martes, noviembre 04, 2014

Hace veintidós años la Iglesia le reconoció a Galileo que la Tierra se mueve alrededor del sol



El 31 de octubre de 1992, ante la Academia Pontificia de la Ciencia, el entonces Papa Juan Pablo II declaró oficialmente que Galileo Galilei era inocente de la acusación por la que había sido condenado en el año 1633. Fue, en ese momento, acusado de hereje por haber cuestionado la teoría aristotélica que la Iglesia defendía a ultranza ya que le permitía mantener el orden social, político y religioso, legitimándose como la Institución más poderosa durante más de 10 siglos. Tuvieron que pasar 359 años para que los representantes de Dios en la tierra consideren que los estudios realizados por Galileo no eran perjudiciales a la tradición católica.
En 1979, un año después de haberse convertido en Papa, Juan Pablo II manifestó su deseo de investigar el caso iniciando una profunda reflexión sobre las condenas a la Teoría Copernicana y a Galileo, quien murió cumpliendo prisión domiciliaria en una villa cercana a Florencia tras ser juzgado por la Inquisición romana mientras estaba enfermo y casi ciego. En 1981 Juan Pablo nombró a la Comisión finalmente encargada de investigar las pruebas que esclarezcan las condiciones del histórico juicio. Esta actitud adoptada por Juan Pablo II se dio en el marco de la continuación de los preceptos del Concilio Vaticano II que se llevó adelante entre 1962 y 1965 con el objetivo de dar una respuesta a la radicalización política que impulsaba la revolución cubana, la independencia de los países africanos (hasta ese entonces eran colonias europeas), el creciente giro a la izquierda de un sector de las clases medias urbanas y el surgimiento de la “teología de la liberación” dentro de sus filas. Esta política de aggiornamiento impulsada por el nuevo Papa tenía la intención de popularizar los preceptos de la iglesia mostrando una imagen más moderna y crítica frente al autoritarismo que censuró a los primeros hombres de ciencia como Nicolás Copérnico y Galileo después. Sin embargo esta reivindicación fue simplemente una pantomima ya que desde los inicios del Capitalismo era evidente que las pruebas científicas fueron ganando terreno en el marco de una sociedad que hace ya más de 400 años abandonó la visión teocentrista (Dios es el centro del mundo) para concentrarse en los hombres y el uso de la razón y la experimentación. Pero, ¿qué mal le hizo Galileo Galilei a la Iglesia?

El juicio de Galileo: la ciencia avanza, el dogma resiste

La causa armada a Galileo Galilei se produjo en la primera mitad del siglo XVII. En ese momento, la Iglesia era la institución más poderosa en el mundo ya que su influencia alcanzaba a controlar la vida pública y privada de las personas y gobernaba con las monarquías absolutas que se estaban constituyendo. Además era propietaria de un alto porcentaje de tierras en toda Europa y, posteriormente en América y África, trabajadas por campesinos sometidos a las peores condiciones de servidumbre. El Feudalismo le estaba cediendo su lugar al Capitalismo a pesar de que ciertos sectores, entre ellos la Iglesia, se desesperaron por miedo a perder sus enormes privilegios. Ya se había producido una ruptura con los protestantes que le disputaron un importante número de creyentes en el noroeste de Europa. Para esta época también recobraron protagonismo las ciudades como centros comerciales y administrativos en los que la Iglesia perdió jurisdicción. Con los siglos, y gracias a los avances técnicos y científicos, estas urbes albergaron las nacientes industrias, a la burguesía y, consecuentemente, a la clase trabajadora.
A su vez, la ciencia comenzó a dar respuesta a muchos de los aspectos que la Iglesia mantenía en el dogma absoluto como los avances en la medicina del cuerpo humano, el estudio de las estrellas y el orden inmutable preestablecido. La visión que tenían del mundo era aristotélica, es decir, la tierra se ubicaba en el centro del Universo y los astros, entre ellos el sol, giraban a su alrededor. Para el filósofo griego Aristóteles el cosmos era inmutable, estable y eternamente inmóvil. La iglesia se aferró a esta visión del mundo porque legitimaba su poder establecido por Dios. De esta manera los campesinos, que eran la mayoría superexplotada en los grandes campos, no podrían aspirar a mejores condiciones de vida ni a desestabilizar a los gobiernos vigentes. Debían padecer una vida terrenal abnegada y miserable a cambio una vida eterna de felicidad.
Por esos años nacía Galileo Galilei en Pisa en 1564. Fue profesor de matemática de la Universidad de Padua y astrónomo que se reconocía a sí mismo como un seguidor de Nicolás Copérnico y de sus ideas. Copérnico había planteado la Teoría Heliocéntrica que establece que es el sol y no la tierra, quien se ubica en el centro del universo mientras éste es un planeta más que se mueve sobre su eje y alrededor del sol. La Iglesia trató de impedir por todos los medios su difusión ya que iba en contra del orden establecido. Galileo, a pesar de ser un hombre creyente y de querer buscar un diálogo con los eclesiásticos, defendió la teoría copernicana y estudió el cielo utilizando el método científico: observación y experimentación a través del uso del telescopio. Descubrió las fases de la luna, los satélites que giran alrededor de Júpiter, manchas en el sol y la Vía Láctea.
Sus estudios lo llevaron a la conclusión general de que todos los hombres son seres racionales mientras que todo en el universo está en constante movimiento. Aunque Galileo no fue muy consciente de lo que esta idea implicaba en realidad: combatir una visión de la sociedad que se había mantenido influenciada más de 1.000 años por el oscurantismo de la Iglesia.
Advertido por primera vez en 1616, cuando se ratifica la condena a Copérnico, fue juzgado y declarado culpable por enseñar la teoría censurada en 1633. Además escribió Diálogo sobre los sistemas máximos, obra en la que expresaba sus posiciones a través del diálogo polémico de tres personajes: un defensor de Aristóteles, uno de Copérnico y un mediador entre ambos. Galileo tuvo la astucia de publicarlo en italiano, y no en latín como todos los libros de esa época, para que tenga mayor llegada al público culto en general. La inquisición lo obligó a retractarse y negar sus ideas a cambio de perdonarle la vida. Así lo hizo y vivió sus últimos años bajo prisión domiciliaria. La famosa frase con la que el matemático y astrónomo habría cerrado su intervención en el juicio: “eppure si mueve” (“Y sin embargo se mueve”) es para muchos de sus estudiosos un mito. Sin embargo no se pudo detener el avance de la ciencia y las técnicas que fueron fundamentales para el desarrollo de la sociedad que se iba gestando y que establecería los cimientos del sistema capitalista actual.

Aunque pidan disculpas, siguen siendo la institución más retrógrada de la sociedad

Hace pocos días el Papa Francisco relacionó el Comunismo con la consigna “Tierra, techo y trabajo”1 pero ayer reivindicó la existencia del diablo que vive en los pecados del mundo y de la carne2. Nuevamente expone ideas que pueden parecer progresistas, pero sólo son gestos que enmascaran su carácter retrógrado y verticalista. La Iglesia, sigue demostrando ser uno de los bastiones más antiguos de los sectores reaccionarios y de las clases explotadoras sobre las explotadas. A pesar de los “gestos” reformistas de Francisco I, el “Santo Sínodo” todavía sigue discutiendo si casa a los divorciados, prohíbe a las mujeres las jerarquías eclesiásticas superiores, que la homosexualidad es un pecado, que los anticonceptivos van contra la “ley divina”, que el aborto es un asesinato, etc., etc.
La Iglesia no podía reconocer que Galileo y Copérnico tenían razón en el siglo XVII ya que contradecía los fundamentos de su predicamento y podía abrir una crisis muy grande para el sistema de creencias religiosas y todas sus instituciones. Pero recién lo hicieron hace 22 años, cuando esta teoría ya no afectaba directamente sus intereses materiales ni simbólicos. Esta lavada de cara con la figura de uno de los padres de la ciencia moderna no fue casual que se haya expuesto públicamente en octubre de 1992 cuando días atrás se habían cumplido 500 años de la llegada de los españoles a América y uno de los debates que cobró mayor importancia fue poner en cuestionamiento el rol que la Iglesia había tenido en pos de evangelizar las nuevas tierras. Millones de indígenas fueron masacrados “en nombre de Dios” sino aceptaban al gobierno y a la fe conquistadora. Durante la década de 1990 sus valores retrógados y la creciente miseria, le hicieron perder peso relativo en Latinoamérica frente a nuevas creencias que iban surgiendo sobre todo en los sectores mas sometidos a la explotación cotidiana, entre ellas la brasilera La Iglesia Universal del Reino de Dios (fundada en Río de Janeiro en 1977), el evangelismo y distintas creencias impulsadas por el imperialismo norteamericano.
Aunque la Iglesia se reubique frente a determinadas discusiones teóricas y hasta teológicas lo cierto es que, de conjunto, ninguna afecta a los grandes intereses que representa. Su disfraz progresista en realidad esconde un oportunismo fehaciente a la hora de recuperar la representación espiritual de sus creyentes. Esta fe estuvo en tela de juicio en distintos momentos de la historia como con la difusión de la teoría de la evolución y en los momentos de efervescencia revolucionaria, cuando la clase obrera pateaba el tablero y se enfrentaba abiertamente a ella, como en la revolución española.
El Vaticano comenzó a perder poder político cuando los Estados nacionales se secularizaron para brindarle mayores libertades a la burguesía en su afán de enriquecimiento. Sin embargo sigue teniendo influencia en la sociedad poniendo trabas constantes a la sanción del aborto libre y gratuito, las relaciones entre las personas del mismo sexo y cualquier tendencia que afecte el orden y la moral católica. ¿Qué opina la iglesia de la extensión del SIDA por toda África debido a las trabas que impuso a la campaña por el uso del preservativo? ¿Y sobre la más reciente discusión acerca de la utilización de las células madres que permitirían mejorar la calidad de vida de las personas? ¿Y la fertilización asistida? Nuevamente se opone a cada una de ellas porque es parte de su razón ser controlar los cuerpos y las vidas de sus fieles.
Hoy la iglesia pretende demostrar una cara un poco más humana del capitalismo, inculcando que se puede ser pobre con dignidad, mientras se siga aceptando la explotación de un sistema “santificado” por la Iglesia. Es la naturaleza de la institución católica en la historia defender el orden establecido.
A pesar de las disculpas, después de condenarlo en vida hace casi 400 años al viejo matemático y astrónomo hereje, evidentemente, para la Iglesia, la herencia aristotélica continua rigiendo su forma de interpretar y “ordenar” el mundo, para que todo siga igual.
¡Eppure si muove!

Claudia Ferri

1.- http://www.laizquierdadiario.com/El-papa-y-el-comunismo
1.- http://www.clarin.com/mundo/Papa-Francisco-diablo_0_1240076054.html

Película recomendada: Galileo una película de Josep Losey con guión de Bertolt Brecht.
- https://www.youtube.com/watch?v=_w1I_2RsH-c
Documental sobre Galileo Galilei.
- https://www.youtube.com/watch?v=2wpaL-crg3c

Fracasó el contraataque imperial

No cesa el oleaje antimperialista en el continente. En forma de votos una fuerza telúrica remontó flaquezas y llevó al fracaso la más sofisticada, integral y mejor financiada contraofensiva estadounidense.
Comienza así una nueva fase en la lucha de la región contra la hegemonía estadounidense y la explotación capitalista.
Podía oírse el jadeo de las hienas, prontas a despedazar el ansiado cadáver. Pero no ocurrió la derrota electoral de las mayorías, por la que Washington trabajó a cara descubierta en Brasil y Uruguay. Tampoco tuvo éxito la escalada violenta ensayada otra vez en Venezuela.
Álvaro Uribe y José Aznar, cabezas visibles de la Internacional Parda, desperdiciaron el viaje simultáneo a Argentina en fecha supuestamente tan propicia para ellos. Esperaban anudar el gran éxito reafirmando un elenco fascista para el próximo período presidencial en el país sureño. Debieron limitarse a masticar arena en entrevistas con candidatos y periodistas adeptos. Los habían precedido celebridades de la prensa venal, todos contra Venezuela y aunando en la fácil condena al populismo el proceso político regional más rico y diverso en cinco siglos.
Así, por el momento el Departamento de Estado ha perdido la batalla. Continúa la guerra, desde luego, pero esta victoria tiene un valor trascendental y da nuevo aliento a las fuerzas revolucionarias de la región, debilitadas y en cierta medida confundidas por el retroceso visible de los últimos tiempos, interpretado por la Casa Blanca como su oportunidad para dar el zarpazo.
Este nuevo capítulo tiene base de sustentación en Bolivia, donde el saldo fue neto y no sólo ratificó la estrategia hacia el socialismo en ese país: orientó y estimuló a trabajadores, campesinos e indígenas de toda la región, contribuyendo a las victorias del Partido dos Trabalhadores en Brasil y el Frente Amplio en Uruguay.
Un horizonte nítido para esta nueva fase fue trazado en Venezuela por los estrategas del gran capital. Mientras volcaban cientos de millones para alimentar un letal aparato de propaganda, destinada a intoxicar a las mayorías en Suramérica, en Venezuela programaron una campaña terrorista, con base en paramilitares colombianos. El propósito inmediato era alentar la derrota del PT y el FA. Pero apuntaba también a sacar rédito en cada país de la región, sobre todo en Argentina, donde las metrópolis dan por seguro la victoria de fuerzas explícitamente proimperialistas en las presidenciales del año próximo.
Fallaron ambos objetivos. Descubierta y desmantelada por la inteligencia de la Revolución, la intentona terrorista tuvo un corolario particularmente brutal con el asesinato a sangre fría del joven diputado Robert Serra y su compañera. Operó otra vez sin embargo la conciencia y disciplina revolucionaria de vanguardias y masas, quienes comprendieron el sentido de la provocación. De modo que mientras fracasaba el intento de desatar un baño de sangre en Venezuela, la táctica imperial chocaba contra la voluntad de las masas en Brasil y Uruguay.
El papel que en la campaña de prensa tradicional jugó el elenco estable de pseudointelectuales itinerantes al servicio del Departamento de Estado lo cumplieron mercenarios en acción en Venezuela, donde el capital ya descarta la vía electoral. La beligerancia yanqui reitera el empleo de mercenarios terroristas, destinados a dividir el país y detonar una guerra civil como en Siria y Ucrania.
Con la programada derrota electoral de las mayorías en Uruguay y, sobre todo, en Brasil, Washington aspiraba al aislamiento de los países de la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América, condición para continuar en escala mayor el accionar terrorista en Venezuela y extenderlo luego al resto del Alba.

Nuevo cuadro regional

Doble frustración para la contrarrevolución. Y, de aquí en más, un desafío táctico-estratégico sin precedentes para gobiernos y fuerzas políticas anticapitalistas.
Son numerosas las consecuencias de esta derrota estadounidense. Inicia un nuevo ciclo en las relaciones de fuerza al sur del Río Bravo. La expresión no es mera fórmula: en consonancia con las victorias de naturaleza diferente en Venezuela, Bolivia, Uruguay y Brasil, México se ha instalado en una zona de turbulencia que dificultará su papel de plataforma estadounidense para vaciar de contenido a Unasur-Celac y ocupar el espacio con la Alianza del Pacífico.
Por un lapso de tiempo necesariamente breve las fuerzas de la revolución están en ventaja. La reforma política anunciada por Dilma Rousseff, aún indefinida, tendrá necesariamente un contenido democratizador, es decir, contrario al aparato elitista de la burguesía que integra el propio gobierno en la figura del Pmdb. En Uruguay el resultado electoral debe ser todavía refrendado en segunda vuelta, aunque es improbable otro resultado que afirmación de Tabaré Vázquez. En ambos casos es previsible que, pese a las exigencias objetivas de la economía y la eventual voluntad de los gobiernos o algunos de sus sectores, será imposible aplicar las medidas de saneamiento exigidas por la crisis internacional del capital, particularmente en el caso de Brasil.
A menos que el PT y el FA contradigan en lo inmediato sus promesas de campaña, la Alianza del Pacífico perderá músculo durante un período. Si el Alba actúa con eficacia, Unasur y Celac podrán recuperar autonomía frente a Estados Unidos, neutralizando las intenciones del arco Chile-Perú-Colombia-México. Frente a éste, el bloque suramericano del Alba –Venezuela, Ecuador y Bolivia- se convierte en un eje de enorme proyección potencial, incluso contando con el posicionamiento centrista de Brasilia y Montevideo y la presumible debilidad en el accionar de Buenos Aires, víctima de un desgaste extremo y en período preelectoral.
Sobre estos tres conjuntos dispares gravitará con creciente fuerza la crisis estructural del capitalismo que ya ha pasado de los centros imperiales al llamado bloque Brics (Brasil, Rusia, India, China y Suráfrica) y golpeará con dureza creciente sobre la totalidad del planeta, no sólo por la caída en los precios de las materias primas. De la respuesta táctica y estratégica a esta crisis dependerá el resultado de la gran batalla.
Socialdemocracia y socialcristianismo actúan alineados ora con el bloque centrista, ora con el arco de la Alianza del Pacífico. La manipulación de movimientos sociales bajo el manto de Francisco es una herramienta poderosa en solapado apoyo a la línea de acción estadounidense en esta pugna estratégica.
La Internacional socialdemócrata y el Vaticano obran con mayor peso incluso que el de algunos gobiernos del área. Oposición explícita o camuflada frente a la Revolución Bolivariana de Venezuela, combinada con ambigüedad y ambivalencia respecto de la definición socialista y la asunción de urgentes medidas de transición anticapitalista, son las maneras en que a menudo se filtran posiciones que dividen y debilitan a las masas. El Alba tiene la difícil tarea de mostrar un camino diferente al centrista, a la vez que detecta y proyecta toda posibilidad de frente único antimperialista.
En esta suerte de paréntesis estratégico se librará una franca batalla de clases extensible a toda la región, en la cual la perspectiva socialista enfrentará a corrientes reformistas y otras que se empeñan en afrontar la crisis del sistema desde el “capitalismo nacional”. Ese combate dirimirá quién estará al comando en la próxima etapa.
Aquí el terreno no es electoral y sólo en escasa proporción partidario. Se trata de cómo evolucionan las clases trabajadoras en materia de conciencia y organización. Si logran o no salir de la encerrona histórica en la que quedaron prisioneras tras la degeneración de la Revolución Rusa primero y la disolución de la Unión Soviética después. Por definición es una batalla a librar a escala mundial, con preponderancia en los países de mayor desarrollo industrial. Brasil entre ellos.
Acaso el factor más relevante del resultado electoral en ese país es que la clase obrera no se dejó engañar con la socialdemocracia que asume su condición, lo cual no atenúa el hecho de que esté encuadrada en estrategias de ese signo o, aún peor, adosada a fuerzas declaradamente burguesas. Es un hecho a subrayar y revertir que franjas juveniles y altamente calificadas de la clase obrera brasileña sí se encolumnaron electoralmente con el Psdb.

Cruje la economía mundial

América XXI lo repitió una y otra vez. Ahora lo admiten los medios del gran capital. Dice The Economist “A comienzos de año todo lucía color de rosa (…) Las problemáticas economías de la ‘periferia’ europea (¡¿por qué pondrán periferia entre comillas?!) comenzaban a cambiar de rumbo, parecía, y el Banco Central Europeo haría lo necesario para mantener unida la eurozona. Todo fue arrojado por la ventana durante la corrida de los mercados globales del 15 y 16 de octubre”.
Parecía que todo era color de rosa. Bravos editores los de la prensa imperialista…
Por la ventana fueron arrojadas las expectativas de recomposición no sólo de Grecia, sino también de España, Portugal y, un paso atrás, Italia y Francia, todo al compás de un anuncio para ellos asombroso: Alemania, la locomotora europea, beneficiaria de la estafa continental de la eurozona, ingresa al neblinoso terreno de la recesión. “Europa se está precipitando hacia una trampa de deflación y estancamiento de tipo japonés”, dice Paul Krugman, el keynesiano frustrado por las noticias cotidianas no sólo en el viejo continente: la Reserva Federal estadounidense aumentará en pocos meses la tasa de interés. Es decir: acaba con su política de descontrolada emisión de dólares sin respaldo, a la que denominó quantitative easing . Dicho de otro modo: deja de sostener la fallida reactivación con recursos falsos y admite el retorno de la recesión en Estados Unidos.
Yerran a distancia quienes pretenden responder a esta realidad corrigiendo el capitalismo con algún adjetivo, sea “humano”, “social”, “de Estado” o “progresista”. Ilusiones vanas. Queda recorrer el camino de la transición socialista, quebrar la espina dorsal de la ley del valor, abolir el sistema de opresión y explotación… o resignarse ante a las hienas que siguen allí.

Luis Bilbao
América XXI

lunes, noviembre 03, 2014

México: Una crisis política dinámica



Las ondas expansivas del proceso de movilizaciones con epicentro en Guerrero y con estallidos y acciones violentas protagonizadas por los sectores populares, golpearon fuertemente al gobierno nacional. Sectores del imperialismo cuestionan a Peña Nieto, echando por tierra la imagen de la exitosa democracia mexicana.

La crisis abierta por los estudiantes asesinados y desaparecidos de la normal de Ayotzinapa ha pegado un gran salto. El gobierno está arrinconado por la creciente movilización nacional que devino en un movimiento democrático y no puede garantizar la estabilidad para los negocios imperialistas.
Es una crisis que se expresa también en la falta de credibilidad en las representaciones burguesas tradicionales. Ni el Partido Revolucionario Institucional (PRI), ni el Partido Acción Nacional (PAN), ni el Partido de la Revolución Democrática (PRD), pueden resolver las contradicciones abiertas con el desenmascaramiento del sistema político mexicano y su carácter profundamente represivo y autoritario. Algo impensable hasta hace unos pocos meses, cuando Peña Nieto se pavoneaba de los avances inéditos en la aprobación de las reformas reaccionarias exigidas por EE.UU.
La movilización nacional, que tiende a radicalizarse cada vez más (expresado por ejemplo en los paros en universidades, toma de alcaldías, quema de congresos estatales, de locales partidarios, bloqueo de carreteras, toma de casetas de peaje, toma de televisoras y radiodifusoras, etc.) expresa el repudio a lo descompuesto de esta democracia bárbara.
Pero también está haciendo eclosión el descontento con todos los ataques sufridos por distintos sectores de la población en los últimos años. Es evidente que hay un cambio en el estado de ánimo de las masas.
Es una respuesta ofensiva del movimiento de masas (aún inicial y sin radicalización programática) que objetivamente cuestiona los valores y resultados de esta democracia para ricos. Y que no solamente expresa acciones espontáneas, sino que combina elementos incipientes de avances en la conciencia, particularmente en el cuestionamiento a esta democracia para ricos.
Si en este momento hubiera elecciones, el gobierno sufriría un gran retroceso, y las instituciones y los partidos políticos mostrarían el desgaste sufrido ante la movilización de masas. Estamos en una situación muy distinta que al momento de la aprobación de las reformas: es decir, empieza a cambiar –aunque lentamente– la relación de fuerzas entre el gobierno y los gobernados. En esto radica lo esencial de la nueva situación política abierta con la crisis mexicana.

Un avance de masas contradictorio

Esta gran crisis de representatividad de los partidos patronales –superior a la crisis de 1994– tiene en contra el desgaste de la política de desvío (transición pactada) y la profunda crisis que enfrenta el centroizquierdista PRD.
Este partido, pese a la maniobra de recambio de gobierno en Guerrero (un pacto entre los partidos del Congreso), no logra desactivar la movilización que reclama la aparición con vida de los estudiantes normalistas.
Sin embargo a su favor, cuenta con que el nivel de conciencia mostrado, no alcanza a confrontar la naturaleza burguesa de las instituciones y los mecanismos de desvío del régimen. Es decir, no hay una ruptura entre la conciencia de las masas y la ideología de la clase dominante que sostiene a este régimen. Este es el punto favorable con que cuenta el gobierno y los partidos que lo apoyan.
También, sin duda, juega a favor de “ los de arriba” que el movimiento obrero y sus organizaciones apenas está comenzando a sumarse, más allá de que la jornada de ayer a la cual nos referimos más abajo.
La única dirección del régimen político que se preserva en esta crisis (pero que empieza a ser cuestionada por sectores más politizados del movimiento) es el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), encabezado por Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que congregó el domingo 26/10 un mitin multitudinario como no lo hacía desde el 2012.
Sin embargo, aún con la gran asistencia, no tiene una política ofensiva, producto de su estrategia institucional y pacifista. Aún así es una fuerza política que puede jugar un importante rol de desvío para resolver la crisis por la vía institucional, pues al no existir ninguna alternativa de masas por izquierda en esta situación, AMLO puede llenar esta ausencia política.
Su demanda de que renuncie Peña Nieto y que el próximo año las elecciones intermedias se conviertan en presidenciales, busca empatar con las ilusiones antigobierno y antipartidos que se expresan en las movilizaciones.
Sin embargo, la situación política no exige todavía para esta opción. Desde el mismo gobierno surgen voces “reformadoras” que plantean hipócritamente un nunca más, o incluso sectores de la izquierda y la centroizquierda proponen una reforma del Estado.
Así, a una crisis donde la acción de masas está catalizada por los rasgos autoritarios y antidemocráticos de régimen (demandas que integra y efectivamente no pueden ser resueltas en el marco capitalista), esas direcciones pueden actuar como atenuantes del descontento y la radicalización del movimiento de masas.

Un salto en la movilización democrática

Una muestra de que la situación nacional viene girando a izquierda, es la incorporación de direcciones obreras (burocracia sindical opositora) a la movilización, como lo mostró la marcha del 28/10 de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) a pesar del mínimo impulso puesto por el sindicato telefonista destacando miles que marcharon del STUNAM.
Esto implica un nuevo elemento que no estaba planteado inicialmente en las movilizaciones por la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos. En este contexto adquiere mayor importancia la participación del magisterio disidente como el de Guerrero, Oaxaca y Chiapas, cuyo movimiento se fortalece también en este nuevo panorama político que enfrenta el gobierno de Peña Nieto.
Y es que la movilización democrática contra el autoritarismo del PRI, se combina con el descontento provocado por la aprobación de las reformas reaccionarias, la militarización, la miseria, los feminicidios, el flagelo de los presos y desparecidos políticos y los crímenes de odio. Y entre más se prolonga esta crisis (ya sea que aparezcan con vida los desaparecidos o sus cuerpos), la magnitud de la misma mantiene su explosividad.
Esta es una crisis que, por la naturaleza de las demandas, cuestiona al sistema y las instituciones capitalistas.
Al no haber reforma posible de un régimen que cohabita con el narco, en un marco de bajísimo crecimiento económico y ante un panorama incierto por la caída de los precios internacionales del petróleo, y la posible alza de los intereses por la Reserva Federal de Estados Unidos (que harían emigrar los capitales financieros internacionales a Nueva York), la movilización nacional enfrenta la necesidad de romper con las ilusiones de cualquier salida intermedia a la crisis que no ataque al conjunto del régimen.
Y avanzar hacia una salida desde abajo en manos de los que no queremos más asesinatos de estudiantes, militares impunes en las calles, miseria y antidemocracia, crisis del campo, una billonaria deuda externa y un esclavista Tratado de Libre Comercio, reglamentos y planes de estudio privatizadores y autoritarios, falta de alternativas para la juventud, liquidación de los contratos colectivos y la seguridad social.

Mario Caballero
México D.F.

Primeras conclusiones de las elecciones generales uruguayas

Pese al posicionamiento del Frente Amplio (FA) como primera fuerza a nivel nacional con el 47,8% de los votos, todavía restan definirse algunas cuestiones cruciales para el próximo período como la composición del legislativo y si finalmente el FA obtendrá las mayorías en ambas cámaras.

Con el 99,6% de las mesas escrutadas por la Corte Electoral, el FA aventaja por 150 votos al Partido Nacional en la competencia por la banca "50" lo que le daría la mayoría en la Cámara de Diputados. En la Cámara de Senadores el Frente Amplio está reteniendo sus 15 bancas (con la posibilidad algo remota de alcanzar otra banca), lo que de ganar en segunda vuelta le aseguraría la mayoría en esta cámara.
El Partido Nacional alcanza el 30,9% lo que le otorga 32 diputados y 10 senadores. Por su parte, el Partido Colorado tuvo su segunda peor derrota de la historia con números que no superan el 13%, y la consecuente pérdida de 4 diputados y un senador. Las dos novedades son el ingreso del Partido Independiente al senado, y la entrada de la coalición Unidad Popular al parlamento con un diputado.

Se fortalece el centro político

En un escenario donde la marcha de la economía está en lenta desaceleración pero aún no se perciben grandes impactos en las condiciones de vida del pueblo trabajador, se manifiesta una fuerte tendencia al fortalecimiento del centro del espectro político. En este sentido el candidato oficialista utilizó las últimas semanas para dar muestras de un "rumbo seguro" tanto a los empresarios como a la clase media; así como también apelar a los "logros de gestión" en lo que respecta a mejoras en los trabajadores, en polarización con las políticas neoliberales de blancos y colorados en décadas pasadas. Este discurso tuvo como objetivo "ganar" el centro político que por el caso Pluna el Frente Liber Seregni de Astori se vio con algunos problemas para disputar. La formula frenteamplista freno el ascenso del Partido Independiente, logrando combinar esto con un discurso de entusiasmo hacia la base histórica del FA, y una fuerte apuesta al poder territorial en el interior del país.
De conjunto si comparamos los resultados electorales de 2014 y 2009 podemos ver que la coalición de gobierno prácticamente retiene el mismo porcentaje de votos, aunque con una leve pérdida de medio punto porcentual. Alrededor de 1,5% va a opciones a la izquierda del FA (Unidad Popular y PT), lo que no termina de ser una expresión política de las grandes luchas que ha llevado a cabo la clase trabajadora como la huelga docente de 2013 o la lucha bancaria de 2011-12, y la lucha contra la entrega de los recursos naturales y el saqueo imperialista. Las luchas de los trabajadores si no tienen su expresión hoy es porque en su dinámica general no trascendieron de "luchas de presión" al gobierno, aunque con algunos importantes rasgos de cuestionamientos al modelo frenteamplista. Además, la izquierda clasista no estuvo a la altura de las tareas planteadas, siendo impotentes política y programáticamente en la lucha contra la burocracia sindical oficialista. En el caso de la Unidad Popular sectores como el 26 de Marzo siguen manteniendo su política de ruptura con el PIT-CNT.
El voto a PERI en parte también expresa un voto contra los proyectos de saqueo medioambiental, aunque con una composición del voto que seguramente exprese otros planteos programáticos reaccionarios de este partido como el acuerdo con la cadena perpetua o la castración para los violadores.
De conjunto podemos decir que hay un fortalecimiento de las variantes del centro hacia la izquierda con el Partido Independiente votando en 3%, lo que también expresa la ilusión de sectores medios de mejorar gradualmente sus condiciones de vida, apostando a la continuidad con algunos cambios que garantizaría un gobierno Vazquez-Astori. A su vez, el Frente Amplio sigue conservando fuertes rasgos de progresismo en su discurso, y a diferencia de otros gobiernos posneoliberales de la región como los de CFK en Argentina, o Dilma en Brasil que no pueden prescindir de la relación con el Vaticano y el lobby evangélico, en nuestro país el FA fue capaz de dar concesiones democráticas elementales pero muy sentidas como el derecho al aborto, el matrimonio igualitario, y la legalización de la marihuana.

Un FA fuerte en el interior y con poder territorial

En Montevideo el FA obtiene 53%, una cifra importante pero que muestra la pérdida de cuatro puntos. Además obtiene resonantes triunfos en 14 de los 19 departamentos a nivel nacional con una fuerte caída del Partido Colorado (pierde casi 5%), lo que hace pensar que un pequeño porcentaje históricamente Colorado puede haberse volcado al Frente Amplio. Las razones son diversas: 1) el malestar en el ala batllista colorada por la no inclusión de alguien de ese sector en la fórmula presidencial junto a Bordaberry, lo que dejaba al partido con una candidatura muy a la derecha sin llegada al centro político; 2) escándalos de corrupción y tráfico de influencias en las intendencias de Rivera y Salto, y el déficit millonario de la gestión de Coutinho, candidato a la vicepresidencia; y 3) la captación de una nueva "clientela" política por parte de sectores del Frente Amplio (Movimiento de Participación Popular centralmente), función que históricamente cumplía el Partido Colorado por ser el "partido de estado".
En lo que respecta a la dinámica de clases en el voto, podemos afirmar entonces que el Frente Amplio pese a perder un puñado significativo de votos por izquierda se amplía hacia el centro, combinando su hegemonía sobre el voto obrero (que ve en el FA una herramienta para conservar algunas conquistas) en las grandes concentraciones, con un voto de clase media en parte progresista y en parte conformista de la actual situación económica, y un fuerte apoyo en el interior basado en el poder territorial que le da ser el nuevo “partido de la gestión estatal”, sustituyendo al Partido Colorado.

La derecha retrocede

De conjunto los partidos derechistas sumados caen 3% (aunque el Partido Nacional aumenta 2%) y en la sumatoria la relación de fuerzas con el Frente Amplio les sigue siendo negativa con 47,8 y 44% aproximadamente. El candidato colorado tiene la contradicción de haber dominado durante mucho tiempo la "agenda de seguridad" siendo el impulsor del plebiscito para la baja de edad de imputabilidad, pero como decíamos antes, con una candidatura muy a la derecha que no era capaz de convencer al centro del electorado, además de sufrir la condena del "voto útil" al candidato mejor posicionado para desbancar al Frente Amplio (Lacalle Pou).
Además sufre un importante revés en el plebiscito por el SI a la baja de edad de imputabilidad, aunque con un caudal de apoyos importante que será base de apoyo para futuras maniobras. En este punto Bordaberry reconoce que "sintoniza" con el 46% de los uruguayos, pero contradictoriamente caen los votos hacia su candidatura. Esto se da en parte porque el FA en el gobierno ha tomado parte de la agenda represiva con el Ministro Eduardo Bonomi, una de las confirmaciones anticipadas de Vázquez para el futuro período. Uno de los asesores del candidato oficialista en materia de seguridad es Eduardo Borrelli, ex-Vice Ministro del Interior en el gobierno colorado de Jorge Batlle y un apasionado defensor de la "doctrina Giuliani" para la seguridad ciudadana.
En lo que respecta al candidato blanco Luis Lacalle Pou la elección de ayer fue la confirmación del estancamiento y relativo retroceso del fenómeno surgido alrededor de su candidatura desde su sorpresivo triunfo en las elecciones internas. Un candidato forjado a base de marketing y muchos millones de dólares, que hacía de su juventud una bandera de "renovación" y planteaba una gestión "desideologizada" y eficiente del estado; el discurso de un CEO de cualquier multinacional. Su perfil "fresco" y la apuesta por una "nueva derecha" en las elecciones internas llegó a sectores medios montevideanos, que combinado con su anclaje en el tradicional aparato herrerista del Partido Nacional en el interior del país, fue lo que a la postre le dio el triunfo frente a Larrañaga en Junio.
Pero el ascenso de LP y su slogan "por la positiva" en la recta final hacia octubre sufrió varios traspiés. Desde desencuentros con sus asesores en materia de economía y seguridad, equivocaciones en cifras y desconocimiento de políticas ya aplicadas en entrevistas televisivas, hasta las polémicas y la polarización generada con el PIT-CNT por la manifiesta oposición a leyes obreras como la Ley de Responsabilidad Penal Empresarial, o la ley de 8 horas de los trabajadores rurales, fueron factores que mostraron su verdadero programa neoliberal erosionando su credibilidad y frenando su ascenso.

La agenda de los empresarios y la organización de los trabajadores

A partir del día posterior a las elecciones los bloques mayoritarios comenzaron a tejer alianzas rumbo al balotaje. Ni bien se confirmó el resultado adverso para Bordaberry, el candidato colorado salió corriendo a los brazos de Lacalle para votar juntos en segunda vuelta. Es lógico, ya que ambos partidos son los fieles representantes de la oligarquía terrateniente y financiera. Por su parte el FA espera cauteloso la confirmación de la obtención de las mayorías parlamentarias que le permitan maniobrar con las manos libres y sin depender de una coalición de centro con Partido Independiente de Pablo Mieres. En todos los casos el FA larga como claro favorito hacia noviembre.
Los trabajadores deberán organizarse de forma independiente para luchar contra medidas ya insinuadas por Vázquez como el aumento de la edad de jubilación o la instrumentación de "vouchers" educativos, una reforma privatista por donde se la mire. Ante la caída de los precios de las materias primas y la desaceleración económica, más allá de la demagogia del candidato oficialista, el equipo económico ya ha anunciado la necesidad de equilibrar las cuentas estatales, lo cual significa un escenario de ajuste sobre algunas variables económicas que repercutirán en las condiciones de vida del pueblo trabajador. Los ritmos del ajuste (gradual o directo) lo dictará la dinámica económica internacional y regional.
Si bien la elección muestra que la clase trabajadora masivamente sigue apoyando al FA, en sectores minoritarios pero importantes ya se trata de un voto escéptico o “prestado”, más que un voto con ilusiones de cambios profundos. Cuando en el próximo período colisionen las expectativas del pueblo trabajador de mantener lo conquistado e ir por más, con los problemas estructurales y la agenda del nuevo gobierno, será la gran tarea de la izquierda revolucionaria transformar ese desencanto en conclusiones políticas y organización.

Walter Vidal
Montevideo

Los “pagadores seriales” acosados por los especuladores



El Bono Par entró en cesación de pagos a pesar de la Ley de Pago Soberano. Fondos de inversión suman nuevas presiones especulando con una “aceleración”. Se agrava la crisis de deuda. Los caminos del gobierno se van cerrando y todo conduce hacia un arreglo con los “buitres”. El default del relato de “patria o buitres” está más cerca.

Durante el día jueves entró en cesación de pago el Bono Par que opera bajo ley de Nueva York. Esto ocurrió tras pasar 30 días desde el 30 de septiembre, que era el día establecido para la cancelación de los intereses.
Siguiendo lo determinado por la Ley de Pago Soberano, las autoridades económicas ordenaron el depósito del dinero en una cuenta especial en Nación Fideicomiso. Esta institución puso los fondos a disposición de los acreedores.
Pero el mecanismo establecido por el gobierno no resultó convincente. Ninguno acreedor se presentó a cobrar los bonos en Buenos Aires. El puente que tendió el gobierno para saltear el fallo Griesa no funcionó.
El vencimiento operado del Bono Par es por u$s170 millones. De ese total, sólo u$s16 millones correspondían a títulos con legislación argentina que fueron pagados en el país, lo cual ya estaba previsto, incluso sin Ley de Pago Soberano.
Este viernes la agencia calificadora Fitch rebajó la calificación del Bono Par a la categoría “D” (default). Según informó: “La economía argentina ya está en recesión y probablemente empeore mientras el default afecta la confianza”. Hacen terrorismo financiero para presionar por un arreglo.
El Bono Par que entró en default está cotizando estos días alrededor de u$s55 mientras su valor nominal es de u$s100. Esto es un gran estímulo para que los especuladores compren barato e intenten “acelerar” cobrando el valor íntegro del papel.
El Bono Par es el segundo tipo de título de deuda que el gobierno no logra cancelar a pesar de su voluntad de hacerlo. El 30 de julio se había producido el vencimiento de u$s 539 millones de título Discount.
Ese dinero el gobierno lo depositó en cuentas de los bancos que actúan de intermediarios, principalmente el Bank of New York Mellon. A causa de la acción del juez Thomas Griesa ese monto quedó en un limbo, en tanto que su fallo no permite efectuar la cancelación, pero tampoco retornarlo a las arcas de nuestro país.
A ese fallo de Griesa que beneficia al NML, Aurelius Capital y Blue Angel, la semana pasada se sumó el fondo EM Limited de Kenneth Dart, que le solicitó al juez una sentencia similar amparado en lo que dentro de la legislación de Estados Unidos se conoce como "me too" ("a mí también"). La expectativa es que el gobierno abra una negociación en enero.
Mientras tanto, según informó la agencia Bloomberg el día jueves 30, el fondo Owl Creek junto con la firma de abogados Kirkland & Ellis busca reunir los bonos necesarios para exigir la “aceleración” de los títulos que cayeron en default en julio pasado.
Por otro lado, de acuerdo a BAE hay tres fondos de inversión que tendrían el mínimo de bonos necesarios para pedir la aceleración del Bono Par, pero habrían informado al equipo económico que esperarían hasta enero para tomar esa decisión.
La “aceleración” es un mecanismo que permite a los acreedores que reúnen el 25% de los títulos de una serie de bonos reclamar su pago anticipado cuando no se hagan efectivos los intereses, como está ocurriendo con las series que cayeron en default.
En este caso, los reclamos de “aceleración” se centrarían en una parte de la emisión del Bono Par en dólares, que está regida por ley de Nueva York. La suma total que podrían reclamar los especuladores es de u$s5.400 millones, que en situación regular se terminarían de pagar recién en el año 2038.
Si se pide la “aceleración” el gobierno la puede frenarla reuniendo el 50% de los bonistas que poseen la serie. Pero podría ocurrir el caso en el que los bonistas ya tengan el porcentaje suficiente, no sólo para “acelerar” el pago, sino para impedir la “desaceleración” que buscaría el gobierno.
La banca de inversión Barclays dio a conocer que considera difícil llevar adelante la “aceleración” porque se requiere de una ingeniería compleja y reunir acreedores atomizados.
La amenaza de “aceleramiento” no necesariamente es un mal dato para el gobierno porque implicaría pagos imposibles de abordar con los recursos disponibles y por lo tanto abrir el panorama de una reestructuración de todos los bonos actualmente en cesación.
Sería como mezclar y dar de nuevo. Por lo cual, se podría licuar el efecto del fallo Griesa y complicar la situación de los “buitres” que litigan en Nueva York, que perderían en alguna medida el privilegio que les otorga la extorsión que hace el juez neoyorquino congelando fondos del país.
Pero a nadie le conviene ir tan al extremo. Los “buitres” perderían la posibilidad de hacer grandes negocios. Para el gobierno significaría que la acción de los especuladores le volteó los canjes de 2005 y 2010.
Frente a una recesión que avanza y donde la escasez de dólares tiene un rol central, todo indica que en enero el gobierno buscará salir de la encrucijada en que cayó por la acción de los “buitres” con un arreglo con ellos. La ilusión es que eso abra el grifo de nueva deuda.
Hay una especulación general montada sobre los bonos argentinos. El final está abierto, pero cualquier resultado dejará expuesto que jugando con las reglas de los especuladores siempre terminan ganando ellos. “Patria o buitres” se mostrará como lo que es, una farsa para encubrir el cipayismo de los “pagadores seriales”. La única manera de salir de las encrucijadas que proponen los especuladores es dejando de pagar la deuda, una tarea que queda en manos de los trabajadores.

Pablo Anino

domingo, noviembre 02, 2014

Stalin. Hasta la revolución de Octubre



Se comienza a editar en La Cosecha Anticapitalista, Stalin el sepulturero de la revolución. Se trata de obra ideada en tres volúmenes de unas 400 páginas cada uno. Una primera parte apareció en librerías en una edición Ecoem, un tanto accidentada. Ahora la idea es una edición dividida en diversos momentos cronológicos, de ahí que el primero trate de Stalin. Hasta la revolución de Octubre.
Actualmente, la cuestión del estalinismo y de Stalin es residual en el actual proceso de recomposición de las izquierdas militantes en el Reino de las Españas.
Esta evidencia es la conclusión final de un largo proceso cuya influencia final, es enteramente cuestionada, ahora, incluso los que adoptan ciertos rasgos estalinistas –el mando único como norma de funcionamiento de una estructura partidaria vertical en la que el comunismo es una suerte de religión de Estado-, lo hacen de manera vergonzante. Esta actitud ya se hizo evidente a principios de los años ochenta, cuando el PSUC –el Partido más implantado del comunismo español- se dividió y ambos sectores se acusaban mutuamente de “estalinista” por motivos distintos. Los “eurocomunistas” se lo echaban en cara a los llamado “prosoviéticos” por mantener su apoyo incondicional a la URSS, esto le devolvía el epíteto acusándolos de maniobras burocráticas para impedir el debate. Creo que ambos tenían razón.
Para las nuevas generaciones, el estalinismo puede ser algo casi tan lejano como las guerras púnicas, pero se equivocan. Significó una contrarrevolución dentro de la revolución –de ahí lo de sepulturero-, liderando un aparato formado por la nueva y la nueva antigua burocracia después del agotamiento revolucionario que siguió una guerra civil que acabó destruyendo las estructuras sociales y el movimiento desde abajo que había alumbrado el Octubre de 1917. El estalinismo tuvo su tiempo de ascenso (segunda mitad de los años veinte, primera mitad de los años treinta), de apogeo trágico hasta al menos 1949, año en que la revolución triunfa en Yugoslavia y en China en contra de las órdenes de Stalin. Desde 1953, su crisis se hace irreversible y alcanza su punto final con el desmoronamiento del sistema soviético sin que la clase obrera –la presunta destinataria del “socialismo”- levantara un dedo, más bien lo contrario.
Pepe Cardona dedicó mucho tiempo de trabajo para componer una síntesis apretada de las críticas que desde el marxismo revolucionaria se fueron haciendo al estalinismo desde sus orígenes. Aquí entran los análisis de cada momento histórico, pero también un cuidado repaso de toda y cada una de las polémicas desarrolladas por la Oposición de Izquierdas en sus diversas fases.
Antiguo militante de la LCR de Granada, luego abogado laboralista-, unos cuantos años de trabajo. En este primero, la biografía abarca desde los años de seminario hasta la consagración de la teoría del “socialismo en un solo país”. Sin embargo, en cada apartado, Cardona va estableciendo “incisos” en los que se da cuentas de controversias de primera importancia, algunas tan determinantes como la que rodeó la opción gran rusa del “socialismo en un solo país”, el mismo que la Oposición describió correctamente como “socialismo en ningún otro país”. La razón era muy sencilla: el objetivo de la URSS como “patria socialista” estaba por delante de cualquier otra consideración, por lo tanto, la diplomacia estalinista anteponía sus relaciones dip0lomáticas a cualquier apoyo revolucionario. La revolución que se había justificado como “prólogo” de la revolución internacional, ase había hecho nacionalista. Gran nacionalista en nombre del “internacionalismo proletario”.
Sin embargo, esta evidencia permaneció ocultada para el “comunismo prosoviético” que idealizó los avances de la URSS, por lo menos hasta el apogeo jruscheviano con Breznev y los tanques en Praga, todo cambió. Para ellos, se trataba simplemente de escoger un campo y creían escoger el bueno solamente porque aparecía lejana y desconocido, como la negación del mundo capitalista, de aquel “mundo libre” del que en la España de Franco teníamos buena muestra. Dada la feroz campaña denigratoria llevado a cabo por la derecha y por sus periódicos. Recordemos que la revolución rusa fue denigrada desde el primer día, desde que Lenin atravesó Alemania en el tren que le llevó a la Estación de Finlandia), lo más propio era que toda crítica apareciera como munición enemiga.
Pero hoy los hechos están ahí. El “socialismo en un solo país” atrasado ha significado ante todo, el sacrificio de muchas otras revoluciones desde la china de 1927 hasta el sacrificio del PC indonesio confiado en Sukarno, “amigo” de la URSS y de China, líder tercermundista cuyo ejército acabó asesinando alrededor de medio millón de militantes y simpatizantes comunistas, una página poco conocida que el lector quizás recuerde por la película El año que vivimos peligrosamente. Cardona comienza de entrada con los datos más concluyentes. Así en la contraportada ya se puede leer: “Muerto Stalin, la investigación llevada a cabo por una comisión del Comité Central del PCUS, la Comisión Pospelov, obtuvo documentación acreditativa de que en los años 1937 y 1938 se detuvieron a 1.548.366 personas (algunos historiadores dan una cifra inferir de 1. 1372.329), de las que 681.692 fueron ejecutadas”, Y sigue: “Entre 1939 y 1946 la represión llevada a cabo por Stalin causó seis millones de victimas. En febrero de 1953, Stalin ordenó a Bulganin deportar a Siberia a los judíos…”
Cardona, como todos los que nos hemos criado bajo el franquismo y en sus escuelas, pronto aprendimos el abismo que existía entre los plegarias y los discursos y la realidad. En nombre de la democracia y de los pueblos se provocó una Primera guerra Mundial que acabó siendo antesala de la Segunda…En nombre de la civilización, los imperialismos asolaron pueblos y los condenaron al subdesarrollo y a la dependencia. En nombre del socialismo, la socialdemocracia patriotera hizo la “Gran Guerra”, y no le tembló el pulso a la hora de reprimir a los espartaquistas o sea, a los primeros comunistas alemanes. Internacionalmente, aquí comenzó a “joderse” todo, de manera que mientras peor le iba a la revolución internacional, más esperanzas se depositaban en la URSS como “último baluarte” de un socialismo que no lo era.
De todo ello se habla en esta obra este trabajo del colega Pepe Cardona, fruto de un paciente y considerable esfuerzo por desentrañar la figura de Stalin y del estalinismo.. Se nos ofrece pues un pormenorizado análisis sobre capítulos históricos tan importantes como el cisma socialdemócrata, la evolución del bolchevismo, la revolución de 1905, hasta llegar al capítulo final, la de las purgas enloquecidas que antecedieron y rodearon la muerte del “Padre de los Pueblos” que había acabado como el más odiado de los zares..
Esta es seguramente la contribución hispana más elaborado sobre un personaje central del “siglo corto” que habla Eric J. Hobsbawn, y que finamente se ha quedado casi sin defensores, y los que existen están completamente a la defensiva. Cardona amplia la extensa contribución marxista ya existente en la que podemos contabilizar títulos tan importantes como Comunistas contra Stalin (Ed. Sepha, Málaga, 2008), obra-testamento de Pierre Broué. El título estaba indudablemente tomado de otro, Los bolcheviques contra Stalin, que se editó en varias lenguas y que recogía diversas aportaciones oposicionistas, entre ellas la muy excelente de Christian Rakovski, "Los peligros profesionales del poder", también conocida como la Carta a Valentinov, un texto luminoso que dejaba constancia de la capacidad crítica del pequeño partido de la revolución cuyos componentes acabarían exterminados…
Para operar semejante transformación, tuvo que transcurrir una compleja historia que comienza con las propias limitaciones objetivas de la revolución. En 1917, ningún marxista creía que en la atrasada Rusia existieran las precondiciones materiales para emprender el camino hacia el socialismo; antes tendría que desarrollarse la revolución democrática de signo burgués…Pero dado que la burguesía temía más a la clase obrera que al zarismo, los bolcheviques asumieron la responsabilidad de una revolución democrática (reforma agraria, derecho de autodeterminación, paz unilateral, etc.), pero en nombre de la clase obrera en unión con el campesinado…No era la revolución socialista, sino la ruptura del eslabón más débil del imperialismo, un primer paso que prologaba la revolución social europea que se veía venir, pero que fracaso en un primer momento (1918-1923), en un tiempo en el que la Internacional Comunista apostó fuerte por dicha extensión.
No solamente se atrasó la revolución europea, también Rusia sufrió una guerra nacional-internacional que sí bien acabó en victoria dejo al país literalmente al borde del abismo…En estas condiciones, sobre la base de un atraso brutal, de la destrucción de la vanguardia obrera, y del sacrificio del partido de la revolución, surgieron dos opciones, la que representaba el último Lenin, profundamente autocrítica que apuntaba contra un “aparato burocrático” que había ido creciendo (sobre la base de unas tradiciones de siglos), y la que representaba el más nacional de los bolchevique, Stalin, alguien que no había tenido especial relevancia hasta entonces pero cuya capacidad en los pasillos del poder se ostro especialmente adaptada a las nuevas circunstancias. El balance está ahí, una historia de desastres que culmina con la “caída” del “socialismo rea” que en ese momento sufría tal desprestigio que su caída no suscitó la menor resistencia social.
Obligado a cabalgar el tigre del atraso con métodos zaristas pintados de rojo, Stalin lideró una revolución industrial bajo unos esquemas organizativos que han sido definido como “faraónicos” (lo cual no es muy correcto), establecer un sistema de terror ilimitado, sacrificar el Komintern para sus propias exigencias diplomáticas, y reescribir la Historia para caberla a su medida. Tanto es así, que toda oposición quedó catalogada como expresión de una “quinta columna” hasta un tiempo que antecede a la propia revolución, al decir de Nikolai Bujarin, una absurdidad no inferior a la que hubiese sido atribuir a Nicolás II el liderazgo de la revolución de Octubre. El lector podrá encontrar una investigación rigurosa y razonablemente objetiva en el libro de Moshe Lewin, El siglo soviético (Crítica, 2007), obra escrita muy especialmente para desmontar y ridiculizar todos los “libros negros” del neoliberalismo, libros cuya influencia se puede percibir, no ya en la prensa de derecha, también entre los “expertos” en sovietología de El País como el antiguo carrillista Antonio Elorza, quien pone a Lenin a la altura de Stalin (y de Hitler), aunque al misma tiempo tiene la más alta estimación por la política rusa en la guerra civil española.,,Un tema que merece un capítulo aparte.
La escuela anticomunista pudo ganar la guerra cultural gracias a su neta superioridad económica, pero también por la propia desintegración de los partidos comunistas burocratizados, de los que actualmente quedan los restos de un naufragio que acabó siéndolo de todas las izquierdas.
Estamos hablando de la penúltima guerra cultural, es por eso que resulta tan importante recordar al detalle que también hubo un comunismo democrático, radicalmente antiestalinista, el mismo que hoy nos permite comprender la verdad sobre aquel tremendo fracaso.

Pepe Cardona

El bipartidismo dicta lecciones sobre el fascismo



Una de las vías de escape por parte del bipartidismo del escenario de corrupción e injusticia que nos subleva, pasa por llevar el debate hacia su territorio: el de los “totalitarismos”.
Raras son las tertulias televisadas o declaraciones públicas de los “líderes de opinión” del bipartidismo que no se ofrezca una referencia los “totalitarismos de un signo u otro”.
Estos días se ha visto la acritud con que Alfonso Guerra se ha referido a la amenaza del neofascismo y/o el ”neocomunismo”, las dichas en el cuadro de una evocación del Congreso de Suresnes de 1974 cuyos contenidos programáticos –al menos en lo que al léxico se refiere- estaban a la izquierda de lo que actualmente propugna Podemos…
En el mismo sentido abundaba Alfonso Rojo en una discusión de “Al rojo vivo” en la que se informaba del avance de Podemos en las últimas encuestas…Rojo (antiguo ORT obviamente arrepentido de sus pecados juveniles), se remitía por todo argumento al final de la República de Weimar y al ascenso del nacional-socialismo. Obviamente, en ningún momento se refirió a que dicha República era entonces una “deudocracia” y mucho menos a la relación entre el nazismo y el gran capital. Esa verdad es ahora tabú, como lo es que Estados Unidos y Gran Bretaña solamente se hicieron antifascistas de verdad cuando Hitler, en vez de limitarse a ocupar Rusia, atacó también a Gran Bretaña.
En la misma línea propia de la campaña bipartidista sobre la presunta ecuación Pdemos=Venezuela, un territorio en el que han abundado con la misma determinación Esperanza Aguirre y Pedro Sánchez, ambos en la misma lógica: cualquier alternativa nos llevará al “populismo” o sea al caos. Uno de los tertulianos del PSOE, JoséCepeda, con su media sonrisa de Pangloss, trató de ampliar el campo de tiro hasta Antonio Gramsci, sugiriendo una conexión “totalitario” por parte de Monedero que habría hecho las delicias de Berlusconi, el mismo que podía escupir sobre la historia comunista italiana mientras gobernaba con los herederos de Mussolini. También disparan contra Robespierre, tema que vale por sí mismo otro artículo.
Estas acusaciones no hacen más que ilustrar el alcance de la hegemonía cultural neoliberal que mientras estigmatiza a los adversarios del Imperio, guardan silenció cundo no aplauden las guerras de Obama y del sionismo, ¿se imagina alguien el eco que tendría si esas imágenes de sionistas viendo desde un lugar seguro como su ejército masacra al pueblo Gaza, si fuesen al revés? Aunque solamente fuese desde este ángulo internacionalismo, pienso que el activismo de los europarlamentarios de Podemos en relación al genocidio de Gaza o a la verdad sobre América Latina han demostrado la importancia de contar con esta formación, cosas sencillas pero valiosas que hasta ahora ni tan siquiera IU se había atrevido a hacer.
Aquí no se trata de la verdad ni de la historia, si no de quien manda, de quienes han ganado y quienes han perdido, algunos incluso lo hicieron voluntariamente como en el caso del PSOE que acabó siendo el principal partido del régimen, el más firma partidario del olvido
La verdad y la historia están en las antípodas. Escuchando a nuestra “derecha civilizada” (un argumento primordial de la Transición, la derecha era tal porque no teníamos otra), podía parecer que ellos “están contra los fascismos de izquierda y de derecha” (Alicia Sánchez-Camacho justificando los gritos y saludos fascistas del grupo que hizo de comparsa a la intervención del PP), y que ellos son “antitotalitarios” porque son liberales, olvidando sus conexiones con el franquismo y por extensión, con los fascismos. Tenemos un ministro del interior que podía haber sido ministro de Franco, no en vano pertenece al Opus Dei que conoció bajo el Caudillo sus mejores tiempos, mejores incluso que los conoció en el Chile de Pinochet.
Aquí hay mucha tela que cortar, por lo tanto, valga a título de ejemplo una noticia aparecidas en la prensa en junio del año 2000 y en las se ofrecen los siguientes datos:
La Xunta de Galicia compró en 1994, para distribuir en las bibliotecas públicas, 300 ejemplares de un libro sobre la conquista de América que, en uno de sus pasajes, niega el exterminio de seis millones de judíos en los campos de concentración nazis y lo considera una "leyenda negra". El presidente del Gobierno autonómico, Manuel Fraga, escribió el epílogo de la obra, titulada La mentira histórica desvelada y de la que es autor Juan Luís Beceiro García, abogado y funcionario del Estado. Fraga precisó ayer que no comparte las apreciaciones de Beceiro sobre el holocausto, pero insistió en que, por su contenido general, la obra es "buena".
El trabajo de Juan Luís Beceiro está dedicado casi en su integridad a defender la acción de los conquistadores españoles en América y a rebatir los cálculos sobre la población indígena exterminada que se han hecho desde las primeras denuncias de fray Bartolomé de las Casas. El autor, nacido en Ferrol (A Coruña) y residente en Madrid, fue ayudante de la cátedra de Derecho Internacional de la Universidad de Salamanca y en la breve biografía que incluye el libro se apunta: "Hijo y nieto de militares, tiene como normas de conducta el respeto a la ley y el orden cívico, unido a un patriotismo que ha sido el detonante de esta obra". El libro, que lleva por subtítulo ¿Genocidio en América?. Ensayo sobre la acción de España en el Nuevo Mundo (1), fue editado por el propio autor en 1994. El Gobierno gallego decidió comprarle 300 ejemplares para repartirlos en centros públicos de lectura. De hecho, en la primera página de la obra se lee: "Este libro ha sido editado con la colaboración de la Xunta de Galicia". El patrocinio público a este polémico estudio había pasado inadvertido hasta ahora. Fue el secretario de organización de los socialistas gallegos, Antón Louro, quien descubrió su existencia y denunció en el Parlamento autonómico la colaboración de Fraga para divulgar las polémicas opiniones de Beceiro.
Aunque la mayor parte del libro está dedicada a la conquista de América, en uno de sus capítulos Beceiro se ocupa de lo que llama "otros genocidios". Tras extenderse en toda clase de detalles para denunciar las víctimas de la represión en la antigua URSS y los miles de muertos civiles que causaron los bombardeos aliados sobre la Alemania nazi, el autor pasa a examinar la cuestión del holocausto judío. "A los alemanes", afirma, "les ha tocado padecer una leyenda casi tan negra como la que padecemos los españoles".
Beceiro no niega la represión de los judíos bajo el régimen nazi, pero rechaza que el número de muertos en los campos de concentración fuese de seis millones e incluso que existiese una voluntad de exterminio sistemático. "No se ha encontrado documento alguno", se puede leer en la página 379, "que pruebe que los alemanes tuvieron la intención de realizar tal genocidio ni que se haya ejecutado plan alguno referente a ese exterminio. Además, en los archivos alemanes, tan propensos a no omitir detalle alguno, no parece haberse encontrado ninguna orden de exterminar a los judíos, porque, si así fuera, ya se hubiesen preocupado de hacerla conocer al mundo entero". La noción del holocausto es el resultado, según Beceiro, de la "propaganda" de "los sionistas, los soviéticos y los Gobiernos norteamericano y británico".
Henrique Salas Ellacuriaga, funcionario de la Xunta de Galicia, denunció el pasado jueves en el juzgado de guardia de Santiago de Compostela al presidente del Gobierno autónomo, Manuel Fraga, y al escritor Juan Luis Beceiro García, por un supuesto delito de negación del Holocausto. El ciudadano basa su denuncia en el contenido del libro La mentira histórica desvelada, del que es autor Beceiro y cuyo epílogo fue escrito por Fraga, que pone en duda el exterminio de los judíos en los campos de concentración nazis.
El libro de Beceiro, funcionario del Ministerio de Justicia e historiador aficionado, defiende con vehemencia la colonización española de América y minimiza las matanzas de la población indígena cometidas por los conquistadores. En uno de sus capítulos, el autor, de origen gallego aunque residente en Madrid, se ocupa también del holocausto del pueblo judío, que incluye en la categoría de las "leyendas negras", alimentada en este caso, según él, por las potencias occidentales y el "sionismo internacional". Beceiro -quien no pudo ser localizado ayer por este periódico- no niega la persecución de los judíos por el régimen de Adolf Hitler, pero sostiene que "no se ha encontrado documento alguno que pruebe que los alemanes tuvieron la intención de realizar un genocidio".
El denunciante recuerda que el Código Penal considera delito "la difusión por cualquier medio de ideas o doctrinas que nieguen o justifiquen" los crímenes contra la Humanidad. Según Henrique Salas, tal delito sería imputable no sólo al autor del libro, sino al propio Fraga por haber escrito el epílogo y haber colaborado en su difusión.

Pepe Gutiérrez-Álvarez

(1) Nota PG-A. Se puede encontrar una edición virtual en pdf. Igualmente se pueden encontrar el rastro de la obra del autor en la Web de la Fundación Franco. Opiniones como esta eran moneda común bajo el franquismo. El autor de estas líneas recuerda que años después, un personaje como Vizcaíno Casas apareció en TVE repitiendo los mismos argumentos.

El mapa de la extrema derecha en Europa



En toda Europa crecen las tendencias de la ultra derecha, con discursos xenófobos, racistas, homófobos y nacionalistas. La cuestión de los inmigrantes y la relación con Europa, en el centro del debate.

La crisis económica mundial que actualmente tiene en Europa su epicentro, junto con la profunda crisis de los regímenes políticos, han sido caldo de cultivo para el crecimiento de partidos y fuerzas por izquierda y por derecha de los “centros” políticos tradicionales (socialdemócratas, conservadores y liberales) que han gobernado en las últimas décadas.
En las últimas elecciones al parlamento europeo, del 25 mayo de 2014, fuerzas de extrema derecha resultaron ganadoras en importantes países como Francia, Reino Unido y Dinamarca.
Por izquierda se puede destacar el acelerado crecimiento de la intención de voto a Syriza en Grecia, Podemos e Izquierda Unida en el Estado español (los países más afectados por la crisis), entre otros.
Una polarización política creciente, en una situación de grave crisis social, con millones de parados, precariedad laboral y caída del nivel de vida de grandes franjas de la población.
En este informe realizamos un mapeo de las fuerzas políticas que con discursos y campañas de extrema derecha han conseguido un considerable aumento de su caudal electoral, con presencia en el Euro parlamento y en las cámaras legislativas nacionales. También existen múltiples grupos extraparlamentarios, aunque más minoritarios, que realizan acciones violentas contra inmigrantes, homosexuales o activistas de izquierda.
Este “Mapa”, como una “fotografía” de una realidad mucho más dinámica y compleja, es provisional y parcial, pero permite una visión general del fenómeno de la ultra derecha europea.
En la clasificación del mapa ubicamos un primer grupo de países donde las formaciones de extrema derecha superan el 20% o incluso el 30% de los votos.
Un grupo de partidos de extrema derecha han conseguido salir primeros en sus países en las elecciones para el parlamento Europeo del 25 de mayo del 2014. Se trata del Frente Nacional de Marine Le Pen en Francia, el UKIP de Nigel Farange en Reino Unido, el Partido Popular Danés de Kristian Thulessen Dahl en Dinamarca. Este último, tuvo declaraciones que generaron mucha polémica, cuando propuso pagar a los extranjeros con residencia legal en Dinamarca para que renuncien a ella y abandonen el país.
En Polonia, el partido Ley y Justicia de Jaroslaw Kacynski obtuvo un 31%, en un empate técnico con el ganador (el conservador Plataforma ciudadana). En Austria el FPO-Partido de la Libertad alcanzó un 20,1% para el parlamento europeo, mientras que el Partido Popular Suizo de Toni Brunner llegó al 26.6% en las elecciones del 2011. Luzi Stamm, vicepresidente de ese partido afirmó que “los suizos se dan cuenta de que no se puede dejar entrar a todo el mundo”, y quieren limitar libre circulación.
El discurso de Marine Le Pen es también fuertemente antiinmigrante: “Ya no hay sitio para los inmigrantes en Europa. Europa ya no tiene los medios de responder a sus necesidades.”
El británico Nigel Farange del UKIP no se quedó atrás, cuando dijo que si una persona vive en Londres se preocuparía si "un grupo de hombres rumanos se mudan al lado de casa” y añadió que muchos inmigrantes se ven "forzados a una vida de crimen". "No deberíamos estar en una unión política con Rumanía, con una puerta abierta a todos sus ciudadanos".
La mayoría de estos partidos también son antieuropeos y apuestan a una salida del euro y el regreso a monedas nacionales.
El danés Dahl, al igual que la mayoría de los dirigentes de la extrema derecha, ven su enemigo en la religión musulmana y los extranjeros. Sus pilares ideológicos son la monarquía, la Iglesia y la familia. Y es contrario a mantenerse en la UE.
Estos partidos también son fervientemente homófobos, como expresó Marine Le Pen en una entrevista en el programa español La sexta noche, en marzo, 2014: “Creo que el matrimonio está reservado para una mujer y un hombre. Que es así cómo se han construido nuestras sociedades, que es lo que ha preservado el equilibrio de nuestra civilización.”
Según encuesta de junio del 2014, el grupo de extrema derecha Nuevo Congreso de Derecha se ha convertido en la tercera fuerza política de Polonia. Su dirigente, Janusz Korwin-Mikke ha dicho que Adolf Hitler” probablemente no estaba al corriente del Holocausto” y que las mujeres no deberían tener el derecho a votar porque “son menos inteligentes que los hombres”.
Como ocurre también en otros países europeos, en Polonia hay grupos de extrema derecha extraparlamentarios que realizan acciones violentas contra inmigrantes y homosexuales. Todos los 11 de noviembre miles de personas convocadas por grupos de extrema derecha se movilizan para conmemorar el día de la independencia de Polonia.
En un segundo grupo señalado en el mapa se encuentran los países donde la extrema derecha ha alcanzado resultados electorales entre el 10 y 20% en las últimas elecciones.
En Holanda, el Partido por la Libertad (PVV) de Geer Wilders, con un 13.2% y 4 eurodiputados (cuenta con 15 diputados de 150 en su país).
En Hungría, el Jobbik (Movimiento por una Hungría Mejor) obtuvo en las elecciones del 25M un 14.68% y 3 eurodiputados. Su dirigente es Gabor Vona y en las elecciones húngaras del 2014 llegó al 20.7%.
En Rusia, el Partido Liberal Demócrata de Rusia liderado por Vladimir Zhirinovsky tuvo un 12.5% en las elecciones del 2011, obteniendo 56 diputados de 450.
Los Demócratas de Suecia llegaron el pasado mes de mayo a un 9.7% para la cámara europea, mientras en las elecciones nacionales de este año superaron esa cifra, llegando al 13%. Su principal referente es Jimmie Akesson.
También en el norte europeo, en este caso Noruega, el Partido del Progreso (FrP) de Siv Jensen sedujo al 16.3% del electorado en el año 2013, consiguiendo 29 diputados de 169. Y los Auténticos Finlandeses de Peruss concentraron el 12.9%, con 2 eurodiputados.
En un tercer grupo colocamos a los países donde los ultra derechistas no superaron el 10% de los votos en las últimas elecciones, como Grecia, Italia, Bélgica, Bulgaria, Rumania y Alemania.
Aurora Dorada en Grecia ha sido una de las formaciones con más repercusión internacional, en medio de la grave crisis económica y social. Con su discurso nacionalista, antieuropeo y antiinmigrante, obtuvo el 9.38% de los votos para las europeas, metiendo 3 eurodiputados. Nokolaos Mijaloliakos es su referente principal. En las elecciones del 2012 había obtenido un 7 %, con 18 diputados sobre 300.
En Italia la Liga Norte atrajo el 6.15% de los votos para las elecciones europeas, teniendo ahora 5 eurodiputados. Con la dirección de Roberto Maroni, en las elecciones del 2013 tuvieron el 4.8%, 18 diputados de 630.
En Bélgica, el Partido Vlaams Belang de Gerolf Annemans cuenta con 1 eurodiputado, con el 4.14%. Tiene 12 diputados en Bélgica, sobre un total de 150
ATAKA, Unión Nacional Ataque, es la fuerza ultra con más peso electoral en Bulgaria. En las elecciones europeas no superaron el 2.97%, mientras que en las del 2009 habían llegado al 9.4%. Su figura es Volen Siderov.
El Partido de la Gran Rumania en las elecciones del 25M tuvo una cifra parecida, con el 2.7%, bajo la dirección de Corneliu Vadim Tudor.
Peruss, o Auténticos Finlandeses, por su parte, subió al 12.9%, metiendo 2 eurodiputados, mientras que en las elecciones de 2012, encabezados por Timo Soini, consiguieron 39 diputados de 200 con el 9.4%.
Finalmente, en Alemania el Partido Nacional Democrático Alemán (NPD) en las europeas no superó el 1.0%, pero aun así se quedó con 1 eurodiputado.

Josefina Martinez / Diego Lotito

FARC EP La insurgencia del siglo XXI

Mika Etchebèhère, la Capitana

sábado, noviembre 01, 2014

México se mueve por los normalistas desaparecidos



Más de un mes y no hay avances en la búsqueda de los normalistas. El presidente Peña Nieto fue cuestionado por los familiares y los compañeros de los estudiantes. Las movilizaciones por su aparición con vida continúan.
México D.F

Guerrero

En Acapulco se realizó una nueva manifestación con más de cinco mil participantes, entre ellos, estudiantes y padres de familia de la Escuela Normal “Raúl Isidro Burgos”, el Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero, la Federación de Escuelas Normales Públicas y maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG). Estos últimos denunciaron la brutal represión que sufrieron de parte de la policía antimotines por orden de Rogelio Ortega, el nuevo gobernador.

Oaxaca

El 30 de octubre, la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) bloquearon el Aeropuerto Internacional Benito Juárez, se manifestaron en la planta de almacenamiento y distribución de Petróleos Mexicanos (Pemex), ubicada en el Municipio de Santa María El Tule, y frente a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), todo como parte de las acciones por la aparición de los normalistas de Ayotzinapa.
Miembros de la Coordinadora Estudiantil Normalista del Estado de Oaxaca (CENEO) marcharon al Zócalo de la capital de ese estado por la aparición con vida de sus 43 compañeros, contra la represión a los estudiantes de las normales y la falta de respuesta del gobierno de Enrique Peña Nieto. Estas acciones se realizaron en el marco del tercer día del paro nacional estudiantil por los estudiantes de Ayotzinapa.

Hidalgo

En Huejutla de los Reyes más de 700 personas, del Frente Democrático Oriental Emiliano Zapata (FDOMEZ) y del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS), marcharon por la aparición con vida de los estudiantes normalistas.

Michoacán

El Movimiento Estudiantil Nicolaita participó del paro estudiantil de 72 horas en la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, en apoyo a los estudiantes de Ayotzinapa.

Distrito Federal

En la entrega de Premio Iberoamericano de Cine Fénix, al inicio de la ceremonia, la actriz española Maribel Verdú y el actor mexicano Daniel Giménez Cacho leyeron ante el público los 43 nombres de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa. Al terminar reclamaron: “¡Vivos los queremos!”.
Afuera del recinto de la ceremonia, estudiantes del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (Cuec) de la UNAM, se solidarizaron con la Normal Rural de Ayotzinapa y reclamaron justicia por los 43 normalistas desaparecidos.
Al cierre de esta edición, se realizará una marcha desde el plantel de Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional (IPN) a la Secretaría de Gobernación (Segob). Entre sus demandas se exige la aparición con vida de los estudiantes desaparecidos.

Fue el Estado

En las distintas movilizaciones y en el vivir cotidiano se escucha esta acusación contra los tres niveles de gobierno. Los padres de los normalistas desaparecidos dejaron claro que no confían en el gobierno. Los jóvenes que se movilizan en todo el país tampoco.
El devenir de la crisis del antidemocrático régimen mexicano y los partidos que lo conforman (PRI, PAN y PRD) es incierto. No está dicha la última palabra. En The New Yorker, revista estadounidense, el columnista Francisco Goldman pregunta “¿Podrían 43 estudiantes ser la chispa que falta de una revolución?”. ¿Quién se iba a imaginar siquiera una pregunta como ésta hace unos cuantos meses.

Bárbara Funes

Una interpretación marxista del estancamiento secular



En un artículo reciente publicado en el periódico británico Financial Times, el economista Gavyn Davies, resalta que en los años posteriores a la Gran Recesión de 2008/9, las previsiones del crecimiento económico mundial, demostraron ser, de forma recurrente, demasiado elevadas. Esta sobreestimación del crecimiento se produjo tanto con respecto a los principales países denominados “emergentes” como con respecto a los países avanzados.

Davies apunta que para el caso de los países avanzados, el fallo en los pronósticos se asienta en la creencia de los economistas según la cual existiría en dichos países una tasa de crecimiento media, constante a través del tiempo. Sin embargo en la corroboración empírica, la convicción se habría demostrado falsa. El comportamiento del PBI en el largo plazo en las economías avanzadas, da cuenta de una desaceleración muy persistente en las tasas de crecimiento desde los años ’70, es decir en los últimos aproximadamente 40 años. La retracción a partir de 2008, se explicaría entonces como un momento particular de esa tendencia y no como un descenso aislado y repentino. La suposición de la tasa de crecimiento media como una de las grandes constantes económicas se demuestra, en las últimas décadas, sencillamente falsa. Según Davies, la verificación de este comportamiento novedoso del capitalismo, estaría en la base del auge y creciente “reclutamiento” de múltiples economistas, por parte de las teorías del “estancamiento secular”. Summers y Pritchett lanzaron la primera piedra al afirmar que existe escasa persistencia en las tasas de crecimiento de los países a través del tiempo y por lo tanto el crecimiento actual tiene muy poco poder de predicción para el crecimiento futuro.

A veces lo que anda mal es la realidad

En términos generales y como promedio de los países del G7, según Davies, la tendencia desacelerada que se arrastra desde los años ’70, debería buscarse en una declinación simultánea de otras dos tasas. La del crecimiento de la población y muy especialmente, la del crecimiento de la productividad del trabajo. El crecimiento de la productividad en los países del G7 tomados de conjunto, habría caído desde alrededor del 4% a aproximadamente el 2,5% anual durante la década de 1970, y luego parece haber caído a alrededor del 1% en la década del 2000, antes del estallido de la crisis. En general y tomadas de conjunto, la desaceleración de la tasa de crecimiento de la población y de la productividad, habrían ocasionado una reducción a la mitad del crecimiento del PBI de largo plazo en los países del G7, desde un valor superior al 4% en 1970 al 2% en la actualidad.
Por lo tanto y como señala el autor, para los partidarios de la tesis del estancamiento secular, la desaceleración del crecimiento de largo plazo en las economías desarrolladas, parece ser un hecho permanente de la vida, y no un resultado temporal consecuencia de la crisis. Aunque de todos modos y desde 2009, se ha estado formando un nuevo patrón de crecimiento del PBI bien por debajo del ya deprimido anterior patrón de largo plazo. Si se asume que la actividad del G7 en 2007 se hallaba en términos generales alrededor de una línea de tendencia de largo plazo del 3,25%, y que el crecimiento desde entonces ha estado por debajo del 2%, se concluye que se viene perdiendo más de 1,25% de crecimiento anual desde aquel momento. De modo tal que el nivel actual del PBI se encontraría todavía -y nada más y nada menos- que alrededor del 8% por debajo del nivel de tendencia de largo plazo.
Ante una verificación tal, estaría ampliamente justificado que los economistas se preguntaran no ya por la corrección o utilidad de sus mecanismos de predicción sino quizá por algo de la realidad que no estaría funcionando correctamente. Pero no, como se sabe, los economistas son gente amante de la “naturaleza” en la que invariablemente incluyen las relaciones (sociales) de producción. Si las economías avanzadas se estancan y eso se convierte en “parte de la vida”, pues será que los dioses se han enfadado…Sin embargo y muy a pesar de los economistas, de vez en cuando sucede que cuando la teoría está tan mal, lo que verdaderamente está fallando, es la realidad.

Traducción marxista

Dice Davies que el término “estancamiento secular” es interpretado de diferente manera por distintas escuelas de economistas. Algunos creen que el alicaído crecimiento desde 2009 se explica principalmente por la persistente escasez de la demanda debido a los problemas de balance de los bancos, las empresas y los hogares luego de la Gran Recesión. Otros lo atribuyen a una desaceleración de la oferta potencial en el curso de un largo período de tiempo. Davies no parece dispuesto a indagar mucho más.
A veces estas “cosas de economista” como el “lado de la oferta” o el “lado de la demanda”, triviales como son, pueden aportar más de lo que sus mismos postulantes creen. Sobre todo si se las pone a jugar con los distintos planos críticos que ellos mismos exponen y se los busca sintetizar como diferentes momentos de una misma realidad. Siguiendo este camino se podría “traducir” el plano de la desaceleración de la “oferta potencial”, como problemas estructurales de largo plazo asociados a las dificultades para la acumulación del capital. Lo que los economistas llaman problemas de “oferta potencial”, fueron durante la década del ’70 la manifestación de una caída de la tasa de ganancia. Caída que en gran parte fue mitigada por la ofensiva neoliberal que se inició a fines de esa misma década. La recuperación de la tasa de ganancia que, como señalan distintos autores marxistas como Duménil o Husson entre otros, se produjo bajo distintas formas y grados, resolvió sólo parcialmente y de una manera muy particular los problemas de la sobreacumulación del capital. Esa resolución parcial que entre otras cosas incluyó la “reconquista” de China y su enorme clase obrera para la extracción de plusvalía, no fue suficiente sin embargo para barrer de la escena los problemas estructurales del capitalismo que se habían puesto de manifiesto durante la mencionada década. De allí la larga historia del desarrollo de los mecanismos de “valorización financiera” si se permite el término, o de un sistema que como dice Summers, funciona entre la creación de burbujas y el estancamiento secular. Estas condiciones subyacen en gran parte a la imposibilidad de establecer una “tasa de crecimiento media constante” para las economías de los países centrales. El estallido de una de aquellas burbujas, la inmobiliaria en este caso, abrió paso a la crisis económica mundial que se desencadenó en 2008. Dicha crisis limitó en buena medida el festival de crédito que, en particular durante la década del 2000, contrarrestó el estancamiento o caída directa de los salarios. De modo tal que el incremento de la explotación -fundamento del ascenso de la tasa de ganancia- se pone de manifiesto desde el año 2008 como una fuerte debilidad del consumo de masas que se traduce en serias dificultades para la realización del plusvalor. Esto es lo que los economistas denominan “escasez de demanda”. De modo tal que los problemas de la “desaceleración de la oferta potencial” y la “escasez de demanda” mirados como problemas de la acumulación del capital y su realización, coexistirían como una cuestión estructural de largo plazo y una consecuencia derivada del estallido de la crisis tras la explosión de la última burbuja. En última instancia, los problemas de medición son lo de menos, los economistas deberían pensar que algo anda mal en su “naturaleza”.

Paula Bach

La masacre como forma de dominación

Mientras sostenía el Premio Tata Vasco 2014, entregado por la Universidad Iberoamericana en Puebla a Fudem (Fuer­zas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México), uno de los pocos varones del grupo de 25 familiares que acudieron al acto gritó: Esto es una guerra. El dolor inimaginable de los familiares los fuerza a mirar de frente y sin vueltas la realidad que sufren.
En efecto, hay una guerra contra los pueblos. Una guerra colonial para apropiarse de los bienes comunes, lo que supone la aniquilación de aquellas porciones de la humanidad que obstaculizan el robo de esos bienes, ya sea porque viven encima de ellos, porque se resisten al despojo o, simplemente, porque sobran, en el más crudo sentido de que son innecesarios para la acumulación de riqueza.
Una guerra colonial, además, por el tipo de violencia que utiliza. No sólo se asesina. Se decapita y se desmiembra para regar las partes a la vista de la población, como escarmiento y advertencia. Para infundir miedo. Para paralizar, impedir cualquier reacción, en particular las acciones colectivas.
No se trata de una tecnología novedosa. Fue utilizada por la Corona española para aniquilar las luchas indígenas. Allí la aprendieron los nuevos colonizadores. Túpac Amaru fue descuartizado vivo delante de la multitud reunida en la plaza de armas de Cusco.
Amaru fue obligado a presenciar la tortura y asesinato de sus dos hijos mayores y de su esposa, además de otros familiares y amigos. Antes de morir fueron torturados, les cortaron la lengua, todo un símbolo de lo que realmente molestaba a los conquistadores. El hijo menor, de sólo 10 años, fue obligado a presenciar la tortura y muerte de toda la familia, para ser luego desterrado a África.
La cabeza de Amaru fue colocada en una lanza exhibida en Cusco y después en Tinta, sus brazos y piernas fueron enviados a ciudades y pueblos para escarmiento de sus seguidores. Túpac Katari y sus seguidores sufrieron más o menos los mismos tormentos y sus restos fueron también esparcidos por los territorios de lo que hoy es Bolivia. No es nueva la crueldad de los nuevos conquistadores. Antes se trataba de apoderarse del oro y la plata; ahora es la minería a cielo abierto, los monocultivos y las hidroeléctricas. Pero en el fondo, se trata de mantener a los de abajo en silencio, sometidos y quietos.
La masacre es la genealogía que diferencia nuestra historia de la europea. Aquí las formas de disciplinamiento no fueron ni el panóptico ni el satanic mill, la fábrica del diablo de la Revolución Industrial y la explotación capitalista, retratada por el poeta William Blake y analizada con rigor por Karl Polanyi. El cercamiento de campos a partir del siglo XVI en Inglaterra, una revolución de los ricos contra los pobres, es analizada como el quebrantamiento de los viejos derechos y costumbres por los señores y nobles, “utilizando en ocasiones la violencia y casi siempre las presiones y la intimidación” (La gran transformación, La Piqueta, p. 71, subrayado mío).
Aquí la violencia fue, y es, la norma, el modo de eliminar a los rebeldes (como en Santa María de Iquique, Chile, en 1907, cuando fueron masacrados 3 mil 600 mineros en huelga). Es el modo de advertir a los de debajo de que no deben moverse del lugar asignado. Aquí hemos tenido, y tenemos, esclavitud; nada que se parezca al trabajador libre que promovió el desarrollo del capitalismo europeo al robarles las tierras a los campesinos.
Nótese que en las guerras de independencia entre criollos y españoles, los insurgentes apresados por los realistas no fueron torturados. Miguel Hidalgo y José María Morelos, por mencionar destacados rebeldes criollos, fueron juzgados y luego fusilados como se hacía en la época con los prisioneros de guerra. Sólo el color de piel explica el diferente trato que tuvieron Túpac Katari y Túpac Amaru, como todos los indios, negros y mestizos de nuestra América.
No es historia. En el Brasil democrático, la organización Madres de Mayo contabiliza, entre 1990 y 2012, 25 masacres, todas de negros y pardos, como la que dio origen a su militancia: en mayo de 2006, en el contexto de la represión al Primer Comando de la Capital de Sao Paulo (narcos organizados desde las cárceles), fueron asesinados 498 jóvenes pobres, varones de 15 a 25 años, entre las 10 de la noche y las 3 de la madrugada por la policía.
El narco es la excusa. Pero el narco no existe. Son los negocios que forman parte de los modos de acumular/robar de la clase dominante. No estamos ante excesos policiales esporádicos, sino ante un modelo de dominación que hace de la masacre el modo de atemorizar a las clases populares para que no se salgan del libreto escrito por los de arriba, y que le llaman democracia: votar un día cada cinco o seis años y dejarse robar/asesinar el resto del tiempo.
Lo peor que podemos hacer es no mirar la realidad de frente, hacer como si la guerra no existiera porque todavía no te han golpeado, porque todavía sobrevivimos. Esto es contra todos y todas. Es cierto que hay una porción que aún pueden expresarse libremente, manifestarse incluso, sin ser aniquilados. Siempre que no se salgan del libreto, que no pongamos en cuestión el modelo. Bien mirado, los que podemos manifestarnos a cara descubierta somos algo así como los criollos de las guerras de independencia, los que pueden esperar una muerte digna, como Hidalgo y Morelos.
Pero el tema es otro. Si queremos de verdad que el mundo cambie, y no usar la resistencia de los de abajo para treparnos arriba, como hicieron los criollos en las repúblicas, no podemos conformarnos con maquillar lo que hay. Se trata de tomar otros rumbos.
Tal vez un buen comienzo sea continuar los pasos de los seguidores de Amaru y Katari. Reconstruir los cuerpos despedazados para reiniciar el camino, allí donde el combate fue interrumpido. Es un momento místico: mirar el horror de frente, trabajar el dolor y el miedo, avanzar tomados de las manos, para que los llantos no nos nublen el camino.

Raúl Zibechi
La Jornada

Burkina Faso: Bajo la memoria de Sankara

El poder cambia de manos en Burkina Faso: El presidente Campaoré, que llegó al poder en 1987 en un golpe diseñado en Occidente, se refugia en el sur del país.
Una revuelta popular con centenares de miles de ciudadanos en la calle y que ha dejado entre cuatro y treinta muertos, según las fuentes, ha acabado con los 27 años de presidencia de Blaise Campaoré en Burkina Faso (antes Alto Volta), uno de los países más pobres del mundo.
Radio Omega, una emisora local de Uagadugú, la capital del país, informó poco después de medio día de la dimisión del presidente, “a fin de permitir un proceso de transición con elecciones libres en un plazo máximo de noventa días”.
Aunque la situación es algo confusa porque el general Honoré Traoré, jefe de las fuerzas armadas, dice haber asumido el poder, el abandono del presidente Campaoré parece definitivo. Un convoy fuertemente armado de sus partidarios le ha trasladado a la ciudad de Po, junto a la frontera con Ghana, en el sur del país.
La ciudad es sede de una unidad militar que es particularmente afín al presidente saliente, lo mismo que el mencionado general Traoré. Precisamente por eso, para evitar una continuidad camuflada, las manifestaciones populares, que este jueves tomaron por asalto e incendiaron el parlamento y la sede de la televisión, continuaron este viernes vilipendiando al nuevo general y aclamando a otro militar retirado, Kuamé Lugué, muy popular en la calle.
Clave para la gran revuelta popular ha sido el malestar ante el proyecto de modificación constitucional de Blaise Campaoré. Desde hace meses la oposición contestaba la reforma del artículo 37 que limita a dos quinquenios el mandato presidencial. Ese límite impedía a Campaoré, de 63 años, volverse a presentar en 2015.
La indignación no se entiende sin tener en cuenta que el presidente ya había reformado en dos ocasiones, en 1997 y en 2000, ese artículo, primero anulando la limitación, luego introduciéndola con un tope de dos mandatos de siete años, y finalmente, en 2005, estableciendo dos mandatos de cinco años, lo que le permitió volver a poner el contador a cero. Esa cuenta caducaba ahora en 2015 y se quería volver a reformar para perpetuarse en el poder monopolizado durante 27 años. Resultó demasiado.
En París, frente a la embajada de Burkina Faso, en el boulevard Haussman, la oposición “burkinabé” organizaba una manifestación de júbilo.
“Lo que ha pasado no ha sido inesperado, hacía años que las organizaciones de la sociedad civil y los partidos políticos fortalecían su acción para echar a Campaoré”, explica el doctor Didier Ouedraogo, presidente del movimiento burkinabé por los derechos del hombre y coordinador de la manifestación parisina, que reunió a gente bailando al ritmo de los tambores en plena calle.
Blaise Campaoré llegó al poder el 15 de octubre de 1987, en un golpe de Estado en el que se asesinó a sangre fría al popular presidente anterior, Thomas Sankara, y a otros doce de sus partidarios. Fue una traición, pues Campaoré era entonces el brazo derecho de Sankara. La muerte y memoria de aquel extraordinario presidente revolucionario africano, un hombre que fue a contracorriente de su época, ha perseguido a Campaoré a lo largo de estos 27 años, y también ha inspirado a la oposición.
Nacido en 1949, Thomas Sankara fue el artífice de la revolución del país, que entonces se llamaba Alto Volta, del año 1983. El suyo fue un movimiento claramente a contracorriente de la época: cuando el bloque del Este comenzaba su definitiva quiebra, y mientras en el mundo occidental se afirmaba la involución neoliberal de los Reagan y Thatcher, asumida poco después por la socialdemocracia, en Francia claramente a partir de aquel mismo año por Mitterrand.
Sankara cambió el nombre del país, un producto semántico-geográfico de la colonización, para adoptar el de Burkina Faso, que significa el país de los hombres íntegros en una fórmula que mezcla palabras de dos de las lenguas del país. Sankara renunció al estilo tradicional del gobernante africano en sintonía con el neocolonialismo. Uno de sus primeros gestos fue vender la flota de Mercedes de los funcionarios del gobierno. Él se movía en un viejo Renault 5. Potenció la producción local y la autosuficiencia, combatió la corrupción y animó la emancipación femenina y el trabajo de los agricultores.
“El equipo que rodeaba a Sankara era gente voluntariosa y muy comprometida, pero con un nivel de cultura universal muy bajo y un horizonte muy pequeño”, explica el periodista Pedro Canales, uno de los españoles que vivió aquellos años en Burkina Faso, organizando la prensa local, el diario Sidwaya y la revista Carrefour Africain. “Sankara era diferente; un idealista apasionado, con un sentido de la vida muy profundo, que cantaba y bailaba en los bailes populares a los que acudía con su mujer Mariam y sus dos hijos, Philippe y Auguste”, dice Canales.
“Pese a sus debilidades, Sankara dio una clara esperanza a la población, su política era una ruptura con el control de las potencias extranjeras sobre nuestro país”, dice el doctor Didier Ouedraogo. “Esa tendencia hay que relanzarla y es plenamente actual para toda África y para Burkina Faso. Sankara no pudo realizar la soberanía, pero con Blaise hemos ido claramente hacia atrás”, opina.
Gracias a una relativa libertad de expresión y pluralismo político, Campaoré se hizo presentable en París y ha mantenido padrinazgos estables en el Partido Socialista francés, como los que se le atribuían ante la ministra de Ecología y Energía, Ségolène Royal. El presidente saliente ha sido una pieza disciplinada de la llamada Françafrique, el siempre turbio orden neocolonial de complicidades, corruptelas y dependencias políticas y económicas existente entre París y sus ex dominios africanos. Desde hace años, ese orden se siente amenazado por la competición y creciente presencia en África de países como China e India, explica el politólogo de origen egipcio-senegalés Aziz Salmone Fall, profesor de la Universidad de Quebec en Montreal (UQAM).
Comenzando por Libia, Sudan, Argelia y Níger, Estados Unidos está desplegando desde el año pasado tropas en 35 países de África, ¿por qué ese nuevo interés imperial por África representado por la división africana del Pentágono, el Africom, creado en 2008 y con centro de mando en Stuttgart, Alemania?, preguntamos a este especialista.
“Los países africanos se ven tentados por nuevos socios comerciales, y en ese contexto el continente comienza a ser escenario de esa estrategia de lucha contra el terrorismo, véase la desestructuración de Libia, mediante la cual nuestros ejércitos son poco a poco controlados por los estados mayores occidentales”.
“Los grupos islamistas apoyados por los países del Golfo han sido utilizados para justificar la presencia de la OTAN en suelo africano, porque los países de la región pueden ahora encontrar ayudas de países fuera de la OCDE, países grandes que la prestan sin condicionalidad, sin la condición de abrazar el consenso de Washington, del Banco Mundial, del FMI, etc. También porque los países estaban a punto de avanzar hacia una mayor unidad, hacia una consolidación de su integración económica y política, gracias a países como Libia, Argelia y Sudáfrica, y eso va contra sus intereses”, dice Salmone Fall.
Este profesor de nacionalidad canadiense anima desde hace años, el “Comité Justicia para Thomas Sankara” y reivindica el panafricanismo de aquél. Desde 1997, el comité ha presionado internacionalmente para que se investiguen las circunstancias del golpe contra Sankara que encumbró a Campaoré en 1987, así como para que se identifique el lugar de su enterramiento en el cementerio de Dagnoen. En 2006 el Comité de Derechos Humanos de la ONU asumió esa petición. Durante el juicio internacional por las masacres de Sierra Leona, los esbirros de Charles Taylor, el presidente de Liberia condenado a cincuenta años por crímenes contra la humanidad, declararon que el golpe contra Sankara fue diseñado por Francia y la CIA.
Sankara, “tenía una idea muy clara de las limitaciones de su revolución, sabía que no podría triunfar aislada y era un internacionalista convencido”, explica el periodista Pedro Canales. “Su táctica era desarrollar la cultura, todo tipo de conocimiento, para evitar que la revolución acabara como tantas otras. Mientras se limitó a Burkina, los franceses le dejaron hacer, pero cuando se lanzó a apoyar a grupos similares al suyo en Costa de Marfil, Togo, Benin y Sierra Leona, las cosas comenzaron a torcerse. París se puso manos a la obra. No se quería asesinar a un presidente con tanto carisma y se organizó de tal manera que lo hicieran los propios burkinabés. Sembraron la cizaña dentro del grupo dirigente y se provocó un golpe de estado”, recuerda el periodista.
La Asamblea Nacional francesa ha ignorado hasta el momento la reclamación de investigación del Comité Justicia para Thomas Sankara, presentada en París en dos ocasiones, el 20 de junio de 2011 y el 5 de octubre de 2012. Tanto el Presidente François Hollande como su ministra de justicia, Christiane Taubira, han ignorado los correos que se les ha hecho llegar, señalan fuentes del comité.
“Thomas Sankara comprendió muy rápido que para salir del agujero había que contar sobre los propios recursos y sobre una autonomía colectiva panafricana”, explica el profesor Salmone Fall. “Dio poder a los campesinos, a las mujeres, a los que hacen funcionar la economía de verdad, y quiso poner a la elite en una lógica patriótica, es decir apartada del enriquecimiento ilimitado y de la corrupción de los fondos públicos. Comprendió la necesidad de crear unas nuevas relaciones con las potencias occidentales, con intercambios equitativos y protección de nuestros mercados interiores. En el fondo no hizo más que poner en práctica las ideas de Patricio Lumumba, Mejdi Ben Barka, Gamal Abdel Nasser y Amilcar Cabral, todos ellos asesinados o combatidos. Por eso fue asesinado”, concluye este experto.
Francia tiene hoy en Uagadugú la principal base de fuerzas especiales de la lucha contra el terrorismo y ha integrado al país en la zona de intervención de la operación “Barkhane”, recuerda la asociación “Survie” en un reciente comunicado dedicado a la crisis en Burkina Faso.

Rafael Poch
La Vanguardia