sábado, septiembre 29, 2018

La pobreza se devora a los trabajadores



Todo el mundo sabe que el dato de pobreza difundido ayer por el INDEC –dando cuenta que en junio un 27% de los argentinos revistaban en esa condición– es sólo un anticipo de lo que nos espera para el tercer y cuarto trimestre de este año. Para esa fecha, con una inflación del 45-50% anual, y aumentos paritarios en la mitad de esa cifra, la pobreza va a superar holgadamente los 30 puntos, abarcando a 15 millones de argentinos.
Mauricio Macri salió a abrir el paraguas respecto de ese escenario brutal, anunciando algún refuerzo “por única vez” de las asignaciones sociales para el mes de diciembre. Con ello, refrendó la tesis que todos los gobiernos de las últimas décadas, sin excepción, han esgrimido frente a la pauperización que los tuvo como responsables. La pobreza, según ellos, abarcaría a los “excluidos”, marginados o desempleados. De todos modos, el asistencialismo oficial, hay que decirlo, ya ha sido largamente devorado por la devaluación y la carestía. Veamos: mientras que la AUH se encuentra en 1.350 pesos, la canasta básica calculada por el Indec le asigna a un hijo mayor de 5 años un gasto promedio… de 4.000 pesos mensuales.
Pero el (mezquino) planteo asistencial del macrismo oculta lo más importante, a saber, que la pobreza ha penetrado con fuerza en la clase obrera ocupada, incluso en la que percibe un salario formal. Si la desocupación orilla hoy el 10%, y la pobreza alcanza al 30% de la población, ello significa que las dos terceras partes de los pobres registrados trabajan. Aunque se presume que la mayoría de ellos son trabajadores precarizados, es bueno recordar que en los salarios básicos iniciales de gremios como la UOM o la UOCRA, casi todas las categorías se encuentran por debajo de la actual “línea de pobreza”, o sea, 20.600 pesos.
El cálculo de la “canasta de pobreza” incluye los gastos elementales de alimentación, transporte y vestimenta, pero no integra, por ejemplo, a los alquileres –ni que decir de la recreación y otros gastos. Se trata de una versión degradada de la canasta familiar, o sea, del verdadero cálculo del valor de la fuerza de trabajo, que involucra al conjunto de las necesidades de sostenimiento material y moral de una familia trabajadora. Es significativo que este cálculo –el de la canasta familiar– haya sido discontinuado por casi todos los organismos estadísticos. Se adivina en ello la intención del Estado capitalista de “naturalizar” a la canasta familiar como canasta de pobreza.
De acuerdo a la Universidad Nacional de Rosario, esa canasta familiar se ubicaría hoy en los 33.000 pesos. Siguiendo a las estadísticas de distribución del ingreso del mismo INDEC, el 70% de las personas no alcanza a percibir ese ingreso. Si suponemos una familia donde dos adultos trabajan, de todos modos la cifra de los hogares que no llegan a la canasta familiar es del 40%. Naturalmente, las estadísticas minimizan las consecuencias sobre los ingresos familiares de cuestiones tales como la degradación de la educación o la salud públicas –y también las obras sociales– , que obligan a los trabajadores a recurrir a la escuela privada o a pagar aranceles para la atención médica. El kirchnerismo, que denuncia la pobreza actual, consolidó uno de los pilares del empobrecimiento de la clase obrera, que es el trabajo precario.
Detrás de la “línea de pobreza”, por lo tanto, se esconde una agresión al conjunto de los trabajadores –ocupados y desocupados. El nuevo acuerdo con el FMI tiene el objetivo estratégico de acentuar este empobrecimiento, a través de una nueva vuelta tuerca en la desvalorización de los salarios y jubilaciones y en la escalada de despidos y suspensiones. La burocracia sindical, se desentiende de la pobreza que penetra en las grandes concentraciones obreras. Es necesario poner de pie a los sindicatos para enfrentar la catástrofe social que ha desatado el gobierno fondomonetarista y sus cómplices de las gobernaciones. Congreso de delegados de base mandatos de todos los sindicatos y centrales, para luchar por la reapertura inmediata de paritarias, la indexación mensual de los salarios y jubilaciones, la duplicación de planes y asignaciones y la ocupación de fábricas y reparticiones contra los despidos.

Marcelo Ramal

“Vivir con lo puesto”, un presente griego



El nuevo acuerdo firmado con el FMI tiene el objetivo declarado de asegurar el repago de la deuda pública de Argentina hasta fines de 2019. Pero constituye, por sobre todo, un reconocimiento del cierre del crédito exterior por un par de años. Lo admitió Macri en un curioso tono triunfalista: “no necesitaremos colocar deuda en el mercado internacional por tres años”.
El cierre del financiamiento externo, sumado al congelamiento total del crédito interno, significa sin embargo que la economía de Argentina deberá vivir bajo “un régimen de caja”, en el que solamente se podrá gastar lo que ingrese. La consecuencia inevitable será una gran depresión de la economía, como ha ocurrido con en Grecia, cuyo PBI ha caído un 25 por ciento desde el inicio del ‘rescate’. Los macristas y el FMI, han hecho realidad la consigna de su archi-rival, el fallecido Aldo Ferrer, de “vivir con lo nuestro”. Quienes hicieron gala de que ‘abrían’ Argentina al mundo y ponían fin al cepo, para recrear el crédito internacional, se han replegado a una autarquía recesiva sin precedentes. Enseguida de firmado el acuerdo, el Tesoro renovó Letras a tasas superiores al 7% - una tasa que hace imposible obtener crédito internacional. Una parte considerable del ‘paquete’ del Fondo, u$s6 mil millones hasta fin de 2018, ha sido comprometida, debido a la escasez de reservas, para contener una mayor devaluación del peso (u$s150 millones por día) – lo que reduce en forma considerable el dinero destinado al repago de los acreedores. Asimismo, aún falta ‘desarmar’ unos $200 mil millones de Lebac, lo cual llevará a nueva emisión de deuda del Tesoro y a mayor presión sobre el dólar, indistintamente.
Un punto del pacto con el Fondo establece una llamada “banda cambiaria”, que permite que la cotización del dólar oscile entre 34 y 44 pesos, pero que luego fue llevada a 48. Es una ‘banda’ móvil, que próximamente verá aumentado su rango. Esta cláusula implica el reconocimiento de que el reducido monto de las reservas internacionales netas, unos u$s16 mil millones, incapacitan al Banco Central para intervenir en el mercado de cambios. La mayor parte de esas reservas, unos u$s35 mil millones, están prendados a bancos del exterior, contra la garantía de títulos públicos y también nuevos canjes con Banco Central de China. La tendencia bajista de la cotización de estos títulos ha obligado al Banco Central a entregar dólares frescos o más títulos públicos a sus acreedores para mantener el valor de la garantía. Por otro lado, la ‘banda’ desalienta el ingreso de fondos especulativos, lo cual reduce todavía más la posibilidad de financiamiento exterior, aunque sea cortoplacista. Es que las inversiones en pesos (para aprovechar las altas tasas de interés internas) pueden ser afectadas por una movida del dólar hacia el extremo superior de la banda. No está claro, todavía, qué ha pasado con el propósito del FMI de recapitalizar el Banco Central con u$s25 mil millones, o sea si hay alguna cláusula que destine a ese fin una parte del dinero prestado.
La ‘banda’ en cuestión es un artificio precario para mantener ‘estable’ la cotización del dólar, pues esta cotización depende de los movimientos de capitales a nivel mundial. Al día siguiente del acuerdo, el dólar volvía a subir, por ahora un 3 por ciento, a más de 40 pesos el dólar. En la medida en que se acentúe la fuga hacia Estados Unidos, desde Europa y China incluidas y, por supuesto, desde América Latina, la devaluación del peso no se podría frenar. En la misma dirección apunta el aumento del precio internacional del petróleo, que podría llegar a u$s100 el barril. Por último, la tasa de precios en Argentina anuncia una suba del 7% para septiembre y nuevos tarifazos, lo cual desactualiza los tipos de cambio que se mueven en esa banda.
La envergadura del deterioro del salario real no solamente implica un derrumbe, de características catastróficas, del mercado interno. También torpedea las paritarias a la baja que ha firmado la burocracia sindical. La Unión Ferroviaria se ha visto obligada a declarar una huelga que la ‘conciliación obligatoria’ apenas dilatará por un tiempo corto. El pacto con el FMI sacude todo el equilibrio político que ya es bastante precario. El pejotismo deberá ahora votar un presupuesto-FMI y una política de desplome industrial. Todo esto es lo que los gurúes del exterior califican de ‘riesgo político’. El acuerdo ha convertido al Banco Central en una sucursal del Fondo, sin margen para una política monetaria. Lo ha reducido a un status inferior al de la convertibilidad. Algunos observadores señalan que sería reemplazado por el Banco Nación en las operaciones de cambio, lo que equivale a un secuestro de los ahorristas y perfila una crisis bancaria.
Un aspecto destacado de los comentarios que han acompañado el nuevo acuerdo con el FMI, es el espacio que reservan a “los cuadernos de Centeno”, que ahora han llevado a Comodoro Py a Techint y Pampa Energía. La clase social que dirige Argentina se encuentra procesada judicialmente. La obra pública con un esquema de privatización, ha quedado enterrada por ausencia de corporaciones libres de culpa y cargo, y por la falta de financiamiento privado que debía sustentarla. La burguesía enfrenta la bancarrota económica con una estructura política inviable.
Ha comenzado la etapa de la gran confrontación: Macri-FMI, con la complicidad ‘opositora’, o los trabajadores.

Jorge Altamira

México: protestas y dilemas a cuatro años de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa



Anuncian una “comisión de la verdad”

Una importante movilización, que según algunas estimaciones rondó las 15 mil personas, recorrió las calles de la capital mexicana este 26 al cumplirse cuatro años de la desaparición de los 43 estudiantes de la escuela normal rural de Ayotzinapa.

La marcha, con la consigna de Aparición con vida, fue encabezada por los familiares y contó también con la participación de estudiantes de aquel liceo rural y otras escuelas semejantes del país, de estudiantes de la Unam, y de organizaciones obreras como el sindicato de telefonistas y la Confederación Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). En el caso de la Unam, hubo asambleas y ceses de actividades en los que el reclamo de justicia se unió a la lucha que están desenvolviendo actualmente contra las patotas fascistoides (“porros”) que asolan los campus universitarios. En numerosos puntos del interior se conmemoró también el aniversario, con los picos más altos de movilización en los estados de Michoacán y Chiapas, según los informes de La Jornada (27/9).
En septiembre de 2014, un contingente estudiantil de la combativa escuela rural de Ayotzinapa, ubicada en el empobrecido estado sureño de Guerrero, visitó la ciudad de Iguala como parte de un viaje de recaudación de fondos para financiar un viaje al Distrito Federal para el acto de conmemoración en el aniversario de la masacre de Tlateloco de 1968. Allí, en circunstancias confusas, fueron atacados y secuestrados en un operativo que contó con la participación activa o cómplice de una banda narco, la policía municipal, el gobierno de Iguala y posiblemente la policía federal y hasta el Ejército.
Los familiares y el movimiento estudiantil-docente emprendieron una extraordinaria lucha que instaló la consigna “Fue el Estado” y que desafió al gobierno de Enrique Peña Nieto con movilizaciones multitudinarias. Para desactivar este movimiento, el gobierno promovió la versión que circunscribía los hechos a un grupo narco que habría fusilado a los estudiantes e incinerado sus restos en un basurero ubicado en la localidad de Cocula. Pero esta versión se fue desmoronando ante las críticas de los organismos de Derechos Humanos y las evidencias de confesiones arrancadas bajo tortura. Al día de hoy, esta "verdad histórica” de la Procuraduría General de la República ha conducido a que no haya un solo condenado por los hechos.

La comisión de López Obrador

En este cuarto aniversario, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que asume en diciembre, anunció la creación de una “comisión de la verdad” que estaría integrada por la fiscalía estatal, los familiares, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la CIDH, entre otros. Quien sería su titular, Alejandro Encinas, asegura que se reabrirá la investigación y que no descartarán ninguna línea de trabajo, incluyendo la que conduce a la responsabilidad del Ejército. La comisión de López Obrador recoge las recomendaciones de un tribunal, que llamó a la creación de dicho organismo ante los vicios de la investigación oficial.
La comisión puede elaborar un informe pero no será vinculante ni sancionatoria, con lo que queda subordinada a un papel de asistente de las investigaciones en curso. El Estado, en definitiva, se sigue investigando a sí mismo.
Aun así, el planteo de López Obrador ha sido bien recibido por los familiares. Pero no se trata de un respaldo incondicional: le han advertido que no designe como secretario de defensa a Alejandro Saavedra Hernández, quien era jefe del área militar que incluía a Iguala cuando se produjeron las desapariciones.
La movida de López Obrador es una tentativa de cooptación de un vasto movimiento popular que Peña Nieto no pudo destruir. Y apunta también a reconstruir el prestigio de una institucionalidad en ruinas.
La desaparición de los 43 es uno de los episodios más dramáticos de la barbarie en que se ha hundido México. La “guerra contra el narcotráfico”, que puso al Ejército a cumplir tareas de seguridad interior, con la anuencia y financiamiento yanqui, transformó al país en un gigantesco cementerio sin detener a los cárteles y el tráfico de drogas. Antes bien, se ha consolidado un narcoestado.
El esclarecimiento de los hechos y la justicia para los 43 exige mantener el rumbo de independencia completa y combate contra ese Estado criminal.

Gustavo Montenegro

“¿Es Silicon Valley producto del libre mercado o de la mano activa y visible del Estado?”



Entrevista a Mariana Mazzucato, economista

El Estado emprendedor y el relato neoliberal

Mariana Mazzucato es catedrática de Economía de innovación y valor público en la University College London. Es asesora en el Council of Economic Advisers de la primera ministra escocesa y asesora de Carlos Moedas, comisario de investigación en la UE. Fue miembro del equipo asesor de Jeremy Corbin, del que dimitió a causa del Brexit. En la actualidad participa en el equipo asesor de la OCDE, para la elaboración de un nuevo relato económico, en Gotcha y en Sitra´s Advisory Panel en Finlandia, entre otros. Es autora de varios libros, entre ellos El Estado emprendedor y El valor de todo.
Mazzucato afirma que llegó a la economía a través de la lectura de algunos economistas entre los que sin duda se encontraba Karl Marx.
Todos conocemos el relato típico: nuestras economías serían más dinámicas si el Estado se quitara de en medio. La economista Mariana Mazzucato sostiene lo contrario: la financiación pública de la investigación en las etapas iniciales ha permitido en gran parte el desarrollo de los sectores tecnológico, energético y farmacéutico. Sin embargo, el Estado se muestra muy poco eficaz a la hora de llevarse los laureles y, lo que es más grave, a la hora de rentabilizar su inversión. Sin embargo, ¿qué habría sido de Uber sin la financiación pública para el desarrollo del GPS? ¿Qué sería de Google si no se hubiera producido la financiación pública para el desarrollo de internet?
¿Qué diría ante afirmaciones como que el libre mercado es casi siempre bueno y el Estado casi siempre malo?
Lo primero que preguntaría es qué entendemos por libre mercado. Es curioso que Adam Smith, uno de los primeros economistas de finales del siglo XVIII, definiera el “libre mercado” no como algo libre de la intervención del Estado, sino libre de prácticas rentistas y de las actividades centradas en la extracción de valor. A aquellas personas que afirman que necesitamos menos intervención del Estado para generar más innovación y dinamismo les diría que se fijaran en Silicon Valley. ¿Es producto del libre mercado o de la mano activa y visible del Estado? Lo que yo defiendo es que el Estado ha intervenido en prácticamente todos los aspectos relacionados con Silicon Valley. Eso no significa, por supuesto, que no haya tenido algo que ver en todo ello el sector privado, de hecho, todos conocemos las importantes empresas asentadas allí. Pero los actores públicos intervinieron a lo largo de toda la cadena de innovación.
Se refiere a agencias como DARPA, NASA y los National Institutes of Health por ejemplo, ¿verdad?
Sí, me refiero a organismos encargados de desarrollar investigación puntera como la National Science Foundation, pero también a otros dedicados a la investigación aplicada, como DARPA y su organización hermana en los últimos tiempos, ARPA-E. Estas instituciones públicas son cocreadoras de valor. Es bastante curioso que nos hayamos acostumbrado a términos mucho más pasivos para describir al sector público. Hay que empezar a cambiar el vocabulario que empleamos. En lugar de decir que el sector público elimina el riesgo del sector privado, hay que decir que se trata de compartir los riesgos. En lugar de hablar de facilitar y permitir la actividad empresarial, hay que hablar de liderar la inversión como inversor preferente.
Uno de los argumentos centrales que defiende es que las instituciones públicas y cuasi públicas invierten, asumen riesgos y, sin embargo, apenas participan de los beneficios. ¿Hasta qué punto es esto problemático?
Es muy problemático y tiene que ver, de nuevo, con cómo hablamos de las cosas. A menudo recuerdo que ya Platón advirtió de que los contadores de historias dominan el mundo. De hecho, estos relatos sobre quién crea valor son los que han creado los relatos que justifican la extracción de valor. Déjeme que ponga un ejemplo que creo que ilustra la idea: después de la crisis, el Gobierno de Estados Unidos decidió desarrollar una serie de medidas de estímulo fiscal de casi 800.000 millones de dólares. Y parte de esas medidas iban encaminadas realmente a potenciar la economía verde. Quizá recuerde que Obama financió a algunas compañías como Solyndra a través del Departamento de Energía, mediante un préstamo garantizado de unos 500 millones. La compañía quebró.
La gente dijo “¡Dios mío, el Gobierno es un caso perdido! Una panda de burócratas que no saben lo que tienen entre manos. No deberían apostar a los caballos sino ejercer de mediadores, hacer carreteras, invertir en educación e infraestructuras y quitarse de en medio”. Para empezar, este enfoque obvia el hecho de que el Gobierno de Estados Unidos ha sido el principal financiador en materia de energía solar y eólica –junto con otros Gobiernos– pero también de la energía nuclear. El propio fracking recibió financiación pública con anterioridad. De hecho, a la par que financiaba a Solyndra estaba financiando a Tesla con una cantidad similar de dinero. De modo que el coche Tesla S obtuvo un préstamo garantizado de 465 millones de dólares. Y cuando digo garantizado, me refiero garantizado por los contribuyentes. Contribuyentes a los que no les gustaba en absoluto tener que pagar la factura de la quiebra de Solyndra. Sin embargo, ¿por qué no sabían que habían financiado también a Tesla? ¿Acaso eso no habría cambiado el relato y la percepción de las acciones de aquellos burócratas de Washington? Lo cierto es que contaban con una cartera, como cualquier otro inversionista de riesgo. Cualquier inversor de riesgo te dirá que consigue un éxito entre muchos fracasos. Sin embargo, si realmente quieres dedicarte a esto tienes que elaborar una cartera que te permita obtener alguna ventaja de tus triunfos, precisamente para poder cubrir los reveses. El Gobierno de EE.UU. no lo hizo. No solo fracasaron en materia de marketing, no habían sido capaces de comunicar a la ciudadanía el éxito de algunas de sus inversiones, como en los componentes de tu iPhone o smartphone, internet, GPS, las pantallas táctiles, Siri: todos han recibido financiación pública. Pero en este caso concreto, la gente no sabía que el propio Elon Musk había recibido financiación para Tesla. Y Elon Musk, por cierto, ha recibido un total de 5.000 millones, con sus nueve ceros.
Por lo tanto, defiende que, por un lado, no se le atribuye lo suficiente el éxito al Estado por sus anteriores inversiones en organismos como DARPA y la NASA, o en el sector farmaceútico, etc. Y, por otra parte, defiende también que no está rentabilizando sus inversiones lo suficiente, todo ello bastante verosímil. Sin embargo, tampoco ayuda nada que el sector empresarial obtenga altos rendimientos y pague pocos impuestos. Me gustaría que ilustrara esto con algunos ejemplos. Me estoy refiriendo, como sabe, a EE.UU., porque ¿dónde están los Googles europeos? ¿Qué distingue a Estados Unidos de Europa, por qué no se dan allí compañías como Facebook y Google?
En primer lugar, EE.UU. contaba con un sistema de innovación que no tienen muchos países europeos, con un sector financiero paciente, y organismos muy activos orientados a cumplir una misión y preocupados por los grandes problemas. Para ir a la luna es necesaria la innovación en distintos sectores, incluido el de la ropa, no es solo una cuestión de aeronáutica. También se requieren otro tipo de instrumentos como los premios y las políticas de compra que permiten crecer a las startups. Y lo importante es contar con un sistema, con un ecosistema emprendedor, yo no creo en los emprendedores, creo en los ecosistemas de emprendimiento, que son los que permiten escalar a las startups. Es curioso que Europa haya aprendido lo peor de la experiencia de Silicon Valley. Y eso se debe en parte al discurso imperante en Estados Unidos, un país que habla como Jefferson pero actúa como Hamilton. Jefferson hablaba de cómo librarse del Estado y Hamilton, antes de su duelo con Burr, hablaba más bien de una estrategia industrial activa. Sin embargo, China sí ha aprendido la lección correcta. China está haciendo por la economía verde lo que Estados Unidos hizo por la revolución IT. Al mismo tiempo que sucede esto, Donald Trump desmantela lo que yo llamo el Estado emprendedor.
Pero la pregunta es: ¿a dónde van a parar los beneficios dado que todo se construye sobre las espaldas de infraestructuras financiadas con dinero público?
¿A dónde le gustaría que fueran a parar? Si pudiera diseñar y poner en marcha un marco de colaboración público-privada para los próximos 50 años, ¿qué mecanismos elegiría para que el Estado obtuviera rendimientos, que a su vez revertieran sobre los contribuyentes, en lugar de ver cómo el beneficio sigue fluyendo a manos privadas y de los accionistas?
Hay distintos mecanismos, no uno sólo. Sería absurdo pensar que sirve el mismo mecanismo para todos los sectores o las distintas fases del ciclo innovador. En el caso de las farmacéuticas, lo lógico es recurrir a los precios. Los precios que se fijan para los medicinas, los fármacos que las personas tienen que comprar para poder sobrevivir cuando contraen esas terribles enfermedades, ya sean diabetes, hepatitis C o cáncer, deberían reflejar esa aportación pública y así evitar que los contribuyentes paguen dos veces, por un lado por el gasto en investigación puntera, y por otro pagando los altísimos precios que fija la industria farmacéutica. Pero volvemos al tema de los contadores de historias de Platón. Si el relato que circula es contrario a ti y te convierte en un impedimento intervencionista, regulador y no te define como un inversor preferente, carecerás de la confianza, la seguridad y el mandato para poder influir sobre los precios.
¿Y teme un retroceso?
Exactamente. Los precios son un ejemplo. Otro sería generar las condiciones adecuadas para que los beneficios se reinviertan en las áreas que han recibido gran cantidad de ayudas y fondos públicos. Si las empresas quieren un libre mercado total, estupendo, que lo tengan, pero que no reciban un solo céntimo del Estado. Pero si vas a recibir esas enormes cantidades de dinero del Estado, entonces habría que imponer algunas condiciones para la obtención de valor público, porque de lo contrario, solo se trata de valor privado.
Por muy convincente que resulte su enfoque desde un punto de vista tanto económico como político, ¿no tiene la sensación de estar perdiendo la batalla? Porque, hasta dónde yo sé, la mayor parte de los gobiernos de los grandes países y las mayores industrias están precisamente empujando en el sentido contrario, ¿no es cierto?
Yo creo más bien que estas ideas están ganando terreno. Creo que resultaba mucho más difícil hace unos años. Volvamos al ejemplo de las farmacéuticas. Ya no pueden fingir que los precios elevados se deben al gasto en I + D porque ya hemos demostrado que eso no es así y que gastan mucho más en marketing y que su I + D es mucho más downstream que la del sector público.
Bien, para terminar, una pregunta un tanto odiosa. Pide que se valore más el gasto público, y que haya una mayor inversión en gasto público y mayores beneficios, pero a la vez es asesora de muchos Gobiernos y organismos, incluyendo el Gobierno escocés y la Comisión Europea. Cuando acusa a la empresa privada de estar plagada de rentistas, convénzame de que ni usted ni sus aliados gubernamentales lo son.
En primer lugar, y no quiero que parezca que estoy a la defensiva, no obtengo un solo céntimo como asesora. Quisiera matizar mi punto de vista para que se entienda bien. Yo no digo que el Estado tenga que invertir más. Lo que digo es que el Estado tiene que entender cuál es su papel. No está solo para arreglar los problemas marginales ni para limitarse a esperar a que las cosas vayan a peor para poner un parche. Tiene que ser un cocreador y coartífice activo. Mi papel ha consistido en mediar cuando se sientan a hablar el sector privado y el sector público, y que mantengan una conversación interesante. Y mi papel en el proceso político es ser la piedra en el zapato, que por desgracia no siempre se consigue sacar, y la piedra en el zapato de las empresas, para que nos les resulte tan fácil decir cosas como: “Ah, claro, es que el cortoplacismo se debe a las presiones del mercado”. A lo que yo respondo, “¿Qué quieres decir? ¿Qué el mercado es un resultado, el resultado de tus acciones? ¿Qué es el mercado?”. Y recibo palos por todas partes. En mi función de asesora, intento evitar la complacencia en torno a una mesa, la petulancia de los colectivos tanto públicos como privados. Y creo que se avecinan tiempos difíciles a los que solo nos podremos enfrentar juntos, y eso significa que hay que cambiar las palabras que empleamos, el relato y la historia hacia la necesidad de compartir los riesgos y las recompensas, y no de eliminar el riesgo.

Stepeh J. Dubner
CTXT

Resumen de la entrevista radiofónica realizada por Stephen J. Dubner a Mariana Mazzucato el 5 de septiembre en Freakonomics y producida por Zack Lapinski. El programa llevaba por título ‘¿Es el Estado más emprendedor de lo que pensamos?’.
Edición y traducción: Olga Abasolo.

Neoliberalismo progresista latinoamericano

La feminista estadunidense Nancy Fraser viene alertando sobre los problemas derivados del neoliberalismo progresista, que identifica con los gobiernos de Bill Clinton, Tony Blair, el socialismo francés y sus sucesores como Barack Obama (goo.gl/4GGTbX). En su opinión, combina políticas económicas regresivas, liberalizantes, con políticas de reconocimiento aparentemente progresistas. Se trata del multiculturalismo, el ambientalismo, los derechos de las mujeres y LGBTQ.
El reconocimiento de estos derechos y colectivos sociales es, para Fraser, enteramente compatible con el neoliberalismo financiero, ya que bloquea el igualitarismo. El abordaje de las discriminaciones consiste en “asegurar que unos pocos individuos ‘talentosos’ de grupos ‘subrepresentados’ puedan ascender al tope de la jerarquía corporativa y alcanzar posiciones y remuneraciones paritarias con los hombres heterosexuales blancos de su propia clase”.
Mientras una minoría consigue insertarse en el capitalismo financiero, el resto continúa prisionero del capital, con lo que el sistema adquiere mayores niveles de legitimación, amplía su base de apoyo y consigue aislar a los críticos a los que, de paso, les endilga los motes de masas atrasadas e incultas. Así, el feminismo liberal, el anti-racismo liberal y el capitalismo verde son las únicas opciones críticas que el sistema legitima, calificando toda otra resistencia o rebelión como populismo.
Creo que el análisis de Fraser es adecuado y enteramente compartible para el norte del mundo, aunque creo que debe ser matizado para las regiones del sur y en particular para América Latina. Aunque sus argumentos pueden ser tomados como punto de partida, las diferencias con nuestro continente son notables.
La primera es que el progresismo (neoliberal, porque ese es modelo imperante) accede a los gobiernos como consecuencia de las luchas de los pueblos originarios, afros, sectores populares y trabajadores que resistieron la primera oleada neoliberal privatizadora y protagonizaron levantamientos, insurrecciones y amplias resistencias del más diverso tipo.
Esta es la principal diferencia con los procesos del norte. Las nuevas construcciones de poder, arriba y abajo, se bifurcan: en el sur asistimos al fin de las democracias y de la soberanía de los estados-nación, y a la neutralización de la política institucional como espacio donde se construyen sujetos colectivos y se promueven los cambios de larga duración. Pero el protagonismo popular es también una de las razones del desborde de la represión y de la violencia estatal y paraestatal.
La segunda es que ese conjunto de resistencias han abierto fisuras en la dominación, donde los de abajo estamos construyendo mundos otros por fuera del Estado y del mercado. Postulo que esos espacios son los principales obstáculos para la total implementación del neoliberalismo, tanto conservador como progresista, con sus mega-emprendimientos mineros, monocultivos y grandes obras de infraestructura.
Espacios como las 400 fábricas recuperadas en Argentina, los 100 bachilleratos populares y una red de medios antisistémicos donde se informa 15 por ciento de la población. Sumemos: 5 mil asentamientos de reforma agraria en Brasil, con 25 millones de hectáreas, habitados por 2 millones de sin tierra; 12 mil acueductos comunitarios en Colombia; decenas de miles de emprendimientos colectivos y comunitarios en toda la región; áreas enteras liberadas de mercados y estados en varios países, cuya referencia mayor son las juntas de buen gobierno zapatistas.
La tercera es que en América Latina los poderes que se reconfiguran arriba, son el resultado de una amalgama o alianza entre grandes empresas, narcotráfico y sectores del aparato estatal. Sobre esa base se van creando desde narcoestados hasta diversas formas de dominación (desde “guerras contra el narco” hasta feminicidios) que a menudo cuentan con la bendición de las iglesias evangélicas y pentecostales.
El análisis y la descripción de estos nuevos poderes de arriba es necesario para comprender dónde estamos y hacia dónde vamos, mientras adjetivos como fascista o ultraderechista, aun siendo justos, no contribuyen a esclarecer la realidad. Cuánto más avanzan los movimientos antisistémicos, más brutal es la reconfiguración del poder de arriba, siendo México una referencia ineludible.
La cuarta es la conversión de las democracias en un sistema excluyente, que crea enemigos internos para aislar a sectores enteros de la población que perturban la lógica del capital financiero. Mientras en el norte se bautiza como populismo toda transgresión de las reglas, en el sur se emplea cada vez más una legislación antiterrorista, implementada tanto por gobiernos conservadores como progresistas, entre los que cabe destacar casos tan diferentes como los de Daniel Ortega y Dilma Rousseff.
Ante la nueva estructura del poder de arriba, los márgenes de maniobra institucionales serán cada vez menores.

Raúl Zibechi
La Jornada

Occidente mintió, miente y seguirá mintiendo

En Siria o en el Sudeste Asiático

Estoy sentado en el espléndido edificio de la Biblioteca Nacional de Singapur, en una habitación semioscura, con un microfilm insertado en un aparato de alta tecnología. Estoy visionando, filmando y fotografiando viejos periódicos malasios de octubre de 1965.
Estos artículos fueron publicados justo después del terrible golpe militar que se produjo en Indonesia en 1965, que derrocó al presidente progresista Sukarno y liquidó el tercer mayor partido comunista del planeta, el PKI (Partai Komunis Indonesia). Entre 1 y 3 millones de personas perdieron la vida en una de las más terribles masacres del siglo XX. Indonesia pasó de ser un país socialista (y a punto de ser comunista) a hundirse en el agujero turbo-capitalista y de locura religiosa y de extrema derecha en que se encuentra todavía en el presente.
Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Holanda y otras naciones occidentales promovieron el golpe de Estado y colocaron a las facciones traidoras pro-occidentales del ejército y a los líderes religiosos en la vanguardia del genocidio.
Toda la información está, por supuesto, al alcance de cualquiera que le interese, en los archivos desclasificados de la CIA y del Departamento de Estado de EE.UU. Se puede acceder a ella, analizarla y reproducirla. Yo dirigí un documental sobre estos sucesos, al igual que otros directores.
Pero no forman parte de la memoria de la humanidad. En el sudeste asiático, solo un puñado de intelectuales conocen estos hechos.
En Malasia, Singapur o Tailandia, el fascismo que gobernó Indonesia a partir de 1965 es un tema tabú. Simplemente no se habla de ello. Aquí, como en otros estados clientelares de Occidente, los intelectuales “progresistas” son pagados para elucubrar sobre su orientación sexual, sobre temas de género y de “libertades” personales, pero claramente no para preocuparse por los temas esenciales que han configurado tan negativamente esta parte del mundo: el imperialismo occidental, el neocolonialismo, las formas salvajes y grotescas del capitalismo, el saqueo de los recursos locales y del medio ambiente, así como la desinformación y la ignorancia forzosa que acompañan a la amnesia de masas.
En Indonesia, en concreto, el Partido Comunista está prohibido y el gran público lo considera el culpable y no la víctima.
Occidente, mientras tanto, se parte de risa a espaldas de sus adoctrinadas víctimas. Y sigue riendo todo el camino hasta llegar al banco. Las mentiras, obviamente, producen buenos dividendos.
Ninguna otra parte del mundo ha sufrido tanto el imperialismo occidental posterior a la Segunda Guerra Mundial como el sudeste asiático, quizás con dos excepciones: África y Oriente Próximo.
En la llamada Indochina, Occidente asesinó a cerca de 10 millones de personas, mediante campañas de bombardeos indiscriminados y otras formas de terrorismo, en Vietnam, Laos y Camboya. El mencionado golpe de Estado en Indonesia arrebató al menos un millón de vidas humanas. El 30 por ciento de la población de Timor Oriental fue exterminado durante la ocupación de Indonesia, que contaba con el apoyo total de Occidente. El régimen tailandés, completamente subordinado a Occidente, mató indiscriminadamente a los izquierdistas del norte del país y de la capital. Toda la región ha sufrido las consecuencias de los implantes religiosos extremistas, con el favor de Occidente y de sus aliados del Golfo.
Sin embargo, en esta parte del mundo se admira a Occidente, casi con un fervor religioso.
Las agencias de prensa y los “centros culturales” estadounidenses, británicos y franceses difunden desinformación a través de los medios de comunicación locales propiedad de élites serviles. La “educación” local ha sido adaptada con devoción a los conceptos didácticos occidentales. En lugares como Malasia e Indonesia, pero también en Tailandia, el mayor triunfo es conseguir un grado universitario en uno de los países que colonizaron esta parte del mundo.
Los países víctimas, en lugar de buscar compensaciones en los tribunales, admiran y copian a Occidente, al tiempo que piden financiación a sus pasados y presentes opresores, incluso la suplican.
El sudeste asiático es ahora obediente, sumiso, flemático, ha sido despojado de antiguas ideologías revolucionarias de izquierda. Aquí, el adoctrinamiento y la propaganda occidental han logrado una incuestionable victoria.

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Ese mismo día, conecté el televisor de la habitación de mi hotel y estuve viendo la cobertura que los medios occidentales ofrecían de la situación en Idlib, el último bastión de los terroristas apoyados por Occidente en territorio sirio.
Rusia había convocado una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para advertir que los terroristas podrían lanzar un ataque químico para luego culpar, con el apoyo de Occidente, a las fuerzas del presidente Bashar al-Assad.
La OTAN ha desplegado buques de guerra en la región. No cabe duda de que ha sido una buena puesta en escena de los actores europeos y estadounidenses: “Te golpeamos, matamos a tu gente y después, en castigo, te bombardeamos”.
Luego, los gánsteres imperialistas señalan con dedos acusativos a las víctimas (Siria, en este caso) y a aquellos que intentan protegerlas (Rusia, Irán, Hezbolá, China). Tal y como ocurría en la guardería o en la escuela primaria, ¿recuerda? Un niño pegaba a otro desde atrás y luego gritaba, señalando a un tercero con el dedo: “¡Ha sido él, ha sido él!”. Milagrosamente, hasta ahora, Occidente siempre se ha salido con la suya con esta estrategia, a costa, claro está, de millones de víctimas en todos los continentes.
Así ha sido durante siglos y así sigue siendo. Así es como seguirá siendo hasta que se ponga fin al terror y al gansterismo.

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Durante años y durante décadas, nos han dicho que el mundo está ahora más interconectado, que nada verdaderamente importante podía suceder, sin ser inmediatamente detectado y reportado por las lentes vigilantes de los medios de comunicación y la “sociedad civil”.
Sin embargo, miles de cosas suceden continuamente de las que nadie se da cuenta.
Solo en los dos últimos decenios, ha habido país enteros a los que Norteamérica y Europa han señalado, han intentado matar de hambre mediante embargos y sanciones para, finalmente, atacarlos y hacerlos pedazos: Afganistán, Iraq y Libia entre otros. Gobiernos de distintas naciones han sido derribados, bien desde el exterior, o bien a través de sus propias élites y medios de comunicación serviles. Sirvan de ejemplo Brasil, Honduras y Paraguay. Innumerables compañías occidentales y sus secuaces locales están realizando un saqueo desenfrenado a los recursos naturales de lugares como Borneo o la República Democrática del Congo, destruyendo por completo selvas enteras y aniquilando cientos de especies (como el emblemático orangután).
¿Estamos realmente interconectados, como planeta? ¿Qué tanto sabemos las personas unas de otras, o de lo que sufren nuestros hermanos y hermanas en los distintos continentes?
He trabajado en unos 160 países y puedo afirmar sin la menor duda: “Casi nada”. O, peor aún, “¡Menos que nada!”.
El imperio occidental y sus mentiras han conseguido fragmentar el mundo hasta extremos anteriormente desconocidos. Todo se hace “abiertamente”, a plena vista del mundo, incapaz por otra parte de observar e identificar las amenazas más urgentes para su propia supervivencia. Los medios de comunicación de masas sirven como vehículos para el adoctrinamiento, al igual que las instituciones culturales y “educativas” de Occidente, o aquellas instituciones locales moldeadas por los conceptos occidentales. Entre estas últimas estarían instrumentos tan diversos como las universidades, los manipuladores del tráfico de Internet, los censores y los individuos que se autocensuran, las redes sociales, las agencias de publicidad y los “artistas” de la cultura pop.

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La barbarie y las mentiras colonialistas y neocolonialistas occidentales se guían por un claro patrón:
“”El presidente de Indonesia, Sukarno, y su mayor aliado, el Partido Comunista de Indonesia (PKI) se proponían construir un país progresista y autosuficiente. Por tanto, era preciso parales los pies, derribar al gobierno, masacrar a los miembros del partido, prohibir el PKI y privatizar el país entero, venderlo a los intereses extranjeros. La abrumadora mayoría de los indonesios tiene el cerebro tan lavado por la propaganda local y occidental, que siguen culpando a los comunistas por el golpe de Estado, a pesar de lo que dicen los archivos de la CIA”.
El presidente Mossaddeq de Irán perseguía también un proyecto progresista, y terminó del mismo modo que Sukarno. Y todo el mundo quedó fascinado por el carnicero puesto en el trono por Occidente: el Sha y su fastuosa esposa.
En Chile, en 1973, se reprodujo el mismo patrón letal, en una nueva muestra del amor por la libertad y la democracia que tiene Occidente.
Patrice Lumumba, en el Congo, nacionalizó los recursos naturales e intentó alimentar y educar a su gran nación. ¿El resultado? Derribado, asesinado. El precio: unos ocho millones de personas masacradas en los últimos veinte años, quién sabe si muchas más (mi película Rwanda Gambit trata de ello). Nadie lo sabe, o todo el mundo pretende que no lo sabe.
¡Siria! El mayor crimen de este país, al menos a ojos de Occidente, fue intentar proporcionar a sus ciudadanos una buena calidad de vida, a la vez que promovía el panarabismo. Los resultados todos los conocemos (¿de verdad los conocemos?): cientos de miles asesinados por extremistas asesinos apadrinados por Occidente, millones de refugiados y de desplazados internos. Y Occidente, naturalmente, culpa al presidente sirio y está dispuesto a “castigarlo” si gana la guerra.
Claro que es irracional. ¿Pero puede el fascismo a escala global ser racional?
Las mentiras difundidas por Occidente se están acumulando. Se superponen unas con otras, a menudo se contradicen. Pero el público del mundo ya no está entrenado para buscar la verdad. Subconscientemente siente que le han mentido, pero la verdad es tan horripilante que la gran mayoría de las personas prefieren simplemente sacarse selfis, analizar y exhibir su orientación sexual, ponerse auriculares y escuchar música pop vacía, en lugar de luchar por la supervivencia de la humanidad.
He escrito libros enteros sobre ello, incluyendo el volumen de casi mil páginas “Exposing Lies Of The Empire” (Mostrando las mentiras del Imperio). Este artículo no es más que una cadena de pensamientos que me han venido a la cabeza mientras estaba sentado junto al proyector en una habitación en penumbra de la Biblioteca Nacional de Singapur.
Una pregunta retórica no dejaba de atormentarme: “¿Es posible que todo esto esté pasando?” “¿Puede Occidente esquivar el castigo por todos los crímenes que ha cometido durante siglos en todo el mundo?”
La respuesta es evidente: “Por supuesto que sí, mientras no se le detenga”. Por tanto, A luta continua!

Andre Vltchek
Investig’action
Traducido para Rebelión por Paco Muñoz de Bustillo

Andre Vltchek es filósofo, novelista, cineasta y periodista de investigación nacido en Rusia y residente en Estados Unidos. Ha cubierto guerras y conflictos en docenas de países y es autor de múltiples libros, entre ellos un diálogo con Noam Chomsky en el que analiza el poder y la propaganda occidental, Terrorismo occidental (Txalaparta, 2014).

Fuente: https://www.investigaction.net/en/115390/

viernes, septiembre 28, 2018

Siete de cada diez a favor de una reforma de la Constitución ¿Por qué Unidos Podemos no plantea luchar por procesos constituyentes?



Una encuesta muestra que 7 de cada 10 personas están a favor de una reforma constitucional, y de éstos, 5 abogan porque sea “importante”. El PSOE propone una reforma superficial, Ciudadanos y el PP quieren que no se toque. ¿A qué se debe que Unidos Podemos haya abandonado su reivindicación de un proceso constituyente?

Según la última encuesta elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), un 69,6% de la población está a favor de una reforma de la Carta Magna de 1978. Además, el estudio revela que la mitad de la población considera esta esta reforma debería ser “importante” y hasta un 14% opina que debería hacerse casi en su totalidad. Así pues la reforma exprés y superficial de Pedro Sánchez, ultra limitada en agenda, se queda, de lejos, muy corta para la inmensa mayoría.
La posición de “esto no se toca”, defendida sobre todo por el PP y Ciudadanos -aunque estos últimos estarían dispuestos a retocarla hacia la derecha- representa a una auténtica minoría. Un 14% dice tener dudas respecto a la posibilidad de reformar la Constitución y tan solo un 14,9% se manifiesta contrario a cualquier modificación.
En cuanto a los aspectos a reformar, los encuestados sostienen que debería mejorarse la coordinación en las competencias de sanidad y educación y la propia regulación de las competencias de las CCAA. Destacan también como necesario la reforma de todo lo relacionado con la actividad política, como la profundización de su transparencia y control, así como la modificación del sistema electoral. La mejora en la totalidad de los derechos sociales son otro de los asuntos que más relevancia recoge la encuesta del CIS.
Preguntados por el funcionamiento del sistema democrático en el Estado español, un 54% está “poco o nada satisfecho”. Más de doce puntos por encima de los que dicen estar “bastante o muy satisfechos” (42,6%). Y muy superiores son los datos reflejados en cuanto al desencanto con los órganos parlamentarios. Un 71% “estaría insatisfecho o muy insatisfecho” frente un 20% “satisfecho o muy satisfecho”.
Lamentablemente el CIS comparte con los constitucionalistas de postín los temas vetados. Hubiera resultado interesante que se preguntara también sobre cuantos estarían dispuestos a que la Corona entrara en el debate. Pero desde que la imagen de la monarquía comenzó a bajar el CIS prefirió dejar de preguntar por la valoración de los campechanos Borbones. En ese estudio se han limitado a preguntar por el “problema” de la sucesión.
El sondeo, que fue elaborado durante los primeros días del mes de septiembre, ha sido publicado pocos días después de que Pedro Sánchez anunciara la propuesta de reforma para acabar con los aforamientos de los diputados y senadores.
Una medida que, si bien afectaría -hay que ver hasta donde- a los privilegios de amparo de la “casta” política que implica que los políticos corruptos solo puedan ser juzgados por el Tribunal Supremo -la crème de la crème de la “casta” judicial- no pasa de ser una maniobra con el objetivo de sanear a toda costa la imagen del Gobierno.
Ante el creciente descrédito acusado por la dimisión de la ministra de Sanidad, Carmen Montón, arrastrada por el vendaval de la “guerra de los másteres”, Pedro Sánchez se sacaba de la chistera esta medida como iniciativa para que “los ciudadanos vuelvan a creer en la política”. Sin embargo, de poco ha servido esta semana el anuncio de la propuesta de reforma tras el escándalo de las grabaciones de otra de las ministras del gabinete, en este caso Dolores Delgado, ni más ni menos que la titular de Justicia, o el último affaire del ministro de Ciencia y Tecnología y sus argucias fiscales, Pedro Duque.
Desde Unidos Podemos respondieron sumándose a la petición del PNV de que se incluyera la supresión de los aforamientos al Poder Judicial, las Fuerzas de Seguridad y a la Familia Real, así como anunciando que utilizarían 35 de sus diputados para forzar a que la posible reforma fuera sometida a referéndum. Una posición que, aún más exigente que la propuesta del PSOE, está muy lejos de las aspiraciones mayoritarias que la encuesta del CIS revela.
Cuando la formación morada emergió en 2014 lo hizo desde el discurso de “romper los candados del 78” y con la demanda de abrir un proceso constituyente. Estas banderas, como tantas otras, las ha ido dejando por el camino. De la impugnación de la Transición se ha pasado a ver a Iñigo Errejón pidiendo disculpas en TeleMadrid, reivindicando el pacto del 78 y manifestándose a favor de una mera actualización. Del proceso constituyente se pasó ya a la reforma constitucional de cinco puntos de las elecciones generales de 2016 y ahora a encajonar ésta y conformarse con ser el sostén parlamentario de un gobierno del “turno progresista”.
Si en el programa social y económico esto ha significado rebajar las expectativas de lo posible a una reforma fiscal y tibias políticas redistributivas, en cuanto a la crisis del régimen del 78 ha supuesto convertirse en un partido de “orden” que deja pasar todas las “ventanas de oportunidad” que se abran para resolver las grandes demandas democráticas pendientes.
Lo vimos hace un año con el otoño catalán, cuando Unidos Podemos se negó a mover un dedo en favor del pueblo catalán, a respetar y defender su voluntad mayoritaria expresada el 1 y 3 de octubre -que nunca reconocieron- o a llamar a movilizaciones contra el golpe del 155. Lo hemos visto recientemente con el affaire Corinna, negándose a exigir algo tan elemental como que haya un referéndum sobre monarquía o república, mientras sí proponían otro para dirimir la prohibición o no de la tauromaquia.
Y lo volvemos a ver en estos días, en los que no se quiere molestar demasiado al gobierno de Sánchez y se niegan a plantear -a pesar de que el hastío con la casta política, judicial, la Corona y el sistema político sigue siendo de masas- que hace falta pelear por abrir procesos constituyentes, y no reformas cosméticas y exprés.
Esta integración en el régimen del 78 de parte del nuevo reformismo lo ubica cada vez más como parte de ese “sistema político” con el que el 54% está entre “poco o nada satisfecho”. Ante la grave crisis orgánica del régimen no hay parches ni reformas cosméticas posibles. Frente a las reformas constitucionales que se quieran vender desde el viejo poder constituido, heredero directo del régimen franquista, debemos exigir que el pueblo pueda decidirlo todo. Que tenga plenos poderes para abordar todos los grandes problemas sociales y democráticos: la cuestión de la monarquía y la forma del estado, el derecho de autodeterminación, el pago de la deuda, cómo terminar con el paro, la precariedad, la falta de vivienda, la crisis de la sanidad y un largo etcétera de reivindicaciones populares insatisfechas.
Esto pasa por retomar una reivindicación que se abrió camino desde el 15M, y que fue tomada formalmente por Podemos e IU para vaciarla primero de contenido y abandonarla después: la lucha por procesos constituyentes. Pelear por imponer asambleas constituyentes libres y soberanas en todo el Estado español y en las naciones que lo integran, en las que pueda expresarse verdaderamente la voluntad popular, empezando por la libre autodeterminación de los pueblos. Algo diametralmente opuesto a ceñirse al marco de las reglas de juego del régimen del 78 y al poder constituido de la monarquía, sus partidos y la “casta” judicial, y que para conquistarlo solo podremos confiar a la fuerza de la movilización y autoorganización de la clase trabajadora y los sectores populares.

Arsen Sabaté
Barcelona | @ArsenSabate

Presupuesto 2019: migajas para educación, millones para la deuda y el FMI



Macri y los gobernadores preparan un pacto para hacer pasar el presupuesto hecho a pedido del FMI. Allí se concretiza en números el ajuste para educación y el aumento de las partidas para pagar la deuda. El primer paso para frenar este saqueo es tirarlo abajo, exigiendo más dinero para salud, educación y vivienda y el no pago de la deuda.

Bajo la excusa de alcanzar el “déficit cero”, el fiscal no el financiero claro, la triada compuesta por el Gobierno, el FMI y los gobernadores ponen a votación un Presupuesto hacia 2019 que plantea una importante reducción en educación, y para evitarlo una importante pelea.
En primer lugar, aumenta un 82 % el presupuesto destinado a pagos de intereses de deuda pública y 49 % lo dirigido a intereses de deuda sin considerar aquella intra-sector público, siendo las únicas partidas que por encima de la inflación promedio calculada en 34,8 %. De manera que se propone destinar $ 596.065 millones a satisfacer las necesidades de un grupo de especuladores y organismos internacionales de crédito, sólo en concepto de intereses de deuda, de un total de $ 746.389 millones anuales. Este monto equivale a 5 veces el gasto en Salud, 3,25 veces el gasto en Educación, casi 16 veces el gasto en Ciencia y Técnica y la mitad del gasto anual en jubilaciones y pensiones, y 5 veces y media el gasto en AUH. Primera conclusión, la única prioridad es pagar la deuda.
Los datos previstos en el Presupuesto asignan una suba nominal del 23,1 % en la partida de Educación y Cultura para 2019 ($ 229.304 millones), aceptando una subejecución de lo presupuestado en 2018 ($ 189.099 millones). Pero en términos reales se registra una caída del 10 %.
El agravante de este ajuste es que ya durante 2018 la galopante inflación desatada luego de la devaluación está diluyendo los destinos monetarios a sostener la educación pública, con una caída proyectada de 14 %.
Además, entre los recortes más importantes se prevé una disminución absoluta de $ 4.817 millones en transferencias corrientes a las provincias, significando un severo ajuste no sólo real sino directamente nominal del gasto.
Mientras la función “Educación y Cultura” representa el 8,2% del gasto primario total del ejercicio 2018, para 2019 esta participación cae a 6,7 %. Pero lo destinado a “Servicios de Deuda” asciende hacia 2019 hasta representar el 18 % del gasto, es decir, 1 de cada 5 pesos se va en intereses.

Vamos punto por punto:

MENTIRA 1, ¿Y los 3 mil Jardines? El gobierno mintió en campaña y dijo que iba es construir unos 3.000 jardines para el año 2019. Para este presupuesto 2019 el programa de fortalecimiento de jardines infantiles, que se orienta a la construcción, ampliación y refacción de edificios educativos del nivel inicial, con el objeto de mejorar los espacios educativos e incrementar las vacantes en todo el territorio nacional, según explica el mensaje del Ministerio de Hacienda, tiene un ajuste de $3.534.374.911. Pasa de tener una partida de $6.063.283.628 en el presupuesto de 2018 (solo lleva ejecutado un 13,28%) a tener hacia 2019 una reducida partida de $2.528.908.717 (-58 %).

MENTIRA 2 ¿Y la infraestructura? Murieron Sandra y Rubén. ¿Cuántos docentes más se tienen que morir para solucionar los problemas que son acuciantes para la mayoría trabajadora? ¿¡Cuántos!?
El gobierno de Macri y Vidal se llenaron la boca hablando de calidad educativa. Sin embargo, la propuesta de presupuesto para el año 2019 en infraestructura es de un ajuste de $6.675.972.918, frente a los de $9.290.737.293 de 2018, perdiendo $2.614.764.375. Mientras tanto se siguen incendiando escuelas, cayendo a pedazos y el gobierno nacional opina que no tiene que intervenir para solucionar el problema de las provincias. Si nos guiamos por los números el mejoramiento de escuelas para brindar condiciones de seguridad no es una prioridad del Gobierno.

MENTIRA 3, congelamiento del salario. Vidal dijo que un docente debería ganar $40.000. Veamos. Entre el 2017 y 2018 la caída del incentivo salarial que “aporta” nación será de un 70%. El FONID (Fondo Nacional de Incentivo Docente) apenas aumentó 7% entre 2017 y 2018, mientras que el Fondo Compensador -creado por la Ley de Financiamiento Educativo y que tiene como objetivo aportar la diferencia salarial cuando las provincias se declaran incapaces de garantizar el salario mínimo docente-, se redujo 8% en ese período. Estos valores están por debajo de la inflación prevista en la Ley de Presupuesto de 2018 (15,7%). Si se tiene en cuenta el 27% de inflación prevista por el Banco Central en su último relevamiento para 2018, se observa una reducción real del 23% para el FONID y cerca del 40% para la compensación de salarios docentes.
Esto repercutirá especialmente en las provincias, debido a que la Ley de educación votada por el kirchnerismo no revirtió lo principal de la ley de transferencia de servicios educativos del Menemismo, donde se descentraliza lo financiero para que cada provincia se haga cargo de manera totalmente desigual.

PLATA PARA REPRESIÓN: En contraposición a lo que sucede con el FONID, para el programa “Capacitación” de las Fuerzas Armadas (Estado Mayor Conjunto, Ejército, Armada y Fuerza Aérea); a las Fuerzas de Seguridad (Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina y Policía de Seguridad Aeroportuaria); Servicio Penitenciario Federal y las Acciones de Formación y Capacitación del Ministerio de Seguridad y de Escuela de Defensa Nacional incluido en el Gasto de Educación, se destina una suculenta partida de $25.454,1 millones para 2019, aumentando en un 30 % respecto a 2018.

Un gran pacto contra la educación pública

Lo que está claro es que Macri junto a los 24 gobernadores peronistas y radicales preparan un gran pacto contra la educación y la salud, y se aprestan a votar un presupuesto de ajuste. A espaldas de 1 millón de docentes, y de toda la comunidad educativa. Poco les importa a los responsables del crimen social de Sandra y Rubén que las escuelas se nos estén cayendo a pedazos. Poco les importa el secuestro y tortura de Corina que le daba de comer a los pibes en la escuela, porque están cerradas 230 escuelas en Moreno. Poco le importa el asesinato de Ismael un niño del Chaco que estaba pidiendo comida.
Con este presupuesto se perjudicará a los chicos, las provincias van a tener menos inversión para construir escuelas y comedores, justamente cuando las políticas de ajuste impondrán un reforzamiento del carácter de contención social que las escuelas, lamentablemente, nunca lograron perder. Cada día aumentan más los chicos que van a la escuela a comer, y no parece que las políticas oficiales busquen frenar esa tendencia.

¡La lucha es ahora! Derrotemos el presupuesto de Macri, los gobernadores y el FMI

Buscar hacia el 2019 el déficit cero, junto al pacto fiscal que ya firmó hace meses el gobierno con el conjunto de los gobernadores del país, ya dieron algunas luchas docentes importantes como fue la huelga de Neuquén y la de Chubut, ambas con grandes triunfos y destaque de los sectores más combativos. A nivel nacional los estudiantes y docentes masivas manifestaciones en defensa de la educación pública.
La bronca en Moreno en la Provincia de Buenos Aires es otro ejemplo, donde se combin una creciente pauperización de sectores populares, desocupación, hambre en los chicos y escuelas que explotan causando el crimen de dos docentes como Sandra y Rubén. El mensaje mafioso a Corina es parte de lo mismo. Esto es totalmente alentado por el gobierno de Vidal que no para de atacar a los trabajadores docentes cada vez que salen a pelear, que hacen una medida de fuerza o se movilizan, llamándolos vagos y atacando a sus organizaciones sindicales. Ellos generan ese clima.
Esto mismo es lo que habilita que sectores derechistas se envalentonen y amenacen de muerte a Nicolás del Caño y Myriam Bregman. ¡No lo podemos permitir!
Desde las conducciones kirchneristas prefieren plantear marchas y paros aislados para esperar hasta el 2019 y volver a votar a algún candidato del peronismo. Ya vimos cómo nos anunciaron desde Nueva York un aumento del 14 % en el endeudamiento con el FMI, profundizando el saqueo en curso a través del pago de una deuda ilegal e ilegítima, que no debemos pagar.
Desde la Marrón decimos que hay que derrotar el plan de Macri y el FMI contra el pueblo trabajador, y necesitamos hacer activo y con asambleas en todos los lugares de trabajos y barrios el paro de 36hs llamado por CTA y CTERA y un plan de lucha que culmine en una huelga general donde copemos la Plaza de Mayo por millones y todas las plazas del país.

Por una asamblea constituyente libre y soberana

No hay que esperar al 2019 y que siga todo igual ¡el saqueo es ahora! Los sindicatos y las organizaciones populares tienen que exigir que se rompa el acuerdo con el FMI y que no se pague más la deuda externa, ilegítima y fraudulenta, que solo beneficia a los capitales imperialistas y a los especuladores financieros. Porque es necesario discutir una salida para que esta crisis, que es un problema de la presente y futuras generaciones de este país, no la pague el pueblo trabajador.
Para que dejen de decidir nuestro destino un puñado de diputados, senadores y jueces, que hoy se aprestan a votar un presupuesto de miseria planteamos que hay que imponer con la movilización una Asamblea Constituyente libre y soberana, que sea capaz expresar verdaderamente la voluntad popular, que esté conformada por un diputado cada 20 mil habitantes, que todos aquellos diputados sean revocables y cobren lo mismo que nosotros los docentes.
Deberemos exigir y dar la pelea en los sindicatos que se dicen opositores para que den la pelea por ésta perspectiva, y sumar a los centros de estudiantes combativos.
Seguiremos peleando desde la Marrón en cada lucha para que no haya más crímenes sociales como los de Sandra y Rubén, ni docentes secuestradas como Corina, y por todos nuestros derechos como trabajadores en defensa de la educación pública.
Súmate el 6 de octubre al Encuentro convocado por la Marrón, junto a docentes de todo el país. Junto a estudiantes, el movimiento de mujeres y trabajadores de distintos gremios nos organizamos para enfrentar el saqueo ahora!

Nathalia González Seligra
Federico Puy

Victoria Moyano: “Acá debería estar sentada Isabel Perón con sus funcionarios”



Querellante en el juicio Brigada de San Justo, la nieta recuperada dio un testimonió contundente. Denunció los límites del juicio, que sus apropiadores no están imputados y contó la verdad del Plan Cóndor.

Este miércoles María Victoria Moyano Artigas dio su declaración testimonial ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 1 de La Plata en el marco del juicio por los crímenes de lesa humanidad perpetrados en la Brigada de San Justo, en el oeste del Gran Buenos Aires, durante la última dictadura cívico-militar.
En este proceso Moyano Artigas es querellante por el caso de desaparición de su madre Asunción Artigas, pero tanto la desaparición de su padre Alfredo Moyano como su apropiación a manos de los genocidas no forman parte del debate, con lo cual no hay imputados por esos crímenes, en función de las maniobras del Poder Judicial para fragmentar procesos y achicar los márgenes de verdad y justicia.
Con una sala colmada por más de 80 personas, para acompañar a Moyano Artigas se instalaron entre el público presente personalidades de los derechos humanos como Nora Cortiñas de Madres Línea Fundadora, Marta Ungaro, hermana de Horacio Ungaro (víctima de La Noche de los Lápices), sobrevivientes como Jorge Sobrado, Carlos Zaidmann y María Laura Bretal, Maine García (hija de desaparecidos), miembros de HIJOS La Plata y familiares de detenidos desaparecidos.
También estuvieron presentes José Montes y Juan Contrisciani, obreros del Astillero Río Santiago. Este último es hijo de desaparecidos al igual que Carlos Oroño, obrero de Fate que también estuvo presente. A ellos se sumaron trabajadores de la gráfica recuperada Madygraf, entre otros. Varias de las personas presentes que acompañaron a Vicky militan junto a ella en el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) y en el Frente de Izquierda.
El testimonio de Victoria emocionó a toda la sala y, sobre todo, aportó datos y nuevas pruebas que permiten demostrar que el Estado argentino, bajo el gobierno constitucional de Isabel Perón, implemento el Plan Cóndor conjuntamente con las dictaduras vecinas del Cono Sur.

Un centro clandestino fundamental para el Plan Cóndor

María Victoria, con total firmeza, miraba al Tribunal, compuesto por los jueces Alejandro Esmoris, Nelson Jarazo y Pablo Vega. Su abogada, María Luz Santos Morón, integrante del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos y del colectivo Justicia YA!, realizó la primera pregunta: “¿Quiénes fueron tus padres y de qué hechos fueron víctimas?”
“Mi mamá se llamaba María Asunción Artigas y mi padre Alfredo Moyano. Ellos comienzan su militancia mientras vivían en Uruguay siendo muy jóvenes. Él era estudiante del liceo y ella cursaba sus estudios en la Facultad de Medicina. Por aquel momento, ambos comienzan su militancia en Uruguay en la ROE (Resistencia Obrero Estudiantil)”.
Comenzado su relato, María Victoria detalló la persecución sufrida por su familia: “La persecución a la familia Artigas en Uruguay era permanente. Fueron detenidos varias veces, no sólo perseguían a mis padres, sino también a mi abuela y mis tíos. Tales persecuciones figuran en fichas de informes de inteligencia mientras ellos intervenían en asambleas y llevaban adelante su actividad política. Toda esa información sale de archivos desclasificados y es pública, ya que figura en la página de la Secretaría de Derechos Humanos del Estado uruguayo”.
“Mi familia materna era perseguida por el propio jefe del ejército de Uruguay, José ’Nino’ Gavazzo, quien iba en persona a la casa de mi abuela Blanca y, en varias oportunidades, secuestró a sus tres hijos, quienes eran torturados. Ella contaba el tormento que vivía. Él, amenazaba a mi abuela diciéndole que no iban a volver más y le recordaba que el submarino (método de tortura) ’era la fuente de la verdad’”, cuenta María Victoria.
Sus padres se casaron el 20 de diciembre de 1973 e inmediatamente viajaron a Argentina, momento en el que Mary pide ser refugiada por Acnur, el programa de las Naciones Unidas. “Ya en el país, en el año 1975, mis padres fueron detenidos junto a mi abuela y llevados a la Brigada de San Justo según investigaciones de la propia Secretaría de Derechos Humanos. Mi abuela declara este secuestro en la causa Camps y cuenta que entre marzo y abril fueron secuestrados durante cuatro días de su domicilio por fuerzas conjuntas argentinas y uruguayas. Mi abuela escuchó a uno de ellos que usaba el término botija, que significa muchacho en Uruguay, por lo que supone la intervención conjunta de ambas fuerzas”.
“Durante esos días de secuestro los tres fueron torturados. Mi papá estuvo horas en un patio, golpeado. A mi mamá la torturaron con el submarino, así, aquella amenaza de Gavazzo a mi abuela fue un hecho. Fueron interrogados por uruguayos, mi madre pudo reconocer a Gavazzo, ese genocida que fue a su casa a secuestrar a sus hermanos”.
Moyano Artigas recordó que “la Policía Bonaerense, la Policía Federal y fuerzas uruguayas actuaban en conjunto desde antes del 76. En ese momento fueron detenidos 26 militantes del MNL, mis padres no militaban en esa organización pero tenían relación con ellos. Todas las mujeres detenidas esa vez fueron condenadas por la Ley Antisubversiva del 74 (que fue sancionada durante el gobierno de Isabel) y trasladadas a Olmos y Devoto; a los hombres los llevaron a Sierra Chica. Mis padres y mi abuela fueron los únicos liberados”.
En ese sentido afirmó que “hay un listado de los 26 nombres de los detenidos que fue publicado por el propio Estado uruguayo bajo el Memorándum de Gavazzo 9/9 75. En éste ya figuraba en ese momento que la Brigada de San Justo era un lugar de reunión, quiénes eran sus jefes, como serían las detenciones. Hay un testimonio de mucha importancia que es el que me brindó Elba Ballestri, quien fue secuestrada en el 75 hasta octubre del 83. Fue torturada en San Justo por uruguayos y luego por argentinos y finalmente condenada por la ley Antisubersiva del 74 para luego ser puesta a disposición del PEN”.
María Victoria leyó cada uno de sus nombres en la audiencia y aportó este listado como prueba al Tribunal.
En este sentido también consta el testimonio de Lidia Callegari, que era uruguaya y fue secuestrada en el 75, y llevada a la Brigada de San Justo y luego trasladada a Uruguay.
La querellante y testigo dio na definición contundente: “todos estos hechos relatados sucedían en la Brigada de San Justo durante el 74 y 75, que funcionaba como centro clandestino y actuando conjuntamente las fuerzas de ambos países. No eran sólo bandas paraestatales como la Triple A, era el Estado, el Poder Ejecutivo, sus ministros y sus jueces”.
“En esta causa sólo se investiga una pequeña porción de lo que pasó en San Justo. No era sólo un simple lugar de fichaje como lo dice el auto de elevación a juicio. Allí, con la actuación conjunta de las fuerzas, tuvo sus antecedentes el Plan Cóndor bajo un gobierno constitucional como el de Isabel Martínez de Perón. Este es un juicio completamente limitado. No hay un solo imputado por el secuestro de mi abuela Enriqueta Santander, ni mis padres, como tampoco por los demás uruguayos que fueron secuestrados y detenidos en ese momento”. Después de esta detención su madre hace la denuncia en Acnur.
En la causa de Plan Cóndor de Roma está la declaración de sus tíos que fueron presos políticos en Uruguay. Su abuela visitaba a sus hijos torturados en las cárceles uruguayas mientras continuaba la búsqueda sin descanso de María Victoria y sus padres. Su hijo más chico y tío de Vicky con apenas 12 años fue secuestrado en Argentina y abusado sexualmente. Todo está denunciado en la causa Plan Cóndor Roma como documentos secretos.
Victoria destacó que incluso se registran detenciones y torturas en el CCD San Justo desde el año 1974. “Durante todos estos años, cruzando datos, hablando con sobrevivientes, con testigos, haciendo mi propia investigación, sabemos que ya en el año 74 habían 5 uruguayos detenidos en la Brigada de San Justo. Uno de ellos era el papa de Amaral García, que siendo un niño de sólo 5 años estuvo allí”.

El Condor y las detenciones durante la dictadura

Victoria en este tramo de su testimonio comenzó diciendo que si este juicio hubiese comenzado hace mucho tiempo y no hubiese sido dilatado, su abuela podría haber declarado como lo hizo en otros juicios. “Hoy soy su voz y las de mis padres”, dijo. La sala escuchaba con emoción y atención su relato. Su voz era lo único que se escuchaba.
“Durante el año 77 mis padres vivían en Berazategui, mi madre estudiaba medicina, mi padre psicología y era pintor, formaba parte del Sindicato de Pintura de Zona Norte. El 30 de diciembre de ese año fueron secuestrados en su domicilio por la Policía Bonaerense y el Ejército. Esta detención tiene que ver con lo que sucedió en Uruguay. En las investigaciones que vine haciendo pude comprobarlo… En noviembre del 77 secuestran al dirigente montonero De Gregorio en Colonia con documentación falsa que le entregó el GAU (Grupo de Acción Unificadora ). La Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) viaja a Montevideo a interrogar a De Gregorio en conjunto con el FUSNA (Armada Uruguaya). Luego de esto hay 50 operativos de fuerzas conjuntas en Uruguay y son detenidos casi la totalidad de los militantes del GAU”.
Relató Victoria que en esos operativos los detenidos sometidos a torturas eran interrogados sobre las actividades del grupo GAU en Argentina. Luego de esto “llevan adelante en Buenos Aires el operativo llamado ’Montonero’ para perseguir a la organización aquí en la Argentina. Del 21 de diciembre al 30 de diciembre los uruguayos exiliados en la Argentina son secuestrados. Mis padres en esos entonces militaban en el MLN, pero por su actividad política con la organización fueron considerados parte de la misma y secuentrados en ese operativo. Mis padres hicieron todo el circuito Camps: pasaron por COT I Martínez, Pozo de Bandfield, Pozo de Quilmes, Brigada de San Justo".
Mientras desarrollaba su relato iba mostrando la documentación donde consta lo denunciado, mostró un informe de Gavazzo (jefe de Inteligencia del Ejército Uruguayo) del operativo que llevaron adelante junto con la ESMA.
“Cuando mis padres son secuestrados en el 77 ya estaban registrados en San Justo por el secuestro previo del 75” expresó.
Su madre llevaba dos meses de embarazo al momento de ser secuestrada. Algunos familiares lo sabían. Una médica uruguaya detenida con María Asunción lo confirmó. Se sabe por el testimonio de sobrevivientes que las condiciones de todos los detenidos y las embarazadas en particular eran brutales.
“Mi mamá mientras cursaba el cuarto y quinto mes de embarazo fue torturada, cuando terminan de torturarla y habían determinado que su hijo iba a nacer, le dieron algo de leche y frutas. Ella sufría convulsiones. Un médico de la Brigada la amenazó y le dijo que ella no se iba a ir de ahí hasta que no naciera su hijo”.

La resistencia de Mary en el Centro Clandestino

Y continúa con su relato contando muy emocionada sobre la resistencia de su madre en el centro clandestino. “En una sola oportunidad le dieron vitaminas a mi mamá para poder recuperarse. El trato diferente para con ella para quedarse con su bebé consistía en dejarla repartir la comida y retirar los tachos con excremento. Así era el cautiverio. Fue acosada sexualmente por los agentes del centro clandestino que intervenían ahí. Cuentan los sobrevivientes que mi madre organizó a sus compañeros y compañeras y logró frenarlo organizando a todos los detenidos con una gran moral, por lo que siento un inmenso orgullo, porque en esas condiciones que mi madre haya podido hacerlo, habla de su enorme fortaleza y resistencia”.
“Hay un problema en este juicio, que cuando hablamos de Banfiled se limita a Banfield pero había una relación más que comprobada entre San Justo, Pozo de Banfield y Pozo de Quilmes”, graficó.

Su nacimiento en el Pozo de Banfield

“Mi nacimiento es el 25 de agosto del 78, y mi partida de nacimiento dice que intervino como obstetra Vidal, que era médico en la Brigada de San Justo. Mi familia se entera de mi nacimiento a través de los sobrevivientes. Mi madre vuelve a las ocho horas de mi nacimiento con una sábana ensangrentada, un Espadol y algodones y cuenta en detalle a sus compañeros de cautiverio, cómo era yo, de mis rasgos, para que si lograban salir me buscaran y avisaran a sus familiares. Mi madre entonces se sumerge en una profunda tristeza porque le habían robado a su hija y su compañero ya no estaba con ella. Le habían prohibido darme el pecho pero ella me lo dio igual. La hicieron llenar formularios y le dijeron que me iban a llevar a la Casa Cuna, pero eso no sucedió. Mis abuelas fueron a buscarme allí, pero con quien se encontraron era un chico de apellido Moyano, de nombre Juan Pablo, era otro nieto restituido por Abuelas en los años 80”.
“Así me arrancaron de brazos de mi mamá y me llevaron envuelta en un gamulán. Esa misma noche ya estaba en casa de mis apropiadores. El médico Vidal firmó mi partida de nacimiento con un domicilio en Charcas al 2700 de Lomas del Mirador, la misma dirección de un agente de la Brigada de San Justo y la misma dirección que figura en la partida de mi querida amiga Paula Logares. Quien certifica la firma es un agente de San Justo también, como bien consta en el juicio por Plan Sistemático de Robo de Bebés, Carlos Ferreyra que estaba en la Brigada en ese año. Éste genocida no está imputado en este juicio cuando intervino por lo menos en la apropiación de 2 nietas. Esto es verdaderamente un escándalo”.
Victoria destaca uno de los tantos testimonios de Adriana Chamorro, quien estaba detenida junto a María Asunción en Pozo de Banfield. Esta sobreviviente que declaró que luego del parto fue un médico a darle una inyección para bajarle la fiebre que era muy alta, porque sus pechos estaban llenos de leche para alimentarla. Ese médico era de la Brigada de San Justo, y había participado de sus torturas y por eso pudo reconocerlo.
“Mi madre es trasladada el 12 de octubre del 78 y no pudimos tener ningún conocimiento de su destino hasta el día de hoy”.
“Mis padres desarrollaron toda la persecución política juntos. Este juicio es un escándalo, no hay un sólo imputado por la desaparición de mi papá, ni siquiera figura entre las víctimas. Mi padre desapareció a los 22 años sabiendo que iba a ser padre pero no me pudo conocer”.

Los apropiadores, muchos de ellos impunes

Detalló cómo fue su apropiación y la de otras dos Nietas Restituidas y el rol de la Brigada de San Justo en estos delitos: “El comisario de San Justo, Oscar Penna es quien me apropia, me regala a su hermano y su cuñada. El subcomisario de San Justo es quien apropia a Paula Logares y dos agentes de este mismo centro clandestino se apropian de María Lavalle Lemos. Se pareció a un shopping donde cada uno elegía su bebé. Cuando cumplo 1 año se muere el hermano de Penna y ¿saben quién pasó a ser la figura paterna? El Comisario Penna, que estuvo libre hasta el juicio a Etchecolatz y quien además no sólo no fue preso sin que fue ascendido”.
“Ya a mis 7 años este genocida se acerca a la casa de mi abuela de crianza y le dice: ’si preguntan por mí digan que no me ven hace dos años, había caído Camps’”.
El error que cometen los Penna es que me dicen que mis padres habían muerto y luego me dicen que mi madre había muerto en el parto. Pero yo tengo muy buena memoria y no creía lo que me decían.

Recuperar la identidad, reconstruir la historia

“Logro restituir mi identidad en diciembre del 87. En ese momento llegan a mi casa el juez Ramos Padilla y personal del juzgado, me explican la situación y yo sabía que no iba a volver más. El 30 de diciembre me citan al juzgado y me dicen que mi familia era Moyano Artigas. Al día siguiente conozco a mis abuelas y a mi tía abuela y no puedo dejar de mencionar que allí estaba Chicha Mariani, que estuvo como siempre en momentos tan importantes y movilizantes acompañando a mis abuelas. Al otro día ya estaba viviendo con ellas”
“Soy la nieta recuperada 53. Fue muy difícil recuperar mi identidad, poder atravesar ese proceso. Los que torturaron y desaparecieron a tus padres son los que te están criando. Pude darme cuenta de la dimensión de lo que ocurrió, que había otros niños como yo, que eran 30.000 y que era una dictadura. La restitución de la identidad es tan importante como complicada cuando sabés que toda tu vida y a tan corta edad te estuvieron mintiendo, pero cambió cuando finalmente fui comprendiendo las cuestiones históricas y políticas. Es reconstruir tu historia”.
“Mi abuela más allá de lo personal me explicó siempre su militancia, por qué sociedad luchaban. Eso fue y es un enorme orgullo para mí. El no sentirse abandonado, saber que mis abuelas me habían buscado todo ese tiempo me hizo quererlas de inmediato. Mis abuelas no sólo fueron a buscarme a la Casa Cuna, iban a las comisarías, iban donde estaban los secuestradores, hacían denuncias en comisarías, presentaron hábeas corpus, hicieron denuncias internacionales ante la ONU, la OEA, en Cruz Roja, en Amnesty Internacional, siendo que provenían de una familia obrera, muy humilde, pero no pararon, todo ese enorme esfuerzo que hicieron por encontrarme. Ellas fueron parte de Abuelas, de Familiares de Detenidos Políticos en Uruguay. Pudieron encontrarme a mí, pero no a sus hijos, una cosa no sustituye a la otra”.
“En una de las ’visitas’ mi tío menor que tenía 12 años fue abusado sexualmente, Dardo Artigas. Encontré una familia destruida pero muy militante. Ellos me enseñaron eso, a luchar

Al Poder Judicial: “no queremos impunidad”

Ya en el cierre de su declaración, Victoria enfatizó en la fragmentación de los juicios, y que de esta manera se les garantizó la impunidad a los genocidas. “Quiero decir que a nosotros, las víctimas, nos ha tocado venir a declarar sistemáticamente en estos juicios tan limitados. Los datos los tenemos que aportar nosotros, investigar, hablar con los testigos, cuando es el Estado el que tiene que hacerlo. La Brigada de San Justo no era un centro clandestino de registro, hay documentación que demuestra que actuó como parte del Plan Cóndor. No era sólo la Triple A, fue el Estado, un gobierno constitucional el que colaboró con las dictaduras vecinas, no se trataba de fuerzas que se manejaban en la clandestinidad”.
“Isabel Martínez de Perón es responsable con todos sus funcionarios, pero no sólo el Poder Ejecutivo, sino también los jueces. La Justicia que blanqueó los secuestros, las torturas, todo fue blanqueado con la ley Antisubversiva del año 74. Acá debería estar sentada la presidenta de ese gobierno y todos sus funcionarios que fueron partícipes del genocidio. Es gravísimo que en este juicio se separe San Justo, Quilmes y Banfield, que las nietas no tengamos un solo imputado por nuestra apropiación. En estas condiciones no hay posibilidad de llegar a un mínimo de verdad”.
“No hay uno solo de estos genocidas de San Justo imputado ni encarcelado por mi apropiación, ni por María José Lemos, ni por Paula Logares, ni por el caso de mi papá. No puede existir semejante impunidad, ni por nosotros ni por todos los compañeros y compañeras que pasaron por ahí. Por eso me tomé el trabajo de investigar y aportar todo esto que debería haberlo hecho el Estado. Yo soy de las que reivindica a los 30.000 y quizás son más, acá hubo un genocidio y ustedes tienen que considerarlo así”.
Y continuó: “La dictadura quiso romper los hilos de continuidad pero no pudo. Esto se expresa en la lucha de mi abuela, mi mamá, mi hija y yo. Siento un enorme reconocimiento y agradezco la lealtad de los ex detenidos que declaran una y otra vez y se someten al dolor en cada uno de sus relatos. La violencia sexual que vivían las detenidas tampoco logró impedir que hoy tengamos jóvenes mujeres que luchan por sus derechos, por cambiar la sociedad. También quiero agradecer especialmente a mis compañeros de lucha Nora Cortiñas, mi compañero Jorge Sobrado, exdetenido desaparecido que siguió de pie luchando, a mi compañero José Montes del Astillero Rio Santiago que ya en los 70 luchaba junto a sus compañeros y lo sigue haciendo hoy. Por ellos y todos los que luchan siento un gran orgullo”.
Sus palabras finales fueron: “Finalmente quiero decirle al Tribunal que si ustedes no investigan, no juzgan, dejan la impunidad que estamos viviendo todos los días en una escalada de violencia política que va creciendo, basta nombrar los ejemplos de Corina, la docente torturada en Moreno, las amenazas a mis compañeros Nicolás Del Caño y Myriam Bregman con fotos de Videla. La impunidad genera que un sector envalentonado opine que puede poner una foto de Videla como un ícono Nosotros estamos acá por el juicio y castigo y no podemos permitir que los genocidas queden impunes si esto sucede tiene consecuencias en la actualidad esto es muy peligroso y ustedes tienen que considerarlo. La impunidad tiene grandes consecuencias en el presente".
Así terminó su declaración, con la emoción, el aplauso y agradecimiento de toso los que allí estábamos y todos los que luchan por el juicio y castigo para todos los genocidas. El grito de “¡30 mil compañeros y compañeras detenidos desaparecidos presentes!” colmó la Sala.
La próxima audiencia será el miércoles 3 de octubre.

Luján Echeverría
CeProDH | Zona Norte GBA
Andrea López
CeProDH Zona Norte del Gran Buenos Aires

Costa Rica: masiva movilización en rechazo al ajuste del Gobierno y el FMI



El gobierno mantiene su plan de ajuste, pedido por el FMI, mientras una de las mayores movilizaciones en los últimos muestra el rechazo y la fuerza de una huelga nacional que está por entrar en su cuarta semana.

El miércoles 26 se llevó adelante una acción unitaria de la clase trabajadora contra el ajuste del gobierno Carlos Alvarado y el FMI. Una marcha inmensa cubrió el Paseo Colón y la Avenida Segunda, con calles paralelas también abarrotadas. Sin duda alguna es una de las mayores movilizaciones en la historia del país, ya superando las grandes movilizaciones contra el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos.
El gobierno procura imponer el ajuste pues es un requisito del FMI para lograr otros préstamos, sin los cuales el gobierno central entraría en crisis de liquidez. Es decir, el gobierno quiere hacer pagar a la clase trabajadora un ajuste para seguir endeudando más al país. El rechazo por parte de los trabajadora ha sido masivo, con la que probablemente haya sido una de las huelgas más fuerte del país desde el 2000, cuando una huelga que se combinó con un estallido popular derrotó el proyecto de apertura de las telecomunicaciones y electricidad, o tal vez incluso desde 1934, cuando los trabajadores de la industria bananera realizaron una heroica huelga contra la United Fruit Company.
La movilización fue nacional, con grupos de trabajadores que llegaron desde distintos puntos del país hacia San José. La respuesta del gobierno consistió en impedir la llegada de autobuses a la capital, quitando las placas de circulación a los vehículos que traían pasajeros para la marcha, bajo la excusa de que venían a bloquear las calles, que está penado judicialmente.
El gobierno cae en este sentido en una gran contradicción, reprime las movilizaciones y marchas que bloquean las calles invocando una defensa la libertad de tránsito, pero una vez que esta libertad de tránsito es tomada por los trabajadores para ejercer su derecho a la protesta, entonces el gobierno pasa a impedir la libertad de tránsito de los huelguistas. La reacción amplia ha sido de rechazo y repudio y se ve al accionar del gobierno como el de regímenes abiertamente represivos, como el de Ortega en Nicaragua.
Este jueves 27 de setiembre, se espera que se retomen las negociaciones con las direcciones sindicales. Esas negociaciones han sido impedidas por comportamientos absurdos del gobierno, como levantarse de la mesa de negociación porque no había aire acondicionado en la sala. Sin embargo, todo parece indicar que hasta que no haya un vencedor y un vencido no será posible llegar a acuerdo alguno, pues la gran mayoría de los trabajadores rechaza abiertamente el ajuste y el gobierno es capaz de todo por imponerlo.
En esta combinación de enfrentamiento político y amplísima movilización callejera, hemos entrado en un escenario nuevo para las “formas” políticas de la sociedad costarricense, dentro de las cuales se abren muchas posibilidades. Ante la insistencia del gobierno por imponer su plan y el rechazo callejero al mismo, no está claro cuál sea el rol de la Asamblea Legislativa, que al ser unicameral, tiende a sentir la presión de las protestas de mayor manera que el Ejecutivo, por lo cual existe la posibilidad de que la Reforma no sea aprobada en la Legislativa. Otra posibilidad es que el gobierno asuma posiciones más represivas, pero en la coyuntura podría implicar que el país se salga de su control.
A esta coyuntura se le suma que el Banco Central anunció (la noche previa a la movilización) que comprará al Ministerio de Hacienda letras del tesoro por un monto de ¢498.000 millones (unos 86 millones de dólares) para que Hacienda pueda cubrir sus gastos básicos de gasto corriente como salarios, pensiones, etc. Esto da cuenta del serio problema de liquidez que afronta el gobierno central. Y en caso de que en tres meses, plazo de ley, el gobierno no pueda afrontar esa deuda, se abriría una situación dramática para las finanzas públicas.
Hay especulaciones de que esta política del gobierno es un mecanismo para forzar la Reforma. Sin embargo, al ser una política sumamente peligrosa, como mínimo también hay que señalar que impactará de forma negativa en la calificación de riesgo-país y en la estabilidad inflacionaria.
De conjunto, la perspectiva parece oscura para el gobierno desde el punto de vista económico y desde el punto de vista político, por la fuerte oposición que enfrenta en las calles el ajuste fondomonetarista.
Como un detalle durante la movilización, Eugenia María Goicoechea Rodríguez, ex esposa de Rodolfo Piza, Ministro de Presidencia, atropelló con su auto a cinco huelguistas debiendo ser hospitalizado uno de ellos, después de lo cual se dio a la fuga, siendo interceptada por la policía y por manifestantes unas cuadras después del atropello. El hecho es significativo ya que da cuenta de la actitud de las clases empresariales ante la huelga. El hecho también ha sido ampliamente repudiado por los huelguistas.
Otro elemento dado a conocer en las últimas horas ha sido la intervención de la Magistrada Julia Varela Araya, dando orientaciones a los jueces de la Sala de Trabajo para que declaren ilegal la huelga, algo que podría ser calificado como tráfico de influencias y prevaricato.
Estos son ejemplos de que el gobierno del PAC está intentando por todos los medios atacar a la huelga, que se mantiene muy fuerte y que se prepara para iniciar su cuarta semana.

Esteban Fernández

Una intervención muy pensada, no casual, que rompe la ortodoxia



Reseña

A propósito del nuevo libro de Juan Dal Maso Hegemonía y lucha de clases. Tres ensayos sobre Trotsky, Gramsci y el marxismo

Nota de edición: Massimo Modonesi es historiador y sociólogo, docente de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. Es autor de múltiples artículos y libros como Subalternidad, antagonismo, autonomía, El principio antagonista y Revoluciones pasivas en América. Forma parte también de la Asociación Gramsci de México.
En esta oportunidad, nos comenta su opinión sobre el libro Hegemonía y lucha de clases, recientemente publicado por Ediciones IPS. Compartimos el audio de su intervención y una transcripción de sus principales definiciones.
-Voy a comenzar por el título. Creo que ilustra ya una intencionalidad clara, un posicionamiento en el debate, que por cierto comparto, porque es el intento de sacar el debate sobre hegemonía de un territorio por decirlo así posmoderno, donde no hay clases y no hay lucha de clases. Eventualmente hay lucha, pero es una sin clases, sin actores anclados en la materialidad de su existencia, sin una politicidad e incluso sin una historicidad. Porque de repente esa noción de hegemonía se desprende de la historia, de la política y se convierte más bien en un dispotivo relacional, en una política hecha muy a la medida de campaña electoral, de discurso de una puesta en escena de lo político. No de lo político que realmente remite a dimensiones de lucha profundas que atañen al modo de producción, al capitalismo, al modo en que las personas se relacionan concretamente, y cómo esas relaciones concretas son relaciones de dominación y explotación.
-El libro tiene la característica de querer ser muy preciso, profundo y erudito en torno a ciertos cruces entre algunos autores fundamentales que son Trotsky y Gramsci y un tercer autor que aparece después, que es Perry Anderson -que trata de interpretar a Gramsci- y Juan se mueve en ese triángulo.
-El primer capítulo está dedicado a la noción de hegemonía en Trotsky. Creo que lo que Juan quiso demostrar es que Trotsky piensa la hegemonía nombrándola y a veces no nombrándola y por lo tanto tiene un reflexión sobre lo hegemónico como situación, como problema. De una forma que no coincide estrictamente con la ampliación que luego va a hacer Gramsci del concepto. Pero de alguna manera asienta un terreno común, yo creo que ese es el propósito del primer capítulo, además de hacerle justicia a Trotsky en términos de algunas discusiones que a veces no son tan conocidas y sobre todo no están rotuladas bajo el rubro hegemonía. Ese es un tema interesante, que de alguna manera es una forma de habilitar el debate hegemónico en una corriente como la trotskista que no forzosamente lo había adoptado, por lo menos como un puente para dialogar con Gramsci.
-Ahí viene el tema del segundo capítulo, en el que Juan intentó -y creo que logró- mostrar que el Trotsky con el cual se pelea Gramsci en los Cuadernos de la cárcel, es un Trotsky que Gramsci no conoce muy bien, que no ha leído plenamente, no ha tenido acceso a todas las obras de Trotsky, por lo tanto es una lectura de Trotsky que no está apegada a lo que Trotsky realmente dijo, a lo que Trotsky realmente escribió. Ahí creo que está la operación más delicada que hace Juan, que por cierto no es el primer autor que trata de sostener, está el libro de Álvaro Bianchi O laboratório de Gramsci; en la cual se trata de demostrar que Gramsci, en el fondo, a pesar de que se pelea con Trotsky, se pelea con un Trotsky construido un poco a la medida de ciertas lecturas, se pelea contra una idea de la revolución permanente a la que contrapone una idea de guerra de posiciones y por lo tanto descalifica una hipótesis en la que -según Gramsci- Trotsky sería por un lado teoricista, intelectualista y por otro lado sostendría un acelere revolucionario, un radicalismo, una visión casi ultraizquierdista, que efectivamente haciendo una lectura de mediano alcance de la trayectoria de Trotsky, no se sostiene. Esta operación es muy compleja, pero lo que me interesa es que es una forma de desactivar prejuicios y lugares comunes que inhiben, obstruyen un diálogo entre una corriente marxista que se ha nutrido del pensamiento de Trotsky y corrientes marxistas que se han nutrido del pensamiento de Gramsci. El objetivo, no abordado plenamente en el libro, es señalar cuál sería el terreno de un diálogo en torno a la noción de hegemonía que permitiría recuperar y articular contribuciones de Trotsky y contribuciones de Gramsci. Esto está esbozado en las conclusiones y me parece que es sin duda un terreno muy fecundo.
-Yo creo que hay tener cierto eclecticismo hoy en día si queremos reconstruir el arsenal teórico y conceptual del marxismo, si queremos hacer análisis más finos de una realidad que es cambiante. No podemos siempre estar pensando que vamos a encontrar un solo pensador que nos resuelva todas las preguntas que nos brotan de la realidad social y de las necesidades políticas. Por eso yo creo en el marxismo como campo de distintas contribuciones, incluso a veces contradictorias, pero que nos abre un abanico, que necesariamente es una construcción colectiva, en la que contribuyen en particular autores diversos incluso con ciertas tensiones. De alguna manera me encuentro particularmente contento y le agradezco a Juan que abra estos debates heterodoxos, que rompen la ortodoxia de lugares de enunciación constituidos. Esto creo que es lo más importante.
-El tercer capítulo es un intento de ir ajustando cuentas o de sopesar un debate si se quiere interno a los estudios gramscianos en un sentido amplio, que gira en torno de una obra de Perry Anderson: Las antinomias de Antonio Gramsci. Lo que hace Juan es tratar de equilibrar un debate en el que hay dos posturas. Es una operación interestante, que trata de evitar los extremos, tanto el extremo propiamente andersoniano que efectivamente adolece de rigor en algún lado, incluso lleva demasiado lejos la crítica de esas “antinomias” de Gramsci y el de los defensores de Gramsci que se encierran en una lectura, donde además lo que se juega es un terreno político; el terreno de si Gramsci puede ser llevado, nutre o retroalimenta una perspectiva más reformista o qué tanto hay que ir llevándolo y por lo tanto también habilitando desde una perspectiva más revolucionaria, que es un debate infinito. Como dice el título de uno de los mejores textos que hay en circulación sobre el debate en torno a Gramsci, que se llama Gramsci conteso [Gramsci disputado]que es un libro de Guido Liguori en el que se narra la historia del jaloneo en torno a Gramsci. En grandes líneas, hay una lectura en términos más político-estratégicos que tiende a jalarlo en una posición más reformista, más de una guerra de posición que implica inhibir grados de violencia de la lucha de clases y de radicalidad y una lectura que lo mantiene al interior de la corriente marxista y de ahí la idea de hegemonía y lucha de clases.
-Ya es el segundo libro que Juan Dal Maso nos ofrece. Creo que es una intervención muy pensada, no casual y recomiendo mucho su lectura.

Massimo Modonesi
La Izquierda Diario