lunes, febrero 16, 2026

Milei va a la "Junta de Paz" de Trump a avalar el protectorado imperialista en Gaza


Alinean a Argentina con el genocidio al pueblo palestino y la ofensiva bélica yanqui. 

 Javier Milei participará en la reunión inaugural de la “Junta para la Paz” en Gaza, que tendrá lugar en Washington el 19 de febrero. Se trata del protectorado que Trump, de la mano de otros líderes internacionales, quiere imponer en la Franja con el objetivo no solo de propinarle una derrota histórica al pueblo palestino, sino también de convertirla en un polo turístico, quedarse con sus riquezas y tener una nueva región de influencia en el marco de su disputa por la hegemonía económica y política en Medio Oriente. 
 El encuentro fue convocado por Trump, que busca terminar de darle forma al régimen títere que pretende establecer en Gaza como parte del proyecto presuntamente pacificador. Allí anunciaría el plan de reconstrucción multimillonario del enclave, haciendo eje en la recaudación de fondos y en el despliegue de tropas. También participarán delegaciones de países como Marruecos, Turquía, Egipto, Arabia Saudita, Catar e Indonesia, que han adherido, al igual que Milei, a la iniciativa trumpista. En su momento, desde la Casa Rosada dejaron trascender su disposición a ofrecerle tropas a Trump. 
 Milei apoya fervorosamente la ofensiva genocida que el Estado de Israel está llevando adelante en Gaza desde octubre de 2023 y ha colocado a la Argentina como peón de los yanquis en el tablero de sus operaciones imperialistas por la disputa del mercado mundial. En este sentido, ha reforzado sus lazos militares con Estados Unidos, ofreciéndole la Patagonia para que instale una base militar, y selló un acuerdo comercial que implica la entrega de minerales críticos a las compañías norteamericanas para que puedan competir con China en un terreno donde el gigante asiático mantiene una primacía.
 Por su parte, Yakarta podría aportar unos 8.000 soldados a la fuerza multinacional que quiere desplegar Trump en el territorio costero. Marruecos, que viene de realizar maniobras militares conjuntas con Israel y ha alcanzado pactos en materia de defensa (por ejemplo, la construcción de una planta israelí de fabricación de drones cerca de Rabat), desplegaría otros tantos. Y El Cairo, que ha colaborado con Israel manteniendo cerrado el corredor de Rafah durante toda la ofensiva genocida, fungiría como “actor logístico” (Atalayar, 13/2). 
 El criminal Netanyahu viene de confirmar la adhesión del ente sionista a la “Junta para la Paz”, tras la reunión que mantuvo este miércoles en Washington con Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio. El eje del encuentro, sin embargo, fue Irán, país al que Estados Unidos amenazó con intervenir militarmente. Para presionar a Teherán, a la que exigen que desmantele su plan nuclear y su programa de misiles balísticos, los yanquis anunciaron el envío de un segundo portaaviones a las aguas de Medio Oriente.
 En el comité para la “paz” participan Trump, su yerno inmobiliario Jared Kushner, Rubio y el expremier británico Tony Blair –promotor de la invasión de Irak en 2003. La Junta se topó con la reticencia de la Unión Europea, aunque no por su carácter colonial y pro genocidio, sino porque el magnate republicano busca que se convierta en un organismo capaz de intervenir en otros conflictos en la región. Los europeos no quieren que la ONU, que también ha avalado guerras y masacres (guerra de Corea, guerra del Golfo, Afganistán, Libia, etc.), sea relegada a un segundo plano y Trump vea incrementado su poder. 
 Trump viene de anunciar que el cese al fuego que decretó para Gaza va por la segunda fase, que implica, entre otras cosas, la retirada del Ejército sionista. Pero sus tropas siguen apostadas en más de la mitad de Gaza y todavía resta ver si la resistencia palestina depondrá las armas o no. Mientras tanto, la ofensiva sionista contra el pueblo palestino continúa; como parte de esto, Israel avanzó en ataques contra Líbano anunciando el asesinato de un miembro de Hezbolá. 
 Los muertos en Gaza superan los 72 000 y los colonos fascistas israelíes acechan a las comunidades en la Cisjordania ocupada. En este contexto, por otro lado, un informe publicado por el medio catarí Al Jazeera señala que Israel usó armas térmicas y termobáricas, suministradas por Estados Unidos, para asesinar palestinos en Gaza. Se trata de armas prohibidas internacionalmente que pueden generar temperaturas de más de 3000 grados Celsius y son capaces de convertir humanos en cenizas en cuestión de segundos. Casi 3.000 palestinos habrían muerto en un ataque de rasgos explícitamente nazis. 
 Milei también encubre y niega el genocidio que la dictadura de Videla y compañía impulsaron contra la clase trabajadora argentina. Por eso es clave que preparemos una gran movilización para el 24 de marzo, a 50 años del golpe, contra la impunidad de ayer y de hoy, y en apoyo al pueblo palestino que se resiste a ser eliminado. Fuera el sionismo y el imperialismo de Gaza, Cisjordania y todo Medio Oriente. Abajo la junta colonial. Rechazamos la participación de Argentina en ella y reclamamos la ruptura de relaciones con Israel. 

 Nazareno Suozzi

Milei y Bullrich profundizan la persecución contra la población migrante


Operativo contra migrantes en Liniers 

En las últimas semanas se viene desplegando una escalada represiva contra la población migrante impulsada por el gobierno de Javier Milei y Patricia Bullrich. Operativos sorpresa de la Policía Federal, redadas selectivas y controles arbitrarios se multiplican en distintos puntos del AMBA, configurando una política de persecución por portación de rostro contra trabajadores pobres y comunidades migrantes.
 La semana pasada los operativos se concentraron en Villa Celina y, en los últimos días, en el barrio de Liniers. Allí, efectivos de la Federal exigieron documentación de manera indiscriminada, demoraron personas sin causa y amedrentaron a familias enteras en plena vía pública. Comerciantes y vecinos denunciaron un verdadero operativo de caza, con detenciones al voleo y amenazas de deportación, bajo el eufemismo de “controles administrativos”. 
 Esta ofensiva represiva tiene su correlato en los aeropuertos. El caso de Bicho, travesti migrante oriunde de Colombia, expone con crudeza el carácter reaccionario, discriminatorio y arbitrario de la política migratoria del gobierno. Bicho fue directamente impedide de ingresar a la Argentina, permaneció demorade durante horas en el aeropuerto sin recibir ningún tipo de explicación ni respuesta oficial, y finalmente fue devuelte a Brasil, desde donde provenía. No existió causa judicial, ni resolución fundada, ni instancia de defensa: solo una decisión administrativa basada en la discriminación y el disciplinamiento. 
 Lejos de tratarse de hechos aislados, estos casos forman parte de una orientación general. En la Villa 31, el gobierno avanzó con la instalación de garitas de seguridad dentro del propio barrio, profundizando un esquema de militarización y control permanente sobre la vida cotidiana. Estos puestos funcionan como espacios de hostigamiento, identificación forzada y vigilancia, afectando de manera directa a trabajadores y trabajadoras migrantes. 
 Lo que el gobierno presenta como una política de “orden” es, en realidad, un ataque directo contra los sectores más explotados de la clase trabajadora. No hay controles en Nordelta, ni redadas en barrios cerrados, ni persecución a empresarios evasores, narcos o fugadores. El blanco es claro: los laburantes de villas, barrios populares y zonas comerciales donde se concentran trabajadores migrantes. 
 Esta avanzada se apoya en los decretos antimigrantes de Milei, el traspaso de la Dirección Nacional de Migraciones al Ministerio de Seguridad y la coordinación directa con las fuerzas federales. El gobierno copia sin disimulo el modelo de Donald Trump en Estados Unidos, con su propia Gestapo llamada ICE, dedicada a sembrar terror, dividir a la clase trabajadora y criminalizar la pobreza. 
 El objetivo político es evidente: utilizar el racismo, la xenofobia y la transfobia como herramientas para desviar la bronca social provocada por el ajuste brutal, los despidos y la precarización laboral. La criminalización de la migración busca enfrentar a trabajadores contra trabajadores y naturalizar un régimen de excepción para los sectores más vulnerables. 
 Frente a esta ofensiva, la respuesta debe ser colectiva y organizada. Es necesario fortalecer la organización en los barrios, en los lugares de trabajo y en las comunidades, uniendo a trabajadores migrantes y no migrantes, defendiendo a cada persona perseguida, denunciando cada redada y enfrentando las deportaciones.
 Migrar no es delito. 
Nadie es ilegal. 
Si vienen por une, vienen por todes. 

 Migrantes Organizadxs

 Si sufrís o sufriste algún amedrentamiento por parte de la Policía o del personal de Migraciones, o conocés a alguien privado de su libertad sin más motivo que su nacionalidad comunicate por Whatsapp al : 1168720548

Portugal: las elecciones presidenciales y la lucha contra la reforma laboral


Antonio José Seguro, nuevo presidente portugués 

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales portuguesas consagró como nuevo mandatario a Antonio José Seguro, un dirigente del Partido Socialista (PS), quien logró casi el 67% de los votos, frente al 33% del ultraderechista André Ventura, de Chega (“basta”, en portugués). 
 La derecha tradicional y los liberales, que quedaron afuera del ballotage, no dieron una indicación de voto para la segunda ronda, aunque algunos de sus referentes llamaron a votar por Seguro. El Bloco de Esquerda y el Partido Comunista, que sumaron el 2,1% y el 1,6% de los votos en el primer turno, respectivamente, llamaron también a votar por el PS. 
 Por más que haya concentrado el voto contra la ultraderecha, Seguro y el PS no son un canal para desenvolver los intereses de la clase trabajadora. Seguro prometió durante la campaña cooperar con el gobierno derechista del primer ministro Luis Montenegro, que impulsa una reforma laboral regresiva y copia el discurso antimigrante de Chega. 
 La reforma laboral es el gran tema que está en discusión actualmente en Portugal. El proyecto del gobierno de Montenegro –como el de Milei en Argentina- eleva la jornada laboral, precariza las condiciones de trabajo y limita el derecho a huelga. Dado que el partido de Montenegro no cuenta con mayoría absoluta en el parlamento, depende del apoyo de otras bancadas para conseguir la aprobación del texto. 
 El jueves 11 de diciembre, más de tres millones de trabajadores se sumaron al paro conjunto de la UGT y la CGTP, las dos principales centrales sindicales, y hubo una movilización multitudinaria en Lisboa en rechazo a la reforma laboral. Para este 28 de febrero, la CGTP convoca una nueva movilización. 
 Seguro –que en su nuevo rol como presidente está en condiciones de vetar la norma, o derivarla al Tribunal Constitucional- reclama una reforma consensuada con las direcciones sindicales, mientras Mario Mourao, secretario general de la UGT, sostuvo que “las negociaciones deben acercar posiciones y debe haber concesiones por ambas partes”. En Argentina ya vivimos la trampa de las negociaciones encaradas por los gobernadores peronistas y la CGT en torno a la reforma laboral, que condujeron a su aprobación en el Senado. 
 El masivo paro general de diciembre marca otro camino. Un plan de lucha y la huelga general pueden quebrar el proyecto antiobrero. Una intervención masiva de la clase trabajadora en las calles sería, también, el mejor antídoto contra la ultraderecha de Chega. 

 Gustavo Montenegro

sábado, febrero 14, 2026

El pensamiento de la barbarie


Me da pudor repetirme, pero luego de treinta años, siempre escucho y leo los mismos argumentos, más cargados de obviedad que de confirmación histórica, como si el mundo hubiese sido creado ayer. Por supuesto que nadie es dueño de la verdad y hasta los físicos cuánticos del MIT se equivocan con los quarks, pero es penoso tener que escuchar, con respeto, teorías de borrachos de bar (por recordar a Umberto Eco) como si estuviesen descubriendo la pólvora o, peor, la piedra filosofal; y como si sus desvaríos o, peor, sus clichés de siempre tuviesen el mismo valor que la Teoría de la evolución o la Teoría de la Relatividad. 
 Hoy, a los borrachos de bar, se les han sumado mercenarios académicos, o algo parecido, dispuestos a sostener que “la Tierra es el centro del Universo” con tal de que alguna gran editorial (a juzgar por la historia, promovidas por la CIA y por pequeñas donaciones de grandes corporaciones) los lance a la fama y a ingresos de ventas que, de otra forma, por el solo peso de sus ideas, seguirían siendo solo borrachos de bar―con algún título universitario, claro. El mercado y la cultura consumista saben lo que hacen: explotan nuestras emociones cavernícolas, en instituciones medievales, con una tecnología de los dioses―por parafrasear a Edward Wilson. 
 Desde hace muchos años, cada vez que en alguna de mis clases dibujo tres rombos contiguos en la pizarra y pregunto qué es, siempre, y sin excepciones, los estudiantes me responden que “es un cubo”. 
 No son niños, son universitarios. 
 “¿Un objeto de 3D?”, insisto, para que no queden dudas. La respuesta es siempre obvia: 
 “Sí, ¡claro!” Un objeto de tres dimensiones. No recuerdo una excepción en ninguna de mis clases, pero sí sabemos que algunos pueblos de Polinesia, antes de la colonización, solían ver una figura en 2D, en lugar de un cubo; en cambio, no veían una historia en una secuencia de una historieta. 
 Cuando estoy un poco aburrido, arrimo la cara a la pizarra y miro la figura del supuesto cubo desde la superficie: 
 “Pues, yo no veo ningún objeto”, les digo. “Desde aquí, más bien se ve una línea, como si desde sus butacas se viese sólo una figura en de dos dimensiones…” 
 “El cubo es real porque lo puedo ver”, me dijo un estudiante.
 Le proyecté una pantalla amarilla. 
 “Es este color que ven aquí real?” 
 Respuesta unánime: 
 “Obvio, es el amarillo. It’s the color yellow. Lo vemos todos. Es real”. 
 “Entiendo. Es real” les contesté. “Sin embargo, es una realidad que no existe. Al menos, no es más real que los sueños.”
 Hubo una risa unánime. 
 Este amarillo no existe fuera de nuestros cerebros. El proyector, como cualquier pantalla digital, sólo proyecta verde, rojo y azul. Ni siquiera nuestra retina tiene conos sensibles al amarillo. Es una ilusión, una ilusión consistente que nos evita chocar en un cruce con semáforos. Exactamente igual a la inexistencia del olor de una rosa, que solo existe cuando alguien la acerca a su nariz. Antes y después, el olor no existe. O Nocturnos de Chopin. Esa belleza de piano es una “complicidad humana”, pero sin una persona que la escuche, es simple vibración del aire, como el olor es simple química antes de convertirse en olor en un cerebro animal. 
 Tengo un gran respeto por los jóvenes, porque sé que, aún de viejos, seguimos aprendiendo, cambiando o ajustando nuestra comprensión del mundo. Para peor (¿por qué para peor?), nunca podemos decir que alcanzamos la verdad, al menos que seamos algún tipo de fanático, uno de esos que sobran en la historia de la Humanidad. 
 Lo que me queda claro es que, sin la ahora maldita educación (“los profesores son los enemigos”, JD Vance, JG Milei) deberíamos empezar como los sumerios antes de sus complejas tablets de arcilla y su Silicon Valley, hace 5.200 años; o como los cavernícolas, casi un millón de años atrás, dominando el fuego para, así, de viejos, descubrir que el 73 es el número más misteriosos o que menstruar no significa estar enferma, sino todo lo contrario. 
 Esta proyección de lo que entendemos (el cubo) sobre lo que vemos (los rombos) es universal. También creo que ya analizamos y repetimos hasta el cansancio que hay palabras que son ideoléxicos (¿cubos?) y, por lo tanto, su significado es un producto histórico, el resultado de múltiples luchas filosóficas, políticas y sociales (La narración de lo invisible: Una teoría política sobre los campos semánticos, 2004). 
 Así también, por ejemplo, cuando hablamos de Europa y África en el siglo XIII, o más tarde, proyectamos en esas dos palabras nuestro limitado conocimiento y vemos un continente desarrollado y otro pobre, el exacto contrario de la realidad. 
Lo mismo con los siglos que duró el Imperio árabe y la Europa de entonces. Una era el centro desarrollado del mundo y otra una periferia llena de fanáticos talibanes―y no era precisamente el mundo islámico. 
 Lo mismo podemos decir con palabras como “estadounidense”: los más fanáticos chauvinistas ni siquiera consideran que el pasado es un país extranjero, y que el estereotipo de “americano”, el cowboy (ese mexicano blanco) tipo Clint Eastwood (esa invención de un italiano) hubiese sido irreconocible para la generación fundadora, más británica en sus formas―no en su fanatismo de la propiedad privada a través de la violencia del despojo ajeno. 
 Esta tesis que publicamos en la Universidad de Georgia en 2004, aunque ponía el acento en una guerra cultural (sin negar el valor históricamente probado de la lógica marxista del materialismo dialectico, aunque en apariencia se le oponga) pretendía exactamente lo contrario a los productos sucesivos de la actual guerra cultural. 
 Cuando leímos afirmaciones como que “el nazismo era de izquierda” porque su nombre completo era “Nacional Socialismo”, lo tomamos como cuando un niño nos dice que en la Antártida los pingüinos caminan patas arriba, porque el Sur está abajo. O que la Tierra es plana, para no irnos tan lejos. Naturalmente que el comercio del odio, la crueldad y la tontería siempre será muy rentable para las grandes editoriales y los grandes medios. 
 Si seguimos esta línea de análisis pseudo-etimológico, habrá que decir, sin ningún lugar a dudas, que “los libertarios son comunistas anarquistas”. Ese es el origen de la palabra y de la bandera libertaria. Es decir, o sea, Ron deSantis, los MAGA, los libertos de Milei, de Bolsonaro, de Kast (los neofascistas, los miembros ultraconservadores del CPAC que fundó esta corriente orgullosa de su mediocridad) son anarco-sindicalistas y comunistas anarquistas. Digo, para entendernos con el nivel cloaca que domina hoy el pensamiento (si se puede llamar así) antiilustrado y anti cultura. 
 El pensamiento de la barbarie. Claro, para disimular, hay que acusar a los demás de nuestras dolencias. Un personaje de El mar estaba sereno (2016), whisky mediante, reconocía que “había fracasado repetidas veces en el vulgar intento de ser amado por los demás. En compensación, había logrado la admiración y el temor ajeno, como un dios antiguo, aunque en la medida justa y necesaria. Pero no el cariño y mucho menos el amor de nadie… Con el tiempo había desarrollado su propia teoría psicológica, a pesar de sus rudimentos intelectuales: todo individuo que se ama por lo que hace, se detesta por lo que es”. 

 Jorge Majfud | 21/01/2026

El caso Epstein ¿Otro escamoteo de la verdad?


Hay muchos secretos terribles enterrados en los archivos, lo más probable es que nunca conozcamos la verdad
 Las misivas descubiertas sugieren que Epstein utilizaba los «secretos» para obtener poder y controlar a la élite mundial.

 Los secretos develados por el expediente del traficante de personas y pedófilo, Jeffrey Epstein, sobrepasan cualquier antecedente por horroroso que sea. Las terribles revelaciones no solo son perturbadoras, describen mejor que todo la decadencia moral y espiritual del occidente capitalista.
 Tráfico sexual, violaciones de menores, torturas, canibalismo, rituales satánicos, no dejaron ningún horror por probar. Pero una de las cosas más terribles de este caso es conocer cómo un depravado sexual se hizo atractivo para quienes estaban convencidos de que la ley, las normas y las reglas no se aplicaban a ellos. 
 En Europa la publicación de los documentos ha implicado a grandes personalidades de la política, la economía y la sociedad en general del «viejo Continente». 
 Sin embargo, muchos analistas opinan que, al otro lado del Atlántico, en EE. UU., donde Epstein cometió varios de sus crímenes, los problemas de los políticos europeos contrastan con la élite estadounidense. 
 «Realmente es hora de que el país pase a otra cosa», dijo el presidente Donald Trump la semana pasada, cuando un periodista le volvió a preguntar sobre sus nexos con Epstein. 
 Rosa Monckton, exdirectora ejecutiva de Tiffany & Co., declaró a Vanity Fair en un artículo de 2003: «Crees que lo conoces y luego quitas otra capa de la cebolla y hay algo extraordinario debajo», dijo, refiriéndose al criminal. 
 Sin dudas lo que escondía bajo sus capas «la cebolla Epstein» era infernal, diabólico en grado sumo. Las misivas descubiertas sugieren que utilizaba los «secretos» para obtener poder y controlar a la élite mundial. 
 Tras la publicación realizada por el departamento de Justicia recientemente, entre las relaciones el pedófilo con varias figuras destacadas, aparecen Elon Musk, Bill Gates y el secretario de Comercio, Howard Lutnick. 
 La estrecha relación de Jeffrey Epstein con Ehud Barak, quién fue ministro de Israel, desde 1999 hasta 2001 y desempeñó, entre otros, los cargos de Ministro del Interior (1995), apunta a que Epstein trabajara para Israel. Recientemente Barak corroboró que había asistido a comidas y cenas en la casa del traficante, en Manhattan. 
 Este lazo explicaría el poder que el régimen sionista ejerce sobre no pocos políticos estadounidenses y europeos. Parece que Epstein logró recopilar muchos «trapos sucios».
 Ahora resulta que la pesquisa realizada por el FBI no logró confirmar la existencia una «lista de clientes», reza el comunicado de un agente especial de supervisión del FBI, publicado por AP. 
 En esa misma línea, la entonces fiscal federal adjunta, Maurene Comey, en un correo electrónico dirigido a funcionarios del FBI el año pasado, escribió que ninguno contenía evidencia que implicara a alguien más que a Epstein y su expareja y cómplice, Ghislaine Maxwell.
 Nada mejor para distraer a la humanidad de lo que están haciendo. Como los prestidigitadores, escamotean ante nuestros ojos la verdad, nos hacen mirar a otro lado, mientras saquean, bombardean, invaden, secuestran y destruyen.
 Hay muchos secretos terribles enterrados en los archivos, lo más probable es que nunca conozcamos la verdad, la profundidad de la depravación que acompaña a la élite mundial. 

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 13 de febrero de 2026 22:02:18

50 años de resistencia

La República Árabe Saharaui Democrática se apresta a celebrar medio siglo del aniversario de su creación que, tal como lo señaló el presidente Brahim Gali, representa “la voluntad de un pueblo de construir su propio Estado independiente”.

 A poco de que se cumpla el 50 aniversario de la creación de la República Árabe Saharaui Democrática, su presidente Brahim Gali hizo referencia a que este medio siglo “de resistencia y lucha son la encarnación, sobre el terreno, de la voluntad de un pueblo de construir su propio Estado independiente”. Sus palabras tuvieron lugar en la clausura de la cuarta edición de la Conferencia Árabe Internacional de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, donde insistió con que los saharauis tienen derecho a vivir “dignamente en su territorio nacional, al igual que todos los pueblos del mundo”.
 El mandatario reflexionó que “son cincuenta años de resistencia y lucha, de construcción, formación y desarrollo en diversos ámbitos y campos, políticos, económicos, sociales y otros”, así como también “de afianzamiento de su presencia como entidad e identidad diferenciada en la escena internacional, de fortalecimiento de sus relaciones con los pueblos y países del mundo, de consolidación de su posición como miembro fundador de la Unión Africana y de su contribución al mantenimiento de la paz, la seguridad y la estabilidad en el mundo”. 
 Gali, quien también es Secretario General del Frente Polisario, puntualizó que medio siglo de resistencia y lucha contra el colonialismo, la ocupación, la injusticia y la agresión “es una clara manifestación de una realidad nacional, regional, continental e internacional irreversible”. Y remarcó que toda esa historia es a la vez “una prueba evidente de la fuerza de la unidad nacional del pueblo saharaui, de la justicia de su causa, de la legitimidad de su lucha y de la solidez de su derecho a la autodeterminación y a la independencia”.
 La República Árabe Saharaui Democrática fue proclamada por el Frente Polisario el 27 de febrero de 1976 en Bir Lehlu, un día después de que tuviera lugar la retirada de España del Sahara Occidental. Cuatro años más tarde, Mauritania renunció a la parte de territorio del sur del Sáhara Occidental que hasta entonces reclamaba y reconoció al Frente Polisario.
 Sin embargo, esos territorios que por derecho corresponden a la República Saharaui fueron ocupados ilegalmente por Marruecos y en 1991 se estableció la Minusro, una misión de pacificación organizada por las Naciones Unidas para observar el alto al fuego entre el Frente Polisario y el Reino de Marruecos, pero también con el objetivo de organizar un referéndum que determine el futuro estatus del territorio. A medio siglo de la creación de la República Árabe Saharaui Democrática, su pueblo y su gobierno continúan resistiendo el constante hostigamiento marroquí. 

 Nuestra Propuesta
 13 Febrero 2026

James Petras (1937–2026): una voz de clase contra el imperio


James Petras falleció pacíficamente el 17 de enero de 2026 en Seattle, Washington, rodeado de su familia. Prolífico académico y activista, dedicó su vida a desafiar el poder, el imperialismo y la desigualdad. Su muerte irrumpe en un momento en que América Latina vuelve a estremecerse bajo el peso de reformas antiobreras, militarización interna y ofensivas abiertas del capital financiero. No es un dato menor: Petras dedicó su vida a demostrar que el imperialismo no es una metáfora ni una consigna, sino una estructura concreta de dominación que articula capital transnacional, Estados subordinados y élites locales asociadas. Nacido en Boston en 1937, formado en la Universidad de Boston y doctorado en Berkeley, profesor en Binghamton University, fue más que un académico prolífico; fue un intelectual militante que eligió intervenir en la lucha de clases latinoamericana con nombre y apellido.
 Su obra sobre el imperialismo en el siglo XXI, la recolonización financiera y el papel de las burguesías compradoras anticipó procesos que hoy se despliegan con brutalidad. Mientras el progresismo administraba la transición al neoliberalismo y la derecha perfeccionaba su aparato represivo, Petras insistía en que el modelo no era un error técnico sino el resultado de una derrota histórica de la clase trabajadora. Denunció que el neoliberalismo no avanzó solo por decretos del FMI o del Banco Mundial, sino también por la construcción de una red capilar de mediaciones “sociales” que desactivaron la confrontación directa. 
 En Chile esa advertencia tuvo un rostro preciso. Durante la transición pactada, las ONG proliferaron al calor del financiamiento extranjero y del discurso de la “sociedad civil” como sustituto del poder popular. Muchas de ellas, que en los años de dictadura cumplieron tareas humanitarias valiosas, fueron progresivamente reconvertidas en engranajes de una arquitectura política destinada a administrar la pobreza, fragmentar la organización obrera y reemplazar la lucha de clases por proyectos, talleres y microemprendimientos. La desmovilización social que acompañó la consolidación del modelo neoliberal no puede comprenderse sin ese dispositivo que, bajo lenguaje progresista, operó como correa de transmisión del plan imperialista: contener, canalizar y neutralizar el conflicto para garantizar la estabilidad del mercado y el pago disciplinado de la deuda.
 Petras fue implacable en esa crítica. Señaló cómo la financiación condiciona agenda, método y horizonte político; cómo el énfasis en la autoayuda desplaza la responsabilidad estatal; cómo la cooperación internacional se convierte en subordinación estructural. Su denuncia no fue una diatriba moral sino un análisis material: cuando el movimiento obrero es reemplazado por gestores de proyectos, cuando la solidaridad de clase es sustituida por la competencia por fondos, el capital gana sin necesidad de tanques. La experiencia chilena de los noventa y dos mil confirmó esa tesis con creces. 
 Al mismo tiempo, su defensa del análisis de clase frente al culturalismo fragmentario mantiene plena vigencia. La precarización masiva, la informalidad y el desarraigo no disolvieron la explotación; la reconfiguraron. La tecnología no abolió la clase trabajadora; la sometió a nuevas formas de control y autoexplotación. El antiimperialismo no se volvió obsoleto con el fin de la Guerra Fría; se profundizó con la financiarización global y el extractivismo intensificado. En ese sentido, la figura de Petras reaparece hoy cuando se anuncia una nueva vuelta de tuerca autoritaria en Chile bajo la figura de José Antonio Kast, expresión descarnada de un proyecto que combina liberalización económica, disciplinamiento social y alineamiento geopolítico sin matices. 
 Pero honrar a Petras no significa canonizarlo. Su obra debe leerse críticamente, discutirse, tensionarse allí donde simplificó o donde su polémica fue más amplia que rigurosa. Justamente porque fue un intelectual de combate, su legado exige el mismo tratamiento que él reclamaba para el marxismo: análisis concreto de la situación concreta, sin dogmas ni concesiones. Leer a Petras hoy implica volver sobre sus textos sobre imperialismo, ONG y clase, confrontarlos con la experiencia acumulada y utilizarlos como herramientas para reorganizar una oposición de clase frente a la ofensiva que se despliega. 
 En un momento en que la derecha radicalizada pretende convertir la regresión social en programa de gobierno y en que amplios sectores del régimen se disponen a colaborar en nombre de la gobernabilidad, la mejor despedida para James Petras no es el homenaje ritual, sino la acción consciente. Leerlo, criticarlo, actualizarlo y superarlo allí donde sea necesario es parte de la tarea de recomponer una estrategia antiimperialista y obrera capaz de enfrentar el proyecto que hoy personifica Kast. Porque si algo sostuvo Petras hasta el final fue que sin organización independiente de los explotados no hay soberanía, no hay democracia real y no hay futuro para los pueblos. 

Fernando López MacKenzie

El Caso Epstein | Juliana Cabrera en 14 Toneladas

Cuba: sin perdón al colaboracionismo

Bad Bunny en el Super Bowl: un potente espejo de la rebelión que cruza a los Estados Unidos


La reciente actuación del cantante de origen puertorriqueño Benito Martínez Ocasio, conocido popularmente como “Bad Bunny”, ha generado un revuelo internacional. De origen obrero, Martínez Ocasio trabajaba a tiempo completo empaquetando comida en un supermercado, hasta que logró su inserción al gran circuito musical. Los ambientes que transita el cantante durante los casi 14 minutos de espectáculo muestran las zonas de cultivo de azúcar en el norte de Puerto Rico; los comercios callejeros de las zonas urbanas de la isla y la ya famosa “Casita” que imita a un típico hogar de trabajadores. Es muy conocida por ser una parte esencial de las escenografías de sus conciertos. 
 Las canciones del autor fueron acompañadas por una amplia gama de otras estrellas destacadas en Estados Unidos y del mundo, de origen latino. Desde dos púgiles, Xander Zayas, puertorriqueño de 23 años, campeón unificado del peso superwelter y considerado la mayor figura actual del boxeo en la isla, y el pugilista mexicano estadounidense Emiliano Vargas, hasta destacados cantantes y estrellas de Hollywood como el actor chileno Pedro Pascal, la actriz Jessica Alba, la cantante colombiana Karol G, la rapera estadounidense Cardi B, la rapera puertorriqueña Young Miko y la personalidad televisiva estadounidense Alix Earle. 
 Otras apariciones de alto nivel incluyeron a Lady Gaga, de amistad muy reconocida con el cantante, que interpretó la canción “Die with a smile”, para luego compartir un baile sobre el escenario con Bad Bunny. Otro destacado cantante puertorriqueño, Ricky Martin, interpretó partes de la canción “Lo que le pasó a Hawái”, que denuncia el proceso de gentrificación de la isla, así como el desplazamiento del poder de la población nativa de origen polinesio hacia fines del siglo XIX, cuando fue anexada por los Estados Unidos. Hawái ocupa un lugar especial en la historia estadounidense puesto que en 1993 el Congreso norteamericano dictaminó a la anexión de la isla como ilegal y “reconoció que antes de ser incorporado a Estados Unidos, "el pueblo nativo hawaiano vivía en un sistema social altamente organizado y autosuficiente basado en la tenencia comunal de la tierra" (BBC, 15/03/2025). 
 En otros pasajes del show, Benito Martínez Ocasio repasó varios sitios típicos de la comunidad puertorriqueña en Nueva York a la cual ha dedicado la canción “Nuevayol”. Una de las escenas más vibrantes estuvo marcada por el gesto de Bunny de entregar su Grammy, ganado hace una semana, a un pequeño niño de cinco años, acompañado por sus padres migrantes. El público, que se deshizo en aplausos y ovaciones en el estadio, inicialmente creyó que sobre el escenario estaba el pequeño Liam Ramos, detenido por el ICE (agentes migratorios) en Minnesota junto a su familia. Más tarde, la prensa confirmó que se trataba de un pequeño actor con madre argentina-estadounidense y padre inmigrante egipcio. El gesto se ha interpretado como una continuidad del mensaje en la gala de premiación en los propios Grammy, cuando el cantante denunció el accionar del ICE y del presidente Donald Trump.
 Para el cierre del show incluyó una de las canciones de su último disco “Debí tirar más fotos” -que reivindica de principio a fin la independencia de Puerto Rico, así como sus raíces proletarias. “El apagón”, por ejemplo, denuncia el corte de suministro eléctrico que sufrió la isla tras el huracán María, golpeando fuertemente a la población trabajadora en 2017. Los bailarines escenificaron la situación bailando sobre postes chispeantes y Bunny levantando una bandera del movimiento independentista de Puerto Rico. El cierre culminante fue una manifestación de los artistas, bordeando el estadio, portando banderas de los diferentes países del continente, con Bad Bunny nombrando a todas las naciones sin excepción y un “touchdown” que reivindicaba la unidad continental. 

 Resonancia

 Mundialmente, pero con mayor fuerza aún en Estados Unidos, la actuación de Bunny ha sido considerada como una “bofetada” a Donald Trump y su política fascista contra los migrantes. El propio magnate reaccionó en vivo contra el espectáculo, señalando que era una ofensa a la cultura norteamericana. Señaló que el show en español era una ofensa al pueblo estadounidense “que no entiende ni una palabra”. Incluso, llegó a definir a los bailes sobre el escenario como una “acción indecente” para las familias y niños que miraban el show. En su ataque a Bunny, Trump no dejó de filtrar su defensa de la “pureza racial y cultural” yanqui, con la que alimenta su persecución a los trabajadores migrantes. 
 Antes de que tuviera lugar, el presidente ya se había manifestado en oposición rotunda al show de Bunny. Sus seguidores del “MAGA” organizaron un “contra medio tiempo” (All American Halftime Show) a miles de kilómetros de California. Allí se observaron bandas folk y seguidores del movimiento iniciado por el asesinado Charlie Kirk, Turning Point USA, que se transmitió de manera paralela al show oficial de la NFL (la organizadora del Super Bowl). El mismo no reunió la cantidad de espectadores presenciales que había prometido y sus visualizaciones fueron 100 veces inferiores al de Bad Bunny. 
 El arte y los artistas suelen ser un reflejo de los procesos políticos latentes en las masas o del desarrollo de los mismos. Sin decirlo, la presentación de Bad Bunny ha sido una celebración de las movilizaciones, huelgas y rebeliones que tienen lugar en Estados Unidos contra Trump y sus persecuciones fascistas. Bunny fue acompañado por un número elevado de cantantes y bailarines de origen latino, que se jugaron por esa misma perspectiva.

 Patio trasero 

El combativo show del latino Bunny contrasta con la genuflexión de los imperialistas o nacionales y populares que, a escala mundial, se acomodan a las exigencias de Trump. El show del superbowl trasmitió la temperatura política interior de los Estados Unidos. En el terreno electoral, el Partido Republicano ha mordido el polvo en más de 14 elecciones locales de vital importancia, incluida la aplastante victoria de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York. Trump se ha embarcado en el desarrollo de métodos de guerra civil contra su propia población. Estados Unidos es un epicentro de la crisis mundial en desarrollo. 

 Joaquín Antúnez 
 10/02/2026

Jeff Bezos despidió a un tercio de los periodistas del Washington Post


El multimillonario cada vez más cerca de Trump

 El Washington Post, tal vez uno de los diarios más prestigioso del mundo, en medio de un apoyo cada vez más descarado a Donald Trump, despidió la semana pasada al 30% de su personal, trabajadores del área comercial y más de 300 periodistas de los 800 que componían la redacción. Jeff Bezos, el creador de Amazon y uno de los hombres más ricos del mundo, compró el Post hace 8 años. Con estos despidos diezma las secciones de deportes, noticias locales y cobertura internacional. Dice el New York Times, “las secciones emblemáticas del diario”. 
 The Post Guild, la plataforma sindical de los trabajadores del Post, aseguró en redes sociales: “Solo en los últimos tres años, la plantilla de The Post se redujo aproximadamente en 400 personas (se incluyen los cerca de 300 de esta semana). Continuar eliminando puestos de trabajo solo debilita al periódico, ahuyenta a los lectores y socava la misión de The Post: exigir responsabilidades al poder sin miedo ni favoritismos y proporcionar información crítica a comunidades de toda la región, del país y del mundo". Pero si hay algo que Bezos no pretende en absoluto es “exigir responsabilidades al poder sin miedo ni favoritismo”. 
 “El Post”, que se publicó por primera vez en 1877, es una institución nacional y en Estados Unidos se considera un símbolo de la libertad de expresión, sobre todo a partir del caso Watergate, la investigación de los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein que acabó con la presidencia de Richard Nixon en 1974. 
 El director ejecutivo Matt Murray confirmó el despido de un tercio del personal en una videoconferencia de apenas 12 minutos el 4 de febrero. Explicó que Bezos “había perdido demasiado dinero” y que el tráfico de noticias on line –“en parte por el auge de la IA generativa”- se había reducido a casi la mitad en los últimos tres años.
 “La gente no lee sus artículos”, espetó a los despedidos, alguna de las plumas más reconocidas del periodismo occidental. Todos los comentaristas, sin embargo, coinciden en que “el giro ideológico de la publicación desde hace un par de años le ha supuesto una gran pérdida de suscriptores” (El País 5/2). 
 Con el ajuste en curso desaparecen las secciones de deportes, de libros y el pódcast diario “Post Reports”. Redujeron drásticamente la información local y la internacional, emblemas del diario. También despidieron a los corresponsales extranjeros y enviados especiales, lo que supone la desaparición de todo los equipos de Oriente Medio, India, Australia y Ucrania. El editor del área internacional, Peter Finn, renunció. También echaron a la totalidad de los fotógrafos. 
 En lo sucesivo el diario se centraría más en las noticias y la política nacionales, así como en los negocios y la salud, dijo Murray. 
 En una demoledora nota en The Atlantic, la varias veces Premio Pulitzer Ashley Parker, que supo editar 8 años el Post hasta que se fue dando un portazo, señala que el desguace de la redacción vuelve imposibles las coberturas de fondo tradicionales del diario y promueven un medio más trivial, de lectura rápida. 
 La debacle del Post tiene muchas explicaciones. Aunque es irrefutable la crisis de la prensa escrita en el contexto de explosión de las redes sociales, a fines de 2003, Bezos reorganizó a toda la mesa de editores y contrató a Will Lewis, un editor británico involucrado en varios escándalos. 
 Lewis apeló a la inteligencia artificial para potenciar los comentarios, los podcasts y sumar noticias breves y “livianas”. Simultáneamente, Bezos ordenó cancelar el apoyo a la candidata presidencial demócrata Kamala Harris. En respuesta, en un par de días cientos de miles de suscriptores cancelaron sus suscripciones.
 Los despidos están generando un terremoto político, que precipitaron la renuncia de Lewis. En las redes, los trabajadores exigen que Jeff Bezos cancele de inmediato los despidos o venda el periódico “a alguien dispuesto a invertir en su futuro”. 
 “Este es un día trágico para el periodismo estadounidense, la ciudad de Washington y el país en su conjunto”, dijo Jeff Stein, corresponsal jefe de economía. 
 El exdirector ejecutivo Martin Baron - el diario obtuvo once premios Pulitzer durante sus ocho años de mandato- afirmó que el miércoles “figura entre los días más oscuros de la historia de una de las organizaciones de noticias más importantes del mundo (…) al público se le negará la información de base, basada en hechos, sobre nuestras comunidades y sobre el mundo, que es más necesaria que nunca”, escribió. 
 Baron sabe de lo que habla. Durante el primer gobierno de Trump, Baron dio luz verde a una versión gráfica del informe Mueller, que investigó las maniobras de republicano en 2016 para torcer el resultado electoral en su favor, en alianza con Rusia. Trump intentó infructuosamente echar al fiscal Mueller y prohibió la difusión de las conclusiones de la investigación, que el Post publicó sin pestañear. 
 Otro choque con Trump se produjo cuando el Congreso se negó a crear una comisión (al estilo del 11 de septiembre) para investigar el asalto al Capitolio y el intento de autogolpe del republicano el 6 de enero de 2021, para impedir que Biden asumiera. 
 El Post, dirigido por Baron, decidió entonces hacer lo que el Congreso no haría: formó un equipo de un centenar de periodistas de toda la redacción que produjo una exhaustiva investigación, «The Attack», considerada la historia definitiva del ataque fascista promovido por Trump al Capitolio. 
 Es esa tradición la que Bezos quiere borrar. “Los repugnantes esfuerzos de Bezos por ganarse el favor del presidente Trump han dejado una mancha especialmente fea. Se trata de un caso de estudio de destrucción de marca casi instantánea y autoinfligida”, concluyó Baron. 
 El pasado jueves, a pesar de las temperatura bajo 0, hubo una protesta ante la sede en Washington del periódico. Centenares de personas, periodistas y lectores, corearon consignas y mostraban pancartas, algunas con lemas como “Don´t murder The Post” (“No asesinen al Post”).
 “Este periódico es una defensa esencial contra cambios aterradores en nuestra política y cultura. Creo que estamos al borde de dejar de ser una democracia libre y, en algunos casos, ya hemos pasado a un modelo autoritario”, dijo un periodista que suma varias décadas en la jefatura de redacción. 
 Claire Tran, que trabajó como editora de redes sociales en el Post durante dos años, opinó que “la frase la democracia muere en la oscuridad es cierta y Bezos está apagando las luces. La democracia estadounidense sufre otro golpe bajo Trump”. 
 Muchos afirman que detrás de los recortes hay algo más que una cuestión financiera. La revista The Atlantic publicó una columna demoledora de la multipremiada periodista Ashley Parker contra Bezos y Lewis. "Estamos presenciando un asesinato", dice la nota que afirma que “la destrucción del Post es parte de un plan”. 
 Desde hace varios años, hay un éxodo de redactores que se alejan asqueados por el viraje derechista del diario y el deterioro de las condiciones de trabajo y su impacto en la calidad de la información. Entre 2023 y 2025, más de 200 se acogieron a algo parecido a un retiro voluntario. 
 En marzo pasado, Bezos anunció que la sección Opiniones se concentraría en adelante en los dos pilares de «las libertades personales y el libre mercado». Más alarmante aún, Bezos advirtió: “Los puntos de vista contrarios a esos pilares se dejarán para que los publiquen otros”. La editora Ruth Marcus renunció en el acto. En este momento no hay una sola columna que se pudiera considerar progresista o liberal en el sentido norteamericano del término, dice Marcus en un largo texto del New Yorker. “La inclinación a los elogios aduladores es inconfundible”, señala. 
 La libertad de prensa es incompatible con la regimentación de las relaciones sociales, el control policial de las calles, el secuestro y el asesinato de personas, la vulneración más brutal de las libertades públicas. 

 Olga Cristóbal 
 09/02/2026

viernes, febrero 13, 2026

Megamillonarios amigos de Epstein, protegidos largamente por la Justicia norteamericana, cómplice de sus redes de trata


Leer cualquier cosa sobre los caóticos archivos de Jeffrey Epstein —publicados de manera deliberadamente desordenada por la Justicia estadounidense— obliga a sumergirse en una cloaca inagotable de violencia sexual, sadismo, perversiones y en la confirmación de la impunidad de la que gozan los dueños del mundo.
 La semana pasada, un legislador demócrata, Ro Khanna, difundió algunos nombres de personajes que la Justicia norteamericana protegió durante años. Aunque están tachados en los documentos públicos, algunos legisladores tienen acceso a versiones no censuradas. 
 Los hallazgos comprometen claramente a Leon Black y Lex Wexner, dos megamillonarios para quienes Epstein trabajó durante décadas como asesor financiero y “filantrópico” (sic). Ambos son considerados la columna vertebral de la fortuna del proxeneta. Uno está acusado de violación de varias menores en las residencias de su asesor. El otro, figura en documentos del FBI como copartícipe de la red de captación de niñas y adolescentes. 
 Jane Doe tiene autismo y una forma rara de síndrome de Down que la dejó “en un nivel de desarrollo de unos 12 años”. Cuando tenía 16, Epstein se la entregó a León Black, el cofundador de Apollo Global Management, uno de los fondos de inversión más poderosos del mundo. La descripción de la violación, perpetrada en una de las mansiones de Epstein, da náuseas. Black mide alrededor de 1,93 metros y pesa 136 kilos. Jane es la tercera víctima de Epstein que demanda a Black, que nunca fue citado por la Justicia. Todas las mujeres -hoy rondan la treintena- dicen que fueron inmovilizadas por terceros, y terminaron heridas y ensangrentadas. 
 Black lo niega y calificó su vínculo con Epstein como una relación profesional que incluía «planificación patrimonial, impuestos y actividades filantrópicas». Los mismos documentos muestran no solo que Black pagó a Jeffrey Epstein decenas de millones de dólares por asesoría fiscal. En los archivos se encontró “un registro extremadamente detallado del patrimonio total de los Block”, una fortuna de 5.000 millones de dólares (WSJ, 11/2). Epstein no era un “asesor” sino alguien “con acceso profundo a la intimidad financiera” de la familia. 
 Epstein envió decenas de mails y mensajes a Leon Black, en los que lo presionaba para que le entregara millones de dólares. Por lo menos en una ocasión, le recordó el trabajo que había realizado en la estructuración de los pagos que Black hizo a una mujer que lo acusó de agresión sexual. “Documentos recientemente publicados muestran que Epstein recomendó a Black que contratara a un investigador para seguir los movimientos de la mujer y que recibía información actualizada sobre otras mujeres a las que Black había hecho pagos” (NYT 6/11)
 Otro que afirma que solo tuvo una relación “profesional” con Epstein fue Lex Wexner, el dueño de Victoria's Secret, L Brands y un gigantesco emporio de productos de cuidado personal. Epstein fue su mano derecha durante 20 años. Wexner concedió a Epstein una autoridad prácticamente ilimitada sobre su fortuna. Durante la década siguiente, Epstein acumuló cientos de millones de dólares, así como un avión privado, una casa palaciega y una finca de lujo en Ohio, todo ello propiedad de Wexner o de sus empresas. “La generosidad de Wexner hacia Epstein fue inaudita”: le cedió la mansión Straus en Manhattan, la residencia privada más grande de la ciudad, y le permitió vivir y operar sus negocios en sus propiedades de Ohio (publico.es 10/2, NYT 6/2). 
 Varias mujeres denunciaron que Epstein se presentó como "reclutador de modelos" para Victoria's Secret y así las captaba. “A pesar de que ejecutivos de L Brands informaron a Wexner sobre este comportamiento a mediados de los 90, el magnate no tomó medidas”, dice Clarín 10/2.
 La relación entre ambos se mantuvo incluso después de la primera condena de Epstein en Florida, en 2008. Cuando hasta que las presiones públicas forzaron una ruptura oficial, Wexner explicó que se debía a una importante malversación de fondos del asesor. 
 Virginia Giuffre, una de las víctimas de Epstein que más habló públicamente, dijo en una declaración que había sido víctima de la trata de personas para Wexner, entre otros. 
 La identidad de Wexner fue rigurosamente “cuidado” por la Justicia norteamericana, que nunca lo llamó a declarar, hasta la publicación de la última tanda, donde documentos del FBI lo califican como uno de los cómplices -"co-conspiradores"- de la red de trata de esclavas sexuales. “Esta revelación, sumada a su reciente citación por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, pone al magnate de 88 años en el centro de un escrutinio judicial sin precedentes” (Clarín 10/2). 
 “Co- conspiradora” es uno de los cargos por los que Ghislaine Maxwell, la socia y ex novia de Epstein, cumple una condena de 20 años. “Wexner, fuente de cientos de millones de dólares de la fortuna de Epstein, no ha sido acusado de ningún delito” (NYT 6/2). 
 Otro identificado es el sultán emiratí Ahmed bin Sulayem, destinatario de un e mail en el que Epstein le dice: “Me encantó el video de torturas” (sic). Los documentos del Departamento de Justicia muestran que ambos se comunicaban frecuentemente sobre experiencias sexuales durante más de una década. Bin Sulayem es el presidente de DP World, una empresa que gestiona el 10% de comercio global y desarrolladoras inmobiliarias (elperiódico.com 10/2). El Fondo de Pensiones de Quebec, el segundo en importancia en Canadá, esta semana suspendió acuerdos de inversión con DP World por estas noticias. 
 ‘Last but not least’, otro que está en problemas es el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, que visitó a Epstein en su isla privada en 2012, cuatro años después de que el proxeneta fuera sentenciado a 13 meses de prisión por prostituir a una niña. Lutnick había jurado que se había distanciado de Epstein en 2005 pero la última entrega de los archivos lo muestra intercambiando invitaciones y concretando un almuerzo en compañía de su mujer e hijos, a los que esgrime como escudo. 
 Al momento de su muerte, en 2019, Epstein era un hombre inmensamente rico. Su patrimonio sumaba US$ 578 millones, según sus herederos. Esa fortuna incluía una colección de lujosas residencias, dos islas privadas en el Caribe y casi US$ 380 millones en efectivo e inversiones. “El origen de esa riqueza es el núcleo del escándalo que todavía sigue abierto… y sigue siendo un misterio” (Forbes). La hipótesis de que Epstein filmaba a sus amigos mientras violaban a las menores, en sus casas y en sus islas, y después los habría chantajeado, usando su actividad financiera como fachada va quedando corta. 
 Los nexos entre las redes de prostitución, las redes de trata y el capital financiero internacional han sido denunciado muchas veces. Los archivos de Epstein comienzan a aportarles nombre y apellido.

 Olga Cristóbal
 12/02/2026

Milei y las Fuerzas Armadas cierran fila con la “Declaración de Seguridad Nacional” de Donald Trump


Argentina se ha convertido en colonia. 

 El 11 de febrero se realizó en Washington una cumbre militar presidida por los Estados Unidos. Por la Argentina asistió el vicealmirante Dalle Nogare, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, su primera misión internacional. De los países europeos participaron los altos mandos militares de Dinamarca, Gran Bretaña, Países Bajos y Francia. Estos países poseen territorios coloniales en América. 
 Los encargados de dirigir la cumbre fueron el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, oficial de la Guardia Nacional del Ejército. La cumbre se enrola en los propósitos de la “Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos” (NDS 2026). También fueron de la partida el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, que supervisa América Latina y recientemente confirmado por el Senado, en reemplazo del Almirante Alvin Holsey, y el general Gregory Guillot, jefe del Comando Norte, que supervisa la defensa del territorio nacional y Groenlandia. En la NDS se puede leer, blanco sobre negro que “tras años de abandono, el Departamento de Guerra restaurará el dominio militar estadounidense en el hemisferio occidental. Lo utilizaremos para proteger nuestra patria y nuestro acceso a territorios estratégicos en toda la región”. Para reforzar su estrategia en la región, desde el Pentágono aseveraron que se realizarán dos o tres reuniones de estas características en el año. 
 Al finalizar la reunión Dalle Nogare señaló a La Nación que “Ellos (por los EE. UU.) dicen: ‘Nosotros estamos para resguardarlos, pero ustedes son los primeros que tienen que estar preparados para combatir todo este tipo de amenazas’”, y agregó que la Argentina busca consolidarse como un “actor de importancia por su profesionalismo y doctrina en temas de seguridad y defensa”. Dalle Nogare también se encargó de adelantar que los EE. UU. convocarán prontamente a una cumbre de ministros de Defensa de la región (La Nación 11/2). 
 Trump exhortó a los países asistentes a aumentar al 5% de su PBI el gasto en defensa. El promedio regional de gastos en defensa es del 1,1%, según el Banco Mundial, mientras que la Argentina se encuentra por debajo de este promedio, destinando el 0,7% de su PBI a la esfera de defensa, a pesar del militarismo blandido por el gobierno nacional. Si los liberticidas se comprometen a esta línea de acción deberán romper su tan mentado “déficit cero” o descargarán nuevos ajustes sobre otras áreas. 
 Dalle Nogare en su alocución a sus pares se encargó de señalar que “nuestra participación reafirma el compromiso con la seguridad hemisférica y la búsqueda de soluciones conjuntas a desafíos que hoy no conocen fronteras. Este encuentro es el espacio principal para fortalecer la confianza mutua y la cooperación profesional. Nuestro objetivo es claro: trabajar en una agenda común que priorice la estabilidad regional" (ídem). Muestra de esto es el ejercicio militar conjunto entre las armas argentinas y grupos especiales norteamericanos a llevarse adelante en abril próximo y que lleva como nombre “Daga Atlántica”.
 Partiendo de la caracterización que la NDS realiza sobre China, como el principal competidor estratégico de EE. UU y el único con capacidad real para disputar el equilibrio de poder a escala global, la influencia del país asiático fue uno de los puntos claves de la cumbre. Por ejemplo, el mega puerto en Chancay, Perú, o el proyecto de cable submarino para unir a Chile con el sudeste asiático. Según La Nación no estuvo en agenda la presunta base militar china en Neuquén: tampoco la sentencia de la Corte Suprema de Panamá que anula la adjudicación de los puertos del canal a una multinacional con sede en Hong Kong. Tampoco se realizaron menciones sobre la intervención federal del puerto de Ushuaia. Hegseth y Caine se refirieron a las dificultades de lograr un “equilibrio entre los beneficios” de las inversiones en infraestructura (como las que ofrece China) y los “objetivos de defensa”, sin afectar los intereses económicos de cada país (ídem). El propósito estratégico de Trump es reconstruir las cadenas de producción internacionales, para desalojar a China y capturar las materias primas estratégicas de América Latina. 
 La cumbre trumpista se da en el marco del asedio imperialista a Cuba y el protectorado que ha instalado en Venezuela con la colaboración del chavismo residual. En el caso de la Argentina, la militarización que promueve la “Doctrina Monroe” para América Latina y el Caribe, se le suma, en un movimiento de pinzas, como el acuerdo comercial rubricado recientemente entre ambos países, que tiene como eje el aislamiento económico de China y la conversión de Argentina en una semicolonia del imperialismo estadounidense. 

 Lucas Giannetti 
 12/02/2026

jueves, febrero 12, 2026

La contrarreforma laboral consigue la media sanción


Los gobernadores y la burocracia sindical peronista salen en auxilio de Milei. 

 Patricia Bullrich señaló que el proyecto de ley que obtuvo media sanción esta madrugada en el Senado “es la que queda, sin cambios”, o sea que el paso por Diputados sería sólo un trámite. El pacto de hierro entre los bloques y partidos que votaron la contrarreforma (libertarios, el PRO y la UCR) fue suscripto por otras bancadas provinciales, como Flavia Royón, la senadora del gobernador Sáenz y del capital minero, o las representantes del “Neuquinismo”, que levantaron la mano por el “futuro de Vaca Muerta”. 
 En la trastienda de esta coalición antiobrera, está la burocracia de la CGT, que consiguió dos cuestiones vitales para su caja: mantener los “aportes voluntarios” a los sindicatos, al menos durante dos años, y el porcentaje del 6% para las obras sociales. Pero es falso que el gobierno les hiciera “concesiones”: la última versión del proyecto fue un ‘toma y daca’, donde Milei y Bullrich se embolsaron nuevas cláusulas anti-obreras, como la aplicación de descuentos a los trabajadores que deban tomar licencias por accidentes o incapacidades sufridas en actividades de “riesgo” fuera del horario del trabajo -por ejemplo, cualquier deporte-, y también por enfermedades. Las licencias, en estos casos, sólo representarán el 50 y 75% del salario, respectivamente. La salud del trabajador, que siempre es afectada por el desgaste físico de los años en el puesto laboral, pasa a ser un “asunto privado”. La media sanción dispone, además, la digitación, en favor de la patronal, del médico y las juntas médicas que deberán intervenir en estos casos. Naturalmente, la CGT -que negoció la cuestión de los aportes a su caja- no podía desconocer este agregado de último momento. Este es el “paquete” que debe ser votado a libro cerrado en Diputados. 

 Peronismo 

En el coro de complicidades con la contrarreforma está, asimismo, el elenco de senadores del pejotakirchnerismo. Durante dos años, Cristina Kirchner reclamó en sus cartas y pronunciamientos una “actualización laboral”, la misma muletilla utilizada por el gobierno para fundamentar su proyecto de ley. Los senadores peronistas abusaron de la afirmación de que “la reforma no va a crear empleo”, cuando la intención del proyecto no es ese, sino aumentar la tasa de explotación de la fuerza de trabajo. Los Gerardo Zamora y varios otros no cuestionaron este único punto vital – el derecho laboral ha sido conquistado por los trabajadores como un medio para atenuar relativamente esa tasa de explotación. Ninguno de ellos defendió al derecho del trabajo, como no podía ser de otro modo. En el mundo entero, el derecho del trabajo fue aceptado por las patronales en períodos de ascenso revolucionarios y revoluciones. En esos períodos, socialistas, comunistas y peronistas sirvieron de puente para esa transacción, en nombre de las llamadas “reformas universales”.
 La contrarreforma fue saludada por una suba en la cotización de la deuda pública y de las acciones argentinas en el exterior, porque el proyecto establece, además de lo antedicho, un “Fondo de Asistencia Laboral”, que recaudará una cifra cercana a los 4000 millones de dólares por aportes previsionales desviados del ANSES al fondo de despidos. Como ocurriera con las AFJP, este fondo será generosamente usado para comprar títulos de la deuda pública. Este vaciamiento del Anses será seguido por la reforma jubilatoria, o sea el aumento de la edad de retiro, el cese de la indexación y la liquidación de los regímenes especiales de docentes y profesores. A la vuelta de ese ataque, vendrá otro filón para el capital financiero: la reapertura de la jubilación privada. 
 En la jornada de ayer se produjo una paradoja: mientras el Senado votaba la condición de “esencialidad” para las fuerzas de seguridad – que obligan a una prestación de tarea al ciento por ciento en cualquier conflicto – los efectivos de Rosario completaban su tercer día de insubordinación para reivindicar un aumento de salarios y la inclusión de los ‘adicionales’ al básico. La necesidad tiene cara de hereje; las fuerzas encargadas de asegurar la vigencia de la contrarreforma laboral se levantan contra sus disposiciones. Cuando se trata de abrir la billetera, las fuerzas de seguridad son consideradas una fuerza de trabajo y no un arma del estado para preservar el orden patronal. La legislación anti-obrera vale el tiempo que los obreros se vean forzados a aceptarla. Cuando las reivindicaciones elementales de la clase unan al conjunto de la masa en una lucha común, esta ‘legislación’ caerá como un castillo de naipes.

 Marcelo Ramal 
 12/02/2026

Spagnuolo: el primer procesado de la pandilla libertaria


Por las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, amigo íntimo y abogado de Milei, se convirtió en el primer procesado del gobierno libertario. Fue acusado por el juez Sebastián Casanello de ser la cabeza de una asociación ilícita de cobro de sobornos y los embargó por 200 millones de pesos. También se encuentran procesados en la causa Daniel Garbellini, número dos en el ANDIS, y los operadores Miguel Calvete y Pablo Atchabahian. 
 En el fallo de Casanello se puede leer que la ANDIS “se convirtió en una oportunidad de rápido enriquecimiento ilícito” para “una organización criminal compuesta tanto por funcionarios estatales (…) como por actores particulares”. Su objetivo era “generar recíprocamente millonarias ganancias”, a expensas de los fondos públicos que debían garantizar el derecho a la salud y el bienestar a personas con discapacidades. Las maniobras consistían en “la adjudicación indebida de contrataciones públicas” para la compra de medicamentos e insumos, el pago de sobreprecios y, como contraparte, de sobornos. Los procesados ascienden a 19 personas. La imputación a seis exfuncionarios (más 13 directivos y empresarios farmacéuticos) se asienta en los delitos de asociación ilícita, defraudación contra la administración pública, cohecho y negociaciones incompatibles, entre otros. 
 En agosto del año pasado salieron a la luz los audios en los que Spagnuolo, en conversaciones con diferentes personas, reconocía el cobro de coimas, que, según el ex irector de ANDIS, tenía en la punta de la pirámide de corruptela a Karina Milei, seguida por Martín Menen y Lule Menem, que aún no fueron citados a declarar. 
 Por el momento Jonathan y Emanuel Kovalivker, empresarios de la droguería Suizo Argentina, no se encuentran procesados. La defensa de ambos pidió la nulidad de toda la causa, aduciendo que los audios filtrados son apócrifos. Casanello rechazó dicho pedido y la Cámara Federal de Casación declaró inaceptable un recurso de queja presentado con el mismo propósito. Aún así, ni Casanello, ni el fiscal de la causa Franco Picardi tomaron los audios para elaborar las acusaciones. 
 El resto de los procesados como integrantes de esa asociación ilícita son el exdirector de Prestaciones Médicas, Diego Martín D’Giano, el excoordinador de Gestión de Urgencias, Roger Edgar Grant, y Eduardo Nelio González, exdirector de Apoyos y Asignaciones Económicas. Los procesados vinculados a Calvete son su hija Ornella, Lorena Vanesa Di Giorno y la exfuncionaria Luciana Ferrari. Los implicados relacionados a las droguerías son Silvana Escudero, vinculada a New Farma, Andrés Arnaudo, a Génesis, y Alejandro Fuentes Acosta, vinculado a Droguería Floresta (Página 12, 9/2). 
 En el expediente firmado por Casanello se puede leer que se realizaron órdenes de compra por $30.337.220.919,77, concentradas principalmente en cuatro empresas: Droguería Profarma SA, Droguería Génesis SA, Droguería New Farma SA y Droguería Floresta SA. En relación a los sobreprecios, el fallo “recoge comparaciones concretas entre procesos ‘grandes’ y compras ‘acotadas’ para medicamentos específicos, con diferencias porcentuales muy significativas. Por ejemplo, se describen contrastes sobre Pembrolizumab (Pembrox) con incrementos que, en ciertos casos, superan el 100% entre una compra y otra, y se detallan montos de presunto sobreprecio asociados a adjudicaciones a distintas firmas” (Palabras del Derecho, 10/2). 
 Mientras la causa avanza, el Gobierno, tratando de borrar las pruebas de asociación ilícita de cobro de sobornos que involucran a la propia camarilla gobernante, en diciembre pasado decidió cerrar la ANDIS y pasarla a la órbita del también cuestionado Ministerio de Salud. La medida fue argumentada en la necesidad de eliminar “capas burocráticas” y mejorar la transparencia en la administración de políticas de discapacidad, según informó en su momento el inefable vocero presidencial, Manuel Adorni. 
 Las coimas de la ANDIS no son la excepción, sino que es parte del entramado de corruptela más generalizada del gobierno liberticida, a las que hay que sumar la criptoestafa $LIBRA, la retención de alimentos por parte del Ministerio de Capital Humano, los contratos de seguridad con Tech Security (vinculada con el clan Menem) del Banco Nación, el caso de fentanilo adulterado -que dejó un centenar de muertes- y el ingreso de valijas por parte de Laura Belén Arrieta, “empleada” de Scatturice, quien acumula al menos 260 contratos con el Estado. 
 Como el pescado, el Gobierno se pudre por la cabeza. Milei y su pandilla son parte de una asociación ilícita más grande que tiene como objetivo final derrotar a la clase trabajadora con métodos fascistas.

 Lucas Giannetti 
 11/02/2026

miércoles, febrero 11, 2026

CON FILO | El cuartico está igualito



Cuba amenazada de inanición y de invasión


El gusanaje de Miami en acción. 

 La prensa de Estados Unidos ha aportado cierta claridad acerca de las intenciones de la camarilla de Trump para Cuba. Mientras Trump reitera que su gobierno se encuentra en conversaciones con las autoridades políticas de la Isla con el propósito de imponer el remate del territorio al capital financiero norteamericano y en especial a sus grupos inmobiliarios, nada de esto está ocurriendo efectivamente. Díaz-Canel, el presidente de Cuba, ha manifestado en forma pública la disposición de su gobierno para atender a los planteos de Trump, aunque sin pre-condiciones ni violaciones de su soberanía. Todo este dimes y tirites es, sin embargo, insustancial, porque el gobierno norteamericano ha puesto en cuarentena a toda la Isla: el ‘resto del mundo’ ha aceptado integralmente interrumpir la provisión de petróleo a Cuba para evitar las sanciones económicas que Trump estableció mediante una orden ejecutiva. Cuba ha adoptado cortes de energía para evitar un colapso inminente o al menos dilatarlo. Cuba se encuentra sometida en la actualidad a un bloqueo económico mundial, respaldado la armada norteamericana en el Caribe que fuera desplegada contra Venezuela e indirectamente contra Colombia. 
 De acuerdo a algunos medios estadounidenses, Marco Rubio, descendiente de exiliados cubanos, habría bloqueado toda negociación con el gobierno de Cuba, operando incluso a espaldas de Trump. Este boicot sólo deja como alternativas la promoción de un golpe de estado desde el interior de Cuba o la invasión del territorio bajo la dirección del Pentágono. Para llevar la agresión a esos extremos, Rubio cuenta con el cese completo de la producción de energía, el colapso económico y la inanición. Cuba se ha visto obligada a interrumpir la vinculación aérea con el exterior debido a la carencia de fuel oil. Ha reducido, por los mismos motivos, los días laborables y el transporte de personas. El progreso que habría logrado en el desarrollo de energías renovables es cuestionado por algunas fuentes que aseguran que es inferior a Corea del Norte y hasta Haití y Afganistán. De cualquier modo, no podría lograr un autoabastecimiento por esas vías hasta dentro de cuatro años. 
 Rubio estaría repitiendo contra Cuba lo que logró en Venezuela, cuando el emisario de Trump (Richard Gillespie) logró de parte de Nicolás Maduro la aceptación de todas las condiciones exigidas de Trump, que Rubio objetó porque no incluían el apartamiento del gobierno y del país de Maduro mismo. En el caso de Cuba, sería algo similar: excluir, por caso a Díaz-Canel o a altos dirigentes de las empresas industriales y turismo, para diseñar un gobierno a dedo. No estaría en discusión la cesión del turismo y las actividades conexas (hoteles, playas, desarrollos inmobiliarios), sino la conversión de Cuba en un protectorado de facto o directamente en una colonia. Como una mayoría de observadores excluye la posibilidad de fragmentar al aparato castrista por medio de infiltraciones, lo que queda sería una invasión justificada en el estallido de una catástrofe humanitaria. Trump se autoconvence de su omnipotencia internacional al ver la facilidad con que México o Rusia han cedido a sus atropellos – en el caso de Rusia por el interés de mantener a Trump de su lado en el descuartizamiento de Ucrania. La guerra contra la OTAN en Ucrania ha desangrado políticamente a Rusia en el plano mundial. En el caso de China, que ha provisto a Cuba de activos de energía alternativa a la fósil, carece de la posibilidad de un despliegue militar a tanta distancia, cuando enfrenta, simultáneamente, una crisis severa en la cúpula de sus Fuerzas Armadas. 
 No se puede excluir en forma absoluta que Trump no se acomode esta vez a los propósitos de la gusanería de Miami, para evitar precisamente un envío de tropas al suelo cubano. Al final, un cántaro que es llevado numerosas veces a la fuente acaba por romperse. Pero sólo sería un acomodamiento temporal. 
 Es necesaria una movilización internacional de masas en defensa de Cuba y de la independencia política de Venezuela y de América Latina. En cierto estadio de su desarrollo, cuando la presente ofensiva imperialista enfrente una crisis sin salida, esta movilización habrá contribuido para liquidarla en forma revolucionaria. Ahora mismo, un escenario similar al cubano tiene lugar en Irán, donde Trump ha advertido de la inminencia de un ataque militar ante el impasse de las negociaciones para imponer un protectorado al régimen de los ayatollahs. El estado sionista, por su lado, ha exigido que se lo mantenga fuera de una represalia iraní, lo cual ha sido rechazado. No es claro aún si Trump quiere mantener separados los escenarios de Irán y Cuba o, si por el contrario, ha decidido activar el primero para que opere como una cortina de humo para el segundo. Trump se vale de esta política de guerra para proceder a una extorsión chovinista al electorado norteamericano y para desmantelar la resistencia hacia las redadas militares contra los inmigrantes y los trabajadores de Estados Unidos.

 Redacción Política obrera
 10/02/2026

La contrarreforma laboral llega al Congreso


Las complicidades de hierro entre Milei-Caputo y gobernadores peronistas. 

 Para despejar el tratamiento de la reforma laboral en el Senado, el gobierno decidió apartar del camino a lo “accesorio”. Para ello, habría aceptado retirar del proyecto original las rebajas en el impuesto a las Ganancias para las patronales que tomen trabajadores. Los gobernadores impugnaban este punto porque afectaba el reparto de la recaudación del impuesto nacional a las provincias (coparticipación). El gobierno dice que va a dejar esta cuestión para más adelante. Aunque lo presenta como una concesión a los gobernadores, Milei y Caputo tienen sus propias razones: la recaudación impositiva se está viniendo abajo, por la extendida crisis industrial y comercial. O sea que el gobierno que prometió bajarle los impuestos a los capitalistas no tiene condiciones para hacerlo. En los cambios de último momento a la ley, los bancos se asegurarían el monopolio de las cuentas-sueldo, en detrimento de las billeteras virtuales. Galperín, el mileísta ‘number one’, ya tiró la bronca. Pero tiene razones de peso para que la sangre no llegue al río: la esencia de la ley oficial, que es la liquidación lisa y llana del derecho laboral, permanece inalterada. Los diarios informan también de las negociaciones en curso con la burocracia de la CGT, en este caso, por los aportes obligatorios de los afiliados y el rescate financiero de las obras sociales. A cambio de estas tratativas, que afectan al aparato burocrático y su caja, la CGT confinó la jornada del 11 de febrero a una movilización de un par de horas al Congreso, con corralito antipiquetes incluido, convenientemente pactado con el gobierno. 

 Mentiras 

Para tapar con humo a la componenda entre gobierno, gobernadores y burocracia sindical, el gobierno y sus aliados se han lanzado a una campaña mediática dirigida a confundir a la opinión popular sobre el contenido de la contrarreforma. El jefe de esta usina de mentiras es el secretario de Trabajo, Julio Cordero, que maneja varios slogans con perfidia inusitada. El primero de ellos es el que dice que “las indemnizaciones no se tocan, se ordenan”. Aunque se mantiene el principio formal de “un mes por año trabajado”, Cordero oculta que: 1º) del cómputo de la indemnización se ha eliminado el aguinaldo, las vacaciones y los premios no mensuales. 2º.-La indemnización resultante es considerada como la “única reparación procedente” por el despido, para bloquear cualquier reclamo judicial que podría tener lugar en un despido sin causa. Un día antes de la sesión del Senado, se acaba de confirmar el pasaje de la Justicia del Trabajo al ámbito de la Ciudad, o sea, a los tribunales digitados por los primos Macri. 3º) Que los recursos para la indemnización provendrán de un fondo costeado por los propios trabajadores, al cual será destinado el 3% de sus aportes previsionales. De esta manera, y a la hora de despedir a un trabajador, el capitalista tendrá en cuenta que no necesita hacer ningún desembolso especial. Ya tiene en su haber los fondos necesarios para indemnizar, y tampoco los aportó él. Es un incentivo extraordinario en favor del “despido fácil”. Es una alteración estratégica en la relación de fuerzas entre la clase obrera y la patronal. Los aliados de Milei en esta contrarreforma, como el radical Tetaz, han tenido el atrevimiento de justificar el despojo del Anses para financiar el fondo de despidos, con el argumento de que “el sistema jubilatorio, de todos modos, ya es insolvente”. La ‘insolvencia’ la paga el obrero, no el patrón ni Tetaz. La reforma laboral será seguida por una reforma previsional, donde la insolvencia será cubierta por el aumento de la edad de jubilación, el cese de la pensión por viudez y la abolición de los regímenes especiales – como el docente y docente universitario. 
 Con mayor cinismo aún, Cordero presenta al régimen de vacaciones “móviles” como una medida a pedido… de los trabajadores jóvenes, a quienes, según le consta sólo a él, “les gusta” disponer de sus licencias en forma fraccionada o en cualquier momento del año. El mismo argumento lo presenta para justificar al banco de horas, que le permitirá a la patronal disponer de jornadas de hasta 12 horas sin pagar horas extras, con la mera compensación en el día u horario que el patrón disponga. Las invocaciones de la ley acerca de cambiar horas o licencias “por mutuo acuerdo”, son la peor impostura de todas: en condiciones donde se facilita el despido, se prohíben las asambleas y las huelgas, el “mutuo acuerdo” no existe: el trabajador es compelido a aceptar la flexibilidad laboral so pena de perder el trabajo. 

 Mar de fondo 

Milei y Caputo han ingresado en tratativas con el peronismo y otros para que la contrarreforma salga, “a como sea”. Necesita esta ley antiobrera para ‘compensar’ a las patronales por una crisis industrial galopante, que simplemente se agravará por la mayor caída del consumo personal. Es un aliciente también para seguir recibiendo los salvatajes de último momento de Trump y de Bessent. Pero con reforma incluida, la inflación enmascarada de enero es del 3% - la real sería un 4 por ciento. Los cierres de fábricas y las rupturas en las cadenas de pago están golpeando a miles de trabajadores, como ocurrió en Granja Tres Arroyos y antes en Whirpool, Dr. Ahorro, numerosos frigoríficos y la mayoría de las líneas de colectivos del AMBA. La docencia de todos los niveles, incluyendo a la universitaria, llega al inicio del curso lectivo con la comprensión de que necesita una lucha decisiva y de conjunto para recuperar un despojo del 40 o 50% de sus salarios.
 La gran burguesía celebra la liquidación del derecho laboral, pero sabe muy bien que ello no le aportará nada para salir del pantano industrial y la crisis de financiamiento. Una parte de la contrarreforma ya estaba vigente con la ley Bases -las consecuencias fueron un crecimiento formidable del empleo no registrado, por un lado, y la caída del registrado, por el otro. La lucha contra la contrarreforma es una lucha política contra el capital y el Estado; esta es la comprensión que llevamos a las múltiples luchas en desarrollo, para unificarlas y coordinarlas en la perspectiva de una huelga general, hasta derrotar la ley antiobrera y al gobierno trumpista de Milei-Caputo. 

 Marcelo Ramal
 10/02/2026

Procesan a Spagnuolo y otros 18 funcionarios de Milei por las coimas en la Andis

Se vuelve a demostrar la corrupción libertaria. Casanello salva al presidente y a su hermana. 

 Diego Spagnuolo, extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), fue procesado junto a otras 18 personas en la causa que investiga negociados con coimas y otras discrecionalidades entre el gobierno de Milei y laboratorios privados en el manejo de los fondos de la institución. Los hermanos Milei han quedado impunes, a pesar de ser no solo responsables políticos sino incluso señalados como beneficiarios, mientras privan a miles de personas con discapacidad de pensiones, medicamentos y otros derechos. 
 La medida fue impulsada por el juez Sebastián Casanello, que sostuvo que la Andis fue “cooptada y empleada como vía de enriquecimiento” y que existió una “organización criminal” que “administraba ganancias millonarias a partir de la adjudicación indebida de contrataciones públicas”. Spagnuolo es íntimo amigo y exabogado de Milei. La amistad con el presidente habría sido construida con la ayuda del narcolibertario José Luis Espert. 
 También fueron imputados otros funcionarios importantes, como el exsubdirector de la Andis, Daniel María Garbellini; el exdirector de Prestaciones Médicas, Diego Martín D’Giano; y elementos vinculados a droguerías proveedoras de medicamentos, como Silvana Escudero de New Farma, Andrés Arnaudo de Génesis y Alejandro Fuentes Acosta de Droguería Floresta. 
 Contra esta gentuza pesan las figuras de asociación ilícita, defraudación, cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública. Todo se originó cuando, en el programa Carnaval Stream, se reprodujeron audios de Spagnuolo que daban cuenta de la existencia de un régimen de coimas para que laboratorios obtuvieran contratos con el Estado nacional, en el que la empresa Suizo Argentina cumplía el papel de intermediaria. De ese sistema supuestamente se beneficiaban Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem. El famoso 3% con el que se vincula a Karina proviene de allí.
 Casanello indicó que este entramado “pareciera tener márgenes aún difusos y no agotarse en los hechos aquí probados”, por lo que “existen indicios de que el grupo habría extendido la lógica de intermediación, privilegios y sobreprecios hacia otras áreas y actores”. O sea que la magnitud real de la podredumbre todavía se desconoce. Con todo, el magistrado dejó la causa por “motivos personales” (Tiempo, 10/2), sin investigar a los hermanos Milei ni a Menem, y sin avanzar contra los hermanos Kovalivker, dueños de Suizo Argentina, que fue contratada otra vez por el gobierno como proveedora de insumos médicos. 
 Trascendió que en la Casa Rosada esperan que la causa quede en manos de un juez más afín. Gran favor les hizo Casanello a los Milei. Es el mismo juez que, cuando se trata de perseguir a los luchadores del Polo Obrero, va a fondo, aun ante la inexistencia de pruebas que den veracidad a las acusaciones que se emiten desde el poder político. 
 El gobierno viene de sufrir otros sacudones: la renuncia de Damián Reidel a la presidencia de Nucleoeléctrica en medio de denuncias por corrupción, y la renuncia de quien fuera el secretario de Transporte, Luis Pierrini, en el marco de denuncias por redireccionamiento de subsidios a favor del Grupo Metropol. Desde el gobierno, en su momento, se llegó al ridículo de decir que los audios de Spagnuolo fueron producto de la inteligencia artificial.
 Si sumamos a esto el caso de la criptoestafa que involucra al presidente, las denuncias por sobreprecios que envuelven a Sandra Pettovello y los lazos de elementos como Espert o Villaverde con el negocio narco, se puede deducir que el Estado está comandado por un grupo de ladrones que se enriquecen aprovechando su lugar como detentores del poder, mientras benefician a un puñado de capitalistas, acreedores y parásitos varios a costa de la clase trabajadora y sus sectores más vulnerables. 
 Prueba de esto, entre otras cosas, es que Spagnuolo promovió cientos de despidos en la Andis y la baja de aproximadamente 100.000 pensiones. Los laboratorios, entretanto, la levantaron en pala. Basta ver cómo robaron a los jubilados: según el Centro de Economía y Política Argentina (informe de mayo del año pasado), desde que Milei ganara el balotaje, la canasta de medicamentos del Pami acumula un aumento del 394%, más de 200 puntos por encima del aumento de la jubilación mínima con bono incluido. 
 El colectivo de discapacidad viene librando una pelea dura junto a los jubilados y otros sectores agraviados por el gobierno. Hace poco conquistó la reglamentación de la Emergencia en Discapacidad. Corresponde profundizar el camino de la lucha para conseguir todas las reivindicaciones.
 Abajo el gobierno.

 Nazareno Suozzi

martes, febrero 10, 2026

Cuba: ¡Fuego al Imperio!

Falacias contra Cuba… en “Proceso”

Inocencia Fiscal para los evasores, punitivismo contra los trabajadores


El gobierno puso en marcha la Inocencia Fiscal mientras avanza con reformas punitivistas contra los trabajadores y la juventud. 

 El gobierno nacional reglamentó y puso en marcha la Ley de Inocencia Fiscal, con la que busca hacer la vista gorda frente a los evasores y delincuentes fiscales, mientras al mismo tiempo desenvuelve una campaña punitivista contra los trabajadores y la juventud, con el proyecto para bajar la edad de imputabilidad a 13 años y la reforma reaccionaria del Código Penal. Un régimen para los banqueros y capitalistas que persigue a los jóvenes y trabajadores.
 El régimen de Inocencia Fiscal, sancionado en diciembre, consta de una serie de beneficios para las patronales, activando el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG) y redefiniendo los criterios de fiscalización empleados por la Arca, controlando solamente los ingresos declarados y las deducciones admitidas por los contribuyentes.
 Este nuevo escenario deja excluida de la fiscalización estatal la variación patrimonial de los contribuyentes, su consumo personal y los depósitos bancarios, todos indicadores de una posible defraudación al estado y de la consecución de delitos fiscales.
 El gobierno promueve un régimen de la “vista gorda” y “vale todo” para que los capitalistas hagan negocios a sus anchas pero no utiliza la misma vara con los trabajadores, contra quienes no afloja ni un centímetro y aprieta cada vez más la cuerda. 
 No solo la carga fiscal cada vez resulta más pesada para los trabajadores, los cuales pagan impuestos regresivos como el IVA o a la vivienda única, además del nefasto Impuesto a las Ganancias sobre la cuarta categoría sostenido por Milei, sino que además desde el Ejecutivo nacional proponen una reforma punitivista del Código Penal que endurece todas las penas y suprimiendo en los hechos el “beneficios” de la excarcelación, mientras se avanza aceleradamente con el objetico de encarcelar a niños de 13 años o menos, con el proyecto de reducción de la edad de imputabilidad. 
 La naturaleza de clase del gobierno de Javier es Indisimulable, incluso en el proyecto de reforma laboral se introduce una modificación de Ganancias beneficiosa para las sociedades privadas a costa de la recaudación fiscal, luego de poner al evasor fiscal, Andrés Edgardo Vázquez, como director Ejecutivo al frente de la Arca, como beneficio adicional a los evasores. Además de la reforma tributaria postergada que plantea, entre otras cosas, la supresión del monotributo y el pasaje generalizado al régimen de autónomos que afectaría a millones de trabajadores precarizados que pasarían a tributar más del doble de los actual. 
 Los trabajadores somos quienes somos forzados a sostener fiscalmente el Estado burgués para que el gobierno luego recorte las partidas destinadas a salud, educación, obras, vivienda, cultura, etc. Y las destine al pago de la deuda usuraria o a beneficios directos a los capitalistas, como ocurre con la transferencia de recursos que la reforma laboral les quita a los trabajadores para otorgárselos a los patrones. 
 Bajo el gobierno de Milei quienes las hacen no las pagan, sino que siempre pagan los trabajadores, mientras el crimen organizado y los grandes delincuentes y evasores son premiados y favorecidos. 

 Marcelo Mache