viernes, mayo 22, 2026

CON FILO | Raúl

Bolivia: la huelga plantea fuera Rodrigo Paz, fuera los Milei


Viernes 22, 13 hs, concentración frente al Obelisco

 La entrada de la multitudinaria columna que marchó 200 kilómetros, desde Caracollo en La Paz, produjo la adhesión activa de numerosos sectores de la población de esta ciudad y El Alto. Y nuevos choques represivos con la policía que impedían el ingreso en la Plaza Murillo, donde está el “Palacio Quemado”, sede del gobierno. Todos los días se renuevan multitudinarias manifestaciones de protestas y choques con la policía. 
 Ayer, miércoles, habló el presidente Rodrigo Paz y descartó que fuera a declarar el “Estado de Excepción” (estado de sitio). Al mismo tiempo, la Fiscalía liberó a 95 manifestantes presos, de unos 130 que se reconocen. 
 Paz anunció que estaba “dialogando” con diversos dirigentes de los sectores movilizados, que iba a modificar el gabinete “para que escuche más a la gente” y convocó a la formación de un Consejo Económico y Social, incorporando a opositores que no fueran violentos, para el próximo sábado. El vicepresidente, Lara, que había sido desplazado del poder, venía criticando al gabinete existente, donde había varios miembros que pertenecían al partido del empresario derechista Samuel Doria Medina, que perdió como candidato presidencial en las elecciones del año pasado. 
 Paz, que se presentó electoralmente con promesas contra los “ajustes” que proponía Doria, terminó girando a sus posiciones “ajustadoras” contra el pueblo trabajador y nombrando a varios de sus hombres como ministros en puestos claves.
 Se trata de un intento de cooptación de dirigentes de organizaciones que se están movilizando. Pero el gobierno no deja de lado el látigo: dio un bono de 3.000 pesos bolivianos a la policía (para que reprima mejor), ha lanzado órdenes de captura contra el dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, y otros representantes de organizaciones campesinas, etc. Paz echó a la embajadora de Colombia por declaraciones en contra de las violentas represiones a los manifestantes. En cambio, han sido bien recibidas las declaraciones de Marco Rubio, el secretario de Estado norteamericano, quien dijo que no va a permitir las manifestaciones populares que reclaman la “renuncia de Paz” porque serían un golpe de Estado contra el gobierno “democrático” de Rodrigo Paz. Ocho gobiernos de derecha latinoamericanos -que suscribieron el pacto denominado “Escudo de América” hace un par de meses, por el cual se da vía libre a la intervención militar imperialista en nuestro continente, como parte de la lucha contra el “narcoterrorismo”- han sacado también un pronunciamiento “humanitario” y “democrático” contra las manifestaciones obreras y campesinas y en apoyo al gobierno represor.
 Milei está a la “vanguardia” de este bloque reaccionario y proimperialista. Ha enviado dos aviones Hércules de la Fuerza Aérea Argentina con alimentos y pertrechos militares, actuando contra las huelgas y bloqueos de rutas, en apoyo al gobierno antiobrero. 

 ¿Quién está “negociando” con Rodrigo Paz? 

 Hay versiones serias y extendidas entre el activismo, de que habría importantes dirigentes de la burocracia de la COB y otras organizaciones populares negociando. Se teme una nueva y segunda traición a la vigorosa lucha de las masas trabajadoras. A principios de año, una huelga general en ascenso fue entregada y traicionada por la dirección de la COB que firmó un acuerdo con el gobierno a espaldas de las masas movilizadas, por el cual Paz retiraba el proyecto general de reformas reaccionarias presentado, pero… sacó un nuevo decreto que mantenía vigente el tarifazo sobre los combustibles. Ahora también, el Parlamento votó la derogación de la ley 1.720 –presionado por las masivas manifestaciones y cortes de ruta campesinas- que atacaba frontalmente las pequeñas explotaciones agrícolas (a favor de su concentración por latifundistas y capitalistas del agrobussines), pero… se anuncia que en 60 días se presentara un nuevo proyecto que será elaborado por la comisión parlamentaria agraria, compuesta en un 90% por latifundistas. 
 El gobierno “promete” y maniobra para desmovilizar, para que se levante el ascenso de la huelga general. Por eso, las luchas que se han venido desarrollando han ido votando, una tras otra, el reclamo de la “renuncia de Paz”. 

 Extender la huelga hasta la caída de Paz 

 Hay más de 50 grandes bloqueos de ruta y decenas de asambleas, plenarios y reuniones que vienen desarrollando la huelga general. Hoy, jueves, está anunciada, como respuesta al discurso tramposo de Paz, una multitudinaria manifestación que entrará hacia el centro por cinco columnas diferentes. Es necesario constituir asambleas por lugar de trabajo y vivienda, avanzar en su coordinación y centralización y convocar a una asamblea popular nacional con delegados elegidos en cada instancia. La huelga no se levanta sin que sea aprobada en las asambleas locales y por una asamblea popular nacional. 
 La huelga debe ser profundizada, extendiéndola a todas las capas de la población y llamando a las fuerzas represivas a que no enfrenten al pueblo movilizado. Si la huelga no se profundiza, corre el riesgo de comenzar a retroceder. El gobierno y la derecha están impulsando contramarchas de “ciudadanos” que piden “orden”, es decir la represión de los piquetes y las manifestaciones obreras y campesinas. 
 Una asamblea popular nacional que coordine y lleve al triunfo la huelga hasta la renuncia de Paz estará en condiciones de disputar también el poder político. Evo Morales, por un lado, y sectores burgueses por el otro, plantearon alternativas de poder: que haya elecciones en 90 días. Pero no podrá haber elecciones democráticas y sin proscripciones con este gobierno, que ya tiene cuatro víctimas fatales de las actuales represiones. Y tampoco se trata de cambiar un gobierno antiobrero por otro gobierno antiobrero. Los trabajadores y campesinos que luchan por la “renuncia de Rodrigo Paz” y la obtención de las reivindicaciones de las masas deben dirigir el país, ser una alternativa antiimperialista, obrera y socialista. 
 Este viernes 22 de mayo, a las 13 horas, diversas organizaciones de residentes bolivianos y que se reclaman de la lucha antiimperialista de la Argentina, nos movilizaremos desde el Obelisco (Avda. 9 de Julio y Corrientes) en apoyo a la huelga general: ¡Fuera Rodrigo Paz, Fuera Milei! 

 Rafael Santos

Militarización estadounidense del Mar Argentino


El gobierno de Milei firmó un nuevo acuerdo militar y colonial con Estados Unidos. 

 El gobierno de Milei firmó un nuevo acuerdo de cooperación militar con Estados Unidos, que implica la entrega del Mar Argentino. Significa un reforzamiento de la influencia imperialista en Argentina y en América Latina, en momentos en que escalan las amenazas golpistas de Trump contra Cuba y con los libertarios colocando a la Argentina como peón y plataforma de guerra al servicio del Estado norteamericano.
 Se trata del "Programa para la Protección de los Bienes Comunes Globales", que estaría vigente durante los próximos cinco años. Establece que Argentina reciba equipamiento avanzado, entrenamiento de élite y apoyo "para interceptar y neutralizar amenazas marítimas" con la posibilidad de que marines estadounidenses den apoyo a esas operaciones. 
 Por lo pronto, una aeronave especial que patrulla la zona marítima argentina recibió una cámara especializada, y está previsto que Estados Unidos provea a la Armada con dos aeronaves Beechcraft King Air 360ER. Que estamos ante un acuerdo en función de la política militar imperialista de Estados Unidos en la región lo confirmó el comandante de la Cuarta Flota, Carlos Sardiello, que indicó que “llegó la hora de trabajar con socios internacionales y líderes industriales para la seguridad del hemisferio occidental” -o sea, para la dominación imperialista.
 Las “amenazas marítimas” podrían ser, según la óptica de Estados Unidos, los barcos chinos y rusos que realizan pesca ilegal en los límites de la Zona Económica Exclusiva de Argentina. Actividad que también es llevada adelante por otros provenientes de países como España, Corea del Sur y Portugal. Pero los yanquis tienen un interés especial por contrarrestar la influencia de China, que se transformó en el principal socio comercial de muchos países de América Latina, como se ha visto en la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y su nueva Doctrina Monroe.
 Esto ocurre en momentos en que las tensiones comerciales y bélicas entre las dos principales potencias del mundo no amainan, como se vio en la cumbre Trump-Xi Jinping. Algunos relacionaron el pacto con el Escudo de las Américas, la alianza político-militar entre Estados Unidos y los gobiernos derechistas de la región. El gobierno boliviano de Arce viene de reclamar la intervención del “Escudo” para sofocar la rebelión obrero-campesina que lo sacude y reclama su dimisión. Milei ha mandado dos aviones Hércules con pertrechos militares a Bolivia para que Arce pueda usarlos para reprimir al pueblo.
 Declarar al Mar Argentino como “bien común global” significa renunciar a la soberanía. Además, en todo caso, Trump y la burguesía norteamericana buscan que sea un bien suyo y quedarse con sus recursos, como también pretenden terminar de convertir la región en su patio trasero con gobiernos títere, más bases militares y más negocios para los magnates capitalistas yanquis.
 En este marco, Estados Unidos desplegó el portaaviones nuclear USS Nimitz en el Caribe, como parte de su política de agresión económica y militar contra Cuba para forzar un cambio de régimen en su propio beneficio. Está escoltado por un buque de aprovisionamiento logístico Patuxent, el destructor Gridley y por una decena de aeronaves militares. Los yanquis ya han “trabajado por la seguridad del hemisferio occidental” cuando hicieron el golpe en Venezuela que terminó con el secuestro de Maduro. En la previa, Estados Unidos hizo un despliegue naval de grandes dimensiones en el Caribe y bombardeó supuestas lanchas narco en lo que fue denunciado como ejecuciones extrajudiciales. 
 Milei ya había permitido la extensión del control del Reino Unido sobre el Mar Argentino, que está cerca de las Malvinas. En las islas, un conglomerado imperialista integrado por la empresa israelí Navitas y por la británica Rockhopper comenzará a explotar petróleo en 2028 en el yacimiento Sea Lion. El acuerdo sellado entre Milei y Trump aumenta la influencia de Estados Unidos en la región. El territorio malvinense es un gran reservorio de petróleo, gas, minerales estratégicos (zinc, litio, cobre); además, constituye una de las mayores reservas pesqueras del Atlántico y posee rutas marítimas que conectan los puertos del Cono Sur con Europa, además de ser uno de los corredores estratégicos del Atlántico Sur y constituir la puerta de entrada a la Antártida. 
 Desde el peronismo han salido a criticar el acuerdo, con la demagogia que lo caracteriza. Jorge Taiana, exministro de Defensa y quien encabezara la boleta de diputados de Unión por la Patria en las pasadas elecciones bonaerenses, apareció con la perorata de la “soberanía nacional” siendo él quien se ha reunido junto a Cristina Kirchner –al igual que Milei- con Laura Richardson, exjefa del Comando Sur, quien arribó al país en su momento con pretensiones de conquista. Taiana también fue quien promovió junto a Néstor Kirchner el envío de tropas a Haití para respaldar el golpe proyanqui que en 2004 terminó con el gobierno de Aristide y la instalación de la nefasta Minustah. 
 Ni Milei ni la oposición capitalista pueden emancipar a la Argentina de la opresión y explotación imperialista, ya que representan los intereses sociales de una burguesía nativa que encontró lugar en el mercado mundial capitalista para hacer negocios como socia menor de las burguesías imperialistas. El acuerdo de Milei alinea aún más a la Argentina en la política imperialista-guerrerista de Estados Unidos y plantea la posibilidad de que se abran nuevos focos de tensión en la región. 
 Fuera Milei y los yanquis. 

 Nazareno Suozzi

Bajas en las retenciones: Milei le quita a los trabajadores y le da a los exportadores


El gobierno anunció una rebaja de retenciones en la exportación de trigo y cebada al tiempo que impone un tarifazo a millones de usuarios de gas de la Zona Fría. 

 El presidente Javier Milei anunció una baja de las retenciones del trigo y la cebada de dos puntos porcentuales a partir de junio de este año y la intención de avanzar a un esquema de eliminación progresiva de retenciones e impuestos a los agroexportadores en el mediano plazo, siguiendo la lógica oficial de desgravar y beneficiar a los capitalistas y cargar impuestos y saquear a los trabajadores. La política “antiimpuestos” de Milei es solo para las patronales, mientras los trabajadores siguen pagan Ganancias, IVA, impuestos a la vivienda única, entre otros, y cada vez cobran menos salarios. 
 El anuncio presidencial tuvo lugar en el marco del 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, donde Milei destacó que las retenciones al trigo y la cebada pasando el 7,5% al 5,5% en lo inmediato, y que esperan avanza hacia enero de 2027 con reducciones de entre el 0,25% y el 0,5% de las retenciones a la soja, en un esquema continuo hasta 2028, todo esto condicionado a la evolución de la recaudación fiscal.
 El gobierno viene haciendo esfuerzos para que los números “cuadren” liquidando y vaciado derechos e institutos de los trabajadores, con un ajuste sin precedentes sobre Educación, Salud, obras públicas, asistencia social y un largo etcétera. En estos momentos, Milei se encuentra empeñado de quitarle el régimen de Zona Fría a más de un millón de familias obreras, mientras las petroleras se encuentran en un récord de exportaciones, con ganancias inauditas. 
 Se trata de un gobierno con una política de clase bien definida. La disminución de retenciones para los agroexportadores no solo redunda en un vaciamiento de las cuentas fiscales que luego repercute en más ajuste contra los trabajadores y en una mayor carga impositiva que es trasladada a la población en general, sino que también impacta en la suba de los precios de los productos y alimentos derivados del trigo, la cebada y los granos afectados, haciendo que los trabajadores terminen pagan más por bienes que se producen en el país. 
 Al gobierno que le gusta hacer cálculos respecto al “ahorro fiscal” de su política de destrucción y ataque a los derechos de la población no se le escapa que la medida anunciada implica una pérdida para el Estado de alrededor de más de 600 millones de dólares en concepto de recaudación fiscal solo del 2026, según estimaciones. 
 Algo similar a lo que ocurre con las carnes, donde la liberación de cupos y el fomento de las exportaciones repercute directamente en una suba de los precios locales, trasladando los precios internacionales al país y haciendo prohibitivo el consumo de carne vacuna debido a la caída del poder adquisitivo de los salarios, que no acompaña este fenómeno. 
 Milei no solo se quedó ahí sino que también adelantó que espera avanzar con una rebaja en las retenciones a la industria automotriz, la petroquímica y de maquinarias, lo que profundiza el traslado de la factura a los trabajadores. Cuando Milei afirma que su misión es “achicar el Estado, para bajar impuestos”, se refiere a que sean los trabajadores quienes financien el Estado capitalista, mientras las patronales tienen las manos liberadas para hacer sus negocios y enriquecerse a costa del trabajo ajeno. 
 El propio Milei reconoce que “el campo proyecta uno de sus mejores años de la historia, con cosechas y exportaciones récord”, sin embargo le ofrece más privilegios a los exportadores, al tiempo que ajusta a los trabajadores que están pasando sus “peores tiempos”, con caída de los salarios, ajuste, suspensiones, despidos, reforma laboral, precarización, etc. 
 Tampoco ha hecho mención alguna de lo regresivo del sistema impositivo nacional, partiendo de la base de que este gobierno reintrodujo el Impuesto a las Ganancias sobre los salarios –una confiscación directa contra los trabajadores-, mantiene el IVA que grava los consumos de toda la población y sostiene todos los impuestos y gravámenes que recaen sobre los trabajadores, sus viviendas y varios de los servicios fundamentales que estos consumen.
 El gobierno de Milei le saca a los pobres para darle a los ricos: el dinero que se "ahorra" con los tarifazos a millones de personas en los hogares de las zonas más frías del país no va a parar a mayores derechos para la población y de los trabajadores, sino a los exportadores que ya la levantan con pala. No es "ahorro fiscal" sino una transferencia de los recursos de los trabajadores a las patronales. Hay que terminar con este gobierno antiobrero y de las patronales, con la movilización popular y la huelga general hasta que se vaya Milei. 

 Marcelo Mache

jueves, mayo 21, 2026

Mesa Redonda: La farsa contra el General de Ejército Raúl Castro y la política agresiva de EEUU

CON FILO | ¿Con qué sueñan las serpientes?

Hidrovía: “empate técnico” en el último tramo de una licitación de interés ´geopolítico´


El lunes pasado, el gobierno nacional ratificó la continuidad de Jan de Nul y DEME, las dos empresas belgas en el proceso licitatorio de la Hidrovía. Este martes se procedió a la apertura de la oferta económica que realizaron ambas empresas, y ambas ofertaron por el mismo monto. 
 Sucede que la oferta económica por la licitación contenía un ardid, ya que el gobierno nacional incluyó en los pliegos un esquema de bandas con una tarifa mínima para la primera parte de la concesión y las dos empresas apostaron por la banda inferior de esa tarifa mínima. Por ende, ambas ofertaron por un monto de U$D 3,8 por tonelada transportada. Ante este “empate técnico”, el gobierno nacional, a través de la Administración de Puertos, volverá a revisar la propuesta técnica, en la que se había impuesto Jan de Nul. En su momento, desde la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) señalaron que en la instancia técnica se presentaron irregularidades de todo tipo. 
 La fiscalía anticorrupción, la pasada semana, elaboró un dictamen donde señala que la discrecionalidad técnica se agravó por el diseño matemático de la fórmula de evaluación económica. “La extrema sensibilidad del sistema ante variaciones tarifarias mínimas convierte a la competencia por precio en un ejercicio ficticio. En la práctica, este esquema anula la puja económica y traslada el peso de la adjudicación de manera casi exclusiva hacia el plano técnico, comprometiendo la objetividad del proceso y generando las condiciones propicias para un potencial direccionamiento” (El Destape, 19/5).
 Según José María Lojo, expresidente del Consorcio de Gestión del Puerto La Plata y extitular del Consejo Portuario Argentino “la licitación estuvo direccionada. Se sabía que tal como habían sido redactados los pliegos, el mejor posicionado sería Jan de Nul y la oferta económica se volvía una trampa. ¿Casualmente las dos empresas ofertaron el mismo valor para la tarifa?”. 
 Por su parte, desde el Ministerio de Economía afirmaron que no hubo una instancia de impugnaciones entre las empresas, una verdad a medias, ya que en fases precedentes se acusaron mutuamente de tener vínculos con dragadoras de capitales chinos. 
 En la segunda instancia del proceso licitatorio, desde DEME denunciaron que China buscaba intervenir de manera indirecta y que, más precisamente, los capitales asiáticos se encontraban detras de Jan de Nul. Un mes atrás, Arthur Van Desande, asesor de DEME, señaló que “Jan de Nul se asoció con Servimagnus SA, desde hace 20 años el conducto de China en Argentina. Servimagnus SA es el principal subcontratista de dragado de Jan de Nul. A través de las relaciones de Servimagnus con Agrofina, aparecen varias empresas estatales chinas vinculadas al PCCh (...), lo que representa un riesgo significativo para la seguridad nacional tanto de Estados Unidos como de Argentina”, y advirtió que “el riesgo que representa China es demasiado alto como para permitirle un control absoluto sobre la Vía Navegable Troncal (...) la seguridad nacional de Estados Unidos y Argentina está en juego” (La Nación, 15/4). 
 Por su parte, desde Jan de Nul denunciaron vínculos de DEME con China, tanto en Ecuador como en la licitación corta de la Hidrovía en 2022, donde integró un joint venture con firmas de ese origen. 
 Para no naufragar nuevamente en la licitación, el gobierno nacional limitó la participación de empresas que hayan sido sancionadas por organismos multilaterales debido a distintos incumplimientos y aquellas que tengan participación estatal, incluida YPF. El DNU fue hecho a medida para desplazar a los capitales chinos y en esta línea de acción la empresa estatal CCCC Shanghai Dredging quedó fuera de la licitación en sus fases preliminares y, con ella, todas las empresas chinas. Un dato no menor es que el país asiático es el principal comprador de los productos que salen por la Hidrovía. 
 En el comunicado del Ministerio de Economía obviaron mencionar el dictamen de la PIA sobre la ausencia de estudios de impacto ambiental asociados a la ampliación del calado en algunas zonas del río Paraná, y señaló que la última actualización de un estudio de este tipo data de 2006. Pablo Payró, miembro del Foro por la Recuperación del Paraná, explicó que “los barcos se deben adaptar a los ríos, y no al revés. En ningún lugar del mundo se hace lo que se pretende hacer acá: que un buque oceánico pueda ingresar 500km dentro de un continente. En la licitación no se ha presentado ningún estudio de impacto ambiental que avale y sustente semejante decisión; se ha hecho lugar al pedido de las agroexportadoras (las empresas extranjeras que son las principales beneficiarias en todo este proceso), que buscan reducir costos logísticos y aumentar sus ganancias sin medir las consecuencias”. 

 Lobby desenfrenado

La privatización de la Hidrovía, que junto con la del Belgrano Cargas son las dos más importantes que lanzó el gobierno liberticida, está cruzada por intereses de toda índole, teniendo en cuenta el negocio millonario que se anida detrás del control de la vía navegable, una de las más importantes del mundo por los volúmenes de cereales, harina, aceite y parte de la industria automotriz (y otras yerbas) que se transportan anualmente. En definitiva, el control de la ´autovía fluvial´ es una cuestión de poder. 
 Detrás de Jan de Nul se encuentra la argentina Servimagnus, empresa de la familia Román. Por su parte, DEME va a la carga con las dragadoras norteamericanas Great Lakes, Clear Street y KKR. 
 Jan de Nul, la principal apuntada para hacerse de la concesión, cuenta con un complejo entramado político-empresarial de larga data. En 1995, con el apoyo del Grupo Emepa del empresario Gabriel Romero, se hizo de la concesión. Básicamente Jan de Nul puso a disposición un conjunto de conocimientos prácticos y experiencia en el área, que el empresariado argentino no tenía para dragar el Paraná. Al mismo tiempo el Grupo Emepa se hizo de la concesión del Belgrano Norte. Romero figura como arrepentido en la causa Cuadernos, en la que confesó que pagó coimas por U$D 600.000, para que el gobierno de CFK le extendiera por decreto la concesión de la explotación del tramo del río Paraná-Paraguay, que permite conectar el Atlántico y Asunción para el comercio internacional (La Nación, 19/5). El empresario “también reveló que le entregaba al secretario de Transporte, Ricardo Jaime, un retorno de 10 % a 15 % de los subsidios que recibía por su empresa Ferrovías y además le daba una cuota anual de US$ 500.000 para asegurarse el control de los negocios ligados al transporte” (ídem). La sociedad Jan de Nul y Romero se dividía el negocio de la Hidrovía ‘fifty-fifty’. Al comenzar la causa Cuadernos, los belgas se despegaron de Romero para no quedar pegados en los casos de corruptela. 
 En el truncado proceso de licitación, que viene desde finales del gobierno de los Fernández y atravesó todo el gobierno de Milei, actores con fuertes intereses en el negocio señalan que Jan de Nul es la “elegida” para quedarse con la concesión. De hecho, cuando se cae la primera licitación, la misma se anuló horas antes de que se abran los sobres con las ofertas económicas, cuando la PIA dio a conocer que en los pliegos había requisitos que sólo podía cumplir Jan de Nul. 
 Entre las firmas que aparecen como apuntadas en este esquema, que cuenta como mascarón de proa a Jan de Nul, se encuentran una de las patas de la “patria contratista”: el Grupo Neuss, de los hermanos Juan y Patricio Neuss, que se han hecho de varias licitaciones estatales, en especial en los rentísticos sectores energético y petrolero. Los hermanos Neuss tienen llegada directa al gobierno libertario, ya que son muy cercanos a Santiago Caputo y financistas de la Fundación Faro, el ’think tank’ libertario, encabezado por el ultramontano de Agustín Laje. Este entramado es coronado con la presencia de Iñaki Miguel Arreseygor, que está al frente de la ANPyN. 
 Por su parte, DEME, que viene denunciando insistentemente que los pliegos favorecen a su rival, ya que uno de los requisitos que más puntaje otorga en la instancia técnica es el de contar con la “experiencia en una explotación similar”, no está exenta de controversias. En febrero de 2025, cuando se cayó el proceso licitatorio, Iñaki Arreseygor en su presentación ante el Congreso dio a entender que DEME operó a través de estudios de abogados, medios de comunicación y políticos que orquestaron la caída del proceso que terminó con la nulidad. Arreseygor señaló al exministro Guillermo Dietrich y a Mauricio Macri por haber operado en favor de DEME desde las páginas del diario La Nación. 
 En su reciente viaje a Estados Unidos, Santiago Caputo mantuvo reuniones reservadas con funcionarios norteamericanos. Primero fue citado por Brian Mast, representante republicano por Florida y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, y luego se reunió con Michael Jensen, asesor especial de Trump sobre Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional. Mast, dando cuenta del interés norteamericano en la Hidrovía, declaró ante el sitio The Floridian que “los Estados Unidos acaban de asistirlos con U$D 20.000 millones, y que no se permita a empresas norteamericanas trabajar en sus puertos, sus vías navegables, el dragado o cualquier otra actividad es inaceptable para nosotros”. Concretamente, los funcionarios trumpistas le transmitieron al asesor presidencial su inquietud por la penetración de capitales chinos en sectores estratégicos de la Argentina. 
 En las reuniones paralelas que mantuvo Caputo estuvo flanqueado por Barry Bennett, socio en la firma Tactic Global, del argentino Leonardo Scaturice, el presunto exagente de inteligencia que hoy es dueño de Flybondi y de OCA. Además de la Hidrovía, en las reuniones surgió la cuestión del puerto de Ushuaia y la cuestión energética. 
 Los funcionarios y lobbystas norteamericanos le hicieron saber a Caputo que en los EE. UU. circula la sospecha de que detrás de Servimagnus, socia de Jan de Nul, se encuentra la injerencia de la República Popular de China. También le señalaron que el pliego de la licitación favorecería a Jan de Nul en detrimento del encabezado por Deme, con capitales norteamericanos detrás. “Hay informes de los Estados Unidos que sugieren el vínculo. A Santiago le avisaron que esos informes estaban”, apuntó una fuente al tanto de las conversaciones. (La Nación, 15/5) Estas reuniones se dieron en el marco de la cumbre entre Trump y Xi Jingping, en la que este último planteó una nueva “estabilidad estratégica”, pero ante un tema estratégico, como lo es la Hidrovía, el “American First” tiene su primacía en la agenda hemisférica de los Estados Unidos. Todo un desafío para el gobierno de Javier Milei que, si bien mantiene un rabioso alineamiento político, económico y militar con Estados Unidos e Israel, nunca descuidó sus vínculos con China, a quien el presidente argentino llegó a definir como “un gran socio comercial” (ídem). 
 La licitación ha encontrado un nuevo escollo que el Gobierno busca sortear rápidamente para satisfacer los intereses norteamericanos, del capital agroexportador y de la “patria contratista”, quienes buscan reforzar el control del comercio, el contrabando y la apropiación de recursos naturales a manos de las grandes cerealeras y el Comando Sur, que ya opera en el río Paraná por medio de técnicos militares. 

 Lucas Giannetti 
 20/05/2026

miércoles, mayo 20, 2026

El Reino Unido alista una armada contra Rusia


Nuevos preparativos bélicos del Ártico al Báltico.

 Diez naciones, con el Reino Unido al frente, compartirán equipos, se adiestrarán de manera conjunta y elaborarán planes de guerra comunes para hacer frente a Rusia en el noroeste de Europa y el Ártico, según anunció el primer lord del Mar, el general sir Gwyn Jenkins. 
 Jenkins calificó a Moscú de “amenaza creciente” y subrayó que Gran Bretaña y sus aliados necesitan la “capacidad de combate colectiva necesaria” para disuadirla en el ámbito marítimo. 
 A comienzos de abril, el secretario de Defensa británico, John Healey, reveló que la Marina Real había seguido la pista a tres submarinos rusos que realizaban una operación “encubierta” sobre cables y gasoductos submarinos del Reino Unido. La inquietud ante la expansión de la Flota del Norte rusa, podría desembocar en un enfrentamiento militar directo con Moscú. Las recientes revisiones gubernamentales sobre defensa, seguridad y política exterior han descrito a Rusia como la "amenaza más grave" para la seguridad del Reino Unido. Como respuesta trabaja con sus socios para poner en marcha una nueva asociación de armadas del norte, una fuerza marítima multinacional destinada a defender el noroeste de Europa y el Alto Norte, con el Reino Unido a la cabeza. 
 Esa fuerza estará compuesta por los diez países que integran la alianza militar ya existente denominada Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF, por sus siglas en inglés): Reino Unido, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Noruega y Suecia, a los que podría sumarse Canadá. La JEF, creada en 2014 no forma parte de la OTAN, pero pretendía complementarla, centrándose geográficamente en el Ártico, el Atlántico Norte y la región del Mar Báltico. A diferencia de ésta que opera de forma puntual, la nueva iniciativa aspira a convertirse en una fuerza permanente mucho más integrada.
 “La Marina Real Británica sería, con diferencia, la flota más grande de la alianza, seguida por los Países Bajos, Dinamarca y Noruega. Países más pequeños como Estonia poseen capacidades particulares en campos como la detección de minas” (inews.co.uk 29/4). 
 Esta alianza se integró como bloque a la guerra en Ucrania en junio de 2023 cuando anunció un paquete de defensa aérea para ese país valorado en 92 millones de libras. 
 El Reino Unido dispone de un plan maestro para articular esta iniciativa, plasmado en un acuerdo con Noruega el año pasado. Dicho pacto contempla que Gran Bretaña construya fragatas avanzadas Tipo 26 para Noruega y que ambos países operen una fuerza conjunta en la que se comparten personal, tecnología, equipos e instalaciones. Estos buques, conocidos también como Clase City, son modernas fragatas polivalentes diseñadas sobre todo para la guerra antisubmarina de última generación y constituyen uno de los programas navales más relevantes de los últimos años.
 La nueva alianza septentrional tendrá carácter “híbrido”, con buques tripulados operando junto a embarcaciones autónomas y drones. La Marina Real Británica ya ha recibido 20 embarcaciones no tripuladas: El general Sir Gwyn Jenkins reveló que un ejercicio de guerra puso a prueba el concepto de Armada Híbrida, y afirmó que proporcionó "pruebas claras de que nuestro enfoque híbrido ofrecerá un aumento significativo en la capacidad de combate”. El ejercicio de guerra “demostró que la Armada Híbrida generaba un aumento sustancial en la masa de combate, medida en términos de armas y sensores, que la capacidad de misiles se triplicó al nivel necesario para ganar una contienda en el Atlántico Norte" (ukdefencejournal.org.uk, 29/4). El belicismo es ensalzado en forma descarada. 

 Guerra híbrida 

Uno de los principales motivos esgrimidos para crear esta fuerza es que, en caso de confrontación militar con Rusia, las fases iniciales serían “probablemente confusas y poco definidas”, ya que Moscú recurriría a la guerra híbrida para ocultar sus movimientos e intenciones. 
 “En tal escenario, a los funcionarios del Reino Unido les preocupa que la alianza de la OTAN, en su conjunto, pueda tardar en formular su respuesta, mientras que la iniciativa de las Armadas del Norte podría actuar con mayor rapidez y flexibilidad” (inews.co.uk). Se trata de contra medidas apremiantes ante la crisis de la OTAN. 
 La insistencia con el carácter “híbrido” de la guerra y la exaltación de los medios técnicos busca ocultar que, así como los drones no pueden suplantar las tropas en el terreno para consolidar las posiciones conquistadas, las plataformas tripuladas siguen siendo la columna vertebral de cualquier ejército, esto es, la movilización general de la sociedad para la guerra, y potencialmente su resistencia a ella.
 Los sistemas basados en inteligencia artificial han reducido los plazos de decisión, y la elección de objetivos, como se atribuye al ejército de EEUU en el ataque con misiles Tomahawk contra una escuela de niñas en Iran, donde tanto los programas de Palantir como Anthropic habrían generado miles de objetivos en cuestión de minutos.
 Los choques de Trump con sus aliados europeos han sembrado dudas sobre si Estados Unidos acudirá en auxilio del Reino Unido en el Atlántico Norte, en especial si estuviera envuelto militarmente en otros conflictos, como un eventual choque con China en el Indo-Pacífico. Las recientes dificultades de Washington para imponerse a Irán han llevado a algunos analistas de defensa a preguntarse si el país está realmente en condiciones de librar dos guerras en teatros distintos al mismo tiempo. 
 Mientras Washington busca apoyos que le permitan arrebatarle a Irán el control del estrecho de Ormuz, tacha de "absurda" la propuesta franco-británica de crear patrullas defensivas independientes una vez el conflicto termine: “Trump ha reprochado al Reino Unido su falta de apoyo en la ofensiva contra Irán, llegando a burlarse de sus portaaviones, que calificó de «juguetes»” atiza RT (30/4). Recuerda que pese a que Londres advirtió públicamente que confiscaría los petroleros de la 'flota fantasma' rusa que navegaran en aguas británicas, el Reino Unido no ha llevado ninguna acción al respecto. “De hecho, Rusia ha ignorado las amenazas, escoltando con fragatas a sus buques sancionados por el estrecho de Dover, [Canal de la Mancha] lo que permitió que 98 petroleros incursos en sanciones hayan cruzado aguas del Reino Unido desde entonces” (ídem). 
 Esta nueva alianza naval del norte, es un nuevo capítulo en la frenética carrera de rearmamento que sacude al imperialismo mundial. Mientras los gobiernos preparan la guerra, híbrida o directa contra sus rivales, la clase obrera paga con miseria, inflación y el riesgo de una catástrofe mayor. 

 Camilo Márquez - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
 19/05/2026

Milei ofrenda reactores y uranio argentino al imperialismo estadounidense


La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) aprobó un procedimiento administrativo de “acceso preliminar para solicitudes vinculadas a la eventual presentación de iniciativas privadas”. Con esto se da posibilidad a que empresas privadas, ya sean nacionales o internacionales, puedan visitar activos estratégicos como en un tour de compras. El expediente se inició el mismo día en que arribó al país la delegación del Departamento de Estado y la autoridad regulatoria de los Estados Unidos para inspeccionar los centros atómicos del país, y se aprobó a los dos días. 
 El procedimiento pone a disposición de los interesados “todo bien, recurso, infraestructura, derecho, instalación, equipamiento, sistema, material, yacimiento, complejo, planta, documentación, técnica asociada, antecedente operativo, capacidad institucional o elemento patrimonial, material o inmaterial, que integre, se vincule o se encuentre bajo administración, uso, custodia, guarda, intervención o competencia de la CNEA, y respecto del cual un interesado requiera información, documentación, antecedentes, acceso, relevamiento o autorización de visita en el marco de una solicitud preliminar”.
 Desde ATE indicaron que el objetivo de este procedimiento es avanzar en la privatización del reactor de investigación AR-10 y los yacimientos de uranio que se encuentran bajo jurisdicción de la CNEA - Sierra Pintada (Mendoza), Cerro Solo (Chubut), Don Otto (Salta) y Laguna Colorada (Chubut).
 El interés del gobierno por abrir la cancha a la extracción de uranio se da en el marco del “Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos”, firmado con los Estados Unidos el pasado 4 de febrero. Un tratado que pone los esfuerzos nacionales en el reemplazo de la cadena de suministros que pretenden los EE. UU. en detrimento, principalmente, de China y Rusia.
 En 2023, EE. UU. importó el 99 % del uranio necesario para sus centrales nucleares, principalmente de Canadá, Australia, Rusia, Kazajistán y Uzbekistán. Siendo Rusia el histórico vendedor del mineral, ha dejado de serlo a partir de que el gobierno de Biden logró aprobar una ley de prohibición de importación para el uranio ruso. 
 Se estima que en Argentina hay 40.000 toneladas de uranio. Las tres centrales nucleares que tiene el país consumen 200 toneladas al año; sin embargo, el uranio que consumen es importado desde Kazajistán. 
El interés por una nueva etapa de extracción de uranio en el territorio nacional no tiene que ver con un reemplazo de importaciones, sino con el abastecimiento a EE. UU. El interés norteamericano por este mineral hay que verlo desde tres puntos. Primero: la guerra mundial. Ha prohibido la importación de uranio ruso, pero ¿qué pasará con el uranio canadiense? Canadá es un país que Trump amenazó con anexar y del cual proviene el 25 % de la importación total. Kazajistán y Uzbekistán (21 % y 9 % de las importaciones de uranio a EE. UU., respectivamente) se encuentran también comprometidos en la ruta de la seda, cercanos geográficamente al área de guerra (Irán y Ucrania) o con fuertes lazos político-militares y económicos con Rusia y China, en el caso de Kazajistán.
 El segundo punto que lleva a las empresas a la mayor exploración y extracción de uranio es la fuerte inversión que está desarrollando el Pentágono en el área de la IA, tecnología que requiere -y se encuentra limitada por- una alta demanda energética. Entre las inversiones para IA se encuentran las inversiones para poder hacerlas funcionar. En este marco, se piensa en la instalación de pequeños reactores modulares, con capacidad para alimentar una ciudad pequeña, abocados enteramente a sostener el funcionamiento de los centros de datos (datacenter). 
 El tercer punto vuelve a poner a la guerra como factor principal, ahora a la luz de las armas nucleares. La producción en masa de armas nucleares podría ser el destino final real de todo el uranio que se extraiga de la Argentina, siendo que por el momento la IA tiene más de burbuja financiera que de industria rentable.
 La entrega del uranio a los EE. UU. forma parte de una escalada bélica mundial que apunta a sacar al imperialismo de su retroceso histórico a partir del desarrollo de la barbarie más grande que haya visto la humanidad. La defensa de los glaciares, del agua y de los ecosistemas donde se instalen las minas debe ser discutida con este planteo. 

 Sergio Yeti 
 19/05/2026

África: la guerra por el control de los minerales críticos y el brote de ébola


La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una emergencia de salud pública de importancia internacional por el brote de ébola que se reportó la semana pasada en la República Democrática del Congo. Es el décimo séptimo brote que ocurre en el país africano desde que se identificó la enfermedad en 1976.
 La gravedad del hecho radica en que se trata de una cepa poco común -la Bundibugyo- para la cual no se ha desarrollado una vacuna ni tratamientos específicos, como sí existen para otras cepas. Ya hubo expansión hacia Uganda y hay contagios en las capitales de ambos países, Kinsasa y Kampala. El foco principal está en la provincia de Ituri, en el noreste del Congo. Las cifras cambian rápido, pero los reportes más recientes hablan de entre 246 y casi 400 casos sospechosos y más de 100 muertes reportadas. 
 Guinea, Sierra Leona y Liberia sufrieron una epidemia de ébola en 2014 y 2015 que derivó en la muerte de más de 11.000 personas. Más de 28.000 pacientes en diez países se enfermaron, según estimaciones de la OMS. Desde entonces, ha habido una serie de brotes, principalmente en la República Democrática del Congo y Uganda. Pero estos se han contenido, en gran parte, porque los funcionarios de salud pública reaccionaron con cierta rapidez. 
 A diferencia de otros brotes anteriores, este último se propagó aparentemente en poco tiempo. Los primeros casos no fueron detectados a tiempo, lo que favoreció el contagio y la propagación debido a la falta del debido aislamiento. Se calcula que el ébola comenzó a circular hace un mes. El virus se transmite por contacto directo con los fluidos corporales de una persona infectada, lo que supone un riesgo especial para familiares y cuidadores. Rastrear a las personas que puedan haber estado en contacto con los enfermos, aislar y tratar a las víctimas con rapidez y enterrar adecuadamente a los muertos son medidas imprescindibles.
 Esta vez hubo una serie de factores que colaboraron con la transmisión generalizada del virus, relacionados, de una u otra manera, con la crisis del imperialismo y la disputa que se desarrolla en el continente por la apropiación de sus recursos. 
 Estados Unidos recortó severamente los fondos destinados a atender los desastres humanitarios que ellos mismos ocasionan en África. La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha desempeñado un papel importante en la contención de brotes anteriores, pero el año pasado fue cerrada por el gobierno de Donald Trump. Trump también recortó la financiación de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, la principal agencia de salud pública del país, y además se retiró en enero de la OMS junto con todos los fondos que solía aportar, para aumentar, en cambio, su presupuesto de guerra.
 Pero, además, Ituri, el epicentro del brote, se encuentra en el este del Congo, ocupado por el M23 y otros cien grupos armados que se disputan la zona y que no coordinan con el gobierno la atención sanitaria. Ituri limita con Uganda y Sudán del Sur, por lo que los frecuentes desplazamientos transfronterizos constituyen otro problema adicional. 
 Los grupos armados en Ituri dificultan la vigilancia epidemiológica y el acceso a comunidades aisladas. Por eso, el mayor riesgo es la expansión hacia zonas controladas por otros grupos armados. Ya se detectó el primer caso en Goma, provincia controlada por el M23, donde tampoco funciona el aeropuerto necesario para la llegada de insumos y ayuda.

 De fondo, la guerra

 El principal socio comercial de la República Democrática del Congo es China. El 70 % del cobalto del mundo se produce en el Congo. Este metal es necesario para las baterías de los autos eléctricos, la tecnología y las aplicaciones militares y aeroespaciales. El Congo también produce cobre, coltán, tantalio, oro, estaño, tungsteno, litio y diamantes. Algunos de estos son los metales y minerales críticos que necesita la industria tecnológica estadounidense. 
 El acuerdo más relevante entre el Congo y China fue el de “minerales por infraestructura”, firmado en 2007 entre el gobierno congoleño y un consorcio de empresas chinas conocido como Sicomines. China financió carreteras, hospitales, universidades, represas y obras públicas. A cambio, obtuvo acceso a grandes yacimientos mineros de cobre y cobalto. 
 Uno de los principales grupos armados que opera en la región es el M23 -con el propósito declarado de defender a la etnia tutsi-, financiado por Ruanda, país aliado histórico de los imperialismos estadounidense y británico. Ruanda exporta más minerales de los que produce porque por allí se trafica el material extraído del este del Congo. 
 Uganda es otro país que también interviene militarmente en el norte y el este del Congo con la excusa de combatir a los grupos armados.
 El imperialismo lleva la guerra consigo y propaga las pestes y la barbarie. 

 Aldana González 
 19/05/2026

La guerra golpea la deuda pública y amenaza derrumbar a los mercados privados


Pone al desnudo la crisis de dominación política internacional del capital. 

 Desde que la agresión norteamericana-sionista contra Irán desatara una crisis energética internacional, el aumento del precio de los combustibles, fertilizantes y algunos minerales raros de especial importancia, no impactó en forma concluyente en la media de inflación de los principales países. Por la misma razón, tampoco afectó los mercados de deuda pública y, por lo tanto, la tasa de interés. Este desfasaje ha concluido: el índice de precios mayoristas en Estados Unidos, en mayo, alcanzó el 6 % anual, cuando la meta de la política monetaria de la Reserva Federal, para los precios minoristas, es del 2 % y la tasa efectiva de mercado orillaba el 4 %. La inflación incide negativamente en los bonos de la deuda pública y un mercado vendedor. Aumenta el costo del financiamiento del Estado; en Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania el pago de intereses de la deuda pública se ha convertido en el rubro más elevado de los gastos presupuestarios. Para contener la inflación, la política económica oficial prescribe el aumento de las tasas de referencia que aplican los bancos centrales. La irracionalidad del planteo salta a la vista, pues el desequilibrio económico que se pretende corregir es el resultado de una guerra internacional que tiene pronóstico de escalar. Como el gasto público desatado por la guerra deberá aumentar, como lo prevén los propios estados agresores, un aumento proporcional de los intereses de la deuda conducirá a una recesión ‘desordenada’, que se repartirá en forma extremadamente desigual. El paso siguiente será el racionamiento, como ocurre con todas las economías de guerra. 
 En este contexto, los analistas abordan otra cuestión: el contraste entre el mercado de deuda pública, en baja (aumentando intereses), y el mercado de acciones y el de crédito privado en general, que ha venido subiendo al ritmo de la Fórmula 1. Las ganancias financieras han sido enormes, incluso desde la embestida de Trump “contra el resto del mundo’ – como se viene diciendo. El ascenso accionario es, sin embargo, extremadamente, desigual – el 50% de la suba ha sido acaparado por las dos decenas de compañías que producen semiconductores e Inteligencia Artificial. Space X, la empresa de Elon Musk, ha alcanzado una cotización de 1.3 billones de dólares, con Nvidia pisándole los talones a cierta distancia. Los patrones de estas compañías hicieron parte del elenco que acompañó a Donald Trump a la reunión con Xi Jinping. Estas empresas se financian en el mercado bursátil, cuando emiten nuevas acciones a cotizaciones superlativas. Pero un gran número de ellas lo ha hecho en el mercado de crédito privado, con la particularidad de que se han endeudado varias veces por encima de su capital sin haber ofrecido ganancias realizadas, pero que descuentan que serán históricamente elevadas. Lo que preocupa a los analistas es que un aumento de la tasa de interés afecte ahora al mercado accionario; en primer término, al panel de las llamadas acciones tradicionales, que pagarían las consecuencias de una recesión. Pero, por, sobre todo, a las Grandes Magníficas, como se las llama, debido al mayor costo de su endeudamiento elevado. La crisis mundial de 2007/9 tuvo su epicentro en las Bolsas, no en la deuda pública. Sólo el rescate del capital privado por parte del Estado, en esa crisis y en las posteriores (pandemia), ha llevado a la deuda pública a niveles de default. En resumen, escalada de la guerra, mayor inflación, suba de tasas de interés, recesión, acabarían con el desfasaje entre el mercado de títulos públicos y el mercado accionario, provocando el derrumbe de este último. El mismo resultado podría provocar un revés militar del imperialismo norteamericano o una multiplicación de rebeliones contra las consecuencias de la guerra internacional y contra ella misma. 
 La interrelación de los escenarios de crisis financieras, podría acelerar los ritmos de ellas. Un aumento de la tasa de interés por parte del Banco de Japón, como ya viene ocurriendo, aceleraría la salida de inversiones niponas en Estados Unidos, donde hasta ahora obtenían un diferencial a favor; sería un movimiento de devaluación del dólar, en contradicción con el que impulsa su revalorización, mediante una suba de tasas en Estados Unidos. El eslabón más débil en esta crisis encadenada, es, posiblemente, Gran Bretaña, donde la cuestión de los títulos del Estado ha pasado a ocupar el centro de la crisis política. El impacto de estas sacudidas sobre China se daría en varios planos, en primer lugar, frente a una recesión internacional extendida. Provocaría un enorme revés en una economía que descansa sobre exportaciones elevadas crecientes, debido a una crisis de sobreproducción. Por otro lado, cerraría la apertura de fuentes de financiamiento, como se manifiesta en el éxodo de sus firmas hacia Singapur, que replica, en Asia, al mercado de Nueva York; el desarrollo del capitalismo en China ha sido financiado mayormente por el Estado y sus colaterales regionales y bancarias. El cierre de salidas a la crisis de sobreproducción sería, en China, una chispa eficaz para desatar protestas y rebeliones sociales. Pondría fin, de inmediato, a las fantasías de la burocracia china acerca de los “mercados abiertos” y la “multipolaridad”. La guerra imperialista internacional puede ser vista como un fenómeno súper-estructural, o sea geopolítico. como ocurre con muchos analistas, pero ella es siempre la expresión del estallido de contradicciones indisolubles instaladas en el modo de producción capitalista y, más precisamente, en su época de declinación. Es también la manifestación de la incompatibilidad entre el carácter internacional alcanzado por las fuerzas productivas, por una parte, y los estados nacionales, por la otra. La guerra mundial, de un lado, y la revolución internacional, del otro, no son más que dos salidas antagónicas a una misma contradicción, con la salvedad de que las guerras imperialistas reproducen esta contradicción hasta el infinito y la revolución internacional la supera históricamente. 

 Jorge Altamira 
 19/05/2026

Cumbre Trump-Xi: la "trampa de Tucídides" del siglo XXI


En la cumbre que acaban de mantener Trump y Xi Jinping, el líder chino introdujo esta expresión en las conversaciones entre ambos. ¿Qué es la “trampa de Tucídides”? La expresión proviene del historiador griego Tucídides, autor de Historia de la Guerra del Peloponeso, donde analizó el conflicto entre Atenas y Esparta en el siglo V a.C. La frase más citada de Tucídides sostiene que: “Fue el ascenso de Atenas y el temor que esto provocó en Esparta lo que hizo inevitable la guerra”. 
 El concepto fue retomado contemporáneamente por el politólogo estadounidense Graham Allison para describir situaciones históricas en las cuales una potencia emergente desafía a otra dominante, generando tensiones que pueden desembocar en guerra.
 Según Allison, muchos grandes conflictos históricos tuvieron esta estructura, en la cual incluye las dos grandes guerras mundiales. En la Grecia clásica, Atenas representaba una potencia comercial, marítima y expansiva; Esparta encarnaba una potencia militar tradicional que veía amenazada su posición. El crecimiento económico y militar ateniense alteró el equilibrio regional. Esparta reaccionó intentando preservar su hegemonía. El resultado fue una larga guerra devastadora que debilitó a toda la civilización griega.
 El hecho de que Xi utilizara esta referencia no es casual, sino que pinta en forma cabal la situación internacional actual en la que las tendencias a una guerra mundial están fuertemente presentes en el escenario global. La analogía con otros conflictos del pasado aparecen con absoluta nitidez: China crece como potencia industrial, tecnológica y militar; Estados Unidos percibe amenazada su supremacía global y la rivalidad y choques se traslada a todos los planos al comercio, la tecnología, las finanzas, a la política y por supuesto, como no podía ser de otra forma, al plano militar. La cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y el mandatario chino Xi Jinping en Pekín dejó una combinación de gestos diplomáticos, promesas comerciales y fuertes tensiones geopolíticas sin resolver. El encuentro estuvo dominado por cuatro grandes ejes: comercio, guerra de Irán, Taiwán y tecnología estratégica, especialmente inteligencia artificial y tierras raras. 
 Aunque ambos gobiernos presentaron la reunión como “exitosa”, el balance concreto muestra más compromisos precarios que acuerdos duraderos. Si hay que caracterizar la cumbre en pocas palabras, ésta funcionó como una pausa en una confrontación que sigue abierta.

 Más sombras que luces en los acuerdos económicos 

Uno de los terrenos donde se concentró mayores expectativas sobre los resultados de la cumbre giró alrededor del ámbito económico. El mandatario estadounidense estuvo acompañado por una comitiva de los CEO de las principales compañías norteamericanas que juntas representan más del 50% de la capitalización bursátil de Wall Street. Trump anunció futuras compras chinas de productos agrícolas estadounidenses, aviones Boeing y eventuales flexibilizaciones arancelarias. China, por su parte, insinuó ampliar el acceso de empresas norteamericanas a sectores de su mercado. Sin embargo, detrás de la retórica optimista persisten los problemas estructurales. Estados Unidos acusa a China de subsidios industriales, sobreproducción y competencia “desleal”. China rechaza las restricciones estadounidenses sobre chips, inteligencia artificial y exportaciones tecnológicas. La disputa por las tierras raras sigue siendo central, ya que Pekín controla una parte decisiva del suministro mundial. Trump llegó a Pekín necesitado de mostrar resultados económicos ante el deterioro interno provocado por la guerra en Irán y el aumento de los precios energéticos. China también necesitaba estabilizar el frente externo para contener su desaceleración económica y la crisis inmobiliaria. Ambos gobiernos intentaron mostrar avances concretos para estabilizar una relación deteriorada por años de guerra comercial, sanciones tecnológicas y disputas geopolíticas. 
 Sin embargo, los acuerdos alcanzados fueron parciales, en muchos casos preliminares, y dejaron intactas las contradicciones estructurales entre las dos mayores economías del planeta. El anuncio más importante fue el compromiso chino de comprar entre 200 aviones. El principal anuncio, sin embargo, tiene sabor a poco pues la cifra confirmada fue mucho menor que la esperada por Washington. Los mercados lo interpretaron así, lo que se tradujo en una caída de las acciones de la compañía Boeing en la bolsa neoyorquina. Para Trump, el acuerdo tenía un enorme valor político. Boeing atraviesa dificultades financieras y productivas. El sector aeronáutico es estratégico para el empleo industrial estadounidense y el anuncio permite mostrar “victorias comerciales” antes de las elecciones legislativas. Para China, la compra funciona como moneda diplomática, ya que permite reducir tensiones con Washington. 
 Pero el trasfondo sigue siendo conflictivo: China continúa impulsando su propia industria aeronáutica, en primer lugar a través del avance de Comac que amenaza a largo plazo el dominio de Boeing y Airbus.
 El segundo eje económico central fue el agro. Washington logró compromisos chinos para ampliar compras de: soja, carne vacuna, maíz, productos agrícolas estadounidenses en general. Funcionarios estadounidenses hablaron de compras anuales por “decenas de miles de millones de dólares” durante tres años. La soja sigue siendo decisiva. Trump necesita sostener ingresos agrícolas en Estados clave. Los productores rurales norteamericanos son base electoral republicana. Varios análisis recuerdan que muchos compromisos agrícolas anunciados durante el acuerdo comercial de 2020 nunca se cumplieron plenamente.
 La tecnología fue otro de los capítulos más sensibles. Hubo conversaciones, con la presencia de los líderes de las empresas estadounidenses en esa área, en torno a inteligencia artificial, semiconductores, exportaciones tecnológicas, regulación de riesgos de IA, cadenas de suministro críticas. La cumbre volvió a ratificar que, más allá de algunos avances, persiste un enfrentamiento estratégico. No hubo flexibilización decisiva sobre restricciones a chips avanzados, controles de exportación, bloqueo tecnológico estadounidense y sanciones sobre empresas chinas. 
 Estados Unidos mantiene el objetivo de frenar el avance chino en la tecnología de punta y China, por su parte, acelera su política de autosuficiencia tecnológica. 
 Trump mantiene el veto a las transacciones con China de la compañía holandesa ASML. El gobierno holandés ha expropiado a Nexperia, una sucursal de la china Wingtep; Pekín ha vuelto a rechazar la oferta de comprar los H200 a Nvidia para privilegiar a Huawei y ha vetado la compra de la start up de IA, Manus, una china con sede en Singapur, por parte de la norteamericana Meta. China vienen limitando el traslado de empresas chinas a Singapur. 
 En lo que se refiere a un punto crítico, como es el suministro de “tierras raras”, donde China controla cerca del 90% del refinamiento mundial, se mantuvo la tregua establecida entre ambos países el año pasado. Pero las tensiones persisten. Estados Unidos pretende garantías sobre un suministro estable y está haciendo esfuerzos por superar la dependencia que mantiene con Pekín. El gobierno chino utiliza el monopolio que tiene sobre estos minerales críticos como arma de negociación y para obtener compensaciones frente a los condicionamientos impuestos por Washington en su relación comercial con el gigante asiático. 
 Uno de los resultados institucionales más relevantes fue la discusión para crear un “Board of Trade” y un “Board of Investment” (mesa comercial y de inversiones). Estos organismos buscarían administrar conflictos comerciales, evitar escaladas arancelarias y canalizar disputas regulatorias. Se trata de un intento de institucionalizar la rivalidad entre ambas potencias. La existencia misma de estos mecanismos muestra que la confrontación ya no es coyuntural. Ambas potencias necesitan gestionar permanentemente el conflicto; compiten ferozmente, pero al mismo tiempo dependen mutuamente. 

 La guerra en Irán

 Pero más allá de la cuestión económica, la principal preocupación que desvela a Trump y que atravesó la deliberación en la cumbre es la guerra en Irán. Washington buscó que China presione a Teherán para reabrir plenamente el estrecho de Ormuz. Trump declaró que comparte con Xi una visión similar sobre impedir que Irán obtenga armas nucleares y garantizar la circulación energética global. El líder chino volvió a ratificar que su gobierno se abstuvo de equipar militarmente a Irán, pero China evitó alinearse completamente con Washington. “Xi se comprometió a no proporcionar armas a Irán mientras estuviera en guerra con Estados Unidos. Sin embargo, fuentes chinas, si bien confirmaron que ambos líderes hablaron sobre Oriente Medio, no mencionaron tales compromisos. El único comentario público del gobierno chino sobre Irán provino de un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, quien declaró: 'No hay necesidad de que esta guerra, que nunca debió haber ocurrido, continúe'" (The Economist, 14/5). 
 El resultado fue una cooperación diplomática limitada y ambigua. Si hay algo que quedó claro en la cumbre es que China no constituye una fuerza progresiva emancipadora de los pueblos y de transformacion social. No hubo ni una sola palabra por parte de la dirigencia china de denuncia y condena del genocidio en Gaza, de la invasión sionista del Líbano ni del ataque a Venezuela, el bloqueo a Cuba y la propia agresión a Irán. No nos debe sorprender si tenemos presente que tanto Pekín como Moscú no ejercieron su poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, posibilitando -con su abstención- la aprobación de la moción de Bahréin que condena los ataques iraníes a sus países vecinos. Un hecho que estuvo precedido por la abstención china y rusa ante la votación del plan colonial de Trump para la Franja de Gaza. China está actuando como un factor de estabilización en la región. Esto tienen sus precedentes: China ejerció una presión sobre Irán para que los hutíes detengan sus represalias contra Israel y el imperialismo en el Mar Rojo. 
 Del mismo modo, Xi Jinping fue el que apadrinó una aproximación y reconciliación en su momento entre Irán y Arabia Saudita. No nos olvidemos que China, asimismo, tiene un fluido intercambio comercial con Israel. Detrás de la mediación de Pakistán y las negociaciones de Islamabad está la mano de Pekín quien propicia un arreglo entre Irán y Estados Unidos. Si bien a primera vista le convendría un desgaste de su rival en el marco de una disputa cada vez más despiadada, a la élite dirigente china le preocupa el impacto negativo que la guerra está teniendo en la economía global y en su economía doméstica, debido a su dependencia de las importaciones desde Medio Oriente. 
 China interviene en la política mundial en función de sus propios apetitos e intereses dirigidos a conquistar una tajada mayor en el marco del sistema de explotación capitalista mundial vigente. 

 Taiwán: Un choque explosivo

 Taiwán volvió a aparecer como el principal foco de choque explosivo. Xi Jinping reiteró que la cuestión taiwanesa constituye una “línea roja” para Pekín y advirtió contra cualquier apoyo norteamericano al independentismo taiwanés. Trump evitó compromisos explícitos. No confirmó nuevas ventas de armas y buscó mantener una posición ambigua, lo que generó inquietud entre sectores militaristas estadounidenses. El analista internacional Andrés Repetto acaba de publicar un artículo de "Por qué la cumbre Trump-Jinping podría ser la antesala de un posible conflicto entre ambos países” (La Nación, 15/5). Donald Trump exaltó el vínculo con la potencia asiática, mientras el presidente Xi Jinping le advirtió que una gestión inadecuada de la cuestión de Taiwán podría empujar a ambos países a “un conflicto”. El analista dijo que no hay que pasar por alto las palabras con que abordó la cuestión el líder de China, que no es un detalle menor: “Dejó en claro cuál es la situación y cuál podría ser si no se hacen las cosas como China quiere que se hagan”. En otra palabras, el riesgo de un conflicto bélico, lo cual habla a las claras que las tendencias a una guerra mundial están instaladas en el concierto mundial.
 Estados Unidos no ha dado el paso de alentar la independencia de Taiwán pero el problema se ha vuelto más ríspido porque la Casa Blanca ha reforzado la venta de armas a la isla ante la posibilidad de una invasión por parte de China. Detrás de los acuerdos comerciales y las fotografías diplomáticas, el tema verdaderamente decisivo de la cumbre Trump–Xi fue Taiwán. 
 Para ambos gobiernos, la cuestión taiwanesa no es un asunto secundario ni regional: concentra el problema central de la hegemonía mundial, el control militar del Asia-Pacífico y la supremacía tecnológica global. 
 Muchos analistas -hasta sectores militares estadounidenses- consideran que Taiwán es hoy el punto del planeta con mayores probabilidades de desencadenar una confrontación directa. 
 Desde el punto de vista militar, Taiwán funciona como una pieza central del cerco estratégico estadounidense sobre China. Un control chino de Taiwán modificaría profundamente el equilibrio militar regional al ampliar el acceso naval chino al Pacífico y pondría bajo presión bases militares de Estados Unidos y aliados asiáticos. Taiwán posee además una importancia económica extraordinaria. Allí opera Taiwán Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), principal productor mundial de chips avanzados. 
 Por eso Taiwán es mucho más que una isla: es un nodo decisivo de las fuerzas productivas del capitalismo contemporáneo. 
 Xi Jinping intentó obtener una reducción del apoyo militar estadounidense a Taiwán, límites a nuevas ventas de armas, menor presencia naval norteamericana y reafirmación del principio de “una sola China”. Pero esto fue eludido por Estados Unidos. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, adelantó que no hay ningún cambio de la política norteamericana en la materia. La cumbre vuelve a corroborar que la tendencia a un enfrentamiento de fondo es el eje dominante de la política mundial. Baja la retórica y gestos contemporizadores y amigables, el trasfondo de la cumbre es un fuerte aumento de la tensión militar. China incrementó ejercicios militares alrededor de Taiwán: despliegues navales, presión aérea y simulacros de bloqueo marítimo. Estados Unidos respondió con: patrullas navales,; fortalecimiento de alianzas asiáticas, ventas de armas, cooperación militar con Japón y Filipinas. La región atraviesa una militarización acelerada.
 Lejos de disiparse, la escalda bélica está llamada a intensificarse, pues responde a una cuestión de fondo en que el imperialismo estadounidense pretende mediante ese medio revertir su declive histórico y, de un modo general, resolver las contradicciones recurrentes y cada vez más amplias del sistema mundial capitalista. La especulación financiera y la sobreproducción revelan que hay una capacidad industrial excedente, una saturación en los mercados y una sobreacumulación de capitales que da cuenta de la envergadura de la crisis y que el capitalismo históricamente ha “corregido” apelando a depuraciones del capital drásticas y violentas, a través de depresiones y guerras. En este contexto, es oportuno destacar que Trump llegó debilitado a esta cumbre condicionado por el fracaso en su intervención en Irán, el impacto económica de la guerra y tensiones internas cada vez mayores con una economía que va a los tumbos, con un recrudecimiento de la inflación y el descontento de la población que va creciendo y que amenaza seriamente con provocar una derrota del magnate en las elecciones de medio término. 

 Comentario final 

La competencia entre Estados Unidos y China refleja la expansión mundial del capital y la tendencia de las potencias a disputar violentamente esferas de influencia. La paradoja es que esta rivalidad no elimina la interdependencia. Es que la globalización ha provocado un salto como nunca de la integración económica mundial. Ambos capitalismos permanecen profundamente entrelazados. Por eso, la cumbre combinó cooperación y enfrentamiento simultáneamente. 
 Asistimos a una fase de transición hacia un orden mundial más convulsivo, mientras aumentan las guerras, las crisis comerciales y la militarización global. 
 A partir del panorama aquí expuesto la alusión a la “Trampa de Tucídides” se ajusta totalmente a la realidad actual cuya dinámica conduce a una confrontación inevitable en el marco de una rivalidad creciente entre las potencias, que no solo incluye a Estados Unidos y China sino que se extiende a Europa y Japón. La referencia de Xi a Tucídides intenta mostrar a China como defensora de una “coexistencia pacífica” y la necesidad de evitar una confrontación bélica pero las tendencias estructurales del sistema empujan hacia una competencia cada vez más aguda y a la guerra. 

 Pablo Heller

Radiografía de la uberización del mercado laboral argentino


Informes confirman que cada vez son más los trabajadores con más de un empleo o que pierden el trabajo y migran al “monotributo”.

 La ofensiva antiobrera del gobierno de Javier Milei y las patronales está profundizando una orientación que muchos sectores han denominado “uberización” del mercado laboral, por la cual aquellos trabajadores despedidos o incluso con un empleo cuyo salario no les alcanza se ven forzados a realizar otros trabajos precarios, como choferes de Uber, repartidores de las apps de delivery y otros empleos degradados donde no se reconoce la relación de dependencia y prima la autoexplotación. 
 No solo se trata de los casi 300.000 puestos de trabajo liquidados por la política económica del gobierno de Milei, sino también de la situación de aquellos trabajadores en actividad que requieren un segundo empleo para poder llegar a fin de mes: el pluriempleo pasó del 8,8% en 2016 al 12,2% en la actualidad, con casi 1,6 millones de ocupados con más de un trabajo, mientras que los ocupados demandantes de más horas de trabajo pasaron el 17,7% en 2022 a casi 20%. 
 Es la situación que retrata el testimonio del docente universitario Nicolás Pozdzyk, quien como docente de la Universidad de Buenos Aires –fuertemente ajustada por el gobierno nacional que se niega a cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario- llega a cubrir tan solo el 25% de sus ingresos totales, mientras que el 75% restante lo hace trabajando como chofer de pasajeros y fletes. 
 Según un informe publicado por el Grupo de estudios sobre movilidad y desigualdad social del Instituto de Investigaciones Gino Germani (UBA) la caída del empleo formal es incluso levemente inferior a la creación de “puestos cuentapropistas”, considerados de baja calificación o precarios, con una proporción de asalariados formales está en el mínimo histórico, con 46% del total de ocupados, contra un 48% de informalidad laboral. 
 Se trata de un deterioro general del mercado laboral que no solo afecta a millones de trabajadores, con peores salarios y condiciones laborales, sino que redunda en una caída de la recaudación de otros institutos, como el sistema previsional argentino y las obras sociales, vaciando y liquidando derechos de los trabajadores y beneficiando únicamente a las patronales. 
 De acuerdo al mismo informe 7 de cada 10 nuevos puestos creados son precarios y los otros 3 restantes son monotributistas (Es decir: 7 son cuentapropistas de baja calificación y 3 monotributistas), por lo que 10 de 10 son “autoempleo”. 
 Los cuentapropistas de baja calificación crecieron velozmente los últimos diez años, pasando de 1,8 millones en 2016 a 2,6 millones en 2025, con un 73% de estos en la informalidad (sin monotributo ni obra social o jubilación). Estamos hablando de comerciantes callejeros, obreros de la construcción y trabajadores de producción industrial informal, con un 85% que no supera la línea de pobreza y el 42% la de indigencia.
 La situación es aún más grave para el caso de la juventud con menos de 30 años, quienes representan el 53% de los desocupados y con una tasa de informalidad laboral que alcanza el 58% (casi 2 de cada 3 jóvenes son informales). Mientras que los jubilados que trabajan asciende al 18% (el máximo en 9 años), debido a la insuficiencia de ingresos de los haberes jubilatorios. No solo se trata de las consecuencias de una política económica recesiva, ligada a los negocios del capital internacional, financiero y la banca privada, sino que también existe una colaboración estrecha de la burocracia sindical al frente de las centrales obreras y la mayoría de los sindicatos, dejando pasar las reformas antiobreras (Ley Bases, Ley de Modernización Laboral, etc., los cierres de plantas y despidos, y aceptando los techos paritarios oficiales que anclan los salarios por detrás de la inflación. 
 La complicidad de la burocracia sindical con este deterioro va todavía más lejos, con el antecedente de la tercerización y flexibilización laboral bajo el kirchnerismo, del cual los burócratas como José Pedraza, entonces secretario general de la Unión Ferroviaria y “modelo sindical” de Cristina, terminaron como socios comerciales de las patronales y como verdugos de los trabajadores, con el asesinato de Mariano Ferreyra de por medio para intentar evitar la organización contra el fraude laboral y para conquistar el pase a planta permanente bajo el convenio correspondiente, poniendo fin a la división del colectivo obrero.
 Esta situación requiere de desarrollar la organización independiente de los trabajadores, con la unidad de trabajadores registrados e informales o mal encuadrados, para luchar contra la precarización laboral, el pluriempleo y la explotación patronal, y derrotar al gobierno ajustador y negrero de Milei y sus colaboradores. 

 Marcelo Mache

Semana de maniobras en el Congreso: la oposición patronal al rescate de Adorni y la agenda del oficialismo


El oficialismo convocó una sesión este miércoles para bloquear la sesión especial de la oposición para interpelar a Adorni y otros funcionarios. 

 La crisis política abierta alrededor del gobierno de Javier Milei tendrá este miércoles un nuevo capítulo en el Congreso Nacional, atravesado por maniobras, negociaciones y operaciones de rescate al oficialismo. Mientras distintos bloques opositores habían convocado para las 11:00 horas una sesión especial destinada a tratar pedidos de interpelación contra Manuel Adorni y otros funcionarios, y también diversos reclamos populares, La Libertad Avanza respondió convocando otra sesión una hora antes con un temario completamente distinto y el objetivo evidente de hacer caer la iniciativa contra el jefe de Gabinete. 
 La sesión impulsada originalmente por diputadas y diputados del Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, Provincias Unidas y Defendamos Córdoba, sumó ahora firmas de Unión por la Patria y contempla tratar distintos pedidos de interpelación contra Adorni, incluyendo la moción de censura presentada por el Frente de Izquierda Unidad para removerlo del cargo. También figuran pedidos de interpelación a Sandra Pettovello y Carlos Torrendell por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, diversos proyectos sobre licencias parentales, la virtual eliminación del Plan Remediar, la situación crítica del Pami respecto a la cobertura de medicamentos, y el vaciamiento y despidos del Servicio Metereológico Nacional. 
 Sin embargo, apenas se confirmó la convocatoria opositora, el oficialismo movió sus fichas, convocando una sesión para las 10:00 horas junto a los bloques colaboracionistas, buscando ocupar el recinto antes de que avance cualquier debate sobre Adorni. El temario elegido incluye la llamada “Ley Hojarasca”, orientada a derogar regulaciones y normativas favorables a los trabajadores y populares; distintos tratados y convenios internacionales; y las modificaciones al régimen de zona fría para habilitar nuevos tarifazos energéticos en todo el país.
 Según los distintos trascendidos periodísticos, la sesión especial convocada por el oficialismo reuniría un quórum muy ajustado de 129, si asiste la bancada libertaria y la totalidad de las bancadas de los bloques que comprometieron su participación (PRO, UCR, MID, Independencia, Innovación Federal y Producción y Trabajo). Si el oficialismo fracasa, igualmente el quórum para la sesión especial convocada por la oposición aparece más complejo. Los bloques firmantes podrían no participar en pleno, como es el caso de Provincias Unidas, cuya presidenta de bloque, Gisela Scaglia, participó de una reunión de presidentes de bloque “dialoguistas” con Martín Menem. Particularmente los legisladores que responden a los gobernadores de Córdoba y Santa Fe podrían ausentarse como “gesto” de gobernabilidad. 
 El gobierno pretende así retomar la iniciativa en el Congreso para profundizar su ofensiva antiobrera mientras bloquea cualquier cuestionamiento e investigación sobre los escándalos de corrupción y negociados que envuelven a la camarilla libertaria. La denominada “Ley Hojarasca” constituye directamente un programa de demolición de derechos y regulaciones que interfieran con los negocios capitalistas, mientras el recorte de zona fría apunta a descargar sobre millones de familias trabajadoras nuevos aumentos en las tarifas de gas y la energía.

 La oposición patronal al rescate de Adorni 

Uno de los datos políticos más relevantes vuelve a ser el rol de la oposición patronal, particularmente de Unión por la Patria. Todo indica que el peronismo está jugando a congelar el tema Adorni. Al menos eso es lo que ha ocurrido concretamente hasta ahora. La primera manifestación de esto fue que ninguno de los 93 diputados de Unión por la Patria firmó originalmente el pedido de sesión especial del jueves pasado, que no competía con ninguna convocatoria del oficialismo. Dicha sesión se postergó por expreso pedido del bloque peronista, que argumentaba que “la agenda no puede ser solo el tema Adorni”. Curioso argumento de parte de un bloque que usó sus 68 minutos de la sesión informativa a la que concurrió el jefe de gabinete el 29 de abril a hablar casi exclusivamente del “tema Adorni”. 
 Además de ello, bien podría haberse reprogramado la sesión especial de este miércoles para el jueves y evitar así superponerla con la maniobra oficialista. Lo que ocurre es que distintos medios señalan la existencia de negociaciones entre Martín Menem y sectores del peronismo para evitar tanto la interpelación como cualquier avance de una moción de censura contra el jefe de Gabinete. Según esas versiones, una parte del PJ considera que la continuidad de Adorni “desgasta” al gobierno y por eso prefieren preservarlo.
 Lejos de representar una oposición consecuente al régimen libertario, el peronismo vuelve a mostrar su política de contención y colaboración parlamentaria. En la escena mediática nacional, los escándalos de corrupción de Adorni ocupan hoy un lugar muy destacado. Un factor muy importante es justamente el contraste que existe entre el enriquecimiento ilícito, la compra de propiedades, los vuelos privados y los viajes de lujo, con la realidad material de millones de trabajadores que sufren sobre sus espaldas un ajuste brutal del cual este gobierno es el principal responsable. Sostenerlo en su cargo no “desgasta” al gobierno, sino que colabora con el fortalecimiento de este gobierno enemigo de los trabajadores. 
 El problema de fondo para los bloques patronales y, por lo tanto, defensores de las “instituciones”, es que una eventual caída de Adorni podría abrir una crisis política mayor para el gobierno de Milei. La defensa cerrada del jefe de Gabinete por parte de Milei revela que el gobierno teme que cualquier fisura exponga el entramado de corrupción, privatización y negocios que atraviesa a toda la administración libertaria. 

El planteo del Partido Obrero y el Frente de Izquierda 

El planteo del FIT-U se distingue por señalar que Adorni es apenas una expresión de un régimen de negociados, privilegios y corrupción que encabeza Javier Milei desde la Casa Rosada. Como señaló Néstor Pitrola en la cara del jefe de Gabinete en la sesión del 29, día del ñoqui: “Milei es el vértice superior de una pirámide de corrupción”.  A diferencia de las del peronismo, la intervención de Pitrola se destacó por una denuncia integral al régimen político de corruptos y estafadores, y a los ataques contra los trabajadores y el pueblo. Al mismo tiempo, planteó la necesidad de no circunscribirse solo a Adorni, planteando el juicio político contra Javier Milei. Este planteo lo proponemos al movimiento popular como una bandera de lucha frente a un gobierno que hunde al país en una catástrofe social: salarios destruidos, jubilaciones de miseria, despidos, tarifazos, cierre de fábricas, desmantelamiento de organismos públicos, ajuste a la educación, ajuste a la salud y sometimiento al FMI. 
 Queda demostrado, una vez más, que el camino para derrotar este régimen de hambre y saqueo no vendrá de las maniobras parlamentarias de una oposición patronal que permanentemente rescata al gobierno cuando este entra en crisis. La tarea estratégica es desenvolver la organización independiente de los trabajadores y una gran movilización popular capaz de derrotar el ajuste, los tarifazos y el conjunto del programa fondomonetarista del gobierno libertario y sus cómplices. 

 Fede Casas

martes, mayo 19, 2026

Bolivia: por el triunfo de la huelga general


La derecha continental con Milei enfrenta al pueblo movilizado. 

 La huelga general se está desarrollando en Bolivia. Entre este lunes y martes, se espera la entrada a La Paz de la manifestación campesina/indígena que venía marchando desde Caracollo (a 200 kilómetros de la Capital). Y se espera la confluencia de diversos movimientos de lucha (estudiantes universitarios, mineros, etc.) y fuertes choques represivos por parte del gobierno que no quiere que ocupen la Plaza Murillo, en cuyas adyacencias se encuentra la Casa de Gobierno. 
 El gobierno intentó desalojar el sábado los piquetes y cortes de ruta que tienen bloqueada a La Paz desde hace más de una quincena y que están produciendo un creciente desabastecimiento de la ciudad. Hubo represión (57 detenidos denuncia la Defensoría del Pueblo). En algún caso, se logró despejar momentáneamente un bloqueo, pero luego las fuerzas represivas tuvieron que retirarse ante la persistencia (y crecimiento) de la movilización. El sitio a La Paz se profundiza.

 El garrote y la zanahoria

 Las amenazas represivas también crecen. El jefe de Policía, Mirko Sokol, ha amenazado con pasar de los gases a los tiros. Y diversas organizaciones empresarias han pedido que se declare el “Estado de Excepción” (estado de sitio) y se haga intervenir abiertamente a las fuerzas militares (que ya acompañan a la policía como apoyo en los operativos represivos). 
 Los campesinos de la zona cocalera han ocupado el aeropuerto de Chimoré, en el Trópico de Cochabamba, para impedir el desembarco de tropas que se proponen detener al expresidente y dirigente del disuelto Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales. Versiones serias afirman que la misma DEA yanqui estaría detrás de este operativo y hasta que tendría directivas directas de poner preso o asesinar a Evo.
 Al mismo tiempo el gobierno de Rodrigo Paz está negociando con diversos dirigentes y movimientos que vienen participando de la huelga y las movilizaciones, para dividir y debilitar la huelga general. Ha prometido a los transportistas compensarlos por los daños producidos en los motores de sus vehículos por la nafta adulterada; a los campesinos de Pando les derogó la ley 1.720 que arrasaba con la pequeña propiedad agraria (pero prepara otra ley parecida), etc. El Ministerio de Trabajo llegó a un “acuerdo” con la Confederación de Maestros por el cual otorgaba un bono anual de 2.400 pesos bolivianos y promesas de “participación” de sus dirigentes en la preparación de una nueva ley educativa a cambio de levantar las movilizaciones y paros que vienen desarrollando. El sindicato del Magisterio Urbano no avaló este acuerdo y una importante asamblea del Magisterio Rural lo rechazó enfáticamente. Se trataba de un “aumento” de cerca de 500 mil pesos argentinos y anual, algo despreciable (menos del 2%) frente al aumento del 20% que venía reclamando el magisterio. 

 ¿Ayuda humanitaria y por la democracia de los Milei/trumpistas? 

El vocero presidencial de Bolivia, José Luis Gálvez, declaró que "el financiamiento del narcotráfico está detrás de los dirigentes" que participan de la huelga. Incita a la aplicación del reciente pacto firmado (“Escudo de América") por los Estados Unidos con los gobiernos derechistas del continente que habilita la intervención política y militar imperialista para enfrentar al “narcoterrorismo”, que ya fue aplicado previamente en el bombardeo e invasión de Venezuela para secuestrar al presidente Maduro por parte de fuerzas militares yanquis. 
 El gobierno de Milei ha enviado dos aviones Hércules con “ayuda humanitaria” para romper el bloqueo que viene realizando el pueblo movilizado con la huelga general sobre La Paz. Milei ha encabezado una declaración “humanitaria” y “democrática”, firmada por ocho países (Argentina, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú), en apoyo al gobierno hambreador y represor de Rodrigo Paz. Se prepara la intervención político/militar de la derecha trumpista contra el pueblo movilizado, en nombre del derecho del gobierno de hambrear a las masas trabajadores. 
 Cansados con las maniobras del gobierno –que ya en diciembre logró levantar una huelga general con falsas promesas de derogar los aumentos a los combustibles, para luego aplicarlos- la gran mayoría de las organizaciones no solo reclama por sus reivindicaciones, sino por la renuncia directa de Rodrigo Paz. Este teme que la toma de la Plaza Murillo, hoy o mañana, se transforme en la base de su derrocamiento.
Importante es que los movimientos de lucha no solo profundicen su organización y movilización, sino que se vayan coordinando y unificando local y nacionalmente, para impedir la división y el desgranamiento de esta gran huelga general. Impedir que la huelga vuelva a ser levantada por direcciones burocráticas como lo fue la anterior a fines del año pasado, aceptando falsas promesas del gobierno. Las combativas asambleas de los trabajadores del magisterio evidencian el método a seguir. Es necesario avanzar hacia la realización de asambleas en las empresas y barrios, la coordinación y convocatoria a asambleas populares regionales y una gran asamblea nacional popular con delegados elegidos en los movimientos de lucha. Así se sentarán las bases para luchar no solo por las reivindicaciones y por la caída del gobierno derechista hambreador, sino también por la perspectiva de un gobierno de los trabajadores. 
 En Argentina (y en América Latina) esta lucha está dando aliento para enfrentar a los Milei por el camino de la huelga general. Fuera Milei, Kast y Trump. Viva la lucha obrera y campesina de Bolivia y de los pueblos explotados del continente. 

 Rafael Santos

Cien horas con Fidel

El deporte y la guerra