miércoles, mayo 20, 2026

El Reino Unido alista una armada contra Rusia


Nuevos preparativos bélicos del Ártico al Báltico.

 Diez naciones, con el Reino Unido al frente, compartirán equipos, se adiestrarán de manera conjunta y elaborarán planes de guerra comunes para hacer frente a Rusia en el noroeste de Europa y el Ártico, según anunció el primer lord del Mar, el general sir Gwyn Jenkins. 
 Jenkins calificó a Moscú de “amenaza creciente” y subrayó que Gran Bretaña y sus aliados necesitan la “capacidad de combate colectiva necesaria” para disuadirla en el ámbito marítimo. 
 A comienzos de abril, el secretario de Defensa británico, John Healey, reveló que la Marina Real había seguido la pista a tres submarinos rusos que realizaban una operación “encubierta” sobre cables y gasoductos submarinos del Reino Unido. La inquietud ante la expansión de la Flota del Norte rusa, podría desembocar en un enfrentamiento militar directo con Moscú. Las recientes revisiones gubernamentales sobre defensa, seguridad y política exterior han descrito a Rusia como la "amenaza más grave" para la seguridad del Reino Unido. Como respuesta trabaja con sus socios para poner en marcha una nueva asociación de armadas del norte, una fuerza marítima multinacional destinada a defender el noroeste de Europa y el Alto Norte, con el Reino Unido a la cabeza. 
 Esa fuerza estará compuesta por los diez países que integran la alianza militar ya existente denominada Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF, por sus siglas en inglés): Reino Unido, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Países Bajos, Noruega y Suecia, a los que podría sumarse Canadá. La JEF, creada en 2014 no forma parte de la OTAN, pero pretendía complementarla, centrándose geográficamente en el Ártico, el Atlántico Norte y la región del Mar Báltico. A diferencia de ésta que opera de forma puntual, la nueva iniciativa aspira a convertirse en una fuerza permanente mucho más integrada.
 “La Marina Real Británica sería, con diferencia, la flota más grande de la alianza, seguida por los Países Bajos, Dinamarca y Noruega. Países más pequeños como Estonia poseen capacidades particulares en campos como la detección de minas” (inews.co.uk 29/4). 
 Esta alianza se integró como bloque a la guerra en Ucrania en junio de 2023 cuando anunció un paquete de defensa aérea para ese país valorado en 92 millones de libras. 
 El Reino Unido dispone de un plan maestro para articular esta iniciativa, plasmado en un acuerdo con Noruega el año pasado. Dicho pacto contempla que Gran Bretaña construya fragatas avanzadas Tipo 26 para Noruega y que ambos países operen una fuerza conjunta en la que se comparten personal, tecnología, equipos e instalaciones. Estos buques, conocidos también como Clase City, son modernas fragatas polivalentes diseñadas sobre todo para la guerra antisubmarina de última generación y constituyen uno de los programas navales más relevantes de los últimos años.
 La nueva alianza septentrional tendrá carácter “híbrido”, con buques tripulados operando junto a embarcaciones autónomas y drones. La Marina Real Británica ya ha recibido 20 embarcaciones no tripuladas: El general Sir Gwyn Jenkins reveló que un ejercicio de guerra puso a prueba el concepto de Armada Híbrida, y afirmó que proporcionó "pruebas claras de que nuestro enfoque híbrido ofrecerá un aumento significativo en la capacidad de combate”. El ejercicio de guerra “demostró que la Armada Híbrida generaba un aumento sustancial en la masa de combate, medida en términos de armas y sensores, que la capacidad de misiles se triplicó al nivel necesario para ganar una contienda en el Atlántico Norte" (ukdefencejournal.org.uk, 29/4). El belicismo es ensalzado en forma descarada. 

 Guerra híbrida 

Uno de los principales motivos esgrimidos para crear esta fuerza es que, en caso de confrontación militar con Rusia, las fases iniciales serían “probablemente confusas y poco definidas”, ya que Moscú recurriría a la guerra híbrida para ocultar sus movimientos e intenciones. 
 “En tal escenario, a los funcionarios del Reino Unido les preocupa que la alianza de la OTAN, en su conjunto, pueda tardar en formular su respuesta, mientras que la iniciativa de las Armadas del Norte podría actuar con mayor rapidez y flexibilidad” (inews.co.uk). Se trata de contra medidas apremiantes ante la crisis de la OTAN. 
 La insistencia con el carácter “híbrido” de la guerra y la exaltación de los medios técnicos busca ocultar que, así como los drones no pueden suplantar las tropas en el terreno para consolidar las posiciones conquistadas, las plataformas tripuladas siguen siendo la columna vertebral de cualquier ejército, esto es, la movilización general de la sociedad para la guerra, y potencialmente su resistencia a ella.
 Los sistemas basados en inteligencia artificial han reducido los plazos de decisión, y la elección de objetivos, como se atribuye al ejército de EEUU en el ataque con misiles Tomahawk contra una escuela de niñas en Iran, donde tanto los programas de Palantir como Anthropic habrían generado miles de objetivos en cuestión de minutos.
 Los choques de Trump con sus aliados europeos han sembrado dudas sobre si Estados Unidos acudirá en auxilio del Reino Unido en el Atlántico Norte, en especial si estuviera envuelto militarmente en otros conflictos, como un eventual choque con China en el Indo-Pacífico. Las recientes dificultades de Washington para imponerse a Irán han llevado a algunos analistas de defensa a preguntarse si el país está realmente en condiciones de librar dos guerras en teatros distintos al mismo tiempo. 
 Mientras Washington busca apoyos que le permitan arrebatarle a Irán el control del estrecho de Ormuz, tacha de "absurda" la propuesta franco-británica de crear patrullas defensivas independientes una vez el conflicto termine: “Trump ha reprochado al Reino Unido su falta de apoyo en la ofensiva contra Irán, llegando a burlarse de sus portaaviones, que calificó de «juguetes»” atiza RT (30/4). Recuerda que pese a que Londres advirtió públicamente que confiscaría los petroleros de la 'flota fantasma' rusa que navegaran en aguas británicas, el Reino Unido no ha llevado ninguna acción al respecto. “De hecho, Rusia ha ignorado las amenazas, escoltando con fragatas a sus buques sancionados por el estrecho de Dover, [Canal de la Mancha] lo que permitió que 98 petroleros incursos en sanciones hayan cruzado aguas del Reino Unido desde entonces” (ídem). 
 Esta nueva alianza naval del norte, es un nuevo capítulo en la frenética carrera de rearmamento que sacude al imperialismo mundial. Mientras los gobiernos preparan la guerra, híbrida o directa contra sus rivales, la clase obrera paga con miseria, inflación y el riesgo de una catástrofe mayor. 

 Camilo Márquez - Partido de los Trabajadores (Uruguay) 
 19/05/2026

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