lunes, marzo 30, 2026

Fallo sobre YPF: qué celebran Milei y Cristina y Kicillof


El fallo de la Cámara neoyorquina que revoca la sentencia contra el Estado Argentino por la expropiación de YPF ha servido para festejos y autoproclamaciones por parte de Milei, de un lado, y del kirchnerismo, del otro. Milei presentó al fallo como un mérito de su gobierno, a causa de su alineamiento incondicional con el gobierno de Trump. Kicillof y Cristina aprovecharon el fallo para reivindicar la estatización parcial de YPF en 2012, que la Cámara de Apelaciones de Estados Unidos consideró lícita según las leyes y la Constitución argentinas. 
 Más allá de estas reivindicaciones, el fallo ha servido para que unos y otros reivindiquen un orden económico, energético y financiero que cruzó a todas las administraciones capitalistas, sin solución de continuidad. 
 La reestatización parcial de YPF en 2012 fue el rescate de la ruinosa privatización consumada por Menem en favor de Repsol, en los años 90, que los Kirchner reforzaron al promover la conversión de YPF en Sociedad Anónima (dejando de ser empresa del Estado), en primer lugar, y la entrega de la empresa a Repsol, vinculado a los lazos tejidos por los Menem y los Kirchner con las telefónicas y bancos de España; más tarde, los Kirchner favorecieron el ingreso del grupo Ezquenazi -ya beneficiarios de la enajenación del Banco de Santa Cruz- a la petrolera. Ezquenazi pagó las acciones adquiridas con los propios dividendos de la compañía, a costa, naturalmente, de las inversiones que requería YPF para reponer reservas. Repsol siguió la misma política, pues destinó las utilidades de la petrolera local para enjugar sus pérdidas en España y otros países, y también distribuyó dividendos por encima de las utilidades, en un operación de vaciamiento financiada con deuda. 
 La consecuencia de ello fue un déficit creciente en el balance comercial energético de Argentina. Pero no fue ese quebranto el que disparó la “reestatización” sino la aparición de Vaca Muerta, cuyos yacimientos Repsol no estaba en condiciones de explotar y propiciando una estatización; la expulsión de Repsol de YPF se realizó a conveniencia de Repsol... Bajo esas condiciones, Kicillof y Cristina adquirieron el 51 % de las acciones con el voto del Congreso –no solamente de los legisladores kirchneristas-. Aunque el gobierno kirchnerista anunció inicialmente que Repsol no sería resarcida, a causa de los pasivos ambientales y la desinversión perpetrada, finalmente recibió una indemnización generosa, que se sumó a la deuda dejada por Repsol. En cuanto a Ezquenazi, argumentó que la mayoría había sido expropiada sin haber realizado una oferta pública al conjunto de las accionistas, como indicaba el estatuto de la compañía. Luego, Ezquenazi le vendió los derechos de juicio al fondo buitre Burford, aunque, según el periodista Carlos Pagni, retuvo el 30 % de los derechos por un eventual fallo a favor. 
 Así las cosas: del lado ‘nac&pop’, un grupo empresario afín a los K esperaba obtener unos 5.000 o 5.500 millones de dólares en el juicio contra el país. Del lado “libertario”, hay que recordar que el primer diputado de LLA por CABA, el abogado Fargosi, tiene una prolongada trayectoria como abogado de Burford, Marsans y otros litigantes contra Argentina. Federico Sturzenegger se presentó ante la Justicia neoyorquina, en 2015, para apoyar, como ‘amicus curiae’, los plantes de K y K. Los que hoy se rasgan las vestiduras por el país, estuvieron de los dos lados de la mesa y del mismo lado al mismo tiempo. 

 La reivindicación de un “modelo” 

Pero la Cámara de Apelaciones neoyorquina convalidó bastante más que un principio constitucional: el de la preeminencia de la ley nacional de expropiación por sobre los estatutos de una compañía privada. Lo que la justicia americana ratificó, con el seguro aval de Trump y Scott Bessent, es el ´modelo de negocios´ puesto en pie con relación a Vaca Muerta. El primer acto del trío Cristina-Kicillof-Galluccio (el entonces presidente de la petrolera) fue la firma de un acuerdo secreto de explotación con el pulpo Chrevron. En lo que se supo más adelante, el pacto facilitaba la retención de las divisas de exportación fuera del país, junto con la libre remisión de utilidades. Es el régimen off shore puesto en pie por el kirchnerismo en los yacimientos no convencionales neuquinos. En cuanto a las divisas que logró retener el Banco Central por las exportaciones de petróleo y gas, sirvieron para lo que Cristina llamó el “pago serial” de la deuda pública en dólares. No por nada los que escribimos estas páginas llamamos a aquella operación como “la reprivatización de YPF”. 
 En estas horas, Kicillof y Cristina aprovechan la volteada para ratificar su adhesión a ese régimen confiscatorio. En cuanto a Milei, puso al acuerdo YPF-Chevron como modelo de lo que hoy se conoce como RIGI, un régimen caracterizado justamente por la libertad de remisión de utilidades y beneficios impositivos. La impronta de Vaca Muerta, prohijada por el kirchnerismo, se ha generalizado, y se aplica hoy para la minería del litio. De la semiexpropiación de YPF al RIGI, hay un hilo conductor predatorio en favor de los intereses capitalistas. 
 A la luz de lo anterior, la adjudicación de la ‘paternidad’ del fallo neoyorquino, por parte de Milei y de los K, tiene implicancias. Milei, en su cadena nacional, ha dejado en claro que para los liberticidas “expropiar es un error”. Milei y Caputo saben muy bien que la perspectiva de los grupos mineros o petroleros que puedan ingresar a la Argentina no será muy diferente que la que recorrieron en el pasado Repsol, Marsans y otros: estrujar hasta el último gramo del subsuelo y el esfuerzo de los obreros mineros y petroleros, para dejar luego un lastre de degradación ambiental y salida de capitales. Al fustigar las expropiaciones, Milei les ha ofrecido a los hipotéticos inversores unas garantías de impunidad que aquellos no le pidieron: al fin y al cabo, una generosa expropiación -como la de Cristina y Kicillof con Repsol- puede ser un buen negocio. 
 Del lado de Cristina y Kicillof, la reivindicación de “aquellos años” es un mensaje muy claro: si volvieran a gobernar, el “modelo Vaca Muerta-Chevron” queda en pie, hoy continuado por el RIGI, la reforma laboral, los “olvidos” fiscales y otros etcéteras. 
 Hay algo más que ha puesto a salvo el fallo de la Cámara Neoyorquina, y que también es una “tenencia compartida” de kirchneristas y mileístas: el principio que somete las inversiones o la deuda pública del país al arbitraje internacional, o sea, a la “justicia” de los acreedores. El kirchnerismo respetó este principio sacrosanto en todos sus arreglos de deuda, a partir del primer gobierno de Néstor. Pero sobre los fallos de Nueva York y los del CIADI -el tribunal arbitral del Banco Mundial- existe un largo manto de sospecha, porque siempre benefician a los acreedores. La decisión de la Cámara neoyorquina blanquea a esos jueces truchos; las monumentales emisiones de deuda pública siguen sujetas a tribunales internacionales. 
 En momentos en que el régimen “libertario” cruje, entre las corruptelas, la recesión económica y una crisis de deuda disimulada por los rescates del Tesoro yanqui, el fallo sobre YPF ha servido para que los opositores “nacionales y populares” expliciten a la clase capitalista su compromiso con el régimen de las privatizaciones y la deuda pública usuraria. 

 Marcelo Ramal
 29/03/2026

Adam Smith y la centralidad del trabajo humano para crear valor


A 250 años del libro La riqueza de las naciones de Adam Smith 
Publicado en Clarín, 29 de marzo de 2026.

 ¿Cómo apreciaría el filósofo y economista escocés al mundo capitalista dos siglos y medio después de la publicación de La riqueza de las naciones? Para contestar esta pregunta, hay que referirse a su legado. Smith caracterizó a la economía mercantil como la consagración de la libertad humana. El hombre económico, despojado de los lazos de sujeción personal, establecía con sus semejantes un vínculo sólo mediado por el intercambio de los productos de su trabajo. A esta extensión del mercado, Smith la relacionó con la división del trabajo, y el salto fantástico en la productividad representado por la manufactura.  Smith elaborará entonces el gran aporte de la economía política clásica: la centralidad del trabajo humano en la creación de valor. Llegará muy lejos al presentar al beneficio como “una deducción del trabajo”, pero luego retrocederá de esa conclusión crucial. Nos dirá, entonces, que el “valor trabajo” sólo rige plenamente en una economía de productores independientes. Pero cuando existe acumulación de capital, el beneficio es la recompensa de quien supo ser “frugal” para reunir un acervo -o sea, el capitalista. A diferencia de lo que dicen algunos exégetas tardíos de Smith -hoy devenidos en “nacionales y populares”-, el economista escocés no corrió el telón del “mayor valor” o plusvalor. Ello sólo ocurrió un siglo después con la Crítica de la Economía Política de Karl Marx. 
 Smith exaltó, en cambio, al orden social capitalista como la consumación de la naturaleza humana. La riqueza de las naciones constituía el último movimiento en la larga Sinfonía de la historia. La humanidad productora había llegado a una cima de la que jamás descendería. 
 Pero si pudiéramos parar a Smith ante el mundo actual, desde esa “cima” sólo avizoraría vértigo e incertidumbre. La “libertad” del mercado ha parido una nueva sujeción, entre los compradores y vendedores de la fuerza de trabajo, el único bien que el trabajador despojado puede ofrecer en el mercado. El salto extraordinario en la productividad podría, potencialmente, liberar a la humanidad del yugo del tiempo de trabajo. Pero bajo las relaciones sociales fundadas en el beneficio y la competencia, esa revolución de las fuerzas productivas engendra sobreproducción, por un lado, y desempleo masivo, del otro. 
 La “libre” venta de la fuerza de trabajo se ha trastocado en la sórdida incertidumbre del desempleo crónico. Una conquista fantástica, como la IA, amenaza con liquidar millones de empleos y la bancarrota de los capitales aplicados a ella, que no han encontrado la rentabilidad esperada. Las relaciones sociales capitalistas son una envoltura demasiado estrecha para la riqueza social que ellas mismas han engendrado.
 La competencia -el “afán en el empeño propio” que Smith caracterizó como la fuerza motriz de la sociedad- ha devenido en su propia negación, es decir, en las corporaciones monopolistas. Pero lejos de haber cesado, la competencia se ha replanteado en un plano superior y encarnizado. Con corporaciones aliadas a sus respectivos estados nacionales, la disputa por los mercados se traslada al campo de la política y de la guerra. Dos guerras mundiales en el siglo XX marcan a fuego la decadencia de un orden social. Una nueva guerra internacional inaugura al segundo cuarto del siglo XXI. 
 Imaginariamente colocado ante este escenario, Smith debería revisar su premisa histórica fundamental: la perpetuidad del orden social capitalista. Smith se toparía también con las versiones degradadas de sus propias ideas: su teoría del valor basada en un principio objetivo y de carácter social-el trabajo humano ha sido trastocada por el valor subjetivo, fundado en el individuo aislado y en sus insondables “grados de satisfacción”. Del progreso fundado en la manufactura y el desarrollo del comercio mundial pasamos a la especulación con criptomonedas. La “libertad” que exaltan Javier Milei y sus referentes teóricos es el derecho del capital para liquidar a la clase obrera como sujeto colectivo. El espectro de Smith, invocado por ellos, es una impostura.
 Las crisis capitalistas, las guerras, las revoluciones sociales y su marcha contradictoria, son los dolores de parto de una transición histórica que reclama un orden social superior. La “mano invisible” del mercado completó su cometido, dejando un patrimonio material e intelectual edificado, no por la “abstinencia” del empresario, sino por la clase trabajadora que aportó el sudor y el sacrificio de innumerables generaciones. La historia le exige paso a la “mano visible” de esa humanidad trabajadora: el socialismo, el control consciente de la producción social para terminar con la anarquía, el despilfarro y la opresión del hombre por el hombre. 

 Marcelo Ramal 
 29/03/2026

Santa Fe: qué nos dice la masacre escolar de San Cristóbal


La mañana del 30 de marzo estuvo conmocionada por un hecho que envuelve a menores y la comunidad de la localidad santafesina de San Cristóbal. 
 Uno de ellos, de 15 años, portando un arma de fuego ingresó a su escuela y comenzó a disparar en varias oportunidades. Terminó siendo controlado por un asistente social que le quitó el arma. El resultado del hecho dejó un niño de 13 años fallecido, y otros con lesiones leves. El tema se trasladó a la órbita nacional, ya que reviven los episodios como el de Carmen de Patagones y su desenlace fatídico. 
 Desde que se viralizó lo sucedido, se han lanzado cuanta cantidad de opiniones e hipótesis que ninguna deja nada en concreto. O de lo contrario, son distracciones para correr el foco de la cuestión. Argumentan desde la escuela, amigos y compañeros que el ejecutante no tenía antecedentes de ningún tipo, que era buen alumno y tranquilo, y que nadie se esperaba algo así y menos en San Cristóbal. El ministro de Educación, por otro lado, afirmó que el sindicado sufre una compleja situación intrafamiliar, desviando al foco al ámbito privado de este. Otros presentes señalan que el suceso formaba parte de un “plan” y que el joven de 15 años era víctima de bullying por compañeros. De parte de la víctima, no hay ninguna afirmación que haya tenido que ver con alguna conducta contra el involucrado. San Cristóbal es una ciudad que alcanza los 150mil habitantes, se encuentra en el oeste de la provincia, más próxima a Rafaela y que en su momento de apogeo se debió al desarrollo del ferrocarril. 
 Lo cierto es que en el estado de situación actual no hay ningún tipo de certeza. Pullaro y compañía se han manifestado inmediatamente pidiendo calma y desplegando todo un operativo de contención en la ciudad mientras la investigación judicial hace su trabajo. Pidió “activar el proceso penal” (Letra P, 30/3) sin desarrollar exactamente que implica esto. Sucede que la ley que bajo la edad de imputabilidad a partir de los 14 años aún no está vigente, por lo que recién 180 de aprobada es que se incorporaría a la legislación. Es el lapso que le dan a las provincias para reorganizar sus recursos y poder cumplir con la “demanda” que este cambió implica. Por lo tanto, el atacante se encuentra por fuera del marco de la imputabilidad vigente y solo es susceptible de medidas socioeducativas –no puede privársele de su libertad. No olvidemos que Pullaro, en el caso del adolescente Jeremías Monzón, confluyó políticamente en reducir la edad. 
 Mientras tanto, la noticia llegó al gabinete libertario quien como un acto reflejo manifestó que no era su problema (Letra P, 30/3), aunque seguían de cerca el mismo. Asimismo, derivando que es un problema de regulación de la tenencia de armas de fuego. Es decir, que podría explicarse cierta irresponsabilidad de los adultos o del titular del arma utilizada, deslizando que mediante una política de mayor control estas situaciones no existirían. En este pasaje de manos entre promotores de la mano dura, se deja de relieve que su única perspectiva es la punición del desviado además de su propia absolución política. Ni una palabra de la contención previa, del abordaje de la salud mental, ni nada que se le parezca brotó de las declaraciones de ambos gobiernos. Y eso que cuando se trata de “prevención” policial son los primeros en izar la bandera. 
 Sin embargo, la declaración política más trascedente la dio el propio intendente de San Cristóbal, Marcelo Andreychuk. Al ser entrevistado, afirmo categóricamente: hace tiempo que se está pidiendo auxilio a la provincia y demás autoridades para frenar la violencia que se desató en la ciudad. Expresa que la misma, y principalmente entre jóvenes, se ha profundizado afirmando que el principal detonante de la misma es el consumo de drogas y las adicciones. Además de solicitar mayor presencia policía, el intendente (que pertenece al justicialismo) denunció la falta de recursos de infraestructura y humanos para paliar las adicciones en crecimiento. 
 Así planteado, deja entrever que el triángulo del narcotráfico-adicciones-decadencia social atravesó un poro social aun no evidente, ya que no estamos hablando de conflictos entre bandas que se disputan algún mercado con métodos sanguinarios. Ni involucrados a barrios periféricos, a lo que los medios acostumbran.
 De lo contrario, sugiere una nueva dinámica que involucra a sectores sociales que no habían sido alcanzados, hasta el momento. Es la desintegración social de un sistema que liquida la vida – en todas sus formas. 

 Agustín Fernández 
 30/03/2026

viernes, marzo 27, 2026

Argentina votó en la ONU a favor de la esclavitud negrera


El pasado 25 de marzo, mientras el mundo recordaba a las víctimas de la trata, el gobierno de Javier Milei hundió a la Argentina en la vergüenza internacional. Junto a Estados Unidos e Israel, nuestro país fue el único en votar en contra de la resolución de la ONU que declara a la esclavitud africana como el “crimen más grave contra la humanidad” (La Nación, 25/03). Con 123 votos a favor y el rechazo de apenas tres países, la gestión liberticida abandonó cualquier pretensión de soberanía para actuar como el furgón de cola de los que mandan.
 La moción fue propuesta por Ghana, con la pretensión de condenar a la esclavitud y el despojo de continentes enteros (El País, 25/03). Aunque las resoluciones de la asamblea de la ONU no son vinculantes, muchos países imperialistas consideraron "problemático" apoyar la definición, por temor a que se desatara una ola de reclamos de restituciones (obras de arte, oro y documentos históricos que hoy adornan museos extranjeros, por ejemplo). Es por ello que se registraron 52 abstenciones, entre ellas, de la mayoría de las potencias imperialistas europeas, como España, Francia, Alemania, Países Bajos y Reino Unido. 
 El rechazo de EE. UU. e Israel, seguido por Milei, tiene una explicación simple: el que hoy comete crímenes no puede permitir que se castiguen los de ayer. Estados Unidos no puede condenar el colonialismo mientras persigue migrantes con el ICE y sus empresas saquean -por medio de la guerra- el litio o los minerales de África. Además, temen que el reconocimiento de la esclavitud los obligue a pagar reparaciones millonarias (El País, 25/03). En medio del genocidio que están haciendo en Gaza contra el pueblo palestino, Israel jamás votaría a favor de condenar la limpieza étnica o el robo de tierras. 
 Para Milei y su gente, reconocer este crimen sería cuestionar el sistema que tanto admiran. Por eso reivindican a Colón como "civilizador" y a Sarmiento como héroe del exterminio en la "Campaña del Desierto". Buscan borrar la sangre de la historia para que hoy sea más fácil entregar nuestros recursos naturales a los países colonizadores. Su alineamiento detrás de EEUU e Israel tiene raíces ideológicas profundas en la pandilla liberticida. 

 Los esclavos modernos: el proletariado frente al capital 

África debe 1,1 billones de dólares y gasta casi la mitad de lo que recauda solo en pagar intereses, mientras su población se debate entre la miseria y la inanición. Aunque la ONU limita la “esclavitud moderna” a la trata de personas, la esclavitud contemporánea es el trabajo asalariado. El capitalismo sobrevive explotando a la clase obrera que, al no tener en su poder los medios de producción, está obligada a trabajar por salarios de miseria. Cada vez esto se profundiza más, lo vemos con la contrarreforma laboral en nuestro país. En este marco, la deuda externa es una cadena contra el proletariado. La deuda no la pagan los empresarios sino, los trabajadores por medio del ajuste en la educación, salud y la caída del salario real. Milei vota con EE.UU. e Israel porque defiende un orden mundial donde el capital financiero tiene vía libre para saquear el valor producido por los trabajadores de todo el mundo. (El País, 25/03). El pago de la deuda es en última instancia, una transferencia de la riqueza desde los bolsillos obreros hacia la banca internacional.

 Fuera yanquis sionistas de América Latina y del Sur Global 

Milei no busca la libertad, busca que seamos una colonia que no reclame ni su arte, ni su oro, ni su futuro, busca consolidar un modelo donde los trabajadores sean despojados de todos sus derechos en favor de la guerra imperialista. Desde Política Obrera denunciamos este voto de la vergüenza. La lucha por recuperar lo que nos robaron es la misma lucha contra el FMI y el imperialismo que hoy nos quiere seguir esclavizando con el hambre y la deuda. No se trata de condenar el pasado, sino de terminar con el sistema que nos sigue exprimiendo al día de hoy. Abajo el alineamiento colonial con los genocidas de ayer y hoy. Abajo la deuda externa. Devolución del patrimonio robado a los pueblos oprimidos. Fuera yanquis sionistas de América Latina y del Sur Global. Iara Bogado 26/03/2026 

Fuentes: 

 https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/la-onu-declara-la-esclavitud-africana-como-el-crimen-mas-grave-contra-la-humanidad-y-reabre-el-nid25032026/ 
 https://elpais.com/planeta-futuro/2026-03-25/ghana-impulsa-ante-la-onu-una-resolucion-que-considera-la-esclavitud-africana-el-crimen-mas-grave-contra-la-humanidad.html https://www.politicargentina.com/notas/202603/72509-argentina-voto-en-contra-de-condenar-la-trata-de-esclavos.html

Los criminales de guerra preparan una invasión terrestre de Irán y del Medio Oriente


Convirtamos este propósito en la tumba del imperialismo. 

 Cuando en la noche del domingo pasado, Donald Trump anunció una suspensión de los bombardeos a las estructuras eléctricas de Irán, se entendió que la ‘tregua’ obedeció a la advertencia de que la apertura de los mercados del lunes siguiente sería catastrófica. Una característica relevante de la guerra imperialista en desarrollo es el peso que tiene el temor a que desencadene “la madre de todas las crisis financiera” y, por extensión, un golpe político poderoso contra los estados imperialistas comprometidos en esta y otras guerras – Irán, Ucrania, el Caribe. Es un hecho consumado, por lo pronto, que la deuda pública norteamericana ha dejado de ser un "refugio de capitales insoslayable", como lo muestra la caída de sus cotizaciones y el veloz aumento de la tasa de interés. El FMI ya estima que la inflación estadounidense podría aproximarse a una tasa del 5% anual, el doble de la corriente. La agencia Bloomberg advierte que Estados Unidos se encamina, sin desvíos, a un ‘estanflación’. La ‘tregua’ hipócrita calmó por algunas horas los mercados, el financiero y el de combustibles: el primero siguió en su racha negativa y el segundo retomó el sendero de precios en alza. Por algunas horas, sin embargo, la familia Trump embolsó algunas decenas de millones de dólares, porque aprovechó premeditadamente estos giros para comprar títulos baratos antes del lunes y venderlos más caros enseguida después. Un negociado de la lumpen burguesía.
 El propósito más importante de la mentada ‘tregua’ ha sido ganar tiempo para trasladar tropas desde California y Japón hacia el terreno de la guerra – en el Golfo Pérsico. Trump no pretende ‘desescalar’ la guerra sino escalarla; más precisamente, lanzar una invasión anfibia o aerotransportada. Nunca dio un centavo por la aceptación de su ‘oferta’ de un cese del fuego condicionado a que Irán entregara su stock de uranio, la prohibición de enriquecerlo para uso pacífico; la destrucción de su arsenal de misiles: la transferencia del control del estrecho de Ormuz al Pentágono estadounidense; y la ruptura de relaciones con el “frente de la resistencia” – Hizbollah y Hamas. Una vía navegable internacional, que Irán pasó a supervisar por razones de defensa contra una guerra no provocada, Trump ofertaba convertirla en un patio trasero del imperialismo norteamericano. Lejos de un proyecto bizarro, el imperialismo trumpista pretende imponer lo mismo con otras vías navegables, como lo anticipa el desalojo del conglomerado chino Hutchinson del canal de Panamá, por una decisión impuesta a la Corte Suprema de ese país. Dicho todo esto, la infraestructura de Irán continuó siendo destruida durante la “tregua” por la aviación israelí, con el soporte de los aviones de reabastecimiento de Estados Unidos. Trump presentó un plan inaceptable con el propósito, precisamente, que no fuera aceptado. 
 La prensa internacional ha dado a conocer las principales características de las operaciones anfibias y aéreas que ha puesto en movimiento el Pentágono. Constituyen una escalada monumental de la guerra por parte de Estados Unidos e Israel, y una amenaza descomunal para la supervivencia de las fuerzas invasoras. Si se depositaran comandos aerotransportados en la isla de Kharg, a algunos centenares de kilómetros de Ormuz, con el objetivo de destruir la terminal petrolera de Irán, no solamente el precio del petróleo podría llegar a doscientos dólares, como pronostican los especialistas, sino que los invasores podrían ser ‘neutralizados’ por el fuego enemigo desde la costa continental. La alternativa sería ubicar puntos de desembarco en las costas del Golfo Pérsico o del Mar Caspio, apoyadas por una acción destructiva desde el aire. En este caso, Irán y los hutíes de Yemen podrían cerrar el estrecho Bab al-Mandeb, en el noreste de Africa, y cerrar los pasosa los mares Rojo y Aden, y finalmente al canal de Suez. El despliegue de una fuerza invasora terrestre no sería el fin de la guerra sino el inicio de una guerra, probablemente, sin fin. La gran derrota de Trump, presentada como “un error de cálculo”, no es que el imperialismo norteamericano y su lacayo sionista estén perdiendo militarmente una guerra, sino que se han metido en una guerra de enorme alcance que podrían perder políticamente como consecuencia de las crisis sociales y económicas que desate; la oposición abierta o larvada de sus rivales económicos o geopolíticas; una explosión financiera y social en Estados Unidos. Los bloques imperialistas que entrevén esta catástrofe están buscando una rampa de salida. Incluso el vicepresidente J.D. Vance se estaría inclinando por esta variante, según como lo describe The Wall Street Journal. El sábado próximo se anuncian marchas de oposición a la guerra en todo Estados Unidos, con centro en Minneapolis. Las huelgas obreras han crecido en una línea que puede convertirse en exponencial.
 La rampa de salida no se encuentra a la vista, porque la guerra desatada contra Irán forma parte de una guerra imperialista mundial. El estado sionista, por lo pronto, continuará la guerra criminal contra Líbano hasta asegurar la anexión del país al sur del río Litani y del sur de Siria y de Cisjordania. No es más una guerra para “hacer grande a Israel” (el gran Israel) sino para desarrollar una red de asociaciones económicas y políticas que se extiende al Mediterráneo oriental y al norte de África. En cuanto a la Unión Europea, no puede gastar su presupuesto en Irán cuando lo necesita para ocupar su ‘espacio vital’, como Hitler denominó a Ucrania y, finalmente, a Rusia. Trump, por su parte, quiere hacer de todo el Caribe un protectorado, al que involucraría a México. Los hilos que aún mantienen viva, en carpa de oxígeno, a la diplomacia y a ciertos acuerdos comerciales se encuentra en un punto de ruptura. La guerra, como la revolución, es, antes que nada y por, sobre todo, el estallido de todas las contradicciones sociales. La geopolítica sólo describe los intereses particulares de los estados capitales en la disputa desatada por ese estallido. 
La guerra, para el capital, tiene el propósito de reorganizar, mediante la violencia, la sujeción de la fuerza de trabajo, o sea el proletariado internacional. Por eso mismo, es una partera de revoluciones. El camino para derrotar y aplastar a la guerra imperialista, que es un crimen contra la humanidad, depende enteramente de la unidad internacional de los trabajadores.

 Jorge Altamira 
 26/03/2026

“No Kings, No ICE, No War”


Una nueva protesta masiva en Estados Unidos, contra la represión y la guerra.

 Este sábado 28 de marzo está convocada una movilización nacional que se prevé será gigantesca, la tercera en lo que va del segundo mandato de Donald Trump, bajo el eslogan “No Kings” (“sin reyes”). Las instancias anteriores reunieron 5 millones de personas en distintas ciudades (en junio) y 7 millones en octubre, en unos 2.700 pueblos y ciudades de los Estados Unidos. La protesta de este sábado alcanzará a más de 3.000 ciudades y localidades, incluyendo a más de 300 solamente en California, unas 100 en Florida (un Estado en el que el trumpismo está sufriendo un retroceso político especialmente entre los latinos), y tendrá como evento principal en las ciudades gemelas de Minnesota (St. Paul y Minneapolis). Estas ciudades fueron el epicentro de la represión trumpista contra las acciones en solidaridad con los inmigrantes, que condujo al asesinato en enero de dos ciudadanos estadounidenses (Rachel Good y Alex Pretti) en Minneapolis, y despertó una ola de indignación y de movilización nacional, con huelgas, piquetes y grandes marchas reclamando el cese de la represión y el castigo a los culpables. La consigna de desmantelar el ICE (policía militarizada de inmigración) se extendió por todo el país. La movilización “No Kings” está convocada por una coalición de más de 200 organizaciones, que incluyen sindicatos, grupos ambientales, de derechos humanos, movimientos de judíos solidarios con Palestina, y diversas organizaciones de base de carácter progresista. Los principales ejes de esta convocatoria son la protesta contra el “reino del terror” y la “policía secreta enmascarada” del gobierno trumpista (el ICE), y la denuncia de la “guerra ilegal”, “catastrófica” y “sin sentido” contra Irán. En relación a la guerra existen matices entre los convocantes; la organización “Indivisible” -una de las más influyentes en la protesta- critica sobre todo la “ilegalidad” de la guerra, al margen del voto del Congreso, y como expresión de la arbitrariedad y el autoritarismo de Trump, e impulsa votaciones parlamentarias para detener la ofensiva bélica y se opone a su financiamiento. Otras organizaciones más identificadas con la izquierda y la solidaridad con Palestina (como Jewish Voice for Peace) denuncia el carácter imperialista de la guerra y se solidarizan con el pueblo iraní y vinculan la guerra al genocidio en Gaza. También participan en la movilización grupos de la diáspora iraní, como NIAC (National Iranian American Council) que afirma: “Nos unimos a las protestas a nivel nacional para decirlo alto y claro: No a los reyes. No a las bombas. No a la guerra contra Irán”. “Indivisible” es la organización más visible en los medios, y aunque ataca a la guerra, su énfasis apenas en la ilegalidad o el “dinero desperdiciado” genera cuestionamientos de otras organizaciones y militantes en cuanto a que la convocatoria y la agitación no pone suficiente énfasis en la guerra contra Irán. Diversos capítulos locales de los Demócratas Socialistas (Chicago, Connecticut, etc.) anuncian que irán organizados vinculando la guerra a la represión interior. La orientación en general de lDSA es que las “movilizaciones masivas contra el ataque a Irán” generen presión sobre los parlamentarios para que voten resoluciones contra la guerra y generar “un alto costo político a los belicistas”, y el retorno de Estados Unidos a la vía diplomática” de presión contra Irán. En definitiva, la orientación del DSA es hacia el callejón sin salida de la presión sobre el Congreso y la subordinación al partido Demócrata del imperialismo. Hay que recordar que una de las figuras más célebres de esta “izquierda demócrata” es la legisladora Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), que estuvo en la Conferencia de Seguridad de Múnich, que reúne a la elite del imperialismo mundial, y donde no se pronunció contra la inminente guerra (Trump ya estaba enviando la flota y tropas mientras amenazaba a Irán con borrarlo del mapa). AOC fue consultada en Múnich sobre la política hacia Taiwan, en la cual defendió la continuidad de la política del imperialismo, sin descartar incluso una guerra con China. La “presión” del DSA sobre el Partido Demócrata no ha dado resultados ni siquiera con Ocasio-Cortez, que apenas ha tocado el tema de Irán en forma esporádica. La cuestión de la política migratoria y la brutal represión del gobierno contra las protestas es un eje fundamental de esta movilización de masas, en un contexto en que el gobierno intenta reorganizar su campaña anti-inmigrantes y la militarización de la represión. Trump ha relevado a la Secretaria de Seguridad Nacional, y ha logrado el aval del Congreso a su sustituto el ex senador Markwayne Mullin, un trumpista de extrema derecha y que avaló todos los crímenes del ICE en Minnesota. Algunos parlamentarios Demócratas han avalado la designación de Mullin y hasta lo han elogiado como una persona con la cual es posible “dialogar”. La protesta “No Kings” volverá a colocar la cuestión del desmantelamiento del ICE en momentos que Trump ha enviado a esa policía militarizada a los aeropuertos para cubrir la ausencia de empleados de seguridad como consecuencia del cierre parcial del DHS (falta de presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional). Desde el inicio de la guerra criminal contra Irán el precio de la gasolina se ha disparado, alcanzando un aumento promedio del 30%. El impacto en el gas, la electricidad y el conjunto de los precios va a acelerar la carestía, en un contexto de creciente crisis social. Distintos sindicatos de base han protagonizado huelgas -como es el caso de sindicatos de enfermeros y de la enseñanza, frigoríficos, etc.- y se prevé que este año verá mayor acción huelguística. Diversos sindicatos de base participan de las marchas, contrastando con las direcciones nacionales de la burocracia sindical que han sido cómplices con la política trumpista, en algunos casos elogiando los aranceles y en general manteniéndose en silencio respecto a la guerra. La masividad de una marcha nacional contra Trump, donde la guerra imperialista aparece como un eje para millones de personas, tiene una importancia de primer orden cuando el gobierno apunta a escalar aún más su ofensiva criminal con el despliegue de tropas en Irán y el sionismo sostiene un ataque en Líbano desplazando más de un millón de personas y apuntando a la anexión de al menos el sur de esa nación.

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
 26/03/2026

jueves, marzo 26, 2026

Soldados israelíes en la frontera con Líbano


Más de 1.000 muertos y un millón de desplazados por la agresión sionista.

 El gobierno de Israel anunció la ocupación por tiempo indefinido del sur del Líbano hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera entre ambos países. Los funcionarios sionistas le llaman "zona de seguridad", o "zona de amortiguación", como un eufemismo para disimular la invasión. 
 Hasta aquí, son más de 1.000 los muertos por los bombardeos masivos y ataques israelíes en Líbano. Según el Ministerio de Salud de este país, 120 de ellos eran niños, 80 mujeres y 40 trabajadores de la salud. Del lado israelí, murieron dos soldados. Además, hay más de un millón de desplazados internos, lo que equivale a casi un quinto de la población total. Las comparaciones que los funcionarios sionistas hacen con la Franja de Gaza son indicativas de los métodos y la naturaleza de las operaciones. 
 El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó esta semana que cinco puentes sobre el Litani fueron volados por sus tropas. El pretexto es que eran empleados por Hezbollah, que reanudó sus lanzamientos aéreos hacia Israel tras el asesinato del ayatollah Ali Khamenei en Irán. El resto de los puentes, agregó, quedarán bajo estricto control de las Fuerzas de Defensa Israelíes. Todo esto implica que la población desplazada del sur no podrá volver a sus tierras. 
 Las tropas israelíes se encuentran presentes en el Líbano desde la invasión de 2024. Un cese al fuego pactado en noviembre de ese año estableció el retiro de los efectivos israelíes y el fin de los ataques, y en el caso de Hezbollah, su repliegue al norte del Litani, pero Tel Aviv incumplió sus compromisos. Con el nuevo anuncio del gobierno israelí, la ocupación se amplía e intensifica. 
 Esta invasión, que se presenta oficialmente como una defensa de la población del norte de Israel, forma parte, en verdad, de una ofensiva generalizada en la región (Cisjordania, Gaza, Siria, etc.) que apunta a la conformación de un Gran Israel. En paralelo a los ataques criminales en Líbano, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que que la agresión contra Irán está "en pleno apogeo". 
 Israel exige al gobierno del Líbano, encabezado por el presidente Joseph Aoun (un cristiano maronita), que desarme a Hezbollah. Y el gobierno libanés busca congraciarse con el sionismo: acaba de declarar "persona no grata" al embajador que Irán designó el mes pasado para Beirut, por lo que deberá abandonar el país. Además, prohibió el aterrizaje de los vuelos desde Irán, aduciendo que ese Estado auxilia a la milicia chiíta que combate con Israel. En lugar de confrontar con el invasor, el gobierno libanés se enfrenta con Hezbollah. 
 Francia, que es la vieja potencia colonial del Líbano, alienta una negociación entre el gobierno libanés e Israel que aísle a Hezbollah. Mientras tanto, estudia una profundización de su presencia militar en el Mediterráneo Oriental. 
 El horror repetido en el Líbano muestra la barbarie en la que están hundiendo a la región el imperialismo y el sionismo
 Por la derrota de Estados Unidos e Israel. Fuera las tropas israelíes de Líbano, Siria y Gaza. No a la anexión de Cisjordania. Por una federación socialista de Medio Oriente. 

 Gustavo Montenegro

El peronismo, la izquierda y el 24 de marzo


Este 24 de marzo el MST e IS se jugaron a fondo a promover el acto con los organismos oficiales y el peronismo como “acto único”. Fue un operativo destinado a encubrir que en la enorme movilización en Plaza de Mayo hubo dos políticas bien diferenciadas. Es que ningún documento común puede encubrir las posiciones reales que viene levantando el peronismo en relación con la dictadura militar y las lecciones que saca de la década de los ‘70. 
 Un protagonista central del peronismo en la movilización fue Axel Kicillof, quien dio una conferencia de prensa en la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Kicillof sentenció que la plaza llena mostró que Milei fracasó en su intento de inocular el negacionismo en la sociedad argentina. Sin embargo, el mismo gobernador participó en octubre del año pasado de un homenaje a Rucci, el secretario general de la CGT asesinado en el año ‘73 por Montoneros, por haber sido uno de los organizadores de la masacre de Ezeiza, acto del cual fue organizador junto a Lopez Rega y Norma Kennedy. En aquel tiroteo contra la izquierda peronista y la multitud que concurrió a Ezeiza participó su custodia personal. Y ese día fue el primero que la futura Triple A pondría en marcha el secuestro y la tortura de activistas, nada menos que en las habitaciones del Hotel Internacional de Ezeiza. Para Kicillof, en cambio, Rucci es un dirigente del movimiento obrero que hay que reivindicar.
 Para que no queden dudas de que se trata de una orientación, nada menos que Juan Cabandié, hijo de desaparecidos, acaba de publicar un artículo donde sostiene: “Crecí políticamente alrededor de buenos compañeros, hoy mayores, que repetían sin argumentos que Rucci era un traidor, hasta que algunas bibliografías me llevaron a cuestionar esa estúpida frase tantas veces escuchada. ¿Traidor a quién? Los trabajadores lo amaron y lo reivindican hoy en día”. También niega su probada participación en la masacre de Ezeiza. Nunca podría negar que el conjunto de la burocracia sindical de la calaña de los Rucci fue la que armó la Triple A, promovió los golpes como el Navarrazo y encabezó la represión contra el activismo obrero y popular previa al golpe del ‘76.
 ¿Por qué salir a hablar ahora de Rucci? Es que detrás de la reivindicación de Rucci hay una política: la defensa cerrada del rol de la burocracia de la CGT, en un momento en el que viene de entregar la reforma laboral con un paro aislado y sin continuidad y sin ningún plan de lucha para enfrentar a Milei. Por eso, la cuestión de Rucci se transforma en un punto central de debate. Y hay que decir que al documento oficial leído en el palco del 24 no se le oyó una crítica a esta burocracia entreguista sin cuya colaboración Milei jamás hubiera podido hacer aprobar la reforma laboral. ¿Fracasó Milei, como dijo Kicillof, o para que Milei fracase hay que sacarse de encima a los Rucci y la CGT que le entregan en bandeja los derechos laborales? Es una lección de todos los procesos históricos que no alcanza con que el pueblo llene plazas para triunfar en una lucha política; igualmente determinante es la naturaleza de la dirección que orienta esta acción, y en este caso, el peronismo actuando en forma cómplice está esterilizando la voluntad de lucha que expresan estas plazas llenas para golpear al gobierno. 
 Rucci no es el único puente que une al peronismo con el negacionismo. El peronismo criticó fuertemente a los gobernadores que pactaron con Milei, pero nada dijo sobre su propio jefe de bloque del Senado, José Mayans, quien compartió junto a su jefe político Gildo Insfrán, un acto con Victoria Villarruel, defensora de genocidas para denunciar el copamiento del regimiento de infantería del Monte 29. “Memoria completa” pero no de parte de los “traidores” como Jaldo y Jalil, sino de parte del riñón del peronismo kirchnerista. La misma Victoria Villarruel que es elogiada y hasta convocada a un frente por Guillermo Moreno. 
 Bien mirado, no debe sorprender, porque el kirchnerismo que sacó el cuadro de Videla de la Esma fue el mismo que colocó al represor Milani como Jefe del Ejército. Todo tiene una lógica, en tanto la política de derechos humanos como la reconciliación con el ejército estuvieron al servicio de reconstruir la autoridad del estado golpeada por la crisis del 2001, y la movilización popular. Una autoridad del estado “democrático” de la que hoy se vale Milei para aplicar, justamente, la reforma laboral, el plan de Martínez de Hoz "new age" y todas sus medidas reaccionarias y antiobreras. Una autoridad del Estado en la cual se apoyan los gobernadores para aplicar en sus provincias todas las medidas de ajuste que complementan las de Milei en el plano nacional.
 Por eso estuvo muy bien haber hecho un acto independiente en la Plaza de Mayo. No es una cuestión de cambios o retoques en un documento que se pueda abordar con maniobras, sino que es una cuestión de fondo: con qué política se aborda la lucha contra Milei. Si de la mano de los Rucci y la CGT, de la mano de Mayans y Villarruel, o levantando una perspectiva de independencia política. El ataque del MST e IS a un acto independiente en la plaza, que finalmente realizamos el PO y el PTS junto con organizaciones del encuentro Memoria Verdad y Justicia, hizo el trabajo sucio de intentar acallar esta posición crítica. 
 Nuestro acto, masivo a pesar del horario y de las horas de aguante en la plaza, fue consecuente con nuestra historia de haber enfrentado a la dictadura y a todos los gobiernos que aplicaron el ajuste, saquearon el país y reprimieron gobernando para la clase social que puso a los militares en el poder, y planteó una política y una perspectiva para terminar con el engendro negacionista y fascistoide de Milei. 

 Juan García

"Destrucción destructiva": las reformas de Milei profundizaron el desempleo y la informalidad laboral


Los capitalistas reconvierten negocios y los trabajadores pagamos el costo. 

 Las políticas y reformas del gobierno de Javier Milei están haciendo estragos en la economía de la mano de la ofensiva de las patronales contra los trabajadores. Aunque gran parte de las medidas oficiales son impulsadas con el compromiso de la generación de empleo formal y en nombre de los trabajadores informales, lo cierto es que en dos años de gobierno “libertario” la informalidad laboral creció en 376.000 puestos laborales y el desempleo pasó al 7,5% de la Población Económicamente Activa. Un gobierno negrero y antiobrero, que destruye el trabajo y solo gestiona los intereses de las patronales y el capital financiero. 
 Se trata de números que se desprenden del informe de Trabajo e ingresos, elaborado por el Indec, correspondiente al cuarto trimestre de 2025, que da cuenta de un crecimiento del trabajo informal que llegó al 43% del mercado laboral, y un salto preocupante del desempleo en los últimos dos años del 5,7% al 7,5%, equivalente a 1,7 millones de nuevos desempleados. 
 Estamos ante el agravamiento de todos los indicadores económicos de los trabajadores, gracias a las medidas implementadas por un gobierno que viene impulsando un conjunto de reformas antiobreras en supuesto beneficio de los trabajadores informales y del empleo. El ataque a los derechos de los trabajadores son solo no ha mejorado ninguno de estos indicadores, sino que ha habilitado a las patronales para hacer de las suyas, valiéndose de la no registración de sus trabajadores, del fraude laboral y de todo tipo de artimañas para desconocer derechos laborales sin consecuencia alguna.
 La punta de lanza de esta política patronal y negrera de Milei fueron las reformas laborales introducidas con la Ley Bases, donde el gobierno suprimió las indemnizaciones por nula o deficiente registración laboral, con el pretexto de que liberar las manos de las patronales generaría más empleos a cualquier costo. La realidad es que ahora las patronales gozan de un régimen de privilegios, casi sin consecuencias legales por la no registración de sus empleados, lo que ha fomentado el trabajo no registrado y el fraude laboral con la utilización del monotributo y otras artimañas para evadirse de convenios laborales incluso mal pagos. 
 Tomadas las cifras de conjunto estamos ante un universo de 13 millones de trabajadores registrados y 9 millones de trabajadores informales, de los cuales el 60% son asalariados, mientras que la parte restante serían cuentapropistas. Una porción significativa de la sociedad que no accede a cobertura de obra social ni ART, ni a aporte jubilatorios ni a otros beneficios, como bancarización y acceso al crédito. 
 Cabe señalar que esta realidad se da en los marcos de una transformación negativa del mercado laboral, destruyendo las fuentes laborales con el cierre de lugares de trabajo y despidos en el sector público y privado que sirven a engrosar las filas de los desocupados y de los trabajadores que caen en el monotributo, en las aplicaciones de reparto y como conductores de Uber y otras apps, donde no se le reconoce derecho alguno. No hay ninguna "destrucción creativa" como argumenta Milei para justificar el cierre de establecimientos. 
 Este crecimiento de los trabajadores informales se da particularmente en rubros masivos, como el de Comercio con 210.000 nuevo empleados bajo esta situación, cuando en la comparativa de los empleos formales del sector estos crecieron solo en 4.000 puestos. En la industria manufacturera el empleo informal creció en 87.000 trabajadores, mientras que se perdieron 63.000 puestos de trabajo formales, según datos de la consultora Invecq en relación al informe del Indec. 
 Esto se da en un periodo de crecimiento del desempleo bajo el gobierno “libertario”, con la pérdida de 182.000 puestos en el sector privado y 80.000 en el empleo público. Una política favorecida por Milei, como bien lo acaba de dejar en claro la patronal de Lumilagro, reivindicando el despido de 170 trabajadores para pasar a importar termos de China, adaptándose al esquema comercial propuesto por el gobierno. 
 En la construcción la caída se da tanto en el sector registrado (47.000 empleos menos) como en el informal (96.000 puestos perdidos), siendo uno de los sectores más golpeados por el ajuste oficial y que más mueven e inciden en la economía en general. 
 La burocracia sindical asiste a este proceso como colaboradora del ajuste oficial, dejando pasar todas las medidas antiobreras y adaptándose a las presiones y a la ofensiva patronal, mientras negocian sus privilegios de casta que Milei les asegura para evitar conflictos sindicales.
 Las patronales, a diferencia de los trabajadores, tienen la capacidad de reconvertir sus negocios para seguir haciendo plata, pasando de productoras a importadoras, desentendiéndose de los trabajadores, o incluso precarizándolos aún más y hasta empleando por fuera de la ley sin ninguna consecuencia.
 El gobierno “libertario” es responsable de esta situación, con Milei a la cabeza, estafando a la población con promesas falsas y un relato que solo busca defender los intereses patronales y abaratar “costos laborales” y salarios a toda costa, denigrando a los trabajadores a condiciones de semiesclavitud, como lo plantea la reforma laboral recientemente sancionada. Hay que derrotar a este gobiernos con la organización independiente de los trabajadores y la lucha de clases, como lo hacen los trabajadores del Sutna enfrentando el cierre de Fate y diversos sectores en lucha. 

 Marcelo Mache

miércoles, marzo 25, 2026

Una crisis en el trumpismo frente a la guerra


La renuncia del jefe de contraterrorismo de los Estados Unidos. 

 La renuncia del Director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, ha expuesto una crisis en el aparato de inteligencia y el ejército de los Estados Unidos respecto a la guerra lanzada contra Irán hace cuatro semanas por Trump y Netanyahu. Kent dimitió declarando su oposición a esta guerra y echando por tierra la mentirosa justificación de Trump para los bombardeos y asesinatos contra los gobernantes y la población civil iraní -incluidas más de 160 niñas de una escuela en la primera jornada de la guerra. “Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, declaró el que era un firme trumpista.
 El ex jefe de contraterrorismo afirmó que ya en junio del año pasado se había opuesto al bombardeo de las instalaciones del programa nuclear iraní, pero que al menos había podido defender su posición. En esta ocasión, “No hubo oportunidad para que se presentaran voces disidentes” con el ataque a Teherán (La Nación, 20/3). “Kent sostuvo que Irán no estaba cerca de desarrollar un arma nuclear y que, incluso, el fallecido líder supremo Ali Khamenei había actuado como un factor de moderación dentro del régimen. Según su análisis, una eliminación violenta de ese liderazgo podría haber generado el efecto contrario al buscado, reforzando la cohesión interna del sistema político iraní”. Frente a las declaraciones del Secretario de Estado Marco Rubio, que pretendió justificar un “ataque preventivo” en función de una respuesta iraní a un inminente ataque de Israel, Kent afirmó que la amenaza “no provenía directamente de Irán, sino del riesgo de una escalada impulsada por Israel. ‘Esto remite a una cuestión más amplia: quién está al mando de nuestra política en Medio Oriente’”. 
 La reacción de Trump fue en apariencia conciliadora con el renunciante, aunque lo llamó “débil en materia de seguridad” (pese a que hace pocos meses lo había candidateado al cargo frente al Congreso asegurando que era un experto). Paralelamente, el FBI está investigando a Kent para acusarlo de “filtrar información clasificada” (Washington Post, 18/3), una represalia por su ruptura pública del frente guerrerista. 
 La dimisión de Kent hizo pública una fractura en los mandos militares y de Inteligencia, que hasta ahora se conocía por filtraciones de prensa. Un ejemplo habían sido las filtraciones a la prensa de las advertencias realizadas por el Jefe del Estado Mayor Conjunto, General Dan Caine, sobre los riesgos de emprender esta guerra, antes incluso del inicio de los ataques de Trump y Netanyahu. 
Tras la renuncia del Director de Contraterrorismo, Tulsi Gabard (Directora de Inteligencia Nacional), quien fuera su jefa directa, debió comparecer ante el Congreso a dar un informe de “Evaluación Anual de Amenazas 2026”. El informe aseguraba que el programa nuclear iraní había sido “aniquilado” en los bombardeos de junio 2025 y que el gobierno islámico hasta ahora no había intentado reconstruirlo. La afirmación contradecía las afirmaciones del propio Trump en el sentido de que Irán podría bombardear los propios Estados Unidos en dos semanas, pero Gabard se negó a contradecir abiertamente al presidente, afirmando que “solamente Trump” debía decidir si una amenaza era “inminente”. Kent se había reunido antes de la renuncia con Gabard y el vicepresidente JD Vance, que intentó que desistiera de su dimisión. Según distintas versiones, Vance era más escéptico respecto a lanzar la guerra, y en todo caso tanto él como Gabard y Kent habían realizado muchas veces declaraciones en ese sentido antes de asumir el gobierno. 
 Tras su salida del gobierno, Kent ha realizado un tour por diversos podcasts de periodistas -tanto de derecha como progresistas- que toman distancia con Israel y que acusan a Netanyahu de haber arrastrado a Estados Unidos a la guerra. Entre los encuestadores uno de los más célebres es el ex presentador de la cadena derechista Fox News, Tucker Carlson, quien ha sugerido que la Inteligencia de Israel dio las coordenadas al ejército yanqui para bombardear la escuela donde fueron masacradas más de 160 niñas al inicio de los ataques. Carlson es un cristiano de ultraderecha de gran influencia en el movimiento M.A.G.A. (“Make America Great Again”) que evita acusar directamente a Trump, pero acusa a su entorno de traicionar el eslogan “América Primero” para sustituirlo por “Primero Israel”. El periodista preguntó a Joe Kent por el asesinato de Larijaní (dirigente iraní que se afirmaba era más proclive a un acuerdo con EE.UU.) y el bombardeo a los campos de gas de Irán y Catar, lo cual según Carlson busca “confinar a Estados Unidos en la guerra sin dejar una salida, al matar a los negociadores”. El ex cabecilla de Contraterrorismo asintió a esta visión, pero aclaró: “los israelíes no podrían haber hecho nada de esto sin nosotros”, “si tienen diferentes objetivos que nosotros, ¿por qué deberíamos dejarlos dirigir la guerra?”. 
 La narrativa de que nace de la presión israelí presenta a la guerra bajo la forma de una conspiración en función de objetivos geopolíticos del Estado sionista y de la pura influencia del lobby AIPAC (pro-Israel), no de la decadencia capitalista y la declinación del imperialismo. Por otra parte, se presenta a las guerras en Medio Oriente como consecuencia de las creencias de los “neoconservadores” o de los sionistas (judíos o cristianos), cuando en realidad estos planteamientos reaccionarios (seculares o religiosos) son apenas la justificación interesada para emprender una guerra que nace de las contradicciones del régimen social y su encerrona histórica.
 La derecha M.A.G.A. está atravesando una guerra civil sobre las relaciones entre Estados Unidos e Israel. El ala sionista (mayoritariamente cristiana) habla incluso de una “guerra religiosa”: “¿Quién la gana al final del día? ¿Los terroristas islamistas radicales que quieren matar a todos los judíos porque Dios se los dijo?” planteó el senador Lindsey Graham. Otro sector M.A.G.A. viene combatiendo al “sionismo cristiano”, como se pudo comprobar en la entrevista-debate entre Tucker Carlson y el embajador de EE.UU. en Israel, Mike Huckabee, quien defendió no solamente “el derecho a la existencia de Israel” sino además el derecho del sionismo a extender su dominio territorial hasta Cisjordania, Jordania, Líbano, Siria, para recuperar el territorio que la biblia asignaba a Israel. Huckabee es un ministro de la iglesia bautista, y justifica en nombre de la biblia el genocidio y la creación del Gran Israel. La crisis de la derecha se manifiesta bajo la forma de una discusión teológica totalmente mediocre y oscurantista, con anatemas y acusaciones de herejía cruzados. 
 Según el portal Military.com, un suboficial presentó una queja ante la Fundación para la Libertad Religiosa Militar (MRFF), afirmando que sus mandos le ordenaron decir a las tropas que la “guerra con Irán formaba parte del plan de Dios” y que el presidente Donald Trump había sido “ungido por Jesús para encender la hoguera en Irán, provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra”: “la MRFF registró más de 200 denuncias similares en 50 instalaciones que abarcan todas las ramas de las fuerzas armadas”. El Pentágono está llevando adelante una campaña entre la tropa e incluso los contratistas de defensa, realizando ceremonias religiosas mensuales, y “promoviendo el nacionalismo cristiano en las filas militares”. Una treintena de legisladores demócratas dirigió una solicitud al Inspector General del Departamento de Defensa para que abra una investigación sobre estos informes y afirmaciones que “invocan profecías religiosas y teología apocalíptica para justificar las acciones militares de los Estados Unidos en Irán”.
 Sin embargo, el establishment demócrata está alineado en la guerra contra Irán, a la que ha cuestionado por cuestiones de forma y legalidad, pero no por razones de fondo. El secretario de Defensa (o “Guerra”, como él se ha bautizado) Peter Hegseth elevó un pedido de fondos para la guerra de 200.000 millones de dólares, que Trump está evaluando cuándo enviar al Congreso. El 4/3, el portal Politico.com informaba que “Algunos demócratas no descartan votar a favor de una inyección de fondos militares multimillonaria, lo que podría provocar un choque interno en las próximas semanas para un partido cuya base política está horrorizada por la agresión del presidente Donald Trump contra Irán”. “Varios demócratas del Comité de Servicios Armados del Senado no descartan apoyar un mayor financiamiento para el Pentágono. Entre ellos se encuentran el principal demócrata del comité, el senador Jack Reed de Rhode Island, así como los senadores Gary Peters de Michigan, Tim Kaine de Virginia y Elissa Slotkin de Michigan.” Entre estos cuatro legisladores han recibido más de 2 millones de dólares de financiamiento de campaña de AIPAC y otros lobbies pro-Israel, aunque están lejos de ser los únicos demócratas que son financiados.
 Trump se ha lanzado a la guerra en función de un interés de conjunto del imperialismo, no exclusiva ni principalmente a partir de los planes de Netanyahu. De hecho, fue avalada por el Consejo de Seguridad de la ONU. La tendencia guerrerista no surge con Trump, por otra parte. La guerra de la OTAN en Ucrania y el genocidio en Gaza son anteriores al gobierno de Trump 2.0 e incluso de Trump 1.0, con Obama y Biden impulsando el armamentismo y la guerra. El reordenamiento político y militar del Medio Oriente es un objetivo del imperialismo en función del control de recursos energéticos vitales sobre todo para sus competidores y del establecimiento de regímenes políticos que sean un punto de apoyo en la guerra mundial en desarrollo. Las disputas en los partidos imperialistas o en los aparatos de inteligencia no desmienten este objetivo común, sino que giran en torno a los métodos políticos y diplomáticos para llevar adelante este proceso guerrerista. En lo interno, el presidente Republicano impulsa un régimen de poder unipersonal y anticonstitucional como complemento indispensable de la orientación guerrerista, buscando liberarse de las restricciones legales y de las negociaciones en el Congreso o en la ONU, y provoca quiebres con la OTAN. Su “salida” para la guerra en Irán no contempla un recule, que podría terminar con su régimen: conduce a más masacres y genocidios. 
 La derrota de los Trump y Netanyahu sólo será el resultado de la acción de la clase obrera internacional, en un contexto en que el imperialismo lleva adelante una guerra extremadamente impopular que plantea crisis y fracturas en el propio aparato de inteligencia y del ejército. Mientras la guerra dispara los precios del petróleo y el gas, y acelera la inflación, la población estadounidense sufre los recortes en los derechos de salud que ya son anteriores a esta nueva masacre en Medio Oriente. Las privaciones de las masas como consecuencia del militarismo y la guerra empujan a una agudización de la lucha de clases y a grandes crisis políticas.

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
24 /03/2026

Trump finge recular ante el abismo, pero sigue escalando la guerra contra Irán y enviando tropas de ocupación


La guerra de Trump y Netanyahu contra Irán pegó un giro, incuestionablemente fugaz, el domingo 22 por la noche, cuando el tercer protagonista de la guerra, los mercados internacionales, anunciaban para la apertura del lunes un desplome completo de las bolsas y de los mercados de la deuda pública, y un alza fenomenal del precio del barril del crudo, reanudando lo ocurrido el viernes precedente. El presidente de Estados Unidos, un mitómano sin retorno, se vio entonces forzado a publicar en su red social lo siguiente: “Conversaciones muy buenas y productivas (con Irán) relacionadas con una completa y total resolución de nuestras hostilidades”. Con anterioridad a este mentiroso recule había amenazado, junto al criminal de guerra que lo secunda (aunque a veces lo primerea), con destruir toda la infraestructura eléctrica de Irán si no abría el estrecho de Hormuz y no cesaba con los ataques de misiles contra las bases militares norteamericanas en los países del Golfo, sus infraestructuras y el territorio de Israel.
 El mismo viernes, una andanada de misiles iraníes había perforado la infame Cúpula de Hierro del Estado sionista, alcanzando a Dimona, la sede de los arsenales atómicos ‘secretos’ de Israel. ¨El ataque sobre las localidades de Arad y Dimona fue uno de los más potentes contra civiles israelíes en lo que va de guerra, y afectaron a por lo menos 10 edificios, y dejaron 250 personas heridas, algunas de gravedad¨, se limita a informar La Nación. Lejos de una hipotética provocación, este ataque por parte de Irán fue una respuesta al bombardeo del ejército sionista a las instalaciones nucleares de Irán, en Natanz, que habría podido generar un escape radioactivo. Esta sí fue una clara provocación para extender la guerra y llevarla a la frontera de Irán con el Mar Caspio, un puente hacia el Asia Central, como ocurrió asimismo con el bombardeo de la refinería de South Pars, en el norte de Irán. Irán respondió con un ataque al mayor yacimiento de gas del mundo, Ras Laffani, en Qatar, donde Exxon y Shell tienen inversiones de miles de millones de dólares, lo que elevó el precio del fluido en más del ciento por ciento. 
 Detrás del bombardeo a Natanz se encuentra la tentativa de Israel y Estados Unidos de ´abrir una ventana de oportunidad´ para llevar la guerra al campo nuclear. Por otro lado, Irán lanzó dos misiles contra la isla Diego García, una antigua posesión inglesa que cuenta con una poderosa base militar norteamericana situada en el Océano Índico, a cuatro mil kilómetros del escenario de la guerra. La intención no fue dar en el blanco, sino demostrar, con un armamento de este alcance, que las principales ciudades de Europa se encuentran en el radio de una acción potencial de la Guardia Revolucionaria de Irán.
 Las Fuerzas Armadas de Irán han logrado esta elevada performance militar, frente a estados infinitamente más poderos, merced al uso de su arsenal resguardado de misiles y al masivo uso de drones, que han neutralizado los radares de sus enemigos. Es un dato político relevante, porque señala la vulnerabilidad de las grandes proezas tecnológicas de guerra de las potencias mayores. Lo mismo ha ocurrido con la capacidad de intercepción de Estados Unidos e Israel, que han agotado sus reservas en el empeño de neutralizar los drones iraníes. El costo económico de la guerra, para los agresores, es fabuloso: 11.300.000 millones de dólares por semana; Trump ha pedido una ampliación del presupuesto por 200.000 millones de dólares, que podría llegar a los 500.000 millones, un aumento del 50 % de todo el presupuesto 2026. 
 Por sus implicancias financieras y económicas extraordinarias y por su nuevo desarrollo territorial, la guerra no provocada del imperialismo norteamericano y el Estado sionista contra Irán tiene un incuestionable carácter mundial, que se suma a los asaltos militares de Estados Unidos contra Estados caribeños. 
 La ¨tregua¨ insinuada por Trump, por cinco días, no debe entenderse como un TACO, la sigla en inglés con la que sus adversarios políticos han resumido su cobardía: ¨Trump siempre recula como una gallina¨, sino, como está dicho antes, por el temor a un derrumbe financiero. Mientras apretaba la tecla ´send´ de su mensaje, las Fuerzas Armadas sionistas destruían el puente que une el sur y el norte del Líbano, con la intención de anexar y repoblar todo este espacio fronterizo, del cual ha expulsado por completo a sus habitantes históricos. Lo mismo está haciendo con el sur de Siria. Este asalto militar anuncia una extensión de la guerra, la cual involucra a Turquía, que es el patrón del nuevo régimen sirio. Más de un millón de personas se encuentra desalojada en las calles de Beirut, que Israel bombardea como lo hiciera en Gaza. Esta expansión ha sido acordada con Trump, mientras el Pentágono ha estrechado sus lazos militares con la llamada Fuerza de Defensa de Israel. El imperialismo norteamericano ha ido muy lejos en esta guerra como para echarse atrás; se considera forzado a ir hasta el final. Con una reserva: está igualmente forzado a reorganizar la economía y la política de Estados Unidos, para adaptarla y someterla a las condiciones de la guerra. Esto implica una crisis mundial con todos sus rivales geopolíticos. La alternativa es un golpe de Estado contra Trump, pero que no tiene todavía a quien la conduzca. 
 Trump ha publicado su ´tweet', pero no ha interrumpido el envío de tropas para una operación terrestre en Irán: 7500 marines, traslado del destructor USS Tripoli desde el Pacífico y el USS Boxer Amphibiuos Ready Grounp desde California. Tampoco han cesado los asesinatos de los lideres iraníes. El Pentágono está considerando la ocupación de Khrarg Island, la terminal petrolera de Irán. Esta operación de ´asfixia ‘económica de Irán podría llevar el barril a los doscientos o trescientos y más dólares. Los ocupantes podrían ser blanco fácil desde las costas continentales. El Mossad, sin embargo, quiere empalmar esta ocupación con una movilización antigubernamental promovida por sus agentes en el terreno. El aparato de Seguridad de Estados Unidos no ve la situación de la misma manera. Joe Kent, un golpista trumpiano de primera hora, jefe de la sección de contraterrorismo, acaba de renunciar, asegurando que Irán no es un ´peligro inmediato ‘para Estados Unidos, y que Trump está siendo manipulado por Netanyahu y el lobby sionista norteamericano, incluso desde la familia de Trump. El planteo significa que el aparato de Seguridad considera que es la situación interna de EE. UU. la que se encontraría en ´peligro inminente´; es lo que opina también una parte del ´establishment ‘y los imperialismos de la Unión Europea. La superior de Kent, Tulsi Gabbard, secretaria de Seguridad, opinó algo similar a este en una audiencia en el Senado: por ejemplo, que Irán no continuó enriqueciendo uranio desde los bombardeos a sus plantas en junio del año pasado. La iniciativa de enviar tropas al terreno sólo cuenta con una adhesión del 7 % de la población. Netanyahu, sin embargo, ha repetido que ¨una guerra no se gana desde el aire¨. Pero un despliegue de tropas en el terreno señalaría una ocupación por largo tiempo y una repetición de la derrota en Vietnam y de los desastres militares y geopolíticos en Irak y Afganistán. El formato de un acuerdo es desconocido. Trump, de acuerdo a los medios, reclamaría la apertura incondicional del estrecho de Hormuz, el control del armamento iraní y la entrega del uranio enriquecido acumulado por Irán. La Guardia Revolucionaria sostiene, con razón, que el control del estrecho se ha convertido en un derecho adquirido y en una garantía para su seguridad, lo mismo que la reposición de todo el material destruido por la guerra. En el formato eventual no figura el cese del asalto militar a Gaza y al Líbano, ni el fin de la ocupación sionista de Cisjordania, ni el retiro sionista de Siria. Pero estos son asuntos elementales para la vigencia de un cese del fuego en Irán. Lo que está en juego es la crisis interior de Estados Unidos –económica, social y política-, el destino del imperialismo norteamericano. La guerra (como, por otra parte, la revolución) constituye el estallido del conjunto de las contradicciones sociales e históricas del capitalismo. El desarrollo de la guerra expresa las variables de esta ecuación. Por eso solamente puede resolverla la movilización de las masas; fundamentalmente, de la clase obrera. La lucha contra los ajustes y las miserias que provoca la guerra; la lucha contra los gobiernos de la guerra imperialista y sus tentativas de someter a los pueblos a un régimen político de excepción; la lucha contra la entrega de la soberanía nacional de las naciones periféricas (como ocurre en Venezuela, Cuba y toda América Latina); toda esta lucha, con sus reivindicaciones y demandas, debe servir a los fines de forjar una unidad política creciente para derrotar a la guerra imperialista y poner fin al imperialismo y a su base histórica, que es la organización capitalista de la sociedad y el Estado. 

 Jorge Altamira 
 23/03/2026

El video de la infamia completa


El gobierno ha adoptado la ´tradición´ de conmemorar el aniversario del golpe de 1976 con alguna realización audiovisual infame que celebra a los genocidas como salvadores de la Patria y califica a sus víctimas como "enfermos" y "siniestros". 
 En esta oportunidad, en ocasión del 50 aniversario del Golpe, en lo que ha dado a llamar el "Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia COMPLETA" (sic), se han despachado con un video de más de una hora titulado "Las víctimas que quisieron esconder". Si la "teoría de los dos demonios" del alfonsinismo colocaba en un plano de igualdad a víctimas y victimarios, para el gobierno de la "memoria completa", las organizaciones de familiares de los desaparecidos fueron los verdugos de los ´argentinos de bien´. Le imputa al gobierno kirchnerista, a partir de 2003, un "experimento narrativo", "revanchista", que "costó miles de millones de dólares". La dictadura no es nombrada como tal, sino como "régimen cívico-militar", que es exactamente el tipo de régimen que acaba de inaugurar la pandilla libertaria con la incorporación del Jefe del Estado Mayor del Ejército, Carlos Presti, al gabinete de ministros junto a otros militares en actividad. Milei ha llevado más lejos que ninguno un anhelo de todos los gobiernos constitucionales que se sucedieron desde 1983 en la Casa Rosada, esto es, trabar el apoyo de las Fuerzas Armadas a su proyecto político, dependiente en muchos aspectos directamente del Pentágono.
 Para protagonizar este ´relato institucional´, el gobierno contó con la participación de una hija de desaparecidos, la nieta 127, hija de Carlos Poblete y Carmen Moyano, militantes montoneros secuestrados en Mendoza. Fue parida en la ESMA, donde funcionaba una maternidad clandestina atendida por el médico militar Jorge Magnacco. Allí se mantenía a las secuestradas embarazadas hasta que dieran a luz, como parte de una política sistemática de apropiación. Su padre, Carlos, desapareció en La Perla, el campo de concentración que regenteaba el III Cuerpo del Ejército en Córdoba. Su mamá, Carmen, fue vista por última vez en la escuela de la Armada. La niña fue entregada a Armando Fernández, agente de inteligencia del D2, y a su esposa, residentes en Mendoza. La beba fue inscripta bajo el nombre apócrifo de Miriam Lourdes Fernández. A una pseudoentrevista sigue un relato guionado que presenta a los apropiadores como protagonistas de un acto de caridad, totalmente ingenuos, cuando el destino deposita en sus brazos a una niña recién nacida de origen desconocido. 
 La falsificación es burda. El apropiador Fernández cumplió funciones entre 1971 y 1979 en la D2. Sus miembros eran activos responsables del enlace entre inteligencia del Ejército, el jefe de la Policía y el comando que ejecutaba los operativos represivos. El ´caritativo´ Fernández fue condenado, hasta ahora, tres veces a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad, a 20 años de prisión por los crímenes del D2 (secuestros, desapariciones, torturas, abusos sexuales y otros delitos) y a 15 años de prisión por la apropiación de la hija de Moyano y Poblete. Su esposa, recientemente fallecida, también fue condenada a ocho años de cárcel por la apropiación. Fernández todavía tiene otras causas judiciales pendientes. El ´buen sanmaritano´ que describe su ´hija de crianza´ era un represor con todas las letras. La víctima de Fernández, como tomada por el Síndrome de Estocolmo, llama a dar vuelta la página y mirar hacia adelante. 
 Dicho esto, el caso de Fernández es representativo de la política seguida ´en democracia´ frente a los crímenes de la dictadura. Llegó a juicio por primera vez recién en 2017, es decir cuarenta años después de los hechos. A pesar de las condenas recibidas y los procesos pendientes, se encuentra en la comodidad de su hogar, bajo un régimen de prisión domiciliaria que viola cada vez que puede con total impunidad. Los juicios que el gobierno atribuye al ´revanchismo kirchnerista´ -aunque los K poco y nada tuvieron que ver con la lucha contra la impunidad de la dictadura durante su carrera política- fueron el resultado de una movilización que comenzó bajo la misma dictadura, agobió a todos los gobiernos ´democráticos´ que la sucedieron y que beneficiaron a los represores con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y los indultos, y estuvo presente en la rebelión popular de diciembre de 2001. El 20, recordemos, luego de una noche de movilizaciones contra el Estado de Sitio declarado por De la Rúa, la bronca detonó cuando la televisión mostraba a la Policía Montada arremeter contra las Madres de Plaza de Mayo frente a la Casa de Gobierno. Del otro lado, los pedidos de extradición para juzgar a los militares en Europa precipitaron la anulación de las leyes de impunidad. Durante los últimos 20 años, desde entonces, los juicios se suceden a cuenta gotas. Fueron condenados menos de un represor por cada campo de concentración que funcionó bajo la dictadura. La mayoría de ellos, unos 400 sobre 500 que todavía viven, se acogieron a los beneficios de la prisión domiciliaria. 
 El video se completa con el testimonio del hijo de Argentino del Valle Larrabure, secuestrado por el ERP en 1974 -bajo el gobierno de Isabel Perón. Se suicidó todavía en cautiverio, más de un año después. Su hijo apoya la versión de que fue ejecutado, algo que el ERP -que solía reivindicar todo su accionar- nunca admitió. El año pasado, el gobierno se había valido de un ´quebrado´ de las organizaciones guerrilleras para minimizar el número de desaparecidos y sostener la versión de la ´guerra civil´. 
 En estas horas, centenares de miles se movilizan en todo el país contra el gobierno videliano de Milei, Villarruel, Patricia Bullrich, Adorni y toda la banda de $Libra. Circulan versiones de un próximo anuncio para beneficiar con un nuevo indulto o reguero de excarcelaciones a los genocidas condenados. El video infame difundido por el gobierno esta mañana tendría, entonces, la pretensión de preparar el terreno para ello. No obstante, también puede ser la última palada de su tumba política. 

 Jacyn 
 24/03/2026

El gobierno pierde la calma en vísperas de la tormenta


Argentina, una gigantesca causa $Libra. 

 Las pericias telefónicas del caso $Libra han llevado a la cotización moral del clan Milei por debajo del subsuelo. Antes y después de ser electo presidente, Milei recibía un sueldo del aventurero financiero Novelli, para auspiciar y proteger sus operaciones especulativas. La tercera figura del régimen, el jefe de gabinete Adorni, ha quedado al descubierto como un ladrón de feria. Cuando se completa este panorama con el caso Espert, queda claro que el país ha sido encomendado a una banda de lúmpenes pequeñoburgueses, que se columpia entre el delito financiero y el narcotráfico. Frente a ellos, el “bajo perfil” del Congreso y de los partidos de la burguesía pone de manifiesto que Milei no es un accidente: marca la calidad y la “temperatura” de un régimen y de la clase capitalista que se beneficia bajo su ‘manto’.
 Las corruptelas de los liberticidas han desatado una deliberación en los círculos del poder. La camarilla gobernante ha perdido autoridad política para pilotear un régimen económico en acentuada descomposición. La dosis caballar del ajuste económico contra los trabajadores responde al pánico por una hiperinflación que se encuentra en las entrañas del régimen en su conjunto y que se ha agravado. La caída del consumo personal y la desbocada crisis industrial han quebrado la recaudación impositiva; reforzado en endeudamiento público y la salida de capitales líquidos y la dependencia de los bancos del Tesoro; y agravado la incobrabilidad del crédito y de la cadena de pagos. Ningún ‘economista’ quiere dar la voz de alerta para no ser acusado de desestabilizador o golpista. 
 Las importaciones han sido, en febrero pasado, un 12% menores a las del mismo período de 2025. Pero las compras externas de bienes de capital retrocedieron aún más, nada menos que un 25% -una fantástica caída de la inversión fija. A la caída del consumo de alimentos –el de la carne se encuentra en el nivel más bajo del último cuarto de siglo- se suma ahora el de los bienes durables, que se venían sosteniendo por medio del crédito. Los bancos han cerrado la canilla de los préstamos, debido al aumento de la morosidad. En el caso de las billeteras virtuales, la insolvencia llega al 27% de la cartera. Varios bancos y billeteras -Ualá, Banco Sáenz- fueron vendidas de urgencia, para poder saldar sus pasivos. El “riesgo-país”, calculado en base a las tasas de interés del sistema bancario y no bancario, es infinitamente mayor a los 600 puntos que registra la deuda externa. Un cordón umbilical une a esta deuda con el conjunto de la deuda interna. La hiperinflación raramente es la consecuencia de una inflación en progreso; ha estallado, en una mayoría de casos, como consecuencia de una inflación reprimida. Es lo que ha llevado a sucesivas corridas cambiarias y es peor en el momento actual.
 En respuesta a ello, Caputo y Sturzenegger han anunciado nuevas “motosierras” en organismos del Estado. Es un mensaje a los acreedores de la deuda pública, que deberán renovar en los próximos días 8 billones de vencimientos en pesos. Han pasado dos años y el objetivo declarado de la recuperación del crédito internacional no se ha cumplido. Caputo cubre los agujeros con préstamos de poca monta, corto plazo y altísimo costo, que agravan la crisis financiera del Estado. El aumento del precio internacional del petróleo, antes de mejorar las arcas del Estado, desatará una inflación muy superior a la elevadísima tasa actual del 3% por mes. 

 Esquema piramidal 

A la luz de lo anterior, las corruptelas financieras del clan Milei no son solamente un caso de delito privado, son el método mismo de la política económica oficial. Milei-Caputo han manejado la economía con los métodos de $Libra. En efecto, han puesto en marcha una estafa piramidal. La garantía de esta operación especulativa, que aseguró intereses de hasta el 20% anual en dólares, fue la pulverización de salarios, jubilaciones, gastos sociales y la obra pública. El experimento ya se encontraba concluido en octubre pasado, cuando Scott Bessent y Trump rescataron a la Argentina, al igual que lo hicieron en enero pasado para pagar un vencimiento de intereses con el FMI. Milei y Caputo respondieron al rescate convirtiendo al país en un Protectorado de facto de los Estados Unidos en el plano comercial, político y también militar. Pero nada de esto sacó al régimen de la emergencia financiera, ni de la depresión industrial. Una crisis del prestamista de última instancia -el gobierno de Trump- depositaría al régimen libertario en el defol y la hiperinflación. La guerra imperialista mundial lleva a una depreciación sin precedentes del dólar; Trump ha pedido al Congreso una autorización adicional de gastos de 200 mil millones de dólares.

 Mileismo sin Milei 

En la reunión de “inversores” en Estados Unidos, el “Argentine Week”, hubo empresarios que preguntaron a Milei por las “alternativas electorales”. Los mismos que están protegiendo a Milei, para evitar un colapso prematuro de su gobierno, se han lanzado a “trabajar” para 2027. Las tratativas en torno de un frente anti-Milei suman a varios gobernadores peronistas, a Pichetto e incluso exmacristas, como Nicolás Massot y Rodriguez Larreta. El lema de todos ellos es el respeto al “equilibrio fiscal”, es decir, la ratificación de la motosierra. Lo mismo habían hecho De la Rúa y Chacho Álvarez cuando se declararon fanáticos de la convertibilidad de Menem y Cavallo, con el pretexto de la ‘estabilidad’. Terminaron presidiendo la mayor hiperinflación desde el Rodrigazo (1975). La preparación política de la llamada ‘oposición’ para gobernar se encuentra peor que la del gobierno para seguir gobernando. 
 Entre el derrumbe económico y las corruptelas, la población trabajadora acelera sus conclusiones. Lo demuestran las autoconvocatorias docentes, las ocupaciones fabriles, el clima de agitación en las universidades. Esa vanguardia debe ser orientada y organizada para que tome en sus manos el destino de una crisis extraordinaria. 

 Jorge Altamira y Marcelo Ramal 
 24/03/2026

El agotamiento terminal del gobierno Milei-Caputo


Para Jorge Brito, el mandamás del Banco Macro, el sistema bancario está lleno de deudores insolventes -personas y empresas-. Enseguida confesó que en el exterior le preguntan “si Milei sigue”. 
 El liberticida que gobierna, para la consultora Delfos, recoge una desaprobación del 64 por ciento. 
 Los únicos que “toleran” a Milei son los partidos que han convalidado, en el Congreso y en las gobernaciones, el despojo perpetrado contra trabajadores y jubilados. Pero ellos también confabulan un ‘cambio’. 
 Lo que los trabajadores necesitamos es, en el tránsito de esta crisis, un camino propio y nuestro propio método para derrotar al gobierno liberticida.
 Ese rumbo aparece en algunas luchas por demás importantes. En las autoconvocatorias docentes de Catamarca, de Jujuy, de Santa Fe; en las ocupaciones de fábrica, en Fate y Granja Tres Arroyos. 
 Necesitamos desarrollar este hilo por medio de comités de lucha zonales para apoyar las ocupaciones de empresas y por las reivindicaciones comunes. Los compañeros docentes están buscando la vía para una huelga nacional y romper la fragmentación provincial impuesta por las burocracias.
 Para que la clase obrera más avanzada se imponga, es necesario también que construya su partido propio. 
 Frente al ajuste de Milei, envalentonado por las guerras de Trump y el estado sionista, llamamos a derrotarlo por medio de una huelga general. 
 No es este un planteo meramente nacional. Es una tarea de los trabajadores del mundo entero, unidos política e internacionalmente. 

 Nota de tapa de Política Obrera N°140 edición impresa.
 25/03/2026

martes, marzo 24, 2026

Los criminales de guerra se han multiplicado como hongos


La conmemoración del 50.º aniversario del golpe militar de marzo de 1976 debe hacerse sin compromisos ni contemplaciones. Tiene lugar en un marco histórico preciso, cuando el genocidio y la guerra imperialista cubren todo el escenario mundial. La Corte Penal Internacional ha calificado como “criminales de guerra”, pero no a todos sino a algunos de sus promotores. El genocidio contra Gaza, la matanza de civiles en Líbano, el asalto militar a Venezuela y el que se prepara contra Cuba, así como la guerra desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán, se encuentran en esa definición. Ella les cabe también, seguramente, a los propiciadores de la guerra en Ucrania, la OTAN y Rusia. Los derechos humanos, que han sido reiteradamente violados desde la declaración fundacional de las Naciones Unidas, no encuentran albergue en ningún lugar del mundo. El “nunca más” proclamado en 1945 no ha sido sino una afrenta. La organización social capitalista internacional ha vuelto a convertirse en una amenaza existencial para la humanidad. 

 Gobierno “cívico-militar” ante “la vista y paciencia” del Congreso 

Javier Milei es un defensor, repetidamente confeso, de la guerra imperialista y del genocidio internacional. Ha anunciado el propósito de alterar la “arquitectura institucional” del país, algo que viene haciendo desde su asunción por medio del gobierno por decreto, el desconocimiento de leyes, la represión de las protestas y la derogación del derecho de huelga. Ha integrado a las Fuerzas Armadas al Gobierno, con el ingreso del comandante en jefe del Ejército, Carlos Presti, y otros militares en actividad al gabinete. Ha formado así una milicia de partido, en detrimento de su condición constitucional. Milei ha establecido un gobierno “cívico-militar” ante “la vista y paciencia” del Congreso. Ha firmado un Escudo de las Américas, impuesto por Donald Trump, que autoriza el ingreso de tropas extranjeras al territorio nacional para la ejecución de tareas de represión interna. La “traición a la Patria” parecería caerle como un sayo. Los “partidos del nunca más” no han llamado todavía a una manifestación de masas ni a una huelga general contra esta violación de la soberanía nacional. El martes próximo debería ser una bandera de la marcha. El gobierno actual es un fruto, digamos que podrido, de la guerra imperialista. 
 Este balance histórico somero pone en el banquillo de los acusados a la clase dirigente del país y a sus partidos. Milei (qué ironía) les ha sacado la máscara. Esa clase y esos partidos urgieron a las FF. AA. a dar el golpe de 1976. La totalidad de las centrales empresarias se unieron en un lock out, el 5 de febrero de ese año, para exigir el golpe de manera inmediata. El gobierno peronista en funciones había ordenado a la milicia, en 1975, “aniquilar’ la subversión, luego de haber desplegado su propio “grupo de tareas” (la Triple A) para secuestrar, asesinar y desaparecer a militantes populares. Ricardo Balbín, jefe de la UCR, exigió “terminar con la guerrilla fabril”. Las “democracias occidentales” se pusieron al frente de la organización del golpe militar. La ilusión de que el retorno de Perón apaciguaría el antagonismo social ( y para otros construir “una patria socialista”) se disolvió en poco tiempo; Perón fue autorizado a volver para poner fin al ascenso de luchas obreras y a la politización independiente desatadas por el Cordobazo. La política de amnistías de Alfonsín y Menem solo fue derrotada cuando la rebelión de diciembre de 2001 forzó a todas esas clases y partidos a operar un cambio de frente a favor del “juicio y castigo”. Cuando la Corte votó, en 2017, el cese de la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad, 500.000 personas salieron a la calle para imponerle una marcha atrás sin precedentes.
 Es con estas rebeldías que debemos ahora luchar contra las guerras imperialistas y los Estados policiales. La crisis de la humanidad solo puede terminar con la abolición de la explotación del hombre por el hombre. 

Jorge Altamira 
 23/03/2026

Cuba permanece firme en la defensa de su soberania

50 años del golpe - habla Myriam Bregman