jueves, octubre 26, 2023

Boric se alinea con el sionismo


El triunfo de Gabriel Boric en las elecciones presidenciales de 2021 había generado grandes expectativas en un sector importante de la comunidad palestina en Chile. La comunidad palestina en Chile agradeció a Boric la “promesa empeñada para sancionar la importación de bienes y servicios que provengan de territorios ocupados” por Israel en Palestina, realizada durante la campaña electoral. En su carrera presidencial también se había comprometido a asumir “una postura más explícita condenando las violaciones de derechos humanos, del derecho internacional (incluyendo expropiaciones y desalojos forzados) y de derecho humanitario en Palestina”. Ahora, Boric salió a condenar la acción de Hamas. La derecha chilena lo había conminado a pronunciarse.
 Boric escribió en twitter: “condenamos sin matiz alguno los brutales atentados, asesinatos y secuestros de Hamas. Nada puede justificarlos ni relativizar su más enérgico rechazo”. Enseguida agregaba: “condenamos también los ataques indiscriminados (sic)contra civiles que lleva adelante el ejército de Israel en Gaza y la ocupación ilegal por décadas de territorio palestino violando el derecho internacional”. La diputada Carmen Hertz sostuvo que “la adhesión a la causa Palestina, a su justeza y anhelos, no impide condenar en forma categórica, sin ambigúes, sin relativización alguna la matanza, violaciones y secuestros de civiles israelíes ejecutados por el grupo Hamas”. Habiendo condenado a cada lado por igual, haciendo abstracción de que Israel es el Estado opresor que cuenta con el quinto ejército del mundo y está apoyado por la flota norteamericana, el mensaje de Boric concluía que “instaremos firmes en todos los espacios por la paz, reconociendo el derecho a existir de ambos Estados, Israel y Palestina, y de los pueblos que lo habitan a tener una vida digna y segura”. 
 El canciller chileno, Alberto Van Klaveren, ‘desentonó’, sin embargo, con Boric, porque declaro que “nosotros entendemos el derecho que tiene Israel a la legítima defensa frente a la agresión de Hamás. Lo reconocemos ampliamente. Pero consideramos que también la represalia debe dirigirse directamente al grupo Hamás, como sostiene la institución de la legítima defensa, y no extenderse a grandes sectores de la población civil”. En una población de más de dos millones de personas, el canciller reclamaba una acción quirúrgica. Una réplica por la red social X de parte del embajador de Israel en Chile alcanzó para que el canciller se rectificara: hubo, dijo, “un malentendido bastante grande, una mala interpretación”, ya que “en ningún caso fue mi intención igualar al Estado de Israel con grupos como la Yihad Islámica o Hamás, eso nunca estuvo en mi intención”. El Estado genocida de Israel tiene, para el canciller, un estatus moral superior a las milicias de Hamás. 
 Desde sus épocas de dirigente estudiantil, Boric había declarado su “apoyo a la causa palestina”. En territorio chileno se alberga la población palestina más numerosa del mundo emigrada de su país: unas 500.000 personas. Durante su campaña electoral, Boric se había comprometido a apoyar la legislación de boicot, desinversión y sanciones (BDS) contra las empresas israelíes en Cisjordania, que había apoyado en el Congreso como diputado en 2019. Como presidente, no avanzó en esa dirección.
 La condena “sin matices” a Hamás llega a casi un año de gobierno. El último gesto de Boric por la causa palestina fue en septiembre del año pasado, cuando el gobierno pospuso una reunión de entrega de las credenciales del nuevo embajador israelí en Chile debido a una ofensiva israelí en Cisjordania que se cobró la vida de un joven de 17 años. Luego de que la derecha chilena acusara a Boric de boicotear las relaciones con Israel, esa misma tarde el ministerio de Relaciones Exteriores recibió al embajador, quien explicó que “tuvimos una larga reunión de más de una hora en la que en repetidas ocasiones pidieron disculpas, estamos pasando de página y desde ahora nos enfocaremos en fortalecer las relaciones bilaterales”. La embajada de Israel habló de “un nuevo comienzo” en las relaciones entre ambos países.
 La Coordinadora Nacional de Organizaciones Palestinas en Chile emitió entonces un comunicado donde se leía que “después de esa loable postura [de suspender la reunión con el nuevo embajador], que debería servir como ejemplo para muchos mandatarios en el mundo, es inaceptable que Cancillería ceda a las presiones del sionismo”. Agregaba que “el deber moral y jurídico de todo estado es romper los vínculos diplomáticos hasta el día que Israel respete el Derecho Internacional”.
 Luego de que Israel desatara la masacre sobre la población palestina, Boric mantuvo una conversación telefónica con Mahmoud Abbas, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, a quien le trasmitió la preocupación de Chile por los ataques contra civiles “por parte de Hamas como de Israel”. Incluso con la población palestina sepultada bajo los bombardeos israelíes con miles de muertos y agobiados por el corte de los servicios básicos, Boric no pierde oportunidad para recordar, una vez más, su condena a las milicias palestinas. 

 El Be 
Política Obrera 
 24/10/2023

Israel no puede encarcelar a dos millones de habitantes de Gaza sin pagar un precio cruel


Detrás de todo esto se esconde la arrogancia israelí; la idea de que podemos hacer lo que queramos, que nunca pagaremos el precio ni seremos castigados por ello. Seguiremos adelante sin ser molestados.
 Arrestaremos, mataremos, acosaremos, desposeeremos y protegeremos a los colonos ocupados con sus pogromos. Visitaremos la Tumba de José, la Tumba de Otoniel y el Altar de Josué en los territorios palestinos y, por supuesto, el Monte del Templo: más de 5.000 judíos sólo en Sucot. 
 Dispararemos contra personas inocentes, les sacaremos los ojos y les destrozaremos la cara, expulsaremos, confiscaremos, robaremos, sacaremos a la gente de sus camas, llevaremos a cabo una limpieza étnica y, por supuesto, continuaremos con el increíble asedio de la Franja de Gaza, y todo saldrá bien. Está bien. 
 Construiremos un obstáculo aterrador alrededor de Gaza (solo el muro subterráneo costó 3.000 millones de shekels: 765 millones de dólares) y estaremos a salvo. Confiaremos en los genios de la unidad de ciber-inteligencia 8200 del ejército y en los agentes del servicio de seguridad Shin Bet que lo saben todo. Nos avisarán a tiempo. 
 Transferiremos medio ejército de la frontera de Gaza a la frontera de Hawara en Cisjordania, sólo para proteger al legislador de extrema derecha Zvi Sukkot y a los colonos. Y todo estará bien, tanto en Hawara como en el cruce de Erez hacia Gaza. 
 Resulta que incluso el obstáculo más sofisticado y costoso del mundo puede superarse con una vieja y humeante excavadora cuando la motivación es grande. Esta arrogante barrera se puede cruzar en bicicleta y ciclomotor a pesar de los miles de millones invertidos en ella y de todos los famosos expertos y contratistas gordos. 
 Los palestinos de Gaza están dispuestos a pagar cualquier precio por un momento de libertad. ¿Aprenderá Israel la lección? No. 
 Pensamos que continuaríamos yendo a Gaza, esparciendo unas cuantas migajas en forma de decenas de miles de permisos de trabajo israelíes –siempre condicionados al buen comportamiento– y aun manteniéndolos en prisión. Haremos las paces con Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos y los palestinos serán olvidados hasta que sean borrados, como les gustaría a bastantes israelíes. 
 Seguiremos reteniendo a miles de prisioneros palestinos, a veces sin juicio, la mayoría de ellos prisioneros políticos. Y no aceptaremos discutir su liberación incluso después de que hayan estado en prisión durante décadas. 
 Les diremos que sólo por la fuerza sus prisioneros verán la libertad. Pensamos que seguiríamos rechazando con arrogancia cualquier intento de solución diplomática, sólo porque no queremos ocuparnos de todo eso, y todo seguiría así para siempre.
 Una vez más quedó demostrado que las cosas no son así. Unos cientos de palestinos armados traspasaron la barrera e invadieron Israel de una manera que ningún israelí imaginó que fuera posible. Unos cientos de personas demostraron que es imposible encarcelar a 2 millones de personas para siempre sin pagar un precio cruel. 
 Así como la vieja y humeante topadora palestina atravesó el sábado la barrera más inteligente del mundo, destrozó la arrogancia y la complacencia de Israel. Y así es también como desbarató la idea de que basta con atacar ocasionalmente Gaza con drones suicidas –y venderlos a medio mundo– para mantener la seguridad. 
 El sábado, Israel vio imágenes que nunca antes había visto. Vehículos palestinos patrullando sus ciudades, ciclistas entrando por las puertas de Gaza. Estas imágenes desgarran esa arrogancia. Los palestinos de Gaza han decidido que están dispuestos a pagar cualquier precio por un momento de libertad. ¿Hay alguna esperanza en eso? No. ¿Aprenderá Israel la lección? No. 
 El sábado ya hablaban de aniquilar barrios enteros de Gaza, de ocupar la Franja y de castigar a Gaza “como nunca antes se había castigado”. Pero Israel no ha dejado de castigar a Gaza desde 1948, ni por un momento. 
 Después de 75 años de abusos, le espera una vez más el peor escenario posible. Las amenazas de “aplanar Gaza” sólo prueban una cosa: no hemos aprendido nada. La arrogancia llegó para quedarse, aunque Israel esté pagando un alto precio una vez más. El primer ministro Benjamín Netanyahu tiene una gran responsabilidad por lo sucedido y debe pagar el precio, pero esto no comenzó con él y no terminará después de su partida. Ahora tenemos que llorar amargamente por las víctimas israelíes, pero también deberíamos llorar por Gaza.
 Gaza, la mayoría de cuyos residentes son refugiados creados por Israel. Gaza, que nunca ha conocido un solo día de libertad.

 Gedeón Levy 
 25/10/2023

The New York Times certifica que un misil israelí destruyó el hospital Al Ahli


Una investigación realizada por uno de los principales medios imperialistas concluyó que el misil que destruyó el hospital Al Ahli de Gaza, el martes 17, se originó en Israel. La investigación demuestra que el video difundido por la inteligencia yanqui y el Mossad es trucho. 
 TNYT dice que el supuesto misil que Israel adjudicó a Hamas y a la Jihad Islámica “nunca estuvo cerca del hospital y parece haber explotado sobre la frontera entre Israel y Gaza a dos millas de distancia del hospital”. TNYT descarta que existan pruebas para aseverar que Hamas o la Jihad hayan estado detrás de la explosión que segó la vida de casi 500 palestinos. 
 Las pruebas utilizadas por Israel y EE. UU., dice TNYT, muestran un cohete lanzado desde Israel, no desde Gaza. Mediante diferentes análisis TNYT sostiene que “para rastrear el objeto en el cielo -el cohete de los palestinos- hasta territorio israelí se sincronizaron las imágenes de Al Jazeera con otros cinco videos filmados al mismo tiempo, incluidas imágenes de una estación de televisión israelí, el canal 12, y una cámara CCTV en Tel Aviv. Estos diferentes videos proporcionaron una vista del misil desde el norte, el sur, el este y el oeste, utilizando imágenes satelitales para triangular el punto de lanzamiento en esos videos”. 
 Así TNYT concluye que el proyectil que destruyó el hospital de Gaza y provocó la muerte casi instantánea de 500 palestinos, en su mayoría enfermos y niños, fue disparado cerca de la ciudad israelí de Nahal Oz, poco antes de la mortal explosión. 
 La barbarie sionista sin maquillajes. 

 Norberto Malaj 
 25/10/2023

Se diseña el operativo internacional de la invasión terrestre de Gaza


“Persecución macartista de los propios judíos” en Israel (Haaretz). 

 Mientras el secretario general de Naciones Unidas denunciaba que el pueblo de la Franja de Gaza transita un “sufrimiento épico” (The Guardian, 24/10), los raids aéreos de las fuerzas armadas israelíes provocaron ayer mismo la muerte de 700 personas, en su mayoría niños y adolescentes, superando la matanza del martes 17, cuando bombardeó el hospital de Gaza. (De paso se verificó que el video que adjudicó a un ´error´ de Hamas esa tragedia resultó falso – ver Delfina Corti en chequeado.com, 24/10.)
 La tardía denuncia del secretario general de Naciones Unidas desató la ira sionista y el gobierno de Israel reclamó su renuncia. Provocó una crisis internacional: EE.UU. se opone al reclamo del ´cese del fuego´ que reclamó Antonio Guterres. Mientras tanto, el ejército sionista se apresta a iniciar la invasión terrestre (Haaretz, 23/10).

 Implosión sionista

 Más de 300 mil efectivos y miles de tanques están frente a la frontera de Gaza. Según el periodista Amos Harel, tras el “angustioso juego de espera antes de la ofensiva terrestre se exacerba la crisis de confianza entre el gobierno y el ejército y dentro del propio gobierno”. Un ala del establishment sionista buscaría ´bombardear´ ahora las gestiones ´humanitarias´, como las que viene llevando adelante Qatar, con el respaldo de Estados Unidos, para que Hamas libere a unos 50 rehenes que tienen ciudadanía extranjera (íd., 24/10). Ese sector sería partidario de lanzar cuanto antes la invasión. 
 La variante alternativa sería continuar bombardeando la ´baja Gaza´, en otras palabras, los túneles subterráneos construidos por Hamás, antes de una incursión terrestre. Israel sabe bien que todas sus campañas terrestres en Cisjordania, la Franja de Gaza y el sur del Líbano en las últimas décadas llegaron a un punto de estancamiento. Pero eso no sería óbice para que una vez más lo intente y las masacres de Sabra y Shatila, de 1982 quedarían como un pálido reflejo de lo que ocurriría ahora. 

 Plan Smotrich o un Leningrado sionista 

Mientras tanto en Israel “el comisionado de policía declaró la guerra a los palestinos israelíes al ordenar a sus subordinados impedir por la fuerza las protestas contra la guerra en Gaza … propuso deportar a los manifestantes a Gaza. Es probable que expresar dolor por la muerte de niños en la Franja no sólo te garantice un lugar en uno de los autobuses del comisario de policía (camino a Gaza). También provocará que te suspendan del trabajo o de la universidad, como le ha sucedido a decenas de personas en las últimas dos semanas. Y ese no es el peor escenario, porque la compasión por los niños de Gaza también podría terminar en un intento de linchamiento por parte de una turba fascista, como le ocurrió al periodista Israel Frey” (Michael Sfard, Haaretz, 23/10). 
 Frey es un periodista israelí que hizo público a través de un video, que 22 colegas palestinos han sido asesinados en Gaza pen los primeros 13 días desde que Israel lanzó su barbarie. 
 El cerco de Gaza se parece cada vez más al cerco de los nazis sobre Leningrado durante la Segunda Guerra mundial. Mientras tanto los bombardeos indiscriminados ya están cumpliendo una función demoledora equivalente, destruyendo toda infraestructura civil y segando la vida de miles de palestinos. Gaza está siendo reducida a escombros. 

 “Israel corre hacia el abismo moral”

 “Un informe de la ONU publicado el domingo señala que al menos el 30 por ciento de todas las unidades de vivienda en la Franja de Gaza fueron destruidas o dañadas desde el inicio de las hostilidades”.
 Ese mismo día “el número de heridos ascendía al menos a 13.000 (…) algunos de ellos se encuentran en hospitales, donde, según los informes, los cirujanos se ven obligados a operar con las linternas de sus teléfonos móviles porque no hay electricidad. Las clínicas y hospitales que aún funcionan también albergan a miles de personas desarraigadas que buscan refugio y un mínimo de seguridad. La Organización Mundial de la Salud ha documentado 62 ataques contra instituciones de atención médica: 29 estructuras de este tipo fueron alcanzadas y dañadas, incluidos 19 hospitales, y 23 ambulancias fueron atacadas, indica el mismo informe de la ONU” (Amira Hass, 23/10). 
 “En Gaza, Israel corre hacia el abismo moral” dice el citado Sfard. Pero no es sólo Gaza. El gobierno de ultraderecha y los colonos “nos ha arrastrado hacia un infierno. Israel hoy es un país y una sociedad donde los llamados a borrar Gaza no son exclusivos de personas patéticas y marginales (…) Es un país donde los legisladores del partido gobernante están pidiendo abierta y desvergonzadamente una ´segunda Nakba´, donde el ministro de Defensa ordena negar agua, alimentos y combustible a millones de civiles, un país cuyo presidente, Isaac Herzog, el rostro moderado de Israel, dice que todos los habitantes de Gaza son responsables” (23/10). 
 Netanyahu y los colonos fascistizantes van bien lejos: “La persecución macartista de Israel contra sus propios ciudadanos ha comenzado”, tituló Haaretz en un editorial (18/10). “Decenas de israelíes, la abrumadora mayoría de ellos árabes, fueron detenidos y arrestados desde la semana pasada por lo que dijeron sobre la guerra en Gaza. Cuarenta personas fueron arrestadas y más fueron interrogadas y advertidas” (íd.).Ha comenzado, además, una discriminación en masa contra los judíos israelíes que contraten palestinos: “La municipalidad de Rehovot, por ejemplo, exigió que la industria de construcción de la ciudad firmara una declaración de que no tiene trabajadores árabes en sus obras” (Hadar Horesh, The Marker Hebrew). 
 Al Jazeera denuncia que los sionistas amenazan con cerrar la oficina que posee en Israel, lo que en el Medio Oriente sólo han hecho Arabia Saudita, Egipto e Irak (Sheren Falah Saab, 23/10).
 Por las potencias involucradas, por la disposición de fuerzas militares en el terreno, por lo que se ha puesto juego para el imprerialismo (el destino del estado sionista), se va formando en la región un segundo frente de una guerra de alcance internacional. La guerra guerillera del pueblo palestino ha desatado una honda movilización mundial. 

 Norberto Malaj 
 25/10/2023

martes, octubre 24, 2023

Abajo los bombardeos en Gaza y el ataque genocida del Estado de Israel


Ya son más de 5 mil los palestinos muertos. 

 Los ataques de Israel contra la Franja de Gaza han dejado, al día de hoy, 5.087 palestinos muertos, de los cuales más de 2 mil son niños, según cifras de la agencia de noticias Wafa. El viernes 20, miles de personas se movilizaron en Cisjordania y los países árabes para denunciar esta masacre. 
 Si bien el cruce de Rafah, en la frontera con Egipto, fue reabierto este fin de semana para permitir el ingreso de una veintena de camiones con ayuda humanitaria (medicamentos, agua y comida), el Ministerio de Salud de la Franja alertó que apenas representa el 3% de lo que ingresaba diariamente antes del bloqueo total impuesto por Tel Aviv. Además, Israel vetó el ingreso de combustibles, fundamentales para restablecer el suministro eléctrico, y no quiere que la ayuda llegue al norte de la Franja, bajo el pretexto de que eso podría favorecer a Hamas, la fuerza que encabezó el ataque en territorio israelí.
 En estas condiciones, la Franja continúa hundida en una catástrofe humanitaria. Más de un millón de personas debieron abandonar sus hogares, debido a la orden de evacuación israelí y los bombardeos constantes. El ataque aéreo israelí contra el hospital Al-Ahli, que dejó casi 500 muertos, es uno de los capítulos más negros del ataque genocida que está en curso. 
 El presidente norteamericano Joe Biden arribó a Tel Aviv la semana pasada para dar su respaldo a Israel, e incluso promueve la aprobación de un paquete de ayuda militar para el ejército sionista en el Congreso estadounidense. La Unión Europea (UE) también está alineada con el régimen israelí. 
 En un intento por controlar las consecuencias más explosivas de la agresión sionista, que podría conducir a una insurrección generalizada del pueblo palestino y a una guerra regional indeseada para el imperialismo, con la frontera siria-libanesa de Israel como un segundo teatro de operaciones, Biden intercedió para lograr una flexibilización del bloqueo sobre Gaza. A la par, según Times of Israel, la Casa Blanca habría pedido a Tel Aviv que aún no lance su incursión terrestre, para no entorpecer las negociaciones en curso con Hamas –aparentemente con la mediación de Qatar- para la liberación de rehenes. El fin de semana, la milicia islámica liberó a dos prisioneros estadounidenses. En total, quedarían unos 200.
 El mandatario estadounidense buscó, además, reunirse con la Autoridad Palestina y Jordania, pero el ataque al hospital Al-Ahli forzó a estos gobiernos a suspender el encuentro. En paralelo, Jordania y Egipto dijeron que no están dispuestos a hacerse cargo de un desplazamiento masivo de la población gazatí a sus territorios. En Jordania, ya viven más de dos millones de personas que fueron expulsadas por la política de colonización territorial sionista, semejante a un Pac-Man que ha ido acorralando y confinando a las masas palestinas. 
 No deben mover a confusión estos movimientos de Biden: mientras finge preocupación por la población civil, Washington facilita el armamento que llueve sobre el pueblo de Gaza. El diario argentino La Nación informa este 23 de octubre que “unas 1.000 bombas de pequeño diámetro, que pesan unos 250 kilos cada una y utilizan un sistema de navegación GPS para atacar objetivos” fueron facilitadas por Estados Unidos a Tel Aviv desde el inicio de las operaciones de Hamas.
 Mientras Israel sigue apostando tropas en la frontera con Gaza, en la perspectiva de una invasión, en el mundo se multiplican las manifestaciones de solidaridad con el pueblo palestino. Grupos antisionistas de la comunidad judía, inclusive, irrumpieron en el Capitolio estadounidense para cuestionar el asedio de Gaza y el apartheid contra el pueblo palestino. En países como Francia y Alemania, estas marchas desafiaron las prohibiciones instrumentadas por sus Estados. 
 En Cisjordania, donde hay cotidianamente manifestaciones contra los ocupantes, las fuerzas israelíes y bandas de colonos armados asesinaron a casi cien personas. Como parte de la escalada, Israel efectuó también este fin de semana un bombardeo sobre territorio cisjordano por primera vez desde la segunda intifada (2000-2005), dejando dos muertos en la mezquita de Jenín. 
 El sionismo ha emprendido una feroz campaña de propaganda para atacar todas las voces de solidaridad con la causa palestina, y se registraron múltiples amenazas contra referentes políticos, como Gabriel Solano y Vanina Biasi, del Partido Obrero y el Frente de Izquierda – Unidad. 
 La propaganda sionista omite deliberadamente un debate sobre las raíces del conflicto, porque quedaría en claro que se corresponden con la expulsión masiva de los palestinos de sus tierras para la formación del Estado de Israel, en 1948, como Estado gendarme del imperialismo en la región. Desde ese momento, el sionismo continuó su política de agresión y anexión territorial, sumando vastas áreas de Cisjordania, Jerusalén Este, los Altos del Golán y Gaza. En el caso del enclave costero, Israel se retiró en 2005, pero desde 2007 impuso un feroz bloqueo terrestre y marítimo que transformó el lugar en una “prisión a cielo abierto”. 
 ¡Cese de los bombardeos a Gaza! No a la invasión y al bloqueo. Abajo el Estado sionista. Por una Palestina única, laica y socialista, como parte de una federación socialista de pueblos de Medio Oriente. 

 Gustavo Montenegro

Gracias al dólar soja se importan más porotos de los que se exportan


Los monopolios agroexportadores especulan con la brecha cambiaria. 
 El poroto de soja es el principal producto de importación. 

Contradictoriamente, el dólar soja generó que, durante el mes de septiembre, la importación de porotos triplicara a la exportación. Los pulpos agroexportadores aprovecharon el beneficio del gobierno para especular con la brecha cambiaria, a expensas del Banco Central. 
 Según el informe de Intercambio comercial del Indec, en septiembre 2023 se exportaron porotos de soja por U$S 110 millones, mientras que la importación de los mismos -proveniente de Paraguay, Bolivia y Brasil- fue de U$S 339 millones en dicho mes (+151,1% interanual), convirtiéndose en el principal producto de importación. 
 Por un lado, los monopolios cerealeros -como Cofco, Cargill, Bunge y ADM- se beneficiaron exportando la oleaginosa a un dólar preferencial. A su vez, hicieron la diferencia importando porotos de soja de los países limítrofes al tipo de cambio oficial. Cabe destacar que no compraron del exterior porque hubiera desabastecimiento en el mercado interno -ya que a fines de septiembre los productores locales aún conservaban en su poder 3,9 millones de toneladas de soja-, sino para sacar provecho de la brecha cambiaria, en detrimento de las reservas del BCRA. A pesar de ello, la autoridad monetaria les permitió acceder al mercado único de cambios, avalando la maniobra. 
 Así las cosas, de cada 10 dólares liquidados por el complejo sojero durante septiembre (contabilizando porotos y subproductos), cuatro fueron destinaron a la importación. Como vemos, de poco sirvió la implementación del dólar soja a los fines de incrementar la recaudación de divisas. Sí provocó perjuicios al bolsillo popular, ya que la medida tuvo como correlato una fuerte emisión inflacionaria e impactó en el precio de los alimentos. 
 Si bien quedó demostrado que otorgar incentivos al capital no soluciona la crisis de reservas, Massa acaba de anunciar un nuevo tipo de cambio diferencial para todas las exportaciones durante treinta días, lo cual recalentará la inflación en ascenso y estimulará nuevos negocios con la brecha cambiaria como el mencionado anteriormente.
 La única salida a la bancarrota actual implica poner fin a la fuga de capitales y planificar la relación de Argentina con el extranjero, mediante la nacionalización bajo control obrero de la banca y el comercio exterior, el repudio de la deuda externa usuraria y la ruptura con el FMI. 

 Sofía Hart

Machetes y motosierras por la libertad

La motosierra de Milei no sólo fue un símbolo de los neoliberales de Uruguay, Colombia y otros países. En los 70s fue usada por los militares de Stroessner en Paraguay.

 Caaguazú, Paraguay. Marzo-Abril de 1972—En la Capital de la madera, 171 miembros de la tribu Aché son desalojados de sus tierras y llevados a una reserva. Como en Chile, como en Bolivia o como en Brasil, los indios que se resisten son masacrados con machetes, de la misma forma que se limpia el terreno para extender las tierras de los hacendados, vanguardia de los capitales interesados en invertir en la explotación de los bosques y la minería paraguaya. Los machitos son vendidos como esclavos para el trabajo en los campos; las hembritas para placeres sexuales. Como en tiempos de la conquista española, muchos mueren por las pestes de los blancos que sus cuerpos no conocen. El misionero James Stolz observa que, para algunos, tener un indio aché es un signo de estatus, como tener un tigre, porque son más blancos y más feroces que los miembros de otras tribus. 
 En Asunción deben esperar a que el 21 de enero de 1974 el New York Times publique un artículo sobre esta matanza para darse cuenta de lo que estaba ocurriendo en su país. El régimen del general Adolfo Stroessner le restará importancia al asunto, estimando que se trata de menos de mil indios aché. Además, no pocos ciudadanos tienen una repulsión histórica por los indios de su país indio. El coronel Tristán Infanzón afirma que “en Paraguay no tenemos ningún problema con los indios; ellos representan el cuatro por ciento de la población”. Para el coronel la cosa es obvia: las acusaciones tienen una motivación política de los radicales de izquierda. 
 Un año antes, en 1971, el antropólogo alemán Mark Münzel había acusado a Stroessner de abusos contra los derechos de los pueblos indígenas, exterminados o desplazados de sus tierras. Pero las naciones civilizadas no reaccionan. En Paraguay no hay comunismo. Paraguay es una dictadura amiga—amiga de Washington, de los capitales, de las transnacionales y del progreso que no mitiga la pobreza pero promueve la violencia. 
 Más de veinte años atrás, en 1949, el general Stroessner había apoyado el golpe de Estado del general Raimundo Rolón contra el presidente poeta Juan Natalicio González, electo el año anterior, quien en apenas meses en la presidencia había tenido la pésima idea de nacionalizar la American Light and Traction Company (CALT). Finalmente, el 5 de mayo de 1954, Stroessner derrocó al presidente electo Federico Chávez, quien, poco antes, había propuesto armar a la policía nacional e impulsar reformas sociales que fueron del desagrado de los bancos internacionales, como el FMI. Chávez era demasiado nacionalista, que para un país latinoamericano no tiene nada que ver con alguna idea de superioridad racial, propia del Primer mundo; significaba que era, o parecía ser, independentista e insumiso. 
 De esta forma, y al igual que en muchos otros países latinoamericanos, luego del breve desaliento a las dictaduras fascistas o pronazis en América Latina como consecuencia de la guerra de los Aliados contra el Eje, todo había vuelto a la normalidad y, una vez más, Washington apoyaba de forma abierta y de forma secreta a los dictadores de extrema derecha que, naturalmente, son los protectores de los capitales del Primer mundo. Así se sucedieron golpes de Estado en Guatemala, en Bolivia y en otros países, para restaurar el viejo orden militarista y dictatorial bajo la bandera de la vieja Libertad anglosajona.
 El general Alfredo Stroessner, hijo de bávaros alemanes, aficionado al sexo con jovencitas y perteneciente a la clase selecta del país guaraní, había dado asilo a criminales nazis como Josef Mengele, pero esto nunca fue un problema. La CIA se había encargado de enviar a otros criminales nazis a la región como Klaus Barbie, Walter Rauff y Friedrich Schwend para apoyar sus dictaduras amigas. Stroessner será reelecto siete veces como candidato único a la presidencia hasta 1989 sin que se escuchen voces críticas de Washington sobre la “perpetuación en el poder” de su dictador amigo. Por el contrario, no habrá bloqueo ni acoso sino apoyo económico y moral para que se pruebe el éxito social que nunca llegará. Paraguay se convertirá en uno de los países más pobres de América del Sur, pero la literatura de Washington y de los grandes medios internacionales harán que ese dato pase desapercibido. La prensa extranjera más sarcástica definirá su gobierno como “el régimen nazi de los pobres”. 
 Aparte de los capitales privados, Washington había invertido cientos de millones de dólares para apoyar su dictadura. A cambio, Stroessner ofreció lo que mejor sabía hacer: eliminó la disidencia interna (calificada invariablemente como “comunista” y como “enemigos de la libertad”, según los manuales de la CIA y según los cursos de la School of the Americas) a los pocos críticos que se animaron a de decir algo. Como es natural, durante la dictadura de Stroessner los oficiales paraguayos serán enviados a la School of the Americas en Panamá tanto como en Fort Benning, Georgia, para ser formados, junto con otros futuros dictadores latinoamericanos, en literatura política (según la cual todo activista por los Derechos Humanos es un comunista que, además, debe ser eliminado) y en técnicas de tortura y represión. También (como Colombia en la guerra de Corea, como Argentina en la guerra de Kuwait) Paraguay había enviado tropas a Vietnam y había apoyado la invasión a República Dominicana en 1965. 
 Para proteger la libertad en su país, el general Stroessner había impuesto la ley marcial y el Estado de sitio, el que durará más de tres décadas, por la cual las libertades civiles se convirtieron en irrelevantes o inexistentes cuando los acusados no pertenecían a la clase dirigente. Para proteger los intereses de las compañías extranjeras, su régimen continuará desplazando a los comunistas y a los indios sucios de sus tierras improductivas.
 Bajo Stroessner, Paraguay participará en la mafia de generales de Chile, Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay, Brasil y Estados Unidos, conocida como Operación Cóndor, la que eliminará a miles de disidentes desde Washington hasta Tierra del Fuego, pasando por Europa. Sus logros aparecerán flotando en el Río de la Plata, en el Río Paraguay o no aparecerán nunca y se llamarán desaparecidos.
 Por supuesto que el sadismo mágico no fue una excepción en Paraguay. Antes de la navidad de 1975, el secretario del partido comunista, Miguel Ángel Soler, será picado vivo con una motosierra y el presidente Stroessner seguirá la escena vía telefónica para su propia satisfacción. Haciendo uso de las novedades tecnológicas de la época, varias sesiones de tortura y asesinato de este tipo serán grabadas para luego ser enviadas a sus familiares. 
 El 22 de diciembre de 1992 el abogado y docente Martín Almada descubrirá una monumental colección de informes policiales escondidos en un sótano de Lambaré con miles de fichas conteniendo los datos, los métodos de tortura y la ejecución de disidentes. Los documentos probarán la implicación directa de Washington y del Plan Cóndor en el terror impuesto en el Cono Sur durante décadas. Para entonces, más de 70.000 paraguayos disidentes habrán sido asesinados o desaparecidos durante este régimen de terror que Asunción y Washington protegen en nombre de la patria, vida, de la libertad y de los derechos humanos. 
 De una forma u otra, más aquí o más allá, después de siglos de civilización y progreso, el despojo de tierras, la tortura, el abuso sexual, el genocidio, la muerte y la mentira continúan tan campantes como si nada. De la misma forma que Stroessner es conocido como “El viejito bueno”, Washington continuará siendo el Líder del mundo libre. 

 Jorge Majfud | 14/09/2023

¿Por qué ganó Massa? - La Sartelli Por El Mango

La deshumanización de los (inmigrantes) pobres


A fines de los años 70, mi padre le compró un televisor a sus suegros. Ellos vivían en una granja sin electricidad en Colonia, Uruguay. Allí, mi hermano y yo pasábamos los tres meses del verano, los meses más felices del año, trabajando en el campo (con frecuencia al sol, durante horas; no era una imposición, sino el reflejo de la ética del trabajo de los abuelos). Por las noches, podíamos ver dos horas de televisión argentina, porque eso era lo que duraba la batería que alimentaba un cargador artesanal de viento. Uno de los programas favoritos de los niños era El Chavo del 8. 
 En una conversación reciente, Fernando Buen Abad me hizo notar la violencia permanente que sufría El Chavo. Yo nunca había reparado en ese tema que ocupaba a Fernando. De hecho, me hizo recordar que siempre me dolía la escena de don Ramón golpeando al niño cada cinco o diez minutos, pero, al mismo tiempo, lo tomaba como algo gracioso. De la misma forma, disfrutábamos del humor sexista de Benny Hill, uno de los actores más creativos en ese género. La violencia es fácil de naturalizar, incluso (o sobre todo) cuando se la presenta como algo divertido. También para los espectadores de las corridas de toros, el espectáculo de la tortura animal es algo divertido. 
 El pasado 2 de octubre, la embajada de Estados Unidos en México lanzó una campaña publicitaria destinada a quienes estaban pensando emigrar, recurriendo a El Quico, el segundo personaje más importante de la serie El Chavo, sino el primero. El publicitario está lleno de las famosas frases de nuestro querido antihéroe de la infancia, cuarenta años mayor pero vestido y hablando de la misma forma: 
 “Cállate, cállate porque me desesperas... No cruces la frontera de Estados Unidos porque pueden estar en peligro tu papá, tu mamá, tu tío, tu perro, el gato, el perico... Mejor, cruza legal. Ándale, dime que sí. Si lo haces, sí me simpatizas”. El anuncio cierra con “Cruza legal” y “Utiliza las vías legales”. Nada muy diferente de lo que cualquiera de nosotros recomienda cada tanto. Entonces, ¿cuál es el problema? 
 El Quico (la Embajada) no le está hablando a un niño que no puede realizar ningún trámite. Le está hablando a adultos, a quienes trata como si fueran niños. Pero esto sería un detalle, considerando la tragedia del contexto. 
 El discurso de la inmigración legal ha sido la tradicional muletilla para justificar cada uno de los ataques contra los inmigrantes pobres que, en Estados Unidos, desde la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto se lava con la excusa de la legalidad. “No estamos contra los inmigrantes, sino contra la inmigración ilegal”. Por eso en 1882 prohibieron, legalmente, la inmigración de asiáticos y no pararon filtrando razas indeseables hasta 1965. En 2017 el presidente Trump reemplazó razas por naciones. El eslogan de la embajada “Cruza legal” también es demagógico. Los embajadores estadounidenses saben, mejor que nadie, que los pobres no cruzan de forma ilegal porque sea más fácil o porque sea más barato. Un coyote les cobra miles de dólares para dejarlos tirados en el desierto. Cruzan de ilegales porque son pobres o no tienen una beca universitaria, y las embajadas no otorgan visas a los pobres ni a los obreros que no pudieron estudiar.
 Voy a repetirme: si esos países empobrecidos del sur fuesen a reclamar una indemnización por más de un siglo de saqueos, de golpes de Estados, de destrucción de democracias o de apoyos a dictaduras amigas que dejaron varios cientos de miles de muertos sólo en América Central, no nos darían las reservas del Tesoro Nacional ni todo el oro de Fort Knox. 
 Así que, por lo menos, podríamos dejar de tratar a los inmigrantes ilegales como niños y como criminales. La solución de la pobreza y la violencia del mundo no está en las manos de un solo gobierno, pero dejar de deshumanizar a los pobres, como niños buenos o como adultos malos, podría ayudar en algo. Bastante deshumanizados ya están como mano de obra desechable.
 Los estadounidenses deberían agradecer que todavía hay pobres que quieren venir a trabajar a este país. Pero todavía no han tomado conciencia de que gran parte de su prosperidad (asentada en sus medios imperiales, desde la fuerza militar hasta la emisión de la divisa global) se basó en la necesidad de sobrevivencia de los habitantes de las neocolonias, ya sean profesionales especializados en la punta de la pirámide laboral o de inmigrantes pobres y sin títulos universitarios en la base. Justo en los dos extremos donde, desde hace décadas, existe un déficit crónico. 
 Sin embargo, al mismo tiempo que este flujo de fuerza productiva comienza a secarse en Europa y en Estados Unidos por la misma razón (por la pérdida de la hegemonía global y su poder de acoso y saqueo de los últimos siglos), en lugar de competir por los inmigrantes del mundo, insisten en obstaculizar su ingreso con leyes anacrónicas y discriminatorias, hijas de un viejo y profundo racismo que ha sabido camuflarse de legalidad. Racismo que el mismo embajador Lee Salazar en México sufrió en carne propia, cuando de joven, en Colorado, lo llamaban “mexicano sucio”, como si los mexicanos los hubiesen invadido y no al revés. 
 Ahora, que ya no es tan fácil dictar la moral y las políticas económicas al resto del mundo ni venderles brujas y espejitos a cambio de los recursos que mueven el poder global, entonces explota el fascismo visceral. Esta reacción fascista ha contagiado a otras partes del mundo, aun con situaciones sociales y económicas opuestas, como en las neocolonias que, por generaciones, han copiado las tendencias de la moda y de las ideologías del Norte. Ahora, una parte de las neocolonias es la encargada de mantener viva la mentalidad del colonizado, aunque más no sea como inercia cultural. Así aparecen los Jair Bolsonaro y los Javier Milei repitiendo ideas del imperialismo del siglo XIX con las narrativas de la Guerra Fría, como si fuesen la última novedad.
 Yo también aconsejo que nadie emigre de forma ilegal. Es una forma de convertirse en un esclavo moderno, como los europeos pobres se vendían como esclavos indenture en el siglo XIX, no porque quisieran hacerlo sino porque sus otras opciones eran el hambre y la muerte. Como esos indenture, el resto de los inmigrantes pobres también fueron criminalizados al llegar a este país, sobre todo si pertenecían a una variación corrupta de la sangre blanca, como era el caso de los irlandeses, primero, y de los italianos después. 
 Pero ¿quién soy yo, o cualquier otro, para juzgar y criminalizar a un padre o a una madre desesperada que sólo lucha por una vida mejor para su familia y, al llegar, encuentra más violencia y más miseria humana? En lugar de vender políticas infantiles, las leyes de inmigración bien podrían dejar de criminalizar a los trabajadores sin grandes cuentas bancarias. 
 Aquí, señores embajadores, necesitamos más gente como esa. No más inútiles de las oligarquías del Sur.

 Jorge Majfud 
23 de octubre de 2023 - 00:01

Castillo: "Más allá del voto, vamos a tener que resistir los planes de ajuste en las calles"

Abel Santamaría, El Elegido

lunes, octubre 23, 2023

Gaza, cuadro de situación a 15 días del inicio de la guerra


¿Podría convertirse Gaza en el “Stalingrado de Israel”? (Al Jazeera). 

 No es sólo la presencia de Biden y del primer ministro británico en Israel estos días lo que muestra que la guerra criminal de los sionistas contra Gaza esconde mucho más que lo que aparece en la superficie. El amplio despliegue de la flota norteamericana en el Mediterráneo frente a las costas de Israel y Líbano es sólo un principio de una escalada internacional. La guerra de exterminio sobre Gaza oscurece lo que está ocurriendo en el norte, en la frontera con el Líbano, en toda la “línea verde” frente a Cisjordania y dentro del país con los propios palestino-israelíes. En Umm al-Fahm, una ciudad árabe del norte de Israel, se produjeron manifestaciones donde se detuvo a 11 residentes. Una corte de Haifa “sin escuchar los reclamos de sus abogados” extendió la prisión sin importar que en su mayoría eran menores (Haaretz, 20/10). El Pentágono acaba de informar que un navío yanqui interceptó tres misiles cruceros y varios drones lanzados por los rebeldes houthi de Yemen “dirigidos potencialmente hacia Israel” (ídem).

 “Unión nacional” 

El régimen de los derechistas de Netanyahu y los colonos encontró una tabla de salvación en un sector de la oposición sionista. Este acuerdo se afirma exclusivamente en una política de bombardeos aéreos sobre Gaza que como “señaló una alta fuente militar israelí está siendo castigada a una escala como no se ha visto en décadas” (ídem). Los bombardeos y el corte de todo suministro de energía, agua potable, medicinas y avituallamiento de la Franja provocaron ya el cierre de siete hospitales y van camino a lo mismo los últimos cuatro que aún funcionan. La UNRWA, la agencia de Naciones Unidas dedicada a los refugiados palestinos denunció que 16 empleados de su staff ya han muerto por los bombardeos sionistas; duplican esa cifra los fallecidos en nosocomios y personal de salud palestinos. 
 Las acciones sionistas no se detienen ante nada: «El Patriarcado Ortodoxo de Jerusalén, la principal denominación cristiana palestina, dijo que las fuerzas israelíes habían atacado la Iglesia de San Porfirio en la ciudad de Gaza, donde cientos de cristianos y musulmanes habían buscado refugio… 18 palestinos cristianos fueron asesinados… La oficina de asuntos humanitarios de las Naciones Unidas dijo que más de 140.000 viviendas (casi un tercio de todas las casas en Gaza) han resultado dañadas y casi 13.000 están completamente destruidas» (The Guardian, 21/10). El retraso del asalto militar a la Franja revela profundas divergencias dentro de las propias FF.AA. y el establishment sionista. La política a seguir con los más de 200 rehenes retenidos por Hamas, la mayoría militares sionistas, quienes podrían morir por este “fuego amigo”; «‘se está cerrando la ventana de oportunidad para liberar a los rehenes israelíes’, advierte un alto experto del Mossad en intercambios de prisioneros» (ídem, 19/10). En cambio “Hamás liberó a los primeros rehenes” (ídem) en un gesto de buena voluntad dirigido a abrir una negociación (los liberados deliberadamente son una pareja de yanquis). 
 La segunda cuestión tiene que ver con el temor a que “a pesar de unas capacidades militares muy superiores, Israel podría encontrarse atrapado en Gaza”, según Al Jazeera. “¿Será Gaza el Stalingrado de Israel?” se pregunta Zoran Kusovac (18/10). 
 Según este corresponsal, siguiendo la experiencia del cerco de Sarajevo en 1993, la estructura de túneles subterráneos de la franja de Gaza podría ser una tumba mortal infinitamente más efectiva ante una eventual invasión sionista. 

 Hamas 

Las fábulas que se tejen sobre el carácter “criminal” de Hamas y su semejanza con el accionar del Isis (Estado islámico) son un completo fraude. 
 Según explica “el Dr. Ronit Marzan, que estudia la sociedad y la política palestinas en la Universidad de Haifa”, desde 2017 Hamas adoptó un “carácter nacionalista a expensas del Islam y declaró que si bien está comprometido con la visión de liberar a toda Palestina, en aras del consenso nacional, está dispuesto a aceptar un Estado dentro de las fronteras de 1967 con Jerusalén. de capital” (Haaretz, 19/10). Esta política “a diferencia de la carta original, fue aprobada por el Consejo Shura, el consejo más alto de Hamás” (ídem). 
 “Ese mismo año, señala Marzan, el nuevo líder de Hamas en Gaza, Yahya Sinwar, incluso acordó colocar las armas del grupo bajo la autoridad de la OLP. ‘Él habló y nosotros no escuchamos’, dice. Quería actuar de manera diferente. Después de todo, él estaba en Gaza y fue blanco de todos los ataques en todas las rondas de la guerra, mientras que los líderes exiliados (Arouri, Khaled Meshal, Ismail Haniyeh] estaban en Qatar y el Líbano, viviendo la buena vida con sus familias. En una entrevista de 2018 Sinwar dijo que “una nueva guerra no es del interés de nadie, ciertamente no del nuestro”. 
 Fue Netanyahu quien afirmó, a lo largo de los años, que Hamás debería fortalecerse, a expensas de la Autoridad Palestina. “Cualquiera que quiera frustrar el establecimiento de un Estado palestino debería apoyar el fortalecimiento de Hamás y la transferencia de fondos a Hamas”, dijo a la facción del Likud de la Knesset en marzo de 2019. “Es parte de nuestra estrategia, separar a los palestinos en Gaza de los palestinos en Judea y Samaria (Cisjordania)”. En 2021, tuvieron lugar negociaciones indirectas del gobierno de Netanyahu con Hamás sobre un acuerdo general que incluía permisos laborales y comerciales, suministro de gas y financiación catarí. 

 Norberto Malaj
 21/10/2023

Biden anuncia la intervención directa del imperialismo en la guerra desatada por el estado sionista


En un solemne discurso al país, Joe Biden les pidió a los norteamericanos que respalden el envío de 74.000 millones de dólares en asistencia a Israel y a Ucrania porque “cuando los terroristas y dictadores no pagan un precio por su terror”, Estados Unidos también paga el costo. Añadió que “el liderazgo estadounidense es lo que mantiene unido al mundo” (sic). 
 El discurso presidencial tuvo lugar menos de 24 horas después de la estruendosa renuncia de Josh Paul, director de la Oficina de Asuntos Políticos Militares del Departamento de Estado por más de 11 años. Paul, cuya función era supervisar los envíos de armamento, renunció “en protesta por la decisión de la administración Biden de continuar enviando armas y municiones a Israel mientras asedia Gaza”. “El apoyo ciego a un lado”, dice, está llevando a decisiones políticas “miopes, destructivas, injustas y contradictorias con los mismos valores que defendemos públicamente”. 
 En una entrevista, Paul, que dijo estar conmovido por las muestras de apoyo que recibió, acusó al presidente de no aplicar las leyes que impiden que Estados Unidos entregue armamento a violadores de los derechos humanos. Y que deberían haberse aplicado ante la decisión israelí de cortar agua, alimentos, atención médica y electricidad en Gaza, dijo.
 “Las protestas, amenazas y advertencias mortales y antiestadounidenses de las naciones árabes” después del ataque el hospital “es un adelanto de lo que esperan que sea una respuesta mundial a la esperada invasión israelí de Gaza” (Axios 19/10). En consonancia, el Departamento de Estado emitió el jueves una inusual "Precaución Mundial", advirtiendo a los estadounidenses en el extranjero sobre "el potencial de ataques terroristas, manifestaciones o acciones violentas contra ciudadanos e intereses estadounidenses". 

 Aprestos para una guerra regional 

Al mismo, el imperialismo “refuerza a marchas forzadas su presencia militar en el Mediterráneo oriental” (EP 20/10). Al envío del mayor portaaviones de la flota, el Gerald Ford, y sus buques de escolta, se suma un segundo portaaviones, el Dwight Eisenhower, que llegará en una semana. Entre ambos transportan hasta 135 aviones de combate. 
 También se dirige a la zona la 26 Unidad Expedicionaria de Marines, de 2.200 militares y un grupo anfibio de tres buques que trasportan helicópteros. Ya se encuentra allí el buque de guerra Mount Whitney, donde viaja el comandante de la Sexta Flota, el vicealmirante Thomas Ishee, con una tripulación de 300 marinos. Además, el Departamento de Defensa ha reforzado también su presencia en Oriente Próximo con aviones de guerra, incluidos cazas F-35, F-16 y los aparatos de ataque subsónicos A-10.
 Mientras tanto, el Departamento de Defensa ordenó esta semana a 2.000 soldados de diversas unidades que se preparen para estar en disposición de trasladarse a Oriente Próximo en un plazo de 24 horas, y no las 96 habituales. Los convocados son especialistas en tareas que abarcan desde la defensa aérea a la logística, pasando por la asistencia médica y el reconocimiento del terreno. 
 “No hay ninguna intención de poner botas estadounidenses sobre el terreno en combate.” Las declaraciones del portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, constituyen un ‘clásico’: instalar una agenda por medio de su negación. El exsecretario de Defensa Bob Gates -que dirigió el Pentágono bajo los presidentes de ambos partidos, George Bush y Barack Obama- dijo a la agencia Axios que Estados Unidos enfrenta el mayor número de crisis conjuntas desde que terminó la Segunda Guerra Mundial hace 78 años. El imperialismo enfrenta cuatro escenarios de guerra: Ucrania, Cáucaso, Oeste de África y Cercano Oriente. 
 Lo que Gates llama “la crisis conjunta” es una huida hacia adelante, el estallido de las contradicciones acumuladas en una prolongada época de decadencia del capitalismo.

 Olga Cristóbal
 20/10/2023

Massa pasó a finales


Los resultados de las elecciones de ayer no han sido sorprendentes, pero sí imprevistos. Sergio Massa no sólo entró al ballotage, como lo habían advertido las encuestas, sino que lo hizo a la cabeza del pelotón. Sacó alrededor de siete puntos de diferencia a Milei, lo cual lo coloca en el umbral de la Rosada de no mediar una circunstancia excepcional. Sorpresivo para los encuestadores ha sido el estancamiento electoral del ´libertario´, el dato fundamental de las elecciones. Indica el principio de un declive, que incluso podría ser fulminante. Los movimientos improvisados no resisten una barrera a su crecimiento. El relato pseudoizquierdista acerca de la derechización del electorado ha sufrido un golpe bajo. Ha quedado expuesto que detrás de la agitación librempresista y fascistoide de Milei no había un esbozo de movimiento de masas ni siquiera en grado de tentativa. 
 Para los llamados medios hegemónicos habría triunfado “la campaña del miedo”. Se refieren de este modo a la dolarización monetaria propuesta por Milei. Lo curioso del caso es que esos medios fueron los que más dieron cabida a la denuncia de la dolarización, que presentaron como un callejón sin salida estratégico y explosivo en la inmediato. Antes de ganar en primera vuelta, Massa se había ganado el apoyo de la burguesía argentina. En la víspera de los comicios, las tres centrales de bancos -ABA, ADEBA y ABRAPA- hicieron público un planteo que atacaba el “desarme” de las Leliq, como planteaban Milei y Bullrich, o sea una licuación violenta de su valor en dólares o un plan Bonex, que difiriera la devolución de los depósitos en pesos. Esta licuación violenta era parte fundamental del programa de Milei y, hasta cierto punto, de Bullrich. En abril del presente año, los banqueros de ADEBA chocaron abiertamente con Bullrich por la negativa a asegurarles que no habría una reestructuración unilateral de las Leliq y de la deuda en pesos con el Tesoro. JxC buscó moderar esa posición con la designación de Melconian, sólo para dejar expuesto el nivel de la confrontación. Los vaivenes de Macri entre Milei y Bullrich responden a esta cuestión de fondo. 
 Más cercano en el tiempo -la semana pasada -, el asesor de Milei, Darío Epstein, chocó con los popes de la Unión Industrial cuando los emplazó a prepararse para una apertura de la economía al comercio y a la inversión extranjera en el lapso de año y medio o dos. Los planteos de Milei contra el Mercosur y su oposición a la alineación de Argentina con los BRICS abroquelaron a la burguesía nacional en una disputa estratégica. Eduardo Eurnekian, padrino de Milei, lo repudió cuando su ahijado atacó el comercio con China y la afiliación al conglomerado que encabeza China. 
 Este choque estratégico moldeó la primera vuelta electoral. La “campaña del miedo” fue la forma agitativa que adoptó la lucha política de la gran banca y de la gran industria contra la dolarización y contra la llamada ‘apertura’. En Brasil ocurre lo mismo, cuando se ve la oposición del gobierno Lula-Alckmin a entregar el mercado de obras y servicios públicos al capital internacional, como lo reclama la Unión Europea para firmar un tratado de libre comercio. El apoyo a Massa de la burguesía argentina, considerada en su conjunto, con sus propios vínculos y conexiones con el capital internacional, explica que la abolición de la cuarta categoría de ganancias, el descuento del IVA en alimentos, la extensión de los bonos a categorías de jubilados que se encuentran por encima de la mínima y varias otras, no provocaran el rechazo público de las entidades patronales; varias industrias insinuaron, incluso, un adelanto del pago del medio aguinaldo. Clarín y La Nación, enfrentados al kirchnerismo y a Massa por el espacio de las comunicaciones y el 5G, ahora lamen sus heridas. Las elecciones del domingo y el ballotage han sido el hilo conductor de una lucha defensiva de la burguesía nativa contra las pretensiones que considera ‘excesivas’ o ‘extorsivas’ del capital financiero internacional, como sería el caso de la dolarización o de la llamada “competencia entre monedas” (la circulación legal de las divisas extranjeras). La agudización de la crisis económica y las tendencias declaradas a una hiperinflación no hacen más que agudizar este choque de fuerzas. La crisis, en definitiva, no es sino el terreno donde se produce la mayor redistribución de patrimonio y de capital en la clase capitalista. 
 La victoria de Massa representa igualmente un nuevo desarrollo político. Massa saltó al ministerio de Economía con el único propósito de convertirse en candidato de la coalición peronista. Dio ese salto ante el vacío de poder creado por la crisis política de los Fernández. Lo hizo, asimismo, ante la presión de la misma crisis para montar un sistema de arbitraje entre la burguesía y las masas y entre la misma burguesía. La disposición de Massa para tomar la conducción de la crisis partía del entendimiento de que no llegaría nunca a organizar una candidatura competitiva por medio de los vericuetos burocráticos del PJ o institucionales. Cuando CFK lo quiso sustituir por De Pedro, Massa le planteó la amenaza de un gobierno que se iba a ir en helicóptero. Sergio Massa ha construido un bonapartismo (arbitraje político) muy original, desde una posición extraña, cabalgando una situación de default internacional y nacional y agravándola en el camino. Los intereses en disputa van a reorganizar su política con vistas al ballotage. El interrogante es si están dispuestos a utilizar sus recursos para precipitar una corrida cambiaria y bancaria. 
 El desafío de Massa es convencer a la burguesía de desplazar un golpe de mercado por un golpe económico organizado por el Estado. La ‘estabilización’ capitalista pasa por una gran devaluación del peso, aunque el plan oficial sea seguir con ajustes cambiarios mensuales a la espera del ingreso de divisas de la próxima cosecha. Cualquiera sea el monto, el ingreso de divisas por medio de las exportaciones se evaporará para pagar deudas, comerciales y financieras, e importaciones. El sector agroexportador exige una devaluación para cumplir con lo que el massismo espera. Las contradicciones del proceso económico son insalvables. El espectro de Milei ha sido usado por los capitalistas para imponer una agenda de ‘reformas estructurales’, que afecta fuertemente los derechos laborales y previsionales. El proceso económico es un canal de comunicación entre los distintos sectores capitalistas, no es solamente un campo de disputas. 
 La posibilidad de que la Unión Patriótica haya alcanzado una suerte de quórum en el Congreso condiciona la campaña de Milei para el ballotage, porque su victoria sería vista como más disruptiva para el sistema que en el pasado. En el caso de Massa, se trata de un quórum envenenado, porque necesita emanciparse de la tutela del kirchnerismo y porque es lo que reclaman los grupos económicos que lo bancan. La salida de la “crisis de gobernabilidad” aparece distante, en el marco de una crisis financiera de características colosales. La nueva disposición política de fuerzas creada por las elecciones es insuficiente para afrontar la crisis económica sin un gran choque de fuerzas sociales. Los trabajadores que depositaron el voto en la UxP y Massa carecen de expectativas en una nueva gestión de quienes han llevado el derrumbe social a niveles sin precedentes. El porcentaje de votos de la UxP es el segundo más bajo de la trayectoria del peronismo; recuperó una parte menor de lo perdido en las PASO. Massa no cuenta, ni de lejos, con la capacidad de movilización que dejó el kirchnerismo en su trayecto político. El domingo pasado a la noche, las multitudes no estaban en las calles celebrando nada. 

 Comité Editorial Política Obrera 
 23/10/2023

Myriam Bregman - Conferencia de prensa en el Bunker FITU

Saludo a la militancia en el bunker del Frente de Izquierda Unidad

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