martes, agosto 03, 2021

“Movilicemos para que la funcionaria Ajmechet se vaya junto a la Unicaba”


Amanda Martín, docente terciaria y legisladora porteña PO FIT-U sumó su reclamo en la Legislatura porteña. 

 Se levantó el reclamo de la comunidad educativa de CABA a partir de una serie de tuits negacionistas de la dictadura, discriminatorios y despectivos de Sabrina Ajmechet, quién será candidata a diputada nacional de la Ciudad de Buenos Aires en la lista de Juntos por el Cambio y es secretaria de Investigación, Desarrollo e Innovación de la Unicaba. Ya se han juntado miles de firmas en los institutos por su renuncia. En ese sentido, Amanda Martín, legisladora PO-FITU en CABA y secretaria gremial de Ademys señaló que: “la funcionaria de Unicaba, elegida a dedo por Larreta y Acuña, se debe ir urgente y vamos a movilizar para que se vaya. La candidata de la lista de Juntos por el Cambio es una reaccionaria que ha negado la naturaleza histórica de la Noche de los Lápices, justificando la dictadura militar, además de sus declaraciones proimperialistas en relación a las islas Malvinas, entre otras provocaciones contra el movimiento estudiantil, el movimiento de mujeres y se tiene que ir”. 
 Las declaraciones de la candidata toman un tinte fascista al decir que con el recuerdo de La Noche de Los Lápices se intentó mostrar a los estudiantes detenidos y desaparecidos el 16 de septiembre del ’76 en La Plata como «perejiles», cuando lo que hicieron los militares, en su opinión, fue «un operativo contra un grupo montonero», para justificar el terrorismo de Estado y la represión al movimiento estudiantil mientras se manifestaba en defensa de su derecho a estudiar. 
 “Estos candidatos son enemigos de la juventud que lucha y se organiza, las mujeres y diversidades sexuales y de género. Así como está López Murphy que niega los 30.000 desaparecidos, está Ajmechet alfil de Patricia “Taser” Bulrrich”, los Milei que llevan a exmilitares en sus listas o los Berni que agitan el gatillo fácil y la represión como salida a todo”, agregó Martín. Las declaraciones negacionistas y que avalan el desprecio a la juventud no están reservadas al campo de Juntos por el Cambio, sino que estamos realmente ante una política de Estado. Como el espacio de Bullrich y Macri encubrieron a Gendarmería y Prefectura tras la desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado y el asesinato de Rafael Nahuel; Berni y Kicillof encubren a la Bonaerense ante nuevas desapariciones, como el de Tehuel de La Torre, y casos de gatillo fácil.
 Para finalizar la legisladora señaló que “No desligamos este empoderamiento de Ajmechet a la política más general de ataque a la educación pública y a los institutos en particular, en tanto ella ocupa el cargo, sin concurso público alguno, de Secretaría de Investigación, Desarrollo e Innovación de Unicaba y, actualmente, hay un intento de vaciar los institutos de formación docente, porque no se les habilita la inscripción a los cuatrimestres, imponiendo cupos, mientras se los desfinancia constantemente. Por lo tanto, la comunidad educativa sigue reclamando la derogación de la Unicaba de corte privatista creada en 2018 luego de un fuerte rechazo de los 29 institutos de formación docente de larga trayectoria académica”. 
 Es inaceptable que sea funcionaria en la educación pública, puesta a dedo por el gobierno de Larreta y Acuña en la Unicaba, a pesar de que se posiciona como una enemiga de los y las estudiantes. Las comunidades educativas debemos continuar y reforzar el camino de la organización y lucha para que renuncie Sabrina Ajmechet y para derrotar definitivamente la Unicaba. En defensa de la formación docente, contra la reforma de Larreta y Acuña en los Terciarios, convocamos al estado de alerta y movilización.
 Llamamos a todo el movimiento estudiantil en su conjunto a exigir la renuncia inmediata de Sabrina Ajmechet y a su vez la derogación de la privatista Unicaba.

Prensa Obrera

El negocio millonario de las prepagas

En 2020, restringieron la atención con la excusa de la cuarentena. Ahora, presionan por subas de cuotas y amenazan con dejar de prestar servicio. En alianza con clínicas y sanatorios, resisten el control estatal y buscan quedarse con una mayor porción del negocio de la salud. 
 En una especie de gira por los todos los canales de la televisión argentina, incluyendo América –el que compró hace un tiempo–, Claudio Belocopitt defendió los servicios de salud privados de la Argentina y consideró que las versiones de una posible reforma del sistema sanitario buscan “estatizar el único sistema que anda bien en el país”. El presidente de la Unión Argentina de la Salud (UAS) y dueño de Swiss Medical se convirtió en vocero del sector, e incluso afirmó que existe un peligro de “colapso” por el retraso en el valor de las cuotas y los efectos de la pandemia de coronavirus. 
 Lo que el empresario oculta no sólo son las ganancias millonarias que tuvieron en la última década las compañías como la suya –incluyendo una bonanza muy marcada entre 2016 y 2019, cuando los valores que cobraron por sus servicios estuvieron por encima de la inflación promedio–, sino, por sobre todo, un negocio montado en la concentración y el lucro que no duda en utilizar maniobras ilegales para quedarse con una torta cada vez mayor. Y que ahora reacciona con ferocidad cuando se anuncian ideas para reformar el sistema y poner la salud de los argentinos bajo tutela del Estado. 

 Negocio redondo 

En 2011, se aprobó en el país la Ley 26.682, de Regulación de las Entidades de Medicina Prepaga, que buscó darle un marco legal al funcionamiento del sector. En especial, la norma intentó frenar los aumentos constantes de cuotas y las situaciones abusivas hacia los millones de argentinos que utilizan estos servicios. Pero el poder de lobby de las empresas es muy fuerte y, a través de presentaciones judiciales y otras maniobras, se fue cercenando el espíritu de la norma hasta que, en su último año de gobierno, Mauricio Macri “blanqueó” la estafa. 
 Mediante el decreto 66/2019, se permitió la variación del valor de la cuota por rango etario –algo que estaba limitado por la ley original (en su artículo 17)–, avalando los aumentos que las prepagas estaban realizando. El resultado fue un incremento del cobro a unos 1.600.00 afiliados, lo que permitió generar un negocio “paralelo” fenomenal que todavía hoy no ha sido desmontado.
 Solo con la violación del artículo 17, las prepagas lograron ganancias millonarias. Según estimaciones de la Fundación Soberanía Sanitaria, entre 2011 y 2019 (cuando se firmó el decreto), las empresas facturaron de más, por el aumento debido a la edad, unos 1.985 millones de pesos mensuales. A fines del último año del gobierno macrista, un juez prohibió a la empresa OSDE seguir con esta práctica y abrió la puerta a millones de demandas contra este artilugio. Además, se ordenó reintegrar lo cobrado al demandante “con los intereses que correspondan”. Fue el primer fallo favorable a los muchos presentados desde que se aprobó la ley. Desde la Asociación de Defensa de Usuarios y Consumidores (ADDUC), comenzaron con demandas colectivas para no sólo evitar que se sigan produciendo estos cobros abusivos, sino para que las empresas devuelvan el dinero facturado de más, también en este tiempo de pandemia. Según explica el titular de la entidad, Osvaldo Bassano, “las empresas cobraron de forma indebida, desde el 2012, unos 100 a 150 millones de dólares”. 
 Bassano suma: “Cobraron de más, además de cerrar clínicas y hospitales, lo que muestra claramente el desfinanciamiento que existe en el sector privado, que invierte en cuestiones financieras, en compañías de seguro y hasta en canales de televisión”, en clara alusión a Belocopitt. Con esta maniobra, dice el defensor de los consumidores, las firmas “concentraron en muy pocas manos el sector y son un peligro para la salud, porque, en el medio de la pandemia, faltaron camas porque se cerraron hospitales públicos durante el macrismo, pero también porque las prepagas hicieron un desastre”. 
 Para Bassano, no se puede saber cuánto ganaron las empresas de la salud privada durante la pandemia, cuando tuvieron una atención mínima. “Casi no realizaron prestaciones por las restricciones de la cuarentena, no atendían a nadie y, sin embargo, cobraban las cuotas enteras; fueron todas ganancias que se multiplican financieramente y, cuando se frena una suba de las cuotas, van a la Justicia”, critica. 
 La novedad es un amparo presentado por un grupo de firmas que pidió una suba de casi 10 puntos de forma “urgente” para julio. Si bien la Justicia rechazó el pedido, admitió seguir el recurso de queja, por lo cual podría autorizarse más adelante. “No están ganando, sino están robando”, dice el referente de ADDUC.
 A esto, hay que sumar las prestaciones de sus afiliados que fueron absorbidas por el Estado, en especial, en un contexto de crisis sanitaria. Así lo grafica Daniel Godoy, director del Instituto de Estudios en Salud de ATE (IDEP-Salud): “Las prepagas tienen una población tributaria directa mínima, menos del 10 por ciento, pero reciben la tributación de las obras sociales sindicales, las provinciales y del sector público, que deriva muchas prestaciones”. Godoy menciona que, en pandemia, la atención “fue 7-3 a favor del sistema público”, debido a que “mucha gente dentro de la seguridad social usó los recursos del Estado, un mecanismo de subsidio indirecto del sector privado”. 

 Sin vacuna contra el lobby

 La posición de dominio de las prepagas se acrecentó durante la gestión presidencial de Macri, cuyo mandato sirvió de base para sostener el avance actual. Es que la falta de control, pese a la ley vigente, permitió ganancias siderales. Según los datos del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), las cuotas de la medicina privada subieron en los cuatro años de gobierno de Cambiemos por encima de la inflación general: “Los aumentos en las cuotas medias para la medicina prepaga –decía uno de sus informes– acumularán un aumento del 330 por ciento en cuatro años, cuando la inflación rondará el 317 por ciento. Es decir, 13 puntos porcentuales por encima del IPC (Índice de Precios al Consumidor) general”.
 Con la sola excepción del año 2018, el resto de los años, desde 2015, “han tenido incrementos en la cuota mensual por encima del IPC general”. Cuando el actual Gobierno frenó las subas indiscriminadas, además de ir a la Justicia, el sector comenzó una serie de presiones que incluyeron una alianza con los prestadores, muchas veces parte de sus mismas empresas. Así, la Federación Argentina de Prestadores de Salud (FAPS), que nuclea a clínicas, sanatorios y hospitales privados, salió a respaldar el pedido de incremento de las prepagas, para poder subir ellos la facturación por la atención, con el argumento de no poder afrontar el aumento salarial del personal de Sanidad.
 “Esa conferencia que hizo la UAS, encabezada por Belocopitt, fue una explicitación de la medida cautelar y el paro que iban a realizar, y una forma de adelantar su oposición a una reforma al sistema de salud, como se está planteando”, sostiene Godoy, del IDEP-Salud, para quien se trata de “una actitud extorsiva y una clara reacción a la aparición del tema”. A los dichos de la UAS, se sumó la FAPS, que recientemente dispuso una medida de no atención a las prestaciones programadas no urgentes, en el marco del pedido de un aumento en los valores que perciben. La insólita decisión coincidió con el paro de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA), el gremio de sus empleados, que piden una suba salarial del 45 por ciento. 
 Si bien ambas medidas fueron suspendidas por el Ministerio de Trabajo nacional, generó el antecedente de una alianza entre los sectores, que buscan potenciar su posición. Junto con la medida de fuerza –donde se pidió abiertamente que las prepagas puedan subir sus cuotas–, las clínicas difundieron un estudio donde aseguran que los números confirman su postura y que es necesaria una suba generalizada de aranceles.
 Firmado por el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), este trabajo subraya que “desde que asumió el gobierno de Alberto Fernández en diciembre de 2019, las cuotas de las prepagas se actualizaron 26 por ciento, mientras que los salarios aumentaron 63 por ciento y la inflación acumulada, medida por el INDEC, fue de 71 por ciento”. Pero nada dice de las ganancias extraordinarias de la era macrista o de la sobrefacturación del 2012 en adelante.
 Bassano, de ADDUC, dice: “Por eso, el Gobierno habla de la intervención del Estado, está hablando de esto. No puede ser que las corporaciones financieras tengan el dominio de empresas privadas claves, ya sean de energía, de alimentos, de comunicaciones y de salud. Porque no prestan servicios, lo único que hacen son negocios y los usuarios y trabajadores no podemos vivir manteniendo este tipo de negocios”.

 Reforma de fondo

 La reacción corporativa responde en gran parte, como explica Godoy, a las versiones de una reforma del sistema de salud, que impulsaría un sector del Frente de Todxs. Los dichos públicos de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner hicieron alertar a los actores más concentrados del sector, que agitan el terror de la “cubanización” de la medicina.
 Hasta ahora, más allá de lo declarado por la ex presidenta, lo que hay es un borrador, atribuido al entorno del viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, que establece algunas pautas sobre la posible reforma. “Ejes centrales para un Programa de Salud 2020/2024” es una propuesta presentada a comienzos de año, que entre sus nociones establece “recuperar la gobernanza del sistema de salud a través de la conducción global de políticas de salud de los organismos nacionales de salud”. 
 Entre otros elementos, se establece crear la denominada Red de Establecimientos Públicos de Salud en Toda la Argentina (REsPueSTA), que se integraría a las obras sociales sindicales y provinciales para un “uso más eficiente y eficaz de los recursos sanitarios”. En cuanto a la inversión, se aprobaría una ley que establezca un programa nacional de salud y se buscaría recuperar los recursos que hoy se apropian los privados. Además, se abriría la libre elección de afiliación.
 Godoy: “Para lograr un cambio de este calibre, se necesita un proceso lento y pausado de acumulación de voluntades e ideas hacia un mejor sistema de salud, similar al proceso de la Ley de Salud Mental; hay que generar alianzas con la sociedad y los sectores políticos”. Para el especialista, lo que hay que resolver “es la desigualdad que perpetúa el sistema; hoy, hay salud para ricos y salud para pobres”. 
 “No es un problema de tres subsistemas, acá hay miles de microsistemas dentro del propios sistemas, cada municipio es un territorio de desigualdad, también en salud”, agrega Godoy. El IDEP-Salud apoya los llamados “15 puntos por el derecho a la salud”, que establecieron con una multisectorial que además plantea como eje “volver a Ramón Carrillo”, el ministro de Salud del primer peronismo que “generó igualdad”. 
 Para Godoy, “lo que hay que poner en tela de juicio es la desigualdad”, ya que “la reforma de los 90 hizo una salud de pobres y otra de ricos, incluso dentro del sistema público hay muchas diferencias”. Una solución: “Hay que fijarse menos en los papers y hablar más con la gente”. 
 Antes que un cambio radical, este espacio busca dar sus primeros pasos integrando acciones posibles, como el manejo de la información y los datos disponibles, decisiones con sentido epidemiológico y un vademécum uniforme de medicamentos con compra centralizada y uso racional, entre otras cuestiones iniciales. 
 En tanto, para Bassano, la reforma es posible, pero requiere de decisión: “Como dijo alguna vez Salvador Allende, más temprano que tarde, ‘se abrirán las alamedas’. Tarde o temprano, se va a tener que cambiar este sistema, porque habrá una próxima pandemia y no la vamos a ver si no ponemos a las personas delante de las corporaciones”. 

 Diego Lanese | 30/07/2021 
 Revista Cítrica

Gaza: Visualizando la destrucción

 

 Qué significa en la vida real «derribado al suelo»? ¿Qué le sucede a un barrio una vez que explota un misil y se recogen los cuerpos de los muertos y heridos? 
 En esta última producción de vídeo del equipo de The Palestine Chronicle, intentamos visualizar la destrucción y localizar los nombres de los fallecidos en los hogares y barrios en los que vivían. 
 Wafaa Aludaini nos lleva en este emotivo pero necesario viaje por la Franja de Gaza, devastada por la guerra.

Escuelas oficiales de mercenarios y sicarios


El 7 de julio fue asesinado el presidente de Haití, Jovenel Moïse, luego de ser brutalmente torturado y desmembrado. Tal magnicidio fue realizado por un grupo de mercenarios integrado por 26 colombianos y 2 estadounidenses de origen haitiano residentes en Miami. Esos mercenarios fueron hasta hace poco tiempo miembros activos del Ejército colombiano. 
 Del grupo de sicarios forman parte militares que están siendo investigados por haber participado en asesinatos en Colombia (en los mal llamados “falsos positivos”) y uno de ellos, Mauricio Groso Guarín, es primo hermano de Rafael Guarín, el Alto Consejero Presidencial para la Seguridad del gobierno de Iván Duque, el mismo que de inmediato salió a decir que no conocía a su primo, nunca lo había tratado y tampoco sabía que había sido miembro del Ejército. ¡Como suele suceder con los uribeños, todo se hace a sus espaldas y ellos inocentes como mansas palomas! 
 Rafael Guarín, Alto Consejero Presidencial para la Seguridad y su primo-mercenario, Mauricio Grosso Guarín. “No lo conozco”, como en la canción vallenata de Diomedes Diaz. 
 Como en tan vil asesinato está comprometido el Ejército colombiano, a través de falsimedia criolla (con la revista Semana a la cabeza) se empezó a difundir la versión que los “pobres” e “indefensos” sicarios colombianos habían sido engañados y se habían convertido en “victimas”. Si esos militares eran tan profesionales en matar y torturar por qué dejaron tantas huellas, ya que actuaron como un elefante en una cristalería. La respuesta fácil que se dio es que eran inexpertos, casi unos novatos en esas “exigentes” labores del sicariato internacional. 
 Una respuesta simple como esta elude el asunto de fondo: ¿Dónde y con qué doctrina fueron formados estos mercenarios? ¿Quiénes los capacitaron y con qué objetivos? 
 Si se mira la historia contemporánea de Colombia y el papel que en ella han desempeñado las fuerzas militares se podrá responder a estas preguntas sin mayor problema. Para empezar, lo que acaban de realizar los mercenarios colombianos en Haití no es novedoso en términos de realidad nacional. Eso mismo es lo que hacen las fuerzas militares, incluyendo a la policía, en nuestro país desde hace 70 años y han dejado a su paso una interminable estela de sangre y horror. En su prontuario deben contabilizarse miles de masacres, torturas, desapariciones, bombardeos, fosas comunes, principalmente en zonas rurales, pero que en los últimos meses se ha hecho evidente en las ciudades, como se comprueba con las decenas de colombianos asesinados durante el paro nacional por fuerzas policiales, militares y paramiitares. Por si hubiera dudas, deben recordarse los asesinatos de Estado mal llamados “falsos positivos”, con miles de colombianos masacrados con saña y premeditación por grandes “héroes” de la patria, bajo la conducción de varios matarifes vestidos de civil.
 No otro puede ser el resultado de unas fuerzas armadas que han sido adiestradas en la doctrina de la Seguridad Nacional, del enemigo interno, del anticomunismo y a las que se les ha enseñado que todo aquel que encarne algún tipo de reivindicación social es un peligroso subversivo vestido de civil, que debe ser dado de baja. Por ello, no sorprende que a los mercenarios colombianos los hayan detenido en la casa en la que se alojaban y dormían a pierna suelta como si nada debieran, con un gran arsenal de armas y con sus pasaportes en regla, donde esperaban tranquilamente a que les dieran el trato de héroes que siempre se les ha dado en Colombia. Claro, porque así los formaron. En este país les enseñaron que podían matar, torturar y desaparecer a los pobres a la luz del día y eso no es ningún problema, antes, por el contrario, ese tipo de accionar les abre las puertas a las condecoraciones, ascensos y reconocimientos en su Hoja de Muerte. Con esos antecedentes, a esos mercenarios formados por las Fuerzas Armadas de Colombia, les debió sorprender que los capturaran y no que los aplaudieran, lo que se suele hacer en este país del sagrado corazón. 
 En escuelas militares en las que se forma a la tropa con cánticos en los que se exhorta a matar y violar a cualquier mujer, que otra cosa distinta podía esperarse, aparte de formar sicarios y mercenarios. Esta es la escuela nacional de contrainsurgencia, en la que se ha enseñado a los militares a odiar, perseguir y matar a la población colombiana. No debe extrañar, en consecuencia, que entre los mercenarios de Haití se encuentren militares con una sangrienta hoja de servicios en contrainsurgencia, con distinciones y condecoraciones por formar parte de comandos especiales que tienen experticia en operaciones de matar y arrasar con lo que se encuentra a su paso. Por ello, que hayan torturado y asesinado al presidente de Haití ni es extraño ni es un descuido de inexpertos. No, ese es el comportamiento típico de los militares en Colombia que torturan y matan a los colombianos pobres y humildes desde hace décadas, sin que eso genere ningún escándalo. Al respecto debe recordarse que desde la década de 1960 en las fuerzas armadas de Colombia se impuso la tristemente célebre “Doctrina Matallana” (que lleva el apellido del militar que la enuncio, José Joaquín Matallana) que sintéticamente dice: “Primero se dispara y luego se averigua”. Eso exactamente fue lo que hicieron en Haití los sicarios-mercenarios del Ejército colombiano: primero torturaron y mataron y luego se enteraron de que habían asesinado al mismísimo presidente de Haití y cuando lo supieron enseguida procedieron a decir que no lo querían matar, que fue un error, que ellos solo querían darle unas caricias muy al estilo colombiano, pero que culpa si ellos siempre hacen eso en nuestro país sin importar que al final se les haya ido la mano y se les muera el civil. ¿Por qué tanto escandalo con un muerto más -aunque sea el presidente de otro país- por parte de los sicarios de las fuerzas armadas de Colombia, si eso es parte de su labor cotidiana en nuestro territorio? Eso es lo que deben pensar en su fuero interno los militares involucrados en este crimen y todos sus voceros en Colombia, empezando por los sicarios que ejercen de periodistas en falsimedia criolla. 
 Pero también debe considerarse la formación internacional como sicarios y mercenarios que brinda Estados Unidos, a través de la Escuela de las Américas, esa fábrica internacional de torturadores y asesinos con uniforme. En el caso de los asesinos del presidente de Haití, el Departamento de Defensa (sic) señala que han “recibido algún tipo de educación [sic] y capacitación financiadas y proporcionadas por Estados Unidos”. En efecto, el Departamento de Defensa de ese país indicó que hasta el momento tiene información de que en ese país se formaron siete de los colombianos que masacraron al presidente de Haití y que los entrenó en “operaciones antidroga, capacitación en liderazgo de unidades pequeñas, capacitación en derechos humanos, capacitación médica de emergencia, alguna capacitación en mantenimiento de helicópteros”, entre otras. En la comunicación oficial, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos insinúa que no hay que hacer tanto ruido porque los mercenarios hayan sido formados en ese país, puesto que se trata solamente de “un pequeño número de colombianos detenidos” y, además, señaló que este tipo de entrenamiento es “muy común” y no condujo ni alentó a “lo que sucedió en Haití”. 
 A ver, examinemos lo que dice la información oficial de los Estados Unidos. Primero que era un pequeño grupo de solo siete mercenarios colombianos, sí, pero siete de 26 es casi una tercera parte, una cifra significativa. Es decir, un treinta por ciento de los mercenarios colombianos que asesinaron a Moise fueron entrenados en los Estados Unidos. Agreguemos que la capacitación que allí ofrecen incluye la participación en magnicidios, atentados, saboteos, torturas, como bien lo saben los militares latinoamericanos formados en la Escuela de las Américas. Incluso este sello de muerte Made in Usa, que tan bien han replicado los militares-mercenarios-sicarios colombianos es aplaudido por el Ministerio de Defensa de los Estados Unidos cuando dice, refiriéndose a los sucesos de Haití: “No conozco ningún plan en este momento, como resultado de lo que sucedió en Haití, para que reconsideremos o cambiemos esta capacitación de liderazgo ético, muy valiosa, que continuamos brindando a socios en el hemisferio occidental y a socios alrededor del mundo”. Ese liderazgo ético (sic) del que tanto han aprendido las fuerzas militares de Colombia prepara para matar y torturar como lo vienen haciendo desde hace 70 años en nuestro territorio y contra nuestra población pobre y que ahora de Colombia se exporta para el mundo, tal y como se ha comprobado en Haití.
 O, como lo ha dicho sin aspavientos ni filtros, la precandidata presidencial María Fernanda Cabal, tan ligada a sicarios con y sin uniforme de los Ejércitos Anti-restitución de Tierras: “Es que el Ejército no está para ser damas rosadas, el Ejército es una fuerza letal de combate que entra a matar”. 

 Renán Vega Cantor 
 03/08/2021

lunes, agosto 02, 2021

El deporte de Fidel

Sin medidas, el gobierno le abre la puerta a la variante Delta


Al borde de la circulación comunitaria. 

 La variante Delta ya se detectó en cuatro provincias. Así lo confirmaron las autoridades sanitarias de Córdoba, Buenos Aires, Salta y Santa Fe. Por su parte, CABA está estudiando dos casos que aún no presentaron nexo epidemiológico, lo que significa que podrían ser los primeros de circulación comunitaria. 
 Es la misma cepa responsable de que Europa esté transitando un recrudecimiento de casos, que incentivó a los mandatarios a imponer nuevas restricciones y medidas que habían sido eliminadas. Francia, por ejemplo, tuvo que volver al uso de la mascarilla en exteriores a poco de haberlas quitado. Incluso Estados Unidos, de los primeros países del mundo en suprimir su obligatoriedad, está volviendo para atrás debido a la alta transmisibilidad y resistencia a la inmunidad de la variante. En la región ya circula por Chile, Paraguay y Uruguay, por lo que todo indica que Argentina es la próxima. 
 Por su parte, el fin de semana la ministra de Salud Carla Vizzotti negó la circulación de la variante en el país, mientras cada vez es más evidente que las medidas tomadas desde el gobierno nacional fueron fútiles para contener su ingreso. La disminución de la cantidad de gente que podía entrar no le puso un freno a la actividad turística, que hace meses funciona de manera interna como si hubiese vuelto la “normalidad”. En cambio, la lupa se puso sobre el turismo internacional pero sin tomar las medidas necesarias para garantizar los cuidados, como obligar a las aerolíneas a cumplir con el distanciamiento de los pasajeros en los aviones, porque eso significa reducir la cantidad de personas permitidas y comprometer las ganancias de los empresarios del turismo. El gobierno tampoco puso a disposición hoteles para todas las personas que llegaban de viaje, por lo que quienes se habían contagiado esperaban el resultado del test en sus casas, con la posibilidad de contagiar a su familia. 
 La preocupación central, como se mencionó, parte del hecho de que es “tan transmisible como la varicela”, según el informe de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, algo que rápidamente puede provocar un rebote de la curva de contagios. El documento también reveló que la variante se está transmitiendo con facilidad entre los vacunados, algo que no se había observado con las cepas anteriores; sin embargo, la mortalidad de quienes tienen el esquema completo ha descendido considerablemente. El panorama que se ve en los países que tienen circulación comunitaria coincide: aquellos que tienen un alto porcentaje de su población vacunada con dos dosis atraviesan una ola de casos, pero con muchas menos muertes. 
 Este punto también es un problema para nuestro país, puesto que la campaña de vacunación arrancó tarde y el gobierno le dio prioridad a la administración de las primeras dosis por sobre las segundas. El escenario, sin embargo, es desigual. Provincias como Salta tienen solo el 11% de su población con el esquema completo; en el otro extremo, La Pampa cuenta con 23% de su población inmunizada. Algunas están mejor preparadas que otras, pero el conjunto de los porcentajes es bajo. El promedio nacional de personas con el esquema completo es de 15%, es decir que 7 millones recibieron su segunda dosis; unas 18 millones de personas ya recibieron la primera y esperan la segunda. El porcentaje más aterrador sigue siendo el 45% de la población que todavía no recibió ninguna. 
 Lo cierto es que lo que falta en vacunas no se compensó con medidas. De hecho, mientras para las cámaras se mostraban preocupados por la variante delta, los jefes de gobierno del AMBA habilitaban las flexibilizaciones en los protocolos y la presencialidad escolar plena, cuando aún no se inmunizó a los menores de edad y los colegios no tienen condiciones. Quirós hasta se animó a advertir que “la variante va a gatillar los casos” al confirmar 35 contagios en CABA y hablar del retraso en las segundas dosis, para luego cerrar una de las postas de vacunación más importantes de la Ciudad, el Luna Park, por el retorno de actividades. El doble discurso se escapa en cada una de las conferencias de prensa que encabezan. 
 Al igual que con la cuarentena, urge la necesidad del control por parte de los trabajadores de las próximas medidas a tomar y desplazar a quienes impusieron las prioridades de las patronales al habilitar actividades económicas no esenciales sin cuidados o protocolos. También quienes han defendido el ajuste en salud, que hoy no solamente deja una enorme masa de trabajadores del sector bajo la línea de pobreza sino también 100 mil muertos producto del colapso sanitario. La centralización del sistema de salud, sobre la cual se negaron a avanzar, es lo que va a permitir tener un sistema integrado, único, público e igualitario al que pueda acceder toda la población, junto con la triplicación del presupuesto. 
 Para detener el avance de las nuevas variantes se necesita aumentar los testeos, actualmente 50 mil diarios, y que todos sean analizados a través de pruebas que permitan detectar la cepa. Garantizar el aislamiento de todos los casos positivos en hoteles que cuenten con las condiciones básicas y se encuentren en buen estado. Incremento en el presupuesto para la campaña de vacunación, aumento de los vacunatorios y el personal en cada uno, y búsqueda activa de población de riesgo para vacunarse. 

 Lucía Cope

“Ofensiva presencialista” de Kicillof en provincia de Buenos Aires

Los 135 distritos de la Provincia de Buenos Aires han retomado las clases presenciales. Con la variable “delta” del covid avanzando, el gobierno bonaerense se encuentra en una ofensiva presencialista, poniendo en riesgo la vida y la salud de docentes y estudiantes. 
 Kicillof va a fondo. La Dirección General de Escuelas informó que a partir del 9 de Agosto, se darán de bajas las dispensas, por lo que docentes que estén vacunados e integran grupos de riesgo podrán ser convocados a “convivir” con el virus en las aulas. También deberán retomar la presencialidad quienes hayan “optado” por no vacunarse. Los compañeros que estaban realizando las suplencias de esas personas quedaran cesados en sus cargos. El avance de la presencialidad también significa un ajuste contra miles de docentes que verán recortado los ya magros salarios. 
 Mientras el Ministro de Educación Nacional, Nicolas Trotta, se entusiasma y asegura que: “No vamos a volver para atrás con la presencialidad” (Clarín, 31/7), el infectólogo Pedro Cahn, que integra el grupo de asesores médicos del gobierno y es titular de la Fundación Huésped, alertó en relación a las mutaciones de los virus que “si queremos no lidiar en el futuro con otras letras del alfabeto griego, la única manera de hacerlo es reduciendo la circulación. Si no lo logramos, vamos a tener que lidiar con muchas variantes más que la delta” (La Nación, 31/7). Sólo en la provincia de Buenos Aires, donde ya existen 22 casos de covid “delta”, la presencialidad (y la movilidad que genera) impacta sobre 4.150.000 de alumnos de todos los niveles bonaerenses repartidos en los 16 mil establecimientos provinciales. Eduardo López, jefe del Departamento de Medicina del Hospital de Niños “Ricardo Gutiérrez”, que ya con los casos detectados en el país “la variante delta va a empezar a circular de forma comunitaria” (ídem). Por su parte, Aída Torres, infectóloga, pronostica la “tercera ola” para “mitad de agosto o septiembre” (Radio Box 84.1). En definitiva, es el propio gobierno con su política aperturista, el que fomenta las “nuevas olas” y cepas del covid. Las principales interesadas en levantar todo tipo de restricción son las patronales de la educación privada y el clero. Lo que guía la política oficial, no es el cuidado de la vida y la salud de la población, sino el sostenimiento del lucro privado que el gobierno presenta como una “reactivación económica” que ningún trabajador ha sentido en sus golpeados bolsillos. Detrás de todo, se encuentra el pacto con el FMI, que el gobierno está buscando cerrar cuando el país está sumergido en una catástrofe social sin precedentes. 
 La vacunación que el gobierno anuncia como “exitosa” en la provincia, al día de la fecha, no alcanza ni al 15% de la población con las dos dosis. Por otro lado, recién se han enviado los turnos para los primeros 100 mil menores de 18 años que sean factores de riesgo. Osea que todavía no existe ni un menor de edad vacunado. 
 Los sindicatos del Frente de Unidad Docente Bonaeresnse (SUTEBA, FEB, UDOCBA, SADOP), como no podía ser de otro modo, han dado el “ok” a esta ofensiva presencialista sin convocar a ninguna asamblea o reunión para tener el mandato de los docentes. Militantes de la “presencialidad cuidada”, repiten el cassette de que se “cumplan” los protocolos (SUTEBA, 29/7), que prácticamente ninguna escuela está en condiciones de cumplir, por su estado calamitoso de infraestructura y de seguridad e higiene. 
 En relación al salario, el gobierno adelantó el último tramo de la paritaria para el mes de Agosto, pero la promesa de “reabrir la paritaria” todavía no se hizo efectiva. La inflación anual proyectada es del 50%, mientras que la burocracia sindical había firmado un magro 30% en cómodas cuotas a comienzos de año. El salario básico de un preceptor (cargo testigo) quedó en $37 mil pesos. En Junio se calculó canasta de pobreza se calculó en casi $67 mil. La lucha por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar, hoy por encima de los $100 mil pesos, es una necesidad imperiosa para la docencia, que tiene que hacer malabares y tomar otros trabajos para llegar a fin de mes.
 La Lista Multicolor, dirigida mayoritariamente por las corrientes del FIT-U, no promovieron la convocatoria a ninguna asamblea previa al reinicio post invernal. Kicillof no ha encontrado ninguna complicación para retomar con “normalidad” el ciclo lectivo. En un último comunicado le “exigen” a la conducción de SUTEBA que “deje de avalar la política del gobierno de Kicillof y convoque a asamblea para resolver las acciones a seguir” (Sutebas Multicolores 31/7). “Una exigencia” al vacio. La lista celeste se encuentra integrada al gobierno de los Fernández y no moverá – como hasta ahora- ni un dedo en defensa de los trabajadores de la educación. La burocracia de Baradel pretende que las reivindicaciones de la docencia no se cuelen en la campaña electoral, para llevar agua al molino del Frente de Todos. La agenda de las necesidades de la docencia no puede ser sometida a los “tiempos” electorales. 
 Exigimos la convocatoria a asambleas en todas las seccionales de SUTEBA. Promovemos la realización de asambleas por escuelas, auto convocatorias y la construcción de un plenario provincial de delegados con mandato para organizar la lucha por la suspensión de la presencialidad en pandemia en defensa de la vida, por una garantía salarial para todos los compañeros sin horas/ módulos, por vacunas para todos los trabajadores, por la reapertura ya de la paritaria y por un salario mínimo igual al costo de la canasta familiar indexado por inflación. 

 Mariano Hermida 
 02/08/2021

Qué pasa en Perú

Las maniobras envolventes para convertir a Pedro Castillo, el flamante presidente de Perú, en una suerte de títere del ´establishment´ local e internacional, han sufrido un duro golpe – así lo ven al menos los medios de comunicación internacionales más poderosos. Para el Financial Times (30/7), “el nuevo Presidente de Perú se ha zambullido en una crisis política inminente”. El motivo es haber “designado primer ministro a un congresista marxista” – Guido Bellido. Durante todo el demorado proceso de recuento de votos, este mismo diario había apostado a una deriva ´moderada´ del flamante mandatario. Si no lo hacía por convicción, se vería obligado a ello por contar con una exigua minoría en el Congreso y la posibilidad de un temprano juicio político. Castillo designó, además, para el ministerio de Relaciones Exteriores, a Héctor Bejar, hoy un octogenario, pero líder del Ejército de Liberación Nacional, en los años 60 del siglo pasado, y ardiente defensor, más tarde, del gobierno militar nacionalista del general Velazco Alvarado. Velazco nacionalizó la International Petroleum Company en 1968 y estatizó, tiempo después, las haciendas de la costa de Perú. 
 El nombramiento de Bellido ha contrariado la designación de Pedro Francke, un ex funcionario del Banco Mundial, como ministro de Economía. A Bellido se lo acusa de “apoyar el terrorismo” e incluso a Sendero Luminoso, pero existe una coincidencia en que las declaraciones que se le atribuyen para ello son falsas. El mismo Pedro Castillo ha sido objeto de denuncias semejantes. El uso del terrorismo verbal contra Bellido es una operación típica de promoción de un golpe de estado. Estas designaciones tienen lugar en el marco de señalamientos reiterados, por parte de Castillo, contra el comunismo y el chavismo, defensa de la propiedad privada y protección de “la estabilidad”. 
 Observada con mayor detenimiento, estas designaciones son parte de una maniobra política interesante. Si, como algunos esperan, la designación de Bellido es rechazada por el Congreso en dos instancias seguidas, el Presidente está facultado a disolverlo y convocar a nuevas elecciones. El objetivo sería obtener un Congreso mayoritario. Existe el riesgo de que una reiteración de comicios resulte altamente conflictiva, pero varios observadores apuntan a que la fracción de Keiko Fujimori se encuentra en franca declinación y que ella misma arriesga treinta años de cárcel por corrupción. Una mayoría parlamentaría habilitaría a Castillo a convocar a una Asamblea Constituyente, como prometió en su campaña. El interés en una Constituyente es obtener autorización para cambiar el régimen impositivo a la minería, que hoy goza de una “estabilidad fiscal y cambiaria” por varias décadas. Castillo aspira a construir un gobierno como el de Evo Mórales en Bolivia, bonapartista, por un lado, y fiscalmente solvente, por el otro, para desarrollar una política social. En Perú tienen asiento los cinco monopolios mineros más importantes del planeta. La disolución del Congreso quedaría postergada en el caso de que apruebe la designación de Bellido y el gabinete. Los actuales congresistas tienen vetado participar en nuevas elecciones que resulten de una disolución del Congreso. Quedaría instalada una pugna constante entre la posibilidad de disolver el Congreso ante cualquier conflicto futuro o, en sentido inverso, que se una la maraña de bloques que lo componen en la actualidad para votar el juicio político a Castillo. 
 De acuerdo a todo esto, Castillo no ha desatado “una crisis política instantánea”, como pretende el Financial Times, sino que ha tomado la iniciativa en una crisis política ya planteada por las contradicciones en presencia. Castillo encabeza una nueva experiencia indigenista, luego de la boliviana. Pero hay que ser precisos: así como Evo Morales asentó su indigenismo en una alianza con las grandes petroleras -Repsol, British Petroleum- en el marco de precios altos del petróleo, Castillo busca lo mismo con las mineras. Mark Cutifani, jefe ejecutivo de la AngloAmerican, “ha minimizado la amenaza de impuestos y regalías más elevados bajo el nuevo gobierno, diciendo que sus tratativas con Castillo y la nueva administración han sido “bien positivas” (FT). Es obvio que Castillo no pretende nacionalizar la minería sino establecer con ellas “un nuevo trato”. 
 La crisis no se agota, sin embargo, en las maniobras super-estructurales. Desde la victoria de Castillo, en la segunda vuelta, han salido de Perú u$s18 mil millones, sin enfrentar ninguna clase de restricciones. El sol, la moneda peruana, se ha devaluado alrededor de un 25/30%, en un par de semanas, y en ascenso. La prometida ´estabilidad´ vuela por los aires debido a un veloz crecimiento de los precios de los alimentos. La presencia del chileno Piñeira y del colombiano Duque en la asunción de Castillo, dos exponentes de la derecha, muestra que Biden se ha decidido, al menos por el momento, por una política de contención de la crisis en Perú. Existe una alta conciencia de que América Latina es un polvorín, incluidas las movilizaciones en Cuba, que la derecha pretende capitalizar pero tiene limitaciones insalvables para hacerlo. Argentina se encuentra inmersa en este escenario de revueltas. 
Cuando el próximo Congreso vote el acuerdo con el FMI, tendremos cartón lleno. 

 Jorge Altamira 
 31/07/2021

“Delta” y el “long COVID”, una catástrofe sanitaria en desarrollo

Diversos estudios están poniendo el foco en las secuelas que sufren un importante número de personas a lo largo del mundo, a consecuencia del COVID-19. Esto es conocido como “long COVID” o COVID prolongado. Un reciente estudio publicado en The Lancet detectó más de 203 síntomas compatibles con esta secuela a partir del estudio de 3.762 personas en 56 países. El mismo estuvo encabezado por especialistas de la Universidad de Londres. 
 Estas secuelas están asociadas al cuadro inflamatorio sistémico que genera el Covid en el cuerpo de una persona contagiada, afectando a diversos órganos, más allá del sistema respiratorio. Ha resultado una afección común una falla en los riñones y también anomalías cardíacas, presentes en 1 de cada 8 pacientes (The Guardian, 15/07). 
 Entre los síntomas más comunes se hallaron “la fatiga, el malestar post-esfuerzo (empeoramiento de los síntomas después de un esfuerzo físico o mental) y la disfunción cognitiva, a menudo denominada niebla mental”. Menos frecuentes resultaron “alucinaciones visuales, picazón en la piel, cambios en el ciclo menstrual, disfunción sexual, problemas de control de la vejiga, diarrea, palpitaciones cardíacas y tinnitus” (Infobae, 15/07). 
 Entre las personas que sufren covid persistente, el 91,8% de los encuestados siguió presentando síntomas luego de siete meses. La mayoría (89,1%) no pudo recuperar su vida normal, incluso transcurridos siete meses desde la infección, afectando principalmente a sus trabajos. El 22% no pudo volver a trabajar y el 45% necesitó un horario reducido. No existe en ningún país del mundo alguna defensa legal para los trabajadores que sufren estas afecciones y que se desconoce cuánto pueden seguir atacando su organismo. 
 Otros estudios de apoyo, como el realizado por investigadores de la Universidad de Birmingham y publicada en el Journal of the Royal Society of Medicine, asegura que “la mitad de los hospitalizados con Covid-19 desarrollaron al menos una complicación adicional durante su estadía, mientras que una cuarta parte de los pacientes fueron menos capaces de cuidarse a sí mismos cuando fueron dados de alta del hospital que antes de tener el virus” (The Guardian, 15/7). Diversos estudios recientes apuntan que entre el 10 al 15% de los niños infectados por Covid sufrirían síntomas persistentes. En Argentina esto equivale a 30 mil niños afectados aproximadamente según casos confirmados en menores de 20 años por el Ministerio de Salud de la Nación. 
 Estos casos ahora presentan un cuadro más agudo a partir de la variante Delta, más virulenta. Los médicos desconocen el origen del Covid prolongado, pero aseguran que probablemente esté asociado al desorden que genera en el sistema inmunológico, generando anticuerpos “rebeldes” que atacan al cuerpo en vez de defenderlo. O a su capacidad de permanecer durante largo tiempo en el organismo con una suerte de “reservorio”.

 Joaquín Antúnez
 01/08/2021

domingo, agosto 01, 2021

Dólares para el Club de París, tarifazos para los trabajadores


El arranque de campaña del Frente de Todos. 

 No es una mera casualidad que el inicio de la campaña electoral oficial haya coincidido con el pago de 230 millones de dólares al Club de París, como anticipo de una (nueva) reestructuración de deuda. Si la propia Cristina Kirchner dedicó su discurso en el acto de Escobar a asumir el papel de defensora de la utilización de los Derechos Especiales de Giro para cancelar los vencimientos con el propio FMI, es para mostrar que no hay grietas en la coalición gobernante en cuanto a los compromisos con el capital financiero. Para los trabajadores eso significa que el ajuste recién está comenzando, y que después de estos meses se viene la munición gruesa.
 Lo que el gobierno del Frente de Todos busca dejar en claro, para tranquilizar a los mercados, es que durante las elecciones no se saldrá de la «prudencia» fiscal (en palabras del ministro Martín Guzmán). En criollo, los bonos por única vez que no llegan a compensar lo que pierden contra la inflación los jubilados, pensionados, beneficarios de asignaciones y programas sociales, y hasta los trabajadores de la salud, son un lubricante de campaña del ajuste en curso, no un cambio de rumbo. El incremento habilitado a las prepagas de salud, que coincide con una nueva suba del GNC, anticipa los tarifazos que seguirán a los comicios. En simultáneo, la próxima semana se van a gatillar 350 millones de dólares al Fondo en concepto de intereses -honrando la sobretasa usuraria. 
 El mensaje a los mercados no es trivial. Toda la ingeniería para contener una corrida cambiaria es muy costosa, y bastante precaria. Con el dólar blue cotizando cómodamente arriba de los 180 pesos y acercándose a una brecha del 100% con el oficial, el Banco Central tuvo que volver a salir a vender divisas y el Tesoro volvió a emitir bonos linkeados a la moneda estadounidense. Los especuladores tienen al gobierno de Alberto Fernández a su merced, en el afán de atravesar el período electoral sin sobresaltos.
 El asunto evidencia además el fango en que se encuentra la economía. Es que a pesar de los estímulos a los empresarios (fundamentalmente a costa de la caja de la Anses), la actividad sigue deprimida. Una encuesta realizada por Idea reflejó que por el momento las patronales no piensan en invertir ni tomar más personal. 
 El máximo ejemplo es el del Plan Gas, que con subsidios millonarios a las petroleras no ha logrado todavía revertir el crecimiento de déficit energético ni recuperar los niveles de inversión; la reactivación de Vaca Muerta vino de la mano de una intensificación récord en la cantidad de fracturas por equipos y personal, es decir a costa de la superexplotación de los trabajadores. Las inversiones de los pulpos del sector están a la espera de garantías más firmes en que podrán girar sus ganancias al exterior y que las tarifas van a sustentar los altos precios del gas que hoy se garantizan con fondos públicos. 
 La cuestión de las tarifas es vertebral. Los subsidios a las empresas de la industria energética se duplicaron. A juzgar por lo que cayeron los gastos corrientes del Estado nacional y la caída drástica del déficit fiscal en plena crisis social, casi podríamos decir que toda la bonanza recaudatoria generada por el boom sojero (y del aporte solidario) se lo llevaron las privatizadas y las petroleras. Como esto es insostenible, los capitalistas del rubro y el Fondo exigen certezas de cómo se traslada la factura a los consumidores. Los naftazos sucesivos del último año son un adelanto. 
 Como recuerda hoy un columnista de Ámbito Financiero, Guzmán insiste en que esos subsidios son «pro ricos» para justificar una «segmentación» para proceder a un tarifazo en regla. Esas transferencias, sin embargo, no benefician a los ricos porque igualen lo que «pueden pagar» consumidores de distinto poder adquisitivo sino porque son giros directos a multinacionales y concesionarias monopólicas de servicios públicos.
 La salida «pro pobres» es la que plantea el Frente de Izquierda Unidad, que empieza por la apertura de los libros en toda la cadena energética, para determinar cuánto cuesta desde la producción de hidrocarburos hasta la distribución de los servicios, porque ataca la raíz del encarecimiento de la energía sin cargarlo sobre la espalda de los trabajadores. Saldría a la luz entonces el parasitismo empresario, y la conveniencia de una nacionalización integral de toda la industria energética. 
 Claro, esta salida lleva implícita una orientación contrapuesta al rumbo oficial. Mientras las divisas del país se consuman en pagos al FMI y el Club de París, y predomine una huelga de inversiones de los capitalistas, la única variante será volver a prometer en campaña que mejorarán los salarios y las jubilaciones para impulsar el crecimiento económico, para cerrar en los meses siguientes un programa que pondrá a la Argentina bajo la tutela del Fondo. Como (además de los números) los gestos importan, la líder del kirchnerismo zanjó de entrada cualquier suspicacia. 
 La pirotecnia de campaña entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio se va a disipar en un santiamén después de las generales, cuando ambos lados de la grita se apresten a bendecir en el Congreso un nuevo pacto con el FMI. Para evitar nuevas frustraciones, hay que apostar por la única alternativa que plantea la investigación y el no pago de la deuda externa usuraria y fraudulenta, la nacionalización de la banca y el comercio exterior, para invertir las riquezas del país en un desarrollo nacional y las satisfacción de las necesidades sociales. Al ajuste fondomonetarista lo enfrentamos con la izquierda. 

 Iván Hirsch

Candidaturas del ajuste en el ojo del huracán


Cerraron las listas en medio de la crisis económica y sanitaria y una elecciones convulsivas. Panorama político de la semana. 

 El cierre de las listas para competir en las Paso del 12 de septiembre ha definido las candidaturas de los principales bloques políticos del ajuste. El Frente de Todos, con Victoria Tolosa Paz en Buenos Aires y Leandro Santoro en CABA; y Juntos por el Cambio con el larretista Diego Santilli en la provincia de Buenos Aires, enfrentando una lista interna del radical Facundo Manes, y tres listas en CABA (Vidal, López Murphy y Rubinstein). Se trata de las fuerzas políticas que han hundido el país en la pobreza, agravando las consecuencias de la pandemia y la crisis sanitaria. 
 La candidata del oficialismo en la estratégica provincia de Buenos Aires, Victoria Tolosa Paz, encarna el fracaso de este gobierno: la platense preside el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, responsable de “enfrentar” el avance de la pobreza en un país sumido en el hambre y la desocupación, con tres millones de nuevos pobres bajo este gobierno. El ajuste fue tan feroz que incluso incluyó los fondos destinados a los y las atletas y deportistas de los Juegos Olímpicos y distintas competencias internacionales, quienes fueron desfinanciados por el Estado. 
 El gobierno ahora intenta medidas cosméticas de “promoción” del empleo joven, que implica más precarización y subsidios a las patronales, o de “reactivación” del consumo con la premisa de más endeudamiento. Sin embargo, la cuestión principal radica en que vienen destruyendo el poder adquisitivo de los salarios, con lo que incluso han hecho descender de la clase media a 1,7 millones de personas.
 Otro dato que desnuda el carácter continuista y ajustador de la política económica de este gobierno respecto al anterior es lo respectivo a la utilización de los Derechos Especiales de Giro para el pago de la deuda con el FMI. Esto de pagar deuda con más deuda no es patrimonio excluyente del oficialismo sino el hilo conductor de una misma política que privilegia los intereses fondomonetaristas por sobre la salud y las necesidades populares.
 El inicio de la campaña electoral arranca con el pago de 230 millones de dólares al Club de París, para sustentar las negociaciones con el FMI, mientras el gobierno libera tarifas y precios contra la población trabajadora. 

 Distensión sanitaria

 La transferencia de recursos económicos al capital financiero no es gratuita, sino que avanza a costa de la reducción de las partidas especiales para enfrentar la pandemia y de una prematura liberalización de los cuidados y medidas sanitarias.
 El retraso en la aplicación de las vacunas, con 11,2 millones de dosis sin aplicar, redunda en un peligro sanitario para la población, cuando todos los pronósticos (inclusos los oficiales) adelantan la posibilidad de una tercera ola de contagios, de la mano de la extensión de la variante Delta del virus. 
 Mientras se agrava la crisis sanitaria, el gobierno protagonizó otra muestra de emparentamiento social con sus contrincantes patronales de Juntos por el Cambio, con la firma de un acuerdo leonino con la multinacional Pfizer, para la entrega de 20 millones de dosis en 2021. Los candidatos del ajuste y la crisis sanitaria tienen como prioridad los negocios capitalistas antes que la salud y el bienestar de los trabajadores, lo que también ha quedado de manifiesto en el cierre de las paritarias del extenuado personal de Sanidad, por un 45% de miseria en cuotas y atado a aumentos para las clínicas y patronales privadas. 

 Entre el gatillo fácil y la represión

 Los candidatos del ajuste también tuvieron oportunidad de desempolvar su agenda represiva y fascistizante con el episodio del que fue víctima el cantante Chano Charpentier. El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, fue el primero de la partida al reivindicar el accionar policial y aprovechar para volver a instalar el reclamo de la utilización de las pistolas Taser. 
 A Berni lo siguió el dirigente oficialista y candidato del Frente de Todos en la Ciudad, Leandro Santoro, quien declaró que las Taser “son necesarias”, cerrando la grieta represiva con la exministra cambiemita Patricia Bullrich. Solo el Frente de Izquierda Unidad denunció el accionar policial y el intento de reinstalar un reforzamiento represivo. 
 Para dar cuenta de las consecuencias del discurso y las acciones represivas de los bloques patronales, en Chubut estalló el escándalo por los “canticos” antipiqueteros y fascistizantes de la policía provincial, que expresa el carácter antiobrero de los gobiernos, que “educan” a sus fuerzas policiales para atacar los conflictos sindicales, sociales y cualquier movilización que reclame reivindicaciones urgentes y necesarias. 

 Sigue la lucha

 La semana también dejó planteado el escenario de distintas luchas sindicales. Los trabajadores del Garrahan volvieron al paro de 24 hs por los reclamos salariales y la paritaria.
 En Mendoza, el jueves se realizó una importante marcha de residentes a Casa de Gobierno, en el marco de una jornada de lucha de trabajadores de la salud y paro, en reclamo de la reapertura de las paritarias. 
 En Neuquén, una jornada piquetera protagonizó distintos cortes y piquetes en rutas, con más de 5.000 trabajadores desocupados, en reclamo por trabajo genuino y obras públicas, ante la falta de respuesta del gobierno provincial y de la cual se obtuvieron algunas respuestas alimentarias. 

 El Frente de Izquierda Unidad 

La izquierda también presentó sus listas en todo el país, con el Frente de Izquierda Unidad, como una alternativa política de los trabajadores para enfrentar el ajuste de los gobiernos del hambre y el FMI. La lista Unidad de la Izquierda, con el PO, PTS e IS, se presenta en casi todo el país para dar la batalla contra las candidaturas del ajuste. En Córdoba el Partido Obrero va con la lista “Obrera y Popular”, del FIT-U, con candidatos y candidatas de las principales luchas y direcciones sindicales y del movimiento piquetero. 
 Se trata de una campaña que ha sumado a una parte sustancial del activismo obrero y sindical, con una fuerte participación de compañeros y compañeras del Plenario del Sindicalismo Combativo, con Romina Del Plá (secretaria general del Suteba La Matanza) en la fórmula que encabeza diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires, y otros dirigentes de gremios como AGD-UBA, Suteba Ensenada, CTA Mendoza, CTA Santa Cruz y luchas como las de Garrahan, EMA, gráficos, estatales, telefónicos, textiles, neumático, etc.
 Es una lista que ha entusiasmado a compañeros y compañeras del movimiento obrero desocupado. El Polo Obrero se ha sumado a una intensa campaña, en todo el país, con pintadas y volanteadas en defensa del FIT-U y “Contra el ajuste y hambre”, como una de sus principales consignas. 
 Estas elecciones prometen ser otro terreno de lucha contra los representantes políticos de las patronales y la clase capitalista, donde los trabajadores tenemos la oportunidad de colocar al FIT-U y su programa obrero como una alternativa y una salid apropia a la crisis de este régimen de hambre y miseria del FMI y los ajustadores. 

 Marcelo Mache

Chantada disfrazada de ciencia: Facundo Manes, la UCR y el discurso de “la Argentina enferma”


“La Argentina está enferma. Falta de autoestima, desazón, falta de un proyecto colectivo. Manes viene a romper con ese esquema, a tratar de hablarle a los argentinos en esos términos y a tratar de ser el médico que viene a ayudar a una sociedad enferma”. 
 La definición la dejó este viernes Ernesto Sanz, en una larga e interesante entrevista con Diego Genoud, publicada en elDiarioAR. Desde el fondo del tiempo, en una suerte de remake a destiempo, el radical desentierra definiciones que parecen sacadas del más rancio positivismo. 
 Pero la idea y conceptualización no le corresponden solo al mendocino. Hace algunos días, en una entrevista con Alejandro Fantino, el mismo Facundo Manes se presentaba diciendo “soy médico y los médicos queremos diagnosticar y hacer tratamiento. Para mí la Argentina no tiene el tratamiento correcto”. 
 Hasta ahí, masticando desconfianza, uno podía sostener la atención. Sin embargo, lo que siguió fue un compendio de frases hechas: “Hay que exportar con mayor valor agregado”, “hay que sofisticar lo que se produce”, “somos potencialmente ricos”. 
 Atendiendo a la realidad del país, el “diagnóstico” del médico se parece al de un curandero de barrio. Con todo el respeto que se merece ese viejo oficio. 
 El discurso presenta las credenciales científicas de Manes como una suerte de reaseguro para tener una mirada profunda sobre el país. Sobre los saberes relacionados a la neurociencia no nos pronunciaremos aquí. Lectores y lectoras pueden hallar información en la sección Ciencia de La Izquierda Diario o en el suplemento de Ideas de Izquierda. 
 Sin embargo, sigamos un momento más al razonamiento de los dirigentes radicales para terminar de mensurar el nivel de chantismo que se esconde en la verborragia radical de campaña. 
 Hecho el “diagnóstico” pasemos a las prescripciones del médico. “Necesitamos un propósito vital”, nos dice el investigador devenido en candidato. Luego explicita el suyo: “Que los argentinos nos dejemos de pelear. Tenemos dolores comunes y heroísmos comunes”. 
 Evidenciando una notoria falta de originalidad, Manes repite lo que decía Mauricio Macri en 2015 y Alberto Fernández en 2019. Palabras más, palabras menos, algo así como “vengo a cerrar la grieta”.
 Se confirma que estamos ante un pobrísimo relato de campaña cuando se recorre la distancia entre el “diagnóstico” (el problema de qué se exporta y que valor agregado tiene) y el “tratamiento prescripto” (“unir a los argentinos”). ¿La relación entre una cosa y la otra? Te la debo, diría un ex presidente al que Manes debe haber apoyado con su voto en 2015. 
 El pretendido discurso científico enseguida se fusiona con un relato ideológico que, como única novedad, implica volver al discurso alfonsinista. “El último proyecto colectivo fue la democracia. Los argentinos decidimos vivir en democracia”, dice Manes y repite el número 1983 todas las veces que Alejandro Fantino se lo permite. 
 Detrás de un discurso pretendidamente científico, Manes, Sanz y la UCR lo único que confirman es lo vacío de sus propuestas. 
 De paso, confirman una ventaja de la que goza el Frente de Todos. Con semejantes chantas en la vereda opuesta, es más fácil camuflar el ajuste que se lleva adelante al servicio de los pagos de la deuda pública. 
 La única grieta que vino a cerrar Manes es la del radicalismo. Los muy cercanos al PRO encontraron un lugar junto a los que habían sido más críticos. Por ahora, la “receta” funciona. Habrá que ver cuando lleguen los resultados de las urnas. 

 Eduardo Castilla
 @castillaeduardo 
 Viernes 30 de julio

La trayectoria de Leandro Santoro: de radical antiperonista a candidato de Alberto


El candidato del Frente de Todos que esta semana defendió a la policía y al uso de las pistolas Taser no es la primera vez que va acomodando el discurso según donde se encuentre. Hace pocos años sostenía un discurso agresivo contra Cristina y todo el peronismo. Hoy representa una oposición en la Ciudad “amiga” a Larreta.
 Las listas del Frente de Todos ya están definidas de cara a las PASO, y Leandro Santoro encabeza la nómina para diputados nacionales por Ciudad de Buenos Aires, siendo el candidato preferido de Alberto Fernández. Su trayectoria y conversión al movimiento nacional y popular, su envolvente oratoria y enérgica prédica lo convirtieron en el principal candidato del peronismo en este distrito. 
 Hoy ganó repercusión al declarar al diario Perfil "Me cargan por ser radical... ’él cree que es radical’ dicen. Yo soy no binario. Soy un poco peronista, un poco radical". Su desubicada definición provocó enojo en el colectivo LGTBIQ+ al banalizar y usar una identidad de género para describir su posicionamiento político actual. Al respecto agregó que: "Tengo una cultura alfonsinista. Yo entré tarde al kirchnerismo. Me emocionó mucho ver lo que se había construido alrededor de la muerte de Néstor. Después me encantó Cristina. Cuando vi a CFK en la intimidad me di cuenta que era una líder extraordinaria". 
 La semana comenzó con polémica para Santoro al tomar como propio el discurso de derechistas como Sergio Berni y Patricia Bullrich respecto al uso de las taser y la defensa de la institución policial, luego que el cantante Chano fuera baleado por un policía ante un brote psicótico este lunes a la madrugada. En una entrevista dada a Infobae afirmó que “hay que ser duro contra el delito y duro contra las causas que lo generan. No se puede joder con esto, porque además le das la posibilidad a la ultraderecha de que tome esa bandera como propia. Acá se discutió el tema de las Taser y yo las banqué. O la idea de estigmatizar al policía porque es policía, es una locura”.
También días atrás, entrevistado en A24, afirmó con tono conciliador que “con Diego Santilli, pese a las diferencias, trabajamos bien juntos en la Legislatura”. Esto va en línea de cómo funcionó su bloque durante estos años en los que no fueron tan opositores como se presentan discursivamente, votando leyes junto al macrismo que implicaron permisos y ventajas para las grandes constructoras; beneficios para las cadenas de comidas como Mc Donalds y Burger King, la deuda que tomó Larreta por 150 millones de dólares con jurisdicción en Inglaterra, entre varias más. Incluso en plena pandemia el bloque del Frente de Todos se abstuvo frente a la ley oficialista sobre las apps de delivery que potenciaba el fraude laboral contra las y los repartidores. Una política que iba en línea a cuando Alberto Fernández lo llamaba "amigo" a Horacio Larreta. 
 Pero estas afirmaciones sobre Santoro podrían sorprender si no se tiene en cuenta su camaleónica trayectoria política en los últimos años, pasando de críticas muy agresivas contra Néstor y Cristina Kirchner, un furioso antiperonismo, y con campañas contra la corrupción de sus gobiernos; hasta desembocar luego de algunos años en una serie de candidaturas junto al peronismo porteño en el 2015, 2017 y 2021.
 El principal giro lo hizo en menos de 3 años, sobre todo desde el 2012 cuando se encontraba militando en el antikirchnerismo furioso hasta casi el 2015, cuando terminó siendo candidato a vicejefe de Gobierno porteño junto Mariano Recalde por el Frente para la Victoria. 

 Radicalismo antiperonista y elogios a Carrió, Morales y Ocaña

 Repasando su trayectoria, Santoro comenzó su militancia como parte del radicalismo porteño desde su juventud. Fue presidente de la Juventud Radical y años después sería impulsor de la agrupación alfonsinista “Los Irrompibles”, siendo dirigente de la sección de Caballito. También fue Director del Plan Estratégico del Gobierno de la Ciudad durante la gestión de Telerman. 
 Previo a su conversión al Frente de Todos, Santoro no tenía reparos en publicar en la red social del pajarito sus ácidas y polémicas opiniones sobre el kirchnerismo. Néstor, Cristina y La Cámpora, hasta Eva y el propio Perón, eran los blancos elegidos para sus críticas. Desde el 2012 hasta el 2014 en su cuenta de Twitter abundaron comentarios contra Cristina y Néstor Kirchner. Las criticas abarcaban a todo el peronismo, expresándose por ejemplo en tweets como: “La argentina va a salir adelante, el día que dejemos de votar al peronismo por lo menos por dos años”.
 También en esa época resaltaba virtudes al radical Gerardo Morales: “A Morales (a quien, a pesar de no tratar, respeto y valoro) no le gusta Cobos para Pte. A mí lo q no me gusta, es q lo haya hecho público.” Y tampoco se privaba de elogiar a Elisa Carrió: “Carrió tiene miles d rayes pero es la única q pudo unir a la oposición. Ni el PS, ni la UP, ni la CC, ni la UCR tienen la lucidez suficiente” diría refiriéndose a la oposición que integraba en ese entonces.
 En 2015 en una entrevista en el piso del programa oficialista 6-7-8 daría una pobre explicación sobre esos (y otros) virulentos tweets, luego de su viraje al oficialismo K se excusaría diciendo que “Twitter tiene un lenguaje particular, vos en Twitter abusás del grotesco, sos agresivo, porque buscás generar el rebote. Yo no era dirigente político, tenía un grupito de 500 seguidores, a nadie le importaba lo que yo escribía y lo que buscaba era jugar”.
 Sin embargo no solo "jugaba", él militaba el antikirchnerismo más allá de chicanas en redes sociales. Como la campaña que organizó escrachando las viviendas de funcionarios kirchneristas en Puerto Madero junto a Graciela Ocaña (actual candidata de Juntos), Gil Lavedra y Leandro Despouy. “Lo que buscamos es poner en evidencia la doble moral, el doble discurso y la doble contabilidad de los que dicen hacer la revolución social desde Puerto Madero” afirmaba al respecto Santoro a Clarín en el 2013. Y agregaba: “Invitamos a Despouy, Garrido y Ocaña porque son tres referentes clave en la lucha contra la corrupción”. 

 Su giro al kirchnerismo 

El primer acercamiento “oficial” al kirchnerismo se materializó en septiembre de 2014, cuando junto con parte de La Cámpora (con Wado de Pedro, Larroque, Ottavis y Recalde) y una delegación de Los Irrompibles, Santoro acompañó a la por entonces presidenta Cristina Fernández en una gira cuya primera escala era una visita al Papa Francisco en el Vaticano. Meses antes desde su cuenta de Twitter, Santoro describía a Francisco (en ese entonces Bergoglio) como parte de una “derecha conservadora”. Luego la gira seguiría rumbo a Estados Unidos para presenciar una Asamblea General de la ONU en Nueva York. 
 En 2015, su conversión fue gratificada por Cristina Fernández de Kirchner con la designación al mando de la Subsecretaría para la Reforma Institucional y Fortalecimiento de la Democracia, que dependía de la Jefatura de Gabinete en ese entonces a cargo de Aníbal Fernández. 
 Meses más tarde ocuparía el lugar de candidato a vicejefe de Gobierno por el Frente Para la Victoria, secundando a Mariano Recalde. El resultado de esas elecciones dejaría a la fórmula en tercer lugar con el 21,91% de los votos y fuera del ballotage, en el que Larreta acompañado de Diego Santilli sería reelecto como jefe de gobierno superando por escaso margen a la fórmula de Lousteau-Sánchez. Dos años más tarde sería el cuarto candidato a legislador porteño dentro de Unidad Ciudadana, obteniendo el cargo legislativo que ocupa hasta este momento. 
 Se podría decir que sí fue coherente con uno de sus tweets del 2013, donde afirmaba que “La gente cree q vota diferentes personas y en realidad vota siempre al mismo partido...”. Estos pases camaleónicos y panquequeadas muestran más las cercanías políticas, en las que más allá de los discursos, nunca son la prioridad los trabajadores y los que menos tienen.

 Lucas Coria 
Trabajador estatal | Desarrollo Social de la Nación 
 Patricio Abalos Testoni 
Redacción CABA - @ElPatoAT 
 Viernes 30 de julio

Cuba: El eterno retorno / l'éternal retour

El declive social y moral de la tauromaquia


Desde que se planteó como un rechazo público -sobre todo en Cataluña, algo de que estar orgulloso- ha mantenido un rechazo radical hacia la tauromaquia. Un tema que en manos de la ultraderecha se ha convertido en un motivo “cultural” reinvindicativo, algo que no detendrá desde luego, su profundo y necesario deterioro. 
 Servidor no entendía cómo era posible que personajes del calibre de Picasso, Hemingway, Orson Welles, les podía gustar aquel ambiente en el que se celebraba la muerte de un animal tan noble como el toro.
 Ese rechazo se hizo extensible hacia la caza, incluso en el caso africano a pesar de que me había criado celebrando películas de la estirpe de Las minas del rey Salomón (aunque luego disfruté mucho más con la lectura del original de Ride Haggar), y me sentí totalmente identificado con el personaje encarnado por Trevor Howard en Las raíces del cielo (The Roots of Heaven EUA, 1959) de John Huston…
Pero en el caso taurino estaba además el asunto del Pan y toros, o sea la utilización del espectáculo a la manera romana o sea para que la plebe no pensara en sus propias exigencias porque de pensar pondría en peligro los privilegios.
 Pero no siempre fue así. Yo me crié en casa de mis abuelos paternos, quienes a no tener ya hijos de cuidar me adoptaron como sí hubiera sido el último. Mi abuelo era un señor respetuoso y respetado, alguien con una historia muy superior a la de sus hijos (hundidos por el miedo a no significarse), y a mi abuelo Pepe le gustaba más que nada los toros. Era alguien que sabía, que a pesar de la pobreza sabía lo que era una corrida y que pertenecía al “mundillo” que en los años veinte discutía sobre el arte de Cuchares. Obviamente me contaba estas cosas y durante un cierto tiempo pensé que le daría una alegría si me convertía en torero. 
 Esta afinidad explica que la única vez que me llevó al cine fue para ver Currito de la Cruz (1949), del nefando Luís Lucía, en una adaptación de la popular novela de Alejandro Pérez Lugín. Algo tuvo que ver el hecho de que el abuelo recordara la versión que el propio autor había llevado a la pantalla allá por 1921. Vimos pues la versión de Luis Lucia de 1948 en la que yo me hice eco de que la pareja de amantes compartían apellido (Jorge y Nati Mistral), que Pepín Martín Vázquez era uno de los grandes y que Tony Leblanch era muy gracioso, pero revisada años después en la “tele” se me hizo insoportable, en general todo el cine español sobre el tema ha sido más bien penoso; tampoco Hollywood ha hecho nada especial aunque el Sangre y arena (Blood and sand, EUA, 1941) de Mamoulian-Tyrone Power era un producto bello y de talento. Esta afinidad vino igualmente acentuada por un detalle biográfico curioso: mucha gente decía que yo había nacido “cuando el miura mató a Manolete” / Linares, Jaén; 29 de agosto de 1947), lo cual no era cierto ya que sucedió un año antes; pero no lo era en el sentido de que nací una segunda vez en estas fechas porque sobreviví a una tuberculosis gracias al favor de “la señora condesa” que tenía un hijo (“Camilito”) que no era como ella. Él era un “señorito” bueno con los pobres como nosotros, un “raro”. 
 Por entonces ya estaba mayor y enfermo, y lo suyo era rememorar historias del pueblo, cosas de todo tipo, algunas curiosas, otras extravagantes. Pero las más persistentes eran las de la guerra cuyas heridas marcaban dolorosamente a parte del vecindario que vivía o que atravesaba con sus pasos solitarios las aceras durante las largas noches de invierno aquel rincón de la calle San José de La Puebla de Cazalla que albergó a los abuelos ya ancianos, a lo largo de los años cincuenta, un tiempo en el llegué a ser como un hijo añadido al que, ya sin agobios de los otros, podían dedicar sus mejores atenciones. 
 El hombre pasaba las horas muertas, las visitas no eran tan pródigas, además, había el problema de los ataques de tos, que podían ser terrible. En aquel tiempo leía todo lo que le caía en las manos. Los hijos le ofrecían lo que tenían a la mano; el “Marca”, a pesar de que los deportes no le interesaban y también El Caso, al que acabó abominando. Entonces el abuelo reclamó libros, y la única puerta posible para ello era un primo, Pedrito Gutiérrez, que figuraba como la eminencia del pueblo, era el que sabía de cine, de teatro. Incluso montó una obra, “La Petenera”, en la que participó mucha gente. Como sí se tratase de un favor especial, Pedrito accedió a prestarle algunos volúmenes de obras de Jules Verne y de Emilio Salgari cuyas lecturas me animo a compartir lo que hizo como el que descubre una maravilla hasta entonces oculta.
 De hecho, la afición taurina fue quedando como vestigio de otros tiempos, al menos entre la gente de a pie, aunque su presencia en el imaginario popular siguió siendo muy importante. Un buen ejemplo eran las escenas de toreo que reproducían unos tipos de calendarios que llamaban poderosamente mi atención. Eran aquellos en los que se ofrecían diversas variantes sobre uno o varios bisoños “maletillas” que parecían a punto de ser embestidos por un descomunal miura. Supongo que estos cuadros tenían el significado de una advertencia, y la verdad es que lo conseguían ya que yo, que no había visto jamás un toro de cerca, padecía pesadillas de tanto en tanto con los motivos pictóricos. Algo similar a lo que me sucedía al contemplar las impresionantes testas de dos miuras disecados que presidían, en la oscuridad, el salón de toreo del chalet de Antonio Fuentes, nuestro torero más famoso y. el más influyente en la localidad, no es por casualidad que le hayan dedicado un pequeña museo. A pesar de las historias del abuelo, ninguno de sus hijos gustó de la tauromaquia y papá tampoco. 
 El declive del mundo taurino no ha hecho más que crecer. Además, el rechazo a sus rituales ya no era cosa de un señor excéntrico como se pensaba que era don Eugenio Noel (18851936), un republicano que murió en la miseria en una cama alquilada de un hospital barcelonés; al enviarse su cadáver a Madrid, se extravió en una vía muerta de Zaragoza, lo encontraron y fue enterrado en el cementerio civil de Madrid. Noel que tenía algo a lo Valle-Inclán de intransigente, fue autor de obras como Pan y toros y uno de sus libros más importantes, Escenas y andanzas de la campaña antiflamenca. La capea y Vidas pintorescas de fenómenos, toreros enfermos, diestros y siniestros de embrutecimiento nacional, y Las siete cucas. 
 Se puede hablar pues de una tradición antitaurina expresada también desde el cine, por películas tan valiosas como Torero (México, 1956) de Carlos Velo, quizás la mejor por cuanto el cineasta gallego exiliado en México penetra en el miedo del torero que sin embargo tienen que atender las exigencias de la verdadera fiera: el público. No menos crítica es El bravo (Irving Rapper, EUA-México, 1956), sobre la hermosa relación de un niño mexicano y su toro de lidia, que escribió Dalton Trumbo que firmó como Robert Rich, que no acudió a recoger su Oscar porque no existía. La lista se complementa con El espontáneo (Jorge Grau, 1º964), que narra como un muchacho que trata de llegar a más decide lanzarse como tal a la plaza para morir en manos del toro, el protagonista fue un muchacho, Luis Ferrin, que consiguió la oportunidad tras pasar las pruebas de una larga cola de chicos entre los que me encontraba; el parecido físico conmigo era evidente, claro que él estaba mucho más espabilado, y con El momento de la verdad (1965), de Francesco Rosi con Miguel Mateo “Miguelin” y rodada en el barrio de La Florida, L´ Hospitalet y que describe como detrás del espectáculo funcionan el despiadado mundo de los negocios. Concienciado con todo esto me alegraba ver que las plazas cada vez estaban más vacías. Se decía que sin el turismo el toreo no funcionaría. 
 Pero la visión del toro como un animal o sea como un compañero de vida en este planeta hermoso y desdichado. Lo que hasta hace poco resultaba incuestionable, ahora resulta cuestionado por una nueva humanidad que rechaza el mal trato de los animales…Este movimiento no es meramente testimonial, ha dado pasos muy importantes para civilizar este país al menos en puntos como este. Un movimiento con activistas muy comprometidos En poco tiempo, el declive y el rechazo de lo taurino se han convertido en un sentido común muy generalizado. Se da un enfrentamiento en el que no faltan los desmesurados y los sectarios, yo diría que mucho más entre las peñas taurinas, entre otras cosas porque están perdiendo y en muy poco tiempo. 
 Estoy convencido de que mi abuelo, que era un hombre tradicional pero indudablemente sensible (nunca asimiló los crímenes franquistas perpetrados en nuestra localidad), estaría hoy con una pancarta a favor de los toros por más que respetara otras opiniones, porque aunque conservador de antaño también de natural liberal. Por eso al final de su vida me hice compartir con él la locura por la literatura, algo que no había tenido ocasión de hacer con sus seis hijos. Cuando veo a los niños de ahora que “pasan” o se desvinculan de sus abuelos y abuelas, me da no se qué. Esta sí que era una buena tradición. 

 Pepe Gutiérrez-Álvarez 
 9 Jul, 2021

Cuba: Así, es difícil de creer! // C'est difficile à croire !

La campaña estalinista contra el «hitlerotrotskismo»

El peso de la campaña de calumnias desarrollada por el estalinismo contra el “hitlerotrotskismo” fue muy potente, estaba impulsada desde el aparato de propaganda que había hecho un auténtico “Ministerio de la Verdad”, seguido y aplicado rigurosamente por el Komintern rusificado hasta el extremo que causaba preocupación la “tibieza” del PSUC. Aunque dicha campaña no afectó tanto en la vieja guardia militante de la Confederación ni del PSOE, sí llegó entre los jóvenes republicanos que se incorporaron al activismo antifascista en una época en la que la URSS aparecía como el último y gran baluarte con el ascenso de la extrema derecha. 
 Un buen ejemplo de esta influencia se desprende de lo que contaba Mika Etchébehére en sus memorias de la guerra. Decía que los soldados que se habían mostrado a una lucha a muerte siguiendo sus órdenes, mostraron que no sabían digerir las acusaciones de “trotskismo” que se vertían sobre su capitana, la única del ejército república, la misma que pudo salvar la vida gracias a protección de la columna anarquista de Cipriano Mera, disfrazándose de “garçon” entre las “Mujeres libres”. Está claro que estos soldados lo ignoraban todo sobre el epíteto, pero no podían por menos que sentirse desconcertados dado que la acusación venía del mismo frente. De “los suyos” que creían lo que se les aseguraba con vehemencia desde la URSS que aparecía como la única potencia que apoyaba a la República española, abandonada por los países democráticos que ahora se lavaban las manos mientras que los aviones de Hitler y Mussolini caían sobre ellos. Este fue generalizado como demuestra el hecho de que los intelectuales catalanes de izquierdas que conocían sobradamente a Andreu Nin y al POUM, no movieron un dedo en su defensa. 
 Más tarde, cuando el curso de la II Guerra Mundial, la derrota del III Reich se selló en Stalingrado, el reconocimiento de Stalin fue tal que, por citar un caso ilustrativo, no pocos militantes españoles de filiación libertaria y poumistas llegaron a plantearse sí, al final de cuentas, la victoria no era la demostración de que “el hombre de acero” había subido con su dureza ganar previamente la batalla. ¿Cómo?, pues acabando con la “Quinta Columna”, tal como llegó a asegurar Joseph L. Davies, el embajador norteamericano encarnado por Walter Huston en la película “Mission to Moscow” (Michael Curtiz, USA, 1943), realizado a petición del propio Franklin Roosevelt. 
 Esto explica que durante varias décadas, Trotsky llegara a parecer algo así como un mito histórico perdido que de alguna manera evocaba al de Aníbal, quien después de llegar a las puertas de Roma no hizo más que retroceder para acabar siendo arrollado por los acontecimientos. 
 Stalin pues pareció llegar al punto más alto de su buena fortuna, la victoria lavaba todos los horrores. Apareció como el hombre que decidió la derrota de la peste nazi. Sin embargo, su estrella comenzó a declinar en vida, a precipitarse en una espiral de desprestigio interminable. Este giro se percibe desde el mismo momento de su muerte, que coincide con un levantamiento obrero en la Alemania del Este que fue comentado sardónicamente por Brecht. En muy poco tiempo comenzó a hacerse evidente que el “líder amado”, se trataba en realidad de un personaje siniestro. Temido y odiado hasta por los componentes de su camarilla. En 1956, la fotografía de su busto rodando por los sueños en el curso de la revolución húngara de Octubre, da la vuelta el mundo. Poco después se da a conocer el “Informe” que Kruschev escribe para el XX Congreso del PCUS, y en el que su culpa a Stalin de horrores sin límites. Su interpretación de que todo se debió a una desviación del “culto a la personalidad”, no convence. En el tiempo que sigue se prodigan las ediciones de denuncias del estalinismo, algunos partidos comunistas toman su distancia. Es la época del “policentrismo” del PCI.
 En este nuevo ciclo de radicalización, de creciente crítica al estalinismo, se inserta la recuperación de las obras de Trotsky. Se edita la trilogía de Isaac Deutscher sobre él, amén de las obras de autores del prestigio de Ernest Mandel, y emerge una nueva promoción militante, la primera de la posguerra. Toda una generación que, un poco en todas partes, pero muy concretamente en el caso español, abre un debate sobre “la crisis española de los años treinta” (título del estudio de Carlos Mº Rama), con un abanico de aportaciones como las de José Peirats, los dos volúmenes de Pierre Broué y Emile Términe. Se habla nuevamente del POUM, del “trotskismo” del FLP (exterior). Ruedo Ibérico edita a Andreu Nin y a Joaquín Maurín. Igualmente se anuncia la publicación de unas “obras de Trotsky”, proyecto en el que interviene el veterano Juan Andrade, Fernando Claudín y J. Álvarez Junco. Francisco Fernández Santos escribió una apasionada recepción en la revista, que se hace eco del debate sobre la “cultura proletaria” y desde el que reconoce: 
 “Son las obras de Trotsky –y no el movimiento por él fundado en el exilio, que nunca pasó de ser una minoría en el movimiento socialista mundial– las que mantienen viva y actualísima su figura. Por ello, el mejor homenaje que se le pueda rendir, en este veinticinco aniversario de su muerte, es hablar de sus obras: ellas nos dicen con toda claridad, por encima de las calumnias y las tergiversaciones del estalinismo, de la verdad perdurable del Trotsky revolucionario y pensador. En ellas encuentra el nuevo pensamiento revolucionario un acicate, un enriquecimiento y una confirmación. (…) Trotsky habrá sido un precursor genial, un hombre que, consciente de la historia y de sus necesidades, no se resignó sin embargo a ellas, sino que, como todo auténtico revolucionario, supo luchar contra la historia para construir el futuro. Y cuando los jóvenes intelectuales y escritores soviéticos reclaman, contra lo que aún queda de estalinismo en Rusia, la libertad, la autonomía y la universalidad de la creación cultural y literaria, tras ellos, aunque no le citen, aunque, incluso, no le hayan leído, se yergue la aguda y penetrante figura de Trotsky, el héroe revolucionario que murió asesinado porque no quiso jamás renegar del espíritu de la Revolución de Octubre, el pensador marxista antidogmático, vibrante de ideas y abierto al universalismo, el gran escritor para quien la creación literaria no podía ser un simple instrumento de la acción política…” (Cuadernos de Ruedo ibérico, París, agosto-septiembre 1965, número 2 páginas 125-128)
 Se considera que la derrota del movimiento obrero y socialista bajo el neoliberalismo como la más grave de la historia social. No solamente porque significó el retroceso de los movimientos sociales y de la izquierda en todas sus variantes, sino sobre todo porque se trató de una derrota sin luchas de oposición significadas, incluso con sentidos contrarios como fue el caso de Polonia en una época en la que las mayores huelgas obreras se dieron contra un “Estado obrero” absolutamente desprestigiado. Esto lo ilustra una anécdota completamente cierto y vivida por un grupo de militantes comunistas catalanas que, a principios de los años ochenta, organizaron un viaje a los barrios proletarios de Varsovia con la convicción de que estaban siendo engañados, y que por lo tanto lo que se trataba era de enseñarle la verdad del comunismo. Su ingenuidad les llevó a que los habitantes del lugar los confundieran como provocadores de la policía que solían usar el mismo léxico con propósitos inversos…Semejante perversión del lenguaje. No hay que decir que el nombre de Trotsky y de la historia que conlleva, forma de la “batalla de las ideas” recrudecida con la victoria política y cultural del neoliberalismo, victoria que dio al traste con el mal llamado “socialismo real” y de cualquier oposición al capitalismo liberal (e imperial) como el final de la historia, sobre todo de cualquier alternativa planteada desde el ciclo revolucionario iniciado en  Octubre de 1917.Aunque no faltan candidatos para hacerlo, actualmente resulta difícil negar la enorme proyección humana e histórica de un personaje que después de representar las victorias de 1905 (derrota con la cabeza muy alta), de Zimmerwald, de la revolución. 
 De lo que no hay duda es que la personalidad de Trotsky es tan fuera de lo común como su destino. Su trayectoria fue y sigue siendo un campo de batalla. Él mismo necesitó ofrecer su propia visión en Mi vida, una obra admirada y controvertida que ha sido comparada en su género con la de san Agustín o la de Rousseau o Casanova. Sobre su energía física e intelectual se puede decir algo parecido a lo que él mismo escribió sobre Jaurés y Lasalle (con quien Lukács le comparó por su idéntico carácter prepotente): rigor e imaginación, potencia del sueño y finura en el análisis, claridad en los objetivos y sutileza en los métodos. Así pues, no es casualidad que fuese admirado por algunos de los más célebres literatos del siglo, comenzando por Isaak Babel y siguiendo por tantos otros que fueron asesinados como trotskistas en los años del Gran Terror. Resulta bastante espectacular la lista de grandes nombres que fueron trotskistas a su manera y por un tiempo, o que al menos en los momentos en que opusieron el legado que encarnaba Trotsky frente al estalinismo desde todo y cada uno de los aspectos de su opción política.
 Con todo, Trotsky supo distinguir entre la URSS y la gestión burocrática.

Pepe Gutiérrez-Álvarez 
 1 Jul, 2021

Operación Colombo: A 40 años del montaje

El gran montaje: Operación Colombo

El crimen de Miguel Enríquez

Miguel Enriquez - La humanidad de un mito

Roberto Arlt: el escritor de los márgenes


El escritor porteño Roberto Arlt nació un 26 de abril de 1900. En esta fecha vale la pena recordar la obra de uno de los fundamentales de la literatura nacional a través de, quizás, su personaje más emblemático: Remo Erdosain. Roberto Arlt es un escritor de los bordes. No solamente porque muchos de sus personajes son habitantes marginales, de los bajos fondos urbanos: ladrones, cafishos, prostitutas, dementes. También hay protagonistas que son hombres comunes. Ciudadanos de a pie, de clase media porteña, integrados al sistema. Sin embargo, estos personajes también transitan los bordes: son seres miserables, tremendamente angustiados que no le encuentran sentido a su vida. 
 Remo Erdosain (protagonista de Los siete locos y El lanzallamas) no soporta ser un mero engranaje más de la sociedad industrial. No soporta ser otro número de un ejército de hombres anónimos. Es consciente de este profundo malestar que lo atraviesa y la salida que encuentra es maximalista. Junto a otros confabuladores, dan forma a una organización que se plantea cambiar de tajo la estructura social. Ni más, ni menos. 
 Que quede claro: Erdosain es un miserable que ya ni siquiera puede desear. Es el empleado enojado pero cobarde, el mal esposo y peor amante. El que sabe el lugar intrascendente que ocupa en el mundo. Sin embargo, aun un sujeto como este tiene posibilidades de provocar el cambio social. 
 Es un protagonista posiblemente delirante. Sin embargo, podemos rastrear un profundo significado de época (fines de los años ’20 y principios de los ’30). Erdorsain está desbordado emocionalmente, pero su conducta responde a ciertos cambios en las formas pensar y entender el mundo. Estamos en un tiempo en el que, desde hace rato, ni Dios, ni los libros sagrados rigen la vida de los hombres. 
 Fruto de la modernidad, son los hombres los que desplazan a la religión y se colocan en el centro de la escena. Ya no necesitamos de explicaciones divinas. Amparados en la ciencia, los hombres mismos develan el mundo que tienen ante sus ojos. Se pueden anticipar fenómenos climáticos, se puede salvar o extender la vida como también se puede aniquilar a toda forma de vida. 
 Sin embargo, la ciencia no puede (y la religión sí) responder algunas preguntas básicas relativas a la muerte y, por lo tanto, al significado de la vida. Esto nos coloca en una paradójica situación, donde los increíbles avances tecnológicos se corresponden con un importante vació espiritual. Remo Erdosaín atraviesa esta curva.
 Con la prepotencia de poder cambiar el mundo de la noche a la mañana, con la angustia de saberse sólo y desprotegido, Erdosain es una metáfora exacta de ese hombre moderno que es capaz de tener un celular con mil aplicaciones, un trabajo que detesta y un insoportable insomnio por las noches. 
 Hace unos años, en 2014, vimos en La TV Pública cómo la obra de Roberto Arlt era adaptada al formato televisivo y en numerosas salas de teatro se reprodujeron interpretaciones sobre sus textos. Fue el reconocimiento masivo y merecido para un autor duramente cuestionado por los circuitos de la alta literatura de su época que tuvo la habilidad y el talento de ver a los miserables en toda su gloria.

 Santiago Lecuna – @santirayado
Notas - Periodismo Popular