martes, febrero 28, 2023

Pogromo de colonos sionistas en Cisjordania


En un hecho sin precedentes 400 colonos sionistas armados “arrasaron este domingo la ciudad palestina de Hawara en Cisjordania” (Haaretz, 27/2). Mataron a un palestino de 37 años, dejaron 98 heridos y destruyeron decenas de viviendas. Un hecho similar se produjo en la aldea palestina de Burin, al norte de Hawara. 
 El ejército israelí detuvo a seis colonos. Por supuesto que se trata de un gesto pour la galerie. El pogromo de los colonos sionistas está inscripto en la estructura social del Estado sionista. “Daniella Weiss, una figura destacada del movimiento de asentamientos, declaró ´¿Por qué deberíamos parar? Estamos protegiendo la vida de los judíos... Es una pena que el ejército se hiciera presente … los colonos ´tienen muchas armas´, no hay necesidad de una presencia militar en el sector. ´Cualquiera que piense que tenemos que usar el ejército para hacer frente a estos atacantes y no mediante el fortalecimiento de los asentamientos está equivocado´” (ídem). 
 Los hechos se produjeron 24 horas después de una cumbre en Aqaba, Jordania, de “altos funcionarios de defensa israelíes con funcionarios palestinos para discutir cómo prevenir una mayor escalada en Cisjordania”. Según el Departamento de Estado norteamericano, “las medidas tomadas en Aqaba representan un punto de partida para construir una coordinación regular y continua para garantizar que ningún extremista pueda poner en peligro la seguridad de israelíes y palestinos por igual” (ídem). El gobierno israelí respondió con un proyecto ley que de reinstala la pena de muerte judicial contra los luchadores (‘terroristas’) palestinos. 

 Norberto Malaj 
 28/02/2023

Más muertes en el Mediterráneo: La otra guerra imperialista


Un nuevo naufragio deja al menos 60 muertos en las costas italianas. 

 La costa italiana de la playa de Stucco di Cutro, a solo 20 kilómetros de la ciudad de Crotone, Calabria, fue el escenario de un nuevo naufragio de inmigrantes en el mar Mediterráneo. Una embarcación de madera proveniente de Esmirna, Turquía, que transportaba a más de 200 personas provenientes de Irán, Irak y Siria, chocó contra las rocas y encalló en la arena cuando la tripulación intentaba maniobrar para escapar de un supuesto control. Apenas 80 personas lograron llegar a la costa. En el mar se recuperaron cerca de 60 cadáveres –en su mayoría, niños y niñas. Las víctimas podrían ser muchos más. Los sobrevivientes denunciaron que, cuando se encontraban a unos 500 metros de la costa, los traficantes confundieron luces con una patrulla. Para ganar velocidad, comenzaron a arrojar gente por la borda. Cada migrante había pagado entre cinco mil y diez mil euros por trepar a esta trampa mortal. Estaríamos en presencia de una de las peores catástrofes de los últimos 10 años en el Mediterráneo. El tránsito de inmigrantes desesperados a través del Mediterráneo ha recrudecido. En las pocas semanas que van del 2023, ya se registraron 225 muertos. En 2022, hubo 2.406. Suman más de 26 mil muertes desde 2013. 
 Los traficantes de personas utilizan tres rutas principales: Mediterráneo Central, Occidental y Oriental. La primera, que conecta Libia y Túnez con Italia, es la más mortífera del mundo. Más de 17 mil muertos y desaparecidos registrados desde 2014 hasta hoy (Clarín, 27/2). Estos números se encuentran subestimados debido a la existencia de naufragios “invisibles” –aparición de embarcaciones vacías o aparición repentina de restos en las costas.
 Europa se encuentra profundamente dividida en cómo abordar de manera concreta a los migrantes. La Unión Europea (UE) ha concedido millonarios aportes, alrededor de 6000 millones de euros, a Turquía para desalentar las rutas migratorias terrestres, principalmente por los Balcanes (Bulgaria, Hungría). Esto ha intensificado las rutas marítimas, al día de hoy el 20 % de las embarcaciones provienen de Esmirna. El pasado 10 de febrero una cumbre en la cual participaron los jefes de Estado, se planteó acelerar la devolución de migrantes irregulares y aumentar la protección de las fronteras exteriores. Austria, junto a otros siete países, llegaron a proponer la construcción de vallas en las fronteras terrestres para evitar el ingreso de inmigrantes por la zona de los Balcanes. Esto no debe sorprender: hace dos años que la UE se ha planteado reformar el sistema de asilo, pero esto se encuentra completamente paralizado. Las mayores tentativas incluyen un sistema “solidario”, pero que contempla la posibilidad de los países de rechazar solicitudes de asilo y simplemente financiar el viaje de regreso al país de origen. 
 Mientras todos los funcionarios europeos se han lamentado por las muertes en las costas calabresas, el gobierno ´neofascista´ de Italia ha avanzado en una reforma que dificulta enormemente la llegada de las precarias barcazas a las costas italianas. Se han puesto puertos habilitados para el ingreso de migrantes y naufragios, todos en el norte del país, lo que conlleva un alargamiento del viaje en al menos 5 días. En los últimos meses diversas ONG que participan de los rescates a náufragos han sido enviados a puertos lejanos.
 La ley contempla multas y la incautación de las embarcaciones que incumplan con la normativa, llegando a 50 mil euros de multa. El gobierno de Meloni no esconde que su principal propósito es evitar que se realicen los viajes marítimos, bajo la excusa de que los mismos son realizados por traficantes de personas. La norma italiana contradice con todo el derecho internacional en materia de asilo y trato humanitario. 
 El presidente Mattarela, que es de un partido opositor a Meloni, convocó a “un fuerte compromiso de la comunidad internacional para eliminar las causas que subyacen a los flujos de migrantes: guerras, persecuciones, terrorismo, pobreza, territorios que se vuelven inhóspitos al cambio climático” (Clarín, 27/02), mientras su gobierno se ha empeñado en el envío de armas y el aumento del presupuesto militar para abastecer a Ucrania, como parte de la empresa bélica imperialista de la OTAN. 
 La crisis de los refugiados no puede ser resuelta por los gobiernos de la guerra mundial –es necesaria una campaña internacional contra la guerra y sus gobiernos. 

Joaquín Antúnez
 28/02/2023

Rusia - Ucrania: el aniversario de la guerra imperialista // Análisis de Gabriel Solano

Human Rights Watch: defender la represión en nombre de los derechos humanos

De Rusia a Argentina. ¿Qué es el turismo de parto?

lunes, febrero 27, 2023

Casi 7 millones de niñxs y jóvenes son pobres


El fracaso de los políticos capitalistas es indiscutible. 

 Según el Indec, el 52,9% de los menores de 17 años está bajo la línea de pobreza. La distancia entre los ingresos populares y el costo de vida es cada vez más grande, obra de todos los políticos capitalistas que se alternaron en el poder, gobernando para una clase social minoritaria en perjuicio de las mayorías. Una orientación política responsable de que 6,8 millones de niñxs y jóvenes en Argentina vivan en hogares bajo la línea de pobreza y sean mayoría dentro de la población más pobre. 
 Los datos se desprenden de la Encuesta Permanente de Hogares del Indec, correspondiente al tercer trimestre 2022. El informe arroja que el 52,9% de lxs menores de 17 años pertenece a núcleos familiares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la Canasta Básica Total (CBT), monto que delinea el umbral de la pobreza. El porcentaje asciende a un dramático 74,6% en Chaco, al 69,9% en Formosa y al 64,4% en San Luis, evidenciando la corresponsabilidad de los gobernadores -de uno u otro color político- en edificar esta catástrofe. A su vez, lxs niñxs y adolescentes componen el 37% -más de un tercio- de la población pobre del país. 
Que los pibes hoy sean los más pobres entre los pobres muestra de manera contundente el fracaso de un régimen en su totalidad. Tanto peronistas, como macristas y radicales son artífices de esta realidad aciaga, por haber gobernado para los poderosos a costa de los trabajadores, atacando el salario, los puestos de trabajo y las condiciones laborales. En la actualidad, ambos bloques están comprometidos en honrar el acuerdo con el Fondo Monetario, sacrificando en ese altar los derechos de las infancias y el conjunto de las necesidades sociales. 
 Finalmente, mientras la línea de pobreza se ubica en $163.539, el ingreso medio de la población llega apenas a $80.000, como resultado de las paritarias que cierran a la baja y el crecimiento del trabajo precario, bajo la anuencia gubernamental. Lo anterior explica que 5 de cada 10 niñxs y jóvenes habiten hogares donde lxs adultxs no ganan los suficiente como para costear los bienes y servicios incluidos en la canasta básica. Ningún gobierno puede jactarse de promover derechos para la niñez, cuando son los encargados de empobrecer a las familias trabajadoras que llevan adelante esas crianzas. 
 A esto hay que añadirle las consecuencias del ajuste fondomonetarista. Sin ir más lejos, la caída real del presupuesto destinado al pago de la Asignación Universal por Hijo, sumado a la disparada del precio de los alimentos, condujo a que dicha prestación solo llegue a cubrir hoy en día el 60% de las necesidades calóricas de unx niñx, según la consultora Ecolatina. El gobierno que destruye los ingresos populares es el mismo que recorta la asistencia social en pos de complacer al FMI, como se ve también en las 100.000 bajas del Potenciar Trabajo. A fin de cuentas, el peronismo que prometía la heladera llena y la vuelta del asado, hoy es sinónimo de hambre para familias enteras que no tienen otro remedio que acudir a los comedores barriales para alimentar a sus hijxs. 
 Sabemos que unx niñx alcanzado por la pobreza padece un sinfín de vulneraciones. La falta de ingresos crea niñeces condenadas a saltearse una comida diaria, a salir a hacer changas, a cargar con el cuidado de hermanxs menores mientras lxs mapadres trabajan -ante la falta de dispositivos estatales-, a entrar tempranamente en contacto con la marginalidad que supone patear la calle solx a tan corta edad, a no tener juguetes, a lidiar con la falta de acceso a servicios esenciales y la crisis habitacional. Son quienes en invierno deben elegir entre pasar frío o calefaccionarse con métodos inseguros a riesgo de sufrir accidentes. Son aquellos que en verano se quedan sin presión de agua para consumo personal o para llenar la pelopincho y sobrellevar el calor.
 La juventud pobre también es flanco de ataque de las redes de trata y narcotráfico que inundan las barriadas del territorio nacional en connivencia con la policía. La misma policía que dispara contra esos jóvenes cuando se niegan a robar para ella o cuando los tildan de “pibes chorros” por el simple hecho de llevar puesta una visera. Matan para regimentar, sabiendo que la impunidad estatal es la norma en los casos de gatillo fácil. 
 A su turno, si unx niñx no tiene resueltas sus necesidades materiales difícilmente pueda transitar trayectorias escolares satisfactorias. Sin embargo, tanto el oficialismo como la oposición patronal, que han empobrecido a les estudiantes y desfinanciado la educación pública, se empeñan en responsabilizar a los docentes de la crisis educativa, con el objetivo de atacar sus condiciones laborales y devaluar los contenidos curriculares, orientándolos a las necesidades del mercado. 
 La lista de riesgos y privaciones a los que están expuestxs lxs niñxs y adolescentes pobres es interminable. En ese sentido, si tomamos la situación de las infancias y la juventud como variable para evaluar a un gobierno, podemos afirmar que, con más de la mitad de esa población sumergida en la pobreza, el fracaso de todas las gestiones presidenciales de las últimas décadas es categórico. Ahora bien, debemos denunciar a los falsos libertarios, que se apoyan en ese argumento para postularse como alternativa, pero ofreciendo un programa reaccionario que no hará más que profundizar esta barbarie, ya que incluye la anulación de los derechos laborales, la privatización de la educación y hasta la legalización de la venta de niñxs que propone Milei.
 Solo mediante la lucha y la organización, de forma independiente a los políticos capitalistas, podemos conquistar un futuro mejor para nuestrxs pibes, en el cual dejemos de criar rodeadxs de carencias, condición necesaria para habilitar infancias plenas y mapaternidades deseables. 

 Sofía Hart

Estados Unidos: el derrame tóxico en Ohio desata un choque político


Demócratas y republicanos, responsables de la depredación ambiental.

 El derrame químico que tuvo lugar en East Palestine, Ohio, luego de que se descarrilara un tren con materiales tóxicos, causó un gran daño ambiental y social. Según organismos oficiales, cerca de 45.000 animales murieron, y los habitantes están sufriendo fuertes dolores de cabeza e irritaciones subcutáneas. Más de 11 kilómetros de arroyos fueron afectados. 
 El derrame se produjo el 3 de febrero, luego del vuelco de un tren perteneciente a Norfolk Southern, una de las empresas ferroviarias más grandes de Estados Unidos. Más de 50 vagones del convoy se prendieron fuego, y al menos diez de ellos contenían materiales tóxicos. Los habitantes de East Palestine, que fueron evacuados, volvieron a sus casas el 8 de febrero. 
 La National Transportation Safety Board reportó que el tren presentaba problemas técnicos. Norfolk Southern habría rechazado instalar en el convoy los mecanismos necesarios para evitar este tipo de accidentes. Además, se descubrió que el tren había experimentado problemas previos, como se evidenció en un video en el que se observan chispas debajo de algunos vagones del tren antes de que llegara al centro de East Palestine. 
 Los bomberos tuvieron que esperar varios días para acercarse al incendio, debido a la toxicidad. La sustancia química que se volcó fue cloruro de vinilo en estado líquido, la cual se utiliza en la fabricación de PVC. Según el Departamento de Servicios de Salud de Wisconsin, “la exposición al cloruro de vinilo puede afectar el hígado, los riñones, los pulmones, el sistema nervioso y la sangre de una persona. Las personas expuestas a niveles extremadamente altos pueden tener un mayor riesgo de aborto espontáneo y defectos de nacimiento” (Bae Negocios, 13/2).
 Para evitar un mayor derrame de químicos, los bomberos decidieron realizar una explosión controlada. Esto, sin embargo, provocó un humo tóxico que afectó gravemente a las personas y animales de la región. La explosión produjo la liberación de subproductos como cloruro de hidrógeno y fosgeno (un gas que fue utilizado como arma química durante la Primera Guerra Mundial), lo que empeoró aún más la situación. 
 Los organismos gubernamentales de Ohio (liderado por Mike DeWine, del Partido Republicano) aseguraron que los sistemas de agua locales ya no contienen sustancias químicas y que el suministro municipal de agua es potable. No obstante, los vecinos de Ohio han difundido videos que muestran agua contaminada saliendo de los grifos. El desastre podría ser mayor; por ejemplo, si los químicos llegaran al Río Misisipi, el 22% del agua de Estados Unidos se vería afectada. 
 El gobierno de Joe Biden ordenó a la empresa que se encargue de la limpieza de todas las áreas contaminadas. Varios residentes de East Palestine, por su parte, han presentado demandas contra Norfolk Southern, exigiendo indemnizaciones. 
 No es la primera vez que en Ohio ocurre un hecho de estas características. En 2014, los habitantes de Toledo estuvieron varios días sin poder beber agua debido a la presencia excesiva de fósforo y nitrógeno en el Lago Erie, causada por una fuga de fertilizantes. Además, el Río Cuyahoga, que fluye por el sudoeste y el noroeste de Ohio, fue uno de los ríos más contaminados en la historia de Estados Unidos; se incendió en trece ocasiones entre 1868 y 1969. 

 Demócratas y republicanos

 El acontecimiento generó nuevas confrontaciones entre los principales partidos capitalistas de Estados Unidos. Donald Trump, en modo campaña electoral, viajó a Ohio y desde allí criticó duramente la política demócrata frente al desastre ambiental.
 Los demócratas, entretanto, acusan a sus rivales de haber bloqueado una regulación que habría aumentado las medidas de seguridad preventiva. Trump tiene un gran interés en Ohio, que se transformó en un bastión republicano; ganó allí las elecciones en 2016 y en 2020. 
 El líder republicano, incluso, se dio el lujo de correr a Biden por izquierda. Dijo que en vez de visitar Ohio y hacerse cargo del problema, el presidente se “dedica a recorrer Ucrania, a la vez que señaló que ‘esperaba que le sobre algo de dinero’ cuando vuelva para ayudar a los habitantes, en referencia al gasto en ayuda militar para la guerra con Rusia que algunos republicanos empiezan a criticar” (El País, 23/2). 
 El secretario de Transporte, Pete Buttigieg, anunció que pondrá en marcha una norma para mejorar los frenos de los trenes de carga, la cual fue derogada durante el mandato de Trump. El magnate, como es sabido, es un negacionista del cambio climático y bajo su gestión dio todo tipo de facilidades a las petroleras. 
 El gobierno de Biden también es responsable de la depredación ambiental. La petrolera ExxonMobil y la compañía de comercio electrónico Amazon, gigantes de la burguesía norteamericana, por ejemplo, son dos de las empresas más contaminadoras del mundo y están respaldadas por él. 
 Ni demócratas ni republicanos tienen una salida al problema ambiental. Para terminar con la crisis ambiental hay que terminar con el sistema social que la genera, el capitalismo.

 Nazareno Kotzev

México: López Obrador “nacionaliza” el litio


¿Por qué los monopolios imperialistas no protestan? ¿Mucho ruido y pocas nueces?

 El sábado 18 de febrero de 2023, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (Amlo) firmó en el Estado de Sonora la “nacionalización” del litio, en su visita al municipio de Bacadéhuachi. Se trata de un decreto complementario de la reforma a la ley minera sancionada en abril de 2022 que ya había declarado entonces de utilidad pública la exploración, explotación y el aprovechamiento de este mineral, otorgando al Estado mexicano el uso exclusivo de este recurso. Incluso en aquella oportunidad parecía superfluo porque ya la Constitución de México señala la propiedad nacional de los recursos mineros y petroleros. Pero, por lo menos, en aquella oportunidad se constituyó la empresa estatal LitioMX para llevar adelante esta explotación. 
 Ahora, en un alarde de actuado nacionalismo, Amlo declaró: “lo que estamos haciendo ahora, guardadas las proporciones y en otro tiempo, es nacionalizar el litio para que no lo puedan explotar extranjeros, ni de Rusia, ni de China, ni de Estados Unidos. El petróleo y el litio son de la nación, son del pueblo de México”. Autocomparándose con las expropiaciones realizadas por el presidente Lázaro Cárdenas en la década de 1930 de los monopolios petroleros imperialistas. 
 No obstante, detrás de la escena montada, la realidad es otra. En efecto, la agencia noticiosa Nueva Rioja dio cuenta de una reciente declaración del canciller mexicano Marcelo Ebrard, quien señaló sin ambages: “en las próximas semanas habrá una llamada telefónica entre el primer mandatario (mexicano) y Elon Musk (el magnate sudafricano y norteamericano, propietario de Tesla, empresa líder en la fabricación de autos eléctricos) para que instale una planta en México”. Según Infobae, la inversión ascenderá a “10.000 millones de dólares”. De acuerdo a la publicación Energía estratégica, “López Obrador respaldó el avance de la fábrica BMW” y añadió que constituirá una inversión de 1.000 millones de dólares. El mismo órgano periodístico dejó trascender que había un acuerdo entre Amlo y Joe Biden para compartir información sobre los mencionados yacimientos de litio de Sonora. “(Amlo) Destacó los importantes avances tecnológicos de potencias como Estados Unidos y la importancia de trabajar con capitales extranjeros”, lo cual ratifica los trascendidos. Y añadió (López Obrador): “Estados Unidos va a tener cerca de Sonora chips en Arizona. Además ahí está la Ford, la industria automotriz, y se complementa con los chips. Esto es lo que está haciendo BMW en San Luis Potosí (otra región rica en litio)”. Para darle más fuerza a sus dichos, y no quedarse en ellos, Amlo declaró (Infobae, 19/2): “Ayer nos reunimos en Nogales por la tarde con la gobernadora de Arizona (Katie Hobbs) porque ellos van a tener un complemento que son los semiconductores, los famosos chips. Estados Unidos dependía, y toda América del Norte, de estos semiconductores que se producen básicamente en Asia”.
 El gobierno “nacional y popular” de Morena se está convirtiendo en una pieza clave del imperialismo norteamericano en su guerra comercial con China, fortaleciendo su “alianza”-dependencia (como socio menor en el TMEC) con el imperialismo yanqui. Por otra parte, la agencia noticiosa Bloomberg entrevistó al CEO de Litio MX (empresa creada con la citada reforma de 2022 por el gobierno mexicano para explotar el litio), Pablo Taddei, quien reveló que “negocia con empresas de toda la cadena de valor para concretar asociaciones público-privadas”. Podemos añadir a estos datos irrefutables y lapidarios, que ya existen varias empresas extranjeras que han obtenido concesiones, entre las que se destaca, ya que ha comenzado con tareas de exploración y explotación de litio en Sonora, la china Ganseng Lithium (que compró la empresa a la inglesa BocanoraMinerall) y estará a salvo ya que el artículo 3 del decreto expresa de un modo taxativo: “Quedan a salvo los derechos y obligaciones de los titulares de concesiones vigentes que se encuentran dentro de la zona de reserva de Litio LIMX” ( la empresa estatal creada por Amlo para la explotación de litio”). Es decir, se nacionalizan las “reservas” de litio existentes para futuros emprendimientos. Las que ya están entregadas-concesionadas serán respetadas. ¡Extraña nacionalización la de Amlo! 
 Para el imperialismo yanqui la asociación de los capitales americanos con el gobierno de Amlo para explotar la extracción de litio mexicano es sumamente ventajosa por los grandes ahorros que implican los bajos costos laborales, así como la electricidad y otros insumos. La agencia de noticias Bloomberg señala que respecto a Estados Unidos la explotación, exploración e industrialización del litio es en México de solo un 37%. No es poco, teniendo en cuenta la magnitud del negocio que aspira a explotar, esto es: 234.850 hectáreas que abarcan potenciales yacimientos del mineral en Sonora, San Luis Potosí, Zacatecas y Baja California, según datos de la Secretaría de Economía mexicana. México tiene solo un 2% de las reservas mundiales de litio (está en 10° lugar del orden internacional) y su costo es mayor que en el cono latinoamericano de Argentina, Bolivia y Chile. 

 Conclusión

 Las declaraciones de López Obrador, haciendo profesión de fe de nacionalismo y defensa de la soberanía, son un maquillaje de los negocios reservados fundamentalmente al imperialismo norteamericano, y en forma secundaria al europeo (acuerdos con Biden y la gobernadora de Arizona y conversaciones con Elon Musk). En segundo lugar, estos acuerdos colocan a México como un aliado menor del imperialismo norteamericano en su feroz guerra comercial con China. 
 No obstante, para resguardar la seguridad jurídica del capital invertido, preserva los derechos de la explotación del litio a la empresa china Ganfeng y otras de diverso origen, una señal a todo capital privado que quiera invertirse en México. 
 Cuestión esencial es que el gran capital extranjero resulta favorecido, ya que se le proporciona una materia prima esencial para la industria automotriz y de semiconductores y una fuerza de trabajo considerablemente barata, en el marco de una legislación laboral y jubilatoria cuya característica es el libre despido y la inestabilidad laboral, altamente favorable al capital extranjero, lo cual permite aumentar su tasa de beneficio. 
Por último, la “administración estatal” de la explotación del mineral estará en manos del Estado mexicano, sin existir ningún control por parte de los trabajadores; un Estado claramente alineado con el imperialismo norteamericano. Se trata de una pseudo nacionalización, como la que hizo el kirchnerismo al “renacionalizar YPF” transformándola en una “empresa mixta”, quedándose con el 51% de las acciones y asociándose a los monopolios petroleros en el 2013. Esos hicieron así “reserva” de “reservas de concesión” (Vaca Muerta, etc.). Algo típico de los monopolios imperialistas que quieren tener bajo su control los yacimientos de materias primas para que no puedan ser usados por monopolios competidores. 
 Rápidamente, las autollamadas “corrientes de izquierda” dentro del oficialista Frente de Todos en el gobierno (el PCR de Alderete y la CCC, el Frente Patria Grande de Juan Grabois e Itai Hagman y el llamado Partido Piquetero) salieron a pedir al gobierno de Alberto Fernández de Argentina que siga el “ejemplo” de Amlo. Pero no se han escuchado sus denuncias de cómo en la Argentina la política entreguista del gobierno “popular” permite a los monopolios saquear esta riqueza natural a más no poder. Como señaláramos en el análisis realizado en la edición digital de En defensa del Marxismo (octubre 2022) se plantea la lucha por la “estatización bajo control de los trabajadores de los yacimientos, una producción integrada a un plan nacional de industrialización y el derecho a veto de las comunidades en materia ambiental”. Esto no lo podrá hacer un gobierno entreguista-fondomonetarista. 
 Las organizaciones de lucha de lucha de los trabajadores y los partidos de izquierda en México deben denunciar las limitaciones de esta supuesta nacionalización del litio, desenmascararla y señalar que esta riqueza debe estar administrada por la clase obrera y no por una burguesía entreguista.

 Roberto Gellert

La crisis de reservas, la flexibilización de las metas y el fracaso del programa del FMI


Un salvavidas de plomo a un gobierno que se hunde. 

 Después de haber sobrecumplido en 2022 las metas de ajuste impuestas por el FMI, el gobierno habría conseguido que el organismo flexibilice la meta trimestral de acumulación de reservas, que aparece como incumplible porque el Banco Central sigue perdiendo divisas. Bajaría así el monto de dólares que debía recaudar para marzo, aunque el objetivo anual quedaría inamovible. Es una soga que el Fondo y el gobierno de Biden le tiran al gobierno peronista para no forzar un estallido, como probablemente suscitaría la caída del programa u obligar a una brusca devaluación que dispare una hiperinflación. 
 La “ola rosa” de gobiernos de contención ante el escenario de rebeliones populares en América Latina sigue siendo la opción por la que opta el imperialismo (con Lula como máximo exponente). Claro que, como contrapartida, exige al Frente de Todos que siga haciendo el trabajo sucio de ajustar el gasto público a costa de la población trabajadora, cuando en definitiva las sucesivas revisiones muestran el fracaso de todo el programa fondomonetarista, que todos los políticos capitalistas plantean sostener.
 Además de la sequía, que reduce el ingreso de divisas por exportaciones, la acumulación de reservas también está cuestionada por el encarecimiento de las importaciones, el pago de los elevados intereses de deuda y la recompra de bonos en dólares que activó la Secretaría de Finanzas para intentar contener la brecha cambiaria. Sin embargo, al mismo tiempo el FMI indica al gobierno que debe frenar el esquema de desdoblamiento cambiario, cuyo mayor exponente fue el dólar soja, es decir que apuntó contra los mecanismos (usurarios) con que el año pasado se logró cumplir la meta -los costos los vemos ahora, porque eso motiva la retención de la cosecha a la espera de nuevos beneficios cambiarios. 
 Desde el gobierno nacional sostienen que esta modificación otorgará un mayor margen para liberar pagos de importaciones y así sostener el nivel de actividad, cuando diciembre se consagró como el cuarto mes de contracción por las trabas a los insumos que se compran en el exterior. Pero las cuentas no dan, ya que en enero, la balanza comercial dejó un saldo negativo de casi 500 millones de dólares, augurando mayores controles sobre el uso de dólares para importaciones, que junto con el endeudamiento seguirán las vías para cumplir con el nuevo recálculo en la meta de reservas. 
 En tanto, no habrá cambios en los objetivos de déficit fiscal y de emisión monetaria, incluso cuando enero marcó un rojo primario de $204.000 millones producto de la caída en las retenciones y dejó poco margen para la meta fiscal del primer trimestre con el FMI. Esto sucede en el inicio de la campaña electoral, donde las elecciones dejan planteada una mayor erogación fiscal, por lo que el ajuste va camino a recrudecerse atizando la tendencia recesiva, los niveles de endeudamiento y el golpe al bolsillo popular. 
 No podemos seguir siendo los trabajadores quienes pagamos los platos rotos del fracaso de los políticos capitalistas y el programa del FMI. Para terminar con la fuga de divisas y la desvalorización permanente de la moneda nacional es necesario echar a los políticos capitalistas y reorganizar la economía priorizando las necesidades sociales y de desarrollo nacional. 

 Camila García

A propósito del cierre forzado de Redfish


Se trata de un medio digital de izquierda, con sede en Alemania. 

 Redfish, un medio digital de izquierda con sede en Alemania, acaba de anunciar su cierre forzado por “la agresión mediática de la Unión Europea (UE)”, según denunciara en su portal. Desde su página web y en las redes sociales, desde 2017, el colectivo de periodistas de Redfish usó las plataformas para producir y poner en circulación videos de la represión en Francia a las masivas manifestaciones contra la reforma jubilatoria de Macron, de las movilizaciones contra el cambio climático en Alemania; contenido sobre el golpe de Estado en Perú, las brutalidades del gobierno filipino; y homenajes aniversario a figuras como Rosa Luxemburgo o Amilcar Cabral, entre otros tantos contenidos que intentan asumir –así lo declaran- “la perspectiva de todos aquellos que estén oprimidos por el sistema capitalista en el Norte y el Sur Global”, por “el racismo, la guerra, el imperialismo, el patriarcado, el ecocidio y la desigualdad extrema”. 
 Si bien denuncian hostigamiento y distintas formas de censura casi desde los primeros años de su lanzamiento, la guerra en curso “brindó una oportunidad de oro” para que tanto la UE como las grandes plataformas puedan asfixiar al pez rojo, cuya empresa matriz es Ruptly, que pertenece a la cadena de Russia Today.

 La excepción de la regla

 En octubre de 2022 entró en vigor en todo el ámbito de la Unión Europea la Ley de Servicios Digitales, con el objetivo de regular las plataformas, crear “un entorno en línea más seguro y responsable” con “nuevas y exhaustivas obligaciones para que las plataformas en línea reduzcan los daños y contrarresten los riesgos”, entre otros propósitos declarados. 
 Con todo, el colectivo de periodistas denuncia uno de los artículos de la ley, que establece un estado de excepción para los “tiempos de crisis”, cuando “puede ser necesario que los proveedores de plataformas en línea muy grandes tomen con urgencia ciertas medidas específicas”, frente a “circunstancias extraordinarias que pueden dar lugar a una amenaza grave para la seguridad”, como podrían resultar de “conflictos armados o actos de terrorismo…” (Regulation 2022/2065 of the European Parliament and of the Council of 19 October 2022 on a Single Market For Digital Services, art.91). Como sucede con todas las leyes que se elaboran para garantizar la “libertad de prensa”, los encomiables propósitos no se cumplen o rara vez se aplican, mientras que las excepciones se ejecutan contra aquellos que nadan contra la corriente. 
 Los Estados y las grandes plataformas digitales –a quienes la ley intentaría regular para “seguridad de sus usuarios”- aunaron sus esfuerzos en estos “tiempos de crisis” para alinear a los medios europeos detrás de los intereses de la Otan y el imperialismo estadounidense. Una de las primeras acciones contra Redfish fue la de etiquetarla como “un medio afiliado al Estado ruso”, marbete que no aplicaron ni a los restantes medios de la UE o a las corporaciones digitales que tienen compromisos o con sus gobiernos o con el aparato de inteligencia estadounidense, o con la Otan. “Si informas lo que le gusta a la corriente principal –señalan en su despedida- te certifican como periodista; si informas algo que no les gusta, te designan como una amenaza”. 
 El colectivo de periodistas también denuncia que se le dio de baja a contenidos a pesar de cumplir con los términos y condiciones estipulados, se le aplicó etiquetas de advertencia para hacer invisible el contenido o impedir que se lo comparta, se calificó a sus producciones como actos de desinformación, se le congeló temporariamente su cuenta bancaria, entre otras acciones de censura directa o indirecta. 
 En tiempos de guerra se hace más evidente que el “ecosistema” de medios y plataformas no tiende a la diversidad de voces y perspectivas sino más bien a su homogénea concentración bajo la alianza de hierro entre Estados y corporaciones: el pez grande se come al pez chico. Redfish cierra su texto con esta cita: “En todo el mundo, dondequiera que haya capitalistas, la libertad de prensa significa libertad para comprar periódicos, comprar escritores, sobornar, comprar y falsear la opinión pública en beneficio de la burguesía.” Pertenece a Lenin, quien no solo alentó y creó medios para defender la perspectiva de los oprimidos por el sistema capitalista sino que planteó la necesidad de que los medios fueran el organizador colectivo para la revolución.

 Santiago Gándara

domingo, febrero 26, 2023

El patriotismo capitalista


“Ese día de fiesta nacional se amontonaba a todos los críos en un patio y se los hacía jurar fidelidad a la bandera. ‘¿Xurais defender este símbolo inmacvlado con la sangre de vos, sin importar quáles razones tuvierais para no facerlo?’ A lo que los críos contestaban gritando bien fuerte ‘Sí, con esta sangre, xuro!’ De ahí hasta la muerte, los habitantes de Calataid llevarían con orgullo la cicatriz de la Jura a la Bandera, la cual no sólo era imprescindible para hacer cualquier trámite público, como ingresar al honorable cuerpo de Alamines de Cerdos y Gallinas para cobrar las tradicionales coimas, sino que también servía para practicar una vieja costumbre que consistía en medírsela cada vez que dos viejos amigos se encontraban (…) ‘Quando me empuxaron con los otros críos en el patio de la escuela para que xurara por ese pedazo de trapo, grité bien forte No xuro! Pero el mío No se perdió entre los obedientes xuro de mis compañeros’”. 
 Este momento de la novela cubista La ciudad de la luna (2009) es una ficción-testimonio de mi experiencia como estudiante de primer año de secundaria durante la dictadura militar en Uruguay. Mientras el director recitaba las frases patrióticas que hacían llorar a los padres, yo recordaba a mi abuelo, torturado por el capitán Nino Gavazzo, luego prisionero acusado de darle de comer a unos tupamaros fugitivos a quienes ni siquiera conocía. Recordé a mi tío, también torturado, y recordé a su joven esposa pegándose un tiro en el pecho. Yo tenía cinco años, pero jamás olvidé. Recordé las conversaciones en una granja de Colonia, donde dos hombres de cara al farol de la cocina mencionaban que los cuerpos aparecidos en el Río de la Plata no eran de pescadores sino que habían sido arrojados desde aviones argentinos, más de diez años antes de que uno de los pilotos lo confesara en 1992. 
 Cuando le pregunté al profesor de “Educación Moral y Cívica” qué significaba la rama de laurel en el escudo nacional, me golpeó en la mano por señalar el símbolo sagrado con un dedo. El profesor de historia, orgulloso descendiente de un capitán inglés y cansado de mis preguntas, me dijo frente a toda la clase que nunca un familiar mío iba a tener una calle con su nombre. No entendí por qué eso era importante ni lo entiendo ahora. Poco después le pregunté a la profesora de literatura, una mujer muy amable, por qué ni siquiera se mencionaba a Juan Carlos Onetti y su respuesta fue: “porque el país le dio todo, educación, trabajo, familia y él se fue a otro país a criticar al suyo propio”.
 Años después, cuando la incipiente democracia liberó a los presos políticos de Libertad, uno de ellos fue de visita a la granja de mi abuelo y le contó que, con un familiar, había puesto un restorancito y habían invitado a uno de los compañeros que era cantor. Pero un día le pidió que incluyera alguna canción que no fuese de protesta. El músico se ofendió y allí terminó la amistad. “Él debe entender que no podés mantener tu negocio solo con clientes que piensan como nosotros”, comentó mi abuelo. 
 La actitud del cantor revolucionario ante el contexto tiene algo en común con el recurso dialéctico de los influences del capitalismo. Un popular youtuber iraní emigrado a Estados Unidos que se define como “alguien que ama este Gran País”, una vez entrevistó a un profesor estadounidense que se define como marxista. Luego de hacer un despliegue de ignorancia histórica, apenas pudo le tiró con la clásica: “¿Por qué no te vas a vivir a Rusia”. Rusia ni siquiera es socialista, por lo que aún más clásico es la invitación a vivir en Cuba. Los inquisidores no se toman la molestia de considerar que Cuba es la consecuencia del imperialismo estadounidense y, menos, que es en países como Cuba donde el capitalismo ejerce sus milagrosos poderes con más fuerza. 
 El recurso de cuestionar la vida privada de una persona como argumento en contra de sus ideas es mediocre y cobarde. Como cuestionar a un socialista por enviar a su hija a una escuela privada porque quiere y puede pagarle una educación bilingüe. Como cuestionar a un capitalista pobre (mejor dicho, a alguien que cree en el capitalismo) por enviar a su hijo a una escuela pública. O cuestionar a alguien porque vive en un barrio y no en el otro. Cada individuo vive en circunstancias concretas en un mundo concreto; en cualquier caso, dominado por el capitalismo. 
 Más si es un asalariado. Cuando la crisis neoliberal golpeó América latina a principios del siglo (como consecuencia lógica del endeudamiento forzado en los 70s, el que luego derivó en las recetas del FMI y del Consenso de Washington en los 90s), muchos de aquellos que teníamos la heladera blanca por fuera y por dentro emigramos a Europa o a Estados Unidos como forma de sobrevivir y luego, en algunos casos, por razones profesionales. Algunos se impusieron cambios ideológicos para no sentir la incomodidad de la falsa contradicción: si vives en un país capitalista debes ser capitalista. Si vives en un país socialista debes ser... bueno, hay diferentes opiniones. 
 Actualmente, la consecuencia lógica de las crecientes desigualdades sociales del neoliberalismo y la pérdida de poder extractivo de las potencias imperiales (eufemísticamente llamadas desarrolladas) sobre sus colonias primero, sobre sus dictaduras amigas después y, finalmente, sobre las endeudadas democracias en vías de desarrollo, ha dado paso a un fascismo más visceral. Esta ola nacionalista (no confundir el nacionalismo imperialista con el nacionalismo anticolonialista) nació en “los países desarrollados” y luego, como todo, fue copiado en sus excolonias con complejo de inferioridad. 
 La ventaja del fascismo no es sólo su simplicidad intelectual, ilustrada con su simbología tribal de banderas, escudos, gritos y clichés, sino también su patriotismo visceral y militarista. El odio a todo tipo de otro en nombre del amor al país en el que nacieron o el amor súbito, a primera vista, del país que adoptaron. 
 El patriotismo no es el amor a un país sino el reflejo del amor propio en símbolos ajenos. El amor y el odio a un país son dos ficciones imposibles, pero muy útiles. A veces funciona para revindicar derechos de pueblos oprimidos. A veces, para todo lo contrario. Por lo general, es una de las pasiones colectivas más fáciles de manipular por los más de arriba, aquellos que les importa un carajo la patria, la bandera y la vida de quienes juran morir por ella. 

 Jorge Majfud
 23 de febrero de 2023 - 00:09

Encuentro lejano en el subte B


Todos los adioses son definitivos porque las circunstancias en las que fueron dichos son únicas, siempre. Nada de lo que ocurrió después de pronunciarlos es previsible. Ni comparable con otros adioses porque, como en un ajedrez de los dioses, la partida es infinita. Y lo ocurrido antes, es inmodificable: por ejemplo, que alguien deba partir porque la muerte ronda como una nube espesa, tal como el smog de Buenos Aires en aquel lejano invierno de 1977, cuando era una ciudad de perros, como escribió el poeta Adrián Desiderato. 
 El estado terrorista desplegaba sus tentáculos de miedo, sus larvas de silencio; de sospecha o prohibición. En algún lugar alguien gritaba su nombre en la calle antes de ser secuestrado. Alguien iba al cine y luego a cenar y luego a dormir y luego a tener sexo ocasional o no; alguien era buscado en silencio por una patota militar disfrazada de civil. Alguien tomaba una pastilla de cianuro para no traicionar. Alguien como un obrero, un maestro, un estudiante, un médico, un artista, gritaba su nombre antes de ser arrojado al baúl de un coche. Alguien, como un escritor, decidía disparar para morir antes de ser secuestrado y llevado a las mazmorras de una escuela de marinos. Alguien nacía en la cama sucia de una improvisada sala de partos en un calabozo clandestino con una identidad que tardaría muchos años en revelarse. Y alguien- otras u otros- sabía que no volvería nunca a ver a los que amaba antes de ser arrojado desde un avión al Río de la Plata. El río más ancho del mundo según las letanías escolares. El río marrón como la sangre seca. El río de los secretos profundos que a veces serían revelados con cuerpos aparecidos como un eructo de su marea en las costas de playas tranquilas para veraneos familiares. 
 Y entonces, ese invierno de 1977, la vida cotidiana era insoportable en su apariencia de normalidad como podía ser normal, por ejemplo, que una formación del subte llegara a cada estación a la hora señalada con miles de porteños que repetían el rito de viajar hacia sus trabajos, o sus casas o el cine o a una cita, por ejemplo, de amor. O de despedida. Ese invierno, como había ocurrido por años, mi padre trabajaba en la estación Pueyrredón del subte B, la línea que cruzaba las entrañas de la avenida Corrientes, desde Chacarita a Leandro N. Alem. Su horario, cuando no realizaba horas extras, era desde el mediodía a las 18 horas. A principios de junio de 1977, un grupo de tareas policial habían secuestrado a uno de mis primos, que fue llevado al Centro de Aprovisionamiento de la Policía Federal devenido, en la planificación carnicera de entonces, en un campo clandestino de detención bautizado con el humor de los delincuentes como “Club Atlético” por sus iniciales o, simplemente, “El Atlético”. La demolición del futuro, para borrar rastros, lo dejó debajo de la futura autopista sur porteña. Por supuesto, muchos años después de su cárcel y liberación en 1982, con mi primo pudimos reconstruir esa historia. Pero en aquellos días del invierno, era claro que yo era la siguiente de la familia en la cartografía de los secuestradores no por parentesco sino porque ambos compartíamos el mismo grupo político. 
 Hacía mucho tiempo que mis padres me suplicaban que huyera al exilio. Aún recuerdo aquella tarde de junio del 77, la luz mortecina de un cuarto en los fondos de la casa familiar en el Oeste del conurbano- de la que me había ido hacía ya muchos años-, como si hubiera que ocultarse de las sombras largas del terror y en cuyo piso habíamos escondido toda la literatura que los militares consideraban subversiva. Recuerdo a mi madre y a mi padre arrodillados suplicándome que huyera del país. Nos negábamos a partir porque sentíamos que abandonábamos un barco con mujeres y niños cuando ya había tantos compañeros presos, desaparecidos y asesinados. Para tranquilizarlos, les prometí que pronto tomaría una decisión que, no les dije, no era sólo mía. Con mi padre hicimos un acuerdo: la cita para vernos se la enviaría por nuestro emisario secreto, el gran don Pargas, que era su amigo, me conocía desde adolescente y, sobre todo, era un peronista genético. Tenía un negocio de reparación y venta de relojes en el subte de la estación Uruguay. Pero, además, le pedí a mi padre que la cita fuera en medio de la multitud para estar protegidos porque lo más probable es que él estuviera bajo vigilancia. Nunca voy a comprender cabalmente (o tal vez lo comprendí mucho después cuando fui madre) su alegría y ausencia de temor. 
 Todo ocurrió más rápido de lo previsto. A principios de julio, me acerqué a lo de don Pargas luego de dar muchas vueltas y cerciorarme de que nadie merodeaba el local. Mientras me mostraba unos relojes como si fuera a comprarlos, con la voz quebrada, don Pargas también suplicó: “Vuelvan sanos y salvos. Prometémelo por el amor de dios y todos los santos. Estos, alguna vez se van a ir”. Le juré que pasara el tiempo que pasara volvería para contarle mis aventuras. “No jures en vano” agregó, y una risa nerviosa nos devolvió a la certeza de que nada podía ser prometido entonces. Don Pargas me regaló un reloj que me acompañó largos años. Y me dio la plata que mi padre le había dejado para mi salida del país. “Dígale que lo veo el lunes 4 de julio a las seis de la tarde, cuando sale del box y va hacia la escalera. Que no me hable ni se acerque”. No pude abrazar a don Pargas entonces- y no sabía que tampoco podría hacerlo después- por su descarado desafío al miedo que calaba en la vida cotidiana, corrompiendo cualquier lealtad. 
 El lunes 4 de julio a las 17.55 bajé hasta la base de la escalera del subte B en la estación de Pueyrredón y Corrientes cuando vi que mi padre, vestido aún con su overol gris de trabajo, enfilaba para subir en medio de la multitud de obreros y oficinistas que venían del microcentro para ir hacia la estación de Once a colgarse de los trenes atestados para partir en masa hacia el oeste del conurbano donde seguramente vivían. Me puse a la par de él, para subir rodeados de un río humano. Sin mirarnos, sin tocarnos, alcancé a decirle: “Ya me voy del país. Cuando llegue a destino, te escribo”. A mitad de la escalera, la multitud que subía nos obligó casi a tocarnos. Pude sentir la emoción contenida de mi padre: sus ojos llorosos, su dolor y, también, el alivio en una tenue sonrisa que se le dibujó en la cara como el gesto de un loco que ríe solo. Finalmente me iría. Finalmente, él y mi madre podrían estar seguros de que estaría a salvo. Hubiera querido decirle tantas cosas: que mi salida era el 7 de julio; que era un regalo para su cumpleaños, ese día de San Fermín que era, también, su segundo nombre. Ya en el último escalón, antes de acelerar para confundirme entre la multitud que emergía caótica logré murmurar “los quiero viejo” con la certeza de que tal vez ya era tarde para que lo escuchara.
 Habían pasado apenas unos segundos del encuentro más furtivo de mi vida. Quizás sólo un minuto eterno y breve en la entonces alocada distopía de la Argentina. 
 Solo un minuto. 
 Pero deberían pasar siete años hasta que pudiéramos abrazarnos otra vez.

 María Seoane 
26 de febrero de 2023 - 03:13

Inteligencia artificial

Los Benegas Lynch: el lado oscuro de los próceres de Milei

El ajuste no funciona

Claves de un año de guerra en Ucrania

La batalla por el 24 de marzo


El 24 de marzo se metió de lleno en la crisis del país. La pretensión de Cristina Fernández y el kirchnerismo de convertir el aniversario del golpe genocida del 76 en un acto a favor de la expresidenta derivó en una agudización del dislocamiento del oficialismo, el cual a menos de seis meses de las Paso no tiene candidatos. Cada paso para resolver el tema termina en la nada (como fue el caso de la mesa convocada en el PJ) o en una nueva crisis. 
 La convocatoria de Cristina a un 24 de marzo “contra las mafias” tenía la intención de mostrar un apoyo popular en el medio del proceso judicial que en una primera instancia la condenó a 6 años de prisión por corrupción. La arremetida del kirchnerismo contra el Poder Judicial, que complementa el planteo de juicio político a la Corte (que como todos saben naufragará en el Congreso por la falta de votos), claramente está dominada por la situación procesal de la vicepresidenta. 
 El kirchnerismo, y CFK en especial, buscaron ligar la convocatoria del 24 a un rechazo a la condena del Tribunal que establece una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, lo cual fue pretendidamente agitado como una proscripción para que Cristina se presente en las próximas elecciones, esto no es así ya que la sentencia no está firme y tiene aún un largo camino de apelaciones que permitirán que CFK se presente si es esa es su voluntad.
 Cristina, al conocer la sentencia, renunció públicamente a cualquier candidatura. Pero la no presentación deja al peronismo sin una candidatura central lo que termina afectando las posibilidades de los intendentes y gobernadores que no adelantaron las elecciones provinciales. A su vez de no presentarse, el kirchnerismo quedará a merced de los punteros históricos del PJ y por lo tanto con la disgregación en puerta. Seguramente la expresidenta evalúa que una, casi segura, derrota electoral allane el camino para que su condena se haga efectiva en las próximas instancias. Como se ve el “operativo clamor” está dominado por el derrumbe del Frente de Todos. 

 Lo que mata es la inflación… y la burocracia del 60% 

Colocando en el centro de la escena las mafias, el kirchnerismo buscó desviar su responsabilidad en el fortalecimiento del poder de estas, desde la judicial a la de los “establishment” pasando por los servicios de inteligencia: eligió a la mayor parte de los jueces, gobernó con ellos (¡Rosatti ministro de Justicia y Derechos Humanos con Néstor), estableció una alianza con los Stiuso y ni qué decir de su asociación con banqueros, multinacionales de la minería, el petróleo, el agro, etc.
 Pero también, y no es menor, el kirchnerismo busca sacar del centro de la escena su apoyo incondicional a la política de ajuste que está comandando Sergio Massa, por cuenta y orden del FMI y de la burguesía nacional que pretende no cargar con los costos de la crisis. 
 Con una inflación que amenaza en llegar al 100% en el año, tirando a la basura la pretensión de un 3% mensual, no solo se aleja una candidatura de Massa a la que CFK apostaba, también coloca como eje la situación económica y fundamentalmente cómo la viven los trabajadores. El gobierno se apresta a conseguir un “waiver” (perdón) del FMI por el incumplimiento de las metas acordadas, ya que las reservas han caído entre otros por la fallida operación de rescate de bonos con el propósito de facilitar un nuevo endeudamiento. El otro aspecto es la suba del déficit fiscal a pesar del manifiesto recorte que han sufrido las partidas que conciernen a los trabajadores, como son las asignaciones, el Potenciar Trabajo, las jubilaciones y pensiones, los salarios de los estatales, etc. El déficit está ocasionado en parte por la caída de los ingresos sobre todo por derechos de exportación, como resultado de la sequía fundamentalmente, pero también por los fuertes subsidios a los grupos capitalistas (¡energía!). 
 Frente a esta situación el kirchnerismo y la vicepresidenta en particular no emiten palabra. Pero actúan. El sindicalismo kirchnerista ha firmado acuerdos salariales con la pauta del 60% que pretende el gobierno, el caso más destacado es Ctera con Yasky y Baradel a la cabeza. En el mismo camino está ATE Capital que sigue al Sutecba (trabajadores del gobierno de CABA) de Genta que firmó en las mismas condiciones con Larreta. El ultrak Palazzo de La Bancaria largó un paro colocando el acento en el impuesto a las ganancias al salario sin fijar un monto al reclamo salarial.
 Notoria la diferencia con los sindicatos combativos como el Sutna que logró un acuerdo con cláusula gatillo, o con la Unidad Piquetera que prepara un plenario piquetero nacional para el 3 de marzo con más de 5.000 delegados, en su lucha para quebrar el recorte de los fondos para los trabajadores desocupados, reclamando trabajo, alimentos y la ampliación del los planes a todos los desocupados.
 La asociación del kirchnerismo con Massa sepultó todo el discurso k contra el ajuste, a favor de los que menos tienen y el rechazo al acuerdo con el FMI. La pretensión de aparecer opositores de su propio gobierno no resistió las “apretadas” de los mercados. Es una hipoteca difícil de levantar para pretender crear una “épica” que entusiasme a su propia base electoral. 
 Cuando se revisa la historia de los 40 años de democracia en la Argentina, la recurrencia de los problemas (endeudamiento extremo, fuga de capitales, entrega, subsidios a los capitalistas, etc., con el FMI siempre presente) es la constante, solo que más agravados y con un deterioro enorme de las condiciones de vida, de las perspectivas, de la inmensa mayoría de los habitantes de este país, fundamentalmente los trabajadores, como lo demuestra el crecimiento de la pobreza. Sobre esta base expresiones de derecha como Milei o Bullrich buscan explotar el descontento popular, no para terminar con el sometimiento al capital financiero, ni con la política capitalista y sus representantes, sino para ir a fondo con ella. Todos son responsables del rumbo en estos 40 años, y desde antes también. 

 El 24 es contra el ajuste, la represión y la criminalización de la protesta

 El rechazo de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, a que el 24 tenga como eje a CFK y su situación judicial provocó un cimbronazo y por boca del secretario de Derechos Humanos, Pietragalla, decidieron recalcular (convocarían a un acto particular el 11 de marzo). Si bien es cierto que lo de Carlotto sonó a una jugada del albertismo (incluso invocó a Aníbal Fernández para decir que Cristina no está proscripta) y que ella misma no descartó citar el caso en el documento, es una expresión de una disgregación que golpea al sector de izquierda del oficialismo. La renuncia de cuatro senadores al bloque oficialista en el Senado esmerila el poder de Cristina en lo que es su “territorio” y es parte de la misma crisis. 
 Es evidente que el carácter de lucha contra el ajuste, la represión y la criminalización de la protesta no es una consigna más. Es el eje para el conjunto de los trabajadores agraviados por la política del gobierno y las pretensiones de la derecha. El propósito de CFK para el 24 es reaccionario porque, detrás del rechazo a la mafia judicial, venía el apoyo al ajuste de la mafia del FMI, a su ejecutor (Massa), a la burocracia sindical que entrega el salario y las conquistas y a la política represiva y judicial contra miles de luchadores que luchan por sus reivindicaciones. Delimitarse, denunciar y rechazar esta maniobra es fundamental para abrir una intervención de los trabajadores en la crisis independiente del PJ, de Juntos por el Cambio, de Milei y de todos los políticos capitalistas. Y esta tarea corresponde fundamentalmente a la izquierda y al Frente de Izquierda en particular. 
 Que el acto no tenga las características que CFK y el kirchnerismo pretendían no significa que tenga un objetivo de lucha si está en manos de los socios del ajuste. Como sostuvimos en un reciente comunicado de prensa “el 24 es una jornada de lucha, y vamos a defender una movilización contra el ajuste, la represión y la impunidad de ayer y de hoy. Vamos contra el ajuste pactado por el gobierno y el Fondo Monetario que condena a casi la mitad de la población a no llegar a la canasta de pobreza. Vamos a enfrentar la criminalización de la protesta social en un país donde hay cientos de compañeros y compañeras enjuiciados por participar de medidas de fuerza, e incluso condenados, como César Arakaki y Daniel Ruiz, por enfrentar la reforma jubilatoria votada por el Congreso bajo el gobierno de Macri. La agenda del 24 tiene que ser la defensa de estas causas populares que nos colocan en la vereda de enfrente del gobierno nacional y de Cristina Kirchner”. Esa es la tarea. 

 Eduardo Salas

sábado, febrero 25, 2023

Un año de la guerra en Ucrania // Charla - debate con Pablo Heller y V. U. Arslan (SEP de Turquía)

¿Cómo que "EEUU comercia con Cuba" y por tanto "el bloqueo no existe"?

Conversamos con Guillermo Saccomanno escritor y periodista

El estado sionista y el mundo árabe juntos para terminar con la causa palestina


La guerra de la Otan y Ucrania fungió durante todo 2022 como excusa para tapar el agravio constante y creciente del estado sionista contra el pueblo palestino. Con el inicio de 2023 la nueva coalición gubernamental israelí dio un salto: en el curso de los últimos 45 días se han sucedido una serie de masacres sin precedentes en las ciudades-campos de refugiados de Jenin, Naplusa y Jericó. Dejando a un lado las agresiones sobre olivares y campesinos sobre tierras usurpadas a los palestinos por religiosos armados a lo Rambo y que pueblan los asentamientos de la Cisjordania, en cada una de esas masacres Israel mató a un promedio de 10 palestinos e hirió a no menos de 50 (en promedio en cada una). Esas masacres se produjeron a la luz del día, en centros comerciales repletos de gente, mediante asaltos camuflados como vehículos comerciales. Desde allí operaron comandos especiales que simularon ser trabajadores palestinos. El ejército israelí hizo uso y abuso de drones teledirigidos, para espionaje y como bombarderos no tripulados.
 En la más sangrienta de estas incursiones, en Naplusa, “los palestinos informaron que el ejército impidió que las ambulancias y los equipos de rescate llegaran a los combates de Naplus mediante disparos o gases lacrimógenos, y que los soldados dispararon contra los periodistas. Tales disparos de advertencia a los equipos de rescate no son nada nuevo. La novedad es que junto con la incursión del ejército en el campo de refugiados de Jenin el mes pasado, el ejército informó a la Media Luna Roja con anticipación, a través del comité de coordinación de seguridad palestino, que no se permitiría que las ambulancias se acercaran demasiado a la escena” (Amira Hass, Haaretz, 23/1). 
 La (escasa) prensa occidental que cubrió estas masacres las describió como acciones similares a los asaltos que los yanquis hacían en las aldeas de Vietnam. No se escuchan, sin embargo, voces contra estos crímenes de guerra. 
 Peor aún, el mundo árabe del que Palestina siempre formó parte y que el ´panarabismo´ consideró, en el pasado, la causa de las causas del Medio Oriente, abandonó ésta por completo. La semana pasada “Emiratos Árabes Unidos planteó en el Consejo de Seguridad de la ONU que no convocará a votación sobre un proyecto de resolución que exigía a Israel ´cese inmediato y completamente de todas las actividades de asentamiento en el territorio palestino ocupado´" (Haaretz, 19/2). La medida fue consensuada con la Autoridad Palestina (AP). La única meta que ésta persigue parece ser la esperanza de que el olmo Biden le dé peras. A la administración ´demócrata´ le preocupa que la situación de las masas palestinas no se desborde y que el establishment sionista y la AP mantengan a rajatabla su ´colaboración´ (cuando, de tanto en tanto, la AP amenaza con cortarla, nunca pasó de chamuyo).
 Días después del anuncio de los EAU, en una medida que el ministro de relaciones exteriores israelí, Eli Cohen, calificó de “histórica”, el emirato de Omán anunció la apertura de su espacio aéreo a vuelos de Israel. Esa medida, declaró Cohen, “acortará el tiempo de vuelo a Asia, hará que los vuelos sean más baratos”. Por supuesto agradeció “a nuestros amigos estadounidenses" que facilitaron el acuerdo (ídem, 23/2). Omán sigue así los pasos de casi todos los países de la región que han reestablecido relaciones con el estado sionista y/o abierto oficinas comerciales, en particular para la operación de empresas de alta tecnología —muy especialmente de seguridad.
 La administración ´demócrata´, que había prometido reconsiderar la instalación por Trump de la embajada norteamericana en Jerusalem, no sólo incumplió. En su lugar extendió los llamados ´acuerdos de Abraham´ de Trump, que permitieron al estado judío hacer tabla rasa con el ´panarabismo´ pro-palestino. En la actualidad el Medio Oriente árabe ha pasado a ser el principal socio comercial del estado sionista. Éste explota el subsuelo marino frente a la franja de Gaza, cuyo gas exporta a Egipto y Jordania —una de las principales fuentes de divisas de Israel. A la inversa, los sionistas, que jamás insinuaron compensar a los palestinos por lo señalado, nunca estrangularon tanto la economía palestina como en el presente. La AP sólo se mantiene en pie a base de la dádiva de los mismos jeques árabes que pactan y comercian con Israel. 
 ¿Hasta dónde llegará la presión de la coalición de halcones sionistas con Palestina? Por lo pronto, Israel se encuentra sacudido por el intento de la alianza de los colonos fascistas que pueblan Cisjordania y los partidos religiosos-mesiánicos (partidarios del “Gran Israel” bíblico). Se ha comparado frecuentemente a Netanyahu con el gobierno del húngaro Orban. Una analista israelí, no obstante, sostiene que es más atinado compararlo con el régimen teocrático-totalitario de Afganistán (Ofri Ilany, ídem, 23/1). Si bien vale por la ubicación geográfica y especialmente por su carácter mesiánico-fundamentalista, la coalición que dirige ahora Netanyahu no sería nada sin el apoyo fundamental de EE.UU. 
 Sectores laicos de la prensa sionista se preguntan si “existe alguna conexión entre las sangrientas redadas de los últimos meses en Jenin, Jericó y Naplusa y el derrocamiento del sistema judicial por parte del gobierno de Netanyahu”. La respuesta es obvia: el bloque religioso-ultraderechista va por una nueva Nakva (limpieza étnica) en Palestina, para lo cual incluso azuza a la sociedad israelí acusando “la protesta contra el golpe del gobierno como limitada a la comunidad ashkenazi-laica” (ídem). 
 “La definición de ´masacre´ —dice Amira Hass— es acertada si implica que cuando el ejército quiere, sabe arrestar a la gente sin matarla, y sin matar a civiles desarmados y sacudir una ciudad entera. Pero esta definición desdibuja un hecho importante. Cada vez más jóvenes palestinos están dispuestos a morir en una batalla imposible de ganar con soldados invisibles que invadieron su ciudad. O se niegan a abandonar el edificio donde están sitiados, con el claro conocimiento de que será bombardeado y se derrumbará sobre ellos. El público palestino los ve como héroes valientes porque están entregando sus vidas mientras envían un mensaje colectivo: los militares intrusos no son invitados, y la muerte es preferible a la cadena perpetua o la aceptación y rendición al ocupante”.
 En una sociedad palestina donde el 95% de su población nació y vivió siempre bajo un régimen de apartheid no debe llamar la atención esta situación sin salida, de ahogo. Peor aún, según esta misma corresponsal, esos jóvenes, “están convencidos de que los actos que Israel les atribuye habrían producido una sentencia menor en un tribunal militar israelí” que bajo la justicia de la AP. 
 Israel puede actuar impunemente así por la conducta criminal de todo el imperialismo mundial, incluida la burocracia rusa. Putin viene ofreciendo al estado sionista un salvoconducto para sus incursiones en Siria. Esto explica la actitud ´equidistante´ de Israel en el conflicto Ucrania-Otan, donde los sionistas casi parecen más cerca de apoyar a Rusia que a la Ucrania gobernada por el judío-otaniano Zelensky (hasta ahora Israel se niega proporcionar a Ucrania el sistema de defensa antiaéreo, semi obsoleto incluso, de Iron Maiden). 
 En Irán Israel ha vuelto a realizar incursiones en forma casi permanente. En este caso Israel estaría actuando de acuerdo con un ala del Pentágono —y vaya a saberse si no del propio Biden. El gobierno ´demócrata´ reconsideraría la promesa de volver a la mesa de negociaciones con los ayotalas, para retomar el acuerdo nuclear sellado en su momento por Obama y que Trump ´bombardeó´. Irán es el principal proveedor de drones al ejército ruso. 

 Norberto Malaj
 24/02/2023

Los Fernández votan por la continuidad de la guerra en Ucrania


En la sesión de la asamblea general de la ONU, ayer, jueves, una mayoría de 141 estados votó por “una paz justa y duradera”; otros 32 estados no lo entendieron de esa manera y se abstuvieron, en tanto que siete votaron en contra. El texto de la resolución precisa que esa “paz duradera” consistiría en que Rusia “retire sus tropas del territorio ucraniano en la forma completa, inmediata e incondicional”. Bien leído, se trata de un apoyo a la guerra lanzada por la Otan para alcanzar, precisamente, ese propósito. De un plumazo, se vuelven a descartar las propuestas para poner fin a la guerra por medio de una negociación. En la práctica, Ucrania es un territorio de la Otan y su ejército es lo mismo – entrenado, armado y centralizado por la Otan. Lo dijo el ministro de exteriores de Ucrania, Dmitró Kuleba: “Ucrania está integrada ‘de facto’ en la Otan”. Si fuera admisible y realizable un retiro “incondicional” de estados extranjeros en Ucrania, debería ser ejecutado por Estados Unidos y la Unión Europea, no solamente por Rusia.
 Es cierto que la Otan alega que su intervención política y militar en Ucrania no es más que una respuesta a la invasión de Rusia. Pero esto no corresponde a la realidad. La ex primera ministra de Alemania, Ángela Merkel, admitió, recientemente, que su país y la Otan sabotearon a conciencia los llamados acuerdos de Minsk, que convertían a Ucrania en un país independiente y federal, para contemplar las aspiraciones e intereses de las regiones ‘pro-rusas’ de Ucrania. El propósito de ese sabotaje a un acuerdo que pretendía poner fin a una guerra en Ucrania ha sido, según la misma Merkel, ganar tiempo para completar el rearme del ejército ucraniano por parte de la Otan. Ucrania ha sufrido una doble violación, una violación en manada: de parte de los treinta estados de la Otan, de un lado, y de Rusia, del otro. La resolución también “enfatiza la necesidad de asegurar la rendición de cuentas por los crímenes internacionales cometidos en el territorio de Ucrania”, pero lleva la firma de los estados que están a la cabeza de esos crímenes – en Ucrania y en todo el mundo, incluido el bombardeo atómico de Estados Unidos contra Japón o, en nuestro plano doméstico, los “genocidios” cometidos por las dictaduras de Argentina y por Pinochet. La sala de sesiones de la ONU es testigo de las mayores hipocresías que se conozcan – no refinadas sino groseras.
 La votación en la ONU tiene lugar cuando China anuncia la inminencia de una propuesta de “plan de paz”. Se suma a otras numerosos planteos con el mismo objetivo. Un notorio criminal de guerra, premiado con el Nobel de la Paz, ex secretario de Estado del presidente Nixon, ha presentado el suyo. El hombre que impulsó el bombardeo de Vietnam con napalm y gas naranja, advierte que el propósito de la Otan de destruir a Rusia llevaría a una ruptura de todo el sistema internacional. La resolución de la ONU, más allá de su lenguaje ‘pacifista’, es un rechazo adelantado a cualquier negociación internacional para el cese de la guerra. Es cierto, sin embargo, que la más exitosa de las negociaciones de ‘paz’ en Ucrania, no detendrá la tendencia a una guerra mundial que está en la esencia del imperialismo – como lo prueba la historia de los últimos 150 años. Pero en cuanto a la resolución -“no vinculante”- de la ONU, es hostil a cualquier tentativa de parar esta guerra. Los Fernández ordenaron votar a favor de esta resolución, que significa apoyar la continuidad de la guerra. Lo mismo han hecho el mexicano López Obrador y el brasileño Lula. El caso de Lula es singular, porque acaba de rechazar el pedido de Biden de que Brasil apoye a la Otan. Lula opuso a ese reclamo la decisión de su gobierno de impulsar un acuerdo de paz. La intención está reñida con la exigencia de la resolución de que Rusia declare su rendición “incondicional”. Bajo el fascista Bolsonaro, Brasil se sumó al grupo de los abstencionistas. En el caso de Argentina, el embajador norteamericano, Mark Stanley, no demoró en saludar la posición del gobierno ‘nacional y popular’ (como lo publica La Nación). El peligro de que la guerra en curso derive en una confrontación nuclear, aunque sea limitada a las bombas “tácticas”, no amilanó a los estadistas criollos ‘que supimos conseguir’. Esa posibilidad siniestra es mencionada con reiteración por los corresponsales de todos los diarios. 
 Los Fernández han abandonado “la tercera posición”, con el aplauso de todo el peronismo. No hay que olvidar tampoco al radicalismo, cuyo Conductor histórico, Hipólito Yrigoyen, mantuvo neutral a Argentina en la primera guerra mundial. Otro globo ‘nacional y popular’ se ha convertido en piñata. Es fundamental el repudio a la posición de Argentina en la movilización del 24 de Marzo próximo. El trío ‘progre’ de AMLO, Lula y los K ha votado, en forma por cierto concertada, la continuidad de la guerra. Esto no impedirá a Alberto Fernández, su asesor del agronegocio, Antonio Aracre, y a la misma CFK, adjudicar las atribulaciones de la economía argentina a “la guerra”. El voto con la Otan pone de manifiesto el carácter semicolonial de estos gobiernos, o sea su dependencia del Tesoro norteamericano y del FMI. Ahora debería salir el esperado editorial de La Nación haciendo el elogio del ‘populismo’.

 Jorge Altamira 
 24/02/2023

jueves, febrero 23, 2023

Protestas y disputas de poder en Moldavia


Fronteriza con Ucrania, es una de las naciones más afectadas por la guerra. 

 El fin de semana pasado estallaron movilizaciones en Moldavia, alentadas por la oposición, ante el alza imparable en el costo de vida. Uno de los reclamos es que el Estado subvencione las facturas de energía durante los meses de invierno. 
 Moldavia, lindante con Ucrania, es uno de los territorios más afectados por el conflicto armado en el este europeo. Es una pieza disputada entre el imperialismo yanqui y europeo, de un lado, y Rusia, del otro. 
 En 2020, asumió la presidencia Maia Sandu, del partido Acción y Solidaridad, que impuso un gobierno prooccidental, reforzando lazos con la Unión Europea (es candidata a integrarse al bloque comunitario) y la Otan. Desde 2016, rige un acuerdo de asociación con la alianza atlántica. 
 A su vez, el nuevo gobierno busca que la UE imponga sanciones a los oligarcas prorrusos. 
 El alineamiento de Sandu con Occidente desató represalias del Kremlin, que redujo las entregas de gas natural a Chisinau. Para contrarrestarlo, Moldavia está comprando gas a la vecina Rumania, a Eslovaquia y Grecia. 
 Los problemas energéticos fueron una de las razones que llevaron a comienzos de este mes a la renuncia de la primera ministra Natalia Gavrilita (y con ella de todo el gabinete), quien afirmó que “gobernábamos en un régimen de crisis continua” (DW, 10/2). Como reemplazante, asumió Dorin Recean, que supo cumplir importantes funciones en el área de seguridad.
 Sandu denunció, la semana pasada, un plan ruso para derrocar su gobierno y lanzó una ola de detenciones. Bajo la coartada de una supuesta conspiración del Kremlin, busca frenar los reclamos populares en uno de los países más pobres y con los sueldos más bajos del continente. 
 Moscú no se quedó quieto: Putin acaba de revocar un decreto de 2012 que planteaba la resolución de la cuestión de Transnistria en los marcos de la “soberanía” e “integridad territorial” de Moldavia. Transnistria es un territorio autónomo que se separó en 1990, de población ruso-parlante. 
 La presencia de tropas rusas en Transnistria llevó en las primeras semanas de guerra en Ucrania al régimen de Volodomir Zelensky a denunciar un plan ruso para extender la invasión por el sur ucraniano hasta aquél territorio, formando así un corredor ruso. 
 Es en esta zona tan sensible de Europa que se están desarrollando las manifestaciones populares. Las organiza el flamante Movimiento por el Pueblo, en el que incide el Shor, una formación que el gobierno quiere ilegalizar por supuestos vínculos con el Kremlin. 
 La eventual presencia de intereses rusos no quita legitimidad a las demandas populares contra el alza inflacionaria y el gobierno proimperialista. En varios países europeos han estallado olas de huelgas y manifestaciones por el salario y contra la suba de precios de los alimentos y las tarifas. Son expresiones de la crisis capitalista, agravada por la guerra. 

 Gustavo Montenegro

Universidad: se achica la torta, crecen la rosca y la tensión


Para conquistar un verdadero presupuesto universitario tenemos que intervenir estudiantes y docentes de forma independiente. 

 El presupuesto universitario 2023 es claramente insuficiente frente a las proyecciones inflacionarias reales que calculan los especialistas en el tema. El 60% que prometió Massa parece más relato que realidad. Los precios con los que arrancó el verano confirman esa sospecha y todavía no llegamos al caliente mes de marzo. El pronóstico del último relevamiento de expectativas de mercado (REM) calcula un 99,7% de inflación, mientras que distintas consultoras la cifran en un rango del 110 al 120%.
 En este cuadro, la pluma de Sergio Massa, junto a la del saliente Jefe de Gabinete, Juan Manzur, autorizó una reasignación de fondos para un puñado de universidades. Esta medida es exclusivamente en defensa de los rectores y las camarillas universitarias. De ninguna manera soluciona los enormes problemas presupuestarios que atraviesa hoy el conjunto del sistema universitario público del país. Dicha reasignación fue sumamente discrecional, no están claros cuáles fueron los métodos de selección ni tampoco por qué se discrimina a decenas de casas de estudio de obtener este presupuesto “extra”. Esta situación sopló brasas en el CIN (consejo de rectores) y reavivó la pelea de camarillas por un pedacito (migajas) de la torta cada vez más pobre que hay para repartir. 
 La UBA de peronistas y radicales es la más beneficiada por Sergio Massa. De esta manera, el hombre de la embajada norteamericana le hizo un claro guiño a Yacobitti, en función de destrabar la ley del congreso que crea nuevas universidades. El radical, dueño de la franquicia Nuevo Espacio, está muy interesado en la creación de las universidades de Saladillo y de Río Tercero. Este punto es ilustrativo para ver con claridad cómo operan los negociados de la casta de rectores: detrás de un reclamo genuino de les estudiantes, como lo es que se creen nuevas universidades, se esconden todo tipo de negociados que benefician a rectores, intendentes, armadores políticos y empresarios. Garantizar esos negocios une a peronistas y radicales.
 Otro de los rectorados beneficiados es el de la Unsam, a cargo de Carlos Greco. A la lista se suman la Universidad de Lomas de Zamora, comandada por el peronista Diego Molea, actual presidente de la magistratura; la Unpaz, bastión de Mario Ishii, uno de los pocos amigos de Alberto Fernández; y la de Hurlingham de Jaime Perczyk, actual ministro de Educación nacional. La lista se cierra con la Universidad de Córdoba, la de Moreno y la de Matanza. (Universidades Hoy, 22/2)
 Los rectores de la Universidad de Rosario y la del Litoral (ambos radicales) han puesto el grito en el cielo. Otras universidades, como la de General Sarmiento, sin decirlo públicamente, también mastican bronca por quedar afuera de la reasignación. En los pasillos de la Ungs se comenta que la exclusión es por la mala relación entre Perczyk y Gabriela Diker. Diker es la figura más relevante de la política universitaria de la Ungs, dos veces rectora y una de las funcionarias del fallido gabinete educativo del renunciado Trotta al principio del gobierno del Frente de Todos. 

 Tenemos que intervenir estudiantes y docentes

 Como se ve, el inicio del ciclo lectivo universitario estará claramente agitado. El ajuste fiscal que reclama el FMI tiene entre sus máximos puntos de ataque a la universidad pública. Los distintos rectorados, pese a su compromiso indisimulado con el ajuste, patalean en defensa de su propia supervivencia. Las trenzas de las camarillas universitarias con Massa son solo prebendas para garantizar el funcionamiento de los negociados de los rectorados amigos (por convicción o conveniencia) pero no tienen como beneficiarios a estudiantes, docentes y no docentes. La reasignación de presupuesto en favor de la UBA no beneficia en lo más mínimo a la comunidad educativa, solo favorece el control de la universidad por parte de la banda de Nuevo Espacio (dirigida y fundada por Yacobitti), a la UES peronista, a La Cámpora, y a Patria Grande, que se integró en el último tiempo a las gestiones de sociales, filo, exactas y agronomía. 
 El reclamo por un presupuesto universitario que verdaderamente revolucione la universidad solo puede ser conquistado mediante la acción directa de estudiantes y docentes. Organizar esa pelea es una tarea elemental para la etapa de ajuste que se abre en las universidades. La inmensa mayoría de centros y federaciones estudiantiles están en manos de las fuerzas políticas que ejecutan el ajuste, como el peronismo y la franja morada. Solo superando a estas burocracias podremos pelear sin ataduras por lo nuestro. Desde la Unión de Juventudes por el Socialismo (UJS) iremos a cada universidad y facultad a impulsar esta pelea, organizando reuniones y asambleas para promover este debate con el objetivo de desenvolver la organización independiente y combativa de les estudiantes para derrotar el ajuste del gobierno, el FMI y los rectores peronistas y radicales. 

 Santiago Sposito

Pistolas Taser: nuevamente, la agenda represiva


A casi un mes exacto del próximo 24 de marzo, el gobierno anunció la pronta utilización de las pistolas de descarga eléctrica Taser X26, como equipamiento de las fuerzas represivas. Las taser fueron declaradas por la Organización de Naciones Unidas (ONU) como armas de tortura, debido al dolor físico que infringen y a las altas posibilidades que tienen de ocasionar la muerte. El caso reciente más resonante fue el del profesor Keenan Anderson, primo de la fundadora de Black Lives Matter, que fue asesinado en Los Angeles el 3 de enero pasado producto de las descargas eléctricas que le aplicó la policía con las Taser. Durante los últimos años, numerosas organizaciones de derechos humanos de Argentina se pronunciaron en contra de la implementación de este tipo de armas. Luego de varias idas y venidas, con fallos judiciales mediante, el gobierno nacional oficializó la compra de las Taser y la habilitación para su uso en la ciudad de Buenos Aires. 
 El puntapié inicial para la utilización de pistolas Taser lo había dado en 2015 el entonces Jefe de Gobierno Mauricio Macri, de la mano del Jefe de la Policía Metropolitana, el 'Fino' Palacios. Ya como presidente, con Patricia Bullrich como ministra de Seguridad, Macri consiguió la habilitación de las Taser, que por el momento sólo “están en manos de Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF)”, según Página/12. Con el asesinato de la policía Maribel Zalazar en una estación del subterráneo la semana pasada, los portavoces de un ala de Juntos por el Cambio aprovecharon el acontecimiento para responsabilizar al gobierno nacional y al ala 'blanda' de su propia fuerza por la falta de las pistolas eléctricas. 
 La presidenta del PRO, Patricia Bullrich, se dirigió al actual Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, planteándole “no le pidas más permiso a nadie”, en relación a un supuesto bloqueo del gobierno nacional para la utilización de las pistolas Taser. En su ofensiva represiva, Bullrich encontró aliados dentro del peronismo bonaerense: el ministro de Seguridad, Sergio Berni, salió a declarar que las pistolas Taser “son necesarias e imprescindibles”. El ex carapintada Berni había chocado con la ex ministra de Seguridad Nacional, Sabina Frederic, que se identificaba con una doctrina de “seguridad democrática”. Con esa línea, Frederic había planteado que las Taser “no son adecuadas para personas con capacidades mentales alteradas”; es decir, que sí son “adecuadas” para el resto de los mortales. Hasta ahí llega la “seguridad democrática” que promueven Frederic-Verbitsky-Garré. 
 Por su parte, el jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, se encargó de aclarar que no tienen ningún impedimento por parte del gobierno nacional. El oficialista Página/12 también se encargó de aclarar que el retraso por la llegada de un nuevo cargamento de pistolas Taser no se debió a una objeción de las fuerzas de la coalición gobernante, sino a que la Agencia Nacional de Materiales Controlados (Anmac, que había autorizado esas pistolas en 2021) dio marcha atrás por falta de documentación, la cual fue requerida. El diario, hace dos días, adelantó que “la Anmac dirá que no hay impedimentos para el ingreso de las pistolas electrónicas (de hecho, la Policía Federal las tiene) aunque la empresa importadora tiene que completar la documentación”. 
 Finalmente, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, se ocupó de anunciar que adquirió un cargamento de pistolas Taser en octubre pasado y que las fuerzas represivas de la ciudad de Buenos Aires también podrán usarla. En principio, estas pistolas “serán destinadas a los grupos especializados de cada fuerza federal, como el Albatros de Prefectura, el Alacrán de Gendarmería, los Grupos Tácticos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria, las Unidades Tácticas de Intervención Federal y el GEOF de la Policía Federal Argentina” (La Nación 23/02). Las unidades adquiridas por CABA son 60, para 31.900 efectivos con que cuenta la policía de la ciudad. Es decir que la inmensa mayoría de las fuerzas represivas porteñas no contarán aún con esta arma.
 Se trata, por lo tanto, de un ensayo para una ofensiva más general. Lo que está claro es que la agenda represiva se ha instalado en la campaña electoral, en un arco que va desde el peronismo 'progresista' hasta el macrismo 'duro'. Hace pocos días, el diputado derechista José Luis Espert reclamó “bala” para los dirigentes sociales. El planteo represivo es una respuesta a la previsión de que la crisis política y social llevará, al igual que en el resto del continente, a una rebelión popular. El gobierno nacional, que tiene en carpeta más ajustes del FMI, no se baja tampoco de esta variante. 
 El próximo 24 de marzo será un terreno de disputa política con el conjunto de las fuerzas del régimen, principalmente del kirchnerismo que realizará su propio acto oficialista. A la desvirtuación del aniversario del golpe de 1976, llevaremos adelante una lucha política contra el gobierno de la represión, del gatillo fácil y del ajuste al servicio del FMI. 

 El Be 
 23/02/2023

La ruptura de los cuatro senadores del Frente de Todos


Una gota de ácido en la grieta. 

 La decisión de cuatro senadores pejotistas de abandonar al oficialismo en el Senado tendrá consecuencias parlamentarias inmediatas para el gobierno y, en particular, para Cristina Kirchner. El Frente de Todos ha quedado reducido a 31 senadores, dejando de contar con quórum propio. Además, dejó de ser la primera minoría del Senado, que pasará a manos de Juntos por el Cambio. A la escalada de juicios en su contra, Cristina Kirchner le suma ahora la pérdida de su única base de sustentación “institucional” –la Cámara Alta. 
 La ruptura, sin embargo, excede en sus alcances al cristinismo. La propia presidenta del Senado se encargó de aclararlo, al hacer pública la carta de renuncia del jujeño Snopek. En ese texto, el senador se encarga de marcar su “desilusión” con Alberto Fernández, poniendo de manifiesto una delimitación más amplia respecto del conjunto del gobierno. La ruptura tampoco es acotada en su proyección. La senadora que agrupó a los disidentes, la cordobesa Alejandra Vigo, responde al gobernador Schiaretti, quien sumó a la movida a senadores de Rodríguez Saá y del entrerriano Bordet, hasta ayer, un claro aliado del gobierno. Según algunas versiones, este “trío” espera sumar a los senadores del litoraleño Perotti y del sanjuanino Uñac. Por otra parte, los observadores parlamentarios descuentan que el tumor se extenderá a la Cámara de Diputados, con la ampliación del bloque “Federal” o de un interbloque con éste. 
 El programa de los rebeldes no es claro: Snopek denuncia a Alberto Fernández por su condescendencia hacia Gerardo Morales. El senador entrerriano es más concreto: reclama por la aplicación de una tarifa eléctrica subsidiada para zonas cálidas –el mismo planteo que ha llevado a puebladas y cortes de ruta en el norte de Salta. El tarifazo en marcha empieza a revelar su efecto dislocatorio para la producción de diferentes regiones, y un choque al interior de la burguesía. Los mismos que toleraron la suba de las tarifas domiciliarias reclaman ahora un régimen subsidiado para el capital. 
 De todos modos, el hilo conductor de esta “mancha” en la grieta es definidamente político: una fracción significativa del pejotismo se distancia del conjunto del Frente de Todos, y empieza a urdir una alternativa nacional. Abandonan el barco en momentos en que la tentativa de salvarlo con una candidatura de Massa también hace agua, con una inflación en ascenso y la incertidumbre en torno de un default de la deuda en pesos.
 La ruptura del Senado tuvo lugar casi simultáneamente con el anuncio de la candidatura presidencial de Larreta, quien no tuvo empacho en calificar de “estafadores” a quienes siguen medrando con “la grieta”. Pero Larreta terminó abriendo otra grieta, esta vez, entre él y los Bullrich-Macri. Habrá que ver si las PASO, el recurso final para evitar una ruptura, es suficiente para impedir la disolución del frente radical- macrista. Los disidentes del pejotismo federal juegan con dos cartas: o consiguen armar una tercera o cuarta fuerza con peso en la primera vuelta electoral, o inician tratativas con Larreta. Precisamente, un acercamiento a los pejotistas terminaría siendo el detonante que haga volar por los aires a JxC, y deposite definitivamente a Bullrich en los brazos de Milei. La elección de “dos”, por lo tanto, se partiría en tres y en cuatro. Una comentarista de “La Nación”, Luciana Vázquez, aludió recientemente al peligro de “una peruanización de la oposición”, aludiendo a la dispersión política y electoral de ese país en su última elección presidencial. Podríamos asistir, sin embargo, a una “peruanización” más amplia, de oficialistas y opositores en medio de la amenaza de un default y una crisis social que augura luchas obreras, la campaña electoral arranca en “modo desintegración”. 

 Marcelo Ramal 
 23/02/2023