sábado, mayo 02, 2020

El 1° de Mayo: lucha de clases o Evita y la fiesta del trabajo



Para el peronismo el 1 de mayo como día de lucha es producto de ideas extrañas y hay que celebrarlo como día de fiesta. Claudio Moroni invita a festejar que la cartera laboral volvió a ser Ministerio avalando despidos, suspensiones y rebajas salariales en la pandemia.

El peronismo siempre considero al 1° de mayo, que simboliza la lucha internacional de los obreros contra el capital, como un día de fiesta, de celebración de las conquistas logradas bajo el manto del Estado dirigido por Perón.
Escribe Evita en su libro La razón de mi vida: “El 1º de mayo, que en otros tiempos fue triste celebración de los trabajadores oprimidos, es ahora una de nuestras dos fiestas mayores. Alguna vez visitantes extranjeros nos han preguntado por qué mantiene el Gobierno una fecha que tiene, en todo el mundo, un sentido de revolución y de rebeldía y que es aprovechada en todas partes por los comunistas en contra de lo que los mismos visitantes llaman «el orden legalmente constituido».(...) Antes de Perón, el 1º de mayo se reunían los trabajadores en las plazas y en las calles de todas las ciudades del país y sus dirigentes aprovechaban la oportunidad para hablarles. Los buenos dirigentes, por lo general, tenían muy poco que decir en realidad: ¡más que hablar de esperanza, las realidades eran muy pocas, entonces! Los malos dirigentes, los falsos dirigentes, los que habían aprendido la lección en libros extraños o en tierras extrañas no desperdiciaban la ocasión de agitar a sus compañeros. Ante las escasas realidades que podían ofrecer y ante la larga espera de las promesas no cumplidas, el camino más fácil era incitar a la rebelión y a la anarquía (…) ¿Por qué no va a celebrar la fecha ahora que puede hacerlo sin temores y sin inquietudes? En vez de gritos con los puños crispados frente a las puertas cerradas de la Casa de Gobierno, el pueblo trabajador argentino celebra ahora cada 1º de mayo con una fiesta magnífica que presiden desde los balcones de la Casa de Gobierno su conductor en su calidad de «primer trabajador argentino», título sin duda el más preciado por Perón”.
Para el peronismo, la revuelta de Haymarket, los mártires de Chicago, la lucha por la jornada de 8 horas, las huelgas del Centenario, la Semana Trágica; las huelgas y las masacres de la Patagonia, las movilizaciones por Sacco y Vanzetti, la huelga de la construcción a mediados de los ’30, todo el movimiento obrero previo al peronismo era un producto de ideas extrañas. ¿De dónde provenían estas ideas que para el mayor mito del peronismo incitaban a la “rebelión y la anarquía”?
Cuenta Osvaldo Bayer “Los comienzos del movimiento obrero en nuestro país fueron, sin ninguna duda, épicos. Ese primer acto del 1º de mayo de 1890, convocado por los trabajadores alemanes del Vorwärts, al cual concurrieron representantes obreros de todas las corrientes inmigratorias y los oradores hablaron cada uno en su propio idioma, fue pura emoción y coraje. Y la policía observaba todo para “intervenir” cuando la palabra exacta es “reprimir”. Pero llenaron el Prado Español esa gente recién llegada al país que desde un principio luchó por las ocho horas de trabajo”.
Es decir que las dos primeras ideas exóticas que señala el peronismo son la lucha de clases y el internacionalismo obrero. Obviamente pues ambos principios rompen con la idea de la armonía social y la unidad nacional bajo la conducción del Estado patronal.
Prosigue el autor de La Patagonia Rebelde: “ Es increíble la lista interminable de huelgas en los años 1902 y 1904, durante la presidencia de Roca, donde la explotación de los trabajadores llegó a términos exasperantes. Pero lo que al lector lo llena de emoción y admiración es que la lista de huelgas se expande también a pequeñas ciudades y a pueblitos del interior argentino. ¿Cómo hacían esos anarquistas de aquel tiempo? Lo primero que hacían era reunirse y fundar la Sociedad de Oficios Varios. Con biblioteca, conjunto filodramático y cursos de aprender a leer y escribir para analfabetos. Y una asamblea semanal. No había dirigentes sino apenas un secretario de actas para anotar lo que resolvía la asamblea soberana. No había dirigentes “gordos”. Ni llegaban a sus sindicatos en una cuatro por cuatro. En esa época, ninguno de los “agitadores” -ya que no les gustaba la palabra “dirigentes”- recibía pago por su labor sindical.”
Para Eva Duarte, los otros elementos ajenos a la nacionalidad eran la democracia obrera, la honestidad de los dirigentes y su apego a la base. En definitiva una serie de elementos que hacen a la conquista de independencia frente a los patrones.
El peronismo cooptó las organizaciones sindicales, creo una burocracia adicta al Estado y separada de los trabajadores con privilegios particulares y sustituyó la lucha de clases por la armonía entre las clase. Incluso disolvió por la fuerza al Partido Laborista fundado por los dirigentes sindicales que hicieron el 17 de octubre de 1945 para darle apoyo desde una posición independiente a Perón. Los trabajadores tenían que abandonar toda pretensión de contar con una fuerza política propia y pasaron a ser la columna vertebral del movimiento nacional.
La conclusión de Bayer desnuda la maniobra del peronismo para ocultar la historia del movimiento obrero y desterrar las ideas de revolucionarias de su seno: “ La historia del movimiento obrero en sus comienzos está a la altura de las luchas del proletariado europeo. Pero se la ha silenciado. Aparece sólo en libros de investigación. No se la recuerda. Cuando propusimos a un conjunto de personas que se llamara “Víctimas de la Semana Trágica” a la plaza donde estaban los establecimientos Vasena, donde había comenzado la cobarde represión de enero de 1919, de inmediato el metalúrgico Vandor solicitó que se llamara “Martín Fierro”. Y así fue llamada. Del pasado no se habla. El movimiento obrero empezó en 1945.”

La santísima trinidad

Frente a la fecha del 1° de mayo, el Ministerio de Trabajo a través de su titular Claudio Moroni llama a celebrar el hecho de que “Trabajo ha regresado a su status de Ministerio, en concordancia con la recuperación de un Estado presente, reactivando la necesidad de un vínculo permanente con el resto del Gabinete, tanto en lo que respecta a lo social, como en el aspecto económico. Somos plenamente conscientes de que, desde nuestro lugar, es esencial el diálogo y el enlace entre todos los actores que hacen a lo laboral, y estamos trabajando en conjunto con los sindicatos, las cámaras empresarias y los organismos internacionales para poder dar una respuesta efectiva, coherente y coordinada ante la crisis.”
Pero si algo está quedando en claro es el papel de la cartera laboral como instrumento de una política que atenta directamente contra las condiciones del empleo de los trabajadores.
El programa de los empresarios es avanzar sobre el empleo, exigir que se levante la cuarentena a toda costa sin importar el costo en vidas humanas, es despedir y suspender trabajadores bajándoles el salario y flexibilizar las condiciones de trabajo. Cuentan para ello con la complicidad del Gobierno, que a pesar de haber prohibido los despidos, les permitió igual a los empresarios, como Paolo Rocca de Techint o Ricardo Burzzese de Penta, dejar sin trabajo a sus empleados.
Todo bajo el amparo del ministro Moroni. Recientemente el Ministerio de Trabajo avaló el acuerdo de la UIA y la CGT que negocia las suspensiones y las rebajas salariales. La excusa de los burócratas sindicales y el peronismo en el poder es la de que es necesario aceptar el chantaje patronal, de elegir entre mantener el empleo o permitir la reducción del salario y la flexibilización de las condiciones de trabajo.

El 1° de mayo, la izquierda y la pandemia.

Este 1° de mayo la izquierda hizo homenaje a la tradición revolucionaria del movimiento obrero internacional y planteo a los trabajadores, las mujeres y la juventud organizar su lucha de manera independiente ante la guerra social declarada, en medio de esta pandemia -por los empresarios y sus gobiernos- contra la clase trabajadora.
La red internacional de La Izquierda Diario realizó un acto online en simultáneo en 14 países, en seis idiomas diferentes, cuyo hilo común fue mostrar la emergencia de la resistencia de la clase trabajadora y en particular de los integrantes de la primera línea contra la ofensiva del capital y llamar a la construcción de partidos y una internacional de la clase trabajadora bajo las banderas del socialismo revolucionario.
El FIT por su lado realizó un acto donde planteó de conjunto un programa enfrentado al de los empresarios y el Gobierno.
Un programa cuyo eje es que nuestras vidas valen más que sus ganancias, que la crisis la paguen los capitalistas, los empresarios dueños de grandes extensiones de tierra y los bancos, afectando sus intereses, la lucha por la independencia política de los trabajadores, las mujeres y la juventud y por el gobierno de las y los trabajadores.

Facundo Aguirre
IG: @hardever // Twitter: @facuaguirre1917
Viernes 1ro de mayo | 23:54

Actividades por la libertad de Mumia Abu-Jamal, preso desde 1982



Actividades por la libertad de Mumia Abu-Jamal, preso desde 1982

Periodista y activista por los derechos de los negros en Estados Unidos

El pasado 23 de abril, tuvo lugar una conferencia de prensa virtual promovida por organizaciones que luchan por la liberación de Mumia Abu-Jamal, periodista y activista del movimiento por los derechos de los negros en Estados Unidos, quien se encuentra en prisión desde 1982 y ha cumplido por estos días 66 años, motivo por el cual se realizaron diversas actividades.
En la conferencia se informó sobre la difusión de falsos rumores, por parte del Departamento Correccional de Pensilvania, acerca de que Mumia había contraído el Covid-19 y se encontraba hospitalizado. Dicha versión motivó una catarata de reclamos ante el penal. Mumia lo desmintió por medio de una llamada. La falsa alarma, de todos modos, no debe hacer perder de vista que Abu-Jamal tiene varios problemas de salud.
A mediados de 1982, Mumia (quien militó en Panteras Negras, movimiento nacionalista negro de gran influencia en los años 60, y en el movimiento negro Move) fue sentenciado a pena de muerte, acusado de asesinar a un policía blanco en Filadelfia, que golpeaba a su hermano. Desde un primer momento, la causa estuvo colmada de irregularidades. Con el tiempo, se supo que las pericias balísticas nunca determinaron su implicancia en los hechos y que los testigos fueron amenazados y sobornados para declarar en su contra. El relato oficial omite que, en la escena del crimen, participó una patota policial que también golpeaba a Mumia. Para colmo, el juez designado en la causa fue el republicano Ronald Castille, que supo ser comisario en Filadelfia. Castille poseía un récord de sentencias a muerte: hasta 1982, había condenado a 31 hombres… de los cuales 29 eran negros.
Después de muchas idas y vueltas, su indefinida pena de muerte fue suspendida en 1999. Ello gracias a numerosas movilizaciones internacionales que exigían la libertad de Mumia, lo cual resultaba amenazante para el gobierno de Pennsylvania, temeroso de prender la chispa de las luchas negras como había sucedido ya en Los Ángeles meses antes.
En Estados Unidos hay numerosos presos políticos del movimiento por los derechos de los negros, que en algunos casos también llevan décadas encarcelados. La persecución a Abu-Jamal fue motorizada por el racismo. Mumia era además un periodista militante (al momento de su detención, lideraba la Asociación de Periodistas Negros de Filadelfia), conocido por denunciar los atropellos policiales.
Su caso ilustra el estado policial que impera en Estados Unidos contra las masas.
Reclamamos su libertad.

Prensa Obrera

Arden los bancos del Líbano



Otra vez, las masas salen a las calles de Medio Oriente

Las masas libanesas han protagonizado una nueva ola de protestas, frente a un régimen que se encuentra atormentado por una soberbia crisis económica a la que muchos periódicos de la prensa han caracterizado como la peor desde la guerra civil (1975-1990).
De la misma manera que en las protestas realizadas en enero de este año, éstas apuntaron nuevamente contra los bancos, luego de la decisión tomada por el Banco Central de pagar en libras (moneda local) los depósitos realizados en dólares, mientras se mantiene vigente el corralito. Según el organismo comandado por Riad Salameh, los retiros se pagarán a tasas de mercado determinadas diariamente por el banco y la misma variará entre la tasa oficial y la tasa del mercado negro (El Perfil 24/4). Resulta que esta maniobra se da en el marco de un desplome sin precedentes de la moneda nacional, cuya cotización ha llegado a las 4.000 libras por dólar en el mercado paralelo, alcanzando una devaluación del 60%, luego de permanecer durante 30 años con una convertibilidad fija. La deuda pública libanesa asciende al 150% del PBI y los trabajadores están siendo castigados por la crisis, como lo demuestran los datos del Ministerio de Economía, que informan una suba del 55% en los precios, induciendo a más del 40% de la población a vivir bajo los niveles de pobreza. Solo en Trípoli el 60% de los habitantes vive en la carestía. El coronavirus ha venido a agravar toda esta situación.
El derrumbe económico estuvo en la base de los levantamientos de 2019, que llevaron a la caída del entonces primer ministro Saad Hariri, quien intentó imponer un ajustazo dictado por el FMI y el Banco Mundial, del que se desprendían una serie de impuestos a distintos medios de consumo básico (combustibles, tabaco, trigo), incluido un gravamen a las llamadas de Whatsapp. Aquel levantamiento hizo crujir también el régimen político sectario de reparto del poder entre los distintos grupos confesionales (shiítas, sunnitas, cristianos), que se remonta a 1926 (con algunos cambios en 1990).
La ola de protestas actual se ha desenvuelto principalmente en Tripoli (ciudad norteña, de mayoría suní), en la cual un grupo de jóvenes procedió a incendiar diversas sucursales bancarias lanzando molotovs. Lo mismo hicieron con varios vehículos policiales. Ante el avance de la juventud, el Ejército desencadenó una feroz represión arrojando gases lacrimógenos y disparando a mansalva contra los manifestantes, dejando como saldo un muerto y medio centenar de heridos (El País 29/4). De igual forma, estas acciones de lucha se extendieron a lo largo y ancho de Beirut (la capital), donde cientos de personas hicieron calcinar la sede del Banco Central.
El nuevo primer ministro Hassan Diab, que llegó al gobierno a través de un pacto entre los sectores chiítas de Hezbollah y el movimiento Amal, y los sectores cristianos (excluyendo al partido sunita liderado por el depuesto Hariri), ha acordado un préstamo de 120 millones de dólares con el Banco Mundial, y busca pactar otra vez con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por más de 10 mil millones de dólares. Pero ese plan estaría condicionado, si prospera, a “la aplicación inmediata de las reformas largamente esperadas" (Europa Press 30/4). Traducido, buscarán avanzar en un ataque aún mayor de los salarios, jubilaciones y condiciones de trabajo.
La movilización de las masas libanesas tiene el gran mérito de poner en cuestionamiento a todo un régimen, incluyendo el Hezbollah. Entre sus límites, debemos señalar que considerables porciones del sector combativo plantea la conformación de un gobierno de “tecnócratas”, es decir un régimen de técnicos en oposición a los partidos corruptos.
El grito de ¡Zaura! (revolución), que enarbolan las masas del Líbano, vuelve a tronar en los corredores de Medio Oriente, y sienta las premisas para la construcción de una organización independiente de los trabajadores que canalice todos los reclamos en una perspectiva política emancipadora, que abra paso a un gobierno de trabajadores que desconozca la sangría de la deuda externa y ponga punto final a la opresión imperialista.

Nazareno Kotzev

Más sobre el pacto CGT-UIA-Gobierno



Tal cual se presumía, el Ministerio de Trabajo mediante la resolución 397/20 ya publicada en el Boletín Oficial, con la firma del ministro Claudio Moroni, oficializó el pacto firmado entre la CGT, la UIA, la Came y el Gobierno mediante el cual se admite la rebaja salarial en cuarentena, dando por tierra con la “integralidad del salario” dispuesta en el decreto presidencial original.
El pacto es un “acuerdo marco”, no obliga a los sindicatos a firmar acuerdos exactamente en sus términos, pero los habilita y asegura la homologación ministerial prácticamente automática. Y todavía más, puesto que el texto ministerial dispone que “las empresas que quieran bajar 25% los salarios de trabajadores suspendidos deberán presentar el listado de personal afectado y Trabajo lo remitirá en vista a la entidad sindical con personería gremial correspondiente por un máximo de cinco días; vencido el plazo, el silencio tendrá por conforme respecto del acuerdo sugerido por la representación empleadora”.
De manera que el trámite no requiere aprobación de los cuerpos de delegados fabriles o de los lugares de trabajo, que son quienes deberían testimoniar si hay esencialidad o no, si se cumplen los protocolos de salud para los trabajadores convocados y si se respetan las licencias al personal vulnerable mayor de 60 años o con las enfermedades crónicas previstas. El mero silencio de la burocracia sindical central homologa la presentación unilateral patronal.

De cuánto es la rebaja

Ahora examinemos en detalle en qué consiste la rebaja del 25%. Dice el acuerdo marco: “los empleadores deberán abonar como prestación no remunerativa o las asignaciones en dinero que se entreguen en compensación por suspensiones de la prestación laboral, en este marco no podrá ser inferior al 75% del salario neto que le hubiere correspondido al trabajador en caso de haber laborado.”
Nótese la redacción del párrafo anterior. Se refiere al 75% del salario “neto” del trabajador. Esto quiere decir que la rebaja del 25% se puede aplicar hasta ese porcentaje del salario del bolsillo del trabajador luego de los descuentos de ley. En otras palabras, que el salario se puede rebajar hasta el 60% del importe de convenio, que es el bruto sobre el cual se realizan los descuentos al trabajador. Esto es, por ejemplo, diez puntos más de rebaja que la mayoría de los acuerdos firmados por el Smata para las automotrices al 70% del salario, en cambio coincide con los acuerdos al 60% del convenio en las concesionarias, firmado por el propio Smata o con el mismo porcentaje firmado por Aoma, el sindicato de los mineros. Si la escala salarial firmada en la actividad establece, por ejemplo, un salario de $50.000, la suspensión puede ser por $30.000, un 40% menor.
Se trata de una enorme rebaja por la cual la patronal ahorra la totalidad de los aportes a la Seguridad Social, tanto el 11% de descuento al trabajador –del cual la empresa es agente de retención- como el 16% correspondiente al aporte patronal. Esto por el carácter “no remunerativo”. Mirado de otro modo, el trabajador está financiando con su propio aporte jubilatorio el ahorro patronal. El gran perdedor de esta cuarentena, una vez más es el Anses y, por supuesto, los jubilados, actuales y futuros que sufrirán este desfinanciamiento.
Ahora bien, nuestros “hábiles” sindicalistas hicieron inscribir en el pacto que “sobre éste monto deberán realizarse la totalidad de los aportes y contribuciones por las leyes 23.660 y 23.661 y el pago de la cuota sindical”. Esas leyes son los aportes de obra social y Pami. Pero ajustemos la lupa obrera. El texto garantiza los aportes “sobre éste monto”, o sea sobre el salario neto reducido. Lo cual significa que las obras sociales sindicales de los trabajadores comprendidos y el Pami, sufrirán una rebaja de ingresos en medio de la pandemia, cuando tienen que prepararse con camas, respiradores, elementos de protección para el personal de salud, más personal de salud, etc. O sea cuando deben afrontar la inversión en salud necesaria para afrontar la pandemia. Alguien dirá que gran parte de las obras sociales operan a través de clínicas privadas. Pues bien, esas clínicas o gerenciadoras recibirán menos aportes. ¿Alguien piensa que recibiendo menos aportes esos sanatorios privados dedicados al negocio de la salud invertirán en lo necesario?
Por último, el flamante decreto legalizador del acuerdo marco dice que todo lo expuesto rige para aquellos acuerdos iguales o superiores a lo pactado por la CGT y la UIA, “caso contrario, el acuerdo colectivo que presenten los sectores empresarios y sindicales, serán en cada caso sometidos, a consideración de la autoridad de aplicación, a fin de evaluar su procedencia, de acuerdo con la situación del sector o de la empresa”. En criollo, que puede haber acuerdos por menos del 75% del “salario neto”. Solo que en esos casos habrá una evaluación. Como siempre esa evaluación se hará de acuerdo a los informes unilaterales de las empresas, puesto que rige el secreto comercial y los libros de las empresas son intocables.

Quién paga la crisis

Aclarado todo esto, hay que recordar que por el decreto 376/20 esas mismas empresas que rebajan salarios y evitan todo aporte jubilatorio, pueden gestionar hasta $35.000 o la mitad del salario que el trabajador percibió en febrero con premios, asistencia, viáticos, etc., para que el Estado se haga cargo. Sin importar su tamaño, y sin que tampoco se controle si tienen stock, colocaciones financieras y mucho menos las fortunas personales de sus principales accionistas.
Es cierto que el acta CGT-UIA condiciona la aplicación de las suspensiones con rebajas a que no haya despidos. Pero no hay disposición alguna que garantice que eso se cumpla, porque no hay una normativa legal para garantizar la reincorporación de la persona cesanteada.
Como se aprecia, el pacto UIA-CGT-Gobierno es a la medida de las patronales y financiado con plata del Anses. Como además, los $10.000 a quienes no tienen ingresos (Ingreso Familiar de Emergencia, IFE) también los financia el Anses, el saqueo a las jubilaciones es monumental. La primera consecuencia ha sido la eyección del titular del organismo Alejandro Vanoli, que se oponía a nuevas erogaciones y que había advertido que el reperfilamiento de bonos en manos del Anses terminaría con el Fondo de Garantía y Sustentabilidad, absolutamente empapelado de títulos públicos “pagadiós”. Claro que la consecuencia más importante se verá en junio, cuando corresponda la nueva cuota de movilidad jubilatoria, ya rebanada en marzo.
A este cuadro hay que agregar que las patronales industriales y otras, rotan el personal encuarentenado, lo que hace que las rebajas se generalicen. Pero además al habilitar las suspensiones generalizadas, las empresas ejecutan el ajuste productivo a su medida. Por otro lado, extreman la multifunción y la polivalencia laboral, con el argumento del necesario distanciamiento en la operatoria productiva.
Queda todavía la cuestión del salario de los empleados públicos. De esto el acta cegetista no habla. Pero el pacto, está firmado por Héctor Daer, Antonio Caló, Carlos Acuña y Andrés Rodríguez. Este último es el mandamás de UPCN, siempre anotada en la entrega de los estatales. Y ya se oyen algunas voces de la burguesía como la de Gabriel Zelpo (Consultora Zeido) que sugiere “rebajar los salarios públicos para no seguir emitiendo” (Clarín, 2/5).
En resumen, la CGT sin mandato alguno ha entregado al movimiento obrero al arbitrio patronal y del gobierno que descarga las consecuencias de esta enorme crisis económica, que la cuarentena del coronavirus ha llevado a estos niveles extremos. Los trabajadores están obligados a intervenir. Y lo están empezando a hacer.
Con sus sindicatos a la cabeza como el Sutna que ha rechazado las rebajas salariales, llevando dos quincenas abonadas al 100 del neto y peleando para continuar con la defensa del salario al mismo tiempo de exigir estrictos protocolos sanitarios para retomar la producción. Con el sindicalismo docente combativo enfrentando y organizando a los docentes frente a la virtualización forzosa, o desde abajo como los obreros de la carne de Penta, los plásticos de BedTime, los mineros de Andacollo, los repartidores y tantos trabajadores de la salud que protagonizan asambleas y reclamos, sometidos como están a la primera línea de lucha por la vida. Entre los desocupados, el Polo Obrero y el Frente de Lucha, movilizaron a la Plaza de Mayo el 1° de mayo con sus reclamos.
Mucho se habló en la previa a esta crisis del pacto social. El acuerdo CGT-UIA-Gobierno es ese pacto social en escena, y está a la vista su carácter y la función reaccionaria que viene a cumplir: rescate de la deuda, pasando la factura de la crisis a los trabajadores.
La clase obrera, desde abajo para arriba tiene que reaccionar, por eso planteamos más que nunca, ante la progresiva salida administrada de la cuarentena, la elección de comisiones obreras y el mandato a los cuerpos de delegados para actuar en defensa del salario y los puestos de trabajo, para reclamar los protocolos de higiene y distanciamiento, ocupando las empresas que cierren para imponer su continuidad. Todo el programa del PO y de la Coordinadora Sindical Clasista está al servicio de que la crisis la paguen los capitalistas, lo que abre el debate de una salida integral de los trabajadores.

Néstor Pitrola

viernes, mayo 01, 2020

Osvaldo Bayer cuenta cómo era el 1º de mayo en Argentina



Un viaje al pasado de la mano del historiador de los trabajadores

Las epopeyas de los trabajadores fueron el centro de las investigaciones del historiador, y habitual colaborador de Página/12. A poco más de un año de su muerte, recurrir a sus vívidas crónicas es la mejor manera de revisitarlo.

La antigua gran fecha de los trabajadores. “Nuestro sagrado día”, titulaba La Protesta al comienzo del siglo pasado. Es increíble pero el sistema económico y político que domina el mundo logró terminar con algo que unía todos los años a los obreros de todos los países.
Hoy, el “Día del Trabajo” y no el Día de los Trabajadores como era antes, es apenas un feriado, tal vez con pequeños actos de los incorregibles. Pero cuando uno lee que en 1904 se reunían setenta mil obreros en La Boca detrás de las banderas rojas, en condiciones represivas máximas, a bala limpia y a garrotazos, le parece increíble.
Los comienzos del movimiento obrero en nuestro país fueron, sin ninguna duda, épicos. Ese primer acto del 1º de mayo de 1890, convocado por los trabajadores alemanes del Vorwärts, al cual concurrieron representantes obreros de todas las corrientes inmigratorias y los oradores hablaron cada uno en su propio idioma, fue pura emoción y coraje. Y la policía observaba todo para “intervenir” cuando la palabra exacta es “reprimir”. Pero llenaron el Prado Español esa gente recién llegada al país que desde un principio luchó por las ocho horas de trabajo.
Tenían como modelo a los Mártires de Chicago. Los cuatro alemanes y el inglés, anarquistas que fueron ahorcados por la Justicia norteamericana por organizar el movimiento que luego iba a triunfar en todo el mundo: las ocho horas de jornada de labor.
Y triunfaron en nuestro país, pese a la funesta Ley de Residencia, pese a la bestial represión del general Roca y sus “liberales positivistas”, que posteriormente iban a llamarse conservadores.
En esa crónica de las luchas en las calles por las ocho horas encontramos a oradores extraordinarios ante un increíble número de manifestantes. En la tesis de Federico Figueroa, de 1906, titulada “Las huelgas en la República Argentina, el modo de combatirlas”, refrendada por los profesores J. César y Guillermo Reyna, se leen cosas como éstas: que los dependientes de almacén habían iniciado un paro por tiempo indefinido para luchar por condiciones más benignas de trabajo ya que las jornadas eran de 18 horas diarias. Nada menos que dieciocho horas, con todas las letras.
Es increíble la lista interminable de huelgas en los años 1902 y 1904, durante la presidencia de Roca, donde la explotación de los trabajadores llegó a términos exasperantes. Pero lo que al lector lo llena de emoción y admiración es que la lista de huelgas se expande también a pequeñas ciudades y a pueblitos del interior argentino. ¿Cómo hacían esos anarquistas de aquel tiempo? Lo primero que hacían era reunirse y fundar la Sociedad de Oficios Varios. Con biblioteca, conjunto filodramático y cursos de aprender a leer y escribir para analfabetos.
Y una asamblea semanal. No había dirigentes sino apenas un secretario de actas para anotar lo que resolvía la asamblea soberana. No había dirigentes “gordos”. Ni llegaban a sus sindicatos en una cuatro por cuatro. En esa época, ninguno de los “agitadores” --ya que no les gustaba la palabra “dirigentes”-- recibía pago por su labor sindical.
Vamos a reproducir apenas un trozo de una lista de las huelgas de 1904, donde es interesante ver la clase de oficios que había y las poblaciones del interior que ya tenían vida obrera: “La huelga de los estivadores (sic) de Rosario, reclamando disminución de las horas de trabajo y aumentos de jornal; la de los carreros de la misma ciudad protestando contra el descuento de sueldos que se les hacía los domingos y días de lluvia; la de los zapateros de Córdoba, la de los verduleros de Buenos Aires, la de los empleados de los tranways, la de los toneleros, cartoneros, albañiles, pintores, alpargateros, mozos y cocineros de hotel, zapateros y mensajeros.
En 1904, las convulsiones obreras se extienden por el interior: Tucumán, Santiago del Estero, Córdoba. En 1905: estivadores (sic), foguistas y maquinistas de Buenos Aires, Rosario, San Nicolás y Villa Constitución; ferroviarios en Junín, que protestaron por el aumento de dos horas de labor; obreros del aserradero de La Banda (Santiago del Estero); curtidores de Casimiro Gómez (Bs. As.), panaderos de Lobería, que exigían un peso más de salario para la comida; obreros del adoquinado, hornerías, cortadores de ladrillos y panaderos de Bahía Blanca, albañiles de Azul, carteros de Junín, talleristas de la Mihanovich, pintores, empleados de la limpieza pública, vidrieros, botelleros que pidieron veinte por ciento de aumento y la jornada de ocho horas; empleados de galletitas Bagley, los obreros de varios ingenios azucareros de Tucumán, constructores de carruajes y carros de Mendoza, peones de Bajada Grande, Paraná, la de cocheros de Buenos Aires, porque se les exigió el uso de sombreros duros, los cocheros de remises porque se les prohibía usar bigote, los peluqueros, los sastres, los repartidores de pan que pedían un solo reparto los domingos, los fosforeros, los carpinteros, los empajadores de damajuanas. En Azul, los albañiles; en Tandil, los panaderos; en San Pedro, los herreros; en Villa Mercedes (San Luis) los sastres”.
Es decir, todos. Ninguno se sometía, y luchaban contra la explotación y la represión. Por eso la cruel Ley de Residencia de Roca. Cuando se aprobó, el ministro del Interior pidió su sanción diciendo que con esa ley se “iba a sofocar el movimiento huelguista que lo atribuía a la intervención de un par de docenas de elementos extraños, agitadores de profesión, y que bastaba eliminar a éstos para volver a la sociedad la tranquilidad merecida”.
En la presidencia de Roca se van a producir los dos mártires del movimiento obrero argentino por pedir la jornada de ocho horas de trabajo, legítimo reclamo sin lugar a dudas: cayeron el marinero Juan Ocampo, de 18 años, y en Rosario, en la huelga de panaderos, es muerto a balazos el obrero panadero Jesús Pereira, de 19 años. En su entierro, la policía mata, al día siguiente, a los anarquistas Luis Carre, Jacobo Giacomelli, y al niño Alfredo Seren, de diez años.
El general Roca no perdona. Es presidente de todos los argentinos, menos de algunos. A los caídos en su lucha por la dignidad jamás se les levantó alguna piedra recordatoria con su nombre, y ninguna calle los recuerda. Pero a Roca, los argentinos lo premiamos con el monumento más grande de Buenos Aires.
Tampoco jamás se enseñó en los institutos educativos que en aquellos tiempos de luchas obreras por sus legítimos derechos llegaron a nuestro país dos pensadores humanistas: Enrico Malatesta y Pietro Gori. Sus conferencias trataron sobre el derecho a la ética y a la felicidad que tienen los pueblos, sobre que los principios de toda organización obrera y de la sociedad misma deben ser la solidaridad, la generosidad y la reciprocidad y sus armas para defender esos derechos, la desobediencia, la desconfianza a la autoridad y la rebelión.
El viaje de los dos socialistas libertarios tuvo una influencia muy grande en las filas de las organizaciones obreras de esa época. Pero el poder político y económico no entendió ningún mensaje de los luchadores de abajo y siguió con represiones de una crueldad increíble.
Allá quedaron en nuestra historia las represiones a las grandes huelgas, el ataque cobarde de la policía a las órdenes del coronel Falcón el 1º de mayo de 1909, a las columnas obreras en el acto de Plaza del Congreso, que manchó de sangre para siempre ese lugar. Según el citado señor coronel, él mismo ordenó la represión porque las columnas obreras “llevaban la bandera roja en vez de la bandera nacional”. Los anarquistas aplicaron entonces el principio de “matar al tirano” y un joven llamado Simón Radowitzki lo mandó al infierno.
La historia del movimiento obrero en sus comienzos está a la altura de las luchas del proletariado europeo. Pero se la ha silenciado. Aparece sólo en libros de investigación. No se la recuerda. Cuando propusimos un conjunto de personas que se llamara “Víctimas de la Semana Trágica” a la plaza donde estaban los establecimientos Vasena, donde había comenzado la cobarde represión de enero de 1919, de inmediato el metalúrgico Vandor solicitó que se llamara “Martín Fierro”. Y así fue llamada. Del pasado no se habla. El movimiento obrero empezó en 1945.

Osvaldo Bayer
Publicada originalmente en Página/12 del 23 de abril de 2005 .

1° de mayo - Acto internacionalista

Perú: un sistema de salud en ruinas



Vizcarra abandonó a la “primera línea de combate”

“Somos el personal de primera línea, pero nos deben cuatro meses de salario. Algunos vienen prestándose pasajes. Improvisan materiales de protección porque no les dan…”, declaró Evelyn Gómez, dirigente de enfermeras del Hospital Loayza (La República, 15/4).
"Hablo por el Hospital Regional de Lambayeque. Nosotros tenemos habilitados en la emergencia aproximadamente capacidad de atención de alta enfermería para aproximadamente 60 pacientes. Considerando que, de estos, cuatro o cinco no tendrían acceso al oxígeno, porque no tenemos más puntos disponibles. En el cuarto piso, todo está lleno. Un promedio de 40 camas con punto de oxígeno. Aparte de ello, tenemos 60 camas libres en el tercer piso, todas con puntos de oxígeno. No las podemos usar. ¿Por qué? ¡Porque no tenemos gente! (...) ¡Cómo pueden decir que no queremos atender a las personas! Por favor, por el amor de Dios, ¿por qué mentir? ¡No tenemos gente! ¡No tenemos gente! ¡No tenemos gente!”, declaró, entre sollozos y rabia, Rodolfo Cruz, jefe del cuerpo médico del hospital de Lambayeque (Perú21, 29/4).

Vizcarra coadyuvó a la desfinanciación y colapso del sector salud

Y no es para menos. La administración de Martín Vizcarra, que todavía tiene el apoyo de la Casa Blanca, las mineras y el capital financiero internacional (AFPs), así como de la mayoría de oenegés (aunque la dinámica genera contradicciones con la pro yanqui IDL-Reporteros por, al parecer, la liberación de Keiko Fujimori), y de la “intelectualidad peruana”, y que siempre se jactó de la importancia de la primera línea de combate, pues, en la práctica, desde su asunción al poder, le recortó presupuesto a la salud (447 millones de soles al SIS -Seguro Integral de Salud- según Pedro Francke; Otra Mirada, 08/08/19), y precarizó más la situación laboral de lxs trabajadorxs con leyes como el DL 728 - “Ley de Productividad y Competitividad”.
Y a pesar que la OMS (Organización Mundial de la Salud) recomendó a los gobiernos dedicar mínimamente el 6% del PBI a la salud, pues, Vizcarra miró para otro lado, para seguir quitándole presupuesto hasta dejarla con el 2.4% del PBI (La República, 22/11/19). Entonces, son las políticas pro capitalistas aplicadas por todos los gobiernos, en general, y el de Vizcarra, en particular, las que han desarrollado las condiciones actuales de colapso del sistema sanitario y de desborde de contagios y muertos (1.051), con cientos de trabajadores de la salud contagiados, llegando a la suma total más de 500 (entre médicos y enfermeras).

Los piquetes de lucha marcan el camino

Esta desfinanciación y colapso del sistema de salud, generó desde hace semanas atrás varias protestas del personal de salud (Lima, Ayacucho, Cajamarca, Chiclayo, Ancash, etc.), demandando más presupuesto, mascarillas N95, camas UCI [terapia intensiva], respiradores, y uniformes de bioseguridad, las cuales fueron respondidas con retórica, desidia o represión. Además, le deben salarios de varios meses a centenas de trabajadores que están por “terceros” como sucede en Ayacucho (Perú 21,0 9/4). El Sindicato Nacional de Enfermeras del Seguro Social de Salud (SINESSS) es uno de los gremios que está liderando las protestas formando piquetes a las afueras de los nosocomios.
Por estas razones, cientos de trabajadorxs se están contagiando con el Covid-19 a la vista y paciencia del gobierno. Según la técnica nutricionista, Sonia Huamanì, le pidieron al director del INSN -Instituto Nacional de Salud del Niño- que fumigue la cocina y éste hizo la vista gorda (“El drama de las nutricionistas del Hospital del Niño, Domingo al Día, Perú 21). “Estos son ocho compañeros infectados por el Covid 19 expuestos a toda esta contaminación por imprudencia e ineficiencia de nuestra jefatura y nuestras autoridades…”, denunció la enfermera. En el Hospital del Niño, los pacientes son atendidos en la canchita del futbol ya que la institución se encuentra colapsada.
En el Hospital Arzobispo Loayza, aproximadamente 300 trabajadorxs de salud reclamaron al grito de “Queremos seguro, tenemos familia”, “sin seguro, sin contrario, sin derechos, terceros nunca más”, que se encuentran bajo la modalidad de terceros y no contaban con un seguro de vida o salud (15/4). “Solo están dando EPS (equipos de protección de salud), pero realmente todo el hospital está contaminado por pacientes con Covid-19 en todos los pabellones. Si no son pacientes, son sospechosos de la enfermedad y no nos brindan EPS, a menos que vayamos a atender a los que tienen coronavirus. Pero, a los que aún no sale su resultado, no” (La República, 15/4).
“…Somos el personal de primera línea, pero nos deben cuatro meses de salario. Algunos vienen prestándose pasajes. Improvisan materiales de protección porque no les dan… no nos falta vocación, nos falta protección…”, declaró Evelyn Gómez, a la vez que denunció el abandono gubernamental de Widmer Pomasunco, técnico enfermero, también contagiado de Covid-19.

Un gobierno desbordado por la crisis sanitaria capitalista

El día domingo 26/4, la gran prensa difundió, por sus propias contradicciones, reportajes en los hospitales, afirmando lo que señalamos en estas líneas. Pero omiten señalar que el recorte del presupuesto vino de todos los gobiernos “neoliberales” incluido el actual. Esta situación, aunada a la corrupción en la compra de utensillos de salud (cambio de ministro del interior); a varios días sin tests y muestras rápidas que no son efectivas; mentiras del gobierno; las contradicciones con las AFPs; el contagio de presos y policías, militares; el pedido del Colegio Médico de decretar tres días de inmovilización sin que Vizcarra tome nota; la liberación de Keiko Fujimori y varios presos por el affaire Lavajato, etc. está desarrollando una crisis política peculiar, con tendencias militaristas en el régimen político, liderada por Phillip Butters y el almirante en retiro, Jorge Montoya, para que el gobierno active el Comando de Emergencia de Frente Interno (COFI), que se operó en la lucha antiterrorista de los 80s. Pero Vizcarra es consciente que de ceder puede acabar aislado.

El Colegio Médico Peruano

En este nuevo escenario político, “el Colegio Médico del Perú ha decidido hacer llegar una carta dirigida a la Fiscal de la Nación, Dra. Zoraida Ávalos Rivera con el fin de iniciar las acciones de acuerdo a las competencias del Ministerio Público, exhortando al ministro de Salud a dar estricto cumplimiento a las disposiciones legales que establecen de manera clara e indubitable, brindar a los médicos y personal de salud, los equipos de protección personal EPP, con los que deben enfrentar desde la primera línea de batalla al Covid-19, por ser una situación de vida o muerte para los médicos”, (web del CMP, 30/4). Pero lo más probable es que Vizcarra haga oídos sordos, demostrando una vez más que al gobierno retórico de Vizcarra le importa muy poco la “primera línea de combate” (que es una inspiración para el resto de la clase trabajadora peruana).

Una salida a la crisis

Por tanto, este 1° de mayo es fundamental que el personal trabajador de salud, solo confíe en su lucha organizada a través de asambleas y piquetes, que deberían desarrollarse a nivel local, regional y nacional, vinculándose al resto del pueblo trabajador, para dar una salida a la crisis sanitaria.

César Zelada
Agrupamiento Vilcapaza

El origen del 1º de Mayo: una revolución política en la clase obrera



Revuelta de Haymarket, tras la cual fueron incriminados los mártires de Chicago.

La II Internacional, la crisis capitalista de 1873-1890 y los mártires de Chicago.

Cuando se celebra un nuevo aniversario del Día Internacional de los Trabajadores, y como parte del dossier de notas de Prensa Obrera, compartimos con nuestros lectores este artículo de Christian "Colo" Rath (luchador y constructor de décadas del Partido Obrero, fallecido en 2018) sobre los orígenes de la fecha, publicado originalmente en este medio el 21 de abril de 2016.

La primera Internacional (la Asociación Internacional de Trabajadores, la AIT), en su congreso de Ginebra (1866) hizo votar, a instancia de Eugene Dupont, representante de Carlos Marx, la siguiente resolución: “1º) El Congreso considera la reducción de las horas de trabajo como el primer paso en vista de la emancipación obrera; 2º) En principio el trabajo de ocho horas debe considerarse suficiente…”. Por primera vez este principio quedaba consagrado en un congreso obrero internacionalista.
El III Congreso de la I Internacional (1868) fue más lejos: consideró la disminución de las horas de trabajo como “condición preliminar indispensable para todas las mejoras sociales ulteriores y en especial el desarrollo de la instrucción de la clase obrera”. En las pancartas de la época: “8 hours labour; 8 hours recreation; 8 hours rest” (“8 horas de trabajo, 8 horas de recreación, 8 horas de descanso”).
Fue el Congreso fundante de la II Internacional (la Internacional Socialista), convocado en París en 1889, con preeminencia de delegados considerados marxistas, el que tomó la decisión política de convocar a “una gran manifestación internacional” por las ocho horas el 1º de Mayo.
El restablecimiento del 1º de Mayo como jornada internacional se insertó en el período de mayor organización sindical y política de la clase obrera hasta ese momento. La constitución de los sindicatos -en la década del ’90 se producen en Gran Bretaña los primeros conflictos a escala nacional- la conquista del voto para la clase obrera -el porcentaje de votos del Partido Socialista Alemán pasó del 10,1 al 23,3% entre 1887 y 1893-; la reconstitución de “la Segunda” y hasta el fútbol como identificación de un deporte con el proletariado, son fenómenos de este período.

Los años negros

La lucha por la jornada de ocho horas es inescindible de la gran crisis capitalista de 1873/1890, que originó una larga depresión que algunos extienden hasta 1895, “una divisoria de aguas entre dos estadios del capitalismo: aquel inicial y vigoroso, próspero y lleno de optimismo aventurero y el posterior, avergonzado, indeciso y, dirían algunos, mostrando ya las marcas de la senilidad y decadencia”¹. La crisis evidenció una gran sobreproducción de mercancías y capitales en las economías capitalistas, en relación con el mercado mundial de la época, precedida por el avance gigantesco de las economías industriales de Estados Unidos y Alemania, en desmedro del monopolio inglés. Financiera en su inicio, continuó con la quiebra bancaria e industrial. La lucha por la reducción de la jornada laboral y la preservación del empleo y del salario adquirieron entonces características más enconadas y la lucha de clases del periodo se convirtió en la gran moldeadora de la organización de la clase obrera en el fin de siglo.
En la convocatoria del Partido Obrero Francés -impulsor de la jornada internacionalista- al 1º de Mayo se lee: “La jornada de ocho horas significa lugar en el taller para los desocupados, a quienes multiplica el fatal desarrollo del maquinismo… es la supresión de las desocupaciones periódicas, que nos condenan cada vez más a la humillación de las oficinas de beneficencia”.

Despertar político

La llamada Gran Depresión provocó una ruptura en el proletariado inglés. La capa privilegiada -una creciente aristocracia obrera- fue golpeada por un ascenso espectacular de los trabajadores no especializados, peones y obreros de las industrias. “La potente revuelta de este sector de trabajadores bajo la dirección de los militantes socialistas y la formación de ‘nuevos’ sindicatos después de 1885 señalan el comienzo de una nueva era en la historia del movimiento obrero”². Quince días antes del estruendoso día internacional de mayo de 1890 en Londres, Engels escribe a Sorge: “en un país de movimiento político y obrero tan antiguo hay siempre un enorme montón de basura tradicionalmente heredada que es preciso limpiar gradualmente. Están los prejuicios de los sindicatos de obreros calificados -mecánicos, albañiles, carpinteros y ebanistas, tipógrafos- todos los cuales deben ser destruidos… el movimiento avanza bajo la superficie, abarca sectores cada vez más amplios, en su mayoría pertenecientes a la hasta ahora inactiva capa inferior”³. La propia movilización de mayo es una victoria del nuevo “unionismo”, pues se oponen a ella las viejas tradeunions y la Federación Socialdemócrata. En todo Gran Bretaña se produjo un despertar político de la clase obrera: las nuevas fuerzas constituyeron una poderosa oposición en la central obrera (TUC) y en 1893 se formó el Partido Obrero Independiente, que Engels saludó como una posible vía para derrotar a los elementos colaboracionistas.

Negros y blancos

En 1877 una serie de huelgas generales dirigidas por los ferroviarios conmovieron las principales ciudades de Estados Unidos en respuesta a una rebaja de salarios. El movimiento buscó rápidamente una cabeza política, el joven Working Men’s Party (WMP). El levantamiento tuvo características históricas. En un escenario dominado por las “fraternidades” de oficio, escindidas unas de otras -maquinistas, guardas, foguistas- la rebelión alumbró el primer intento de organización colectiva de los trabajadores del riel. Más importante aún, por primera vez hicieron irrupción los obreros no calificados (un fenómeno que no puede escindirse de la victoria del Norte contra el Sur esclavista en la Guerra de Secesión). Los explotados de la gran industria, totalmente desorganizados, hicieron causa común con los ferroviarios, los negros junto a los blancos. Los Knights of Labor (Caballeros del Trabajo) se convirtieron en un movimiento de masas, años más tarde, sobre la base de plantearse esta misma tarea en una doble perspectiva: la unión de los trabajadores de todas las calificaciones -el desarrollo de la gran industria mecanizada reducía al mecánico al nivel de un peón jornalero- y de todas las razas. Plantearon un atisbo de definición clasista: “Si tocan a uno tocan a todos”, pero jamás pudieron superar su límite político, al declararse abiertamente anti anarquistas y antisocialistas.
La crisis capitalista fue forjando un cambio en la conciencia del movimiento de lucha de la época. En 1881 la flamante Federación de Sindicatos, luego Federación Americana del Trabajo (AFL), pidió una ley nacional de ocho horas para los empleados del gobierno, pero en 1884, cuando la crisis se descargó con fuerza se produjo un cambio de frente. El IV Congreso de la AFL se pronunció por una acción propia de los sindicatos, llamando a imponer las ocho horas en los lugares de trabajo a través de la acción directa frente al fracaso de los reclamos ante el Estado y el logro de la reducción de la jornada de trabajo en una serie de gremios y ciudades por esta vía. La agudización de la crisis en 1883/85 fue determinante en esta radicalización. El Congreso de 1884 votó una resolución que llamó a las organizaciones obreras a imponer la jornada de ocho horas a partir del 1º de mayo de 1886. Los Caballeros del Trabajo fueron convocados a esta campaña luego de ser protagonistas de la huelga ferroviaria de 1884, que derrotó un nuevo intento de reducción de salarios y antes de las prolongadas huelgas de 1885 contra cierres y por aumentos de salarios que incluían a la mano de obra no calificada.
¿Por qué los delegados a la convención obrera de Chicago adoptaron el 1º de Mayo como punto de partida del régimen de ocho horas o de la suspensión del trabajo allí donde éstos no se sometieran? En ese tiempo existía en Nueva York y otros Estados la tradición del “moving-day”, el día en que formalmente concluían -y debían renovarse- los arrendamientos, alquileres y contratos.

¡A partir de hoy, no más de ocho horas!

El día esperado hubo no menos de 5.000 huelgas y alrededor de 340.000 huelguistas. Miles y miles de obreros conquistaron una nueva jornada, una conquista que alcanzó a una minoría de la clase obrera pero marcó el primer movimiento nacional de lucha en función de este reclamo esencial. En Chicago, el centro de la agitación obrera en esa época, hubo una provocación: una bomba cayó sobre las fuerzas policiales y mató a ocho de los efectivos. Seis dirigentes del movimiento de lucha fueron condenados a la horca y su actitud frente a la muerte es, hasta el día de hoy, un acto que enaltece a la clase obrera mundial.
Siete años después el flamante gobernador de Illinois realizó una exhaustiva investigación y probó que el veredicto había sido dictado “cumpliendo órdenes”. Uno de los jurados del tribunal lo había adelantado: “los colgaremos lo mismo. Son hombres demasiado sacrificados, demasiado inteligentes y demasiado peligrosos para nuestros privilegios”4.
En 1887, el presidente Cleveland estableció el Día del Trabajo en septiembre, para evitar que el 1º de Mayo sirviera como homenaje a los Mártires de Chicago.

Christian Rath

1. Dobb, Maurice: La evolución del capitalismo, Río de Janeiro, Zahar, 1976.
2. Morton y Tate: Historia del movimiento obrero inglés, Fundamentos, 1971.
3. Marx-Engels: Obras escogidas, Editorial Ciencias del Hombre, Buenos Aires, 1973.
4. Guérin, Daniel. Estados Unidos 1880-1950… Movimiento Obrero…, Centro Editor de América Latina, Buenos Aires, 1972.

Vanoli

El Anses no tiene la categoría de un ministerio. El desplazamiento de Alejandro Vanoli, en ese caso, no tendría la envergadura de una crisis de gabinete. Pero si se tiene en cuenta el papel estratégico del Anses en el actual colapso sanitario y económico, el cambio de mando en el organismo es un cimbronazo en la médula del gobierno FF.
Vanoli había debutado ganándose la orden de mérito de los acreedores internacionales, cuando pergeñó la modificación de la “movilidad jubilatoria” que confiscó parte de los aumentos de haberes que debían tener lugar en el 2020. Pero la crisis social primero, y el coronavirus después, llevaron a Vanoli a otro papel –el de poner al Fondo de Garantía del Anses al servicio de los diversos rescates dispuestos por el gobierno.
Cada una de estas medidas, sin embargo, destapó contradicciones todavía más agudas. Es lo que ocurrió, por ejemplo, con el Ingreso Familiar de Emergencia de 10.000$. Vanoli anunció inicialmente que el IFE abarcaría a unos 3,8 millones de beneficiarios, para terminar reconociendo que el derecho a percibirlo le correspondía a 7,8 millones. El escenario de la miseria social mucho más amplio del que había estimado el gobierno, en la persona de Vanoli.
La pandemia llevó al extremo una orientación que el kichnerismo había inaugurado y que el macrismo nunca modificó: el recurso a los fondos jubilatorios para sostener al conjunto de la asistencia social. De este modo, las víctimas de la precarización laboral o el desempleo crónico eran sostenidas, no por las patronales o el Estado responsables de la informalidad o la evasión laboral, sino por los propios trabajadores, a través de sus aportes.
Pero la pandemia obligaría a un salto cualitativo en el manotazo al Fondo de Garantía. Por un lado, el gobierno dispuso eximiciones del 90 % de las contribuciones previsionales a las patronales. Por el otro, y ante el fracaso del sistema de créditos bancarios blandos a las empresas paradas o con reducción de la actividad, puso en marcha un subsidio directo de hasta el 50% de los salarios de bolsillo, naturalmente, a costa del Fondo del Anses. El gobierno le atribuyó a Vanoli “demoras inexplicables” en la adjudicación de estos subsidios a las patronales. Según los voceros del gobierno, la nueva directora, del riñón de la Cámpora, buscará “una gestión más ágil y atenta a la dinámica de la crisis”.
Cuando los recursos del Tesoro están exhaustos por la caída de la recaudación, y la emisión de moneda ha superado todas las previsiones, el gobierno busca reforzar una política de rescate del capital en quiebra a costa de los fondos previsionales. La degradación de los ingresos jubilatorios que tendrá como contrapartida este vaciamiento del Anses ya estaba en carpeta antes del coronavirus, con la anunciada derogación de los regímenes jubilatorios especiales.

Directorios

Con todo, parece que el detonante que acabó con Vanoli se disparó por otro lado. Resulta que el titular del Anses se olvidó de designar a los nuevos directores del organismo en Telecom-Cablevisión-Clarín, de acuerdo a las acciones que detenta el Fondo de Garantía en ese pulpo. Desde que asumió Fernández, los directores del Anses en estos grupos privados no se han modificado, y permanecen en sus puestos connotadas figuras del macrismo. Uno de ellos, el duhaldista y ex SIDE Miguel Ángel Toma, mantiene su silla en Techint, desde donde defendió públicamente los 1450 despidos de hace un mes. El nombramiento de los nuevos directores es parte de una agenda de choques y negociaciones entre el gobierno y grandes grupos capitalistas –entre ellos Aluar, Banco Macro, Mirgor y los ya mencionados Techint y Telecom. En esa agenda, figura la reestructuración de la deuda –de la que depende el financiamiento de la burguesía argentina-, los acuerdos comerciales internacionales, la reforma laboral y la propia reforma previsional. Techint, con sus despidos masivos, anticipó esta exigencia y este programa, que la gran burguesía reclama para la salida de la cuarentena.
Que la primera crisis de gabinete involucre al Anses, vuelve a demostrar el carácter estratégico que tiene y tendrá la cuestión previsional en una crisis política que se encuentra en desarrollo.

Marcelo Ramal
30/04/2020

El capitalismo en una era de plagas y catástrofes



El capitalismo plantea una amenaza mortal para la supervivencia humana básicamente de tres maneras.
En primer lugar, ya no crea puestos de trabajo. Ha hecho que por lo menos unos mil millones de personas sean totalmente excedentes para las necesidades de la actual producción globalizada. La mayoría de las personas en las ciudades de África y América Latina trabajan en el sector informal, y este es el único sector que está creando puestos de trabajo.
El segundo aspecto es el cambio climático. El capitalismo nos ha llevado a una era geológica completamente nueva, una era donde el cambio climático tiene enormes consecuencias en la propagación de catástrofes y enfermedades. Por ejemplo, con el calentamiento global ha hecho que los insectos transmisores de la malaria, el dengue y otras pestes se están desplazando hacia el norte. Según los especialistas la reaparición de la malaria en determinados lugares de Europa, ya es casi inevitable.
Y en tercer lugar, el capitalismo amenaza nuestra supervivencia porque desencadena y produce el tipo de pandemias en las que estamos en medio ahora. No se trata de una simple pandemia. En realidad estamos viendo una época de pandemias y enfermedades emergentes. La globalización capitalista ha producido estas nuevas plagas. El capitalismo ha destruido las fronteras naturales y sociales entre las poblaciones de humanos y los animales salvajes, que antes vivían muy distanciadas.
Los coronavirus se encuentran principalmente en los murciélagos. Los murciélagos son tan solitarios, que se necesitan una gran cantidad de estos mamíferos alados para ponerlos en contacto con los humanos o con animales infectados por ellos. La fuerza propulsora de este fenómeno ha sido la destrucción de los bosques tropicales por empresas multinacionales de explotación forestal.
Luego está la agricultura industrial, y la industrialización de la producción de aves de corral y ganado. Hay fábricas que procesan un millón de pollos al año. Son como aceleradores de partículas de enfermedades virales. Estas fábricas se han transformado en una eficiente máquina que cría nuevos híbridos de virus y los distribuye masivamente.
Desde los propios parámetros inmunológicos, el factor más importante es que hay dos humanidades. Una humanidad bien alimentada, generalmente con buena salud y con acceso a la medicina. Y una segunda humanidad, que no tiene sanidad pública o que depende de sistemas médicos que fueron en gran parte destruidos en los años 80 y 90.

La deuda

Los sistemas públicos fueron destruidos por la deuda, el ajuste estructural y la exigencias del Fondo Monetario Internacional. Se recortó lo público o se privatizaran los servicios creados por el ahorro social.
En todo el África subsahariana (y también en otros países) la ausencia de sanidad pública es el origen de las enfermedades infecciosas. La gente no tiene acceso a agua limpia y ni siquiera puede lavarse las manos con jabón.
En este momento estamos al borde de lo que podría ser la verdadera masacre humana si esta pandemia estalla en los barrios pobres del Sur Global.
En el pasado el capitalismo global, destinaba una mínima inversión a la detección de enfermedades y a las alertas temprana.Las potencias coloniales desarrollaron mecanismos para salvaguardar el comercio y la salud de los colonizadores.
De una serie de conferencias sanitarias internacionales surgieron –en la época del imperialismo victoriano– instituciones cuyo objetivo explícito era controlar las enfermedades infecciosas.
De manera similar, la Organización Mundial de la Salud, (OMS), fundada en 1948 por la Fundación Rockefeller, desempeñó un papel esencial en los decenios de 1940 y 1950.
Su preocupación original era salvaguardar la salud de los trabajadores de las plantaciones de la United Fruit Company y de las minas de nitrato chilenas. Quería eliminar la enfermedad mediante la vacunación. Este método de prevención demostró ser exitoso con la eliminación de la viruela, pero falló en prácticamente todas las demás enfermedades importantes.

La causas profundas

Hay una explicación alternativa de la medicina social para entender la propagación de las plagas: los determinantes socioeconómicos de las epidemias son la pobreza, el hacinamiento, la falta de saneamiento y de medicamentos.
Ahora toda la infraestructura internacional de detección de enfermedades y la respuesta internacional coordinada se ha venido abajo.
La OMS prácticamente se ha derrumbado. Hoy tiene un papel absolutamente marginal. Nunca ha sido financiada adecuadamente. Grandes países como los Estados Unidos jamás han cumplido con las contribuciones que dijeron que harían. La OMS ha tenido que recurrir a los filántropos y a los grupos de presión de los países más poderosos. En conjunto estos sectores, proporcionan alrededor del 80 por ciento de su presupuesto. La OMS se ha visto obligada a suplicar a los Estados Unidos, China y a ciertos filántropos que no saben qué hacer con su dinero. Esto se ha hecho evidente en los últimos tres o cuatro meses.

Los recortes

El Centro Americano para el Control de Enfermedades (CDC), que desempeñaba un papel internacional en la detección de enfermedades nuevas, también se ha derrumbado. El CDC estadounidense decidió no utilizar los kits de prueba producidos por una compañía farmacéutica alemana y que todos los demás países están utilizando. La CDC desarrolló su propio kit de prueba, les resultó defectuoso y dio resultados falsos.
El CDC está financiado en parte por un cristiano fundamentalista y su presupuesto fue salvajemente recortado por Donald Trump, en uno de sus primeros actos como presidente.
La administración Trump desde su inicios comenzó a desmantelar las entidades públicas de salud y a revertir las políticas que se habían sido creadas específicamente para enfrentar las pandemias.
Trump dice que Estados Unidos es el país más avanzado técnica y científicamente del mundo, el mismo día que el New York Times publica instrucciones sobre cómo debe hacerse una propia mascarilla quirúrgica.

Una crisis mundial.

El Centro Europeo para el Control de Enfermedades no ha estado en ninguna parte y toda la Unión Europea está en profunda crisis.
Mientras Italia esperaba que sus naciones hermanas europeas la ayudaran Alemania, Austria y Francia prohibieron la exportación de suministros y materiales cruciales al país de Dante .
Por otra parte, hoy China tiene una enorme influencia económica pero en el momento que se declaró la epidemia no tenía suficiente poder blando, ni suficiente influencia política.

El Liderazgo

Sin embargo Trump abdicó totalmente de liderazgo moral o de una respuesta humanitaria. Así que los italianos se dirigieron a Pekín, que demostró estar a la vanguardia en la prestación de una ayuda crucial para enfrentar la pandemia.
En realidad China tiene una inmensa capacidad para proporcionar suministros médicos clave. Está en todas partes sobre el terreno, allí donde Europa y EE.UU han desaparecido.
En el siglo XVII las plagas, particularmente en Italia, aceleraron la transición de una economía centrada en el Mediterráneo a una economía centrada en el Atlántico Norte. Así que tenemos que preguntarnos si COVID-19 acelerará el cambio de la hegemonía estadounidense a una papel hegemónico chino.
La respuesta al brote ha sido totalmente nacionalista, hasta el punto de que ha sorprendido a la mayoría de los líderes mundiales y a los propios nacionalistas. La cooperación internacional se ha derrumbado.
Cualquier recuperación de la producción globalizada dependerá de enormes esfuerzos para crear una infraestructura internacional contra la enfermedad. Pero, para derrotar al patógeno no se podrá ignorar las condiciones sociales que hacen vulnerables a las personas y, que en cierto modo son las causas últimas de la enfermedad.

La Gran Pharma

La inmediata historia nos demuestra que las grandes empresas farmacéuticas no desarrollaron a tiempo una vacuna y los antivirales que sabían que eran necesarios. Como no era negocio el sector privado no invirtió en la investigación y en nuevas tecnologías.
De esta manera el potencial para el desarrollo científico fue bloqueado.
La industria farmacéutica ya no produce las medicamentos fundamentales para la vida, cuya producción en el pasado fue una de las justificaciones que utilizaron para darles una posición de monopolio.
Ahora no fabrican antivirales, y en gran parte no hacen vacunas. Y tampoco no produce una nueva generación de antibióticos para hacer frente a una anunciada crisis mundial por la próxima ineficiencia de estos medicamentos.
La Gran Pharma está básicamente ganando dinero con las patentes y gastando más en publicidad que en investigación y desarrollo.
Los grandes laboratorios no sólo se han convertido en un obstáculo para la revolución médica y científica, sino que se han dedicado a la especulación con los precios y a un enorme cabildeo político contra los medicamentos genéricos.

Globalización

¿Puede el capital mundial superar su actual fragmentación nacionalista y crear una infraestructura que haga frente a la continuidad de los beneficios y a la producción globalizada?
Pues bien, estamos a punto de una depresión mundial. Una depresión cuyas raíces no están en el COVID 19, aunque este bicho microscópico la vaya a desatar.
Los principales países capitalistas creen que pueden proteger el comercio mundial, con vacunas y alguna nueva forma de organización internacional de la salud. Pero no demuestran ningún interés en solucionar el gran tema que preocupa a la medicina social: la miseria y la pobreza a escala mundial.

¿Estarán las vacunas disponibles para las poblaciones de África y el sur de Asia?

Es muy difícil que el capitalismo, que su ADN es sólo el lucro, haga llegar con rapidez la vacuna ( si logra desarrollarla) a los pobres y condenados de la tierra.
De hecho lo que hará el capitalismo global es profundizar aún más el abismo entre las dos humanidades.
Por supuesto, esto es cierto también dentro de muchos países capitalistas del “primer mundo”, donde la enfermedad ataca de preferencia a las víctimas del racismo y pobreza.
En este momento, al menos en los Estados Unidos, existe una oportunidad extraordinaria para avanzar en un programa progresista: de partida la atención sanitaria como un derecho humano y una cobertura universal .
También ha llegado la hora de luchar por demandas esencialmente socialistas, como la nacionalización de las grandes farmacéuticas y de otros servicios básicos para la sobrevivencia .
Amazon que se ha convertido en el mayor monopolio de la historia del mundial, ahora por lo menos debe ser gravada con impuestos o transformada directamente en un servicio público, como Correos.
La distribución debe convertirse en una utilidad pública. Dicho de otra manera en una organización socialista controlada democráticamente y de propiedad de toda la sociedad.
Esta crisis nos ofrece una gran oportunidad para ir más allá del reformismo de izquierda y plantear ideas y demandas socialistas.

Mike Davis

Mike Davis es el autor de Prisoners of the American Dream (1986), City of Quartz (1990), Late Victorian Holocausts (2001), Planet of Slums (2006) y Buda’s Wagon: A Brief History of the Car Bomb (2007). Davis es colaborador de publicaciones como New Left Review, LINKS y muchas otras. Ha recibido el premio literario Lannan. Vive en San Diego, USA.

Cuba se escribe con S de solidaridad



Decía el Che Guevara que la solidaridad es la ternura de los pueblos. Esta frase no puede ser más cierta en el caso de Cuba, el pueblo más tierno del mundo.
Un pueblo, el cubano, que aún a pesar de las dificultades por las que atraviesa una revolución que ya dura 61 años, la mayor parte de ellos resistiendo un criminal bloqueo económico que impide adquirir medicinas, equipamiento e insumos, tiene en estos momentos 22 brigadas en 21 países del mundo.
Son 22 brigadas y no 21, porque en Italia se encuentran 2 brigadas de médicos cubanos. Una de ellas, la que se encuentra en el norte, en Turín, una de las zonas más afectadas, vecina de Lombardía, se llama Humanidad y de ella participa personal de enfermería italiano y cubano, y médicos con especialidad en epidemiología y experiencia en África combatiendo el ébola. Humanidad, linda metáfora de la ternura del pueblo cubano con el pueblo italiano.
Cuba, que asimismo supera los 1.000 contagios y contabiliza alrededor de 50 fallecidos, y tiene 8.2 médicos por cada 1.000 habitantes, una de las tasas más altas del mundo, ha desplazado 1.238 profesionales de la salud a estos 21 países del mundo, que van desde Honduras, Nicaragua o Venezuela en América Latina, a Togo, Angola o Cabo Verde en África, pasando por Haití, Dominicana o Jamaica, en el Caribe.
Pero lo que probablemente mucha gente no sepa es que Cuba lleva 14 años trabajando con brigadas médicas en China, y ha estado en primera línea también durante el combate al coronavirus en el gigante asiático. Lo ha hecho además con un medicamento antiviral, el interferón Alfa-2B, elaborado por células pertenecientes al sistema inmunológico de algunos animales vertebrados, medicamento que ha sido determinante para contener la propagación del virus y ayudar a la mejora de miles de personas infectadas por el nuevo coronavirus.
Nada de esto es casualidad, ya Fidel en los 60 comenzó a pensar en un modo de producción basada en la ciencia, y esta idea fue acentuada por el bloqueo estadounidense a una isla que no cuenta con los recursos naturales de muchos países de su entorno, ricos en petróleo, gas, oro o coltán, y que incluso su industria turística era limitada por el bloqueo. Es así que sobre todo en los 90, en pleno periodo especial, despegó una industria que ha logrado producir la vacuna Pentavalente, que en una sola dosis protege contra la difteria, tétanos, tosferina, Hepatitis B y la Influenza tipo B, o el CIMAher (nimotuzumab), anticuerpo con el que se tratan tumores avanzados de hasta cinco tipos de cáncer, entre ellos de cerebro, cabeza y cuello. También se hace necesario mencionar aquí el CIMAvax-EGF, que combate el cáncer de pulmón (ningún país del mundo ha logrado la vacuna), o el Heberprot-P, utilizado en la terapia de la úlcera del pie diabético, y que ha reducido en un 75% las amputaciones en este tipo de casos. El Heberprot-P por cierto, está incluido desde 2018 en el Catálogo de insumos del ISSSTE.
Este desarrollo médico-científico ha permitido que hoy Cuba tenga una tasa de mortalidad infantil de 4’9 por cada 1000 nacidos vivos, y una esperanza de vida que supera los 78’66 años, superior a la de Estados Unidos (78’54), y similar a la de cualquier país desarrollado. Todo ello a pesar de ser una isla sin recursos naturales sometida a un bloqueo económico criminal (bloqueo solo apoyado en 2019 en Naciones Unidas por el sionismo israelí y el Brasil de Bolsonaro).
En medio de esta crisis de salud que se suma a la crisis multidimensional que ya vivíamos (económica, financiera, energética, alimentaria…), Cuba sigue siendo un faro de esperanza que nos debe dar luz para pensar este mundo donde se cierran fronteras a las personas y se abren a los capitales, donde la xenofobia impregna nuestras sociedades, donde nos importa más el contagio a los mercados que a las personas, y donde la industria farmacéutica es una de las más poderosas del mundo. Probablemente una buena metáfora del modo de producción capitalista.
Quizás en estos tiempos de coronavirus y crisis del capitalismo nos demos cuenta de la importancia del legado de Fidel Castro y de la revolución cubana. La tecnología es importante, pero más importante aún es el ser humano.
Hoy, en un mundo con 820 millones de hambrientos, 2000 millones de personas desnutridas y 3000 millones q no tienen cómo lavarse las manos, Cuba se convierte en un referente de solidaridad frente a la avaricia de otros países que piratean tecnología o mascarillas como antes piratearon a los pueblos, personas y a la naturaleza de los países del sur.
Es en el mundo de hoy en el que Cuba nunca ha regateado cuando se trata de salvar vidas humanas. De ello pueden dar fe el personal médico (más de 400.000 personas) que ha desarrollado alguna misión en los alrededor de 164 países con los que Cuba ha sido solidaria.
Es por ello, que si alguien merece el Premio Nobel de la Paz, por encima de quienes apoyan la guerra y sus secuaces en la progresía neoliberal, son las y los médicos cubanos, empeñados en seguir salvando vidas allá donde el Estado retrocedió en beneficio de los mercados y en perjuicio de las personas.

Katu Arkonada

Grecia: huelgas y movilizaciones de trabajadores del turismo



Los trabajadores enfrentan la perspectiva de despidos y contagios

Con la cercanía de la temporada de verano para el turismo griego se aproxima una nueva tentativa por parte de las patronales de hacer pagar a los trabajadores por la debacle del sector en el marco de la pandemia por Covid-19. A pesar de que el gobierno conservador del primer ministro Kyriakos Mitsotakis afirma que para el mes de julio van a estar habilitadas las playas y todas las actividades turísticas, el conjunto de los analistas indica que se tratará de una temporada vacía.
En este contexto se produjo, el martes 28 de abril, un paro de trabajadores hoteleros, gastronómicos y de delivery ante la perspectiva de que esta situación implique despidos y rebajas salariales. El gobierno derechista de Nueva Democracia dictó a mediados de marzo un decreto de prohibición de despidos (cuando ya se habían perdido en una semana 45.000 empleos) cuya vigencia ya no es total, pasando a obligar a los empleadores a conservar al menos el 50 por ciento de los contratos (La Vanguardia 30/4). Por otro lado, se ha prorrogado por solo 3 meses la prohibición de proceder a desalojos de aquellos trabajadores que tengan su vivienda hipotecada y no puedan afrontar la deuda.
La respuesta de los trabajadores del turismo y actividades afines es promisoria. Convocados por el sindicato del sector, llevaron adelante movilizaciones en ciudades como Atenas y Tesalónica, embanderados con la consigna “Ya hemos pagado lo suficiente, no pagaremos más”. En la región de Macedonia – Tracia una caravana de motos de trabajadores de reparto se movilizó a las oficinas gubernamentales. Los trabajadores reclaman la continuidad de la asistencia de 800 euros mensuales a los parados, una rebaja en los alquileres, la continuidad de la prohibición de despidos y la vigencia de los convenios colectivos. Del mismo modo, exigen que le sean provistos todos los elementos necesarios para evitar nuevos contagios de Covid-19.
La orientación del gobierno apunta directamente a que la crisis la paguen los trabajadores no solo con sus condiciones de vida sino con su salud, toda vez que el levantamiento de la cuarentena que se prepara se dará con un sistema de salud en crisis. (https://prensaobrera.com/internacionales/68914-grecia-los-trabajadores-de-la-salud-en-pie-de-lucha).
En Grecia, los gobiernos del Pasok (partido socialista), Syriza y Nueva Democracia han aplicado fielmente las políticas de ajuste de la Troika (FMI, Comisión Europea, Banco Central Europeo), en función del compromiso con los acreedores externos, lo que ha llevado a enormes padecimientos a las masas y ha desfinanciado el sistema de salud.
A la pelea de los trabajadores del turismo, se le sumaron iniciativas de lucha de activistas anti racistas, que reclaman que los hoteles vacíos sean destinados a alojar refugiados y sin techo. El viernes 24 cientos de docentes y estudiantes se movilizaron contra el plan del gobierno de aumentar el tamaño de las clases y de recortar la cantidad de ingresantes a las universidades. Por otra parte, a comienzos de mes, los trabajadores de la salud llevaron adelante una importante jornada de lucha en defensa de sus condiciones laborales y en reclamo de insumos.
Para avanzar en la lucha contra el gobierno, los trabajadores deberán superar a sus conducciones sindicales, que han impulsado algunas medidas de acción limitadas, como los paros de septiembre y octubre del año pasado (contra un proyecto oficial que restringía el derecho a huelga), sin darles continuidad.
La continuidad y la unificación de las medidas de lucha es clave para derrotar al gobierno reaccionario.

Leandro Morgan

Macri, las fundaciones y la CIA

En el marco de la pandemia desatada por el COVID-19, reflorecen los lazos del expresidente Mauricio Macri, su partido y sus fundaciones con las ONG vinculadas a la USAID, la NED y los organismos de inteligencia de Estados Unidos.

Las firmas del ex presidente argentino Mauricio Macri y la titular del PRO, Patricia Bullrich, aparecen en el documento impulsado por la Fundación Liberta, que preside el escritor peruano neoliberal Vargas Llosa. En el documento se atacan las políticas preventivas (de distanciamiento social y cuarentena) llevadas adelante por el gobierno del presidente Alberto Fernández para combatir la pandemia provocada por el COVID-19.
El texto del tanque de pensamiento ultraneoliberal señala que «en España y la Argentina dirigentes con un marcado sesgo ideológico pretenden utilizar las duras circunstancias para acaparar prerrogativas políticas y económicas que en otro contexto la ciudadanía rechazaría resueltamente». Y se remarca el estupor por el creciente «estatismo, el intervencionismo y el populismo con un ímpetu que hace pensar en un cambio de modelo alejado de la democracia liberal y la economía de mercado».
«En las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua la pandemia sirve de pretexto para aumentar la persecución política y la opresión», señalan los firmantes del documento que no casualmente eligen no hacer ningún tipo de mención sobre la brutal represión desatada por la dictadura golpista de Jeanine Áñez en Bolivia, la violación constante a los derechos humanos impuesta por el gobierno de Sebastián Piñera en Chile o el incesante asesinato de líderes sociales y defensores de derechos humanos en el gobierno de Iván Duque, en Colombia.
En el documento se destacan las firmas de referentes del neoliberalismo, como Mario Vargas Llosa (Perú), Mauricio Macri (Argentina), José María Aznar (España), Ernesto Zedillo (México) y Álvaro Uribe Vélez (Colombia). También aparecen, entre otras, las de los argentinos Patricia Bullrich, ex ministra de Seguridad y actual titular de PRO, Darío Lopérfido, ex secretario de Cultura, y Ricardo López Murphy, ex ministro de Economía del gobierno de Fernando de la Rúa.

El injerencismo velado

Es larga y repetida la utilización que los partidos de ultraderecha y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos hacen de las organizaciones no gubernamentales (ONG) y las fundaciones. Con la complicidad de los medios hegemónicos de comunicación que las presentan como entidades sin intereses políticos ni partidarios ni viciadas con la burocracia de Estado, muchas de estas organizaciones son usadas como punta de lanza para atacar los procesos populares, canalizar fondos para los movimientos de derecha o los sectores golpistas y construir agendas públicas contrarias a los intereses de las mayorías.
La red de fundaciones y ONG que se esparce por todo el mundo para actuar como un elemento más de la política exterior norteamericana inició su accionar a mediados del siglo XX. En 1961, el presidente demócrata John Fitzgerald Kennedy creó la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, conocida mundialmente como USAID por sus siglas en inglés (United States Agency for International Development). Veintidós años después, en 1983, el presidente republicano Ronald Reagan dio origen a la Fundación Nacional para la Democracia, conocida como NED (National Endowment for Democracy). Junto con la NED se crearon el Instituto Republicano Internacional (IRI) y el Instituto Demócrata Nacional (NDI), el Centro de Estudios para la Solidaridad Laboral Internacional (ACILS) y el Centro para la Empresa Privada Internacional (CIPE).
Represores de las últimas dictaduras, partidos de derecha, paramilitares, medios de comunicación, la CIA y los fondos buitre fueron incorporándose detrás de nombres que reivindican los mejores valores de la humanidad, la democracia y la libertad.
En su libro Evo en la mira, CIA y DEA en Bolivia, la periodista argentina Stella Calloni analizó en profundidad el vínculo de la NED con la Agencia Central de Inteligencia norteamericana. En base a una investigación del periodista Thierry Meyssan, Calloni aseguró: «La mayoría de las figuras históricas de las acciones clandestinas de la CIA han sido en algún momento miembros del Consejo de Administración de la NED, entre ellos Otto Reich, John Negroponte, Henry Cisneros o Elliot Abrams».
Sería casi interminable señalar la cantidad de denuncias, investigaciones y pruebas que muestran cómo la NED, la USAID, el IRI y el NDI (y las entidades que de ellos se derivan) funcionaron (y funcionan) como brazos de la CIA para canalizar dinero ilegal hacia sectores golpistas o desestabilizadores. Solo para marcar algunos casos, se puede señalar que estuvieron detrás de los intentos de golpe de Estado contra Hugo Chávez, en Venezuela (2002), Evo Morales, en Bolivia (2008), Rafael Correa, en Ecuador (2010), el golpe de Estado contra Fernando Lugo, en Paraguay (2012) y el intento desestabilizador en Cuba a través del caso conocido como «Zunzuneo».

Macri y las ONG de la CIA

En Argentina es de larga data el vínculo de estas entidades de la CIA con diversas organizaciones como la Fundación Libertad, el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL), el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), la Fundación Vital Voice, la Fundación Pensar, la Fundación Creer y Crecer y varios de los referentes de la política local, como Mauricio Macri, Laura Alonso y Patricia Burllich.
Seguramente de todas estas organizaciones la de mayor relevancia es la Fundación Libertad. Esta entidad ha logrado convocar en sus encuentros a figuras de la derecha internacional. En sus cenas anuales participan el ex presidente colombiano Álvaro Uribe, el ex presidente español José María Aznar, el funcionario norteamericano Roger Noriega (vinculado a la ley de bloqueo contra Cuba y al financiamiento de los Contra en Nicaragua), y en algún momento se anunció la presencia de la bloguera Yoani Sánchez, quien se dedica a atacar constantemente al gobierno cubano, el filósofo español Fernando Savater, el ex presidente argentino Mauricio Macri y, por supuesto, el presidente de la entidad, el escritor peruano Vargas Llosa.
Desde la Fundación Libertad se atacó constantemente al gobierno de Néstor y Cristina Kirchner. Durante el intento desestabilizador de 2008, esta entidad tuvo un rol clave. Desde su sede de Rosario, provincia de Santa Fe, fomentó el paro patronal de los productores rurales.
Según se señala en la propia página de la NED, durante 2019 se canalizaron, a través de IRI y CIPE, casi 350.000 dólares para promocionar actividades de entidades afines, entre las que se encontraba la Fundación Libertad.
El vínculo del ex presidente argentino con el Instituto Republicano Internacional (IRI) no es solo a través de la Fundación Libertad. Según señaló el periodista Santiago O’Donell en su libro Argenleaks, en 2007 el entonces jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mauricio Macri, mantuvo una reunión con miembros de la Embajada de Estados Unidos en Argentina. En aquel encuentro, además de señalar que el PRO era «el primer partido pro mercado y pro negocios en cerca de 80 años de historia argentina», que estaba listo para asumir el poder, Macri –según se detalla en el cable enviado por el cónsul político estadounidense, Mike Matera– aseguró que su fundación, Creer y Crecer, trabajaba «con el Instituto Republicano de Estados Unidos (y también con la fundación Konrad Adenauer de Alemania) en la formación de nuevos liderazgos».
Cabe recordar que Creer y Crecer fue creada por Mauricio Macri en 2001, que allí se sentaron las bases para fundar el partido Compromiso para el Cambio, que en 2005 se fusionó con el partido Recrear Argentina, liderado por Ricardo López Murphy (también ligado a la Fundación Libertad), fusión con la que se dio surgimiento al partido Propuesta Republicana (PRO).
Otras ONG vinculadas a dos miembros del PRO han mostrado tener vínculos estrechos con la NED o con fondos buitre. Los casos de las diputadas Laura Alonso y Patricia Bullrich son ejemplos claros.
Varios medios han denunciado que la fundación Vital Voices, vinculada a Laura Alonso, recibía fondos de Paul Singer. En un artículo titulado «Fondo buitre financió el premio Nisman coraje», el diario Tiempo Argentino señala que «a comienzos de 2013 se conoció que Paul Singer era uno de los financistas que colaboraban con la fundación estadounidense Vital Voices, cuya filial argentina fue fundada por la diputada del PRO Laura Alonso».
Por su lado, el partido Unión por Todos, de la diputada Patricia Bullrich, tiene estrechos vínculos con la fundación UnoAmérica, organización que recibe fondos de la NED y que se ha dedicado a atacar a todos los procesos populares de la región.
Otro dato no menor es que Julio Cirino fue uno de los referentes de la Fundación Pensar, autodenominada la «Usina de ideas de PRO». Cirino fue procesado por la Sala II de la Cámara Federal acusado de haber sido integrante del Batallón 601 (inteligencia militar), bajo el alias de «Jorge Contreras», y en esa función haber estado involucrado en la desaparición de militantes del grupo Montoneros durante la dictadura militar.
Según asegura un artículo titulado «Del think tank del PRO a la prisión», publicado el 22 de febrero de 2013 en el matutino Página/12:
Notas focalizadas en el quehacer político de la Argentina.
«La Secretaría de Derechos Humanos informó en la causa que Jorge Contreras era en realidad ‘el Gordo’ Cirino, quien dirigió durante la dictadura el Grupo de Tareas 7 de la Central de Reunión de Información (CRI) del 601». Página/12 informó en 2008 que Cirino había sido uno de los referentes de la Fundación Pensar, ligada al macrismo. «Según los anuarios de Pensar, Cirino recibió en su nombre al embajador de Colombia y participó de un seminario sobre ‘delincuencia, minoridad y violencia’ en Mar del Plata y de un panel sobre ‘seguridad’ junto al ex jefe de la Policía Metropolitana Eugenio Burzaco y el falso ingeniero Juan Carlos Blumberg». En el artículo también se señala que, según un cable desclasificado del Departamento de Estado de Estados Unidos, Cirino tenía estrechos vínculos con la Embajada norteamericana y fue designado secretario en la Embajada argentina en Washington.
Otro de los casos de vínculos con la NED es el de exdirector de la ONG Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), Fernando Straface. En su reporte anual de gastos de 2015, la NED informó que le otorgó 139.959 dólares al CIPPEC. Según figura en la propia página de la NED, esta entidad entregó a CIPPEC la suma de 99.959 dólares, para la realización de «Argentina Debate», y 40.000 dólares más para una «campaña de conciencia pública sobre las reformas prioritarias para el fortalecimiento institucional y la mejora de las políticas públicas». Cabe recordar que esta ONG fue una de las principales organizadoras del debate presidencial entre Daniel Scioli y Mauricio Macri de cara al balotaje.
No parece un dato menor que, poco tiempo después de que Mauricio Macri se hubiese asegurado el triunfo, el nuevo jefe de gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta (PRO), anunció que el secretario general de su gobierno sería, justamente, Fernando Straface.

CFK lo advirtió

Ya en 2015, durante la Cumbre de las Américas llevada adelante en Panamá, Cristina Fernández de Kirchner hizo referencia a la histórica política intervencionista que a través de estas ONG y fundaciones ha desarrollado Estados Unidos en la región.
En respuesta a algunas de las declaraciones que había hecho el presidente Barack Obama durante su alocución, la entonces presidenta argentina aseguró: «Es cierto que las interferencias que recordamos y a las que hizo mención, por ejemplo, el presidente Castro, derrocamientos de gobiernos democráticos, tal vez los más emblemáticos los de Salvador Allende y Jacobo Árbenz, forman parte de la historia, de invasiones o de la tercerización de los golpes a través de las Fuerzas Armadas locales de cada país. Pero también es cierto que han surgido nuevas formas más sutiles de intervención e influencia en nuestros gobiernos a través de lo que se conoce como ‘los golpes suaves’. Golpes suaves donde se utilizan medios masivos de comunicación multinacionales, denuncias falsas, asociaciones caprichosas de Estados con otros Estados para hacer no sé qué cosas y conspiraciones. Son más sutiles, son más sofisticadas, pero no por ello dejan de ser intervenciones y siempre encuentran su origen en nuevas organizaciones bajo el nombre de ONG […] ONG que siempre ‘luchan’ o por la ‘libertad’ o por los ‘derechos humanos’ o por todas las cosas loables que todos compartimos, que nunca se sabe de dónde se financian, que siempre están dispuestas a hacer las denuncias más esotéricas, que nunca pueden comprobarlas, pero que apuntan claramente a la desestabilización de los gobiernos de la región y, fundamentalmente, de aquellos gobiernos, curiosamente, que más han hecho por la equidad, por la educación y por la inclusión social».
Luego de su discurso y en conferencia de prensa, la mandataria volvió a remarcar: «Hay otras formas de intervención más sutiles y sofisticadas, bajo la forma de ONG que nadie sabe de dónde vienen ni quienes la financian, pero luego se descubre que tienen reuniones secretas en algunas embajadas».

Héctor Bernardo
29/04/2020

124 casos de coronavirus: las villas en CABA son una bomba de tiempo



Con razón todos los diarios han declarado la alarma por el crecimiento de los casos de coronavirus en las villas de la Ciudad. En pocos días el salto fue descomunal: se pasó de un caso aislado en la Villa 31 a 124 casos registrados al momento de escribirse esta nota. De a poco el foco de la enfermedad va mutando. De afectar a los sectores altos o medios altos que viajaron a Europa pasa a concentrarse en la población más empobrecida. Esta población, además, es la que más sufre la epidemia del dengue, con miles y miles de casos en lo que va del año.
Cuando se analiza los motivos de este crecimiento de los contagios surgen claramente dos cuestiones. La primera es el fracaso de los planes de urbanización del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. En la actualidad la población que vive en las villas supera las 300.000 personas. Es un número que registra un gran crecimiento, que contrasta con el estancamiento de la población de la Ciudad de Buenos Aires. En las villas, donde una parte importante de las familias alquilan, los servicios son terriblemente deficitarios, empezando por el agua. Como lo hemos denunciado una y otra vez en la Legislatura, sectores enteros de las villas carecen del servicio de agua, mientras la propaganda oficial recomienda lavarse las manos para evitar los contagios. A esto se suma el hacinamiento de las familias en las viviendas, que por regla general son de pocos metros cuadrados para muchísimas personas. La infraestructura deficitaria de estas barriadas se ha desquiciado con las pocas obras de urbanización, que hechas muy lentamente y sin control de los vecinos, terminan generando escombros y basurales a cielo abierto altamente contaminantes.
La otra razón de fondo es la falta de asistencia del Estado a las familias en momentos en los cuales los trabajadores precarizados, que son mayoría en las villas de la Ciudad, han perdido todos sus ingresos como resultado del dictado de la cuarentena. Como no existe un seguro al desocupado, solo queda recurrir a comedores que tienen listas de espera cada vez más extensas para poder acceder a un plato de comida. En estas condiciones, los trabajadores deben salir de sus viviendas a ganarse la vida de algún modo, con el peligro de contraer la enfermedad y propagarla luego a sus familiares y vecinos, que como dijimos, viven hacinados y sin agua.
La respuesta ofrecida hasta ahora por el gobierno de Larreta agrava la crisis. El proyecto de ley de “emergencia económica” que envió a la Legislatura para ser aprobado la semana que viene reduce el presupuesto del Instituto de la Vivienda, quitándole los fondos que por ley le deben ir del negocio del juego. La “emergencia”, sin embargo, no se invoca para frenar los pagos de la deuda pública de la Ciudad, que en el año en curso insumirán casi 50.000 millones de pesos –más de un 10% del Presupuesto 2020.
El sistema de salud pública que debe asistir a la población de las villas está por completo desfinanciado y con escasos medios para hacer frente a un salto de los contagios. En la Comuna 8 (Lugano y Soldati) no hay un hospital con camas de internación de terapia intensiva. Los Cesacs (centros de salud) aledaños no tienen elementos de protección personal y muchos de ellos han decidido cerrar sus puertas. El martes pasado los trabajadores de los hospitales de la Ciudad hicieron una jornada de protesta para denunciar esta situación, que de un modo u otro, alcanza a los 34 hospitales de la Ciudad.
Todos estos factores han transformado a las villas de la Ciudad en una verdadera bomba de tiempo a punto de explotar. Es necesario tomar medidas urgentes para paliar esta situación. La primera de ellas es asegurar el servicio de agua potable las 24 horas de día de los 7 días de la semana. Eso deberá hacerse con camiones cisternas mientras se vuelven a poner en marcha las obras de urbanización paralizadas. En segundo lugar debe asegurarse asistencia alimentaria y materiales de higiene personal a todas las personas que están anotadas en las listas de espera. Esa asistencia debe hacerse bajo el control estricto de las organizaciones populares de las barriadas, rechazando la cooptación oficial del gobierno de Larreta. En tercer lugar debe incrementarse el presupuesto del IVC y desarrollar las obras de urbanización que asegure el derecho a la vivienda a los propietarios e inquilinos de todas las villas. Por último debe implementarse un seguro de desempleo de $ 30.000 para permitirles a las familias realizar la cuarentena con los medios materiales básicos. Con este programa rechazamos la “emergencia económica” de Larreta y llamamos a movilizar el próximo jueves a la Legislatura.

Gabriel Solano

¿Por qué echan a Vanoli de la Anses?



El saqueo del sistema previsional para rescatar a los capitalistas a costa de los trabajadores activos y pasivos.

La crisis del sistema previsional está obviamente en el centro del temprano desplazamiento del titular de la Anses, Alejandro Vanoli. Esa crisis no es el producto de un régimen jubilatorio deficitario o de los “privilegios” de ciertos sectores de trabajadores –como asegura el gobierno-, sino del saqueo de los fondos de la Anses como una caja preferencial para intentar aceitar las contradicciones mortales de la política oficial. Todos los beneficios a las patronales y la escasa asistencia económica a las familias trabajadoras salen de esta caja, que para colmo recibe también la mayor parte de los papeles de deuda que emite el gobierno. La crisis en torno a la Anses es una aspecto de la quiebra del Estado al calor del rescate a los capitalistas
Un punto importante de fricción fue la demora en darle curso a la aprobación de las empresas que solicitaron incorporación programa de Asistencia al Trabajo y la Producción -en virtud del cual la Anses paga del 50% de los salarios de sus trabajadores. La proximidad de la fecha del cobro del mes trabajado en abril generó una fuerte presión para que se resuelvan todas las solicitudes, luego de que las cámaras patronales lograran que el gobierno habilite el alcance del programa a nuevos rubros, lo que llevó la cifra de empresas inscritas hasta el momento a cerca del medio millón.
Este retraso no se debe únicamente al alto nivel de informalidad laboral en las pymes, que hizo que dos tercios de las empresas no terminaran de completar los requisitos porque se niegan a declarar la nómina de trabajadores que emplean. Es sobre todo un problema de caja. Hay que tener en cuenta que por estos mismos días la Anses tiene que cubrir el Ingreso Familiar de Emergencia, que si bien es reducido en su monto –y a pesar de haber excluido casi al 40% de los anotados- suma un nuevo gasto extraordinario. No por nada Vanoli se había apresurado a hacer público que tanto el bono a los jubilados (de principios de abril) como el IFE serían pagados por única vez, generando nuevos chispazos hacia dentro del gobierno.
El problema radica en que al mismo tiempo se desploma la recaudación de la Anses. En primer lugar, porque una de las primeras medidas de aquel programa de Asistencia al Trabajo y la Producción fue permitir a más de la mitad de las empresas del país postergar por dos meses el pago de los aportes patronales al sistema previsional. A ello se suman los miles de despidos, suspensiones y reducciones salariales que también impactan en forma directa achicando los ingresos de la Anses. El acuerdo que establece el consentimiento del gobierno nacional y la CGT a los recortes salariales que reclama la UIA es un tiro de gracia a la caja previsional. Las tensiones que derivaron en la desvinculación de Vanoli son la expresión política de que el organismo es una bomba de tiempo.
A todo eso se suma el empapelamiento del Fondo de Garantía de Sustentabilidad que viene siendo el principal rescatista de la deuda en pesos, ya que le son enchufados casi todos los bonos que emite el gobierno. Además, el refinanciamiento compulsivo de los vencimientos de los bonos que tiene en su poder el FGS (que en lo que va del año suma 465 millones de dólares y 125.000 millones de pesos) llevan a una desvalorización sostenida del fondo, que en poco más de dos años cayó desde los 64.000 millones de dólares a unos 30.000 millones. Ni bien asumió, el gobierno de Alberto Fernández incrementó el máximo de fondos que podían utilizarse en compra de bonos del 50 al 70%
Para completar el cuadro, se habría generado una disputa por los sillones en los directorios de empresas clave en las que el FGS tiene participación. Ello habría estancado las designaciones de directores en Telecom y Techint, mientras que en Edenor el designado fue el propio Vanoli (que ahora conservará ese cargo). El nombramiento de la camporista Fernanda Raverta como sucesora en la presidencia de la Anses vendría posiblemente a intentar zanjar las peleas internas del gobierno por el reparto de los cargos.
Para los trabajadores, lo que está en juego es la defensa de la Anses contra el saqueo a que es sometido el sistema previsional para rescatar a los capitalistas, tanto a las empresas como a los bonistas. El robo de perpetrado a principios de año contra los jubilados -quienes entraron a la enorme crisis actual tras el congelamiento de la movilidad que dejó a la mayoría cobrando un tercio de la canasta de la tercera edad- promete agravarse al calor del vaciamiento de la Anses. Lo que necesitamos es dejar de pagar la deuda, reponer los aportes patronales y poner al organismo bajo control de los trabajadores activos y pasivos, para garantizar el 82% móvil a los jubilados. Que la crisis la paguen los capitalistas.

Iván Hirsch