Las elecciones locales en Inglaterra, Escocia y Gales que se desarrollaron el 7 de mayo arrojaron resultados que confirman la tendencia que todos los analistas venían anunciando, y que en las páginas de Prensa Obrera expresamos en artículos previos, de un colapso del régimen bipartidista en Reino Unido, y particularmente un derrumbe del gobierno del Partido Laborista. El gran catalizador del derrumbe fue el partido racista y ultraderechista de Nigel Farage, Reform UK, que viene desarrollando movilizaciones contra los inmigrantes y promete llevar adelante deportaciones masivas. Esta formación viene creciendo en elecciones sucesivas, y recibiendo a sectores escindidos del Partido Conservador, tendencia que podría profundizarse luego de este triunfo electoral.
Reform UK obtuvo de conjunto 1.453 concejales, el laborismo 1.068, los demócratas liberales 844, los conservadores 801 y el partido verde 586. El partido ultraderechista tomó control de distritos importantes como Essex, Suffolk, Havering, Sunderland, Gateshead, Wakefield, Barnsley y Hartlepool. Los 3 primeros distritos se caracterizan por un componente de clase media, con una clase obrera propietaria y poca población juvenil. Havering, sin embargo, es el primer distrito londinense y, por lo tanto, tiene una importancia política fundamental. Sunderland, Gateshead, Wakefield, Barnsley y Hartlepool tiene un componente obrero histórico muy importante, con industria portuaria, minera y automotriz. Hartlepool fue una zona con un puerto industrial importante, con astilleros y construcción naval. Todas zonas que supieron ser altamente industrializadas y que se vieron fuertemente perjudicadas producto de la crisis económica y por lo tanto, hoy cuentan con importantes niveles de pobreza y precarización laboral.
Los demócratas liberales, un partido que surge en 1988 de la fusión entre el histórico Partido Liberal inglés y del Partido Socialdemócrata (una escisión del Partido Laborista en los 80), ganó influencia en el sur de Inglaterra, y suburbios de Londres como Richmond y Sutton. Todas zonas con un componente alto de clase media calificada, financistas, etc.
El Partido Verde de Inglaterra y Gales dirigido por Zack Polanski tuvo una buena elección, canalizando los votos de los sectores más de izquierda que en el pasado se dirigían al Partido Laborista, y que el corto y escandaloso comienzo de Your Party, del que nos ocuparemos más abajo, no ha sido capaz de canalizar. Esta votación de los verdes es una canalización parcial del movimiento de masas por Palestina, de rechazo por izquierda al gobierno de Starmer y de necesidad de oponerse a la ultraderecha. Pudo realizarse por una reubicación por izquierda del partido que lideró Polanski. Esta reubicación, que incluyó crisis con la dirección histórica de los verdes, no implica, sin embargo, una crítica o ruptura estratégica con un partido que ha desarrollado el ecologismo como una variante de gestión capitalista, como lo ha evidenciado en gobiernos locales de Inglaterra, y gobiernos nacionales de múltiples países europeos del Partido Verde Europeo, del cual forma parte. El Partido Verde ganó influencia en lugares como Norwich (con un componente de trabajadores de servicios), Hastings (una zona de clase obrera empobrecida y una clase media progresista) y Hackney (nordeste del Londres, una zona caracterizada por su actividad cultural). Además, hizo una muy buena elección en Manchester con una gran población universitaria y multicultural, donde el Partido Laborista sostuvo la mayoría.
En Escocia, el SNP (Partido Nacional Escocés) obtuvo 58 escaños, Reform UK 17, los demócratas liberales 10, conservadores 12, laboristas 17 y los verdes 15 en un Parlamento donde se necesitan 65 escaños para tener mayoría. Si bien el Partido al que pertenece el primer ministro John Swinney obtuvo mayoría, Reform UK pasó de 0 a 17 en estas elecciones transformándose en segunda fuerza en lugares como South Scotland y Highlands. Mientras que el Partido Verde logró fortalecerse en Glasgow y Edimburgo.
En Gales, aunque Plaid Cymru (Partido Nacional Galés) queda en primer lugar, Reform UK logra un avance histórico imponiéndose con los antiguos cinturones industriales del sur de Gales.
Starmer tiene los días contados
El Partido Laborista hizo la peor elección en su historia. Los números dan una pérdida de 1.200 concejales. El Partido Conservador también tuvo fuertes caídas porque sus votantes se inclinaron al ultraderechista Farage. Entre laboristas y conservadores, los partidos tradicionales de Gran Bretaña, obtuvieron en total un 35%. Este proceso de derrumbe del régimen bipartidista que ejerció el gobierno durante los últimos 100 años se explica por la profunda crisis capitalista, que tuvo un punto de arranque en la recesión de 2008, ha incluido la ruptura con la Unión Europea con el Brexit promovido por Farage, el avance de la guerra en Ucrania y Medio Oriente, el giro a la economía de guerra y la austeridad que está haciendo temblar a los regímenes políticos de toda Europa. De acuerdo con encuestas realizadas por YouGov en marzo de 2026 tanto el presidente de Francia, Emmanuel Macron, como Merz en Alemania, Meloni en Italia e incluso Pedro Sánchez en España, están cursando niveles bajísimos de popularidad que rondan entre el 70 y el 80% de desaprobación entre la población.
Starmer, que asumió como primer ministro con una muy baja elección, viene siendo fuertemente cuestionado por izquierda y por derecha. Los recortes a las políticas públicas y contra las personas con discapacidad, su apoyo al Estado genocida de Israel y la persecución política a aquellos que defienden la causa palestina, junto con los escándalos relacionados al vínculo que su embajador Peter Mandelson tenía con Jeffrey Epstein y que terminan en su escandalosa detención en febrero de este año, se suman a la crisis de la deuda pública británica, la peor en 30 años, que junto con la presión inflacionaria que ejerce sobre los gobiernos la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, representa para la situación en Gran Bretaña, lo que los analistas del New York Times llaman “La tormenta perfecta”. El resultado de las elecciones locales, suman incertidumbre a la ya precaria situación económica y política del régimen político de Gran Bretaña. Starmer, que luego del resultado bochornoso del Partido Laborista, salió a decir que no se va a ningún lado y que va a seguir cumpliendo sus tareas como primer ministro, tiene francamente, los días contados.
Por estas horas, se conoció que la ministra del Interior, Shabana Mahmood, también del Partido Laborista, entre otros ministros del gobierno, ha pedido al primer ministro británico que fije un calendario para su dimisión, lo que ha provocado divisiones en las altas esferas del gobierno. Cuatro asesores ministeriales han dimitido a causa del liderazgo de Starmer y 71 diputados laboristas le han pedido que renuncie tras los malos resultados obtenidos en las elecciones locales. Se especula con que Andy Burnham, actual alcalde de Manchester, lo reemplace, pero esto no podría llevarse adelante en el corto plazo ya que, para asumir el puesto de primer ministro, debería ser miembro de la Cámara de los Comunes. Sea como fuere, se agudiza la crisis política y el Partido Laborista busca cómo reemplazar a Keir Starmer, quien sería así, el 5to primer ministro que pasa por Downing Street en cinco años.
De conjunto, es importante atender que la disgregación del régimen político de Gran Bretaña tiene un alcance mucho más profundo que solo el derrumbe del régimen político. El avance de Reform UK promete agudizarlo aún más, ya que sus planteos nacionalistas no solo chocan contra los inmigrantes sino también contra las otras nacionalidades que incluyen Gran Bretaña como la propia Escocia, o Gales. John Swinney, primer ministro escocés, ha declarado que es necesario volver a levantar las banderas de independencia de Escocia frente al peligro que representa el ascenso de Reform UK para las nacionalidades no inglesas de Gran Bretaña.
Your Party se reveló impotente para presentarse como una alternativa de los trabajadores en Gran Bretaña
En estas elecciones locales Your Party no se presentó como tal sino apoyando alrededor de 50 candidatos independientes. Entre ellos se encontraban los “Ealing Community Independents” y “Arise” en Harrow, ambos en el oeste de Londres, “Redbridge Independents” y “Aspire” en Tower Hamlets, en el este de Londres; y el grupo «Your Bradford Independent».
Your Party, como lo venimos analizando, había sido el resultado de importantes rupturas por izquierda dentro del Partido Laboralista a lo largo de los últimos años, y como parte del proceso de quiebre del régimen político bipartidista de Gran Bretaña, tenía la oportunidad de canalizar la bronca por izquierda de la gente frente a las políticas de ajuste y de colaboración con el genocidio en Palestina, a la vez que ser un canal de lucha contra el ascenso de Reform UK. Amplios sectores de la población se han manifestado en ese sentido, y en el mes de marzo más de 500 mil personas se congregaron en una marcha antifascista contra la ultraderecha, que tuvo entre sus convocantes a la izquierda, a los verdes y a Crobyn y Sultana del fallido Your Party.
Previo a su fundación se hicieron públicos los choques entre Jeremy Corbyn, ex presidente del Partido Laborista y expresión moderada de Your Party, y Sara Zultana, representante del ala más radicalizada.
El Congreso de fundación de Your Party en Liverpool el pasado febrero, había mostrado una importante aceptación al ala más radicalizada expresada en la figura de Sultana. Se había rechazado el impedimento a la doble afiliación que Sultana misma caracterizó como “una caza de brujas” contra la izquierda, en particular contra los compañeros del SWP (Socialist Workers Party) que se habían destacado con planteos propios en el proceso de formación del nuevo partido. El Comité Ejecutivo electo luego del congreso, dominado por Corbyn, los ex diputados laboristas y sectores de la burocracia sindical impuso la exclusión de quienes sean miembros de organizaciones de izquierda. Estas reyertas, ligadas a la decisión de armar un aparato electoral sin relación a la lucha de clases, y purgando a quienes hicieron planteos en ese sentido, dejó a la organización herida de muerte antes de comenzar, a pesar de que había contado en su inicio con 800 mil inscriptos interesados en pertenecer a sus filas.
Luego de las purgas, Corbyn declaró abiertamente que ahora empezaba el trabajo en serio y que los del Partido Verde ya no serían vistos como enemigos. Su acercamiento al Partido Verde responde al interés por preservar las estructuras que tienden a engranarse en las coaliciones de poder que ya gobernaron en distintos países de Europa, como mencionamos más arriba.
En la lucha por mantener la “unidad” en detrimento de avanzar sobre el debate político-programático que el partido debía levantar, un eje que defendieron tanto Sultana como los sectores más radicalizados, como los compañeros del SWP, que fueron finalmente eyectados del Partido, terminó colocándose por encima la forma al contenido. El proceso no dio lugar a un reagrupamiento, aunque fuese parcial, que aporte a la construcción de un partido independiente de la clase obrera. Se impuso una mayoría pasiva, que respalda a Corbyn, frente a la militancia más radicalizada que fue la que puso más empeño por organizar Your Party.
Finalmente, el resultado es que Your Party se constituyó como un híbrido dentro de las opciones de izquierda, quedando muy por detrás del Partido Verde. Pero no es tarde para construir una alternativa real de poder de la clase obrera que discuta una alternativa de poder, frente al avance monstruoso de los fascistas de Reform UK y a la escalada guerrerista. La clase obrera de Gran Bretaña necesita de una organización sólida con un claro programa político que se plante como una alternativa a la crisis histórica del capitalismo que está llevando al país a una catástrofe.
María Pelle













