lunes, diciembre 28, 2015

Elecciones en el Estado español, ¿corre peligro el Régimen del 78?



La primera información que nos dan los datos de las elecciones legislativas del 20 de diciembre es que en el Estado español se terminó el bipartidismo, entendiendo esto como la alternancia en el gobierno central entre el PP y el PSOE.

Pero esto no supone que el PP y el PSOE hayan sido borrados de la política española porque aunque han perdido la importancia política hegemónica que tuvieron todavía conservan entre los dos el 50, 73% de los votos emitidos.
Pero la cuestión central está en que la sangría de votos del PP y del PSOE no supone simplemente que los dos partidos más importantes hasta ahora en el Estado español disminuyan su importancia, la cuestión central es que desde hace años en estos dos partidos descansa el Régimen del 78, el régimen político que elaboró la burguesía española en la denominada Transición para suceder al francofascismo y legitimar su poder político y económico conquistado en la Guerra Civil española.
Por lo tanto, no estamos hablando simplemente de que el PP haya pasado de perder la mayoría absoluta a la mayoría simple y de que el PSOE no remonte su caída desde que su último gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero pusiera la alfombra azul para que gobernara el PP al empezar la contrarreforma laboral. El PP y el PSOE no son simplemente dos partidos, son el soporte del Régimen del 78.
El PP y el PSOE venían olfateando desde hacía un tiempo, por el clima social de contestación existente, un escenario político donde no gozarían de su hegemonía bipartidista por lo que con consciente previsión ejecutaron el cambio de monarca, Felipe VI por Juan Carlos I, el hijo por el padre, mientras aún dominaban a plenitud el Congreso de los Diputados. Y esto lo hicieron para disminuir la contestación social a la Monarquía española antes de que se convirtiese en un tsunami social que exigiese el fin de la Corona lo que supondría eliminar de un plumazo el Régimen del 78 para entrar en un proceso Constituyente, algo a lo que le tienen pánico el PP y el PSOE.
También preveían un gran descenso de su importancia en estas elecciones por eso a través de las “democráticas” encuestas intentaron canalizar el descontento social a través de Ciudadanos, a quien las encuestas llegaron a situar en la cúspide relegando a Podemos a la cuarta posición. Vistos los datos electorales se puede afirmar que la jugada no les salió nada bien porque Ciudadanos no pudo controlar totalmente en la campaña su inercia ideológica reaccionaria que fue un aviso para navegantes todavía poco duchos en política. Aviso que se reiteró al finalizar el recuento electoral ya que la base social que jaleaba a Albert Rivera repetía el mismo estribillo que los acólitos de Mariano Rajoy entonaban frente a la sede social del PP en la calle Genova, “español, español, español, español”. Normal, son uña y carne.
El gran triunfador en las elecciones ha sido Podemos y sus Aliados. Podemos obtuvo 42 escaños y sus Aliados 27, lo que hace un total de 69 escaños y 5.189.333 votos, el 20,66% de los sufragios emitidos. Esto es, la tercera fuerza electoral a tan solo 341.360 votos de la segunda fuerza política, el PSOE. Si Podemos fue el primero por votos en el País Vasco, aunque con un diputado menos que el PNV, y el segundo en la Comunidad de Madrid, En Comú fue la primera fuerza política en Cataluña con 12 escaños, Compromís fue la segunda en la Comunidad Valenciana con 9 escaños y En Marea fue la segunda fuerza política en Galicia empatando a 6 escaños con el PSdG-PSOE pero superándolo en votos.
Ante estos datos un entusiasmado Pablo Iglesias se presentó ante la prensa afirmando que “se abre un tiempo de compromiso histórico en nuestro país que debe estar marcado por el cambio constitucional”, aunque al poco ya profundizó el giro discursivo al asegurar que estamos viviendo una “nueva Transición”, y se puso a desgranar su “hoja de ruta de cambio constitucional” que consta de seis puntos: 1. Reforma del sistema electoral para que responda a la proporcionalidad; 2. Una “moción de confianza ciudadana” al gobierno para verificar que este ha sido coherente con sus propuestas electorales y si no descabalgarlo del poder; 3. “Blindar los derechos sociales” en la Constitución para que la salud, la educación, la vivienda y los derechos medioambientales sean un bien público salvaguardado por la Carta Magna; 4. “El derecho a decidir” ya que “nuestro país necesita un nuevo encaje territorial (…), un proyecto de unidad que se tiene que fundamentar en la voluntad de las gentes y de los pueblos de España” razón por la cual “defendemos que en Cataluña se lleve a cabo un referéndum”; 5. “Independencia de la justicia” para que nunca más un gobierno haga una utilización política del Tribunal Constitucional y para que los jueces no sean de los partidos políticos; y 6. No a “las puertas giratorias”, para que no haya “nunca más en nuestro país ex presidentes de gobierno y ex ministros en consejos de administración de empresas estratégicas”. A estos seis puntos los denominó Pablo Iglesias los “ejes de la ruta constitucional”.
Ahora lo importante es saber si esta “hoja de ruta” tiene alguna posibilidad de efectivizarse y que escenario político se abriría si, como es de prever, el PP, el PSOE y Ciudadanos se oponen. Para cualquier reforma constitucional hace falta una mayoría en el Congreso de los Diputados que sólo se podría dar con el acuerdo del PP y del PSOE. Si Podemos y sus Aliados se han convertido en la tercera fuerza política están muy lejos de tener la posibilidad de poder hacer algún cambio constitucional. Entonces, ¿Pablo Iglesias llamará a nuevas elecciones o a la movilización social para forzar los cambios?
Nuevas elecciones es un escenario que el PP y el PSOE no quieren contemplar porque sería escenificar que aún teniendo entre los dos la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados no son capaces de gobernar, lo que sería entregarle el poder a Podemos ya que en un escenario así es de prever que Podemos subiría en votos de manera fulgurante ya que se vería entre los sectores populares como el partido del cambio. El PP y el PSOE están obligados a entenderse por la sencilla razón de que son partidos políticos que dependen totalmente de la clase social dominante, la alta burguesía española. No es casual que el Alto Estado Mayor de esta gran burguesía, el Consejo Empresarial para la Competitividad, presidido por César Alierta, donde están representadas las empresas españolas más importantes, desde el Banco de Santander a Telefónica pasando por el BBVA, CaixaBank, Iberdrola y El Corte Inglés, entre otras, haya cancelado una reunión pública para los focos prevista para estas fechas.
No quiere decir esto que no estén presionando al PP y al PSOE a que se entiendan, al revés, los estarán presionando y mucho ya que para eso son sus políticos, pero estas presiones quieren que pasen totalmente desapercibidas para los focos mediáticos, que aunque son suyos no podrían evitar filtraciones. PP y PSOE, siendo los partidos de esta alta burguesía, tienen la autonomía política de escenificar los acuerdos. Es más que improbable que se dé una coalición de gobierno PP-PSOE por la sencilla razón que esto les debilitaría de forma notoria ya que es muy probable que el PSOE sufriese en las siguientes elecciones una bajada brutal, bajada que a duras penas está conteniendo Pedro Sánchez. Lo más lógico es pensar que el PSOE, después de una resistencia puramente mediática, permitirá que forme gobierno el PP y se limite a ejercer lo que ellos llaman “una oposición responsable”.

¿Se conformaría el Podemos de Pablo Iglesias con este escenario?

El lenguaje político de Pablo Iglesias giró a la izquierda en la cuestión catalana ya que los datos de las elecciones pasadas en Cataluña le advirtieron que su posición ambigua le costó muchos votos a su marca catalana, giro que va a tener que mantener desde ahora por razones muy obvias, porque sus Aliados son grupos catalanes, gallegos y valencianos, todos ellos sensibles a la cuestión nacional. Pero lo que posiblemente no variará Pablo Iglesias será su desprecio a la movilización social como motor de cambio, recuérdese que en Podemos gustan de decir que son “una máquina electoral”. Claro que, independientemente de la voluntad de Pablo Iglesias, es muy posible que la movilización social se empiece a dar al ver la imposibilidad de los cambios y que Podemos no tenga otra alternativa que cabalgar el tigre. Lo que sí está claro es que el lenguaje político calculadamente ambiguo de Pablo Iglesias no ha variado ni tan siquiera en la cuestión nacional. Así, en vez de hablar del derecho a la autodeterminación de las naciones del Estado español saca la muletilla de “la plurinacionalidad de nuestro país”.
Caramba, que un profesor de políticas confunda “Estado” (la superestructura administrativa y política) con “País” (la nación producto del desarrollo histórico) es mucha confusión. La “plurinacionalidad” de Pablo Iglesias es el nuevo “café para todos” de la Transición, tiempo político que él halaga tanto en las referencias como en el modelo ya que ahora propone una segunda Transición. Está muy bien que los derechos sociales estén reflejados en la Constitución pero su existencia en la letra no quiere decir que sean respetados en la práctica porque ya la Constitución actual dice que los “ciudadanos” tienen derecho al trabajo y a la vivienda y, como se sabe, hay millones de parados y miles de desahucios. La letra es importante como guía pero lo fundamental está en hacer cumplir la letra y para eso un “gobierno del cambio” solo puede apoyarse en la movilización social. Poner la letra y ejecutar los derechos no se puede hacer sin llamar una y otra vez a la lucha social y política a la clase trabajadora, a las mujeres y a la juventud, y esto, me temo, no está ni en el corazón ni en la cabeza de Pablo Iglesias y de su Consejo Ciudadano.
El peligro para el Régimen del 78 no está en las ideas programáticas de Podemos ya que de concretarse estas no sólo no derribarían la sociedad existente sino que la consolidarían dándole más credibilidad ante los ojos de la mayoría social, la clase trabajadora y los sectores populares. El peligro para el Régimen del 78 es que Podemos desencadene el tsunami social que quiere evitar regenerando el capitalismo, de ahí el recelo que tiene la burguesía a las bravuconadas verbales porque el pueblo trabajador las puede terminar moldeando a sus verdaderos intereses.
Estas elecciones han demostrado que un cambio social puja por salir a la superficie y que busca nuevos actores políticos, de ahí que fuerzas antaño combativas por la izquierda como el BNG y EH-Bildu se vean muy castigadas –porque no supieron traer la sociedad alternativa de la que hablaban, sencillamente. UP-IU quedó relegada a la Comunidad de Madrid pero sus 2 diputados y sus 922.638 votos en este enclave estratégico sería un buen comienzo si reforzara sus lazos orgánicos con el movimiento obrero y las mareas sociales, aunque es más probable que en venideras elecciones terminen llegando a un acuerdo con Podemos porque no tienen reales diferencias programáticas y sus votos no son nada despreciables en el cómputo total. Ante los nuevos tiempos políticos la primera orientación que hay que darles a las nuevas generaciones de trabajadoras y trabajadores que el proceso histórico convoca a la lucha es que lo que no conquisten en la lucha no se lo regalarán en el parlamento. Así, hace falta elevar su subjetividad política para que ellas y ellos se vean como lo que verdaderamente son, el futuro de la humanidad.

Antonio Liz
Historiador, Madrid

Capitalismo francés y bonapartismo



Una serie de elementos destacan en Francia el fortalecimiento de tendencias bonapartistas que actúan en el seno del régimen republicano-demócrata burgués. La especificidad de la presidencia de Hollande. El país de la renta, el militarismo y el (neo) colonialismo.

Una serie de elementos, desde el verano de 2014 con las primeras prohibiciones de manifestar en apoyo al pueblo palestino mientras que Israel acababa de lanzar su repugnante agresión militar contra Gaza, más tarde naturalmente luego de los atentados del 11 de enero, destacan ya el fortalecimiento de tendencias bonapartistas que actúan en el seno del régimen republicano-demócrata burgués. Por cierto no se trataba de decir que se estaba ante las puertas del fascismo o que el régimen democrático burgués estaba a punto de ser liquidado. Pero esta situación ya exigía avanzar en la identificación de la especificidad de la presidencia de Hollande y del gobierno de Valls, a la luz de esta tradición bastante arraigada en Francia caracterizada por el hecho de que el conjunto de los regímenes, incluidos los más abiertamente bonapartistas, siempre se apoyaron en modalidades democráticas burguesas, con la única excepción del paréntesis vichysta-pétainista entre 1940 y 1944.
No queremos poner el acento aquí en los elementos coyunturales, sino en los estructurales y estratégicos, ligados a la propia naturaleza del capitalismo francés, que explican esta necesidad de recurrir al bonapartismo. Es muy importante poner en claro estos elementos porque nos ayudarán a medir, en la secuencia política que se ha abierto con los atentados del 13 de noviembre, el decreto del Estado de excepción y “la entrada en guerra” de Francia contra el Estado Islámico, tanto dentro del país como en el exterior, que potencialmente no espera más que una chispa para fortalecerse y desplegarse a una escala inigualada desde hace décadas.

Algunas especificidades del capitalismo francés en el marco del sistema imperialista mundial

En primer lugar, algunas cifras. Francia, que forma parte de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, es la cuarta potencia militar mundial, la sexta en términos de exportación de armas, la novena por el PIB, la tercera en inversiones directas en el extranjero, el cuarto país en lo que respecta a las inversiones extranjeras directas, el sexto en cuanto a volumen de exportaciones, y el cuarto en términos de patrimonio por hogar. Ocupa por lo tanto un lugar específico desde el punto de vista de las relaciones imperialistas y en términos de acumulación del capital. Desde los años ‘90, a pesar de una cierta decadencia de Francia a nivel de la economía mundial, Paris sigue teniendo un peso no despreciable en el tablero internacional. Esta situación está directamente vinculada a las formas históricas particulares del capitalismo francés, de las cuales aquí nos interesan, en primer lugar, tres dimensiones.
Primer elemento, contrariamente a otros países como Alemania, en donde existe mucha más movilidad ascendente de las élites, Francia tiene como especificidad, ligada al rol central del Estado, heredero en última instancia de la monarquía absoluta, que a causa de la fusión estructural entre éste, los grandes patrones y las élites dirigentes de las grandes empresas, formadas todas en el seno de las grandes escuelas de élites públicas francesas –ENA, Politécnico, etc.– los círculos de los responsables de las decisiones se reproducen en un circuito muy cerrado al que solo tienen acceso las clases dominantes.
Segundo elemento, el peso aplastante del militarismo, no solo desde el punto de vista del aparato industrial sino también económico y social, cruzado con la herencia colonial, es lo que da la tonalidad específica al imperialismo francés hacia el exterior, teniendo consecuencias internas muy importantes.
Finalmente, tercer elemento, también relacionado al rol específico del Estado: Francia es un país en el que, a diferencia de un capitalismo puramente empresarial, en el sentido de un capitalismo de industria, reina en forma marcada un capitalismo de tipo rentista cuyos negocios están estrechamente ligados al Estado y a las exportaciones.
Para mantenerse en un cierto nivel, el capitalismo francés entreteje lazos particulares con sus antiguas colonias africanas. Estas permiten a Francia compensar su déficit comercial en términos de exportaciones a nivel internacional, asegurándose en torno a ellas un excedente comercial, además de los ingresos financieros sustanciales, y también un acceso asegurado a algunas materias primas. En términos de flujo de capitales hacia la antigua metrópolis, un rol particular de las élites o de las jerarquías africanas se juega en el retorno de capitales hacia Francia, desde Costa de Marfil, Gabon, República Democrática del Congo, etc. A lo que se agrega un espacio de despliegue no solo para el capitalismo francés en general sino también para sus principales empresas, sus multinacionales como Areva en Níger, etc. Pensemos en el hecho de que Total (petrolera francesa) controla un tercio de la extracción del petróleo en África, o en el rol específico de algunas multinacionales francesas sobre todo en los sectores infraestructuras y BTP tales como Bolloré, Vinci o también Lafarge para el cemento.

Basamentos e implicaciones geopolíticas

La importancia de esta configuración no se limita al terreno económico sino que se traduce también en el plano geopolítico. Desde un punto de vista militar destaquemos en primer lugar que entre 1969 y 2009 hubo al menos una intervención extranjera por año del ejército francés en África. Este intervencionismo pudo ver algunas de sus características redimensionadas o diferentes en relación a lo que habían podido ser en el curso de las últimas décadas. Pero Francia dispone aún de numerosas bases militares permanentes, el estacionamiento permanente de al menos 7.500 hombres en el continente africano, que desde entonces constituye una plataforma privilegiada de proyección para el aparato militar francés hacia las zonas que no estaban hasta aquí bajo la zona de influencia francesa, sobre todo los países del Golfo, gracias a los acuerdos firmados recientemente con los Emiratos Árabes Unidos y Abu Dhabi.
No se podría minimizar la importancia de África para la vida política francesa. Existe un consenso compartido tanto a izquierda como a derecha, que consiste en mantener vínculos muy fuertes con ella, sobre todo desde 1981 y a pesar de las promesas de la izquierda de cambiar o modificar la relación existente entre Paris y sus antiguas colonias. Esta relación fue mantenida o modificada sistemáticamente, pero solo en sentido en el que cada presidente ha reconstituido su propia red franco-africana. África es por otra parte el terreno reservado al Elíseo, al igual que todo lo que incumbe al imperialismo francés, a su gestión y a sus diferentes modalidades, que nunca se discuten democráticamente ya que el parlamento jamás está implicado o es convocado sobre este terreno. En el más largo plazo, estos lazos a la vez privilegiados y únicos han persistido a pesar de las evoluciones del capitalismo francés, del rol de Francia a nivel internacional después de la Segunda Guerra Mundial, sobre todo como motor de la construcción europea.

Un capitalismo rentista y militarista generador de tendencias permanentes al bonapartismo

Lo que nos gustaría establecer aquí es que las especificidades del capitalismo francés, por su carácter rentista y militarista a nivel económico, geopolítico e incluso social, generan en forma constante, estructural, posibilidades o tendencias bonapartistas. En la medida en que estos rasgos repercuten más o menos directamente, según las secuencias o coyunturas políticas, a nivel de la relación de fuerzas entre las clases, es fundamental estudiar los orígenes de esas características para saber a qué tipo de capitalismo enfrentamos, mucho más cuanto que son esas características las que se han desarrollado más desde 2012 en la presidencia de Hollande, que ha multiplicado las intervenciones, de carácter militar pero también eco-geopolítico, en África y Medio Oriente.
Hollande, mientras trata de invertir la relación de fuerzas con Merkel, llevando adelante las discusiones a nivel europeo, siguió encarnando el coto de caza que es la diplomacia francesa piloteada directamente por el Elíseo, lo que se ha traducido, desde Sarkozy, por el derrocamiento de Gbagbo (ex presidente de Costa de Marfil, NdeT), las intervenciones en Libia, en Mali, en República Centroafricana, la política en Medio Oriente, y no es una casualidad si el primer país extranjero que invitó al mariscal Al-Sissi fue Francia, con la venta de los aviones de Dassault a la dictadura egipcia y otras petromonarquías. Esta crónica nacional, encarnada por las ráfagas de Dassault, es el reflejo de la debilidad en términos de competitividad del capitalismo francés, lo que explica también por qué el Estado sigue jugando un rol de agente tan importante para promover la industria francesa en el extranjero.

“Diplomacia de las bombardeos” y “guerra contra el terrorismo” en el exterior, contrarrevolución social en el interior

Pero si estos elementos señalados de la política externa son las fuentes más profundas de las tendencias reaccionarias, estas últimas provienen también directamente de la voluntad, desde 2008, de acelerar la contrarrevolución en curso a través de la liquidación de lo que puede quedar del Estado benefactor y transformar profundamente la relación de fuerzas entre capital y trabajo.
Producto de la debilidad que siguió al fin del período sarkozysta, en un primer momento la presidencia de Hollande ha sido menos bonapartista, marcada sobre todo por la tentativa, con los gobiernos Ayrault, de recurrir a la política del “diálogo social”. Pero esta tendencia rápidamente mostró sus límites, y mucho antes del salto bonapartista posterior a los atentados del 13 de noviembre. En efecto, con la llegada de Valls esta primera fase pronto se convirtió en pasado, como lo demostraron, entre otros, el triple recurso al 49-3 (recurso para saltear la votación parlamentaria) para hacer pasar la ley Macron, la criminalización cada vez más sistemática de las luchas sociales con, sobre todo, la Ley sobre Información (ley de los servicios de información promulgada en julio de 2015, NdeT), luego la persecución de los inmigrantes que no ha hecho más que intensificarse a partir de septiembre. Pero, muy claramente, el 13 de noviembre hicieron posible un fortalecimiento cualitativo del conjunto de estas tendencias liberticidas y antisociales dentro del país, en proporción directa a las intervenciones guerreras del imperialismo francés, al ritmo de una guerra por año desde el acceso al poder de Hollande, cuyo salto justo efectuado en el alistamiento militar en Siria es evidentemente la expresión más actual. Casi es necesario volver a la guerra de Argelia, al gobierno de Mollet, para encontrar un gobierno de izquierda tan reaccionario y liberticida a la vez.
En resumen, las principales tendencias bonapartistas en juego en la Francia de hoy se basan en la estructura del capitalismo francés, la naturaleza del Estado, y las particularidades del régimen. Pero como ya escribimos en nuestro artículo “Los atentados de París y la posibilidad de un movimiento antiguerra”, la realidad es que Hollande y la burguesía francesa, por las debilidades señaladas más arriba, no tienen soluciones a la altura de sus necesidades reales para resolver las contradicciones que están por explotar, y por lo tanto, todavía no tienen los medios de ofrecer otra cosa más que una sucesión de gobiernos y/o regímenes bonapartistas mal consolidados, lo que augura nuevas crisis en un futuro cercano, tanto en los de arriba como en los de abajo, sobre todo si la movilización contra el estado de emergencia, después del acto unitario del 17 de diciembre en París, hecha raíces.

Juan Chingo
París | @JuanChingoFT

Burkina Faso el "país de un hombre íntegro", Thomas Isidore Noël Sankara, y la continuidad del invierno político



21 de diciembre. Para la mayoría de las personas, creyentes o no, esta fecha significa la llegada de Navidad y el principio del invierno. Para la población lúcida de Burkina Faso, el 21 de diciembre es realmente el nacimiento de Noël... Thomal Isidore Noël Sankara. Toda buena clase de historia contemporánea debería incluir la escucha del discurso que hizo este hombre el 4 de octubre de 1984 en la asamblea de la Organización de Naciones Unidas. Acababa de ser nombrado presidente del país, después de haber iniciado una verdadera revolución comunista a los 33 años.
Nacido en Alto Volta, erradicó el neocapitalismo que se aferraba al país al mismo tiempo que el nombre. Convertido en Burkina Faso, la toma del poder requería la nacionalización de las empresas y el reparto de tierras entre los campesinos. Como en el caso del argentino Ernesto Guevara, Sankara pensaba ser médico, pero se orientó hacia una formación militar con el objetivo de terminar con la explotación de los pueblos por parte de los Estados imperialistas y las multinacionales. Como el argentino, deseaba una gran unión entre los países que compartían un mismo continente. También a él lo asesinaron poco antes de alcanzar la edad de 39 años, igualmente en octubre. ¡Octubre! Algunos de nosotros sabemos cuánto puede significar este mes...
La primera medida presidencial de Sankar fue bajarse el sueldo y bajárselo a los funcionarios del Estado (¡Un gesto temerario donde los haya!). Vendió los cochazos gubernamentales y los cambió por Renault 5, anuló la inmunidad diplomática, nombró a mujeres en puestos ministeriales, prohibió la poligamia y la mutilación genital femenina. Llevó a cabo campañas de salud pública, hizo que se construyeran hospitales y escuelas con el fin de aumentar el nivel de alfabetización. Se construyeron alojamientos asequibles y los inquilinos no tuvieron que pagar durante un año. Hizo que se plantaran árboles para luchar contre el avance del desierto. Y el desierto de los derechos humanos, hasta entonces, tenía sedienta a la población desde hacía demasiado tiempo.
En su discurso del 4 de octubre denuncia las condiciones deplorables en las que viven ciertos pueblos. Acusa a las multinacionales y a los gobiernos "democráticos" que reciben con los brazos abiertos a los dictadores a los que matienen en el poder para que les permitan explotar la mano de obra y las riquezas de sus países. Pide el final del régimen de aparheid en Sudáfrica, su expulsión de la ONU y la liberación de Nelson Mandela. Propone sacar de la ONU a Israel, donde los palestinos padecen horrores similares a los de la guerra de 1945. Recomienda a la ONU que modifique su estructura y acabe con la injusticia del derecho de veto. ¡Todo eso en un sólo discurso! A partir de 1987, se supo cuántos hipocritas le aplaudieron aquel día...
El 29 de julio de 1987, en la Cumbre de Estados Africanos de Adís Abeba, en Etiopía, explica con humor y firmeza por qué los países del "Tercer Mundo" no deberían pagar sus deudas al Banco Mundial. Dos meses después lo asesinaron. Varios presidentes africanos, que protegían los intereses extranjeros, saciaron su sed de codicia con su sangre, ayudados por Francia, Estados Unidos y la “Central Intelligence Agency” (CIA). En aquella época el Hexágono lo dirigía François Mitterrand, del partido "comunista", y Ronald Reagan llevaba las riendas del Pentágono. Blaise Comparoé, el asesino principal de Sankara, tomó el poder el 15 de octubre de 1987, sin haber sido sometido a juicio, aunque el Comité de Derechos Humanos denunció la ausencia de investigación de la muerte de Sankara. Allí se mantuvo durante 27 años. François Hollande también se enorgulleció de recibirle... Pero a finales de octubre de 2014 uno de sus hombres, Roch Kaboré, dimite y 70 responsables políticos le siguen y fundan el Movimiento del Pueblo para el Progreso. Las manifestaciones se extendieron por el país y lo único que pudo hacer Compaoré fue escaparse a Costa de Marfil. Un golpe de Estado, dirigido por Gilbert Diendéré, uno de los participantes en el asesinato de Sankara, hubiera podido provocar un retroceso en el establecimiento de la democracia. Por suerte el pueblo no cedió. Acaban de celebrarse elecciones y Kaboré ha sido elegido oficialmente. ¿Qué sucederá en los próximos meses...? Todo puede ocurrir, el entierro definitivo de los sueños de Sankara o su renacimiento. El 21 de diciembre, en muchos países tropicales, aún se celebra la continuidad del invierno político.
El suizo Christophe Cupelin realizó un documental, en 2014, que recoge documentos de archivo como homenaje al "capitán Thomas Sankara".
"La emanicipación de las mujeres y la lucha de liberación de África", por Thomas Sankara, en las ediciones Pathfinder.
Burkina Faso, literalmente "País de los hombres íntegros".

Maryse Laurence Lewis
Mondialisation

Bachelet promulgó ley corta que establece figura de gratuidad basada en subsidios y aumento de becas

Luego de intensos días de tramitación y negociaciones con la derecha, el Congreso despachó la ley corta de gratuidad. Bachelet logró promulgar el texto legal en los plazos propuestos luego de la impugnación del TC a glosa presupuestaria. La Nueva Mayoría y la derecha lograron acuerdo, pese a rechazo del movimiento estudiantil.

La tramitación parlamentaria de la ley corta de gratuidad llegó a su fin. Este miércoles fue aprobada por la sala del Senado, luego fue ratificada en tercer trámite constitucional por la Cámara de Diputados, para finalmente ser promulgada por la presidenta Bachelet. Se espera que este sábado sea publicada en el Diario Oficial, tras lo cual tendría vigencia para el proceso de postulaciones universitarias 2016.

Tanto la derecha como la Nueva Mayoría celebran aprobación

"Este ha sido un gran triunfo para las familias. Al final tenemos que estar agradecidos del trabajo del Parlamento, del trabajo en equipo", aseguró el ministro de Hacienda Rodrigo Valdés. Por su parte, los parlamentarios de la Nueva Mayoría celebraron en el Congreso calificando de “histórica” la iniciativa.
La derecha también sacó cuentas alegres. "En Chile Vamos estamos convencidos que haber denunciado el profundo error de La Moneda en esta materia fue un acierto, pues fue una señal potente en contra de políticas públicas excluyentes y demagógicas", aseguraron desde la oposición en una declaración pública.
La derecha ha desplegado un discurso demagógico en torno a la no discriminación de los estudiantes pobres y se anotó un triunfo político al ganar en el Tribunal Constitucional. Pese a que la derecha es acérrima opositora a la gratuidad universitaria, no quieren quedarse abajo del carro, puesto que la medida cuenta con un amplio apoyo de la población y se sentirá en el bolsillo de miles de familias. Y es que la oposición tiene varios motivos para celebrar.

La novedosa figura de la gratuidad mercantil

No cabe duda que la medida significa un alivio económico para miles de estudiantes. La educación gratuita se impuso como bandera de lucha del movimiento estudiantil del 2011 y desde entonces cuenta con el apoyo de la mayoría de los trabajadores, estudiantes y sectores populares. Es por esto, que la reforma educativa es el corazón de todas las reformas del gobierno.
Sin embargo, la figura impulsada por el gobierno y pactada con la derecha no atenta contra los pilares del mercado educativo impuesto por la dictadura. Se trata más bien de una gratuidad mercantil.
En primer lugar, la gratuidad de Bachelet no es un derecho universal: sólo beneficia a que 178 mil estudiantes, quedando fuera de ella más de un millón de estudiantes de la educación superior. En segundo lugar, significa una transferencia millonaria de recursos del Estado hacia los empresarios educativos de las universidades privadas, potenciando el sistema de subsidios a los empresarios por parte del Estado, piedra angular del mercado educativo. Y en tercer lugar, implica una mezcla entre aportes a las instituciones y aumento de becas para los estudiantes.

El rechazo estudiantil

El gobierno de la Nueva Mayoría asumió avivando la expectativas en sectores del estudiantado. Sin embargo, al correr de los meses y a medida que avanzaba la tramitación de las diversas reformas, fue quedando cada vez más claro que éstas no respondían a las demandas históricas del movimiento estudiantil. La imagen de la cocina entre el gobierno, la derecha y los empresarios se impuso como sello del plan de reformas de la Nueva Mayoría.
Los últimos días han estado marcados por un aumento de las movilizaciones en rechazo a la reforma educativa del gobierno, lo que se avivó con las nuevas concesiones realizadas por la Nueva Mayoría a favor de la derecha. Las dirigencias de la CONFECH solicitaron que la ley corta no fuera aprobada y anunciaron un 2016 con mayores movilizaciones.
Y es que el movimiento estudiantil desde el 2006 ha aprendido que una ley en donde oficialismo y oposición se toman las manos no puede ser favorable a los intereses estudiantiles.
Resulta fundamental tras la aprobación de la ley corta que las diversas organizaciones estudiantiles, de funcionarios, académicos, organismos sindicales y agrupamientos de izquierda definan una postura común y un plan de lucha de cara al 2016. La convocatoria por parte del CONFECH de un Congreso educativo que nuclee a estos sectores se vuelve una necesidad.
Es fundamental, a su vez, que el movimiento estudiantil utilice su rol como actor político de peso en la escena nacional para explicar por qué la gratuidad aprobada por el gobierno y la derecha no responde a las demandas históricas. A su vez, articular una voz clara que exija una educación gratuita para todos, universal y financiada completamente por el Estado a las instituciones de su propiedad, las cuales deben ampliar su matrícula y eliminar todo filtro de acceso para que todo estudiante que lo desee, pueda estudiar de manera gratuita en la educación pública. Esta es la única forma de asegurar el derecho a la educación gratuita y terminar con el subsidio a los empresarios educativos, que es la base del mercado educativo.

Fabián Puelma
Director de La Izquierda Diario Chile

Nada volverá a ser igual en América Latina

Crisis de los gobiernos progresistas y nuevos movimientos sociales

El que termina fue el peor año para el progresismo latino­americano, a tal punto que los gobiernos que habrá en 2016 no se parecerán a los que había en 2014. Pero el año que termina es, paradojas de la vida, un momento clave en la recomposición de los movimientos antisistémicos de la región.
La caída de los gobiernos progresistas es un episodio largamente anunciado. La campana repicó dos años atrás y emitió dos sonidos bien distintos. La abrupta caída de los precios de las commodities fue entendido como un fenómeno pasajero, pero con el tiempo desbarató presupuestos que habían sido elaborados con el barril de petróleo a más de cien dólares.
Un desastre económico largamente anunciado, porque en la década progresista los gobiernos profundizaron la dependencia de la soja, los hidrocarburos y los minerales. Brasil incluso, el único país industrial de la región sudamericana, vio marchitarse su industria mientras engordaban las exportaciones de mineral de hierro, carne y soja a cambio de productos elaborados chinos.

Agotamiento de un modelo

Las llamadas ‘conquistas’ de los progresismos empezaron a mostrar la hilacha de su agotamiento: bajaron la pobreza que había alcanzado niveles tremendos en el pico de la crisis, hacia 2000, pero fueron incapaces de modificar los índices de desigualdad en la región más desigual del mundo. Con la crisis, las políticas sociales están siendo fagocitadas por la inflación, el desempleo y el ajuste fiscal.
Como suele suceder, la crisis económica puso al descubierto las miserias que los años de prosperidad permitieron disimular: gestiones mediocres, corrupciones, falta de proyectos de largo plazo y exceso de declaraciones. ¿Cómo es posible que el socialismo del siglo XXI y las “revoluciones” en marcha hayan sido neutralizadas por un puñado de votos? Así y todo, nada volverá a ser igual en la región. Las experiencias que viven millones de personas pueden no coincidir con los discursos, pero siempre dejan sedimentos.
Para quienes creemos que la historia la hacen los pueblos y que los movimientos sociales juegan un papel central en los cambios, 2015 ha sido un año de alegrías. En Argentina se mostró la enorme potencia del movimiento de mujeres, en junio, cuando 350.000 salieron a la calle en Buenos Aires bajo el lema “Ni una menos”, en rechazo a la violencia machista; así como las 65.000 que se concentraron en Mar del Plata, en el 30º En­cuen­tro Nacional de Mujeres.
La lucha de los estudiantes secundarios en São Paulo, con la ocupación de 200 centros de estudio en rechazo a una reforma educativa neo­liberal, es una muestra de que las jornadas de junio de 2013 siguen vivas en los corazones y en las avenidas brasileñas. La extensión de la lucha contra la minería al sur peruano, donde las comunidades campesinas vienen resistiendo el proyecto cuprífero Las Bambas, en Arequipa, muestra que el movimiento está lejos de agotarse en una región o ante un proyecto concreto. El reciente levantamiento indígena y popular en Ecuador contra la decisión de Rafael Correa de privar a los pueblos del manejo autónomo de la educación intercultural bilingüe es otra muestra de que los Estados no han podido disciplinar a los pueblos.
Ante el giro a la derecha de la región, el reposicionamiento de EE UU y el capital financiero, ahí están los movimientos, en pie de lucha para decir dos cosas que muchos parecen haber olvidado: con la vida no se juega, señores del capital; no usen nuestra lucha como escalera para trepar, señores progresistas.

Raúl Zibechi
Diagonal

Argentina: La “CEOcracia” en acción



Macri debutó con el duro ajuste que endulzó durante la campaña electoral. Su “sinceramiento” de la economía es la típica transferencia de ingresos a favor de los capitalistas, que tantas veces se aplicó en el país. Pretende achatar los salarios a través de la carestía para incrementar las ganancias de las grandes empresas.
La inflación comenzó a trepar a principios de noviembre y ya encareció significativamente la canasta básica de alimentos. Esta escalada desmintió todos los presagios de estabilidad por incrementos previos de los precios. Los aumentos se dispararon antes y después de la devaluación.
Esta vez los llamados oficiales a la “responsabilidad” de los empresarios asumieron un tono particularmente cínico. Los remarcadores ahora son ministros y los gerentes del sector privado (denominados CEOs) controlan la administración pública. El manejo del país por sus propios dueños se ha corroborado en un debut inflacionario.
La complicidad entre funcionarios y capitalistas ha diluido todas las sugerencias de retrotraer los precios a noviembre. El sistema de “precios cuidados” sólo persiste como una formalidad para disimular la carestía. Ninguna sanción a los responsables de la inflación es evaluada por un gabinete que endiosa al mercado.

EL PROPÓSITO DE LA DEVALUACIÓN

El objetivo del ajuste es provocar una fuerte caída de los salarios durante el verano. De esta forma se licuarían los ingresos populares antes de las paritarias. Para eso maquillan la evolución de los precios con pretextos de baches estadísticos en el INDEC.
La imposición de un gran retraso salarial durante el primer semestre anticipa las podas adicionales que intentará el futuro Pacto Social. Ese convenio fijará metas decrecientes de inflación solventadas por los trabajadores.
Los economistas del establishment aplauden el curso actual, pero subrayan que la “consistencia” del plan depende de la confiscación del salario. Estiman que esa amputación es indispensable para superar el fracaso de la última devaluación (diciembre del 2013).
En esa oportunidad la brusca alteración de la paridad cambiaria se trasladó a precios y salarios, neutralizando las ganancias de exportadores y financistas. Para evitar este resultado los hombres del PRO esperan que la inflación del 2016 (¿40%?) sobrepase ampliamente a los incrementos de sueldos (¿28%?).
Con esa finalidad promueven mayor contracción monetaria y recorte fiscal. Suponen que esas restricciones afectarán el nivel de actividad, ocupación o precariedad laboral y debilitarán la resistencia de los trabajadores.
A diferencia del 2013 la derecha maneja ahora el gobierno y está empeñada en una batalla frontal contra los asalariados. Pero actúa al final de un ciclo de recomposición del empleo, el ingreso y el nivel de organización de los trabajadores. No cuenta con el escenario de colapso que en el 2001permitió una mega-devaluación, sin transferencias a los precios y salarios.
La primera confrontación para imponer el ajuste se dirime en el bono de compensación que reclaman los sindicatos (5000 pesos). Macri rechazó esa petición y sólo otorgó una irrisoria bonificación en la asignación universal (400 pesos). Luego de entregar fortunas a los empresarios desconoce una demanda básica de los asalariados. Afirma que únicamente homologará las sumas negociadas por cada gremio en el sector privado, como si la inflación exceptuara a los empleados públicos.
Mauricio pretende que cada segmento de los trabajadores se arregle por su cuenta. Tiene tan incorporada la ideología burguesa que anuncia sin sonrojarse beneficios generalizados para los capitalistas, mientras exige tratativas segmentadas a los trabajadores.
La misma cosmovisión de niño rico transmitió Prat Gay en su presentación de la devaluación como un acto liberador. Afirmó que “oxigenará la economía”, presuponiendo que los negocios de una pequeña minoría generan bienestar para toda la colectividad. Describió luego la eliminación de “impuestos distorsivos” como un logro de la sociedad, estimando que cualquier obstáculo para los capitalistas constituye una adversidad para el pueblo.
El equipo macrista despliega presentaciones tecnocráticas del ajuste, como si estuvieran determinadas por exigencias naturales de algún dispositivo. Por eso describe los detalles operativos de la devaluación sin mencionar sus nefastas consecuencias sociales.
El PRO intenta trasladar al ámbito económico el marketing despolitizado que utilizó para ganar elecciones. Con ese estilo ya no se lamenta de la devaluación. Al contrario, la difunde como una gran noticia. Mauricio devalúa con buena onda y alegría, mientras sus funcionarios imaginan las sonrisas de los millonarios. Los sufrimientos de los desposeídos no figuran en sus agendas.

LOS GANADORES DEL AJUSTE

El agro-negocio ha sido el principal favorecido por la simultánea decisión de devaluar y reducir las retenciones. Ese sector incrementa sus ganancias inmediatas en un 50-90% y se embolsa 3.700 millones de dólares, que valdrán un 40% más en moneda nacional.
Las compañías cerealeras apostaron a este desenlace demorando durante meses la liquidación de exportaciones. También los grandes propietarios y contratistas agrarios incrementan sus fortunas, con precios internos que ascienden al compás de la rentabilidad externa.
Todos fijan sus cotizaciones comparando con lo obtenido por los exportadores. Por esta razón la carne, la harina, el pollo y las legumbres se disparan al mismo ritmo. La soja arrastra el encarecimiento de los productos que compiten por el uso de la misma tierra.
Ese encadenamiento torna particularmente nefasta la reducción de las retenciones. La disminución de ese impuesto reconecta los precios locales de los alimentos con su cotización internacional y desprotege al consumidor argentino. Los agro-exportadores vuelven a recuperar preeminencia y ya iniciaron su venganza por la resolución 125. La renta que el estado se apropiaba desde el 2002 retorna al campo.
Macri intenta privilegiar al agro resucitando el imaginario liberal de las “ventajas comparativas”. Supone que el país progresará afianzando su perfil de exportador de productos básicos. Pretende incluso actualizar esa inserción internacional convirtiendo al “granero del mundo” en un “supermercado del planeta”.
Pero el subdesarrollo estructural que históricamente generó la performance primarizada de nuestra economía se acentuará vendiendo nutrientes más elaboradas. Ese modelo no crea empleo, desalienta la inversión industrial, acrecienta las inundaciones y expande el deterioro ambiental.
Con la mira puesta en el florecimiento del agro-negocio, Macri abre las puertas a los tratados del libre comercio con Asia, Europa y la Alianza del Pacífico. Ensaya esa posibilidad a partir de una nueva asociación con Brasil.
Pero el ajuste en curso también favorece a los bancos. Obtienen grandes lucros con la intermediación de los créditos negociados para sostener la devaluación. Ganarán fortunas si se concreta el endeudamiento por 20.000 millones de dólares para apuntalar las reservas y controlar la nueva banda cambiaria.
Esos préstamos provienen de bancos extranjeros (Repo), entidades chinas (yuanes convertibles) y financieras argentinas que administran la fuga de capitales (reingreso de dólares sin encajes).
La gran hipoteca en gestación es presentada como un signo de “confianza” en el país. Se repite el relato que siempre utilizaron los banqueros para vaciar a la Argentina. Hasta ahora ninguno de los créditos presenta finalidades productivas. Sólo solventan gastos corrientes y estabilizan la cotización del dólar.
Los bancos se disponen a lucrar, además, con las altísimas tasas de interés (38-40%) que introdujo el gobierno para contener cualquier corrida hacia el dólar. De esta forma resurge la conocida bicicleta de ingresar capitales golondrinas, que retomarán vuelo cuando se agote el casino.
Para recibir un fuerte respaldo inicial de la City, Prat Gay y Stuzzeneger convalidaron también el desfalco de los seguros de cambio que realizó la administración saliente del Banco Central (enormes pagos a una cotización ridícula del dólar). El nuevo equipo negoció límites a la emisión de pesos que exigía ese contrato, pero aseguró a los bancos todos los lucros de la transacción.
Los financistas obtuvieron además un trofeo largamente esperado: la recuperación del Banco Central. Se disponen a retomar el directorio de esa entidad con el insólito disfraz de asegurar su “independencia”. Su próximo negocio será el arreglo con buitres.
Esa intermediación podría incluir compras totales o parciales de los pasivos en litigio, a cambio de comisiones adicionales o atribuciones para gestionar nuevos créditos. Las versiones sobre un préstamo directo del tesoro estadounidense ilustran el interés internacional por una operación, que seguramente incluirá inspecciones del FMI.
El tercer beneficiario del plan es la burguesía industrial exportadora. Obtuvo la reducción de las retenciones y la eliminación de regulaciones que restringían las importaciones de insumos (DJAI). Comenzará a recibir los dólares demorados por esas adquisiciones y negocia un bono para zanjar las compras impagas y las utilidades no giradas al exterior.
La principal promesa para ese sector es la implementación de una política estatal anti-obrera, que el macrismo disfraza con llamados al “orden, la productividad y la disciplina” laboral. El nuevo gobierno de “CEOcratas” incluye numerosos expertos en incrementar los ritmos de trabajo, organizar despidos y perseguir activistas. Los gerentes de recursos humanos ahora comandan las oficinas gubernamentales y el nombramiento de un ministro con apellido Triacca es un símbolo de lo que se viene.
También las empresas contratistas de servicios públicos recibirán su tajada. Los tarifazos se preparan con la declaración de la emergencia energética y la emisión mensual de facturas. Esos incrementos apuntan a recomponer la caja de las compañías. Ganaron fortunas con las privatizaciones y preservaron sus contratos durante la última década de subsidio estatal.
Ahora reaparecen los argumentos de la sintonía fina -que el kirchnerismo difundió pero no instrumentó- para justificar los aumentos del gas y la electricidad. Se afirma que los ricos malgastan energía calentando sus piscinas y que la clase alta paga cuentas irrisorias por el aire acondicionado. Esos abusos se corregirían con un simple recargo en el servicio. Pero el verdadero objetivo de esas descripciones es penalizar a toda población.
Lo mismo ocurre con las tarifas vigentes en el Interior. Como ciertamente son más elevadas habría abaratarlas, en lugar de encarecer las cuentas de los usuarios bonaerenses.
El gerente de Shell que ahora administra la energía del país tiene la mira puesta en asegurar precios del combustible que actualmente duplican la cotización internacional. Con esos números los usuarios no sólo solventan los beneficios de las compañías petroleras. También se impide cualquier reconversión estructural a un patrón de energía eólica y solar. El nuevo equipo ya decidió profundizar el sendero de Galluccio, que ha manejado YPF como una empresa privada con turbios contratos secretos con Chevron.
Macri ha diseñado un plan para toda la clase capitalista. Esa intención se verifica en la significativa ampliación del blanqueo. Los evasores del fisco -que el kirchnerismo indultó en sucesivas oportunidades- ahora tendrán otra posibilidad para transparentar sus negocios sin pasar por la AFIP.

TENSIONES Y SOSTÉN POLÍTICO

Los neoliberales están de fiesta. Pero la lluvia de beneficios que reparte el macrismo alimenta graves problemas. E l conflicto más previsible se avizora con la recesión. El combo de inflación-devaluación y tarifazos induce fuertes tendencias contractivas en el próximo cuatrimestre.
Si el incremento de las tasas de interés para contener el dólar perdura, la recesión alcanzará porcentuales significativos. El encarecimiento del crédito no sólo afecta la producción corriente. También impacta sobre consumos más bancarizados y dependientes de las cuotas.
A pesar de la gran devaluación es improbable que las exportaciones puedan compensar la contracción del poder adquisitivo. El escenario externo se ha tornado muy adverso por la retracción imperante en el principal socio (Brasil) y en el mayor cliente (China) del país. Además, el aumento de las tasas de interés en Estados Unidos genera una fuerte competencia por la captación de capitales sobrantes.
Por esta razón es incierta la llegada de las inversiones que promete Macri. Un aluvión de divisas financieras debería compensar el decreciente ingreso de dólares comerciales, que acompaña al fin del superciclo de las materias primas. El 2015 cierra con un desplome del superávit comercial y como la soja ya no cotiza a 600 dólares se endurecen las disputas por preservar los mercados de otras exportaciones.
Los librecambistas del PRO podrían negociar la continuidad de esas ventas, ofreciendo la apertura del mercado argentino a los industriales foráneos. Macri mantiene un cuidadoso silencio frente a este tema, sabiendo cuán vivo está el recuerdo de la invasión importadora de los 90. Ya hay algunos tanteos para autorizar compras de bienes finales, que pueden devastar en tiempo récord al vulnerable aparato industrial del país.
Tensiones mucho más inmediatas se avecinan en el terreno fiscal. Mauricio asume con un déficit de 7 puntos del PBI y numerosas provincias sin fondos propios para pagar los sueldos. Todas las medidas que anunció incrementan el agujero de las cuentas públicas. Redujo drásticamente las retenciones sin explicar cómo compensará ese des-financiamiento del sector público. Sus economistas preparan tarifazos para cubrir ese bache y diseñan una brutal cirugía de gastos sociales, sueldos y jubilaciones del sector público.
El objetivo estratégico de Macri es reiniciar un curso neoliberal con mayor monitoreo estatal, para diluir la impronta neo-desarrollista de la última década. Su reivindicación de Frondizi y la presencia de un nieto de Frigerio en el gabinete sólo apuntan a resucitar el imaginario de crecimiento. Desecha por completo cualquier prioridad de desenvolvimiento industrial.
La viabilidad de su programa suscita incontables especulaciones. Por el momento sólo cabe registrar la evidencia de un ajuste solventado con endeudamiento. Necesitará un fuerte apoyo político para sostener un esquema anti-popular, que precipitará divisiones en las clases dominantes.
Frente a esas perspectivas Macri expande alianzas políticas y asegura su control del estado. Ocupa todos los espacios, coloca funcionarios aptos para la contra-reforma y presiona por los descabezamientos pendientes en sectores de la justicia y los medios de comunicación.
El nuevo presidente ya comenzó a gobernar por decreto vulnerando sus convocatorias a la concertación republicana. Intentó designar los auto-objetados “jueces macristas” en dos cargos vacantes de la Corte Suprema, sabiendo que necesita tribunales afines para bloquear amparos contra los ajustes.
También busca impunidad mediática para reducir la visibilidad de las protestas. Intervino el AFSCA desconociendo en forma grosera la autonomía de ese organismo. Pretende sepultar la ley de medios a cambio de coberturas favorables por parte de Clarín y La Nación. En lugar del prometido pluralismo de voces se apresta a hegemonizar la pantalla con relatos oficialistas, manipulación de la información y pasatismo de contenidos.
Pero la solidez de su gobierno depende de los acuerdos que alcance con los gobernadores, el Massismo y el Justicialismo en el Congreso. Macri negocia las leyes del ajuste con la gran lapicera que define los cheques y las designaciones. Mientras repite frases huecas sobre el consenso, intenta emular el modelo mexicano de turbias coaliciones parlamentarias. Ya instrumentó durante varios años ese tipo de contubernios en la Legislatura porteña y se apresta a reproducirlos en la Provincia de Buenos Aires.
Como los principales conflictos se dirimirán en las calles, Mauricio también prepara la criminalización de la protesta. Apaleó a los trabajadores de Cresta Roja, ensayó un frustrado envío de gendarmes a Jujuy y ultima los detalles de un protocolo para arremeter contra los piquetes. El mismo presidente que reclama la liberación del organizador de las guarimbas criminales en Venezuela hace la vista gorda frente al rebrote fascistoide de sus allegados en Mar del Plata.
Afortunadamente Macri ya afrontó sus primeros disgustos. Debió retroceder en el nombramiento de funcionarios derechistas (Ávila, Manfroni) y pospuso la designación de sus candidatos a la Corte. Tuvo que ratificar, además, la continuidad de los juicios a los genocidas, ante la contundente reacción de los periodistas contra un editorial pro-indulto del diario La Nación.
El PRO multiplicará las agresiones sociales antes del gran test de la paritaria docente. Tramita especialmente la complicidad de la burocracia sindical con ofrecimientos de continuado manejo de las obras sociales. Con cada jerarca discute alguna prebenda específica. Moyano es su principal interlocutor, por ejemplo, en el negocio de la basura.
La pantalla de estos contubernios es el pequeño alivio dispuesto en los pagos del impuesto a las ganancias, que tributan los trabajadores de mayores ingresos. Ese desahogo no alcanza a la inmensa mayoría de los asalariados y es poco significativo para los afectados por esa carga.

DOS RESPONSABLES

El atropello económico en curso se desenvuelve en medio de un gran juego del culpable que marea a la población. Macristas y kirchneristas se acusan mutuamente de provocar el ajuste. Por un lado, los economistas del PRO afirman que adoptan duras medidas para subsanar la “herencia recibida”. Por otra parte, los ex funcionarios de CFK proclaman que “la economía estaba bien” y sólo requería algunas “correcciones graduales”. Los dos relatos son ficticios y ocultan la aplicación de un remedio regresivo para los desequilibrios que potenció la era K.
El carácter artificial de esa controversia es muy visible en las interpretaciones de la inflación. Prat Gay afirma que el gobierno precedente toleró subas de precios para ensuciarle la cancha. Los allegados de Kiciloff responden que no podían contener incrementos precipitados por los anuncios de devaluación. Uno dice que permitieron los aumentos por desidia y el otro afirma que carecía de autoridad para actuar. En medio de esta discusión los capitalistas remarcan exentos de culpa.
Lo mismo ocurre con la devaluación. Macri sostiene que “nos dejaron economías regionales colapsadas” y los kirchneristas lo acusan de devaluar “para abaratar salarios”. Lo cierto es que el PRO transfiere ingresos a los acaudalados y que CFK atrasó adrede el tipo de cambio, para trasladarle el ajuste a su sucesor.
Macri también proclama que contrae deuda para atenuar los desbalances de un “Banco Central sin reservas”. En cambio los seguidores de CFK denuncian la hipoteca en formación para una “economía desendeudada”. Lo cierto es que el PRO trabaja para los financistas, frente a la descapitalización provocada por los pagos de la deuda que hicieron sus antecesores.
En medio de estas polémicas el macrismo encarece el crédito, afirmando que debe absorber la montaña de pesos emitida por el kirchnerismo. Con ese argumento oculta las gravosas consecuencias recesivas de su giro monetarista. Los K contrastan ese viraje con su promoción del consumo. Pero maquillan la inconsistencia de esa expansión, en un contexto de fugas de capital e inflación descontrolada.
Las contraposiciones entre macristas y kirchneristas enturbian todos los debates sobre el ajuste. Para esclarecer el nuevo escenario hay que impugnar tanto la arremetida neoliberal como los fracasos del progresismo.
La crítica al nuevo gobierno no puede posponerse con expectativas de lo que vendrá. Es ingenuo suponer que Macri “recién comienza” y merece un tiempo de espera. Está rodeado de funcionarios de los 90 y hombres del establishment que siempre han manejado el poder económico. La libertad de acción que logren será proporcional al daño que sufrirá la población.
Pero las fantasías que despliegan los economistas K sobre su gestión son igualmente insostenibles. Todos los desaciertos de esa experiencia volverán a repetirse si se elude un balance de lo ocurrido. Resulta esencial debatir el desemboque conservador que condujo a la convergencia con Scioli en un programa de devaluación, aumento de tarifas y arreglo con los buitres.
El modelo de la última década acentuó los desequilibrios estructurales del capitalismo argentino. Mantuvo una política impositiva regresiva, afianzó la primarización sojera, agravó el extractivismo minero-petrolero y perpetuó la estructura industrial concentrada. Otorgó, además, grandes subvenciones a los “capitalistas amigos” (Cirigliano, Báez, dueños de Cresta Roja) que impidieron modificar los pilares de la desigualdad social.
Es imprescindible romper el corset de dos alternativas capitalistas como único programa para la Argentina. Si sólo hay campanas neoliberales y neo-desarrollistas con disputas entre ortodoxos y heterodoxos, el país está condenado a un recambio cíclico de unos por otros. Construir una economía productiva al servicio de las mayorías populares exige transitar por otro camino.

Claudio Katz. Economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA, miembro del EDI.

domingo, diciembre 27, 2015

Los presos de Bragado.



En el año 1931, unos meses después del golpe de Uriburu, tres obreros anarquistas son acusados de enviar una bomba al domicilio de un caudillo conservador, a raíz de la cual mueren su hija y su cuñada. Los tres obreros son condenados a prisión perpetua. Se organiza una campaña de solidaridad en todo el país por su liberación. En Julio de 1993, después de la muerte del último sobreviviente, Pascual Vuotto a los 89 años de edad, el Congreso Nacional aprueba una Ley de Desagravio a la memoria de los tres militantes obreros por la “injusta sentencia” que recayera sobre ellos.Intenciones del Director:Rescatar un hecho histórico oscurecido en la historia oficial de nuestro país, que permite ver el testimonio del último sobreviviente, Pascual Vuotto, uno de los tres anarquistas acusados, y mostrar la fuerza de una campaña de solidaridad, relatada por sus propios protagonistas.

FICHA TECNICA

Duración: 45 minutos
Género: Documental
Origen: Argentina
Año de realización: 1995
Guión, investigación y dirección: Mariana Arruti
Calificación del INCAA: Apta para todo público.
http://www.filmtrelew.com.ar/

Cine y anarquismo: años 90



En los años noventa, las referencias a un anarquismo muy amplio que comprende desde historias del movimiento obrero hasta los posicionamientos “libertarios” zapatistas, prosigue con una filmografía en la que sobresalen algunos títulos que hemos subrayado en negrita, sí bien justo es advertir que no pocos de ellos son desconocidos en estos pagos. Se puede hablad e una cierta normalización y de una creciente emergencia del documental, un género que se mostrará especialmente apropiado para el cine militante en el sentido más extenso de la palabra…Lástima que, con todas las facilidades que ofrece la tecnología, esta fuente de conocimiento y debate no resulte aprovechada en el ejercicio del forum, la mejor manera de ver cine.

Slacker (USA) Guión y dirección: Richard Linklater. Música: Varios. Fotografía: Lee Daniel. Interpretes: Richard Linklater, Rudy Basquez, Jean Caffeine, Jan Hockey, Stephan Hockey. Allá en 1991, un joven que acaba de pasar de los treinta, cogió una cámara de 16mm y 23.000 dólares de aquel entonces; reunió a sus colegas y se convirtió en escritor, productor y director de su propia película. Richard Linklater, así se llama(ba) el sujeto, dirigió su mirada a una juventud excéntrica con demasiada verborrea, tan holgazana como inquieta y tan marginal como perdida. Todo en Austin (Texas) durante un día. A través de una estructura, donde cada personaje(s) toma(n) el relevo del anterior(es), siguiendo el legado de “El fantasma de la libertad” o “La ronda”, Linkalater ofrece un mosaico en clave de radiografía alternativa de los jóvenes americanos. No es un filme para nada recomendable para masas. Se encamina hacia la gafapastada, los amantes de lo subversivo, seguidores del cine independiente y buscadores de rarezas inéditas. Lo que sí queda claro es que esta juventud que refleja el filme de Linklater tiene poca esperanza de futuro, como ese genial y alocado plano final y la cámara que lo está registrando.
La escuela de la señorita Olga (Argentina, Mario Piazza) Mediometraje (50 m.) que evoca la luminosa experiencia educativa de signo libertario conducida por la maestra Olga Cossettini entre 1935 y 1950, en una escuela primaria del barrio Alberdi, de Rosario. Con el testimonio de sus exalumnos y el de su hermana y colaboradora, la maestra Leticia Cossettini.

Lifting the Fog: Intrigue in the Middle East. (USA, Allan Siegel) El petróleo, las guerras, las superpotencias. Gran Bretaña, Francia, Alemania y los EE.UU. han luchado durante casi un siglo para controlar las riquezas petroleras del Medio Oriente. Hay una trama imperialista que se desenreda, ofreciendo una información ajustada a los americanos o los europeos que lo ignoran, haciendo uso de entrevistas y de grabaciones de todo tipo. Un documental militante muy valorado en los EE.UU.

Naissance d´un hôpital (Francia, Jean-Louis Comolli). Una evocación del nacimiento del Hospital para niños llamado Robert Debré, protagonizada por su propio arquitecto, tomando sus diarios como punto de partida. En su faceta de documentalista, Comolli estructura todo el proceso creativo desde el primer borrador hasta el final, como si se tratara de una película de aventuras desde el interior del proyecto. Se trataba de “filmar el hospital real como un espacio todavía imaginario, mejor dicho: un espacio en proceso de ser imaginado”, al decir de su autor.

Hors de season (Fuera de estación, Suiza) Obra del prestigioso cineasta suizo Daniel Schmid, aquí apenas conocido por algunos pases minoritarios o por la cinemateca de madrugada de TVE. Su relación con el anarquismo radica en que en el juego que se forma hay una asesina que al parecer, profesa esta ideología, y está interpretada por Geraldine Chaplin.
Simple Men (USA) Guión y dirección: Hal Hartley. Música: Ned Rifle. Fotografía: Michael Spiller. 105 m. Interpretes: Robert Burke, William Sage (AKA Bill Sage), Karen Sillas, Elina Löwensohn, Martin Donovan, Mark Chandler Bailey, Joe Stevens, Marietta Marich En contra del desmerecimiento con que la trata Porton por su recital desconectado de Malatesta, a mi me pareció una película bastante libertaria, el retrato de una fauna humana y unos modos de vida situados a la espalda de las conven­ciones dominantes. Hartley ofrece una visión demoledora, radical y cáustica de una Norteamérica alternativa, sobre la que tampoco idealiza. Describe otro entorno compuesto de pequeños tipos y de pequeños universos que se sitúan en las cunetas del sistema, lleno de sueños y de miserias, sin un horizonte de proyectos y compromisos como “en otos tiempos” añorados, y de los que testimonia ese recital extraído de una edición de Malatesta que habla para algo que los piojosos rebeldes de Hartley casi no conocen un movimiento obrero potente y organizado. El viejo rebelde que todavía recuerda lejanas batallas de los años sesenta, lo recita como un homenaje a los viejos ideales como parte de un submundo que se resiste a la integración, pero que, por el momento, únicamente ofrece su negatividad, su desprecio por las miserias del “American Way Life”.

Un día volveré (España, Francecs Betriu) Producción: Andrés Vicente Gómez. Guión: Ramón Rivero y Santiago Escalante. Fotografía: Fernando Arribas. Música: Manuel Malou. Montaje: Pablo G. del Amo. Interpretes: Rosa María Sardá (Duquesa), Javier Gurruchaga (Antxon), Nathalie Seseña (Carmen), Loles León (Rosario), Rafael Álvarez “El Brujo” (Galindo), Jorge Calvo, Agustín González, Ana Morán, María Isbert, José María Pou. Miniserie de TVE basada en la novela homónima de Juan Marsé (que intervino como guionista junto con Gustavo Hernández y Francecs Betriu, que fue su director y que a pesar de resultar un proyecto ambicioso, tardó dos años en estrenarse en el propio medio. La novela de Marsé escrita entre 1979 y 1982, retrocede hasta 1959, y se sitúa en el barrio del Guinardó para hablar de su gente en una época en que el “maquis” urbano había dado ya sus última batallas, y donde sitúa a Jan Julivert (Nacho Martínez) antiguo boxeador y resistente anarquista quien, tras cumplir una larga condena en las mazmorras del franquismo, inicia sus actividades en compañía de su sobrino, un adolescente llamado Nestor (Achero Mañas) que espera el regreso de su tío, un derrotado al que le rodea la aureola de la leyenda, y con el que espera resarcirse de todas las humillaciones que ha sufrido, la más importante es saber que su propia madre (Charo López) tuvo que prostituirse para sobrevivir. A pesar de la holgura del presupuesto (500 millones de las antiguas pesetas) de contar con Gil Parrondo (poseedor de dos Oscars en su especialidad) para los decorados, y de un reparto conocido (al que hay que añadir a Assumpta Serna, Juanjo Puigcorbé y Eusebio Poncela) la serie fue más valorada por la crítica que por los espectadores y no se ha vuelto a hablar de ella).

1993. Germinal (Francia-Bélgica–Italia, Claude Berri) Guión: Claude Berri, Arlette Langmann. Música: Jean-Louis Roques. Fotografía: Yves Angelo. 145 m. Intérpretes: Miou-Miou, Renaud, Jean Carmet, Judith Henry, Gérard Depardieu, Jean-Roger Milo, Bernard Fresson, Pierre Lafont, Laurent Terzieff, Jean-Pierre Bisso.

Cartas desde Huesca (España, Antonio Artero) Producción: Ángel Huete y Miguel Pérez Campos, para Altair P.C. y Video Mercury. Guión: Antonio Artero. Música: Manuel Espín y Antonio Bringel. Fotografía: José García Galisteo. 85 m. Intérpretes: Myriam Mézières, Fernando Fernán-Gómez, Tony Isbert, Oscar Ladoire, Emma Cohen, Conrado San Martín.

La estrategia del caracol (Colombia, Sergio Cabrera) Guión: Humberto Dorado, a partir de una historia de Sergio Cabrera y Ramón Jimeno. Fotografía: Carlos Congote. Música: Germán Arrieta. Diseño de producción: Enrique Linero y Luis Alfonso Triana. 108 m. Intérpretes: Frank Ramírez (Romero), Fausto Cabrera (Don Jacinto), Sain Castro (Justo), Ernesto Malbran (Lázaro), Víctor Mallarino (Doctor Holgun), Luis Fernando Munera (Gustavo Calle), Humberto Dorado (Victor Honorio Mosquera), Florina Lemaire (Gabriel/ Gabriela), Gustavo Angarita (Fray Luis), Vicky Hernández (Doña Eulalia), Edgardo Román (Juez Díaz).

The Angry Brigade Generation Terror (GB, Ian Lilley) Documental escenificado en la Brigada Angry contada desde el punto de vista de Jake Prescott, la única persona asociada con el Angry Brigade para colaborar en la realización de este hecho para la película de televisión.

The Revenge of the Dead Indians (USA, Henning Lohner) Documental sobre el músico de adscripción anarquista, John Cage.

La vida sexual de los belgas (La Vie sexuelle des Belges 19501978, Bélgica, Jan Bucquoy) Dibujante, director de teatro, cineasta amateur, anarquista, surrealista y situacionista, Jan Bucquoy, dice ser todo eso, y además es responsable de trabajos como El cierre de la fábrica de Renault en Vilvoorde (Bélgica, 1998), documental en la misma línea de Michael Moore con Roger and Me. Bucquoy considera la vida como una representación teatral permanente, y sus películas contienen numerosas referencias a Jacques Lacan. Otra cosa es que semejante bagaje tenga una correspondencia en sus películas. La vie sexuelle des Belges 1950-78 su primera película concebida como una trilogía. El concepto “sexual” tiene un sentido más que nada afectuoso. Sus protagonistas son celebridades en busca de amor, muy marcado por los recuerdos de su madre tierna y perdida. El objetivo primordial es satirizar duramente los medios de comunicación y a sus “estrellas” que colaboran en un sistema de espectáculo masivo sin vivir en realidad la propia vida. En la primera parte ofrece una crónica autobiográfica de las experiencias del propio realizador del filme, que narra los momentos más singulares de su vida, desde la infancia hasta la sucesión de matrimonios fracasados.
War Requiem Liebe, Anarchie III (Austria, Eva Bruner-Szabo). Documental artístico en formato video que conseguiría numerosos premios.

Los mas pequeños: un retrato del ejercito zapatista (México, José Luís Contreras, Carmen Ortiz) Un ejercicio fílmico multidimensional para entender las razones, características y consecuencias de vivir en el cerco. Impresionante en su conjunto, el ambicioso video filme tiene muy diversos aciertos y debilidades en cada una de sus dimensiones propuestas…Destacadas, oportunas, rutilantes, embellecedoras a ultranza o contraproducentes, son las máximas coqueterías de estilo que jamás se había permitido filme militante alguno…Jorge Ayala Blanco (El financiero) “Los más pequeños” es una impactante crónica de la ardua lucha cotidiana que enfrentan el EZLN y las comunidades indígenas que habitan en el territorio rebelde para sobrevivir en el cerco. La cinta está estructurada por los testimonios de diferentes milicianos acerca de su incorporación al Ejército Zapatista…lejos de tonos solemnes o escenas espectaculares, los discursos político-sociales de esta conmovedora trilogía fluyen de manera sencilla con un lenguaje fílmico renovado que vivifica al cine militante. (Julia Elena Merche en La Jornada Semanal).

Viaje al centro de la selva (Memorial Zapatista, México, Epigmenio Ibarra) Documental (95 mn) sobre la formación y las actividades del EZLN, un grupo de guerrilleros insurrectos mexicana que ocuparon la región del sureste de Chiapas, México en enero de 1994. Narra los primeros momentos de la insurrección campesina a través de la Convención Nacional Democrática, patrocinado por el EZLN en agosto 69, 1994 y retenidos en un recién hechos de compensación excavado en la selva y al que asistieron más de 6.000 delegados de todo México.

La ley de la frontera (España-Argentina, Adolfo Aristarain). Guión: Adolfo Aristarain. Música: Luis Mendo y Bernardo Fuster. Canción: Celtas Cortos. Fotografía: Porfirio Enríquez. Intérpretes: Aitana Sánchez-Gijón, Achero Mañas, Federico Lupi, Tito Valverde. 113 m. Simpática tentativa parcialmente lograda de recuperar el cine de aventuras en una línea próxima al “western”, obra de Adolfo Aristarain, recordado por su anterior película, Un lugar en el mundo, un hermoso poema a la insumisión y a la vida libre. Ambientada a principios de siglo XX en la frontera entre Galicia y Portugal, narra las peripecias de dos jóvenes ingenuos —un antiguo monje de origen burgués y el hijo de un minero, desertor del ejército— que huyen de un futuro de estrecheces y de trabajos duros, se echan al monte e intentan hacerse pasar —con escaso éxito— por bandoleros de la famosa banda de El Argentino. Su camino se cruzará con el de una fotógrafa norteamericana y con el de la verdadera banda del El Argentino, intensamente acosada por la Guardia Civil, todo ello en un tono ácrata que marca la trama, en general leve, aunque desagradable. Uno de sus protagonistas, el actor y director Achero Maña, después de realizar un crudo drama sobre el mal trato familiar (El bola, España, 2000) ofrecería un ambicioso alegato a favor de la revolución aquí y ahora con Noviembre (España, 2004) una contribución a la movilización “altermundialista” cuyo título podría traducirse “Después de Octubre” (de 1917) vendrá Noviembre…Esta última película supone un esfuerzo importante fallido quizás por la escasa sintonía entre sus propósitos libertarios y la trama.
À propos de Nice, la suite (Francia) Directores: Catherine Breillat, Costa-Gavras. With Bernard Benassayag, Thierry Saïd Bouibil, Jérôme Chabreyrie, Claire Denis , Raymond Depardon , Abbas Kiarostami…Sesenta y cinco años después del lanzamiento de 1930 la película de Jean Vigo “A propos de Nice”, siete director recibe homenaje en volver a visitar la ciudad, su fachada y sus caras ocultas

Empoli 1921: un film in Rosso e Nero (Italia, Ennio Marzocchini). Este filme ofrece información sobre la organización del movimiento obrero de la zona de Florencia, sobre todo de su lucha contra el incipiente fascismo italiano en los primeros años 20 del siglo XX, y más especialmente de las tensiones entre la corriente anarquista, entonces muy activa con el PCI, en aquel momento en proceso de formación y proclive a los “consejos obreros”. Se basa en un acontecimiento real, en la tentativa de los trabajadores agrícolas por ocupar y colectivizar las tierras, y la reacción de la derecha burguesa que apuesta por el fascismo. Es el momento de la crisis del PSI motivada por el nacimiento del PCI en Livorno (21-01-1921) y se evoca el debate sobre cómo actuar en la acción revolucionaria. Marzocchini describe el sangriento suceso del 1 de marzo de 1921 que hasta entonces había permanecido borrado de los libros de historia. Todo comenzó cuando dos camiones con hombres armados (soldados y policías que actúan como “milicianos” fascistas) llegan a Florencia para reemplazar a los trabajadores ferroviarios en huelga. Rodada con escasos recursos, interpretada por actores no profesionales con vivacidad natural o tomas callejeras muy logradas, es una correcta recreación del hecho por más que haya que atribuirle cierta torpeza narrativa. En su momento, suscito una cierta controversia durante la cual el autor fue acusado de exagerar la importancia del comunismo para desautorizarlo mejor. Se dijo que había trampa incluso en título ya que con rojo y negro podría referirse por igual a “rojos” y fascistas, tanto como al rojo y negro del anarcosindicalismo.

Caballos salvajes (Argentina, Marcelo Piñeyro) Producida por: Claudio Pustelnik, Natalio Koziner. Guión: Aída Bortnik y Marcelo Piñeyro. Música: Andrés Calamaro. Fotografía: Alfredo F. Mayo. 124 m. Intérpretes: Héctor Alterio, Federico Luppi, Leonardo Sbaraglia, Cecilia Dopazo, Fernán Mirás.

¡Que vivan los crotos!(Argentina, Ana Poliak) Guión: Willi Behnisch y Ana Poliak. Producción ejecutiva: Eduardo Safigueroa, Ana Bas. Fotografía: Willi Behnisch. Música: Gabriel Senanes. 75 m. Intérpretes: Bepo Ghezzi y Filiberto Satti

Objetivo: matar a Franco (España, Ignacio Sánchez) Guión e investigación: Llúcia Oliva. 70 m. Los intentos de atentar contra la vida de Franco se repitieron durante la dictadura del general, pero la protección que le rodeó, la represión ejercida por el dictador y el complejo de fracaso con que trabajaban aquellos que proyectaban terminar contra la vida de Franco contribuyeron a que todos los intentos fracasaran y el general muriera en una cama del hospital La Paz de Madrid en 1975. Ésta es la conclusión de la periodista Llúcia Oliva después de los nueve meses que le ha supuesto la investigación de Objetivo, matar a Franco. A partir de un libro de Eliseo Bayo, Los atentados contra Franco, y de reportajes realizados por la segunda cadena de Televisión Española y por Canal 9, y de artículos de prensa, Llúcia Oliva, ex corresponsal de Televisión Española en Moscú, inició el reportaje, que ofrece datos documentales que demuestran la existencia de proyectos para atentar contra la vida de Franco desde una horas antes del levantamiento militar del 18 de julio de 1936 y hasta el año 1970. “Al principio se trataba de confirmar mediante fuentes documentales algunas de las afirmaciones del libro de Bayo y de los artículos de prensa sobre el tema, pero enseguida empezaron a salir cosas que no esperaba”, recuerda Oliva, “y, en concreto, que no sólo los anarquistas intentaron acabar con Franco”.El primer intento, justo antes del levantamiento, fue objeto de estudio e investigación de historiadores y prensa canaria, “pero el resultado de estas investigaciones no había salido de las islas Canarias”, explica Oliva. “Ésta es la primera vez que un reportaje recoge las declaraciones de testigos y que una televisión tiene acceso a los archivos y los documentos que prueban esos proyectos de atentado, y demuestran que varias personas pagaron con su vida o con la cárcel su implicación en intentos de deshacerse del general” añade. Para elaborar Objetivo: matar a Franco -cuya realización corre a cargo de Ignacio Sánchez-, Llúcia Oliva entrevistó a más de cincuenta personas. De ellas, 28 aparecen en el reportaje para corroborar la existencia de los diferentes proyectos de atentado. Oliva manifiesta que la reacción de las personas con las que habló fue muy diversa: “Muchos me dieron datos que me sirvieron para continuar alguna pista, pero todavía hay mucha gente que no quiere volver al pasado y que se negó a hablar con nosotros. Y, en general, las personas que estuvieron en el círculo de Franco tampoco han querido hacer declaraciones”.

La Belle de Fontenay (Francia, Paule Zajdermann) Guión, adaptación, diálogo: Paule ZAJDERMANN, Marc Gilbert. 93 m. Intérpretes: Jean-Pierre Bisson, Andrea Ferreol. Película producida por la TV francesa que adapta una obra policíaca dei JB Pouy, y en la que un antiguo anarquista español refugiado en Francia, participan en las pesquisas sobre un crimen.

Tabarka (España, Domingo Rodes) Productor: Emilio J. Alhambra, Xavier Crespo. Guión: Domingo Rodes, Mariano Sánchez. Música: Luis Ivars. Fotografía: Paco Belda. 78 m. Intérpretes: Neus Asensi, Ginés García Millán, Raúl Fraire, Cristina Collado. Un apunte interesante sobre la militancia anarquista la podemos encontrar en esta ópera prima de Domingo Rodes. Tabarka es una isla mediterránea a la que llega Juan (Ginés García Millán) un misterioso individuo en busca de tranquilidad: Su historial es muy propia de algunos militantes comunistas de la época, recibió órdenes de disparar contra un agente traidor y las cumplió a rajatabla, y es acusado de traidor, (una trama que guarda notables semejanzas con El corazón del bosque (Manuel Gutiérrez Aragón, 1974) y que nos remite a lejanas tramas neoestalinianas del PCE de Santiago Carrillo. Esto sucede justamente en la España de 1962, y la resistencia antifranquista subsiste como puede la represión. Nuestro hombre se refugia en la aparente placidez de una isla de 2 km. De largo y 400 de ancho violentada por las corrientes del Levante y las sacudidas de la Tramontana, un extraño lugar poblado por descendientes de antiguos presos genoveses que fueron desterrados del lugar. Un escenario tan enigmático como desamparado, tan estéril como el pueblo de Sierra maldita (Antonio del Amo, 1954). Juan entabla unas tormentosas relaciones con Carmen, la casera (Neus Asensi) Un cacique (Juan Antonio Galvéz) un genuino franquista dicta sus leyes en materia laboral y sexual, sin olvidar un cura que lanza proclamas contra los peligros carnales. Decenas de mujeres casaderas. Docenas de mujeres ataviadas de negro, tristes, sin olvidar una pareja de la Guardia Civil de “los buenos tiempos”. Lo mejor de Tabarka es el retrato del lugar y sus costumbres, la sensación de perpetuo aislamiento, un retrato veraz que según en que momentos parece un film de raíz documental, así cuando describe la llegada de los pescadores con su cargamento, se recurre a imágenes de archivo. Aún y así, la película promete más de lo que da, y al final todo resulta más bien previsible. Tampoco las interpretaciones tienen fuerza, con la excepción del personaje más interesante que interpreta con su aspecto hosco el veterano exiliado argentino Raúl Fraire, que con su rostro curtido, duro y exigente, parece que es el que corresponde a un viejo anarquista insobornable que vive de espaldas a los demás, y que por sí mismo apunta a una historia propia de alta intensidad, a una manera muy propia de entender las cosas. Con todos sus defectos, una opera prima considerable.
Granado y Delgado, un crimen legal (España, Laia Gomà y Xavier Montanyà) 57 m. Libertarias (España, Vicente Aranda) Guión: Antonio Rabinad, Vicente Aranda (Historia: José Luis Guarner, Vicente Aranda) Música: José Nieto. Fotografía: José Luis Alcaine. 120 m. Ariadna Gil, Victoria Abril, Ana Belén, Jorge Sanz, Loles León, Miguel Bosé, Laura Maña, Blanca Apilánez, José Sancho, Yäel Be, María Galiana, Antonio Dechent, Manuel de Blas, Joan Crosas, Alex Cox, Claudia Gravi, Paco Bas.

Aguaviva, una historia en femenino (España, Ana Aguilera)

Clara Hakedosha. (Israel). Dirección y guión: Ari Folman, Ori Sivan 85 m. Interpretes: Halil Elohev, Tal Ben-Bina, Jenia Doudina, Ronald Hilovsky, Joe El Dror, Lucy Dubinchik, Menashe Noy. Una de las películas israelíes más populares de la década de 1990, dirigida por Ari Folman (del que se ha estrenado aquí Vals con Bashir) y Ori Sivan. Está basada en una novela del disidente checo Pavel Kohout, y sobre la película se ha dicho que es un cruce entre David Lynch y John Hughes. Se trata de una historia de amores y poderes especiales en un mundo como Israel donde el amor y el Apocalipsis se suelen dar la mano.

El vuelo del águila (México, Jorge Fons, Gonzalo Martínez Ortega) Productor: Ernesto Alonso. Historia: Enrique Krauze y Fausto Zerón Medina. Música: Daniel Catán. Intérpretes: Jacqueline Andere, Manuel Ojeda, Patricia Reyes Spíndola,
Humberto Zurita, Mariana Levy, Ernesto Gómez Cruz, Diana Bracho

Casas Viejas: El grito del Sur (España, Basilio Martín Patino) Producción
La Linterna Mágica para TVE. Fotografía: Luis Cano. Montaje: Fernando Pardo. Música: Dimitri Shostakovich. 61 m. Intérpretes: Reginald Shave, Ricardo Muñoz Suay, Ciudadanos de Cazalla de la Sierra y El Pedroso

Ortiz: Général sans dieu ni maître (Francia, Ariel Camacho, Phil Casoar, Laurent Guyot) Este documental (que se está dividido en dos capítulos de poco menos de una hora cada uno) aborda la historia de un personaje legendario pero olvidado. Fue realizado en Barcelona pero, como tantos otros, con un equipo y una producción francesa, y que, para colmo, no parece haber llegado aquí. Se basa en un encuentro con Antonio Ortiz, que fue entrevistado pocos meses antes de su muerte, lo que añade más valor a la recuperación de este testimonio, histórico militante de la CNT y la FAI, recogido ya en su vejez en una patética residencia barcelonesa. El gran valor del documental es la recuperación de este testimonio, de vida apasionante, que, de haberse concebido desde una perspectiva cinematográfica, podría haber dado lugar a una trepidante película de acción. Ortiz sobrevivió a muchas adversidades (a una infancia dickensiana, a una militancia anarcosindicalista muy combativa, y sin proponérselo, acabó dirigiendo una columna al frente de Aragón. Su trayectoria prosigue no menos arriesgada en el exilio: preso en Francia, preso en Argelia, se alista al ejército francés, acaba luchando en territorio alemán, intenta un alucinante atentado contra Franco, finalmente tiene que huir huye a Latinoamérica. La narración se apoya en sus palabras. La voz en off es totalmente explicativa y las imágenes están usadas como relleno. Se trata de un material ya conocido. Destaca la acertada música realizada por el hoy famoso compositor Pascal Comelade.

Entertaining angels, the Dorothy Day story (USA, Michael Ray Rhodes) 110 m. Interpretes: Kelly Moira, Sheen Martin, Kestner Boyd, Lenny Dohlen Von. “Biopic” basado en las historia de Dorothy Day, un católica que dedicó gran parte de su vida a trabajar con los pobres y personas sin hogar en un barrio de Nueva York. Nacida en una familia episcopaliana en 1897, Day fue durante años una libre pensadora de filiación anarquista que contribuyó a la creación de revistas de izquierda radical y fue amiga de Eugene O’Neill y Emma Goldman, aunque este episodio resulta al parecer escamoteado. El director es también responsable de un filme sobre el Cardenal Romero.

¡Viva la escuela moderna! (España, Adolfo Dufour). 78 m. Inicialmente se trataba de una producción de la TVE que fue en realidad la primera entrega de un proyecto mucho más extenso, y que fue emitido en una franja de horario poco asequible. Fue el producto de meses de investigación y de un mes de rodaje, se aprovechó todo el entramado urbanístico de la época que permanecía. El resultado es una sólida narración con la ayuda de documentos, pinturas, libros de la época, ciudades, periódicos, imágenes de archivos y entrevistas. Dufour describe con rigor la conexión existente entre el analfabetismo y la miseria de la gente trabajadora. El alumbramiento de la Escuela Moderna está estrechamente ligado al potente crecimiento de un movimiento sindical que irrumpirá poco después con la creación de la CNT. El derecho a una enseñanza libre, laica y gratuita va de la mano de las mejoras salariales y de las condiciones de trabajo, también de la radical desconfianza hacia la burguesía liberal que, exceptuando excepciones como la del poeta Joan Maragall, ha traicionado a los obreros y que ha dejado solo a Ferrer. En un último trabajo, Septiembre del 75 (2009) Dufour relata la historia de uno de los últimos fusilados del franquismo, el militante gallego del grupo maoísta armado FRAP, José Humberto Baena, a través de la figura de su hermana, Flor Baena, cuya memoria convulsionada es el hilo conductor de la cinta.
Cananea (México, Marcela Fernández Violante) Producción: Antonio H. Rodríguez, Pedro Escobedo. Guión: Marcela Fernández Violante, Pedro Fernández Miret. Fotografía: Gabriel Figueroa. Música: Leonardo Velásquez Carlos Bracho, Milton Rodríguez, José Carlos Ruiz, Steve Wilensky, Carlos East, Víctor Junco, Jorge Fegan, Beatriz Sheridan, Felipe Casanova, George Belanger, Ramón Menéndez. 123 m. Segundo largometraje de esta realizadora, una de las primaras mujeres as del país. El título de la película es de un municipio y ciudad minera localizada al Noreste del Estado de Sonima, México, y que cuenta con poderosas compañías mineras tales como “Mexicana de Cananea”, “Minera Maria”, “Milpillas” Cananea constituye el centro minero más importante del país. La trama nos lleva a la primera huelga obrera en México 1906, y consecuente represión de trabajadores mexicanos en manos de “Rangers”, sicarios contratados en Arizona por el dueño de la mina Coronel Green. Uno de los personaje trascendental a Ricardo Flores Magón. Fotografiada por Gabriel Figueroa, la película consiguió varios premios reconocidos como el del festival de cine de Karlo Vivary (Checoslovaquia 1978) y tomó parte en el festival de cine de Tashkent en la antigua URSS, en 1979. Sin embargo, su distribución fue muy reducida, aquí ya raramente llegaba el cine mexicano.

Hombres armados (Men with Guns, USA) Dirección y guión: John Sayles. Productions, Clear Blue Ski Productions, The Independent Film Channel, Anarchists’ Convention. Fotografía: Slawomir Ldziak. Música: Mason Daring. 128 min Intérpretes: Federico Luppi, Dan Rivera González, Damian Delgado, Damián Alcázar, Tania Cruz. Una de las películas más notables que se hayan realizado sobre el terror blanco en Centroamérica, en un país imaginario que bien podría ser Guatemala. El punto de partida es la investigación llevada a cabo por un reconocido médico (un impresionante Federico Lupi que sabe de qué va) que trata de averiguar la suerte de algunos de sus discípulo y se encuentra con una tierra arrasada, dejando claro lo fundamental, Sayles empero rehuye la explicación fácil. Desde el punto de vista del cine digamos social, Sayles es uno de las cineastas a tener muy en cuenta.

Armand Guerra, requiem pour un cinéaste espagnol (Francia, Ezequiel Fernández)

Les Enfants de Summerhill (Suiza, Bernard Kleindienst) Este documental se pregunta sobre que ha pasado con los escolares de la generación libertaria de los años 70.

En brazos de mujer madura (España, Manuel Lombardero) Guión: Rafael Azcona, basado en la novela “In praise of older women”, de Stephen Vicinczey. Producción: Andrés Vicente Gómez. Dirección de arte: Josep Rosell. Montaje: Ernest Blasi
Música: José Manuel Pagan.Fotografía: José Luis Alcaine. Intérpretes: Juan Diego Botto, Miguel Ángel García, Faye Dunaway, Imanol Arias, Joanna Pacula, Carmen Elías, Rosana Pastor, Ingrid Rubio, Florence Pernel…Ambiciosa traslación de la conocida novela de Stephen Vicinczey de la II Guerra Mundial al marco de la crisis española de los años treinta…Andrés (Juan Diego Botto) es un adolescente inquieto y emprendedor que despierta al mundo de los sentidos gracias a las relaciones que entabla con mujeres mayores que él. A pesar del entorno adverso en el que le ha tocado vivir, su educación sentimental está marcada por la pasión, la belleza, la sensualidad, la tolerancia, la cultura y el amor. Abandonado a su suerte, decide ir en busca de su madre, el otro lado de las líneas enemigas en plena guerra civil, en el camino es interceptado por una patrulla de milicianos quienes le acogen y le dan protección. La llegada al campamento de la Condesa (Fave Dunaway) precipita el despertar erótico el joven. A partir de ese momento, Andrés conocerá a las mujeres que marcarán su vida sentimental, descubriendo en cierta violencia un arma para seducir. Durante la guerra española se hace anarquista, consigue sobrevivir y medrar entre los vencedores a la sombra de un jerarca falangista que le confiesa que él también había sido anarquista de joven. Singular producción no exenta de interés, obra de un autor novel que antes había sido ayudante de dirección, y que trata de abarcar demasiado. Las referencias al anarquismo resultan más bien superficiales.

Il figlio di Bakunin (Italia) Guión y dirección: Gianfranco Cabiddu. Fotografía: Massimo Pau. Música: Franco Piersanti 96 m. Intérpretes: Fausto Siddi, Renato Carpentieri, Laura del Sol. Se trata de un falso documental sobre la vida y los amores de Tullio Saba, un héroe popular (Fausto Siddi) que fue minero, cantante, anti-fascista notorio, sindicalista y político. Está basada en la biografía que sobre Tullio escribió Sergio Adtzeni, y combina las entrevistas con amigos y adversarios, y reconstruye una cierta ficción con acores conocidos como la española Laura del Sol (muy conocida en Italia tras encarnar Carmen, de Calos Saura). Tullio era también conocido como “el hijo de Bakunin”.

1998. Aller simple (Tres historias del Río de la Plata) (Francia-Argentina) Dirección y guión: Noël Burch, Nadine Fischer, Nelson Scartaccini. Con textos de: Noël Burch, Nadine Fischer, Nelson Scartaccini, Eve de Boise y Jerome Prieur. 85 m. Documental basado en una impresionante reconstrucción de época a través de materiales de archivo, explora en las historias de tres personajes, dos hombres y una mujer la suerte de 6 millones de inmigrantes que hicieron del Río de la Plata la región más europea de toda América Latina. Los tres personajes protagonistas son ficticios pero sus historias son reales. De esa aventura colectiva queda una traza, una huella: es el registro de los fotógrafos y cineastas que documentaron el proceso inmigratorio. Se poya en las fotografías de la época, en películas históricas del cine argentino (como Pampa bárbara y Su mejor alumno) pero sobre todo, en un material documental antiquísimo, una suerte de rompecabezas de la inmigración en la Argentina en el siglo que va de 1830 a Sin tres familias (francesa, italiana y española) que atraviesan acontecimientos como la guerra de la Triple Alianza, la Campaña del Desierto, la llegada del radicalismo y los movimientos sindicales y anarquistas, la gran crisis del 29, así como el golpe militar del 30. Fue dirigida por un equipo de cineastas e investigadores formado por un uruguayo (Nelson Scartaccini) y dos franceses (Noel Burch y Nadine Fischer). La producción corrió a cargo CineOjo, de Marcelo Céspedes y Carmen Guarini, los responsables de Jaime de Nevares: último viaje y La noche eterna. Supone una tentativa singular y laboriosa, otra cosa es estar de acuerdo o no con el enfoque ofrecido que, no hay que decirlo, es el propio de los autores.
Adverse posesión (USA, Martin Rich) En New York una banda de jóvenes okupas luchan contra el desalojo.

Death of an Anarchist (USA, Bruce Miller)

Patagonia, utopía libertaria (España, Xan Leira). 57 m. Documental de Xan Leira, centrada en la figura del emigrante gallego Soto, líder de la revuelta. Antonio Soto Canalejo, más conocido cómo el “gallego Soto”, (Ferrol, 1897 Punta Arenas, 1963) fue líder reconocido de las huelgas rurales acontecidas en la Patagonia austral argentina en los años 1920 y 1921, en una titánica la lucha por la promulgación del Primero Convenio Rural, exigencia que fue interpretada como una provocación por la oligarquía anglo-argentina gobernante en aquél momento, que reaccionó con el envío del 10º Regimiento de Caballería, al mando del Teniente Coronel Varela, y dejó un saldo de 1500 obreros rurales asesinados. Soto será uno de los supervivientes, y mantuvo su filiación militante durante toda su vida. Trató de regresar a España en 1936, pero la salud no se lo permitió.

A Will of Their Own (USA, Karen Arthur). Producer Elliot Friedgen, Susan Nanas. Guión: Susan Richards Shreve; Susan Nanas. 345 m. Intérpretes: Lea Thonpson, Thomas Gibson, Ellen Burstyn, John Sea Estrenada aquí para la pantalla pequeña como La fuerza del corazón, evoca las vivencias de Amanda Stewart, una mujer pionera en la lucha de la liberación de la mujer, relata la historia de las mujeres de su familia, desde que su madre llegó a Estados Unidos desde Europa. Amanda llevó a cabo su vocación, que era ser fotógrafa. Su lema era no rendirse y lograr fotografiar los momentos importantes de la historia para que la gente no los olvidara nunca. Es un telefilme dirigido al gran público, producida con ciertos medios, y animada con unos toques más o menos feministas propios de la autora, toda una experta. Aunque se puede afirmar que su feminismo resulta bastante digerible. Contó con un extenso reparto de famosas, y resultaba originalmente una de dos partes, de cinco horas producida por la NBC. El contexto es el de la lucha de la liberación de la mujer, desde que la madre de la protagonista, llegada a Estados Unidos desde Europa. Nos encontramos ante un discreto telefilme, en el que las buenas intenciones aparecen como parte de una realización personal que en ningún momento contacta con el ideario de Emma más allá de algún detalle fugaz. Faye Dunaway encarna a Margaret Sanger

Pupu no monogatari (Japón, Kensaku Watanabe) Intérpretes: Seijun Suzuki, Yoshiko Harada, Yoshio Harada, Jun Kunimura, June Kunimura, Reiko Matsuo, Kanji Tsud,a Sakura Uehara, Joe Yamanaka, Rei Yamanak… Fu y Suzu son dos chicas muy anarquistas, que llevará a la carretera. Son libres para visitar la tumba de un cerdito llamado PuPu. En el camino, conocen a Suzu los ex-amante, una pareja gay, y un jugador de golf, siempre se mete en problemas. Pero cuando llegan los problemas, “el héroe TrunkMan ‘aparece para salvarlos. Todos los cambios, sin embargo, cuando una de las chicas se enamora de TrunkMan. Su director, Kensaku Watanabe, es seguramente el mejor continuador del mítico Toshiro Mifune en el cine japonés, con proyección en el norteamericano (Cartas desde Iwo Jima, Origen)

Le Poulpe (Francia, Guillaume Nicloux) 100 mn Intérpretes: Jean-Pierre Darroussin, Clotilde Courau, Boucher Stéphane, Delarme Julie, Demonico Aristide, James Faulkner, Jean-François Gallotte, Nicolas Jouhet.. Gabriel Lecouveur, alias “El Pulpo”, se afinca en una ciudad marítima donde la singularidad mortuoria alterna con el horror portuario. Con la ayuda de su amiga Cheryl y de su acólito Pedro, El Pulpo va a sumergirse en la tragicomedia de un puerto donde todo parece girar alrededor de un misterioso buque de carga y de un grupo de violentes seres nocturnos han profanado la tumba de sus abuelos. La policía no tiene la menor pista sobre los saqueadores del cementerio, pero “El Pulpo” se da cuenta muy rápidamente de que dos de los profanos ya han sido asesinados…

Dias de ira Helios Gomez 1905-1956. (España) Documental de unos 30 m., producido por el IVAM Centre Julio González Generalitat Valenciana en el que se evoca la vida del pintor Helios Gómez nacido en el barrio de Triana de Sevilla, se formó profesionalmente aprendiendo el oficio de decorador de cerámica en la fábrica de la Cartuja de Sevilla y estudiando en la Escuela Industrial de Artes y Oficios de Sevilla. Sus primeras obras aparecen en el diario anarquista Páginas Libres e ilustra también obras de escritores en Sevilla como Rafael Laffon y Felipe Aláiz. En 1925 expone por primera vez en el Kursaal de la capital andaluza y, un año después, en el Ateneo de Madrid y en la Galería Dalmau de Barcelona. Firmemente convencido de la necesidad de un cambio político, militó tanto en el comunismo como en el anarquismo, y estuvo muy relacionado con el BOC, dibujando para toda la prensa de las organizaciones obreras. Un personaje a redescubrir.

La hora de los valientes (España, Antonio Mercero) Guión: Antonio Mercero, Horacio Varcarcel. Fotografía: Jaume Peracaula. Música: Bingen Mendizábal. Montaje: José Mª Biurrun 124 m. Intérpretes: Gabino Diego, Leonor Watling, Adriana Ozores, Luis Cuenca, Hector Colome. Una modesta y relativamente grata evocación de la historia de un joven y difuso anarquista (Gabino Diego), que salva un autorretrato de Goya del Museo del Prado durante los bombardeos franquistas sobre la ciudad. Mucho más incisivo resulta su abuelo Melquiades (magistral Luis Cuenca, cómico habitual en “El Molino” de Barcelona durante muchos años), anciano radical que edita libros ácratas y habla con vehemencia de Durruti y la revolución. Sin ser nada del otro jueves, la película trata de seguir la senda abierta por Las bicicletas son para el verano, aunque el guión –de Horacio Varcácel-, nos está a la altura.

Están vivos (they live, USA) Guión y dirección: John Carpenter Productor: Larry J. Franco. Fotografía: Gary B. Kibbe. Montaje: Gib Jaffe, Frank E. Jimenez. Música: John Carpenter, Alan Howarth. Diseño de producción: William J. Durrell Jr. Daniel Lomino
Maquillaje: Elle Elliott, Frank Carrisosa Intérpretes: Roddy Piper (Nada), Keith David (Frank), Meg Foster (Holly Thompson) Un trabajador encuentra ocasionalmente unas gafas que permiten ver a las personas en su aspecto auténtico, así descubrirá que importantes personajes de la política y social son en realidad extraterrestres, las verdaderas “almas muertas” del neoliberalismo de la época de Reagan. Durante su particular cruzada podrá observar como esta raza alienígena y sin escrúpulos ha llenado el mundo de mensajes subliminales que pretenden convertir a los humanos en una especie esclava dominada por el culto al mercado y al consumismo. Una de las obras más logradas de un autor bastante irregular. Se trata de una extraordinaria parábola en clave de “ciencia ficción”, que arremete ingeniosa y furiosamente contra el orden establecido, y se muestra conscientemente transgresora. Están vivos ha sido justamente revindicada por los grupos antisistema, y muchos han querido ver en ella un alegato de potente significación anarquista.

El pequeño ladrón (Le petit voleur, Francia, Erick Zonca) Guión: Virginie Wagon. Fotografía: Catherine Pujol, Pierre Milon 140 m. Intérpretes: Nicolas Duvauchelle, Yann Trégouët, Jean-Jérôme Esposito, Martial Bezot, Joe Prestia, Matial Bezot. Titulo revelación de Zonca que cuenta la historia de un joven e inquieto panadero que vive en Orleans. Después de una fuerte discusión con el jefe, abandona su trabajo, y Sandra, una joven casera, le acogerá en su casa desde esa misma noche. Pero tras realizar su primer robo, decide irse a Marsella, donde intentará introducirse en una banda de pequeños delincuentes. Una trama descarnada, que recuerda en cierta medida otro título sobre la insumisión y la delincuencia juvenil, Sin techo ni ley (Francia, 1985) de Agnes Varda). En la película de Zonca, más que de anarquismo quizás habría que hablar de nihilismo.
La fortuna de vivir (Les Enfants du marais, Francia, Jean Becker). Guión: Sébastien Japrisot. Música: Pierre Bachelet. Fotografía: Jean-Marie Dreujou. 110 m. Intérpretes: Jacques Villeret, Jacques Gamblin, André Dussollier, Michel Serrault. El hijo del gran Jean Becker nos ofrece un canto a la vida sencilla y libre de pretensiones y locuras consumistas. La historia de dos amigos que no dudan en compartir su pan, sus sentimientos, es un mundo ideal. Un mundo intimista e ideal en el que todos los personajes son “buenos”. Los paisajes son preciosos, ofrecen un marco idílico para un película que tuvo un buen recibimiento, y que conecta con cierta tradición difusamente “libertaria” francesa. Magníficamente interpretada, carece de aristas y también de profundidad.

Los Presos de Bragado (Argentina) Dirección y guión: Mariana Arruti. 38 min. Participan: Mariana Arruti (narración), Carlos Carella (voz en off), Osvaldo Bayer (entrevistado), Pascual Vuotto (entrevistado).

Living with the Enemy (USA, Donna Ferrato-Ann Jones). Adaptación en formato documental del libro Viviendo con el enemigo que aborda el terrible asunto de los malos tratos contra las mujeres en un ámbito familiar que acaba convirtiéndose en una forma de prisión agobiante. La apuesta alternativa es cambiar las reglas.
Terra de canons (España) Dirección y guión: Antonio Ribas. Fotografía: Núria Roldós. Música: Antonio Sechi. Intérpretes: Lorenzo Quinn, Sydne Rome, Cristina Pineda, Mercè Adalit Cada vez más lejano de la emblemática La ciutat cremada, Ribas realizaría todavía a trancas y barrancas este otro “fresco histórico”, con el pretendió evocar desordenadamente toda una serie de eventos situados en los primeros años de la ocupación franquista de Cataluña, el exilio, la resistencia interior…hasta los años sesenta. Rodada a lo largo de tres años de manera intermitente, con actores pésimos (Lorenzo Quinn, quien consiguió el concurso del venerable Anthony Quinn, que se prestó a condición de no figurar en el reparto, algo que Ribas cumplió al revés: lo colocó el primero). Nada resulta creíble, hasta los maquis que parecían extraídos de una sátira reaccionaria. Ribas desciende todavía varios escalones más, si es que no cae estrepitosamente en el precipicio. El que escribe, auténtico culo de hierro, no consiguió aguantar ni la mitad del metraje (139 minutos) algo que no le sucedía desde los años setenta, cuando por puro error, se encontró con una película de Mario Camus con Raphael de protagonista.

Mémoires de l’asesino de Sissi (Francia, Alain Timsit). Documental dedicado Luccheni, el anarquista que mató a Sissi.

Der bebuquin, rendez-vous mit Carl Einstein (Alemania, Lilo Mangelsdorff) 80 m. Documental sobre la vida y la obra de i Carl Einstein (1885-1940), historiador y crítico de arte, que toma como punto de partida su novela titulada 1906. Ligado al dadaísmo, Einstein militó en el KPD (Partido Comunista alemán) desde 1918, hasta que se orientó hacia el anarquismo, y a pesar de su edad se incorporó a la Columna Durruti, una historia recogida en su obra La columna Durruti y otros artículos y entrevistas de la Guerra Civil Española (Ed. Repetidas, Barcelona 2006). Una parte de sus libros han sido traducidos al castellano.

Pepe Gutiérrez- Álvarez