viernes, abril 26, 2013

Antonio Gramsci. Los días de la cárcel




Título original: Antonio Gramsci. I giorni del carcere.
Dirección: Lino del Fra.
Guión: Pier Giovanni Anchisi y Lino del Fra.
Reparto: Riccardo Cucciolla, Lea Massari, Mimsy Farmer y Jacques Herlin.
Música: Egisto Macchi.
Año: 1977.
País: Italia.
Idioma: En italiano. Subtítulos disponibles en castellano.
Duración: 127 minutos.
Sinopsis: "Gramsci, los años de cárcel" es un riguroso drama biográfico que realiza un recorrido por el complejo devenir personal e ideológico de este líder y teórico político italiano. El filme se detiene concretamente en los años que Gramsci estuvo recluido en prisión a causa de su praxis política y en la intensa actividad teórica que desarrolló hasta su muerte en abril de 1937.
Nacido en 1891 en Cerdeña, Gramsci se adhirió en 1913 al Partido Socialista y acogió con entusiasmo la Revolución Bolchevique de 1917. Tras colaborar en el movimiento de ocupación de fábricas y en los consejos obreros de Turín, fundó junto con otros el Partido Comunista italiano en 1921 y fue miembro de su comité central.
Tras un breve periodo en la URSS, volvió a Italia en 1924 y en enero de 1926 fue elegido secretario general del PCI. Diez meses después fue detenido por la policía fascista y condenado a veinte años, cuatro meses y cinco días de reclusión. Desahuciado, fue internado en un centro sanitario en 1937, pocos días antes de morir enfermo.
Con el transcurrir de los años su pensamiento político se fue alejando cada vez más de las ideas autoritarias que empezaban a regir la Unión Soviética hacia una forma de pensar que apostaba por la disminución del poder del Estado a favor de la hegemonía expansiva y no represiva del proletariado.

Desmontaje del capitalismo y el fin la Época de las Pirámides

La crisis financiero-económica que comenzó en 2007 en los Estados Unidos y que hoy abarca a todo el mundo a menudo es comparada con la crisis de 1929-1933. Aquella, a su vez, representaba la parte final de la larga crisis de 1873-1933. Por cierto, con aquella larga crisis, cuya época fue definida por el historiador holandés Jan Romein como la “línea divisoria”, a menudo comparan el momento histórico que comenzó en los 1970, o más exactamente – en 1973 y que dura hasta ahora. La crisis de la “línea divisoria” de 1873-1933 fue el tiempo del “reparto de naipes del juego social” (F.Braudel), “reparto de los Naipes de la Historia”, y los que consiguieron hacerse con los ases permanecieron arriba hasta el siguiente reparto, que comenzó en los 1970. Más aún, ahora tienen buenas posibilidades para añadir a los viejos ases otros nuevos. Lo que se dice “dinero va al dinero”. Aunque también podría resultar “cenizas a las cenizas” – eso ya depende de cómo Dios tire los dados.
La importancia de la crisis de 1873-1933 es indiscutible. Justamente entonces se formaron los principales sujetos (jugadores, agentes) del siglo XX: el capital financiero, su hermano-enemigo el movimiento socialista revolucionario, los servicios secretos, el crimen organizado; precisamente entonces surgieron las principales contradicciones, que tuvo que resolver el siglo XX: germano-británicas, británico-norteamericanas, germano-rusas; justamente entonces fue determinado el orden del día filosófico y científico del siglo XX, se derrumbaron los últimos imperios del Antiguo Régimen, que la burguesía estaba rompiendo desde el siglo XVIII, se formó el capitalismo monopolista del estado, el comunismo – anticapitalismo sistémico, fascismo, nacional-socialismo y los movimientos de liberación nacional. Y, sin embargo, parece más correcto comparar la crisis de la “línea divisoria” de finales del siglo XX – comienzos del XXI no con la crisis “romeiniana”, sino con la crisis de 1490-1560, crisis de una magnitud mucho mayor que la de 1873-1933, y lo más importante – crisis sistémica.
La crisis “romeiniana” era una crisis estructural, se trataba del paso de una estructura capitalista a otra, mientras que a finales del siglo XV – principios del XVI estaba naciendo el propio sistema capitalista, estaban surgiendo sus instituciones básicas: mercado, estado, política etc. Es decir que hacía su aparición aquello que se debilita, se deshace y se muere en las condiciones de la crisis de finales del siglo XX – principios del siglo XXI, uno de cuyos episodios es la crisis económico-financiera que comenzó en 2007. ¿Entonces resulta que la crisis “divisoria” de finales del s. XX – comienzos del XXI es sistémica y representa la crisis y el fin del capitalismo como sistema? En seguida diré que sí y además este proceso no es del todo espontáneo. Es también el resultado de la actuación de la cúspide de la clase capitalista mundial, unas centenares (como máximo mil o mil quinientas) familias, los “señores de los anillos” del Mordor capitalista, quienes están desmontando el capitalismo en su propio interés – para conservar el poder, los privilegios y la riqueza. Pero antes de abordar esta cuestión, vamos a observar otras crisis sistémicas – lo cual es necesario para comprender mejor la crisis que vivimos y que, como un remolino de agua, podría arrastrarnos al Maelstrom (vorágine – N. del T.) de la Historia.

Tres crisis sistémicas

La crisis sistémica más próxima a nosotros cronológicamente es la crisis del feudalismo y la aparición del capitalismo, la crisis del “largo siglo XVI” (1453-1648), cuya fase decisiva recayó en los años 1490-1560. El principal misterio de esta crisis lo constituye la génesis del capitalismo.
Entre las diferentes concepciones acerca de la génesis del capitalismo hay dos fundamentales – las de Carl Marx y de Max Weber. La visión de Weber del nacimiento del capitalismo del espíritu del protestantismo no se sostiene en primer lugar empíricamente: se basa en el material recopilado acerca de una de las comarcas germanas durante un período cronológico muy corto.
En cuanto a la explicación de Marx surge el siguiente problema. Según la teoría general de Marx, el paso de un sistema a otro – revolución social – se produce cuando las fuerzas productivas del antiguo sistema superan sus relaciones de producción, estas últimas se rompen y surge el nuevo sistema de estas relaciones, que ya son adecuadas a las fuerzas productivas sobrecrecidas. De tener razón Marx, cada nuevo sistema social (“formación”) debería de partir desde un nivel de las fuerzas productivas superior, que el que caracterizaba al anterior sistema. En la realidad histórica sucede justamente al revés. Feudalismo alcanzó el nivel de las fuerzas productivas de la Antigüedad tardía tan solo hacia los siglos XI-XII, es decir que el feudalismo temprano por el desarrollo de sus fuerzas productivas era inferior frente a la Antigüedad tardía; el capitalismo había alcanzado el nivel del desarrollo de las fuerzas productivas del feudalismo tardío tan solo hacia los principios del siglo XVIII, es decir que durante 300-400 años estuvo alcanzando el pasado. Por lo visto, las raíces de la crisis, así como de la génesis del capitalismo hay que buscarlas – por cierto muy en el espíritu de Marx – en otra cosa, y más concretamente en los intereses de clase de los principales sujetos/agentes que forman el sistema. Los estudios de los últimos decenios han demostrado que precisamente el interés de clase de los feudales (señores) por conservar su poder y los privilegios, su lucha por este objetivo está en el origen de la génesis del capitalismo. Tenía razón Heráclito – “la lucha es el padre de todo”. ¿Cómo había sucedido?
A mediados del siglo XIV Europa fue alcanzada por la peste – la Muerte Negra, que acabó con 20 millones de los 60 millones de la población de entonces, es decir con un tercio de la población. Empezaron a faltar las manos campesinas, la posición contractual socio-económica del campesino (y también del arrendatario y del jornalero) mejoró en su relación con el señor. Los señores intentaron cambiar la situación, y como respuesta obtuvieron hasta tres sublevaciones en los 1378-1382 (“ciompi” en Florencia, “Jacquerie” en Francia, la de Inglaterra al mando de Wat Tyler), en realidad se trataba de la verdadera revolución popular antifeudal que fracturó la espina dorsal al feudalismo europeo-occidental (estrictamente hablando, no hubo ningún otro feudalismo en la historia).
A partir de este momento, en opinión de los investigadores, el vector más probable del desarrollo hubiera sido la evolución de la sociedad europeo-occidental hacia el “paraíso de los kulaks” (campesinos ricos – N. del T.) y el “paraíso burgués”, es decir hacia el sistema social en el que los señores simplemente se convertían en ricos terratenientes o ricos burgueses, perdiendo una parte importantes de sus privilegios y estatus. Los señores se vieron ante el dilema: perder sus privilegios en relación a la masa de la población o cederlos en relación al poder real. Ciertamente, no les gustaban los reyes, mantenían guerras contra ellos, pero los de abajo les pusieron contra la pared, y los señores optaron por la alianza con la corona.
Este esquema se diferencia sustancialmente del liberal-marxista, según el cual la alianza y la lucha conjunta de la corona y los burgueses contra los señores se convirtieron en el fundamento sobre el que “había crecido” el capitalismo. Claro que también tuvo lugar la distribución de las fuerzas sociales de la que hablaban los liberales y marxistas. Pero no era lo principal, lo más importante fue el camino de la conversión de los feudales en capitalistas, su introducción en el mercado mundial que surge en el siglo XVI. Basándose en gran cantidad de material estudiado lo ha mostrado muy bien Richard Lachmann en su trabajo “Capitalistas contra su voluntad”.
El primer resultado de la alianza entre la corona y los señores fue la aparición de las así llamadas “nuevas monarquías” (Luis XI en Francia, Enrique VII en Inglaterra) – estructuras considerablemente más institucionalizadas que las feudales y mucho más represivas; el rey se convertía en el soberano “inmediato” con respecto a todos los súbditos, y no solamente con respecto a sus vasallos, las obligaciones de la nueva nobleza, realmente posfeudal con respecto a la corona eran más pesadas que las mismas durante la época feudal. No existía término para definir a las “nuevas monarquías”, pero fue inventado. Lo hizo Maquiavelo, quien “lanzó” el término lo stato – estado. El estado se convirtió en el poderosísimo arma de los ex-feudales contra los de abajo. Otra arma lo constituyó el ejército de nuevo tipo.
En 1492 Colón descubrió América y a Europa Occidental empezaron a llegar el oro y la plata. Estos medios en primer lugar se invertían en el campo militar. Como resultado se produjo la revolución militar del siglo XVI, surgió una nueva forma de organización militar contra la que los de abajo difícilmente podían luchar. Por otro lado, el descubrimiento de América, hizo que surgiera lo que Marx llamó el “mercado mundial” e I. Wallerstein – el “mundo-sistema europeo” y que en esencia representaba el nuevo sistema de la división internacional – noratlántico – del trabajo, y que ofrecía a los de arriba unas posibilidades cualitativamente nuevas. Los ex-feudales y mercaderes introducidos en este sistema mejoraron considerablemente su situación contractual socio-económica con respecto a los de abajo, porque ahora podían operar en un nivel más alto del espacio económico – el macroregional, mientras que los de abajo permanecían en el nivel local, que dependía del macroregional.
Como resultado de todos estos cambios hacia 1648 en Europa Occidental en el poder en sus distintos niveles permanecía el 90% de las familias que gobernaban la “península” en 1453. De modo que los feudales, persiguiendo sus intereses de clase, desmontaron el feudalismo, para conservar el poder, los privilegios y la riqueza y en el proceso de esta lucha crearon el nuevo sistema. Así que el capitalismo es un producto colateral de la lucha de los feudales por perpetuarse en el futuro con el nuevo “ropaje”. ¿Sorprendente? En absoluto. V.V, Krilov escribía que la lucha de clases es el desarrollo de las fuerzas productivas (en primer lugar sociales) fuera de la esfera de la producción.
La siguiente crisis de la que es necesario hablar es la crisis de la Antigüedad tardía, del sistema esclavista-antiguo (s.s. IV-VI d. de J.C.). Se diferencia en muchos aspectos de la crisis del feudalismo tardío. Señalaré lo más importante. En primer lugar, el esclavismo de la Antigüedad era un sistema extensivo (orientado hacia la extensión), necesitaba expanderse y tener periferia. El feudalismo orientado intensivamente no la necesitaba. En segundo lugar, a lo largo de la crisis de la Antigüedad tardía la cúspide del Imperio Romano de Occidente fue aniquilada, dispersada o absorbida por la élite de las tribus bárbaras. Entre la élite de la Antigüedad tardía y la del feudalismo temprano falta la sucesión, y entre el fin de Antigüedad y el comienzo del feudalismo están los Siglos Oscuros (s.s. VI-VIII d. de J.C.).
La crisis de la Antigüedad tardía, a diferencia de la crisis del feudalismo tardío, constituye el ejemplo de la actuación equivocada de la élite gobernante y del derrumbe de todo el sistema junto con ella. También es significativo que la crisis del feudalismo, que terminó con su desmontaje, no aniquiló a la civilización occidental – el capitalismo se convirtió (aunque con matices) en la siguiente fase de su desarrollo, mientras que la crisis de la sociedad esclavista-antigua acabó en el derrumbe de la civilización de la Antigüedad, es decir que además fue una crisis civilizatoria, a diferencia de la feudal (la crisis del “largo siglo XVI” fue una crisis interna de la civilización).
La tercera crisis de la que vamos a hablar (y el tercer tipo de crisis) fue la crisis del Paleolítico superior (25 mil – 10 mil a. de J.C.). Seguramente, fue la crisis de los recursos demográficos (socio-biosférica) más terrible. Duró 15 mil años, puso el punto y final a varios centenares de miles de años del paleolítico y abarcó a casi todo el planeta, o más exactamente, a su parte habitada. Su resultado fue la reducción de la población mundial en un 80%, la decadencia y degradación de la sociedad y cultura. La salida de la crisis fue a través de la así llamada “revolución neolítica” – la aparición de la agricultura, ganadería, de las ciudades, clases etc., en una palabra – de la Civilización.
De modo, que tenemos ante nosotros tres crisis diferentes: la crisis sistémica de la formación; sistémica de la formación-civilización (“civilización” en el sentido estricto, concreto) y sistémica de carácter socio-biosférico, que sustituyó un tipo de “Juego de la Sociedad con la Naturaleza” (S. Lem) – Paleolítico, por otro – Civilización.
Ahora, después de haber visto las tres crisis sistémicas, veamos lo que ocurre en el mundo de hoy, o más exactamente, lo que está ocurriendo desde los años 1970. En realidad, ante nuestros ojos desaparece el mundo, surgido entre los años 1870-1930 y que floreció en los “gloriosos treinta años” (Jean Fourastié) 1945-1975.

Desmontaje del capitalismo

Se debilita y entra en decadencia la nación-estado; empeora la situación de las capas medias y trabajadoras incluso del núcleo del sistema capitalista, sin hablar de sus capas bajas y de la periferia; se encoge la sociedad civil – tanto por su posibilidad de influir sobre el poder a nivel nacional, sin hablar del nivel global, como por su esencia: muchas sociedades occidentales de las sociedades de ciudadanos se convierten en las sociedades de comunidades y de minorías, es decir que se convierten en posoccidentales; la política se convierte cada vez más en la combinación del sistema administrativo y del show business; el mercado es sustituido por el monopolio; entra en decadencia el conocimiento racional, se trata tanto de las ideologías progresistas del marxismo y del liberalismo que eran elementos de la geocultura de la Ilustración, como también de la ciencia – aparecen libros con títulos simbólicos “Fin del progreso”, “Exequias por la Ilustración”; a marchas forzadas degrada la ciencia sobre la sociedad (falta de la teoría, especialización en temas pequeños) y la educación; el sistema de Boloña socava a la universidad como fenómeno de la Época Moderna; la decadencia de la moral cristiana salta a la vista – en realidad vivimos en la sociedad poscristiana; en el mundo crece el número de la gente del basurero/chabolas – los “nuevos desechados”, entre la que están madurando las uvas de la ira.
¿Por qué ocurre todo esto? En parte los procesos descritos tienen un carácter espontáneo, en parte – proyectado, es decir que son la consecuencia de una acción consciente. ¿De quién?
En 1975 vio la luz el informe “La crisis de la democracia”, escrito por encargo de la Comisión Trilateral por S. Huntington, M. Crozier y J. Watanuki. En este informe se fijan nítidamente las amenazas para la clase dominante – en primer lugar, el que contra ella comienza a trabajar la democracia y welfare state (estado del bienestar social), que tomaron forma en la posguerra. Bajo la crisis de la democracia no se entendía la crisis de la democracia como tal, sino el desarrollo de la democracia que no era favorable para la cúspide de la pirámide social.
En este informe se afirmaba que el desarrollo de la democracia en Occidente lleva a la disminución del poder del gobierno, que distintos grupos de población, aprovechando la democracia, habían comenzado a reivindicar los derechos y privilegios a los que nunca antes aspiraron, y que semejantes “excesos de la democracia” suponían un desafío para el sistema de gobierno establecido. Los autores escribían que la amenaza al gobierno democrático en los EE.UU. no provenía del exterior, su fuente era “la dinámica interna de la propia democracia dentro de una sociedad móvil, con el nivel elevado de educación, que se caracteriza por el alto grado de la participación (política – A. Fúrsov)”. Y como conclusión: había que favorecer la no implicación (noninvolvement) de las masas en la política, provocar cierta apatía, frenar la democracia, partiendo de que no es más que una forma de organizar el poder, y que tampoco es universal: “En muchos casos la necesidad de tener conocimientos de experto, la superioridad en el estatus y el rango (seniority), experiencia y capacidad especial pueden ganar frente a las pretensiones de la democracia como método de constitución del poder”.
La necesitad de debilitar a la democracia y a la clase media suponía también la necesidad de debilitar las instituciones básicas de la sociedad capitalista, y en realidad – su desmontaje. Se trata de los elementos como la nación-estado, política, sociedad civil, conocimiento racional. En otras palabras, se trata del capitalismo. Aquí es necesario señalar que, a pesar de lo que muchos creen, el capitalismo no es simplemente el triunfo del capital, el capital existía antes del capitalismo y existirá después.
El capitalismo es un complejo sistema institucional, que limita al capital en su propio interés a largo plazo y que asegura (en primer lugar con la ayuda del estado) su expansión en el espacio. Esto último es de vital importancia para el capitalismo debido a su orientación extensiva. El capitalismo no puede ser de otra manera, porque resuelve muchas de sus contradicciones, trasladándolas fuera de su propio marco y creciendo en el espacio.
En cuanto desciende la norma mundial de las ganancias, el capitalismo coge, arranca un trozo de la zona no capitalista y lo convierte en la periferia capitalista – fuente de mano de obra barata y mercado para sus mercancías. Y así hasta el siguiente descenso serio en la norma del beneficio; de ahí el colonialismo, la expansión colonial que no transcurría paulatinamente, sino a saltos. Subrayemos: para funcionar con normalidad el capitalismo necesita la zona no capitalista, que convierte en la periferia capitalista y sin la cual tampoco puede existir – al igual que ocurría con el sistema esclavista de la Antigüedad. Entre otras cosas, la explotación de la periferia ayuda a mantener la paz social en el centro del sistema (su “núcleo”), a mantener un determinado nivel de vida para la mayoría de su población. (La crisis global sistémica del capitalismo, debido a la imposibilidad de seguir creciendo – el mercado ya es global y la superficie del planeta es finita – es explicada detalladamente en los trabajos del economista ruso Mikhail Khazin – N. del T.). Y los limitadores del capital en el propio núcleo son, como ya hemos señalado, la nación-estado, la política, sociedad civil y otra serie de formas e instituciones. Y, como sabemos, precisamente esas instituciones y los grupos sociales relacionados con ellas están siendo destruidas/desmontados desde los mediados de los años 1970. El desmontaje de estas instituciones representa en realidad el desmontaje del capitalismo como sistema, llevado a cabo por la cúspide transnacional (mundial) con el fin de conservar su poder (control mundial), privilegios y riquezas desde los años 1970. Este proceso se aceleró en los 1990 y, por lo visto, se acelerará todavía más en los años 2010. ¿Cuáles son las causas de este proceso?
La primera causa tiene un claro carácter de clase. En el límite de los años 1960-1970 la cúspide de la burguesía dentro del núcleo del sistema capitalista en las condiciones del crecimiento del bienestar económico y de la influencia política de las clases media y obrera, de los partidos de izquierda, del aumento de las “dimensiones” de la nación-estado en el formato de welfare state quedó en una situación parecida a la de los feudales del siglo XV. Y fue dado un paso análogo – el desmontaje del sistema. Pero si los feudales no sabían lo que hacían, y actuaban guiados por el instinto social, los burgueses, para los que trabajan miles de “fábricas del pensamiento” (“think tanks”) iniciaron el desmontaje conscientemente, aunque es probable que en un principio se pensó en el desmontaje de algunos elementos y no de todo el sistema. Pero muy pronto la perspectiva sistémica quedó clara.
Y quedó clara con la globalización, sobre todo después del derrumbe del principal bastión del “anticapitalismo sistémico” – de la URSS. La globalización (de los capitales) – “hija” de la Revolución Científico-Técnica y “nieta” de la guerra fría – representa la victoria total del capital, que se convierte en una señal electrónica y supera prácticamente todas las barreras (espaciales, sociales, políticas); lo real no puede controlar lo virtual – pertenecen a distintos niveles (pero lo contrario sí es posible). Todo el mundo se ha convertido en capitalista-neoliberal, incluyendo a la URSS, Europa Oriental, China. ¡En todas partes capital(ismo)! ¡Victoria! Pero como había escrito el poeta N. Korhavin en otra ocasión “Su victoria fue su desgracia/Detrás se abría el vacío”. La zona no capitalista ha desaparecido y ahora el capital(ismo) ya no puede resolver sus problemas, sacándolos fuera – no hay dónde. Y las guerras como las de 1914-1918 y 1939-1945 tampoco son posibles.
¿Qué va a hacer el pobre capitalismo? ¿Dónde buscar las fuentes para la futura acumulación del capital? Solo puede buscarlas dentro de sí mismo. Pero el caso es que el capitalismo es un sistema orientado extensivamente y no intensivamente, está institucionalmente “afinado” para la extensión, y su reorientación, el “reformateo de la Matriz” exige el desmontaje de los elementos que forman el sistema, es decir el desmontaje del propio sistema y la creación del otro en su lugar, que tipológicamente, por su nicho-equivalencia será parecido al feudalismo, o más exactamente, supondrá el retorno a sus principios organizativos en un nuevo giro más alto de la “espiral del desarrollo” – y con la corrección de que ya no se va a tratar únicamente de la sociedad occidental, cristiana y local. El agotamiento del espacio terrestre debido a la globalización se ha convertido en otra causa, intereses de clase aparte, del desmontaje del capitalismo.
Así que tenemos el desmontaje del capitalismo realizado por su cúspide “a la” desmontaje del feudalismo en 1453-1648. ¿Pero lo han pensado todo los señores de sus anillos y su servidumbre intelectual? Tengo una mala noticia para los “desmontadores”: el feudalismo no tenía periferia, cuya existencia cambia fundamentalmente tanto la esencia de la crisis, como el proceso del desmontaje, y el vector de su desarrollo. Al incluir en sus procesos, en el mercado mundial a gigantescas masas de población, a todo el planeta, el capitalismo demográficamente ha creado a su periferia afro-asiática y latinoamericana elevando los niveles de población hasta los límites que no hubiera alcanzado por sí misma. Y ahora esta periferia capitalista que ya no le hace falta al núcleo, como ocurría en los “buenos viejos tiempos del capitalismo”, no va a desaparecer así como así. Presiona al núcleo, el Sur penetra en el Norte, crea sus enclaves y lo desgasta; lo que A.J. Toynbee junior llamaba “unión del proletariado interior y exterior”, favorece la periferización del núcleo, su conquista por la periferia, con la amenaza directa y clara si no del cambio, sí de la sustancial modificación de las élites, al menos de gran parte de ellas. De tal manera que el intento del desmontaje del capitalismo “a la” desmontaje del feudalismo desemboca en una crisis del tipo de la Antigüedad tardía y no tardofeudal, o más exactamente, combina los rasgos y cualidades de ambas. Pero eso aún no es todo. Hay otra mala noticia.
El capitalismo es un sistema global, planetario, basado no solamente en la explotación del hombre, sino también de la naturaleza. Al incluir en sus procesos económico-productivos a la biosfera en su conjunto, el capitalismo la ha llevado al estado de la crisis ecológica global, y a la humanidad a la crisis de los recursos. Tipológicamente algo similar no había ocurrido desde los tiempos de la crisis del Paleolítico superior. Claro que las dimensiones actuales son incomparables con la crisis paleolítica. Como resultado tenemos la crisis-muñeca rusa (matrioska), crisis-dominó, cuando una crisis conlleva la otra, todavía mayor y más destructiva.
Además la crisis-desmontaje del capitalismo actual no se agota con los rasgos de las tres crisis descritas. Su crisis automáticamente significa varias crisis más. En primer lugar, es la crisis de la civilización occidental tal y como se había formado a lo largo de los últimos mil años. En segundo lugar, es la crisis del cristianismo en sus diferentes aspectos: el particular (crisis de la visión protestante del trabajo sobre el fondo de las tendencias hacia el hedonismo que crecen rápidamente, consumismo, el “no hacer nada” más o menos activo, tanto por parte de los de arriba, como de los de abajo), y el general (crisis del tipo cristiano de personalidad), crisis del proyecto. De esta última vale la pena hablar más específicamente, porque la crisis del capitalismo de finales del siglo XX – comienzos del XXI también es la crisis del proyecto bíblico.
A lo largo de dos mil años la cúpula de la sociedad (primero mediterránea, luego europea, y en los s.s. XIX-XX – mundial), aprovechando y adaptando a sus necesidades el proyecto contestatario-emancipador de Jesucristo y al mismo tiempo ahogándolo (ideológicamente con la ayuda del Viejo Testamento, organizativamente – con la ayuda de la iglesia cristiana), lo había convertido en el proyecto bíblico. El proyecto bíblico como la manera de mantener en vereda al “pequeño hombre” principalmente desde su propio interior (interiorización del control) sustituyó al proyecto egipcio antiguo, plasmado por última vez en el Imperio Romano, con su acento en el control externo. A pesar de que el proyecto bíblico tuvo muchos altibajos (la separación del catolicismo de la ortodoxia con fines políticos; aparición del protestantismo como el comienzo de la judaización del cristianismo; aparición de la Ilustración panteísta y atea y de sus “ramificaciones” – liberalismo y sobre todo marxismo no simplemente como una versión secular, sino descristianizada del proyecto bíblico), a lo largo de casi dos mil años, aunque cada vez peor, pero siguió cumpliendo con los objetivos para los que fue creado. A partir del último tercio del siglo XX el proyecto bíblico dejó de funcionar. Los “desmontadores” del capitalismo tendrán que crear no simplemente un nuevo sistema, sino un nuevo proyecto. El globofascismo de los “neocones” – esos izquierdistas que han pasado por la “escuela de derechas” de Leo Strauss y se han empapado de Platón, difícilmente va a servir.
En tercer lugar, la crisis del capitalismo es la crisis de la Civilización, es decir de la civilización humana tal y como existe los últimos 10-12 mil años (13 653 siguiendo la cronología hindú; 13 542 siguiendo la cronología egipcia antigua y asiria; 10 498 -10 499 según la cronología de los olmecas y los mayas). Defino la época de la civilización terrestre como la Época (o Tiempo) de las Pirámides y de la Esfinge: los datos arqueológicos de los últimos decenios testimonian que la edad de las pirámides y, sobre todo, de la Esfinge es más antigua de lo que se suponía, estas construcciones están fechadas en 8-10 mil años antes de nuestra era y por lo visto fueron construidas por los representantes de la civilización anterior a la egipcia.
El mundo de las Pirámides llega a su fin junto con el capitalismo. La revolución científico-técnica, gracias a la cual los factores informáticos (no materiales) comienzan a dominar sobre los materiales – no es una segunda revolución industrial, sino algo más serio, comparable por sus consecuencias con la revolución neolítica (por primera vez en la Historia la clase dominante tiene el acceso al interior de la conciencia humana a través de su conexión al permanente flujo de la información. Con los métodos de control neurolingüístico se logra borrar la frontera nítida entre el exterior y el interior de la mente, entre lo real y lo virtual, convirtiéndola en la “cinta de Moebius”; el triunfo de la “economía intelectual” hará imposible de raíz cualquier futura protesta, anulando el “Yo” del ser humano – N. del T.).
El mundo vive sus últimos decenios relativamente tranquilos anteriores a la crisis-muñeca rusa, que no tiene otra crisis análoga y que, seguramente, barrerá no solo el capitalismo con sus amigos y enemigos, sino a toda la civilización posneolítica. Y si la humanidad consigue superarla, incluso a costa de haberse reducido a mil millones o quinientos millones, la nueva sociedad será no menos distinta de la Civilización (del Mundo de las Pirámides – en el sentido de que las pirámides egipcias son el principal símbolo de la época posneolítica), que ésta del Paleolítico (…)
En quinto lugar, en la agenda del día podría aparecer la crisis del homo sapiens. Una cosa era la crisis de la biosfera hace 25 mil años, y otra muy distinta sucede hoy – en un planeta, lleno de estaciones de energía atómica, armas bacteriológicas y otras, con la población de 6,6 mil millones (hacia 2030 serán 8 mil millones). La catástrofe planetaria podría acabar con toda la población, o dejar tal huella, que el futuro “desarrollo” solo sea posible en forma de degradación.
De esta manera, el desmontaje del capitalismo abrió la caja nunca imaginada de Pandora nunca imaginada con las consecuencias nunca imaginadas. Y todavía no hemos dicho nada sobre el aumento de la actividad geovolcánica en el s. XXI (con el pico máximo en el s. XXII), ni sobre el inevitable cambio en la dirección del eje de la Tierra (que ocurre cada 12-15 mil años, la última vez sucedió hace 12-13 mil años), ni de que termina el “largo verano” – el tiempo cálido de diez mil años de duración dentro del período de cien mil años – 90 mil recaen en el período de glaciación.
Claro que se puede eludir todo esto, diciendo que se trata de meter el miedo con los catastrofismos, de subrayar la “visión negra” (S. Lem). Pero es mejor vivir según el principio “quien está avisado, está armado”, que convertirse en la víctima del “síndrome de Sidonio Apolinario”, es decir ignorar totalmente la amenaza pendiente.
¿Qué variantes hay del desarrollo posterior a la crisis – si es que, claro está, se logra salir de ella de manera menos catastrófica? Teóricamente hay varias variantes. (…) En realidad el nuevo sistema será seguramente futuro-arcaico – el mundo de las tecnologías ultramodernas convivirá con las estructuras neoarcaicas y hasta neobárbaras.
Lo mismo que en los siglos XIV-XVI, en el planeta habrá un mosaico de diferentes formas de organización social, económica y del poder. Será un mundo de contrastes: junto con los ultramodernos enclaves de “región-economías” (Keniche Ohmae) convivirán zonas en proceso de desmodernización, arcaicas e incluso asociales. La época capitalista, sobre todo su fase modernista, parecerá como un tiempo fantástico, que muy pronto será mitologizado. El ritmo del desarrollo del mundo poscapitalista, poscivilizacional será considerablemente inferior al del sistema capitalista, y probablemente de toda la Época de las Pirámides en su totalidad. Probablemente, la Civilización no fue más que una breve exponente entre las dos asíntotas – el Paleolítico, y lo que viene a suceder a la Civilización. ¿Es triste? Sí. Pero es triste desde el punto de vista de la Ilustración, del proyecto bíblico y del cristianismo, de los que hay que despedirse, - vixerunt. El futuro no es una continuación lineal de la época del capitalismo y ni siquiera de la Época de las Pirámides, es algo distinto, más complejo y a la vez más sencillo.
El desarrollo del nuevo sistema, y como la mayoría de los sistemas sociales durará 600, máximo 1000 años, transcurrirá en medio de las cada vez peores condiciones naturales, por lo que es bastante probable, o tal vez inevitable el aumento de la barbarización y arcaización en diferentes partes del planeta. En cualquier caso uno de los objetivos más importantes para los hombres de este futuro poco amable será la conservación de los conocimientos y la preparación para las catástrofes naturales, en primer lugar – para el nuevo período de glaciación. Pero por este poco amable futuro de los siglos XXIII-XXX (?) todavía habrá que luchar en los siglos XXI – XXII, y también hoy.
¿Qué se puede oponer a los “desmontadores”? Ni mucho, ni poco – la voluntad y la razón. La razón – es el nuevo conocimiento racional sobre el mundo. Nueva ética y nuevo conocimiento – son el escudo y la espada frente a la civilización de los cambistas. ¿Así la victoria estará garantizada? No. La victoria se obtiene luchando. Pero esto garantiza la voluntad de la victoria y la dignidad como el estado de la mente y del alma. Y la esperanza de que vamos a superar la crisis, en la que se sumerge el capitalismo y la civilización occidental, que nos quedaremos en el barco, que surca las olas del Océano del Tiempo, en el que se sumerge la Época de las Pirámides.

Andrei Fúrsov (n.1951), historiador, sociólogo y publicista. Autor de numerosas monografías científicas y del libro “Campanas de la historia” (Moscú, 1996). Sus intereses científicos se centran en la metodología de los estudios histórico-sociales, teoría e historia de sistemas sociales complejos, particularidades del sujeto histórico, fenómeno del poder (y la lucha mundial por el poder, información y los recursos

Chavarría cerca de concluir biografía novelada de Raúl Sendic




Daniel Chavarría, Premio Nacional de Literatura, da los toques finales a una biografía novelada del revolucionario uruguayo Raúl Sendic, el legendario fundador del Movimiento de Liberación Nacional Tupamaro, un libro que espera sea un éxito editorial.
Al menos la lectura de uno de los capítulos de esa obra en preparación cautivó al grupo de fieles que acudió a la Asociación Cubana de Naciones Unidas para dialogar con el escritor.
Chavarría se confesó atraido por la historia de Sendic, y quiso contarla con la amenidad que proporciona la novela, la misma que le falta a “los libracos que solo leen, si acaso, los viejos militantes”, señaló.
“Me propuse escribir esta novela con la máxima amenidad posible, para que sea leída con voracidad, pero respetando el pensamiento de Sandic”, dijo el autor.
La prosa tiene mucho del lenguaje rioplatense y del bahiano de la frontera entre Uruguay y Brasil, donde comenzó la lucha de Sandic.
Respecto al uso de elementos de ficción, Chavarría los consideró lícitos y plausibles en el género biográfico, porque da credibilidad a los personajes y las situaciones en un determinado contexto.
En tal sentido, reconoce como historia a los grandes hechos imposibles de negar, pero el resto está lleno de falsedades y de subjetividades, con “más literatura que realidad”, dice.
Protagonista de una vida intensa y aventurera, Chavarría aseguró que igual habría sido un buen escritor de gabinete, porque sabe documentarse e investigar con los que saben.
El autor de Allá ellos y Una pica en Flandes piensa que sus libros sobre temas cubanos son creíbles porque ha logrado un equilibrio entre la crítica y el encomio de la realidad.
Considera que su mejor novela es El ojo de Cibeles, por eso a los que comienzan a leerlo ahora les recomienda empezar por otros libros de su vasta obra, que incluye clásicos del policial como Joy.
A punto de cumplir 80 años de edad, Chavarría admite que la vejez es triste, pero disfruta el privilegio de vivir y lo hace con gran intensidad a través de sus personajes.
Coleccionista de dicharachos y profundo conocedor del idioma español, el exitoso escritor asegura que las ideas le surgen en cualquier lugar, pero las musas solo vienen cuando está trabajando.

Charly Morales Valido

jueves, abril 25, 2013

Into the fire - Las víctimas ocultas de la austeridad en Grecia




Into the fire es un documental impactante que muestra la situación de los refugiados y los inmigrantes en Atenas. Se ha lanzado a través de YouTube, y en diferentes idiomas, para tratar de extender lo más posible su distribución por todo el mundo. Del mismo modo su financiación se llevó a cabo mediante financiación colectiva.
El documental tiene una duración de 40 minutos y ha sido dirigido por Guy Smallman y Kate Mara.

Cuestión de tener memoria




Hace diez años del inicio de la guerra contra Iraq. La ONU se negó a dar su aval porque no veía claro lo de las armas de destrucción masiva que Estados Unidos decía insistentemente poseía Saddam Hussein y que hoy se reconoce nunca existieron.
Las calles del mundo se llenaron en protesta contra la guerra. Tres jefes de gobierno se juntaron en las islas Azores y decidieron por su cuenta llevar la libertad a Iraq en desafío a la ONU y a la opinión pública internacional. George W. Bush, Tony Blair y José María Aznar -los reunidos en las Azores- son vistos ahora por gran parte de la humanidad como criminales de guerra; responsables de haber desatado, sobre la base de mentiras, un conflicto que ha costado hasta hoy la vida de 1 455 590 personas, según la revista estadunidense Foreing Policy.
Muchos dicen que la primera víctima de esa guerra fue la verdad. En Iraq el Pentágono instauró la práctica de los “corresponsales empotrados” en las tropas invasoras, entre los que estuvieron ilustres escritores como Mario Vargas Llosa que publicaba sus crónicas iraquíes en el diario español El País. Para los que no aceptaron empotrarse y ejercer un periodismo independiente hubo fuego y muerte desde las armas estadounidenses. Así, un tanque norteamericano disparó en Bagdad contra el Hotel Palestina desde donde filmaban varios medios internacionales, murieron los cámaras José Couso (español) y Taras Protsyuk (ucraniano).
A pesar de reiteradas denuncias no se ha podido hacer justicia en el crimen del Hotel Palestina. Los documentos secretos de la embajada norteamericana en Madrid muestran que el gobierno español de Aznar, y su sucesor Zapatero, aceptaron presiones estadounidenses para dejar en la impunidad el crimen contra el cámara español asesinado en Bagdad.
Ayer en Madrid, Javier Couso, el hermano de José, fue impedido de participar como periodista acreditado en un encuentro con la bloguera cubana Yoani Sánchez que publica sus crónicas desde La Habana también en El País.
Tampoco en México Yoani aceptó reunirse con familiares de periodistas asesinados. Ella es la colaboradora de una embajada estadounidense más referenciada -siempre elogiosamente- en los cables secretos del Departamento de Estado publicados por Wikileaks, los diplomáticos estadounidenses en La Habana llegaron hasta a construirle una falsa entrevista con Obama.
Aznar, que en el momento en que arreciaban los bombardeos de la OTAN contra Libia pidió aplicar a Cuba la misma fórmula, recibió ayer a Sánchez y le aseguró su “compromiso permanente” por la libertad de la Isla. Antes Vargas Llosa había definido a Yoani como “la persona que encarna más que nadie en América Latina el amor a la libertad”.
Aplausos en las Embajadas de Estados Unidos, abrazos de Aznar y elogios de Vargas Llosa. Sólo hay que tener memoria para saber qué libertad nos traerá quien no quiere saber de justicia para periodistas asesinados y se retrata feliz con uno de los que apretó el botón que le costó a la humanidad un millón de vida.

Iroel Sánchez
La pupila insomne

miércoles, abril 24, 2013

Venezuela: ¿qué economía para la “revolución dentro de la Revolución”?



Salvada la fase crítica de la encrucijada electoral en Venezuela el chavismo debe ahora enfrentar en Venezuela numerosos retos económicos. En un país en el que existe una importante correlación entre la percepcion económica personal y la intención de voto, muchos analistas han desdeñado el impacto del alza de los ultimos meses de inflación y el desabastecimiento en la perdida de votos de Nicolás Maduro.
Lo cierto es que tanto medidas apresuradas como un evidente ataque económico orquestado desde la intacta maquinaria económica opositora -especialmente en el área agroalimentaria (1), ya impactaron negativamente en los últimos meses en la capacidad adquisitiva de los asalariados venezolanos. Fracasada la primera fase del golpe mediático de la oposición todo hace prever un recrudecimiento de este eficaz cerco económico al respaldo político, un ataque organizado con el fin de erosionar el apego de las clases populares al gobierno bolivariano que se debate entre la profundización de medidas socialistas y un pacto de no agresión con quienes pueden cercar a la población “por hambre”.
Es por esto que el eje del debate en Venezuela se sitúa progresivamene en el ámbito económico en general y torno a los problemas de inflación, devaluación, política cambiaria y actualización salarial en particular (2).
Sin duda la más controvertida de las medidas adoptadas por el Gobierno en los últimos meses ha sido la devaluación operada el 8 de Febrero. Si bien esta medida no es más que la respuesta natural al efecto del excesivo represamiento de la depreciación que el cambio fijo produjo sobre la divisa venezolana -que se mantuvo a paridad fija por dos años mientras la inflación acumulada en ese periodo superaba el 50%-, lo cierto es que la apertura de los diques ha supuesto una coartada idónea para cualquier agente con capacidad para fijar precio en Venezuela, y todos se han lanzado a actualizar sus tarifas proporcionalmente a la devaluación, obviando la limitada influencia de las importaciones en el PIB venezolano, menos de un 18% (3).
Efectivamente, cualquier venezolano es consciente de que sus bolívares -con los que se “compran” divisas”- se deprecian anualmente y por tanto “puede comprar” menos con ellos. El Estado lucha denodadamente por evitar esta depreciación – o lo que es lo mismo, la inflación – fijando los precios de todos aquellos productos cuyas tarifas controla, a saber, el combustible, los servicios eléctricos, algunos productos alimentarios y ….. también lo hace con el dólar.
No obstante, el exíguo control sobre el conjunto de una economía en la que los oligopolios financieros y productivos siguen en manos privadas, torna ineficaces los controles estatales al alza de precios.
De este modo, al igual que los productores privados exigen una revisión de los precios al alza presionados por las tensiones inflacionistas, el propio Estado se ve incapaz de seguir financiando el déficit de tarifa de un producto costoso como es el billete verde. La devaluación por tanto responde simplemente a la actualización de precios de un producto más, en este caso el dólar.
El problema estriba en que el valor de cambio de esta moneda, al igual que sucede con el precio de los combustibles y con el salario mínimo, es un precio referencial en la economía y por tanto su actualización agrava la tensión inflacionista que el Estado se ve, cual Sísifo, incapaz de contener.
No es la devaluación por tanto la causa de la inflación, sino al contrario, su consecuencia. Efectivamente, si tratamos de descubrir cual es el motor de la inflación, pareciera que paradójicamente uno de los factores explicativos fundamentales - al margen de la feroz resistencia de los oligopolios a ver mermadas sus exorbitantes tasas de ganancia- no es otro que la persistente y benéfica política de redistribución de la riqueza del chavismo, que se ha centrado principalmente en 1) redirigir la inyección de la riqueza petrolera al tiempo que 2) trataba de aumentar la producción -a un ritmo que resultó siempre menor que la primera-.
Y es que frente a economías en las que las rentas proceden exclusivamente del trabajo o el capital, la economía venezolana cuenta con un ingreso extraordinario que no es otro que el petrolero. El notable incremento del poder adquisitivo de los trabajadores, que ha favorecido un extraordinario crecimiento de la demanda agregada en el país, se ha correspondido en realidad con una redistribución de este ingreso extraordinario y no con una recomposición de las relaciones capital-trabajo que hubiera podido atajar el desequilibrio entre rentas salariales y del capital y consecuentemente, en lugar de expandir la demanda, la hubiera redistribuido -desde sectores especulativos y suntuarios a aquellos de consumo básico.
Efectivamente, el Estado Venezolano, en la pasada década, ha invertido gran parte del superavit de la balanza comercial -los excedentes del petróleo- en mecanismos que ensanchan la capacidad de consumo y satisfacción de necesidades de las clases populares. Lo ha hecho por distintas vías: 1) contratando trabajadores en el sector público para cubrir servicios y derechos sociales desasistidos en la cuarta república, 2) cubriendo rentas básicas a sectores desfavorecidos tales como adultos mayores sin pensión contributiva, 3) liberando salario de la renta familiar con servicios públicos gratuitos de educación, sanidad y recientemente vivienda, 4) aumentando salarios mínimos por encima de la inflación, así como un largo etcétera.
Esta enorme inyección de poder adquisitivo habría sido absorvida por dos vías fundamentalmente 1) la creciente importación y 2) el aumento de la producción.
La primera se encontraba tocando techo ya en 2012 (4) mientras que la segunda no sólo no ha logrado acompañar el crecimiento de la capacidad adquisitiva sino que incluso ha mostrado algunos índices en rojo – por ejemplo en la producción metalúrgica, el segundo rubro en importancia exportadora del país (5).
Este comportamiento se mostró de forma especialmente acusada en 2012, año en el que asistimos a un extraordinario aumento del poder adquisitivo (6) - que hizo crecer la demanda pública y privada en un 7%-, cubierta con adelantos presupuestarios que mermaron la capacidad de liquidez del BCV (7) y aumentaron el déficit público.
El límite de la capacidad de “adelantar” nos situó en presencia del techo en la capacidad importadora (8) lo que a la postre ha acompañado el ataque económico opositor con un “brote de escasez” a principios del año. No se trataría de que hay menos productos en los anaqueles que antaño sino que, contándose con los mismos, la población tiene mayor capacidad para retirar gracias al incremento de la masa monetaria distribuida en sus bolsillos (9) y que, debido a las políticas correctas que represan la inflación, su poder adquisitivo no se habría “devaluado” en términos equivalentes.
El Proceso venezolano por tanto pareciera encontrarse en este preciso momento ante dos problemas económicos; el primero un “exceso” de poder adquisitivo de los trabajadores, que no resulta sostenible al nivel de 2012 sin cambios económicos estructurales, y el segundo el que se habría encontrado un techo en su política de mejora de las condiciones de vida de sus ciudadanos, un techo delimitado por 1) los límites de la renta petrolera y 2) la capacidad actual de incrementar la producción interna.
Ante esta situación se abren nuevos escenarios que ofrecen distintas posibilidades para superar el impass. Algunas son meras optimizaciones del modelo de redistribución de la renta petrolera mientras que otras apuntan a transformaciones estructurales:
El intento de sostener la progresión redistributiva mediante el endeudamiento público. Ésta sería una opción a considerar, teniendo en cuenta que, al margen de lo que anuncian las lecturas neoclásicas, Venezuela tiene un nivel de endeudamiento relativamente bajo respecto a su capacidad de honrarla. Efectivamente, un reciente estudio del reputado think tank norteamericano CEPR10 recordaba que la la deuda pública venezolana, según el FMI se situaba en el 45.5% del PIB, relativamente baja si la comparamos con la de la UE – una economía con una balanza comercial menos excedentaria que la venezolana (11) que ralla el 82.5%. Si atendemos a la capacidad de respuesta ante el servicio de la deuda éste es exclusivamente del 4.1% de las exportaciones lo que sin duda nos dibuja un horizonte de sostenibilidad. El endeudamiento permitiría seguir incrementando los salarios directos, indirectos (Misiones) y diferidos (pensiones) en el medio plazo, confiando en tanto en la efectiva puesta en práctica de otras medidas estructurales.
Capturar parte de los 15.000 millones de dólares de la renta petrolera que se estarían escapando por distintas vías. Esta pareciera ser una de las líneas centrales de la política económica de Nicolás Maduro que ya habría reformado en profundidad el esquema de gestión de divisas del país, eliminando el SITME y creando un nuevo organismo plenipotenciario sobre el sistema principal, CADIVI. El mensaje de guerra frontal a la corrupción y el burocratismo – ha llegado a utilizar los términos “traidores” o “guillotina” para aquellos que sean descubiertos en estas prácticas- apuntaría a que esta es parte esencial de la estrategia.
Incrementar la capacidad productiva. Es otra de las apuestas seguras del Presidente Maduro, que ha hecho un fuerte énfasis en la Eficiencia -programa bautizado como Gran Misión Eficiencia o Nada, rescatando palabras del Presidente Chávez-. La capadidad instalada del parque agrícola e industrial venezolano están por debajo de sus niveles de producción óptimos.
Un incremento en la eficacia y eficiencia de las gerencias de los sectores productivos en manos del Gobierno -que no son menores- podria muy bien constituir un revulsivo a medio plazo para las expectativas económicas del país.
Efectivamente, por sólo poner un ejemplo, un sector crucial como el de la minería ha ido disminuyendo su aportación al PIB hasta en 2 puntos en los últimos años. Nicolás Maduro ha apuntado ya al endurecimiento de las exigencias de cumplimiento productivo y de apego a la moral revolucionaria de los trabajadores de todo el sector público -con especial atención al sector minero del área de Guayana-, que como decimos habría mostrado su laxitud incluso en momentos tan críticos como el preelectoral agosto de 2012 (12).
Considerar los límites del actual modelo - si no se adoptan medidas estructurales - y sostener un status quo sin aceleraciones del proceso de redistribución. Esta línea, requeriría la disolución de cierta burbuja salarial/monetaria creada en 2012 y sin duda traería consigo un recrudecimiento de la conflictividad laboral y el inicio de una línea de fractura entre la clase trabajadora y la dirección política del proceso revolucionario. Medidas de este corte sin duda reforzarían la campaña mediática opositora y mejorarían su respaldo en sectores populares por lo parece poco probable que se adopten.
Emprender un proceso de redistribución efectivo de la capacidad adquisitiva atacando a los núcleos de poder económico del capital. Se trataría de abordar la tarea muchas veces postergada por presiones internas y coyunturas electorales y, con un horizonte de estabilidad de al menos 3 años en el peor caso -considerando un posible revocatorio promovido por la oposición-, afrontar medidas que realmente apunten a la redistribución no ya de la riqueza petrolera sino de la relación entre las rentas del capital y trabajo:
1. Mediante la transformación de la fiscalidad del país para convertirla en un motor de redistribución. Las posibilidades en este área son enormes. Un estudio reciente de la CEPAL (13) ha calculado la presión tributaria potencial de los países latinoamericanos sobre la base de su PIB per cápita (PPA), contrastándola con el valor efectivo de la misma. De este modo, se encontró que durante el periodo 2007-2008 el promedio de la región arroja que la presión tributaria efectiva se encuentra en torno a los 3 puntos del PIB por debajo respecto a su verdadero nivel potencial, con algunos casos destacados entre los que se encuentra Venezuela con un saldo negativo de -8,3% del PIB respecto del potencial que le correspondería de acuerdo a su PIB per cápita. En cuanto a progresividad el mismo estudio de CEPAL establece que el 10% más rico de la población tuvo una participación promedio en el ingreso de sólo un 28% aproximadamente. Los impuestos indirectos además superan en recaudación, con un promedio del 74,28% de la recaudación total a los directos, los cuales presentan un promedio de 24,83% durante el periodo 1994-2012. Entre los impuestos indirectos el IVA interno es el que tiene más peso con un valor promedio de 53,19% de la recaudación neta.
2. Reduciendo la tasa de ganancia del capital con mecanismos de control -como los controles de precios- que eviten que los capitalistas puedan reaccionar ante cualquier medida económica del gobierno repercutiéndola en los precios para recuperar su tasa de ganancia. Esta línea estaria siendo anunciada por la Ley de Control de Precios de Vehículos Nuevos y Usados y por el impulso a la Ley Antimonopolios, que incluiría su prohibición y con ello la democratización económica en Venezuela..
A buen seguro la salida al punto crítico en el que se encuentra la economía venezolana será a un compendio de las distintas opciones. El que primen las opciones de transformación estructural o aquellas que se limitan a optimizar el modelo de redistribución de la renta petrolera definirá el futuro de este Proceso y su horizonte. No está por tanto en juego la viabilidad de un Gobierno chavista, que tendría buenas perspectivas y amplias posibilidades de maniobra, sino si éste agotará su avanzar en la actual etapa socialdemócrata de ampliación de derechos sociales y políticos -apoyada en la renta petrolera- o por contra seguiremos avanzando a una genuina democracia socialista del s.XXI.

Sergio Pascual

Notas

(1) En el que destaca la hegemonía de POLAR, un megamonopolio que surte la mayor parte de los bienes preferidos de la canasta básica de todos los venezolanos, desde la harina PAN para hacer arepas hasta el limpiaplatos Las Llaves pasando por las cervezas más bebidas y las mantequillas y aceites más consumidos.
(2) El mismo día 23 de abril, sin ir más lejos, a 8 días del triunfo de Maduro y con la oposición política en plena discusión sobre la legitimidad del proceso electoral, la prensa opositora -Últimas Noticias, el diario más leído del país- ya marcaba pauta señalando a portada completa que 3 retos tienen los “cerebros” de la económia: frenar la inflación, producir más y aflojar las divisas.
(3) Calculos propios a partir de datos del Banco Central de Venezuela.
(4) Las importaciones se incrementaron a US$ 59.339 millones en 2012 desde US$ 46.813 millones en 2011.
(5) La producción de Aluminio procesado en febrero, mostrada por Alucasa tuvo un decrecimiento de 21,7% interanual y Cabelum, mostró un retroceso de 55,4% para el mismo periodo. Las ventas totales de aluminio Alcasa – Venalum al mes de diciembre de 2012 mostraron un descenso de 74% respecto al mismo mes del año anterior.
(6) El aumento salarial del 30% estuvo 10 puntos por encima de la inflación del año,situada en 20,1%
(7) Las cifras oficiales registraban que al cierre del tercer trimestre las reservas líquidas se ubicaban en 2 mil 242 millones de dólares, magnitud que representa un descenso de 60% respecto a enero de este año y de 93% en cuatro años.
(8) El INE calculaba que el peso relativo de las importaciones alimenticias entre octubre de 2011 y 2012 había pasado de 31,93% a 30,55%
(9) La Liquidez Monetaria (M2) alcanzó Bs. 744.554 millones al cierre de la semana del 15 de marzo. Presenta una variación interanual en términos nominales de 59,19% y cuando toma se descuenta el efecto inflacionario al mes de febrero, el crcimiento de la liquidez real se ubica en 30,4%.
(10) http://www.cepr.net/index.php/publi...
(11) La balanza comercial acumulada al cierre del 2012 (exportaciones menos importaciones) reflejó un superávit de US$ 38.001 millones, debido a mantenerse el nivel de exportaciones al alcanzar US$ 97.340 millones, superior al 2011 que sumó US$ 92.811 millones.
(12) En el mes de agosto de 2012 la producción de Acero Líquido de Sidor y Sidetur disminuyó en 27,5% en relación al mismo mes de 2011, y disminuyó en 14,9% frente al mes anterior. En ese sentido la producción de agosto se situó en 163.916 MTM, entre tanto, las ventas anualizadas se ubicaron en 2.107 millones de toneladas métricas, frente al dato de agosto 2009, de 4.134MTM, siempre según las propias empresas. La producción de oro por otro lado mostró un descenso al mes de diciembre de 62,2% respecto al mes de enero de 2012.
(13) http://www.eclac.cl/cgi-bin/getProd...

EEUU: La tragedia del maratón de Boston



Boston, 17 de abril 2013- Dos días más tarde, todavía aturdido por la horrible escena de dos bombas que dispersaron a las multitudes festivas que animaban a los corredores que cruzaban la línea de llegada de la 117ª marcha de la maratón de Boston, los residentes de la zona de Boston están preguntándose "¿Por qué?"
Nadie ha dado un paso adelante para reclamar la responsabilidad. Ningún sospechoso ha sido identificado. Las autoridades informaron que ningún indicio de amenazas había llegado a su conocimiento de antemano. [Nota del Editor: Este artículo fue escrito poco antes de señalarse como sospechosos a dos jóvenes de origen checheno, uno de ellos resultó muerto por disparos de la policía y el otro, aparentemente y hasta el momento, permanece prófugo].
Un área de doce manzanas del animado distrito de negocios del centro permanece cerrada mientras los investigadores continúan peinando la zona en busca de pruebas y pistas.
Las pruebas también se obtienen de los cuerpos de las víctimas que permanecen hospitalizadas, algunas sometidas a múltiples cirugías para detener el daño y eliminar la metralla. 3 personas han muerto hasta el momento, incluyendo un niño de 8 años de edad, y 176 resultaron heridas, al menos 17 de gravedad. Muchas de las víctimas perdieron extremidades, o partes de las extremidades, en las explosiones. Al menos 10 fueron sometidas a amputaciones quirúrgicas.
Los investigadores ahora dicen que han determinado la naturaleza de las armas de fabricación casera utilizadas: ollas a presión de 1,6 litros con tapas bien ajustadas, llenas de pólvora, clavos y bolas de metal, posiblemente detonadas por fusibles electrónicos. Los dispositivos fueron dejados en la acera, en medio de una multitud de espectadores, escondidos dentro de bolsas de lona de nylon negro, y luego detonados a distancia o de forma retardada. La tapa de un dispositivo fue encontrado en un tejado.
Pero las bombas detonaron con más potencia cerca del suelo, produciendo principalmente lesiones horribles en las piernas.
El Día de los Patriotas es un día festivo estatal en Massachusetts, en conmemoración de las batallas de 1775 de Lexington y Concord y del "Paseo de medianoche de Paul Revere", que marcaron el comienzo de la Guerra de Independencia contra el dominio colonial británico. Mientras que las representaciones de la batalla en las ciudades cercanas atraen a muchos espectadores, la pieza central de la celebración anual es el maratón de Boston.
23.336 corredores de todas las edades, de todos los Estados y de otros 72 países tomaron la salida la mañana del lunes. Cientos de miles de espectadores se alinearon a lo largo de las carreteras que completan las 26,2 millas para animar a los participantes.
Decenas de miles de personas llenaron la zona urbana que rodea la línea de meta en el centro de Boston, muchos esperando felicitar a amigos y familiares por haber completado con éxito la carrera agotadora, la joya de la corona de las carreras competitivas de larga distancia.
Durante varios años, este escritor trabajó sólo a una manzana de distancia de la escena del atentado, y conoce muy bien el aire de emoción y de júbilo impresos de las inmensas multitudes que pueblan la zona alrededor de la línea de meta del maratón de Boston. Aunque todavía estamos sin una explicación de lo que pasó y por qué, no puede haber ninguna justificación para un acto tan cobarde como éste.
La primera víctima mortal de las explosiones fue identificado como un niño de 8 años de edad, Richard Martin, cuya fotografía ha circulado ampliamente. La foto muestra a Martin sosteniendo un cartel que hizo en la escuela, donde se leía: "Que no se haga más daño a las personas" y "paz". La madre de Martin permanece hospitalizada con una lesión cerebral, y su hija de 6 años de edad, la hermana de Martin, perdió una pierna.
Krystle Campbell, de 29 años, hija de un miembro de la agrupación Local 26 del sindicato UNITE HERE, fue la segunda persona identificada.
La tercera muerte fue la de Lu Lingzi, 23, de Shenyang, china. Ella era estudiante de posgrado de la Universidad de Boston.
Una foto ampliamente distribuida mostraba a Jeff Bauman, de 27 años, con ambas piernas con heridas irreparables, mientras lo llevaban a la tienda médica acompañada de un hombre con un sombrero de vaquero, Carlos Arredondo.
Arredondo es costarricense de nacimiento, perdió un hijo en la guerra de Irak en 2004 y a otro en un suicidio posterior, y se ha convertido desde entonces en un conocido activista contra la guerra de EE.UU. en Irak y Afganistán. Bauman se está recuperando de la doble amputación.
Arredondo es sólo uno de los muchos que entraron en acción de inmediato para ayudar a los damnificados por la explosión inicial.
En efecto, la solidaridad tanto con los heridos como con los corredores varados, que permanecían temblando y sin contacto ni recursos, vino inmediatamente de los espectadores y residentes a lo largo del recorrido del maratón.
Una corredora fue entrevistada por el diario Boston Globe:
"Muy pronto la mayoría de los corredores entendieron la gravedad de lo sucedido", dijo Gates, que participaba en su novena Maratón de Boston y su 43 carrera de maratón general. "Estaban contentos al ver que estábamos a salvo y nos pusieron al tanto del panorama de inmediato."
Ella dijo que le pidió prestado a un espectador un teléfono móvil para que pudiera alertar a su familia de que se encontraba bien.
"Nunca he visto tanta generosidad", dijo. "En el camino de regreso recibí varios ofrecimientos de los estudiantes universitarios para que utilizara sus teléfonos móviles o me preguntaron si quería agua o café."
Y otro:
"La gente en esta ciudad han sido increíble", dijo Glenn Sheehan, de 50 años, un corredor nacido en Wakefield y que ahora vive en Carolina del Sur. 'Déjame que te dé comida, déjame que te dé agua'- así ha sido toda la tarde ".
Numerosos tweets a Boston.com ilustran algunas de las muestras de apoyo:
"Un corredor me acaba de decir que ha sido detenido en numerosas ocasiones por los bostonianos preguntándole si necesita una cama o una ducha."
"Segundos después de la bomba, antes de que el humo se disipara, la gente estaba derribando las vallas para ayudar, para atender, para salvar."
"En poco menos de una hora, más de 2.000 personas se han ofrecido como voluntarios para llevarse gente a su casa por si necesitan ayuda."
"Gracias a la generosidad de nuestros donantes no necesitamos sangre en este momento.-CruzRoja"
La tienda médica de la Asociación Atlética de Boston, que cuenta con personal médico voluntario para tender a los maratonistas exhaustos y deshidratados, de repente se transformó en un hospital de campaña. Los corredores que también eran médicos y enfermeros se ofrecieron voluntarios sobre la marcha, y se pusieron rápidamente en acción.
El Boston Globe informaba:
Roupen Bastajian, un policía estatal de Smithfield, RI, acababa de terminar la carrera cuando escuchó las explosiones.
''Empecé a correr hacia la explosión. Y había gente por todo el suelo", dijo. "Empezamos haciendo torniquetes y comenzamos a atar las piernas. Mucha gente amputada. ...Por lo menos a 25 a 30 personas les faltaba una pierna, o un tobillo, o las dos piernas "
En el Hospital General de Massachusetts, Alasdair Conn, jefe de los servicios de emergencia, dijo: "Esto es algo que nunca he visto en mis 25 años aquí ...esta enorme carnicería entre la población civil. Esto es lo que se espera ver en una guerra ".
Era como una escena de guerra, pero con un adversario desconocido. La especulación ha recorrido toda la gama aquí, con los comentaristas de derecha arrojando su basura racista habitual, pero el sentimiento predominante ha sido no sacar conclusiones, sino más bien esperar y ver qué pruebas se convierten en evidencias.
En esta situación, las autoridades políticas han sido, en su mayoría, reticentes en culpar a alguien. El jefe de policía de Boston, Ed Davis, salió en varias ocasiones en el período inmediatamente posterior a la noche del lunes para desacreditar los falsos informes de prensa sobre la detención de un joven estudiante saudí como sospechoso. Fue, de hecho, una víctima del atentado, y es considerado un testigo.
El presidente Obama, a su vez, utilizó términos muy medidos en su discurso inicial sobre el atentado, evitando incluso utilizar deliberadamente los términos "terrorismo" y "terrorista".
Una razón para dudar de culpar a una conexión exterior es que el Día de los Patriotas coincidió este año con el pago de un impuesto federal: el vencimiento del pago del impuesto sobre la renta en Estados Unidos. Esta fecha fue siempre un objetivo de la actividad política de la derecha en el pasado. Se encuentra cerca de la fecha en que se produjo el asalto criminal contra la secta religiosa Davidiana en Waco, Texas, que fue ordenado por Janet Reno, Fiscal General de la Nación del entonces presidente Bill Clinton, donde murieron 76 hombres, mujeres y niños, el 19 de abril de 1993. Este hecho fue señalado como el móvil para un atentado derechista en venganza que se produjo dos años más tarde en el edificio del FBI en Oklahoma City, matando a 168 personas e hiriendo a 680. La sospecha de una posible participación de la derecha local en el atentado de Boston se ha incrementado en las últimas 24 horas por la interceptación de cartas impregnadas de ricina dirigidas al senador Richard Wicker y al presidente Obama. La ricina es un veneno natural, que no tiene cura conocida.
Las autoridades también han intensificado las medidas de seguridad en el transporte y los edificios públicos. Los pasajeros de Boston fueron avisados por el gobernador Deval Patrick el lunes por la noche que esperaran inspecciones de sus pertenencias en cualquier momento. Un vuelo de Boston a Chicago se retrasó ayer, cuando dos hombres fueron sacados para un interrogatorio, volvieron al vuelo, y luego fueron expulsados de la aeronave, al parecer debido a que otros pasajeros se alarmaron por su agitación subsiguiente y por hablar en un idioma extranjero.
Pero los atentados del lunes en medio de una presencia policial masiva, ponen de manifiesto que ningún tipo de regimentación ni de suspensión de las libertades civiles es capaz de impedir este tipo de actos viles. Los medios y los conocimientos necesarios para construir y desplegar esas armas, como las que explotaron en Boston, están disponibles gratuitamente. Nunca puede haber suficiente vigilancia para evitar nuevas situaciones como ésta, y nunca suficientes policías para controlarnos a todos. Y mientras existan las actuales condiciones sociales -de gran riqueza al lado de la abismal pobreza - que produzcan la enorme alienación que existe, el racismo, el abuso físico, la violencia y las enfermedades mentales no tratadas, una existencia segura para todos seguirá siendo inalcanzable.
Irónicamente, el último kilómetro del recorrido del maratón de 26.2 millas se dedicó a las 26 víctimas de la masacre de la escuela primaria Newtown, CT,. Como explicamos en ese momento:
La gente en todo el mundo está profundamente entristecida y justificadamente indignada de que tantos niños y maestros inocentes hayan visto apagarse sus vidas sin sentido. El propio presidente Obama tuvo que contener las lágrimas al hablar con la prensa sobre este incidente. Y, sin embargo, los incidentes de violencia masiva, de violación, de tortura y de asesinato son la realidad de la vida cotidiana de millones de personas en todo el planeta, una realidad que es muy a menudo el resultado directo de la política exterior de Obama. Con este terrible ataque, la barbarie que acecha a gran parte del mundo se ha abierto camino en la comunidad plácida y próspera de Newtown, un pequeño pueblo como tantos otros del país. No existe ningún lugar seguro conforme el capitalismo se hunde cada vez más en la crisis, trayendo consigo consecuencias aún más trágicas.
Es sólo con el desarrollo y la extensión del tipo de solidaridad humana demostrada por muchos de los habitantes de Boston en el período inmediatamente posterior a este horror que podremos eliminar el flagelo del terrorismo. Esto significa permanecer unidos contra todas y cada una de las injusticias. Esto significa defender la solidaridad con todas las víctimas, en todo el mundo, del mismo tipo de violencia que experimentamos el lunes. Eso significa llamar al orden contra el uso de nuestro gobierno de las armas tales como los drones (aviones no tripulados que lanzan bombas) contra la población civil de Pakistán, Irak y de otros lugares. Y esto significa, sobre todo, la construcción de una dirección marxista para la clase obrera que pueda utilizar su fuerza para finalmente liberar a la humanidad de la sociedad decadente que el capitalismo nos ha entregado.

Steve Iverson

El hombre que revolucionó el Siglo XX



La Verdad Obrera entrevistó a Cecilia Feijoo y Demian Paredes, integrantes de la comisión responsable de esta nueva publicación de Ediciones IPS y el CEIP “León Trotsky”.

¿Cómo surgió la idea de volver a editar una recopilación de textos de Lenin?
Demian Paredes: Desde el equipo de camaradas que venimos militando en el terreno de la lucha ideológica y en la edición de libros nos pareció que hay una serie de textos clásicos que en otra época eran de fácil acceso para la militancia pero que ahora se encuentran casi “desaparecidos” de las librerías comerciales, y también de las librerías de los partidos de izquierda. Un caso es Lenin, quien es una referencia indiscutida para aquellos que luchamos por la revolución social pero que las nuevas generaciones conocen más por los usos del lenguaje político y por los odios que aún genera en la prensa conservadora, liberal o progresista, así como en las aulas universitarias, más que por una lectura sistemática de su obra.
Cecilia Feijoo: Estamos presentando solo una “pequeña” selección… de casi 1.200 páginas, de un hombre que se llamaba a sí mismo publicista y que a través de su rol como dirigente marxista en los acontecimientos que dieron origen al primer Estado de los trabajadores concentró una experiencia fundamental. Veíamos que con la militancia heredamos parte de un lenguaje político sustancial, que llevó a los marxistas europeos años, décadas de debates y experiencias con el “movimiento revolucionario real”, y que utilizamos muchas veces sin conocer su génesis y lugar histórico. Esto muestra para nosotros que el leninismo no es una “lengua muerta”, que tiene vitalidad para la práctica y las coordenadas de una política revolucionaria, y por ello nos parecía que había que ofrecer una recopilación de sus principales textos.
¿Cómo organizaron el material a publicar y qué los llevó a incluir determinadas obras y otras no?
DP: Fue una tarea difícil y la fuimos definiendo tomando el criterio de dar cuenta de genealogías y contextos históricos para combatir el discurso que hoy la prensa burguesa y los historiadores reaccionarios (del tipo de Robert Service) se encargan de difundir. Por ejemplo: que Lenin era “un dictador” o que “no valoraba” el papel de los trabajadores en la lucha revolucionaria. Respecto a esto último algunos sectores autonomistas y populistas afirman que en el ¿Qué hacer? Lenin sobrevalora el papel del partido como guía revolucionario, dejando de lado la experiencia de los trabajadores; en definitiva, que no tiene confianza en ellos. Estas cosas se han dicho una y otra vez, pero basta leer el texto para darse cuenta de que Lenin está discutiendo con aquellos socialdemócratas que dicen que los trabajadores tienen un “gran valor” sólo en la lucha económica, sindical. Lenin debate contra ellos planteando que es necesario que los trabajadores participen de la lucha política y que sólo lo podrán hacer desde el punto de vista de sus intereses de clase a través de la lucha por un partido revolucionario. Además este era un momento particular de la socialdemocracia rusa, que estaba dispersa y desorganizada; de ahí que Lenin inste a que los obreros e intelectuales se transformen en “políticos profesionales” capaces de conocer “las artes” de la política marxista. Su interés no era subordinar la lucha de los trabajadores al partido sino potenciarla, y para ello era necesaria una organización.
CF: Optamos por editar en el tomo uno las discusiones de Lenin previas a la revolución de 1917, siguiendo el curso de los debates de la socialdemocracia y del surgimiento del bolchevismo. Sabemos que es más popular leer los momentos triunfales de 1917, cuando la esperanza de la superación de la sociedad capitalista se entreabrió para millones, pero nos pareció que la etapa previa, cuando Lenin planteó “tareas preparatorias”, era de vital importancia, ya que nuestra situación se parece en varios aspectos a aquella de preparación, a los prerrequisitos que necesitamos conquistar en la lucha por un partido revolucionario. Un poco volviendo a lo que planteábamos, aparecen en este tomo definiciones como las de “jornadas revolucionarias” o “ascenso de huelgas”; definiciones que nosotros como corriente hemos utilizado (por ejemplo la primera) para referirnos a la serie de “actos” que compusieron las jornadas de diciembre de 2001 en Argentina.
Entonces el objetivo de los tomos es restituir ciertas verdades que expresa la obra de Lenin frente a las deformaciones y acusaciones, y por otro mostrar la vitalidad que mantiene su legado. Desde este punto de vista ¿qué quieren destacar del tomo dos de las Obras selectas?
CF: Bueno, hay dos expresiones que definen este tomo que son revolución proletaria y dictadura del proletariado. Aparecen una y otra vez en los textos de Lenin, que van de su llegada a Rusia en abril de 1917 hasta su muerte en 1924. Este es sin duda su período más polémico porque no sólo impulsa al Partido Bolchevique, y a través de él a las masas obreras, a tomar el poder en sus manos en alianza con los campesinos, sino que avanza en una serie de medidas que van a dar origen al primer Estado de los trabajadores de la historia del siglo XX. Obviamente la burguesía no le perdona a Lenin haber proclamado la paz y haber puesto fin a la Primera Guerra Mundial, no mediante acuerdos diplomáticos secretos, sino mediante proclamas y decretos en Rusia donde se expropiaba a los terratenientes, repartiendo la tierra los campesinos; decretando la expropiación de las fábricas a la burguesía; así como expropiando al capital financiero internacional al declarar la deuda pública del Estado ruso anulada. Que los ricos y sus representantes lo odien, y vean en él un hombre que atacó la “libertad”, es decir su libertad de enriquecerse a costa del pueblo, habla –por supuesto– bien de Lenin. Leyendo sus textos uno percibe las tensiones de ese momento en el que los trabajadores –que hoy solo tienen el lugar subordinado de “productores” de mercancías o de simple masa de maniobra de la política burguesa– están en el poder y deben reorganizar la economía y la sociedad en función de sus intereses. Son momentos muy difíciles y también de muchas esperanzas de esos trabajadores que, impulsados por los bolcheviques, dijeron “sí, nuestro lugar es éste”. Y esa determinación fue apoyada por los trabajadores de muchos países…
DP: Estos ataques a la “libertad” de la burguesía no solo generaron odio sino también el rechazo de muchos “marxistas”, como Kautsky, que acusaron al bolchevismo de estar “saltando etapas”, que Rusia no estaba “madura” para el socialismo, etc. El destino que luego tuvo el Estado obrero que Lenin impulsó, cuando se estaba produciendo la reacción contra la revolución y en la cumbre de la nueva sociedad se alojaba esa casta burocrática, que había expropiado el poder a los trabajadores, influyó mucho en esta visión. Los textos de este tomo muestran a un Lenin que hace esfuerzos prodigiosos para pelear por conservar el carácter revolucionario del régimen bolchevique, viendo el peligro de todos aquellos gestos que los viejos revolucionarios tomaban de la burocracia estatal en ascenso: como cuando siguiendo el precepto de Marx de que “un pueblo que oprime a otro no puede ser libre” se pelea con Stalin a propósito del problema de las nacionalidades; o cuando combate la arrogancia, arbitrariedad y prepotencia de los militantes que trabajan en los organismos soviéticos. Todo esto en momentos de dificultades internas, cuando el régimen del “comunismo de guerra” estaba agotado y se generaba una serie de protestas campesinas, y cuando el aislamiento del la revolución era acentuado y las secuelas de la guerra civil rusa aún se sentían en la economía y en el Estado. Todas cuestiones que Lenin abordó en el Discurso de clausura del X Congreso del Partido Comunista bolchevique y en La nueva política económica.
¿Quieren agregar algún comentario más?
CF: Sí. Que este libro fue hecho por un equipo que incluyó a Julio Patricio Rovelli, a cargo de la producción editorial, y a Valeria Foglia, quien trabajó codo a codo con nosotros, y diversas colaboraciones de la Juventud del PTS.
Desde el IPS y el CEIP, con la dirección del partido, hemos definido la necesidad de dar impulso a equipos amplios de camaradas que puedan tomar en sus manos esta tarea de producir y difundir las ideas revolucionarias (se puede ver la nota de Andrea D’Atri y Matías Maiello en La Verdad Obrera 511). Este es sólo un primer libro de esta nueva política que nos hemos propuesto, y esperamos que un mayor número de camaradas tome el proyecto en sus manos.

EEUU: negocios y guerras en Medio Oriente



Chuck Hagel, secretario de Defensa de Estados Unidos

Dinero fresco para la industria militar, cerrar todavía más el cerco sobre Siria y hostigar a Irán son los objetivos de Estados Unidos, Israel y las monarquías del Golfo Pérsico.
El secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, arribó el domingo a Israel, en el marco de una gira que tiene el fin de vender nuevo armamento de guerra a Tel Aviv. Tras su paso por la nación israelí, Hagel se trasladará a Arabia Saudita y Emiratos Árabes. En estos tres países, Estados Unidos venderá misiles, aviones de combate y vehículos de transporte de tropas por un monto total de 10 mil millones de dólares. Pero también seguirá respaldando a estas naciones en sus políticas de injerencia abierta contra Siria y el gobierno del presidente Bashar Al Assad.
Hagel, un republicano que antes de asumir fue el centro de una polémica por su postura “tibia” respecto de Israel, llegó a Tel Aviv con el objetivo, según reseñó el diario español El Mundo, de discutir “el plan nuclear iraní” con sus pares israelíes “y la desintegración de Siria”.
Antes de su arribo, el funcionario declaró que “está claro que Irán supone una amenaza con su programa nuclear”. Hagel agregó que Israel “debe decidir por sí mismo cómo se defiende” de la supuesta amenaza iraní y aclaró que “la última opción debe ser la militar”, situación que no es descartada por la administración del presidente Barack Obama. El gobierno de Teherán manifestó en reiteradas oportunidades que su programa nuclear es con fines pacíficos, ya que la nación persa es signataria del Tratado de No Proliferación y miembro de la Organización Internacional de la Energía Atómica. A esto se suma que todavía no se han presentado pruebas concretas sobre la construcción de armas de destrucción masiva por parte de Irán.
El lunes Hagel se reunió con su homólogo israelí, Moshe Yaalon. En una conferencia conjunta, el funcionario de la Casa Blanca reiteró que Estados Unidos nunca permitirá la superioridad militar de un país o coalición respecto a Israel. Por su parte, Yaalon admitió que aviones israelíes fueron los atacantes de un convoy en el interior de Siria el pasado 30 de enero.
Washington venderá a Tel Aviv aviones de reabastecimiento en vuelo KC-135 que permiten a los cazas de combate permanecer más tiempo en el aire en caso de misiones de larga distancia. También proporcionará radares destinados a cazas de combate y misiles especializados en “estorbar” radares antiáereos. El acuerdo incluye por primera vez el V-22 Osprey, aeronave de transporte militar con capacidad de despegue y aterrizaje verticales. Este paquete militar llegará a Israel en 2015, aunque todavía no está claro si Tel Aviv lo pagará o, como parece, lo incluirá en la asistencia militar anual estadounidense.
La cadena HispanTV señaló que “en momentos cruciales para la economía de Estados Unidos, afectada por la crisis, el Pentágono ha decidido otorgar 220 millones de dólares adicionales al sistema antimisiles del régimen israelí conocido como Iron Dome (Cúpula de Hierro) para el año fiscal 2014”.
Medios de comunicación de Estados Unidos, revelaron la semana pasada un documento de la Agencia de Defensa de Misiles (MDA, por sus siglas en inglés), en el cual se estipula que además de la citada cifra, otros 175.9 millones de dólares podrían ser asignados a este sistema en 2015, a pesar de los recortes presupuestarios. HispanTV agregó que estas medidas tienen que ser aprobadas por el Parlamento estadounidense.
Ante esta situación, desde Irán aseguraron que el país continúa produciendo modernos sistemas de artillería y ensayando tácticas de guerra asimétrica ante las amenazas de un ataque de fuerzas extrarregionales. Así lo declaró el jefe de la unidad de fuerzas terrestres de artillería y cohetería, coronel Sadeq Davarzani. El jefe militar iraní aseguró que las tácticas que desarrollan las Fuerzas Armadas de su país son autóctonas y tienen un carácter defensivo.

Un conservador polémico

El secretario estadounidense de Defensa, de 66 años, fue designado por Obama luego de desempeñarse como senador por el Estado de Nebraska (1996-2008). En el Congreso fue miembro de los comités de Relaciones Exteriores y de Inteligencia. Hagel ingresó al Ejército de su país y combatió en la invasión contra Vietnam, donde fue herido en dos oportunidades, por lo cual fue condecorado. En su biografía autorizada, publicada en 2006, se denominó como un “realista contundente”. Apoyó la invasión a Irak en 2003, pero luego fue crítico. La calificó como “la metedura de pata más peligrosa en la política exterior de este país desde Vietnam”. En el pasado, votó en contra de sancionar a Irán y de incluir a la Guardia Revolucionaria persa en la lista de organizaciones terroristas, aunque según dijo en su audiencia de confirmación era un momento “diferente”.
Con respecto a las políticas nacionales, siempre respaldó el conservadurismo de su Partido. Hagel reconoció las intimidaciones del denominado “lobby judío”, en referencia al grupo de presión Comité Estadounidense de Asuntos Públicos de Israel (AIPAC). Posteriormente se arrepintió de esas palabras y aseguró que debería haber dicho “lobby proisraelí”.
Hagel fue presidente del Atlantic Council, un think tank especializado en seguridad y defensa. En 1977 se desempeñó como lobbista para la compañía de neumáticos Firestone y en 1980 trabajó en la campaña presidencial de Ronald Reagan. En este gobierno fue nombrado subdirector de la Administración para Asuntos de los Veteranos. En los años 80 cofundó Vanguard Cellular Systems, Inc., compañía de telefonía móvil con la que hizo su actual fortuna.
Entre sus declaraciones más polémicas se encuentra su rechazo abierto a que un diplomático estadounidense sea abiertamente homosexual, por la cual fue duramente criticado y posteriormente se retractó.

Italia: ingobernables y empantanados



En Italia la elección del nuevo presidente de la república marcó “la muerte del centroizquierda” como alternativa política. Y luego de dos meses sin gobierno, la crisis se agudiza.

El pasado fin de semana se consumió el enésimo capítulo de la crisis política que atraviesa Italia desde las elecciones de febrero. Luego de dos meses sin gobierno, los partidos, y en especial el Partido Democrático de centroizquierda, cayeron en uno de los déficit de credibilidad más profundos de la historia republicana italiana.
El motivo de la debacle, esta vez, fue la elección del presidente de la república. Según el sistema parlamentario italiano, su designación es indirecta y recae sobre el Parlamento que cada siete años define con mayoría ampliada quien recubrirá el cargo. Si bien no ejerce ninguno de los poderes que pertenecen al Ejecutivo, el Presidente de la república es una figura extremadamente importante en la situación actual. En su rol de garante de la Constitución y las instituciones, tiene la capacidad de disolver el Parlamento y convocar a nuevas elecciones en caso de crisis o ingobernabilidad -exactamente la situación actual- y es asimismo quien encarga la formación de un nuevo gobierno al líder de la coalición mayoritaria en el Parlamento.
Los resultados de los comicios de febrero no arrojaron ninguna mayoría capaz de hacerse cargo del Ejecutivo y, luego de varios intentos fallidos, se procedió a la remoción de Giorgio Napolitano de la presidencia -quien cumplió con su mandato de 7 años- para dar paso a su sucesor, quien deberá lidiar con el difícil drama político italiano. La designación del nuevo jefe de estado -diferente al Jefe de gobierno o Primer ministro, cuyo mandato dura 4 años-, es una ocasión en que el lobby de los partidos se hace patente en la búsqueda de un árbitro lo más cercano posible a los intereses de tal o cual bando.
El resultado de la elección fue catastrófico para el PD. Buscando asegurarse una elección tranquila, consensuó con el centroderecha de Berlusconi el voto para el ex presidente del senado Franco Marini, una designación que indignó las bases de su partido y hasta sus propios legisladores. A tal punto que la propuesta de Marini fue rechazada en la votación por los mismos parlamentarios del PD. Buscando una alternativa, se avanzó sobre el nombre de Romano Prodi, ex primer ministro y uno de los líderes más reconocidos del centroizquierda italiano. Sin embargo, a la hora de votar los mismos legisladores progresistas dieron la espalda a la decisión partidaria, protagonizando un papelón que terminó con la renuncia de la secretaría general del PD, incluido el ex candidato a presidente Pier Luigi Bersani.
“El Partido Democrático murió”, era el titular de la mayoría de los diarios italianos el sábado pasado, una afirmación que no parece para nada apocalíptica vista la situación del partido. Los militantes ocuparon por la fuerza varias de las sedes partidarias en todo el país, y sus dirigentes comenzaron a lanzarse acusaciones cruzadas en todos los medios. “Uno sobre cuatro me traicionó”, aseguró Bersani tras la fallida votación de Prodi como nuevo presidente de la república. Un clima tenso, que a todas las luces demuestra el fin de la unidad de los herederos moderados del Partido Comunista Italiano, que habían logrado llegar primeros, aunque por escaso margen, en las elecciones de febrero.
Recién el sábado se logró llegar a una votación consensuada entre lo que queda del centroizquierda y el centroderecha de Berlusconi. Giorgio Napolitano fue ratificado en el cargo a los 87 años. Una decisión que indignó a más de uno. Esa misma noche, centenares de personas rodearon el Parlamento en protesta ante la nueva designación. A llamarlos fue el cómico y líder de Movimiento 5 Estrellas (M5S), Beppe Grillo, que calificó de “golpecito” al arreglo entre los dos partidos tradicionales de la política italiana que confirmó a Napolitano.
Pero lo que más indigna a los italianos es la traición al compromiso de cambio surgido de las urnas. Todos los frentes políticos acuerdan en la necesidad de renovar las instituciones con nuevos cuadros y líderes pero hasta ahora sólo se ha perpetrado la continuidad de los mismos protagonistas de los últimos veinte años. A tal punto que entre los nombres que Napolitano baraja para dar el encargo de formar un nuevo gobierno, aparecen los de los ex premier de centroizquierda Massimo D'Alema y Giuliano Amato y el del ex ministro Enrico Letta. Todos pertenecientes a la “casta” furiosamente cuestionada por gran parte de la población.
En el caso en que, el Primer ministro propuesto por el Presidente de la república no lograra obtener la aprobación del Parlamento (llamado voto de confianza), se deberá recurrir a nuevas elecciones. Un panorama que ninguna fuerza política parece apoyar, aunque las consultoras ya están midiendo el escenario ante esta posibilidad. En concreto, la gran mayoría de las mediciones dan una ventaja de entre 4 y 7 puntos para el líder del centroderecha, Silvio Berlusconi. Una perspectiva que los demás gobiernos europeos, y buena parte de la ciudadanía, quisieran evitar a toda costa.

Marcha

Paraguay en la historia



La historia de Paraguay es la de la lucha contra los distintos modelos de dominación. La “Gran Guerra”, la dictadura de Stroessner y el capital transnacional agroexportador. Cambian los estilos de explotación pero las expresiones políticas son las mismas: Liberales y Colorados.

La guerra de la triple alianza

La identidad del pueblo paraguayo solo puede comprenderse si se mira al pasado, al momento en que este país dejo de ser una potencia en crecimiento, una nación que encontraba su forma autóctona e independiente de progreso, para caer en la pobreza estructural que continua hasta la fecha. Esta historia de recuperaciones y retrocesos tienen su primer capítulo en la guerra de la triple alianza.
El “dictador bárbaro”, como llamaba Mitre a Francisco Solano López, estaba en guerra para defender su patria de los intereses ingleses disfrazados con trajes amarillos, celestes y blancos. El proyecto de “soberanía e independencia” no era bien visto por los civilizados de Bs. As, y Río de Janeiro.
Los primeros, arrodillados ante Europa, asesinaban a los pueblos originarios y no practicaban el republicanismo que decían representar; los segundos, eran un imperio basado en el trabajo esclavo y la fuerza de su ejercito. Mucho menos bien visto era para el imperialismo ingles que necesitaba del algodón barato como materia prima para su industria textil en expansión y para el modelo de dependencia que intentaba instalar con el ejemplo de sumisión de Argentina y del imperio parasitario de Brasil.
Promediando la contienda, Solano López se repliega hacia el norte y funda su capital en Curuguaty - mas conocida actualmente por la masacre de campesinos que dará inicio al golpe destituyente contra Fernando Lugo en 2012- pero pronto tendrá que abandonarla y seguir en retirada hasta el Cerro Corá donde, un tiempo mas tarde, encontraría su muerte.
“Muero con mi patria” gritó López en su ultimo aliento. Y no estaba demasiado equivocado; Solo sobrevivieron 250.000 paraguayos del millón y medio que constituían esta nación hasta 1865.
Terminada la “guerra grande” y luego de una serie de presidentes efímeros, asume como presidente Bernardino Caballero, fundador del Partido Colorado. Considerado prócer por vender todas las tierras al capital argentino, brasilero e ingles. Los vencedores obligan al vencido a pagar los costos de la guerra y Caballero lo hace religiosamente, regalando tierras que pertenecían al Estado.
Como primera medida dictó la ley de venta de tierras que no permitía una compra menor a las 2.300 hectáreas, cosa inalcanzable para los campesinos y pequeños productores, que no tendrían posibilidades de compra en esa época, ni en la próxima centuria. Esta medida posibilitaba la entrega de tierras públicas a grandes empresas trasnacionales. Entre 1870 y 1950, se entregaron prácticamente alrededor de 25 millones de hectáreas de tierra a grandes empresas.
El bando opositor, los liberales, se fueron posicionando como la segunda fuerza política con la llegada de los exiliados de Bs As que habían escapado del paraguay soberano de Gaspar Rodríguez de Francia, y ahora volvían para “civilizar” y eliminar todos los restos del “barbarismo Guarani”.
Los Colorados y liberales se constituyen como la expresión fragmentada del bloque local dominante. Unos representan los intereses brasileros; los otros a los de Bs As. Ninguno representa al pueblo.
Colorados y liberales llevarán al Paraguay a innumerables guerras y golpes de estado a lo largo de su historia que no buscaran otra cosa más que disputarse el cargo de servidores de gran capital trasnacional.

La guerra petrolera, el febrerismo y mas golpes de Estado

Para 1932 Paraguay esta listo para otra guerra, esta vez contra Bolivia. La disputa comienza por las tierras del Chaco boreal, zona limítrofe, casi deshabitada. Corrían rumores de que bajo su tierra se encontraban grandes reservas de petróleo.
Dos empresas petroleras: Standard Oil y la Shell, una norteamericana y la otra de origen ingles, utilizan los ejércitos de Bolivia y Paraguay para quedarse con la explotación del terreno en disputa. La guerra dura tres años y deja 30 mil muertos del bando paraguayo, esto sin calcular los costos económicos, siderales para un país sumido en la pobreza y que aun no se terminaba de recuperar de las consecuencias de la gran guerra.
Los soldados paraguayos eran en su mayoría campesinos sin tierra, irónicamente convocados a defender la “soberanía y la tierra de su país”. Al finalizar el conflicto los soldados que sobreviven, reclaman las tierras por las que habían dado la vida. Un general, haciendo una lectura del rédito político, capitaliza el reclamo de sus soldados.
El General Rafael Franco realiza un golpe de Estado con el apoyo de los comunistas e instala un régimen populista bajo el nombre de Movimiento Febrerista. Reivindica los reclamos de los combatientes y hasta realiza una pequeña reforma agraria, también es el encargado de recatar la figura de Francisco Solano López, dejada de lado por los gobiernos anteriores.
Los liberales hacen un golpe de Estado contra los febreristas y los Colorados, que no se podían quedar callados frente a la avanzada de sus enemigos políticos, llaman a tomar las armas. Insurreccionan a sus afiliados mas pobres, “los descalzos”. Así comienza la guerra civil. De un lado los colorados, contradictoriamente defendidos por los mas pobres y del otro los liberales en alianza con quienes anteriormente habían sacado del gobierno, los febreristas. A estos se le suman los comunistas.
La guerra termina en 1947 con la victoria de los colorados y los liberales no volverán al poder hasta el 2012 , gracias al golpe destituyente, que llevara a Federico Franco a la presidencia durante algunos meses.
En 1954 Alfredo Stroessner llega al poder, de donde no se moverá por 35 años. Su política será la restauración del poder oligárquico y la apertura del mercado contrabandista ligada a un naciente sector financiero. Otro aspecto destacable será su enorme aparato represivo “anticomunista” y chauvinista muy aplaudido por los sectores ultracatólicos. La dictadura de Stroessner, realiza una “reforma agraria” a su estilo, entrega alrededor de 12 millones de hectáreas, de las cuales el 74 por ciento fue a parar a manos de sus amigos: políticos, militares y funcionarios estatales.

Gonzalo Armua.