viernes, marzo 06, 2026

Derrotar la agresión imperialista-sionista es de principal interés de los trabajadores de Argentina y del mundo


El ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán conmueve al mundo. La guerra se sigue extendiendo y envuelve a todo el Medio Oriente. Al operativo inicial del fin de semana último que le costó la vida al jefe supremo iraní y a varias decenas de funcionarios de primer nivel, Washington y el gobierno sionista han sumado nuevas acciones bélicas brutales. La Media Luna Roja (Cruz Roja del país) anunció que 787 personas habían muerto desde el inicio de la nueva ofensiva. La organización especificó que 153 ciudades y 500 emplazamientos fueron alcanzados en todo Irán, con un total de más de 1.000 ataques.
 La guerra se ha extendido al Líbano, donde los aliados iraníes de Hezbollah dispararon contra Israel, que respondió con ataques aéreos y la incursión terrestre en el sur de ese país. Estamos ante una carnicería. Entre las víctimas están 160 niñas cuando las bombas impactaron en un colegio de Irán. Cientos de civiles fueron asesinados. La ofensiva no se detendrá. Ya Washington ha anunciado que el operativo está llamado a durar varias semanas. Ya sabemos cuán lejos puede ir el imperialismo y el sionismo, como lo testimonia el genocidio perpetrado en Gaza, que está lejos de haber concluido.

 Manipulación informativa

 La burguesía mundial, apoyada en los grandes medios de comunicación internacionales que están al servicio del aparato bélico del imperialismo, vienen haciendo una manipulación grosera y pérfida de la información referida a la guerra en curso. Pretenden presentarla como una cruzada entre la “civilización” y la “democracia”, por un lado, que estaría representada por Estados Unidos e Israel, y la “barbarie”, que estaría encarnada por Irán. ¿Qué “civilización” puede provenir de un Estado como el sionista que es responsable del genocidio del siglo XXI en Gaza, y de las masacres y bombardeos despiadados de los Estados vecinos? 
 ¿De qué “democracia” puede hablar Israel cuando ha sido consagrado como un “Estado judío”, por lo cual su población no judía son habitantes de segunda y rige un régimen de apartheid y usurpación de las tierras palestinas? ¿De qué “democracia” habla el imperialismo yanqui, donde hay una persecución y expulsión implacable de los migrantes y una discriminación ancestral de la población negra? 
 ¿De qué “libertad” puede jactarse Estados Unidos, que ha estado detrás de los golpes de Estado más sanguinarios, y de las intervenciones militares y guerras más sangrientas en todo el planeta a lo largo de la historia contemporánea? ¿Qué defensa de los derechos de la mujer puede invocar el régimen sionista, cuando decenas de miles mujeres gazatíes, al igual que miles de niños, fueron masacrados en Gaza? ¿Qué defensa de los derechos de la mujer puede invocar Estados Unidos, donde las mujeres migrantes son sometidas a prisión, atropelladas, o sometidas a vejámenes; donde se perpetran asesinatos como el de la activista por los derechos civiles, Renee Nicole Good, por parte de un agente de la policía antimigratoria, y donde cientos de mujeres fueron esclavizadas en las islas de Epstein, cuestión en la que figuran comprometidos encumbrados políticos, empresarios y hombres del establishment internacional?
 La barbarie moderna es el imperialismo y el sionismo. Se acusa de “retrógrado” a Irán mientras Trump -al igual que quienes lo antecedieron- mantienen relaciones estrechas con los jeques y monarcas árabes amigos, cuyos regímenes son más opresivos y oscurantistas que el de la nación persa. Trump no tienen el menor escrúpulo en abrazarse con el príncipe saudí Mohamed Ben Salman, quien lleva adelante una feroz política de persecución, incluyendo penas de muerte, contra las activistas feministas, y una represión implacable contra cualquier protesta popular y voz opositora. Por otra parte, los argumentos que se esgrimieron para justificar la agresión son falsos. El ataque se perpetra en momentos en que estaban progresando las negociaciones en torno al programa nuclear iraní y Teherán venía de hacer concesiones en este punto. Voceros del Pentágono reconocieron que Irán no estaba planeando atacar a las fuerzas estadounidenses, lo que echa por tierra la afirmación de la Casa Blanca de que había una amenaza inminente. Trump se había jactado, inclusive, tras los bombardeos de junio de 2025, de haber dado un golpe devastador al plan nuclear iraní, lo que no se condice con los dichos actuales.

 Un desenlace incierto 

A pesar del éxito inicial al descabezar al régimen, hay un consenso sobre los riesgos del operativo. El alcance de la respuesta iraní ha sorprendido a los analistas. Irán está en condiciones de provocar daños de consideración apelando a su reserva de misiles para atacar ciudades de Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, como ya lo está haciendo. En la mira estarían los yacimientos petrolíferos –como acaba de ocurrir con la refinería saudí Ras Tanura- y el bloqueo del paso de petroleros por el estrecho de Ormuz, lo cual podría impulsar los precios del petróleo hacia los 100 dólares o más. 
 No se nos puede escapar que la guerra no se gana con la superioridad aérea y naval. Se necesitaría la incursión terrestre. Si bien Trump no lo ha descartado, no estaría en el radar de Washington. La idea de que un desenlace podría venir de una irrupción popular, que procuró alentar Washington, se está diluyendo. Hubo muestras de júbilo en franjas de la población, pero tuvieron un carácter acotado, y fueron superadas con creces con movilizaciones multitudinarias de repudio a la agresión. Es cierto que en los últimos meses el descrédito del régimen se ha ido acentuando con un salto en las protestas, pero la oposición política, como fuerza organizada, es muy débil. La hipótesis de que un ala del propio régimen, más contemporizadora con la Casa Blanca, pudiera asumir la conducción del país ha quedado de lado. Motjaba, hijo de Khameini, acaba de ser ungido como sucesor, un hombre del núcleo duro del régimen. No hay que perder de vista que los antecedentes de intervenciones previas no fueron afortunadas, como lo ilustran las invasiones en Irak, Libia y Afganistán. En todos estos casos, estos conflictos se transformaron en una pesadilla para EEUU. Existe el peligro cierto de que Irán se sumerja en un caos y una guerra civil que podría extenderse más allá de sus fronteras y concluya siendo un factor de desestabilización general de toda la región. 
 No olvidemos, además, la oposición que reina en la propia población estadounidense a esta nueva escalada bélica, en especial en Medio Oriente, que se combina con un creciente descontento respecto al presidente republicano en momentos que la economía está a los tumbos y recrudecen las tendencias inflacionarias. Un aumento del precio del petróleo podría irritar a los votantes del magnate a medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato, lo cual podría conducir a una derrota republicana.

 Movilización internacional 

La agresión a Irán tienen lugar a pocas semanas del ataque a Venezuela y del bloqueo y la ofensiva en curso contra Cuba. El ataque contra Irán ha sido precedido por bombardeos e incursiones terrestres en el Líbano, Siria, y otros países de la región, mientras no se detienen las represalias y el asedio a Gaza y Cisjordania. No estamos ante conflictos aislados, sino que tienen un hilo conductor: se inscribe en la tentativa de EEUU de rediseñar el planeta a su medida y de acuerdo a sus necesidades, y esto supone también someter a China y Rusia. El imperialismo yanqui, en su calidad de primera potencia, pretende revertir su decadencia, que se agudiza con la crisis capitalista en desarrollo, apelando a la guerra y al uso de la fuerza, lo cual pavimenta las tendencias a una nueva guerra mundial. Un párrafo especial, en este contexto, lo merece Milei, que, como chirolita que es, salió a celebrar el ataque. La misma actitud es extensiva a la llamada oposición amiga del gobierno. El peronismo, incluido el kirchnerismo, no condenó la agresión. Frente a la escalada en curso de EEUU se limitó a señalar que es necesario una resolución de los conflictos en el marco de los organismos internacionales, cuando es sabido la vía muerta que representa este camino y cuando las Naciones Unidas vienen de haber dado un aval al fraudulento plan de paz para Gaza.
 Es de principal interés de los trabajadores argentinos y en todo el mundo la derrota de la agresión sionista-imperialista. Derrotar esta ofensiva ayudará a la resistencia palestina y de los pueblos de Medio Oriente para enfrentar el asedio de EEUU y de Israel, la fraudulenta Junta de Paz y la colonización que se pretende imponer de la región. Derrotar esta ofensiva será un punto de apoyo en América Latina y para pararle la mano a EEUU en Venezuela y Cuba. Ni qué hablar que representaría un golpe severo a Milei y sus planes maniobreros, que tiene como principal salvavidas al gobierno trumpista. La denuncia y el repudio del alineamiento del gobierno argentino debe ir unida al rechazo de la instalación de bases militares de EEUU en nuestro país, el no envío de tropas a Gaza y rechazo de cualquier otra colaboración militar, y la ruptura de relaciones diplomáticas y comerciales con Israel. 
 De un modo general, la derrota de la agresión constituiría una bocanada de aire fresco de los trabajadores de todo el mundo que vienen enfrentando la agresión imperialista, incluidos los trabajadores estadounidenses que se están movilizando contra los ataques fascistoides de Trump. 
 Ya ha empezado una reacción popular de repudio a nivel global a la agresión imperialista, que desató movilizaciones de repudio a nivel global. En Karachi, Pakistán, hubo un intento de asalto del consulado norteamericano. También hubo protestas en otras ciudades de Pakistán, en la India, en Irak, y Bahréin. En Atenas, capital de Grecia, hubo una movilización contra el envío de dos fragatas a una base imperialista en Chipre. En Estados Unidos, hubo movilizaciones en alrededor de 70 ciudades, y también hubo manifestaciones en Inglaterra.
 El repudio al ataque de EEUU e Israel de ningún modo significa un aval político al gobierno iraní. Condenamos la persecución, represión y el ataque a los derechos sociales que viene ejerciendo la teocracia iraní y nos declaramos solidarios con las protestas y el levantamiento popular que se desarrollaron en el país. Pero no podemos ser neutrales en este enfrentamiento. Dejamos sentado que una salida progresiva jamás va a provenir del imperialismo. Una victoria de Trump y Netanyahu va a imponer un gobierno títere del imperialismo y el sionismo. El desenlace de las guerras de Afganistán en 2001, Irak en 2003 y Libia en 2011 ha desembocado en enfrentamientos étnicos y religiosos fratricidas, y un hundimiento de esas naciones. Llamamos a las masas iraníes a organizarse en forma políticamente independiente en la lucha contra la actual ofensiva en curso. La única forma de poner fin a esta historia ancestral de intervenciones imperialistas y del sionismo, de opresión y sometimiento de las masas, es la unidad internacionalista de los trabajadores, en el marco de la lucha por una federación socialista del Medio Oriente. 
 Retomemos el camino que venimos desarrollando contra la agresión genocida de Israel en Gaza. A ganar las calles y manifestarnos frente a los centros del poder político de cada país, a las embajadas de EEUU y bases militares de la Otan.

 Pablo Heller

Como títere de Trump, Milei apoya la agresión imperialista en Medio Oriente


Coloca a la Argentina en el campo del imperialismo estadounidense contra los pueblos del mundo e impulsa un mayor saqueo.

 El gobierno de Milei no tardó ni un segundo en salir a apoyar la ofensiva imperialista de Estados Unidos e Israel contra Irán. 
 Milei ha colocado a la Argentina directamente en el campo del imperialismo estadounidense contra Irán y el resto de los pueblos, apoyando su intento de ir hacia un rediseño planetario a medida de sus intereses. Desde el Partido Obrero rechazamos esta política reaccionaria y llamamos a los trabajadores del mundo a luchar hasta derrotar a Estados Unidos, el sionismo y todos los gobiernos promotores de la guerra. 
 El conflicto bélico, además, repercutirá en el precio interno de los combustibles, en tanto el gobierno los ha atado a los precios internacionales que se encuentran en alza debido a los ataques de Irán sobre una refinería saudí y el cierre que dispuso sobre el estrecho de Ormuz. Esto agravará las presiones por una devaluación y profundizará la inflación que sufren los trabajadores en un cuadro de pérdida salarial y tarifazos.
 En este marco, el ministro de Defensa, Carlos Presti, participará este miércoles y jueves de una reunión militar en la sede del Comando Sur, de la que participarán representantes de otros 14 países y se espera que surja una declaración conjunta. El gobierno libertario viene de reforzar su subordinación militar a Estados Unidos, a cuyas Fuerzas Armadas –con las que el Ejército argentino hará nuevos ejercicios conjuntos próximamente– quiere habilitarles una base en la Patagonia. 
 En un comunicado de Cancillería, reivindicó los ataques indicando que estarían destinados a "neutralizar la amenaza que el régimen de la República Islámica de Irán representa para la estabilidad internacional a largo plazo y la seguridad en la región". Los bombardeos, según el texto, colaborarían en "fortalecer el régimen internacional de no proliferación nuclear y consolidar un marco de paz y seguridad financiera". 
 Decir que la agresión imperialista traería la no proliferación nuclear y la paz es un dislate. Trump ordenó retomar las pruebas de armas nucleares en Estados Unidos por primera vez desde 1992 e impulsa el rearme del país en el marco de una carrera armamentista que involucra a todas las potencias capitalistas e incluye el desarrollo de pertrechos atómicos. Israel, por su parte, también posee armas nucleares. 
 Estados Unidos viene, además, de invadir Venezuela. Y ahora promueve el ahogo económico en Cuba para imponer una salida en sus propios términos. 
 Milei intenta presentar que existe algún interés de la Argentina en esta cruzada imperialista, hablando de las "responsabilidades" de Irán en el atentado a la Amia. Es una nueva manipulación de esta causa que lleva más de tres décadas en la total impunidad, y de cuyos autores nada se sabe por el encubrimiento impuesto por el Estado argentino, los servicios de inteligencia y la dirigencia sionista, en una trama que involucra hasta el saliente ministro de Justicia libertario, Cúneo Libarona. 
 Como parte de su escandaloso con la Casa Blanca, asimismo, el presidente ofreció hace pocos días el envío de los Cascos Blancos a la Franja de Gaza e integró al país a la "Junta de Paz" colonial de Trump para la región. 
 Por otra parte, el presidente viajará a Miami para participar el sábado de una cumbre con líderes latinoamericanos convocada por Trump. Daniel Noboa (Ecuador), Rodrigo Paz (Bolivia), Santiago Peña (Paraguay), Nasry Asfura (Honduras) y Nayib Bukele (El Salvador) serán parte de un encuentro que fue concebido por Estados Unidos para alinear a la tropa en contra de China en la región. 
 Con los trabajadores de Irán y del Medio Oriente tenemos un enemigo en común: el imperialismo, responsable de las penurias que padecemos y del saqueo de nuestros países. Derrotemos la agresión imperialista en Medio Oriente. No al alineamiento del gobierno argentino con el imperialismo e Israel. 

 Nazareno Suozzi

jueves, marzo 05, 2026

Archivos Epstein: el financista y delincuente sexual se interesó en Joe Lewis, el inglés magnate de la Patagonia


Las pústulas siguen drenando pus.

 Recientemente se dieron a conocer intercambios de mensajes entre Jeffrey Epstein y Peter Mandelson, un alto funcionario del gobierno laborista inglés, y por otro lado con Jes Staley, un alto ejecutivo del JP Morgan y luego director del Banco Barclays, revelan el interés del fallecido pedófilo por caracterizar a Joe Lewis. Jay Staley le respondió, en diciembre de 2009, que había pasado el día anterior en Lago Escondido con Lewis. Mandelson por su parte, con meses de diferencia, le responde a Epstein que Lewis era amigo de los laboristas en el poder. En ese momento, el primer ministro era Gordon Brown (2007-2010). En estos días Brown reapareció en escena para declarar en relación con el caso del ex príncipe Andrés y su vínculo con Epstein. 
 Peter Mandelson fue embajador de Gran Bretaña en Estados Unidos entre febrero y septiembre de 2025, nombrado por el actual primer ministro laborista Keir Starmer. La brevedad de su función se debió a la acusación de haberle pasado información gubernamental al difunto Jeffrey Epstein sobre importantes medidas económicas antes de ser anunciadas oficialmente. Fue detenido en estos días. Los conservadores ya le saltan a la yugular a Starmer por haber nombrado a Mandelson sin la debida verificación. La podredumbre estalla en las altas esferas del poder. 
 Por su parte Jes Staley renunció a su alto cargo en 2021 por su relación con el traficante de personas y delincuente sexual. Staley lo habría protegido frente al JP Morgan que sospechaba cuentas alimentadas por actividades ilícitas por parte de Epstein. 
 Por ahora no hay precisiones sobre un vínculo directo entre Lewis y Epstein. Pero Dios los cría y ellos se juntan. Que el nombre de Lewis aparezca en una conversación privada entre Epstein y un banquero internacional, coloca a la Patagonia en un lugar preponderante de intereses que orbitaban alrededor del perverso financista estadounidense. 
 La Patagonia argentina es un sitio declarado de alto interés por el gran capital. Tiene territorios con grandes fuentes de agua, energía y minerales, de inmenso valor en tiempos de guerra.
 Joe Lewis se apropió de 12.000 hectáreas que incluyen todo el lago Escondido que se encuentra en zona de frontera que nunca debería ser propiedad de extranjeros. Construyó una represa hidroeléctrica a través de la que suministra energía a El Bolson. Construyó un aeropuerto en Sierra Grande, sin radares ni registros de sus movimientos, que en dos horas de vuelo permita aterrizar en las Islas Malvinas. Realiza reuniones clandestinas en su estancia, como fue la bochornosa visita de los Huemules, un conjunto de fiscales, jueces y funcionarios, que viajaron financiados por Clarín en octubre de 2022 a disfrutar de sus instalaciones. Una semejanza con la impúdica isla de Epstein.
 Joe Lewis fue condenado en 2024 y multado con 5 millones de dólares por haber traficado información confidencial en movimientos bursátiles en Estados Unidos, pero Trump le otorgó un indulto presidencial que lo exime de prisión y le permite volver a Florida con su familia. 
 Epstein será recordado por ser un proxeneta, explotador sexual de menores, proveedor de goces perversos a los ricos y poderosos. Pero eso no debe enmascarar los engranajes geopolíticos que manejaba. Estados Unidos publicó los intercambios en cuestión en medio de la investigación que compromete al genocida Trump. El caso Epstein cuyos archivos salen a la luz parcialmente dejan expuesta la podredumbre estructural de la clase dominante en su época de decadencia y derrumbe. 

 Elena Florín
 04/03/2026

La nave más poderosa del imperialismo, el USS Gerald Ford, flojo de cloacas


El portaviones más poderoso de la armada norteamericana enfrenta una crisis inédita, porque casi todos sus baños dejaron de funcionar mientras estaba desplegado. 
 El USS Gerald Ford utiliza un sistema de drenaje por vacío, similar al de los aviones comerciales, pero a escala gigante para 4.500 personas. El problema: las tuberías son demasiado estrechas y si se tapa una sola de ellas, se pierde la presión de vacío en toda una sección del barco. 
 Las crisis recientes ocurrieron en los últimos meses, durante sus misiones cerca de Israel y más recientemente en el asedio a Irán. Se reportó que los marineros tenían que hacer filas de hasta 45 minutos para encontrar un baño que funcionara. 
 Lo más insólito es el costo de mantenimiento. Cuando el sistema se tapa por completo debido a la acumulación de calcio y residuos, es necesario hacer un "lavado con ácido" de todas las tuberías. Cada limpieza cuesta unos $400,000 dólares. 
 Este procedimiento solo se puede hacer en puerto, lo que significa que si el sistema colapsa en medio del mar, la tripulación simplemente tiene que ingeniárselas con los pocos baños operativos que hubiera.
 El barco ha tenido que extender sus misiones varias veces, hasta pasar de 9 a 11 meses seguidos en el mar. Al no poder volver a puerto para estos mantenimientos críticos de plomería, la situación higiénica a bordo se volvió noticia mundial, con reportes de ingenieros trabajando 19 horas al día solo para destapar cañerías. Punto débil de una embarcación valuada en 13.000 millones de dólares.
 Como corresponde al fascismo y al régimen en bancarrota, se ocuparon de armar con toda la tecnología a servicio de la guerra imperialista para el genocidio, invadir, saquear, sin una pizca de interés por las más elementales necesidades humanas, ni siquiera las de su tripulación. 
 Trump pretende dominar el planeta, pero no puede garantizar una cloaca útil. Debe ser derrotado para evitar la barbarie. 

 Eva Gutiérrez
 04/03/2026

"Chiqui" Tapia ‘libera’ al gendarme Gallo


El gendarme catamarqueño Nahuel Gallo fue liberado en Venezuela tras más de 400 días de detención. En las primeras horas del lunes 2 de marzo, aterrizó en territorio argentino donde lo esperaban su esposa, hijo y otros allegados, incluido el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil. El anuncio de la liberación del gendarme fue comunicado por la Asociación de Fútbol Argentino (AFA), que se hizo cargo del traslado. 
 Las negociaciones con el gobierno encargado de Venezuela se habrían organizado "respetando las conexiones parlamentarias", según ha declarado la diputada Marcela Pagano, quien se apartó del bloque de La Libertad Avanza hace dos años. En un tuit desde su cuenta de X, Pagano reconoció la intervención de diversas personas y actores, como la del exembajador argentino en Venezuela, Oscar Laborde, vinculado con el kirchnerismo. El “Chiqui” Tapia, efectivamente, estuvo en contacto con su homólogo venezolano, Jorge Andrés Giménez, un asociado a los Rodríguez, en particular. Tuvo un ascenso meteórico a presidir la máxima entidad de fútbol profesional de Venezuela. Giménez es conocido como un “Bolichico”, por su condición de hijo de empresarios asociados al chavismo desde su primera presidencia (‘la boliburguesía’). Con tan solo 38 años, ha amasado una considerable influencia política y deportiva en su país. 
 El gobierno nacional no ha emitido un comunicado oficial, pero el canciller Pablo Quirno se hizo cargo de reconocer la liberación del gendarme Gallo y le dedicó un agradecimiento a los gobiernos estadounidense e italiano. Las autoridades venezolanas, dejó trascender Marcela Pagano, no habían recibido oficialmente pedidos de liberación por parte del gobierno argentino. Además, informaron que Estados Unidos tampoco definió su liberación como prioritaria. Se suponía que las gestiones por la liberación de Gallo se encontraban en manos de Patricia Bullrich, al menos durante su gestión como ministra de Seguridad. 
 Nahuel Gallo, junto a otros presos políticos, estaba acusado de acciones terroristas, incluso de gestar un plan para asesinar a la propia Delcy Rodríguez. Su ingreso vía terrestre a Venezuela tenía el propósito declarado de visitar a su esposa, de origen venezolano, y a su hijo. El gobierno venezolano denunció que hubiera podido haber tomado un avión hasta Caracas, en lugar de cruzar varios países por vía terrestre. En un primer momento se anunció que estaba preso en el Helicoide, pero desde hace un tiempo se encontraba alojado en El Rodeo I, en las afueras de Caracas. Mantuvo una huelga de hambre junto a otros presos exigiendo su libertad tras la sanción de la Ley de Amnistía.
 El gobierno venezolano acusó la imposibilidad de trasladar a Gallo hasta la Argentina por temor a que un avión propio pudiera ser confiscado, como sucedió en 2022 con una nave de la estatal Emtrasur. La AFA, finalmente, se hizo cargo de enviar un avión que suelen utilizar dirigentes y contingentes de deportistas. Una prohibición emitida por la Justicia, el viernes pasado, dejó a “Chiqui” Tapia sin la posibilidad de fotografiarse en territorio venezolano junto al gendarme Gallo, quien se mostró junto a los dirigentes de la AFA, como su prosecretario Luciano Nakis, y Fernando Isla Casares, secretario de Protocolo de la entidad. 
 El gobierno nacional solo pudo reaccionar tras la circulación de la foto de la AFA en Venezuela en la tarde del domingo 1 de marzo. Según Clarín (02/03), desde el sábado por la tarde/noche, varios activistas comentaban a sus familiares y abogados que Gallo había sido liberado. La única duda del caso es si fue trasladado por un automóvil estadounidense o del propio gobierno venezolano. 
 Que la AFA haya logrado mantener negociaciones y concretado de manera operativa la liberación de Nahuel Gallo ha puesto en ridículo al gobierno liberticida. 

 Joaquín Antúnez 
 02/03/2026

Milei impulsa el remate de Aysa y habilita el corte del servicio por mora


El agua sí es esencial. 

 El Gobierno liberticida de Javier Milei comenzó el remate de las empresas públicas para pagar los intereses de la deuda pública. Este mes piensa lanzar los pliegos para privatizar Agua y Saneamientos Argentinos (Aysa), una de las ocho empresas que quedaron habilitadas para su venta por la ley Bases. Se autorizó la venta del 90 % de las acciones que el Estado argentino posee en la empresa para juntar 500 millones de dólares. AySA presta servicio a más de 15 millones de personas en la Ciudad de Buenos Aires y en 26 municipios del conurbano. 
 Los liberticidas plantean licitar directamente el 90 % a un “operador estratégico”. Un 10 % de las acciones continuará en manos de los empleados mediante un programa de propiedad participada. A fuerza de tarifazos, lograron hacer “atractiva” a Aysa para los posibles compradores, ya que durante el último año dio superávit. Esto fue posible porque las tarifas fueron dolarizadas al mismo tiempo que contemplan aumentos trimestrales atados a la inflación. Además, redujo en más de un 22 % la dotación de trabajadores, dejándola en 6069 empleados. Otras empresas que están en agenda son Intercargo (servicios aeroportuarios), Belgrano Cargas, Enarsa y Transener. 
 Antes de lanzar los pliegos, los ´libertarios´ están escribiendo un nuevo contrato de concesión por 20 o 30 años, y ya se plantearon cambios regulatorios importantes por decreto en julio pasado, como habilitar los cortes por falta de pago, eliminando así el derecho universal al acceso al agua potable.
 El contrato viene con la facilidad, para el inversor, de acceder a préstamos del International Finance Corporation (IFC) y del BID Invest para obtener financiamiento destinado a ampliar y modernizar la red. Lo de “inversor” pasa a ser un exabrupto, ya que el comprador no va a arriesgar ni a invertir nada más que lo que necesite desembolsar para la compra de la empresa. Las ganancias están garantizadas por clientes cautivos que están obligados a pagar tarifas onerosas, y las inversiones se van a limitar a los préstamos que les otorguen estos organismos internacionales. Desde diciembre de 2023, la tarifa de agua en el AMBA aumentó un 375 %, según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP (UBA-Conicet). AySA necesita inversiones porque enfrenta problemas estructurales: el 28 % de la red de agua y el 50 % de los afluentes se encuentran obsoletos, y más del 40 % del agua producida no se registra o se pierde. Todavía hay localidades sin servicio de cloacas ni agua potable. Durante el verano hay miles de usuarios que enfrentan cortes parciales y totales de agua en el conurbano, a lo que la empresa responde con el suministro miserable de agua envasada. En muchas viviendas volvieron a poner en uso sus viejos pozos o hicieron nuevas perforaciones para paliar este problema, que en los últimos años se hizo crónico. 
 Claramente, convertirlo en un negociado no es la solución. En los 90 el servicio ya estuvo concesionado a Aguas Argentinas, controlada por el grupo francés Suez, y el resultado fue desastroso por el incumplimiento de las obras prometidas, los aumentos tarifarios y la mala calidad del servicio. El contrato terminó rescindido en 2006 para volver a manos del Estado. El agua es un recurso estratégico que no puede pasar a manos de un monopolio privado. En 2010, el CIADI condenó a Argentina a pagar aproximadamente 405 millones de dólares más intereses por considerar que el Estado había violado compromisos asumidos al rescindir la concesión. Luego fueron pagados por el gobierno de Macri. Es una historia circular en la que siempre ganan las empresas a costa de los usuarios. Siempre para pagar deuda externa.
 Milei necesita rematar los remanentes que dejó el menemismo y lo que se volvió a estatizar para arrimar a los más de 700 millones de dólares que tiene que pagar en mayo y a los 800 millones que le vencen en agosto.

 Aldana González 
 04/03/2026

La marcha fúnebre de la CGT a Tribunales


Qué podemos esperar del "apoyo" de la burocracia a la lucha de FATE. 

 La CGT marchó ayer a los Tribunales de la calle Lavalle. Impulsa una ´doble vía´ para impugnar la contrarreforma laboral ante la Justicia: hará presentaciones tanto en el fuero del Trabajo como en lo Contencioso Administrativo. No pretende impugnar el conjunto de la ley sino cuestionar determinados puntos. Frente a las escalinatas de Tribunales se reunieron unos pocos afiliados, aunque respetuosos del protocolo Bullrich-Monteoliva, es decir sin obstaculizar el tránsito.
 La movilización protocolar de la CGT a Tribunales, consumada la aprobación de la contrarreforma, no alcanza para disimular el apoyo prestado al gobierno liberticida. Comenzó con la integración de Gerardo Martínez al Consejo de Mayo, el órgano de gobernadores y empresarios afines a Milei donde se diseñó la aprobación de la Ley. En ese contexto, la CGT consiguió que el Gobierno retirara los puntos que afectaban la caja de los sindicatos (los aportes sindicales de los no afiliados, los aportes extraordinarios a las obras sociales). Para completar la faena, siguieron una movilización sin paro primero, luego a un paro sin movilización, y finalmente este escueto desfile de aparatos sindicales a Tribunales. Los mandamases políticos de la CGT -léase Cristina Kirchner, Massa y compañía- han dado el pésame por la liquidación del derecho laboral.
 Es evidente que hay varios puntos de la Ley de Contrarreforma Laboral que son controvertidos con derechos consagrados en la Constitución, e incluso con tratados internacionales que tienen rango supraconstitucional. La CGT ya consiguió con argumentos similares que la reforma laboral del decreto 70/2023 fuera suspendida por el fuero laboral, por considerar que el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) no era necesario con las sesiones ordinarias del Congreso. Es posible que la Justicia suspenda la aplicación de algunos artículos o capítulos completos de la reforma, dejando a la ley en un limbo jurídico. Varios estudios de abogados laboralistas ya se preparan para cuestionarla a la hora de su aplicación. La Corte Suprema, que tendrá la última palabra, lleva un largo silencio sobre la inconstitucionalidad del decreto 70/23.
 La CGT denunció en el documento leído frente a Tribunales que “once de las catorce ramas de actividades que representan a la totalidad de trabajadores del sector privado presentaron datos negativos en estos dos años de gestión. Como consecuencia, sumando tanto a asalariados como a los no asalariados, en los primeros dos años de este gobierno se perdieron más de 300.000 empleos”. 
 En todos los casos desde los sindicatos se buscó acompañar el proceso de ajuste de la patronal, buscando atenuar el impacto directo del “industricidio” sobre los trabajadores. La CGT ha manifestado su apoyo a los trabajadores de FATE en nombre de la defensa del “trabajo argentino”. Esta es concebida por la burocracia como una defensa del capital nacional frente a la competencia extranjera. Así, asumen como propia la necesidad capitalista de “ser competitivos” frente a la amenaza importadora, lo que significa en los hechos rebajar los salarios y reducir a la nada las reivindicaciones de los trabajadores.
 El apoyo de la CGT a FATE es en nombre de su apoyo a Madanes Quintanilla, no a los trabajadores que ocupan la fábrica. 

 Pablo Busch 
 03/03/2026

martes, marzo 03, 2026

Caso Epstein: la Justicia oculta documentos del FBI donde una mujer acusa a Trump de violarla cuando tenía 13 años


La inmensa red de tráfico de niñas y mujeres para las élites del poder político, económico y mediático organizada por Jeffrey Epstein en concurso con el Mossad y otros servicios de inteligencia es un imparable terremoto político que se expande a medida que nuevos antecedentes salen a la luz.
 Borge Brend, presidente del Foro de Davos que convoca a jefes de Estado y los empresarios más importantes del planeta -y excanciller de Noruega- acaba de renunciar cuando una comisión investigadora comprobó que había mentido sobre el carácter de sus vínculos con Epstein. 
 Es la quinta personalidad del país. La Policía investiga por "corrupción grave", al exprimer ministro Thorbjørn Jagland, laborista, y al matrimonio de los "superdiplomáticos" Mona Juul y Terje Rød-Larsen, artífices de los Acuerdos de Oslo para Oriente Próximo de 1993 (y dale con el Mossad). Juul fue embajadora de Noruega ante la ONU y ante Israel, mientras que Rød-Larsen fue vicesecretario general de la ONU. 
 Aparte de los cuatro políticos, la princesa heredera Mette-Marit también corre riesgo de quedar cesante. Los archivos señalan que solía pernoctar en las mansiones del pederasta mientras argüía problemas de salud para no cumplir con sus obligaciones dinásticas. Los noruegos ya discuten abiertamente si hay que saltear un casillero y darle la corona a su hija o simplemente abolir la monarquía (NYT, El País). 
 Los archivos son una fuente inagotable de sorpresas: Epstein fue el nexo de Bill Gates con los talibanes y recibió informes confidenciales sobre operaciones militares pakistaníes entre 2013 y 2018, y sobre operaciones de la OTAN, so capa de una campaña filantrópica contra la poliomelitis motorizada por la fundación de Gates. La amistad con el proxeneta está convirtiendo al cofundador de Microsoft en un indeseable: acaba de ser excluido de la cumbre de inteligencia artificial de la India.
 El impacto es global, pero el epicentro sigue estando en Estados Unidos. El viernes Bill Clinton se convirtió en el primer expresidente norteamericano en la historia que acude a declarar ante el Congreso contra su voluntad. Clinton y su esposa Hillary, exsecretaria de Estado, se habían resistido largamente a testificar ante la comisión del Congreso, desestimando lo que consideraban un complot republicano. Los Clinton decidieron presentarse cuando trascendió que nueve demócratas acompañarían a los republicanos para que se los acusara de desacato penal, un primer paso para que fueran procesados. La comisión hasta rechazó que declarara en forma pública y mantuvo las comparecencias a puertas cerradas. Los medios lo consideraron “una rendición total” de la pareja demócrata. 
 Bill Clinton está hasta las manos: durante su gestión, Epstein tenía entrada libre a la Casa Blanca y él viajó en el avión privado del paidófilo al menos 26 veces entre 2002 y 2003, cuando ya no era presidente. Hay fotos suyas compartiendo jacuzzi con chicas, haciéndoles upa; un cuadro donde posa vestido de mujer cuelga de una de las salas de la mansión del proxeneta.
 En su larga declaración, Clinton dijo que no había visto ni hecho “nada malo”, que no había tenido sexo con las chicas y que frecuentaba a Epstein por asuntos de la asociación filantrópica que creó para cuando concluyera su mandato. Según los republicanos, le dejó un regalito a Trump declarando que “nunca había visto nada que le hiciera pensar que estuviera involucrado con Epstein”, versión que los demócratas desmintieron airadamente. 
 Hillary había testimoniado 6 horas el día anterior y, según los republicanos, derivó a su marido la respuesta a muchas de las preguntas que le formularon. Su declaración ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes ratifica que nunca vio a Epstein ni tuvo relación con él. Sin embargo, Hillary confirmó que conocía a Ghislaine Maxwell, exnovia y conseguidora de menores para Epstein, en conferencias organizadas por la entidad benéfica de su marido. 
 La exsecretaria de Estado denunció tajantemente la protección de la Justicia a Trump. “Me han obligado a testificar, plenamente conscientes de que no tengo conocimiento alguno que pueda contribuir a su investigación, para distraer la atención de las acciones del presidente Trump y encubrirlas a pesar de las legítimas peticiones de respuestas”.
 Los demócratas dicen que utilizarán la citación a los Clinton como precedente para que Trump declare. El californiano Robert García, máximo dirigente demócrata del Comité de Supervisión, dijo que «ahora podemos exigir a los presidentes y expresidentes que testifiquen... Exigimos una vez más que el presidente Trump, que es mencionado en los archivos de Epstein casi más que ninguna otra persona excepto Ghislaine Maxwell, responda a nuestras preguntas» 
 El jefe del bloque demócrata en el Congreso, el senador Schumer, también “elevó la presión política”: “Hay un encubrimiento masivo en el Departamento de Justicia para proteger a Donald Trump y a las personas asociadas con Jeffrey Epstein”. 
 Los demócratas afirman que 50 fojas de documentos que involucran a Trump fueron excluidas de los archivos publicados o han desaparecido. Incluyen documentos que registran los testimonios de una mujer que en 1980 acusó a Trump ante el FBI de haberla violado varias veces cuando tenía 13 años y estaba en poder de Epstein. La fiscal general, Pam Bondi, las despachó como “infundadas y falsas”. 
 Muchos medios consideran que los republicanos “han desplazado el foco de su investigación del presidente Trump y los prominentes republicanos que se relacionaban con el proxeneta hacia los demócratas” (NYT 27/2). El gobierno, dicen, ha logrado desviar la atención pública sobre los vínculos del tratante con Trump y sus socios como Howard Lutnick, el secretario de Comercio, y Steve Bannon, exasesor presidencial y figura relevante de la ultraderecha. 
 Sin embargo, los demócratas tienen los votos necesarios para obligar a Lutnick a testificar porque la republicana Nancy Mace, de Carolina del Sur, se unió hoy a la petición de que comparezca ante el comité. Donald Trump ha calificado a su secretario de Comercio como «un tipo muy inocente» que está «haciendo un gran trabajo». 
 A la fecha, la única persona presa por una causa que investiga una red de trata que habría esclavizado 1200 niñas y adolescentes es Ghislaine Maxwell. Amiga, novia, socia y reclutadora de la red, Maxwell compareció a principios de febrero ante el Congreso de Estados Unidos. Aunque recurrió una y otra vez al derecho de no testificar que garantiza la Quinta Enmienda, su abogado dijo que su clienta estaba dispuesta a contar todo lo que sabe, y a exculpar a Trump y a Clinton, “si se le concede una inmunidad que nadie está en condiciones de descartar estos días en Washington”. 
 Las bombas que caen en Teherán no parecen alcanzar para tapar el escándalo de los abusadores de niñas que gobiernan el mundo. 

 Olga Cristóbal 
 28/02/2026

El capitalismo y la cultura de la banalidad: un análisis crítico

El capitalismo, como sistema económico y social dominante en gran parte del mundo, ha dejado una huella profunda en la forma en que las sociedades contemporáneas perciben y valoran la realidad. Más allá de su impacto en la distribución de la riqueza y la explotación de los recursos, este sistema ha moldeado una cultura que privilegia lo superficial, lo efímero y lo espectacular, relegando al olvido la profundidad del pensamiento crítico y la reflexión colectiva. 
 En las últimas décadas, hemos sido testigos de cómo el capitalismo ha configurado en las grandes masas un sentido de la banalidad. La publicidad, los medios de comunicación y las redes sociales han sido herramientas claves en este proceso, promoviendo un culto a la imagen, al consumo desmedido y a la satisfacción inmediata de deseos individuales. Este fenómeno no es casual; responde a una lógica que busca desactivar la capacidad de las personas para analizar y cuestionar las estructuras de poder que sostienen el sistema. 
 El ascenso al poder de figuras que dominan el arte de la superficialidad es una consecuencia directa de esta cultura del egoísmo. Líderes que se presentan como productos de consumo, que apelan a emociones primarias y que evitan cualquier discusión seria sobre los problemas estructurales de la sociedad, encuentran terreno fértil en una población cada vez más desconectada de la realidad. Estos líderes no solo reflejan, sino que también refuerzan, la banalización de la política y la vida pública, convirtiendo el debate en un espectáculo y la toma de decisiones en un ejercicio de marketing. 
 Pero ¿qué hay detrás de esta cultura de la banalidad? En esencia, es una estrategia para mantener el statu quo. Al fomentar el individualismo y el desinterés por lo colectivo, el capitalismo asegura que las grandes mayorías no cuestionen las desigualdades e injusticias que caracterizan su funcionamiento. La capacidad de pensar críticamente, de analizar la realidad y de proponer alternativas, queda así neutralizada, sustituida por una pasividad cómoda y conformista. 
 Frente a este panorama, es imperativo recuperar el valor del pensamiento crítico y la acción colectiva. La lucha contra la banalidad no es solo una cuestión cultural, sino también política. Se trata de construir una sociedad en la que el conocimiento, la reflexión y el compromiso con el bien común sean pilares fundamentales. Solo así podremos enfrentar los desafíos de nuestro tiempo y avanzar hacia un futuro más justo y equitativo.
 En palabras de José Martí, «ser cultos es el único modo de ser libres». Hoy, más que nunca, esta máxima cobra vigencia. La verdadera liberación pasa por desmontar las estructuras que nos han llevado a la superficialidad y recuperar la capacidad de pensar, analizar y transformar la realidad. El capitalismo ha intentado robarnos esa capacidad, pero está en nuestras manos recuperarla. 

 Miguel Cruz Suárez | internet@granma.cu 
 15 de febrero de 2026

La arquitectura digital de la extrema derecha


En muy corto tiempo, las plataformas sociales facilitan actos que no ocurren en un vecindario a la luz del día

 Las redes sociales no son neutrales. Se trata de infraestructuras privadas que organizan la conversación pública para maximizar atención, interacción y permanencia. En ese ecosistema, cualquier actor político –y en particular los violentos– puede encontrar un terreno fértil para captar simpatizantes, construir comunidad y normalizar discursos extremos. 
 Las recientes informaciones sobre el grupo proveniente del sur de Florida que intentó infiltrarse en Cuba, articulado en parte a través de plataformas como TikTok, vuelven a poner el foco en un fenómeno que no es nuevo: el uso de las redes sociales como espacio de reclutamiento, propaganda y coordinación de asociaciones criminales. 
 El dato del origen importa. La Florida –y en especial el ecosistema político-mediático de la ultraderecha– ha sido durante décadas una arena pública fuertemente sesgada contra Cuba, donde el discurso de hostilidad se premia y donde, históricamente, han existido redes y climas de legitimación de acciones violentas bajo la retórica de la «liberación». 
 Para entender cómo se pasa de «calentar las redes» a la acción directa, conviene distinguir niveles. Los llamados manifiestos a la violencia –en formato de videos, directas («lives»), símbolos, códigos compartidos– cumplen una función identitaria. Señalan pertenencia a una «causa», refuerzan supuestos agravios de una comunidad y construyen un relato épico. En muchos casos, el contacto inicial de estas personas se produce en plataformas públicas, pero rápidamente deriva a espacios más cerrados: mensajes directos, grupos privados, aplicaciones de mensajería. La parte verdaderamente crítica –la coordinación para la logística, el armamento, el financiamiento– viene después, y suele moverse con suma discreción para minimizar los riesgos y borrar los rastros. 
 En muy corto tiempo, las plataformas sociales facilitan actos que no ocurren en un vecindario a la luz del día. Difícilmente un racista o un terrorista grite en la calle las salvajadas que hemos visto muchas veces en X o en Facebook a través de cuentas anónimas, ni encuentre en su entorno inmediato una masa de personas que lo apoyen abiertamente. En cambio, en internet, la combinación de anonimato relativo, la distancia geográfica y el menor costo social produce «desinhibición». Por eso vemos que algunos usuarios se dicen barbaridades que, cara a cara, tendrían una sanción social inmediata. 
 El famoso algoritmo de las plataformas hace el resto. Facilita que se encuentren quienes piensan de manera parecida y estos «ecosistemas de afinidad» crean cámaras de eco donde lo extremo puede convertirse en norma, porque se repite, se celebra y se refuerza sin contraste.
 No es un patrón exclusivo del caso cubano. La extrema derecha en Estados Unidos ha demostrado con claridad cómo se articulan estas dinámicas. El asalto al Capitolio de Washington, el 6 de enero de 2021, se alimentó de una narrativa de fraude diseminada y coordinada en distintas plataformas, con circulación cruzada entre redes convencionales y espacios «alternativos». La movilización física fue el resultado visible de una infraestructura digital previa, que combinó propaganda, grupos de pertenencia y canales cerrados donde se coordinaron las acciones violentas contra el principal símbolo del poder legislativo estadounidense.
 Por eso el problema no es que aparezca «un video aislado» o «una provocación suelta» en las plataformas digitales. La violencia simbólica, cuando se vuelve una rutina y obtiene aplausos, acorta la distancia hacia la violencia material, como demuestran los hechos. Esto no significa demonizar la tecnología. Las redes también sirven para organizar proyectos legítimos, denunciar abusos y articular solidaridad. Pero ignorar su uso por parte de los violentos es una ingenuidad que puede costar cara.

 Emilia Reed, especial para Granma | internet@granma.cu 
 2 de marzo de 2026 21:03:10

Asamblea legislativa: un escenario y un discurso golpistas


Un presidente mitómano alinea a Argentina con la guerra imperialista de Trump y Netanyahu. 

 Quienes no advierten la función política de los insultos y provocaciones de Javier Milei y aseguran que el discurso de ayer ante una Asamblea Legislativa manipulada, otra vez, por la cadena nacional, careció de planteos y propuestas políticas, confunden y se confunden de cabo a rabo. Las provocaciones en serie contra sus adversarios políticos y el discurso mismo forman una unidad política. Milei no inició ayer una campaña electoral, sino todo lo contrario – usó el mínimo de palabras necesarias para advertir que no admitirá una derrota electoral y que tiene preparado un arsenal de medidas para condicionar su desarrollo e incluso sus resultados. Milei sigue las huellas de Trump y Bolsonaro, que intentaron sendos golpes de estado para desconocer el pronunciamiento del electorado. Al igual que Trump, que está cayendo en picada en los sondeos de opinión, Milei anunció, en cuatro oportunidades, la intención de (textual) “rediseñar la arquitectura institucional” - por cincuenta años. Es de público conocimiento que se propone derogar las PASO, pero lo es menos su propósito de reformar la Constitución nacional para eliminar la representación proporcional. En el caso de Trump, por ejemplo, figura el objetivo de restringir el derecho al voto (que les sería quitado a la primera generación de ciudadanos descendientes de inmigrantes). Los insultos y provocaciones contra los adversarios encajan en este ‘diseño’, porque convierten a la alternancia gubernamental en un caso de subversión contra el estado de cosas deseado. Los “chorros”, los “parásitos” y los “piqueteros” deberían perder el derecho a ser elegidos. La Corte Suprema, por caso, ya ha prohibido a Cristina Kirchner “asumir cargos políticos”. La naturaleza anti-democrática de esta sentencia salta de inmediato a los ojos, porque pone al Código Penal por encima de la propia Constitución, la cual prevé el juicio político en las distintas ramas del gobierno, pero de ningún modo la proscripción. Milei hubiera cometido una torpeza irreparable si hubiera anunciado, como reclaman sus críticos, proyectos políticos concretos en este sentido, que por su propia naturaleza deben ser sorpresivos y enteramente preparados y armados, para ser votados con carácter de emergencia. Los aplausos, gritos y slogan que acompañaron el discurso de ayer son propios de barras bravas y de un escenario fascista. Entre los aplaudidores más embravecidos se encontraba el embajador norteamericano en Buenos Aires, Peter Lamelas, quien no necesitó traducción alguna. 
 El ‘rediseño de la arquitectura institucional’ y los proyectos que apunten a cercenar derechos democráticos, requieren, sin embargo, más que un apoyo legislativo, que está sujeto a enormes ‘cambios de favores’, como lo demostró la compra de votos para conseguir el apoyo a la reforma laboral (en puntos que nada tienen que ver con el trabajo sino con los impuestos a las patronales y a la coparticipación federal). Por eso Milei dedicó una parte sustancial del discurso (el cual, sin embargo, omitió cuestiones importantísimas), al reforzamiento presupuestario y político a las Fuerzas Armadas. El ajuste del Tesoro no alcanza al rearme militar, que lleva gastado un monto de dinero récord, sin contar con la deuda contraída para financiarlo. Aunque todo esto tiene que ver con el alineamiento de la Argentina liberticida con la guerra imperialista de Trump y Netanyahu, el otro lado de la misma moneda es la re-militarización de la política nacional. A diferencia de lo que ocurre en circunstancias legislativas similares en Estados Unidos, el personal militar invitado a la Asamblea aplaudió el discurso de Milei. CFK había intentado crear un ‘ejército nacional’ bajo la batuta de César Milani, Milei se propone lo mismo que la dama de ‘la tobillera’, bajo las órdenes del Pentágono. El edificio de cinco puntas en Washington que albergó a quienes dirigieron el golpe militar de marzo de 1976, vuelve por sus fueros con Milei – el individuo que ayer ‘no presentó propuestas’. De acuerdo a La Política Online, Milei se apresta a anunciar, en el 50 aniversario del golpe, el indulto a los genocidas que se encuentran presos y a quienes aun están bajo proceso judicial.
 Milei no solamente aseguró que continuará con la re-militarización de la política, como lo muestra la presencia ejecutiva de jefes militares en actividad en el ministerio de Defensa. También aludió claramente al escenario geopolítico militar del Atlántico sur, para señalar su disposición de convertirlo en un área de dominación, no ya de la OTAN, sino del Comando Sur del Pentágono y de la IV Flota de Estados Unidos. Milei ha embarcado a Argentina en una guerra imperialista mundial al servicio del imperialismo norteamericano, en medio de aplausos furiosos de su claque. En medio del asalto militar contra Irán, ha convertido a Argentina en un partícipe militante de la guerra. No vaciló en vociferar “América para los americanos”, traicionando el slogan del liberalismo histórico de Argentina (que Milei venera) – “América para la humanidad’, en rechazo a la Doctrina Monroe. Milei fue más lejos aun cuando diseñó su política económica, pues reivindicó que Argentina se convierta en productora de minerales tradicionales y minerales críticos para las cadenas de producción que ‘trabajan para Occidente’. Un país con centrales de datos para las empresas de la Inteligencia Artificial, que son un departamento del Pentágono, como Trump acaba de exigirle a la empresa Anthropic. El discurso de la carencia de anuncios ha vomitado un programa de sometimiento nacional y de guerra imperialista sin paralelo. 
 Además de todo esto, el discurso volvió a mostrar que Milei es un mitómano, o sea un mentiroso compulsivo. Por ejemplo, cuando dijo que el salario real creció en dólares, "descontando", aclaró, "a la inflación” – una frase con más mentiras que palabras. El salario de todas las categorías ha caído y sigue cayendo, en cuanto a su poder adquisitivo, que es lo que importa; si ha crecido en dólares, respecto a 2023, ello no es más que debido a la manipulación de la cotización del dólar frente al peso. El salario real en dólares sólo se aplica a un asalariado de Estados Unidos. 

 Un mitómano guionado 

El populismo y el proteccionismo, en Argentina, es una creación de los liberales y libertarios de Argentina, como los Pinedo, los Huergo y los Prebisch, que cerraron la importación, en la década del 30 del siglo pasado, en respuesta al derrumbe de las exportaciones consecuentes al estallido de la crisis mundial. Los Bunge y Born y los Dreyfus desarrollaron una industria nativa para vender en el mercado interno lo que no podían ya vender en el mercado internacional. Subsidiaron el comercio de carnes, con la creación de la CAP, y de cereales, con la Junta de Granos. Las dos ‘estrellas’ de Argentina perdieron su lugar privilegiado en el mercado mundial hasta la década de los 90, del siglo anterior, cuando fueron reemplazados por la soja y el maíz, y por un mercado ‘anti-liberal’ como el de la República Popular China. La renta agraria se fue al subsuelo y dejó de ser lucrativa para la inversión. Fue entonces que el liberalismo y el liberticidismo se hicieron ‘aperturistas’ y salieron del ostracismo ideológico. Los tatarabuelos y abuelos políticos de Milei fueron neutralistas en las dos guerras mundiales pasadas, al igual que Perón, para defender el mercado inglés de productos del agro. La soja ha ingresado en un período de retroceso, como resultado de la sobreproducción; la crisis del comercio exterior procura ser superada por los combustibles y la minería, los dos con grandes excedentes, aunque ahora con demanda por el rearme militar internacional. La crisis financiera mundial anuncia su retorno, aunque la de 2007/8 nunca fue superada, como lo prueba el enorme endeudamiento internacional. La consigna del ajuste ya no tiene fronteras. Milei mezcla la mitomanía con una ignorancia intelectual que no tiene rivales. Sus mentiras responden a intereses de clases, que han sido sublimados por un psicología enferma. 
 Tampoco es cierto que el acuerdo de Mercosur-UE o el que se piensa firmar con Estados Unidos sean de libre comercio. Ambos tienen cláusulas arancelarias inamovibles o que se modifican con el tiempo o aquellas con tope de acceso a ambos mercados. En el caso de Estados Unidos, Milei abre las fronteras económicas de Argentina a cambio de casi nada, porque se encuentran excluidos el acero y el aluminio, que pesan en ese comercio. Milei ofrece privilegios a las inversiones norteamericanas, lo cual viola otros acuerdos internacionales e incorpora a Argentina a la guerra comercial. Los acuerdos de libre comercio, que extienden a otras naciones las cláusulas más favorables, no existen más. La Organización Mundial de Comercio ha desaparecido. Trump gravó a todo el mundo con un arancel del 10 por ciento. Lo que tienen estos acuerdos que no tienen nada de libre comercio, es que refuerzan el ajuste contra los trabajadores, con el pretexto de defender la capacidad de competencia de las patronales de cada país. En definitiva, Milei es claramente un vende humo y un mitómano. 
 Es mentira que la mega devaluación de diciembre de 2023 hubiera restaurado el equilibrio fiscal; por el contrario, aumentó la deuda en dólares del Tesoro en un 60 por ciento y la tasa de interés de la deuda en pesos en proporciones similares. Se mejoró el saldo fiscal primario debido a que esa devaluación fue acompañada por el congelamiento de las jubilaciones, o sea el activo de los trabajadores retirados. O sea que se violó y confiscó la propiedad privada de los pasivos, lo contrario de lo que dice Milei. Es como si un banco no devuelve los depósitos o viola el acuerdo con los ahorristas. El capitalismo es el régimen histórico de la confiscación; por eso es regulada por leyes y sentencias judiciales. La contrarreforma laboral establece que las indemnizaciones por despido no son pagadas por las patronales, sino deducidas de sus aportes contractuales con Anses.
 La desocupación ha crecido en el llamado empleo formal, mientras ha crecido la contratación en el informal. El deterioro de la calidad del empleo es brutal; las estadísticas de suspensiones no están incorporadas a la cantidad de empleo. La mayor parte del empleo registrado es, en realidad, trabajo en negro, porque la mayor parte del salario está compuesta por rubros no remunerativos. La miseria social ha crecido soberanamente, por el ajuste a la calidad de vida de los trabajadores. Los alquileres han subido fuera de toda proporción, pero no están ponderados correctamente en el índice de inflación. Milei no presentó ninguna evidencia de que hayan bajado en los nuevos contratos, ni que ha ocurrido con las expensa, que sube con el aumento de los servicios. Suben además en términos de dólar. De otro lado, el ajuste de los alquileres se hace en plazos más cortos que el ajuste de los salarios. 
 Al final de cuentas, ¡Milei no sabe sumar! 

 Jorge Altamira
 02/03/2026

Por la derrota de la agresión imperialista–sionista contra Irán


Por una gran movilización internacional 

 Al arrancar la semana la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán sigue extendiéndose por Medio Oriente. Al ataque inicial del sábado que le costó la vida al Jefe supremo iraní y a varias decenas de funcionarios de primer nivel, Washington y el gobierno sionista han sumado nuevas acciones bélicas despiadadas. El conflicto suma ya unas 600 víctimas mortales, 555 en Irán desde el sábado, según un recuento de la Cruz Roja. Solo en las últimas horas, al menos 20 personas han fallecido en Teherán y otras 35 en la provincia de Farsa, en el sur. Entre las victimas están más de 100 jóvenes estudiantes cuando las bombas impactaron en un colegio. 
 Cada día que pasa aparecen nuevas evidencias de que el relato que se montó para justificar la agresión es absolutamente falaz. Trump y Netanyahu resolvieron el ataque en momentos en que estaban progresando las negociaciones en torno al programa nuclear iraní y Teherán, según las fuentes más serias en la materia, venía de hacer concesiones en este punto. Los informantes del Pentágono reconocieron al personal del Congreso que Irán no estaba planeando atacar a las fuerzas estadounidenses, a menos que Israel atacara a Irán primero, lo que socava la afirmación de la administración de que había una amenaza inminente como razón para lanzar ataques. Trump se había jactado, inclusive, tras los bombardeos de junio de 2025, de haber dado un golpe devastador al plan nuclear iraní, lo que no se condice con sus argumentos actuales.
 Trump declaró que “los bombardeos intensos y precisos continuarán ininterrumpidamente durante toda la semana o el tiempo que sea necesario”, incluso, aventuró que podría durar cuatro semanas o más. 
 Como respuesta, Irán envió una oleada de misiles que han tenido como blanco no solo Israel, sino objetivos militares y estratégicos yanquis en varios países árabes de la región, como Bahréin, Qatar, Emiratos Arabes y Arabia Saudita. A esto se agrega ahora el Líbano, donde Hezbollah lanzó -en solidaridad con Irán- cohetes en la frontera limítrofe con Israel. El régimen sionista, en represalia, bombardeó objetivos de la milicia proiraní. Los ataques israelíes se han cobrado la vida de al menos 31 personas. El primer ministro libanés, Nawaf Salam, ha anunciado la prohibición total de la actividad militar de la milicia en territorio libanés. Por su parte, Irán ha seguido atacando objetivos en la región, en Arabia Saudita, Qatar o Kuwait. Entre ellos, la refinería Ras Tanura en Arabia Saudita. 
 La agresión imperialista desató movilizaciones de repudio a nivel global. En Karachi, Pakistán, hubo un intento de asalto del consulado norteamericano. También hubo protestas en otras ciudades de Pakistán, en la India, en Irak, y Bahréin. En Atenas, capital de Grecia, hubo una movilización contra el envío de dos fragatas a una base imperialista en Chipre. En Estados Unidos, hubo movilizaciones en alrededor de 70 ciudades, y también hubo manifestaciones en Inglaterra.
 Cabe señalar que Francia, Reino Unido y Alemania plantearon, en una declaración conjunta, la posibilidad de emprender ataques propios contra Irán, lo cual se suma a las sanciones internacionales que esos países impusieron contra Teherán.

 Un desenlace incierto 

 A pesar del impresionante éxito inicial al descabezar al régimen, hay círculos del establishment internacional que advierten sobre los riesgos del operativo. “Es muy probable- señala The Economist- que Trump no consiga lo que desea” (1/3). El alcance de la respuesta iraní, de hecho, sorprendió a una gran cantidad de observadores. 
 A corto plazo, Irán podría causar devastación en la región al seguir utilizando los numerosos misiles que le quedan para atacar ciudades de Bahréin, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, cuya prosperidad depende de su seguridad. El régimen también podría atacar una base o un barco, matando a un gran número de estadounidenses uniformados; la noticia de la muerte de tres soldados estadounidenses el domingo insinuó el peligro. Al dañar yacimientos petrolíferos o bloquear el paso de petroleros por el estrecho de Ormuz, podría impulsar los precios del petróleo hacia los 100 dólares o más.
 A largo plazo, los ataques también podrían fracasar de forma más contundente. No se nos puede escapar que la guerra no se gana con el asedio de la aviación. Se necesitaría la incursión terrestre, pero esto está fuera de la capacidad y de los planes de Washington. La idea de que un desenlace podría venir de una irrupción popular, que procuró alentar Washington, se está disipando con el correr de los días. Es cierto que hubo muestras de júbilo en la población, pero tuvieron un carácter acotado, y fueron superadas con creces con movilizaciones multitudinarias de repudio a la agresión. Incluso entre muchas franjas de opositores al régimen reina un sentimiento de rechazo y desconfianza respecto a Estados Unidos e Israel. 
 Es cierto que en los últimos meses el descrédito del régimen se ha ido acentuando con un salto en las protestas, pero la oposición política, como fuerza organizada, es muy débil y tiene escaso predicamento entre la población. La vieja familia del Sha, que ha aparecido en escena, está muy lejos de poder catapultarse como una alternativa. La hipótesis de que un ala del propio régimen, conciliadora con la Casa Blanca, pudiera asumir la conducción del país es altamente improbable. Nada parece indicar un desenlace como el que ocurrió con Venezuela con el ascenso al gobierno de Delcy Rodríguez. La balanza se inclina hacia el afianzamiento de sectores más bien intransigentes y en especial quien heredaría el poder sería la Guardia Revolucionaria. Por el momento, el poder reside en un triunvirato. Con el tiempo, podría ser reemplazado por alguien menos amigable con Washington, que probablemente haya estado implicado en la muerte de iraníes en las protestas antigubernamentales. La agresión en desarrollo podría ser utilizada como un recurso para abroquelar el poder en torno al núcleo más duro del régimen. En lugar de renunciar al enriquecimiento nuclear a cambio del levantamiento de las sanciones, la marcha del conflicto podría concluir que, al igual que Corea del Norte, Irán necesita una bomba para protegerse de un ataque. 

 La situación en Estados Unidos 

 No hay que perder de vista que, por más alharaca que haga Trump sobre el éxito de la operación, lo cierto es que las últimas aventuras militares de Estados Unidos no terminaron bien, como lo fueron las invasiones en Irak, Libia y Afganistán. En todos estos casos, estos conflictos se transformaron en una pesadilla y un bumerán para EEUU. Existe el peligro cierto de que Irán se sumerja en un caos y una guerra civil que podría extenderse más allá de sus fronteras. En esa variante, quién sabe dónde podrían acabar sus suministros de uranio enriquecido. 
 Un dolor de cabeza adicional para Trump podrían ser las consecuencias que la guerra termine por provocar en su frente interno. Por lo pronto, una gran parte de la población se opone a esta nueva escalada bélica, en especial Medio Oriente, que se combina con un creciente descontento y decepción respecto al presidente republicano en momentos que la economía está a los tumbos y recrudecen las tendencias inflacionarias. 
 Un aumento del precio del petróleo, incluso modesto, podría irritar a los votantes del magnate a medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato. Con más razón, si el precio se desmadra, lo cual podría conducir a una derrota republicana, como ya viene ocurriendo en todos los estados donde hubo elecciones en los últimos meses, incluidos estados donde había obtenido triunfos holgados en las elecciones presidenciales en que se alzó con una victoria. La tentación por atacar a Irán, confiando en que el régimen se encuentra en su momento de máxima debilidad, puede terminar siendo un tiro por la culata. 

 Tendencias a una guerra mundial

 Pero, al mismo tiempo, es necesario tener presente que la agresión a Irán no es un hecho accidental, sino que obedece a razones profundas. Se inscribe en una tentativa del imperialismo por hacer frente a una crisis histórica en que está sumergido el orden capitalista vigente, y en primer lugar Estados Unidos, como principal potencia mundial, que procura remontar la crisis apelando a la guerra y al uso de la fuerza. No estamos ante una sucesión de conflictos bélicos aislados, sino de una tendencia que pavimenta el camino hacia una guerra mundial. Los ataques del sábado tuvieron lugar apenas ocho semanas después de una incursión estadounidense en Venezuela. Cuba se encuentra bajo una enorme presión para alinearse con el gobierno de Washington. Trump está empleando la fuerza contra países que mantienen ciertos acuerdos y relaciones con China y Rusia, que son objetados por Washington. 
 Los trabajadores del mundo debemos oponernos a esta agresión imperialista-sionista y pugnar por su derrota. Derrotar esta ofensiva ayudará a la resistencia palestina y de los pueblos de Medio Oriente, de América Latina y del mundo que vienen enfrentando la agresión imperialista y también a los trabajadores estadounidenses que se están movilizando contra los ataques fascistoides de Trump. 
 El repudio a la artera agresión de EEUU e Israel de ningún modo significa un aval político al gobierno iraní. Condenamos la persecución, represión y el ataque a los derechos que viene ejerciendo la teocracia iraní y nos declaramos solidarios con las protestas y el levantamiento popular que se desarrollaron en el país. Pero no podemos ser neutrales en este enfrentamiento. Dejamos sentado que una salida progresiva jamás va a provenir del imperialismo. Una victoria de Trump y Netanyahu va a imponer un gobierno títere del imperialismo y el sionismo y está llamada a agravar la opresión nacional y las penurias que ya registran de los trabajadores.
 Llamamos a las masas iraníes a organizarse en forma políticamente independiente en la lucha contra la actual ofensiva en curso.
 Hay que responder con una derrota total de este nuevo ataque. 
 Convocamos a los trabajadores de Argentina, América Latina y del mundo a retomar el camino que venimos desarrollando contra la agresión genocida de Israel en Gaza, a ganar las calles, y manifestarnos frente a las embajadas de EEUU y bases militares de la Otan. 
 Por la derrota de la agresión yanqui-sionista en Irán. 
Cese inmediato de los bombardeos. 
 Disolución de las bases militares imperialistas en Medio Oriente, Latinoamérica y en todo el mundo. 
 Fuera el imperialismo de Medio Oriente. No al genocidio del pueblo palestino y la junta colonial de Trump. 
 Por una federación socialista de los pueblos de Medio Oriente. 
 Abajo los gobiernos de la guerra y el hambre. Por la unidad internacional delos trabajadores. 

 Pablo Heller

“Haremos todo lo que haya que hacer para ganar la guerra” – amenaza Trump al mundo entero


Al cabo de tres días de la guerra criminal desatada contra Irán, Trump ha declarado que hará “todo lo que tenga que hacer” para aniquilar al ejército y la marina iraníes y, por supuesto, al arsenal y las cabezas de la Guardia Revolucionaria, admitiendo que esto podría llevar semanas y meses. Irán, por su lado, ha atacado reiteradamente a las principales ciudades de Israel y las bases militares norteamericanas en los emiratos del Golfo, causando víctimas militares y civiles, aunque administrando el arsenal militar para una guerra de considerable duración. Desde El Líbano, Hizbollah ha ingresado a esta guerra contra el imperialismo con diferentes ataques a Israel, en una tentativa de abrir otros frentes contra los agresores; Yemen, supuestamente, haría lo propio. El estrecho de Hormuz ha sido bloqueado por Irán con un elevado perjuicio para el tránsito internacional de petróleo. Para el diario The Wall Street Journal el asalto a Irán es una tarea estratégica de “disuasión”, cuyo éxito comportaría la apertura de una época de "paz" en el Medio Oriente. Esto comporta un cambio de orientación en la guerra, que supuestamente debería tener por objetivo “un cambio de régimen”, mediante la sublevación de la población. El WSJ, en el editorial que citamos, exhorta al Mossad y a la CIA a realizar todas las operaciones necesarias para producir ese resultado, que podría incluir una sublevación del Kurdistán iraní, en la frontera con Turquía. La superioridad militar, electrónica y digital del imperialismo es manifiesta: no hay individuo en el mundo que no esté ‘fichado’. Con la ofensiva desatada contra el ‘eje’ constituido por Venezuela, Cuba e Irán, añade el diario: “Trump está mandando un mensaje a China y Rusia de que los costos de someter a prueba militar a Trump son considerables”. La guerra del imperialismo norteamericano y el Estado sionista es encuadrada, de este modo, en una guerra mundial por la colonización entera del mundo. 
 Los acontecimientos han desencadenado diferentes crisis en el espacio económico, que para los diarios financieros se encuentran “contenidos”. El precio del barril de petróleo ha subido y los mercados de valores han caído, pero dentro de un abanico de precios. Algunos columnistas han hecho notar, sin embargo, que no ha habido una corrida hacia los bonos del Tesoro norteamericano, considerado hasta ahora un mercado “refugio” por parte de los inversores; todo lo contrario. Para el Financial Times, sin embargo, un derrumbe de mayor consideración podría llevar a Trump a ralentizar la guerra o intentar la reanudación de una negociación, como ha ocurrido en el pasado en circunstancias de crisis graves; esta variante podría fracturar el frente militar y político con el sionismo. La inflación, de todos modos, se ha disparado en Estados Unidos, con repercusión en la política monetaria. Las autoridades de la Reserva Federal entienden que habría que elevar la tasa de interés de referencia, cuando Trump ha venido exigiendo lo contrario, para reforzar la guerra comercial contra sus competidores internacionales. 
 En una concesión significativa en cuanto a la caracterización de la crisis política en su conjunto, el WSJ opina que ella se ha agravado internamente en los Estados Unidos, en primer lugar, por el impacto económico de la guerra y, en segundo lugar, por el nulo apoyo con que cuenta entre la población (apenas un 25 por ciento). Esto impacta en un año electoral y en la decisión que pudiera tomar Trump de alterar las condiciones del comicio por medio de decretos de necesidad y urgencia (órdenes ejecutivas). Un desarrollo de este tipo pondría al imperialismo norteamericano en un impasse muy superior al que produjo la guerra de Vietnam, que se llevó puesto al presidente Richard Nixon. 
 En definitiva, Trump ha ido a la guerra preocupado por su supervivencia. Lo mismo que le ocurrió a Margaret Thatcher cuando desató la guerra contra Argentina, por Malvinas. Pero el envío de la flota inglesa al Atlántico Sur contó con el apoyo entusiasta de su población, de los sindicatos y de gran parte de la izquierda ‘trotskista’ y no trotskista. 
 Una derrota de la alianza Trump-Netanyahu representaría mucho más que una ‘disuasión’ al imperialismo: sería una crisis revolucionaria. La naturaleza reaccionaria del régimen de los ayatollahs es una cuestión enteramente secundaria en la presente guerra, porque ella tiene que ver con la supervivencia del propio imperialismo. 
 Movilicémonos por su derrota y por el desarrollo de una consciencia y una acción internacionalista de parte de la clase obrera de todos los países. 

Jorge Altamira 
 02/03/2026

lunes, marzo 02, 2026

Media sanción a un proyecto de destrucción de los glaciares


Un crimen ecológico a favor de los pulpos mineros vinculados a la guerra imperialista. 

 El Senado dio media sanción a la modificación de la ley 26639, que establece un régimen de presupuestos mínimo de protección de los glaciares y ambiente glaciar. El texto sustituto da piedra libre a la destrucción de los glaciares y ambientes glaciales, en función de los intereses de las grandes mineras y de los propósitos militares del imperialismo norteamericano. 
 El proyecto presentado como una "ley aclaratoria" es, en realidad, una nueva ley contraria a los principios esenciales de la ley 26639. El presupuesto mínimo es delegado a cada provincia. Permite la explotación de recursos naturales en glaciares que no sean considerados hídricamente relevantes o que no cumplan función hídrica, de acuerdo al capricho de los gobernadores y fuera de todo principio científico. 

 La votación

 La votación: 41 votos a favor y 31 en contra, fue obtenida luego de algunos cambios cosméticos al proyecto original, para evitar cuestionamientos judiciales. Por ejemplo, se establece que, en parques nacionales, la autoridad de aplicación serán sus autoridades bajo supervisión de autoridades nacionales.
 El oficialismo volvió a sumar a los tres peronistas que acaban de rompen con el interbloque del PJ, y además otros dos votos peronistas de ese interbloque, nada menos que el de la exgobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, declaradamente cristinista, y del ex gobernador de San Juan, Sergio Uñac, quien aclaró que actuó "por mandato del partido justicialista sanjuanino". 

 Los intereses detrás de la ley 

La CAEM (la cámara argentina minera), la Cámara de proveedores mineros hicieron un lobby sistemático, Lo mismo, el polo político minero conformado por la mesa del Litio y la mesa del Cobre (que agrupan al gobierno de Jujuy, Catamarca, Salta, Mendoza, San Juan, y el resto de gobernadores cordilleranos, es especial el de Chubut y Rio Negro). De la misma manera festejaron la AMCham (la cámara de comercio de EEUU), el propio gobierno de Trump, y las grandes mineras instaladas en Mendoza, San Juan y Catamarca. 
 Enrique Viale, presidente de la Asociación de Abogados Ambientalistas, señaló que "hay cuatro o cinco proyectos concretos que están detrás de esta norma. Es una norma hecha a medida”, afirmó. “Uno es el proyecto Vicuña, en la provincia de San Juan, de la empresa BHP, que fue responsable del desastre de Brumadinho en Brasil. Más de treinta muertos, cedió una represa y arrasó un pueblo entero. Esa es la empresa, con ese prontuario, la que está detrás de esto”. Además, están: “Barrick Gold con el proyecto Veladero, Rio Tinto con BlackRock en Los Azules, Glencore con Pachón en San Juan y el proyecto Mara en Catamarca”.

 Cuestionamientos 

Días antes de la sesión del Senado, más de 85 constitucionalistas y académicos enviaron una carta a la vicepresidenta Victoria Villarruel, presidenta del Senado, para advertirle que los cambios propuestos por el Poder Ejecutivo afectarían “de manera directa los fundamentos constitucionales del sistema argentino de protección ambiental, poniendo en riesgo derechos colectivos de jerarquía constitucional y el andamiaje jurídico construido desde la reforma constitucional de 1994”. 
 Otro de los firmantes de la misiva fue el doctor en Derecho Ambiental y docente universitario Aldo Rodríguez Salas, precisamente de Mendoza, quien señaló que el “argumento federalista” de que cada provincia disponga de sus recursos fue el mismo utilizado en 2008 por la entonces presidenta Cristina Kirchner para vetar la primera ley que sancionó el Congreso al respecto, y destacó que en 2019 la Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó que la Ley de Glaciares es constitucional y que el dominio provincial sobre los recursos naturales debe ejercerse en armonía con el artículo 41, que obliga a la Nación a fijar presupuestos mínimos de protección ambiental”. 
 Desde la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), su director Andrés Napoli, denunció que el cambio permitirá que “las provincias le digan al Instituto Nacional de Glaciología (IANIGLA) qué es lo que tienen que poner dentro del inventario y qué no”.
 Desde el campo científico y de los movimientos ambientales han destacado que “Solo el 3% del agua superficial en el planeta es dulce, y el 70% de esa agua está en los glaciares”. Por otro lado, han destacado que “los glaciares en Argentina se encuentran en doce provincias y alimentan alrededor de cuarenta cuencas hídricas. Son esenciales para el abastecimiento de agua dulce, no solo para consumo humano sino también para la producción agrícola y ganadera”. 
 Los glaciares constituyen una de las reservas de agua dulce -apta para el consumo humano- más importante de nuestro país, ya que alimentan las cuencas hidrográficas del territorio. Tanto los glaciares y el ambiente periglaciar cumplen un rol estratégico para la conservación de la biodiversidad y el funcionamiento de los ecosistemas en todo el país. 
 Hay que destacar que del agua proveniente de los glaciares (descongelamiento) para consumo humano y para recarga de las 39 cuencas hidrográficas dependen unas 1800 localidades, con más de siete millones de personas. 

 Trump y la guerra internacional 

La norma reclamada por los grandes intereses mineros se ha ido transformando en un objetivo de los EEUU para acaparar los recursos de la denominada transición energética pero también los insumos que hoy alimentan la industria militar. En este sentido el proyecto forma parte de los acuerdos firmados por Milei con Estados Unidos en el marco de la Alianza para la Seguridad de los Minerales Críticos. 
 El Poder Ejecutivo manejó los tiempos para que la norma coincidiese con la firma del “Instrumento Marco para el Fortalecimiento del Suministro en Minería y Procesamiento de Minerales Críticos” firmado con los Estados Unidos el pasado 4 de febrero. Milei pretende ofrecerle a Trump uno de los compromisos asumidos en el acuerdo subscripto por el canciller Pablo Quirno. 
 El texto del acuerdo facilita la aprobación de proyectos mineros vinculados a los intereses bélicos y tecnológicos de Estados Unidos. 
 El otro punto clave del acuerdo es que la administración Milei blanqueó que los beneficios establecidos en el programa de incentivos de entrega colonial de los recursos naturales – entiéndase RIGI- también se encuentran al servicio de las demandas de las corporaciones de Estados Unidos y las naciones integrantes del Foro sobre Compromiso Geoestratégico en Materia de Recursos (FORGE, por sus siglas en inglés). 
 Como si todo esto fuera poco, el gobierno acordó entregarle a los Estados Unidos un mapeo cartográfico de todos los recursos naturales. 
 Bajo el título “Cartografía geológica”, la Argentina se comprometió a profundizar la entrega de información sensible a los Estados Unidos. “Los Participantes tienen la intención de cooperar para contribuir al mapeo de los recursos minerales en la Argentina y en los Estados Unidos, con el fin de respaldar cadenas de suministro de minerales críticos diversificadas”.

 Daniel Blanco 
 27/02/2026

Donald Trump cruzó el Rubicón


Una enorme ampliación del espacio geográfico de la guerra imperialista mundial.

 Donald Trump ha desencadenado la guerra contra Irán mediante la utilización de todos los recursos del poder de excepción. Desechó una declaración oficial de guerra que hubiera necesitado los votos del Congreso. Desechó también las reservas que le planteó el general John D. Caine, el jefe del estado mayor conjunto de las FF.AA. de Estados Unidos, acerca de los peligros que la guerra representaría para las tropas norteamericanas, dando por hecho de que no podría evitar un desembarco en el territorio. No se le pasó por la cabeza solicitar una autorización a la Organización de las Naciones Unidas, a pesar del aval que obtuvo del Consejo de Seguridad para validar el llamado “acuerdo de cese del fuego” en Gaza, que impuso la “Junta de Paz” para la región encabezada por el mismo Trump. Violó todas las normas del derecho internacional y, por lo tanto, dinamitó la posibilidad de superar conflictos internacionales por medio de la diplomacia. Trump dio la orden de atacar cuando las discusiones con Irán en Ginebra, mediadas por el emir de Omán, insinuaban concesiones únicas de parte del régimen iraní, como el control del petróleo de ese país por compañías internacionales. No menos importante, desoyó por completo el rechazo a una guerra por parte del 70 % de la población de Estados Unidos. Cuando Julio César cruzó el río Rubicón, contraviniendo una prohibición del Senado Romano para que volviera a la península italiana, el resultado fue el estallido de la guerra civil y el final de la República Romana. Trump y su camarilla, del mismo modo, han decidido ir a una guerra imperialista sin retorno. 
 Mientras atacaba en forma implacable el territorio iraní y asesinaba al ayatollah Khamenei, su familia y 48 funcionarios de gobierno, Trump invitaba al pueblo de Irán a levantarse y ‘tomar el poder’. El planteo no representa ningún ‘cambio de régimen’, sino simplemente que Trump busca encontrar el objetivo político de la guerra en función del desarrollo de la guerra misma. Para cualquier estratega militar, semejante planteo es una invitación al suicidio político; en las últimas horas, Trump ha anunciado la disposición a reanudar las negociaciones con el personal político iraní remanente. Se estaría ante un intento de volver al esquema de Venezuela, con la diferencia de ríos de sangre en el medio y la obligación de Trump de mantener el vasto asedio militar durante un tiempo indefinido. Trump intenta resucitar la doctrina Rumsfeld, el secretario de Defensa de George Bush, acerca de que se podía ganar una guerra desde el aire, sin poner tropas en el terreno. 
 Trump ha sido literalmente empujado a esta guerra imperialista para no perder el botín que le ha dejado la masacre palestina en Gaza, la destrucción del liderazgo y del aparato de Hizbollah, el empantamiento de Rusia en Ucrania y la manifiesta incapacidad de China pata tomar iniciativas políticas internacionales, en general, y contra el imperialismo norteamericano en particular. Los Fūhrer del mundo envuelven en su psicología criminal la lógica de un capitalismo en agonía. Acicateado por el estado sionista, Trump no ha querido dejar pasar esta oportunidad internacional para descabezar al régimen iraní y apropiarse del Medio Oriente. El propósito subyacente de la guerra desatada contra Irán, como sería la reorganización política del Medio Oriente por parte del imperialismo, supone la extensión de la guerra internacional a otros escenarios. Trump pretende abarcar más de lo que puede apretar. La decadencia histórica del imperialismo norteamericano y la crisis financiera internacional, que la burguesía pretende superar mediante el rearmamentismo y la guerra, son al mismo tiempo la base para el estallido de la sociedad capitalista y sus regímenes políticos. El ingreso de la clase obrera en este escenario, que se manifiesta en todos los países por medio de movilizaciones y huelgas, ha de crear i-ne-vi-ta-ble-men-te situaciones revolucionarias. Es desde esta perspectiva que los trabajadores deben combatir las guerras del imperialismo. 
 El Estado que atraviesa la crisis de régimen político de mayor envergadura es, incuestionablemente, Estados Unidos. En su país, Trump está en guerra con todo el mundo. Trump ya tiene diseñado el proyecto de ley para alterar el sistema electoral, que está dispuesto a sacar por decreto. Si Trump pretende asentar una dominación política autoritaria o dictatorial en Estados Unidos, por medio de guerras exteriores a repetición, sólo va desatar una segunda guerra civil en el país, pero en esta nueva ocasión con los esclavos del capital a la cabeza. 
 Todas las cuestiones parciales o locales que son decisivas para los trabajadores están conectadas a la guerra mundial imperialista. Desde la lucha del pueblo palestino por su supervivencia nacional y la expulsión del sionismo de su territorio; el ajuste social tremendo de todos los gobiernos capitalistas para financiar el rearme militar y el fondo de rescate frente a las quiebras y bancarrotas; y, por supuesto, la defensa de las libertades democráticas frente a los Videlas vestidos de Milei. 
 Por la expulsión del imperialismo norteamericano de Irán y del Medio Oriente; por una nueva “primavera árabe”, cuya victoria dé paso a una Federación de estados socialistas del Medio Oriente. 

 Jorge Altamira 
 01/03/2026