domingo, abril 05, 2026

“Tres empanadas” para las fuerzas represivas


Finalmente, este 2 de abril se llevó adelante la protesta de las cinco fuerzas de seguridad federales por aumento de las remuneraciones. El día anterior, el gobierno trató de desactivar el reclamo anunciando que los miembros de las fuerzas recibirán un bono no remunerativo de $40.000 más otras sumas que podrían llegar hasta $300.000, según la jerarquía de cada agente. Esto fue tomado por los uniformados como “un alivio transitorio que no resuelve el reclamo de fondo” (Perfil, 2/4). También estuvo presente el reclamo por la falta de cobertura médica por el quebranto de IOSFA, disuelta por el gobierno para dar paso a la creación de OSFFESEG para las fuerzas de seguridad y OSFA para el personal militar. Un cambio que, según denuncian, no mejoró la atención. 
 Con un abrazo simbólico al Edificio Centinela, sede de Gendarmería, la protesta se realizó bajo la consigna “Todos juntos por un salario digno”. Participaron familiares, retirados y efectivos de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, Seguridad Aeroportuaria, congregando a unas 200 personas. La protesta se realizó luego de que terminara el acto encabezado por Milei en Plaza San Martín en el marco del Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, en el que el liberticida aseveró que "somos conscientes de que hay una deuda en lo salarial con las fuerzas", y agregó que "un país que busca ser protagonista en el escenario global, necesita fuerzas bien pagas". Milei en su alocución también rearfirmó que el 10 % de los ingresos por privatizaciones de empresas y activos estatales se destinarán a la compra de armamento para "reconstruir las Fuerzas Armadas". 
 Durante la protesta, uno de los pocos efectivos de la Policía Federal que se hizo presente, señaló que “vinimos en apoyo porque, ya sea los retirados, los familiares o yo que integro la misma fuerza, estamos en una situación muy complicada para la manutención de una familia, del día a día. Es un acto simbólico de forma pacífica”, y aclaró que “no es en contra del Gobierno. La Policía, al igual que todas las Fuerzas Armadas, no es la única época en que estamos pasándola mal económicamente, sino que en muchos años lo estuvimos”. A pesar de los dichos del oficial de la PFA, se hicieron sentir las críticas a la conducción política, en especial a Alejandra Monteoliva, planteando que el lema oficial “cuidar a los que nos cuidan” no se refleja en las condiciones laborales actuales. 
 Por DNU 216/2026, el gobierno nacional anunció el pago de “un bono general de $40.000, de carácter fijo, no remunerativo y no bonificable, que se pagará junto con los salarios de abril” (ídem), que alcanza a la cinco fuerzas federales y a los alumnos en formación de la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval. A su vez, el DNU estipula un pago extraordinario adicional, también no remunerativo y por única vez, que varía según el escalafón. Los cargos más bajos percibirán entre $100.000 y $300.000 extra, mientras que los rangos jerárquicos más altos de cada fuerza quedarán excluidos de ese beneficio adicional. En la fundamentación esgrimida por el gobierno se puede leer que la medida busca “reconocer y mantener una adecuada jerarquización en relación con la capacidad, responsabilidad y dedicación” del personal, con el objetivo de impactar “positiva y directamente en la capacidad adquisitiva” de los agentes. El gobierno del “déficit cero” también anunció que el “aumento” se solventará con con partidas ya previstas en el Presupuesto Nacional y con fondos asignados al Ministerio de Seguridad. 
 El gobierno que trató de desactivar el reclamo con el anuncio del bono, también recurrió a la interna que mantiene con Victoria Villarruel, señalándola como una de las instigadoras detrás de la protesta, que habría operado a través del influencer videliano Emmanuel Danann, que revistió como un virtual vocero de los uniformados y Analía Zabala, titular de la Asociación de Suboficiales Argentinos. Villarruel, que semanas atrás aseveró que "conozco de primera mano la condición en la que están las fuerzas de seguridad”, mientras se realizaba la protesta se encontraba en una actividad por Malvinas en la ciudad bonaerense de Chivilcoy, convocada por el intendente de esa ciudad, el excomisario Guillermo Britos, con quien la vice mantiene un buen vínculo.
 El gobierno que tiene como consigna “cuidar a quienes nos cuidan”, se percató de que el “aumento” no debía sacar de la línea de pobreza a la mayoría de los miembros de las fuerzas de seguridad, ya que el “ceder” ante las demandas de las fuerzas represivas, podría dar impulso a las luchas de carácter reivindicativo por salarios, despidos y suspensiones que atraviesan a toda la clase trabajadora, y que tienen su expresión más avanzada en las autoconvocatorias docentes de Catamarca, Jujuy, Santa Fe, y en las ocupaciones de fábrica, como Fate y Granja Tres Arroyos. 
 En su agotamiento terminal, los únicos que “toleran” al gobierno de Milei-Caputo son los partidos que han convalidado, en el Congreso y en las gobernaciones, el despojo perpetrado contra trabajadores y jubilados, dando paso a la acentuación de la lucha de clases, en la que los detalles, quiebres y fracturas, deben ser recogidas para lanzar una lucha de conjunto, que tenga a los trabajadores como dirección. 

 Lucas Giannetti
 03/04/2026

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