domingo, mayo 29, 2022

La burocracia “combativa” moviliza para el gobierno


Un sector de la burocracia sindical , que se considera ‘combativa’, viene convocando -o amagando a convocar- a una serie de actos, “jornadas de luchas” y hasta ‘paros’, vinculados a la fractura interna que recorre al Frente de Todos. Se trata de una campaña que impulsan la Vicepresidenta y sus acólitos de ‘golpear pero que no duela’. Ninguna de ellas tiene viso alguno de encarar una lucha efectiva por el salario ni por ninguna otra reivindicación relevante. 
 La CGT, por su lado, viene ́estudiando ́ desde hace un mes convocar a una acción “contra la inflación”, como si la ‘inflación’ fuera un sujeto social o político. Será, en todo caso, una exhibición de aparato en apoyo a Alberto Fernández, que también ‘se opone’ a la inflación. Fue lo que ensayó, precisamente, Gerardo Martínez, el burocratón de la UOCRA, la semana pasada, cuando montó un escenario para AF en un acto, al que no asistieron el cristinismo ni los gobernadores peronistas, en el recreo sindical de Esteban Echeverría. Sí dieron el presente Pablo Moyano y HéctorDaer, que comparten la misma pasión para que no naufrague el acuerdocon el FMI.
 A los pocos días, la CTA Autónoma de “Cachorro” Godoy convocó al “primer paro nacional” bajo el gobierno Fernández -aunque no contra…-, que no se hizo sentir en ningún lado. El llamado ninguneó a juntas internas y cuerpos de delegados. Para que no hubiera duda de que no iban contra el gobierno, los organizadores la presentaron como “una forma de visualizar el accionar” de los"poderes concentrados" (iProfesional, 23/5). Participaron la CCC, el Frente Popular Darío Santillán, el Partido Comunista y el grupo de Amado Boudou. También una ignota agrupación patronal - Pymes para el Desarrollo Nacional. Detrás de una consigna vocinglera -”Fuera el FMI de Argentina”- el “programa” de la marcha planteaba “salarios por encima de la inflación”, “control de precios” y “salario universal”. La inflación ya sube más que lo pactado en las paritarias adelantadas, Feltti se llevó a su casa el 'control de precios' y el monto del ‘salario universal’ sería la mitad del salario mínimo oficial. 
 Volviendo a los ‘combativos’, el próximo lunes 30, la otra CTA, la de Hugo Yasky, llama a una “jornada de lucha y movilización” en la Ciudad de Buenos Aires “contra el ajuste”, pero “de Larreta”. Participarán ATE, Sitraju (judiciales en la CTA), UTE yAGTSyP, el sindicato del subte. Con excepción del subte, que reunió un plenario de delegados, el resto se cortó solo. Aunque cada sindicato tiene motivos de fuste para encarar una huelga contra Larreta, la “jornada de lucha y movilización” se limitará a un desfile cristinista. Yasky asume integralmente una agenda patronal –“Hay que escuchar a quienes quieren realmente una argentina productiva y a los que sufren siendo pequeños empresarios las políticas que imponen los que aumentan los precios de los insumos que las pymes necesitan” (Página 12, 27/5). Las reivindicaciones salariales: la defensa del Estatuto docente, ya derogado por laLegislatura; la desabestización definitiva de toda la red de subte -una larguísima lucha-, requieren un plan de huelgas, no un cristinismo explícito. 
 El planteo del Plenario del Sindicalismo Combativo (PSC), de “que laCGT y las CTAs rompan con el gobierno y convoquen a un verdadero paronacional y un plan de lucha”, no fue presentado, como moción crítica, en ninguno de estos sindicatos. No solamente se trata de acciones aisladas que desgastan a los trabajadores – las denunciamos como parte de maniobras internas dentro el FdT, que se valen de la manipulación de los sindicatos. No prepara una perspectiva huelguística sino que busca socavarla. La lucha por una perspectiva huelguística no consiste, al menos en forma aislada, en llamar a los aparatos a actuar, sino en desenmascarar sus charlatanerías y manipulaciones. El llamado a la huelga a los aparatos sindicales no es sólo un planteo a favor de la huelga sino una pelea por la dirección de la huelga y por la dirección de los sindicatos. Es esto último lo que distingue un llamamiento a la lucha de un seguidismo a la burocracia. 
 Está planteada una huelga general. La inflación prevista en elproyecto no nato de Presupuesto era del 33 por ciento. La acordada con el FMI subió al 48 por ciento. La fijada para las paritarias se alzó al 60%, aunque reducida en promedio por cobrarse en cuotas. La prevista después de firmados los convenios, llega al 80% y, guerra imperialista mediante, algunos estiman que será del ciento por ciento. Este panorama sobra para demostrar que el gobierno miente cuando dice que los salarios superarán a la inflación. La huelga general está definida por este proceso y esta perspectiva. El programa debe ser consistente con esto: ajuste mensual de salario y jubilaciones por costo de vida; apertura de los libros de las empresas; control obrero de la producción, de los bancos y de las finanzas.
 Para impulsar esta lucha necesitamos un Congreso de Trabajadores. 

 Jacyn 
 28/05/2022

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