lunes, abril 27, 2026

Vaca Muerta: contaminación del aire y el suelo


Leticia Estévez, secretaria de Ambiente y Recursos Naturales 

Sin control estatal. Solo data basada en información empresaria. 

 El dicho popular más conocido que tiene como protagonista al zorro es aquel que refiere a quien cuida el gallinero. Pero hay otro, el que dice que el zorro pierde el pelo pero no las mañas. Este último es el que se aplica como anillo al dedo a la política provincial de Neuquén respecto a la emisión de gases de efecto invernadero por parte de la industria hidrocarburífera, así como de la contaminación del suelo y napas. Las normas y el control de la Secretaría de Ambiente y Recursos Naturales dependen exclusivamente de las declaraciones de las propias empresas. Que no pierden las mañas para dibujar sus declaraciones juradas, ocultar o retardar información y todo tipo de encubrimiento de hechos contaminantes. 

 La Resolución 258/2025 

Como un barniz progresista del actual gobernador, creo la Subsecretaría de Cambio Climático por el Decreto 840/2024 y puso al frente al ex diputado de Patria Libre, Santiago Nogueira. 
 Esta Subsecretaría depende de la Secretaría de Ambiente del Ministerio de Energía y Recursos Naturales. Por medio de la Resolución 258/2.025 se creó el “Programa de monitoreo y mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el sector hidrocarburífero”. 
 Siendo esta actividad, por lejos, la principal de la provincia y sobre la cual están basados todos los planes de expansión productiva, sería de esperar que la mentada Subsecretaría de Cambio Climático tuviera una estructura de efectivo control sobre el sector hidrocarburífero.
 Pero no es así. El programa de control del monitoreo y mitigación de gases contaminantes se basa en el “reporte obligatorio por parte de los sujetos obligados de información sobre emisiones de GEI, variables de actividad, acciones de mitigación y otros datos complementarios necesarios para la cuantificación de emisiones …”. Es decir, en datos que aporten las propias empresas contaminantes. 

 La Resolución 159/2024 

Cuando se inició la explotación No Convencional en Vaca Muerta, hace más de una década atrás, para evitar la contaminación de los suelos con derrames en los pozos, se instrumentó el uso obligatorio de mantas oleofílicas, que evitaban y contenían esos derrames. Sin embargo, a fines de 2024 la funcionaria Leticia Estévez (presidenta del PRO y parte de “La Neuquinidad” del gobernador Rolando Figueroa), y actual secretaria de Ambiente y Recursos Naturales, durante una visita a Bruselas, firmó sin necesidad de regresar la Resolución 159/2024 que desobligó a las empresas del uso de dichas mantas. Un procedimiento que fue impugnado legalmente, porque que está viciado de inconsistencias legales y políticas.
 La citada resolución deroga la normas de la obligación de utilizar las mantas, bajo el argumento de “encontrarse superadas por las previsiones de la Ley 1.875 en su Decreto Reglamentario N° 2.656/99 y Decreto N° 2.263/15, Ley 2.600 en su Decreto Reglamentario N° 1905/09 (Artículo 8° y ccs.) y la Ley 2.666”. 
 Un argumento muy raro, porque las normas citadas son todas anteriores a la Resolución 159/2024. Por lo tanto mal podrían “superar” a la que impuso la obligatoriedad del uso de las mantas.
 Por ejemplo la citada ley Nº 1.875 se sancionó en el año 1990, la ley Nº 2.600 en el año 2008 y la ley 2.666 en el año 2009. Mucho antes de la explotación No Convencional de Vaca Muerta. 
 Si bien esas leyes tuvieron modificaciones, las mismas son también anteriores a las resoluciones que se derogan, por lo que mal puede afirmarse que esas leyes “superan las previsiones” establecidas en las resoluciones derogadas.
 Lo cual lleva a la conclusión que la eliminación de utilizar mantas oleofílicas tiene que ver con el abaratamiento del costo para las empresas y la relajación de medidas contra la contaminación de suelos y napas de parte de las empresas petroleras.

 Se sigue un patrón de origen

 Esto es así porque la provincia nunca tuvo ni tiene un real sistema de control sobre la producción hidrocarburífera. Las empresas realizan la tributación de regalías sobre la base de su propia información, es decir, la provincia carece de un sistema propio de control. Nada menos que sobre uno de los recursos fiscales que por lejos es el más importante. 
 Debe recordarse que si alguna vez se hicieron un par de licitaciones para que la provincia tenga sus propios registros y medidores de producción, siempre las mismas fueron declaradas desiertas o se empantanaron en vericuetos legales que trabaron la instalación de los medidores. Y cuando alguna vez, hace ya mucho tiempo, se adjudicó la tarea a la ENSI (sociedad del Estado nacional y el provincial que operaba la Planta de Agua Pesada), finalmente se dejó sin efecto cuando los profesionales y técnicos expusieron los importantes desvíos que tenían los medidores de producción de hidrocarburos que registraban los datos utilizados por las empresas. Esto es muy grave y constituye una tolerancia hacia las empresas multinacionales. 
 La otra cara de la moneda la tenemos en cómo se mide el consumo de electricidad y gas en los domicilios: en este caso ni Camuzzi ni las prestadoras del servicio de electricidad confían en cobrar según lo que declare el propio vecino. Una doble vara que desnuda el carácter rabiosamente capitalista de la política oficial de “La Neuquinidad” y su antecesor el MPN. 
Este es otro aspecto que la nacionalización bajo control obrero del sector energético, sería un paso transicional hacia una tributación real del capital.

 Norberto E. Calducci

Menos jubilados, vaciamiento de la Anses y adultos mayores manejando Uber


La precarización laboral como abolición del derecho a una jubilación. 

 La situación de los adultos mayores respecto a la posibilidad de acceder a jubilarse, y con ello sustentar sus gastos de vida y costear su retiro laboral, se encuentra en su peor momento, luego de los sucesivos ataques y reformas reaccionarias de los gobiernos capitalistas, y más recientemente con los ataques de Javier Milei, con la eliminación de la moratoria jubilatoria y el congelamiento del haber mínimo en un piso histórico, junto al vaciamiento de la Anses y sus recursos.
 Para el periodo del primer trimestre de este 2026 tenemos que las nuevas altas de jubilaciones en el sistema de la Anses descendieron a 52.192 personas en total: una cifra que representa una caída interanual del 43% respecto al mismo periodo de 2025, y del 55% respecto a 2024, dejando en claro que en la Argentina, con las modificaciones recientes del gobierno de Javier Milei, cada vez se jubilan menos personas. 
 Esto se debe principalmente a que el gobierno la liquidado los programas de moratoria previsional, que le permitían a los adultos mayores con edad de jubilarse pagar los aportes no realizados por sus patronales durante su periodo laboral, asumiendo ellos el costo de la evasión contributiva de los capitalistas negreros. 
 La falta de aporte de miles de jubilados tiene su explicación en la alta informalidad laboral de la cual se valen las patronales para sacar un mayor beneficio de la explotación del trabajo ajeno, algo que no solo no es cosa del pasado, sino que es favorecido por las reformas antiobreras de Milei, como la eliminación de las indemnizaciones por nula o deficiente registración laboral (con la sanción de la Ley Bases), que invita a las patronales a profundizar la vía del trabajo informal. 
 Son una amplia mayoría las y los jubilados que requirieron de alguna regularización de aportes –más allá de la moratoria previsional derogada persisten otros regímenes más restrictivos. Del total de 5.806.812 jubilaciones liquidó Anses para su pago en marzo de este año el 68,2% (3.962.167) incluyó alguna regularización de aportes. 

 Vaciamiento del sistema

 Las medidas del gobierno no solo han llevado a una merma en las altas del sistema previsional sino también a una modificación de la composición de los aportistas, que redunda en un desfinanciamiento y vaciamiento de la Anses que la hace insostenible. 
 Actualmente el 69% de los aportantes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) se encuentran bajo relación de dependencia, el 23% son monotributistas, el 5% se encuentran en el régimen de autónomos y el 3% restante en el de servicio doméstico. Veinte años atrás la composición de los aportes era de 82%, 11%, 6% y 1%, respectivamente, dando cuenta de una degradación del trabajo en relación de dependencia hacia otras formas peores pagas y con menos aportes, como el monotributo y autónomos, donde las patronales son ponen un peso. 
 Para septiembre del 2025 el promedio del aporte jubilatorio de los asalariados fue de $168.635, más la contribución patronal de $191.859, sumando en total de $360.494. Mientras que los monotributistas aportaron en promedio $16.270, por lo que el fraude laboral realizado por las patronales y avalado por el gobierno redunda en un vaciamiento de la Anses, que luego es utilizado como pretexto para “justificar” planteos de privatización del sistema previsional. Como todo, en última instancia, se deduce de lo que produce el trabajador -incluidos los "aportes patronales"-, esta transformación implica una sobreganancia que se apropian las patronales.
 Como jubilarse ya no es para todos y aún jubilados la plata no alcanza, muchos adultos mayores jubilados se ven obligados a seguir trabajando en los rubros más precarizados. En diciembre de 2025, según cifras oficiales de la Seguridad Social, se contaron 453.186 jubilados con aportes activos debido a tareas laborales (a los que habría que sumar los informales), con una holgada mayoría de monotributistas (casi la mitad), quienes salen a trabajar porque no llegan a fin de mes, saturando aún más un mercado laboral donde no hay trabajo y donde los salarios se desploman. 
 El gobierno de Javier Milei se ha declarado enemigo público de las y los jubilados desde el primer día de su asunción, reprimiendo las movilizaciones y manifestaciones frente al Congreso de la Nación y liquidando los haberes previsionales y los derechos de millones de jubilados, como la cobertura médica del Pami, el abastecimiento de medicamento y el vaciamiento de la Anses para beneficiar a las patronales.
 Las y los jubilados, a pesar de la animosidad del Ejecutivo nacional en su contra, vienen desenvolviendo una intensa lucha contra este gobierno, incluso a pesar de la burocracia sindical de la CGT que les dio la espalda infinidad de veces. Para derrotar esta ofensiva antiobrera y garantizar el acceso universal a la jubilación, la Canasta del Jubilado como piso en los haberes previsionales y el 82% móvil real para las jubilaciones. 

 Marcelo Mache

Para el gobierno, “hojarasca” es todo lo que no beneficie a los capitalistas


Obtuvo dictamen de comisión el denominado “proyecto de Ley Hojarasca”, cuyo nombre es una nueva estafa del gobierno.

 El proyecto de “Ley Hojarasca” impulsado por el gobierno de Javier Milei y su ministro de “desregulación”, Federico Sturzenegger, obtuvo dictamen favorable en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General, allanando el camino para su tratamiento en el recinto. El otrora ministro de De La Rúa y de Macri no se hizo presente para defender su proyecto, sino que envió a dos de sus funcionarios. Uno de ellos fue Alejandro Cacace, exdiputado nacional de la UCR por San Luis, y anteriormente diputado provincial por el mismo partido, devenido ahora en libertario. 
 Presentada por el gobierno y por los expositores en la comisión como una supuesta “depuración técnica del orden jurídico”, la iniciativa encubre en realidad otros fines bastante más concretos. La idea de una “hojarasca” (es decir, inútil) es deliberadamente engañosa. Por supuesto que existen una cantidad de leyes en desuso -lo que en términos jurídicos se conoce como desuetudo-, pero el núcleo del proyecto apunta a otras cuestiones mucho más sensibles, eliminando normas que tienen implicancias concretas.
 El gobierno echa mano entonces a una maniobra legislativa bastante evidente, ya que entre las más de 70 leyes derogadas se puede encontrar literalmente de todo. Para encabezar las normas en “desuso” y justificar la pertinencia de la ley, comienzan derogando la Ley N° 94, del año ¡1864!, que establece una pena de 10 años para cualquier autoridad que haga azotar una persona. El gobierno presenta esta norma como “del medioevo”, porque “ya no existen los azotes”. La realidad es algo distinta, ya que en las cárceles y comisarías pasan cosas mucho peores que los azotes, como dan cuenta decenas y decenas de casos de muertes más que sospechosas en las comisarías por “ahorcamiento” o “causas desconocidas”. 

 ¿Qué es lo que quiere barrer Sturzenegger y Milei con la “Hojarasca”?

 En primer lugar, es particularmente grave la derogación de la Ley 26.688, que promueve la producción pública de medicamentos. Mientras el gobierno endurece el acceso a medicamentos a través del Pami, elimina una norma que apuntaba a garantizar el acceso a tratamientos esenciales. Sturzenegger la descalifica como “declamativa”, porque dice que no tiene implicancia práctica. Claro, no la tiene porque los sucesivos gobiernos, y en particular el de Milei, la han vaciado y desfinanciado, en lugar de desarrollar la producción pública de medicamentos que la misma plantea. Por supuesto, la supresión de esta ley encaja perfectamente con una política de beneficio a la industria farmacéutica, y va en línea con la adhesión al Tratado Internacional de Patentes que está en la agenda del Congreso Nacional y que Estados Unidos le reclama a nuestro país en el acuerdo comercial suscripto por el gobierno. 
 Otro ejemplo ilustrativo del verdadero contenido de la “hojarasca” es la derogación de la Ley 23.678 sobre regalías petroleras. Lejos de ser un detalle administrativo, su eliminación implica suprimir un antecedente jurídico que fijaba un piso para el cálculo de las regalías petroleras. Aunque su aplicación haya sido desplazada, fundamentalmente a partir de la cesión de los recursos hidrocarburíferos a las provincias, su existencia constituye una herramienta potencial frente a la subvaluación de recursos estratégicos, que hoy es una moneda corriente. 
 En el mismo sentido se encuentra la derogación de la Ley 21.778, que regula contratos de exploración y explotación de hidrocarburos, y con la Ley 23.419, que obliga a las empresas petroleras con participación estatal a informar sobre sus exploraciones del subsuelo. Dicen que es redundante porque “el Estado informa al Estado”, pero lo que quiere es promover que empresas como YPF (con participación estatal mayoritaria pero finalmente Sociedad Anónima) hagan exploraciones sin informar a ningún organismo que haga contralor. 
 En el terreno cultural, aparece una nueva ofensiva. La derogación de la Ley 19.787, que promovía la difusión de la música nacional, y de la Ley 14.800, que obligaba a reconstruir salas teatrales demolidas, apunta a desmantelar herramientas de protección de la cultura. Esto favorece tanto a las grandes corporaciones discográficas como a la especulación inmobiliaria, en detrimento de la producción artística independiente. También se deroga la Ley 19.363 que mediante sorteos del INCAA fomenta la asistencia a los cines, y la Ley 21.145, que otorga precios reducidos para viajes y alojamientos de compañías teatrales en sus giras. 
 La eliminación de artículos de la Ley 22.461 sobre transferencia de tecnología extranjera suprime mecanismos de control estatal (evaluación técnica y certificación) en un área estratégica. Particularmente se derogan los artículos que establecen al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) como autoridad de aplicación de esa norma, en momentos que el mismo es vaciado mediante despidos, recortes y eliminación de sus funciones. 
 A su turno, la derogación de la Ley 22.963, que requería la intervención del Instituto Geográfico Nacional en la aprobación de cartografía, es particularmente grave con un gobierno nacional fanático de Margaret Thatcher, que ha expuesto mapas sin las Islas Malvinas en actos oficiales. Ni que hablar del apoyo incondicional de Javier Milei al Estado de Israel, que patrocina una de las empresas petroleras que anunciaron proyectos de exploración y explotación en la zona de las Islas junto al imperialismo británico.
 En el plano mediático, la supresión de la Ley 25.750 elimina límites a la participación extranjera en medios de comunicación, profundizando la concentración y extranjerización de la información. Y en materia de hábitat, la derogación de la Ley 24.057 ataca directamente herramientas de organización social frente a la crisis de vivienda. 
 Durante el debate en comisiones, la diputada Romina Del Plá denunció el carácter reaccionario del proyecto, señalando que bajo el pretexto de simplificar el entramado legal se busca eliminar derechos y favorecer intereses capitalistas. Su intervención puso de relieve que no se trata de una cuestión técnica, sino de una orientación política que apunta a desarmar cualquier resguardo legal conquistado por los trabajadores. 
 Lo que recorre todo el paquete es una lógica de clase: suprimir regulaciones para habilitar la fiesta de los capitalistas, a costa de una profundización del saqueo colonial de nuestro país y una mayor explotación de los trabajadores. La verdadera “hojarasca” que debe ser barrida por el movimiento obrero y popular argentino es este gobierno de hambre y saqueo.

 Fede Casas

domingo, abril 26, 2026

En el marco del Escudo de las Américas, el fascista Peter Thiel llega a la Argentina para fortalecer al estado policial


Peter Thiel -el CEO de Palantir- arribó con su familia el domingo a Buenos Aires, para quedarse dos meses. Se reunió con Javier Milei y ya fue visitado por varios empresarios y funcionarios de gobierno.
 Thiel es un fascista liberticida. Palantir -codesarrollado por la CIA- elabora softwares que integran, ordenan y analizan enormes cantidades de datos para tomar decisiones y definir blancos. Produce información al servicio de las agencias de defensa e inteligencia de Estados Unidos e Israel, principalmente. También presta servicios a otros estados y a empresas privadas. Sus softwares han sido usados para asesinar personas en Gaza, el Líbano e Irán y para detener inmigrantes en Estados Unidos y activistas propalestinos en toda Europa.
 La guerra en Gaza le ha servido como una gigantesca vidriera para vender sus productos y le ha permitido multiplicar sus contratos en todo el mundo. 
 Peter Thiel, nacido en Alemania y criado en la Sudáfrica del apartheid, es un supremacista blanco que ha declarado públicamente que no tiene problema con que sus productos sirvan para asesinar a población civil. Esta semana publicó el manifiesto de Palantir, que plasma sus ideas fascistas y militaristas. 
 Se supone que es un liberticida como Milei. Sin embargo, Thiel no aboga por la destrucción del Estado; sus planteos delinean un Estado totalitario tomado por las corporaciones. Más aún, por su penetración real en los comandos de Defensa de diferentes estados, se puede hablar de una pretensión de funcionar como un supraestado. 

 Palantir en el mundo 

Ucrania firmó un acuerdo con Palantir para construir un sistema de defensa aérea autónomo llamado "Brave1 Dataroom". Esta plataforma utiliza millones de datos e imágenes reales de la guerra recopilados por militares ucranianos para entrenar modelos de Inteligencia Artificial. La manera en que los ejecutivos de Palantir supervisan en el terreno, implica que integran en los hechos el Ministerio de Defensa de Ucrania, supervisando todas las acciones. La pérdida de soberanía que implica entregarle a una empresa privada todos esos datos y permitirle ese grado de “supervisión” es algo que Ucrania, de todos modos, ya puso en juego hace mucho y con muchas otras empresas estadounidenses. Dos tercios de sus tierras fértiles le pertenecen a BlackRock, por ejemplo, la empresa para la que trabajaba –qué chico es el mundo– el marido de Peter Thiel. 
 En el ejército de los Estados Unidos también hay empleados de Palantir, que ocupan cargos de carrera, pero que han sido puestos a dedo. El caso más destacado es el de Shyam Sankar, director de Tecnología de Palantir, quien fue comisionado como teniente coronel en la Reserva del Ejército en junio de 2025, sin haber hecho ninguno de los 17 años de carrera que requiere el cargo. 
 También, con el cargo de teniente coronel, se nombró a otros tres ejecutivos de la empresa para que lo acompañen en las tareas. Todos a dedo. El mismo vicepresidente, J. D. Vance, ha sido financiado por Palantir.
 Peter Thiel le dio a Vance uno de sus primeros trabajos y más tarde financió con 15 millones de dólares su exitosa candidatura al Senado, en Ohio, en 2022. Por eso resulta curioso que J. D. Vance –siendo Peter Thiel su mentor– sea vendido en la opinión pública como la facción del gobierno menos partidaria de la guerra. 
 Desde que Trump asumió su segundo mandato, la empresa ha sido contratada por el Departamento de Seguridad Nacional para investigar estafas relacionadas con bodas, por el Departamento de Asuntos de Veteranos, para recopilar estadísticas, por el Servicio de Impuestos Internos, y por el Departamento de Estado, para identificar amenazas contra ciudadanos estadounidenses y diplomáticos estadounidenses en el extranjero, según datos de contratación federal. Las decenas de contratos adjudicados a Palantir desde que Trump asumió la presidencia se cuentan por miles de millones de dólares, incluyendo un acuerdo de diez años con el Ejército de los Estados Unidos por un valor de hasta 10 mil millones de dólares. El precio de las acciones de Palantir casi se ha triplicado desde la elección de Trump.
 En Reino Unido hay una puerta giratoria de funcionarios del Ministerio de Defensa que renuncian para ser contratados por Palantir. Inmediatamente le consiguen a la empresa contratos con el gobierno. También se sabe que la exministra de Defensa alemana, Ursula von der Leyen (CDU), actual presidenta de la Comisión Europea, se reunió con el otro director ejecutivo de Palantir, Alex Karp, en la Conferencia de Seguridad de Múnich en 2018 y en el Foro Económico Mundial de Davos en 2020. Alemania tiene, tanto a nivel nacional como de los estados federados, varios contratos con la empresa, algunos de los cuales fueron declarados inconstitucionales por la alevosía de la injerencia.
 Con el Mossad, Palantir tiene una relación desde hace más de 10 años y, desde el 7 de septiembre, forjó una alianza estratégica con todo el Ministerio de Defensa de Israel.
 La empresa tiene a un ejecutivo global encargado de todas estas relaciones, Noam Perski. Su trabajo consiste específicamente en dirigir las relaciones con agencias gubernamentales de inteligencia, defensa y policía en todo el mundo, lo que demuestra que existe una estrategia corporativa centralizada para penetrar en diferentes gobiernos. 

 En Argentina 

Peter Thiel no ha dado a conocer los objetivos de su estadía en Buenos Aires. Sin embargo, nos podemos dar una idea de sus pretensiones de lograr contratos, obtener paquetes de datos y penetrar en el gobierno. 
 En marzo pasado, Patricia Bullrich intentó un contrato con la empresa de Thiel vinculado con el propósito de poner en pie el ICE argentino. Como el proyecto de impulsar la Agencia de Seguridad Migratoria fue abortado por la oposición de Karina Milei, el contrato con Palantir no vio la luz, al menos públicamente. 
 Ahora Thiel se reunió directamente con Santiago Caputo –el enemigo interno de Karina y que tiene bajo su órbita a la SIDE– antes de ver a Javier Milei. En enero, Karina trasladó la subsecretaría de Ciberseguridad -que dependía de la SIDE- a la jefatura de gabinete para mantenerla bajo su control, pero dejando a un hombre de Caputo en el control técnico, Darío Genua, dando cuenta de una negociación. La visita de Thiel llega justo cuando la guerra de carpetazos está dejando gravemente lesionado a Adorni, peón de Karina. 
 El marco interno de estos posibles acuerdos sería el DNU 941/25, que dotó de facultades extraordinarias y represivas a la SIDE para llevar adelante una persecución contra los sectores en lucha contra el gobierno. Además, el decreto establece la concentración de todos los datos del Estado, el combustible con el que funcionan los softwares de Palantir. 
 El contexto externo de la llegada de Thiel a Buenos Aires es la adhesión de la Argentina al Escudo de las Américas promovido por Donald Trump. Este plan Cóndor 2.0 enmarca la iniciativa para habilitar, no sólo los contratos con Palantir y la entrega masiva de los datos del Estado, sino la intervención de la empresa en diferentes niveles de gobierno, como ya ha hecho en Estados Unidos y en Ucrania. 
 La penetración de Palantir actúa en dos aspectos. Por un lado, refuerza el estado policial que se propone Javier Milei para implementar un régimen de excepción. Por otro, aceita la vinculación de la Argentina con la guerra mundial. 
 La llegada de un embajador del fascismo y la guerra con pretensiones imperiales debe inspirar una gran agitación política para que se retire de inmediato de Argentina y para denunciar la infiltración en la SIDE de las agencias extranjeras que quieren alinear a al país con la guerra imperialista mundial. 

 Aldana González 
 25/04/2026

Perú: la inviabilidad de la democracia


La ‘democracia peruana’ se supera a si misma cada vez más. Luego de varios mandatos presidenciales interrumpidos por delitos de corrupción, un cleptocidio, ha ingresado en una suerte de regimenicidio. El ballotage, una competencia entre mayorías, se ha convertido en una disputa entre ultraminorías. Como resultado de este caos, la presidencia carece de mayoría en el Congreso, o incluso de un bloque relevante. En las elecciones recientes, la desintegración del poder formal se ha acentuado considerablemente debido a la irregularidad de los mismos comicios, del recuento de votos, de la indeterminación del candidato que ocupa el segundo lugar en la disputa de la segunda vuelta y, finalmente, en la renuncia del presidente de la Comisión Nacional Electoral y el allanamiento de su domicilio por parte de la policía. Los politólogos más conocidos han renunciado a caracterizar la deriva del estado peruano. 
 “Excepcional” como luce, el proceso peruano no es más que una variante de la crisis de estado en América Latina. En Brasil, un golpe parlamentario reclamado por el alto mando militar derrocó a la presidenta Dilma Roussef, proscribió la candidatura de Lula para las elecciones subsiguientes y lo condenó a doce años de cárcel, para rehabilitarlo más tarde ante la necesidad de poner fin al gobierno de Bolsonaro, que puso a Brasil en el segundo lugar de muertos por la pandemia del Covid. Ni qué hablar de Ecuador, donde el vice de Rafael Correa lo obligó al exilio y concluyó en la presidencia de Novoa, representante de la pandilla del banano, y en el desencadenamiento de una violencia de los clanes del narcotráfico. En Venezuela, el chavismo residual se ha convertido en los gurkas de Trump, mientras que en Argentina gobierna con métodos inconstitucionales un gobierno elegido constitucionalmente, que difunde su apoyo al genocidio. 
 Perú no ha superado la etapa del gobierno bonapartista criminal de Alberto Fujimori. Fujimori dotó a Perú de una Constitución que se caracteriza por las garantías al capital extranjero y la autonomía de las Fuerzas Armadas. Fujimori mismo fue el cierre del periodo abierto por el golpe de estado nacionalista de 1968 y el gobierno subsiguiente del general Velazco Alvarado, que nacionalizó a la oligarquía costeña del país. Fue, de conjunto, un período de grandes movilizaciones populares; Fujimori aprovechó el pretexto de Sendero Luminoso y de Tupac Amaru para desatar una represión que lo dio por concluido. Las instituciones que gobiernan Perú, en la actualidad, son el Banco Central y el alto mando militar, que protegió al esbirro de Fujimori, Vladimiro Montesinos, en los cuarteles; los representantes ‘civiles’ se ajustan a este régimen político. 
 Perú tampoco ha superado la infiltración profunda del estado por la corporación Odebrecht, que en su asalto por América Latina (Venezuela, El Salvador, Argentina, naturalmente Brasil, Perú especialmente) no dejó títere con cabeza. Desde Toledo a Kuczinski, el presupuesto de coimas de Odebrecht fue una savia institucional. Odebrecht pretendía monopolizar las obras que conectaran del Atlántico al Pacífico y la cadena de producción resultante. Los golpes que recibió del Departamento de Justicia de Estados Unidos y de sus agentes judiciales de Brasil, lo aniquilaron literalmente, y dejaron a sus compinches al descubierto. 
 En la actualidad, se desenvuelve un nuevo operativo sobre Perú: el intento de Trump de desalojar a China, que ha convertido a Perú, un país del Pacífico, en un eslabón estratégico de sus cadenas de producción. Cuando el recuento de votos provocaba un sonoro escándalo, se desató una riña entre el ministerio de Defensa y el de Relaciones Exteriores, acerca de una compra de aviones militares a Estados Unidos. El precario ‘régimen político’ de Perú, si es que algo así existe allí, es sacudido en forma violenta por estas guerras internacionales. Pedro Castillo, el expresidente condenado a once años por tentativa de golpe de estado, y su sucesor, Roberto Sánchez, que lleva una delantera de veinte mil votos para entrar al segundo turno (13 %), han propuesto la convocatoria de una Asamblea Constituyente para derogar la Constitución de Alberto Fujimori. Es un planteo intrascendente. El resultado nefasto se ha podido ver en Chile, con la Constituyente de Boric, el Partido Comunista y ‘otras’ izquierdas. 
 La prensa del país agita la “seguridad ciudadana” como la principal preocupación del electorado; existe un interés en convertirla en el pretexto ‘sendero luminoso’, para una dictadura encabezada por su hija, con el apoyo de Trump. Perú, el cliente de China, ha firmado el Escudo de las Américas, el Donroe de Trump. Ni los sindicatos, ni la izquierda democratizante desarrollan esta caracterización, ni la convierten en el punto de apoyo para una plataforma de lucha revolucionaria; van al remolque de los acontecimientos. Quienes acompañaron a Castillo en la aventura pasada se han ido a la derecha o desaparecido de escena. El sombrero que luce Sánchez no contiene ningún mensaje. 

 Politica Obrera
 25/04/2026

2027: La Libertad Avanza se alía con la CGT en un nuevo frente que incluye a un pastor evangélico para garantizar el cobre para la guerra


El reciente raid "furtivo" de Dante Gebel por Buenos Aires deja al desnudo una operación política fríamente calculada para 2027. Lejos de la imagen espiritual que intenta proyectar, Gebel se define a sí mismo como un “empresario del entretenimiento” que factura millones de dólares en California (La Nación, 22/04/2026). Su desembarco en Puerto Madero para reunirse con la cúpula de la CGT y el gobernador Martín Llaryora marca el inicio de un plan para instalar un "repuesto" ante el desgaste del gobierno de Milei, utilizando un entramado opaco de empresas en Estados Unidos para financiar su "operativo clamor". 
 Pero esta "paz social" que Gebel fue a prometerle a los burócratas sindicales tiene un objetivo de fondo: el remate de los recursos estratégicos en medio de una guerra imperialista mundial. Como bien señaló la jefa del Comando Sur de EE. UU., Laura Richardson, nuestros glaciares y tierras son vistos como un "botín de guerra". Para asegurar los suministros que demanda la industria militar y la transición energética, el imperialismo necesita eliminar todo obstáculo legal. Por eso, la reforma de la Ley de Glaciares es el corazón de este pacto.
 En este ajedrez, el gobernador Llaryora actúa como el gestor local del saqueo. Con sus diputados garantizó la destrucción de la protección de los hielos a cambio de una "coima minera": el gobierno nacional le prometió giros de ATN como premio por entregar las reservas de agua dulce a las multinacionales (La Voz, 23/04/2026). Mientras Llaryora cena con Gebel en Puerto Madero para planear cómo "heredar" el país, en Córdoba la policía reprime con gas pimienta a la docencia de la UEPC para imponerles salarios de miseria. El dinero que el gobierno obtiene entregando el agua de las cuencas de montaña no va a las escuelas, sino a financiar la represión y la estructura electoral de estos nuevos "salvadores" de la fe. Además, para la industria militar y la transición energética, el cobre es indispensable. No se puede fabricar un tanque, un misil o un sistema de comunicaciones sin el cobre que está debajo de los glaciares. El aumento del precio de dicho metal por los conflictos bélicos internacionales hizo que las empresas presionaran a fondo. Necesitan ese cobre "ya", y la única forma de sacarlo es pasando por encima de las reservas de agua dulce que alimentan a los pueblos de la cordillera.
 Gebel acompaña a fondo la represión. Aunque hoy ensaya críticas ligeras al desempleo, sus antecedentes lo muestran como un aliado del pensamiento reaccionario: es un admirador confeso y amigo personal de Nayib Bukele, a quien acompañó en sus asunciones en El Salvador. Su relación con La Libertad Avanza es estructural, Eugenio Casielles -armador de Gebels- fue cofundador del partido de Milei y legislador porteño del oficialismo hasta que rompió con Karina Milei por disputas de caja (La Nación, 19/03/2026). Gebel busca cooptar al "votante desencantado" del libertarismo con el mismo discurso mesiánico, pero sumando la contención de la burocracia sindical de Juan Pablo Brey (Secretario General de la Asociación Argentina de Aeronavegantes), cuyo padrino, Daniel Darling, es el socio comercial de Gebel en sus empresas de California (La Nación, 21/04/2026). 
 Buscan presentar al pastor como un “outsider”, una alternativa “a la grieta”, pero en sus raíces se evidencia que es más de lo mismo, otro candidato de la burguesía que busca ser un “pacificador social” por medio de discursos motivacionales y “espirituales”, o si llegara a ser necesario implementar la represión, mientras siguen explotando a la clase obrera. Este es un fraude internacional para seguir saqueándonos. Los recursos de Latinoamérica deben ser para su población, no un suministro para la maquinaria de guerra imperialista. Ni los pastores, ni los gobernadores, ni la burocracia sindical son la salida, porque se están aliando entre ellos a las multinacionales que dinamitan las nacientes de los ríos y buscan convertir la cordillera en un pozo minero al servicio de la industria militar extranjera. Es la transformación de nuestros recursos naturales en munición de guerra. La verdadera alternativa se construye en asambleas de base como las que hoy desafían a la policía en Córdoba y a las mineras en los Andes. Hay que derrotar el plan de remate del país. Por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra. Socialismo o barbarie. 

 Iara Bogado
 25/04/2026

La contrarreforma laboral recupera (por ahora) su vigencia


Un fallo de la Cámara de Apelaciones a tono con el “Régimen de Excepción”. La Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones anuló la medida cautelar suspensiva presentada por la CGT contra la reforma laboral, la ley 27.802. 
 Los jueces invocan que la vigencia de la reforma laboral, en tanto no “se trate de sectores socialmente vulnerables acreditados en el proceso, se encuentre comprometida la vida digna conforme la Convención Americana de Derechos Humanos, la salud o un derecho de naturaleza alimentaria” (Ley 26.854). Obviamente, la salud y el derecho alimentario están comprometidos por toda la política económica del gobierno, algo que no advirtió la CGT cuando se le ocurrió hacer a la contrarreforma laboral con métodos pseudojudiciales.
 Algunos medios indican, no sin cierto fundamento, que el “favor” al Gobierno ejecutado ayer por la Sala VIII le valió al Juez Pesino el aval para que se extienda cinco años su condición de juez de la Cámara. 
 La medida cautelar que había dictado el Juez Laboral Ojeda había frenado el fraccionamiento ilimitado de las vacaciones, la implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), las limitaciones al derecho a huelga por sectores de actividad, el cálculo de las indemnizaciones sin contemplar los aguinaldos y otros pagos, la creación del banco de horas, el pago en cuotas de las indemnizaciones, el traspaso de la Justicia nacional laboral a la ciudad de Buenos Aires y la derogación de la Ley de Teletrabajo, entre otros puntos. Dictaminó, de hecho, la inconstitucionalidad de la contrarreforma labora. 
 Los delegados y dirigentes de sindicatos afines a la CGT habían hecho bandera con la cautelar que habían conseguido, pero eso duró un suspiro. Buscaban hacer valer el fallo judicial para asegurar la orientación colaboracionista con el Estado. 

 Pablo Busch 
 24/04/2026

sábado, abril 25, 2026

El progresismo mundial, rendido ante la guerra imperialista de Trump

La Global Progressive Mobilisation reunió al progresismo mundial en Barcelona para “defender la democracia ante el avance de la ultraderecha”, según rezaba el lema de la convocatoria. Estuvieron presentes el mandatario local Pedro Sánchez y los presidentes de México, Claudia Sheinbaum; Colombia, Gustavo Petro; Brasil, Lula da Silva; Uruguay, Yamandú Orsi; y Sudáfrica, Cyril Ramphosa; entre otros. También estuvieron presentes el gobernador de Minnesota, Tim Waltz; el expresidente chileno, Gabriel Boric, y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof. Mandaron mensajes, además, el alcalde de Nueva York, Zohran Mandami, y el senador norteamericano Bernie Sanders. 
 Ante la consulta de los medios sobre si la cumbre era una convocatoria “anti Trump”, todos los participantes se esforzaron en negarle ese carácter. Momentos antes de ingresar a la reunión, Petro afirmó que la cumbre “no es contra” Trump (Infobae, 18/4). Sin embargo, todos los medios entendieron que, si no directamente, al menos por elevación, la cumbre debatía cómo enfrentar la política de Trump.

 ONU 

Predispuestos a no debatir de manera directa cómo enfrentar la política de guerra militar, comercial y arancelaria de Trump, el progresismo planteó, en la voz de Lula: “la ONU es un instrumento muy valioso si funciona bien”, para luego agregar: “no puede permanecer en silencio y ver lo que está pasando en el mundo” (CNN, 18/4). Al mismo tiempo el progresismo atacó a los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU por tomar decisiones “unilaterales” al margen de otras naciones. 
 El pedido unánime del progresismo fue el de "un cambio radical" en la ONU para frenar la política imperialista de Trump. Un camino que nadie de los presentes supo trazar. Salvo el pedido simbólico de Sánchez de que la ONU sea liderada por una mujer, no hubo propuesta alguna de cómo ejecutar este reclamo, mostrando su inviabilidad.

 Cuba, asistencialismo contra la amenaza militar

 El bloqueo de Trump a Cuba también fue un tema tocado en la cumbre del progresismo. La mexicana Sheinbaum propuso "una declaración en contra de la intervención militar en Cuba. Que el diálogo y la paz prevalezcan” (CNN, 18/4). Luego, junto a sus pares de Brasil y España, firmaron un comunicado conjunto sobre Cuba en el que llaman a la ONU a asegurar una "solución duradera en el marco del respeto de los derechos internacionales y los derechos humanos", comprometiéndose a incrementar la ayuda humanitaria para aliviar el sufrimiento del pueblo cubano.
 Ni una palabra contra el bloqueo militar a la Isla ni sobre la intención de Trump de instaurar un protectorado de facto en Cuba, tomando como ejemplo el caso venezolano. Ni una palabra sobre el Escudo de las Américas, que busca implantar un respaldo a los planes imperialistas de Trump y sus aliados en “el patio trasero”.

 La oposición progresista de EE, UU., presente 

En un mensaje que envió especialmente a la reunión, Mamdani convocó a "acabar con las desigualdades de ingresos”, mientras que Bernie Sanders planteó que el progresismo debía servir “a la clase trabajadora”, citando a las grandes manifestaciones del “No kings” augurando derrotas de Trump en las próximas elecciones y la pérdida del control del Senado por parte del partido Republicano. 
 Sanders enunció de manera directa que la cumbre progresista no es un intento por preparar a los trabajadores y a las masas para enfrentar a la ultraderecha organizada y movilizada en las calles para frenar la guerra y el avance imperialista, sino que buscará hacerlo exclusivamente en las urnas. Este año hay elecciones en Colombia, Brasil y el propio Estados Unidos. 

 Conclusiones sobre el Encuentro

 Luego de conocerse las resoluciones de la cumbre progresista, queda claro que los trabajadores de todo el mundo no podrán encontrar allí ninguna salida a la guerra imperialista llevada adelante por Trump bajo la tutela de la ONU. A contramano del progresismo mundial, la ONU es el organismo internacional creado por el imperialismo estadounidense que lleva décadas, no solo de silencio, sino de acompañamiento incondicional a la política imperialista de guerras de dominación.
 Para frenar al imperialismo y su guerra internacional bajo la tutela de Trump y Netanyahu (y las ultraderechas que apoyan su política en distintos países del mundo) es necesaria la movilización directa de las masas en todo el planeta, como ha venido sucediendo en Europa y en Estados Unidos contra el genocidio de Gaza. 
 Con esta metodología se debe enfrentar también a los peones ultraderechistas en cada país donde gobiernan o se preparan para hacerlo. 

 Diego Carrazán
 24/04/2026

El entramado de corrupción del gobierno liberticida


En la era del “outsider anticorrupción”, la corruptela atraviesa al gobierno transversalmente. El Jefe de Gabinete Manuel Adorni ha sido imputado por no poder explicar de dónde sacó los dólares con los que compró las propiedades que tiene a su nombre, por un lado, y con los que realizó viajes por el mundo, por el otro. El juzgado presidido por Ariel Lijo levantó el secreto bancario y fiscal de Adorni, su esposa y las cuatro mujeres “prestamistas” para la adquisición de los inmuebles. Comienzan a circular versiones en los tribunales federales de que el exponencial aumento del patrimonio del Jefe de Gabinete se debería al pago de sobresueldos y no sería el único de los ministros que estaría implicado. Viendo que el adornigate se expande como una mancha de aceite en el agua, la mayoría de los ministros quieren que el Jefe de Gabinete deje su cargo. Su salida, sin embargo, puede representar un golpe mayor para el gobierno. 
 El caso de los créditos hipotecarios UVA, de alto monto, otorgados por el Banco Nación (BNA) entre el 2024 y 2025 a funcionarios, tuiteros y legisladores libertarios, ya ha generado tres denuncias en la justicia federal por irregularidades y tráfico de influencias. Es caso de discrecionalidad de la que se sirven los funcionarios que manejan información privilegiada, como es el caso de Federico Furiase, secretario de Finanzas, que accedió a un crédito de U$D 270.000 para acceder a una tercera casa, cuando el déficit habitacional en la Argentina afecta a 10.000.000 de hogares En una confesión de partes, luego de conocerse los créditos VIP, el BNA dio de baja la normativa que habilitaba el acceso a créditos hipotecarios a funcionarios públicos. Milei y Caputo respaldaron a los funcionarios que tomaron los préstamos.

 Repaso veloz de la corruptela L 

Los casos de corrupción libertarios vienen de larga data. En julio de 2023, en plena campaña electoral, salió a la luz una red de venta de candidaturas, en la que, personajes como Carlos Maslatón y Juan Carlos Blumberg denunciaron que se pedían entre 10.000 y 100.000 dólares por ocupar un lugar en las listas libertarias. Ya siendo gobierno, en mayo del 2024 se conoció que, desde el Ministerio de Capital Humano, liderado por Sandra Pettovello, se encanutaron unas 6 mil toneladas de alimentos en depósitos de Buenos Aires y Tucumán. Y al día de hoy las partidas alimentarias son manejadas de manera arbitraria por la Fundación CONIN, comandada por el ultramontano Abel Albino. En diciembre de 2024 el exsenador Edgardo Kuider, quien había alcanzado su banca como candidato del peronismo entrerriano, fue detenido en Paraguay con U$D 200.000 sin declarar, y fue rápidamente señalado como un colaborador parlamentario de los vetos de Milei. Kuieder sigue preso en Paraguay. 
 Una de las causas emblema del gobierno es la Criptoestafa $Libra, consumada el 14 de febrero de 2025 y tiene en el vértice de la investigación a los hermanos Milei y a una serie de criptolúmpenes. Desde la querella de la causa pidieron indagar a los hermanos Milei, pero el proceso no ha avanzado, cuando hay pruebas suficientes para que ambos estén, en principio, imputados. 
 En mayo del año pasado, se destapó el escándalo en el PAMI por desvío de fondos en la licitación fraudulenta para la compra de pañales con sobreprecios por U$D 460 millones, en la que está involucrado el armador bonaerense Sebastían Parejas. Entre julio y agosto se conocieron arreglos monetarios para la concreción de reuniones de alto nivel, contratos millonarios y negocios familiares del clan Menem. 
 En la causa ANDIS, en la que se pagaron sobreprecios por medicamentos y develó el entramado entre funcionarios y empresarios del sector, Diego Spagnuolo fue recientemente llamado a indagatoria, junto a más de 20 empresarios en el marco del expediente que investiga un fraude superior a los $ 75.000.000. A pesar de que todos los caminos conducen a que Karina Milei se llevaba 3 % en concepto de comisión, ni siquiera ha sido llamada a indagatoria. 
 A estos entramados de corrupción hay que sumar las “valijas voladoras” que ingresaron al país desde los Estados Unidos sin controles aduaneros de la mano de Laura Arrieta, empleada del empresario Leonardo Scatturice, cercano a Santiago Caputo; el fentanilo contaminado, que dejó más de 100 muertos, con vinculación directa al desregulamiento de la ANMAT impulsado por Sturzenegger; el supuesto financiamiento con plata del narcotráfico de la campaña de José Luis Espert; y el vaciamiento de IOSFA, que lo tiene a Luis Petri como principal apuntado de haber desviado fondos para su campaña a diputado por Mendoza. La más reciente: se filtraron audios en la que se escucha a Florencia Pérez Roldán, vocera de Eduardo Kovalivker, donde expuso que el empresario entregó en efectivo una suma cercana a los U$D 70.000 para cubrir parte de los costos del evento que Javier Milei encabezó en el Movistar Arena en octubre pasado.
 Este andamiaje de casos es la manifestación de que la corrupción constituye al modelo libertario. Según la teoría libertaria del delito, la evasión, el tráfico de influencia, el enriquecimiento ilícito, no son delitos, sino que se constituyen en actos de resguardo de los “emprendedores” ante el Estado que entorpece las iniciativas privadas. Milei y Caputo gobiernan acechados por corridas cambiarias y bancarias. El gobierno liberticida tiene las cartas echadas. El régimen de delincuentes digitales y corruptos, o sea, de la lumpenburguesía, va barranca abajo, en medio de una crisis histórica del capitalismo. 

 Lucas Giannetti 
 25/04/2026

La disputa imperialista por Malvinas


La filtración de un correo interno del Pentágono, difundido por la agencia Reuters esta madrugada, ha causado gran revuelo. En lo sustancial, revela que el gobierno Trump evalúa posibles represalias contra los países socios de la OTAN por negarse a colaborar en la guerra contra Irán. Entre ellas, figura "suspender" el apoyo al Reino Unido en la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas. Esto ha tenido un gran impacto, por supuesto, en las prensas argentina y británica. También se menciona la posibilidad de expulsar a España del tratado, entre otras medidas. El imperialismo norteamericano les reclama a sus socios derechos de acceso, bases y sobrevuelo en la guerra contra Irán. También que se involucren en el desbloqueo del estrecho de Ormuz y movilicen a sus armadas. Los europeos son reticentes. El viernes pasado, el presidente francés Emmanuel Macron y el primer ministro británico Keir Starmer acordaron impulsar una fuerza multinacional "neutral" para garantizar el tráfico por el estrecho, una vez que concluya la guerra. Desplegar sus buques ahora, dicen, equivaldría a involucrarse directamente en el conflicto. 
 Aunque en lo inmediato nadie espera cambios drásticos con respecto a Malvinas, el episodio revela la descomposición de la OTAN y del imperialismo mundial en su conjunto. La amenaza adquiere mayor dimensión si se tiene en cuenta que la guerra mundial de Trump tiene entre sus propósitos perpetuar la subordinación del imperialismo europeo. Cuando el gobierno Biden desató la guerra con Rusia en Ucrania, luego de una década de preparativos y provocaciones, la OTAN era su principal vehículo. No obstante, el imperialismo norteamericano también ejercía de ese modo un veto a la integración económica de Alemania -la principal potencia europea- con Rusia a través de los gasoductos Nordstream I y II. Con la ofensiva sobre Irán y las negociaciones con Putin por el reparto de Ucrania, la crisis del ´sistema imperialista´ adquirió aún mayor desarrollo. 
 En las recomendaciones del Pentágono incluidas en el correo interno que publicó Reuters, se subraya el alineamiento incondicional de Milei con Trump. En su momento, la afinidad ideológica y política con Ronald Reagan también alimentó en Galtieri ilusiones de un eventual apoyo norteamericano a la ocupación de las islas, en una tentativa de salida a la crisis terminal de la dictadura militar en Argentina. No fue lo que ocurrió. El alineamiento imperialista fue completo y la ocupación acabó en un desastre político y militar y el fin de la dictadura. Desde entonces, las Malvinas se convirtieron en una base estratégica de la OTAN en el Atlántico Sur. En la disputa con China han adquirido una enorme relevancia por los recursos que la rodean y su cercanía con la Antártida y el Estrecho de Magallanes. Formalmente, desde hace tiempo, el imperialismo norteamericano "reconoce" la administración británica de facto de las Malvinas, pero no su soberanía, que considera "un asunto bilateral" entre Argentina y Reino Unido. Sus representantes votaron sistemáticamente en contra del reclamo argentino en todos los foros internacionales, al igual que Israel, los dos países considerados por Milei como sus principales socios. 
 Pocas horas antes de que se revelara el correo interno del Pentágono, en una entrevista, Milei aseguraba estar haciendo “todo lo humanamente posible para que las Malvinas vuelvan a manos de la Argentina”. "No hay foro en que no hagamos el reclamo. Estamos consiguiendo apoyos nunca vistos, como el de Chile”, explicaba antes de la filtración. "Es un tema que vivimos tirando arriba de la mesa, en todas las mesas. Pero no podemos decir todas las cosas que hacemos”. Los últimos trascendidos sobre estas negociaciones discretas indicaban que Argentina aspiraba a alcanzar un acuerdo como el que Reino Unido firmó con Mauricio para devolverle la soberanía del Archipiélago de Chagos a cambio de mantener por 99 años la base militar que administra conjuntamente con Estados Unidos en la isla Diego García. Cuando Starmer le negó a Trump la autorización para utilizarla en sus ataques contra Irán, “Trump anunció la retirada del respaldo estadounidense al acuerdo impulsado por Starmer para transferir la soberanía del archipiélago de Chagos a Mauricio. El mandatario calificó la cesión como un ´gran error´ y sostuvo que Diego García constituye un activo estratégico irremplazable para la proyección militar estadounidense” (Escenario Mundial, 19/2). La disputa entre Estados Unidos e Inglaterra sigue cobrando voltaje desde hace tiempo. 
 La información difundida por estas horas asegura que la cancillería argentina fue tomada en off side, pero tal vez no por sorpresa. En noviembre del año pasado, Horacio Verbitsky reveló que Milei negociaba "la recuperación de Malvinas a cambio de una Base de EE.UU. en las propias islas" (El Cohete a la Luna, 2/11/25). En definitiva, Trump quiere las Malvinas para él. Eso podría explicar eventualmente un cambio de frente, de acuerdo a la evolución de la crisis y la guerra.

 Jacyn 
 24/04/2026

«Santa Claus existe»


La maquinaria propagandística de la guerra desde el origen de EE.UU. 

 Hoy, uno de cada cinco estadounidenses cree en Santa Claus. Después de la invención de la rotativa, los esclavistas anglosajones del siglo XIX le vendieron la guerra contra México a los jóvenes con canciones patrióticas en las tabernas. Luego, los mercaderes de la naciente prensa amarilla (Joseph Pulitzer y William R. Hearst) vendieron la guerra contra España en Cuba para vender más diarios.
 Luego, la propaganda científica (Creel y Bernays) vendió la Primera Guerra Mundial a sus hijos para que las compañías otrora esclavistas, como J.P. Morgan, se aseguraran el cobro de sus préstamos a los Aliados. Luego de la Segunda Guerra, la CIA fracasó creando cursos académicos en América Latina (como en Costa Rica y en Chile) pero tuvo un gran éxito infiltrando editoriales en la gran prensa internacional, promoviendo escritores orgánicos (Operación Mockingbird), produciendo y promocionando películas como Top Gun y, más recientemente, influencers y youtubers, siempre detrás de organizaciones-fachadas como la Ford Foundation, la NED y los múltiples clientes del Mossad―desde Operación Susannah hasta Psy-Group y los Team Jorge. 
 En el siglo XXI, este fenómeno es consistente con la infantilización de las sociedades, la hiper fragmentación del pensamiento y la necesidad de la gratificación inmediata, propia de niños y adultos adictos a los videojuegos. Es una realidad del capitalismo y un diseño de las redes sociales y las agencias secretas.
 Hay un problema: la propaganda se está encontrando con una generación saturada. A pesar de la cultura del consumo y la hiperfragmentación, las dolorosas consecuencias en los nuevos adultos de los viejos imperios son inocultables. En los centros imperiales, esta frustración, económica y social, está provocando un fuerte cuestionamiento ideológico en los jóvenes, tanto de izquierda como de derecha. De ahí la guerra psicológica de la vieja maquinaria con propios y ajenos. 
 En una potencia hegemónica, la tendencia es al exceso de confianza, lo que lleva a un menor esfuerzo intelectual y a un declive en la creatividad. Lo contrario ocurre en aquellas sociedades no colonizadas que deben sufrir constantemente el acoso y la amenaza existencial de esas potencias. Por estas razones (aparte del clásico cáncer civilizatorio de la acumulación de la riqueza), los imperios declinan, aun teniendo una ventaja militar.
 La infantilización de las sociedades no es unánime, pero es suficiente para que el poder económico y financiero mantenga el poder político que, en los simulacros de democracia, se basa en triunfos electorales de la mayor minoría, por lo general un tercio y, con frecuencia, apenas la mitad más uno.
 Esta infantilización es más emocional que intelectual, porque las emociones son el driver (operador) de las ideas y de las acciones. El objetivo del consumismo apunta a edades cada vez menores, desde la publicidad comercial, la sexualización, legal e ilegal, hasta su descarte físico y moral, como en guerras y genocidios. En nuestro tiempo de infinita obscenidad, la brutalidad del poder tiene cara de niña, como objeto de odio y de deseo, de consumo y de demonización. 
 Parte de la ingeniería emocional que decide políticas y masacres rutinarias radica en la infantilización del estímulo y de la respuesta, ambas en las manos del capital, el cual, de forma creciente, privatiza (roba) toda innovación tecnológica de la humanidad, mientras se presenta como innovador y creador de prosperidad a través de sus propios medios privados. 
 Nadie puede convencer a un niño de cinco años usando una teoría compleja. Las explicaciones racionales despiertan; no seducen. No por casualidad, los adultos insisten en inventar historias que narran como verdaderas a sus niños, como Santa Claus o los Reyes Magos, como si la costumbre de mentirle a los inocentes fuese una costumbre inocente. Diferente es la ficción del arte, porque no miente; más bien dice una verdad presentando la imaginación como exploración interior y no como sustituto de la realidad exterior. 
 El problema es que esta etapa infantil de la “mentira inocente” se extiende cada vez más y de forma más sutil, de forma que el engañado nunca alcanza a darse cuenta de que ha sido engañado. Por el contrario, se amenaza con algún castigo (el infierno o la pobreza) a quienes pierden la fe o cuestionan las verdades inoculadas, por lo que los creyentes adultos defienden su coto infantil con fanatismo y agresividad. 
 La propaganda siempre fue ejercida desde arriba, desde el poder, y siempre trató a los de abajo como niños. El estricto contrario de la educación liberadora, para la cual el objetivo es potenciar la exploración del niño y la libertad del adulto. Todo lo cual no quita que la práctica no haya sido también la contraria. En nuestro tiempo, esa adoctrinación proviene del poder que necesita masas obedientes, conformadas por individuos desocializados. La masa tiene esa particularidad: está amalgamada por un mito, por la propaganda, al tiempo que sus individuos están divorciados, aislados por la carencia de comunicación y entendimiento. El resultado es la infantilización de los adultos y la adultización de la infancia. 
 Ahora, el sistema tiene un problema. Cada vez le resulta más difícil ocultar los hechos. Como siempre, tiene soluciones: (1) Más importante que negar hechos es convencer sobre el valor moral y la necesidad de los mismos, como la justificación de la acumulación astronómica de los billonarios―el sagrado derecho a la propiedad; como un genocidio o una masacre preventivas; (2) Hacer que la realidad y la mentira sean cada vez más difíciles de distinguir a través de la saturación de información contradictoria y la creación de realidades paralelas o múltiples como, en nuestro tiempo, las creaciones de IA―“no existe mejor estrategia contra un rumor verdadero que inventar otro falso que pretenda confirmarlo”.
 El problema no es la carencia de información, sino la intoxicación por exceso. Incluso cuando esta información es negada (caso Epstein) la historia central de la película es conocida hasta por quienes no han visto la película. Conocida, pero no aceptada por los certificadores de la verdad, que son los grandes medios. Para el poder real, el objetivo no radica tanto en ocultar una verdad sino confirmar una fe mediante una interpretación de valor. Los humanos no sólo somos propensos a ser engañados con mentiras dulces, sino que deseamos creer en el capitán que afirma que todo está bajo control mientras el barco se hunde.
 Durante la colonización del Sur Global, también existían historias fantásticas sobre amazonas y ciudades de oro, pero las crónicas estaban narradas al desnudo por los mismos conquistadores. Las matanzas propias que atribuían a Dios y las ajenas al Diablo. Lo importante era la función de la propaganda política, racial y religiosa. Consistía en convencer a opresores y oprimidos de que los hechos (asaltar, esclavizar, robar, violar, matar) eran justos. “Dios nos dio la victoria”. “La esclavitud es por el bien de la civilización”. “Los negros y las mujeres deben ser obedientes porque son inferiores”. “Son propiedad privada para la producción y reproducción”. “Invadimos y matamos por una causa noble: la libertad, la democracia”. “No es odio al inmigrante; es defensa de nuestra cultura”. “Las leyes que aplican a los seres inferiores no aplican a los elegidos de Dios…” A lo largo de los siglos, pocas cosas hubo más cobardes y repugnantes que los colonos y los descendientes imaginarios de los colonos justificando sus crímenes por razones de superioridad moral. 
 Hoy, uno de cada cinco estadounidenses cree en Santa Claus. Los psicólogos explican que se trata de una necesidad de mantenerse conectados con los años felices de la infancia. Coca Cola y los mercaderes, agradecidos. 
 El resto de los humanos agradecidos que, al menos por el momento, no se cometan genocidios en nombre de este viejo de barba también. 

 Jorge Majfud | 23/03/2026

Palantir y el fin de la democracia tal como la conocemos


Imagen: Una persona sostiene un cartel en una manifestación contra la empresa tecnológica Palantir el 1 de abril de 2026, en Washington (Estados Unidos). EFE 

El manifiesto de Palantir es claro en sus intenciones, ya que plantea que no deben ser ya los Estados quienes se ocupen de elementos cruciales de la guerra, sino las empresas tecnológicas. Hoy en día, la tecnología de la empresa ya se encuentra detrás de la decisión automatizada de identificar enemigos, enviar drones, asesinar a los objetivos y volver a la base 

 El historiador económico Karl Polanyi explicó magistralmente en La Gran Transformación que el dilema mercado-Estado, según el cual hay que elegir entre alguno para asignar bien los recursos, es falso. En realidad, los mercados nunca existieron al margen del Estado y, de hecho, fueron creados deliberadamente por su mano; la mayor parte de las veces mediante una violencia sin cuartel contra las clases populares —como ocurrió con los cercamientos de tierras— y las poblaciones aborígenes —ya que las instituciones occidentales se abrieron paso en el mundo empujadas por los sables y pólvora de los ejércitos imperiales—. El mercado no es, como dicen los liberales, una institución natural.
 Tirando de ese hilo, el historiador Quinn Slobodian describió en Hayek’s Bastards una historia muy distinta a la habitual respecto a los orígenes del neoliberalismo. Frente a la narrativa convencional que asegura que el neoliberalismo fue principalmente un proyecto ideológico que quería desregular el mercado —porque, supuestamente, era mejor opción a que el Estado dirigiera la economía—, Slobodian recuerda que los mercados siempre están regulados. El verdadero motivo del neoliberalismo era aislar las decisiones económicas de la voluntad popular, independizarlas a fin de que las pasiones propias de la democracia no interfirieran en la asignación óptima de recursos que facilitarían los mercados.
 La Unión Europea actual es producto de ese tiempo histórico neoliberal, lo que se expresa con mayor claridad en el carácter antidemocrático del Banco Central Europeo. A pesar de que esta institución es la encargada de gestionar la política monetaria —y, por ejemplo, puede influir en el “precio” de nuestras hipotecas—, en el ejercicio de sus funciones es independiente del poder político y, de hecho, tiene prohibida por ley la financiación directa de los Estados —una opción que era habitual entre los bancos centrales anteriores—. La lógica de fondo es obvia: la gestión de la política monetaria es demasiado importante como para dejarla a merced de los deseos de la ciudadanía; mucho mejor que sean unos tecnócratas los que estén al mando. Esa idea de externalizar la responsabilidad hacia una entidad independiente, aunque pública, estaba en el corazón de las tesis neoliberales y del espíritu de Friedrich Hayek. El resultado no era un superestado, sino, como afirmó Perry Anderson, un infraestado: uno en el que las instituciones evitan la interferencia popular en los mercados. 
 Esta tensión entre los deseos de las mayorías y los límites impuestos desde arriba ha sido consustancial a la evolución misma de la democracia. Ya en la antigua Grecia, la disputa entre las facciones radicales —Solón, Efialtes, Pericles— y las conservadoras —Aristóteles, Platón— giraba en torno al alcance del “demos” y a los asuntos sobre los que podía legítimamente decidir; instituciones como el Senado nacieron precisamente del interés aristocrático por frenar las pulsiones populares. El Estado de Derecho moderno es heredero directo de esa tensión: un constructo histórico que canaliza mediante reglas —habitualmente constitucionales— lo que las mayorías pueden o no decidir. Pero no todos los Estados de Derecho son iguales. Autores progresistas como Luigi Ferrajoli defienden la existencia de una esfera de lo indecidible que blinde las libertades personales y los derechos sociales, entendidos como condición necesaria de la democracia misma. Los neoliberales, en cambio, prefieren sustraer del ámbito democrático las decisiones económicas. Lo indecidible, según quién lo defina, protege al ciudadano o lo desarma.
 Sin embargo, el neoliberalismo tal y como lo conocimos desde los años ochenta del siglo pasado hasta la crisis financiera de 2008, ha muerto. Lo que le está sustituyendo es, como el propio Slobodian ha venido señalando en sus trabajos más recientes, un populismo autoritario con raíces neoliberales. Se trata de una formación política inédita que articula cuatro elementos: un ejecutivo fuerte dispuesto a intervenir en la economía, un proteccionismo selectivo de corte neomercantilista, una concepción muy restrictiva de los derechos humanos y una oligarquía tecnológica que aspira a fundirse con el aparato del Estado. Conserva el desprecio neoliberal por la soberanía popular, pero abandona su fachada liberal. Y ningún lugar mejor para verlo que en Estados Unidos, donde el neomercantilismo exterior de Donald Trump se ha casado con el liberalismo autoritario de los tecno-oligarcas.
 Hace unos días la empresa Palantir, fundada por el multimillonario reaccionario Peter Thiel y ahora dirigida por su igual Alex Karp, publicó un manifiesto terrorífico (1), si bien meridiano, exponiendo su punto de vista. Palantir es una empresa tecnológica y una fábrica de armas para las guerras contemporáneas —drones, espionaje digital, inteligencia artificial, etc.— que lleva varios años obteniendo suculentos contratos, sobre todo por parte del gobierno de Estados Unidos. Amnistía Internacional ha acusado a la empresa de colaborar en los crímenes de guerra del ejército de Israel, mientras que está acreditada su participación en la guerra en Irán. 
 No obstante, no se trata de un fenómeno circunscrito a Estados Unidos. Palantir ha firmado contratos con los ministerios de defensa de Alemania, Francia y Reino Unido, opera incluso en la infraestructura de datos del servicio de salud británico (NHS) y aspira a integrarse en la infraestructura digital de la propia Unión Europea. A ello se suma una dependencia estructural respecto a un puñado más amplio de corporaciones estadounidenses cada vez más alineadas con el proyecto político de Trump y sus aliados tecno-oligárquicos —Peter Thiel, fundador de Palantir, financió con 15 millones de dólares la campaña de J.D. Vance al Senado—. La dependencia tecnológica se convierte así, inevitablemente, en dependencia política. 
 El manifiesto de Palantir es claro en sus intenciones, ya que plantea que no deben ser ya los Estados quienes se ocupen de elementos cruciales de la guerra, sino las empresas tecnológicas. Hoy en día, la tecnología de la empresa ya se encuentra detrás de la decisión automatizada de identificar enemigos, enviar drones, asesinar a los objetivos y volver a la base. Pero lo que estos tecno-oligarcas quieren es ir más allá, pues su cosmovisión implica también un fuerte rechazo del pluralismo, de la diversidad cultural y de aquellos valores que amenacen el estilo de vida americano. En este sentido, los intereses de estas corporaciones gigantes están perfectamente alineados con los de Donald Trump y su gobierno. Y comparten, asimismo, la idea de que la democracia contemporánea no es compatible con tales aspiraciones; o, como ellos dicen, que la “democracia” solo puede salvarse si se transforma a partir de la integración de estas grandes empresas tecnológicas en el corazón del Estado, y se emplea una intervención militar más activa tanto en el exterior como en el interior —estas tecnologías también se están aplicando en la identificación de migrantes indocumentados en el contexto de la política anti-inmigración de Estados Unidos—. 
 El desafío es enorme, y sin embargo apenas forma parte de la conversación política cotidiana. Desde luego, podemos decir que está en juego la soberanía europea, debido a la dependencia tecnológica respecto a una élite tecno-oligárquica asentada al otro lado del Atlántico y cada vez más entrelazada con el aparato de poder estadounidense. Pero también está amenazada la democracia tal y como la hemos conocido. Si Europa no articula una respuesta estratégica que recupere capacidad soberana en los sectores críticos —energía, defensa, datos, infraestructura digital, inteligencia artificial— y que, al mismo tiempo, reafirme ese núcleo indecidible de derechos que Ferrajoli identificaba como condición de posibilidad de la democracia, el riesgo es evidente: una deriva sostenida hacia regímenes autoritarios de nuevo cuño, ya no basados en el terror en clave fascista sino en una vigilancia algorítmica omnipresente, en la identificación automatizada de disidentes y migrantes, y en una arquitectura de control ciudadano operada por corporaciones privadas cuyos dueños desprecian abiertamente el pluralismo.
 Conviene insistir en una cosa central: esto no pertenece a una distopía lejana. En efecto, los sistemas ya están funcionando en Gaza, en Irán, en el Canal de la Mancha y en los hospitales británicos. La tensión que describieron Polanyi y Slobodian —entre mercado y democracia, entre soberanía popular y aislamiento tecnocrático— entra así en una fase nueva y cualitativamente más peligrosa. El neoliberalismo sustraía la economía al juicio de la ciudadanía. Lo que viene pretende sustraer al ciudadano mismo. 

Alberto Garzón Espinosa | 25/04/2026 
 @agarzon
 Fuente: https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/palantir-democracia-conocemos_129_13164309.html (1)

 Nota de la editora: El «manifiesto Palantir»

La Unión Europea mantiene su asociación estratégica con Israel


Para derrotar al sionismo y al imperialismo necesitamos la sublevación de los pueblos de Europa y el mundo

 En la reunión del Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea (UE) que tuvo lugar el martes pasado, Alemania e Italia se opusieron a la propuesta de algunos países de suspender temporalmente el Acuerdo de Asociación de la UE con Israel, por el incumplimiento del Estado sionista con sus “obligaciones en materia de derechos humanos” —a la luz del genocidio en Gaza, la aprobación de la pena de muerte contra los palestinos, su ofensiva en el sur de Líbano y la continuada violencia de los colonos sionistas en Cisjordania. 
 Hay que tener presente que la Unión Europea es el principal socio comercial de Israel. El Acuerdo de Asociación que pretendía ser suspendido es el marco jurídico principal que regula las relaciones políticas, económicas y comerciales entre la UE y el Estado sionista, vigente desde junio de 2000. Mientras una ruptura de ese acuerdo requiere el apoyo de todos los miembros de UE, para la suspensión es necesario el apoyo de 15 de los 27 gobiernos del bloque. Pero el rechazo cerrado de dos pesos pesados de la UE, Alemania e Italia, cortó de cuajo el tratamiento de la iniciativa.
 Luego de que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, anunciara la suspensión de la renovación automática del Acuerdo de Defensa que Italia mantiene con Israel —por los disparos de fuerzas israelíes a un convoy de cascos azules italianos en el sur del Líbano— había tomado impulso la idea de que Meloni podía llegar a adherir a la suspensión parcial del Acuerdo de Asociación UE-Israel. Pero Meloni, como se sabe, carece de convicciones humanitarias. 
 Lo que por sobre todas las cosas determinó las declaraciones de Italia contra Israel, en torno al acuerdo de Defensa, fue el creciente rechazo de la opinión pública italiana a la política genocida del sionismo. Es evidente que Meloni pretende disimular su sostenimiento de lo que es una asociación estratégica en términos comerciales entre la burguesía italiana e Israel. Pero, al mismo tiempo, Meloni mira con recelo el proceso electoral del año próximo. Sucede que el referéndum judicial que tuvo lugar en Italia en marzo pasado se convirtió en un referéndum sobre toda la agenda del gobierno, incluida su complicidad con la guerra y el genocidio, la intensificación del militarismo y el recrudecimiento de los ataques contra la clase obrera. En definitiva, en el revés electoral que sufrió la fuerza de Meloni, pesó el alineamiento de la mandataria con Netanyahu y Trump.
 Por eso Meloni intenta administrar su alineamiento: rechaza enviar buques italianos para abrir el estrecho de Ormuz, tal cual reclamaba Trump; pone en duda el acuerdo de Defensa con Israel; pero se mantiene firme en la defensa del Acuerdo de Asociación de la UE con el sionismo.
 Hay que tener en cuenta también que, después de Estados Unidos, Alemania e Italia son los mayores proveedores de armas a Israel. Ese es el otro gran factor que lleva a ambos países a defender el acuerdo comercial con el sionismo, por más que Meloni hable de la “no renovación automática” del acuerdo en materia de Defensa. En la última semana el ministro de Economía alemán debió reconocer, por un pedido de informes hecho por Die Linke, que en las primeras semanas de la agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán Alemania vendió armas al Estado sionista por un monto de 7,8 millones de dólares, y que desde el 28 de febrero hasta el 27 de marzo se extendieron las autorizaciones. El Estado alemán está a la cabeza de la persecución de los movimientos de lucha en solidaridad con Palestina.
 Francia y Suecia, para disimular su colaboracionismo con el sionismo genocida, han propuesto que la UE restrinja el comercio con los asentamientos ilegales de los colonos en Cisjordania, obviando que esos asentamientos son promovidos y sostenidos por el propio Estado de Israel. Es obvio que, de no romperse el comercio con Israel, los asentamientos seguirán siendo sostenidos indirectamente por los Estados europeos.
 Quien protagonizó el reclamo de la suspensión del Acuerdo UE-Israel fue el gobierno de Pedro Sánchez. Indudablemente, condicionado por la enorme adhesión que tiene la causa del pueblo palestino entre las nacionalidades ibéricas. Pero el doble discurso de Sánchez quedó en evidencia cuando dijo “No a la guerra” el 4 de marzo, como posición oficial del gobierno de España ante la agresión de EEUU-Israel contra Irán, para terminar enviando a Chipre la fragata Cristóbal Colón, uno de los buques de combate más avanzados de la Armada española, tras el impacto de un dron atribuido a Hezbolá en la base británica de Akrotiri. En definitiva, los gobiernos de la Europa imperialista, con sus diferencias y matices, son todos guerreristas, pues es la única salida que encuentra el capital a su propia crisis.
 La clave para derrotar al sionismo colonialista y al imperialismo, pasa por la movilización de los trabajadores y los pueblos de Europa y el mundo. Es necesario alcanzar y superar los niveles de movilización y huelgas logrados en septiembre y octubre de 2025. Es el objetivo fundamental que persigue la Flotilla Global Sumud con su marcha marítima hacia Gaza y el convoy terrestre. La interceptación del buque carguero de la empresa MSC, que transportaba insumos y materiales críticos hacia Palestina ocupada para sostener al Estado sionista, buscó despertar la conciencia en torno a la necesidad de multiplicar los bloqueos, las huelgas y los piquetes en boicot a Israel, y en solidaridad con la resistencia palestina, del Líbano e Irán. La parada que tendremos en Sicilia, desde el 22 al 25 de abril, será un factor clave de agitación y denuncia contra la complicidad de Meloni y los gobiernos europeos con el sionismo genocida. 

 Pablo Giachello
 Escrito a bordo del velero Kafr Bir'im (La Romántica) de la Flotilla Global Sumud

La inauguración de la Feria del Libro 2026, un "cross" a la mandíbula de Milei


Abucheos y silbidos a los funcionarios del gobierno y críticas al ajuste.

 De principio a fin, la inauguración de la 50° edición de la Feria del Libro estuvo atravesada por fuertes cuestionamientos al gobierno de Javier Milei. El ajuste brutal sobre la cultura, los bajos salarios, la reforma de la Ley de Glaciares y la simpatía del oficialismo por la última dictadura militar fueron algunos de los tópicos de esas críticas. 
 Ya en el comienzo, durante el concierto de presentación que dio el músico rosarino Fito Páez, el público aplaudió, rabiosamente, la referencia a los “tiempos egoístas y mezquinos”, en su clásico “Al lado del camino”. Un indicio de lo que se venía. Páez interpretó algunos temas propios (como “11 y 6”, “Yo vengo a ofrecer mi corazón” y “Mariposa Tecknicolor”) y otros a modo de homenaje, incluyendo “Desarma y sangra” (de Charly García) y la zamba “Maturana” (de Manuel José Castilla y Gustavo “Cuchi” Leguizamón), la de aquel hachero desterrado que, si iba a voltear un quebracho, lloraba su sangre primero. 
 La cuestión se volvió mucho más directa en el comienzo de los discursos. Cuando el titular de la Fundación El Libro (FEL), Christian Rainone, anunció un acuerdo con el Ministerio de Capital Humano que conduce Sandra Pettovello (Chequelibro, un miserable plan de 60.000 bonos por 10.000 pesos cada uno, para alumnos de escuelas primarias, canjeables por algunos de los libros de la feria), estallaron los abucheos. No obstante, Rainone no pudo eludir una advertencia sobre la caída en las ventas, incluyendo las ventas estatales, que se desplomaron del 29% del total, en 2024, al 5% del año siguiente (citado por La Nación, 24/4). Una muestra más de la motosierra de un gobierno que se jacta de haber hecho el “ajuste más grande de la historia de la humanidad” (Milei sic). 
 El discurso del secretario de Cultura, Leonardo Cifelli, concentró los mayores silbidos y críticas. En actitud provocadora, con barra propia, el funcionario intentó desmentir que la cultura no sea una prioridad para el gobierno, y agradeció a Milei y a su hermana, Karina. Cifelli exigió a los presentes que bajaran sus carteles, algunos de los cuales cuestionaban la realización de la feria en el predio de la Sociedad Rural y repudiaban la complicidad con la última dictadura militar. 
 Tan tenso estaba todo que el jefe de gobierno porteño, Jorge Macri, dijo, antes de seguir a Cifelli en el uso de la palabra, que “otra vez me dejaron el ambiente caldeado”. La intervención de Macri también fue seguida por cuestionamientos, que apenas se calmaron cuando el funcionario recordó a dos referentes del cine argentino recientemente fallecidos, Luis Brandoni y Luis Puenzo. 
 En contraste con los silbidos y abucheos que se llevaron los funcionarios, los cronistas de la feria coinciden en destacar la empatía y aplausos que cosechó la mesa con las escritoras Gabriela Cabezón Cámara, Selva Almada y Leila Guerriero, coordinada por la periodista María O’Donnell. 
 Cabezón Cámara leyó un texto contra la reforma de la ley de glaciares, hecha a medida de los pulpos mineros, y se refirió también al cuadro de deterioro salarial. “¿Cómo podríamos defender las librerías más que comprando libros o encontrándonos en las librerías? Es precioso, pero si los salarios promedio de los argentinos son de 800 mil pesos, entonces los libros resultan caros. Elevar los salarios sería una buena idea”, redondeó la autora de Las aventuras de la China Iron. 
 Por su parte, Almada indicó que “estamos en un tiempo en que la escuela pública está desmantelada, los sueldos de los docentes son miserables y todo eso vulnera el derecho a la lectura de niñas y niños”. 
 Es conocida la expresión de Roberto Arlt, en el prólogo de Los lanzallamas, donde planteaba que la literatura debe encerrar la furia de un “cross” a la mandíbula. La inauguración de la Feria tuvo algo de eso. Fue un golpe al gobierno de Milei. 

 Gabriel Martinez

¿Milei trae sistemas yanquis de vigilancia masiva a Argentina?


Se reunirá con Peter Thiel, fundador de Palantir, una empresa de espionaje usada para perseguir migrantes y para las guerras imperialistas. 

 Peter Thiel, cofundador de Palantir Technologies y PayPal, aterrizó en la Argentina para tener un encuentro con el presidente Javier Milei, probablemente con la mira puesta en impulsar acuerdos en materia de inteligencia y desarrollo tecnológico. Su desembarco se enmarca en el intento del gobierno nacional de regalarle los datos personales de los habitantes del país a las compañías tecnológicas norteamericanas, como parte del acuerdo comercial que firmó con Estados Unidos, mientras refuerza los rasgos persecutorios y represivos del régimen político. 
 Palantir es una empresa estadounidense especializada en datos, vigilancia masiva e informática, conocida por vender sus servicios a la industria armamentística. Casi la mitad de sus ingresos provienen de contratos gubernamentales (Departamento de Defensa norteamericano, ejércitos de aliados de la OTAN, etc.) y el resto de convenios con empresas capitalistas de diverso tipo y con bancos como JP Morgan. Su valoración en Wall Street se incrementó más de un 200% desde la elección de Trump (Jacobin, 20/7/2025). 
 Trascendió que Thiel mantuvo una reunión con Santiago Caputo, quien está a cargo de la Side, organismo de espionaje que el gobierno de Milei viene reforzando en aras de perseguir con mayor eficacia a la oposición política. Un artículo de Página 12 (22/4) señala que “no puede descartarse que Palantir Technologies esté prestando servicios de rastreo, proyección y análisis de datos al organismo”. En su momento, Patricia Bullrich quiso cerrar un acuerdo entre Palantir y la Agencia de Seguridad Migratoria (LPO, 21/4). 
 Esto debe alertarnos porque Milei viene de lanzar un operativo de escaneo de documentos a migrantes en Once, como parte de una política persecutoria y xenófoba que ha incluido cacerías en otros barrios porteños y en algunos del conurbano bonaerense. Además, no puede entenderse la llegada de Thiel a la Argentina sin tener en cuenta que, como parte del acuerdo comercial con Estados Unidos, Argentina se apresta a darle a las empresas tecnológicas yanquis los datos personales de la población. Esta movida representa una fuente de beneficios muy importante a costa de la vulneración de la privacidad. 
 Un eventual acuerdo del gobierno libertario con Palantir significaría una mayor opresión y regimentación sobre la clase obrera. Una política organizada por un grupo de forajidos a los que les fascina impulsar el espionaje contra opositores y el armado de causas judiciales truchas.

 Guerrerista y antiobrera 

Palantir surgió en 2003 como “respuesta” al atentado del 11 de septiembre, consiguiendo financiamiento de In-Q-Tel, la división de capital de riesgo de la CIA. Ha colaborado en todo tipo de operaciones reaccionarias al servicio del dominio imperialista, incluso apoyando a las tropas norteamericanas que invadieron Afganistán e Irak, y planificando misiones ultrasecretas de la CIA. Con sus sistemas de vigilancia más sofisticados, ahora no solo apoya ejércitos sino también a la policía y otras tropas federales como el ICE, para facilitar sus redadas contra los migrantes. 
 El servicio más famoso de Palantir es Gotham, que es utilizado por la CIA, el FBI, la Agencia de Seguridad Nacional y por distintos ejércitos, incluido por supuesto el de Estados Unidos. Ofrece “capacidades de análisis de patrones y modelización predictiva, que conectan a las personas, sus cuentas telefónicas, sus vehículos, sus registros financieros y sus ubicaciones” (Jacobin, ídem). La IA de la empresa fue empleada para identificar objetivos de bombardeo en Ucrania. Recientemente, Palantir obtuvo un contrato -sin licitación- con el Departamento Federal de Agricultura, que podrá usar tecnología de "vigilancia laboral" en momentos en que Trump impulsa despidos en el ámbito estatal.
 También suministra herramientas al Estado de Israel, con el que tiene una alianza estratégica; son utilizadas por el gobierno sionista y sus tropas para ejecutar la política genocida contra el pueblo palestino. Su sistema de integración de datos Maven, por otro lado, es usado por el gobierno de Trump para identificar objetivos militares en Irán y operar los drones que Estados Unidos tiene desplegados en la región (BBC, 22/4).
 Thiel es parte del sector de la burguesía norteamericana que apoya a Trump; aportó 1,25 millones de dólares a su campaña en 2016, y Alex Karp, su mano derecha en la empresa, otro tanto a MAGA en 2024. También es financista de la campaña del vice J. D. Vance, que disputa la presidencia en el oficialismo republicano. 
 Palantir acaba de publicar un “manifiesto” con 22 tesis acerca de la situación en Estados Unidos, el mundo y el rol de las empresas tecnológicas. Es un pequeño cúmulo de propuestas reaccionarias y de rasgos fascistas. Entre otras cosas, reclama una mayor integración en el aparato de defensa norteamericano, servicio militar obligatorio y llama a Japón y a Alemania a rearmarse -algo cuyos gobiernos ya han comenzado a hacer-; también distingue entre culturas que suponen un “progreso” (la estadounidense, Occidente) y otras que serían un factor retardatario.
 Rechazamos el espionaje estatal sobre el pueblo argentino y llamamos a los trabajadores a luchar por la emancipación de la Argentina de la explotación imperialista.

 Nazareno Suozzi