sábado, julio 29, 2017

Frank, Santiago de Cuba y los mártires de la Patria

Volver a Palabras a los Intelectuales

Transcripción de la intervención en el espacio Dialogar, dialogar de la AHS, realizado en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana

Gracias por la invitación, gracias por poder estar aquí, en este ambiente más íntimo, y sobre todo por estar sentado al lado de Ana Cairo, yo quisiera callarme para seguirla escuchando. Ana es de esas personas que ha acumulado un conocimiento enciclopédico, no solo sobre la cultura sino también sobre muchas otras cosas, y un tipo de intelectual como ese cada vez escasea más, lamentablemente. Esa calidad, esa visión no solo de lo artístico y literario sino también de lo social, histórico, político, y creo que tenemos que aprovecharla más.
Pero bueno, cayendo en el tema, me alegra mucho que hayan empezado por ahí, porque todas esas cosas que se han dicho ‘‘yo soy Fidel’’ o ‘‘somos Fidel’’, es verdad que Fidel es un genio y el que trate de imitar eso por supuesto está destinado al fracaso, pero hay en él sobre todo un método, una ética y una cultura que sí podemos y debemos tratar de asumir y multiplicar. Creo que son esas tres cosas las que permiten ese adelantarse a las circunstancias, ese saber lo que hay que hacer en cada momento, y tener la capacidad de convencer a los demás. Guillermo Rodríguez Rivera, de quien se ha hablado mucho en estos días, profesor de esta Facultad, tiene ese libro memorable, no sé si todos lo han leído, si no se los recomiendo, yo creo que es un clásico reciente de nuestra cultura, porque siempre se habla de los clásicos de hace 50 años o hace 70 o 100 años, y yo creo que Guillermo logró escribir un clásico en el siglo XXI que es Nosotros los cubanos o por los caminos de la mar’, y él una de las cosas que explica para comprender a los cubanos lo explica a partir de Fidel, con esa cosa de ir delante, que yo creo que es una ética. ¿Por qué estuvo delante en Girón? ¿Por qué estuvo delante en el Moncada?
Pero es sobre todo también en ese sentido de escuchar a las personas en los momentos más críticos, porque en junio de 1961 cuando pronuncia Palabras a los intelectuales él ya está pasando ese contexto al que se refiere Ana, ¿qué está pasando? Cuba está viniendo de Girón, está a punto de una agresión militar directa, o sea, un país que está prácticamente en guerra, que hay gente alzada en todas las provincias prácticamente, hay bandas de alzados en todas las provincias, donde prácticamente todas las semanas y a veces todos los días había un bombazo aquí en una esquina de La Habana, no es que “nos reunimos aquí como si fuera el ambiente de la Riviera francesa”, no. Hay una situación de tensión en el país que justificaría ante ojos de otros una actitud de cualquier otro tipo, es decir, ‘‘¿por qué tenemos que estar discutiendo eso ahora, para qué vamos a destinarle tiempo cuando tenemos que ver qué vamos a comer mañana, o por dónde vienen los americanos?’. Sin embargo, su método es la insistencia en el diálogo, Fidel busca el tiempo para esa confrontación de ideas, y uno lo ve también en las actitudes históricas. Cuando uno se explica, por ejemplo, ¿quién es el primer comandante que Fidel asciende en la Sierra?, no es ninguno de sus compañeros del Moncada, no es ninguno de sus compañeros de la prisión, escoge al Che, que además no era cubano. ¿Por qué?, es verdad que era un hombre de un valor extraordinario pero otros también. El Che es el interlocutor intelectual, es con el que Fidel tiene el diálogo más alto, y es por lo que él lo valora tanto, valora otras virtudes en todos, pero esa capacidad de ser el interlocutor intelectual de Fidel es lo que él más valora. Ramonet lo dice en su libro, cuando el Che se va Fidel se queda sin interlocutor, y él lo que hace es buscar, como en Palabras a los intelectuales, siempre un interlocutor político en el sujeto colectivo.
Hay un documental, de Saul Landau, que nosotros pusimos en el programa La pupila asombrada que se llama ‘‘Una verdad horrorosa’’, un documental del año ’71, yo creo que él lo filmó en el ’69. Landau anda con la cámara por toda Cuba con Fidel y hay un momento en que le pregunta sobre su método de trabajo y Fidel le dice: yo me paso el 90 por ciento del tiempo fuera de la oficina “porque si no, no me entero de lo que pasa, y veo cómo van las cosas, y veo cómo va la Revolución”. Él filma ahí a Fidel hablando de muchas cosas, a Fidel jugando pelota con los campesinos, pero sobre todo esa idea del método, del contacto con las personas, es su método con los intelectuales, pero con los campesinos también. Y a partir de ahí en el caso concreto está también haciendo una política de país, y esa idea en la que Ana también insistía de la actualización de las políticas, ese discurso de Carlos Rafael que nosotros rescatamos y publicamos , está publicado en mi blog, el discurso de Carlos Rafael del año ’88 que no existía en digital y Elier lo buscó y lo transcribió a partir de una conversación que tuvimos, yo creo que es una pieza fundamental porque, además, es un discurso que trae los problemas nuevos que no están en ‘‘Palabras a los intelectuales’’, ese problema generacional, el problema de las contradicciones que implica ampliación de la vida cultural del país. Eso es otra cosa que hay que decir, ¿quiénes eran los intelectuales en Cuba?, cabían en un teatro. ¿Cuántos intelectuales había fuera de La Habana? Hay una carta que le hace, no sé si la estudien aquí, que le hace Virgilio Piñera a Fidel en el año ’59, comenzando la Revolución, donde le dice: “los escritores en Cuba somos la última carta de la baraja”. ¿Qué cosa era un intelectual en este país? Porque nosotros oímos hablar de Lezama y todo eso, pero era gente que sobrevivía en esa sociedad, sobrevivía. Y eran absolutamente de ninguna influencia real en la vida del país. Darle ese peso, aún con todas las contradicciones, con todos los problemas, porque una revolución también es un proceso de aprendizaje colectivo, donde la gente viene de otra sociedad, la gente que hizo la revolución no viene del socialismo, ni se formaron en un laboratorio, vienen de una herencia de una sociedad racista, machista, con un componente español colonial, de una burocracia colonial, Toledo (Sande) ha escrito sobre eso. De una cultura africana también con una herencia machista, también expoliada. Como dice Retamar en el poema “Usted tiene razón Tallet, somos hombres de transición”: “negros nocturnos, azules a veces, escogidos y purificados a través de pruebas horribles, de modo que solo los mejores sobrevivieron y son realmente la única raza superior del planeta”. La gente se pregunta por qué los negros de América son los mejores deportistas, porque son los que quedaron después de los barcos guerreros, del barracón, y los que quedaron vivos son hombres superiores y mujeres superiores, tienen el físico de la fortaleza, son los que no mató el hambre, no los mataron las enfermedades provocadas por la vida en esas condiciones.
Entonces, ese entendimiento de dónde venía Cuba, y en eso creo que insiste Ana, ¿en qué contexto?, ¿qué hombres?, ¿qué personas?, ¿cuántas mujeres hay ahí?, se pueden contar con los dedos de las manos, entonces ese es un país y ese país va cambiando, y va transformándose, y va generando contradicciones nuevas.
Elier (Ramírez) publicó, yo creo que hay también que llevarlo al papel, lo publicó en internet, el discurso de Fidel del ’88 cuando se crea la AHS, y es un discurso de un antidogmatismo, de una apertura de miras, en el momento en que todo aquello en Europa del Este se está yendo, todo en lo que creíamos se está yendo al diablo en Europa, y tiene esa capacidad de lograr ver las esencias, porque el problema no es citar de memoria un fragmento, no, sino si esas ideas tienen una continuidad, que es lo que cuando tú lees a Martí o cuando lees a Fidel, dices: ‘‘ño!’’, porque las ideas permanecen, porque hay una coherencia en lo que hace, no es Trump que hoy te dice una cosa y mañana la otra, o Mahoma, que es también un político actuante fundando un estado, y cuando tú te lees el ‘‘Corán’’, hoy en una página tú te lees una cosa y después una páginas más adelante te dice lo contrario. Entonces, eso en Fidel, en Martí, no lo encuentras, tienen una coherencia, pero a la vez esos hombres están evolucionando, están actuando según la realidad, y en el caso de Fidel lo está haciendo desde el poder político, y él mismo está transformando el país.
Yo creo que es ahí donde no nos podemos equivocar y dejarnos secuestrar por la consigna. No podemos dejarnos secuestrar por la consigna y hay que saber ver en ese método de alguien que no le teme a la discusión, porque el burócrata enseguida se hace un cerco protector de la gente, para no discutir, para no enfrentarse a la gente. El Che, en la evaluación de un guerrillero en la guerrilla de Bolivia, dice: se dejó cercar por el chofer y la secretaria. Eso de aislarte de la gente, Fidel es todo lo contrario, ante cada problema acudir siempre a la gente, abrir una discusión, y subir al pueblo, y siempre sale, por supuesto fortalecido. En ese sentido yo creo que es ahí donde hay que encontrar las lecciones que pudiera haber en ese texto y en su enorme amplitud.
Yo creo que lo esencial del texto no está en esa frase que se cita tanto, sino en otra que está cerca de ahí, que dice: “La Revolución solo debe renunciar a aquellos que sean incorregiblemente reaccionarios, que sean incorregiblemente contrarrevolucionarios‘ que es donde abre las puertas prácticamente para todo el mundo: aquel es contrarrevolucionario, si no es incorregible, tenemos que tratar de acercarlo; y dice que la revolución tiene que tener una política para aquellas personas que no son revolucionarias, para que el intelectual que no sea revolucionario pueda crear dentro de la Revolución.
Es ahí donde yo creo que está ese aprendizaje, ese diálogo y ese interés también, porque yo creo que son las líneas que como un ADN -en espiral, no sin retrocesos- van cruzándose en la política cultural de la Revolución, porque Fidel habla también, no solo de los intelectuales, sino de las transformaciones de la vida cultural del pueblo. Habla de lo que se propone con las escuelas de arte, de lo que se propone con el acceso del pueblo a la cultura: por un lado democratizar el acceso a la creación, a la difusión de la creación, y por otro el acceso de los cubanos al disfrute de esa creación nacional y también de la cultura universal. Y después tú ves cómo todo eso se va concretando.
No es un politiquero que se está parando ahí diciendo ‘‘vamos a hacer esto, vamos a hacer aquello’’, sino que se va concretando en hechos. Creo que es lo que nos puede aportar, ese método y esa ética, que yo creo que es lo que, parafraseando otra frase bastante difundida la cultura es lo que nos puede salvar, pues eso es lo que puede salvarnos a nosotros en un momento como este, donde hay realmente grandes peligros y grandes conflictos.
Paco Ignacio Taibo II, en una entrevista para La pupila asombrada nos hablaba de los peligros de la mercantilización y lo que podía significar eso para nuestra cultura. Toledo ha escrito mucho sobre eso, el propio Elier, y creo que hay que seguir insistiendo en eso porque ese diálogo entre mercado, que es un mecanismo necesario, y el propósito de hacer un país que tenga a los hombres y mujeres y a la cultura en el centro de su vida, es complejo, es muy complejo. Muy pocas sociedades lo han logrado. Nosotros no somos ni Irán, ni Rusia, ni China, ni Vietnam, que son sociedades milenarias, que tienen lenguas propias que solo las hablan ellos, que tienen masa crítica demográfica, unas tienen miles de millones de personas y otras no tanto porque son más pequeñas, y da la casualidad que son sociedades que han logrado sostener prolongadamente una confrontación con el país hegemónico hoy en el mundo, ningún país pequeño como nosotros, de pocos habitantes, con una lengua que hablan 500 millones de personas más, ha logrado sostener en el tiempo una confrontación como esa, y si nosotros lo hemos logrado hasta hoy es porque Fidel fundó una cultura de la emancipación, una cultura de la solidaridad, una cultura de la justicia. Si esa cultura se pierde, el país se pierde, o seríamos como México, Honduras, Puerto Rico, esa sería la ruta, las drogas, la corrupción. Yo creo que es abrazarnos a ese método, esa ética y esa cultura fidelistas lo que nos puede salvar.

Iroel Sánchez
La pupila insomne

Cuba confirma rumbo al socialismo y compromiso con Fidel

A sesenta y cuatro años del asalto a los cuarteles Guillermón Moncada y Carlos Manuel de Céspedes y en el año 59 de la revolución, Cuba ratificó el camino al socialismo y su solidaridad “inconmovible” a Venezuela.
El acto central por la efemérides, celebrado en la ciudad de Pinar del Río (extremo occidental de Cuba), comenzó a las siete de la mañana con una velada político cultural. El discurso de cierre estuvo a cargo de José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cubay vicepresidente de los Consejos de Estado y Ministros.
Durante su intervención, de poco menos de 30 minutos, Machado se refirió al “eterno compromiso con Fidel”, toda vez que se trata de la primera conmemoración sin la presencia física del líder revolucionario.
El dirigente partidista pasó revista a la situación prerrevolucionaria en la provincia, así como la actual y mostró los notables logros alcanzados en múltiples sectores como educación, salud, agricultura y otros, sin dejar de reconocer que aún no se hayan alcanzado mejores propósitos.
“La economía constituye la tarea principal”, aseguró.
Especial énfasis hizo en los últimos acontecimientos ocurridos en Venezuela, que enfrenta una “guerra no convencional” a la que se suma “la amenaza del gobierno estadounidense de imponer sanciones económicas unilaterales” y la presencia del secretario general de la OEA “ante el subcomité para el Hemisferio Occidental para del senado de los Estados Unidos en apoyo a la aplicación de sanciones”.
Sobre Venezuela y Cuba, Machado Ventura desmintió las “elucubraciones de un influyente diario estadounidense” sobre “el presunto involucramiento” de La Habana “en una mediación internacional relacionada con la situación en Venezuela”. “Cuba rechaza tales insinuaciones, dijo, y “reclama el absoluto respeto a la soberanía y autodeterminación de Venezuela”.

Progreso Semanal

"La prensa en el socialismo debería ser un espacio para gestionar la participación ciudadana"

Entrevista con la periodista Rosa Miriam Elizalde, editora de "Cubadebate"

"Cuba es un país que ha logrado el milagro de no tener un periodista ni secuestrado, ni asesinado en 59 años. El último periodista asesinado en Cuba se lama Carlos Bastida, ecuatoriano, que murió en mayo de 1958 por el crimen de ir a entrevistar a Fidel en la Sierra Maestra.

Que Cuba esta viviendo tiempos de transformaciones no es ninguna novedad. Y que atraviesa una situación clave desde la muerte del líder de la revolución, Fidel Castro, en noviembre pasado, tampoco. Sobre todo, porque con el cambio de gobierno en EE UU surgen nuevas amenazas tras el anuncio de un nuevo enfriamiento de relaciones que hizo Donald Trump. Los periodistas cubanos, en ese contexto, debaten cómo adecuarse a estos tiempos en que, además del cambio generacional que se impone en la isla, están las nuevas tecnologías que modificaron totalmente el panorama. De eso y de la construcción de un modelo de prensa socialista habla la periodista Rosa Miriam Elizalde, editora del sitio Cubadebate.
"En mi país no ha habido una ley de comunicación desde la colonia –adelanta Elizalde, que también es vicepresidenta de la Unión de Periodistas de Cuba (Upec) y de la Federación Latinoamericana de Prensa (Felap)–. Durante todo el siglo XX se ha actuado con artículos de la Constitución que refrendan derechos de la comunicación pero no hemos tenido una política determinada hacia ese sector. Ese es un debate que tiene nuestro gremio".
–¿En torno de qué temas giran esos debates?
–El eje del debate es que nunca fraguó en el socialismo un modelo de prensa que le corresponda. Heredamos un sistema de prensa de la tradición norteamericana, que tuvo que convivir con un proceso de construcción y con muchas limitaciones, no tanto por las posibilidades que les dio a los periodistas, porque hubo momentos luminosos para la prensa. Pero aun así todavía padece de cierta incapacidad por incorporar nuevas estéticas, un proceso más deliberativo, más enfocado hacia la demanda ciudadana y no hacia la oferta informativa. A veces nuestro periodismo consiste en la cobertura de actos o cosas que no necesariamente concilian o le interesan a la agenda ciudadana. A veces nos retrasamos mucho en informar.
–¿Como debería ser esa prensa del socialismo? En algunos sectores es un clásico cuestionar a la prensa de su país.
–La prensa en el socialismo debería ser un espacio para gestionar la participación ciudadana donde quiera que esté, para abrir fuentes de interlocución con las autoridades, con la sociedad. Ese es un ideal que todavía no se ha logrado en ninguna parte plenamente. Tenemos esa gran desventaja: a nosotros nos acusan sobre temas de libertad de prensa. Pero Cuba es un país que ha logrado el milagro de no tener un periodista ni secuestrado, ni asesinado en 59 años. El último periodista asesinado en Cuba se lama Carlos Bastida, ecuatoriano, que murió en mayo de 1958 por el crimen de ir a entrevistar a Fidel en la Sierra Maestra. Ese es un reto, el otro es que con esta revolución tecnológica en curso ha cambiado también la infraestructura, los medios, ha aparecido un entorno digital que es muy complejo en el que todo el mundo se está adaptando de manera traumática, y nosotros también. Cuba tiene una experiencia muy particular con Internet. No olvides que EE UU le impidió conectarse a la red hasta finales de los '90.
–¿Cómo es eso?
–A Cuba se le conecta Internet a través de la Ley Torricelli (sancionada en 1992 y que extremó las condiciones del bloqueo), que dice que así se va a ayudar a democratizar la sociedad cubana al estilo norteamericano, por lo que hubo cierta resistencia. Sin embargo, Fidel vio desde el inicio las posibilidades que tenía para los cubanos y en un congreso de periodistas llegó a decir: "Internet parece inventada para nosotros". Porque era el sueño de poder acceder muy fácilmente a un cúmulo de información y conocimientos extraordinarios. Pero eso se ralentizó, no así los procesos y los planes educativos para capacitar a la gente. La Unión Internacional de Telecomunicaciones decía hace poco que Cuba era uno de los países de más baja infraestructura de Internet, pero estuvimos en el quinto lugar en cuanto a apropiación de tecnologías. Cuba gradúa 10 mil informáticos en todo el país. Desde que empiezan la primaria tienen laboratorio de computación. Lo que pasó fue que sobre todo los jóvenes han inventado maneras de conexión naïf, jíbara, silvestre.
–¿Cómo lo hacen?
–Existe una red informal que se llama SNet, que son muchachos que comenzaron jugando de una casa a otra, tirando un cable, y de pronto han cableado toda La Habana. Hay que ver las computadoras que tienen, son grandes Frankenstein. Pero ese es un proveedor de servicios que te pueden crear un blog o dar una plataforma para chatear.
–¿De qué modo afecta la ley Torricelli?
–EE UU siempre vio a esta ley como un espacio para el cambio de régimen. Y una buena parte de los presupuestos públicos del gobierno norteamericano para ese objetivo, que son ilegales porque son la intervención de EEUU contra las leyes y la soberanía del país, lo han estado invirtiendo en el espacio digital. ¿Cómo? Creando infraestructura: hubo un gran escándalo con una red que se llamó Zunzueo, que fue el intento de hacer un Twitter cubano (creado en 2010, con financiamiento de la USAID, según reveló en 2014 la agencia periodística AP). Al final no se discutió si era o no ilegal sino que era ineficiente, porque finalmente lograron lo contrario de lo que se proponían. Era una red para inyectar información dentro de Cuba pero daba posibilidades de mandar SMS en el día fuera de la isla, entonces la gente se inscribió para mandar mensajes a la familia (risas). En infraestructuras como esta y en contenidos hay toda una industria en Miami para proveer servicios a los cubanos en lo que ellos llaman creación de líderes.
–¿El gobierno está planteándose entonces alguna ley para regular este espacio?
–A partir de los debates de la UPEC, la institución que agrupa a los trabajadores de prensa, que básicamente son de medios públicos, es una política que permita hacer un tránsito hacia estos escenarios y ponga un cierto orden. Por ejemplo, el sistema de medios públicos es totalmente subsidiado por el Estado pero los presupuestos son muy limitados. Una nueva ley permitiría que los medios además puedan intervenir en el mercado, que tengan algún tipo de financiamiento para poder mejorar, para fomentar la comunicación, mejorar los salarios de los periodistas, que son de los más bajos del país, y avanzar hacia que cada medio se pueda convertir en un gestor o una multiplataforma de contenidos que ayude sobre estos valores y principios pero que mejore la presencia de esos contenidos en los canales que tiene a mano la gente. En Cuba la penetración de móviles es muy alta. A pesar de todas nuestras limitaciones y de nuestro retraso, en uno o dos años el salto ha sido enorme. Siempre nos criticaban diciendo que la conectividad de Internet en Cuba es solo para el 5% de la población y en los funerales del comandante todo mundo estaba con un celular en la mano transmitiendo y con comportamientos muy parecidos a los que tiene cualquier ciudadano en cualquier sociedad hiperconectada del mundo.

Alberto López Girondo
Tiempo Argentino

viernes, julio 28, 2017

Cuarenta años de la desaparición de Héctor Oesterheld



Héctor Oesterheld nació un 23 de julio de 1919. Estudió geología y un poco después de recibirse conoció a Elsa en el club Arquitectura, después de un tiempo se casaron. Ya en ese momento había comenzado a escribir guiones de historietas en revistas infantiles y también en publicaciones de divulgación científica para la Editorial Abril.

En los años ‘50, las revistas de historietas eran una importante fuente de entretenimientos y diversión, se vendían cientos de miles de ejemplares por semana y había legiones de fanáticos que consumían los diferentes géneros que se promocionaban. Héctor Oesterheld fue el guionista de esa época en un género que marcó a toda una generación.
Al nacer sus cuatro hijas, la decisión familiar fue mudarse del departamento chico de Palermo a Beccar, zona norte del Gran Buenos Aires, a una casa mucho más grande; con espacios donde Héctor podía apartarse y dar rienda suelta a sus creaciones. Por ese lugar pasaron los grandes dibujantes y editores de la época.
Durante esos años realizó sus grandes creaciones: Bill Rockett, Sargento Kirk, Ernie Pike y al mismo tiempo continuaba produciendo material para chicos en la revista Gatito y la serie Bolsillita.
Hacia finales de los ´50 Hector Oesterheld tenía una vida cómoda y feliz. Trabajaba en su casa y compartía con su esposa y cuatro hijas todo lo que podía. También era dueño de una editorial llamada Frontera donde publicaba todas sus historietas. Además de seguir con sus tareas para editorial Abril y Codex.
“Oesterheld hacia sus guiones pensados en la simpleza de sus héroes y una delgada línea entre ficción y realidad fueron las coordenadas que atravesaron sus obras y le otorgaron un prestigio mundial que todavía está vigente. Tenía la capacidad para crear al infinito historias de todos los géneros y ser el mismo quien los escriba. Aún en aquellos trabajos que firmaba con el pseudónimo de su hermano. Fue el más grande escritor de aventuras que tuvo la Argentina” Francisco Solano López, historietista.
Dicen que “El Eternauta” fue su creación más famosa, pero no la mejor desde el punto de vista del género aventuras. Esta historieta es la vida de un hombre común que se convierte primero en héroe y después en viajero del tiempo quien va en busca de su mujer y su hijo.
“El Eternauta” narra una invasión extraterrestre a Buenos Aires y la lucha por la resistencia estaba poblada de personajes fascinantes. Los combates se realizaban en lugares muy reconocibles como la General Paz, la cancha de River Plate, Plaza Italia y la estación de subte Congreso. Esta historia fue un éxito instantáneo, ciento de miles de lectores esperaban cada semana su publicación en la Revista Hora Cero. Tan es así que se puede decir que entre 1957 y 1959 nada estaba al margen de lo que ocurría en “El Eternauta”.
En 1961 por problemas económicos cerró la editorial Frontera. Héctor continuó produciendo con otros maestros como Alberto Breccia y con gran profundidad escribió sobre el género fantástico, el espacio, el tiempo y el destino de los hombres.

El mundo que hace cambiar a Oesterheld

La segunda mitad de la década del ´60 estuvo signada por grandes esperanzas de un cambio social. La revolución había triunfado en Cuba y era un modelo a seguir para muchos jóvenes. En mayo de 1968 una revuelta de estudiantes derivó en una huelga general que paralizó Francia. Y en los Estados Unidos los jóvenes protestaban contra la guerra de Vietnam.
Argentina también tuvo su propia rebelión estudiantil y sindical: “El Cordobazo”. Por entonces el país estaba bajo la dictadura de Juan Carlos Onganía y Perón continuaba en España. Cuando en 1970 aparece Montoneros, algunos creyeron que era una opción válida para lograr el cambio social. Entre los que tenían esa mirada era Héctor Oesterheld y sus cuatro hijas: Cuando vio que la juventud tomaba ese rumbo y sus hijas también, acompañó ese proceso lucha con el objetivo de volver a la democracia que nunca se terminaba de consolidar.
A 40 años de la desaparición de Oesterheld, el misterio sobre su militancia y muerte sigue rondando en la cabeza de muchos. Elsa, su mujer, expresó en una entrevista en el diario La Nación: "’Muchos lo consideraron comunista; otros, militante peronista, sin embargo, Héctor era un hombre con ideas socialistas. Era antiperonista, pero acérrimo, porque para él Perón representaba el fascismo’". Es por ello por lo que en 1955 rechazó la posibilidad de realizar un guión sobre la vida de Perón, aunque le ofrecieron buena paga."
Durante la última dictadura militar ya como activo militante de Montoneros, Héctor Oesterheld vivió meses oculto y cambiando de viviendas. Por momentos se refugiaba en la localidad de Tigre y por eso notaron sus borceguíes embarrados, fue emboscado y secuestrado en la ciudad de La Plata el 27 de abril de 1977. Durante esa etapa también fueron secuestradas y desaparecidas sus cuatro hijas –Diana, Marina, Beatriz y Estela-, dos yernos del escritor, y los hijos que dos de ellas llevaban en su vientre. Oesterheld habría sido fusilado en Mercedes en 1978 y aun hoy está desaparecido.
El guionista, no dejó de crear ni en la clandestinidad, ni cuando permaneció prisionero de la dictadura. "Escribía en la isla del Tigre donde buscó refugio; por esos años iba a la editorial Columba, clandestino y hasta llegó a dictar guiones desde teléfonos públicos".
"Aún secuestrado siguió trabajando –acotó. Los militares le pedían una historieta sobre San Martín; él aceptó pensando que ganaba tiempo", relata Judith Gociol que junto Diego Rosemberg crearon una bioafía en formato comic del autor de El Eternauta.
Según las periodistas Fernanda Nicolini y Alicia Beltrami, autoras del libro Los Oesterheld, "él nunca dudó de su decisión de unirse a la lucha armada, pero desde su perspectiva, había cierta rigidez militante que valía la pena quebrar en pos de lo humano. Porque, en definitiva, era un humanista y lo fue hasta sus últimos días, como atestigua Marcela, quien con doce años había sido detenida y trasladada a los centros clandestinos el Vesubio y Sheraton y en su recuerdo atesora a Héctor como su salvador: en pleno cautiverio, él le contaba historias, le hacía practicar lecciones como si asistiera a la escuela y hasta le enseñó a jugar al hockey con un palo y un bollito de papel. Todo para que esa niña pudiera seguir siéndolo en medio del terror. Mientras esto ocurría, a fines de 1977, a sus hijas ya las habían desaparecido. Y él lo sabía". (Fuente Diario La Jornada 25/04/2017).
Toda su vida fue una forma de aventurar. Aventurar es imaginar, suponer, proponer con riesgo: poner la convicción y el cuerpo detrás de la imaginación, de la invención.
Es decir, hacerse cargo de lo que se crea (y se cree). Oesterheld fue un “aventurador”, uno que concibió la vida “como una aventura y la vivió hasta las últimas consecuencias”, como escribió alguna vez el escritor Juan Sasturain.

Darío Brenman

Juan Rulfo y Eduardo Galeano: admiraciones mutuas y vasos comunicantes



Dedicatoria de Rulfo para Galeano

La relación de admiración y amistad que el escritor uruguayo tuvo y mantuvo con Juan Rulfo está bien y sabrosamente documentada en este acucioso artículo que pone a dialogar a estos dos grandes nombres de la literatura latinoamericana.
Una novela y un libro de relatos absolutamente geniales, y la figura ya mítica de su autor a cien años de su nacimiento, han sido y serán fuente de estudio e inspiración para las nuevas generaciones. Sus ramajes en la cultura occidental son inagotables.
El tercer volumen de Memoria del fuego, publicado por Eduardo Galeano en 1986, comienza con una frase de Juan Rulfo: “y agarrándonos del viento con las uñas”. El epígrafe era un homenaje por partida doble: lo admiraba y el año iniciaba con la muerte de Rulfo, acaecida el 7 de enero de 1986. El cazador de historias escribió: 1927. San Gabriel de Jalisco. Un niño mira.
[…] Juan Rulfo contempla a ojo desnudo su tierra áspera. Ve a los jinetes, federales o cristeros, que lo mismo da, emergiendo del humo y, tras ellos, allá lejos un incendio. Ve la hilera de ahorcados, pura ropa en girones vaciada por los buitres, y ve una procesión de mujeres vestidas de negro.
Juan Rulfo es un niño de nueve años rodeado de fantasmas que se le parecen.
Aquí no hay nada viviente. No hay más voces que los aullidos de los coyotes, ni más aire que el negro viento que sube en tremolina. En los llanos de Jalisco, los vivos son muertos que disimulan.
En la página 245 del memorial, Galeano pasó de la niñez de 1927 a la madurez de 1953 (año de la publicación de El Llano en llamas, pero lo confunde con la aparición de Pedro Páramo en 1955). “Hace quince años dijo lo que tenía que decir”, señaló en el capítulo fechado: 1968. Ciudad de México. Rulfo.
En el silencio, late otro México. Juan Rulfo, narrador de desventuras de los vivos y los muertos, guarda silencio. Hace quince años dijo lo que tenía que decir, en una novela corta y unos pocos relatos, y desde entonces calla. O sea: hizo el amor de hondísima manera y después se quedó dormido.
Una década después de Memoria del fuego, el poeta Marco Antonio Campos publicó el libro de entrevistas Literatura en voz alta (1996), fue la primera vez que le preguntaron directamente por Rulfo, a lo largo de la conversación Galeano dijo:
Mi maestro es más Rulfo que Carpentier, aunque admire a los dos […] Quien me influyó más desde niño fue Horacio Quiroga. Una influencia temprana. Pero la influencia mayor no es de un uruguayo, sino de un mexicano: Juan Rulfo. Me dio una lección de sobriedad y economía verbales. Era la suya una sequedad mojada. El lenguaje de Rulfo es muy elaborado; él me enseñó que se escribe con el lápiz, pero que ante todo debe cortarse con el hacha.
Durante la gira de promoción del libro Espejos (2008), Galeano conversó con Armando G. Tejeda (corresponsal de La Jornada en España), el narrador uruguayo afirmó: -“Sí, yo escribo a mi manera, que es a su vez una manera muy influida por mi maestro Juan Rulfo. En una entrevista, hace ya algún tiempo, me pidieron que eligiera a los escritores más importantes en mi formación literaria. Yo contesté: Juan Rulfo, Juan Rulfo y Juan Rulfo” (29/05/2008).
La declaración sobre los escritores preferidos de Galeano data de la presentación de Bocas del tiempo (2004), en la Feria Internacional del Libro de Madrid: “abrió su discurso contando una anécdota curiosa; al pasear por la Feria se encontró con que la librería Juan Rulfo ocupa el número 333. El mismo número de sus historias breves [en Bocas del tiempo]. Rulfo fue mi amigo y maestro –señaló Galeano-. Fue el escritor del que me siento más cerca, que admiro y quiero. Cuando me preguntan cuáles son mis escritores favoritos repito: Juan Rulfo, Juan Rulfo, Juan Rulfo” (Agencia EFE, 7/05/2004). La primera vez que Galeano publicó un relato sobre su maestro fue en Días y noches de amor y de guerra (1978), en el capítulo El hombre que supo callar:
Juan Rulfo dijo lo que tenía que decir en pocas páginas, puro hueso y carne sin grasa, y después guardó silencio.
En 1974, en Buenos Aires, Rulfo me dijo que no tenía tiempo para escribir como quería, por el mucho trabajo que le deba su empleo en la administración pública. Para tener tiempo necesitaba una licencia y la licencia había que pedírsela a los médicos. Y uno no puede, me explicó Rulfo, ir al médico y decirle: “Me siento muy triste, porque por esas cosas no dan licencia los médicos”.
Los detalles de esta amistad no son conocidos en Sudamérica, en el libro Galeano. Apuntes para una biografía (2015), Fabián Kovacic menciona una vez al autor de Pedro Páramo: “Y en este caso ya hay cuatro nombres que influyeron sobre el boom y personalmente sobre Galeano. Se trata del uruguayo Juan Carlos Onetti, amigo mayor de Galeano y su maestro literario; el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, iniciador de la saga de obras realistas en América Central utilizando para eso a la propia historia de su patria; el mexicano Juan Rulfo, promotor del realismo en su país, y el cubano Alejo Carpentier”. La genealogía literaria está en el radar del biógrafo Fabián Kovacic, sin embargo nadie había mencionado que Rulfo admiraba a Galeano, si bien fueron amigos, no había ningún registro del sentimiento recíproco.
En la Cátedra Juan Rulfo conversé con su hijo Juan Francisco, me dijo que recientemente encontró un ejemplar de Pedro Páramo dedicado y autografiado para Eduardo Galeano. La biblioteca personal de Rulfo resguarda 10,000 títulos, destacan 700 libros de fotografía, 50 traducciones de Pedro Páramo y 30 de El Llano en llamas, las ediciones latinoamericanas de sus tres libros (por ejemplo: Rulfo recibió -desde Montevideo- El gallo de oro publicado por Heber Raviolo en 1981), y varios ejemplares de Pedro Páramo con anotaciones en los márgenes.
En exclusiva para La Jornada Semanal, y con autorización de Juan Francisco Rulfo, estas líneas vienen acompañadas por la imagen de la dedicatoria que Rulfo escribió para Eduardo Galeano.
¿Por qué Rulfo no envió el libro al domicilio de Galeano en España?, no tenemos la certeza. Empero, el biógrafo Alberto Vital afirma: “Rulfo mandó muchas postales y escribió muchas cartas. La familia conserva los originales de misivas personales que él nunca envió a sus destinatarios” (Noticias sobre Juan Rulfo, 2017). Rulfo murió sin leer los dos capítulos de Memoria del fuego y Galeano murió sin leer la dedicatoria en Pedro Páramo. Incluso, el cineasta Juan Carlos Rulfo no sabía que su hermano Juan Francisco había encontrado el ejemplar autografiado, Juan Carlos estrenó -en el Instituto Cultural Cabañas- la serie documental Cien años con Juan Rulfo (siete episodios de cincuenta minutos cada uno), para el proyecto entrevistó a Galeano en Montevideo (marzo de 2014), los adelantos de la serie pueden verse en YouTube, resulta conmovedor escuchar a Galeano leyendo un fragmento de Pedro Páramo, y hubiera sido maravillosa la secuencia de imágenes y silencios de Galeano recibiendo el ejemplar autografiado por Rulfo. Juan Carlos heredó la amistad de su papá, Galeano viajó a México para ser padrino y testigo ante el juez del registro civil en la boda de Juan Carlos (en la actualidad, éste prepara un documental dedicado a Galeano y, seguramente el largometraje retomará esta historia exclusiva de La Jornada Semanal). Cuando entrevisté a Eduardo Galeano en Xalapa, con la intención de que escribiera un texto para el libro Juan Rulfo. Otras miradas, le pregunté:
-¿Reconsideraría reescribir un ensayo sobre Rulfo sumando las declaraciones que usted ha hecho a la prensa?
-No, porque justamente es lo que me enseñó –fue mi amigo- le debo mucho, esa lección de silencio que nos dio a todos, él nos enseñó a valorar el silencio, a saber que las palabras están de antemano condenadas porque compiten con el silencio que es el más hondo de los lenguajes y uno sabe que va a perder. Aplica aquello que Onetti –otro gran maestro- me enseñó: “nunca dejes en el papel escritas palabras que no te parezcan mejores que el silencio, palabras que no te parezcan mejores que el silencio sácalas, suprimilas”. Claro a mí se me va la mano –a veces- porque saco todo, me quedan dos o tres palabras sin publicar; esa fue una lección que aprendí de Rulfo y que no olvidé nunca –Onetti después la complementó-, ese valor inmenso del silencio y el desafío que implica, entonces hay que saber callarse, los escritores tenemos que saber callarnos, cuando creo que he dicho una cosa de una manera redondita y que está bien, y expresa lo que quiero, como lo que dije de Rulfo: “había escrito poco en cantidad, pero lo había escrito de tal modo, con tanta intensidad y con tan alta perfección que eso era como alguien que hace el amor de hondísima manera y después se queda dormido”. Eso no hay que palabrearlo, creo que la vida no hay que palabrearla. Muchas veces recibo libros que están muy bien hechos, bien armados, pero están muy palabreados, a mí me gusta que la vida viva, no una vida palabreada (teleSUR, 25/05/2009).
Para conmemorar el centenario de Rulfo, el biógrafo Alberto Vital escribió: “Un acontecimiento en verdad importante para la vida de Juan Rulfo fue la lectura de Pablo Neruda. Si se quiere hablar de la biografía de Juan Rulfo, hay que hacer esto: hablar de sus lecturas, de su escritura y de sus fotografías” (Brecha, 19/05/2017). Lo mismo podemos decir de Galeano, conocer a Rulfo fue un acontecimiento importante; no podemos hablar de la biografía del uruguayo sin mencionar sus lecturas, su escritura y sus dibujos.

Mario Casasús
La Jornada
* Edición impresa de La Jornada Semanal (núm. 1168, pp. 2-3). Ciudad de México, domingo 23 de julio de 2017.

Solo un 5 % de los brasileros aprueba al golpista Temer



Según la encuesta realizada por Ibope el 70% considera su gestión como “pésima” y el 87% “no confía” en el actual presidente que viene imponiendo un duro ajuste.

La tasa de aprobación del Gobierno golpista, de Michel Temer, no deja de caer. Según una encuesta divulgada este jueves, se sitúa en un escaso 5 %, en tanto que un 21 % de los ciudadanos considera su gestión "regular" y un 70 % la califica de "pésima".
El 52 % de las personas consultadas, considera que el Gobierno de Temer es "peor" al de Dilma Rousseff, en tanto que un 35 % lo consideró "igual" y solamente un 11 % respondió que es "mejor".
La encuesta que fue encargada por la Confederación Nacional de la Industria (CNI), la realizó el Instituto Ibope y es difundida seis días antes de que la Cámara de Diputados decida si autoriza, o no, a la Corte Suprema para iniciar un juicio penal contra el actual presidente brasilero, sobre la base de una acusación de corrupción pasiva formulada por la Fiscalía.
Temer había logrado una primera victoria, contra el pedido de juicio en su contra, cuando una comisión de la Cámara de diputados rechazó que el Supremo Tribunal Federal juzgue al presidente golpista, acusado de actos de corrupción. Del total de los 66 miembros que componían la comisión, 25 votaron a favor de la denuncia contra Temer, 40 lo hicieron en contra y hubo una abstención.
El próximo miércoles la camara de diputados tiene que decirdir si avalará el proceso y el tribunal efectivamente lo instaurara, en ese caso Temer sería suspendido de sus funciones durante los 180 días que duraría el juicio y destituido en caso de ser hallado culpable.
El sondeo de Ibope también midió la tasa de confianza de los brasileños en Temer, que situó en un escaso 10 %, frente al 87 % que dijo "no confiar" y un 3 % que se abstuvo de responder.
Ibope realizó la encuesta entre los pasados 13 y 16 de julio, período en que fueron consultados 2.000 electores de 125 municipios de todas las regiones del país.
Según los datos presentados por el sondeo, el gobierno golpista de Temer se encuentra entre los más impopulares de los últimos años. El actual presidente ha impulsado una serie de reformas y ajustes, entre las que se encuentra una reforma laboral que elimina conquistas históricas de los trabajadores.
En medio de una creciente inestabilidad política en el país, el principal partido de oposición, el PT, sigue apostando al juego electoral frenando la lucha obrera, aun cuando el gobierno golpista de Temer está en las cuerdas y los trabajadores vienen mostrando su enorme voluntad de lucha.

LID

Presión imperialista, acciones de la MUD y llamado al diálogo antes de la elección de la “Constituyente”



Durante el “cierre de campaña” del chavismo, Maduro llamó a que en las próximas horas antes de la elección de la “Constituyente” se instale una mesa de diálogo, en el mismo momento en que EEUU emite una “alerta de viaje” a su personal de la Embajada en Caracas.

A tres días de la elección para la “Constituyente” de Maduro, el Gobierno de EE.UU. ordenó este jueves, como parte de su presión imperialista, a los familiares del personal de su embajada en Caracas que abandonen el país a causa de lo que llaman los "crímenes violentos" y la falta "generalizada de alimentos y medicinas". En lo que se conoce como una alerta de viaje, emitida por el Departamento del Tesoro, el Gobierno de Trump autoriza, además, la "salida voluntaria" de Venezuela de los empleados de la embajada a tres días de las polémicas elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente convocada por Maduro.
Alertas de este tipo solo las emite el gobierno de Estados Unidos, cuando considera que su personal corre peligro, pero en este caso solo se puede leer como parte de las medidas de presión del gobierno de Trump contra Venezuela y darle el mayor apoyo a la oposición de la oposición aglutinada en la llamada Mesa de Unidad Democrática (MUD). Esta nueva advertencia de viaje del Departamento del Tesoro sustituye a la emitida el 15 de diciembre de 2016 en la que se indicaba que "La situación política y de seguridad de Venezuela es impredecible y puede cambiar rápidamente". La alerta señala, además, que desde abril pasado hay manifestaciones "diariamente" en todo el país, que generalmente "provocan una fuerte respuesta policial" que incluye el uso de gas lacrimógeno o balas de goma contra los manifestantes.
En el comunicado de la oficina del Departamento del Tesoro del imperialismo yanqui, se indica que las "bandas armadas" asociadas con el Gobierno de Maduro "frecuentemente usan la violencia para intimidar a los manifestantes", indicando también que los enfrentamientos de los últimos meses han causado "más de 70 muertes".
Como denunciamos desde La Izquierda Diario, este miércoles Washington aumentó la presión contra el plan del Gobierno de celebrar este domingo elecciones para una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) al sancionar a trece funcionarios y ex funcionarios del Gobierno de Maduro, amenazando incluso de que, de producirse, esa elección podría marcar el "fin de la democracia en Venezuela".
De los trece sancionados por el Departamento del Tesoro, cuatro son castigados por haber promovido la Constituyente o por "socavar la democracia o los derechos humanos en Venezuela". Entre ellos destacan Elías Jaua, presidente de la Comisión Presidencial para la Constituyente, ministro de Educación y ex vicepresidente de Venezuela y Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), que ha defendido la convocatoria.
El Departamento del Tesoro también sancionó a una integrante de la comisión que dirige Elías Jaua, María Iris Varela; y al defensor del pueblo de Venezuela, Tarek William Saab, por considerar que no está cumpliendo su cometido de "defender los derechos humanos" en el país. El presidente estadounidense, Donald Trump, había advertido la semana pasada que impondrían nuevas sanciones al Gobierno de Maduro si seguía adelante con la celebración de la Constituyente.

Los llamados al diálogo “en las próximas horas antes de la elección e instalación de la ANC” de Maduro

En lo que el chavismo llamó un cierre de campaña de las elecciones a la “Constituyente”, Maduro, hizo un llamado a sentarse en la mesa con los opositores antes de que, en tres días, se concrete esa elección. El pedido de Maduro ha venido después de una prohibición del Gobierno de "reuniones y manifestaciones públicas, concentraciones de personas y cualquier otro acto similar que pueda perturbar o afectar el normal desarrollo del proceso electoral".
Al momento en que escribimos este artículo, la oposición no ha rechazado ni aceptado el llamado de Maduro, aunque ha indicado que mantendrá su llamado a la movilización para este viernes. La llamada Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convoca a acudir a Caracas este viernes a lo que ha bautizado como "la toma de Caracas", redoblando su apuesta.
La protesta de este viernes es la última y una de las mayores manifestaciones anunciadas por la MUD. Representantes de la oposición han pedido a sus partidarios trancar desde mañana las avenidas y las calles de todo el país, en una acción de protesta que continuará el sábado, e incluso el domingo, el día de la elección.
Los opositores esperan que Maduro reconsidere la celebración de las elecciones del domingo tras estas medidas de presión, y han adelantado que podrían emprender acciones con el objetivo de impedir la votación. Hasta el momento, tras 118 días de protestas, Maduro ha pedido que se instale en "las próximas horas antes de la elección e instalación de la ANC una mesa de diálogo, acuerdo nacional y reconciliación de la patria". Indicando, "porque si no fuera así, yo le entregaría a la Constituyente todo el poder de convocar de manera obligatoria un diálogo nacional de paz con una ley constitucional”.
Maduro planteó esta "mesa nacional de entendimiento para hablar de los grandes temas del país" en el último día del paro general de 48 horas con que la oposición pretende presionarle para que retire la Constituyente. Hasta el momento, y en medio de disturbios y choques con las fuerzas de represión, han muerto 105 personas. Dos de esas muertes se registraron ese jueves en medio del paro cívico de 48 horas convocado también por la MUD y que incluyó el corte de vías, aunque su acatamiento ha sido parcial a nivel nacional, incluso en su segunda jornada perdía fuerza, con menos adhesión que en la jornada previa.
Como vemos, a menos de tres días de la elección, la situación política aumenta en su virulencia política, más aún con las tentativas del gobierno de prohibir la marcha que se ha dado en llamar la “toma de Caracas” prevista para este viernes. En estas horas, no se descarta, tal cual como ha hecho desde el gobierno que la propia elección del domingo de la “Constituyente” se termine levantando ante una eventual negociación. Desgraciadamente en toda esta situación las clases trabajadoras y los sectores populares no tienen representados sus intereses en ninguno de los dos bandos, el gobierno de Maduro y la MUD, por lo que es crucial continuar bregando por una salida independiente de los trabajadores y el pueblo pobre.

La Izquierda Diario Venezuela
@laizqdiariove

La indiferencia del mundo ante las decenas de miles de víctimas civiles de Mosul es una vergüenza

Los civiles de la ciudad se enfrentaron una situación inextricable(*): las fuerzas de la coalición encabezada por Estados Unidos les dijeron que abandonaran las posiciones del ISIS antes de que las bombardearan, mientras que el ISIS les amenazaba con ejecutarlos si trataban de escapar.
La catastrófica cantidad de víctimas civiles en Mosul está recibiendo poca atención internacional por parte de políticos y periodistas, lo que contrasta fuertemente con la indignación expresada en todo el mundo por el bombardeo del este de Alepo por parte del gobierno sirio y fuerzas rusas a finales de 2016.
Hoshyar Zebari, líder kurdo y exministro de Finanzas y de Exteriores iraquí, me dijo en una entrevista la semana pasada: “la inteligencia kurda cree que han muerto más de 40.000 civiles a consecuencia de la enorme potencia de fuego empleada contra ellos, especialmente por parte de la policía Federal, en los ataques aéreos y del propio ISIS”.
Se desconoce la cantidad real de personas enterradas bajo las montañas de escombros en el oeste de Mosul, pero en contra de anteriores estimaciones mucho más bajas se cree que asciende a decenas de miles.
Cuesta entender por qué ha habido una pérdida de vidas tan descomunal en Mosul. Un meticuloso y a la vez horrorizante informe de Amnistía Internacional (AI) titulado “At Any Cost: The Civilian Catastrophe in West Mosul” [A cualquier precio: la catástrofe civil en el oeste de Mosul] ofrece una buena explicación neutral.
No proporciona la cantidad exacta de muertos, pero confirma mucho de lo que indicaba Hoshyar Zebari, en especial el terrible daño infligido durante más de cinco meses por los continuos disparos de artillería y cohetes dirigidos a una zona reducida y atestada de civiles que no podían escapar.
No obstante, ni siquiera esto explica verdaderamente la matanza masiva que tuvo lugar. A lo largo de los siglos han tenido lugar terribles pérdidas humanas en muchos asedios, aunque el asedio de Mosul se diferencia de los demás en un aspecto importante: el ISIS, el movimiento más cruel y violento del mundo, estaba decidido a no abandonar sus escudos humanos.
Incluso antes del ataque de las fuerzas del gobierno iraquí ayudadas por la coalición encabezada por Estados Unidos que empezó el 17 de octubre del año pasado el ISIS estaba obligando a los civiles a volver a la ciudad e impidiéndoles que salieran para ponerse a salvo. Los supervivientes que lograron llegar a los campos para personas desplazadas fuera de Mosul afirmaron que habían tenido que aguantar el acoso de los francotiradores, de las bombas trampa y de las minas.
El ISIS, que estaba decidido a aferrarse a sus cientos de miles de escudos humanos, los fue reuniendo en lugares cada vez más reducidos a medida que avanzaban las fuerzas progubernamentales. Patrullas del ISIS afirmaban que matarían a cualquier persona que abandonara su casa, soldaron las puertas metálicas de las casas para impedirles salir y colgaron de los postes de la luz a quienes trataban de escapar y dejaron su cuerpos pudriéndose ahí.
“Por consiguiente, a medida que el ISIS iba perdiendo terreno en el curso de la batalla, las zonas controladas por él estaban cada vez más atestadas de civiles”, afirma el informe de AI. “Las personas residentes en Mosul describieron de forma generalizada a AI que se habían refugiado en casas con familiares o vecinos en las que había entre quince y cien personas”.
Estos grupos son los que se convirtieron en víctimas de la potencia de fuego masiva de las fuerzas progubernamentales. En muchas calles está destruida cada una de las casas y ni siquiera pude entrar en muchos distritos extraordinariamente dañados porque el acceso estaba bloqueado por los cascotes, cráteres y coches quemados.
Fuera de Mosul la gente tiende a pensar que la mayor parte de esta destrucción estuvo causada por los ataques aéreas, y gran parte lo fue, pero Hoshyar Zebari señala correctamente que lo que provocó la mayor destrucción y perdida de vidas civiles fueron las bombas y cohetes de las fuerzas terrestres gubernamentales, en particular las de la Policía Federal.
Esto se puede explicar fácilmente si se tiene en cuenta el tipo de artillería utilizado por las fuerzas gubernamentales: obuses de 122 mm y 155 mm, pero también los tristemente célebres por su inexactitud cohetes Grand de 122 mm o municiones improvisadas de fabricación local (IRAMs) que pueden aterrizar en casi cualquier parte .
El Grad es un arma soviética que data de hace cincuenta años y consiste en 40 cohetes instalados en un vehículo que se pueden disparar en salvas de medio minuto de intervalo. Versiones anteriores de este arma tuvieron efectos devastadores entre la infantería alemana fortificada en las trincheras durante la Segunda Guerra Mundial. Los civiles que estaban apiñados en las frágiles casa del oeste de Mosul tuvieron pocas oportunidades de salvarse.
La coalición liderada por Estados Unidos afirmó que había tratado de evitar llevar a cabo ataques aéreos donde había civiles y que sus aviones habían arrojado panfletos diciéndoles que se alejaran de las posiciones del ISIS. Las personas que estaban en Mosul lo consideraron una broma cruel porque no tenían a dónde ir y en caso de que trataran de huir el ISIS les habría disparado.
Además, el sistema de defensa del ISIS se basaba en mover rápidamente a sus combatientes de un edificio a otro a través de agujeros hechos en las paredes de las casas de las partes más nuevas de Mosul, en cambio en la Ciudad Vieja, donde la mayoría de las casas tienen bodegas, el ISIS las unió mediante túnenes para que pudieran disparar y retirarse antes de que el edificio en el que estaban se desplomara, en general bajo las las bombas de 500 libras.
“Había pocos miembros del Daesh [ISIS] en nuestro barrio, pero arrojaron bombas sobre ellos”, me dijo Qais, 47, residente en el distrito al-Jadida de Mosul. Calculó que habían muerto entre 600 y 1.000 personas en el distrito y me enseñó varias fotos hechas con su teléfono de la casa que estaba junto a la suya y que había quedado reducida a un montón de ladrillos destrozados.
“No había Daesh en la casa”, afirmó. “Pero había siete miembros de la familia Abu Imad, cinco de los cuales fueron asesinados junto con dos personas que pasaban por la calle”.
Otra razón de la devastación que provocó la batalla por el oeste de Mosul fue el resultado de la lucha por el este de Mosul entre el 17 de octubre y el 24 de enero. El gobierno iraquí y los estadounidenses esperaban un combate duro pero una victoria r elativamente rápida, ya que calculaban que tardarían dos meses em apoderarse de toda la ciudad (de hecho, se tardaron nueve meses).
El ataque a la parte oriental del río Tigris lo llevó a cabo principalmente el muy capacitado y experimentado Servicio de Lucha contra el Terrorismo (CTS, por sus siglas en inglés), que luch ó casa por casa. En general l os ataques aéreos se hicieron contra blancos cuidadosamente seleccionados y no a petición de las tropas de tierra al primer signo de resistencia .
Estas tácticas de las fuerzas progubernamentales no funcionaron. Es cierto que finalmente capturaron el este de Mosul después de tres meses de fuertes combates y a costa de unas bajas en el CTS que se calculan entre el 40 % y el 50 %. Pero no se podían permitir que se repitiera esa cantidad de bajas en el oeste de Mosul, donde el ISIS estaba aún más fuertemente atrincherado.
Por lo tanto, cuando el 19 de febrero empezó el ataque al oeste de Mosul las fuerzas progubernamentales empezaron a utilizar más libremente la artillería, los cohetes y la fuerzas aérea. Y además de al CTS, recurrieron a la Policía Federal y a la División de Intervención de Urgencia, ambas mucho menos formadas y mucho más sectarias que el CTS. Cuando, a su vez, empezaron a sufrir grandes pérdidas, dejaron de lado tipo de restricción en el uso de poder de fuego.
¿Por qué no ha habido más protestas por la destrucción del oeste de Mosul? No debería haber ninguna duda de que se produjo una enorme pérdida de vidas humanas, aunque haya diferencias respecto a la cantidad exacta de personas muertas.
La razón principal de esta falta de protestas es que se consideraba que el ISIS es un movimiento excepcionalmente malvado al que había que derrotar fuera cual fura el coste de vidas de los habitantes de Mosul.
Es un argumento comprensible, pero uno que en el pasado ha significado que Iraq nunca encuentra la paz.

Patrick Cockburn
The Independent

Traducido del inglés por Beatriz Morales Bastos
(*) N. de la t.: En el original se utiliza la expresión “Catch-22”, que proviene del título de la novela Catch-22 [Trampa 22] de Joseph Heller publicada en 1961 en Estados Unidos. El éxito de la novela hizo que el título se adoptara como expresión en inglés para expresar una situación de doble obligación, kafkiana o, como en este caso, inextricable.

jueves, julio 27, 2017

La CIA y la contrarrevolución en Venezuela

La sociedad capitalista tiene como uno de sus rasgos principales la opacidad. Si en los viejos modos de producción precapitalistas la opresión y la explotación de los pueblos saltaba a la vista y adquiría inclusive una expresión formal e institucional en jerarquías y potestades, en el capitalismo prevalece la oscuridad y, con ella, el desconcierto y la confusión. Fue Marx quien con el descubrimiento de la plusvalía descorrió el velo que ocultaba la explotación a la que eran sometidos los trabajadores “libres”, emancipados del yugo medieval . Y fue él también quien denunció el fetichismo de la mercancía en una sociedad en donde todo se convierte en mercancía y por lo tanto todo se presenta fantasmagóricamente ante los ojos de la población.
Lo anterior viene a cuento de la negación sobre el papel de la CIA en la vida política de los países latinoamericanos, aunque no sólo en ellos. Su permanente activismo es insoslayable y no puede pasar desapercibido para una mirada mínimamente atenta. Peso a ello al hablarse de la crisis en Venezuela –para tomar el ejemplo que ahora nos preocupa- y las amenazas que se ciernen sobre ese país hermano a la “Agencia” nunca se la nombra, salvo pocas y aisladas excepciones. La confusión que con su opacidad y su fetichismo genera la sociedad capitalista se cobra nuevas víctimas en el campo de la izquierda. No debería sorprender que la derecha alentara ese encubrimiento de la CIA. La prensa hegemónica –en realidad, la prensa corrupta y canalla- jamás la menciona. Es un tema tabú para estos impostores seriales. Ni a ella, la CIA, ni a ninguna de las otras quince agencias que constituyen en conjunto lo que en Estados Unidos amablemente se denomina “comunidad de inteligencia”. Eufemismos aparte, es un temible conglomerado de dieciséis pandillas criminales financiadas con fondos del Congreso de Estados Unidos y cuya misión es doble: recoger y analizar información y, sobre todo, intervenir activamente en los diversos escenarios nacionales con un rango de acción que va desde el manejo y la manipulación de la información y el control de los medios de comunicación hasta la captación de líderes sociales, funcionarios y políticos, la creación de organizaciones de pantalla disimuladas como inocentes e insospechadas ONGs dedicadas a inobjetables causas humanitarias hasta el asesinato de líderes sociales y políticos molestos y la infiltración en - y destrucción de- toda clase de organizaciones populares. Varios arrepentidos y asqueados ex agentes de la CIA han descrito todo lo anterior en sumo detalle, con nombres y fechas, lo que me excusa de abundar sobre el tema. [1]
Que la derecha sea cómplice del encubrimiento del protagonismo de los aparatos de inteligencia de Estados Unidos es comprensible. Son parte del mismo bando y protege con un muro de silencio a sus compinches y sicarios. Lo que es absolutamente incomprensible es que representantes de algunos sectores de la izquierda –notablemente el trotksismo-, el progresismo y cierta intelectualidad atrapada en los embriagantes vapores del posmodernismo se inscriban en este negacionismo donde no sólo la CIA desaparece del horizonte de visibilidad sino también el imperialismo. Estas dos palabras, CIA e imperialismo, ni por asomo irrumpen en los numerosos textos escritos por personeros de aquellas corrientes acerca del drama que hoy se desenvuelve en Venezuela y que, ante sus ojos, parece tener como único responsable al gobierno bolivariano. Quienes se inscriben en esa errónea - insanablemente errónea- perspectiva de interpretación se olvidan también de la lucha de clases, que brilla por su ausencia sobre todo en los análisis de supuestos marxistas que no son otra cosa que “marxólogos”, esto es, cultos doctores embriagados por las palabras, como a veces decía Trotsky, pero que no comprenden la teoría ni mucho menos la metodología del análisis marxista y por eso ante los ataques que sufre la revolución bolivariana exhiben una gélida indiferencia que, en los hechos, se convierte en complacencia con los reaccionarios planes del imperio.
Toda esta horrible confusión, estimulada como decíamos al comienzo por la naturaleza misma de la sociedad capitalista, se disipa en cuanto se recuerda el sinfín de intervenciones criminales que la CIA llevó a cabo en América Latina (y en donde fuera necesario) para desestabilizar procesos reformistas o revolucionarios. Una somera enumeración a vuelo de pájaro, inevitablemente incompleta, subrayaría el siniestro papel desempeñado por “la Agencia” en Guatemala, en 1954, derrocando al gobierno de Jacobo Árbenz organizando una invasión dirigida por un coronel mercenario, Carlos Castillo Armas, quien luego de hacer lo que le fuera ordenado sería asesinado tres años después en el Palacio Presidencial. Sigamos: Haití, en 1959, sosteniendo al por entonces amenazado régimen de François Duvalier y garantizando la perpetuidad y el apoyo a esa criminal dinastía hasta 1986. Ni hablemos del intenso involucramiento de "la Agencia” en Cuba, desde los comienzos mismos de la Revolución Cubana, actividad que continúa hasta el día de hoy y que registra como uno de sus principales hitos la invasión de Playa Girón en 1961; o en Brasil, 1964, asumiendo un activísimo papel en el golpe militar que derribó al gobierno de Joao Goulart y sumió a ese país sudamericano en una brutal dictadura que perduró por dos décadas; en Santo Domingo, República Dominicana, en 1965, apoyando la intervención de los marines luchando contra los patriotas dirigidos por el Coronel Francisco Caamaño Deño; en Bolivia, en 1967, organizando la cacería del Che y ordenando su cobarde ejecución una vez que había caído herido y capturado en combate. La CIA permaneció en el terreno y ante la radicalización política que tenía lugar en Bolivia conspiró para derribar el gobierno popular de Juan J. Torres en 1971. En Uruguay, en 1969, cuando la CIA envió a Dan Mitrione, un especialista en técnicas de tortura, para entrenar a los militares y la policía para arrancar confesiones a los Tupamaros. Mitrione fue ajusticiado por estos en 1970, pero la dictadura instalada por “la embajada” desde 1969 perduró hasta 1985; en Chile, desde comienzos de los años sesenta e intensificando su acción con la complicidad del gobierno democristiano de Eduardo Frei. La misma noche en que Salvador Allende ganara las elecciones presidenciales del 4 de septiembre de 1970 el presidente Richard Nixon convocó de urgencia al Consejo Nacional de Seguridad y ordenó a la CIA que impidiera por todos los medios la asunción del líder chileno y, en caso de tal cosa ser imposible, no ahorrar esfuerzos ni dinero para derrocarlo. “Ni un tornillo ni una tuerca para Chile” dijo ese patán que luego sería desalojado de la Casa Blanca por un juicio político. En Argentina, en 1976, la CIA y la embajada fueron activas colaboradoras de la dictadura genocida del general Jorge R. Videla, contando inclusive con la desembozada ayuda y consejo del por entonces Secretario de Estado Henry Kissinger; en Nicaragua, sosteniendo contra viento y marea a la dictadura somocista y, a partir del triunfo del sandinismo, organizando a la “contra” apelando inclusive al tráfico ilegal de armas y drogas desde la misma Casa Blanca para lograr sus objetivos; en El Salvador, desde 1980, para contener el avance de la guerrilla del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional, involucrándose activamente durante los doce años que duró la guerra civil que dejó un saldo de más de 75.000 muertos. En Granada, liquidando al gobierno marxista de Maurice Bishop. En Panamá, 1989, invasión orquestada por la CIA para derrocar a Manuel Noriega, un ex agente que pensó que podía independizarse de sus jefes, ocasionando al menos 3.000 muertos en la población. En Perú, a partir de 1990, la CIA colaboró con el presidente Alberto Fujimori y su Jefe del Servicio de Inteligencia, Vladimiro Montesinos para organizar fuerzas paramilitares para combatir a Sendero Luminoso y, de paso, cuando izquierdista se les pusiera a tiro, o dejando un saldo luctuoso que se mide en miles de víctimas. Dados estos antecedentes, ¿alguien podría pensar que la CIA ha permanecido de brazos cruzados ante la presencia de las FARC-EP y el ELN en Colombia, donde Estados Unidos cuenta con siete bases militares para el despliegue de sus fuerzas? ¿O que no actúa sistemáticamente para corroer las bases de sustentación de gobiernos como los de Evo Morales y, en su momento, de Rafael Correa y hoy Lenín Moreno? ¿O que se ha retirado a cuarteles de invierno y dejado de actuar en Argentina, Brasil, y en toda esta inmensa región constituida por América Latina y el Caribe, considerada con justa razón como la reserva estratégica del imperio? Sólo por un alarde de ignorancia o ingenuidad podría pensarse tal cosa.
¿Puede, por lo tanto, alguien sorprenderse del protagonismo que la CIA está teniendo hoy en Venezuela, el “punto caliente” del hemisferio occidental? ¿Puede la dirigencia norteamericana –la real, el “deep state” como dicen sus más lúcidos observadores, no los mascarones de proa que despachan desde la Casa Blanca- ser tan pero tan inepta como para desentenderse de la suerte que pueda correr la lucha planteada contra la Revolución Bolivariana en el país que cuenta con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo? Puede que para el trotskismo latinoamericano y otras corrientes igualmente extraviadas en la estratósfera política la MUD y el chavismo “sean lo mismo” y no provoque en esas corrientes otra cosa que una suicida indiferencia. Pero los administradores imperiales, que saben lo que está en juego, son conscientes de que la única opción que tienen para apoderarse del petróleo venezolano –objetivo no declarado pero excluyente de Washington- es acabar con el gobierno de Nicolás Maduro dejando de lado cualquier escrúpulo con tal de obtener ese resultado, desde quemar vivas a personas a incendiar hospitales y guarderías infantiles . Saben también que el “cambio de régimen” en Venezuela sería un triunfo extraordinario del imperialismo norteamericano porque, instalando en Caracas a sus peones y lacayos, los mismos que se enorgullecen de su condición de lamebotas del imperio, ese país se convertiría de facto en un protectorado norteamericano, montando una farsa pseudodemocrática –como la que ya hay en varios países de la región- que sólo una nueva oleada revolucionaria podría llegar a desbaratar. Y ante esa opción, imperio versus chavismo, no hay neutralidad que valga. No nos da lo mismo, ¡no puede darnos lo mismo una cosa o la otra! Porque por más defectos, errores y deformaciones que haya sufrido el proceso iniciado por Chávez en 1999; por más responsabilidad que tenga el presidente Nicolás Maduro en evitar la desestabilización de su gobierno, los aciertos históricos del chavismo superan ampliamente sus desaciertos y ponerlo a salvo de la agresión norteamericana y sus sirvientes es una obligación moral y política insoslayable para quienes dicen defender al socialismo, la autodeterminación nacional y la revolución anticapitalista. Y esto, nada menos que esto, es lo que está en juego los próximos días en la tierra de Bolívar y de Chávez, y en esta encrucijada nadie puede apelar a la neutralidad o la indiferencia. Sería bueno recordar la advertencia que Dante colocó a la entrada del Séptimo Círculo del Infierno: “este lugar, el más horrendo y ardiente del Infierno, está reservado para aquellos que en tiempos de crisis moral optaron por la neutralidad”. Tomar nota.

Atilio A. Boron

Nota:
[1] Ver John Perkins, Confesiones de un gángster económico. La cara oculta del imperialismo norteamericano (Barcelona: Ediciones Urano, 2005). Edición original: Título original: Confessions of an Economic Hit Man First published by Berrett-Koehler Publishers, Inc., San Francisco, CA, USA. Ver también el texto pionero de Philip Agee, de 1975, Inside the Company,y publicado en la Argentina bajo el título La CIA por dentro. Diario de un espía (Buenos Aires: Editorial Sudamericana 1987).

miércoles, julio 26, 2017

Evita: una figura controvertida



Amada y odiada Eva Duarte de Perón se convirtió en un mito. En el aniversario de su muerte reflexionamos sobre su papel en el gobierno peronista y sus ideas sobre el rol social de las mujeres.

Mi mamá siempre contaba que cuando murió Eva mi abuelo salió al patio de su casa en Villa Urquiza y descorchó una sidra. Por la otra parte de la familia, mi papá contaba que, en cambio, en La Plata, mi abuela no paraba de llorar. La figura de Eva despertaba pasiones encontradas. Amada y odiada.

La “abanderada de los humildes”

Nacida en Los Toldos, de origen humilde, supo “ganarse el corazón de sus descamisados”. En 1944, ya instalada en Buenos Aires conoce a Juan Domingo Perón.
Evita no va a ocupar el lugar que tradicionalmente tenían las Primeras Damas, siempre de posición social acomodada, para las que la actividad política estaba prácticamente vedada y su rol, como mucho, era el de la beneficencia. Por el contrario, Eva va a tener un papel central en el régimen político durante el peronismo, y desde el Ministerio de Trabajo, seguiría la problemática sindical. De manera cotidiana Eva recibe delegaciones de obreros y sindicalistas, era parte de las discusiones de los convenios colectivos de trabajo, manteniendo relación diaria con los más altos dirigentes de la CGT y actúa como intermediaria en la discusión de algunas reivindicaciones.
El aspecto por el que sería más recordada, y con el que conquistó el cariño de los más humildes, fue su intensa actividad vinculada a la ayuda social. En 1948, se creó la Fundación Eva Perón que, entre otras ocupaciones, terminó de absorber las actividades que desarrollaba la Sociedad de Beneficencia, en asilos y orfanatos, y las extendió a todo el país. La Fundación se ocupó de brindar derechos elementales que debía garantizar el Estado, intentando desligar en la conciencia de los trabajadores sus luchas de la obtención de estos derechos.
Llevó adelante tareas en las áreas de salud, vivienda, educación, recreación, deportes y acción social directa. Así, se construyeron hospitales, escuelas, residencias para la tercera edad, para mujeres y niños, barrios populares, hoteles.
Muchos niños tenían su primera bicicleta o su primera muñeca gracias a la Fundación. Mi abuela Negra, la platense, contaba que veía a los nenes en las calles de Barrio Jardín jugar “gracias a Evita”. Miles de mujeres accedían a una máquina de coser. Aunque mi mamá se encargaba de aclarar que la de mi abuela Niní, marca Singer, se la había comprado mi abuelo, el mismo que descorchó la sidra, “con mucho esfuerzo”.

El voto femenino

En noviembre de 1951, las mujeres votan por primera vez en la Argentina, conquista que es presentada como un logro del peronismo en general, y de la figura de Eva en particular. Esta forma de presentar los hechos, sin embargo, intentó negar la lucha incansable por el sufragio femenino y por los derechos de las mujeres, de militantes (en su mayoría socialistas o anarquistas) como Alicia Moreau de Justo o Julieta Lanteri, quien 40 años antes de que se proclamara el voto femenino, lograba votar en la ciudad de Buenos Aires, el 26 de noviembre de 1911, aunque sin poder conseguir que la ley proclamara ese derecho para todas las mujeres.
No había pasado un año del voto femenino y ya estaban apareciendo los primeros signos de crisis política en el gobierno, cuando Eva Perón, tras una dura enfermedad, muere prematuramente en Buenos Aires. La CGT declaró un paro por 3 días y el Gobierno anunció duelo nacional por 30 días. Su cuerpo sería velado durante 2 semanas en la Secretaría de Trabajo y Previsión para ser llevado luego al Congreso y la CGT, la procesión en su funeral será una de las más grandes de la historia de nuestro país, acompañada por 2.000.000 de trabajadores, hombres y mujeres, que fueron a despedir a la “compañera Evita”.

Evita y su papel en el régimen peronista

Desde la perspectiva que desarrollamos en el libro, es decir, la de la historia del movimiento obrero, el peronismo cumplió su rol de contener las potencialidades revolucionarias de esta clase, y Eva acompañó este objetivo cumpliendo una función clave en la tarea de vincular las conquistas que las masas obtenían al papel benefactor del Estado y al del propio peronismo, y por lo tanto desvincularlas de sus propias luchas (y sobre todo del sujeto, los mismos trabajadores), rol que se ve con claridad en su tarea social. De aquí que no podemos olvidar tampoco el papel que cumplió en contener las luchas de los trabajadores. Lo vemos, por ejemplo, durante la huelga ferroviaria de 1950, cuando va a los Talleres de Escalada para persuadir a los trabajadores a que levanten el paro, planteando que el país necesitaba de su solidaridad. Los ferroviarios sin embargo continúan con sus medidas de fuerza. En la película Eva Perón, dirigida por Juan Carlos Desanzo y escrita por José Pablo Feinmann, se representa el diálogo entre Eva y los huelguistas: “Esta huelga, compañeros, que ustedes le están haciendo al gobierno peronista es contra el movimiento obrero, es una huelga contra ustedes mismos. El que le hace una huelga al peronismo es un carnero de la oligarquía", luego sigue: "hacerle una huelga a Perón es trabajar para la antipatria". Cuando un trabajador la increpa sobre el salario ferroviario, Eva le dice que, por supuesto no es justo, pero arremete: “Además, compañeros, ¿estamos hablando solamente de salarios? ¿qué pasa? ¿y la vivienda? ¿y los derechos sociales y las jubilaciones y las vacaciones pagas? ¿quién les dio todo eso? ¡Se los dio Perón!”.
El mensaje era claro: los trabajadores debían olvidar que esas conquistas se debían a las décadas de lucha que ellos mismos protagonizaron. A esas tradiciones apelaron los ferroviarios que comenzaban a ver que esos derechos corrían riesgo en manos de un gobierno que mostraba cada vez más claramente para quién gobernaba en realidad.

Evita: ¿un modelo de mujer?

Hoy, en tiempos donde el empoderamiento de las mujeres, siempre individual, parece haberse puesto de moda, personajes como Eva que supieron desafiar el estereotipo de la mujer argentina de su época y del rol de la esposa de un presidente, parecen ser ejemplos a seguir. Sin embargo, ese lugar con el que supo incomodar a las mujeres de la alta sociedad no puede separarse de su papel en el régimen del que formó parte, y que está destinado a mantener lo fundamental de las relaciones sociales de clase y con ellas el lugar de la mujer.
Eva Perón se propuso quitarle todo contenido cuestionador de las relaciones sociales al movimiento feminista existente en el país, velando las tradiciones de lucha que se expresaron en la organización independiente de mujeres trabajadoras en la izquierda, durante los orígenes del movimiento obrero argentino. Por el contrario, el peronismo les recordaba su lugar de reproductoras, pero ahora no solo de las relaciones sociales que le otorgaban un papel subordinado, sino también de reproductoras del movimiento liderado por Perón. Decía Eva Perón en La razón de mi vida “El problema de la mujer es siempre en todas partes el hondo y fundamental problema del hogar. Es su gran destino. Su irremediable destino”.
El destino de destierro que al cuerpo de Eva luego le dará la gorila Revolución Libertadora, no harán más que reforzar su lugar de mito e ícono del peronismo, ayudando a opacar lo contradictorio de su figura y haciendo de ella una bandera de la llamada ala revolucionaria del movimiento en los años 70.

Soledad Domenichetti
Delegada FOETRA Agrupación Violeta | @soledome1 Historiadora

U.S.A.



El país industrializado con mayores problemas raciales contra los negros es el país que primero puso a un negro en la Presidencia y a toda una familia de negros en la Casa Blanca.
El país que, como pocos, ha discriminado a los negros a lo largo de su historia, es el país donde no se puede pronunciar la palabra negro sin riesgo de ofender a los negros.
El país donde los derechos y las oportunidades laborales de las mujeres han alcanzado niveles históricos, es el país que nunca ha tenido una presidenta o vicepresidenta mujer.
El país que inventó las ciudades de rascacielos define su estilo de vida por sus casas rodeadas de árboles y extensas sábanas de césped, mientras que los descendientes de los africanos que habitaban las calientes selvas de África ahora se concentran en los centros más urbanos de las frías ciudades de los rascacielos.
El país cuya cultura afro, como el blues o el rap, se distingue por su tristeza o por su rebeldía intrascendente, procede de las culturas africanas que en África y en el Caribe se distinguen por su alegría. El dolor distintivo de esta cultura y la violencia que no libera, como la religión, la lengua, la ideología y todo lo que no se refiera a la biología de los negros norteamericanos procede de Europa. Razón por la cual los afroamericanos deberían llamarse euroamericanos, si no considerásemos algo tan superficial como el color de la piel.
El país que tiene una de las ciudades con más problemas de violencia por armas de fuego se llama Filadelfia, que significa amor fraternal.
El país donde sus patriotas más conservadores han impuesto la idea de que su país es fundamentalmente cristiano y conservador fue fundado por un puñado de políticos y filósofos ilustrados, anarquistas, revolucionarios y por lo menos laicos, seculares o agnósticos.
El primer país del mundo que se funda en base al secularismo, a la separación del Estado y la religión, es el país de Occidente donde la religión es más omnipresente y decisiva en la sociedad, en la política y en el gobierno.
El país donde con más rigor se cumple la ley, donde la autoridad se respeta más, donde los ciudadanos comunes son más respetuosos de las reglas, las normas y los derechos ajenos es uno de los países que con más frecuencia y con mayor gravedad ha violado las leyes internacionales.
En el país donde más odian tener algún tipo de gobierno que se meta en la vida privada de los ciudadanos es el país donde primero se puso en práctica el espionaje panóptico en la vida privada de sus ciudadanos y donde los ciudadanos más reclaman del gobierno un control estricto de las personas sospechosas, que vienen a ser todas aquellas que están de acuerdo con tener algún tipo de gobierno.
En los estados más industrializados del país más industrializado del mundo viven los Amish, quienes andan en algunas autopistas con sus carritos tirados por caballos. Todo para no contaminarse de las contradicciones del mundo industrializado.
El país que tiene al intelectual vivo más citado del mundo y sólo menos citado que Marx entre los muertos, Noam Chomsky, es sistemáticamente criticado por su intelectual más reconocido y citado en el mundo.
El país que suele arrasar con los premios Nobel, el país que monopoliza los rankings de las mejores universidades del mundo, el país que más ha contribuido con inventos, descubrimientos y teorías madres en más de un siglo, es el país que tiene la población más ignorante en geografía, historia, matemáticas, filosofía, física y todo lo que tenga que ver con algún conocimiento sofisticado.
El país que tiene más medallas olímpicas de la historia, que más ha acumulado récords en los juegos de invierno y de verano, es el país donde la gente más anda y menos camina, es el país con los mayores problemas de obesidad en el mundo.
Es también el país donde los pobres sufren de obesidad y los ricos y educados parecen hambrientos.
Es el país donde una hamburguesa con papas fritas y Coca-Cola cuesta 5,99 dólares y sin Coca-Cola cuesta 6,35.
Es el país cuyos estados más liberales, los del noreste, son estados católicos y cuyos estados más conservadores, los del sur, son estados protestantes.
Es el país donde sus religiosos más conservadores y que más profesan la religión del amor de Cristo y la otra mejilla por la no violencia, son aquellos que con más vehemencia defienden el derecho a portar armas, tienen clubes de caza, poderosas asociaciones de rifles, son los únicos en justificar las bombas de Hiroshima y Nagasaki y los primeros en promover intervenciones militares en otras partes del mundo que no han entendido en qué consiste el amor.
Es el país con la mayor influencia política del mundo y cuyos habitantes y votantes menos se interesn por la política secular.
El país que más ha intervenido en los gobiernos ajenos en el último siglo, es donde sus habitantes más ignoran conceptos básicos de historia y geografía, sea del mundo o de su propio país; es el país donde (quizás no sea casualidad) ni siquiera existe una materia llamada geografía en sus escuelas secundarias.
El país por el cual el mundo entero celebra con el feriado más universal el día de los trabajadores, no celebra ni recuerda ese día sino un día más abstracto e impersonal, el día del trabajo, otro día, para no mencionar a los innombrables.
El país que es venerado por su cultura del trabajo, no celebra a sus trabajadores, pero recuerda dos veces al año a los soldados caídos en las guerras. Porque las guerras y la destrucción son más importantes que el trabajo y la construcción para defender la libertad. La libertad de la gente que no necesita trabajar.
Es el país que ha globalizado la contradicción radical del narcisismo voyerista, principal característica de la generación virtual.
Es el país que ha logrado reemplazar la política y la ideología por la economía, lo que significa un radical triunfo político e ideológico a escala mundial.
Ese país es, también, el país más criticado del mundo, por propios y por ajenos, y es, al mismo tiempo, el país más imitado. Sobre todo, por los países emergentes, según la definición de sumergidos desarrollada por el país emergido.

Jorge Majfud. Escritor uruguayo, profesor en Jacksonville University, College of Arts and Sciences, Division of Humanities.

martes, julio 25, 2017

Rosa Luxemburgo: la mujer y el mito, por Kate Evans



La capacidad de unir sentimientos y teoría política sólo puede ser realizada por el cine o el cómic. Y en este caso agradecemos este aporte.

"La Historia es el único maestro infalible, y la revolución la mejor escuela para el proletariado. Ellas asegurarán que las "pequeñas hordas" de los más calumniados y perseguidos se conviertan, paso a paso, en lo que su visión del mundo les destina: la luchadora y victoriosa masa del proletariado socialista y revolucionario".
Conferencia Nacional de la Liga Espartaquista (1919)

Caminaba buscando la famosa tumba de Marx del cementerio de Highgate en Londres, cuando un anciano se me acercó justo ante el gran busto del padre del socialismo científico, y me preguntó: ¿Quieres ver la verdadera tumba de Marx? Me llevó por un sendero lleno de maleza hasta un rincón de aquel recinto, donde, medio escondida, se hallaba una lápida rota con el nombre de Marx grabado. Me explicó que el monumento que todo el mundo visita fue erigido por los rusos muchos años después de su muerte. La verdadera tumba se hallaba lejos, rota, olvidada, fuera del contacto con los demás muertos "decentes", porque Marx era judío. La muerte es el escenario de la construcción del mito y la pantalla donde se proyectan los héroes. Rosa Luxemburgo era judía, y su tumba, como en el monumento de Marx, sólo es el símbolo de su obra. Su cuerpo torturado fue arrojado al Landwehr Canal de Berlín. Meses después se halló un cadáver que se supuso era el suyo y al que se dio sepultura en el cementerio de Friedrichsfelde. El lugar se convirtió, al igual que el de Marx, en un lugar de peregrinación para comunistas, feministas y todo tipo de activistas.
Nos alimentamos de símbolos. Las imágenes se graban en nuestra memoria y se enlazan con nuestros deseos, nuestros miedos, nuestras esperanzas, mucho más que los textos, sobre todo en un mundo cargado de estímulos visuales, donde la marca borra el contenido. No es extraño por tanto que el cómic de Kate Evans, "La Rosa Roja", comience con los orígenes judíos de su protagonista (relacionando con inteligencia la marginación de su condición étnica y cultural con su interés por la injusticia social, como en Marx), y acabe con una viñeta a toda página donde se ve su lápida, acompañada de una joven militante "tuiteando" #rebelión, #ocupación, #comunicación, #revolución. Imagen impactante, que nos induce a conectar pasado y futuro. Las luchas históricas contra la explotación y por la revolución socialista no deben caer en el saco de los estudios arqueológicos, por tanto. La capacidad del impacto visual del cómic es muchísimo mayor que la de cualquier otro medio de expresión social. Es mucho más eficaz que cualquier panfleto, y, gracias al precedente del movimiento underground de los años 60 y 70, se ha convertido en la vanguardia de la crítica social: las viñetas como arma contra los poderes establecidos, como en el caso de "El Jueves" o "Charlie Hebdó", por no hablar de las viñetas cómicas de los periódicos de gran tirada ("El Roto", por ejemplo), que son como el espejo de la realidad, mucho más que la mayoría de los artículos que solemos leer. Dentro de este espacio aparece la biografía de Rosa Luxemburgo de Kate Evans (cuyo reportaje gráfico Threads From The Refugee Crisis, sobre el campo de refugiados de Calais, es realmente impactante), que recoge no sólo su trayectoria personal, sino una muy trabajada investigación sobre su obra y pensamiento, con bibliografía y notas aclaratorias de muchas de sus citas.
No es nada fácil hacer una revisión histórica, y menos biográfica, sin caer en el viejo tópico hagiográfico. En este sentido, la autora es fiel a un compromiso político cercano al pensamiento de su objeto de investigación: las luchas del presente son la continuación de las iniciadas por los revolucionarios del pasado, y nuestras líneas de actuación siguen sus parámetros teóricos, ampliados y adaptados a unas necesidades, que por mucho que avance la tecnología, continúan siendo las mismas. Éste es el planteamiento que conforma un amplio cómic, muy tradicional en su concepto visual, pero bastante acertado en su objetivo de transmitir una información que de otro modo sería difícil de asimilar por un público poco habituado a la lectura de ensayos, documentos o textos teóricos. La capacidad de unir sentimientos y teoría política sólo puede ser realizada por el cine o el cómic. Y en este caso agradecemos este aporte. Viene a mi mente la hermosa película que Margarette Von Trotta hizo sobre su vida, pero sin duda, solo fue vista por cinéfilos o comprometidos por su causa. El cómic es universal. Es la continuación de una tradición popular manifestada desde los orígenes de nuestra cultura. Es la voz del "griot" africano, la canción del juglar medieval, el verso del poeta homérico conductor de las tragedias míticas. Porque en la tragedia se halla la gloria del héroe. Y no hay nada que transmita mejor el dolor de una derrota, que el tiempo se encarga de transmutar en la esperanza de una victoria.
Es difícil hacer igualmente un análisis histórico sin caer en la manipulación de su visión actual. La empatía con los personajes del pasado nos induce a su maquillaje en aras de facilitar su ensamblaje presente. Eso es lo que temo de las hagiografías. Desde niño me acostumbré a leer las publicaciones donde se glorificaba a los "santos" de la religión, o a los "prohombres" del sistema. Eso siempre me ha puesto en guardia frente a todo tipo de revisiones de vidas célebres, pero en este caso debo admitir que la secuenciación de imágenes seleccionadas en esta obra me ha impresionado. Por una parte, es sencilla, y por otra rigurosa, sirviendo como puerta que abre al interés por indagar más profundamente en la obra de una mujer, que siempre será el modelo de la lucha por los derechos de todas y todos.

Juan Argelina

Los Triaca: historia de un clan



El padre, vinculado a los golpistas, consideraba los sindicatos como dependencias del Estado e impulsó como ministro un ajuste basado en despidos y rebajas salariales. El hijo, sigue los mismos pasos.

Jorgito Triaca volvió a estar en el centro de la escena política por dos motivos. Primero por su apoyo público a la multinacional Pepsico que dejó a 600 familias en la calle declarando que “se cumplió la ley”. También dijo que la izquierda en los sindicatos “genera conflictos en algunas empresas y muchas veces provoca el cierre de las compañías”.
Ahora se sabe que el ministerio que encabeza está cocinando una reforma laboral para lanzarse después octubre (o antes, dependiendo de la relación de fuerzas) basada en la baja de costos laborales y la pérdida de conquistas de los trabajadores.
Convencido ideológicamente de sus decisiones, el funcionario de Cambiemos está siguiendo al pie de la letra los pasos de su padre Jorge Alberto en el mismo cargo que éste ocupara hace veintiocho años. “La gestión Triaca” fue durante décadas garantía de confianza para los empresarios. Aquí recorremos parte de su historia, desde los 70 hasta el presente, cruzada por las relaciones carnales entre la burocracia sindical, el Estado y los empresarios.

Los inicios en el sindicalismo

Desde muy joven Jorge Triaca padre se acercó al sindicalismo peronista. A los quince años ya estaba bajo la protección del “lobo” Vandor y desde allí escaló posiciones. A comienzos de los 70 comenzó a dirigir el gremio del Plástico (UOYEP) y su amistad con José Rucci le abrió las puertas grandes a la residencia de Perón en Madrid, allí compartió cenas y reuniones de trabajo con el dirigente exiliado, Isabel y López Rega.
Con el asesinato de Rucci el dirigente del plástico perdió espacios de poder al interior de la CGT pero esto no impidió que ejecute con firmeza dentro del sindicato las enseñanzas básicas que todo buen burócrata peronista debe saber: rechazo a la democracia sindical y a las listas de oposición que le disputen poder dentro del sindicato, contención de los conflictos fabriles, persecución a los delegados de base y un feroz macartismo. Sergio Bufano, especialista en estudios sobre la Triple A y hermano del asesinado militante de Política Obrera Miguel Bufano en 1974, sostuvo en su declaración en la causa La Perla: “yo investigué que fueron miembros de la Juventud Sindical Peronista a instancias del Sec. Gral. Jorge Triaca”.

El colaborador de la dictadura

24 de abril de 1985. Videla, Massera y cía estaban preparando su defensa ante el Juicio a las Juntas Militares que había comenzado pocos días antes. Sus abogados llamaron como testigos a los sindicalistas que habían “dado su consentimiento a la metodología empleada para reprimir la subversión” (Clarín 18/4/85). Uno de ellos fue Jorge Alberto Triaca. Ante la pregunta de la defensa sobre el trato que había recibido cuando estuvo detenido respondió: “el trato fue ejemplar. Fui atendido por oficiales del Comando de la Armada, en la mesa nos trataban los suboficiales”.
Triaca estuvo preso en el buque “33 Orientales” de la Marina entre marzo y mayo de 1976 junto a Lorenzo Miguel, Jorge Taiana, Carlos Menem, entre otros. No mentía sobre el buen trato recibido. Mientras que obreros eran secuestrados a diario; Triaca y los demás presos solicitaban reducir las raciones de comida porque eran tan abundantes que iban a engordar mucho [1].
Ya libre, desde 1977 fue parte de la dirigencia sindical que pactó con el gobierno golpista. La burocracia sindical colaboracionista no sólo actuó como correa de trasmisión de los intereses de los empresarios en el interior de las fábricas sino que directamente colaboraron con régimen y armaron las “listas negras” de cada gremio.
Fue representante del sindicalismo amarillo; primero desde la Comisión de Gestión y Trabajo (CGyT), luego dentro de la Comisión Nacional de Trabajo (CNT) y más tarde desde un nuevo nucleamiento sindical llamado CGT Azopardo [2]; todos organismos con los máximos funcionarios de la dictadura militar. Triaca calló ante la brutal represión desatada sobre la vanguardia del movimiento obrero e hizo oídos sordos a los reclamos y las necesidades de los trabajadores, avalando todas las nuevas condiciones laborales. A comienzos de 1982, los plásticos no se la dejaron pasar y repudiaron su gestión echándolo a puñetazos de la seccional de zona norte al grito de “traidor” y “colaboracionista” [3] pero esto no doblegó su rol traidor. El 30 de marzo de ese año, mientras su pequeño hijo Jorgito cumplía seis años, Triaca desconocía la importante movilización que marcaba el fin de la dictadura y una semana más tarde desembarcaba en Malvinas para participar de la asunción de Mario Benjamín Menéndez como gobernador de la isla luego de la ocupación aventurera impulsada por Galtieri.
Los lazos con los golpistas continuaron en el ámbito privado y familiar en las décadas siguientes. El año pasado su hijo Jorgito, ya ministro, hizo honor a la herencia paterna y participó de la misa homenaje al fallecido genocida Miguel A. Egea, aliado de Massera y responsable del robo de bienes a detenidos en la ESMA. En un aviso fúnebre de La Nación podía leerse: “Rezamos una oración en tu memoria y acompañamos a Bárbara en este profundo dolor”, lo firman el ministro PRO, su esposa y su madre.
Con la vuelta de la democracia burguesa el dirigente sindical debía recuperar prestigio y cuotas de poder. A partir de 1984 fue uno de los secretarios generales de la CGT reunificada y se ligó a los “renovadores del peronismo”. Duro poco, en el 85 se cambió de bando y fue diputado nacional por el peronismo ortodoxo liderado por el extinto “quemacajones” Herminio Iglesias.

Menemismo: Pizza, champagne y despidos

Llegadas las internas peronistas de 1988 Triaca se inclinó por Menem y bancó su campaña con los recursos del gremio. Había conquistado una valiosa ubicación para el régimen: tenía fuertes lazos tanto con la dirigencia sindical (a pesar de las disputas internas) como con el stablishment y se convirtió en un interlocutor necesario entre menemistas y los grandes grupos económicos. Su designación como Ministro de Trabajo en 1989 estaba apadrinada sobre todo por Bunge & Born, ¿quién mejor que un hombre que piensa a los sindicatos como una dependencia estatal para llevar adelante el plan neoliberal? De esta forma garantizaban enormes ganancias a costa de los trabajadores y podrían neutralizar el accionar de los sindicatos negociando con las cúpulas mejores prebendas. Así pasaron las brutales reformas neoliberales que llevaron a la privatización de empresas estatales y se aplicaron numerosas leyes antiobreras. Durante su mandato la Ley Nacional de Empleo avanzó brutalmente contra las condiciones de trabajo, creaba “contratos basura” y consolidaba la flexibilización laboral. Los despidos también comenzaron a ser parte de la agenda del ministro.
Para esa época Triaca ya estaba completamente alejado de los intereses de los trabajadores y aplicaba mano duro en cada conflicto gremial que surgía. Tenía los gustos y el estilo de vida de los ricos: se vestía bien, su hijo Jorgito estudiaba en el elitista y ultrareligioso Newman College de San Isidro, en el 92 fue el primer sindicalistas en ser aceptado en el prestigioso Jockey Club, tenía caballos de carrera valuados en cientos de miles de dólares, tenía una casa en el coqueto barrio La Horqueta, una mansión en Pinamar, propiedades en Miami y una estancia en Tandil. No quedan dudas que los Triaca progresaron mucho en los 90.

El caso de Somisa

Los despidos masivos de la gigante de la siderurgia nacional fue un caso testigo de la época. El gobierno quería racionalizar la producción reduciendo al máximo los costos y venderla a capitales privados, para ello tenían que apagar uno de los hornos. Racionalizar era sinónimo de despedir masivamente trabajadores y Triaca fue el encargado de ejecutar el plan como interventor de Somisa desde mayo del 91. Primero instalaron un clima de paranoia para impulsar retiros voluntarios, luego suspendieron de a tandas al personal y finalmente los despidieron. Los medios, el Estado y la empresa hablaban de altas indemnizaciones y de reinserción laboral para justificar los despidos pero los trabajadores querían sostener sus fuentes de trabajo, como continúa ocurriendo hasta la actualidad. Pero en los 90 el movimiento obrero estaba muy debilitado producto de las feroz sangría que padeció en las décadas anteriores y no tenía un plan de lucha real que enfrente los despidos.
La burocracia de la UOM llamó a algunas tibias medidas facilitándole la tarea al gobierno y a su interventor. Los trabajadores realizaron una importante marcha a Plaza de Mayo, protestaron simbólicamente en la sede del Jockey Club y en la puerta de la mansión del ministro que los tildaba de “agitadores” que nada tenían que ver con Somisa (cualquier coincidencia con las opiniones del hijo, como se ve, no es pura coincidencia).
El grupo Techint – hoy Siderar– compró la empresa a un 10% de su valor y cerca de ocho mil personas quedaron en la calle. Ese año en San Nicolás se multiplicaron los kioskos y las remiserias pero la mayoría fundieron al poco tiempo debido a la competencia desmedida y la reducción del consumo. A fines del 92 fue reemplazado por Maria Julia Alsogaray como interventora acusado de malversación de fondos por la venta de unas oficinas de Somisa, también dejó el ministerio pero permaneció tras bastidores convirtiéndose en consejero personal de Menem.

“De tal palo tal astilla”

La usina de ideas del macrismo conocida como Fundación Pensar tuvo como a uno de sus fundadores y principales ideólogos a Jorge Alberto Triaca hasta su muerte en 2008. La lógica del sindicalismo empresarial, la disposición a la negociación, la política laboral neoliberal y la visión macartista de las organizaciones de izquierda encajaban perfecto y se convirtieron en el sustento ideológico del macrismo.
Jorgito hijo fue el único de los hijos de la familia que se dedicó a la política y continuó el legado familiar. Economista recibido en la Universidad de San Andrés también presidió la fundación antes de ser diputado nacional por el PRO en el 2009.
Macri lo eligió su Ministro de Trabajo por su pesada herencia. Jorgito seguía manteniendo buenos vínculos políticos y sindicales con los dirigentes que antes negociaban con su padre (entre los amigos de la casa aparece Jorge Bergoglio, quien oficiaría en la misa de homenaje a su difunto padre). Pero también sostiene estrechos lazos con los empresarios que lo consideran “del palo”. Las enseñanzas que Triaca aprendió de su padre parten de la idea que no importa de qué lado del escritorio se encuentren a la hora de negociar, si del lado del sindicalista o del representante del Estado, a los fines es lo mismo: jugar para los intereses de los poderosos.

Claudia Ferri

Notas.

* Las imágenes públicas se encuentran en su página oficial de Facebook: Jorge Alberto Triaca Oficial.