viernes, marzo 13, 2026

La “guerra total”, después de dos semanas de masacres


Una amenaza nuclear.

 Luego de dos semanas de ataques devastadores de parte de Estados Unidos e Israel, los observadores militares coinciden en que el régimen iraní conserva el control del aparato del Estado y no da el menor signo de colapso. Los Estados Mayores de ambos países aseguran que han barrido con la defensa antiaérea de Irán, y desarrollado un enorme bombardeo de destrucción de los sitios de investigación, procesamiento y almacenamiento de uranio, de depósitos petroleros, de las estructuras de mando estatales y militares, y de la infraestructura pública y civil. De acuerdo a un reconocido sitio de Internet, los desplazados superan los tres millones de personas (Drop Site). La guerra contra Irán es objeto de un planeamiento cotidiano conjunto por parte del Pentágono y de los mandos militares sionistas. Numerosos ataques son ejecutados conjuntamente –cuando aviones cisternas norteamericanos, por ejemplo, acompañan a la aviación israelí para el reabastecimiento de fuel oil en vuelo (Haaretz). 
 La resiliencia del régimen persa ha llevado a algunos comentaristas a caracterizar que Irán lleva adelante una “guerra de desgaste” (Haaretz), una suerte de admisión de que la prolongación de la guerra favorecería al gobierno iraní. En otros casos (Financial Times), subrayan que “la rendición incondicional” del régimen de los ayatollahs, como ha exigido Trump, se encuentra fuera de toda posibilidad, como tampoco tuvo éxito con Hizbollah y Hamas, y que sólo sería eficaz mediante un bombardeo nuclear. Por la vía de un argumento negativo, un ataque atómico ha hecho su entrada en la guerra, que ha sido justificada para prevenir un arma atómica de parte de Irán. No es un escenario inédito, fuera de las masacres de Hiroshima y Nagasaki, pues la misma amenaza hizo Margaret Thatcher para el caso de que la aviación de Argentina hundiera el portaviones de cabecera de Gran Bretaña, HMS Invincible (R05), en la víspera de la guerra en Malvinas. A pesar de que la ratio de misiles de Irán que han sido abatidos por los misiles de interceptación del enemigo es muy elevada, su capacidad para sembrar estragos en bases norteamericanas en la región, instalaciones petroleras y aeropuertos, y en ciudades de Israel, no ha menguado, y por momentos se ha acentuado. Esta guerra es llamada “asimétrica” porque con drones de bajo costo obliga a la contraparte a destruir misiles de intercepción carísimos y a reducir fuertemente el stock disponible. La cuestión sobresaliente es, de todos modos, el control del paso de navíos por el estrecho de Ormuz, que ha creado una crisis internacional de oferta de combustible, a pesar de la variedad de ductos de gas y petróleo que prevalece en la región. Trump ha amenazado con alistar una armada naval para despejar el estrecho, lo cual lo convertiría en la madre de todas las batallas. El riesgo es, sin embargo, enorme, como meter un aparato monstruoso en la boca de un embudo. Sería suficiente para llevar el precio del barril del petróleo a la zona superior de los 200 dólares el barril. La promesa del imperialismo de apoyar las rebeliones populares contra la dictadura clerical ha puesto al descubierto sus verdaderos propósitos y su verdadera naturaleza, bombardeando sin piedad las concentraciones urbanas en todo el país. 
 El desarrollo de la guerra contra Irán no puede omitir ‘el segundo frente’ que el Estado sionista ha creado en Líbano, donde han sido desplazadas cerca de 800.000 personas. Los bombardeos israelíes a la población civil se asemejan al genocidio en Gaza, mortalmente atacada (100.000 muertos, en especial niños) con el pretexto de ubicar las guaridas que supuestamente resguardaban a los combatientes de Hamas. Netanyahu ha regionalizado la guerra en igual o mayor medida que lo ha hecho Irán con sus atentados a bases militares e instalaciones petroleras en el Golfo. Este escenario ha movilizado a Turquía, Qatar, Arabia Saudita e incluso a Azerbaiyán (un socio de Netanyahu) a reclamar negociaciones para un cese del fuego. Erdogan, por su lado, no quiere saber nada de fragmentar a Irán mediante una acción armada de los kurdos (como desea la camarilla de Netanyahu), cuya población se sitúa precisamente en Turquía, bajo la bota opresiva del nacionalismo islámico de Erdogan. El ataque a Líbano ilustra que para el Estado sionista la guerra contra Irán debe hacerse ‘a finish’, o sea la destrucción completa del Estado y su fragmentación en línea con los nacionalismos minoritarios en el país, para reestructurar el Medio Oriente en torno a una expansión territorial y geopolítica del sionismo. Un injerto en el escenario histórico de los países árabes y musulmanes, Netanyahu finge ignorar que el Medio Oriente es un mosaico de naciones interpenetradas, que sólo podrían satisfacer sus derechos nacionales en un régimen socialista internacional. Los editores del diario israelí Haaretz se han sentido obligados a reclamar a Netanyahu que negocie un acuerdo con el gobierno oficial de Líbano, que milita en el mismo campo internacional de Trump y del sionismo. Pero Netanyahu no confía en una Delcy Rodríguez en Beirut.
 En cuanto a las restantes potencias mundiales, se repite la comedia de Gaza –no molestar a la operación militar ilimitada de Trump y el sionismo. Rusia y China, que no vetaron en el Consejo de Seguridad de la ONU la entrega de Gaza a una Junta de Paz presidida por Trump, han vuelto a hacer lo mismo con una resolución que llama a Irán a cesar la guerra no provocada de Estados Unidos e Israel. Xi Jinping no quiere arruinar la reunión con Trump que tiene a finales de marzo; imagina que puede esquivar el control de los combustibles por parte de Estados Unidos en caso de derrota de Irán, mediante la mega construcción de paneles solares, energía eólica y petróleo de Putin. Pero en el seno de la camarilla de Pekín ya hay una abierta discusión acerca de apaciguar a Trump y arribar a un acuerdo que supere las circunstancias. Putin, por su lado, tiene a Trump como aliado en Ucrania. En cuanto a la Unión Europea, ha reaccionado a la desbandada. Macron ha enviado una flota al mar Arábigo, para defender los intereses de Total, que en algún momento ha sido el principal inversor en Irán. Gran Bretaña ha hecho menos que eso para resguardar su base militar en Chipre, que el gobierno chipriota quiere que se vaya de todos modos. 
 Ninguna de las grandes potencias se interpone al pasaje a la “guerra total” contra Irán, con la expectativa de obtener una migaja de los expolios. La contrapartida de esta capitulación es la exposición a sufrir los impactos más duros de la crisis mundial que ha sido potenciada por esta guerra imperialista internacional. Todavía en forma incipiente, la clase obrera mundial comienza a reconocer las consecuencias de esta guerra y a alcanzar una comprensión de conjunto, es decir, que la guerra y los sufrimientos inmensos que provoca nacen de las entrañas de un régimen que ya ha cumplido hace tiempo con las tareas históricas propias, y que arroja a la humanidad a catástrofes superiores a las del pasado. 

 Jorge Altamira
 12/03/2026

“Argentina Week”: Milei volvió


Luego de haber entrado a la alianza militar “Escudo de las Américas”, el gobierno argentino, con Milei a la cabeza, protagonizó la "Argentina Week", evento organizado por la Embajada argentina junto al JP Morgan y el Bank of America, en Nueva York. Participaron empresarios, bancos y fondos de inversión, en la que se promocionaron las “oportunidades de inversiones en el país”. El liberticida, acompañado por diez gobernadores, fue a “vender” a la Argentina como un destino seguro para los capitalistas interesados en sectores estratégicos, especialmente aquellos vinculados a la energía, la minería y la agroindustria. Milei no se privó de mostrar los beneficios que se le abren a los capitalistas con la promulgación de la reforma laboral, con un costo del mercado de trabajo más bajo, y la ley de Glaciares, con media sanción del Senado. 
 Se esperaba que Milei anunciara el fin del cepo cambiario, para poder disponer libremente de las divisas, considerado la pieza maestra para la atracción de inversiones. En febrero del 2025, Milei había prometido que “el 1° de enero de 2026 el cepo no existirá", e incluso que "podemos hacerlo más rápido (...) si hay un desembolso del Fondo ” (Infobae, 3/2/2025). Desde Chevron confirmaron a la agencia Bloomberg “que el sector energético espera que el gobierno avance en una desregulación más profunda del mercado cambiario y en una flexibilización del cepo para que Vaca Muerta pueda competir por atraer inversiones extranjeras, algo que no está ocurriendo” (LPO, 10/2). El gobierno no ha superado el grado de insolvencia. Necesitado de divisas, no puede cumplir con una de las promesas centrales de su campaña.
 Los empresarios de los agronegocios que fueron parte de la comitiva también anhelaban el anuncio de una baja de las retenciones a los productos exportables, pero no ocurrió. La recaudación impositiva en baja, amenaza el ‘equilibrio’ fiscal. 
 Todos fueron a buscar su tajada, en especial los gobernadores de las provincias mineras y las agrarias, como Santa Fe. La recorrida por las provincias del embajador norteamericano Lamelas no se tradujo en lo fundamental. 
 Una reunión que no pasó desapercibida, sin embargo, fue la que Milei mantuvo con Jamie Dimon, actual titular de JP Morgan. Dimon es un adversario de Donald Trump en el ámbito de las finanzas globales, señalado como posible candidato demócrata en las próximas elecciones de medio término. Trump demandó a Dimon en los tribunales luego de que JP Morgan cerrara cuentas a él y a su familia con motivo de la intentona de golpe de Estado de enero del 2021. El gabinete libertario está poblado por funcionarios que provienen del JP Morgan, comenzando por "Toto" Caputo.
 Al día siguiente, Caputo, acompañado por gobernadores aliados y "dialoguistas", presentó un discurso sindicado como más ´moderado´ que el de Milei. Señaló que el respaldo de los gobernadores de diferente cuño político es uno de reaseguro para los inversores. Los gobernadores, en diferentes paneles, presentaron “el potencial productivo de sus regiones". Los patagónicos se refirieron a las posibles inversiones energéticas, centrándose en Vaca Muerta y proyectos de gas natural licuado, mientras los del Norte expusieron sobre los beneficios en invertir en mineria. 
 Un episodio que terminó de empañar la "semana argentina en Nueva York" fue la participación de la esposa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la comitiva, revelada por periodistas de diario.ar. Algunas versiones señalan ´filtraciones´ facilitadas por el ala que responde a Santiago Caputo, mandamás de la SIDE en el gabinete liberticida. Los medios de la burguesía se han encaramado detrás de esta denuncia, que golpea en la línea de flotación del gobierno. 

 Lucas Giannetti
 12/03/2026

jueves, marzo 12, 2026

El acuerdo Pentágono-OpenAI: inteligencia artificial al servicio de la guerra imperialista


Trump se desespera por adaptar la IA a la maquinaria bélica estadounidense.

 El Pentágono y OpenAI sellaron un acuerdo millonario para que el gobierno de Trump pueda usar la tecnología de la empresa norteamericana de inteligencia artificial en sus planes de guerra imperialista, después de la crisis desatada por los reparos de Anthropic. La gran innovación, que se suponía que venía a motorizar una nueva revolución industrial, será primero que nada parte del arsenal de fuerzas destructivas al servicio del intento del imperialismo yanqui por revertir su declive como potencia dominante en el marco de la crisis del capitalismo mundial. 
 El pacto con OpenAI se produjo después de que cayera el que el Estado yanqui mantenía con Anthropic, firma cuyos desarrollos en servicios de software viene de romper el mercado bursátil y hundir a gigantes del rubro como IBM. La compañía de Dario Amodei, también estadounidense y la primera en gestionar documentación y archivos clasificados, se opuso a que el gobierno usara su herramienta Claude de manera indiscriminada en tareas de vigilancia masiva y en el terreno de las armas autónomas. 
 La tensión entre Amodei y el gobierno escaló luego de que este último usara la IA de Anthropic en el operativo que dio lugar a la invasión de Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. Para defender su postura, el secretario de Guerra, Pete Hegseth, argumentó que "los fabricantes de armamento no deciden cuándo ni contra quiénes se disparan los misiles que venden al Ejército estadounidense". 
 El gobierno de Trump le dio un ultimátum a la empresa: tres días de plazo para reconsiderar su postura. Incluso la ha amenazado con invocar la Ley de Producción de Defensa, lo que le hubiese permitido, en nombre de la seguridad nacional, tomar el control de la empresa y sus productos; también con declararla como un "riesgo para la cadena de suministro militar", lo que hubiera hecho pesar sanciones sobre sus negocios. 
 El magnate republicano se metió de lleno en el conflicto, acusando, en su red social Truth, a Anthropic de ser una empresa "radical de izquierda" y "woke", y diciendo que solo el comandante en jefe (o sea, él) de las Fuerzas Armadas decide "cómo se luchan y ganan las guerras". Y ordenó el fin del uso de su tecnología en todas las agencias federales de Estados Unidos. Poco tiempo después del choque con la empresa, ordenó el ataque contra Irán. 
 El acuerdo con OpenAI fue presentado por su dueño, Sam Altman, como uno que implica el uso de IA en la gestión de archivos clasificados en la nube. Pero el convenio establece que "el Departamento de Guerra podrá utilizar el sistema de IA para todos los fines lícitos, de conformidad con la legislación aplicable, los requisitos operativos y los protocolos de seguridad y supervisión bien establecidos". Si se invoca la Ley Patriota, por ejemplo, la vigilancia masiva podría volverse "legal". En respuesta, muchos usuarios de la empresa cancelaron sus suscripciones en ChatGPT y están migrando a Claude.

 Guerra e inteligencia artificial 

"El Pentágono viene integrando IA en sus sistemas de armas impulsado por la competencia con China, y por nuevos peligros como los misiles hipersónicos súper rápidos, que superan la capacidad humana de reacción", señala La Nación (24/2). 
 El uso de la IA en las Fuerzas Armadas se viene extendiendo. Sirve para interconectar armamento (enjambres de drones, por ejemplo), modelizar campos de batalla, organizar estrategias militares en segundos, hacer tareas de reconocimiento, seleccionar y definir objetivos; tareas que en muchos casos todavía requieren de intervención humana. 
 "La proliferación de pilotos autónomos, asistentes de manejo y software predictivo naturalizó delegar la responsabilidad en lo sintético. En el ámbito militar, esa ventaja se intensifica: los sistemas armados con IA ya no solo obedecen, sino que leen el terreno, evalúan amenazas y recalibran su respuesta en tiempo real, con un margen de error ínfimo y capacidad de anticipación inmediata", dice Clarín (12/1). 
 El régimen sionista usó tecnología de Microsoft y OpenAI, con la colaboración de empresas como Google y Amazon, para llevar adelante sus planes genocidas-fascistas en la Franja de Gaza. También utilizó software como Lavender (que le sirvió para seleccionar objetivos humanos, marcar al menos a 37.000 palestinos y asesinar aproximadamente a 15.000), Where is Daddy? (para rastrear individuos marcados y bombardearlos cuando estén en sus casas) y The Gospel (para identificar estructuras en las que, según el Ejército israelí, operan militantes de Hamas). 
 En Ucrania, por otro lado, el uso de la IA se ve en la utilización de drones semiautónomos y herramientas para identificar objetivos a atacar, entre otras cosas.
 Bajo el capitalismo, el desarrollo tecnológico simplemente no aspira a satisfacer necesidades sociales. Los pronósticos sobre un apocalipsis laboral con millones de trabajadores desplazados por la IA responden a los objetivos con que se desarrolla la investigación, cuando podría apuntar en cambio a reducir la jornada laboral y liberar a las personas de las tareas más monótonas. Pero, mucho antes que todo eso, está inflando una burbuja financiera y nutriendo el arsenal bélico de potencias capitalistas. 
 La lucha contra la guerra imperialista y por el socialismo está a la orden del día.

 Nazareno Suozzi

Argentina Week: ¿Por qué el gobierno más forro de los capitalistas no atrae capitales?


El gobierno remata el país en Nueva York, pero sigue la desinversión y la pagamos los trabajadores.

 Milei organizó el evento Argentina Week en Nuevo York para mostrarse como un gran atractivo para los grandes capitalistas del mundo. Curiosamente, en su discurso en la sede el JP Morgan el presidente siguió puteando a Madanes y Paolo Rocca. En un país donde todo el tiempo se pierden trabajos y cierran empresas, es decir donde hay una franca desinversión, necesita explicar que el fracaso de su política económica es culpa de "empresarios prebendarios" y se resolverá con una reconversión basada en nuevas inversiones en ramas más competitivas, como la minería. En realidad, todo es parte del mismo fiasco. 
 El punto fuerte para Milei fue sin dudas la presencia de once gobernadores, que abarcan casi toda la cordillera de Los Andes. Siendo los titulares formales de las riquezas del subsuelo, y con la Ley de Glaciares aún no reformada, los mandatarios son garantes fundamentales de los negocios con que el gobierno busca tentar a las grandes corporaciones mineras y petroleras.
 Que nada bueno habría para el pueblo con todo esto lo refleja que esas provincias vienen sacudidas por las huelgas docentes contra la destrucción del salario, mientras las multinacionales mineras embolsan ganancias extraordinarias por los altísimos precios internacionales; en Vaca Muerta los récords de producción se lograron intensificando la explotación obrera, cuando siguen los despidos en los pozos convencionales del sur. En Catamarca y Jujuy hubo grandes movilizaciones de docentes y estatales mientras Carlos Sadir y Raúl Jalil estaban en Nueva York. Aún así, el punto es que, más que inversiones, lo que hay en Argentina es una descapitalización. 
 No nos referimos solo a las pymes que cierran, o a las empresas que no pueden subsistir sin aranceles proteccionistas, sino en primer lugar a las multinacionales que se siguen rajando del país. Eso incluye desde las que se dedican al consumo masivo hasta petroleras. 2025 fue el primer año, de los más de 20 que lleva el Banco Central publicando el informe del mercado cambiario, en que la inversión extranjera directa fue negativa (una salida de más de 1.500 millones de dólares en los primeros once meses). Otras como Carrefour o Raizen que vende Shell, no encuentran comprador. 
 La versión oficial es que nada de esto importa porque ahora se vienen megainversiones gracias a las ventajas del Rigi. Falso. 
 La semana pasada se hizo la convención anual más importante de las multinacionales mineras a nivel mundial, en Canadá. Y cuando se habla de negocios, las definiciones son un poco más precisas. En el Argentina Mining Day habló Mike Meding, vicepresidente de McEwen Copper y CEO del megaproyecto de cobre Los Azules de San Juan aprobado para el Rigi. Aclaró que todavía no tiene garantizados los fondos para iniciar su construcción, y mostró poco apuro al afirmar que si bien los informes técnicos estimaron una inversión total de 2.700 millones de dólares: el Rigi “obliga a invertir en los dos años posteriores el 40% de la inversión mínima comprometida, y el mínimo son 200 millones. Por lo tanto, estamos obligados a invertir 80 millones de dólares”. 
 Algunos de los problemas los resumió, según un cronista de Ámbito Financiero, un jefe de negocios para Canadá de una multinacional: “los fondos nos preguntan cómo van a hacer las provincias para tener energía, transporte, logística en general”. Y es que el problema ya está sobre la mesa, como vemos ahora en el otro megaproyecto en territorio sanjuanino, el distrito Vicuña. Acaba de suscitarse una crisis entre los pulpos mineros BHP y Lundin con el recontra prominero gobierno provincial de Marcelo Orrego, en torno a la prioridad sobre la disponibilidad de la red eléctrica, porque podría obstaculizar otros emprendimientos extractivos. Para la población seguramente vengan cortes de luz y tarifazos, junto con la contaminación del agua. 
 Más todavía, en esa convención minera los ejecutivos de las multinacionales no solo reclamaron por las modificaciones a la Ley de Glaciares, sino que rechazaron ante los gobernadores la vigencia de las leyes de compre local que fijan cupos de proveedores locales. Cero "efecto derrame" sobre la economía, porque los insumos los van a traer de afuera. Se trata de pulpos experimentados en hacer fraudes con el comercio exterior, subfacturando exportaciones y sobrefacturando importaciones, además de la deuda externa con sus propias casas matrices para fugar ganancias burlando el cepo cambiario. 
 Otro reclamo que se coló, este dirigido al gobierno nacional y respaldado por los mandatarios, fue la eliminación de retenciones al litio y la plata, que pagan 4,5%. Piden un arancel 0, como goza hoy el oro. Es ilustrativo que demanden esto cuando los precios internacionales de los metales preciosos vuelan. Es que los récords de exportaciones medidas en valor esconden una fuerte caída de la producción física, y advierten que sin mayores concesiones no habrá inversiones para revertir el declive y alargar la vida de los yacimientos que se están agotando. El boom minero no genera puestos de trabajo.
 Unos que se pescaron en las quejas contra los impuestos a la exportación fueron los empresarios pesqueros, que acompañaron en el viaje a Ignacio Torres de Chubut después de haber advertido al gobierno que, aún con subas de precios internacionales de calamar y langostino, "sin la eliminación de las retenciones el riesgo de una parálisis inminente es real". En simultáneo, pero en Argentina, los funcionarios de Agricultura que fueron a la ExpoAgro contestaron a los pedidos de rebaja de retenciones de las patronales agrarias diciendo que “el momento de invertir es ahora”. Kicillof pasó para solidarizarse con el pedido de los soneros, mientras las familias trabajadoras no podemos costear los alimentos. 
 Vale apuntar que el límite que tiene el gobierno para satisfacer los reclamos de estos sectores exportadores es el pago de la deuda externa. Una realidad evidente más que nunca después de dos años de motosierra contra el pueblo. La "presión impositiva" es para pagarle al capital financiero internacional. 
 Un agravante a todo este esquema de saqueo por los pulpos imperialistas es que incrementa la exposición de la economía argentina a las crisis y guerras que dominan el mercado mundial. Un efecto inmediato de los ataques a Irán es que corta los flujos de capital y genera una retracción hacia los centros financieros. El alineamiento de Argentina como rueda auxiliar de las aventuras de Trump puede poner en riesgo las relaciones con China que es el principal destino de soja, carnes y litio criollo. 
 Otro ejemplo, habrá que ver la disponibilidad de buques de GNL para que arriben a estas costas para habilitar las ventas de gas. Por lo demás, la política de orientar todas las capacidades productivas del país a negocios de exportación ató los precios internos de combustibles y alimentos a los internacionales, lo cual encarece los costos en dólares y refuerza la recesión. No parece que la descapitalización del país haya encontrado su piso.
 Lo admitió uno de los que oficiaba de anfitrión. “Estamos trabajando para lograr inversiones y que el país crezca, para que haya inversión real y no tanta inversión financiera”, dijo Facundo Gómez Minujín, CEO de JP Morgan en Argentina en una entrevista en Gelatina. El economista Diego Giacomini estimo que la inversión promedio lleva más de dos décadas cayendo y con Milei se registran los peores niveles de los últimos siete presidentes: en torno al 13,6% del PBI, lejos del mínimo para compensar la amortización y evitar una descapitalización. La norma es la fuga de capitales. 
 Milei remata el pais, sin muchos compradores, y el fracaso lo pagamos los trabajadores.

 Iván Hirsch

La inflación no se desinfla, y Milei es responsable


Con el 2,9% de febrero se consolida la suba de precios, por los tarifazos y porque los alimentos son para exportación.

 El Indec informó la inflación correspondiente al mes de febrero, con un aumento mensual del 2,9% y una suba interanual del 33,1%, consolidando una tendencia alcista innegable que se extiende durante los últimos nueve meses, y que promete agravarse hacia adelante de la mano de la guerra en Medio Oriente. Es decir que todavía falta lo peor, tras los saltos en los precios del petróleo y los alimentos, que pagamos a precio internacional porque se producen para exportar, y los tarifazos sistemáticos sobre salarios e ingresos cada vez más diluidos. 
 El informe oficial de la inflación estaca las subas en rubros significativos, como el de los alimentos con un 3,3% y especialmente el costo de vivienda servicios un 6,8%, que encarecen parte significativa e ineludible de los consumos de la población trabajadora. Esto cuando arrecian los despidos, los cierres de lugares de trabajo y las paritarias con techo. 
 El gobierno de Javier Milei, que usó la pretendida baja de la inflación y supuesto control de precios como principal argumento de su campaña electoral, ha demostrado su total fracaso en la materia, incluso con una economía con el consumo anclado y derrumbado, donde los precios suben a pesar de que la demanda de bienes y servicios cae estrepitosamente. 
 Los aumentos en los alimentos y fundamentalmente en la carne se explican por las medidas oficiales tendientes a incentivar el negocio de los exportadores, favoreciendo la equiparación de los precios internos con los internacionales, lo que viene redundando en un desplazamiento de estos consumos por alimentos con menor valor nutricional. 
 Esto se extiende también a la influencia de los cereales, cuyo valor internacional asciende por el conflicto en Medio Oriente, y con el agro especulando con nuevas devaluaciones, acaparando la producción y exportando la mayor parte de la cosecha con precios que suben y que impactan en toda la cadena de valor local, tanto de producción directa de alimentos como en la alimentación del ganado y la suba del precio final de este. La cosecha de trigo es récord, pero se hunde el consumo de pan en Argentina. 
 En materia de tarifas el gobierno viene desenvolviendo una política de aumentos indiscriminados, que se combina con un esquema altamente dolarizado y sensible a las fluctuaciones del mercado internacional y al precio internacional del petróleo y el gas. Esto último amenaza con una situación catastrófica respecto al gas para el ´próximo invierno, donde e gobierno ya preveía fuertes aumentos y tarifazos de la mano de su corrimiento de la importación de GNL, para privatizarlo y trasladarle la factura a los usuarios, ahora en un contexto de escalada de los precios internacionales.
 Cabe añadir que la escalada belicista que Javier Milei apoya con toda verborragia es la que está contribuyendo con la suba de los pecios y su impacto en toda la cadena de valor, con la suba del petróleo y los combustibles y el traslado a la logística local y finalmente a los bienes y servicios. 
 En el mientras tanto, lo único que no sube son los salarios, como resultado de la política gubernamental de deprimir los ingresos de los trabajadores, con techos paritarios y la contribución de la burocracia sindical entreguista para licuar los salarios, y con “aumentos” que condenan a los jubilados a la eterna indigencia y el ajuste y los recortes de los ingresos populares. 
 La gravedad de esta situación repercute en que, según una encuesta de la UCA, 6 de cada 10 trabajadores asalariados se saltea comidas durante su jornada laboral por motivos económicos, dando cuenta del deterioro social y económico al que nos está llevando este gobierno y sus políticas de ajuste. 
 La política económica nacional está centrada en la especulación financiera y en la bicicleta financiera del ministro Luis “Toto” Caputo, un esquema recesivo con tasas de interés elevadísimas que incluso vuelven impagable el endeudamiento de las familias trabajadoras, como se ve en que no para de crecer el índice de incobrabilidad y moras en las deudas. 
 El gobierno de Milei está haciendo estragos en la economía de los trabajadores, con un cóctel explosivo de recesión e inflación, y con una reforma laboral que viene a deteriorar aún más las condiciones de vida de los trabajadores. No podemos aguantar más esta situación. Necesitamos ofrecer una respuesta colectiva para derrotar a este gobierno del hambre y el ajuste y abrir paso a las reivindicaciones obreras y populares. 

 Marcelo Mache

miércoles, marzo 11, 2026

Escudo de las Américas: diecisiete países se convierten en protectorados ‘de facto’ de Estados Unidos, con Argentina a la cabeza


El viernes pasado fue proclamada en Doral, estado de Florida, la coalición anticarteles de las Américas, promovida por Donald Trump, mejor conocida como el Escudo de las Américas, en una cumbre con diecisiete jefes de gobierno, entre ellos Javier Milei. El acuerdo establece “que los países participantes compartan inteligencia militar y coordinen operaciones para localizar y desmantelar las redes de los cárteles”. El acuerdo se “centra en el compromiso de asistencia para combatir la infraestructura y las rutas de tráfico de los cárteles”. En dos palabras, el territorio de los países firmantes se ha convertido en un campo de operaciones militares del Pentágono. Los Estados signatarios han pasado a la condición de protectorados ‘de facto’ de Estados Unidos, o sea del imperialismo norteamericano. El telón de fondo de este pacto es la guerra no provocada desatada por Trump y Netanyahu para reducir a una gran potencia como Irán a esa misma condición. Aunque el Congreso, en el caso de Argentina, debería convalidar ese acuerdo, en los hechos ha comenzado a regir desde la fecha en que fue suscripto.
 Entre los diecisiete signatarios no se encuentran México, ni Brasil, ni Colombia; tampoco Venezuela –Chile firmó por adelantado, sin esperar a la asunción de José Kast. O sea que no participan de la tramoya los países políticamente más relevantes y, al mismo tiempo, asientos principales de los cárteles de la droga. En cuanto a Cuba, Trump advirtió que “está en sus últimos momentos”. Han quedado, como es obvio. en la mira de la coalición norteamericana. El año pasado, el gobierno de Lula afrontó un motín en Río de Janeiro, cuando un frente de varios gobernadores lanzó una operación de masacre sobre las mayores favelas, a espaldas del gobierno nacional y de las Fuerzas Armadas. México, por su lado, ha sido objeto de reiteradas amenazas de incursión de parte de Trump. La representante de EE.UU. en esta coalición es la ex ministra de Seguridad, Kristi Koem, que se ha distinguido por la persecución militar contra los inmigrantes, precisamente de los Estados coaligados. Como diría un estadounidense de a pie, Trump le sumó un insulto a la injuria. 
 Las elecciones de mayo próximo, en Colombia, y de octubre, en Brasil, donde el Pacto Histórico de Petro y la coalición de Lula, respectivamente, llevan la delantera, serán el campo de una intervención furiosa del imperialismo norteamericano y de su ‘coalición’ ultraderechista. Pero el intervencionismo más peligroso apunta a Cuba: una derrota militar de Irán, por parte de la coalición de los criminales de guerra, haría sonar la campana para un ataque a la isla mayor del Caribe.
 Desde el punto de vista de la política interna, en ese conjunto de Estados reducidos a la condición de protectorados de hecho, sus gobiernos han quedado bajo la ‘protección’ del imperialismo norteamericano. Es lo que se manifestó en septiembre y enero pasados cuando Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Trump, salió al rescate político de Milei y de Caputo. Pero Trump ya ha dejado claro su propósito de defender su continuidad en el poder por medios golpistas, y defender a los mismos golpistas en el extranjero. El ‘Escudo’ en cuestión está destinado a operar a favor de sus gobiernos ultraderechistas en crisis políticas de cualquier índole. 
 Con antelación a la cumbre que parió el Escudo, tuvo lugar en Washington una reunión de ministros de Defensa de ‘las Américas’ patrocinada por el ministro de Guerra de Trump, Pete Hegshet, una ‘halcón’ en cuanto al intervencionismo militar de su gobierno. Argentina estuvo representada por el general Carlos Presti, que cumple el doble rol de jefe del Ejército y ministro de Defensa. Esta doble lealtad, de un lado al gobierno de Argentina, del otro a la institución militar, se manifestó enseguida cuando proclamó a Milei, en su discurso oficial, como su “líder” (textual) político. Milei tiene a su César Milani, quien había proclamado la intención de establecer un ejército nacional y popular, o sea al servicio de la camarilla gobernante que lo había designado para el lugar, pero que nunca se convirtió en ministro de Defensa, como es el caso de Presti. Si no ‘de jure’, al menos ‘de facto’, en Argentina hay un ‘gobierno cívico militar’, que es apoyado por los principales servicios de inteligencia del mundo. Todo esto ocurre en el 50 aniversario del golpe genocida de Videla, Viola y Massera. 
 América Latina ha sido convertida, muy oficialmente, en un territorio de la guerra mundial en desarrollo. Algunos comentaristas, incluso de izquierda, no ven en estos acontecimientos más que una disputa comercial, como sería la de obstaculizar las exportaciones e inversiones de China. Una prueba de esto es el ‘desalojo’ de una empresa china de los puertos del canal de Panamá, uno de los gobiernos ‘coaligados’ contra el narcotráfico. Pero, en tal caso, los principales receptores de la injerencia china, México y Brasil, por lejos, no son de la partida. Y en cuanto a Argentina esa injerencia crece, no disminuye, incluso si los cancilleres de Argentina y China se trenzaron en una discusión en la reciente Conferencia de Seguridad de Munich. Si de comercio se trata, China es muy apreciada por la burguesía local como mercado de la soja, de la harina de soja, de petróleo y de minerales. Es una vieja historia, como dice la canción, porque la misma dictadura militar chocó con sus patrocinadores norteamericanos, hace medio siglo, cuando se planteó la exportación de trigo de Argentina a la ex Unión Soviética. En una guerra mundial, las cuestiones del comercio se subordinan a la geopolítica y a la guerra – y a la contrarrevolución y la revolución internacional.

 Jorge Altamira 
 10/03/2026

El gran protectorado del sur


Milei y los “otros” le otorgan a Trump el derecho a intervenir el continente. 

 La firma del “Escudo de las Américas”, el tratado que Trump suscribió con una decena de presidentes derechistas del continente, es un acto colonial de inusitada gravedad. Con el pretexto de “combatir al narcoterrorismo”, Trump acaba de conquistar el derecho a la intervención política o militar de cualquier país del continente. El “narcoterrorismo” es la coartada desarrollada por el imperialismo para legalizar el espionaje, las agresiones comerciales y el golpismo en América Latina. Recientemente, la cuestión “narco” justificó el asalto a Venezuela y el secuestro del presidente Maduro. Ya consumada la “extracción” de Maduro del país, la fiscalía de Estados Unidos no pudo sostener la principal acusación contra él, como jefe de un “cartel” inexistente. 
 El “Escudo de las Américas” contempla la oferta de Trump de utilizar “fuerza militar letal” en los países que suscribieron el tratado. En relación a la población inmigrante, se acordó extender la política persecutoria de Trump y el ICE a todos los países; y, a la vez, el compromiso de los firmantes a receptar los expulsados de los Estados Unidos. Pero la única forma de conciliar una y otra cuestión -recibir migrantes y a la vez criminalizarlos- es instalar en los países del “Escudo” campamentos de tránsito, hasta deportarlos a sus países. El ICE se extiende a buena parte de América del Sur.
 Sin decirlo, estos compromisos leoninos le otorgan al gobierno de Trump la posibilidad de intervenir abiertamente al interior de los países firmantes, allí donde se considere que sus términos están siendo incumplidos. Es lo que el imperialismo norteamericano intenta sobre los tres grandes países que no fueron parte del acuerdo -México, Brasil y Colombia. Sus tres gobiernos han coincidido en intentar apaciguar a Trump con concesiones, en la expectativa -frustrada- de evitar una intervención política o militar. Pero en México, la CIA y Trump han establecido un entendimiento directo con las Fuerzas Armadas, más allá de los remilgos de la presidenta Sheimbaun. En nombre de combatir a carteles que han sido declarados “transnacionales” por Trump y Rubio, la militarización del país avanza sin pausa. En Brasil, Trump y el bolsonarismo se complotaron para organizar un verdadero golpe de Estado, agenciándose a las brigadas represivas de Río de Janeiro para consumar una masacre en sus favelas. En Colombia, el centroizquierdista Petro convalidó ante Trump el Protectorado impuesto por éste a Venezuela, sin conseguir por ello frenar la injerencia trumpista sobre las próximas elecciones presidenciales en el país. A la firma del “Escudo” con los incondicionales de Trump, no fue invitada Delcy Rodríguez. Ello significa que el chavismo residual continúa en capilla, y deberá redoblar sus concesiones económicas al imperialismo para seguir en carrera. 

 Milei 

A las pocas horas de subirse al “Escudo”, Milei se declaró “en guerra” con Irán, tratando de superar en genuflexión a la banda de obsecuentes -Bukele, Kast, Peña, Novoa- que pactaron con Trump. Los paseos de Milei por Estados Unidos tienen su explicación, porque la conmoción económica producida por el agravamiento de la guerra internacional es un certificado de defunción para las bicicletas financieras que sostienen al programa económico de Caputo y Milei. La suba del precio del petróleo adelanta una disparada inflacionaria que sólo comienza por los combustibles, pero que se trasladará al transporte, a los fertilizantes agrícolas que utilizan gas como materia prima y, por lo tanto, a los alimentos. La inflación “controlada” -que ya no lo era- amenaza ahora con desmadrarse. Del lado del capital financiero, una suba de la tasa de interés internacional -a la que Estados Unidos deberá recurrir para frenar su propia inflación- augura una salida de los capitales especulativos que, a falta de préstamos de mayor alcance, sostienen la seudoestabilidad cambiaria del gobierno libertario. La presión devaluatoria e inflacionaria convierte en intolerables las pautas salariales del 1% mensual, como lo demuestran las huelgas docentes, la que se viene de los profesores universitarios y el estallido de reclamos en los aparatos policiales de las provincias. La crisis industrial no solo se ha cargado con 300.000 puestos de trabajo perdidos en dos años: amenaza los precarios acuerdos con el FMI, pues la recaudación fiscal es, en términos reales, la más baja de los últimos trece años. Los índices de “aprobación y confianza” en el gobierno que miden los encuestólogos vuelven a temblequear. 
 En este cuadro, Milei no solo se conchaba con Trump por razones económicas. Quiere el apoyo del pederasta norteamericano para blindar a un posible régimen de excepción en Argentina, que a la vez podría replicar al que diseña Trump en su propio país. Algunos observadores señalan que Trump podría suspender las elecciones de medio término, que ve perdidosas para él, con el pretexto de la ´conmoción´ producida por la guerra. Milei, en su discurso ante la Asamblea Legislativa, prometió cambiar “la arquitectura legal” de Argentina. El primer paso podría consistir en legalizar un régimen electoral proscriptivo. El garante último de ese régimen de excepción serían las Fuerzas Armadas, a quienes Milei ha incorporado al gabinete nacional. 
 Lo único más escandaloso que la conversión de Argentina en Protectorado de Trump, es el sonoro silencio de los “nacionales y populares” de toda laya, frente a la guerra criminal contra Irán y frente a los acuerdos coloniales de Milei. De Cristina Kirchner a Kicillof, de Jalil a Jaldo, de Furlán a Moyano, el aparato político y sindical del peronismo espera a sobrevivir de las migajas que le arrojen los jefes de la guerra internacional, participando de la expoliación minera y petrolera de las provincias.
 La movilización contra la guerra imperialista está a la orden del día en Argentina, y es, en primer lugar, la denuncia y la lucha contra el gobierno de Milei, que ha conchabado al país como una dependencia de retaguardia de la escalada belicista de Trump. Es muy claro que la jornada del próximo 24 de marzo, que evocará los 50 años del golpe genocida, debe ser la ocasión de una movilización de centenares de miles. Es una oportunidad para llevar a la calle la lucha contra la guerra imperialista; por la derrota en todos los planos a los padrinos de Milei, Trump y Netanyahu, que son los Videla de nuestro tiempo. Para que esa movilización le abra un rumbo a los trabajadores, es necesario marcar a fuego a los socios “nacionales y populares” del títere colonial de Trump. 

 Marcelo Ramal
 10/03/2026

martes, marzo 10, 2026

La red Epstein y el entramado global de poder


En Estados Unidos aparecen implicados y han dimitido de sus cargos el exsecretario de Trabajo Alex Acosta y el director del Media Lab del MIT, Joichi Ito. El banco JP Morgan también recibió denuncias del gobierno de las Islas Vírgenes por su presunta implicación en el tráfico sexual operado por Epstein. Uno de los principales señalados es su amigo y ejecutivo del banco, Jes Staley, quien intercambió correos electrónicos solicitando “personajes de Disney”, en una trama que también roza a Elon Musk, Sergey Brin (Google) y Bill Gates (Diario Red, 3/10/25). 
 Posteriormente, Leon Black —cofundador de Apollo Global Management—, denunciado por violación por Cheri Pierson y por Jane Doe (de 12 años) en la mansión de Epstein, pagó 62,5 millones de dólares para evitar cualquier reclamación legal a Epstein vinculada a la investigación por tráfico sexual al gobierno de las Islas Vírgenes. Børge Brende, exministro de asuntos exteriores de Noruega y jefe del foro de Davos, presidente y director ejecutivo del World Economic Forum también tuvo que renunciar tras sus vinculaciones en los mails con el pederasta. 
 Los documentos fueron desclasificados luego de una “purga” en el Departamento de Justicia estadounidense, que quedó conformado por agentes leales al presidente. Todo esto sale a la luz en medio de tensiones internacionales, con amenazas de invasión sobre Groenlandia y Cuba, declaraciones sobre Colombia, México e Irán, y la represión del ICE en territorio estadounidense. 

 Oslo, Medio Oriente y las conexiones diplomáticas 

Terje Rød-Larsen, uno de los impulsores de los Acuerdos de Oslo que permitieron a Israel expandir su dominio en Gaza y Cisjordania, aparece implicado en la red de Jeffrey Epstein. Documentos liberados por el Departamento de Justicia estadounidense demuestran que Rød-Larsen habría recibido en 2013 un préstamo de 130.000 dólares y que utilizó sus influencias políticas para gestionar visados a jóvenes rusas vinculadas a Epstein, a quienes describía como poseedoras de “habilidades excepcionales adecuadas para funciones de investigación”. Su esposa, Mona Juul, embajadora de Noruega en Jordania e Irak, también fue mencionada y presentó su dimisión mientras se iniciaba una investigación contra Jagland (Diario Socialista, 13/02/2026).
 Desde Gaza, el analista político Wissam Afifa declaró: “Nosotros, los palestinos, fuimos tratados como menores de edad, considerados como sin derecho a exigir nuestros derechos. Hoy descubrimos que una gran parte del sistema internacional es, esencialmente, la Isla Epstein. El mundo se gestionaba desde la isla de Epstein, en habitaciones oscuras” (ídem).

 Reino Unido y Europa: renuncias y vínculos 

En el Reino Unido también se produjo una ola de renuncias. En los archivos aparecen el nombre del expríncipe Andrés y su exesposa, Sarah. Asimismo, Morgan McSweeney, jefe de Gabinete del primer ministro británico Keir Starmer; el exembajador del Reino Unido en Estados Unidos, Peter Mandelson, miembro de la Cámara de los Lores y figura clave del Partido Laborista (Estrategia. La, 17/02/26). 
 En Francia, Jack Lang, presidente del Institut du Monde Arabe y exministro de Cultura, es investigado por fraude fiscal agravado debido a sus transacciones con Epstein. También figura Brad Karp, presidente de la influyente firma legal Paul Weiss.

 Israel, espionaje y negocios de vigilancia 

El exprimer ministro israelí Ehud Barak aparece reiteradamente en los archivos, evidenciando un vínculo cercano con Epstein, quien habría actuado como asesor financiero, intermediario y facilitador político. Netanyahu negó cualquier relación institucional con Epstein (Infobae, 8/02/26), pero documentos del FBI (La Jornada, 8/02/26) señalan que Epstein habría sido entrenado como espía del Mossad por Barak. También mencionan a Alan Dershowitz —amigo y asesor de Netanyahu— como uno de los defensores del magnate. 
 “Barak fue socio, por ejemplo, de Epstein: quien financió la inversión en la empresa israelí Carbyne, fundada por antiguos miembros del Ejército israelí” (Diario Red, 3/10/25). Carbyne brindaba servicios de geolocalización a sistemas de emergencia 911 en Israel, México y Colombia, y fue fundada por exintegrantes de la Unidad 8200, encargada de tareas de ciberespionaje. 
 La relación también incluyó la venta de “tecnologías de vigilancia israelí” al régimen de Costa de Marfil tras el estallido social de 2010, derivando en un acuerdo de seguridad firmado en 2014. La misma dinámica se replicó en Mongolia. Según correos electrónicos revelados por Dropsite News, Epstein incluso ofició de mediador ante Rusia para convencer a Vladimir Putin de abandonar a Bashar Al Assad en Siria.
 Dos semanas antes de su muerte en 2018, Epstein se reunió con Ariane de Rothschild para conseguir financiamiento destinado al desarrollo de ciberarmas israelíes, a pedido de Barak (Diario Red, 3/10/25). 
 En los archivos también se mencionan donaciones de Epstein a Amigos de las Fuerzas de Defensa de Israel (FIDF) y al Fondo Nacional Judío (JNF), organización vinculada a la expansión de asentamientos en Cisjordania.

 Qatar, India y la diplomacia paralela 

En los correos también aparece la promoción activa de Israel por parte de Epstein. En 2018 organizó una reunión entre el exprimer ministro qatarí Hamad bin Jassim y Ehud Barak en Londres. Asimismo, “El primer ministro Modi envió a su amigo gujarati, Anil Ambani, para transmitir a Trump, a través de Epstein…” (Estrategia. La, 24/02/26) Según esos intercambios, Epstein asesoró a Modi sobre cómo aproximarse a Trump e Israel.

 Argentina en la trama 

En Argentina, aparecen referencias al programa de “seguridad” y cámaras de la Ciudad de Buenos Aires impulsado por Mauricio Macri, en conexión con empresas del complejo tecnológico-militar israelí. 

 Una red de poder, dinero y explotación 

El escándalo Epstein revela algo más profundo que una red de explotación sexual: expone el carácter histórico agotado de una clase dominante que sólo puede sostener su dominio mediante la guerra, la vigilancia masiva, la corrupción y el chantaje. La impunidad con la que estas élites operaron no es una desviación del sistema, sino su consecuencia. Cuando el capital financiero concentra poder económico, también concentra información, influencia política y capacidad de encubrimiento. La interconexión entre magnates, servicios de inteligencia, diplomacia paralela y negocios de ciberseguridad no es una conspiración abstracta: es la forma concreta en que funciona el imperialismo en el siglo XXI. Epstein no fue una anomalía. Fue un engranaje. Frente a un régimen que convierte cuerpos, territorios y tecnologías en mercancía, la salida no es moralizar al capitalismo ni esperar que el mismo Estado que protege a estas élites las juzgue. La única fuerza capaz de desmantelar estas redes de poder es la clase obrera organizada internacionalmente. 

 Iara Bogado 
 07/03/2026

Los bancos internacionales le apagan la vela a Milei y Caputo ante la crisis financiera mundial que ha desatado la guerra imperialista


Argentina y Turquía en la picota, mientras Brasil inicia el período de devaluaciones. 

 Apenas unos días después de adherir a la “civilización judeo-cristiana”, el eufemismo que utiliza Milei para declararse un incondicional de Trump y Netanyahu, los informes financieros de varios bancos internacionales -entre ellos el Citi y el Well Fargo- colocan a la Argentina como “uno de los países más vulnerables” frente a la guerra imperialista en desarrollo. En el caso del Bank of America, la recomendación es más explícita: “salir” de las colocaciones en bonos de la deuda argentina.
 La expectativa de bajar la inflación del 3% mensual se ha venido abajo. La suba internacional de los precios del petróleo y la energía despertó primero expectativas “optimistas” relacionadas a las exportaciones de Vaca Muerta, sin tener en cuenta los límites logísticos insuperables que enfrentan. Pero mucho antes de ello, impactará el aumento explosivo del gas y los combustibles líquidos sobre el conjunto de los precios. 
 Días atrás, Caputo rechazó una operación de deuda con bancos internacionales que tenía el propósito de afrontar los vencimientos del resto de 2026 a una tasa de interés del nueve por ciento. El rechazo a esta operación, porque implicaba un patrón más alto para el riesgo-país, empujó a la renuncia del secretario de Finanzas. Caputo baraja la alternativa de obtener recursos menos costosos con otros préstamos de corto plazo (REPOs), ingresos de capitales especulativos y, eventualmente, otro rescate de Bessent-Trump. Pero cualquier intento de alcanzar un riesgo-país menor por un plazo consistente, por medio de maniobras artificiales, afecta a otras variables económicas y está condenado al fracaso. La disputa en Finanzas tiene que ver con la selección de bancos amigos, al menos sin entidades de China. 
 Pero el tembladeral financiero desatado con la nueva fase de la guerra imperialista ha repercutido en un aumento de la inflación internacional (en especial en Estados Unidos). La consecuencia es una caída en la cotización de los bonos del Tesoro en diversas plazas internacionales y el aumento de la tasa de interés. Los informes de los bancos internacionales anticipan por ello una “salida de capitales de los emergentes”, pero especialmente en Argentina, el más vulnerable junto a Turquía. La consecuencia es el inicio de un período de devaluaciones, que Brasil ha anticipado, para encarecer la salida de capitales. La presión por una devaluación será acentuada por la cercanía de la cosecha gruesa, pues habrá una retención de stocks con esa expectativa. 
 Interrogado sobre este escenario, Luis Caputo afirmó que se aferrará a la “disciplina fiscal y monetaria”. Cree que podrá ofrecer rendimientos mayores a los del mercado internacional en declive financiero. Que un ofrecimiento de tasas mayores para la deuda pública en pesos retendrá a los especuladores en el mercado local. Para ello promete aumentar el superávit fiscal, apresurando el programa de privatizaciones, lo que, en el mejor de los casos, desvalorizará aún más los activos que ofrezca, o deberá postergarse para tiempos mejores. De otro lado, la recesión de la industria se cobra un daño fiscal, pues la recaudación ha caído un seis por ciento y seguirá bajando, ante una utilización de la capacidad instalada industrial que se encuentra en un 50 por ciento. Argentina carece de reservas internacionales disponibles, un dato mayor, pero de menor importancia, porque ningún país tiene el monto de reservas capaz de aguantar una corrida. 
 Milei y Caputo apuestan a que una destrucción literal de Irán y un reforzamiento del dominio de Trump y Netanyahu en el Medio Oriente levanten a los mercados y alivien o neutralicen la presión financiera internacional sobre Argentina. Una ‘lectura’ fatal de la situación histórica internacional: una ‘victoria’ del imperialismo acelerará los tiempos de la guerra mundial. La clase obrera debe prepararse para hacer frente a una combinación de golpes contrarrevolucionarios, de un lado, y reacciones revolucionarias, del otro –en todo el planeta.

 Marcelo Ramal 
 05/03/2026

lunes, marzo 09, 2026

Trump y Netanyahu se comprometen a la devastación nacional de Iran


Milei embarca a Argentina con el “Escudo de las Américas” Trump y Netanyahu se encuentran embarcados en una vasta operación de demolición militar de la estructura de la sociedad iraní.

 “Los vamos a hacer tostadas”, vociferó el secretario de Guerra del imperialismo norteamericano, Pete Hegseth. “La segunda etapa” de esta guerra de exterminio nacional apunta a la destrucción de la infraestructura energética, industrial y logística de Irán, luego de haber supuestamente barrido con la defensa antiaérea y las bases de misiles de Teherán. El ensañamiento contra hospitales y escuelas, en especial de parte de la aviación sionista, deja en claro que la matanza de alumnos y estudiantes no responden a ‘daños colaterales’ sino a objetivos perfectamente predeterminados. A una escala geográfica considerablemente más amplia, Netanyahu aplica los métodos genocidas que ‘ensayó’ en Gaza. 
 En cuanto al desenlace político de la guerra, se imponen las contradicciones. El propósito del estado sionista es poner fin a Irán en cuanto a estado nacional. Busca reducir el país a un montón de escombros y producir la secesión estatal de varias minorías nacionales que habitan Irán, en primer lugar de los kurdos, que pueblan los territorios de Irak, Siria y Turquía, y de los baluchis, que se reparten en Pakistán y Afganistán (The Economist). Supuestamente, la división del Medio Oriente entre diversos estaduelos serviría mejor a la hegemonía geopolítica de la minoría sionista, que es un injerto foráneo y artificial dentro del mundo árabe. Sería un golpe considerable contra Turquía, que hospeda y oprime a varias de esas minorías, y una extensión del campo territorial y político de la guerra. Trump, por su lado, ha enunciado una variedad de propósitos, al punto que el diputado demócrata Mark Warner aseguró que Washington “carece de planes para el día después de la guerra”, luego de recibir un informe confidencial de Marco Rubio, el secretario de Estado, en una reunión reservada para ocho legisladores de ambas cámaras que integran la comisión de Seguridad Nacional. Trump, al cual The Economist le atribuye “afirmaciones cambiantes”, habría fracasado en “establecer un objetivo político”, cualquiera sea, a la guerra. La publicación inglesa le recomienda “que declare la victoria y se escabulla de una guerra impopular”. Trump, sin embargo, se ha declarado dispuesto a desembarcar tropas norteamericanas en el terreno y anticipó un estado de emergencia para “las fuerzas de movilidad rápida”, un numeroso cuerpo de aerotransporte, con capacidad de ocupar espacios estratégicos. La desmesura del objetivo, que produciría una crisis política de conjunto en Estados Unidos, oscurece un dato fundamental, a saber, que el fracaso en cuanto a instalar un régimen político alternativo llevaría inexorablemente a una ocupación militar.
 A lo que se asiste en el momento es, precisamente, a la llamada “guerra total”, porque contempla la destrucción material de la sociedad, no simplemente de la fuerza militar enemiga. El reclamo de “una rendición incondicional” revela el propósito de designar a las autoridades del estado, acompañado de una presencia de tropas extranjeras en el terreno. La perspectiva de una invasión terrestre se ha acentuado como consecuencia de la disolución de la economía iraní, con una inflación que se mide por días. Israel sigue con su política de asesinatos de dirigentes de la Guardia Revolucionaria de Irán, para hacer inviable una salida ‘ā la venezolana’, o de cualquier otra que pudiera entrañar un compromiso con el régimen actual. Se ha llegado al extremo de que, para algunos observadores, Netanyahu lleva a Trump de las narices a una guerra moldeada por los objetivos políticos del sionismo. 
 Un elemento cualitativo de esta guerra imperialista no provocada es el asalto militar del estado sionista al Líbano. Israel lo ha autodesignado otro frente de la misma guerra, al ordenar la evacuación de la mitad de la población de Beirut –cerca de un millón de personas-, y el bombardeo urbano, con el pretexto de ‘limpiar’ del terreno a Hizbollah. Es una repetición a una escala infinitamente mayor de la masacre de Gaza, que tampoco ha concluido. La extensión de la guerra al conjunto del Medio Oriente no obedece a los ataques de Irán a las bases militares de Estados Unidos en los países del Golfo Pérsico y a los aeropuertos y depósitos de petróleo, que en definitiva tendrá un alcance geopolítico limitado. Obedece, fundamentalmente, al propósito del estado sionista de asegurar la anexión de Cisjordania y de la costa de Gaza, mediante la tutela político militar de los países vecinos. Más allá de Líbano, Siria y Jordania, asoma el “cuerno de Africa”, en el mar Rojo, Etiopía y Sudán. Israel se ha convertido en un protagonista asociado de la presente guerra imperialista internacional. 
 “La guerra de Irán ha agotado el inventario de armas norteamericanas cruciales” (Time). Trump se ha reunido de emergencia con los contratistas de defensa para reponer el arsenal de misiles, en especial de interposición, que se encontraría a “niveles bajos sin precedentes”. La publicación de los ‘libertarios’ norteamericanos (Mises), critica una guerra en la que los drones iranianos baratos destruyen a los valiosísimos interceptores norteamericanos. Para el medio libertario Trump está “socavando los recursos” para la confrontación con China. El rearme imperialista agotará los recursos fiscales y forzará a la aplicación de programas de ajuste, que también serán sin precedentes.

 Sismo comercial y financiero 

La respuesta calibrada de Irán al asalto militar de Trump y Netanyahu ha sacudido al comercio y la economía mundial, en primer lugar en cuanto a la provisión de petróleo, gas y fertilizantes; la Guardia Revolucionaria ha bloqueado efectivamente el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20 % del comercio petrolero. Los emiratos han parado la producción, porque tienen sus almacenes de crudo abarrotados. El negocio naviero enfrenta una amenaza de quiebra. Trump ha prometido la escolta de la Marina estadounidense y un subsidio a los seguros navieros. Todo el desarrollo de la Inteligencia Artificial ha quedado afectado por el peligro que la guerra ha llevado a los centros de datos fuera de las pocas metrópolis por ahora seguras. La inflación ha levantado cabeza en una economía mundial dominada por la tendencia deflacionaria de la sobreproducción. La depreciación de la deuda pública ha llevado a un aumento de la tasa de interés –algo letal en una economía sobreendeudada-. La disputa que se ha creado por el impasse en cuanto al desenlace de la guerra y a la naturaleza de su objetivo político, comienza a manifestarse en el campo financiero, que sufre una corrida contra los fondos internacionales. BlackRock, el mayor de todos, ha establecido un corralito contra sus depositantes. La única bolsa que está en suba es la de Tel Aviv. El imperialismo norteamericano se ha embarcado en operaciones imperialistas en todo el globo, incluso contra sus ‘aliados’ europeos, con el propósito de desarrollar las condiciones políticas e históricas para una “guerra total” contra el mundo entero, que aún está lejos de reunir. Luego de ensayar infinitas maniobras de apaciguamiento con el imperialismo para obtener un levantamiento de las sanciones económicas internacionales, el régimen clerical de Irán se ha visto obligado a ir una guerra de supervivencia nacional, lo que no ha ocurrido, digamos, en Venezuela. Es deber de todo socialista internacionalista denunciar la guerra imperialista de lesa humanidad contra Irán, de parte del imperialismo norteamericano y el estado sionista, y apoyar, sí, apoyar, la guerra nacional de Irán, en especial mediante el refuerzo de la lucha contra todos los gobiernos que apoyan esa guerra. El régimen iraní no ha dado este paso de llamar a la movilización de las masas musulmanas, árabes y no árabes, contra sus propios gobiernos y regímenes políticos, por los límites que le impone su propia condición de clase, a pesar de que la única posibilidad de victoria es un levantamiento de las masas oprimidas del mundo musulmán.

 China

 A pesar de que el objetivo de la guerra imperialista contra Irán es, como lo dice la Declaración de Seguridad Nacional de Estados Unidos de noviembre pasado, preparar la guerra contra China, China no se ha envuelto en esta guerra. Ha llamado a un cese de hostilidades de las “partes en conflicto”. Algunos medios, en China, han explicado esta posición señalando que el gobierno de Xi Jing pin estaría apostando al “Gran Acuerdo” con Donald Trump, con quien ha ratificado la reunión concertada para el mes que viene. La hipótesis en boga, de que el ‘desgaste’ de EEUU en Oriente Medio es funcional o beneficioso para China, apenas logra disimular el aislamiento internacional en que esta guerra vuelve a colocar a China y a sus socios de los BRICS, como ha ocurrido con el largo genocidio en Gaza. Para quienes caracterizan que China juega un rol progresivo en la disputa capitalista internacional, esta posición constituye un enorme revés. China ha avalado, al no ejercer el derecho a veto, la Junta de Paz que estableció el Consejo de Seguridad de la ONU en Gaza, al servicio de la colonización de Trump y Netanyahu. China, Rusia, las potencias imperialistas de Europa y el partido Demócrata de Estados Unidos. entienden perfectamente bien que sus diferencias con la camarilla imperialista de Trump no pueden entrañar el socavamiento de un orden imperialista que descansa en los hombros del imperialismo norteamericano. El inmovilismo internacional del régimen chino es expresión de una aguda crisis interna entre quienes abogan por poner un freno al ‘nuevo orden’ de Trump, que impulsa la expulsión de China de las cadenas de producción internacionales, y quienes lo hacen por el apaciguamiento y la coexistencia, con la expectativa de que las contradicciones del imperialismo norteamericano harán un trabajo de zapa. 

 Argentina, Protectorado de facto 

Milei ha dado el paso final para la entrada de Argentina en la guerra con la firma del “Escudo de las Américas” en Washington, que autoriza al Pentágono a operar en las naciones firmantes contra “el narcotráfico”, “el terrorismo” y el “narcoterrorismo”. Milei convierte a Argentina en un “protectorado de facto” del imperialismo norteamericano, sin la necesidad de que Trump despliegue portaviones en el Atlántico Sur; es, además, una cuña contra Brasil. A diferencia del pasado, la distancia de Argentina de los escenarios bélicos internacionales constituye una desventaja para su neutralidad, porque en esta guerra mundial ese alejamiento protege a las bases de lanzamientos de misiles intercontinentales de las réplicas de los enemigos. Juan Bautista Mahiques, el flamante ministro de Justicia, amigo del gran propietario patagónico John Lewis, que ha sido a su vez amigo del delincuente sexual Epstein, un íntimo amigo de Trump, es la ofrenda de Milei para saludar el nuevo escenario imperialista en el sur de América.
 Movilicémonos por la derrota internacional de Trump, Netanyahu y Milei. 

 Jorge Altamira 08/03/2026

domingo, marzo 08, 2026

Messi Y Trump: El día que la selección argentina le dijo no al sionismo


Corría el año 2018, la selección argentina de fútbol se preparaba para disputar el Mundial en Rusia. Como parte de los entrenamientos, la AFA programó un partido amistoso entre la Argentina e Israel. El partido estaba previsto para el sábado 9 de junio en el estadio Teddy Kollek, en Jerusalén, territorio palestino, ocupado por el sionismo.
 Sin embargo, el amistoso no se jugó, la decisión la tomaron en conjunto jugadores y cuerpo técnico, en oposición a toda la dirigencia y la presión del sionismo, que había pagado por el evento.
 "¡No laven la imagen de Israel!¡Como dijo Maradona, la pelota no se mancha!¡Messi no vayas!”, esas fueron las consignas que, mediante un megáfono, un puñado de 30 activistas por Palestina, repitieron en las puertas de la Ciudad Deportiva de Barcelona, donde la selección entrenaba previo al amistoso. Esas frases resonaron en la práctica y en la cabeza de los jugadores que se movían siguiendo las órdenes de Jorge Sampaoli. 
 Todo lo que aquella tarde dijeron con un megáfono, un grupo de activistas, quedó dando vueltas entre las gradas del estadio y también en el vestuario. Después del entrenamiento varios jugadores quisieron interiorizarse sobre lo que estaba ocurriendo en Medio Oriente. En 2018 Estados Unidos, bajo el primer gobierno de Donald Trump, acababa de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y había trasladado su embajada allí. Algunos días antes, a finales de mayo, el ejército israelí había bombardeado en la Franja de Gaza lo que denunciaban objetivos militares, en esa oportunidad también murieron civiles.
 Israel ya había pagado 2 millones de dólares a la AFA por el partido. Ese fue el motivo por el que el propio "Chiqui" Tapia se reunió en varias oportunidades con los jugadores para hacerlos desistir de su decisión. 
 El cuerpo técnico con Jorge Sampaoli ya se había pronunciado públicamente antes, en contra de ese partido por las implicancias políticas, pero, sobre todo, porque implicaba una distracción y un desgaste innecesarios de los jugadores, antes del Mundial (Infobae 5/6/2018). No lo dijeron nunca públicamente, pero se rumoreó que fue el propio Sampaoli quien les dio una clase de historia a sus jugadores y que fueron finalmente ellos los que decidieron no jugar el amistoso con Israel, con el apoyo del cuerpo técnico. No hubo un comunicado oficial que detallara las razones de la suspensión del partido.
 El único jugador que habló al respecto, y lo hizo tiempo después, fue el "pipa" Higuaín, en una entrevista con ESPN, ante la consulta explicó que el plantel priorizó la seguridad de los jugadores y el sentido común. 
 La presión por llevar a la selección argentina y en particular a su estrella, Leonel Messi, a Israel, antes del Mundial en Rusia, era una disputa internacional. Benjamín Netanyahu le había enviado una carta a Mauricio Macri como presidente de Argentina, algunos meses antes, en la que celebraba la posibilidad de recibir a la selección en Jerusalén y "reafirmar la creciente amistad entre nuestros países". Netanyahu no solo ansiaba el partido con la selección argentina en territorio palestino ocupado, quería la foto de Messi estrechándole la mano, y otra del futbolista en el Muro de los Lamentos, ese recorrido formaba parte del acuerdo económico. 
 El periodista deportivo y exvocero de la AFA Ernesto Cherquis Bialo, en aquel momento considero la decisión como "beneficiosa", dijo que la selección tenía un motivo para unirse que antes no había tenido. Sin embargo, reconoció que esa decisión iba a tener muchas consecuencias internas y también internacionales. La cancelación del partido implicó una sanción económica a la AFA además de la presión sobre los jugadores de los clubes a los que pertenecían. "Se ha arruinado un negocio y se ha generado un debate político. Además, hay una ruptura entre los jugadores y la dirigencia", explicó Bialo (APU. 7/6/2018). 
 Hasta el canciller argentino Jorge Faurie se pronunció; dijo que hubo una campaña “perversa y cruel” para que no se juegue aquel partido en Jerusalén. A pesar de las presiones del gobierno y de la AFA, Sampaoli se opuso desde el principio al amistoso y a la visita de la selección al Papa Francisco. Esa actividad en la agenda de la selección también fue suspendida. 
 En un momento determinado, como resultado de una decisión colectiva, la selección argentina le dijo que no al gobierno de Macri, al régimen criminal de Benjamín Netanyahu y a los negocios millonarios de la AFA. Jorge Sampaoli trabajó activamente para ganar ese partido. El activismo y las acciones en apoyo al pueblo de Palestina fueron un detonante. Hoy se replica por cientos de miles en todo el mundo con la intervención directa de la clase obrera, como en el caso de los obreros portuarios italianos que bloquean el envío de armas al ejército sionista desde los puertos.
 En tiempos en los que todos los gobiernos del mundo, llamados demócratas, se arrodillan ante los criminales de guerra del imperialismo de Estados Unidos e Israel, el combate contra la guerra imperialista y sus promotores, se convierte en la mayor causa de los explotados y los pueblos del mundo. 
 Maradona dijo que la pelota no se mancha, justamente para evitar que el fútbol sea usado para encubrir a genocidas, explotadores, criminales de guerra y pedófilos como Donald Trump y Netanyahu. En tiempos en los que la pelota ya está embarrada, es fundamental mantenerla en nuestro campo y jugar a la ofensiva. 

 Violeta Gil
 07/03/2026

Criminalizar la protesta para blindar el ajuste y la guerra


La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, anunció por WhatsApp la detención de un “simpatizante de la agrupación antifascista”, difundiendo imágenes que pretendían ser prueba de delito: réplicas y juguetes sin ningún poder de fuego de la Segunda Guerra Mundial, envases de cerveza vacíos, banderas de Palestina y pines del movimiento ANTIFA. Todo presentado bajo la excusa de que “serían útiles para la fabricación de cócteles molotov”. Además, para el gobierno, lo que incrimina a Nico M., de 37 años, es que -según el parte oficial- “con el apoyo de personal de la Dirección General de Inteligencia Criminal, se estableció que el buscado actuaba como promotor y articulador entre el movimiento de jubilados y las organizaciones de izquierda más radicalizadas, participando activamente de reiteradas movilizaciones en apoyo a ellos”. Es decir: participar en movilizaciones y vincularse con jubilados que protestan contra el ajuste se convierte en causal de persecución.
 El Departamento de Inteligencia contra el Crimen Organizado (DICCO), dependiente del Ministerio de Seguridad, comenzó a investigarlo desde mayo del año pasado por sus dibujos y fanzines. Por ese material lo acusan de “intimidación pública” en redes sociales, aunque se trata de imágenes de denuncia contra la violencia policial impulsada por Bullrich. Su abogada, Laura Taffetani, explicó que la figura penal invocada “consiste en infundir temor público, provocar tumultos o desórdenes utilizando medios materiales idóneos (como amenazas de bomba o falsas alarmas) para causar caos” (El Destape, 27/02/26). Nada de eso se verifica en el caso. 
 El procedimiento recuerda al de Milton Tolomeo, masajista detenido el 14 de febrero, acusado de arrojar una bomba molotov en una movilización sin pruebas materiales, más allá de poseer un libro sobre anarquismo en su biblioteca. La propia ministra Monteoliva ordenó su traslado a un penal de “alto riesgo”. Durante la movilización en defensa de la Ley de Glaciares -que el Estado terminó modificando en favor de las empresas responsables del ecocidio- fueron detenidos manifestantes de Greenpeace que realizaban una performance artística y pacífica en las escalinatas del Congreso (Greenpeace, 26/02/26). No conformes con ello, las fuerzas represivas golpearon y detuvieron a un camarógrafo de A24 que estaba registrando los hechos en ejercicio de su labor periodística. 
 A esta escalada se suma la noticia de que Milei evalúa indultar a los genocidas de la dictadura de 1976, a 50 años del golpe, liberando a condenados por delitos de lesa humanidad. La criminalización del antifascismo y la rehabilitación política del terrorismo de Estado forman parte de una misma orientación. 
 Estamos frente a un gobierno que respalda abiertamente la limpieza étnica en Gaza. No se trata solo de convicciones ideológicas reaccionarias: el sostén financiero y político de la administración Milei depende del alineamiento incondicional con Trump. En un contexto de escalada bélica internacional, ese alineamiento implica arrastrar al país a una estrategia imperialista que sólo puede sostenerse con ajuste interno y represión. La guerra afuera exige disciplinamiento adentro.
 La contrarreforma laboral, la criminalización de la protesta, la persecución de militantes, la amenaza sobre el derecho al aborto y la ofensiva contra las libertades democráticas responden a esa misma lógica. Cuando el sistema entra en crisis, la clase dominante recorta derechos. Estos gobiernos avanzan mientras encuentran pasividad social. Pero cada intento de retroceso histórico también encuentra resistencia. Frente a la criminalización del antifascismo, frente al indulto a genocidas y frente al alineamiento con la guerra imperialista, la respuesta no puede ser fragmentada. Es necesario retomar los métodos históricos de la clase obrera: la huelga general, la movilización masiva y la acción directa. El 8M y el 24M deben transformarse en jornadas de lucha contra el ajuste, la represión y la guerra. No se trata solo de defender derechos amenazados, sino de enfrentar el régimen que necesita destruirlos para sobrevivir. Porque cuando el poder criminaliza la protesta está mostrando miedo. Y el miedo del régimen es la antesala de su crisis.

 Iara Bogado
 06/03/2026

Presti le asegura el control del Atlántico Sur a los Estados Unidos


Para el gobierno de Milei y sus funcionarios todos los caminos conducen a los Estados Unidos y, en esta línea de acción, el Ministro de Defensa Carlos Presti participó de la “Conferencia Anti cárteles” de las Américas convocada por el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, realizada en la sede del Comando Sur de los Estados Unidos, en Doral, Florida. En la misma, Presti informó de la situación operativa de las Fuerzas Armadas y firmó un acuerdo multilateral junto a representantes de seguridad y defensa de países de América del Sur, América Central y el Caribe, para integrarse a la “coalición de seguridad hemisférica contra el narcoterrorismo”, delineada en la Declaración de Seguridad Nacional del trumpismo. 
 El acuerdo firmado por Presti se encuadra en la “estrategia impulsada por la Casa Blanca luego de que Trump firmara, al inicio de su mandato, una orden ejecutiva que designó a los principales cárteles del narcotráfico como Organizaciones Terroristas Designadas, una clasificación que amplía las herramientas legales y operativas para combatir estas estructuras” (Infobae, 5/3). Ésta fue la apoyatura que utilizó el trumpismo para llevar adelante la agresión contra Venezuela, convirtiéndola en un protectorado de los EE. UU., para tener el control de la producción y comercialización del petróleo.
 El acuerdo rubricado por Pestri tiene como eje el reforzamiento de la “cooperación hemisférica” en cuestiones de seguridad y defensa. Los países firmantes, según el documento, “comparten un compromiso con la paz, la soberanía y la seguridad regional, y reconocen la necesidad de fortalecer la coordinación frente a amenazas transnacionales que afectan a distintos Estados del continente”, y que la “iniciativas de cooperación se desarrollarán respetando la soberanía de cada uno de los países participantes y en consonancia con los acuerdos bilaterales existentes y con las leyes internas de cada nación.” Pero el quid de la cuestión es que, a partir de lo acordado, se amplía el área de injerencia del Comando Sur en América Latina y el Caribe. 
 En su alocución ante la conferencia, Presti, que se encontraba flanqueado por Hegseth, inició su discurso de la siguiente manera: “(...) antes de comenzar quiero expresar nuestro respeto por los militares de Estados Unidos de América que recientemente perdieron la vida en combate, cumpliendo con su deber (sic). Sirvieron a su país con honor y Argentina honra su sacrificio y acompaña a sus familias. (...) Vengo en nombre del Presidente de la Nación Argentina, nuestro Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, nuestro líder, Javier Milei, para reafirmar nuestro compromiso con la seguridad y estabilidad de nuestro hemisferio”, y continuó señalando que “los Estados del continente enfrentamos amenazas de naturaleza similar, aunque de distinta intensidad, que afectan a nuestros ciudadanos, a nuestros bienes, a nuestros recursos estratégicos y a nuestras infraestructuras críticas. Frente a estos desafíos, la Defensa constituye una función central del Estado”. Presti no se privó en remarcar, algo que la administración Trump tiene claro, que la Argentina ocupa un lugar clave en el extremo sur del continente, manifestando que, “somos un eje natural de proyección hacia el Atlántico Sur y la Antártida, y un actor con incidencia directa en las cadenas de suministros globales, a partir de nuestros recursos estratégicos y nuestra capacidad productiva”, confirmando la sumisión de la Argentina en materia de defensa y la entrega de los recursos naturales que está llevando a cabo el gobierno liberticida, ratificando en el acuerdo bilateral al cual Milei arribó con los EE. UU. 
 Pero Presti arribó a la Conferencia con un claro mandato de Milei, arribar a un acuerdo integral para que los EE. UU. lleven adelante un control total del Atlántico Sur, y que la US Navy (Armada) y la US Coast Guard (Guardia Costera) puedan realizar patrullaje en la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZZEA), con la finalidad de desplazar, de una vez y por toda, a China de las actividades pesqueras en la zona. 
 Una fuente militar a la que accedió LPO señaló que "aunque a nosotros nos parece una locura la idea, remitimos a pedido del ministerio todas las capacidades operativas netas a la fecha" (LPO, 5/3), dando cuenta del sometimiento del gobierno de Milei, que lo ha llevado a ser un participante extraoficial de la guerra que se desarrolla en Medio Oriente.
 Estos movimientos estuvieron antecedidos por el decreto que autorizó el ingreso de tropas yanquis a territorio argentino, el 15 de noviembre pasado, para llevar adelante ejercicios militares en la Base Naval de Mar del Plata, Ushuaia y Puerto Belgrano, bajo la dirección de las Fuerzas Navales de Operaciones Especiales del Comando Sur de los Estados Unidos. El ingreso de tropas extranjeras no fue validado por el Congreso de la Nación, representando una instancia anticonstitucional. Otro de los hechos que ha quedado en las penumbras fue la visita del avión que arribó al aeropuerto de Ushuaia con Senadores de los EE. UU. El Gobierno liberticida se excusa de la presencia estadounidense en el extremo sur del territorio argentino, blandiendo el mantenimiento de "una alianza estratégica para defender la soberanía de Malvinas", cuando Reino Unido es aliado de Washington en la OTAN. La injerencia norteamericana en la Argentina tendrá un salto cualitativo cuando se desarrolle el ejercicio militar conjunto “Daga Atlántica”, que se presenta como un eslabón en esta política de alineamiento en regla con el imperialismo. 
 Como hemos señalado desde estas páginas, el ascenso de Presti al Ministerio de Defensa y los cambios operados en la cúpula de las FF.AA., se encuentran en sintonía con el avance militar norteamericano en la región, que tuvo un mojón en el asalto sobre Venezuela. El gobierno liberticida, a través de Presti, tiene como norte profundizar el sometimiento total en materia de defensa a los EE. UU., y la reinserción de los militares en las esfera política, cumple un rol fundamental, y tiene como corolario la conformación de un gobierno de carácter cívico - militar, con la finalidad de imponer un Estado de excepción, que blinde el plan de guerra de los liberticidas contra los trabajadores y convertir a la Argentina en un protectorado de los EE. UU., y que este que asuma el mando político, económico y militar. 

 Lucas Giannetti 
 07/03/2026

Trump se deshace de Kristi Noem, la Patricia Bullrich del norte


El jueves el presidente estadounidense echó a Kristi Noem, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), y una de las cabezas principales de la guerra contra los inmigrantes. El DHS incluye en su seno al ICE (policía militarizada migratoria) y la CBP (aduana y policía de fronteras), dos agencias que han desatado un infierno en la vida de los inmigrantes y que son la punta de lanza de la militarización de la represión en las grandes ciudades por el trumpismo. 
 Trump ha señalado que Noem “nos ha servido bien y ha obtenido numerosos y espectaculares resultados (¡especialmente en la frontera!); pasará a ser enviada especial para el Escudo de las Américas, nuestra nueva iniciativa de Seguridad en el Hemisferio Occidental”. Noem se había convertido en un peso muerto debido a la imputación de que gastaba el dinero del Departamento en abusivos gastos personales, especialmente de lujo, y a una relación extramatrimonial que mantenía con su principal asesor. La brutal represión para llevar adelante las deportaciones en masa de inmigrantes cuenta con el total apoyo de Trump. Trump no está buscando un ‘acercamiento’ con la población que ha marchado en su contra.
 Para continuar con su política, cuando cae la popularidad del gobierno, especialmente en el marco de una guerra no provocada contra Irán, Trump ha sacrificado una pieza dispensable de su gabinete. Según varias encuestas, la opinión pública está masivamente en contra de la guerra contra Irán; el apoyo apenas ronda el 25 %.
 Kristi Noem viene de protagonizar algunas audiencias vergonzosas en el Congreso, donde fue acusada no sólo por los Demócratas sino también por varios Republicanos sobre determinados gastos que favorecían a su entorno. El senador John Kennedy (republicano y trumpista) preguntó explícitamente si Trump conocía un contrato de 220 millones de dólares para producir publicidad del DHS (que destacaba a la propia Noem). La funcionaria afirmó que esa publicidad había sido aprobada por el presidente -lo que este negó pocas horas después-. Es probable que Trump haya alentado a sus legisladores a preparar el despido, sin referencia al tema migratorio y los crímenes del ICE. Trump comenzó a tomar distancia respecto a su secretaria, evitando darle la palabra en las reuniones de gabinete, así como mencionarla mientras elogiaba profusamente a otros funcionarios. 
 Kristi Noem y el gendarme Bovino habían justificado los asesinatos del ICE en Minneapolis con un discurso abiertamente fascista y con mentiras escandalosas que se cayeron a los pocos días, llamando a las víctimas de la represión “terroristas domésticos” que “se habían buscado” la muerte. El establishment demócrata ha pedido medidas como la no utilización de máscaras por parte de los agentes, o que porten cámaras de video. El matón que asesinó a Rachel Good estaba él mismo filmando el operativo con su celular, lo cual no lo inhibió para disparar varias veces a la ciudadana que protestaba en solidaridad con los indocumentados. En el caso de Alex Pretti, había múltiples cámaras registrando el asesinato, lo cual no impidió que el enfermero recibiera diez disparos cuando estaba desarmado y dominado en el suelo.
 Ante las críticas en su contra, Noem replicó órdenes de Stephen Miller y del propio Trump. Miller es subjefe del gabinete y asesor de seguridad nacional, y el principal arquitecto de la política racista contra los inmigrantes.
 Trump, ha designado al senador republicano por Oklahoma Markwayne Mullin, en remplazo de Noem, un ultraderechista alineado con Trump en todos los temas relevantes, incluidas las guerras en el Caribe e Irán. Mullin es impulsor de la “mano dura” en las deportaciones masivas, por lo que el recambio no puede leerse como un cambio de política migratoria.

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
 06/03/2026

El regreso de Monroe: América Latina en la encrucijada


La reactivación de esa Doctrina puede precipitar a la región hacia una mayor pérdida de soberanía y a una balcanización geopolítica más profunda 

 La resurrección de la Doctrina Monroe, ahora endurecida, no representa una simple añoranza histórica, sino una declaración de guerra silenciosa contra la autodeterminación de América Latina. 
 Al proclamar el hemisferio occidental como coto de caza exclusivo de Washington bajo la excusa de la seguridad nacional, Estados Unidos no solo reinstaura un arcaico concepto de vasallaje, sino que fuerza a la región a elegir entre la sumisión o el desafío en un tablero global ya de por sí bastante retador y complejo. 
 A Washington le urge ponerle fin a la guerra en Ucrania, incluso si eso significa complicar las relaciones con sus antiguos aliados europeos. Debe terminar el conflicto con los mejores resultados posibles para ellos y así enfocarse en quien ellos consideran su principal «amenaza», la República Popular China. 
 No obstante, el recrudecido intervencionismo ha tropezado con obstáculos en la región, por una parte, la resistencia cubana a doblar la rodilla pese al cerco económico de más de 60 años, y por la otra, lejos de aislar a las potencias extracontinentales, está generando el efecto contrario: acelera la reconfiguración geopolítica del «patio trasero».
 China ya no es un socio comercial lejano, sino un inversionista estructural, una superpotencia capaz de retar en varios terrenos a EE. UU. La reedición de Monroe empuja a varios gobiernos latinoamericanos a profundizar lazos con Pekín, dada la necesidad de la supervivencia económica, de la soberanía tecnológica y el trato igualitario brindado por la nación asiática. 
 Paralelamente, Rusia encuentra en este escenario una posibilidad de consolidar su presencia en el continente, al ofrecer cooperación militar, tecnológica y energética sin los condicionamientos y las exigencias de la Casa Blanca. El gigante euroasiático se fortalece como el garante implícito de aquellos gobiernos que se atrevan a resistir el nuevo corolario. 
 Entre otras acciones, el imperio ha invitado a varios líderes latinoamericanos a participar el 7 de marzo en una cumbre en la Florida, en un momento en que su Administración pone el foco en lo que considera «una preocupante expansión de la influencia china en el hemisferio occidental». 
 Entretanto, escala la agresividad hacia Cuba por parte de la administración estadounidense, que acusa al Gobierno cubano de alinearse con «numerosos países hostiles», de acoger a «grupos terroristas transnacionales», así como de permitir el despliegue en la Isla de «sofisticadas capacidades militares y de inteligencia» de Rusia y China, y otros falsos alegatos para justificar el crimen. 
 Sobre esos espurios cimientos, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, lo que ha generado la repulsa internacional e impulsado la solidaridad hacia la Isla. 
 La reactivación de Monroe es una verdadera tragedia para América Latina, puede precipitar a la región hacia una mayor pérdida de soberanía y a una balcanización geopolítica más profunda, obligando al continente a pagar los costos de una guerra por mantener la hegemonía estadounidense en el mundo. 

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 7 de marzo de 2026 18:03:34