sábado, enero 10, 2026

El petróleo de Venezuela: un tesoro maldito para Trump


Con el loro en el hombro y un garfio en la mano, Trump usó la fuerza militar para reforzar la posición del imperialismo yanqui y amenazar a toda América Latina. No puede entenderse como un hecho aislado ni meramente ideológico. El propio Donald Trump afirmó que uno de los objetivos de su accionar fue el petróleo venezolano, nacionalizado en 1970, con compensación económica a las compañías extranjeras. 
 Convertir a Venezuela en un protectorado y disponer de sus recursos energéticos aparece como una salida desesperada de un régimen agotado. Lejos de estabilizar el sistema, esta política tiende a agravar los conflictos, no solo con potencias competidoras como China y Rusia, sino también al interior del propio capital estadounidense.
 Según informó la agencia Reuters, Trump presentó un plan para permitir el retorno de compañías petroleras norteamericanas a Venezuela y asegurar el envío de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo a Estados Unidos. En paralelo, la empresa estatal PDVSA (Delcy Rodríguez) confirmó que estaba negociando con el gobierno estadounidense la venta de petróleo bajo nuevas condiciones. No se trata de una liberalización plena, sino de un esquema de control directo, donde las ganancias serían canalizadas a cuentas supervisadas por Estados Unidos, bajo el argumento de destinarlas a las poblaciones venezolana y estadounidense. Colonialismo sin eufemismos. 
 Sin embargo, estos anuncios no provocaron un impacto significativo en el precio internacional del petróleo, que se mantiene en torno a los 60 dólares por barril. La razón es estructural: aunque Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, su producción efectiva ronda apenas el 1 % del total mundial. La falta de inversión, el deterioro de la infraestructura y las sanciones han reducido su capacidad productiva, obligando incluso a importar derivados y crudos livianos para mezclar, debido a su baja capacidad de refinación. 
 El mercado petrolero global atraviesa, además, una situación de exceso de oferta y demanda débil. La desaceleración de la economía china, la caída de la actividad industrial global y el aumento de la producción no OPEP —especialmente de Estados Unidos, Guyana y potencialmente Vaca Muerta— apuntan a un escenario de superabundancia a partir de 2026. En este contexto, el eventual ingreso gradual de mayores volúmenes de crudo venezolano al mercado mundial contribuiría a presionar aún más los precios a la baja. 
 Estados Unidos es hoy el primer productor de petróleo del mundo. Su producción es mayoritariamente de crudo liviano y dulce, con bajo contenido de azufre, y cerca del 67 % proviene del fracking. Venezuela, en cambio, produce crudos pesados y ácidos, con alto contenido de azufre, que requieren refinerías complejas con unidades de desulfuración y coquización. Este tipo de instalaciones se concentran principalmente en el Golfo de México, donde hoy se procesa petróleo pesado de Canadá, junto con crudos más livianos de Colombia, Brasil y el shale oil doméstico.
 Estas refinerías operan cerca del 90 % de su capacidad. Por lo tanto, el ingreso de crudo venezolano no reemplaza un vacío, sino que compite directamente con el petróleo de esquisto estadounidense. Aquí aparece una contradicción central: una baja del precio internacional, impulsada por mayor oferta, perjudica especialmente al fracking, que tiene costos de extracción más altos. Las compañías que no operan —o no operarán— en Venezuela, como Devon Energy, Coterra Energy, Marathon Oil y gran parte del sector de servicios de fracking, serían las principales damnificadas. 
 China, por su parte, puede reemplazar sin grandes dificultades el crudo venezolano por petróleo ruso o iraní, lo que limita el impacto favorable para Estados Unidos. El resultado es claro: la ofensiva imperialista no resuelve las tensiones del sistema, sino que las profundiza, desplazando los conflictos hacia nuevas escalas y enfrentando capitales entre sí. 
 En definitiva, las acciones belicistas del imperialismo estadounidense no sólo son criminales y genocidas, sino también impotentes desde el punto de vista económico. El petróleo venezolano, lejos de ser una solución, se convierte en un factor más de inestabilidad para un sistema en crisis. El “pirata” Trump no ofrece una salida viable: apenas acelera el naufragio. 

 Silvia Jayo 
 08/01/2026

Aumentan los casos de la “súper gripe” H3N2 en Argentina


La gripe que causa récord de internaciones en Estados Unidos. Los casos de gripe H3N2, subclado K, están aumentando en nuestro país y crecen las alarmas acerca de una incipiente transmisión local. 
 De acuerdo al Boletín Epidemiológico Nacional, durante el período del 18 de diciembre del 2025 al 4 de enero del 2026, se secuenciaron los genomas correspondientes a 18 casos de Influenza A (H3N2). De estos 18 casos secuenciados, nueve corresponden al subclado J.2.4.1 (K), 8 al subclado J.2.3 y uno al subclado J.2.2. Los casos correspondientes al subclado K se distribuyeron en las jurisdicciones de provincia de Buenos Aires, Santa Cruz, CABA, Neuquén y Mendoza. El boletín desarrolla que hubo detecciones de subclado K en personas de distintas edades. A su vez, cinco de los casos se diagnosticaron en personas internadas y cuatro en pacientes ambulatorios y no se registraron fallecidos hasta el momento. 
 El dato más relevante se encuentra en la cantidad de personas contagiadas con antecedentes de viajes al exterior: sólo dos de los nueve casos pertenecientes al subclado K presentan antecedentes de viaje reciente a Europa. Mientras que tres viajaron al interior del país (Uno a Córdoba y dos a Tierra del Fuego). Los cuatro restantes no refieren antecedentes de viajes, lo que enciende las alertas de una posible e incipiente transmisión local en el país. Otro dato relevante es que la mayoría (14 de los 18 casos analizados) no cuentan con antecedentes de vacunación. 

 Estados Unidos, como botón de muestra 

Para poder prever el impacto de la gripe H3N2, basta con observar la situación de los Estados Unidos, que registra las cifras de contagios más altas en casi 30 años, durante esta temporada de gripe. De acuerdo a los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) sobre las infecciones del virus de la influenza A (H3N2), 48 jurisdicciones del país se encuentran con un nivel de transmisión alto o muy alto y, de entre los 389 virus de la gripe A(H3N2) recogidos desde el 28 de septiembre de 2025, el 90,5% pertenecían al subclado K. A su vez, se contabilizan nueve muertes pediátricas relacionadas con la gripe en dicho país durante la temporada 2025-2026. Sólo en Nueva York durante la semana que finalizó el 27 de diciembre pasado, el Departamento de Salud informó un récord de hospitalizaciones por gripe: 4.546, un aumento del 24 por ciento frente a las 3.666 de la semana anterior. 
De acuerdo a los CDC, se espera que la actividad continúe durante varias semanas. Además, varios países del continente americano ya han notificado la circulación del subclado K de influenza A(H3N2), como Brasil, Costa Rica, Perú, Chile, Colombia, Ecuador y Bolivia, pudiéndose evidenciar una tendencia al adelantamiento de la temporada gripal en el hemisferio sur del continente. 
 La Organización Panamericana de la Salud recomienda mantener los esquemas completos de vacunación antigripal como principal medida de prevención, sobre todo en los grupos de riesgo. Contradictoriamente a lo que debería esperarse ante este cuadro de situación, tanto Trump como el Secretario de Salud, el “antivacunas" Mr. Kennedy, avanzan en la reducción del calendario de vacunación obligatoria en los Estados Unidos. 
 Como en los Estados Unidos, en nuestro país avanza el desmantelamiento del sistema de salud. El Ministerio de Salud de la Nación desarticula y cierra programas, despide profesionales de la salud especializados y con antigüedad y anuncia la privatización de los hospitales nacionales en función de cumplir con los compromisos de deuda de acuerdo a lo establecido por el presupuesto 2026. 
 El adelantamiento de la temporada gripal y el récord de internaciones se enmarca en un contexto de proliferación de enfermedades que se consideraban erradicadas como el Sarampión o la tos convulsa. En líneas generales estamos ante la expresión de la degradación de las condiciones de vida de la clase obrera empujada por el sistema capitalista y sus representantes. Los ataques de Trump y Milei a la salud deberán ser rechazados por parte de los trabajadores junto al rechazo a la guerra imperialista, en defensa de la vida. 

 Daniela Magoc
 08/01/2026

Estados Unidos: Trump anuncia un protectorado “por tiempo indefinido”


Las declaraciones de Donald Trump y Marco Rubio no dejan lugar a dudas. Se ha establecido de facto y bajo la amenaza de nuevos ataques militares un protectorado político y económico bajo el exclusivo comando del imperialismo yanqui. Con esto Venezuela adquiere el estatus de Puerto Rico. Frente al interrogante de plazos “sólo el tiempo dirá”. 
 Trump ha declarado que se hará cargo del conjunto de las relaciones económicas entre Venezuela y el exterior, comenzando por el destino de la industria petrolera. La ´venta´ de 50 millones de barriles en crudo venezolano se establece en términos completamente unilaterales. Según Trump “Venezuela se compromete a comprar solo productos hechos en Estados Unidos con el dinero que reciba de nuestro nuevo acuerdo petrolero”. Todavía más, “Todos los ingresos se liquidarán primero en cuentas controladas por Estados Unidos” indicó el Departamento de Energía (infobae 8/1).
 El secretario de Estado, Marco Rubio, trazó todo un panorama de “etapas” que atravesará esta inédita relación entre un país sudamericano y los Estados Unidos. Luego del ´control´, vendría la ´recuperación´ con sus ´inversiones´ y una vez concluido todo eso se “comenzará a generar un proceso (sic) para la reconciliación nacional”. De toda esta declaración lo único que importa es la postergación, para el imperialismo yanqui, del reclamo de libertad de los presos políticos bajo el régimen de Maduro, es decir la agenda de la derecha venezolana. Ni Rubio ni Trump han resuelto “control” alguno ni pasado ninguna etapa. Las ´inversiones´ que prometen los trumpistas hoy no pasan de una especulación. Según Ambito (8/1) las petroleras norteamericanas remarcaron que sin “garantías serias” no están dispuestas a firmar compromisos. En el caso de Conocco Phillips y Exxon Mobil estas reclaman, además, compensaciones de 12 y 20 mil millones de dólares respectivamente por supuestos desplazamientos de mercado durante los gobiernos de Hugo Chávez.
 La reacción, si se puede llamar así, del gobierno venezolano es de aceptación completa de todas estas medidas y declaraciones de humillación nacional. La prensa oficialista ´informa´, en estos términos, el ´acuerdo´ petrolero: “PDVSA adelanta (sic) negociación para la venta de Petróleo. La operación es estrictamente comercial y se apoya en el beneficio mutuo”. (ultimasnoticias.com.ve). Delcy Rodríguez, que todavía no ha logrado nombrar un nuevo gabinete, calificó el secuestro ilegal de Nicolás Maduro en territorio venezolano como “una mancha en nuestras relaciones, pero también hay que resaltar que no es extraordinario ni irregular las relaciones con los Estados Unidos”. En ese discurso también convocó a “sanar las consecuencias del extremismo y del fascismo”. El gobierno venezolano no ha revelado todavía la cifra oficial de asesinados en el ataque estadounidense. 
 La pretensión de transformar a Venezuela en un protectorado definitivo abre una crisis monumental y plantea en nuevos términos una crisis de poder a la cual todas las facciones conocidas de la burguesía no tienen respuesta alguna. La derecha ha sido descartada por el propio Trump y el ¿ex? chavismo ha renunciado hasta de las palabras. La iniciativa del imperialismo norteamericano se encuentra, de todas formas, condicionada a un escenario de crisis económica mundial y de agresión declarada al conjunto de los países que se encuentran, potencialmente, como candidatos a protectorados de Estados Unidos. La clase obrera en Venezuela y en toda América Latina está convocada a una lucha estratégica. 

 Federico Fernández 
 08/01/2026

viernes, enero 09, 2026

La captura del petroleo y del comercio exterior de Venezuela a manos de Trump


El Protectorado en marcha.

 La captura de dos barcos que transportaban o habían transportado petróleo venezolano, uno de ellos con bandera de Rusia y en medio del Atlántico Norte, refrenda la decisión de Trump de apoderarse de todos los resortes de la industria petrolera de Venezuela. Pero con ellos, se apropiará también del comercio exterior del país, donde los hidrocarburos representan el 90% de las exportaciones. Trump había anunciado que los ingresos que aporten las ventas de petróleo a Estados Unidos -un plan de 30 a 50 millones de barriles- quedaban “bajo control” de su gobierno. Ayer, redoblando la apuesta, señaló que los ingresos de esas exportaciones petroleras serán “gastados” exclusivamente en compras a su país. Se trata de un paso decisivo en el establecimiento del Protectorado, pues el comercio exterior venezolano ha sido “nacionalizado”... pero bajo la batuta de la nación invasora.
 La decisión de Trump implicará un desvío de comercio compulsivo en detrimento de China, que es, junto con Estados Unidos, el mayor proveedor de las importaciones venezolanas. Actualmente, la mayoría de esas compras externas están compuestas por artículos de consumo -alimentos y electrónica- que implicarán un gasto mayor de divisas al ser adquiridas en Estados Unidos. Con la guerra -lisa y llana- Trump se asegura los propósitos que no pudo alcanzar con la suba de aranceles y la guerra comercial.
 Pero el comercio exterior venezolano no llega a los 20.000 millones de dólares, sumando sus exportaciones e importaciones. Al monopolizar el negocio petrolero de Venezuela, los objetivos que se propone Trump son más vastos: en lo inmediato, redoblar el abanico de extorsiones a China, que es el principal comprador de crudo del país caribeño. Las fuentes del propio gobierno Trump han dejado trascender que el “goteo” de petróleo desde Venezuela hacia China quedará condicionado a la marcha general de la guerra comercial y tecnológica entre las dos potencias. Adicionalmente, Trump colocará la cuestión del cierre del grifo a Cuba, aunque México viene ganando importancia como proveedor de crudo a la isla. 

 Pelea de pulpos

 Pero la centralización del pétroleo en manos de Trump sale al cruce de otra disputa -la que ya ha comenzado entre los propios monopolios norteamericanos de la industria de hidrocarburos por el botín venezolano. Entre 2022 y 2025, la producción petrolera de la república bolivariana se duplicó, pasando de los 500 mil al millón de barriles diarios. Junto con China, el protagonista de esa recuperación fue el pulpo Chevron y sus despachos a los Estados Unidos. Meses antes de su captura, Maduro participó de las celebraciones por los 102 años de Chevron en Venezuela, y afirmó sin vacilar: “yo quiero que tenga 100 años más, y trabajar sin problemas". La captura del país y del petróleo a manos de Trump expone a Chevron a la eventual competencia de otros pulpos. Según algunas fuentes, María Corina Machado sostiene fluidos vínculos con Exxon Mobil, la corporación que colabora y a la vez compite con Chevron en yacimientos de Guyana. En marzo pasado, Machado intervino en un simposio petrolero en Houston, Texas, donde presentó un plan de privatizaciones petroleras con incentivos fiscales para su país (Página 12, 8.1). En vistas de la pelea de buitres petroleros que abriría una privatización directa, Trump ha optado por echar el manotazo sobre PDVSA, y continuar la centralización del negocio con la petrolera estatal caribeña y a través de sus contratos con privados. Es probable que, por la misma razón, Corina Machado haya sido políticamente “congelada” por Trump. Ayer, la cúpula de PDVSA emitió un comunicado, con palabras laudatorias hacia el plan de reactivación petrolera bajo batuta norteamericana. 
 Pero las petroleras yanquis interesadas en el ingreso a Venezuela le han colocado a Trump varias cuestiones “previas”: en primer lugar, la de las indemnizaciones que reclaman por su retiro del mercado petrolero en los primeros años del chavismo. Luego, la cuestión de “cómo se financiarán” las inversiones anunciadas por Trump. En este punto, cobra otra relevancia la cuestión de la “caja” de la producción petrolera, cuyo control se ha asegurado el presidente norteamericano. Las petroleras quieren servirse de esa caja para resarcirse de las viejas cuentas con el Estado venezolano, y renovar su infraestructura sin poner un dólar propio. 
 En definitiva, el monopolio petrolero y comercial del imperialismo norteamericano sobre Venezuela comportará una confiscación sin precedentes sobre sus recursos y sobre su población explotada. El Protectorado impuesto con el asalto militar sobre Venezuela comienza a mostrar sus alcances. 

Marcelo Ramal 
 08/01/2026

El “Messi de las finanzas” corre por la cornisa


“Toto” Caputo ha recurrido por tercera vez desde que asumió Milei a un préstamo REPO para cancelar un vencimiento de deuda pública, este viernes, de USD 4.300 millones. 
 El REPO -acrónimo de “repurchase agreement”- es un préstamo garantizado a corto plazo que otorgan los bancos e implica una tasa de interés relativamente elevada. Se lo considera un recurso de última instancia, porque refleja la incapacidad -en este caso, del Estado argentino- de recurrir al mercado financiero para fondearse. Hace apenas un mes, el mismo Caputo celebraba como un gol de tiro libre un ´regreso a los mercados´ que no fue tal. El retorno al REPO entierra definitivamente en el olvido aquel ´logro histórico´. Según los consultores, recurrir al swap con EEUU o China hubiera sido una señal todavía peor.
 En este caso, el gobierno argentino pagará 7,4 % de interés sobre USD 3.000 millones en un año. Como prenda, entregó bonos BONAR 2035 y 2038. Como estos bonos -emitidos durante la ´reestructuración´ de Martín Guzmán en 2020- cotizan a niveles de default -rendimientos superiores al 20 %- se les aplicó un fuerte descuento -40%-, lo que significa que el ministro de Economía debió entregar títulos por USD 5.000 millones para recibir los USD 3.000 millones. Podrían ser más en caso de que la situación financiera se agrave y bajen su cotización. En ese caso, los acreedores pueden reclamar más bonos o incluso efectivo. “Y si encima hubiera un salto devaluatorio, la combinación puede ser explosiva: caen precios de bonos, sube la exigencia de garantías y la rueda se vuelve más pesada” (La Política Online, 7/1). 
 El BCRA había celebrado dos acuerdos similares, con vencimiento en 2027: el primero, en enero del año pasado, por USD 1.000 millones a una tasa del 8,8 % anual, y el segundo, en junio, por USD 2.000 millones, al 8,25 % anual. Como ahora pagará una tasa del 7,4 % anual, el gobierno se ha esforzado por presentar el resultado de la operación como un éxito. Oculta tres factores: recibió ofertas bastante inferiores a las que esperaba Caputo –“Toto” había fantaseado con propuestas por USD 7.000 según La Nación, pero finalmente fueron USD 4.400- el plazo es más corto (los anteriores REPO se pactaron a 22 y 28 meses, en cambio ahora a sólo 12); y, por último, la tasa de referencia SOFR (Secured Overnight Financing Rate, basada en el costo de préstamos a un día respaldados por bonos del Tesoro) bajó un punto en el último año -de 5,3 % a 4,3 %-. En cambio, el monto solicitado por Hacienda pasó de USD 1.000 millones en enero a USD 2.000 millones en junio y alcanzó ahora los USD 3.000 millones. 
 Como el beneficiario del préstamo es el Banco Central, pero la deuda es del Tesoro, todavía es una incógnita cómo se resolverá el traspaso de dólares de una institución a otra. Una alternativa que se baraja es que el Tesoro recurra al saldo en pesos que tiene depositados en el Central para comprarle las divisas. “Según estimaciones del equipo de research del Banco Comafi, el Tesoro tiene en su cuenta corriente en el BCRA unos 4 billones de pesos. Necesitaría algo menos de $3 billones para comprar los US$ 2.000 millones que se llevará Caputo”, señala Clarín (8/1). Pero otra opción “sería la emisión de una Letra Intransferible, una alternativa que señaló Portfolio Personal Inversiones (PPI) ante la cantidad reducida de pesos ahorrados y la cercanía de una licitación de deuda en moneda local la semana próxima. El Gobierno utilizó los fondos que envió el FMI desde abril para cancelar una parte sustancial de esas letras”. Lo que se dice rascar el fondo de la olla. El Tesoro deber afrontar este año vencimientos por USD 20.000 millones. 
 “Los mercados” recibieron la buena nueva de Caputo con una caída de la cotización de bonos y acciones argentinas y un aumento del riesgo país. Las mayores dudas planean en torno al día después: qué harán los ´inversores´ con los dólares que van a cobrar. En los últimos dos pagos, estos aprovecharon el desembolso para reducir su posición en Argentina. Esto ocurre cuando el Banco Central se encuentra comprando dólares para mostrarle al FMI que ´acumula reservas´ contables, porque “en paralelo vende contratos de dólar futuro y opera con bonos para anclar expectativas y contener presiones. Al mismo tiempo, el Tesoro aparece vendiendo dólares en el mercado oficial para evitar que el mayorista roce el techo de la banda” (LPO, 7/1). El “Messi de las finanzas” ha acentuado todos los desequilibrios financieros, a pesar de los recortes a jubilados y discapacitados y al costo de una depresión industrial sin precedentes y su secuela de despidos. 
 Por último, un dato ´geopolítico´ llamó la atención en esta operación financiera: entre los bancos que prestaron el dinero - figuran el Banco Santander, el BBVA, el Deutsche BankGoldman Sachs y JP Morgan- se anotó un banco chino, el Bank of China Ltd., con cerca de US$ 100 millones. Un aporte modesto, pero significativo, que Milei no puede rechazar aun en medio de la cruzada trumpista por desalojar a China del continente. 

 Jacyn
 08/01/2026

lunes, enero 05, 2026

Trump intima al chavismo a convertir a Venezuela en un Protectorado


Las especulaciones y divagaciones acerca de una concertación entre Trump y el gobierno venezolano para secuestrar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, han copado los titulares y los comentarios de los medios de comunicación internacionales. La ausencia de una respuesta militar al sobrevuelo de aviones y helicópteros de la fuerza Delta sobre Caracas y el bombardeo a los asientos militares de La Carlota, en el centro de la capital de Venezuela, y el fuerte Tuna, son presentados como prueba de un arreglo convenido para ejecutar la operación de piratería. Las declaraciones ulteriores de Trump que descartan un pasaje del gobierno a la jefa de la oposición ‘escuálida’, María Corina Machado, acompañada por una declaración de confianza en la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, para gobernar una transición política sin condiciones ni plazos, han reforzado esas presunciones. Los desmentidos públicos de los principales funcionarios de gobierno, Diosdado Cabello, ministro de Interior y encargado de Seguridad; Vladimir Padrino López, jefe de las Fuerzas Armadas: o Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, no disiparon las sospechas de un pacto político. Tampoco las declaraciones de la Vicepresidenta, quien ha reclamado el retorno de Maduro al país y a la Presidencia –algo que olvidan muchas declaraciones de repudio al ataque de parte de la izquierda internacional-. El secuestro de Maduro ha sido un acto delictivo, porque no ha respondido a ningún pedido judicial de extradición u orden captura internacional. Con una mirada retrospectiva, el operativo ha repetido, con las variantes del caso, la extracción de Leopoldo López, un dirigente opositor, de la embajada de España, y de los refugiados en la embajada argentina, custodiada por el gobierno de Brasil. Si las especulaciones o divagaciones acerca del secuestro de Maduro tienen algún ancla en la realidad, la punta del ovillo no apareció recién en la madrugada del 3 de enero. 
 Las transas de Maduro con los gobiernos de Trump y de Biden han tenido dimensiones más amplias en el tiempo. Bajo su primer gobierno, Donald Trump bloqueó una inminente “aceleración” de la deuda externa de Venezuela, por parte de los acreedores, cuando el gobierno de Maduro entró en default. El derecho de los prestamistas a pedir el pago de la totalidad de lo debido (no sólo las cuotas impagas) hubiera desatado una onda de embargos internacionales contra todos los activos de Venezuela, empezando por la distribuidora Citgo, de Pdvsa, en territorio norteamericano, algo que se negoció con posterioridad.
 El ataque militar del Comando Sur del Pentágono no ha producido el tan mentado “cambio de régimen” en Venezuela, ni parece ser ahora el propósito de Trump; pareciera que el propósito del imperialismo sería sólo ‘retocarlo’. Pero esto mismo tampoco es, estrictamente, una novedad, pues es lo que ha ocurrido, aunque a una escala histórica desconocida, en la ex Unión Soviética y China, donde el “tránsito” al capitalismo fue ejecutado por la burocracia dirigente de sus partidos comunistas –preexistentes-. En este aspecto, o en este sentido, la “transición” en esos países continúa, como lo prueba la intención de la OTAN de completar el tránsito impuesto hace varias décadas por medio de una guerra. En Venezuela se trataría de imponer una recolonización del imperialismo, no por parte de la ultraderecha ‘liberal’, sino por parte de las autoridades ‘antiimperialistas’. Trump pretendería evitar que un “cambio de régimen” abrupto desate una crisis internacional y/o una guerra civil. Fue lo que el imperialismo logró en la transición de la ex URSS y Europa Oriental, y en China y el Sudeste Asiático –más la gran adquisición política que ha representado el restablecimiento de un estado alemán único-. Es claro, para todo el mundo que esa transición ha encontrado sus límites históricos en la gran crisis capitalista mundial. 
 El guardián de la transición en Venezuela no es otro que el enorme contingente militar que Trump ha impuesto en el Caribe. Es una transición con un revolver en la sien de los encargados institucionales de ejecutarla. Esto significa que Venezuela (y toda América Latina) se ha convertido en un Protectorado ‘de facto’. En palabras de Trump: a partir de ahora “vamos a gobernar Venezuela”. Delcy Rodríguez deberá transferir Pdvsa al control de Estados Unidos para proceder a la reconstrucción de la infraestructura petrolera y a la reestructuración de las relaciones comerciales (Político, Washington, 4/1). “Pdvsa no va a ser desnacionalizada de cierta manera y dividida…; es lo mejor para mantener el flujo de la producción”. Un consultor con base en Houston, Evenan Romero, está encargado de traer de vuelta a los productores petroleros norteamericanos. “Romero es parte de un comité de 400 personas, en su mayor parte exfuncionarios de Pdvsa, que se formó hace un año para diseñar la estrategia para revitalizar a la industria petrolera bajo un nuevo gobierno”. Es el equipo de “asesores” al que se ha referido Trump para gestionar la industria petrolera bajo el gobierno de Delcy Rodríguez. La misión principal es asegurar el retorno de las empresas de servicio tecnológico (Halliburton, Schlumberger) para restablecer las plataformas e infraestructuras de la extracción petrolera. La reconstrucción petrolera será financiada por los ingresos que recaudará Pdvsa por una producción que debería duplicarse en un año y cuadruplicarse alrededor de 2030. El gobierno de Venezuela quedará a cargo del control ciudadano, un gobierno ‘de facto’ hasta la convocatoria a elecciones en un tiempo por ahora indefinido. Este asalto económico afectará fuertemente a Cuba, que depende de la importación venezolana, y en menor medida a China, que trae de Venezuela el 8 % de sus importaciones. 
 Es indudable que esta metodología artificial de gobierno está preñada desde el vamos de contradicciones explosivas. Supone, por de pronto, una crisis del sistema monetario, pues no podrían coexistir una divisa de exportación y una moneda local. La dolarización monetaria, ya muy avanzada, debería quedar completa. Venezuela chocaría con el sistema monetario que está implantando China en su esfera económica de influencia, como ocurre con la internacionalización creciente del yuan. Sería un golpe para los regímenes monetarios nacionales de América Latina, que enfrentarían presiones dolarizadoras en medio de deudas públicas impagables Las contradicciones sociales y políticas no cesarían de agravarse. Venezuela pasaría a ser una pieza del capital norteamericano en la guerra comercial desatada por Trump. Con la pretensión de evitar “un cambio de régimen”, Trump se mete en un atolladero mayor: la abolición de todo régimen, una suerte de Puerto Rico sin asociación. Un Protectorado ‘de facto’ implicaría asimismo un cambio del régimen político de Estados Unidos, que ha gestionado ocupaciones militares, pero ha rechazado gobernar sistemas coloniales. En el caso de Venezuela, Trump sigue un patrón, pues también reclama convertir a Gaza en un Protectorado bajo su dirección política personal. En este caso, la tentativa ha agravado las masacres contra el pueblo palestino y desatado una crisis regional y guerras sin precedentes – en Siria, Líbano, Palestina, Yemen, Sudán y el estratégico Cuerno de África (Etiopía, Eritrea, Somalía)-. 
 La crisis de régimen en Estados Unidos (gobierno por decreto, violaciones del orden judicial, militarización de las ciudades), una refracción del agotamiento del régimen político de relaciones internacionales, alimenta las crisis internacionales de regímenes políticos; Venezuela ocurre en un contexto. La internacionalización de la lucha de clases, que la clase obrera no ha podido desarrollar de acuerdo a la gran crisis capitalista, la desarrolla el imperialismo mediante catástrofes económicas, políticas y militares. La rivalidad y la guerra entre los grandes estados nacionales (geopolítica) debe ser reemplazada por una acción histórica independiente contra el capitalismo y sus estados, o sea (una lucha de clases) internacional.

 Jorge Altamira 
 04/01/2026

Venezuela: los riesgos de la ocupación


Una ocupación está lejos de ser un paseo. La idea de que Estados Unidos “se haga cargo transitoriamente” de Venezuela no tiene una base sólida en experiencias anteriores. Las intervenciones pasadas muestran que, incluso cuando se les pretenda dar justificaciones estratégicas y militares, las consecuencias suelen ser costosas, prolongadas y desestabilizadoras. 
 No se trata solo de ingresar militarmente, sino de mantener en el tiempo un orden político funcional bajo tutela externa. Históricamente, esto exige una base política interna.
 La experiencia más reciente de ocupaciones es aleccionadora. En Irak, la disolución del ejército y del partido Baaz destruyó el andamiaje estatal, creó un vacío de poder y precipitó una guerra sectaria. En Libia, la eliminación del régimen sin una élite nacional unificadora desembocó en una fragmentación tribal-miliciana. En Afganistán, los sectores urbanos dependientes del ocupante, sin arraigo social, no lograron pilotear el país que colapsó tras la retirada de las tropas yanquis 
 No nos podemos olvidar tampoco del costo material de ocupar. En Irak y Afganistán, Estados Unidos gastó billones de dólares sin lograr economías autosustentables. En el caso venezolano Trump y Rubio afirman que el petróleo –que piensan esquilmar a Venezuela- financiaría la ocupación. Los casos nombrados relativizan fuertemente esta idea: Irak tenía petróleo y aun así no financió su estabilización envuelta en actos de corrupción, sabotajes y caída productiva. En Libia, a su turno, el control del petróleo se convirtió en un factor de guerra civil, no de estabilidad.
 En Venezuela, la industria petrolera está tecnológicamente degradada. Requiere inversiones multimillonarias y años para recuperar capacidad. Las corporaciones condicionarán su inversión en función de la evolución que tenga de la transición: “El regreso de empresas estadounidenses solo será posible si se establecen condiciones confiables y se flexibilizan las sanciones”, explicó David Goldwyn, presidente del grupo de energía del Atlantic Council. Y agregó que persiste la incertidumbre sobre el control de los ingresos petroleros y la administración de instituciones clave como el Banco Central y el Ministerio de Economía y Petróleo” (Infobae, 4/1). Analistas remarcan que la expectativa de un “autofinanciamiento rápido” es una ilusión recurrente en las intervenciones estadounidenses. 
 Existe, en definitiva, el riesgo cierto de convertir una ocupación en una carga fiscal y política prolongada para el ocupante. Esto podría convertirse en una pesadilla para Trump cuya campaña electoral justamente se basó en privilegiar el destino de recursos para el uso interno y no derivarlos al exterior. Una presencia permanente de tropas expone, además, a la Casa Blanca a bajas y a los ataúdes de soldados norteamericanos que participan de las operaciones. Las encuestas revelan que casi el 70 % de la población estadounidense, incluyendo una franja de los votantes de Trump, está en contra de la intervención en Venezuela. En Nueva York se prepara una gran movilización frente al juzgado en que está previsto que comparezca Maduro Esto puede terminar echando más leña al fuego al descontento que reina en el país con la gestión de Trump y precipitar un revés en las elecciones de medio término. 

 Pablo Heller

Actualizan el cálculo de la inflación, indexan devaluación y pisotean los salarios


El gobierno inicia el 2026 anunciando un año de más ajuste contra los trabajadores. 

 Con el comienzo del 2026 el gobierno nacional introdujo el uso de la nueva fórmula para el cálculo de la inflación –demorada para favorecer a Milei en las elecciones de medio término- que actualiza los hábitos de consumo de la población otorgándole una mayor incidencia a los servicios por sobre el consumo de bienes y alimentos. Al mismo tiempo, se estableció la indexación de la devaluación del peso al IPC, lo que augura una dinámica inflacionaria que seguirá golpeando a los salarios y jubilaciones pisados por el gobierno. 
 Se trata de la actualización de la metodología de cálculo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que realiza el Indec, tomando como base los datos de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHO) de 2018, en cuanto a los hábitos de consumo de la población, que le otorga más preponderancia a los gastos en servicios (vivienda, agua, electricidad, gas, comunicaciones, servicios digitales, etc.) por sobre el consumo de alimentos y otros bienes. 
 Este cambio, que se implementará desde principios de este 2026 con la primera medición de febrero respecto al IPC de enero, también vendrá de la mano de la indexación de la devaluación del peso respecto a la inflación, lo que promete alimentar un circuito inflacionario, con una devaluación que impacte en nuevas subas de los servicios (altamente dolarizados) y una inflación que empuje a nuevas devaluaciones. Todo esto mientras los salarios, jubilaciones e ingresos populares continúan pisados por el gobierno nacional, con la negativa a homologar aumentos que superen la pauta oficial y el virtual congelamiento de los haberes previsionales. 
 El gobierno nacional evitó durante todo 2025 actualizar la metodología de cálculo de la inflación con el propósito de subestimar los efectos de su política económica contra los trabajadores, de cara a las elecciones de medio término, con principal hincapié en el aumento y la liberalización de precios y tarifas en los servicios que consume la población. 
 Esto se da en un cuadro donde la devaluación avanza de la mano de una fuerte demanda de dólares y la intervención del Tesoro que viene de vender unos 200 millones de dólares para evitar un mayor impacto devaluatorio, con un gobierno con vencimientos de deuda sin cubrir en el horizonte cercano y proyecciones de “acumulación de reservas” poco realistas. 
 Con estas medidas, desde el gobierno apuntan a profundizar el ajuste sobre los trabajadores, con más recortes en salud, educación y jubilaciones, y con el cepo a las paritarias y los salarios del cual es cómplice la burocracia sindical entreguista, que ahora busca sentarse a negociar la reforma laboral antiobrera. 
 Los trabajadores debemos organizarnos para romper con esta orientación y terminar con los salarios que no superan la línea de pobreza y las jubilaciones que se encuentran en niveles de indigencia. Una lucha por las reivindicaciones inmediatas de la mano de una pelea más general por derrotar la reforma laboral del gobierno, que busca devolver a los trabajadores a la esclavitud, y el paquete de medidas y leyes fiscales y de diversa índole que impulsa el gobierno en defensa de los capitalistas.

 Marcelo Mache

domingo, enero 04, 2026

Información del Gobierno Revolucionario sobre combatientes caídos en cumplimiento de su deber

Después del ataque militar Trump anuncia que convierte a Venezuela en un Protectorado


¿Se derrumba el bloque ‘bolivariano’?

 En la madrugada de este sábado, el comando Sur bombardeó diferentes puntos de Caracas y otras zonas del país y secuestró a Nicolás Maduro y a su esposa sin la necesidad de disparar un solo tiro. No hubo sirenas de alarmas, ni misiles interceptores; no se activaron los S-300, provistos hace más de una década por Moscú, ni los sistemas electrónicos. Trump calificó al ataque, avisado desde hace más de un mes, como “audaz y exuberante”. Una semana antes, la flota aérea norteamericana había anunciado el ataque a un puerto, sin dar mayores detalles, ni de parte de Estados Unidos ni del gobierno venezolano. Antes del cerco a Venezuela instalado en el Caribe, Richard Grenell, enviado de Trump a Caracas, había obtenido del gobierno venezolano la entrega de todos los recursos mineros del país a cambio de un diferimiento de las hostilidades. El acuerdo fue bloqueado por Marco Rubio, el secretario de Estado y de Seguridad (un gusano de origen cubano), que exigió ‘la cabeza‘ de Maduro. Esto ha sido exactamente lo que ha obtenido Trump luego del secuestro del presidente y su esposa en la madrugada del 3 de enero. 
 En una conferencia de prensa, a las 13.30 horas del mismo sábado, Trump sacó a relucir sus cartas, que pueden ser tan reales como ficticias. Anunció que el gobierno de Estados Unidos pasaba a hacerse cargo de una ‘transición’ política bajo el gobierno oficial de Venezuela, ahora encabezado por Delcy Rodríguez, hermana del presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela. Para eliminar toda suerte de dudas, o para sembrar toda clase de ellas, desechó la posibilidad de un gobierno de la ultraderechista María Corina Machado, o de su representante González Urrutia, supuesto ganador de las elecciones presidenciales de 2024. Aseguró que la derecha no tenía “condiciones para manejar el timón del estado”, sin atravesar antes por una “transición” orientada por Estados Unidos mediante asesores designados. Mientras Trump hacía estas declaraciones incuestionablemente extraordinarias, el canal Telesur reportaba a ciudadanos que reclamaban la devolución del matrimonio Maduro y el cese del cerco imperialista. El mismo canal, en ese mismo horario, transmitía un acto público en La Habana, en el que el presidente de Cuba, Díaz Canel, hacía los mismos reclamos que se escuchaban desde Caracas. Tarek William Saab, el Fiscal General de Venezuela, afirmó que Maduro se encuentra “secuestrado” y responsabilizó directamente a Estados Unidos de su seguridad y de su vida. Pidió un pronunciamiento de la Organización de las Naciones Unidas. Diversos miembros del gobierno, como Diosdado Cabello o el Gobernador de Lara, han llamado a la movilización. En la conferencia de prensa, Trump declaró que Marco Rubio ya está discutiendo la “transición” con la vicepresidenta Darcy Rodríguez, quien no figura en la lista de “buscados”. Se cumpliría así la exigencia original de Marco Rubio: acaparar todas las riquezas; decapitar a Maduro; convertir a Venezuela en Protectorado.
 En estos escenarios contrastantes y confusiones aparentes hay, sin embargo, algo muy claro: si el alto mando militar bolivariano se apresta a resistir el ataque norteamericano, al menos por medio de una guerra irregular cuyos preparativos no se han visto, tendremos por delante una guerra abierta, un derrumbe del llamado “sistema interamericano” y una crisis en el Capitolio, en Washington, en un año electoral plagado de choques sociales. De lo contrario el mundo asistirá a la capitulación más grande de la historia: un terremoto para el pseudoprogresismo liberal. Una tercera variante, sería el estallido de una fractura en el alto mando militar de Venezuela. En la “transición” prevista por Trump, agentes o emisarios del magnate norteamericano se encargarían de mantener los abastecimientos y la ‘estabilidad’ del mercado petrolero, al convertirse en el mayor “estado” petrolero del mundo. Asegurará a China la continuación de la provisión del crudo venezolano, que representa el 8 % de sus importaciones de petróleo, con la ambición de extorsionar a China en el comercio de tierras raras. Trump, en la conferencia de prensa, fue menos condescendiente con Putin, al que adjudicó la responsabilidad compartida por las muertes en Ucrania. La guerra mundial se libra en toda una serie de tableros a costa del conjunto de la humanidad.
 La conversión de Venezuela en un protectorado de Estados Unidos representa, políticamente, una diferencia de grado con la ocupación militar. Esto significa que potencia la crisis política mundial sin haber resuelto la cuestión de fondo: un gobierno nacional para Venezuela. El cálculo internacional del imperialismo norteamericano tiene otras variantes rodando, como la ‘recuperación’ de los puertos de ingreso-salida del canal de Panamá, que sigue en manos de una empresa de Hong Kong, o sea de China, que ha vetado la venta a un consorcio liderado por el grupo financiero BlackRock. La otra no se encuentra mucho más lejos: Groenlandia, más importante incluso que Venezuela ahora que el calentamiento global la ha convertido en más accesible a la explotación minera. En resumen, la “transición” será muy larga, y lo será también el comienzo de ella. 
 Trump anuncia una “transición” que tiene más visos de anarquía que de estrategia. Los politólogos denuncian que el éxito que tiene Estados Unidos con sus invasiones, lo pierde cuando tiene que gobernar al país invadido. Ahora se ha empeñado en una guerra contra los gobiernos “narcoterroristas” con el propósito de convertirlos en protectorados que permitan la confiscación de sus recursos básicos y materias primas. La Justicia de Estados Unidos podría encontrar varias dificultades para condenar a Maduro por esos cargos, con el riesgo de convertir el bandidaje internacional de Trump en un juicio político, precisamente contra Trump. Las contradicciones del constitucionalismo también existen. Estados Unidos celebra en 2026 el 250 aniversario de su existencia constitucional, en un marco de destrucción masiva del llamado ‘estado de derecho’. 
 Javier Milei ha celebrado el secuestro de Maduro, como lo ha hecho hasta ahora con las ejecuciones extrajudiciales de los botes pesqueros en el Caribe. Milei es un hijo putativo de la reacción imperialista. Pretende reforzar el bandidaje de Trump mediante la supresión por decreto de los derechos constitucionales en Argentina. Milei ha declarado la guerra a la libertad política y pretende convertir a Argentina en un Protectorado del JP Morgan, del Tesoro norteamericano y del Comando Sur del Pentágono. El principal enemigo se encuentra en nuestro propio país. El estado de movilización debe ser total, para que el 8 de Marzo y el 24 de Marzo, en el 50 aniversario del golpe genocida, dos millones de manifestantes copemos todas las capitales y ciudades de Argentina. 

 Jorge Altamira 
 03/01/2026

Los liberticidas transforman a la SIDE en un grupo de tareas


Milei parió un Estado policial. 

 Por DNU 941/2025, rubricado por Milei y su gabinete, el 31 de diciembre el gobierno liberticida modificó la Ley de Inteligencia (25.520), que por un lado centraliza el Sistema de inteligencia Nacional (SIN) y por el otro introduce reformas en la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), extendiendo la injerencia y las facultades de los espías comandados por Santiago Caputo, que ha ido cultivando estrechas relaciones con el trumpismo y la derecha continental. En la lucha de camarillas libertaria, Karina Milei se hizo de la Agencia de Ciberseguridad, que estará bajo la órbita de la jefatura de Gabinete, o sea, de Manuel Adorni. Así se da de baja a la Agencia Federal de Ciberseguridad para dar paso a la creación del Centro Nacional de Ciberseguridad, organismo descentralizado que dependerá de la Secretaria de Ciencia, Tecnología e Innovación. 
 Si bien Caputo cedió la Agencia de Ciberseguridad, al frente seguirá estando un hombre de su confianza, Darío Genua, lo que presagia nuevos enfrentamientos entre el asesor presidencial y Karina Milei, que a partir de ahora tendrá bajo su égida el manejo de los troles libertarios y el ciberpatrullaje en las redes sociales. 
 Las reformas introducidas en la SIDE surgen de la caracterización de los liberticidas de que “en los últimos años, el sistema de inteligencia acumuló funciones superpuestas, estructuras sobredimensionadas, dificultades para integrar información relevante dispersa en distintos organismos y zonas de incertidumbre normativa sobre el alcance real de las tareas de inteligencia nacional.” (Infobae 2/1) Estamos en presencia de una centralización de tareas para espiar, perseguir y coaccionar, en síntesis, un Estado policial, que los liberticidas lo presentan como “un sistema más cohesionado, en el que la producción de inteligencia estratégica se base en información integrada, oportuna y verificable.” (Infobae 2/1) 
 El DNU publicado en el Boletín Oficial introduce cambios sustanciales en la Ley de Inteligencia Nacional, que concretamente le da más poder a la SIDE libertaria presidida por Cristian Auguadra. Los cambios introducidos ponen a la SIDE en el vértice del Sistema de Inteligencia Nacional (SIN), es decir que tendrá bajo su control la conducción directa de la planificación estratégica, la coordinación interinstitucional y la producción de inteligencia nacional. A su vez se le da a la SIDE mayor discrecionalidad en el manejo de los fondos reservados y los espías tendrán una mayor capacidad de acción, como por ejemplo detener a personas en flagrancia sin la necesidad de contar con una orden judicial, dando aviso a la policía, obviando la intervención de la Justicia y las operaciones en las que estén embarcados los agentes de inteligencia tendrán el carácter de encubiertas, sin dar mayores precisiones sobre estas tareas. Básicamente se convierte a los servicios de inteligencia en una especie de “policía secreta”, transformando a la SIDE en un aparato parapolicial. Para cumplir con estos objetivos, la SIDE controlará el presupuesto del SIN, dejando, de esta manera, sin autonomía a otras áreas. A partir de ahora, por poner un ejemplo, el Director General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto, que coordina la inteligencia de todas las Fuerzas Armadas, se encontrará supeditado a la SIDE, es decir a Santiago Caputo. 
 Con la SIDE en la cúspide de la inteligencia y contrainteligencia, el decreto redefine el organigrama del SIN, que ahora estará integrado por el Servicio de Inteligencia Argentino (SIA), la Agencia Nacional de Contrainteligencia (ANC), la Agencia Federal de Ciberinteligencia (AFC), la Inspectoría General de Inteligencia (IGI), la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal y la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas
 La ley también establece que la SIDE esté al mando de coordinar las relaciones con la inteligencia de otros Estados, en especial con la CIA y el MOSSAD, que están metidos hasta los tuétanos en la inteligencia argentina, y centralizar sistemáticamente la información que surjan de las diferentes áreas para que sean monitoreados por el presidente de la Nación. 
 Otra de las modificaciones sustanciales es la disolución de la Dirección Nacional de Inteligencia Estratégica Militar, que dependía del Ministerio de Defensa. Según los considerandos del DNU, su existencia generaba superposición de funciones y una estructura sobredimensionada respecto de la Dirección General de Inteligencia del Estado Mayor Conjunto. Desde ahora, será este último organismo el encargado de la producción de Inteligencia Estratégica Militar, con una doble responsabilidad informativa hacia el Ministro de Defensa y el Jefe del Estado Mayor Conjunto. (U24 2/1) 
 De la lectura del DNU se desprende la creación de la Comunidad de Inteligencia Nacional (CITN) y la Comunidad Informativa Nacional (CIFN), que operarán de manera coordinada, garantizando que la información circule de forma ordenada, verificable y centralizada dentro de los márgenes del Estado. La primera estará integrada por el Sistema de Inteligencia Nacional, las áreas de inteligencia de las Fuerzas Armadas y de las de seguridad federales, y se suma a este entramado a la Unidad de Información Financiera. Por su parte, la segunda integra a entes del Sector Público Nacional como Migraciones, Renaper, Aduana, Cancillería que van a aportar “información relevante para la inteligencia estratégica”, de esta manera la SIDE se hace de una base de datos impresionante, que serán utilizados de manera discrecional para coaccionar a la población.
 En mayo de 2025 se filtró el Plan de Inteligencia Nacional (PIN) en el que los libertarios fijaron los ámbitos de acción de la SIDE, que en principio eran comunes a los elaborados por gobiernos anteriores, como la lucha contra el terrorismo, el crimen organizado y el resguardo de los intereses argentinos del Atlántico Sur y la Antártida. Pero, a su vez, el PIN libertario planteó nuevas directrices orientadas a monitorear la manipulación de la percepción pública y, ante esto, la posibilidad de llevar adelante un espionaje interno contra periodistas, economistas, académicos, activistas, organizaciones sociales y todo aquel que ose criticar la investidura presidencial y, sobre todo, su plan económico. El gobierno busca neutralizar las críticas sobre el delicado sendero económico por el cual transitan Milei y Caputo, su talón de Aquiles. En este sentido, la SIDE tendrá vía libre para realizar espionaje y perseguir a todos aquellos “que generen o puedan generar una ‘pérdida de confianza’ en las ‘políticas económicas’ del Gobierno, sin tampoco precisar quiénes podrían quedar bajo la lupa” (La Nación 25/5). 
 Mientras el gobierno intenta eludir el debate parlamentario inmediato, desde la oposición, organismos de derechos humanos y abogados constitucionalistas salieron a rechazar por inconstitucional la reforma de la Ley de Inteligencia. El abogado constitucionalista Daniel Sabsay a través de su cuenta de X señalo que el DNU “Concede facultades extraordinarias al presidente, entre otras aberraciones, un funcionario podrá detener a personas en la vía pública” y que representa una “violación fragante de la división de poderes” en tanto “toda reforma de este tipo debe pasar por el Congreso.” Desde el CELS cuestionan que el DNU habilita la intervención de las Fuerzas Armadas en cuestiones de seguridad interna y los consideran como “un retroceso histórico respecto de los acuerdos políticos de las últimas décadas dirigidos a fortalecer la conducción civil de las FF.AA. y a sostener la separación entre Defensa Nacional y Seguridad Interior, para evitar que los militares vuelvan a intervenir ante hipótesis de conflicto interno”. La discusión ahora se trasladará al plano institucional. La Comisión Bicameral de Inteligencia prevé solicitar informes al Poder Ejecutivo “para conocer el alcance real de la reforma y evaluar su legalidad.” (Aire Digital 2/1)
 El gobierno a lo largo de dos años de ejercicio vino asfaltando el camino para instalar un Estado policial a través de diferentes iniciativas como la creación del Centro Nacional Antiterrorista (CNA), la puesta en pie del Departamento Federal de Investigación (DFI), la reforma Ley de Seguridad Interior que habilita la inserción de las Fuerzas Armadas en la represión interna, el protocolo antipiquetes, los perfilamientos en las movilizaciones y el aval del gatillo fácil. 
 Cuando asistimos a la agresión imperialista sobre Venezuela, a través de bombardeos, que tuvo como correlato la captura de Nicolás Maduro, la iniciativa fascistizante del gobierno nacional se enrola en la puesta en pie de un Estado policiaco que tiene como estrategia asestarle una derrota de características históricas a la clase obrera y reforzar el alineamiento geopolítico de la Argentina con la internacional fascista. Es con esta perspectiva que le dan superfacultades a la SIDE, que, a partir de ahora, está habilitada a juntar información de quienes busquen "desestabilizar" al gobierno y "socaven" la confianza de la opinión pública sobre funcionarios. Básicamente, todo aquel que realice críticas o lleve adelante acciones contra las políticas del gobierno y sus consecuencias, está sujeto a quedar bajo el espionaje y la coacción de la SIDE libertaria. La ampliación del aparato represivo y de inteligencia, la restricción de libertades democráticas y la persecución de los activistas y luchadores son el complemento de fuerza para hacer pasar un brutal plan de ajuste contra la clase trabajadora. La lucha contra el Estado policial no va a salir de la rosca de los partidos burgueses en el Parlamento o fuera de él. Es necesario plantear la apertura y desclasificación de los archivos en manos de los aparatos represivos y de inteligencia del Estado y su consecuente desmantelamiento. 

 Lucas Giannetti 
 03/01/2026

El artero ataque yanki contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa

Declaración del gobierno revolucionario

Estados Unidos bombardeó Venezuela #atilioboron

Trump se jacta del ataque a Venezuela y confirma sus ambiciones petroleras


El presidente de EE.UU., Donald Trump, señaló este sábado que será Washington el que dirija la política en Venezuela hasta que la Casa Blanca considere puedan «hacer una transición segura». 
 Las palabras de Trump fueron ofrecidas en una rueda de prensa desde la Casa Blanca, luego que en horas de la madrugada el propio mandatario estadounidense confirmara una serie de bombardeos contra Venezuela y el secuestro del mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.
 «Queremos paz, libertad y justicia para el gran pueblo de Venezuela, y eso incluye a muchos venezolanos que ahora viven en EE.UU. y quieren regresar a su país como su patria. No podemos arriesgarnos a que alguien más tome el control de Venezuela», expresó Trump, quien agregó que su Gobierno no va «a permitir que eso suceda». 
 «Ya llegamos (…) y nos quedaremos hasta que se produzca la transición adecuada. Así que nos quedaremos hasta que, en esencia, podamos ejecutarlo, hasta que se produzca una transición adecuada», resaltó Trump en compañía del secretario de Estado, Marco Rubio, entre otros altos funcionarios de su administración. «Gigantescas compañías petroleras estadounidenses» entrarán en Venezuela. 
 Durante su discurso, Trump señaló que a partir del control político que asegura ejecutará en Venezuela, se dará paso a que las «gigantescas compañías petroleras estadounidenses» entren a explotar los recursos energéticos venezolanos. 
 «Como todos saben, el negocio petrolero en Venezuela ha sido un fracaso. Un fracaso total durante mucho tiempo. No estaban extrayendo casi nada en comparación con lo que podrían haber estado extrayendo y lo que podría haber ocurrido. Vamos a tener a nuestras gigantescas compañías petroleras estadounidenses. Las más grandes del mundo. Entrar, gastar miles de millones de dólares, arreglar la infraestructura que está muy dañada», dijo. 

 Cubadebate

Dimensiones del Reglamento de 1815


Cuando conmemoramos un nuevo natalicio de José Artigas y estamos en el año del 210 aniversario del Reglamento de Tierras, reproducimos estas reflexiones de la profesora María Luisa Battegazzore. 

 (…) Luego de conformados los Estados nacionales, la tierra se confundió con el territorio de la nación y el control sobre la misma se convirtió en una cuestión de soberanía, un problema al que ya atiende Artigas pues, aunque apreciaba la necesidad del comercio y las relaciones con Inglaterra, busca defender la independencia también frente a la gran potencia imperialista de la época a través de un tratado, si bien algo marginal, y de un reglamento comercial de orientación proteccionista. 
 Por lo tanto, regular la tenencia de la tierra otorgando títulos de propiedad, como hace Artigas, tiene un significado jurídico, político, económico y social. Es justo decir que el Reglamento de 1815 busca establecer o consolidar una propiedad de nuevo tipo, el modo de propiedad capitalista, algo revolucionario en ese contexto histórico-social.
 El Reglamento se preocupa asimismo por limitar la extensión de esas propiedades territoriales, en consonancia con las ideas de la ilustración española. Lo limita directamente, estableciendo la extensión de las donaciones e indirectamente, prohibiendo su enajenación o hipoteca hasta “el arreglo formal de la provincia en que ella deliberará lo conveniente”. (…) 
 Conceder la tierra en propiedad tenía un significado social y económico: por un lado, estimulaba una explotación racional del ganado, la diversificación productiva y la introducción de mejoras, pues el poblador tendría garantizada la estabilidad de su tenencia y el disfrute de sus trabajos e inversiones. Era, por consiguiente, un elemento esencial para el “fomento de la campaña” y también para el “ordenamiento y seguridad” de la misma. Por otro, significaba una transformación profunda de las relaciones sociales, con la creación de una amplia capa de campesinos o productores rurales independientes: “hombres libres en una tierra libre”.
 Finalmente, tenía un sentido político-militar: el régimen de tenencia de la tierra permitía o impedía el contralor sobre el territorio y la defensa de las fronteras, que sólo podía asegurarse mediante la fundación de poblaciones y la colonización agraria de un vasto territorio despoblado. Cada colono se convertiría en un soldado, más aún bajo el artiguismo cuyo ejército era, efectivamente, según la hermosa expresión de Agustín Beraza, “el pueblo reunido y armado”. 

 Tierra y revolución (…)

 El criterio político está claramente expresado en una carta de Artigas a su pariente, Antonio Pereira, en octubre de 1815. “Alguna diferencia debe ponerse entre los servidores de la patria, a los que no han hecho más que multiplicar nuestros trabajos. Si de este modo quedan impunes los delitos se continuará la osadía de refinarse la obstinación de los enemigos. Cuando no la paguen sus personas, la sufrirán sus intereses y ellos servirán de castigo a sus crímenes”. 
 Por supuesto que además de castigar a los enemigos –en forma ejemplarizante que, por lo menos, neutralizara a los indecisos- la revolución debía premiar a los que habían combatido y sufrido por la causa, ganar adhesiones, estimular el compromiso. El que hubiera recibido su tierra de la revolución sabía que su posesión sólo estaría asegurada por el triunfo y la consolidación de la misma. 
 Este es el primer y más obvio sentido político del Reglamento, que poco tiene que ver con venganzas o revanchas. Los “malos europeos y peores americanos” a los que se refiere eran los emigrados a España, Portugal o Buenos Aires, enemigos declarados del “sistema de libertad”, para usar los términos de Andresito. Aunque los terrenos que se declaran repartibles son los de los “malos europeos y peores americanos”, los art. 13 y 14 afectaban a algunos personajes influyentes, incluso miembros del Cabildo en 1815 – 1816 y oficiales artiguistas, amigos de la revolución y a otros más o menos neutrales. Esto aclara lo que podríamos titular como “el misterio de una nota al pie”.
 En su ingente investigación Lucía Sala, Julio Rodríguez y Nelson De la Torre recolectaron además del texto original del Reglamento, único que ostenta la firma de Artigas, varias copias del mismo, autenticadas o no. En una de ellas, que no está firmada ni autenticada, se agrega al pie una enmienda que luego fue reproducida acríticamente en sucesivos estudios históricos. Ese agregado, cuyo origen se desconoce pero que tendría gran importancia en los conflictos por tierras, entonces y en la época independiente, dice: “NOTA: Al artículo 13 se le añade la cláusula siguiente; no se comprenderán en dho. artículo los Patriotas acrehedores a esta Gracia”. (…)

 Qué, cuánto y a quiénes 

 El meollo del problema, lo que define el carácter del movimiento revolucionario, radica en qué se hace con la tierra, a quién o quiénes se la entrega y en qué condiciones se accede a ella, que viene a ser la misma cosa. (…) 
 El más significativo elemento diferencial del Reglamento de 1815 es que la tierra se entregaba en moderada extensión y gratuitamente, sin más exigencia que poblarla y trabajarla. Y que, con la tierra se repartían ganados, lo que ampliaba aún más el espectro de los posibles beneficiarios, haciendo que no fuera mero discurso la famosa expresión de que los más infelices fueran los más privilegiados.
 La enumeración de los “más infelices” era insólita en una sociedad basada en la lógica de las jerarquías, como fue la colonia y también el Uruguay independiente. Basta recordar las exclusiones que estableció la Constitución de 1830 para el ejercicio de la ciudadanía. La revolución era el “mundo dado vuelta”.
 El Reglamento de 1815 se guió por un criterio no sólo político sino también económico-social. 
 “Lo que importa en la revolución agraria artiguista es ante todo el enlace orgánico inextricable entre una política de principios revolucionaria y radical sobre la tierra y una práctica consecuente, también radical y revolucionaria. (…) Definida la primera cuestión, si el ‘arreglo de los campos’ se resolvía en mera política de policía rural o de asentamiento de los paisanos en la tierra, el curso de los hechos se enderezó hacia una política de libre acceso a la tierra. (…) Y este fenómeno, cada vez más radical, fue también el que apreciaron los hacendados del bando patriota que desertaron de la revolución y entregaron la patria al invasor extranjero. Pero lo que hace significativo además el modo artiguista de solución del viejo problema de ‘arreglo de los campos’ (…) deviene de la honda transformación que esta política agraria imprimía en las relaciones sociales y en el consiguiente modo de producción. (…)
 En el caso que nos ocupa deberíamos decir esclavos y libertos, criollos pobres, intrusos en terrenos ajenos, “hombres sueltos”, indígenas, todos los que se enumeran como los “más infelices”. 
 La revolución artiguista entronca en la línea democrática de la revolución hispanoamericana, con las derrotadas revoluciones campesinas de Hidalgo y Morelos en México, con los tardíos movimientos independentistas que encarnan Betances y Martí que, en cierta forma, enlazan la revolución emancipadora del siglo XIX con la gran revolución mexicana del XX. 
 En nuestra América, desde la revolución de independencia hasta hoy, hay tres coordenadas fundamentales en las luchas populares: la liberación nacional (no necesariamente entendida en el estrecho marco del Estado-nación), la democratización, no sólo formal sino con un fuerte contenido social, y la lucha por la tierra, que es según Mariátegui, el problema cardinal al que se encadenan los demás. “El régimen de propiedad de la tierra determina el régimen político y administrativo de toda nación. El problema agrario (…) domina todos los problemas de la nuestra. En lo que concierne al problema indígena, la subordinación al problema de la tierra resulta más absoluta aún…”. 
 Por eso entendemos acertado el análisis de Barrán que explica la capacidad del artiguismo –pensado en términos de la Liga Federal- para resistir por cuatro años luchando en dos frentes: enfrentando a Buenos Aires y a la invasión portuguesa, a pesar de las deserciones y traiciones en su seno. 
 La defensa de la revolución agraria y republicana, de las autonomías provinciales constituía una “voluntad general” de la que Artigas era abanderado e intérprete. “El Artigas verdadero es el conductor y el conducido”.

 Profesora María Luisa Battegazzore, vicepresidenta de la Fundación Rodney Arismendi. 
 Extracto de la nota “El Artiguismo tierra y libertad”
El Popular, junio 21, 2025

Felipe Seade, un comunista


La edición 2025 del Día del Patrimonio (ya convertido en fin de semana) tuvo como marco la conmemoración de los “dos siglos de los hechos de 1825 que dieron inicio a un nuevo proceso de lucha por la libertad y la independencia de la Provincia Oriental”. 
 La Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación del Ministerio de Educación y Cultura invitó “evocar aquellos episodios históricos, brindando una visión desde el siglo XXI que recupere presencias y protagonismos de hombres y mujeres de distinta condición social, étnica y cultural. También es una oportunidad para contemplar el proceso de construcción de identidades, analizando y recordando las formas de celebraciones oficiales y populares, los sitios emblemáticos, el nomenclátor y la toponimia del territorio, los monumentos, las representaciones artísticas recordatorias, los textos escolares, entre otras expresiones culturales desarrolladas a lo largo de la historia del país en toda su diversidad”. 
 La imagen elegida para convocar a las actividades estuvo inspirada en el mural que el pintor Felipe Seade (Antofagasta, Chile, 1912-Montevideo, Uruguay, 1969) realizara en el Liceo Departamental de Florida (hoy Liceo N°2) y que se denominó “Marcha del pueblo hacia la Piedra Alta”. 
 En ese gigantesco mural de 20 x 5 metros, el pintor reflejó no a los próceres, sino al pueblo marchando hacia la Piedra Alta (como indica el título del mural) a respaldar la declaratoria de la Asamblea, a través de ochenta figuras humanas al natural. Los modelos para estas figuras fueron las alumnas y alumnos del Liceo, sus familias, las vecinas y vecinos. Gente de todos los grupos sociales, de todas las etnias, de todas las edades. 
 Y es que Seade creía que había que devolverle la historia al pueblo y que había que hacerlo a lo grande, en los muros. El maestro se enamoró del mural desde muy joven, asistiendo primero al pintor Guillermo Rodríguez, en el Círculo de Bellas Artes y luego con la llegada al Uruguay en 1933 del maravilloso muralista mexicano David Alfaro Siqueiros. 
 En el Liceo Departamental de Colonia (hoy Casa de la Cultura), el pintor ya había hecho un mural denominado “Alegoría del trabajo”, en el que se presenta el trabajo industrial, el agrícola, la ciencia y la educación, reflejados en la gente que se dedica al mismo y mostrando su temprana preocupación por la temática social. 
 Pero Seade asumía estas temáticas y creía en esas cosas porque era comunista y creía, entonces, en la función social y política del arte para transformar la sociedad, pero además en el imperativo histórico que tenían los artistas en una época “cuando todos los días cae la gente, en el mundo, como racimos”. 
 Fue docente en Secundaria, en Montevideo y en el interior, en el recién creado Instituto de Profesores Artigas (IPA) y en la Escuela de Bellas Artes (hoy Facultad de Artes de la Universidad de la República) y en esos espacios académicos formó a decenas de las y los más destacados artistas plásticos de nuestro país, pero siempre fue silenciado por las élites culturales, que lo consideraban un peligro. 
 Fue miembro activo de la AIAPE (Agrupación de Intelectuales, Artistas, Profesionales y Escritores en defensa de la Cultura), que pregonaba la “defensa efectiva de la cultura y por eso se exterioriza nuestro pensamiento con un ataque a la tendencia que consideramos en este momento como más peligrosa y más contraria al progreso espiritual de la humanidad: el fascismo”. 
 Seade fue ilustrador de la revista que editaba esa Agrupación, participó en los salones de arte en el que se subastaban piezas en solidaridad con la agredida República Española y su firma también figura junto a otros muy destacados representantes de la cultura en Uruguay en la creación del Instituto Cultural Uruguayo Soviético (ICUS) en noviembre de 1945. 
 Fue ilustrador de la revista Mundo Uruguayo junto a importantísimos artistas de la época entre los que se destacó Julio Suárez (Peloduro, también comunista) y realizó diversos murales en colaboración con distintos arquitectos, entre ellos uno muy importante en una residencia diseñada por el arquitecto Fresnedo Siri.
 Su obra fue directamente censurada durante la dictadura fascista que asoló al país entre 1973 y 1985 (el mural de Colonia fue ocultado con armarios y el de Florida fue tapado por un lambriz) y –en general- ha sido poco difundido entre las generaciones más jóvenes con excepciones como la exposición que se realizó a la salida de la dictadura en la Intendencia de Montevideo y en la Galería Ejido, así como algunas exposiciones colectivas de artistas uruguayos en el Museo Blanes y en el Museo Nacional de Artes Visuales. 
 Para quienes descendemos de Seade (sus hijas e hijo, sus nietas y nietos, bisnietas y bisnietos) es enorme el reconocimiento que cuando se conmemoran nada menos que los doscientos años de nuestra independencia, la imagen elegida esté inspirada en un mural de Felipe. 
 Para las comunistas y los comunistas uruguayos, particularmente quienes desarrollan su actividad en la cultura y la educación, es también un inmenso honor, pero es además un recordatorio de la importancia de la memoria y de la resistencia, de la convicción respecto del valor de nuestra tarea, sea cual sea el lugar y el tiempo en el que nos toque estar. 

 “Para mí, el problema es bien claro y bien simple. 

 En efecto –y hablo, sobre todo, para los compañeros jóvenes- lo importante no es cómo, sino qué pintamos. 
 Digámoslo crudamente. Nuestra generación debe meterse de lleno en el drama humano, porque lejos de la opereta y la llorosa ópera italiana, nosotros nacimos en una época de bombas y cañonazos, y no podemos estar engañando al público con fotografías iluminadas y paisajes servidos ahí, en plato, como un postre. 
 Fieles, entonces, a nuestro destino y a nuestra misión, tenemos que despreciar y atacar no ya sólo a la técnica impresionista, sino a todo ese sentir impresionista y externo de las vibraciones lumínicas, de los tonos de crepúsculo y los almendros en flor. 
 Mírese, si no, que cosa extraña. Todos esos pintores de caballete, que vuelven de Europa, hablando a más no poder, de las grandes tradiciones –de los egipcios, de los griegos, de los renacentistas y de los góticos- una vez con los pinceles en la mano, no saben hacer otra cosa que una pintura intimista o “naturalezas muertas”. ¡Y bueno! A esos señores hay que recordarles, precisamente, que en ninguna época el arte verdadero tuvo como base, una cosa tan anémica y “chica”, sino que, por el contrario, siempre se metió en el pueblo, y expresó el problema humano, con todas sus tragedias y todas sus alegrías. 
 Por consiguiente, ¿qué es lo que debemos pintar nosotros? ¿Cuál es el tema nacional? ¿El gaucho? No. ¿El fútbol? Tampoco. ¿Y entonces? La historia, señores. No hay levante. Tenemos que pintar la historia –la nuestra- y en el muro: ¡a lo grande! Olvidando a Europa, y empezando por ser más modestos: la técnica vendrá, después, sola. 
 Darle, pues, al pueblo, su historia. Y los que no quieran entender esto, los que no tengan fe, que rompan los pinceles y se hagan bailarines.
 FELIPE SEADE”
 (Extraído de la entrevista realizada por el periodista Carlos Pasos en la revista Mundo Uruguayo N° 1.131, 26 de diciembre de 1940) 

 Pablo Siris Seade
 El Popular, octubre 8, 2025

sábado, enero 03, 2026

Díaz-Canel ante la agresión a Venezuela: "A cerrar filas, pueblos de América"

Abajo la agresión norteamericana contra Venezuela


El ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela y el secuestro de Maduro representa un salto enorme en la intervención imperialista en América latina. Se trata de la puesta en práctica del “Corolario Trump” a la “doctrina Monroe”, en consonancia con la Estrategia de Seguridad Nacional que viene de publicar el gobierno estadounidense para reforzar a América Latina como su “patio trasero”.
 Denunciamos la impostura de las banderas utilizadas por los yanquis de “defensa de la democracia y los derechos humanos“. La experiencia histórica deja una lección central: las intervenciones imperialistas no liberan a los pueblos sino que profundizan su sometimiento, el descalabro económico y social, y abren ciclos prolongados de violencia, saqueo y dependencia. Los pueblos pagan el precio.
 Explosiones y vuelos de aeronaves militares fueron reportados en varias zonas de Caracas, así como en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, generando caos y cortes de energía en partes de la ciudad. Si bien se habla que el ataque se ha centrado sobre objetivos militares (como Fuerte Tiuna y La Carlota, donde hay bases venezolanas) es necesario destacar que se trata de zonas densamente pobladas con lo cual las consecuencias de la agresión pueden ser grandes, aunque todavía no hay información al respecto. Lo que sí se ha informado son las escenas de pánico entre la población que provocaron las explosiones y bombardeos. 
 El gobierno venezolano ha denunciado la agresión militar y la violación de la soberanía nacional, calificando el ataque de “imperialista” y apuntando a un intento de apoderarse de los recursos petroleros y minerales del país. Caracas ha prometido resistir a toda presencia extranjera dentro de su territorio. Se reporta que fuerzas armadas y milicias habrían sido movilizadas para defender posiciones clave. Habrá que ver en el curso de las próximas horas cuál es el alcance de la resistencia y la acción del régimen en respuesta a la agresión. 
 El operativo se sitúa en un contexto de meses de una escalada creciente de Washington y Caracas, caracterizado por acusaciones de narcotráfico, sanciones económicas y ataques a embarcaciones relacionados con el llamado “cartel de los Soles”, así como despliegues militares en el Caribe. La narrativa de Trump justificando la agresión fue cambiando en este periodo, desde el narcotráfico a la apropiación indebida del gobierno venezolano del petróleo. Está a la vista que el propósito fundamental apuntaba al derrocamiento de Maduro. 
 La prensa internacional destaca la falta de mandato del Congreso estadounidense para acciones bélicas de esta magnitud, y el uso de fuerza sin autorización internacional. Trump, como ya lo viene haciendo en otros actos de gobierno, no tiene el menor reparo en pasar por encima el estado de derecho de su país y las normas del derecho internacional. 
 El ataque a Venezuela recuerda a la invasión estadounidense de Panamá en 1989, cuando Washington intervino para deponer al general Manuel Noriega bajo el argumento oficial de combatir el narcotráfico y “restaurar la democracia”. El discurso de Washington, al igual que ahora, presentó al líder “enemigo” como un criminal (narcotraficante o terrorista) antes de justificar una intervención militar, lo que ha servido de patrón en la política exterior estadounidense. Vale también un paralelo histórico con la guerra de Irak, sobre todo en la forma en que se desarrolla la narrativa de agresión y justificación de la intervención con acusaciones que luego se revelaron fraguadas. 
 La agresión en curso no puede analizarse como un episodio aislado, sino que se inscribe en una escalada global en la que está embarcado Estados Unidos, dirigido a un rediseño integral del planeta a su medida y de acuerdo a sus necesidades. 
 El rechazo a la agresión imperialista no debe confundirse con el apoyo al gobierno de Maduro. Nuestro carácter opositor al régimen de Maduro no nos impide empeñarnos a fondo en la lucha y movilización dirigida enfrentar y derrotar este brutal ataque yanqui. La salida no va a venir jamás de la mano del imperialismo. Es necesaria como nunca la intervención independiente de la clase trabajadora y las masas populares en Venezuela, dirigida a poner fin a la dominación imperialista y abrir paso a una reorganización social integral que rompa con la dependencia, el saqueo y la miseria.
 La crisis abierta por el ataque estadounidense no anuncia estabilidad ni libertad. Anuncia, como tantas veces en la historia, una nueva fase de confrontación en la que se juega quién paga el costo de la crisis mundial del capitalismo.
 Denunciamos al gobierno de Javier Milei, quien salió a celebrar la agresión y la detención de Maduro alineándose con Washington, en una nueva muestra de sumisión a los dictados yanquis. 
 Llamamos a ganar las calles en Argentina, en América Latina y en todo el mundo. Hoy mismo, sábado 3 de enero, llamamos a sumarse a la concentración que se hará a las 15:00 frente a la embajada de Estados Unidos. Llamamos a emprender una gran movilización continental. 
 Abajo la agresión yanqui. Retiro de las tropas estadounidenses. Basta de bombardeos, bloqueo y represalias.
 Fuera el imperialismo de Venezuela y de América Latina. Ruptura de relaciones de Argentina con Estados Unidos. 

 Pablo Heller

Se detectan los primeros casos de la “súper gripe” H3N2 en Argentina


Los casos de Gripe H3N2, subclado K (una variante derivada del virus de influenza estacional tipo A, conocida como “súper gripe”) está causando estragos en Europa y Asia, y ya se anunciaron los primeros casos en Argentina. En España, las cifras actuales superan ampliamente las del año pasado y una tendencia similar se observa en Alemania, Francia, Italia y Reino Unido. En este último, las internaciones por Influenza alcanzaron niveles récord. Estados Unidos y Canadá registran también un aumento progresivo de detecciones del subclado K. En Estados Unidos, durante la semana que finalizó el 13 de diciembre, el porcentaje de personas que dieron positivo en pruebas de gripe aumentó 8,1%, mientras que 3,2% de las consultas médicas corresponden a enfermedades respiratorias. Este año la temporada gripal se adelantó, de acuerdo a información brindada por la Organización Mundial de la Salud (OMS, PAHO por sus siglas en inglés). En todos estos países, el subclado K se volvió predominante y su avance hace prever que la temporada podría extenderse incluso hasta la primavera.
 El panorama actual ya obligó a varios países a implementar estrategias reforzadas. Alemania, Francia, Italia, España, Canadá y Estados Unidos reorganizaron planteles y circuitos asistenciales, y reintrodujeron el uso de barbijos en hospitales y centros de salud. En Japón y el Reino Unido se emitieron recomendaciones específicas para residencias de larga estadía y familias con niños pequeños, dos entornos donde el virus suele propagarse rápidamente. Además, se detectaron casos en Costa Rica, Ecuador, Colombia, Bolivia, Perú, Chile, Brasil y Argentina.
 En nuestro país, los casos de subclado K ascienden a un total de cinco, hasta ahora. A mediados de diciembre, la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) “Dr. Carlos G. Malbrán, notificó dos casos en Santa Cruz y uno en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y esta semana el Ministerio de Salud de Neuquén confirmó dos casos de Gripe H3N2 en la provincia. Las autoridades sanitarias aclararon en una conferencia de prensa que, al momento, “no hay circulación comunitaria”. 
 Al respecto, el Ministerio de Salud de la Nación advirtió que los cambios genéticos que presenta el subclado k se asocian a "una mayor transmisibilidad", lo que podría favorecer "un aumento en el número de casos y en las consultas al sistema de salud" y recomendó mantener las medidas de cuidado y completar los esquemas de vacunación (los niños de 6 a 24 meses, las embarazadas y puérperas, las personas de 2 a 64 años con factores de riesgo, los mayores de 65 años y el personal de salud y estratégico, que deben ser inmunizados una vez al año). A su vez, las autoridades sanitarias intentan anticipar la campaña de vacunación antigripal destinada a los grupos de riesgo. En 2025 la campaña de vacunación antigripal comenzó a fines de marzo. 
 El subtipo H3N2 K presenta modificaciones en su superficie viral que reducen parcialmente la capacidad del sistema inmune para reconocerlo, favoreciendo su transmisión en ambientes cerrados y poco ventilados durante los meses fríos. Los menores de 5 años, los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas aparecen como los grupos más afectados. 
 De acuerdo a la OMS, la combinación entre mayor transmisibilidad, la circulación simultánea de otros virus respiratorios y el movimiento poblacional invernal está ejerciendo una presión excepcional sobre los sistemas sanitarios. A esta dinámica se suma la circulación simultánea del virus sincicial respiratorio y del SARS-CoV-2, lo que dificulta los diagnósticos diferenciales e incrementa la demanda en guardias pediátricas, residencias de larga estadía y clínicas de adultos mayores. 
 El impacto de la “súper gripe” y la presión sobre el sistema de salud en Europa y Estados Unidos, ya nos alerta de lo que puede ocasionar en nuestro país. El sistema de salud que ya viene siendo desmantelado deberá hacerle frente al virus con un presupuesto que prevé un nuevo ajuste. 

 Daniela Magoc 
 30/12/2025