viernes, septiembre 28, 2007

Perspectivas para Fujimori.



“…Hubo un tratamiento correcto (para Fujimori) como corresponde a un país civilizado y democrático, el gobierno ha ofrecido y cumplido con dar todas las garantías no solo en relación con la seguridad de un ex mandatario sino que tenga un trato adecuado…”, son las declaraciones de Luis Gonzáles Posada, presidente del Poder Legislativo y vinculado con la CIA (diario La República, 23-09-07).

1-La extradición de Alberto Kenya Fujimori Fujimori a generado un sismo en la política peruana, Latinoamérica y mundial. El fallo de la Corte Suprema de Chile a favor de la extradición del genocida japonés-peruano por delitos de DD.HH. (matanzas de los penales, estudiantes en la Universidad La Cantuta, etc.), y corrupción agravada, responde a la necesidad del sistema jurídico capitalista de darse un oxígeno, especialmente el chileno (por su complicidad con el no sancionado Pinochet), para aparecer como justo y en busca del bien común.

2-El fujimorismo peruano ha sufrido una derrota política. La globalización del fujimorismo (con razón de la candidatura del ex dictador a una curul en Japón para evitar la extradición), anunciada por Carlos Raffo (parlamentario fujimorista), fue una caricatura de perspectiva política, ahora limitada a las fronteras del capitalismo atrasado peruano.

3-Entonces, el movimiento social y de DD.HH. ha obtenido una victoria política. Las movilizaciones por la “democracia” lideradas por Gisela Ortiz (y los familiares de las victimas del terrorismo de Estado), las organizaciones de DD.HH. y la CGTP han jugado un rol destacado. La sangre derramada por los miles de desaparecidos, asesinados, torturados, a sangre fría, esta comenzando a cobrar justicia. No obstante, todavía falta un largo trecho por caminar.

4-Como bien señala el periodista Raúl Wienner, “…en el Perú hay una ideología dominante que define como buena la economía fujimorista y su concepción del orden, lo que se expresa en las grandes líneas de los tres gobiernos posteriores…”. Y esto es correcto.

5-El Estado capitalista peruano (junto con el paraguayo, chileno y colombiano) es uno de los más reaccionarios. A diferencia del Estado reaccionario y débil de Bolivia (que tiene al dictador de derecha García Meza en la cárcel y que nunca tuvo la experiencia traumática de los grupos de “terrorismo individual”), debido a las tradiciones revolucionarias de la clase obrera y campesina (la revolución del 52), el Estado peruano si tuvo como sus “mejores amigos” a Sendero Luminoso (SL) y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA). Sus acciones armadas individuales, aisladas de las masas, en vez de debilitar al Estado, lo fortalecieron, y dieron la justificación política de existencia al fujimorismo hasta la actualidad.

6-Por lo mismo, lo más probable es que el Estado salga en defensa de su agente político más eficaz en imponer el orden de explotación burgués. De esto se valdrá el fujimorismo político y empresarial (de las minas, fábricas, y de los medios de comunicación de las “chichis”) para exigir un “juicio blanco” a su líder (hace siete años atrás, el fujimontesinismo, logro derrotar, a sangre y fuego, al MRTA, cuando esta agrupación tomo la embajada del Japón exigiendo la libertad de sus presos políticos). Esta será la gran muralla que deberán romper los movimientos sociales y de izquierda para exigir la cadena perpetua contra este criminal político del capitalismo peruano e internacional.

5-Por otro lado, es verdad que algunos sectores oficialistas saludan la extradición. Pero no todo lo que brilla es oro. El aprismo burocrático y genocida se encuentra en un dilema. O deslinda con el fujimorismo y exige una drástica sanción para el delincuente Fujimori o consolida su alianza política.

6-El primer caso es muy difícil de avizorar. Un deslinde político-moral con el fujimorismo es como pedirle peras al olmo. El fujimorismo es como un clon político del aprismo. Ambos están unidos por mil tentáculos. Robos millonarios, la misma línea política neoliberal, narcotráfico, grupos paramilitares, genocidio, etc.

7-Una “guerra” del aprismo contra el fujimorismo podría generar una oposición parlamentaria más fuerte contra García. Pero también sería el único camino para que la administración pro yanqui de García tenga un poco más de oxígeno frente a la nueva oleada de protestas sociales que se avecinan exigiendo que el mandatario aprista cumpla con sus promesas.

8-De darse el segundo caso, esta sería unas bodas de sangre. No seria una alianza en línea recta. Tendría sus tropezones y reyertas en las esferas del poder. El fujimorismo querrá no solo un “juicio a su estilo” (ya están exigiendo que se le trate como ex presidente), sino que exigirán que “fujirata” no se presente en un careo con Vladimiro Montesinos (Mientras que los fujimoristas acusan a este de ser el responsable de las matanzas, Montesinos a declarado que Fujimori sabia de las matanzas y actos de corrupción). Del mismo modo, solicitaran la libertad de su líder lo más pronto posible para reintentar las presidenciales del 2011. Pero García no podrá hacer tan evidente el pacto de sangre con su ahijado Fujimori.

9-Si el “padrino” García sale en defensa del ex dictador, su caída en las encuestas será más dramática y estrepitosa. Las masas trabajadoras peruanas todavía tienen muy fresco en la memoria lo que significó la dictadura fujimontesinista en términos de DD.HH., derechos laborales, sociales y políticos.

10-Así las cosas, la agenda política peruana estará marcada por Fujimori y sus geishas. La pandilla de “Fujirata” amenazará con hablar demasiado sobre sus socios y los pactos debajo de la mesa. “Fujirata” puede amenazar con hacer públicos los vladivideos que los tiene bien guardados previendo una situación como esta. Y que podrían implicar a muchas personalidades empresariales y políticas que hasta ahora pasaban “piola”.

11-Como bien dice Wienner, “…nos encontramos en una nueva situación…”. Una situación donde Fujimori se convierte en el centro de la escena política nacional y las fuerzas de derecha mas reaccionarias exigirán un “trato justo” al genocida que los ha enriquecido durante la década de los 90s hasta nuestros días, mediante los contratos de estabilidad jurídica neoliberal (impuesto con sangre obrera, campesina y estudiantil). La burguesía cerrara filas en defensa de “Fujirata”.

11-Pero de lo que no se dan cuenta los “envalentonados” fujimoristas (que salen desesperados a responder por Internet, y en las calles, con unas cuantas centenas de incondicionales inmorales), es que a diferencia de Chile o Paraguay, donde el régimen político se mantiene intacto (mediante una transición ordenada); en Perú, el levantamiento de masas del 2000, generó una nueva etapa en la lucha de clases, que esta marcada por una transición caótica y explosiva, con la intervención de las masas, y que pone en crisis el orden político burgués y sus partidos políticos tradicionales.

12-Los outsiders de la política como el Fujimontesinismo, Toledismo, Castañeda Lossio, etc. no son más que una expresión subjetiva de la pérdida de hegemonía política de la derecha tradicional. Alan García solo pudo ganar las elecciones generales del 2005 gracias a su fraseología izquierdista y las indecisiones de Ollanta Humala. Pero aun ahora, el APRA, ha visto mermado su protagonismo política nacional perdiendo las elecciones regionales y municipales (incluso en su bastión histórico como Trujillo).

13-La irrupción de las masas a la vida política nacional en el 2000, boicoteando las mesas de negociación de la OEA (auspiciada por las burocracias de derecha e izquierda), puso la correlación de fuerzas a favor del pueblo obrero, campesino y originario, y aperturò una etapa que todavía no se cierra. Las sucesivas semiinsurrecciones (como el Arequipazo), y las explosiones sociales posteriores como el Andahuaylazo, hasta las Jornadas de lucha de Julio del 2007 (con epicentro en el 11-J), son una expresión objetiva de la radicalidad del pueblo trabajador.

14-La fuerza, organización y movilización democrática de cientos de miles de trabajadores pobres, subordinando a las FF.AA. en Juliaca, Apurìmac, Cusco, etc. muestran claramente un norte radical que esta alimentado por el proceso revolucionario que vive nuestra Latinoamérica, y que tiene a la revolución bolivariana como una influencia imparable.

15-En este marco político, la extradición de Fujimori al Perú, se convierte en un dolor de cabeza para la administración García. Fujimori es una papa caliente. En vez de traer estabilidad social, traerá más inestabilidad al debilitado régimen político burgués.

16-Es necesario, por tanto, un frente único de la izquierda y los nacionalistas; que asuma un programa correcto (no al pago de la deuda externa, no al TLC, defensa de los derechos laborales, nacionalización de las empresas privatizadas, minas, fabricas textiles, banca, bajo control de los trabajadores), que practique métodos de organización-lucha realmente democráticos (no acciones heroicas aisladas del pueblo); y que elabore tácticas, estrategias y perspectivas que empalmen con los movimientos sociales y sindicales, y así poder darle un norte realmente revolucionario y socialista.

17-¡Esta es la única manera de evitar el fortalecimiento del debilitado fujimorismo genocida, degenerado y neoliberal!

FIS-Perú Militante

La tragedia de Myanmar.



Las últimas noticias procedentes de Myanmar (Antigua Birmania) son que los soldados han disparado gas lacrimógeno contra la multitud de manifestantes. Ayer, otras noticias decían que al menos un manifestante había muerto y otros estaban seriamente heridos. Las fuerzas de seguridad han asaltado varios monasterios porque se han convertido en el centro de atención del actual malestar.
El régimen intenta contener a las masas con la fuerza bruta. En 1988, según todas las noticias disponibles, unas 3.000 personas fueron asesinadas en las protestas de masas. Por lo tanto, no puede haber ninguna duda de la brutalidad de este régimen ni de la intensidad que pueda alcanzar en sus intentos de contener la marea de protesta.
Lo que está aún por ver es si la actual correlación de fuerzas permite que esta situación se repita a la misma escala que antes. Desde 1988 han cambiado muchas cosas, en el pasado, el régimen se había basado en el modelo del estalinismo chino, pero la Unión Soviética desapareció y China ha tomado el camino del capitalismo, pero algo más importante ha cambiado dentro de la propia Birmania, y es precisamente el empeoramiento de las condiciones económicas y sociales.

La hipocresía del imperialismo

Después de las protestas de masas y de la amenaza de represión brutal por parte del régimen, George W. Bush y Gordon Brown, como era de esperar, han hecho sonar los tambores de la "democracia" y los "derechos humanos". A principios de esta semana el presidente Bush anunció nuevas sanciones norteamericanas a Myanmar, atacó al régimen militar por imponer un "reinado de terror que dura 19 años", negando cualquier libertad básica, discurso, reunión y culto.
En su reciente discurso ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York, dijo que los "estadounidenses están escandalizados por la situación en Birmania". La Unión Europea también ha añadido su voz a la protesta, el primer ministro británico Gordon Brown declaró: "Todo el mundo ahora observa a Birmania y su régimen, ilegítimo y represivo, debería saber que todo el mundo lo tendrá en cuenta. La época de la impunidad en el cumplimiento e ignorancia de los derechos humanos ha terminado". Los medios de comunicación occidentales publican un artículo tras otro sobre la ausencia de democracia en Birmania.
Gordon Brown, también ha defendido en el Consejo de Seguridad de la ONU una reunión para discutir la crisis, sin duda con la propuesta de que la UNU de pasos para resolver la crisis. Ha pedido que la ONU mande a un enviado a Myanmar.
Este llamamiento a la ONU es un intento de confundir las cosas y presentar a la "opinión pública" mundial la idea de que la ONU es un árbitro independiente que puede resolver este tipo de conflictos. Hemos repetido en muchas ocasiones que la ONU no puede jugar un papel independiente. No puede garantizar la paz ni solucionar conflictos importantes. La ONU sólo puede expresar los intereses de las grandes potencias, si éstas llegan a un acuerdo sobre una cuestión, entonces la ONU puede ser utilizado como una cobertura para demostrar "imparcialidad". Donde las potencias imperialistas no llegan a un acuerdo entonces la ONU es inútil, lo vimos con claridad en el caso de la guerra de Iraq y como la potencia más fuerte es la que decide. En el caso de Myanmar, si la ONU consigue hacer algo, simplemente será poner un sello sobre las decisiones adoptadas por las grandes potencial.

Un régimen brutal

Nadie puede tener alguna duda sobre la naturaleza brutal del régimen de Myanmar. Se trata de uno de los más brutales y corruptos del mundo, las masas tienen muchas razones para protestar. Sus condiciones de vida se han hundido a partir de un nivel ya muy bajo. Pero Bush y Brown no tienen capacidad para sentirse avergonzados o apenados, ni hacer declaraciones que expresen su indignación. Al mismo tiempo que desencadenan unas condiciones espantosas sobre la población de Iraq y Afganistán, mientras continúan apoyando a un golpe militar tras otro, de repente descubren un amor por la democracia en Myanmar.
Los verdaderos socialistas defienden el derecho de las masas de Myanmar a decidir s destino, a eliminar este régimen opresivo y sustituirlo por un gobierno que defienda sus intereses reales. Pero no lo van a conseguir de EEUU o Gran Bretaña, ni de la UE u otra potencia imperialista. La actual "oposición" tampoco cumplirá los deseos de la población. Simplemente explota el genuino descontento de las masas para, sobre sus espaldas, llegar al poder. No son los representantes de las masas.
Lo que tenemos es una lucha por esferas de influencia, particularmente entre EEUU y China. India también tiene una apuesta importante y compite con China para conseguir el control de las materias primas, en lo que Myanmar es rico. Como en Ucrania, Georgia y en otras muchas situaciones similares, EEUU ha maniobrado para conseguir poner en el poder a sus títeres, y el caso de Myanmar no es diferente. EEUU quiere marginar a China e imponer un régimen "democrático" que aplique las políticas del Banco Mundial y el FMI, es decir, la política dictada por el imperialismo que incluiría la extensión de las privatizaciones, los recortes del gasto social y un ataque general al ya miserable nivel de vida de las masas. Para comprenderlo sólo hace falta mirar lo que ha ocurrido en Ucrania después de la llamada "revolución naranja".
Por esa razón debemos hacer una distinción entre las genuinas aspiraciones de la población y los objetivos y pretensiones de la "oposición" apoyada por Occidente. Para conseguirlo necesitamos desenmarañar lo que ha ocurrido en Myanmar durante las décadas pasadas.

Antecedentes históricos

El régimen actual tiene sus orígenes en los acontecimientos ocurridos en 1962, cuando Ne Win dio un golpe de estado y siguió el modelo de la China maoísta, nacionalizó toda la tierra, la industria y el comercio, y creó un régimen totalitario de un solo partido. Incluso adoptó el título de "presidente". Se eliminó el capitalismo y se estableció la economía planificada. Que esto fuera posible sólo era un reflejo de la incapacidad de la entonces burguesía birmana para desarrollar la economía del país. También demuestra el papel del imperialismo británico en el pasado, cuando Birmania era su colonia. Tardaron 62 años en conquistar todo el país, entre 1824 y 1886, y después lo controlaron hasta 1948. Durante todo ese período no consiguieron desarrollar el país de forma significativa.
Incluso después de la independencia formal, siguió totalmente dominado por el imperialismo. En esas condiciones Ted Grant analizaba en 1964 los acontecimientos en Birmania y explicaba el proceso:
"Es la incapacidad de la burguesía, semi-burguesía, clases medias superiores, terratenientes y pequeña burguesía a la hora de resolver estas tareas lo que plantea el problema de la revolución permanente de una forma distorsionada. Si en las zonas coloniales del mundo hubieran existido partidos y tendencias marxistas fuertes, el problema se habría planteado de una forma completamente diferente. Se habría planteado desde una perspectiva internacionalista. Incluso más que en los países industrialmente desarrollados de occidente, el socialismo en un solo país o, se podría añadir, en una serie de países atrasados, es una quimera imposible. Sin embargo, las tareas del desarrollo de estos países se plantean de una forma imperiosa. Con la correlación mundial de fuerzas, con el retraso de la revolución en occidente, con la ausencia de partidos marxistas y con las clases sociales en estos países, es inevitable un fenómeno nuevo y peculiar.
"Con la poderosa revolución china en sus fronteras, los acontecimientos en Birmania, por ejemplo, han adoptado una forma peculiar. Desde el final de la guerra la sociedad birmana ha estado desorganizada. Las minorías nacionales han luchado constantemente por la autodeterminación y por la autonomía nacional en sus propios estados (Kachnis, Shans, etc.) y al mismo tiempo las diferentes fracciones del partido estalinista han llevado a cabo una terrible guerra de guerrillas. Un gobierno ha sucedido a otro, pero todos han sido incapaces de poner su sello en la sociedad. Como le ocurrió a la burguesía china antes, han sido incapaces de unificar la sociedad, dar cohesión social, satisfacer la sed de tierra de los campesinos o romper el poder económico del imperialismo. Un síntoma importante de los nuevos procesos que se darán en estos países atrasados es que todas las fracciones en Birmania se autodenominen ‘socialistas". El imperialismo dominaba la economía gracias a que poseía una gran parte de la industria y las principales fuerzas económicas como son las plantaciones de teca, el petróleo y el transporte.
"Con el ejemplo chino en su frontera, cada vez era más evidente para las capas superiores de la pequeña burguesía que por el camino de la sociedad burguesa no había salida para Birmania. Como en China, en las décadas anteriores a la revolución la burguesía fue incapaz de llevar hasta el final la guerra de guerrillas y asegurar el desarrollo de una sociedad estable, la inauguración de la industrialización y la creación de un estado moderno.
"Cada uno de los gobiernos sólo intentó débilmente desarrollar la economía. La debilidad del imperialismo, la correlación de fuerzas nacional e internacional, llevó a una situación donde la casta de oficiales se planteó el problema de encontrar cierta estabilidad dentro de la sociedad. En todos estos países el desarrollo de la revolución burguesa ¾ un estado democrático burgués y un proceso hacia una democracia burguesa moderna ¾ , teniendo en cuenta las relaciones de clase existentes, las fuerzas nacionales y la presión de la economía mundial, es imposible durante un largo período de tiempo.
"Consecuentemente, en Birmania era inevitable alguna forma de bonapartismo, alguna clase de estado policiaco-militar. La casta de oficiales se veía a sí misma en el papel de único estrato social que podría ‘salvar" a la sociedad de la desintegración y el colapso, ya que la débil burguesía obviamente no ofrecía ninguna solución. Por consiguiente, la casta de oficiales que había participado en una de las fracciones ‘socialistas" decidió que la única forma de avanzar era siguiendo el modelo de la China ‘socialista", el llamado ‘modelo birmano hacia el socialismo". Rápidamente han emprendido un camino familiar, un estado totalitario de un solo partido y la nacionalización de las propiedades extranjeras, incluido el petróleo, la teca, el transporte, etc. Han comenzado la expropiación de la burguesía indígena. Incluso amenazan con la nacionalización de los pequeños comercios. Se han basado en los campesinos y en la clase obrera. Pero no tienen un modelo de socialismo científico, todo lo contrario, su programa es el del ‘socialismo birmano y budista"". (Ted Grant. La revolución colonial y la disputa chino-soviética. Agosto 1964)
Birmania nunca fue "socialista" como dicen los medios de comunicación de la burguesía, era una horrible caricatura de socialismo, los medios de producción fueron expropiados pero el poder no estaba en manos de los trabajadores y los campesinos. El poder estaba en manos de una elite militar burocrática.
Deberíamos añadir que el régimen que llegó al poder, tenía una idea particularmente distorsionada de cómo se debería desarrollar la economía. No sólo nacionalizó los altos mandos de la economía, sino también la pequeña parcela de tierra o pequeño negocio. Los efectos de estas medidas lejos de ayudar a desarrollar la economía, en realidad contribuyeron a sofocar el desarrollo. EL régimen llegó incluso a cerrar las salas de baile, eliminar el turismo y expulsar a los extranjeros. Se convirtió en uno de los regímenes más autárquicos jamás visto, en muchos sentidos similar al régimen norcoreano.
Aunque se desarrolló algo la economía, las restricciones burocráticas finalmente ahogaron a la economía, particularmente la agricultura. Birmania era el mayor exportador mundial de arroz, pero a mediados de los años setenta apenas producía suficiente comida para alimentar a su propia población. El ingreso per cápita también cayó, de 670 dólares en 1960 a 200 dólares en 1989. La casta burocrática militar rápidamente se convirtió en un freno absoluto para el desarrollo de las fuerzas productivas. El que era un país potencialmente rico se convirtió en uno de los más pobres del mundo.
En los años ochenta la situación se deterioró más. En 1987 el régimen anunció que los billetes de banco ya no eran una moneda válida, esta medida destruyó los ahorros de la población y llevó directamente a la insurrección de 1988 que fue ahogada en sangre. En el mismo año, el viejo dictador retirado Ne Win y un grupo de generales tomaron el poder, apartando a codazos a la anterior fracción que tenía el control del Estado. Este nuevo régimen en 1989 cambió el nombre del país a Myanmar, abandonó el nombre anterior de: República Socialista de la Unión de Birmania, convocó elecciones libres en 1990, la Liga Nacional por la Democracia (NLD) de Aung San Suu Kyi"s consiguió una victoria arrolladora: el 80 por ciento de la población.
Las indicaciones son que, en la línea de lo que está ocurriendo en China, los jefes del ejército presionan al régimen para que abra la economía, pero no pueden soportar la idea de perder su control sobre ella, sus privilegios se basan en este control. No están en contra de la "liberalización", es decir, privatización y desmantelamiento de la vieja economía planificada propiedad del estado, pero sí quieren garantizar que mantienen el control y se convierten en los propietarios directos de los medios de producción. En este sentido, su modelo sigue al de China, un país donde el viejo aparato del estado sigue intacto pero la base económica del país gira hacia el capitalismo.
De esta manera, al mismo tiempo que se negaron a reconocer los resultados de las elecciones de 1990, dieron pasos a principios de los años noventa para abrir la economía y permitir cierto desarrollo del mercado, pero los imperialistas no tenían suficiente. ¡El régimen se detuvo a medio camino! Esa es la verdadera preocupación del imperialismo, no la ausencia de "democracia". Después de todo, tienen muy buenos negocios con China, donde un régimen totalitario de partido único aún está en el poder. La razón de su defensa de la "democracia" es que ven un régimen democrático burgués como algo más flexible y más fácil de presionar para que aplique su política económica.

Economía subdesarrollada

La realidad es que la economía de Myanmar sigue estando muy subdesarrollada. Después de la represión de 1988 y que los militares se negaran a aceptar los resultados de las elecciones de 1990, la mayor parte de la ayuda e inversión extranjera se agotó. En 2003, la presión económica extranjera se intensificó después de que el régimen atacara a un convoy de Aung San Suu Kyi, EEUU impuso nuevas sanciones que asfixiaron aún más a la economía.
Las estadísticas económicas de Myanmar no son fáciles de conseguir. Desde 1997, los generales no han hecho público un presupuesto formal, las cifras que dan no son de confianza. En el mismo período, las cifras de sanidad, educación, etc., son muy escasas. Pero según algunas estimaciones: "se cree que la junta militar gasta más del 40 por ciento de su presupuesto en armas y defensa", en cambio, gasta menos del 1 por ciento del PIB en sanidad y educación juntos.
Las estadísticas disponibles revelan el terrible sufrimiento de la población de Myanmar y también el bajo nivel de desarrollo de la economía. De una población cercana a los 50 millones, la fuerza laboral es de aproximadamente 29 millones, pero el 70 por ciento trabaja en la agricultura. Este sector supone el 50 por ciento del PIB, mientras que la industria sólo representa el 15 por ciento, se calcula que el desempleo supera el 10 por ciento. El PIB per cápita anual en 2006 era de 1.800 dólares.
Sin embargo, estos datos ocultan la distribución real de la riqueza. El 10 por ciento más pobre de la población consume sólo el 2,8 por ciento de la riqueza nacional, mientras que el 10 por ciento más ricos tiene el 32,4 por ciento (datos de 1998). Esta situación ha empeorado por que la inflación se disparó y superó el 20 por ciento. Eso explica por qué el 25 por ciento de la población vive por debajo del nivel de pobreza. Existe un riesgo muy elevado de enfermedad, sobre todo diarrea, hepatitis, fiebre tifoidea, dengue y malaria. El VIH se extiende, la esperanza de vida hasta hace unos años era de 62, pero ahora se calcula que estaría por debajo de los 50 años. Esta es una prueba del declive general de la infraestructura en estos últimos años.
En medio de esta decadencia económica u social general, la cuestión nacional se ha exacerbado aún más. La mayoría de la población es birmana (aproximadamente un 68 por ciento), pero el resto está formada por minorías étnicas: shans, karenni, rakhine, china, india, mons y otros grupos más pequeños. Hay conflictos, principalmente en las fronteras orientales y ofensivas del gobierno que han provocado un gran número de refugiados y desplazados, sobre todo, karenni, san, tavoyan y mon.
El grado de colapso de la economía y de la infraestructura general se puede ver en el hecho de que el tráfico de personas se convertido en la principal exportaciones del país, con hombres, mujeres y niños llevados al Este y Sudeste de Asia para la explotación sexual, el servicio doméstico y el trabajo forzoso. Muchos de los emigrantes de Myanmar terminan como esclavos laborales y las mujeres obligadas a ejercer la prostitución. Aunque el país es rico en materias primas, se ha convertido en el segundo productor mundial de opio. Esta situación es una absoluta condena de estos oficiales del ejército corruptos que están ocupados en acumular riqueza personal mientras millones sufren una abyecta pobreza.

Movimiento de masas

En esta situación ya desesperada, el régimen anunció en agosto medidas económicas severas, de repente retiró los subsidios al combustible. El 15 de agosto, sin aviso previo, el gobierno anunció que los precios del combustible subirían un 500 por ciento.
El precio del gas se multiplicó por cinto, el petróleo y el diesel se doblaron, el precio del autobús también dobló. El régimen adoptó medidas desesperadas para reducir el déficit estatal. Todo llegó de golpe sobre una población ya empobrecida, sólo hacía falta la chispa necesaria y los generales la proporcionaron con sus medidas económicas draconianas.
Estas medidas desencadenaron un movimiento que ha llevado a esta situación. El 19 de agosto unos 400 "activistas pro-democracia" organizaron una manifestación en Rangún contra el aumento de los precios. El régimen reaccionó como siempre, arrestó a 150 manifestantes. A principios de septiembre, el movimiento, con amplia participación de los monjes budistas, fue ganando fuerza con los días.
Los jóvenes monjes budistas llenaron el vacío y se convirtieron en el punto de atención del movimiento de masas, pero no tienen una expresión política propia. El 22 de septiembre, se manifestaron ante la casa de la líder de la oposición: Aung San Suu Kyi, lleva allí años bajo arresto domiciliario. El 24 de septiembre, 100.000 personas salieron a las calles de Rangún.

Divisiones dentro del régimen

En el momento de escribir este artículo, llegan noticias de nuevas medidas represivas con detenciones de masas y disparos. Sin embargo, también llegan noticias de que el régimen está dividido sobre la forma de proceder. Podrían optar por el escenario de 1988, pero a largo plazo para ellos no resolvería nada. En realidad, un intento similar podría desatar un movimiento aún mayor que podrían derribar al régimen y dejar en su lugar un enorme vacío de poder. Eso sería visto como una situación muy peligrosa tanto para el régimen como para la oposición burguesa.
Eso explica por qué algunos oficiales se inclinan más por iniciar un diálogo con Aung San Suu Kyi. Ella tiene autoridad moral para controlar a las masas, pero para conseguirlo, tendría que demostrar que puede conseguir algunas conquistas, eso significaría que el régimen debería iniciar algún tipo de transición hacia la "democracia". También tendría que combinarlo con algunas medidas económicas que alivien algo la presión sobre las masas.
Aquí los chinos pueden jugar un papel importante. Ellos tienen grandes inversiones en Birmania y no quieren ponerlas en riesgo. Según The FInancial Times (25/9/07): "En privado, en conversaciones con EEUU, y en público estas últimas semanas, aunque menos explícitamente, China ha pedido a Birmania que la premio Nobel en la actualidad detenida, Aung San Suu Kyi, reconozca directamente su mandato democrático.
"En septiembre, Tang Jiaxuan, anterior ministro de exteriores que fue utilizado como enviado por Pekín, señaló a los dirigentes birmanos que ‘China espera con entusiasmo que Birmania inicie el proceso democrático apropiado para el país.
"Xinhua, la agencia de noticias oficial, añadió que China, ‘como vecino amigo, espera con sinceridad que Birmania restaure la estabilidad interna lo más pronto posible, manejando adecuadamente todas las cuestiones y promueva activamente la reconciliación nacional".
"China teme que cualquier represión violenta sobre manifestantes pacíficos por parte de la junta, afecte negativamente a Pekín y se entienda como su voluntad a apoyar regímenes dictatoriales.
"China ha invertido mucho en los gaseoductos birmanos, a menudo en competencia con la India. También está construyendo un puerto en Kyauk Phyu, en Birmania, que estará conectado por una autopista de 1.950 kilómetros con Kynming, la capital de la provincia china de Yunnan".
El régimen chino es un factor importante en la situación, como se puede ver en estas citas. El hecho de que aproximadamente el 35 por ciento de las importaciones birmanas procedan de China, destaca la influencia que China puede tener sobre el régimen.
Si esto basta para cambiar la actitud de los generales lo veremos muy pronto. Una cosa sí está clara: los días del régimen están contados. Tarde o temprano caerá. Lo trágico de la situación es que las masas trabajadoras no tienen una alternativa real. Los trabajadores no tienen una voz independiente. Los fracasos del viejo régimen estalinista son utilizados por los medios de comunicación para desacreditar la idea del socialismo. Esta situación deja un enorme vacío que alguien debe llenar.

La naturaleza de la oposición

Como hemos visto, la dirección llegó al principio de los jóvenes monjes budistas, alrededor del movimiento de masas que se ha desarrollado, pero tampoco tienen voz política propia. Ante esta situación, ellos miran a Aung San Suu Kyi y a la Liga Nacional por la Democracia. Esta mujer, gracias a los años de arresto domiciliario ha acumulado una autoridad moral que la permite presentarse como "líder" del movimiento de masas.
Como ya hemos subrayado, ni ella ni su partido son los promotores de este movimiento. Este movimiento es una reacción a las terribles condiciones en las que viven las masas, sin embargo, aunque ella no ha promovido el movimiento, la más probable es que sea su principal beneficiaria.
Aung San Suu Kyi es la hija de uno de los "héroes de la independencia" de Birmania y se ha convertido en "el símbolo vivo de las aspiraciones birmanas de una vida mejor", como la describe The Financial Times. Sin embargo, algunos "hechos" históricos nos pueden ayudar a arrojar luz sobre los antecedentes de esta mujer. Su padre realmente colaboró con los japoneses contra los británicos durante la Segunda Guerra Mundial, y contó con la ayuda de Ne Win, el hombre que encabezó el golpe de estado de 1962. Cuando los japoneses se retiraron, estos dos "héroes" cambiaron de bando y se unieron a los británicos. Ese es el "antiimperialismo" de estos dos caballeros. Muchos años después, vemos a la hija de Aung San, Suu Kyi, utilizada como un instrumento de la política imperialista, en esta ocasión el imperialismo norteamericano.
El cinismo del imperialismo y sus estrategas a sueldo, se puede ver en el siguiente análisis publicado hace poco por The Financial Times:
"Kyaw Yin Hlaing, un profesor de política de la Universidad de Hong Kong, dice que algunas concesiones, incluidas medidas para aliviar las condiciones de vida cotidianas, podrían reducir el impulso de las manifestaciones. ‘La gente pide cambios", señala él. ‘La manera más fácil de tranquilizar la situación es hacer algo que les haga sentir que se han producido algunos cambios y que en el futuro habrá más".
"Medidas económicas limitadas sin la promesa de un cambio político fundamental puede que no basten para acabar con las protestas, dado el calado de la furia popular. Y ‘obtener un acuerdo pacífico negociado que permita un avance política, requiere un líder fuerte por ambas partes, que esté dispuesto al compromiso y que pueda controlar sus componentes", estas son las palabras de un diplomático en Bangkok y durante mucho tiempo observador en Birmania". (The Financial Times. 25/9/07).
Así que todo lo necesario es "ver" qué se puede hacer y quién controla a sus "componentes". Nada de un cambio real, ni de una mejora genuina de los problemas de las masas. Estas palabras no deben sorprendernos. La elite militar quiere mantener el poder por temor a perder sus privilegios. Quieren el capitalismo para sí mismos y así seguir como la elite de la sociedad. La oposición quiere un capitalismo en la línea de los intereses del imperialismo. Sobre esta base, ambas partes van en contra de los verdaderos intereses de las masas explotadas.

Perspectiva socialista

En 1988, el movimiento de masas habría podido derribar al régimen si hubiese tenido una dirección correcta, con una perspectiva socialista y verdaderamente revolucionaria. La solución no era sembrar ilusiones en el "mercado", sino arrebatar el poder al ejército y sustituirlo por un genuino poder obrero y campesino. Esta medida no implicaba la privatización, sino la economía planificada y estatal bajo el control democrático de los trabajadores y campesinos, a través de organismos elegidos democráticamente.
Como no existía tal dirección, entonces Aung San Suu Kyi y su parte han conseguido la autoridad y ahora pueden llenar el vacío. Esto significa que las masas de Myanmar tendrán que pagar un precio elevado. Si el movimiento finalmente es ahogado por la casta militar corrupta que está en el poder, será sobre la espalda de este movimiento como llegará al poder la oposición burguesa. Entonces acelerará las privatizaciones y abrirá la economía al mercado mundial. Los recursos del país ya son saqueados por las potencias extranjeras, en particular China. Este saqueo se multiplicará por mil y las masas de Myanmar no vivirán mejor.
En cierta etapa, las masas comprenderán la retórica vacía de la oposición Aung San Suu Kyi y la Liga Nacional por la Democracia perderán su brillo. En estas condiciones, una verdadera alternativa socialista podría ganar el oído de las masas, la tarea es construir esa alternativa.
Esta tarea se puede ver facilitada por los acontecimientos de los países que le rodean, sobre todo India y China, donde existe una clase obrera poderosa. Debido al extremo subdesarrollo de Myanmar, la solución de la crisis actual no reside sólo dentro de sus fronteras. Incluso un régimen socialista sano, con una verdadera democracia obrera sufriría una presión internacional inmensa. Si la democracia obrera que existía al principio en la Unión Soviética no superó el aislamiento de la revolución, cómo se puede esperar que Myanmar tenga mejor suerte.
La solución a la crisis actual está en la lucha por una Federación Socialista de Asia, dentro de la cual, los trabajadores y los campesinos de Myanmar encontrarían su papel. Los marxistas tenemos el deber de decir a las masas la verdad, no podemos caer en la trampa de crear ilusiones en la oposición que hoy existe en el país. Reconocemos la inmensa voluntad revolucionaria de las masas, apoyamos sus aspiraciones, pero también debemos decirle que sólo pueden basarse en sus propias fuerzas, tomar el poder y unirse a los trabajadores de la región para poder encontrar una solución duradera.

Fred Weston

Juridicidad y revolución....enlazadas en la fundación y consolidación de la nación cubana

Escogimos este lugar para la presentación de este número de Honda dedicado a la tradición jurídica de la nación cubana por lo que representa como símbolo de la podredumbre de aquel sistema legislativo de la república neocolonial y también como escenario que fue de las luchas que las fuerzas políticas progresistas llevaron a cabo aquí para defender los derechos de la población explotada y la aspiración a un patria con independencia y soberanía. Aquí sesionó, como se sabe, la Asamblea Constituyente que redactó la Constitución de 1940 y desde sus escaños en este bello recinto figuras como Blas Roca, Juan Marinello, Salvador García Agüero, Eduardo Chibás entre otros contribuyeron a darle a ese texto constitucional el carácter progresista y avanzado para su tiempo que aquella constitución tuvo. Este es el primer paso hacia la hacia la utilización futura de esa local como sede del Taller Ciencia y Conciencia que organizarán la Oficina del Programa Martiano y la Sociedad Cultural José Martí con el auspicio del Polo de Humanidades. El esquema esencial del dicho Taller Martiano sería el siguiente:
Al estudiar temas de la historia jurídica cubana con visión actual y partiendo de la formación científica y filosófica que hemos recibido del materialismo histórico, se revela con fuerza que en torno de la ética y el cumplimiento de los principios más elementales de carácter jurídico giran hoy los más graves y acuciantes problemas de la contemporaneidad. la potencia hegemónica está violentando las más elementales normas jurídicas que habían proclamado como fundamento a la llamada civilización occidental y amenaza con arrastrarnos a una crisis que puede poner fin a la vida sobre el planeta. En medio de estas complejas circunstancias internacionales se va poniendo de manifiesto cada vez más la importancia práctica del derecho y la juridicidad. El tema de la lucha contra el terrorismo constituye un claro ejemplo de esta afirmación.
Hay antecedentes muy interesantes en la historia de Cuba que los revolucionarios de hoy debemos conocer y repasar.
Comencemos por la Asamblea de Guaímaro, que concluyó con la aprobación de la Constitución y la proclamación de la República con sus autoridades elegidas.
La revolución iniciada el 10 de octubre de 1868 por Carlos Manuel de Céspedes se planteó desde un inicio el tema de la abolición de la esclavitud y seis meses más tarde la primera constitución de la nación cubana proclamó la libertad del hombre de manera radical, convirtiendo a todos los habitantes de la naciente república, incluyendo desde luego a los antiguos esclavos, en hombres enteramente libres. Aquella primera Constitución cubana expresó los niveles más altos de la cultura jurídica, política y social de la nación entonces emergente. En cuanto a esta disciplina, se revelaron las más altas escalas de la llamada cultura occidental.
Resulta verdaderamente notable que aquellos patriotas se propusieran dotar a la República recién constituida en los campos de batalla de un marco jurídico con Poder Legislativo, Ejecutivo y Judicial organizados en las regiones insurrectas, la solución más democrática y moderna que los patriotas cubanos pudieron concebir para dirigir la lucha por alcanzar la independencia. Recordamos, de manera especial, al Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, y al General Ignacio Agramonte, juristas ambos, que fueron fundadores de esta tradición y sus símbolos más altos en los tiempos que emergió la nación y nació el derecho en Cuba. Son ellos propiamente los padres del derecho, y lo fueron al alzarse en armas y proclamar, con fórmulas jurídicas, la independencia nacional y la libertad de todos los cubanos y, por consiguiente, la abolición de la esclavitud. El 10 de abril de 1869 es pues el verdadero día de nacimiento de la República de Cuba. Fidel, al referirse a lo ocurrido en Guaímaro señaló que allí tuvo lugar: “...aquel esfuerzo de constituir una República en plena manigua, aquel esfuerzo por dotar a la República en plena guerra de sus instituciones y sus leyes.”
Los cubanos estamos en el deber de estudiar la historia de nuestra República en Armas, cargada de dramáticas situaciones, y extraer lecciones de sus glorias y también de sus debilidades, y hacerlo con amor hacia los padres fundadores.
Desde aquel tiempo, el tema del derecho ha sido un componente fundamental de las luchas políticas y revolucionarias cubanas orientadas desde el principio a garantizar la independencia nacional y la defensa de los intereses de los pobres y explotados. Los decretos de abolición de la esclavitud constituyeron el primer eslabón de una cadena de ideas jurídicas encaminadas hacia la justicia en su acepción cabal, es decir, universal, y fundamentada en sólidos principios morales. Asimismo, en nuestra tradición jurídica ha estado presente la necesidad de la unidad del país frente a sus poderosos enemigos.
La Protesta de Baraguá, protagonizada por Antonio Maceo, frente a la claudicación de una parte de las fuerzas cubanas que firmaron la paz sin independencia con España, estableció de forma muy sencilla, las bases jurídicas que establecían un gobierno provisional y la forma de conducir las acciones de nuestro Ejército Mambí; la guerra necesaria organizada y convocada por Martí, confirmó la aspiración a la total independencia de Cuba de España y de Estados Unidos, a la igualdad social y a la integración de todos los componentes culturales y étnicos de la nacionalidad. Esos principios se manifestaron en las Constituciones aprobadas en Jimaguayú y La Yaya, estableciendo las bases de la República en armas nuevamente constituida en los territorios de Cuba libre y dando expresión y continuidad jurídica a la lucha por la independencia. Ello presuponía el Partido Revolucionario Cubano, organización política que era el alma de la Revolución, y un gobierno democrático al que se subordinaba el Ejército Libertador.
El dramático desenlace de la guerra provocado por la intervención militar del imperio yanqui fue la causa fundamental de que se frustrara el ideal de independencia radical de la nación cubana. La Asamblea Constituyente, elegida bajo la ocupación yanqui, redactó el texto de la Constitución de 1901 que recogía los principios esenciales de la tradición jurídica independentista pero como se sabe a ese texto le fue impuesto como apéndice constitucional la Enmienda Platt. Solo la presión brutal de los interventores yanquis permitió la incorporación de ese texto que daba a Estados Unidos el derecho a intervenir en Cuba y se le concedían porciones del suelo patrio para la ubicación de estaciones navales y carboneras que dieron lugar más tarde a la Base Naval de Guantánamo. Asimismo, se segregó de la soberanía de la nación a la Isla de Pinos, hoy Isla de la Juventud, y se dispuso que su status final se determinaría en un futuro tratado.
Se dio paso a aquella república mutilada en su soberanía instaurada el 20 mayo de 1902, que fue el primer ensayo neocolonial del naciente imperialismo norteamericano en el mundo. En sus esencias se parecía bastante a un protectorado.
El siglo XX comienza en Cuba pues en medio de la intervención norteamericana; sometida al proceso de expansión económica que Norteamérica asumiría desde principios de siglo, con la Enmienda Platt que favorecía esos propósitos. Por otra parte, la frustración del ideal martiano que aquellos sucesos significaron propició el surgimiento de una conciencia nacional que rechazaba la tutela imperialista. Estas circunstancias, acabaron generando en el país un combate revolucionario que culminaría con la lucha contra la tiranía de Gerardo Machado en la tercera y cuarta décadas del siglo. En la línea primera de ese proceso estuvo lo mejor de la intelectualidad cubana.
En 1934, tras la revolución contra la tiranía de Machado y en virtud de un intenso trabajo de propaganda patriótica de treinta años, Estados Unidos aceptaba la suspensión de la enmienda Platt; pero ya antes lo había decidido el gobierno revolucionario de los cien días, que tuvo como Presidente a Ramón Grau San Martín y como Secretario de Gobernación en aquel momento, a Antonio Guiteras, representante de las más firmes posiciones antiimperialistas y se convirtió en el más alto símbolo revolucionario de los años 30.
Como reflejo político asociado al estallido de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, se propició un proceso de carácter pacifico en el que intervinieron todas las fuerzas políticas del país para plasmar en la Constitución de 1940, con el consenso nacional, los puntos más avanzados del pensamiento político de la época. Su texto es el resultado histórico del proceso forjado desde los tiempos de Mella y el Directorio Estudiantil y la acción revolucionaria de Antonio Guiteras. Expresa el pensamiento político cubano de la década de 1940 logrado por consenso público y formalizado por la Asamblea Constituyente en la que estuvo presente una destacada representación de los comunistas y de las fuerzas revolucionarias provenientes de la lucha contra Machado.
En la década de 1940, y hasta el golpe de estado de Batista en 1952, los llamados gobiernos auténticos con Grau San Martín y Carlos Prío Socarrás devinieron en símbolos de la corrupción, la venalidad, el latrocinio, el gangsterismo y la subordinación a la política norteamericana.
No obstante estas profundas debilidades derivadas del sistema social dominante, la Carta Magna de 1940 fue una de las más progresistas entre los países capitalistas. Entre las naciones del llamado occidente, fue una de las más cercanas a un pensamiento social avanzado. Desde luego, sus medidas más radicales nunca se cumplieron porque los gobiernos corrompidos y entreguistas lo impedían.
Para el 1° de junio de 1952 se habían convocado elecciones generales en las cuales iba a triunfar un partido de amplia base popular. Menos de tres meses antes, el 10 de marzo de aquel año, Fulgencio Batista, con el apoyo norteamericano, derrocó al gobierno constitucional y abolió la Constitución de 1940. De esta forma impidió la victoria popular y afianzó el dominio de Estados Unidos en el terreno económico del país. Sin embargo, los reaccionarios deben extraer todas las consecuencias de la lección que la historia dio del cuartelazo, porque el rechazo del pueblo a aquel régimen tiránico generó un proceso revolucionario radical que culminaría con el triunfo de la revolución. Así conquistamos la plena libertad y la independencia el 1° de enero de 1959.
En la lucha contra la tiranía influyó, de manera decisiva, la defensa de la Constitución de la República, la que teníamos como bandera. Recuérdese que incluso Fidel presentó una denuncia ante los tribunales para que condenaran a los golpistas porque habían cometido un delito: el golpe de estado. Bien se sabía que esto no iba a tener efecto práctico inmediato, pero la denuncia en sí significaba un motivo para el trabajo de propaganda, agitación y señalamiento público de la ilegalidad del golpe y de los crímenes de Batista. Ello tenía su fundamento en la tradición jurídica descrita y que se ejemplificó, de manera muy evidente, en dos momentos del período neocolonial (1902-1959) Me refiero a los dos gobiernos que de manera clara y descarnada violentaron la Constitución e instauraron una tiranía: el de Gerardo Machado (1926-1933), con la prórroga de poderes; y el de Fulgencio Batista (1952-1959), con su golpe de estado. Ambos acabaron generaron procesos revolucionarios radicales que tuvieron como punto de partida la lucha contra el quebrantamiento de la ley. El rechazo popular a la ilegitimidad de gobiernos tiránicos está en la médula de la cultura jurídica y política cubana.
En 1953, Fidel y los moncadistas proclamaron los principios jurídicos de la nación cubana y denunciaron a los que habían quebrantado el sistema jurídico del país. Aquí habría que destacar que Fidel ha sido, por educación y fundamentos éticos, defensor de la institucionalidad y de los principios del derecho. Sería muy útil investigar y estudiar la historia de la tradición jurídica cubana y dentro de ella también la de Fidel. Porque desde los tiempos en que aspiraba a ser elegido como representante al Parlamento antes de 1952 concibió proponer una legislación complementaria a la Constitución de 1940 para hacer efectiva la disposición que establecía la abolición del latifundio. En su alegato de autodefensa ‘’La historia me absolverá’’ presentó un programa revolucionario en el que están contenidos ya elementos esenciales de esta cultura jurídica de la nación cubana. Allí está presente la defensa del derecho del pueblo a la rebelión, y es el punto de partida del proceso revolucionario y de su radicalización. Esta ha sido una constante que hay que estudiar y que distingue toda su acción política.
La Revolución, que en 1961, proclamó su carácter socialista, rebasó el marco de la constitución de 1940. He pedido a los juristas promover investigaciones de derecho comparado entre ese texto legal y otros de su época para que se pueda apreciar mejor su enorme importancia. Después del triunfo de la Revolución, los principios de la Constitución del 40 se recogieron en lo esencial, y en nuevas condiciones, en la ley fundamental de la República dictada en 1959.
Ya en los primeros meses de 1959 se elaboró y aprobó la primera y fundamental legislación de la revolución que fue la Reforma Agraria y, por tanto, se dispuso por ley la extinción del latifundio.
La Primera y Segunda Declaración de La Habana (2 de septiembre de 1960 y 4 de febrero de 1962 respectivamente) fueron aprobadas por el pueblo en asamblea pública reunida en la Plaza de la Revolución. El Tribunal Supremo declaró que estos documentos eran fuente de derecho. Más adelante se produjo un proceso que culminó con el Primer Congreso del Partido y la aprobación, por vía democrática y plebiscito popular, de la Constitución de 1976.
En esa constitución se consagra una nueva forma de democracia que contempla la más amplia participación popular en el análisis de los problemas y la búsqueda de soluciones.
He venido insistiendo en la necesidad de que ese texto constitucional, en el que se consagran los derechos de los ciudadanos y todo el sistema de instituciones del estado socialista, sea más conocido y estudiado por los jóvenes, especialmente de la enseñanza universitaria de todo el país. Incluso se podrían hacer ediciones especiales ilustradas para niños y adolescentes.
La tradición del país subraya la necesidad de hallar formas de acción política y movilización social que resulten eficaces para la materialización de nuestros objetivos económicos, políticos y sociales. Ello se vincula directamente con alcanzar no solo la invulnerabilidad militar y económica sino también el terreno ideológico. Para ello contamos con una cultura de hacer política, la de unir para vencer, que constituye el aporte original de la tradición intelectual que heredó y recreó Fidel.
Por último cuando hubo ciertas piruetas del enemigo para atacar nuestra constitución socialista. Fidel castro convocó al pueblo y en un acto jurídico sin precedente el pueblo cubano depositó en las urnas su afiliación inequívoca al socialismo. El socialismo se garantizó en Cuba a través de un referendo popular.
Siguiendo el hilo histórico de lo expuesto hasta aquí podemos afirmar que hemos tenido pues tres expresiones republicanas: La primera, la República en armas; la segunda, la República neocolonial —1902-1959—; y la tercera, la República independiente —1959 en adelante.
En nuestra patria latinoamericana y caribeña, los acontecimientos que tienen lugar en Venezuela han puesto de manifiesto dramáticamente, una vez más, la enorme importancia de la juridicidad en la vida política de las naciones. Asimismo en Bolivia la lucha por hacer avanzar ese proceso pasa actualmente por la redacción de una nueva Carta Magna que respalde jurídicamente la refundación del país. En Ecuador, tras la victoria del Presidente Correa se ha iniciado también un proceso para elegir una Asamblea constituyente que establezca nuevas bases al sistema político del país. Históricamente, han sido siempre la contrarrevolución y las clases reaccionarias de América Latina las que se han colocado al margen de la legalidad y, sin embargo, han pretendido presentarse, cínicamente, con las banderas del derecho. De ahí la importancia de asumir en este Continente la defensa de una tradición jurídica que consagre los derechos del pueblo y de sus instituciones.
De la dilatada historia de la sociedad humana podemos extraer como conclusión que no hay civilización que haya nacido, crecido y fortalecido sin el apoyo de un régimen de derecho. No hubiera existido civilización esclavista romana sin el derecho romano. Tampoco existiría civilización capitalista sin el sistema de derecho que le sirve de sustento. No habrá socialismo en Cuba ni en ninguna parte sin el sostén de una ley que se corresponda con sus exigencias.
Hay algunos ejemplos concretos de la actualidad nacional e internacional que muestran la importancia política inmediata de la juridicidad. La batalla por el regreso del niño Elián se ganó porque se libró enarbolando la bandera del derecho y con ella se obtuvo el apoyo de amplios sectores en Estados Unidos. También el tema del terrorismo, como ya señalamos, es un claro ejemplo de ello y en particular las acciones que se llevan a cabo para denunciar la hipocresía y el cinismo de la actual administración en el caso de Posada Carriles y su pandilla de una parte y el trato cruel y arbitrario jurídicamente que se da a nuestros cinco héroes por otra. El gobierno de Bush viene violentando las más elementales normas jurídicas y ha quedado ante la opinión pública como violador de los derechos de los ciudadanos en nombre de la guerra contra el terrorismo. El rechazo en las calles de Estados Unidos a la aprobación por el Congreso de una legislación que pretende convertir en criminales a más de 12 millones de inmigrantes constituye también ejemplos elocuentes de la importancia inmediata de lo jurídico.
En las actuales condiciones la defensa de la ley y del derecho se ha convertido en la clave necesaria para abrir vías a un cambio social.
Quienes aspiren al socialismo en América deben empezar como nuestro pueblo, hace más de 50 años, denunciando las violaciones de la ley y las inmoralidades, el vicio, el latrocinio y el robo de los políticos tradicionales. Por ahí empezó Cuba el camino hacia el socialismo. Es una reflexión que considero perfectamente válida en las circunstancias actuales para cualquier proceso de cambio que se lleve a cabo en nuestros pueblos de América.
En cuanto a Estados Unidos hemos subrayado la importancia de hallar vías para poder establecer un dialogo con la sociedad norteamericana. Valdría la pena un análisis conjunto de juristas cubanos y norteamericanos serios para desenmascarar al Sr. Bush y su camarilla. Este es un trabajo que podemos hacer entre la Unión de Juristas y algunas instituciones jurídicas de los Estados Unidos. No se trata solo de que vayamos a conseguir de manera inmediata que en el sistema judicial norteamericano confirmen la ilegalidad de Bush, aunque, desde luego, podemos plantearlo como bandera; se trata, sobre todo, de que el derecho no solo existe para cumplir su objetivo principal: sancionar a los culpables, sino también para esclarecer caminos y mostrar el carácter inmoral y antijurídico de los violadores. Ahí está nuestra bandera principal.
En el plano internacional el Imperio ha emprendido una lucha frontal contra el orden jurídico alcanzado tras la segunda guerra mundial. Por ello debemos asumir la defensa de los principios que sirven de fundamento a las Naciones Unidas, que con sus enormes limitaciones, son la escala más alta alcanzada por la juridicidad en la historia de la humanidad.
Por eso cuando se produjo el derrumbe de la Unión Soviética afirmé que no había sido solo el socialismo el que sufrió un colapso sino el sistema jurídico más elevado de la civilización occidental. Esa crisis abarca los tres pilares fundamentales de esta civilización: el cristianismo, la modernidad y el pensamiento radical europeo de los siglos XVIII y XIX, y desde luego el socialismo.
Aplicando con sentido ecuménico el método electivo de la tradición cubana y escogiendo de cada una de las tres corrientes lo que sea útil para hacer prevalecer la justicia, nos encontraremos con la fórmula del amor triunfante de José Martí. Así llegamos nosotros al socialismo. Y lo hemos hecho a partir de una historia que desde los tiempos forjadores de la nación cubana ha exaltado la ética y la justicia con alcance universal.
Esa historia ha producido estadistas de la estatura de Fidel Castro y de su maestro José Martí. Sus métodos políticos se inspiran en principios éticos de valer universal, poseen argumentación lógica que resulta vital estudiar con mayor profundidad en nuestro país y proyectarlos a escala internacional. Esto debe tomarse en cuenta no solo hoy sino para cuando por ley de la vida otros revolucionarios asuman la dirección en un tiempo que desearíamos fuera bien lejano. Entonces, quien intente gobernar en Cuba sin fundamentos jurídicos o con artimañas legales le abriría el camino a la contrarrevolución y al imperialismo. Esto, desde luego, no ocurrirá entre otras razones porque hemos educado a generaciones de cubanos en el respeto a la juridicidad y el socialismo está ensamblado en la más rigurosa cultura moral y de derecho de la nación cubana.
Frente a la ruptura radical de todos los principios éticos, morales, jurídicos, de solidaridad que decía defender la civilización occidental debemos retomar lo más elevado de la tradición humanista sin sectarismo ni ismos infecundos, desde los aportes del cristianismo, la modernidad europea que nos simbolizamos en la Revolución Francesa, y el ideal socialista que tiene en Marx y Engels sus cumbres más altas. Todo ello en función de la justicia social universal.
Los cubanos, sobre el fundamento de José Martí y de la mejor tradición cultural cubana, podemos hacer un aporte excepcional en este hermoso esfuerzo que Fidel ha fortalecido y enriquecido al situar el combate en defensa de la humanidad en el plano concreto de la lucha contra el terrorismo. Lo ha llevado a cabo exaltando la ética y el derecho. Nuestras banderas son cultura, ética, derecho y política solidaria.
La revolución socialista en Cuba nació hermanada a su configuración jurídica. Las batallas jurídicas que se están dando en América latina , en la lucha por Asambleas Constituyentes (Bolivia, Ecuador) y las inéditas reformas constitucionales en la Venezuela bolivariana representan una vez más este hermanamiento entre la juridicidad y la revolución. Así serán invencibles.

Armando Hart

(Palabras en la presentación del número 20 de la Revista Honda)

Claves para entender el conflicto abierto en Myanmar.

La Junta militar birmana es sólo un peón en la estrategia de EEUU de cercar a China

La represión de la Junta Militar birmana desatada contra las manifestaciones pacíficas de monjes budistas y población civil se cobró nueve vidas ayer, a sumar a las ocho del miércoles, así como decenas de heridos que fueron detenidos y trasladados a centros militares de arresto.
Al mismo tiempo, las fuerzas policiales asaltaron dos monasterios budistas en Rangún (Yangón) y detuvieron a 300 monjes acusados de liderar las manifestaciones. Los enfrentamientos comenzaron en el exterior de la Pagoda de Shwedagon pero la policía no pudo evitar que los 10 mil monjes y jóvenes estudiantes marcharan hacia la Pagoda de Sule en la capital. Cientos de soldados abrieron fuego contra los manifestantes y trataron de disolverlos haciendo uso también de gases lacrimógenos y otro material antidisturbios.
Las movilizaciones y enfrentamientos que desde hace días se viven en la capital han puesto a los militares contra las cuerdas. El martes, la Junta impuso el toque de queda en Rangún y en Mandalay, la segundo ciudad del país, y prohibió las asambleas de más de cinco personas. Colocaron tropas blindadas en puntos clave incluyendo el exterior de importantes monasterios importantes, desde los que dicen que se organizan las protestas.
Sobre ese escenario de malestar social, los preponderancia de los monjes budistas en las calles se bautizó como «revolución azafrán». Pero lo ocurrido con otras protestas a las que desde medios occidentales se denominó «revoluciones» -la «revolución naranja» en Ucrania, sin ir más lejos- aconseja conducirse con prudencia a la hora de catalogar la rebelión opositora en Myanmar. Sin duda, la visualización del apoyo de la LND (Liga Nacional para la Democracia) a la ola de protestas vuelve a situar en el primer plano la demanda de un cambio político en el país asiático. Sin embargo, y trascurridos diecisiete años desde la decisión de la junta militar de no aceptar la victoria electoral opositora, cabe albergar algunas dudas sobre los pronunciamientos por la democracia de algunos actores exteriores de esta crisis.

Sujeewa Amaranath
World Socialist Web Site

Los militares birmanos se hunden ante la escalada de protestas

[...] El descontento y la explosión popular contra el gobierno militar de Myanmar comenzaron el pasado 15 de agosto ante la decisión de la Junta de duplicar el precio del diesel y subir un 500% el gas natural. En unos días, tras el aumento del precio del transporte muchos artículos esenciales se encarecieron entre un 10 y un 50 por ciento. Huevos, aceite y aves de corral aumentaron un 35% de media.
Aunque en principio las marchas, organizadas por los estudiantes e iniciadas el 19 de agosto, fueron minoritarias, las protestas comenzaron a aumentar debido a las masivas detenciones y a la violencia policial. El pasado fin de semana, diez mil personas participaron en las manifestaciones de Rangún. El lunes, hubo movilizaciones en al menos 25 ciudades del país, incluyendo Mandalay, Stitwe y Pakokku. En la marcha de la capital se estima una asistencia de entre 50 y 100 mil personas.
Las manifestaciones son las más grandes desde que en 1988 un movimiento de protesta juntó a estudiantes, trabajadores, monjes y pobres, quienes desafiaron a la dictadura militar, y exigieron derechos democráticos y mejora de la calidad de vida. El ejército respondió disparando sobre cientos de manifestantes, encarcelando a los líderes de la oposición y suprimiendo cualquier forma de resistencia política. Se estima que unas 3 mil personas fueron asesinadas por los militares y un número mayor fueron detenidas y torturadas.
El lunes por la noche el ministro de asuntos religiosos de la Junta, general de brigada Thura Myint Maung, denunció en la radio estatal a los "elementos destructivos" que se hallaban tras las protestas y advirtió que "se llevarían a cabo acciones contra los monjes de acuerdo a la ley". El martes, la policía arrestó a U Win Naing, líder de la Liga Nacional para la Democracia (LND) de la Nobel de la Paz Daw Aung San Suu Kyi, y al popular cómico Zaganar, conocido por sus sátiras al régimen militar. Zaganar había apelado a la gente para que unieran las protestas. Ayer esta enérgica medida las intensificó.
Los medios internacionales han destacado el papel de los monjes budistas en las actuales protestas. Su relevancia, sin embargo, se debe a la cobardía y el conservadurismo de Suu Kyi y otros líderes de la LND, quienes parecen haber sido cogidos desprevenidos por las manifestaciones. Lejos de intentar desafiar a la Junta, la LND está intentando limitar las protestas y explotarlas como moneda de cambio para establecer negociaciones con los generales.
El periódico británico Times dijo ayer que "los líderes de la oposición en Rangún están luchando para contener el empuje de las manifestaciones para prevenir cualquier cosa que pudiera ser usada como pretexto para un duro castigo por el Consejo de Estado para la Paz y el Desarrollo (CEPD), como se autodenomina la Junta. Temen una fractura entre los radicales, que desean hacer caer el régimen, y los moderados, que creen que lo más importante es evitar una amenaza sobre los birmanos y ayudarlos a adquirir confianza mediante una demostración rotunda de autoridad moral."
El líder de la LND Sann Aung explicó al Times: "no debería haber protestas para derribar el régimen militar. Ello hará al pueblo mucho más precavido ante una respuesta militar y reacio a integrar el movimiento”. El periódico también señaló al carácter limitado de las demandas hechas por el clero dirigente: una disculpa de los abusos por el régimen, una reducción en los precios del combustible, la liberación de los presos políticos y una negociación con la Junta.
Estas peticiones de contención están abriendo, sin embargo, la puerta a una mayor represión militar. Reprimiendo la cólera de la clase trabajadora, los líderes de la oposición sólo envalentonan a los generales para desatar una ofensiva contra las protestas. Ésa es la principal lección política de los acontecimientos de 1988, cuando Suu Kyi y la LND forzaron un acuerdo con la Junta para la celebración de elecciones y cerrar con ello el movimiento de la protesta. La Junta aceptó el trato, estableció las reglas e ignoró los resultados electorales de 1990, en los que la LND había ganado con abrumadora mayoría.
Durante casi dos décadas, la perspectiva de la LND ha estado limitada al uso de las sanciones impuestas por las principales potencias para tratar de alcanzar un compromiso con la Junta. En cuanto a lo referente a la población birmana, la LND apoya las políticas de libre mercado del FMI y del Banco Mundial y la apertura de la economía del país a los inversores extranjeros. En línea con esta agenda, las consecuencias sociales se han hecho evidentes tras la radical reducción, por parte de la Junta, de los subsidios sobre los combustibles del mes pasado.
Incluso antes de que aumentaran los precios, la inflación se hallaba por encima del 30% y más del 90% de la población vivían por debajo del umbral de la pobreza, con menos de 1 dólar al día. El ejército, con 450 mil efectivos, acapara el 40% del presupuesto público anual. Un economista en paro declaró al Sydney Morning Herald que “Muchas personas no pueden permitirse enviar a sus hijos a la escuela. Están por debajo de una comida diaria, eso es malo. Por eso muchos están malnutridos y caen enfermos. Pero entonces tampoco disponen de dinero para pagar un médico. Ciertamente que antes teníamos dificultades, pero las subidas de los precios han sido el remate. El nivel de vida ha ido cayendo. La clase media se ha empobrecido y los pobres se han hecho indigentes".

Rivalidades internacionales

La dura respuesta de los militares ha generado una corriente de hipocresía entre los líderes del mundo, encabezados por el presidente Bush y los grandes medios internacionales. En su discurso ante la Asamblea General de la ONU el pasado martes, Bush condenó a junta birmana y anunció nuevas sanciones contra sus líderes. El primer ministro británico, Gordon Brown, denunció el régimen como "ilegítimo y represivo", mientras que el presidente francés Nicolas Sarkozy urgió a la UE a imponer penas más duras contra la junta. El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión de emergencia el miércoles, para considerar la situación.
Nada de ésto puede ayudar a los birmanos y sus libertades. En otras zonas del sureste asiático la administración Bush mantiene estrechas relaciones con el dictador paquistaní, general Pervez Musharraf, al tiempo que prolonga un silencio diplomático en los medios sobre la política estatal y policial de India en Cachemira, las medidas represivas del régimen militar-títere de Bangladesh y los métodos autocráticos del gobierno de Sri Lanka como premio a la cruel guerra civil.
La objeción de Washington a la junta birmana no se debe a sus métodos represivos, sino a su acercamiento a China. Birmania se encuentra en un punto estratégico entre China y la India, cercana al sudeste asiático y próxima a importantes enclaves marítimos como los estrechos de Malaca. El país también tiene recursos naturales destacables, incluyendo unas reservas estimadas de 3 billones metros cúbicos de gas natural y 3 mil millones barriles de petróleo.
Para Pekín, Birmania es un socio estratégico y económico importante. China le proporciona armas y ayuda diplomática a los militares y está inmersa en el desarrollo de infraestructuras en el país. A cambio, Pekín persigue los derechos sobre el petróleo y el gas del país así como el acceso estratégico a los puertos birmanos y a sus bases militares. Durante los primeros siete meses de este año, China y Birmania mantuvieron un volumen de intercambios de 1.100 millones de dólares, un 39.4% más que durante el mismo período en el pasado año.
Al mismo tiempo, está creciendo el rivalidad entre China e India movida por el ámbito de influencia en Birmania. Las visitas de alto nivel de los funcionarios indios aumentaron, el comercio en ambos sentidos se incrementa y la India a concedido préstamos y ayuda a la Junta para tratar de ganarse su favor. En 2004, el líder de la Junta Than Shwe fue recibido con una alfombra roja al realizar la primera visita en 24 años de un jefe de estado birmano a la India. Este año la compañía petrolera india ONGC hizo una oferta para comprar gas birmano, pero la perdió el mes pasado a manos de Petro-China. Tailandia también está invirtiendo 6 mil millones de dólares en un enorme proyecto hidroeléctrico.
La avalancha de artículos, particularmente en los EEUU, que insinúan que China es la responsable de la Junta birmana y demandan una respuesta de Pekín, no encuentra reflejo en comentarios similares sobre India, un aliado cada vez más cercano de los EEUU, o sobre Tailandia, otra dictadura militar que goza del respaldo tácito de Washington. Las llamadas a la “democracia” en Birmania de la Administración Bush son un pretexto para presionar e instalar un régimen proestadounidense.
La administración norteamericana no está más preocupada con los derechos democráticos y las necesidades de la población en Birmania, de lo que lo está en Iraq. Tan lejana es su preocupación, que la expulsión de la Junta birmana es sólo un elemento más en la estrategia, más amplia, que trata de cercar a China. País que está emergiendo como competidor estratégico y económico de los EEUU, y ganando la partida a las corporaciones norteamericanas en el acceso a los recursos naturales y a la barata mano de obra de Birmania.

Sujeewa Amaranath (World Socialist Web Site)
http://www.wsws.org/articles/2007/sep2007/burm-s27.shtml

Carlos Bozzi: Luna Roja - Desaparecidos de las playas marplatenses



Luna Roja es un testimonio sobre el accionar del Terrorismo de Estado en Mar del Plata durante la dictadura. Su autor, Carlos Aurelio Bozzi, es abogado, sobreviviente de la Noche de las corbatas y activo comunicador social de hondo compromiso con la causa de la Memoria. El libro (Ediciones Suárez, 509 paginas) será presentado en la 3º Feria del libro de Mar del Plata, Sala Armando Chulak, el 7 de octubre a las 19 horas. Aquí presentamos un adelanto del mismo. El texto también puede ser descargado en un documento pdf.
Luna Roja es el fenómeno que muestra el atardecer, cuando se alejan las luces del día y las aguas del mar tornan a un color rojizo, imagen típica de las costas acantiladas. En una síntesis entre la belleza del paisaje y el horror de la muerte de esos años, el satélite de la tierra, testigo solitario de aquellos crímenes, no por casualidad adquiere los colores de la sangre, dándole así el nombre al lejano balneario marplatense.
El balneario “Luna Roja”, situado a unos pocos kilómetros de la ciudad de Mar del Plata, en los años ‘70 no era el más concurrido de la zona, pero sí uno de aquellos lugares imposibles de olvidar por la belleza de su paisaje. Aún hoy, desde la altura de la ruta, se observa un pequeño curso de agua bajando zigzagueante hacia la playa, mezclando el verde de la vegetación con el amarillo de la arena y la espuma blanca depositada por las olas, a lo largo de la Cercano al famoso complejo Chapadmalal y a unos 20 minutos del centro de la ciudad, quienes escapaban de la multitud agolpada en los balnearios de “Punta Mogotes” y el “Alfar”, lo adoptaron como lugar exótico de la costa.
Dionisio Emilio Ituarte, enfermero del Cuerpo Médico Regional de la Policía de la Provincia de Buenos, observaba atónito el lento incendio de la antigua Tienda “Los Gallegos”, un símbolo de aquella Mar del Plata de los años 60.
Acompañado del Dr. Carlos E. Petra, médico legista-policial, escucharon un impresionante estampido similar, al sonido de un trueno. Media hora después, son convocados de urgencia a lo que momentos antes había sido una pequeña vivienda, en la bajada del balneario “Luna Roja”. Era la madrugada del viernes 4 de agosto de 1978.
Al llegar se encontraron frente a una imagen dantesca. A pesar de la oscuridad reinante, era posible observar algunos restos humanos diseminados por el área. Entre el humo y los escombros de la destruida vivienda, un enjambre de bomberos, policías, personal civil y miembros de las Fuerzas Armadas en ropas de combate, se movían revolviendo todo cuanto encontraban a su paso.
La noticia periodística del día siguiente, explicaba: “.. Mar del Plata, Bs. As.-... El matutino “La Capital” informó en la víspera que cuatro elementos terroristas, aparentemente tres mujeres y un hombre, hallaron horrible muerte en un local abandonado de la zona balnearia ‘Luna Roja' donde los terroristas estaban preparando un artefacto explosivo de alto poder, el que imprevistamente explotó”.
Muchos años después, una sobreviviente de la Escuela Mecánica de la Armada, recordó que con motivo del hecho, el “Tigre” Acosta leyó esa noticia en voz alta. Intencionalmente comentó a los gritos: “...qué hijo de puta "Fibra". Mirá lo que hizo", a la vez que reía y explicaba a “sus” prisioneros los detalles del macabro operativo.
Se refería a un integrante del Servicio de Informaciones Navales, trasladado por fines del año 1977 a Mar del Plata desde aquél centro clandestino de reclusión. En ese entonces, revestía el grado de Teniente de Navío y su nombre real era Francisco Lucio Rioja. Su sola presencia sembraba el terror entre los prisioneros de la “ESMA” “...Era muy temido, terrible porque en las sesiones de tortura la descarga eléctrica era tan fuerte que se prendían y apagaban las luces del lugar…” afirmó Graciela Daleo, recordando el paso de “Fibra” por ese centro clandestino de reclusión.
La acción militar había sido una represalia al asesinato de la hija del Almirante Armando Lambruschini, ocurrido unos días antes, cuando un comando de la organización “Montoneros” colocó un artefacto explosivo en el domicilio del marino, provocando además grandes daños materiales.
Ciertas o no las expresiones atribuidas al famoso “Tigre” Acosta, el hecho es una muestra de los especiales rasgos de crueldad que caracterizó a la represión en Mar del Plata, sin piedad, con total impunidad y utilizando todo tipo de métodos para eliminar lisa y llanamente a las personas secuestradas.
Este trabajo de investigación, ordena fecha por fecha las más de 290 desapariciones de personas que tuvieron a Mar del Plata como lugar del hecho, las que afectaron a jóvenes de esta ciudad perseguidos y hallados en otras partes del territorio nacional y los asesinatos de diversas personas traídas a Mar del Plata para su ejecución, simulando falsos “enfrentamientos armados”, durante el periodo de los años 1976 a 1977.
Los casos tratados han sido extraídos de diversas base de datos, elaboradas desde tiempo atrás por las distintas organizaciones de Derechos Humanos o los proporcionados por los sobrevivientes de los centros de reclusión diseminados por todo el país y los incorporados en la reciente actualización efectuada por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación. Se incluyeron también casos ocurridos en ciudades cercanas a Mar del Plata, como Necochea y Miramar.
Pero fundamentalmente, la investigación está basada en las denuncias que en el año 1984 efectuaron familiares directos de personas desaparecidas ante la Delegación local de la Comisión Nacional de Personas Desaparecidas, la que realizó una trabajosa y encomiable labor. Es de observar que en aquella oportunidad fueron recibidas cerca de 270 denuncias por el período de los años 1976 a 1983, de las cuales 221 se referían a desapariciones de personas, por lo que en esta investigación se amplían considerablemente los casos.
También se han extraído testimonios vertidos en los Juicios por la Verdad, que llevan adelante distintos tribunales judiciales del país, especialmente el Tribunal Oral Federal en lo Penal de Mar del Plata, los que en muchos casos brindan innumerables detalles sobre la ruta seguida por las personas desaparecidas. Asimismo se ha incorporado el relato de quienes, secuestrados y posteriormente liberados en el periodo tratado, han identificado a aquellos que afectaron su persona y su libertad.
El listado de personas desaparecidas agregado en un anexo final es bastante completo y si bien es posible la existencia de omisiones, ellas se deben a la gran dispersión de los datos existentes, lo cual configura un aliciente para incorporar nuevas historias al período tratado, enriqueciendo de esta manera toda futura investigación.
En otro anexo se incorpora una lista -indicativa-de los recursos de Habeas Corpus presentados tanto ante los Tribunales del Fuero Ordinario de la Ciudad de Mar del Plata, como así también ante los Tribunales Federales locales y de otras jurisdicciones del país, señalándose en cada caso, la resolución final del proceso, detallando si se han impuestos costas pecuniarias a quien se presentó solicitando informes sobre el paradero de un ser querido. Este listado, no obsta a la existencia de otros recursos judiciales existentes en distintos juzgados de la ciudad o de la provincia.
Intencionadamente se evita el relato truculento y los detalles de los innumerables y horribles tormentos sufridos por sobrevivientes o por personas desaparecidas, tratando de describir el periplo de cada uno de los afectados de privación ilegítima de la libertad y sus consecuencias, sin más agregados.
Es de notar que esta investigación tiene la amplia posibilidad de extenderse con más casos y mayores datos brindados por personas que han sido afectadas por el terrorismo de Estado y aún se encuentran a pesar del tiempo transcurrido, bajo el impacto emocional que les ha causado tan traumática experiencia, impidiéndoles testimoniar sus padecimientos.
Es posible adelantar al lector, que la mayoría de los datos volcados aquí son de antigua data, hecho indicativo que desde el comienzo mismo del Proceso de Terrorismo de Estado, la mayoría de los afectados brindaron a la justicia pruebas suficientes sobre la suerte corrida por sus familiares. Sin embargo, en su momento, nada de ello fue tenido en cuenta por aquella, que obvió investigar todo delito e ilícitos que aún, en su gran mayoría, se encuentran impunes. En el fondo, no se dice nada que no se sepa, pues como se verá todo fue escrito y denunciado anteriormente.
La lucha de los organismos de derechos humanos ha sido inclaudicable desde el mismo momento en que las Fuerzas Armadas tomaron el control del país. Así, en septiembre del año 1977, “Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas” acercó a la Embajada de Estados Unidos un extenso informe titulado “Situación Represiva en la Argentina”, que en su parte inicial decía: “La dictadura ha sancionado un cúmulo de “leyes” en virtud de las cuales crea Tribunales Militares, puede aplicar la pena de muerte, etc. Por ley 21.460 la sustanciación de los sumarios –es decir la instrucción– queda en manos de las Fuerzas Armadas y policiales, aún en los supuestos que actuara la justicia civil. Pero la dictadura actúa ilegalmente aún en relación a su propia legalidad; la mayoría de los detenidos son literalmente tragados por la tierra, son negados y se convierten en verdaderos rehenes; muchos son sometidos a “procedimientos por izquierda” es decir matados, según la jerga militar; los pedidos de prisioneros se concretan diciendo: “envíen tantos bultos” –tantos es el número y bultos los prisioneros a matar–. Así han desaparecido miles, decenas de miles, por lo tanto resulta imposible que la dictadura de a conocer la lista de detenidos y explica que el Ministro Harguindeguy haya expresado: es política oficial no dar nombres de los detenidos..”.
Para esa fecha, el informe ya estimaba en 20.000 las personas desaparecidas, dato este corroborado en fuentes militares que al año siguiente elevaban la cifra en 2.000 personas más, según las listas que las Fuerzas Armadas habían elaborado en el Batallón 601 de Inteligencia Militar. (1)
Es posible encontrar alguna que otra contradicción en las declaraciones de los familiares al denunciar los secuestros de sus seres queridos, especialmente referidas a horarios, algunas veces hasta en días y otras veces sobre detalles de personas o acompañantes. Pretender uniformidad y coherencia ante semejantes situaciones, puede arrastrar al investigador a la tentación de la búsqueda de coincidencias, que la mayoría de las veces no son históricamente exactas, desvirtuando el objetivo final de la tarea.
Las consecuencias de la represión, como producto de una operación prolijamente preparada, con el ocultamiento de los muertos, pruebas deformadas y datos suprimidos, aún abraza con sus tentáculos a las historias pendientes. Pese a toda dificultad, el trabajo tendiente a enlazar con coherencia todas estas historias, se presenta como una tarea imprescindible y en última instancia a eso apunta “Luna Roja”.
Si no se entiende que la “desaparición forzada de personas” fue una acción cuidadosamente estructurada por el Estado Argentino, destinando ingentes recursos y personal a participar de la misma, es casi imposible poder reconstruir paso a paso el destino final de cada uno de los afectados. Y cuando se habla de “agentes del Estado” la referencia necesaria apunta a la palabra “burocracia”, es decir al conjunto de empleados estatales a los cuales se los destinó el tratar a cada persona como un simple expediente, más allá de toda razonabilidad y sentimiento. Quizás, porque no, en el estudio de la mecánica de esa burocracia, esté uno de los grandes secretos que puede develar el destino final de cada uno de los seres desaparecidos.
Mariano Francisco Chaparro fue secuestrado el 20 de agosto del año 1976 en la ciudad de La Plata. Lo golpearon mucho cuando lo detuvieron, hasta que: “bueno negro, perdoná ¡metimos la pata con vos…” Quedó solo, a un costado, paralizado, sin saber que hacer... “¡Chaparro! ¡Chaparro! Yo tenía tanto miedo, que me costaba contestar, hasta que uno me dijo: ¡Che estúpido, sos vos! Me agarró de los pelos, me sacó afuera, me puso en el pasillo y dijo: quedate acá tranquilo, que ya vamos a ver que hacemos con vos…”. Después lo liberaron.
Daniel Shulz, estudiante de biología de la Universidad Nacional de Buenos Aires, secuestrado en noviembre de 1976, cree haber estado en el sótano de algún edificio céntrico de la Policía Federal. Maltratado y golpeado, fue ubicado cerca de una puerta de donde no se atrevió a moverse durante horas. Finalmente, un guardia le dijo: “¿Que haces acá? Ya tendrías que estar afuera...”.
El abogado platense José Miguel Barthé se encontraba en casa de un matrimonio amigo, cuando allí irrumpe un numeroso grupo de hombres armados que reducen y maniatan a los presentes. Mientras se llevaba a cabo el operativo, la esposa de su amigo protestó por el maltrato: “Usted se queja señora… –respondió uno de los asaltantes–...¿Qué tendríamos que decir nosotros que hace tres días seguidos que estamos trabajando sin dormir…?”
El mismo Chaparro en otra parte de su relato dice: “¿Por qué me largaron? Porque la verdad que no estaba metido absolutamente en nada, porque ya le digo: nunca estuve metido en el extremismo. Era peronista, pero hay muchos comentarios...sobre ¿cómo le puedo decir...? Ehhh, yo me acuerdo bien que cuando nos trajeron de vuelta a casa, el tipo que manejaba nos explicaba: “Estos chicos son una picardía, son unos perejiles y los mandan a pintar para que den la cara, sabemos que no tienen nada que ver, pero no se puede tener sueltos a estos tipos porque son un peligro”.
Rubén Gustavo Jaquenod cuenta: “El que me estaba interrogando me dijo: Te voy a levantar la capucha, cerrá los ojos bien cerrados porque en eso te va la vida… Yo creo que, ni con Loctite, tenía los ojos tan cerrados. Me levantó la capucha y en ese momento el jefe,...me vio la cara, y esa es una gran duda que creo que me voy a llevar a la tumba. Fue inmediato. Mal y con fastidio le dijo al otro: ¿Pero quién trajo acá a éste hombre…? O sea, yo infiero que es alguien a quien conocía, no se cómo, ni quién, ni dónde, ni cuándo... Porque, evidentemente... Bueno, es una duda que tengo y supongo que va a quedar como duda toda la vida,... me aflojé, yo me acuerdo que me volvió a poner la capucha y se me caían las lágrimas debajo dela capucha… Siguieron cuchicheando… Cuando se fue el otro, el jefe digamos, me hizo unas pocas preguntas más y bueno cuando terminó me dijo: Bueno, ya está... Y bueno, pero entonces ¿está todo claro, me van a dejar? Y me dice: No, no –dice– no te entusiasmes que vamos a comprobar si todo lo que nos dijiste es verdad". (2)
Este modus operandi del ejecutor directo de la orden estaba y estuvo, si se quiere, un escalón debajo de la ideología de quien planificó todo el aparato represivo en Mar del Plata. En el escenario local, la reacción militar fue especialmente cruenta, debido a la particular extracción del personal burocrático destinado a los grupos de tareas, cuadros militares que en los primeros años de la represión resultaran fuertemente influidos por estamentos civiles sumamente conservadores, que le brindaron total apoyo y colaboración.
El período que va de 1970 a 1975 la ciudad de Mar del Plata se vio sumergida en una sangrienta lucha política, especialmente entre la derecha y la izquierda del peronismo, cuyos detalles reflejados en las noticias de los diarios de la época, no hacen otra cosa que predecir un anunciado final de violencia y muerte.
La primera, representada por sectores afines a la CGT tradicional, contaba con el beneplácito de las autoridades centrales del Movimiento Nacional Justicialista, de la propia conducción del Partido Peronista y el apoyo logístico de grupos como el “Comando de Organización”, la “Juventud Sindical Peronista” o la “Concentración Nacional Universitaria”. Estas agrupaciones, abandonando todo intento de participación política, prontamente se convirtieron en sectores de choque, con destacadas acciones de violencia en distintos ámbitos de la ciudad. Enfrente estaba la izquierda peronista, mayoritariamente representada por la “Tendencia Revolucionaria del Peronismo” y varias agrupaciones de la izquierda socialista, objetivos a eliminar de la escena política por aquellas primeras fuerzas, bajo el pretexto de un accionar disolvente y pernicioso para el conjunto de la sociedad.
A todo esto, debe agregarse un panorama ciudadano compuesto por un empresariado temeroso de aperturas a variantes de diálogo comunitarios, una conformación social y política de ciudad que nunca alcanzó a tener identidad propia, sintiéndose siempre avasallada por extraños ajenos a sus intereses, un silencio total de las entidades intermedias que no atinaron a buscar su espacio de expresión y la exasperante prudencia de un Obispado Católico, que después de la actuación de Monseñor Eduardo Francisco Pironio y la desaparición de la Licenciada María del Carmen Maggi, mantuvo una posición prescindente. Como broche final, la cuestionable actitud de la Justicia, que al igual que en otros lugares del país, distraídamente miró hacia otro lado.
La suma de todos estos factores facilitaron, consciente o inconscientemente, que Mar del Plata, en relación a su población, ocupe el tercer lugar entre las ciudades del país con mayor cantidad de personas desaparecidas.
Por eso, “Luna Roja” es un intento de rastrear estos caminos a partir de pequeños datos, extraídos de grandes historias que el lector tendrá la libertad de unir, desentrañando de esa manera, el camino que acerque a la verdad completa de cada uno de los casos expuestos.
Para un segundo tomo se ha previsto analizar los hechos ocurridos en el período 1978 a 1982, como así también las desapariciones de aquellos que –bajo bandera– fueron secuestrados de los mismos cuarteles militares, agregando otra mancha más a la historia de los crímenes en Mar del Plata.
“Luna Roja” es la imagen de muchas voces cuyo eco aún resuena en las calles de la ciudad, es la historia final de personas que crecieron disfrutando sus playas, sus escuelas, sus barrios y sus fábricas, es la presencia de una generación con un promedio de edad no superior a los 25 años, con una visión crítica de la realidad de aquel entonces, sin que ello les haya impedido vivir plenamente sus años de juventud.
Literalmente borrados de la faz de la tierra, difícil es plasmar un canto a la vida tras experiencias con tanto dolor. Sin embargo las huellas de su paso por esta tierra han quedado visibles. Sus vidas no han sido en vano y seguramente entre una o muchas estrellas que tapizan ese cielo marino, el rostro de cada uno de los que ya no están, se encuentre siempre presente.

NOTAS

1 Fuente: El Historiador y Diario “La Nación”.
2 Rubén Gustavo Jaquenod, fue secuestrado en la ciudad de La Plata, el 28 de junio de 1977. Declaró ante la Cámara Federal de esa ciudad el 23 de febrero del año 2000.

Estados Unidos-Irak: un vuelto de 40 mil millones de dólares.



La diferencia es de apenas 40 mil millones. Para cualquier ciudadano de a pie e, incluso, para unos cuantos países de Asia, África y América Latina, representa una cantidad exorbitante. Para Estados Unidos, parece que es sólo un vuelto.
En 2000 la ONU se propuso las Metas del Milenio para los siguientes 15 años, que incluyen bajar a la mitad el porcentaje de personas con ingresos inferiores a un dólar por día, diminuir también a la mitad el porcentaje de personas que padecen hambre, reducir la mortalidad infantil y lograr que los niños de todo el mundo completen sus estudios primarios.
El ministro de Relaciones Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque, estimó en su intervención en la 62ª Asamblea General de la ONU que para alcanzar estos objetivos se necesitan 150 mil millones de dólares. Ya lo había dicho el 13 de junio de 2003 en la reunión cumbre del Grupo de los 77 y China, celebrada en Doha (Qatar).
La cifra es bastante menor que la cantidad que solicitó al Congreso de Estados Unidos el secretario de Defensa, Robert Gates, para financiar las guerras de Irak y Afganistán en 2008: 190 mil millones.
El argumento de Gates para justificar esta suma –que no se destinará a medicinas, ni alimentos, ni textos de enseñanza, ni puestos de trabajo– fue increíble: “Sé que Irak y otras decisiones difíciles a las que América se enfrenta en la guerra contra el terrorismo seguirán siendo una fuente de fricción entre el Congreso y el presidente y en la opinión pública, pero hay algo en lo que todos podemos estar de acuerdo: el honor, el valor y el gran sentido del deber que hemos testimoniado en nuestras tropas desde el 11 de septiembre (de 2001)”.
Y mientras Gates habla de honor, valor y sentido del deber, el historiador inglés Robert Brenner –famoso por su ensayo La Economía de la Turbulencia Global, publicado en mayo-junio de 1998 en la revista New Left Review– pregunta y se responde: “¿Y ese ‘fsssh’ que se oye? Ah, es la economía de las burbujas que se desinfla” en Estados Unidos. Desde la izquierda Brenner coincide con el conservador Paul Craig Roberts, ex secretario adjunto del Tesoro bajo el gobierno de Ronald Reagan, ex editor asociado del Wall Street Journal y autor del libro La Tiranía de las Buenas Intenciones (2000), quien el pasado 12 de septiembre advirtió: “La economía estadounidense sigue muriéndose de a poco ante nuestros propios ojos, pero los economistas, los estrategas y el público en su conjunto están ciegos ante el temblequeo de la fabulosa tierra de las oportunidades”.
Según Paul Craig Roberts, investigador del Hoover Institute de la Universidad de Stanford ,“cada vez que una empresa norteamericana transfiere al exterior la producción para el mercado interno de Estados Unidos, las consecuencias son muy malas para la economía estadounidense. Una de ellas es que se reemplaza trabajo estadounidense con trabajo extranjero, con lo cual se contraen las oportunidades de mano de obra en Estados Unidos y por lo tanto el crecimiento del ingreso. Durante lo que va del siglo XXI, la economía estadounidense dejó de generar empleo en las industrias de exportación o en las sometidas a la competencia de los bienes importados”.
Pero eso no es todo. Hoy Estados Unidos tiene déficit comercial con cualquier parte del planeta, que en total suma más de 800 mil millones de dólares, afirma Roberts, actualmente editor colaborador de la publicación conservadora National Review y coautor del libro Chile: dos visiones. La era Allende-Pinochet, publicado en 2000 por la Universidad Andrés Bello.
“En 2006 (el último dato anual), su déficit comercial total era de 838 mil 271 millones de dólares. Su déficit con Europa era de 142 mil 538 millones. Con Canadá, de 75 mil 085 millones. Con América Latina, de 112 mil 579 millones (67 mil 303 sólo con México). El déficit con Asia y el Pacífico fue de 409, mil 765 millones (233 mil 087 con China y 90 mil 996 con Japón). Y con África, el déficit comercial estadounidense fue de 62 192 millones de dólares”, escribe Roberts
Y esto tampoco es todo. “En lo que va del siglo XXII, el dólar ha caído 33 por ciento en relación a las demás monedas. Sigue siendo la moneda de reserva debido ante todo a la costumbre, y a la falta de una alternativa clara”.
Eric Toussaint, presidente del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo, con sede en Bélgica y formado por una red internacional presente en 23 países de cuatro continentes, opina que Estados Unidos es la nación más endeudada a nivel interno y externo del mundo.
“Tiene una deuda externa equivalente al total de la deuda externa del conjunto de todos los países llamados ‘en desarrollo’, donde vive el 85 por ciento de la población. Lo que es tremendo, escandaloso, es que los mismos países del Sur otorgan préstamos a Estados Unidos. Para financiar su deuda, Estados Unidos vende bonos del Tesoro. Los países ‘en desarrollo’ han comprado un billón de dólares en bonos del Tesoro”, explica Toussaint en “La crisis de la deuda al Banco del Sur”, publicado este por el Anuario Bolivariano de Información de Venezuela (ABIVEN) en colaboración con la Universidad Bolivariana de Venezuela.
“Es oficial. Anótalo en tu calendario. Ha comenzado la quiebra de la economía de Estados Unidos”, escribió el 20 de junio en Global Research el analista y consultor económico Richard C. Cook, ex funcionario de la Comisión del Servicio Civil, la Administración de Alimentos y Drogas y la Casa Blanca en el gobierno de James Carter, quien además estuvo durante 21 años en el Departamento del Tesoro.
¿Honor, valor y sentido del deber? Cook asegura que “entre quienes están listos para beneficiarse con el crack está el Grupo Carlyle, el fondo de alto riesgo que incluye a la familia Bush y a otros inversionistas de alto perfil con conexiones gubernamentales que dan acceso a informaciones confidenciales”. Es decir, los mismos que logran ganancias con las ocupaciones de Afganistán e Irak.
“El hecho de que el crack esté siendo anunciado en las páginas del Washington Post muestra que es cosa hecha”, escribe Cook. “Los Bilderbergers, o quienquiera que sea al que responde el Post, ya lo han decidido. Deja saber a todos para que no queda duda que es hora de cerrar las escotillas, ponerse a cubierto, acumular dos años de comida en latas, blindar sus activos, lo que sea”.
¿Metas del Milenio para los próximos 15 años? ¿Disminuir la cantidad de personas con ingresos inferiores a un dólar por día y que padecen hambre, reducir la mortalidad infantil y lograr que los niños de todo el mundo completen sus estudios primarios? A los mandamases de Washington ni siquiera les conmueve el infierno que tendrán en su propio patio y con sus propios electores en unos años más.
En Estados Unidos, escribe Cook, “los que pagarán las consecuencias será la gente de a pie cuyos activos están cargados de deudas, tales como decenas de millones de deudores hipotecarios, millones de jóvenes que adeudan préstamos estudiantiles que según la nueva ley de bancarrota ‘reformada’ en 2005 nunca podrán ser cancelados, o vastas cantidades de trabajadores con cuentas de jubilación patrocinadas por sus empleadores u otros planes de pensión que están combinados con el mercado de valores”.
Desde estas predicciones, una diferencia de 40 mil millones de dólares deja de ser un vuelto. Y 190 mil millones pueden convertirse en una mecha encendida y cerca de estallar. O, lo que es lo mismo, en una soga al cuello que ellos mismos se están anudando.

Roberto Bardini (Bambú Press)