miércoles, junio 27, 2018

El Congreso estadounidense tumba la ley migratoria impulsada por Trump



La ley migratoria que contaba con el visto bueno de Trump fue rechazada este miércoles en la Cámara Baja, mostrando las fisuras al interior del partido republicano.

Trump había llegado al mediodía de este miércoles con tres buenas noticias provenientes de la Corte Suprema: la aprobación del veto a migrantes de países musulmanes, una resolución contra la recaudación de aportes para los sindicatos estatales y el anuncio de renuncia de uno de los jueces de la Corte que le permitiría al presidente reconfigurarla con abrumadora mayoría conservadora. Sin embargo por la tarde llegó una mala noticia, esta vez provenía del Congreso e incluía a los miembros de su propio partido.
La Cámara de Representantes rechazó este miércoles de forma tajante la propuesta de ley migratoria impulsada por el liderazgo republicano, mostrando una vez más la división interna de los conservadores respecto a este asunto.
Con 121 votos a favor y 301 en contra, los republicanos se mostraron de nuevo incapaces de proponer un texto legislativo que convenza tanto a sus propios partidarios como a los demócratas en temas migratorios.

Una salida legislativa derrotada

La política de "tolerancia cero" de Trump que la semana pasada generó escándalo dentro y fuera del país lo obligó a retroceder en sus medidas y firmar una orden ejecutiva para reunir a las familias de migrantes que se habían separado en la frontera. Trump firmó ese decreto a regañadientes y por eso al mismo lanzó un llamado a su bancada en el Congreso para que apuren la votación de una ley que incluya medidas migratorias duras y un abultado presupuesto para la construcción del muro con México.
La propuesta planteaba iniciar los pasos para dar la ciudadanía a 1,8 millones de jóvenes sin papeles, conocidos como "soñadores" o Dreamers y prohibía la separación familiar en la frontera, pero a la vez limitaba la reunificación familiar de los inmigrantes legales y concedía 25.000 millones de dólares para la construcción del muro con México.
En la mañana de este miércoles Trump quiso apretar las clavijas sobre su propia tropa y los hizo a su estilo, con un ultimatum desde su cuenta de Twitter, escribiendo todo en mayúsculas: "Los diputados republicanos deberían aprobar esta tarde el duro pero justo proyecto de ley de inmigración, conocido como GOODLATTE II, a pesar de que después los demócratas no lo dejen pasar en el Senado. La votación afirmativa mostrará que queremos fronteras fuertes y seguridad mientras los demócratas quieren fronteras abiertas = crimen. ¡Ganemos!"
Como en la mayoría de las votaciones desde que asumió como presidente, el ultimátum de Trump no surtió ningún efecto. La ley terminó derrotada por responsabilidad de sus propios partidarios, mostrando nuevamente las fisuras que recorren al partido republicano y la poca ascendencia que Trump tiene en el parlamento. Se debe considerar además que a meses de las elecciones legislativas de medio término de octubre los parlamentarios no están dispuestos a hacer movimientos bruscos que puedan alterar a su electorado.
La única victoria que se pudo apuntar Trump vino de la mano del presidente republicano de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, que logró evitar que los demócratas presentaran un proyecto alternativo. Esto podría haber terminado en un desastre absoluto con una parte de los republicanos votando una ley opositora sobre un tema sensible para la administración Trump.
El proyecto que fue derrotado este miércoles también incluía una propuesta conservadora para poner fin a la separación familiar en la frontera, uno de los temas más candentes después de que el magnate neoyorquino impusiera la política de "tolerancia cero" provocado la separación de más de 2.500 niños y niñas de sus familiares al tocar suelo estadounidense.
La nueva ley ya no separaba a las familias pero permitía mantenerlas encarceladas juntas por tiempo indeterminado anulando en los hechos lo que se conoce como el acuerdo Flores, que establece estándares mínimos de reclusión y un límite de 20 días para la detención de menores.
La derrota de Trump en el Congreso no alcanzan a ser suplidas por las buenas noticias que llegaron desde la Corte Suprema. Sin embargo el presidente tomó nota de las instituciones en las que puede recostarse. El Congreso nunca fue de su partida y Trump tendía a creer solo en el poder de su pluma firmado las ordenes ejecutivas como la mejor forma de empujar la política. Ahora, con el reemplazo del juez Kennedy que este miércoles anunció su retiro, Trump puede aspirar a una "Corte de diseño" con mayoría ultraconservadora, que a golpe de fallo y decreto haga "funcionar" a la degradada democracia estadounidense.

Juan Andrés Gallardo
@juanagallardo1

La Unión Europea se dispone a votar el programa de la derecha xenófoba sobre inmigración



El borrador de la cumbre de la Unión Europea, que se celebra este jueves y viernes, muestra que la pulseada en política migratoria la ganaron el xenófobo italiano Salvini, y la derecha alemana.

Este miércoles se conoció un borrador de resoluciones que votará la cumbre de la Unión Europea del 28 y 29 de junio. Todo indica que en temas migratorios el centro político europeo tomó en sus manos el programa de la extrema derecha para salvar a Merkel de la inminente ruptura de su coalición de gobierno.
El xenófobo ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, sale victorioso, aunque discutirá el reparto de migrantes entre los distintos países, al tiempo que festejó este miércoles que el barco lleno de refugiados de la ONG Lifeline que no dejó amarrar en Italia finalmente fue aceptado por Malta.

Europa toma en sus manos el programa de la extrema derecha

Los líderes de la Unión Europea (UE) tienen previsto apoyar el jueves la creación de "plataformas de desembarco" de inmigrantes en el extranjero y dar luz verde a los pactos bilaterales entre Estados miembros que eviten que los inmigrantes se muevan por la UE para solicitar el asilo donde más les interesa.
La primer demanda está en linea con la política de la extrema derecha europea y en particular con su flamante abanderado, Matteo Salvini, mientras que la segunda les permite empezar a negociar cómo se repartirán los cupos de migrantes.
Estas medidas se conocieron tras hacerse público el borrador de conclusiones de la cumbre europea del 28 y 29 de junio, que girará sobre todo en torno a la inmigración, y en menor medida sobre las negociaciones del "brexit", la reforma de la eurozona o las tensiones comerciales con Estados Unidos.
La idea de explorar las "plataformas de desembarco" de inmigrantes fuera de la Unión se filtró a la prensa la semana pasada, y fue formalmente anunciada hoy por el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, en su carta de invitación a los líderes de la UE.
Tusk subrayó que "de ser posible" esas plataformas deberían desarrollarse en cooperación con la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM)".
Algunas organizaciones humanitarias, como Human Rights Watch, han alertado del riesgo de crear centros cerrados en el extranjero donde se procesen las solicitudes de asilo de los inmigrantes y estos puedan permanecer durante largos periodos, sin garantías legales.
Los gobiernos europeos afirman cínicamente que no se tratará de "campos de inmigrantes en terceros países" y que el objetivo sería combatir el negocio de los traficantes de personas y poner fin a la trágica pérdida de vidas en el mar.
Sin embargo una resolución de este tipo provocaría el efecto contrario. El flujo de inmigrantes desesperados por salir de la miseria y las guerras que atraviesa la región, muchas de ellas provocadas o en las que participan gobiernos europeos, terminará buscando otras formas de llegar a Europa. Así como el cierre de la ruta balcánica hace dos años no acabó con la inmigración sino que convirtió al Mediterráneo en un cementerio a cielo abierto, el cierre de la "vía marítima" solo empeorará las condiciones para los refugiados, enfrentados a mayor sufrimiento y muerte.
La política de "plataformas de desembarco" fuera de Europa implica una profundización del flagelo que viven los inmigrantes en al menos dos aspectos.
En primer lugar esos centros se terminarán convirtiendo en inmensos campos de refugiados en el norte de África cuyos países recibirán ayuda financiera de Europa para impedir que embarquen desde el mediterraneo. Sin saber cuánto tiempo podrán estar los migrantes en esos campos a la espera de una respuesta al pedido de asilo, se terminarán formando asentamientos diferenciados entre aquellos refugiados que puedan tener posibilidad de conseguir asilo, mientras que los migrantes económicos terminaran siendo expulsados (como ya lo hace el gobierno Libio dejando a miles de personas abandonadas en medio del desierto), o quedarán en manos de las redes de trafico y prostitución.
En segundo lugar con estos centros fuera de Europa, el Mediterráneo se convertirá en una fortaleza militarizada donde cada barco con inmigrantes que quiera cruzar sin permiso podrá enfrentarse a las peores calamidades.
Es con este objetivo que el presidente del Consejo Europeo planteó este miércoles crear un nuevo fondo dedicado específicamente a combatir la "inmigración ilegal", en el marco del periodo presupuestario 2021-2017 y para impulsar la "cooperación" con los países de origen y tránsito de los flujos migratorios.
La "ayuda económica" a los países africanos para frenar las salidas de inmigrantes será una de las prioridades. Este plan no hace más que seguir la lógica del acuerdo que ya hace dos años la UE cerró con Turquía para darle financiamiento a cambio de la creación de campos de refugiados en su territorio para evitar que los inmigrantes lleguen a Europa.
El borrador menciona también la necesidad de apoyar "financieramente o de otra manera" a los Estados miembros y países de origen y tránsito, en particular a Marruecos, por el aumento de las llegadas a través del Mediterráneo occidental, en particular a España.

Salvando a Merkel

Los gobiernos europeos habían fracasado la semana pasada en lograr una posición unificada sobre este tema. El retraso era grave, no solo mostraba a un Salvini fortalecido frente la "desorganización" europea, sino porque ante todo comprometía al gobierno de Merkel en extremo.
La canciller alemana estaba atravesando una "rebelión" al interior de su coalición ya que el partido aliado en la región de Baviera, del que es líder su ministro del Interior Horst Seehofer, es partidario de un cierre de fronteras y de políticas migratorias más duras.
Hasta el martes a la noche la CDU de Merkel y la CSU bávara, liderada por Seehofer, no habían llegado a un acuerdo, y la resolución de la Unión Europea que se hizo pública hoy podría ayudar a cerrar las fisuras.
La tensión en la coalición gobernante alemana se agudizó cuando la CSU de Baviera vio los sondeos hacia las elecciones regionales de octubre en los que el partido de extrema derecha Alternativa por Alemania aparecía como una fuerza arrasadora. La CSU, que ya viene cediendo al discurso de la extrema derecha, decidió emprender esta "rebelión" contra Merkel para intentar reposicionarse ante su electorado.
La reacción de la CSU, es la misma que hace años viene teniendo todo el centro político europeo. El giro a derecha de varios de los gobiernos tomando es sus manos parte del programa de la extrema derecha no hizo más que fortalecer a esta última y su discurso xenófobo, racista, antiinmigrante y antimusulmán. Este círculo vicioso se acelera con el tiempo debilitando al centro y fortaleciendo a la extrema derecha. Así lo demuestran los buenos resultados electorales de Alternativa por Alemania o Le Pen en Francia, el rol de la UKIP en la votación del Brexit en Gran Bretaña, el fortalecimiento del Grupo Visegrád que incluye a los gobiernos nacionalistas y xenófobos de Hungría, Polonia, República Checa y Eslovaquia, y sobre todo la llegada al poder en Italia de la coalición entre la Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas, de la que el ultraderechista Salvini llegó a ser su principal figura en tan solo unas semanas.
El acuerdo migratorio, al que se podría llegar antes del sábado en la cumbre europea, no será más que la repetición de este mecanismo que solo puede alimentar los peores fantasmas.

Juan Andrés Gallardo
@juanagallardo1

Ocupación, lucha y control obrero en la Ford



El 26 de junio de 1985 se ocupaba la planta automotriz de Gral. Pacheco “hicimos asamblea y ahí se votó a mano alzada la toma”. Quien nos habla es uno de sus protagonistas. Recorremos los días de lucha a través del relato de Luis “El Topo” Gramajo.

El 26 de junio de 1985 en la Ford de General Pacheco se iniciaba la ocupación de casi 20 días. Uno de sus protagonistas, nos espera con el mate listo para conversar con La Izquierda Diario, es el “Topo” Gramajo y aquí nos relata su experiencia.
Si bien esta lucha se dio bajo el gobierno radical de Alfonsín, el Topo nos cuenta como entró a la fábrica, como fue la lucha contra el “Rodrigazo” y la Triple A. Luego llegó del día del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y el exilio. Su vuelta al país y el retorno a la fábrica en los 80.
El 14 de junio de 1985 el gobierno del radical Raúl Alfonsín había puesto en marcha el Plan Austral, que entre otras cosas buscaba controlar la inflación. Consistía en una devaluación de la moneda –que pasaba de llamarse “austral” y equivalía a 1.000 pesos argentinos– y un congelamiento relativo de precios y salarios. Como parte de las condiciones que el FMI exigía para continuar las negociaciones y créditos. La pérdida del poder adquisitivo del salario de los trabajadores venía acompañado de distintas medidas de ajuste por parte de las patronales, que generaron una escalada de conflictos obreros.
El “Topo” nos cuenta como en 1985, cuando se da la toma de la planta industrial de alta complejidad como es la Ford y el control obrero en el corazón del capitalismo, se demuestra que los trabajadores no necesitan a los patrones para producir. De allí salieron “los mejores coches de la Ford” nos cuenta el Topo y se agranda, con una leve sonrisa en el rostro de ese orgullo obrero que brilla intacto.

Después del “Mayo Francés” y el “Cordobazo”…

“Yo arranqué en el año 72 a trabajar en la Ford. En ese entonces era influenciado por la vida del Che Guevara, y veníamos del Mayo Francés y del Cordobazo.
Recuerdo que trabajaba en el SMATA justo cuando desapareció Salamanca [dirigente del SMATA Córdoba y miembro del PCR], que era secretario general del sindicato por ese tiempo. Por otro lado, había todo un ascenso entre los trabajadores jóvenes tras la consigna ’lucha y vuelve’ que era la consigna de los Montoneros, lo que mostraba que las masas eran peronistas aún.
Cuando entré a trabajar allí había un conflicto entre los trabajadores y la empresa. No recuerdo bien por qué demandas era. Fue pequeño ese conflicto y yo recién empezaba ahí pero lo importante es que en ese clima entré en esa gigantesca empresa. Era el gobierno de Lanusse y ’Perón ya estaba viniendo’.
Yo entré en la peor época para la producción; era casi todo a mano, no había tecnificación; hacíamos 200 coches por día y cuando pasamos a hacer 300 nos mataban. Había un solo turno y tuvieron que agregar otro turno porque se vendía mucho y Ford tenía grandes ganancias.
Entré en el sector estampado y en esa época lo conocí a [Roberto] Santucho por medio de uno de mis compañeros, el Petiso Kremer. Hicimos una coordinadora en Zona Norte, y nos reunimos en el Astillero Astarsa y una vez vino Santucho a esa coordinadora”.

“Lo más importante que hicimos y aportamos a la historia”…

“Nosotros en ese momento habíamos logrado el 70% de aumento salarial e Isabelita sacó un decreto que limitaba a no más de 30%, así que la bronca de los compañeros era enorme. Y el de las masas también contra el plan económico.
Lo más importante que hicimos y aportamos a la historia argentina es nuestra participación en el Rodrigazo [en las jornadas de junio y julio de 1975].
Recuerdo que salimos 7.000 compañeros con la ropa de trabajo. En Av. San Martín nos cruzamos con la burocracia que no nos dejaba pasar y forcejeamos y el petiso [Kremer] ligó unas piñas en el ojo: para la anécdota. Igual logramos pasar.
Había otro grupo grande que venía por Panamericana: los de General Motor, eso sabíamos pero no estábamos seguros: en ese tiempo estábamos sin celular no como ahora, era distinto. Desde Avellaneda y otras zonas venían otros nos íbamos a juntar en Panamericana y General Paz.
Al llegar al punto de encuentro, nos topamos con un operativo del ejército con tanques y todo.
Esa columna la dirigía el petiso y el ’Negro’ Nuñez del ERP y desmontaron la movilización para que no nos reprimieran. El propósito de ir a la Plaza era pedir “que se fuera el gobierno”. Al poco tiempo de eso, ya vino el golpe de Estado.
En conclusión: hicimos el ’Rodrigazo’ y cuando volvimos al trabajo estaba el ejército en la planta; había instalado alambre de púa en un sendero, tipo campos de concentración, para que los trabajadores camináramos por ahí. A todos nos habían dado tarjeta de identificación desde ese momento y estábamos ’marcados” También en la época del ’Rodrigazo’ estaba la ’Triple A’, que ya sabíamos que tenía algo que ver con el gobierno nacional, asesinó a algunos compañeros de la fábrica.
Luego vino el golpe [del 24 de marzo] y yo me fui a Canadá en el 76 y volví en el 80”.

Volver en los ¨80: “…la Ford era casi una facultad de política y sindical”

“La experiencia vivida antes de la dictadura había dejado huellas. En los 80 volví al país y pude entrar de nuevo a la fábrica, porque no estaba muy quemado para la patronal. Pero nos vigilaban igual.
Recuerdo que una de las tantas veces que íbamos en el micro al trabajo, la policía paró el colectivo y nos hicieron bajar. Nos tiraron al piso y nos gatillaron en la cabeza. Estaban como locos porque el PRT-ERP había asesinado a un comisario de la zona de Tigre y se la agarraron con nuestro micro porque todos sabían que la Ford era casi una facultad de política y sindical, que ahí había muchos militantes y de izquierda.
En una oportunidad, fuimos al sindicato por aumento: armamos un grupo de 30 compañeros para que el sindicato nos apoyara en el reclamo: hacía 9 años que no teníamos aumento. Pero nada.
Entonces nos fuimos a una cancha del barrio de la zona, hicimos asamblea porque el sindicato con José Rodríguez [Secretario gral., Lista Verde] no nos quería reconocer nada y votamos delegados por sección. Nunca nos reconoció el SMATA como delegados. Ese cuerpo de delegados estaba compuesto por más de 100 trabajadores. Rodríguez venía a la fábrica y los trabajadores lo sacábamos a piedrazos o le tirábamos tuercas o lo que tuviéramos a mano”.
La Ford era conducida en ese entonces por la Lista Naranja, compuesta por distintas corrientes de izquierda. El PCR era la de mayor influencia, seguida por el MAS. Habían sacado el 40% de los votos, contra el 8% de la Lista Verde de José Rodríguez, desprestigiada tras la traición y la complicidad con la dictadura.
“Fue así que comenzamos a funcionar como cuerpo de delegados. Delfini [del PCR] era uno de ellos y yo ya era del MAS: éramos los más representativos y dirigíamos. Peronistas había, pero estaban todas las tendencias en ese cuerpo”.

Nos decidimos a tomar la planta …

“Vinieron despidos y suspensiones por ‘robotización’ de la planta. En principio nosotros peleamos para mantener los puestos de trabajo, pero éramos muchos los despedidos. Empezaron los retiros voluntarios con mucha plata.
En esa situación, frente al ataque de la empresa, se votó tomar la fábrica. El 26 de junio la asamblea obrera vota la ocupación. De sus 4.500 trabajadores, 3.800 se suman a la medida. En una especie de Anfiteatro hicimos asamblea y ahí se votó a mano alzada la toma.
O sea, nos decidimos a tomar la planta porque ya habían empezado a despedir, y no podíamos parar los despidos. Igual sabíamos que lo que más deseaba la patronal era sacarse de encima al cuerpo de delegados.
Con la toma dejamos a los empleados jerárquicos dentro y hasta nos acusaron de secuestro. Por consejos de abogados los dejamos ir, pero antes les revisábamos los coches al salir porque se robaban lo que podían. Y los que estábamos luchando no hacíamos eso. Hicimos como una especie de ’seguridad obrera’ para vigilar a esos empleados administrativos.
Recuerdo que a apoyarnos iban de toda clase de artistas, como Osvaldo Pugliese y Víctor Heredia, por ejemplo.
Mientras tanto, dentro de la toma los debates también giraban en el reclamo de que el presidente Alfonsín se tenía que ir. Había debates constantes dentro”.

El control obrero en el corazón la empresa norteamericana más importante

“Empezamos a producir, fue durante un día completo e hicimos como 150 coches durante la toma. Lo votamos en una asamblea y salió en todos los medios. Decían ’los mejores autos que fabricó la Ford’ refiriéndose a esos que hicimos sin capataces y sin patrones.
Tuvimos apoyo de fábricas del todo del mundo; yo veía los titulares de los diarios. Sé que en Francia apoyaron y en Inglaterra pararon en apoyo a nuestra toma.
Una anécdota es que nos decidimos a tirar el vino que la empresa tenía para los almuerzos, porque nos iba a jugar en contra de la medida. Entonces decidimos esa medida en pos de no debilitar la lucha”.

Desalojo y militarización bajo la democracia del “Nunca más”

“Luego de esos días de toma, el desalojo no fue violento. Nos rodearon con tanques, muy armados, muchas fuerzas de seguridad. Se había debilitado la toma, quedábamos 1.000 y pico, pero muchos no querían irse.
No llegamos a votar salir, se dio de hecho porque nos vimos rodeados. Al haber muchas personalidades afuera no les dio para reprimir y nosotros salimos sin resistencia.
Por ese entonces, teníamos un galpón grande frente a la planta. Al salir de la fábrica nos reunimos ahí, éramos como 3000… Yo había trabajado más de 10 años ahí y me veía afuera como nunca.
En conclusión, de todos los que estuvimos en la toma, a los activistas nos echaron a todos, no volvimos nunca más a la planta. Y se fortaleció la burocracia sindical del SMATA, hasta ahora. Pero ese cuerpo de delegados se fue con todo el respeto de todos los trabajadores”.
Los trabajadores de la Ford con esta gesta dejaron enormes enseñanzas para la clase trabajadora. En primer lugar demostraron ante millones de “espectadores” que seguían el conflicto, y miles de trabajadores del cordón de la Panamericana, que una planta gigantesca y de alta complejidad podía funcionar sin patrones ni supervisores.
A su vez, los trabajadores, en defensa de sus compañeros y con los métodos de la asamblea, habían desafiado durante casi tres semanas a uno de los emblemas del capitalismo mundial.
El balance del conflicto varía según las distintas corrientes que influenciaban al activismo.
La ocupación, puesta en producción y desalojo de la Ford será una página importantísima en la historia de la clase obrera que hasta logró atravesar las fronteras. Así lo entendieron los obreros ingleses, practicando el internacionalismo proletario con su huelga solidaria, tres años después de la Guerra de Malvinas sabían muy bien quiénes eran sus amigos y quiénes sus enemigos.
Finalmente, dedicamos esta nota a la memoria de Luis “Topo” Gramajo. El obrero que aquí contó su experiencia para transmitirla a las nuevas generaciones falleció a los 67 años de edad, el pasado 15 de enero de 2018.
Hasta el socialismo siempre “Topo” Gramajo.

Liliana Vera Ibáñez
Delegada Suteba La Matanza | @liluzlisam
Daniel Lencina

Apuntes sobre la política de Maquiavelo



Notas sobre Maquiavelo, sobre política y el Estado moderno. El moderno príncipe

Nota de edición: Tal día como hoy [21 de junio], en 1527, fallecía Nicolás Maquiavelo. Mucho se ha escrito sobre su obra más conocida, El Príncipe. Para Gramsci, el moderno príncipe, el mito-príncipe, no puede ser una persona real, un individuo concreto. Será el partido político.

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El carácter fundamental de El Príncipe no es el de ser un tratado sistemático, sino un libro “viviente”, donde la ideología política y la ciencia política se fundan en la forma dramática del “mito”. Entre la utopía y el tratado escolástico, formas bajo las cuales se configuraba la ciencia política de la época, Maquiavelo dio a su concepción una forma imaginativa y artística, donde el elemento doctrinal y racional se personificaba en un condottiero [capitán] que representa en forma plástica y “antropomórfica” el símbolo de la “voluntad colectiva”. El proceso de formación de una determinada voluntad colectiva, que tiene un determinado fin político, no es representado a través de pedantescas disquisiciones y clasificaciones de principios y criterios de un método de acción, sino como las cualidades, los rasgos característicos, deberes, necesidades, de una persona concreta, despertando así la fantasía artística de aquellos a quienes se procura convencer y dando una forma más concreta a las pasiones políticas [1] .
El Príncipe de Maquiavelo podría ser estudiado como una ejemplificación histórica del “mito” de Sorel, es decir, de una ideología política que no se presenta como una fría utopía, ni como una argumentación doctrinaria, sino como la creación de una fantasía concreta que actúa sobre un pueblo disperso y pulverizado para suscitar y organizar su voluntad colectiva. El carácter utópico de El Príncipe reside en el hecho de que un Príncipe tal no existía en la realidad histórica, no se presentaba al pueblo italiano con caracteres de inmediatez objetiva, sino que era una pura abstracción doctrinaria, el símbolo del jefe, del condottiero ideal; pero los elementos pasionales, míticos, contenidos en el pequeño volumen y planteados con recursos dramáticos de gran efecto, se resumen y convierten en elementos, vivos en la conclusión, en la invocación de un príncipe “realmente existente”. En el pequeño volumen, Maquiavelo trata de cómo debe ser el Príncipe para conducir un pueblo a la fundación de un nuevo Estado y la investigación es llevada con rigor lógico y desapego científico. En la conclusión, Maquiavelo mismo se vuelve pueblo, se confunde con el pueblo, mas no con un pueblo concebido en forma “genérica”, sino con el pueblo que Maquiavelo previamente ha convencido con su trabajo, del cual procede y se siente conciencia y expresión y con quien se identifica totalmente. Parece como si todo el trabajo “lógico” no fuera otra cosa que una autorreflexión del pueblo, un razonamiento interno, que se hace en la conciencia popular y que concluye con un grito apasionado, inmediato. La pasión, de razonamiento sobre sí misma se transforma en “afecto”, fiebre, fanatismo de acción. He aquí por qué el epílogo de El Príncipe no es extrínseco, “pegado” desde afuera, retórico, sino que por el contrario debe ser explicado como un elemento necesario de la obra, o mejor, como el elemento que ilumina toda la obra y que aparece como su “manifiesto político”.
Se puede estudiar cómo Sorel, partiendo de la concepción de la ideología-mito no llegó a comprender el fenómeno del partido político y se detuvo en la concepción del sindicato profesional. Aunque es verdad que para Sorel el “mito” no encontraba su mayor expresión en el sindicato como organización de una voluntad colectiva, sino en la acción práctica del sindicato y de una voluntad colectiva ya actuante. La realización máxima de dicha acción práctica debía ser la huelga general, es decir, una “actividad pasiva” de carácter negativo y preliminar (el carácter positivo está dado solamente por el acuerdo logrado en las voluntades asociadas) que no preveía una verdadera fase “activa y constructiva”. En Sorel, por consiguiente, se enfrentaban dos necesidades: la del mito y la de la crítica del mito, en cuanto “todo plan preestablecido es utópico y reaccionario”. La solución era abandonada al impulso de lo irracional, de lo “arbitrario” (en el sentido bergsoniano de “impulso vital”) o sea, de la “espontaneidad” [2] .
Pero puede un mito, sin embargo, ser “no constructivo” ¿Puede imaginarse, en el orden de intuiciones de Sorel, que sea productivo en realizaciones un instrumento que deja la voluntad colectiva en la fase primitiva y elemental del mero formarse, por distinción (por “escisión” [3] ), aunque sea con violencia, es decir, destruyendo las relaciones morales y jurídicas existentes? Pero esta voluntad colectiva así formada de manera elemental, ¿no cesará súbitamente de existir, disolviéndose en una infinidad de voluntades singulares que en la fase positiva seguirán direcciones diferentes y contradictorias? Al margen de la cuestión de que no puede existir destrucción, negación, sin una construcción y una afirmación implícitas, entendida ésta no en un sentido “metafísico”, sino práctico, o sea políticamente, como programa de partido. En este caso se ve con claridad que detrás de la espontaneidad se supone un mecanicismo puro, detrás de la libertad (libre impulso vital) un máximo determinismo, detrás del idealismo un materialismo absoluto.
El moderno príncipe, el mito-príncipe, no puede ser una persona real, un individuo concreto; sólo puede ser un organismo, un elemento de sociedad complejo en el cual comience a concretarse una voluntad colectiva reconocida y afirmada parcialmente en la acción. Este organismo ya ha sido dado por el desarrollo histórico y es el partido político: la primera célula en la que se resumen los gérmenes de voluntad colectiva que tienden a devenir universales y totales. En el mundo moderno sólo una acción histórico-política inmediata e inminente, caracterizada por la necesidad de un procedimiento rápido y fulminante, puede encarnarse míticamente en un individuo concreto. La rapidez se torna necesaria solamente cuando se enfrenta un gran peligro inminente que provoca la inmediata exacerbación de las pasiones y del fanatismo, aniquilando el sentido crítico y la corrosividad irónica que pueden destruir el carácter “carismático” del condottiero (tal es lo que ha ocurrido en la ventura de Boulanger). Pero una acción inmediata de tal especie, por su misma naturaleza, no puede ser de vasto alcance y de carácter orgánico. Será casi siempre del tipo restauración y reorganización y no del tipo característico de la fundación de nuevos Estados y nuevas estructuras nacionales y sociales, tal como en el caso de El Príncipe de Maquiavelo, donde el aspecto de restauración sólo era un elemento retórico, ligado al concepto literario de la Italia descendiente de Roma y que debía restaurar el orden y la potencia de Roma [4] ; será de tipo “defensivo” y no creativo original. Podrá tener vigencia donde se suponga que una voluntad colectiva ya existente, aunque sea desmembrada, dispersa, haya sufrido un colapso peligroso y amenazador, mas no decisivo y catastrófico y sea necesario reconcentrarla y robustecerla. Pero no podrá tener vigencia donde haya que crear ex novo una voluntad colectiva, enderezándola hacia metas concretas y racionales, pero de una concreción y racionalidad aún no verificadas y criticadas por una experiencia histórica efectiva y universalmente conocida.
El carácter “abstracto” de la concepción soreliana del “mito” aparece en la aversión (que asume la forma pasional de una repugnancia ética) por los jacobinos, quienes fueron ciertamente una “encarnación categórica” de El Príncipede Maquiavelo. El moderno Príncipe debe tener una parte destinada al jacobinismo (en el significado integral que esta noción ha tenido históricamente y debe tener conceptualmente), en cuanto ejemplificación de cómo se formó y operó en concreto una voluntad colectiva que al menos en algunos aspectos fue creación ex novo, original. Y es necesario que la voluntad colectiva y la voluntad política en general, sean definidas en el sentido moderno; la voluntad como conciencia activa de la necesidad histórica, como protagonista de un efectivo y real drama histórico.
Una de las primeras partes debería estar dedicada, precisamente, a la “voluntad colectiva”, planteando así la cuestión: “¿Cuándo puede decirse que existen las condiciones para que se pueda suscitar y desarrollar una voluntad colectiva nacional-popular?”, o sea efectuando un análisis histórico (económico) de la estructura social del país dado y una representación “dramática” de las tentativas realizadas a través de los siglos, para suscitar esta voluntad y las razones de sus sucesivos fracasos. ¿Por qué en Italia no se dio la monarquía absoluta en la época de Maquiavelo? Es necesario remontarse hasta el Imperio Romano (cuestiones de la lengua, los intelectuales, etc.), comprender la función de las Comunas medievales; el significado del catolicismo, etc. Es necesario, en suma, hacer un esbozo de toda la historia italiana, sintético pero exacto [5] .
Las razones de los sucesivos fracasos de las tentativas de crear una voluntad colectiva nacional-popular hay que buscarlas en la existencia de determinados grupos sociales que se forman de la disolución de la burguesía comunal, en el carácter particular de otros grupos que reflejan la función internacional de Italia como sede de la Iglesia y depositaria del Sacro Imperio Romano. Esta función y la posición consiguiente determinan una situación interna que se puede llamar “económico-corporativa”, es decir, políticamente, la peor de las formas de sociedad feudal, la forma menos progresiva y más estancada. Faltó siempre, y no podía constituirse, una fuerza jacobina eficiente, precisamente la fuerza que en las otras naciones ha suscitado y organizado la voluntad colectiva nacional popular fundando los Estados modernos. Finalmente, ¿existen las condiciones para esta voluntad?, o sea, ¿cuál es la actual relación entre estas condiciones y las fuerzas opuestas? Tradicionalmente las fuerzas opuestas fueron la aristocracia terrateniente y más generalmente la propiedad fundiaria [del suelo] en su conjunto, con el característico elemento italiano de una “burguesía rural” especial, herencia de parasitismo legada a los tiempos modernos por la destrucción, como clase, de la burguesía comunal (las cien ciudades, las ciudades del silencio) [6] . Las condiciones positivas hay que buscarlas en la existencia de grupos sociales urbanos, convenientemente desarrollados en el campo de la producción industrial y que hayan alcanzado un determinado nivel de cultura histórico-política. Es imposible cualquier formación de voluntad colectiva nacional-popular si las grandes masas de campesinos cultivadores no irrumpen simultáneamente en la vida política. Esto es lo que intentaba lograr Maquiavelo a través de la reforma de la milicia; esto es lo que hicieron los jacobinos en la Revolución francesa. En esta comprensión hay que identificar un jacobinismo precoz en Maquiavelo, el germen (más o menos fecundo) de su concepción de la revolución nacional. Toda la historia de 1815 en adelante muestra el esfuerzo de las clases tradicionales para impedir la formación de una voluntad colectiva de este tipo, para mantener el poder “económico-corporativo” en un sistema internacional de equilibrio pasivo.
Una parte importante del moderno Príncipe [7] deberá estar dedicada a la cuestión de una reforma intelectual y moral, es decir, a la cuestión religiosa o de una concepción del mundo. También en este campo encontramos en la tradición ausencia de jacobinismo y miedo del jacobinismo (la última expresión filosófica de tal miedo es la actitud malthusiana de B. Croce hacia la religión). El moderno Príncipe debe ser, y no puede dejar de ser, el abanderado y el organizador de una reforma intelectual y moral, lo cual significa crear el terreno para un desarrollo ulterior de la voluntad colectiva nacional popular hacia el cumplimiento de una forma superior y total de civilización moderna.
Estos dos puntos fundamentales: la formación de una voluntad colectiva nacional-popular de la cual el moderno Príncipe es al mismo tiempo el organizador y la expresión activa y operante; y la reforma intelectual y moral, deberían constituir la estructura del trabajo. Los puntos concretos de programa deben ser incorporados en la primera parte, es decir, deben resultar “dramáticamente” del discurso y no ser una fría y pedante exposición de razonamientos.
¿Puede haber una reforma cultural, es decir, una elevación civil de los estratos deprimidos de la sociedad, sin una precedente reforma económica y un cambio en la posición social y en el mundo económico? Una reforma intelectual y moral no puede dejar de estar ligada a un programa de reforma económica, o mejor, el programa de reforma económica es precisamente la manera concreta de presentarse de toda reforma intelectual y moral. El moderno Príncipe, desarrollándose, perturba todo el sistema de relaciones intelectuales y morales en cuanto su desarrollo significa que cada acto es concebido como útil o dañoso, como virtuoso o perverso, sólo en cuanto tiene como punto de referencia al moderno Príncipe mismo y sirve para incrementar su poder u oponerse a él. El Príncipe ocupa, en las conciencias, el lugar de la divinidad o del imperativo categórico, deviene la base de un laicismo moderno y de una completa laicización de toda la vida y de todas las relaciones de costumbres.

Antonio Gramsci
El viejo topo

Notas:

(1) Será necesario buscar en los escritores políticos que precedieron a Maquiavelo la existencia de escritos configurados como El Príncipe. Su misma conclusión está ligada a este carácter “mítico” del libro. Luego de haber representado al condottiero ideal, en un pasaje de gran eficacia artística, Maquiavelo invoca al condottiero real que históricamente lo personifique; y es esta invocación apasionada, que se refleja en todo el libro, la que le confiere precisamente el carácter dramático. En los Prolegomeni de Luigi Russo, Maquiavelo es llamado el artista de la política y una vez se encuentra también la expresión “mito”, pero no precisamente en el sentido arriba indicado.
(2) Habría que anotar una contradicción implícita en el modo en que Croce plantea su problema de historia y antihistoria con respecto a otros modos de pensar del mismo autor: su aversión a los “partidos políticos” y su forma de plantear la cuestión de la “previsibilidad” de los hechos sociales (cfr. Conversazione critiche, serie primera. pp. 150-152, reseña del libro de LUDOVICO LIMENTANI, La previsione dei fatti sociali, Turín, Bocca, 1907). Si los hechos sociales son imprevisibles y el mismo concepto de previsión es puro sueño, lo irracional no puede menos que dominar y toda organización de hombres es antihistórica, es un “prejuicio”. Sólo corresponde resolver en cada caso y con criterio inmediato, los particulares problemas prácticos planteados por el desarrollo histórico (Cfr. el artículo de CROCE, Il partito come giudizio e come pregiudizio en Cultura e vita morale) y el oportunismo es la única línea política posible.
(3) Para Sorel es vital que la clase obrera no establezca ninguna clase de compromiso con la burguesía, tanto en el dominio político (antiparlamentarismo) como en el dominio económico (organización de la cooperación obrera). La organización cooperativa posibilitaría el paso del instinto de clase a la conciencia de clase del proletariado, vale decir, el triunfo de la “escisión” de la sociedad. Dicha escisión, “sin la cual sería imposible para el socialismo cumplir con su papel histórico”, peligra a veces cuando la burguesía, temerosa de su futuro, cede en parte a las exigencias del proletariado. Esto explica la importancia que tiene en Sorel la teoría de la “huelga general”: “Gracias a ella el socialismo subsiste joven, parecen infantiles las tentativas encaminadas al logro de la paz social y las deserciones de los compañeros que se aburguesan, sobre no desanimar a las masas, las impelen más la rebeldía. En suma: la escisión no corre peligro de desaparecer” (SOREL: ob. cit., p. 123) (N. del T.).
(4) Más que por el modelo ejemplar de las grandes monarquías absolutas de Francia y de España, Maquiavelo fue impulsado a su concepción política de la necesidad de un Estado unitario italiano por el recuerdo del pasado de Roma.. Es necesario poner de relieve, sin embargo, que Maquiavelo no debe por ello ser confundido con la tradición literario-retórica. Primero, porque este elemento no es exclusivo, ni aún dominante, y la necesidad de un gran Estado nacional no es deducida de él, luego, porque el mismo reclamo a Roma es menos abstracto de lo que parece si es colocado puntualmente en el clima del Humanismo y del Renacimiento. En el libro VII del Arte de la guerra se lee: “Esta provincia (Italia) parece nacida para resucitar las cosas muertas, como se ha visto en el caso de la poesía, la pintura y la escultura”, ¿por qué no encontraría entonces la virtud militar?, etc. Habrá que reagrupar las otras menciones del mismo tipo para establecer su carácter exacto.
(5) Recordamos a los lectores que Gramsci desarrolla in extenso estos problemas tanto en Los Intelectuales y la Organización de la Cultura, como en Literatura y Vida Nacional, editados ambos por Editorial Lautaro. Sobre las Comunas, cfr. Il Risorgimento (Edit. Einaudi), obra en la que Gramsci analiza las causas que impidieron a las Comunas superar la fase “económica-corporativa” para constituirse en estados capitalistas plenos. (N. del T.),
(6) Ciudades del silencio (cittá del silenzio) fueron llamadas por Gabriele D’Annunzio, en sus Laudi, las ciudades italianas que luego de haber conocido un periodo de pleno florecimiento en el pasado, decayeron y se redujeron a centros burocrático-administrativos de escasa importancia. De su pasado esplendor aún conservan rastros en los monumentos y joyas arquitectónicas, lo cual las convierte en centro del turismo mundial, por ejemplo: Ravena, Siena, Bergamo, etc. (N. del T.).
(7) Gramsci hace mención aquí, como es evidente, de la Teoría del Partido de la clase obrera (N. del T.).

Gramsci. Primer apartado de las Notas sobre Maquiavelo, política y el Estado moderno

Una inauguración made in Hollywood

Campeonato mundial de fútbol

Voy a ver, y escuchar, la inauguración del vigésimoprimer campeonato mundial de fútbol. Estoy en fecha, jueves 14 de junio, así que mi primera impresión al conectarme es estar presenciando un remedo hollywoodense, al que por otra parte son tan afectos en el país eje de la globocolonización planetaria…
Todo en inglés; un cantor que pensé era tipically yanqui, resultó británico, Robbie Williams, guarnecido por un plantel de mujeres automatizadas, que ahora están tan de moda en las coreografías en EE.UU. Practican el disloque sincopado y la mirada fija, como caracterizando una industria robótica primitiva…
Pero estoy equivocado. Nadie usurpó, al estilo Orson Welles, la transmisión del Mundial desde Rusia. Es un video, en directo, oficial y simultáneo desde la mismísima Rusia.
Un espectáculo totalmente hollywoodizado; le faltan únicamente las porristas. Pero están generosamente sustituidas por todos los demás recursos habituales: como el cantor-estrella del mundo en technicolor con su corte, que en rigor es una cohorte, todo eso que nos “brinda” sin pausa la industria del espectáculo madeinUSA.
Como para probarnos que no estábamos en San Francisco u Orlando sino en Moscú, el protagónico Robbie llama a una beldad rusa a que lo acompañe. Una dulce belleza rusa, que ensaya un gorjeo inicial… pero que termina cantando en inglés.
El numerito termina con la pareja recién constituida retirándose… y aunque no haya happy end llevándola en brazos, el significado de la universalización del espectáculo estadounidense nos muestra a las claras, no lo que dicen los periodistas deportivos, de que se trata de un encuentro de todas las culturas de la Tierra, sino únicamente de una jugada geopolítica mundial para que todos tengamos esa sola mirada…como la de Robbie.
Su mirada y su idioma. El inglés como lingua franca. Como si fuera la que entendemos todos. Porque los “servicios televisivos” ni siquiera se preocuparon por traducir. La cobertura fue tan penosa, mezquina, narcisista, que lo que dijo Putin, que tuvo la osadía de leerlo en su idioma materno, no fue traducido.
¿Para qué? se preguntará la vanguardia globocolonialista. Lo importante no necesita de palabras. Alcanzan los pasos de baile, los vestidos estrafalarios, los contorneos coreográficos; el espectáculo no se piensa a sí mismo y tampoco quiere verse pensado ni siquiera pensable.
Tomar contacto con las delegaciones nacionales, conocer siquiera algunos de sus rasgos, brilló por su ausencia; apenas se visualizaron la delegación rusa y las de su grupo (el A; saudíes, uruguayos, iraníes) y poco más. Había 32 “naciones” presentes, apenas si nos enteramos.
Se dijo que a Putin no le gustó esta máquina de espectacularizar. Vaya uno a saber.
Pese al desmoronamiento de la URSS, Rusia no habría decidido convertirse en un arrabal de la villa planetaria Finanzas.
Y algunos resistimos ese rasgo básico de nuestro universo mediático unidimensional; un simbolismo gratuito de no se sabe bien qué, pero eso sí, un persistente horror a la reflexión.

Luis E. Sabini Fernández

Internet en Cuba: ¿limitada por la política o la economía?

Algunos consideran el uso de Internet y las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) un eficaz instrumento para la expresión de la libertad del sujeto y otros resaltan su posible uso para acrecentar el despotismo y la manipulación social. Con independencia del intenso debate que existe sobre el tema, el acceso a Internet resulta indispensable para valorar la libertad del individuo en las sociedades contemporáneas.
En 2011, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) declaró el acceso a Internet como un derecho humano, por ser una herramienta que facilita el crecimiento y el progreso de la sociedad en su conjunto. Los relatores especiales para la libertad de expresión, en una declaración conjunta realizada ese mismo año, indicaron que los Estados tienen la obligación de promover el acceso universal a Internet para garantizar el disfrute efectivo del derecho a la libertad de expresión.
Frank La Rue, relator especial para la libertad de expresión de Naciones Unidas, estimaba que los beneficios y posibilidades de Internet se fundan en características singulares como su velocidad, su alcance mundial y su relativo anonimato. A la vez, considera que estos rasgos distintivos, que permiten a las personas difundir información en tiempo real y movilizarse, también han ocasionado temor en los gobiernos. Se han aumentado así “las restricciones impuestas a Internet mediante el uso de tecnologías cada vez más avanzadas para bloquear contenidos, vigilar y detectar a activistas y críticos”; se ha tipificado “como delito la expresión legítima de opiniones” y se ha adoptado “legislación restrictiva para justificar esas medidas”.
Un estudio reciente de los investigadores Iria Puyosa y Armando Chaguaceda, quienes han aplicado las metodologías empleadas por Freedom on the Net (proyecto de la ONG Freedom House) y la base de datos Variedades de Democracia (V-Dem), asegura que las prácticas de control más evidentes del derecho de acceso a Internet en Latinoamérica son el filtrado de contenidos por palabras clave, el bloqueo de URL por DNS y los apagones de Internet. A estos mecanismos de control, Puyosa y Chaguaceda les han denominado ‘mecanismos de primera generación’.
Según los autores del estudio, a partir de 2009 se han desarrollado “controles de segunda generación como restricción temporal de la conectividad en regiones en donde se producen protestas, bloqueo just-on-time de aplicaciones móviles”, requerimientos informales de remoción de contenidos a los administradores de sitios web, “ralentización de las conexiones en momentos de alta conflictividad política” y establecimiento de altos costos de los servicios para limitar el acceso masivo a Internet.
En su artículo “Cinco regímenes políticos en Latinoamérica, libertad de Internet y mecanismos de control”, Puyosa y Chaguaceda reconocen, en países con restricciones a la libertad de expresión, la existencia de limitaciones en el desarrollo de la infraestructura de acceso a Internet y el incremento de los controles sobre los proveedores de servicios.
Asimismo, encuentran evidencias de prácticas de control que no se basan en mecanismos técnicos, sino policiales, judiciales o administrativos: “impuestos al uso de Internet, requerimientos administrativos a los proveedores de acceso, reportes policiales rutinarios de la actividad ciudadana en Internet y prisión por expresión política en la web”. Mencionan prácticas de monitoreo masivo (en ocasiones visibilizado por el propio gobierno), uso de información publicada en línea para hostigar o acusar legalmente a activistas políticos, así como ciberataques perpetrados contra activistas opositores o patriotic hacking.
Cuba, con relación al derecho de acceso a Internet, ha pasado del desconocimiento al establecimiento de infraestructuras y políticas que garantizan y regulan el uso de la red de redes.
Un informe publicado por We Are Social y Hootsuite en enero de 2017 anunciaba que Cuba tenía 3 510 000 de usuarios activos de redes sociales en 2016 (de ellos el 90 % se conectaba desde sus móviles). Esto significaba un incremento del 368 % con respecto a 2015, año en que se instalaron las primeras 35 zonas wifi públicas en todo el país.
En julio de 2017, en las sesiones previas a la Asamblea Nacional del Poder Popular, el vicepresidente Miguel Díaz Canel empleó esas estadísticas para contrarrestar la presentación de Cuba “como un país desconectado” e indicó que constantemente había “una persecución financiera feroz contra las empresas tecnológicas con las que tenemos convenios […] para poder tener la infraestructura que nos hace falta”.
A pesar del reconocimiento internacional del derecho de acceso a Internet como un derecho fundamental, el mismo no ha encontrado reflejo en normas cubanas de mayor jerarquía como las Leyes o la Constitución. Todo el ordenamiento jurídico desarrollado en Cuba con relación a la materia ha emanado de normativas administrativas, especialmente del Ministerio de Comunicaciones (MINCOM).
El arsenal jurídico vigente no solo cuenta con una llamativa dispersión, sino que utiliza principios y lineamientos de la política partidista como sustento para su desarrollo. Muestra de ese particular resulta ser la “Estrategia Nacional para el desarrollo de la infraestructura de conectividad de Banda Ancha en Cuba” (“Estrategia”), publicada por el MINCOM en junio de 2015. El documento no reconoce en su marco legal ninguna norma jurídica y señala que “aunque existen 22 normativas regulatorias ministeriales relacionadas con la banda ancha, estas no se adecuan a la situación actual”.
En la actualidad, “como parte de la implementación de la Política Integral para el perfeccionamiento de la Informatización de la sociedad en Cuba, el Ministerio de Comunicaciones elabora un conjunto de normativas jurídicas relacionadas con la banda ancha, en particular, la Ley de Telecomunicaciones/TIC y el Decreto Ley de Informática/TIC y sus normativas complementarias”.
La “Estrategia” utiliza como sustento legal los Lineamientos para la política económica y social del Partido y la Revolución y el Objetivo 52 de la Primera Conferencia Nacional del PCC, que reafirma “la necesidad de aprovechar las TIC como herramienta para el desarrollo del conocimiento, la economía y la actividad política e ideológica”.
La “Estrategia” reconoce que en el año 2015 Cuba no contaba con banda ancha fija ni móvil y que solo el 3,4 % de los hogares y el 25,7 % de la población usaban Internet.
Las cifras oficiales de conectividad han ido aumentando paulatinamente. Según el Anuario publicado por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información a finales de 2017, Cuba contaba con 4 529 200 usuarios de servicios de Internet, lo que equivale aproximadamente al 40 % de la población cubana. No obstante, el cómputo de los usuarios incluye a aquellos que usan la red exclusivamente nacional denominada Intranet como usuarios de Internet global.
Los números demuestran que hoy no se puede negar categóricamente la existencia de un sustrato material para el ejercicio del derecho de acceso. Por demás, la tendencia al parecer es a la ampliación, pues las proyecciones declaradas en la “Estrategia” son que para 2020 no menos del 50 % de los hogares cubanos tenga acceso de banda ancha.
El concepto banda ancha es primordial para valorar el ejercicio del derecho de acceso. Las limitaciones a la velocidad de la conexión restringen el uso de las potencialidades que la red de redes ofrece. En ese sentido, la ONU ha reconocido que la amplia disponibilidad de banda ancha se considera un factor necesario para la innovación, la productividad, el crecimiento económico y la inversión extranjera.
La banda ancha no es un concepto estático teniendo en cuenta que las velocidades de acceso a Internet aumentan constantemente. La velocidad mínima para considerarse banda ancha varía entre los países, pero todos consideran como conexiones de banda ancha aquellas que tienen una elevada capacidad para transportar información.
A tono con las indicaciones de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), que pertenece a la ONU, el gobierno cubano ha empleado el concepto en sus proyecciones. Sin embargo, ese empleo se ha producido a partir de limitar cuantitativamente un concepto cada vez más mutable.
Las proyecciones realizadas por el gobierno en su “Estrategia” indican la implementación de servicio de banda ancha hasta 2020 con una velocidad de al menos 256 kbit/s. Así lo ha establecido en la Resolución 319/15 del ministro de las Comunicaciones, donde se reconocen como banda ancha en Cuba a aquellas conexiones con al menos la velocidad aludida.
No obstante, el gobierno ha declarado también que llegará a lo que ha denominado Banda Ancha Avanzada en 2025, con una velocidad de bajada de 2 048 kbit/s, y a una Banda Ancha Total en 2030, con una velocidad de bajada de 10 Mbit/s.

Obstáculos al acceso

Si se sigue la metodología empleada por Freedom on the Net y aplicada por los profesores Puyosa y Chaguaceda, una de las variables indispensables para evaluar el ejercicio del derecho de acceso a Internet es la existencia de “obstáculos al acceso”. Dentro de esos obstáculos, las barreras de infraestructura constituyen una de las principales dificultades.
La velocidad de la conexión demuestra el desarrollo de la infraestructura que soporta el derecho de acceso. A mayor velocidad de conexión, mayor disfrute y mayor aprovechamiento de las ventajas de la red de redes. La banda ancha se ha establecido como concepto ilimitado cuantitativamente, pues el desarrollo de la tecnología tiende al desarrollo constante de la infraestructura.
Sin embargo, Cuba ha establecido un concepto cuantitativamente limitado de banda ancha. La limitación, además, puede sugerir la intención de no apelar a la más moderna tecnología, con el propósito de ofrecer una red controlada, donde el usuario no pueda disfrutar de todas sus potencialidades. El concepto cubano de banda ancha y sus proyecciones de desarrollo persiguen colocar a Cuba en los próximos 10 años en el mismo lugar en que la mayoría del mundo se encuentra en la actualidad.
Para entender a profundidad el asunto, es conveniente valorar el reporte emitido por Akamai en el primer trimestre de 2017. Esta corporación provee una plataforma de computación distribuida para la entrega de contenido global de Internet y desde 2008 realiza un reporte anual sobre el estado de Internet en el mundo.
Según el mentado reporte de 2017, la velocidad de conexión media global fue de 7,2 Mbit/s (Corea del Sur a la cabeza, con una velocidad promedio de 28,6 Mbit/s).
El propio reporte declara que en América la velocidad promedio de acceso es de 5,1 Mbit/s. Además de Estados Unidos y Canadá, destacan países como Uruguay (9,5 Mbit/s) y Chile (9,3 Mbit/s). Bolivia tiene una velocidad promedio de acceso de 2,7 Mbit/s, mientras que Venezuela trabaja con 1,8 Mbit/s.
Los valores demuestran que en la actualidad el promedio del mundo se ubica casi en el lugar al que Cuba pretende llegar en 2030. El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, causante de la entrada tardía del país a Internet, no puede ser esgrimido como la única justificación para el limitado acceso de la ciudadanía a este servicio. El bloqueo todavía existe y sin embargo el gobierno ha decidido comenzar a generar las condiciones necesarias para el desarrollo del soporte técnico.
La intención de control de las expresiones en la red, justificadas a menudo con la existencia de un enemigo sempiterno, desempeña un importante papel en la ecuación. Baste valorar el siguiente criterio de José Ramón Machado Ventura, vicepresidente del Consejo de Estado y segundo secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, sobre Internet: “Existen algunos que nos la quieren dar gratis pero no lo hacen con el fin de que el pueblo cubano se comunique, sino con el propósito de penetrarnos y hacer trabajo ideológico para lograr una nueva conquista. Tenemos que poseer Internet, pero a nuestra forma, sabiendo que es una intención del imperialismo manejarla como una vía más de destruir la Revolución”.
Los derechos humanos, entre ellos el derecho de acceso, no pueden pasar por el filtro de la ideología. La transversalidad que los caracteriza demuestra que el uso de la ideología como condición para su ejercicio constituye una práctica improcedente.
La generación controlada de infraestructura es solo un elemento de los que deben valorarse en el escenario cubano. Los precios de acceso, el control legal y de propiedad de los proveedores de Internet y la dependencia de los organismos reguladores son también factores importantes cuando de obstáculos al acceso se trata.
El análisis del disperso marco regulatorio permite juzgar la influencia de esos otros factores en el ejercicio pleno del derecho de acceso.
El Decreto 321/2013 regula la última concesión administrativa realizada a la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (Etecsa) para la prestación de servicios públicos de telecomunicaciones. En el mismo se le entrega con exclusividad, hasta 2023, el servicio de telefonía fija y móvil en el país. La exclusividad, sin embargo, no alcanza a los servicios de Internet. Estos pueden ser prestados por otros proveedores como el MINTUR, el CITMA, TRD y Gaviota.
El Ministerio de Finanzas y Precios es el encargado, al final, de aprobar o no las tarifas máximas, las mismas que han evolucionado desde 4,50 CUC (112,5 CUP) hasta 1 CUC (25 CUP) por hora de conexión y han condicionado el acceso de los ciudadanos cubanos a Internet.
En un país donde el salario promedio, según cifras oficiales publicadas en el Anuario Estadístico de 2016 (2017), es de 740 CUP (30 CUC), pagar el precio vigente resulta imposible para muchos. Esto ha limitado considerablemente el uso de la red global, que buena parte de los usuarios emplea solo como vía de comunicación con amigos o familiares que residen fuera del país.
Límites al contenido y vulneraciones al derecho de los usuarios
En Cuba, las limitaciones no solo se han producido a partir de obstáculos materiales. Las normas, emanadas fundamentalmente del MINCOM, demuestran que se han establecido límites a los contenidos a distribuir y vulneraciones a los derechos de los usuarios.
La problemática con el uso de la red de redes tiene una matriz constitucional. La base de su reconocimiento como derecho humano radica en el hecho de que constituye una plataforma especial para el ejercicio de la libertad de expresión. En ese sentido, las libertades de prensa y de palabra en la Constitución cubana se encuentran condicionadas a los “fines de la sociedad socialista” (Artículo 53).
Los múltiples Reglamentos emitidos por el MINCOM para regular las formas de acceso y los contenidos que se comparten desde Cuba en Internet evidencian la materialización del condicionamiento constitucional a la libertad de prensa y expresión.
La Resolución 127/2007, “Reglamento de Seguridad para las Tecnologías de la Información”, establece limitaciones de uso de las redes, especialmente en las entidades estatales.
Esta norma establece que “la suscripción a listas de correo electrónico y el empleo de conversación en tiempo real (chat) deberá ser autorizado en todos los casos por la dirección de la entidad en correspondencia con sus intereses”.
También prohíbe que cualquier persona natural o jurídica envíe mensajes de correo electrónico no solicitados a múltiples usuarios de forma indiscriminada sin importar el carácter de aquellos. Dicha prohibición extiende las limitaciones no solamente al acceso a Internet sino también al uso del correo electrónico. Ante la desconexión, este medio de comunicación digital se ha empleado de manera cotidiana como mecanismo de intercambio de información y generación de campañas.
El “Reglamento” ordena expresamente la implementación de controles dirigidos a impedir e interrumpir la generación de cartas en cadena y el envío de mensajes de correo de forma masiva a través de las redes. Una medida como esta, si bien puede contribuir a la protección técnica de la red, reduce la capacidad de asociación de los usuarios.
La normativa mencionada utiliza conceptos vagos y de múltiple interpretación para prohibir ciertos contenidos. De esta manera se prohíbe la difusión de información contraria al interés social, la moral, las buenas costumbres y la integridad de las personas. Así mismo prohíbe los contenidos distribuidos por personas naturales y jurídicas que lesionen la Seguridad Nacional.
Más allá de las limitaciones a los contenidos, mayores preocupaciones suscita el monitoreo orientado. El propio “Reglamento” impone a las entidades la obligación de instalar controles y mecanismos que permitan detectar y obstaculizar las actividades que prohíbe. La prohibición de contenidos viene acompañada por la creación de un aparato destinado a la persecución de los transgresores y de mecanismos para su control.
Ejemplo de lo anterior lo constituye la Resolución 179 de 2008, que establece otro Reglamento, pero en esta ocasión para los “Proveedores de Servicios de Acceso a Internet al Público”. En este caso, las prohibiciones impuestas a los usuarios se traducen en mandatos de control para los proveedores autorizados para ofrecer el servicio.
La Resolución 179/08 orienta que se debe garantizar que en las redes controladas por los proveedores no se utilice software con sistemas criptográficos o transferencia de ficheros cifrados. Dispone, además, que se tomen las medidas necesarias para impedir el acceso a sitios cuyos contenidos sean contrarios al interés social, la moral y las buenas costumbres, y el uso de aplicaciones que afecten la integridad o la seguridad del Estado.
Lo más llamativo es que luego de disponer la imposibilidad de encriptar y proteger los contenidos personales transmitidos, ordena el establecimiento de procedimientos que aseguren la identificación del origen de los accesos, “así como su registro y conservación por un tiempo no menor de un año”. Se logra así eliminar los mecanismos de protección adicional de contenidos personales para facilitar el monitoreo y control de todos los contenidos a los que se acceda y distribuya.
La vigilancia y el monitoreo constituyen una vulneración de la privacidad de los usuarios en la red. Su principal efecto ha sido una autocensura muy extendida. Condición autoimpuesta que es considerada internacionalmente como un medidor negativo del derecho de acceso.
A pesar de que el MINCOM reconoció en febrero pasado que prepara un nuevo reglamento de seguridad informática, más acorde con el avance de las tecnologías de la informatización y las telecomunicaciones en el país, lo cierto es que hasta la fecha no se ha promulgado nada que derogue o sustituya la reglamentación vigente.
El reconocimiento de la necesidad de cambio ha venido aparejado de tolerancia hacia algunas expresiones contrarias a lo establecido en el ordenamiento vigente. Dicha tolerancia ha generado la utilización del término “alegalidad” para denotar la subsistencia, en el espacio virtual, de medios que usan herramientas y distribuyen contenidos que, como ya se ha visto, son prohibidos por la reglamentación vigente.
La tolerancia no implica legalidad y la existencia de un ordenamiento prohibitivo que impone sanciones como la ocupación cautelar y posterior decomiso de los medios, instrumentos y equipamientos utilizados para cometer cualquier infracción de las mencionadas, permanece como una espada de Damocles sobre quienes utilizan el espacio virtual. La alegalidad no existe en el ambiente comunicativo cubano. La normativa hasta hoy vigente utiliza conceptos genéricos y de unilateral interpretación –como “intereses del Estado”– para declarar ilegales a actitudes de empoderamiento ciudadano.
Debe ser ese mismo ordenamiento prohibitivo el que justifica el bloqueo de sitios web que no han sido objeto de tolerancia ni encajado dentro del concepto de “alegalidad”. Según un reporte emitido por el Observatorio Abierto de Interferencia en la Red (OONI), 41 sitios web se encontraban bloqueados en la Isla entre el 29 de mayo de 2017 y el 10 de junio de 2017. “Todos los sitios bloqueados tenían en común que expresaban críticas al gobierno cubano, trataban asuntos relacionados con los derechos humanos o tenían relación con herramientas para sortear la censura”. Esta cifra podría ser mayor, porque la OONI solo sometió a examen 1 458 sitios web. La Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano Gabriel García Márquez, el Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico y la Fundación Nieman para el periodismo de la Universidad de Harvard se encuentran actualmente bloqueados en el país y no fueron analizados por el Observatorio.
No puede hablarse entonces de derecho pleno cuando existen tolerancias relativas, filtros, bloqueo, vigilancia generadora de autocensura, ciberataques y un ordenamiento prohibitivo utilizado discrecionalmente.

Eloy Viera Cañive. Abogado de la Organización Nacional de Bufetes Colectivos hasta 2017. Asistente legal del Colectivo+Voces.

martes, junio 26, 2018

México: convulsión política en las barbas de Trump



En vísperas de las elecciones presidenciales

Ya nadie discute el triunfo de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales del 2 de julio próximo sino cual será la magnitud de la victoria. De acuerdo a los sondeos, López Obrador cosecharía el 50% de los votos y lleva una distancia de más de 20 puntos a Ricardo Anaya y José Antonio Meade, los candidatos del PRI y el PAN, que son los partidos de México que vienen alternándose en la conducción del país.
La posible consagración de López Obrador ha desatado un verdadero torbellino político. The Economist, que le ha dedicado la portada de su revista, compara el posible triunfo electoral de él “con la elección de Donald Trump en Estados Unidos, el Brexit y el giro de Italia hacia el populismo”. Otros medios internacionales, en la misma línea, advierten sobre el peligro de un giro populista y nacionalista. López Obrador plantea una reorientación abarcadora de la política energética del país, apuntando a independizarla de Estados Unidos.
Ha prometido recortar la exportación de petróleo, buena parte del cual tiene a Estados Unidos como destino y, en cambio, dedicar unos 6.000 millones de dólares a la construcción de dos refinerías que procesarían el crudo para el consumo doméstico. Eso reduciría también las exportaciones de nafta desde Estados Unidos hacia México.
Su principal asesora energética, Rocío Nahle García, ex legisladora que ha sido propuesta para la secretaría de Energía, se pronuncia a favor de congelar las licitaciones o subastas públicas futuras para perforación en aguas profundas y de revisar los contratos ya existentes con petroleras internacionales, denunciando la política de entrega irresponsable que vinieron haciendo los gobiernos de turno de las reservas petroleras y llamando a terminar con “el saqueo” de México. Una reforma promulgada en 2014 por el actual gobierno abrió la industria de modo que empresas extranjeras ahora pueden invertir en la exploración, perforación, construcción de ductos e incluso tener sus propias estaciones de servicio en colaboración con la estatal Petróleos Mexicanos, Pemex. Esa decisión permitió que compañías como Exxon Mobil invirtieran miles de millones de dólares en el desarrollo de campos petrolíferos alejados de las costas.
En la misma línea, el plan de AMLO incluiría la disminución del precio de la electricidad y la gasolina, buscando reducir la dependencia mexicana de importaciones de gas natural desde Estados Unidos con más inversiones en energía hidroeléctrica. Esto va unido a la propuesta de terminar con los negociados de la patria contratista, que ha venido obteniendo beneficios espurios como resultado de los sobreprecios y el manejo corrupto y fraudulento de los contratos del Estado. López Obrador ha prometido también trabajar por la autosuficiencia alimentaria, diversificando y ampliando la producción agrícola, evitando la dependencia de México del exterior.
Este giro político es inseparable de la crisis de la integración económica con Estados Unidos. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TCLCAN) que congrega a Canadá, México y Estados Unidos está al borde del colapso. La Casa Blanca amenaza con alejarse del mismo, negociar tratados por separado y plantea su reemplazo por un acuerdo que se renueve cada cinco años y que imponga límites a los componentes extranjeros en los productos manufacturados mexicanos y elimine cualquier superávit comercial que México tenga con Estados Unidos. Esto ha ido de la mano del aumento de los aranceles en el acero y el aluminio a sus dos socios comerciales del TCLAN. En México, las consecuencias se harán sentir en acerías en varios estados. Esto se une a la feroz campaña de Trump contra los migrantes mexicanos, que ha pegado estos últimos días un nuevo salto.
La escalda norteamericana ha puesto en tela de juicio la política neoliberal que venía funcionando en las últimas décadas y que tiene en el gobierno de Enrique Peña Nieto a uno de sus abanderados. El actual presidente se vio forzado a imponer aranceles a 71 productos que México importa de Estados Unidos. Un sector de la burguesía, empezando por el poderosa Cámara nacional de acero y hierro, ha fogoneado estas represalias.
De ser exhibida como la llave para el despegue y florecimiento para México, la asociación con Washington, ha terminado siendo un factor de agravamiento de todos los desequilibrios económicos del país azteca.
Más aún, puede transforme en un cataclismo. Más de las tres cuartas partes de los $400 mil millones en exportaciones de México van a los Estados Unidos, de los cuales aproximadamente la mitad están cubiertos por el TLCAN. Se estima que si termina el TLCAN, el producto interno bruto retrocedería y México entraría en recesión el año próximo. Millones de empleos en México están vinculados directa o indirectamente con el TLCAN. Poner fin a dicho tratado podría hacer que las fábricas se cierren y se trasladen a otros países, como lo hizo Ford el año pasado. Esto es lo que explica la depreciación que viene sufriendo el peso mexicano y la caída de la bolsa.
En nombre de estabilizar la economía norteamericana, la política alentada por Trump está provocando una desestabilización política y económica del planeta, incluido la de sus socios más cercanos. Pero la guerra comercial lanzada por la Casa Blanca oficia como un bumerán y ya está dejando sus heridos también dentro de las fronteras estadounidenses, que no puede sustraerse al estremecimiento de un país como el azteca, pegado geográficamente a Estados Unidos. Ya han empezado a encenderse las luces de alarma, en especial de los gigantes energéticos, que ven con preocupación el perjuicio que podría acarrearles a la producción gasífera y petrolera, una fractura comercial con el país vecino.

Crisis de régimen

El nacionalismo ofensivo de Trump alimenta las tendencias nacionalistas defensivas en México, lo cual es un caldo de cultivo para que prospere la candidatura de López Obrador. Pero este ascenso se potencia por causas internas, en primer lugar, la brutal descomposición del estado mexicano, su régimen político y sus partidos. México se ha transformado en un narcoestado, en el que existe un fuerte entrelazamiento entre la política y el negocio de la droga, a lo cual hay que agregar la corrupción que corroe todas las instituciones del Estado, con funcionarios y políticos pertenecientes a los partidos tradicionales (como el PRI y el PAN) salpicados por denuncias de todo tipo, incluido el tráfico de influencia en la obra pública. López Obrador ha hecho campaña, precisamente, contra la “mafia del poder”.
Esta putrefacción fue acentuando el abismo que separa al pueblo de los partidos del régimen. Las tímidas respuestas por parte del gobierno y de los opositores frente al nuevo atropello de Trump, separando a las familias de los migrantes, ha amplificado aún más esa brecha.
En octubre y noviembre de 2014, cientos de miles recorrían las calles del país al grito de “¡Fue el Estado!”, exigiendo la aparición con vida de los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. En esas movilizaciones históricas, el dedo acusador se dirigió contra el PRI, el PAN y el PRD: señalados como arquitectos y responsables de ese estado mafioso.
La desaparición de los 43 marcó un antes y un después en la historia reciente de México. En 2016, tuvo lugar la imponente huelga, movilización y cortes del magisterio contra la reforma educativa, que fue reprimida salvajemente por el gobierno responsable de otra triste masacre, la de Nochixtlán.
El descontento volvió a aflorar a principios de 2017 con motivo de la gigantesca reacción popular que se extendió a todo el país contra el alza en combustibles, en tarifas eléctricas y en los precios al consumidor. El llamado “gasolinazo” canalizó el enojo popular contra el gobierno de Peña Nieto. Este estallido es coincidente con el ascenso de Trump y tiene una vinculación directa con este hecho. Los precios de los combustibles atados al dólar, fueron subiendo desde que Donald Trump desplegó su campaña electoral contra los migrantes y contra el Tratado de Libre Comercio de las Américas.

López Obrador

La burguesía mexicana, al igual que el capital internacional, ha mirado con recelo la candidatura de López Obrador. Los círculos empresarios del país azteca pusieron los huevos en los candidatos tradicionales de la burguesía. Pero al ver el crecimiento irresistible de López Obrador, se han dado como política domesticarlo. Una de las cuestiones con la cual se especula es al menos recortar la magnitud del triunfo, de modo tal que AMLO no conquiste mayoría de ambas cámaras, obligando a este a negociar con la oposición. Pero más allá de ello, la clase capitalista viene marcando la cancha y ejerciendo una presión sobre el probable ganador. La prensa nacional e internacional da cuenta de una aproximación de López Obrador con los capitalistas mexicanos y destacan que se ha limado asperezas en su encuentro reciente con miembros del Consejo mexicano de negocios, que reúne a la elite empresaria.
Estas presiones han dado sus frutos. En los últimos meses, uno de los mayores focos de tensión entre los principales líderes empresariales y AMLO fue la construcción del nuevo aeropuerto internacional de $13 mil millones de la Ciudad de México, el proyecto de construcción más grande de la historia del país. López Obrador describió el proyecto como un “símbolo de desperdicio y corrupción” que no admitiría.
Ahora sostiene, en cambio, que el proyecto del aeropuerto era “viable y conveniente” y que se llegó a un acuerdo en la reunión sobre cómo continuar financiándolo. AMLO y sus asesores vienen tratando los últimos meses de asegurar a los líderes empresariales su respeto por “el mercado libre, que no nacionalizaría las industrias, que mantendría sus manos fuera del banco central, dejaría que la moneda mexicana flote libremente, no aumentaría la deuda del gobierno para promover el gasto social, y, contrariamente a lo que había dicho que haría durante media década, no desharía la reforma energética y privatización del petróleo” (WSWS, 8/6).

Perspectivas

The Economist señala que la presidencia de AMLO sería un “experimento arriesgado” para México: pero al mismo tiempo admite la necesidad de apelar a él como un intento por encauzar el profundo descontento social que existe.
México ingresa en una transición convulsiva en que se pondrá a prueba la capacidad de López Obrador de pilotear la crisis y contener el disconformismo popular. Un fracaso de esta tentativa nacionalista, puede terminar disparando una crisis de poder, donde se abra paso la reacción popular e irrumpa el movimiento obrero como un factor protagónico en la escena nacional.

Pablo Heller

La mayor crisis de refugiados desde la Segunda Guerra



68 millones y medio de exiliados y desplazados internos en el mundo en 2017. La crisis abierta al interior de la Unión Europea.

Nenes latinoamericanos hacinados en las jaulas del imperialismo yanqui, miembros de la comunidad rohingya exiliados en Bangladesh que ven venir con pánico desde sus asentamientos precarios la temporada de lluvias y ciclones, barcos con decenas y cientos de africanos subsaharianos que ruegan poder llegar a la orilla europea.
Son las imágenes de una crisis de refugiados que, al calor de la crisis capitalista, ha alcanzado récords históricos, sumando 68 millones y medio de personas que en 2017 se vieron forzadas a mudarse –tanto a otras latitudes como al interior del país- como producto de conflictos bélicos, limpiezas étnicas y explosiones económicas a lo ancho del globo. Se trata de una crisis de refugiados que supera en número a la Segunda Guerra Mundial y los años de posguerra, en los que “se registró un desplazamiento poblacional que afectó a entre 40 y 60 millones” (ABC, 25/9/15).
“Los sirios continúan siendo los protagonistas de esta dramática instantánea, con 6,3 millones de refugiados y 6,2 millones de desplazados internos, pero el deterioro de la situación en Myanmar” –de donde son expulsados por la cacería estatal los rohingya-, República Democrática del Congo o Sudán del Sur ha hecho que estos países ganaran cada vez más peso en las estadísticas” (El País, 19/6).
En Latinoamérica, han partido de una Venezuela derruida un millón y medio de personas, mientras que la lista mundial de desplazados internos es encabezada por una Colombia históricamente sacudida por el asedio de los paramilitares y de una oligarquía criminal al campesinado.

Europa

Matteo Salvini, ministro de Interior del flamante gobierno derechista de Italia y líder de la xenófoba Liga Norte, fue sujeto de numerosos titulares en estos días, tanto por su planteo de hacer un censo de gitanos para expulsar a todos aquellos que no sean italianos como por su negativa a recibir al barco Aquarius, con más de 600 africanos a bordo -que lo obligó a boyar por el Mediterráneo por días hasta recalar en España, y volvió a poner de relieve el tema de las barcas de desesperados que apuntan a Europa. Por su parte, en Hungría la derecha ha puesto a debate proyectos de ley que buscan penalizar a quienes ayuden a refugiados.
De conjunto, la crisis de refugiados en el viejo continente –con una responsabilidad vital del imperialismo europeo, promotor de las guerras, masacres y dictaduras en África y Medio Oriente- refuerza las tendencias disgregadoras de la Unión Europea. Pese a que ha caído el número de arribos en los últimos dos años, la crisis se ha acentuado. En medio de la disputa por el reparto de los refugiados, donde los receptores primarios (como Italia y Grecia) son los más afectados, Francia e Italia protagonizaron un fuerte cruce. El ministro Matteo Salvini acusó al líder francés Emmanuel Macron de hipócrita por sus críticas a la política migratoria italiana, recordándole que su país obstaculiza el ingreso de migrantes en el cruce de Ventimiglia. A su vez, el grupo de Visegrado (Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia) rechazan toda cuota de migrantes en sus países. El intento de “socializar” la crisis por medio de cupos por países ha fracasado.
La crisis política también se reproduce al interior de cada país, como lo exponen en Alemania los choques entre Merkel y el ministro de Interior Horst Seehofer, de la Unión Social Cristiana -que exige a la canciller apretar las clavijas contra los migrantes, bajo amenaza de cerrar las fronteras y/o romper la coalición de gobierno.
Una idea que exploran los estados europeos es la de una apertura de nuevos Estados tapón, que se sumarían a Turquía –que, tras su acuerdo con la UE para frenar a los migrantes a Europa, “alberga el mayor número de refugiados del mundo, con 3,5 millones de personas (El País, ídem). Los países en los que los Estados de la UE quieren confinar a los nuevos migrantes, denominados cínicamente “plataformas regionales de desembarco”, serían Libia, Albania y Túnez –signados por la catástrofe social y política.
De uno y otro lado del océano, el imperialismo yanqui y europeo, junto con sus socios menores, idean nuevos planes criminales contra los migrantes, en el marco de una catástrofe poblacional producida por sus avanzadas bélicas y económicas y que vuelve a sus tierras como un búmeran.
La clase obrera de todo el mundo debe unirse para enfrentar estas avanzadas, exigiendo el libre acceso de refugiados e inmigrantes a todos los países y la ayuda para su residencia, y oponiendo a las matanzas y destierros imperialistas la necesidad de gobiernos de trabajadores.

Tomás Eps (@tomaseps)

Yo sé quién soy: intelectuales y sociedad en Cuba

La función social del escritor: ocuparse de lo que le concierne, adelantarse a su época, criticar, mostrar el mundo que le ha tocado en suerte vivir.

Yo sé quién soy es una frase de El Quijote, significa la esencia misma de lo quijotesco que es tener una fe inquebrantable en sí mismo.
Mediante una llamada telefónica se me comunicó el año pasado que un ensayo mío que integraba un libro colectivo había resultado rechazado por una editorial académica. La evaluación de “alguien” concluyó que el trabajo era “no científico”. Si ese ensayo no hubiera recibido una mención especial en un concurso del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), mi reacción hubiera sido de mucha vergüenza. Tampoco soy partidaria del pavoneo y la desmesura; solo recordé la frase del Eclesiastés: “quién añade ciencia, añade dolor”. Sonreí ante tal decisión, comprendí que todo lo profundo necesita una máscara.
Mucho después de lo sucedido en la década del setenta del pasado siglo, denominado Quinquenio Gris leí Los siete contra Tebas, de Antón Arrufat. Esta publicación de 1968, recibió un Premio de la UNEAC. Es absurdo que a esta obra se le añadiera una declaración que hoy produce pena. En ese tiempo estudiaba en secundaria y estaba lejos de constatar cómo unos seres humanos pueden juzgar de manera injusta a otros desde el poder, aunque ya para ese tiempo algunas palabras comenzaban a tomar preponderancia en los predios juveniles: combatividad y lucha ideológica, sin que la mayoría supiera exactamente a qué se referían. Escribir constituye un acto de fidelidad, requiere sacar algo de sí mismo. Cuando se exterioriza una supuesta verdad no es andar con cascabeles.
Recuerdo una vez que publiqué en la revista Palabra Nueva y me encontré con una antigua compañera de estudios. Lo primero que me dijo fue que me había “leído”. Inmediatamente me arrojó a la cara: ¿cuánto te pagan? Sentí que la ríspida pregunta era una acusación: “mercenaria”. Todo lo contrario fue mi visita a esa redacción. El entonces director me pidió que colaborara con ellos: sus temas de ética nos interesan profesora. Salí contenta de allí, ya para mí la filosofía no resultaba un esfuerzo solitario que nacía y terminaba conmigo.
Hace un tiempo seleccioné un tema de discusión para mis estudiantes: la vulgaridad, palabra inventada por Germaine de Staël (1766-1817). Les pedí que me llevaran ejemplos de chabacanería en la música. Uno de ellos pasó su móvil. Los jóvenes se reían, dudaban. Me pusieron al día de lo que se escucha en una guagua, en el barrio, en cualquier fiesta. Parece que la vulgaridad no es problema ideológico. Cómo enseñarle a mis alumnos que la virtud suprema es la elegancia, cómo transmitirles, acusados ellos mismos de “estar perdidos”, que la moral es un estilo de vida, si incluso la vieja profesora es sospechosa de “un no sé qué”.
Una de las frases más tristes de la historia del pensamiento es la pronunciada por el filósofo Baruch de Spinoza (1632-1677): «No hay fuerza intrínseca de la idea verdadera». Lo que quiere decir que la verdad es siempre débil. Los intelectuales deben alertar de los peligros del abandono del arte de la convivencia: el civismo. Si no damos importancia a la convivencia entre los cubanos, a esa corrupción larvaria, donde te roban en cualquier establecimiento público, si estimulamos a los niños a menear sus cinturas en las escuelas, estamos por el camino de la lógica indigente, esa lógica que hizo que algunos, para vergüenza nacional, les robaran a los muertos y agonizantes del avión caído el pasado 18 de mayo.
El creador y la formación del público, de Julio Cortázar, fue presentado en La Habana en la década del sesenta del pasado siglo. Fusionó la palabra intelectual con la de creador. La misión del creador Cortázar la ve bastante confusa. Por una parte, distingue al creador que cumple una obra solitaria (hacer un libro, una escultura, una pintura, componer música, etc.) y explica cómo ello está al margen de cualquier formación. Entiende formación más como alienación que como un auténtico enriquecimiento cultural. Por ejemplo, en una sociedad capitalista existe la tendencia al consumismo, a uniformar a un público, a un conformismo estético. En el socialismo, Cortázar advierte que se puede manifestar una supuesta «creación» con una visión maniquea, desconfiada de toda visión abierta. Se impone una seriedad puesta como una peluca, un vocabulario en el que las palabras terminan huecas en discursos, ensayos, artículos. El público receptor recibe esa «formación». Este autor advierte que cualquier creador debe ser un toque de alarma, una persona que arroja una piedra ante un agua estancada. No necesariamente el público tiene que comprenderlo. La Biblia, El segundo sexo, Ulises, son obras que trascendieron no porque grandes masas los leyeran, sino porque abrieron otros caminos.
Una vez, uno de mis estudiantes me pidió formar parte de un panel que se llamaba “La batalla de los intelectuales”. Me quedé perpleja, la palabra batalla no me gusta y estimo que la tarea intelectual no debe estar vinculada con un lenguaje bélico.

El discurso de la intensidad

Hay una idea que Cintio Vitier subrayaba con énfasis: la capacidad histórica de un país no se debe a su extensión sino a su intensidad. El discurso de la intensidad se hizo ser humano, se llamó José Martí. También está presente en el diálogo entre el cubano y su paisaje.
Cuba nace como nación de una revolución. La actual, para que sea verdaderamente martiana debe convertirse en un estado nacional pensante. Revolución y reflexión es todavía el reto en Cuba. Es constante la identificación entre revolución y nación. Se traducen como una misma cosa. Tal vez de esa fusión naciera el síndrome del secreto, que resulta ridículo. Por otra parte, las noticias son cada vez más vacías y no logro descubrir si esto es consecuencia del nivel de alejamiento de la realidad por parte de los funcionarios, indiferentes con ese “cubano de a pie”, —como se nombra al pueblo— que al mismo tiempo se halaga, mientras esté siempre a la espera, tranquilo, y agradezca por todo, o es por puro cinismo del que habla.
En Los pasos recobrados, Alejo Carpentier (1904-1980) explica la función social del escritor: ocuparse de lo que le concierne, adelantarse a su época, criticar, mostrar el mundo que le ha tocado en suerte vivir. En el Papel social del novelista argumenta la necesidad de entender el lenguaje de ese mundo. No se trata de leer la prensa y sacar de ella un lenguaje literario, de percibir lo que nos concierne y seleccionar los diferentes compromisos que nos solicitan. Existen peligros en esos compromisos —advertía— porque hay malos compromisos, el compromiso en falso, el compromiso forzado por determinadas circunstancias. Podemos equivocarnos y dejar toda una vida intelectual en manos de un compromiso. Los intelectuales tienen que aprender a decir sí y no. Es importante hablar con una voz colectiva y a su vez tener derecho a hablar con una sola voz. No es la incondicionalidad a ciegas, sino la del diálogo.
En 1995 asistí a un encuentro en Puerto Rico. Al final de las intervenciones, se paró un cubano residente en esa isla y preguntó qué hacíamos los intelectuales que vivíamos aquí, en postura de franco reproche. No le contesté en público, porque era muy humillante revelar las peripecias a las que fui sometida por ese viaje. “Todos juntos me acosan” (Job, 16,10).

Yo firmo

Tengo ante mí un texto de Fina García Marruz: El libro de Job. Una joya de los intelectuales de “aquí”. Comparo la pregunta del cubano de Puerto Rico a la que le hicieron los amigos de Job cuando este protestó a Dios por su infortunio. Este dolor de familias separadas, de vivir siempre sacrificados, lo puede entender quien lo vive.
Me fui de la vida laboral oficial con apenas nada, triste, decepcionada. Mis lamentaciones no fueron solo personales, aunque tengo derecho, como Job, a la angustia. No obstante, sé quién soy. Cada cosa se esfuerza, cuanto está en ella, por perseverar en su ser. Perseveremos. La escritura es firma. Yo firmo, porque puede intentar ser —como el amor — otra no fuerza desarmante.
Termino como concluyó Arrufat su poema aplastado y reaparecido. Esta es la respuesta a los intelectuales cubanos, los de aquí y los de allá, repleta de esperanza de paz: “Estamos tristes y alegres al vernos/ otra vez . Pero no nos avergonzaremos/ mañana de abrazarnos y comer el cordero.”

Teresa Díaz Canals, profesora y ensayista cubana

Recordar a Salvador Allende



Ante el 110º aniversario del Compañero Presidente

La madrugada del 5 de septiembre de 1970 Salvador Allende salió al balcón del viejo caserón que la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile tenía frente a la Biblioteca Nacional, en la Alameda. No había un lugar más simbólico para dirigir sus primeras palabras al país como futuro Presidente, porque su bautismo de fuego se produjo precisamente en la Universidad de Chile en la segunda mitad de los años 20, cuando llegó a Santiago para estudiar Medicina, tras cumplir el servicio militar de manera voluntaria.
Descendiente por vía paterna de una familia que tuvo un papel destacado en la lucha por la independencia nacional y después en la pugna por la democratización del país desde las filas del Partido Radical y la masonería (con el ejemplo luminoso de su abuelo Ramón Allende Padín), hijo de un abogado que terminó sus días como notario de Valparaíso, Salvador Allende Gossens (Santiago de Chile, 26 de junio de 1908) asumió desde muy joven un compromiso social y político inusual en un muchacho de su clase social.
1933 marcó el rubicón en su trayectoria al tomar parte en la fundación del Partido Socialista en Valparaíso. Su ascenso fue verdaderamente meteórico: secretario regional del PS desde 1935, vicepresidente del Frente Popular porteño desde 1936, elegido diputado en marzo de 1937, responsable local de la campaña presidencial de Pedro Aguirre Cerda que llevó al histórico triunfo del 25 de octubre de 1938 y subsecretario general del PS desde diciembre de este año. Y el 28 de septiembre de 1939 Aguirre Cerda le designó ministro de Salubridad cuando tan solo contaba con 31 años.
Entre enero de 1943 y agosto de 1944 le correspondió ocupar la secretaría general del Partido Socialista. En 1945 fue elegido senador por primera vez. En 1947 y 1948 se distanció del sector anticomunista del socialismo y criticó firmemente la persecución del Partido Comunista por el Gobierno de Gabriel González Videla. Y cuando la mayor parte de sus compañeros apostó por la opción populista de Ibáñez para la contienda presidencial de 1952 supo reagrupar junto a los comunistas en el Frente del Pueblo a las fuerzas de izquierda que apostaron por un camino singular en el contexto de la guerra fría.
En 1958 ya con el socialismo reunificado y la izquierda fortalecida en el Frente de Acción Popular, quedó a 33.000 votos de La Moneda y fue el candidato más votado por el electorado masculino. Algunas irregularidades en el escrutinio y la inopinada aparición de un curioso personaje, el “cura de Catapilco”, le privaron de la victoria, que correspondió a Jorge Alessandri. En 1964 la batalla presidencial le enfrentó con un viejo amigo, Eduardo Frei Montalva, pero también con la CIA y el Gobierno de Lyndon Johnson, que financió una increíble campaña de propaganda anticomunista que ya había dado resultado en Italia en 1948. Su tercera derrota no le indujo ni a moderar sus posiciones, ni tampoco a aceptar el estruendoso proceso de radicalización (retórica) de su partido a partir del Congreso de Chillán de 1967.
Muy pronto advirtió de las limitaciones del programa reformista de la Democracia Cristiana y de la hipocresía de la “Revolución en Libertad”. La fundación de la Unidad Popular en octubre de 1969 reafirmó su correcto análisis político: por primera vez, junto con la izquierda marxista confluían fuerzas tradicionalmente centristas (Partido Radical), de inspiración cristiana (el MAPU) y otros sectores (API y PSD). La campaña de 1970 terminó de alumbrar un inmenso movimiento popular que abrió las puertas de la Historia aquel inolvidable 4 de septiembre de 1970.
El 3 de noviembre, después de sesenta días extremadamente convulsos, Salvador Allende se terció la banda presidencial y se inició uno de los procesos políticos que mayor esperanza despertaron en el siglo XX. Nuestro Compañero Presidente representa ante la humanidad aquel proyecto político, aquel tiempo de las cerezas, tan similar al cantado en la bella canción de la Comuna de París, un siglo atrás.
Recordar a Salvador Allende exige ir más allá de la inmensa tragedia del 11 de septiembre de 1973 (y después), de su heroica muerte en La Moneda. Recordar a Allende requiere recorrer su apasionante trayectoria política y la historia de Chile y de la Izquierda en el siglo XX.

Mario Amorós

El autor es historiador y periodista. Autor de Allende. La biografía (Ediciones B, 2013, 681 págs.)

“El acuerdo con el FMI es de una brutalidad atroz"

Entrevista al economista de izquierda Claudio Katz

Entrevista al economista de izquierda Claudio Katz, donde se analiza el acuerdo que realizó el gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional. “El gobierno está festejando una desgracia”, aseguró.
M.H.: El tema excluyente de la entrevista de hoy es el acuerdo con el FMI, ¿Cuáles son las particularidades de este?
C.K.: Ahora se están conociendo las características y el nuevo argumento es que el FMI nos presta plata porque confía en la Argentina, entonces nos otorga el mayor paquete de la historia.
Es absolutamente absurdo, porque el acuerdo no es un premio, es una sanción, el gobierno está festejando una desgracia. Lo peor del asunto es que no es un préstamo para la inversión, para construir puentes, para el desarrollo, para una actividad productiva; es dinero que le dan a la Argentina para que le pague a los bancos acreedores, es un auto préstamo.
Ellos mismos nos dan la plata para que le paguemos a los que dirigen el FMI que son los bancos acreedores de la Argentina. Por eso otorgaron 50.000 millones de dólares, que es exactamente lo que Argentina tiene que pagar en el curso de los próximos 30 meses y el cronograma es muy estricto en relación a eso, no se puede usar la plata que nos dan para otra cosa que no sea el pago a los créditos que les debemos a ellos.
Es un crédito bien monitoreado, van a ir dando cuotas en función de los vencimientos de la deuda. Es algo que hunde por completo a la Argentina, no tiene ningún beneficio, y nos va a dejar con una relación deuda/ Producto bruto de más o menos el 75%, lo cual es verdaderamente catastrófico para el país.
Habrás escuchado esos cuentos que circulan ahora, que afirman que hay un nuevo FMI, que ya no es más el viejo FMI, sino que es otro.
M.H.: Más sensible, inclusive se destaca mucho ese 0,2% del préstamo que se podría utilizar para el área social.
C.K.: Sí, porque lo que están previendo es una verdadera tragedia social, como saben las consecuencias de lo que están haciendo, por las dudas amplían el dinero que va a haber para sostener la pobreza. En una declaración de hace dos semanas, Broda, un economista de derecha, dijo que hay que tener los comedores abiertos 24 horas los 7 días de la semana.
M.H.: Salió en Clarín hace un par de domingos.

La crisis actual que indujo al gobierno a recurrir al FMI es una crisis creada por el modelo de Macri

C.K.: Eso es lo que imaginan que va a ocurrir. Una verdadera tragedia social, el 2001 no es la caída de los bancos o el fin de la convertibilidad, es la abrupta expansión de la pobreza. Y eso es lo que se viene, porque el FMI le está imponiendo a la Argentina un plan durísimo. Es de una brutalidad atroz.
Ellos se auto prestan 50.000 millones y nos obligan a hacer un recorte de 20.000 millones en el curso de 3 años. Es un recorte del presupuesto descomunal. Son 200 mil millones de pesos al año. Dujovne, el ministro del FMI, dijo que iba a recortar 20.000 millones de pesos del gasto de administración, pero son 200.000 millones, es un recorte enorme que va a atacar las jubilaciones, las provincias, va a despedir más empleados públicos, a anular el Fondo de incentivo docente, unificar el cálculo de actualización de las jubilaciones, es un verdadero plan de guerra contra los trabajadores.
Hasta tal punto es así que Sturzenegger, el ex presidente del Banco Central, dijo que no tiene tasa de inflación para este año, no sabe cuál es, y no lo sabe porque puede ser cualquier cosa. Supongamos que todo terminara hoy, es 15% de paritarias y 30% de inflación. Pero él dijo que no iba a fijar la tasa de inflación porque puede llegar a cualquier nivel. Es decir, es un nivel de agresión el que está en curso verdaderamente atroz.
Lo insólito son los argumentos que utilizan, que con esto evitan un escenario peor, siempre se trata de un argumento contra fáctico, “si no hacemos esto ocurre algo peor”. No se les ocurre la reflexión más sencilla, no es que evitan algo peor, el gobierno creó esta crisis. Es una crisis íntegramente creada por la política económica de Macri, es absurdo decir que esto es culpa de los argentinos, culpa de la sociedad, de la indisciplina de los últimos 70 años de la Argentina, es falso. La crisis actual que indujo al gobierno a recurrir al FMI es una crisis creada por el modelo de Macri. Tarde o temprano iba a ocurrir. En realidad esperaban que estallara en 2019 y simplemente se adelantó. Es una crisis anunciada porque el modelo económico crea un déficit comercial grande.
M.H.: Recuerdo que en la reunión de Economistas de Izquierda (EDI) que se hizo en abril, uno de los temas que más se debatió y sobre el que más se detuvo el análisis fue el del sector externo. Se dijo que era el talón de Aquiles del plan económico.
C.K.: Exactamente, y por ahí estalló la crisis, porque el desbalance comercial que ha creado el modelo neoliberal de Macri es descomunal, marcó un record histórico de desequilibrio entre importaciones y exportaciones.
Con las fantasías librecambistas de esta gente abrieron el mercado a todo tipo de importaciones, cuando en el mundo hay una dura pelea por los aranceles. Las exportaciones cayeron porque se apreció el tipo de cambio, entonces tenemos un déficit comercial enorme y un déficit financiero enorme, porque en estos dos años hubo una fuga de capital récord, hubo remisión de utilidades, desregularon cualquier control sobre los movimientos de capitales, por lo tanto, salieron en forma vertiginosa.
Además de un problema fiscal que había en Argentina, ellos crearon una crisis fiscal, porque no es que acá se gasta más de lo que ingresa, que hubo que financiar el gradualismo; lo que pasó es que ellos bajaron los impuestos a los ricos, redujeron los impuestos a la soja, a las mineras, a los bienes personales, entonces cayó la recaudación. Un modelo comercial de crisis fiscal, de salida de capitales se sostiene con deuda.
La deuda ha sido alocada, y como ha sido tan alocada la colocación de deuda en los últimos años, los acreedores, los bancos, que conocen muy bien a la Argentina, se asustaron, saben que esto termina en default, por lo tanto, cortaron el crédito y se creó esta corrida cambiaria.
Esto no es una crisis internacional que golpea a la Argentina, porque lo que hay es un temblor a economías intermedias como Turquía, producto del aumento de las tasas de interés, pero fue tan fuerte sobre la Argentina por el tipo de modelo económico que ha implementado Macri. No cabe duda.

Una vez que estos acuerdos se firman son una soga al cuello

M.H.: En los últimos días en algunas notas periodísticas se ha comparado a la Argentina actual con Grecia.
C.K.: La comparación con Grecia depende de cómo lo quieras mirar. Grecia está en el peor de los mundos, desde ya tuvo cuatro rescates de los bancos, todos los años se renueva el acuerdo con el FMI, ya tuvo 3 recesiones agudísimas, el PBI se retrajo un 25%, la tasa de desempleo escaló, la deuda pública se fue al 180% del PBI, las jubilaciones tuvieron 14 recortes nominales y eso es lo que se viene acá.
Lo de Grecia es un condicionamiento de largo plazo y lo que está pasando acá también, lo que está firmando Macri va más allá de su gobierno, no termina en 2019. Entonces al firmar esto condiciona.
Le tiraron una soga para que Macri llegue a las elecciones sin default de la deuda pero condiciona al próximo gobierno porque cuando se aproxime el momento de las elecciones va a decir que él es el único garante de que se cumpla con el FMI y el candidato opositor va a ser chantajeado para que proclame su fidelidad al acuerdo.
Una vez que estos acuerdos se firman son una soga al cuello que obliga a refinanciación tras refinanciación. Por eso es tan importante que el acuerdo sea objetado, desmentido y rechazado ahora, porque después va a ser tarde. Este es el momento de romper con este acuerdo, sino vamos a un círculo vicioso.
Lo de Grecia que mencionás sirve para ver cómo funciona. Hay ajuste, el ajuste te genera más recesión, con la recesión cae la recaudación, con la caída de la recaudación no tenés solvencia fiscal, tenés que tener más solvencia, entonces tenés que hacer más ajuste.
En el caso de Argentina tenés las tarifas dolarizadas, entonces aumentás las tarifas, devaluás la moneda, tenés que volver a aumentar las tarifas. En el caso de la tasa de interés pagás la deuda, te baja el déficit primario pero te sube el secundario que es el de la tasa de interés, entonces volvés a tener más endeudamiento. Es un círculo vicioso que asfixia a la economía hasta que estalla.
Hay dos escenarios a mediano plazo, uno griego de lento declive, recesión con inflación, con más recesión, con deflación, con aumento del desempleo, un esquema tipo la segunda mitad de los ´90, el último período de Menem, cuando se fue preparando la crisis por el aumento de la pobreza, del desempleo, la economía estaba muy golpeada.
Hay un escenario de ese tipo que termina en una explosión o hay otro escenario que la economía no aguante y la explosión se produzca antes. Eso lo vamos a ir viendo en los próximos meses, según lo que ocurra con las Lebacs y con las corridas cambiarias, si la corrida sigue, y me llama mucho la atención que incluso después de anunciar el acuerdo con el FMI el dólar siga trepando, hay un punto crítico ahí, qué pasa si la corrida se extiende a los bancos. Habrá que ver. El momento de ponerle un freno a esto es ahora.

Mario Hernandez