viernes, febrero 13, 2026

Megamillonarios amigos de Epstein, protegidos largamente por la Justicia norteamericana, cómplice de sus redes de trata


Leer cualquier cosa sobre los caóticos archivos de Jeffrey Epstein —publicados de manera deliberadamente desordenada por la Justicia estadounidense— obliga a sumergirse en una cloaca inagotable de violencia sexual, sadismo, perversiones y en la confirmación de la impunidad de la que gozan los dueños del mundo.
 La semana pasada, un legislador demócrata, Ro Khanna, difundió algunos nombres de personajes que la Justicia norteamericana protegió durante años. Aunque están tachados en los documentos públicos, algunos legisladores tienen acceso a versiones no censuradas. 
 Los hallazgos comprometen claramente a Leon Black y Lex Wexner, dos megamillonarios para quienes Epstein trabajó durante décadas como asesor financiero y “filantrópico” (sic). Ambos son considerados la columna vertebral de la fortuna del proxeneta. Uno está acusado de violación de varias menores en las residencias de su asesor. El otro, figura en documentos del FBI como copartícipe de la red de captación de niñas y adolescentes. 
 Jane Doe tiene autismo y una forma rara de síndrome de Down que la dejó “en un nivel de desarrollo de unos 12 años”. Cuando tenía 16, Epstein se la entregó a León Black, el cofundador de Apollo Global Management, uno de los fondos de inversión más poderosos del mundo. La descripción de la violación, perpetrada en una de las mansiones de Epstein, da náuseas. Black mide alrededor de 1,93 metros y pesa 136 kilos. Jane es la tercera víctima de Epstein que demanda a Black, que nunca fue citado por la Justicia. Todas las mujeres -hoy rondan la treintena- dicen que fueron inmovilizadas por terceros, y terminaron heridas y ensangrentadas. 
 Black lo niega y calificó su vínculo con Epstein como una relación profesional que incluía «planificación patrimonial, impuestos y actividades filantrópicas». Los mismos documentos muestran no solo que Black pagó a Jeffrey Epstein decenas de millones de dólares por asesoría fiscal. En los archivos se encontró “un registro extremadamente detallado del patrimonio total de los Block”, una fortuna de 5.000 millones de dólares (WSJ, 11/2). Epstein no era un “asesor” sino alguien “con acceso profundo a la intimidad financiera” de la familia. 
 Epstein envió decenas de mails y mensajes a Leon Black, en los que lo presionaba para que le entregara millones de dólares. Por lo menos en una ocasión, le recordó el trabajo que había realizado en la estructuración de los pagos que Black hizo a una mujer que lo acusó de agresión sexual. “Documentos recientemente publicados muestran que Epstein recomendó a Black que contratara a un investigador para seguir los movimientos de la mujer y que recibía información actualizada sobre otras mujeres a las que Black había hecho pagos” (NYT 6/11)
 Otro que afirma que solo tuvo una relación “profesional” con Epstein fue Lex Wexner, el dueño de Victoria's Secret, L Brands y un gigantesco emporio de productos de cuidado personal. Epstein fue su mano derecha durante 20 años. Wexner concedió a Epstein una autoridad prácticamente ilimitada sobre su fortuna. Durante la década siguiente, Epstein acumuló cientos de millones de dólares, así como un avión privado, una casa palaciega y una finca de lujo en Ohio, todo ello propiedad de Wexner o de sus empresas. “La generosidad de Wexner hacia Epstein fue inaudita”: le cedió la mansión Straus en Manhattan, la residencia privada más grande de la ciudad, y le permitió vivir y operar sus negocios en sus propiedades de Ohio (publico.es 10/2, NYT 6/2). 
 Varias mujeres denunciaron que Epstein se presentó como "reclutador de modelos" para Victoria's Secret y así las captaba. “A pesar de que ejecutivos de L Brands informaron a Wexner sobre este comportamiento a mediados de los 90, el magnate no tomó medidas”, dice Clarín 10/2.
 La relación entre ambos se mantuvo incluso después de la primera condena de Epstein en Florida, en 2008. Cuando hasta que las presiones públicas forzaron una ruptura oficial, Wexner explicó que se debía a una importante malversación de fondos del asesor. 
 Virginia Giuffre, una de las víctimas de Epstein que más habló públicamente, dijo en una declaración que había sido víctima de la trata de personas para Wexner, entre otros. 
 La identidad de Wexner fue rigurosamente “cuidado” por la Justicia norteamericana, que nunca lo llamó a declarar, hasta la publicación de la última tanda, donde documentos del FBI lo califican como uno de los cómplices -"co-conspiradores"- de la red de trata de esclavas sexuales. “Esta revelación, sumada a su reciente citación por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, pone al magnate de 88 años en el centro de un escrutinio judicial sin precedentes” (Clarín 10/2). 
 “Co- conspiradora” es uno de los cargos por los que Ghislaine Maxwell, la socia y ex novia de Epstein, cumple una condena de 20 años. “Wexner, fuente de cientos de millones de dólares de la fortuna de Epstein, no ha sido acusado de ningún delito” (NYT 6/2). 
 Otro identificado es el sultán emiratí Ahmed bin Sulayem, destinatario de un e mail en el que Epstein le dice: “Me encantó el video de torturas” (sic). Los documentos del Departamento de Justicia muestran que ambos se comunicaban frecuentemente sobre experiencias sexuales durante más de una década. Bin Sulayem es el presidente de DP World, una empresa que gestiona el 10% de comercio global y desarrolladoras inmobiliarias (elperiódico.com 10/2). El Fondo de Pensiones de Quebec, el segundo en importancia en Canadá, esta semana suspendió acuerdos de inversión con DP World por estas noticias. 
 ‘Last but not least’, otro que está en problemas es el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, que visitó a Epstein en su isla privada en 2012, cuatro años después de que el proxeneta fuera sentenciado a 13 meses de prisión por prostituir a una niña. Lutnick había jurado que se había distanciado de Epstein en 2005 pero la última entrega de los archivos lo muestra intercambiando invitaciones y concretando un almuerzo en compañía de su mujer e hijos, a los que esgrime como escudo. 
 Al momento de su muerte, en 2019, Epstein era un hombre inmensamente rico. Su patrimonio sumaba US$ 578 millones, según sus herederos. Esa fortuna incluía una colección de lujosas residencias, dos islas privadas en el Caribe y casi US$ 380 millones en efectivo e inversiones. “El origen de esa riqueza es el núcleo del escándalo que todavía sigue abierto… y sigue siendo un misterio” (Forbes). La hipótesis de que Epstein filmaba a sus amigos mientras violaban a las menores, en sus casas y en sus islas, y después los habría chantajeado, usando su actividad financiera como fachada va quedando corta. 
 Los nexos entre las redes de prostitución, las redes de trata y el capital financiero internacional han sido denunciado muchas veces. Los archivos de Epstein comienzan a aportarles nombre y apellido.

 Olga Cristóbal
 12/02/2026

Milei y las Fuerzas Armadas cierran fila con la “Declaración de Seguridad Nacional” de Donald Trump


Argentina se ha convertido en colonia. 

 El 11 de febrero se realizó en Washington una cumbre militar presidida por los Estados Unidos. Por la Argentina asistió el vicealmirante Dalle Nogare, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, su primera misión internacional. De los países europeos participaron los altos mandos militares de Dinamarca, Gran Bretaña, Países Bajos y Francia. Estos países poseen territorios coloniales en América. 
 Los encargados de dirigir la cumbre fueron el jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, oficial de la Guardia Nacional del Ejército. La cumbre se enrola en los propósitos de la “Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos” (NDS 2026). También fueron de la partida el general Francis Donovan, jefe del Comando Sur, que supervisa América Latina y recientemente confirmado por el Senado, en reemplazo del Almirante Alvin Holsey, y el general Gregory Guillot, jefe del Comando Norte, que supervisa la defensa del territorio nacional y Groenlandia. En la NDS se puede leer, blanco sobre negro que “tras años de abandono, el Departamento de Guerra restaurará el dominio militar estadounidense en el hemisferio occidental. Lo utilizaremos para proteger nuestra patria y nuestro acceso a territorios estratégicos en toda la región”. Para reforzar su estrategia en la región, desde el Pentágono aseveraron que se realizarán dos o tres reuniones de estas características en el año. 
 Al finalizar la reunión Dalle Nogare señaló a La Nación que “Ellos (por los EE. UU.) dicen: ‘Nosotros estamos para resguardarlos, pero ustedes son los primeros que tienen que estar preparados para combatir todo este tipo de amenazas’”, y agregó que la Argentina busca consolidarse como un “actor de importancia por su profesionalismo y doctrina en temas de seguridad y defensa”. Dalle Nogare también se encargó de adelantar que los EE. UU. convocarán prontamente a una cumbre de ministros de Defensa de la región (La Nación 11/2). 
 Trump exhortó a los países asistentes a aumentar al 5% de su PBI el gasto en defensa. El promedio regional de gastos en defensa es del 1,1%, según el Banco Mundial, mientras que la Argentina se encuentra por debajo de este promedio, destinando el 0,7% de su PBI a la esfera de defensa, a pesar del militarismo blandido por el gobierno nacional. Si los liberticidas se comprometen a esta línea de acción deberán romper su tan mentado “déficit cero” o descargarán nuevos ajustes sobre otras áreas. 
 Dalle Nogare en su alocución a sus pares se encargó de señalar que “nuestra participación reafirma el compromiso con la seguridad hemisférica y la búsqueda de soluciones conjuntas a desafíos que hoy no conocen fronteras. Este encuentro es el espacio principal para fortalecer la confianza mutua y la cooperación profesional. Nuestro objetivo es claro: trabajar en una agenda común que priorice la estabilidad regional" (ídem). Muestra de esto es el ejercicio militar conjunto entre las armas argentinas y grupos especiales norteamericanos a llevarse adelante en abril próximo y que lleva como nombre “Daga Atlántica”.
 Partiendo de la caracterización que la NDS realiza sobre China, como el principal competidor estratégico de EE. UU y el único con capacidad real para disputar el equilibrio de poder a escala global, la influencia del país asiático fue uno de los puntos claves de la cumbre. Por ejemplo, el mega puerto en Chancay, Perú, o el proyecto de cable submarino para unir a Chile con el sudeste asiático. Según La Nación no estuvo en agenda la presunta base militar china en Neuquén: tampoco la sentencia de la Corte Suprema de Panamá que anula la adjudicación de los puertos del canal a una multinacional con sede en Hong Kong. Tampoco se realizaron menciones sobre la intervención federal del puerto de Ushuaia. Hegseth y Caine se refirieron a las dificultades de lograr un “equilibrio entre los beneficios” de las inversiones en infraestructura (como las que ofrece China) y los “objetivos de defensa”, sin afectar los intereses económicos de cada país (ídem). El propósito estratégico de Trump es reconstruir las cadenas de producción internacionales, para desalojar a China y capturar las materias primas estratégicas de América Latina. 
 La cumbre trumpista se da en el marco del asedio imperialista a Cuba y el protectorado que ha instalado en Venezuela con la colaboración del chavismo residual. En el caso de la Argentina, la militarización que promueve la “Doctrina Monroe” para América Latina y el Caribe, se le suma, en un movimiento de pinzas, como el acuerdo comercial rubricado recientemente entre ambos países, que tiene como eje el aislamiento económico de China y la conversión de Argentina en una semicolonia del imperialismo estadounidense. 

 Lucas Giannetti 
 12/02/2026

jueves, febrero 12, 2026

La contrarreforma laboral consigue la media sanción


Los gobernadores y la burocracia sindical peronista salen en auxilio de Milei. 

 Patricia Bullrich señaló que el proyecto de ley que obtuvo media sanción esta madrugada en el Senado “es la que queda, sin cambios”, o sea que el paso por Diputados sería sólo un trámite. El pacto de hierro entre los bloques y partidos que votaron la contrarreforma (libertarios, el PRO y la UCR) fue suscripto por otras bancadas provinciales, como Flavia Royón, la senadora del gobernador Sáenz y del capital minero, o las representantes del “Neuquinismo”, que levantaron la mano por el “futuro de Vaca Muerta”. 
 En la trastienda de esta coalición antiobrera, está la burocracia de la CGT, que consiguió dos cuestiones vitales para su caja: mantener los “aportes voluntarios” a los sindicatos, al menos durante dos años, y el porcentaje del 6% para las obras sociales. Pero es falso que el gobierno les hiciera “concesiones”: la última versión del proyecto fue un ‘toma y daca’, donde Milei y Bullrich se embolsaron nuevas cláusulas anti-obreras, como la aplicación de descuentos a los trabajadores que deban tomar licencias por accidentes o incapacidades sufridas en actividades de “riesgo” fuera del horario del trabajo -por ejemplo, cualquier deporte-, y también por enfermedades. Las licencias, en estos casos, sólo representarán el 50 y 75% del salario, respectivamente. La salud del trabajador, que siempre es afectada por el desgaste físico de los años en el puesto laboral, pasa a ser un “asunto privado”. La media sanción dispone, además, la digitación, en favor de la patronal, del médico y las juntas médicas que deberán intervenir en estos casos. Naturalmente, la CGT -que negoció la cuestión de los aportes a su caja- no podía desconocer este agregado de último momento. Este es el “paquete” que debe ser votado a libro cerrado en Diputados. 

 Peronismo 

En el coro de complicidades con la contrarreforma está, asimismo, el elenco de senadores del pejotakirchnerismo. Durante dos años, Cristina Kirchner reclamó en sus cartas y pronunciamientos una “actualización laboral”, la misma muletilla utilizada por el gobierno para fundamentar su proyecto de ley. Los senadores peronistas abusaron de la afirmación de que “la reforma no va a crear empleo”, cuando la intención del proyecto no es ese, sino aumentar la tasa de explotación de la fuerza de trabajo. Los Gerardo Zamora y varios otros no cuestionaron este único punto vital – el derecho laboral ha sido conquistado por los trabajadores como un medio para atenuar relativamente esa tasa de explotación. Ninguno de ellos defendió al derecho del trabajo, como no podía ser de otro modo. En el mundo entero, el derecho del trabajo fue aceptado por las patronales en períodos de ascenso revolucionarios y revoluciones. En esos períodos, socialistas, comunistas y peronistas sirvieron de puente para esa transacción, en nombre de las llamadas “reformas universales”.
 La contrarreforma fue saludada por una suba en la cotización de la deuda pública y de las acciones argentinas en el exterior, porque el proyecto establece, además de lo antedicho, un “Fondo de Asistencia Laboral”, que recaudará una cifra cercana a los 4000 millones de dólares por aportes previsionales desviados del ANSES al fondo de despidos. Como ocurriera con las AFJP, este fondo será generosamente usado para comprar títulos de la deuda pública. Este vaciamiento del Anses será seguido por la reforma jubilatoria, o sea el aumento de la edad de retiro, el cese de la indexación y la liquidación de los regímenes especiales de docentes y profesores. A la vuelta de ese ataque, vendrá otro filón para el capital financiero: la reapertura de la jubilación privada. 
 En la jornada de ayer se produjo una paradoja: mientras el Senado votaba la condición de “esencialidad” para las fuerzas de seguridad – que obligan a una prestación de tarea al ciento por ciento en cualquier conflicto – los efectivos de Rosario completaban su tercer día de insubordinación para reivindicar un aumento de salarios y la inclusión de los ‘adicionales’ al básico. La necesidad tiene cara de hereje; las fuerzas encargadas de asegurar la vigencia de la contrarreforma laboral se levantan contra sus disposiciones. Cuando se trata de abrir la billetera, las fuerzas de seguridad son consideradas una fuerza de trabajo y no un arma del estado para preservar el orden patronal. La legislación anti-obrera vale el tiempo que los obreros se vean forzados a aceptarla. Cuando las reivindicaciones elementales de la clase unan al conjunto de la masa en una lucha común, esta ‘legislación’ caerá como un castillo de naipes.

 Marcelo Ramal 
 12/02/2026

Spagnuolo: el primer procesado de la pandilla libertaria


Por las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad, Diego Spagnuolo, amigo íntimo y abogado de Milei, se convirtió en el primer procesado del gobierno libertario. Fue acusado por el juez Sebastián Casanello de ser la cabeza de una asociación ilícita de cobro de sobornos y los embargó por 200 millones de pesos. También se encuentran procesados en la causa Daniel Garbellini, número dos en el ANDIS, y los operadores Miguel Calvete y Pablo Atchabahian. 
 En el fallo de Casanello se puede leer que la ANDIS “se convirtió en una oportunidad de rápido enriquecimiento ilícito” para “una organización criminal compuesta tanto por funcionarios estatales (…) como por actores particulares”. Su objetivo era “generar recíprocamente millonarias ganancias”, a expensas de los fondos públicos que debían garantizar el derecho a la salud y el bienestar a personas con discapacidades. Las maniobras consistían en “la adjudicación indebida de contrataciones públicas” para la compra de medicamentos e insumos, el pago de sobreprecios y, como contraparte, de sobornos. Los procesados ascienden a 19 personas. La imputación a seis exfuncionarios (más 13 directivos y empresarios farmacéuticos) se asienta en los delitos de asociación ilícita, defraudación contra la administración pública, cohecho y negociaciones incompatibles, entre otros. 
 En agosto del año pasado salieron a la luz los audios en los que Spagnuolo, en conversaciones con diferentes personas, reconocía el cobro de coimas, que, según el ex irector de ANDIS, tenía en la punta de la pirámide de corruptela a Karina Milei, seguida por Martín Menen y Lule Menem, que aún no fueron citados a declarar. 
 Por el momento Jonathan y Emanuel Kovalivker, empresarios de la droguería Suizo Argentina, no se encuentran procesados. La defensa de ambos pidió la nulidad de toda la causa, aduciendo que los audios filtrados son apócrifos. Casanello rechazó dicho pedido y la Cámara Federal de Casación declaró inaceptable un recurso de queja presentado con el mismo propósito. Aún así, ni Casanello, ni el fiscal de la causa Franco Picardi tomaron los audios para elaborar las acusaciones. 
 El resto de los procesados como integrantes de esa asociación ilícita son el exdirector de Prestaciones Médicas, Diego Martín D’Giano, el excoordinador de Gestión de Urgencias, Roger Edgar Grant, y Eduardo Nelio González, exdirector de Apoyos y Asignaciones Económicas. Los procesados vinculados a Calvete son su hija Ornella, Lorena Vanesa Di Giorno y la exfuncionaria Luciana Ferrari. Los implicados relacionados a las droguerías son Silvana Escudero, vinculada a New Farma, Andrés Arnaudo, a Génesis, y Alejandro Fuentes Acosta, vinculado a Droguería Floresta (Página 12, 9/2). 
 En el expediente firmado por Casanello se puede leer que se realizaron órdenes de compra por $30.337.220.919,77, concentradas principalmente en cuatro empresas: Droguería Profarma SA, Droguería Génesis SA, Droguería New Farma SA y Droguería Floresta SA. En relación a los sobreprecios, el fallo “recoge comparaciones concretas entre procesos ‘grandes’ y compras ‘acotadas’ para medicamentos específicos, con diferencias porcentuales muy significativas. Por ejemplo, se describen contrastes sobre Pembrolizumab (Pembrox) con incrementos que, en ciertos casos, superan el 100% entre una compra y otra, y se detallan montos de presunto sobreprecio asociados a adjudicaciones a distintas firmas” (Palabras del Derecho, 10/2). 
 Mientras la causa avanza, el Gobierno, tratando de borrar las pruebas de asociación ilícita de cobro de sobornos que involucran a la propia camarilla gobernante, en diciembre pasado decidió cerrar la ANDIS y pasarla a la órbita del también cuestionado Ministerio de Salud. La medida fue argumentada en la necesidad de eliminar “capas burocráticas” y mejorar la transparencia en la administración de políticas de discapacidad, según informó en su momento el inefable vocero presidencial, Manuel Adorni. 
 Las coimas de la ANDIS no son la excepción, sino que es parte del entramado de corruptela más generalizada del gobierno liberticida, a las que hay que sumar la criptoestafa $LIBRA, la retención de alimentos por parte del Ministerio de Capital Humano, los contratos de seguridad con Tech Security (vinculada con el clan Menem) del Banco Nación, el caso de fentanilo adulterado -que dejó un centenar de muertes- y el ingreso de valijas por parte de Laura Belén Arrieta, “empleada” de Scatturice, quien acumula al menos 260 contratos con el Estado. 
 Como el pescado, el Gobierno se pudre por la cabeza. Milei y su pandilla son parte de una asociación ilícita más grande que tiene como objetivo final derrotar a la clase trabajadora con métodos fascistas.

 Lucas Giannetti 
 11/02/2026

miércoles, febrero 11, 2026

CON FILO | El cuartico está igualito



Cuba amenazada de inanición y de invasión


El gusanaje de Miami en acción. 

 La prensa de Estados Unidos ha aportado cierta claridad acerca de las intenciones de la camarilla de Trump para Cuba. Mientras Trump reitera que su gobierno se encuentra en conversaciones con las autoridades políticas de la Isla con el propósito de imponer el remate del territorio al capital financiero norteamericano y en especial a sus grupos inmobiliarios, nada de esto está ocurriendo efectivamente. Díaz-Canel, el presidente de Cuba, ha manifestado en forma pública la disposición de su gobierno para atender a los planteos de Trump, aunque sin pre-condiciones ni violaciones de su soberanía. Todo este dimes y tirites es, sin embargo, insustancial, porque el gobierno norteamericano ha puesto en cuarentena a toda la Isla: el ‘resto del mundo’ ha aceptado integralmente interrumpir la provisión de petróleo a Cuba para evitar las sanciones económicas que Trump estableció mediante una orden ejecutiva. Cuba ha adoptado cortes de energía para evitar un colapso inminente o al menos dilatarlo. Cuba se encuentra sometida en la actualidad a un bloqueo económico mundial, respaldado la armada norteamericana en el Caribe que fuera desplegada contra Venezuela e indirectamente contra Colombia. 
 De acuerdo a algunos medios estadounidenses, Marco Rubio, descendiente de exiliados cubanos, habría bloqueado toda negociación con el gobierno de Cuba, operando incluso a espaldas de Trump. Este boicot sólo deja como alternativas la promoción de un golpe de estado desde el interior de Cuba o la invasión del territorio bajo la dirección del Pentágono. Para llevar la agresión a esos extremos, Rubio cuenta con el cese completo de la producción de energía, el colapso económico y la inanición. Cuba se ha visto obligada a interrumpir la vinculación aérea con el exterior debido a la carencia de fuel oil. Ha reducido, por los mismos motivos, los días laborables y el transporte de personas. El progreso que habría logrado en el desarrollo de energías renovables es cuestionado por algunas fuentes que aseguran que es inferior a Corea del Norte y hasta Haití y Afganistán. De cualquier modo, no podría lograr un autoabastecimiento por esas vías hasta dentro de cuatro años. 
 Rubio estaría repitiendo contra Cuba lo que logró en Venezuela, cuando el emisario de Trump (Richard Gillespie) logró de parte de Nicolás Maduro la aceptación de todas las condiciones exigidas de Trump, que Rubio objetó porque no incluían el apartamiento del gobierno y del país de Maduro mismo. En el caso de Cuba, sería algo similar: excluir, por caso a Díaz-Canel o a altos dirigentes de las empresas industriales y turismo, para diseñar un gobierno a dedo. No estaría en discusión la cesión del turismo y las actividades conexas (hoteles, playas, desarrollos inmobiliarios), sino la conversión de Cuba en un protectorado de facto o directamente en una colonia. Como una mayoría de observadores excluye la posibilidad de fragmentar al aparato castrista por medio de infiltraciones, lo que queda sería una invasión justificada en el estallido de una catástrofe humanitaria. Trump se autoconvence de su omnipotencia internacional al ver la facilidad con que México o Rusia han cedido a sus atropellos – en el caso de Rusia por el interés de mantener a Trump de su lado en el descuartizamiento de Ucrania. La guerra contra la OTAN en Ucrania ha desangrado políticamente a Rusia en el plano mundial. En el caso de China, que ha provisto a Cuba de activos de energía alternativa a la fósil, carece de la posibilidad de un despliegue militar a tanta distancia, cuando enfrenta, simultáneamente, una crisis severa en la cúpula de sus Fuerzas Armadas. 
 No se puede excluir en forma absoluta que Trump no se acomode esta vez a los propósitos de la gusanería de Miami, para evitar precisamente un envío de tropas al suelo cubano. Al final, un cántaro que es llevado numerosas veces a la fuente acaba por romperse. Pero sólo sería un acomodamiento temporal. 
 Es necesaria una movilización internacional de masas en defensa de Cuba y de la independencia política de Venezuela y de América Latina. En cierto estadio de su desarrollo, cuando la presente ofensiva imperialista enfrente una crisis sin salida, esta movilización habrá contribuido para liquidarla en forma revolucionaria. Ahora mismo, un escenario similar al cubano tiene lugar en Irán, donde Trump ha advertido de la inminencia de un ataque militar ante el impasse de las negociaciones para imponer un protectorado al régimen de los ayatollahs. El estado sionista, por su lado, ha exigido que se lo mantenga fuera de una represalia iraní, lo cual ha sido rechazado. No es claro aún si Trump quiere mantener separados los escenarios de Irán y Cuba o, si por el contrario, ha decidido activar el primero para que opere como una cortina de humo para el segundo. Trump se vale de esta política de guerra para proceder a una extorsión chovinista al electorado norteamericano y para desmantelar la resistencia hacia las redadas militares contra los inmigrantes y los trabajadores de Estados Unidos.

 Redacción Política obrera
 10/02/2026

La contrarreforma laboral llega al Congreso


Las complicidades de hierro entre Milei-Caputo y gobernadores peronistas. 

 Para despejar el tratamiento de la reforma laboral en el Senado, el gobierno decidió apartar del camino a lo “accesorio”. Para ello, habría aceptado retirar del proyecto original las rebajas en el impuesto a las Ganancias para las patronales que tomen trabajadores. Los gobernadores impugnaban este punto porque afectaba el reparto de la recaudación del impuesto nacional a las provincias (coparticipación). El gobierno dice que va a dejar esta cuestión para más adelante. Aunque lo presenta como una concesión a los gobernadores, Milei y Caputo tienen sus propias razones: la recaudación impositiva se está viniendo abajo, por la extendida crisis industrial y comercial. O sea que el gobierno que prometió bajarle los impuestos a los capitalistas no tiene condiciones para hacerlo. En los cambios de último momento a la ley, los bancos se asegurarían el monopolio de las cuentas-sueldo, en detrimento de las billeteras virtuales. Galperín, el mileísta ‘number one’, ya tiró la bronca. Pero tiene razones de peso para que la sangre no llegue al río: la esencia de la ley oficial, que es la liquidación lisa y llana del derecho laboral, permanece inalterada. Los diarios informan también de las negociaciones en curso con la burocracia de la CGT, en este caso, por los aportes obligatorios de los afiliados y el rescate financiero de las obras sociales. A cambio de estas tratativas, que afectan al aparato burocrático y su caja, la CGT confinó la jornada del 11 de febrero a una movilización de un par de horas al Congreso, con corralito antipiquetes incluido, convenientemente pactado con el gobierno. 

 Mentiras 

Para tapar con humo a la componenda entre gobierno, gobernadores y burocracia sindical, el gobierno y sus aliados se han lanzado a una campaña mediática dirigida a confundir a la opinión popular sobre el contenido de la contrarreforma. El jefe de esta usina de mentiras es el secretario de Trabajo, Julio Cordero, que maneja varios slogans con perfidia inusitada. El primero de ellos es el que dice que “las indemnizaciones no se tocan, se ordenan”. Aunque se mantiene el principio formal de “un mes por año trabajado”, Cordero oculta que: 1º) del cómputo de la indemnización se ha eliminado el aguinaldo, las vacaciones y los premios no mensuales. 2º.-La indemnización resultante es considerada como la “única reparación procedente” por el despido, para bloquear cualquier reclamo judicial que podría tener lugar en un despido sin causa. Un día antes de la sesión del Senado, se acaba de confirmar el pasaje de la Justicia del Trabajo al ámbito de la Ciudad, o sea, a los tribunales digitados por los primos Macri. 3º) Que los recursos para la indemnización provendrán de un fondo costeado por los propios trabajadores, al cual será destinado el 3% de sus aportes previsionales. De esta manera, y a la hora de despedir a un trabajador, el capitalista tendrá en cuenta que no necesita hacer ningún desembolso especial. Ya tiene en su haber los fondos necesarios para indemnizar, y tampoco los aportó él. Es un incentivo extraordinario en favor del “despido fácil”. Es una alteración estratégica en la relación de fuerzas entre la clase obrera y la patronal. Los aliados de Milei en esta contrarreforma, como el radical Tetaz, han tenido el atrevimiento de justificar el despojo del Anses para financiar el fondo de despidos, con el argumento de que “el sistema jubilatorio, de todos modos, ya es insolvente”. La ‘insolvencia’ la paga el obrero, no el patrón ni Tetaz. La reforma laboral será seguida por una reforma previsional, donde la insolvencia será cubierta por el aumento de la edad de jubilación, el cese de la pensión por viudez y la abolición de los regímenes especiales – como el docente y docente universitario. 
 Con mayor cinismo aún, Cordero presenta al régimen de vacaciones “móviles” como una medida a pedido… de los trabajadores jóvenes, a quienes, según le consta sólo a él, “les gusta” disponer de sus licencias en forma fraccionada o en cualquier momento del año. El mismo argumento lo presenta para justificar al banco de horas, que le permitirá a la patronal disponer de jornadas de hasta 12 horas sin pagar horas extras, con la mera compensación en el día u horario que el patrón disponga. Las invocaciones de la ley acerca de cambiar horas o licencias “por mutuo acuerdo”, son la peor impostura de todas: en condiciones donde se facilita el despido, se prohíben las asambleas y las huelgas, el “mutuo acuerdo” no existe: el trabajador es compelido a aceptar la flexibilidad laboral so pena de perder el trabajo. 

 Mar de fondo 

Milei y Caputo han ingresado en tratativas con el peronismo y otros para que la contrarreforma salga, “a como sea”. Necesita esta ley antiobrera para ‘compensar’ a las patronales por una crisis industrial galopante, que simplemente se agravará por la mayor caída del consumo personal. Es un aliciente también para seguir recibiendo los salvatajes de último momento de Trump y de Bessent. Pero con reforma incluida, la inflación enmascarada de enero es del 3% - la real sería un 4 por ciento. Los cierres de fábricas y las rupturas en las cadenas de pago están golpeando a miles de trabajadores, como ocurrió en Granja Tres Arroyos y antes en Whirpool, Dr. Ahorro, numerosos frigoríficos y la mayoría de las líneas de colectivos del AMBA. La docencia de todos los niveles, incluyendo a la universitaria, llega al inicio del curso lectivo con la comprensión de que necesita una lucha decisiva y de conjunto para recuperar un despojo del 40 o 50% de sus salarios.
 La gran burguesía celebra la liquidación del derecho laboral, pero sabe muy bien que ello no le aportará nada para salir del pantano industrial y la crisis de financiamiento. Una parte de la contrarreforma ya estaba vigente con la ley Bases -las consecuencias fueron un crecimiento formidable del empleo no registrado, por un lado, y la caída del registrado, por el otro. La lucha contra la contrarreforma es una lucha política contra el capital y el Estado; esta es la comprensión que llevamos a las múltiples luchas en desarrollo, para unificarlas y coordinarlas en la perspectiva de una huelga general, hasta derrotar la ley antiobrera y al gobierno trumpista de Milei-Caputo. 

 Marcelo Ramal
 10/02/2026

Procesan a Spagnuolo y otros 18 funcionarios de Milei por las coimas en la Andis

Se vuelve a demostrar la corrupción libertaria. Casanello salva al presidente y a su hermana. 

 Diego Spagnuolo, extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), fue procesado junto a otras 18 personas en la causa que investiga negociados con coimas y otras discrecionalidades entre el gobierno de Milei y laboratorios privados en el manejo de los fondos de la institución. Los hermanos Milei han quedado impunes, a pesar de ser no solo responsables políticos sino incluso señalados como beneficiarios, mientras privan a miles de personas con discapacidad de pensiones, medicamentos y otros derechos. 
 La medida fue impulsada por el juez Sebastián Casanello, que sostuvo que la Andis fue “cooptada y empleada como vía de enriquecimiento” y que existió una “organización criminal” que “administraba ganancias millonarias a partir de la adjudicación indebida de contrataciones públicas”. Spagnuolo es íntimo amigo y exabogado de Milei. La amistad con el presidente habría sido construida con la ayuda del narcolibertario José Luis Espert. 
 También fueron imputados otros funcionarios importantes, como el exsubdirector de la Andis, Daniel María Garbellini; el exdirector de Prestaciones Médicas, Diego Martín D’Giano; y elementos vinculados a droguerías proveedoras de medicamentos, como Silvana Escudero de New Farma, Andrés Arnaudo de Génesis y Alejandro Fuentes Acosta de Droguería Floresta. 
 Contra esta gentuza pesan las figuras de asociación ilícita, defraudación, cohecho y negociaciones incompatibles con la función pública. Todo se originó cuando, en el programa Carnaval Stream, se reprodujeron audios de Spagnuolo que daban cuenta de la existencia de un régimen de coimas para que laboratorios obtuvieran contratos con el Estado nacional, en el que la empresa Suizo Argentina cumplía el papel de intermediaria. De ese sistema supuestamente se beneficiaban Karina Milei y Eduardo “Lule” Menem. El famoso 3% con el que se vincula a Karina proviene de allí.
 Casanello indicó que este entramado “pareciera tener márgenes aún difusos y no agotarse en los hechos aquí probados”, por lo que “existen indicios de que el grupo habría extendido la lógica de intermediación, privilegios y sobreprecios hacia otras áreas y actores”. O sea que la magnitud real de la podredumbre todavía se desconoce. Con todo, el magistrado dejó la causa por “motivos personales” (Tiempo, 10/2), sin investigar a los hermanos Milei ni a Menem, y sin avanzar contra los hermanos Kovalivker, dueños de Suizo Argentina, que fue contratada otra vez por el gobierno como proveedora de insumos médicos. 
 Trascendió que en la Casa Rosada esperan que la causa quede en manos de un juez más afín. Gran favor les hizo Casanello a los Milei. Es el mismo juez que, cuando se trata de perseguir a los luchadores del Polo Obrero, va a fondo, aun ante la inexistencia de pruebas que den veracidad a las acusaciones que se emiten desde el poder político. 
 El gobierno viene de sufrir otros sacudones: la renuncia de Damián Reidel a la presidencia de Nucleoeléctrica en medio de denuncias por corrupción, y la renuncia de quien fuera el secretario de Transporte, Luis Pierrini, en el marco de denuncias por redireccionamiento de subsidios a favor del Grupo Metropol. Desde el gobierno, en su momento, se llegó al ridículo de decir que los audios de Spagnuolo fueron producto de la inteligencia artificial.
 Si sumamos a esto el caso de la criptoestafa que involucra al presidente, las denuncias por sobreprecios que envuelven a Sandra Pettovello y los lazos de elementos como Espert o Villaverde con el negocio narco, se puede deducir que el Estado está comandado por un grupo de ladrones que se enriquecen aprovechando su lugar como detentores del poder, mientras benefician a un puñado de capitalistas, acreedores y parásitos varios a costa de la clase trabajadora y sus sectores más vulnerables. 
 Prueba de esto, entre otras cosas, es que Spagnuolo promovió cientos de despidos en la Andis y la baja de aproximadamente 100.000 pensiones. Los laboratorios, entretanto, la levantaron en pala. Basta ver cómo robaron a los jubilados: según el Centro de Economía y Política Argentina (informe de mayo del año pasado), desde que Milei ganara el balotaje, la canasta de medicamentos del Pami acumula un aumento del 394%, más de 200 puntos por encima del aumento de la jubilación mínima con bono incluido. 
 El colectivo de discapacidad viene librando una pelea dura junto a los jubilados y otros sectores agraviados por el gobierno. Hace poco conquistó la reglamentación de la Emergencia en Discapacidad. Corresponde profundizar el camino de la lucha para conseguir todas las reivindicaciones.
 Abajo el gobierno.

 Nazareno Suozzi

martes, febrero 10, 2026

Cuba: ¡Fuego al Imperio!

Falacias contra Cuba… en “Proceso”

Inocencia Fiscal para los evasores, punitivismo contra los trabajadores


El gobierno puso en marcha la Inocencia Fiscal mientras avanza con reformas punitivistas contra los trabajadores y la juventud. 

 El gobierno nacional reglamentó y puso en marcha la Ley de Inocencia Fiscal, con la que busca hacer la vista gorda frente a los evasores y delincuentes fiscales, mientras al mismo tiempo desenvuelve una campaña punitivista contra los trabajadores y la juventud, con el proyecto para bajar la edad de imputabilidad a 13 años y la reforma reaccionaria del Código Penal. Un régimen para los banqueros y capitalistas que persigue a los jóvenes y trabajadores.
 El régimen de Inocencia Fiscal, sancionado en diciembre, consta de una serie de beneficios para las patronales, activando el Régimen Simplificado de Ganancias (RSG) y redefiniendo los criterios de fiscalización empleados por la Arca, controlando solamente los ingresos declarados y las deducciones admitidas por los contribuyentes.
 Este nuevo escenario deja excluida de la fiscalización estatal la variación patrimonial de los contribuyentes, su consumo personal y los depósitos bancarios, todos indicadores de una posible defraudación al estado y de la consecución de delitos fiscales.
 El gobierno promueve un régimen de la “vista gorda” y “vale todo” para que los capitalistas hagan negocios a sus anchas pero no utiliza la misma vara con los trabajadores, contra quienes no afloja ni un centímetro y aprieta cada vez más la cuerda. 
 No solo la carga fiscal cada vez resulta más pesada para los trabajadores, los cuales pagan impuestos regresivos como el IVA o a la vivienda única, además del nefasto Impuesto a las Ganancias sobre la cuarta categoría sostenido por Milei, sino que además desde el Ejecutivo nacional proponen una reforma punitivista del Código Penal que endurece todas las penas y suprimiendo en los hechos el “beneficios” de la excarcelación, mientras se avanza aceleradamente con el objetico de encarcelar a niños de 13 años o menos, con el proyecto de reducción de la edad de imputabilidad. 
 La naturaleza de clase del gobierno de Javier es Indisimulable, incluso en el proyecto de reforma laboral se introduce una modificación de Ganancias beneficiosa para las sociedades privadas a costa de la recaudación fiscal, luego de poner al evasor fiscal, Andrés Edgardo Vázquez, como director Ejecutivo al frente de la Arca, como beneficio adicional a los evasores. Además de la reforma tributaria postergada que plantea, entre otras cosas, la supresión del monotributo y el pasaje generalizado al régimen de autónomos que afectaría a millones de trabajadores precarizados que pasarían a tributar más del doble de los actual. 
 Los trabajadores somos quienes somos forzados a sostener fiscalmente el Estado burgués para que el gobierno luego recorte las partidas destinadas a salud, educación, obras, vivienda, cultura, etc. Y las destine al pago de la deuda usuraria o a beneficios directos a los capitalistas, como ocurre con la transferencia de recursos que la reforma laboral les quita a los trabajadores para otorgárselos a los patrones. 
 Bajo el gobierno de Milei quienes las hacen no las pagan, sino que siempre pagan los trabajadores, mientras el crimen organizado y los grandes delincuentes y evasores son premiados y favorecidos. 

 Marcelo Mache

El verso de la desinflación de los ladrones del salario


El 3,1% del IPC de CABA deja en evidencia la maniobra de Milei y Caputo para dibujar la inflación. Precios de alimentos subieron 4% en enero.

 La esencia de este gobierno es robarle a los trabajadores. La publicación del IPC porteño de enero con un 3,1% terminó de evidenciar por qué Milei recurrió la maniobra desesperada de intervenir el Indec para evitar la actualización del índice de inflación. Era la única forma de sostener su relato sobre la desinflación para perpetuar el robo a los salarios y jubilaciones, contener la devaluación del peso y evitar una corrida. 
 El Índice de Precios al Consumidor del organismo de estadísticas de CABA utiliza para su cálculo la fórmula basada en la canasta de consumos que surge de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares de 2017/2018, la misma que se aprestaba a poner en vigor el eyectado Marco Lavagna para reemplazar la de 2004/2005 que todavía usa el Indec. Si bien medir la Ciudad de Buenos Aires puede variar más o menos respecto de un promedio nacional, el dato tiene su peso. De hecho, el registro porteño de enero en la categoría alimentos y bebidas no alcohólicas (la de mayor incidencia en el IPC nacional) arrojó un encarecimiento del 4%. Hay cosas que no se pueden dibujar. 
 Aún así, la bajada de pulgar a la nueva fórmula del Indec tiene consecuencias muy precisas. La cuestión de actualizar los ponderadores en el cálculo de la inflación pasa por darle mayor lugar a los servicios por sobre los bienes (reflejando el mayor costo de las tarifas y los gastos en telefonía, wifi, streaming, etc.). En CABA el primer mes de 2026 los servicios aumentaron un 3,5%, versus una subida del 2,3% de los bienes. La subestimación de los aumentos de tarifas es lo que explica la diferencia entre el nuevo y el viejo IPC. Por eso se infiere que el dato que el Indec publicará el martes por la tarde sería menor. Como el cronograma de tarifazos todavía tiene varios capítulos por delante, la diferencia tenderá a ser mayor con el correr del año. 
 Gracias a subestimar el encarecimiento real del costo de vida, Milei y Caputo se garantizan un mecanismo de robo permanente de los haberes jubilatorios, indexados al IPC Indec. Lo mismo aplica para las asignaciones familiares. También es una forma de esconder la verdadera pérdida salarial derivada de los techos paritarios impuestos por el gobierno y acatados por la burocracia sindical, en un clima caldeado en los lugares de trabajo. Este "robo inflacionario" -como gustaba denunciar Milei antes de ser presidente- es una clave del ahorro fiscal.
 Al día siguiente a la publicación del IPC el Tesoro tiene que renovar casi 10 billones de pesos en vencimientos. Cuando más alto sea el número, más altas tienen que ser las tasas de interés para tentar a los especuladores a seguir apostando a la bicicleta financiera. Y como el gobierno viene volcando pesos a la circulación vía compra de dólar del Banco Central, Caputo viene subiendo fuerte las tasas para absorber circulante y evitar una mayor presión sobre el dólar. Es un torniquete recesivo que pagamos los laburantes con despidos y cierres de empresas, además de un boicot a las compras a crédito cuando sigue cayendo el consumo y la morosidad de las familias.
 De todo esto concluimos que el gobierno es incompatible con una recomposición del poder de compra de los salarios y de la calidad de vida de las familias trabajadoras. No solo pagamos el ajuste y la ofensiva patronal, sino también la crisis capitalista. Por eso no hay especulación posible; este miércoles tenemos que ganar la calle y pelear en cada lugar para preparar la irrupción obrera que puede derrotar a Milei y todo su paquete de reformas esclavistas. 

 Iván Hirsch

Más ejercicios militares yanquis en Argentina, como parte del despliegue imperialista en América Latina


Las tropas golpistas e invasoras de Estados Unidos adiestran a las Fuerzas Armadas al servicio de la Doctrina Monroe de Trump. 

 El gobierno de Milei busca llevar adelante con las Fuerzas Armadas norteamericanas lo que se ha denominado como uno de los “mayores ejercicios militares conjuntos de la historia” del país. En abril, marines, boinas verdes y miembros de fuerzas especiales de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizarían en Argentina para realizar, según ha trascendido, acciones de contraterrorismo y otras de alta intensidad. Se trata de otra expresión de la injerencia del imperialismo estadounidense en América Latina y el Caribe, que se intensifica con Donald Trump y su nueva Doctrina Monroe. 
 El ejercicio militar, que ya se conocía por formar parte del plan del Comando Sur para América Latina durante 2026 y cuya organización fue abordada el año pasado entre esa institución y el Comando Conjunto de Operaciones Especiales de Argentina, se denominará “Daga Atlántica”. Ni desde el Ministerio de Defensa conducido por Presti ni desde Estados Unidos han querido precisar detalles sobre las operaciones. Los ejercicios deberán ser aprobados por el Congreso, aunque se especula con que Milei los habilite por decreto como ya ha hecho con otros. 
 Sí se sabe que implica el desembarco de unos 125 militares yanquis, que entrenarán en una primera instancia en Córdoba y se encargarán de tareas de alto riesgo como contraterrorismo, rescate de rehenes y operaciones de guerra no convencionales. Llegarían con cuatro helicópteros y sistemas tecnológicos de avanzada que permiten realizar tareas de ciberdefensa, entre otras. Algunos sitios especializados indicaron que podrían llevar a cabo incursiones ficticias diurnas y nocturnas en Tierra del Fuego y Santa Cruz (Infobae, 5/2). Las FF.AA. argentinas han realizado en 2024 ejercicios cerca del Puerto de Punta Quilla, en la Patagonia. El paso del Atlántico Sur es objeto de particular atención del imperialismo yanqui, cuyos comandantes recalan todos los años en Ushuaia y vetaron la construcción de un puerto de capitales chinos. 
 Milei autorizó por decreto la realización de ejercicios conjuntos como el Unitas, el Southern Vanguard y la operación militar Tridente. En esta última, soldados norteamericanos desarrollaron actividades en las bases navales de Mar del Plata, Ushuaia y Puerto Belgrano. Argentina también fue parte en 2025 del ejercicio proyanqui Estrella Austral, que contó con la participación de efectivos de países como Chile, España, Colombia y Paraguay. El alineamiento militar del gobierno libertario con Estados Unidos también se vio en la adquisición de los aviones de guerra F-16 y en la de los vehículos blindados Stryker. Compras impuestas por Trump. 
 La injerencia de Estados Unidos en América Latina y el Caribe ha venido creciendo fuertemente. Los yanquis han desplegado en la región el portaviones Gerald Ford –el más grande y avanzado del mundo–, once buques de guerra, un submarino nuclear y alrededor de 15.000 efectivos. El diario británico The Guardian señaló que se trata del mayor despliegue militar norteamericano en el Caribe desde la invasión de Panamá en 1989. “Estados Unidos ha acumulado más misiles en el Caribe de los que utilizó para derrocar al régimen de Gadafi”, tituló The Latin Times. Según se desprende de investigaciones sobre contratos del Pentágono, las operaciones militares se sostendrán, como mínimo, hasta 2028 (Tiempo, 6/12). 
 Es fundamental rechazar este despliegue militar de Estados Unidos en la región, cuando viene de secuestrar a Maduro para que Trump se jacte de gobernar Venezuela en su propio beneficio y cuando refuerza el ahogo económico brutal contra Cuba en medio de nuevas amenazas. Los yanquis buscan revertir su retroceso imponiendo gobiernos títeres, instalando bases militares y un mayor saqueo económico. Como reafirma el reciente acuerdo comercial colonial que firmó, Milei coloca a Argentina como peón de la ofensiva imperialista de Estados Unidos.
 Argentina ha hecho maniobras militares con Estados Unidos bajo otros gobiernos e incluso se ha sumado a sus aventuras bélicas. En 2018, el gobierno de Macri habilitó la realización de ejercicios conjuntos contra el uso de armas de destrucción masiva. El de Alberto Fernández-CFK impulsó los suyos. Menem, en la década de los 90, envió al Golfo Pérsico dos aviones, un destructor y dos corbetas para respaldar a la coalición imperialista que buscaba derrocar al gobierno iraquí de Sadam Huseín. Años más tarde, Néstor Kirchner envió tropas a Haití en respaldo de un golpe proyanqui, al igual que otros “nacionales” y “populares” de la región como Lula, en el marco de la operación militar que se conoció como Minustah. 
 Los yanquis han hecho maniobras conjuntas con otros países como Brasil, Colombia, México y Chile. Trinidad y Tobago puso a disposición su territorio para que Estados Unidos haga maniobras militares en el marco de las provocaciones contra Venezuela que más tarde decantarán en la invasión del país; también contó con la complicidad de Guyana, país con el que Caracas mantiene un conflicto territorial. Estados Unidos tiene doce bases en Panamá, nueve en Colombia y ocho en Perú; a las cuales hay que sumarles la que poseen en Guantánamo, una base naval que reactivó hace poco en Puerto Rico y una en Honduras; entre otras plataformas operacionales. En El Salvador funciona la Academia Internacional para el Cumplimiento de la Ley, mediante la cual los norteamericanos forman policías, fiscales y jueces.
 Los trabajadores argentinos tenemos que salir a luchar masivamente contra Milei, como lo hacen los norteamericanos contra Trump y las tropas del ICE. Fuera yanquis de América Latina y el Caribe. 

 Nazareno Suozzi

lunes, febrero 09, 2026

El “Ministerio de la Verdad” de Javier Milei


Una propuesta orwelliana de quienes persiguen y censuran a los periodistas y son campeones del relato y las operaciones mediáticas.

 El presidente Javier Milei se ha dado otro de sus gustos al crear la “Oficina de Respuesta Oficial”, con el supuesto objetivo de “desmentir activamente la mentira, señalar falsedades concretas y dejar en evidencia operaciones de medios de comunicación y de la casta política”, en algo que tiene más la apariencia de emular al “Ministerio de La Verdad” de la obra de George Orwell, “1984”, dedicado exclusivamente a difundir las mentiras oficiales y tergiversar la realidad en provecho del poder. 
 El comunicado oficial al respecto afirma “Vamos a combatir la desinformación brindando más información, todo lo contrario a lo que los sectores políticos vinculados a la izquierda hacen cuando gobiernan, donde buscan censurar a los opositores tanto en los medios tradicionales como en las redes sociales”. 
 Esto viene de parte de un gobierno que se ha caracterizado por atacar a los trabajadores de prensa y a periodistas, a varios a los cuales les ha mandado cartas documento intimidatorias o contra los que ha iniciado procesos judiciales, y se ha destacado en el armado de relatos ficcionales, operaciones y campañas sucias para perseguir opositores y atacar a los trabajadores y activistas.
 Un caso paradigmático de esta política es todo el relato y la campaña montada contra el Polo Obrero y el movimiento piqueteros para justificar el cierre de los comedores populares, con mentiras de todo tipo y auditorías falsas, escondiendo los alimentos en galpones durante meses y ensobrando periodistas para que monten un circo en los medios afines para instalar el relato de los “gerentes de la pobreza” y así intentar desmantelar la movilización popular. Esto tuvo como correlato el armado de una causa judicial contra el Polo Obrero, sustentada solamente en estas mentiras. 
 Este armado viene de parte de quienes durante el conflicto de los trabajadores del Hospital Garrahan se dedicaron a difundir mentiras, como un supuesto exceso de trabajadores y de presupuesto para tal fin, y que ahora intentan montar una campaña para despedir al activismo que impulsó la lucha por el salario, con la victoria del aumento salarial del 61%. El debut de la oficina presidencial, en su primer día, es mintiendo sobre el conflicto del Garrahan, ocultando que se tratan de despidos discriminatorios y antisindicales, promovidos por el Ejecutivo nacional, contra los trabajadores. 
 “Esta decisión es contundente: estamos sumando una voz oficial para desmentir operaciones, lo contrario a la censura. El derecho a la libertad de expresión es sagrado para esta administración”, afirman desde el Ejecutivo a días de la renuncia de Marco Lavagna a la titularidad del Indec, justamente por la negativa del gobierno a aplicar la metodología de actualización correspondiente, buscando así falsear los datos y tergiversar la realidad. 
 Milei crea esta oficina con el propósito de apuntalar un relato en picada: el gobierno que vino a “terminar con la casta” está empapado en los chanchullos y delitos de criptoestafas, coimas y financiamiento narco; impulsan una reforma laboral con el relato de la creación de empleo cuando su único propósito es transferir recursos de los trabajadores a las patronales y abaratar costos; la inflación no cede a pesar de que han dinamitado la economía nacional, profundizando la recesión e impuestos casi 300.000 despidos; y todo el plan económico oficial consiste en obtener más deuda y financiamiento de los Estados Unidos y del capital financiero internacional. 
 Que el gobierno necesita a toda costa reforzar su relato lo indica el presupuesto destinado a los servicios de inteligencia y las reiteradas reestructuraciones. Para un gobierno que se jacta de defensor de la verdad es difícil justificar porque su empeño en reforzar la mayor maquinaria de intrigas, operaciones y falsedades del país, bien denominada comúnmente como el “sótano de la democracia”. 
 Milei necesita de un relato trucho y una persecución, censura y represión contra los trabajadores de prensa para hacer pasar su política contra los trabajadores, de cara a la reforma laboral y las reformas reaccionarias que impulsa en el Congreso de la Nación, buscando apoyarse del rechazo de la población y el desgaste de los partidos y fuerzas burguesas tradicionales e intentando emparentar toda oposición con estos. Pero la verdad suele ser expuesta por los propios trabajadores, allí donde se organizan para rechazar las mentiras oficiales y derrotar los intentos vaciadores y privatistas. A la Oficina de Respuesta Oficial, o el mentidero de Milei, opongámosle la organización independiente de los trabajadores y la lucha.

Marcelo Mache

Rubén Patagonia: su canto vive en las luchas


A sus 69 años murió Rubén Patagonia, quien se encontraba internado en Comodoro Rivadavia. Los familiares no detallaron cuál era su padecimiento, pero hace unas semanas se inició una rápida y exitosa colecta de donadores de sangre. Ya desde el 2021 la familia venía realizando una campaña de solidaridad para atender la salud de su padre. 
 Rubén Patagonia, hijo de tehuelches, nació en 1954 y en la década del 70 inició su carrera como folclorista profesional con el disco “Mas acá del Colorado”, fuertemente comprometido y militante de causas ambientales, luchas obreras y, sobre todo, de los pueblos originarios patagónicos. Su principal objetivo fue rescatar o reconstruir un canto autóctono de la Patagonia. Su canto visceral y conmovedor es parido directamente en el genocidio desarrollado durante las llamadas “Conquista del desierto”. Su tema más conocido “Ahonikenk” relata e ilustra la historia pasada: 
 Ahonikenk ahonikenk ahonikenk Todo era tuyo, el mar, el rio El lago, el cielo El resplandor del sol, fulgor Sobre la nieve Eras el rey errante soñador De los desiertos Plumaje de ñandú boleando al viento Plumaje de ñandú boleando al viento 
 Pero llegaron otros hombres Con un regalo y otra voz Para ganarse tu confianza Te sumergieron en alcohol Después te llamaron borracho El mismo ser que te enseñó Al mismo tiempo te ofrecía Por tus orejas un patacón. 
 Durante su carrera como folclorista supo trabajar en conjunto con grandes referentes del rock nacional, trabajos conjuntos con Ricardo Iorio, Mollo y León Gieco entre otros. El grupo Almafuerte le dedicó la canción “Rubén Patagonia” un convite para darlo a conocer: 
 “Escucharte me golpeó Frío cual viento fueguino Barre los llanos selknam de pueblo aoni kenk Doy mi cantar Por convidar a todos Con el cantar que guardo Por pasión y por verdad Poco común de encontrar hoy 
 Ayeres que no son hoy Pero que son igualitos Tu voz se trajo De más allá del Neuquén” Como artista utilizó su música como una herramienta política. En la canción “Cutral-Co” donde relata el clima que se vivía en los ‘90:
 Pero está tan frío en Cutral Có, como en el resto del país, las noticias dicen que es de norte a sur, de latitud a latitud. 
 La música y su lírica se interrumpe a la mitad de la canción para dejar escuchar los gritos de los petroleros: “queremos trabajo, queremos trabajo”. 
 En tiempos de la expropiación de Zanón y, más adelante, en la lucha de los mineros de Rio Turbio contra los despidos en la época del macrismo, Rubén se hizo presente con su música para avivar la solidaridad y los festivales de recaudación para las familias obreras.
 Cuando la gendarmería de Patricia Bullrich desapareció a Santiago Maldonado y detuvieron a Facundo Jones Hualas el artista se manifestó vigorosamente por la aparición con vida y la libertad: “son los y las mismas terratenientes de cada dolor de esta Argentina desheredada, pero con una diferencia, esta vez vienen por todo y no les interesa si sos Mapuche, Gunnun a Kuna, Aymara o descendiente de italiano… En su manual escrito con colores y olores transgénicos y nauseabundos, nunca van a poder escribir la palabra Amor, no la conocen, le temen, no rima con Odio, no pudieron secuestrarla, torturarla, encarcelarla, desmontarla, fumigarla y desde ahí venimos, regresamos, rebrotamos, caemos, nos levantamos una y mil veces convencidos que nunca nos van a poder detener”. 
 Durante el 2025 Rubén y su familia participaron, produjeron y promocionaron festivales en contra de los desalojos a familias mapuches en Villa la Angostura, también numerosos festivales para recaudar fondos destinado a las familias que perdieron sus casas con los incendios del verano pasado en la Patagonia. 
 Rubén también criticó la política de los Fernández en términos de cultura, señalando que “nos llegan noticias de festivales de todo el país que tristemente dan de baja su edición 2024 atravesados por el desfinanciamiento, falta de políticas culturales y la incertidumbre económica que hiere a este país”. 
 Rubén hoy estaría defendiendo los bosques y los glaciares y aún más derribando las confabulaciones que buscan demonizar a las comunidades mapuches. La intervención de los trabajadores y pobladores contra la derogación de ley de glaciares, contra los incendios, contra la reforma laboral, mantendrán vivo su canto: 
 “Nos toca entrar a nosotros En tropel y cabresteando Mostrando las manos limpias Y dispuestos a enfrentarnos Con las turbas cimarronas Que rondan como caranchos Y alargar más los caminos De progreso ambicionado Y gritar más fuerte Que hay una tierra Más acá del Colorado” 

Sergio Yeti
16/01/2026

domingo, febrero 08, 2026

La reforma laboral y sus abanderados a sueldo


La gran prensa argentina se ha zambullido en la cuestión de la reforma laboral, y no solamente para relatar las incidencias de su tratamiento en el Congreso. Columnistas de “Clarin” y “La Nación” se han sumado a la “batalla cultural” en defensa de la contrarreforma. Los columnistas en cuestión, pero no sólo ellos, se embarcan en dos grandes imposturas: en primer lugar, presentar a la incertidumbre en el empleo, la pérdida del derecho a una jornada laboral acotada y fija o a las vacaciones en cierto período establecido del año, como un resultado “inevitable” del progreso técnico. Pero a renglón siguiente, llegan más lejos: las condiciones laborales resultantes de esta contrarreforma no serían una imposición de los patrones o el Estado…sino la voluntad de las nuevas generaciones de trabajadores. Tenemos una contrarreforma laboral “a pedido” de los jóvenes. En su columna de Clarín, Diana Baccaro opone la fábrica que retrata Chaplin en “Tiempos Modernos -“una organización del trabajo que deshumanizaba”- a “un mundo presente del trabajo donde “muchos trabajadores priorizan el home office, los esquemas híbridos y una mayor autonomía sobre su tiempo”.(5.2.2026) Pero al igual que en la fábrica de Ford, los trabajadores actuales no priorizan ni eligen nada: las condiciones y modalidades del trabajo, en todos los aspectos, son impuestas por la clase capitalista, con los límites que pueda imponerle la acción colectiva de los trabajadores. Otro columnista, en este caso del diario “La Nación” (Luciano Román), presenta a las condiciones laborales actuales como una elección individual del trabajador: “A la hora de buscar empleo, las generaciones anteriores se fijaban, fundamentalmente, en el sueldo, las posibilidades de ascenso, la jubilación y la cobertura médica”. Hoy, “se fijan en el balance entre trabajo presencial y remoto, en las posibilidades de viajar, en el margen para articular más de una actividad laboral y en un esquema de horizontalidad que, en la medida de lo posible, los exima de tener un jefe” (LN, 5.2.2025). De acuerdo a este columnista, la decisión de tener dos o más empleos no sería una imposición de la miseria salarial -como ocurre con los asalariados que trabajan los fines de semana como choferes digitales- sino una inclinación vocacional. Los actuales trabajadores también habrían optado “libremente” por perder los derechos previsionales. Entre las “nuevas” actividades que reseña el cronista de “La Nación”, se agrega también el alquiler temporario de un cuarto en la propia casa, para sumar unos pesos, o, peor todavía, la especulación con criptomonedas. La degradación social e incertidumbre a la que nos somete el capitalismo -jornada laboral extendida, varios empleos, penuria habitacional- todo esto pasa a ser glorificado por estos defensores a sueldo -si es que lo tienen- de la reforma laboral. 
 Tecnología y relaciones laborales 

Una de las mayores falacias que se exhiben en estas horas es la que considera inviable el derecho a una jornada acotada, a un salario o a la estabilidad laboral bajo el llamado “capitalismo de plataformas”. Se afirma que, bajo estas modalidades el empleador no puede ejercer un control del proceso de trabajo y, por lo tanto, no puede establecer alguna forma de retribución salarial. Al trabajador por aplicación, en ese caso, no le quedaría otra salida que actuar como “emprendedor”, la forma mentirosa con la que se disfraza el trabajo a destajo en estas modalidades. Por esa vía, el patrón evita el contrato laboral y se sanciona un supuesto contrato de “iguales”, entre un “transportista”(en moto) y un “organizador”. Eso es lo que consagra la contrarreforma que discutirá el Congreso.
 Lo cierto es que los procesos de trabajo bajo el capitalismo “digital” no tienen nada de “libres” ni de “desarticulados”. La coerción patronal se ejerce con toda su fuerza, echando mano, precisamente, de los recursos de la tecnología digital. Una aplicación de viajes a domicilio conoce perfectamente cuándo y a dónde es transportado cada pasajero y, por lo tanto, el movimiento laboral diario de cada chofer. Un banco que tiene a parte de su personal trabajando total o parcialmente en home office, organiza rutinas y contactos remotos que le permiten el seguimiento de tiempos y tareas de cada uno de sus empleados. Por lo tanto, el control capitalista del proceso de trabajo es tanto o más intenso que el del trabajo presencial. Más aún: la inexistencia de un horario fijo habilita a todo tipo de abusos, obligando al trabajador a estar permanentemente disponible, a través de su computadora o del celular. De allí que haya aparecido la reivindicación laboral del “derecho a la desconexión”. 
 La conversión de un trabajador digital en “emprendedor”, sin derechos laborales”, combina todos los flagelos del control patronal del proceso de trabajo sin una sola de las conquistas arrancadas por la clase obrera en su lucha contra el capital. Es un apéndice del capital digital que lo controla, pero carece de derechos frente a él. 

 Historia y derecho laboral

 La tentativa de liquidar el derecho laboral como resultado “inevitable” de los cambios en la organización industrial y la tecnología no es, por cierto, una novedad. Desde los años 70 del siglo pasado, las grandes concentraciones obreras con fábricas integradas han sido sucesivamente reemplazadas por sistemas de encargo y de subcontratación. Por esa vía, la industria automotriz terminal terminó siendo una mera armadora y contratista de empresas de menor porte, a cargo de las partes y piezas del vehículo. En esas empresas “pequeñas y medianas” abundaban la precarización laboral, el trabajo no registrado y la sobreexplotación. La integración “remota” fue ampliamente empleada en el proceso de restauración capitalista en China. 
 En las décadas siguientes, los ideólogos de la “flexibilidad laboral” peroraron sobre la “imposibilidad” de defender los convenios únicos por rama, dada la “gran fragmentación industrial”. A despecho de ello, emergió la lucha contra la tercerización, y por conquistar la vigencia del mejor convenio en cada rama. Ahora, la existencia del trabajo digital pretende vendernos la ficción del “fin del trabajo” (asalariado), con el único objetivo de degradar hasta un extremo al joven trabajador de las aplicaciones. Lo cierto es que no existe trabajo más socializado que el trabajo digital: las Apps son gigantescas articulaciones de trabajo vivo, conectadas a través de un programa y una red. El rechazo a su reconocimiento como trabajadores y su precarización extrema no responde a ninguna ley natural o tecnológica: es solamente el resultado de una ofensiva del capital sobre el trabajo; de la apropiación despótica de la tecnología por parte del capital, y de la extorsión que se ejerce sobre el joven sin trabajo; pero principalmente, de la complicidad de las direcciones políticas y sindicales de la clase obrera, que miran para otro lado frente a la degradación laboral a la que son sometidos los trabajadores de las aplicaciones. 

 Lo que “va” y lo que “no va” 

Los apologistas de la reforma laboral se aferran a los cambios tecnológicos para reclamar un “cambio” o una “alteración” en relaciones laborales que “ya no pueden ser las del pasado”. Pero si el progreso tecnológico bajo el capitalismo debe tener como contrapartida necesaria la degradación del trabajo, entonces lo que “no va” es el propio capitalismo y su evidente senilidad. Que las formas más avanzadas de la industria del conocimiento tengan como contrapartida a las formas más sórdidas de explotación laboral -una App de “Pedidos” articulando a jóvenes en bicicleta o moto- no es una paradoja. Es algo que fue anticipado por el autor de “El Capital” cuando no existían Apps, ni celulares, y ni siquiera motos. Lo que señaló Marx es que el capitalismo, en su desarrollo, acrecentaba la parte del capital –“trabajo muerto”, invertido en máquinas, en tecnología- que sólo transfiere valor, respecto del trabajo “vivo”, único capaz de crear nueva riqueza social. En consecuencia, el capitalista estaba obligado a acentuar el grado de explotación absoluta de esa fuerza laboral, incluso con mayor intensidad a medida que el proceso de trabajo se “tecnificaba”. La misma sociedad que multiplica exponencialmente el rendimiento del trabajo, ahora con la tecnología digital, es la que convierte a ese potencial progreso en un calvario para la humanidad trabajadora. Cuando nos preguntan “qué proponemos” en lugar de la contrarreforma laboral reaccionaria, lo que “proponemos” es el fin del trabajo asalariado, y la asunción colectiva y conciente de la riqueza social creada por los trabajadores. La defensa incondicional de los derechos conquistados en dos siglos de lucha -jornada de ocho horas, estabilidad laboral, convenios- es sólo la plataforma elemental para proyectarnos a esa tarea estratégica. 

 Marcelo Ramal 
 07/02/2026

El acuerdo-estafa comercial con Estados Unidos embarca a Argentina en la guerra mundial de Trump


La disyuntiva no es ‘proteccionismo’ versus ‘libre comercio’. Argentina se ha convertido en una dependencia semicolonial de Estados Unidos con la complacencia de la ‘oposición dialoguista’ y la complicidad de la que no dialoga menos. Milei sigue en la Casa Rosada gracias al rescate electoral de octubre pasado orquestado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, que gatilló 2600 millones de dólares para evitar el derrumbe del peso e incluso quedarse con el beneficio que le brindó una alta tasa de interés. Este socorro se repitió cuando hubo que hacer frente a los vencimientos de deuda externa de enero, por 4.200 millones, que fueron suministrados en gran parte por bancos norteamericanos, por orden de Trump, a un alto costo financiero para el Tesoro de Argentina. Hace pocos días, Bessent volvió al escenario para financiar el pago de intereses de la deuda pública con el FMI, de 800 millones de dólares, mediante el aporte de Derechos Especiales de Giro. Todo esto convierte a Milei y a la cloaca liberticida que lo acompaña en una oficina exterior del gobierno norteamericano. 
 El “acuerdo comercial y de inversiones” que se ha hecho público en estas horas es una estafa por donde se lo mire, al punto que la gran prensa (‘que supimos conseguir’) lo ha tratado con sospechas. Pero tampoco es el asunto principal. Lo fundamental ocurrió pocas horas antes de su firma, en una reunión en Washington, de la que participaron 54 naciones, incluida la Unión Europea, la India y Japón; la casi totalidad de los estados latinoamericanos, y por supuesto Argentina. Allí se estableció el compromiso de llegar a acuerdos bilaterales para el desarrollo de la minería de tierras raras, litio, cobre y cobalto, y cadenas de producción que las vinculen a la industria de la Inteligencia Artificial, la de semiconductores y la militar (que reúne a todas esas y otras industrias). El acuerdo apunta a quebrar el dominio que China ha conquistado en el terreno. Un funcionario norteamericano sostuvo “que la diversificación de las cadenas de producción (o sea de China) es una cuestión de seguridad nacional” para Estados Unidos. En la reunión se convino en fijar un piso al precio de los minerales, es decir un subsidio, con el propósito de hacer frente a los mayores costos de producción de los países signatarios con respecto a China. J.D Vance, el vicepresidente de Estado Unidos, propuso en la reunión la creación de una ‘zona de comercio preferencial’ de materiales críticos entre países aliados. “Esperamos”, señaló JD Vance, “que las discusiones de hoy los impulse (a los países asistentes) a concluir estos acuerdos tan rápido como sea posible”. Los especialistas en el asunto aseguran, sin embargo, que el propósito de desplazar a China en la cuestión es inviable, y que sería necesario desarrollar innovaciones tecnológicas que permitan reducir la dependencia de las cadenas de producción de esos minerales. Un informe del Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos, conocido ayer, señala que Estados Unidos no están condiciones de superar a China en cuanto a extracción y refinación de minerales, dada la posición dominante que China tiene en la industria. Once naciones firmaron acuerdos con Estados Unidos al finalizar la reunión, en su mayor parte de la periferia de la economía internacional. El canciller Quirno, por Argentina, firmó un “memorando de entendimiento”. 
 El acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos forma parte de la estrategia de aislar económicamente a China y apuntalar la concentración de las cadenas de producción en manos de compañías norteamericanas y Estados Unidos: una militarización de la economía en el marco de una guerra mundial en desarrollo. En el acuerdo, Argentina ofrece una apertura comercial irrestricta a las mercancías y capitales norteamericanos, a cambio literalmente de nada. La promoción de las inversiones estadounidenses llega al extremo de otorgarles una preferencia sobre la competencia, incluso cuando se trata de aquellas amparadas por el RIGI -inversiones de más de 200 millones de dólares– que están exentas de aranceles, impuestos y de limitaciones al giro de beneficios. El ingreso de acero y aluminio a Estados Unidos, el punto de mayor interés de Argentina, continúa gravado. El aumento de la cuota de exportación de carne de alto valor de Argentina a Estados Unidos es, en cierto modo, tramposo. En primer lugar, porque ha sido impuesto por el momento del ciclo de reproducción del ganado en Estados Unidos y Brasil, en cuanto a retención de vientres, menor producción y aumento de precios. En segundo lugar, porque la ganadería de Argentina sufre un largo estancamiento por su desplazamiento por la soja, de modo que es incierto que pueda cumplir con la cuota. Beneficia, por tanto, a un núcleo reducido de productores de la región más fértil de la pampa. Las concesiones comerciales a Estados Unidos son, por el contrario, generalizadas, en cuanto a importación autopartes de automóviles, productos medicinales, monopolio de patentes, química. Es un acuerdo de vaciamiento industrial en un país que se ha convertido en un armadero de piezas importadas. Si los propósitos de este acuerdo prosperaran, Argentina se subordinaría a las cadenas industriales y bélicas de Estados Unidos en calidad de productora de materias primas alimenticias y minerales. Un canje entre dólares de la inversión extranjera esperada, de un lado, y el pago de la deuda externa y la deuda pública en su conjunto, del otro, no resolvería nada en cuanto a la vulnerabilidad financiera de Argentina, pues obligaría a producir un ajuste extraordinario adicional del Tesoro para comprar esas divisas, mientras se acumula una enorme deuda externa privada vulnerable a una corrida cambiaria. 
 Con diferencias no muy relevantes, el acuerdo con Argentina se asemeja al impuesto al chavismo residual en Venezuela, en cuanto al petróleo, el oro, el cobre y algunos minerales de las tierras raras. Argentina, por medio de este tipo de acuerdos, no salta del “proteccionismo” al “libre comercio”, como tampoco lo hace Venezuela (que ha quedado bajo la tutela personal de Trump), sino que la encadena al proteccionismo monopolista del capital norteamericano, desde el lugar más bajo de la cadena. Las cláusulas de este acuerdo chocan, por de pronto, con las firmadas por el Mercosur con la Unión Europea. Es falso que el acuerdo con la UE haya creado una zona de libre comercio; pues mantiene cuotas de importación, salvaguardas contra la competencia y un conjunto de aranceles que sólo caducarán al cabo de un largo período de ‘transición’. El “libre comercio” no existe – ha sido ‘abolido’ por la guerra comercial, financiera y militar. Argentina no se convertirá, como bajo Menem, en un aliado “extra OTAN”, solamente porque la OTAN se encuentra en terapia intensiva: la guerra comercial de Trump contra la UE; el choque que tiene con la UE que quiere alargar la guerra en Ucrania; el apoyo que promueve a los partidos ‘soberanistas’ de Europa; el intento de acaparar Groenlandia. En las últimas semanas ha habido una corrida de Gran Bretaña, Canadá y Alemania hacia China, en un intento desesperado por obstaculizar la arremetida de Trump, sin menoscabo de los intentos de recomponer las relaciones deterioradas con Trump para enfrentar a China. 
 El Congreso de Argentina va a votar a favor de ambos acuerdos –el de Mercosur-UE y el impuesto por Trump-, incluido gran parte del peronismo. Al final de cuentas, en toda esta disputa Argentina es una marioneta; se verá obligada a inclinarse por el imperialismo que lleve la delantera. El ‘debate’ proteccionismo versus libertad de comercio es simplemente una estafa. Tanto los partidarios de uno como del otro exigen la aprobación de la contrarreforma laboral, una amplia reducción de impuestos al capital y el regreso al mercado internacional de deuda, mediante una fuerte política de ajuste social.
 Solamente la revolución socialista puede revertir la regresión social y la guerra que impone el imperialismo, y dar un empuje histórico al desarrollo de las fuerzas productivas de la humanidad. 

 Jorge Altamira
 06/02/2026