jueves, diciembre 27, 2007

Donde Katrina aún hace estragos



Los manifestantes, muchos de los cuales fueron arrestados, denunciaban que se trataba de una acción racista del Ayuntamiento, porque prácticamente la totalidad de ellos son ciudadanos de ascendencia africana.
El proyecto de demolición de cuatro mil quinientas viviendas de propiedad pública arrendadas a familias pobres que fueron afectadas por el ciclón Katrina, fue poco después aprobado por la unanimidad de los votos de los siete integrantes del Concejo municipal de Nueva Orleáns, ciudad portuaria en la costa sur de los Estrados Unidos y la mayor del estado de Louisiana.
Según el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de los Estados Unidos (HUD, por sus siglas en inglés), la acción forma parte de un proyecto llamado a convertir zonas urbanas con elevados índices de delincuencia, en complejos residenciales modernos. La alcaldía, por su parte, también anuncia su intención de crear "zonas verdes" en esos espacios.
Solo que los núcleos familiares que habrán de perder sus viviendas son afronorteamericanos de bajos ingresos y quienes irán a poblar los elegantes complejos residenciales y disfrutar de las áreas verdes serán familias blancas de mayores ingresos.
Inicialmente, Katrina causó daños a la ciudad de Nueva Orleáns, pero no la devastó. Sin embargo, poco después los diques del lago Pontchartrain y varios canales se reventaron, y un caldo tóxico de agua contaminada inundó las calles, así como miles de casas y hasta más allá del segundo piso de los edificios altos. Decenas de miles de personas, casi todas negras y pobres, debieron luchar por la supervivencia en las peores condiciones de abandono oficial. Se calcula que 300,000 familias quedaron sin techo.
Se dice que menos de la mitad de los habitantes de Nueva Orleáns que se vieron obligados a emigrar ha logrado regresar. Aún hoy, vecinos de los barrios de Treme, Gentilly, Seventh Ward, Uptown, East, el mundialmente famoso Ninth Ward y varios otros se encuentran dispersos por todo el país. Solo en el estado de Texas hay 200,000 de ellos
La destrucción de la vivienda pública es un fenómeno actual en ciudades de todos los Estados Unidos y empezó antes de Katrina. En realidad, se trata de una política que integra tanto la ideología neoconservadora como la neoliberal, orientadas ambas a reducir los programas y servicios sociales que presta el Estado.
En 1996, había 13,694 apartamentos de vivienda pública en Nueva Orleáns. Ya antes de Katrina se había demolido más de la mitad de éstas y existía un plan para eliminar el 85%. En agosto de 2005, poco antes de Katrina, HUD informó que había 7,381 apartamentos de vivienda pública en la ciudad y, menos de un año después, a raíz de la tormenta, dijo que quedaban apenas mil apartamentos útiles y prometió que otros mil serían reparados, la mayoría de los cuales para proyectos de "ingreso compartido" que necesariamente excluirían a muchas personas de bajos ingresos, desvalidas o muy ancianas que vivían en apartamentos subvencionados y quedarán sin posibilidades de regresar por falta de solvencia económica, incluso si HUD cumpliera la promesa de reparar el millar de viviendas.
Altos funcionarios del gobierno de George W. Bush han confirmado que la intención de la Casa Blanca ha sido la de aprovechar la tragedia para acelerar el proceso de blanquear el color de la piel de los pobladores de Nueva Orleáns. Después del huracán, Richard Baker, un congresista republicano de Baton Rouge, capital del estado de Louisiana, dijo: "Por fin se ha limpiado la vivienda pública de Nueva Orleáns. No lo pudimos hacer nosotros, pero Dios lo hizo".
Las autoridades prometieron reconstruir y restaurar la ciudad, pero en realidad sus esfuerzos se han dirigido a transformarla. El desplazamiento en masa ha cambiado la población de la ciudad: hoy es mayor, más blanca y más acomodada. Los afroamericanos, los niños y los pobres no han regresado debido a la escasez de viviendas al alcance de sus ingresos pecuniarios.
Es evidente que se quiere impedir que vuelva a la ciudad gran parte de la población negra que le diera su carácter distintivo y apenas queden aquellos imprescindibles para mantener el atractivo turístico de la vieja Nueva Orleáns.
Las escuelas públicas no fueron reabiertas, dejaron de ser gratuitas y han sido convertidas en escuelas por contrato. Varios centros asistenciales de salud pública -como el mayor de ellos, el Charity Hospital- fueron cerrados con carácter indefinido.
La idea de aprovechar un desastre para imponer una privatización radical en las condiciones de un Estado deliberadamente debilitado, es precisamente lo que Naomi Klein, la talentosa periodista y escritora canadiense, identifica como capitalismo del desastre o doctrina del choque.
El caso Nueva Orleáns es un ejemplo exacto de ello porque el hundimiento de la ciudad no fue en realidad un desastre natural sino que resultó en verdad del abandono sistemático de la esfera pública en respuesta a la instrumentación de una ideología bien definida.
Tras veinticinco años de desatención de la estructura del Estado, los servicios públicos y todos los sistemas de administración se hicieron frágiles y débiles hasta que la situación se hizo irreversible porque su rectificación se convirtió en prohibitiva dado el multibillonario costo por concepto de reparación o reconstrucción de carreteras, puentes, diques y otros objetivos estructurales de la economía y los servicios que sería necesarios acometer.
Naomi Klein lo ha explicado más o menos así: Es como una especie de tormenta perfecta. Primero se debilitan los poderes públicos con recursos de la ideología y, cuando surge el desastre, éste es utilizado como excusa para terminar la tarea y privatizarlo todo. Es la tragedia lo que propicia la oportunidad para reorganizar el Estado, es decir, para eliminarlo.

Manuel E. Yepe

Serbia y Kosovo: el polvorín balcánico puede estallar de nuevo.

Goran M.

I Parte

Después de quince años de conflictos y cientos de miles de muertos, heridos y refugiados, la cuestión nacional en los Balcanes sigue sin resolver. Ahora es evidente lo alejada que estaba de la realidad la idea de que una multitud de estados nacionales burgueses "limpios" podría resolver esta cuestión histórica. Después de la euforia inicial con los nuevos territorios independientes, las clases dominantes están descubriendo ahora que el desarrollo en líneas capitalistas es imposible sin pisar a alguno de sus vecinos.
La situación actual guarda parecidos notables con la atmósfera de principios del siglo XX. Las contradicciones creadas por el sistema capitalista en aquella época llevaron a varias guerras balcánicas, seguidas por la Primera Guerra Mundial y un intento de controlar la situación con la formación de la Yugoslavia burguesa bajo la corona serbia.
La Segunda Guerra Mundial de nuevo desató un nivel sin precedentes de matanzas, limpieza étnica que sólo llegaron a su fin después de una revolución social encabezada por un movimiento partisano multiétnico. Podemos afirmar con franqueza que bajo el capitalismo los Balcanes no han conocido la paz sino sólo conflictos. El período actual se adapta perfectamente a esta descripción.
Serbia representa la cuestión central y más importante en el puzle balcánico. Sin acceso al mar y rodeada de estados más pequeños con considerables poblaciones serbias, la clase dominante serbia históricamente ha tenido grandes ambiciones y ha intentado dominar los desparramados mini-estados balcánicos, y situarlos bajo su poder militar después de la retirada de las potencias imperiales (Turquía y Austro-Hungría).
Hoy, Serbia sigue siendo el país más grande de la antigua Yugoslavia y una potencia local. Incluso con la purga de la población serbia en los años noventa, de los territorios que históricamente han habitado en la región Krajina de Croacia, aún son una parte constituyente de la República Srpska, en Bosnia y Herzegovina controlada por los imperialistas, y la mitad de la población de la recientemente independiente Montenegro. Kosovo está habitado por unos 150.000 serbios y otros 200.000 que viven como refugiados dentro de la propia Serbia.
La relativa estabilidad, a pesar de la precariedad étnica creada en los nuevos (semi) estados balcánicos, se consiguió a finales del siglo pasado gracias a la interferencia de las potencias imperialistas que consiguieron un compromiso entre cada uno de los distintos intereses de la región y bajo un fuerte dominio estadounidense.
Hoy, con Rusia de regreso a la escena política mundial, con la UE intentado aplicar su propia política exterior independiente de su aliado atlántico y con EEUU acelerando su política militarista, de nuevo hay rumores y tensiones. Los Balcanes se caldean a un ritmo vertiginoso sin ni siquiera tener una oportunidad de enfriarse.

Dentro de Serbia

El PIB de Serbia ha crecido una media del 6,8 por ciento estos últimos tres años, después de un período de lenta recuperación tras lo bombardeos de la OTAN y el cambio de régimen. Algunas fuentes gubernamentales ahora se refieren al país como un "tigre balcánico" para describir este fenómeno.
Las generaciones más viejas, sin embargo, pueden explicar lo diferente que es este nuevo crecimiento capitalista con el experimentado después de la Segunda Guerra Mundial con una economía planificada. Mientras que esta última consiguió un nivel de desarrollo sin precedentes en todas las esferas de la vida, el nuevo crecimiento se basa en desmantelar y liquidar todo lo creado en el período de economía planificada. Además, los efectos del crecimiento tienen una concentración geográfica y social limitada y a una minúscula capa privilegiada de la población.
No importa que coalición haya estado en el gobierno desde Milosevic, una cosa si ha permanecido inalterable en Serbia desde 2000. El poder económico sigue en manos de un grupo de economistas del "G17 Plus", un think-tank (grupo de investigación) que se creó bajo Milosevic y que evolucionó hasta convertirse en un partido político encabezado por "expertos" económicos que sacrifican sus puestos bien pagados en las multinacionales para trabajar por un salario de burócrata estatal y "ayudar" a su país.
Su líder y además Ministro de Economía y Desarrollo Regional en el actual gobierno serbio, es Mladjan Dinkic, recientemente premiado por el prestigioso Ministro de Economía del Año por la revista Euromoney. Al explicar esta decisión la revista dice que Dinkic ha dirigido "las más espeluznantes tácticas de terapia de choque" en el sector financiero simplemente quitando las licencias de funcionamiento a 25 bancos nacionales y despidiendo a sus empleados, así ha limpiado el camino para que los bancos extranjeros entren en el mercado. ¡Este movimiento da una idea de la filosofía económica de Dinkic!
En los últimos dos años se ha seguido un modelo de crecimiento estrictamente "neoliberal". El gobierno está orgulloso de que Serbia, junto con Bulgaria, tenga el impuesto sobre los beneficios más bajos de Europa, sólo un 10 por ciento. Después de la saturación de los mercados europeos del este, las multinacionales ahora consiguen grandes beneficios. En 2006 la inversión directa extranjera alcanzó la cifra récord de 4.387 millones de dólares, casi la mitad de la inversión extranjera total conseguida los cinco años anteriores.
La mayor parte de la inversión se consiguió a través de las privatizaciones y las adquisiciones de empresas del sector bancario, telecomunicaciones, alcohol, tabaco y energía. Los países con más intereses en la economía serbia son Austria, Alemania, Grecia y Eslovenia. El monopolio energético estatal, la industria del gas y el petróleo, la aerolínea JAT, están entre los últimos activos se espera privatizar en el futuro. El proceso está entrando en su fase final, el plan es vender todas las empresas estatales que quedan el próximo año.
Se mantiene un buen "clima de inversión" mediante una política monetaria relajada. La inflación es mantiene en el 6,6 por ciento. Los impuestos y las contribuciones a la seguridad social para los potenciales inversores están entre las más bajas de Europa del Este y Central, el crecimiento de los salarios reales está bajo un control estricto con aumentos planificados que sólo equivalen a la inflación, a pesar de las positivas cifras de crecimiento. El gasto público se cubrió totalmente en 2006 y el presupuesto estatal terminó con plusvalía. Al mismo tiempo, el 10 por ciento de la población vive por debajo de la línea de pobreza con ayudas sociales mínimas. El acceso al cuidado social es mucho más difícil, la edad de jubilación se ha prolongado y se tiene que pagar en las escuelas. La tasa oficial de desempleo está en el 20.8 por ciento. La privatización comenzó a ganar impulso en 2002, desde ese momento hasta ahora se han despido a 350.000 trabajadores.
El sector más afectado por la reestructuración económica es la clase obrera tradicional empleada en el sector productivo a través de las grandes empresas estatales. Los nuevos empleos que se han creado han sido sobre todo en pequeñas empresas del sector servicios, finanzas y telecomunicaciones. La apertura de nuevos centros de trabajo creó 60.000 nuevos empleos en estos últimos cuatro años, no ha compensado los empleos destruidos.
Muchas antiguas ciudades industriales ahora se han convertido en ciudades fantasma. El crecimiento se ha concentrado sobre todo en Belgrado y unas cuantas zonas del norte, con buena infraestructura y posición geográfica. El desempleo en el sudeste es más de tres veces superior al de Belgrado. Los niveles de pobreza en el sur están en el 23 por ciento, mientras que en la capital es de aproximadamente el 4 por ciento.
El mes pasado estalló una epidemia de ictericia en la ciudad sureña de Nis. 700 personas fueron afectadas por el virus provocado por las pobres condiciones de vida y el agua poco potable.

La clase obrera en transición

A pesar de los ataques neoliberales sin precedentes, parece que no ha habido una respuesta organizada de las masas. Hemos presenciado la estabilización de las estructuras gobernantes, las cifras de huelgas son las más bajas en años y no hay articulación política para la mayoría de los "perdedores" de la transición al capitalismo. ¿Cómo se puede explicar esta situación?
La vieja clase obrera yugoslava está en proceso de disolución. La actual oleada de privatizaciones llega después de una década turbulenta de caos económico, sanciones de guerra internacionales, que ya habían atomizado y desorientado a la clase obrera. No hay presencia sindical en el sector privado. Las nuevas generaciones de trabajadores están en pequeñas empresas, privadas y con no más de 50 trabajadores, separadas una de otra y sin ninguna de las tradiciones de organización del pasado, bajo una disciplina estricta a manos de los pequeños capitalistas nacionales formados durante los años de la guerra. Los trabajadores más veteranos, los que consiguieron mantener sus puestos de trabajo en las empresas reestructuradas, sufren la presión del ejército de desempleados que hay debajo de ellos. Puede que no estén satisfechos con su situación, pero es mejor que estar en la calle.
El resto elaboró distintas formas de supervivencia durante los años noventa, como el mercado negro y el sector informal. Serbia está experimentando una tendencia a la desurbanización, un sector de la clase obrera está regresando al campo. El régimen titoísta abandonó muy pronto la colectivización forzosa, esto dejó muchas pequeñas parcelas privadas de tierra que durante la última década han servido de válvula de seguridad. Esta estructura de propiedad está cambiando rápidamente y ahora los terratenientes capitalistas están comprando tierra fértil, así que la economía se está reorientando de la industria a la agricultura y exportación de materias primas.
Existe un mercado similar en las ciudades donde también cambian rápidamente los patrones de vida. Durante los años noventa, en busca del dinero rápido, el régimen de Milosevic permitió a los trabajadores comprar los apartamentos estatales, lo que llevó a una situación donde muchos consiguieron tener su propia vivienda. Este hecho, junto con la entrada de los bancos extranjeros y líneas de crédito, prepararon el camino para un boom de la propiedad. Los precios de los apartamentos en Belgrado pasaron de 1.000 a 25.000 euros el metro cuadrado en las zonas más de moda. Se dio un proceso en Belgrado donde las familias vendían sus apartamentos en las zonas más céntricas y se trasladaban a los suburbios.
El mercado financiero, virgen durante los años de la guerra, ha ofrecido grandes oportunidades a las empresas bancarias extranjeras, como la austriaca Raiffeisen, que ha conseguido jugosos beneficios y ofrece créditos al consumo al público. A diferencia de Croacia o Hungría, el endeudamiento de la población serbio ha sido relativamente bajo gracias al aislamiento. En los últimos dos años se ha concedido créditos por valor de 2.500 millones de euros a 874.885 clientes. El acceso al crédito fácil ha significado una ayuda a corto plazo para muchas familias y también representa una bomba de relojería dispuesta a explotar. Parece como si el dinero inyectado en la economía desapareciera como si se tratara de vapor. No se ha restablecido la producción, el crecimiento de las exportaciones es modesto mientras que el déficit comercial aumenta. La deuda total serbia actualmente está en 22.000 millones de dólares sube rápidamente.
El gobierno intenta conseguir el apoyo público para el proceso de privatización concediendo cierto porcentaje de las acciones de las viejas empresas a los trabajadores, un esquema de privatización con algo similar a los bonos. El programa social para los despedidos en el proceso de reestructuración también consiste en cantidades de dinero según los años trabajados. Los que se van voluntariamente de sus empleos también tienen incentivos, en forma de compensaciones monetarias. Todo debe funcionar y a los trabajadores se les promete las migajas de la mesa si no obstruyen el proceso.
La táctica oficial del gobierno para combatir el desempleo es animar a los trabajadores a que utilicen su dinero para crear pequeñas empresas. Las historias sobre trabajadores afortunados de las empresas privatizadas que compran nuevas casas y automóviles después de vender sus acciones aparecen por todas partes. Recientemente, la mayoría de las discusiones sindicales se han centrado en la cuestión de qué porcentaje deberían recibir los trabajadores del número total de acciones que se ponen a la venta. Se ha anunciado una nueva privatización por bonos hace unos días, mediante este plan todos los ciudadanos recibirán su parte en acciones. Estas tácticas manipuladoras han puesto a los trabajadores en una situación muy difícil, contribuyendo al deterioro de la conciencia de clase y la solidaridad.
La antigua fábrica yugoslava de automóviles, Crvena Zastava, en la ciudad de Kragujevac, es un buen ejemplo de esta situación. En agosto de este año, el gobierno decidió liquidar el programa social creado por los trabajadores de Zastava después del bombardeo de la fábrica por la OTAN en 1999, gracias a ese plan se consiguió preservar sus empleos y nivel mínimo salarial incluso aunque no hubiera trabajo. En este programa todavía quedaban 4.400 trabajadores, se les ha ofrecido una compensación de 250 euros por cada año trabajado en la fábrica a cambio de rescindir sus contratos. El sindicato rechazó la oferta, las familias y los trabajadores de los alrededores de Kragujevac se unieron a las protestas para solidarizarse, en pocos días la ciudad estaba preparada para resistir. El gobierno dio la orden de que al día siguiente el que no pasase por el registro estaría despedido sin ningún tipo de compensación. Al día siguiente, todo el país presenció las escenas humillantes de de personas en las colas, empujándose para conseguir entrar antes de que cerraran la puerta de la oficina del registro.
El orgullo que en determinado momento se sintió ante la situación única en el mundo, donde los trabajadores "poseían" sus propias fábricas bajo la "autogestión" del titoísmo, ha desaparecido. Por supuesto, pocas personas tienen ilusión en la posibilidad de empezar de nuevo con pequeñas empresas gracias al dinero que reciben. Pero ante la alternativa de mantener la "propiedad" de viejas fábricas que llevan años sin funcionar o recibir unos cuantos miles de euros después de una década de miseria, no es difícil la elección. Las únicas empresas que han comenzado de nuevo a producir son las privatizadas. El sentimiento es que no existe alternativa. No es poco habitual que incluso después de la experiencia de una turbia privatización, los trabajadores ocupen la fábrica y exijan una nueva privatización, pero en esta ocasión "justa". Hasta ese nivel ha llegado el proceso.
Después se encuentran los que están en el fondo, los que no tienen nada que ofrecer al mercado, los que no tienen posesión alguna que vender, no tienen tierra, apartamentos, empleos que abandonar por lo que ser recompensados: los trabajadores o parados en constante amenaza con caer en la pobreza y que son los olvidados.
Esta situación ha dado lugar a un fenómeno relativamente nuevo que son una serie de huelgas de hambre. Hoy la forma más común de huelga en Serbia es con los trabajadores encerrándose en la fábrica e iniciando una huelga de hambre para exigir hablar con las autoridades. Estas no son tácticas de una huelga ofensiva en una lucha de clases caldeada, sino actos desesperados de personas intentando llamar la atención sobre sí mismos.
Los suicidios han aumentado. Uno de los que apareció en los medios de comunicación el pasado mes de abril fue Dragica Simic, una trabajadora metalúrgica de 50 años de edad. Después de escuchar las noticias de su despido y el de otros 190 compañeros debido a un "exceso de mano de obra", intentó desesperadamente hablar con el empresario. Éste se negó a escucharla, a la mañana siguiente, los compañeros la encontraron ahorcada dentro de la fábrica. Unos años antes, Dragica había sido condecorada como uno de los mejores trabajadores de la ciudad, ¡el diploma estaba al lado de su cadáver!
La dura experiencia de los últimos quince años y la desmoralización general, han llevado al escepticismo respecto a cualquier tipo de acción política, al cuestionamiento de los motivos que hay detrás de los llamamientos a organizarse, a una falta de confianza en las perspectivas de la acción colectiva. Los trabajadores buscan soluciones individuales como la mejor forma de poder alimentar a sus familias. La "solidaridad" es una palabra que apenas se escucha hoy en Serbia. Es la guerra de todos contra todos, la cara desnuda del capitalismo donde sólo consigue sobrevivir el más fuerte.
La nueva infraestructura que se está construyendo tiene poco que ver con el beneficio general de la población y todo con los intereses de los inversores extranjeros. Se construyen autopistas para el comercio internacional y al mismo tiempo muchos barrios todavía no tienen pavimentadas las calles, los centros urbanos se han convertido en zonas exclusivas de negocios de acero y cristal mientras que los barrios obreros tienen aún destrozada la infraestructura heredada de los años setenta. No se están poniendo ninguna base sólida para un posible crecimiento duradero en el futuro. La naturaleza del capital que entra en el país es mayoritariamente especulativa y parasitaria. ¿Qué ocurrirá cuando no haya nada que vender? Esta pregunta por ahora nadie se la hace por ahora.
La población pasa por la paradoja del boom económico en el que pueden participar sólo superficialmente y a corto plazo. Resulta obvio que el crecimiento económico no produce automáticamente mejores niveles de vida en general. Durante años, la línea oficial fue que todos debían hacer sacrificios para atraer capital extranjero e inversión, y que con ello llegaría todo lo demás. Obviamente, para la mayoría no ha sido así.
El actual crecimiento económico no se basa en el continuo desarrollo de la infraestructura de las fuerzas productivas, construida durante décadas de economía planificada, que permita la emancipación general de la sociedad sino que, todo lo contrario, se basó en la destrucción anárquica de esas bases, la transferencia de capital fuera del país y una inversión nueva limitada a sectores privilegiados y monopolios, una situación que es una vaca lechera para los capitalistas extranjeros. Si el crecimiento continúa al ritmo actual, Serbia tardará al menos otros siete años en alcanzar el nivel del PIB que tenía antes de la introducción del capitalismo en 1991.

Escenario político

Sin embargo, existe una capa de la población que parece estar beneficiándose de la transición. La llegada de capital extranjero crea nuevas costumbres. Parecen estar omnipresentes las personas que trabajan en empresas hasta altas horas de la noche en torres de cristal. Las ilusiones en el capitalismo probablemente son más elevadas entre la juventud. Los jóvenes con estudios que hablan idiomas extranjeros y que encuentran con más facilidad que antes empleo. Las empresas extranjeras encuentran personal muy cualificado dispuesto a trabajar largas horas por unos cuantos cientos de euros y la perspectiva de avanzar en sus carreras.
Las tasas de la universidad pública han aumentado de manera significativa en los últimos años, puede que ahora estén en más de 2.000 euros anuales, por no mencionar los libros y los gastos de vida. Estos costes no se los pueden permitir los que reciben salarios más bajos en el sector servicios como cajeros o guardias de seguridad. Otros, con suficiente dinero para estudiar, ven las tasas de estudios como un coste que están dispuestos a pagar para conseguir acceder a los escalones superiores del empleo.
Esta "prometedora" capa social está a la ofensiva. Encuentra expresión política en el Partido Democrático Liberal (PDL), una escisión del principal partido reformista, el Partido Democrático (PD) del asesinado primer ministro Zoran Djindjic. El PDL hizo una campaña electoral agresiva acusando al PD de llegar a acuerdos con los nacionalistas y elementos del antiguo régimen que no quieren que Serbia entre en la UE. Consiguieron entrar al parlamento atrayendo a muchos votantes desencantados y jóvenes de los centros urbanos.
Aparte de esto, no ha habido cambios significativos en el escenario político serbio en los últimos años. La característica más notable es la inexistencia de una fuerza política organizada de izquierdas. Los perdedores de la transición no tienen a quien votar. El PD ha establecido contactos con la socialdemocracia europea, pero sigue siendo un partido de centro con una orientación clara antiobrera. El Partido Radical Serbio ha conseguido explotar este vacío durante un tiempo, con sus mensajes populistas y anti-reforma, hasta que se convirtió en la fuerza más grande del país y comenzaron a ser más cautos. Ahora están estancados y explotarán como un globo en el momento en que lleguen al gobierno. Su único objetivo es amortiguar el descontento interno y jugar el papel de amenaza ultra-nacionalista para la clase dominante serbia en sus negociaciones con occidente.
En ausencia de un movimiento desde abajo, los partidos políticos constantemente hacen coaliciones por arriba mientras la esencia del régimen permanece igual. El PD actualmente gobierna en coalición con el G17-Plus y el primer ministro es Vojislav Kostunica, del conservador Partido Democrático de Serbia. Después de años de batallas por los puestos antes de que comenzara el proceso de privatización, todo el mundo parece haber encontrado su lugar y está dispuesto a compartir el pastel.
En esta atmósfera general, la ofensiva ideológica de la derecha tan amenazadora en los años noventa ahora se ha convertido en norma. La Iglesia Ortodoxa ocupa un lugar importante en los medios de comunicación y en el Estado. Se la ha permitido entrar en las escuelas y en las fuerzas armadas. Lo lejos que se ha llegado se puede ver en que se le ha devuelto sus posesiones en Belgrado a la familia real y sus miembros son destacadas figuras públicas.
La historia del movimiento partisano y la Segunda Guerra Mundial se ha reescrito totalmente. A diferencia de Zagreb, donde un sector de la clase dominante intenta incorporar el movimiento partisano en la ideología de una Croacia capitalista e independiente, la clase dominante serbia ha elegido borrar completamente este capítulo de los libros de historia y basarse en el legado de la burguesía serbia anterior a la guerra.
Los nombres asociados con el comunismo y los partisanos se han eliminado de todas las instituciones y calles, se han construido nuevos monumentos con nuevos símbolos y se ha puesto un nuevo himno. Se ha preparado el terreno ideológicamente para un futuro turbulento donde la clase dominante serbia intentará imponerse como un socio imperialista en la región, como ocurrió después de la Primera Guerra Mundial, cuando fue recompensada con el dominio sobre la vieja burguesía yugoslava y sacrificó a una cuarta parte de su población.
Prepara el terreno para una nueva posición beligerante de la elite dominante serbia en la cuestión de Kosovo. También prepara para el futuro una explosión tremenda de la lucha de clases en Serbia. Han conseguido controlar la lucha de clases. Pero un sector de la población sufre de manera terrible mientras que otro recoge los beneficios materiales del capitalismo. Existe una enorme polarización social y la riqueza se distribuye de una manera totalmente desigual.
Sin embargo, si miramos la situación en Eslovenia también vemos el futuro de Serbia. Con el desarrollo capitalista ha llegado el fortalecimiento de la clase obrera y con ello la lucha de clases. La huelga actual en la fábrica Ford de San Petersburgo, después de 12 años de casi total silencio de la clase obrera rusa, también es una prueba de lo que es capaz. En muchos aspectos, la situación en Serbia se parece a la de Rusia hasta hace poco. La lucha de clases ha regresado a Rusia, y también lo hará en Serbia, cuando los trabajadores vuelvan a descubrir las gloriosas tradiciones de su pasado. Por ahora, la situación se parece a las ascuas de un fuego que se apaga, pero volverá como un fuego de venganza en el futuro.

II Parte

La atmósfera en las calles de Belgrado ha cambiado de modo significativo en los últimos meses. Después de fundirse en la actitud general de despolitización y apatía, el inicio de las larguísimas negociaciones, el delirio de los medios de comunicación y el apoyo de Rusia, han vuelto a poner a Kosovo en el punto de atención. Existe un sentimiento general de inquietud y circulan multitud de rumores.
La dura postura del gobierno serbio con respecto a Kosovo pilló a muchos por sorpresa. Era ingenuo pensar que los políticos post-Milosevic se comportarían de una manera diferente cuando se trata de los "intereses nacionales". Después de todo, cuando estaban en la "oposición democrática", la mayoría de ellos nunca criticaron a Milosevic por su política nacional en las antiguas repúblicas. Su "oposición" estaba relacionada con su reticencia a privatizar la economía tan rápidamente como les habría gustado a los imperialistas.
La clase dominante serbia está cansada de "comportarse adecuadamente" durante estos siete años y de sufrir los ataques del imperialismo. Desde que las grandes potencias decidieron no mantener intacta la antigua Yugoslavia en las fronteras que Tito había creado como entidad geo-política, la clase dominante serbia perdió su papel histórico y se convirtió en un obstáculo en la región. Su situación actual de estado humillado entra en oposición con su potencial objetivo y ambiciones.
Como si no hubiera sido suficiente la pérdida de Macedonia, Krajina en Croacia y Bosnia durante los años noventa, Belgrado fue recompensada con el derrocamiento de Milosevic y la apertura de su economía, con la pérdida de Montenegro y ahora Kosovo. La clase dominante serbia está cumpliendo con sus "deberes" internacionales y lo único que quiere a cambio es volver al menos a jugar parte del antiguo papel que tenía en la región. Como si se tratara de un niño mayor ignorado por los padres ocupados en sus hermanos más pequeños, Belgrado ahora se gira hacia Rusia en busca de ese "afecto".

Influencia rusa

El fracaso de las interminables conversaciones sobre el estatus final de Kosovo es culpa de la incapacidad de Belgrado y Pristina de llegar a algún tipo de acuerdo. Pero Belgrado no está en posición de negociar sobre nada de no ser por Rusia y la clase dominante kosovar no existe frente al ejército serbio si no fuera por EEUU y las tropas allí presentes.
Iniciaron un proceso de negociación con las grandes potencias y creían que con eso bastaría. Desde el 11 de septiembre los imperialistas tienen bastantes dificultades para actuar como una "comunidad internacional". EEUU ahora presionar para conseguir a cualquier precio la independencia. La UE sigue la línea norteamericana, les gustaría utilizar un Kosovo independiente como pretexto para tomar más iniciativas en su política exterior de seguridad común. Sin embargo, tienen dificultades con miembros como España, Rumania y Eslovaquia, todas con minorías en sus territorios, y Grecia que tiene sus propios intereses en la región. Rusia, por otro lado, se opone enérgicamente a la independencia de Kosovo.
Hace unos meses, tanto la prensa occidental como serbia, estaba convencida de que la postura de Putin sobre Kosovo sólo era otra baza y que en determinado momento llegarían a algún acuerdo. Pero no ha ocurrido eso. Los rusos han ido más allá de la simple negociación, que fue el modus operandi de Yeltsin en los años noventa.
Moscú está en una situación similar a la de Serbia en muchos aspectos. Desde la caída del "telón de acero", a pesar de la integración de Rusia en la "comunidad internacional", EEUU ha mantenido básicamente una política de expansión militar y ha rodeado a Rusia. La entrada de Georgia y Ucrania, la instalación del sistema de defensa de misiles en Europa del Este, está mucho más cerca de lo que le gustaría a Moscú. Rusia habla ahora o calla para siempre.
Además, Moscú ya ha demostrado una vez más que se toma en serio la cuestión de Kosovo. Algunos podrían recordar el incidente en el aeropuerto de Pistrina en 1999. Al mismo tiempo del acuerdo de paz entre Belgrado y la OTAN en 1999, Milosevic por detrás llegó a un acuerdo con los rusos. Las tropas rusas tomaron el aeropuerto después de la retirada de las tropas serbias e impidieron que el comandante de la OTAN, Michael Jackson, entrase en las instalaciones. Fue un incidente serio con intercambio de disparos entre las tropas rusas y las de la OTAN. Moscú exigía su propio control de un sector de Kosovo. Yeltsin finalmente se echó atrás y aceptó que el contingente ruso estuviese bajo el control de la OTAN. Este movimiento enfureció a los generales rusos y a Milosevic.
Toda la zona del sur de los Balcanes se ha convertido en un centro de intereses geopolíticos frente a la creciente importancia de los suministros de gas y petróleo. El regreso de Rusia a la escena internacional se ha basado en su política energética y ahora intenta evitar la construcción del oleoducto Nabucco que quieren construir Washington y Europa. Esta aventura conjunta ambiciosa de Royal Dutch Shell, Bechtel y General Electric, circunvalaría Rusia y sería una alternativa para el mercado europeo desde Oriente Medio y el Caspio, a través de Turquía y el sur de Europa, atravesando exclusivamente países miembros de la OTAN.
Un Kosovo independiente y la gigantesca base militar estadounidense, Bond Steel, construida en su territorio, es visto por muchos como parte de este plan. Rusia ha respondido con los planes de un oleoducto, South Stream, que rodearía Ucrania y Bielorrusia, llegaría a Hungría pasando por debajo del Mar Negro, pasaría por Bulgaria y atravesaría Serbia y Croacia. La rusa Lukoil ha invertido más de 1.500 millones de euros en Rumania, Bulgaria, Macedonia y Serbia. En la reciente cumbre energética del este y el sur de Europa celebrada en Zagreb, Putin fue bastante claro sobre la intención de acaparar el monopolio del petróleo serbio y croata.
En mayo, los medios de comunicación pro-occidentales serbios y el Partido Democrático, provocaron mucho ruido con la declaración hecha por el líder del Partido Radical Serbio, Tosmilav Nikolic, en el parlamento respondiendo a la acusación de que los radicales intentaban convertir Serbia en una provincia rusa. Nikolic respondió que veía más a Serbia como una provincia rusa que como una colonia europea. Estas declaraciones fueron interpretadas como un ataque a la soberanía del país a las oscuras fuerzas del pasado, intentando detener la modernización de Serbia. Unos meses después, el líder del Partido Democrático y presidente serbio, Boris Tadic, tuvo que decir a la prensa checa las consecuencias potenciales que tendría la ruptura de Kosovo:

"En el caso de que los países de la UE apoyen la independencia de Kosovo, tendremos muchos problemas con la integración europea. La consecuencia final será Serbia como un país aislado o un escenario en el que tendremos muchas mejores relaciones con otros países del mundo".

Leon Kojen, miembro del equipo negociador serbio, dijo recientemente que en la medida que Occidente tiene el sentimiento de que el camino hacia la integración euro-atlántica pasa por llegar a un acuerdo con Serbia, entonces considerarán un Kosovo independiente como la solución óptima. El ministro de exteriores serbio amenaza con romper lazos diplomáticos con cualquier país que reconozca la independencia de la provincia. En reuniones recientes de altos funcionarios serbios con representantes del monopolio del gas ruso Gazprom, es una prueba clara de que el rumbo tomado hasta ahora puede cambiar fácilmente, y que las partes más jugosas de la privatización serbio pueden ser ofrecidas a Rusia. Hasta donde están dispuestos a llegar en Belgrado con este flirteo Moscú, esa es otra cosa.
La UE, obviamente, se toma en serio las señales. Hace unos días prometió mil millones de euros de ayuda a Serbia durante los próximos cinco años, además de la perspectiva de firmar un acuerdo de Estabilización y Asociación que abriría la puerta a más financiación de la UE.
La clase dominante serbia está dividida en esta cuestión. Una parte es partidaria de Rusia mientras que la otra juega la carta de Kosovo, las dos intenta jugar una partida de póker geopolítico, en las mejores tradiciones de Milosevic. Esta posición ya está dando resultados. El problema es que si tú juegas, el faroleo constante al final te obligará a apostar todo en determinado momento. Sólo hay que preguntar al antiguo gobierno de Milosevic.

"Kosovo independiente"

Parece evidente que Kosovo en el futuro jugará en la región el papel de Chipre. Las negociaciones están en punto muerto, las potencias imperialistas son incapaces de llegar a un acuerdo y Belgrado no quiere renunciar a sus pretensiones sobre el territorio. Probablemente Pristina proclamará la independencia seguida por el reconocimiento bilateral de Washington y la mayoría de la UE, pero sin una resolución del Consejo de Seguridad y con la continua oposición de Moscú y sus aliados.
Un Kosovo independiente se convertirá en una fuente constante de inestabilidad y un chivo expiatorio para azuzar el nacionalismo serbio cuando sea necesario. Sin embargo, debemos ser claros sobre lo que queremos decir cuando utilizamos el término "Kosovo independiente". La soberanía completa y un territorio independiente no están en la mente de nadie, ni siquiera de la camarilla dominante de Pristina.
Lo que ofrece el actual "plan Ahtisaari" al pueblo de Kosovo es una "independencia supervisada" con control extranjero encarnado en el Representante Civil Internacional, que también actuaría como el representante especial de la UE, con poderes políticos similares a los del Alto Representante en Bosnia y Herzegovina. En realidad, es un estatus de protectorado con limitada soberanía política y la presencia de tropas extranjeras en el territorio. Estamos ante otro estado satélite imperialista en la región, una minúscula provincia de la antigua Yugoslavia, con una base militar norteamericana de 360.000 metros cuadros sobre su territorio.
Además, Kosovo tampoco escapará del control serbio. En un intento de convencer a Belgrado, el plan Ahtisaari descentraliza totalmente Kosovo, ofreciendo a Serbia influir a través de la minoría serbia del norte de la provincia, donde Pristina no tiene una autoridad efectiva. Incluso si no fuera así, un Kosovo empobrecido seguiría de facto dependiendo del poderío económico de Belgrado. Rodeado por una Serbia siete veces más grande que sería su principal red de comunicaciones hacia occidente, Kosovo sería un objetivo fácil. Aproximadamente el 70 por ciento de las mercancías de Kosovo proceden de Serbia y también depende del suministro eléctrico. Belgrado ya ha dejado claro que impondrá sanciones económicas y hará la vida lo más complicada posible a la provincia si ésta se atreve a declarar la independencia.
¡Como si ya no fuera dura la vida para la población local! Aproximadamente el 37 por ciento de los kosovares viven en la pobreza y un 15 por ciento en la extrema pobreza. El desempleo es del 40-50 por ciento. El PIB per cápita es el más bajo de Europa, aproximadamente 1.200 euros. El presupuesto depende de la ayuda internacional (34 por ciento) y de las remesas de los albaneses que trabajan en el extranjero (20 por ciento). El déficit comercial exterior crece, el valor de las exportaciones en 2006 fue de 78 millones de euros, frente a los 1.300 millones de las importaciones. En Pristina son habituales los cortes de electricidad. La producción industrial no se ha renovado y la población se ha beneficiado muy poco de los 3.000 millones de euros que han entrado en la provincia en concepto de ayuda exterior desde 1999. Se extienden las acusaciones de corrupción contra la misión de la ONU y los contratistas internacionales que hacen negocios en la provincia. Según el boletín de la ONU de octubre de 2006, sólo el 30 por ciento de los kosovares tiene fe en la actual administración de la ONU. Al mismo tiempo, la elite política local se un arquetipo de la mafiosa clase dominante creada por las guerras en la antigua Yugoslavia. El dirigente más pobre de los partidos políticos que se presentaron en las elecciones tenía una riqueza personal de 250.000 euros, el más rico se calculaba que tenía 420 millones.
No es de extrañar que más de la mitad de los ciudadanos de Kosovo decidiera no votar en las elecciones de noviembre. La participación pasó del 80 por ciento de las elecciones celebradas después de la guerra a sólo el 43 por ciento. Todos los candidatos defendían la independencia de Serbia, finalmente ganó Hashim "el serpiente" Tachi, líder del antiguo ELK (Ejército de Liberación de Kosovo) patrocinado por la CIA. Estos hipócritas desataron una campaña histérica nacionalista contra Belgrado, mientras que al mismo tiempo, de manera consciente, empujan a Kosovo en dirección a convertirse en una semi-colonia del imperialismo mundial.
Los kosovares empiezan a ser conscientes de la trampa en la que les están metiendo estos políticos. La independencia sobre bases capitalistas no frece una perspectiva concreta de aumento de los niveles de vida en este territorio subdesarrollado, no ofrece ningún final real a la influencia de la burguesía serbia. Debido a esta solución a medio camino, están obligados a pagar un precio elevado por convertirse en títeres imperialistas dependientes de la buena voluntad y los acuerdos con las grandes potencias.
La situación social dentro de Kosovo es insoportable, mientras, los programas de los partidos políticos no se corresponden con las reivindicaciones de las masas. La extensión del desánimo ha llevado a la organización activista llamada "Autodeterminación" (¡VETEVENDOSJE!) al frente de la lucha. Encabezada por un antiguo dirigente estudiantil, Albin Kurti, este grupo existe la independencia incondicional y se niega a negociar con Serbia, al mismo tiempo mantiene una retórica antiimperialista, mezclada con la anticorrupción y demandas sociales.
La verdadera naturaleza de la administración extranjera se reveló en febrero de este año, cuando las fuerzas de la ONU mataron a dos manifestantes en una protesta organizada por Kurti, que pronto fue arrestado. En su apelación en el juicio, Kurti, correctamente, señaló que el plan Ahtisaari sólo provocaría nuevos conflictos y aumento del crimen en Kosovo. Desgraciadamente, lo que Kurti no dijo es que un Kosovo independiente dentro de unos Balcanes capitalistas es un sueño imposible con o sin la presencia de fuerzas internacionales.

La "autodeterminación"

Los llamamientos a la "autodeterminación" en el caso de Kosovo deben situarse en el contexto histórico actual. La autodeterminación no es una reivindicación abstracta fuera del espacio y el tiempo, debe ser considerada de acuerdo con su contribución concreta al avance de la lucha de clases. La ruptura de la Yugoslavia de Tito está relacionada con la reintroducción de las relaciones sociales capitalistas en la región, y el fortalecimiento de las fuerzas políticas pro-capitalistas en cada república.
Como ilustra el caso de Serbia, esta situación ha mutilado a la clase obrera, que todavía no se ha recuperado de esta derrota histórica. No hay razón para que no sea diferente en el caso de Kosovo. Solo, aislado de todas partes, con una economía destrozada y la bota imperialista en su suelo, la oportunidad para el desarrollo de un movimiento social exitoso está lejos a corto plazo. La declaración de independencia simplemente ofrecería a la clase dominante local más margen de respiro para continuar con el saqueo y la privatización, y fortalecerá la posición del imperialismo en la región.
Los marxistas dentro de Serbia, en primer lugar, deben elevar su voz contra la burguesía doméstica que tiene apresado este territorio. Sin embargo, al mismo tiempo, tenemos la responsabilidad de no ayudar a fomentar las ilusiones, extendidas por el imperialismo y sus matones en Pristina, y que dicen que un Kosovo independiente traería la libertad para los albaneses. Como marxistas defendemos el derecho de autodeterminación de Kosovo, pero las masas finalmente tienen que darse cuenta de que la clase dominante kosovar es incapaz de cumplir su promesa.
La independencia de Kosovo no resolverá la cuestión nacional albana, sino que complicará aún mucho más los conflictos nacionales en los Balcanes. ¿Los marxistas deberían defender el derecho de autodeterminación para los serbios de Kosovo la mañana siguiente de que se reconozca la independencia de Kosovo?
Las negociaciones sobre la situación de Kosovo han provocado una de las mayores crisis en Bosnia y Herzegovina desde el final de la guerra en 1995. La dirección serbio bosnia también toca el claxon del "derecho de autodeterminación" cada vez siente que su autonomía es mermada por la tendencia a la centralización impuesta por la UE dentro del país. La reunificación potencial de la República Srpska con Serbia, en la que insiste Belgrado como compensación mínima por la pérdida de Kosovo, arrastraría a Croacia al torbellino y dejaría a los bosnios musulmanes colgados en medio de la nada. Un Kosovo independiente también cuestionaría la situación de la población de habla albanesa en Macedonia. Después está la minoría albanesa del Valle de Preservo en el sur de Serbia, que ya protagonizó un levantamiento en 2001, eco de la guerra en Kosovo y la crisis en Macedonia. La lista continúa y continúa....
La situación a la que se enfrentan ahora no es nueva. Como ya hemos explicado, en muchos aspectos, la región ha regresado al año 1913. Afortunadamente, los Balcanes tienen una rica tradición socialista en la que podemos basarnos. Tenemos el privilegio de aprender cómo los socialistas trataron estas mismas cuestiones hace casi cien años. La resolución aprobada por el primer Congreso Socialdemócrata Balcánico, celebrado en Belgrado en enero de 1910, dice lo siguiente:
"Bajo la tutela forzosa y la preponderante influencia de la diplomacia europea, el instrumento de expansión política del capitalismo europeo, se han creado relaciones territoriales y nacionales sobre el pasado histórico del sudeste de Europa, y especialmente en la península Balcánica, que dificultan el desarrollo cultural y económico de los pueblos, y se oponen enérgica e intensamente a sus intereses y necesidades. De esta contradicción parten todas las crisis, perturbaciones y acontecimientos que sirven como pretexto para que la diplomacia europea y sus agentes monárquicos-reaccionarios en los Balcanes mantengan su política de interferencia, tutela, conquista y reacción... Todas las fuerzas progresistas de la nación deben luchar para liberarse del particularismo y la insularidad... las fronteras que con frecuencia dividen pueblos que hablan la misma lengua, que tienen la misma nacionalidad y cultura, o regiones que son económica y políticamente interdependientes.... Reconociendo la necesidad y legitimidad de las aspiraciones de las naciones del sudeste de Europa, el primer Congreso Socialdemócrata de los Balcanes adopta la posición de que éstas sólo se podrán conseguir combinando sus fuerzas como un todo, eliminando las fronteras trazadas de manera artificial y permitiéndoles vivir juntos con plena reciprocidad y en una defensa unidad contra el peligro común". (El subrayado es mío).
Estas ideas más tarde cristalizaron en la idea de una Federación Socialista Balcánica como la única respuesta posible a la diversidad étnica y atraso económico de la región. Hoy, esta consigna es aplicable más que nunca. Aquellos que pretenden que es demasiado abstracta e idealista, sólo podemos hacer referencia a las experiencias de estos últimos quince años, lo que ha traído la insistencia en el derecho de autodeterminación sobre bases capitalistas. El mayor idealista es el que cree que la cuestión nacional en los Balcanes se puede resolver siguiendo por ese camino.
La efectividad y la corrección de nuestra alternativa depende primeramente de un factor, y ese es el regreso de la clase obrera regional a la arena política. Si miramos la situación en Serbia y Kosovo queda claro que la clase obrera serbia de intentar llenar el vacío político dentro del país construyendo su propia organización política independiente, con una postura internacionalista con relación a Kosovo, esta postura tendría eco dentro de la provincia. En una situación de aislamiento y desesperanza esta idea sería aceptada entusiastamente. Lo mismo se aplica a todas las antiguas repúblicas yugoslavas.
Como dijimos anteriormente, el reciente movimiento en Eslovenia nos demuestra el camino. Los medios de comunicación en la región prefieren ignorar estos acontecimientos, no ocurre así con algún pequeño incidente de algunos de los países vecinos que puedan contribuir a las llamas chovinistas. En una manifestación de fuerza, 70.000 sindicalistas y estudiantes llenaron las calles de Ljubljana, entre ellos trabajadores y jóvenes de distintas nacionalidades de las antiguas repúblicas, todos reunidos bajo un solo color por la defensa de sus reivindicaciones sociales.
Cuando veamos escenas similares en las calles de Belgrado, Pristina, Skoplje, Zagreb o Sarajevo, miraremos atrás, hacia estas dificultades actuales, con una sonrisa en la cara porque sabremos que la lucha de clases en los Balcanes regresó. Estamos seguros de que a partir de ese momento, no se malgastará nada de tiempo en ajustar cuentas pendientes.

Pakistán: El asesinato de Benazir Bhutto

Benazir Bhutto ha sido asesinada en un atentado con bomba en un ataque suicida. La dirigente del Partido del Pueblo de Pakistán (PPP) recién terminaba de participar en un mitin de seguidores del PPP en la ciudad de Rawalpindi, cuando se produjo el atentado. Los primeros informes hablaban de al menos 100 muertos en el atentado, pero las últimas noticias sitúan la cifra en 15.
Este homicidio feroz contra el PPP se produce en medio de una campaña electoral donde, después de años de dictadura militar, las masas luchaban por conseguir un cambio. Existía una oleada de apoyo al PPP, que parecía seguro de ganar las elecciones a la Asamblea Nacional y a las legislaturas provinciales que se van a celebrar el 8 de enero de 2008.
La campaña estaba cobrando fuerza, el ala marxista del PPP estaba consiguiendo un apoyo entusiasta gracias a su mensaje socialista revolucionario en zonas tan alejadas entre sí como Karachi y las regiones tribales de Waziristán, en la frontera norte. Estas elecciones habrían reflejado un gran giro a la izquierda en Pakistán. Esta perspectiva estaba provocando alarma en la camarilla dominante, eso es lo que está detrás de la atrocidad cometida hoy.
Es un crimen contra los trabajadores y campesinos de Pakistán, una provocación sangrienta que pretende impedir la celebración de unas elecciones que ganaría seguramente el PPP. Este atentado será una excusa para introducir nuevas restricciones y, posiblemente, el estado de excepción y la dictadura. Es un acto contrarrevolucionario que debe ser condenado sin ningún tipo de reservas.
¿Quién es el responsable? La identidad de los asesinos aún no se conoce. Pero cuando preguntamos a los compañeros de Karachi la respuesta fue inmediata: "fueron los mulás". Las fuerzas oscuras de la contrarrevolución en países como Pakistán habitualmente van vestidas con el atuendo del fundamentalismo islámico. Incluso circulan rumores sobre que Benazir fue disparada desde una mezquita, aunque los medios de comunicación insisten en que el asesinato fue el resultado de un atentado suicida.
Cualesquiera que hayan sido los detalles técnicos del asesinato, quienquiera que sea el agente directo de este acto criminal, los hilos de la conspiración sin duda llegan muy arriba. Los llamados fundamentalistas islámicos y los jihadis sólo son los títeres y asesinos a sueldo de las fuerzas reaccionarias que están atrincheradas entre la clase dominante y el aparato del Estado pakistaníes, financiadas espléndidamente por los Servicios de Inteligencia Pakistaníes (ISI), loa señores de la droga con vínculos con los talibán, y el régimen saudí, siempre ansioso de apoyar y financiar cualquier actividad contrarrevolucionaria en el mundo.
La guerra en Afganistán está teniendo unos efectos catastróficos en Pakistán. La clase dominante pakistaní tenía ambiciones de dominar el país después de la expulsión de los rusos. El ejército pakistaní y el ISI llevan décadas entrometiéndose allí. Ellos son una mezcla de talibanes y señores de la droga (que es lo mismo). Han conseguido enormes fortunas del tráfico de drogas que está envenenando Pakistán y desestabilizando su economía, su sociedad y la política.
El asesinato de Benazir Bhutto es sólo otra expresión de la absoluta podredumbre, degeneración y corrupción que está carcomiendo los órganos vitales de Pakistán. La miseria de las masas, la pobreza y las injusticias, claman solución. Los terratenientes y los capitalistas no tienen esa solución. Los trabajadores y campesinos miraban al PPP en busca de una salida.
Algunos en la "izquierda" dirán: pero el programa de Benazir no podría haber proporcionado la solución. Los marxistas del PPP luchan por el programa del socialismo, por el programa original del PPP. Pero las masas sólo pueden aprender a través de la experiencia qué programa y política son los correctos.
Las elecciones de enero habrían dado a las masas la oportunidad de, por lo menos, avanzar un paso en la dirección correcta, de infligir una derrota decisiva a las fuerzas de la reacción y la dictadura. Después habrían tenido la posibilidad aprender de programas y políticas, no en la teoría sino en la práctica.
Ahora parece que lo más probable es que les nieguen esta oportunidad. El objetivo de esta provocación criminal es bastante claro: suspender las elecciones. Aún no se ha visto la respuesta de las autoridades pakistaníes, pero sería impensable que puedan celebrarse ahora mismo las elecciones el 8 de enero. Las pospondrán durante algún tiempo.
¿Qué efecto tendrá este acontecimiento sobre las masas? Recién pudimos hablar por teléfono con nuestros camaradas de The Struggle en Karachi, donde están luchando contra las bandas reaccionarias del fundamentalista MQM, en una campaña electoral feroz. Nos dijeron que hay un sentimiento general de conmoción entre las masas. "La gente está llorando y las mujeres gimen en sus casas. Ahora mismo las puedo escuchar", nos dijo el compañero.
Pero el lamento se convertirá en rabia. "Ha habido disturbios en las calles de Karachi y en otras ciudades. La gente está bloqueando las carreteras y quemando neumáticos". Esa es la advertencia a la clase dominante de que la paciencia de las masas se agota. El movimiento de las masas no puede ser detenido con el asesinato de uno de sus líderes, ni de mil.
Las masas siempre se apegan a sus organizaciones tradicionales de masas. El PPP se desarrolló al calor del movimiento revolucionario de 1968-1969, cuando los trabajadores y campesinos estuvieron a punto de tomar el poder.
El dictador Zia Ul Haq asesinó al padre de Benazir, Zulfiqar Alí Bhutto. Eso no impidió la resurrección del PPP en los años ochenta. Luego, las fuerzas del terrorismo de Estado asesinaron al hermano de Benazir, Murtazar. Después exiliaron a Benazir e instalaron una nueva dictadura. Eso no impidió que el PPP resucitara de nuevo cuando 2-3 millones de personas salieron a las calles para darle la bienvenida el mes de septiembre pasado.
Las masas se recuperarán de la conmoción y el dolor momentáneos. Con el tiempo estas emociones serán sustituidas por la rabia y el deseo de venganza. Lo que hace falta no es la venganza individual, sino la colectiva. Lo que hace falta es preparar a las masas para una nueva ofensiva revolucionaria que termine de raíz con los problemas de Pakistán.
La camarilla dominante puede retrasar la fecha de las elecciones, pero tarde o temprano tendrán que convocarlas. Los reaccionarios calculan que la eliminación de Benazir debilitará al PPP. ¡Es un serio error de cálculo! El PPP no puede ser reducido a un solo individuo. Si eso fuera así, entonces habría desparecido después de la muerte de Zulfiqar Alí Bhutto.
El PPP no es un individuo. Es la expresión organizada de la voluntad de las masas para cambiar la sociedad. Son los tres millones que salieron a las calles para celebrar el regreso de Benazir. Son los decenas de millones más que se preparaban para votar por un cambio en las elecciones de enero. Estos millones ahora están de luto, pero el luto no durará para siempre. Encontrarán formas efectivas de lucha para conseguir que se escuche su voz.
Las masas deben protestar por el asesinato de la dirigente del PPP con un movimiento nacional de protesta: mítines de masas, huelgas, marchas, y culminar en una huelga general. Deben elevar la bandera de la democracia. ¡Contra la dictadura! ¡No al estado de excepción! ¡Inmediata convocatoria de nuevas elecciones!
La dirección del PPP no debe capitular ante las presiones que pretenden retrasar las elecciones. ¡Celebración de elecciones nacionales y provinciales! ¡La voz del pueblo debe ser escuchada! Sobre todo, el PPP debe regresar a su programa y principios originales.
En el programa fundacional del PPP está inscrito el objetivo de la transformación socialista de la sociedad. Éste incluye la nacionalización de la tierra, los bancos y las industrias bajo el control de los trabajadores, la sustitución del ejército permanente por una milicia de obreros y campesinos. Estas ideas son tan correctas y relevantes hoy como cuando fueron escritas.
No hay nada más fácil que arrebatarle la vida a un hombre o a una mujer. Los humanos somos criaturas frágiles y fáciles de matar. ¡Pero no puede matarse una idea cuando ha llegado su momento!

Alan Woods

Acerca del intercambio humanitario de los prisioneros politicos en Colombia y los Estados Unidos

Carta abierta al Presidente Sarkozy
James Petras

Traducido por Félix Terrones

Leí con gran interés la carta que usted le dirigió al líder de las FARC, Manuel Marulanda. Comparto con usted un impulso humanitario para acabar con el encierro de prisioneros políticos en Colombia. Sin embargo, permítame ser claro, categórico y realista acerca de esto: la liberación de los prisioneros políticos de las FARC depende de un quid pro quo – la liberación, de los calabozos estatales colombianos, de los combatientes de la resistencia FARC.

Su dramática y ampliamente publicitada intervención centró la opinión pública en los prisioneros de las FARC pero usted dejó de mencionar la súplica de los prisioneros políticos del gobierno colombiano, torturados y tratados con brutalidad por el presidente, cuyos más cercanos aliados en el congreso se encuentran a la espera de sentencia por sus vínculos a largo plazo con los escuadrones paramilitares de la muerte y los narcotraficantes.

Déjeme comenzar otra vez, presidente Sarkozy. Si usted desea ser un mediador honesto o un consecuente líder humanitario entonces debería actuar de modo imparcial con un espíritu de reciprocidad. Hasta ahora, usted ha actuado de una manera unilateral, la cual no ayuda a una resolución positiva en el intercambio de prisioneros. En vuestros cortos y ampliamente publicitados llamados, usted no ha actuado con buena fe ni ecuanimidad.

Por ejemplo, a comienzos de diciembre usted lanzó “solemnemente” un llamado a las FARC (específicamente a su secretario Manuel Marulanda) por la liberación unilateral sus prisioneros, incluyendo Ingrid Betancourt. Dicho llamado no tuvo correlato alguno para el presidente Uribe con el objetivo de que liberara a sus prisioneros y aquellos encarcelados por los Estados Unidos. Vuestra demanda parecía más un gesto publicitario con toda su sustancia vacía y su solemnidad teatral. ¿Piensa usted que el más astuto y legendario líder guerrillero latinoamericano sería intimidado y tendría cargo de conciencia debido vuestra retórica inflamada “por la vida” de Ingrid? Vuestra doble moral colonialista no convenció a nadie y ciertamente no avanzó en nada el proceso de negociaciones. Vuestra postura ética puede ser divertida para los cincuenteros filósofos parisinos, antes maoístas y ahora telenoveleros, pero no tiene lugar en los tratos con revolucionarios serios y consecuentes.

Déjeme sugerir que, dado que usted formó algo así como una relación carnal con su “buen amigo”, el presidente Bush, utilice su encanto para proponerle, como parte del intercambio de prisioneros, la devolución de los dos líderes de las FARC de regreso a Colombia en lugar de los tres oficiales contrainsurgentes norteamericanos que en este momento se encuentran en prisiones de las FARC. Reciprocidad, señor, es un sine quo non en cualquier negociación entre iguales.

En segundo lugar, usted hizo una condena pública de los “métodos” y “objetivos” de las FARC, pero no de los de Uribe. Desde luego, ésta no es una manera para empezar las negociaciones. Esto da la impresión de que Uribe es un político democrático, lo cual se encuentra en oposición con cualquier reporte de derechos humanos elaborado por las Naciones Unidas, organizaciones colombianas, la OEA y la OIT que documentan que Colombia es el lugar más peligroso del mundo para los periodistas, sindicatos, abogados de derechos humanos y dirigentes campesinos debido al terrorismo promovido por el estado. Resulta presuntuoso de vuestra parte, presidente Sarkozy, el cuestionar las credenciales morales de las FARC desde que usted y su Ministro de Asuntos Exteriores Kouchner le dieron al estado de Israel vuestro apoyo incondicional, pese al hecho de que posee 10000 prisioneros políticos, la mayoría de los cuales fueron brutalmente torturados y numerosos nunca han sido oficialmente procesados o inculpados. Un régimen como el vuestro, cuyo Ministro de Asuntos Exteriores apoya el estrangulamiento económico (bloqueo de alimentos, medicina, agua y electricidad) de un pueblo entero en Gaza y el baño de sangre de los Estados Unidos en Iraq no tiene autoridad moral para hacer lecturas de “métodos” y “objetivos”. Déjeme ser preciso, señor presidente: las FARC no mantuvieron 10000 prisioneros políticos como vuestro aliado, el estado judío, ni invadieron y colonizaron países independientes como vuestro “buen amigo” el presidente Bush. Habiendo levantado el velo de la hipocresía gala, déjeme ocuparme de los verdaderos problemas a asumir si es que se quieren abrir las negociaciones.


Localización de las negociaciones

La insistencia de las FARC en una localización específica no es una elección de fauna y follaje sino una garantía para su seguridad frente a numerosos acuerdos violados bajo el régimen de Uribe. Presidente Sarkozy, vuestra insistencia, de hecho vuestra demanda, de “pruebas fotográficas” de la supervivencia de Ingrid Betancourt mostraron el ejemplo más reciente de la fundamental falta de seguridad que inspira Uribe: los emisarios que le llevaron las “pruebas” a través de Venezuela fueron arrestados y encarcelados, violación de un implícito acuerdo de un comportamiento digno entre usted, el presidente Uribe y el presidente Chávez.

Entre 1984 y 1990, las FARC alcanzaron un acuerdo con los presidentes Betancourt y Gaviria para darle una oportunidad al proceso electoral. Numerosos ex miembros de las FARC junto con otros individuos progresistas y grupos de izquierda formaron la “Unión Patriótica” (UP). A lo largo de cinco años, más de 5500 miembros de la UP fueron asesinados, incluidos dos candidatos presidenciales, destruyendo, de este modo, aquellos métodos electorales tan cercanos a vuestro corazón. Presidente Sarkozy, yo cito a vuestra atención estos eventos en caso de que vuestros asesores hayan fallado en informarle de los escollos y peligros frente a cualquier negociación de las FARC con el gobierno colombiano. Más precisamente, la insistencia de las FARC en la localización de las negociaciones responde a la necesidad de proteger a sus líderes y los negociadores de cualquier movimiento repentino de la parte de Uribe con miras a romper las negociaciones y capturar o asesinar a los líderes de las FARC.

Usted debería ser consciente de que Uribe acompañó su llamado por un reducido territorio desmilitarizado con una recompensa de $100 millones de dólares ofrecidos a los miembros de las FARC para asesinar o conducir a sus líderes al ejército colombiano.


La unilateral imposición de condiciones de Uribe

Presidente Sarkozy, como usted bien lo sabe, para ingresar en cualquier negociación, una de las partes no debe, de modo unilateral y arbitrario, imponer sus condiciones en prejuicio de la otra parte, tal y como Uribe lo hizo. El presidente “paramilitar” no sólo decidió la localización de las negociaciones sino también la duración y amplitud de la zona desmilitarizada, un tiempo limitado para obtener un acuerdo, el comportamiento subsecuente de los combatientes de la resistencia que fueron liberados y una visita de la Cruz Roja a las prisiones clandestinas de las FARC, así como también la insistencia en calumniosas caracterizaciones de sus socios en las negociaciones.

El reducido tamaño de la región desmilitarizada (así como también su elección y duración) levanta enormes sospechas acerca de los motivos del gobierno. Mientras más pequeña sea la zona desmilitarizada resulta más fácil para el régimen de Uribe el invadir y capturar a los negociadores de las FARC. Una mayor zona desmilitarizada no afecta los puntos esenciales a ser negociados; por el contrario, ella facilita las negociaciones al incrementar la seguridad de los negociadores.

En segundo lugar, las negociaciones no deben ser arbitrariamente decididas en el curso de un simple mes dado que hay cuestiones de gran complejidad que necesitan ser resueltas: antes que nada la inclusión de los líderes de las FARC encarcelados en Estados Unidos gracias a su arbitrario traslado realizado por Uribe.

No hay manera alguna para que las FARC acuerden el permiso de entrada a una delegación de la Cruz Roja para que visite a sus prisioneros, lo cual facilitaría a los consejeros de alta tecnología de Uribe la detección y el ataque de las localizaciones de las FARC. La insana obsesión de Uribe por aniquilar físicamente a las FARC, como ha sido mostrado en sus últimos arrebatos, contradice su reclamo de asistencia humanitaria por parte de la Cruz Roja.

Es inútil mencionar el llamado de Uribe a la “imparcial” Iglesia para que acuda a las negociaciones es una broma de mal gusto: la Iglesia ha sido una acrítica apologista de Uribe, su organización política y su encarcelamiento de los senadores que organizaron escuadrones de la muerte y miembros del congreso (treinta, en total). Hay varios grupos de derechos humanos en Colombia que han sido reconocidos internacionalmente por su coraje e imparcialidad, incluyendo “Paz y Justicia” y “Reiniciar” que pudieron haber servido de un mejor modo cualquier rol intermediario.

Presidente Sarkozy, dejando de lado las limitaciones y vuestra predecible postura moral, usted ha expuesto con éxito el fracaso de Uribe y sus peligrosas medidas para “liberar” por la fuerza a los prisioneros de las FARC. Por medio de promesas y amenazas, usted obtuvo de Uribe un acuerdo a medias con respecto de la razonable demanda de las FARC de una zona desmilitarizada para las negociaciones. No obstante, las concesiones forjadas por Uribe son elusivas - aquello que entre con una mano lo quita con la otra: él multiplica las concesiones inaceptables precisamente para socavar las negociaciones. Debido a esto, es sólo en los detalles que el proceso progresa.

En eso se encuentra el peligro, Presidente Sarkozy. Vuestros ademanes y demás, vuestra exitosa presión con el fin de asegurar un terreno para las negociaciones le ha granjeado el apoyo de varios ciudadanos franceses, sobre todo aquellos profundamente comprometidos en la liberación de vuestra compatriota, Ingrid. Usted se ha convertido en el engreído de los franceses y los medios de comunicación occidentales. No esgrimiré eso contra usted: usted capta interés, habla y actúa…pero todavía no ha alcanzado el éxito.

Incluso para empezar las negociaciones, usted debe convencer a Uribe, una vez más, de ser razonable (al menos con el resto del mundo), olvidar sus agendas escondidas y acceder a una segura zona desmilitarizada de tamaño adecuado así como también darles a los negociadores el tiempo necesario para resolver sus diferencias. Bajo circunstancias normales usted debe admitir, señor Presidente, que se trata de demandas razonables. Pero, como usted ya debe saberlo, Uribe no es un negociador de buena voluntad ni se encuentra dispuesto a un acuerdo equitativo. Usted se encuentra bajo los proyectores de los medios de comunicación. Usted tiene un amplio soporte interno e internacional. Usted tiene toda la credibilidad política (y el poder) para persuadir, presionar o arrastrar a Uribe a la mesa de negociaciones con el fin de liberar a Ingrid y los demás así como también los 500 prisioneros de las FARC que se pudren en los agujeros TB en Colombia y los Estados Unidos. El éxito o el fracaso se encuentran ahora en vuestras manos, Presidente Sarkozy. Usted asumió el solemne deber de liberar a Ingrid. Déjenos anhelar que usted cumplirá con su responsabilidad.

Fraternalmente,

James Petras

Los últimos tres libros del profesor Petras son The Power of Israel in the United States (2006), Rulers and Ruled in the US Empire (2007) y Multinationals on Trial (2007).

Félix Terrones pertenece a los colectivos Rebelión y Cubadebate.

Se avecina el colapso del sistema bancario moderno

Las acciones cayeron drásticamente la pasada semana al conocerse la aceleración de la inflación, que limitará la capacidad de la Reserva Federal para seguir bajando los tipos de interés. El jueves, el Dow Jones Industrials cayó 294 puntos, tras anunciarse el recorte de un cuarto de punto en el tipo de los fondos de la FED. El viernes, el Dow bajó otros 178 puntos, cuando datos del gobierno revelaron que los precios del consumo habían subido un 0,8% el mes pasado, tras un 0,3 por cien en octubre. El mercado de valores va dando tumbos cuesta abajo, camino de convertirse en un “mercado primario bajista”. Ha habido un continuo deterioro en las ventas al detalle, en el sector comercial inmobiliario y en los transportes. La industria financiera pasa por una importante retracción, habiendo perdido más del 25% en capitalización agregada desde julio. El mercado inmobiliario está colapsado. El gobernador de California, Arnold Schwarzenegger, anunció el viernes que declarará la “emergencia fiscal” en enero y pedirá más poderes para hacer frente al déficit presupuestario de 14 mil millones de dólares generado por la fusión del préstamo subprime.
Los economistas están comenzando a reconocer públicamente lo que muchos analistas demarcados sospechaban desde hace meses; la economía de la nación ha entrado en barrena picada.
El presidente de Morgen Stanley en Asia, Stephen Roach, observó lo que sigue en el New York Times del pasado domingo:
“Esta recesión será más profunda que la superficial contracción de comienzos de esta década. El desplome del punto.com derivó del colapso de un capital de negocios, cuyo gasto llegó a representar en el momento culminante, en 2000, sólo el 13% del producto interior bruto. La presente recesión tiene que ver con la capitulación del consumidor americano que se avecina, el gasto del tiene ahora récord de un 72% del PIB.”
La mayoría de la gente no tiene la menor idea de la gravedad de la presente situación, ni del desastre al que tendrá que hacer frente el país, cuando empiece a soplar el huracán de los billones de dólares procedentes de bonos y títulos sobreapalancados. Está extendida la creencia de que los pilotos del sistema - Bernanke y Paulson – pueden, de uno u otro modo, maniobrar para sacar a la economía de este “curso turbulento” y llevarla a aguas tranquilas. Pero no es así, y el prejuicio revela una incomprensión fundamental del modo de funcionamiento de los mercados. La FED no tiene poderes mágicos, y no se expondrá ella misma a ser atropellada por los mercados manteniéndose atravesada en el camino de una avalancha de mercado. A medida que aumenten los cierres y las bancarrotas, las acciones se desplomarán, y la FED se mantendrá circunspectamente al margen.
En estas últimas semanas, Bernanke y Paulson han ensayado varias estrategias fallidas. Paulson pergeñó un plan para ayudar a los grandes bancos inversores a consolidar y re-empaquetar su basura hipotecariamente respaldada, convirtiéndola en un “Super SIV” [SIV: “vehículo de inversión estructurada”, por sus siglas en inglés; N.T.], a fin de darles otra oportunidad de descargar en el público sus malas inversiones. El plan no era otra cosa que una táctica de relaciones públicas que ha sido ya abandonada por el grueso de los participantes clave. La implicación de Paulson es un verdadero lamparón para el Departamento del Tesoro. Tal parece como si tratara de engañar a los inversores, mientras viene en socorro de sus amigotes de Wall Street.
Paulson agregó también una congelación de los tipos “para apoyar a la industria” que, pretendidamente, habría de ayudar a los 3,5 millones de propietarios de vivienda que se enfrentan a la perspectiva de convertirse e morosos, si no reciben asistencia gubernamental. Estimaciones recientes de expertos dicen que el plan de Paulson solo ayudará a 140.000 hipotecados, abandonando en cambio a millones a su suerte. Una y otra vez, Paulson ha demostrado no estar a la altura de un desafío económico de esta magnitud.
El jefe de la FED, Bernanke, no lo ha hecho mucho mejor que Paulson. Su rebaja de tres cuartos de punto en los Fondos de la FED no ha hecho bajar las tasas de interés hipotecario, ni ha generado mayores ventas inmobiliarias, ni ha estabilizado el mercado de valores, ni ha mitigado el masivo endeudamiento de los bancos. Ha sido un pinchazo de principio a fin. Todo lo que ha conseguido es debilitar el dólar y disparar una ola de inflación. De hecho, de acuerdo con las estadísticas que presenta ahora el gobierno, los precios de la energía están subiendo un 18,1% anual. Se diría que Bernanke está siguiendo al pie de la letra la supuesto dicho de Lenin, según el cual “la mejor manera de destruir el sistema capitalista es corromper la moneda”.
El miércoles, la Reserva Federal comenzó un “esfuerzo coordinado” con el Banco de Canadá, el Banco de Inglaterra, el Banco Central Europeo y el Banco Nacional Suizo, a fin de afrontar las “altas presiones a que está sometido el aprovisionamiento monetario a corto plazo de los mercados”. La FED hizo una declaración, conforme a la cual “pone a disposición del Banco Central Europeo y del Banco Nacional Suizo 24 mil millones de dólares para incrementar la oferta de dólares en Europa” (Bloomberg). La FED añadirá otros 40 mil millones por vía de subastas, a fin de incrementar la liquidez en EEUU. Bernanke trata de aflojar el nudo con que el Libor (London Interbank Offered Rate) ha ceñido los tipos en Inglaterra, reduciendo el préstamo interbancario. El declive ha hecho cojitranco el ritmo de crecimiento, y podría meter al mundo en una espiral de recesión. El “plan maestro” de Bernanke es poco más que inyección de efectivo en bancos a pique de hundirse. Son ínfimas sus posibilidades de éxito. La FED está ofrciendo 0,85 dólares por dólar atrapado en los títulos hipotecariamente respaldados (MBS, por sus siglas en inglés) y obligaciones de deuda colateralizada (CDO, por sus siglas en inglés), que se vendían la semana pasada en la E*Trade liquidation a 0.27 dólares por dólar. Al mismo tiempo, la FED ha prometido mantener secretas las dentidades de los bancos que toman prestados esos fondos de emergencia. La FED está llevando sus negocios como un vulgar corredor de apuestas.
Desgraciadamente, la operación de salvamento de la FED no ha conseguido nada. Los tipos Libor –que están ahora en su valor más alto de los últimos siete años— no han bajado. Eso causa gran preocupación entre los dirigentes de los Bancos Centrales de todo el mundo, pero nada pueden hacer al respecto. Los bancos están hacienda acopio de efectivo para subvenir a las necesidades de capital. Tratan de contrarrestar la pérdida de valor de sus activos (hipotecariamente respaldados) incrementando sus reservas. Al mismo tiempo, el sistema está obturado por billones de dólares de malos títulos, lo que ha paralizado el crédito. Las gigantescas inyecciones de liquidez realizadas por la FED no han hecho nada por mejorar o rebajar los tipos interbancarios. Ha sido un pinchazo. El mercado es el que dirige ahora los tipos de interés . Si la situación persiste, el mercado de valores se desplomará.

Mirar el abismo

Uno de los principales economistas británicos, Peter Spence, lanzó una advertencia el sábado:
“El gobierno tiene que suspender un conjunto de regulaciones bancarias que están en el núcleo de la presente crisis financiera, o arriesgarse a ver cómo la economía entra en una espiral, cuyo final podría hacer aparecer el crack de 1929 como un paseíllo por el parque.”
LLeva razón Spencer. Los bancos no tienen el dinero necesario para prestar a las empresas o a los consumidores, porque tratan de hacerse con más efectivo para subvenir a sus necesidades de capital en activos que continúan en declive. (La FED puede pagar 0,85 dólares por dólar, pero los inversores no están dispuestos a pagar nada.) Spencer supone fundadamente que la razón de que los bancos hayan paralizado el préstamo no es porque “desconfíen” de otros bancos, sino porque están pillados de capital a causa de todas sus engañosas hojas “fuera de balance”. Si no se modifican las regulaciones de Basilea, los mercados monetarios seguirán congelados, el PIB menguará y habrá una oleada de quiebras bancarias.
Spencer dijo:
El Banco [de Inglaterra] está mirando al abismo. La Autoridad de Servicios Financieros tiene que hacer una ronda y comprobar que todos los bancos son solventes, y luego tiene que rebajar el nivel de capital requerido por Basilea, pasando de 8pc a 6pc. (“Call to Relax Basel Banking Rules, UK Telegraph)
Spencer confirma lo que ya sabíamos: que los bancos están gravemente subcapitalizados y severán sometidos a creciente presión, a medida que cientos de miles demillones de dólares de títulos hipotecariamente respaldados (MBS) y de obligaciones de deuda colateralizada (CDO) sigan perdiendo valor y tengan que ser sostenidas con capital adicional. Los bancos simplemete no tienen los recursos, y llegará el día en que tendrán que echar cuentas.
Bill Gros, de Princo, lo pone así: “En substancia, estamos asistiendo al derrumbre de nuestro actual sistema bancario”. Lleva razón Gros, pero con eso cubre sólo una pequeña porción del problema.
El economista Ludwig von Mises fue en su día más lacónico:
“No hay modo de evitar el colapso final de un boom fundado en la expansión crediticia. La cuestión es sólo si la crisis llegará pronto, como resultado de la interrupción voluntaria de una ulterior expansión crediticia, o más tarde, como catástrofe final y total del sistema monetario en cuestión.”
El problema básico trae su origen en la FED, cuando el anterior jefe Alan Greenspan bajó los tipos por debajo de la inflación durante 31 meses seguidos, lo que inyectó billones de dólares de crédito a bajo interés en el sistema financiero y encendió un frenesí especulativo en el sector inmobiliario. Greenspan ha dedicado mucho tiempo últimamente a descargarse de toda culpa por la catástrofe que engendró. Es un “pasa-culpas” de primera. En el Wall Street Journal del pasado viernes, Greenspan pergeñó una defensa en 1500 palabras de su acción como jefe de la Reserva Federal, señalando con el dedo a todo y a todos, desde el “bajo coste de la fuerza de trabajo” en China a “la caída Delmiro de Berlín”. El opúsculo está escrito en la habitual prosa confusionaria de Greenspan. Con su opacidad marca de la casa, Greenspan pasa de puntillas por encima de hechos bien documentados de la época de su jefatura en la FED, para absolverse a sí mismo de cualquier responsabilidad personal por el desastre subsiguiente.
La apología de Greenspan es una obra maestra de lógica viciosamente circular, deliberada evasión y patente negación de la realidad. Dice:
“No dudo de que unos tipos bajos federales en respuesta al desplome del punto.com, y especialmente el tipo del 1% alcanzado a mediados de 2003 para contrarrestar la potencial deflación, bajaron los tipos de interés hipotecario variables y pueden haber contribuido al aumento de precios de la vivienda en EEUU. En mi opinión, sin embargo, el impacto sobre la demanda de vivienda financiada con hipotecas variables no fue grande.”
¿Qué ”no fue grande? 3,5 millones de embargos potenciales, un acúmulo de oferta no vendida de 11 meses, desplome de los precios inmobiliarios, todo un sector hundido en una angustia terminal que arrastra a la economía global, ¿eso “no es grande”?
Pero Greenspan está parcialmente en lo cierto. Las cuitas inmobiliarias no pueden atribuirse totalmente a las políticas monetarias de “crédito barato” desarrolladas por la FED. También fueron alimentadas por una Doctrina de la Desregulación que ha penetrado, perneándolos, en los mercados norteamericanos de capitales desde la era Reagan. Las ideas de Greenspan sobre el modo en que los mercados deberían funcionar estaban –en buena medida— moldeadas por esa ideología no-intervencionista/no-supervisadora que ha creado enormes burbujas en los mercados de valores y no menos enormes desequilibrios. El apoyo dado por el anterior jefe de la FED a las hipotecas de interés variable y al préstamo subprime muestra que Greenspan se entendía a sí mismo más como un animador de los grandes jugadores del mercado que como un árbitro imparcial, cuya tarea era controlar los comportamientos temerarios o poco éticos.
En su artículo, Greenspan añade también esta reveladora pieza de información:
“El valor de los títulos comerciados en el mayor Mercado de valores del mundo ha subido hasta alcanzar los 50 billones de dólares, el doble que en 2002. La drástica subida de los precios de la vivienda generó una erupción de grandes burbujas inmobiliarias a escala mundial, siendo Japón y Alemania las únicas excepciones.”("The Roots of the Mortgage Crisis", Alan Greenspan, Wall Street Journal)
Admisión que prueba la culpabilidad de Greenspan. Si sabía que los precios de las acciones habían doblado su valor en apenas 3 años, también tenía entonces que saber que los títulos no subían a causa de incrementos de productividad o de demanda (fuerzas del mercado). La única explicación razonable para la inflación de activos, pues, era la política monetaria. Como dijera famosamente su propio mentor, Milton Friedman: “La inflación es siempre y dondequiera un fenómeno monetario”. Cualquier economista capaz habría sabido que la explosión de los precios de la vivienda y de las acciones era un signo de inflación irregular. Ahora que ha estallado la burbuja, la inflación se propaga desatada por la economía toda.
Greenspan es un hombre muy listo. Es absurdo pensar que no sabía lo que estaba pasando. Es teoría económica elemental. Claro que sabía por qué las acciones y los precios inmobiliarios se disparaban. Fue él quien puso la cadena del dominó en marcha con la ayuda de su imprenta.
Pero el crédito a bajo interés de Greenspan solo es una parte de la ecuación. La otra parte tiene que ver con el modo en que los mercados han sido alterados por las “finanzas estructuradas”.
Lo que resulta tan destructivo de las finanzas estructuradas es que permiten a los bancos crear crédito “de la nada”, arrebatando a la FED su papel de controladora de la oferta monetaria. David Roche explica cómo funciona eso en extracto de libro New Monetarism aparecido en el Wall Street Journal:
“La causa del crecimiento exponencial del crédito, pero no de la moneda en general, fue simplemente que los bancos dejaron de registrar sus préstamos en sus libros, y los que figuran en las hojas de saldo del banco, cuentan como dinero. Ahora, tan pronto hacen los bancos un préstamo, lo “securitizan”, y lo sacan de su hoja de saldo.
“Sólo había dos maneras de hacer eso. Una era vender el préstamo segurizado como bono. La otra era proceder a una segurización “sintética”: por ejemplo, usando derivados para escapar al riesgo de morosidad (con cambios de créditos fallidos) y aferrarse al tipo de interés debido al préstamo (con cambios de tipo de interés). Ambas formas de segurización significan que el banco prestador queda en libertad para realizar nuevos préstamos sin que se vea afectada su capacidad prestamista, una vez los préstamos realizados han sido “segurizados”.
“Así, para redefinir la liquidez bajo lo que yo llamo Nuevo Monetarismo, a la tradicional definición de la moneda en general, hay que añadir todo el crédito creado y movido por las hojas de saldo de los bancos hacia las hojas de saldo de los intermediarios no-financieros. Esa nueva forma de liquidez ha alterado la naturaleza misma de la bestia que es el crédito. Lo que ahora determinaba el crecimiento del crédito era el apetito de riesgo: la disposición de las empresas y de los individuos a llevar sus negocios con mayores niveles de endeudamiento.” (Wall Street Jornal.)
Los bancos han estando creando billones de dólares de crédito (por la vía de originar seguridades respaldadas hipotecariamente, obligaciones de deuda colateralizada y títulos comerciales respaldados por activos), sin mantener las reservas de capital proporcionales para respaldar ese crédito. Eso explica por qué los bancos estaban tan prontos a proporcionar crédito hipotecario a millones de solicitantes sin documentación, sin ingresos, sin colateral y con una mala historia crediticia. Creían que no había riesgo, porque estaban haciendo enormes beneficios sin comprometer en lo más mínimo el propio capital. Era, literalmente, dinero por nada.
Ahora, desgraciadamente, el mecanismo generador de nuevos préstamos (e ingresos) se ha derrumbado. La fuentes principales de la renta bancaria, o han sido gravemente dañadas o se han secado completamente. Una de esas fuentes de renta, los títulos comerciales respaldados hipotecariamente (ABCP, por sus siglas en inglés), han experimentado un decremento de un tercio (400 mil millones de dólares) en sólo 17 semanas. También la segurización de las seguridades hipotecariamente respaldadas murió antes de ingresar en el hospital. El mercado para MBSs y CDOs y otros complejos bonos se ha unido a los pterodáctilos en los libros de historia. Lo mismo vale para los “vehículos de inversión estructurada” (SIV, por sus siglas en inglés) y otros timos “fuera de hoja de saldo”, que o se han desplomado por completo o se están ahora marchitando salvajemente en bonos respaldados hipotecariamente. No hay vía de salida. Vendrán bancarrotas y quiebras de bancos. Las “finanzas estructuradas” han usurpado la autoridad de la FED para generar crédito nuevo, poniéndolo en manos de los bancos.

Ahora todo el mundo pagará el pato

Los inversores han perdido su apetito por el riesgo y huyen de todo lo que tiene que ver con propiedad inmobiliaria y bonos hipotecariamente respaldados. Eso significa que unos 3 billones de deuda segurizada (CDOs, MBs y ASCP) se estrellarán en tierra ocasionando una violenta sacudida a la economía. No sólo los bancos sufrirán un revés. Como señala el profesor Nouriel Roubini, los intermediarios financieros, los bancos de inversión, los fondos de mercados monetarios, los fondos de derivados financieros y los prestamistas de hipotecas están igualmente en el punto de mira:
“Las instituciones no bancarias carecen de acceso directo al apoyo en liquidez de la FED y de otros bancos centrales, y corren ahora el riesgo de un colapso de liquidez, en la medida en la que tienen responsabilidades a corto plazo pero su activos son a largo plazo y no líquidos; de modo que el riesgo de algo equivalente a una quiebra bancaria está creciendo en el caso de estas instituciones financieras no bancarias. Y no hay posibilidades de que instituciones de depósitos presten a su vez a esas instituciones no bancarias los fondos que les prestan los bancos centrales, porque ellas mismas tienen problemas liquidez y no acaban de fiarse de las instituciones no bancarias. Así pues, en resolución, la política monetaria es ahora totalmente impotente para enfrentarse a problemas de liquidez y a los riesgos de quiebra ante las responsabilidades líquidas de una buena parte del sistema financiero.” (Nouriel Roubini, Global EconoMonitor)
A medida que se acelera el declive de los CDOs y los MBSs, los inversores emprenderán un “febril vuelo” hacia la liquidez, como se acaba de ver con el reciente incremento en la demanda de bonos del Tesoro de EEUU. A eso podría seguir una serie de quiebras bancarias y no bancarias espectaculares. Los billones de dólares de “capital virtual” milagrosamente creados por la segurización cuando el mercado estaba henchido de optimismo se desvanecerán en un instante en cuanto el mercado se deje llevar por el miedo. De hecho, la burbuja accionarial ya ha pinchado, y el proceso está en marcha.

Mike Whitney
Mike Withney es un analista político independiente que vive en el estado de Washington y colabora regularmente con la revista norteamericana CounterPunch.

domingo, diciembre 23, 2007

Santa María pampina. Matanza y labranza de obreros

Como puedes ver, América del sur es un racimo andino de uvas bronceadas, semillas gredosas, ríos tormentosos, salares envejecidos, pampas infinitas, lagos somnolientos, selvas y bosques callados.
Y fue primero a bofetón de hachazos y espadas de conquistadores que esa vid austral se fue desgajando entre escapularios, rosarios y sicarios.
Cuando pensamos que el espasmo de la avaricia no haría temblar más los árboles, los pájaros y las siembras, llegaron otros cargamentos de huéspedes extranjeros como huestes elegantes, finas e importantes. Ingleses, gringos y franceses.
Era la segunda mitad del siglo diecinueve, y los capitales ingleses eran capitanes y almirantes que hablaban muy bien el lenguaje del dinero y los intereses.
Capitanes que recorrían las tierras y los desiertos sembrando monedas, esperando pacientes recoger la cosecha y sus frutos.
Fueron dos indios olvidados, los cuales al encender una fogata, vieron como la tierra se quemaba, ardía y chisporroteaba. Un árbol albino enterrado llamado salitre, ardía boca abajo.
Los más entendidos recogieron el dato y de paso el nitrato. Lo lamieron, pesaron y enviaron allá lejos donde ciertos eruditos saben que hacer en estos casos.
Y el hombre blanco se sintió en rima inexorable del oro blanco.
Fue así que Antofagasta, provincia boliviana se convirtió en el centro de sus esfuerzos y llegadas insignes de extranjeros.
Invirtieron invencibles cantidades en acaparar lo mejor que pudieron los yacimientos.
Así también, el ferrocarril que llevaba y transportaba los cargamentos.
Chilenos, estadounidenses e ingleses unidos en pos de la extracción y la explotación de este alabastro nortino que germinaba las plantas y que también era cuerpo indispensable de la pólvora.
Pero no fue hasta que el dictador boliviano de aquel entonces, Hilarión Daza, subió los impuestos en ese paraíso explotador, que las cosas se tornaron de un color amargo.
Desde Londres y otras ciudades, órdenes de ceños fruncidos llegaron hasta el gobierno chileno. Y el salitre, en aquel entonces, por muy miserable que fuesen los impuestos y las ganancias, formaba y levantaba esa incipiente y dependiente economía chilena.
Amenazadas las pertenencias tanto de chilenos, ingleses y otros voraces peces. Siendo presidente de Chile, Aníbal Pinto, la escuadra nacional desembarcó en el puerto de Antofagasta para proteger los intereses y pertenencias de los señores capitalistas.
De esta manera comenzó la guerra del pacífico. Que a modo de resumen agenció grandes ganancias para Chile, que asesorados por los ingleses, usurparon e invadieron las localidades de Tarapacá y Antofagasta.
En este devenir, los ingleses obviamente se quedaron con la casi totalidad de los yacimientos salitreros. De ahí en adelante serían grandes amos del norte.
Interminables horarios, abusos, cepos y latigazos se impusieron en esta tierra de nadie.
Una inundación de injusticias históricas, independentistas, coloniales y ahora imperialistas fueron anegando poco a poco el desierto más seco del mundo. Tanto fue el desborde de bordes humanos, que la rabia fue secando y deshidratando hasta las lágrimas.
La pena y la impotencia se volvieron rabia y decisión.
Fue en 1907 mientras ocupaba el cargo de presidente de la república, Pedro Montt que las cosas llegaron a una situación tal, que ya no se podía tantas injusticias soportar.
Los Obreros y mineros exigían escuelas para ellos y sus cachorros. Desayunos contra los ayunos constantes impuestos por las circunstancias.
Eliminación del descaro hecho ficha de plástico insignificante como pago al trabajo. Un poco de honradez en las pesas y balanzas adulteradas la hora de pesar alimentos y sufrimientos en los lugares de trabajo y en las pulperías.
Es el 10 de diciembre de 1907 cuando se inicia la huelga en la oficina salitrera de San Lorenzo. Después se suma la oficina de Alto San Antonio y luego otra y otra.
Y las injusticias son pasto seco que se encienden en cualquier momento al menos chispazo de rebeldía.
Y largas columnas de seres humanos atraviesan el desierto más seco del mundo, rebelándose contra su destino de esclavos.
La bolsita con pedacitos de pan racionados para el viaje. Los peniques estratégicamente cuidados. Manos sucias y callosas que suavizan la mirada de los niños. Mujeres arreando hombres con sonrisas y palabras de aliento. Y es que en este peregrinaje de obreros explotados no caerán manjares, ni ningún maná desde ningún cielo.
De día el sol va horneando más y más a esos hombres de barro. De noche el frío viento sopla los huesos como flautas ocres perforadas. Acaso una camanchaca neblina bondadosa
Que mezcle el agua de su cuerpo con el sudor de esos cuerpos recostados sobre las sombras.
Hilvanadas y cocidas por el mismo hilo de injusticias ondean las banderas. Bolivianos y peruanos, hechos chilenos por decretos, caminan decididos hacia el puerto de Iquique.
Un río de demandas impostergables arrasa todo a su paso. Y se les unen los sindicatos, federaciones y agrupaciones.
Unos descansan sus tendones moreteados en el Hipódromo de la ciudad, otros buscan refugio en la Escuela Santa María.
Y son precisamente a estos los que el destino les tiene preparada una carnicería de proporciones.
Ordenes, estafetas, timbres, administradores aúllan entre escritorio y escritorio. Líneas, palabras y oraciones donde se esconde la muerte en cada palabra.
Tranquila y decidida la muerte cabalga a su encuentro.
Se acerca la navidad, pero más se acerca la celebración del fallecimiento de miles.
Ducho y experimentado en el trato de obreros exaltados. Un adalid empresarial-militar vocifera tranquilo y desafiante que se larguen.
Y esa gran masa reunida, no quiere escuchar más cuentos. Si se rinden ahora, se rendirán para siempre, todo lo hecho será sólo recuerdos.
Saben de los muertos que en días anteriores abandonaron la escuela. No se irán. Y ciertos oradores forjados a palazo sobre la tierra, enarbolan más potentes sus voces, banderas y cantos.
Y desde hace rato ya que Jotes con picos de acero y botones dorados afilan sus garras en las azoteas cercanas.
Tienen hambre de muertos, de aquellos que los patrones matan de hambre.
El distinguido militar mira a su ayudante, encumbra una ceja hacia el vació de su testa y sin decir media palabra, de sus ojos emana una mirada de muerte.
Obediente y servil, su ayudante no malentiende las órdenes.
Se petrifica el momento, se desgarra el caliche escondido.
El esqueleto rosado de un pájaro negro observa colgado desde el andamiaje de un tamarugal moribundo como la muerte se aposta en los alrededores.
Uniformes y deformes hombres rodean las salidas, bota a tierra pisan y presionan intestinales pasajes calles y plazas. La escuela está cercada.
El ambiente endurece sus tendones más y más.
La línea lineal social se ha transformado en soga de ligamentos.
De un lado tiran los pobres, que son más pero indefensos de cuerpos, del otro los ricos y su brazo armado subvencionado. Y las circunstancias y las ganancias producen un nudo y punto ciego en las conversaciones. Comprender las demandas es y será mala fama.
Entender sus causas será peticiones sin pausa.
Los tendones del ambiente se tensan más y más, los obreros no se rinden, no piensan irse.
Entonces se endurecen los silencios, hasta ese momento nadie sabe de carnicerías, matanzas o degollinas. Exageraciones de los enemigos del Gobierno.
No es hasta que la muerte preñada de sables de acero inglés exhala un grito forrado de padecimientos que lo entienden más claramente.
Y cae la ráfaga dejando un trino de palomas rotas sobre una escuela. Tan pesada cae la sangre sobre la tierra, que corta las mejillas de esta, trepana el rostro del norte y largas cicatrices se extienden y crecen a lo largo y ancho de los ranchos, de poblaciones y generaciones que por el mismo desierto de miedos, injusticias y avaricias que secan y queman las manos, que escaldan pies sobre pies sigue caminando igual, como antes, como hoy.
El plomo desploma la sangre arrancándola de su manantial sagrado y la escupe brutal e indolente boca abajo. Y entre grito, alarido y sangre un filoso brebaje inicia un viaje inconcluso, amortajado de susurros empolvados de todo aquello que no fue, que no pudo ser.
Bolivianos, chilenos y peruanos adquieren la nacionalidad indestructible de la sangre reventada, esa que no sabe de límites, banderas, razas, colores ni sabores.
Faltaron balas, faltaron más sables, más bayonetas para realizar el trabajo perfecto. Que no queden testigos, mire que los muertos ni hablan ni tienen reclamos posteriores. No así, los sobrevivientes.
Y es que haciéndose el muerto por entre los cuerpos, parapetado de cadáveres encima se esconde la vida. Y a palos contra las balas, a palazos contra los sablazos, de diez, nueve son muertos y el último huye por entre los techos. Las mujeres cubriendo sus críos con su cuerpo, humedeciendo sus rostros pequeños con sangre caliente.
Todos cayendo, uno tras otro, uno tras otro. Van muriendo lentamente, para que no se les olvide su propia muerte.
A lo lejos los indiferentes, los reacios, los callados, los enemigos escuchan un oleaje de lamentos. Olas de dolor se arrastran por entre las piedras, retumban en las calles, las casas, el desierto y estalla en espuma ensangrentada hasta nuestros días.
Una vez más, el bravo ejército chileno se enfrenta y envalentona contra gente desarmada e indefensa.
Las fuentes más confiables y fidedignas establecen que los muertos superaron los dos mil.
Otros, los más mesurados indican que los muertos no pasarían de doscientos. Meras exageraciones y mentiras de los enemigos del la patria.
Las carretas llenas de muertos no paraban de andar, no daban abasto. Toda la tarde y la noche se repitió el carretero de la muerte sobre las calles.
Los sobrevivientes fueron conducidos a sablazos y abandonados en algún páramo.
Desde ese entonces, los perros lloran y aúllan por las noches contándose esa vieja historia de hombres, niños y mujeres asesinados.
Según el gobierno, los alzados incurrirían en asaltos, robos y escándalos.
Repitió mil veces los supuestos descalabros que cometerían los pampinos, buscando justificar su propio accionar.
Ni siquiera justificación para las eventuales cosas que vendrían La orden de reprimir era más que obvia y ya estaba planificada, se buscaba solamente justificar la manera en que sería ejecutada
Sagradas personas anunciaron cierta profecía sangrienta muchos días antes.
Sólo había que cumplir el vaticinio de homicidios.
La represión y la matanza como mecanismo de control social, de freno a las demandas sociales, es parte indesmentible e inherente de la larga tradición histórica de Chile, basada en represión, asesinatos y masacres.
Valparaíso (1903), Santiago (1905), Escuela Santa María (1907), La Coruña y Pontevedra (1925), Copiapó (1931), Ranquil (1934), Santiago (1946), Valparaíso y Santiago (1957), El Salvador (1967), Puerto Montt (1969) y el riñón ensangrentado como guinda de la fiesta pastel dominante del año 1973 contra le nación completa.
Sistema institucional, método oficial, que se instauró desde un principio en suelo nacional y que se sería guadaña institucional cada vez que los más necesitados y humildes pidiesen mejoras
La violencia, los asesinatos, las matanzas, los destierros, los azotes, el exilio es a lo largo de la historia de Chile el método favorito cuando ha fallado el discurso, la palabrería y la monserga.
Las astillas de los huesos de mujeres, obreros, indios y campesinos han sido baldosa suave para no importunar el elegante calzado de los ricos.
La burguesía nacional, capitalistas extranjeros, y todos los patrones se pusieron de acuerdo de antemano para contrarrestar la huelga
Silva Renard fue enviado inoculado e infectado de la peste negra de la muerte. Sobre sus hombros llevaba la responsabilidad de proteger a los verdaderos hombres en contra de los animales. Se recuerda su honorable gesta con una hermosa callecita en el centro de Santiago.
De lo que se trataba era de dar un escarmiento, de los buenos. Las leyes con sangre entran, fue la máxima.
Prevenir y ese prevenir se repitió horrorosamente el año 1973. Ninguna de las matanzas o masacres efectuadas en Chile han sido producto del azar sino del más frío, calculador e inmisericorde plan,
La posición obrera fue pacífica, ordenada. Solidaria. Respetuosa.
Pero para los militares a cargo, en meros futuros verbos potenciales se cernía una amenaza de proporciones, la amenaza obrera.
A lo largo de la historia se ha practicado el sagrado sacramento del olvido y la omisión. Ciertos hechos funestos es mejor no saberlos, se evitan las explicaciones y de paso que ciertos futuros posibles afectados tomen ciertas precauciones.
Y ahora, cien años después, desde todos los rincones, incluso aparecen buitres gubernamentales y de todos los colores a pelearse los huesos de esos obreros muertos.
Homenajes, actos, distinciones y cortesías para ese cortejo hundido a balazos y sablazos allá en el desierto. Las Banderas a media asta no sirven para nada.
¿Y la pobreza que aún vive, pervive y sigue en el Norte? ¿Cuántas empresas extranjeras siguen aún llevándose gratis nuestras riquezas? ¿La educación de esclavos, la salud un disparate, las viviendas miserables?
¿Con cuántos discursos mejora la calidad de la vida?
Y aquí estamos, una vez más como a principios de siglo, o quizás mucho peor. El detalle es que las matanzas son menos y menos sangrientas, aunque de vez en cuando asesinen a un trabajador que se organiza y rebele contra el abuso.
Digo peor, porque lo poco que tenemos es incierto, inservible a ratos. La gran mancomunal, mancomunada con los explotadores muchas veces. Una parodia repugnante a veces.
Y desmembrados, divididos y lejanos empezamos principio de siglo nuevamente.
Lo bueno es que por lo menos hay intentos pequeños pero honestos de empezar ciertas corrientes clasistas, obreras, e independientes de intereses escondidos.
La Matanza de Iquique, callada, velada, oculta y escondida. Los libros en los colegios no imprimían una sola sílaba al respecto, los profesores callaban. Para los grandes medios no fue más que un insignificante pleito entre patriotas contra vagabundos. Prohibido recordar, prohibido.
No mintamos, no tenemos nada. Nada hemos ganado. Un mero ramo de experiencias amargas y marchitas que se deshoja en hojas insípidas y cobardes cada vez que las circunstancias o los momentos históricos lo requieren.
Un siglo atrás, vosotros estabais mejor organizados que nosotros. Había cientos de gritos distintos pero todos coreaban la misma palabra. Los Honramos, pero con vergüenza. Las matanzas han sido muy pocas y poco numerosas como para calibrar no sólo el temperamento, sino también los fundamentos y ciertos destacamentos.
Es cierto que los degollaron a balazo y bayoneta como a corderos. Creyeron en los modelos y modales aristocráticos de los caballeros. No estamos mejor cien años después.
Allí quedaron fábricas y oficinas salitreras como dinosaurios extinguidos y carcomidos por el viento, el tiempo y ciertos lamentos fantasmales que se escuchan venir de la oscura boca del desierto sin explicación aparente.
Y el portazo de fin de siglo sobre nuestras narices no impide que escuchemos como todas sus manos llaman a la puerta de la historia, no impiden verlos caminar entrando alguna vez por el arco del triunfo, ese que aún no se construye ni siquiera sobre planos de locos de atar.
Y es que en Chile somos sedientos adictos de sombras subterráneas. Es el único nutriente que conocemos…
Como si el brebaje de sombras es la única pócima que sacia la sed de justicia y anhelos.
Como si el recordar muertos es lo único que nos mantiene vivos.
Somos demasiado buenos en denunciar y lamentar, pero muy poco listos a la hora de precaver ciertos zarpazos lejanos. Muy poco dados a la autodefensa permanente. Livianos de miedos, seguros de tranquilidad. Como si realmente creyésemos a pie juntillas en la pacífica solución de todos nuestros problemas. Sin entender que el sistema habla bastante, pero sólo eso. Habla. Pero cuando las cosas no son como ellos quieren, vienen los atropellos.
Y es que están aquellos que sólo celebran, cantan y honran a los que ya partieron, a los que un día fueron, y entre esos, a ellos mismos. Especialmente a razón de “haber sido” y ya no ser.
Y es que caminan en dos calles distintas, la de los recuerdos, meros saludos a la bandera, abrazos a los mástiles enterrados y sumidos en aquella tarea de modernizar a tal punto los ideales, que ya no son ellos mismos, sino otros.
Meras hiedras con piel de clavel, agiotistas de su pasado, cantando y recitando con estadísticas monetarias y gubernamentales bajo el brazo. Vacíos de principios.
Los escenarios los seducen, cierta muchedumbre ignorante de apostatas los llama.
El mejor homenaje, no es con llantos, ni discursos.
El mejor homenaje es luchando, organizando, creando, poder popular.

Andrés Bianque