lunes, octubre 12, 2026

Afganistán: lo que no se puede olvidar


El siete de octubre se cumplieron 25 años de la invasión de Estados Unidos y la OTAN contra la República de Afganistán
 
Este siete de octubre de 2026, cuando se cumplieron 25 años de la invasión de Estados Unidos y la OTAN contra la República de Afganistán, la fecha y el hecho no aparecieron mediáticamente destacadas en el calendario de horrores, terrorismo, agresión y muerte, característica principal de las administraciones estadounidenses.
 La noticia «pasó por debajo de la mesa», se podría afirmar, recurriendo a un dicho popular. 
 Digamos que, una vez más, aquella acción contra uno de los países más pobres del planeta, no contó con la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU y, por añadidura, recibió un amplio rechazo de la comunidad internacional.
 Pero el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush, impuso el lenguaje de la guerra por encima de los reclamos de paz a través de negociaciones. 
 El 30 de agosto de 2021, Estados Unidos tuvo que aceptar su derrota militar y política en el país asiático, y regresar a casa a los miles de militares que quedaban operando y masacrando en esa nación. 
 Como es conocido, el pretexto de la invasión fue que el gobierno talibán ofrecía albergue a Osama Bin Laden y a miembros de la organización Al Qaeda, a quienes la administración estadounidense responsabilizó por los ataques del 11 de septiembre de 2001. 
 Con el nombre de «Operación Libertad duradera», típico de las aberraciones semánticas que emplean los mandatarios estadounidenses en cada una de sus guerras de agresión y masacre humana, el Pentágono, en su primera incursión militar contra Afganistán, empleó más de 50 misiles de crucero Tomahawk y bombas guiadas de alta precisión lanzadas desde 15 bombarderos B-1, B-2 y B-52 y 25 cazabombarderos. 
 De la gran masacre contra la población afgana se encargaron un total de 128 961 soldados. 
 Un recuento inconcluso, por la falta de información fiable en cuanto a su dimensión, entre 106 000 y 170 000 civiles murieron. 
 Las bajas de la coalición encabezada por EE. UU. ascendían a 3 556 fallecidos, de ellos 2 411 estadounidenses y 455 británicos. 
 Entre los muertos había unos 1 500 contratistas (mercenarios), mayormente de Estados Unidos. 
 Otro de los resultados de la guerra contra Afganistán, es que entre los años 2025 y 2026, el país registra una grave inseguridad alimentaria persistente, considerada una de las peores, ya que más de 22,9 millones de afganos, (más de la mitad de la población) requieren asistencia alimentaria y 3,5 millones de niños padecen desnutrición. 
 Además de los miles de muertos y heridos, Afganistán sufre sanciones económicas occidentales, una de ellas, la congelación de unos 3 500 millones de dólares por parte de Estados Unidos. 
 De acuerdo con datos de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, casi tres millones de afganos fueron desplazados de su país o del lugar donde vivían. 
 Se calcula que la guerra de Estados Unidos contra ese país, tuvo un costo superior a un billón 70 000 millones de dólares. 
 La multimillonaria inversión en armas, no contempló ni un solo centavo en dinero para saciar el hambre y curar enfermedades. 

 Elson Concepción Pérez | internet@granma.cu 
 11 de octubre de 2026 17:10:27

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