El viaje de Javier Milei a Tel Aviv, como muestra de apoyo al genocidio contra el pueblo palestino y a la guerra que Estados Unidos e Israel promueven contra Irán y Líbano, no solo compromete a la Argentina como peón de la ofensiva imperialista sino que vuelve a abrir la puerta a intereses antagónicos a las necesidades nacionales.
Una expresión de ello es la injerencia que tiene Mekorot en la gestión del agua y los recursos hídricos en nuestro país. La empresa estatal israelí fue denunciada por utilizar el monopolio del acceso a las redes de agua como un arma de guerra por parte del sionismo contra el pueblo palestino, en lo que se conoce como un "apartheid hídrico". Esa compañía firmó convenios con Aysa y forma parte del asesoramiento en el proceso de privatización que impulsa Milei.
Además, Mekorot ya tiene convenio con 12 provincias, gracias a relaciones que se profundizaron bajo el peronismo: en los '90 con Menem; en 2010 con Scioli como gobernador bonaerense, que intentó poner en pie plantas de Mekorot en Bahía Blanca, Ensenada y La Plata; y en 2022, bajo el gobierno de Alberto y CFK, con Wado de Pedro aceitando convenios con siete provincias luego de viajar a Israel. Esto empalma con la aplicación del Rigi, que da prioridad a las mineras en el uso del agua en zona de estrés hídrico, y con las modificaciones a la Ley de Glaciares.
Mario Montoto, empresario ligado a la industria de defensa-seguridad y presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Israelí, también tiene sus intereses en Argentina. Fue uno de los nexos para la llegada de Mekorot al país y ha logrado que su firma Surely provea sistemas de vigilancia.
Este personaje fue presidente de Metropolitano, empresa favorecida por la privatización menemista de los ferrocarriles en los años 90. En 2003 fundó Codesur, vinculada a IAI (Israel Aircraft Industries), que firmó en 2018 un convenio con Fadea (Fábrica Argetina de Aviones) para venderle aeropartes y servicios. Y también suministró cámaras de seguridad a gobiernos municipales y provinciales a través de la firma Global View.
Este proceso también tiene su expresión en las Malvinas, donde la petrolera israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration acaban de anunciar que avanzarán en la explotación del yacimiento Sea Lion. La extracción de crudo comenzaría en 2028, gracias a licencias otorgadas por el gobierno pirata.
El Estado de Israel encuentra en Milei una vía para penetrar en las Malvinas, lo que refuerza el carácter semicolonial de la Argentina. El presidente es un fanático de Thatcher que se ha pronunciado a favor de la autodeterminación de los kelpers (los ocupantes).
Fuera el sionismo y el imperialismo de la Argentina.
Nazareno Suozzi

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