En enero pasado, la inflación resultó del 6.2%, pero superó el 7% en febrero y se estima que llegará al 8% en marzo. Los salarios han sido sencillamente devorados por la carestía y muchas familias se abstienen de consumir gas o electricidad aún a costa de pasar frío.
La huelga fue convocada por las dos principales centrales obreras, la Confederación de Trabajadores Griegos (GSEE) que reúne a los privados, y la Confederación de Servidores Públicos (ADEDY) que agrupa a los estatales. También participaron sectores de la central que dirige el Partido Comunista griego. Decenas de miles de trabajadores marcharon en las calles de Atenas y en las principales ciudades del país.
En Grecia, el cimbronazo inflacionario se desata sobre el empobrecimiento general instalado desde los paquetes de austeridad instaurados por la “troika” FMI-UE-BCE desde hace más de una década. En la huelga de ayer, la denuncia de la carestía se conectó con la guerra: los manifestantes atacaron al gobierno derechista de Nueva Democracia (ND) por su compromiso férreo con el campo de la OTAN -con pancartas, se reclamaba “contra el involucramiento de Grecia” y “por el inmediato fin de la guerra”.
La huelga de Grecia es parte de una saga de reacciones populares desatadas a partir de la guerra, , y que ha tenido expresiones en España, Túnez y Perú, entre otros países. Está en curso una guerra mundial, no solo por la extensión y diversidad de los involucrados militar y políticamente, sino por un dislocamiento económico y social extendido, que será el fermento de nuevas rebeliones populares.
Política Obrera
No hay comentarios.:
Publicar un comentario