viernes, octubre 02, 2026

Milei en Paris: ni una misa


Los discursos de Milei en la “Semana Argentina” en París no fueron solamente la reiteración de lo que ya había defendido ante los banqueros norteamericanos, unos días atrás. De parte de los empresarios franceses y europeos que escucharon a Milei y Caputo, se percibió la misma frialdad que habían expresado el JP Morgan y otros en Nueva York. 
 Milei abusó hasta el cansancio de augurar un futuro de inversiones y crecimiento si consigue la reelección en 2027. En ese caso, “2028 será un año extraordinario”. Pero los observadores económicos y políticos ya leen ese vaticinio al revés, a saber: que los liberticidas han abandonado cualquier pretensión de recuperación económica para los dos próximos años. En la reunión empresarial que se realizaba en simultáneo en Argentina, el coloquio de IDEA, los empresarios comentaban "en off" sobre la nueva escalada inflacionaria a la que empuja la suba de los combustibles, y que el gobierno intentará frenar subiendo los intereses y “contribuyendo al amesetamiento de la actividad” (Cronista, 1/10).
 En París, Milei volvió a blandir la amenaza de una “bazuca de 75.000 millones de dólares” para enfrentar a los “desestabilizadores y golpistas” que pretendan ensayar una corrida cambiaria. Pero en “los 75.000”, se contabilizan dólares que Milei no tiene, por ejemplo, 20.000 millones prometidos por Scott Bessent -“de bancos privados”- en octubre de 2025, y que nunca aparecieron. Caputo, mientras tanto, reiteraba en IDEA el programa financiero que había aventurado hace un mes y medio atrás, y que el mercado financiero juzgó como un dibujo. En cuanto a los empresarios que escucharon a Milei en París, la enviada de Clarín recogió que "varios inversores (dudaron) sobre si un jefe de Estado con este perfil sería reelegido en la Argentina y comenzaron a cuestionarse la seguridad jurídica de los RIGI y quién la garantizaría" (1/10). Milei condicionó cualquier perspectiva económica a la reelección, pero el gran capital ve las cosas al revés: es la declinación económica acelerada la que pone en tela de juicio a un nuevo mandato de Milei, y a su régimen de excepciones económicas como el RIGI. En ese cuadro, la misma periodista destaca el interés de los empresarios por saltearse al libertario y tomar contacto con el séquito de 13 gobernadores que lo acompañaron. En primerísimo lugar, con el neuquino Figueroa, rebautizado como el “señor Vaca Muerta”.
 Pero la gira parisina de Milei tuvo un aspecto que la distinguió del periplo neoyorquino: no se privó, en sus declaraciones, de señalar que “Europa se está hundiendo” (Clarín, ídem). Es decir, de actuar una vez más como marioneta discursiva de Trump, en este caso, contra la Unión Europea. El desagrado que estas declaraciones provocaron en el establishment de funcionarios y capitalistas fue disimulado con algún anuncio de inversiones ya programadas -por caso, las que deberá realizar el pulpo Total para completar la logística de sus actuales actividades de exploración petrolera en la Argentina. 
 En el tour, Milei apostaba a redoblar un acercamiento con los gobernadores suficientemente fuerte como para reflotar el proyecto de eliminación de las PASO. A la luz de lo ocurrido, es probable que sean los gobernadores los que hayan levantado sus ínfulas frente al gobierno en crisis. 
 La semana en París, en definitiva, no le aportó un céntimo ni un euro al gobierno, en medio de la suba del riesgo país, la crisis de endeudamiento y una recesión estadísticamente confirmada. 

 Marcelo Ramal
 01/10/2026

Trump y Paz salen al rescate de Cerimedo: capturan al fiscal general de Bolivia


Un operativo impulsado por el Departamento de Estado yanqui y el gobierno boliviano para frenar la investigación al asesor de la ultraderecha regional. 

 En un escandaloso operativo orquestado desde la Casa Blanca y el gobierno de Rodrigo Paz, la policía boliviana detuvo este miércoles 30 al fiscal general Roger Mariarca, quien investigaba por intento de asesinato a Fernando Cerimedo, poderoso asesor de varios gobiernos y referentes políticos de la ultraderecha latinoamericana, incluyendo a Milei.
 Cuarenta y ocho horas antes del operativo policial, el Departamento de Estado incluyó a Mariarca en un listado de funcionarios de varios países acusados de cooperar con el narcotráfico, además de restringirle la visa. El gobierno de Trump sale al salvataje de Cerimedo, quien está arrestado y es investigado por la fiscalía general boliviana tras el atentado fallido del 17 de agosto contra su expareja, Nadia Beller. Después de ese ataque, Beller efectuó denuncias explosivas contra el asesor político y fundador de La Derecha Diario. 
 Además de Mariarca, fue detenido el fiscal departamental de Santa Cruz, Alberto Zeballos. Funcionarios de la fiscalía general convocaron a una conferencia de prensa para rechazar la aprehensión del titular de la fiscalía general, pero agentes encapuchados de la policía boliviana irrumpieron en el lugar. La pulseada se traslada ahora a la designación del nuevo fiscal general, ya que el gobierno de Paz rechaza al que asumió de manera interina, Luis Montaño. 
 Cerimedo brindó su asesoramiento en campañas electorales a Jair Bolsonaro y Javier Milei, entre otros referentes de la ultraderecha regional. Estuvo al frente del ejército de trolls de La Libertad Avanza en 2023. Al momento de su arresto, asesoraba al gobierno de Rodrigo Paz. En los últimos años, incrementó su patrimonio de manera notable y se lo acusa de lavado de dinero procedente de fondos ilícitos conseguidos en Bolivia.
 La doble vara con la que opera el Departamento de Estado es alevosa. Mientras acusa a Mariarca, deja indemne al propio Cerimedo (acusado de vínculos con el narcotráfico por el vicepresidente boliviano Edmand Lara) y liberó al expresidente hondureño José Orlando Hernández, condenado por narcotráfico dentro de Estados Unidos. El pretexto del narcotráfico fue también el que se invocó para invadir a Venezuela y quedarse con el petróleo de la nación caribeña.
 La Casa Blanca instiga la detención del fiscal general de un país soberano con el mismo desparpajo que considera a Latinoamérica como el patio trasero de los Estados Unidos. Gobiernos como los de Paz y Milei son marionetas de esos intereses imperialistas. La Cancillería argentina emitió un comunicado respaldando el operativo de la policía boliviana. 
 Contra esta podredumbre política e institucional, luchemos por gobiernos de trabajadores. 

 Gustavo Montenegro

El libro cubano ante un asedio multidimensional


Si un sector de la cultura cubana ha sentido siempre con rudeza el impacto del bloqueo estadounidense es el editorial; un daño que se ha acrecentado en los últimos meses de forma dramática 
 Cuba llegó a producir en un año 900 novedades impresas y 3 000 000 de ejemplares; la contracción actual de las producciones obliga a buscar nuevas formas de sostener la industria editorial y no perder lectores. 

 Los números son elocuentes. Una tonelada de papel bond, que hace unos años podía costarle al país entre 700 u 800 dólares, hoy alcanza los 1 300; en el caso del gaceta, de 500 o 600 dólares, subió a no menos de mil. 
 Si bien los recursos necesarios para la producción editorial se han encarecido en el mundo entero, para Cuba se multiplican los costos. No basta siquiera con encontrar quien decida, pese al riesgo de ser sancionado por el Gobierno de Estados Unidos, vender a la Isla; de lograrse la compra, el camino para que los materiales lleguen a Cuba es tortuoso. 
 ¿Qué hacer entonces en una nación que conformó una estructura editorial de país desarrollado, y donde, desde enero de 1959, se ha concebido al libro y la lectura como parte del ecosistema de derechos culturales (humanos, por ende) de su ciudadanía? 
 Para Juan Rodríguez Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro (ICL), el deber de quienes trabajan en el sistema editorial es buscar variantes para seguir produciendo todos los libros posibles, en formato físico y electrónico: asociaciones, coediciones, cooperaciones…
 Lo dijo en la mesa debate «Cultura contra bloqueo: limitaciones que impone el bloqueo al desarrollo editorial cubano», que el ICL promovió, hace unos días, como parte de un programa dedicado a los 50 años del Ministerio de Cultura. Rodríguez Cabrera añadió dos de las certezas del ICL: «No podemos cerrar las editoriales por el bloqueo» y «el intercambio con nuestros escritores es fundamental». 

 ¿POR QUÉ ESTÁ VIVO EL PROYECTO?

 Michel Torres Corona, director de la editorial Nuevo Milenio, reflexionó en el espacio sobre las que, a su juicio, considera tres dimensiones en las que el bloqueo afecta el trabajo editorial. «La dimensión material es la más tangible, porque encarece e impide la llegada de insumos (papel, planchas, tinta…). Siempre fue difícil obtenerlos, ahora nos resulta casi imposible».
 Otra dimensión, comentó, responde al aislamiento, pues a los autores cubanos se les dificulta insertarse en los circuitos de difusión internacionales, en las plataformas de venta, y recibir dinero por concepto de derechos de autor. 
 «Está el plano simbólico. El bloqueo se inserta en un sistema de guerra contra Cuba, dirigida a que la gente no crea en el proyecto cubano, en sembrar la desesperanza, y que no pueda pensar más que en las carencias. 
 «Eso afecta los horizontes creativos de los autores cubanos. ¿Cómo se sobreponen para lograr un resultado creativo mayor o cómo no se convierten en caja de resonancias de esa misma campaña? 
 El director de la revista Revolución y Cultura, la más longeva del sector cultural en Cuba, Enrique Ubieta, explicó no solo los desafíos de preparar un número de la publicación en estas condiciones (lo que implica incluso trasladarse con las computadoras a cuestas de un sitio a otro en busca de electricidad), sino también algo que considera esencial: enfocarse en el destinatario de la obra de arte o el hecho cultural, porque para eso fue que se hizo la Revolución.
 «Entender cómo el pueblo cubano no perece y por qué es este un proyecto vivo, pasa por la cultura, de ahí la voluntad de sostener ese pilar». 
 El escritor Ronel González Sánchez ratificó la imposibilidad de publicar desde Cuba en plataformas de gran alcance como Amazon u otras, y de recibir ganancias por ello; y lo difícil para un creador de no ver impresa su obra, o solo con muy pocos ejemplares. También, habló sobre las carencias de la vida cotidiana y su impacto en la escritura. 
 No obstante, recordó que en momentos igualmente difíciles surgió el Sistema de Ediciones Territoriales, y también se hacían plaquettes, libros con recortería, que se obsequiaban, «una manera de promoción que tanto bien nos hizo». 
 En la Feria del Libro de este año –dijo Rodríguez Cabrera– se vendieron 240 000 ejemplares físicos, «en una época fuera de lo usual, sin corriente, con un calor insoportable». 
 En el año 2027, el ICL cumplirá 60 años, y – ratificó– lejos de lamentos y rendiciones, se preparará la Feria Internacional del Libro, una vez más.

 Yeilén Delgado Calvo | nacionales@granma.cu
 1 de octubre de 2026 18:10:41

jueves, octubre 01, 2026

CON FILO | Cuba no está sola

Elecciones en Estados Unidos, entre el fraude y el golpe


Trump prepara el gobierno por decreto ante la derrota inevitable. 

 A cinco semanas de las elecciones de mitad de mandato, los candidatos republicanos han entrado en pánico. 
 Las encuestas generales le dan a los demócratas una ventaja de más de 8 puntos, en tanto algunas como YouGov/The Economist indican un margen neto de 15 puntos. El dato más claro de la tendencia contra Trump lo dan los electores que se consideran “independientes” (no tienen adhesión a ningún partido), donde hay una ventaja de 25% a favor de los Demócratas (57% a 32%). En 2024, según Pew Research Center, hubo un virtual empate entre el candidato republicano y Kamala Harris entre los independientes. En la plataforma Polymarket las apuestas dan un control de un 62% de ambas cámaras por el partido opositor. 
 A mediados de setiembre, el presidente convocó a una Convención de mitad de mandato, algo inédito; no cumplía ninguna función, salvo ser el escenario de la agitación del trumpismo. Trump prometió ahí un “dividendo” de 5.000 dólares para cada ciudadano adulto si los republicanos ganaban la mayoría en ambas cámaras. La maniobra no ha tenido mayor impacto en la intención de voto.
 En la Convención, entre discursos anticomunistas, el presidente convocó a su aparato a “hacer trampa como un demonio, tal como ellos lo hacen”. El presidente de la Cámara de Representantes Mike Johnson se sumó: “No podemos permitir, y no permitiremos, que ellos se queden con la mayoría en el Congreso”. 

 El impacto de la guerra

 La guerra en Medio Oriente ha provocado un salto en el costo de la vida. En particular la nafta y el diesel, con un enorme impacto en los costos de sectores agrarios, industriales, el transporte y el traslado de las familias en general. 
 La guerra, inevitablemente, se ha convertido en tema de campaña; varios candidatos republicanos se vieron obligados a tomar distancia con Trump en este punto. En Michigan, Mike Rogers -candidato al Senado apoyado por el presidente- ha dicho, en un video, que “la guerra con Irán tiene que terminar, y terminar rápidamente”. “El momento de empezar a liquidar esto es ahora”. Rogers se enfrenta al candidato Demócrata Abdul El-Sayed (que le estaría ganando 50% a 44%). Apenas hace unos días, en la Convención trumpista, Rogers había apoyado la guerra. 
 Otros candidatos se han sumado a este reclamo. Tom Tiffany (candidato a gobernador de Wisconsin) declaró que “es hora de concluir el conflicto que ha estado ocurriendo en Irán. Necesitamos asegurarnos de encargarnos de las cosas aquí en casa”. Tiffany está cinco puntos por debajo del Demócrata David Crowley, en un Estado “péndulo” que Trump había ganado hace apenas dos años con casi el 50% de los votos. Ashley Hinson, candidata al Senado por Iowa, también hizo declaraciones pidiendo el fin de la guerra. Iowa es un Estado tradicionalmente republicano donde Trump se impuso con 56% de los votos en 2024, y Hinson estaría perdiendo por 8 puntos según las encuestas. 

 Texas y Florida

 En estos Estados, bastiones republicanos por décadas, se modificaron los distritos para favorecer que sean electos más representantes oficialistas. Sin embargo, se está produciendo un viraje en el electorado, especialmente entre los latinos y los ciudadanos que se declaran independientes. 
 El cambio de humor en los ciudadanos de origen “hispano” ya se hizo notar el año pasado en Florida en varias elecciones especiales. Ahora. la derechista María Elvira Salazar (que busca la reelección) tomó distancia de Trump. La voltereta de Salazar refleja el ambiente entre sus electores, en alto porcentaje latinos. Las encuestas marcan un empate en la intención de voto. 
 En la disputa de la gobernación de Florida, donde Trump triunfó con más del 56%, el candidato trumpista Byron Donald está en riesgo de perder contra el Demócrata David Jolly. La candidata republicana al Senado (Ashley Moody) apenas tiene un punto de ventaja en las encuestas sobre la “Demócrata Socialista” Angie Nixon. Los republicanos controlan los dos cargos del Senado por ese Estado desde hace siete años; el cargo de gobernador está en sus manos desde 1999. Una derrota en Florida era algo impensado hasta hace muy poco. 
 En el caso de Texas, la situación es aún peor para el gobierno. Trump impuso allí a su candidato al Senado Ken Paxton, repudiado por buena parte del propio partido texano. El Demócrata James Talarico está seis puntos por encima de Paxton, en gran medida gracias al voto independiente y latino. Ningún Demócrata ha ganado un escaño en el Senado desde 1988. Hace apenas dos años, Trump obtuvo 56,2% de los votos. 
 Una situación similar se vive en otros Estados tradicionalmente republicanos, como Ohio, donde Trump había obtenido más del 55% en 2024, y ahora sus candidatos a la gobernación y el Senado están entre 8 y 9 puntos por debajo de los Demócratas. 
 El intento de Trump para evitar el voto por correspondencia hasta ahora ha fracasado. Trump había emitido un decretazo obligando a los Estados a enviar un listado al servicio de correos para que este controlara a quiénes se envían los sobres con las papeletas (y no enviándolas a quienes no cumplían determinados criterios), lo cual fue impugnado por los Estados y finalmente anulado por la Suprema Corte. El trumpismo rediseñó muchos distritos electorales para favorecer la elección de más representantes Republicanos. Los demócratas respondieron con una medida similar en California y otros Estados. Esta maniobra no evitaría una gran pérdida de escaños por el partido oficialista, a duras penas podría atenuar la catástrofe electoral. Se calcula que los republicanos perderían al menos 20 cargos en la Cámara baja. 

 “6 de enero 2.0”

 En este escenario, los llamados a “hacer trampa” y el anuncio de que “no permitiremos” que los demócratas ganen la mayoría en el Congreso, adquieren toda su relevancia. 
 Distintos analistas vienen anticipando una crisis a nivel de los Estados y a nivel nacional, en torno a la certificación de los resultados y el otorgamiento de las bancas en el Congreso. Ya en el pasado “funcionarios locales afines a Trump han utilizado con frecuencia acusaciones falsas de fraude o de que votantes no ciudadanos sufragaron como justificación para negarse a certificar los resultados electorales. Desde 2020, más de 30 funcionarios locales en Arizona, Colorado, Georgia, Michigan, Nuevo México, Carolina del Norte y Pensilvania se han negado a certificar los resultados electorales, muchos con la esperanza de impedir victorias demócratas” NYT).
 Otra posibilidad que está manejando la prensa, es que el “clerk” (secretario) de la Cámara baja no acepte incluir en la nómina de representantes electos a los que hayan sufrido alguna impugnación. La hipótesis del “clerk rebelde” no es una teoría conspirativa: sería una réplica a nivel de las elecciones legislativas de la intentona golpista del 6 de enero de 2021, cuando el trumpismo intentó desconocer los resultados de las elecciones. En aquella oportunidad, el vicepresidente Mike Pence se negó a participar del golpe de Estado y proclamó los resultados tal cual eran informados por cada Estado. Los mandos militares, por otra parte, no se alinearon con el golpismo. El rol que en aquella oportunidad tenía el vicepresidente, ahora la tendría el Secretario de la Cámara de Representantes, que es quien incluye a los legisladores electos e informados por los Estados en el listado de esa Cámara. Se considera una tarea puramente administrativa: no tiene capacidad de analizar si fueron electos en forma correcta o fraudulenta. El secretario actual, aunque es Republicano, se supone no se prestaría a esta maniobra. Mike Johnson (el presidente de la Cámara) podría remover al secretario y nombrar a un trumpista que se preste a generar una crisis institucional. Esta hipótesis ha sido manejada por diversos medios de prensa. Una crisis institucional provocada por el trumpismo, como mínimo, paralizaría al Congreso durante semanas o incluso meses, en el marco de contiendas judiciales. Las depuraciones realizadas por Hegseth en el Ejército y el nombramiento de generales “leales” al gobierno estarían al servicio del golpismo. Trump aprendió de su primer mandato, y se prepara para esta vez no reconocer la derrota. 

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay)
 01/10/2026

La CGT convoca a una marcha "en defensa de la industria nacional"


La CGT anunció que hará una movilización el 8 de octubre "en defensa de la industria nacional". Bajo el lema “Las Malvinas son argentinas, la industria nacional también”, convocará a una ´movilización´ a la Secretaría de Trabajo sin paro. La presencia se reducirá al aparato de los sindicatos. La marcha se aprobó en la reunión ampliada de la "mesa chica" de la central, con la presencia de los triunviros Solá, Jerónimo y Argüello y de otros dirigentes como Hugo Moyano, Héctor Daer y Gerardo Martínez. 
 La burocracia ha sido cómplice de la acción del gobierno nacional contra la clase obrera. La ´movilización´ que convoca tiene por único objetivo encolumnarse detrás de los reclamos de un ala de la burguesía, encabezada por Techint, que ha comenzado a operar un recambio de gobierno, tentativamente, de la mano de Patricia Bullrich. La CGT, desde la llegada al gobierno de La Libertad Avanza, fue parte del Consejo de Mayo que elaboró la "contrarreforma laboral". Ha sido cómplice de una contrarrevolución social sin precedentes, incluso teniendo en cuenta los gobiernos de la dictadura, Menem y Macri. Los salarios se han derrumbado por completo, los cierres de fábricas, despidos y suspensiones pasan sin respuestas alguna y la CGT se encuentra a la vanguardia de la destrucción de los convenios colectivos de trabajo, empezando por la instauración de los ´bancos de horas´ y del Fondo de Asistencia Laboral. 
 Lo mismo ocurre con las dos CTA, que se pretenden diferenciadas de la CGT porque convocan a un paro nacional para fines de octubre. Son paros de bajísima adhesión, sin continuidad planteada ni perspectiva de nada. Por lo pronto, el único sindicato real con ´poder de fuego´ de la CTA, CTERA y sus organizaciones de base, no han anunciado ninguna medida. Son centrales vaciadas que representan a sindicatos vaciados. 
 Las únicas acciones reales, las huelgas docentes en Tierra del Fuego, en Buenos Aires y en otras provincias, son aisladas deliberadamente tanto por CTERA como por la CTA. Las huelgas autoconvocadas de la docencia, de los trabajadores de la salud o de los trabajadores de Granja 3 Arroyos en Concepción del Uruguay marcan una tendencia presente entre los trabajadores. 
 Las tres centrales obreras habían anunciado protestas “a la francesa”, con paros sectoriales rotativos y alternados. Los medios no han podido ocultar la presencia raquítica de las últimas movilizaciones de la CGT. 
 El programa de la marcha convocada por la CGT “en defensa de la industria nacional” reclama medidas proteccionistas para el capital industrial, no la abolición de la contrarreforma laboral ni un aumento masivo de los salarios. 

 Pablo Busch
 30/09/2026

El Congreso, los partidos y la burocracia sindical son responsables del golpe jurídico de la Corte en la cuestión de tierras


Patricia Bullrich los madrugó cuando apartó ese capitulo del proyecto de propiedad privada. 

 La decisión de la Corte de revocar un fallo de la Cámara Federal de La Plata que había declarado la inconstitucionalidad del artículo 154 del mega DNU 70/23 ha producido un estallido del régimen pseudo democrático de Argentina. Los responsables últimos de la sentencia de la Corte son el Congreso, los partidos en su conjunto, y por sobre todo la burocracia de la CGT y de los sindicatos, que fueron incapaces de hacer caer un DNU de abuso de poder con decenas de capítulos y centenares de artículos. Fue rechazado solamente en el Senado, de modo que siguió vigente de modo tácito hasta que se pronunciara Diputados, que no lo ha hecho en los tres años corridos desde entonces. La CGT no declaró una huelga general activa hasta su derogación. Las disposiciones del DNU que fueron paralizadas en sede judicial, como el caso de la reforma laboral o la ley de alquileres, se convirtieron en ley. Quien apeló el fallo de la Cámara de La Plata fue el procurador general Eduardo Casal, nombrado por el macrismo "en comisión" en 2017. 
 El fallo de los cortesanos y los subrogantes invitados también se impone mediante el sigilo: no se pronuncia sobre la legalidad del artículo que anula el artículo 154 y deja en vigencia la ley 26.737, que limita la tenencia de tierras rurales por parte de sujetos extranjeros al 15 % del territorio en cuestión. Cuestiona que la Cámara aceptara que fuera un asunto de "incidencia colectiva", que era asumido por la Asociación de Ex Combatientes de Malvinas; esa instancia podría volver a declarar la inconstitucionalidad de ese artículo, pero tendrá que hacerlo sobre otras bases. Todo este hilo discursivo, que se elabora después haber dejado el asunto en el archivo durante dos años y medio, tiene su propia pizca. Así como asegura que los Ex Combatientes no son un sujeto colectivo de soberanía, ha negado la incidencia colectiva de los juicios por jubilaciones, con la intención de que los fallos favorables no se extiendan al conjunto del sector pasivo que litiga ante la Justicia. El propósito es no quebrar al Tesoro, haciéndole pagar las sentencias, para que pueda seguir atendiendo a la deuda pública. Hay, sin embargo, otra cosa más: los cortesanos y por sobre todo Horacio Rosatti quieren que el sistema judicial quede disciplinado al alto tribunal, como lo demostró al imponer su presidencia en el Consejo de la Magistratura. En un mundo capitalista que se caracteriza por una crisis de dominación política internacional, persecuciones a migrantes, cuestionamientos de ciudadanía, golpes destinados a desconocer resultados electorales, y corrupciones que envuelven al poder político y a sus jefes de gobierno, la cabeza del Poder Judicial procura seguir arbitrando y funcionando. La Corte tiene por delante una demanda de Cristina Kirchner contra su proscripción política. 
 Los vividores del parlamentarismo han salido a protestar el fallo disfrazados de estadistas, cuando son los principales responsables del adefesio, al haber dejado en vigencia el DNU de marras por tres años completos. Los empuja a la protesta la onda de demagogia electoral en que convirtieron la manifestación política de la Selección Nacional por Malvinas, a la que luego se subió el anglófilo Milei, sionista por añadidura cuando Israel ha votado siempre en la ONU contra la soberanía de la República Argentina en el archipiélago y su plataforma adyacente. “A terra é nossa”, proclaman los privatizadores seriales, los entreguistas de los recursos naturales y los exinternacionalistas. Acá hay un filón electoral, se dicen a sí mismos, pero todavía no saben cómo neutralizar la sentencia de los cortesanos. Los acontecimientos obligan a poner una nueva mirada sobre la sesión del Senado que trató el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Patricia Bullrich no había puesto casi reparos en apartar del proyecto el capítulo de tierras rurales (que elevaba el derecho de tenencia extranjera al 25 %, lo que fue saludado como una gran victoria). La exmontonera menemista y expalestinense convertida al sionismo estaba al tanto de este golpe jurídico de los tres cortesanos, ahora con yapa, porque ya no hay límite alguno para la extranjerización. Era el momento de debatir ese capítulo, no apartarlo, para votar, por lo menos, la derogación parlamentaria del artículo 154 del decreto. La “piba” los madrugó. El Parlamento, como el puerto de Nueva York en la década del 50, es un “nido de ratas”. El impasse político con la población que no puede pagar deudas usurarias suma este nuevo impasse, ante las manifestaciones de que Diputados tendrá dificultades para acabar ahora con el DNU de hace cuatro años. El kirchnerismo no verá oportuno atacar a la Corte que debiera permitir a su lideresa presentarse a unas PASO. 
 Los capitalistas del campo no hacen ‘lobby’ a favor de la argentinidad de las tierras rurales, por el contrario. En esto también hay un equívoco, porque un terreno rural puede convertirse en no rural, por ejemplo, de campo de papas a proyecto inmobiliario, o uno desértico, en un centro de datos para la Inteligencia Artificial. El ruralismo pide un piso para extranjerizar, pero no de terreno, sino de dinero; se puede enajenar al extranjero, pero a partir de una cierta suma de dólares. Es otra manifestación de las contradicciones de un negocio común, entre los propietarios de tierras, de un lado, y los “pool de siembras” apalancados por fondos de inversión, del otro. 
 En momentos en que el seguro contra un default del Tesoro cotiza a 19 dólares sobre 100, la irrupción de golpe judicial suma a la creación de una crisis de régimen. En lugar de dispersar reivindicaciones es necesario centralizarlas y unirlas mediante una huelga general. Es lo que ha ganado el centro del debate de la docencia universitaria. En cuanto a la extranjerización, las organizaciones obreras deben reivindicar el ejercicio del control de las disposiciones legales, porque las autoridades nacionales, provinciales y municipales hacen la vista gorda a la supervisión o pasan la gorra para autorizaciones arbitrarias y unilaterales.

 Jorge Altamira 
 30/09/2026

miércoles, septiembre 30, 2026

JP Morgan, del ‘investment grade’ al pronóstico de recesión en sólo cuatro días


JP Morgan, el principal banco de inversión del mundo, acaba de revertir los pronósticos optimistas que había formulado sobre la economía argentina hace menos de 10 días para pasar a advertir sobre el riesgo inminente de una recesión. El detonante fue un conjunto de factores, aunque el más significativo de ellos fueron los datos arrojados por el INDEC, que pusieron en números el alcance de la depresión económica y la pauperización de 2 millones de personas en apenas 6 meses.
 El lunes de la semana pasada, JP Morgan había proyectado un crecimiento de 2,7% para la Argentina en 2026. Apenas 48 horas después, había difundido que Argentina podría ser reconocida con el ´investment grade´ (grado de inversión) en caso de victoria de Milei en las elecciones de 2027. Tal calificación hubiera significado, en principio, un recorte del ´riesgo argentino´, posibilitando el endeudamiento en el mercado financiero, actualmente vedado por las elevadas tasas de retorno que éste exige. 
 Sin embargo, un día después de que se conocieran las estadísticas oficiales sobre la economía, JP Morgan recalculó sus números y ahora espera una contracción anualizada del 4% durante el tercer trimestre y el ingreso a una recesión técnica. El riesgo país se disparó a 628 puntos, el nivel más alto en diez meses. El ´regreso a los mercados´ que prometió Luis Caputo se ha transformado en una quimera. 
 En julio pasado, "Toto" había anunciado con toda la pompa un "plan financiero" para hacer frente a los vencimientos de deuda pública, que suman entre 25.000 y 30.000 millones de dólares de aquí al año que viene. Entre otras fuentes de financiamiento, había augurado dinero fresco del FMI. Fue desmentido casi inmediatamente por Kristalina Georgieva durante su paso por el país en una gira por la región. Georgieva puso de manifiesto discrepancias de fondo con el programa económico oficial. La titular del FMI sostiene que el gobierno debe devaluar el peso y la acumular reservas en el Banco Central, una política que el tándem Milei-Caputo resiste porque podría terminar por desmoronar todo el edificio político del gobierno. Guita Gospinath, ex número 2 del FMI, se pronunció más recientemente también en el mismo sentido. Los ´inversores´ le hicieron notar a Caputo durante su paso por Nueva York que debía terminar con la sanata huyendo de la deuda argentina. 
 El proyecto Milei sobrevive con pulmotor: sin la chequera de Scott Bessent, que lo rescató del abismo en septiembre-octubre del año pasado, y de los préstamos a tasas carísimas que obtuvo de los bancos privados con el respaldo del BID y del Banco Mundial como garantes, "la libertad" sería historia pasada. Para financiarse en el mercado local, en pesos, el gobierno renueva deuda a tasas del 30 % en promedio; los bancos prestan al doble (60%) y pagan a los ahorristas por la mitad (17/18%). Si afloja las tasas para darle oxígeno al crédito, enfrentaría una corrida al dólar, como ha ocurrido cada vez que lo intentó. 
 Ya adentrados en los "18 mejores meses de la historia" que prometió el mismo Caputo, los augurios de reactivación no se produjeron nunca. Los proyectos aprobados para ingresar al RIGI acumulan más de 150.000 millones de dólares, pero no se ha desembolsado un peso. Como resultado de la depresión económica, la recaudación cae en una pendiente. Entre los indicadores difundidos por el INDEC, la única actividad que exhibe un crecimiento es la relacionada con minería y combustibles (+8,4%), acicateada por los altos precios internacionales. El alto precio de los combustibles, sin embargo, es contradictorio con la actividad industrial, porque aumenta sus costos. Todos los pronósticos auguran un largo periodo de precios altos mientras continúa la guerra contra Irán y Rusia. En el plano local, además, esto está agravado por la política de tarifazos a repetición con el propósito de beneficiar a los pulpos hasta alcanzar un precio internacional cada vez más elevado. En contraste, se puede verificar el derrumbe de la industria (-4,6%) y el comercio (-5,1%). Fue la mayor caída desde los inicios de la pandemia en marzo/abril de 2020. 
 El gobierno ha acusado la sacudida sin modificar el rumbo. Por el contrario, ha comenzado a pelearse con los indicadores y a cuestionar los datos oficiales. Asegura que la "economía en negro vuela", como parte de una transición económica. Pero junto al cierre cotidiano de empresas se está produciendo el fenómeno de la deserción de los trabajadores de aplicación, mostrando que la precarización es un tránsito únicamente a la desocupación. 
 Para el gobierno, la única perspectiva es abrazar el proyecto bélico de Trump y ofrecerse como gendarme suyo en el Atlántico Sur. Cuenta también, es cierto, con el sometimiento del peronismo a los hechos consumados. El verdadero lanzamiento electoral de Axel Kicillof, por caso, no ocurrió en Villa Domínico sino en Estados Unidos, adonde concurrió a dar garantías de continuismo ante fondos de inversión, escoltado nada menos que por José Luis Manzano, flamante dueño de Metrogas. Cuando le preguntaron por el genocidio palestino, ´Kici´ protagonizó un desplante y acusó "una emboscada". 
 La situación para los trabajadores es de una extrema gravedad. No serán los resultados electorales, en principio, los que cambien el rumbo sino una huelga política contra el gobierno liberticida. 

 Jacyn 
 29/09/2026

Luis Caputo, con telegrama de preaviso


“El riesgo Milei”. 

 La semana pasada, los banqueros de turno bocharon el plan financiero de Luis Caputo, el ministro de Economía de Milei, para pagar los vencimientos de deuda de 2027, del orden de los 25.000 millones de dólares entre capital e intereses. Lo tacharon de un ‘dibujo’; sin dinero en la mano, se trata de una especulación acerca del aporte de eventuales fuentes financieras imprecisas. El escenario internacional tampoco es propicio para abrigar expectativas positivas, cuando domina el pronóstico de un encarecimiento de la tasa de interés de la deuda del Tesoro de Estados Unidos y de una valorización del dólar. El gobierno se ha quedado sin red de seguridad; la recesión en que ha entrado Argentina se mostrará muy fuerte en los datos del tercer trimestre y peor en el cuarto. El proyecto de Presupuesto 2026 ha dejado al gobierno en offside. 
 Los efectos del bochazo no han demorado. De acuerdo a Clarín, el gobierno “frenó la emisión de Bonares (por 5.000 millones de dólares)” y analiza contraer nuevos “repos” o “swaps’ que son préstamos de cortísimo plazo sujetos a “colaterales” (títulos o activos públicos), que pueden repercutir negativamente en el valor del préstamo si caen sus cotizaciones. Mientras la prima de riesgo de la deuda de Argentina ha saltado a 630 puntos básicos sobre la tasa norteamericana, conformando 11.30% de interés anual, los contratos de seguro de esa deuda contra un evento de default cotizan entre 1.600 y 1.900 p.b a un año de plazo, o sea 16 y 19 por ciento. Aunque se desconoce el monto de transacciones diarias de estos instrumentos, la disposición a pagar tasas elevadas de seguros muestra el riesgo en juego. Si las condiciones financieras empeoran se formaría un mercado de seguros contra default de protagonistas que no tienen deuda argentina, para lucrar contra una cesación de pagos. 
 Nada de esto debe sorprender a Caputo, un entrenado timbero de las finanzas, porque fue el núcleo de sus discusiones con el FMI. Gita Gopinath, la ex número dos del Fondo, lo ha repetido más de una vez: ‘paguen los vencimientos comprando dólares del comercio exterior y no por medio de nuevos créditos bancarios, privados o de los Tesoros extranjeros’. El ‘Toto” les dijo que no, para evitar la emisión de moneda y una desvalorización internacional del peso. Hacer esto afectaría el ‘ajuste’ social y las ‘reformas’ destinadas a reforzar la explotación de la fuerza de trabajo. Esa compra de divisas incrementaría la oferta de moneda y reforzaría a los bancos locales. Pero el dólar sobrevalorado y el ajuste monetario han derribado la actividad económica, provocado un cierre fenomenal de industrias, incluso de capital extranjero, y reducido la recaudación impositiva y la solvencia fiscal. De acuerdo a Jorge Liotti, de La Nación, los banqueros neoyorquinos le dijeron al dúo criollo que el mismo superávit fiscal que reivindica Milei, es un dibujo. En Buenos Aires, al tanto de todo esto, ya ha comenzado una fronda política que tiene como cabeza a Patricia Bullrich, con el patrocinio de Paolo Rocca. 
 Caputo, sin embargo, redobla el viejo relato y atribuye las culpas de su eyección, a cierto plazo, del cargo, al Anti-Cristo Kicillof y a la kuka Cristina. La realidad es la contraria, el gobernador de la Provincia es, probablemente, el mayor responsable de la supervivencia del gobierno nacional, por el enorme trabajo que ha hecho para contener la explosión social y política en el conurbano bonaerense; lo mismo vale para la burocracia de la CGT y el cristinismo (que ahora vota incluso por jueces del oficialismo en cámaras de alzada decisivas). Caputo ha recurrido al lenguaje del bajo fondo de Milei para denunciar a quienes propiciarían una devaluación, incluso bajo la forma de un mercado de cambios menos encepado. Dice que sería un subsidio a industriales prebendados y de altos costos, en perjuicio de los más productivos. Pero esta transferencia tiene lugar ahora mismo, de la industria local a los acreedores internacionales, a través de un dólar ‘barato’, y de la clase obrera a la industria nacional, a través de la sobre explotación de la fuerza de trabajo. 
 El JP Morgan, dueño del índice de calificación financiera de los estados, se dio vuelta como un guante. Pasó, como ocurre con el proyecto de Presupuesto, de pronosticar un aumento de la actividad económica a vaticinar una hecatombe. Si Caputo quiere un préstamo “repo’ del Morgan, se deberá esmerar. El rescate del presente derrumbe ya ha convocado a un cabildeo del FMI, el Tesoro estadounidense y la gran banca, incluso la de China. Se ha formado una Junta Médica.
 Los fundamentos económicos de una gran crisis política están plenamente desplegados. 

 Jorge Altamira 
 29/09/2026

martes, septiembre 29, 2026

Trump deportó a más de 200.000 niños


Las razzias del ICE, “comparadas con las del nazismo” (The Guardian). 

 El ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU., alcanzó en julio la cifra record de 50 mil trabajadores expulsados, en su mayoría sin ningún antecedente penal. La Casa Blanca pretende una cifra aún mayor: 2 mil arrestos diarios, más de 60 mil mensuales. Stephen Miller, el subjefe de gabinete, “cerebro y ejecutor de la agenda antiinmigración de línea dura de Donald Trump tiene como objetivo, en particular, a la población vulnerable de niños indocumentados. Así, casi 200.000 niños han sido expulsados de Estados Unidos por jueces de inmigración desde que Trump regresó a la Casa Blanca (…) Hay pocas dudas que estas políticas contrarias a la infancia viene acompañada de prejuicios raciales” (The Guardian, 19/9). ¡Niños arrancados de sus familias!
 Organizaciones de derechos humanos indican que las cifras son mayores: es que corresponden sólo “a los niños que comparecen ante los tribunales de inmigración. En consecuencia la cifra es inferior a la real” (ídem). El ICE actúa de hecho como una Gestapo, violando todas las garantías constitucionales. “Hay una verdadera animosidad hacia los jóvenes por parte de Miller y sus seguidores” declaran voceros de esas organizaciones y denuncian que “se busca eliminar la ciudadanía por derecho de nacimiento” (ídem). Trump va por la derogación de la décimo cuarta enmienda de la Constitución norteamericana vigente desde 1868. 
 “Las órdenes de expulsión de jóvenes pasaron de 7366 al mes en enero de 2025 a 16 200 en junio, 16 750 en julio y 14 744 en agosto, según una investigación de Mobile Pathways. De los más de 200.000 niños que fueron obligados a ser retirados de sus hogares durante la segunda administración de Trump, el 70 % eran menores de 13 años. El porcentaje de audiencias que terminaron con una orden de retirada también se duplicó con creces en los últimos 20 meses”. Instituciones que atendía a la población inmigrante para su asimilación en EE.UU. ahora “colaboran con agentes de inmigración y comparten expedientes confidenciales de los niños, en un desmantelamiento sin precedentes y legalmente cuestionable” (ídem). 
 Los arrestos son express (en domicilios o trabajos), se los confina durante semanas o meses en virtuales campos de concentración a cientos o miles de kilómetros, donde sufren todo tipo de vejaciones antes de ser expulsados. 
 Trump “firmó 35 acuerdos secretos de deportación con diferentes países”, la mayoría africanos. En América Latina con México, Paraguay, Ecuador, Paraná, Jamaica y República Domicana. Según un recuento de Refugees International y Human Rights First, unas 20.000 personas fueron trasladadas en autobús a México. Y más de 5.000 fueron subidas a vuelos con destino a países de África, Latinoamérica, el Caribe y Asia Central con los que los expulsados no tienen ninguna conexión, para luego, a menudo, ser devueltas a los países donde los jueces de inmigración estadounidenses habían dictaminado que sus vidas o su libertad corrían peligro” (ídem, 21/9). Ahora “un tribunal federal de apelaciones dictaminó el viernes que las deportaciones a terceros países son ilegales (pero) se espera que el gobierno apele la sentencia y continúe con su política. Entre las personas obligadas a subir a los aviones se encuentran quienes han pasado la mayor parte de su vida en Estados Unidos, padres detenidos de camino al colegio y los hijos adultos de familiares ancianos que dependen de ellos para su cuidado” (ídem).
 El ICE en EE.UU. y agencias equivalentes de persecución a los inmigrantes en Europa, desde gobiernos de derecha (Alemania, Polonia, Italia, los bálticos, etc.), como socialdemócratas (España) están implementando políticas draconianas de expulsión de migrantes, como no se recuerda desde tiempos previos a la II guerra mundial. Si a esto se suman los ataques a los luchadores sociales y por los derechos civiles, en EE.UU. sin duda estamos ante una cruzada peor que la del macartismo. Trump ha dicho que los inmigrantes “están envenenando la sangre de nuestro país". The Guardian dice: es “una frase que ha suscitado comparaciones con el nazismo”. El matón parece ya salido del Ku Klux Klan, cuando EE.UU. tenía su propia versión de la ‘raza superior´: los White, Anglo, Sajon and Protestant. El canciller Merz está apenas un grado abajo y acompaña la campaña contra los migrantes de la fascista AfD: les atribuyó el estado ruinoso de las ciudades alemanas. 
 Los migrantes en todo el mundo ´desarrollado´ han pasado a ser la carne de cañón de la descomposición imperialista. Las ´grandes democracias´ y, en particular la yanki recuerda que su historia alimentó la barbarie hitleriana: las leyes Crow de segregación contra los negros -vigentes desde 1876 hasta 1965- inspiraron las leyes raciales de Nuremberg (1935); Mein Kampf se inspiró en el opúsculo antisemita, “El judío internacional”, del magnate Henry Ford (1935). El ataque a los migrantes no es inocuo a los derechos de la clase obrera de los países centrales. Al contrario, es una avanzada de un ataque en regla contra todos los derechos civiles y sindicales de los trabajadores y la ciudadanía democrática.
 ¡Desmantelamiento del ICE y de todas las agencias de persecución de los migrantes! ¡Apertura de todas las fronteras! ¡Libre circulación entre los países! ¡Acabemos con las mafias de traficantes de personas, con sus financistas y todas las fuerzas represivas! En Argentina, abajo toda la legislación represiva, en particular el andamiaje montado por Milei para servir a los yanquis en la guerra imperialista.

 Norberto Malaj 
 27/09/2026

Milei inventa 30.000 terroristas para justificar la represión



Los datos oficiales desmienten al presidente y exponen una ofensiva represiva mayor.

 Javier Milei afirmó que su gobierno expulsó a 30.000 “terroristas” extranjeros durante 2025 y 2026, con una cifra que no solo es falsa sino que es desmentida por los propios datos ofrecidos por la Side. La construcción de este enemigo inexistente funciona como justificación política para avanzar con una agenda de seguridad que amplía las atribuciones represivas de las Fuerzas Armadas y los servicios de inteligencia sobre la población trabajadora. 
 En una entrevista con LN+, Milei aseguró que había “echado” 20.000 terroristas durante este año, que se sumaban a otros 10.000 expulsados en 2025. Según el presidente, serían personas que “se infiltran de otros países” para “dinamitar el modelo argentino”. Sin embargo, las estadísticas del Ministerio de Seguridad no encuadran en la categoría de terrorismo a ninguno de esos procedimientos.
 En lo que va de 2026 se contabilizaron 744 expulsiones y 18.947 incidentes de entrada por razones migratorias, judiciales o administrativas. Dentro de estos últimos hay personas rechazadas por infracciones migratorias, falta de documentación, impedimentos judiciales o documentación falsa. No son 20.000 terroristas deportados, como pretende presentar Milei. 
 Tampoco existe respaldo para los supuestos 10.000 terroristas expulsados durante 2025. Ese año fueron expulsadas 772 personas por distintos delitos, principalmente vinculados con drogas, delitos contra la propiedad, contra la integridad sexual y contra las personas. Los 16.684 rechazos migratorios registrados durante ese período corresponden a otras categorías y tampoco incluyen casos identificados oficialmente como terrorismo.
 La propia Side desmiente el cuadro de amenaza que intenta instalar Milei. Ante la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de Inteligencia, su titular Cristian Auguadra afirmó en agosto que no existían amenazas terroristas provenientes de sectores de extrema izquierda ni de organizaciones islámicas en Argentina. La misma exposición informó que no se habían producido aprehensiones bajo las facultades otorgadas por el DNU 941/2025. 
 Durante 2025, la mayoría de los rechazos estuvo vinculada con falta de documentación habilitante y con la categoría de “falso turista”. Incluso esta última creció fuertemente en los últimos años. Personas que no pudieron acreditar determinadas condiciones migratorias terminan así incorporadas a un relato presidencial sobre una supuesta infiltración terrorista.

 Malvinas como cobertura para la persecución

 El paso siguiente aparece en el proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional enviado al Congreso. Bajo la cobertura de la cuestión Malvinas, la iniciativa crea un Consejo de Seguridad Nacional, amplía el concepto de Defensa Nacional y modifica las funciones de las Fuerzas Armadas, además de incorporar nuevas figuras penales vinculadas con la influencia extranjera y la inteligencia. 
El proyecto también incorpora penas de entre 5 y 12 años para quienes, actuando por cuenta, orden o financiamiento de un Estado u organización extranjera, procuren alterar procesos electorales o “manipular la opinión pública” mediante campañas coordinadas de desinformación masiva. Se trata de un instrumento al servicio de la represión discrecional de un gobierno que tilda a todo el mundo de “terroristas”. 
 El relato de los 30.000 “terroristas” cumple así la función de construir un enemigo interno y externo para ampliar las herramientas represivas del Estado y utilizarlas contra las organizaciones obreras y de lucha que enfrenten a un gobierno sin rumbo y en medio del fracaso de su política económica. Además, el propio Milei manifestó que con esta orientación es que convirtió la Quinta de Olivos en una "base militar", para evitar supuestos ataques terroristas. 
 Milei viene de participar de una sesión del Escudo de las Américas, con el eje de "combatir el terrorismo" y aumentar la injerencia yanqui en la región, con la ampliación de la legislación represiva como la que ahora intenta, asumiendo el compromiso con el imperialismo norteamericano. Este relato sobre el terrorismo empalma con las indicaciones del imperialismo a Milei. 
 El gobierno se valió de una metodología similar para impulsar la persecución judicial y detención de activistas y militantes tildados de "terroristas", a la par que procedió a la persecución de las organizaciones sociales y piqueteras, como el Polo Obrero, tratando como delincuentes a activistas y organizadores y organizadoras barriales y populares. 
 Hay que rechazar esta intentona represiva frenando el proyecto oficial y derrotando la persecución y criminalización de las luchas obreras y sociales con la movilización en las calles y la huelga general hasta echar a Milei.

 Marcelo Mache

Enérgica respuesta desde Argentina en solidaridad con Cuba


El repudio al discurso fascista y genocida del presidente Donald Trump en las Naciones Unidas lo emitió el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba, inmediatamente después de pronunciarse el 23 de septiembre de 2026. 
 El texto dice: «La única verdad que dijo es que “Cuba está bajo una fuerte presión”, de ello no quedan dudas, las amenazas a empresas y países para que no provean de petróleo a la Isla, son las causales de la falta de energía eléctrica en el país la mayor parte del día».
 Expone también que en todo este año sólo ha entrado un barco con petróleo y que más de 7000 contenedores con insumos médicos, alimentos, paneles solares y otros productos, ya pagados se encuentran varados en diversos puertos del Caribe por temor a las sanciones estadounidenses.
 «Cuba no es “un estado fallido”, Cuba es un país agredido bajo una real guerra económica, política y mediática que resiste porque el Pueblo está unido junto a su gobierno», puntualiza la Declaración de los grupos argentinos de solidaridad. Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba
Concluye con la afirmación: «Trump y los conglomerados económicos que lo manejan como un títere, le temen a la dignidad del pueblo cubano, siempre solidario que resiste tamaña agresión, que produce daños irreversibles como el incremento de la mortalidad infantil, los apagones que empeoran las condiciones de vida de las familias, la falta de medicamentos e insumos hospitalarios, entre otras afectaciones, dignidad que despierta la solidaridad del mundo». 
 Con anterioridad, el centenario del natalicio de Fidel Castro, ha sido un motivo para los argentinos en el rescate el legado del líder cubano y poder enfrentar con mejor claridad la difícil situación política con medidas neoliberales impulsadas por el gobierno fascista de Javier Milei y que restringe las garantías sociales para ese pueblo.
 Recientemente en Sarandí, municipio bonaerense de Avellaneda, realizaron una “Muraleada por Cuba y Fidel”, con fotos y carteles pintados como tapiz en una pared, bien visible desde la marcha de los autos.
 El capitán de navío Oscar Verón dijo a RHC que con esta acción pretenden exigir el levantamiento del criminal bloqueo económico, comercial, financiero y energético que se le impone a Cuba por el gobierno de Estados Unidos y que causó daños en el último año superan los 8 083 300 dólares a precios corrientes. 
 El activista solidario grabó un video para las redes sociales y destacó la presencia en la jornada de estudiantes, miembros de gremios, del Movimiento Argentino de Solidaridad, del Movimiento Kultural y de los partidos Comunista, Intransigente y de la Liberación. 
 Además se adhirieron los cubanos residentes en Argentina, el Sindicato Unificado de Avellaneda y la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Avellaneda. 
 La jornada incluyó varias actividades realizadas con anterioridad en Mendoza, Córdoba y la capital Buenos Aires como la hecha en el salón de la Asociación de Trabajadores del Estado en Córdoba con un acto público, al cual acudieron.
  Miembros de la Central de Trabajadores de Argentina Autónoma, ALBA Movimiento y el grupo Solidarios con Cuba. 
 En un reporte de Prensa Latina, se destaca que bajo el lema: «Internacionalismo de los Trabajadores con Cuba», con un llamado a la solidaridad con el pueblo cubano y el repudio a la recrudecida hostilidad de la administración Trump y de su secretario de Estado, Marco Rubio. 
 Entre los oradores estuvo la doctora graduada en Cuba, Lucía Coronel, y los sindicalistas José Dunn (Canillitas) y Jorge Pisani (Subte). Participaron por Zoom solidarios de México y Brasil, y por esa vía intervino el encargado de Negocios de Cuba, Leonardo Baster. 
 Además, se realizó otra jornada político-cultural para recordar, debatir y encontrarnos sobre la vida y obra de Fidel Castro el viernes 11 de septiembre en el centro cultural Augusto Lynch, en la localidad de Avellaneda.
 En la convocatoria dice que se trata de una actividad para recuperar parte de la historia de la Revolución Cubana y, al mismo tiempo, abrir una conversación sobre los desafíos del presente con temas como solidaridad, internacionalismo, soberanía, educación, salud y el papel de las nuevas generaciones en América Latina. 
 Allí hubo un panel integrado por protagonistas y referentes vinculados a hechos épicos ocurridos en Cuba y versará sobre la cooperación médica realizada por Cuba, el internacionalismo y la realidad latinoamericana. 
 Todos estos encuentros y conmemoraciones sirven para construir un pensamiento de unidad combativa para enfrentar la arremetida de la oligarquía internacional que en sus ansias de enriquecimiento someten a la colonización y al vasallaje a los pueblos del sur global.

 Nuria Barbosa
 septiembre 28, 2026

Irlanda le marcó la cancha al sionismo masacrador


Además se comieron una goleada. 

 A la par de jugarse la primera fecha de amistosos post Copa del Mundo, organizada por la Federación Internacional de Fútbol (Fifa), se disputa la Liga de las Naciones, desarrollada por la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (Uefa). En uno de sus encuentros, se produjo un suceso que demuestra cómo los protagonistas del deporte del balompié se expresan, dentro y fuera de las canchas, contra las avanzadas armamentistas y criminales del sionismo y el imperialismo. 
 Antes de disputarse el partido entre Israel e Irlanda, Gavin Bazunu, arquero de la selección dublinesa, se negó a ser partícipe. “Matar a personas inocentes está mal”, esgrimió en sus redes sociales, para explicar por qué no se puso la camiseta número uno en el encuentro del pasado domingo 27 de septiembre. Su lugar lo tomó el portero suplente, Caoimhín Kelleher. 
 Bazunu, quien integra el club Bolton Wanderers, de la segunda categoría (la B) de Inglaterra, aclaró que su decisión “No va en contra el pueblo israelí ni de la comunidad judía”, sino que está vinculada con “…las atrocidades que se cometen en la región”. “No estamos jugando con el genocidio, estamos jugando contra el genocidio”. Irlanda venció 3-0 a Israel por la Liga de Naciones, pero el resultado quedó en segundo plano frente a los gestos de protesta de la selección irlandesa.

Una goleada en todos los sentidos

Como resultante, el seleccionado irlandés triunfó 3 a 0, como parte del partido de ida de los encuentros de la fase de grupos. El próximo domingo 4 de octubre deben disputar la vuelta. El guardameta avisó que “Sería un error participar en los próximos partidos contra Israel. Mi decisión se basa exclusivamente en mi convicción personal”. 
 Pese a decidir presentarse en el encuentro deportivo, los futbolistas de la verde, blanca y naranja expresaron su denuncia en el campo. Le negaron el saludo protocolar a sus rivales, ni siquiera se efectuó el sorteo entre capitanes, y al sonar el himno hebreo los once de Irlanda, quienes vestían camiseta, pantalones y medias blancas, acompañados con un brazalete negro, bajaron sus rostros en homenaje a las miles de víctimas palestinas asesinadas. Jack Moylan, autor de uno de los tantos, al festejarlo se quitó y besó el crespón, frente al público israelí.
 “Nadie está como por jugar estos partidos por muchas razones. Estamos intentando afrontarlo de la mejor manera que podemos en estos momentos (…) Al jugar, no estamos aceptando lo que está ocurriendo en Gaza. Al jugar, los jugadores no están apoyando lo que está ocurriendo en Gaza”, expresó Heimir Hallgrimsson, director técnico irlandés, quien ya había informado, días atrás, que “no jugamos con el genocidio, jugamos contra el genocidio. Jugamos contra Israel, no con Israel”. Definiciones respondidas por la Asociación Israelí de Fútbol, con un ataque verbal, que es cotidiano, para quienes se oponen: “Desafortunadamente, todavía no hemos encontrado una cura para la estupidez, la ignorancia y la hipocresía que muestra el entrenador de la selección irlandesa (…) No estamos jugando con la ignorancia, la hipocresía y la estupidez, estamos jugando contra el entrenador que las personifica”. 
 Roce que también se vio durante los noventa minutos. Provocados y motivados por los once israelíes, resistido y respondido, física y verbalmente, por los irlandeses. 
 No es casual el apoyo del seleccionado. Irlanda posee una vasta historia de grandes luchas populares por su independencia, expulsando a la Corona británica a inicios de siglo XX (1922).
 Nuevamente el fútbol ha sido escenario del reclamo contra el ataque sionista e imperialista al pueblo palestino. Se multiplican las expresiones de solidaridad, por parte de jugadores, entrenadores y aficionados, con banderas y banderones con los reconocidos colores negro, blanco, verde y rojo, y la proclama de Palestina Libre. En diversos idiomas, a nivel global. Acciones que superan los límites pintados con cal en el pasto y del propio estadio, copando avenidas, calles y plazas, en los centros políticos. 
 Parafraseando a Diego Armando Maradona, Trump, Herzog y Netanyahu vienen manchando con sangre y muerte la pelota y el mundo.
 Fuera el imperialismo y sionismo barbáricos. Viva el fútbol comprometido con las causas que afectan a sus verdaderos e incondicionales hinchas, los pueblos trabajadores. ¡Desde el río y hasta el mar, Palestina vencerá! 

 Maxi Robes

Salto del “riesgo-país”, los acreedores financieros bochan el plan Caputo-Milei


Tarjeta roja en Nueva York

 La exposición en Nueva York del plan financiero del gobierno argentino hasta finales de 2027 ante inversores internacionales desató un remate de la deuda pública en el mercado local y extranjero, que llevó el llamado “riesgo país” bien por encima de los 600 puntos básicos. Se trata de la prima que hay que pagar por encima del interés del bono norteamericano a diez años, que ha cerrado a 5.3 por ciento. Este costo adicional equivale al cierre de los mercados para una renovación de la deuda del Tesoro nacional. El plan financiero de Caputo ha recibido un bochazo rotundo por parte del capital financiero. La red de seguridad del gobierno se ha desplomado.
 De acuerdo a Jorge Liotti, de La Nación (27.9), los banqueros le dijeron a Caputo que “(sus) cuentas no eran realistas….no todas (las fuentes de financiamiento) son accesibles al gobierno”. “Pintó un escenario falso y eso cayó mal. No fue intelectualmente honesto”, fue el resumen de un broker de Wall Street. Tampoco cayó bien una entrevista de Milei con la agencia Bloomberg. “El paso del Presidente y del ministro por acá dejó una sensación de negación de la realidad”. Estas observaciones suenan a una amenaza de despido. La deuda total de Argentina es de alrededor de 600 mil millones de dólares cuando se suman las del Tesoro, los organismos federales, el Banco Central y las obligaciones privadas. En los próximos doce meses se deben enfrentar vencimientos de deuda y de intereses por el 10 % de ese total. La gira por Nueva York ha puesto al descubierto un escenario de default. 
 Las advertencias desde el extranjero llegan en un marco de recesión económica. De las tres turbinas del crecimiento siguen en pie, relativamente, petróleo y minería, pero una ha dejado de funcionar: la “intermediación financiera” ha caído en terreno negativo. “El crédito no arranca”. No es solamente “la mora (la que) lleva a restringir los créditos”, como interpreta La Nación. Los activos de los bancos, incluidos los encajes, están forrados con la deuda del Tesoro; una venta forzada provocaría una crisis bancaria. “El stock de créditos personales cayó durante diez meses seguidos y con la foto actual no se ve claro el fin de la película”, describe La Nación. La restricción de la ganancias que provocan las previsiones contables para hacer frente a los créditos incobrables que han afectado a seis millones de deudores personales han creado una brecha intransitable entre los intereses y retornos de la oferta de crédito, arriba del 60 % promedio, y los depósitos, por debajo del 20 por ciento. No hay demanda de crédito a esos tipos, ni por lo tanto ganancias líquidas. Se ha desarrollado un puente entre la crisis internacional de la deuda pública de Argentina, de un lado, y una crisis bancaria, del otro. La mora volvió a subir en julio... el saldo refinanciado alcanzó 2.6 billones de pesos. Sin ninguna quita de deuda, se extiende la inmovilización de los activos y pasivos bancarios.
 Con el ingreso a la recesión, la caída continua de la demanda de consumo personal suma la caída de la demanda de stocks y de inversión. La demanda internacional de minería y petróleo para las guerras en curso eleva el precio en los mercados de producción y eleva los costos de producción y de consumo. Tiene lugar una inflación de oferta que no puede ser reprimida por medio de ajustes monetarios sin provocar una depresión. Se resiente la recaudación impositiva y crece el déficit fiscal. La ‘economía de dos velocidades’ se vacía de contenido, porque el excedente del comercio exterior se convierte en una fuga de capitales que ni siquiera ingresa a las fronteras nacionales. La caracterización de la economía como campos desconectados no tiene sustento a término. 
 En discrepancia con el FMI, Milei y Caputo se niegan a comprar el excedente comercial externo y aumentar las reservas internacionales. Esta dolarización de la economía por medio del encarecimiento del peso refuerza la tendencia a la depresión económica. El Banco Central, adicionalmente, asegura una cotización barata del dólar por medio del mercado de futuros. Esta política ha fracasado en cuanto a la intención de abaratar el pago de la deuda pública, sea en dólares o dolarizada, como lo demuestra el fiasco descomunal sufrido en Nueva York. El dúo libertario teme, con razón, que una devaluación del peso, como piden sus críticos del campo ‘neoliberal’, desate una hiperinflación. Se repite, de este modo, a una escala muy superior, la contradicción sin salida que llevó al derrumbe de la convertibilidad. Esta es la base económica de la trifulca política que se desarrolla entre LLA y el PRO, y una franja de gobernadores, y dentro de los mismos libertarios. 
 La burguesía local y extranjera no solamente se manifiesta ‘preocupada’ acerca de que la desvalorización de salarios y el ajuste social afecte la situación política en un año electoral. La Nación relaciona con preocupación a “la pobreza” con la “desintegración social”. Ve al fracaso para promover una reactivación de la economía como un derrumbe del plan deflacionario que ella misma impuso al gobierno. La pauperización absoluta de la fuerza de trabajo representa para el capital un bloqueo a su propia reproducción. Necesita un crecimiento de la demanda de consumo personal para dinamizar más allá de este límite la llamada inversión, que en las actuales circunstancias es negativa (deducida la amortización). El capital financiero y el crédito en sus diversas formas no crean valor, sólo se apropian de una parte de la plusvalía creada por la explotación de la fuerza de trabajo. La crisis financiera internacional, sin embargo, trastoca esta relación económica y potencia la tendencia a la disolución del conjunto de la organización capitalista. 
 Es claro que un desconocimiento “soberano” (institucional) de la deuda, para ‘usar la plata para salud y educación’, no remedia esta crisis histórica. La crisis plantea una cuestión de poder y la transformación socialista de la sociedad. 

 Jorge Altamira
 27/09/2026

lunes, septiembre 28, 2026

Alemania bajo tensión: rebelión contra el servicio militar y crisis de gobierno

Trump y Xi: una tregua corta en una rivalidad que sigue escalando


La cumbre de Washington prorrogó por dos meses la tregua comercial entre Estados Unidos y China. 

El acuerdo posterga los conflictos por los aranceles, las tierras raras y los semiconductores, mientras la disputa tecnológica y militar continúa agudizándose. La negociación revela los límites de un desacople entre dos economías estrechamente vinculadas, pero también la tendencia de la rivalidad a extenderse al conjunto de la crisis mundial capitalista. 
 La segunda cumbre del año entre Donald Trump y Xi Jinping concluyó con un resultado tan limitado como revelador: la tregua comercial que vencía en noviembre fue prorrogada por apenas dos meses. Washington y Pekín procuran evitar una ruptura que tendría consecuencias inmediatas sobre el comercio, la producción y los precios mundiales, pero ninguno de los dos gobiernos está dispuesto a abandonar los instrumentos de presión acumulados durante los últimos años. Una tregua de solo dos meses, es revelador de una reunión que no logró avanzar, están estancados en sus posturas. El despliegue protocolar no pudo encubrir la modestia de los acuerdos. Trump recibió a Xi con desfiles militares, sobrevuelos de aviones de combate y una cena a la que asistieron los principales ejecutivos de la industria tecnológica norteamericana. No hubo, sin embargo, un tratado comercial duradero ni una declaración conjunta capaz de fijar un rumbo estable. Consultado sobre el contenido de las conversaciones, Trump se limitó a celebrar que había sido una “gran reunión”. 
 La prórroga deja para más adelante las decisiones sobre los aranceles, las exportaciones chinas de minerales críticos, las compras de productos norteamericanos y las restricciones tecnológicas de Estados Unidos. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, reconoció que China cumple el compromiso de adquirir 25 millones de toneladas de soja, pero no alcanzaría la compra adicional de 17.000 millones de dólares en otros productos agrícolas. Washington también denuncia demoras en las entregas de tierras raras (Reuters, 24/9/2026).
 La cumbre no normalizó las relaciones. Administró una crisis que ninguno de los dos gobiernos puede resolver sin afectar intereses económicos propios.

 Una guerra comercial que cambió de terreno 

Trump había proclamado que los aranceles obligarían a China a capitular. La ofensiva redujo las importaciones norteamericanas procedentes directamente de ese país, pero no produjo el resultado anunciado. Una parte de la producción se trasladó hacia otras naciones asiáticas o continuó ingresando a Estados Unidos mediante cadenas trianguladas. Pekín, mientras tanto, amplió sus exportaciones hacia Europa, América Latina y otros mercados. Al punto que China ahora tiene más superávit comercial que antes de los aranceles de Trump, 2024 y 2025 tuvo record histórico, se diversificó y amplio los productos exportados con mayor valor agregado (automóviles, etc). 
 Este superávit comercial de China en el pasado era invertido en Bonos del Tesoro de Estados Unidos hasta llegar a ser el mayor inversor (1,3 billones de dólares). La guerra comercial y las sanciones produjeron un viraje de las autoridades chinas que redujeron esas inversiones (ahora son solo de 0,7 billones), esto ha reducido la demanda de deuda y es parte de las razones de la suba de las tasas de interés actuales. China conserva un enorme superávit comercial y ocupa posiciones decisivas en numerosas cadenas industriales. Controla alrededor del 70% de la extracción mundial de tierras raras y más del 85% de su procesamiento. Las restricciones impuestas por Pekín a la exportación de algunos de esos materiales obligaron a empresas automotrices norteamericanas, europeas y japonesas a reducir o paralizar temporalmente su producción. La medida puso de manifiesto que China también puede explotar puntos vulnerables de la economía estadounidense.
 Washington conserva ventajas fundamentales. Domina segmentos cruciales de la producción de semiconductores avanzados, controla junto con sus aliados buena parte de los equipos necesarios para fabricarlos y mantiene una superioridad abrumadora en el terreno financiero y militar. Las restricciones sobre la venta de chips y maquinaria buscan retrasar el desarrollo tecnológico chino. La autorización parcial para exportar determinados procesadores de Nvidia no modifica esa orientación. Permite sostener los negocios del monopolio norteamericano, pero mantiene el cerco sobre las tecnologías consideradas estratégicas.La guerra arancelaria se ha desplazado hacia un terreno más amplio: semiconductores, inteligencia artificial, minerales críticos, telecomunicaciones, energía y rutas comerciales. Detrás de las invocaciones al “comercio justo”, cada Estado defiende a sus propios grupos capitalistas y procura mejorar las condiciones económicas y militares de su competencia internacional.
 La Junta Comercial anunciada en mayo, durante la reunión de Pekín, apenas avanzó. Se discutió una reducción recíproca de aranceles sobre unos 30.000 millones de dólares en productos, una cifra reducida frente al volumen del intercambio bilateral. La proyectada Junta de Inversiones tropezó con obstáculos todavía mayores. El capital chino teme que sus adquisiciones sean bloqueadas por razones de seguridad nacional, mientras sectores del Congreso estadounidense rechazan su ingreso en ramas consideradas sensibles. 
 Estas dificultades no son simples malentendidos diplomáticos. Resultan de una contradicción de fondo. Estados Unidos intenta limitar el ascenso tecnológico de China, pero sus monopolios continúan obteniendo ganancias en el mercado chino y dependen de proveedores instalados allí. Pekín busca reducir esa dependencia sin perder el acceso a los mercados, capitales y tecnologías que impulsaron su crecimiento. 

 La disputa por la inteligencia artificial

 La inteligencia artificial ocupó un lugar importante en las conversaciones, aunque tampoco hubo acuerdos sustanciales. Xi sostuvo que ambos países debían garantizar que la IA permaneciera “bajo control humano”. Trump rechazó nuevas regulaciones y planteó que los eventuales abusos fueran tratados por el Departamento de Justicia. En la cena oficial participaron Sam Altman, de OpenAI; Jensen Huang, de Nvidia, y Sundar Pichai, de Alphabet (Reuters, 24/9). 
 La presencia de estos ejecutivos revela los intereses que recorren el debate. Las compañías norteamericanas reclaman libertad para desarrollar modelos más poderosos y protección estatal frente a sus competidores chinos. Las empresas estadounidenses quieren mayores subsidios, recordemos que el gobierno de Biden otorgó subsidios a la fabricación de “chips” en Estados Unidos y reducir la dependencia de los fabricados en Taiwán. Fueron destinatarios, Intel, Micron, Samsung; TSMC un total de 39 mil millones, ahora con el crédito escaso y mayores tasas claman por mayor auxilio. Las grandes empresas de China reciben subsidios, crédito público y respaldo diplomático para disputar el mercado mundial. Los dos gobiernos presentan la carrera tecnológica como una empresa nacional, pero sus costos recaen sobre los trabajadores mediante la intensificación laboral, la eliminación de empleos, la vigilancia y una concentración económica cada vez mayor. 
 Un canal de consulta podría ayudar a contener una crisis provocada por un incidente tecnológico o militar. No detendría, sin embargo, la carrera por el dominio de la IA. Washington y Pekín consideran que su desarrollo tendrá una influencia decisiva sobre la productividad, el armamento, la ciberseguridad y el control de la información. La cooperación queda subordinada a esa disputa. 
 No estamos en presencia de una confrontación ente un capitalismo privado norteamericano y un modelo chino supuestamente orientado hacia fines sociales. El Estado chino controla el crédito y conserva sectores estratégicos, pero utiliza esos recursos para sostener la acumulación capitalista, disciplinar a la clase obrera y favorecer la expansión de empresas estatales y privadas. La restauración capitalista no fue anulada por la intervención de la burocracia: encontró en ella uno de sus principales vehículos. 
 China tampoco es inmune a la crisis capitalista mundial. El prolongado colapso inmobiliario, del que aún no ha logrado salir, se combina con el elevado endeudamiento de los gobiernos locales y las empresas, la desaceleración económica y una creciente sobrecapacidad industrial. Sus efectos alcanzan directamente a los trabajadores: aumenta el desempleo, con especial gravedad entre los jóvenes, mientras la inseguridad sobre los ingresos y el empleo retrae el consumo interno. Esta debilidad empuja a Pekín a sostener la actividad mediante el crédito, la inversión estatal y una expansión de las exportaciones que, a su vez, profundiza los choques comerciales con Estados Unidos y Europa.
 Taiwán, el punto más explosivoXi reclamó que Estados Unidos actuara con “prudencia” frente a Taiwán y expresó su expectativa de que Washington se opusiera explícitamente a la independencia de la isla. La exigencia supera la fórmula tradicional norteamericana, que declara no “apoyar” esa independencia, pero evita pronunciarse abiertamente en su contra.Trump no aceptó públicamente el cambio. Tampoco destrabó el paquete de armamento para Taiwán, valuado en 14.000 millones de dólares. La Casa Blanca mantiene la operación en suspenso y convierte la seguridad de la población taiwanesa en una pieza de negociación: puede autorizar las ventas para presionar a Pekín o demorarlas a cambio de concesiones económicas. 
 El gobierno chino, por su parte, intensifica los ejercicios militares alrededor de la isla y no renuncia a una anexión por la fuerza. Invoca el principio de unidad nacional, pero lo subordina a los intereses de un Estado burocrático que ha restaurado el capitalismo y niega cualquier intervención independiente de los trabajadores chinos y taiwaneses.Xi volvió a mencionar la “trampa de Tucídides”, la tesis según la cual el choque entre una potencia dominante y otra ascendente tiende a desembocar en una guerra. Propuso sostener los contactos militares y reforzar los mecanismos de prevención. El peligro es real. El mar de China, Taiwán y la península coreana concentran fuerzas navales, aéreas y misilísticas capaces de convertir una provocación o un error de cálculo en una crisis de alcance internacional. 
 Esto no significa que China haya desplazado a Estados Unidos como potencia dominante. El imperialismo norteamericano conserva una superioridad militar global, el control de las principales instituciones financieras y una red de alianzas que Pekín no posee. China alcanzó un peso industrial y comercial extraordinario, pero su economía permanece vinculada al mercado mundial, a la inversión extranjera y a circuitos financieros dominados por el capital internacional. 
 Pero esa simetría no implica que el gigante asiatico se haya convertido en un polo antimperialista ni que el hundimiento del viejo orden imperialista haya derivado en un supuesto nuevo orden “multipolar” progresivo. 

 Una tregua bajo la presión de la guerra 

La cumbre se celebró en medio de la guerra contra Irán, la continuidad del conflicto en Ucrania y la creciente militarización del Indo-Pacífico. Washington pretende que China utilice sus relaciones con Teherán para favorecer una salida compatible con los intereses norteamericanos y garantizar la circulación del petróleo. Pekín depende fuertemente de las importaciones energéticas y necesita evitar una interrupción prolongada de las rutas del golfo Pérsico. Pero actuar abiertamente como auxiliar de Estados Unidos debilitaría sus propios vínculos internacionales. 
 China cuestiona las sanciones norteamericanas y mantiene relaciones con gobiernos sometidos al bloqueo de Washington, pero no encabeza un campo de ruptura con el orden capitalista. Participa del Fondo Monetario Internacional, de la Organización Mundial del Comercio y de los principales circuitos financieros. Los BRICS tampoco constituyen un bloque alternativo: reúnen Estados con intereses contrapuestos que actúan dentro de las instituciones y relaciones del mercado mundial.Estados Unidos, a su vez, no puede completar un desacople sin provocar fuertes dislocaciones en sus propias empresas. Numerosos monopolios dependen de proveedores chinos, venden una parte importante de su producción en China o utilizan sus plantas industriales. La ofensiva por disminuir esa dependencia convive con la presión de los capitalistas que quieren preservar sus negocios. Esa contradicción atraviesa a la administración Trump y explica, en parte, el movimiento pendular entre las amenazas y las treguas. 
 La extensión por dos meses permite ganar tiempo. Trump necesita contener los precios y mostrar algún resultado antes de las elecciones legislativas. Xi procura sostener las exportaciones y evitar que la ofensiva norteamericana agrave la desaceleración económica, la crisis inmobiliaria y las dificultades del mercado interno. Ninguno obtuvo una solución; ambos consiguieron una pausa. 
 Pero una pausa no modifica el contenido de la rivalidad. La lucha por mercados, materias primas, tecnologías y zonas de influencia se desarrolla en una economía mundial atravesada por la sobreproducción, el endeudamiento y las guerras. Los acuerdos parciales pueden alterar el ritmo de la confrontación. No eliminan las condiciones que vuelven a reproducirla. De allí que la tregua de “dos meses” no altera el curso de la crisis capitalista global.
 La clase obrera no tiene ningún interés en respaldar el proteccionismo de Trump ni en depositar expectativas en la diplomacia de Xi. La lucha contra la guerra comercial, el militarismo y la amenaza de una conflagración mundial exige una política independiente de todos los gobiernos capitalistas. Ante la competencia entre Estados y monopolios, la salida es unir mundialmente a los trabajadores contra quienes descargan sobre los pueblos el costo de la crisis y de las guerras.

 Pablo Heller

Más de 15 millones de pobres: las exportaciones no alimentan a los trabajadores


El esquema económico de Milei beneficia a un puñado de capitalistas y empobrece a las mayorías trabajadoras. 

 La pobreza volvió a crecer durante el primer semestre de 2026, alcanzando al 32,3% de la población, mientras la indigencia llegó al 7,5%. El dato del Indec confirma que el deterioro de los ingresos populares no fue revertido y que el crecimiento de las exportaciones y de determinados sectores de la economía se da a costa de trabajadores que no llegan a fin de mes. 
 La comparación con el segundo semestre de 2025 es contundente: la pobreza aumentó 4,1 puntos porcentuales y la indigencia 1,2 p.p. También hubo un incremento respecto del primer semestre del año pasado. La explicación inmediata está en el aumento de los alimentos y en el deterioro de los ingresos populares, en un mercado laboral donde crecen el desempleo y las formas precarias de contratación. 
 El informe del Cepa registra que la mediana del salario neto de los trabajadores privados registrados cubrió apenas el 90,8% de la Canasta Básica Total durante el semestre. Es decir que gran parte de los asalariados no alcanza a cubrir la canasta de pobreza.
 Mientras la gente no llega a fin de mes y no tiene para comer se da un fenómeno obsceno que muestra la inviabilidad social del capitalismo: durante 2025 fueron “descartados” 73 millones de kilos de alimentos (lácteos, fiambres y productos refrigerados), solamente en supermercados y autoservicios, con pérdidas estimadas en $370.520 millones. Este régimen social no puede unir el pan con los hambrientos. 

 Una pobreza que las estadísticas subestiman 

El informe del Cepa identifica tres problemas referidos a la metodología para la medición oficial de la pobreza: los cambios introducidos en la captación de ingresos no laborales de la EPH, las inconsistencias en la evolución registrada de los salarios de los trabajadores no registrados y una subestimación de la Canasta Básica Total. 
 Este último punto tiene particular importancia, cuando la metodología vigente mantiene una estructura de consumo basada en encuestas de gastos antiguas que no reflejan el salto de servicios y transporte producido durante los últimos años. 
 Según el informe, la CBA representa actualmente el 45% de la CBT, frente al 38,4% que surgía de la ENGHo 2004/05 y el 27% de la ENGHo 2016/17. De esta forma, el peso actual de servicios y transporte termina colocando a hogares por encima de la línea de pobreza aunque sus ingresos reales no hayan mejorado. 
 La distorsión también aparece en los ingresos de los trabajadores no registrados. Desde 2024 se rompió la relación histórica entre ese indicador salarial y el Salario Mínimo, Vital y Móvil. Desde el Cepa advierten que el salario informal publicado por el Indec muestra una evolución difícil de conciliar con un mercado laboral contractivo, con caída del empleo y aumento de la desocupación. Una medición alternativa que corrija la subestimación de ingresos y actualice las canastas estima preliminarmente una pobreza cercana al 45%. 

 Exportaciones récord y salarios en retroceso 

Mientras se deteriora el poder adquisitivo de los trabajadores, el gobierno sostiene un esquema económico en favor de los exportadores y el ingreso de dólares. La renta generada por hidrocarburos, minería y agroindustria beneficia principalmente a un puñado de capitalistas. Pero esta dinámica no se traduce en una expansión del empleo ni de la industria local, sino en todo lo contrario: crecen los despidos, el trabajo informal y el fraude laboral, deteriorando el mercado laboral y los ingresos populares. 
 Alimentos, energía, combustibles y transporte quedan sometidos a una estructura económica orientada a obtener rentas de los mercados internacionales, cuyos precios se trasladan al mercado local, mientras los salarios se mueven por detrás dela inflació general. Esto se evidencia con facilidad para el caso de las exportaciones de carne, que vienen creciendo hasta un 40% en sus valores en lo que va del año, pero cuyo consumo se ha vuelto inaccesible para los trabajadores en la Argentina.
 El gobierno traslada la crisis a los trabajadores con una fuerte transferencia de recursos en favor de las patronales, luego de imponer una serie de reformas antiobreras, eliminar las multas e indemnizaciones por nula o deficiente registración laboral, atacar salarios y convenios colectivos, empujar a la baja las negociaciones paritarias e imponer una reforma laboral antiobrera con el concurso de la burocracia sindical entreguista.
 La versión oficial que difundía que el gobierno había bajado drásticamente la pobreza acaba de estrellarse contra la realidad, aún con los números amañados. Milei no puede disimular las consecuencias de un esquema económico armado en favor del capital financiero y las patronales exportadoras, mientras millones de trabajadores padecen las consecuencias de la fiesta de unos pocos. 
 Estamos ante un gobierno declaradamente antiobrero y antipopular, que debe ser derrotado en las calles y en los lugares de trabajo. La reciente Marcha de la Bronca, del pasado 19 de septiembre, dejó planteado un curso de intervención independiente ante la crisis actual, que debe ser reforzado con la organización y acción de los trabajadores, con el paro nacional y la huelga general hasta derrotar a Milei. Echemos a todos los ajustadores y hambreadores que atentan contra la subsistencia d ellos trabajadores. 

 Marcelo Mache