domingo, julio 19, 2026

Guillén, junto al árbol luminoso de la idea


Guillén es nuestro porque sintió la esencia colectiva de este pueblo y la definió con su palabra aguda; y lo es porque estamos en su obra, latiendo en ella

 Julio nos trajo, en su décimo día de 1902 a Nicolás Guillén, humanista marcado por la condición de poeta, que llevó a las páginas de la literatura cubana y universal la radiografía social de una nación; y nos lo llevó del mundo físico un día como hoy, hace 37 años. 
 El sentido de pertenencia que se advierte al nombrarlo, trasciende el hecho de su designación –por sobradas razones– de Poeta Nacional de Cuba. Guillén es nuestro porque sintió la esencia colectiva de este pueblo y la definió con su palabra aguda; y lo es porque estamos en su obra, mezclados, como dijo, y latiendo en ella, entre el humor, la sátira, la belleza, la crítica a los males sociales, la justicia revolucionaria, y el infinito amor por la tierra en que nacimos. 
 Al espíritu de Cuba lo llamó «mestizo», convencido de que la pureza «tan puntiaguda», y en el más estricto sentido, es poco o nada probable. Mucho menos sería «puro» un pueblo con una composición étnica, «donde todos somos un poco níspero»; y entendió que en esta tierra era muy profunda «la inyección africana», tanto, que «se cruzan y entrecruzan en nuestra bien regada hidrografía social tantas corrientes capilares, que sería trabajo de miniaturista desenredar el jeroglífico».
 Aseguraba Guillén, con pulso de sociólogo, que «del espíritu hacia la piel» nos vendría «el color definitivo» y aspiró a que algún día se diría «color cubano». Con la lucidez de su obra contribuyó a «adelantar» ese día; y en ella, nos contempló en tiempos eternos.
 Si bien, ante la obra de un autor, el lector escoge y se identifica con lo que más se le aviene, resulta innegable que hay poemas que integran el corpus emotivo de la nación, tanto por la belleza lírica de que son objeto, como por la posibilidad de estremecernos.
 Decir Guillén es pensar en clave de versos. Pronto acuden a la memoria poemas como Balada de los dos abuelos, con esa fuerte sentencia inicial: Sombras que sólo yo veo, me escoltan mis dos abuelos., tras la que se despliegan las razones por las que sus abuelos Federico y Facundo le son tan determinantes: Los dos del mismo tamaño, / ansia negra y ansia blanca, / los dos del mismo tamaño, / gritan, sueñan, lloran, cantan. 
 La Elegía a Jesús Menéndez, entre las grandes composiciones de su tipo en el continente, es otro de los poemas antológicos suyos
 (…) Cañas / desesperadas / te avisaban, / agitando las manos. / Tú andabas entre ellas. Sonreías / en tu estatura primordial y ardías. / Violento azúcar en tu voz de mando, / con su luz de relámpago nocturno / iba de yanqui en yanqui resonando. / De pronto, el golpe de la pólvora. El zarpazo / puesto en la punta de un rugido, / y el capitán de plomo y cuero, / el capitán de diente y plomo y cuero, / ya en tu incansable, en tu marítima, / ya en tu profunda sangre sumergido. (…)
 ¿Podría olvidarse un poema como La Muralla, que atrapa al lector por la identificación con el bien y el rechazo irrestricto a la ignominia y la vileza –referidas por medio de símbolos como el sable del coronel, el alacrán y el ciempiés, el veneno y el puñal, y el diente de la serpiente– a cuya popularidad contribuyeron con creces los cantantes españoles Ana Belén y Víctor Manuel? 
 Otro tanto sucede con las piezas de Sóngoro Cosongo, entre las que cuentan Llegada y La canción del bongó. La primera abre con un verso –Aquí estamos–, que ha tomado como uno de sus lemas la Uneac, institución que agrupa a los artistas y escritores cubanos, y de la que fuera fundador Guillén, su primer presidente. 
 ¡Cómo no evocar las impresiones percibidas por quienes, creyendo en un Guillén encartonado, autor de poemas meramente sociales, descubrieron los versos de Un poema de amor o de Digo que yo no soy un hombre puro! ¿Quién no quedó atónito ante las antítesis y paradojas de Soneto, en que el poeta se pregunta: Ay, ¿por qué este tenerte sin tenerte? /Este llanto ¿por qué, no la alegría? / ¿Por qué de mi camino te desvía / quien me vence tal vez sin ser más fuerte? 
 En opinión de Lezama, clasificaron entre las mejores poesías cubanas escritas hasta 1960, Ébano real, Iba yo por un camino, Ácana, El apellido y Elegía a Jesús Menéndez. Hay tanto que pudiera citarse para recordar a Guillén, que no hallando espacio ni en jornadas de homenaje, ni en largas evocaciones, se precisa de una vida, para (re)descubrir los resortes de su obra, que, como es sabido, no se restringe a la poesía. 
 La prosa guilleniana, en palabras de su biógrafo, Ángel Augier, «tanto por su calidad artística como por su apreciable volumen es de tanta trascendencia literaria como su poesía» y «no puede negarse el vigor y la elegancia con que una y otra se relacionan como expresión de un gran artista enraizado en lo profundo de su pueblo y su época, con aliento de inmortalidad y de universalidad. 
 En las páginas de Granma, publicó, entre muchos otros, el texto Otra vez el Moncada. De ese artículo, es este segmento: «Los sesenta años de república falsa con su oropel chillón y su tambor electorero, con sus tiburones y sus mayorales, con sus delatores y sus policías, con su charada, con su lotería, con su bolita, con aquella mezcla, en fin, de lodo y sangre, que parecía manchar todo, era una pústula inmensa que reclamaba cauterio implacable. Esa fue la bandera que tremoló la juventud del Moncada, la bandera de la continuidad revolucionaria cubana: reinició la guerra del 95, se comprometió con los más profundos planteamientos de esta y puso en práctica el ideario martiano de cerrar el camino a Estados Unidos con la violencia armada, como en su día lo aprendió España del machete de Maceo, que hoy se prolonga en el rifle de Fidel». 
 Guillén es uno de los grandes poetas de la vanguardia de nuestras letras. Su voz, a disposición de la mejor poesía y del pensamiento revolucionario se erige a la altura de estas horas. El calibre de sus razonamientos es el de un intelectual coherente, que mucho contribuyó con esa lucha que sigue en pie, en contra de la colonización cultural. Por eso, nos es tan útil. Por eso, su adiós es incierto, mientras nos hable su obra.
 Cerremos estas líneas con uno de esos poemas suyos, que invitan a la movilización en torno al crecimiento espiritual, al humanismo y a la elevación de las almas, condiciones que requieren prestar atención a estas Palabras fundamentales: 
 Haz que tu vida sea / campana que repique / o surco en que florezca y fructifique / el árbol luminoso de la idea. / Alza tu voz sobre la voz sin nombre / de todos los demás, y haz que se vea / junto al poeta, el hombre. / Llena todo tu espíritu de lumbre; / busca el empinamiento de la cumbre, / y si el sostén nudoso de tu báculo / encuentra algún obstáculo a tu intento, / ¡sacude el ala del atrevimiento / ante el atrevimiento del obstáculo!

 Madeleine Sautié | madeleine@granma.cu 
 16 de julio de 2026 12:07:15

Catedral de San Basilio, tesoro de Moscú


El templo, que cumplió 465 años de existencia el 12 de julio, es uno de los símbolos de Rusia y uno de los más bellos del mundo 

 Cuando se piensa en Rusia, enseguida viene a la mente la imagen de la Catedral de San Basilio (Templo de la Intercesión). Y la mayoría, aunque algunos no la conozcan de nombre, reconoce su peculiar estilo de colores, cual una tarta extravagante, coronada por hermosas cúpulas en forma de bulbo. 
 A pesar de que es extremadamente popular, no es la sede del Patriarca Ortodoxo de Moscú ni la catedral principal de la capital rusa. Pero, sin dudas, es todo un emblema de este país, que cumplió 465 años de existencia el 12 de julio. 
 Construida entre 1555 y 1561 por orden del zar Iván el Terrible (1530-1584) para conmemorar la conquista del Kanato de Kazán (1552), San Basilio se encuentra en el extremo sureste de la Plaza Roja, frente a la Torre Spásskaya del Kremlin. 
 Junto al Kremlin y la Plaza Roja, integra desde 1990 la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Sus 11 capillas albergan, además, el Museo Histórico del Estado. Algunas de ellas están dedicadas a los santos en cuyas festividades el zar fundador ganó una batalla.
 Una leyenda muy extendida afirma que Iván el Terrible mandó cegar al arquitecto para evitar que construyera otra catedral tan magnífica. Se cree que es una fabulación, ya que años más tarde el mismo arquitecto participó en la construcción del Kremlin de Kazán. Los historiadores discuten si el autor fue Póstnik Yákovlev —cuyo apodo era Barma— o si Barma fue su ayudante. Lo cierto es que el misterio sobre su identidad persiste. 
 De cualquier forma, aunque el conjunto sufrió cambios y contratiempos —varios incendios, la codicia de Napoleón Bonaparte, intentos de demolición—, ha sobrevivido por más de cuatro siglos. 
 Por suerte, en los años 20 del siglo pasado, el Gobierno soviético la convirtió en un museo de perfil histórico y arquitectónico. En 1928 inició funciones como museo secular y luego, en 1997, recuperó su actividad dentro de la religión ortodoxa. 
 Mucho se especula sobre cuál pudo ser el punto de inspiración para el estilo de la catedral, pero textos académicos afirman que, muy probablemente, todo surgió de la mixtura entre los distintos estilos arquitectónicos de Rusia, con algunos elementos de las obras de italianos en Moscú. 
 En las inmediaciones de la Plaza Roja, donde se encuentra este templo, también se pueden ver otras atracciones de interés turístico como el Mausoleo de Lenin y el Museo de Historia Nacional. 

 Rafael Mena Brito | rafael@granma.cu 
 18 de julio de 2026 09:07:18

Con Raffaella Carrà… siempre al sur


Sus canciones, bailes y mensajes de libertad resonaron con fuerza en la Isla, donde el público la recuerda como un ícono de la música popular de los años 70 y 80 

 Entre los más jóvenes, muchos podrían desconocer el nombre de Raffaella Carrà (1943-2021), pero seguramente han escuchado contagiosos estribillos musicales que rezaban: «Para hacer bien el amor hay que venir al sur», o aquel otro de «Lucas, Lucas, Lucas, ¿qué te ha sucedido?». Canciones que, décadas después, siguen sonando en fiestas y reuniones. 
 En Cuba, toda una generación creció en las décadas del pasado siglo con las pistas de «la reina de la televisión italiana», cuya versatilidad le permitía interpretar sus canciones en inglés, español, francés y alemán, además de su lengua natal. 
 Esas melodías se perpetuaron en el subconsciente de los más jóvenes, y ¡vaya que la artista sigue siendo moderna!: sus canciones, convertidas en odas a la libertad, hablaron sin tapujos de homosexualidad, masturbación femenina, sadomasoquismo y otros temas polémicos para la época. 
 Fallecida el 5 de junio de 2021, hace cinco años, fue durante décadas protagonista absoluta de la televisión y de las listas de éxitos —no solo en Italia, también en España y en América Latina—. Nació el 18 de junio de 1943, en plena Segunda Guerra Mundial. Soñaba con ser coreógrafa y cursó algunos estudios de danza, pero debutó en el cine y se graduó de esta profesión en 1960. 
 Su nombre figuró en marquesinas de producciones italianas y extranjeras, y fue considerada apta para participar en varias películas de Hollywood, aunque decidió que esa no era su vida deseada. Se convirtió entonces en una máquina productora de éxitos año tras año. Algunos de ellos causaron escándalos, como aquel que decía: «Caliente, caliente: hace tiempo que mi cuerpo anda suelto y no lo puedo frenar, ¡y no lo puedes frenar!».
 Un periodista italiano dijo que Raffaella Carrà aportó más al feminismo que todas aquellas mujeres que quemaban sus sujetadores en los años 70. Y no le faltaba razón: aquellas pistas en apariencia «desenfrenadas» transmitían convicciones muy firmes sobre la libertad de la mujer y los prejuicios que entorpecían la igualdad de género. 
 La diva nunca tuvo hijos, pero, tras su partida, dejó huérfanos a millones de telespectadores y a una legión de incondicionales seguidores que encontraron en ella un símbolo de la libertad.
 A diferencia de su altisonante carrera, en su vida personal fue cauta y discreta. Siguió trabajando laboriosamente en sus últimos años y no hizo uso de las redes sociales. Tampoco gustaba de dar entrevistas ni se mostraba en público fuera de sus estrictos compromisos laborales.
Esa mujer de melena rubia y vestuarios brillantes sigue viva en la memoria de quienes la vieron brillar. Y, a cinco años de su muerte, su lección sigue vigente. Sobre todo, al sur. 

 Rafael Mena Brito | rafael@granma.cu 
 19 de julio de 2026 12:07:14

El Mundial bajo humo y la entrega de la tierra: Milei quiere incendiar la Argentina para los negocios capitalistas


El gobierno postergó la modificación de la Ley de Tierras por no contar con los votos en el Senado.

 Mientras la atención mundial está puesta en la final del Mundial entre Argentina y España, una inmensa nube de humo proveniente de los incendios forestales de Canadá cubre Nueva York y amenaza incluso la preparación de la selección nacional. No se trata de una postal exótica ni de un fenómeno aislado, sino que es la expresión cada vez más frecuente de una catástrofe ambiental que tiene responsables políticos y económicos. Y mientras el humo canadiense obliga a millones de personas a permanecer encerradas y pone en riesgo la salud pública, el gobierno de Javier Milei pretende avanzar en la Argentina con una legislación que favorece exactamente las condiciones que alimentan estos desastres: la entrega total de la tierra argentina y la habilitación de negocios sobre territorios incendiados. 
 El oficialismo sufrió un nuevo revés en el Senado, fracasando por cuarta vez en su intento de hacer avanzar la llamada Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada: un paquete destinado a blindar los negocios de los grandes capitalistas mediante la reforma de la Ley de Tierras, la Ley de Manejo del Fuego y los regímenes de desalojos y expropiaciones. Aunque logró prorrogar el tratamiento hasta una eventual sesión el 6 de agosto, el retroceso expresa que el gobierno no consiguió reunir los votos necesarios. 
 La pieza central de la ofensiva es la modificación de la Ley de Tierras. La normativa vigente limita al 15% la propiedad extranjera sobre las tierras rurales y establece topes para evitar la concentración de grandes extensiones en manos de capitales extranjeros. El proyecto “libertario” elimina esos límites: desaparece el tope del 15%, se elimina el máximo de 1.000 hectáreas por titular extranjero y también las restricciones para adquirir tierras en zonas de frontera o próximas a ríos y lagos. 
 Hoy existen 13,2 millones de hectáreas en manos de personas o sociedades extranjeras, equivalentes al 5% de las tierras rurales del país. En provincias como Salta, Misiones y Corrientes la extranjerización alcanza niveles particularmente elevados. Grupos como Benetton, Joe Lewis y grandes capitales estadounidenses, españoles y árabes controlan enormes extensiones del territorio nacional. Lo que el gobierno pretende es profundizar esa entrega para favorecer el negocio inmobiliario, agroexportador, forestal y extractivista. 
 Pero esta reforma no puede analizarse separada del desguace de la Ley de Manejo del Fuego. El proyecto elimina las restricciones que hoy impiden lotear, vender o desarrollar emprendimientos inmobiliarios y agropecuarios sobre tierras incendiadas. Es decir que legaliza uno de los principales incentivos económicos que existen detrás de los incendios intencionales. 
 Durante años los incendios devastaron los bosques andino-patagónicos, el Delta del Paraná, el monte cordobés y numerosas áreas protegidas. En gran parte de los casos, detrás del fuego aparecieron luego emprendimientos inmobiliarios, ampliaciones de la frontera agropecuaria o negocios forestales. El fuego funciona como un mecanismo de cambio del uso del suelo al servicio de la valorización capitalista de la tierra. 
 Por eso el discurso oficial sobre la "defensa de la propiedad privada" encubre una realidad muy distinta: la defensa del derecho de los grandes capitalistas a apropiarse de territorios cada vez más extensos mediante la destrucción ambiental y la especulación inmobiliaria. El Estado es el garante de esos negocios. 
 Los incendios que hoy asfixian a Canadá y parte de los Estados Unidos ofrecen una advertencia de alcance mundial. Más de 180 focos activos en el norte de Ontario generaron una nube de humo que atravesó la frontera y cubrió gran parte del noreste de Estados Unidos. Nueva York registró niveles de contaminación considerados insalubres, con riesgos para millones de personas. Tos, irritación ocular, dificultades respiratorias y afecciones cardiovasculares forman parte de las consecuencias inmediatas de una crisis que ya dejó de ser excepcional para transformarse en un fenómeno recurrente. 
 Mientras el humo de los incendios forestales amenaza incluso la organización de uno de los eventos deportivos más importantes del planeta, el gobierno argentino intenta aprobar una legislación que facilitaría que tragedias semejantes se multipliquen en nuestro propio país. Allí donde el mundo observa las consecuencias devastadoras de la destrucción ambiental promovida por el capital, Milei responde eliminando controles, favoreciendo la concentración de la tierra y habilitando nuevos negocios sobre territorios quemados. 
 La entrega de la tierra a los grandes capitales y la destrucción ambiental son dos caras de una misma política. La necesidad de ampliar la frontera de valorización capitalista exige apropiarse de nuevas superficies, expulsar poblaciones, flexibilizar toda regulación ambiental y convertir los incendios en una herramienta funcional para el cambio del uso del suelo. 
 El traspié legislativo del oficialismo abre una oportunidad para derrotar definitivamente este proyecto. Las convocatorias que comienzan a organizarse en distintas provincias hacia fines de julio deben transformarse en una gran movilización nacional contra la reforma de la Ley de Tierras y el vaciamiento de la Ley de Manejo del Fuego. La defensa de los bosques, de los humedales y del territorio nacional es inseparable de la lucha contra un régimen que pone los recursos naturales al servicio de la rentabilidad de un puñado de capitalistas mientras socializa sobre el conjunto de la población las consecuencias de la catástrofe ambiental. 

 Marcelo Mache

Conicet: sigue la lucha contra los despidos y el ahogo presupuestario


Ciencia en lucha: la comunidad científica exige respuestas frente a la precarización. 
 El 15 hubo una nueva jornada de lucha

 El pasado miércoles 15 de julio, la comunidad científica se movilizó una vez más hacia el Polo Científico y Tecnológico en reclamo a las autoridades del Conicet. La concentración tuvo como objetivo exigir respuestas urgentes y concretas al directorio del organismo, que mantiene a los trabajadores en situación de incertidumbre y precarización desde el inicio de la gestión actual. 
 Los manifestantes se reunieron con reclamos inmediatos. En primer lugar, se exige la prórroga de las becas postdoctorales de 379 becarixs que se postularon a la Carrera de Investigador Científico (CIC). Como consecuencia de las políticas de ajuste implementadas por el gobierno de Javier Milei, se postergaron durante poco más de dos años los llamados a ingreso a la CIC, desembocando en el escenario crítico actual. Los resultados del concurso estarán disponibles el año que viene. Sin embargo, estos casi 400 profesionales calificados quedan virtualmente desempleados al finalizar este mes. A este panorama se añade la anulación de casi 500 concursos de la Carrera de Personal de Apoyo (CPA) y otros 500 correspondientes a la CIC. Se trata de trabajadores que ganaron su ingreso tras rigurosas evaluaciones, pero cuyas altas efectivas se ven congeladas hace ya más de dos años.
 En paralelo, se denunció la vulneración del derecho a la salud que afecta a lxs becarixs. La obra social Unión Personal, que prestaba servicio a lxs investigadorxs, viene hace años con recortes de prestaciones, copagos discriminatorios y burocratización excesiva. En el último tiempo se enfrentó el escandaloso caso de Josefina, quien tuvo que recurrir a la justicia para obtener una medida cautelar que garantice su acceso a tratamiento oncológico. Este solo fue autorizado a partir de una campaña pública de presión y movilización. 
 Es en este contexto de ajuste total y sostenido que se enmarca la protesta del pasado miércoles. En los últimos dos años, el Conicet perdió 2.365 puestos de trabajo, casi el 10% de su planta. Al mismo tiempo, el poder adquisitivo de becarixs e investigadorxs cayó cerca de un 40%, ubicándolos por debajo de la línea de pobreza. El resultado es una fuga de cerebros que erosiona décadas de formación científica y que, lejos de revertirse, se profundiza con cada postergación, cada concurso caído y cada beca no renovada. Lo que se vive en el Conicet no es un hecho aislado, es la experiencia de la totalidad de la comunidad científica el día de hoy. Se repite, con matices, en otros organismos de ciencia, y sus efectos ya se sienten en las universidades y espacios de aprendizaje. Estamos frente a un desfinanciamiento que golpea el presente y el futuro de la labor científica en nuestro país. Cuando hablamos de “cientificidio” no es una exageración retórica: es la descripción precisa de una política que desmantela, pieza por pieza, la capacidad de un país de producir conocimiento. 
 Frente a este cuadro, la orientación no puede ser esperar que las autoridades del organismo escuchen los reclamos: sencillamente no va a suceder. La experiencia de estos dos años y medio muestra que estamos frente a una decisión política sostenida por parte de los directivos. No se trata entonces de conseguir una negociación a puertas cerradas, ni de una sola acción impactante. Se trata de garantizar una movilización cada vez mayor, para arrancar las reivindicaciones, uniendo este reclamo al resto de los trabajadores estatales y privados que enfrentan los despidos. Resulta fundamental arrancar un paro general a los sindicatos como ATE, que se acercan a figurar como solidarios pero no llaman a ninguna medida de lucha efectiva por los puestos de trabajo que se pierden. Tenemos que buscar a todxs lxs investigadorxs, becarixs, docentes y estudiantes para rodear de solidaridad a lxs compañerxs que hoy se están quedando afuera, para que no echen a nadie más. 

 Abril Pettinari

Contrastes de la asfixia a Cuba


Mientras en el resto del mundo el problema sería la probable disminución de una materia prima y sus implicaciones para el resto de la economía, en Cuba se trata de cómo se mantiene un país prácticamente sin acceso a ella 

 El mundo lleva meses con la mirada sobre el Golfo Pérsico, aunque no exactamente por la agresión estadounidense al territorio iraní y las vidas que ha cobrado, incluidas las de decenas de niñas asesinadas en su escuela por la desgracia caída del «cielo». 
 Lo que parte del mundo está mirando no es a quien mata o no EE. UU., sino si se abre o no el Estrecho de Ormuz, por donde transita regularmente la quinta parte de los hidrocarburos del mercado internacional.
 A lo interno de los distintos países, se han ido dando discusiones en torno a la potencial escalada del precio del petróleo, que apenas empieza e implica una subida subsecuente del costo de casi todo, al ser un rubro esencial en la energía y en las grandes, medianas y pequeñas cadenas de suministros para productos de cualquier clase. 
 Durante el primer tercio del mes en curso, la Agencia Internacional de Energía advertía que los precios del diésel y la gasolina se mantenían aproximadamente un 30 % por encima de la norma, si se toma como partida los indicadores previos a la agresión contra Irán. En lugares como EE. UU., la vara se mantenía 50 % sobre lo habitual. 
 La propia agencia alertaba que sus países miembros habían liberado casi tres cuartas partes de los 400 millones de barriles de emergencia anunciados en marzo, por lo que los suministros podrían agotarse en pocas semanas. 
 Ponemos estos datos sobre la página para ilustrar las serias preocupaciones económicas de países, digamos, «normales», por el cierre de un paso marítimo que, para algunos, está del otro lado del mundo. Ello ayuda a dimensionar lo que ocurre en Cuba, adonde, en contraste, apenas ha entrado un buque petrolero en los últimos seis meses. Mientras en el resto del mundo el problema sería la probable disminución de una materia prima y sus implicaciones para el resto de la economía, en Cuba se trata de cómo se mantiene un país prácticamente sin acceso a ella, aunque va más allá. 
 Días atrás, la naviera francesa CMA CGM se negó a proseguir la transportación de contenedores con destino a Cuba, algunos de ellos con ayuda humanitaria recabada por organizaciones de solidaridad internacionales (3,5 millones de jeringuillas y agujas destinadas al sistema de Salud en la provincia de Santiago de Cuba). La mercancía quedó retenida en Kingston, Jamaica, y el barco siguió su camino.
 En mayo de este año, Jean-Luc Mélenchon, líder del partido Francia Insumisa, denunció que los repuestos que el Gobierno francés había prometido enviar a Cuba, destinados a la central termoeléctrica Antonio Guiteras Holmes, permanecían en contenedores que la propia compañía CMA CGM se negaba a entregar. 
 ¿El argumento? Temor ante represalias legales tras la orden ejecutiva emitida por la Casa Blanca el pasado 1ro. de mayo, la cual promete nuevas sanciones a personas, entidades o instituciones financieras que realicen o faciliten transacciones con personas o entidades cubanas sancionadas en virtud del propio documento. Un párrafo anterior especifica la imposición de sanciones a «agentes, funcionarios o partidarios del Gobierno cubano». 
 La orden ejecutiva previa (29 de enero) ya amenazaba con arancelar los «productos procedentes de países que vendieran o suministraran petróleo a Cuba, protegiendo así la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos frente a las acciones y políticas malignas del régimen cubano».
 Estas son citas de la página oficial de la Casa Blanca, que también contrastan con declaraciones de funcionarios estadounidenses –y de otras partes– que pretenden poner en una misma balanza errores internos de un país soberano, por un lado, y por otro, a una estrategia de asfixia, documentada y confesa, extraterritorial, recrudecida minuto a minuto y desatada por los mismos que dejaron caer un misil sobre una escuela de niñas en Irán. 

 Mario Ernesto Almeida Bacallao | internet@granma.cu 
 18 de julio de 2026 16:07:14

Nuevas derechas, Escuela austríaca y Neofascismo- La Mesa de El Viejo Topo

A 50 años de la caída de la dirección del PRT | Entrevistas con protagonistas históricos.

Malvinas, la bandera que volvió del fondo de la historia

viernes, julio 17, 2026

La ley desalojadora de los defensores de la especulación inmobiliaria


Mientras los alquileres suben más que la inflación, Milei quiere su ley de propiedad privada contra inquilinos. 

 En su discurso en la Bolsa de Comercio, Milei se quejó por no haber obtenido la media sanción del Senado a la Ley de "Inviolabilidad de la Propiedad Privada", cuya discusión se retomará el 6 de agosto. Como parte de la defensa de este proyecto como una necesidad para el progreso del país, mencionó la problemática de los alquileres, cuando la presentación oficial implica un duro golpe contra los inquilinos y quienes se encuentran en condiciones de precariedad habitacional. 
 Es que da luz verde a desalojos exprés y refuerza el poder de los propietarios sobre los inquilinos, incluso con el apoyo de las fuerzas de seguridad del Estado. En casos de "usurpación" o de "tenedores precarios", basta con que el propietario documente su titularidad sobre el inmueble para que un juez pueda intimar la devolución en un plazo máximo de 72 horas. 
 En cuanto a los sectores vulnerables, aquellas familias que tengan menores de edad o personas con discapacidad a su cuidado tendrán un plazo máximo de 10 días para encontrar una "alternativa habitacional". Pero, en el contexto de la actual crisis social, esto significa un pasaje directo a vivir en la calle. 
 Por su parte, los inquilinos que adeuden el pago del alquiler tendrán un plazo de al menos 10 días corridos desde la intimación para cancelar la deuda. Si no lo hacen, el propietario puede reclamar el desalojo. 
 Además, la ley habilita medidas procesales rápidas como allanamientos, el uso de la "fuerza pública" y hasta la apertura de cerraduras en días y horas inhábiles, incluso cuando los inquilinos o habitantes no se encuentren en el domicilio. 
 La ley coloca a los inquilinos en una situación de mayor desprotección frente a los atropellos de los propietarios y los grupos inmobiliarios. En un país donde el déficit habitacional envuelve a millones de personas y los precios de los alquileres son cada vez menos costeables para los trabajadores, constituye un impedimento más para acceder a un techo. 
 Durante el primer semestre del año, los precios de los alquileres han aumentado un 18,9% en el Gran Buenos Aires, cuando el promedio de inflación fue del 16,8%, alcanzando picos en regiones como el noreste y el noroeste. En la comparación interanual, en junio los alquileres aumentaron un 43,3%, también en el GBA, cuando el índice de precios general aumentó un 33,4% (datos del Indec). 
 El alquiler promedio de un departamento de dos ambientes en CABA superó los $700.000 en el primer trimestre del año. Se estima que aquellos que quieran alquilar deben pagar una cifra que duplica o cuadriplica el valor del alquiler inicial –entre el adelanto, el depósito en garantía, los honorarios inmobiliarios y los costos de un flete. 
 De hecho, se están frenando las mudanzas. El 28,6% de las firmas registradas en el AMBA durante el primer semestre de 2026 están relacionadas a prórrogas y renovaciones de contratos vigentes. En este marco, muchos tienden a buscar un alquiler en el conurbano, donde hay precios menores en comparación con los de Capital, pero no por eso dejan de ser prohibitivos. 
 En octubre del año pasado, un inmueble de dos ambientes costaba alrededor de $550.000 mensuales promedio en GBA oeste-sur. El promedio de publicación en Tristán Suárez, al sur de la provincia, se ubica en alrededor de $430.000 (El Cronista, 14/7). 
 Más se complica aún para aquellos que están en la informalidad o como monotributistas –casi la mitad de la población en la Argentina "liberal"-, ya que al carecer de recibos de sueldo tradicionales se ven obligados a presentar un cotitular o un avalista solidario para la aprobación del contrato. 
 Mientras niegan y/o lesionan el derecho a la vivienda, los capitalistas y el gobierno de Milei, con su política, producen cientos de miles de despidos, una caída del salario que casi no tiene precedentes y un incremento de la precarización laboral. 
 La bronca, mientras tanto, crece. El mes pasado se realizó la Marcha de las Escobas, una movida contra la especulación inmobiliaria y los desalojos que el gobierno de Macri impulsa en CABA. Los trabajadores debemos organizarnos para salir a rechazar masivamente la ley reaccionaria del gobierno y sus socios cuando se discuta en el Congreso nuevamente. 

 Nazareno Suozzi

El nuevo plan contra el "terrorismo" de izquierda de Trump y Rubi


El canciller Pablo Quirno y el secretario de Estado yanqui, Marco Rubio

 Con la adhesión de Milei y otros derechistas, el gobierno yanqui impulsa el espionaje y la represión.

 Con el impulso del gobierno estadounidense, este jueves 16 se llevó a cabo en Washington una cumbre para coordinar operaciones de inteligencia y de seguridad de distintos Estados en la persecución de la "extrema izquierda". La apertura estuvo a cargo del titular del Departamento de Estado, Marco Rubio. Entre los participantes estuvieron el canciller argentino Pablo Quirno, quien habló en el almuerzo de la cumbre, y el subsecretario de la Side, José Lago Rodríguez. 
 Después de evocar organizaciones armadas de las décadas del 60 y el 70, como los Tupamaros uruguayos y los Montoneros argentinos, Rubio dijo que "hoy nos enfrentamos a una nueva ola de este mal". Más exactamente, el secretario de Estado puntualizó que "el izquierdismo" es "un mal distintivo y único. Siempre ha estado impulsado por un odio -por encima de todo- hacia la civilización misma. Es una rebelión de lo peor contra lo mejor (sic), una rebelión de los débiles y cobardes contra los fuertes y buenos". 
 Bajo estas coordenadas realmente caricaturescas, se prepara el ataque. 

 Antecedentes

 En septiembre de 2025, el gobierno estadounidense declaró al movimiento Antifa -conjunto de organizaciones que realizan movilizaciones y acciones de autodefensa contra la extrema derecha- como organización antiterrorista. Poco después, se dictó el Memorándum 7 que habilita a las fuerzas de seguridad e inteligencia a desmantelar esos grupos y redes. A mediados de este año, la Casa Blanca emitió un cable a una veintena de países -incluyendo Argentina- consultando sobre distintos activistas y organizaciones. 
 A su vez, la Estrategia de Contraterrorismo del mes de mayo apunta a un cambio de paradigma, trasladando el foco desde el combate al "islamismo" al del "narcotráfico" y los "grupos políticos seculares violentos cuya ideología es antiamericana, radicalmente pro-transgénero y anarquista". Como se ve, del mismo modo que las definiciones de "islamismo" y "narcotráfico" son suficientemente elásticas para englobar a cualquier enemigo de la Casa Blanca, lo mismo ocurre con la fiebre antiizquierdista del gobierno estadounidense. Bajo los criterios de Trump y Rubio, se puede rotular como terrorista a casi cualquier tipo de manifestación antiimperialista, antifascista, ambiental, de las mujeres y diversidades, por las libertades democráticas o huelga con piquetes.
 El gobierno norteamericano, además, lleva adelante una feroz persecución contra los migrantes y las organizaciones que los defienden. Para ello, se vale del ICE, la policía que actúa como fuerza de choque trumpista.

 Los mismos argumentos 

 Además del gobierno argentino, en la cumbre estuvieron presentes Israel y muchos Estados europeos. Finalmente, más allá de sus cruces con Trump, estos últimos son los gobiernos que se han destacado en la persecución del activismo propalestino.
 En el caso del gobierno argentino, viene reforzando el presupuesto de la Side, puso en pie un Centro Antiterrorista y utiliza el rótulo de "terrorismo" contra manifestantes populares, como ocurrió en el caso de las protestas contra la Ley de Bases y contra la reforma laboral, que derivó en el encarcelamiento de Milton Tolomeo y Eneas Gallo. 
 En los años 60 y 70, el imperialismo yanqui impulsó toda clase de golpes de Estado en América Latina y la coordinación represiva de las dictaduras militares (el Plan Cóndor), con el argumento de la lucha contra el comunismo. Trump, Rubio y sus aliados retoman ese hilo argumental para apuntar contra los que luchan contra sus planes bélicos, colonialistas y de ajuste. Pero esta lucha no se detendrá. 

 Gustavo Montenegro

Más que una semifinal


“Es sólo un partido”, prefirió especular Lionel Scaloni. Desde las redes partió un disenso. La política acechaba por todos lados. Una escoria de ultraderecha fogones una guerra de exterminio.
 La Ministra de Seguridad, Alejandra Monteaoliva, heredera de Patricia Bullrich, se había encargado de difundir que los gobiernos de Trump y Milei tenían un dispositivo para reprimir menciones sobre Malvinas; las cámaras evitaban enfocar las tribunas, al menos durante el primer tiempo.
 El acuerdo entre los gobiernos y la FIFA catalogaron a Malvinas entre las “expresiones de odio religioso o racial”. Monteoliva difundió Malvinas "es un mensaje político” incompatible con el deporte. Los Milei, embarcados en el operativo imperialista monopolizar el Atlántico Sur y los cruces interoceánicos, respaldó el bozal de la FIFA. 
 Lo portadores de las fajas de Malvinas se ubicaron en la bandeja de plateas justo detrás del arco defendido por el inglés Pickford en el segundo tiempo. Una vez finalizado el encuentro, Giovanni Lo Celso se acercó para pedirlas a los hinchas. Fueron secundados por Lisandro Martínez y Cristian “Cuti” Romero. Luego de exhibirla largos minutos, Lo Celso la extendió prolijamente sobre el césped. Lo Celso, Romero y Martínez se han desempeñado en el fútbol inglés durante varias temporadas. Vale doble. Abordados por la prensa, los jugadores defendieron la actitud de sus compañeros y se hicieron colectivamente responsables de la misma. Leandro Paredes agregó: “Y siempre serán argentinas...”. Lautaro Martínez, autor del segundo tanto del nocaut, dijo: “(...) para nosotros no era un partido más, era un partido especial, tratamos de jugarlo de esa manera”. 
 Los verdaderos mensajes de odio llegaron tras la derrota de Inglaterra. El diario The Sun califico de “arrogantes” a los jugadores de Argentina y exigió duras sanciones. En un pasaje de la nota se lee: “También se pudo ver a aficionados exaltados ondeando el deplorable cartel que reivindica la soberanía de las islas británicas”. El exasesor de Margaret Thatcher, Nile Gardine, se despachó con un “comportamiento de Tercer Mundo”, destilando colonialismo y racismo por los sobacos. Pidió la exclusión de todos los jugadores del seleccionado que se desempeñan en la Premier League. 
 Política Obrera defiende la reivindicación de Malvinas como parte de una lucha antiimperialista mundial, de ningún modo como expresión de ambición nacionalista, ya en algún momento el mundo “será la patria de la humanidad”. Reivindicar Malvinas es una manifestación de odio popular contra el colonialismo y las guerras imperialistas. Estos acontecimientos han derrotado la tentativa de Trump y Milei de declarar un estado de sitio a esta semifinal. 
 Las declaraciones de los jugadores de la selección argentina buscaron dar a conocer el sentimiento que los atravesaba al disputar el partido. Las comparaciones con la Argentina de México 86 se hicieron presente de todas las maneras posibles. El rigor técnico y físico desplegado por los jugadores estuvo a la altura del desafío.
  Las calles de Argentina explotaron y fueron un hormiguero de hinchas que expresaron mensajes antiimperialistas y de repudio a cualquier bozal sobre las opiniones políticas de las hinchadas en el Mundial y en cualquier terreno deportivo. 
 La derrota futbolística de Inglaterra también la sufrió su hinchada instalada en Casa Rosada. 

 Joaquín Antúnez
 16/07/2026

Victoria de la Selección, derrota de Milei


Apenas concluido el partido con Inglaterra, Argentina asistió a un verdadero estallido popular. El Obelisco se pobló con decenas de miles de personas, al igual que los puntos neurálgicos de todas las ciudades del país. El festejo popular apuntó en un sentido definido: “el que no salta es un inglés”, se repitió miles de veces hoy, junto a la canción de cancha que recuerda a “los pibes de Malvinas”. Antes de que esto ocurriera, en el estadio de Atlanta donde se jugó la semifinal se cantaba lo mismo en sus tribunas. Para rematarla, los jugadores de la Selección saludaron a los hinchas con una bandera casera que llevaba el lema: “Las Malvinas son argentinas”.
 Pero la mayor derrota no se la llevó el equipo inglés, integrado por magníficos jugadores. Quienes de verdad mordieron el polvo con la victoria argentina fueron Milei, la ministra de Seguridad Monteoliva, su antecesora Patricia Bullrich y toda la caterva de entreguistas del gobierno, que se pasaron los últimos días empeñados en un operativo dirigido a “despolitizar” y “desmalvinizar” el partido con Inglaterra. No se trató solamente de las visitas de funcionarios a la televisión, asegurando que se trataba de “un partido más”. Fueron mucho más lejos: en Atlanta, la ministra Monteoliva colaboró activamente con las disposiciones represivas de la “seguridad” de Trump e Infantino, dirigidas a impedir que los simpatizantes argentinos ingresaran con banderas “alusivas” (a Malvinas) al estadio de Atlanta. La integración entre los aparatos de represión del Pentágono y de Argentina, acordada entre Milei y Trump, debutó nada menos que en el Mundial de Fútbol. Los mismos energúmenos que envenenan a las hinchadas con apuestas, alcohol y drogas a discreción, resolvieron mostrarse “restrictivos” a la hora de proscribir el derecho de los simpatizantes argentinos a expresarse políticamente. 
 Esta mordaza tiene razones políticas muy claras. El Atlántico Sur se ha convertido en un bocado de cardenal para el imperialismo norteamericano y la OTAN, en el marco de la guerra internacional en desarrollo. En ese cuadro, la cuestión Malvinas vuelve a colocarse al rojo vivo: hoy, se discute una “cogestión” de las islas y su espacio marítimo, con la participación de Estados Unidos, Inglaterra y, ahora, la Argentina de Milei, devenida en protectorado comercial y militar del imperialismo. Milei no quiere ninguna perturbación en estas negociaciones, que involucran la instalación de una base naval de la Cuarta Flota de EE. UU. en Ushuaia y, un poco más arriba, la habilitación al fascista Peter Thiel y su firma Palantir para las inversiones vinculadas a la IA y el control digital de la vida social y política del continente. La “mordaza” contra cualquier reivindicación de Malvinas, pactada con los jefes del ICE americano, estaba al servicio de esa operación entreguista. Teniendo en cuenta todo esto, la agitación antiimperialista desplegada en las calles argentinas y en el estadio norteamericano de Atlanta ha sido una sonora bofetada a los propósitos de Milei y Trump. 
 El Gobierno vino preparando la “sanitización” de la presencia argentina en el Mundial desde bastante antes. Hemos escuchado a los Viale, Majul y compañía referirse a que esta es “otra” selección, siempre comparándola con los once que, de la mano de Maradona, vencieron a Inglaterra en el histórico partido del Mundial del 86. A diferencia de Diego, que arengó a sus compañeros recordando a “los pibes que nos mataron en el Sur”, acá tendríamos a la selección “juiciosa” e integrada al mundo de la “Libertad, carajo”. Pero el estallido de euforia de hoy derrumbó esa construcción, porque los jugadores se sumaron a denunciar a los usurpadores de Malvinas.
 La pretendida “despolitización” del fútbol es una gigantesca hipocresía. Los regímenes capitalistas y sus partidos han manipulado una y mil veces la pasión popular por la pelota y otros deportes masivos. Ocurrió con Mussolini en el Mundial de Italia el 34, cuando el fascista manipuló alevosamente a los árbitros de los partidos donde jugaba la selección local. Pasó con Videla, celebrando los goles de Kempes a pocos metros de la siniestra ESMA. Volvió a ocurrir ahora con Trump, que “manejó” el Mundial con los métodos de la guerra sin conseguir, no obstante, que la selección local saliera de la mediocridad. Pero esta manipulación termina jugándole una mala pasada a los opresores: ello ocurre cuando la politización del fútbol se termina convirtiendo en un arma de los de abajo. Es lo que pasa en estas horas, cuando el pueblo argentino une la victoria deportiva a una reivindicación nacional. Entonces, los alcahuetes del capital reclaman desesperadamente que el fútbol no se “embandere” o “politice”, como hicieron los Bullrich y Milei en estos días. 
 Para las masas volcadas a las calles, la victoria contra Inglaterra tiene también otro significado. La selección dio vuelta las cosas cuando el partido agonizaba, y la victoria inglesa estaba casi descontada. En Argentina, los liberticidas que gobiernan se han largado a blindar una reelección, y buscan para ello el apoyo del gran capital que se ha beneficiado con la liquidación del derecho laboral, el derrumbe del salario, las jubilaciones, las prestaciones por discapacidad, la educación o la salud. Como ha ocurrido con tantos regímenes capitalistas, la camarilla liberticida imagina una victoria definitiva de sus propósitos políticos, sin tener en cuenta que deberán pasar la prueba de las contradicciones del régimen social que defienden y, principalmente, de una clase obrera con una historia tenaz de luchas. “La única lucha que se pierde es la que se abandona”. Esa es la lección que deja la banda de Enzo Fernández, Messi y compañía para la lucha extraordinaria que tenemos por delante: los usurpadores de ayer en Malvinas son los perpetradores de la guerra imperialista que hoy se extiende a escala mundial. Más temprano que tarde, la calle, que hoy le mojó la oreja a los Milei y Bullrich, será protagonista de acontecimientos decisivos en favor de la clase obrera y los explotados. 

 Marcelo Ramal
 15/07/2026

Universidad de Rosario: el rector Bartolacci se suma a la censura del lobby sionista


El rector de la Universidad Nacional de Rosario y presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), Franco Bartolacci, ha emitido una carta de disculpas públicas el 8 de julio luego de que se proyectara en la facultad de Humanidades y Artes el documental ‘’La Gran Palestina’’, de Rafael Rangel, que estuvo precedido por un conversatorio con los filósofos Federico Donner y Silvana Rabinovich. Desde la Subsecretaria de Políticas Universitarias dirigida por Alejandro Álvarez se calificó a esta actividad como ‘’terrorista’’, esgrimiendo que en la gestación del documental había estado presente la organización palestina Hamas. Las disculpas públicas de Bartolacci no son el único acto vergonzante de capitulación frente al sionismo por parte del rector. Además, ha amenazado con establecer sanciones contra los organizadores de la actividad -hecho repudiado por el sindicato COAD de manera tajante- sentando un precedente de posible censura a futuras iniciativas en defensa del pueblo palestino y su lucha contra el Estado genocida de Israel. 
 La actitud del rector se inscribe en una serie de guiños al gobierno de Milei y sus compinches. Como presidente del CIN, fue el primer vocero contra la posibilidad de que los gremios universitarios vayan a una huelga por tiempo indeterminado, para luego pactar con el gobierno nacional en detrimento del aumento salarial y de las partidas presupuestarias que suponía la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario. No extraña que la camarilla radical-peronista que gobierna la UNR -que, además, defiende jugosos negociados privados a través de los posgrados y cajas negras- opere en contra de los intereses que dice defender, como el ‘’pluralismo’’ y la ‘’democracia’’, a la hora de defender a capa y espada los amedrentamientos constantes del sionismo encabezado por la DAIA.
 En el marco de la guerra imperialista en curso, a la cual Milei se ha sumado detrás de Trump y Netanyahu, es necesario poner en pie iniciativas de todo tipo que denuncien el genocidio del Estado de Israel contra la población palestina y reivindique su derecho incondicional a la defensa contra el opresor. 
 Denunciar una cárcel a cielo abierto que mantiene cercadas a dos millones de personas no es antisemitismo: forma parte de un clamor internacional contra el asesinato en masa de la población civil, los desplazamientos forzados y crímenes de guerra de todo tipo que ha cometido y pretende seguir cometiendo el gobierno de Netanyahu. 
 Desde Política Obrera llamamos a rechazar abiertamente cualquier tipo de sanción contra los organizadores de la actividad y a redoblar los esfuerzos y actividades que coloquen bien alto el grito de una Palestina libre y socialista. 

 Juan Cruz Mondino
 16/07/2026

jueves, julio 16, 2026

CON FILO | Salvar a Cuba

“Por Malvinas, por el Diego…”: la Selección Argentina dejó en offside a Milei


La bandera de “Las Malvinas son Argentinas” ganó el escenario del Mundial, contra la Fifa, el imperialismo y los “libertarios”.

 Cuando parecía que el gobierno de Javier Milei ya no podía exhibir un grado mayor de sometimiento al imperialismo, terminó avalando que en la semifinal frente a Inglaterra se impidiera el despliegue de banderas con consigna por las Malvinas, en un intento de censurar un sentimiento profundamente arraigado en el pueblo argentino y un reclamo nacional histórico. Pero el operativo fracasó. Tras la victoria argentina sobre Inglaterra, fueron los propios jugadores de la Selección Argentina quienes desplegaron una bandera con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas”, dejando expuesto nuevamente al gobierno que reivindica a Thatcher y a la corona británica. 
 La Selección Argentina no solo se impuso sobre Inglaterra en la cancha, en una remontada histórica a puro juego y corazón, sino que además reivindicó una causa nacional que ningún protocolo ni ninguna prohibición pueden borrar. Mientras Milei hace profesión de fe de Margaret Thatcher y reivindica a quien condujo la guerra colonial contra nuestro país, la Selección expresó un sentimiento que recorrió las tribunas y las calles.
 Consultado por las reiteradas expresiones de admiración de Milei hacia Margaret Thatcher, el vocero presidencial intentó reducirlas al terreno de la política económica, afirmando que el presidente solo reivindica su “programa de estabilización”. El argumento es insostenible: Thatcher no solo fue la principal responsable política de la guerra colonial librada contra la Argentina en 1982, sino también quien ordenó el hundimiento del crucero ARA General Belgrano, fuera de la zona de exclusión establecida por el propio Reino Unido, un ataque en el que murieron 323 tripulantes argentinos. También, fue la gran enemiga de la clase obrera británica: su gobierno descargó una ofensiva histórica de privatizaciones, despidos y destrucción de conquistas sociales, enfrentando con una brutal represión la histórica huelga de los mineros de 1984-1985. La admiración de Milei por Thatcher no puede separarse de ese legado: expresa su identificación tanto con una política de sometimiento nacional al imperialismo como con una guerra de clase contra los trabajadores. 
 La victoria fue celebrada masivamente como algo más que un triunfo deportivo, debido a que el enfrentamiento con Inglaterra remite inevitablemente a la guerra de Malvinas, al colonialismo británico y a la reivindicación de la soberanía argentina sobre las islas. Los cantos por Malvinas, las referencias al Diego y a la “Mano de Dios”, el homenaje a los excombatientes volvieron a resonar con fuerza entre miles de hinchas. 
 La causa por Malvinas no se trata de una cuestión meramente simbólica o histórica, sino que se enfrenta a profundos intereses imperialistas. Las Islas Malvinas ocupan hoy un lugar estratégico para el imperialismo. Los ingleses avanzan sobre la explotación de enormes recursos pesqueros, impulsan proyectos de extracción de hidrocarburos en la plataforma continental y mantiene allí una de las principales bases militares de la Otan en el Atlántico Sur, desde donde proyecta su influencia hacia la Antártida y controlan una región de enorme valor geopolítico. 
 El gobierno “libertario” marcha exactamente en el sentido contrario al sentimiento popular. Mientras el pueblo reivindica Malvinas, Milei se coloca la camiseta inglesa. Su alineamiento con Estados Unidos y Gran Bretaña no es una pose ideológica: expresa una política de entrega nacional, de subordinación al imperialismo y de renuncia a cualquier defensa de la soberanía argentina. 
 La causa de Malvinas debe ser defendida contra un gobierno que garantiza los negocios del capital extranjero. La recuperación de las islas no será obra de quienes pactan con el FMI, privatizan los recursos nacionales o subordinan el país a las potencias imperialistas. Algo que quedó reflejado en los festejos callejeros de la población, con bandera por las Malvinas y en defensa de otros pueblos oprimidos por el imperialismo, como el repudio al genocidio en Gaza y contra el pueblo palestino, que también ha estado presente en este Mundial.
 La defensa de Malvinas forma parte de una lucha más amplia contra la dominación imperialista en toda América Latina. Reivindicamos la unidad internacional de la clase trabajadora para enfrentar la explotación y la opresión de las grandes potencias, al mismo tiempo que defendemos el derecho de los pueblos oprimidos a recuperar sus territorios ocupados. 
 La Selección Argentina hizo lo que Milei rechaza: levantar la bandera de Malvinas frente a Inglaterra. Mientras el gobierno quedó en offside, millones volvieron a cantar por los pibes de Malvinas, por el Diego –quien también enarboló esta causa en vida y en su victoria contra los ingleses y que es denostado por Milei- y por una causa que sigue viva. "Nosotros hacíamos culpables a los jugadores ingleses de todo lo que el pueblo argentino había sufrido. Contra Inglaterra jugué pensando en Malvinas. Estábamos defendiendo nuestra bandera, a los pibes muertos, a los sobrevivientes (...) Por eso, el triunfo tuvo ese sabor a justicia popular", Maradona, en Yo soy el Diego de la gente.
 Fuera ingleses de Malvinas. Fuera el imperialismo de América Latina. Fuera Milei. Vamos Argentina. 

 Marcelo Mache

Ravier, la morosidad es resultado del ajuste de Milei, no culpes a las familias


El vocero presidencial responsabiliza a los trabajadoras por endeudarse para llegar a fin de mes. 

 Las declaraciones del vocero presidencial Adrián Ravier sobre el aumento de la morosidad constituyen un nuevo intento del gobierno de Javier Milei por descargar sobre los trabajadores las consecuencias de su propia política económica. Según el funcionario “a veces la gente misma se expone a riesgos de impago por no saber manejar sus propios ingresos y obligaciones”, pretendiendo convertir a las víctimas del ajuste en responsables de una crisis que el gobierno profundiza. 
 Según datos del Banco Central, la cantidad de préstamos renegociados se duplicó en apenas seis meses y alcanzó un récord histórico. No se trata de un problema de falta de educación financiera, sino del derrumbe de los ingresos populares y de los trabajadores. Cuando el salario y las jubilaciones pierden sistemáticamente contra la inflación no existe administración doméstica capaz de compensar semejante saqueo. 
 Las familias no se endeudan porque desconozcan cómo manejar una tarjeta de crédito, se endeudan para comer, para pagar un alquiler, para afrontar una factura de luz o de gas que se multiplicó por los tarifazos, para comprar medicamentos o simplemente para llegar a fin de mes. La expansión del crédito al consumo en estas condiciones no expresa una mejora en el bienestar sino un recurso desesperado para cubrir necesidades básicas que antes podían solventarse con el ingreso corriente. 
 El gobierno nacional es responsable directo de este proceso: mientras celebra una desaceleración de la inflación, oculta deliberadamente que los rubros que más pesan sobre el presupuesto obrero siguen aumentando por encima del promedio, con un IPC que cerró en junio en un 1,9%, donde los servicios aumentaron 2,9%. Los servicios regulados, impulsados por los tarifazos, continúan erosionando el poder adquisitivo de los salarios. A esto se suman alquileres cada vez más elevados y un mercado laboral devastado por despidos, suspensiones y una creciente precarización laboral. 
 Quien se endeuda para compensar una pérdida de ingresos puede sostener esa situación durante un tiempo. Pero si esa pérdida continúa profundizándose mes tras mes, llega un momento en que la deuda se vuelve impagable. No hay "buena administración" que pueda revertir una ecuación donde los ingresos reales caen mientras las obligaciones financieras aumentan.
 Esta realidad golpea con especial dureza a los sectores más precarizados. Miles de jóvenes sin empleo formal sobreviven mediante aplicaciones de reparto o changas, financiando sus gastos cotidianos con créditos personales o directamente con préstamos ofrecidos por las propias plataformas. Lejos de representar una inclusión financiera, estos mecanismos profundizan un círculo de endeudamiento permanente, con tasas usurarias y crecientes dificultades para cancelar las obligaciones impuestas.
 También resulta cínico que Ravier remita la solución a las refinanciaciones ofrecidas por los bancos o a una eventual baja futura de las tasas de interés. El esquema financiero promovido por el propio gobierno les garantiza a los bancos ganancias extraordinarias mediante la especulación con la deuda pública y los instrumentos de absorción monetaria. Mientras el Estado remunera generosamente la bicicleta financiera, las entidades trasladan al crédito para consumo tasas que resultan asfixiantes para cualquier trabajador. 
 La orientación económica del gobierno de Milei privilegia la valorización financiera por sobre la actividad productiva. La economía no genera empleo ni salarios capaces de sostener el consumo, mientras el sistema financiero obtiene rentabilidades extraordinarias alimentando el endeudamiento de una población cada vez más empobrecida. 
 La apelación a la “responsabilidad individual” constituye un viejo recurso ideológico de todos los gobiernos ajustadores. Antes fue el “vivieron por encima de sus posibilidades”; ahora es la supuesta falta de educación financiera de quienes ya no llegan a cubrir la canasta básica. El objetivo es el mismo: ocultar que el origen de los récords de morosidad reside en una política consciente de transferencia de ingresos desde los trabajadores hacia los grandes grupos económicos, los bancos y el capital financiero. 
 La creciente morosidad no es una anomalía de una economía que “recupera el crédito”, es la consecuencia directa de un programa económico que destruye salarios, licúa jubilaciones, multiplica los tarifazos y convierte al endeudamiento en el único salvavidas de millones de familias. Hay que derrotar a este gobierno para terminar con este rumbo. La responsabilidad no es de quienes ya no pueden pagar: es de quienes gobiernan para los bancos, los acreedores y los grandes capitalistas. 

 Marcelo Mache

miércoles, julio 15, 2026

Estados Unidos: el giro a la izquierda en las primarias del Partido Demócrata


Las elecciones primarias en el Partido Demócrata de Estados Unidos han ratificado un giro a la izquierda de su electorado, especialmente entre los más jóvenes. El fenómeno no se restringe a la ciudad de Nueva York, donde se alzó con la intendencia Zohran Mamdani, un dirigente ajeno al establishment del partido, quien proclamó su apoyo a la causa palestina y agitó planteos de ´asequibilidad´ en materia de vivienda y transporte. En muchos puntos del país vienen triunfando candidatos respaldados por la DSA (el ala “socialista” del PD), y que en la mayoría de los casos han colocado la cuestión del genocidio de Israel en Gaza como un eje de diferenciación con el establishment Demócrata.
 El derechista Wall Street Journal afirma que “Los resultados de las primarias de Colorado (…) demuestran que los insurgentes socialistas están tomando el relevo del Partido Demócrata, y no solo en las ciudades costeras. Un ejemplo es Melat Kiros, una socialista de 29 años que derrotó a la congresista Diana DeGette, quien llevaba 15 mandatos en el cargo en Denver” (WSJ, 1/7). El periódico de Rupert Murdoch exagera, sin embargo, el peso de la DSA en el partido Demócrata: hoy tienen apenas dos Representantes en el Congreso (Alexandria Ocasio-Cortez por NY y Rashida Tlaib por Michigan) y podrían conquistar algunos escaños más en noviembre, pero están lejos de dominar el partido ni su bancada. 
 El fenómeno demuestra que el triunfo de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York no fue un hecho aislado. En las primarias el alcalde “demócrata socialista” apoyó tres candidaturas ligadas a DSA o el ala progresista. En los tres casos triunfó la candidatura respaldada por él. Ahora sectores de la prensa lo califican de “king maker” ("hacedor de reyes") y subrayan que figuras del establishment demócrata como Kamala Harris -ex candidata presidencial vencida por Trump- se reúnen con el referente de la izquierda demócrata para buscar su apoyo en un futuro. Algunos medios afirman que Harris “besó el anillo” de Mamdani, reconociendo que es una figura en ascenso. Es cierto que todas las candidaturas respaldadas por el alcalde neoyorkino triunfaron en las primarias, pero también es cierto que se ha cuidado de apoyar únicamente a candidatos que tenían chances de triunfar. En diversos distritos no ha respaldado a candidatos de la izquierda que desafiaban al candidato mayoritario del establishment, pero tenían escasas posibilidades de ganar la primaria. Por otra parte, “no respaldó a ningún candidato en contra de los titulares estatales en este ciclo electoral, [ya que] necesita el apoyo de líderes en Albany [sede del gobierno estadual]” (Politico, 2/7). 
 Los tres triunfadores en NY son las miembros de DSA Claire Valdez (ganó la primaria para Representante del 7° distrito) y Darializa Avila Chevalier (13° distrito), y el ex DSA Brad Lander por el 10° distrito. Los candidatos desafiaban al titular en el cargo de Representante que buscaba reelección - salvo Valdez, que derrotó al sucesor designado por la Representante saliente. Las campañas adquirieron así un claro tono contra el liderazgo del PD y en todas ellas la cuestión del genocidio israelí tuvo un peso muy fuerte. Esto incluso en el caso de Lander, quien integró la DSA durante tres décadas y rompió con esa organización tras el ataque de Hamas del 7 de octubre de 2023. Según la revista New York, es “un sionista liberal que ha calificado la guerra de Israel en Gaza como un genocidio y apoya condicionar la ayuda militar” al Estado sionista. Los candidatos del ala izquierda enfrentaron una campaña sostenida a base de cifras millonarias por parte de los aparatos del establishment. 
 En el caso de Darializa Avila, el apoyo del alcalde “tomó por sorpresa” al Representante Adriano Espaillat (“quien llevaba cinco mandatos en el cargo y presidía el Caucus Hispano del Congreso”). Éste, asegura, “contaba con el apoyo de Mamdani para su reelección, ya que el alcalde le había dicho en privado meses antes que lo haría. Incluso se dieron la mano para sellar el acuerdo” (ídem). Según otra nota del portal Politico (3/6), el alcalde “asumió el cargo sin temor a desafiar a la vieja guardia de su partido de forma audaz. Sin embargo, también ha demostrado una tendencia a cubrirse las espaldas cooperando con la clase política establecida, sobre todo en sus tratos con el presidente Donald Trump y la gobernadora Kathy Hochul”. Mamdani había recibido al apoyo en su momento de la gobernadora y del líder demócrata en el Congreso Hakeem Jeffries, y les retribuyó apoyando el liderazgo de Jeffries en la bancada -pese a las críticas desde la izquierda- y negándose a apoyar a un desafiante a Hochul más alineado con los planteos del alcalde “socialista”. La apuesta a la candidatura de Avila Chevalier se consideraba arriesgada, ya que en principio Espaillat tenía grandes chances de conservar su puesto, mientras que, en los casos de Valdez y Lander, en cambio, se consideraba que era muy probable su victoria. 
 Algunos seguidores de Mamdani no hicieron campaña ni se pronunciaron a favor de Brad Lander. Incluso la esposa del alcalde hizo una publicación en Instagram llamando a apoyar a las candidatas Valdez y Ávila, sin nombrar a Lander (NYT, 23/6). Lander había criticado a la DSA en 2023 por dar difusión a una marcha pro-Palestina el 8 de octubre, que reivindicaba el derecho a la resistencia del pueblo ocupado - luego los “socialistas democráticos” se disculparon por la publicación. Darializa Ávila Chevalier en cambio había participado de esa movilización y la prensa sionista asegura que hizo publicaciones (ahora borradas) que criticaban al propio Bernie Sanders por ser “sionista liberal”. Sea real o no, lo cierto es que Sanders no le dio apoyo público y el 23 de junio felicitó a Valdez y a Lander pero ignoró a Ávila Chevalier. El triunfo de Lander fue muy amplio, lo que evidencia que era una candidatura más aceptable para el “progresismo” demócrata.
 Aunque Mamdani tuvo sin duda incidencia en esos resultados, el giro a la izquierda no se limita a Nueva York ni a los apoyados por el alcalde. Un ejemplo fue la primaria de Colorado (distrito 1, Denver), en la que se impuso la abogada Melat Kiros, también apoyada por la DSA. Kiros es una activista de 29 años que fue despedida de un estudio legal por su apoyo público a la causa palestina, y enfrentó a Diana DeGett -Representante por tres décadas, alineada con el ala “progresista” Demócrata y que ha sido financiada por lobbies pro-Israel. Kiros planteó como ejes “eliminar el gran dinero de la política” (el financiamiento de los candidatos por las grandes corporaciones y magnates), “abolir el ICE” (policía militarizada migratoria), “aprobar el programa Medicare para Todos” (salud) y “exigir el fin de la guerra y las políticas actuales en Palestina”. 
 Las elecciones primarias en Washington DC para la alcaldía -donde triunfó Janeese Lewis George, otra miembro de DSA- es otro triunfo del ala izquierda del PD. Su triunfo para alcalde se considera casi seguro, dado que el distrito tiene una mayoría aplastante de los Demócratas, y que mayoritariamente repudia a Trump y su militarización de la capital del país. 
 Otra primaria que concentra la atención política es la de Michigan, donde un candidato apoyado por los “Socialistas Demócratas” (y Bernie Sanders, la burocracia sindical automotriz y sectores “progresistas”) puede triunfar dentro de tres semanas. Se trata de Abdul El-Sayed, un médico nacido en Detroit, hijo de inmigrantes egipcios, quien fue director de Salud en su ciudad natal y el condado de Wayne. Intentó ser nominado a gobernador de Michigan ya en 2019 (con el apoyo de Sanders) aunque fue derrotado en la primaria. Hace unos meses, El-Sayed estaba tercero en las encuestas. Ahora tiene grandes chances de triunfar en la primaria para la elección de Senador, compitiendo con la Representante Haley Stevens - apoyada por el establishment y financiada por el sionismo, lo que le permite hacer un gasto masivo en publicidad (en torno a 46 millones de dólares). 
 En Maine, el progresismo Demócrata ha sufrido un traspié político, pero no porque el electorado les haya dado la espalda en favor del aparato del PD, sino porque eligió agruparse en torno Graham Platner, un candidato con un pasado más que cuestionable (ex marine, tenía un tatuaje filo-nazi supuestamente ignorando su significado, y un largo historial de abuso del alcohol y trato abusivo hacia distintas parejas). La candidatura de Platner se vino abajo, luego de haber triunfado en la primaria venciendo al aparato del establishment con un 72% de los votos, con un discurso de reformas sociales (Medicare para todos, vivienda, apoyo a los sindicatos, más impuestos a los multimillonarios y corporaciones, críticas a la ayuda militar a Israel y a las “guerras sin sentido”, entre otros ejes). Aunque Platner no pertenece a la DSA ni fue formalmente apoyado por esta, hubo publicaciones sugiriendo votarlo en su página web. Aunque dice representar al trabajador, Platner se reivindica como un pequeño empresario y es contrario al socialismo. La causa del derrumbe del candidato “trabajador”, apoyado por Sanders, la senadora Warren, el representante Ro Khanna y otros referentes del “progresismo” Demócrata, fue la acusación de haber violado a una ex pareja (negada por Platner) ante lo que debió renunciar a la recién ganada nominación. Ahora el Partido Demócrata deberá seleccionar un nuevo candidato al Senado -sin una primaria sino en una convención estadual- en condiciones más favorables al aparato partidario, lo cual está generando una crisis en su seno, cuando se aproximan las elecciones de noviembre en la cual se preveía que se arrebataría el cargo a los Republicanos. El escándalo en torno a Platner sin embargo no niega la tendencia del electorado hacia la izquierda, incluso en una región más rural y conservadora que Nueva York.
 La oposición a la guerra en Medio Oriente, o la crítica al trumpismo (y al establishment Demócrata) por favorecer a Wall Street y los multimillonarios, no coloca a estos candidatos en una perspectiva de lucha por el socialismo. La tónica del discurso de la DSA y Bernie Sanders tiene parentezco con el “Estados Unidos primero” en algunos aspectos, colocando “priorizar” las necesidades de los estadounidenses en vez de llevar adelante guerras interminables, y defendiendo un programa de “nacionalismo económico”. Aunque critica la brutalidad de ICE y la política migratoria del gobierno, Sanders incluso ha tenido coqueteos con la política de fronteras de Trump. En una entrevista en The New York Times (3/11/25) afirmaba: “Necesitamos una política migratoria pero también necesitamos fronteras fuertes”; y aún peor: “Históricamente, ¿Estados Unidos ha protegido bien la frontera bajo demócratas y republicanos? La respuesta es no. Trump hizo un mejor trabajo. No me gusta Trump, usted sabe, pero necesitamos una frontera segura y no es tan difícil lograrlo. Biden no lo logró”. En lo económico, Sanders defiende la postura de la burocracia sindical de mayor “proteccionismo” económico, afirmando que el retroceso fabril de Estados Unidos obedece a la apertura económica y los tratados internacionales. En la misma entrevista, Sanders sostiene la fantasía de que “el Partido Demócrata era el partido de la clase obrera” a la que “abandonó” al impulsar el “libre comercio” con China. Coloca así un planteamiento de desarrollo capitalista -atenuando las desigualdades con impuestos a los mega ricos- impulsando la competencia de los obreros norteamericanos contra los obreros chinos o de otras regiones, combatiendo así la unidad internacional de los trabajadores y subordinando a la clase obrera a una inviable salida capitalista “nacionalista” y “antioligárquica”. La crítica a la guerra es colocada como una mala elección de los sectores políticos dominantes y no como una tendencia del propio capitalismo. Sanders -como Alexandria Ocasio-Cortez- ha reivindicado también “el derecho de Israel a defenderse”, llegando a votar ayuda militar al Estado genocida “para la defensa”. Ocasio-Cortez participó de la cumbre de Seguridad en Múnich (el “Davos de las armas”) donde defendió una política imperialista que “retorne” al “derecho internacional”, es decir, mantenerse en la OTAN, apostar a la ONU, mantener la ayuda militar a Israel (“condicionada”), y sin descartar incluso una guerra con China en torno a Taiwán. 
 El senador por Vermont -que formalmente no integra el PD, y se presenta como “independiente”- ha colocado sistemáticamente la idea de un rescate de los Demócratas. En sus redes sociales celebró el triunfo en Nueva York: “El pueblo estadounidense -en Nueva York y en todo este país- está cansado de una economía amañada que permite que los muy ricos se vuelvan aún más ricos mientras las familias trabajadoras luchan por permitirse vivienda, atención médica, cuidado infantil y educación. Están cansados de un sistema político dominado por donantes adinerados e intereses corporativos. Y están cansados de que multimillonarios y sus Super PACs [comités de apoyo de campaña] intenten comprar nuestras elecciones. Anoche demostró que cuando las personas trabajadoras se unen, se organizan y luchan, pueden derrotar a políticos del establishment y a enormes cantidades de dinero e influencia política. Estamos progresando. La tarea que tenemos por delante ahora es construir sobre ese impulso. Si los demócratas recuperan el control del Congreso el próximo año, deben escuchar al pueblo que los puso en el cargo. Las políticas del establishment de [mantener el] status quo no son suficientes. Debemos ser audaces. Debemos enfrentar a la Oligarquía. Debemos representar a las familias trabajadoras y crear un gobierno que funcione para todos, no solo para unos pocos”. 
 La tesis de Sanders es que el autoritarismo surge de Trump y un puñado de magnates de la tecnología, y puede ser enfrentada con reformas como limitar el financiamiento de los partidos y candidatos por las corporaciones, la estatización parcial de la IA (Sanders propone que un 50% de esas empresas sea de propiedad pública) y la “recuperación” del Partido Demócrata. Mientras la guerra mundial del imperialismo siembra masacres y genocidios, y va de la mano con la tendencia al fascismo, la persecución a los indocumentados y la guerra contra la clase obrera, los “progresistas” y “socialistas Demócratas” plantean la subordinación al Congreso y la unidad con el establishment imperialista al que cataloga como “insuficiente” y “poco audaz”. 
 El giro a la izquierda del electorado refleja la agudización de la crisis y de la lucha de clases, y el rechazo a la guerra y sus impactos sobre las condiciones de vida de los explotados. Los Sanders y Cía. no representan a la clase obrera, sino a la pequeña burguesía y los burócratas sindicales integrados al régimen político del imperialismo.

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
 14/07/2026

“Propiedad privada”: los expropiadores patronales protegen su botin


La ley de “inviolabilidad de la propiedad privada” que el Senado tratará este jueves representa un salto significativo en el establecimiento de una régimen de sujeción de los trabajadores. Es un amplio estatuto para blindar al capital y un arma contra los trabajadores. No es “una” ley, sino la modificación simultánea de seis leyes: Expropiaciones, Tierras Rurales, Barrios Populares, Manejo del Fuego y hasta los Códigos Civil y Penal.

 Desalojos sumarios

 La ley establece el “juicio sumarísimo” para los desalojos urbanos y rurales. En la versión original del proyecto, provista por LLA, el plazo para el lanzamiento de inquilinos era de cinco días, con “habilitación de días y horas inhábiles”, o sea, incluyendo a los fines de semana en la cuenta regresiva. Pero los “samaritanos” cómplices de Milei lograron que ese plazo se extienda... a diez días. La ley habilita a los funcionarios judiciales a cargo del desalojo a solicitar “el auxilio de la fuerza pública”, sin posibilidad de recurso judicial. Quien quiera evitar el desalojo sólo contará con 3 días para pagar el alquiler adeudado. El régimen de desalojos exprés llega después de que los alquileres, en los últimos dos años y medio, aumentaran un 420% frente a una inflación del 200%; la mora en el pago de mensualidades y expensas no ha cesado de aumentar. El régimen liberticida ha organizado un colapso de las locaciones que ahora acompaña con el desalojo sumario. El locador queda en una posición de primacía absoluta en una negociación privada con el inquilino. Como el mercado de viviendas es deficitario, la oferta de viviendas y en consecuencia el precio del alquiler es cautiva del propietario. 

 Expropiaciones, negociados y ocupaciones 

Según algunos análisis, la ley “limita” las expropiaciones por utilidad pública. Entienden como una ´limitación´ que las indemnizaciones del caso se realizarán a “precios de mercado” y tomando en cuenta el “lucro cesante” de los supuestos afectados. Es un piso a la desvalorización de la propiedad inmobiliaria, importante cuando se devalúa el peso. En contrapartida, la ley prohíbe la “ocupación temporánea anormal” de un predio o establecimiento, incluso en caso de un cierre por vaciamiento patronal. En ese caso, la “continuidad operativa” recaerá en el juez interviniente. Es lo que ocurre hoy en Sancor, donde sus trabajadores denuncian la complicidad de la Justicia con los vaciadores de la empresa. Esta ley de Sturzenegger busca que los continuos cierres de fábrica redunden en una reconversión inmobiliaria de la industria, o fuercen a acuerdos laborales en perjuicio de los trabajadores. El proyecto condena las ocupaciones de fábrica, como las que tuvieron lugar en la bancarrota de 2001. 
 En relación a los Barrios Populares, se encuentra en debate, por un lado, la posibilidad de extender los desalojos sumarios a quienes no paguen sus cuotas. Y, por el otro, la habilitación a que las viviendas sociales puedan venderse a “cualquier persona jurídica o humana, sin límite en relación a sus destinos”. Es la venia para la entrega progresiva de estos barrios a intereses inmobiliarios - en este caso, no por la vía del desalojo, sino del "mercado", es decir, a través de la reventa de las casas construidas en estas urbanizaciones. A cambio de hacerse de un dinero, las familias originales terminarán buscando un techo en barrios más alejados. En este caso, la extensión de “derechos de propiedad” a los propietarios de viviendas precarias es sólo el paso previo de su expulsión posterior del caso urbano. 

 Tierras

 La ley en gateras habilita un amplio proceso de acaparamiento y concentración de tierras. En primer lugar, modifica la ley de manejo del Fuego, permitiendo la compra y venta inmediata de tierras que hubieran sido objeto de incendios. Hasta ahora, contaban con restricciones de hasta 60 años, lo que operaba como una sanción implícita por la devastación incurrida y obligaba a recomponer las reservas forestales destruidas. Ahora, y con la venta liberada, los depredadores o sus instigadores han sido premiados por Milei-Sturzenegger. Al mismo tiempo, se levantan las restricciones existentes para la adquisición de campos por parte de extranjeros, pero con una excepción significativa: la de empresas que contaran con participación mayoritaria “de un Estado extranjero”. Como ocurriera en la licitación de la Hidrovía, esa restricción tiene nombre y apellido - el Estado chino. La ley prevé, de todos modos, que un eventual comprador “estatal” demuestre previamente que su adquisición no comprometen “la seguridad y la defensa nacional”. En la modificación de la ley de Tierras, se ha colocado la disputa por los recursos de Argentina en el marco de la guerra internacional. Sturzenegger redactó un guante a la medida del copamiento que reclaman los capitalistas del fascismo digital, con Peter Thiel a la cabeza. Al SuperRIGI, un régimen de beneficios excepcionales, se suma ahora esta operación de acaparamiento del suelo. Como la Patagonia es la que está en la mira, la nueva ley prohíbe también la “interposición de personas físicas o jurídicas a los fines de configurar una identidad figurada”, en referencia indirecta a los pueblos originarios que reivindican el derecho a la tierra en el sur del país. 

 Expropiados y expropiadores

 La ley de inviolabilidad, que invoca el derecho “universal a la propiedad privada”, es tan mentirosa y delictiva como sus autores. El gobierno sólo protege la propiedad privada del capital, y para asegurar del modo más férreo la confiscación de la única propiedad productiva que disponen los explotados, que es su capacidad de trabajar. Desde que asumieron los liberticidas, la sustracción a los salarios y jubilaciones, a través de la devaluación, la hiper y los cepos posteriores a las paritarias, es del orden de los 80.000 millones de dólares. Se suma a ello la liquidación del derecho laboral, el vaciamiento del PAMI, la eliminación de las indemnizaciones - todos derechos adquiridos y supuestamente “inviolables”, a los que los trabajadores aportaron durante décadas por medio de sus descuentos salariales e impuestos al consumo. Sturzenegger, el autor de la “inviolabilidad”, fue procesado y escandalosamente absuelto por el megacanje de 2001, un negociado en favor de los acreedores de la deuda pública que engrosó la hipoteca nacional en unos 20.000 millones de dólares al cabo de sólo dos años. Los “nacionales y populares” que gobernaron después se encargaron de pasarle la factura a los trabajadores y jubilados, otra expropiación al trabajo. 
 La ley de “Inviolabilidad”, en definitiva, consagra la violación permanente de la riqueza creada por el trabajo en favor del gran capital. A través de Milei y Sturzenegger, el régimen capitalista se protege de sus propias crisis y tropelías, que conducen a bancarrotas sistemáticas y a la miseria social agravada. 

 Marcelo Ramal
 14/07/2026

Trump: del Memorando de Entendimiento a una guerra de aniquilamiento contra Irán


Donald Trump ha lanzado contra Irán una guerra “à la Netanyahu”, una guerra de aniquilamiento. Bombardea centenares de blancos civiles y militares cada día, ha impuesto un completo bloqueo naval al país y ha declarado la intención de ocupar la isla de Kharg, de donde sale el petróleo iraní, y tomar por la fuerza el Estrecho de Ormuz. El asalto genocida del Estado sionista contra Gaza es aplicado ahora a una nación de 90 millones de habitantes, luego del fracaso sucesivo del propósito de extraer una rendición incondicional del régimen iraní y proceder a un cambio del mismo. Irán enfrenta una crisis humanitaria de proporciones bíblicas, porque a la crisis del agua que avanza en Teherán, Trump ha sumado la orden de destruir las plantas de desalinización existentes. De acuerdo al siempre muy bien informado periodista norteamericano Seumour Hersh, el régimen de Trump se encuentra deliberando acerca de la conveniencia de utilizar armas atómicas “tácticas” para destruir los misiles e industrias que el gobierno de Irán ha guardado bajo tierra para evitar su destrucción a cielo abierto. Nada de esto es desconocido por los estados de la OTAN que acaban de reunirse en Ankara, Turquía. Ayer mismo, en París, en las vísperas del aniversario de la Revolución Francesa, la Unión Europea estableció la llamada “Coalición Antibalística (sic)”, para dotar de misiles antiaéreos a Zelensky para profundizar la guerra contra Rusia y reformar la sucesión política de la coalición neo-nazi en Ucrania. El desencadenamiento de una guerra genocida contra Iran no ha suscitado ninguna reacción relevante de los estados del Brics (Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica), ni la reacción del partido Demócrata de Estados Unidos. A la cabeza demencial de Trump se le ha ocurrido declarar el control militar del Estrecho de Ormuz y a cobrar un 20% de la carga total transportada como una prima de seguro por el pasaje de los navíos. Sólo la clase obrera internacional puede parar esta guerra de aniquilamiento. Quienes saludaron el acuerdo del cese del fuego por sesenta días sobre la base de un Memorando de Entendimiento, tendrán que aplacar sus ilusiones pacifistas, que ya se tornan, a esta altura de los acontecimientos, una complicidad con el imperialismo mundial. Cuando caracterizamos desde estas páginas el comienzo de una guerra mundial, no nos estábamos “comiendo ningún amague” como los tantos que han sufrido las selecciones nacionales en el Mundial. 
 Trump ha relanzado el propósito de ocupar militarmente Irán – una ‘idea’ que había desechado por el costo de vidas norteamericanas que habría representado el intento. Un intento de este tipo plantearía la necesidad de un operativo de la OTAN, algo inviable en un cuadro de desintegración del régimen de dominación capitalista internacional. Una ocupación de Irán rivalizaría con Ucrania como amenaza “existencial” declarada para Rusia, lo mismo que para China. Trump se ha entrampado, a cien días de las elecciones norteamericanas, en la necesidad de una demagogia electoral acerca del “excepcionalismo norteamericano”, frente a una población contraria a la guerra. La guerra de aniquilamiento de Irán redundará en una campaña política violenta en el interior. Trump ha mantenido, en este escenario, la posibilidad de negociaciones sin deponer la agresión criminal y la mediación de Pakistán, que recoge las posiciones de China, y de Qatar, blanco de las represalias de Irán contra el nuevo asalto de Trump. Pero Irán no está más cerca de una rendición que antes, ni tampoco la población iraní. De nuevo, la lucha para poner fin a la guerra mundial recae cada vez más en una movilización independiente de la masas. En Alemania, Volkswagen ha anunciado 100.000 despidos y una parcial reconversión a la industria de guerra para no caer en una quiebra. Todo el entramado del capitalismo se encuentra efectivamente cuestionado. 

Política Obrera
 14/07/2026