martes, marzo 31, 2026

La naciente Revolución fue también hacer libros


El 31 de marzo de 1959 quedaría fundada en la Isla, a solo tres meses del triunfo revolucionario, la Imprenta Nacional Poner el libro al alcance de todos sigue siendo en Cuba un propósito de alta prioridad.

¡Cómo no iba a ser el 31 de marzo el Día del Libro Cubano! ¿Cuál otro podría ser, sino aquel que marca la fecha en que quedaría fundada, a solo tres meses del triunfo revolucionario, la Imprenta Nacional? Junto a un librero grande, poblado en su mayoría de libros cubanos, nacen estas líneas, que una vez más recuerdan el acontecimiento, un hecho que habría de forjarse en una escena de desolaciones, en la que el primer paso para transformarla sería alfabetizar a un pueblo noble, sufrido e iletrado, para poner después en sus manos nuevos saberes, de la mano de los libros. 
 Los míos escuchan ahora el sonido de las teclas. Mientras escribo, pienso en aquellos primeros libros que llegaron a mis manos, muchos a modo de premio, por ganar una carrera de saco en un plan de la calle, organizado por los CDR; o como regalo de cumpleaños con bellas dedicatorias, como aquellas que me hacía mi abuelo; o como esa respuesta a la pregunta de la niña que le decía al padre: –¿Qué me trajiste? Y del portafolio le sacaba un libro. De esos, algunos están aquí, como el de Fábulas, con primera edición en 1973 y con sello de Gente Nueva; o el de Oros Viejos, de 1974, por solo citar algunos. 
 También de esa época –y heredados después como las joyas que son– están aquí los que tantas veces leyó mi padre, entonces un jovencito devorador de lecturas de todo tipo.
 Nombrarlos haría una lista interminable, no solo la de los libros preservados de aquellos años, sino los que después fueron llegando. Hay muchas vidas que podrían contarse por las lecturas que se fueron haciendo, según salían de la imprenta los libros.
 No fue obra de hechos milagrosos, o mejor sí, de un milagro llamado Revolución, que costó mucho sacrificio y la hicieron sencillos y grandes seres, convencidos de que era imprescindible cambiar el entorno, también en la escena cultural.

 LA REVOLUCIÓN FUE TAMBIÉN PONER EN LAS MANOS DEL PUEBLO LOS LIBROS

 Hablando de libros, ninguno como Fidel y la industria editorial cubana: una Revolución desde las letras –que con idea original de Juan Rodríguez. 
 Cabrera, presidente del Instituto Cubano del Libro, y que firman Francisca López Civeira y Fabio Enrique Fernández Batista– recoge el proceso de transformación que entrañó ese sueño. 
 «En enero de 1959, la triunfante Revolución se encontró, entre otros horrores, un país marcado por su endeble universo editorial (…). El país que algunos pretenden presentar como representación absoluta del progreso manifestaba aquí otra de sus falacias estructurales. Tuvo que llegar el torbellino del cambio revolucionario para que la compleja realidad existente se modificara». 
 Para transformar la espiritualidad del pueblo, había que saber leer, y había que hacer libros. Conocido es lo que significó la gloriosa Campaña de Alfabetización, que logró borrar de la faz de la Isla la ignominia de no saber leer y escribir.
 Amparada por la ley 187, y adscrita al Ministerio de Educación, el 31 de marzo se creó la Imprenta Nacional de Cuba. Para administrar la Editorial de Libros Populares en Cuba, se nombró al insigne novelista Alejo Carpentier, quien estimuló la creación de los festivales del libro cubano. Se vivió una efervescencia que así describen los diversos intelectuales que atestiguaron esa trascendental empresa.
 En 1960, desafiando entuertos y molinos, como el protagonista de la obra, recorrió la Isla El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Cervantes, con una tirada de 100 000 ejemplares, a un precio de 25 centavos, y con el que se inauguraba la Biblioteca del Pueblo. 
 La historia del libro cubano es cautivadora. Lo hasta aquí descrito son apenas sus albores. El título citado muy bien la cuenta y su lectura es, en nuestro criterio, de altísima recomendación. 
 Bien sabía Fidel lo que significaba que el pueblo leyera libros. Aquella colosal idea, compartida en abril del año 1961, al concluir un evento académico, desmantelaba para los incrédulos, toda duda. «Nosotros no le decimos al pueblo: ¡Cree! Le decimos: ¡Lee!», y con ello exhortaba a los cubanos a encontrar la verdad en los libros. La génesis de ese propósito nació, para bien de una increíble isla, un día como hoy, 31 de marzo, fecha en que con toda justicia se celebra el Día del Libro Cubano. 

 Madeleine Sautié | madeleine@granma.cu 
 30 de marzo de 2026 19:03:11

¿Qué es, si no punitivo, el bloqueo contra Cuba?


Así cuestionó en x el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, a propósito de las recientes declaraciones de instancias del gobierno de la nación norteña, donde niegan cambios formales en la política de sanciones hacia la Isla «Ahora dice el Gobierno de ee. uu. que no ha tomado acción "punitiva" alguna contra Cuba. ¿Qué es, si no punitivo, el bloqueo económico? ¿Qué es, si no punitiva, la amenaza a cualquier país que exporte combustibles a Cuba? ¿Qué son la persecución financiera de transacciones cubanas en cualquier país, la restricción a buques mercantes que toquen puertos cubanos y la prohibición de visitas de estadounidenses a Cuba?». 
 Así cuestionó en X el miembro del Buró Político y ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, a propósito de las recientes declaraciones de instancias del Gobierno de la nación norteña, donde niegan cambios formales en la política de sanciones hacia la Isla. 
 En ese sentido, el Jefe de la Diplomacia cubana enfatizó: «¿Qué objetivo cumplen las listas selectivas y arbitraria como la de Estados patrocinadores de terrorismo, la de entidades restringidas y la de alojamientos restringidos?».
 Al respecto, se refirió a «las presiones abusivas contra gobiernos caribeños y latinoamericanos para que renuncien a programas de cooperación médica con Cuba, en aras de privar al país de ingresos legítimos», lo cual ha sido palpable en las últimas semanas, y daña, también, a los pueblos a los que se priva de la atención de los especialistas de la Mayor de las Antillas. «Una acción netamente punitiva», aseveró.

 Redacción Internacional | internacionales@granma.cu
 30 de marzo de 2026 22:03:44

Universidad: qué negocian los rectores con el gobierno liberticida


En su 95° plenario, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) eligió a sus nuevas autoridades para el periodo 2026-2027. Franco Bartolacci, rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), fue elegido presidente. Lo acompaña en la fórmula Anselmo Torres, rector de la Universidad Nacional de Río Negro. Bartolacci, que se desempeñaba como vicepresidente del organismo, dejó planteada en sus primeras intervenciones la hoja de ruta a seguir respecto al paro universitario y las contrarreformas que impulsa el CIN.
 En una entrevista con Clarín, Bartolacci dejó en claro su hostilidad a los paros universitarios como medida de lucha, manifestando que las universidades deben mantenerse abiertas al mismo tiempo que reclaman con “firmeza, responsabilidad y seriedad los recursos mínimos [no salarios, no becas] indispensables para funcionar”. El flamante presidente del CIN ya hizo gala de esa supuesta “firmeza, responsabilidad y seriedad” sentándose a negociar con el gobierno la modificación a la ley de financiamiento a principios de febrero. La reunión con los liberticidas que liquidan la universidad pública era “un paso en la dirección correcta”, dijo entonces. La “estrategia” del CIN, como alternativa a la huelga universitaria que se viene manifestando en las bases docentes, demostró hace rato ser un camino a la derrota. 
 Bartolacci incluso ensayó una propuesta alternativa a la modificación de la ley de financiamiento, planteando la recomposición salarial en cómodas cuotas: “Hay disposición para dialogar sobre su implementación, porque nadie puede pensar seriamente que una recomposición salarial superior al 40% -que es el desfasaje entre aumentos e inflación- pueda resolverse de un mes para el otro”. 
 El nuevo presidente del CIN también dejó planteada una contrarreforma universitaria. En sus palabras, una “segunda reforma universitaria” que ponga el sistema universitario a tono con los tiempos que corren. Se trataría de “una revolución académica, pedagógica y curricular: repensar carreras, planes de estudio y modos de enseñanza”. Es el lenguaje con el que las autoridades encubren la mercantilización de la educación, el recorte y devaluación de los planes de estudios, la liquidación de carreras y la precarización de la docencia. Todos elementos presentes en el Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU), del que el CIN es promotor.
 Bartolacci viene de implementar el SACAU en la UNR, además de un sistema de financiamiento de empresas privadas (Programa de Solidaridad Universitaria). Ahora el CIN, bajo su presidencia, busca consolidar el SACAU y el sometimiento de la universidad al capital en todo el sistema universitario. 
 La hoja de ruta trazada deja dos cosas en claro. La primera, que la conquista de los reclamos de los estudiantes y trabajadores no van a conquistarse de la mano del CIN. Por el contrario, los rectores trabajan activamente para desactivar las iniciativas de docentes y estudiantes y por acercar posiciones con el gobierno. En segundo lugar, que la lucha también debe apuntar contra las autoridades universitarias, comprometidas a fondo con la mercantilización de las carreras y el desguace de la universidad. Estimulemos la deliberación y la huelga general educativa bajo esta comprensión.

Facundo Perales
30/03/2026

Los hutíes amenazan con cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb


La guerra por el control del mar Rojo comenzó hace tiempo. 

 El líder de los hutíes, presidente del Consejo Político Supremo de Yemen, Mahdi al-Mashat, reafirmó el miércoles su apoyo incondicional a Irán y advirtió a los Estados árabes que no se conviertan en “instrumentos” de Israel y Estados Unidos. Específicamente, le planteó a Arabia Saudita que, si cede ante las presiones e interviene militarmente contra Irán, ellos, los hutíes, procederán a cerrar el estrecho de Bab el-Mandeb. 
 Este estrecho conecta el mar Rojo con el océano Índico; es decir, es un paso obligado para los barcos que viajan desde el mar Mediterráneo, a través del canal de Suez, hacia Asia, y viceversa. Además de cortar el paso desde Europa hacia el océano Índico, el cierre de este estrecho -en conjunto con el de Ormuz- dejaría sin vías marítimas a Arabia Saudita e Israel.
 Los hutíes controlan el norte y el oeste de Yemen, donde se concentra la mayor parte de la población del país. Yemen es el país más pobre del mundo árabe y se encuentra en guerra civil desde hace más de diez años, cuando, en el marco de la Primavera Árabe, cayó una dictadura que llevaba treinta años en el poder. 
 En 2015, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos encabezaron una coalición militar que intervino directamente en Yemen con el objetivo declarado de restituir al gobierno de Hadi -quien había sido candidato único en las elecciones y vicepresidente del gobierno de facto anterior-, muy endeble y expulsado por los hutíes -zaydíes chiitas-, que protagonizaron las protestas y tomaron la capital. Para las monarquías árabes fue crucial aplastar cualquier levantamiento que pudiera extenderse a sus países. Con la intervención, el conflicto escaló hasta convertirse en una catástrofe humanitaria, catalogada por Naciones Unidas como una de las peores del mundo contemporáneo. 
 Se estima que más de 377.000 personas murieron como consecuencia directa o indirecta de la guerra, por causas como el hambre y el colapso total del sistema de salud. El país sufrió el mayor brote de cólera registrado en la historia moderna. A esto se sumó el desplazamiento forzado de más de cuatro millones de personas dentro del propio territorio y la destrucción masiva de infraestructura básica, como hospitales, escuelas, puertos y redes de agua y electricidad. 
 Esto se debió a los bloqueos marítimos y aéreos, principalmente impulsados por Arabia Saudita, que restringieron durante años la entrada de alimentos, combustible y medicamentos. Los bombardeos afectaron de manera reiterada a zonas civiles, y la fragmentación del país multiplicó la violencia, con distintos actores controlando partes del territorio: los hutíes en el norte y el oeste; el gobierno reconocido internacionalmente, en áreas limitadas; milicias separatistas respaldadas por Emiratos en el sur; y la presencia de grupos yihadistas como Al Qaeda y el Estado Islámico.
 Desde 2022 se registran treguas intermitentes y una reducción relativa de los enfrentamientos más intensos, pero no se ha alcanzado un acuerdo de paz definitivo. 
 Hoy, la parte más estable es el norte y el oeste del país, controlados por los hutíes, quienes cuentan con apoyo y financiamiento iraní y detentan una de las mayores flotas de drones del mundo. Con estos drones no solo han repelido al ejército de mercenarios de Arabia Saudita y de Emiratos, sino que también han hostigado a la flota norteamericana, para la cual derribar cada uno de esos drones, relativamente baratos, implica un gasto millonario en sistemas de defensa. Así, los hutíes de Yemen han sido el único pueblo que se ha levantado en armas contra el genocidio palestino. 
 El año pasado, Estados Unidos bombardeó territorio yemení para obligar a los hutíes a firmar una tregua con el fin de que dejaran de atacar sus buques comerciales y militares. 
 Arabia Saudita también puso en pausa el hostigamiento contra los hutíes para centrarse en su enfrentamiento con Emiratos Árabes Unidos por el control del mar Rojo. Emiratos funciona como un brazo del sionismo, siendo uno de los pocos países que firmaron los Acuerdos de Abraham. 
 Además de los hutíes, en Yemen se encuentran el gobierno reconocido internacionalmente -que impulsa la unificación de todo el territorio y es sostenido por Arabia Saudita- y grupos secesionistas del sur, financiados por Emiratos. Es justamente en esta parte de Yemen, el sur, donde se encuentra el estrecho de Bab el-Mandeb. 
 Lo que le interesaba a Emiratos era el control del paso, y Arabia Saudita logró finalmente, en febrero, expulsar a Emiratos y a los separatistas de la región. 
 Desde el año pasado se produjo un cambio de realineamientos: entre los hutíes o Emiratos, Arabia Saudita priorizó expulsar al ariete de Israel de la zona antes que a los partidarios de Irán. 
 Otro eje de la disputa fue el reconocimiento por parte de Israel del separatismo de Somalilandia, con la intermediación de Emiratos. Israel le habría prometido el reconocimiento a Somalilandia a cambio de utilizar su territorio como base militar. Somalilandia se encuentra del otro lado del estrecho, a la salida del mar Rojo hacia el océano Índico, en el Cuerno de África. Somalia, que reclama la integridad de ese territorio como parte de su país, está siendo respaldada financieramente por Arabia Saudita y Turquía, que han intentado quitarle el control a Emiratos del puerto de Berbera (ubicado en Somalilandia). Con el auspicio de turcos y saudíes, Somalia también rompió los acuerdos de seguridad previos que tenía con Emiratos. 
 El tercer gran eje de disputa es la guerra en Sudán, donde Arabia Saudita, junto a Turquía, financia al gobierno sudanés contra las Fuerzas de Apoyo Rápido, que cuentan con armas y mercenarios financiados por Emiratos. Sudán lleva tres años de guerra civil, durante los cuales Emiratos se llevó grandes cantidades de oro sudanés -proveniente de minas controladas por esas fuerzas-, con las cuales se construyó toda una ciudad. La importancia de Sudán radica en sus yacimientos de oro, de los más grandes del mundo, pero también en sus costas sobre el mar Rojo. La catástrofe humanitaria continúa, con violaciones masivas, torturas y masacres en aldeas y ciudades. 
 Arabia Saudita y Turquía -e Irán y Rusia, en menor medida- han realizado un importante esfuerzo financiero y militar, avanzando sobre los territorios controlados por las Fuerzas de Apoyo Rápido. Ante el avance del gobierno sudanés, Emiratos está provocando un foco bélico de mayor amplitud, incorporando a Etiopía. Este país, pese a estar cerca del mar Rojo, carece de salida al mar. Emiratos le ha prometido acceso al puerto de Berbera y financiamiento. Como contraprestación, han resurgido enfrentamientos fronterizos y por el uso del agua del río Nilo Azul, lo que abre otro frente al gobierno sudanés. 
 Sin embargo, no es una incipiente sensibilidad por los derechos humanos lo que mueve a Erdogan y a la monarquía saudí, sino la posibilidad de perder poder sobre las rutas hacia el océano Índico y que estas queden bajo control de Israel. Por esto, la guerra “de Irán” comenzó mucho antes de que Estados Unidos atacara Teherán.
 Turquía es parte de la OTAN y Arabia Saudita es un viejo aliado del imperialismo norteamericano y un cómplice del sionismo, pero las dinámicas de la crisis y de la guerra obligan a reconfigurar las alianzas. China y otros países de Asia se han convertido en importantes socios comerciales, y los intereses del imperialismo norteamericano representan un riesgo más tangible para la estabilidad de esas vías navegables que los drones de los hutíes. 
 Ambas potencias mantienen bases militares norteamericanas y se abastecen con armas del imperialismo. Sin embargo, funcionarios israelíes ya han señalado a Turquía como un próximo objetivo, debido a la disputa por el control de Siria y por yacimientos de gas en el Mediterráneo. Por eso, especialmente sobre Arabia Saudita, se incrementan las presiones para que intervenga activamente contra los misiles iraníes. Algo a lo que, por ahora, la monarquía saudí se niega, debido a que su infraestructura petrolera está al alcance de esos misiles y a que el imperialismo está escamoteando el suministro de sistemas Patriot. Pero, sobre todo, porque se vería perjudicada si se concretaran los objetivos de Israel y del imperialismo de controlar los pasos marítimos para afectar el comercio con China. Hasta ahora, su condena a Irán no ha pasado de declaraciones formales y rupturas diplomáticas.
 Irán denunció que sus drones fueron copiados para realizar ataques de falsa bandera y desconoció muchos de los bombardeos efectuados en países árabes, incluido el de la base militar británica ubicada en Chipre, cuyo objetivo habría sido forzar la intervención de la OTAN en aplicación de su artículo cinco -que obliga a los países miembros a sentir como propio cualquier ataque y actuar en consecuencia-. También ha advertido sobre la intención de Israel de realizar atentados de falsa bandera para involucrar a Europa.
 No se trata de un caos, sino de un claro interés del imperialismo y de los gobiernos por resolver sus crisis mediante la expansión de la guerra. Solo la movilización contra la guerra y contra sus gobiernos puede detenerla. 

 Aldana González 
 27/03/2026

Chile: primera movilización contra Kast


El gobierno impulsa un “bencinazo” que hace caer la popularidad del gobierno. 

 En dos semanas de gobierno, el gobierno de Kast comienza a enfrentar las primeras movilizaciones en su contra mientras impulsa un aumento sideral de los combustibles. La imagen positiva del gobierno se ha derrumbado a un 40 % según las encuestas que lo ubicaban hace un mes en el 60 %. La desaprobación alcanza un 49 %, lo que muestra una mayoría disconforme al gobierno que tiene menos de un mes en sus funciones. El principal motivo de disconformidad es el aumento de los combustibles que se sitúan en alrededor de 30 % y el diésel hasta 60 %, en lo que constituye el mayor ajuste en décadas, impulsado por el alza internacional del petróleo en el contexto de la guerra en Medio Oriente.
 La federación de estudiantes secundarios, Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces), fue la primera en tomar la iniciativa y convocar a movilizarse contra el plan antiobrero de José Antonio Kast. La Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), que representa a los estudiantes universitarios, se plegó tras varios días de dudas. La movilización, que reunió cerca de 5000 personas en su pico, fue duramente reprimida por los Carabineros, que utilizaron gases y carros hidrantes para dispersar la movilización. Evidentemente, la movilización distó de una masividad pero se llevó la atención nacional en el país andino. Un fuerte operativo policial paralizó el centro de Santiago de Chile y con diversos pretextos impidió a la prensa internacional la cobertura de la movilización. El propio presidente se pronunció sobre la movilización desde la Casa de la Moneda, residencia presidencial, asegurando que bajo su gobierno el derecho a la protesta será respetado, siempre y cuando no moleste al prójimo. Es la típica aseveración de un derechista para asegurar que reprimirá las movilizaciones callejeras.
 Los estudiantes secundarios, que encabezaron la protesta, lo hicieron en repudio al aumento sideral de los combustibles así como el ataque a la gratuidad universitaria a los mayores de 30 años, la persecución judicial a los estudiantes endeudados con el programa de créditos estudiantiles y contra el recorte del 3 % en el presupuesto del Ministerio de Educación. El gobierno había anunciado medidas de“austeridad” el martes 24 de marzo, asegurando que el traslado del aumento de los precios internacionales a los precios locales era una medida necesaria para evitar el endeudamiento del Estado “que pagamos todos los chilenos”. Como medidas paliativas, el gobierno anunció el congelamiento de las tarifas del transporte público y escolar en Santiago, que ya se habían elevado hace un mes, ayudas para taxistas y algunos transportistas y bajada del precio de la parafina de cara al invierno. Sin embargo, el gas que es el principal abastecimiento de la población no está alcanzado por esta medida. El principal temor de la población es el impacto que tendrá en el conjunto de la economía este aumento sideral en un contexto de caída salarial. 
 En este contexto, la principal central obrera del país, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), ha mantenido reuniones con el nuevo Ministro del Trabajo, Tomás Rau. Tras la reunión, el presidente de la CUT, José Manuel Díaz (Partido Socialista), destacó la “disposición al diálogo por parte del Ejecutivo” y manifestaron “la disponibilidad de la central al diálogo social". Es la posición que expuso durante toda la campaña electoral la candidata de la coalición progresista de Boric, Jeannette Jara (Partido Comunista), “seremos una oposición responsable". 
 Durante la jornada del sábado 28 de marzo, se realizará la tradicional movilización en honor a los jóvenes combatientes. Esta jornada históricamente ha servido como una tribuna de denuncia; el gobierno de Kast ha dejado trascender que reprimirá la movilización porque será “utilizada políticamente” para denunciar el ajuste contra los trabajadores. 
 La oposición centroizquierdista se encuentra embarcada en un operativo de contención sobre los trabajadores y, principalmente, la juventud. La movilización de los secundarios ha demostrado que existe un activismo que escapa al chaleco de fuerza de la dirección pequeñoburguesa que gobernó durante 4 años con Boric a la cabeza. 
 La orientación del gobierno de Kast -alineamiento con Estados Unidos en la guerra con Medio Oriente y la firma del “Escudo de las Américas”- expone todo su contenido reaccionario cuando traslada los costos de la guerra a la población trabajadora. El gobierno ha manifestado que pretende rebajar el gasto social en 6000 millones de dólares en solo 18 meses; para eso ha reconocido que atacará todas las políticas que signifiquen un alivio en la vida de las masas. La guerra imperialista demuestra su alcance internacional al sacudir la vida de los trabajadores en todos los rincones del planeta. Manifiesta, también, las contradicciones insalvables del proyecto internacional ultraderechista que hace colisionar sus intereses nacionales. 

 Joaquín Antúnez 
 28/03/2026

El "ICE" de la Unión Europea


La aprobación del Reglamento de Retornos por parte de la Eurocámara representa un salto histórico en la criminalización de la clase obrera migrante. Con una mayoría de 389 votos, el bloque conservador (PPE) y la extrema derecha han sellado un pacto para crear centros de detención en terceros países y agilizar expulsiones masivas, incluyendo a familias con menores (Urgente24, 27/03/2026). Lo que antes era demagogia de los sectores "soberanistas", hoy es la ley oficial del imperialismo europeo.
 La Unión Europea descarga su crisis de rentabilidad sobre el proletariado. Para sostener el rearme militar de 1.000 billones de euros y frenar la decadencia frente a la guerra con China y EE. UU., la burguesía necesita disciplinar a la fuerza de trabajo. Los centros de retorno en países fuera de la UE —que organizaciones civiles ya denuncian como una réplica del ICE estadounidense— no buscan "ordenar" fronteras, sino producir una masa de trabajadores "ilegales" y aterrorizados. Es la infraestructura necesaria para un modelo de explotación semiesclava que compense la caída industrial en Alemania y Francia. 
 La política migratoria de la UE no es más humana que la del ICE: la única diferencia es que aquí la violencia se traslada al Mediterráneo y al norte de África para hacerla invisible, donde se financian fosas comunes y mercados de esclavos en Libia para mantener la pulcritud de las instituciones de Bruselas (Jacobin / Swissinfo.ch, 27/02/2026). Esto explica el voto de abstención -de los países colonialistas europeos -como España, Francia y Alemania- en la ONU sobre una moción de Ghana que pretendía condenar la esclavitud y el despojo colonial (El País, 25/03/2026). El temor de las burguesías imperiales es que el reconocimiento de sus crímenes históricos desate una ola de reclamos de restitución del oro y el arte que hoy adorna sus museos y tiene una explicación simple: el que hoy comete crímenes no puede permitir que se castiguen los de ayer.
 La votación del jueves demostró que el "centrismo" europeo ha capitulado totalmente ante la agenda de la extrema derecha. El PPE (Partido Popular Europeo) rompió el tradicional 'cordón sanitario' para unirse a la extrema derecha de Vox (Buxadé) y ECR (Weimers) y aprobar este sistema de detención. Buxadé, celebró el acuerdo como un paso hacia la "reemigración" (Urgente24, 27/03/2026). Esta convergencia política confirma que figuras como Meloni o Weidel son los imitadores de Milei en Europa: los verdugos que la gran burguesía utiliza para quebrar la resistencia obrera mediante la xenofobia y el miedo. 
 En Estados Unidos, la respuesta a este mismo modelo de terror ha sido la movilización de millones bajo la consigna "No Kings, No ICE, No War". La lucha de los trabajadores en Minnesota contra el asesinato de activistas por parte del ICE es la misma lucha que debe librar el proletariado europeo contra el Reglamento de Retornos. Frente a una burguesía que está dispuesta a todo para salvar sus balances comerciales, la única alternativa a la "Fortaleza Europa" de los banqueros y los centros de detención es la lucha por el derrocamiento de los gobiernos de la guerra.
 Abajo el Reglamento de Retornos y los centros de deportación. 
 Basta de criminalizar a las familias trabajadoras. 
 Unidad internacional de clase contra el ajuste, la represión y la guerra imperialista. 

 Iara Bogado 
 28/03/2026

No Kings: 8 millones marcharon contra Trump y la guerra


La represión militarizada de las protestas, la cacería a los inmigrantes, los recortes presupuestarios a salud y educación, también estuvieron en el centro de las protestas. 

 En la tercera jornada nacional de movilización contra el régimen trumpista, se concretaron más de 3.300 acciones en todos los Estados del país e incluso en el exterior. Más del 60 % se realizaron en pequeñas ciudades y pueblos, especialmente en Estados gobernados por los Republicanos. Los organizadores estimaban que más de 8 millones de personas participaron en la que sería la protesta de un día más masiva de la historia estadounidense. 
 “La guerra en Irán fue un factor movilizador, pero muchos manifestantes centraron su atención en la represión migratoria del presidente Trump” (NYT, 29/3). Según el New York Times, la movilización “se produjo en un momento en que la temporada de elecciones de mitad de mandato empieza a tomar forma, y mientras los demócratas trabajan para sacar provecho político de la impopular guerra con Irán”. Muchos gobernadores, alcaldes, representantes y senadores Demócratas participaron de las concentraciones, buscando subordinar la movilización a la agenda electoral. Algunas de las ONG convocantes (como Indivisible) hablan abiertamente de que esto se resuelve “cuando ganemos las elecciones de medio término” en el mes de noviembre.
 Las marchas y concentraciones se realizaron a un mes de iniciada la guerra, siendo este el tema que “pareció movilizar a los más jóvenes” (NYT). En una agitación frente a la Universidad de Iowa, “Katy Gates, de 22 años y una de las organizadoras, dijo que la multitud era ‘mucho más joven, más diversa y más enérgica’ que la de las anteriores manifestaciones de ‘No Kings’. Atribuyó el cambio, en parte, a la guerra: “la idea de involucrarnos en otra guerra más es algo que, con razón, enfurece a la gente”. 
 Las marchas “No Kings” son convocadas por 200 organizaciones y usualmente tienen reivindicaciones y quejas muy variadas, pero los dos temas que ocuparon la agenda política en los últimos meses y fueron el centro de la movilización fueron la guerra de Trump y Netanyahu contra Irán y la represión por parte del ICE (policía migratoria militarizada) y el ejército, contra las protestas populares en solidaridad con los inmigrantes sin papeles. 
 Las ciudades que fueron el “buque insignia” de la movilización (las que se fijan como eje político y donde se desarrollan las principales oratorias) fueron St. Paul y Minneapolis, las ciudades gemelas de Minnesota, que fueron el centro de la represión trumpista. Allí se desarrolló un multitudinario acto, en el cual participaron artistas de la talla de Joan Baez, Jane Fonda y Bruce Springsteen, y fueron centrales en la oratoria diversas figuras demócratas como el gobernador Tim Walz y la vicegobernadora Margaret Flanagan, y por supuesto el senador “independiente” (que funciona en el Congreso con los Demócratas) Bernie Sanders. Según los organizadores, las acciones reunieron en esas ciudades a más de 200.000 personas, lo cual es una verdadera multitud si se tiene en cuenta que en su casco urbano viven unas 730.000. Sanders hizo un discurso de una media hora, donde la cuestión de la guerra ocupó unos 4 minutos, y donde el eje fue que esta es inconstitucional y contra el derecho internacional, llamando a que la guerra debe terminar de inmediato, lo que fue uno de los momentos más aplaudidos de su discurso. Sanders suele tender un puente a la base trumpista, lo que hizo nuevamente esta vez afirmando: “En un momento en que el pueblo estadounidense está políticamente dividido, hay un tema que nos está uniendo: Conservadores, moderados y progresistas estamos hablando al unísono: ¡Terminen esta guerra!”. 
 La participación de los latinos fue muy destacada en algunos Estados como California y Florida. Trump viene cayendo drásticamente entre los hispanos a partir de las deportaciones masivas de inmigrantes. Según Bloomberg, el presidente perdió 20 puntos entre los hispanos en su primer año. “Los hispanos son el grupo que experimenta la mayor caída en la aprobación actual de Trump en comparación con su porcentaje de votos en 2024, aparte de los votantes independientes” (24/3). En las movilizaciones se vieron muchas banderas de países latinoamericanos, como Venezuela y Cuba, y pancartas y carteles en español. 
 Unas 350.000 personas participaron de las diversas acciones en Nueva York. El principal orador fue el actor Robert De Niro, un crítico sistemático de Trump. Lo más notable es que si bien tanto Alexandria Ocasio-Cortez como el alcalde “Demócrata Socialista” Zohran Mamdani habían realizado declaraciones favorables a participar de la marcha, no jugaron ningún rol en ella. Mamdani habría decidido “no participar” de las marchas del sábado, y AOC no habló en ningún acto. Cuando incluso un gobernador considerado “de centro” del P.D. como Tim Walz participó en la oratoria en Minneapolis, la ausencia de Mamdani muestra una voluntad de mantener un perfil “institucional”. El viernes (ver en Instagram) había dicho que ese tipo de protestas era “increíblemente efectiva” y pedía abolir el ICE (policía migratoria), y el sábado se mantuvo al margen, lo cual despertó críticas en las redes sociales de activistas de izquierda: “Apoya las protestas desde el micrófono, pero no sale a la calle con el pueblo”; “¿Dónde estaba el alcalde cuando más se necesitaba visibilidad?”. 
 La masividad de la movilización muestra la disposición de las masas a la acción, lo que tiene una expresión evidente en el proceso huelguístico que se manifiesta en diversos gremios (enfermeros, educadores, frigoríficos, etc.). La “oposición demócrata” apuesta a canalizar toda la indignación y la tendencia a la lucha hacia el voto en las elecciones de medio término, en las que los Republicanos pueden perder la mayoría en la Cámara de Representantes e incluso en el Senado. La acción de los legisladores de la oposición muestra que cada vez que es necesario le sacan las castañas del fuego al trumpismo, como se manifiesta en la disposición a darle los votos para financiar la guerra por parte de varios representantes y senadores Demócratas. 
 La tercera jornada “No Kings” fue una expresión del retroceso del trumpismo, cada vez más impopular, y la oposición a su guerra. Trump ha fracasado en sacar a las masas de las calles, pese al intento de atemorizar mediante una brutal represión. Las víctimas de la barbarie trumpista, como Rachel Good y Alex Pretti fueron recordadas por los manifestantes, y son un ejemplo para continuar la lucha. 

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay)
 29/03/2026

lunes, marzo 30, 2026

Fallo sobre YPF: qué celebran Milei y Cristina y Kicillof


El fallo de la Cámara neoyorquina que revoca la sentencia contra el Estado Argentino por la expropiación de YPF ha servido para festejos y autoproclamaciones por parte de Milei, de un lado, y del kirchnerismo, del otro. Milei presentó al fallo como un mérito de su gobierno, a causa de su alineamiento incondicional con el gobierno de Trump. Kicillof y Cristina aprovecharon el fallo para reivindicar la estatización parcial de YPF en 2012, que la Cámara de Apelaciones de Estados Unidos consideró lícita según las leyes y la Constitución argentinas. 
 Más allá de estas reivindicaciones, el fallo ha servido para que unos y otros reivindiquen un orden económico, energético y financiero que cruzó a todas las administraciones capitalistas, sin solución de continuidad. 
 La reestatización parcial de YPF en 2012 fue el rescate de la ruinosa privatización consumada por Menem en favor de Repsol, en los años 90, que los Kirchner reforzaron al promover la conversión de YPF en Sociedad Anónima (dejando de ser empresa del Estado), en primer lugar, y la entrega de la empresa a Repsol, vinculado a los lazos tejidos por los Menem y los Kirchner con las telefónicas y bancos de España; más tarde, los Kirchner favorecieron el ingreso del grupo Ezquenazi -ya beneficiarios de la enajenación del Banco de Santa Cruz- a la petrolera. Ezquenazi pagó las acciones adquiridas con los propios dividendos de la compañía, a costa, naturalmente, de las inversiones que requería YPF para reponer reservas. Repsol siguió la misma política, pues destinó las utilidades de la petrolera local para enjugar sus pérdidas en España y otros países, y también distribuyó dividendos por encima de las utilidades, en un operación de vaciamiento financiada con deuda. 
 La consecuencia de ello fue un déficit creciente en el balance comercial energético de Argentina. Pero no fue ese quebranto el que disparó la “reestatización” sino la aparición de Vaca Muerta, cuyos yacimientos Repsol no estaba en condiciones de explotar y propiciando una estatización; la expulsión de Repsol de YPF se realizó a conveniencia de Repsol... Bajo esas condiciones, Kicillof y Cristina adquirieron el 51 % de las acciones con el voto del Congreso –no solamente de los legisladores kirchneristas-. Aunque el gobierno kirchnerista anunció inicialmente que Repsol no sería resarcida, a causa de los pasivos ambientales y la desinversión perpetrada, finalmente recibió una indemnización generosa, que se sumó a la deuda dejada por Repsol. En cuanto a Ezquenazi, argumentó que la mayoría había sido expropiada sin haber realizado una oferta pública al conjunto de las accionistas, como indicaba el estatuto de la compañía. Luego, Ezquenazi le vendió los derechos de juicio al fondo buitre Burford, aunque, según el periodista Carlos Pagni, retuvo el 30 % de los derechos por un eventual fallo a favor. 
 Así las cosas: del lado ‘nac&pop’, un grupo empresario afín a los K esperaba obtener unos 5.000 o 5.500 millones de dólares en el juicio contra el país. Del lado “libertario”, hay que recordar que el primer diputado de LLA por CABA, el abogado Fargosi, tiene una prolongada trayectoria como abogado de Burford, Marsans y otros litigantes contra Argentina. Federico Sturzenegger se presentó ante la Justicia neoyorquina, en 2015, para apoyar, como ‘amicus curiae’, los plantes de K y K. Los que hoy se rasgan las vestiduras por el país, estuvieron de los dos lados de la mesa y del mismo lado al mismo tiempo. 

 La reivindicación de un “modelo” 

Pero la Cámara de Apelaciones neoyorquina convalidó bastante más que un principio constitucional: el de la preeminencia de la ley nacional de expropiación por sobre los estatutos de una compañía privada. Lo que la justicia americana ratificó, con el seguro aval de Trump y Scott Bessent, es el ´modelo de negocios´ puesto en pie con relación a Vaca Muerta. El primer acto del trío Cristina-Kicillof-Galluccio (el entonces presidente de la petrolera) fue la firma de un acuerdo secreto de explotación con el pulpo Chrevron. En lo que se supo más adelante, el pacto facilitaba la retención de las divisas de exportación fuera del país, junto con la libre remisión de utilidades. Es el régimen off shore puesto en pie por el kirchnerismo en los yacimientos no convencionales neuquinos. En cuanto a las divisas que logró retener el Banco Central por las exportaciones de petróleo y gas, sirvieron para lo que Cristina llamó el “pago serial” de la deuda pública en dólares. No por nada los que escribimos estas páginas llamamos a aquella operación como “la reprivatización de YPF”. 
 En estas horas, Kicillof y Cristina aprovechan la volteada para ratificar su adhesión a ese régimen confiscatorio. En cuanto a Milei, puso al acuerdo YPF-Chevron como modelo de lo que hoy se conoce como RIGI, un régimen caracterizado justamente por la libertad de remisión de utilidades y beneficios impositivos. La impronta de Vaca Muerta, prohijada por el kirchnerismo, se ha generalizado, y se aplica hoy para la minería del litio. De la semiexpropiación de YPF al RIGI, hay un hilo conductor predatorio en favor de los intereses capitalistas. 
 A la luz de lo anterior, la adjudicación de la ‘paternidad’ del fallo neoyorquino, por parte de Milei y de los K, tiene implicancias. Milei, en su cadena nacional, ha dejado en claro que para los liberticidas “expropiar es un error”. Milei y Caputo saben muy bien que la perspectiva de los grupos mineros o petroleros que puedan ingresar a la Argentina no será muy diferente que la que recorrieron en el pasado Repsol, Marsans y otros: estrujar hasta el último gramo del subsuelo y el esfuerzo de los obreros mineros y petroleros, para dejar luego un lastre de degradación ambiental y salida de capitales. Al fustigar las expropiaciones, Milei les ha ofrecido a los hipotéticos inversores unas garantías de impunidad que aquellos no le pidieron: al fin y al cabo, una generosa expropiación -como la de Cristina y Kicillof con Repsol- puede ser un buen negocio. 
 Del lado de Cristina y Kicillof, la reivindicación de “aquellos años” es un mensaje muy claro: si volvieran a gobernar, el “modelo Vaca Muerta-Chevron” queda en pie, hoy continuado por el RIGI, la reforma laboral, los “olvidos” fiscales y otros etcéteras. 
 Hay algo más que ha puesto a salvo el fallo de la Cámara Neoyorquina, y que también es una “tenencia compartida” de kirchneristas y mileístas: el principio que somete las inversiones o la deuda pública del país al arbitraje internacional, o sea, a la “justicia” de los acreedores. El kirchnerismo respetó este principio sacrosanto en todos sus arreglos de deuda, a partir del primer gobierno de Néstor. Pero sobre los fallos de Nueva York y los del CIADI -el tribunal arbitral del Banco Mundial- existe un largo manto de sospecha, porque siempre benefician a los acreedores. La decisión de la Cámara neoyorquina blanquea a esos jueces truchos; las monumentales emisiones de deuda pública siguen sujetas a tribunales internacionales. 
 En momentos en que el régimen “libertario” cruje, entre las corruptelas, la recesión económica y una crisis de deuda disimulada por los rescates del Tesoro yanqui, el fallo sobre YPF ha servido para que los opositores “nacionales y populares” expliciten a la clase capitalista su compromiso con el régimen de las privatizaciones y la deuda pública usuraria. 

 Marcelo Ramal
 29/03/2026

Adam Smith y la centralidad del trabajo humano para crear valor


A 250 años del libro La riqueza de las naciones de Adam Smith 
Publicado en Clarín, 29 de marzo de 2026.

 ¿Cómo apreciaría el filósofo y economista escocés al mundo capitalista dos siglos y medio después de la publicación de La riqueza de las naciones? Para contestar esta pregunta, hay que referirse a su legado. Smith caracterizó a la economía mercantil como la consagración de la libertad humana. El hombre económico, despojado de los lazos de sujeción personal, establecía con sus semejantes un vínculo sólo mediado por el intercambio de los productos de su trabajo. A esta extensión del mercado, Smith la relacionó con la división del trabajo, y el salto fantástico en la productividad representado por la manufactura.  Smith elaborará entonces el gran aporte de la economía política clásica: la centralidad del trabajo humano en la creación de valor. Llegará muy lejos al presentar al beneficio como “una deducción del trabajo”, pero luego retrocederá de esa conclusión crucial. Nos dirá, entonces, que el “valor trabajo” sólo rige plenamente en una economía de productores independientes. Pero cuando existe acumulación de capital, el beneficio es la recompensa de quien supo ser “frugal” para reunir un acervo -o sea, el capitalista. A diferencia de lo que dicen algunos exégetas tardíos de Smith -hoy devenidos en “nacionales y populares”-, el economista escocés no corrió el telón del “mayor valor” o plusvalor. Ello sólo ocurrió un siglo después con la Crítica de la Economía Política de Karl Marx. 
 Smith exaltó, en cambio, al orden social capitalista como la consumación de la naturaleza humana. La riqueza de las naciones constituía el último movimiento en la larga Sinfonía de la historia. La humanidad productora había llegado a una cima de la que jamás descendería. 
 Pero si pudiéramos parar a Smith ante el mundo actual, desde esa “cima” sólo avizoraría vértigo e incertidumbre. La “libertad” del mercado ha parido una nueva sujeción, entre los compradores y vendedores de la fuerza de trabajo, el único bien que el trabajador despojado puede ofrecer en el mercado. El salto extraordinario en la productividad podría, potencialmente, liberar a la humanidad del yugo del tiempo de trabajo. Pero bajo las relaciones sociales fundadas en el beneficio y la competencia, esa revolución de las fuerzas productivas engendra sobreproducción, por un lado, y desempleo masivo, del otro. 
 La “libre” venta de la fuerza de trabajo se ha trastocado en la sórdida incertidumbre del desempleo crónico. Una conquista fantástica, como la IA, amenaza con liquidar millones de empleos y la bancarrota de los capitales aplicados a ella, que no han encontrado la rentabilidad esperada. Las relaciones sociales capitalistas son una envoltura demasiado estrecha para la riqueza social que ellas mismas han engendrado.
 La competencia -el “afán en el empeño propio” que Smith caracterizó como la fuerza motriz de la sociedad- ha devenido en su propia negación, es decir, en las corporaciones monopolistas. Pero lejos de haber cesado, la competencia se ha replanteado en un plano superior y encarnizado. Con corporaciones aliadas a sus respectivos estados nacionales, la disputa por los mercados se traslada al campo de la política y de la guerra. Dos guerras mundiales en el siglo XX marcan a fuego la decadencia de un orden social. Una nueva guerra internacional inaugura al segundo cuarto del siglo XXI. 
 Imaginariamente colocado ante este escenario, Smith debería revisar su premisa histórica fundamental: la perpetuidad del orden social capitalista. Smith se toparía también con las versiones degradadas de sus propias ideas: su teoría del valor basada en un principio objetivo y de carácter social-el trabajo humano ha sido trastocada por el valor subjetivo, fundado en el individuo aislado y en sus insondables “grados de satisfacción”. Del progreso fundado en la manufactura y el desarrollo del comercio mundial pasamos a la especulación con criptomonedas. La “libertad” que exaltan Javier Milei y sus referentes teóricos es el derecho del capital para liquidar a la clase obrera como sujeto colectivo. El espectro de Smith, invocado por ellos, es una impostura.
 Las crisis capitalistas, las guerras, las revoluciones sociales y su marcha contradictoria, son los dolores de parto de una transición histórica que reclama un orden social superior. La “mano invisible” del mercado completó su cometido, dejando un patrimonio material e intelectual edificado, no por la “abstinencia” del empresario, sino por la clase trabajadora que aportó el sudor y el sacrificio de innumerables generaciones. La historia le exige paso a la “mano visible” de esa humanidad trabajadora: el socialismo, el control consciente de la producción social para terminar con la anarquía, el despilfarro y la opresión del hombre por el hombre. 

 Marcelo Ramal 
 29/03/2026

Santa Fe: qué nos dice la masacre escolar de San Cristóbal


La mañana del 30 de marzo estuvo conmocionada por un hecho que envuelve a menores y la comunidad de la localidad santafesina de San Cristóbal. 
 Uno de ellos, de 15 años, portando un arma de fuego ingresó a su escuela y comenzó a disparar en varias oportunidades. Terminó siendo controlado por un asistente social que le quitó el arma. El resultado del hecho dejó un niño de 13 años fallecido, y otros con lesiones leves. El tema se trasladó a la órbita nacional, ya que reviven los episodios como el de Carmen de Patagones y su desenlace fatídico. 
 Desde que se viralizó lo sucedido, se han lanzado cuanta cantidad de opiniones e hipótesis que ninguna deja nada en concreto. O de lo contrario, son distracciones para correr el foco de la cuestión. Argumentan desde la escuela, amigos y compañeros que el ejecutante no tenía antecedentes de ningún tipo, que era buen alumno y tranquilo, y que nadie se esperaba algo así y menos en San Cristóbal. El ministro de Educación, por otro lado, afirmó que el sindicado sufre una compleja situación intrafamiliar, desviando al foco al ámbito privado de este. Otros presentes señalan que el suceso formaba parte de un “plan” y que el joven de 15 años era víctima de bullying por compañeros. De parte de la víctima, no hay ninguna afirmación que haya tenido que ver con alguna conducta contra el involucrado. San Cristóbal es una ciudad que alcanza los 150mil habitantes, se encuentra en el oeste de la provincia, más próxima a Rafaela y que en su momento de apogeo se debió al desarrollo del ferrocarril. 
 Lo cierto es que en el estado de situación actual no hay ningún tipo de certeza. Pullaro y compañía se han manifestado inmediatamente pidiendo calma y desplegando todo un operativo de contención en la ciudad mientras la investigación judicial hace su trabajo. Pidió “activar el proceso penal” (Letra P, 30/3) sin desarrollar exactamente que implica esto. Sucede que la ley que bajo la edad de imputabilidad a partir de los 14 años aún no está vigente, por lo que recién 180 de aprobada es que se incorporaría a la legislación. Es el lapso que le dan a las provincias para reorganizar sus recursos y poder cumplir con la “demanda” que este cambió implica. Por lo tanto, el atacante se encuentra por fuera del marco de la imputabilidad vigente y solo es susceptible de medidas socioeducativas –no puede privársele de su libertad. No olvidemos que Pullaro, en el caso del adolescente Jeremías Monzón, confluyó políticamente en reducir la edad. 
 Mientras tanto, la noticia llegó al gabinete libertario quien como un acto reflejo manifestó que no era su problema (Letra P, 30/3), aunque seguían de cerca el mismo. Asimismo, derivando que es un problema de regulación de la tenencia de armas de fuego. Es decir, que podría explicarse cierta irresponsabilidad de los adultos o del titular del arma utilizada, deslizando que mediante una política de mayor control estas situaciones no existirían. En este pasaje de manos entre promotores de la mano dura, se deja de relieve que su única perspectiva es la punición del desviado además de su propia absolución política. Ni una palabra de la contención previa, del abordaje de la salud mental, ni nada que se le parezca brotó de las declaraciones de ambos gobiernos. Y eso que cuando se trata de “prevención” policial son los primeros en izar la bandera. 
 Sin embargo, la declaración política más trascedente la dio el propio intendente de San Cristóbal, Marcelo Andreychuk. Al ser entrevistado, afirmo categóricamente: hace tiempo que se está pidiendo auxilio a la provincia y demás autoridades para frenar la violencia que se desató en la ciudad. Expresa que la misma, y principalmente entre jóvenes, se ha profundizado afirmando que el principal detonante de la misma es el consumo de drogas y las adicciones. Además de solicitar mayor presencia policía, el intendente (que pertenece al justicialismo) denunció la falta de recursos de infraestructura y humanos para paliar las adicciones en crecimiento. 
 Así planteado, deja entrever que el triángulo del narcotráfico-adicciones-decadencia social atravesó un poro social aun no evidente, ya que no estamos hablando de conflictos entre bandas que se disputan algún mercado con métodos sanguinarios. Ni involucrados a barrios periféricos, a lo que los medios acostumbran.
 De lo contrario, sugiere una nueva dinámica que involucra a sectores sociales que no habían sido alcanzados, hasta el momento. Es la desintegración social de un sistema que liquida la vida – en todas sus formas. 

 Agustín Fernández 
 30/03/2026

viernes, marzo 27, 2026

Argentina votó en la ONU a favor de la esclavitud negrera


El pasado 25 de marzo, mientras el mundo recordaba a las víctimas de la trata, el gobierno de Javier Milei hundió a la Argentina en la vergüenza internacional. Junto a Estados Unidos e Israel, nuestro país fue el único en votar en contra de la resolución de la ONU que declara a la esclavitud africana como el “crimen más grave contra la humanidad” (La Nación, 25/03). Con 123 votos a favor y el rechazo de apenas tres países, la gestión liberticida abandonó cualquier pretensión de soberanía para actuar como el furgón de cola de los que mandan.
 La moción fue propuesta por Ghana, con la pretensión de condenar a la esclavitud y el despojo de continentes enteros (El País, 25/03). Aunque las resoluciones de la asamblea de la ONU no son vinculantes, muchos países imperialistas consideraron "problemático" apoyar la definición, por temor a que se desatara una ola de reclamos de restituciones (obras de arte, oro y documentos históricos que hoy adornan museos extranjeros, por ejemplo). Es por ello que se registraron 52 abstenciones, entre ellas, de la mayoría de las potencias imperialistas europeas, como España, Francia, Alemania, Países Bajos y Reino Unido. 
 El rechazo de EE. UU. e Israel, seguido por Milei, tiene una explicación simple: el que hoy comete crímenes no puede permitir que se castiguen los de ayer. Estados Unidos no puede condenar el colonialismo mientras persigue migrantes con el ICE y sus empresas saquean -por medio de la guerra- el litio o los minerales de África. Además, temen que el reconocimiento de la esclavitud los obligue a pagar reparaciones millonarias (El País, 25/03). En medio del genocidio que están haciendo en Gaza contra el pueblo palestino, Israel jamás votaría a favor de condenar la limpieza étnica o el robo de tierras. 
 Para Milei y su gente, reconocer este crimen sería cuestionar el sistema que tanto admiran. Por eso reivindican a Colón como "civilizador" y a Sarmiento como héroe del exterminio en la "Campaña del Desierto". Buscan borrar la sangre de la historia para que hoy sea más fácil entregar nuestros recursos naturales a los países colonizadores. Su alineamiento detrás de EEUU e Israel tiene raíces ideológicas profundas en la pandilla liberticida. 

 Los esclavos modernos: el proletariado frente al capital 

África debe 1,1 billones de dólares y gasta casi la mitad de lo que recauda solo en pagar intereses, mientras su población se debate entre la miseria y la inanición. Aunque la ONU limita la “esclavitud moderna” a la trata de personas, la esclavitud contemporánea es el trabajo asalariado. El capitalismo sobrevive explotando a la clase obrera que, al no tener en su poder los medios de producción, está obligada a trabajar por salarios de miseria. Cada vez esto se profundiza más, lo vemos con la contrarreforma laboral en nuestro país. En este marco, la deuda externa es una cadena contra el proletariado. La deuda no la pagan los empresarios sino, los trabajadores por medio del ajuste en la educación, salud y la caída del salario real. Milei vota con EE.UU. e Israel porque defiende un orden mundial donde el capital financiero tiene vía libre para saquear el valor producido por los trabajadores de todo el mundo. (El País, 25/03). El pago de la deuda es en última instancia, una transferencia de la riqueza desde los bolsillos obreros hacia la banca internacional.

 Fuera yanquis sionistas de América Latina y del Sur Global 

Milei no busca la libertad, busca que seamos una colonia que no reclame ni su arte, ni su oro, ni su futuro, busca consolidar un modelo donde los trabajadores sean despojados de todos sus derechos en favor de la guerra imperialista. Desde Política Obrera denunciamos este voto de la vergüenza. La lucha por recuperar lo que nos robaron es la misma lucha contra el FMI y el imperialismo que hoy nos quiere seguir esclavizando con el hambre y la deuda. No se trata de condenar el pasado, sino de terminar con el sistema que nos sigue exprimiendo al día de hoy. Abajo el alineamiento colonial con los genocidas de ayer y hoy. Abajo la deuda externa. Devolución del patrimonio robado a los pueblos oprimidos. Fuera yanquis sionistas de América Latina y del Sur Global. Iara Bogado 26/03/2026 

Fuentes: 

 https://www.lanacion.com.ar/el-mundo/la-onu-declara-la-esclavitud-africana-como-el-crimen-mas-grave-contra-la-humanidad-y-reabre-el-nid25032026/ 
 https://elpais.com/planeta-futuro/2026-03-25/ghana-impulsa-ante-la-onu-una-resolucion-que-considera-la-esclavitud-africana-el-crimen-mas-grave-contra-la-humanidad.html https://www.politicargentina.com/notas/202603/72509-argentina-voto-en-contra-de-condenar-la-trata-de-esclavos.html

Los criminales de guerra preparan una invasión terrestre de Irán y del Medio Oriente


Convirtamos este propósito en la tumba del imperialismo. 

 Cuando en la noche del domingo pasado, Donald Trump anunció una suspensión de los bombardeos a las estructuras eléctricas de Irán, se entendió que la ‘tregua’ obedeció a la advertencia de que la apertura de los mercados del lunes siguiente sería catastrófica. Una característica relevante de la guerra imperialista en desarrollo es el peso que tiene el temor a que desencadene “la madre de todas las crisis financiera” y, por extensión, un golpe político poderoso contra los estados imperialistas comprometidos en esta y otras guerras – Irán, Ucrania, el Caribe. Es un hecho consumado, por lo pronto, que la deuda pública norteamericana ha dejado de ser un "refugio de capitales insoslayable", como lo muestra la caída de sus cotizaciones y el veloz aumento de la tasa de interés. El FMI ya estima que la inflación estadounidense podría aproximarse a una tasa del 5% anual, el doble de la corriente. La agencia Bloomberg advierte que Estados Unidos se encamina, sin desvíos, a un ‘estanflación’. La ‘tregua’ hipócrita calmó por algunas horas los mercados, el financiero y el de combustibles: el primero siguió en su racha negativa y el segundo retomó el sendero de precios en alza. Por algunas horas, sin embargo, la familia Trump embolsó algunas decenas de millones de dólares, porque aprovechó premeditadamente estos giros para comprar títulos baratos antes del lunes y venderlos más caros enseguida después. Un negociado de la lumpen burguesía.
 El propósito más importante de la mentada ‘tregua’ ha sido ganar tiempo para trasladar tropas desde California y Japón hacia el terreno de la guerra – en el Golfo Pérsico. Trump no pretende ‘desescalar’ la guerra sino escalarla; más precisamente, lanzar una invasión anfibia o aerotransportada. Nunca dio un centavo por la aceptación de su ‘oferta’ de un cese del fuego condicionado a que Irán entregara su stock de uranio, la prohibición de enriquecerlo para uso pacífico; la destrucción de su arsenal de misiles: la transferencia del control del estrecho de Ormuz al Pentágono estadounidense; y la ruptura de relaciones con el “frente de la resistencia” – Hizbollah y Hamas. Una vía navegable internacional, que Irán pasó a supervisar por razones de defensa contra una guerra no provocada, Trump ofertaba convertirla en un patio trasero del imperialismo norteamericano. Lejos de un proyecto bizarro, el imperialismo trumpista pretende imponer lo mismo con otras vías navegables, como lo anticipa el desalojo del conglomerado chino Hutchinson del canal de Panamá, por una decisión impuesta a la Corte Suprema de ese país. Dicho todo esto, la infraestructura de Irán continuó siendo destruida durante la “tregua” por la aviación israelí, con el soporte de los aviones de reabastecimiento de Estados Unidos. Trump presentó un plan inaceptable con el propósito, precisamente, que no fuera aceptado. 
 La prensa internacional ha dado a conocer las principales características de las operaciones anfibias y aéreas que ha puesto en movimiento el Pentágono. Constituyen una escalada monumental de la guerra por parte de Estados Unidos e Israel, y una amenaza descomunal para la supervivencia de las fuerzas invasoras. Si se depositaran comandos aerotransportados en la isla de Kharg, a algunos centenares de kilómetros de Ormuz, con el objetivo de destruir la terminal petrolera de Irán, no solamente el precio del petróleo podría llegar a doscientos dólares, como pronostican los especialistas, sino que los invasores podrían ser ‘neutralizados’ por el fuego enemigo desde la costa continental. La alternativa sería ubicar puntos de desembarco en las costas del Golfo Pérsico o del Mar Caspio, apoyadas por una acción destructiva desde el aire. En este caso, Irán y los hutíes de Yemen podrían cerrar el estrecho Bab al-Mandeb, en el noreste de Africa, y cerrar los pasosa los mares Rojo y Aden, y finalmente al canal de Suez. El despliegue de una fuerza invasora terrestre no sería el fin de la guerra sino el inicio de una guerra, probablemente, sin fin. La gran derrota de Trump, presentada como “un error de cálculo”, no es que el imperialismo norteamericano y su lacayo sionista estén perdiendo militarmente una guerra, sino que se han metido en una guerra de enorme alcance que podrían perder políticamente como consecuencia de las crisis sociales y económicas que desate; la oposición abierta o larvada de sus rivales económicos o geopolíticas; una explosión financiera y social en Estados Unidos. Los bloques imperialistas que entrevén esta catástrofe están buscando una rampa de salida. Incluso el vicepresidente J.D. Vance se estaría inclinando por esta variante, según como lo describe The Wall Street Journal. El sábado próximo se anuncian marchas de oposición a la guerra en todo Estados Unidos, con centro en Minneapolis. Las huelgas obreras han crecido en una línea que puede convertirse en exponencial.
 La rampa de salida no se encuentra a la vista, porque la guerra desatada contra Irán forma parte de una guerra imperialista mundial. El estado sionista, por lo pronto, continuará la guerra criminal contra Líbano hasta asegurar la anexión del país al sur del río Litani y del sur de Siria y de Cisjordania. No es más una guerra para “hacer grande a Israel” (el gran Israel) sino para desarrollar una red de asociaciones económicas y políticas que se extiende al Mediterráneo oriental y al norte de África. En cuanto a la Unión Europea, no puede gastar su presupuesto en Irán cuando lo necesita para ocupar su ‘espacio vital’, como Hitler denominó a Ucrania y, finalmente, a Rusia. Trump, por su parte, quiere hacer de todo el Caribe un protectorado, al que involucraría a México. Los hilos que aún mantienen viva, en carpa de oxígeno, a la diplomacia y a ciertos acuerdos comerciales se encuentra en un punto de ruptura. La guerra, como la revolución, es, antes que nada y por, sobre todo, el estallido de todas las contradicciones sociales. La geopolítica sólo describe los intereses particulares de los estados capitales en la disputa desatada por ese estallido. 
La guerra, para el capital, tiene el propósito de reorganizar, mediante la violencia, la sujeción de la fuerza de trabajo, o sea el proletariado internacional. Por eso mismo, es una partera de revoluciones. El camino para derrotar y aplastar a la guerra imperialista, que es un crimen contra la humanidad, depende enteramente de la unidad internacional de los trabajadores.

 Jorge Altamira 
 26/03/2026

“No Kings, No ICE, No War”


Una nueva protesta masiva en Estados Unidos, contra la represión y la guerra.

 Este sábado 28 de marzo está convocada una movilización nacional que se prevé será gigantesca, la tercera en lo que va del segundo mandato de Donald Trump, bajo el eslogan “No Kings” (“sin reyes”). Las instancias anteriores reunieron 5 millones de personas en distintas ciudades (en junio) y 7 millones en octubre, en unos 2.700 pueblos y ciudades de los Estados Unidos. La protesta de este sábado alcanzará a más de 3.000 ciudades y localidades, incluyendo a más de 300 solamente en California, unas 100 en Florida (un Estado en el que el trumpismo está sufriendo un retroceso político especialmente entre los latinos), y tendrá como evento principal en las ciudades gemelas de Minnesota (St. Paul y Minneapolis). Estas ciudades fueron el epicentro de la represión trumpista contra las acciones en solidaridad con los inmigrantes, que condujo al asesinato en enero de dos ciudadanos estadounidenses (Rachel Good y Alex Pretti) en Minneapolis, y despertó una ola de indignación y de movilización nacional, con huelgas, piquetes y grandes marchas reclamando el cese de la represión y el castigo a los culpables. La consigna de desmantelar el ICE (policía militarizada de inmigración) se extendió por todo el país. La movilización “No Kings” está convocada por una coalición de más de 200 organizaciones, que incluyen sindicatos, grupos ambientales, de derechos humanos, movimientos de judíos solidarios con Palestina, y diversas organizaciones de base de carácter progresista. Los principales ejes de esta convocatoria son la protesta contra el “reino del terror” y la “policía secreta enmascarada” del gobierno trumpista (el ICE), y la denuncia de la “guerra ilegal”, “catastrófica” y “sin sentido” contra Irán. En relación a la guerra existen matices entre los convocantes; la organización “Indivisible” -una de las más influyentes en la protesta- critica sobre todo la “ilegalidad” de la guerra, al margen del voto del Congreso, y como expresión de la arbitrariedad y el autoritarismo de Trump, e impulsa votaciones parlamentarias para detener la ofensiva bélica y se opone a su financiamiento. Otras organizaciones más identificadas con la izquierda y la solidaridad con Palestina (como Jewish Voice for Peace) denuncia el carácter imperialista de la guerra y se solidarizan con el pueblo iraní y vinculan la guerra al genocidio en Gaza. También participan en la movilización grupos de la diáspora iraní, como NIAC (National Iranian American Council) que afirma: “Nos unimos a las protestas a nivel nacional para decirlo alto y claro: No a los reyes. No a las bombas. No a la guerra contra Irán”. “Indivisible” es la organización más visible en los medios, y aunque ataca a la guerra, su énfasis apenas en la ilegalidad o el “dinero desperdiciado” genera cuestionamientos de otras organizaciones y militantes en cuanto a que la convocatoria y la agitación no pone suficiente énfasis en la guerra contra Irán. Diversos capítulos locales de los Demócratas Socialistas (Chicago, Connecticut, etc.) anuncian que irán organizados vinculando la guerra a la represión interior. La orientación en general de lDSA es que las “movilizaciones masivas contra el ataque a Irán” generen presión sobre los parlamentarios para que voten resoluciones contra la guerra y generar “un alto costo político a los belicistas”, y el retorno de Estados Unidos a la vía diplomática” de presión contra Irán. En definitiva, la orientación del DSA es hacia el callejón sin salida de la presión sobre el Congreso y la subordinación al partido Demócrata del imperialismo. Hay que recordar que una de las figuras más célebres de esta “izquierda demócrata” es la legisladora Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), que estuvo en la Conferencia de Seguridad de Múnich, que reúne a la elite del imperialismo mundial, y donde no se pronunció contra la inminente guerra (Trump ya estaba enviando la flota y tropas mientras amenazaba a Irán con borrarlo del mapa). AOC fue consultada en Múnich sobre la política hacia Taiwan, en la cual defendió la continuidad de la política del imperialismo, sin descartar incluso una guerra con China. La “presión” del DSA sobre el Partido Demócrata no ha dado resultados ni siquiera con Ocasio-Cortez, que apenas ha tocado el tema de Irán en forma esporádica. La cuestión de la política migratoria y la brutal represión del gobierno contra las protestas es un eje fundamental de esta movilización de masas, en un contexto en que el gobierno intenta reorganizar su campaña anti-inmigrantes y la militarización de la represión. Trump ha relevado a la Secretaria de Seguridad Nacional, y ha logrado el aval del Congreso a su sustituto el ex senador Markwayne Mullin, un trumpista de extrema derecha y que avaló todos los crímenes del ICE en Minnesota. Algunos parlamentarios Demócratas han avalado la designación de Mullin y hasta lo han elogiado como una persona con la cual es posible “dialogar”. La protesta “No Kings” volverá a colocar la cuestión del desmantelamiento del ICE en momentos que Trump ha enviado a esa policía militarizada a los aeropuertos para cubrir la ausencia de empleados de seguridad como consecuencia del cierre parcial del DHS (falta de presupuesto del Departamento de Seguridad Nacional). Desde el inicio de la guerra criminal contra Irán el precio de la gasolina se ha disparado, alcanzando un aumento promedio del 30%. El impacto en el gas, la electricidad y el conjunto de los precios va a acelerar la carestía, en un contexto de creciente crisis social. Distintos sindicatos de base han protagonizado huelgas -como es el caso de sindicatos de enfermeros y de la enseñanza, frigoríficos, etc.- y se prevé que este año verá mayor acción huelguística. Diversos sindicatos de base participan de las marchas, contrastando con las direcciones nacionales de la burocracia sindical que han sido cómplices con la política trumpista, en algunos casos elogiando los aranceles y en general manteniéndose en silencio respecto a la guerra. La masividad de una marcha nacional contra Trump, donde la guerra imperialista aparece como un eje para millones de personas, tiene una importancia de primer orden cuando el gobierno apunta a escalar aún más su ofensiva criminal con el despliegue de tropas en Irán y el sionismo sostiene un ataque en Líbano desplazando más de un millón de personas y apuntando a la anexión de al menos el sur de esa nación.

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
 26/03/2026

jueves, marzo 26, 2026

Soldados israelíes en la frontera con Líbano


Más de 1.000 muertos y un millón de desplazados por la agresión sionista.

 El gobierno de Israel anunció la ocupación por tiempo indefinido del sur del Líbano hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera entre ambos países. Los funcionarios sionistas le llaman "zona de seguridad", o "zona de amortiguación", como un eufemismo para disimular la invasión. 
 Hasta aquí, son más de 1.000 los muertos por los bombardeos masivos y ataques israelíes en Líbano. Según el Ministerio de Salud de este país, 120 de ellos eran niños, 80 mujeres y 40 trabajadores de la salud. Del lado israelí, murieron dos soldados. Además, hay más de un millón de desplazados internos, lo que equivale a casi un quinto de la población total. Las comparaciones que los funcionarios sionistas hacen con la Franja de Gaza son indicativas de los métodos y la naturaleza de las operaciones. 
 El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, informó esta semana que cinco puentes sobre el Litani fueron volados por sus tropas. El pretexto es que eran empleados por Hezbollah, que reanudó sus lanzamientos aéreos hacia Israel tras el asesinato del ayatollah Ali Khamenei en Irán. El resto de los puentes, agregó, quedarán bajo estricto control de las Fuerzas de Defensa Israelíes. Todo esto implica que la población desplazada del sur no podrá volver a sus tierras. 
 Las tropas israelíes se encuentran presentes en el Líbano desde la invasión de 2024. Un cese al fuego pactado en noviembre de ese año estableció el retiro de los efectivos israelíes y el fin de los ataques, y en el caso de Hezbollah, su repliegue al norte del Litani, pero Tel Aviv incumplió sus compromisos. Con el nuevo anuncio del gobierno israelí, la ocupación se amplía e intensifica. 
 Esta invasión, que se presenta oficialmente como una defensa de la población del norte de Israel, forma parte, en verdad, de una ofensiva generalizada en la región (Cisjordania, Gaza, Siria, etc.) que apunta a la conformación de un Gran Israel. En paralelo a los ataques criminales en Líbano, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que que la agresión contra Irán está "en pleno apogeo". 
 Israel exige al gobierno del Líbano, encabezado por el presidente Joseph Aoun (un cristiano maronita), que desarme a Hezbollah. Y el gobierno libanés busca congraciarse con el sionismo: acaba de declarar "persona no grata" al embajador que Irán designó el mes pasado para Beirut, por lo que deberá abandonar el país. Además, prohibió el aterrizaje de los vuelos desde Irán, aduciendo que ese Estado auxilia a la milicia chiíta que combate con Israel. En lugar de confrontar con el invasor, el gobierno libanés se enfrenta con Hezbollah. 
 Francia, que es la vieja potencia colonial del Líbano, alienta una negociación entre el gobierno libanés e Israel que aísle a Hezbollah. Mientras tanto, estudia una profundización de su presencia militar en el Mediterráneo Oriental. 
 El horror repetido en el Líbano muestra la barbarie en la que están hundiendo a la región el imperialismo y el sionismo
 Por la derrota de Estados Unidos e Israel. Fuera las tropas israelíes de Líbano, Siria y Gaza. No a la anexión de Cisjordania. Por una federación socialista de Medio Oriente. 

 Gustavo Montenegro

El peronismo, la izquierda y el 24 de marzo


Este 24 de marzo el MST e IS se jugaron a fondo a promover el acto con los organismos oficiales y el peronismo como “acto único”. Fue un operativo destinado a encubrir que en la enorme movilización en Plaza de Mayo hubo dos políticas bien diferenciadas. Es que ningún documento común puede encubrir las posiciones reales que viene levantando el peronismo en relación con la dictadura militar y las lecciones que saca de la década de los ‘70. 
 Un protagonista central del peronismo en la movilización fue Axel Kicillof, quien dio una conferencia de prensa en la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Kicillof sentenció que la plaza llena mostró que Milei fracasó en su intento de inocular el negacionismo en la sociedad argentina. Sin embargo, el mismo gobernador participó en octubre del año pasado de un homenaje a Rucci, el secretario general de la CGT asesinado en el año ‘73 por Montoneros, por haber sido uno de los organizadores de la masacre de Ezeiza, acto del cual fue organizador junto a Lopez Rega y Norma Kennedy. En aquel tiroteo contra la izquierda peronista y la multitud que concurrió a Ezeiza participó su custodia personal. Y ese día fue el primero que la futura Triple A pondría en marcha el secuestro y la tortura de activistas, nada menos que en las habitaciones del Hotel Internacional de Ezeiza. Para Kicillof, en cambio, Rucci es un dirigente del movimiento obrero que hay que reivindicar.
 Para que no queden dudas de que se trata de una orientación, nada menos que Juan Cabandié, hijo de desaparecidos, acaba de publicar un artículo donde sostiene: “Crecí políticamente alrededor de buenos compañeros, hoy mayores, que repetían sin argumentos que Rucci era un traidor, hasta que algunas bibliografías me llevaron a cuestionar esa estúpida frase tantas veces escuchada. ¿Traidor a quién? Los trabajadores lo amaron y lo reivindican hoy en día”. También niega su probada participación en la masacre de Ezeiza. Nunca podría negar que el conjunto de la burocracia sindical de la calaña de los Rucci fue la que armó la Triple A, promovió los golpes como el Navarrazo y encabezó la represión contra el activismo obrero y popular previa al golpe del ‘76.
 ¿Por qué salir a hablar ahora de Rucci? Es que detrás de la reivindicación de Rucci hay una política: la defensa cerrada del rol de la burocracia de la CGT, en un momento en el que viene de entregar la reforma laboral con un paro aislado y sin continuidad y sin ningún plan de lucha para enfrentar a Milei. Por eso, la cuestión de Rucci se transforma en un punto central de debate. Y hay que decir que al documento oficial leído en el palco del 24 no se le oyó una crítica a esta burocracia entreguista sin cuya colaboración Milei jamás hubiera podido hacer aprobar la reforma laboral. ¿Fracasó Milei, como dijo Kicillof, o para que Milei fracase hay que sacarse de encima a los Rucci y la CGT que le entregan en bandeja los derechos laborales? Es una lección de todos los procesos históricos que no alcanza con que el pueblo llene plazas para triunfar en una lucha política; igualmente determinante es la naturaleza de la dirección que orienta esta acción, y en este caso, el peronismo actuando en forma cómplice está esterilizando la voluntad de lucha que expresan estas plazas llenas para golpear al gobierno. 
 Rucci no es el único puente que une al peronismo con el negacionismo. El peronismo criticó fuertemente a los gobernadores que pactaron con Milei, pero nada dijo sobre su propio jefe de bloque del Senado, José Mayans, quien compartió junto a su jefe político Gildo Insfrán, un acto con Victoria Villarruel, defensora de genocidas para denunciar el copamiento del regimiento de infantería del Monte 29. “Memoria completa” pero no de parte de los “traidores” como Jaldo y Jalil, sino de parte del riñón del peronismo kirchnerista. La misma Victoria Villarruel que es elogiada y hasta convocada a un frente por Guillermo Moreno. 
 Bien mirado, no debe sorprender, porque el kirchnerismo que sacó el cuadro de Videla de la Esma fue el mismo que colocó al represor Milani como Jefe del Ejército. Todo tiene una lógica, en tanto la política de derechos humanos como la reconciliación con el ejército estuvieron al servicio de reconstruir la autoridad del estado golpeada por la crisis del 2001, y la movilización popular. Una autoridad del estado “democrático” de la que hoy se vale Milei para aplicar, justamente, la reforma laboral, el plan de Martínez de Hoz "new age" y todas sus medidas reaccionarias y antiobreras. Una autoridad del Estado en la cual se apoyan los gobernadores para aplicar en sus provincias todas las medidas de ajuste que complementan las de Milei en el plano nacional.
 Por eso estuvo muy bien haber hecho un acto independiente en la Plaza de Mayo. No es una cuestión de cambios o retoques en un documento que se pueda abordar con maniobras, sino que es una cuestión de fondo: con qué política se aborda la lucha contra Milei. Si de la mano de los Rucci y la CGT, de la mano de Mayans y Villarruel, o levantando una perspectiva de independencia política. El ataque del MST e IS a un acto independiente en la plaza, que finalmente realizamos el PO y el PTS junto con organizaciones del encuentro Memoria Verdad y Justicia, hizo el trabajo sucio de intentar acallar esta posición crítica. 
 Nuestro acto, masivo a pesar del horario y de las horas de aguante en la plaza, fue consecuente con nuestra historia de haber enfrentado a la dictadura y a todos los gobiernos que aplicaron el ajuste, saquearon el país y reprimieron gobernando para la clase social que puso a los militares en el poder, y planteó una política y una perspectiva para terminar con el engendro negacionista y fascistoide de Milei. 

 Juan García

"Destrucción destructiva": las reformas de Milei profundizaron el desempleo y la informalidad laboral


Los capitalistas reconvierten negocios y los trabajadores pagamos el costo. 

 Las políticas y reformas del gobierno de Javier Milei están haciendo estragos en la economía de la mano de la ofensiva de las patronales contra los trabajadores. Aunque gran parte de las medidas oficiales son impulsadas con el compromiso de la generación de empleo formal y en nombre de los trabajadores informales, lo cierto es que en dos años de gobierno “libertario” la informalidad laboral creció en 376.000 puestos laborales y el desempleo pasó al 7,5% de la Población Económicamente Activa. Un gobierno negrero y antiobrero, que destruye el trabajo y solo gestiona los intereses de las patronales y el capital financiero. 
 Se trata de números que se desprenden del informe de Trabajo e ingresos, elaborado por el Indec, correspondiente al cuarto trimestre de 2025, que da cuenta de un crecimiento del trabajo informal que llegó al 43% del mercado laboral, y un salto preocupante del desempleo en los últimos dos años del 5,7% al 7,5%, equivalente a 1,7 millones de nuevos desempleados. 
 Estamos ante el agravamiento de todos los indicadores económicos de los trabajadores, gracias a las medidas implementadas por un gobierno que viene impulsando un conjunto de reformas antiobreras en supuesto beneficio de los trabajadores informales y del empleo. El ataque a los derechos de los trabajadores son solo no ha mejorado ninguno de estos indicadores, sino que ha habilitado a las patronales para hacer de las suyas, valiéndose de la no registración de sus trabajadores, del fraude laboral y de todo tipo de artimañas para desconocer derechos laborales sin consecuencia alguna.
 La punta de lanza de esta política patronal y negrera de Milei fueron las reformas laborales introducidas con la Ley Bases, donde el gobierno suprimió las indemnizaciones por nula o deficiente registración laboral, con el pretexto de que liberar las manos de las patronales generaría más empleos a cualquier costo. La realidad es que ahora las patronales gozan de un régimen de privilegios, casi sin consecuencias legales por la no registración de sus empleados, lo que ha fomentado el trabajo no registrado y el fraude laboral con la utilización del monotributo y otras artimañas para evadirse de convenios laborales incluso mal pagos. 
 Tomadas las cifras de conjunto estamos ante un universo de 13 millones de trabajadores registrados y 9 millones de trabajadores informales, de los cuales el 60% son asalariados, mientras que la parte restante serían cuentapropistas. Una porción significativa de la sociedad que no accede a cobertura de obra social ni ART, ni a aporte jubilatorios ni a otros beneficios, como bancarización y acceso al crédito. 
 Cabe señalar que esta realidad se da en los marcos de una transformación negativa del mercado laboral, destruyendo las fuentes laborales con el cierre de lugares de trabajo y despidos en el sector público y privado que sirven a engrosar las filas de los desocupados y de los trabajadores que caen en el monotributo, en las aplicaciones de reparto y como conductores de Uber y otras apps, donde no se le reconoce derecho alguno. No hay ninguna "destrucción creativa" como argumenta Milei para justificar el cierre de establecimientos. 
 Este crecimiento de los trabajadores informales se da particularmente en rubros masivos, como el de Comercio con 210.000 nuevo empleados bajo esta situación, cuando en la comparativa de los empleos formales del sector estos crecieron solo en 4.000 puestos. En la industria manufacturera el empleo informal creció en 87.000 trabajadores, mientras que se perdieron 63.000 puestos de trabajo formales, según datos de la consultora Invecq en relación al informe del Indec. 
 Esto se da en un periodo de crecimiento del desempleo bajo el gobierno “libertario”, con la pérdida de 182.000 puestos en el sector privado y 80.000 en el empleo público. Una política favorecida por Milei, como bien lo acaba de dejar en claro la patronal de Lumilagro, reivindicando el despido de 170 trabajadores para pasar a importar termos de China, adaptándose al esquema comercial propuesto por el gobierno. 
 En la construcción la caída se da tanto en el sector registrado (47.000 empleos menos) como en el informal (96.000 puestos perdidos), siendo uno de los sectores más golpeados por el ajuste oficial y que más mueven e inciden en la economía en general. 
 La burocracia sindical asiste a este proceso como colaboradora del ajuste oficial, dejando pasar todas las medidas antiobreras y adaptándose a las presiones y a la ofensiva patronal, mientras negocian sus privilegios de casta que Milei les asegura para evitar conflictos sindicales.
 Las patronales, a diferencia de los trabajadores, tienen la capacidad de reconvertir sus negocios para seguir haciendo plata, pasando de productoras a importadoras, desentendiéndose de los trabajadores, o incluso precarizándolos aún más y hasta empleando por fuera de la ley sin ninguna consecuencia.
 El gobierno “libertario” es responsable de esta situación, con Milei a la cabeza, estafando a la población con promesas falsas y un relato que solo busca defender los intereses patronales y abaratar “costos laborales” y salarios a toda costa, denigrando a los trabajadores a condiciones de semiesclavitud, como lo plantea la reforma laboral recientemente sancionada. Hay que derrotar a este gobiernos con la organización independiente de los trabajadores y la lucha de clases, como lo hacen los trabajadores del Sutna enfrentando el cierre de Fate y diversos sectores en lucha. 

 Marcelo Mache

miércoles, marzo 25, 2026

Una crisis en el trumpismo frente a la guerra


La renuncia del jefe de contraterrorismo de los Estados Unidos. 

 La renuncia del Director del Centro Nacional de Contraterrorismo, Joe Kent, ha expuesto una crisis en el aparato de inteligencia y el ejército de los Estados Unidos respecto a la guerra lanzada contra Irán hace cuatro semanas por Trump y Netanyahu. Kent dimitió declarando su oposición a esta guerra y echando por tierra la mentirosa justificación de Trump para los bombardeos y asesinatos contra los gobernantes y la población civil iraní -incluidas más de 160 niñas de una escuela en la primera jornada de la guerra. “Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, declaró el que era un firme trumpista.
 El ex jefe de contraterrorismo afirmó que ya en junio del año pasado se había opuesto al bombardeo de las instalaciones del programa nuclear iraní, pero que al menos había podido defender su posición. En esta ocasión, “No hubo oportunidad para que se presentaran voces disidentes” con el ataque a Teherán (La Nación, 20/3). “Kent sostuvo que Irán no estaba cerca de desarrollar un arma nuclear y que, incluso, el fallecido líder supremo Ali Khamenei había actuado como un factor de moderación dentro del régimen. Según su análisis, una eliminación violenta de ese liderazgo podría haber generado el efecto contrario al buscado, reforzando la cohesión interna del sistema político iraní”. Frente a las declaraciones del Secretario de Estado Marco Rubio, que pretendió justificar un “ataque preventivo” en función de una respuesta iraní a un inminente ataque de Israel, Kent afirmó que la amenaza “no provenía directamente de Irán, sino del riesgo de una escalada impulsada por Israel. ‘Esto remite a una cuestión más amplia: quién está al mando de nuestra política en Medio Oriente’”. 
 La reacción de Trump fue en apariencia conciliadora con el renunciante, aunque lo llamó “débil en materia de seguridad” (pese a que hace pocos meses lo había candidateado al cargo frente al Congreso asegurando que era un experto). Paralelamente, el FBI está investigando a Kent para acusarlo de “filtrar información clasificada” (Washington Post, 18/3), una represalia por su ruptura pública del frente guerrerista. 
 La dimisión de Kent hizo pública una fractura en los mandos militares y de Inteligencia, que hasta ahora se conocía por filtraciones de prensa. Un ejemplo habían sido las filtraciones a la prensa de las advertencias realizadas por el Jefe del Estado Mayor Conjunto, General Dan Caine, sobre los riesgos de emprender esta guerra, antes incluso del inicio de los ataques de Trump y Netanyahu. 
Tras la renuncia del Director de Contraterrorismo, Tulsi Gabard (Directora de Inteligencia Nacional), quien fuera su jefa directa, debió comparecer ante el Congreso a dar un informe de “Evaluación Anual de Amenazas 2026”. El informe aseguraba que el programa nuclear iraní había sido “aniquilado” en los bombardeos de junio 2025 y que el gobierno islámico hasta ahora no había intentado reconstruirlo. La afirmación contradecía las afirmaciones del propio Trump en el sentido de que Irán podría bombardear los propios Estados Unidos en dos semanas, pero Gabard se negó a contradecir abiertamente al presidente, afirmando que “solamente Trump” debía decidir si una amenaza era “inminente”. Kent se había reunido antes de la renuncia con Gabard y el vicepresidente JD Vance, que intentó que desistiera de su dimisión. Según distintas versiones, Vance era más escéptico respecto a lanzar la guerra, y en todo caso tanto él como Gabard y Kent habían realizado muchas veces declaraciones en ese sentido antes de asumir el gobierno. 
 Tras su salida del gobierno, Kent ha realizado un tour por diversos podcasts de periodistas -tanto de derecha como progresistas- que toman distancia con Israel y que acusan a Netanyahu de haber arrastrado a Estados Unidos a la guerra. Entre los encuestadores uno de los más célebres es el ex presentador de la cadena derechista Fox News, Tucker Carlson, quien ha sugerido que la Inteligencia de Israel dio las coordenadas al ejército yanqui para bombardear la escuela donde fueron masacradas más de 160 niñas al inicio de los ataques. Carlson es un cristiano de ultraderecha de gran influencia en el movimiento M.A.G.A. (“Make America Great Again”) que evita acusar directamente a Trump, pero acusa a su entorno de traicionar el eslogan “América Primero” para sustituirlo por “Primero Israel”. El periodista preguntó a Joe Kent por el asesinato de Larijaní (dirigente iraní que se afirmaba era más proclive a un acuerdo con EE.UU.) y el bombardeo a los campos de gas de Irán y Catar, lo cual según Carlson busca “confinar a Estados Unidos en la guerra sin dejar una salida, al matar a los negociadores”. El ex cabecilla de Contraterrorismo asintió a esta visión, pero aclaró: “los israelíes no podrían haber hecho nada de esto sin nosotros”, “si tienen diferentes objetivos que nosotros, ¿por qué deberíamos dejarlos dirigir la guerra?”. 
 La narrativa de que nace de la presión israelí presenta a la guerra bajo la forma de una conspiración en función de objetivos geopolíticos del Estado sionista y de la pura influencia del lobby AIPAC (pro-Israel), no de la decadencia capitalista y la declinación del imperialismo. Por otra parte, se presenta a las guerras en Medio Oriente como consecuencia de las creencias de los “neoconservadores” o de los sionistas (judíos o cristianos), cuando en realidad estos planteamientos reaccionarios (seculares o religiosos) son apenas la justificación interesada para emprender una guerra que nace de las contradicciones del régimen social y su encerrona histórica.
 La derecha M.A.G.A. está atravesando una guerra civil sobre las relaciones entre Estados Unidos e Israel. El ala sionista (mayoritariamente cristiana) habla incluso de una “guerra religiosa”: “¿Quién la gana al final del día? ¿Los terroristas islamistas radicales que quieren matar a todos los judíos porque Dios se los dijo?” planteó el senador Lindsey Graham. Otro sector M.A.G.A. viene combatiendo al “sionismo cristiano”, como se pudo comprobar en la entrevista-debate entre Tucker Carlson y el embajador de EE.UU. en Israel, Mike Huckabee, quien defendió no solamente “el derecho a la existencia de Israel” sino además el derecho del sionismo a extender su dominio territorial hasta Cisjordania, Jordania, Líbano, Siria, para recuperar el territorio que la biblia asignaba a Israel. Huckabee es un ministro de la iglesia bautista, y justifica en nombre de la biblia el genocidio y la creación del Gran Israel. La crisis de la derecha se manifiesta bajo la forma de una discusión teológica totalmente mediocre y oscurantista, con anatemas y acusaciones de herejía cruzados. 
 Según el portal Military.com, un suboficial presentó una queja ante la Fundación para la Libertad Religiosa Militar (MRFF), afirmando que sus mandos le ordenaron decir a las tropas que la “guerra con Irán formaba parte del plan de Dios” y que el presidente Donald Trump había sido “ungido por Jesús para encender la hoguera en Irán, provocar el Armagedón y marcar su regreso a la Tierra”: “la MRFF registró más de 200 denuncias similares en 50 instalaciones que abarcan todas las ramas de las fuerzas armadas”. El Pentágono está llevando adelante una campaña entre la tropa e incluso los contratistas de defensa, realizando ceremonias religiosas mensuales, y “promoviendo el nacionalismo cristiano en las filas militares”. Una treintena de legisladores demócratas dirigió una solicitud al Inspector General del Departamento de Defensa para que abra una investigación sobre estos informes y afirmaciones que “invocan profecías religiosas y teología apocalíptica para justificar las acciones militares de los Estados Unidos en Irán”.
 Sin embargo, el establishment demócrata está alineado en la guerra contra Irán, a la que ha cuestionado por cuestiones de forma y legalidad, pero no por razones de fondo. El secretario de Defensa (o “Guerra”, como él se ha bautizado) Peter Hegseth elevó un pedido de fondos para la guerra de 200.000 millones de dólares, que Trump está evaluando cuándo enviar al Congreso. El 4/3, el portal Politico.com informaba que “Algunos demócratas no descartan votar a favor de una inyección de fondos militares multimillonaria, lo que podría provocar un choque interno en las próximas semanas para un partido cuya base política está horrorizada por la agresión del presidente Donald Trump contra Irán”. “Varios demócratas del Comité de Servicios Armados del Senado no descartan apoyar un mayor financiamiento para el Pentágono. Entre ellos se encuentran el principal demócrata del comité, el senador Jack Reed de Rhode Island, así como los senadores Gary Peters de Michigan, Tim Kaine de Virginia y Elissa Slotkin de Michigan.” Entre estos cuatro legisladores han recibido más de 2 millones de dólares de financiamiento de campaña de AIPAC y otros lobbies pro-Israel, aunque están lejos de ser los únicos demócratas que son financiados.
 Trump se ha lanzado a la guerra en función de un interés de conjunto del imperialismo, no exclusiva ni principalmente a partir de los planes de Netanyahu. De hecho, fue avalada por el Consejo de Seguridad de la ONU. La tendencia guerrerista no surge con Trump, por otra parte. La guerra de la OTAN en Ucrania y el genocidio en Gaza son anteriores al gobierno de Trump 2.0 e incluso de Trump 1.0, con Obama y Biden impulsando el armamentismo y la guerra. El reordenamiento político y militar del Medio Oriente es un objetivo del imperialismo en función del control de recursos energéticos vitales sobre todo para sus competidores y del establecimiento de regímenes políticos que sean un punto de apoyo en la guerra mundial en desarrollo. Las disputas en los partidos imperialistas o en los aparatos de inteligencia no desmienten este objetivo común, sino que giran en torno a los métodos políticos y diplomáticos para llevar adelante este proceso guerrerista. En lo interno, el presidente Republicano impulsa un régimen de poder unipersonal y anticonstitucional como complemento indispensable de la orientación guerrerista, buscando liberarse de las restricciones legales y de las negociaciones en el Congreso o en la ONU, y provoca quiebres con la OTAN. Su “salida” para la guerra en Irán no contempla un recule, que podría terminar con su régimen: conduce a más masacres y genocidios. 
 La derrota de los Trump y Netanyahu sólo será el resultado de la acción de la clase obrera internacional, en un contexto en que el imperialismo lleva adelante una guerra extremadamente impopular que plantea crisis y fracturas en el propio aparato de inteligencia y del ejército. Mientras la guerra dispara los precios del petróleo y el gas, y acelera la inflación, la población estadounidense sufre los recortes en los derechos de salud que ya son anteriores a esta nueva masacre en Medio Oriente. Las privaciones de las masas como consecuencia del militarismo y la guerra empujan a una agudización de la lucha de clases y a grandes crisis políticas.

 Rafael Fernández - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
24 /03/2026