miércoles, julio 23, 2014

El fin de Israel



En su discurso a la nación, el primer ministro Benjamin Netanyahu reconoció ayer que la guerra contra Gaza es una batalla por la existencia del Estado judío. Netanyahu está en lo cierto. E Israel no puede ganar esta batalla; ni siquiera puede definir lo que una victoria podría suponer. Sin duda, la batalla no es acerca de los túneles o las operaciones subterráneas de los militantes. Los túneles son sólo las armas de la resistencia en lugar de la propia resistencia. Los militantes de Hamas y Gaza llevaron a Israel a una zona de batalla en la que nunca podría tener éxito y Hamas estableció las condiciones, eligió el terreno y escribió los términos exigidos para concluir este ciclo de violencia.
Durante diez días Netanyahu hizo todo lo posible para evitar una operación terrestre. Se enfrentaba a la realidad de que Israel carece de una respuesta militar a la resistencia palestina. Netanyahu sabía que una derrota en el terreno erradicaría lo poco que queda del poder de disuasión del ejército israelí.
Cinco días antes Israel, al menos a los ojos de sus partidarios, controlaba el terreno. Sus ciudadanos se vieron sometidos a una incesante oleada de cohetes, sin embargo dio muestras de reserva relativa matando a civiles palestinos sólo desde lejos, algo que sirvió para transmitir una fantasiosa imagen de fuerza. Pero eso ha cambiado rápidamente desde que Israel lanzó su operación terrestre. Israel está ahora, una vez más, involucrado en colosales crímenes de guerra contra una población civil y lo peor, al menos estratégicamente, sus comandos de infantería de élite están siendo eliminados en una batalla cara a cara las calles de Gaza. A pesar de una clara superioridad tecnológica israelí y de su potencia de fuego, los militantes palestinos están ganando la batalla en el terreno e incluso han logrado pasar la batalla a territorio israelí. Además, la lluvia de cohetes sobre Tel Aviv no parece detenerse.
La derrota del ejército israelí en Gaza deja al Estado judío sin esperanza. La moraleja es simple. Si usted insiste en vivir en la tierra de otra persona, el poder militar es un ingrediente esencial para disuadir a los desposeídos de actuar para reclamar sus derechos. El número de víctimas del ejército israelí y el número de cadáveres de soldados de élite israelíes que regresan a casa en ataúdes envian un mensaje claro a los israelíes y a los palestinos. La superioridad militar de Israel pertenece al pasado. No hay futuro para el Estado sólo para judíos en Palestina; tendrán que probar en otro sitio.

Gilad Atzmon
gilad.co.uk

“El principal objetivo de la guerra contra Gaza son los civiles”

Entrevista al periodista y documentalista David Segarra, tras una estancia de tres meses en Gaza

En el año 2009 el periodista y documentalista valenciano David Segarra visitó Palestina por primera vez. Un primer contacto que al cabo de un año reanudaría al embarcarse en la “Flotilla de la Libertad”, que se dirigía rumbo a Gaza para romper el bloqueo perpetrado por Israel, y que tendría un cruento final: 10 muertos. Pasó tres días en una cárcel de este país y, pasados los hechos, dejó testimonio de lo ocurrido en el documental “Fuego sobre el Mármara”. Durante su tercera estancia en la franja Gazatí (los últimos tres meses), el ejército de Israel ha perpetrado su enésima ofensiva. En la franja prepara desde hace cinco años un audiovisual (“Las cebras de Gaza”) sobre la vida cotidiana de la población palestina bajo el conflicto. David Segarra reside en Caracas, donde fundó la productora Guarataro Films y ha producido varios documentales, entre otros, “Un golpe y una carta” (sobre el soldado que sacó la misiva de Chávez cuando estaba preso durante el golpe de estado de 2002) y “Nuevas Caras” (en torno a los vínculos entre la oposición antichavista y la extrema derecha, en concreto el Partido Popular). Ver fotografías en https://www.flickr.com/photos/davidsegarra/ y artículos en http://davidsegarrasoler.blogspot.com.es/
-A partir de tu experiencia directa en Gaza, ¿qué hechos/realidades destacarías y que habitualmente invisibilizan los medios de comunicación?
-Lo más impresionante de la sociedad palestina y, en concreto, de la franja de Gaza, es que se trata de la sociedad más pacífica, educada y hospitalaria que me he encontrado en ningún lugar del mundo. En tres meses de estancia, he visto un remanso de paz como en ninguna otra parte. La delincuencia no existe, ni prácticamente policía. En mi caso, me he movido con absoluta libertad en mi trabajo como documentalista sin que nadie me pusiera ningún impedimento, cosa que me ha ocurrido en América Latina y Europa. Y es algo que sorprende, porque uno puede imaginar que allí existe una sociedad dura, intolerante y fanatizada. Pero ocurre todo lo contrario.
-La última agresiva militar sobre la franja de Gaza. ¿Consideras que estaba prevista por el gobierno de Israel, con independencia de la muerte de los tres jóvenes que se ha utilizado como coartada?
-Sobre el secuestro y asesinato de los tres jóvenes colonos, el estado de Israel no ha aportado la menor prueba que pueda implicar a ningún grupo político palestino. De hecho, no se ha capturado a los autores y, por tanto, no hay pruebas de quién es el responsable. La ofensiva contra la franja de Gaza es un episodio más de la colonización israelí, que lleva 66 años. En los últimos cinco años hemos visto tres masacres contra este territorio: “Plomo fundido” (2009) y las ofensivas de 2012 y 2014. Israel, un estado colonial, no necesita excusas para expandirse territorialmente y castigar a la población indígena. Como no lo necesitó el imperio español en América ni el imperialismo británico en la India.
-¿Cuál es la esencia de lo que los medios de comunicación califican como “conflicto”?
-Es muy simple, no tiene ninguna complejidad. Se trata de un proceso de colonización abierto desde 1948. El estado de Israel todavía se encuentra en fase de expansión (no han cerrado su proceso de colonización), y la necesitan tanto en Cisjordania como por otra parte el silencio y la humillación de la gente de la franja de Gaza, que son absolutamente insurgentes.
-¿Cuál es la causa, a tu juicio, de la última ofensiva? Se suelen aducir múltiples factores.
-En el contexto actual, creo que la principal razón es impedir la unidad política del pueblo palestino. El “divide y vencerás” es una ley tradicional del colonialismo, vigente desde antes del Imperio Romano. En su proceso de colonización, Israel ha tratado siempre de dividir a los palestinos entre cristianos, judíos, musulmanes, laicos y religiosos, izquierdistas, nacionalistas, islamistas, etcétera. Israel ha tratado de fragmentarlos y enfrentarlos entre ellos. Justo antes del ataque a Gaza estábamos viviendo un proceso “histórico”, en el que las dos mayores organizaciones del pueblo palestino –Hamas y Fatah- habían llegado a un acuerdo sin, y esto es lo más importante, la oposición de los restantes grupos. Que no estaban en el acuerdo pero tampoco se oponían. Esto implica que el pueblo palestino hablaba con una sola voz frente al ocupante. Y eso es algo que le da terror al estado de Israel, porque rompe con el discurso colonial de que está luchando contra fuerzas minoritarias, extremistas y fanatizadas.
-¿Cuál es la responsabilidad de Estados Unidos en los ataques? Un reciente editorial de La Jornada recordaba la ayuda militar de Washington a Israel por valor de 3.600 millones de dólares en 2014.
-Desde su nacimiento en 1948 y, sobre todo a partir de su expansión en 1967, Israel se convierte en una “punta de lanza” del colonialismo occidental para el control y el sometimiento de los pueblos árabes de la región. Por eso constituye un aliado fundamental, como en su momento lo fue el Chile de Pinochet o la Sudáfrica del Apartheid. Se trata, en definitiva, de aliados esenciales para el control de los recursos naturales. En el contexto actual se dan factores nuevos. Uno es el declive económico –lento pero inexorable- de los Estados Unidos. Eso hace que las piezas del poder –desde el Pentágono hasta Wall Street- traten de retirar en parte a Estados Unidos del tablero militar mundial. Lo que se traduce, a su vez, en que empiece a sentirse el cansancio por parte de los militares y los bloques de poder respecto a Israel. Este país continúa recibiendo la principal ayuda militar y económica por parte de Estados Unidos, pero ya observamos cómo el gobierno de Obama (o cualquier otro en la potencia estadounidense) tiene que ir poniendo freno al expansionismo militar del último medio siglo.
-Estos cambios que apuntas, ¿son de algún modo perceptibles para la opinión pública? ¿En qué se concretan?
-Por primera vez empezamos a ver pequeñas críticas en los medios de comunicación estadounidenses a Israel. Cómo el secretario de Estado de EEUU, John Ferry, llegó a afirmar que Israel estaba cerca de convertirse en un estado de Apartheid (luego tuvo que retractarse, pero lo dijo). Y así observamos muchos signos de cómo Estados Unidos y Europa, poco a poco, sienten que Israel es un lastre para sus políticas exteriores. En los últimos 50 años les ha servido como “lanzadera” o “portaaviones” frente al mundo árabe, pero la tendencia histórica está cambiando.
-Te referías al tratamiento de los medios de comunicación. El País titulaba hace poco en una de sus portadas: “La guerra de Gaza vive el día más mortífero para ambos bandos”. ¿Qué opinas de esta equidistancia?
-Hemos de volver siempre a la historia para contextualizar lo que son los medios europeos. Recordemos que durante el Holocausto judío ningún medio europeo (y ningún gobierno) movieron un solo dedo para salvar a personas que estaban siendo exterminadas. Y todos sabían que estaba sucediendo. La tradición europea de la equidistancia y de colocar al mismo nivel a la víctima y al verdugo está a la vista. El País, El Mundo, La Vanguardia o las televisiones pertenecen a enormes grupos empresariales con vínculos directos con los aparatos económicos y militares estadounidenses e israelíes. Hacen negocio. Esa equidistancia, por otro lado, es la que está haciendo que la ciudadanía se aleje y se informe por los medios alternativos y las redes sociales.
-¿Qué medios de comunicación o metodología recomendarías para informarse sobre la masacre de Gaza?
-Todos. Es fundamental leer a todas las partes. Hoy en día con Internet contamos con el privilegio de poder leer las fuentes directas. En mi caso, no leo la prensa española para la información internacional. Leo directamente las fuentes originales: toda la prensa israelí, la prensa árabe, palestina (en los tres casos, las versiones en inglés), la de los partidos políticos y periodistas a través de twitter y sigo a gente que vive en Gaza. Es muy importante seguir a periodistas o políticos (israelíes de izquierdas y derechas, y palestinos) en las redes sociales. La prensa hoy en día es lenta, está filtrada y depende de intereses económicos, los que sean. Por esa razón, entre otras, sigo en twitter a más de 200 ciudadanos de la franja de Gaza, que informan en tiempo real. Ven las bombas por sus ventanas. Son médicos en los hospitales. Se trata de seguir, no las crónicas de los periodistas españoles o estadounidenses para El País o la CNN, sino sus cuentas de twitter: allí están diciendo la verdad que les censuran y manipulan en sus periódicos. Hemos visto, por ejemplo, los casos de la periodista de CNN o el periodista de NBC apartados de sus trabajos por las informaciones que estaban dando sobre Palestina.
-Esta diferencia entre la información que un periodista ofrece en su periódico y la que comparte en las redes sociales, ¿las observas también en el caso de Israel?
-No, la prensa israelí constituye un caso de estudio. Es cierto que hay cierta diversidad interna. Periódicos más de derechas, otros menos de derechas pero, cuando se produce una guerra, todos los medios de Israel se someten a censura militar. Hay una lealtad absoluta de todos los medios de comunicación hacia el estado de Israel. Pueden encontrarse críticas en momentos de distensión, pero cuando estalla el conflicto los medios ofrecen un apoyo sin fisuras a la guerra y el ejército del país. Esto lo vemos, por ejemplo, en el periódico Haaretz (el equivalente a lo que en el estado español sería El País). Se censura toda la información sobre bajas militares de Israel, fotografías de soldados muertos o heridos, etcétera. En definitiva, la prensa israelí nos sirve para comprender la psicología de esta sociedad, pero no para conseguir información. No la hay.
-Más de 500 palestinos muertos y más de 3.000 heridos son las cifras de la barbarie, suministradas por el Ministerio de Salud Palestino y avaladas por Naciones Unidas. ¿Matizarías las estadísticas con alguna otra cifra?
-De los más de 500 muertos, casi un tercio son niños. Estamos hablando de más de un centenar de niños asesinados. Un 80% son civiles (mujeres, ancianos y gente inocente). Además, hay que reconocerle algo a Israel. Ellos no practican los bombardeos indiscriminados, y eso es algo en lo que dicen la verdad. Utilizan armamento de precisión, bombas inteligentes y ataques quirúrgicos. Esto hace que la realidad sea mucho más grave. Cada muerto en Palestina no es por error. Está absolutamente claro hacia quién va dirigido cada misil. ¿Qué se demuestra con esto? Que el principal objetivo de la guerra son los civiles. Se trata de armas inteligentes que señalan con GPS y menos de un metro de error. Estamos, en fin, hablando de unos crímenes de guerra de una magnitud y cometidos con una frialdad estremecedora. En cuanto a los heridos, podría pensarse en rasguños. Pero no, esos no se incluyen en las listas. Los más de 3.000 heridos son gente sin brazos y sin piernas, con metralla en la cabeza, en coma. Muchos de ellos pueden morir en los próximos días, o quedar en coma o paralíticos para el resto de su vida. Además, están destrozando barrios enteros.
-Por otro lado, se habla poco de intereses materiales que Israel pudiera tener en la franja de Gaza, como el gas y el petróleo. ¿Pueden ser elementos que contribuyan a explicar la actual agresión?
-Gaza estuvo ocupada por colonos israelíes hasta el año 2005. Ese año se retiraron los colonos y comenzó el bloqueo, de manera que se convirtió la franja en una prisión a cielo abierto con 1,8 millones de personas dentro. Las razones por las que el estado de Israel decidió retirar a los colonos son dos. En primer lugar, porque estos ya habían saqueado todos los recursos de la franja de Gaza (los acuíferos están contaminados en un 95%; y eso que Gaza es, para entendernos, un oasis con casi 4.000 años de antigüedad, un lugar privilegiado). El segundo factor es que se trata de una zona históricamente insurrecta, y el coste para el estado de Israel de mantener al ejército y a los colonos era muy elevado. Además, es cierto que en los últimos años frente a las costas del Líbano y en la franja de Gaza se han encontrado grandes bolsas de gas submarino. Ésta es otra de las causas por las cuales ahora, y en el futuro, el estado de Israel tendrá conflictos con el Líbano y con Palestina. Porque es lo que les permite tener cierta autosuficiencia energética.
-¿Has vivido personalmente las consecuencias de los bombardeos durante tu estancia en Gaza?
-Sí, y lo más impresionante es llegar al Hospital de Shifa y entrar en la Unidad de Cuidados Intensivos. Allí ves la realidad: gente sin piernas, quemada, destrozada. Ves a padres empapados en sangre, después de que a sus hijos los saquen de las ruinas. A niñas de cuatro o cinco años, en coma y con metralla en la cabeza. Es una monstruosidad lo que estamos viendo. Porque la masacre está siendo televisada. En los años 40, después de la derrota del nazismo, cuando a los alemanes se les preguntó por qué no hicieron nada ante la barbarie y el holocausto, dijeron que no sabían, vieron ni escucharon nada. Parece imposible, pero nunca sabremos si eso es verdad. Hoy, el mundo entero, y el 100% de los israelíes, sabe lo que está ocurriendo en Gaza. Es decir, nuestra responsabilidad como ciudadanos es mucho mayor que en otras épocas.
-Por último, ¿piensas que se está dando una movilización ciudadana diferente a la de otras ocasiones? ¿Hay una respuesta adecuada frente a la brutalidad sionista?
-En este conflicto estamos viendo el mayor grado de aislamiento de Israel en su historia. No sólo manifestaciones en todo el mundo, también parlamentos y naciones enteras están condenando a Israel. Hemos visto cómo estados de la Unión Europea recomiendan a sus ciudadanos no realizar negocios con las colonias israelíes. Incluso los parlamentos gallego y valenciano han dado su apoyo al pueblo palestino. La fisura en la unanimidad de los medios de comunicación norteamericanos… El pueblo palestino ha llegado a un nivel de saturación y horror que ahora mismo, y esto lo he visto en Gaza, su objetivo no es parar la guerra, sino la libertad, es decir, acabar con el bloqueo, poder pescar, sembrar sus campos y que la frontera esté abierta. Es una lucha de mucha profundidad. Hay una decisión, política y popular, de no volver a la esclavitud de los 8 años de bloqueo. De llegar hasta el final.

Enric Llopis

Gaza y el fracaso de la humanidad



“Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos”.
Eduardo Galeano
“Mi hija se despierta en medio de la noche y empieza a correr frenéticamente. Por eso tomamos la decisión de aprovechar esta evacuación y salir". Dice Ihad Atallah, saliendo de Gaza, tropezando con sus muertos y sus escombros. De la mano de soldados israelíes, hasta hace diez minutos, enemigos.
Exiliados en la tierra. En todas las tierras. Pueblos condenados al éxodo y al exterminio, desde los rincones de la pre historia. Uno de ellos pudo hacerse Estado. En un pedazo de tierra abonada con muerte pudo armar un país. Un retazo colonizado por Inglaterra, ocupado por los árabes y donde se impulsó una migración judía con el sueño perpetuo de unas fronteras que demarcaran la cultura, la historia, la identidad. Israel fue Israel después del genocidio más grande que reconoce la historia humana. Que le arrancó de cuajo seis millones al país nuevo hinchado de dolor.
El otro, sin embargo, no pudo. Lo encerraron, lo bloquearon, lo expulsaron de ese pedazo de tierra que era la prometida pero no se sabe bien para quién. Ni para qué. El otro, Palestina desde el amanecer de la humanidad, quedó ahogado sin poder ser. Atravesados ambos por la sangre, constitutiva de los dos. Pero uno es un país. Un Estado fuerte con alianzas poderosas. Con armas de gran capacidad de muerte. Con reacciones planetarias ante la estrategia del terror de Hamas. Que es su única estrategia posible. Donde las milicias están apretadas entre los dos millones de personas que viven en la franja de 362 km2, una de las densidades poblacionales más elevadas del mundo. Donde el alimento es poco, los servicios son precarios, los edificios se derrumban y las bombas llueven sobre las cabezas de los niños constantemente.
Israel movilizó a 53.200 soldados en ese pedacito de tierra. Son más de 500 los muertos civiles palestinos (más de un centenar de chicos) y un par las víctimas israelíes que no integran el ejército. "Hace tres días nuestra casa fue parcialmente destruida por una bomba. Pudimos refugiarnos rápidamente en casa de nuestros vecinos que viven abajo, pero desde entonces los chicos tienen mucho miedo. Mi hija, por ejemplo, se despierta en medio de la noche y empieza a correr frenéticamente”, relataba Ihad Atallah, cuando se iba de casa.
En Beit Hanun murieron tres chicos de entre 12 y 16 años. Los alcanzaron disparos de tanques israelíes cuando corrían para burlar a la muerte, a esa edad tan pero tan lejana.
En Rafah un bebé de cinco meses murió en brazos de sus padres, también alcanzados por las balas.
Cuatro chicos palestinos murieron en Ashraf al Qudra cuando el ejército israelí atacó el centro de Gaza City. Eran dos hermanitos de 7 y 8 años y un primo de 10, en el barrio de Sabra. Jugaban en el techo del edificio conde vivían hasta que les cayeron encima tres misiles.
En Khan Yunes una nena murió bajo un bombardeo. Tenía cuatro años.
Los que sobreviven están aterrados. Se despiertan a la noche y corren desesperadamente, como la hija de Ihad Atallah. Posiblemente no vuelvan a dormir en paz en todas sus vidas.
En una placita de la Franja murieron cuatro chicos de 9 a 11 años. Jugaban a la pelota con una camiseta de Masut Özil, campeón mundial con Alemania. Su camiseta, manchada de sangre y alquitrán en el barro de la plaza, le licuó el alma. Tan lejos él y su alma de aquel holocausto en busca de la pureza aria. Y de este genocidio, de esta masacre en la que el escritor judío Amos Oz califica de “neonazis” a los colonos judíos radicales de Cisjordania.
Shimon Peres se disculpó por la muerte de los niños. “No fue deliberado”, dijo. Netanyahu ni siquiera habló. Los niños a veces juegan a ser grandes. A sacudir piedras con gomeras. A ponerse su bandera como fular, con esas ganas de tener país, camiseta de Palestina, eliminatorias árabes para llegar al Mundial, una nación para prenderse en la piel, una tierra donde caerse muertos y que sea la propia.
El bombardeo del lunes sobre el Hospital de Gaza tampoco tuvo grandes condenas.
Las Naciones Unidas son unidas para consolidar el poder de los poderosos y la alianza de los impunes. Miran correr la sangre desde sus butacas y cambian de canal a la hora de ciertos genocidios.
Las colectividades judías dispersas por el mundo apoyan ciegamente el asesinato de viejos, mujeres y niños en manos de Israel. Asimilan tantas veces las mismas prácticas de “quienes enviaron a sus padres y abuelos a los campos de exterminio” (Carlos Aznárez – Resumen Latinoamericano). Provocan que los fundamentalismos se transformen en negadores de su holocausto. Y crecen sus crías envueltos en el odio al pueblo palestino. Negadores ellos del genocidio presente.
Baha Yussef se va de Gaza para salvar a sus niños. Tiene pasaporte británico. Es un privilegiado. Pero “fue muy duro dejar a parte de los nuestros allá. Nos sentimos como si los hubiéramos traicionado". Se va desgarrado. "He dejado todo allá y no tengo claro qué va a ser de nosotros. Esperemos que la comunidad internacional nos ayude a parar esta ofensiva y a tener los derechos de cualquier otro pueblo del mundo, comenzando por la tierra”. Un país. Una tierra donde plantar bandera.
De vez en cuando hay una “tregua humanitaria” en Gaza. Nadie dispara hasta retirar a los muertos sembrados en las calles. Y sacar a la gente aterrada de sus casas sin techo, de sus edificios en llamas. A los aún vivos que emergen de los escombros.
Es en Gaza donde hoy se escribe el fracaso de la humanidad.
Después de Gaza habrá que reescribir la ternura. Sobre la sangre y la muerte.
Después de Auschwitz escribir poesía es un acto de barbarie, anunció Theodor Adorno.
Después de esta noche cerrada algún día comenzará a amanecer. Y habrá que re crear, sobre los muertos, la poesía, los dioses, la tierra propia y la vida.

Silvana Melo (APE)

martes, julio 22, 2014

Sobre la propaganda proisraelí: Rutinaria apología del terrorismo



Los medios de comunicación siguen justificando e incluso aplaudiendo los crímenes de Israel

Palestina genera siempre una doble y contradictoria unanimidad: unanimidad de la solidaridad internacional, que rechaza los crímenes de Israel, y unanimidad de los medios de comunicación, que los justifica o hasta los aplaude. Grandes medios y grandes agencias que pueden discrepar en otros asuntos (Le Monde, El País, The New York Times, AFP, Reuters) e incluso organizaciones de derechos humanos muy severas en otros casos (HWR o AI) aceptan y difunden como evidencias los dos mitos fundamentales de la propaganda israelí.
El primero es el de que los bombardeos sobre Gaza son una “respuesta” a una agresión palestina. Aquí la manipulación sintáctica juega un papel fundamental: “Israel bombardea Gaza tras el lanzamiento de cohetes sobre Tel Aviv y Hai­fa” o “Hamás lanza tres cohetes sobre Israel y la aviación israelí golpea Gaza”. Este retorcimiento sintáctico se aplica asimismo para atenuar la responsabilidad de Israel en la muerte de víctimas civiles. Israel nunca “mata” directamente, sino que aparece ligada de manera misteriosa a la aparición de cadáveres palestinos, los cuales, como sujetos gramaticales de las frases, parecen de algún modo culpables de su propia muerte: “Diez niños muertos a continuación de un bombardeo israelí”. ¡A continuación! ¡Como si los niños hubieran elegido pérfidamente ese momento para morir de pulmonía o de un accidente de juego!
En una reyerta de bar es difícil saber quién empezó. Pero en una relación colonial no: es siempre la fuerza ocupante, la que controla directa o indirectamente la vida de los nativos, la que ha empezado. El imperativo ético y profesional de unos medios de comunicación responsables e interesados en ayudar a resolver un “conflicto” tan largo y doloroso debería ser el de recordar una y otra vez la agresión original de la ocupación. Pero al mismo tiempo deberían reproducir con fidelidad los cronogramas –los primeros cohetes desde Gaza se lanzan en respuesta a una brutal operación del Ejército concebida para infligir un castigo colectivo a los palestinos tras el asesinato sin aclarar de tres jóvenes colonos israelíes– y ayudar a denunciar la política de Israel, que bombardea cuando quiere y porque quiere, en un rutinario acto de autoafirmación existencial, con independencia de la resistencia de sus víctimas. En lugar de eso, los grandes medios difunden con Israel la versión de la “reyerta de bar”, en la que se pierden las pistas históricas y se invierten los cronogramas de la violencia. La idea de que Israel “se defiende” implica dos falsas evidencias: la de que Israel es “defendible” como proyecto y la de que está sometida al implacable asedio de un enemigo irracional.
En esta “reyerta de bar” es muy importante alimentar una segunda ilusión: la de la proporción o igualdad de fuerzas. Hay una “escalada”, un “intercambio”, una “guerra” entre dos “ejércitos” equivalentes. Para eso hace falta, entre otras cosas, convertir los cohetes Qassam en misiles o, en cualquier caso, exagerar su fuerza de destrucción o insistir en el número de lanzamientos (¡600!) como si hubiera alguna posible proporción entre 600 mosquitos y 600 botes de insecticida (como insectos tratan a los palestinos) aplicados masivamente sobre un panal. Es escandaloso, por ejemplo, que Le Monde publique un artículo titulado “Cuáles son las capacidades militares de Hamás”, convirtiendo así a Hamás en el enemigo y además en un enemigo peligroso, mientras que no dice nada de las armas del cuarto Ejército más potente del mundo. Esta “proporción” obliga además a restar importancia, si no silenciar, a las casi 200 víctimas palestinas, muchas de ellas niños y mujeres, y a llamar la atención, en cambio, sobre las víctimas israelíes: nueve heridos y 52 crisis nerviosas. La búsqueda de “proporción” obliga a aceptar que un israelí herido vale tanto como 20 palestinos muertos. Si son insectos, parece incluso una concesión excesiva.
Uno de los pensamientos del filósofo Blaise Pascal es una pregunta retórica: ¿por qué me matas si eres el más fuerte? Se podría pensar que Pascal considera innecesario el asesinato allí donde se tiene suficiente poder. Pero se puede interpretar también que Pascal sugiere una respuesta tautológica: ¿por qué me matas si eres el más fuerte? E Israel responde: “Precisamente por eso, porque soy el más fuerte. Porque puedo matarte, porque tengo los medios para hacerlo, porque matarte confirma mi existencia”.
Lo malo es cuando, además de ser el más fuerte, se quiere ser también el más bueno. Si se tienen los medios para matar, se mata. Si se tienen los medios para matar y se quiere ser el más bueno, se hace propaganda. Una larga historia de culpabilidades occidentales y de presiones israelíes ha configurado un gigantesco aparato de propaganda dedicado rutinariamente a convertir al asesino en cordero y al cordero en asesino. Nuestros grandes medios siguen entrando al trapo. La gente no. Casi nadie cree ya en la bondad corderil de un Estado que se salta a la torera las leyes internacionales, ocupa desde hace 60 años territorios que no le pertenecen, convierte Gaza en un gueto sin salida y bombardea desde el aire sus hospitales y mezquitas. Será el más fuerte, pero no, desde luego, el más bueno. La propaganda ya no funciona. Israel, como Bashar Al-Assad (Netanyahu de su propio pueblo), sólo se apoya en la fuerza desnuda y, a medida que pierda definitivamente el respeto de los que ya no se dejan engañar, más la usará y de manera más destructiva. Los medios de comunicación no deberían seguirle por ese camino, en cuyas cunetas se han quedado ya los cadáveres de la justicia, el derecho, la democracia y el de su propia credibilidad.

Santiago Alba Rico

Cómo sobrevivir en Gaza a las bombas de Israel



Edificio destruido en uno de los bombardeos israelíes perpetrados el 19 de julio de 2014

Gaza.- Cada noche pienso que esa es la peor noche hasta que consigo llegar a la siguiente. Me he acostumbrado tanto a los temblores de la casa tras las consecutivas explosiones que ahora me siento extraño cuando todo está en calma. Las luces intermitentes, la tierra estremeciéndose alrededor, en eso se ha convertido una casa durante la actual guerra israelí contra Gaza.
Cada día, los aviones israelíes bombardean otras casas más, alcanzan una mezquita, vuelan un coche, atacan un hospital. Nada se salva, ni los cementerios ni las asociaciones de minusválidos. Cada día muere nueva gente, gente que una vez tuvo esperanzas y sueños y que ahora no son sino un número en las noticias. La vida es tan vulnerable en Gaza en estos momentos que puede de repente convertirse en una estadística. Nadie saben quién, ni cuándo, pasará a convertirse en un número.
Cuando vives en una zona de conflicto, como Gaza, las experiencias te van forzando poco a poco a crear la mejor guía posible de lo que “debes y no debes hacer” en una zona bélica. Después de tres guerras en el espacio de seis años, te las arreglas para averiguar las mejores formas de sobrevivir con las limitadas opciones de que dispones.

Guía para una zona bélica

Prevea las cosas y no vacile. No espere a que suceda, salga de casa durante el día para abastecerse de productos básicos. Haga un plan y una lista de todo lo que necesita y asegúrese de calcular la distancia entre los lugares y el tiempo que va a necesitar para ir de uno a otro. No va a pasear. Asegúrese de que todos los lugares están cerca y de que es fácil llegar a ellos sin perder mucho tiempo. Va a necesitar bastante agua potable porque nadie sabe cuánto puede durar la situación.
Haga acopio de pan y alimentos enlatados, duran más que la comida fresca. No salga de casa de noche a menos que sea una emergencia. Haga una lista con todos los números telefónicos que pueda necesitar en momentos de urgencia, como los de hospitales, doctores, familiares, amigos, farmacias, etc.
Consiga todas las medicinas que pueda, es más importante que hacer acopio de comida. No sólo consiga las medicinas que Vd. o su familia suelen utilizar, trate de reunir medicinas de emergencia, como un kit de primeros auxilios, vendas, tiritas, alcohol para limpiezas médicas, pomadas para quemaduras, anestésicos, soluciones para deshidratación, analgésicos y cualquier cosa que crea que puede necesitar durante los días de guerra. Recuerde que durante la guerra puede suceder de todo, por eso es tan importante mantenerse alerta.
Tapones para los oídos, tapones para los oídos, tapones para los oídos. Sobre todo para quienes tengan problemas porque el sonido de las explosiones pudiera causarles infecciones, dolor y/o daños en ellos.
Utilice el agua y la electricidad de forma prudente, moderada y eficiente. Asegúrese de recargar cuando sea posible. Abastézcase de velas o linternas de emergencia, esté alerta y no se duerma nunca dejando alguna vela encendida.
Manténgase lejos de las ventanas si no quiere correr el riesgo de que le impacten los cristales rotos o que le corten la cara en pedazos. Aléjese de las puertas. La gente dice que los rincones son siempre el lugar más seguro de cada casa, por eso quédese cerca de alguno. Deje las ventanas entreabiertas porque hay más riesgo de que exploten si están cerradas, especialmente si el ataque se produce en las cercanías, la presión de la explosión hacer estallar las ventanas. Sin embargo, cierre siempre las puertas.
No corra a mirar por la ventana si oye algo y evite correr hacia algún lugar cercano que haya sido incendiado, alcanzado o bombardeado.
No refiera nunca localizaciones ni dé demasiada información sobre líneas terrestres, teléfonos móviles o Internet. Estará poniendo su vida en peligro y la vida de otra gente que nunca le dio permiso para hacerlo.
Asegúrese de dormir al menos de tres a cinco horas al día. Habrá noches en las que no podrá dormir absolutamente nada. Es verdad que la adrenalina te mantiene despierto y activo durante días pero cuando la tensión disminuye, tardará días en recuperarse, por tanto, sea prudente.
Tenga un extintor en su casa o edificio y asegúrese de que funciona en caso de incendio. Quemarse no es nada divertido. Manténgase hidratado.
Esté alerta. Esto podría salvarle la vida el 90% de las veces, a menos que esté destinado a morir en ese momento. Al mantenerse alerta puede anticipar el peligro y alejarse de él o escapar a toda velocidad. Escuche a sus tripas y esté siempre en alerta máxima. Por experiencia sé que de alguna forma es más beneficioso mantenerse alerta que sentirse seguro porque la seguridad nunca está garantizada a menos que Vd. sea consciente de todos los riesgos.
Finalmente, la seguridad es algo que no puede encontrarse en Gaza en lugar alguno, no obstante, movilice todos los recursos de que disponga.

Altos el fuego e invasiones terrestres

La cuestión de la invasión terrestre es algo sobre lo que muchos gazatíes nos preguntábamos cada vez que oíamos algo en las noticias. El monstruo que es la invasión terrestre se ha utilizado durante días como táctica para imponer el miedo; Israel amenaza a Gaza cada día con la invasión terrestre, hasta que una noche se convierte en realidad. Y realmente lo sentí y lo oí antes incluso de que informaran de ella.
Los tanques israelíes, acumulados en la línea fronteriza, empezaron a avanzar hacia el sur y norte de Gaza. Sobre la Franja llovían las bombas y los proyectiles lanzados desde los tanques, especialmente en las zonas anteriormente mencionadas. Fuimos atacados por tierra, aire y mar. Y cualquiera podía oírlo y sentirlo. Se escuchaban los sonidos de las consecutivas y estremecedoras explosiones, después se hizo cada vez más difícil adivinar de dónde procedían y dónde podrían caer.
Desde que empezó la invasión terrestre, el número de muertos y heridos ha ido aumentando espectacularmente por minuto, lo que índica su ferocidad.
Otro de los temas que hemos estado ponderando gira alrededor de la cuestión del alto el fuego. Mis vecinos de al lado están a favor del mismo, están cansados y nadie puede ya asumir otra locura más. Los que están al otro lado se manifiestan contra él; cantan melodías acerca de lo fuerte que es Gaza. Por otra parte, yo me hallo en medio preguntándome cuándo veré aquí la playa de nuevo o siquiera si la veré.
Gaza es como un pueblo pequeño donde todo el mundo se conoce. Todos están relacionados de una forma u otra. Y quienes no se conocen en la vida real, se hacen amigos a través de las redes sociales, convirtiendo fundamentalmente a Gaza en algo más que un pueblo, en un hogar que te ayuda cuanto puede cuando se trata de averiguar lo que está sucediendo y de tratar de saber qué hacer. Pero incluso esas conexiones no cambian el hecho de que nos seguimos enfrentando a opciones limitadas.
Por ejemplo, hace dos noches, muchos de mis amigos recibieron los llamamientos de evacuación de Israel, todos los que viven en la misma zona que yo. Comprendimos rápidamente que necesitábamos formular un plan de “seguridad”; pero para establecer un plan necesitas conocer la situación real sobre el terreno. Imaginen este escenario: Nalan al-Sarraj, que vive en Tal al-Hawa, tuiteó que había recibido una llamada de evacuación y que se dirigía a casa de su amiga que no está lejos de la de ella. Aunque yo no recibí la llamada, seguíamos trabajando acerca de los escenarios de lo que deberíamos hacer. Si recibo un llamamiento a la evacuación y voy a refugiarme con un amigo, puede que ya se haya ido de su casa porque también lo ha recibido. Entonces ambos buscaremos refugio con un tercer amigo, y mientras estamos allí, se recibe otra llamada de evacuación. “¿Dónde deberíamos ir?”, me pregunto a mí mismo. Nalan y muchos otros siguen preguntándose lo mismo.
Hay que contar la verdad, no hay ningún lugar seguro en Gaza. Algunos refugiados buscaron refugio en los colegios de la UNRWA, pero estos ya habían sido bombardeados por Israel durante su “Operación Plomo Fundido”.
Al llevar bastante tiempo viviendo aquí, en ocasiones completamente atrapado durante días debido a guerras o ataques, me he dado cuenta de que me he convertido en un experto en sonidos. Ahora, en vez de aburrirme de ver a mi familia y a mis vecinos a todas horas todo el día durante días, decidí desarrollar esa habilidad y ya puedo diferenciar entre los diferentes proyectiles y los sonidos de sus impactos.
Decir que un helicóptero Apache se acerca, cerniéndose ruidosamente sobre la casa, eso es algo malo, ¿verdad? La respuesta es sí y no. Por una parte, es bueno porque significa que tu casa no va a ser atacada. Lamentablemente, también implica que otra casa sí lo será desde un lugar en el aire por encima de la tuya. Ocurre también que los proyectiles de los Apache son suaves en comparación con los proyectiles explosivos, terriblemente devastadores, de los F-16.
Las explosiones tienen también sonidos diferentes. Un disparo de tanque, por ejemplo, nunca suena como un lanzamiento desde un buque de guerra. En este caso se produce una repentina e inmensa explosión, causada por un proyectil de F-16. Le dejará sin respiración, literalmente. Las explosiones de los F-16 provocan mini-ataques de corazón. Pero eso es sólo cuando se es afortunado. Si se produce en algún lugar más cercano, Vd. va probablemente a volar debido a esa repentina explosión. Tenemos también el sonido que se produce cuando escuchas realmente la caída de un misil y después una explosión, y esa puede ser la mejor situación para ti. Oír un misil en su caída significa que probablemente esta vez no va a alcanzarte a ti.
Incluso cuando oigo un portazo doy un salto. Los oídos me pitan constantemente ahora como consecuencia de la proximidad de las explosiones. El corazón se me para durante unos cuantos segundos cada vez que oigo una explosión. Llevo nueve noches sin dormir y estoy ayunando durante el día. Tengo la mente y el cuerpo en total excitación; rastreando las noticias; preparando cada segundo una evacuación a no sé dónde; preparándome a morir, atrapado en mi hogar. Me da miedo estar convirtiéndome ya en un zombi.
335 [más 500 a 21 de julio] palestinos han muerto ya asesinados y hay más de 2.390 heridos, según el ministerio de sanidad de Gaza. Israel ha perpetrado ya varias nuevas masacres, incluyendo las de las familias Abu Dagga y Bakr. Siete muertos, de los cuales cinco son niños. Cuatro niños, hermanos y primos de la familia Bakr, con edades comprendidas entre los 9 y 11 años, fueron alcanzados por el disparo de un buque de guerra en la playa de Gaza cuando jugaban al fútbol. Se me rompe el corazón. Mi humanidad pende de un hilo, especialmente después de escuchar esas noticias.
¿La gente de Gaza no merece tener derechos humanos? ¿Tampoco los niños?

Omar Ghraieb
Al Akhbar English
Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

lunes, julio 21, 2014

El régimen de Israel amplía la operación terrorista en la Franja de Gaza



El régimen sionista ha emprendido una nueva fase de su agresión terrestre en la Franja de Gaza, que arrancó el pasado jueves. Más de 340 personas asesinadas

Según explicó a la agencia Ria Novosti la representante oficial de las fuerzas terroristas, la operación se inició como una operación de escala menor que podría ampliarse a través de llamada a filas de tropas reservistas llegado el caso de que fuera necesario. Hoy los terroristas anunciaron que amplían la operación temporalmente.
Al menos 20 palestinos murieron tras los bombardeos de la Franja de Gaza por parte de la Fuerza Aérea del régimen. Además, decenas de miles de civiles se han visto obligados a abandonar sus casas. De acuerdo con Al Arabia, esta vez el blanco del ataque fue la ciudad de Shejaiya, en el este del enclave palestino.
La decisión ha sido tomada tras la muerte de tres soldados israelís y de un civil, entre el viernes y el sábado, a causa de los cohetes y morteros con los que Hamás respondió a la agresión israelí. Al menos cinco soldados terroristas y dos civiles israelíes han muerto desde el pasado jueves.
Según diferentes informaciones, cerca de 100 palestinos han sido asesinados en el mismo plazo por fuego israelí. En general, desde el inicio de operación hace 13 días han muerto 342 palestinos, según Ap.
Un ataque aéreo israelí a la casa de uno de los líderes de Hamás, Khalil al-Hayya, ha cobrado hoy l

EEUU, líder mundial en "crímenes internacionales"

La primera plana del New York Times del 26 de junio muestra la foto de una mujer que llora a un iraquí asesinado, una de las innumerables víctimas de la campaña del llamado Estado Islámico en la que el ejército iraquí, armado y entrenado durante años por Estados Unidos, se disolvió con rapidez, abandonando gran parte de Irak a unos cuantos militantes, experiencia nada novedosa en la historia imperial. Arriba de la fotografía está el famoso lema del periódico: Todas las noticias que es apropiado imprimir.
Hay una omisión crucial. La primera plana debería desplegar las palabras del juicio de prominentes nazis en Nüremberg, las cuales deberían repetirse hasta que penetren la conciencia general: la agresión es el supremo crimen internacional, sólo diferente de otros crímenes de guerra en que contiene en sí mismo el mal acumulado de todos.
Y junto a esas palabras debe estar la admonición de Robert Jackson, fiscal principal de Estados Unidos en ese juicio: El fundamento sobre el cual juzguemos a estos acusados será el fundamento sobre el cual la historia nos juzgará mañana. Dar un cáliz envenenado a estos acusados es ponerlo también en nuestros labios.
La invasión de Irak por Estados Unidos y Gran Bretaña fue un ejemplo de libro de texto de lo que es agresión. Los apologistas invocan nobles intenciones, que serían irrelevantes aun si sus alegatos se sostuvieran.
A los tribunales de la Segunda Guerra Mundial no les importó un bledo que los imperialistas japoneses intentaran llevar un paraíso en la Tierra a los chinos que masacraron, ni que Hitler enviara tropas a Polonia para defender a Alemania del terrorismo salvaje de los polacos. Lo mismo se aplica cuando bebemos del cáliz envenenado.
Los que están del lado donde golpea la cachiporra tienen pocas ilusiones. Abdel Bari Atwan, editor de un sitio web panárabe, observa que el principal factor causante del caos actual (en Irak) es la ocupación de Estados Unidos y Occidente y el apoyo árabe a ella. Cualquier otra afirmación es engañosa y apunta a distraer la atención de esta verdad.
En una entrevista reciente en el programa de televisión de Bill Moyers, Moyers & Company, el especialista iraquí Raed Jarrar delineó lo que nosotros en Occidente deberíamos saber. Como muchos iraquíes, Jarrar es mitad chiíta y mitad sunita, y antes de la invasión apenas si conocía las identidades religiosas de sus parientes porque la secta no formaba parte de la conciencia nacional.
Jarrar nos recuerda que la pugna sectaria que destruye nuestro país... comenzó sin duda con la invasión y ocupación estadunidense. Los agresores destruyeron la identidad nacional iraquí y la remplazaron con identidades sectarias y étnicas, que comenzaron cuando Washington impuso un consejo de gobierno basado en identidad sectaria, algo nuevo en Irak.
Hoy día chiítas y sunitas son enemigos acérrimos, gracias al mazo que blandieron Donald Rumsfeld y Dick Cheney (secretario de Defensa y vicepresidente en el gobierno de George W. Bush, respectivamente), junto con otros como ellos que nada entendían más allá de la violencia y el terror, y que ayudaron a crear conflictos que ahora hacen pedazos la región.
Otros encabezados informan del resurgimiento del talibán en Afganistán. El periodista Anand Gopal explica las razones en su notable libro No Good Men Among the Living: America, the Taliban, and the War through Afghan Eyes (No hay buenos entre los vivos: Estados Unidos, el talibán y la guerra vista con ojos afganos).
En 2001-02, cuando el mazo estadunidense golpeó Afganistán, los extranjeros de Al Qaeda que se ocultaban allí desaparecieron y el talibán se disolvió. Muchos escogieron, en el estilo tradicional, acomodarse entre los nuevos conquistadores.
Pero Washington estaba desesperado de encontrar terroristas que aplastar. Los hombres fuertes que impusieron como gobernantes pronto descubrieron que podían explotar la ciega ignorancia de los estadunidenses y atacar a sus enemigos, incluso a quienes colaboraban gustosamente con los invasores. En poco tiempo el país fue gobernado por esos crueles señores de la guerra, mientras muchos antiguos talibanes que buscaban unirse al nuevo orden recrearon la insurgencia.
Más tarde el mazo fue recogido por el presidente Obama, al encabezar desde atrás el aplastamiento de Libia.
En marzo de 2011, en medio de un levantamiento contra el gobernante libio Muammar Kadafi como parte de la primavera árabe, el Consejo de Seguridad de la ONU adoptó la resolución 1973, que llamaba a detener el fuego y poner fin a la violencia y a todos los ataques y abusos contra civiles.
El triunvirato imperial –Francia, Inglaterra y Estados Unidos– decidió al instante violar la resolución, convertirse en la fuerza aérea de los rebeldes e intensificar la violencia. Su campaña culminó en el asalto al refugio de Kadafi en Sirte, el cual dejaron devastado por completo, reminiscente de las escenas más sombrías de Grozny, hacia el final de la sangrienta guerra de Rusia en Chechenia, según reportes de testigos en la prensa británica. A un costo sangriento, el triunvirato logró su objetivo de cambio de régimen, en violación de sus piadosos pronunciamientos en contrario.
La Unión Africana se opuso con energía al asalto del triunvirato. Como informó el especialista en África Alex de Waal en la revista británica International Affairs, la UA propuso un mapa de ruta que instaba al cese del fuego, asistencia humanitaria, protección de migrantes africanos (que en su mayoría eran asesinados o expulsados) y otros nacionales extranjeros, y a adoptar reformas políticas para eliminar las causa de la crisis actual, más otros pasos para instaurar un gobierno interino incluyente y consensuado, que conduzca a elecciones democráticas.
El esquema de la UA fue aceptado en principio por Kadafi, pero desdeñado por el triunvirato, que no estaba interesado en verdaderas negociaciones, observa De Waal.
El resultado es que hoy Libia es despedazada por milicias en conflicto, en tanto se ha desatado el terror yihadista en gran parte de África, junto con un flujo de armas que llega hasta Siria.
Existen muchas pruebas de las consecuencias de esta política del mazo. Veamos la República Democrática del Congo, antes Congo Belga, un enorme país rico en recursos… y una de las peores historias de horror contemporáneas. Tuvo la oportunidad de desarrollarse con éxito luego de alcanzar la independencia en 1960, bajo el gobierno del primer ministro Patricio Lumumba. Pero Occidente no quería nada de eso. Allen Dulles, director de la CIA, determinó que la remoción de Lumumba debía ser un objetivo urgente y primordial de una acción encubierta, sobre todo porque las inversiones estadunidenses en el país peligraban a causa de lo que documentos internos llamaban nacionalistas radicales.
Bajo la supervisión de oficiales belgas, Lumumba fue asesinado, cumpliendo el deseo de Eisenhower de que cayera en un río lleno de cocodrilos. Congo fue entregado al favorito de Washington, el asesino y corrupto dictador Mobutu Sese Seko, y de allí el actual naufragio de las esperanzas africanas.
En lugares más cercanos es más difícil cerrar los ojos a las consecuencias del terrorismo de Estado de Washington. Hoy reina la preocupación sobre el éxodo de niños que huyen a Estados Unidos desde Centroamérica. El Washington Post informa que el incremento de estos migrantes procede en su mayor parte de Guatemala, El Salvador y Honduras, pero no de Nicaragua. ¿Por qué? ¿Podría ser que cuando el mazo de Washington aporreaba la región, en la década de 1980, Nicaragua era el único país que contaba con un ejército para defender a la población de los terroristas dirigidos por Estados Unidos, mientras en los otros tres países los terroristas que devastaban a la población eran los ejércitos entrenados y equipados por Washington?
El presidente Obama ha propuesto una respuesta humanitaria a la trágica migración: una deportación más eficiente. ¿A alguien se le ocurren alternativas?
Es injusto omitir los ejercicios de poder blando y el papel del sector privado. Un buen ejemplo es la decisión de Chevron de abandonar sus tan publicitados programas de energía renovable, porque los combustibles fósiles son mucho más redituables.
Exxon Mobil a su vez anunció que “su enfoque tipo láser en combustibles fósiles es una estrategia sólida, sin considerar el cambio climático –reporta Bloomberg Businessweek–, porque el mundo tiene gran necesidad de energía y resulta ‘sumamente improbable’ que ocurran reducciones significativas de carbono”.
Por tanto, es un error recordar día tras día el juicio de Nüremberg a los lectores. La agresión ya no es el supremo crimen internacional. No puede compararse con la destrucción de las vidas de generaciones futuras para obtener mayores ganancias hoy.

Noam Chomsky
La Jornada

¿Avance de los terroristas o levantamiento popular en Iraq?

Según los medios de comunicación occidentales, el Estado Islámico de Iraq y del Levante (ISIS, por sus siglas en inglés), un exaltado movimiento yihadista, amenaza con conquistar Iraq. Pero, ¿se corresponde esta versión con lo que está sucediendo en Iraq?
Una organización terrorista surgida de la nada conquista la segunda ciudad de Iraq. Ocupa también otras ciudades y ahora este movimiento particularmente cruel se dirige a la capital, Bagdad. Parece un escenario hollywoodiense, un escenario que encaja perfectamente en la “guerra contra el terrorismo” y la islamofobia cada vez mayor. Ni uno de los grandes medios se aparta de esta versión.
Por desgracia, la realidad desmiente esta versión. Lo que está en juego es mucho más que el repentino avance de yihadistas salvajes. Como de costumbre, la realidad se resiste a los simplistas escenarios hollywoodienses.

La realidad suscita directamente varias preguntas.

Para empezar, la organización terrorista ISIS no dispone del personal necesario para conquistar y ocupar Mosul, una ciudad de casi dos millones de habitantes, sin contar con los diferentes territorios en torno a ella. Esto es lo que mantiene, entre otras personas, Charles Lister, del Brookings Institute.
Una operación tan bien coordinada también supone tanto un conocimiento perfecto del terreno (urbano) como unas capacidades logísticas avanzadas, cosas ambas de las que carece un movimiento terrorista como el ISIS.
Unos helicópteros sobrevuelan hoy la ciudad, algo que solo pueden hacer pilotos experimentados, de los que el ISIS no dispone. Una versión mucho más aceptable es la del diario The Telegraph, que señala a los combatientes sunníes de la resistencia que lucharon contra la invasión de Estados Unidos.
La ciudad fue invadida de una manera particularmente disciplinada y sin derramamiento de sangre. Resulta curioso para una organización de exaltados terroristas. Además, la población local acogió a los rebeldes e incluso repartió chocolate a los invasores.
Maliki, primer ministro de Iraq, quiso promulgar el Estado de sitio en el país, pero ni siquiera logró obtener una mayoría en el parlamento. Rafi al-Rifai, principal dirigente sunní del país, señaló que no había que calificar a los rebeldes de terroristas, sino que estaban liberando Iraq del gobierno de Nuri al-Maliki.

Un extremo del velo

Todavía es demasiado pronto para conocer los pormenores del caso. Pero una cosa está clara: el escenario hollywoodiense no se mantiene.
He aquí algunas piezas del rompecabezas:
A finales de 2013 el ejercito iraquí perdía el control de la ciudad de Faluya. Esta es precisamente la ciudad en la que más tiempo había resistido el antiguo ejército de Sadam Hussein. Ahí se creó desde entonces un «Consejo General Militar de Revolucionarios Iraquíes» compuesto por jefes de las tribus locales y exdirigentes de la resistencia (opuestos a la invasión estadounidense), y dirigido por oficiales superiores del antiguo ejército de Sadam Hussein.
«Hoy nos encontramos en medio de un levantamiento armado con un mando central», afirmaba el jeque Mohammad Bashar Faidhi en marzo de 2014. En otras palabras, quienes conocen el terreno ya sabían lo que iba a ocurrir.
Según el corresponsal del Financial Times, varios centenares de combatientes del ISIS participaron en la conquista de Mosul, pero al lado de una cantidad mucho mayor de hombres con el rostro oculto, muy probablemente combatientes de la resistencia sunní local. «Muchas personas estaban muy contentas de tomar las armas. Era el principio de una revolución sunní», afirma un comerciante local.
Rafie al-Rifai, gran mufti de Iraq, es de la misma opinión. Según él, lo que acaba de ocurrir es «una revolución de las tribus sunníes». Mientras, los rebeldes nombraron un nuevo gobernador de Mosul, Hashem al-Jamani, el cual no es un yihadista, sino un oficial del régimen de Sadam.
Sería impensable un rápido avance sin el consentimiento de la población local y de los jefes tribales, y sin el apoyo militar de la resistencia sunní. La población estaba desquiciada por la gestión del primer ministro Maliki y, mientras tanto, unos grupos armados, en su mayoría surgidos del antiguo ejército de Sadam Hussein, organizaban desde hace diez años la resistencia, primero contra Estados Unidos y después contra el ejército iraquí.
Según Financial Times, estos grupos llegaron a un acuerdo con el ISIS. Los últimos acontecimientos no son sino la consecuencia de ello. Por el momento resulta difícil prever cómo va a acabar todo, pero bien podría ser el principio de una división definitiva de Iraq en tres partes: un territorio kurdo en el norte, una zona sunní en el centro y un territorio chií en el sur. Sin duda alguna esta división tendría unas consecuencias graves para el conjunto de la zona.

Marc Vandepitte
Investig'Acton

domingo, julio 20, 2014

El bombardeo criminal de Israel sobre Gaza y la hipocresía imperialista



Una tormenta de bombas y fuego grotescamente denominada "Operación Borde de Protección" ha sido desatada por el gobierno israelí contra la población civil de Gaza. En los últimos días, más de 400 toneladas de bombas altamente potenciales han alcanzado objetivos dentro de la densamente poblada Franja de Gaza, matando a más de 100 civiles, entre ellos muchos niños, e hiriendo a cientos.
Mientras tanto, Gaza está aislada de los suministros médicos y de cualquier forma de ayuda, debido a la decisión del gobierno egipcio de cerrar todos los túneles a través de la frontera, que fueron utilizados para el contrabando de armas, pero también de alimentos, combustible, medicinas y de casi todo lo que es necesario para la supervivencia de la población, con el resultado de empeorar mucho más las víctimas civiles. Este ataque lanzado por el ejército israelí no tiene ninguna justificación, a pesar de todas las excusas formuladas por los medios de comunicación internacionales.
Es repugnante ver cómo los medios de comunicación internacionales se han hecho eco de la pretensión formulada por Israel de que la campaña de bombardeos está destinada a alcanzar objetivos militares y que se está haciendo todo lo posible para evitar pérdidas civiles mediante el asesoramiento a la población de que se mantenga alejada. Esto es sólo una declaración ridícula que apesta a hipocresía. Aparte del hecho de que las llamadas "bombas inteligentes" demuestran muy a menudo no ser inteligentes en absoluto, y matan indiscriminadamente a la población civil y a los supuestos objetivos "militares", y de que Gaza es una de las zonas más densamente pobladas del mundo (con una densidad de población de casi el doble que en el área urbana de Roma, por ejemplo), las "advertencias" a los civiles se han emitido menos de un minuto antes de atacar, por lo que es imposible para cualquier persona en los edificios elegidos como objetivo escapen materialmente de los ataques. Las noticias sobre las víctimas y los vídeos puestos a disposición por gente de Gaza en las redes sociales, muestran a niños y civiles enterrados bajo los escombros.

Cantidad desproporcionada de poder de fuego

La justificación oficial para otro bombardeo de la Franja de Gaza, después de la "Operación Pilar de Defensa" de 2012 y de la "Operación Plomo Fundido" de diciembre de 2008 es la habitual. Estos ataques son necesarios, según el gobierno de Israel, para destruir los dispositivos y las bases utilizadas para el lanzamiento de cohetes dirigidos a poblaciones israelíes, que fue decidido por la dirección de Hamas el lunes. Pero estos cohetes han demostrado ser totalmente ineficaces e inocuos para el sofisticado defensa militar israelí de detectarlos y destruirlos después de haber sido lanzados. Las poblaciones israelíes que podrían ser blancos de estos cohetes están aseguradas y disponen de refugios seguros en caso de emergencia. Prueba de ello es que las víctimas civiles hasta ahora en Israel han ascendido a cero, en comparación con más de 100 víctimas entre los palestinos. Estas cifras hablan claramente por sí solas sobre quién es el verdadero agresor y la cantidad desproporcionada de poder de fuego entre las dos partes.
Esta escalada ha capturado los titulares de las noticias internacionales, pero no es más que la continuación a un nivel superior de una realidad permanente de la violencia despiadada diaria destinada a asfixiar a la población palestina por parte del Estado de Israel. Los palestinos han estado sufriendo durante años el acoso diario constante a manos de las fuerzas armadas israelíes, con casas demolidas, jóvenes arrestados arbitrariamente y muchos palestinos asesinados, junto con altos niveles de desempleo y condiciones de vida pésimas en general. La organización israelí de derechos humanos B'Tselem ha contado 565 palestinos asesinados por las fuerzas de seguridad israelíes desde enero de 2009 (es decir, después del fin de la masacre de Gaza conocida como "Operación Plomo Fundido", que costó la vida a 1.400 palestinos y a 13 israelíes), mientras que 28 civiles israelíes y 10 agentes de seguridad israelíes han sido asesinados en el mismo periodo. Una vez más, estas cifras muestran quién es el oprimido y quién el opresor.

El secuestro y asesinato de tres colonos adolescentes

Lo que se presenta como una secuencia de acontecimientos que conducen a medidas de represalia por ambas partes ha entrado ahora en erupción en una crisis, que podría escapar fuera de control. El ejército israelí está en el proceso de movilizar a 40.000 reservistas y Netanyahu está amenazando con enviar al ejército a Gaza, aunque sólo unos pocos miles de personas han sido movilizadas hasta ahora. Si ese fuera el caso, el número de víctimas podría aumentar de forma exponencial sin duda en ambos lados. Pero cualquier cosa que haga el gobierno israelí, esto no tiene nada que ver con la preocupación por la seguridad de sus propios ciudadanos. Derramar más sangre palestina e incluso restaurar una ocupación israelí directa de la Franja de Gaza, como algunos exigen, simplemente incrementaría la determinación de una nueva generación de jóvenes árabes para luchar contra la ocupación con todos los medios posibles.
El secuestro y asesinato de tres colonos adolescentes el 12 de junio por un grupo de incontrolados en Cisjordania supuestamente cercano a Hamas puso fin a la frágil tregua alcanzada en 2012. Esto era simplemente el incidente que fue aprovechado para elevar el nivel de tensión. En otras circunstancias, habría sido visto como otro trágico suceso en un conflicto de décadas de duración. Esta vez, sin embargo, fue utilizado como excusa para lanzar una campaña mediática histérica en torno a la búsqueda de los adolescentes secuestrados. A pesar de que hay indicios claros de que los servicios de seguridad israelíes conocieron en cuestión de horas que los tres habían sido asesinados, la campaña llamada "Devolvednos a nuestros Chicos" continuó durante semanas, con el fin de respaldar el llamamiento a un duro castigo y venganza y para organizar concentraciones en apoyo del estado sionista y así aprovecharse del ambiente de rabia en desarrollo para justificar el actual ataque contra Gaza.
Está claro que el plan para atacar Gaza es anterior al secuestro y asesinato de los tres adolescentes. El asesinato de los adolescentes simplemente ha hecho más fácil al gobierno israelí convencer a la "opinión pública" del país que tal ataque era necesario ... por "razones de seguridad".
Sin ninguna prueba firme, de inmediato, la responsabilidad de los asesinatos fue colocada en la dirección de Hamas por las autoridades israelíes. Se han planteado muchas dudas sobre qué grado de control real tiene Hamas sobre las acciones de este tipo de grupos armados, y muchos comentaristas han destacado cómo toda la operación de secuestro fue llevada a cabo de una manera poco profesional, plagada de errores que eventualmente condujeron a los asesinatos. Hamas negó toda participación, pero el gobierno de Netanyahu no ha dudado en hacerla responsable y tomar represalias con una salvaje campaña de arrestos de cientos de palestinos en Cisjordania, sin relación con el homicidio de los adolescentes.
El comportamiento particularmente brutal de las fuerzas de seguridad de Israel está a la vista de todos, con palizas sistemáticas y casos documentados de tortura de prisioneros desarmados. Incluso Human Rights Watch ha denunciado el uso ilícito de la fuerza, detenciones arbitrarias, y la demolición ilegal de viviendas, y Amnistía Internacional ha denunciado violaciones flagrantes de las leyes internacionales humanitarias y de derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad israelíes.
La respuesta de Hamas fue el lanzamiento de una serie de ataques con cohetes, que luego fueron utilizados como excusa por parte de Israel para lanzar el bombardeo desproporcionado sobre Gaza. Sin embargo, simplemente describir la secuencia de los hechos no explica las razones de esta crisis, que yacen más profundas en las relaciones de poder irresueltas en la zona, y en las consecuencias imprevistas de la intervención imperialista.

Cambio en el equilibrio de poder en el Medio Oriente

El conjunto de Oriente Medio es inestable y está plagado de crisis como consecuencia de las convulsiones revolucionarias de los últimos años y de la injerencia imperialista para tratar de cortar y enredar este proceso.
Un cambio importante en el equilibrio de poder en la región está creando una mayor inestabilidad. El resultado de la guerra civil de Siria ha fortalecido la posición de los aliados de Irán en la zona (el régimen de Assad en Siria, Hezbolá en el Líbano), con Irán surgiendo fortalecida como potencia regional. El régimen iraní ha jugado en el pasado con el aislamiento de Hamas en Gaza, ofreciéndoles algún tipo de apoyo, pero también ha estado apoyando a los rivales de Hamas, como la Jihad Islámica y una miríada de grupúsculos que no están bajo control de Hamas, que están ganando terreno.
La situación económica en la Franja de Gaza ha empeorado considerablemente como resultado de la represión del contrabando ejecutado por el gobierno egipcio, después de que el gobierno de la Hermandad Musulmana fuera derrocado el pasado verano, poniendo así a Hamas en una posición aún más difícil.
Por otro lado, la debilidad del imperialismo de EE.UU. ha emergido con claridad después de la debacle de Siria y la reciente insurgencia sunita en Irak. Los imperialistas norteamericanos están buscando ahora a Irán para que les ayude a salir del lío en que se han metido, y no pueden confiar en sus aliados tradicionales en Oriente Medio, como los Estados del Golfo y Arabia Saudí para lograr esto.
Esto también está afectando a Israel, que se siente amenazada por la creciente influencia de Irán y por lo tanto siente que necesita reafirmar su posición en la región. Por otro lado, disfruta de mayores ventajas y puede imponerse con mayor libertad por el hecho de que los EE.UU. se han debilitado. Israel está enviando un mensaje claro al gobierno de EE.UU.. Como EE.UU. no puede contar con sus aliados árabes, como los saudíes, que han estado apoyando a los yihadistas en Irak y Siria, los israelíes le están recordando que siguen siendo su punto más fuerte de apoyo en la región y que no debe ir demasiado lejos promocionando a Irán.
Por último, y no menos importante, hay una crisis social en curso, como se vio en el descontento creciente que entró en erupción con un malestar masivo en Israel en 2011 y que se refleja en una crisis permanente a nivel de gobierno (que ahora ha estallado con la ruptura de la coalición, con Israel Beitenu rompiendo con Netanyahu). Un estado de ánimo similar se ha desarrollado dentro de la Autoridad Palestina en los últimos años que se ha manifestado con una abierta insatisfacción y la erupción de protestas contra la corrupta dirección de Fatah. Todos estos factores están empujando hacia una ruptura de cualquier solución negociada de la cuestión palestina y a que los diferentes actores del conflicto traten de encontrar una base para radicalizarlo.

La radicalización del conflicto para superar los problemas internos

La clase dominante sionista requiere una situación de tensión en sus fronteras para mantener a su propio pueblo bajo control. Su gobierno ha perdido apoyo, como indicaron las grandes protestas de 2011, por lo que necesita avivar el sentimiento nacionalista para frenar la diferenciación de clases que está teniendo lugar dentro de la sociedad israelí.
La imagen en el espejo de esto es la situación en que se encuentra la misma Hamas. Al principio, cuando tomó el control de la Franja de Gaza, se presentó como que luchaba contra el gobierno corrupto de Fatah, pero ahora el pueblo de Gaza ha visto que no son diferentes.
Así ¿por qué los dirigentes de Hamas recurrieron a lo que equivale a una táctica suicida de lanzar cohetes sobre Israel? Durante años, la Autoridad Palestina, e incluso la dirección de Hamas en Gaza, han colaborado con las fuerzas de seguridad israelíes en la vigilancia y la represión de la población palestina, con la excusa de detener y desmantelar redes armadas "extremistas" como la Jihad Islámica y la aplicación de los "acuerdos de paz " como una forma de mantener bajo control y golpear a sus opositores internos y, por lo tanto, de consolidar despiadadamente su propia posición de poder.
Con los años, esto ha llevado a la pérdida de credibilidad de los dirigentes palestinos, incluyendo a Hamas, que estaban hasta ahora en negociaciones para entrar en un gobierno de solidaridad nacional con Fatah.

La farsa de las negociaciones de "paz" expone la traición de Abu Mazén

Los dirigentes palestinos quedaron aún más expuestos en las recientes negociaciones de "paz", realizadas bajo la supervisión de EE.UU.. El presidente palestino Abu Mazén había abandonado hace tiempo hasta el pretexto de defender el derecho de retorno de los refugiados palestinos y estaba incluso dispuesto a aceptar que el territorio de la Autoridad Palestina se redujera al 22% de la Palestina original y quedara fragmentado parcialmente en enclaves incomunicados.
Se hicieron concesiones sin precedentes a Israel. Por ejemplo, que el Estado palestino sería desmilitarizado y las milicias serían desmanteladas, las fuerzas israelíes e internacionales podrían proteger las fronteras, Jerusalén sería compartida como capital, al 80 por ciento de los colonos israelíes de Cisjordania y Jerusalén se le permitiría permanecer en sus asentamientos ilegales, y los palestinos renunciarían al derecho de retorno de los refugiados expulsados ​​de sus hogares en 1947-1949.
Esto significa, de hecho, aceptar el statu quo, pero ni siquiera eso fue suficiente para los israelíes, que se negaron a hacer concesiones.
Tanto Fatah en Cisjordania como Hamas en Gaza han estado sufriendo desde hace algún tiempo una grave pérdida de credibilidad. La decisión de lanzar cohetes por parte de Hamas representaba un intento cínico para recuperar la pérdida de credibilidad.

La decisión de lanzar cohetes contra objetivos civiles en Israel, como hemos señalado muchas veces, no puede conseguir nada en la promoción de la causa y la justa lucha del pueblo palestino por sus derechos. De hecho, es totalmente contraproducente y fortalece temporalmente la mentalidad de asedio de la mayoría de la población israelí, que es la verdadera fuente de apoyo al sionismo y a Netanyahu. Pero los líderes de Hamas tienen que recurrir a estas tácticas con el fin de recuperar la credibilidad después de años de colaboración de facto con la potencia ocupante y del deterioro de las condiciones de vida en la Franja de Gaza, que han erosionado su apoyo inicial entre la población.

Los disturbios se propagan entre los árabes israelíes

Pero no todo parece desarrollarse sin tropiezos desde el punto de vista de la clase dominante israelí. El estado de ánimo anti-palestino histérico generado por la campaña de los medios provocó una reacción en lo más profundo de la población árabe de Israel. En particular, los dobles raseros flagrantes aplicados por el Estado sionista en relación con el asesinato racista del joven palestino de 16 años de edad, Mohamed Abu Yeir, secuestrado en el este de Jerusalén y asesinado por una banda de matones, provocaron una fuerte reacción entre los árabes israelíes, los palestinos que viven dentro de las fronteras de Israel.
La semana pasada ha visto protestas sin precedentes de la minoría palestina del país, que representa alrededor del 20 por ciento de la población. Las manifestaciones comenzaron en el este de Jerusalén y luego se extendieron a otras ciudades del centro y norte de Israel. Éstas han asumido de inmediato una fuerte oposición al ataque a Gaza. Las manifestaciones tuvieron lugar el martes por la noche en Ramallah, Hebrón, Belén y otras ciudades de la Cisjordania ocupada. El principal problema al que se enfrenta la clase dirigente israelí es que el ataque a Gaza ha vuelto a despertar un sentimiento de solidaridad entre los palestinos de Cisjordania, Israel y Gaza, que Israel había estado tratando con cuidado de mantener divididos.

Planes imperialistas despedazados

El fracaso de las negociaciones de "paz" y la escalada inmediata del conflicto por parte de Israel han roto en pedazos los planes del gobierno de EE.UU. para alcanzar algún tipo de acuerdo. El presidente Obama ha salido en el periódico israelí Haaretz, con la apelación patética de que "todas las partes deben proteger a los inocentes y actuar con sensatez y moderación, no con venganza y castigo". Cómo está aplicando Israel este consejo podemos verlo ante los ojos de todo el mundo en el bombardeo de Gaza.
En todas estas maniobras es el pueblo palestino una vez más, quien paga un precio muy alto. Ha sido traicionado una y otra vez por la Autoridad Palestina y ahora está siendo golpeado de nuevo por medios militares muy superiores. En caso de que estos eventos contribuyan al desencadenamiento de una nueva intifada, no se limitará a los palestinos de Cisjordania o Gaza, sino que afectará a los árabes de Israel también.

Solidaridad con el pueblo palestino

En este conflicto, es el pueblo palestino la víctima. Fueron expulsados ​​brutalmente de su patria histórica y han estado viviendo ya sea en campos de refugiados o en lo que equivale a la esclavitud nacional, sin un auténtico estado propio, sin el derecho a decidir sobre su propio futuro. El ataque actual forma parte de una larga serie mediante la cual la clase dominante sionista israelí mantiene su control sobre el pueblo palestino. Nuestra solidaridad con el pueblo palestino en esta situación es total.
La heroica resistencia del pueblo palestino se remonta a décadas. La victoria final, sin embargo, no se logrará con unos cohetes lanzados por Hamas. La historia de las masas palestinas tiene momentos en que su lucha impactó incluso dentro del propio Israel. Uno de esos momentos fue la primera Intifada, que vio cómo las masas estallaron contra la Ocupación. Esa lucha de masas es lo que se requiere en la actualidad. Lo que añade fuerza a la causa del pueblo palestino es la nueva situación que ha surgido desde las revoluciones en Egipto y Túnez en 2011. El resto del mundo árabe está en crisis y la revolución está en la agenda. La crisis del capitalismo mundial es la causa fundamental de esta agitación revolucionaria y esto incluso ha afectado a la sociedad israelí, con los grandes movimientos que hemos visto allí.
Las maniobras por arriba, tanto de la clase dominante sionista como de los regímenes árabes despóticos, tienen como objetivo el mantenimiento de su sistema y encontrar formas de desviar la revolución hacia la contrarrevolución. Este último ataque contra Gaza también es parte de esto.
Lo que se requiere es una posición basada en la clase obrera. No hace mucho tiempo parecía imposible que regímenes como los de Mubarak en Egipto o de Ben Ali en Túnez pudieran caer nunca, pero cayeron. Una lucha de los trabajadores israelíes y contra su propio gobierno también es posible, como hemos visto en las manifestaciones de masas en agosto de 2011.
Con esta comprensión en mente, es posible desarrollar una perspectiva basada en la lucha de clases en toda la región. La lucha de los trabajadores y de los jóvenes egipcios, iraníes, y turcos, si se extienden a todos los países, con el tiempo derribarán a las élites gobernantes en todos estos países. Dentro de esa perspectiva, es posible prever una solución genuina y duradera de la cuestión palestina, en la forma de una Federación Socialista de Oriente Medio que pueda garantizar los derechos, incluyendo la autodeterminación nacional de los pueblos que habitan la región.

¡Que se detenga el bombardeo de Gaza!

¡Fin a la ocupación!

¡Por el derecho de los palestinos a una patria dentro de una Federación Socialista de Oriente Medio!

Francesco Merli

Revolución, socialismo y consumo racionalizado

La explotación por el consumo es el consumo innecesario, en estos tiempos de consumo irracional, de grandes catástrofes en el proceso de producción y distribución, la hipertrofia, la obsesión compulsiva por la compra hace necesaria la reflexión profunda y activa, revolucionaria en este hecho.

La explotación por el consumo es el consumo innecesario, quien consume innecesariamente no ve satisfecha su necesidad y en cambio sí es explotado necesariamente por el productor como por las empresas de publicidad y de propaganda que venden tendencias, modas; todo con la intención de construir fachadas exuberantes sobre lo que el mundo es y debería ser, la cultura del consumo es toda una visión de mundo, una perspectiva que varía entre el hedonismo, el despilfarro y el crédito. No es extraño que las sociedades que actualmente despilfarran y consumen sin sentido alguno, sean las mismas que antes predicaban el ascetismo y el puritanismo más acérrimo, ahora países imperialistas como EEUU o el Reino Unido, están dispuestos a otorgar el crédito más riesgoso con tal de avivar el consumo.
Ahora bien, ¿qué es ser consumidor en esta época? Ser consumidor es todo un modo de vida, como una forma de entenderla, de identificarse con ella, comprenderla y desarrollarla. El consumidor en el capitalismo no puede medir su personalidad más que en términos mercantiles, de poder, de dinero, esto es válido en el desarrollo histórico del capitalismo; pero con el desarrollo del socialismo las tendencias revolucionarias para trasformar la sociedad, el progreso de una nueva cultura hace necesaria la crítica del modo de producción capitalista, origen y consecuencia de las contradicciones que se dan en el momento del gasto de los productos mercantilizados por el sistema, como también resultado del modo en el que el consumidor aborda su vida mientras es bombardeado por la propaganda y su personalidad, digamos, es inflada por el ideal consumista y programada con el ideal del capitalismo.
Ahora bien, para una personalidad libre, el ideal de ser, puede plantearse como el del hombre nuevo como lo defendió el Che Guevara, con sus ideas de trabajo, firmeza revolucionaria y estudio para el conocimiento general sobre la sociedad, la naturaleza y sus misma persona que le permitan de alguna forma ser libre como también ayudar a la liberación mutua de la humanidad. En su forma contrapuesta, la personalidad capitalista es representada y se dirige por apetitos de poder, como de dinero, que son unos símbolos de la alienación, el fetichismo y cosificación de las relaciones humanas en el proceso social específico del capitalismo.
El proceso natural de desarrollo del capitalismo, es espontáneo, fruto del perfeccionamiento de las fuerzas productivas y la técnica, el trabajo constante sobre la naturaleza es determinante mas no existe precedente social sobre el intento de erigir la voluntad y la consciencia social sobre este proceso, como un proceso racional y racionalizado hasta el desarrollo del marxismo como ideología política. Poner en orden la producción capitalista a través de un plan centralizado, organizar selectivamente qué palancas económicas impulsar y de qué forma articular las necesidades reales de la población al desarrollo de la productividad del trabajo sacando de la ignorancia y la pobreza a millones y dándoles cabida en un sistema productivo de pleno empleo, donde se puedan desarrollar sus mejores energías creativas a través del trabajo y la producción social, es el fin que permitiría ir paulatinamente cambiando las relaciones cosificadas, despersonalizadas , de dinero y de poder que oprimen el desarrollo de la personalidad humana, como el desarrollo de la personalidad humana, como el desarrollo social, tecnológico y productivo.
La naturaleza misma del ritmo del desarrollo de las fuerzas productivas ha determinado el desarrollo social hasta ahora, sin la participación, más o menos consciente, es natural que el ser humano se haya hecho de ideas fetichistas de sus propias relaciones con la naturaleza y la sociedad, todo este tipo de mitos del ser humano que intentan explicar su realidad y sus relaciones de una manera coherente pero errónea son pues, formas de la alienación y el fetichismo queconsumo demuestra la subordinación de su conciencia a esas mismas fuerzas que no pueden comprender ni utilizar, por eso, el dinero como el poder para una gran mayoría no ha sido comprendido, sólo fetichizado, adorado. Este hecho no niega que de forma efectiva la humanidad se afirma sobre la naturaleza a través de la misma técnica, el desarrollo del conocimiento general y la organización del trabajo, como también se afirma el ser humano sobre su naturaleza misma a través de la disciplina del trabajo y la disciplina del autoconocimiento que le provee el tiempo libre luego del trabajo para ejercer su libertad política, artística, educativa o de ocio.
Lastimosamente el proceso anterior se da de una forma contradictoria e irracional, lo cual produce la alienación de la personalidad en el capitalismo, en términos marxistas la alienación hace referencia a la consciencia que no se puede liberar, se encuentra estancada, angustiada, engañada y sojuzgada, digamos se encuentra suspendida en el pensamiento donde éste se ha funcionalizado unilateralmente, reducido a una mirada parcelaria, sujeta a los prejuicios como a la inmediatez. Esto se debe a la naturaleza misma de la división del trabajo que funcionaliza a cada ser humano sin permitirle desarrollar otras partes integrantes de su personalidad, de su trabajo creativo, como de su consciencia sobre el universo en general más allá de su trabajo.
Por otro lado, el fetichismo como la alienación tiene elementos de la tradición, también se deben a una cultura y una educación general inoculada desde las clases dominantes, que educan a una gran mayoría en prejuicios conscientemente fundados para poder ejercer su dominación, refuerzan los prejuicios religiosos, de género, raciales, nacionales, los fundamentan y generan teorías falsas, conspirativas, para disipar la consciencia trasformadora de la clase trabajadora, como de otras clases populares, generando una consciencia alienanada en la mayoría de la población. Uno de esos prejuicios es que la conciencia en el capitalismo se ve engañada a creer que el dinero es un símbolo de poder, cuando el dinero sólo refleja y explica el grado de subordinación que hay hacia un objeto que domina las relaciones humanas sin que el ser humano tenga el poder de controlarlo, por tanto, el dinero lejos de significar poder significa la impotencia del ser humano para controlar lo que es el resultado de su propio trabajo.
La acumulación capitalista, como el desarrollo de la modernidad se da como resultado de una palanca de los instintos más simples de sobrevivencia y necesidad de la sociedad humana por mantener la seguridad, la estabilidad y el equilibrio. Por tanto, no se puede exigir una consciencia más o menos acabada a una sociedad que precisamente se ha desarrollado a pasos lentos, variados, con síntomas de avances y retrocesos y que su perfeccionamiento está minado por una fuerte desigualdad económica que se gesta en la sociedad. Se da la situación que pocos pueden tener el privilegio de conocer o disponer tiempo libre para estudiar o realizar actividades artísticas o deportivas que le permitan el desarrollo libre de la personalidad, como la liberación de su consciencia a través del desarrollo libre , sin embargo, con el paso del tiempo la lucha de las clases trabajadoras ha permitido conquistar este tiempo libre para su disposición más útil, como creativa, posibilitando a millones entrar en una nuevas atmosfera educativa, deportiva, artística, en una disposición científica para aprender y realizar sus ambiciones e ideales personales de la mejor manera.
Ahora bien, ¿qué caracteriza a la personalidad del consumidor alienado? Primero, el desconocimiento de lo que consume y de su proceso productivo, si se mantiene el consumidor medio mínimamente informado esto cambiará radicalmente su punto de vista sobre el consumo, si se conoce cuál es el objeto y como se produce el consumo será racionalizado, comprendido y el consumidor podrá juzgar efectivamente si el consumir este objeto tiene sentido. Por eso, se hace consumo 3fundamental la lucha contra las empresas publicitarias, que producen una falsificación sistemática en la propaganda del producto, como en las etiquetas de salubridad e ingredientes. Esto se da más ahora con el desarrollo de los productos alimenticios genéticamente modificados que causan diversos problemas a la salud y que en diversos estudios se ha indicado que resultan cancerígenos. Es por eso fundamental, exigir al consumidor y a la clase productora, la clase trabadora que controlen directamente estos procesos, que registren la publicidad, como las etiquetas de los productos, como el proceso de producción y etiquetado sólo puede ser verdaderamente progresivo si se examina bajo criterio científico y público.
Por otro lado, se presenta otro problema fundamental a nivel social en cuanto a la relación del consumidor. El consumidor alienado y enajenado no está en poder de controlar la producción, ni lo que se produce, ni de discutir acerca del plan de producción en su conjunto, a lo mínimo al consumidor sólo se le presenta el producto acabado para elegir. Esto se debe a que la producción de alimentos, medicamentos y otros bienes de consumo esencial de la población están en manos de monopolios, en poder de una minúscula capa de propietarios multimillonarios interesados en hacer rentable el consumo.
Por tanto, la nacionalización de los grandes monopolios de producción capitalista, bajo control de los trabajadores, sindicatos, organizaciones populares, democráticos, elegidos por la sociedad deben ser un eje fundamental para la construcción de un proyecto socialista, como también para la superación de los problemas del consumido irracional y dañino en la sociedad. Con esto, de logrará controlar activamente la producción y el consumo, como administrar la producción para producir productos útiles, sanos al consumo y duraderos. Para ello, necesitará ser parte por lo menos de la discusión social, planificada de la producción y deberá influir con su voto, como desde su decisión y criterio en el desarrollo de la producción.
El plan esencial es elevar el promedio de cultura de consumo y producción, campañas para demostrar que muchos productos actuales son nocivos, dañosos y perjudiciales, y que mucho de lo que consumimos causa problemas de obesidad, cáncer, más sin embargo, la mayoría de la población no lo sabe, lo ignora o es engañada efectivamente. Las causas fundamentales de esto son sólo consecuencia del modo de producción capitalista, que su ley fundamental es la ley de ganancia, que se expresa en un sistema de inversiones irracional e injustificado para la etapa actual de desarrollo.
En síntesis, el consumidor es parcialmente alienado, enajenado por el sistema capitalista y su propaganda. En su inconsciencia para consumir, el consumo es asumido de una forma pasiva, no activa, pues el sistema se hace determinante en la regulación del sistema de consumo a través de la propaganda y la falsificación. El consumidor no busca alterar significativamente la dieta, o el uso de los productos, como tampoco cuestionar la información de qué es o cómo se produce, lo que afecta al consumidor como al ambiente. Esto sólo se puede producir en una sociedad capitalista, donde la forma de producción es parte del problema, la organización de una producción racionalizada y planificada, que permita el desarrollo normal del ecosistema sin causar desequilibrios tanto en el entorno natural como a nivel de la habitabilidad del ser humano en el planeta tierra es la cúspide más alta donde el cuestionamiento del consumo y la producción capitalista puede llegar.
Muchas personas en la actualidad se han visto afectadas de una u otra forma por los productos que ofrece el capitalismo, creen que la forma de cambiar esta situación es producir parcelas y producir su propia comida, cambiar a otros productos menos dañinos, o invertir en productos más caros o exclusivos. La verdad en cuanto a esta realidad es que sólo la superación del sistema capitalista puede producir un giro radical en la producción de esto productos y la forma en que afectan a quienes los consumen, y sólo una producción planificada, racional y socialmente controlada puede darle a la inmensa mayoría el mejor consumo, el más adecuado de una forma sistemática, efectiva y eficaz. El resto es un sueño pequeñamente individualista. La lucha por la transformación del sistema social capitalista, e imponer una democracia amplia dirigida por los trabajadores y los sectores populares que beneficiará a la mayoría de la nación y al mundo, es la forma más alta en que se puede desenvolver esta lucha, y quienes no se quieren ver afectados por ella deben de una u otra forma tener clara la perspectiva de la revolución para poder dejar de ser las víctimas del sistema y ser parte de una solución efectiva.

El Militante

Cuba: ¿Reforzamiento del modelo o giro al capitalismo?



La revolución cubana es uno de los más importantes acontecimientos para las masas oprimidas de América Latina y el mundo. La revolución ha demostrado durante más de 45 años que gracias a una economía planificada, un pueblo orgulloso de su libertad con respecto al imperialismo ha sido capaz de solventar un sinfín de dificultades políticas y económicas (el bloqueo criminal por parte del imperialismo americano principalmente) para mantener en alto sus conquistas sociales sin parangón en nuestro continente.
Si la revolución cubana no hubiera conseguido liberarse de la bota imperial y abolir el capitalismo, este país sería igual a cualquier país caribeño, un patio trasero más del gran capital. Esto justifica su existencia ante los cínicos ataques de la burguesía sobre “derechos humanos” y demás. La revolución no triunfó en un país adelantado económicamente, esto representó desde el comienzo grandes dificultades y retos para la misma revolución. Marx y Engels insistieron que para que el socialismo pudiera existir tendría que haber ciertas condiciones materiales: un desarrollo de las fuerzas productivas, por lo menos iguales, a las de un país capitalista desarrollado. Sólo bajo la base de un desarrollo industrial, técnico y agrícola se puede garantizar el desarrollo íntegro de la humanidad. También, sobre estas bases, se podría reducir la jornada laboral y así repartir el trabajo entre las manos existentes, y al mismo tiempo dejar horas libres para que todo mundo se implicara en las tareas del Estado. De tal manera que este órgano estatal fuera desapareciendo poco a poco, pues en el momento en que todos somos burócratas la burocracia se va extinguiendo. Cuba, en el momento que se implantó el bloqueo imperialista y después de integrarse de forma ventajosa a la economía soviética, dejó de desarrollar las fuerzas productivas y dependió casi enteramente del intercambio comercial con el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME). Estas medidas causaron un debate importante dentro de la isla donde participaron muchos, incluido el Che, quien defendía la necesidad de la industrialización del país y la no dependencia general con respecto a la Unión Soviética. La caída de la Unión Soviética significó un verdadero trauma económico para Cuba y esto se reflejó duramente en la bajada de su Producto Interno Bruto (PIB): Entre 1989 y 1993 la caída acumulada del PIB fue del 35% (comparable al crack del 29 en EEUU), la caída de las exportaciones del 79%, la caída de las importaciones del 75% y la caída de la inversión bruta del 61%. En medio de esta ruina, el llamado período especial, los cubanos hicieron hasta lo imposible para no dejarse vencer por las necesidades más acuciantes y la acción colectiva fue fundamental para salir de tal crisis.i El gobierno cubano, en el intento por reactivar su economía, implementó una serie de medidas económicas que representaban una apertura al capital privado, particularmente en el turismo. Existía la necesidad de hacer negocios con el capitalismo y la inserción de la economía cubana a escala internacional era muy desfavorable por el bloqueo. Se optó por la inversión extranjera y al mismo tiempo potenciar el turismo como palanca económica del país. Al mismo tiempo se legalizó el dólar, se abrió el mercado para los productos agropecuarios y el trabajo por cuenta propia (el cuentapropismo). Todas estas medidas encerraban grandes riesgos, ya que al implementar políticas económicas de mercado se generan dinámicas que no son fáciles de detener -incluso teniendo una economía planificada sólida- como, por ejemplo, el individualismo como forma fundamental para salir de apuros y todos los demás fenómenos sociales que de él se desprenden (egoísmo, robos, etc.). Para el 2003, el gobierno dio un giro para reconcentrar la economía, se recentralizó el comercio exterior, se limitó la inversión extranjera y el cuentapropismo. ii Gracias a los procesos evolucionarios que se vivieron en América Latina a partir del 2000, particularmente a la revolución venezolana y la llegada al poder de Hugo Chávez las cosas mejoraron un poco para Cuba. Venezuela comenzó a apoyar con petróleo y la importación de servicios de salud -médicos cubanos-. Esto fue un respiro para la economía que por ejemplo en el 2005 crecía a un 11%. De alguna forma, se ve claramente que una de las soluciones para el aislamiento económico y político de la isla es el desarrollo de la revolución a nivel internacional. El internacionalismo que Lenin defendía a capa y espada sigue siendo la única alternativa viable para salvaguardar las conquistas de la revolución cubana. La crisis económica internacional del 2008 y los desastres naturales afectaron de forma directa a Cuba. En 2008 el precio del níquel -una de las principales exportaciones - cayó en un 41% con respecto al 2007. Otro factor que ha influido ha sido el aumento del costo de las mercancías de primera necesidad que la isla consume. Este efecto lo podemos ver más claramente en el turismo donde a pesar de haber aumentado la cantidad de turistas, los montos recaudados por esta actividad han disminuido. Las remesas enviadas por cubanos que viven en el exterior también disminuyeron. “En primer lugar, el precio del petróleo y la comida aumentaron masivamente en 2007-08. Cuba importa cerca del 80% de toda la comida que consume, un total de 1.500 millones de dólares, principalmente de los Estados Unidos. Luego, el precio del níquel colapsó de un máximo de $24 dólares por libra hasta $7 dólares por libra a inicios del 2010. Como resultado de estos factores, los términos de intercambio cayeron en un 38% en el 2008”.iii
Ese terrible año también representó una pérdida de cosechas, casas e infraestructura por el paso de huracanes, los costos del desastre ascendieron a 10.000 millones de dólares (20% del PIB). Así el crecimiento del PIB cayó de forma espectacular a un 4,5% hasta llegar a un 2% promedio por año.
El gobierno cubano, desde entonces a la fecha, ha tratado de lanzar una serie de iniciativas para “fortalecer” la economía. Iniciativas como apoyar el cuentapropismo, arrendamiento de tierras, la descentralización de pequeñas empresas del estado dejándolas en manos de cooperativas, más recientemente la flexibilización de las empresas estatales y la nueva ley de inversión extranjera. Todas estas medidas se hacen en nombre de actualizar el modelo pero en realidad el rumbo que llevan es el de hacer concesiones al capitalismo en la isla.

La Ley de Inversión Extranjera

El pasado 29 de marzo se votó en la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba la Ley de Inversión Extranjera. Esta Ley se da en el marco de modificaciones que se viene dando después del VI congreso del Partido comunista Cubano en 2011 con la finalidad, dice el gobierno, de mejorar el modelo económico.
Aunque a la fecha no se ha publicado en La Gaceta Oficial de la República esta nueva ley sí se ha dejado claro cuál es la parte medular de su contenido. En los periódicos Granma y Juventud Rebelde de los días posteriores a la discusión se fueron publicando algunos ejes fundamentales de la nueva ley:
La inversión extranjera se podrá realizar en todos los sectores de la economía, a excepción de los servicios de salud, educación y las instituciones armadas, salvo sus sistemas empresariales.
La inversión podrá ser en varias modalidades: la Directa, en la que el inversionista extranjero participa como accionista en una empresa Mixta o de capital totalmente extranjero, o con aportaciones en contratos de asociación económica internacional, participando de forma efectiva en el control del negocio.
La segunda forma es la inversión en acciones o en otros títulos –valores públicos o privados, que no tienen la condición de inversión directa. Este tipo de inversiones podrá adaptarse a las de inversión mixta, totalmente extranjero y de asociación económico internacional – está última entendida como los contratos a riesgo para la explotación de recursos naturales no renovables (petróleo), para la construcción, la producción agrícola, la administración hotelera, productiva o de servicios, y los contratos para la prestación de servicios profesionales.
La nueva Ley prevé que se pueda realizar inversiones en inmuebles y obtener su propiedad u otros derechos reales, tanto en viviendas y edificaciones dedicadas a domicilio particular o para fines turísticos; para oficinas o domicilio de personas jurídicas extranjeras o en desarrollos inmobiliarios con fines de explotación turística.
Se garantiza a la inversión extranjera importar y exportar directamente lo necesario para sus fines, si bien adquirirán preferentemente bienes y servicios en el mercado nacional. Se pueden abrir cuentas bancarias en el Sistema Bancario Nacional o en su caso abrir cuentas en bancos radicados en el extranjero, en moneda convertible, siempre y cuando lo haya aprobado el Banco Central de Cuba.
La actividad donde intervenga el capital extranjero deberá cumplir la legislación laboral y de seguridad social vigente, con las adecuaciones que figuren en la ley y su reglamento (este reglamento laboral también será emitido en la Gaceta al mismo tiempo que la nueva ley). El personal cubano o residente permanente en Cuba que preste sus servicios en las empresas mixtas, con excepción de los integrantes de su órgano de dirección y administración, será contratado por una entidad empleadora, a propuesta del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, y con la autorización del Ministerio del Trabajo y Seguridad Social.
Se eximirá del pago de impuestos sobre los ingresos personales a los inversionistas extranjeros socios en empresas mixtas o partes en contratos de asociación económica internacional, también se eximirá del pago de impuestos sobre las utilidades a las empresas mixtas y partes en los contratos de asociación económica internacional por un periodo de ocho años a partir de su constitución.
Las garantías para los inversionistas que el gobierno plantea son la transferencia de acciones o capitales al gobierno o un tercero, previa autorización. El Estado garantiza la libre transferencia al exterior en moneda libremente convertible sin pago de tributos u otro gravamen relacionados con dicha transferencia, de los dividendos o beneficios que obtenga por explotación de la inversión y las cantidades que deberá recibir en el caso de vender sus derechos en una asociación económica internacional o en una empresa de capital totalmente extranjero, o en caso de expropiación por motivos de utilidad pública o interés social previamente declarado por el consejo de Ministros.iv

Flexibilización de empresas estatales

En la misma tónica de las reformas anteriores se ha dado a conocer la llamada flexibilización de regularizaciones de empresas estatales como la minería, el turismo y las telecomunicaciones. Hasta antes de esta flexibilización solo habíamos visto esto en el sector agrícola.
“Tras los últimos cambios más de 5 mil empresas pasarán a operar con más independencia del gobierno, podrán quedarse con 50 por ciento de las utilidades luego de pagar impuestos, lo que representa un 20 por ciento de lo que rige ahora, y también diseñar sus propias políticas salariales, y no tendrán que devolver las reservas no utilizadas, según el nuevo reglamento publicado en la Gaceta Oficial”.
También se prevé que podrán vender sus excedentes de producción una vez cubiertos los compromisos con el Estado, esto implica que tendrán libre albedrío para imponer los precios, salarios, intensificación de la explotación, etc. esto es a todas luces una medida para incentivar en los directivos de estas empresas el que se vuelvan dueños de una buena parte de lo que genera la empresa supuestamente estatal, ampliar la diferenciación salarial y dejar de lado la economía planificada estatal.

Los argumentos

Los argumentos esgrimidos por el gobierno son fundamentalmente el mejorar el modelo económico y hacer un socialismo viable y sustentable. Plantean de forma reiterada la necesidad de flujos de capital extranjero para mejorar la infraestructura y aprovechar los avances tecnológicos que se tienen en países capitalistas avanzados para poder desarrollar de esta forma las fuerzas productivas – desarrollo de la industria y técnicas de producción laboral.
“Concebir la inversión extranjera como una fuente de desarrollo económico para el país a corto, mediano y largo plazo. Su atracción debe plantearse como objetivos el acceso a tecnología de avanzada, la captación de métodos gerenciales, la diversificación y ampliación de los mercados de exportación, la sustitución de importación, el acceso a financiamiento externo, la creación de nuevas fuentes de empleo y la captación de mayores ingresos a partir de los encadenamientos productivos con la economía nacional”.vi
Con esta ley se pretende introducir el mercado para incentivar la productividad del trabajo, desarrollar las fuerzas productivas, aumentar las finanzas macro económicas y descentralizar (terminar de desnacionalizar) las empresas estatales. En realidad este paquete de leyes no plantea una simple reforma sino que al final se plantea la introducción del mercado capitalista y por ende terminar con todas las ventajas de la economía planificada. Aunque se insiste que todas estas medidas son para fortalecer el sistema socialista, en realidad todas van en contra del mismo. Hasta cierto punto sus discursos son retóricos al insistir que de lo que se trata es de una modificación del modelo –al cual delimitan en la estrategia de desarrollo, las políticas económicas y el funcionamiento de la economía- y reduciendo su planteamiento de sistema socialista a las conquistas sociales de educación y salud. Es cierto que existen necesidades económicas de fondo para reimpulsar la economía cubana pero con estas medidas lo que se intenta es terminar con la planificación económica, echándole la culpa a ésta de la baja productividad e ineficiencia. En realidad la ineficiencia y baja productividad se debe al control burocrático que existe y que limita la participación democrática de los trabajadores. Se insiste mucho en la necesidad de los cambios culturales para adaptarnos a las nuevas reformas. Se dice que la igualdad que se ha extendido desde el triunfo de la revolución ha generado trastornos culturales que se deben de terminar además con esto se argumenta la necesidad de que quien trabaje más tiene que tener más: “nosotros tenemos intereses individuales si el modelo no los soluciona se tienen que cambiar”. Ahora mismo ya se está creando la zona económica especial del puerto Mariel en la nueva provincia de Artemisa. El gobierno dice que en Cuba caben todos los tipos de propiedad, “todos tienen su espacio” la privada, la cooperativa y la estatal. Cabe destacar que el capital brasileño es de los que más invierten ahora en la isla. Otro de los argumentos repetidos hasta el cansancio es que el Estado no puede seguir participando en lo económico a pesar de que la propiedad sea estatal. El Estado simplemente tiene que cuidar el derecho de ejercer los “derechos cívicos”.

Una base material para el capitalismo

Ahora mismo existe una base real dentro de Cuba para la penetración del capital, el turismo, elcuentapropismo, las remesas, los salarios bajos, la crisis económica, el bloque, etc. han generado un caldo de cultivo fecundo para el capital. El papel del turismo ha generado una nueva ideología capitalista, la obtención del dinero fácil. Hay ya 20.000 graduados que trabajan en el sector turístico. De 1990 al 2014 han visitado Cuba 35 millones de turistas, por esta actividad se mantiene el 11% de la población. Con el turismo ha incrementado la prostitución y el jineterismo. Con el boom del turismo se ha creado 60 empresas mixtas nuevas, estas son del sector de construcción, alimento, comida, transporte aéreo, telefónica, etc. el turismo representa aproximadamente el 7% del PIB (datos distorsionados por las dos monedas existentes). La crisis ha hecho que haya una disminución del gasto en sectores fundamentales. Desde el 2011 con los nuevos planteamientos del congreso se han descentralizado unidades que recibían dinero del estado (se han entregado en cooperativas a los antiguos empleados del Estado, ahora son dueños y ellos pagan el arrendamiento del local al estado y cumplen con sus impuestos). En 2010 el gasto en salud, educación, vivienda, etc. (gasto social) era del 70%; en 2011 de 68%; en 2012 del 64%. Esto se debe particularmente a la disminución de la libreta de racionamiento. Ahora mismo se habla de una reforma en la educación con la cual se intenta reducir las carreras universitarias de 5 a 4 años y dar impulso a carreras cortas técnicas (como en los países capitalistas donde la educación no es un bien fundamental y lo que buscan es cualificar para explotar). El gobierno tiene el control de algunos precios de productos agrícolas pero en general los precios se rigen a partir de la ley de la oferta y la demanda. Esto ha significado una caída del poder adquisitivo pues los precios de los productos son en pesos convertibles (CUC). Para poder mantener el nivel de compra ha habido una migración del trabajo estatal al individual. Así podemos ver como hay una menor demanda en puestos de trabajo como profesores y otros, mientras que hay una fuerte atracción del sector turismo. Esto plantea una serie de distorsiones económicas y políticas, así como un ambiente de expectativa frente a las nuevas medidas, así como una receptividad hacia todo lo que se presente como medidas que van a llevar a un mejor salario.

Economía capitalista

Se piensa que las políticas capitalistas de mercado van a poder mejorar la economía en Cuba, que gracias a estas inversiones se va a poder desarrollar la industria y técnicas de trabajo, cabría preguntarnos si esto es cierto. En los países atrasado o ex coloniales donde los capitales imperialistas han penetrado la inversión extranjera se ha centrado primero en el sector bancario y especulativo, se hacen dueños de los bancos que reportan ganancias tremendas por los cobros excesivos que no pueden hacer en sus países de origen. Solo se invierte en la industria a condición de que exista una mano de obra barata (que no tenga derechos laborales ni sindicatos combativos, salarios de hambre, etc.) y donde la materia prima se pueda utilizar a precios prácticamente regalados. Esta inversión va orientada a crear maquiladoras donde la riqueza producida no se queda en el país sino que se va al extranjero, no se genera un mercado interno mínimo. Las máquinass que utilizan no las fabrican en ninguno de los países, simplemente son transportadas de los países imperialistas, no fomentan el desarrollo tecnológico pues éste se desarrolla en los países imperialistas. La única forma en que se puede desarrollar la economía dentro del capitalismo es desarrollando las fuerzas productivas y acelerando con eso la productividad del trabajo, es decir invirtiendo en nuevas máquinas con tecnología más avanzada. Pero hacer esto en medio de una crisis internacional donde ahora mismo las grandes empresas no son capaces de utilizar toda su industria instalada, no es una muy buena idea para los inversores seguir invirtiendo en desarrollar la industria. No se puede hablar de que la producción que se desarrolle en Cuba sea para alimentar un mercado interno porque este es muy pequeño y la única forma en que se podría desarrollar es con buenos salarios pero esto está en contradicción con la ganancia del capitalista. Hay otro aspecto, más político, en la ecuación sobre la inversión. Los capitalistas no están seguros de que sus inversiones estén aseguradas o de que este proceso no retroceda. Y sus razones tendrán para tener esa consideración. Aunque el gobierno ha planteado algunas medidas para asegurarles sus inversiones, no están seguros que el gobierno pueda garantizar una reacción del pueblo cubano. Este miedo va ser uno de los argumentos a la hora de la negociación y aquí el estado no va poder servir a dos amos al mismo tiempo, o se posiciona con los trabajadores, o con los empresarios que pedirán mano dura, como en China, para que sus ganancias vayan viento en popa.

El papel del Partido Comunista

En los procesos de restauración capitalista en la Unión Soviética y otros países del Este, los “partidos comunistas” han jugado un papel nefasto. En realidad, en la URSS el PCUS no era un partido comunista sino un club de burócratas y arribistas que buscaban por todos los medios convertirse en dueños de los medios de producción. En China los llamados dirigentes del PC Chino son millonarios que utilizan las finanzas del Estado para financiar sus empresas personales. Esta actitud es justamente la contraria de lo que representaba ser un comunista en los tiempos de Lenin cuando aquél que tuviera un carnet entre sus manos significaba que era el más sacrificado y que estaba dispuesto a ir en la primera línea a la lucha contra la intervención extranjera en la URSS. Aunque el PC en Cuba es diferente y hay aún muchos militantes, particularmente entre la juventud y los veteranos, que están dispuestos a defender el proyecto revolucionario socialista, también hay sectores que ven al capitalismo como la única salvación, no para el pueblo cubano sino para sus propios negocios que se han agenciado por su vínculo con el turismo, por su puesto gerencial en tal o cual empresa, etc. Este ala que ahora asoma la cabeza tímidamente y que aún no se atreve a decir sus pensamientos claramente, con la dinámica económica que se está empujando, de apertura de mercado y la introducción de elementos capitalista, poco a poco perderá la timidez y será más agresiva en sus pretensiones. Estos elementos no se han generado espontáneamente en el último periodo, después de que el PCC haya lanzado los lineamientos que dan pie a todas las reformas, 2011, sino que se han venido acentuando a lo largo de décadas en las que han ido escalando en el aparato del partido. No son revolucionarios, como la vieja guardia, la dirección histórica, sino burócratas que se han formado en el aparato, que no tienen vínculos con los trabajadores y la juventud y que se han enseñoreado bajo el amparo del despotismo burocrático.

Lucha de clases

A pesar de lo escandaloso que resulta la Ley de Inversión Extranjera y todo el conjunto de medidas, entre las amplias masas hay un ambiente de expectación. Entre la juventud también hay expectativa pero claramente más crítica, no es casualidad que donde más hay discusiones sobre estas reformas en un primer momento sea en las universidades, y entre intelectuales y artistas. Una de las primeras demandas por las que se va a luchar va a ser por espacios democráticos donde se pueda, no solo hablar y opinar sobre las reformas, sino que se tenga poder de decisión sobre todas aquellas medidas que se puedan ir tomando. En las escuelas y las calles es común la demanda de pedir que se les tome en cuenta. De alguna forma esta demanda refleja un interés por lo que pueda pasar con el futuro del país y del socialismo. Si bien esa expectativa está presente nadie quiere perder las conquistas de la revolución, particularmente la salud y educación. Estas medidas que se han impulsado desde el 2011 han creado una dinámica fuerte de mercado, con la aplicación de la Ley de Inversión, sin duda, ésta se reforzará. En un primer momento puede no haber una oposición seria a estas medidas. Pero esto cambiará rápidamente una vez que se comiencen a sentir los efectos de estas medidas. Un ejemplo muy emblemático es lo que pasó recientemente en Santiago donde los cuentapropistas del transporte público se reunieron y acordaron subir la tarifa a 2 pesos, aumentar el 100% simplemente porque ellos lo plantearon. Al día siguiente hubo prácticamente un motín en la ciudad donde los trabajadores, particularmente los jóvenes, se opusieron fieramente a pagar el aumento, se movilizaron rápidamente y yendo a las estructuras partidarias y de gobierno hicieron que el precio volviera su nivel anterior. Podemos ver que aunque la gente en primera instancia no se va a movilizar en contra del gobierno, menos cuando aún hay algunos –cada vez menos- de la dirección histórica, al frente del Estado, sí lo hará contra los resultados de las políticas de mercado que se están impulsando rápidamente. Ahora mismo los sectores más críticos aún se mantienen entre la intelectualidad pero esto cambiará cuando el mercado comience a ejercer las presiones capitalistas habituales. El pueblo cubano tienen en gran estima las conquistas de la revolución y responderá a todos los niveles ante cualquier intento de atacarlas. Es nuestro deber advertir que, independientemente de las intenciones que pueda haber detrás de estas medidas, las mismas llevan inexorablemente a fortalecer el mercado capitalista y la penetración del mercado mundial y el debilitamiento de la economía planificada. Esto a su vez, más pronto o tarde llevará a minar la base sobre la que se asientan las conquistas de la revolución. En nuestra opinión, los revolucionarios cubanos deben desarrollar una alternativa a este rumbo, que no puede ser otra que la democracia obrera y la perspectiva de extender la revolución a otros países.

Ubaldo Oropeza

NOTAS

i Jorge Martin, Cincuenta años después ¿hacia dónde va la revolución cubana?
ii (ídem)
iii Jorge Martin ¿A dónde va Cuba? ¿Hacia el capitalismos o al socialismo?
iv “En 2010 Cuba empezó a despedir a cientos de miles de empleados públicos y a desregular pequeños negocios minoristas, al tiempo que autorizó la creación de un sector no estatal de más de 450 mil pequeños negocios y entregó tierras en concesión a 180 mil granjeros” (La Jornada, 29 de abril 2014)
v Juventud Rebelde, 30 de marzo del 2014
viLa Jornada, 29 de abril del 2014
viiGranma, 31 de marzo. Presentación del proyecto de Ley de Inversión Extranjera en la Sesión Extraordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular por el diputado Rodrigo Malmierca Díaz, Ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, el 29 de marzo del 2014.