domingo, diciembre 27, 2009

El derecho de la humanidad a existir


El cambio climático está causando ya considerable daño y cientos de millones de pobres están sufriendo las consecuencias.
Los centros de investigaciones más avanzados aseguran que queda muy poco tiempo para evitar una catástrofe irreversible. James Hansen, del Instituto Goddard de la NASA, asegura que un nivel de 350 partes del dióxido de carbono por millón es todavía tolerable; hoy sobrepasa sin embargo la cifra de 390 y se incrementa a ritmo de 2 partes por millón cada año, rebasando los niveles de hace 600 mil años. Las últimas dos décadas han sido, cada una de ellas, las más calurosas desde que se tienen noticias del registro. El mencionado gas aumentó 80 partes por millón en los últimos 150 años.
El hielo del Mar Ártico, la enorme capa de dos kilómetros de espesor que cubre Groenlandia, los glaciares de América del Sur que nutren sus fuentes principales de agua dulce, el volumen colosal que cubre la Antártida, la capa que resta del Kilimanjaro, los hielos que cubren el Himalaya y la enorme masa helada de Siberia se están derritiendo visiblemente. Científicos notables temen saltos cuantitativos en estos fenómenos naturales que originan el cambio.
La humanidad puso grandes esperanzas en la Cumbre de Copenhague, después del Protocolo de Kyoto suscrito en 1997, que entró en vigor el año 2005. El estruendoso fracaso de la Cumbre dio lugar a bochornosos episodios que requieren el debido esclarecimiento.
Estados Unidos, con menos del 5% de la población mundial emite el 25% del dióxido de carbono. El nuevo Presidente de Estados Unidos había prometido cooperar con el esfuerzo internacional para enfrentar un problema que afecta a ese país tanto como al resto del mundo. Durante las reuniones previas a la Cumbre, se hizo evidente que los dirigentes de esa nación y los de los países más ricos maniobraban para hacer caer el peso de los sacrificios sobre los países emergentes y pobres.
Gran número de líderes y miles de representantes de los movimientos sociales e instituciones científicas decididos a luchar por preservar la humanidad del mayor riesgo de su historia, acudieron a Copenhague invitados por los organizadores de la Cumbre. Omito referirme a detalles sobre la brutalidad de la fuerza pública danesa, que arremetió contra miles de manifestantes e invitados de los movimientos sociales y científicos que acudieron a la capital de Dinamarca para concentrarme en los aspectos políticos de la Cumbre.
En Copenhague reinó un verdadero caos y sucedieron cosas increíbles. A los movimientos sociales e instituciones científicas no les permitieron asistir a los debates. Hubo Jefes de Estado y Gobierno que no pudieron siquiera emitir sus opiniones sobre vitales problemas. Obama y los líderes de los países más ricos se adueñaron de la conferencia con la complicidad del gobierno danés. Los organismos de Naciones Unidas fueron relegados.
Barack Obama, que llegó el último día de la Cumbre para permanecer allí solo 12 horas, se reunió con dos grupos de invitados escogidos “a dedo” por él y sus colaboradores. Junto a uno de ellos se reunió en la sala del plenario con el resto de las más altas delegaciones. Hizo uso de la palabra y se marchó de inmediato por la puerta trasera. En ese plenario, excepto el pequeño grupo seleccionado por él, se les prohibió a los demás representantes de los estados hacer uso de la palabra. En esa reunión, a los Presidentes de Bolivia y de la República Bolivariana de Venezuela se les permitió hablar, porque al Presidente de la Cumbre no le quedó otra alternativa que concederles el uso de la palabra, ante el reclamo enérgico de los presentes.
En otra sala contigua, Obama reunió a los líderes de los países más ricos, varios de los Estados emergentes más importantes y dos muy pobres. Presentó un documento, negoció con dos o tres de los países más importantes, ignoró a la Asamblea General de Naciones Unidas, ofreció conferencias de prensa, y se marchó como Julio César en una de sus campañas victoriosas en Asia Menor, que lo llevó a exclamar: Llegué, vi y vencí.
El propio Gordon Brown, Primer Ministro del Reino Unido, había afirmado el 19 de octubre: “Si no llegamos a un acuerdo en el curso de los próximos meses, no debemos tener duda alguna de que, una vez que el crecimiento no controlado de las emisiones haya provocado daños, ningún acuerdo global retrospectivo en algún momento del futuro podrá deshacer tales efectos. Para ese entonces será irremisiblemente demasiado tarde.”
Brown concluyó su discurso con dramáticas palabras: “No podemos darnos el lujo de fracasar. Si fracasamos ahora, pagaremos un precio muy alto. Si actuamos ahora, si actuamos de conjunto, si actuamos con visión y determinación, el éxito en Copenhague estará todavía a nuestro alcance. Pero si fracasamos, el planeta Tierra estará en peligro, y para el planeta no existe un Plan B.”
Ahora declaró con arrogancia que la Organización de Naciones Unidas no debe ser tomada como rehén por un pequeño grupo de países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Tuvalu, a la vez que acusa a China, India, Brasil, Sudáfrica y otros Estados emergentes de ceder a las seducciones de Estados Unidos para suscribir un documento que lanza al cesto de basura el Protocolo de Kyoto y no contiene compromiso vinculante alguno por parte de Estados Unidos y sus aliados ricos.
Me veo obligado a recordar que la Organización de Naciones Unidas nació hace apenas seis décadas, después de la última Guerra Mundial. Los países independientes no rebasaban entonces la cifra de 50. Hoy la integran más de 190 Estados independientes, luego que el odioso sistema colonial dejó de existir por la lucha decidida de los pueblos. A la propia República Popular China durante muchos años se le negó su pertenencia a la o­nU, y un gobierno títere ostentaba su representación en esa institucióny en su privilegiado Consejo de Seguridad.
El apoyo tenaz del creciente número de países del Tercer Mundo fue indispensable en el reconocimiento internacional de China, y un factor de suma importancia para que Estados Unidos y sus aliados de la OTAN le reconocieran sus derechos en la Organización de Naciones Unidas.
En la heroica lucha contra el fascismo, la Unión Soviética había realizado el mayor aporte. Más de 25 millones de sus hijos murieron, y una enorme destrucción asoló el país. De esa lucha emergió como superpotencia capaz de contrapesar en parte el dominio absoluto del sistema imperial de Estados Unidos y las antiguas potencias coloniales para el saqueo ilimitado de los pueblos del Tercer Mundo. Cuando la URSS se desintegró, Estados Unidos extendió su poder político y militar hacia el Este, hasta el corazón de Rusia, y su influencia sobre el resto de Europa se incrementó. Nada de extraño tiene lo ocurrido en Copenhague.
Deseo subrayar lo injusto y ultrajante de las declaraciones del Primer Ministro del Reino Unido y el intento yanki de imponer, como Acuerdo de la Cumbre, un documento que en ningún momento fue discutido con los países participantes.
El Canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, en la conferencia de prensa ofrecida el 21 de diciembre, afirmó una verdad que es imposible negar;emplearé algunos de sus párrafos textuales: “Quisiera enfatizar que en Copenhague no hubo acuerdo alguno de la Conferencia de las Partes, no se tomó ninguna decisión con relación a compromisos vinculantes o no vinculantes, o de naturaleza de Derecho Internacional, en modo alguno; simplemente, en Copenhague no hubo acuerdo”
“La Cumbre fue un fracaso y un engaño a la opinión pública mundial. […] quedó al desnudo la falta de voluntad política…”
“…fue un paso atrás en la acción de la comunidad internacional para prevenir o mitigar los efectos del cambio climático…”
“…el promedio de la temperatura mundial podría aumentar en 5 grados…”
De inmediato nuestro Canciller añade otros datos de interés sobre las posibles consecuencias de acuerdo a las últimas investigaciones de la ciencia.
“…desde el Protocolo de Kyoto hasta la fecha las emisiones de los países desarrollados se elevaron 12,8%…y de ese volumen el 55% corresponde a Estados Unidos.”
“Un estadounidense consume, como promedio, 25 barriles de petróleo anuales, un europeo 11, un ciudadano chino menos de dos, y un latinoamericano o caribeño, menos de uno.”
“Treinta países, incluidos los de la Unión Europea, consumen el 80% del combustible que se produce.”
El hecho muy real es que los países desarrollados que suscribieron el Protocolo de Kyoto aumentaron drásticamente sus emisiones. Quieren sustituir ahora la base adoptada de las emisiones a partir de 1990 con la del 2005, con lo cual Estados Unidos, el máximo emisor, reduciría a solo 3% sus emisiones de 25 años antes. Es una desvergonzada burla a la opinión mundial.
El Canciller cubano, hablando en nombre de un grupo de países del ALBA, defendió a China, India, Brasil, Sudáfrica y otros importantes Estados de economía emergente, afirmando el concepto alcanzado en Kyoto de “‘responsabilidades comunes, pero diferenciadas, quiere decir que los acumuladores históricos y los países desarrollados, que son los responsables de esta catástrofe, tienen responsabilidades distintas a las de los pequeños Estados insulares o a las de los países del Sur, sobre todo los países menos desarrollados…”
“Responsabilidades quiere decir financiamiento; responsabilidades quiere decir transferencia de tecnología en condiciones aceptables, y entonces Obama hace un juego de palabras, y en vez de hablar de responsabilidades comunes pero diferenciadas, habla de ‘respuestas comunes, pero diferenciadas’.”
“…abandona el plenario sin dignarse a escuchar a nadie, ni había escuchado a nadie antes de su intervención.”
En una conferencia de prensa posterior, antes de abandonar la capital danesa, Obama afirma: “Hemos producido un sustancioso acuerdo sin precedente aquí en Copenhague. Por primera vez en la historia, las mayores economías hemos venido juntas a aceptar responsabilidades.”
En su clara e irrebatible exposición, nuestro Canciller afirma: “¿Qué quiere decir eso de que ‘las mayores economías hemos venido juntas a aceptar nuestras responsabilidades’? Quiere decir que están descargando un importante peso de la carga que significa el financiamiento para la mitigación y la adaptación de los países sobre todo del Sur al cambio climático, sobre China, Brasil, India y Sudáfrica; porque hay que decir que en Copenhague se produjo un asalto, un atraco contra China, Brasil, India, Sudáfrica y contra todos los países llamados eufemísticamente en desarrollo.”
Estas fueron las palabras contundentes e irrebatibles con las que nuestro Canciller relata lo sucedido en Copenhague.
Debo añadir que, cuando a las 10 de la mañana del día 19 de diciembre nuestro vicepresidente Esteban Lazo y el Canciller cubano se habían marchado, se produce el intento tardío de resucitar al muerto de Copenhague como un acuerdo de la Cumbre. En ese momento no quedaba prácticamente ningún Jefe de Estado ni apenas Ministros. De nuevo la denuncia de los restantes miembros de las delegaciones de Cuba, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y otros países derrotaron la maniobra. Así finalizó la ingloriosa Cumbre.
Otro hecho que no puede olvidarse fue que en los momentos más críticos de ese día, en horas de la madrugada, el Canciller de Cuba, en unión de las delegaciones que libraban su digna batalla, le ofrecieron al Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, su cooperación en la lucha cada vez más dura que se estaba librando, y en los esfuerzos que deben llevarse a cabo en el futuro para preservar la vida de nuestra especie.
El grupo ecológico Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) advirtió que el cambio climático quedaría fuera de control en los próximos 5 a 10 años, si no se recortan drásticamente las emisiones.
Pero no hace falta demostrar lo esencial de lo que aquí se afirma sobre lo que hizo Obama.
El Presidente de Estados Unidos declaró el miércoles 23 de diciembre que las personas tienen razón en estar decepcionadas por el resultado de la Cumbre sobre el Cambio Climático. En entrevista por la cadena de televisión CBS, el mandatario indicó que “‘en vez de ver un total colapso, sin que hubiese hecho nada, lo que hubiera sido un gigante retroceso, al menos pudimos mantenernos más o menos donde estábamos’…”
Obama ―afirma el despacho noticioso― es el más criticado por aquellos países que, de forma casi unánime, sienten que el resultado de la Cumbre fue desastroso.
La o­nU ahora está en un aprieto. Pedirles a otros países que se adhieran al arrogante y antidemocrático acuerdo sería humillante para muchos Estados.
Continuar la batalla y exigir en todas las reuniones, particularmente las de Bonn y de México, el derecho de la humanidad a existir, con la moral y la fuerza que nos otorga la verdad, es a nuestro juicio el único camino.

Fidel Castro Ruz

Diciembre 26 de 2009

8 y 15 p.m

En contra de la igualdad


La tierra no es esférica sino rugosa, o­ndulada, abollada, bulbosa, irregular como un boniato. Vista de lejos -desde el espacio, desde un avión, en un mapa-, con los pies en el aire, se nos antoja tan geométrica que no la podemos sentir amenazada, nos parece tan próxima que no puede darnos miedo.
Pero en lo alto de la montaña más alta seguimos tocando el suelo y por eso allí nos sentimos inseguros; lo que llamamos vértigo o acrofobia es en realidad un horizóntigo o geofobia; el miedo, no a las alturas, no, sino a la extensión irregular de la Tierra, a su “bajura” temblorosa e inclinada desplegada ante los ojos desde la raíz de los zapatos. Desde el cielo, el planeta parece un juguete; desde la colina, parece una patata. Todo en él son arrugas, pliegues, inclinaciones; todo en él son bultos y hendiduras. Hasta la línea del horizonte se baja, no por catetos, hipotenusas y cosenos, sino por quebraduras, sinuosidades, levantamientos, aproximaciones.
La Tierra es un terremoto provisionalmente endurecido, un oleaje momentáneamente sólido.
Como ya sólo imaginamos la Tierra -con sus mares, continentes y países- desde el aire y en los mapas, hemos acabado por considerarla un producto nuestro, artificial y controlado. Nos tranquiliza concebirla así, como un producto industrial y no como un azar natural, porque cada vez nos da más miedo aceptar la fragilidad, la inexactitud, la irregularidad, la irrepetibilidad de nuestra existencia.
La oposición entre la industria y la naturaleza, y la superioridad de la primera, tiene que ver con el hecho de que, mientras que la naturaleza sólo produce gemelos como excepción y anomalía, la industria puede producir en serie y de manera potencialmente ilimitada objetos idénticos. La naturaleza no sabe reproducirse sin producir diferencias: entre dos cuerpos, entre dos montañas, entre dos hierbas.
La industria se reproduce, al contrario, produciendo identidades: la misma tuerca, la misma camisa, el mismo coche. Que la naturaleza produzca dos cosas iguales resulta inquietante; que una cadena de montaje produzca dos cosas distintas se considera un defecto. Los iguales naturales dan miedo; los distintos industriales van a parar al cubo de los desperdicios. Nos tranquiliza, sí, pensar en el planeta como salido de una fábrica, redondo, bien acabado, reproducible a voluntad. ¿No podremos hacer otro igual, otros iguales, cuando se nos acabe? ¿Llenar el universo de bolitas azules, ponerlas en fila, habitarlas eternamente?
El capitalismo, a través del mercado, ha impuesto una medida industrial para valorar la calidad no sólo de las tuercas y los accesorios eléctricos -necesariamente sometidos a estandarización o normalización- sino también de los alimentos y los conocimientos.
Así lo explica con ironía el veterinario y músico Antonio Calvache en un excelente artículo: “No hay comida de más calidad que la que puedes encontrar en un Macdonald's. En efecto, pide una Macpollo en cualquier lugar del planeta, cualquier día del año y a cualquier hora y recibirás exactamente la misma masa, consistencia, sabor, olor de carne, la misma esponjosidad y diámetro del pan, el mismo color, grosor, textura de los trocitos de lechuga, idénticos granitos de sésamo, etc.
Para conseguir esto, la multinacional se jacta de tener proveedores en los cinco continentes. Así, si plantamos la misma variedad de tomate en una tierra con similar composición y utilizamos los mismos abonos, se conseguirá que un tomate chileno en febrero sea igual que uno marroquí en abril o uno de Almería en junio”. Curiosamente, la asociación mental entre calidad e igualdad, inducida por las grandes multinacionales de la alimentación, ha acabado por acelerar la trágica pérdida de biodiversidad en el mundo.
El planeta es una patata y las patatas son todas distintas entre sí, abolladas e irregulares; el planeta es un tomate y los tomates son todos distintos entre sí; el planeta es un cigarro habano y los cigarros habanos, si son buenos, son todos distintos entre sí. Pero el planeta es una canica y las canicas, reproducibles en serie, son todas lisas, brillantes, idénticas entre sí.
También deben serlo las patatas, los tomates, las manzanas; y así acabamos desconfiando de todas las irregularidades que introduce la naturaleza, de todas las diferencias que introducen las manos. Queremos manejar siempre el mismo coche, lo que es bastante sensato; pero queremos comernos siempre la misma naranja y fumarnos siempre el mismo cigarro, lo que amenaza 10.000 años de enriquecimiento biológico y de placeres civilizados.
¿Resultado? La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que el 75% de la diversidad genética de los cultivos se ha perdido durante el último siglo. Históricamente, el ser humano ha utilizado para sus necesidades entre 7.000 y 10.000 especies; hoy, sólo se cultivan unas 150 y doce de ellas representan más del 70% del consumo humano. En Estados Unidos, por ejemplo, ha desaparecido de los campos el 93% de las variedades de frutas y productos hortícolas en los últimos cien años. En España, en los años setenta había 380 variedades de melón; en 2009 se encuentran en el mercado entre 10 y 12. En México en la actualidad sólo sobrevive el 20% de las variedades de maíz que se cultivaban en 1930. A mayor producción, pues, menor variedad y menor diversidad.
¿Resultado? El buen gusto, el refinamiento, el know-how , el cuidado, la atención, la destreza, la belleza de cientos de generaciones se pierden al mismo tiempo que el respeto por las cosas, el sentido de la supervivencia y la capacidad de resistencia. Vivimos en el aire, sin vértigo ni angustia. El planeta tierra es un producto industrial; las papas y los tomates también. El planeta tierra es una canica; las naranjas y los melones también. Lo mismo, por supuesto, que los hombres, las mujeres y los niños.
Imaginamos el mercado como una gran fiesta de la variedad, la multiplicación y la diferencia. Es, ya lo vemos, todo lo contrario. ¿Se puede decir al menos que, en una relación inversamente proporcional, el capitalismo sustituye la biodiversidad por logodiversidad y nos compensa de la riqueza natural de que nos priva, de los refinamientos que nos roba y de la vida que nos acorta multiplicando las marcas, ya que no los productos? Ni siquiera eso es cierto.
De las miles de bebidas refrescantes registradas en todo el mundo, el 73% pertenecen a Coca-Cola o Pepsi-Cola. La cervecera Heineken, por su parte, es dueña de 130 marcas de cervezas en 65 países y la ominosa casa Nestlé es propietaria de 15 marcas de cafés, 12 de bebidas, 16 de productos no frescos, 30 de helados, 17 de comida infantil, 3 de alimentos para deportistas, 5 de condimentos, 5 de congelados, 4 de productos refrigerados, 51 de chocolates y galletas y 19 de alimentos para mascotas. Según la visión religiosa tradicional, un solo dios creó la pluralísima riqueza de la madre tierra; bajo el capitalismo, 4 o 5 dioses, al mismo tiempo que la destruyen, crean en su lugar, para ocultar la pérdida colectiva, para obtener beneficios privados, un alegre bullicio de nombres y logotipos.
Esto es malo. Pero peor aún es que nos sintamos tan contentos, tan civilizados, tan avanzados, tan ricos, con este empobrecimiento.

Santiago Alba Rico

sábado, diciembre 26, 2009

“El Premio Nobel para Obama, un chiste de mal gusto”, dice Eduardo Galeano


Para Eduardo Galeano, la vida es una caja de sorpresas. Y aunque esté acostumbrado a ellas, quizás le hayan sorprendido la cantidad y variedad de interrogantes que los lectores de BBC Mundo le plantearon.
Con qué sueña, para quién escribe, si es optimista o pesimista, si toma mate o fuma, qué piensa de la izquierda actual, qué opina del Premio Nobel a Barack Obama y si habrá una segunda parte de “Las venas abiertas de América Latina”. Con franqueza, Galeano respondió a estas y otras muchas preguntas personales e íntimas.
En sus respuestas es posible conocer un poco más al hombre y al escritor que durante más de 40 años ha hecho reflexionar a millones de personas sobre el estado del mundo.
“Escribo para quienes no pueden leerme, porque los libros están tan caros que de aquí a poco se venderán en las joyerías”, dijo con su habitual tono crítico.
El autor uruguayo se disculpó por no haber podido responder a más preguntas por motivos de tiempo. Sin embargo, hay mucho para leer y para descubrir sobre su pensamiento y su forma de ver la vida.

¡Gracias, Cuba, por tus 52 años de combate!

Que me perdonen hoy aquellos a los que incluyo en esta breve reflexión, en una sui géneris noche navideña, luego de que una copa de vino barato, pero reconfortante al extremo de abrirle a uno el corazón, nos hace pensar que siempre estaremos endeudados con esa bella tierra que ha sido albergue de soñadores capaces de hacer posible cualquier sueño emancipador a fuerza de ponerle el alma y aprender de Cuba lo mejor que carga cada uno en las limitadas alforjas de su corazón.
Por Cuba pasaron decenas de hombres valiosos, muchos de los cuales soñaron en cada simple y tranquila calle del Vedado o de cualquiera de sus ciudades, o en esa Habana perdurable y eterna que se le mete a uno, sin permiso, en el alma, convertir en realidad los sueños más imposibles. Pienso ahora en Daniel, que por suerte enfrenta ahora la responsabilidad de echar adelante a su Nicaragua amada, a tanto sandinista verdadero amasar en noches como ésta un mundo mejor para los suyos. Pienso en aquel dominicano bueno, Caamaño de apellido, que dio su sangre generosa para tributarle a su Patria la semilla de la más digna esperanza. Pienso en Jorge Ricardo y en otros de nombre desconocido, pero que apostaron por esta isla hecha para el amor y para el combate, como apostar por su propia patria.
Pienso, por supuesto, en todos aquellos, que encontramos en ti, Patria amada, un pedazo de la nuestra tierra lejana, sumida en un exilio lastimero y educativo, cuando ofendida y pisoteada por la bota del opresor y de su socio intervencionista, nos reclamaba con urgencia. No importa si fuimos guatemaltecos, salvadoreños, mejicanos, hondureños, argentinos, chilenos, uruguayos o de cualquier lugar del mundo, pero encontrar en ti el abrigo de la madre necesaria y comprensiva.
Pienso en ti, Hugo (perdona que te tutee); en Evo; en ti, amigo Joel Cazal, batallando por la vida y con el privilegio de tener un hijo que vale por mil; en Correa; y, en fin, en tanta gente buena, que Cuba ha tenido la prerrogativa de unir y hacerla útil. Pienso en ti; Mario Carranza, joven guatemalteco que con 17 años te fuiste a la Sierra a ofrecerles, junto a Fidel, un mundo mejor. Pienso en ti, también, Jorge Navarro, combatiente de la Columna 1, que sin ser extranjero, te me fuiste sin permiso para siempre, haciéndome recordar que América tuvo siempre un soldado en ti.
Gracias Cuba por albergar a cada uno de nuestros sueños y mantenerlos vivos contigo. Muchos de nuestros seres queridos reposan en tu tierra fértil y generosa, como un compromiso para darles algún día sepultura en cada rincón de nuestros lares, cuando la libertad sea el mejor tributo que podamos ofrecerle.
Hace unos días dijimos adiós a Mechi, a aquella argentina batalladora y solidaria que se nos fue de las manos para hacerse grande en el recuerdo. Así dije adiós un día a mi madre, hace casi 28 años, diciendo: ¡Gracias Fidel, por permitirme morir en tu tierra! Cuba siempre ha tenido esa magia extraña de sentirla nuestra, al extremo de no pensar en otra cosa que entregarnos a ella, sin pedirle algo a cambio.
Paso horas y horas en el combate cotidiano de defender a Cuba de los que la denigran y la atacan. Hoy, sin embargo, le pido permiso a mi cerebro, para darle una oportunidad al corazón. Quiero adelantarme unos días para celebrarle su 52 cumpleaños.
22 años de mi vida las dediqué humildemente en el honroso puesto de defenderte, Cuba, en una trinchera difícil y anónima, en la que batallaron junto conmigo, sin yo saberlo, Antonio, Ramón, Gerardo, René y Fernando. Allí, tuve el privilegio de nunca traicionar a aquellos oficiales que, por respeto a mi nacionalidad, me hicieron jurar fidelidad a mis ideas, no con el himno nacional cubano, sino con la marcha de América Latina. Yo regresé a los míos, es cierto, pero ellos se quedaron allá en una ignominiosa prisión y en una batalla nueva, gigante, pero en la que incluso yo nunca imaginé, que cupiera tanta dignidad y fuerza de convicción. Luego de tantos años, me cabe el privilegio de no haberte traicionado nunca, Cuba amada. No es algo extraordinario. Lo mismo hubieran hecho mis padres y muchos de mis amigos que se fueron, simplemente sin decir adiós. Lo mismo hubiera hecho cualquier campesino u obrero cubano.
Sí me quedan, simplemente, dos cosas por decir:
La primera, es que guardo en mi alma el enorme privilegio de ser uno de los humildes soldados de la tropa internacionalista latinoamericana, que siempre capitaneará el Che. Porque él vivirá siempre, un poquito, repartido en mil pedazos, en cada corazón de los que te amamos, Cuba querida, Te dimos lo mejor de nosotros y solo te pedimos que nos tengas en cuenta para cada nueva batalla.
La segunda verdad, y perdónenme aquellos por los que hablo sin pedirles permiso, es que nunca habrá mejor recompensa y regocijo por lo que cada uno pueda haber hecho, o se haga por Cuba, que la vida de cada niño de nuestras patrias que sea salvado por un médico cubano.
A fuer de mentiroso, pues me quedaba un pequeño fondo en la copa, lo aprovecho para brindar por ti, Fidel, y decirte que te doy mil gracias porque hayas existido y sigas presente en la batalla. Te lo digo en esta Nochebuena en que, sin dejar de extrañar a mi lejana Guatemala, lo único que me queda es esperar tu próxima orden de combate.
Y, sobre todo, gracias Revolución Cubana, por tus 52 años, que para un sesentón, con un poco de vino en la copa, lo haces siempre un chico quinceañero.

Percy Alvarado

Continuará resistencia en Honduras, afirma Patricia Rodas


Patricia Rodas, canciller del gobierno legítimo de Honduras, destacó hoy que el pueblo de ese país centroamericano continuará la resistencia contra la dictadura militar que derrocó al presidente Manuel Zelaya.
En entrevista exclusiva a la televisión cubana, Rodas explicó en el programa Mesa Redonda Informativa que el destino de los seguidores del mandatario constitucional, derrocado por un golpe de estado el 28 de junio último, estará acompañado de la voluntad popular.
Los sectores humildes que siempre apoyaron a Zelaya en sus programas sociales a favor de los más desposeídos, se mantienen en pie de lucha, la misma iniciada esa madrugada de junio, cuando el presidente fue expulsado por la fuerza de su propia nación, argumentó.
La represión ha cobrado varias vidas inocentes y nobles de quienes reclaman pacíficamente por las calles del país y eso es una muestra de los peligros a que se enfrentan día a día, recalcó.
Fue evidente la complicidad de las Fuerzas Armadas y de la oligarquía para orquestar este Golpe de Estado en Honduras, enfatizó, pues al instante de tomar el poder por la fuerza, el ejército depositó el protagonismo a los oligarcas encabezados por Roberto Micheletti.
Rodas explicó que entre las causas del golpe castrense se encontraban las propias medidas tomadas por Zelaya a favor del pueblo, entre ellas disponer de una educación gratuita para todos y paralizar la privatización de empresas estatales, aspectos nada agradables para la oposición y los poderosos, a quienes se les frenó la especulación financiera con cada acción gubernamental.
El gobierno del presidente Zelaya propició que el analfabetismo en Honduras bajara hasta un 12 por ciento, en una nación donde la mitad de sus habitantes no sabía leer ni escribir, argumentó.
Pero los poderes del Estado estaban a disposición de la oligarquía y comenzaron a poner frenos a cada una de las ideas y proyectos revolucionarios a favor del pueblo, por lo que fue preciso llamar a consulta popular mediante una cuarta urna para la constituyente, agregó.
En el programa radio televisivo, Patricia Rodas explicó que fue entonces cuando los golpistas pusieron en práctica, mediante el golpe de estado, las acciones contra Zelaya y su legítimo gobierno, precisamente porque estaban convencidos de la derrota en las urnas.
Aunque Estados Unidos niega cualquier vínculo o complicidad con los golpistas, ¿por qué entonces el presidente fue sacado del país en un avión exactamente utilizando la base aérea yanqui enclavada en Honduras?, se preguntó Rodas.
En conversación con Arleen Rodríguez, periodista de la Mesa Redonda, la canciller del gobierno legítimo hondureño expresó confianza en que su pueblo no abandonará la resistencia pacífica iniciada el 28 de junio, concluyó.

AIN

Cuba: la última palabra la tenemos nosotros


Querido padre, hoy tengo nuevamente en mis manos tu carta de septiembre, por el décimo aniversario de tu injusto encarcelamiento, en la que nos dices que la última palabra la tenemos nosotros, y he decido hacer algunos apuntes para compartir contigo y con nuestros amigos en el mundo.
El escritor Uruguayo, Eduardo Galeano, describe el mundo que nos ha tocado vivir de la siguiente manera “Caminar es un privilegio y respirar una hazaña en las grandes ciudades del mundo al revés. Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos duermen con la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros duermen por el pánico de perder las cosas que tienen. El mundo al revés nos entrena para ver al prójimo como una amenaza y no como una promesa, nos reduce a la soledad y nos consuela con drogas químicas y con amigos cibernéticos. Estamos condenados a morirnos de hambre, a morirnos de miedo o a morirnos de aburrimiento, si es que alguna bala perdida no nos abrevia la existencia”.
Esta es la descripción exacta de la sociedad que le ha tocado juzgar tu actuación, ante la necedad de un pueblo de protegerse del terrorismo del que ha sido victima por ya casi medio siglo, una sociedad para la que no somos un bien jurídico a proteger y por ende no podemos esperar justicia, ni procesos legales, estos diez años nos han demostrado que su sistema legal está diseñado para tenerlos eternamente presos. Pero hay algo que han perdido de vista los que tienen el control y es la fuerza del pueblo norteamericano el que poco a poco se dará cuenta del incremento de la injusticia en la sociedad irracional que le ha tocado vivir, se darán cuenta que llenar sus graneros, sentarse en silla de oro y consumir no pueden ser las palabras de orden, hay algo más allá y es el mérito al amor y a la grandeza y ese es el mundo por el que luchamos hoy donde el orden sea otro, donde las oportunidades sean para la mayoría y el fruto que recojamos sea la justicia y la paz.
Hoy cuando los pueblos se despiertan o son despertados por soñadores que hacen de la vida sueños y de los sueños realidades. Aquellos hombres y mujeres que llevan en si el decoro de muchos hombres, aquellos caminantes que siguen un camino toda la vida y aún después de la muerte, sigue su ejemplo dibujado en la Historia, hacen camino al andar, a ellos defensores del mundo de hoy y del mañana. Luchadores incansables por el derecho de soñar, reír, por los derechos de la vida y el bienestar, después de ganar la batalla por el regreso de ustedes Cinco a la patria, tendremos que hacerle un alto a la historia y con letras mayúsculas escribir estos hombres y mujeres del mundo, tienen un lugar especial en la historia universal porque marcaron la diferencia entre la ignorancia y la inteligencia, entre lo irracional y lo racional, entre un hombre vivo y un cadáver, entre lo justo y lo injusto, entre lo cierto y lo incierto, entre el terrorismo y el antiterrorismo que es marcarla entre el bien y el mal, se multiplicaran las Alicias, las Cindys, Los Rodys, porque son la luz y la luz siempre se abre paso en lo oscuro como diría nuestra amiga Arleen, se multiplicarán en el mundo quienes a base de sacrificio y nadando contra corriente han logrado que la verdad de los cinco se conozca en todos los continentes, como bien tu dices y será hoy y no mañana, sabes por qué tengo esa certeza, porque son muchos los mensajes que llegan a mi ordenador lo mismo en Francés, Ingles, Español y hasta en Creole, diciendo que ustedes regresarán, pero lo más importante, diciendo que hacen para lograr que ustedes regresen, este huracán de solidaridad cuando toque la tierra norteamericana será difícil de detener por los más desarrollados medios y monopolios de la información, sabes por qué, porque llevan la fuerza de la razón y de la justicia, que hoy está en la fronteras de Canadá y México y llegará al pueblo norteamericano, al que le pido que busque la verdad en el caso de los Cinco y como pueblo digno y honrado que es, exija justicia en este proceso.
Querido padre, hoy cuando han pasado once años de tu injusto encarcelamiento y de tus hermanos, hasta que llegue el momento en que hagamos el alto en la Historia Universal para escribir un documento que recoja la grandeza de esos hombres y mujeres que luchan por la verdad, quiero en tu nombre, en el mió y en el del pueblo cubano darle las gracias por demostrarnos que se puede luchar por un mundo mejor, donde sus frutos sean la solidaridad, la hermandad, la justicia y la paz, a todos ellos una y mil veces gracias por su empeño y por su amor, que ha sido capaz de engendrar la maravilla de creer sin lugar a dudas que la verdad triunfará.

Tu hijo
Jorgito

Jorge E. Jerez Belisario

Honduras: la otra cara de la “democracia electoral”

Quienes ocultan la verdad sobre las violaciones a los derechos humanos y atacan a los defensores de los derechos forman parte también de la escuela del crimen ya sea como voceros tarifados y perfumados o como lobos con piel de oveja que en nombre de dios cultivan el orejismo y el terror contra nuestro pueblo indefenso.
Invitan y participan material e intelectualmente con las hordas del fascismo, los escuadrones de torturadores y sicarios en las operaciones para asesinar con toda impunidad a los miembros de la Resistencia Nacional contra el Golpe Militar. Quien niegue estos crímenes también es parte de la planificación de la muerte programada y violenta contra los campesinos, trabajadores, indígenas, garífunas, feministas en resistencia, artistas, estudiantes, comunidades religiosas de base y juventud. Actos de terror, femicidio, racismo y estigmatización de la comunidad gay, lésbica y transexual son la práctica cotidiana de las fuerzas golpistas.
Profundamente conmovidos condenamos el asesinato de Walter Tróchez, procurador de derechos humanos, miembro de CIPRODEH y por lo tanto de la Plataforma de los Derechos Humanos en Honduras.
Walter Tróchez forma parte de los verdaderos héroes y mártires de la Resistencia Nacional contra el Golpe Militar en Honduras. Es otro crimen impune que no puede ser negado por los que invitan al dialogo y terminan sus discursos con la trillada frase “Dios bendiga Honduras y Viva la democracia”
En estos momentos de profundo dolor; nuestro espíritu de unidad es más fuerte en la lucha por los principios de amor y solidaridad del movimiento más significativo en el siglo XXI en Honduras: La Resistencia Nacional contra el golpe militar; defensor de la vida, los derechos de cada ser, familia, comunidad y la dignidad histórica de los pueblos de América Latina.

Juan Almendares, Miembro de la resistencia contra el golpe militar en Honduras. Ex rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, defensor de los derechos humanos y presidente del Movimiento Madre Tierra.

miércoles, diciembre 23, 2009

¿Por qué ganó Evo?

Una semana atrás celebrábamos el triunfo de Pepe Mujica en Uruguay. Hoy tenemos renovadas -y también más profundas razones- para festejar la extraordinaria victoria de Evo Morales. Tal como lo señalara hace ya un tiempo el analista político boliviano Hugo Moldiz Mercado, el rotundo veredicto de las urnas marca al menos tres hitos importantísimos en la historia de Bolivia: (a) es el primer presidente democráticamente reelecto en dos términos sucesivos; (b) es el primero, además, en mejorar el porcentaje de votos con que fue electo la primera vez: 53.7 % contra el actual 63.3 %; y, (c) es el primero en obtener una abrumadora representación en la Asamblea Legislativa Plurinacional. Además, pese a que aún no se dispone de los escrutinios definitivos es casi seguro que Evo obtendrá los dos tercios en el Senado y en la Cámara de Diputados, lo que le permitiría nombrar autoridades judiciales y aplicar la nueva Constitución sin oposición. Todo esto lo convierte, desde el punto de vista institucional, en el presidente más poderoso en la convulsionada historia de Bolivia. Y un presidente comprometido en la construcción de un futuro socialista para su país.
Obviamente, estos logros no le impedirán Washington reiterar sus conocidas críticas acerca de la “defectuosa calidad institucional” de la democracia boliviana, el “populismo” de Evo y la necesidad de mejorar el funcionamiento político del país para garantizar la voluntad popular, como por ejemplo se hace en Colombia. En este país, sin ir más lejos, unos 70 parlamentarios del uribismo han sido investigados por la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía por sus supuestos vínculos con los paramilitares, y 30 de ellos enviados a la cárcel con sentencia firme por ese motivo. Cuatro millones de desplazados por el conflicto armado, auge del narcotráfico y el paramilitarismo bajo amparo oficial y la aquiescencia de Washington, violación sistemática de los derechos humanos, entrega de la soberanía nacional a Estados Unidos mediante un tratado negociado en secreto y que concedió la instalación de siete bases militares estadounidenses en territorio colombiano y la fraudulenta manipulación procesal para lograr la re-reelección del presidente Álvaro Uribe son todos rasgos que caracterizan una democracia de alta “calidad institucional” que no motiva la menor preocupación de los sedicentes custodios de la democracia en Estados Unidos.
El desempeño electoral del líder boliviano es impresionante: obtuvo un triunfo arrollador en la convocatoria de la Asamblea Constituyente, Julio del 2006, que sentaría las bases institucionales del futuro Estado Plurinacional; otra aplastante victoria en Agosto del 2008 (67 %) en el Referendo Revocatorio forzado por el Senado, controlado por la oposición, con el abierto propósito de derrocarlo; en Enero de 2009 el 62 % de los votantes aprobó la nueva Constitución Política del Estado y apenas unas pocas horas atrás, otra plebiscitaria ratificación de casi los dos tercios del electorado. ¿Qué hay detrás de esta impresionante máquina de ganar elecciones, indestructible pese al desgaste de cuatro años de gestión, los obstáculos interpuestos por la Corte Nacional Electoral, la hostilidad de Estados Unidos, numerosas campañas de desabastecimiento, intentonas de golpes de estado, amenazas separatistas y planes de magnicidio?
Lo que hay es un gobierno que cumplió con sus promesas electorales y que, por eso mismo, desarrolló una activa política social que le ganó la indeleble gratitud de su pueblo: Bono Juancito Pinto, que llega a más de un millón de niños, Renta Dignidad, un programa universal para todos los bolivianos mayores de 60 años que carezcan de otra fuente de ingresos; Bono Juana Azurduy para las mujeres embarazadas. Un gobierno que erradicó el analfabetismo aplicando la metodología cubana del programa “Yo Sí Puedo”, lo que permitió alfabetizar a más de un millón y medio de personas en unos dos años, razón por la cual el 20 de diciembre de 2008 la UNESCO (no los partidarios de Evo) declaró a Bolivia territorio libre de analfabetismo. Se trata de un logro extraordinario para un país que padeció una secular historia de opresión y explotación, sumido en una desgarradora pobreza por sus clases dominantes y sus amos imperiales pese a la enorme riqueza que guarda en sus entrañas y que recién ahora, con el gobierno de Evo, es recuperada y puesta al servicio del pueblo. Por otra parte, el solidario internacionalismo de Cuba y Venezuela también permitió la construcción de numerosos hospitales y centros médicos, a la vez que miles de personas recuperaron la vista gracias a la Operación Milagro. Importantes avances se registraron también en materia de reforma agraria: cerca de medio millón de hectáreas fueron transferidas a manos de los campesinos y en la anunciada recuperación de las riquezas básicas (petróleo y gas), lo que en su momento provocó el nerviosismo de sus vecinos, especialmente Brasil, más preocupado por garantizar la rentabilidad de Petrobrás que por cooperar con el proyecto político de Evo. Por último, el cuidadoso manejo de la macroeconomía le ha permitido a Bolivia, por primera vez en su historia, contar con importantes reservas estimadas en 10.000 millones de dólares y una situación de bonanza fiscal que, unida a la colaboración de Venezuela en el marco del ALBA, le permitió a Morales realizar numerosas obras de infraestructura en los municipios y financiar su ambiciosa agenda social.
Por supuesto, quedan muchas asignaturas pendientes y no todo lo hecho está más allá de la crítica. En una nota reciente Pablo Stefanoni, editor de Le Monde Diplomatique en Bolivia, advertía acerca de la inestable convivencia entre “un discurso eco-comunitarista en los foros internacionales y una prédica desarrollista sin muchos matices en el ámbito interno.” Si bien la tensión existe, es preciso reconocer que la vocación eco-comunitarista de Evo trasciende con creces el plano de sus alegatos en los foros internacionales: su compromiso con la Madre Tierra, la Pachamama, y los pueblos originarios es sincero y efectivo y ha marcado un hito en la historia de Nuestra América. Por supuesto, el extractivismo de su patrón de desarrollo es innegable, pero a la vez inevitable dadas las características brutalmente predatorias que la acumulación capitalista asumió en Bolivia. Pensar que de la noche a la mañana el gobierno popular podría sustentar un modelo de desarrollo alternativo dejando de lado la explotación de las inmensas riquezas mineras y energéticas de ese país es completamente irreal. Bolivia no tiene a su alcance, al menos por ahora, una opción como la que en su momento tuvieron Irlanda o Finlandia. Pero sería injusto desconocer que la orientación de su modelo económico y su fuerte contenido distribucionista lo separan claramente de otras experiencias en marcha en el Cono Sur. Para ni hablar de la declarada intención de Evo de avanzar en la escabrosa -y, por eso mismo, lenta y erizada de acechanzas- construcción de un renovado socialismo, algo que nada tiene que ver con el nebuloso “capitalismo andino-amazónico” que algunos persisten en presentar como una tan inexorable como inverosímil antesala del socialismo.
Todos estos logros, sumados a su absoluta integridad personal y a una espartana cotidianeidad (que contrasta muy favorablemente con las abultadas fortunas o los elevados patrones de consumo que exhiben otros líderes y políticos “progresistas” de la región) han hecho de Evo un líder dotado de un formidable carisma personal que le permite vapulear a cualquier rival que se atreva a desafiarlo en la arena electoral. Pero además, su permanente preocupación por concientizar, movilizar, organizar a su base social -haciendo a un lado los desprestigiados aparatos burocráticos que, al igual que en la Argentina, Brasil y Chile no movilizan ni concientizan a nadie- no sólo satisface la impostergable necesidad de construir una subjetividad apropiada para las luchas por el socialismo sino que, al mismo tiempo, se constituye en una carta decisiva a la hora de prevalecer en la arena electoral. Las fuerzas de la atribulada “centroizquierda” del Cono Sur, que avizoran un futuro político poco promisorio habida cuenta del crecimiento de la derecha alimentado por su resignado posibilismo, harían bien en tomar nota de la luminosa lección que ofrece el triunfo de Evo en las elecciones del domingo pasado. Una lección que demuestra que ante el peligro de la restauración del dominio de la derecha la única alternativa posible es la radicalización de los procesos de transformación en curso. Derrotada en el terreno electoral la derecha redoblará su ofensiva en los múltiples escenarios de la lucha de clases. Sería suicida suponer que se inclinará sin dar batalla ante un revés electoral. Ojalá se aprenda también esta lección.

Atilio A. Boron

El Neoliberalismo y nuestros recursos; debemos hacer algo de inmediato


El capitalismo como sistema ha exacerbado en los últimos dos siglos los aspectos mas negativos de la humanidad. En su etapa imperialista ha aportado una cantidad interminable de tecnología que mas se dirige a la guerra que a la preservación de nuestra especie. Basta ver que la mayor parte de artefactos domésticos que se utilizan hoy tienen origen en laboratorios de desarrollo militar.
Al mismo tiempo, se ha llevado adelante una explotación de los recursos naturales, perdiendo el equilibrio entre los que es manejable y la satisfacción general de nuestras necesidades. El nivel de vida de los países industrializados es insostenible si no destruyen cantidades monumentales de nuestros recursos.
La cantidad de hectáreas de bosque que se destruyen, aunque muchas veces ni se utiliza la madera, es monstruosa, mientras que los bosques bajo manejo se producen mas en los países industrializados mismos. El manejo sostenible es una utopía, porque el neoliberalismo deja todo a las fuerzas del mercado, ignorando por completo el hecho de que los recursos, al igual que todo en la naturaleza, son finitos.
Los mas putrefactos vicios se satisfacen a costa de la virtual destrucción de lo que nos queda de planeta. Los tiburones por ejemplo, son pescados en el tercer mundo con brutalidad porque sus aletas poseen un gran “valor comercial”. Taiwán es un importador gigantesco de aletas de tiburón, dizque por sus cualidades afrodisiacas. Una sopa de aletas de tiburón (en realidad es de otra cosa, la aleta es solo un ingrediente), llega a venderse hasta noventa dólares el plato
Por este comercio, llevado a cabo casi por medio de mafias, este pequeño “benefactor” (Taiwán) de los países pobres, presiona económicamente a países en desarrollo, violando sus propios intereses. Hay ejemplos de todo esto en el pacifico centroamericano, en especial en Costa Rica, donde se secan miles de aletas de tiburón al aire libre sin el menor control de las autoridades. Escenarios iguales existen en los otros países del istmo, aunque no existen datos claros sobre la actividad, es posible que esta actividad sea aun peor.
La pesca de tiburón es ilegal, excepto en Honduras, pero las reglas de mercado promueven la captura ilimitada de uno de los depredadores mas altos en la cadena alimenticia provocando daños irreversibles en los ecosistemas marinos del mundo, otra vez, por satisfacer la necesidad de una sopa exótica!
La madera es otro ejemplo claro. Los países pobres “bailan” al son del mercado. Mientras en Honduras los bosques de hoja ancha y las coníferas se dan naturalmente con mucha facilidad, en otros países como Uruguay, Chile, etc. el uso tradicional del suelo ha estado dirigido a otros rubros, generalmente relacionados con la seguridad alimentaria de los pueblos. La dimensión del fenómeno es increíble.
En Honduras se han destruido miles de hectáreas reduciendo la cobertura de bosques a la mitad de su condición en 1970. La reforestación ha quedado reducida a unas pequeñas iniciativas experimentales. Producimos y exportamos productos de madera, sin que esto impacte el empleo y el bienestar de los hondureños, a pesar de que el 79% del suelo es de vocación forestal. Mientras tanto, Chile, sin vocación forestal alguna hasta finales de los setenta fue plantado con coníferas y otras especies por la dictadura pinochetista como parte del proyecto neoliberal para el desarrollo económico, y la forestería se convirtió en uno de los rubros principales de la economía chilena. Otra vez, por su naturaleza, esto no trajo beneficios notables a la población vinculada con estos nuevos bosques, otra vez el neoliberalismo cambiaba la faz de la tierra.
En Uruguay a finales de los ochenta el suelo era primordialmente dedicado al pastoreo de ganado, el 85% de la tierra disponible se dedicaba a alimentar ganado, en un país de gran producción de carne y leche. En los noventa se comenzó un proceso de transformación en el uso del suelo, siguiendo el modelo chileno, y ahora hay bosques donde antes comían las vacas. Ahora se ha puesto una planta de pulpa que ha generado controversia con su vecino y hermano argentino. Los uruguayos no obtuvieron mejoras significativas por este cambio.
El imperio hace cambios a su gusto en el perfil del planeta. Un dato interesante es que una conífera en los países norteños tarda en llegar a su punto de explotación unos 120 años; en Honduras ese tiempo se reduce a 20 años. ¿Porque cambiar lo que naturalmente está diseñado de una manera muy distinta a los intereses del mercado?
La acuicultura es otro de los cambios drásticos en los perfiles de la tierra como la conocemos. Las granjas camaroneras destruyen los ecosistemas que dan lugar a una enorme biodiversidad. Estas empresas en Honduras, por ejemplo, tienen sus cuotas fijas por hasta 10 años, entrando básicamente a mercados cautivos; en esos mismos periodos de 10 años las poblaciones reducen drásticamente sus medios de vida, y aceleran su empobrecimiento.
El caso aquí es bastante simple; ellos destruyen manglares; los manglares son criaderos de peces, moluscos y otras especies; sin su lugar natural de crecimiento, los inventarios se reducen por debajo de sus límites naturales de mortalidad y los pescadores dejan de pescar. Lo peor aun, los patrones de mercado a los que están sujetos los ponen en condiciones de empobrecimiento galopante. Increíble lo que hace el capital, gente que tiene la comida en el mar padece hambre!!!
Se introducen especies extrañas, sin considerar el impacto de estos movimientos. La tilapia es el caso mas claro. La especie se reproduce con rapidez, se alimenta con facilidad y se exporta intensivamente. Pero esta especie es de origen africana, y hoy le quita espacio vital a especies nativas que corren hacia la extinción. Todavía no se ven proyectos acuícolas con especies nativas. ¿Quién toma estas decisiones tan absurdas? ¿Porque? Bueno pues porque el neoliberalismo determina lo que el mercado quiere, y lo saca de donde mas le conviene.
Las autoridades locales pasan a jugar el papel de súbditos de los intereses transnacionales. Se convierten en cajas de resonancia de los discursos de los depredadores. Nos cuentan historias de grandes enriquecimientos en sociedades lejanas gracias a la voluntad de sus gobernantes de aceptar las apocalípticas formulas que les hacen llegar los encargados de negocios de algunas embajadas.
Nos han introducido mitos que rápidamente destruyen nuestras expectativas de alcanzar un mundo mejor. Nos venden al turismo como solución, nos venden la exportación como solución. Ni uno ni otro han traído beneficios directos a los indicadores sensibles de las porciones mas vulnerables de la población, y aun así se invierten cantidades monumentales en Hoteles y en grandes extensiones de productos no tradicionales para la exportación.
Y es que el patrón neoliberal tiene al dinero como un fin, no como un medio. Así la gente que tiene acceso a la tierra enajena la misma para cumplir con la tarea de satisfacer las necesidades de las poblaciones de los países ricos, al tiempo que se elimina del panorama la seguridad alimentaria. Tenemos tanto disponible, pero nuestra ingesta diaria de proteínas, vitaminas, minerales es ultra deficiente.
¿Como podemos seguir en esta vorágine de imposiciones, arbitrariedades y desenfreno neoliberales que nos empobrecen a niveles dramáticos? Esta claro que los recursos disponibles no son correspondientes con las necesidades de los países neoliberales que están obligados a reducir su obsceno nivel de consumismo para que el planeta sea sostenible.
Por nuestra parte surge la necesidad de explicar a los compañeros en las zonas mas recónditas la necesidad de priorizar, dándole preponderancia a la vida misma, y con ello a una convivencia armónica entre los ecosistemas y nosotros. Estas cosas que determinan la ruta de la pobreza que hemos seguido deben ser desenmascaradas a diario y parte de la refundación de nuestras sociedades.
A esta altura muchas especies que nosotros pudimos ver, no podrán ser apreciadas por nuestros hijos y nietos. Debemos evitar que esto siga sucediendo; entender que estos problemas tienen repercusiones en todos los ámbitos de nuestras vidas. El calentamiento global, producido por grandes corporaciones, requiere de medidas importantes, de una cultura diferente.
El consumismo no es el camino del enriquecimiento humano; pensemos en enriquecer nuestro espíritu, y en defender lo que nos pertenece.
Una reflexión a propósito de lo que el neoliberalismo significa para nosotros, esperemos que muchos leamos y propongamos ideas para rectificar el camino. Hoy eso es fundamental.

Ricardo Salgado

La privatización de las guerras


Las modernas Firmas Privadas Militares, en inglés Private Military Firms o PMFs, también identificadas como “compañías privadas de seguridad” o “compañías proveedoras de servicios militares”, son las tradicionales firmas empleadoras de guardias armados, compañías suministradoras de material de defensa, entrenadores militares y consultores ofertantes de consejos sobre estrategia, que han resurgido con mayores empeños y ambiciones tras el fin de la guerra fría, en la última década del siglo XX.
A diferencia de las tradicionales industrias militares, las PMFs operan en las zonas de combate y en otras áreas donde la violencia puede ser inminente. Venden sus servicios a gobiernos de países, grandes corporaciones y compañías privadas, así como a sardónicas agencias de ayuda humanitaria y cualquier otro cliente.
En Europa, durante el siglo XV proliferaron las “compañías libres” de soldados suizos, italianos y alemanes que vendían sus servicios a príncipes y duques. En el siglo XVIII hubo regimientos suizos que constituían formaciones élites en los ejércitos regulares de varios países.
Pero, a partir de ese mismo siglo XVIII, los mercenarios fueron, mayormente, soldados de fortuna actuando individualmente. Tras la Segunda Guerra Mundial, se extendió la práctica de su contratación en África y países coloniales de otras regiones del tercer mundo.
El crecimiento y multiplicación de las PMF a raíz de la extinción de la Unión Soviética, se relaciona con el sentimiento de que los peligros de guerra mundial habían desaparecido o estaban en proceso de extinguirse. Pero, además y sobre todo, a la tendencia a la privatización de los servicios antes prestados por los gobiernos, como parte del esquema neoliberal estimulador de la empresa privada y del debilitamiento del papel de los Estados que pretendían imponer en todo el mundo los vencedores de la guerra fría, guiados por Wall Street más que por la Casa Blanca o el Pentágono.
Las fuerzas armadas fueron llamadas a cumplir sus misiones defensivas con menos barcos, aviones, y personal, dejando muchas de sus funciones de retaguardia (como la reparación de tanques, entrenamiento de pilotos, elaboración de alimentos, etc.) a cargo de las empresas civiles privadas.
Pero la paz que se avizoraba no se avenía a los intereses del imperio, necesitado por muchos motivos de guerras para resolver sus graves contradicciones económicas en una coyuntura crítica.
Desaparecido el peligro que representaba la URSS para la hegemonía estadounidense en el planeta, sin otra superpotencia que justificara enormes inyecciones de recursos a la industria armamentista, Washington encontró un contendiente que presentó credenciales el 11 de septiembre de 2001: los países pequeños del tercer mundo utilizando malévolos métodos terroristas.
Mágica solución que ha permitido que Estados Unidos acrezca, en vez de reducir, sus presupuestos militares.
A partir de la declaración de “guerra al terrorismo” formulada por el gobierno de Estados Unidos tras aquel repudiable acto en Nueva York y Washington que dejó tres mil víctimas civiles, el negocio de las PMFs ha florecido de manera inusitada.
Las agencias de espionaje y subversión del gobierno utilizan crecientemente para la obtención y análisis de inteligencia los servicios de la industria militar privatizada que ya cuenta con más personal en los escenarios bélicos en Irak, Afganistán y Pakistán que la propia CIA y experimenta un significativo impulso en otras áreas del mundo.
Recientemente, las agencias de prensa divulgaron que un contratista del gobierno de Estados Unidos había sido detenido en La Habana cuando repartía teléfonos celulares, computadoras y otros equipos de comunicación a grupos contrarrevolucionarios. Se supo que el funcionario trabajaba para la Development Alternatives, Incorporated (DAI), importante PDF contratista del Departamento de Estado, la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (USAID) y el Pentágono que, en realidad, es una de las supuestas empresas privadas que han estado asumiendo funciones que antes desarrollaba la CIA por intermedio de sus redes clandestinas.
Con un abultado expediente contra Venezuela que incluye su involucramiento en el golpe de estado a Chávez en 2002 y el diseño de la guerra mediática contra el gobierno venezolano, la DAI opera también en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Perú, República Dominicana y El Salvador, así como en muchos otros países, incluyendo Afganistán.
Se conocen, además, otras PDFs que trabajan en el campo del espionaje, la inteligencia y la subversión: la National Endowment for Democracy (NED), la Oficina de Iniciativas para la Transición (OTI), el Instituto Republicano Internacional (IRI), el Instituto Demócrata Nacional (NDI), Freedom House, y la Pan American Development Foundation (PADF) que nutren sus finanzas a partir de contratos con organizaciones estadounidenses de las que se sirve la CIA para ejecutar sus funciones contra gobiernos y naciones que oponen sus soberanías a la hegemonía de Washington en todo el planeta.
Las PDFs son expresión de una dramática fusión de métodos neoliberales con la proyección unilateral-militarista estadounidense de reafirmación imperial, pretextando luchar contra el terrorismo.

Manuel Yepe

Las Líneas de Chávez: la Batalla de Copenhague

I

Copenhague fue el escenario de una batalla histórica en el marco de la XV Conferencia del Convenio Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Mejor dicho: en la bella y nevada capital de Dinamarca, comenzó una batalla que no concluyó el viernes 18 de diciembre de 2009. Quiero reiterarlo: Copenhague fue apenas el comienzo de la batalla decisiva por la salvación del planeta. Batalla en el terreno de las ideas y en el de la praxis.
El brasileño Leonardo Boff, gran teólogo de la liberación y una de las voces más autorizadas en materia ecológica, en un artículo medular, titulado Lo que está en juego en Copenhague, dejó escritas estas palabras plenas de lucidez y valentía: ¿Qué podríamos esperar de Copenhague? Apenas esta sencilla confesión: así como estamos no podemos continuar. Y un propósito simple: Vamos a cambiar de rumbo.
A eso fuimos, precisamente, a Copenhague: a batallar por un cambio de rumbo en nombre de Venezuela y en nombre de la Alianza Bolivariana. Y más aún: en defensa de la causa de la humanidad y, para decirlo con el Presidente Evo Morales, en defensa de los derechos de la Pachamama, de la Madre Tierra.
Sabiamente lo dijo el mismo Evo, quien junto a este servidor, le tocó asumir la vocería de la Alianza Bolivariana: Aquí está en debate, si vamos a vivir o vamos a morir.
Todas las miradas del mundo se concentraron en Copenhague: la XV Conferencia sobre el Cambio Climático nos permitió calibrar de qué fibra estamos hechos, dónde habita la esperanza y qué podemos hacer para fundar lo que el Libertador Simón Bolívar definiera como el equilibrio del universo; un equilibrio que nunca podrá alcanzarse dentro del sistema-mundo capitalista.

II

Antes de nuestra llegada a Copenhague, el bloque africano, respaldado por el Grupo de los 77, se había encargado de denunciar que los países ricos estaban desentendiéndose del Protocolo de Kyoto, esto es, del único instrumento internacional que existe para luchar contra el calentamiento global: el único que impone sanciones a los Estados industrializados y protege a los países en desarrollo.
Necesario es reconocer que la batalla ya se había iniciado en las calles de Copenhague, con la juventud en la vanguardia protestando y proponiendo: pude ver y sentir, desde mi arribo a la capital danesa el 16 de diciembre, la fuerza histórica de otro mundo que, para la juventud, ya no sólo es posible sino que es absolutamente necesario.

III

En Copenhague, desde un principio, las cartas quedaron sobre la mesa a la vista de todos. De un lado, las cartas de la mezquindad y la insensatez brutal del capitalismo que no da su brazo a torcer en defensa de su lógica: la lógica del capital, que sólo deja muerte y destrucción a su paso cada vez más acelerado.
Del otro lado, las cartas del reclamo de los Pueblos por la dignidad humana, la salvación del planeta y por un cambio radical, no del clima, sino del sistema-mundo que nos ha colocado al borde de una catástrofe ecológica y social sin precedentes.
De un lado, los triunfadores de una civilización mercantil y utilitaria, esto es, los “civilizados” que desde hace mucho tiempo se olvidaron del ser, para apostar ciegamente a un tener, cada vez más insaciable.
Del otro lado, los “bárbaros” que seguimos empeñados en creer, y en luchar por ello, que, cambiando radicalmente de lógica, se puede maximizar el bienestar humano, minimizando los impactos ambientales y ecológicos; que sostenemos la imposibilidad de defender los derechos humanos, como lo planteara el compañero Evo Morales, si no se defienden antes los derechos de la Madre Tierra; que actuamos con el firme propósito de dejarles planeta y porvenir a nuestras descendencias.
No me cansaré de repetirlo a los cuatro vientos: la única alternativa posible y viable es el socialismo. Lo dije en cada una de mis intervenciones ante todos los representantes del mundo congregados en Copenhague, la cita mundial más importante en los últimos doscientos años: no hay otro camino, si queremos detener esta carrera desalmada y envilecida que sólo nos promete la aniquilación total.
¿Por qué le temen tanto los civilizados a un proyecto que aspira la construcción de la felicidad compartida? Le temen, hablemos claro, porque la felicidad compartida no genera ganancia. De allí la lucidez meridiana de aquella gran consigna de la protesta callejera de Copenhague que hoy habla por millones: “Si el clima fuera un banco, ya lo habrían salvado”.
Los “civilizados” no toman las medidas que deben tomar, porque eso, sencillamente, los obligaría a cambiar radicalmente su voraz modelo de vida, signado por el confort egoísta y eso no habita en sus fríos corazones, que sólo palpitan al ritmo del dinero.
Por eso, el imperio llegó a última hora, el 18 de diciembre, a ofrecer migajas a manera de chantaje y así lavar la culpabilidad marcada en su rostro. Frente a esta estrategia del bolsillo lleno, se escuchó por Dinamarca la voz clara y valiente de la pensadora hindú Vandana Shiva diciendo una gran verdad: “Creo que es hora de que Estados Unidos deje de verse a sí mismo como donante y comience a reconocerse como contaminador: un contaminador debe pagar una compensación por los daños y debe pagar su deuda ecológica. No se trata de caridad. Se trata de justicia”.
Debo decirlo: en Copenhague se acabó definitivamente la ilusión Obama. Quedó confirmado en su condición de jefe del imperio y “Premio Nóbel de la Guerra”. El enigma de los dos Obama ha quedado resuelto.
El viernes 18 llegaba a su fin sin un acuerdo democráticamente consensuado: Obama montaba tinglado aparte, en una nueva violación de los procedimientos de la ONU, por lo que nos vimos obligados a impugnar cualquiera resolución que no pase por el respeto a la vigencia del Protocolo de Kyoto. Respetar y potenciar Kyoto es nuestra divisa.
No fue posible un acuerdo en Copenhague por la falta de voluntad política de los países ricos: los poderosos del mundo, los hiperdesarrollados, que no quieren ceder en sus patrones de producción y consumo tan insensatos como suicidas. “El mundo a la mierda, si se atreven a amenazar mis privilegios y mi estilo de vida”, es lo que parecen reiterar con su conducta: ésta es la dura verdad que no quieren oír de quienes sí actuamos bajo el imperativo histórico y categórico de cambiar de rumbo.
Copenhague no es un fin, lo reitero, sino un comienzo: se han abierto las puertas para un debate universal sobre cómo salvar al planeta, a la vida en el planeta. La batalla continúa.

IV

Nos tocó conmemorar el 179 aniversario de la desaparición física de nuestro Libertador en un acto del más hondo contenido revolucionario: me refiero al Encuentro de la Alianza Bolivariana con los movimientos sociales de Dinamarca el 17 diciembre. Allí pude sentir, una vez más, que Bolívar ya no sólo es bandera venezolana y nuestroamericana, sino que es cada vez más, líder universal.
Es su herencia viva y combatiente, encarnada hoy en la Alianza Bolivariana, que se está haciendo mundo: la herencia que nos llevó a Copenhague a dar la batalla por la Patria Grande, que es, al mismo tiempo, darla por la causa de la humanidad.
En realidad y en verdad: ¡Bolívar vive! En Copenhague confirmé que está más vivo que nunca.
Y ahora sí Vencerá.
¡Ahora sí Venceremos!

martes, diciembre 22, 2009

Copenhague: el olor a podrido del capitalismo


La Cumbre de la ONU sobre el Cambio Climático de Copenhague terminó en un rotundo fracaso. El acuerdo meramente formal alcanzado a última hora (que se negaron a suscribir Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua y Sudán) no obliga a los firmantes, ni concreta volúmenes de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (que quedan pendientes de posteriores compromisos “voluntarios”), ni establece plazos. Fue el presidente de EEUU, Barak Obama, el primero en declarar en la capital danesa que el documento, cuando aún se estaba redactando, no sería vinculante. El mismo secretario ejecutivo de la cumbre, Yvo de Boer, lo ha calificado de “declaración de intenciones”. El anunciado objetivo de limitar la subida de las temperaturas en dos grados con respecto a 1900 queda así en mera fantasía.
Sin embargo, el calentamiento global ya es hecho indiscutible. Según las estadísticas científicas, 11 de los 14 últimos años han batido el récord del año más caliente. Las capas de hielo de los dos polos y los glaciares del Himalaya están derritiéndose aceleradamente, la superficie del mar se eleva en forma constante y los desastres climáticos aumentan en frecuencia e intensidad. Estos desastres ya han afectado gravemente a 250 millones de personas, más del 90% de las cuales son de los países pobres.
Evidentemente, el planeta no se ha calentado de repente. El cambio climático es el resultado de varios siglos desde la Revolución Industrial. Las potencias imperialistas son las protagonistas principales de la emisión de gases de efecto invernadero. En cambio, los numerosos países en vías de desarrollo, que apenas empiezan a desarrollar su industria, son las mayores víctimas.
Pero las potencias imperialistas eluden los hechos para exigir a los países pobres que “compartan” la misma responsabilidad que ellas y hagan más “contribuciones”. En Copenhague, esas potencias imperialistas, meras representantes de los intereses depredadores de sus grandes transnacionales, se han negado a comprometerse a reparar parte del daño que han hecho a la supervivencia de la vida en el planeta.
La clave para lograr una efectiva reducción de emisiones no reside en los países pobres, sino en los países occidentales. Pero estas potencias imperialistas se negaron a asumir índices de reducción de emisiones aceptables. Por ejemplo, y a pesar de la existencia de los programas de reducción de emisiones como la “Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático” y el “Protocolo de Kyoto”, EEUU, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, ni siquiera quiso ofrecer lo que exigía a los países en vías de desarrollo. Su oferta máxima era una reducción de apenas el 4%.
El otro gran asunto a debate en Copenhague era la necesidad de que las potencias imperialistas suministren suficientes fondos y tecnologías a los países pobres. No cabe otra alternativa: los países en vías de desarrollo han sido sistemáticamente descapitalizados por el orden económico imperialista, y la introducción de tecnologías no contaminantes exige cuantiosos capitales.
De los 100.000 millones de dólares que se estimaba eran necesarios hasta el 2012, solo se comprometieron 30.000 millones, de los que EEUU aportará 3.600 millones, la Unión Europea 10.600 millones, y Japón otros 11.000 millones de dólares. Pero ese escaso “compromiso” también flaquea cuando el texto final dice que esos fondos procederán de fuentes “privadas, públicas, bilaterales y multilaterales, incluidos recursos alternativos de financiación”. En otras palabras: ni se garantiza el dinero, ni se tiene claro de dónde se va a sacar.
Hay también otro “compromiso” de proveer 100.000 millones de dólares adicionales ¡a partir de 2020! Es decir, cuando ninguno de los gobernantes actuales tenga ya responsabilidades de gobierno. Largo me lo fiáis, amigo Sancho.
Y eso con la condición de que China y otros países aceptasen “mecanismos de supervisión y verificación” de las emisiones en su territorio (y no, por ejemplo, en el de EEUU). Al final la cosa ha quedado en una inocua alusión a sistemas “internacionales de consulta y análisis” que “garantizarán que se respeta la soberanía nacional”.
Lo que ha dejado claro la cumbre de Copenhague es que el capitalismo imperialista internacional no está dispuesto a ceder en su acelerada carrera por más y mayores beneficios, aunque eso ponga en peligro la misma supervivencia de la vida humana en el planeta. La disyuntiva sigue siendo socialismo o barbarie.

Teodoro Santana

En estos cinco años de existencia son incuestionables los éxitos de nuestra organización


Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, al clausurar la VIII Cumbre del ALBA-TCP en el Palacio de Convenciones el 14 de diciembre del 2009

Estimados Jefes de Estado y de Gobierno:

Estimados Invitados:

Compañeras y Compañeros:

Hemos llegado al final de esta Octava Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América. Ha sido un intercambio muy productivo en el análisis de los indiscutibles avances alcanzados y los desafíos que afronta nuestra Alianza.
La Declaración que adoptamos contempla acuerdos de envergadura. Por su significado en beneficio de nuestros pueblos, sólo mencionaré dos:
Decidimos realizar en todos los países de la Alianza un proyecto de gran impacto: El estudio clínico genético-psicosocial de personas con discapacidad, con el uso de las técnicas más avanzadas de la ciencia y el propósito de llegar a las comunidades más humildes y desprotegidas de la región. Sólo el ALBA puede concebir e instrumentar un proyecto de tan profundo sentido humano que ya ha aportado en su primera etapa, claros y alentadores resultados en algunos países de la Alianza.
Nos hemos comprometido también a constituir una Red de Ciencia, Tecnología e Innovación dirigida a fomentar capacidades para la generación y transferencia de conocimientos y tecnologías en sectores clave del desarrollo socioeconómico.
Asimismo, la Declaración expresa nuestra visión política de los acontecimientos de la región y las definiciones, procedimientos y atribuciones de los órganos principales del ALBA.
Debo destacar el Comunicado Especial sobre el Cambio Climático que acordamos en esta Cumbre de cara a la próxima cita mundial en Copenhague.

Compañeros:

Esta reunión tiene lugar, como ya se ha indicado, cuando conmemoramos hoy el 5to aniversario de la Declaración del 14 de diciembre del 2004 que dio origen al ALBA.
En estos cinco años de existencia, son incuestionables los éxitos de nuestra organización, nacida de la clara y audaz visión integradora del Comandante en Jefe Fidel Castro y el Presidente Hugo Chávez aquel 14 de diciembre del 2004. Entonces no había recibido sepultura formal el ALCA, instrumento de dominación hegemónica promovido por Washington y se iniciaba como alternativa en nuestra región un empeño emancipador basado en el legado de los próceres de la verdadera independencia latinoamericana.
Su surgimiento fue posible en ese preciso momento porque el pueblo venezolano derrotó el golpe militar de abril del 2002, porque venció después el golpe petrolero, porque la Revolución Bolivariana se fortaleció y consolidó como una nueva alternativa socialista frente al modelo neoliberal que se pretendía imponer a América Latina.
Ello fue posible, además, porque la Revolución Cubana ha sabido resistir, defender su soberanía y su sistema socialista y promover un programa de cooperación y solidaridad en medio de la brutal y persistente agresión.
Aquel 14 de diciembre marcó también el décimo aniversario de la primera visita a Cuba del compañero Hugo Chávez, de la cual hoy se cumplen 15 años. Hubiera parecido extremadamente osado poder predecir en 1994 o incluso en el año 2004, cuánto avanzaría nuestra región en un lapso relativamente breve de tiempo.
Nació el ALBA en el 2004 como resultado del desarrollo de las relaciones entre Venezuela y Cuba, con vínculos de nuevo tipo, afianzados en la hermandad latinoamericana y caribeña, para beneficio de sus pueblos.
La posterior adhesión de Nicaragua, Bolivia y Ecuador, fruto de decisiones consecuentes con sus respectivos procesos revolucionarios y las significativas incorporaciones de Dominica, San Vicente y las Granadinas y Antigua y Barbuda, que nos enriquecen con la perspectiva caribeña; han consolidado este esquema y ampliado sus proyecciones.
El ALBA ha tenido también el orgullo de contar con la membresía de Honduras y la contribución del Presidente Manuel Zelaya, separado del poder violentamente, primero, por un golpe militar el 28 de junio pasado, que fue ejecutado con la complicidad de los círculos más reaccionarios de Estados Unidos, y después, el 29 de noviembre, mediante unas elecciones espurias llevadas a cabo en medio de la brutal represión de los golpistas y el respaldo abierto o disimulado de las fuerzas políticas retrógradas de la región.
Honduras es un ejemplo de que el supuesto compromiso de Washington y sus aliados con la democracia, no es más que pura demagogia y oportunismo. En Honduras se ha castrado la voluntad política del pueblo y los perpetradores han sabido siempre que cuentan con el respaldo de sus amos políticos en el continente.
En América Latina y el Caribe se manifiestan hoy con peculiar nitidez las contradicciones entre el progreso y la reacción, entre los derechos y reivindicaciones de los pueblos históricamente vilipendiados y los intereses del gran capital transnacional y las oligarquías tradicionales. Es una contradicción antagónica, que no se resuelve de la noche a la mañana y que no se puede enfrentar con ingenuidad o descuido.
Ser parte del ALBA implica el propósito de construir sociedades racionales, eficientes, que vivan en armonía con la naturaleza y procuren la justicia social para nuestros pueblos. Esa es la cooperación y la integración que promovemos, y tal empeño exige un espíritu revolucionario.
José Martí nos enseñó que, cito: "buscamos la solidaridad no como un fin, sino como un medio encaminado a lograr que nuestra América cumpla su misión universal", fin de la cita.
Bolívar, por su parte, manifestó: "Yo deseo más que otro alguno ver formar en América la más grande nación del mundo, menos por extensión y riquezas, que por su libertad y gloria".
En esta lucha, los países miembros de nuestra Alianza apostamos a un ideal y compromiso común, el de que "Un mundo mejor es posible".

Muchas gracias.

Declara Canciller cubano Cumbre de Copenhague como una farsa


Como una farsa, una reunión antidemocrática, excluyente y arbitraria, calificó hoy en esta capital el Canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, recién efectuada en Copenhague, Dinamarca.
Ante periodistas nacionales y extranjeros en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores, Rodríguez Parrilla abundó en ejemplos sobre los sucios manejos realizados en la cita danesa por Estados Unidos y otras naciones industrializadas, para no adoptar compromisos respecto al clima.
Definió la actitud del presidente estadounidense, Barack Obama, durante su corta estancia en Dinamarca, como prepotente, cínica y totalmente sinuosa, “encaminada a confundir principalmente a la opinión pública internacional y a los propios asistentes a la Cumbre, haciéndoles creer que al documento final se había llegado por acuerdo de todos.
Señaló que después que Obama se reunió en privado y a espaldas de la mayoría de los jefes de todas las delegaciones asistentes a la cita, 16 naciones citadas aparte por el mandatario imperial adoptaron un documento apócrifo, de compromisos insuficientes con las necesidades del planeta.
El Canciller cubano acusó a los países industrializados de haber producido un documento final con el cual pretenden repartir responsabilidades y compromisos monetarios con las naciones emergentes y hasta con las más pobres del planeta, incluidas islas que están llamadas a desaparecer como consecuencia del cambio climático.
Los poderosos, detalló Rodríguez Parrilla, se niegan a compromisos vinculantes que los comprometan a reducir sus emisiones de dióxido de carbono en un 40 por ciento hasta el 2020 y a transferir tecnologías a los Estados pobres y ayuda financiera para programas destinados a reducir las emisiones de estas, sin comprometer su desarrollo.
El Canciller cubano elogió los discursos de los presidentes de Venezuela y Bolivia, Hugo Chávez y Evo Morales, respectivamente, en la búsqueda de una salvación para la cita y el planeta.
Evo, uno de los mandatarios más aplaudidos, propuso la realización de una Cumbre de los Pueblos contra el Cambio Climático, cita convocada para su país el próximo 22 de abril.
Fueron Sudán, en su calidad de presidente del Grupo de los 77 más China, Venezuela, Bolivia, Cuba y otras naciones del Sur las encargadas de salirles al paso a las maniobras de la presidencia de Dinamarca en su afán por imponer una declaración a tono con los intereses de los ricos, informó.
El planeta está en peligro, la Cumbre de Copenhague pretendió ser la sepultura del Protocolo de Kyoto y fue un paso atrás en los esfuerzos por salvar al planeta, remarcó Rodríguez Parrilla. (AIN)

Vientos que anuncian tempestades. ¿A dónde va la Economía Mundial?

En reciente declaraciones el presidente de la reserva federal norteamericana Bernanke señalaba que la economía norteamericana "se enfrentaba a formidables vientos en contra". Parece que los 700.000 millones de dólares de ayuda para impedir el colapso del sistema financiero mundial tras la quiebra de Lehman Brothers en septiembre de 2008 por la cuales se cubrió el enorme hueco dejado por colapso de la burbuja inmobiliaria, la mayor de la historia del capitalismo, han sido insuficientes para conjurar el peligro de la crisis. Al contrario, la crisis se resolvió de un modo temporal, a costa de trasladar la enorme deuda impagada del sector privado al sector público. El endeudamiento público ha llegado a cotas desconocidas y representa un problema para la burguesía en todos los países del mundo.
Paul Kurgman , en un reciente artículo titulado "la misión inconclusa de Bernanke" señalaba la necesidad de continuar con la ayuda estatal. Este diciembre toca a su fin el paquete de ayuda de 700.000 millones. ¿Se renovará?. La presión de los republicanos y buena parte de la bancada demócrata, no está por la tarea. Krugman en su artículo argumentaba que aún era necesario un nuevo plan para estabilizar el sistema bancario que está tocado. También era necesario para terminar con el fuerte desempleo y el sufrimiento de millones de personas que no encuentran trabajo. Frente a la visión filantrópica de Krugman parece que buena parte de la burguesía se alineaba con la idea de recortar la enorme deuda contraída por el estado y que en caso de no reducirse podría conducir al impago a medio y largo plazo de los bonos de la deuda y a un rebotar de la inflación.
¿Qué va hacer Obama? En una entrevista a Fox News, Obama indicó "es importante reconocer que, si seguimos añadiendo deuda pública, en mitad de la recuperación, la gente puede perder su confianza en la economía de EEUU, lo que puede provocar una doble recesión". Actualmente el país posee una deuda pública de 12,03 billones de dólares (8,8 billones de euros), según las cifras oficiales del Departamento del Tesoro. Esta cifra, la más alta del mundo, representa el 83% del PIB (datos de 2008)". Expansion.18-11-00

Atrapados en un mar de contradicciones ....y de deuda.

Así la burguesía de la principal potencia imperialista está atrapada entre inyectar más dinero para estimular la economía y mantener el débil crecimiento económico y recortar desempleo o recortar la enorme deuda contraída que amenaza el futuro.
La estabilización económica tras la recesión más importante desde los años 30 está llena de incertidumbres. Cómo señalaba The Economist en su último número en el artículo titulado "La gran estabilización", "la mala noticia es que la estabilidad de hoy, es preocupantemente frágil, tanto porque la demanda mundial sigue dependiendo del apoyo gubernamental y por la generosidad pública que ha tapado viejos problemas, mientras que ha creado nuevas fuentes de inestabilidad. Los precios de las propiedades siguen cayendo en más lugares de los que están subiendo, y como muestra la nacionalización del grupo Hypo de Austria esta semana, la inestabilidad bancaria aún persiste. Los signos aparentes de éxito, como la devolución de capital público prestado de los megabancos norteamericanos, hacen que sea fácil olvidar que la recuperación aún depende del apoyo gubernamental. Apartando los efectos temporales de la recapitalización de las empresas, y que gran parte de la recuperación de la demanda mundial es gracias a las arcas públicas, derivada del aumento de la inversión inducida desde el gobierno en Chinas hasta el aumento del gasto en Estados Unidos. Esto es reactivando la recuperación en las grandes economías emergentes, mientras sólo se está aplazando una recaída en la recesión en la mayor parte del mundo rico" . "La gran estabilización, The economist"
El endeudamiento, el factor clave para el crecimiento de los últimos 20 años se ha transformado el dogal que amenaza con estrangular la economía capitalista. El imperialismo norteamericano ha combatido esto dejando caer el dolar 20% desde diciembre de 2008. Ahora la burguesía norteamericana buscan la salida a la crisis en el mercado mundial a través de esta depreciación del dólar lleva a colocar en el resto del mundo productos norteamericanos a bajos precios. Esto en la práctica significa que la burguesía norteamericana exporta desempleo.
A todo esto se suma que los tipos de interés, están a cero. Considerando la inflación, los tipos de interés verdaderamente son negativos. Aún así los bancos siguen sin prestar fondos. La idea de que regulando los tipos de interés se puede regular la economía capitalista se mostró como una cortina de humo para hinchar la burbuja especulativas de los últimos 20 años sobre la base de créditos baratos. Los tipos de interés tan bajos, la caída del comercio mundial este año 2009 en cerca del 10% la mayor desde la gran depresión, y los bancos siguen sin prestar dinero. ¿Dónde va a invertir capital la burguesía? No en bienes de equipo con la sobrecapacidad instalada en la industria.

Dominio del capital financiero y anarquía

Al igual que una plaga bíblica el capital financiero de nuevo está hinchando el precio de las materias primas y el oro. Esa es la explicación de que el petróleo no haya bajado pese a la caída del consumo mundial, también explica cómo los países atrasados que dependen de exportación de materias primas hayan conseguido salir de la crisis. Así una nueva burbuja, sobre la base de los bajos tipos de interés, la saturación de los mercados mundiales fruto de la sobrecapacidad y la caída del poder de consumo de las masas, está en ciernes. Cómo los Borbones la burguesía en su senilidad, ni aprende ni olvida de la crisis reciente. Esa burbuja caerá empujando de nuevo la economía mundial hacia abajo.
¿Tendrá de nuevo la burguesía capacidad de taponar la sangría de recursos que ocasiona la anarquía especulativa? Veremos, lo cierto es que el tamaño de la vía de agua del buque de la economía capitalista es muy grande. Se han puesto algunas tablas para que no entre tanta agua, aunque cada vez hay menos maderos en una embarcación tambaleante que amenaza con resquebrajarse en cualquier momento. Aún así los capitanes del barco, que no son ni Obama, ni Bernanke ni los gobiernos capitalistas, si no los especuladores internacionales, aceleran el paso de barco y lo llevan hacia otra tormenta espoleados por la búsqueda de beneficios.
Ese equilibrio inestable con el que se conduce la cadena de la economía mundial puede romperse por cualquier lado como se ha visto los últimos meses, hay muchos eslabones débiles: la posibilidad de quiebra de Dubai hizo tambalearse los mercados mundiales, la deuda total de Dubai se estima en unos 80.000 millones de dólares; Dubai World, el conglomerado controlado por el sector público que congeló sus compromisos de pago, concentra casi 60.000 millones comprometidos con la banca europea. O el temor de quiebra en Grecia debido al elevado de su deuda pública.
En la época de declive imperialista, como señalaba Lenin, es aplastante el dominio del capital financiero que marca el ritmo de la economía capitalista, un ritmo anárquico que profundiza en vez de atenuar los desequilibrios y lanza por la borda la ilusión ficticia de la regulación del mercado. La concentración de capital en pocas manos contradictoriamente agudiza la anarquía económica.

Recrudecimiento de la lucha de clases.

Los temblores en la estructura económica, se manifiestan como fuertes sacudidas en la superestructura de la sociedad capitalista. Las repercusiones en la lucha de clases son evidentes: la política de recorte del déficit se va a hacer a costa de la clase obrera en todo el mundo. Grecia es el espejo donde se puede mirar el resto de los países capitalistas avanzados. Se está preparando una huelga general contra las medidas fiscales del gobierno Papandreou que pretende recortar el déficit publico del 12,7% del PIB estimado para 2009 a menos del 3% del PIB en 2013, a un ritmo anual de -2% a partir de 2011. Entre las medidas para lograr esta reducción del gasto, Papandreou ha propuesto recortar en un 10% el gasto público, congelar los salarios superiores a 2.000 euros y frenar las contrataciones hasta 2010. Sin salir de la crisis, Europa y el resto del mundo se enfrentan a un recrudecimiento de la lucha de clases y del movimiento huelguístico contra los planes de la burguesía de hacer pagar la crisis a los trabajadores. Sí, soplan formidables vientos en contra, vientos que son el preludio de la nueva tormenta que se avecina.

Yonie Moreno

Cuba: la CIA quiere agentes a su alcance


La CIA tiene una amplia experiencia del uso de telefonos satelitales para sus operaciones clandestinas. A sus agentes en Cuba que se benefician de los servicios de enlace del mayor “contratista” de la USAID en la Isla, Development Alternatives, Inc. (DAI), la CIA quiere proveer una tecnología de comunicación de última generación que permite comunicar “globalmente”, confirmó por advertencia un portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley.
Preguntado en conferencia de prensa acerca de la detención de un infiltrado de la DAI que se dedicaba, con visa de turista, en proveer ”teléfonos celulares” a sus contactos, si esto “incluía a equipos tales como GPS y teléfonos satelitales”, Crowley declaró textualmente: “Pienso que se trata de comunicar globalmente”.
Minutos antes, el mismo portavoz decía, de manera más conforme con la retorica preorientada, que Estados Unidos deseaba ``proveer y ayudar a grupos a desarrollar la capacidad para interconectarse y comunicarse''

DESDE LOS HMONG HASTA LOS PASHTUS

La CIA tiene una amplia experiencia en el uso de los teléfonos satelitales en sus operaciones en el mundo entero.
Los pequeños aparatos que permiten comunicarse desde cualquier punto del planeta con los que pagan la cuenta, que sea directamente en Langley, Virginia, u otro punto de enlace, se han aparecido desde ya varios años en zonas donde la inteligencia norteamericana busca penetrar.
Reportes de prensa cuentan como los guerrilleros Hmong de la selva lao han sido provistos en tecnología satelital por la CIA tal como controvertidos grupos terroristas de Pakistán.
El primero de junio de 2002, un articulo muy bien documentado del Los Angeles Times ("Operation Enduring Payouts", por Rone Tempest and Bob Drogin), describía como agentes de la CIA empezaban una negociación con el potente jefe de clan afgani Haji Mohammed Zaman poniendo en la mesa 10 000 dólares en efectivo y un teléfono satelital de marca Thuraya.
En la misma operación, los agentes entregaron a sus “contratistas” pashtus unos cuantos “paquetes de dólares y de rupias – la moneda local – “así como teléfonos satelitales”.
No es que un aparato Thuraya o Irridium sea barrato: cada uno, en los mejores casos, valen sus 1 500 dólares sin hablar de los costos de conexión y el minuto de uso.
Cuando el teléfono celular normal es libremente accesible en Cuba a un costo siempre más razonable y que se puede perfectamente comunicar de esta forma con cualquier parte del mundo – ¡hasta con rebajas! - la pregunta que surge es sencilla: ¿quién paga la cuenta de tales equipos, fuera de frontera?

“POR ENCIMA DE LA LEY DE ACCESO A LA INFORMACIÓN”

Interceptar comunicaciones telefónicas satelitales es una tarea casi imposible, dicen los expertos, por toda una serie de factores. ¿Que comunicaciones “humanitarias” tan secretas pretende entonces ocultar la USAID y la CIA.
Ya en el 2008, la llamada Agencia para el Desarrollo Internacional promovía el envío clandestino de material electrónico a la Isla a través de contratistas – se hablaba entonces de europeos y latinoamericanos - que realizarían el trabajo sucio que no puede legalmente desarrollar. El plan, por supuesto, favorecería los viajes de agentes de la CIA en el país para realizar "evaluaciones en el terreno".
La USAID garantizaba abiertamente a sus contratistas que sus actividades nunca sean divulgadas, “por encima de la ley FOIA de acceso a la información”.
Se subrayó entonces la necesidad de hacer llegar a Cuba, a través de aquellos intermediarios, "panfletos de propaganda, celulares y equipos de comunicación modernos".
Con un lenguaje que corresponde a un operativo de misión de espionaje, el jefe para América Latina de la agencia, el colombiano José R. Cardenas, ex directivo de la mafiosa Fundación Nacional Cubano Americana, confesaba que "resulta difícil" introducir materiales en la Isla y por lo tanto indujo que el trabajo había que "hacerlo de forma clandestina".
Su brazo derecho, una tal Grigsby añadió al carácter altamente secreto de las tareas designadas, precisando que si existieran solicitudes de desclasificación de documentos en virtud de la Ley de Libertad de Información (conocida como FOIA), la USAID "solo emitiría "un resumen general" y "mantendría el secreto" de los detalles de los programas de cada ONG, pues se trata de "materiales secretos".
Anthony Christino III del Buro de Industria y Seguridad del Departamento de Comercio se refirió, en esta misma confesión colectiva, a la "necesidad" de enviar “computadoras y software” a Cuba, para lo cual sus servicios “facilitarían” licencias.
Clara Davis, la perla de la OFAC, propuso por su parte licencias de viajes, dejando claro que se utilizarían las licencias llamadas “humanitarias” para la infiltración de agentes con la cobertura de proyectos vinculados a la salud pública, el medio ambiente e "iniciativas específicas".

LA DAI TAMBIEN TIENE CADAVERES EN EL CLOSET

Desenmascarada por el GAO (la oficina federal de auditoría) que descubrió como sus contratos en relación con Cuba se distribuyan a los amigos sin la menor licitación, la USAID ha buscado como limpiarse la imagen en la distribución de los millones del contribuyente.
Sin embargo, en el tema de la probidad, no es cierto que la firma DAI es el mejor socio con quien exhibirse.
La DAI tuvo, a finales de 2005, que pagar 1.2 millones para resolver una grave violación de la ley sobre las facturaciones fraudulentas (False Claims Act).
Auditorias habían revelado que DAI - que ahora evoca su integridad en sus declaraciones - había sobrefacturado USAID en tres oportunidades en el marco de contratos millonarios con la agencia.
La DAI usó entonces en proyectos “humanitarios”, en particular en Bosnia-Herzegovina, su subsidiaria llamada MAS International.
A pesar de este delito flagrante, DAI conservó su relación con la USAID para seguir predicando en el mundo las virtudes del capitalismo.

Jean Guy Allard en Kaos en la Red