martes, septiembre 08, 2026

Colombia: capturan y carbonizan al estado conocido.


Un timador profesional es impuesto como presidente de un país. Avalado y bajo las órdenes de los criminales más perversos de la historia, su objetivo es destrozar el país que dirige, entregar sus bienes naturales e imponer una ralea ultraconservadora, mafiosa y asesina que desangre y esclavice al pueblo.

 La resistencia popular tendrá que impedir que esto suceda, confrontar y expulsar al presidente enemigo y sus aliados. 
 Visto así, podría tratarse de la sinopsis de una ficción; sin embargo, se trata de una versión reducida de la realidad colombiana, que se incuba y podría avanzar hacia un escenario distópico. En las ficciones, la salvación o la victoria llegan por algún héroe provisto de habilidades enormes; en nuestra realidad, los caudillos son conniventes con los verdugos. Es absolutamente real que: ‘solo el pueblo salva al pueblo’.
 El ciudadano estadounidense impuesto como presidente de Colombia, es la representación de una conjunción de intereses alineados y agrupados hacia la ultraderecha, una especie de títere parlante elegido para representar y perpetrar una venganza contra las clases populares, por haberse atrevido a ‘poner en jaque’ a la oligarquía y probar que efectivamente puede y tiene cómo tomar el poder. 
 Pero más allá del personaje que lidera esta cruzada. Lo verdaderamente aterrador es el horizonte que se plantea para Colombia. En donde, totalmente al contrario de lo que se predica, se trata de carbonizar un Estado fallido y convertirlo en un lupanar de mafias y clanes narcotraficantes, serviles a los intereses de los Estados Unidos. Esto es desproveer al Estado de su razón de ser, que es la nación.
 Dicha proyección no se trata, de ninguna manera, de reemplazarlo por una nueva forma de organización nacional soberana, que apunte al bienestar de quienes se agrupan en él. Todo lo contrario, el desmonte del Estado se da para el sometimiento de la población y la entrega del país al interés extranjero. 
 No es la destrucción anarquista del Estado, que busca el nacimiento de una nueva forma de organización social y política, donde el bienestar colectivo se construye, sin la autoridad de esta institución. En este caso, más que la destrucción de las instituciones y el establecimiento todo, el proceso es convertirlas en formas de administración del saqueo de los recursos y la sumisión de toda la población, a una élite servil ungida por el amo del norte. 
 Estos procesos necesariamente despiertan el malestar y la respuesta popular. Un pueblo como el colombiano no se dejará imponer de manera sumisa y la legítima defensa crecerá. Nuevamente, una élite poderosa de ricos promueve y proyecta la guerra como única salida. Al igual que hace 80 años cuando decidieron matar al líder popular Jorge Eliécer Gaitán y luego imponer un Frente Nacional, teniendo como respuesta la organización popular armada y desde entonces, en Colombia crece la rebeldía y la resistencia al poder opresor. 
 Esta nueva etapa viene recargada y tratarán de utilizar todos los medios necesarios y posibles para doblegar al pueblo y su resistencia. Ya hicieron fraude e impusieron un presidente. Hablan todos los días por sus emisoras. Se autoalaban, pisotean e irrespetan hasta a los muertos. Este puede ser el momento para que la fuerza organizada y unitaria del pueblo confronte y logre cambiar este curso. Ellos le temen al poder popular y saben que un nuevo triunfo del pueblo será la derrota definitiva de ellos como clase. 

Sergio Torres

El “Negro” Rada


Nadie en estos tiempos tan particulares sobre las ideas de la discriminación osó llamarlo de otra manera. Así se hizo famoso en Uruguay y en buena parte del mundo y él mismo hizo honor a su sobrenombre. Y pasó lo que pasa siempre cuando un mote peyorativo se transforma en una reivindicación, como pasó en la política con los “descamisados” y pasa todo el tiempo en el fútbol, donde ser “leproso”, “canalla”, “quemero”, “bostero”, “carbonero” o bolsilludo” termina siendo un honor. 
 Nacido en el barrio de Palermo, un barrio pobre de Montevideo con una enorme colectividad de ascendencia afroportuguesa; una zona poblada de conventillos de “piezas de cuatro por cuatro donde se amontonan hijos con sueños casi castrados”, como decía una canción que inmortalizó "el sabalero", otro gran cantor que hace años se fue, para describir el barrio donde nació Rada. 
 El “Negro” tuvo cuatro hermanos. A los dos años de edad contrajo una tuberculosis que lo mantuvo dos años internado en un hospital debido a la falta de tratamientos con antibióticos, los cuales, en aquella época, eran un recurso para muy pocos. 
 Con un padre que se fue del hogar cuando apenas era un niño, sus estudios sólo llegaron hasta el 4° año escolar. Fue amante de la música desde los 10 años, cuando comenzó a participar de las comparsas de negros y lubolos en las “llamadas” del carnaval uruguayo. A los 15 salió en una murga, y de ahí en más comenzó una enorme carrera artística que tiene sus particularidades.
 A pesar del masivo velatorio que lo despidió, las propuestas de vanguardia del “Negro” no siempre fueron bien recibidas en Uruguay. Es más, se puede decir incluso que fracasaron en su primera etapa, porque a pesar de su excelencia como creador y cantante, el público blanco no terminaba de aceptarlo. Si bien la comunidad negra incorpora algunas de sus propuestas, "el sutil racismo uruguayo” y el establishment “cultural” lo consideraban sólo un personaje simpático y gracioso. Esto lo confinó a ser una figura admirada por un reducido círculo de admiradores y recién logró alcanzar un público masivo en la década de 1990. 
 Rada nunca fue un músico de los llamados “de protesta”, pero en la década del 70, bajo la dictadura uruguaya, nadie se escapaba de la censura y la persecución. El Kinto y Tótem, agrupaciones ya medio famosas que integraba en aquellos tiempos, sufrieron restricciones, vigilancia y censura sobre sus letras y presentaciones. Rada se exilió en Argentina. De ahí en más, las idas y venidas entre ambos países signarían gran parte de su carrera. Paradójicamente, en 1980, inició un período de popularidad en Argentina. La profunda penetración de la música argentina en Uruguay, finalmente, acabó reflotando la fama de Rada.
 Aun así, a principios de los noventa, apremios económicos lo llevaron a radicarse en México para sobrevivir. La industria artística estaba interesada en otro tipo de artistas. Los cinco años de México lo enriquecieron musicalmente, pero recién llego al gran público en el 2000, con éxitos como "Cha-cha, muchacha" y "Muriendo de plena", canciones que le valieron un cuádruple Disco de Platino en Uruguay y Disco de Oro en Argentina. Rada alcanzó, entonces sí, una considerable fama. 
 Desde 2010, su trabajo fue para la “historia”: recopilación de su obra, participaciones instrumentales con grandes músicos, recorridos y presentaciones en eventos culturales y musicales, reconocimientos nacionales. Fue declarado Ciudadano Ilustre de Montevideo. Recién entonces el “estatus cultural uruguayo” lo adoptó como propio. 
 Con un enorme oído y gusto musical, amaba la combinación de su tamboril con todo tipo de instrumentos musicales y a Gardel. Sus letras son tan simples que parece mentira que hayan alcanzado la fama. Se fue acompañado de los tamborileros uruguayos y argentinos y con él se fue una parte importante de la historia de la música uruguaya. 

 Juan Ferro 
 28/08/2026

Nepal necesita 5.000 millones de dólares para su reconstrucción


El Fondo de la ONU no cuenta con los fondos necesarios. Según The New York times del 31 de agosto, el jefe de Cambio Climático del Ministerio de Agricultura, Bosques y Medio Ambiente de Nepal, Maheshwar Dhakal, dijo que el cambio climático antropogénico fue un factor en el terrible colapso glaciar e inundaciones de la semana pasada y que el costo del desastre es de 5.000 millones de dólares aproximadamente hasta la fecha. Es que la ríada de Nepal destruyó infraestructuras de comunicación y energía como rutas, puentes, puertos, centrales hidroeléctricas; infraestructura de monitoreo geológico e hídrico; infraestructura urbana como casas, escuelas, centros sanitarios, y dejó un tendal de muertos y desaparecidos.
 El gobierno de Nepal envió una carta a la junta directiva del fondo especial de la ONU para pérdidas y daños solicitando que active estos fondos para afrontar la reparación de Nepal. Richard Sherman, integrante del consejo de administración del fondo para pérdidas y daños, afirmó que el fondo no cuenta con el dinero necesario para afrontar los múltiples desastres naturales que azotan a la población mundial. Frente a las 119 solicitudes hechas en los últimos meses, por un total de 2.800 millones de dólares, solo cuenta con 400 millones. A Nepal solamente podría destinar 20 millones de dólares. 
 El Fondo de Respuesta ante Pérdidas y Daños fue creado durante la COP 27 y finalmente conformado en la COP 28 con el objetivo de recaudar el dinero necesario para afrontar los costos generados por las catástrofes inducidas por el cambio climático. En realidad, el problema del financiamiento no era más que una aspirina para un cáncer, porque la crisis del medio ambiente es el producto de la lógica de producción capitalista, que prioriza costos y beneficios por sobre la salud del ser humano y del medio ambiente en su conjunto. La lucha contra el cambio climático, abordada desde su raíz, requiere un rediseño de la producción mundial en base a las necesidades elementales de la población global. El rediseño de la lógica de producción y, por tanto, un cambio desde la lógica de la renta hacia la lógica de la salud, implica la superación del capitalismo por un régimen social superior. Un reconocido medio londinense refirió que este fondo significaba una “vaquita” para que los Estados capitalistas y los grandes monopolios “salven sus almas del purgatorio”. Pero lo cierto es que, ni siquiera en estos términos planteados por los Estados Parte de la convención, se avanzó. 
 En 2023 se estimaba que los costes del cambio climático rondaban los 143.000 millones de dólares anuales. Hoy, según informes realizados por las mismas Naciones Unidas, son más de 200.000 millones, que ascienden a los 2 billones si “se tienen en cuenta los gastos en cascada y el daño a los ecosistemas” (news.un.org, 27/05/2025). La COP encomendó al Banco Mundial la tarea de administrar los fondos que podían provenir de donaciones de Estados o de privados, así como fuentes de financiamiento barato. Desde 2024, 26 países se comprometieron a donar 600 millones de dólares de los cuales solo se han efectivizado 480 millones al 30/08/2026(https://fiftrustee.worldbank.org/en/about/unit/dfi/fiftrustee/fund-detail/frld#3). ¡Para costos mundiales estimados en 2 billones de dólares, el FPD solo ha recaudado 480 millones! 

 ¿Cuáles son las prioridades de los Estados parte de la CMNUCC?

 Los países imperialistas, llamados “desarrollados” en el texto de la CMNUCC, que habían asumido en 1992 la responsabilidad por el aumento de las temperaturas –debido a la incidencia de su desarrollo industrial en las emisiones de GEI- simplemente desconocieron esta responsabilidad y dejaron de financiar al organismo. Las causas directas de esto difieren en Estados Unidos y en Europa. El 8 de enero de 2026 y, “en consonancia con la decisión de la administración de Trump de retirarse de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático”, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos comunicó que se retiraba del Fondo Verde para el Clima y de su Junta Directiva. Esto también significó el corte de donaciones al fondo de pérdidas y daños. Según Scott Besent, Estados Unidos dejaba de relacionarse con estos organismos a los que calificaba de “organizaciones radicales”. La campaña de la corriente trumpista y fascista MAGA contra la tesis del cambio climático producida por el “hombre”, tuvo como objetivo reorientar la política energética de los Estados Unidos desde los subsidios y la promoción de las energías de origen renovable hacia los incentivos a la producción de energía de origen fósil. Lo hace porque los capitales de la industria de las renovables son principalmente de origen europeo y chino, y los de las fósiles, americanos. El acaparamiento de recursos energéticos para alimentar su industria digital -para cuyo desarrollo también se lanzó a la carrera por el acaparamiento de tierras raras- ha empujado a Estados Unidos a un feroz enfrentamiento militar con el resto del mundo.
 Pero los demócratas de Europa que se decían defensores de la tesis del antropoceno, también se acoplaron a esta política de desfinanciamiento de la lucha contra el cambio climático. La campaña de Úrsula Von Der Leyen a la presidencia de la Comisión Europea, durante el año 2024, se basó en la propaganda del aumento del presupuesto para defensa, con el argumento de que Europa debía romper su dependencia de la compra de armamento norteamericano -Europa importa la mayoría de los suministros de defensa desde Norteamérica-. Omitió plantear que también debía romper su dependencia energética, porque desde los inicios de la guerra de la OTAN contra Rusia en Ucrania, en 2022, importa GNL mucho más caro del que compraba a Rusia. Rusia es para Europa no solo el recuerdo de la primera revolución obrera, hoy más que mancillada por la oligarquía capitalista de Moscú, sino también un rico territorio de minerales raros, petróleo y gas. El Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, había pedido a los ciudadanos del viejo mundo hacer un sacrificio aceptando recortes en el gasto social para aumentar el financiamiento de la guerra (es.euronews.com, 12/12/2024). Estados Unidos tiene las armas y la IA, pero necesita energía y minerales raros; Europa tiene energía renovable, desarrollada a medias, y tecnología digital, también desarrollada a medias, insuficientes ambas para seguir manteniendo su estatus de imperialismo. Estados Unidos primero y Europa, después, se lanzan a la guerra para evitar su decadencia. 
 Los Estados parte de la CMNUCC simplemente han dejado de financiar la lucha contra el cambio climático porque están concentrando esa financiación en la maquinaria de la guerra. Según el informe del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo, SIPRI, realizado este año, el gasto militar mundial aumentó por undécimo año consecutivo, alcanzando los 2,9 billones de dólares en 2025. Estados Unidos ha gastado 954 millones de dólares, China 336 millones de dólares y los principales países europeos suman 340 millones de dólares. En junio de 2025, los miembros de la OTAN acordaron un aumento del gasto militar para 2035 del 5 % del PBI. El desastre ambiental y humanitario de Nepal puso de manifiesto la inviabilidad de los planteos de los demócratas mundiales acerca del financiamiento de la lucha contra el cambio climático. Los desacuerdos entre los Estados imperialistas durante la COP 28 y la COP 29, acerca de quién debe pagar los costos de la crisis ambiental, tenían como trasfondo la discusión acerca de la necesidad de reducir el gasto ambiental para multiplicar el gasto de la guerra. No es casual que quien haya picado en punta con este planteo haya sido Donald Trump.
 La discusión acerca del financiamiento de la lucha contra el cambio climático ha sido una gran farsa, Nepal lo demuestra. 

 Patricia Urones
 07/09/2026

DEA Republic


Colombia se encuentra en una nueva fase de la reingeniería neocolonial estadounidense en Nuestra América. 
 El 7 de agosto de 2026, el Departamento de Estado anunció una profundización de la cooperación económica y de seguridad con Colombia, y un paquete de hasta mil millones de dólares en asistencia. El discurso vuelve a invocar la lucha contra el narcotráfico, el crimen transnacional y la seguridad hemisférica. 
 Pero detrás de esta retórica surge una pregunta decisiva: ¿qué lugar ocupará la DEA en esta nueva arquitectura? Su papel trasciende la lucha antidrogas, producción e intercambio de inteligencia, investigaciones criminales y financieras, identificación de amenazas, mapeo de estructuras y coordinación de operaciones transnacionales. Así, puede convertirse en un dispositivo de gobernanza indirecta de la seguridad latinoamericana. Incluso, hasta invisibiliza a la CIA, otrora omnipresente.
 Nace, entonces, la ‘DEA Republic’, una categoría para describir la progresiva penetración institucional y externalización de funciones soberanas, hacia agencias estadounidenses. Inteligencia, investigación criminal, vigilancia financiera y cooperación operativa quedan articuladas a estructuras externas, mientras emerge el llamado ‘Plan Colombia 2.0’, orientado hacia inteligencia avanzada, drones, inteligencia artificial, vigilancia tecnológica, fortalecimiento de la Fuerza Pública y recuperación del denominado “control territorial”.
 La Guerra contra las drogas, impulsada y ejecutada por Estados Unidos y la DEA, desde hace décadas ha fracasado, pues estas economías continúan reproduciéndose y tejiendo los entramados económicos, políticos y militares, que parecen eternizar su existencia. Entonces, cabe preguntar ¿qué función política cumple realmente el dispositivo antidrogas? Ahí reside el poder estratégico de la DEA, no necesita controlar formalmente un gobierno; basta con participar en los circuitos de información que determinan quién es investigado, qué estructura constituye una amenaza, qué redes financieras se persiguen y qué operaciones reciben prioridad; y, además de eso, a quien se contamina para luego incriminarlo y declararlo enemigo prioritario. 
 La inteligencia no es neutral, quien produce la información participa en la construcción de la realidad, sobre la cual actúa el Estado. Por eso la Guerra contra las drogas se transforma también en una guerra de datos, inteligencia financiera, bases de información, interceptaciones, análisis de redes, vigilancia tecnológica, drones e inteligencia artificial. La guerra se digitaliza y con ella se digitaliza el control territorial. 
 El contexto geopolítico de comienzos de siglo ha cambiado, hoy Estados Unidos enfrenta una disputa creciente con China y Rusia, mientras los BRICS amplían su influencia y aumenta la competencia por minerales críticos, energía, agua, biodiversidad y corredores marítimos. Así, Colombia adquiere un valor estratégico excepcional, conecta Caribe y Pacífico, Andes y Amazonía, Sudamérica y Centroamérica. Buenaventura no es solamente un puerto; sino un nodo geopolítico del Pacífico. 
 El ‘Plan Colombia 2.0’ puede ser visto como una actualización tecnológica del viejo dispositivo, con menos dependencia de los instrumentos clásicos de la guerra antidrogas y mayor incorporación de drones, inteligencia artificial, vigilancia electrónica, inteligencia financiera, análisis masivo de datos y operaciones especiales. 
 Y en el centro vuelve a aparecer la DEA instrumentalizando la lucha antidrogas, como puerta de entrada a una creciente dependencia institucional y estratégica. 
 ¿Qué ocurre cuando la seguridad nacional depende de información producida por una agencia extranjera? ¿Cuándo la definición de las amenazas se construye mediante sistemas externos de inteligencia? ¿Cuándo las investigaciones nacionales se articulan con prioridades estratégicas definidas en Washington?
 La soberanía termina perdiéndose mediante Tratados, cooperación policial, dependencia tecnológica, inteligencia compartida, entrenamiento y financiamiento. Se anida en el corazón del Estado una dependencia más profunda, donde la DEA es quien define al enemigo y proporciona la información con la cual el Estado decide combatirlo. 
 La ‘DEA Republic’, una modalidad contemporánea de colonialismo, que no necesita ocupación militar territorial directa, porque opera mediante datos, inteligencia, instituciones, tecnologías, financiamiento y alianzas selectivas. Una soberanía formal puede coexistir, así, con una profunda dependencia estratégica. 
 En este contexto la CIA se «subsume» en la DEA, para degradar a las amenazas de Estados Unidos, que los presenta a todos como «narcotraficantes», como sucede con el ELN, así como también con varios Estados que no comulgan con ellos. Todo se hace mejor como DEA. También las Fuerzas Militares se convierten en Policías antinarcóticos y les han orientado decirle a la opinión nacional e internacional que, todo cuanto ven es «narcotráfico». También han colonizado las mentes de la policía y militares.
 Colombia no puede analizarse separadamente de Ecuador, Perú, Argentina, Bolivia, Haití, Venezuela, Centroamérica y el Caribe. Se configura una arquitectura regional diferenciada, unos territorios aportan inteligencia, otros infraestructura militar, puertos, corredores marítimos, plataformas logísticas o cooperación policial y judicial. Ecuador profundiza la cooperación militar con Washington; Perú y Argentina estrechan sus vínculos estratégicos; Bolivia reabre canales de seguridad; el Caribe adquiere creciente valor marítimo y Colombia recupera una posición privilegiada. No son piezas idénticas, pero pueden articularse dentro de una arquitectura hemisférica liderada por Estados Unidos.
 En medio de la disputa por la hegemonía mundial se suma la convergencia entre intereses estadounidenses e israelíes, en tecnologías militares, inteligencia, vigilancia, seguridad fronteriza y control territorial. 
 Por eso debemos mirar más allá del discurso, cuando hablan de Guerra contra las drogas, ¿qué información se produce?; cuando hablan de control territorial, ¿qué territorios?; cuando ofrecen cooperación, ¿quién decide?; cuando financian seguridad, ¿qué dependencia institucional construyen? 
 La disputa no es solamente contra los Carteles; es por el territorio, los recursos, la información y la capacidad soberana de decidir. Mientras se destinan miles de millones a seguridad, los pueblos enfrentan militarización, desplazamiento, pobreza, contaminación, despojo y criminalización. La historia demuestra que cuando la guerra llega a los territorios, rara vez permanece limitada al enemigo declarado. 
 Para terminar, todo parece indicar que tendremos narcotráfico para rato, a los Estados Unidos y la DEA les interesa que siga existiendo y expandiéndose, para ellos es mejor combatir ese «enemigo degradado», que ellos mismo reproducen y alimentan, que enfrentar a los pueblos que se levantan por construir un mundo mejor.
 Lo complicado del cuento, es quien crea y reproduce una realidad ficticia, termina creyéndosela y pareciéndose a ella.
 ¿Acaso los Policías y Militares colombianos no saben que no existen vínculos del ELN con el narcotráfico y que son historias inventadas por ellos? Claro que sí. El talante y el valor de los guerreros se mide en la verdad de lo que se dice y de lo que se defiende.

 Comandante Antonio García 
 septiembre 7, 2026

lunes, septiembre 07, 2026

El derrumbe de la deuda norteamericana convierte a Estados Unidos en un potencial “paria internacional”


Las últimas semanas han sido testigo de una intensificación del remate de los bonos de deuda norteamericano. Luego de que el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, interviniera en ese mercado para paliar la caída de las cotizaciones (y un aumento de la tasa de interés), la prensa financiera insiste con las alarmas de un nuevo desplome. El capital financiero se retira del mercado de bonos estadounidenses y diferentes países han repatriado sus depósitos de oro en Nueva York. Para The Guardian, “los líderes financieros aún no saben cómo afrontar la desaparición, aparentemente inevitable, del refugio seguro estadounidense. De hecho, los bonos del Tesoro estadounidense conservan lo que queda de su estatus principalmente porque a los países y empresas extranjeras no les ha resultado fácil encontrar otro lugar donde guardar sus reservas”. El resto de las potencias se encuentra en un estado similar.
 La desesperación de Bessent por intervenir en los mercados de bonos se debe a que Estados Unidos, con una deuda de US$ 40 billones, no puede permitirse tasas de interés altas, que aumentan su cuenta fiscal. Los pagos de intereses alcanzan a más de 1 billón de dólares al año, que se financian con deuda a corto plazo (hasta dos años). El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro marca la pauta para los tipos de interés de los préstamos hipotecarios y otros préstamos. 
 La intervención de Bessent en el mercado de bonos de largo plazo (de 10 a 30 años) ha creado una situación singular, donde la tasa corta supera a la tasa larga. El fracaso de esta manipulación ha llevado a Trump a amenazar con una guerra económica mayor a los países que vendan títulos norteamericanos, e incluso a una declaración de guerra militar. Está en juego la primacía del dólar y el lugar del capital y el Estado norteamericano en la economía mundial. Una debacle de la moneda de referencia alcanzaría para llevar a Estados Unidos a una situación revolucionaria y a una réplica fascista. 
 En julio pasado, el Secretario del Tesoro estructuró una compra de yenes que abandonaban los bonos norteamericanos, en conjunto con Japón, a cambio de euros. Se trató de la primera compra de yenes realizada por Estados Unidos desde 1998, cuando la moneda nipona se aproximaba a un mínimo histórico en cuatro décadas. Pero después de un primer alivio, el yen volvió a caer y borró parte del efecto inicial. Aun así, lo más revelador fue que quedó en claro que la caída de los bonos norteamericanos era una tendencia general que excedía a Japón. Luego vino la apertura de una línea de intercambio de dólares con los Emiratos Árabes Unidos para evitar que el fondo soberano emiratí venda sus bonos del Tesoro. Por otra parte, las entidades respaldadas por el gobierno que agrupan hipotecas -Fannie Mae y Freddie Mac- aumentaron sus compras de valores respaldados por hipotecas, en un aparente intento de reducir las tasas hipotecarias. Nada de esto resultó. El pulso entre el mercado y el Tesoro, podría llevar a la Reserva Federal a aumentar las tasas de interés de referencia, con el propósito de sostener al dólar, lo cual implicaría un aumento fenomenal de los costos de financiación de los gastos de la Inteligencia Artificial. El pulso se ha convertido en tripartito, entre los tenedores de bonos, el Tesoro y la Reserva Federal. La guerra imperialista vuelve a mostrar su faceta de un enfrentamiento entre las potencias de la OTAN, incluido Japón. 
 El Secretario del Tesoro anunció, precisamente, el pasado 19 de agosto, que Estados Unidos duplicaría su recompra de bonos estadounidenses a largo plazo, pasando de 2.000 millones de dólares a 4.000 millones, financiándose a través de la emisión de más títulos a corto plazo. La idea es pedir prestado a tasas más altas, en el corto plazo, para comprar y amortizar bonos colocados a largo plazo, que son las que influyen en los gastos de inversiones de IA. Pero, luego de una primera baja de los rendimientos, los bonos de Estados Unidos a 30 años volvieron a sacudir a los mercados. La intervención de Bessent no demoró en revelarse estéril. La prensa ha remarcado que el Secretario del Tesoro perdió el pulso contra sus rivales. Pero Bessent sigue forzado a cumplir con su política hasta las elecciones de los primeros días de noviembre, para evitar un desastre político. 
 La guerra contra Irán se ha transformado en un agujero negro financiero para Estados Unidos. El gasto en defensa norteamericano -1.5 billones de dólares- desborda el presupuesto federal. El costo de la energía ha golpeado a nivel global. La reducción del tráfico en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba alrededor del 20% de los envíos mundiales de petróleo, mantienen al crudo en niveles elevados. Por el lado de Japón, es especialmente grave, porque depende casi por completo del abastecimiento externo y recibe cerca del 95% de sus suministros energéticos desde Medio Oriente. 
 La intervención de Bessent ha sido calificada por Forbes como un “bluff”. The Economist definió a Scott Bessent como “un vendedor que infla sus cifras comprando sus propios productos” (27/8). Luego de los anuncios de Bessent, el dólar se ha desplomado y el oro se disparó. El Banco Central holandés trasladó más de 78 toneladas de oro de Nueva York a Londres, en una operación que llevó cuatro meses, alegando "una creciente inestabilidad geopolítica". Diversos políticos europeos han llamado a repatriar las reservas de oro en Estados Unidos, advirtiendo por la posibilidad de una confiscación por parte de Trump. Una medida similar a la holandesa se produjo por parte de Francia el año pasado. La declaración belicista de Trump (“la intervención definitiva es nuestra fuerza militar”) es la consecuencia de una desintegración de la economía mundial en medio de un aumento sideral de los gastos de capital en tecnología avanzada. 
 La participación extranjera en las tenencias de bonos del Tesoro ha caído 10 puntos porcentuales en las últimas dos décadas. En paralelo, la oferta de bonos del Tesoro creció a un ritmo acelerado para financiar un déficit desbordado. La deuda pública estadounidense ha perdido la máxima calificación crediticia. El endeudamiento privado para financiar la vasta expansión de los centros de datos de Inteligencia Artificial ha encarecido, de esta manera, el capital para todos, incluidos los gobiernos. 
 El mercado de bonos del Tesoro de EE.UU. ha funcionado durante décadas como un refugio de valor. Para The Guardian (24/8), Bessent tendrá que hacer algo más que recomprar bonos del Tesoro por valor de miles de millones. Antes de llevar la guerra mundial a extremos considerablemente mayores, deberá hacer frente a una serie de crisis terminales. 

 El Be 
 03/09/2026

La crisis de los deudores en Brasil


En Brasil, cerca de 81 millones de personas se encuentran en situación de morosidad y alrededor del 80 % de los hogares están endeudados. Un 30 % de los ingresos de las familias se utiliza para pagar deudas: un récord histórico. La mora en los créditos al consumo alcanzó un máximo del 5,6 %, según datos de julio del Banco Central de Brasil. Los brasileños registran más incumplimientos ahora que en 2015 y 2016, cuando el país atravesó su recesión más profunda en décadas, e incluso más que durante la pandemia de Covid-19, cuando las tasas de interés cayeron a un mínimo histórico y los bancos aplazaron los vencimientos de clientes. Los analistas del mercado señalan que esas cifras podrían ser aún peores en 2027. 
 La tasa de referencia de Brasil, llamada Selic, se ha mantenido por encima del 10 % durante los últimos cuatro años. Ahora está en el 14 %. Brasil ha logrado mantener estable la inflación después de la pandemia, pero al costo de mantener alto el valor del crédito. Además, esta estabilidad convalidó lo devorado por la inflación previamente, sobre todo en materia de alimentos y transporte.
 Como en la Argentina, el problema tiene como origen las tarjetas de crédito y su refinanciación permanente a través del pago mínimo. Esto genera una bola de nieve de intereses que llegan al 400 % anual en un país que tiene una inflación anual en torno al 4%. Los mismos banqueros acusan a la desregulación y a la expansión del crédito, y al hecho de que cada brasilero tiene seis tarjetas de crédito para usar. Brasil tiene una deuda pública de más de un 90 % de su PBI, aunque casi la totalidad de la misma está en reales. 
 Con vista a las elecciones presidenciales, el gobierno de Lula lanzó, en mayo pasado, el plan "Desenrola Brasil". Había lanzado un programa similar en 2023, pero limitado a los ingresos más bajos. El programa actual es más amplio, destinado a incluir también a los sectores de ingresos medios. Según los banqueros, el programa de "alivio y condonación de deudas" redujo la morosidad de los consumidores brasileños en sólo dos puntos básicos. 
 El programa consiste en que el Estado brasileño ofrece fondos de garantía a los bancos asociados para motivarlos a dar los “mayores beneficios posibles” a sus clientes. Está destinado a trabajadores y familias con ingresos mensuales de hasta cinco salarios mínimos, microemprendedores individuales y microempresas con deudas activas en líneas de crédito productivo. El plan ofrece quitas sobre el valor original de la deuda, con descuentos que van desde el 30 % hasta el 90 %. Las deudas reestructuradas se consolidan en una nueva operación de crédito que se puede pagar en hasta 48 cuotas mensuales, fijando un tope máximo para la tasa de interés de 1,99 % al mes, cuando la inflación mensual es de apenas 0,7 %. Los bancos, por otra parte, deberán retirar de los registros de morosos a quienes deban menos de 100 reales (20 dólares), una cifra insignificante. 
 Como el Estado federal actúa como garante de esta refinanciación a través del Fondo de Garantía de Operaciones (FGO), a pesar de las quitas y descuentos, es un plan de salvataje para el capital. El Tesoro Nacional estipuló un aporte de 5.000 millones de reales y ya había un remanente del plan anterior de 2.000 millones. 
 Por otro lado, para pagar las deudas, el programa les permite a los trabajadores el uso de su fondo laboral (Fondo de Garantía del Tiempo de Servicio, FGTS), un "ahorro" obligatorio utilizado para cubrir las indemnizaciones por despido, entre otras prestaciones. Los beneficiarios tienen permitido retirar y destinar hasta un 20 % del saldo de su FGTS (o un tope de 1.000 reales, lo que sea mayor) para amortizar directamente el total de las cuotas. El FGTS es el equivalente brasileño al Fondo de Asistencia Laboral (FAL) argentino que inventó Milei. En el país vecino existe desde 1966 y fue decretado por la dictadura. Con esta medida, que permite usar una parte para pagar deudas, al trabajador se lo empuja a desfinanciar su propia indemnización futura si es despedido. El “Desenrola” de 2023 ha desembocado en una crisis del crédito aún mayor. 
 Las deudas de los consumidores son un problema estructural. El capital busca suplir la insuficiencia del consumo en relación a la capacidad productiva con préstamos que inflan una bola de deuda. Los bancos, las billeteras virtuales y los prestamistas particulares han aceitado una maquinaria de pillaje que arrebata los ingresos. Las quitas, refinanciaciones y las bajas cosméticas de las tasas de interés no alcanzan para resolver una crisis sistémica. 

 Aldana González 
 03/09/2026

domingo, septiembre 06, 2026

Ha muerto Pepe Gutiérrez-Álvarez.


Para quienes hacemos Kaos en la Red, la noticia tiene una dimensión especialmente dolorosa. Pepe no fue simplemente uno de los muchos autores que han pasado por estas páginas. Pepe fue compañero de Kaos desde sus primeros tiempos, una presencia constante durante años, alguien que hizo de este espacio también una casa para sus escritos, sus investigaciones, sus recuerdos, sus pasiones y sus debates. 
 Pepe fue, ante todo, un activista comunista y trotskista. Su compromiso político comenzó muy pronto, en los años sesenta, en el contexto de la lucha contra el franquismo. Fue sindicalista de Comisiones Obreras, militó en la Ligue francesa durante su exilio en Francia entre 1968 y 1971 y, a su regreso, continuó su militancia clandestina y su actividad política vinculada a la Liga Comunista Revolucionaria.
 Pero reducir a Pepe a sus organizaciones y militancias sería también injusto con él. Porque su manera de entender el compromiso político pasaba por algo más amplio: militar era también estudiar, recordar, escribir, discutir, divulgar, recuperar nombres y experiencias que otros querían borrar de la memoria. 
 Su formación fue fundamentalmente obrera y autodidacta. A lo largo de décadas escribió sobre Trotsky, el POUM, la revolución española, el movimiento obrero, el socialismo, la memoria histórica y numerosos personajes de la tradición revolucionaria. Fue autor de Memorias de un bolchevique andaluz, Retratos poumistas, Miniwatt-Philips, la memoria obrera, trabajos sobre Orwell, Mandela, John Reed, Tolstói y, naturalmente, sobre Trotsky. 
 Había en Pepe una preocupación permanente por rescatar las historias de quienes habían luchado antes que nosotros. No lo hacía desde una mirada de anticuario ni para construir una memoria congelada. La historia, para él, era una herramienta política: servía para comprender las derrotas, las contradicciones, las esperanzas y también las posibilidades que habían quedado abiertas. 
 Y junto a todo ello estaba el cine. 
 Pepe era un cinéfilo. Pero decir simplemente que le gustaba el cine se queda muy corto. Fue cineclubista desde los años sesenta y dedicó una parte importantísima de su actividad intelectual a escribir sobre películas, cineastas y la relación entre el cine y la historia. Publicó En nombre del padre y del hijo. El cine y la Biblia y Lo que aprendí del cine. Las memorias de un cinéfilo pobre, un título que dice mucho de la relación afectiva que mantuvo durante toda su vida con el séptimo arte. 
 Su cinefilia tampoco estaba separada de su mirada política. En sus textos podían encontrarse André Malraux y la Guerra Civil, Elia Kazan y Zapata, Visconti, Bogart, Bergman, el cine de Hollywood, el cine y la revolución. Escribía sobre películas, pero también sobre la sociedad que las producía, las luchas que representaban, las ideas que transmitían y las vidas que había detrás de ellas. En Sierra de Teruel, por ejemplo, hablaba del cine de Malraux y de la experiencia de la República y de quienes combatieron contra el fascismo. 
 Quizá por eso el cine encajaba tan bien en Pepe. Porque también las películas podían convertirse en memoria. También podían servir para recuperar una época, una lucha, una derrota, una esperanza. También podían ayudarnos a mirar de otra manera aquello que creíamos conocer.
 Pepe escribió muchísimo. Y escribió durante muchísimo tiempo. En Kaos quedan todos sus artículos, una parte de ese enorme archivo que fue construyendo durante años y que ahora adquiere inevitablemente otra dimensión: la de una obra que podemos seguir leyendo. 
 Desde allí aparecen sus textos políticos, sus trabajos de memoria histórica, sus semblanzas, sus reflexiones culturales y esa extensa producción dedicada al cine que permite acercarse también a otra dimensión de Pepe. Entre sus artículos encontramos desde Trotsky, Marx, Orwell, Emma Goldman o el POUM hasta André Malraux, Elia Kazan, Humphrey Bogart o Van Gogh.
 Kaos pierde a uno de sus compañeros. La izquierda pierde a un militante de una generación que dedicó buena parte de su vida a la lucha, a la cultura y a la memoria. Y quienes le conocimos y le leímos perdemos a Pepe. 
 Nos queda su obra.
 Nos queda su memoria. 
 Nos quedan sus películas, sus libros, sus personajes, sus historias y sus debates. 
 Y, sobre todo, nos queda algo que Pepe practicó durante toda su vida: la convicción de que recordar a quienes lucharon antes que nosotros también es una forma de seguir luchando. 
 Hasta siempre, compañero. 

 Colectivo Kaosenlared 
 22 de agosto de 2026

La militarización del espacio


Disputa satelital en el escenario de la guerra mundial imperialista. 

 La vieja promesa de la burguesía sobre el espacio como una frontera de cooperación científica y desarrollo pacífico para la humanidad ha estallado en mil pedazos. Bajo las leyes irrestrictas del capitalismo en su fase de descomposición imperialista, la órbita terrestre se ha transformado en el escenario donde se proyecta la conflagración militar global. Las grandes empresas del sector espacial no invierten astronómicas sumas de capital en pos del conocimiento, sino subordinadas de manera directa al negocio de la guerra y a las exigencias de defensa de sus respectivos Estados nacionales. 
 En el corazón de esta escalada se encuentra la crisis de la infraestructura tecnológica globalizada. El monopolio que históricamente ejercía el sistema GPS estadounidense ha dado paso a una brutal carrera por la soberanía tecnológica y militar. En los teatros de operaciones modernos, donde el uso de drones, misiles de alta precisión y vehículos autónomos define la suerte de las batallas, la señal satelital se ha convertido en el talón de Aquiles de los ejércitos. Las tácticas avanzadas de interferencia (jamming) y suplantación de señal (spoofing) descompaginan cotidianamente los sistemas de navegación, forzando a los imperialismos a volcar fortunas para desplegar redes redundantes, blindadas y competitivas. 
 Japón avanza en esa dirección con el lanzamiento acelerado de nuevos satélites de geoposicionamiento diseñados para competir y garantizar autonomía frente al GPS norteamericano. Esta movida de Tokio responde a la reactivación militar del imperialismo nipón en el Pacífico frente al eje China-Rusia. La burguesía japonesa busca asegurar su propia red de precisión indestructible para respaldar a sus fuerzas armadas y a su industria bélica en caso de un choque abierto en la región. 
 Paralelamente, el complejo militar industrial estadounidense profundiza la integración del capital privado a la maquinaria del Pentágono. La firma Rocket Lab despliega nuevos satélites en la órbita baja en el marco de multimillonarios acuerdos de defensa antimisiles con el gobierno de Estados Unidos. Bajo la cobertura de la "innovación comercial", estas empresas operan directamente como contratistas de la guerra, convirtiendo el espacio en un escudo de detección temprana para interceptar misiles y coordinar ataques letales. 
 Esta militarización de la tecnología espacial reactiva las alianzas entre los bloques imperialistas. La nipona Axelspace cerró una alianza estratégica con el gigante europeo Airbus Defence and Space, trazando un nexo directo entre los aparatos de defensa de Europa y Japón. Este acuerdo busca consolidar el monitoreo constante de la Tierra mediante constelaciones de microsatélites de alta frecuencia, garantizando a la alianza occidental una cobertura de inteligencia en tiempo real para las zonas de conflicto. 
 Por su parte, Israel proyecta para 2028 el avance sobre el mercado de satélites de comunicaciones de última generación con proyectos como el NigComSat-2A, que representan la expansión del complejo militar industrial israelí para controlar los flujos de comunicaciones y vender tecnología de vigilancia probada en el genocidio contra el pueblo palestino y la agresión en Medio Oriente. 
 Todas estas iniciativas desnudan la contradicción insalvable del modo de producción capitalista. Mientras millones de trabajadores en todo el mundo son empujados a la pobreza, la inflación y el desmantelamiento de la salud y la educación, las potencias imperialistas y sus multinacionales queman recursos colosales para llenar la órbita de chatarra militar. La carrera tecnológica bajo este sistema sólo sirve para perfeccionar la puntería de los drones y pertrechar los ejércitos para la conflagración mundial. Es por eso que cualquier otro proyecto científico queda relegado y desfinanciado. 
 La lucha contra la militarización del espacio es inseparable de la lucha contra la guerra imperialista. Solo la toma del poder político por parte de la clase trabajadora y la expropiación sin indemnización de los monopolios espaciales y de la industria de armamentos permitirán poner la ciencia y la tecnología al servicio de las verdaderas necesidades de la humanidad y no del exterminio mutuo en función de un soplo de vida capitalista. 

 Iara Bogado 
 04/09/2026

El “cuarteto del Cono Sur” asegura a Trump la cadena logística de minerales


Argentina, Chile, Perú y Bolivia firmaron una declaración por tierras raras. 

 El pasado 28 de agosto se realizó en Santiago de Chile un encuentro del que participaron representantes de Argentina, Chile, Bolivia y Perú. Suscribieron una declaración sobre minerales estratégicos con la idea de reforzar la "cooperación regional, atraer inversiones y fortalecer cadenas de suministro de cobre, litio y otros recursos considerados críticos para la transición energética, la electromovilidad y el desarrollo de inteligencia artificial" (Escenario Mundial, 29/8).
 El cónclave, del que participaron los ministros y secretarios de los países firmantes, tuvo como objetivo la coordinación para que la región opere en bloque como "proveedor estratégico y confiable" de minerales críticos a la cadena de suministro a nivel global. La declaración no determina cuotas de producción, precios comunes ni mecanismos de comercialización conjunta, ni crea un organismo supranacional equivalente a un cartel de productores. En la reunión -que tiene como meta desplazar a China del control de suministros y ponerlos bajo la supervisión de los Estados Unidos- los representantes de los gobiernos derechistas de la región consensuaron avanzar en la cooperación técnica institucional por medio de metas regulatorias, la formación de capital humano, la promoción de inversiones responsables y proyectos destinados a desarrollar mayor valor agregado dentro de la propia región (ídem).
 El accionar del "cuarteto del Cono Sur" se inscribe en la iniciativa internacional de seguridad tecnológica impulsada por los Estados Unidos conocida como Pax Silica, por la cual el imperialismo busca asegurar la cadena de suministros de semiconductores, minerales críticos e inteligencia artificial, rivalizando de lleno con China. Durante el 2026 Argentina y Chile se integraron a la Pax Silica. Sin sacar los pies del plato, los firmantes de la declaración de Santiago se reagruparon para construir una posición regional como abastecedores de las cadenas que se encuentran bajo el control del trumpismo, sin haber creado hasta el momento un bloque de producción ni una política comercial común. 
 Pero el quid de la cuestión estuvo puesto en la búsqueda de apoyo técnico y financiamiento de los proyectos a través de organismos multilaterales y el "diseño de convocatorias conjuntas para que actores públicos y privados participen en iniciativas de investigación, innovación y fortalecimiento institucional" (ídem). Al día de hoy entre los principales financistas se encuentran el JP Morgan, HSBC, el Bank of America y el Banco Mundial por medio de la Corporación Financiera Internacional (CFI). 
 Los países firmantes de la declaración buscan posicionarse ante la demanda mundial de recursos minerales, para llevar adelante procesos de descarbonización, electromovilidad e inteligencia artificial. El biministro de Economía y Minería de Chile, Daniel Mas, señaló: "posicionemos al Cono Sur como el proveedor de minerales estratégicos más confiable, sostenible y competitivo" y calificó la declaración como un primer paso hacia una cooperación permanente. El día anterior a la firma de la declaración, los gobiernos de Chile y Argentina ratificaron protocolos de operación para los proyectos mineros fronterizos Vicuña, NexoAndino y Filo Sur, en el marco del Tratado de Integración y Complementación Minera firmado originalmente por ambos países. Se trata de un esquema por el que proyectos mineros localizados a ambos lados de la Cordillera de los Andes puedan compartir infraestructura, accesos y servicios, y constituye uno de los modelos que Chile propone extender a su cooperación con Perú y Bolivia. 

 Brasil 

El gobierno de Lula recibió recientemente una oferta por parte de los EE.UU. para arribar a una integración en cuestión de minerales críticos. La oferta, que no mereció respuesta por el momento por parte de Brasil, fue realizada por un diplomático de Washington en la Exposibram, la principal feria minera de América Latina, en la que Francia, Canadá, Australia, Estados Unidos y otros países debatieron la necesidad de diversificar las cadenas de suministro y ampliar la capacidad de procesamiento.
 Brasil posee una de las mayores reservas mundiales de tierras raras. Es considerado por la administración trumpista como un territorio estratégico: reducir la injerencia de China. Con anterioridad, Matthew Lowe, consejero económico de la Embajada de Estados Unidos en Brasilia, aseguró que Washington invitó a Brasil a integrarse a la Minerals Security Partnership, una iniciativa liderada por Estados Unidos para coordinar inversiones y cadenas de suministro de minerales estratégicos, sin recibir una respuesta formal. Según explicó, un segundo acercamiento -un borrador de acuerdo marco enviado en febrero- tampoco obtuvo respuesta por parte del gobierno brasileño. "Probablemente tendremos que esperar hasta las elecciones, pase lo que pase", afirmó Lowe durante un panel celebrado en Belo Horizonte. (Escenario Mundial, 31/8)
 Los traspiés diplomáticos entre ambas administraciones no se han traducido en un abandono del negocio de los minerales. El caso más relevante es la adquisición de Serra Verde, compañía que opera la mina Pela Ema, en Goiás, por parte de USA Rare Earth. La operación fue acordada por un valor aproximado de 2.830 millones de dólares y representa uno de los mayores movimientos estadounidenses para asegurar una fuente de tierras raras fuera de China. La documentación presentada por la compañía ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) confirma el acuerdo para adquirir el 100% de la empresa matriz de Serra Verde (ídem). 
 Según analistas del sector, Lula busca posicionarse ante EE.UU. y China con un cierto margen de maniobra, sin comprometer la acuciante asistencia de capitales que le aseguren operatividad. Lula, al igual que Trump, esperará a que pasen las elecciones para sentarse a negociar. 
 Las cadenas internacionales de producción y de valor son instrumentos para superar las barreras nacionales al desarrollo de las fuerzas productivas bajo una forma imperialista. Lejos de superar aquella contradicción, la agudiza bajo la forma de una guerra mundial de una letalidad humana y política sin precedentes. 

 Lucas Giannetti 
 03/09/2026

Chile: La Juventud contra el Foro Madrid


La respuesta que no dieron la izquierda ni los sindicatos.

 Los días 3 y 4 de septiembre se desarrolló el V Encuentro regional de Foro Madrid en Santiago, una conferencia que se define como una “alianza internacional de líderes, entidades y partidos que defienden la libertad, democracia y el Estado de derecho frente al avance la extrema izquierda a ambos lados del Atlántico”. 
 Aunque no reunió a la totalidad de la derecha chilena, sí congregó a la mayoría de sus partidos. Presidido por el diputado español Santiago Abascal, líder de VOX, contó con la participación de Ignacio Dulger, director del partido Acción Republicana; el parlamentario Ricardo Neumann, de la Unión Demócrata Independiente; el diputado Francisco Orrego, de Renovación Nacional; Benjamín Moreno y Cristian Araya, del Partido Republicano; y el secretario general del Partido Nacional Libertario, Juan Antonio Urzúa. 
 Como representantes del gobierno chileno participaron el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, actualmente en la mira de la opinión pública por la reforma constitucional que busca instaurar un régimen autoritario con respaldo del Congreso, y el presidente José Kast, uno de los fundadores del Foro Madrid. 
 No asistió al encuentro el partido Evolución Política, cuyos dirigentes señalaron que no comparten "puntos ideológicos e identitarios como deslegitimar la existencia de una izquierda democrática". Asimismo, manifestaron que esperaban de Kast "una posición moderada y declaraciones o afirmaciones que no generen una posición compleja de Chile en determinados temas". 
 Entre las delegaciones internacionales destacaron la subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública y Asuntos Públicos de Estados Unidos, Sarah Rogers; el colombiano Enrique Gómez, senador del Movimiento Salvación Nacional; la ecuatoriana Diana Jácome, asambleísta de Acción Democrática Nacional; Tomás Zambrano, presidente del Congreso de Honduras; la diputada peruana Norma Yarrow, de Renovación Popular; y, por supuesto, el presidente argentino Javier Milei.
 Uno de los ejes centrales del Foro Madrid fue la interpretación del estallido social de 2019, el fracaso del proceso constituyente, la derrota electoral del progresismo y la victoria de Kast. En este sentido, resulta ilustrativa la intervención de José Palma, director ejecutivo de Ideas Republicanas: "Esta semana constituye un punto de inflexión porque se cumplen cuatro años desde que se rechazó el proyecto de reforma constitucional presentado por la Convención Constituyente. Ese 4 de septiembre fue la verdadera culminación de un proceso revolucionario que comenzó hace dos décadas, con los movimientos estudiantiles de 2006 y 2011, con el movimiento No+AFP, con corrientes indigenistas, con el movimiento feminista de 2018 y que concluyó con la revolución de octubre de 2019. Todas nuestras instituciones estuvieron en peligro: las instituciones políticas, educacionales, culturales, policiales y religiosas. El triunfo del Rechazo fue posible gracias a una generación que se atrevió a defender las ideas del orden, la libertad, la familia, la vida, la justicia y nuestras tradiciones. Ahora ganamos, y nuestra lucha recién comienza".
 Como contrapunto al Foro Madrid, se realizó el encuentro Democracia Siempre, en el que participaron el Partido Socialista, el Partido Comunista, el Frente Amplio, el Partido por la Democracia, la Democracia Cristiana y otras colectividades y organizaciones sociales, incluidas organizaciones sindicales, con el objetivo declarado de "defender la democracia y recuperar el diálogo". 
 A diferencia del Foro Madrid, que fue transmitido públicamente y en directo, la jornada de Democracia Siempre se desarrolló a puertas cerradas. Tampoco contó con la presencia de dos de las figuras más relevantes del sector, los expresidentes Gabriel Boric y Michelle Bachelet, quienes se limitaron a enviar saludos. Al no registrarse denuncias de censura por parte de la prensa o de los medios oficiales, puede interpretarse que la reserva respecto de los debates y conclusiones políticas del encuentro fue una decisión deliberada de sus organizadores. 
 Según informó la prensa, durante la jornada se discutió la necesidad de "poner en el centro la defensa de la democracia, el diálogo y la búsqueda de acuerdos". También se expresó solidaridad con Camilo Escalona ante su enfermedad y se rechazaron las declaraciones de Javier Milei en defensa del golpe militar de 1973 y sus críticas al expresidente Salvador Allende. 
 Sin embargo, no hubo pronunciamientos sobre la reforma constitucional impulsada por Kast, la reforma previsional ni los recortes presupuestarios en salud, educación y vivienda. Menos aún se planteó la necesidad de impulsar una movilización para enfrentar estas políticas y luchar contra el gobierno. En este escenario, el presidente chileno pareciera no tener una oposición política claramente definida. 
 Mientras tanto, la juventud y los estudiantes secundarios, convocados por la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), fueron los únicos que se posicionaron como una oposición activa tanto a las políticas del gobierno como al Foro Madrid. En las principales ciudades del país protagonizaron masivas movilizaciones que no solo denunciaron la realización de este encuentro y la presencia de dirigentes de VOX, representantes del sionismo estadounidense y sectores afines a Javier Milei, sino que también expresaron su rechazo a las reformas impulsadas por el Ejecutivo. 
 Por su parte, la adhesión del movimiento estudiantil universitario se produjo inicialmente de manera independiente, ya que la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), dirigida por el Partido Comunista y el Frente Amplio, no había convocado en un primer momento a la movilización. Esta ausencia no fue casual, sino coherente con la pasividad exhibida por los participantes de Democracia Siempre frente al Foro Madrid y las políticas del gobierno. Sin embargo, durante la noche del 2 de septiembre, producto de las críticas y la presión ejercida por las bases estudiantiles, la zonal metropolitana de la Confech anunció su incorporación a la convocatoria. En contraste, ninguna organización sindical se hizo presente ni impulsó acciones de apoyo a estas movilizaciones. 
 Los estudiantes secundarios reivindican así la tradición de lucha del movimiento estudiantil y retoman el camino abierto por la rebelión popular de 2019.

 Política Obrera 
04/09/2026

sábado, septiembre 05, 2026

Malvinas y el Comando Sur


Lo que Javier Milei presentó por cadena nacional como un acto de "reafirmación soberana" ha sido, en realidad, un paso más en su subordinación estratégica al dispositivo militar de los Estados Unidos en el Atlántico Sur. 
 Milei anunció que ampliaría los recursos del Ministerio de Defensa para "priorizar" la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia (BNIU) y las capacidades de telecomunicaciones. El proyecto, iniciado por el kirchnerismo, pero paralizado por el corte de obra pública de Milei, fue relanzado en 2024 junto a la entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos, la general Laura Richardson. La militar estadounidense recorrió Ushuaia y destacó el interés de su gobierno en la ciudad austral como plataforma logística hacia la Antártida. Según trascendió, las negociaciones actuales apuntan a que el propio Pentágono financie y construya la instalación militar integrada a las dependencias de la Armada argentina, aunque el Ministerio de Defensa lo niegue formalmente. 
 En noviembre del año pasado, Horacio Verbitsky reveló que Milei negociaba "la recuperación de Malvinas a cambio de una Base de EE.UU. en las propias islas" (El Cohete a la Luna, 2/11/25). En definitiva, Trump quiere las Malvinas para él, aunque también podría cambiar de opinión en función de la evolución de la guerra mundial. Por lo pronto, Trump ejerce una intensa presión sobre Gran Bretaña para exigirle compras crecientes de armamento norteamericano y el acompañamiento a la política de Estados Unidos frente a Rusia por Ucrania 
 El gobierno desactivó el desarrollo en Río Grande de infraestructura portuaria iniciado en sociedad con capitales chinos, el llamado Polo Antártico Fueguino. El proyecto había generado preocupación en Washington por la proyección de esa provincia sobre el Atlántico Sur y la Antártida. En esta línea de acción, en enero de este año, el gobierno nacional intervino administrativamente el Puerto de Ushuaia, en una medida que el Foreign Affairs Latinoamérica describió como funcional a destinar ese puerto multiuso a "fines militares y comerciales" ligados a los intereses norteamericanos. La "soberanía" que se invoca para Malvinas consiste en la entrega de un puerto nacional al Comando Sur enfrente a la base británica en Malvinas. 
 Otro de los anuncios que realizó Milei fue la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, que articulará de forma "obligatoria y transversal" a Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía, estableciendo además un “régimen de protección de infraestructuras críticas y un marco de defensa aeroespacial y marítima”. El anuncio refuerza la arquitectura institucional de cooperación militar con Washington, plasmado en los ejercicios combinados "Daga Atlántica" con fuerzas especiales y Boinas Verdes del Comando Sur, la participación en el PANAMAX, el ingreso del portaaviones USS Nimitz a aguas argentinas frente a las propias Malvinas bajo el decreto 264/2026, y la autorización reciente (decreto 536/2026) para una nueva tanda de ejercicios navales con Brasil, Chile y Estados Unidos, y, sobre todo, la formación del "Escudo de las Américas", una alianza política y militar de la derecha continental encabezada por el trumpismo. 
 Los anuncios de Milei sobre Malvinas fueron pronunciados tras una visita de Milei a Chile, donde reivindicó a Pinochet, un aliado de Gran Bretaña durante la guerra de 1982. En horas previas se produjo un ´entredicho diplomático´ por la soberanía del Estrecho de Magallanes y el paso del Drake, estratégicos en la conexión entre el Pacífico con el Atlántico. El comandante de la Fuerza Aérea argentina, brigadier general Gustavo Valverde, calificó a esa zona como parte de una "llave bioceánica" sobre la que "hay que hacer presencia", en referencia al decreto argentino 457/2021 -vigente pese a que Milei prometió en 2025 modificarlo- que define al Estrecho y al Drake como "espacio compartido" de exploración y control conjunto de Argentina y Chile. El gobierno de José Antonio Kast respondió calificando la soberanía chilena como "indiscutible" y desplegando ejercicios militares en la zona austral (Jaukén y una Fuerza de Tarea Anfibia). Punta Arenas es el puerto donde Estados Unidos y China disputan influencia sobre la ruta marítima. 
 Antes del arribo de Milei a Chile, el diario chileno El Mercurio dio a conocer un pacto para abrir una ruta marítima entre Punta Arenas y las islas Malvinas. El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, uno de los impulsores de la ruta marítima a las Malvinas, informó que la Corporación de Desarrollo, con asiento en las islas, cerró un contrato con la naviera chilena Eastern Island -que hoy cubre la ruta subsidiada entre Valparaíso e Isla de Pascua- y que el primer viaje se realizará en noviembre. Hasta ahora, todos los buques que se dirigían o provenían de Malvinas estaban obligados a solicitar un permiso previo a las autoridades argentinas para navegar aguas jurisdiccionales. 
 La actual ofensiva militar sobre el Atlántico Sur no es inédita. En 2008 Washington reactivó su IV Flota, disuelta desde 1950, con jurisdicción sobre el Caribe, Centroamérica y Sudamérica. Casi dos décadas después, la construcción de la base de Ushuaia, la multiplicación de ejercicios conjuntos y la creación de un Consejo de Seguridad Nacional bajo tutela de Cancillería y Defensa actualizan aquel esquema: el Atlántico Sur vuelve a integrarse como zona de despliegue del Comando Sur, con la anuencia explícita de un gobierno argentino.
 Milei convocó a la ´unidad nacional´ en torno a una causa, dijo, "que no pertenece a un gobierno ni a un partido político". Donald Trump sería el promotor de esta ´unión de los argentinos´.
 Pero el contenido real de las medidas anunciadas revela la entrega efectiva de infraestructura estratégica -puertos, bases navales, telecomunicaciones- a la tutela militar de Estados Unidos, en la disputa por el control del Atlántico Sur con el imperialismo británico -que mantiene en las islas una importantísima base militar y tiene apostados entre 2.000 y 3.000 efectivos en forma permanente- y China, que recorre ampliamente las aguas australes con sus flotas pesqueras y de monitoreo.
 La ´causa de Malvinas´ ha sido manipulada por todos los gobiernos que pasaron por la Casa Rosada para someter a los trabajadores. En manos de Milei, no es otra cosa que la cobertura de una política de vasallaje frente al imperialismo norteamericano, bajo ropaje ´nacionalista´, en el marco de la guerra mundial. 

 Lucas Giannetti 
 04/09/2026

Familias cubanas reciben donación del pueblo argentino





Familias con niños electro dependientes residentes en seis provincias cubanas reciben por estos días módulos completos de generadores de electricidad alimentados con energía solar, que están diseñados para abastecer una vivienda standard, donados por el pueblo argentino. 
 Se trata de 45 sistemas completos llegados recientemente al puerto del Mariel y son distribuidos con prontitud, incluso en lugares lejanos y de difícil acceso, atendiendo a las patologías de esos infantes que pudieran morir por los apagones energéticos causados por la falta de combustible y de piezas para las plantas generadoras debido al cruel bloqueo de Estados Unidos. 
 Ello fue posible por la articulación de la campaña “Estamos con Cuba”, impulsada por el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba, (MAS-Cuba) y llevada a cabo por más de cien organizaciones políticas, sindicales, sociales, culturales y de derechos humanos, según explicó la joven argentina Belen de los Santos, integrante de la comisión de comunicación de esa iniciativa. 
 «La idea era no solo trabajar con las organizaciones que ya se encontraban dentro del grupo solidario, sino hacer un llamado lo más amplio posible basado en la unidad en pos de la solidaridad, lo cual implicaba crear una campaña unificada, un logo y un nombre para sumar a más asociaciones de distintos ámbitos y sectores a nivel nacional, comunitario y de pequeñas entidades», explicó la también corresponsal para la multinacional Telesur. 
 Reconoce que fue complejo realizar esta labor porque nunca contaron con apoyo gubernamental y cada día desde Estados Unidos hubo una amenaza o la imposición de una nueva medida que obstaculizaba la logística para el envío. 
 Entre las dificultades presentadas estuvo el alza de los impuestos por las medidas neoliberales del actual gobierno de Javier Milei y también porque se previó un primer barco que rehusó traer la carga por temor a las represalias que pudiera tomar EE.UU. Hubo que contratar un segundo barco con menor capacidad y pagar un 25% más de lo pedido con el anterior. 
 «Produjimos un material audiovisual para explicar los efectos del bloqueo en el pueblo cubano y sensibilizar a la mayor cantidad de personas que aportaron sus escasos recursos financieros y obtuvimos una respuesta muy positiva del pueblo y con ello pudimos financiar un contenedor para transportar el donativo que arribó a Cuba a finales de julio», argumentó la activista solidaria. 
 Ya recibieron sus sistemas y se les instaló en sus casas a unas 10 familias de la provincia de Artemisa y otros 35 van al oriente del país. 
Quienes lo reciben agradecen con mucha alegría al pueblo argentino por tan noble gesto. 
 Acerca del significado de la acción la Belen de los Santos expresó: «Aprendimos de lo valioso de la unidad para alcanzar un objetivo y lo importante de comunicar a cada persona lo que está sucediendo en Cuba a través de fuentes fidedignas. Se debe entender que el ataque a la Mayor Isla del Caribe es contra toda Latinoamérica y el sur global, y que solo se puede resistir con la verdadera conciencia de los pueblos. Este tipo de ayuda brindan un mensaje de esperanza y una demostración de que Cuba no está sola». 

 Nuria Barbosa León
 Fotos donadas por la entrevistada

El jubileo educativo en Cuba


El primero de septiembre hay una fiesta popular en Cuba por el inicio del curso escolar, que este 2026 abrirá las puertas de todas las aulas a pesar de la compleja situación económica por la que atraviesa el país.
 Desde el 1ro de enero de 1959, Cuba construyó un sistema educativo obligatorio, inclusivo y público para el ciento por ciento de los niños y adolescentes en edad escolar sin importar limitaciones físicas, raza o credo, lo cual elevó el nivel de instrucción en la población. Jamás se ha revertido la tasa de analfabetismo a menos de un 3% del total poblacional después de 1961 en que concluyó la campaña de alfabetización. 
 Ese pilar, se muestra en el nivel de profesionalidad alcanzado por la garantía de continuidad de estudios hasta concluir con un carrera técnica o superior para todos los jóvenes, incluso para aquellos que deciden abandonar sus estudios antes de recibir sus títulos, porque existen maneras de que puedan hacerlo en el resto de sus vidas también de forma gratuita.
 Todo ello se basa en diseñar programas de enseñanza sustentados en la ciencia y la técnica, con posibilidad de adecuarse a las municipalidades donde está enclavada la escuela y tener a esta como el principal centro cultural, enlazando a la familia con la comunidad. Además, cuenta con canales educativos en la televisión, enciclopedias virtuales como Ecured y sitios web (Cubaeduca) con toda la bibliografía necesaria para alumnos y docentes.
 Algo común en Cuba es ver al niño ir a la escuela cercana a su casa, hacerlo a pie en las mañanas y de regreso en las tardes, sin peligro a ser agredido y con total seguridad social. 
 A pesar de la crisis, el estado trata de garantizar útiles escolares, uniformes y alimentos para los más pequeños aunque eso no siempre es posible, sobre todo para las escuelas alejadas de los centro productores y de dificil acceso. 
En las zonas urbanas se gasta en transportación para el traslado de la merienda escolar y en las rurales se garantiza con contratos directos a las cooperativas y centros de elaboración.
 El otro eje está en la formación de los maestros, quienes se forman en la misma medida en que ejercen la docencia adquiriendo las habilidades para impartir clases desde los primeros años de la carrera y con el propósito de convertirse en máster y doctores en ciencias sin abandonar las aulas y dependiendo de sus intereses individuales y colectivos. 
 Para el joven, es importante tener un sostén económico en la universidad, de no lograrse hay planes de ayuda económicas, pero existe la posibilidad de trabajar a medio tiempo, incluso dentro de la especialidad en que se prepara. También puede graduarse en un técnico de nivel superior, y si existiera el interés y pudiera concluirlo a continuación u en otro momento. 
 Al maestro cubano se le exige una firme consolidación en su superación, con la incitación en todo momento a investigar desde su propia observación y buscando en las metodologías investigativas a su alcance, para solucionar los problemas coyunturales que se presente y luego socializarlo en eventos pedagógicos tanto a escala local, como nacional e internacional. Incluso deben cumplir el requisito obligatorio de publicar los resultados de sus investigaciones. 
 A pesar de los limitados recursos conque dispone Cuba por el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos, el presupuesto del estado destinó un 20.8% sólo para el sector de la educación, destacó el Informe sobre la liquidación del estado para el 2025, elaborado por el Ministerio de Finanzas y Precios. 
 El documento explica que esta asignación financió una matrícula de un 1 368 241 alumnos de los diferentes tipos de enseñanza, así como 266 198 estudiantes universitarios. Para la educación superior permitió asegurar 169 programas de doctorados y 43 instituciones autorizadas para la formación de doctores. 
 Eso contrasta con el mundo, con más de 273 millones de niñas y niños sin escolarizar, una cifra que ha aumentado por séptimo año consecutivo, según afirma el Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2026 publicado por la Agencia Internacional de la Educación. 
 El curso escolar 2026-27, garantizará estudios para más de 1 500 000 educandos con la particularidad de brindar respuesta personalizada a los estudiantes de mayor vulnerabilidad, como lo afirmara la ministra del ramo Naima Trujillo Barreto, al tiempo que llamó a utilizar los canales existentes para dar a conocer cualquier propuesta que tengan las familias y comunidades para mejorar el proceso docente-educativo.
 La fiesta del saber continuará siendo un pilar del socialismo cubano, porque el orgullo de cada niño y adolescente es acudir a su escuela el primer día de clases para encontrarse con sus amigos, relatar las vivencias del periodo estival, recibir su base material de estudio y soñar en convertirse en el profesional que desea ser.

 Nuria Barbosa León
Foto: Dunia Alvárez Palacios

Entrevista del Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, al podcast Cuba Analysis

 

viernes, septiembre 04, 2026

Fidel Castro y la mujer cubana (Reportaje 2026)

Myriam Bregman: "Nadie puede pensar que Milei es alguien a quien le importa soberanía".

Milei reivindica a Pinochet y traza la ruta de “su” régimen político


En 1981, en una de sus visitas al Chile de Pinochet, el economista austríaco Frederik Hayek cruzó las fronteras del apoyo al programa económico del dictador trasandino para zambullirse abiertamente en la cuestión política. “Mi preferencia personal se inclina a una dictadura liberal, y no a un gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente”, le dijo al diario El Mercurio. Con el curso de los años, ese apoyo de Hayek a Pinochet fue afirmado y desmentido en innumerables oportunidades. Pero el economista Adrían Ravier, actual vocero de Milei, se empeñó en despejar dudas, cuando años atrás reivindicó sin reservas a las declaraciones pinochetistas de Hayek. Al fin y al cabo, todo es válido si se trata de ajustar cuentas con el “socialismo”, es decir, con una insurgencia obrera que amenazaba con sobrepasar al gobierno frente populista de Salvador Allende. 
 Cuarenta y cinco años después, Milei pisó Santiago para reivindicar la gestión económica y política del pinochetismo, es decir, la liquidación de las conquistas obreras y democráticas de la clase obrera chilena a costa de sangre y de fuego. Pero no lo hizo por interés histórico, sino para marcar la hoja de ruta del régimen político que él encabeza en la Argentina. Milei agregó, en su discurso, la alusión infaltable a los “zurdos mugrosos”, y se pavoneó de un dato escalofriante y desconocido: la deportación de 14.000 extranjeros en el último año. El liberticida repitió su libreto acerca de la “conspiración” que en el Congreso llevó a la aprobación de “un conjunto de leyes sin presupuesto”, lo que equivale a decir que todas las normas parlamentarias que no provengan de la iniciativa oficialista serán vetadas o simplemente desconocidas, como ocurre hoy con la Ley de Financiamiento Universitario. Pero, además, extendió la conspiración a las “reiteradas marchas”, abriendo la puerta a una ilegalización de las demostraciones callejeras que supere al actual “protocolo” represivo, varias veces desbordado por las acciones masivas. 
 En las últimas semanas, Milei ha digitado el nombramiento de casi 200 jueces y fiscales, con la colaboración del pejotakirchnerismo en el Senado. Un poder fundamental del Estado ha quedado blindado para, a su vez, blindar al régimen político y sus tropelías -los aventureros de $Libra, el desfalco de los recursos de discapacidad, los coletazos del caso Cerimedo. El kirchnerismo tramita, a cambio de ese respaldo, un indulto a favor de Cristina Kirchner. El Banco Central, también con voto “consensuado”, ha consagrado a un directorio virtualmente vitalicio -el que coloque la moneda y el conjunto del régimen financiero al servicio del pago de la deuda pública. Finalmente, el gobierno se dispone a tratar en el Senado una reforma política que podría dejar en pie a un puñado de partidos que se cuenten con los dedos de una sola mano.
 El camino del régimen de excepción contra la clase obrera está trazado, y el círculo rojo lo sabe muy bien. En la Unión Industrial algunos imaginaban un desplante de la gran burguesía argentina al gobierno, después de que éste vaciara de funcionarios la celebración del Día de la Industria. Pero no: la cúpula de la UIA reivindicó al “modelo” liberticida y se limitó a pedir un “puente”, es decir, un rescate de sus intereses. Para ello, la formula que planteo Rapallini fue clara: “RIGI para todos y todas”, es decir, extender el régimen de libertad de remisión de utilidades y exención de impuestos al conjunto de los capitalistas, y no solamente a la minería, el petróleo o el agro. Rapallini le pidió a Milei convertir a la Argentina en una gigantesca zona franca, algo que sólo podría tener lugar llevando a menos de cero el sostenimiento estatal a la educación, la salud o las jubilaciones. Es el régimen pinochetista que Milei reivindicó en Santiago de Chile. 
 Milei culminó su alocución trasandina con una reivindicación “trumpista” del nacionalismo: “Hacer grande a la Argentina” como Protectorado del imperialismo norteamericano, y como peón de sus intereses estratégicos en el subcontinente y, particularmente, en el Atlántico Sur. Es posible que esa alusión “nacional” prepare la cadena nacional de esta noche. Una vez más en la historia argentina, el patrioterismo podría ser usado de gancho para “alardear” contra Inglaterra, y suplicarle a Trump la cogestión militar y política de la plataforma continental. 
 El fascismo de Milei, peón de un Trump jaqueado por el impasse de la guerra y de un tembladeral financiero internacional, sólo será abatido por una acción histórica de los trabajadores. 

 Marcelo Ramal
 03/09/2026

Javier “GALTIERI” Milei ofrece a Trump co-gerenciar las Malvinas para los intereses de la guerra internacional de Estados Unidos


Javier Milei ha tomado al vuelo las declaraciones de Trump acerca de su conflicto con el gobierno de Gran Bretaña y la cuestión de Malvinas, para convertir a la soberanía de Argentina sobre las islas en un asunto de seguridad nacional, a igual titulo que la militarización del enfrentamiento del narcotráfico o la migración ‘irregular”. Por eso ha anunciado por cadena nacional una coordinación de Cancillería, Economía, Defensa y Servicios de Inteligencia, con “poderes especiales” -el clásico recurso de la represión política y del estado totalitario. Como Galtieri, en 1982, se cuelga de Malvinas para distraer políticamente a la población de la creciente miseria social y del impasse catastrófico en que se encuentra su propio gobierno. Un metódico negacionista de la causa Malvinas y de la soberanía nacional se ha dado vuelta como un guante para usar el reclamo de la soberanía argentina sobre Malvinas y acompañar a Trump contra sus rivales geopolíticos de la Unión Europea. El discurso de marras le ha servido para justificar la privatización de los recursos estratégicos en beneficio de las cadenas de producción que controla el imperialismo norteamericano. Enfrente de Malvinas, ha ofrecido la Patagonia como suministro de electricidad para las centrales de datos de los monopolios norteamericanos de la Inteligencia Artificial. La “unidad nacional” en torno a Malvinas y el Atlántico Sur no tiene otro propósito que censurar las opiniones antagónicas a las del liberticidio oficial.
 La amenaza de sanciones a las empresas inglesas e israelíes que se disponen a extraer petróleo en la región es irrelevante, porque se refieren a la prohibición de invertir en el territorio continental, y ha sido acompañada con el anuncio de un plan de militarización y rearme, que solamente sirve a la industria de armamentos de Estados Unido y el Pentágono. El anuncio de una base naval en Tierra del Fuego entronca con los planes del Pentágono y la cuarta flota para el Puerto de Ushuaia. Detrás de la pantalla de Malvinas, se ha dispuesto un reforzamiento represivo del Estado, que será utilizado para la llamada “seguridad interior”, es decir, contra los trabajadores. La invocación a la “unidad nacional” no es un viraje, es una advertencia y una amenaza contra los que desoigan la “unidad” y cuestionen esta aventura de cuño trumpista. Los planteos altisonantes de Milei contrastan con su inacción frente a las sanciones de la FIFA a la selección nacional por las consignas levantadas luego del triunfo sobre Inglaterra. La inconsistencia del presidente que “supimos conseguir” lo ha llevado a dejarse arrastrar por las expresiones de Trump como si no fueran veleidades de un delincuente económico y de un asaltante de estados independiente. 
 En su discurso, Milei reivindicó todo el andamiaje económico entreguista - el RIGI, el ajuste fiscal contra las masas y la conversión de Argentina a la condición de Protectorado del imperialismo. Si reclama mayor injerencia en el Atlántico Sur, es en nombre de esa orientación. Se cuelga de los choques interimperialistas entre Inglaterra y Trump para postular a Argentina como vasallo de Trump hasta el confín del Atlántico Sur. 
 Una vez más, la cuestión Malvinas sirve de campo de maniobras con el imperialismo, de objetivos reaccionarios y como pantalla de regímenes minados por contradicciones explosivas. Milei le ha ganado la demagogia a los “nacionales y populares” e izquierdistas que en las últimas semanas han ocupado el centro patriotero, con el propósito subalterno, como el del propio Milei, de atrapar votos para las próximas elecciones. Esta cohorte ha recibido una soberana lección: el más entreguista de todos los gobiernos ha subido la “causa Malvinera” al escenario de una guerra imperialista mundial, que confronta al imperialismo norteamericano con Rusia y China y con sus propios aliados de la OTAN. En alianza con Trump, Milei convierte a Malvinas en una Groenlandia de la Antártida, o sea en otro botín de la guerra internacional por un nuevo reparto del mundo.

 Jorge Altamira 1144237873
 Marcelo Ramal 1156901943

jueves, septiembre 03, 2026

Islandia: el No a la Unión Europea en el escenario ártico de la guerra imperialista


El rechazo de Islandia a reabrir las negociaciones para ingresar en la Unión Europea, que se impuso por 52,8 % contra 47,2 %, expresa la confrontación entre distintas fracciones de la burguesía islandesa frente a la crisis económica y, sobre todo, ante la creciente disputa imperialista por el Atlántico Norte y el Ártico. 
 La consulta del 29 de agosto fue presentada por el gobierno de Islandia como una cuestión económica y de soberanía, pero estuvo atravesada por la guerra, la política de Donald Trump sobre Groenlandia, el fortalecimiento militar de la OTAN y la disputa por los recursos estratégicos del norte. La participación, del 82,5 %, y lo estrecho del resultado muestran el interés político que despertó en la población.
 La primera ministra Kristian Frost Dottir había impulsado la reanudación de las negociaciones con Bruselas, sede de las instituciones de la Unión Europea (UE). 
 Este referéndum islandés guarda una estricta relación de época con el Brexit británico de 2016, reflejando la tendencia general a la disgregación de los bloques económicos mundiales. El Brexit supuso la salida traumática de una potencia imperialista integrada al bloque. Lo de Islandia es un portazo ‘preventivo’, porque continuará dentro del Espacio Económico Europeo (EEE) y de Schengen. 
 Esta continuidad permite comprender el alcance limitado del plebiscito: Islandia permanece profundamente integrada al mercado europeo sin convertirse en miembro de la UE. 

 Dos sectores de la burguesía

 El campo del Sí estuvo encabezado por la socialdemocracia gobernante, la coalición Alianza Socialdemócrata, ligada al capital financiero de Reikiavik, a los sectores importadores y a sectores liberales favorables a una mayor integración con Europa. Su argumento fue que, en un mundo atravesado por guerras, inflación, tensiones comerciales y la ofensiva estadounidense en el Ártico, Islandia necesitaba estrechar su relación con la UE. 
 Utilizaron el chantaje de la inestabilidad económica global y el aumento del costo de vida para vender la ilusión de que el euro y el paraguas de Bruselas salvarían el poder adquisitivo, aportarían estabilidad monetaria y terminarían con las elevadas tasas de interés (8 %) que pesan sobre familias y empresas. La inflación alcanzó el 5,3 % anual en julio. 
 Pero el euro no resuelve la especulación inmobiliaria, el endeudamiento familiar hipotecario, la concentración bancaria ni la transferencia de los costos de la crisis hacia los trabajadores. En cambio, ata su economía al ajuste fiscal que dicta Bruselas. El ejemplo histórico de Grecia, España o Portugal demuestra que la moneda única europea se utiliza para rescatar a los grandes bancos y aplicar planes de austeridad brutales contra los trabajadores, congelando salarios y recortando el gasto público. El problema de fondo no es la corona o el euro, sino la especulación inmobiliaria y el control capitalista de la banca. 
 El No estuvo fuertemente sostenido por el sector pesquero y por los sectores conservadores tradicionales, representados por el Partido de la Independencia, el populismo de derecha del Partido del Pueblo y el campesinado rural. 
 La pesca fue decisiva: representa aproximadamente el 15 % del PIB y el 40 % de los ingresos por exportaciones, mientras cerca del 90 % de las empresas pesqueras se oponían a la adhesión. 
 La burguesía pesquera quiere conservar el control de las cuotas y los recursos marítimos. La defensa de la soberanía fue el principal argumento contra la UE. El rechazo a Bruselas puede conservar las ganancias de los armadores islandeses, del mismo modo que la adhesión a la UE puede servir al capital financiero europeo. 

 Groenlandia coloca a Islandia en el centro del tablero 

La cuestión que atraviesa el plebiscito es: ¿qué lugar ocupa Islandia en la reorganización militar del Atlántico Norte? 
 La política de Donald Trump respecto de Groenlandia convirtió al Ártico en una cuestión inmediata para los países de la región. Groenlandia, territorio autónomo dentro del Reino de Dinamarca, posee una posición estratégica por sus recursos, rutas marítimas y ubicación frente a América del Norte y Europa.
 Islandia, a 290 km de Groenlandia, ocupa una posición igualmente estratégica. Es miembro de la OTAN, aunque no posee ejército permanente propio, y su territorio forma parte del dispositivo militar de vigilancia del Atlántico Norte. Está situada entre América del Norte y Europa y próxima a las rutas que conectan el Atlántico con el Ártico. 
 La cuestión de Groenlandia no es, por tanto, un episodio aislado de la política exterior norteamericana que implica la subordinación de Europa. Expresa una tendencia más profunda: las grandes potencias convierten nuevamente al Ártico en un espacio de competencia militar, comercial y energética. 
 El gobierno de Reikiavik presentó la integración europea como una forma de fortalecer la posición de Islandia frente a Washington, pero el país ya está incorporado militarmente al bloque occidental mediante la OTAN. Islandia carece de fuerzas armadas propias. Históricamente, su territorio ha sido entregado como una gigantesca base de operaciones y vigilancia para el imperialismo occidental, a través del acuerdo de defensa bilateral con los EE. UU. en la base de Keflavík. 
 A pesar de la derrota en las urnas del ala pro UE, la ministra de Relaciones Exteriores del actual gobierno, Katrín Gunnarsdóttir, ya adelantó que la línea del Estado tras el plebiscito será “profundizar la cooperación atlántica y fortalecer la defensa nacional”. Esto significa que el Gobierno, bloqueado en su intento de integración europea, se recostará aún más en los dictados militares de la OTAN y en las exigencias operativas de los Estados Unidos. El régimen de Reikiavik capitula frente al militarismo y queda atado de pies y manos al aparato militar de la OTAN. 

 El EEE y Schengen: ¿a quién benefician? 

Islandia ya posee una profunda integración económica con Europa a través del Espacio Económico Europeo. 
 El EEE establece el libre comercio de bienes y capitales y permite la libre circulación de mercancías, servicios y trabajadores. Las empresas islandesas pueden vender sus productos en Europa sin pagar aranceles, es decir, impuestos de aduana. Al mismo tiempo, el EEE excluye la pesca y la agricultura. 
 La Zona Schengen, por su parte, establece la libertad de tránsito y elimina las fronteras interiores entre los países firmantes. 
 La pertenencia de Islandia a la Zona Schengen y al EEE funciona como una aceitada maquinaria de precarización laboral. Al permitir el libre tránsito de personas y trabajadores, las cámaras patronales de la construcción en Reikiavik han encontrado una mina de oro: la importación de fuerza de trabajo barata proveniente de los países de Europa del Este, principalmente de Polonia, Rumania y Lituania. 
 El discurso del bloque que defendía el SÍ a la Unión Europea presentaba al derecho europeo como un faro de progreso social. Sin embargo, la realidad de la jurisprudencia del EEE demuestra que las directivas de Bruselas están diseñadas para proteger la libertad de empresa por encima de los derechos conquistados por la clase obrera. 
 Además, rige la Supremacía del Mercado Único: el Tribunal del EEE aplica la doctrina de que las leyes nacionales o los convenios sindicales no pueden “obstaculizar el libre comercio ni la libre prestación de servicios”. Si un sindicato islandés exige a una empresa extranjera radicada en la isla que se adapte estrictamente al convenio local, la empresa puede demandar al Estado argumentando que se viola su libertad de mercado. 
 Bajo las directivas europeas de adaptabilidad, se han metido cláusulas que permiten legalizar el banco de horas, las jornadas laborales fraccionadas y la extensión de horas extras sin el pago de recargos históricos. Esto golpea de lleno a las plantas de aluminio y a la industria del pescado procesado, donde las patronales exigen disponibilidad absoluta según los flujos de producción del mercado global.
 Para los trabajadores, ninguno de los dos campos ofrece una salida, porque la clase obrera queda fuera de la decisión sobre los recursos y la economía. 
 El No no modifica esta subordinación

 La vulnerabilidad económica de Islandia constituye una carga estructural. La deuda externa total representa aproximadamente el 75 % del PBI.
 La economía actual está fuertemente indexada al turismo global y a la inversión extranjera en energía. Cualquier recesión mundial o recrudecimiento de la guerra comercial de Trump golpeará los ingresos de divisas, reabriendo el escenario de quiebra financiera y ataques a las condiciones de vida de la población trabajadora. 
 Las tensiones industriales en el sector pesquero son constantes: los marineros y procesadores de pescado enfrentan jornadas extenuantes y salarios atados al valor volátil de las capturas, mientras las patronales pesqueras embolsan ganancias extraordinarias libres de las regulaciones ambientales y obreras que rigen en el continente europeo. 
 Por otro lado, aprovechando la abundancia de energía geotérmica e hidroeléctrica barata, multinacionales extranjeras, como Alcoa o Rio Tinto, han instalado fundiciones de aluminio masivas. Islandia importa el mineral en bruto y exporta el aluminio procesado. Esto convierte al país en un enclave donde los recursos naturales son saqueados por monopolios transnacionales a cambio de empleo precarizado y un alto impacto ambiental en las regiones naturales. 
 Tras la crisis bancaria de 2008, la burguesía reconvirtió al país en un parque de diversiones natural. El turismo genera puestos de trabajo estacionales, flexibilizados y de baja calificación, mientras profundiza una feroz crisis de vivienda en Reikiavik, impulsada por la especulación inmobiliaria. 

 El interés de la clase obrera: contra la guerra imperialista y el capital 

La situación de Islandia concentra problemas centrales de la etapa: una pequeña nación en una posición estratégica; una economía dependiente del mercado mundial; una enorme riqueza energética; una industria pesquera decisiva; multinacionales que utilizan sus recursos naturales; una población sometida a inflación y tasas de interés elevadas; y un territorio incorporado al dispositivo militar de la OTAN cuando el Ártico vuelve a convertirse en zona de disputa entre grandes potencias.
 La respuesta no puede ser una mayor militarización de Islandia ni su subordinación a la OTAN bajo el argumento de defenderse de Rusia o China. Tampoco puede ser la ilusión de que Bruselas constituye un escudo frente a Washington. 
 La clase trabajadora debe rechazar la utilización de Islandia como plataforma militar del imperialismo.
 Fuera las bases y dispositivos militares del Atlántico Norte. No a la militarización de Islandia y del Ártico.
 Por la nacionalización de la banca y del sistema financiero bajo control de los trabajadores, de los recursos energéticos y de las grandes empresas de pesca y aluminio. Control obrero de las cuotas pesqueras y de la explotación de los recursos naturales. Ruptura con toda forma de subordinación económica y militar a los bloques imperialistas. Coordinación de las luchas de los trabajadores islandeses con los trabajadores de Europa, América y los pueblos del Ártico. 
 El No del 29 de agosto expresa una fractura del régimen en medio de los choques dentro de la UE -Ceuta-, pero no una solución para la población trabajadora. 
 La burguesía islandesa deberá seguir navegando entre Bruselas y Washington, entre la dependencia del mercado mundial y la defensa de sus propios monopolios. 
 La clase obrera, en cambio, tiene otra perspectiva.
 Ni Bruselas ni Washington: por la unidad internacional socialista de los trabajadores contra la guerra imperialista y contra el capital.

 Silvia Jayo
 02/09/2026