miércoles, julio 26, 2023

Récord de deserción en el CBC de la UBA


La cantidad de ingresantes al Ciclo Básico Común bajó un 11,4% con respecto al año pasado, un porcentaje que está por debajo de los registros pre-pandemia. 

 Las cifras de deserción universitaria de 2023 pintan de cuerpo entero la situación más general del país. En el CBC de la UBA hubo 55.857 anotados frente a los 63.044 de 2022 (Clarín, 23/7). Para justificar esto, algunos sectores ligados a la gestión parten de un problema relacionado a la calidad del nivel medio de lxs estudiantes. Es posible que el deterioro educativo, producto del recorte presupuestario de los gobiernos sobre la educación primaria y secundaria, pueda influir siendo que la instancia del CBC funciona como un “filtro”. Pero el problema que atraviesa hoy a la juventud tiene que ver con aspectos de orden material. 
 Esto es inescindible de los problemas más generales del país, como las cifras de trabajadores que están en la pobreza; el 43,2% de la población (18 millones de personas) está en esa situación. Aún así, hay sectores como el de Milei o aquellos ligados a Jorge Macri que plantean que la salida es el arancelamiento de la universidad; o como el de Bullrich, que dice que el problema son los migrantes. Entretanto, el gobierno de Massa-CFK viene recortando el presupuesto universitario. Todos los que gobernaron son responsables del desguace de la educación pública. 

 La juventud, cada vez más golpeada 

A la hora de buscar trabajo, lxs jovenes nos encontramos con varios obstáculos: infinidad de requisitos solicitados para ingresar a un trabajo en blanco, años de experiencia, cvs rebalsantes y un sin fin de cuestiones imposibles para una persona que recién sale del secundario y busca su primera experiencia laboral. Esto desencadena en que tomamos trabajos más precarios, con menos requisitos. Se trata de una jugada de los capitalistas para mantener el ejército de reserva y poder contratar o despedir a piacere sin tantos límites. 
 Entre lxs jóvenes empleadxs en el mercado laboral, la informalidad asciende al 68,3% (Encuesta permanente de hogares; 2022). En este sector priman los salarios de pobreza (cuyos montos están por debajo de la canasta familiar) y el pluriempleo (les jóvenes se ven forzados a buscar otro trabajo para conseguir más dinero y llegar a fin de mes). En este marco, la educación queda relegada a un segundo plano.

 Organicémonos contra la deserción 

El recorte presupuestario del gobierno nacional y de las autoridades de la UBA tiene consecuencias concretas en la educación: más filtros, menos cupos, menos comisiones y menos docentes (se produce un éxodo por los bajos salarios que se perciben). Todo esto responde a la decisión política de los que gobiernan de dirigir los recursos que se le recortan a la educación al pago de la deuda externa y a impulsar prebendas económicas para los capitalistas industriales, los banqueros y los acreedores internacionales. El lado de la mecha que eligieron está claro. 
 En este contexto, hay un gobierno (Frente de todos-Unión por la patria) que decidió desguazar la educación, y una oposición patronal que plantea o el recorte de las carreras para seguir profundizando el ajuste en la educación o avanzar directamente en la privatización (lo que ya de facto está sucediendo). Por eso es clave que estudiantes, docentes y no docentes nos organicemos de forma independiente contra la deserción, por presupuesto educativo y por condiciones de cursada para que nadie se quede afuera. Esto no puede estar exento de la organización por trabajo genuino, condiciones laborales dignas y un salario mínimo igual a la canasta familiar. Este programa hoy en día está expresado en la lista del Frente de Izquierda Unidad que lleva como precandidato a presidente a Gabriel Solano y a Vanina Biasi como precandidata a jefa de gobierno de la Ciudad.

Martina Sarubbi

Patricia Bullrich propone salir del cepo con otro “blindaje” del FMI


Una reedición del camino que nos llevó al default en el 2001. 

 Patricia Bullrich, precandidata presidencial por Juntos por el Cambio, presentó sus propuestas de gobierno para el campo en la Sociedad Rural Argentina. Allí prometió que levantará el cepo desde el primer día mediante un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que “blindaría de dólares” a la economía argentina. Es el mismo operativo “blindaje” que utilizó De La Rúa y que hizo explotar la economía del país.
 Esto lo propuso para endulzarle el oído a las patronales agrarias, las cuales pugnan por una devaluación. Levantar el cepo, cuando las reservas del Central se encuentran en rojo, implicaría una devaluación brutal del tipo de cambio que haría estallar una hiperinflación. Esto lo confesó el mismo Larreta, que se diferenció de Bullrich aduciendo que la medida llevaría el dólar a $5.000, aunque postula la misma orientación prosojera a costa del pueblo, solo que “gradualmente”. 
 En medio de una enorme crisis económica y social, producto sobre todo del yugo del FMI sobre la política nacional y las cuentas públicas, y con un país sobre endeudado, Bullrich propone profundizar el mismo camino para hacerse con los dólares, lo cual agravaría la situación actual y ni siquiera tendría el efecto esperado puesto que, mediante la liberación del cepo, se agravaría la fuga de capitales que ya se llevó todas las divisas que ingresaron al país. 
 Además, el nuevo préstamo del FMI estaría fuertemente condicionado a la aplicación de un ajuste mucho mayor, cuando ya ahora el gobierno, desesperado por divisas, tiene dificultades para cumplir con las metas sin evitar un estallido. La propuesta de Bullrich es la confesión de que está dispuesta a avanzar en un ataque en regla contra los laburantes para garantizarles enormes dividendos a estos capitalistas a costa de los recursos nacionales, y por eso sostiene que hay que aplicarla a la fuerza. 
 Un plan muy similar fue el que aplicó Fernando De La Rúa en el 2000, del cual Patricia Bullrich fue Ministra de Trabajo, el famoso “blindaje” financiero de 39.200 millones de dólares, con que se pretendía cubrir los enormes vencimientos de deuda en 2001 y 2002 gracias a giros del FMI, el Banco Mundial, el BID, entre otros, el cual fue presentado como “el acuerdo que nos saca del riesgo y crea una plataforma extraordinaria para el crecimiento”. 
 Sin embargo fue el principio del fin, como dijimos en Prensa Obrera: “la condición de reducir el déficit fiscal no se logró a pesar del ajuste, porque la caída de la actividad económica deprimía la recaudación tributaria. El riesgo país se disparó igual, y los refinanciamientos de la deuda en pesos se hicieron cada vez más usurarios, y por ende agravaban el rojo de las finanzas públicas”. A principios de marzo de 2001 comenzaron a circular evidencias de que Argentina no lograría cumplir con las metas de gasto público y déficit fiscal comprometidas con el FMI, con lo cual peligraban los futuros desembolsos. La salida de capitales se aceleró y sentó las bases del camino que nos llevaría a la crisis del 2001. 
 El gobierno de Macri, del cual Patricia Bullrich fue Ministra de Seguridad, fue otro fracaso en el levantamiento del cepo cambiario, bajo la bandera de la libre movilidad de los capitales y la vuelta a los mercados internacionales de deuda, que supuestamente iba a sacar al país adelante. Sin embargo, después de haber incurrido en enorme endeudamiento del país, Macri terminó su mandato reponiendo el control de capitales en medio de una corrida contra el peso y una crisis de pagos. Para entonces, todo el crédito del FMI se había utilizado para financiar la fuga de capitales.
El problema del cepo radica en que pretende acopiar las divisas, pero con el objetivo de cumplir con el pago de la deuda externa. Esa fue su razón de ser desde que lo instaurara Cristina Kirchner. La oposición presenta la discusión como si fuera de carácter ideológico cuando, como tuvo que reconocer Massa ante la propia Sociedad Rural, es una cuestión de pragmatismo. Las mencionadas experiencias de Macri y De La Rúa, cuyos gabinetes Bullrich integró, confirman que detrás de estos controles cambiarios está el fracaso de los políticos capitalistas en abrir una senda de desarrollo sostenido del país. Es un resultado de su rol como socio menor del capital imperialista. Para terminar con las distorsiones y devaluaciones sucesivas, hay que dejar de votar a los mismos que nos gobernaron los últimos 40 años.
 Es por eso que el Frente de Izquierda, con Gabriel Solano como precandidato a presidente, insiste en que es fundamental nacionalizar la banca y el comercio exterior bajo control de un gobierno de trabajadores, porque es la única forma de reorientar los recursos y ponerlos a disposición de las necesidades de las mayorías. 

 Camila García

Nacido el 4 de julio… Chris Smalls, presidente del sindicato de Amazon, marcado por el destino


“Sostenemos como evidentes estas verdades, que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. 
 Thomas Jefferson, Declaración de Independencia de los Estados Unidos

 Hace mucho tiempo que no creo que los acontecimientos sucedan por casualidad. Creo que, en determinadas situaciones, el destino nos indica el camino. Y entonces, claramente, Chris Smalls, el exempleado que venció a Amazon y logró crear el primer sindicato de la empresa en Estados Unidos, con esta fecha de nacimiento, a finales de los 80, solo podía ser un rebelde, que haría historia en su país.
 Creó un sindicato en una de las empresas capitalistas más grandes del mundo. 
 Amazon, el gigante de comercio electrónico creado por Jeff Bezos, el tercer hombre más rico del mundo (139.1 mil millones de dólares, según Forbes), es el segundo empleador privado de Estados Unidos, con más de 1.6 millones de trabajadores (sólo superada por Walmart, con 2.3 millones) se vio obligado, en abril del 2022, a reconocer por primera vez a un sindicato en EE.UU. 
 Los trabajadores de un almacén corporativo de Nueva York votaron por un 55% a favor de unirse a la asociación que busca defender sus derechos. 
 El grupo que promovió la iniciativa fue dirigido por el exempleado de la compañía, Chris Smalls, que saltó a la fama por su protesta contra las condiciones de seguridad en el gigante minorista durante la pandemia. 
 La victoria de Smalls marca una gran derrota para Amazon, que ha luchado contra la sindicalización en sus almacenes durante décadas.
 La revista Time lo nombró una de las personas más influyentes de 2022. 
 Y aquí entra en juego la solidaridad. Un espíritu tan combativo como el de Chris, no solo se ocupa de sus compañeros de trabajo, sino que su visión va más allá de las fronteras de EE.UU., y decide defender y reivindicar contra las injusticias que el gigante de su país comete contra una pequeña pero valiente isla caribeña, Cuba.
 Pude conversar con Chris Smalls en el Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba y el Antiimperialismo, a 200 años de la Doctrina Monroe, realizado en La Habana el 2 de mayo de 2023.
 Hubo mil participantes en el encuentro, representantes de 271 organizaciones políticas, sindicales y sociales de 58 países, y unos 300 eran jóvenes ciudadanos estadounidenses, que quisieron manifestar su protesta contra el bloqueo a Cuba y mostrar su solidaridad con la isla rebelde. 
 No es la primera vez que Chris se pronuncia en contra del bloqueo. Ya en marzo de 2023, durante la Conferencia Internacional para la Normalización de las Relaciones entre Estados Unidos y Cuba, Smalls consideró que la isla representa un baluarte para el movimiento obrero de todo el mundo. 
 “El bloqueo que mantiene hoy Estados Unidos contra Cuba constituye un claro intento de revertir las conquistas de los trabajadores, que tomaron el poder en 1959”, dijo el dirigente gremial durante la conferencia. 
 Cuando me acerco a Chris, lamentablemente descubro que no habla español, pero enseguida busca a un excelente intérprete, un chico muy amable, Luis Malik, de Los Ángeles, quien es activista del grupo LA US Hands Off Cuba (Manos fuera de Cuba), para que se preste a ser mi intérprete. 
 Cuando me presento y le explico a Chris que soy italiana y vivo en Cuba desde hace casi 23 años, él se emociona, me abraza y me sonríe diciendo en voz alta “wowwww”. 
 “Soy el fundador del primer sindicato de Amazon Corporation de Nueva York. Represento a más de 8 000 trabajadores. Estoy aquí en Cuba por primera vez, para mostrar mi solidaridad con el pueblo cubano, contra el bloqueo genocida que ejerce mi país contra Cuba, y vine con el grupo de Los Ángeles, LA US Hands Off Cuba”. Chris Smalls y la autora. 
Agradezco a Chris por el inmenso trabajo que está haciendo por todos los trabajadores del mundo, contra el monstruo que es Amazon y le pregunto si no tiene miedo de ser asesinado por el gigante capitalista, ahora que representa, para las grandes empresas corporativas, una gran piedra en el zapato, por el precedente que sentó.
 “Me siento motivado por los jóvenes trabajadores que me apoyan. Sé que cuando uno decide luchar debe ser consciente de los riesgos que corre, también porque no será una batalla corta, al contrario, sé que tratarán de cansarme con peleas desgastantes. En la lucha hay que ser decidido, todo esto lo aprendí de ustedes, los cubanos… ¿cómo se dice? ‘¿somos o no somos?’”.
 “Esta forma de pensar, de todo o nada, es también mi forma de vida”. 
 Por último, lamentablemente, adivino lo que sucederá a los muchachos de Los Ángeles después. Es decir, le pregunto a Chris cómo lograron viajar directamente a Cuba sin problemas y si no temen represalias a su regreso, como de hecho les sucederá. 
 “Viajamos legalmente. La organización LA US Hands Off Cuba organiza viajes a Cuba, sin problemas, desde hace ya 3 o 4 años, como delegados de educación. Veremos qué pasa en el futuro, no creo que haya ningún problema. En cualquier caso, pase lo que pase, no podíamos faltar, teníamos que estar en esta cita para protestar contra el bloqueo y exigir que se levante lo antes posible”. 
 Y en cambio, como siempre, los yankees tienen una visión muy cambiante de la legalidad, y arrestaron a una parte de los chicos de LA Hands Off Cuba a su regreso. Por suerte, a Chris Smalls no le pasó nada. 
 Pero ese es un tema para otro artículo.

 Ida Garberi 
29 mayo 2023

Israel, envuelto en una de sus mayores crisis políticas


El parlamento aprobó la primera parte de la reforma judicial. 

 El parlamento israelí aprobó este lunes 24, con el voto exclusivo de la coalición oficialista, una norma que impide al Tribunal Supremo (equivalente a la Corte Suprema) anular proyectos del gobierno que considere “irrazonables”. Se trata de una de las partes de la reforma judicial que impulsa el premier Benjamin Netanyahu, y que desató una de las crisis políticas más severas que recuerde Israel. 
 La oposición abandonó el hemiciclo al grito de “¡vergüenza!” cuando el texto se aprobó en segunda instancia. En la tercera ronda final, solo quedaban presentes los legisladores de la coalición oficial, integrada por el Likud, el Partido Sionista Religioso, Poder Judío, el Noam y las fuerzas ultraortodoxas.
 Desde la oposición denuncian que la reforma judicial, con la que el oficialismo aspira también a modificar en su favor la composición del órgano que elige a los magistrados, rompe los contrapesos institucionales y abre paso a un gobierno despótico de Netanyahu. Este, por su parte, presenta el asunto exactamente al revés: asegura que reequilibra la relación entre los poderes del Estado y era “necesaria para la democracia”. 
 Miles de personas se movilizaron en las principales ciudades israelíes tras la aprobación de la nueva norma. Hubo represión y choques con la policía. 
 A lo largo de treinta semanas de conflicto, cientos de miles se volcaron a las convocatorias de la oposición; hubo cortes de calle, e incluso un paro general, en marzo, de la Histadrut, la central sindical. En ese momento, Netanyahu debió pausar la iniciativa ante el desafío callejero. 
 Ahora, el Foro de Negocios ordenó el cierre de comercios, y las empresas tecnológicas, un sector clave de la economía, se pronunciaron contra la reforma e incentivaron la participación de sus empleados en las marchas contra Netanyahu. Este martes, financiaron una solicitada en los principales diarios que consiste en una página en negro, en señal de luto, y la leyenda “la locomotora de Israel nunca se rendirá”, en referencia al sector de las start-ups, que explica un 15% del PBI israelí, según el diario El País (24/7). Algunas de estas compañías, según un informe del sector, habrían iniciado un proceso de relocalización fuera de Israel, retiro de fondos y despidos (Jerusalem Post, 25/7). 
 Yair Lapid, exprimer ministro y uno de los principales dirigentes de la oposición, presentó un recurso ante el Tribunal Supremo para que invalide la decisión del parlamento. Hay otros numerosos recursos similares. Si el máximo órgano judicial se pronuncia contra la resolución de la cámara, se agravaría aún más este inédito choque entre poderes. 
 El presidente Isaac Herzog procuró una mediación entre gobierno y oposición, y hasta poco antes de la votación de este lunes hubo tratativas entre los bandos, pero las conversaciones finalmente naufragaron. La Casa Blanca lamentó la aprobación de la norma y redobló el llamado a consensos políticos. El debilitamiento de su socio y gendarme en la región es un gran peligro para Washington. Algunas calificadoras internacionales han rebajado el puntaje de la deuda israelí, como presión hacia Netanyahu y señal de incertidumbre. 
 El nivel que ha alcanzado la crisis se revela en que miles de reservistas de las fuerzas armadas preparan su renuncia, en disconformidad con la reforma. Se ha formado un movimiento, Hermanos de Armas, que los agrupa. El jefe del Estado Mayor del Ejército, Herzi Alevi, admitió “grietas peligrosas” en la fuerza (ídem). 
 Si bien hay sectores de la juventud y de la clase trabajadora que participan en las protestas (en el caso de los médicos, iniciaron una huelga tras la decisión del parlamento), conviene no engañarse acerca de su dirección. Está orientada por dirigentes políticos de la oposición sionista, como Yair Lapid y Benny Gantz. Una exministra de Exteriores, Tzipi Livni, animadora de las marchas, sostuvo, contra el gobierno: “Podéis legislar, pero no vencer a la identidad judía, liberal y democrática, al despertar que se ha generado y al orgullo renovado por la bandera israelí y lo que representa” (El País, ídem). La dirección del movimiento no se sale un ápice de la defensa del Estado sionista que masacra al pueblo palestino. 
 En cualquier caso, asistimos a una crisis profunda que divide a los poderes del Estado, a la burguesía israelí y provoca fisuras en las fuerzas armadas. Para un país en conflicto permanente con el pueblo palestino y los pueblos vecinos, esto no es poca cosa. 

 Gustavo Montenegro

El FMI invierte en las PASO


Massa desorganiza aún más la economía sin red de seguridad 

 En la economía financiera existen los llamados “derivados”, que se refieren a una inversión cuya valoración está sujeta a los movimientos de otro activo financiero. Este sistema especulativo ha sido bautizado por la jerga argentina como “la bicicleta”. Es esto, precisamente, lo que acaba de hacer el FMI con Argentina –que ha condicionado la entrega de 4 mil millones de dólares al Tesoro oficial a los resultados de las internas del 13 de agosto que viene. Ese dinero está asignado a saldar una cuota de la deuda con el mismo FMI e intereses de bonos de la deuda externa, que vencen entre finales de julio y el 1 de agosto. Si la Unión de los Patriotas de Massa y Grabois obtuviera un resultado prometedor en las primarias, el directorio del Fondo giraría el dinero el lunes inmediato siguiente. Si ocurriera lo contrario, como pasó en Córdoba y Santa Fe, Argentina se vería obligada de poner como garante del préstamo a otro gobierno que funcionaría hasta diciembre, bajo la tutela del FMI. Esta administración provisoria debería implementar la devaluación que plantea el Fondo, de un 60/70% en el tipo de cambio oficial, y aplicar, al mismo tiempo, una severísima política de ajuste.
 Puesta la cuestión en estos términos, Massa ha anunciado una serie de devaluaciones selectivas sin contar con una red de seguridad. Los impuestos aplicados a numerosas importaciones ya han logrado desatar una remarcación preventiva de precios, y lo mismo ocurre con los dólares especiales asignados a rubros como el maíz y los productos regionales. Como el engorde de ganado y aves se realiza con el primero, el dormido precio de la carne deberá sufrir un despertar agitado. Entre las razones del FMI para no girar dinero contante a Massa, se encuentra la convicción de que el Gobierno podría malgastarlos en la compra de bonos internacionales para evitar que suban las cotizaciones de los mercados paralelos. Hasta los maiceros salieron a criticar las devaluaciones selectivas, porque los obliga a cambiar los dólares de las exportaciones por pesos que se devalúan al ritmo del 7/8% mensual. En el caso de los importadores que pretendan eludir el impuesto, deberán financiar sus compras a seis meses de plazo, abultando el endeudamiento del Banco Central, que ya ha superado los 12 mil millones de dólares. El paquete de los ilustres economistas de Massa ha provocado un cierto quiebre del mercado financiero, porque los impuestos a la importación han creado varios tipos de cambio oficial, lo que afecta los contratos que aseguran el tipo de cambio, que tienen por referencia el mercado oficial. 
 La dificultad para poder pagar los vencimientos de deuda al Fondo, sin el aporte del mismo FMI, podría ocasionar que el gobierno decida postergar el pago para fines del mes que viene, o sea después de las PASO. No tendría el recurso de utilizar yuanes u otros medios financieros para pagar ahora mismo. El kirchnerismo podría jugar, él también, a las PASO –si le va bien, paga con dinero del FMI; y si ocurre lo contrario, que pague el que venga. El FMI se encontraría con su contraparte en el mercado de derivados políticos. Con estas apuestas financieras sobre las PASO, o apuestas políticas sobre la devaluación, Argentina se convertiría en el paraíso de la timba financiera, como pretende Milei. El lugar del tráfico de órganos sería ocupado por el tráfico de votos y de voluntades ciudadanas. Este escenario describe una caminata por la cornisa. La apuesta de Massa es que las patronales no lo van a dejar caer, pero nunca se sabe, porque todas las apuestas son de riesgo. Visto desde este ángulo, el proceso electoral a diciembre es lo más ajeno que se pueda imaginar del imperio de la voluntad popular. La soberanía del pueblo se ha convertido también en un derivado, cuya cotización oscila al ritmo de una crisis de conjunto del mismo capitalismo. Pocas veces ha quedado tan desvalorizado como guía de las aspiraciones populares e incluso de sus tendencias políticas soterradas. El trabajo de nuestro partido, Política Obrera, es cavar para que arriben a la superficie. No ocurrirá de aquí a las PASO, pero no demorarán en hacerlo. 

 Jorge Altamira 
 25/07/2023

Poscapitalista, posreal y poshumano


“Mientras las universidades logran robots que se parecen cada vez más a los seres humanos, no sólo por su inteligencia probada sino ahora también por sus habilidades de expresar y recibir emociones, los hábitos consumistas nos están haciendo cada vez más similares a los robots.” –Cyborgs, 2012 

 En un tiempo no muy lejano, algunos libros como éste vendrán precedidos por la advertencia “Escrito por un ser humano” y, aun así, nadie sabrá si no fue escrito por una máquina. Para confirmar la humanidad de su autor, se inventarán sistemas que puedan, al menos, probar la fecha de publicación. Mi generación presumirá (no sin vanidad, en el doble sentido de la palabra) de haber vivido en tres eras diferentes: la Era de los libros impresos, la Era de Internet y la Era de la Inteligencia Artificial. Tres mundos vertiginosamente diferentes. 
 En todo caso, un aumento de los medios de propaganda masiva habrá producido una disminución de la fe (y del interés) en la realidad y en la verdad (sobre este fenómeno, ver nuestro artículo “La pornografía política”, 2016). Nuestros hijos vivirán, si sobrevivimos como civilización, en un mundo poscapitalista, poshumano y posreal. De hecho, los tres pos ya se han instalado en nuestro mundo, al menos como realidades en su tierna infancia. Está de más decir que la impronta cultural y civilizatoria de la futura posrealidad poshumana ha sido dada por el capitalismo antes de morir. 
 Por el momento, los ensayos de nuestros estudiantes universitarios escritos con inteligencia artificial, aunque correctamente escritos y bien organizados, son muy mediocres desde el punto de vista crítico y creativo, y bastante fáciles de identificar por sus estructuras clásicas. Pero debemos suponer que todo eso irá mejorando con el tiempo. No obstante, la frontera post humana será la creatividad más radical de los humanos―o de lo humano que quede en ellos―y sus enemigos más peligrosos serán aquellos que hoy son etiquetados con alguna discapacidad, como autistas y otros, por las razones que expusimos en “Necesitamos más gente rara”. 
 El reconocido biólogo Ernst Mayr había advertido en 1995 que la inteligencia humana es una “variación letal”, sin mucho sentido dentro de la lógica de la evolución. También observó que el tiempo promedio de existencia de la mayoría de las especies mamíferas son cien mil años, más o menos el tiempo que se estima la aparición del Homo Sapiens y su migración fuera de África (ver Ilusionistas, 2012, o Sin Azúcar, 2022, libros que publicamos con Noam Chomsky). 
 Actualmente, la catástrofe climática es la principal amenaza de la especie humana o, al menos, de la civilización que ha creado. Esta catástrofe y esta aproximación hacia la extinción humana no se debe a otra cosa que a su propia inteligencia. Como si la inteligencia humana, como si esa “variación letal” no fuese suficiente peligro, ahora se ha agregado otro de sus productos que pueden conducir a la especie a la misma dirección pero de forma más veloz: la inteligencia artificial. La palabra pueden no sólo es una referencia las probabilidades de que un hecho ocurra o no, sino a su potencialidad. Una potencialidad semejante a la extinción por un conflicto nuclear. Aun si lo consideramos improbable en este momento, su mayor peligro radica en que es posible. La historia humana provee de ejemplos suficientes para entender que lo que ha sido posible tarde o temprano se convierte en probable, por absurdo que sea, como la Segunda Guerra mundial, por ejemplo. 
 La mayor novedad de la inteligencia humana que prácticamente no ha evolucionado por muchos miles de años es una variación artificial que pronto se convertirá en una nueva naturaleza. La inteligencia artificial no es solo una alarma de filósofos y novelistas sino de los mismos involucrados en su negocio y desarrollo. Como ejemplo, basta considerar la advertencia colectiva de 350 investigadores, ingenieros y CEOs de OpenAI, Google Deepmind, Anthropic entre otros gigantes tecnológicos que se encuentran en la avanzada del desarrollo de IAs, advirtiendo que los sistemas futuros podrían ser tan mortales como las pandemias y las armas nucleares, representando un “riesgo de extinción” real de la especie humana. Razón por la cual entienden que los gobiernos deben intervenir inmediatamente regulando las IAs como se regula el sistema de armas atómicas. Típico recurso poscapitalista de los señores neofeudales que los neoliberales de las colonias parecen no haber entendido todavía.
 Las ventajas de las IA, como mejores diagnósticos médicos, no son suficientes para ignorar sus peligros. El primero es que realice una amplificación de las patologías humanas, como la búsqueda del poder a través del conflicto o como la comercialización de la existencia (humana y natural) desarrollada por tres siglos de capitalismo. Como veremos en los capítulos siguientes, si vemos lo que ocurrió en las últimas décadas, no con IA sino con sus predecesores, los bots y los algoritmos de Internet y de redes sociales, la recurrencia y fijación del impulso de manipulación y control de la opinión pública y de sus sensibilidades es el mayor capital de las elites económicas y financieras en el poder. Como en el caso de las especulaciones en las bolsas de Wall Street o Londres, las IA mejorarían y acelerarían la toma de decisiones financieras y, consecuentemente, las decisiones políticas a favor de esas elites, sobre todo a través del cuestionamiento de la realidad, de la disolución de los parámetros que deciden si algo es verdadero, falso o una mentira―es decir, una falsedad con propósitos de manipulación. De ahí al caos hay un pequeño paso y, más allá, está la independencia de las IA que harán de la especie humana un detalle irrelevante, primero, incómodo e inconveniente después.
 Suponer que las IAs y sus dueños, las elites en el poder puedan tener algún límite ético, como creía Adam Smith que tendrían los ricos ante los pobres, es como creer que cuando invierten sus fortunas en las bolsas o en las colonias lo hacen para crear empleos o reducir la pobreza, la desigualdad y los conflictos bélicos en el mundo. Si todavía creemos en esas ternuras, entonces, como dice el nuevo dicho popular, “nos merecemos la extinción”. 

Jorge Majfud | 03/06/2023 
 Del libro Moscas en la telaraña.

Esclavitud moderna


No es que el sagrado mercado no pueda pagar mejor a los trabajadores, sino que no conviene. Una persona en estado de necesidad (atado a deudas o a su pobreza) es un esclavo moderno, dócil, manipulable, funcional. Exactamente como los países endeudados―los endeudados pobres, no los endeudados ricos. 
 ¿Por qué los campesinos en Colombia, responsables de la producción de casi el 80 por ciento del mercado mundial de cocaína, ganan mil dólares por año y solo un kilo de cocaína se vende a 150.000 dólares en Estados Unidos? La respuesta dogmática es una de las mayores estafas del mundo capitalista que se repite en otros rubros, desde el agropecuario, el industrial hasta el profesional: los salarios responden a “la Ley de la oferta y la demanda”. 
 Si los salarios en cualquier cadena productiva estuviesen dictados únicamente por esta ley, los trabajos más duros en la base de la pirámide (donde la oferta laboral es menor que en niveles más altos) o los especialistas en las elites académicas o científicas serían, por lejos, los puestos mejor remunerados. La razón radica en la misma pirámide de poder, justificada por una plétora de excusas propagandísticas que emanan de la micro clase en el poder y se reproducen en sus eslabones funcionales, desde gerentes, subgerentes, expertos en relaciones públicas, comunicadores, propagandistas, políticos, mercenarios, mayordomos, jornaleros hasta mendicantes. Todo fosilizado en instituciones (gobiernos, congresos, medios de comunicación, escuelas, universidades, iglesias, clubes, ejércitos, policías) que garantizan la sacralidad de la propiedad privada como si la existencia de un palacio y una chabola fuesen la demostración de la universalidad de este derecho. 
 Aparte de la razón capitalista que presiona siempre por una reducción de costos abajo y la maximización de las ganancias arriba, existe una necesidad de mantener a los grupos marginales en estado de perpetua producción a través de la necesidad, como el endeudamiento o la misma pobreza. Este estado perpetuo de necesidad deshumaniza hasta el grado de aleccionar al esclavo para convertirse en esclavista como premio a su propio sacrificio, algo que con suerte el uno por ciento logra y luego es destacado en las tapas de revistas y en las lecciones del os padres a sus pequeños hijos―no porque todos los padres se creen esta ficción histórica, sino porque deben preparar a sus hijos para sobrevivir en un mundo deshumanizado. 
 Si esos trabajadores semi esclavos de Colombia tuviesen remuneraciones más altas y mejores condiciones de vida, probablemente se educarían y migrarían a otros sectores de producción y servicios―la misma ilegalidad que hace que el producto sea caro, también hace que los productores sean baratos. 
 Lo mismo ocurre (sólo por poner un ejemplo más) con el trabajo esclavo en diferentes regiones de Asia, África y en América Latina. En muchos casos, los esclavos sin salario del siglo XIX estaban mejor alimentados y menos envenenados que los actuales trabajadores africanos, desde las minas de cobalto del Congo a las montañas de desechos electrónicos de Gana y Tanzania, o a los madereros nativos de Mozambique, con los cuales conviví en los años 90s. Sin duda, en el siglo XIX la diferencia social entre los esclavos y sus amos, aunque obscena, no era tan grande como la que existe hoy entre los productores (llamados hombres y mujeres libres) y los amos de las corporaciones transnacionales. 
 Como lo expuso el profesor británico Siddharth Kara en su reciente libro Cobalt Red (2023), actualmente cientos de miles de congoleños y decenas de miles de niños son sometidos a las peores formas de esclavitud conocidas para que extraigan cobalto con una pala o con sus manos desnudas. Por un salario de siete dólares diarios cuando tienen suerte (y de dos dólares cuando es un día normal) estos hombres, mujeres y niños desarrollan diferentes enfermedades debido a que el cobalto es toxico al solo contacto con la piel. Sin considerar que esos siete dólares apenas le permite a una familia alimentarse de una forma insuficiente, al tiempo que el largo y doloroso trabajo les impide a sus niños ir a la escuela o tener una infancia digna. 
 El cobalto es esencial para las baterías recargables de teléfonos, computadoras y automóviles en todo el mundo y el 75 por ciento se extrae del Congo, país que no sólo posee uno de los peores récords de matanzas imperialistas sino de dictaduras brutales seguidas al asesinato del gran Patrice Lumumba por parte de los belgas en complicidad de la CIA, como no podía ser de otra forma. Todo en nombre de la noble defensa del capital, la propiedad privada (de los ricos) y el progreso de los países desarrollados. 
 Actualmente, los primeros beneficiados de esta nueva violación del Congo son las corporaciones como como Apple, Tesla, Samsung y los inversores chinos que se dieron cuenta del gran negocio hace más de una década. Luego siguen los consumidores globales, que en su mayoría ignoran o prefieren ignorar la existencia de esclavos modernos. Los primeros perjudicados son los cientos de miles de congoleños esclavos y el ecosistema global, ya que para que esta actividad minera ocurra se han eliminado y se continúa eliminando grandes áreas de bosques naturales―las clásicas externalidades que nunca entran en la ecuación de ningún negocio exitoso. 
 El solo hecho de que la minería artesanal sea ilegal, como lo es la producción de cocaína, es irrelevante. A los efectos de este análisis, debemos volver a hacernos la misma pregunta del comienzo: si los esclavos congoleños son esenciales en la cadena de comercialización del cobalto y son esenciales en el funcionamiento de nuestro mundo digital, ¿por qué sus salarios están por debajo de las condiciones mínimas de sobrevivencia y sus derechos por debajo de los derechos de los esclavos de siglos pasados? 
 Porque la deshumanización es un negocio redondo: deshumanización de los productores y deshumanización de los consumidores. ¿Y después se asustan de que la Inteligencia Artificial llegue un día a apoderarse del mundo? ¿No es un pánico del Primer Mundo, como lo es la idea de que dejarán de ser imperios parasitarios? ¿Cuál es la diferencia para un esclavo moderno, incluso para la clase media global, entre ser dominada por los robots o continuar siendo dominadas y explotadas por las elites humanas de siempre? 
 Habrá que volver a la misma explicación: mantener una masa de población en estado de necesidad es esencial para mantener el poder en la cima de pirámide. Cada tanto esta brutalidad se encuentra con algún límite legal, producto de años de activismo social, pero estos límites no son parte de la lógica que gobierna el mundo sino la razón por la cual no todos se han olvidado de que existe algo llamado dignidad humana que, no por mera casualidad, siempre tiene que luchar contra los inconmensurables poderes (económicos, políticos y mediáticos) de los de arriba―y con la complicidad, la indiferencia o la amnesia de unos cuantos de los de abajo. 

 Jorge Majfud | 26/07/2023

martes, julio 25, 2023

El PSOE madrugó a los franquistas


Por ahora. 

 La marea fascista en España faltó a la cita, al menos por ahora. Aunque el Partido Popular ganó el podio en votos y número de bancas, esto no le alcanza para formar gobierno por sí mismo ni en alianza con el derechista Vox. Mayores chances tiene el PSOE que podría formar gobierno si, además de la coalición izquierdista Sumar, logra la adhesión de algunas formaciones nacionalistas, como la Esquerra Republicana, de Cataluña. Ante el panorama de inestabilidad política que deja la dificultad para formar un gobierno de coalición, es probable que la resultante sea una nueva convocatoria electoral. 
 Luego de la ola de derecha que barrió con el centroizquierda en las elecciones regionales recientes, en particular en la Comunidad de Madrid, han sido todo un giro los resultados obtenidos por el PSOE, que supera en número de votos y diputados lo registrado en 2019. A pesar de la feroz canícula por la que atraviesa Europa y España, la participación electoral aumentó en un 4 %. La posibilidad de un gobierno franquista declarado, PP-Vox, habría sobresaltado a un buen número de veraneantes. De cuño franquista ambos, un gobierno de derecha habría quedado condicionado a la extorsión de la fracción de ultraderecha. Esto explicaría que el PP anuncie que pretende formar gobierno de todos modos, para gobernar mediante un acuerdo no oficial con el PSOE, lo cual suponemos que sería rechazado sin más. Pedro Sánchez cree que se le ha ofrecido al PSOE la posibilidad de mejorar su votación y de gobernar con el menor número de aliados. 
 En el contexto europeo, el resultado español se desvió muy poco el domingo último del ascenso de la derecha en Italia, Francia, Portugal y, en especial, Alemania. La socialdemocracia y el centroizquierdismo han sido útiles para meter a Europa en la guerra de la OTAN, pero ya no lo son tanto ante el impasse en que ha entrado la guerra y la perspectiva de una escalada militar. Polonia está operando para entrar en la guerra contra Bielorrusia, en función de un antiguo objetivo de la derecha polaca que es la anexión de Lituania y Ucrania, ahora disfrazado de Confederación, que sirva como variante secundaria de un ingreso de Ucrania en la OTAN. El electorado español sufre la presión de la ofensiva derechista contra la inmigración de Asia y de África, así como la sensación de que la época de la ‘bonanza’ de la Unión Europea se ha acabado. 
 Si quiere evitar nuevas elecciones, Pedro Sánchez deberá hacer frente a los reclamos para liberar a los presos de Cataluña y a rediscutir el problema de la autodeterminación. De otro modo, aunque consiga la adhesión de algún partido catalán o vasco, el compromiso sería de corto vuelo. Luego de las grandes manifestaciones contra Macron, Europa ha entrado en el último tramo de la calma que anuncia tormentas. 

 Jorge Altamira 
 24/07/2023

La precariedad laboral y las izquierdas


La precariedad laboral y las izquierdas

 Si hay una cuestión en la que la opinión pública está convencida de que no hay divergencias entre las izquierdas, es la de la precariedad laboral. Sería un acuerdo que, por sí solo, exigiría un frente único entre todas ellas, incluso en el plano electoral. 
 En realidad, es que se trata de una gran divergencia, incluso, o por sobre todo, de contenido histórico, sobre la cual los discípulos del morenismo y ahora también el aparato del Partido Obrero se hacen los distraídos. Ilustra la completa morenización metodológica de este último.
 En la campaña que está en curso para las PASO, el Nuevo MAS, el FIT-U y nuestro partido, Política Obrera, coinciden en denunciar, en medida variable, la precarización y reivindican la jornada laboral de seis horas. En el caso de nuestro partido se ha transformado en el eje de la campaña, acompañada de la denuncia de la miseria social, la destrucción del medio ambiente y la guerra imperialista mundial. Por miseria social no debe entenderse solamente los colosales niveles de pobreza, sino las carencias en salud, educación, vivienda y servicios básicos. El conjunto del planteo subraya el antagonismo irreconciliable, cada vez más catastrófico, en el capital mundial y el trabajo asalariado. 
 Pero la ruta de las PASO coincide con otra, la de los convenios colectivos de trabajo. En este momento se desarrollan las paritarias de Comercio, la UOM y el Neumático, acompañadas de paros y de medidas de conciliación dictadas por el ministerio de Trabajo. En esos convenios anida, más que en ningún otro lado, ni qué decir del parlamentario, la cuestión de la precariedad laboral. No se ha visto que el FIT-U y el Nuevo MAS planteen poner fin a las jornadas superiores a las ocho horas; a la semana de siete días con rotaciones; entresemana; a las cláusulas de presentismo o premios por rendimiento; a la insalubridad estructural y a la distinción entre el salario básico y el conformado. No salen de la cuestión de los salarios o, más precisamente, de los ajustes semestrales o trimestrales por inflación, con aumentos adicionales. 
 La cuestión central de la precariedad laboral (que algunos endulzan como una ‘flexibilización’) fue levantada por Política Obrera cuando el sindicato del Neumático reclamó, el año pasado, un 200 % por el trabajo del fin de semana. Más allá del apoyo que nuestro partido dio al reclamo aprobado por asambleas, señalamos que era necesaria una agenda diferente, que debía abolir el trabajo del fin de semana sin desmedro del salario total. Por este planteo, el aparato del PO lanzó una campaña para denunciarnos como hostiles a la lucha por el aumento de la remuneración del fin de semana. Fue y sigue siendo una defensa sigilosa de la precarización laboral, columna vertebral de la ofensiva del capital contra la fuerza de trabajo en todo el mundo. En relación a aquella paritaria del SUTNA, para el PTS “hay que defender el aumento de salario del 10% sobre la inflación que se conquistó y la indexacion salarial”, pero tampoco dice una palabra sobre la precarización. Monotributismo, facturización, tercerización. La presencialidad en pandemia -apoyada por la izquierda- fue un poderoso acicate a la precariedad laboral, cuya manifestacion extrema es la obligación de ir a trabajar enfermo y, en el caso del Covid, ir a trabajar en presencia de un virus letal.
 La lucha contra la precarización laboral, o sea, la superexplotación, no puede ser improvisada; requiere una gran preparación y conciencia, porque tiene un alcance estratégico para la clase obrera como para el capital. El sistema de precariedad no aflojó ni durante la pandemia. La recuperación de la economía con posterioridad a la fase más aguda de ella, así como el crecimiento de las ganancias empresariales, obedecieron, por sobre todo, a este régimen de explotación, que se convierte en arrasador cuando se trata del trabajo informal o en negro. La Cámara del Neumático estalló con furia contra el 200 % al fin de semana para no perder beneficios, por supuesto, pero, por sobre todo, para no debilitar el sistema de trabajo precario en su conjunto, como podría ocurrir con una mejora sustancial de los salarios. La desvalorización de los salarios es el principal acicate para forzar a la fuerza de trabajo a aceptar la extensión del tiempo laboral. 
 El planteo de una jornada legal de seis horas no abole, por sí solo, la precarización laboral. Ahora mismo, por caso, rige la jornada legal de ocho horas sin que esto impida la extensión del trabajo fuera de ese límite. La campaña a favor de una reforma laboral, por parte del FMI y las patronales en su conjunto, no hacen referencia a modificar la jornada legal. Conviven con esa ficción legal con toda comodidad y podrían hacer lo mismo con seis. Buscan, otra cosa: libertad para despedir, eliminación de sanciones legales por abusos contra los trabajadores, extensión de períodos de prueba, cese de contribuciones a la previsión social. Son todas medidas que apuntan a acelerar la rotación de la fuerza de trabajo para reemplazar más rápido a la que ha sido desgastada por la precarización laboral y la insalubridad, entendida como el agotamiento físico y mental. 
 La conquista de la jornada legal de ocho horas requirió décadas de lucha. Se convirtió en una realidad internacional creciente a partir de la victoria de la Revolución de Octubre. Fue la consigna emblemática del gran período reformista de la clase obrera, que concluyó con la primera guerra mundial. La jornada legal está ligada al salario por hora, o sea que habilita el acuerdo voluntario para extenderla. Se desnaturaliza como reivindicación del tiempo libre; los mayores ingresos que se obtienen son limados por la inflación u otros mecanismos económicos. La reivindicación de la jornada legal de seis horas tiene todos los límites de la de ocho horas y, en el caso de las izquierdas en Argentina, no pasa de un slogan, porque está ausente el trabajo preparatorio para poner fin a la precarización laboral. Se trata de electoralismo y parlamentarismo. El único avance en la lucha contra la precariedad laboral fue la conquista de las seis hora en el Subte de Buenos Aires, con el método de la unidad entre la acción parlamentaria y la acción huelguística comandada por activistas no reconocidos entonces como delegados.
 No hay retorno posible a la época del reformismo y del parlamentarismo. Aquí aparece el entero contenido de la divergencia entre nuestro partido, Política Obrera, y las izquierdas genéricas, acerca de la lucha contra la precarización laboral, o sea la superexplotación. Hay un discurso ‘trotskoide’ que se balancea en plano inclinado hacia un reformismo y parlamentarismo agotados. 

 Jorge Altamira 
 24/07/2023

Grabois se suma a la campaña contra el derecho laboral


En la noche de domingo, Juan Grabois declaró, en C5N, que "hay una litigiosidad laboral inducida por los abogados, que le cobran el 20% al trabajador y el 20% al empleador". Al respecto planteó que "no hace falta una gran reforma de la ley laboral, sino simplemente reducir lo que perciben los abogados". Grabois se sumó de este modo a los ataques a la “industria del juicio” con los que Larreta, Milei, Bullrich y también Massa quieren estampar en la ley la precariedad laboral. 
Grabois se suma a la campaña contra el derecho laboral en su conjunto. Las violaciones generalizadas al derecho laboral, tanto por las pequeñas empresas como por la gran industria, son la razón de los juicios laborales. Las patronales claman a cada hora por la “seguridad jurídica” que exigen se niegue a los trabajadores.
 En 1990 se iniciaron en la Justicia Nacional del Trabajo un total de 53.921 demandas laborales mientras que, en 2019, treinta años después, han llegado 59.474. La cantidad de ocupados en los aglomerados urbanos del país ha aumentado en 4.954.079 personas. 
 Grabois es promotor de la forma más burda de precariedad laboral, como es la "economía popular y cooperativismo", que no está encuadrada en la ley de contratos de trabajo. 
 Grabois es un auxiliar de la política fondomonetarista de Massa, de ningún modo su contrapeso. Es nuestro deber desenmascarar el contenido de la pseudo precandidatura de Grabois ante los trabajadores que defienden sus derechos. 

 Pablo Busch 
 24/07/2023

lunes, julio 24, 2023

Elecciones en el Estado Español: gana el PP pero se abre una crisis política


Al igual que el 28 de mayo en las elecciones municipales y autonómicas, el derechista Partido Popular (PP) ganó las elecciones generales en votos y en escaños, pero no alcanza la mayoría en el parlamento aún aliándose con el fascista Vox. 
 El PP creció en más de 3 millones de votos y el 50% en escaños, pasando de 89 a 136, pero no reúne la mayoría suficiente para formar gobierno ante el derrumbe de la formación fascista Vox que pasó de una bancada de 52 diputados a una de 33. Es más: este resultado ha sido insuficiente justamente por los gobiernos que ambos formaron en más de 100 municipios y en las comunidades de Valencia, Baleares y Extremadura aplicando sus políticas contra los trabajadores, las mujeres y disidencias y contra los pueblos y sus lenguas.

 Los resultados de los partidos del Frente Popular 

Por un lado las políticas contra los pueblos que aplican y anuncian PP y Vox y por el otro las capitulaciones de los partidos nacionalistas han llevado a que el PSOE gane las elecciones en Euskadi, Navarra, Catalunya y crezca en Valencia. Estos resultados son los que le han permitido crecer en votos en apenas dos meses del 28 al 32% pese a su debacle en Madrid y las Castillas y sumar 2 escaños a los ganados en 2019. Estos resultados le permitirían a Pedro Sánchez intentar reeditar el gobierno del Frente Popular. 
 Sumar, “la marca electoral” a la izquierda del PSOE que sustituyó a Podemos, perdió 7 escaños. Su líder, Yolanda Díaz, es la ministra de trabajo que mantuvo la reforma laboral del PP -“salvó los muebles” luego del desastre electoral de las municipales ante la movilización de la máquina de Comisiones Obreras y sobre todo de los trabajadores ante el programa de arrasar con las conquistas de 60 años que formularon las derechas. Esta movilización electoral y las huelgas del metal en Cantabria nos muestran las reservas de la clase obrera para frenar las políticas de ajuste dictadas por Bruselas y aplicadas por el gobierno del Frente Popular en los últimos 5 años. 
 EH Bildu se ha transformado en la segunda fuerza política en Euskadi y en Navarra manteniendo un discurso independentista y de “reforma social” sin comprometerse en forma directa con el gobierno de Madrid. Caso contrario al de ERC que siendo gobierno de la Generlitat en Catalunya pidió y obtuvo una mesa de dialogo con el gobierno del Estado sin lograr resultado alguno, lo que lo llevó a perder la mitad de su representación parlamentaria. 

 Nuevo gobierno del Frente Popular o nuevas elecciones 

El bloque de investidura del actual gobierno reúne 172 diputados contra 170 de las derechas. Ninguno reúne la mayoría de 176 para formar gobierno. La “llave” de la repetición de elecciones o de que el Frente Popular continúe en Moncloa está en manos de Junts el partido de la burguesía nacionalista catalana que es el partido del exiliado Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat derrocado por el PP. En las declaraciones de su vocera Junts ha afirmado que su abstención o voto positivo a un segundo gobierno de Sánchez “tendrá un alto precio”. En sentido similar se ha expresado Gabriel Rufián, portavoz de ERC. Se abre en consecuencia un período de negociaciones arriba y debajo de la mesa que tienen un final incierto y una crisis política. 

 Por una salida de los trabajadores y los pueblos 

Claramente un gobierno de los partidos franquistas sería la llamada a un ataque a las conquistas de los trabajadores, un ataque a los inmigrantes, a las mujeres y disidencias y un ataque a los pueblos. Pero lo mismo ha sucedido en los cinco años del gobierno del Frente Popular. Se mantiene la legislación laboral del PP, la ley mordaza que impide la libertad de expresión por la que se mantienen presos. Las devoluciones “en caliente” de los migrantes. Se niegan los derechos de los pueblos de desarrollar su derecho a la autodeterminación y se mantienen presos o exiliados a quienes luchan por ello. Pero sobre todo se mantienen las políticas de sumisión a las políticas de la Unión Europea imperialista y de la Otan llevando adelante todas las políticas de ajuste contra los trabajadores, los jubilados y la juventud; así como el incremento de los gastos militares y la intervención en la guerra imperialista en Ucrania. 
 Por ello es necesario recuperar los sindicatos y construir un partido independiente del régimen del 78 y su monarquía. Un partido que tenga como norte un gobierno de trabajadoras y trabajadores que plantee la unión de repúblicas socialistas de la península ibérica. 

 Antonio Rosselló

Massa, “fácil de domar” por el FMI


En "Duro de Domar", el programa de C5N, el ministro explicó las medidas económicas que anunció y dejó entrever algunas de las políticas que aplicaría si llegara a ganar las elecciones. 

 El precandidato a presidente por Unión por la Patria, Sergio Massa, visitó este domingo, en modo campaña electoral, el estudio de Duro de Domar (C5N) para explicar ciertos aspectos de las medidas económicas que anunció como parte del acuerdo que Argentina mantiene con el FMI. También dejó entrever algunas de las políticas que aplicaría si llegara a ocupar, luego de las elecciones de octubre, el sillón de Rivadavia. 
 En el programa, el ministro de Economía desarrolló una intensa campaña a favor del pago de la deuda externa y del cumplimiento del programa con el FMI. Señaló que el documento acordado con el Fondo “define un programa de trabajo para los próximos cinco meses, con lo cual, desde agosto hasta fin de año se saca del medio de la campaña la discusión con el organismo”. 
 Massa ocultó varios problemas. En primer lugar, que la próxima revisión vaya a tener lugar en noviembre no quita que mientras tanto se implemente la política fondomonetarista. O sea, el Fondo estará metido de lleno en la campaña. Y por otro lado, que el FMI vigila todo el tiempo el rumbo político-económico del gobierno de Massa y CFK. Respetar el acuerdo con el Fondo implica sostener esta relación opresiva.
 El nuevo dólar agro beneficiará a los grupos económicos que exportan mercancías como yerba mate, té, tanino, tabaco y arroz. Los trabajadores argentinos tendrán que desembolsar más dinero a la hora de comprar esos productos, ya que los capitalistas trasladarán el mayor precio de venta internacional al mercado interno.
 Además, como el gobierno deberá comprar los dólares que liquidan los exportadores a $340 y vender la divisa a los importadores a $280, tendrá que compensar esa diferencia emitiendo pesos, lo que en un cuadro de huelga de inversiones y crisis de la economía argentina agudizará la inflación.
 El impuesto país anunciado, por otro lado, recaerá por ejemplo sobre las importaciones de las patronales que operan en la Zona Franca y Aduanera Especial de Tierra del Fuego. Los productos electrónicos se encarecerán. Más nafta al fuego de la inflación.
 Si bien Massa no aclaró cuánto dinero girará el FMI, los portales periodísticos han comenzado a divulgar que están en juego unos 8.500 millones de dólares. El candidato de Cristina, asimismo, anunció que los funcionarios del Fondo le dieron luz verde para utilizar parte de esas divisas para intervenir el mercado paralelo de dólares. El gobierno continuará dilapidando dólares para financiar la corrida cambiaria de los capitalistas. 

Un tráiler 

El exintendente de Tigre dio algunos adelantos de lo que sería su política económica en caso de ganar las presidenciales 2023. Los candidatos de Unión por la Patria vienen evitando dar detalles al respecto; Massa se ha limitado, hasta hace poco, a decir que con él se vendría una especie de “revolución productiva” menemista. 
 Dijo que la clave es pagarle al Fondo como hizo Néstor Kirchner y tener un BCRA fuerte que acumule reservas. Para esto último, afirmó que hay que lograr “equilibrio fiscal, superávit comercial y un tipo de cambio competitivo”. O sea, el programa de gobierno de Massa y CFK incluye ajuste fiscal (recortes sobre los presupuestos de educación y de salud, los programas sociales, vivienda, etc), devaluación monetaria y más prebendas económicas para la clase capitalista.
 Además, prometió rebajas impositivas para las pymes, a libro cerrado, cuando muchas de ellas son empresas que tienen más de doscientos trabajadores en su plantel y otras directamente son apéndices de grandes empresas que, mediante las pymes, burlan los convenios colectivos de trabajo para súperexplotar la mano de obra asalariada. 
 También brindó detalles sobre cómo sería su política en materia de seguridad. Cuando una de las panelistas del programa le preguntó su opinión sobre la situación en Jujuy, donde hay un pueblo rebelado contra el gobierno policíaco de Gerardo Morales, Massa rechazó condenar la reforma reaccionaria del gobernador y el PJ y también la represión. 
 “El Estado tiene que usar su fuerza represiva como último instrumento, antes hay otros que hay que animarse a usar”, señaló el ministro. O sea, está dispuesto a usar al aparato armado del Estado contra los trabajadores. Massa viene de pronunciarse a favor de bajar la edad de imputabilidad a 14 años, a lo Bullrich. Y en C5N dijo que hay que tener fuerzas de seguridad profesionales, equipadas con mejor tecnología. Es lo mismo que prometió Milei. 
 El ministro, por otra parte, disparó dardos contra la oposición derechista, a cuyos exponentes acusa de sembrar una especie de terror ideológico cuando dicen que las políticas anunciadas acicatearán la devaluación del peso argentino. Que las medidas implican una devaluación de hecho es tan cierto como que Juntos por el Cambio también quiere devaluar y atacar a los trabajadores. 
 Massa buscó delimitarse del macrismo, al que acusó de “traer devuelta al Fondo”. Mauricio Macri trajo al Fondo y el PJ-kirchnerismo le hizo un lugar en el gobierno; prácticamente la política económica se organiza en Washington. 
 Cristina Kirchner eligió a Massa justamente por ser un hombre que tiene lazos estrechos con la burguesía nacional, el FMI y el capital financiero internacional. Y también por ser un defensor de la mano dura contra la clase obrera. Esto muestra que la orientación de Grabois es completamente reaccionaria, ya que su candidatura será la colectora de un peón del imperialismo norteamericano que se propone asestarle un golpazo a los trabajadores. 
 Para la clase trabajadora y los oprimidos de Argentina, la clave pasa por organizarse de manera independiente de todos los bloques capitalistas ajustadores. La tarea de la izquierda es construir un movimiento de masas de los trabajadores que luche por el gobierno obrero y el socialismo. Esta es la perspectiva estratégica de la lista del Frente de Izquierda que encabezan Gabriel Solano y Vilma Ripoll.

 Nazareno Suozzi

Devaluación para acordar con el FMI: las medidas inflacionarias de Massa

El esquema incluye un nuevo dólar agro e impuestos a las importaciones y al dólar ahorro. 

 Se conocieron los pormenores del nuevo acuerdo entre el gobierno y el FMI. Como condición para que el organismo ejecute los desembolsos del segundo semestre para cumplir con los vencimientos de deuda, Massa cedió a la devaluación que exigía el Fondo, lo cual le echará más leña al fuego inflacionario y golpeará aún más el bolsillo popular. 
 El esquema incluye la puesta en marcha de un nuevo dólar agro (exceptuando a la soja) a un tipo de cambio aproximado de $340, lo que se espera que promueva el ingreso de unos U$S 2.000 millones. Se trata de un nuevo premio a los especuladores que no revertirá la crisis de reservas. Lo demostraron sus predecesores, que, ni bien finalizaron, el agro reanudó sus prácticas de acopio a la espera de una devaluación, e implicó una emisión monumental de billetes y una depreciación del peso que impactó en el precio de los alimentos. En paralelo, las divisas ingresadas por la vía de este mecanismo no fueron destinadas a nutrir las arcas del Central, sino que fueron fugadas del país, en gran medida mediante el pago de la deuda externa.
 Con esto los pulpos agrarios salen ganando por partida doble, puesto que volverían a tener un tipo de cambio caro para exportar pero barato a la hora de importar. Así, las molineras y aceiteras van a seguir embolsando la diferencia entre ambas cotizaciones, que es lo que vienen haciendo cuando importan enormes cantidades de soja de Brasil y Paraguay, en detrimento de las reservas del BCRA. 
 Como contrapartida, se establece la implementación de un impuesto PAÍS (como el aplicado al dólar ahorro y al turismo) sobre las importaciones (no regiría en el rubro alimentos), a una tasa del 25% para compra de servicios y de productos suntuarios con el objetivo de cumplir con el ajuste fiscal. Este nuevo tipo de cambio las patronales importadoras los trasladarán al precio del mercado interno, encareciendo los precios que pagan por ellos las familias trabajadoras.
 Cabe destacar que el trato que el gobierno les da a los capitalistas del campo contrasta con el que recibe la población trabajadora, víctima de las políticas de ajuste y pérdida salarial. En esto coincide con Juntos por el Cambio, donde ambos precandidatos, Larreta y Bullrich, hacen suyo el reclamo de quitarle retenciones al sector agrario y prometen unificar el tipo de cambio con un peso re contra devaluado, cuyas consecuencias inmediatas serían disparar los precios de los alimentos. 
 También se sumará una mayor carga impositiva para el dólar ahorro, el cual ya se encuentra restringido para la mayor parte de la población, imposibilitando que esta preserve sus ingresos de una devaluación y cercenando su capacidad de ahorro, la antítesis de los beneficios a los capitalistas. 
 Esta divisa se calculaba en base al valor del dólar oficial diario más el Impuesto PAÍS del 30% y una retención a cuenta del Impuesto a las Ganancias del 35%, lo que totalizaba un 65% de corrección sobre el valor base. Ahora se igualará el gravamen sobre esta divisa al del llamado “Dólar Tarjeta”, al cual se le aplica una percepción a cuenta de Ganancias del 45%, además del 30% correspondiente al Impuesto PAÍS, totalizando un 75%, es decir un encarecimiento del 10%. 
 Se espera que, tras la aprobación del directorio, lleguen desembolsos por U$S 8500 millones, sobre el total de U$S 10.800 pendientes hasta fin de año, para que el gobierno pueda afrontar los vencimientos con el organismo. Cabe destacar que los vencimientos de julio ya fueron postergados para fin de mes, por lo que el 31 deberá cancelar u$s 2660 millones y restará pagar U$S 4200 millones más hasta las elecciones. 
 No es la primera vez que el acuerdo con el FMI muestra su carácter incumplible e impagable, es el motivo de que los gobiernos lo hayan re negociado sistemáticamente. Macri lo re negoció a meses de haberlo firmado. En 2019 se cayó y lo re negoció el Frente de Todos, quien tuvo que re negociarlo prácticamente en cada revisión, incluso a pesar de que el organismo flexibilizara las metas trimestrales a cambio de mayores concesiones y ajuste. En todos los casos, el panorama económico siempre terminó siendo absolutamente contrario al que vaticinaban: menos dólares, más inflación y más devaluación. 
 Sin embargo, esta es la columna vertebral del esquema económico que sostienen todos los políticos capitalistas, cuyas consecuencias las pagamos los trabajadores con más deterioro en nuestros ingresos. Por eso, tenemos que abrazar un programa propio que incluya la nacionalización de los recursos nacionales estratégicos y la ruptura con el FMI, en función de terminar con el saqueo y abrir un rumbo de desarrollo nacional, donde se prioricen las necesidades de las mayorías. La lista encabezada por Gabriel Solano y Vilma Ripoll en el FIT expresa la lucha para que el movimiento popular adopte esas banderas y se deshaga de los políticos del régimen que han hundido al país. 

 Camila García

Jorge Majfud sobre "Guerra Cultural y las Mafias Secretas". III Global Conference New York

La doble victoria de Cuba en Bruselas

domingo, julio 23, 2023

Claves de la elección española

Fort Benning: nuevo nombre, la misma vergüenza


Los líderes de Fort Benning/Moore revelan el letrero oficial de Fort Moore durante la ceremonia de redesignación de 2023.

A partir del jueves 11 de mayo de 2023, «Fort Benning», sede del Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (WHINSEC) se convirtió en «Fort Moore». El cambio de nombre fue parte de una iniciativa más amplia del ejército de los EE.UU. para eliminar los nombres de los oficiales confederados de las bases militares por recomendación de una comisión del Congreso.
 Que el ejército estadounidense reconozca su pasado racista es notable, y el cambio de nombre de Fort Benning a Fort Moore es un gesto simbólico positivo. Sin embargo…. Para aquellos de nosotros, con School of the Americas Watch (SOA Watch), evoca recuerdos del cierre de la Escuela de las Américas (SOA) en diciembre de 2000 y la posterior apertura, el 17 de enero de 2001, del Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (WHINSEC) – en el mismo sitio, y con muchos de los mismos profesores, clases y manuales. Nuevo nombre, la misma vergüenza. 
 Como dijo entonces el fundador del SOAW, el padre Roy Bourgeois,: «El nuevo instituto no es diferente del SOA al que sustituye. Es una escuela de combate. Los soldados de infantería y las mujeres de América Latina vienen a aprender a luchar». Al negarse a hacer cambios significativos en la nueva escuela, el Departamento de Defensa no abordó el verdadero problema: la violencia perpetrada contra el pueblo de América Latina por soldados entrenados en Estados Unidos».
 Del mismo modo, el cambio de nombre de la base del ejército a Fort Moore en 2023 no cambia la realidad sobre el terreno: la base, cualquiera que sea el nombre que se le dé, es el hogar del Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad. 
 Debemos reconocer que los símbolos por sí solos no son suficientes para lograr un cambio verdadero. Si bien la ceremonia de cambio de nombre intenta blanquear el pasado, no reconoce el sufrimiento y la violencia continuos perpetrados por el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad (WHINSEC). La base, independientemente de su nombre, sigue siendo el hogar de WHINSEC/Escuela de las Américas, un símbolo de un sistema arraigado en el racismo, la dominación y la opresión. 
 En SOA Watch, nuestro compromiso con un mundo libre de sufrimiento y violencia sigue siendo inquebrantable. Vemos los centros de detención de inmigrantes con fines de lucro, la militarización de la frontera y el entrenamiento de fuerzas represivas en WHINSEC y otros sitios como Cop City, que se ubicará a sólo dos horas cerca de Atlanta, Georgia, como partes integrales del mismo sistema violento y racista. Estos temas interconectados exigen nuestra resistencia colectiva y esfuerzos sostenidos para lograr un cambio significativo. 
 Juntos, debemos continuar exponiendo la verdad, desafiar los sistemas opresivos y abogar por la justicia y la igualdad. Fort Moore es el mismo Fort Benning de siempre y debería servir como un recordatorio de la vergüenza que persiste dentro de la institución. Nos corresponde mantener nuestra postura vigilante, amplificando nuestras voces y solidarizándonos con los afectados por las prácticas injustas enseñadas y perpetradas en tales escuelas de guerra. A medida que avanzamos, permanezcamos firmes en nuestra misión de oponernos y cerrar los centros de violencia.
 ¡Nuevo nombre, la misma vergüenza! Juntos, persistiremos en nuestra resistencia colectiva. 
 En solidaridad, 

 SOA Watch

FMI: el laberinto político de Massa y Cristina Fernández


La devaluación fragmentada acentuará la inflación. El impasse entre el Gobierno y el FMI ha cobrado dimensiones catastróficas. El diferendo no se limita a la devaluación del peso oficial. Una devaluación que lleve la cotización del dólar a 350 pesos, como exige el FMI, adquiriría alcances hiperinflacionarios. De esto se desprende una conclusión netamente política, a saber, que el FMI ha adelantado los tiempos del ‘gran ajuste’ de diciembre a la actualidad. Una mega devaluación sólo sería coherente, aunque brutal, como parte de un planteo global, algo a lo que no alude en los informes que vienen desde Washington. Sería el famoso “plan de estabilización” que fogonean los economistas de la ‘contra’, que supone un fuerte aumento de la tasa de interés y un aumento acelerado de tarifas de todo orden. No significa que estas medidas serían suficientes para levantar el ‘cepo’ al mercado de cambios de inmediato, pero sentarían las bases del llamado “equilibrio macroeconómico”: recesión, incremento del ingreso de divisas por exportaciones, un retroceso de las importaciones y una reversión de la pérdida de divisas por parte del Banco Central. Aun con estas elevadas pociones de depresión económica, los cálculos en circulación prevén un incremento de los precios en el mes siguiente a la aplicación del ‘plan’ del orden del 20 por ciento. Esta ‘estabilización’ beneficiaria a todos aquellos que pactaron la compra de dólares para agosto a 320 pesos.
 El planteo del FMI sería la condición para adelantar a Argentina los 8 mil millones de dólares que vencen hasta fin de año con el mismo Fondo. Habría que pagar además los intereses por este préstamo y por los bonos de la deuda externa. La tasa de interés que el FMI cobra a Argentina es francamente usuraria; en primer lugar, porque no es un crédito comercial que serviría para desarrollar negocios y ganancias; es un préstamo para cubrir diferencias monetarias en divisas. Entre el básico y las sobrecargas redondea un 8,5% anual, casi el doble de lo que cobra China por el intercambio de monedas con Argentina entre yuanes y pesos. En la “historia” que relata Juan Grabois en su ‘spot’ televisivo no figura, al lado de San Martín y Perón, este vasallaje colonial del actual gobierno peronista. 
 El FMI se ha parado en ese planteo ‘maximalista’ con pleno conocimiento de que no existen los recursos políticos para su aplicación, no ya por parte del Gobierno sino tampoco de la oposición. Ni siquiera los ultras de la ‘opo’ están dispuestos a atravesar un proceso electoral con un gobierno provisional electo por la Asamblea Legislativa. De ahí que se haya parido una salida falsamente intermedia para que el FMI adelante solamente los 3.500 millones de dólares que vencen antes del 1 de agosto, incluidos intereses de bonos internacionales, a cambio de medidas fuertemente devaluatorias pero que no constituyen una devaluación integral. Serían el establecimiento de un dólar de 350 pesos para diversas exportaciones, en especial agrarias, y un impuesto elevado a las importaciones llamadas “suntuarias” y otras. El objetivo de este esperpento es que el Banco Central recupere reservas internacionales que hoy son negativas en 7 mil millones de dólares. La cifra podría ser mayor si se verifica que los adelantos en yuanes de China tienen como contrapartida una garantía del oro del Banco Central. Miguel Pesce, el presidente del BCRA, no desmintió la existencia de esa garantía, sino que el acuerdo con China es “confidencial”. Las reservas líquidas, en referencia a las divisas depositadas por clientes o por préstamos, se habrían agotado. Una cuestión adicional es que el Central adeuda 12 mil millones de dólares a importadores que se financiaron en el exterior por 90 o 180 días, y a quienes hicieron lo mismo para financiar el pago de intereses y dividendos con el uso de dólares a préstamo. En el acuerdo que se estaría por firmar con el FMI, los giros al exterior por medio del mercado oficial no sufren ningún impuesto. Las deudas contraídas por el sector privado con garantía de las reservas (inexistentes) del Banco Central no harán más que subir. 
 El saldo de este acuerdo que los diarios dan por hecho es que no alcanza para detener la corrida cambiaria de los últimos días, que llevó el dólar a casi 530 pesos. El Gobierno nacional y popular seguirá bajo arresto domiciliario con tobillera electrónica. El FMI y la masa de acreedores nacionales e internacionales han impuesto el control del proceso eleccionario. Para, si no zafar, al menos aflojar esta asfixia política, el ‘tigre’ Massa tiene listo el zarpazo que preparó hace un par de meses: usar los títulos en dólares, principalmente de Anses, para intentar controlar las corridas cambiarias. Anses vendería sus dólares a cambio de pesos, que luego utilizaría para comprar deuda local en moneda nacional. Otra para el ‘spot’ de Grabois. El último paso, que Massa daría sólo en el caso de ser electo, sería deshacerse de las acciones de empresas en poder de Anses, como es el caso de Techint. 
 La devaluación fragmentada que Massa acordaría con el FMI llevará la inflación para arriba, sin la ventaja de haber resuelto nada, ni siquiera una corrida. Al patear, multiplicadas, las deudas e hipotecas para los próximos meses, el próximo gobierno llegará a la Rosada sin los recursos políticos necesarios para aplicar el “todo o nada”. La deuda pública de la Administración Nacional ha superado los 400 mil millones de dólares, pero es mucho mayor, alrededor de 550 mil millones, cuando se le suman la deuda de las provincias, las Lelics, los organismos descentralizados, los juicios en el exterior y los derechos de los deudores privados sobre las reservas internacionales.
 Para justificar una desvalorización enorme del peso y por lo tanto de salarios y jubilaciones, las patronales y sus voceros -entre ellos el kirchnerismo- aluden al brioso porvenir que ofrece a Argentina el petróleo, el gas, el litio y los cereales. Todas ‘commodities’, o sea materias primas, que se negocian en mercados volátiles, donde la capacidad de producción es excedente. Estados Unidos había abandonado prácticamente la exportación de gas licuado, debido a la baja de precios, hasta que estalló la guerra OTAN-Rusia y el bloqueo a la exportación de Rusia. La economía mundial del presente no es aquella que catapultó a Argentina al mercado internacional de cereales y carne, cuyo objetivo era abaratar el costo de los alimentos y el costo laboral en Europa y aumentar los salarios reales. Una manifestación de este enorme impasse es el reiterado fracaso del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. China, por su lado, no producirá soja, pero sí lo hace ya con el aceite y harina de soja. El desbalance comercial Argentina-China se acerca a los 10 mil millones de dólares. 
 En definitiva, el proceso electoral ha entrado en una fase más crítica. Los trabajadores debemos discutir todo esto, y desechar las fantasías parlamentarias de una ‘izquierda’ sin principios ni estrategia. 

 Jorge Altamira 
 23/07/2023

El tramo final de las PASO

La campaña electoral hacia las primarias de agosto ingresa en sus últimas tres semanas en medio de un agravamiento de todas las contradicciones de la gestión Massa. El anunciado acuerdo con el FMI se dilata, cuando restan diez días para que Argentina deba responder por vencimientos superiores a los 3.000 millones de dólares con el propio organismo. Si se arribara a un acuerdo, el FMI debería anticipar los recursos para esos pagos, que es lo que viene ocurriendo desde hace un año y medio. Pero el FMI condiciona los adelantos a una devaluación lisa y llana del dólar oficial, por un lado, y a un reforzamiento del ajuste fiscal, del otro. Las consecuencias inflacionarias de esa devaluación terminarían de sepultar las posibilidades electorales del oficialismo, el cual, de todos modos, ha sufrido un golpe político demoledor de los comicios de Santa Fe. 
 Al planteo fondomonetarista de una devaluación general, el gobierno le ha contrapropuesto un ´paquete´ de devaluaciones parciales. A los exportadores de algunos cereales y alimentos le ofrece un nuevo dólar especial. Del lado de las importaciones, plantea colocar un impuesto para encarecer una parte de ellas, sin haber definido cuáles. Por el lado del fisco, el gobierno quiere sortear la exigencia del FMI con un anticipo al impuesto a las ganancias de las empresas de mayor facturación. Aunque el paquete es presentado ante Washington como una aproximación a sus exigencias, el Fondo no le ha dado su venia. Las medidas han sido cuestionadas también por la gran burguesía local. El nuevo dólar agro multiplicará los desajustes al interior de la cadena agropecuaria –por caso, el encarecimiento de la alimentación avícola y porcina. Lo mismo ocurre con las importaciones: las patronales industriales rechazan el encarecimiento de sus insumos importados, mientras que el agronegocio recela de lo que ocurrirá con los agroquímicos que vienen del exterior. Si, a partir de estas exigencias, el impuesto importador se limita a los productos de consumo final, el efecto de la medida será irrelevante. La misma disconformidad recorre a la gran patronal en relación al anticipo del impuesto a las ganancias.
 Existe también una intensa puja en torno de la deuda pública y la especulación con el tipo de cambio.
 La seudodevaluación de Massa dejaría afuera a los contratos de futuro, que se negocian de acuerdo al valor del dólar oficial. Quienes cerraron estos acuerdos se han subido al lote de quienes empujan por una devaluación lisa y llana. Finalmente, a los acreedores de la deuda pública en pesos –ajustada a la inflación o al dólar- tampoco les satisface un tipo de cambio “disfrazado”. La gran patronal, que usufructuó largamente de los arbitrajes y rescates de la gestión massista, sabe que ese régimen se encuentra económica y políticamente agotado. El carro de los devaluadores, timoneado desde Washington, reúne cada vez más adherentes. 

 Crisis política
 
Al kirchnerismo-massismo no le falta razón cuando asocia la devaluación general a la defunción de sus posibilidades electorales. Pero esa perspectiva ya ha sido anticipada por una elección de la envergadura de la de Santa Fe. Una derrota electoral del oficialismo comienza a ser descontada por el gran capital y el propio FMI –ello refuerza la exigencia para que este gobierno emprenda el trabajo sucio de la devaluación. Si el tándem de Massa Cristina resiste ese destino, las medidas de Massa podrían convertirse en la plataforma de un plan “B”, donde los pagos al FMI queden en suspenso. En ese caso, el gobierno debería financiar las importaciones con los recursos del nuevo dólar agro, junto a los yuanes de China. Este defolt, en plena PASO, reforzaría brutalmente las presiones cambiarias, que ya se manifestaron en estos días con el salto de las cotizaciones paralelas y financieras. Los economistas ligados al bullrichismo agitan la versión de que el gobierno financia la salida de dólares con los depósitos de los ahorristas en esa moneda: quieren que el empujón final a la devaluación venga de la mano de una corrida bancaria. Un estallido de este tipo sería también un estallido de la deuda en pesos indexada y dolarizada, la cual, en las condiciones actuales, devengará en 2024 el triple de los intereses de la deuda en dólares. 

Las masas 

Es evidente, en este escenario, que las tres semanas que restan a las PASO no serán solamente un paseo de candidatos. El impasse en torno de la deuda y la devaluación acicateará las tendencias inflacionarias. La devaluación “para no devaluar” que pergeña Massa reforzará la carestía, apenas contenida en las últimas semanas por la caída en el consumo de las masas. Lo mismo ocurrirá a causa del encarecimiento de las importaciones y de los dólares financieros, que anticipan en su escalada la devaluación general que el gobierno pretende postergar. Una devaluación hecha y derecha, por imposición del FMI o de una corrida empujada por violentos antagonismos capitalistas, abriría un escenario hiperinflacionario en pleno proceso electoral. Las contradicciones en danza comienzan a golpear al movimiento obrero, como lo revela el conflicto siderúrgico en la UOM, donde las patronales condicionan el reclamo de ajuste salarial a una devaluación en regla. La burocracia sindical mulltiplica sus manifestaciones de apoyo electoral a Massa, pero por abajo asiste a un tembladeral. El debarajuste de los arbitrajes de la gestión massista multiplica los reclamos obreros –es lo que ocurrió hace algunas semanas atrás con los colectiveros en el AMBA. El derrumbe del plan económico y político del massismo debería reforzar decisivamente a la oposición radical-macrista. Pero los analistas más serios informan, en cambio, de un estancamiento en la intención de voto, que involucra también a Bullrich y Larreta. Anticipan, así, un escenario futuro donde “ninguna fuerza detente más de un 30% en la intención de voto” (La Nación, 23.7) El abstencionismo no ha retrocedido. 
 La izquierda ignora el cuadro convulsivo que se está descerrajando en el propio proceso electoral, Es lo que hace, también, con el escenario internacional que envuelve a la Argentina, donde un importante lote de países engrosa la fila de la cesación de pagos. Las necesidades de financiamiento de la guerra imperialista refuerza la presión de sus estados y de los fondos internacionales sobre los países endeudados, que no es otra cosa que la presión por estrujar hasta lo intolerable a sus trabajadores. Concientes de ello, los agentes electorales de los acreedores de la deuda pública –incluyendo en ellos a la gran burguesía local- refuerzan la agitación en favor de una contrarrevolución laboral, de un lado, y de un recorte decisivo de las libertades y del derecho a luchar.
 Con esta caracterización, unimos el hilo de la crisis mundial y nacional a los derechos obreros y democráticos amenazados por la escalada antiobrera e incluso fascistizante arrojada sobre el escenario electoral: a la precarización laboral y el derrumbe del salario, le oponemos la vigencia de las conquistas obreras, la jornada de seis horas, con un salario igual a la canasta familiar y no condicionado a las cláusulas extorsivas ligadas a la productividad; a la confiscación inflacionaria de las masas, le oponemos la indexación mensual de salarios y jubilaciones. 
 Advertimos sobre la escalada devaluatoria, hiperinflacionaria y ajustadora que preparan el FMI, por un lado, y el tándem Massa-Fernández; del otro, denunciamos la complicidad mortal de la burocracia sindical con ese paquete confiscatorio, y planteamos la urgencia de las autoconvocatorias y plenarios para la preparación de una huelga general en defensa del salario y el derecho al trabajo. Con esta perspectiva, convocamos a votar en las PASO a Política Obrera en todo el país. 

 Marcelo Ramal 
 23/07/2023

sábado, julio 22, 2023

Kosovo: campo de desecho de las armas de la OTAN


Armamento nuclear y destrucción ambiental. 

 Un reciente informe elaborado por el medio Declassified UK (13/07) expone las terribles consecuencias ambientales y humanas que ha traído a diversas zonas de Kosovo la utilización de municiones con uranio empobrecido que el Reino Unido ha suministrado a Ucrania para la guerra contra Rusia. 
 El extenso reporte periodístico incluye la visita por diversas zonas del país. El hecho más destacado es la proliferación de los casos de cáncer, que en las zonas más comprometidas alcanzan al 1% de la población. Estos niveles son 3 veces peores que las estadísticas más dramáticas en la Unión Europea (UE).
 También han proliferado las muertes tempranas como consecuencia directa de la enfermedad. Los pobladores entrevistados dicen desconocer a ciencia cierta las consecuencias que pueden experimentar como consecuencia de la guerra que la OTAN desencadenó contra Belgrado. 
 Kosovo presenta un daño ambiental que nunca ha sido estudiado con seriedad, ni siquiera por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) o la Organización Mundial de la Salud (OMS). Mucho menos por los gobiernos de la OTAN. Se calcula que más de 31 mil municiones fueron utilizadas en más de 100 misiones, disparadas con la ametralladora gatling gigante del Warthog (avión militar), que tiene una puntería muy baja: se calcula que el 90% de las balas se dispersan en un campo de 500 metros cuadrados. Por lo cual, toda la zona se ve afectada por el uso de estas municiones cargadas con uranio. 
 La OMS desarrolló una investigación que no contó con la seriedad suficiente. El informe, de fines de 2001, detalla que “la ubicación precisa del sitio objetivo era difícil de precisar ya que el acceso estaba restringido debido a la presencia de bombas de racimo sin explotar”, en referencia a la montaña Ceja y la provincia del Zhur. El informe explica que de 300 municiones posibles solo se estudiaron 2 y esto bastó para que el PNUMA descartara cualquier riesgo de radiación, aunque dijo que, "desde un punto de vista toxicológico, la exposición podría ser significativa". Además, el informe de la OMS dijo que "casi todos" los médicos de etnia albanesa que conocieron en 2001 creían que las preocupaciones sobre el uranio empobrecido "tenían motivaciones políticas y eran alimentadas por quienes estaban en contra de la intervención de la OTAN".
 Esto fue suficiente para trasladar a la población refugiada a causa del conflicto bélico nuevamente a sus hogares, pero sin conocer el efecto devastador que esto ocasionaría sobre su salud. La OTAN ha utilizado los vagos documentos elaborados para asegurar que actúa de acuerdo a las recomendaciones científicas, pero la comunidad científica ha rechazado dar por cerrado el asunto, muchos de los mismos informes instan a la precaución y al seguimiento a largo plazo. 
 La población reclama por las pésimas condiciones de atención sanitaria. Los tratamientos contra el cáncer son sumamente costosos y muchas veces los médicos envían a los pobladores a comprar medicamentos a países limítrofes. A esta contaminación ocasionada por el uranio empobrecido se suma que Kosovo obtiene el 97% de su energía mediante “carbón pardo” lo que ocasiona una contaminación del aire espeluznante y es uno de los focos más contaminantes de Europa.
 La suposición de la OMS sobre las tendencias “albanesas” se despejan cuando, al hablar con la población, incluso los hijos y vecinos de excombatientes del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK) que han fallecido como consecuencia de casos de cáncer lo asocian al uranio empobrecido. En varios pueblos y ciudades comentan que la OTAN utilizaba armas de este tipo en zonas ya habitadas, lo que demuestra que no se preocupaban en lo absoluto por las condiciones que crearía en el futuro para la población. En Italia, “cientos de veteranos italianos que sirvieron en Kosovo han demandado con éxito a su ministerio de defensa por cánceres que sus tribunales aceptaron que estaban relacionados con la exposición al uranio empobrecido en los Balcanes”.
 La Campaña Internacional para la Prohibición de las Armas de Uranio (ICBUW, por sus siglas en inglés) ha realizado estudios propios y señalan que "los sitios pueden requerir pruebas continuas de las aguas subterráneas", y advirtió que "las estimaciones de cuánto tiempo puede ser necesario hacer esto son siglos". Agregan que la tarea de descontaminación sería muy costosa, dando como ejemplo el caso de Montenegro que en un sitio solo debió trabajar más de 5 mil días e invertir 250 mil dólares por 480 municiones disparadas en solo 12 segundos. Kosovo posee más de 100 sitios como este. 
 Kosovo podría ser solo el comienzo; los Warthog dispararon 783.500 rondas sobre Irak en la primera Guerra del Golfo. No se ha realizado ningún estudio. Las municiones pretenden ser utilizadas en Ucrania y Rusia, el efecto devastador de la guerra recién ha comenzado. Solo los trabajadores, mediante una acción histórica, pueden ponerle un freno a la destrucción del planeta y de la vida.

Joaquín Antúnez
21/07/2023