BANDERA ROJA
Blog marxista destinado a la lucha por una nueva sociedad fraterna y solidaria, sin ningún tipo de opresión social o nacional. Integrante del Colectivo Avanzar por la Unidad del Pueblo de Argentina.
miércoles, julio 29, 2026
Kristalina Georgieva: La mafia financiera del capital viene a supervisar a la colonia
Kristalina Georgieva, la directora general del FMI, no ha venido a hacer su primera visita a Argentina para celebrar, como pretenden los titulares de prensa, el ‘éxito’ de la política de Milei. La realidad no solamente no es la única verdad, sino que con frecuencia se presenta invertida. Con vencimientos de deuda hasta 2027 de casi 40.000 millones de dólares, el propósito de la búlgara es apaciguar la inquietud de los acreedores nacionales e internacionales de que Argentina vuelva a ingresar a un ciclo de default. Es lo que ha ocurrido varias veces en los últimos dos años y medio con diversas ‘corridas’ cambiarias. En la última, en octubre pasado, el FMI las vio pasar impotente, para dejar que el trabajo de salvataje lo hiciera el Tesoro de Bessent y Trump; incluso la Reserva Federal de Estados Unidos quedó fuera del juego. Georgieva ha viajado a Buenos Aires a sustentar la tesis de Caputo, el tío, de que de aquí a las elecciones del año que viene Argentina podría arreglarse sola.
Pero las flores fueron para la tribuna. La directora del Fondo reclamó seguir “comprando’ reservas monetarias internacionales, es decir no depender del ingreso capitales golondrinas atraídos por la alta tasa de interés que rige en Argentina, como hace Caputo, porque los dólares del comercio exterior se van en pagos de servicios, intereses y turismo exterior. La mujer sabe que ‘comprar’ reservas es por lo menos improbable, porque Milei y Caputo han desarrollado un “esquema Ponzi”, donde las deudas se cancelan o reciclan con un endeudamiento mayor. La ‘sutil’ advertencia de Kristalina fue discutida entre bambalinas, no en el espacio público. Con fineza ‘florentina’, la directora pidió que le expliquen, como si ella no las supiera, las causas del hundimiento de la convertibilidad en 2001. La razón fue el esquema Ponzi de Domingo Cavallo, que se vino abajo como consecuencia del aumento de las tasas de interés internacionales, que derribó primero a la moneda brasileña debido a la fuga de capitales, y luego al peso argentino. Ahora mismo, el dólar está subiendo por los enormes gastos de las empresas de semiconductores y de IA, y ya ha provocado el mayor desplome del yen japonés en dos décadas. Cuidado, advirtió Georgieva, lo mismo va a ocurrir con ‘vosotros’, argentinos. ‘Insinuaciones’ de este tipo ‘mata' elogios a ‘libertarios’. Ya han pasado diez años desde que el tío Caputo endeudó a la Tesorería con el Fondo por 42 mil millones de dólares, y lejos de bajar la hipoteca ha subido a 57.200 millones verdes.
En lo que Kristalina no hizo ninguna reserva es en la continuidad del endeudamiento del Tesoro con los bancos locales (compra de títulos públicos ajustados al dólar o en dólares), y a la inflación. O sea que el “esquema Ponzi” se ha infiltrado en el sistema bancario. La directora instó a que la banca local siga comprando bonos del Tesoro argentino, lo que viene ocurriendo mediante los depósitos que los bancos están obligados a mantener encajados en el Banco Central (un 41%). Pero estos mismos bancos atraviesan una crisis de impagos de consumidores e inversores, por el monto restante de depósitos. En definitiva, Argentina corre el peligro de que el gobierno de Milei desate una hiperinflación que emule a la sufrida en los últimos cien años. Los banqueros que se reunieron con Kristalina, como los pasajeros de primera clase del Titanic, celebraron con ella estos negocios, por los rendimientos que reportan.
La muy católica Kristalina no se conmovió por los trabajadores desocupados, alegando que el porcentaje estaba dentro de las tasas internacionales. Tampoco por los jubilados, a quienes el FMI y todos los gobiernos capitalistas hacen responsables por los déficits fiscales. Pero sí lo hizo con la baja tasa de crecimiento de la industria y el trabajo en negro. Más allá de una cínica preocupación por lo que esto provoca en la recaudación fiscal, que viene cayendo como tendencia, la directora dejó ver su temor por una rebelión popular que desataría esta situación; algo que comparten muchos empresarios. El “peligro kuka” ha sido sustituido, en las pesadillas patronales, por el “socialismo” y el “comunismo”. Al default se añade, entonces, el cuco de un “argentinazo”, en especial cuando la ‘calma social’ se parece a la que antecedió al verano del 2001. Kristalina pidió “perseverancia” para evitar el estallido de una olla a presión.
Lo que queda de la oposición política, fundamentalmente el peronismo, que ya votó por el acuerdo con el FMI en 2021, bajo el gobierno de los Fernández, no hizo ninguna manifestación de repudio al FMI –el mismo que hizo su gobierno (los Fernández) o el de las provincias peronistas, en la actualidad. Es sencillo: todos los partidos patronales apoyan a muerte el reconocimiento de la deuda usurera, en la que la burguesía local tiene un 63% de participación. En cuanto a la izquierda de “los bienes comunes” (monopolizados por el capital) y de la resurrección nacional (capitalista), promete, en el caso, todavía remoto, de llegar al gobierno por la vía tradicional, convocar a un referendo. Si Perón aconsejaba reunir una comisión para dilatar las soluciones a las controversias, el izquierdismo 3D prefiere los plebiscitos.
El “equilibrio macroeconómico” que justifican el FMI y sus secuaces es no solamente una torpeza intelectual y una capitulación ante el fetichismo capitalista. Los Estados nacionales, en el marco de un desarrollo internacional sin precedentes de las fuerzas productivas, tienden a lo contrario: al desequilibrio macroeconómico y político, por un lado, catastrófico, y a la agudización de la opresión de las naciones más débiles (al punto de sembrar protectorados) y a la guerra mundial entre los más poderosos, por el otro.
Jorge Altamira
28/07/2026
La oligarquía del campo y la propiedad privada
Pino celebró la política de confiscación contra la clase obrera en nombre del equilibrio fiscal. Saludó la apertura de mercados internacionales para la carne vacuna, cuando en Argentina el índice de consumo se desplomó un 15%, el más bajo de los últimos 30 años. Equiparó el abaratamiento en los costos de producción, con la ley bases y la contrarreforma laboral, que habilitaron despidos y congelamiento salarial, con los gastos del traslado de sus productos en "rutas destruidas, falta de infraestructura y de seguridad". Pino le exigió al sector público que invierta para que el sector privado maximice sus ganancias.
Sin ningún eufemismo hizo una defensa doctrinaria del lugar que ocupa el Estado en el marco del régimen capitalista. Defendió el principio de los propietarios a rematar sus tierras por derecho. Hizo propio el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, de Milei y Sturzenegger, que busca avanzar en la más completa privatización de la tierra y de todo lo que hay en ella. "Cada propietario puede decidir el destino y el uso de su tierra" (Pino 25/7). La oligarquía y los capitalistas sólo pueden reivindicar la propiedad privada cuando ésta no le pertenece al trabajador.
El Estado en el marco del régimen social capitalista es el principal garante de la confiscación sistemática que sufren los trabajadores. Con su andamiaje jurídico y represivo impone la violación permanente del derecho de propiedad privada de la clase obrera, su fuerza de trabajo, es decir el valor de su salario.
Al igual que Milei, Pino entiende que no existen los "bienes comunes" en el capitalismo. La tierra y sus recursos son fiscales, o son privados. Si son fiscales no pueden ser un bien común porque el Estado representa a una clase social por sobre otra. Podrán ser "comunes" cuando la clase obrera imponga la socialización de los medios de producción, entre ellos la tierra, mediante una revolución socialista.
El estatismo dejó de ser un negocio, sobre todo para los nacionalistas que pagaron serialmente los intereses de deuda con el FMI y acreedores internacionales. Por eso, la privatización de las tierras y su entrega a los gigantes de las empresas tecnológicas, hace a un interés "común" de todos los bloques políticos de la burguesía.
A pesar de los elogios y las gratitudes, Milei no anunció lo que querían. El campo deberá esperar a que la minería y Vaca Muerta generen dividendos para recién eliminar retenciones. Ninguno tiene la vaca atada.
Violeta Gil
28/07/2026
martes, julio 28, 2026
Cisjordania: escalada de ataques de colonos entre cálculos electorales sionistas
En los últimos días, la violencia paraestatal de las bandas de colonos en Cisjordania ocupada dio un salto de calidad. Así lo expresan medios de comunicación y activistas en el terreno. El incendio intencional de dos mezquitas en las localidades palestinas de Qusra y Kur, el bloqueo militar absoluto sobre la región de Nablus —que obligó a varias mujeres a dar a luz en ambulancias impedidas de circular— y la quema sistemática de campos de cultivo y vehículos en Beitillu y Beit Furik son ejemplos de profundización de una política deliberada de provocación colonialista.
El detonante de esta última ola de agresiones fue el choque producido en la localidad de Tell, al sur de Nablus. En una incursión de colonos armados en territorio palestino, la resistencia de los pobladores fue tenaz. Cuatro palestinos fueron asesinados luego de que dos israelíes fueron abatidos con una de las armas que portaban los colonos. El relato sionista habla de “terroristas palestinos” que asesinaron a civiles israelíes, por supuesto. Pero se trataba de un oficial del ejército y el coordinador de seguridad de un asentamiento. Hasta el “izquierdista” ex–Meretz Yair Golan, actualmente referente de Los Demócratas, dijo: “el terror debe ser derrotado con un brazo militar fuerte , con determinación y sin compromisos” (citado por Gideon Levy en Haaretz, 26/6). Incluso cobra fuerza la hipótesis de que uno de los dos haya caído como resultado de “fuego amigo”.
El gobierno israelí ordenó al ejército genocida imponer toques de queda, cercar municipios enteros y ejecutar razzias que derivaron en más de 70 detenciones. Al Jazeera por su parte reportó tropas israelíes ingresando violentamente a los campos de refugiados de Aqabat Jabr, las ciudades de Qalqilya y Kafr Aqab, y las aldeas de Kobar (Ramallah), Yabad, Zababdeh Burqin (Jenín) y Faroun (Tulkarem). (El Salto, 26/07). Las agresiones de colonos, claro está, no motivaron ningún arresto, y como resultado de este episodio, 5 nuevos uestos de avanzada fueron instalads, incluyendo uno en un Área B (suburbana). (Breaking The Silence 26//)
Impunidad oficial
Las propias estadísticas del aparato de seguridad israelí confirman que los ataques y crímenes de odio perpetrados por colonos aumentaron un 50% durante la primera mitad de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior, alcanzando más de 660 incidentes documentados y provocando la muerte de seis palestinos y heridas a más de 140. La impunidad es total: solo el 6,6% de las investigaciones policiales contra colonos concluye en algún tipo de procesamiento, y menos del 3% de las escasas causas abiertas derivan en algún tipo de condena. (Haaretz, 26/7).
La integración entre el terrorismo de los colonos y el Estado está a la vista. El ministro de Defensa, Israel Katz visitó a Tal Yinon Dardik, un colono encarcelado tras ser imputado por un ataque multitudinario en marzo contra la comunidad palestina de Khirbet Humsa, que incluyó torturas, agresiones sexuales, saqueos y el robo de cientos de cabezas de ganado. Katz acudió a respaldar al detenido luego de la presión pública de 13 ministros y legisladores de la extrema derecha que exigían su inmediata liberación, argumentando problemas de salud.
Cálculos electorales en la limpieza étnica
Para la coalición de gobierno de Benjamin Netanyahu, Bezalel Smotrich e Itamar Ben-Gvir, las crisis de seguridad permanentes en Cisjordania en general y este salto cualitativo en particular buscan manipular políticamente el panorama de cara a las elecciones del 27 de octubre. Incluso existió el intento de que se suspendan las elecciones internas del Likud, en medio de disputas partidarias por la sucesión de Netanyahu y ataques de los aliados dentro de la coalición. Mientras, continúa la agresión genocida en Gaza y hay marchas de las bandas fascistas con Daniella Weiss a la cabeza exigiendo recolonizar Gaza.
El Estado sionista viene avanzando en varias iniciativas (proyecto E1, ley de pena de muerte, construcción del “muro carmesí”, régimen de anexión de facto, legalización de puestos de avanzada) que apuntan a la desarticulación de la Autoridad Palestina, aunque hace décadas le proporciona un servicio valioso como subcontratista de la ocupación. Todo indica que la AP ya no es lo que un sector de la ultraderecha israelí prefiere, y busca cerrar la etapa abierta por los Acuerdos de Oslo para dar paso a una nueva realidad, con la totalidad de las familias palestinas recluidas en centros urbanos actualmente denominados Zona A, anexando por completo las áreas rurales y suburbanas B y C, recluyendo a la población en bantustanes aislados sin ninguna continuidad territorial.
El aparato estatal también viene operando para el borrado cultural y territorial mediante la instrumentalización de la arqueología. A través de la declaración de «parques nacionales» o «sitios de conservación del patrimonio bíblico» en localidades emblemáticas como Sebastia o Nabi Samwil, el régimen israelí ejecuta un mecanismo burocrático de expropiación que desaloja a la población nativa, le quita sus tierras agrícolas y busca erradicar los vestigios materiales de la presencia histórica palestina (+972 Magazine, 24/7).
El peligro de un salto genocida, la necesidad de una Tercera Intifada.
Esta estrategia de provocación choca cada vez más con las contradicciones materiales del propio aparato militar israelí. Según Haaretz, altos mandos del Ejército de Ocupación de Israel (FDI) expresaron en los últimos días su preocupación por la insostenible carga que representa mantener 24 batallones desplegados en Cisjordania —muchos de ellos reubicados desde los frentes de Gaza y Líbano—, en un contexto de agotamiento de las fuerzas de reserva, caída en los niveles de presentación y una crisis de reclutamiento sin precedentes. En paralelo, la tensión entre Estados Unidos e Irán abre la puerta a una nueva intervención israelí, lo que podría exigir aún más al ejército genocida.
El fomento del accionar de los lúmpenes de las “hilltop youths” (juventudes de la cima de los montes) desde las colonias y los puestos puestos de avanzada buscan acelerar el proceso a fondo. Pasar del despojo gradual sostenido y apartheid a un proceso directo aniquilación y limpieza étnica acelerada, bloqueando totalmente el acceso al agua, destruyendo la infraestructura de subsistencia y utilizando el aislamiento geográfico para replicar en Cisjordania la lógica genocida aplicada en la Franja de Gaza.
Sin embargo, la pretensión sionista de dosificar y manipular la violencia territorial en función de sus necesidades electorales puede ser un mal cálculo. La combinación entre la devastación económica, la violencia de los colonos y el hostigamiento militar sobre las comunidades está agotando los márgenes de contención de la AP. Con más de 70 pueblos palestinos organizando comités civiles de autodefensa, incluyendo miembros de Tanzim, brazo armado de Al Fatah (Haaretz, 24/6), las provocaciones sionistas pueden ser la chispa que desencadene una nueva oleada de resistencia popular.
Una tercera Intifada a escala regional, apoyada por una movilización internacional solidaria como hemos visto en 2025, en el marco de profundas crisis políticas, sociales y económicas en Israel y Estados Unidos, puede ser el comienzo de un cambio en el curso de los acontecimientos. Los socialistas tenemos que seguir apoyando la lucha del pueblo palestino, hasta que sea libre, del río al mar. El camino es la derrota del imperialismo y todos sus cómplices en la región.
Iván Zeta
Fuera Navitas de Malvinas. No al saqueo de nuestros bienes naturales
En 2024, la empresa israelí Navitas Petroleum, junto con su socio británico Rockhopper Exploration, obtuvo la autorización del Reino Unido para ejecutar la exploración y explotación offshore del yacimiento Sea Lion hasta 2043.
Navitas, fundada por el empresario de la industria energética israelí Gideon Tadmor, posee el 65% de participación en este proyecto. Con sede en Herzliya y cotizando en la Bolsa de Tel Aviv, las ganancias obtenidas mediante la explotación ilegal de los bienes de Malvinas irán directamente a las arcas de Israel, contribuyendo a financiar la ocupación, el apartheid y el genocidio contra el pueblo palestino.
La complicidad entre el imperialismo británico y el Estado de Israel en las islas tiene antecedentes. En 2017, el Reino Unido adquirió a la empresa israelí Rafael Defense Systems el software MIC4AD, que actualmente funciona como el "cerebro" del sistema de defensa antiaérea británico desplegado en las Islas Malvinas.
La campaña se lanza, además, en vísperas de un nuevo intento del gobierno de avanzar en la entrega de nuestros territorios mediante el proyecto de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada". Mientras estamos ante lo que, según el Estatuto de Roma, podría constituir un nuevo crimen de guerra —el saqueo de bienes naturales en un territorio ocupado sin autorización del pueblo soberano—, el gobierno de Javier Milei se limitó a emitir un comunicado sin consecuencias a fines de 2025, en línea con las sanciones ineficaces que ya había dispuesto el gobierno de Alberto Fernández contra Navitas por esta misma situación en 2022. La campaña exige al gobierno nacional que impulse las medidas diplomáticas, legales y políticas necesarias para frenar efectivamente este saqueo.
Lejos de acompañar el reclamo popular por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, el gobierno nacional promovió la vergonzosa prohibición de cualquier referencia a esa causa durante el Mundial y avanza con el intento de instalar un consulado israelí en Ushuaia, legítima capital de las Islas Malvinas.
El reclamo por la recuperación de Malvinas no puede separarse de la lucha contra el saqueo de nuestros bienes naturales ni de la denuncia de quienes se benefician de la ocupación colonial. Fuera Navitas de Malvinas. Fuera el imperialismo británico y sus socios israelíes. Palestina libre.
Jimena Sofía
India: la renuncia del ministro de Educación da por terminadas las protestas de los estudiantes
El CJP responsabilizó políticamente a Dharmendra Pradhan de las filtraciones e irregularidades denunciadas en exámenes como la prueba nacional de acceso a la carrera de Medicina, una de las más competitivas de la India. El 7 de mayo se difundió la noticia de que había evidencias de que se habían vendido los resultados de los exámenes, lo que provocó un escándalo. La respuesta fue anular todos los exámenes para que volvieran a ser rendidos, lo que generó, a su vez, una ola de suicidios. Las familias de más de 20 estudiantes que se quitaron la vida responsabilizan al gobierno y atribuyen esa decisión trágica al estrés de enfrentar nuevamente el examen, visto como una de las pocas posibilidades de movilidad social en la India. Con más de 2 millones de inscriptos para estudiar medicina, por cada plaza hay más de 20 aspirantes. Las protestas comenzaron el 15 de mayo y fueron escalando.
El Partido Popular de las Cucarachas anunció este mismo sábado que ponía fin a las protestas juveniles en Nueva Delhi después de que el gobierno indio aceptara sus exigencias: la renuncia del ministro de Educación, el resarcimiento económico para las familias de las víctimas, una investigación independiente sobre las filtraciones y medidas para combatir la corrupción en el sistema educativo y en los sistemas de contratación pública. Un pliego muy limitado que ni siquiera plantea un aumento del presupuesto educativo ni el incremento de las plazas para estudiar medicina. Los líderes tuvieron que llamar a reanudar las protestas si no eran liberados sin cargos las decenas de estudiantes que habían sido encarcelados durante la represión ordenada por el gobierno de Modi.
El gobierno cedió también a este reclamo y medios locales informaron, además, del despido de 47 funcionarios o empleados vinculados a la Agencia Nacional de Pruebas y de planes para que el examen en cuestión pase al formato digital a partir de 2027.
En paralelo, hay un sector de los activistas que reclama contra la vigilancia en las protestas. Estos estudiantes presentaron ante la Justicia una demanda para declarar inconstitucional el uso de vigilancia con inteligencia artificial contra los manifestantes y ordenar la destrucción de todos los datos personales recopilados durante las concentraciones. La ira estalló cuando manifestantes publicaron en redes sociales imágenes de una furgoneta policial equipada con cámaras sobre un mástil telescópico que ofrecía una visión de 360 grados y recopilaba datos biométricos. También se denunció a agentes que anotaban los nombres de usuario de Instagram de los manifestantes a su llegada. Además, Narendra Modi aplicó disposiciones de la Ley de Seguridad Nacional, que permite detenciones preventivas sin juicio por hasta 12 meses, y que ha sido utilizada en este contexto contra activistas, instalando un régimen de excepción.
Las protestas
El 15 de mayo, asociaciones estudiantiles convocaron a la primera movilización al Ministerio de Educación y, ese mismo día, el presidente del Tribunal Supremo de la India, Surya Kant, declaró desde el estrado que las decenas de millones de jóvenes indios desempleados eran "parásitos" y "cucarachas". Al día siguiente, un consultor político llamó a conformar el Partido de las Cucarachas, primero como una sátira, pero rápidamente se transformó en un movimiento de protesta. A sus reivindicaciones en favor de una reforma educativa, los jóvenes sumaron preocupaciones por el desempleo y críticas a la deriva autoritaria del gobierno. También se sumaron los graduados que, aun teniendo un título, están desempleados. En junio, las manifestaciones se extendieron a otras ciudades y sumaron a otros sectores, incluidos desocupados y estudiantes de otras carreras. El 20 se instaló un campamento permanente de protesta en Jantar Mantar y, el 28, un activista inició una huelga de hambre. Las movilizaciones de miles de personas hacia el Parlamento, ocurridas a partir del 16 de julio, fueron fuertemente reprimidas, con numerosos detenidos y heridos -incluyendo fracturas y una chica internada en terapia intensiva-. El gobierno desalojó el acampe por la fuerza y pretendió prohibir las protestas; intentó frenar la llegada de los manifestantes al centro de Nueva Delhi, sin lograrlo. La oposición trató de capitalizar el conflicto y paralizó el Parlamento en varias oportunidades, pidiendo la renuncia del ministro de Educación.
Lo interesante del movimiento es que tiene un carácter transversal, de clase, que atraviesa a todas las religiones, escapando a la dinámica de conflictos religiosos y étnicos que suelen ser protagonistas en la India desde que está Modi en el poder. El desempleo y los problemas para el acceso a la educación afectan a jóvenes hindúes, musulmanes, sijes y de otras comunidades por igual.
La protesta estudiantil fue precedida por el paro general de febrero, que llevaron adelante millones de trabajadores y agricultores de todo el país, reclamando la derogación de la reforma laboral y las privatizaciones, entre otras reivindicaciones.
Después de febrero hubo una sucesión de huelgas, en apariencia desconectadas, en el sector fabril, especialmente en los alrededores de Nueva Delhi, por aumentos salariales, cumplimiento de la jornada de ocho horas y equiparación de los derechos laborales de los trabajadores temporarios con los de los permanentes. Estos conflictos fueron escalando y hubo represión, pero llegaron a vincularse con el movimiento estudiantil. Algunos dirigentes sindicales relacionaron los problemas estructurales que afectan socialmente a ambos sectores.
La carestía, en especial el aumento del gas -consecuencia de la guerra en Irán-, es un detonante de los conflictos. La India crece a tasas chinas, pero la brecha social no hace más que aumentar, mientras el nacionalismo hindú de Modi aviva la diferenciación entre las castas y el odio religioso para dividir a la clase, al tiempo que le rinde pleitesía al imperialismo y al sionismo. Los mismos datos del gobierno revelan que la tasa de desempleo del país es la más alta en 45 años.
Para muchos analistas, el movimiento de las cucarachas fue el conflicto más desestabilizante de los 12 años que lleva Modi en el gobierno. La escualidez del pliego de reclamos y la incapacidad para reformularlo durante la marcha, cuando el movimiento estaba en ascenso y tenía la posibilidad de confluir con otros sectores, son una ofrenda al gobierno de Modi.
Aldana González
28/07/2026
Bolonia se levanta contra el crimen policial de Abderrahim Fakir
El domingo 19, la policía italiana asesinó a un inmigrante marroquí en Bolonia. Al detenerlo lo inmovilizaron por varios minutos y los ciudadanos escucharon sus gritos de ayuda hasta quedar ahogados entre los agentes.
El video del hecho se viralizó y desató la bronca de la población. La comparación con el asesinato de George Floyd que desató el Black Lives Matters en Estados Unidos apareció de inmediato en la prensa y en las redes. Esa misma tarde se reunió una vigilia espontánea en el lugar del crimen, con flores y pintadas que decían "el Estado mata". Al otro día, unas cinco mil personas marcharon hasta la Piazza Nettuno pidiendo verdad y justicia. Por la noche, grupos encapuchados se enfrentaron con la policía cerca de Piazza Maggiore y Piazza Roosevelt: hubo gases lacrimógenos, carros hidrantes, vidrieras rotas y contenedores incendiados. El propio gobierno reconoció 64 agentes heridos, aunque el sindicato policial Coisp habló de 56. Once manifestantes necesitaron atención médica.
La hermana de Fakir responsabilizó directamente a los agentes: "Estaba maniatado y ahora está muerto. Le atacaron y golpearon. Hay testigos". El cuñado de la víctima describió que los policías "le pusieron dos piernas en el cuello hasta que dejó de respirar" (Infobae, 20/7). El abogado de la familia, Fabio Anselmo, preguntó por qué Fakir terminó atado de pies y manos si nadie lo desató ni lo asistió mientras agonizaba.
La Fiscalía de Bolonia abrió una investigación por homicidio culposo contra los dos policías y cuatro trabajadores de la ambulancia. Pero ninguno fue imputado formalmente todavía. Esto ocurre porque en febrero, el gobierno de Meloni aprobó una reforma que impide la inscripción automática de policías investigados en el registro de imputados, lo que la oposición bautizó como "escudo penal". El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, salió a desmentir que exista tal escudo, pero la norma es la que hoy mantiene a los responsables de la muerte de Fakir sin cargos formales mientras la escena quedó filmada por cámaras.
Meloni defendió a la policía. Condenó "enérgicamente" los disturbios y pidió que la verdad se busque "sin prejuicios ni indulgencia para nadie" (La Nación, 21/7). En el mismo comunicado advirtió sobre "un clima de odio y de deslegitimación hacia todo un Cuerpo del Estado" y sostuvo que "transformar a miles de mujeres y hombres con uniforme en un blanco significa golpear a quienes cada día sirven a Italia con profesionalidad, sacrificio y coraje". Acusó a los manifestantes de usar la muerte de Fakir como "pretexto para sembrar el caos" y de no buscar la verdad sino "el enfrentamiento".
Meses atrás, en Turín, la represión de una protesta de izquierda dejó treinta detenidos y más de cien policías heridos. Meloni se sirvió de episodio para aprobar una ley de seguridad que amplía las facultades de detención preventiva antes de cualquier protesta callejera.
La condición de inmigrante marroquí de la víctima no es un dato menor. Crecen los discursos contra los migrantes y el gobierno insiste en presentarse como garante del orden frente a "la invasión". En este marco, Meloni salió a reivindicar su política antimigratoria. En una entrevista con Il Giornale, esta semana, dijo que Italia "ya no es el campo de refugiados de Europa" y se atribuyó el mérito de haber reducido "drásticamente" los desembarcos y aumentado "notablemente" las repatriaciones. Puso como ejemplo el nuevo reglamento de retornos que aprobó la Unión Europea, que permite expulsar más rápido a quienes no tienen papeles y abrir centros de deportación en países terceros, siguiendo el modelo que Italia ya aplica con Albania. Mientras un inmigrante agoniza gritando pidiendo ayuda, la jefa de gobierno festeja los números de las deportaciones y el cierre de fronteras. La política de mano dura contra los migrantes y la impunidad policial son la misma política.
El pueblo de Bolonia salió a la calle sin esperar el veredicto de ninguna fiscalía. Esa respuesta espontánea necesita organizarse para no diluirse ni quedar librada a la represión selectiva de "los violentos". La lucha contra los crímenes policiales, contra el escudo penal y contra las leyes de seguridad que criminalizan la protesta solo puede avanzar de la mano de la organización independiente de la clase trabajadora, sin depositar ninguna confianza en las promesas de "investigación exhaustiva" de un gobierno que ya eligió de qué lado está.
Iara Bogado
24/07/2026
San Cayetano sin pan y sin trabajo, pero con el FMI
Con ese esquema, Caputo y Milei apuestan a mantener el dólar cercano a los niveles actuales y pisar la inflación, asegurando que el ingreso especulativo de divisas continúe. Pero el FMI mira con recelo ese castillo de naipes, y redobla el reclamo de la “acumulación de reservas”. Para subrayar esa exigencia, Georgieva se tomará el avión a Vaca Muerta, donde radican las expectativas de un salto en las exportaciones para 2027. El yacimiento patagónico será exprimido con ese fin, aunque la infraestructura necesaria para sacar el gas está en veremos. Por eso mismo, el ojo del FMI para conseguir reservas volverá a posarse sobre el valor del dólar, para disgusto del mesadinerista Caputo. La reciente afirmación del vocero Ravier acerca de ubicar el dólar en 1.800 pesos “en los próximos meses” ha desatado una mezcla de pánico y furia en el gabinete económico. No obstante, el vocero puso en su boca lo que los especuladores financieros colocan en actos, al pasar sus acreencias a bonos de deuda invariablemente ajustados al tipo de cambio. Y también es lo que piensa y quiere el FMI, cuando le exige a Caputo que junte dólares a como dé lugar.
Georgieva también pondrá la lupa en el derrumbe industrial y comercial inducido por Milei-Caputo, por la sencilla razón de que el planchazo de la actividad económica ha tirado abajo la recaudación fiscal, otra ventanilla para el pago de la deuda pública. Lo que la jefa del Fondo colocará sobre la mesa es la exigencia de dos nuevos zarpazos a la clase obrera. El primero tiene que ver con la extensión del impuesto a las ganancias de la 4.ª categoría, hasta que paguen uno de cada cinco trabajadores registrados. La segunda cuestión es la reforma jubilatoria, para elevar la edad de retiro, suprimir los supuestos regímenes “especiales” (docencia nacional, universitarios, judiciales) y habilitar las jubilaciones “proporcionales” a los años aportados -es decir, un sistema de prestaciones adaptado a la precarización y a la inestabilidad laboral en aumento-. La tijera de Georgieva, finalmente, apunta al recorte de los subsidios a servicios públicos y combustibles, en medio del cimbronazo de precios provocado por la guerra internacional.
Además, Georgieva saludará el sablazo a los planes sociales de 78.000 pesos, y el ajuste a rajatabla sobre universidades, discapacitados, educación y salud. La rápida visita le evitará rozar un escenario social y laboral explosivo, que no tiene a Milei como único ejecutor. A la caída de salarios registrados y no registrados, que no ha cesado en este año, se suma el deterioro social imparable. Georgieva podrá celebrar el consumo de carne más bajo en las últimas tres décadas, el aumento de las enfermedades endémicas e infecciosas y de la tasa de mortalidad en adultos mayores. Los gobernadores, que han acompañado esta masacre social a cambio de participar en la privatización del suelo y sus recursos, ocupan su parte en esta agresión a las masas. El presidenciable Kicillof acaba de enviar a Estados Unidos emisarios que dan cuenta del “equilibrio fiscal” de su provincia, a costa de maestros, de trabajadores de la salud y de toda la infraestructura social.
La CGT ingresa en este agosto anunciando su participación en la marcha de San Cayetano, junto a las organizaciones sociales de la UTEP, por “pan y trabajo”. Disimula con ello que acaba de firmar con el Gobierno el engorde de los “aportes solidarios”, a cambio de dejar pasar la destrucción de los convenios colectivos. Como hiciera con la reciente marcha de los jubilados, la burocracia va a San Cayetano sin otro propósito que el de surfear una insatisfacción obrera que crece todo el tiempo, al compás de los cierres y despidos, en los reclamos salariales en la docencia y la salud; en la crisis universitaria que vuelve con el fin del receso. La burocracia forma parte del arco político que, de Milei al pejotakirchnerismo, nos ha dejado “sin pan y sin trabajo”, ambos sacrificados en el altar de los acreedores internacionales. La calle debe ser ganada, en este cuadro, por un salario mínimo y jubilaciones de 2.500.000 pesos, la ocupación de las fábricas que despiden, el rechazo a la entrega de tierras y a los desalojos. Por este programa, coloquemos en las calles la perspectiva de la huelga general.
Marcelo Ramal
27/07/2026
Milei, el capanga de Trump
Los sarcasmos de la diplomacia brasileña no constituyen una respuesta política a lo que es una ofensiva continental del imperialismo. Milei tiene agendado hacerse presente en la ceremonia de traspaso del mando presidencial a Keiko Fujimori, en Perú, y al de Adalberto de la Espriella, en Colombia, junto a toda la tropa fascista latinoamericana. Las reacciones diplomáticas de las cancillerías no alcanzan para derrotar esta ofensiva. Lula rehúsa apoyarse en una movilización popular debido a sus propios lazos con la burguesía local, que puebla el gabinete del Planalto. Esa movilización sólo partirá de una iniciativa independiente; el colombiano Gustavo Petro pagó caro su inmovilismo en cuanto a un llamado a la intervención de las masas.
Que Milei sea un capanga de Trump tiene otra implicancia, a saber, que Argentina ha caído al status de un protectorado de hecho. La coalición libertaria, compuesta por las fracciones internas de LLA, el PRO y numerosos gobernadores, no ha denunciado la provocación fascista de su candidato a la reelección. Tampoco ha habido un pronunciamiento ni tentativa de pronunciamiento en el Congreso; la agenda se establece en la Comisión de Labor Parlamentaria, que integran todos los partidos. Aunque no celebren los disparates del loco de atar, nadie tiene la intención de ponerle un chaleco de fuerza. El ‘flamante’ Jefe de Gabinete, Diego Santilli, aplaudió los insultos de Milei a Lula y a los miembros de la Suprema Corte de Brasil. El gobierno de Argentina se reduce a una banda de ‘hooligans’.
Pero la histeria fascista de Milei, sobre todo, se encuentra motivada por la necesidad de que el Tesoro norteamericano salga, por tercera o cuarta vez, al rescate de las finanzas libertarias. Para el FMI, sólo una devaluación del peso (a 1.800 por dólar, según el nuevo portavoz oficial) permitiría recaudar los dólares y los pesos para cubrir los vencimientos de deuda hasta finales de 2027. El FMI quiere divisas del saldo comercial para esos pagos y frenar la caída de la recaudación para conseguir los pesos; Luis Caputo quiere, por el contrario, que la cuenta la paguen mayores préstamos del FMI, el BID y el Banco Mundial, muy expuestos a la deuda pública de Argentina. El Tesoro de Argentina depende de socorros o swaps del Tesoro norteamericano y del Banco Central de China. Mientras que la línea de crédito de China financia el comercio de ese país con Argentina, los swaps del Tesoro norteamericano sólo sirven para financiar una salida de capitales.
El capanga argentino teme haber perdido el respaldo del Norte y tener que devaluar. Así como Donald Trump no consigue imponer sus exigencias en las guerras criminales en las que ha empeñado a Estados Unidos, Milei está llevando a Argentina a una bancarrota industrial y financiera, cuando comienza su cuarto año de gobierno.
Comité Editorial
Política Obrera
27/07/2026
lunes, julio 27, 2026
Al FMI le pagan con la quiebra de millones de familias trabajadoras
La morosidad de los hogares argentinos alcanzó el nivel más alto de las últimas dos décadas. Lejos de tratarse de un problema de "mala educación financiera", como pretende instalar el gobierno nacional, es el reflejo de una crisis social provocada por el derrumbe del salario, la precarización laboral y el ajuste permanente dictado por el FMI. El trabajador ya no se endeuda para comprar un auto o ampliar su vivienda: se endeuda para llegar a fin de mes.
La mora en las familias pasó del 2,5% al 12,3% entre octubre de 2024 y mayo de 2026. Los préstamos personales presentan un incumplimiento del 14,9% y las tarjetas de crédito del 12,5%, concentrando casi tres cuartas partes de toda la deuda irregular del sistema. La tarjeta dejó de ser un medio de pago para convertirse en un mecanismo desesperado de financiamiento del consumo básico.
El cuadro es todavía más explosivo en las billeteras virtuales y las fintech, convertidas en los prestamistas de última instancia para quienes el sistema bancario ya considera descartables. Allí la morosidad trepó hasta el 29,6%, un récord incluso superior al registrado durante la pandemia.
La magnitud de la crisis queda expuesta en el hecho que de las casi 21 millones de personas endeudadas, 5,8 millones ya están en mora. Es decir, casi tres de cada diez deudores no pueden afrontar sus obligaciones. Los jóvenes son los más golpeados: cuatro de cada diez menores de 24 años son morosos, consecuencia directa de la precarización laboral, los bajos ingresos y la ausencia de perspectivas para toda una generación.
El gobierno pretende responsabilizar a los propios trabajadores por haber tomado créditos "sin prever" el cambio de la economía o contar con adecuada educación financiera, pero los datos desmienten esa fábula liberal. La causa estructural del fenómeno es la caída del salario real desde la asunción de Milei, mientras el costo del crédito se dispara por las elevadas tasas de interés que exige el esquema financiero montado para sostener la bicicleta especulativa y garantizar el pago de la deuda pública.
Aquí aparece el vínculo inseparable entre la deuda del Estado y la deuda de las familias: el programa acordado con el FMI exige tasas de interés positivas, ajuste fiscal permanente y prioridad para los acreedores financieros. Cada nuevo préstamo que toma el Estado para sostener un régimen económico inviable encarece el costo del dinero para toda la economía. El resultado es un crédito prohibitivamente caro para las familias trabajadoras.
Mientras el Tesoro absorbe recursos para refinanciar una deuda externa impagable y garantizar ganancias extraordinarias a bancos y fondos de inversión, los trabajadores terminan pagando intereses usurarios por comprar alimentos, medicamentos o útiles escolares. El endeudamiento privado no constituye un fenómeno aislado: es la prolongación, sobre los hogares, de un régimen económico construido para privilegiar al capital financiero.
La crisis de la morosidad revela además el fracaso de todo el relato oficial sobre la supuesta recuperación económica. Si la economía estuviera creciendo sobre bases sólidas, los salarios permitirían cancelar las deudas y no multiplicarlas. La realidad es exactamente la inversa: cada mes aumenta la cantidad de familias que reemplazan ingresos por crédito, y crédito por más crédito, hasta caer en la cesación de pagos.
La Argentina de Milei no está construyendo una economía más sana sino una sociedad crecientemente hipotecada. El ajuste del FMI no solo multiplica la deuda pública, también convierte a millones de trabajadores en deudores permanentes del sistema financiero.
La visita de la directora del FMI Kristalina Georgieva viene a reforzar esta orientación antiobrera y antipopular. La única respuesta de fondo pasa por romper con el FMI, desconocer la deuda usuraria que condiciona toda la política económica y recomponer de inmediato salarios y jubilaciones para terminar con un régimen que condena a la población a financiar su propia supervivencia con deuda.
Marcelo Mache
Preocupa la baja tasa de vacunación en Argentina
La situación a nivel mundial
A nivel mundial, el informe mencionado da cuenta de que cerca de 116 millones de niños, recibió al menos una dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina o tos convulsa (DTP), mientras que el 85%, unos 110 millones, completó las tres dosis recomendadas. De esta forma, la cobertura mundial permanece un punto por debajo de los niveles de 2019 y se mantiene estancada desde hace más de una década. A su vez, en 2025, unos 13,5 millones de niños no recibieron ninguna vacuna durante su primer año de vida, casi 750.000 menos que el año anterior. Las estimaciones advierten que cada vez más niños comienzan el calendario de vacunación, pero no lo completan. De esta forma, se estima que 7,3 millones de lactantes recibieron la primera dosis de la vacuna DTP, pero no llegaron a recibir la primera dosis de la vacuna contra el sarampión. La cobertura frente al sarampión permanece muy por debajo del 95% necesario para prevenir brotes, y 57 países notificaron brotes importantes durante 2025. Dentro de los cuales se encuentran México, Canadá y Estados Unidos, anfitriones del mundial de fútbol.
Argentina uno de los países con menor cantidad de niños y niñas vacunados
De acuerdo al informe citado, se calcula que en Argentina hay 101.000 “cero dosis”, es decir, chicos que no recibieron ninguna dosis de ninguna vacuna. Esto significa un aumento del 60% respecto a las cifras documentadas en 2021 (63.000 niños).
A su vez, expresa el informe, la tendencia general es que los esquemas no se completen. Esto se ve, por ejemplo, en la tercera dosis del esquema de la triple bacteriana (difteria, tétanos y tos ferina o pertusis), la última de la llamada “neumococo conjugado”, la segunda dosis de la triple viral (sarampión, rubéola y paperas) y la última de las dos dosis de vacunas contra el VPH (Virus del Papiloma Humano). La triple bacteriana tenía una cobertura regional del 90% en el 2000 y ahora ronda el 86%. La segunda dosis de la triple viral, en 78% está lejos de los objetivos para 2030. La última dosis de la que combate el neumococo, en un 80%. Y la más baja es la segunda dosis de VPH, que alcanza al 64% de la población objetivo.
Ante este panorama, el Colegio de Médicos bonaerense, en un comunicado publicado el 21/07/2026 manifestó su "más profunda, enérgica e inaplazable preocupación ante el colapso absoluto y documentado de las tasas de cobertura de vacunación en nuestro país” y expresó que “esta situación de desamparo sanitario constituye un riesgo epidemiológico inminente y una omisión crítica de las responsabilidades éticas, legales y constitucionales del Estado nacional”.
El colegio, además, expresa su preocupación por la situación de los jubilados y adultos mayores denunciando “una privatización de hecho”, dado que se presentaron dificultades en la provisión de la vacuna antigripal y antineumocócica estacional y muchos, quiénes poseen recursos para costearlo, debieron acceder a la cobertura de forma privada.
Actualmente, en nuestro país, la ley de vacunación (Ley 27.491) garantiza el acceso gratuito de toda la población a las vacunas obligatorias, que son las incluidas en el Calendario Nacional de Vacunación; las recomendadas por la autoridad sanitaria para grupos en riesgo y las indicadas en una situación de emergencia por epidemia. Pero evidentemente esto no es suficiente para garantizar la cobertura.
En su comunicado, los médicos bonaerenses ubican el problema en "el abandono de las campañas de comunicación social, la falta de pauta educativa para contrarrestar la desinformación post-pandemia y la nula inversión en difusión" (21/07/2026) y reclaman el establecimiento inmediato del stock y regularización total de la cadena de provisión logística de todos los biológicos del Calendario Nacional de Vacunación en la totalidad de los efectores públicos provinciales y municipales, el lanzamiento inmediato de campañas federales de comunicación masiva, con especial énfasis en el ingreso escolar y grupos vulnerables. Suman al reclamo la exigencia de la normalización y priorización absoluta de la provisión y cobertura gratuita al 100% de la inmunización antigripal y antineumocócica estacional para todos los jubilados y pacientes de riesgo. Y la apertura y publicación del tablero de monitoreo de coberturas provinciales y locales para permitir a las sociedades científicas y colegios de profesionales colaborar en el diseño de estrategias de 'búsqueda activa' de niños no inmunizados.
La situación se agrava con la alarma de que hinchas argentinos que viajaron a presenciar los partidos del mundial de fútbol puedan reintroducir la enfermedad de Sarampión. Florida, Texas y Kansas, donde se jugaron algunos de los partidos, están entre los 44 estados que confirmaron casos en lo que va del año. “El riesgo de reintroducción por la situación externa se combina con factores internos que incrementan la vulnerabilidad frente a una eventual introducción viral del sarampión. La persistencia de coberturas de vacunación inferiores a las metas recomendadas, la acumulación de susceptibles en distintos grupos etarios y territorios, y las brechas observadas en algunos indicadores de vigilancia epidemiológica son condiciones que podrían favorecer la transmisión del virus ante eventos de importación”, detallaron desde el Ministerio de Salud Nacional en la comunicación epidemiológica (La Nación, 23/07/2026).
Como venimos desarrollando en estas páginas, el gobierno liberticida sigue a rajatabla la política sanitaria “antivacunas” de los Estados Unidos que ya está generando estragos en dicho país por medio de recortes, despidos y la reducción de los calendarios de vacunación. Los datos alarmantes acerca de la tasa de vacunación y la proliferación de enfermedades no son hechos aislados, es resultado de este ataque sistemático a la salud pública, cuyo fin último es la privatización.
Daniela Magoc
26/07/2026
La cadena monetaria y de crédito coquetea con una explosión
Actividad económica
Mientras se cantaban loas a la estabilidad cambiaria, la caída del riesgo país y otros anuncios, el “Estimador de la actividad económica del INDEC” tuvo en el bimestre de abril y mayo una caída acumulada del 2%, con retrocesos del 5,6% y del 4,3 en la Industria y el Comercio, respectivamente, en relación al año anterior. La pérdida de empleos registrados, según estos datos, suma otros 120.000 en un año, después de 200.000 puestos caídos en el año y medio anterior. Es cierto que ese resultado de conjunto tiene lugar con una mayor actividad de ciertos sectores, pero éstos se caracterizan por una mínima ocupación y por proveerse en el exterior de buena parte de sus insumos y materiales, como ocurre con la minería y el petróleo. Las facilidades que otorga el RIGI convierte a estas actividades en verdaderos enclaves, que se financian en el exterior y remiten buena parte de sus resultados económicos hacia sus casas matrices.
Por otra parte, la retracción industrial y comercial ha desplomado la recaudación fiscal, de modo que el pago de la deuda pública se hace con mayores emisiones de la misma deuda.
Las disparidades industriales –donde el boom de la energía coincide con la bancarrota de otros sectores- son caracterizados como un proceso de "destrucción creadora", en medio de una caída generalizada de la inversión. En pleno boom minero y petrolero, la formación bruta de capital fijo cayó en el primer trimestre del año un 11,6% respecto del año anterior, acumulando cinco trimestres consecutivos de caída. Según la CEPAL, Argentina registró en 2025 un volumen de inversión extranjera directa que está entre los más bajos de América Latina. El balance comercial favorable está fuertemente influido por la retracción de las importaciones de materias primas y maquinarias, como resultado de la recesión industrial.
Explosión monetaria, endeudamiento en alza
En la primera etapa de su gestión, Milei-Caputo se jacta de haber "saneado al Banco Central", que había acumulado una deuda en pesos con los bancos del sistema por cerca al equivalente a 80 mil millones a altas tasas de interés. En verdad, el “saneamiento” de Milei consistió en trasladarle esa deuda al Tesoro, y cargarla sobre las espaldas de contribuyentes y trabajadores a través de brutales ajustes. Otra deuda, por una cifra similar, de carácter “intransferible”, sin obligación de pago, del Tesoro con el Banco Central, fue reducida, contablemente, a 23 mil millones de dólares, que quedaron como obligación de pago del Tesoro. El ‘saneamiento’ costó, por lo tanto, más de 100 mil millones de dólares, a ser cancelados por los contribuyentes. Ha sido una confiscación superior a los depósitos encerrados en el ‘corralito’ de 2002.
Pero ahora, el gobierno ha vuelto a los "históricos" mecanismos de endeudamiento del Central ‘saneado’. El Central ha decidido autorizar que el 45% de los depósitos bancarios, guardados como encajes en el Banco, puedan ser constituidos, no con efectivo sino con bonos de deuda del estado por un máximo del 30 por ciento. El Central vuelve a financiar al Tesoro por medio de ese mecanismo, atando la solvencia del sistema bancario a la deuda pública. La renovación y acrecentamiento de esta carga de deuda pública obliga al Tesoro a ofrecer una tasa de interés que duplica o triplica a la inflación mensual, según las circunstancias. La expansión monetaria toma la forma de una expansión de la deuda, atando al conjunto del sistema a la solvencia del Estado, cuya recaudación fiscal está cayendo. La explosión monetaria (hiperinflación) sólo es contenida por un “sistema Ponzi”, donde una deuda mayor paga la deuda corriente. La altísima tasa de interés que remunera la deuda pública actúa como referencia de los préstamos para la industria, el comercio o el mercado inmobiliario, y para los préstamos personales directos o con tarjeta de crédito, tanto de bancos como de billeteras virtuales La recesión en curso es, por lo tanto, inducida. Por otro lado, la emisión monetaria directa tendrá lugar cuando este endeudamiento sea declarado en bancarrota. La gran industria, por esta razón, no se financia con crédito interno sino con endeudamiento externo. Es, no una ‘destrucción creativa’, sino una destrucción circular.
Colapso del crédito
Es frecuente escuchar también que, superada la crisis de financiamiento de la deuda pública, el régimen financiero encontrará las condiciones para restaurar el crédito privado, incentivar el consumo, las inversiones y la propiedad inmueble, todo lo cual se encuentra hoy en estado “catatónico”. Pero esa tentativa ya fue recorrida por Milei-Caputo, y terminó en una crisis de insolvencia. Durante 2024, después del cimbronazo devaluatorio e inflacionario del verano, se puso en marcha una expansión del crédito privado con diferentes fines, a partir de los ingresos de capital aportados por el carry trade y de la deuda privada. La escalada de préstamos aportó rendimientos extraordinarios a los bancos y a los inversores especulativos, porque, con inflación en descenso, las tasas de interés se mantuvieron en niveles elevados. En el caso del crédito personal, este régimen buscó compensar la fuerte caída del consumo privado que tuvo lugar con la caída de los salarios y las jubilaciones. La ola crediticia se extendió hacia algunos sectores del agronegocio y, más limitadamente, a la actividad inmobiliaria. Pero las deudas corporativas agropecuarias y agroindustriales han terminado en quiebras y concursos de acreedores -Los Grobo, Agrofina, Tres Arroyos. En cuanto al crédito personal, la mora alcanza al 13% de los préstamos bancarios y a más del 40% de las billeteras virtuales. La reacción de la banca a este default de las familias ha sido la de endurecer el crédito personal. Cualquier perspectiva de reducción de la tasa de interés y de refinanciamiento “blando” entra en choque con el régimen de la deuda pública y el sostenimiento del carry trade. Más allá de la perspectiva de nuevos impagos, la crisis de crédito coloca un bloqueo decisivo a una reactivación económica fundada en el consumo privado. Vale lo mismo para la interrupción del crédito inmobiliario, que ha precipitado un desplome en la industria de la construcción y sus insumos.
La conexión entre el capital monetario y el capital productivo -el sistema de crédito-, ha colapsado tempranamente. La economista Mariana dal Poggeto denomina a este proceso “una crisis de distribución” del sistema de crédito en la economía.
Dolarización
En el actual perfil de la deuda pública de Argentina, así como el flujo de divisas, han ganado peso los acreedores internacionales. Estamos ante otro eslabón que une el sistema de crédito interno e internacional. Mientras los organismos internacionales, comenzando por el FMI, exigen a Argentina una política de “acumulación de reservas” como garantía de pago de la deuda externa, el movimiento de divisas de estos tres años ha representado una verdadera puerta giratoria: contra los 38.000 millones de dólares de saldo de balanza comercial cosechado desde comienzos de 2024 al primer trimestre de este año, la “Formación de Activos Externos” -pagos por vencimiento de deuda, compra de dólares para atesoramiento-. representó todavía más que aquello, unos 39.000 millones, incluso cuando las restricciones cambiarias -cepo- a las empresas continúan parcialmente en vigencia. Otros ingresos de divisas -por préstamos de empresas y del FMI-, deben contabilizarse enteramente como deuda. Las reservas disponibles del Banco Central, en este cuadro, continúan siendo negativas.
El plan financiero recientemente presentado por Caputo ha desnudado esta realidad, pues el pago de los compromisos del año 2027 reposa en nuevos préstamos del FMI y otros organismos y… en la renovación de los vencimientos de la deuda en dólares, a través de Bonos a dos años. Caputo disimula la ausencia de Argentina en el mercado internacional voluntario de deuda con invocaciones al “desarrollo de un mercado local”. Pero la tendencia de ese mercado interior de deuda es la dolarización de carteras, es decir, condicionar el financiamiento público a la emisión de Bonos atados a la evolución del dólar. El plan financiero de 2027, por lo tanto, es una combinación del auxilio “institucional” del FMI con la dolarización integral de los acreedores.
El plan de Caputo supone que esos especuladores renovarán integralmente sus acreencias en 2027, con nuevos Bonos atados al dólar. Pero la consultora Fisch es menos optimista y recomienda al gobierno argentino enfrentar el año que viene con “dólares efectivos” en las reservas del Banco Central. La misma consultora alerta sobre la inminente suba de tasas de interés en los Estados Unidos, que volvería a inviabilizar la tentativa de Caputo de salir al mercado internacional de crédito voluntario. Sin acceder a ese mercado, la deuda argentina se dolariza aceleradamente, sin otra perspectiva que la de reciclarla en condiciones más breves y onerosas.
Motosierra
Es claro que los vencimientos de deuda 2027, que representan necesidades de pago o refinanciamiento de 25.000 millones de dólares, deberán afrontarse bajo la tutela del FMI. Para aventar una salida de capitales y una crisis cambiaria, Milei ofrecerá como garantía otro ajuste, que tendrá su eje en la reforma jubilatoria. El proceso electoral tendrá lugar en medio de este escenario convulsivo, que nada tiene que ver con los brulotes de “mejora económica” que lanzan los propagandistas oficiales.
Marcelo Ramal
26/07/2026
domingo, julio 26, 2026
Las elecciones brasileñas: Bolsonaro, Lula y el factor Trump
Según las últimas encuestas, Lula aventajaría a Flávio Bolsonaro por 8 puntos (45% contra 37%) en un eventual ballotage, que se realizaría el 25 de octubre próximo. Hasta mayo, se registraba un virtual “empate técnico”.
La diferencia a favor de Lula no se debe tanto a un crecimiento de éste, sino al derrumbe de su rival. El retroceso electoral del senador ultraderechista comenzó con su involucramiento en casos de corrupción derivados de la quiebra del Banco Master. Más recientemente, se vio golpeado por el rechazo de parte importante del electorado de su país a las medidas arancelarias impuestas por Donald Trump. Flavio Bolsonaro se vio obligado a solicitar públicamente al presidente norteamericano que no imponga el paquete de aranceles del 25% que comenzó a regir desde el 22 de julio, advirtiendo que tal medida perjudicaría su campaña. Los aranceles norteamericanos afectan a unos 3.000 productos que suman el 18% de las exportaciones brasileñas (un costo de alrededor de 7.400 millones de dólares).
La estafa del Banco Master
La quiebra del banco Master causó pérdidas de 2000 millones de dólares a sus inversionistas en noviembre de 2025 y es catalogada como la mayor estafa financiera en la historia brasileña, salpicando a políticos de diversos sectores, jueces y empresarios. Mientras Lula hizo renunciar como presidente del Senado a un viejo aliado y líder del PT, Jaques Wagner, acusado de haber recibido sobornos en esta estafa, Flavio Bolsonaro había negado relación alguna con la entidad financiera. Sin embargo, una investigación periodística puso en evidencia la fluida relación entre el senador derechista y el director del banco Master, quien financió la producción de una serie sobre el gobierno de su padre que iba a ser estrenada como parte de la campaña electoral. La crisis llegó a un punto tal que Michelle Bolsonaro, esposa de Jair y un alfil de los sectores evangélicos, ha salido a criticar públicamente a Flavio, en lo que, según afirma El País (27/6), podría ser la preparación de un intento de relevo ante una eventual caída de su candidatura. La derecha brasileña está sufriendo una fragmentación en diferentes camarillas enfrentadas entre sí. En un intento de cohesionar estas facciones, Jair Bolsonaro escribió una carta pidiendo la unidad alrededor de la candidatura de su hijo, lo que le valió un agravamiento de sus condiciones de detención. La visita que el presidente argentino Javier Milei le hará en las próximas horas a Flavio y, probablemente, a Jair Bolsonaro, aparecen en este cuadro como un salvavidas de plomo.
Lula
Lula, sin embargo, ha encontrado serios límites para poder aprovechar toda esta situación en su favor e inclinar definitivamente la balanza electoral hacia su lado. El presidente brasileño enfrenta una degradada situación social, marcada por la creciente inflación y un alto endeudamiento de la clase obrera y las clases medias. La banca carioca se encuentra temerosa por el crecimiento de la morosidad. El Instituto de Estudios de la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) llama la atención sobre la potencial crisis fiscal del Estado brasileño para el año que viene por el costo de financiamiento de su actual esquema de gasto público (Bloomberg, 27/06). Como medida de rescate, Lula impulsó un plan de refinanciación de deudas para sectores informales a una tasa subvencionada y con la posibilidad de ampliación del monto de deuda y de los plazos de amortización hasta 6 meses (Bloomberg, 29/06). La medida representa patear la crisis hacia adelante, mientras los salarios se mantienen planchados. Incluso las refinanciaciones tendrán como garantía los fondos de indemnización por despidos, que garantizaría hasta el 50% de los préstamos (Ídem), lo que puede producir una mayor confiscación a término. El proyecto oficial de reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, que ya cuenta con media sanción de diputados, no ha escandalizado a ningún sector de la burguesía, e incluso ha logrado el apoyo de las fuerzas patronales en la legislatura, toda vez que Lula ha dejado intacta toda la contrarreforma laboral impuesta en 2018 por el golpista Temer (el régimen de banco de horas y el de horas extras, que Temer amplió y flexibilizó al extremo, pueden compensar ampliamente esa reducción de la jornada laboral semanal).
Lula ha aprovechado la injerencia del imperialismo norteamericano para proclamarse defensor de la “soberanía nacional brasileña”, sin contraponer antagónicamente este latiguillo a la manutención de relaciones con el gobierno de Trump y sus socios derechistas del continente. Los reclamos en defensa de la “soberanía nacional”, no han llevado a Lula a ningún choque significativo con el imperialismo norteamericano en el plano internacional. En el caso de la invasión a Venezuela, o el bloqueo criminal y la amenaza de invasión contra Cuba, el presidente brasileño se ha limitado a delimitaciones diplomáticas y no ha sido capaz de desafiar el bloqueo petrolero a Cuba. En el caso de Bolivia, cerró filas con el trumpista Rodrigo Paz Pereira ante la rebelión obrera y campesina en su contra, contribuyendo a su liquidación.
El techo que ha alcanzado la intención electoral de Lula todavía amenaza sus chances de ganar las próximas elecciones, dada la volatilidad de los procesos electorales en la región, la creciente injerencia norteamericana en los procesos electorales y los antecedentes de ajustadísimos márgenes de diferencia en los últimos ballotages latinoamericanos (Colombia, Perú). A fines de 2025, Lula aventajaba por más de 15 puntos a Flávio Bolsonaro para después pasar a un “empate técnico” y ahora volver a remontar, pero por una diferencia menor de 8 puntos. Por otro lado, todavía las alianzas están en pleno desarrollo y con los números actuales, no está asegurada una mayoría en el congreso ni para Lula ni para Bolsonaro hijo. El PT y la burocracia sindical de la CUT, con sus partidos aliados, que incluyen al PSOL y al PCB, no se han jugado a una movilización obrera y popular, porque ésta hubiera chocado con Lula.
Trump
El gobierno norteamericano todavía no ha dicho su última palabra sobre su injerencia en las elecciones en Brasil. Trump busca integrar a Brasil al Escudo de Las Américas, entre otras cosas para combatir la creciente influencia comercial china. China ha desplazado a Estados Unidos como principal socio comercial de Brasil, el cual a su vez ha sido el país que más inversiones chinas ha recibido durante el 2025, por un monto de 6.100 millones de dólares. China acapara más del 80% de los nuevos proyectos mineros y energéticos de Brasil. El tercio de las exportaciones brasileñas se colocan en China, principalmente de soja y petróleo. Por otra parte, Brasil posee la segunda mayor reserva mundial de tierras raras, minerales claves para la industria tecnológica, militar y de electro movilidad. El imperialismo norteamericano tiene sus miras puestas en las tierras raras brasileñas para sus cadenas de producción y ha sido el eje de discusión entre Lula y Trump, bajo la negociación de los diferentes aranceles impuestos por el Departamento de Estado norteamericano, particularmente los que entrarán en vigencia esta semana. El Departamento de Estado norteamericano ya ha declarado como organizaciones terroristas al Primer Comando de la Capital y al Comando Vermelho, por pedido expreso de Flavio Bolsonaro, lo que abre la posibilidad de que Estados Unidos busque llevar adelante operaciones militares y de inteligencia en su territorio nacional (bajo la excusa de la lucha contra el “narcoterrorismo”, el gobierno de Trump bombardeó las costas de Venezuela y preparó el terreno para la operación de secuestro de Maduro).
Trump también encabeza la embestida contra Pix, el sistema de pagos desarrollado por la banca pública brasileña. Por no cobrar comisión, ha dejado fuera del negocio a grandes operadores Fintech.
En caso de ganar, Lula deberá hacer frente a una agudización de las contradicciones de su política económica en un contexto mundial de crisis y guerras. Las proyecciones sitúan el déficit de Brasil en cerca del 8,5% del PBI y la deuda bruta en un 81% del PBI. La burguesía reclama medidas de ajuste para paliar la crisis. Es lo que el gobierno pateará para después de las elecciones. Finalmente, tal vez no sea una casualidad que Lula acabe de hacerle a la jefa del FMI, Cristalina Georgeva, una confesión que quedó registrada en un micrófono que quedó abierto en la última cumbre del G7: “yo nunca fui un izquierdista”.
Julio Quintana
26/07/2026
Al asalto de Brasil
Las elecciones que tendrán lugar en octubre próximo son un accidente o un pretexto de una ofensiva de mayor alcance., o sea que no se limita a promover un improbable triunfo de Flavio Bolsonaro. La decisión de Trump de designar a las dos organizaciones criminales de Brasil – el Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho – como terroristas, autoriza a las fuerzas armadas de Estados Unidos a incursionar en Brasil en oposición a todo el llamado derecho internacional. La misma designación para los carteles de la droga que operan en México ha servido para operaciones militares norteamericanas dentro del país, que en las recientes semanas han tenido lugar con la participación de los militares mexicanos. La determinación de Trump de convertir a México en un protectorado no ha amenguado en ningún momento; en el caso de Canadá no ha retrocedido del declarado propósito de anexarla a Estados Unidos. En el mismo Brasil, un grupo de gobernadores, en especial del estado de São Paulo y Río de Janeiro, desarrolló un brutal operativo de represión contra las favelas, con el propósito de provocar la declaración de Estado de Excepción y la militarización urbana. El operativo fue impulsado a espaldas del gobierno nacional y de Suprema Corte. Un sector fundamental de la ultraderecha de Brasil se había adelantado a la designación de terroristas de las organizaciones criminales mencionadas, por parte de Trump, aunque con el conocimiento y apoyo de éste.
Javier Milei ha entendido esto. No así, claro, el Congreso de la Nación, que no ha vetado su viaje a São Paulo en calidad de marioneta de Trump. Milei se lanzó a una metralla de insultos contra Lula y la izquierda, en una señal típica del propósito de dar un carácter fascista a la candidatura de Bolsonaro (h), o sea, con el apoyo y la movilización de los sectores desclasados del país. Jair Messias padre ha sido condenado a 27 años de prisión por los tribunales brasileños por la promoción de un golpe de estado contra el gobierno legal de Lula, en enero de 2023, y por numerosos casos de corrupción, como la retención de oxígeno para la población de Manaos, durante la pandemia, que causó la muerte evitable de decenas de miles de personas. Los Estados Unidos del primer gobierno de Trump y el Brasil de Bolsonaro padre han registrado el mayor número de muertos por Covid de todo el mundo. La actividad de Milei en apoyo a Bolsonaro (h) reafirma su condición fascista, algo que es negado por un variado círculo de politólogos en Argentina. Mussolini, el padre del fascismo, gobernó Italia durante un período en un marco pseudoconstitucional, à la Milei, para finalmente convertir al país en un estado totalitario.
Flavio Bolsonaro va atrás en las encuestas (43%), frente a Lula (48%), cuando se desconoce aún el alineamiento de la derecha y centroderecha, que dominan el Congreso, en lo que será una disputa entre dos frentes políticos. El gobierno de Lula es una coalición con la derecha brasileña, aunque no solamente con la que se profesa “liberal”. De modo que el “presidiario” e “izquierdista sucio”, como lo calificó el presidente de Argentina con varias causas abiertas, junto a numerosos subordinados, gobierna con numerosos derechistas. Para quebrar esta alianza política, Trump ha desatado una guerra de aranceles contra Brasil, con el cual registra, sin embargo, un superávit comercial. El 25% arancelario impuesto al vecino de Argentina supera los niveles aplicados a otros países. Los aranceles afectan al 18% de las exportaciones de Brasil. Pareciera, en principio, que el gabinete apoya la respuesta de Lula – “aranceles recíprocos” – en oposición a la respuesta servil de Bolsonaro, que ha “pedido” a Trump una reconsideración del ‘arancelazo’. Si el frente burgués oficialista mantiene esta postura, Lula tendría asegurada la delantera en la primera vuelta, pero no podría evitar el balotaje. El otro tema fundamental es la exigencia de Trump de que Brasil anule la billetera pública virtual Pix del Banco Central, cuyas transacciones son gratuitas, en defensa de Visa y Mastercard que, como consecuencia, han perdido mercado en Brasil. El choque por los sistemas internacionales de pago, otrora monopolizado por Estados Unidos y el dólar, se propaga por todo el mundo.
Lula resiste, digamos, la ofensiva y el asalto de Trump, pero en el marco superestructural y diplomático, de ninguna mediante una movilización de masas y el desarrollo de una comprensión política de conjunto, que no es otra que la dominancia del colonialismo político y la guerra imperialista. Es muy frecuente en la prensa y en los mentideros políticos decir que Brasil “é grande demais” para que el imperialismo pueda imponerle su política, lo que no pasa de una irresponsabilidad. La intervención de las masas es un temor que comparten todos los partidos, incluido los de izquierda como el PSOL, que colabora con el ‘lulismo’. En Argentina, es necesario que la lucha para poner fin al gobierno criminal de Milei sea, además de masiva, internacional. Es hora de incorporar la lucha contra el fascismo imperialista, una agenda de agitación y manifestaciones, para que las masas decidan en ella con toda determinación.
Comité Editorial
Política Obrera
26/07/2026
Mundial 2026: Gianni Infantino, el gran ganador
El campeonato obtenido por la selección española ha dejado grandes titulares deportivos, pero también relacionados con aquello que sucede lejos del campo de juego. Una vez pasados los festejos (y tristezas) por el partido final, los medios han colocado en la tapa los grandes millones que ha embolsado la FIFA en este torneo mundial. Se han superado todas las previsiones y ahora se entusiasman con impulsar aún más lejos la potencialidad económica del deporte más popular del mundo.
La información oficial, comunicada por el presidente del ente del fútbol mundial, Gianni Infantino, afirma haber obtenido un ingreso por 15.000 millones de dólares, cifra que duplica lo obtenido en Qatar 2022, donde fueron recaudados 7.600 millones de dólares. En la previa al Mundial, la FIFA había estimado ingresos por 11.000 millones. El resultado final superó en un 36 % la cifra prevista inicialmente. La ganancia “limpia” para la FIFA ronda los 9.000 millones de dólares.
Infantino había apostado el todo por el todo en esta edición mundialista, la primera de la historia que involucró a tres países y 16 sedes distribuidas a lo largo y ancho de medio continente, con distancias de miles de kilómetros entre cada una de ellas. Las federaciones, principalmente la que representa a los países europeos (UEFA), habían acumulado reclamos contra el presidente del organismo internacional. El momento de mayor tensión se vivió durante el desarrollo del propio torneo, cuando Trump intervino para retirar una tarjeta roja a Folarin Balogun, máximo goleador de Estados Unidos, a fin de que pudiera disputar el partido de octavos de final frente a la selección de Bélgica. Ese partido finalmente fue dominado por los europeos que celebraron la victoria imitando el baile de Donald Trump en el campo de juego.
Sin embargo, una vez que dejó de girar la pelota, las ganancias extraordinarias culminaron en aplausos y promesas de reelección para Infantino, que debe someterse a elecciones en marzo de 2027. El actual dirigente cuenta con más de 200 compromisos favorables.
La FIFA logró transformar un ingreso secundario en su principal ganancia, la venta de entradas. Cerca de 5.000 millones de dólares fueron aportados por la venta y la reventa de entradas. Por primera vez en su historia, la FIFA habilitó un sitio de reventa oficial, gracias a las normas legales estadounidenses. Por cada reventa, el organismo se quedaba con una comisión del 15 % del vendedor y otro 15 % del comprador, un negocio redondo. Las entradas para la final del Mundial rondaron los 10.000 dólares, aunque en los sitios de reventa se observaron tickets ofrecidos a 50.000 o, incluso, 100.000 dólares cada uno. Los informes oficiales informaron una ocupación del 99,7 % promedio de las butacas disponibles. El informe oficial ha contabilizado una asistencia de 6,6 millones de personas a los 104 partidos del mundial, duplicando el récord previo de 3,6 millones obtenido en Estados Unidos 1994.
Las críticas sobre los precios de las entradas involucraron al propio Donald Trump, que al ser consultado por el valor de las entradas para asistir al partido inaugural de su propio seleccionado, cerca de los 1.000 dólares, aseguró que nunca abonaría precio semejante. Infantino defendió permanentemente que los precios de las entradas estaban en sintonía con otros eventos deportivos y culturales de los Estados Unidos.
Infantino logró estrechar sus vínculos con Donald Trump, a quien hizo protagonista de la organización y de los eventos claves del torneo. La copa entregada a los nuevos campeones fue sostenida por Trump e Infantino, gesto que se había dado en el Mundial de Clubes organizado también en Estados Unidos. En la previa al Mundial, Infantino había inventado y otorgado el premio “FIFA de la Paz” a Trump, un insulto a la humanidad.
El magnate ya se ha aventurado a reclamar ser nuevamente sede de la Copa del Mundo, aunque exigió hacerlo en soledad: "Deberían elegir de nuevo a Estados Unidos. Esta vez dejaremos fuera a Canadá y México" (Ámbito, 19/07). Lo que fue entendido como una alusión a la Copa que tendrá lugar en 2028, puesto que la FIFA ya votó las sedes para 2030 y 2034, puede ser leído como una exigencia inmediata del magnate.
La “buena letra” de Infantino puede catapultarlo lejos. En los medios estadounidenses circula abiertamente que Trump respaldará al presidente de la FIFA como candidato a secretario general de las Naciones Unidas, en la elección que debe celebrarse a fin de año ante el vencimiento del mandato de su actual secretario, el portugués Antonio Guterres.
Otros ganadores
Pero no solo Infantino fue el gran ganador del evento. Las televisoras, las marcas de ropa que visten a los jugadores, con registros de venta récord, y las marcas que aprovecharon el nuevo espacio publicitario del “cooling break” amasaron también grandes fortunas. La cadena Fox Sports se ubicó primera en el ranking; mediante un acuerdo con la FIFA por la transmisión del Mundial 2022 de Qatar obtuvo a precio rebajado todos los derechos televisivos en exclusiva a 500 millones de dólares. La reventa a otras emisoras superó los 1.500 millones de dólares, dejando un saldo favorable de 1.000 millones de dólares. A esto deben sumarse las inversiones que significaron los espacios publicitarios creados por las pausas de hidratación de tres minutos, también exigidos por Fox desde hace tiempo. La FIFA las justificó como necesarias por el calor del verano, aunque su inclusión se encontraba siendo reclamada por motivos extradeportivos.
Un espacio de publicidad de 30 segundos en el “cooling break” rondaba los 300.000 dólares en la televisión estadounidense; para las rondas finales ese número escaló hasta los 800.000 dólares. La transmisión del Mundial en los Estados Unidos batió todos los récords previos y a nivel mundial se calcula que la final fue vista por entre 1.800 y 2.200 millones de personas, cerca de un tercio de la población mundial.
Quienes lograron ingresar al podio de los ganadores también fueron las casas de apuestas, que obtuvieron ganancias cercanas a los 500 millones de dólares. El mayor impulso para las casas de apuestas lo obtuvieron por el crecimiento espiralado del mercado en Estados Unidos y Brasil. El cálculo observa un aumento de apuestas por partido disputado, cerca de 50 millones de dólares por partido. El crecimiento de las apuestas online se observa no en un mercado previo de “predicción de resultados”, el popular “prode”, sino en las apuestas en vivo durante el desarrollo del partido, incluso por jugadas puntuales (errar un pase, sacar mal un córner, hacer un foul para obtener una amarilla en un momento determinado del partido, etc). Grandes estrellas como el brasileño Bruno Guimaraes, debieron enfrentar juicios y sanciones por estas conductas. En varios casos, los jugadores han declarado en sede judicial que sus compromisos con los grupos de apuestas nacieron por deudas creadas a partir de su adicción al juego. En la considerada mejor liga del mundo, la liga inglesa, los sponsors de las camisetas han sido monopolizados por las mismas casas de apuestas. En el Mundial, han copado las pausas de hidratación que, como fue registrado, favorecieron picos de apuesta en medio de los partidos.
La intención de seguir expandiendo el Mundial a más seleccionados -se ha propuesto un cupo de 64 participantes- busca llevar el negocio a China e India, muy débiles de tradición futbolística propia.
Los perdedores
En esta Copa Mundial hubo espacio para los perdedores, principalmente, los hinchas del fútbol que recibieron precios de entradas por las nubes y una “avivada” de las empresas de transporte que elevaron los precios del transporte los días de partido. Las aerolíneas no perdieron la oportunidad de elevar los precios de los pasajes, a pesar de que las demoras y cancelaciones fueron una constante durante el torneo. Las ciudades-sedes esperaban obtener un récord de visitantes que fueran un incentivo a la actividad económica. Sin embargo, los hoteles y restaurantes no tuvieron la afluencia esperada previamente. Las ganancias fueron ínfimas y la creación de puestos de trabajo, que había sido una promesa de la propia FIFA, se resumió en trabajadores contratados de manera informal, con salarios bajos y condiciones de trabajo precarias. La Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento denunció a la propia FIFA de inflar la demanda de habitaciones con pedidos para su propio personal. La ocupación hotelera se redujo a episodios particulares por el desarrollo de algún partido.
Distintos informes aseguraron que la utilización de estadios y estructuras ya existentes no generaron ningún incremento en la demanda laboral o una creación de nuevos activos locales. Se estima que el Mundial introdujo cerca de 40.000 millones de dólares al mercado mundial, pero los mismos fueron embolsados por contados bolsillos. El evento del deporte más popular del mundo expuso como nunca el monopolio de la acumulación capitalista en cada vez más reducidas manos. “Infantino lo hizo”. Aplaudido en los salones de Trump y la FIFA, abucheado en el estadio Met Life por los hinchas presentes.
La guerra imperialista, los atropellos criminales sobre Cuba e Irán, siguieron su curso sin detenerse al ver la pelota girar. Es la ofensa del imperialismo, que ha quebrado todas las tradiciones de hermandad entre los pueblos que rodeaban al deporte. La clase obrera al barrer con los odios que al mundo envenenan devolverá al fútbol -y al deporte en general- el lugar que siempre le ha pertenecido.
Joaquín Antúnez
22/07/2026
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