lunes, abril 20, 2026

El interventor del Pami es un farsante


Esteban Leguízamo, interventor del Pami.

 En una entrevista publicada por el diario La Voz de Córdoba (17/4), el interventor del Pami, Esteban Leguízamo, refiriéndose al conflicto con los médicos de cabecera, se explayó sobre la situación prestacional y financiera de la obra social de un modo que constituye un absoluto fraude. 
 Según la mencionada nota en abril comenzaron los pagos de la deuda con los prestadores, farmacias y comunas; los medicamentos tienen cobertura del 100%; el funcionamiento del Pami se puede calificar con un 6; ignora de dónde sale el dato de la caída en el consumo de medicamentos de los afiliados; refiriéndose al cierre de la clínica que atendía afiliados del Pami en Marcos Juárez indicó que estos afiliados serán redistribuidos. Y también amenazó con despedir a los médicos de cabecera que hicieron paro. 
 Lo cierto es que el ajuste a las y los médicos de cabecera es apenas la punta del iceberg de los ajustes brutales cuyas víctimas son los propios afiliados. Solamente si analizamos la quita en la cobertura del 100% en los medicamentos podemos ver las consecuencias funestas de esta medida. Según fuentes de los laboratorios y las farmacias, las dispensas de medicamentos para afiliados del Pami comparando 2025 con 2023 se redujeron de 3,3 millones de unidades a 2,5 millones mensuales. 
 Más grave aún es que según datos del Departamento de Estadísticas del Ministerio de Salud, en 2024 fallecieron 21.276 adultos mayores de 65 años, más que en 2023. En ese año fallecieron 263.522 adultos mayores de 65 años, mientras que en 2024 la suma fue de 284.798. El vínculo entre el crecimiento exponencial de muertes ocurridas en 2024, la quita de la cobertura del 100% en los medicamentos y la caída en la dispensa de medicamentos para afiliados del Pami queda plenamente expuesta. El cinismo de Leguizamo no puede ser mayor. 
 También es llamativo que de esta verdadera catástrofe humanitaria poco y nada se hable. ¡Y todavía no hay datos de 2025! Queda claro cómo esta gente desde el gobierno facho y la intervención de los Leguizamón y compañía especulan abiertamente con muertes evitables de las y los afiliados. 
 Leguizamo afirma que los afiliados afectados por el cierre de la clínica en Marcos Juárez serán “redistribuidos”. Lo que Pami tiene que garantizar es que las y los afiliados cuenten con lugares de atención en el radio de las localidades en las que residen y no tengan que trasladarse 100 km para ser atendidos y esto en el caso que consigan turnos en las especialidades que pueden llegar a demorar hasta ¡6 meses! Resulta ocioso tener que explicar cuánto puede afectar la salud de las y los afiliados semejantes demoras, postergaciones de tratamientos, etc. 
 Una situación igual se plantea en Calamuchita donde más de 7.000 afiliados se quedaron sin atención local. Por otra parte los intendentes cordobeses denuncian que los hospitales y dispensarios de las comunas están recibiendo una demanda extraordinaria de afiliados del Pami poniendo en evidencia que el problema planteado es mucho más generalizado y esto solamente considerando la provincia de Córdoba. Ante este panorama absolutamente sombrío, afirmar como lo hace este individuo que las prestaciones están garantizadas es una absoluta infamia. 
 También comenta el funcionario que el presupuesto del Instituto es “finito”. Lo que este farsante no dice es que el mencionado presupuesto del pasado 2025 es de 8 billones de pesos según un informe de la Auditoría Interna del Pami y que fue ejecutado en un 96% (es decir que hasta sobraron algunas chirolas) sin que los organismos de control, la Sigen (Sindicatura General de la Nación) y la Auditoría Interna hicieran alguna observación, esto cuando abunda la información del pago de sobreprecios escandalosos en insumos para la obra social (pañales, implantes cocleares, oxígeno, etc., solo para mencionar algunos ejemplos). ¿Qué control real hay entonces de estos cuantiosos fondos? Más aún, ¿de dónde salió la deuda de 500.000 millones de pesos que la Auditoría no registra? Todo huele a podrido. 
 El ajuste sin fin también afecta a la planta de empleados no solo con salarios cada vez más deteriorados, sino además con la reducción de puestos de trabajo mediante “retiros voluntarios” y/o directamente despidos. Y ya sabemos que está pasando con los médicos de cabecera. Entonces, qué hace esta gente de avería con este presupuesto billonario cuyo destino debe ser la atención de salud de excelencia a las y los afiliados y que, como queda demostrado, de ninguna manera brinda, sino más bien todo lo contrario. 
 Como vemos es directamente una cuestión de vida o muerte la defensa del Pami, la obra social más grande de Latinoamérica y para ello hay que expulsar esta intervención que ha colonizado toda la estructura del Instituto y que usufructúa el mismo de un modo fraudulento y con tan trágicas consecuencias. La gestión del Pami debe quedar en manos de los afiliados y trabajadores Y esta tarea deberá ser llevada adelante con la acción de lucha conjunta de sus afiliados y trabajadores.

Mario Diamonte

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