viernes, agosto 28, 2026

Estados Unidos: dos muertes a causa de sarampión


La enfermedad continúa en expansión al ritmo de la caída de la tasa de vacunación. Este martes 25, las autoridades sanitarias de Pensilvania reportaron la muerte de dos personas a causa de sarampión, siendo estas las dos primeras durante este año en los Estados Unidos. Las dos personas que fallecieron eran residentes del condado de Lancaster y no estaban vacunadas. Pensilvania es uno de los estados más afectados este año con 393 casos distribuidos en 28 condados. La lista de estados de los EE.UU. con más casos la encabezan Carolina del Sur (670 casos) y Utah (526 casos). El condado de Lancaster, situado en el sureste del estado de Pensilvania ha registrado 185 casos y las dos muertes a causa de sarampión son las primeras registradas en el estado en 35 años. Algunos medios de comunicación encuentran como agravante el hecho de que en dicho estado se encuentra una comunidad amish, un grupo religioso reacio a la vacunación y otras prácticas médicas modernas. Pero la caída de la tasa de vacunación es una tendencia general, agravada por la política de ajustes y de cuestionamientos sobre la efectividad de la misma por parte del gobierno “antivacunas” de los Estados Unidos. 

 Los Estados Unidos, camino a dejar de ser considerado país libre de sarampión 

En lo que va de este año, Estados Unidos ha registrado 2.777 casos confirmados de sarampión (al 21/8 según los Centros para el Control y Prevención de enfermedades -CDC por sus siglas en inglés) superando los 2.289 reportados durante el 2025. El año pasado murieron tres personas.
 La enfermedad de sarampión había sido declarada erradicada en el país en 2000, al mantener altas tasas de vacunación. Esto se encuentra en riesgo debido a que en los últimos años la vacunación cayó por debajo de la cobertura del 95% necesaria para prevenir brotes. Según los CDC, la cobertura de vacunación entre los niños y niñas que concurren a los jardines de infantes en los EE..UU.. disminuyó del 95.2 % durante el año escolar 2019–2020 al 92.5 % en el año escolar 2024-2025, lo que dejó a aproximadamente 286.000 niños en riesgo durante el año escolar. Durante el curso escolar 2025-2026, la cobertura de vacunación entre niños y niñas en Estados Unidos disminuyó para todas las vacunas notificadas respecto al año anterior, oscilando desde un 92,0% para la vacuna contra difteria, tétanos y tos ferinas acelulares; hasta un 92,4% para la vacuna triple viral (sarampión, paperas, rubéola) y la vacuna contra la polio. Hay estados en donde el porcentaje de niños y niñas vacunados se encuentra por debajo del 90%. Son los casos de Idaho (78,5%), Utah (88,6%), Colorado (88%), Georgia (86,8%), Florida (88,8%). El estado de Pensilvania tiene una tasa de vacunación del 92,4%. Desde los CDC advierten que cuando el sarampión llega a una comunidad de personas sin vacunar puede ocurrir un brote. En noviembre de este año, funcionarios de la salud se reunirán para determinar si Estados Unidos y México han perdido su estatus de países libres de sarampión, por los brotes sostenidos desde el año pasado. 

 La política sanitaria de Trump y Kennedy, un golpe brutal a la salud de los trabajadores 

La política sanitaria adoptada por el secretario de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, el “antivacunas” de Kennedy y Trump, agrava la situación. Este mes, Trump firmó un decreto en el que se pedía una reducción de las vacunas infantiles recomendadas y espaciar las dosis. A partir de este decreto, se pretende que la vacuna triple viral (MMR), justamente la que previene el sarampión, deje de aplicarse en una sola inyección combinada y se inocule en tres inyecciones distintas. Profesionales de la salud sostuvieron que espaciar las inyecciones puede aumentar el riesgo de que los niños se infecten con una enfermedad evitable por vacunación antes de regresar para otra visita (La Nación, 10/8). En diciembre pasado, Trump había ordenado al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) que revise cómo abordan las naciones pares las recomendaciones de vacunación y que considere la posibilidad de revisar las directrices de Estados Unidos, aplicando un recorte en el número de vacunas que recomienda para cada niño. Esta medida, desde entonces se encuentra bloqueada en los tribunales. Desde el gobierno, con Kennedy a la cabeza, es manifiesto el cuestionamiento a la eficacia de las vacunas en la prevención de enfermedades. Como venimos desarrollando en estas páginas, bajo este discurso se justifican los recortes en el sistema de salud estadounidense, mientras se infla el presupuesto destinado para la guerra. Las consecuencias son un verdadero golpe a la clase obrera de los Estados Unidos y del mundo. La lucha en defensa de la salud es internacional. 

 Daniela Magoc 
 27/08/2026

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