martes, abril 25, 2023

De la corrida cambiaria a una crisis de poder


La escalada del dólar paralelo al borde de los 500 pesos debe ser inscripta en una caracterización de conjunto. El planteo económico y político que llevó a Massa al ministerio de Economía, para prolongar la vida del gobierno del FdT, está definitivamente agotado. La última tentativa por impedir una devaluación masiva -el dólar especial de 300 pesos para el agro- nació muerta. Para liquidar su escasa cosecha, los sojeros reclaman un dólar superior, con el argumento de que la inflación galopante terminará devorándose la paridad cambiaria ofrecida por el gobierno. Lo mismo ocurre con los exportadores del limón y de otras producciones regionales, que han detenido sus embarques a la espera de una devaluación hecha y derecha. Esta “rebelión del campo” tiene lugar cuando el FMI no ha dado ninguna señal de adelantar las remesas prometidas para el segundo semestre, y que el gobierno reclama urgentemente. 
 Días atrás, cuando comenzó la presente escalada del dólar, algunos especulaban con que el gobierno dejaba correr esa suba, para extorsionar al FMI con un agravamiento de la crisis y acelerar una 'reconsideración' del acuerdo con Argentina. Si ello fue así, está claro que la maniobra se fue de las manos. En estas horas, el gobierno sólo atina a apagar el incendio con los dólares que aún tiene, y, principalmente, con la venta furibunda de los bonos que le confiscó al Anses y a otros organismos. Como resultado de ese remate, los bonos sometidos a la “ley argentina”, que son los que mayoritariamente se emplean en estas operaciones cambiarias, se derrumbaron otro 5% en dos días. Hace una semana, Antonio Aracre, un agente del agronegocio en el gabinete fernandista, le advirtió al presidente que la burguesía exportadora reclamaba una devaluación en regla. Aracre se fue, pero su planteo se abre camino a través de una corrida.

 FMI

 El gobierno, en este cuadro, cuenta las horas para conseguir un “replanteo” de su acuerdo con el Fondo Monetario, que le aporte los dólares necesarios para atravesar la transición electoral. Pero el FMI podría colocar como exigencia la misma que suena en estas horas en la “city”, o sea, una fuerte devaluación del dólar oficial. Ese cimbronazo cambiario tendría lugar cuando las estimaciones inflacionarias para abril tienen a un 7% como “piso”. Por lo pronto, la disparada del dólar ha conducido a una semiparálisis comercial, es decir, a un colapso del sistema de precios, “justos” o no. Un salto del dólar a $350, por ejemplo, terminaría de desencadenar un curso hiperinflacionario. Aracre quería complementar esa devaluación con un posterior congelamiento de precios y un “bono” salarial. O sea que le pedía un “pacto social” a un gobierno en estado de remate.
 El dólar devaluado y único es resistido por la burguesía industrial abroquelada detrás de Massa y De Mendiguren, que ha conseguido en estos meses el 'milagro' de importar sus materias primas a 215 pesos mientras remarcaba sus precios internos según el valor del dólar financiero. Pero no es el único motivo por el que Massa se ha abroquelado en el esquema cambiario actual: por sobre todas las cosas, el kirchnerismo y Massa le temen como la peste a una reacción popular frente a la “híper”. Por ese mismo motivo, la burocracia sindical ha cerrado filas con Massa y su plan desvencijado.

 La corrida es política

 La corrida cambiaria tiene lugar después del renunciamiento de Alberto Fernández a su candidatura, una decisión que colocó enteramente el destino del gobierno en manos de Massa y el FMI. Ahora, el desmadre cambiario e inflacionario, que es también el hundimiento del acuerdo con el Fondo, coloca a Massa al borde del precipicio. Una renuncia de Massa que devuelva el timón del Estado al presidente “renunciado”, es una crisis de poder. La transición electoral de seis meses -con PASO y generales incluidas- se ha convertido en una eternidad. El estallido del plan Massa puede precipitar un adelantamiento electoral o la supresión de las PASO. La “gran remesa” de dólares que Massa espera podría terminar llegando, pero sólo después que la crisis arrase con su gobierno. En ese caso, el socorro financiero tendría como propósito pavimentar el camino de una futura administración, a cuenta de una contrarrevolución laboral y previsional y de un remate de recursos a gran escala. Es lo que plantean, en todas sus variantes, los “dolarizadores”. 
 Massa -y el kirchnerismo que lo apoyado sin reservas- se desmorona después de haber ejecutado uno de los 'planes' económicos más parasitarios de la historia. Endeudó hasta el cansancio al Tesoro y al Banco Central para rescatar a la burguesía industrial, a los acreedores de la deuda y a la banca. Como ocurriera antes con Guzmán, los dólares ingresados a través de las sucesivas devaluaciones no hicieron más que financiar fugas de capitales gigantescas. El costo de este salvataje al capital lo han pagado los trabajadores y los jubilados, a través de la degradación de sus ingresos. Un estallido financiero y político en medio de la transición electoral colocará al eje del proceso político en la situación de las masas, y la necesidad de una lucha de conjunto de los trabajadores se convertirá en una cuestión de sobrevivencia. La campaña electoral, en ese cuadro, quedará subordinada a un choque abierto entre las clases sociales, y ella misma será la ocasión para agitar y propagandizar una salida a la crisis de poder protagonizada por la clase obrera. 

 Marcelo Ramal 
 25/04/2023

“Antonio Núñez Jiménez: Centenario de un hombre de ciencias y Revolución”

Entrevista a Marcelo Ramal. 24/4/2023

Acto de la 20 - PCU - 22/04/2023

lunes, abril 24, 2023

«Cuba no será otra Guatemala»


Aniversario de Playa Girón 

 Luego de su tensa salida de Cuba, el agente secreto David Atlee Phillips se mudó a Nueva York con su esposa y sus cinco hijos. Una noche recibió un llamado para una misión especial. Phillips se negó varias veces, pero el agente “Cliff” insistió:
 —Te voy a dar tres pistas… 
 —No necesitas decirme nada —dijo Phillips
—: Cuba, Cuba y Cuba.
 —Es por eso por lo que te necesitamos —dijo Cliff. 
 —¿Cuál es el plan? Cliff respondió:
 —Otra Guatemala, según me dijo Len. 
 Len era el superior de Cliff, conocido entre los agentes secretos sólo por ese nombre y por tener una pierna ortopédica. 
 Varios altos oficiales de la CIA que habían participado en el exitoso golpe de Guatemala fueron convocados, entre ellos Richard Bissell, Richard Helms y Howard Hunt Jr. Helms será el futuro director de la CIA y uno de los responsables del complot contra Salvador Allende en 1973. Una de las llamadas de Hunt desde Uruguay (donde operaba desde los años 50) al argentino Dandol Dianzi en un hotel de México, será grabada el 20 de noviembre de 1963, dos días antes del asesinato de John Kennedy, en el que Hunt mencionará “un asunto de grave importancia para nuestra nación”. No se refería su presidente de Uruguay, Benito Nardone. 
 La estrategia para “una nueva Guatemala” era obvia: guerra mediática primero e invasión armada después. Eisenhower había quedado impresionado por el bajo costo y la facilidad con la que lograron sus objetivos en aquel país. Ahora, el plan aprobado por el Pentágono consistía en invadir por aire la costa sur de Cuba, donde todavía quedaban algunas fuerzas de Batista. Si el aterrizaje salía mal, siempre quedaría la posibilidad de huir a las montañas y esperar a que nuevos recursos caigan del cielo.
 Guatemala fue elegida como campo de entrenamiento de los cubanos reclutados en Miami. El presidente, general Miguel Ydígoras Fuentes (en 1950 había perdido las elecciones contra Jacobo Árbenz y en 1958 y se hizo con el poder prometiendo “un pollo por familia”) le garantizó a la CIA la finca La Helvetia, en Retalhuleu, para alojar y entrenar a 5.000 cubanos a cambio de una cuota mayor en la venta de azúcar. Para explicar los movimientos extraños en la zona, el gobierno guatemalteco hizo circular el rumor de que comunistas cubanos se estaban organizando en algún lugar de Guatemala para lanzar un ataque contra la patria y la libertad de sus ciudadanos. 
 La campaña de desinformación ya se había extendido a América del Sur. El 15 de febrero, el agente de la CIA Philip Franklin Agee, por entonces en Ecuador, informó de la compra de opinión en los diarios más importantes de Colombia, Ecuador y Perú (como El Comercio y El Tiempo) para inculpar a Cuba de un envío inexistente de armas y dinero a esa región. El plan, confesó Agee, era preparar a la opinión pública antes de la invasión de Cuba. 
 El 15 de abril se lanzó la operación desde Nicaragua. La idea era destruir, con bombarderos B-26, las fuerzas antiaéreas de Cuba en el norte antes de desembarcar en el sur. La destrucción fue significativa, pero hubo respuesta. Los pilotos cubanos en sus T-33, más pequeños y peor armados, tenían mejor puntería y derribaron diez de los doce bombarderos invasores. Para desmoralizar a su población, la CIA pasó a los medios sus propios bombarderos baleados como desertores cubanos aterrizando en Miami.
 Castro acusó a Washington de la maniobra, mencionando las bases operativas de Florida y Guatemala, pero el embajador de Estados Unidos en la ONU, Adlai Ewing Stevenson, al tanto de los detalles del plan, lo niegó con vehemencia y convicción: “Las acusaciones de un complot orquestado en Washington son totalmente falsas. Estados Unidos está comprometido con una política de no agresión”. El agente David Phillips recordará en sus memorias de 1977 que “Adlai Ewing Stevenson era un gran actor; nadie le ganaba mintiendo”. Phillips recordará también que el agente de la CIA Kermit Roosevelt había logrado manipular a un número crítico de rebeldes en Irán para derrocar al presidente electo Mohammad Mossadegh y que lo mismo había logrado hacer él mismo, con el gobierno de Árbenz en Guatemala.
 El 16 de abril, desde la medianoche y hasta las 7:30 de la mañana, la Brigada 2506 (1.400 cubanos de Miami entrenados por meses en Guatemala) desembarcó con tanques M41 Bulldog en Playa Girón. Luego de una batalla que dejó cien muertos, la resistencia de la isla capturó a más de mil cubanos de la CIA, los que más tarde fueron cambiados por alimentos, gracias a una colecta organizada en Florida. La televisión de Estados Unidos informó de un ataque de los rebeldes cubanos contra el régimen de Castro y confirmó que “como es previsible, se culpa otra vez a Estados Unidos”. Los latinoamericanos nunca se hacen responsables de sus propios fracasos. 
 Pero las calles de La Habana se inundaron de gente contra la invasión y la invasión fracasó. Howard Hunt culpó a Jack Hawkins, encargado del grupo paramilitar de exiliados cubanos, “un veterano de guerra con botas tejanas y aspecto de borracho malhablado” que no creía en el genio revolucionario de Castro sino en su buena suerte. “Esto es pan comido”, había dicho Hawkins, prometiendo “enviar postales de navidad desde Cuba este año”. El mismo Hunt, en un reporte desde La Habana, lo había anunciado con tiempo: “todo posible apoyo de los cubanos a la invasión debe ser descartado de plano; se debe asesinar a Castro antes de la invasión y debe ser hecho por patriotas cubanos”. 
 La primera evaluación no fue creíble, pero la CIA tomó su última sugerencia, la que también fracasó cuando el secretario de Castro, Juan Orta, contratado para envenenar su bebida, una semana antes de la invasión se acobardó y se refugió en la embajada de Venezuela, donde permaneció por más de tres años antes de llegar a Miami. 
 Howard Hunt también culpó a Kennedy del fiasco y Kennedy culpó a la CIA, la que prometió disolver. Luego de muerto, sus hijos John y David confirmarán que su padre había confesado varias veces que la CIA había participado del asesinato del presidente, pero serán acusados de inventar la historia. 
 Karl Mundt, senador republicano por Dakota del Sur y educador de profesión, explotó: “¡Nosotros, quienes liberamos esa isla de sus cadenas medievales; nosotros, quienes le dimos orden, vida, conocimiento tecnológico y riqueza, ahora somos maldecidos por nuestra cooperación y por nuestras virtudes civilizatorias!”.
 Poco después del triunfo de la revolución, Che Guevara, quien en 1954 debió huir a México cuando se produjo el golpe de Estado en Guatemala, había advertido: “Cuba no será otra Guatemala”. Dos años después, el mismo Guevara, con su característico sarcasmo rioplatense, le envió una nota al presidente Kennedy: “Gracias por Playa Girón. Antes de la invasión, la Revolución era débil. Ahora es más fuerte que nunca”. 
 En sus memorias de 2008, Howard Hunt lo confirmó: “El Che y Fidel Castro aprendieron de Guatemala; nosotros no”.

 Jorge Majfud | 19/04/2023 | 

JM, del libro La frontera salvaje. https://www.youtube.com/watch?v=eeCVrZaNViw

La corrección política es una falsificación


El ´caso´ Roald Dahl. 

 El sello infantil de Penguin, Puffin Books y los herederos de Roald Dahl (1916-1990) realizaron cientos de cambios en las últimas ediciones de los libros del escritor inglés para borrar sus “incorrecciones políticas”. 
 Penguin Books es la mayor de las cinco grandes editoriales que dominan el mercado mundial, después de una serie de fusiones que les permiten decidir qué se publica y, por lo tanto, qué se lee. Ningún ser racional podría pensar que semejante monopolio se preocupa por la moral. 
 La modificación se aplicó a “cuestiones sensibles” como la raza, el género, la apariencia física, la salud mental y la violencia “para evitar que estos libros ofendan al lector”, explicaron. 
 Como indica el blog Club de traductores literarios porteños, “Dahl es uno de los autores internacionales más importantes de la Literatura Infantil y Juvenil (LIJ). Sus obras son clásicos En la Argentina es uno de los diez autores más vendidos”. Matilda o Charlie y la fábrica de chocolate superan los 150 mil ejemplares vendidos en el país. Sus libros se han traducido a 63 idiomas y vendido más de 300 millones en todo el planeta. 
 Las correcciones supuestamente apuntan a desligar las características físicas de las morales. Las brujas son peladas pero no todas las peladas son brujas, sería la advertencia para el niño lector idiota que imaginan.
 El angurriento y egoísta Augustus Gloop de Charlie y la fábrica de chocolate ya no es gordo sino “enorme”. ¿Penguin querrá ocultar que quien come porquerías termina obeso, aunque la obesidad infantil sea una gravísima epidemia que genera niños diabéticos e hipertensos? ¿Que los niños gordos no perciban que lo son?
 Los Oompa Loompas, pigmeos negros, esclavizados por el multimillonario Willy Wonka desde “la parte más profunda y oscura de la selva africana” y pagados con granos de cacao ahora ya no son negros ni africanos e incluso algunos son mujeres. Con el salario no se metieron, no sea cosa… 
 En Matilda expulsaron a Joseph Conrad y a Rudyard Kipling, imputados de supremacistas y los sustituyeron por John Steinbeck y Jane Austen. Para no incurrir en biologicismos, la directora Tronchatoro ya no es una “hembra formidable” sino una “mujer formidable”. 
 Los censores llegan al ridículo. Para no parecer racistas, en James y el durazno gigante cambiaron "su cara blanca de horror" por "su cara agonizante". 
 En los libros de Dahl hay padres, madres y docentes maltratadores. Adultos horribles y adultos bondadosos. Idem para los niños. Millonarios miserables y pobres sin empleo. Pero, sobre todo, los chicos pueden rebelarse, vengarse de los adultos malvados, ¡hacerles daño!, abandonar su familia para vivir con gente que los quiere. ¿Existe mejor enseñanza que huir del maltrato y de la sumisión? Los libros descafeinados donde todos son buenos dejan a los chicos en una enorme soledad, adulteran su percepción de la realidad, no los ayudan a medir sus fuerzas, defenderse, ganar. 
 La corrección política que niega el sufrimiento y la maldad borronea la posibilidad de la rebeldía. 
 La censura a Dahl generó un escándalo de magnitud. Importantes escritores como Salman Rushdie y Joyce Carol Oates la repudiaron. Finalmente, la editorial anunció que habrá dos versiones en inglés, la histórica y otra aggiornada a los buenos modales. La española Alfaguara (que es de Penguin pero no boluda) y la francesa Gallimard dijeron que respetarán el texto. 
 En el debate, un vocero confesó que hace años que en cada nueva edición “revisan” el lenguaje utilizado. Hace años que están pasteurizando lo que leen los chicos.
 En la “corrección” trabajó Inclusive Minds, una peligrosísima ONG que “defiende la diversidad y la accesibilidad en la literatura infantil” y “aporta una valiosa contribución al revisar un lenguaje que puede ser perjudicial y perpetuar estereotipos dañinos”. Torquemada con puntillitas. La policía del Ministerio de la Verdad del 1984 de George Orwell, un poroto. 
 A esta gente le importa un bledo la guerra en Ucrania pero ojo con decirle gordo a un ucraniano. Lo mismo con millones de africanos que mueren de inanición, pero ojo con decirles negros. 
 La pretensión es revisar -ocultar- la historia, las tensiones de la lucha de clases, la necesidad de hacer polvo este sistema para que la humanidad viva sin opresiones. 
 En 2021, en escuelas de Canadá se quemaron casi 5.000 libros, entre ellos cómics de Tintín, Astérix y Lucky Luke, por considerar que propagaban estereotipos sobre los pueblos originarios. Antes los quemaban los nazis -y Videla-, ahora los diversos. Siempre en nombre del bien. 
 La corrección política apela a un repertorio de herramientas que va desde la reescritura hasta la cancelación -de textos, de obras de arte, de sus autores y hasta de modos del lenguaje. 
 Lo que no se ajuste al “respeto al género y la diversidad” debe ser eliminado. Una diversidad que tiene los mezquinos límites del universo identitario. Allí no entran capitalista-socialista, patrón-obrero, imperialista-oprimido, israelí-palestino. 
 Fahrenheit 451 es una novela de Ray Bradbury -otro que cayó en la volteada por supremacista-. Trata de una sociedad del futuro en la que los libros están prohibidos y existen “bomberos” que queman cualquiera que encuentren. Esa figura eligió la escritora, librera y especialista en Literatura Infantil y Juvenil (LIJ) Carola Martínez Arroyo para describir la situación: “El Fahrenheit moderno no es la hoguera, es la ultracorrección, la maldita y temible autocensura; es la regulación, la obligación a la sumisión”, dice. 
 En este contexto, escritores de LIJ argentinos denunciaron las restricciones temáticas que imponen las editoriales para no enfrentar una campaña de descrédito, para que sus libros sean enviados a las bibliotecas escolares, para no exponerse a una campaña de alguna de las múltiples “identidades”, para no enemistarse con los que dan los premios. Y cómo esa presión genera una fuerte autocensura en los autores. 
 Carola Martínez alerta: “Ninguno de los grandes autores que nos marcan el camino con su respeto a los niños y a las niñas sería publicado en este momento. Ni Sendak, ni Ungerer, ni Nöstlinger, ni Paterson: todos incorrectos, todos temibles, hermosos y con personajes inolvidables”. 
 De los clásicos ni hablar. El príncipe que besó a Blancanieves dormida no la consultó, es un abusador. "No puede ser un beso de amor verdadero si solo una persona, en este caso el príncipe, sabe lo que está pasando. ¿Eso le enseñaremos a nuestros niños?", escribieron en el San Francisco Chronicle. 

 Estragos 

La persecución ideológica que ejerce la dictadura del progresariado no termina en los niños. Proponen reescribir o excluir de la curricula a Shakespeare y otros autores como F. Scott Fitzgerald (El gran Gatsby), Arthur Miller (El crisol) y Harper Lee (Matar a un ruiseñor). Sigmund Freud y Lacan también están en cuestión por misóginos. 
 La defensa de las identidades impugna también la dimensión universal del arte. Denuncian la “apropiación cultural” pero no contra las Penguin o las grandes discográficas. Sostienen que solo es válido que reproduzcan ciertas formas del arte los que -se supone- las han creado. Que la chacarera la toquen solo las santiagueños. 
Algunos ejemplos: Algunos consideran que la mejor novela sobre los inmigrantes mexicanos es American Dirt. Sin embargo, la editorial Macmillan y su autora, Janine Cummis, sufrieron una campaña vitriólica porque la escritora es blanca y no “una latina real”, por lo tanto el libro era “falso”.
 Marieke Lucas Rijneveld es un escritor/a holandés/a de género fluido, que ganó el Booker Prize. Iba a traducir a una poeta norteamericana negra, Amanda Gorman. Rijneveld y Gorman estaban de acuerdo. Hasta que Janice Deul, activista y periodista, se preguntó en un diario holandés: "No es por quitarle nada a las cualidades de Rijneveld, pero ¿por qué no elegir una escritora que sea, al igual que Gorman, una artista de la palabra hablada, joven, mujer y negra?". Rijneveld se retiró y se disculpó en todos los idiomas. 
 En febrero, la docente afroguaraní Gabriela Caballero presentó una denuncia ante el Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) contra la comparsa correntina Arandu Beleza y la locutora y bailarina Virginia Acosta, “por insistir con la práctica del blackface” (pintarse la cara de negro). Caballero considera que el blackface “es una práctica degradante y discriminatoria”, según dice que leyó en una publicación de afroamericanos (Página 12). Acosta se disculpó. ¿También habrá que cancelar las caracterizaciones teatrales? 
 La corrección política hace estragos. En 2018, en Italia, le cambiaron el final a la ópera Carmen, de Bizet. En la versión original, al final el amante asesina a su amada. En la del siglo XXI, ella le arrebata el arma y lo termina matando. “No quería que el público aplaudiera el asesinato de una mujer a manos de un hombre”, dijo el director, Leo Muscato.
 A principios de este mes, la Universidad de Groningen, en Países Bajos, prohibió la representación de Esperando a Godot, de Samuel Beckett, en su centro cultural estudiantil, porque el casting para los cinco papeles masculinos convocó solo a hombres, algo que iba en contra de la política de inclusión universitaria. El propio Beckett dejó explícitas instrucciones para que su obra fuera representada solo por hombres. 

 El péndulo de la corrección política 

El lenguaje y el arte son solo algunos de los campos en los que. hace algunos años, se está librando “la batalla cultural” que promete un mundo igualitario sin tocar al capitalismo. 
 Del otro lado del ring, la ultraderecha religiosa norteamericana también se dedica a retirar libros de las bibliotecas escolares o populares. Y a despedir a los bibliotecarios que se resisten o a los docentes que los siguen usando. Son los libros de temática GLTTB, de género, de educación sexual laica, de denuncia de la esclavitud. 
 En los estados del cinturón bíblico esto se organiza desde el Estado, en los otros votan las familias o los vecinos. Los desafíos y prohibiciones de libros alcanzaron niveles no vistos en décadas, según la Asociación Estadounidense de Bibliotecas, la Coalición Nacional contra la Censura (NCAC, por sus siglas en inglés) y otros defensores de la libertad de expresión. 
 Durante 2022, la Asociación Estadounidense de Bibliotecas identificó 729 reclamos sobre “materiales y servicios de bibliotecas, escuelas y universidades”. Esto implicó que se retiraran 1.600 títulos. 
 Como siempre, la única corrección posible es: “Total libertad en el arte”. 

Olga Cristóbal 
18/03/2023

Tucumán: tapires, negociados y depredación capitalista


La noticia sobre la muerte de una tapir – Suyana- que había sido liberada para su reinserción en las yungas tucumanas, causó indignación, reflejada especialmente en las redes sociales . La misma fue víctima de la caza ilegal fuera del área de protección de la Reserva Ecológica Horco Molle. Suyana formaba parte del Proyecto Tapir, llevado a cabo por la Reserva y la Universidad Nacional de Tucumán, que buscan reinsertar esta especie en la provincia. Los tapires se extinguieron hace 80 años en Tucumán y en todo el país están amenazados.
 El responsable de la reserva explicó que Suyana habría salido del área protegida porque no pudieron monitorear debidamente a los animales, debido a la caída del servicio de internet, que se prolongó por tres semanas. 
 La investigación de los hechos y la determinación de los responsables constituye sólo una parte del problema. La extinción de los tapires en Tucumán tiene como principales causas el avance de la frontera agrícola e inmobiliaria. El desmonte masivo para estos fines ha provocado la pérdida de especies animales de gran valor para la biodiversidad y la liquidación del bosque nativo, que en muchos casos han sido sustituidas por otras especies extrañas que no subsanan el valor y función que tenían y que cumplían esas especies en la fijación del terreno y en la interrelación con las especies de animales, además de disminuir la capacidad de retención del agua. Como resultado de ello, en el sur de la provincia hay pueblos y parajes habitados enteros que, en cada temporada de lluvia, sufren inundaciones sin que los gobiernos pasen de los lamentos y promesas de obras y de reforestación que nunca se cumplen. En consecuencia, se trata de zonas inundables que están empujando a sus pobladores a abandonarlas para salvar sus vidas y algunos de sus bienes, como está ocurriendo con habitantes de la localidad de Níogasta. 
 El gobierno provincial ha favorecido los negocios de las citrícolas y los sojeros en las zonas más atractivas, otorgándole todo tipo de privilegios para ocupar espacios vírgenes o directamente mediante acciones mafiosas, con la expulsión de sus reales pobladores. En todas las zonas de valor turísticos (Tafí del Valle, San Pedro de Colalao, Amaicha, etc.) llueven las denuncias y los choques con pobladores que resisten. En muchas zonas estas mafias han logrado su cometido, y emergen mansiones o country. 
 El caso de la tapir ha desatado el debate de cómo se protege a otros ejemplares y otras especies nativas en la reserva de Horco Molle. Desde Política Obrera hemos levantado el planteo de reclamar a la Universidad Nacional de Tucumán, en tanto entidad a cargo de la reserva, que destine los recursos necesarios para su adecuada preservación y la formación de una brigada para el cuidado de las especies, con salario de convenio y la infraestructura y equipamientos necesarios. La movilización de la comunidad universitaria junto a las organizaciones de defensa del medio ambiente es fundamental para imponer este reclamo a la UNT en tanto desde hace más de una década las autoridades retacean los fondos para las distintas necesidades educativas y de investigación. Se debe impulsar también la formación de una comisión de control independiente de las autoridades y del gobierno provincial para el seguimiento de las medidas. 
 En el resto del territorio provincial, la organización y movilización de los vecinos en unidad con los reclamos y luchas de los trabajadores, es la vía para enfrentar y defender sus posesiones (vivienda, terrenos, etc.) y propiedades ante la política mafiosa y usurpadora de los grandes pulpos inmobiliarios y de grandes capitales que pretende avanzar en la monopolización de las tierras en la que pueden desarrollar negocios diversos altamente lucrativos. La marcha por el día de la tierra, a realizarse el 22 de abril, será el escenario para llevar estos reclamos. 

 Alejandra del Castillo 
 22/04/2023

El kirchnerismo se aferra al bote de Massa, la embajada yanqui y el FMI


El plenario de la militancia K, celebrado en el microestadio de Ferro, formalmente ´clamó´ por la candidatura de Cristina Kirchner, pero a sabiendas de que los huevos habrá que ponerlos en otra canasta.
 En estas horas, aunque faltan algunas semanas que serán importantes para las definiciones, el kirchnerismo se mantiene aferrado a la candidatura de Sergio Massa, al que imaginan como una tabla de salvación. El ´operativo clamor´ es otra cosa: apunta a mantener en el candelero a la jefa de la tribu y a asegurarle cobijo a La Cámpora y, en particular, a su hijo Máximo, para quien se baraja una posible candidatura a senador por la provincia de Buenos Aires. Fuera de eso, ni siquiera ella demuestra gran entusiasmo. Sus candidatos en las elecciones de Neuquén y Rio Negro tuvieron una performance pobre. A las marchas a Tribunales no concurrió ni el aparato del PJ. “La vicepresidenta manifestó en privado -la última vez, a sindicalistas que la visitaron- cierta preferencia por Sergio Massa” en la interna del Frente de Todos (Clarín, 23/4). La prudencia tiene razón de ser: Massa será el candidato a condición de que logre sobrevivir a su propia gestión en el ministerio de Economía y de que la bomba no estalle primero. 
 En su discurso de cierre, en Ferro, Máximo Kirchner apeló a un embuste clásico de la politiquería universal - “pongámonos de acuerdo en un programa antes que en un candidato”. Pero el candidato es también el programa. Massa es un hombre de la AmChan y de la embajada norteamericana. Todos trabajan para despejarle el camino, tal como ha reclamado, para convertirse en un candidato de ´consenso´ - “Del kirchnerismo y de Cristina Kirchner, que aún lo tiene al tope de su lista de postulantes. De la CGT, que lo invitó, según trascendió, al acto de principios de mayo. Y de los gobernadores” (Clarín, ídem). Es el verdadero ´operativo clamor´ que se ha puesto en marcha en las últimas semanas. La CGT se colocó en ese terreno sin ambages, luego de la cita con el embajador Marc Stanley. Su consejo directivo completo -Pablo Moyano incluido- se reunió por primera vez en el año para reclamar ´acuerdos estratégicos´ en nombre de preservar la ´cohesión social´ y, en estas horas, proclama a los cuatro vientos su alineamiento detrás de la candidatura de Massa. El acto de la burocracia sindical por el Día del Trabajador escenificará ese apoyo. Casi al mismo tiempo, el camporismo y otras tribus le pegaron un apriete a Alberto Fernández para que decline su candidatura antes de la reunión del Consejo del Partido Justicialista que se hizo el viernes pasado – “sin reelección, el encuentro duró apenas unos minutos” (ídem). La reaparación de Scioli es, por el momento, un accesorio. La línea maestra del gobierno sigue siendo apelar al rescate del Departamento de Estado. El kirchnerismo no ignora que las condiciones que los yanquis impondrán para ello serán draconianas: “obviamente, va a haber que hacer un sacrificio inmenso para sacar al país adelante”, reconoció Máximo (elDiarioAR, 22/4). 
 El deterioro del “plan aguantar” es indisimulable. El ministro protagoniza por estas horas un toma y daca febril con el Fondo. Pretende que le adelante a junio los 10 mil millones de dólares que tiene previsto desembolsar de aquí a diciembre. Las precauciones de la burocracia del FMI son palpables. Participó de una maniobra similar en 2019, en un último intento por salvar al gobierno Macri. El resultado: los dólares financiaron la fuga de capitales y Macri perdió las elecciones. Temen que ocurra lo mismo, en medio de una corrida cambiaria, 7,7% de inflación mensual y el fiasco del dólar soja tercera edición. Por eso, como contrapartida, según fuentes citadas por La Nación (23/4), el FMI exigiría tres condiciones de improbable cumplimiento en víspera de las elecciones: un mayor ajuste fiscal -las ´metas´ fueron incumplidas en un 50%-, una devaluación del tipo de cambio oficial y un acuerdo con la oposición. Massa lo presenta a sus interlocutores de otro modo: “soy yo o el caos”. Según los mentideros periodísticos, Massa sueña con que Patricia Bullrich derrote a Horacio Rodríguez Larreta en la interna de Juntos por el Cambio. Imagina que eso allanaría el camino a un gobierno de coalición, claro, para después de las elecciones. 
 Como un moscardón, detrás de la oreja de los conspiradores, zumba la amenaza de una rebelión popular que haga saltar por los aires los restos del sistema político. 

 Jacyn 
 23/04/2023

domingo, abril 23, 2023

Huelgas en Noruega y Suecia


La clase obrera de los países nórdicos defiende los salarios. 

 Más de 20 mil trabajadores del sector privado entraron en huelga el lunes en Noruega en demanda de un incremento salarial. La medida de fuerza, convocada por las federaciones LO e YS, se cerró el jueves con un acuerdo de aumento del 5,2%, cifra que está unas décimas por encima de la inflación pronosticada para 2023. 
 Los trabajadores denuncian que el alza de precios de los últimos años, en especial el encarecimiento de la energía, debilitó sus salarios. Entre los sectores que participaron de las acciones figuran los ferries (servicio de transporte marítimo), algunas fábricas de la alimentación (como Mondelez de Oslo) y cervecerías. Además, se postergaron las tareas de mantenimiento de la principal plataforma gasífera del país. 
 Para este viernes estaba pautado que 15 mil nuevos trabajadores se sumaran a la huelga (LO engloba a 185 mil trabajadores, en tanto que YS a 16 mil), pero antes se produjo el acuerdo. 
 Uno de los aspectos que más enfurece a los huelguistas es que, mientras sus sueldos se deterioran, los ejecutivos de las compañías vienen percibiendo bonus millonarios que se suman a sus ya holgadas remuneraciones. 
 Noruega se encuentra gobernado por una alianza entre el Partido Laborista y el Partido del Centro. Entre las filas del primero figura Jens Stoltenberg, actual jefe de la Otan, la alianza militar que lidera Estados Unidos y que auxilia al régimen de Volodomir Zelensky en la guerra de Ucrania. 
 En la vecina Suecia, en tanto, conductores de ferrocarriles lanzaron esta semana un paro de 72 horas en rechazo al reemplazo de parte del personal por máquinas. Esta medida se habría dado al margen del sindicato (Seko). 
 Suecia está gobernado por una alianza del Partido Moderado (al que pertenece el primer ministro Ulf Kristersson), los cristianodemócratas y los liberales, con el apoyo externo de los Demócratas de Suecia, una formación de extrema derecha. 
 Estocolmo busca ingresar a la Otan. Aunque falta el OK de Turquía y Hungría, ya cuenta con el aval de Washington. De hecho, la huelga coincide con el desarrollo de ejercicios militares conjuntos en que participan efectivos de Estados Unidos, Reino Unido y Noruega, entre otros. El nuevo gobierno sueco ha dispuesto, también, un gran crecimiento del presupuesto militar. 
 Finlandia, flamante socio de la alianza atlántica, que de este modo está terminando de construir un cerco sobre Rusia, vivió desde comienzos de año huelgas en los puertos y colectivos por aumento salarial. 
 Las huelgas en los países nórdicos ponen en agenda las reivindicaciones de la clase obrera y se integran al proceso más general que recorre Europa, en contraste con el militarismo de sus gobiernos y su orientación burguesa. 

 Gustavo Montenegro

Yemen: la estampida del hambre


Más de 80 muertos.  Se difundieron imágenes de lo que serían momentos previos a la estampida. 

Más de 80 personas murieron durante una estampida en Saná, la capital de Yemen, en el marco de una entrega de cupones de dinero (por 9 dólares) por parte de un gran comerciante, debido a la celebración del Eid al Fitr, festividad que marca el fin del Ramadán, mes sagrado para los musulmanes, en que la tradición religiosa indica que el profeta Mahoma recibió la revelación del Corán.
 Aunque no están claros los detalles, la aglomeración de cientos de personas desesperadas, en un país donde dos tercios de su población están en la pobreza, facilitó sin dudas el desastre.
 Yemen se encuentra en medio de un feroz conflicto armado desde 2014 que dejó -según estimaciones de Amnistía Internacional- 250 mil muertos y 4,5 millones de desplazados, en un país que apenas supera los 20 millones de habitantes. Se la ha llamado la “guerra olvidada”. El conflicto enfrenta a los rebeldes hutíes (que predican una rama del islam chiíta) y las fuerzas leales al gobierno de Abd-Rabbuh Mansur al Hadi, apoyado por Arabia Saudita y el imperialismo yanqui y europeo. Estos acusan a los primeros de estar financiados por Irán.
 Los hutíes lograron expulsar a Hadi de la capital del país y controlan también el estratégico puerto de Hodeida, sobre el Mar Rojo, al igual que otras zonas del noroeste.
 En 2015, Arabia Saudita encabezó una coalición invasora contra los hutíes, pero no logró vencer a los milicianos. Se empantanó en el terreno, e incluso se dividió, con los Emiratos Árabes apoyando al llamado Consejo Transicional Sureño, que sería partidario del restablecimiento del viejo Yemen del Sur. Debido al costo de las operaciones y los reveses militares, entre otros motivos, las fuerzas de la coalición debieron retirar y relocalizar parte de sus tropas. 
 El gobierno de Joe Biden había prometido desandar los pasos de Donald Trump y dejar de entregar armas a los invasores. Pero en 2022 aún mantenía su respaldo, con el pretexto de combatir a los hutíes y a Al Qaeda, que domina una pequeña parte del territorio sureño. Biden había prometido también esclarecer el caso del columnista del Washington Post asesinado por Riad, para terminar abrazándose con el príncipe saudita Mohammed Ben Salman. 
 En los últimos días empezó un proceso de negociaciones entre los hutíes, de un lado, y Arabia Saudita y Omán, del otro. Estas tratativas surgen bajo el impulso del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Riad y Teherán, mediado por China. La confrontación en Yemen tiene un alcance regional. No sólo porque están involucrados, en distintos bandos, el imperialismo y los principales países de la región, sino también en un sentido territorial. Los hutíes han hecho ataques exitosos con drones sobre Emiratos y Arabia; el caso más resonante fue el de las refinerías sauditas en 2019. 
 Yemen es el primer desafío de fuego del plan de entendimiento en la región bajo patrocinio chino. Hasta ahora, todos las tentativas de negociación han fracasado debido a las grandes contradicciones que atraviesa la región.
 Antes de la guerra civil, Yemen había vivido un levantamiento popular, en 2011, que derribó al gobierno de Ali Abdullah Saleh, quien gobernaba el país desde 1978 (primero Yemen del Norte, y a partir de 1990, el Yemen reunificado). Al igual que en otros países envueltos en la Primavera Árabe, fueron las condiciones de pobreza las que motorizaron la rebelión. Además, los propósitos reeleccionistas del mandatario. 
 Sin embargo, el Consejo de Cooperación del Golfo, que reúne a las monarquías reaccionarias de la región, logró imponer una transición con garantías para Saleh que allanó también el gobierno de su vice, Hadi, al frente de un gobierno de unidad nacional que no duró mucho tiempo.
 Yemen, privado de recursos petroleros, y que ya era el país más pobre de la península arábiga, se encuentra hoy desintegrado como fruto, principalmente, del injerencismo del imperialismo y sus socios regionales. 

 Gustavo Montenegro

Del Silicon Valley al Credit Suisse, un fantasma recorre el mundo


Algunos conceptos para comprender la crisis bancaria. 

 Los temblores que se desataron en el mundo bancario con la quiebra del Silicon Vallley Bank todavía se sienten. El cimbronazo se expandió a Europa, empujado por el desplome del gigante suizo Credit Suisse y las alarmas sobre el Deutsche Bank. Los bancos centrales salieron a intervenir para apagar el incendio, pero quedaron cercados por las llamas. Estas turbulencias financieras son la punta de iceberg de la crisis capitalista. Repasemos algunos conceptos para comprenderlo mejor. 

 ¿Un negocio que salió mal?

 Nadie puede decir que estamos ante hechos aislados. Afirmar que los administradores del californiano Silicon Valley Bank fallaron, o que el Credit Suisse y el alemán Deutsche Bank pagan por haber acumulado demandas judiciales, no explica las tensiones de todo el sistema bancario internacional. 
 El SVB quedó atrapado ante el retiro de depósitos a toda velocidad, porque había colocado el dinero a plazos largos en bonos del Tesoro de Estados Unidos y títulos de créditos hipotecarios. Para hacer frente a los retiros el banco salió vender sus bonos, pero tuvo que hacerlo a pérdida porque la cotización de los mismos cayó fuertemente en el último año -producto de la suba de tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos (por lo que han quedado con una tasa “atrasada”). Cuando salió a la luz esta insolvencia, la corrida fue fulminante y en dos días ya estaba quebrado.
 Inmediatamente el gobierno estadounidense y la Reserva Federal (FED -el banco central norteamericano-) salieron a anunciar que se harían cargo de cubrir el dinero de todos los depositantes, incluidos los de otros bancos que enfrentaran las mismas dificultades. Como declaró más tarde la secretaria del Tesoro yanqui, Janet Yellen, ante la asociación de banqueros: “Las medidas que tomamos no se centraron en ayudar a bancos concretos, sino en proteger el sistema bancario estadounidense en general”. ¿De qué? 
 Resulta que al igual que el SVB, que afrontó pérdidas por tener que vender esos bonos desvalorizados, todos los bancos poseen este tipo de activos basura; pero evitan reconocer este rojo en sus balances a fuerza de retenerlos en sus carteras. Según la Corporación Federal de Seguros de Depósitos había a fines de 2022 unos 620.000 millones de dólares en pérdidas de valores no realizadas. Pero en marzo un estudio de la Agencia Nacional de Investigación Económica estimó que el valor de mercado de los activos del sistema bancario norteamericano es 2 billones de dólares más bajo que lo que dicen los libros. Es esto lo que amenaza con desatar una ola de corridas bancarias y quiebras.
 Para evitarlo, la Reserva Federal aprobó un nuevo programa para socorrer a cualquier banco que necesite responder al retiro de efectivos de sus depositantes, otorgándoles préstamos aceptando como garantía bonos del Tesoro a largo plazo y valores respaldados por hipotecas -como los del SVB. Para ello aceptará esos títulos al valor nominal, lo que implica reconocer más del 50% por encima de su valor de mercado en algunos casos. Pero este subsidio a los bancos es un arma de doble filo, porque si este rescate no cumple el objetivo de desalentar las retiradas de depósitos será la propia FED la que se quedará con esos activos basura, “absorbiendo daños financieros que de otro modo habrían pertenecido al mercado. El prestamista de última instancia corre el riesgo de convertirse en el generador de pérdidas de primera instancia” (The Economist, 16/3). El resultado podría ser una epidemia de “bancos zombis”, que sin contar con capital propio pero teniendo este respaldado del gobierno “tenderán a hacer una tonelada de préstamos incobrables” (ídem, 23/3). 
 En una carta pública Larry Fink, el CEO de BlackRock -el mayor fondo de inversión del mundo-, afirma que todo esto es el “precio que estamos pagando por décadas de dinero fácil”, en alusión a las bajas tasas de interés y la inyección de liquidez que fue implementada tras la crisis financiera de 2008 justamente para rescatar a los bancos; y augura que pueden seguir cayendo nuevas “fichas del dominó”, empezando por el sector inmobiliario y las empresas con alto endeudamiento. Dando un paso más, podemos decir que los tormentos que se abren con la actual suba de los tipos de interés (política con que los bancos centrales intentan contener la inflación) evidencian que aquel salvataje simplemente no revirtió el fondo de la crisis, sino que la disimuló detrás de un altísimo apalancamiento, y preparó así un nuevo estallido. 
 Es un capitalismo zombi, que no puede dar salida a la crisis en sus propios términos: se muestra incapaz de dejar quebrar a los bancos insolventes, porque no se sabe dónde terminaría la implosión. El columnista del Financial Times Martin Wolf cuestiona que “hemos ido creando un sector bancario en teoría privado, pero en la práctica tutelado por el Estado. (…) El resultado es un sistema que es esencial para el funcionamiento de la economía de mercado pero que no opera de acuerdo con sus reglas”. Sucede que la liquidación del capital sobrante (aquel no rentable para el mercado) es la condición para la depuración de la economía y la apertura de un nuevo ciclo de acumulación. En su etapa histórica de decadencia, el capitalismo es como un enfermo al cual no se puede tratar por temor a que la medicación mate al paciente.

 ¿Un problema financiero? 

Sería un error adjudicar la crisis a la especulación bancaria -que, por lo demás, es inherente al sistema de crédito capitalista. El Silicon Valley Bank era la entidad financiera por excelencia de las florecientes firmas tecnológicas con centro en California, al punto que se jactaba de haber hecho préstamos a la mitad de las empresas estadounidenses del sector, y a startups de Europa, India y China. Aprovechó las últimas dos décadas de expansión extraordinaria en este segmento, pero quedó completamente expuesto ante la recesión: los depósitos del SVB llevaban cuatro trimestres consecutivos cayendo, a la par que lo hacían las valuaciones bursátiles de las tecnológicas. La presión por parte de los depositantes es la otra cara de las tensiones del mercado, expresión de la crisis de la llamada “economía real”. 
 Esto es evidente en los gigantes de la tecnología. Mark Zuckerberg, el dueño de Meta (Facebook), anunció que planea despedir a unos 10.000 empleados más, el 13% de su planta laboral, después de haber suprimido ya en noviembre unos 11.000 puestos de trabajo. “La economía mundial cambió, las presiones competitivas crecieron y nuestro crecimiento se desaceleró considerablemente”, argumentó, y advirtió acerca de “la posibilidad de que esta nueva realidad económica continúe por muchos años” (New York Times, 14/3). También Disney recortó en una décima parte sus planes de inversión, sumándose a los achiques en Twitter, Amazon o Spotify. Todas las grandes firmas de la rama están recortando sus gastos de capital, incluyendo hasta fabricantes de semiconductores, que “se han dado cuenta de que sobreinvirtieron masivamente en capacidad y ahora están retrocediendo” (The Economist, 16/3). 
 Si bien es un sector particular, que experimentó una expansión agresiva basada en altos niveles de endeudamiento – incluso yendo a pérdida con la perspectiva de ganancias futuras-, no deja de ser el que lideró la rentabilidad en el último período. La contracción de las tecnológicas es un síntoma de una perspectiva general, apretadas por la suba de tasas de un lado y las tendencias a la recesión del otro. De hecho, la quiebra del SVB vino luego de una caída del 61% en la financiación de esas empresas en los últimos tres meses de 2022 (New York Times, 27/3). 
 Al mismo tiempo, es justamente la ausencia de nichos rentables en los cuales invertir el motivo por el que los bancos destinan una enorme masa de capital líquido a los bonos del Tesoro yanqui o títulos hipotecarios. Esto vale también para otros bancos en problemas por su exposición a las inversiones especulativas como las criptomonedas; son los casos del Silvergate o el ya colapsado Signature Bank -que había sido uno de los pocos en aceptar recibir depósitos en criptomonedas. Son activos que se derrumbaron después del fraude de FTX y otros jugadores. 
 De todas maneras, Signature destinaba el grueso de su cartera de préstamos a títulos de hipotecas respaldadas con propiedades inmobiliarias comerciales; y ocurre que los bienes raíces comerciales -la base material de todo este negocio especulativo- se aproxima a un cuadro crítico ante el crecimiento del número de oficinas que quedan ociosas (por el teletrabajo y despidos, pero también porque se edifica con miras a la especulación y no las necesidades reales). Eso se combina en un cóctel explosivo con la suba de tasas, que complica la refinanciación masiva de hipotecas que se avecina. Y esto bloquea a su vez el acceso al crédito de los desarrolladores inmobiliarios para seguir expandiendo la construcción de centros comerciales y torres de oficinas. 
 Hay más coletazos. Otro sector que verá restringida su capacidad de financiamiento es el de las “empresas verdes”. Según la propia gerencia, el SVB dio préstamos a más de 1.550 firmas con proyectos de almacenamiento de energía solar, hidrógeno y baterías (incluyendo más de la mitad del financiamiento para proyectos solares comunitarios) o de captura de carbono. Será un golpe a un sector que afronta una etapa clave de investigación y pruebas piloto, lo cual requiere de crédito. Ejecutivos de estas empresas de tecnología climática han salido a quejarse porque esto les impediría aprovechar los estímulos fiscales de la flamante Ley de Reducción de la Inflación de Joe Biden (cuyo objetivo es impulsar las energías renovables). 
 En el fondo, nos topamos con que la actual crisis bancaria es la manifestación de una crisis capitalista de carácter histórico. Es la consecuencia de un régimen social que concentra en el sistema bancario los ahorros de toda la sociedad para ponerlos por entero a disposición de la producción y los negocios capitalistas, permitiendo ir más allá de las posibilidades reales de valorizar ese capital en el mercado. La rueda funciona hasta que la especulación se estampa contra la realidad de una sobreproducción de mercancías y una sobreacumulación de capital. Cuando se corta el chorro de financiamiento a las empresas y estas a su vez sospechan de la capacidad de la banca para devolver los depósitos, se desatan corridas que sacan a la luz enormes masas de capital ficticio, que se esfuman como explota una burbuja.

 ¿A quién rescatan? El contagio de los peces gordos 

El caso del suizo Credit Suisse agrega otros condimentos, porque incorpora el problema de aquellos bancos que por su tamaño son clasificados como “instituciones financieras sistémicamente importantes”, lo que quiere decir que son demasiado grandes como para dejarlos quebrar (motivo por el cual son sometidos a mayores regulaciones, que no surten efecto alguno). Pero eso ni bien cayó en desgracia el Credit Suisse el banco central helvético salió a ofrecer un préstamo de rescate de 53.700 millones de dólares, y finalmente aportó garantías multimillonarias para incentivar la fusión con el otro gran banco de Suiza, el UBS. Es la primera fusión entre dos jugadores “sistémicamente importantes” y dará lugar al segundo administrador de fondos más grande del mundo; pero los ejecutivos del UBS son declaradamente pesimistas y han anunciado recortes masivos en las ramas menos rentables del banco fundido.
 Luego comenzaron los temores y caídas bursátiles del Deutsche Bank, otro gigante financiero con reveses judiciales por malas prácticas, cuyas acciones nunca dejaron de sufrir desde la crisis de 2008 y que también recurrió a los petrodólares del golfo Pérsico para recapitalizarse. Sin embargo, a diferencia del Credit Suisse, en 2022 reportó ganancias por más de 6.000 millones de dólares -su mejor resultado desde antes de la crisis financiera (El País, 24/3)-, lo cual revela que hasta los pulpos que aparentan solidez podrían desplomarse como un castillo de naipes. 
 Lo interesante es que sigue su curso un proceso de enorme concentración bancaria, que no despeja los frentes de tormenta pero sí incide en la tendencia a la recesión económica. Los hombres de negocios yanquis aseguran que son los bancos regionales (como el Silicon Valley) quienes financian a las empresas emergentes o pequeñas, a las que ni miran los llamados Big Four (los cuatro gigantes JP Morgan Chase, Bank of America, Wells Fargo y Citigroup) dedicados a las grandes operaciones en los mercados de capitales globales. Precisamente es hacia estos emporios bancarios donde tienden a colocar sus depósitos los ahorristas preocupados que retiran su dinero de los bancos chicos o medianos. Se refuerza así un proceso de concentración que viene de antes, ya que desde que se permitió en Estados Unidos la fusión de los bancos en 1994 hasta 2021 el número de estos se redujo de 10.000 a 4.200.
 El contagio a los “demasiado grandes para quebrar” propinó una reacción de los gobiernos de las principales potencias capitalistas, que firmaron una línea de swaps por la que los bancos centrales de la zona euro, Gran Bretaña, Canadá, Japón y Suiza podrán tomar prestado dólares de la Reserva Federal a un tipo de cambio fijo por períodos cortos, respaldados por sus propias monedas, con el fin de prestarlos a firmas financieras en apuros. Con esto tenemos la paradoja de que mientras las subas de tasas actúan como catalizador quiebras que ponen en tensión a todo el sistema bancario internacional, los mismos ejecutores de esta política contractiva (con fines antiinflacionarios, aunque sin resultados) la neutralizan ahora inyectando rescates para intentar calmar las aguas. 
 La cuestión es que no es nada gratis esta sumatoria de salvatajes a los “banqueros gordos”, como los llamó en su momento el expresidente norteamericano Obama. Fue quien comandó la aplicación del paquete de rescates tras la crisis de 2008-2009, destinando unos 450 mil millones de dólares en apoyos directos a bancos, grandes automotrices y aseguradoras (New York Times, 14/3) mientras miles de estadounidenses se quedaban sin trabajo, eran expulsados de sus hogares o perdían los ahorros de toda su vida. Fue esta bronca la que dio origen tanto al derechista Tea Party como al movimiento de lucha de la juventud Occupy Wall Street; un descontento que más tarde sería capitalizado por Donald Trump hasta llegar a la presidencia. Son lecciones políticas a considerar, retrato de la disgregación del régimen político yanqui.
 E insistimos en este punto. Los rescates, además de revertir los infructuosos intentos de los gobiernos capitalistas por controlar la elevada inflación, terminan perpetuando un cuadro de baja rentabilidad y sobre todo baja inversión y estancamiento de la productividad. Esto implica “economías incapaces de escapar de su estado zombi”, como sostiene el economista marxista Michael Roberts (en su blog, The Next Recession). La agonía propia de esta imposibilidad del capital de superar su crisis acentúa todas las contradicciones sociales, y en particular las tensiones internacionales. La guerra comercial y los choques entre los Estados, incluyendo la propia guerra en Europa del Este, son una manifestación de esto; es que si aparece bloqueada la necesaria depuración del capital sobrante fronteras adentro, más aún el sacrificio tiene que ser facturado a los rivales en el mercado mundial capitalista. A cada paso vemos que se trata de un orden social decadente, que globaliza la economía pero agudiza las pujas entre los capitales y sus Estados. 
 La corrosión del sistema bancario internacional ilustra cómo el capitalismo, que desarrolló un sistema de crédito capaz de permitir a la producción superar todos los límites de escala, de abrir paso a una producción netamente social, no puede evitar romperse la cabeza contra la anarquía del mercado y la estrechez de su único objetivo, que es incrementar la apropiación privada de ganancia. 

 Iván Hirsch

Biden, López Obrador, el fentanilo, y cómo fingir que combaten el tráfico de drogas sintéticas


El tráfico de fentanilo, su producción y comercialización no han sido el resultado del azar

 En enero de 2023 Joe Biden, Andrés Manuel López Obrador y Justin Trudeau se reunieron en México en una suerte de cumbre del T-MEC (tratado de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá). Allí discutieron temas cruciales como la inmigración de centroamericanos a los Estados Unidos, la ayuda de Estados Unidos a México y las naciones centroamericanas y el tráfico de fentanilo. Esta droga ha ocasionado cien mil muertos durante el último año en Estados Unidos. 
 Ambos presidentes se endilgaron la responsabilidad recíproca del tránsito de ese poderoso opioide sintético a los Estados Unidos. Biden enfatizó que tal droga pasaba por México con destino a Estados Unidos, siendo el primero una escala obligada del fentanilo que viene desde China, mientras que el presidente mexicano destacó que la causa del consumo en Estados Unidos tenía sus causas sociales y económicas allí mismo. Con todo, ambos llegaron a un acuerdo sobre la interrupción del tráfico de químicos ilícitos precursores del fentanilo a través de la frontera entre ambos países. Más allá de la puesta en escena sobre las divergencias en cuanto al origen del flagelo que decían proponerse combatir, López Obrador le dio una cálida recepción, mintiendo sobre las cualidades de su socio mayor en el T-MEC: “Estoy seguro que usted es un gobernante humanista y visionario”. No intentó siquiera una delimitación del presidente de la nación imperialista que sojuzga históricamente a México. 

 Estados Unidos: cuna del fentanilo y su tráfico legal (también ilegal)

 Durante la década del 80 (siglo XX) tuvo un enorme auge el fentanilo en Estados Unidos. Se suprimieron de los envases de los medicamentos que lo contenían la leyenda “Puede causar adicción”. La droga se usaba en tratamiento de enfermos terminales, cirugías, etc. Durante esa década se cambia la legislación en Estados Unidos respecto a la prescripción de las drogas sintéticas que dan piedra libre para la apertura de laboratorios de opiáceos. Revistas médicas especializadas del año 1986 sostienen en forma interesada que no hay riesgos en su administración. Se inicia una agresiva campaña tendiente a que los médicos receten opioides. Purdue Pharma, uno de los más destacados laboratorios de opioides es el que predomina en esa iniciativa. Había un contexto fértil para que esa presión propagandística tuviera éxito: los seguros médicos en Estados Unidos eran y son de una limitadísima cobertura, es decir que no permiten que los trabajadores hagan tratamientos con un alto costo en dinero. No están a su alcance tratamientos de alta complejidad, efectivos para curar. Por esto, los más vulnerables, con bajos salarios, debían apelar a algo barato. Eso era el fentanilo, que por añadidura formaba parte de una gran publicidad gráfica y televisiva que estimulaba su consumo.
 Durante la década del 90, el consumo abusivo de fentanilo, que excedía el combate del dolor provocado por determinadas enfermedades, alertó al Estado norteamericano, que prohibió su libre venta y consumo, sancionó al laboratorio Purdue Pharma, que quebró, y comenzó a regularlo. Estaba tan extendida la venta y el consumo de la droga sintética, que continuó su mercantilización y consumo en forma clandestina. Los mecanismos para que esto ocurriera fueron diversos. Uno de ellos consistía en la venta de los sobrantes de fentanilo, que por ser tan barato había sido de fácil adquisición, y en la época de su legalidad habían logrado obtenerlo sobre la base de una prescripción médica. Luego comenzó a producirse y consumirse en forma ilegal. Quienes la vendían eran desocupados y trabajadores con salarios de hasta 1.400 dólares, ya que por hacerlo percibían alrededor de 500 dólares diarios. Cabe decir que el efecto del fentanilo es cien veces superior al de la morfina y cincuenta veces más que la heroína. En los últimos veinte años el fentanilo ha causado medio millón de muertes en Estados Unidos.
 Las consecuencias sociales del fentanilo son enormes. La ausencia de vivienda en centros urbanos con muchos habitantes son la causa y la consecuencia del consumo del fentanilo. Su consumo tiene como resultado la falta de voluntad y un estado de desmoralización que impide la lucha por la vida y ha engrosado los campamentos de los homeless (sin techo) en Estados Unidos; a la vez, los habitantes de esos campamentos son los mayores consumidores, como resultado de su falta de perspectiva en una sociedad cuya descomposición les impide ver una salida, de acuerdo a un informe de Fox News. Según un informe del condado Orange County, en Los Angeles, el 36% de las muertes de personas sin hogar estaban directamente relacionadas con el fentanilo. En el condado de King, Washington, que incluye a Seattle, hubo 308 muertes entre las personas sin hogar como resultado del fentanilo en 2022. 

 La gran banca internacional y las altas finanzas, metidas a fondo 

Una investigación periodística de los archivos financieros en la que han participado algunos diarios argentinos como La Nación, Perfil e Infobae, integrantes del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, ha dado cuenta de los archivos financieros BuzzFeed News que cuenta con 20.298 documentos lapidarios que comprometen a grandes capitanes de la industria y conocidos y poderosos bancos, tales como el Barclays, HSBC, Morgan Chase, Deutsche Bank (entre los más renombrados) que han recibido depósitos de dudoso origen, a sabiendas de lo que hacían, debido a las millonarias comisiones que obtenían, ya que las operaciones ascendían a dos billones de dólares. 
 Añadamos a esto que hay sitios de la web que trabajan en gran escala en la comercialización del fentanilo, como por ejemplo Hansa y Alpha Bay que atendían a más de doscientos mil usuarios, y contaba con 40.000 proveedores. Un detalle elocuente es que dichas transacciones se realizaban en criptomonedas como Monero, Ethereal y Bitcoin. 

 ¿Cuál es la salida? ¿Cómo combatirlo?

 La derecha republicana alineada con Trump ha reclamado la intervención directa del ejército norteamericano, planteando la sanción de una ley. Biden y los demócratas lo han rechazado de plano, del mismo modo que el gobierno de López Obrador. El planteo agresivo de Trump, para los demócratas, es completamente contraproducente en la medida en que esto podría tener como resultado una reacción del pueblo mexicano, cuya tradición antiimperialista conoce bien y podría desatar un nuevo frente de conflicto innecesario para el imperialismo yanqui, que tiene garantizados sus negocios con México en el T-MEC, sin necesidad de una acción desmedida. La postura de Trump y los suyos le ha permitido a López Obrador hacer demagogia nacionalista, frente a un hecho que sabe que en este contexto no va a ocurrir. 
 El gobierno mexicano, aunque ha negado la incidencia de la producción de fentanilo dentro de sus fronteras, ha venido allanando laboratorios de fentanilo y ha declarado que esto le ha permitido destruir varias decenas de millones de pastillas de esa droga. 
 Así las cosas, tanto la posición agresiva de los republicanos de Trump como la acción del ejército mexicano y la Guardia Nacional de ese país interviniendo en la lucha contra el fentanilo se han derrumbado por hechos elocuentes que los han desenmascarado. Paul Monafort, ex jefe de campaña de Trump ha sido condenado por fraude con el banco J P Morgan que movió el dinero de sus empresas fantasmas, que lavaban el dinero del tráfico del fentanilo, en el que además actuaba el Bank of America, su socio hasta 2017. 
 Anabel Hernández, periodista de Contracorriente, ha denunciado con pruebas que el ejército y la Guardia Nacional protegen al cartel de Sinaloa. Su gobernador, Rutilio Escandón, de Morena, y Francisco Oramba de Abadí (subsecretario de seguridad pública y seguridad ciudadana del Estado), Roberto Yahir Hernández Terán (director de la policía estatal fronteriza) y Jesús Méndez Rojas (de la policía ministerial de ese Estado) están metidos hasta los huesos, según esa denuncia. 
 En poco más de 10 años se computan más de cien mil personas denunciadas como desaparecidas. La militarización del “combate” al narcotráfico por parte de López Obrador no ha modificado el panorama: entre 2020 y 2022 hay más de mil cien denuncias. A pesar de la acción del ejército y de la Guardia Nacional creada en 2019. Con López Obrador, hasta el 1 de diciembre de 2022, sumaban 38,186 personas desaparecidas y no localizadas en comparación con las 36,064 de la administración de Enrique Peña Nieto y las 17,095 del sexenio de Felipe Calderón.
 La publicación México Unido Contra la Delincuencia ha dado cuenta de la existencia de desapariciones forzosas, torturas, ejecuciones extrajudiciales y detenciones arbitrarias por parte de las fuerzas armadas mexicanas en ocasión de los operativos contra el narcotráfico, que como hemos visto tiene a altos representantes del Estado como responsables directos, incluidos jefes del ejército y de la Guardia Nacional. La Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los derechos humanos acusa a la policía, al ejército y a la marina mexicanas de haber sido principal actora de 192 casos sobre 301 de desapariciones entre 2006 y 2019. 
 Aunque Amlo negó la producción de fentanilo en territorio mexicano, se conoce que existe y ha recrudecido en el Mexicali, San Luis Rio Colorado, Tijuana, Juárez y Culiacán, facilitada por la presencia del ejército.

 Algunas conclusiones necesarias 

Como acabamos de ver el tráfico de fentanilo, su producción y comercialización no han sido el resultado del azar. Han coadyuvado factores diversos, siempre vinculados al funcionamiento de un régimen capitalista en descomposición. En primer lugar ha intervenido como uno de sus determinantes el gran negocio de los laboratorios medicinales norteamericanos junto a un sistema de salud basado en el lucro, que margina a las grandes masas de tratamientos de alta complejidad. 
 En segundo lugar, el rol activo de la gran banca internacional privada, beneficiada con comisiones super millonarias en dólares por ser parte de este negocio criminal. Al mismo tiempo, como hemos apreciado, y surge de las investigaciones que hemos mencionado, los más afectados por la masificación del fentanilo, en especial en Estados Unidos son los sectores más empobrecidos por la crisis capitalista. 
 Finalmente, y fundamental, el aparato represivo del Estado capitalista, ejército, policía, etc., lejos de combatir la difusión de las drogas letales, como el fentanilo, es un factor determinante central, del mismo modo que el aparato estatal burgués, como lo pinta de cuerpo entero México, aunque no exclusivamente, tal como lo pone de relieve el narco negocio en la provincia de Santa Fe, especialmente en la ciudad de Rosario.
 Por lo tanto, hay que liquidar de raíz el flagelo de la droga y del fentanilo sobre la base de la estatización bajo gestión de los trabajadores del sistema de salud, de los laboratorios medicinales, y de los bancos que son un factor decisivo en el lavado del dinero de la droga, creando una banca única, estatal, bajo gestión de los trabajadores, junto a la disolución del aparato represivo, para que sea reemplazado por una fuerza ciudadana bajo dirección de las organizaciones obreras de lucha y de derechos humanos. 

 Roberto Gellert

Panorama económico: una bomba de tiempo


La encerrona del gobierno. 

 Esta nota encuentra al país en medio de un cuadro económico explosivo: una corrida cambiaria que ubica al blue en $437, una caída de casi un 10% de los bonos en dólares y de las acciones argentinas y un aumento de tasas de interés impulsado por el gobierno para contener la brecha cambiaria, todo enmarcado además en un contexto de acuerdo con el FMI que refuerza permanentemente el saqueo de los recursos nacionales. Esta expresión del fracaso del Frente de Todos tiene a su vez, como contrapartida, una enorme crisis política, lo que se verifica con la renuncia de Aracre como jefe de asesores y la del propio presidente a la campaña por la reelección, e incluso corren rumores del tambaleo de Massa como ministro de Economía. 

 El Tesoro 

Repasemos. Por un lado, para cumplir con el ajuste fiscal que impone el Fondo, el Estado tiene como objetivo recaudar más y gastar menos. Además, para poder financiar el déficit sin emitir, el Estado recurre a la erogación de deuda pública. Esta deuda el Tesoro debe refinanciarla permanentemente, por lo que tiene que ofrecer mayores intereses, lo que hizo que solo entre enero y marzo, se destinaran $695.678 millones en el pago de intereses de deuda. Si los acreedores desconfían de la capacidad de pago y quisieran cobrar, el Tesoro no podría afrontarlo, tendría que salir al rescate el BCRA con una emisión gigantesca o declarar el default. Esto hace que los especuladores se alejen cada vez más de los reperfilamientos, lo que representa un primer problema para el gobierno a la hora de financiarse.

 El dólar

 Ahora bien, el mercado, como bien lo demostró la disparada del dólar blue, está corriendo hacia el dólar. Esto significa que los capitalistas vienen deshaciéndose de sus tenencias en pesos para dolarizar sus carteras y así blindarse de una devaluación, pero también presionar por una. El Central viene dilapidando sus reservas, las cuales se encuentran en rojo producto del pago de la deuda externa, la fuga de capitales y la contención de la brecha cambiaria mediante la venta de divisas. Esto hace que cada corrida deje cada vez con menos herramientas a la entidad para intervenir sobre ellas y contener la disparada.
 Para nutrir las arcas de divisas, Massa lanzó el dólar agro, otro beneficio cambiario para que las patronales agrarias liquiden sus divisas, una devaluación encubierta que impacta en el precio de los alimentos. Si la medida tuviera como contrapartida el ingreso de U$S 5.000, como el gobierno espera, además se necesitaría una emisión monetaria de $1,5 billones, lo que echaría más leña al fuego inflacionario e iría también a parar a los dólares paralelos. Igualmente, como la liquidación se esta realizando a cuenta gotas, todo indicaría que las patronales agrarias están a la espera de una devaluación en regla.
 Economía también obligó a organismos públicos, como el Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses, a vender los bonos en dólares a pérdida, puesto que son con los que se opera el dólar CCL, para que este baje de precio. Es decir, financió la corrida a costa de las jubilaciones, pero el gobierno se va quedando sin tela para cortar, sobre todo porque Argentina tiene cada vez más cercenado el mercado de crédito internacional para pedir préstamos en dólares, producto del sobrendeudamiento que ya cursa el país. 
 La desconfianza que generó la corrida y los simbronazos políticos que conllevó la misma hizo que los bonos y las acciones argentinas cayeran en picada, y el riesgo país hoy se acerca a los 2600 puntos. Este cuadro es atizado además por el alza de las tasas de interés en Estados Unidos y la Unión Europea, que tiene el efecto de retraer a los capitales desde los países periféricos hacia los centros financieros. 

 La deuda en pesos 

El Banco Central tiene una enorme deuda, de Leliqs y pases. Esta hipoteca empezó como una medida para absorber pesos del mercado y así contener la inflación como si esta fuera tan solo un fenómeno monetario, algo que finalmente tuvo el efecto contrario. 
Ahora, el BCRA tiene un stock de estos pasivos que supera los $12 billones, cuyos intereses va pagando a costa de emisión, que se vuelve a absorber mediante Leliqs y pases. Ahora el gobierno aumento la tasa de referencia en un 3%. El FMI exige que esta se ubique por encima de la inflación para que los plazos fijos en pesos no vayan al dólar. Esto significa, además del carácter recesivo que tiene la medida, que la entidad deberá emitir $1 billón de pesos mensuales en concepto de intereses de Leliqs y pases, los cuales intentará reabsorber colocando nuevas letras, agrandando así el pasivo de la entidad y su carácter explosivo. 
 De esa usura solo se benefician los bancos, que usan la plata de los depositantes para adquirir esta deuda, incluidos los encajes bancarios que deberían estar reservados como garantía para los ahorristas. Lo que significa que, de haber una devaluación abrupta que implique retiros masivos de los depositantes para correr hacia el dólar, estos quedarían atrapados en un corralito.
 Todo este cuadro a su vez está condicionado por el imperialismo y el capital financiero internacional, un elemento no menor, puesto que demuestran tener una injerencia cada vez mayor dentro de la vida política del país. 
Esto quedó demostrado, por ejemplo, en la implementación inmediata de tarifazos luego de la última revisión del FMI o en la modificación de la Ley Antiterrorista y la participación de Argentina en ocho ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos y otras potencias que aprobó ayer el Congreso.

 ¿Y entonces? 

Queda claro que el gobierno se encuentra en una encerrona y que este esquema para cumplir con el Fondo se ha demostrado inviable. Es lo que ha conformado esta bomba de tiempo a punto de explotar. Para salir de la crisis, Milei propone dolarizar, lo que conllevaría una devaluación tan grande como para que cada dólar, dentro de las expectativas más optimistas, equivalga a $3.000. Así se pulverizarían los salarios, se confiscaría a los ahorristas, y se terminaría con la industria nacional.
 Demostrado está que esta propuesta busca rescatar a los mismos que se benefician hoy con este esquema económico ruinoso: la banca y los especuladores. Mientras tanto, los trabajadores padecen un sinfín de penurias: el aumento constante en el costo de vida, la incapacidad para poder ahorrar y así evitar la pérdida del poder adquisitivo, topes paritarios que mantienen pisados los salarios por debajo de la línea de pobreza y el desempleo.
 Hay que echar a los políticos capitalistas que nos arrastraron a este cuadro, solo la clase que genera las riquezas del país puede dirigir la economía para que los recursos nacionales sean destinados a cubrir las necesidades populares. 

 Camila García

Pasos al costado


La renuncia de Alberto Fernández a su candidatura, la salida de Aracre y el fracaso del gobierno.

 La renuncia de Alberto Fernández a competir por la reelección es un reconocimiento del fracaso del gobierno del Frente de Todos, bajo el cual la inflación, el endeudamiento y la pobreza continuaron la senda ascendente de la administración de Cambiemos. La verdad es que Alberto, como señaló Gabriel Solano, precandidato presidencial del Partido Obrero para el Frente de Izquierda Unidad, sostenía su aspiración a un segundo período no tanto porque imaginara alguna chance de ganar, sino para no quedar aún más desautorizado en los meses que le quedan de mandato. “Fernández venía manteniendo una ficción de candidatura para no terminar de liquidar una autoridad política totalmente golpeada. Por eso, esta renuncia termina de licuar su figura presidencial”, apuntó.
 Las vísperas del renunciamiento fueron agitadas. El asesor presidencial Antonio Aracre, un hombre del grupo empresario Syngenta, dejó su cargo en medio de rumores sobre disputas palaciegas con el ministro de Economía, Sergio Massa. En el círculo del exintendente de Tigre le atribuyen a Aracre la elaboración de un plan alternativo frente a la inflación con el que se inmiscuía en sus funciones. Incluso circuló la versión de un posible reemplazo del titular del Palacio de Hacienda. Las pujas internas en el Frente de Todos, que envuelven también al kirchnerismo, son otro síntoma del fracaso del gobierno.
 El “affaire Aracre” hizo su aporte a un nuevo salto en la cotización del dólar blue y las presiones por una devaluación de la moneda. Para calmar a “los mercados”, el gobierno volvió a incrementar las tasas de interés para asegurar retornos positivos reales a los especuladores. Antes lanzó el “dólar agro” para conseguir la liquidación de divisas del capital agrario. Con estas medidas, el gobierno busca calmar la situación en el corto plazo, al costo de agravar el quebranto económico. Aún así, tras el discurso de Fernández, el blue volvió a crecer. 
 “La orientación social del gobierno es clara: mientras le garantiza al capital financiero ingresos por encima de la inflación, promueve aumentos salariales y jubilatorios a la baja y utiliza el alza inflacionaria para licuar las partidas sociales”, señala Sofía Hart en un análisis de las últimas medidas oficiales.
 Conforme se acentúa la debacle del gobierno, cobra mayor relevancia el mapa político de la oposición, aunque en estas tiendas políticas las internas no son menos virulentas, como lo mostraron los cruces entre Macri y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta por el diseño de la votación en la Ciudad de Buenos Aires. 
 En el foro empresario de Llao Llao, los discursos de los precandidatos de Juntos por el Cambio (Larreta y Patricia Bullrich) y de Javier Milei son los que despertaron mayor interés entre los hombres de negocios. Los tres fueron a rendir examen frente a los dueños del país, prometiéndoles el oro y el moro. Milei volvió a agitar un planteo de dolarización que podría conducir a salarios miserables de 30 dólares mensuales.
 Por debajo, la insoportable carestía empuja la lucha. La Unidad Piquetera protagonizó una impactante marcha de antorchas desde Puente Pueyrredón hasta Plaza de Mayo, seguida de un acampe nocturno en ese centro del poder político. Al día siguiente, se movilizó al Ministerio de Desarrollo Social. Trabajo genuino, asistencia integral a los comedores populares y rechazo a las bajas en los planes fueron los principales reclamos. Organizaciones obreras como el Sutna (sindicato del neumático) acompañaron la jornada. “La alianza entre ocupados y desocupados es fundamental para el triunfo de la clase trabajadora”, sostuvo Alejandro Crespo, secretario general de ese sindicato. En el mismo sentido, la Unidad Piquetera expresó su apoyo a los trabajadores de prensa, gremio en el que se abrió una lucha contra los 48 despidos en Clarín. 
 Estas batallas acontecen en vísperas de un nuevo día internacional de los trabajadores. Para el 1° de Mayo, el FIT Unidad prepara un acto en Plaza de Mayo bajo el lema “por la derrota del ajuste y el pacto del gobierno con el FMI, apoyado por todos los partidos patronales”. 
 Necesitamos un gobierno de los trabajadores y la izquierda.
 Buen domingo. 

 Gustavo Montenegro

sábado, abril 22, 2023

Capitalismo y libertad de expresión


Fox News y Rupert Murdoch: ¿”humillados” o reivindicados? 

 La cadena de medios derechista Fox -la más grande de EE.UU., propiedad del magnate de 92 años Rupert Murdoch- y la empresa Dominion -proveedora de la tecnología con la que se computaron los votos de las elecciones presidenciales de 2020- alcanzaron un acuerdo extra-judicial. Murdoch aceptó pagar a Dominion la suma de 787,5 millones de dólares para evitar que ésta prosiga con la demanda contra Fox por divulgar información falsa sobre los datos de los comicios y acusar a Dominion de birlarle el triunfo a Donald Trump. 
 La cadena Fox estuvo a la cabeza de la campaña trumpista de fake news, que en 2020 negó el triunfo demócrata y sostuvo que hubo una “conspiración” para robar la elección a los republicanos. Esa campaña condujo entonces a la verdadera conspiración golpista del asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, por bandas paramilitares ultraderechistas. 
 Trump y sus seguidores nunca se bajaron de sostener su patraña y ningún organismo legislativo ni de ningún tipo salió a enfrentarla en la justicia, a pesar de las evidencias de que Trump y los suyos pretendían avanzar con métodos filo-fascistas – la campaña mediática de Fox fue sólo un aspecto de esta conjura. Incluso ahora la investigación en el Congreso de EE.UU. dirigida a examinar el asalto del 6 de enero está completamente empantanada. Trump pretende volver al ruedo en las elecciones presidenciales de 2024.
 En este cuadro, Dominion acusó a la cadena Fox por mentir y provocarle un daño moral y económico. El acuerdo al que ahora arribaron le evita a Murdoch tener que pedir en público disculpas. Según el abogado de Dominion, “el dinero es responsabilidad”, una forma de decir que una disculpa formal sería innecesaria. Por lo pronto, nadie molestará a Murdoch por su complicidad con la conjura golpista de Trump mediante la propagación de noticias falsas. Tres años después, por una módica multa -teniendo en cuenta que Fox es un emporio gigantesco- podrá seguir ejerciendo su ´libertad de expresión´. Si los grandes medios de comunicación son un monopolio de la burguesía, ello llega actualmente al paroxismo bajo el imperio de las ´redes sociales´. Detrás de la ilusión de la ´democratización de la información´ operan los monopolios que han transformado el mundo en un ´gran hermano´, mancomunados con los organismos de inteligencia de las grandes potencias. 
 En el presente, la lucha por las libertades más elementales se plantea más inseparable que nunca junto a la lucha por el poder de la clase obrera y los explotados.

 Norberto Malaj 
 22/04/2023

19 de abril de 1943: 80 años del levantamiento del ghetto de Varsovia


Los ´demócratas´ han reducido la memoria de la barbarie hitleriana a un “recordatorio” cada vez más borroso. A la inversa, la derecha contemporánea, desde el húngaro Orban a Trump y sus bandas paramilitares, así como el sionismo que hoy gobierna Israel, se ha apropiado groseramente del holocausto para justificar sus atropellos. En su campaña contra el control de armas en Michigan, EE. UU., los republicanos apelaron días atrás a la imagen de un abrevadero lleno de anillos de boda confiscados por los nazis a los judíos frente al campo de concentración de Buchenwald. En un texto pegado a la imagen se decía: "Antes de que recolectaran todos estos anillos de boda... recolectaron todas las armas". O sea: lo primero habría sido posible porque a los judíos se los habría ´desarmado´. Una infamia como la que lleva a cabo el sionismo religioso y ultraderechista negando los derechos más elementales al pueblo palestino en nombre de la “memoria del holocausto”.
 Frente a la hipocresía ´democrática´ y a la de su contraparte derechista vale la máxima de Baruch Spinoza: “si quieres que el presente sea diferente del pasado, estudia el pasado”. Pues bien, cuando se cumplen los 80 años del levantamiento del ghetto de Varsovia cumplimos con la obligación de rememorar la lucha contra la mayor barbarie del siglo XX, cuyos protagonistas fueron los trabajadores y explotados. Nada más falso que aquello de que la derrota del nazismo y el fascismo se debió a los ejércitos ´aliados´. Antes que estos entraran en acción, las masas del mundo entero se alzaron contra esa barbarie. Solo cuando esta acción amenazaba con poner patas arriba al orden capitalista y erigir en su lugar una sociedad socialista, sólo entonces los ´aliados´ entraron en la guerra para evitar lo anterior. El levantamiento del ghetto de Varsovia fue la primera gran manifestación de este fenómeno. 

 De la instalación del ghetto al levantamiento 

El levantamiento del ghetto de Varsovia, durante el primer cuatrimestre de 1943, si bien derrotado, sobresalió como una señal ineludible de que el final del hitlerismo estaba próximo, que el genocidio iniciado contra los judíos de Europa y se extendió a los romaníes, homosexuales y pueblos eslavos no podía proseguir sin provocar una inmensa reacción de los pueblos oprimidos. Si los imperialismos ´democráticos´ permitieron la faena de Hitler en nombre de acabar con el comunismo, a poco de andar se encontraron con que la Segunda Guerra Mundial se transformaba en el mayor escenario de una lucha de clases a escala planetaria.
 Por todo esto el levantamiento del ghetto de Varsovia es uno de esos acontecimientos que la humanidad jamás olvidará. El ghetto llegó a albergar a más de 350.000 almas desde octubre de 1940, cuando los nazis encierran allí a los judíos de Varsovia —casi un tercio de la población de la ciudad y conformando la comunidad judía más importante del mundo, sólo detrás de la de New York-. El muro del ghetto de Varsovia tenía más de 10 pies de altura, con alambre de púas arriba y vigilado las 24 horas.
 Curiosa digresión. Ese muro precede a todos los muros de la reacción imperialista-burocrática que le suceden: al stalinista que partió a la clase obrera alemana y a su capital, Berlín; al muro ignominioso que erigieron los yanquis en la frontera sur con México; al muro sionista que separa Israel de Cisjordania. 
 La reunión de esa masa inmensa de judíos prácticamente sin resistencia tiene una explicación: “Los líderes judíos reconocidos de todos los partidos políticos y religiosos habían huido de Polonia cuando el ejército alemán se acercó a Varsovia en la primera semana de la invasión terrestre, dejando a los judíos polacos sin líderes”. Del mismo modo, el movimiento sionista mundial no tuvo ninguna reacción: “la dirección sionista en Jerusalén no optó por asumir el papel de liderazgo y brindar orientación a los judíos que estaban bajo la ocupación alemana. La Agencia Judía —órgano del sionismo mundial— tuvo una oficina en Ginebra durante toda la guerra y estuvo en comunicación con los judíos de la Polonia ocupada, pero no emitió una guía de carácter general, un llamado a la resistencia o un llamado a la unidad de los diferentes grupos políticos frente a del ataque alemán” (Moshé Arens, Haaretz, 26/12/2013). 
 “Fue en estas circunstancias que los movimientos juveniles asumieron el liderazgo del levantamiento” (ídem), cuando en el ghetto sólo quedaba poco más del 15 % de los judíos que llegó a albergar. El resto mayormente había sido exterminado en el campo de Treblinka. 
 Los alemanes realizaban periódicas razias en el ghetto para llevarse cientos o miles de judíos a las cámaras de gas. A inicios de 1943, sin embargo, son sorprendidos y expulsados por una brigada de combatientes del ghetto. La tarea criminal de las tropas de asalto nazis es impedida por la resistencia. Desde 1942 se sabía que el destino de cada deportación era la muerte. La venganza hitleriana a esa acción de resistencia conduce a la masacre de mil judíos en la plaza principal del ghetto el 21 de enero. Sin embargo, los nazis se ven obligados a suspender las deportaciones
 El 19 de abril comienza el levantamiento general que se venía preparando desde mediados de 1942. Según diversas versiones participan activamente entre 500 y 750 jóvenes, con escaso armamento liviano que les proporcionó la resistencia polaca. Durante un mes, a pesar de las topadoras y las tropas de asalto equipadas con tanques y armamento pesado, el ghetto resiste. La ZOB, la Organización Judía de Combate (en polaco, Zydowska Organizacja Bojowa) se había constituido meses antes, conformada por organizaciones que se reclamaban mayormente de izquierda. Es falso, sin embargo, que esta organización expresara una “unidad judía” frente a los nazis. Ni siquiera en las condiciones terribles de opresión del ghetto ocurrió eso. La ZOB se negó siempre a la unidad de acción con la ZZW, la organización juvenil sionista de derecha, Betar, de los seguidores de Jabotinski (un líder sionista que simpatizó con Mussolini). 
 Ante la resistencia de los combatientes del ghetto, los nazis desesperados mandan a incendiar finalmente cuadra por cuadra para sacar a los resistentes de sus escondites. Anilevich y buena parte de la plana mayor de la ZOB se niegan a entregarse. El 8 de mayo se suicidan en la su sede central, en la calle Mila 18. 
 La resistencia del ghetto continúa 10 días más, bajo la dirección de Marek Edelman, quien toma la posta de Mordejai Anilevich. Al final son capturados desfallecientes más de 56.000 judíos, aproximadamente 7.000 son fusilados y los restantes deportados a campos. Unos pocos, entre ellos Marek Edelman, logran escapar por las alcantarillas.
 Al levantamiento del ghetto de Varsovia siguieron decenas de levantamientos en otros ghettos. En la mayoría de los casos buscaban el escape de los prisioneros hacia los bosques vecinos de las ciudades y pueblos, con el fin de sumarse a los movimientos partisanos y guerrilleros que surgieron en todos los países ocupados por los nazis.

 Un heroísmo que nació con Espartaco y Masada

 Cuando se produce el levantamiento del ghetto se creía que el hitlerismo era aún invencible. No es así. La gesta del levantamiento de Varsovia era apenas la punta de un iceberg de la inmensa resistencia que ya afloraba en toda Europa: desde Francia e Italia a todo el este, incluidos los países bálticos, Yugoslavia, Hungría, Grecia y por supuesto la URSS. 
 El levantamiento del ghetto no respondió a ninguna ´excepcionalidad´ judía. La noche negra del fascismo nunca pudo (ni podrá) impedir que la dignidad humana y la lucha por el socialismo levante cabeza. Bajo el terror nazi, una juventud heroica despierta en todos lados. En los ghettos esta juventud barre con los judenrat (colaboracionistas judíos) que salvaban su pellejo sirviendo a los nazis por un mendrugo. Los jóvenes que lideran el levantamiento —todos menores de 25 años— se movían como pez en el agua esquivando la represión nazi, ingresando y saliendo del ghetto por las cloacas que conectaban con la ciudad. De ese modo mantenían vínculos con la resistencia polaca como con otros ghettos. 
 Dos meses después del levantamiento del ghetto de Varsovia cae Mussolini. Los movimientos partisanos en toda Europa crecían ya como hongos, alimentados en la propia política nazi que buscaba una leva obligatoria de jóvenes para la odiada Wehrmacht en las naciones ocupadas. Esas convocatorias llevan a deserciones masivas. Los jóvenes se dirigen a los bosques donde comienzan a actuar los movimientos de resistencia. A inicios de febrero de 1944 los nazis muerden el polvo de su primera gran derrota: Stalingrado. 
 Hitler y los nazis comienzan a verse acosados; aun así, se ceban más. Estando Mussolini en sus últimas, los nazis ocupan todo el norte de Italia y reemplazan a las tropas desfallecientes del Duce donde sus tropas actuaban como fuerza ocupante, Albania y Grecia especialmente. 
 Ciertamente los judíos fueron un componente fundamental de los movimientos de resistencia dada su condición de ´parias´. Muchos se sumaron a la resistencia cuando apenas iniciaban la adolescencia. Destaca el caso de Franco Cesana, un joven judío italiano que a la edad de nueve años pierde a su padre. Con tan solo 12 años, en 1943 se suma a un moviente partisano en el norte de la península. Los alemanes fusilan a Franco mientras estaba en una misión de la resistencia en las montañas. Le devuelven el cuerpo a su madre el día en que habría cumplido 13 años. 
 Los nazis habían llenado Europa de campos de concentración y ghettos, no solo contra los judíos. Polonia se destacaba por ser la nación con la mayor cantidad de campos, pero sobre todo porque allí funcionaron las principales cámaras industriales de exterminio con gas. Treblinka y Auschwitz-Birkenau en Polonia —solo en el último fueron exterminados 1,3 millones de judíos—, Dachau en Alemania, Mauthausen en Austria, Vilna en Lituania, fueron algunos de los principales campos de concentración, que llegaron a ser varias decenas en toda Europa. 
 Un año después del levantamiento del ghetto de Varsovia, la ciudad entera se levantó en armas contra el ejército alemán. Este levantamiento sufrió la misma suerte que el previo del ghetto. Pero en este caso la responsabilidad por el aplastamiento recayó en la actitud criminal de Stalin: el Ejército Rojo estaba en las orillas del Vístula, a la vera de la ciudad. Los combatientes de Varsovia esperaban su ayuda. Stalin se negó a intervenir y permitió una de las últimas grandes masacres nazis. Sólo después de esta, el Ejército Rojo entró en Varsovia y pactó con los nazis la retirada. 
 Lo de Stalin tuvo su contrapartida en la conducta de los ´demócratas´ con Alemania. Los bombardeos sobre las ciudades alemanas tuvieron un carácter criminal, en particular con Dresde (léase Matadero 5, del célebre escritor germano-americano Kurt Vonnegut, partícipe de esa barbarie como piloto de la fuerza aérea yankee). Se vengaron con el pueblo germano mientras a los nazis les permitieron acabar con 6 millones de judíos y cientos de miles de romaníes y homosexuales, durante varios años. Hasta 1945 no bombardearon siquiera una sola vía férrea que conducía a las cámaras de gas.
 Cuando se cumplen 80 años del levantamiento del ghetto de Varsovia evocamos como revolucionarios la gesta de todos los oprimidos en situaciones extremas, desde Espartaco y el sitio de Masada en la antigüedad. El levantamiento del ghetto de Varsovia será por siempre un hito de la resistencia contra toda opresión, en particular contra la barbarie del capital de ayer y de hoy. Los ghettos no fueron solo una política del hitlerismo. EE. UU. encerró en ghettos a más de un centenar de mil japoneses radicados allí. Durante toda la Segunda Guerra Mundial (SGM) las potencias ´democráticas´ practicaron políticas de discriminación racial en sus colonias (en la India y en toda Asia, etcétera). Inmediatamente después de la SGM, los ´demócratas´ dan lugar al apartheid sudafricano y en forma simultánea al apartheid sionista sobre Palestina, la llaga más lacerante de discriminación y expulsión étnica hasta el presente, que cumple ahora 75 años. 

 Una apropiación con fines deleznables 

La lucha en los ghettos, en particular el levantamiento del de Varsovia, fue ´expropiada´ por los movimientos sionistas de la posguerra con el fin de justificar el ´ideario´ sionista, al que se presentaba como continuador de la gesta libertaria contra el nazismo. Por el contrario, el sionismo operó, bajo su impronta ´laborista´, laica y hasta izquierdista —mediante la colonización palestina vía granjas colectivas (kibutz)— como un movimiento que usurpó la tierra del pueblo palestino, expulsó a esa mayoría nacional de su terruño para constituir lo que inicialmente conformó el Estado ´judío´, el que simultáneamente negó siempre el derecho al Estado palestino. La diplomacia internacional (burocracia stalinista incluida) ´prometía´ un objetivo que se sabía de antemano condenado a ser papel mojado, bajo el dominio militar de los sionistas sostenidos de mil formas por el imperialismo yanqui. 
 La gesta de Anilevich y Edelman se opone por el vértice a la acción sionista de ayer y de hoy. Separar la paja del trigo es condición de la lucha por la emancipación humana. George Orwell tuvo razón cuando en su famosa novela 1984 sostuvo que “quien controla el pasado controla el futuro”. 

 Norberto Malaj 
 19/04/2023