martes, septiembre 03, 2019

Lula 2002 y Alberto Fernández 2019



A 19 años, lecciones de otra transición turbulenta.

La crisis actual que atraviesa Argentina ha traído a la memoria la convulsión política que vivió Brasil con el primer triunfo electoral de Lula en el año 2002.El país vecino experimentó una transición turbulenta.

Semanas atrás estuvo en Buenos Aires Fernando Henrique Cardozo, el presidente saliente que tuvo en sus manos pilotear este proceso, quien participó en un evento común junto con Macri y Alberto Fernández. El ex-presidente brasilero exhortó a inspirarse en el ejemplo que lo tuvo como protagonista en la transición en curso en Argentina.
El candidato presidencial del peronismo no se privó de hacer una referencia al hecho al pasar, en lo que se interpretó como un guiño favorable a dicha experiencia. Alberto Fernández no desperdició la oportunidad para dar señales a los mercados, de que no iba a defoltear la deuda e iba a honrar los compromisos con los acreedores y destacó la "cordura" que se impone en momentos de extrema tensión. Como en la Argentina de hoy, también en aquella época el riesgo país de Brasil había trepado a 2400 puntos, en el contexto de una durísima crisis económica. “Los mercados habían lanzado el ‘Lulómetro’ para medir el nivel de desconfianza creciente en quien sería el nuevo presidente brasileño. Desde Washington, el secretario del Tesoro, Paul O´Neill también sumaba presión al contexto internacional: ‘Lula precisa demostrar que no es un loco’.” (Matías Spektor, extraído de su libro: “18 días: cuando Lula y FHC se unieron para conquistar el apoyo de Bush”).
El período de dos meses entre la elección de octubre de 2002, que dio la victoria al ex líder sindical, y la asunción de Lula el 1º de enero de 2003 fue de una extrema convulsión política. Fernando Henrique Cardoso envió a su ministro jefe de gabinete Pedro Parente en una misión a la Casa Blanca, con el propósito de dar un contundente aval de su gobierno al presidente electo. Y en simultáneo instruyó a su embajador en Washington para convertir la embajada en un centro de acción política. Lula, a su vez, envió a José Dirceu, su futuro ministro coordinador, a Estados Unidos y "abrió un canal especial con la embajada norteamericana" en Brasilia.
Lula y FH operaron para controlar la reacción internacional y mantuvieron, en esos días, "el control personal de la iniciativa colocando hombres de confianza e impidiendo que sus subordinados entraran en conflicto".
Lula había preparado el terreno para pasar a este cuadro de colaboración de clases directa con el gran capital y el imperialismo. Meses antes, había hecho votar en un Congreso del Partido de los Trabajadores (PT) la necesidad de “tragar sapos” para poder llegar al poder. Y es con este aval -contra sectores de izquierda y combativos del PT- que Lula firmó junto a otros políticos burgueses una declaración de garantías reclamada por el FMI. Lula juró –y anunció públicamente- que su objetivo era impedir que Brasil tuviera que pasar por un “argentinazo” como el que se había desarrollado meses antes en nuestro país.
El 29 de octubre 2002, dos días después de las elecciones, Lula se reunió con FHC en el Palacio del Planalto (la casa de gobierno en Brasilia). Ambos sumaron luego a sus colaboradores y se establecieron las bases de acuerdo para la transición.
Bush se convenció de la necesidad de establecer un canal de comunicación con el presidente electo. “Después de todo, la administración norteamericana contaba con un informe de la CIA de comienzos de los 80 donde describían al entonces líder huelguista más como un político que como un gremialista. (decían de él que) Es un moderado sin vínculos con la Unión Soviética ni con la guerrilla".Y Lula aportó lo suyo para consolidar esa imagen. A partir de 1993, luego del impeachment del entonces presidente Fernando Collor de Mello, el líder del PT comenzó a reunirse con el establishment. “Una práctica que continuaría luego en 2002 cuando se tornó evidente que sería el próximo jefe de Estado brasileño” (Spektor, ídem)
En junio de ese año, cuando todo indicaba que la marea lulista iría a arrasar en octubre, el entonces candidato del PT publicó la "Carta al Pueblo Brasileño". En ella confirmaba su disposición a cumplir con los contratos nacionales e internacionales firmados por el gobierno de Fernando Henrique Cardoso. Advertía que el crecimiento económico de Brasil dependería del respeto a esos contratos. Y prometía mantener la inflación bajo control como un objetivo fundamental para "mantener el poder de consumo de la población".
Al mismo tiempo “garantizaba que su gobierno preservaría el superávit fiscal y evitaría el aumento de la deuda externa. En lo formal, la misiva estaba dirigida a la población. Pero el mensaje tenía otros destinatarios claves: los empresarios y banqueros de su país”
Y también apuntaba a disciplinar a su propia tropa y prepararla para que implemente el ajuste. Este proceso no fue indoloro pues no estuvo exento de resistencias internas y desembocó en expulsiones, entre ellas, la ocurrida a pocos meses de asunción con motivo de la sanción de la reforma jubilatoria, un pieza clave dentro de la agenda reclamada por la clase capitalista.
El encuentro entre Bush y Lula se produjo el 10 de diciembre, un hecho inédito pues fue la primera vez que un futuro mandatario fue recibido en la Casa Blanca antes de subir al poder. Bush quiso asegurarse de que el nuevo Gobierno brasileño estaba de parte de Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo. “Nunca más debe ocurrir un 11-S. Nosotros estamos contra todo terrorismo, pero creemos que Naciones Unidas debe ser la base de ese combate”, explicó el presidente electo brasileño.
Lula elogió a su colega de Estados Unidos, George Bush, y aseguró que la reunión que ambos mantuvieron en la Casa Blanca “superó las expectativas”. “El presidente Bush no sólo fue muy cordial en el tratamiento de mi delegación, sino que propuso una agenda común entre los dos.”

Semejanzas y diferencias

Hay muchos puntos de contacto con la transición actual. De movida, la designación de Alberto Fernández y la resignación de Cristina de la cabeza de la fórmula fue una señal a los mercados, que luego se consolidó con el ingreso de Massa y el rol que ocupan en el armado opositor el aparato del PJ y los gobernadores. El gran capital puso sus fichas a favor de Macri pero siempre valoró a AF como un elemento “moderado”, con el cual se podría operar y hasta hay quienes señalaron, como ocurrió con Lula, la conveniencia de que gobierne el peronsimo por su capacidad para controlar a las masas y hacer pasar el ajuste y las reformas que era necesario poner en práctica en el país. Un académico y hombre de confianza del establishment como Guillermo Calvo se pronunció por esta alternativa y por supuesto, luego del desenlace electoral, cada vez más sectores del gran capital son los que lo alientan, fogoneando un relevo presidencial lo más rápido posible. Entre ellos, el propio FMI, quien se encargó de destacar un “vacío de poder” y la necesidad de negociar los siguientes pasos con el candidato entrante. El Departamento de Estado norteamericano ya ha abierto las puertas en esa dirección y, en ese marco, el imperialismo y la clase capitalista no se privan de marcar la cancha y la agenda que hay que negociar.
Obviamente, la peculiaridad respecto a otros episodios es que Alberto Fernández es ganador de las PASO y no presidente electo y todavía hay que esperar para ello a octubre, lo cual en medio del actual default económico y político, se ha vuelto una eternidad. Esto le imprime un mayor voltaje político explosivo a la actual transición. De todos modos, recordemos que la inestabilidad política en Brasil, aunque sin llegar a los ribetes dramáticos de ahora en Argentina, ya había crecido antes de las elecciones.
Prensa Obrera destacó ese fenómeno "Los banqueros quieren que los Lula gane el primer turno (...)No ocurrió nunca antes, ni con candidatos más ligados al capitalismo, como lo fueron el francés Mitterrand o el inglés Blair. El vuelco de los capitalistas nacionales y extranjeros a Lula se ha convertido en una estampida. (...)De candidato obrero, se ha convertido en candidato del capital e incluso en el recurso único que tiene hoy el capital para evitar un derrumbe del capitalismo en Brasil.” (Prensa Obrera, Altamira, 3-10-02).

La izquierda

Esta caracterización se opuso por el vértice con la postura adoptada por la izquierda democratizante. Izquierda Unida, en nuestro país, festejó por anticipado, el triunfo de Lula repitiendo lo que ya había hecho en el pasado las victorias de los peruanos Alan García y Fujimori (cuando éste derrotó a Vargas Llosa) y naturalmente del venezolano Chávez.
Denunciamos la tesis que sostenía la izquierda que aseguraba que la victoria de Lula "dará ánimo a todo el pueblo brasileño” e iba a “generar un proceso de ascenso del movimiento de masas”. Pero “si en las próximas semanas o meses tuviera lugar ese ascenso popular advertíamos- sólo estaría indicando la desconfianza de los trabajadores en que el gobierno de Lula fuera a hacer algo por ellos y no el entusiasmo que les provocaría un gabinete re-patronal. Las experiencias de Mitterrand, Blair o el chileno Lagos, demuestran que la tesis de que la victoria de candidaturas obreras contrarrevolucionarias generan de por si un ascenso de luchas es pura bravuconada literaria. Para convertir a un Kerensky en un tigre de papel tiene que haber habido antes un partido bolchevique que lo combata sin cuartel en lugar de embellecerlo sin fundamentos” (Prensa obrera, ídem).
Diecinueve años después Altamira borra con el codo lo que escribió con la mano y hace suyas las tesis de la izquierda democratizante. La victoria de F-F- según Altamira- “haría efectivo el ‘sí se puede’ (sic) alentando a la clase obrera y sobre todo a la brasileña a avanzar contra sus gobiernos y en especial en Brasil contra Bolsonaro. Pasando en limpio, una triunfo del kirchnerismo sería un impulsor de los movimientos de lucha en toda América porque liberaría las tendencias que anidan en los explotados.”
La presentación de un triunfo de los Fernández como un disparador de la lucha latinoamericana contra la derecha, embellece al nacionalismo burgués y encubre que su acceso al poder es el vehículo de un proceso inverso, la gran carta para frenar y abortar un ascenso de las luchas. Los frentes de colaboración de clases ya sea bajo la tutela del progresismo o el nacionalismo burgués se han revelado en instrumentos eficaces y hasta duraderos en el tiempo para contener a las masas. Los Kerensky latinoamericanos (léase PT, Frente Amplio uruguayo, Evo Morales e incluso el kircnerismo) están lejos de ser un tigre de papel. No existe tal automatismo entre la victoria nac & pop y la lucha popular. Por el contrario, las energías, delimitación de posiciones y lucha política de los revolucionarios se vuelve más cruenta y exigente.
Lula, brindo importantes servicios a la burguesía: logro evitar el ‘brasileñazo’. Y su gobierno tuvo aire por el inicio de un período de reanimamiento económico (lo que se trasunto también con la estabilización de la Argentina y el ascenso de Kirchner).
Sin una acción independiente de los explotados un revés de la derecha solo aceleraría las tendencias al recambio de personal político burgués y al mantenimiento y hasta acrecentamiento de la crisis y del ‘ajuste’ contra las masas trabajadoras, que, como lo constamos en la actual crisis nacional, ya están en marcha. La función del Frente de Izquierda y especialmente del PO es poner el eje en esa acción independiente, lo que en Argentina supone desarrollar la lucha por la independencia de clase para que emerja de esta crisis un proletariado con conciencia de clase, capaz de jugar un papel protagónico.

Pablo Heller

lunes, septiembre 02, 2019

Causas e inicio de la Segunda Guerra Mundial



Von Ribbentrop (izq.), Stalin y Molotov.

La historia oficial (sobre todo estadounidense) dice que la causa de la Segunda Guerra Mundial fue la defensa de las democracias contra los regímenes fascistas. Para los trotskistas las causas fueron otras.

El camino hacia la guerra

La Primera (1914-18) fue llamada la “Gran guerra que terminaría con todas las guerras”. No solo no terminó con ninguna guerra sino que en los 30 vendrían por ejemplo la guerra sino-japonesa, la guerra Italia-Absinia o la guerra civil en España. Como afirmaban Lenin y Trotsky, no habría una guerra que termine con todas las guerras en la medida en que los trabajadores no derrotaran al capitalismo como sistema de explotación mundial, que por su misma naturaleza está formado por distintas potencias imperialistas que tienden a profundizar su crisis económica-estatal y a las guerras para salvar o conquistar nuevas zonas de dominio, en un mundo ya repartido entre estas mismas potencias. Los Estados, durante las crisis económicas mundiales, lejos de diluirse se refuerzan. Los monopolios concentrados utilizan los Estados nacionales para dirimir lo que antes se expresa como guerras comerciales. La Segunda Guerra Mundial en realidad fue una continuidad y profundización de la Primera (Ver Trotsky, El nacionalismo y la economía).
“De la contradicción principal del capitalismo entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las fronteras nacionales y, a su vez, entre la socialización cada vez mayor de la producción y la propiedad privada, de la finalización de la época de libre cambio y del mundo ya repartido entre las potencias existentes, de la falta de resolución de estas contradicciones con la Primera Guerra Mundial y por consiguiente, y luego de la crisis del 30, del agudizamiento explosivo de estas contradicciones entre los estados nacionales imperialistas y la necesidad de un nuevo reparto de las colonias y semicolonias y la reconquista de la URSS para resolver sus crisis económicas, Trotsky deducía las tendencias inevitables a una nueva guerra mundial. En el año 34 ya plantea que el único factor que frenaba al imperialismo en su dinámica hacia la guerra era el temor a las consecuencias de ésta, es decir, restaba definir la relación establecida entre las clases en las principales potencias imperialistas, ya que la burguesía necesitaba primero derrotar y/o cooptar al proletariado para subordinarlo como carne de cañón de sus intereses imperiales, de lo contrario era consciente que favorecería el surgimiento de situaciones revolucionarias”, (Liszt, "Ensayo introductorio", Guerra y revolución. Una interpretación alternativa de la Segunda Guerra Mundial, Ediciones CEIP, 2004).
Gran Bretaña se encontraba en decadencia frente al crecimiento pujante de EEUU. La gran crisis económica mundial de 1929, el ascenso del fascismo en Italia y Alemania (asfixiada por las deudas económicas impuestas al final de la PGM) fueron los primeros indicios. La derrota de los procesos revolucionarios en el corazón europeo que podrían haber detenido el curso guerrerista como la insurrección de Barcelona de 1937, el triunfo de Franco en 1939 y la derrota de la huelga general francesa en 1938, mientras los distintos imperialismos empezaban a configurar sus alianzas para la guerra (los Aliados: Gran Bretaña, Francia, EEUU, luego la URSS; y el Eje: Alemania, Italia, Japón, con el apoyo “neutral” de España), reafirmaron este pronóstico. La política de concesiones del imperialismo inglés y francés para “apaciguar” a Hitler, por el contrario, lo fortalecía cada vez más, como demostró el Pacto de Munich donde le entregaron parte de Checoslovaquia. Una parte de la historia que en general se oculta es que los llamados imperialismos “democráticos” como Gran Bretaña veían en el nazismo la posibilidad de que éste derrotara a los “bolcheviques” de la URSS y por eso permitieron el rearme alemán (al mismo tiempo que asfixiaban económicamente a su pueblo).
Trotsky plantea a la Oposición de Izquierda Internacional/Movimiento pro Cuarta, la urgencia de fundar la IV Internacional (lo que se realizará el 3 de septiembre de 1938) para que los pequeños partidos revolucionarios, especialmente de Europa y EEUU, se preparasen. Primero para resistir la primera etapa de patriotismo y pacifismo para luego encabezar las futuras revoluciones que seguramente desencadenaría la guerra imperialista.
Stalin, temeroso que una invasión de Alemania desatara una revolución en la propia URSS (que desde 1924 estaba dirigida por una camarilla burocrática y poco antes de la guerra ejecutó a gran parte de los viejos bolcheviques en los Juicios de Moscú), firmó un “pacto de no agresión” con Alemania, dividiéndose Polonia. Aunque Hitler tenía el objetivo de conquistar la URSS, primero necesitaba neutralizarla para ir a la conquista de Europa. El pacto Molotov Ribentropp duró desde el 22 de agosto de 1939 hasta 1941. En ese período los Partidos Comunistas europeos no enfrentaron a los nazis, hasta que Hitler invadió la URSS en la Operación Barbarroja.

El estallido de la guerra

El 1° de septiembre de 1939, con la invasión de Alemania a Polonia comienza la Segunda Guerra. Pero como decía Trotsky en "La guerra y la IV Internacional" (1934) hay que aplicar el método marxista para definir frente a qué guerra se tienen que ubicar los trabajadores: "El carácter de la guerra, no está determinado por el episodio inicial tomado aisladamente (’violación de la neutralidad’, ’invasión enemiga’, etc.) sino por las fuerzas fundamentales que actúan en ella, por todo su desarrollo y por las consecuencias a las que conduce finalmente", y sigue "Nuestra actitud hacia la guerra no está determinada por la fórmula legalista de la ’agresión’ sino por el problema de qué clase lleva a cabo la guerra y con qué objetivos".
Es decir, no fue la invasión lo que determinó el carácter de la guerra ni el régimen de cada país. La guerra fue imperialista por la clase que la llevó adelante (las burguesías de países imperialistas) y por los objetivos que tenían estas potencias: la lucha por la hegemonía mundial y un nuevo reparto de las colonias y la derrota del Estado obrero. Los Aliados enmascararon la necesidad de combatir tras el argumento de “defender las democracias y derrotar al fascismo”. Pero detrás de esta farsa se ocultaban los intereses de los distintos imperialismos: El régimen nazi en Alemania era producto de su falta de colonias al mismo tiempo que su crecimiento económico requería expandirse. Necesitaba colonizar Europa y la URSS para imponer su hegemonía; EEUU, necesitaba una guerra que termine de imponer su superioridad económica, militar y política, subordinar a Gran Bretaña y Francia como imperialismos arrebatándole gran parte de sus colonias, así como conquistar China y recuperar para el capitalismo a la URSS. Alemania y EEUU eran los dos polos imperialistas. La derechización de la mayoría de los gobiernos europeos antes de la guerra hizo muy fácil la invasión nazi de la mayoría de Europa. EEUU primero más interesado en su frente asiático, dejó pasar varios años para su entrada directa en la guerra para que sus enemigos y “amigos” tuvieran el mayor desgaste posible, aprovechando la lejanía de su territorio del terreno de combate. La URSS sufrió la mayor cantidad de bajas (más de 20 millones entre militares y civiles) pero no pudo ser restaurada para el capitalismo. Por el contrario, salió triunfante de la guerra debido a que fue la que concretamente derrotó a los nazis, y formó parte de la repartición del mundo en las distintas conferencias de las grandes potencias Aliadas (Teherán, Yalta y Potsdam).
Como planteaban Trotsky y los trotskistas lo único que podía haber detenido el curso de esta sangrienta guerra, que gracias a que los avances tecnológicos en manos imperialistas permitió matanzas en gran escala (Dresde, Hiroshima y Nagasaki), era el triunfo de nuevos procesos revolucionarios. Grecia, Francia e Italia fueron parte de esos procesos pero, derrotados gracias a la política del estalinismo, no pudieron impedir que el triunfo Aliado inaugurara una nueva etapa marcada por el dominio del imperialismo norteamericano y su división del mundo con la burocracia de la URSS [1].
Hoy, habiendo terminado ese viejo mundo, con la desaparición de la URSS, la decadencia de la hegemonía estadounidense y el ascenso como potencia de China, se empiezan a expresar más claramente las incipientes guerras comerciales (antecesoras de guerras militares). La crisis económica mundial de 2008, aunque no fue similar a la de 1929, aún no se ha cerrado. La lucha de clases es el factor más retrasado con relación a la situación de extrema pobreza, desigualdad y destrucción del planeta. No hay movimientos convulsivos como en los 30. No parece estar cerca una nueva guerra mundial. Se fortalecen sectores de ultraderecha pero no son comparables al fascismo. Se convertirá China en un nuevo imperialismo que intente disputar la hegemonía con EEUU en una tercera guerra mundial? Como Trotsky afirmaba, la única manera de frenar esta posibilidad es con el triunfo de la revolución socialista internacional. La apuesta hoy es a que surjan partidos revolucionarios que desarrollen toda tendencia en ese sentido.

Gabriela Liszt
@gaby_liszt
Sábado 31 de agosto | 00:00

[1] Para profundizar sobre este tema y especialmente para conocer las posiciones de Trotsky y los trotskistas en la época, se recomienda la lectura de La Segunda Guerra Mundial y la revolución., OE8, Ediciones IPS-CEIP.

Claves económicas: mini “cepo”, dólar y una crisis que se precipita



Se esperan más turbulencias en los mercados financieros locales luego de las medidas del gobierno argentino con el DNU dominguero. Cómo se leyó el cepo en “el mundo”. En EE.UU. y China ya entraron en vigencia los nuevos aranceles. La Izquierda Diario te adelanta las claves de la semana.

A contramano de su propio programa de liberalización de los mercados, el gobierno de Macri reconoció el fracaso de su proyecto económico y del plan del FMI con la declaración de un “default selectivo” y la imposición de un “cepo” a la compra de dólares, así como límites para la liquidación de divisas por exportaciones, mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).
Con la mirada en la apertura de los mercados de cambios y financiero. La mayoría de los analistas prevén que las reacciones serán negativas, con una presión importante sobre el dólar y una disparada del dólar blue (paralelo). Así también, el gobierno extendió el horario de los bancos hasta las 17 horas y se espera una reacción de los ahorristas por el retiro de sus depósitos en dólares. El dólar había cerrado el viernes a una cotización de $ 62, promedio de bancos.
De continuar la caída de reservas el gobierno se vería obligado a ajustar las restricciones. Entre otras medidas que habían circulado para la contención del dólar se habló de una medida de “shock” por parte del Banco Central, con ofertas de dólares en el mercado cambiario de alrededor de U$S 5.000 millones. El lunes se sabrá la decisión de Sandleris, el presidente de la entidad monetaria, al respecto.

Un final anunciado: el gobierno de Macri está jugando sus últimos cartuchos para poder llegar con el mandato hasta diciembre, envuelto en una crisis de deuda, con la economía en recesión, reservas en baja, inflación al alza y un dólar en llamas. Pero cada medida genera más nerviosismo y ya se está discutiendo cuál es el riesgo de un camino hacia una crisis bancaria. Sin embargo, el ministro Hernán Lacunza en una entrevista en televisión el domingo por la noche, se mostró confiado ante el efecto de las medidas de “emergencia” adoptadas. Y sostuvo que “el dólar está exageradamente alto”.
Por su parte, Alberto Fernández no hizo declaraciones públicas sobre las medidas. El domingo, antes de viajar a España, el candidato se reunió con los economistas Matías Kulfas, Emanuel Álvarez Agis y Cecilia Todesca y con Santiago Cafiero. La semana pasada el candidato del Frente de Todos sostuvo al diario The Wall Street Journal que "la Argentina está en un default virtual" y adelantó que rechazará la propuesta oficial de postergar los plazos de vencimiento de la deuda. Las declaraciones de Fernández tienen gran impacto por ser el posible próximo presidente, la incógnita es cuál será la propuesta sobre la deuda si rechaza el proyecto oficial. Lo que está claro es que la deuda la pagará como confirmó en varias ocasiones.

“Default selectivo” y dudas por el desembolso del FMI. Luego de posponer los plazos de las letras de corto plazo en lo que se denominó “default selectivo”, todavía no está claro si el Fondo Monetario Internacional (FMI) estará dispuesto a realizar el desembolso de U$S 5.400 millones del crédito stand by, agregando más incertidumbre. El organismo no quiere perder la oportunidad de exigir más condiciones para profundizar el ajuste y salvar a los acreedores. La deuda pública ya alcanza a más del 100 % del PBI, y excluyendo la deuda intraestatal, significa el 60 % del PBI.
El FMI declaró que analiza "al detalle" las medidas anunciadas este domingo por Argentina. Un portavoz del organismo sostuvo que "las autoridades argentinas han anunciado medidas de gestión de flujo de capitales con el objetivo de proteger la estabilidad cambiaria y a los ahorradores. El personal del FMI está analizando los detalles de las medidas".
El lunes el gobierno enviaría al Congreso el proyecto para la reestructuración de deuda de largo plazo, sin quita, de los bonos en jurisdicción local. El miércoles el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, estará visitando el parlamento para participar de la Comisión Bicameral Permanente de Seguimiento y Control de la Gestión de Contratación y de Pago de la Deuda Exterior de la Nación. Una mera formalidad, para una Comisión que, como denunció Claudio Lozano, no viene teniendo ninguna actividad significativa ni investigación alguna de la deuda.

Repercusión de las medidas en el exterior. Las medidas de control de cambios dispuestas por decreto este domingo tuvieron una amplia repercusión en los diarios del mundo. “Argentina refuerza el control de cambios ante el agravamiento de la crisis” titulaba el diario El País. Mientras en el Financial Times se lee “Argentina impone controles cambiarios”, el diario financiero inglés remarcó que esta decisión “Revierte uno de los primeros grandes logros del presidente Mauricio Macri, quien, poco después de tomar el poder en diciembre de 2015, eliminó abruptamente los estrictos controles de capital que se habían implementado desde 2011. Estos controles han llevado al índice MSCI a despojar a Argentina de su estatus como un mercado emergente, degradado a un mercado fronterizo.”
Mientras tanto, este lunes habrá feriado en Estados Unidos por el día del Trabajo, por lo cual no operará Wall Street.

Cambios en el congelamiento de combustibles: el Gobierno flexibilizó este lunes el congelamiento del precio de combustibles por medio del decreto 601 emitido este lunes en el Boletín Oficial. Los precios en las estaciones de servicio se naftas y gasoils se mantienen congelados. El Gobierno libera los precios del canal mayorista, aumentará el valor del dólar de $ 45,19 a $ 46,69 para la fijación del precio del barril a los productores. Esto representa un incremento del 3,3 % del precio del barril.

Guerra comercial EE.UU. - China: las tensiones entre las potencias continúan. A partir de este 1 de septiembre ya entraron en vigencia los aranceles anunciados por ambos países. Estados Unidos comenzó a imponer aranceles del 15% a una variedad de productos chinos como calzado, relojes inteligentes y televisores de pantalla plana, y China comenzó a imponer nuevos aranceles al crudo estadounidense de un 5 %. Las negociaciones continúan. Donald Trump, afirmó que las partes aún se reunirían para hablar a fines de este mes.
Brexit: luego de las distintas manifestaciones, a favor y en contra de un Brexit sin acuerdo a partir del 31 de octubre, este martes Boris Johnson deberán afrontar a los diputados del Parlamento que intentarán ganar una nueva prórroga. El primer ministro británico también deberá afrontar acusaciones de al menos tres jueces por haber solicitado a la reina Elizabeth II que suspenda el parlamento desde el 10 de septiembre hasta el 14 de octubre.

Inflación: este martes el BCRA anunciará las perspectivas de inflación resultantes del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del mes de agosto. Luego de la devaluación pos PASO diversas consultoras proyectan que la inflación anual para 2019 podría superar ampliamente el 50 %, siendo uno de los factores de mayor inestabilidad.

Actividad económica: el jueves se conocerán más datos de la economía real. El Indec publicará la evolución de la industria (Índice de producción industrial manufacturero, o IPI manufacturero) y de la construcción durante el mes de julio. En junio la industria había registrado una caída de 6,9 % en forma interanual y la construcción 11,8 %. Las trabajadores y los trabajadores siguen enfrentando los cierres de fábrica y los despidos y suspensiones.
Otras novedades de esta semana: El lunes el Central publicará el Informe de Seguimiento de la Meta de Base Monetaria; y el viernes dará a conocer el Informe Monetario Mensual.

Lucía Ruiz
@LucuRuiz
Guadalupe Bravo
Economista | @GuadaaBravo
Lunes 2 de septiembre | 09:46

Venezuela: disparada incontrolable del dólar hace estragos en las familias obreras y populares



Ya el término “catástrofe” se queda corto para Venezuela. Son constantes megadevaluaciones sin parangón en ningún otro país y en la propia historia reciente nacional que amenazan al pueblo al abismo de la hambruna.

El dólar paralelo sigue indetenible en el mercado no oficial y para este martes 27 de agosto, registró una cotización de Bs 19.339,85 mientras que el oficial se cerraba el lunes por la noche en 16.516,01. Los precios de artículos básicos de consumo siguen también una espiral incontrolable, con un salario mínimo oficial en 2.40 dólares. ¡0,08 dólares por día!
Los trabajadores y el pueblo pobre venezolanos están siendo arrojados al pauperismo, y la perplejidad se ve en las mesas de las familias que ven sus vidas transformadas en la nada ante la falta del sustento.
Desde la llamada reconversión monetaria del año pasado, se han llevado a cabo megadevaluaciones desenfrenadas, y en los últimos meses el paralelo y el dólar oficial van cabeza a cabeza. Y es la política conscientemente antiobrera del Gobierno de Maduro y de toda su casta gobernante en complacencia con los empresarios ligados al propio gobierno y a la oposición. El Gobierno les libera el precio del dólar a su antojo, sufriendo las consecuencias el pueblo trabajador.
Al mismo tiempo mantiene los niveles de ingresos más bajos de la historia, y aparecen economistas neoliberales trasnochados como Daniel Lahoud que propone un salario mínimo de 25 dólares al mes, de acuerdo a una entrevista de este martes en el portal Contrapunto. Incluso por debajo del umbral de la miseria establecido por Organización de las Naciones Unidas (ONU), que señala que quien devengue menos de 1,25 dólares diarios está en pobreza extrema.
Estas afirmaciones van a tono con las de José Guerra, el economista devenido político de la derecha, que hace varios meses proponía un salario mínimo de 20 dólares para ser llevado paulatinamente a 30 dólares, y esto aduciendo a razones de “humanidad”.
Mientras que el Gobierno deja correr una semidolarización de la economía que abre de manera abismal aún más la distancia entre ricos y pobres, estos liberales recargados dicen lo mismo cuando sostienen que “Soy partidario de hacer un juego de moneda dual, donde se permita la circulación de bolívares y dólares”. En otras palabras, hablan el mismo tono: que el pueblo siga pagando la calamidad.
Se burlan de la manera más siniestra del pueblo. Pero no podemos permitir que nos condenen a vivir de las migajas de una sociedad en descomposición, de la catástrofe y la corruptela, mientras ellos buscan “arreglar” sus negocios a costa del hambre de los trabajadores y pobres.
Como escribía la Liga de Trabajadores Socialistas de Venezuela en una reciente declaración “Nos quieren convencer que solo nos queda vivir de los bonos de miseria del gobierno y su caja de alimentos, o de una supuesta “ayuda humanitaria” de las principales potencias capitalistas: nos quieren con moral de menesterosos y no de una clase productora que pelea contra los capitalistas y los gobiernos por el fruto de su trabajo. Se trata de preservar a la clase trabajadora de la decadencia y de la ruina. Se trata de la vida y de la muerte de la única clase creadora y progresiva que puede hacerle frente a esta catástrofe imperante. Necesitamos la más amplia unidad de acción y luchar por nuestros intereses y necesidades más elementales y para defendernos para no terminar de caer en la inacción.”
Tenemos que hacerle frente a esta ofensiva de las políticas del gobierno de Maduro y de los empresarios vinculados tanto al gobierno como a los partidos patronales de la oposición de derecha. A la catástrofe imperante hay que luchar por imponer todo un plan de emergencia obrero y popular para que no sea el pueblo el que siga pagando la crisis con tanto sufrimiento.
Desde esta perspectiva, la lucha por un salario igual a la canasta básica familiar indexado mensualmente al ritmo de la inflación (escala móvil de salario), o que cumplan lo que indica el artículo 91 de la Constitución que ellos mismos escribieron (“Todo trabajador o trabajadora tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas materiales, sociales e intelectuales”) es una gran demandan articuladora y que puede unificar la lucha de los trabajadores.

Redacción La Izquierda Diario Venezuela
Martes 27 de agosto | 13:46

La Amazonia bajo el fuego de distintos proyectos capitalistas

Una espesa nube cubre el cielo de Brasil, y no es solo la nube producida por las quemas. Hay una disputa de proyectos para la Amazonia, para Brasil y en cierto sentido para Sudamérica en la que los distintos imperialismos y potencias se preparan para usar la región a su favor, en la guerra comercial que se agudiza en medio de la tendencia recesiva de la economía mundial.
El crimen ambiental que dejó atónita a la humanidad y puso de manifiesto la destrucción capitalista del “pulmón del mundo”, fue ejecutado por el agronegocio e incentivado por el gobierno de Bolsonaro y el ministro de Medioambiente Ricardo Salles. Pero el imperialismo gana y mucho con el agronegocio brasileño. La defensa del medioambiente ensayada por el presidente de Francia Emmanuel Macron es hipócrita. Ni él ni Bolsonaro, ni Merkel o Trump le dan la menor importancia a los pueblos originarios, a los campesinos, al medioambiente.
El arrogante colonialismo de Macron solo encuentra rival en el reaccionarismo de Bolsonaro. Su preocupación por el medioambiente es hipócrita. La francesa Dreyfuss comercializa buena parte de la soja brasileña y buena parte de los agrotóxicos usados en Brasil son europeos: Monsanto y Bayer Cropscience.
La inédita agresividad entre los gobiernos brasileño y francés ilustra que hay mucho en juego en la disputa. El dedo levantado de Merkel contra Macron también. El capitán del Brexit, Boris Johnson, ilustró bien las tendencias opuestas que atraviesan los imperialismos. Hizo un primer tuit alarmado con los incendios y retuiteó a Macron. Queda claro cómo la derecha europea actúa para no dejar en manos de la izquierda, la centroizquierda y las alas del “globalismo neoliberal” la bandera del medioambiente. Luego, hizo otro tuit ofreciendo ayuda a Bolsonaro. Una copia de Trump.
En el G7, el reaccionario club de los mayores países imperialistas del mundo, Johnson estuvo con Merkel y no atendió el llamado de los grandes diarios de su país a promover sanciones contra Brasil. Esos dos países más el Estado español actuaron para aislar a Macron y mantener vivo el acuerdo Unión Europea-Mercosur. Sectores patronales franceses ganaron con el acuerdo, pero otros, como la agricultura, pierden. Los negocios ingleses, españoles y alemanes simplemente salen ganando con el entreguismo desenfrenado de Bolsonaro.
Más allá de los intereses alrededor del acuerdo con el Mercosur, hay una disputa en curso sobre los proyectos para la Amazonia y cómo se preparan las distintas potencias para usar los vastos recursos de la región a su favor.

La Amazonia entre dos proyectos de saqueo de los recursos de Brasil

Grosso modo hay dos grandes proyectos capitalistas para la Amazonia. Uno de ellos busca el manejo de sus riquezas biológicas en favor de un “capitalismo verde”, que incluye la producción de madera certificada, productos de la región, control (no eliminación) de desmonte, remuneración de créditos de carbono, turismo ecológico, algún nivel de autonomía para los pueblos indígenas y, en el medio de todo esto, gigantescas fortunas en patentes para la industria farmacéutica y cosmética. Ese proyecto considera algún nivel importante de deforestación, pero que su ritmo sea lento, acordado y sometido a los criterios internacionales. Es un proyecto que acepta la expansión del agronegocio sobre la región pero exige límites y negociaciones, garantizando extensas reservas indígenas y naturales.
El otro proyecto busca un avance más cualitativo del agronegocio, de extracción de riquezas minerales e hidráulicas de la región con menores miramientos aún respecto a la conservación ambiental y los derechos de los pueblos originarios y las poblaciones tradicionales.
El segundo proyecto está más claramente asociado a Bolsonaro y los militares. Ninguno de los dos proyectos es un tipo ideal; hay intersecciones, pero queda claro cómo el lulismo estuvo atravesado por ambos, con cierto predominio del segundo, como se ve en las catástrofes ambientales impulsadas con las mega-hidroeléctricas. Pero era un intento de solución de compromiso, de equilibrar ambos proyectos, ubicándolos en forma espacialmente diferenciada. Mientras, en el sur amazónico, en Rondônia y Mato Grosso, la política predominante era “tipo Bolsonaro”; en Roraima y en la estratégica región conocida como “Cabeça do Cachorro” (Cabeza del Perro, por su forma), en el noroeste amazónico -fronterizo con Colombia y Venezuela-había relativo predominio de la otra política.
Más turbios son los intereses imperialistas que se acumulan en cada uno de los dos proyectos. Distintas empresas y fracciones imperialistas se preparan para lucrar de los dos lados de la moneda. Así se entiende que Francia sea uno de los grandes actores mundiales del agronegocio con el banco Credit Agricole y la gigante Dreyfuss. Alemania y Noruega, campeonas en la retórica del “capitalismo verde” son campeonas en la venta de agrotóxicos y fertilizantes. También es verdad que el capitalismo europeo tiene un predominio mundial en el mercado de fármacos y cosméticos: Roche, Bayer, Glaxo Smithkline, Novartis, L’Oreal, Unilever, para nombrar algunos. Para estas empresas gigantes, el manejo de una Amazonia relativamente verde es la garantía de patentes y ganancias interminables.
Por otro lado, Trump es un activo vocero de intereses de las petroleras estadounidenses. Esa es una de las grandes riquezas de la Amazonia a explorar, a costa de vidas humanas y el medioambiente. La riqueza desconocida de la Amazonia que también se vincula a este proyecto son las llamadas “tierras raras” [el nombre de un grupo de 17 elementos químicos que se encuentran en la naturaleza y se utilizan en la industria, NdeR].
Renovada importancia del control de las materias primas en tiempos de disputa comercial entre potencias
Lenin señalaba que una de las principales tendencias del imperialismo era el dominio de las materias primas. Esta tendencia parecía menos relevante cuando predominaba en las relaciones internacionales la ofensiva neoliberal y la apertura de las fronteras a mercancías y capitales. Ahora está cada vez más sobre la mesa. El revolucionario ruso afirmaba:
El principal rasgo de la fase contemporánea del capitalismo es el dominio de las asociaciones monopolistas de los grandes empresarios. Estos monopolios adquieren la máxima robustez cuando se apoderan de todas las fuentes de materias primas, y ya hemos visto el celo que ponen las asociaciones internacionales de capitalistas para privar a sus rivales de cualquier posibilidad de competir, por ejemplo comprando las tierras que contienen mineral de hierro, los yacimientos petrolíferos, etc. La posesión de colonias es lo único que le garantiza el éxito completo al monopolio en su pugna con los competidores, incluso en el caso de que este quiera protegerse mediante una ley que establezca un monopolio del Estado. Cuanto más desarrollado está el capitalismo, cuanto más se hace sentir la escasez de materias primas, cuanto más cruda es la competencia y la búsqueda de fuentes de materias primas en todo el mundo, más encarnizada es la lucha por la posesión de colonias.
En medio de la guerra comercial, no es para nada irrelevante para las preocupaciones imperialistas y de las potencias la cuestión del dominio sobre las materias primas. El continente sudamericano es particularmente rico en ellas y hacerlo su esfera de influencia exclusiva puede ser decisivo más adelante. De ahí que estemos ante movimientos preparatorios. Lo que queremos dejar planteado aquí es este marco común, y que los países del continente tienen, en distintos grados, una doble dependencia de China y Estados Unidos, y que hay una posibilidad por ahora menor de que avancen hacia una “triple dependencia”, que incorpore a la Unión Europea. Los límites para esto último están en que la Unión Europea, como se nota en esta misma crisis amazónica, no actúa al unísono. Alemania, que es quien tiene mayor potencial para asumir la ubicación predominante, todavía no despunta en la región por encima de Francia o de España, dificultando la realización inmediata de esta subordinación y dependencia.
Brasil es comercialmente dependiente de China, pero lo contrario también es relativamente verdadero. Una acción estadounidense –en un ejercicio hipotético y no de ninguna coyuntura inmediata– llevaría el hambre al este asiático, no habiendo ningún sustituto de corto plazo al volumen de pollos, cerdos y sobre todo soja que Brasil produce y vende a China. No es en vano la preocupación china en expandir el agronegocio hacia Rusia, Ucrania y África como parte de su Ruta de la Seda.
Es conocida la reflexión sobre la penetración imperialista en el sector petrolero y los particulares intereses en las reservas marítimas del Pre-Sal, en la explotación del mineral de hierro brasileño. También hay extensa literatura sobre la importancia del Acuífero Guaraní. Nos enfocaremos aquí en la parte menos conocida de esos intereses: la Amazonia.
China tiene hoy un predominio mundial en la exportación de “tierras raras” y sus compuestos; son minerales cruciales para las nuevas tecnologías, incluso para la producción de armas. Esta es un arma china en la guerra comercial contra Estados Unidos. No son en vano las medidas de Trump para aumentar la producción norteamericana. Japón se prepara para aumentar su producción de esos minerales extraídos de las profundidades oceánicas, y Australia también toma medidas para ofrecer a Estados Unidos.
Bolsonaro habla mucho del niobio, y no por nada el 98 % de las reservas mundiales de ese mineral raro, importante para producir “súper acero” para satélites y cohetes, se ubican en Brasil, y particularmente en Cabeça do Cachorro y en el adyacente Pico da Neblina, cruzando las fronteras de Brasil, Colombia y Venezuela. Resulta que esos lugares, ubicados en los estados de Amazonas y Roraima, son tierras indígenas, y de allí las quejas del bolsonarismo y del Ejército, ya que no pueden ser cultivadas. El Ejército brasileño tiene uno de sus mayores contingentes en el municipio donde se concentra el niobio: São Gabriel da Cachoeira. Según estudios, en la Amazonia y esa región existirían aún más reservas de las deseadas “tierras raras”.
Además de ser terreno de operaciones de la importante 2ª Brigada de Infantería de Selva, São Gabriel da Cachoeira es escenario de disputas entre ONG de preservación y fomento de la cultura de los pueblos originarios, por un lado, y de acciones misioneras evangélicas brasileñas y estadounidenses, por el otro.
Varios antropólogos relatan las acciones y políticas de distintos grupos originarios y sus reivindicaciones en medio de esta confrontación, incluyendo los que buscan mayor “aculturación”. Se trata de un tema clave en cada posicionamiento bolsonarista sobre tierras y derechos de los pueblos originarios.
Por otro lado, un poco antes del golpe institucional, Dilma Rousseff firmó un acuerdo con Alemania para la minería de tierras raras en Brasil.
Tanto por el origen social de su oficialidad –la pequeñoburguesía rural– como por su peso objetivo en toda la Amazonia, los intereses militares en la región no están relacionados con una supuesta defensa de la soberanía –falsedad que se hace evidente cuando suscriben todas las privatizaciones y promueven la inédita cooperación militar con Estados Unidos o apoyan la entrega de territorio brasileño en Alcântara– sino a asociarse a burgueses o directamente transformarse en propietarios de tierras en la región. Buscan promover la minería y ser socios de la deforestación para el agronegocio. Se trata del enriquecimiento y formación de nuevos burgueses y nuevos terratenientes fusionando en muchas localidades los intereses agrarios, de la oficialidad y de los caciques políticos locales.
El lugar donde ocurrió el “Día del fuego” es precisamente la ruta BR-163, que está siendo pavimentada por el Ejército para sacar la producción del estado de Mato Grosso a través del estado de Pará (hacia el norte). Esta región es la frontera norte de la soja matogrosense.
En todo el norte del Amazonas brasileño hay pesados intereses de lasmineras, como se ve también en el Amapá y en el asesinato de líderes indígenas por las empresas dedicadas a la extracción de oro. Ni hablar de la región de Carajás, que es responsable de un gran porcentaje de todo el hierro del mundo.
Según algunos estudios, en el arco oeste de la Amazonia, de la frontera con Perú hasta Marajó, pasando por Manaus, hay posibilidad de que se encuentre una de las principales reservas de shale gas del mundo, el cual podría extraerse usando la monstruosamente contaminante técnica del fracturamiento hidráulico (“fracking”) que genera ríos inflamables en Estados Unidos y en Australia, y que llevó al abaratamiento del costo energético en el país de Trump. La ANP [Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles] estima que esa producción, junto a la Cuenca de Parecis (entre Mato Grosso y Rondônia) y la del tightoil de la Cuenca del Paraíba, podrían hacer de Brasil el segundo mayor productor de gas natural, llegando al 2050 con una producción de 156 billones de pies cúbicos de producción (cinco veces la producción estadounidense en 2019).
En el sur y este amazónicos aumenta la conocida penetración del agronegocio con sus criminales quemas para abrirle camino a pastizales y a la soja. Los incendios en la Amazonia revelan una división en el agronegocio que todavía no estaba a la vista. La oposición entre los intereses de los monopolios de la logística, procesamiento y comercialización (los “traders”) y por otro lado los terratenientes productores. Representando a los traders, Blairo Maggi, exgobernador y hombre fuerte de Mato Grosso, propietario de la gigante comercializadora de granos y oleaginosas Amaggi, atacó a Bolsonaro por poner en riesgo las exportaciones brasileñas. De otro lado, la Asociación de Productores de Soja y Maíz (Aprosoja) apoyó a Bolsonaro y afirmó que los productores rurales no son responsables de esos crímenes. Antes de eso, Aprosoja ya había publicado una “carta de Palmas” en respuesta a la Declaración de Rotterdam, que es un compromiso de distintas multinacionales con el desmonte cero en el Cerrado, la sabana brasileña. La “carta de Palmas” critica públicamente a la estadounidense Cargill. Resulta que Cargill es la principal socia de Amaggi en la multimillonaria ferrovía en construcción, un récord para el rey de la soja brasileño.
El latifundio defiende la deforestación legal, o sea, que un porcentaje de cada latifundio sea deforestado. Ese programa es defendido públicamente por el ministro de medioambiente Ricardo Salles y el más brutal agente del latifundio en el Ministerio de Agricultura, el expresidente de la Unión Democrática Ruralista (UDR) Nabhan Garcia. La ministra de Agricultura Teresa Cristina, al igual que la institución que presidía, la Confederación Agropecuaria de Brasil (CNA), intenta tejer los ahora divergentes intereses de los terratenientes productores y de los monopolios. Incluso en el agronegocio el imperialismo convulsiona relaciones e intereses.
Esta discusión sobre el desmonte del Cerrado se cruza con la discusión amazónica; parte del foco es el Matopiba, región de transición entre el Cerrado y la Amazonia, y que en el caso del estado de Maranhão presenta una de las más altas productividades de soja por hectárea y tiene además la ventaja de estar al lado del estratégico puerto de Itaqui.
Volviendo a la Amazonia propiamente dicha, cercana a Manaus, hay reservas de potasio que equivalen al 25 % de las reservas mundiales. Ese producto es crucial como fertilizante agrícola y Brasil es uno de los mayores importadores del mundo.
Este panorama de las materias primas en la Amazonia brasileña esclarecen la ubicación de los distintos imperialismos en la región y la creciente presencia estadounidense, sea en los ejercicios militares conjuntos Brasil-Colombia-Perú, sea por el alineamiento pro estadounidense de Colombia, además del gobierno peruano después de su propio Lava Jato local. La inserción de China y Rusia en Venezuela se entiende no solo para frenar a Estados Unidos en general sino como parte de ubicarse mejor ante estas cruciales reservas de variadas materias primas, que incluyen la disputa con Guyana por la enorme reserva de petróleo de la Guyana Esequiba.
Ante tan elevadas reservas de productos biológicos y minerales tan variados, hay que contemplar estos intereses que transforman al continente, y particularmente a la Amazonia, en un escenario de disputas en las reflexiones sobre el futuro de Brasil y de las acciones de los distintos imperialismos, impactando en todas las clases sociales del Brasil.
Esta disputa entre distintos imperialismos y potencias tiene que ver con la posesión colonial de la Guyana Francesa, con las bases estadounidenses en Colombia y ahora en Maranhão, y por otro lado con la base “aeroespacial” china de Neuquén en Argentina, como parte de toda una movida económica, pero crecientemente preparatoria de cada potencia en busca de materias primas, influencia política y la utilización de la región al servicio de su acumulación en un mundo donde la competencia se hace más intensa. En la guerra comercial cada imperialismo y potencia se prepara con más fuerza para ubicarse en detrimento de otras. Brasil y la Amazonia son blancos de disputa, donde lo que menos importa son el medioambiente y los pueblos.
Una respuesta de fondo, que lleve a otro metabolismo de los seres humanos con sí mismos, librándose de la explotación, y de los seres humanos con la naturaleza, solo pueden darla los trabajadores, con un programa anticapitalista y antiimperialista.
En diversas partes del mundo los jóvenes protagonizan incontables manifestaciones contra los cambios climáticos producto de la devastación ambiental, como los "viernes por el futuro" en Europa. En Brasil también son los jóvenes quienes están en la primera línea de los cuestionamientos a las políticas devastadoras de Bolsonaro. Es necesario un programa y una estrategia anticapitalista para que, junto con los trabajadores, esa joven generación pueda luchar por su futuro.
Es necesario imponer la suspensión inmediata de todas las transferencias financieras multimillonarias del plan Safra a los latifundistas y su aplicación inmediata en los planes de lucha contra incendios, reforestación y gestión forestal. Frente a los miles de millones de dólares exportados anualmente en soja, maíz y carne a costa de la devastación ambiental y humana, debe lanzarse una campaña de nacionalización sin indemnización de las grandes empresas del agronegocio y sus recursos financieros, logísticos y tecnológicos multimillonarios. Esto implica el monopolio estatal sobre el comercio de soja y otros productos, que permitiría que estas riquezas no sirvan solo a un puñado de imperialistas y terratenientes. Una empresa estatal, controlada por trabajadores, permitiría el uso de las últimas tecnologías, ahora empleadas con fines de lucro y devastación, para el desarrollo humano y establecer otra relación con la naturaleza y todos los pueblos tradicionales y originarios.
Una reforma agraria radical, aboliendo el latifundio depredador, es una tarea democrática que en Brasil está indisolublemente ligada a la perspectiva de un gobierno obrero que rompa con el capitalismo. Los gobiernos del PT, de conciliación con la de derecha y el agronegocio, solo aumentaron los millones de hectáreas de grandes latifundios, que pasaron a representar casi el 25 % del PIB en 2015. El proyecto de país del PT, respaldado por los que hoy son base de Bolsonaro, no es una alternativa a la catástrofe que nos lleva la extrema derecha.
Un programa como este, obrero y anticapitalista, sería una poderosa palanca en la lucha de los trabajadores de todo el país para tomar en sus manos la lucha, junto con los campesinos, quilombolas y pueblos originarios para abolir esta herencia colonial y esclavista del latifundio, y entregar tierras, crédito y tecnologías para todos los que quieran trabajarla.
Es necesario impulsar con todas las fuerzas las acciones a nivel nacional contra la destrucción del medio ambiente por parte de los capitalistas, incluidos los que quieren disfrazarse con pieles de cordero para mejor explotar los recursos del mundo.

André Barbieri
Ricardo Sanchez

Traducción: Isabel Infanta

Falleció Graciela Rosenblum, luchadora por los derechos humanos



Era presidenta de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y una luchadora por los derechos humanos de ayer y de hoy.

En los primeros minutos de este 2 de septiembre, falleció una luchadora que durante décadas ha peleado por el juicio y castigo a los genocidas y que junto a la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, organismo de derechos humanos que contribuyó a formar, acompañaron cada lucha de los trabajadores, de los perseguidos y de las victimas de la violencia estatal.
Graciela militó desde muy joven, en plena dictadura tuvo a una de sus hijas. En este fragmento de una columna que escribió a 30 años del golpe genocida para el diario Página 12: "Era sumamente difícil poder disfrutar plenamente sus primeros pasos, sus travesuras, cuando cotidianamente escuchaba en las oficinas de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, institución primera y por mucho tiempo única con puertas abiertas a todos, a las madres y los familiares, repetir: “Anoche unos hombres vestidos de civil se llevaron a mi hijo/a, destrozaron mi casa y cuando fui a denunciar a la comisaría me dicen que se fue de la casa” o que se fue con otra si era una esposa, con sus niños que todavía lloraban aterrorizados preguntando por la mamá y su papá".
Su lucha contra la impunidad, acompañando a los trabajadores, a los perseguidos y a los presos políticos se mantuvo firme durante todas estas décadas y hasta el final de sus días.

Compañeros.

Graciela Rosenblum, militante humanista y revolucionaria, presidenta de la Liga Argentina por los derechos humanos acaba de fallecer en los primeros minutos de este lunes dos de setiembre. Vivió dignamente, construyó colectivos solidos, defendió principios éticos invencibles. Su nombre irá con nosotros a la Victoria. La Liga.
La despedida será en su barrio desde las 17 h. José c Paz 3050 entre Iguazú y Monteagudo.

LID

Final de juego para Macri



El Gobierno emitió un decreto en el que demuestra la quiebra de su proyecto político. Las oportunidades que anidan en la crisis: discutir y dar vuelta todo. Editorial de “El Círculo Rojo”, programa de La Izquierda Diario que se emite todos los domingos por Radio Con Vos, 89.9.

Hoy asistimos a un episodio más del fin de un ciclo. No el fin de un gobierno, de un partido, de un liderazgo inédito en la historia de nuestro país; sino el ocaso de un programa, o de una idea. El tercer o cuarto fracaso en el intento de modelar a la Argentina de acuerdo a los clásicos principios de un neoliberalismo salvaje. El país atendido por sus dueños que termina en una crisis catastrófica.
El Gobierno emitió un Decreto de Necesidad y Urgencia que reinstaló un control de cambios y un cepo particular (un “cepolito” le dijo algún especialista al portal La Política Online porque “combina ‘cepo’ y “corralito’”). Una medida firmada de apuro, un domingo, para intentar que el lunes la cosa no siga desmadrando y que la corrida cambiaria que está desangrando al Banco Central no se transforme en crisis bancaria que ponga en quiebra a toda la economía.
Podemos afirmar, sin falsa modestia, que estuvimos entre quienes alertamos que este proyecto terminaba así. Que la huida desesperada al pedido de auxilio al Fondo Monetario Internacional sellaba la suerte del país, que los programas del Fondo en todos los países del mundo siempre son “el plan perfecto que termina mal”.
También podríamos recordar que cuando se planteaba que había que decidir políticamente el no pago de una deuda ilegítima y la ruptura con el FMI era porque el default no era una opción entre otras, era un destino asegurado. Que la cuenten como quieran, pero el país está en default. El “reperfilamiento” se llama default y la “restricción” a la compra de divisas se llama cepo. Nos decían, los moderados de siempre, que el no pago era una locura, una aventura peligrosa que iba a provocar que se desaten sobre nuestras cabezas las siete plagas de Egipto. Y acá estamos, presenciando un naufragio que van a terminar pagando los mismos de siempre. O que ya están pagando las grandes mayorías.
Hay que tener en claro una cuestión: la crisis del gobierno, de su orientación política, de su delirante programa económico, se agravó porque hubo un pronunciamiento masivo contra las consecuencias de ese programa. Más allá de que se haya producido a través de una mediación política con la que uno no esté de acuerdo, es más, que no tiene ni las intenciones, ni las herramientas para cambiar de raíz esta situación. Eso no quiere decir que no haya que tener en cuenta la profundidad de esa manifestación política que tuvo lugar en las elecciones primarias.
Podríamos recordar también en este domingo histórico que Macri no trajo este barco hasta acá solito. Fue con la ayuda del periodismo amigo, de los que le votaron todas las leyes, de los dirigentes sindicales que aceptaron mansamente el avance del ajuste. Muchos de ellos hoy, después de dar el salto, capitalizan la bronca popular como si hubiesen sido opositores de la primera hora. Es un aprendizaje también de la crisis poder transparentar quienes se acomodaron al poder, quienes fueron cómplices y quienes estuvieron siempre del mismo lado.
Pero creo que lo más urgente e importante hoy es vislumbrar las posibilidades que anidan, pese a todo, en esta crisis. El marxista italiano Antonio Gramsci afirmó que “se puede excluir que, por sí mismas, las crisis económicas inmediatas produzcan acontecimientos fundamentales; solamente pueden crear un terreno más favorable para la difusión de ciertos modos de pensar, de plantear y de resolver las cuestiones que implican todo el desarrollo posterior de la vida estatal”.
Efectivamente, las crisis por sí mismas no provocan reacciones callejeras inmediatas que es dónde se resuelven o se cambian las grandes cuestiones; pero sí habilitan más rápido de lo que a veces nos imaginamos, nuevas formas de pensar: se discute qué hacer con los bancos, con el ahorro nacional, con los impuestos, con la vida institucional. Y algunos planteos que en tiempos, pongamos, “normales” parecen abstractos, se vuelven reales y hasta necesarios.
Si ellos llegaron hasta acá timbeando libremente con el ahorro de los argentinos, con la libertad absoluta para la fuga de capitales y empobreciendo a todo el país, ¿por qué pensar que hay que ponerle algunos límites muy tímidos y no plantear una propuesta radical con la creación de un banco estatal único, que cuide los ahorros de todos y los recursos nacionales? ¿Por qué no proponer que exista un monopolio estatal del comercio exterior y no sólo una obligación de liquidar algunos dólares que va a alentar la especulación de la “patria sojera” como hacen siempre?
Y la propuesta más lógica: si toda la deuda es ilegal e ilegítima, la del último tiempo que se fue prácticamente toda a la fuga, entonces ¿por qué pagarla con los recursos que pertenecen a todos? Voy a parafrasear al periodista Martín Rodríguez y decir que los endeudamientos son exclusivos porque benefician a un pequeñísimo sector, pero el pago es democrático porque tenemos que hacerlo todos y todas, ¿hasta cuándo? Así también se podría hablar de cómo y quienes deben resolver estas cuestiones y tomar las decisiones, si este congreso o una Asamblea Constituyente.
Nadie desea una crisis, pero estas se producen por los delirios anárquicos de un régimen político y social diseñado para resolver sus contradicciones con estos mecanismos trastornados. Ante eso quedan tres opciones: resignarse a sus consecuencias, emparchar o ponerle curitas al desastre o abrirse a la posibilidad de discutir y dar vuelta todo.

Fernando Rosso
@RossoFer
Domingo 1ro de septiembre | 22:18

En apuros: el Gobierno volvió al cepo y controla la liquidación de exportaciones por DNU



Ante la estrepitosa caída de reservas y en medio de la crisis, el Gobierno lanzó este domingo medidas para intervenir el mercado de cambios limitando la compra de dólares y controlando la liquidación de exportaciones. Habrá conferencia de prensa.

Mediante la publicación en el Boletín Oficial este domingo 1 de septiembre, el Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 609/2019 impone medidas para limitar la salida de reservas y presionar a la liquidación de exportaciones.
En su artículo 1, el DNU establece plazos para la liquidación de exportaciones:
ARTÍCULO 1°.- Establécese que, hasta el 31 de diciembre de 2019, el contravalor de la exportación de bienes y servicios deberá ingresarse al país en divisas y/o negociarse en el mercado de cambios en las condiciones y plazos que establezca el BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA.
En el artículo 2, restringe la compra de dólares, distinguiendo entre personas y empresas. Según confirmaron al diario La Nación fuentes oficiales, los ahorristas podrán adquirir un tope de US$ 10.000 por mes:
ARTÍCULO 2º.- El BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA, conforme lo previsto en su Carta Orgánica, establecerá los supuestos en los que el acceso al mercado de cambios para la compra de moneda extranjera y metales preciosos amonedados y las transferencias al exterior requerirán autorización previa, con base en pautas objetivas en función de las condiciones vigentes en el mercado cambiario y distinguiendo la situación de las personas humanas de la de las personas jurídicas.
En tercer lugar, restringe la compra de dólares a través de operaciones como Contado con Liquidación:
ARTÍCULO 3°.- Facúltese al BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA para establecer reglamentaciones que eviten prácticas y operaciones tendientes a eludir, a través de títulos públicos u otros instrumentos, lo dispuesto en esta medida.
En cuarto lugar, establece modificaciones al "reperfilamiento" de deuda de corto plazo impuesto la semana pasada:
ARTÍCULO 4°.- Sustitúyese el artículo 2º del Decreto N° 596 del 28 de agosto de 2019 por el siguiente: “ARTÍCULO 2°.- La postergación dispuesta en virtud del artículo 1° no alcanzará a los títulos representativos de deuda pública nacional de corto plazo identificados en el Anexo del que da cuenta el artículo 1°, en los casos en que las tenencias: a) consten al 31 de julio de 2019 en sistemas de registro a través de entidades locales cuyas registraciones sean verificables por las autoridades competentes de contralor de la República Argentina, y b) correspondan, directa o indirectamente a personas humanas que las conserven bajo su titularidad a la fecha de pago y cuya trazabilidad pueda ser verificada por los citados organismos de contralor estatales.
Idéntico tratamiento tendrán los títulos suscriptos en la licitación del 13 de agosto de 2019 por personas humanas que los conserven bajo su titularidad a la respectiva fecha de pago.
También estarán incluidos en el tratamiento que les dispensa este artículo, los títulos representativos de deuda alcanzados por este decreto, cuyo titular sea una persona humana que los haya entregado en garantía de operaciones de mercado y los recupere manteniendo su titularidad a la fecha de pago, siempre y cuando la trazabilidad de su titularidad esté asegurada a criterio de la COMISIÓN NACIONAL DE VALORES.”
En quinto lugar, permite cancelar obligaciones de la seguridad social para un conjunto de bonistas que entraron en reperfilamiento:
ARTÍCULO 5°.- Los tenedores de los títulos de la deuda pública que se detallan en el Anexo (IF-2019- 77795012-APN-SF#MHA) del Decreto N° 596/2019, cuya fecha de vencimiento original se encuentre vencida, podrán darlos en pago para la cancelación de las siguientes obligaciones de la seguridad social, vencidas y exigibles al 31 de julio de 2019: 1) Aportes y contribuciones con destino al SISTEMA PREVISIONAL INTEGRADO ARGENTINO (SIPA), establecido por la Ley N° 24.241, sus modificaciones y complementarias; 2) Aportes y contribuciones con destino al INSTITUTO NACIONAL DE SERVICIOS SOCIALES PARA JUBILADOS Y PENSIONADOS (INSSJP), establecido por la Ley N° 19.032 y sus modificaciones; 3) Contribuciones con destino al Régimen Nacional de Asignaciones Familiares, establecido por la Ley N° 24.714 y sus modificaciones; 4) Contribuciones con destino al FONDO NACIONAL DE EMPLEO, instituido por la Ley N° 24.013.
Entre los considerandos del Decreto, el gobierno justifica las medidas planteando que "ante diversos factores que impactaron en la evolución de la economía argentina y la incertidumbre provocada en los mercados financieros, el PODER EJECUTIVO NACIONAL se vio en la necesidad de adoptar una serie de medidas extraordinarias tendientes a asegurar el normal funcionamiento de la economía".
"Que, ante los recientes acontecimientos económico-financieros desencadenados, de público conocimiento, y la incertidumbre generada en el marco del proceso eleccionario en curso, es necesario adoptar medidas transitorias y urgentes para regular con mayor intensidad el régimen de cambios y, de esa forma, fortalecer
el normal funcionamiento de la economía, contribuir a una administración prudente del mercado de cambios, reducir la volatilidad de las variables financieras y contener el impacto de oscilaciones de los flujos financieros sobre la economía real."

La Izquierda Diario
Domingo 1ro de septiembre | 14:42

La parte afectada del mercado de consumo y de trabajo decidió el fin de la economía de ajuste de Macri

El mes de agosto termina con agravamiento de la situación económica de millones de personas en Argentina, agudizando problemas de inflación en torno al 55% anual y de recesión proyectada en torno a -3% para el 2019, a lo que debemos sumar los primeros indicios de cesación de pagos.
La cotización del dólar cerró por encima de $62 y sin techo, con la consecuente pérdida de reservas internacionales por más de 250 millones de dólares diarios; el riesgo país que sube a 2.500 puntos, elevando las tasas en dólares haciendo más impagable el costo de la deuda pública dolarizada y por extensión al conjunto del endeudamiento; y las tasas de interés de referencia desde el BCRA vuelan al 85% como resultado de la política gubernamental, que incluye las decisiones sobre el ámbito económico y financiero. En ese plano actúa el re-perfilamiento de las cancelaciones de la impagable deuda pública.
No es solo política económica, sino consecuencia directa de un gobierno “de salida” que consolida una gigantesca transferencia de recursos hacia a una minoría privilegiada que concentra el ingreso y la riqueza en el país. Se trata de una definición de modelo productivo y de desarrollo con una lógica capitalista centrada en la ganancia, la acumulación y la dominación.

El mercado es una relación social

El “urnazo” del 11/8 en las elecciones primarias. las PASO, supuso la intervención del “mercado” para exigir el fin de una política anti popular.
Utilizo la expresión “mercado” en sentido opuesto al lenguaje hegemónico que al remitir al concepto aluden solo al sector hegemónico y beneficiado del mismo. Están obviando así que el mercado es una relación social, con ganadores y perdedores.
La masividad del voto y diferencia en contra del rumbo oficial es la voz que en el mercado de consumo no puede satisfacer sus necesidades básicas o alimentarias por insuficiencia de ingresos, o por su contrario, el alza del costo de vida derivada de una inflación que engorda los ingresos del sector beneficiado. Pero es también la voz de los excluidos o afectados del mercado de trabajo, aquellos que soportan la precariedad, flexibilización de las relaciones laborales o sufren la merma salarial, las cesantías o suspensiones derivadas de la impunidad empresarial o la recesión.
El mercado es el espacio de encuentro y materialización de una forma económica de organizar la sociedad. La economía capitalista se organiza en torno a las relaciones monetarios mercantiles, por lo que la vida cotidiana se resuelve en el mercado, donde todas y todos actuamos como vendedores o compradores.
De manera regular vivimos comprando y vendiendo para resolver nuestras necesidades. Vendemos la fuerza de trabajo para conseguir recursos monetarios que nos permitan comprar bienes y servicios para satisfacer necesidades cotidianas. Del mismo modo que otros compran esa fuerza de trabajo para activar medios de producción y al tiempo que resuelven sus ingresos, las ganancias, acumulan más recursos monetarios para ampliar, si pueden, el proceso de explotación y dominación.
El “mercado” no es solo quienes definen la suba del tipo de cambio u otros precios de la economía, sino que también son aquellos que pierden aun siendo mayoría en las relaciones mercantiles monetarias capitalistas.

Respuestas oficiales

Desde el gobierno se actúa como siempre, sin escuchar la demanda de terminar con el rumbo y la política en curso. ¿Por qué la afirmación? El resultado concreto de lo acontecido desde las PASO confirma la tendencia al agravamiento de la suba de precios y la recesión.
La devaluación monetaria impacta en pérdidas de ingresos y capacidad de compra de la mayoría. Solo mejoran su situación los grandes exportadores y especuladores, cuyos activos dolarizados se revalúan al ritmo de la depreciación de la moneda local. La mayoría social subordinada a la utilización de pesos solo tiene acceso a una menor disposición de bienes y servicios.
El gobierno no escucha el mandato de las urnas y solo atina a culpabilizar a quienes no comparten su lógica civilizatoria.
Cuando mucho, se aplican medidas compensatorias, de relativo impacto social.
Entre ellas las relativas al mínimo no imponible del impuesto a las ganancias para categorías salariales; o la eliminación del IVA a ciertos productos de la canasta, ejecutado de una manera que no se extiende al conjunto del “mercado”.
Las medidas son limitadas, tal como la restricción de remisión de utilidades al exterior de la Banca, cuando debiera avanzar al respecto sobre el conjunto del sector concentrado extranjero.
Todo es tardío, sin confianza en el sentido último de la compensación y limitación de las disposiciones de último momento, más pensadas para revertir el fracaso electoral que convencidos de una estrategia de redistribución del ingreso.
La mejor prueba al respecto es la convocatoria al Consejo del salario mínimo, que termina por decreto resolviendo una actualización que ni siquiera alcanza al 50% de las necesidades básicas.

No pedir peras al olmo y de cómo sembrar para resolver

No se le pueden pedir peras a un olmo dice el refrán popular y es de absoluta veracidad respecto de lo que puede esperarse del gobierno Macri.
El gobierno espera que el FMI desembolse lo más rápido posible los 5.400 millones de dólares comprometidos para diciembre, para continuar con la fuga de capitales, cancelando vencimientos de deuda, remitiendo remesas de utilidades al exterior (ahora la banca debe solicitar autorización) y dolarizando activos, todo a costa de una hipoteca a cancelar por el conjunto de la sociedad, a tasas hoy superiores al 20% en dólares.
Macri sigue esperanzado en la ayuda se su principal socio, Donald Trump y el gobierno de EEUU, que como queda claro es quien decide en el FMI más allá de cualquier consideración técnica o profesional.
El gobierno se agota con las botas puestas en su ideología liberal (¿neo?) y evita en la medida de lo posible incluir restricciones (controles) para contener la voracidad de los que dominan en el “mercado”.
Los afectados o subordinados en el “mercado” ya decidieron con su voto terminar con esta experiencia y reorientar la economía y la política.
Solo resta saber si la iniciativa política popular presiona más allá del momento electoral y logra anticipar los cambios, sea antes de las elecciones de octubre o del cambio de gobierno en diciembre.
Es más, el debate próximo apunta a cómo se resolverán las aspiraciones, expectativas y necesidades expresadas en las voluntades del voto crítico a la política del gobierno.
Para ello falta conocer la letra chica del que se hará con el condicionante del FMI y el campo minado que dejan 4 años de macrismo y muchos más de un modelo productivo y de desarrollo de inserción subordinada de la Argentina en el sistema de la transnacionalización.
Si se quieren peras hay que sembrar perales y no olmos, lo que supone discutir la estrategia de transformaciones socio económicas necesarias más allá de las opciones que resultan de la disputa electoral. Muchos descreen de ir más allá del orden capitalista, del horizonte de lo posible, sin soñar con los pies en la tierra cuando las voluntades sociales mayoritarias se expresan para animarse a ir por más. ¿Es voluntarismo? De ningún modo, lo alternativo o alterativo solo es posible si la imaginación social convoca a superar los límites del orden vigente.

Julio C. Gambina

Wallerstein sin anestesia

La muerte de Immanuel Wallerstein nos priva de una mente excepcional y de un refinado crítico de la sociedad capitalista. Una pérdida doblemente lamentable en un momento tan crítico como el actual, cuando el sistema internacional cruje ante las presiones combinadas de las tensiones provocadas por la declinación del imperialismo norteamericano y la crisis sistémica del capitalismo.
Wallerstein fue un académico de dilatada trayectoria que se extendió a lo largo de poco más de medio siglo. Comenzó con sus investigaciones sobre los países del África poscolonial para luego dar inicio a la construcción de una gran síntesis teórica acerca del capitalismo como sistema histórico, tarea a la que se abocó desde finales de la década de los ochentas y que culminó con la producción de una gran cantidad de libros, artículos para revistas especializadas y notas dirigidas a la opinión pública internacional.
Wallerstein no sólo cumplió a cabalidad con el principio ético que exige que un académico se convierta en un intelectual público para que sus ideas nutran el debate que toda sociedad debe darse sobre sí misma y su futuro sino que, además, siguió una trayectoria poco común en el medio universitario. Partió desde una postura teórica inscripta en el paradigma dominante de las ciencias sociales de su país y con el paso del tiempo se fue acercando al marxismo hasta terminar, en sus últimos años, con una coincidencia fundamental con teóricos como Samir Amin, Giovanni Arrighi, Andre Gunder Frank, Beverly Silver y Elmar Altvater entre tantos otros, acerca de la naturaleza del sistema capitalista y sus irresolubles contradicciones.
Su trayectoria es inversa a la de tantos colegas que, críticos del capitalismo en su juventud o en las etapas iniciales de su vida universitaria acabaron como publicistas de la derecha: Daniel Bell y Seymour Lipset, profetas de la reacción neoconservadora de Ronald Reagan en los años ochentas; o Max Horkheimer y Theodor Adorno que culminaron su descenso intelectual y político iniciado en la Escuela de Frankfurt absteniéndose de condenar la guerra de Vietnam. O a la de escritores o pensadores que surgidos en el campo de la izquierda -como Octavio Paz, Mario Vargas Llosa y Regis Debray- convertidos en portavoces del imperio y la reacción.
Wallerstein fue distinto a todos ellos no sólo en el plano sustantivo de la teoría social y política sino también en el de la discusión epistemológica como lo revela su magnífica obra de 1998: Impensar las ciencias sociales. En este texto convoca a realizar una crítica radical al paradigma metodológico dominante en las ciencias sociales, cuyo núcleo duro positivista condena a éstas a una incurable incapacidad para comprender la enmarañada dialéctica y la historicidad de la vida social. En línea con esta perspectiva de análisis sus previsiones sobre el curso de la dominación imperialista no podrían haber sido más acertadas. En uno de sus artículos del año 2011 advertía que “la visión de que Estados Unidos está en decadencia, en seria decadencia, es una banalidad. Todo el mundo lo dice, excepto algunos políticos estadunidenses que temen ser culpados por las malas noticias de la decadencia si la discuten.” Y agregaba que si bien “hay muchos, muchos aspectos positivos para muchos países a causa de la decadencia estadounidense, no hay certeza de que en el loco bamboleo del barco mundial, otros países puedan de hecho beneficiarse como esperan de esta nueva situación.” El curso seguido por la Administración Trump y el derrumbe irreversible del orden mundial de posguerra que tenía su eje en EEUU confirma cada una de estas palabras.
Para concluir, ¿dónde nutrirnos teóricamente para comprender y transformar al mundo actual, superando definitivamente al capitalismo y dejando atrás esa dolorosa y bárbara prehistoria de la humanidad? El mensaje que dirige a las jóvenes generaciones es cristalino: lean a Marx y no tanto a quienes escriben sobre Marx. “Uno debe leer a personas interesantes” –dice Wallerstein- “y Marx es el erudito más interesante de los siglos XIX y XX. No hay dudas al respecto. Nadie es comparable en términos de la cantidad de cosas que escribió, ni por la calidad de sus análisis. Por lo tanto, mi mensaje a la nueva generación es que vale mucho la pena descubrir a Marx, pero hay que leerle, leerle y leerle. ¡Leer a Karl Marx!” Ese fue uno de sus últimos consejos para entender la naturaleza y dinámica de un sistema, el capitalismo, al que ya en el 2009 le asignaba como máximo dos o tres décadas de sobrevida. ¡Gracias Immanuel por las luces que has aportado a lo largo de tantos años!

Atilio A. Boron
Página 12

domingo, septiembre 01, 2019

“Reperfault”



La crisis después del anuncio de "reperfilamiento" de la deuda

La crisis argentina entró en un ritmo propio de una carrera de fórmula 1. La traumática transición política parece eterna a la luz de la frenética situación.

El llamado “reperfilamiento” de los vencimientos de la deuda de corto plazo, anunciado el miércoles por el ministro Hernán Lacunza, es la confesión final de algo que intentó ser desmentido por todos los medios: Argentina no está en condiciones de cumplir con sus compromisos financieros.
Como la medida del gobierno apunta a preservar los dólares de las reservas internacionales para contener la cotización de la divisa estadounidense, no es difícil concluir que el centro de la cuestión radica en que las reservas netas del Banco Central -actualmente en u$s15.100 millones- no alcanzan para hacer frente, por un lado, a los vencimientos del Tesoro para lo que resta del 2019 (entre Letes, Lecaps y otros instrumentos) por un monto superior a los u$s23.500 (Ámbito Financiero, 29/8), y por el otro, a la demanda de depósitos, que entre plazos fijos y cuentas bancarias superan los u$s20.000 millones (La Nación, 27/8).
El problema ya había tenido expresión concreta. Los dos días previos al anuncio de Lacunza, el BCRA había dilapidado u$s670 millones para contener sin éxito la cotización del dólar, totalizando una caída de u$s10.268 millones desde la Paso. Luego debió declarar desierta la licitación de Letes, porque ningún fondo aceptaba renovar sus bonos por una tasa menor al 40% en dólares. A ello hay que agregar que el retiro de los depósitos en dólares, desde el 12 de agosto hasta el martes pasado, sumaron u$s 3.500 millones, una caída del 12% del total. Los depósitos en pesos, por su parte, cayeron durante ese período $45.000 millones. La incertidumbre reinante en torno al quinto desembolso del FMI, que según lo previsto debía girar u$s5.420 millones en septiembre, terminaron de inclinar al gobierno por el “reperfilamiento”.

Default y corralito

“Si bien (Lacunza) se refirió a que el problema es de liquidez y no de solvencia, la distinción no tiene importancia. Las prórrogas de vencimiento son consideradas defaults en las agencias de calificación crediticia”, sentenció el Financial Times (30/8). El influyente diario británico agrega que la negociación para reperfilar la deuda con el FMI no está exenta de problemas gruesos, y advierte que “lo más probable es que el Fondo permita que Argentina caiga en cesación de pagos o que firme un nuevo rescate con dinero fresco, emitiendo un crédito nuevo para pagarse a sí mismo”, aunque admite que la segunda opción se topará con serios obstáculos, en especial la resistencia interna a seguir prestando a un deudor quebrado. Todo un augurio de quienes mejor conocen el paño.
La calificadora Standard & Poor consignó que los bonos argentinos habían entrado en un “default selectivo”, lo que -si bien fue revertido 24 horas después- agrava la desconfianza del capital financiero y golpea los ya vapuleados bonos nacionales, que el jueves se derrumbaron hasta un 12%.
El mercado se movió en la misma sintonía. Luego de un jueves en que las reservas siguieron mermando unos u$s 909 millones y el riesgo país trepó hasta los 2.500 puntos, el viernes se vivió otra jornada negra. A pesar de que el BCRA vendió u$s387 millones y la tasa promedio de las Leliqs alcanzaron un escandaloso 83%, el dólar no detuvo su suba y cotizó a $62 (para llegar a $65 en las plataformas que operan las 24hs). Al final de la jornada, los activos internacinales dle Central habían caído u$s1.943 millones. Tomando nota de su fracaso, el gobierno de Macri dispuso un control de capitales a los bancos y a las utilidades que estos generen en el país, los cuales deberán pedir autorización al Banco Central para girar sus dividendos al exterior. Los que hicieron campaña alertando que un triunfo de los Fernández implicaría la vuelta del cepo cambiario, terminaron erigiendo un corralito a las entidades financieras.
Este default encubierto trae consigo problemas serios, y opera también como un corralito. Las empresas colocan sus fondos en bonos de corto plazo para aprovechar los rendimientos exorbitantes, por lo que el “reperfilamiento” podría traducirse en los próximos días en interrupciones en la cadena de pagos (nada menos que el propietario del Swiss Medical Group salió a advertir que no podría pagar los salarios). A ello se suma la imposibilidad de las empresas de tomar deuda por las altísimas tasas de interés. Hay quienes auguran una destrucción masiva de capital (Página 12, 30/8). La agencia Moody’s ya había advertido, previo al derrumbe del macrismo, sobre el aumento del riesgo de las deudas de las empresas (Télam, 8/8).
La Bolsa local no podía dejar de reflejar este camino al abismo. El índice bursátil S&P Merval acumula un derrumbe del 45,2% desde la derrota de Macri, mientras las empresas argentinas que cotizan en Wall Street se desplomaron hasta un 7,2% durante la jornada del jueves. Medida en dólares, la Bolsa acumula una caída de 78% desde comienzos de 2018, superando el derrape de 2000-2001 (Ámbito Financiero, 30/8). Es sintomático que Techint haya decidido abandonar la Bolsa local meses atrás, mientras Mercado Libre -la empresa privada de mayor capitales del país- nunca comenzó a operar en el mercado bursátil argentino.
El macrismo busca de todas maneras que el peronismo deje sus huellas dactilares en esta declaración encubierta de default, sobre la base del envío de un proyecto de ley al Congreso para la reestructuración de los vencimientos de los bonos de jurisdicción local, una versión renovada del Megacanje de Néstor Kirchner. Es una movida que dejó en off side a Alberto, que tardó 48 horas en realizar declaraciones, para afirmar lo que ya había sido dicho por todo el mundo: que Argentina está en default. Es que luego de pasarse la campaña promoviendo la devaluación del peso y plantenado la necesidad de reestructurar la deuda -asegurando tener “voluntad absoluta de pago” y sin quitas-, no tiene motivos de fondo para oponerse. El tratamiento parlamentario al que recurre el gobierno busca golpear el latiguillo de Fernández, que se la pasa afirmando que él es un simple candidato y que Macri es quien debe gobernar hasta diciembre, para cargarle a él todo el trabajo sucio. La coincidencia de fondo es rescatar los compromisos con el capital financiero.

Alberto Fernández y el FMI

El dramático final del gobierno macrista debe alertar sobre una cuestión crucial: la quiebra no se evita con voluntad de pago, sino con dólares. El programa de los Fernández incluye nuevas devaluaciones para licuar las deudas en pesos, imponiendo un pacto social para congelar los salarios y mantener así la “competitividad” (es decir menores costos en pesos para los capitalistas). Con estas medidas, su planteo de reactivar el consumo no es más que una tomada de pelo, para diluir la bronca popular. Considerando que la reperfilada deuda de corto plazo quedará para ser afrontada en 2020, Alberto Fernández solo podrá honrarla a base de un ajuste severo, que es lo que pregona su mano derecha, Guillermo Nielsen, cuando le toca hablar con los medios. Por otro lado, una renegociación con el FMI que implique pasar del préstamo stand by a uno de Facilidades Extendidas, habilita a que el Fondo establezca “reformas estructurales” contra los trabajadores (reforma laboral y previsional).

No pago de la deuda

Cuando el Frente de Izquierda plantea el rechazo de la deuda usuraria, se diferencia del default en que parte del repudio de una usura que hipoteca el futuro de la Argentina y lo condena a postrarse ante el capital financiero, para invertir el ahorro nacional en el desarrollo social del país. Por eso el no pago va acompañado de la nacionalización de la banca y el comercio exterior, para detener la fuga de capitales y el saqueo del país. La debacle a la que nos han llevado es una demostración cabal de que si se rescata a los capitalistas, son los trabajadores los que pagan la quiebra. La crisis reclama una intervención decidida de la izquierda revolucionaria, para ganar a la clase obrera al programa de ruptura con el FMI y rechazo de la deuda, para que la crisis la paguen los capitalistas.

Iván Hirsch

Crisis económica: “A palabras necias, oídos sordos”



Frases nunca olvidadas. Políticos mostrando la hilacha. Unos y otros, siempre contra los trabajadores. De ser meme, no se salva nadie.

Desde que se conocieron los resultado de las PASOlos mercados están haciendo de las suyas y después de las declaraciones del ministro de Hacienda de ayer, la crisis se profundiza. Dólar más de $60 ( con acuerdo de Fernández,obvio), riesgo país en suba, caída de la bolsa, medidas demagógicas varias, nuevo ministro de economía, más endeudamiento, visita del FMI y un gobierno totalmente en crisis…. ¿Te suena?
Si naciste en Argentina seguro no te sorprende. Cualquiera ha podido escuchar por estos días -salvando las diferencias de época- recuerdos del 2001, el helicóptero, el default, la movilización, la hiper, el 89, Alfonsín y Menem. ¿Todo vuelve? De la TV blanco y negro a la resolución HD, de la radio AM a las redes sociales, todas las noticias que leíste en estos días parecen postales de antaño. Las frases de los políticos, también.
Podríamos pensar que las crisis descolocan a cualquiera, más si sos funcionario del gobierno y querés disfrazar el ajuste con frases que resultan tan rimbombantes como patéticas. “Veníamos bien pero pasaron cosas”, “De olivos nos van a sacar muertos”, “Quiero pedirles disculpas (....) estaba sin dormir”, "Hemos propuesto al FMI iniciar el diálogo para reperfilar los vencimientos de deuda" y otras tantas que van a quedar para siempre en la memoria popular.
No son las únicas. Acá te mostramos algunas otras perlitas históricas que no hacen más que confirmar que los políticos de los partidos patronales desprecian al pueblo trabajador, mucho más cuando quieren enmascarar las crisis que ellos mismos (y sus amigos del FMI) generaron.
¡Ojo! que no por mucho chamuyar han logrado zafar. A todos, más tarde o más temprano, les ha llegado (y llegará) el veredicto popular.

"Les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo"

Esto dijo Juan Carlos Pugliese, ministro de Economía de Raúl Alfonsín (UCR) en 1989, en medio de una corrida bancaria. Le hablaba a los empresarios y a los exportadores, quienes no liquidaron sus divisas y agudizaron una crisis que terminaría, semanas después, en una explosión de la crisis económica con hiperinflación y la salida adelantada de Alfonsín del gobierno.
¿En serio lo único que tenían a mano para frenar la corrida de los mercados era el corazón?
La hiper marcó toda una generación. Fue la respuesta al plan de ajuste impulsado por Alfonsín un año antes. Finalmente, a los mercados, a los empresarios y al FMI se les entregó hasta el corazón y las consecuencias fueron durísimas para los trabajadores y el pueblo: casi 5000% de inflación, una desocupación de 8,4 %, y el 47,3 % de la población bajo la línea de pobreza.

“Síganme, no los voy a defraudar”

Esto les pedía a los votantes Carlos Menem (PJ) en la campaña electoral de 1989. La convocatoria no se trataba de una idea, de un programa, de una propuesta política sino de una cuestión de fe. Meses después de asumir la presidencia, él mismo confesaba: "Si decía lo que iba a hacer no me votaba nadie". Cualquier parecido con el actual gobierno no es pura coincidencia.
El candidato peronista defraudó, y mucho. Después de la promesa de“salariazo” y de revolución productiva”, llegó la realidad. El gobierno de Carlos Menem quebró la industria nacional, aumentó la flexibilización laboral y privatizó todas las empresas estatales. E incluso así, después de tamaña demagogia, terminó su mandato.

"Con la convertibilidad, habrá más de seis décadas de crecimiento y prosperidad en la Argentina"

Fuerte declaraciones de Domingo Cavallo, ministro de economía de Menem (PJ), que allá por 1991 mentía descaradamente a la población. El crecimiento y la prosperidad en la Argentina no duró ni un sexto de lo que aquél ministro prometió y la consecuencia fue, en resumen, el saqueo del país. Pero hubo respuesta. Los trabajadores ocupados y desocupados, los estudiantes y jóvenes, junto a todo el pueblo pobre se movilizaron en todo el país, marcando una década de resistencia a los planes de ajuste.
En 2001, bajo el gobierno de De la Rúa, fue convocado nuevamente como ministro de economía para garantizar el ajuste. Después de que López Murphy renunciara ( a una semana de asumir) debido a las enormes movilizaciones populares que se negaban a aceptar sus medidas de ajuste. Una de las últimas cosas que hizo fue imponer el Corralito...y ya todos sabemos cómo terminó.


“El que depositó pesos, recibirá pesos. El que depositó dólares, recibirá dólares"

Esto afirmó Eduardo Duhalde (PJ) en 2002, cuando asumió como presidente votado por el Congreso, después de que las movilizaciones populares voltearan cinco presidentes en menos de dos semanas. Por si te queda alguna duda, la frase fue incumplida impunemente. Los que depositaron dólares, recibieron pesos a un tipo de cambio que era inferior al que el mercado convalidó en su momento, y perdieron mucho dinero. Sumado a que él mismo fue un presidente en permanente crisis política: tuvo que adelantar las elecciones nacionales a presidente después del enorme repudio popular por los asesinatos de Maxi Kosteki y Darío Santilláncuando se manifestaban por trabajo digno en el Puente Pueyrredón.

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Sin dudas, encontramos más causalidad que casualidad en este derrotero de frases de los políticos argentinos intentando disfrazar el ajuste.
En época de crisis, como la que se vive en estos días, es más difícil esconder que a nuestro país lo gobiernan los mercados y el FMI, junto a los partidos políticos que representan sus intereses.
Después de las PASO, que significaron un pronunciamiento social contra el gobierno ajustador, los dos principales candidatos a presidente se pelean por llevar calma a los mercados, anticipando dónde están sus prioridades. Todos se amigan y dialogan para llevar tranquilidad a los especuladores y, aunque los anuncios del ministro Hernán Lacunza confirman la quiebra del macrismo, todos sabemos que esto no termina acá, los buitres se preparan para venir por más. Mientras tanto, el deterioro social aumenta y los trabajadores pagamos la crisis con nuestros salarios, con nuestras vidas.
Mientras tanto, periodistas, economistas, funcionarios y políticos hablan de defender la institucionalidad como un valor supremo, avalando todas las medidas que se toman a espaldas del pueblo trabajador, consolidando así un nuevo saqueo a las mayorías populares.
Esto se vuelve más que evidente cuando el propio gobierno nacional llama a abrir el Congreso para definir cómo salvar a los especuladores re-negociando la deuda ilegítima. Para los trabajadores y el pueblo, nada.
Es urgente romper con el FMI, no pagar la deuda y nacionalizar la banca. El Frente de Izquierda Unidad ya planteó un serie de medidas fundamentales para enfrentar esta crisis que podés leerlas acá.
De lo que se trata es de darlo vuelta todo para invertir las prioridades, con los únicos que están dispuestos a enfrentar este régimen de mentiras, quienes siempre te dicen la verdad porque siempre están (y estarán) del mismo lado.

Ana Sanchez
Viernes 30 de agosto | 08:03

Reino Unido: miles salen a las calles bajo el grito "¡Paremos el golpe!"



Decenas de miles de manifestantes salen a la calle para oponerse a la medida del primer ministro británico, Boris Johnson, de prorrogar el receso del Parlamento para frustrar los intentos de los diputados que quieren evitar una ruptura a secas con la UE.

“Si cierran el Parlamento, cerramos las calles”. Las protestas empezaron a organizarse el miércoles 28 de agosto, el mismo día que se anunció la suspensión del parlamento por casi un mes, hasta el 14 de octubre, día en que la Reina dará su discurso de apertura de frente al nuevo periodo de sesiones de la cámara baja.
Momentum (el movimiento que respalda al líder laborista Jeremy Corbyn), redes de estudiantes alrededor de la emergencia climática, sindicatos, centros de estudiantes, el colectivo “Otra Europa es posible”, campañas contra los recortes, por los derechos de los migrantes y refugiados, entre otros, se sumarán a las decenas de protestas convocada en más de 80 ciudades del país bajo el lema #StopTheCoup (Paremos el golpe).
La coordinadora nacional de Momentum, Laura Parker, instó a sus seguidores en Twitter a “protestar, ocupar, bloquear”. “El millonario Johnson, educado en Eton (un colegio para privilegiados), está robando nuestra democracia para poder vender nuestro sistema de salud a las grandes corporaciones norteamericanas. Es un golpe del establishment, de una pequeña y privilegiada elite que ha estado erosionando nuestra democracia por años.” agregó Parker. “El poder real no yace en la reina o en el parlamento. Lo tenemos nosotros, el pueblo y por ellos necesitamos pasar a la acción”, continúa su declaración.
A través de mensajes, tuits, emails, grupos de WhatsApp de amigos, compañeros de trabajo, listas sindicales, redes de grupos de discusión, regionales del partido laborista, regionales de Momentum, se amplificó la convocatoria que llama ocupar el Parlamento y bloquear las calles.
Portando pancartas con los mensajes “defendamos la democracia” mientras cantaban al unísono “paremos el golpe” decenas de miles de manifestantes se convocaron en las ciudades de Glasgow (Escocia), Leeds, Liverpool, Londres, Manchester, Newcastle, Nottingham, Oxford, Sheffield y York, seguidas por otra marcha en Londres el 3 de septiembre, día en que se reconvoca el parlamento luego del receso veraniego.
Una petición en línea en oposición a Johnson recogió casi un millón y medio de firmas en menos de 24 horas desde que el primer ministro británico, Boris Johnson, anunciara su decisión de suspender el parlamento. Esta maniobra política apunta a desarmar a los que se oponen a una salida de la UE sin ningún tipo de acuerdo (en inglés hard brexit).
En las distintas convocatorias publicadas en las redes sociales se llama a ocupar las ciudades, cortar puentes y bloquear las calles como parte de una acción de desobediencia social contra la apuesta de Johnson.
Pancartas con mensajes “Fuera Johnson”, “Resistamos el cierre del Parlamento” y “Paremos el golpe” se han vuelto una imagen integrante del paisaje alrededor del Palacio de Westminster. Algunos protagonizaron sentadas bloqueando la circulación de autobuses a la vez que cantaban “Si ustedes cierran el parlamento, nosotros cerramos las calles”.
La situación de limbo frente a la incertidumbre del Brexit se ha transformado en preocupación ante la perspectiva cada vez más cercana de una salida de la UE sin acuerdo. Si el Reino Unido queda por fuera de la UE sin algún acuerdo comercial entran en vigor las reglas de comercio de la Organización Mundial del Comercio (OMC) lo que cambiaria las reglas del juego. La crisis del Brexit que, en cierta medida venía contenida, ha dado un salto tras el anuncio de Johnson, que ha abierto una crisis constitucional sin precedentes.

Alejandra Ríos
Londres | @ally_jericho
Sábado 31 de agosto | 14:52

La genética no determina ninguna orientación sexual

Los expertos recuerdan que los principales determinantes son ambientales, sociales y culturales

La orientación sexual, como cualquier otro aspecto de la conducta humana, tiene un componente genético. Una nueva investigación a gran escala sobre el genoma humano desvela que existen algunas variantes genéticas que se asocian con las identidades no heterosexuales. ¿Significa esto que se han hallado los 'genes de la homosexualidad'? En absoluto. Los expertos recuerdan que, aunque pueda existir cierta predisposición genética o biológica, el comportamiento sexual de una persona es impredecible y, como ocurre con todos los aspectos del comportamiento, puede variar en función de factores ambientales, sociales y culturales.
El recién publicado estudio, aparecido este jueves en la revista 'Science', toma como referencia los datos genéticos de más de 470.000 personas que habían recurrido al Biobank del Reino Unido y a la empresa 23andMe, ambas iniciativas dedicadas al estudio del genoma humano. A partir de ahí, los investigadores interrogaron a los participantes de este estudio sobre su orientación a través de un cuestionario con preguntas como: "¿Alguna vez has tenido relaciones sexuales con alguien de tu mismo sexo? ¿Hacia quién te sientes sexualmente atraído?". A partir de esta información, los expertos empezaron a buscar correlaciones entre estas respuestas y los marcadores genéticos a través de un método conocido como GWAS, por sus siglas en inglés.
El análisis demuestra que existen unos cinco localidades del cromosoma que pueden asociarse con la no heterosexualidad. Esto implicaría que factores genéticos y, por lo tanto hereditarios, pueden predisponer entre el 8 y el 25% de la población a sentirse atraída hacia alguien de su mismo sexo. Esto, lejos de significar que existen uno o varios ' genes gays ', sugeriría que existen miles variantes genéticas que determinan pequeños rasgos de la personalidad y que la suma de todos esos pequeños cambios acabara dando forma a una orientación sexual.

La controvertida interpretación

Esta no es la primera vez que se estudia si la homosexualidad puede tener un componente genético. Estudios en gemelos idénticos, por ejemplo, ya habían apuntado que, incluso en el caso de dos individuos criados en un idéntico entorno, los genes podían contribuir a su definir su orientación sexual en un 18% de los casos en las mujeres y en un 37% en los hombres. En este caso, las motivaciones de este estudio, según argumentan los investigadores en las conclusiones de su análisis, tendrían que ver con la protección de los individuos con sexualidades no normativas. "Evidenciar que la orientación sexual tiene un componente biológico podría contribuir a la aceptación y a la protección legal del colectivo", añade Melinda C. Mills, investigadora del departamento de Sociología de la Universidad de Oxford, en un artículo complementario.
"Estos hallazgos proporcionan información sobre los fundamentos biológicos del comportamiento sexual entre personas del mismo sexo", comenta Andre Ganna, investigador principal del estudio afiliado la Unidad de Medicina Genómica de Hospital General de Boston y el Broad Institute del MIT, Harvard y Cambridge. "Los resultados también subrayan la importancia de evitar conclusiones simplistas ya que los fenotipos de comportamiento son complejos, nuestros conocimientos sobre genética todavía son rudimentarios, sobre todo porque existe un largo historial de uso indebido de los resultados genéticos con fines sociales", comenta el experto. La interpretación del estudio, de hecho, podría resultar algo espinosa.

Limitaciones del estudio

Más allá de sus llamativas conclusiones, este estudio se presenta ante la comunidad científica con unas limitaciones un tanto controvertidas. Para empezar, "la distinción entre heterosexual y no heterosexual basándose en la práctica o no de relaciones con individuos del mismo sexo parece algo simplista. La orientación sexual no viene definida solo por comportamientos sexuales, sino también por los sentimientos y la identidad que considere el propio individuo", comenta Claudio Díaz García, bioquímico experto en genética y miembro de PRISMA, asociación para la diversidad afectivosexual y de género en ciencia, tecnología e innovación. A esto habría que sumarle que la investigación parte de una muestra sesgada: los participantes del estudio, ya incluidos en las bases de datos genómicas, son todos de procedencia occidental, clase socioeconómica alta y, según muestran los datos, tienen entre 40 y 70 años.
Asimismo, el debate de base también tendría que ver con el determinismo genético. Es decir, la tendencia a reducir algo tan complejo como la sexualidad humana como el resultado de unos genes concretos. "No podemos olvidar de los factores no biológicos mucho más difíciles de estudiar e interpretar", comenta Díaz García. Es el caso, por ejemplo, de las condiciones socioeconómicas, el país de residencia, el entorno familiar y otras variables que influencien el desarrollo de los individuos y, por lo tanto, la expresión de su sexualidad.

El aspecto ético a debate

El estudio, a su vez, se ha presentado acompañado de debate. "En una sociedad que no discrimina contra las orientaciones no normativas estos resultados serían neutrales. Como si estuviéramos buscando la base genética del color de los ojos, idealmente se trataría de entender qué nos hace como somos: heterosexuales, homosexuales o bisexuales; trans o cis; mujeres, hombres o intersex; de género normativo o queer-no binario", comentan desde la junta de PRISMA. Los científicos y activistas de la entidad se muestran preocupados ante el planteamiento del estudio y, sobre todo, sus posibles interpretaciones. "Los problemas a los que se enfrentan las personas LGTBIQA+ no se deben al hecho intrínseco de su diversidad afectivosexual y de género, sino al tratamiento injusto, de rechazo, discriminación y maltrato, que algunos miembros e instituciones de esas sociedades ejercen sobre el colectivo, tanto a nivel de comunidad como a título individual", añaden.
Esta preocupación tiene mucho que ver con el hecho de que históricamente las investigaciones sobre la conducta sexual no normativa han sido utilizadas para patologizar la homosexualidad y plantear herramientas para 'curar' o 'evitar' todo aquello que se salía de la norma. En el caso del recién publicado estudio, el debate ético que se plantea es hasta qué punto es necesario encontrar una justificación para los comportamientos no heterosexuales. "¿Es necesario encontrar una base genética para que se reconozca el derecho fundamental de ser quienes somos y amar a quien queramos?", reflexionan desde la entidad.

Valentina Raffio
El Periódico