sábado, julio 10, 2010

Padre Fausto Milla: en Honduras hoy está prohibido ser humano


“Si denuncio y condeno la injusticia es porque es mi obligación como pastor de un pueblo oprimido y humillado”
Monseñor Oscar Arnulfo Romero

“Está preguntándome qué pienso sobre el trabajo de la Comisión de Verdad: creo que es uno un hecho importante para todo el mundo, no sólo por Honduras.”
“Trabajaremos por la paz y la justicia, porque como dice San Pablo en la carta de los Gálatas, allí dónde se encuentra la ley universal….. “Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”.
Quien está regalándome su fuerte energía y su sonrisa así abiertas y optimista es el padre diocesano Fausto Milla, un sacerdote hondureño seguidor de la Teología de la Liberación y que cumple hasta el final su promesa de estar al lado de aquéllos que no tienen voz, de los más pobres y abandonados por el sistema.
“Este sistema capitalista es un sistema anti-vida, anti-hombre, que engendra sólo muerte. San Pablo, siempre en la carta a los Gálatas, afirma que los pueblos se están atacando el uno al otro, mordiéndose, sin darse cuenta que así se destruyen ellos mismos, y es justo lo que quiere nuestro sistema asesino”, continúa el padre.
“En Honduras el sistema capitalista se dedicó a perseguir y a torturar el pueblo desde los años 80, no sólo ahora, pero la novedad después del 28 de junio de 2009, es que el golpe de Estado cívico-militar despertó el pueblo y lo ha reunido en el fenómeno maravilloso llamado Resistencia y este hecho para mí es único y de vanguardia por el mundo entero, me llena de alegría saber que ahora somos muchos a pensar lo mismo”, me dice el diocesano Milla.
“En mi centro de salud, un enfermo de cáncer el otro día me rogó, lleno de esperanza, que le regalara 25 años más de vida para poder ver construido y vital este proyecto maravilloso de una Honduras refundada.”
“Me dijo que no podía morir justo ahora que se acercó el momento que deseó siempre”, afirma el padre Fausto.
“Hoy en día en Honduras estamos en guerra, hay dos facciones, la de la Patria (la Resistencia, que representa la vida y el amor) y la del dinero (los golpistas, que pueden regalar solo la muerte). Quién no ama es un muerto que camina, ya no existe porque tiene el corazón vacío”, el padre continúa con su mirada luminosa de un hombre que tiene acumulada la juventud de 82 primaveras. “Con la Comisión de Verdad tenemos que crear un entorno favorable a la justicia, porque no se repiten jamás los horrores del 28 de junio de 2009. Y para hacer justicia hace falta descubrir la verdad y hacerla conocer a cualquier precio a todo el mundo, aunque será una realidad dura y cruelmente fuerte”.
“Quiero precisar que mi convicción es que es imposible obtener una justicia llena, quedará una utopía si en el mundo seguirá gobernando el capitalismo. Debemos pero luchar con todas nuestras fuerzas para defender los más pobres y los más humildes, ellos entienden nuestro discurso, los otros no, demasiado anestesiados de la sed de dominio y de los medios de comunicación vendidos al poder, ocupados a difundir mentiras y a servir la corrupción, parecen hablar otra lengua y vivir en otro planeta”, me dice el padre Milla.
“La Comisión se reunirá otra vez dentro de tres meses, con la presencia también de François Houtart, un sacerdote belga que admiro muchísimo y Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz (el suyo, completamente merecido): ambos intensamente compromisos en la defensa de los Derechos Humanos.”
“Ya hemos logrado también hablar con Pérez Esquivel en este encuentro gracias a una Radio uruguaya que facilitó la conexión. Pérez Esquivel es un enamorado loco de la paz, él es uno de aquéllos que se mantiene vivo luchando por un mundo mejor. Ser parte de esta Comisión de Verdad es una utopía que merece la pena de vivir para luchar hasta lo último y parar el monstruo del golpe de Estado: si vence el golpe en Honduras, Pérez Esquivel y yo estamos seguros que en la lista podrían seguir con El Salvador y el Paraguay o el Ecuador”, decreta serio el padre Milla.
“Yo a pesar de todo me siento optimista, la fuerza para seguir adelante viene de este pueblo maravilloso que es el hondureño, que està en las calles luchando desde más de un año.”
“Una de las muchas novedades maravillosas de este movimiento popular hondureño es la gran presencia femenina, (también aquí en la Comisión tenemos unas mujeres excepcionales que dejaron huellas en la historia de su país), y en todo caso es natural que la vida, que amamanta, que protege el nuevo nacido, sea la depositaria de la Honduras del porvenir”, concluye el diocesano Fausto.
Y yo sólo añado una frase de Fidel Castro…. “Las mujeres constituyen un verdadero ejército al servicio de la Revolución...La mujer es una Revolución dentro de la Revolución ... Cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, estos pueblos son invencibles, y la mujer de este pueblo es invencible”.

Ida Garberi

U.S.A. dos siglos de invasiones, robos y genocidios


EN PRIMER LUGAR, a objeto de dejar las cosas claramente establecidas, confieso que no soy comunista, tampoco terrorista, ‘bombero loco’ ni anarquista caótico. Más bien soy ideológicamente cercano –muy cercano- al Radicalismo chileno, ya que siempre he defendido e impulsado a la República como única forma civilizada de gobierno. Y al mencionar a aquel “radicalismo chileno”, entiéndase que hago referencias a ese viejo, democrático, criollo y exitoso radicalismo de la época del Frente Popular, cuando Pedro Aguirre Cerda y Juan Antonio Ríos enseñaron a Chile cómo debía ser administrada una nación.
Todo lo expresado no tiene otro fin que establecer con meridiana certeza una verdad sólida: mi posición y actitud anti norteamericana no se desglosa de una (en mi caso) inexistente ideología marxista en lo político sino, simple y claro, de lo que ha registrado la Historia, la indesmentible, fría y certera Historia.
La razón asiste completamente a quienes aseguran que el gobierno de Estados Unidos de Norteamérica ha sido siempre invasor, ladrón y genocida, características que definen el insaciable apetito de poder que consume al pueblo y a los dirigentes de ese país, así como explica también el elevado nivel de destrozo y deterioro del medio ambiente que el capitalismo hiper industrializado estadounidense impetra para subsistir como ‘patrón del planeta’.
Un rápido y escueto recorrido por la Historia de los últimos doscientos años puede mostrarnos (y demostrarnos) el indesmentible espíritu corsario, genocida y racista que distingue a la nación del Tío Sam. Es una ruta manchada de sangre inocente, de tejidos humanos deshilachados a fuerza de masacres ordenadas desde Washington, y de gritos libertarios apagados por el ruido de la metralla y del cañón…todo ello administrado por los norteamericanos, ejecutado por los norteamericanos y en beneficio exclusivo de los norteamericanos.

LA AGENDA DEL TERROR

Año 1846: el estado mexicano de Tejas (Texas) solicita el apoyo del gobierno y del ejército de EEUU para independizarse de México y, luego, anexarse al país norteño. Desde Washington se ordena el apoyo con dinero, soldados y armas a la solicitud delos tejanos que, en un porcentaje significativo, eran ‘gringos’ asentados en ese estado mexicano.
Año 1848: El Tratado de Guadalupe Hidalgo, firmado entre México y los Estados Unidos el 2 de febrero de 1848, al final de la Guerra de Intervención Estadounidense, estableció que México cedería casi la mitad de su territorio, que comprendía la totalidad de lo que hoy son los estados de California, Arizona, Nevada y Utah y parte de Colorado, Nuevo México y Wyoming.
En 1898: Estados Unidos declara la guerra a España e invade las dos últimas posesiones coloniales hispanas: Filipinas y Cuba. Independizadas ambas de la corona europea, pasan a ser verdaderos “estados cautivos” dirigidos por los gobernantes sitos en Washington.
Año 1934: El presidente cubano Ramón Grau San Martín fue derrocado por un golpe de estado urdido por el entonces coronel Fulgencio Batista y por el Embajador norteamericano en La Habana, Jefferson Caffery. Gracias a ese cuartelazo y al automático reconocimiento de la Casa Blanca, fue impuesto como Presidente de la República de Cuba el coronel Carlos Mendieta (1934-1937). A pesar de que durante su mandato formalmente se anuló la Enmienda Platt, Mendieta firmó el Tratado que le posibilitaba a Estados Unidos mantener de manera indefinida la ocupación militar estadounidense del territorio cubano donde aún está enclavada la mal llamada “Base Naval de Guantánamo”.
Año 1944: Unidades de la Marina de Guerra estadounidense bloquean el puerto de Buenos Aires con el propósito de obligar al gobierno surgido de la contradictoria Revolución militar de 1943 (en el que ocupaba prominentes posiciones el entonces coronel Juan Domingo Perón), a romper sus relaciones diplomáticas y a declararle la guerra a las potencias integrantes del Eje Berlín-Roma-Tokio. El bloqueo se levantó cuando el Jefe de la Junta Militar argentino, general Pedro Ramírez, decidió romper sus relaciones diplomáticas con Alemania, Italia y Japón.
1944-45, Nicaragua: Paralelamente, y en contubernio con el Embajador norteamericano en Managua, Arthur Bliss Lane, el general Anastasio Somoza García, entonces Jefe de la Guardia Nacional formada por Estados Unidos, ordenó el asesinato de Augusto César Sandino y la sanguinaria destrucción de la cooperativa sandinista de Wililí. Nicaragua era ya, sin lugar a duda ninguna, territorio ocupado y explotado por el capitalismo norteamericano a través de las armas y de la imposición de u dictador colocado allí por la gente de Washington.
1948: El presidente Truman envía la primera misión de entrenamiento militar a El Salvador.
1950: El plan Ajax (norteamericano, por cierto) permite el derrocamiento del presidente Mussadegh de Irán.
En 1950-1953: Dwigth Eisenhower, presidente de USA, interviene en la guerra entre Corea del Norte y Corea del Su con el propósito de “evitar la propagación del comunismo en Asia” (lo que, obviamente, nunca logró).
1953-1954: El presidente Eisenhower aprueba y ejecuta la operación P.B. Success para derrocar el presidente Jacobo Arbenz de la República de Guatemala.
En 1959 hasta 1975: Eisenhower, Kennedy, Johnson , Ford y Nixon, invirtieron miles de miles de millones de dólares en armas, soldados y tecnología para derrotar a Vietnam del Norte y al Vietcong en la antigua Indochina. Allí encontraron el fracaso y la tumba, pero asesinaron a más de un millón de vietnamitas con los bombardeos indiscriminados y el uso genocida del NAPALM.
Abril 1961: el gobierno de J.F.Kennedy, junto a exiliados cubanos de extrema derecha ycientos de mercenarios ingleses, norteamericanos y australianos, son derrotados completamente por las fuerzas armadas populares de Cuba en Bahía Cochinos, haciendo fracasar la invasión norteamericana a la isla.
En 1965: se efectúa la invasión de la República Dominicana por los Estados Unidos bajo el nombre de “Operación Power Pack”. La intervención yanqui terminó el año 1966 una vez que Washington comprobó que el gobierno títere impuesto por los intereses norteamericanos estaba firme.
En octubre de 1983: en Grenada, por órdenes de Ronald Reagan fueron masacrados decenas de granadinos. Aquella fue una de las más sangrientas invasiones realizadas por el Imperio norteamericano contra una nación virtualmente indefensa, como las lanzadas antes y después contra Nicaragua, República Dominicana, Panamá, Haití y otros países caribeños, al desplegar la fuerza de más de 6.000 "marines" con apoyo aéreo, naval y terrestre contra una de las más pobres y pequeñas naciones del mundo, utilizando la excusa de proteger las vidas de unos 400 estudiantes estadounidenses que se hallaban en la isla
El 20-12-1989 : los yanquis invaden Panamá con la excusa de atrapar a Noriega y ‘recomponen’ violentamente un cuadro político favorable a USA antes de que se produjese la entrega del canal al pueblo panameño, tal como estaba acordado oficialmente desde hacía décadas.
En 1982, USA junto a Israel invaden El Líbano para, según ellos, combatir a Hezbollah, pero el interés no era otro que dominar toda la zona y apoderarse de las rutas del petróleo.
20 de marzo del 2003, USA junto a sus aliados ingleses, españoles y franceses invade Irak persiguiendo a Sadam Hussein y…obvio, al petróleo.
Año 2010: los capitalistas, militares y políticos norteamericanos obtienen ‘pacíficamente’ el ingreso de sus tropas a territorio sudamericano, específicamente a Colombia, desde donde comenzarán a “crear conflictos internos” en las naciones vecinas para, finalmente, invadir y apoderarse del petróleo y gas natural existente en Venezuela y en la Amazonía brasileña.

Y AUN HAY QUIENES ACEPTAN ESTAS MASACRES

En realidad, podríamos llenar páginas y páginas contabilizando las invasiones norteamericanas en el planeta, desde 1830 a la fecha,pero igualmente quedaríamos corto en nuestro recorrido, pues sería de mal gusto histórico dejar sin mención las ocasiones en que Washington metió sus garras en diferentes países con el único propósito de imponer -por la fuerza de las armas y/o del dinero-gobiernos yanaconas, serviles a los mandatos gringos y fácilmente corruptibles (porque ello, cuando a Washington le resultase necesario, podía usarse ‘legal y moralmente’ contra el ex aliado, como ya aconteció a asesinos de la talla de Sadam Hussein y Augusto Pinochet).
En la retina de cualquier estudioso del tema, quedan adheridas las trágicas secuencias vividas por hermanos latinoamericanos en Puerto Rico, Guatemala, Honduras, República Dominicana, Cuba, México, Panamá, Venezuela, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay, Brasil, Uruguay, Argentina, Chile…, naciones en las que los gobiernos de Estados Unidos, a sangre, fuego y hambrunas, impusieron gobernantes tiranos como Leonidas Trujillo, los Somoza, Batista, Muñoz Marín, Geisel, Garrastazú Medici, Bordaberry, Stroessner, Banzer, Videla, Pinochet, y un largo e interminable etcétera que aterra.
Esto, en América…pues si revisásemos lo acontecido en otros continentes, como África y Asia, deberíamos concluir necesariamente en una opinión de consenso: los yanquis son asesinos, ladrones, racistas y expoliadores, habiéndose convertido ya en la que quizá sea la peor plaga conocida por la Humanidad…y como tal debería ser enfrentada.
La lista de genocidios, robos, expoliaciones, invasiones, bombardeos, apropiaciones, asesinatos selectivos, intromisiones en la política de los demás, etc., etc., es tan larga que sorprende encontrar personas supuestamente cultas e informadas que sigan creyendo en las falacias explicitadas por los dirigentes norteamericanos y por sus aliados expansionistas (Inglaterra, España, Francia, Israel).
Los sudamericanos, específicamente nosotros los chilenos y nuestros hermanos de Venezuela, Argentina y Bolivia, deberán poner sus barbas en remojo ya que el genocida yanqui se encuentra asentado a escasos kilómetros, en Colombia (por obra y gracia de un mandatario de apellido Uribe, cipayo de Washington y socio de transnacionales de dudosa actividad).
Desde las tierras colombianas, los invasores gringos miran con sus apetitos insaciables las extensas llanuras venezolanas y los ricos pozos petrolíferos de la costa llanera, las selvas de la amazonía, los minerales andinos y, cómo no, la reserva de agua dulce más grande del planeta, ubicada en la Patagonia chileno-argentina.
Y luego de saber todo esto, ¿alguien querrá preguntar por qué cada vez hay menos gente en el mundo que ame, quiera o respete a los yanquis?

Arturo Alejandro Muñoz

Por la expulsión de las tropas yanquis de Costa Rica, Centroamérica y el Caribe


En un acto inédito en toda la historia nacional, el Congreso aprobó el pasado 29 de junio el atraque de 46 naves artilladas pertenecientes al ejército de los Estados Unidos en la costa costarricense.[1] Se estima que con los navíos estarían llegando al país aproximadamente 7 mil soldados norteamericanos, junto con más de 200 aviones, helicópteros y distinto tipo de aeronaves de combate. Junto a los permisos para la penetración de naves, los legisladores autorizaron a los militares norteamericanos a ingresar al territorio costarricense sin ninguna restricción, disfrutando además de la inmunidad que poseen en suelo estadounidense, esto con el supuesto fin de “cumplir con su misión” y “participar en labores de ayuda humanitaria”.
La realidad sin embargo, es que la entrada del ejército de una potencia imperialista a los puertos costarricenses corresponde a una injerencia militar abierta como no se había visto antes en la historia. Ni siquiera en las décadas de los ’70 y ’80, cuando agudos procesos revolucionarios conmovían la mayor parte de Centroamérica, el Ejército norteamericano había invadido abiertamente la costa costarricense.
Se puede afirmar sin lugar a dudas que uno de los sueños más deseados por Laura Chinchilla en el pasado se ha hecho por fin realidad: es que aunque la Presidenta había intentado introducir estas mismas naves de guerra cerca del año 2004 junto con la ILEA (Escuela Internacional de Policías para el Cumplimiento de la Ley) –en el marco de la invasión norteamericana a Irak-, no ha sido sino hasta seis años después que estos barcos y sus respectivas tropas militares logran penetrar al país, más allá de que haya sido el Congreso y no el Poder Ejecutivo quien haya dado la última palabra para semejante violación de la soberanía costarricense. En aquel primer momento pequeñas pero combativas movilizaciones universitarias y sindicales, así como la fragmentación en el seno de las filas burguesas, impidieron que se aprobara también en el Congreso la instalación no solo de los navíos sino de la reciclada Escuela de las Américas que actuaba en Panamá, esta vez bajo el nombre de ILEA.
Habrá que ver si en esta ocasión el movimiento de masas repite la gesta, pero esta vez expulsando a los yanquis y su marina guerrerista de aguas costarricenses. Alertamos que esto solo puede lograrse con la más amplia movilización de masas, y la solidaridad internacionalista de nuestros hermanos trabajadores y oprimidos de Latinoamérica y el mundo.

Una injerencia militar abierta con fines geoestratégicos

A pesar de que la ocupación militar de las costas de Costa Rica es inédita en la historia de este pequeño país, no sucede lo mismo con el resto de países de Centroamérica y el Caribe; que al contrario, han sido víctimas de la ocupación de los marines norteamericanos y de la instalación de bases militares. Este es el caso del Caribe, desde Cuba con Guantánamo y hasta Haití con las reiteradas incursiones militares de Estados Unidos durante prácticamente todo el siglo XX; hasta la parte ístmica con Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, y especialmente Panamá.
Los códigos geopolíticos que sostuvieron la ocupación -esencialmente norteamericana- variaron según los distintos momentos históricos: desde la rivalidad de Estados Unidos con Inglaterra, las fricciones con la Unión Soviética, hasta la necesidad de frenar el ascenso de masas y los procesos revolucionarios que sacudieron Centroamérica durante la década del ’70 y parte del ’80.
En distintos momentos los Estados Unidos defendieron la región de Centroamérica y el Caribe como parte de su zona de influencia, no tanto por su tamaño o recursos naturales; sino por su importancia geoestratégica: es no solo la región más cercana para el abastecimiento militar de las tropas norteamericanas, sino que ofrece otras ventajas, como vías de comunicación interoceánicas como el Canal de Panamá o la ruta sobre el río San Juan, que actualmente sirve como límite entre Costa Rica y Nicaragua. En el caso del Canal, por ahí circula un alto porcentaje de mercancías necesarias para el abastecimiento del mercado estadounidense y buena parte de países latinoamericanos.
Ahora bien, aunque la tónica a lo largo de la historia centroamericana y del Caribe ha sido la de la ocupación; lo cierto es que durante la administración Obama esta se ha venido redefiniendo, paralelamente al reforzamiento militar en otras partes del mundo. Hay que recordar que después del catastrófico terremoto de enero en Haití la Casa Blanca ordenó el envío de más de 10 mil soldados a la isla, con tal no solo de contener posibles rebeliones “de hambre” y desesperación; sino para comenzar a reconfigurar un dispositivo estratégico de control sobre la región del Caribe.
Al mismo tiempo que la catástrofe y la ocupación se cernían sobre Haití el imperialismo norteamericano instalaba 7 nuevas bases militares en Colombia, y como si fuera poco cuatro bases más en Panamá; todo bajo la excusa de objetivos “humanitarios”, lucha contra el narcotráfico y el “terrorismo”. El caso más reciente de militarización lo vivió la frontera entre Estados Unidos y México, donde bajo la farsa del combate al narcotráfico, el imperialismo norteamericano envió miles de soldados para “perseguir a los capos de la droga”.
La contundente injerencia militar de aguas costarricenses por al menos 7 mil soldados norteamericanos, se desarrolla en el marco de este portentoso dispositivo militar; con el telón de fondo de una lucha abierta de la administración de Obama por recuperar el control completo de lo que considera su “patio trasero”, y al mismo tiempo que van en escalada las tensiones de la nación imperialista con potencias regionales en el Medio Oriente como Irán.
Todo lo anterior parece indicar que mientras Estados Unidos militariza la región de Centroamérica, el Caribe y otras partes de Latinoamérica; apoya solapadamente golpes de Estado como el de Honduras en 2009; y construye todo un dispositivo militar para frenar las aspiraciones de ciertos países de convertirse en potencias regionales (como Brasil); se está preparando para posibles guerras regionales en otras partes del mundo. Esto por lo menos es lo que sugiere no solo la desproporcionada militarización regional, sino la visión global de conjunto que guía el accionar de la potencia imperialista más preponderante del planeta.[2]
El imperialismo norteamericano podría inclinarse a utilizar -como en otros períodos históricos- sus puntos de apoyo en Centroamérica y el Caribe no solo para agresiones regionales sobre países latinoamericanos; sino como plataforma para agudizar su política de agresión contra “lejanos” países como Irán, con el cual las tensiones se han disparado.
Desde esta perspectiva la escandalosa y desproporcionada ocupación militar norteamericana en costas costarricenses, no puede obedecer a la lucha contra el narcotráfico, ni mucho menos a causas humanitarias. De por medio en todo este despliegue está el interés de la potencia norteamericana de controlar fuertemente el conjunto de Latinoamérica, y de utilizar como posible portaaviones la región de Centroamérica y el Caribe y las bases de países como Colombia; para sostener su política exterior hacia otras partes del planeta.

Los juegos Panamax 2010 y los ejercicios militares de la potencia imperialista norteamericana

Esta política de formar un cerco alrededor del istmo centroamericano toma su mejor expresión en los juegos Panamax 2010, que se celebran aproximadamente desde hace 7 años, y en el que se han involucrado paulatinamente ejércitos de decenas de países, no solo latinoamericanos, sino también de otras partes del mundo.
Bajo la dirección de la “policía” panameña y del Ejército de los Estados Unidos, los juegos simulan un “ataque terrorista” al Canal de Panamá, que es contestado con la acción de varios ejércitos latinoamericanos y algunos europeos como Holanda.
Estos juegos, que durante el año 2009 causaron polémica por la participación de una Honduras polarizada alrededor del golpe de Estado y las supuestas “rivalidades” de Micheletti con Obama y Hillary Clinton; sirven de ejercicio para los ejércitos más proimperialistas de la región, y por supuesto para Estados Unidos en la búsqueda de asegurar sus intereses geoestratégicos. Este año, se calcula que participarán más de 4 mil soldados, poco más de la mitad de los militares que atracarían en las costas costarricenses.

La política de la oposición burguesa costarricense frente a la ocupación norteamericana

La autorización para el ingreso de los buques de guerra y los soldados yanquis fue aprobada en el Congreso gracias al bloque formado por el Partido Liberación Nacional (PLN), el Movimiento Libertario (ML), y el Partido Renovación Costarricense (RC), que no por ser minúsculo está eximido de ser ultraconservador y proimperialista. En la otra mitad de la cancha estuvieron el Frente Amplio (FA), algunos diputados del Partido Acción Ciudadana (PAC), y el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).
El FA, junto a Luis Fishman y el PAC, protagonizaron la oposición a que se autorizara el ingreso de las naves argumentando que tales vehículos no entraban en la “lista” que consignan los acuerdos de patrullaje conjunto entre los Estados Unidos y Costa Rica, y que por tanto la incursión era una violación a la soberanía nacional. En otras sesiones Fishman sostuvo que el convenio que permite el patrullaje conjunto había expirado, y que por tanto no podían ingresar nuevas embarcaciones en aguas costarricenses.
Aunque nos oponemos a la entrada de los navíos en aguas nacionales, hay que afirmar categóricamente que no es suficiente oponerse por el “tamaño” de los barcos. Es necesario dejar bien claro que las posiciones políticas centrales de estos partidos de “oposición” –ahora encabezados por el ex candidato presidencial “menos malo”, Luis Fishman- son ambiguas, timoratas, y le han hecho el juego al imperialismo norteamericano en distintos momentos.
Es que no solo no rechazan la injerencia imperialista y los acuerdos que facilitan la penetración militar de los Estados Unidos bajo la excusa del combate al narcotráfico, sino que han aprobado en el Congreso mismo leyes proimperialistas como la Ley Antiterrorista (2008), que al final de cuentas han terminado por atarlos de pies y manos para enfrentar de manera consecuente el aumento de la injerencia imperialista en curso.

La situación política nacional y la incursión militar

Si hubiera que definir la situación política nacional, habría que decir que ésta se caracteriza por un estancamiento a nivel general pero con tendencias a la recomposición, tanto en la movilización como en la organización del movimiento obrero y popular.
Después de la invasión del OIJ al campus universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR), lentamente el movimiento de masas se ha venido recomponiendo, experimentando desde entonces momentos de retroceso pero también picos de movilización. Los portuarios entraron a la escena protagonizando intensas jornadas (SINTRAJAP), también los docentes (APSE), trabajadores municipales, de la electricidad (ICE), campesinos pobres, y por supuesto estudiantes (UCR).
Al parecer el PLN y la Presidenta Chinchilla han decidido aprovechar semejante coyuntura de estancamiento para avanzar aún más en su ambicioso plan de militarizar Costa Rica. Es que esta no es la primera medida que toman este partido y la primera mujer presidenta, sino que ya acordaron desde abril integrar la Comisión de Seguridad Centroamericana, junto a la misma burguesía golpista hondureña. Esta comisión no tiene otro objetivo que “centroamericanizar” Costa Rica, desde el punto de vista de la militarización y niveles represivos que prevalecen en los otros países del área.
Aunque no se descarta una intervención de los marines en la vida política nacional –lo que se ve un poco complicado-, lo cierto es que la ocupación está más relacionada con fines geoestratégicos que con la situación de un pequeño país centroamericano que son su maquinaria “democrática” y su policía parece haber demostrado hasta el momento, contener y limitar la lucha de clases.
Por la movilización más amplia hasta expulsar a los yanquis de nuestras costas. Por una gran campaña continental por la salida de las tropas imperialistas de Costa Rica, de toda Centroamérica y el Caribe
Desde la LRS llamamos al conjunto del movimiento obrero y popular, a las organizaciones sindicales, estudiantiles y de derechos humanos a hacer un gran frente para organizar la resistencia de masas contra el aumento de la injerencia militar imperialista en curso. Llamamos a la más amplia unidad de acción para la movilización, en el marco de la total independencia política respecto a grupos como el PAC, el FA o el PUSC, que en buena medida han contribuido a la incursión imperialista en nuestro territorio.
Proponemos formar una gran coordinadora nacional contra la injerencia imperialista, así como comités por lugar de trabajo y estudio que sirvan para organizar la movilización contra los planes del imperialismo norteamericano en el país y la región, levantando en lo más alto la demanda de la derogatoria del Convenio que permite el ingreso de embarcaciones a nuestras costas. En ese sentido insistimos en el llamado a los compañeros que se reclaman socialistas, revolucionarios y antiimperialistas como el MAS, el PRT, la JS y el POS; para que juntos impulsemos con todas nuestras fuerzas esta campaña.
Así mismo, llamamos a los trabajadores de Latinoamérica y el mundo a movilizarse hacia las embajadas de Estados Unidos y Costa Rica en todos los países en los que sea posible, denunciando la insoportable ocupación imperialista de que está siendo objeto nuestro país y la mayor parte de Centroamérica y el Caribe, en función únicamente de asegurar la supremacía norteamericana sobre los pueblos del mundo.

Bryan Brenes
Revista Amauta

Bryan Brenes es miembro de la Liga de la Revolución Socialista de Costa Rica

Notas:

[1] Aunque desde 1999 se aprobó un convenio de patrullaje conjunto con guardacostas norteamericanos -con el supuesto fin de “combatir el narcotráfico”-, lo cierto es que no se había presentado una incursión militar tan agresiva como la que denunciamos en esta nota. Algunas fragatas norteamericanas habían bordeado la costa Pacífica, y algunas lanchas de guardacostas habían navegado sobre aguas territoriales, pero la penetración abierta no había sido la tónica. En esta nota denunciamos no solo el ingreso de las 46 naves de guerra, sino el propio convenio que permite la injerencia del imperialismo norteamericano.
[2] Vale la pena recordar que países como Honduras y El Salvador, en los primeros años de invasión imperialista a Irak, prestaron notables servicios hacia la política de “guerra contra el terrorismo” de Bush. Estos servicios iban desde la participación de tropas del Ejército salvadoreño y hondureño en las operaciones desarrolladas en territorio iraquí, hasta el reclutamiento de “contratistas” en toda Centroamérica; como fue el caso por ejemplo de la empresa Triple Cannopy liderada por George Nayor (vinculado al narcotráfico), que desde El Salvador enviaba mercenarios centroamericanos hacia Irak.

Fallece Ricardo Contreras, combatiente internacionalista en la Revolución Sandinista

El 16 de junio falleció, a poco de cumplir 50 años, Ricardo Contreras Sánchez, revolucionario chileno internacionalista. Ricardo fue militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez y participó en la revolución nicaragüense.
La Embajadora de Nicaragua en Chile, María Luisa Robleto, señaló que “el Internacionalismo fue un aporte muy significativo para la victoria sandinista en la ofensiva final (1979), y fueron los combatientes del Frente Sur los que, de manera determinante, ofrecieron la más dura resistencia a la guardia de Anastasio Somoza. De los de alrededor de mil internacionalistas que había en el Frente Sur, 400 eran chilenos.”
El internacionalista chileno, Héctor Aguilera, recordó que “yo participé con Ricardo en el mismo batallón en un combate que duró seis horas. Su contribución fue inolvidable”.
Ricardo Contreras, después de una larga enfermedad, murió en España. Sus restos fueron velados por familiares, amigos y compañeros en la Casa Bolívar el pasado 3 de julio.

Andrés Figueroa Cornejo

viernes, julio 09, 2010

La pequeña burguesía en los procesos liberadores


No es muy frecuente que un burgués en toda su esencia y comodidad de explotador, se proclame como socialista o que quiere una revoluciónen que todo sea de todos y seamos iguales y no exista la propiedad privada, es decir una sociedad comunista. A no ser que por conveniencias económicas en su afán de acumulación de riquezas, use esa postura para seguir enriqueciéndose, especialmente en procesos de cambios profundos en que los pueblos han decidido apoyar a quienes están al frente y representansus aspiraciones, para transitar hacia la liberación nacional en contra del yugo imperialista norteamericano, todos sus satélites europeos y sus agentes criollos. Tampoco es muy frecuente que un burgués, sin ánimos de lucro apoye un proceso que vaya en la misma dirección, a no ser que este loco de remate.
O sea que, encontrar o ver a un burgués que dice “apoyar” los procesos que se están viviendo en América Latina o se proclama “socialista” y “revolucionario”, es que está acumulando riquezas gracias al“proceso” a su regalado sabor y es poco probable que esté loco, lo mas seguro es que está completamente cuerdo.
Conocer y reconocer ese tipo de actitudes de la burguesía o de algunos burgueses en particular, no es difícil, la cosa se complica un poco cuando hablamos de segmentos de la sociedad que dicen estar al lado del campo popular.
No se pretende generalizar porque en esta “viña del señor” hay de todo y para todo, especialmente parte de la juventud que tiene la oportunidad y el privilegio de asistir a las universidades a forjarse no solamente en cualquier carrera universitaria, sino que además tiene la oportunidad de ver y conocer las diferentes corrientes del pensamiento político y económico universal y con de todo ese rico bagaje de conocimientos se vuelven furibundos rebeldes y revolucionarios, militan en agrupaciones o partidos tanto de derecha o de izquierda, es decir hacen vida política. Al final de la carrera universitaria y con el titulo bajo el brazo más el método de enseñanza que utilizan nuestras universidades públicas y autónomas, salen como un producto de esas fabricas universitarias de profesionales moldeados para servir al sistema capitalista.
En honor a la verdad hay que decirlo, que no a toda la juventud le sucede el hecho de venir de estratos sociales del pueblo trabajador y que luego de salir de la universidad sea candidato a pequeño burgués.
Juventudes estudiantiles y universitarias especialmente en los tiempos de golpes de estado propiciados por los EE.UU. en nuestro continente, transformaron las universidades en bastiones de resistencia y lucha junto a las vanguardias revolucionarias, como clase obrera y sus organizaciones políticas, en contra de esas oprobiosas dictaduras.
En todos los largos años en que nuestros países fueron dominados por la ola del neoliberalismo, las universidades también fueron botín del neoliberalismo en sus instancias burocráticas y lo más grave aún en su pensamiento, que lo pusieron al servicio de las burguesías vende patria. Es frecuente que este tipo de conversos que continua formando esa universidad neoliberal, sigan llamándose y considerándose” revolucionarios” para la foto, pero en realidad su pensamiento y su accionar siempre estará mirando y añorando en ser por lo menos un pequeño burgués.
La famosa “autonomía” universitaria que costó vidas y grandes sacrificios a generaciones pasadas, fue y es usada en estos tiempos como una generalidad en las universidades públicas, de alcahuete de las roscas parasitarias en sus estamentos burocráticos, para ganar remuneraciones que no condicen con las situaciones reales de los pueblos. Con logias que se reparten como dueños, las diferentes facultades de enseñanza, como producto de elecciones amañadas. La calidad de esas universidades no se deja ver en su aporte en el debate del pensamiento, en especial en estos momentos en que los pueblos de América latina, están en rebelión y luchan en busca de una nueva sociedad.
Hay que apuntar las baterías de trabajo político hacia las universidades de nuestros países, que deben de ser siempre democráticas y autónomas, pero al servicio de las mayorías nacionales y no como fabricantes de profesionalesal servicio del sistema ni para mantener roscas parasitarias, que se engullen gran parte de los presupuestos y que en nada contribuyen al desarrollo de nuestros pueblos.
Todos tienen el derecho y deben tener la oportunidad de ir a la universidad, en especial los sectores populares, pero es urgente cambiar el pensamiento y accionar de ese tipo de Universidad, que se quedó anclada en el neoliberalismo y se resiste avanzar al siglo XXI.
La universidad no es la única fábrica depequeña burguesía, también hay los pequeños y medianos propietarios, en todos los campos de la economía sean de las ciudades o del campo, sectores propicios para el cultivo del egoísmo y el individualismo (fomentados en esta etapa por estos gobiernos del cambio, concréditos ), que poco les importa acaparar, especular, y hacer no importa que, por la brega del lucro y su pretensión de montar al próximo estamento dentro del escalón de la economía capitalista. No tienen problemas en llamarse “socialistas”,”revolucionarios” y apoyan“los procesos de cambios”, en la realidad son oportunistas porque siempre estarán al lado del más fuerte de acuerdo a sus intereses personales. Pero a la hora nona, cuando ven peligrar sus intereses egoístas y particulares son como los dráculas de la gran burguesía,brincan al cuello y no les importa el tipo de gobierno, si es progresista , o es de izquierdani para donde va .
Primero son sus intereses personales y de grupos,después la solidaridad con los trabajadores, los asalariados explotados, los sin tierra, los campesinos pobres, las amas de casa, los desocupados, los vendedores ambulantes, etc. En si poco les incumben los proyectos históricos de los trabajadores y sus aliados, que son los productores y transformadores de las riquezasy son las grandes mayorías nacionales.
Para el imperio como expresión de la dictadura mundial del capitalismo, toda organización o procesos progresista,democrático y revolucionario que se encamine a la construcción de una nueva sociedad, es tildado de peligroso a sus intereses y si más apura, lo estigmatizan como terrorista.
Para esta política de penetración, tienen a la NED. , USAID,CÍA, y a la DEA y una serie de o­nGs (que en su mayoría son nidos de francotiradores pequeño burgueses), que funcionan como punta de lanza, perforando algunos sectores del que hacer nacional, como los más vulnerables para confundirlos, por su condición y esencia de clase, cuando se trata de avanzar hacia la liberación nacional.
Entonces la pregunta es: ¿no hay que contar con este segmento nacional para un proceso liberador? si, hay que tomarlos en cuenta, es un sector importante por el papel que juegan en la economía, que les permite tener el tiempo necesario para ocuparlo en hacer política, disponen de buen espacio de ocio que la clase obrera no lo tiene, pueden acompañar el proceso un largo trecho, pero la única condición indispensable de ese acompañamiento, es que se debe considerar que este estamento pequeño burgués, no puede ni debe ser quien dirija ningún proceso liberador ni organizaciones políticas o sindicales donde se ponga en juego la salud de los principios y el accionar de las mayorías. Pues este sector de la pequeña burguesía tiene muchos privilegios que perder, y cuando actúa lo hace primeramente pensando en sus bienes e intereses personales y de grupo. Su poco y casi nulo sentido de la solidaridad, no les alcanza para renunciar a su mentalidad ambiciosa en favor del interés de la comunidad. Primero es él y después los demás.
En toda la era neoliberal, el intervencionismo de los EE.UU. consistía en someter a los gobiernos de turno como a lacayos obedientes a sus directivas de saqueo y participación abusiva en las instancias del Estado, donde el embajador norteamericano cumplía las funciones de un mandamás dentro del Estado, papel que continúan ejerciendo en países, donde los pueblos aún no logran tener gobiernos que dejen de jugar el papel de colonias de los EE.UU. como es el caso concreto de Colombia y Perú.
Los organismos operativos de las embajadas Norteamérica, USAID y sus o­nGs, en esa época, jugaban el papel de bomberos sociales tratando de apagar los reclamos y movilizaciones de sectores del pueblo, mediatizando la lucha ante las medidas de “ajuste”, “relocalización” laboral por no decir despidos masivos de trabajadores., privatizaciones a granel de empresas estratégicas del Estado, en obediencia ciega a los dictados del nefasto Fondo Monetario Internacional.
La estrategia del imperio respecto a los gobiernos de Bolivia, Venezuela y Ecuador principalmente, no tiene ningún secreto, es tratar permanentemente de revertir por medios “democráticos”, “golpes a la Hondureña”, “golpes militares”, el avance y consolidación de estos procesos que tienen el apoyo mayoritario de sus pueblos.
En su objetivo principal la política de intervención norteamericana, varia solamente en la táctica, pues sus actores y mecanismos son siempre los mismos, al presente se dedican a soliviantar a aquellos sectores de la pequeña burguesía, y sectores políticamente más atrasados, amplificando por todos sus medios y su apoyo logístico, y utilizando a alguno de sus asalariados, las reivindicaciones sentidas y no solucionadas por mucho tiempo, y además algunos planteamientos de pedidos de cuotas de poder para que sean solucionadas de inmediato bajo presión de marchas, o paros o huelgas, buscando siempre de enfrentar a estos sectores en contra de sus gobiernos.
Se aprovechan también de otros entes sindicales o campesinos que sólo buscan soluciones sectoriales, sin importarles un bledo el conjunto del país ni la suerte de sus hermanos de clase. Persisten en su vieja política de pretender atomizar las organizaciones y movimientos revolucionarios, con el afán de contaminar la principal arma de los trabajadores y sus aliados naturales, como es la unidad y luchas por sus reivindicaciones históricas, en la búsqueda de una nueva sociedad, como la única solución y garantía de la sobrevivencia de la especie humana, la naturaleza y el planeta.
No todos los males y percances de estos procesos, se los podemos adjudicar a las burguesías y a sus aliados circunstanciales y oportunistas y a su patrón el imperio. Es obligación de todo proceso revolucionarios, revisarse permanentemente y en consulta directa con las bases a través de sus organizaciones y movimientos que los sustentan en las funciones de gobierno,realizar criticas y autocríticas, no con las cúpulas sino quedeben buscar la mejor forma democrática y revolucionaria de llegar directamente a las bases, porque solamente de ahí se podrá sacar como producto del análisis y la discusión política, que es lo que está pasando dentro de las filas de los partidos y agrupaciones que son parte de los gobiernos que nos ocupan, porque ese acontecer es un reflejo directo sobre la gestión pública de estos gobiernos y como es natural tiene que ver con el día a día de todos los ciudadanos.
En el caso concreto del movimiento que sustenta al Presidente Evo M., desde las pasadas elecciones de diciembre pasado, se nota un relajamiento con signos claros de descontento y frustración, porque en las direcciones departamentales del MAS que en su gran mayoría están compuesta por pequeña burguesía, lograron con la venia de sus superiores acomodarse en las listas de Senadores, Diputados, Consejeros Departamentales y Concejales Municipales, en nominaciones poco democráticas en que los favorecidos fueron, parte de la cúpulas de dirigentes de los departamentos y distritos y con la escasa participación de las bases que por una frágil “disciplina partidaria” aceptaron sin chistar dichas candidaturas.
Otro caso significativo que tocó la sensibilidad de pertenencia partidaria a las bases del MAS, fue que para las mismas elecciones pasadas, la alta dirección Partidaria invitó a personalidades “amigas” ajenas al Movimiento a presidir candidaturas a Gobernadores y algunas Alcaldías, especialmente en departamentos del Oriente boliviano, candidatos que fracasaron porque no alcanzaron atraer más votantes quela acostumbrada votación del MAS en estos Departamentos.
Todo esto referente al orden interno del gobierno, ahora respecto a esa gran mayoría de votantes y partidario del proceso, exige al gobierno que deberá renovar y ratificar con los hechos y no con discursos, el compromiso que tiene de seguir profundizando este proceso de cambios. Al comenzar un nuevo periodo de gobierno por 5 años másque son suficientes, para sentar bases sólidas de cambios sustanciales en las relaciones económicas de producción como la principal señal ante el pueblo, de que realmente este gobierno cumplirá el mandato de las mayorías que lo sustentan.
El socialismo del siglo XXI, o revoluciones ciudadanas o Revoluciones culturales para vivir bien, solamente se conseguirán, si tenemos la fuerza, la organización política, la voluntad y la consciencia de que, para avanzar hacia la construcción y consolidación de una nueva sociedad mediante estos procesos de cambio que seestán desarrollando con todas sus carencias y dificultades, es imprescindible la claridad de nuestros objetivos políticos y estratégicos y eso pasa por la identificación sin equívocos de reconocer siempre y en todas las circunstancias, de quien es el enemigo principal. Equivocaciones en este aspecto siempre serán catastróficas que en nada favorecerán, a la salud de un proceso de cambios.
No se trata de apoyar ciegamente y sin condiciones estos procesos, ni tampoco pedir que el pueblo acepte y que venere a los conductores de estos gobiernos como Evo Morales, Chávez o Correa, Presidentes de Bolivia, Venezuela y Ecuador respectivamente, como ídolos o santos de nuestra devoción.
Hay que criticar, exigir, luchar, para que las medidas y acciones en contra de las burguesías de nuestros países, como ser la recuperación de nuestros recursos naturales, de nuestrasempresas estratégicas, las medidas económicas y sociales en beneficios de mayorías postergadas, la lucha en contra de la corrupción, la inversión al sector de salud, educación etc. etc. y la recuperación de la dignidad nacional pisoteada por largo tiempo, por las políticas intervencionista del gobierno norteamericano en complicidad con sus agentes criollos. La creación de empresas comunitarias, se profundicen más y se amplíen con otras medidas económicas urgentes, hasta lograr que la economía de nuestros pueblos deje de ser propiedad exclusiva de grupos de poder que han hecho mucho daño a nuestras naciones y que aparte de ser su fuente de enriquecimiento, hoy en día penden como la espada de Damocles, para usarla como chantaje en contra de estos procesos de cambio.
Para cambiar las relaciones de propiedad de los medios de producción como una condición indispensable para avanzar hacia una verdadera liberación nacional y la construcción del socialismo, es necesario fundamentalmente la fuerza organizada de los pueblos a través de todas sus organizaciones políticas y sindicales, y no solamente la voluntad y el deseos de tres personas, es tarea de todos y todas.
Como parte de esos miles de ciudadanos actores y sobrevivientesde dictadura militares como la del fascista Hugo Banzer Suárez en los años 70, que duro 7 largos años, donde aparte de entregar al país a la voracidad extranjera, endeudó a la nación, asesino y desapareció personas, torturó, exilió y repartió las tierras a sus seguidores políticos. Y quienes fuimos actores, sabemos lo que es una dictadura, no porque nos la contaron, sino porque la vivimos.
Aunque las diferencias de las dictadura militares y los gobiernos neoliberales que se campearon y aún perviven por nuestra América,no son muy sustanciales pero sí que las hay, porque una cosa es la dictadura fascista y otra cosa es una dictadura pseudo democrática neoliberal, pero al final sus objetivos son los mismos, favorecer sometiendo a los pueblos y en beneficio y servicio de los grupos de poder, es decir a las burguesías como agentes de la dictadura del capitalismo global.
Las burguesías y sus medios de propaganda por instrucciones de los norteamericanos, y algunos comedidos despistados, acusan permanentemente a los gobiernos de Evo, Chávez y Correa de socialistas, comunistas, sometidos a Cuba, que quieren quitar los bienesa los pueblos, que no respetan las leyes, que no respetan la propiedad privada, que violan los derechos humanos, etc., en su afán de meter miedo a los pueblos. Están en su papel y pleno derecho de hacerlo, pues cualquier medida de dignidad nacional y medidas económicas patrióticas que favorezca a las mayorías populares, va en desmedro de sus intereses de clase.
Pero además, algunos que se dicen ser parte del campo popular, ciertos intelectuales financiados por organismos internacionales que no financian ni apoyan a nadie para luchar en contra del imperio y del capital, así como USAID, principalmente usando varias o­nGs, fomentan y apoyan a cualquier movimiento que aliente la desestabilización de estos procesos. También algunas organizaciones políticas de reconocida trayectoria de lucha en el seno del movimiento obrero, a través del papel y el discurso proponen y apoyan “huelgas generales indefinidas”, por reivindicaciones salariales de sectores, sabiendo ellos, que toda “huelga general indefinida” tiene características de insurrección, y que eso de “hasta las últimas consecuencias” como consigna, debe terminar en cambios de gobiernos enemigos de los trabajadores y el pueblo y no en negociaciones exigiendo el pago de los días no trabajados por la huelga. Plantear o apoyar demandas justas de cualquier sector del país con estas características, en contra de estos procesos de cambios, es una demasía. Es importante guardar y no desgastar esta arma de los sectores laborales que significa la “huelga general indefinida”, cuya característica principal es la insurrección popular, para aplicarla en el momento preciso y en contra del enemigo principal.
Que del campo popular, acusen a estos gobiernos de dictaduras derechistas o de implementar políticas neoliberales, tratándolos en igualdad de condición que a las dictaduras militares y de gobiernos neoliberales del pasado inmediato, es una gran pendejada.
También es una pendejada que los gobiernos que se dicen ir hacia una nueva sociedad y se pretenden diferenciar del neoliberalismo, acusen fácilmente a cualquier movimiento y reclamo de los sectores de “político”, “trotskista”, o “anarquista”, eso también es una demasía. El enemigo principal de un gobierno que se reclame de progresista, o revolucionario, sirviente de los trabajadores, no son quienes reclaman derechos postergados por muchos años, sino el imperio norteamericano y las burguesías criollas y a su lado también la quinta columna de pequeña burguesía incrustada en los estamentos burocráticos del estado.
Para quienes creen que la dictadura del proletariado está a la vuelta de la esquina y que azuzando cualquier conflicto de algún sector va a desencadenarse la revolución , es una mala lectura de la realidad, porque solamente cuando se den las condiciones concretas para tomar “el cielo por asalto” y ese momento histórico será fruto del trabajo denodado que deben encarar permanentemente, los partidos, sindicatos, corrientes, grupos y todos quienes queremos una nueva sociedad mediante el trabajo con las bases, para organizar conscientemente y acelerar la agudización de las contradicciones de la lucha de clases. Será el momento en que esos pueblo seguramente responderán, hay pruebas de ello.
Los pueblos difícilmente se equivocan, y tengámoslo por seguro que si algunos de estos procesos, optaran por el desarrollismo puro y trataran simplemente de administrar la crisis del sistema dentro de los moldes de la economía capitalista y consideraran que las medidas que se han tomado hasta el presente, les parecen que son suficientes o que avanzar más allá de lo que tenemos es “peligroso”, se impondrá entonces la línea conciliadora que existe dentro de estos gobiernos. El pueblo responderá y es para esa eventualidad en que todos tenemos que organizarnos y prepararnos con nuestras mejores armas y experiencias, para no permitir un retorno al pasado. Todos los que pertenecemos al campo popular y revolucionario, estamos en la obligación de asumir nuestras propias responsabilidades en estos procesos, porque hoy en día es lo mejor que hemos ayudado a construir. O avanzamos o retrocedemos no hay otra alternativa.

José Justiniano Lijerón

Ex Dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB)

SOCIEDAD VIGILADA

Terrorismo de Estado

El "disidente" contra la terca Cuba


Despuntaba la década de los noventa, y el sistema socialista en los países del este europeo se vino abajo. Feliz, el capitalismo salvaje fue ocupando su lugar.
Cuba, que había sido su aliada, quedó solita. Revolución terca, insistía en que su camino era el socialismo. Estados Unidos y demás países capitalistas dirigieron contra ella toda la estrategia de guerra sicológica y de propaganda. El dinero fluyó y los «disidentes» se multiplicaron a borbotones.
Aunque Cuba tenía cierta experiencia en lidiar con estos casos fabricados, lo que se le vino encima podría quedar en los libros de record.
Cada día los «disidentes» se alquilaban para que desde Miami, Washington, o cualquier capital europea, se armaran campañas contra la Revolución en su nombre. Hasta se rentaron para que el bloqueo económico se endureciera. Mientras ellos podían comprar con los dólares de pago, menos había para comer en el plato del vecino. Sus hijos iban a la escuela bien desayunados, y los demás niños vieron bien reducida la cantidad de leche. Aún así, los « disidentes » siguieron aprovechando lo que la Revolución trataba de mantener gratuito para todos, empezando por la asistencia médica.
Llegó el año Dos Mil y el tiempo siguió pasando. La economía mejoró. Hasta los expertos del Banco Mundial se quedaron sin entender cómo había sido posible. No pudieron concebir que la unidad y el creer en un sueño hace milagros.
El objetivo estratégico de hundir a la Revolución en el Caribe no se ha podido lograr. Daño, eso sí los «disidentes» se han prestado para hacerle a esa inmensa mayoría de cubanos fieles a la Revolución. Aún así, ayer como hoy, sin ser torturados ni desaparecidos, menos asesinados, cada nuevo personaje «disidente» ha ido pasando de moda. La falta de apoyo popular es el talón de Aquiles, de ellos y de quienes pagan. Su gran enemigo es no existir abismo entre dirigencia y pueblo.
Al interior del Partido Comunista cubano existen muchos disidentes (sin comillas). Es normal, es humano. Porque disentir es no estar de acuerdo con algo. Se disiente con la esposa, en el tono que sea. Otra cosa es ir donde la vecina, y unirse con ella para hacerle la guerra a la esposa. Eso es traición. Y es lo que ha visto, día a día, el pueblo cubano: Los que en el ámbito internacional se les llama "disidentes", están aliados con el enemigo, Washington, que quiere comerse su soberanía a picotazos.
Una revolución es un proceso creativo. La Revolución cubana casi partió de cero, aprendiendo todo. Innovando en casi todo. Es lógico que entre sus creadores no todos estén de acuerdo con algún color de esa obra en construcción. De suerte es así, de lo contrario no se estuviera avanzado. Disiente, no se venden.
Los «disidentes» siguen siendo ese producto de exportación para dañar la imagen de la Revolución. Para que la presión política internacional actúe. Ninguno encuentra algo bueno de la Revolución. Son la muestra del hijo desagradecido. Les enseñó a leer, escribir, a ser intelectuales, científicos, médicos, maestros. Y hasta les enseñó a criticar. Como los cuervos, solo quieren ayudar a sacarle los ojos. Y tan sólo por unos dólares, unas letras en la prensa internacional, y unas ovaciones de los enemigos de su nación.
La prensa internacional. Esta ha tenido un papel protagónico. Es la única que se acuerda de ellos en Cuba. De cualquier malacara hace una noticia. Está en la primera trinchera, como en la guerra que es. Además de «atenderlos», y esperar la muerte de Fidel o Raúl, no se sabe qué más hace esa cantidad de corresponsales extranjeros en esta isla. Cuba está entre los países del mal llamado Tercer Mundo a los que esta prensa da tanta prioridad.
El cubano Chucho Valdés, uno de los mejores pianistas del mundo, me aseguraba en el año 2004: “Contra Cuba existe una prensa amarilla que le encanta lo sensacional. Hasta con nosotros, los artistas, la prensa internacional siempre está buscando el lado político de las cosas, pero para distorsionar todo y hacer daño a Cuba, a la Revolución.”
El eurodiputado francés, Jean-Luc Melenchon, me decía en mayo 2010: “A esa prensa, toda ligada a Estados Unidos, solo le importa buscar a alguien que se diga «disidente» o preso político para volverlo héroe y lanzar sus campañas contra Cuba.» (1)
Podría ser extraño. Pero ¿por qué «disidentes» sólo existen en los países que no son del gusto político de Washington, Madrid, Londres, Berlín, Paris…? Extraño, podría ser sencillamente extraño… Pero no.

Hernando Calvo Ospina. Periodista y escritor colombiano residente en Francia, colaborador de Le Monde Diplomatique.

Nota:

1) Entrevista a Jean-Luc Melenchon, diputado europeo francés. “Sudamérica es fuente de inspiración, lucha y optimismo” http://www.hernandocalvoospina.com/

Las políticas fiscales neoliberales


Una de las políticas fiscales que han caracterizado el pensamiento neoliberal reproducido en la mayoría de partidos gobernantes en la Unión Europea, tanto de derecha como de centro izquierda, ha sido la reducción de impuestos. Se decía que tal bajada de impuestos liberaba la capacidad creativa, tanto de los ciudadanos como de las empresas, estimulando así la economía. En España, no sólo la derecha –tanto española (PP), como catalana (CiU)– sino también la izquierda gobernante (PSOE), enfatizaron la conveniencia de bajar los impuestos. El presidente Zapatero inició su mandato con el dicho de que “bajar impuestos es de izquierdas”. Antes, los gobiernos del PP habían hecho de esa bajada el elemento central de su política fiscal.
Y un tanto semejante ocurrió en varios países de la UE. En Alemania, por ejemplo, los impuestos sobre el capital se redujeron (desde 1995 a 2009) nada menos que 26 puntos, a la vez que el nivel de gravación fiscal de las rentas superiores se redujo 9,5 puntos. En España y Francia, la reducción de los impuestos de las rentas superiores fue incluso mayor, reduciéndose 13 puntos. En Italia, el Impuesto de Sociedades bajó 20,8 puntos y el de las rentas superiores 6,1 puntos. Tales reducciones favorecieron a las rentas del capital y a las rentas superiores, de manera que tales rentas, como porcentaje de las rentas nacionales, se dispararon, incrementándose las desigualdades de renta de una manera muy acentuada. De esta manera, la regresividad fiscal y las desigualdades sociales aumentaron espectacularmente estos últimos 15 años.
El argumento que se utilizó para promover estas políticas fiscales, favorables a las rentas del capital y a las rentas superiores, era que había que cuidar (mimar, sería la expresión más adecuada) los factores movibles –tales como el capital y las rentas superiores–, evitando que se asustaran y dejaran el país. Este era el discurso neoliberal que sostuvieron los medios de mayor difusión del país. Detrás de él existía el enorme poder político del capital financiero y empresarial (y muy en especial el relacionado con las exportaciones), así como el de las rentas superiores. Donde esta influencia adquirió mayor desarrollo fue en Alemania, cuyo modelo económico estaba, y continúa estando, basado en un modelo financiero y exportador con una competitividad elevada, enraizada en unos salarios estancados que no mejoraban con el crecimiento de la productividad. Ese incremento de la productividad repercutía primordialmente en aumentar los beneficios del capital, muy en especial de las empresas exportadoras y de la banca, y no en aumentar las rentas del trabajo. Como dijo Peter Bofinger, miembro del Consejo Económico alemán, “el problema de Alemania es que vive muy por debajo de sus posibilidades”, es decir, que la riqueza que se creaba y continúa creándose no repercute sobre el nivel de vida de los trabajadores y de las clases populares alemanas. El Gobierno socialdemócrata del canciller Gerhard Schröeder (1998-2005) fue el que inició –en su programa de 2010– la reducción de los impuestos de sociedades y de las rentas superiores, política seguida más tarde por Angela Merkel y sus gobiernos de coalición. Algo parecido ha estado ocurriendo en Francia, donde la creciente regresividad fiscal explica un notable crecimiento de las desigualdades sociales. De nuevo fue un Gobierno socialdemócrata, dirigido por Lionel Jospin (1997-2002) el que inició la política de reducción de impuestos, política que fue acentuada por Nicolas Sarkozy en 2007.
Tal reducción de impuestos de las rentas superiores, además de incrementar las desigualdades, creó también las bases para que apareciera el problema del déficit del Estado. Este déficit fue causado, en parte, por la disminución de la actividad económica. Pero las políticas de reducción de impuestos, con la consiguiente reducción de los ingresos al Estado, contribuyeron enormemente a la creación de los déficits y del aumento de la deuda pública. En Alemania, por ejemplo, si los niveles de imposición fiscal fueran los mismos que existían en 1998, el Estado alemán habría recaudado 75.000 millones de euros más por año de los que recaudó en 2009, una cantidad semejante, por cierto, al déficit que el Gobierno Merkel quiere resolver mediante los recortes muy acentuados que ha propuesto sobre el Estado del bienestar alemán. Un tanto semejante ocurre en España, donde el déficit del Estado no sería tan elevado si los niveles de imposición, tanto de las rentas del capital como de las rentas superiores, se hubieran mantenido igual a los existentes en los años ochenta.
Estos datos señalan el error del argumento ampliamente utilizado en las instituciones europeas (Consejo Europeo, Comisión Europea y Banco Central Europeo) en defensa de la austeridad del gasto público (incluyendo el gasto público social), indicando erróneamente que “hemos estado viviendo durante todos estos años por encima de nuestras posibilidades”, asumiendo que nos hemos gastado más de lo que tenemos. Pero no es cierto y es fácil de demostrar. Tenemos el gasto público social más bajo de la UE-15, lo cual no se debe a que España no tenga recursos. España tiene ya el nivel de riqueza de la UE-15. Su PIB per cápita es el 94% del promedio de la UE-15. Y, sin embargo, el gasto social es sólo el 73% del promedio de la UE-15. Si nos gastáramos el 94% del promedio tendríamos 66.000 millones de euros más para gastarnos en nuestro escuálido Estado del bienestar. España tiene estos recursos. Lo que ocurre es que el Estado no los recoge. Y ahí está el problema. No es que vivamos por encima de nuestras posibilidades, lo que pasa es que los ricos, los bancos y los grandes empresarios no pagan lo que deberían. Las políticas neoliberales han favorecido a las rentas superiores, creando una enorme polarización social, que han generado la crisis actual y que están dificultando la recuperación económica. Y ahí está el problema que los medios de persuasión no tocan.

Vicenç Navarro
Público

“Sudamérica es fuente de inspiración, lucha y optimismo”

Entrevista a Jean-Luc Melenchon, diputado europeo francés

Jean-Luc Melenchon, además de haber sido dirigente estudiantil, líder sindical, periodista y profesor de francés, también hizo parte de la dirección nacional del Partido Socialista, PS, una de las más importantes formaciones políticas del país, de la cual se retiró para conformar el Partido de Izquierda (Parti de Gauche) en febrero 2009. El ex senador Melenchon es diputado europeo.
Es de los escasos políticos europeos que conocen de los procesos políticos y sociales que se viven en Sudamérica. Su interés por este lado del mundo se dio a partir del golpe de Estado en Chile contra el presidente Salvador Allende, en septiembre de 1973. Este sangriento suceso lo puso frente a otras dos dictaduras, la de Argentina y Uruguay. Recuerda que esos fueron “los tres primeros países latinoamericanos que entraron en mi campo de análisis”.
Hernando Calvo Ospina. La dirigencia de la izquierda en Francia ¿cómo ve sus análisis sobre los procesos políticos y sociales que se desarrollan en países como Venezuela, Bolivia o Ecuador?
Jean-Luc Melenchon. La casi totalidad de los dirigentes de izquierda han considerado mis reflexiones sobre América Latina como una diversión, un exotismo. En particular los dirigentes del PS, con los cuales ha sido imposible tener una discusión seria sobre ese tema, porque son parte de la pobreza intelectual, cultura, política y socialista que vive buena parte de la izquierda europea.
Es que los dirigentes del PS francés, y de la socialdemocracia europea en general, son personajes a los cuales yo considero como “pollos de engorde”. Ellos vienen de las grandes escuelas, sin ningún pasado de implicación en las luchas populares, y aún menos han conocido el internacionalismo político. Suben en la escala política creyendo que su discurso de gestiores es socialismo. Y lo hacen creer.
Esta dirigencia nunca ha comprendido lo que pasa en América Latina porque no le ha interesado. En el mejor de los casos se contenta con recitar el subproducto de la propaganda estadounidense que aparece en la mayoría de medios de prensa.
La socialdemocracia europea no está interesada en tomar lecciones del método político que se está viviendo en Sudamérica. No quiere ni saber que los latinos se cansaron de las recetas del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y de sus políticos tradicionales. Y debería de aprender, porque aquí el pueblo va en ese camino, y podría quedar más aislada de lo que ya está.
El presidente Hugo Chávez ha dicho: “No se quiere entender que para distribuir las riquezas entre los pobres se deben cambiar las instituciones”. Y el mismo Chávez nos pregunta: “¿Es que existe una alternativa? ¿Dónde están los magníficos modelos de ustedes, los europeos, que nosotros debemos imitar?”. Y tiene razón, pues lo que tenemos para mostrarles, para poner sobre la mesa, es el modelo griego, en cuya cabeza está el presidente de la Internacional Socialista, de la socialdemocracia, Yorgos Papandreu (hijo), el que se hizo elegir con un discurso de izquierda y luego vendió el país a los banqueros. Y ahí tenemos los resultados.
Por eso les he dicho a esos dirigentes que tengan la boca cerrada, y que miren con respeto el camino que proponen Chávez, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador o José Mújica en Uruguay. No para imitarles, sino para aprender. Pero no, la arrogancia no los deja, a pesar de que la socialdemocracia está varada, y que ni sus mismos dirigentes creen en ella como proyecto. Prefieren decir que el mercado es una potencia que no se puede manejar, una fuerza que va pero sin saber para dónde.
HCO. ¿No le parece que existe una especie de rabia entre cierta intelectualidad y muchos medios de información contra estos dirigentes, en Francia y Europa?
J-LM. El neoliberalismo impuso un increíble nivel de destrucción y regresión en las sociedades latinoamericanas. Trazó un camino para acabar con el Estado, bajo el pretexto de que era un sistema colectivo ineficaz y burocrático, por lo tanto se debía de acabar para que la empresa privada lo reemplazara. Y hoy el Estado está casi desaparecido y los servicios son malos y caros. Por eso creo que en Venezuela, Bolivia, Uruguay, Ecuador y otros países suramericanos se está tomando la buena dirección para salir de ahí.
Muchos de los que se dicen intelectuales y casi todos los medios de prensa, e incluyo a no pocos sectores de la izquierda, demuestran rabia contra Chávez y Morales, principalmente. No es suficiente que hayan llegado democráticamente al gobierno, ni que estén disminuyendo la pobreza en tiempo record, ni que alfabeticen, ni que den salud a los pobres. Estas cosas tan esenciales se toman como si fueran secundarias. El argumento de siempre es que en esos países “falta libertad”. Se les reclama una libertad de prensa que en Europa no es posible, porque aquí no se puede insultar ni calumniar al presidente o al rey, ni a ninguna autoridad del Estado, y esto es lo que hace la prensa de oposición en esos países. Dicen que Chávez es un dictador, pero se olvidan de que ha ganado doce procesos electorales.
Le reprochan a Morales, a Chávez, o Correa el haberle “confiscado” el petróleo y el gas a las transnacionales. Pero esconden que esas riquezas pertenecen a esos pueblos. Y aquí la gente aplaude esas decisiones, porque en Francia y Europa también un día nos contaron que privatizando todo las cosas irían mejor, y eso ha sido una gran falsedad. El pueblo francés y el europeo están viendo cómo unos países que están a las puertas del imperio estadounidense resisten y avanzan con otro tipo de lógica, no digo modelo, de lógica, tratando de hacer otra organización social para el bien de las mayorías empobrecidas. Los ataques a Chávez, Morales, Correa o Mújica son debidos a la mala conciencia de lo que pasa aquí. Quieren ocultar que mientras ellos están reduciendo la pobreza, en nuestra casa aumenta la miseria.
HCO. Lo que uno puedo percibir fácilmente es que no son simples ataques, sino campañas bien orquestadas contra esos dirigentes.
J-LM. Escupir sobre la América Latina que cambia es la cotización básica para pertenecer al club de los “bien pensantes”, de las personas que merecen el respeto y la consideración de los medios de prensa. El extraordinario lineamiento a los intereses de Estados Unidos en Francia, que ya no es ajeno a sectores de la izquierda, incrementó ese desprecio. Un ejemplo de ello son las grotescas campañas de desinformación que regularmente lanza la CIA, y que demuestran cómo sus oficinas de propaganda y de otras agencias estadounidenses se benefician de una gran complicidad y facilidades.
Con Chávez se dan ejemplos continuos. Las campañas se construyen en Estados Unidos y llegan a Francia, y demás países de Europa, por intermedio de los medios de prensa en España. Lo absurdo es que regularmente son retomadas por los partidos de izquierda como verdaderas sin tomarse la molestia de verificar. Eso lo viví en el Partido Socialista. Recuerdo que en una ocasión le pregunté al Primer Secretario del Partido si él estaba de acuerdo con un comunicado que se iba a emitir contra Chávez. Me dijo que no sabía de qué se trataba. Al explicarle que la información estaba distorsionada, decidimos averiguar de donde provenía la idea central del mensaje, hasta que llegamos a los que he considerado como “agentes de influencia” de Washington. Coincidencialmente eran personas que habían sido invitadas a Estados Unidos por instituciones políticas o universidades, con todos los gastos pagos. Es que eso crea lazos de reconocimiento, amistad y de gratitud, y se demuestran ayudando a esas campañas de opinión cuando se les pide. De esas personas existen en el PS, y en otros muchos partidos de Europa, de derecha e izquierda, ligadas directamente a las agencias de Estados Unidos porque son pagadas para que respondan a sus intereses.
HCO. Y en este contexto que describe, ¿dónde queda Cuba? No se puede olvidar que ese proceso revolucionario no ha dejado de ser atacado hace cincuenta años.
J-LM. No soy gran conocedor de Cuba, pero si soy un observador, y puedo decir que Cuba, en América Latina, beneficia de una autoridad y de una audiencia que no corresponde a lo que se dice en Europa. Aquí, cuando se habla de Cuba, es para tildarla de dictadura y para decir que faltan libertades. A esa prensa, toda ligada a Estados Unidos, solo le importa buscar a alguien que se diga disidente o preso político para volverlo héroe y lanzar sus campañas. Nunca se mencionan los casi 600 atentados que la CIA le ha preparado a Fidel Castro, ni el terrible bloqueo impuesto por Estados Unidos.
Cuba es objeto de una visión totalmente desequilibrada y absurda en Europa. Aquí se prohíbe comprender la realidad política, humana y hasta espiritual de ese país y de América Latina. Cuba produce rabia porque encarna el sentimiento de independencia, porque le ha puesto otra cara a la soberanía popular. ¿Qué soberanía popular existe en Europa, donde las naciones mismas están sumisas a Estados Unidos? O ¿qué soberanía popular existe en Francia donde, por ejemplo las mayorías votamos contra la Constitución europea y el gobierno la hizo aprobar en la Asamblea Nacional?
Se debe ser lúcido, y entender que Cuba produce rabia a los poderosos porque es el foco que mantiene la idea, el sueño vivo de poder hacer algo diferente, y que continúa a pesar de todos los problemas materiales. Yo felicito a Cuba, a su resistencia y a las contribuciones que ha hecho a la ciencia, a la cultura, al deporte y a la historia universal.
Muchos políticos, medios de prensa e intelectuales de Europa no quieren entender que en Cuba, Bolivia, Venezuela y otras naciones suramericanas las mayorías decidieron gobernarse. Y esta rebeldía latinoamericana no es nueva, ha existido desde las guerras de independencia, hace doscientos años. Los latinoamericanos siempre han estado apegados a la rebeldía por los deseos de libertad.
HCO. ¿Y para finalizar?
J-LM. Cada vez que tengo oportunidad hablo de América Latina, en particular de esos pueblos que están luchando por construir otras sociedades. En Europa se debería mirar hacia allá, porque es una fuente de inspiración, de conocimiento, lucha y optimismo, ese que tanto necesitamos. No existe otro lugar en el mundo donde eso se encuentre.

Paris, mayo de 2010

Hernando Calvo Ospina
Rebelión

*Periodista, colaborador de Le Monde Diplomatique.

Subcontratista de la USAID “coordinó el golpe” en Honduras por cuenta de la CIA

Jacqueline Foglia Sandoval, la hondureña señalada como “la persona encargada de coordinar y operar el golpe de Estado” por el ex ministro hondureño Roland Valenzuela poco antes de su asesinato, no sólo es egresada de la universidad de West Point de Nueva York y fue Agregada de Defensa en la Embajada de Honduras en Washington, sino que además trabajó de jefa de relaciones internacionales con un subcontratista de la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos (USAID).
“Ella es la que coordinó que le entregaran a cada uno de los que sirvieron como ejecutores del golpe lo que querían que hicieran y que declararan, lo que ellos querían que declarara”, reveló Valenzuela, ex ministro de la Administración Zelaya unos días antes de su muerte en una entrevista realizada por el periodista Ernesto Alonso Rojas, en una radio de San Pedro Sula, que ahora circula por Internet.
“Jackie” Foglia era hasta marzo Directora de Relaciones Externas en la universidad hondureña Zamorano, “uno de los centros de estudios agropecuarios más reconocidos de América Latina”, según sus dirigentes.
Esta institución recibe fondos y orientaciones de la USAID por medio de contratistas de esta dependencia del Departamento de Estado, entre ellos la Iowa State University que desarrolla un programa especifico para el país centroamericano.
En 2008, Foglia manejó la campaña "Formando Líderes para Honduras", destinada a identificar y captar a jóvenes con futuro de dirigentes, una operación que corresponde integralmente a planes de la USAID y de la inteligencia estadounidense para penetrar, subvertir y desestabilizar.
“El 84% de los jóvenes hondureños que actualmente estudian en Zamorano reciben apoyo financiero. Esto lo logramos, año con año, con el solidario apoyo de gobiernos, fundaciones, instituciones multilaterales, individuos y la empresa privada", confesó Foglia, una alumna de la American Shool de Tegucigalpa, en una entrevista publicada por el sitio web especializado dinero.com.
La Zamorano posee una oficina en Estados Unidos. “Esta oficina es vecina de la CNN, y por estar literalmente a la mano, con alguna frecuencia la cadena de televisión lleva a sus profesores a sus programas en español”, precisó esta elegante rubia con contactos sospechosamente numerosos.
Todo en la carrera de Foglia la identifica con una candidata idónea para los servicios de inteligencia estadounidenses, desde la Academia Militar de West Point, donde obtuvo una Licenciatura en Ciencias Políticas, su integración posterior, de 1984 a 1995, en las Fuerzas Armadas hondureñas hasta su reciente reaparición detrás de la fachada hondureña de la institución caritativa estadounidense United Way donde actúa de Director Ejecutiva.
En Honduras, la United Way se dedica a identificar y formar, a “futuros líderes”.
En 1987, Foglia estuvo en Washington, donde hizo una maestría en Relaciones Internacionales y Economía Internacional en la Escuela de Estudios Avanzados Internacionales de la Universidad de Johns Hopkins. Lo hizo con una beca Fulbright, una cobertura masivamente usada por la CIA en estos años.
En 2002 fue enviada por el golpista Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) a la Universidad de Carleton en Ottawa, Canadá, donde recibió un certificado en Diplomacia y Política Comercial.
De 1991 a 1994 fue nombrada Agregada adjunta de Defensa en la Embajada de Honduras en Washington, y a su regreso participó en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio con México.
En los años siguientes, ocupó una larga cadena de puestos que le permitieron introducirse en una variedad de sectores de la vida nacional: Subsecretaria de Estado en el Despacho de Turismo, vicepresidenta ejecutiva del Instituto Hondureño de Turismo, consultora en materia de comercio internacional con Ifs Honduras Consultants (que creó) y con Alcon Group (Cargill Corporation).
Así fue como llegó a asesorar el Ministerio de Industria y Comercio para la negociación del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos.
Paso luego a presidenta de la Cámara de Comercio Hondureño Americana. Mientras actuaba como miembro de la junta directiva del COHEP, de la Asociación Nacional de Industriales (ANDI) y de la Cámara de Comercio Hondureño Mexicana, ocupó el puesto en la Zamorana que le permitió apoyar a la USAID y la embajada estadounidense en sus planes golpistas para Honduras.
El ex ministro Roland Valenzuela murió en San Pedro Sula el 15 de junio pasado, asesinado por un delicuente, Carlos Yacamán Meza, que le disparó con pistola detrás de la cabeza, al salir de un restaurante.
Valenzuela denunció también al embajador de EE.UU., el cubanoestadounidense Hugo Llorens, por participar directamente en la planificación del golpe de Estado contra el Presidente Zelya. El 10 de junio de 2009, el entonces presidente del Congreso, Roberto Micheletti, comunicó a Llorens el borrador con fecha de 28 de junio de 2009 del decreto que destituyó al Presidente Zelaya.
Llorens recibió el documento de mano de “Jackie” Foglia Sandoval.
El 10 de julio 2009, circulaba en Twitter el siguiente mensaje: “Jacqueline Foglia Sandoval está celebrando el triunfo de la legalidad en Honduras!”.

Jean-Guy Allard

Desastre en el Golfo de México inaccesible para la prensa


La Guardia Costera de Estados Unidos, que trabaja en coordinación con la gigante petrolera British Petroleum (BP), establece nuevas restricciones a la cobertura periodística del derrame petrolero en el Golfo de México.
"No puede venir aquí", dijo a IPS el guardia de seguridad Don, contratado por BP, en el Centro para la Rehabilitación de Fauna Empetrolada de Fort Jackson, en el sudoriental estado de Louisiana.
Adentro, funcionarios del Centro Internacional para la Investigación en el Rescate de Aves, una de las compañías contratadas por BP para limpiar el daño, trabajan curando a animales afectados por el petróleo.
El Centro ofrece acceso limitado a la prensa los lunes, miércoles y viernes durante apenas dos horas cada vez. IPS llegó un miércoles, sólo para enterarse de que ya no se podía ingresar debido a que la admisión se había restringido a dos días semanales.
Cuando IPS le preguntó al guardia de seguridad privada que le impidió entrar a quién respondía, señaló: "Trabajo para HUB, una compañía de seguridad contratada por BP".
Hub Enterprises, con sede en Broussard, Louisiana, tiene un contrato con BP para proveer "funcionarios de seguridad" y "supervisores".
A Don le pagan entre 13 y 14 dólares la hora para mantener a la prensa alejada de lo que ocurre con el mayor desastre ambiental causado por un derrame petrolero en la historia de Estados Unidos.
Unos 60.000 barriles de 159 litros de petróleo aún se filtran cada día al Golfo de México, más de dos meses después de la explosión el 20 de abril en la plataforma Deepwater Horizon, operada por BP.
La semana pasada, la Guardia Costera impuso nuevas restricciones a la cobertura de los medios. Los periodistas pueden recibir multas de hasta 40.000 dólares o penas de prisión de entre uno y cinco años si violan la regla que les impide acercarse a menos de 20 metros de cualquier bomba o embarcación de limpieza.
El Comando Unificado, creado por el gobierno de Barack Obama para atender la situación ambiental, arguye que se trata de una "zona de seguridad" y que cualquier intruso puede obstaculizar las tareas.
Pero hay muchos indicios de que el cerco a la prensa ha aumentado en muchas otras maneras.
La semana pasada, IPS tenía una entrevista agendada con un experto del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad del Estado de Louisiana, en Nueva Orelans, quien conocía de cerca las investigaciones de esa institución sobre el posible impacto del derrame de BP.
La misma mañana en que se concretaría la cita, el experto, que prefirió mantener el anonimato, envió un mensaje de correo electrónico a IPS señalando: "Me dijeron que cancelara la entrevista. Lamento cualquier inconveniente que le pueda haber causado".
Cuando IPS le preguntó si había alguna razón particular para el cambio de planes, respondió: "No".
Una fuente anónima más tarde informó a IPS de que la decisión había sido tomada por el rector Larry Hollier, quien preside el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad.
BP provee la mayor parte de la financiación para estudiar los efectos del desastre petrolero, y ha prometido 500 millones de dólares para proyectos de investigación y de restauración.
Robert Gagosian es presidente del Consorcio para Liderazgo Oceánico, que representa a instituciones dedicadas a la investigación de océanos y acuarios, y administra un programa de investigación sobre perforación marítima. El experto está preocupado sobre cómo está siendo utilizado el dinero.
Sus temores, compartidos con otros científicos e investigadores, radican en el interés de BP en preservar su negocio. También dudan si se usará un criterio adecuado para evaluar qué investigaciones llevar a cabo.
Jeff Short, ex científico de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica y ahora miembro del grupo conservacionista Oceana, sostuvo que, al ser BP quien paga las investigaciones, el gobierno está cediendo el control de la situación.
"Yo mismo me pregunto, ¿por qué BP querría volcar dinero en proyectos que claramente mostrarán mucho más el daño ambiental de lo que habría salido a la luz de todas formas?", dijo.
Los primeros 25 millones de dólares de los fondos de BP fueron rápidamente distribuidos entre la Universidad del Estado de Louisiana, el Instituto de Oceanografía de Florida, la Universidad de Florida del Sur y un consorcio liderado por la Universidad del Estado de Mississippi.
Muchos científicos independientes y periodistas temen que esto sea parte de un esfuerzo para influenciar los estudios y la forma en que esas instituciones públicas hablen a la prensa sobre el desastre.
El 2 de julio, Lance Rosenfield, reportero gráfico del medio de periodismo de investigación sin fines de lucro ProPublica, fue detenido brevemente por la policía cuando tomaba fotografías cerca de la refinería de BP en la ciudad de Texas.
Rosenfield dijo haber sido enfrentado por un funcionario de seguridad de BP, por la policía local y por un hombre que se identificó como agente del Departamento de Seguridad Interna.
El reportero fue liberado luego de que la policía revisara sus fotos y registrara su fecha de nacimiento, número de seguridad social y otra información personal. Un agente de policía luego entregó los datos al guardia de seguridad de BP, lo que, según le dijo el uniformado a Rosenfield, era parte de un "procedimiento operativo estándar".
También hay restricciones en el espacio aéreo sobre las zonas donde se realizan las operaciones de contención y limpieza del petróleo. La Administración Federal de Aviación prohibió vuelos de medios de prensa a menos de 900 metros sobre las áreas afectadas por el derrame.

Dahr Jamail
IPS

miércoles, julio 07, 2010

¿A quién beneficia el Mundial de las desigualdades?


La celebración del Mundial de fútbol en Sudáfrica ha colocado a este país en el primer plano de la actualidad política y mediática internacional. Éste es precisamente el objetivo del Gobierno del presidente Zuma, quien intenta presentar el evento como un punto de inflexión en la historia surafricana y como una palanca para su desarrollo económico y social. Incluso, como un símbolo más general del “renacimiento de África”.
Sin embargo, la realidad muestra que la celebración del Mundial se inserta en la continuidad de las políticas económicas neoliberales que han impactado duramente en la población, adoptadas en 1996, dos años después de la llegada del Congreso Nacional Africano al poder, con un programa de tipo neo-keynesiano, que sería implementado solo muy parcialmente y rápidamente abandonado.
Las consecuencias sociales del ajuste neoliberal han sido muy drásticas. El desempleo se ha disparado de un 16% en 1990 hasta un 40% en la actualidad (aunque las cifras oficiales hablan del 23%). La tasa de pobreza es de en torno al 50% y afecta de forma mucho más drástica a la población negra. Así, el 75% de los niños negros viven en la pobreza por un 5% de los blancos. La polarización de la renta se ha acentuado, y el coeficiente Gini, que mide la desigualdad social (siendo 1 el valor de máxima desigualdad), se situó a comienzos de los años 2000 en un 0,77 , frente al 0,68 de 1992.
El 10% de los hogares más ricos del país concentra el 50% de la riqueza, mientras que el 40% más pobre, sólo el 7%. La privatización de los servicios públicos impulsada a comienzos de los años 2000, bajo una política considerada “modélica” en su día por el Banco Mundial, comportó un fuerte aumento del precio de servicios básicos como el agua o la luz, lo que provocó cortes masivos del suministro a unos diez millones de familias por no poder pagar las facturas.
Estos procesos de aumento de las desigualdades han ido acompañados por el surgir de una pequeña nueva clase media negra y una pequeña élite empresarial negra, cuyos intereses son diferentes de los de la mayoría de la población pobre. Por todo ello, la evolución de la sociedad surafricana ha sido definida por muchos analistas críticos como una transición desde el apartheid racial al apartheid de clase, en el que los cambios políticos acontecidos después del fin del régimen racista no han ido acompañados de cambios sustanciales en el terreno material y de los derechos sociales.
La Sudáfrica que acoge el Mundial es un país dividido y con fuertes contradicciones sociales, y en el que los beneficios del evento serán para una pequeña minoría, empezando por las grandes firmas del sector de la construcción. En cierta forma, como señala el reputado comentarista deportivo Dave Zirin, el Mundial ha sido una especie de “Caballo de Troya neoliberal, que ha permitido una serie de políticas que no habrían sido aceptadas por parte de la sociedad surafricana en caso de no haber tenido el honor de albergar el Mundial”.
La crítica más extendida al Gobierno es su enorme gasto, un total de 9.500 millones de dólares, financiados esencialmente a través del endeudamiento público en la construcción de grandes instalaciones deportivas cuya utilidad posterior al Mundial está muy poco clara, y en infraestructuras de transporte de lujo. Entre ellas, el tren de alta velocidad Gutrail, destinado a la élite de los negocios y a los sectores acomodados.
El desvío de las inversiones públicas a proyectos faraónicos y de poca utilidad social, u orientados a una minoría, contrasta con la incapacidad del Gobierno de satisfacer algunas necesidades sociales básicas, como construir una red de transporte público eficiente o solucionar el gravísimo problema de la vivienda. En Sudáfrica, miles de personas viven en chabolas y la burbuja inmobiliaria de los años recientes de crecimiento económico y boom especulativo ha hecho aumentar el precio de la vivienda en un 400%.
Así, se calcula que el gasto para el Mundial equivale a todo lo invertido entre 2000 y 2010 en vivienda pública. En palabras del Foro Contra la Privatización de Johannesburgo, “el Gobierno ha conseguido, en muy poco tiempo, construir infraestructuras de primera división de las que la mayoría de surafricanos no va a beneficiarse ni poder disfrutar”. También hay perjudicados directos por el evento como los vendedores ambulantes, expulsados de las proximidades de las grandes instalaciones deportivas, o los pescadores en zonas como Durban, que han visto restringidas sus áreas de pesca habituales.
El impacto de las políticas neoliberales provocó la emergencia desde finales de los años noventa de crecientes resistencias sociales, en contra de la privatización y los recortes sociales, convirtiendo a Sudáfrica de nuevo en una referencia para la protesta social en el continente africano. Unas luchas sociales que entroncan, en otro contexto histórico, con el movimiento contra el apartheid y su espíritu de liberación social. Muchos de estos movimientos, como el Abahlali baseMjondolo, que agrupa a los habitantes de las chabolas de las grandes urbes, intentan estos días, a pesar de la restricción oficial a cualquier tipo de manifestación hasta el 15 de julio, hacerse visibles y explicar al mundo su historia de exclusión y marginación.
“Cuando los elefantes están de fiesta, la hierba sufre”, reza un viejo proverbio africano. Es una buena forma de tener presente esta otra Sudáfrica que no debemos olvidar.

Esther Vivas

Transgénicos y crimen organizado


Todas las semillas transgénicas en el mundo son controladas por seis empresas: Monsanto, Syngenta, DuPont, Dow, Bayer, Basf. Son todas transnacionales químicas que se apropiaron de las compañías de granos para controlar el mercado agrícola, vendiendo semillas casadas con los agrotóxicos que ellas producen (herbicidas, insecticidas, etcétera).
Todas –además de Monsanto que se ha hecho famosa como villano global– tienen un historial criminal que incluye, entre otros crímenes, graves desastres ambientales y contra la vida humana. Todas, una vez al descubierto, intentaron evadir sus culpas, tratando de deformar la realidad con mentiras y/o corrupción. El hecho de que todos los transgénicos están patentados y que la contaminación es un delito para las víctimas, significa que cualquier país que autoriza los transgénicos entrega su soberanía, de manos atadas, a los designios de unas cuantas trasnacionales que deciden según su afán de lucro. Además, tratándose de estas empresas, autorizar la siembra de transgénicos es entregar las semillas, los campesinos y la soberanía alimentaria a un puñado de criminales en gran escala. Crimen organizado, legal.
Recientemente un tribunal de la India se expidió, luego de casi 20 años de demandas de los afectados, sobre un caso que atañe a una de ellas: Dow. Se trata de unos de los peores accidentes industriales de la historia: una enorme fuga accidental de gas tóxico de la fábrica de agroquímicos Union Carbide, en Bhopal, India, en 1984. Organizaciones de sobrevivientes (www.bhopal.net) estiman que han muerto más de 22 mil personas y 500 mil tienen secuelas permanentes. 50 mil están tan enfermas que no pueden trabajar para mantenerse a sí mismas. Estudios recientes confirman que los hijos de los afectados por el gas también sufren daños. El porcentaje de defectos de nacimiento en Bhopal es 10 veces superior al resto del país, la frecuencia de cáncer es mucho más alta que el promedio. El agua de más de 30 mil habitantes de Bhopal sigue contaminada por la fuga. Las víctimas y familiares han luchado duramente, por décadas, para que se atienda y paguen los gastos médicos de los afectados, se limpie el lugar y se juzgue a los responsables.
Dow compró la transnacional Union Carbide en el año 2001. Fue una jugosa expansión de su lucrativo negocio de vender tóxicos, y una forma de seguir las operaciones, zafándose de la mala reputación del accidente. Según el contrato de compra, Dow se haría cargo de todas las responsabilidades de Union Carbide. Dow reservó 2 mil 200 millones de dólares para potenciales demandas relacionadas a asbestos (amianto) en Estados Unidos, pero nada para atender las indemnizaciones pendientes en la India, mostrando que para ellos la vida de la gente en los países de Sur no vale nada. Nunca se presentó a tribunales en la India. Por el contrario, asumió una actitud agresiva contra las víctimas, demandando legalmente por miles de dólares a los que se manifestaron frente a la empresa sobre el desastre de Bhopal.
El 8 de junio 2010, un tribunal falló contra ocho ejecutivos de Union Carbide. La sentencia por haber provocado la muerte de 22 mil personas es de un cinismo feroz: dos años de cárcel y cerca de 2 mil dólares de multa para cada uno, pese a que ninguno de los seis sistemas de seguridad de la fábrica funcionaba en 1984, solamente para ahorrar costos a la empresa. Warren Anderson, presidente de Union Carbide en el momento de la explosión y principal responsable, huyó a Estados Unidos, donde sigue viviendo en el lujo, defendido de los pedidos de extradición por los abogados de Dow.
Lejos de ser un caso aislado, de otra empresa, Dow tenía ya historia con genocidios. Fabricó el napalm que se usó en Vietnam y comparte con Monsanto haber producido el Agente Naranja, tóxico que también se usó en Vietnam y que hasta el día de hoy sigue produciendo deformaciones en los nietos de las víctimas. También en ese caso, Dow y Monsanto trataron de evadir cualquier compensación, pagando finalmente minucias. Más cercano, Dow está en juicio por la venta y promoción –a sabiendas de sus graves consecuencias– del agrotóxico nemagón (DBCP) en varios países latinoamericanos, que ha provocado esterilidad en trabajadores de las plantaciones bananeras y deformaciones congénitas en sus hijos (ver la página electrónica www.elparquedelashamacas.org).
Estos horrores no son una excepción, sino moneda corriente de las empresas de transgénicos, que en forma sistemática desprecian la vida humana, la naturaleza y el ambiente, para aumentar sus lucros. Recordemos, por ejemplo, que Syngenta plantó ilegalmente cultivos de maíz transgénico en áreas naturales protegidas en Brasil, y luego, frente a la ocupación de protesta que realizó el Movimiento de los Sin Tierra, contrató una milicia armada que disparó a mansalva, asesinando a Keno, del MST. Monsanto intenta ahora mismo aprovechar la tragedia que provocó el terremoto en Haití para imponer allí la contaminación y dependencia a sus semillas modificadas. DuPont continuó vendiendo agrotóxicos restringidos en Estados Unidos –como el Lannate (methomyl)– en Ecuador, Costa Rica, Guatemala, donde provocó el envenenamiento de miles de campesinos. Basf y Bayer están acusadas de casos similares.
¿Se podrá creer a estas empresas que los transgénicos no tienen impactos al ambiente y la salud y que si hubiera contaminación transgénica del maíz en su centro de origen, ellos lo vigilarán y controlarán?

Silvia Ribeiro