días, la actualidad es muy dura para ellos. En Ucrania, de donde son la mayoría, las pensiones nunca fueron altas, pero con la mala situación económica actual, han visto sus prestaciones recortadas hasta niveles por debajo del mínimo necesario para vivir. Algunos han visto como sus pensiones han pasado de las 4500 grivnas (unos 150 euros, actualmente equiparable al salario medio en el país), hasta las 1450 grivnas (50€) tras los recortes.
Por ello toda la desolación y abandono de la actual zona sigue despertando por partes iguales horror, por lo pasado y la difícil situación actual, e interés, tanto por la labor titánica que ya se ha llevado, como por las oportunidades de futuro.

Pablo González
La Marea

martes, abril 26, 2016

Uruguay, la Suiza de América



Uruguay está ranqueado en el primer tercio de un listado de 102 paraísos fiscales: ocupa el lugar 28 de 102 en una lista encabezada por Suiza y seguida por Hong Kong y Estados Unidos; Panamá está en el lugar 13, Gran Bretaña en el 15, China en el 20 y Brasil en el 26.
Está en esa lista porque es miembro del Global Forum on Transparency and Exchange of Information for Tax Purposes (Foro Global para la Transparencia y el Intercambio de Información para Propósitos Fiscales), producto de un movimiento que empezó en la sociedad civil en 2003 y que se transformó en política del G 20, al aceptar pedir información a los países para hacer más transparentes a las corporaciones y luego revelar la propiedad de las compañías offshore.
En 2006 la opinión del Fmi sobre Uruguay no era muy buena. Su informe de diciembre de ese año establecía que “Uruguay es un centro financiero offshore y un riesgo para el lavado de dinero y la financiación de terrorismo, particularmente a partir de operaciones de no residentes y trasnacionales. Tiene un diversificado sector financiero con un significativo componente offshore que abastece mercados latinoamericanos, incluyendo Argentina y Brasil. Su sector financiero se caracteriza por una importante concentración de clientes no residentes y una economía altamente dolarizada. Las instituciones financieras uruguayas son muy activas en transacciones a través de la frontera como puntos de depósito y/o intermediarios para acceder e invertir en mercados internacionales, lo que incluye hacerlo a través de bancos, financieras, corretaje, cambio de moneda y servicios de transferencia de dinero”.
El Fmi entendía que la evasión fiscal sería el principal motivo de los fondos extranjeros invertidos en el sistema financiero uruguayo, y llamó a los sectores financieros a prestar mayor atención a su actividad y al cumplimiento de los requisitos de lucha contra el lavado de dinero y financiación del terrorismo, pues se incrementan –sostenía en esa época– los riesgos de que esas actividades tengan lugar.
Para 2015 el Informe Internacional de la Estrategia de Control de Narcóticos (Incsr, por sus siglas en inglés) afirmaba que “pese a que el gobierno de Uruguay dio pasos positivos en 2014 para contrarrestar el lavado de dinero y el financiamiento de actividades terroristas, y sigue haciendo progresos en su aplicación, (el país) sigue siendo vulnerable a estas amenazas”.
Hay otro punto de vista a tener en cuenta. En la página web de la consultora Cpa Ferrere, el artículo principal del 10 de abril de 2010 llevó el título “Adiós a las Safis. ¿Adiós a sus beneficios?”. En su primer párrafo se afirmaba: “La reforma tributaria extendió la partida de defunción de las famosas Safis (sociedades anónimas financieras de inversión). Éstas deben dejar de funcionar como tales el 31 de diciembre de 2010. Sin embargo, el uso de sociedades comunes y una adecuada planificación tributaria permiten diseñar estructuras convenientes que hagan pasar desapercibido el cambio”.
Elocuente. El lema de la consultora es “Inteligencia aplicada a su negocio”. La desaparición de las Safis fue total en 2014. Para la Incsr, la situación (de riesgo o de posibilidad, según como se mire) es favorecida por la economía altamente dolarizada del país y porque el dólar es usado frecuentemente como moneda para los negocios. “Alrededor del 80 por ciento de los depósitos y 55 por ciento de los créditos están en esa denominación. Jerarcas policiales y judiciales uruguayos evalúan que organizaciones criminales colombianas, mexicanas y rusas están operando en Uruguay. Hay una sostenida preocupación sobre el crimen organizado trasnacional desde Brasil. En 2013 y 2014 hubo cinco casos de alto perfil relativos al lavado de fondos de Perú, Argentina y España.”
“Los casos de lavado de dinero que tomaron estado público –continúa el Incsr– están fundamentalmente relacionados con narcóticos y/o implican al sector inmobiliario. La corrupción pública no parece ser un factor significativo tras el lavado de dinero o la financiación del terrorismo. Uruguay tiene fronteras porosas con Argentina y Brasil, y pese a su reducida extensión, la diferencia de precios entre Uruguay y sus países vecinos sostiene un mercado de bienes contrabandeados. El contrabando de paquetes de dinero y el lavado de dinero proveniente del comercio también tienen lugar. Dada la libre movilidad del capital –de vieja data en Uruguay–, el dinero es presuntamente lavado a través del sector formal, tanto onshore como offshore. Hay seis bancos offshore operando en Uruguay, tres de los cuales no pueden iniciar nuevas operaciones en tanto están en proceso de liquidación”, afirmó el Incsr en 2015.
En un detallado informe de 2006 sobre medidas contra el lavado de dinero, del Grupo de Acción Financiera de Sudamérica (Gafisud), se había hecho notar “una situación particularmente problemática con el país (Uruguay) y el registro de propiedades”, algo que se superaría (aunque no a satisfacción de estos controles) con las acciones nominativas. En 2009 el Gafisud expresó satisfacción por los avances logrados en la materia, y asimismo lo hizo el Foro Global (Global Forum), pese a que no se podía asegurar en todos los casos el cumplimiento de los avances en la nominación de los tenedores de acciones. El grupo también señaló la persistencia de problemas en relación con la información bancaria y el intercambio práctico de información.
En cuanto al secreto bancario, el Foro Global (al que Uruguay adhiere) afirma que la posibilidad de acceder a información bancaria anterior al 2 de enero de 2011 está limitada por la legislación local. También que Uruguay aplica una interpretación del acuerdo de intercambio de información impositiva (Tiea, por sus siglas en inglés) que va contra el estándar internacional, y cuya consecuencia es que Uruguay rehusó contestar el 75 por ciento de los pedidos de información recibidos.2
En cuanto a los incentivos impositivos para no residentes, el Foro Global hizo hincapié en “un tipo especial de compañía, la sociedad anónima de zona franca (Sazf), que puede ser incorporada” a las actividades de los no residentes y que puede operar sólo en las 12 zonas de las Sazf y en el exterior. “Sus usuarios se benefician no sólo de la excepción de los derechos aduaneros sino también de los impuestos nacionales, incluyendo el impuesto a los ingresos, presente o futuro, en las actividades de la zona franca.”
“Uruguay también permite la incorporación relativamente sencilla de bancos offshore”, que se conocen localmente como “instituciones financiera externas”, o Ife. Su capital mínimo es de 500 mil dólares. El banco está exceptuado de cualquier impuesto a cualquiera de sus actividades, líneas de negocio, ingresos o bienes. “Es interesante que no requiera un agente bancario registrado localmente. La banca offshore uruguaya puede desarrollar cualquier forma de actividad bancaria (como ofrecer todo tipo de cuentas corrientes o depósitos de activos, incluyendo cuentas en moneda extranjera), empero sólo puede hacer negocios con no residentes.”
A la situación aquí descrita se agregan los beneficios impositivos y exenciones de varios tipos que tienen las inversiones extranjeras. Al respecto, el asesor senior Krishen Mehta, de Tax Justice Network, afirma en la web de esta organización que “la permisividad impositiva de los países en desarrollo es el precio para atraer tecnología e inversiones y tomar decisiones importantes para sus economías. En el proceso de hacerlo, los países en desarrollo deben renunciar a su soberanía impositiva; tienen que hacer concesiones impositivas para que se asienten compañías en el país. Deben aceptar la coerción impositiva a través de tratados. Eso no es justo”.

Andrés Alsina
Brecha, Montevideo

Notas

1.Según www.taxjustice.net
2.Véase www.oecd.org/tax/transparency/global-forum-on-transparency-and-exchange-of-information-for-tax-purposes-peer-reviews-uruguay-2015-9789264231665-en.htm

Cuba - Estados Unidos, un conflicto "asimétrico"



Entrevista a Salim Lamrani

Salim Lamrani, académico especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, conversa sobre la cuestión de los derechos humanos, punto de divergencia entre ambos países.
Sébastien Madau: Estados Unidos ha indicado que iba a evocar con Cuba el tema de los derechos humanos, ¿a qué aspectos se refiere?
Salim Lamrani: Estados Unidos siempre ha instrumentalizado el tema de los derechos humanos con fines políticos. Conviene recordar que desde 1991Washington esgrime el argumento de los “derechos humanos” para justificar su hostilidad hacia La Habana y mantener las sanciones económicas que estrangulan a la población de la isla. Para explicar el estado de sitio contra Cuba, la retórica diplomática fluctuó según las épocas: desde 1960 Washington aludió sucesivamente a las nacionalizaciones, a la alianza con la Unión Soviética, luego a la ayuda que brindó Cuba a los movimientos de independencia en África y a los grupos revolucionarios en América Latina y finalmente a los derechos humanos.
Para Estados Unidos los derechos humanos y la democracia son automáticamente sinónimos de multipartidismo, de economía de mercado y de medios de comunicación privados. Desde luego los cubanos no comparten este punto de vista.
SM: Cuba, por su parte, dice estar dispuesta a abordar esta problemática, pero siempre que se hable también de la situación en Estados Unidos, ¿qué quiere subrayar exactamente?
SL: Cuba siempre ha estado dispuesta a abordar todos los temas con Estados Unidos con tal de que se respeten tres principios: la igualdad soberana, la reciprocidad y la no injerencia en los asuntos internos.
Cuba considera que los derechos económicos y sociales son tan importantes como los derechos civiles y políticos. Así, es imprescindible que todos los ciudadanos, cualquiera que sea su origen étnico, geográfico o social, tenganacceso universal a la educación, a la salud, a la cultura, al ocio y a la seguridad, sin ninguna discriminación. Evidentemente la sociedad de Estados Unidos está lejos de ofrecer todas estas garantías. Cerca de 50 millones de personas no tienen acceso a una protección social digna de ese nombre. Las minorías de ese país tan rico sufrendesempleo, precariedad y son las principales víctimas de la violencia que cometen las fuerzas del orden. La repartición de las riquezas es inexistente. Ahora bien, toda democracia debe proceder a una repartición equitativa de la riqueza nacional para que cada ciudadano pueda vivir con dignidad.
SM: Entre Cuba, que no piensa renunciar a su sistema socialista, y Estados Unidos que tiene como objetivo mantener su posición de primera potencia capitalista del mundo, ¿acaso se puede imaginar que este debate termine en un statu quo y que se restablezcan al mismo tiempo las relaciones?
SL: Conviene recordar que el conflicto que enfrenta a Cuba y Estados Unidos es asimétrico. De un lado hay un agresor, Estados Unidos, que impone sanciones económicas que afectan a todas las categorías de la población desde hace más de medio siglo; que ocupa ilegalmente una parte del territorio nacional de un país soberano, Guantánamo; que financia a una oposición interna para subvertir el orden establecido, lo que es ilegal según el derecho internacional; que fomenta, mediante la Ley de Ajuste Cubano y el Programa Médico Cubano, la emigración ilegal exclusiva de cubanos para vaciar el país de su capital humano; y que multiplica los programas de radio y televisión, Radio y TV Martí, destinados a sembrar la discordia en Cuba, en violación, otra vez, de la legislación internacional.
Por otra parte se encuentra Cuba, una pequeña nación de 11 millones de habitantes, con sus virtudes y límites, que nunca agredió a Estados Unidos, que siempre declaró su voluntad de mantener relaciones pacíficas con todos los países del mundo, basadas en el derecho internacional, y que aspira a elegir su propio camino y a edificar una sociedad diferente respetando la voluntad del pueblo soberano.
Así, todo depende de Washington. Si el vecino del Norte acepta la realidad de una Cuba diferente, independiente y soberana, que no negocia su sistema político, ni su modelo socal, ni su política exterior, entonces ambos países podrán coexistir en un entendimiento cordial y los dos pueblos, que tienen tantas cosas en común, podrán reforzar sus lazos fraternales.

Sébastien Madau
La Marseillaise

Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and the Challenge of Impartiality, New York, Monthly Review Press, 2014, con un prólogo de Eduardo Galeano.

Después del Congreso del PCC



Del Congreso del Partido Comunista Cubano -cuyas resoluciones aún no se conocen sino en líneas muy generales- parecen desprenderse algunas importantes conclusiones.
La más simple es que, como en China y Vietnam, el equipo de dirigentes gerontes intentará un recambio generacional rejuveneciendo la dirección del Partido y del Estado, cosa que en el pasado intentara ya Fidel Castro sin grandes resultados haciendo nombrar en ministerios claves militantes jóvenes. Aunque ser joven no garantiza la capacidad, la cultura y los conocimientos y la apertura mental (muchos jóvenes son conservadores y burocráticos) esta medida al menos favorece las innovaciones que son tan necesarias en la isla.
Otra, más importante, es que Raúl Castro confirmó la existencia en el partido tanto de una tendencia nostálgica del período en que el aparato estatal cubano tomaba como modelo al soviético y también de otra mucho más peligrosa, abierta al capitalismo como en China. Parece que, por lo menos el equipo actualmente gobernante, rechaza ambas tendencias y prefiere seguir una línea pragmática y cauta.
El Congreso confirmó públicamente una concepción burocrática y sustituivista de la clase obrera y la sociedad que dice representar. El eje de todo es para él el partido el cual pasa de instrumento -según Marx o Lenin- a la categoría de vanguardia eterna siempre infalible y que decide por los trabajadores a pesar de que los cubanos tienen por lo menos 10 años de escolaridad, una gran creatividad y capacidad y un nivel cultural muy superior al ya importante que tenían en 1959.
No hay República sin ciudadanos y tampoco la hay si en el Estado, que subsiste transitoriamente, no hay al menos un esfuerzo por construir las bases del socialismo.
Éstas son la democracia plena, la autogestión y las decisiones libremente asumidas después de discutirlas en asamblea, la solidaridad en la lucha por los objetivos comunes, una información popular amplia y democrática que dé los elementos a los trabajadores para comparar y decidir y para comprender qué sucede en un mundo hostil a la revolución cubana y en el que no hay socialismo en ninguna parte y sólo pequeñas minorías de personas se orientan aún por ese objetivo.
El secretismo de los aparatos, como el latín de los curas, sólo sirve para esconder y defender privilegios de unos pocos. La verdad es revolucionaria y hay que eliminar todas las trabas a una completa transparencia, que eduque en el socialismo. Por eso la información libre de censura y la construcción de organismos de prensa que no den vergüenza ajena que sean creíbles debería ser uno de los objetivos inmediatos después de Congreso. El pueblo cubano, que es el protagonista real de la lucha por la independencia nacional y por la construcción de elementos de socialismo en la democracia debe saber qué pasa, qué se discute en los círculos áulicos, de qué se trata en las veladas alusiones en los documentos oficiales.
Tiene razón Raúl Castro cuando declara que la fase actual es de defensa de la soberanía nacional, no la un socialismo que no existe en Cuba ni en ningún otro país. Es la fase de la extensión de la democracia. Es decir, de las capacidades creativas y políticas, de la resistencia a la opresión imperialista, de la incorporación a la lucha nacional de una gran cantidad de jóvenes que no vivieron bajo el capitalismo y que sólo conocieron en cambio los errores y las dificultades que experimenta Cuba desde hace por lo menos 30 años. Debería hacerse un esfuerzo especial hacia esos jóvenes que no confían ni en el socialismo ni en el futuro cubano y que podrían ser atraídos por la reacción internacional si llegase a Cuba un turismo de masas estadounidense, con su flujo de dólares y su ideología.
La burocracia no es un arma de combate porque es conservadora. Sólo una discusión libre sobre todos los problemas- y el recurso a argumentos de calidad que ganen la cabeza y el corazón de la gente común- pueden construir una muralla infranqueable por las miserables propuestas del imperialismo y sus valores hedonistas y egoístas. ¡Hay que confiar en el pueblo cubano!
Para Lenin y Trotsky, el partido único sin discusión abierta entre las tendencias que tuvieron que aceptar en los primeros años de la Unión Soviética fue sólo una aberración transitoria resultante de la guerra civil y de la invasión de las grandes potencias. Ese partido único, así como el llamado marxismoleninismo, son invenciones de la burocracia stalinista que terminó hundiendo la Unión Soviética y su bloque mal llamado”socialista”. Cuba debe volver al Lenin de hasta 1922, el que era líder de una tendencia revolucionaria dentro de un partido – la socialdemocracia internacional- en el que él no vacilaba en quedar en minoría.
No hay socialismo sin socialistas ni hay socialistas sin democracia y sin libre discusión en el partido que quiere luchar por el socialismo. El pueblo cubano puede soportar las dificultades –lo está haciendo desde hace décadas- pero no puede soportar ya las mentiras ni las medias verdades ni ser tratado como menor de edad por una burocracia que decide todo en su lugar y encima le echa la culpa de muchos errores.
Cuba, ante el hundimiento ignominioso de los gobiernos capitalistas “progresistas” en que se apoyaba, debe recuperar el puesto perdido hace rato de faro para los revolucionarios latinoamericanos renovando su vida política y administrativa y apelando a los socialistas autogestionarios que existen tanto dentro del Partido como fuera de ésta. ¡La revolución y la misma independencia cubana están en peligro y todos debemos salvarlas!
Terminado el Congreso del PCC debe comenzar ahora un “congreso” mucho más importante, el de la discusión del pueblo cubano, que tenga sin duda en cuenta las resoluciones positivas que pueda haber emitido el primero pero que, sobre todo, agregue o borre lo que sea necesario agregar o cancelar y haga suyo un plan de lucha contra el imperialismo, contra los privilegios, contra la burocracia, por un verdadero socialismo. Con democracia interna y la ayuda mundial de los revolucionarios, el pueblo cubano vencerá.

Guillermo Almeyra