sábado, abril 20, 2024

Un intento por quebrar la marcha del 23


Multipliquemos las iniciativas de lucha por una movilización masiva. 

 El aparato de propaganda del gobierno liberticida salió a difundir la versión de un “acuerdo” con las universidades nacionales, en relación a la crisis presupuestaria que ha conmocionado a las casas de estudio. Según el gobierno, “consensuó” con los rectores un aumento del 70 % para marzo y de otro 70 % en abril para los ´gastos operativos´ de las universidades, los cuales sólo afectan a la décima parte de sus erogaciones. El otro 90 % lo conforman los salarios docentes y no docentes. Si la versión del gobierno fuera cierta, estaríamos ante una recuperación de apenas el 14 % de los recursos confiscados, cuando correspondería un aumento del 300 %. En cualquier caso, el Consejo de Rectores niega que incluso esa ínfima partida de fondos se hubiera transferido, y que sólo se trató de un “ofrecimiento informal”. Hace un mes, el gobierno había reboleado un “aumento del 70 %” para los gastos de las universidades, que nunca se concretó. Las “ofertas oficiales” son una improvisación con un solo objetivo: golpear la asistencia a la marcha del martes 23, haciendo correr la versión de que la crisis de las universidades ya estaría solucionada. 

 Ascenso estudiantil y docente 

La operación del gobierno sólo se explica por la magnitud que ha alcanzado la convocatoria: en los últimos días, el movimiento de clases públicas –convertidas en verdaderos piquetes- ha ganado a las principales universidades de la UBA, como pudo verse en Psicología, Filosofía, Sociales, en los abrazos al Hospital de Clínicas y a los pabellones de Exactas. El ascenso universitario, por otra parte, ha llegado a las principales casas de estudio del país. Entre otras, en Tucumán, en el Comahue y en las universidades del conurbano bonaerense. La concurrencia al 23 ha sido tomada por la docencia y el estudiantado de colegios secundarios, e incluso por centros de estudiantes de universidades privadas –como la UADE-. Es que la liquidación y privatización de la universidad pública refuerza la voracidad de los capitalistas de la privada, cuyos estudiantes están siendo golpeados por aranceles insostenibles. La marcha del 23, a esta altura, reviste un carácter definidamente político, incluso con independencia –y hasta con la oposición- de muchos de sus convocantes. Quienes han resuelto concurrir ven en ella la oportunidad de asestarle un golpe al gobierno antiobrero. La juventud que ocupará las calles el 23 es la punta del iceberg de una crisis social que se extiende al conjunto de sus propias familias, golpeadas por la miseria salarial y jubilatoria, los tarifazos, la disparada de los alimentos y los alquileres. 
 A la luz de esta realidad, la operación de Milei y de sus “Goebbels” en frasco chico contra la marcha del 23 supera largamente al regateo de porcentajes y cifras con las autoridades universitarias. Es un intento por menguar la fuerza de una gran demostración política contra el gobierno, que podría ser la punta de lanza de una reacción de alcance general.

 Rectores 

El comunicado de los rectores ante la “fake” oficial ha sido, en el mejor de los casos, ambiguo. Aunque desmiente la existencia de un acuerdo, reivindica la apertura de un “diálogo”, o sea, da cuenta de una negociación en curso cuyos términos la comunidad universitaria desconoce. Los rectores no destacan el carácter ultralimitado de los ´anuncios´, sino que no se han concretado aún. No denuncian la intención de dejar afuera de los reajustes a los docentes y no docentes. En simultáneo a la “fake” oficial, las centrales sindicales universitarias informan que el gobierno ha dispuesto ¡un 8 %! de reajuste salarial a marzo, lo que consolidaría una pérdida en los salarios docentes universitarios del orden del 50 % en el lapso de los últimos cuatro meses. La destrucción del salario de los profesores no solamente constituye el grueso del ajuste presupuestario de la universidad en términos numéricos. Es también el hilo conductor de un proceso de vaciamiento de la educación superior, por un lado, y de privatización de su estructura interior, por el otro. La pulverización salarial empujará a muchos docentes e investigadores a la emigración o, en su defecto, a buscar alternativas en la universidad privada. Al interior de las universidades públicas, mientras tanto, se reforzará la presión para complementar esos salarios miserables con los ingresos que provengan de contratantes privados. Así, se reforzará la sujeción de la investigación científica a las corporaciones capitalistas, algo que se encuentra vigente bastante antes de Milei. Las ambigüedades del Consejo de Rectores delatan por dónde pasa la ruta de un eventual acuerdo con la camarilla de Milei-Caputo: conseguir unas migajas para los “gastos operativos”, mientras se entierran los salarios y las jubilaciones docentes. 
 Al igual que Milei, el Consejo de Rectores también mira más allá de la Universidad: en definitiva, sus integrantes responden en su mayoría a los partidos que están articulando en el Congreso los términos del paquete antiobrero del DNU y la ley Bases. Ello vale en primer lugar para Emiliano Yacobiti, el vicerrector de la UBA y diputado radical. En definitiva, el acuerdo reaccionario de la Ley Bases, que incluye una reforma laboral, la restitución del impuesto al salario, la confiscación del Fondo de Garantía del ANSES y la privatización de empresas estatales es incompatible con la sobrevivencia de la Universidad Pública. El arco político que se mueve detrás de los rectores también le teme como la peste a un “estudiantazo” y a una rebelión popular, la cual no solo colocaría en el banquillo a Milei sino también a su amplio arco de complicidades. 

 Con todo a la marcha del 23 

Las maniobras de los rectores son un severo llamado de atención a las federaciones sindicales docentes, pues delatan la intención de erigirse como negociadores “en bloque” del presupuesto universitario, incluyendo -y eventualmente a expensas de- los salarios. De conjunto, se plantea que el activismo universitario multiplique las acciones para movilizar e interesar a la gran masa del estudiantado y de la docencia, que vive en estas horas un despertar político. Parte de ese esfuerzo reside en clarificar los problemas políticos planteados en torno de la crisis universitaria. Terminar con el gobierno golpista y privatizador, que es la voluntad que se pondrá de manifiesto este 23, exige autoconvocarnos e impulsar una lucha independiente del Estado y de los múltiples socios y cómplices de la camarilla libertaria. 

 Marcelo Ramal
 19/04/2024

Vayamos en masa a defender a la Universidad y al CONICET


Declaración de Política Obrera 

 Abajo el gobierno anti-obrero.

 El ataque criminal lanzado por el gobierno liberticida -económico y político- ha desencadenado un movimiento de rebelión en los medios docentes, universitarios y académicos. 
 Saludamos esta reacción vibrante y combativa y llamamos a convertirla en una victoria completa de sus reivindicaciones. No estamos solamente ante un ´ajuste´ fiscal de la educación universitaria y de la formación científica y tecnológica. El propósito de esta camarilla al servicio de los fondos internacionales es avanzar en el arancelamiento de la Universidad, profundizar su función de tercerizada de los grandes capitales, descalificar el trabajo docente y consumar un proceso de privatización – que comenzaría por los hospitales y centros de investigación.
 El gobierno no esconde su propósito de enseñorearse de la Universidad para convertirla en un centro del macartismo y del liberticidio académico. Aunque no haya establecido un régimen político fascista, toda su orientación estratégica apunta en esta dirección. La historia ha demostrado que el fascismo es un recurso último del capital para evitar el desmoronamiento del capitalismo y la victoria final de los trabajadores. 
 La ofensiva liberticida ha encontrado una resistencia en las autoridades universitarias, a despecho de la colaboración de las corrientes políticas que pertenecen, con el gobierno de los Milei. Lo mismo ocurre con algunos sectores empresariales, para quienes los hospitales y centros de tecnología constituyen un mercado cautivo. Este cruce de intereses agudiza la crisis desatada. Es necesario aprovechar este aislamiento relativo del gobierno dentro de su propia clase social para ampliar el radio de la rebelión universitaria y académica, y reunir las condiciones para la victoria. 
 La crisis desatada por el ´ajuste´ pone de relieve el carácter estratégico del antagonismo entre la libertad política y académica, de un lado, y el gobierno liberticida. La rebelión universitaria constituye un paso muy importante en el camino de acabar con la camarilla entreguista del empobrecimiento. En lugar de volcar todo el apoyo de los sindicatos a la rebelión universitaria, la CGT ha elegido el pacto con el gobierno, en contra de los intereses inmediatos e históricos de la clase obrera.
 Llamamos a convertir a la Marcha del próximo martes 23 en una manifestación multitudinaria sin precedentes. Reclamamos que sea apoyada por una huelga de los sindicatos docentes. Impulsaremos en todos los lugares de trabajo y estudio la participación en ella, incluso con pancartas que identifiquen a cada colectivo. Es una forma concreta de desarrollar la rebelión popular en el conjunto de la clase obrera y los trabajadores.

 17 de abril de 2024

El gobierno sionista lanza una represalia “calibrada” a la represalia “calibrada” de Teherán


Israel: de la masacre de Gaza a una escalada militar. 

 En la madrugada del viernes 19, Netanyahu ejecutó la anunciada represalia contra Irán por el bombardeo de éste a territorio israelí una semana antes. También bombardeo el sur de Siria y el de Líbano. El estado sionista posee el tercer arsenal de bombas atómicas, después de Estados Unidos y Rusia; Irán tiene vedado, por “la comunidad internacional” (Rusia y China incluidos) el procesamiento de uranio enriquecido y plutonio para construir artefactos nucleares. 
 Por ‘razones bíblicas’, el jefe de Estado sionista no podía demorar la respuesta, debido a que el lunes 22 comienza la festividad de Pesaj, que dura ocho días. Tomó, asimismo, el resguardo de advertir de la acción al gobierno norteamericano. Fueron atacadas bases militares en las ciudades de Tabriz e Insfahan y las inmediaciones de instalaciones nucleares. Irán respondió con drones y misiles de interceptación. De acuerdo al diario Haaretz, los alcances y resultados de esta operación no se conocerán por mucho tiempo, al igual que el ataque iraní del viernes pasado. La prensa internacional coincide, sin embargo, en que ambos ataques fueron “calibrados”: sirvieron, en el caso de Irán, para responder al bombardeo de su embajada en Siria y el asesinato de siete jefes militares, y en el caso de Israel como réplica al ataque de Irán. Contrariando a la propaganda ‘occidental’, el mismo diario asegura que una mayoría de la población de Israel era contraria a una represalia. Es importante recordar que la misma prensa y casi todas las cancillerías del mundo habían dispensado de toda responsabilidad a Irán por el asalto de Hamás contra las poblaciones del sur de Israel, el 7 de octubre pasado. De modo que el estado de guerra con Irán fue buscado y desatado por el “gabinete de guerra” sionista. 
 El “calibramiento” de respuestas y contrarespuestas de ambas potencias son exhibidos como una señal de alejamiento de la posibilidad de una guerra general en Medio Oriente. Para algún comentarista, el bombardeo de ese viernes 19 por parte de Israel fue “kinético’’, o sea un gesto o una señal, se supone que de advertencia. El gobierno de Biden, señala el Financial Times, cree, incluso, que Hizbolla, la milicia shiita de Líbano, observa una actitud de apaciguamiento. La prensa liberal de Israel, por el contrario, entiende que el balance de toda la crisis muestra un debilitamiento irrecuperable de Netanyahu y su gabinete, mientras otros cables señalan una división irremediable en el gobierno. Para el ala liberal, Israel ha salido derrotado: ha fracasado en extirpar a Hamás de Gaza y en liberar a los rehenes; ha provocado una masacre humanitaria que “mina moral y geopolíticamente” al estado sionista; ha ejercido una represión fuera de medida en los territorios ocupados de Cisjordania; se ha visto obligado a transferir a decenas de miles de israelíes de sus viviendas en la frontera con Líbano. La guerra ha causado un derrumbe del producto bruto interno de Israel, acompañado de una crisis financiera. El estado sionista depende del Tesoro norteamericano más que nunca. 
 Las represalias ‘calibradas’ ocultan el hecho de que se ha declarado de hecho una guerra entre Israel e Irán, que antes se desarrollaba por medio de terceras fuerzas u operaciones camufladas de los servicios militares y de seguridad. Ocultan, asimismo, que Putin ha advertido que se colocaría del lado de Irán en el caso de una agresión militar de Israel, cuando hasta ahora tiene un pacto de tolerancia con el gobierno sionista para el uso del espacio aéreo de Siria, que está controlado por Moscú.
 El desconocimiento de la cuestión nacional palestina y la continua colonización (expropiación) de su población, que el sionismo daba por resuelto, se le ha vuelto como un bumerán. La salida de “dos estados” ha sido saboteada en forma sistemática por Israel y Estados Unidos. Es una construcción artificial de territorios sin conexión, de un estado sin soberanía y del tutelaje económico y miltar del estado sionista. El jueves reciente, una propuesta de Argelia para que la ONU vote la salida de dos estados fue vetada por Estados Unidos, que ha dicho apoyarla, a pesar del voto afirmativo de Francia y el Reino Unido. Mayor cinismo, ‘no se consigue’. 
 De todos modos, el escenario de una guerra mundial es más amplio. En la ex república soviética de Georgia, en el Cáucaso sur, se ha reiniciado el operativo que ha llevado a la invasión de Rusia a Ucrania. En el día de ayer se produjo un sitio al Parlamento para reclamar el ingreso de Georgia a la Unión Europea, iniciado por gobiernos anteriores, o sea a la OTAN. Lo mismo ocurre, en la misma región, con Armenia. De otro lado, la guerra económica contra China se ha acentuado, en especial en cuanto tecnología de punta e Inteligencia Artificial. China ha enfrentado esta guerra mediante la intensificación del esfuerzo por superar la grieta que la separa de Estados Unidos. El objetivo es considerado factor de guerra por el imperialismo norteamericano. 
 Medio Oriente ha pasado de sucesivos conflictos nacionales, al principio de carácter antiimperialista o vinculado al cerco imperialista contra la ex Unión Soviética, para convertirse en parte de una guerra mundial. Las reivindicaciones nacionales, históricamente progresivas, en la región han quedado subordinadas a una guerra mundial, a la que sólo le puede poner fin una acción revolucionaria mancomunada del proletariado internacional. 

 Jorge Altamira 
 19/04/2024

viernes, abril 19, 2024

La extensión de la violencia sionista en Palestina


El martes a la noche, mientras la prensa burguesa y los jerarcas occidentales -incluyendo sus aliados árabes y las tristes comparsas estilo Milei- se desgañitaban por la respuesta “del Estado terrorista de Irán” al sangriento ataque de Israel contra el Consulado en Damasco, el ejército sionista continuaba sin pausa la limpieza étnica contra los palestinos. 
 Los ataques se centraron en el norte y centro de la Franja de Gaza, en Beit Hanoun y el este de Jabalia. "El ejército de ocupación estableció un centro de interrogatorios detrás de la escuela que alberga a cientos de desplazados", denunció Hamás en un comunicado: "Las mujeres fueron obligadas a quitarse el hijab y los hombres desnudados. Todas las familias de Beit Hanoun fueron obligadas a marcharse y varios jóvenes fueron arrestados".
 El mismo martes, un dron israelí mató decenas de personas, la mayoría niños, del campamento de refugiados de Al Maghazi. Otros fueron asesinados en la ciudad de Gaza y en el campamento de refugiados de Nuseirat, invadido por tropas terrestres, que sigue siendo bombardeado mientras se escribe esta nota. 
 El ejército sionista atacó también las inermes caravanas que pretendían huir de Rafah y volver a su hogar. 
 Israel ya asesinó más de 33.843 gazatíes desde octubre a la fecha. Unas 10.000 son mujeres y 15.000 son niños. El número de heridos llega a 76.575 y se calcula que por lo menos 8.000 personas permanecen bajo los escombros. La invasión ha forzado el desplazamiento de más del 82 % de la población y la ha dejado al borde de la hambruna. Las ONG internacionales alertan sobre que alrededor de 20.000 niños cuyos padres y madres han sido asesinados deambulan famélicos. 
 Los Estados árabes que se aliaron con Israel y Estados Unidos para bloquear la respuesta de Irán “se enfrentan ahora a las consecuencias a la luz de la ofensiva de Gaza, para explicar a su opinión pública su coalición sin precedentes” (Haaretz 17/4). Jordania está sacudida por movilizaciones y también por las declaraciones de Abu Ali al Askari, un alto mando de Kataeb Hezbolá, la poderosa milicia proiraní en Irak, que dijo que podrían proporcionar a sus aliados en Jordania “armas ligeras y medianas, misiles tácticos, proyectiles antitanque y toneladas de explosivos” para “12.000 combatientes” en defensa de los “hermanos palestinos” (16/4).

 Pogromos en Cisjordania

 En represalia por el asesinato de un colono cuyo autor se ignora, pero fue adjudicado a los palestinos, “miles de colonos armados, escoltados por el ejército israelí, invadieron aldeas palestinas de Cisjordania, incluidas Al-Maghayer, Khirbet Abu Falah, As-Sawiya, Deir Dibwan y otras en la zona al norte de Ramallah y al sureste de Naplusa”. 
 Las fuerzas israelíes “protegieron a los colonos, bloquearon las entradas a las aldeas e impidieron que las ambulancias de la Media Luna Roja Palestina atendiera a los heridos”. El informe es de Médicos del Mundo. 
 La violencia sionista se extendió a toda la Cisjordania y dejó cuatro muertos y un tendal de heridos -incluido un periodista judío del diario Yediot Ahronoth, al que los colonos apalearon y desnudaron-.
 Netanhayu ha reforzado el armamento de los colonos y los incorporó como reservistas al ejército regular que actúa en Cisjordania. “El velo de la guerra en Gaza ha permitido a Israel profundizar sus crímenes a gran escala, no solo en toda Cisjordania, sino también en el territorio ocupado de Jerusalén Este”, apunta la periodista palestina Dalia Hatuqa.
 El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas denunció que entre el 1 de noviembre de 2022 y el 31 de octubre de 2023 se añadieron 24.300 viviendas familiares a los asentamientos israelíes en Cisjordania. Israel da amparo legal a los colonos desconociendo el carácter de territorio ocupado de la Cisjordania y calificándola como “tierra estatal”. La ONU documentó más de 700 ataques de colonos desde el 7 de octubre de 2023 y el promedio diario se duplicó de dos a cuatro en 2024. Más de 2.000 palestinos debieron huir de sus aldeas y ya no pudieron regresar. 
 La política de expropiación de Cisjordania coincide con la negativa tajante de Netanyahu a rediscutir la creación de un Estado palestino, ni siquiera con las limitaciones “municipales” que fijaron los acuerdos de Oslo. Y se enfrenta a la estrategia de Joe Biden, que propone remozar a la Autoridad Palestina y entregarle el control administrativo de la “reconstrucción” de Gaza.

 Pogromos en Jerusalén, golpizas en Tel Aviv 

Los pogromos avanzaron también contra los judíos antisionistas. La policía allanó Mea Shearim, un barrio de judíos religiosos de Jerusalén, para retirar banderas palestinas. El lunes a la noche, la policía y el ejército israelí tomaron por asalto la Sinagoga y desalojaron a los ultraortodoxos que rezaban allí. Hay ancianos y niños hospitalizados.
 La represión no solo se descarga contra las movilizaciones de religiosos que se niegan a servir en el ejército, como pretende el Gobierno, sino que el martes fueron apaleadas las esposas de los rehenes en poder de la resistencia palestina que se manifestaban frente a la casa de Netanhayu exigiendo que retome las negociaciones para su liberación. 
 A pesar de que la mayoría absoluta de la población israelí avala el objetivo sionista de arrasar Gaza, numerosas voces advierten que Israel está perdiendo su guerra de exterminio y debería replegarse para preparar una guerra regional a gran escala como ya consignó Política Obrera. 
 “Decir lo que no se puede decir: Israel ha sido derrotado -una derrota total. No se alcanzarán los objetivos de la guerra, no se devolverá a los rehenes mediante presión militar, no se restablecerá la seguridad y no se pondrá fin al ostracismo internacional de Israel.” El balance pertenece a uno de los columnistas estrella del diario Haaretz, de Tel Aviv. 
 En la misma línea, el experto Yagil Levy afirma que “la guerra de Gaza deja al descubierto un ejército israelí desintegrado. El desmoronamiento del ejército se intensifica cuando los comandantes sobre el terreno tienen claro que el sacrificio de sus soldados no se traduce en ningún logro, que sólo pueden ser logros políticos", explica. (Haaretz 18/3). 
 Levy se refiere a los incidentes protagonizados por el comandante de la 98ª División, el general de brigada Dan Goldfuss, y por el comandante de la 99ª División, el general de brigada Barak Hiram, como “un síntoma más de la desintegración de la cadena de mando de las FDI”. Goldfuss abandonó la habitual neutralidad de los militares israelíes en el frente y pidió a los líderes políticos que "cada uno tome su parte" del esfuerzo militar, en alusión a los judíos ultraortodoxos, que pueden abstenerse de hacer el servicio militar. Hiram fue sancionado porque demolió una universidad en la Ciudad de Gaza sin consultar con su comandante. 
 The Economist corrobora los temores sobre la suerte del Estado sionista: “En un momento de poderío militar, Israel parece profundamente vulnerable” se titula un editorial donde reclama que Estados Unidos lo ayude a “salir del infierno de Gaza”. Un alto el fuego temporal y la liberación de rehenes podrían provocar un cambio de gobierno de Israel; el resto de los combatientes de Hamás en el sur de Gaza podrían ser contenidos o desaparecer; y desde los escombros podrían comenzar conversaciones sobre una solución de dos Estados, respaldadas por Estados Unidos y sus aliados del Golfo”. 
 Si esto no sucede, pronostica el semanario británico, Israel podría quedar atrapado “en la trayectoria más sombría de sus 75 años de existencia, caracterizada por una ocupación interminable, políticas de extrema derecha y aislamiento… en un conflicto que es la principal amenaza a su seguridad". (23/3) 
 Haciendo oídos sordos a cualquier advertencia, el gobierno sionista persiste en su fuga hacia adelante que parece tener como próximo destino Rafah, al sur, en la frontera con Egipto. Es justo adonde el ejército israelí dio orden de dirigirse al más de un millón de habitantes del norte, al principio de la guerra. 
 El ejército acaba de llamar a filas a miles de reservistas para “actividades operativas en el frente de Gaza” y el ministro de Defensa, Yoav Gallant, se reunió este lunes para “debatir una serie de medidas en preparación de las operaciones en Rafah, con énfasis en la evacuación de civiles y la expansión de las actividades relacionadas con la entrega de comida y equipamiento médico”. 
 Según El País de Madrid (17/4), la invasión de Rafah “podría convertirse en parte de la prometida respuesta a Teherán”. El sionismo prepara una verdadera carnicería. Un sondeo difundido este lunes por la Universidad Hebrea de Jerusalén afirma que un 44 % de israelíes apoya invadir Rafah, aunque supusiese una crisis en las relaciones con Estados Unidos, frente a un 25 % que se opone y a un 31 % de indecisos. 
 Aunque, como dice alguno en la Biblia, dios ciega a quienes quiere perder. 

 Olga Cristóbal 
 17/04/2024

En la provincia de Buenos Aires, el ajuste lo aplica Kicillof


La inmensa mayoría de los estatales y docentes son pobres o indigentes. En la reciente paritaria salarial de docentes y estatales, el gobernador Axel Kicillof estableció aumentos del orden del 9,5%, que fueron festejados por todas las burocracias sindicales como un éxito (Suteba, Frente Gremial Docente Bonaerense, Ate, AJB, Upcn). Cicop, la central de los profesionales médicos, resolverá en un congreso próximo, pero en la propuesta aprobada en marzo los salarios iniciales rondaron los $730 mil y el promedio salarial de conjunto fue de $842 mil. 
 Gobierno y burocracias resaltan que con este último aumento se subieron los salarios de bolsillo –con base diciembre 2023- en un 51%, prácticamente la inflación en lo que va del año, algo falso porque no fueron incrementos mensuales acumulativos y en términos reales significan mucho menos. Pero además, partiendo de salarios a la baja desde hace años, aún ese aumento deja a la mayoría de los trabajadores por debajo de la pobreza y hasta de la indigencia.
 En el acuerdo ya aprobado por la burocracia verde de ATE a cobrar con el salario de abril, en el caso de los trabajadores de la administración central, bajo el régimen de 30 horas semanales, desde la primera categoría hasta la última están por debajo de la línea de pobreza y casi la mitad en la indigencia; con ingresos que van desde los $317 a un máximo de $555 mil. Esto significó un incremento de marzo a abril de 2024 de entre $19.800 y $34.700. Para quienes revisten en el régimen de 40 horas semanales, solo 4 categorías sobre 20 superan la línea de pobreza, con salarios que van de los $490 mil hasta los $934.461; entre 30 mil y 58 mil pesos de aumento entre marzo y abril 2024. 
 No es diferente la situación entre los docentes del Suteba de Roberto Baradel o de la AJB de Hugo Ruso. En el caso de los docentes, la entrega de la dirección de todo el Frente Gremial Docente Bonaerense (Suteba, Feb, Udocba, Sadop) deja el sueldo de una maestra sin antigüedad en los 420 mil pesos, casi la mitad de la canasta de pobreza. El preceptor sin antigüedad y el profesor con 10 módulos sin antigüedad van a alcanzar los 394 mil pesos y 267 mil pesos respectivamente; este último por debajo de la canasta de indigencia que estuvo en marzo en $358 mil.
 En el gremio judicial, los salarios son de terror. A marzo, del secretario de cámara de apelación para abajo, todos quedaron por debajo de la pobreza; y ocho categorías de trabajadores oficiales y/o axiliares de justicia cobran ingresos de indigencia, con un salario inicial de 276 mil pesos. 

 Soldados del ajuste de Kicillof 

El plan de guerra contra los trabajadores estatales bonaerenses tiene un general a la cabeza, Axel Kicillof, pero este ajuste histórico contra los ingresos de los trabajadores públicos no podría pasar sin la colaboración de los Baradel, Isasi, Ruso, etc; los soldados al servicio del ajustazo del peronismo bonaerense que pregonan la defensa del gobierno provincial como la base para recuperar en 2027 el poder de parte del PJ, con el mandatario como (posible) candidato presidencial pejotista. 
 El aguante al gobernador amigo de parte de los burócratas llega muy lejos. El secretario general de la AJB declaró que “le hemos dicho al gobierno que cualquier reclamo sobre los recortes que han tenido por parte de Nación nos van a tener codo a codo pidiéndolo y acompañandolos a ellos. Después yo le voy a discutir al gobierno qué hacer con esos fondos” (Infocielo, 9/4). Y también que “hay un montón de salidas, desde la cuasimoneda hasta donde sea. Somos flexibles y tenemos paciencia” (ídem). 
 Las burocracias no solo sostienen el plan de guerra de Kicillof contra la clase obrera, le dan letra para profundizar ese ajuste brutal. 

 Kicillof ajusta y miente 

La versión de Kicillof del “no hay plata” del gobierno nacional del liberfacho es “no hay plata por culpa de Milei”. En este contexto, “el Ejecutivo bonaerense adelantó a los gremios que ‘se entró en una zona de dificultades económicas’, aunque la prioridad será el pago de salarios y aguinaldos. El punto atendible es que el gobierno planteó que no tienen certezas si los futuros ofrecimientos salariales seguirán atados al índice inflacionario y que será complejo llevarlo por encima de la inflación” (Infobae, 8/4) 
 Pero Kicillof miente. La provincia de Buenos Aires representa el 40% del PBI de la Argentina, hoy aproximadamente una cifra multimillonaria de 120 mil millones de dólares. ¿Cómo que no hay plata? 
 Lo que no hay de parte de Kicillof es la intención de imponer impuestos sobre los grandes capitales y las grandes fortunas, que exprimen a los trabajadores bonaerenses, ni decisión de ningún tipo para enfrentar al ajuste nacional de Milei. Al revés, utiliza el ajustazo del gobierno reaccionario para justificar uno similar de parte de su gobierno. 

 Plan de lucha para derrotar el doble ajuste de Milei y Kicillof 

La burocracia sindical que sale en defensa de Kicillof tampoco hace nada para enfrentar a la ofensiva de Milei. Mientras los trabajadores estatales, metalúrgicos, los choferes, docentes universitarios, el movimiento piquetero, los docentes, jubilados, etc, salen a la lucha, las CTAs dejan pasar los despidos y hacen la plancha y la CGT se sienta a negociar con Milei la reforma laboral. 
 Está planteada la unificación de todas las luchas en curso que se multiplican en conflictos aislados por todas las burocracias sindicales, para poner en pie a la clase obrera, arrancar paros progresivos de las centrales y marchar hacia la huelga general para derrotar a Milei y los gobernadores cómplices del ajuste contra las masas.
 Un paso en esa dirección será la realización el próximo 27 de abril de un gran Encuentro Nacional de Trabajadores Ocupados y Desocupados, asambleas barriales y de todos los sectores que enfrentan al gobierno reaccionario de Milei y sus cómplices, que se realizará en Plaza de Mayo, y del cual surgirá un programa y un plan de acción para derrotar el ajuste del gobierno liberfacho reaccionario. 

 Daniel Sierra

Rebelión universitaria


El plan de ahogo presupuestario y disolución del sistema de universidades públicas que puso en pie el gobierno de Javier Milei requiere ser enfrentado con una lucha a fondo. El momento es ahora. Estudiantes, docentes y no docentes debemos unirnos convirtiendo el próximo 23 en una jornada de movilización histórica y en el punto de partida de un plan de lucha universitario que debe mantenerse hasta derrotar todo el ajustazo. 
 El presupuesto 2024 para las universidades nacionales es similar al de 2023 nominalmente, cuando entre un año y otro llevamos un 260% de inflación. Para algunas áreas, como la de salud, esa inflación fue aún más alta que el promedio general. El 94,5% del presupuesto se destina a salarios. Ante el paro universitario del 14 de marzo, el gobierno anunció un insuficiente y aún no ejecutado aumento del 70% de los gastos en funcionamiento, que equivalen al 5,5% del gasto total. Plata hay. El gobierno gasta 650 millones de dólares en la compra de aviones con más de 40 años de antigüedad, que el país no necesita. Plata hay para escenificaciones berretas con las que esperan crear un perfil político que les permita seguir gobernando para intereses extranjeros y para un puñado de empresarios voraces que no han parado de ganar en los últimos 50 años. 
 No es casual que la situación universitaria concite el interés de sectores que son más amplios que la estricta comunidad de las 57 universidades nacionales del país. Los estudios universitarios tienen un efecto social que va más allá de aquellos que han convertido esos conocimientos en lucro privado. En las aulas del sistema universitario público argentino se formaron los meteorólogos que están siendo despedidos del Servicio Meteorológico Nacional, aquellos que advirtieron a políticos como los que hoy los echan sobre que el 16 de diciembre se acercaba una tormenta feroz a Bahía Blanca y a toda la provincia. En nuestras aulas se formaron los bibliotecólogos que están siendo despedidos de la Biblioteca Nacional que para quienes gobiernan es solo un depósito de libros. Allí se formaron quienes colaboran en la investigación del dengue, Covid, Chagas y otras enfermedades que afectan la salud especialmente de los sectores más empobrecidos. O los sociólogos, incluso aquellos que hoy son el centro de atención del gobierno de Milei centrado en las encuestas de opinión para seguir avanzando con sus crueles políticas capitalistas. En las aulas del sistema universitario público están las y los profesionales que día a día colaboran en la lucha por la defensa de los derechos humanos o aquellos que ponen su conocimiento al servicio de la lucha piquetera -o sea, al servicio de la población más empobrecida y en gran medida más alejada de la vida universitaria. En sus aulas y solo en sus aulas están y estarán quienes siendo parte de este movimiento piquetero y por el hecho de serlo han colocado todo su esfuerzo para ser la primera generación universitaria de sus familias. La del 23 será una gran movilización porque este sistema universitario imperfecto, al servicio del lucro privado y orientado por privatistas, es aún a pesar de eso el mejor de América Latina y el punto de partida para arrancar con luchas una mejor política de acceso a los estudios universitarios. Muy lejos del panorama que ofrece el gobierno de la posverdad y las fake news que representa Milei. 
 Claro que la universidad de hoy no es un mantra intocable. En nuestras aulas se forman las y los licenciados en Farmacia y Bioquímica, donde podría producirse buena parte de los medicamentos que hoy están provocando altos costos en salud, algo que no ocurre porque las autoridades universitarias favorecen el negocio de los laboratorios, aún a costa del propio presupuesto. Cuando las autoridades recortan becas para pagar la luz está claro que lo que prima es recortar por el lado incorrecto en nombre de hacer honor al lucro empresarial en detrimento de la investigación y el aprendizaje. 
Claro que la política que han seguido los gobiernos y las conducciones de las universidades ha tenido una orientación privatista basada en algunas universidades, como la UBA, en el trabajo gratuito de miles de docentes o recortando los contenidos de grado para impartirlos en posgrados pagos o sometiendo a las universidades a carencias estructurales que quienes trabajamos o estudiamos en ellas tenemos que tolerar como una fatalidad de lo público. Es, como ya ocurriera en los ’90, una profecía autocumplida. Las aulas de la universidad privada se “llenan” de quienes buscan mejores condiciones de estudio, aun en detrimento de la calidad académica. Pero nada de esto tiene que ver con los cambios que propone Milei; por el contrario, su política lleva a una profundización sin precedentes de la privatización universitaria en curso. 
 Desde la asunción de Milei, el ataque al sistema educativo en general y en particular el completo desfinanciamiento al sector público, estuvieron en el centro de las políticas gubernamentales y profundizaron el desfinanciamiento presente en las anteriores gestiones. No es casual que el funcionario a cargo de las políticas universitarias, Alejandro “el Gallego” Alvarez haya salido de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA de la mano de agrupaciones peronistas de derecha o que el funcionario a cargo de las cuestiones agrícolas bajo el gobierno de Milei sea un privatista “empleado” de Monsanto, como Fernando Villela, exdecano de la Facultad de Agronomía de la UBA. El camino de llegada a un Milei que se atreve a producir un ahogo presupuestario histórico se construyó con muchos años de derechización privatista de todos los espacios políticos que dirigen las universidades. La última colaboración de la UBA con el gobierno de Milei salió de la dirección de la obra social Dosuba, que migró entera a dirigir el Pami nacional de la mano de personeros del dirigente de los médicos municipales de la Ciudad de Buenos Aires, Carlos Rojo, un peronista amigo de Lousteau y artífice del Rectorado del exdecano de Medicina, Ricardo Gelpi.
 El ahogo presupuestario de las universidades, junto a la licuación histórica de salarios y jubilaciones, los recortes de presupuestos en investigación científica, obra pública, educación y hasta en medicamentos oncológicos, han sido las políticas que permitieron al egresado de la UBA Luis “Toto” Caputo esgrimir “superávits fiscales” que solo existen bajo condiciones de un ajustazo, que en gran medida es insostenible en el tiempo. 
 Tenemos que enfrentar un plan integral para triunfar y para eso necesitamos exigir un plan de lucha y paros que construya la huelga general que necesitamos para poner fin a la motosierra y a la licuadora. Necesitamos un plan de lucha de la CGT que estructure esta pelea y que abandone la tregua que ha permitido la pulverización salarial y jubilatoria de estos meses. El lejano 9 de mayo debe convertirse en una jornada activa de lucha y de movilización, para que sea un paro que realmente golpee al gobierno represor y ajustador.

 Adoctrinadores 

Milei pretende construir la división entre la población con denuncias de adoctrinamiento. Claro que el adoctrinamiento o intento del mismo existe, solo que no allí donde lo ve Milei, ya que una cosa es el derecho democrático a plantear consignas y fomentar luchas por parte de agrupaciones y otra muy distinta es el adoctrinamiento en aulas. Milei y su tropa son autoritarios que no resisten discursos ni razonamientos alternativos, solo buscan monopolizar el adoctrinamiento para fortalecer el disciplinamiento social en favor del interés capitalista de un puñado de empresarios dueños del poder en Argentina. No hay principios, solo adaptación para usar todos los recursos a mano que sean necesarios para beneficiar a una clase social minoritaria, parasitaria y cruel.
 Todo adoctrinador es enemigo del pensamiento crítico y la reflexión, solo busca bajar líneas y no estimular la comprensión sobre la base de un conocimiento diverso y reflexivo. El adoctrinador siempre detenta el poder material, porque la ausencia de reflexión solo puede garantizarse con mecanismos de coerción. La lucha universitaria desde la Reforma del ’18 ha sido la lucha por evitar un lineamiento único en las universidades y fomentar la introducción de teorías y estudios que no eran los propios de la burguesía a través del Estado o la Iglesia que monopolizaban la función educativa y sus contenidos. La libertad de cátedra que ha sido impulsada por el movimiento estudiantil es una expresión de esta lucha. El marxismo no sobra en la academia, más bien falta, porque el monopolio de la educación estatal ha estado en manos de gobiernos y clases sociales enemigas del marxismo. El relato mileísta es simplemente una fake news más para manipular la opinión pública. La campaña contra el adoctrinamiento es la campaña política con la que el gobierno pretende tapar el fondo de su política destructiva para las universidades y para la educación pública en general. 
 Tenemos que poner en pie asambleas, movilizaciones, paros, clases públicas, debates nacionales e internacionales. De esta forma vamos a avanzar en la organización que es fundamental para que esta lucha concluya con una universidad pública con más presupuesto, que se deduzca de impuestos progresivos, que no esté al servicio de los intereses empresariales sino de los intereses de las y los trabajadores, y que fomente el pensamiento crítico, lejos de los adoctrinamientos de los que son tan amigos quienes gobiernan para minorías sociales. 
 Por un 23 de abril que sea un punto de partida para una lucha de conjunto contra el plan integral del gobierno de Milei. El 27 estaremos en Plaza de Mayo participando del Encuentro de Trabajadores ocupados, desocupados, de la cultura y de las asambleas populares que se está organizando para formar desde abajo la organización de la huelga general. La CGT ha convocado al Monumento al Trabajo el 1° de Mayo en el medio de negociaciones con el gobierno, que incluyen una propuesta de reforma laboral y la modificación a la baja el acuerdo salarial de Camioneros, abordaremos esta convocatoria con un planteo político independiente con el reclamo del plan de lucha y la huelga general.
 ¡Abajo el plan Milei! 
 Universidad pública y al servicio de las y los trabajadores.

 Vanina Biasi

jueves, abril 18, 2024

UBA: se prepara una respuesta masiva


La crisis universitaria ha escalado enormemente como consecuencia de las disposiciones del Rectorado para “ahorrar” sobre un presupuesto que fue congelado por el gobierno. En todas las facultades se apagaron las luces comunes, se cancelaron los ascensores, el gas y se anunció el fin de los programas de investigación. 
 Este “método de ahorro” expresa el fracaso adelantado de la gestión de Gelpi-Yacobitti. La luz no fue cortada por Milei ni Edenor, sino por los decanos en cada una de las Facultades. ¿Cuánto ahorro del presupuesto pueden significar estas medidas? ¿Por qué había que ‘ahorrar’, cuando se trata de quebrar un ajuste brutal? La “normalización” de cursar a oscuras en realidad anuncia una gestión universitaria dispuesta a entregar la Universidad a la privatización –como los clubes de fútbol. En el Hospital de Clínicas escasean los insumos y recursos, conforme a una privatización ya declarada de la Salud. Se redujeron las cirugías y funciona el 30 % de la capacidad del hospital. 
 En todas las facultades se incrementan los procesos de lucha y organización. Los radicales, que además dirigen la FUBA y la FUA, se mantienen al margen de las asambleas y las medidas de lucha. Se les ha armado por lo tanto una respuesta por afuera, como sucedió en Psicología -donde una asamblea de miles de estudiantes cortó la calle desautorizando por completo al decano y al Centro de Estudiantes. En Derecho y Económicas también se armaron autoconvocatorias de algunos cientos de estudiantes, en ambos casos definiendo una serie de acciones de cara a la movilización del 23. Algo similar sucedería en la FADU donde también “dirige” Nuevo Espacio. En los CBCs los funcionarios de la Franja buscan impedir que las agrupaciones puedan pasar por cursos y convocar a la movilización. En Filosofía y Letras los estudiantes volvieron a cortar la calle frente al ´apagón´ del rectorado. En Sociales la conducción del centro ha propuesto una “vigilia” el lunes a la noche lo que puede ser replicado en más facultades y transformarse en una toma parcial de las mismas durante la noche. Exactas también prepara sus asambleas y se propone un corte de la autopista Cantilo. 
 Este conjunto de iniciativas superan incluso las que existieron en la previa de las grandes movilizaciones de 2016 y 2018. Allí el ajuste del gobierno de Macri significaba algunos puntos del presupuesto, hoy se busca directamente la quiebra general de la Universidad pública y gratuita. Esa quiebra busca ser presentada como la razón para acelerar un proceso de privatización. En ese sentido los rectores son cómplices porque promueven el recorte de las carreras, la titulación intermedia y la asociación con grandes capitales para financiar la Universidad. La arancelización de la cursada, al menos en un formato parcial, ya se discute abiertamente como salida a la crisis presupuestaria por parte de las autoridades. Se apuntará a los extranjeros, pero también a que los argentinos recibidos “devuelvan” el financiamiento de sus carreras.
 La movilización del 23 será un capítulo importante en la lucha contra el gobierno privatizador de Milei. Estudiantes y docentes tienen que desarrollar sus iniciativas, los cortes y las tomas. Está planteada una huelga general educativa con ocupación de edificios. 

 Federico Fernández 
 18/04/2024

La Corte Suprema da un apoyo estratégico a Milei


la vigencia del DNU liberticida. 

 Los medios de comunicación le han bajado el precio al fallo de la Corte que rechaza, por unanimidad, la declaración de inconstitucionalidad del DNU/70. Los fundamentos del fallo señalan que la presentación del gobernador de La Rioja y del expresidente del Colegio de Abogados es “abstracta”. Para la Corte, el pedido de los demandantes es ajeno a cuestiones concretas que los perjudique con carácter específico. 
 Para los mismos medios, la Corte deberá tratar próximamente la apelación del Procurador General contra la sentencia que la Cámara Nacional del Trabajo que ha declarado inconstitucional el capítulo laboral del DNU. Cualquiera sea la posición que adopten los cortesanos, no afectará al conjunto del DNU. Los periodistas que actúan en el ámbito judicial aseguran que la Corte no tomará ninguna decisión respecto al DNU/70, porque entendería que eso debería resolverlo “la política”, o sea el Congreso, o más específicamente Diputados, porque el Senado lo ha rechazado. Si esta versión se confirma, la Corte se eximiría de considerar de aquí en más la inconstitucionalidad de las leyes. La Corte renunciaría a ejercer el derecho claramente reaccionario que le otorga la Constitución a invalidar decisiones del Congreso, para poder viabilizar el DNU/70, un engendro claramente inconstitucional. 
 Las presentaciones de La Rioja y del expresidente del Colegio de Abogados, redactadas por el exjuez Eugenio Zaffaroni, son sin embargo impecables. Reclama a la Corte una “declaración de certeza” acerca de un DNU que abarca centenas de leyes. Este mamotreto legal ha entrado en vigencia de inmediato; no se encuentra condicionado a decisiones ulteriores del Parlamento. En el interregno, los contratos que se amparen en el DNU tendrán el carácter de derecho adquirido, aunque el Congreso lo derogue subsecuentemente. La tesis cortesana podría tener validez para un DNU que trate una única materia, no centenares. La “incertidumbre” constitucional dura ya cinco meses y se ha acentuado con el voto contrario del Senado. Esta falta de “certeza” afecta a los patrimonios, o sea, a la famosa “propiedad privada” que garantiza la Constitución. Por ejemplo, un contrato de alquiler residencial bajo la vigencia del DNU sería muy diferente luego de su derogación.
 La decisión de la Corte está políticamente motivada, avale o no el DNU/70 el Congreso no decide sobre su constitucionalidad. El mentado Entendimiento con Irán fue votado por el Congreso, pero ha sido atacado en su constitucionalidad, a pesar de la soberanía del Congreso en materia de política exterior. Ese Entendimiento no fue derogado cuando cambió la composición del que lo validó. 
 Milei ha obtenido dos victorias políticas importantes. El aval de la Corte al DNU y el apoyo de la CGT a la Reforma Laboral (a pesar de que había obtenido su inconstitucionalidad) y a la estatización de las paritarias y los convenios de trabajo.

 Política Obrera
 17/04/2024

Belocopitt: la cartelizacion de la Salud cambia de gerente


Impostura: el gobierno libertario denuncia cartelización. 

 En medio de la tensión entre el Gobierno y las empresas de medicina prepaga, Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical, renunció a la presidencia de la Unión Argentina de Salud (UAS), entidad que nuclea a las patronales de la salud privada. "Como todos ustedes saben, en los últimos días, el sector de la salud privada ha recibido reproches y observaciones por parte de funcionarios del gobierno nacional", menciona en su carta de renuncia. 
 La liberación de los aumentos de las cuotas de las prepagas fue habilitada por medio del DNU 70/2023. Al cabo de cuatro meses, los incrementos acumularon 160 %. El gobierno decidió intervenir. Denuncia “cartelización” entre las principales prestadoras y abuso de precios por su posición dominante en el mercado. Apuntó, en particular, contra Claudio Belocopitt. Lo sindican como el principal responsable en una cautelar que los funcionarios prevén presentar este miércoles. El Gobierno denuncia, además, que durante la pandemia de COVID-19 y bajo la presidencia de Alberto Fernández, el dueño de Swiss Medical y principal accionista del Grupo América había sido beneficiado por un total de 13 millones de dólares en subsidios (ATP, REPRO y, posteriormente FESCAS), a cambio del congelamiento de las cuotas de las prepagas. Acusan que Belocopitt tiene "extorsionados a todos los demás y coordinó la presunta cartelización y el abuso de precios". 
 Que Claudio Belocopitt ha sido un gran beneficiario de subsidios por parte del Estado es harto conocido. El DNU 70/2023 simplemente vino a ampliar el rango de beneficios al capital de la medicina prepaga con la desregulación del aumento de las cuotas. Caputo y Milei, luego de cuatro meses de gracia, “descubren” la cartelización del sector. 
 Además de las denuncias, el gobierno resolvió que la Superintendencia de Servicios de Salud (SSSalud) intime a las empresas a que presenten ante dicho organismo los planes de cobertura ofrecidos a sus beneficiarios y los valores de las cuotas actualizados, contradiciendo la Resolución 51/202 por la cual se derogó otra resolución (54/ 2000), que establecía que los prestadores de medicina prepaga debían informar periódicamente el valor total de la cuota mensual que perciben por la prestación del servicio. Las cámaras empresarias del sector reclamaron una reunión con el ministro de Economía, que hasta el momento no se efectuó. “Hasta que no retrotraigan el aumento de abril, no hay reunión”, recogió Clarín (16/04).
 Actualmente, alrededor de seis millones de personas están asociadas a una empresa de medicina prepaga, de las cuales 4,5 millones derivan sus aportes y 1,5 millones están asociadas por vía directa. El impacto del aumento de la medicina prepaga en el salario de ese universo de seis millones de personas es muy significativo: en el año 2013, el gasto en medicina prepaga insumía el 11 % del salario formal promedio, pero en abril de 2024, el gasto en medicina prepaga alcanza, en el mejor de los casos, una incidencia del 30 % (Página 12, 10/04). 
 Para evitar desafiliaciones masivas, las prepagas están ofreciendo descuentos a plazo y planes “low cost”, muchos de los cuales incluyen copagos. El aumento de las prepagas, en conjunto con la caída de los ingresos, está impulsando que cada vez más afiliados y afiliadas refluyan a las obras sociales sindicales. Pero estas también se ven afectadas por el incremento de las cápitas de la empresas de salud privada, a las cuales se asociaron. Clínicas y sanatorios adeudan salarios, pagan en cuotas, despiden y tienen demoras de hasta seis horas en la guardia, algo que ha quedado expuesto durante la pandemia de COVID-19 y, actualmente, con la epidemia del Dengue. En el contexto de caída de los salarios y despidos, la cobertura de salud se está convirtiendo en un bien de lujo. El sistema de salud pública hace frente a esta situación con el presupuesto congelado. 
 Como se puede ver, la guerra del Gobierno contra Belocopitt no trae aparejada una mejora, sino que es la expresión de las contradicciones de conjunto que tiene el programa antiobrero que pretende llevar adelante Milei. Combatámoslo con una vigorosa reacción obrera en defensa de la salud. 

 Soledad Domínguez 
 17/04/2024

Marcos Galperin y su negocio con las asignaciones sociales


Marcos Galperin y su negocio con las asignaciones sociales

 Esta semana el dueño de Mercado Libre, Marcos Galperin, hizo pública la opción de que la asignación universal por hijo (AUH), la asignación por embarazo (AUE), las becas Progresar y el Programa Hogar de ANSES puedan cobrarse a través de la billetera virtual Mercado Pago (MP), de su propiedad.
 En una serie de cruces en redes sociales, Galperin dijo que daría el servicio de manera gratuita y sin ningún tipo de comisión. Y que el servicio se podría integrar con una tarjeta MasterCard para realizar extracciones en comercios adheridos o cajeros automáticos. “Es tal el placer de cortarles el curro a todos los gerentes cooperativistas de la pobreza y los piquetes que lo hacemos gratis”, escribió, provocador, en X, refiriéndose a la supuesta ´intermediación´ de las organizaciones de desocupados. El presidente Javier Milei se subió a la polémica reposteando el mensaje con la pregunta “¿Apostamos dónde van a elegir cobrarlos?”. 
 Varios usuarios de la red social replicaron a Galperin que, desde hace años, los pagos van directo a la cuenta de los titulares a través del Banco Nación. En conclusión, no se puede hablar de la existencia de una “intermediación”. En cambio, estamos sí en presencia de un nuevo negocio para las Fintech.
 Además de Mercado Pago, las Fintech (empresas de tecnología financiera) ofrecen el acceso de los usuarios a inversiones llamadas ‘money market’ a través de Fondos Comunes de Inversión (FCI) se encuentran firmas como Prex, Personal Pay, Ualá, Naranja X y Brubank. 
 Bajo el pretexto de facilitar la inclusión financiera de sectores vulnerables, el convenio entre ANSES y las Fintech se firmó en el año 2019. Es por esto que Mercado Pago ya cuenta con unos 24 mil beneficiarios percibiendo sus prestaciones. Durante el año 2020, en plena pandemia y cuarentena, las Fintech quedaron afuera de acreditar los cobros IFE (ingreso familiar de emergencia). Esto quebró la relación entre Marcos Galperin y el gobierno de Alberto Fernández.
 A diferencia del sistema bancario tradicional, la posibilidad para los usuarios de invertir su dinero fácilmente con estos medios es un atractivo adicional. Por supuesto, lo que pagan estas plataformas es una pequeña parte de lo que genera la masa de dinero depositado. 
 Lo que impulsa al millonario Marcos Galperin es la captura de miles de nuevos usuarios que coloquen sus fondos en la billetera virtual -que paga intereses- y el potencial negocio de microcréditos -por los que cobra intereses, claro- que abrirá el uso masivo de su plataforma. Es un hecho que más de la mitad de los usuarios de su plataforma deja el dinero invertido ahí: “invertido a través de la cuenta digital genera rendimientos de su saldo en un contexto inflacionario”, señaló MP en un comunicado. 
 Se sabe poco sobre donde invierte el dinero Mercado Pago. La cobertura es brindada bajo la entidad de un FCI administrado por el banco BIND. Según Esteban Eidelsztein, manager de MP, el BIND “invierte el fondo en plazos fijos, cuentas remuneradas y otros instrumentos de muy bajo riesgo”. Las Fintech incluido Galperin, no tienen la obligación de informar al Estado y menos a los usuarios los detalles de la inversión que realizan como si lo deben hacer los Bancos. 
 Especialistas alertaron, además, que “las billeteras virtuales te llevan rápidamente a endeudarte” y que “el sobreendeudamiento de las familias ya es un problema serio y puede convertirse en una cuestión crítica". Otro aspecto del negocio es el manejo de información privilegiada sobre gastos y movimientos bancarios de millones de usuarios que, hasta ahora, manejaba el Banco Nación, abriendo otra veta de negocios. 

 Régimen protegido

 Mercado Libre recibe exenciones en aportes patronales por 100 millones de dólares además de descuentos en ingresos brutos, entre otros beneficios que le brinda el régimen de “promoción de la económica del conocimiento”, aprobado en 2020 por iniciativa del gobierno de Alberto Fernández.
 Mercado Pago viene disputando mercado con los bancos tradicionales, enrolados en otras plataformas. Por esto el resto aduce que lleva adelante prácticas monopólicas. Además, está la cuestión sindical: “La Bancaria” reclama incorporar a los trabajadores del sector. Los trabajadores se encuentran fuera de convenio y con otra escala salarial, a pesar de realizar tareas similares a la que llevan adelante los bancarios. 
 Según el periodista Alejandro Bercovich, la introducción de Mercado Libre no se reduciría solo a las prestaciones sociales, una clientela que, por lo general, manifiesta una dinámica negativa para los ecosistemas de finanzas digitales ya que suelen retirar la totalidad del dinero en efectivo al poco de recibir el giro. Sino que esta medida sería la puerta de entrada a que jubilaciones, pensiones y sueldos del Estado se paguen con billeteras electrónicas. Es el “bocado de cardenal” del prestamista: podrán cobrarse directamente sus acreencias de la billetera vitual de su cliente.
 Lejos de una pelea contra “piqueteros y gerentes cooperativistas de la pobreza”, el usurero Galperin muestra la cara nada gentil de este sistema digital que compite a los grandes bancos, que la ruina en los ingresos de las familias trabajadoras puede hacer ascender rápidamente. 

 Leonardo Perna
 18/04/2024

miércoles, abril 17, 2024

El acuerdo político de la CGT con el gobierno


En la larga lista de rescatistas del gobierno de Milei, la burocracia sindical se ha ganado un lugar de privilegio. En la reunión de la semana pasada entre la CGT y el Gobierno se acordaron los términos de una reforma laboral que tiene tres puntos fundamentales: la eliminación del régimen de multas laborales, un verdadero llamado a la contratación irregular o en negro por parte de las patronales; la generalización de un fondo de cese laboral en oposición a las indemnizaciones por despido; la ampliación del período de prueba a seis meses, en favor de un régimen de rotación permanente y precarización en los lugares de trabajo. Esta reforma, que estaba incluida en el DNU y se encontraba trabada en la Justicia, ahora será incorporada a la Ley Bases que se discutirá en el Congreso. El guiño de la burocracia tiene repercusión en el Congreso, porque asegura votos del peronismo en Diputados y en Senadores. 
 En la reunión con el Gobierno, la CGT llevó la cuestión de los convenios que no habían sido homologados. En primer lugar, el de Camioneros, acompañado por la amenaza de una huelga general del sindicato con su repercusión en el comercio interno y las exportaciones. Al cabo de la reunión, el Gobierno consiguió el levantamiento definitivo de la huelga camionera. También quedó en el limbo el paro de los choferes de colectivos, sin que las patronales ni el Gobierno les restituyeran los 250.000 pesos que estos cobraron de menos en marzo. La CGT “cambió” estas huelgas cruciales por un paro incierto y a un mes vista y, por lo tanto, también sujeto a ser levantado. Las informaciones periodísticas dan cuenta de las “dudas” de la burocracia respecto del acatamiento del paro. O sea que la CGT juega con su propio desprestigio para tirar al bombo la medida que ella misma ha convocado.
 El “paquete” de colaboración con el Gobierno se completa con un acto del Primero de Mayo, pero confinado al Monumento al Trabajo. La CGT se corre de la Plaza de Mayo para no manifestar frente al gobierno con el cual ha cerrado un pacto de colaboración política sin atenuantes. La marcha prevista es un acto de apoyo a la propia CGT, para refrendar el pacto con el Gobierno en torno de las paritarias a la baja y la reforma laboral. El paro del 9, por otra parte, tendrá lugar cuando la ´ley bases´ ya se encuentre ´cocinada´ y eventualmente votada en el Congreso; es un paro sobre los hechos consumados. Si la ley de Milei-Caputo se traba o ingresa en crisis, ello será como resultado de los choques por “arriba” que la cruzan, no por las cuestiones relacionadas con la clase obrera, que han sido entregadas con antelación suficiente por la cúpula cegetista. En la reforma laboral, el Gobierno resignó la cláusula que convertía en “voluntarios” a los aportes de los trabajadores a la caja de los sindicatos, que es el punto que despertaba el recelo de la burocracia. Esta concesión revela la voluntad recíproca -del Gobierno y de la CGT- de avanzar con el resto de la reforma antiobrera. Entre los puntos anunciados por Milei en el Pacto de Mayo, está la privatización del sistema previsional. En los 90, esa privatización asoció a la burocracia a las administradoras de fondos (AFJP). La CGT no ha dicho una palabra sobre la confiscación del Fondo de Garantía del ANSES a manos del Tesoro y de los acreedores de la deuda, que está prevista también en la Ley Ómnibus. 

 A quién rescata la burocracia 

Daer, Moyano, Barrionuevo y compañía salen al rescate de un gobierno cuya ´solidez´ o ´estabilidad´ se revela como un fraude urdido por un grupo de mesadineristas. El pretendido equilibrio fiscal es un dibujo, basado en un despojo histórico sobre las jubilaciones y en la postergación de compromisos de pago a cambio de un mayor endeudamiento. La pretendida estabilidad de precios será desafiada por los tarifazos masivos. En ese cuadro, el capital agroexportador calienta la olla de una nueva devaluación, so pena de acopiar una parte importante de la cosecha. Para mantener el barco a flote, la camarilla libertaria pretende sostener una deflación sustentada en un derrumbe de las jubilaciones y los salarios. Milei-Caputo le ofrecen al gran capital nacional e internacional la alternativa de un retroceso social histórico de la clase obrera, como carta para conquistar un socorro financiero y evitar el default de una deuda que ya alcanza al 150 % del PBI. La otra carta ofrecida por la camarilla libertaria es el alineamiento grosero con la OTAN y el Estado sionista, que convierten al gobierno Milei en un gobierno de la guerra imperialista. 
 La CGT ha salido al rescate de la camarilla libertaria del mismo modo que el amplio arco político que, del macrismo al peronismo, han apuntalado en estos meses al gobierno por decreto. A pesar de ello, se multiplican las expresiones de lucha, como ocurre en las grandes siderúrgicas, en las movilizaciones de desocupados reprimidas por el Gobierno o en la juventud universitaria, que se manifestará masivamente junto a sus docentes el próximo 23 de abril. El “acto” de la CGT es un golpe a estas tendencias de lucha, debemos llamar a no concurrir. El mismo Primero de Mayo, las organizaciones obreras y de lucha y la izquierda deben convocar a un acto independiente en Plaza de Mayo, contra el gobierno criminal de la OTAN, el capital financiero y la liquidación de la clase obrera. El Primero, ocupemos la plaza abandonada por la burocracia sindical. 

 Marcelo Ramal 
 17/04/2024

Identidad del relato


Ahora se le llama “relato” a casi cualquier construcción de “sentido común”. Basta y sobra con que una iniciativa (individual o colectiva) se disponga a convencer y movilizar (hechos o ideas) de corto, mediano o largo alcance (con fines confesables o inconfesables) para que pase por “relato” ante los ojos de los legos. Así andan por el mundo algunos vendedores de ilusiones especializados en “delirios de poder” que logran ofertar a sus clientelas seducciones rentables para dar rienda suelta a su pulsión por el manejo de la “caja” (chica o grande). Y “aunque usted no lo crea” tienen éxito y cobran fortunas. Roland Barthes ya se metió en esa disquisición. 
 En esa modalidad, el “relato” que se vende es una mercancía defectuosa de origen que padece la presencia de todos los estereotipos narrativos creados para hipnotizar incautos. Incluso han sido capaces de inventar sistemas de encuestas para avalar sus sofismas. Tiene el pecado original de agotarse en el individualismo que aparece tarde o temprano por más silogismos milagreros que encierren los eslóganes remanidos y cursis que les venden. Además de no valer lo que cuestan. 
 Ese “mercado” de narrativas es capaz de funcionar sólo en poblaciones con niveles educativos muy castigados, limitados o muy cercenados. En colectivos cuyos procesos cognitivos han sido despojados de las habilidades críticas básicas y la capacidad de síntesis elemental que faculta, a cualquier inteligencia, el acceso a niveles más elaborados de producción y comprensión, organizada y movilizada, de los verdaderos relatos que lo son sólo si implican lucha. Esa es la clave.
 En el “relato” que venden los mercenarios también existe un principio de lucha sólo que “bonsái”, rasurada, formateada por los estereotipos ideológicos de la oferta y la demanda restringida, siempre, su utilidad (objetiva y subjetiva) de clase por el saqueo del plusvalor. Y más allá de ese punto, sólo para constituir “cultura” y hegemonías opresoras. Todo eso convertido en estereotipos que recorren el mundo y que facilitan su inoculación en niveles sociales diversos que, en muy pocos casos, tienen contacto real entre sí y muy pocas veces descubren la emboscada del “relato” estereotipado. En cualquier caso, si lo descubrieran, lo traducirían como aspiración de clase lograda. Terminaría siendo un “orgullo”. 
 En su definición más genuina el “relato” pertenece a las categorías sociales más profundas y añejas de la especie humana. Es una forma de la necesidad de supervivencia en colectivo y es uno de los pegamentos identitarios más poderosos. Nada de lo humano carece de relato porque es la manera indispensable y dialéctica con que la especie se cuenta la historia de sus luchas, su origen, desarrollo y proyección futura. Esa es la trascendencia del relato en la cohesión de los grupos y de ahí la importancia de protegerlo ante los sistemas más perversos y múltiples de distorsión y usurpación. Toda vez que el relato opresor se infiltra en el relato de los oprimidos, se gesta un fenómeno de adhesión traidora que terminará disociando a las personas, enemistándolas con los propios para regocijo y ganancia de los ajenos. 
 En el “relato” está la lucha social pasada, presente y futura. Esta es su claridad e identidad. Esta es su fortaleza y sus debilidades. Cuando ese relato es genuino, cuando emerge de los pueblos organizados para resistir y para triunfar, provee cohesión y movilización. Se construye dinámicamente con lenguajes diversos y en escalas múltiples, simultáneas e interdependientes. No existe “relato” lineal, aunque para algunos fines fuese útil presentarlo así, pero eso reclama consenso, acuerdo y ordenación porque, ya sea para defenderse o para atacar, el “relato” puede adquirir todas las formas que la batalla requiera, en plena lucha de clases, que es su motor principal. La complejidad del “relato” no está solo en su semántica, en sus sintaxis o en su praxis, está en la utilidad que preste para disputar sentido, en tiempo real, y para revolucionar conciencias. 
 Todos los modelos opresores entendieron la importancia de librar guerras cruentas en los territorios del “relato” porque siempre han querido que sus victorias hegemónicas sean duraderas. No les es suficiente el despliegue de armas, represión, tortura y sangre… pelean por formatear su relato en el entendimiento de la clase trabajadora bajo los preceptos de esclavitud feliz y agradecida que más les conviene a los opresores. Y hacerla hereditaria “por los siglos de los siglos”. 
 Así pues, el “relato”, que también constituye Filosofía, importa para la sobrevivencia de las revoluciones tanto como para las disputas cotidianas donde lo “pequeño” juega un papel dialéctico crucial. Es de tal complejidad y extensión la riqueza del relato que se lo ha recluido a ciertas mazmorras de la gramática o de las “técnicas literarias”. Algunos, más perversos, han querido envilecerlo con palabrerío semiótico ininteligible para distancias a los pueblos de su estudio, y re-semantización, necesaria y urgente. Pero la tarea es también reconsiderar el valor del “relato” en todas las batallas emancipadoras y entregarse a la producción, distribución y retroalimentación del relato que debe liderar la cohesión en la lucha, pero debe eludir toda esclerosis y toda inoculación operada por las emboscadas narrativas burguesas y sus, no pocos, laboratorios de guerra ideológica encargados de fabricar confusión y desorganización en el corazón mismo del relato en pie de lucha emancipadora. Para eso necesitamos una semiótica de combate, descolonización metodológica, revolución de la conciencia e instrumental científico-filosófico humanista, de nuevo género, capaz de articular guerras de guerrillas semánticas con claridad meridiana en la hora de transformar colectivamente el mundo. 
 No es suficiente discernir el mundo y todas sus calamidades, no es suficiente la filantropía y la buena voluntad, no es suficiente la información de coyuntura o de trinchera. Necesitamos producir “relato” con la analogía, la prosodia, la sintaxis y la ortografía más diversas, de la lucha social, en tiempo real y en clave de humanismo y revolucionario. Urge.

 Buen Abad Domínguez | 09/03/2024

El arte de ningunear

Cuando se trata de desvirtuar lo ajeno hay talentos que se pintan solos. Todo “ninguneo” tiene motivaciones y expresiones muy diversas y combinadas, eso incluye, también, la emboscada de ningunear con “halagos”. Así, incluso, quien es reducido a la nada queda agradecido. A los más destacados “ninguneadores” les precede un entrenamiento complejo que atesora desde envidias simplonas hasta conspiraciones internacionales variopintas. No son infalibles, pero tiznan. Dice el diccionario de “ningunear”: 1. No hacer caso de alguien, no tomarlo en consideración. 2. Menospreciar a alguien. Sinónimos, menospreciar, despreciar, desdeñar. 
 Los efectos del “ninguneo” pueden ser de corto, mediano y largo plazo y eso depende de las condiciones objetivas y de las malas intenciones. A veces basta con “tutear” a una persona o con tener desplantes confianzudos. A veces se recurre a chistes, burlas o ironías disfrazadas con frecuencia como “ocurrencia simpática” para “empatizar”. En los casos más perversos se planifica y pavimenta el camino de la víctima hacia la nada, con recursos excesivos.
 Hasta el hartazgo, el “ninguneo” contiene dosis tóxicas de un vicio en el que para dar brillo a lo propio se anula el de los otros. Convertirlos en nada. Y suele ser que el ninguneador aparenta una seguridad escénica que acompaña con la complicidad y la inseguridad de varios testigos. Así se mueve mucho de lo que algunos llaman “política”, confundiéndola con la “grilla” o con la “rosca”. Política pública, empresarial, clerical, académica… familiar. 
 Eso de reducir a nada a un opositor, o a un enemigo, conlleva la violencia psicológica necesaria para dañarlo no solo en su prestigio, sino en su confianza y su personalidad. Cuando alguien “ningunea” con éxito desarma y desmoraliza, destruye personas y a veces movimientos sociales. Es un campo de batalla, una disputa por el sentido, recurriendo a “malas artes”. Se trata de un producto perfeccionado por el capitalismo como arma de guerra ideológica y lo ha desplegado con todo tipo de argucias y disfraces. Púlpitos estereotipados para mandar al infierno de la nada a todo aquello que estorbe a la hegemonía ideológica de la clase dominante. Series televisivas, películas, literatura, radio… prensa. 
 Es susceptible de ser nada un abanico enorme de personas y grupos sometidos a la lucha de clases. Por etnia, por oficio, por color, por peso, por tiempo, por historia, por cualquier pretexto y hasta por divertimento, existe un oficio dispuesto a convertir al otro en nada. Y eso es un gran negocio de algunos. Desde la industria militar y su guerra cognitiva hasta el “bullying” incubado en oficinas, escuelas, iglesias… pero es una manía burguesa que, desde sus “supremasismos” mediocres, se alza sobre la clase que odian para borrarla del mapa y porque jamás admitirán que el proletariado (el que no tiene más que su fuerza de trabajo para alimentar a su prole) adquiera relevancia alguna. Ni en lo cualitativo ni en lo cualitativo. 
 Han de convertir a lo distinto en nada para garantizarse una moral de la destrucción sistemática de adversarios. En la noción de la nada que la mentalidad conservadora atesora como destino para sus oponentes, anida una violencia objetiva y subjetiva que ellos necesitan como el oxígeno para darse alientos de sobre vida en medio de sus crisis y de la dialéctica histórica que los conduce a su desaparición tarde o temprano. Necesitan que lo otro no valga, no lata, no exista. En todas las escalas de las disputas del ego individualista, tanto como en las confrontaciones de masas que van multiplicándose en todo el planeta. Necesitan que la organización de los postergados sea nada, que los alientos de rebeldía sean nada, que la insurrección de la dignidad sea nada. Porque en el imaginario de la clase dominante nada son los indios, los feminismos, los gays, los negros… y más nada son si se organizan para transformar el mundo. 
 Algunos efectos del “ninguneo” sistemático, irrestricto y multimodal, se muestran como cicatrices en las personalidades acomplejadas, temerosas, opacadas, apocadas bajo cataratas de vituperios y burlas. Hay chistes a raudales fabricados ex profeso. Es todo un relato sembrado como campo minado para detonar las integridades y las identidades. No importa que las virtudes y las inteligencias prueben lo contrario, para un “ninguneador” serial no habrá límites ni frenos. El esfuerzo del otro pasará por anécdota y no por cualidad. La contribución más seria se reducirá a “ayuda”, el mejor mérito pasará a ser “casualidad” y el trabajo más tenaz, e incluso creativo, se reducirá solo a salario. Jamás la estatura de un aporte. 
 Incluso en las palmaditas de cierto tipo de halagos, habrá “ninguneo” derivado de otro que, desde su superioridad, se digna a reconocer algo del todo o de la parte. Para erguirse como evaluador o filántropo. La propia idea de limosna, monetaria o discursiva, es otra cara del “ninguneo”. Desde la palestra de los demagogos se exhibe también un “ninguneo” inyectado en la analogía, la prosodia, la sintaxis y la ortografía. Es la gramática de la superioridad inoculada como cultura de la subordinación. 
 Hablan a los pueblos, a los empleados o a los alumnos con tonito didáctico que nace de la subestimación. Piensan que “al público” se le debe hablar fácil “para que entienda”. Que se debe retacear, desmenuzar, la información y la teoría porque la gente no sabe, no escucha, “son como animalitos” y hay que ayudarlos porque por sí solos no pueden sobrevivir. “Ninguneo” a diestra y siniestra. En verdad anhelan que el otro, el pueblo, el proletariado se reduzca a una nada funcional y rentable. Por eso, en simultáneo, la docilidad, la gratitud y la admiración hacia el verdugo son méritos premiados aquí en la tierra como en el cielo. 
Por eso la resignación y el sufrimiento pasivo, la anemia de moral guerrera… reciben apoyo ideológico y presupuestal en la disputa descomunal por el sentido. Solo se logra “ser alguien” ante los ojos de las burguesías cuando, desde la mansedumbre, el trabajo que el empleado vende es barato y productivo. Cuando genera “buenas ganancias” y sirve de ejemplo para domesticar al conjunto. Muy especialmente, si semejante ejemplaridad alcanza para heredarla a la prole. Hasta las iglesias bendicen esa fórmula. Nada eres y en nada te convertirás.

 Fernando Buen Abad Domínguez | 01/03/2024

🔴 La Lucha Palestina, 100 años de conflicto / Charla-Debate

El poder y la elocuencia terraplanista


En 2005, no sin perplejidad, descubrí que para algunos de mis estudiantes en la Universidad de Georgia el argumento más sólido e incontestable consistía en que algo “es verdad porque yo lo creo”. La perplejidad se multiplicaba por varias razones. Las razones del origen de semejante argumento y su actual y devastador efecto en las sociedades del Norte y del Sur, también. 
 Por entonces, yo era un asistente de cátedra y, a su vez, estudiante de posgrado que había llegado con su esposa y sesenta dólares en el bolsillo un par de años antes, golpeado por la masiva crisis neoliberal del Cono Sur. Con un salario mínimo, pero con los estudios cubiertos por la universidad, vivimos varios años por debajo del nivel oficial de pobreza, pero nuestra austeridad natural, el descubrimiento permanente (desde el salón de clase hasta las reuniones en los parques del campus con decenas de estudiantes de todos los continentes) habían convertido esas limitaciones, el exilio económico, la intemperie psicológica y la ausencia de cualquier ayuda económica en una experiencia más bien agradable e inolvidable. Lo mismo el placer por el estudio y la investigación, sin condiciones y sin la obsesión monetaria, que cada vez escasea más en las nuevas generaciones, según lo observo en mis nuevos estudiantes y en muchos jóvenes que encuentro en otros países.
 Por entonces, veníamos de un país pequeño, sin posibilidades de dictar ni imponerle nada a ningún otro (afortunadamente), pero todavía con una sólida tradición intelectual y pedagógica proveniente de la Ilustración, por lo cual el contraste con Estados Unidos fue evidente en todos los aspectos. Al menos por entonces, en Uruguay no era necesario ser universitario para poseer una sólida formación intelectual. La cultura y el ejercicio civilizado de la discusión crítica solían estar en los cafés, en los bares y las librerías callejeras. Para mí no hay dudas: eran muy superiores a lo que es hoy la educación comercializada y banalizada de las universidades más caras del mundo capitalista y postcapitalista. 
 Como anotaba al comienzo, uno de esos descubrimientos que me mantuvieron perplejo desde principios del siglo y por mucho tiempo fue el mecanismo dialéctico de los jóvenes que vivían en la potencia mundial (“es verdad porque yo lo creo”) y que se parecía mucho más al fanatismo político y religioso (supongamos que son cosas diferentes) que a alguna excelencia por el pensamiento crítico, científico e ilustrado al que, desde el Sur, yo asociaba con gente como Carl Sagan. Desde entonces, sospeché que este entrenamiento intelectual, esta confusión de la física con la metafísica (aclarada por Averroes hace ya casi mil años) que cada año se hacía más dominante (la fe como valor supremo, aun contradiciendo todas las pruebas objetivas) provenía de las majestuosas y millonarias iglesias del sur de Estados Unidos. Ya escribí sobre esto hace muchos años y no quisiera repetirme aquí.
 Ahora, los hábitos adictivos de las nuevas tecnologías, como mirar cada día cien micro videos y responder a cien opiniones antes de terminar de comprenderlas o de leerlas, pese a su brevedad y simpleza, ha destruido las capacidades intelectuales más básicas, desde la simple memorización de un poema o de un hecho histórico, desde la concentración serena en el intento de comprender algo con lo cual discrepamos, hasta el razonamiento de principios matemáticos básicos, como de proporción, de probabilidades o la ecuación más simple como una regla de tres.
 Es más, ya no sólo el estudio de la filosofía, eso que nos permite un diálogo civilizado con siglos anteriores de la humanidad, sino también las matemáticas son cuestionadas como “conocimiento inútil”. No generan dopamina ni dinero fácil e inmediato. No se considera que ambas disciplinas son un ejercicio intelectual insustituible para evitar convertirnos en plantas, en insectos dando vueltas en torno al fuego donde van a morir, en sanguijuelas pegadas a una pantallita luminosa esperando eternamente a que sangre un poco. 
 Pero sí se matan en el gimnasio para sacar músculos que se desinflan en dos semanas o afirmar las nalgas (muy bonitas, eso sí) para sacudirlas delante de un teléfono y ejercitar así su narcisismo en Instagram o TikTok. Ejercitar el músculo gris con un poco de lectura compleja es desacreditado como una pérdida de tiempo. Naturalmente, lo dicen porque lo creen y, además, tienen toda la fuerza del convencimiento del fanático―en este caso, laico. 
 Una forma que tiene el Narciso de las redes para defenderse del esfuerzo intelectual es etiquetándolo como “lavado de cerebro”. Es decir, acusar a los demás de lo que se sufre de forma objetiva y radical. Nos estamos aproximando a la realidad política de nuestro tiempo ¿no? Aún nos falta otro elemento central. 
 Debido a la cultura de la competencia y con el propósito de “elevar la autoestima” del niño que se revuelca en el piso porque no le compraron lo que quería, la psicología Disney se ha encargado de convencer a los hijos desde la tierna infancia de que son todos genios, de que sus opiniones son respetables por el hecho de ser suyas y que, por si fuese poco, tienen el derecho de no fracasar nunca. Que alguien los ayude a comprender que están equivocados se convierte en una ofensa intolerable que responden con una nueva pataleta. 
 Luego, como muchos nunca maduran en sociedades infantilizadas como las nuestras, responden con violencia. Primero violencia verbal, luego electoral y, finalmente, fascista. Como tampoco pueden hacerse cargo de su tan mentada libertad, culpan a los padres por haber sido padres en algún momento, en lugar de psicólogos y proveedores incondicionales de entretenimiento y felicidad eterna. Las opiniones de los Bambi y de los Tribilin (como que la Tierra es plana y el progreso del mundo se debe al infinito esfuerzo de individuos multibillonarios como Elon Musk) no solo deben ser respetadas, sino además deben ser consideradas verdades, verdades alternativas.
 Así, no sólo llegamos a una nueva Edad Media donde la verdad se basa en la fe, sino que hasta los terraplanistas han invadido como hordas la esfera pública y han tomado por asalto la política y los gobiernos. Ahora también van por las universidades, con ciertas posibilidades reales de éxito, sino por la destrucción vandálica de la privatización for profit, al menos por el desangrado a través del desfinanciamiento y de la pérdida de autonomía académica. 
 Argentina, por mencionar un solo caso. Las Lilia Lemoine, los Ramiro Marra y el mismo presidente Javier Milei son personajes que treinta años atrás ni siquiera hubiesen calificado para un casting de un programa humorístico como No toca botón. Todos hablan con elocuencia (Psicología Disney del hijo genio) porque su nivel de vacío e ignorancia es tan abrumador que ni siquiera les da para adoptar una mínima actitud de modestia (“Es verdad porque yo lo creo”). 
 Los otros de su especie espantapájaros que no alcanzan su visibilidad (otra palabra adoptada que me sorprendía en 2005), los votan los defienden a muerte, porque se sienten representados. Al menos en esto tienen razón: están más que bien representados en la dictadura del lumpeado.

 Jorge Majfud | 09/04/2024

George Orwell, de combatiente y cronista de la guerra civil española al escritor intempestivo


El autor de las novelas “Rebelión en la granja” y “1984” peleó en la guerra civil española enfrentando al fascismo entre 1936 y 1937. De esa experiencia nació su obra “Homenaje a Cataluña”, una crónica de los días de la revolución, de un escritor cada vez más vigente y contemporáneo. 

 “Al igual que cualquier otra persona que estuviera en Barcelona en aquellos momentos, sólo vi lo que ocurría en mi entorno inmediato, pero vi y oí lo suficiente como para poder contradecir muchas de las mentiras que han estado circulando”. [“Homenaje a Cataluña”, George Orwell] 

 George Orwell nació en la India el 25 de junio de 1903, que en ese entonces era una colonia británica, y ése fue el pseudónimo elegido por Eric Arthur Blair con el que pasó a ser conocido en la literatura política, tal como le gustaba llamar a sus obras. 
 En su adolescencia, siguiendo la tradición familiar, ingresó en la Policía Imperial y fue enviado a Birmania, colonia Británica, entre los años 1922 y 1927. Renunció a la fuerza real porque no soportaba la injusticia ni el colonialismo que imponía el Reino Unido a la población local. Volvió a Inglaterra y allí adoptó el nombre de George Orwell para no avergonzar a su familia, dando paso a las primeras armas del escritor. 
 Entre sus obras se encuentran Días en Birmania (1934), que es a la vez una obra autobiográfica y una crítica al imperialismo británico. Luego publicó La hija del Reverendo (1935), centrada en la historia de una mujer que encuentra su lugar en el mundo viviendo entre campesinos. 
 El autor, con un largo recorrido, peleó en la guerra civil española entre los años 1936 y 1937. Allí nació “Homenaje a Cataluña”(1938), en base a su experiencia en las Brigadas Internacionales de las que formaron parte miles de trabajadores que acudieron a luchar y dar su vida por la revolución de los trabajadores y campesinos pobres. 
 Por otra parte Orwell, fue el creador de dos de las más brillantes obras literarias del siglo XX: la fábula “Rebelión en la granja” (1945) y la distópica “1984” (1949), por lo indeseable de la sociedad autoritaria que describe. 

 La revolución obrera que inspiró al escritor intempestivo 

Como decíamos más arriba, George Orwell se alistó en las Brigadas Internacionales, en las milicias que dirigía el POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), peleando del bando republicano que enfrentó a las tropas fascistas a cargo de Francisco Franco en el frente de Aragón, entre 1936 y 1937. Tales milicias constituían la llamada “División Lenin”. 
 Vale aclarar que el bando “republicano” estaba dirigido por el gobierno del Frente Popular que promovía la colaboración de clases, generando expectativas entre el pueblo de que la burguesía liberal iba luchar en defensa de la “democracia” y la “república”. Tal estrategia, de subordinación de la clase obrera a la burguesía, fue impulsada por la burocracia encabezada por Stalin desde la URSS. La burocracia soviética hablaba en nombre de la Revolución de Octubre de 1917 pero distorsionando su esencia. Así, impuso al Partido Comunista español la orientación de colaborar con la burguesía liberal dando por resultado el desarme de las milicias obreras y la devolución de la tierra que los campesinos habían tomado de los grandes terratenientes. En su “Homenaje a Cataluña” estos elementos van apareciendo de a poco en su crónica. Dice que las novedades políticas llegaban muy tarde y de forma muy superficial al frente de combate. Sin embargo, en uno de los permisos que le otorgaron para ir a descansar a Barcelona, logró captar las intenciones del gobierno “republicano”. La burguesía había levantado cabeza en 1937, había fortificado los recursos de la policía que no hacía otra cosa que realizar detenciones ilegales, clausurar periódicos de izquierda y perseguir a los anarquistas que a través de la CNT-FAI (Central Nacional de Trabajadores - Federación Anarquista Ibérica) controlaban la central de telefónica. En ese aspecto, su sensibilidad política no dejó lugar a dudas:  La situación era bastante clara: de un lado la CNT, del otro, la policía. No experimento ninguna simpatía particular por el ‘obrero’ idealizado, tal como está presente en la mente del comunista burgués, pero cuando veo a un obrero de carne y hueso en conflicto con su enemigo natural, el policía, no tengo necesidad de preguntarme de qué lado estoy.
 Fue testigo y protagonista de las jornadas de mayo en Barcelona, cuando el facismo parecía levantar cabeza y fue derrotado por el proletariado. Luego volvió al frente de Aragón y cuando menos lo esperaba, recibió un tiro en la garganta que casi termina con su vida. En su “Homenaje a Cataluña”, previo a ese drama, describe que pasó largas semanas y meses sin entrar en combate y cuenta que “cinco cosas son importantes en la guerra de trincheras: leña, comida, tabaco, velas y el enemigo” ya que ambos ejércitos permanecían estáticos, combatiendo más el frío que luchando entre sí.

 El día después de la guerra civil 

De una u otra manera, lo vivido en plena guerra civil española aparece reflejado en las obras “Rebelión en la granja” y “1984”, su experiencia quedó muy marcada en ambas producciones. En la primera los cerdos tienen muchas similitudes con la burocracia estalinista mientras que en “1984” notamos que la “Policía del pensamiento” junto a personajes que se dedican a destruir el lenguaje para que la mente de las personas no pueda “fallar” es decir para que directamente no puedan pensar, pasando por una maquinaria inmensa de falsificaciones de noticias. 
 En “Homenaje a Cataluña”, por ejemplo, notamos cómo la traición del estalinismo se va desarrollando con el correr de las páginas en los capítulos finales. Mientras que en Barcelona y las grandes ciudades el POUM había sido ilegalizado y disuelto por la fuerza por un supuesto “complot facista”, sus líderes y militantes eran encarcelados bajo la acusación de “Trotskismo”. Por otra parte, el POUM seguía combatiendo en las trincheras contra el verdadero facismo. En simultáneo George Orwell aún no se recuperaba de su herida en la garganta y de manera urgente tuvo que hacer los preparativos para volver a Inglaterra, en parte porque estaba inválido y en parte porque la represión política no parecía tener buenos augurios. En su “Homenaje a Cataluña” describe con asco, el afiche publicado por el estalinismo, donde se ve que una máscara que tiene la leyenda “POUM” es arrancada para dejar ver el rostro fascista donde se ve la cruz esvástica que usaban los nazis. Ese fue el nivel de calumnias que agobiaba en la retaguardia de Barcelona.
 Luego, con una pizca de suerte, tal como lo describe en su crónica, llegó a escapar junto a su esposa y otros militantes de las garras del estalinismo y del facismo. Sin embargo, muy a pesar de la traición estalinista a la revolución española, no opacó su deseo de luchar por una sociedad socialista. 
 Lo interesante, entre otras cuestiones del autor, es que tanto en “1984” como en “Rebelión en la granja” aparece el verdadero enemigo en común, tanto del imperialismo como del fascismo: León Trotsky. El imperialismo -sea en su versión “fascista” o “democrática”- y el estalinismo identificaban al compañero de Lenin en la insurrección bolchevique en algo así como “el gran Diablo”, el verdadero espectro de la revolución. ¿Por qué? Porque el programa de Trotsky implicaba desarrollar la revolución mundial como un medio para terminar con toda forma de opresión y explotación en el mundo. El estalinismo representaba lo opuesto; se erigía en una burocracia que solo defendía sus privilegios cuando estos se veían amenazados y para ello estaba dispuesta a negociar con los países imperialistas de rostro “democrático”, pero tal estrategia empujó a Europa al baño de sangre que implicó la Segunda Guerra Mundial. 
 Todo, o para ser claros, casi todo lo que podemos leer en “Homenaje a Cataluña” hace recordar al gran film “Tierra y libertad” de Ken Loach. La moral con la que se pelea, la camaradería, los viejos fusiles que andan tan mal al punto que el tiro sale por la culata hiriendo a quien lo porta, la participación de la Iglesia en forma activa del bando facista disparando contra los obreros, la acusación de “trotskismo” y “fascista” a todo aquel que no esté alineado a la burocracia estalinista y la mentira, una montaña de mentiras y calumnias que llevaron al autor a escribir sus últimas tres obras cumbres antes de morir: “Homenaje a Cataluña”, “Rebelión en la granja” y “1984”. 
 George Orwell murió el 21 de enero de 1950, de tuberculosis. Dejó este mundo sin ver lo influyente que resultaron sus obras en la literatura universal e incluso en el ámbito de la música ya que hace poco Roger Waters afirmó que el disco "Animals" de Pink Floyd es un homenaje a "Rebelión en la granja".
 Más que una serie de escritos y novelas, George Orwell dejó un legado que desafía al escepticismo y la resignación de que nada se puede cambiar. Así, se mantuvo vigente una de las máximas de un escritor intempestivo:
En tiempos de engaño universal, decir la verdad se convierte en un acto revolucionario. 

 Daniel Lencina
 @dani.lenci