Petróleo a 140 U$$
Nueva York, junio 28 (IAR Noticias). Versiones de derrumbes bancarios en masa, el petróleo trepando la línea de los US$ 140, un nuevo bajón del dólar, renovados temores a la debilidad de la economía estadounidense y rumores crecientes de guerra en Medio Oriente, se confabularon el miércoles para detonar una de las peores caídas históricas de Wall Street que algunos comparan con el hundimiento de las empresas tecnológicas a principios de la década.
La escalada de los precios del petróleo, con el barril alcanzando un récord histórico US$ 140 (US$ 5,50 de aumento en solo día) el miedo a que la presión inflacionaria reactive la crisis financiera, y una advertencia de la OPEP de que si EEUU o Israel atacaran Irán el crudo treparía por encima de los US$ 170, melló el ánimo de los especuladores y configuró un "miércoles negro" en Wall Street.
Las acciones estadounidenses alcanzaron su punto más bajo en lo que va del año y quedaron a un paso de superar la caída de 20% desde su máximo que define un mercado a la baja.
Los bancos y las finacierass volvieron a liderar el descenso, evocando el hundimiento de las empresas tecnológicas a principios de la década.
El Promedio Industrial Dow Jones cayó 358,41 puntos para quedar en 11.453,42, su nivel más bajo desde septiembre de 2006.
El Dow Jones ya perdió 9,4% en junio y si no se recupera el viernes o el lunes, completará su peor mes desde 2002. También sería el peor desempeño en un mes de junio desde 1930 y el séptimo mes a la baja de los últimos ocho. El Dow ha cedido un 6,9% en nueve jornadas.
La caída de 3,03% en el Dow Jones fue el segundo mayor descenso porcentual del año. El indicador bajó un 19% desde su máximo de octubre de 14.164,53 puntos.
El petróleo en un nuevo récord
El precio del petróleo (el principal detonante de la dinámica de los mercados internacionales) superó el miércoles la marca de los US$140 el barril tanto en el "mercado de futuros" (columna vertebral de la especulación) de Nueva York como en la bolsa londinense, según coincidieron varias agencias internacionales.
En Nueva York, los contratos pactados para agosto alcanzaron una marca récord de US$ 140,5.
El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, ya alcanzaba este jueves los US$ 140,38 en el mercado de futuros de Londres, mientras que los contratos de Petróleo Intermedio de Texas, para entrega en agosto, alcanzaban los US$ 140,05 dólares por barril en Nueva York, US$ 5,50 dólares más que el día anterior.
Luego del "miércoles negro", las predicciones no son auspiciosas: el presidente de la OPEP, Chakib Khelil, calculó que el precio del barril de petróleo rondará “de 150 a 170 dólares”, aunque su valor se puede disparar “a 200, 300 ó 400 dólares” en caso de producirse una crisis política mundial.
“Si la crisis llega a parar la producción de Irán, por ejemplo, tendríamos una grave situación porque ningún otro país del mundo podría sustituir la producción iraní”, advirtió Khelil en una entrevistadifundida por el canal de televisión ‘France 24'.
A ese respecto, indicó que los miembros de la OPEP ahora no tienen capacidad para poner en el mercado tres millones de barriles diarios suplementarios, como se hizo en 2003 cuando Venezuela dejó de producir una cantidad similar. El presidente de la OPEP, el argelino Chakib Jelil, dijo que el barril llegará a 150 o 170 dólares por la debilidad del dólar, y subirá aún más si agreden a Irán.
Las advertencias de la OPEP se suceden a crecientes rumores de guerra en Medio Oriente, donde un reciente ensayo militar de Israel en alta escala sembró la versión, lanzada por diarios estadounidenses, de que el Estado judío ya tomó la decisión de atacar Irán para destruir sus usinas nucleares antes de que alcance a fabricar una bomba,
La disparada del petróleo contribuyó a sembrar dudas sobre las perspectivas inflacionarias en todo el mundo.
El derrumbe bancario
Otro factor que sumó para desplomar a Wall Street estuvo conformado por versiones de un nuevo derrumbe en masa de los mayores bancos de inversión de EEUU.
Las acciones de empresas financieras, que van desde las grandes casas de corretaje de Wall Street a los bancos regionales de Estados Unidos, han tambaleado desde principios de mayo, señala The Wall Street Journal este jueves.
Los declives se han acelerado a medida que queda en evidencia que los problemas de la cartera incobrable que los han agobiado durante los últimos 12 meses no desaparecerán a corto plazo.
Los gráficos que muestran la evolución de estos bancos y finacieras -afirma el Journal- son parecidos a los de los desplomes de los gigantes tecnológicos después del estallido de la burbuja tecnológica. Antes de que la debacle tecnológica concluyera, la acción de Cisco Systems había perdido 89%, la de Dell 71% y la de Amazon.com 92%.
Los grandes bancos de inversión fueron actores descollantes en el derrumbe del miércoles: Lehman Brothers cedió 8,4% y Merrill Lynch 6,8%. Goldman Sachs, considerada como la firma de valores más sólida, declinó un 4%.
Citigroup, que llegó a ser el banco estadounidense de mayor capitalización de mercado, viene sufriendo un derrumbe de 69% desde su máximo de 2006.
La acción de Washington Mutual, líder en préstamos hipotecarios, perdió un 89% desde su máximo de 2003 llegando a su nivel más bajo desde 1991. Merrill Lynch ha descendido un 66% para llegar a su nivel más bajo desde 2003
En Wall Street, el banco de inversión, Goldman Sachs (también bajo la lupa) , emitió informes muy negativos sobre bancos como Citibank y Bank of America, cuyas acciones cayeron ayer más del 6%, aunque la peor parte la llevó el gigante automotor General Motors: sus papeles perdieron un impactante 10%.
También Goldman Sachs advirtió en un informe que Citigroup podría anunciar provisiones adicionales para hacer frente a la crisis financiera, con lo que las acciones de la entidad se han desplomó más de un 5%.
Goldman Sachs había recomendado previamente a sus clientes vender los títulos de Citigroup y General Motors en previsión de futuros problemas financieros.
En tanto, Bank of América anunció que despedirá a 7.500 trabajadores tras la compra de Countrywide Financial Corp., con lo que sus acciones han cedido más de un 6%.
La caía de los bancos es una preocupación de máxima para la Casa Blanca y la Reserva Federal.
Hasta antes de la crisis con las subprime en EEUU, los bancos y las empresas financieras exhibieron aumentos en sus ganancias en todos los trimestres desde 1995, según Standard & Poor's, una racha sin precedentes más allá de la industria petrolera en los años 70.
Ahora sus balances están repletos de miles de millones en préstamos incobrables y valores que han dejado de pagarse, y los bancos deben recaudar capital fresco de inversionistas como los gobiernos de Medio Oriente.
También deben reducir su endeudamiento y dejar de prestar tan agresivamente, apuntan analistas.
"En términos generales, esto significa que el crecimiento económico será seguramente menor de lo que hubiera sido", recalca Marc Stern, director de inversiones para Bessemer Trust, que administra US$50.000 millones en Nueva York, en su mayoría para familias adineradas.
Blog marxista destinado a la lucha por una nueva sociedad fraterna y solidaria, sin ningún tipo de opresión social o nacional. Integrante del Colectivo Avanzar por la Unidad del Pueblo de Argentina.
miércoles, julio 02, 2008
Muerte de un mercenario
El piloto traidor y agente de la CIA Pedro Luis Díaz Lanz que desde años llevaba en Miami una vida miserable, llegando a vivir en un carro por falta de vivienda, abandonado por la mafia que tanto lo aduló, se suicidó este jueves "en circunstancias aún no esclarecidas".
Díaz Lanz, quién se vinculó a la CIA y traicionó a la Revolución cuando alcanzó la jefatura de la Fuerza Aérea rebelde, "Murió de 81 años, pobre y decepcionado, golpeado por trastornos emocionales que habían afectado seriamente su salud en los últimos años," según anuncia la prensa mafiosa de Miami.
Piloto desde los años 40, Díaz Lanz se vinculó con el Ejército Rebelde, al introducir armas desde Costa Rica y Venezuela, usando la cobertura de vuelos comerciales. Fue por esta misma vía que, meses antes del triunfo de la Revolución, el agente de la CIA Frank Sturgis, conocido como Frank Fiorini, pretendiéndose revolucionario, acompaño a Pedro Luis Díaz Lanz, y penetró a la Sierra Maestra llevando un cargamento de armas para la insurrección.
Poco después del triunfo de la Revolución, el diminuto e imberbe piloto se asoció al traidor Huber Matos en sus conspiraciones y, desenmascarado, huyó del país en junio de 1959 para reunirse en Miami con sus amos de la inteligencia norteamericana que pronto lo utilizarían en su guerra sucia contra la Isla.
El 21 de octubre de 1959, pilotea uno de dos bombarderos B25 que despegan de Pompano Beach y ametrallan una concentración en La Habana, causando 2 muertos y 45 heridos. El barraje de tiros le quita definitivamente el deseo de penetrar el espacio aéreo cubano.
AL LADO DE LOS RESIDUOS DE LA TIRANIA
Su identidad de agente se confirma definitivamente cuando senadores ultraderechistas norteamericanos lo invitan a compartir, en sesiones públicas del Congreso, al lado de una verdadera colección de residuos de la dictadura de Batista; esbirros tales como el general Francisco Tabernilla Dolz, su hijo el coronel Marcelo Tabernilla Palmero, jefe de la aviación batistiana, el ex jefe del Servicio de Inteligencia Militar, Manuel Ugalde Carrillo, y el también agente Rafael Díaz Balart, ex Sub-Secretario de Gobernación de la tiranía y padre de los actuales congresistas Lincoln y Mario Díaz Balart.
Ante el Sub-comité de Seguridad Interna del Senado norteamericano, este anticomunista visceral participa en un show para justificar las proyectadas operaciones de la CIA contra Cuba.
Cuando la CIA prepara su famoso Operación 40, montada con vistas a disponer de un comando de agentes formados en el terrorismo y la represión para la invasión mercenaria de Playa Giron, Diáz Lanz se aparece al lado de crápulas tales como Luís Posada Carriles, Orlando Bosch, José Basulto, Antonio Veciana, Rafael "Chi Chi" Quintero, Rolando "El Tigre" Masferrer, Eladio del Valle, Guillermo Novo Sampoll, Félix Rodríguez Mendigutía, Virgilio Paz, José Dionisio "Charco de Sangre" Suárez, Gaspar "Gasparito" Jiménez Escobedo y otros tantas canallas.
Recibió entonces entrenamiento en Fort Bragg, Carolina del Norte, y Fort Benning, Georgia, y luego participó con ellos en un sinnúmero de acciones terroristas.
SEÑALADO COMO COMPLICE DEL ASESINATO DE KENNEDY
Según Fabian Escalante, quién fuera Jefe de la inteligencia cubana, Diáz Lanz fue señalado cuando se investiga desde la Isla las circunstancias del asesinato del presidente John F. Kennedy, en varios informes de personas que ubican un grupo de cubanos en Dallas el día 18 de noviembre de 1963.
Se menciona entonces a Pedro Luis Díaz Lanz, en compañía de los hermanos Novo Sampol, Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Virgilio Paz y Antonio Veciana como posibles cómplices del magnicidio, en un complot que reúne la CIA con la mafia italiana y la contrarrevolución cubanoamericana.
Marita Lorenz, la espía reclutada por Frank Sturgis, relató ante el Comité Especial para investigar los asesinatos de John F. Kennedy, de su hermano Robert y de Martin Luther King, como en un encuentro en Miami, en la propia casa del terrorista Orlando Bosch, Díaz Lanz conspiró con Lee Harvey Oswald, planeando un viaje a Dallas que se efectuó el siguiente 15 de noviembre.
Díaz Lanz fue íntimo amigo de David Ferrie, piloto de origen cubano, quién participó con él en el bombardeo de La Habana: Ferrie fue interrogado luego del crimen acerca de sus lazos con Jack Ruby, el asesino de Oswald.
En 1986, su única hermana, Esther María, muere asesinada en su habitación alquilada del 542 Jefferson Avenue en South Beach, Miami, apuñalada por un vecino. La policía necesitará seis meses para resolver el crimen.
Abandonado a su suerte por la CIA y los capos terroristas, Díaz Lanz tuvo que ganarse la vida en trabajos poco remunerados.
De anciano, su extrema miseria lo forzó a alojarse en un automóvil por falta de ingresos para alquilarse un cuarto.
Afirma la prensa mafiosa que el ex miembro de la Operación 40 "se quitó la vida de un balazo en el pecho", al encontrarse en casa de "un hermano" aunque reconoce que la policía sigue investigando las circunstancias de esta muerte sospechosa.
Tan pronto se dio la noticia de su aparente suicidio, los capos de Miami que lo mantuvieron en el abandono se apresuraron en hacer su apología de "militante anticastrista" en los medios mafiosos.
Jean Guy Allard
Díaz Lanz, quién se vinculó a la CIA y traicionó a la Revolución cuando alcanzó la jefatura de la Fuerza Aérea rebelde, "Murió de 81 años, pobre y decepcionado, golpeado por trastornos emocionales que habían afectado seriamente su salud en los últimos años," según anuncia la prensa mafiosa de Miami.
Piloto desde los años 40, Díaz Lanz se vinculó con el Ejército Rebelde, al introducir armas desde Costa Rica y Venezuela, usando la cobertura de vuelos comerciales. Fue por esta misma vía que, meses antes del triunfo de la Revolución, el agente de la CIA Frank Sturgis, conocido como Frank Fiorini, pretendiéndose revolucionario, acompaño a Pedro Luis Díaz Lanz, y penetró a la Sierra Maestra llevando un cargamento de armas para la insurrección.
Poco después del triunfo de la Revolución, el diminuto e imberbe piloto se asoció al traidor Huber Matos en sus conspiraciones y, desenmascarado, huyó del país en junio de 1959 para reunirse en Miami con sus amos de la inteligencia norteamericana que pronto lo utilizarían en su guerra sucia contra la Isla.
El 21 de octubre de 1959, pilotea uno de dos bombarderos B25 que despegan de Pompano Beach y ametrallan una concentración en La Habana, causando 2 muertos y 45 heridos. El barraje de tiros le quita definitivamente el deseo de penetrar el espacio aéreo cubano.
AL LADO DE LOS RESIDUOS DE LA TIRANIA
Su identidad de agente se confirma definitivamente cuando senadores ultraderechistas norteamericanos lo invitan a compartir, en sesiones públicas del Congreso, al lado de una verdadera colección de residuos de la dictadura de Batista; esbirros tales como el general Francisco Tabernilla Dolz, su hijo el coronel Marcelo Tabernilla Palmero, jefe de la aviación batistiana, el ex jefe del Servicio de Inteligencia Militar, Manuel Ugalde Carrillo, y el también agente Rafael Díaz Balart, ex Sub-Secretario de Gobernación de la tiranía y padre de los actuales congresistas Lincoln y Mario Díaz Balart.
Ante el Sub-comité de Seguridad Interna del Senado norteamericano, este anticomunista visceral participa en un show para justificar las proyectadas operaciones de la CIA contra Cuba.
Cuando la CIA prepara su famoso Operación 40, montada con vistas a disponer de un comando de agentes formados en el terrorismo y la represión para la invasión mercenaria de Playa Giron, Diáz Lanz se aparece al lado de crápulas tales como Luís Posada Carriles, Orlando Bosch, José Basulto, Antonio Veciana, Rafael "Chi Chi" Quintero, Rolando "El Tigre" Masferrer, Eladio del Valle, Guillermo Novo Sampoll, Félix Rodríguez Mendigutía, Virgilio Paz, José Dionisio "Charco de Sangre" Suárez, Gaspar "Gasparito" Jiménez Escobedo y otros tantas canallas.
Recibió entonces entrenamiento en Fort Bragg, Carolina del Norte, y Fort Benning, Georgia, y luego participó con ellos en un sinnúmero de acciones terroristas.
SEÑALADO COMO COMPLICE DEL ASESINATO DE KENNEDY
Según Fabian Escalante, quién fuera Jefe de la inteligencia cubana, Diáz Lanz fue señalado cuando se investiga desde la Isla las circunstancias del asesinato del presidente John F. Kennedy, en varios informes de personas que ubican un grupo de cubanos en Dallas el día 18 de noviembre de 1963.
Se menciona entonces a Pedro Luis Díaz Lanz, en compañía de los hermanos Novo Sampol, Luis Posada Carriles, Orlando Bosch, Virgilio Paz y Antonio Veciana como posibles cómplices del magnicidio, en un complot que reúne la CIA con la mafia italiana y la contrarrevolución cubanoamericana.
Marita Lorenz, la espía reclutada por Frank Sturgis, relató ante el Comité Especial para investigar los asesinatos de John F. Kennedy, de su hermano Robert y de Martin Luther King, como en un encuentro en Miami, en la propia casa del terrorista Orlando Bosch, Díaz Lanz conspiró con Lee Harvey Oswald, planeando un viaje a Dallas que se efectuó el siguiente 15 de noviembre.
Díaz Lanz fue íntimo amigo de David Ferrie, piloto de origen cubano, quién participó con él en el bombardeo de La Habana: Ferrie fue interrogado luego del crimen acerca de sus lazos con Jack Ruby, el asesino de Oswald.
En 1986, su única hermana, Esther María, muere asesinada en su habitación alquilada del 542 Jefferson Avenue en South Beach, Miami, apuñalada por un vecino. La policía necesitará seis meses para resolver el crimen.
Abandonado a su suerte por la CIA y los capos terroristas, Díaz Lanz tuvo que ganarse la vida en trabajos poco remunerados.
De anciano, su extrema miseria lo forzó a alojarse en un automóvil por falta de ingresos para alquilarse un cuarto.
Afirma la prensa mafiosa que el ex miembro de la Operación 40 "se quitó la vida de un balazo en el pecho", al encontrarse en casa de "un hermano" aunque reconoce que la policía sigue investigando las circunstancias de esta muerte sospechosa.
Tan pronto se dio la noticia de su aparente suicidio, los capos de Miami que lo mantuvieron en el abandono se apresuraron en hacer su apología de "militante anticastrista" en los medios mafiosos.
Jean Guy Allard
Cuba no tolerará más provocaciones de la SINA

Cuba no tolerará más provocaciones de la SINA en La Habana y responsabiliza a EEUU por consecuencias que pueden derivarse de su respuesta
La Habana, 2 jul (RHC) El ministerio cubano de Relaciones Exteriores denunció en una declaración que en las últimas semanas, ha tenido lugar una escalada de las acciones provocadoras organizadas y financiadas por la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana.
La SINA, añade la nota, ha incrementado sus actividades injerencistas e ilegales en nuestro país, a pesar de las reiteradas denuncias realizadas por el Gobierno de Cuba de su condición de puntal de la política subversiva del gobierno norteamericano y Estado Mayor de la contrarrevolución interna.
El Gobierno de Cuba reitera claramente que no tolerará la continuidad de estas provocaciones y acciones ilegales, instigadas por la Administración norteamericana a través de sus funcionarios diplomáticos en La Habana, y responsabiliza al Gobierno de los Estados Unidos por las consecuencias que puedan derivarse de su respuesta, subraya el documento.
Más adelante enumera entre las más recientes acciones, alentadas y coordinadas directamente por la SINA:
-La organización de una actividad por el Día de los Padres, en la residencia del Jefe de la SINA, ocasión en que el secretario de Comercio de los Estados Unidos, el cubanoamericano Carlos Gutiérrez, co-presidente de la Comisión encargada de la aplicación del Plan Bush contra Cuba, se dirigió a un grupo de elementos contrarrevolucionarios a través de una videoconferencia.
-La realización, en la sede de la SINA, de varios cursos para contrarrevolucionarios, autoproclamados "periodistas", impartidos mediante videoconferencias por profesores de la Universidad Internacional de Florida, con sede en Miami, que recibe financiamiento oficial de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID) específicamente para ese programa.
-La atención personalizada ofrecida por funcionarios diplomáticos norteamericanos, incluido el Jefe de la SINA, a cabecillas contrarrevolucionarios, a quienes visitan en sus propias viviendas y contactan de manera semiclandestina para darles indicaciones.
-El traslado de instrucciones directas por parte de funcionarios diplomáticos de la SINA a los mercenarios para que incrementen sus acciones subversivas, incluida la incitación para que desarrollen actos provocadores en la vía pública y en lugares simbólicos como la Plaza de la Revolución.
-El otorgamiento de facilidades a elementos mercenarios para acceder de manera permanente a los centros de Internet de la SINA y el suministro constante a estos de dinero, teléfonos celulares, medios de comunicación, computadoras y propaganda contrarrevolucionaria, entre otros.
El Ministerio de Relaciones Exteriores dispone de información confirmada de que la SINA pretende organizar otras actividades ilegales y está instigando a sus mercenarios en Cuba a realizar acciones provocadoras en la vía pública, alrededor de la fecha del 4 de julio, Día de la Independencia de los Estados Unidos.
Esas actividades coincidirían también con el término de la misión en Cuba y la salida definitiva de nuestro país del Sr. Michael Parmly, jefe de la Sección de Intereses de los Estados Unidos, cuya actuación escandalosa e ilícita fue denunciada el pasado mes de mayo por el gobierno cubano, al comprobarse su conexión y participación directa, junto a otros funcionarios diplomáticos norteamericanos, en el trasiego de dinero procedente del terrorista de origen cubano Santiago Álvarez Fernández-Magriñá para los grupúsculos contrarrevolucionarios en Cuba.
Esta escalada constituye la más reciente muestra de desesperación de la Administración de los Estados Unidos que, frustrada ante el fracaso renovado de su política de aislamiento contra Cuba, intensifica las provocaciones y la subversión, destaca el comunicado.
El Ministerio de Relaciones Exteriores denuncia, una vez más, la actuación ilegal de la Sección de Intereses de los Estados Unidos en Cuba, que viola flagrantemente no sólo el Acuerdo bilateral que dio lugar al establecimiento de esa Oficina, sino también las leyes cubanas y las normas internacionales refrendadas en la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961, de la cual Estados Unidos es signatario.
El Ministerio acusa al Gobierno de los Estados Unidos de urdir y estimular estas y otras provocaciones contrarrevolucionarias, que forman parte intrínseca de su política subversiva y de su estrategia dirigida a derrocar a la Revolución cubana.
El Gobierno de Cuba emplaza al Gobierno de los Estados Unidos a responder por estos hechos y demanda el cese definitivo de las actividades injerencistas de aliento, organización, dirección, financiamiento y monitoreo de la contrarrevolución interna por parte de la SINA.
El Gobierno de Cuba reitera claramente que no tolerará la continuidad de estas provocaciones y acciones ilegales, instigadas por la Administración norteamericana a través de sus funcionarios diplomáticos en La Habana, y responsabiliza al Gobierno de los Estados Unidos por las consecuencias que puedan derivarse de su respuesta.
Tras la balcanización de América Latina
Estados Unidos impulsa movimientos separatistas en la región
Decio Machado
Después de los referéndum autonomistas en Santa Cruz, Beni y Pando en Bolivia, ha quedado abierta una puerta hacia un proyecto de balcanización en América Latina que deja muchos interrogantes para el futuro de la región
El reclamo autonómico de los prefectos de la llamada ‘medialuna’ boliviana (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija), que pretende socavar el poder del presidente Evo Morales, está sentando precedentes peligrosos en el resto de América Latina. De esta manera, el eje conformado por Santa Cruz (Bolivia), Zulia (Venezuela) y Guayaquil (Ecuador), intenta quebrar el proceso de integración regional. La particularidad de este eje autonomista es que las mismas regiones son bastiones fuertes de la oposición a los presidentes Morales, Chávez y Correa respectivamente. Asimismo, poseen ingentes recursos naturales (petróleo y gas) y representan una parte importante del PIB de sus respectivos países.
Según declara a DIAGONAL Rigoberto Martínez, investigador asociado de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, “todo este movimiento es una estructuración de un conjunto de instituciones que propician el libre comercio en regiones ricas, promocionando las autonomías como una simple estrategia de desestabilización de gobiernos progresistas y planteando el control de las oligarquías locales sobre sus recursos naturales”.
Zulia, Estado petróleo
Desde el siglo XIX alrededor del Zulia ronda la idea del separatismo. Hoy, a pesar de que el país es una republica única e indivisible, los planes secesionistas, impulsados por las elites opositoras, parecen retomar posición en el tapete político nacional.
El presidente Hugo Chávez denunciaba ante los medios de comunicación el pasado 30 de mayo : “Zulia es tierra de petróleo, de pueblo alegre y dicharachero. Pero al mismo tiempo hay que recordar que más allá de toda esa belleza geográfica, histórica y cultural que reúne, aquí está el epicentro del plan separatista contra Venezuela, y ese plan se expande ahora hacia Táchira y Mérida”, y proseguía : “Tomando el ejemplo de Bolivia, los opositores a la revolución bolivariana han ideado un plan divisionista que se expande ahora hacia el Estado Apure, en lo que ellos han llamado el arco, la media luna venezolana”.
Según el mandatario venezolano, la intención separatista va a intentar ser puesta en marcha en caso de que la oposición obtenga gobiernos regionales “estratégicos” en las elecciones del próximo noviembre.
El gas secesionista de Bolivia.
A pesar de lo que ocurre en Venezuela, es en Bolivia donde los sectores autonomistas están más empoderados. El pasado 4 de mayo se realizó en Santa Cruz la primera consulta autonómica. A pesar del triunfo del ‘sí’, es necesario recordar que dicho referéndum fue convocado fuera de los canales que estipula la Constitución del Estado y que no gozó del aval de la Corte Nacional Electoral boliviana ni de los exigidos controles electorales. De igual manera, el 1 de junio también se desarrollaron referéndum en Beni y Pando, con objetivo de convalidar los estatutos redactados por sus correspondientes comités cívicos locales. Representantes de la oligarquía cruceña, como el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Branco Marinkovic, viajaron a estas regiones para respaldar la “causa autonómica”.
Durante las votaciones llevadas a cabo en Beni y Pando, se sucedieron fuertes disturbios con varios heridos en algunas localidades de estos departamentos. En estos sucesos fue asesinado Carlos Ali, simpatizante del MAS y opositor a las consultas autonómicas. La víctima murió por ocho disparos de bala. Los enfrentamientos se dieron entre opositores al referéndum con el grupo de choque Unión Juvenil Cruceñista. Esta organización recorrió las calles armada para amedrentar a la población. La propuesta secesionista del Comité Cívico de Santa Cruz no tiene discusión : “Serán de dominio originario del Departamento, la región o la nación que le corresponda, todos los recursos naturales que contengan el suelo y el subsuelo. Toda la concesión de los mismos a empresas nacionales o extranjeras deberá ser aprobada, previamente, por las instancias legislativas y ejecutivas a nivel departamental o regional”.
Según Ramiro Vinueza, director del periódico ecuatoriano Opción, vinculado al Movimiento Popular Democrático, “este regionalismo y localismo reaccionario está exacerbado por los intereses del capital financiero internacional y las transnacionales del petróleo, que pretenden sustituir el supuesto centralismo establecido desde la capital boliviana, por la sumisión al centralismo de las grandes transnacionales, los separatistas pretenden negociar con éstas la entrega de los inmensos recursos naturales que posee esta región, de los cuales recibirán miserables privilegios, pero que les asegura su posición dominante frente a los pueblos pobres y explotados”.
Guayaquil, capital opositora
A primeros de mayo, el embajador boliviano en Quito, Javier Zárate, denunció que grupos opositores están coordinando en Ecuador y Venezuela referendos autonómicos como los organizados en Bolivia. Según declaró a DIAGONAL el mandatario ecuatoriano Rafael Correa : “Lo que está ocurriendo en Bolivia no es una acción aislada, tiene el soporte de países extranjeros, que quieren desestabilizar la región ; y de las elites separatistas de Guayaquil y de Zulia en Venezuela”. Guayaquil es considerada la ciudad más próspera y poblada del Ecuador, bastión de la derecha que se opone a Correa y cuyo alcalde Jaime Nebot, se referencia ante la ciudadanía guayaquileña por su proyecto de regeneración urbana y la privatización de la administración pública municipal. Su proyecto autonómico es un plan económico, político y social de carácter local y no nacional : intenta convertir a Guayaquil en una plataforma de exportación de bienes y servicios, sin pasar por el Estado central.
En la actualidad, Nebot intenta pactar con los 25 alcaldes existentes en la provincia del Guayas la formalización de un proyecto autonómico de corte separatista, que pudiera extenderse a través de la costa ecuatoriana, incluyendo entre sus objetivos la colindante provincia de Manabí, cuya segunda ciudad más importante es Manta. En esta ciudad se ubica la base norteamericana más importante del continente, que será desmantelada a finales del año que viene, según indicaciones del presidente Rafael Correa, y cuya única posibilidad de subsistencia sería a través de una proceso secesionista o bien por el derrocamiento del régimen.
¿Quién financia el separatismo ?
Bolivia supone un buen ejemplo. La abogada venezolana-estadounidense Eva Golinger demostró documentalmente hace apenas un mes, que el Gobierno de los EE UU ha transferido 120 millones de dólares a la oposición desde 2005.
El Gobierno estadounidense ha utilizado a la National Endowment for Democracy (NED) y a la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), entre otros organismos, para financiar a la oposición a Evo, incluso momentos antes de su ascenso. La argumentación fue la de destinar fondos a la lucha contra el narcotráfico. Este reparto de millones se desarrolló entre organizaciones de todo tipo, incluyendo estudiantiles, periodistas y empresas mediáticas, partidos políticos, empresariado y otros. El objetivo era preciso : provocar el fracaso de la Asamblea Constituyente. Los medios, amplios : fuerzas de choque, enfrentamientos, movimientos por las autonomías, paros “cívicos”, movilizaciones permanentes en las siete regiones del país, “violencia callejera”, hasta llamamientos para derrocar al Gobierno. Todo esto es palpable en la mayoría de los medios de comunicación masiva, en manos de la derecha, y activos protagonistas políticos de la disidencia, que impulsan un enfrentamiento interno y una intervención externa.
Durante 2007 incluso se produjeron atentados con dinamita contra el consulado de Venezuela y una residencia de médicos cubanos en Santa Cruz, sin olvidar el intento de atacar a un avión venezolano en el aeropuerto de esa ciudad. Entre otros graves hechos, destacó una serie de atentados realizados por una pareja de estadounidenses y la detención de una funcionaria de EE UU que traía cajas de municiones para su ‘sede’ diplomática, según explicación oficial de la Embajada de los EE UU. Durante el mes de abril, previo al referéndum, EE UU posicionó en diversas regiones de Bolivia a la USAID a través de la empresa Casals & Associates para entregar 13,3 millones de dólares a 379 organizaciones de la “sociedad civil”, partidos opositores y proyectos separatistas.
CONFILAR : UN PROYECTO SECESIONISTA EN UN CONTINENTE EN TRANSFORMACIÓN
La Confederación Internacional por la Libertad y la Autonomía Regional (Confilar) fue creada el 19 de septiembre de 2006 en Guayaquil (Ecuador), y tiene como misión, según recoge su acta fundacional, “impulsar y difundir en Latinoamérica y el mundo el ideario de libertad y autonomía mediante foros, cursos, talleres, seminarios, conferencias y otros medios de difusión”. Se definió explícitamente que esta Confederación brinde total apoyo a los cuatro departamentos “autonómicos” bolivianos (Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando). La iniciativa del evento provino de Alberto Mansueti, vicepresidente del Movimiento Rumbo Propio para el Zulia, y director presidente de la Conferencia Liberal Hispanoamericana. En este evento se eligió como presidente de la Confilar a Carlos Dabdoub, ex candidato a la vicepresidencia de Bolivia y secretario departamental de Autonomía y Constituyente del Gobierno de Santa Cruz. También fue nombrado José Luis Tapia como secretario general. Tapia es miembro del Instituto de Libre Empresa y director ejecutivo de la Conferencia Liberal Hispanoamericana, recibe donaciones en una cuenta bancaria en Georgia, Estados Unidos, y cuenta entre sus “asesores académicos” con dos conocidos ideólogos de la derecha latinoamericana como Carlos Alberto Montaner, buscado por actividades terroristas en Cuba, y Álvaro Vargas Llosa, director del Centro de Prosperidad Global del Independent Institute de EE UU. Firmaron su creación organizaciones de Bolivia, Ecuador, Guatemala, Perú y Venezuela, y acordaron hacer su segundo foro en Santa Cruz, el cual se realizó en septiembre de 2007. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, denunció en su enlace radial del pasado 3 de mayo que esta Confederación es promotora de “intentos separatistas” en Bolivia, y mencionó que estas acciones son apoyadas por elites de Guayaquil y de Zulia, en Venezuela. Agregó a su vez que intereses internacionales “están financiando estos grupos para crear problemas a gobiernos progresistas, y una balcanización en América Latina”.
Decio Machado
Después de los referéndum autonomistas en Santa Cruz, Beni y Pando en Bolivia, ha quedado abierta una puerta hacia un proyecto de balcanización en América Latina que deja muchos interrogantes para el futuro de la región
El reclamo autonómico de los prefectos de la llamada ‘medialuna’ boliviana (Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija), que pretende socavar el poder del presidente Evo Morales, está sentando precedentes peligrosos en el resto de América Latina. De esta manera, el eje conformado por Santa Cruz (Bolivia), Zulia (Venezuela) y Guayaquil (Ecuador), intenta quebrar el proceso de integración regional. La particularidad de este eje autonomista es que las mismas regiones son bastiones fuertes de la oposición a los presidentes Morales, Chávez y Correa respectivamente. Asimismo, poseen ingentes recursos naturales (petróleo y gas) y representan una parte importante del PIB de sus respectivos países.
Según declara a DIAGONAL Rigoberto Martínez, investigador asociado de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, “todo este movimiento es una estructuración de un conjunto de instituciones que propician el libre comercio en regiones ricas, promocionando las autonomías como una simple estrategia de desestabilización de gobiernos progresistas y planteando el control de las oligarquías locales sobre sus recursos naturales”.
Zulia, Estado petróleo
Desde el siglo XIX alrededor del Zulia ronda la idea del separatismo. Hoy, a pesar de que el país es una republica única e indivisible, los planes secesionistas, impulsados por las elites opositoras, parecen retomar posición en el tapete político nacional.
El presidente Hugo Chávez denunciaba ante los medios de comunicación el pasado 30 de mayo : “Zulia es tierra de petróleo, de pueblo alegre y dicharachero. Pero al mismo tiempo hay que recordar que más allá de toda esa belleza geográfica, histórica y cultural que reúne, aquí está el epicentro del plan separatista contra Venezuela, y ese plan se expande ahora hacia Táchira y Mérida”, y proseguía : “Tomando el ejemplo de Bolivia, los opositores a la revolución bolivariana han ideado un plan divisionista que se expande ahora hacia el Estado Apure, en lo que ellos han llamado el arco, la media luna venezolana”.
Según el mandatario venezolano, la intención separatista va a intentar ser puesta en marcha en caso de que la oposición obtenga gobiernos regionales “estratégicos” en las elecciones del próximo noviembre.
El gas secesionista de Bolivia.
A pesar de lo que ocurre en Venezuela, es en Bolivia donde los sectores autonomistas están más empoderados. El pasado 4 de mayo se realizó en Santa Cruz la primera consulta autonómica. A pesar del triunfo del ‘sí’, es necesario recordar que dicho referéndum fue convocado fuera de los canales que estipula la Constitución del Estado y que no gozó del aval de la Corte Nacional Electoral boliviana ni de los exigidos controles electorales. De igual manera, el 1 de junio también se desarrollaron referéndum en Beni y Pando, con objetivo de convalidar los estatutos redactados por sus correspondientes comités cívicos locales. Representantes de la oligarquía cruceña, como el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Branco Marinkovic, viajaron a estas regiones para respaldar la “causa autonómica”.
Durante las votaciones llevadas a cabo en Beni y Pando, se sucedieron fuertes disturbios con varios heridos en algunas localidades de estos departamentos. En estos sucesos fue asesinado Carlos Ali, simpatizante del MAS y opositor a las consultas autonómicas. La víctima murió por ocho disparos de bala. Los enfrentamientos se dieron entre opositores al referéndum con el grupo de choque Unión Juvenil Cruceñista. Esta organización recorrió las calles armada para amedrentar a la población. La propuesta secesionista del Comité Cívico de Santa Cruz no tiene discusión : “Serán de dominio originario del Departamento, la región o la nación que le corresponda, todos los recursos naturales que contengan el suelo y el subsuelo. Toda la concesión de los mismos a empresas nacionales o extranjeras deberá ser aprobada, previamente, por las instancias legislativas y ejecutivas a nivel departamental o regional”.
Según Ramiro Vinueza, director del periódico ecuatoriano Opción, vinculado al Movimiento Popular Democrático, “este regionalismo y localismo reaccionario está exacerbado por los intereses del capital financiero internacional y las transnacionales del petróleo, que pretenden sustituir el supuesto centralismo establecido desde la capital boliviana, por la sumisión al centralismo de las grandes transnacionales, los separatistas pretenden negociar con éstas la entrega de los inmensos recursos naturales que posee esta región, de los cuales recibirán miserables privilegios, pero que les asegura su posición dominante frente a los pueblos pobres y explotados”.
Guayaquil, capital opositora
A primeros de mayo, el embajador boliviano en Quito, Javier Zárate, denunció que grupos opositores están coordinando en Ecuador y Venezuela referendos autonómicos como los organizados en Bolivia. Según declaró a DIAGONAL el mandatario ecuatoriano Rafael Correa : “Lo que está ocurriendo en Bolivia no es una acción aislada, tiene el soporte de países extranjeros, que quieren desestabilizar la región ; y de las elites separatistas de Guayaquil y de Zulia en Venezuela”. Guayaquil es considerada la ciudad más próspera y poblada del Ecuador, bastión de la derecha que se opone a Correa y cuyo alcalde Jaime Nebot, se referencia ante la ciudadanía guayaquileña por su proyecto de regeneración urbana y la privatización de la administración pública municipal. Su proyecto autonómico es un plan económico, político y social de carácter local y no nacional : intenta convertir a Guayaquil en una plataforma de exportación de bienes y servicios, sin pasar por el Estado central.
En la actualidad, Nebot intenta pactar con los 25 alcaldes existentes en la provincia del Guayas la formalización de un proyecto autonómico de corte separatista, que pudiera extenderse a través de la costa ecuatoriana, incluyendo entre sus objetivos la colindante provincia de Manabí, cuya segunda ciudad más importante es Manta. En esta ciudad se ubica la base norteamericana más importante del continente, que será desmantelada a finales del año que viene, según indicaciones del presidente Rafael Correa, y cuya única posibilidad de subsistencia sería a través de una proceso secesionista o bien por el derrocamiento del régimen.
¿Quién financia el separatismo ?
Bolivia supone un buen ejemplo. La abogada venezolana-estadounidense Eva Golinger demostró documentalmente hace apenas un mes, que el Gobierno de los EE UU ha transferido 120 millones de dólares a la oposición desde 2005.
El Gobierno estadounidense ha utilizado a la National Endowment for Democracy (NED) y a la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), entre otros organismos, para financiar a la oposición a Evo, incluso momentos antes de su ascenso. La argumentación fue la de destinar fondos a la lucha contra el narcotráfico. Este reparto de millones se desarrolló entre organizaciones de todo tipo, incluyendo estudiantiles, periodistas y empresas mediáticas, partidos políticos, empresariado y otros. El objetivo era preciso : provocar el fracaso de la Asamblea Constituyente. Los medios, amplios : fuerzas de choque, enfrentamientos, movimientos por las autonomías, paros “cívicos”, movilizaciones permanentes en las siete regiones del país, “violencia callejera”, hasta llamamientos para derrocar al Gobierno. Todo esto es palpable en la mayoría de los medios de comunicación masiva, en manos de la derecha, y activos protagonistas políticos de la disidencia, que impulsan un enfrentamiento interno y una intervención externa.
Durante 2007 incluso se produjeron atentados con dinamita contra el consulado de Venezuela y una residencia de médicos cubanos en Santa Cruz, sin olvidar el intento de atacar a un avión venezolano en el aeropuerto de esa ciudad. Entre otros graves hechos, destacó una serie de atentados realizados por una pareja de estadounidenses y la detención de una funcionaria de EE UU que traía cajas de municiones para su ‘sede’ diplomática, según explicación oficial de la Embajada de los EE UU. Durante el mes de abril, previo al referéndum, EE UU posicionó en diversas regiones de Bolivia a la USAID a través de la empresa Casals & Associates para entregar 13,3 millones de dólares a 379 organizaciones de la “sociedad civil”, partidos opositores y proyectos separatistas.
CONFILAR : UN PROYECTO SECESIONISTA EN UN CONTINENTE EN TRANSFORMACIÓN
La Confederación Internacional por la Libertad y la Autonomía Regional (Confilar) fue creada el 19 de septiembre de 2006 en Guayaquil (Ecuador), y tiene como misión, según recoge su acta fundacional, “impulsar y difundir en Latinoamérica y el mundo el ideario de libertad y autonomía mediante foros, cursos, talleres, seminarios, conferencias y otros medios de difusión”. Se definió explícitamente que esta Confederación brinde total apoyo a los cuatro departamentos “autonómicos” bolivianos (Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando). La iniciativa del evento provino de Alberto Mansueti, vicepresidente del Movimiento Rumbo Propio para el Zulia, y director presidente de la Conferencia Liberal Hispanoamericana. En este evento se eligió como presidente de la Confilar a Carlos Dabdoub, ex candidato a la vicepresidencia de Bolivia y secretario departamental de Autonomía y Constituyente del Gobierno de Santa Cruz. También fue nombrado José Luis Tapia como secretario general. Tapia es miembro del Instituto de Libre Empresa y director ejecutivo de la Conferencia Liberal Hispanoamericana, recibe donaciones en una cuenta bancaria en Georgia, Estados Unidos, y cuenta entre sus “asesores académicos” con dos conocidos ideólogos de la derecha latinoamericana como Carlos Alberto Montaner, buscado por actividades terroristas en Cuba, y Álvaro Vargas Llosa, director del Centro de Prosperidad Global del Independent Institute de EE UU. Firmaron su creación organizaciones de Bolivia, Ecuador, Guatemala, Perú y Venezuela, y acordaron hacer su segundo foro en Santa Cruz, el cual se realizó en septiembre de 2007. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, denunció en su enlace radial del pasado 3 de mayo que esta Confederación es promotora de “intentos separatistas” en Bolivia, y mencionó que estas acciones son apoyadas por elites de Guayaquil y de Zulia, en Venezuela. Agregó a su vez que intereses internacionales “están financiando estos grupos para crear problemas a gobiernos progresistas, y una balcanización en América Latina”.
martes, julio 01, 2008
Jornada de 65 horas semanales: vuelta a la esclavitud

Iosu Foronda. UGT-Euskadi
Una ola de malestar recorre la Europa Trabajadora. La decisión del Consejo de Ministros de Trabajo de romper los límites de la jornada laboral máxima de 48 horas y poder imponer jornadas de hasta 65 horas, es un ataque gravísimo a la clase obrera.
El capitalismo europeo trata de arrebatar a los trabajadores todos los derechos sociales que con luchas, siempre sangrientas, arrancaron la jornada de 8 horas, el derecho a un subsidio de desempleo, las pensiones de vejez y enfermedad, la educación pública, etc.
Se trata de hacer caer sobre los hombros de los trabajadores la crisis del sistema , provocada por la voracidad sin freno de los especuladores y banqueros, a los que no sólo no se les ataca para combatir la crisis sino se les da dinero a manos llenas. Como se ha dicho gráficamente medidas como esta de las 65 horas, nos retrotraen a la clase obrera a los tiempos de la revolución industrial, a los tiempos del hambre, explotación y miseria para los trabajadores y sus familias que magníficamente relata Dickens en sus libros.
Es paradójico pensar que hace poco nos hablaban de la civilización del ocio, de la liberalización del trabajo por la tecnología aplicada y sin embargo nos encontramos con la vuelta al capitalismo salvaje, a jornadas de trabajo agotadoras que nos recuerdan lo escrito por Marx en el Manifiesto Comunista hace 150 años:
"Cuanto más repelente es el trabajo, tanto más disminuye el salario pagado al obrero, más aún, cuando más aumenta la maquinaria y la división del trabajo tanto más aumenta también éste, bien porque se alarga la jornada, bien porque se intensifica el rendimiento exigido, se acelera la marcha de las máquinas, etc."
Bajo el capitalismo, como predijo Marx, el avance de la ciencia y la tecnología no sirven para liberar a los trabajadores sino para hacernos retroceder al siglo diecinueve y dejarnos, como entonces, una perspectiva vital diaria de trabajar y dormir para volver a trabajar.
La Europa de los Mercaderes impone su catálogo de ataques a la clase obrera.
Este incremento de la jornada laboral, no es nuevo ni esta medida es la única del catálogo de ataques a los derechos de los trabajadores que contienen los tratados europeos. Tratan de dinamitar hasta los cimientos este "mal ejemplo" que todavía supone Europa de derechos conseguidos por la fuerza de la clase obrera a través de la lucha y recogidos en leyes y convenios colectivos, con el objetivo de extraer de la clase obrera, sin límite, los beneficios que necesitan en esta época de crisis.
Esta medida, especialmente brutal e inhumana retrata perfectamente el carácter y los objetivos de los gobernantes de la Unión Europea por si algún trabajador tenía dudas. Se han quitado la máscara amable y se muestran como realmente son, la dictadura del capital, que para conseguir sus objetivos de explotación intensiva de la mano de obra no tiene ningún escrúpulo de recurrir a la esclavitud, porque ese es el nombre que hay que dar a jornadas de 65 horas semanales.
La Organización Internacional de Trabajo afirma en sus informes del impacto negativo sobre la salud y seguridad de los trabajadores y también para el equilibrio de su vida laboral y privada que resultarían de una semana de 65 horas. La O.I.T. informa que trabajar más de 48 horas a la semana, límite que este organismo estableció hace 90 años como tope de jornada máximo, eleva el estrés y la fatiga, causa desórdenes en el sueño, malos hábitos de vida y a la larga trastornos músculo-esqueléticos, enfermedades cardiovasculares y mentales, infecciones crónicas, etc. Como la jornada se mide en promedio de 3 meses podríamos llegar a hacer semanas de 78 horas, 30 horas más que el límite recomendado por la OIT para evitar la pérdida de la salud.
¿Qué importa la enfermedad de los trabajadores si suben los beneficios empresariales? Además, si nos dejamos, harán negocio con la recuperación de nuestra salud en una sanidad privatizada.
Este ataque está en su primera fase, ha sido aprobado por el consejo de ministros europeo de trabajo. En esta reunión el representante del gobierno español se abstuvo, lo que nos pone de manifiesto, junto con la aprobación de la medida de retención de 18 meses a los trabajadores inmigrantes sin papeles, del carácter social de este gobierno.
Ahora pasará al Parlamento Europeo, si se aprueba, y lo aprobarán si los trabajadores no nos movilizamos en toda Europa, existirá un nuevo tope horario de 65 horas en la U.E. que tomarán con ambas manos los países más pobres, habrá más competencia en base a bajos salarios y jornadas más altas y eso provocaría deslocalizaciones y presión para elevar la jornada laboral y reducir los salarios.
Aquí en el estado español, que tenemos recogida la jornada máxima de 40 horas en el estatuto de los trabajadores, si las partes, empresa y trabajador, pactan ampliar la jornada laboral hasta los 65 horas, no será ilegal la aplicación de esta normativa.
El Tribunal de Justicia Europeo legaliza la explotación.
Junto a esta medida que ha sacudido la conciencia de los trabajadores europeos están sucediendo otros hechos que no llegan tanto a la opinión pública, entre otras razones por la pasividad sindical, pero que tienen un gravísimo impacto en los derechos básicos de los trabajadores.
Hay una serie de Sentencias del Tribunal de Justicia Europeo de Luxemburgo que los están cuestionando y que acaban anteponiendo el negocio sobre los derechos sociales de los trabajadores europeos, como el derecho de huelga o el principio de a igual trabajo igual salario.
Uno de los ataques más importantes a los derechos de los trabajadores europeos en el último período ha sido la directiva Bolkestein. Con esta directiva se proponía implantar el principio del país de origen que significa que los trabajadores de un país desplazado a otro, se acogerían a la legislación del país de procedencia, no a la legislación del país donde prestan sus servicios.
Las protestas sindicales contra esta directiva la anularon en parte, pero se llegó a un acuerdo confuso en el Parlamento Europeo bendecido por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) que declaró "la libertad de establecimiento y de circulación de servicios" sin dejar clara la superioridad normativa del país de acogida. Esta ambigüedad legislativa ha provocado 3 sentencias del Tribunal de Justicia Europeo que limitan gravemente los derechos sociales y legitiman la discriminación salarial y social de los trabajadores en Europa.
La última Sentencia emitida ha sido la de Ruffert de abril de 2008. El Tribunal de Justicia Europeo dio la razón a la subcontrata polaca que trabajaba para esa empresa alemana en el estado de Baja Sajonia que reclamó no tener que pagar a sus trabajadores el salario mínimo vigente, que obliga a la administración a aplicarlo en sus contratos y pagaba a sus trabajadores salarios inferiores a lo estipulado hasta en un 50%.
En diciembre de 2007 se produjeron dos sentencias más que abundan en la misma dirección. La empresa letona LAVAL, subcontratada por una empresa sueca para construir un colegio en Estocolmo no pagaba los salarios establecidos en el convenio de construcción y eso provocó la lucha sindical de los trabajadores suecos que hicieron huelgas y bloquearon la construcción del colegio para hacer respetar el convenio sectorial a la empresa, ésta reclamó al T.E.J. y le ha dado la razón declarando que los sindicatos no pueden obligar mediante huelgas a un prestador de servicios establecido en otro estado miembro a negociar sobre el salario de los trabajadores desplazados ni a adherirse a un convenio colectivo.
El tercer caso es el de la empresa finlandesa de Ferrys, Viking-line, que pretendía rematricular el barco en Estonia para así aplicar los salarios estonios muy inferiores a los de Finlandia, lo que provocó luchas de los trabajadores finlandeses.
Los Derechos de las empresas por encima de los derechos sociales.
En los 3 casos el fondo de la argumentación del TJE ha sido que no se puede imponer medidas que hagan "menos atractivas" las condiciones aplicadas a una empresa de un estado miembro de la UE que preste sus servicios en otro estado miembro porque iría contra "la libre prestación de servicios" o la "libertad de establecimiento" que son libertades fundamentales en la UE.
En definitiva se trata de ir igualando la UE a la baja con los países más pobres con peores salarios y mayores jornadas utilizándolos como ariete contra el resto de trabajadores regulados por convenios colectivos. Se trata de dar mas protección legal a los intereses económicos que a los derechos sociales que se convierten en derechos de segunda clase en la legislación europea. Derechos sociales que tienen que ceder el paso a la explotación de la mano de obra y al beneficio empresarial puro y duro, al que se da con estas sentencias soporte legal.
Se trata también de dividir a los trabajadores, de limitar legalmente su capacidad de lucha, de neutralizar el potencial de combate que tienen las propias organizaciones sindicales para los trabajadores, a pesar de sus actuales direcciones.
Destruir la Negociación Colectiva. Individualizar las relaciones laborales.
Es un ataque que pretende destruir la negociación colectiva y como se plantea en la directiva de las 65 horas, individualizar las relaciones laborales que es un viejo sueño de la patronal.
Pactar como iguales, trabajador y empresario, cuando son totalmente desiguales porque mientras uno vende su fuerza de trabajo, el otro tiene todo el poder de la organización y el económico y por lo tanto puede imponer las condiciones que quiera. Es la situación mas ventajosa para el empresario. Pero los progresos de los trabajadores los hemos hecho con organización y lucha y sólo avanzamos cuando actuamos en formación, que es uno de los objetivos a destruir por estas medidas.
Los Tribunales de defensa de la competencia contra la negociación colectiva y los sindicatos obreros.
En el estado español están teniendo cierta relevancia en estos ataques contra los convenios colectivos los Tribunales de defensa de la competencia, constituidos en una comisión nacional y los Tribunales de las diversas comunidades autónomas.
Estos Tribunales son organismos administrativos encargados de velar por la aplicación de la Ley de Defensa de la Competencia del 2007, que es una transposición del tratado de Lisboa y que trata de aplicar las mismas normas europeas llamadas de la "competencia".
Aunque ha habido múltiples resoluciones y multas a los sindicatos por infringir las normas de la "competencia" y se anuncian más en todo el estado, nos vamos a centrar en una actuación del Tribunal Vasco de Defensa de la Competencia. Este Tribunal ha emprendido una investigación sobre si las centrales UGT-CCOO-ELA y LAB pactaron para evitar la apertura de los centros comerciales los domingos y festivos. Euskadi es el único territorio donde esto ocurre, después de importantes movilizaciones obreras a cada intento de apertura.
El Tribunal ha requerido a los sindicatos a entregar todo tipo de información referida a los participantes en las negociaciones, actas, acuerdos internos que han tenido los sindicatos en los últimos cuatro años, bajo amenaza de cuantiosas multas si no lo hacen.
Según el presidente del Tribunal "la libertad sindical está sujeta al límite de la competencia", lo concibe como "un derecho limitado topado por las leyes del mercado".
Como dice A. Muñoz de ELA, "el tribunal es ciego ante las acciones protagonizadas por quién si tiene poder para adulterar precios, ciego contra las empresas que en régimen de casi monopolio influyen adulterando los precios, esos son intocables."
El presidente del T.V.E. afirmó ante el Parlamento Vasco que la solución era liberalizar por completo los horarios comerciales permitiendo una apertura cualquier día, lo que favorece a las grandes superficies y perjudica al pequeño comercio y a los trabajadores.
Esta actitud del Tribunal vasco de la competencia ha tenido la virtud de unir a todos los sindicatos vascos en una manifestación unitaria contra este ataque a los derechos sindicales, el 11 de abril de este año.
Huelga General en Europa contra la Directiva de 65 horas.
La lucha obrera unida a nivel europeo es la única salida para acabar con esta pesadilla que atenaza a los trabajadores europeos. Hay que exigir en cada sección sindical, en cada sindicato de rama una movilización europea contra esta política ya, de lo contrario nos impondrán estas medidas y otras como las que hemos comentado. Prevalecerá lo individual sobre lo colectivo y los trabajadores iremos paso a paso retrocediendo y en vez de luchar por una vida digna y plena donde podamos desarrollar nuestras capacidades, nos encontraremos luchando por la pura supervivencia, lo que es una realidad para muchos.
Por eso es esencial la organización, la lucha sindical y política para entender qué está pasando, para exigir la movilización de las organizaciones obreras en todo Europa a la vez, para transformarlas profundamente y adecuarlas a los retos que nos enfrentamos. Porque a la vista de las medidas que apoyan o que no combaten , parecen más la cara amable del capital que las palancas que necesitamos los trabajadores para hacer una sociedad a la medida de la mayoría de la población, los trabajadores y sus familias.
Resurgimiento talibán en Afganistán
Julian Benson
La fuga de Kandahar demuestra que la ocupación de la OTAN azuza las llamas de la insurgencia
Durante años, los gobiernos de la OTAN, la prensa capitalista y un ejército de "expertos" han estado repitiendo, una y otra vez, el siguiente coro: "Afganistán está mejorando". Durante bastante tiempo, ha sido lo único que se ha dicho de Afganistán. De los principales medios de comunicación, casi es imposible tener una idea clara de la situación en ese país, han intentado siempre mantener oculta la información y la han relegado a las últimas páginas. Pero, como ocurre a veces, los acontecimientos han obligado a sacar la verdad a la superficie.
El 13 de junio se produjo una de las incursiones guerrilleras más grandes de la guerra, los talibanes lanzaron un ataque a gran escala sobre la prisión de Kandahar. Casi 1.200 prisioneros, incluidos 400 insurgentes talibanes, fueron liberados. En los días posteriores, las fuerzas talibán ocuparon 7 ciudades y pueblos de la región de Arghandab en la provincia de Kandahar. Fue una importante victoria de los talibanes, en muchas ocasiones declarados muertos o casi desaparecidos por los portavoces de la coalición y los medios de comunicación "independientes".
La ofensiva pilló por sorpresa al gobierno de Karzai y a la OTAN, obligándoles a un ataque apresurado. Finalmente recuperaron el territorio y los medios de comunicación se dieron prisa en calificar el incidente como una victoria, una pretensión que no ha tenido demasiado eco en los oídos de la mayoría de las personas.
El objetivo de los talibán no es obligar a la OTAN a luchar, que sería un desastre, porque los talibanes carecen de tanques, aviones, misiles y otro armamento avanzado del que dispone abundantemente la OTAN. Como fueron la CIA y el Departamento de Estado norteamericano los que les entrenaron en estas tácticas durante la guerra de los muyaidines en los años ochenta, la OTAN es consciente de este hecho. El objetivo del ejército guerrillero es debilitar la credibilidad del gobierno Karzai y de la OTAN, de esta manera erosionar también su apoyo entre el pueblo afgano, un objetivo que, a pesar de las constantes pretensiones de victoria de Occidente, están consiguiendo los talibanes.
Esta última batalla es simplemente una prueba de una verdad ya establecida: la guerra en Afganistán está perdida. Los datos sobre la situación de este país hablan por sí solos: 200.000 desplazados internamente; más de 2 millones exiliados en Irán y Pakistán; proliferación masiva del comercio de opio; corrupción y deserción entre la fuerza policial, el ejército y el gobierno; y, lo más importante de todo, la capacidad de la resistencia. Es asombroso que las noticias de la guerra sólo ocupen los titulares de la prensa cuando es asesinado un soldado occidental, la realidad es que la burguesía tiene miedo de decir cuál es la verdadera situación. En los medios de comunicación se suprime el debate sobre la guerra y el gobierno utiliza el patrioterismo del "apoyo a las tropas".
Sin embargo, esta línea de argumentación, utilizada con frecuencia por Bush, Brown, el primer ministro canadiense Harper, ahora está demostrando su absoluta falsedad. Recientemente, un capellán militar, Jean Johns, habló de la historia de un soldado canadiense al que había aconsejado y que sufría desorden de estrés postraumático (PTSD). El soldado desarrolló este desorden cuando presenció a un soldado del ejército afgano violando a un niño pequeño, pero había recibido la orden de no intervenir. Más tarde se reveló que este tipo de incidentes ocurren regularmente en Afganistán, cada vez son más los soldados que sufren episodios de PTSD.
El "apoyo a las tropas" del gobierno es sólo retórica y se puede ver en estos incidentes que sólo es hipocresía. A través del mandato político de los gobiernos de la OTAN, a los soldados se les está exponiendo a unas condiciones muy peligrosas. Esta situación tiene efectos duraderos en las vidas de los soldados mucho después de su regreso a casa. ¿Qué tipo de gobierno define como "apoyo" el envío de hombres y mujeres de la clase obrera a una guerra impopular y perdida, exponiéndoles innecesariamente a un daño psicológico extremo? ¿Con qué objetivo se sacrifican a estos jóvenes soldados?
Recientemente, CTV News publicó una historia sobre el Oleoducto Transafgano, que comenzará a funcionar en la provincia de Kandahar, controlada por Canadá, en el futuro próximo. El artículo hablaba de la necesidad urgente de asignar tropas para proteger esta importante aventura empresarial. Hace años ya explicamos que el verdadero motivo que estaba detrás de la guerra afgana era la constante sed de beneficios y poder que tiene la clase capitalista occidental. El imperialismo es la verdadera causa por la que se sacrifican a los soldados occidentales y a los civiles afganos. El oleoducto afgano, que significa llevar petróleo desde el Mar Caspio a través de Pakistán hasta el Mar de Arabia, se presenta como una posible alternativa rápida y así evitar que el oleoducto iraní cumpla este objetivo. Sería un golpe importante para Occidente que Irán consiguiera acceder y controlar el petróleo del Caspio, lo que daría a la clase dominante de Irán, China y Rusia una ventaja económica y política seria en la región. La importante localización estratégica de Afganistán es vital para el imperialismo occidental. El artículo de CTV es adecuado para esta peculiar lucha entre las potencias imperialistas: El gran juego, nombre prestado de la serie de guerras económicas por el control de Afganistán protagonizadas por Gran Bretaña y Rusia a finales del siglo XIX. Parece que desde entonces poco ha cambiado, la clase obrera internacional aún es utilizada como peón en el tablero de ajedrez para satisfacer la avaricia de una u otra camarilla imperialista.
Esta guerra es imperialista. Es una guerra por los beneficios de los empresarios y por el poder político, y la necesidad de protegerlos. La fuerza cada vez mayor de los talibanes no es un misterio. Es un reflejo de la situación política del país. La creciente frustración del pueblo afgano con el gobierno Karzai y con occidente tiene su reflejo en el incesante aumento de las filas talibanes. La ocupación de la OTAN actúa como el mejor sargento recluta de la insurgencia. El filósofo militar, Carl Von Clausewitz, dijo que la guerra es la extensión de la política por otros medios. No puede ser de otra manera. La política económica del capitalismo, con toda la explotación, violencia e inestabilidad inherentes, es impuesta en Afganistán a punta de bayoneta. No hay solución a los problemas del pueblo afgano sobre esta base, la ocupación militar sólo está exacerbando los problemas. Debemos exigir el regreso de las tropas y que sea el pueblo afgano el que se libere de la opresión imperialista. Estas guerras son el producto del capitalismo y, en última instancia, la única manera de liberarnos de la guerra es librándonos del capitalismo.
La fuga de Kandahar demuestra que la ocupación de la OTAN azuza las llamas de la insurgencia
Durante años, los gobiernos de la OTAN, la prensa capitalista y un ejército de "expertos" han estado repitiendo, una y otra vez, el siguiente coro: "Afganistán está mejorando". Durante bastante tiempo, ha sido lo único que se ha dicho de Afganistán. De los principales medios de comunicación, casi es imposible tener una idea clara de la situación en ese país, han intentado siempre mantener oculta la información y la han relegado a las últimas páginas. Pero, como ocurre a veces, los acontecimientos han obligado a sacar la verdad a la superficie.
El 13 de junio se produjo una de las incursiones guerrilleras más grandes de la guerra, los talibanes lanzaron un ataque a gran escala sobre la prisión de Kandahar. Casi 1.200 prisioneros, incluidos 400 insurgentes talibanes, fueron liberados. En los días posteriores, las fuerzas talibán ocuparon 7 ciudades y pueblos de la región de Arghandab en la provincia de Kandahar. Fue una importante victoria de los talibanes, en muchas ocasiones declarados muertos o casi desaparecidos por los portavoces de la coalición y los medios de comunicación "independientes".
La ofensiva pilló por sorpresa al gobierno de Karzai y a la OTAN, obligándoles a un ataque apresurado. Finalmente recuperaron el territorio y los medios de comunicación se dieron prisa en calificar el incidente como una victoria, una pretensión que no ha tenido demasiado eco en los oídos de la mayoría de las personas.
El objetivo de los talibán no es obligar a la OTAN a luchar, que sería un desastre, porque los talibanes carecen de tanques, aviones, misiles y otro armamento avanzado del que dispone abundantemente la OTAN. Como fueron la CIA y el Departamento de Estado norteamericano los que les entrenaron en estas tácticas durante la guerra de los muyaidines en los años ochenta, la OTAN es consciente de este hecho. El objetivo del ejército guerrillero es debilitar la credibilidad del gobierno Karzai y de la OTAN, de esta manera erosionar también su apoyo entre el pueblo afgano, un objetivo que, a pesar de las constantes pretensiones de victoria de Occidente, están consiguiendo los talibanes.
Esta última batalla es simplemente una prueba de una verdad ya establecida: la guerra en Afganistán está perdida. Los datos sobre la situación de este país hablan por sí solos: 200.000 desplazados internamente; más de 2 millones exiliados en Irán y Pakistán; proliferación masiva del comercio de opio; corrupción y deserción entre la fuerza policial, el ejército y el gobierno; y, lo más importante de todo, la capacidad de la resistencia. Es asombroso que las noticias de la guerra sólo ocupen los titulares de la prensa cuando es asesinado un soldado occidental, la realidad es que la burguesía tiene miedo de decir cuál es la verdadera situación. En los medios de comunicación se suprime el debate sobre la guerra y el gobierno utiliza el patrioterismo del "apoyo a las tropas".
Sin embargo, esta línea de argumentación, utilizada con frecuencia por Bush, Brown, el primer ministro canadiense Harper, ahora está demostrando su absoluta falsedad. Recientemente, un capellán militar, Jean Johns, habló de la historia de un soldado canadiense al que había aconsejado y que sufría desorden de estrés postraumático (PTSD). El soldado desarrolló este desorden cuando presenció a un soldado del ejército afgano violando a un niño pequeño, pero había recibido la orden de no intervenir. Más tarde se reveló que este tipo de incidentes ocurren regularmente en Afganistán, cada vez son más los soldados que sufren episodios de PTSD.
El "apoyo a las tropas" del gobierno es sólo retórica y se puede ver en estos incidentes que sólo es hipocresía. A través del mandato político de los gobiernos de la OTAN, a los soldados se les está exponiendo a unas condiciones muy peligrosas. Esta situación tiene efectos duraderos en las vidas de los soldados mucho después de su regreso a casa. ¿Qué tipo de gobierno define como "apoyo" el envío de hombres y mujeres de la clase obrera a una guerra impopular y perdida, exponiéndoles innecesariamente a un daño psicológico extremo? ¿Con qué objetivo se sacrifican a estos jóvenes soldados?
Recientemente, CTV News publicó una historia sobre el Oleoducto Transafgano, que comenzará a funcionar en la provincia de Kandahar, controlada por Canadá, en el futuro próximo. El artículo hablaba de la necesidad urgente de asignar tropas para proteger esta importante aventura empresarial. Hace años ya explicamos que el verdadero motivo que estaba detrás de la guerra afgana era la constante sed de beneficios y poder que tiene la clase capitalista occidental. El imperialismo es la verdadera causa por la que se sacrifican a los soldados occidentales y a los civiles afganos. El oleoducto afgano, que significa llevar petróleo desde el Mar Caspio a través de Pakistán hasta el Mar de Arabia, se presenta como una posible alternativa rápida y así evitar que el oleoducto iraní cumpla este objetivo. Sería un golpe importante para Occidente que Irán consiguiera acceder y controlar el petróleo del Caspio, lo que daría a la clase dominante de Irán, China y Rusia una ventaja económica y política seria en la región. La importante localización estratégica de Afganistán es vital para el imperialismo occidental. El artículo de CTV es adecuado para esta peculiar lucha entre las potencias imperialistas: El gran juego, nombre prestado de la serie de guerras económicas por el control de Afganistán protagonizadas por Gran Bretaña y Rusia a finales del siglo XIX. Parece que desde entonces poco ha cambiado, la clase obrera internacional aún es utilizada como peón en el tablero de ajedrez para satisfacer la avaricia de una u otra camarilla imperialista.
Esta guerra es imperialista. Es una guerra por los beneficios de los empresarios y por el poder político, y la necesidad de protegerlos. La fuerza cada vez mayor de los talibanes no es un misterio. Es un reflejo de la situación política del país. La creciente frustración del pueblo afgano con el gobierno Karzai y con occidente tiene su reflejo en el incesante aumento de las filas talibanes. La ocupación de la OTAN actúa como el mejor sargento recluta de la insurgencia. El filósofo militar, Carl Von Clausewitz, dijo que la guerra es la extensión de la política por otros medios. No puede ser de otra manera. La política económica del capitalismo, con toda la explotación, violencia e inestabilidad inherentes, es impuesta en Afganistán a punta de bayoneta. No hay solución a los problemas del pueblo afgano sobre esta base, la ocupación militar sólo está exacerbando los problemas. Debemos exigir el regreso de las tropas y que sea el pueblo afgano el que se libere de la opresión imperialista. Estas guerras son el producto del capitalismo y, en última instancia, la única manera de liberarnos de la guerra es librándonos del capitalismo.
Invitación por 1 año de El Roble

El Roble, periódico clasista de la zona norte y oeste del Gran Buenos Aires, cumple un año de publicación mensual ininterrumpida y habrá una reunión para repasar lo hecho, charlar y debatir lo que pasa y lo que viene políticamente. Será el viernes 11 de julio a las 18.00 horas en el Hotel Bauen. Adjuntamos volante y los esperamos. Saludos fraternales.
Informe de las Jornadas Guevaristas

CONMEMORACIÓN DEL 80 ANIVERSARIO DEL COMANDANTE DE LA REVOLUCIÓN LATINOAMERICANA ERNESTO CHE GUEVARA.
Los homenajes que el pueblo argentino le hizo a Ernesto Guevara entre trabajadores, estudiantes, comerciantes, amas de casa, niñ@s, ancian@s, chic@s de la calle, pueblo, mucho pueblo pasarán a la historia como ardientes jornadas guevaristas que tuvieron su momento culminante cuando Aleida Guevara evocó la personalidad de su padre: el Che. Ella sin apartarse un segundo en su sentimiento como hija, con palabras mesuradas y cálidas, embellecidas por su acento cubano, pronunció un discurso de altísimo contenido político revolucionario. Tan hermoso fue aquello que al no encontrar palabras en el diccionario político para describirlo dijimos simplemente: nos pareció maravilloso.
Informe de las Jornadas Guevaristas
El pueblo organizado en la Comisión de Monumento al Che fue construyendo el homenaje al Comandante de América su 80 cumpleaños; desde el grupo de amigos, parientes y jóvenes guevaristas que junto a Andrés Zerneri recolectaron las primeras llaves, pasando por las casi 15 mil personas que, durante dos años, aportaron las 75 mil llaves y otros objetos de bronce -muchos de los cuales eran queridos recuerdos familiares-; con la inspiración de Andrés para concebirla como hecho político de masas y también, posteriormente, en la construcción de la estatua; en las decenas y decenas de viajes, reuniones, entrevistas, discusiones, solicitudes para conseguir y acordar un lugar para la estatua y las actividades que ella fue generando; en el creciente compromiso de la Juventud Guevarista para sostener con gran esfuerzo militante las múltiples y complejas tareas organizativas; cuando la Caravana que cruzó la Capital desde Parque Sarmiento hasta el Puerto de Buenos Aires el 27 de mayo bajo la mirada absorta de miles y miles de porteños, y al día siguiente cuando casi un millar de personas, soportando el frío y el viento de la primer mañana invernal del año, realizó el acto-festival como despedida en Dársena Norte con la participación del Embajador de la hermana República de Cuba y los músicos populares: Arbolito, Paula Ferré, el cubano Vicente Feliú, Jorge Marziali, Gabriel Sequeiro, el Coro Nacional de Jóvenes y el grupo de danza contemporánea Nuevos Rumbos; en el viaje en barco por el Río Paraná hasta Rosario.
El clima popular le fue aportando su calor con la recepción artística-cultural que preparó la Comisión de monumento al Che Rosario el 1º de junio. Grupos políticos y sociales como la Juventud Guevarista, CTA Rosario, Amsafe Rosario, El Movimiento, el Frente Popular Darío Santillán y la radio comunitaria y alternativa Aire Libre, compañeras de Indymedia, y varios más, sumado a particulares que integraron la mencionada Comisión convocaron a grupos artísticos quienes producen arte y cultura en todos los barrios rosarinos.
Conjuntos locales de tango, folklore, teatro y murgas protagonizaron esta primera parte del recibimiento de la estatua, una gran Tribuna rosarina a orillas del Paraná se desarrolló en el Parque del Monumento a la Bandera. Un ejército popular de 30 payasos encabezando la caravana detrás del Che, las murgas, la gente, los motoqueros, las bicis (en memoria de los 30.000 desaparecidos y de Pocho Lepratti) y los autos. En suma unas 3000 personas movilizadas.
Desde el Monumento a la Bandera, la caravana se dirigió hacia el lugar del emplazamiento, en 27 de Febrero y Buenos Aires, pero antes pasó por el Parque Independencia en el cual fue recibido por un juego de bocinas ejecutadas por los bomberos voluntarios, mientras que las comunidades originarias Tobas y Mapuche a través de sus expresiones artísticas y culturales le dieron la bienvenida al Che. Una verdadera Tribuna nacional y originaria en la cual se fusionaron los valores indígenas con aquellos que porta el folklore y el tango con la intención verdadera de mostrar las diversas producciones artísticas y culturales que producen los mismos barrios, esos que permanecen alejados del centro comercial y marginados en la periferia. Esos que al aparecer llenan de color y calor humano cualquier asfalto y saben bien que las conquistas como estas han de ser festejadas y que, como dice la canción “el dolor no ha matado a la utopía”.
Al llegar a la plaza del Che, donde el monumento sería emplazado, 1000 personas lo esperaron con velas encendidas y una lista interminable de bandas roqueras rosarinas tocaron en la Tribuna por la unión latinoamericana entre ellas Cosa de Negros, Perro Suizo, Farolitos, Meremberos, etc., etc. Las tres Tribunas pudieron funcionar, pese a la falta de colaboración municipal, gracias al apoyo del pueblo que proveyó la energía eléctrica necesaria, los generadores de los carritos en la primer Tribuna, los trabajadores del Hipódromo para la segunda y los Bomberos voluntarios que en la tercera proyectaron su luz cuando ya era de noche.
El monumento al Che quedó acompañado por una vigilia de 14 días en los que jóvenes, hombres, mujeres y niñ@s se acercaron y participaron de las actividades culturales y artísticas vinculadas al pensamiento del Che, dirigidas a rescatar los valores de aquel hombre y aquella mujer por los cuales el comandante alguna vez luchó. Valores pocas veces retomados por quienes lo atacan o lo desvirtúan, hermosos valores como el amor, la justicia, la libertad, el socialismo.
En una de las primeras noches de la vigilia, antes de ser instalado y por cuestiones técnicas, el monumento que pesa una tonelada y media, debió ser acostado largo a largo con la ayuda de una grúa. Debido a que las tareas indicadas por los arquitectos no fueron realizadas de inmediato, así lo agarró la noche. Algunos transeúntes al ver ese triste espectáculo increpaban a los compañeros que estaban de vigilia. Fue la noche más triste y transcurrió en silencio pero, al despuntar el nuevo día, de madrugada, el Che apareció nuevamente de pie. Los comentarios de los curiosos iban desde que se había incorporado solo hasta que el pueblo lo había levantado.
La vigilia continuó proyectando documentales relacionados a problemáticas sociales concretas, como el tratamiento de la información por parte de los grandes medios de comunicación el día del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, la película Gaviotas Blindadas entre otras, desarrollando charlas y debates sobre el pensamiento del Che, “El guevarismo en Argentina durante los ’70” en perspectiva a la vigencia y actualidad del guevarismo como identidad y política de masas, con la participación de dos militantes del PRT-ERP. Discusiones en torno a los movimientos sociales, con la presencia de algunos militantes del Frente Darío Santillán y el MoCaSE. Títeres, teatro y chocolateada para niñ@s con la coordinación del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo. Recitales con bandas rosarinas que le cantan al Che.
Pasaron por allí militantes revolucionarios de los 60´ y 70´. Calica Ferrer y Alberto Granados (compañeros de viaje por Latinoamérica de Ernesto Guevara). Estimamos por encima de 5000 las personas que pasaron para solidarizarse con la gesta, informarse, ayudar, alentar y participar de las actividades programadas.
En la Facultad de Trabajo Social de la Universidad de La Plata y organizada por su Centro de Estudiantes, el martes 10 de junio ante un auditorio de alrededor de 500 estudiantes de ésta y otras facultades, se dictó una clase sobre la formación de la personalidad y la trayectoria revolucionaria del Che, a cargo de la Profesora Titular de la Cátedra Che Guevara de la Universidad de La Habana Dra. Marta Pérez Rolo y de las integrantes del Centro de Estudios Che Guevara de La Habana Disamis Arcia y Daily Pérez Guillén. Centro presidido por Aleida Guevara. Ésta clase fue el cierre de un programa de actividades organizado por la Cátedra Che Guevara de la Universidad de La Plata y la Agrupación Insurrectos. En los dos meses precedentes se dieron dos cursos paralelos de cuatro clases sobre el pensamiento y la acción del Che y se realizaron cuatro talleres de formación de multiplicadores de sus ideas, quienes a la fecha ya habían realizado dos charlas en escuelas secundarias, tarea que continuará durante todo el año guevariano.
El 13 de junio, coordinado por la Cátedra Che Guevara de Rosario y presidido por Aleida Guevara y el Rector de la Universidad de ésta ciudad, se realizó en la cede del Rectorado el Encuentro de Cátedras Che Guevara procedentes de varias provincias argentinas, representantes de Chile, del Centro de Estudios Che Guevara y de la Cátedra Che Guevara de la Universidad, ambos de La Habana. En las comisiones de trabajo se trataron los siguientes temas: El Che en la Revolución cubana, El Che y la lucha antiimperialista y El socialismo y el hombre nuevo. El cierre estuvo a cargo del que fuera combatiente de la Sierra y Vice Ministro de Industrias de Cuba junto al Che: Orlando Borrego.
La 13º jornada de vigilia contó con un cierre artístico y cultural con música de distintos trovadores, danza contemporánea y expresión corporal y también rock. Esta jornada culminó, a la medianoche, en un marco de gran emotividad, cuando fueron encendidas las 80 antorchas para homenajear al cumpleañero Che con la presencia del trovador Raly Barrionuevo, quien subió a las 00 hs en punto del 14 de junio para cantar Hasta siempre.
El 14 comenzó temprano, la Caravana partió desde La Plata a las 6 hs. de la mañana con cuatro colectivos llenos de entusiastas guevaristas, para unirse, una hora después a otros 18 colectivos con más guevaristas de la Capital y el Gran Buenos Aires y a otro contingente, que viajando toda la noche, llegó desde Tandil. Venciendo la incertidumbre por los cortes de ruta y los desperfectos mecánicos de los colectivos llegó poco antes de las 15 hs. Encabezados por dos grandes banderas: una del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba que pide la libertad de los cinco héroes cubanos rehenes del imperio y la otra de la Comisión de Monumento al Che comenzó a marchar la columna de la Caravana integrada por 1.200 compañeros guevaristas que a poco de andar se unieron con la columna de similar envergadura de la Comisión de Monumento de Rosario, en una simbólica representación de unidad, enarbolando sus banderas, Madres, la JG, la CTA Rosario, ATE Rosario, Amsafe, el Movimiento, y muchos compañeros no encuadrados ingresaron a la Plaza Ernesto Che Guevara. En primera fila marcharon los alumnos y profesores de la Escuela Secundaria Básica que lleva el nombre del Comandante, de la localidad de Virrey del Pino del Partido de La Matanza.
En la Plaza estaban presentes militantes de varias fuerzas políticas y sociales como CTA, Libres del Sur, PC, MIR, y otras fuerzas políticas. Pero el grueso de los 50 mil asistentes fueron compañeros del pueblo que se acercaron espontáneamente a homenajear al Che. Estos miles y miles de admiradores de Guevara, el pueblo guevarista, fueron los que le dieron el enorme marco unitario a una jornada que estuvo a la altura del acontecimiento que se celebraba.
Párrafo especial merece la delegación cubana. Estuvo encabezada por el General de División Acevedo González quién fuera combatiente de la columna del Che en la Sierra Maestra en Cuba siendo todavía un niño. Por esta razón el Che no los quería incorporar, ni a él ni a su hermano, pero pudo más la persistencia y el fervor de los dos pequeños Acevedo que lograron convertirse en firmes baluartes de la lucha revolucionaria. Estaban Aleida, de quién ya hemos hablado, los demás hijos del Che: Ernesto, Camilo y Celia; Marta Pérez Rolo de la Cátedra Che Guevara de la Universidad de La Habana, Disamis Arcia y Daily Pérez Guillén del Centro de Estudios Che Guevara de La Habana, los trovadores Gerardo Alfonso y Vicente Feliú, y estudiantes cubanos quienes, junto a los niños argentinos de la escuela Che Guevara de La Matanza, descubrieron el Monumento al finalizar los discursos.
Cerró el acto nuestro conocido y querido Daniel Viglieti quién le cantó a la Conciencia del hombre nuevo, recitó Che un poema de Mario Benedetti y junto con el trovador cubano Vicente Feliú cantaron Hasta siempre Comandante. El pueblo se fue desconcentrando con la alegría registrada en sus rostros. Había finalizado lo que fue: Un gran día guevarista.
BALANCE POLÍTICO DE LA JUVENTUD GUEVARISTA
Hace un año cuando comenzaba a delinearse la forma que adoptarían las celebraciones por el 80 aniversario, en una de las primeras reuniones a este fin, fuimos acusados de movernos entre las instituciones, que íbamos detrás del Partido Socialista, de que estábamos organizando un acto que coparía el kirchnerismo, se especulaba que los oradores serían uno de los dos integrantes del matrimonio presidencial, que por el PS de Santa Fe hablarían el Gobernador Binner y el Intendente Lifschitz. Desde ese momento comenzamos la lucha por hacer de las jornadas guevaristas lo que finalmente fueron. Fuimos concientes que teníamos dos desafíos en uno: 1- Lograr que las jornadas guevaristas expresaran cabalmente al Che para lo cual había que pulsear con las instituciones, burguesas algunas otras no, fuimos conscientes y lo dijimos que sería un acto de disputa, pero como sería un acto de masas había que estar, porque al igual que el Che somos leninistas y, 2- Una disputa política entre dos concepciones diferentes de las fuerzas que nos reivindicamos guevaristas: por un lado una política que no convoca más que a los iniciados, a los que cursaron la carrera de guevarismo; y otra política que se apoya en las masas y apela a lo que venimos detectando en nuestro pueblo, la existencia de una amplia identidad guevarista. Creemos haber demostrado que nuestra política podía imponerse y se impuso en gran medida, ello se reflejó en las dos jornadas en la Capital, en el viaje por el Río Paraná, en los cursos y charlas dictadas en La Plata, en las 13 vigilias en Rosario, en la Caravana y en el acto Central.
La pregunta era: cómo una pequeña fuerza política sin recursos económicos y sin ningún apoyo institucional podía dar batalla al ala izquierda del kirchnerismo, a los gobiernos de Santa Fe y Rosario, a la CTA, al PC y su Multisectorial de la cual todos fuimos partícipes al inicio, pero de la cual fuimos segregados al ser considerados sólo como número y sin ninguna participación en las decisiones. La respuesta estuvo en la implementación de una política de masas: crear formas organizativas que abrieran la participación y no nos quedáramos empujando con nuestras propias fuerzas. Los tres instrumentos centrales fueron al as de espada: el Che, el as de basto: Andrés Zerneri y una línea política de masas no sectaria. Y un aditamento fundamental, el temple para luchar en condiciones adversas, ya que la lucha revolucionaria no es un paseo por un campo florido, sino una guerra a muerte contra el imperialismo y las burguesías nativas.
Desde la Cátedra Che Guevara propusimos la formación de 150 multiplicadores de las ideas del Che para llevarlas a los alumn@s de todas las escuelas secundarias de Rosario. Esta idea finalmente fue rechazada por la Cátedra de Rosario pero no logró corroer el ánimo de los jóvenes guevaristas que ante este primer traspié fortalecieron su disposición de abrir las Jornadas a la participación masiva. El instrumento ideado fue la Comisión de Monumento que permitió canalizar la decisión y el esfuerzo de muchos de los que aportaron el bronce, los 15 mil fueron una sólida retaguardia, allí la JG fue tomando responsabilidades y resolviendo dificultades siempre abriendo la cancha. Como fuerza organizada también tuvo participación en Capital la Juventud de la CTA. La Comisión se extendió a La Plata con el concurso de las agrupaciones Surcos e Insurrectos además de la JG y muchos artistas populares, Rosario de la que ya hemos hablado y Tandil donde trabajaron la Agrupación Agustín Tosco y el Frente Popular Darío Santillán.
Lo demás, y principal, fue el esfuerzo sostenido durante meses de todos estos actores. El resultado fue un extraordinario triunfo de la militancia y de una línea política de masas que nadie imaginó posible, ni a izquierda ni a derecha. Ahora algunos de los primeros no quieren enterarse no pueden dejar de asombrarse de que ningún representante del gobierno haya tomado la palabra. Hacia la derecha se enteraron cuando debieron aceptar a la Comisión de Monumento y a la JG como interlocutores y organizadores del acto central. Es justicia reconocer que acordados los oradores y el desarrollo del acto central los compañeros de la Embajada cubana los hicieron cumplir a rajatabla.
Lo curioso es que, por derecha o por izquierda parece temérsele al pueblo, a esa enorme multitud que copó la plaza y los colectivos haciendo del acto un respetuoso caos. Decimos caos porque allí donde el pueblo participa y se apropia tan profundamente de los valores revolucionarios no hay lugar para la dureza oportunista de la crítica “foquista”, ni para el balbuceo tímido de aquellos que nos acusan de “oficialistas”, allí donde el pueblo marcha y se manifiesta masivamente detrás de las banderas del guevarismo no hay lugar para especulaciones teóricas desde los escritorios. Será que como buenos guevaristas escuchamos atentamente al Che cuando nos dijo que “Debemos ir con afán investigativo, y con espíritu humilde, a aprender en la gran fuente de sabiduría que es el pueblo”.
Cuando bajar las banderas fue un triunfo.
Un hecho anecdótico pero revelador de las distintas políticas que se expresaron en la Plaza ocurrió en los instantes previos a descubrir el Monumento. Desde el escenario se pidió que se bajaran las banderas para que todos podamos ver. De las delegaciones más numerosas sólo la Comisión y la JG cumplieron con el pedido. Mucha gente que estaba en el centro de la Plaza se desplazó hacia la izquierda, detrás de la Comisión y la JG para ver al Che. El diario oficialista Página 12 colocó como foto principal la que sacó en ese momento, política de tranco corto. El Periódico de la costa de la obrera ciudad de Ensenada recoge este hecho y nos felicita.
Sin dudas a la JG se le presentaran nuevos y mayores desafíos. Estos pequeños éxitos deben contribuir a fortalecer la convicción militante, a comprender que la lucha revolucionaria se basa en el esfuerzo, en el sacrificio, que no podemos esperar nada de las instituciones burguesas y si todo de la línea política de masas, y de las masas, aumentar cada día el respeto por ellas y por las personas individuales que la integran. La humildad bien entendida es una virtud guevarista.
Porque en la escultura el Che está desprovista de aditamentos.
La escultura está representada sin fusil, y no fue un descuido, por tratarse de un homenaje a un revolucionario. La intención es concebir mediante el arte un homenaje a las ideas revolucionarias sin distraer con elementos que sólo son un medio para llegar al objetivo. “Una escultura que representa a un soldado de nuestra América tiene que sintetizar un proyecto, ideas, teoría y práctica, inspirando a las generaciones futuras. La escultura erguida, dando un paso con la mirada hacia el horizonte, caminando en un suelo rocoso, en términos simbólicos es más fuerte que la circunstancia del acero”.
El diccionario define la palabra arma como: “Herramienta que aumenta la capacidad de poder, defensa u ofensa de un individuo”, con lo que en el mismo orden podría representarse una mochila con libros o un lápiz para escribir, o el peligroso cuaderno de anotaciones. ¿Cuál de estos elementos fue más útil para hacer una revolución que dura hasta hoy?
“Lejos de cualquier sentimiento pacifista, estamos convencidos que las principales armas que levantaremos inspirados en el Che, serán las ideas” argumentó el escultor Andrés Zerneri y que la JG suscribe. Las armas se usan tanto en las guerras justas como en las injustas. Los que sistemáticamente usan las armas y contra el pueblo son los capitalistas, sólo en las etapas agudas de la lucha los revolucionarios recurrimos a ellas como hicieron Santucho, el Che y Fidel.
Chile, el golpe y los gringos. Crónica de una tragedia organizada

Gabriel García Márquez
A fines de 1969, tres generales del Pentágono cenaron con cuatro militares chilenos en una casa de los suburbios de Washington. El anfitrión era el entonces coronel Gerardo López Angulo, agregado aéreo de la misión militar de Chile en los Estados Unidos, y los invitados chilenos eran sus colegas de las otras armas. La cena era en honor del Director de la escuela de Aviación de Chile, general Toro Mazote, quien había llegado el día anterior para una visita de estudio. Los siete militares comieron ensalada de frutas y asado de ternera con guisantes, bebieron los vinos de corazón tibio de la remota patria del sur donde había pájaros luminosos en las playas mientras Washington naufragaba en la nieve, y hablaron en inglés de lo único que parecía interesar a los chilenos en aquellos tiempo: las elecciones presidenciales del próximo septiembre. A los postres, uno de los generales del Pentágono preguntó qué haría el ejército de Chile si el candidato de la izquierda Salvador Allende ganaba las elecciones. El general Toro Mazote contestó: "Nos tomaremos el palacio de la Moneda en media hora, aunque tengamos que incendiarlo". Uno de los invitados era el general Ernesto Baeza actual director de la Seguridad Nacional de Chile, que fue quien dirigió el asalto al palacio presidencial en el golpe reciente, y quien dio la orden de incendiarlo. Dos de sus subalternos de aquellos días se hicieron célebres en la misma jornada: el general Augusto Pinochet, presidente de la Junta Militar, y el general Javier Palacios, que participó en la refriega final contra Salvador Allende. También se encontraba en la mesa el general de brigada aérea Sergio Figueroa Gutiérrez, actual ministro de obras públicas, y amigo íntimo de otro miembro de la Junta Militar el general del aire Gustavo Leigh, que dio la orden de bombardear con cohetes el palacio presidencial. El último invitado era el actual almirante Arturo Troncoso, ahora gobernador naval de Valparaíso, que hizo la purga sangrienta de la oficialidad progresista de la marina de guerra, e inició el alzamiento militar en la madrugada del once de septiembre.
Aquella cena histórica fue el primer contacto del Pentágono con oficiales de las cuatro ramas chilenas. En otras reuniones sucesivas, tanto en Washington como en Santiago, se llegó al acuerdo final de que los militares chilenos más adictos al alma y a los intereses de los Estados Unidos se tomarían el poder en caso de que la Unidad Popular ganara las elecciones. Lo planearon en frío, como una simple operación de guerra, y sin tomar en cuenta las condiciones reales de Chile.
El plan estaba elaborado desde antes, y no sólo como consecuencia de las presiones de la Internacional Telegraph & Telephone (I.T.T), sino por razones mucho más profundas de política mundial. Su nombre era "Contingency Plan". El organismo que la puso en marcha fue la Defense Intelligence Agency del Pentágono, pero la encargada de su ejecución fue la Naval Intelligency Agency, que centralizó y procesó los datos de las otras agencias, inclusive la CIA, bajo la dirección política superior del Consejo Nacional de Seguridad. Era normal que el proyecto se encomendara a la marina, y no al ejército, porque el golpe de Chile debía coincidir con la Operación Unitas, que son las maniobras conjuntas de unidades norteamericanas y chilenas en el Pacífico. Estas maniobras se llevaban a cabo en septiembre, el mismo mes de las elecciones y resultaba natural que hubiera en la tierra y en el cielo chilenos toda clase de aparatos de guerra y de hombres adiestrados en las artes y las ciencias de la muerte.
Por esa época, Henry Kissinger dijo en privado a un grupo de chilenos: "No me interesa ni sé nada del Sur del Mundo, desde los Pirineos hacia abajo". El Contingency Plan estaba entonces terminado hasta su último detalle, y es imposible pensar que Kissinger no estuviera al corriente de eso, y que no lo estuviera el propio presidente Nixon.
Ningún chileno cree que mañana es martes
Chile es un país angosto, con 4.270 kilómetros de largo y 190 de ancho, y con 10 millones de habitantes efusivos, dos de los cuales viven en Santiago, la capital. La grandeza del país no se funda en la cantidad de sus virtudes, sino el tamaño de sus excepciones. Lo único que produce con absoluta seriedad es mineral de cobre, pero es el mejor del mundo, y su volumen de producción es apenas inferior al de Estados Unidos y la Unión Soviética. También produce vinos tan buenos como los europeos, pero exportan poco porque casi todos se los beben los chilenos. Su ingreso per cápita, 600 dólares, es de los más elevados de América Latina, pero casi la mitad del producto nacional bruto se lo reparten solamente 300.000 personas. En 1932, Chile fue la primera república socialista del continente, y se intentó la nacionalización del cobre y el carbón con el apoyo entusiasta de los trabajadores, pero la experiencia sólo duró 13 días. Tiene un promedio de un temblor de tierra cada dos días y un terremoto devastador cada tres años. Los geólogos menos apocalípticos consideran que Chile no es un país de tierra firme sino una cornisa de los Andes en una océano de brumas, y que todo el territorio nacional, con sus praderas de salitre y sus mujeres tiernas, está condenado a desaparecer en un cataclismo.
Los chilenos, en cierto modo, se parecen mucho al país. Son la gente más simpática del continente, les gusta estar vivos y saben estarlo lo mejor posible, y hasta un poco más, pero tienen una peligrosa tendencia al escepticismo y a la especulación intelectual. "Ningún chileno cree que mañana es martes", me dijo alguna vez otro chileno, y tampoco él lo creía. Sin embargo, aún con esa incredulidad de fondo, o tal vez gracias a ella, los chilenos han conseguido un grado de civilización natural, una madurez política y un nivel de cultura que son sus mejores excepciones. De tres premios Nobel de literatura que ha obtenido América Latina, dos fueron chilenos. Uno de ellos, Pablo Neruda, era el poeta más grande de este siglo. Todo esto debía saberlo Kissinger cuando contestó que no sabía nada del sur del mundo, porque el gobierno de los Estados Unidos conocía entonces hasta los pensamientos más recónditos de los chilenos. Los había averiguado en 1965, sin permiso de Chile, en una inconcebible operación de espionaje social y político: el Plan Camelot. Fue una investigación subrepticia mediante cuestionarios muy precisos, sometidos a todos los niveles sociales, a todas las profesiones y oficios, hasta en los últimos rincones del país, para establecer de un modo científico el grado de desarrollo político y las tendencias sociales de los chilenos. En el cuestionario que se destinó a los cuarteles, figuraba la pregunta que cinco años después volvieron a oír los militares chilenos en la cena de Washington: "¿Cuál será la actitud en caso de que el comunismo llegue al poder? -La pregunta era capciosa. Después de la operación Camelot, los Estados Unidos sabían a cierta que Salvador Allende sería elegido presidente de la república.
Chile no fue escogido por casualidad para este escrutinio. La antigüedad y la fuerza de su movimiento popular, la tenacidad y la inteligencia de sus dirigentes, y las propias condiciones económicas y sociales del país permitían vislumbrar su destino. El análisis de la operación Camelot lo confirmó: Chile iba a ser la segunda república socialista del continente después de Cuba. De modo que el propósito de los Estados Unidos no era simplemente impedir el gobierno de Salvador Allende para preservar las inversiones norteamericanas. El propósito grande era repetir la experiencia más atroz y fructífera que ha hecho jamás el imperialismo en América Latina: Brasil.
Doña cacerolina se echa a la calle
El 4 de septiembre de 1970, como estaba previsto, el médico socialista y masón Salvador Allende fue elegido presidente de la república. Sin embargo, el Contingency Plan no se puso en práctica. La explicación más corriente es también la más divertida: alguien se equivocó en el Pentágono, y solicitó 200 visas para un supuesto orfeón naval que en realidad estaba compuesto por especialistas en derrocar gobiernos, y entre ellos varios almirantes que ni siquiera sabían cantar. El gobierno chileno descubrió la maniobra y negó las visas. Este percance, se supone, determinó el aplazamiento de la aventura. Pero la verdad es que el proyecto había sido evaluado a fondo: otras agencias norteamericanas, en especial la CIA y el propio embajador de los Estados Unidos en Chile, Edward Korry, consideraron que el Contingency Plan era sólo una operación militar que no tomaba en cuenta las condiciones actuales de Chile.
En efecto, el triunfo de la Unidad Popular no ocasionó el pánico social que esperaba el Pentágono. Al contrario, la independencia del nuevo gobierno en política internacional, y su decisión en materia económica, crearon de inmediato un ambiente de fiesta social. En el curso del primer año se habían nacionalizado 47 empresas industriales, y más de la mitad del sistema de créditos. La reforma agraria expropió e incorporó a la propiedad social 2.400.000 hectáreas de tierras activas. El proceso inflacionario se moderó: se consiguió el pleno empleo y los salarios tuvieron un aumento efectivo de un 40 por ciento. El gobierno anterior, presidido por el demócrata cristiano Eduardo Frei, había iniciado un proceso de chilenización del cobre. Lo único que hizo fue comprar el 51 por ciento de las minas, y sólo por la mina de El Teniente pagó una suma superior al precio total de la empresa. La Unidad Popular recuperó para la nación con un solo acto legal todos los yacimientos de cobre explotados por las filiales de compañías norteamericanas, la Anaconda y la Kennecott. Sin indemnización: el gobierno calculaba que las dos compañías habían hecho en 15 años una ganancia excesiva de 80.000 millones de dólares.
La pequeña burguesía y los estratos sociales intermedios, dos grandes fuerzas que hubieran podido respaldar un golpe militar en aquél momento, empezaban a disfrutar de ventajas imprevistas, y no a expensas del proletariado, como había ocurrido siempre, sino a expensas de la oligarquía financiera y el capital extranjero. Las fuerzas armadas, como grupo social, tienen la misma edad, el mismo origen y las mismas ambiciones de la clase media y no tenían motivo, ni siquiera una coartada, para respaldar a un grupo exiguo de oficiales golpistas. Consciente de esa realidad, la Democracia Cristiana no solo no patrocinó entonces la conspiración de cuartel, sino que se opuso resueltamente porque la sabía impopular dentro de su propia clientela. Su objetivo era otro: perjudicar por cualquier medio la buena salud del gobierno para ganarse las dos terceras partes del Congreso en las elecciones de marzo de 1973. Con esa proporción podía decidir la destitución constitucional del presidente de la república.
La Democracia Cristiana era una grande formación inter-clasista, con una base popular auténtica en el proletariado de la industria moderna, en la pequeña y media industria moderna, en la pequeña y media propiedad campesina, y en la burguesía y la clase media de las ciudades. La Unidad Popular expresaba al proletariado obrero menos favorecido, al proletariado agrícola, a la baja clase media de las ciudades. La Democracia Cristiana, aliada con el Partido Nacional de extrema derecha, controlaba el Congreso. La Unidad Popular controlaba el poder ejecutivo. La polarización de esas dos fuerzas iba a ser, de hecho, la polarización del país. Curiosamente, el católico Eduardo Frei, que no cree en el marxismo, fue quien aprovechó mejor la lucha de clases, quien la estimuló y exacerbó; con el propósito de sacar de quicio al gobierno y precipitar al país por la pendiente de la desmoralización y el desastre económico. El bloqueo económico de los Estados Unidos por la expropiaciones sin indemnización y el sabotaje interno de la burguesía hicieron el resto. En Chile se produce todo, desde automóviles hasta pasta dentífrica, pero la industria tiene una identidad falsa: en las 160 empresas más importantes, el 60 por ciento era capital extranjero, y el 80 por ciento de sus elementos básicos importados. Además, el país necesitaba 300 millones de dólares anuales para importar artículos de consumo, y otros 450 millones para pagar los servicios de la deuda externa. Los créditos de los países socialistas no remediaban la carencia fundamental de repuestos, pues toda industria chilena, la agricultura y el transporte, estaban sustentados por equipo norteamericano. La Unión Soviética tuvo que comprar trigo de Australia para mandarlo a Chile, porque ella misma no tenía y a través del Banco de la Europa del Norte, de París, le hizo varios empréstitos sustanciosos en dólares efectivos. Cuba, en un gesto que fue más ejemplar que decisivo, mandó un barco cargado de azúcar regalada. Pero las urgencias de Chile eran descomunales. Las alegres señoras de la burguesía, con el pretexto del racionamiento y de las pretensiones excesivas de los pobres, salieron a la plaza pública haciendo sonar sus cacerolas vacías. No era casual, sino al contrario, muy significativo, que aquel espectáculo callejero de zorros plateados y sombreros de flores ocurriera la misma tarde que Fidel Castro terminaba una visita de treinta días que había sido un terremoto de agitación social.
La última cueca feliz de Salvador Allende
El Presidente Salvador Allende comprendió entonces, y lo dijo, que el pueblo tenía el gobierno pero no tenía el poder. La frase más alarmante, porque Allende llevaba dentro una almendra legalista que era el germen de su propia destrucción: un hombre que peleó hasta la muerte en defensa de la legalidad, hubiera sido capaz de salir por la puerta mayor de la Moneda, con la frente en alto, si lo hubiera destituido el congreso dentro del marco de la constitución.
La periodista y política Rossana Rossanda, que visitó a Allende por aquella época, lo encontró envejecido, tenso y lleno de premoniciones lúgubres, en el diván de cretona amarilla donde había de reposar el cadáver acribillado y con la cara destrozada por un culatazo de fusil. Hasta los sectores más comprensivos de la Democracia Cristiana estaban entonces contra él. "¿Inclusive Tomic?" -le preguntó Rossana.-"Todos", contestó, Allende.
En vísperas de las elecciones de marzo de 1973, en las cuales se jugaba su destino, se hubiera conformado con que la Unidad Popular obtuviera el 36 por ciento. Sin embargo, a pesar de la inflación desbocada, del racionamiento feroz, del concierto de olla de las cacerolinas alborotadas, obtuvo el 44 por ciento. Era una victoria tan espectacular y decisiva, que cuando Allende se quedó en el despacho, sin más testigos que su amigo y confidente, Augusto Olivares, hizo cerrar la puerta y bailó solo una cueca. Para la Democracia Cristiana, aquella era la prueba de que el proceso democrático promovido por la Unidad Popular no podía ser contrariado con recursos legales, pero careció de visión para medir las consecuencias de su aventura: es un caso imperdonable de irresponsabilidad histórica. Para los Estados Unidos era una advertencia mucho más importante que los intereses de las empresas expropiadas; era un precedente inadmisible en el progreso pacífico de los pueblos del mundo, pero en especial para los de Francia e Italia, cuyas condiciones actuales hacen posible la tentativa de experiencias semejantes a las de Chile: Todas las fuerzas de la reacción interna y externa se concentraron en un bloque compacto. En cambio los Partidos de la Unidad Popular cuyas grietas internas era mucho más profundas de lo que se admite, no lograron ponerse de acuerdo con el análisis de la votación de marzo. El gobierno se encontró sin recursos, reclamado desde un extremo por los partidarios de aprovechar la evidente radicalización de las masas para dar un salto decisivo en el cambio social, y los más moderados que temían al espectro de la guerra civil y confiaban en llegar a un acuerdo regresivo con la Democracia Cristiana. Ahora se ve con mucha claridad que esos contactos, por parte de la oposición no eran más que un recurso de distracción para ganar tiempo.
La CIA y el paro patronal
La huelga de camioneros fue el detonante final. Por su geografía fragorosa, la economía chilena está a merced de su transporte rodado. Paralizarlo es paralizar el país. Para la oposición era muy fácil hacerlo, porque el gremio del transporte era de los más afectados por la escasez de repuestos, y se encontraba además amenazado por la disposición del gobierno de nacionalizar el transporte con equipos soviéticos. El paro se sostuvo hasta el final, sin un solo instante de desaliento, porque estaba financiado desde el exterior con dinero efectivo. La CIA inundó de dólares el país para apoyar el Paro Patronal, y esa divisa bajó en la bolsa negra, escribió Pablo Neruda a un amigo en Europa. Una semana antes del golpe se había acabado el aceite, la leche y el pan.
En los últimos días de la Unidad Popular, con la economía desquiciada y el país al borde de la guerra civil, las maniobras del gobierno y de la oposición se centraron en la esperanza de modificar, cada quien a su favor, el equilibrio de fuerzas dentro del ejército. La jugada final fue perfecta: cuarenta y ocho horas antes del golpe, la oposición había logrado descalificar a los mandos superiores que respaldaban a Salvador Allende, y habían ascendido en su lugar, uno por uno, en una serie de enroques y gambitos magistrales a todos los oficiales que habían asistido a la cena de Washington.
Sin embargo, en aquel momento el ajedrez político había escapado a la voluntad de sus protagonistas. Arrastrados por una dialéctica irreversible, ellos mismos terminaron convertidos en ficha de un ajedrez mayor, mucho más complejo y políticamente mucho más importante que una confabulación consciente entre el imperialismo y la reacción contra el gobierno del pueblo. Era una terrible confrontación de clases que la habían provocado, una encarnizada rebatiña de intereses contrapuestos cuya culminación final tenía que ser un cataclismo social sin precedentes en la historia de América.
El ejército más sanguinario del mundo
Un golpe militar, dentro de las condiciones chilenas, no podía ser incruento. Allende lo sabía. No se juega con fuego, le había dicho a la periodista italiana Rossana Rossanda. Si alguien cree que en Chile un golpe militar será como en otros países de América, como un simple cambio de guardia en la Moneda, se equivoca de plano. Aquí, si el ejército se sale de la legalidad. habrá un baño de sangre. Será Indonesia. Esa certidumbre tenía un fundamento histórico.
Las fuerzas armadas de Chile, el contrario de lo que se nos ha hecho creer, han intervenido en la política cada vez que se han visto amenazados sus intereses de clase y lo han hecho con un tremenda ferocidad represiva. Las dos constituciones que ha tenido el país en un siglo fueron impuestas por las armas y el reciente golpe militar era la sexta tentativa de los últimos cincuenta años.
El ímpetu sangriento del ejército chileno le viene de su nacimiento, en la terrible escuela de la guerra cuerpo a cuerpo contra los araucanos, que duró 300 años. Uno de los precursores se vanagloriaba, en 1620, de haber matado con su propia mano, en una sola acción, a más de 2.000 personas. Joaquín Edwards Bello cuenta en sus crónicas que durante una epidemia de tifo exantemático, el ejército sacaba a los enfermos de sus casas y los mataba con un baño de veneno para acabar con la peste. Durante una guerra civil de siete meses en 1891, hubo 10.000 muertos en una sola batalla. Los peruanos aseguran que durante la ocupación de Lima, en la guerra del Pacífico, los militares chilenos saquearon la biblioteca de don Ricardo Palma, pero que no usaban los libros para leerlos, sino para limpiarse el trasero.
Con mayor brutalidad han sido reprimidos los movimientos populares. Después del terremoto de Valparaíso, en 1906, las fuerzas navales liquidaron la organización de los trabajadores portuarios con una masacre de 8.000 obreros. En Iquique, a principios del siglo, una manifestación de huelguistas se refugió en la teatro municipal, huyendo de la tropa y fue ametrallada: hubo 2.000 muertos. El 2 de abril de 1957 el ejército reprimió una asonada civil en el centro de Santiago causando un número de víctimas que nunca se pudo establecer, porque el gobierno escamoteó los cuerpos en entierros clandestinos. Durante una huelga en la mina de El Salvador, bajo el gobierno de Eduardo Frei, una patrulla militar dispersó a bala una manifestación y mató a seis personas, entre ellas varios niños y una mujer encinta. El comandante de la plaza era un oscuro general de 52 años, padre de cinco niños, profesor de geografía y autor de varios libros sobre asuntos militares: Augusto Pinochet.
El mito del legalismo y la mansedumbre de aquel ejército carnicero había sido inventado en interés propio de la burguesía chilena. La Unidad Popular lo mantuvo con la esperanza de cambiar a su favor la composición de clase de los cuadros superiores. Pero Salvador Allende se sentía más seguro entre los carabineros, un cuerpo armado de origen popular y campesino que estaba bajo el mando directo del presidente de la república. En efecto, sólo los oficiales más antiguos de los Carabineros secundaron el golpe. Los oficiales jóvenes se atrincheraron en la escuela de Sub-oficiales de Santiago y resistieron durante cuatro días, hasta que fueron aniquilados desde el aire con bombas de guerra.
Esa fue la batalla más conocida de la contienda secreta que se libró en el interior de los cuarteles la víspera del golpe. Los golpistas asesinaron a los oficiales que se negaron a secundarlos y a los que no cumplieron las órdenes de represión. Hubo sublevaciones de regimientos enteros, tanto en Santiago como en la provincia que fueron reprimidas sin clemencia y sus promotores fueron fusilados para escarmiento de la tropa. El comandante de los coraceros de Viña del Mar, coronel Cantuarias, fue ametrallado por sus subalternos. El gobierno actual ha hecho creer que muchos de esos soldados leales fueron víctimas de la resistencia popular. Pasará tiempo antes de que se conozcan las proporciones reales de esa carnicería interna, porque los cadáveres eran sacados de los cuarteles en camiones de basura y sepultados en secreto. En definitiva, sólo medio centenar de oficiales de confianza, al frente de tropas depuradas de antemano, se hicieron cargo de la represión.
Numerosos agentes extranjeros tomaron parte en el drama. El bombardeo del palacio de la Moneda, cuya precisión técnica asombró a los expertos, fue hecho por un grupo de acróbatas aéreos norteamericanos que habían entrado con la pantalla de la operación Unitas, para ofrecer un espectáculos de circo volador el próximo 18 de septiembre, día de la independencia nacional. Numerosos policías secretos de los gobiernos vecinos, infiltrados por la frontera de Bolivia, permanecieron escondidos hasta el día del golpe y desataron una persecución encarnizada contra unos 7.000 refugiados políticos de otros países de América Latina. Brasil, patria de los gorilas mayores, se había encargado de ese servicio. Había promovido, dos años antes, el golpe reaccionario en Bolivia que quitó a Chile un respaldo sustancial y facilitó la infiltración de toda clase de recursos para la subversión. Algunos de los empréstitos que han hecho los Estados Unidos al Brasil han sido transferidos en secreto a Bolivia para financiar la subversión en Chile. En 1972, el general William Westmoreland hizo un viaje secreto a La Paz, cuya finalidad no se ha revelado. No parece casual, sin embargo, que poco después de aquella visita sigilosa, se iniciaran movimientos de tropa y material de guerra en la frontera con Chile y esto dio a los militares chilenos una oportunidad más de afianzar su posición interna y de hacer desplazamientos de personal y promociones jerárquicas favorables al golpe inminente. Por fin, el 11 de septiembre, mientras se adelantaba la operación Unitas, se llevó a cabo el plan original de la cena de Washington, con tres años de retraso, pero tal como se había concebido: no como un golpe de cuartel convencional, sino como una devastadora operación de guerra.
Tenía que ser así, porque no se trataba de tumbar a un gobierno, sino de implantar la tenebrosa simiente del Brasil, con sus terribles máquinas de terror, de tortura y de muerte, hasta que no quedara en Chile ningún rastro de las condiciones políticas y sociales que hicieron posible la Unidad Popular. Cuatro meses después del golpe, el balance era atroz: casi 20.000 personas asesinadas; 30.000 prisioneros políticos sometidos a torturas salvajes, 25.000 estudiantes expulsados y más 200.000 obreros licenciados. La etapa más dura, sin embargo; aún no había terminado.
La verdadera muerte de un presidente
A la hora de la batalla fina, con el país a merced de las fuerzas desencadenadas de la subversión, Salvador Allende continuó aferrado a la legalidad. La contradicción más dramática de su vida fue ser al mismo tiempo, enemigo congénito de la violencia y revolucionario apasionado y él creía haberla resuelto con la hipótesis de que las condiciones de Chile permitían una evolución pacífica hacia el socialismo dentro de la legalidad burguesa. La experiencia le enseñó demasiado tarde que no se puede cambiar un sistema desde el gobierno sino desde el poder.
Esa comprobación tardía debió ser la fuerza que lo impulsó a resistir hasta la muerte en los escombros en llamas de una casa que ni siquiera era la suya, una mansión sombría que un arquitecto italiano construyó para fábrica de dinero y terminó convertida en le refugio de un presidente sin poder. Resistió durante seis horas, con una metralleta que le había regalado Fidel Castro y que fue la primera arma de fuego que Salvador Allende disparó jamás. El periodista Augusto Olivares, que resistió a su lado hasta el final, fue herido varias veces y murió desangrándose en la Asistencia Pública.
Hacia las cuatro de la tarde, el general de división Javier Palacios logró llegar al segundo piso, con su ayudante, el capitán Gallardo y un grupo de oficiales. Allí, entre las falsas poltronas Luis XV y los floreros de dragones chinos y los cuadros de Rugendas del salón rojo, Salvador Allende los estaba esperando, estaba en mangas de camisa, sin corbata, y con la ropa sucia de sangre. Tenía la metralleta en la mano. Allende conocía bien al general Palacios. Pocos días antes, le había dicho a Augusto Olivares que aquel era un hombre peligroso que mantenía contactos estrechos con la Embajada de los Estados Unidos. Tan pronto como lo vio aparecer en la escalera, Allende le gritó: "Traidor" y lo hirió en una mano. Allende murió en un intercambio de disparos con esta patrulla. Luego, todos los oficiales, en un rito de casta, dispararon sobre el cuerpo. Por último, un suboficial le destrozó la cara con la culata del fusil. La foto existe: la hizo el fotógrafo Juan Enrique Lira, del periódico El Mercurio, el único a quien se permitió retratar el cadáver. Estaba tan desfigurado, que a la señora Hortensia Allende, su esposa, le mostraron el cuerpo en el ataúd, pero no permitieron que le descubriera la cara.
Había cumplido 64 años en el julio anterior y era un Leo perfecto: tenaz, decidido e imprevisible. Lo que piensa Allende sólo lo sabe Allende, me había dicho uno de sus ministros. Amaba la vida, amaba las flores y los perros y era de una galantería un poco a la antigua, con esquelas perfumadas y encuentros furtivos. Su virtud mayor fue la consecuencia, pero el destino le deparó la rara y trágica grandeza de morir defendiendo a bala el mamarracho anacrónico del derecho burgués, defendiendo una Corte Suprema de Justicia que lo había repudiado y había de legitimar a sus asesinos, defendiendo un Congreso miserable que los había declarado ilegítimo pero que había de sucumbir complacido ante la voluntad de los usurpadores, defendiendo la libertad de los partidos de oposición que habían vendido su alma al fascismo, defendiendo toda la parafernalia apolillada de un sistema de mierda que él se había propuesto aniquilar sin disparar un tiro. El drama ocurrió en Chile, para mal de los chilenos, pero ha de pasar a la historia como algo que nos sucedió sin remedio a todos los hombres de este tiempo y que se quedó en nuestras vidas para siempre.
Gabriel García Márquez
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