miércoles, febrero 18, 2026

Perpetua al clan Sena por el femicidio de Cecilia Strzyzowski


Esta semana se dio a conocer la condena a perpetua al clan Sena por el brutal femicidio de Cecilia Strzyzowski. En noviembre del año pasado, un jurado popular había encontrado culpables a César Sena -en calidad de autor del homicidio agravado por el vínculo y por violencia de género- y a sus padres, Emerenciano Sena y Marcela Acuña, como partícipes primarios del crimen. 
 La condena se extendió también a sus colaboradores, Gustavo Obregón y Fabiana Cecilia González, por encubrimiento agravado, con penas de hasta cinco años y diez meses de prisión efectiva, y al casero del campo al que fueron trasladados los restos de la joven, por encubrimiento simple con una pena de dos años más diez meses de prisión en suspenso por encubrimiento simple.
 El femicidio de Cecilia conmovió a la provincia de Chaco, pero también a todo el país. El 2 de junio de 2023 fue vista por última vez entrando a la casa de los Sena. Luego de asesinarla, intentaron desaparecer el cuerpo quemándolo en uno de los campos que tenía la familia. La rápida denuncia y actuación de la mamá y familiares de Cecilia permitió desarticular las maniobras de impunidad del clan Sena. Enfrentaron amenazas y distintas acciones de amedrentamiento. 
 El matrimonio Sena tenía estrechos lazos con el exgobierno de Capitanich y se valieron de sus recursos económicos y políticos para intentar borrar todo rastro de Cecilia. Tuvieron lugar masivas marchas reclamando la aparición de Cecilia y el juicio y castigo cuando se conoció su trágico destino. 
 El gobernador del Chaco, Leandro Zdero, resaltó el fallo judicial tras conocerse la condena a perpetua del clan Sena, calificándolo como un paso clave contra la violencia de género y la impunidad. Sin embargo, esto resulta una impostura total al tratarse de un aliado del gobierno libertario, que lleva adelante una cruzada contra los derechos de las mujeres y niega la existencia de la violencia de género y los femicidios en nombre de la "igualdad ante la ley". Lo mismo cabe para Patricia Bullrich, impulsora de la reforma del Código Penal, quien celebró la condena afirmando: "Quedan presos de por vida, donde tienen que estar". 
 En memoria de Cecilia tenemos que seguir la lucha contra los femicidios y la violencia contra las mujeres enfrentando a sus responsables, el Estado y los gobiernos y denunciando a este régimen social feminicida. 

 Alejandra del Castillo
 16/02/2026

Trump redobla las amenazas sobre Haití


La catástrofe humanitaria crece con cada intervención internacional.

 Haití entró en una nueva crisis de poder cuando venció oficialmente el mandato del Consejo Presidencial de Transición. Este órgano colegiado había asumido el poder en 2024 con la misión de estabilizar el país, reorganizar el Estado y convocar elecciones tras años de crisis agravada por el asesinato del presidente del país, Jovenel Moïse, en 2021. 
 Antes de disolverse, el Consejo intentó destituir al primer ministro Alix Didier Fils-Aimé, pero Donald Trump lo “persuadió” con el arribo de tres buques de su armada que se encuentran desplegados en el Caribe. Fue una clara declaración de respaldo a Alix Didier Fils-Aimé y a su continuación en el poder. Así, el Consejo se disolvió sin haber logrado elecciones ni un acuerdo político para reemplazarse a sí mismo.
 El Poder Ejecutivo quedó concentrado de facto en el primer ministro, quien continúa ejerciendo funciones sin que exista presidente ni Parlamento activo; su capacidad real de control es muy limitada. 
Las pandillas dominan el 90 % de Puerto Príncipe y de otras grandes zonas, ya que en los últimos seis meses se han expandido con una velocidad inusitada hacia el centro y el norte del país. Alix Didier Fils-Aimé sigue ahí por la sola voluntad de Trump. Las pandillas se dividen los territorios y conviven organizadas bajo una coalición. La cara visible de esta asociación de pandillas es Jimmy Chérizier, conocido como Barbecue. Todas compran en forma unificada las armas que vienen desde Estados Unidos.
 La crisis humanitaria en Haití ha alcanzado niveles extremadamente graves, con implicaciones en seguridad alimentaria, desplazamientos, educación, salud y protección. 5,7 millones de personas —más de la mitad de la población— enfrentan altos niveles de inseguridad alimentaria aguda. La violencia armada y la inseguridad han causado desplazamientos internos masivos: aproximadamente 1,4 millones de personas han huido de sus hogares, lo que representa cerca del 12 % de la población total. Más de la mitad de estos desplazados son niños. En muchos casos viven en condiciones precarias en escuelas, edificios públicos o albergues improvisados, con acceso limitado a alimentos, agua potable y servicios sanitarios. La venta de los niños, por parte de familias que están en estado de inanición, es alarmante. La mitad de los miembros de las pandillas son menores de edad.
 Más de 1.600 escuelas cerraron durante el ciclo escolar 2024-2025, dejando sin acceso a la escuela a más de 240.000 estudiantes. Solo el 11 % de las instalaciones hospitalarias con capacidad de internación está funcionando plenamente y ha habido reaparición de brotes de cólera.
 La situación caótica de Haití es responsabilidad de la intervención internacional permanente bajo la batuta de Estados Unidos. 
 Junto con los gobiernos de Canadá y Francia, George W. Bush organizó en 2004 el golpe de Estado contra el primer presidente electo democráticamente en Haití, Jean-Bertrand Aristide. El Consejo de Seguridad de la ONU fue cómplice de la operación al hacerse cargo del país a través de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH). Fue la operación internacional más prolongada del siglo XXI en el país. Muchos países enviaron efectivos —que cometieron vejámenes y oprimieron a los haitianos— para relevar al ejército yanqui ocupado en otras invasiones. 
 En 2017, la Misión de las Naciones Unidas de Apoyo a la Justicia en Haití (MINUJUSTH) —formada solo por civiles y policías— reemplazó a MINUSTAH debido al desastre que habían hecho todos los efectivos militares. Después de eso, hubo diversas “misiones de seguridad”, todas con intervención extranjera, que fracasaron una tras otra. 
 El año pasado, las autoridades de Haití contrataron a una empresa paramilitar de Erik Prince —cofundador de Blackwater— para hacerse cargo de la seguridad del país. Prince está acusado de crímenes de guerra y su trayectoria ha demostrado que solo sabe atacar a población civil desarmada. El contrato con estos mercenarios se ha mantenido en secreto, sin publicarse ni el monto de la paga, ni el reglamento, ni la cantidad de efectivos, ni el prontuario de cada uno. Según la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, los operativos de la empresa privada mataron a más de 970 personas de marzo a diciembre del año pasado, incluidos 39 civiles, 16 de ellos niños. Luego de eso, Estados Unidos, con el apoyo de Panamá, impuso una resolución para autorizar una fuerza internacional mucho más grande, de 5.550 miembros, conocida como la “Fuerza de Supresión de Pandillas”, con derecho a detener y encarcelar a haitianos. 
 En todos los casos, lo que Estados Unidos busca es mantener una intervención en la cual los costos estén socializados entre varios países. La importancia de Haití no radica en la relevancia de sus recursos -como sería el caso de Venezuela-, sino en su ubicación en el Caribe, tan próxima a Estados Unidos, y en la necesidad de mantener un castigo histórico que, por carácter transitivo, el imperialismo yanqui le asesta a Haití en nombre del imperialismo francés. El castigo no solo por haber declarado la primera independencia de América, sino por haber realizado la primera revolución de esclavos del continente. El crimen de Aristide —que le valió el golpe en 2004— había sido reclamarle a Francia que devolviera la “indemnización” que Haití había sido obligada a pagar en 1825 por haber declarado su independencia, cuyo monto actualizado calculó en 20 000 millones de dólares. 
 El otro problema que representa Haití para la gestión Trump es la inmigración. 
 Estados Unidos requiere el control del país para frenar el flujo migratorio, al tiempo que busca repatriar a todos los exiliados haitianos que en Estados Unidos viven en carácter de refugiados. 
 Trump ha revocado el Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de Haití, pero esto fue revertido por un fallo judicial de una magistrada de origen latino. 
 Ana Reyes rechazó por segunda vez el recurso del Gobierno para forzar la eliminación de las protecciones migratorias de más de 300.000 haitianos y denunció montones de amenazas de muerte que le llegaron a través de las redes sociales. 

 Aldana González 
 16/02/2026

martes, febrero 17, 2026

Contrarreforma laboral: el “retoque” a los descuentos por enfermedad o accidentes es otra canallada


De acuerdo a las últimas informaciones, el gobierno accedería a modificar la cláusula que impone descuentos salariales a los trabajadores que pidan licencia por enfermedades o accidentes fuera del trabajo. Según anunció Bullrich, la cláusula cuestionada sólo será ´retocada´ para exceptuar del descuento a las licencias por enfermedades graves o degenerativas. Naturalmente, se trata de casos excepcionales: la enorme mayoría de las dolencias que puede sufrir un trabajador quedarán incluidos en la contrarreforma. 
 Pero existe una trampa: porque los descuentos salariales -según se trate de un percance o una enfermedad- serán mucho mayores. “La reforma propone … aplicar es(os) porcentaje(s) únicamente sobre el Salario Básico de Convenio, excluyendo variables, horas extras, viáticos y premios”. (Ámbito Financiero, 17.2) De ese modo, lo que se presenta como el pago de un 75% del salario puede transformarse en un 40%, según resulte la diferencia entre el salario básico y el de bolsillo.
 Presentar a la enfermedad de un trabajador como un hecho “privado” o “ajeno a la empresa” es una tropelía. Para quien trabaja en una fábrica o en un hospital entre la tercera parte y la mitad del día, y despliega allí el 80% de sus energías físicas y mentales, ninguna enfermedad es ajena al trabajo. Convertir al deterioro físico de un trabajador en un “asunto privado” desconoce el carácter social de la explotación de la clase obrera. La clase capitalista deja de hacerse cargo del de pago de una parte del valor de la fuerza de trabajo, que no puede escindirse entre el tiempo de desgaste activo y el que no lo es. El descuento del salario, por motivos de enfermedades y accidentes, empujará a los trabajadores al regreso prematuro al trabajo. Por lo tanto, el régimen negrero que se quiere aprobar convertirá a los lugares de trabajo en potenciales focos infecciosos y, naturalmente, expondrá al trabajador lesionado -y todavía no recuperado- a mayores accidentes laborales. 
 Bullrich y Milei, insistimos, no han “resignado” esta disposición brutal. Están maniobrando para salvarla.
 La CGT ha convocado a un paro de 24 horas para la fecha del tratamiento del proyecto en Diputados, o sea para el hecho consumado, como ya ha ocurrido con la negligencia a enfrentar el tratamiento en el Senado. La burocracia de la UTA ha anunciado una adhesión condicionada, para extorsionar la carta de los subsidios en favor de sus patronales. Impulsemos un paro de 48 horas, que arranque antes del tratamiento en Diputados, que sea activo y preparatorio de una huelga general indefinida hasta la derrota de la ley. 

 Marcelo Ramal
 17/02/2026

Compra de los F-16: una cuestión geopolítica


La adquisición de los cazas F-16 a Dinamarca, país miembro de la OTAN, de fabricación norteamericana y autorizado por el gobierno de Biden, es reflejo del alineamiento militar que emprendió el gobierno de Javier Milei y con ello la inserción del país en la agenda de compromisos de “seguridad global” y el alejamiento de la Argentina de la agenda china en materia de defensa. En los últimos días el medio israelí “Noticias de Israel” dio a conocer las objeciones de Estados Unidos a la posible compra de aeronaves de combate a China, que terminó sellando la adquisición de los F-16 (Noticias de Israel, 10/2).
 En 2016, durante el gobierno de Mauricio Macri, que representó una reversión en relación a la “alianza estratégica” con China urdida por el kirchnerismo durante sus gobiernos, a través de múltiples acuerdos bilaterales, por medio del entonces jefe de la Fuerza Aérea, el brigadier general Mario Callejo, se descartó la compra de aviones de combate chinos para reemplazar los Mirage, que se desprogramaron a finales de ese año. Desde la aeronáutica precisaron que el problema era la “cadena logística” para el posterior mantenimiento de los aviones y el alto costo de las unidades. Por estos motivos, las opciones más viables por aquellos años era la adquisición de cazas Kfir a Israel o los Mirage F-1 a Francia. Durante el 2014, el gobierno de CFK tenía en los Kfir israelíes, la principal alternativa de compra, y se daba como un hecho la operación por la compra de 18 unidades usadas, pero con motores cero kilómetro y “aviónica de última generación”. La Argentina “Nac & pop” ofreció pagar una parte en soja. Lo cierto es que, por falta de divisas, o por las negociaciones en la que se encontraba el gobierno nacional con los fondos buitre, la operación no se realizó nunca. 
 En abril del 2022, una misión de pilotos y técnicos de las Fuerzas Armadas, acompañado por el sinólogo y entonces embajador Sabino Vaca Narvaja, visitó China para hacer pruebas de los jets JF-17 Thunder, aviones de combate modernos y ligeros con capacidad supersónica, que el gobierno de Xi Jinping buscaba venderle a la Argentina. Para esa fecha eran cinco los modelos que el Ministerio de Defensa tenía en carpeta para adquirir: el Kfir israelí, el F-16 de Estados Unidos, el MiG-35 de Rusia, el Tejas de la India y el JF-17 Thunder de origen chino-paquistaní. Las opciones más viables en ese momento eran la compra de los F-16 estadounidenses y los JF-17, construidos en cooperación entre China y Paquistán. Además de los JF-17, China le ofertaba al gobierno de los Fernández vehículos para el Ejército, el entrenamiento en escuelas chinas para militares y la batería de obras en infraestructura ligadas a la cadena productiva de la Ruta de la Seda a la que el gobierno nacional de ese momento había adherido en febrero del 2022. Para finales del 2021 el gasto de los aviones ya estaba contemplado en el presupuesto de Defensa, donde se hablaba de un favoritismo político de las aeronaves chinas. Por su parte desde el equipo del brigadier general Xavier Isaac, que oficiaba como jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea, se encargaron de señalar su preferencia por las aeronaves estadounidenses, argumentando que estaban acostumbrados a aeronaves de ese origen, pero que se inclinarían por el “mejor por capacidad y precio”. 
 En agosto del 2023, en medio de las tratativas de Massa por un desembolso de divisas por parte del FMI, la entonces vicesecretaria de Seguridad Regional de Estados Unidos, Mira Resnick, daba como un hecho la venta de 24 F-16, y señalaba que era “una decisión inminente” y que “hemos trabajado para asegurarnos que no haya nada que se interponga en el camino de esta venta en el futuro (...) lo que estamos diciendo es que hay ciertas categorías de cooperación en materia de seguridad que Estados Unidos no pueda digerir”. El memorándum rubricado entre Massa y el equipo técnico del FMI, sirvió como antecedente para el gobierno de Milei. 
 Por las gestiones del gobierno liberticida, el 5 de diciembre del 2025, la Argentina recibió el primer lote de 6 F-16 de los 24 aviones comprados a Dinamarca, lo que dictaminó el descarte de la compra de los chino-paquistaníes JF-17 y la infraestructura montada para dichos aviones quedaron abandonados.  
El gobierno de Milei, a través de las tratativas del entonces ministro de Defensa Luis Petri, aprobó la adjudicación de los F-16 por U$S 301,2 millones, efectuándose en cinco cuotas anuales. El paquete de compra incluye entrenamiento, repuestos, simulación y sostenimiento de las aeronaves.
 Luego de que EE.UU. objetara la compra de aeronaves a China, el 26 de marzo de 2024 los gobiernos de Argentina y Dinamarca firmaron una carta de intención en Buenos Aires, y el 26 de abril del mismo año se firmó el contrato por 24 F-16. En octubre llegó la aprobación por parte de EE. UU. para el conjunto del programa por U$D 941 millones. Dinamarca dejó constancia de que negoció el entendimiento con colaboración de Estados Unidos y que desde Washington aprobaron la venta de aeronaves producidas en su país. 
 Pero el acuerdo aprobado por EE. UU. tiene como objetivo principal el de sumir a la Argentina en una dependencia técnico - militar, poniendo al programa dentro de una cadena logística occidental a largo plazo, y a su vez vuelve incompatible el sostenimiento, por lo elevado del costo, otra línea de cazas de origen chino. Como señalan fuentes especializadas, una fuerza aérea mediana, como la argentina, rara vez sostiene dos cadenas de entrenamiento, mantenimiento y armamento al mismo tiempo. 
 El programa, al que accedieron los liberticidas, incluyó 36 misiles AIM-120C-8, bombas Mk-82 de 500 libras, conjuntos aerodinámicos Paveway II, radios, sistemas de planificación de misión, soporte de Link 16 y dispositivos criptográficos. También capacitación, soporte técnico y logístico, modificaciones y mantenimiento.
 La integración político-militar de la Argentina a la cadena logística del imperialismo norteamericano supone, por un lado, una mayor sumisión en materia de defensa y por el otro, revela que China no tiene la capacidad para revertir este proceso ni políticamente, ni militarmente. Muestra de esto son la pérdida de sus concesiones en el Canal de Panamá, por presión del trumpismo, que utiliza el concepto de “America First” (América Primero) en clave estrictamente militar. 

 Lucas Giannetti 
 17/02/2026

lunes, febrero 16, 2026

La Conferencia de Seguridad de Múnich dio el OK a la guerra contra Irán


Este último domingo finalizaron los tres días de debates de la 62ª Conferencia de Seguridad, con la presencia de unos 60 dirigentes de Estado. No fueron invitados, sin embargo, dos países relevantes sobre la llamada “seguridad internacional”, como Rusia y China. Ninguna de las mesas o entrevistas abordó la situación en el golfo Pérsico, adonde Trump ha enviado una Armada con dos poderosísimos portaaviones (el Abraham Lincoln y el Gerald Ford), ni la catástrofe humanitaria que amenaza a Cuba debido al bloqueo de sus importaciones de petróleo, ni tampoco el sistema internacional de sanciones y piratería en aguas internacionales establecido por Donald Trump. Los disertantes dieron indigna sepultura al ‘viejo orden internacional basado en reglas’, mientras que el canciller alemán Friedrich Merz sentenció que el mundo ha ingresado en una “época de poder y de política de grandes potencias”. En definitiva, no se habló de “seguridad”, sino de guerra. Para uno de los editorialistas principales del Financial Times, la Conferencia “no calmó el choque transatlántico, sino que lo amplió y profundizó”. Sin una alusión concreta, no se refirió sólo a la guerra comercial, sino al reclamo de Tump para que la Unión Europea capitule en la guerra contra Rusia en Ucrania y se avenga a concesiones territoriales a Moscú, que podría incluir un cambio de régimen en Kiev. En Múnich, aunque en sesiones al margen de la Conferencia, se habilitó la presencia activa del hijo del fallecido exmonarca de Irán, Reza Pahlevi, quien exhortó a un bombardeo masivo de su propio país. En ausencia de un liderazgo opositor al régimen clerical de los ayatolás, el imperialismo mundial ha sacado del cloroformo, como un globo de ensayo, a una dinastía sin raíces en las masas iraníes. 
 Marco Rubio, el secretario de Estado y del Consejo de Seguridad Nacional de Trump, pronunció un discurso de características imperiales. Como si el mandato de su gobierno no estuviera limitado a cuatro años, puso como condición para una ‘normalización’ de las relaciones entre Estados Unidos y Europa una ‘limpieza étnica’ de la población inmigrante, incluidos los descendientes con ciudadanía. Descendiente de cubanos emigrados, Rubio convocó a un retorno al “cristianismo”, con un colosal desprecio por las raíces indígenas y africanas de los pueblos del Caribe y América del Sur y, por supuesto, de América del Norte. El discurso de Rubio es un puente tendido a Putin, quien se destaca por la reivindicación de esos mismos “valores civilizatorios’. La diatriba recibió réplicas menores, pero no la denuncia de un imperialismo genocida.
 El abismo abierto entre los imperialismos europeos y el norteamericano ofreció espacio para que los jefes de gobierno europeos ventilaran la necesidad de una “disuasión nuclear común”, independiente de Estados Unidos. El planteo abriría el ingreso de Alemania al “club nuclear” (lo mismo que Japón), dando entierro completo a la prohibición de un rearme de dos de las tres expotencias del Eje nazi-fascista. Como quiera que el inglés Starmer y el francés Macrón son virtuales ‘patos rengos’ en sus países, el “club nuclear’ podría quedar presidido por el Reencuentro Nacional y el partido Reforma, ambos fascistas, si una movilización de masas no los destruye, e incluso en Alemania por la ‘neonazi’ AFD, vista la crisis del gobierno de coalición que encabeza el democristiano Friedrich Merz. Rubio, llamado ahora ‘el pequeño Marcos’, lanzó un llamado abierto a favor del voto por el ultraderechista húngaro, Orban, que ha perdido el primer lugar para las elecciones que tendrán lugar en abril próximo.
 La Conferencia de Seguridad de Múnich ha formalizado la prevalencia de la guerra en la política mundial. El discurso imperial, sin embargo, es incompatible con la democracia política; los “cambios de civilización” no pueden ponerse a votación cada cuatro años y las elecciones intermedias. Más allá de los discursos, no obstante, la Conferencia aprobó de facto una guerra de larga duración en el Medio Oriente, para barrer con Irán, Yemen y lo que queda de Palestina. Esta guerra hará ingresar a otras fuerzas al escenario, como Turquía y Arabia Saudita; la geografía de la guerra mundial se acrecienta a grandes pasos. Lo mismo ocurre con las amenazas a Cuba en América Latina. Esta guerra ya conmociona políticamente a la mayor parte del mundo; es necesario que la clase obrera internacional la convierta, por medio de la lucha, en la tumba del imperialismo. 

Política Obrera 
 Redacción
 16/02/2026

Manifiesto por Cuba

Reforma laboral: Esto recién empieza | La Clase que Mueve al Mundo

El sable corvo de San Martín: manipulación histórica y militarismo


En una clara maniobra de manipulación histórica, y política, el gobierno nacional dispuso el traslado del sable corvo que San Martín utilizara en su cruzada emancipadora. Por medio del DNU 81/2026 fechado el 2 de febrero y firmado por Javier Milei y el ministro de Defensa Carlos Presti, la custodia oficial, desde el 7 de febrero, regresó a la sede principal del Regimiento de Granaderos a Caballo, en el barrio porteño de Palermo, tras más de una década de integrar la colección del Museo Histórico Nacional (MHN), ubicado en el barrio de San Telmo. El acto de traspaso se realizó en la ciudad santafesina de San Lorenzo, a 213 años del Combate de San Lorenzo, donde Javier Milei fue el responsable de entregar la pieza a sus nuevos custodios.
 Uno de los argumentos blandidos por los libertarios para justificar el traslado es que el sable fue donado en 1897 al Estado Nacional, pasando a ser parte del patrimonio público argentino. Partiendo de esta caracterización, el hilo conductor del DNU 81 es que es una obligación estatal el resguardo de los símbolos patrios y que “la presente medida se inscribe en una decisión del Estado nacional orientada a honrar la historia nacional, asegurar una administración responsable del patrimonio público y reafirmar, a través de sus símbolos fundacionales, la soberanía, la independencia y la libertad como principios rectores del orden republicano”.

 Un poco de historia 

En septiembre de 1811, y luego de haber servido al ejército español durante 20 años, el teniente coronel José de San Martín se traslada a Londres y antes de emprender la vuelta, a las ahora denominadas Provincias Unidas del Río de la Plata, decide hacerse de un arma blanca, adquiriendo un sable shamshir usado, de origen árabe y de hoja alfanjada que lo acompañaría en toda la guerra de la independencia. El 3 de febrero de 1813, San Martín lo usaría por primera vez en la Batalla de San Lorenzo, en la que fuerzas independentistas vencieron a las tropas realistas. Fue el único combate librado por San Martín y los Granaderos a Caballo en territorio argentino. Luego de su periplo, el 10 de febrero de 1824, San Martín se embarca rumbo a Europa, pero sin el sable corvo, que, según historiadores especializados en el tema, quedó en la ciudad de Mendoza en poder de Josefa Ruiz Huidobro, a quien le confió su equipaje y papeles. 
 En una carta fechada en París el 5 de diciembre de 1835, San Martín le encarga a su yerno, Mariano Balcarce y a su hija Merceditas, quienes se encontraban de viaje en estas tierras, que “(...) se traigan (...) mi sable corvo, que me ha servido en todas mis campañas de América, y servirá para algún nietecito, si es que lo tengo". Dos años más tarde será entregado por el mismo Balcarce en Francia. 
 Casi diez años después, San Martín redacta su testamento en Paris, el 23 de enero de 1844, en el que se puede leer que el sable corvo "le será entregado al General de la República Argentina, Don Juan Manuel de Rosas, como una prueba de la satisfacción que como argentino he tenido al ver la firmeza con que ha sostenido el honor de la República contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla". La relación epistolar entre Rosas y San Martín se inició a instancias del bloqueo francés en 1838 realizado en el Río de la Plata contra la entonces Confederación Argentina, y a través de una misiva, San Martín ofrecía sus servicios de combate ante la agresión externa. Luego de la muerte de San Martín el 17 de agosto de 1850, el 30 del mismo mes, Balcarce, en su carácter de albacea, se dirige a través de una carta a Rosas, dando cuenta de las disposiciones del testamento y al poco tiempo le envía el sable. 
Luego de la derrota de Caseros, Rosas se embarca hacia Inglaterra el 10 de febrero de 1852, llevando consigo el sable corvo. Tras la muerte de Rosas el sable queda en manos de su hija Manuelita y de su yerno, Máximo Terrero. En 1896 al inaugurarse el Museo Histórico, la familia de Rosas lo dona con la condición de que permanezca exhibido en ese museo.
 El 12 de agosto de 1963 el sable fue sustraído del Museo por cuatro militantes de la Resistencia Peronista que querían utilizarlo como prenda de cambio por el cadáver de Eva Perón. Doce días después del robo, el sable fue restablecido por el ex capitán Adolfo César Philippeaux (de origen peronista y participante del levantamiento de Valle en 1956) que al enterarse que el arma estaba en posesión de la Resistencia, les exigió su devolución. El destino final que planeaban los miembros de la Resistencia era hacérselo llegar a Perón, trazando, según la organización, una continuidad histórica entre San Martín, Rosas y Perón.
 Dos años después, el 19 de agosto de 1965, el sable fue nuevamente robado, esta vez por una pequeña organización armada peronista y once meses después fue recuperado por los servicios de inteligencia del Ejército. Onganía, dándole una envestidura militar, lo puso bajo custodia del Regimiento de Granaderos a Caballo hasta el 2015, cuando por el DNU 843/2015 del gobierno de CFK, volvió al Museo Histórico Nacional, en donde permanecía un destacamento de granaderos. 

 Cuestionamientos 

Por su importancia simbólica y por el intento de apropiación histórico por parte de los liberticidas, el traslado despertó cuestionamientos desde diferentes sectores. En principio María Inés Rodriguez renunció a su cargo como directora del MHN. Su antecesor en el cargo, Gabriel Di Meglio, también renunció al cargo debido a los recortes presupuestarios y a la controversia instalada por los libertarios sobre el traslado del sable. 
 Desde la Asociación Argentina de Investigadores en Historia señalaron que la “medida representa un grave antecedente en materia de protección de patrimonio histórico, al subordinar criterios museológicos a decisiones discrecionales del Poder Ejecutivo”.
 Por su parte herederos de la familia Terrero, presentaron una acción judicial para impedir el traslado. Los descendientes de Rosas argumentan que el sable debe permanecer en el MHN. En el escrito judicial alegan que “(...) el cargo oportunamente asignado como condición en la donación, que fuera aceptada por el Estado Nacional”. En este sentido, la acción de Milei no solo viola la voluntad del donante, sino que habilita jurídicamente la revocación de la donación. El Código Civil y Comercial es claro: cuando se incumple el cargo, la donación cae, lo cual plantearía una grave incertidumbre. 
 En su alocución en el acto realizado en San Lorenzo, Milei, en una clara alusión al peronismo, señaló que “no es de extrañar que hoy este mismo sector pone el grito en el cielo por lo que en realidad es un acto de justicia histórica. Pero los argentinos no nos vamos a dejar manipular”. 
 Lo cierto es que Milei, al igual que Onganía en 1967, dispuso el traslado del sable de un espacio civil y educativo, como lo es el MHN, a un cuartel militar de acceso restringido. Pero la apropiación histórica no es patrimonio de los liberticidas. CFK en 2015, cuando decide pasar el sable al MHN, lo hizo enrolada en su política de cooptación de los organismos de derechos humanos, separando a San Martín de su dimensión militar. Milei de una manera desembozada “viene utilizando la figura de San Martín, los Granaderos (...) como elementos de legitimación política, vaciándolos de su complejidad histórica y resignificándolos al servicio de su propio proyecto ideológico” (La Insuperable 3/2). 
 El traspaso del sable implica una señal a las cúpulas de las Fuerzas Armadas y a la militarización llevada adelante por el gobierno, que incluye la reincorporación de los militares en la esfera política, a través de diferentes iniciativas, como el nombramiento de Presti al frente del Ministerio del Interior, lo que se combina con la obstaculización de los juicios de lesa humanidad de la última dictadura militar. Otra instancia del militarismo empujado por el gobierno se asocia a la ruptura con una hija dilecta de la “familia militar”: la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien en sus redes sociales se ha encargado de admitir, que, en términos políticos, ya no forma parte del gobierno, y éste se quiere hacer de su activo político. Los envalentonados libertarios, pensando en las presidenciales del 2027, hablan de una nueva compañera de fórmula de Milei con ascendencia en el sector militar. 
 A 50 años del golpe de Estado, ante el militarismo del gobierno, el próximo 24 de marzo debe convertirse en una demostración única de conciencia política, ante las aberraciones de la camarilla gobernante de corte fascista y sus socios que atraviesa a todo el arco político burgués. 

 Lucas Giannetti 
 10/02/2026

Milei va a la "Junta de Paz" de Trump a avalar el protectorado imperialista en Gaza


Alinean a Argentina con el genocidio al pueblo palestino y la ofensiva bélica yanqui. 

 Javier Milei participará en la reunión inaugural de la “Junta para la Paz” en Gaza, que tendrá lugar en Washington el 19 de febrero. Se trata del protectorado que Trump, de la mano de otros líderes internacionales, quiere imponer en la Franja con el objetivo no solo de propinarle una derrota histórica al pueblo palestino, sino también de convertirla en un polo turístico, quedarse con sus riquezas y tener una nueva región de influencia en el marco de su disputa por la hegemonía económica y política en Medio Oriente. 
 El encuentro fue convocado por Trump, que busca terminar de darle forma al régimen títere que pretende establecer en Gaza como parte del proyecto presuntamente pacificador. Allí anunciaría el plan de reconstrucción multimillonario del enclave, haciendo eje en la recaudación de fondos y en el despliegue de tropas. También participarán delegaciones de países como Marruecos, Turquía, Egipto, Arabia Saudita, Catar e Indonesia, que han adherido, al igual que Milei, a la iniciativa trumpista. En su momento, desde la Casa Rosada dejaron trascender su disposición a ofrecerle tropas a Trump. 
 Milei apoya fervorosamente la ofensiva genocida que el Estado de Israel está llevando adelante en Gaza desde octubre de 2023 y ha colocado a la Argentina como peón de los yanquis en el tablero de sus operaciones imperialistas por la disputa del mercado mundial. En este sentido, ha reforzado sus lazos militares con Estados Unidos, ofreciéndole la Patagonia para que instale una base militar, y selló un acuerdo comercial que implica la entrega de minerales críticos a las compañías norteamericanas para que puedan competir con China en un terreno donde el gigante asiático mantiene una primacía.
 Por su parte, Yakarta podría aportar unos 8.000 soldados a la fuerza multinacional que quiere desplegar Trump en el territorio costero. Marruecos, que viene de realizar maniobras militares conjuntas con Israel y ha alcanzado pactos en materia de defensa (por ejemplo, la construcción de una planta israelí de fabricación de drones cerca de Rabat), desplegaría otros tantos. Y El Cairo, que ha colaborado con Israel manteniendo cerrado el corredor de Rafah durante toda la ofensiva genocida, fungiría como “actor logístico” (Atalayar, 13/2). 
 El criminal Netanyahu viene de confirmar la adhesión del ente sionista a la “Junta para la Paz”, tras la reunión que mantuvo este miércoles en Washington con Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio. El eje del encuentro, sin embargo, fue Irán, país al que Estados Unidos amenazó con intervenir militarmente. Para presionar a Teherán, a la que exigen que desmantele su plan nuclear y su programa de misiles balísticos, los yanquis anunciaron el envío de un segundo portaaviones a las aguas de Medio Oriente.
 En el comité para la “paz” participan Trump, su yerno inmobiliario Jared Kushner, Rubio y el expremier británico Tony Blair –promotor de la invasión de Irak en 2003. La Junta se topó con la reticencia de la Unión Europea, aunque no por su carácter colonial y pro genocidio, sino porque el magnate republicano busca que se convierta en un organismo capaz de intervenir en otros conflictos en la región. Los europeos no quieren que la ONU, que también ha avalado guerras y masacres (guerra de Corea, guerra del Golfo, Afganistán, Libia, etc.), sea relegada a un segundo plano y Trump vea incrementado su poder. 
 Trump viene de anunciar que el cese al fuego que decretó para Gaza va por la segunda fase, que implica, entre otras cosas, la retirada del Ejército sionista. Pero sus tropas siguen apostadas en más de la mitad de Gaza y todavía resta ver si la resistencia palestina depondrá las armas o no. Mientras tanto, la ofensiva sionista contra el pueblo palestino continúa; como parte de esto, Israel avanzó en ataques contra Líbano anunciando el asesinato de un miembro de Hezbolá. 
 Los muertos en Gaza superan los 72 000 y los colonos fascistas israelíes acechan a las comunidades en la Cisjordania ocupada. En este contexto, por otro lado, un informe publicado por el medio catarí Al Jazeera señala que Israel usó armas térmicas y termobáricas, suministradas por Estados Unidos, para asesinar palestinos en Gaza. Se trata de armas prohibidas internacionalmente que pueden generar temperaturas de más de 3000 grados Celsius y son capaces de convertir humanos en cenizas en cuestión de segundos. Casi 3.000 palestinos habrían muerto en un ataque de rasgos explícitamente nazis. 
 Milei también encubre y niega el genocidio que la dictadura de Videla y compañía impulsaron contra la clase trabajadora argentina. Por eso es clave que preparemos una gran movilización para el 24 de marzo, a 50 años del golpe, contra la impunidad de ayer y de hoy, y en apoyo al pueblo palestino que se resiste a ser eliminado. Fuera el sionismo y el imperialismo de Gaza, Cisjordania y todo Medio Oriente. Abajo la junta colonial. Rechazamos la participación de Argentina en ella y reclamamos la ruptura de relaciones con Israel. 

 Nazareno Suozzi

Milei y Bullrich profundizan la persecución contra la población migrante


Operativo contra migrantes en Liniers 

En las últimas semanas se viene desplegando una escalada represiva contra la población migrante impulsada por el gobierno de Javier Milei y Patricia Bullrich. Operativos sorpresa de la Policía Federal, redadas selectivas y controles arbitrarios se multiplican en distintos puntos del AMBA, configurando una política de persecución por portación de rostro contra trabajadores pobres y comunidades migrantes.
 La semana pasada los operativos se concentraron en Villa Celina y, en los últimos días, en el barrio de Liniers. Allí, efectivos de la Federal exigieron documentación de manera indiscriminada, demoraron personas sin causa y amedrentaron a familias enteras en plena vía pública. Comerciantes y vecinos denunciaron un verdadero operativo de caza, con detenciones al voleo y amenazas de deportación, bajo el eufemismo de “controles administrativos”. 
 Esta ofensiva represiva tiene su correlato en los aeropuertos. El caso de Bicho, travesti migrante oriunde de Colombia, expone con crudeza el carácter reaccionario, discriminatorio y arbitrario de la política migratoria del gobierno. Bicho fue directamente impedide de ingresar a la Argentina, permaneció demorade durante horas en el aeropuerto sin recibir ningún tipo de explicación ni respuesta oficial, y finalmente fue devuelte a Brasil, desde donde provenía. No existió causa judicial, ni resolución fundada, ni instancia de defensa: solo una decisión administrativa basada en la discriminación y el disciplinamiento. 
 Lejos de tratarse de hechos aislados, estos casos forman parte de una orientación general. En la Villa 31, el gobierno avanzó con la instalación de garitas de seguridad dentro del propio barrio, profundizando un esquema de militarización y control permanente sobre la vida cotidiana. Estos puestos funcionan como espacios de hostigamiento, identificación forzada y vigilancia, afectando de manera directa a trabajadores y trabajadoras migrantes. 
 Lo que el gobierno presenta como una política de “orden” es, en realidad, un ataque directo contra los sectores más explotados de la clase trabajadora. No hay controles en Nordelta, ni redadas en barrios cerrados, ni persecución a empresarios evasores, narcos o fugadores. El blanco es claro: los laburantes de villas, barrios populares y zonas comerciales donde se concentran trabajadores migrantes. 
 Esta avanzada se apoya en los decretos antimigrantes de Milei, el traspaso de la Dirección Nacional de Migraciones al Ministerio de Seguridad y la coordinación directa con las fuerzas federales. El gobierno copia sin disimulo el modelo de Donald Trump en Estados Unidos, con su propia Gestapo llamada ICE, dedicada a sembrar terror, dividir a la clase trabajadora y criminalizar la pobreza. 
 El objetivo político es evidente: utilizar el racismo, la xenofobia y la transfobia como herramientas para desviar la bronca social provocada por el ajuste brutal, los despidos y la precarización laboral. La criminalización de la migración busca enfrentar a trabajadores contra trabajadores y naturalizar un régimen de excepción para los sectores más vulnerables. 
 Frente a esta ofensiva, la respuesta debe ser colectiva y organizada. Es necesario fortalecer la organización en los barrios, en los lugares de trabajo y en las comunidades, uniendo a trabajadores migrantes y no migrantes, defendiendo a cada persona perseguida, denunciando cada redada y enfrentando las deportaciones.
 Migrar no es delito. 
Nadie es ilegal. 
Si vienen por une, vienen por todes. 

 Migrantes Organizadxs

 Si sufrís o sufriste algún amedrentamiento por parte de la Policía o del personal de Migraciones, o conocés a alguien privado de su libertad sin más motivo que su nacionalidad comunicate por Whatsapp al : 1168720548

Portugal: las elecciones presidenciales y la lucha contra la reforma laboral


Antonio José Seguro, nuevo presidente portugués 

La segunda vuelta de las elecciones presidenciales portuguesas consagró como nuevo mandatario a Antonio José Seguro, un dirigente del Partido Socialista (PS), quien logró casi el 67% de los votos, frente al 33% del ultraderechista André Ventura, de Chega (“basta”, en portugués). 
 La derecha tradicional y los liberales, que quedaron afuera del ballotage, no dieron una indicación de voto para la segunda ronda, aunque algunos de sus referentes llamaron a votar por Seguro. El Bloco de Esquerda y el Partido Comunista, que sumaron el 2,1% y el 1,6% de los votos en el primer turno, respectivamente, llamaron también a votar por el PS. 
 Por más que haya concentrado el voto contra la ultraderecha, Seguro y el PS no son un canal para desenvolver los intereses de la clase trabajadora. Seguro prometió durante la campaña cooperar con el gobierno derechista del primer ministro Luis Montenegro, que impulsa una reforma laboral regresiva y copia el discurso antimigrante de Chega. 
 La reforma laboral es el gran tema que está en discusión actualmente en Portugal. El proyecto del gobierno de Montenegro –como el de Milei en Argentina- eleva la jornada laboral, precariza las condiciones de trabajo y limita el derecho a huelga. Dado que el partido de Montenegro no cuenta con mayoría absoluta en el parlamento, depende del apoyo de otras bancadas para conseguir la aprobación del texto. 
 El jueves 11 de diciembre, más de tres millones de trabajadores se sumaron al paro conjunto de la UGT y la CGTP, las dos principales centrales sindicales, y hubo una movilización multitudinaria en Lisboa en rechazo a la reforma laboral. Para este 28 de febrero, la CGTP convoca una nueva movilización. 
 Seguro –que en su nuevo rol como presidente está en condiciones de vetar la norma, o derivarla al Tribunal Constitucional- reclama una reforma consensuada con las direcciones sindicales, mientras Mario Mourao, secretario general de la UGT, sostuvo que “las negociaciones deben acercar posiciones y debe haber concesiones por ambas partes”. En Argentina ya vivimos la trampa de las negociaciones encaradas por los gobernadores peronistas y la CGT en torno a la reforma laboral, que condujeron a su aprobación en el Senado. 
 El masivo paro general de diciembre marca otro camino. Un plan de lucha y la huelga general pueden quebrar el proyecto antiobrero. Una intervención masiva de la clase trabajadora en las calles sería, también, el mejor antídoto contra la ultraderecha de Chega. 

 Gustavo Montenegro

sábado, febrero 14, 2026

El pensamiento de la barbarie


Me da pudor repetirme, pero luego de treinta años, siempre escucho y leo los mismos argumentos, más cargados de obviedad que de confirmación histórica, como si el mundo hubiese sido creado ayer. Por supuesto que nadie es dueño de la verdad y hasta los físicos cuánticos del MIT se equivocan con los quarks, pero es penoso tener que escuchar, con respeto, teorías de borrachos de bar (por recordar a Umberto Eco) como si estuviesen descubriendo la pólvora o, peor, la piedra filosofal; y como si sus desvaríos o, peor, sus clichés de siempre tuviesen el mismo valor que la Teoría de la evolución o la Teoría de la Relatividad. 
 Hoy, a los borrachos de bar, se les han sumado mercenarios académicos, o algo parecido, dispuestos a sostener que “la Tierra es el centro del Universo” con tal de que alguna gran editorial (a juzgar por la historia, promovidas por la CIA y por pequeñas donaciones de grandes corporaciones) los lance a la fama y a ingresos de ventas que, de otra forma, por el solo peso de sus ideas, seguirían siendo solo borrachos de bar―con algún título universitario, claro. El mercado y la cultura consumista saben lo que hacen: explotan nuestras emociones cavernícolas, en instituciones medievales, con una tecnología de los dioses―por parafrasear a Edward Wilson. 
 Desde hace muchos años, cada vez que en alguna de mis clases dibujo tres rombos contiguos en la pizarra y pregunto qué es, siempre, y sin excepciones, los estudiantes me responden que “es un cubo”. 
 No son niños, son universitarios. 
 “¿Un objeto de 3D?”, insisto, para que no queden dudas. La respuesta es siempre obvia: 
 “Sí, ¡claro!” Un objeto de tres dimensiones. No recuerdo una excepción en ninguna de mis clases, pero sí sabemos que algunos pueblos de Polinesia, antes de la colonización, solían ver una figura en 2D, en lugar de un cubo; en cambio, no veían una historia en una secuencia de una historieta. 
 Cuando estoy un poco aburrido, arrimo la cara a la pizarra y miro la figura del supuesto cubo desde la superficie: 
 “Pues, yo no veo ningún objeto”, les digo. “Desde aquí, más bien se ve una línea, como si desde sus butacas se viese sólo una figura en de dos dimensiones…” 
 “El cubo es real porque lo puedo ver”, me dijo un estudiante.
 Le proyecté una pantalla amarilla. 
 “Es este color que ven aquí real?” 
 Respuesta unánime: 
 “Obvio, es el amarillo. It’s the color yellow. Lo vemos todos. Es real”. 
 “Entiendo. Es real” les contesté. “Sin embargo, es una realidad que no existe. Al menos, no es más real que los sueños.”
 Hubo una risa unánime. 
 Este amarillo no existe fuera de nuestros cerebros. El proyector, como cualquier pantalla digital, sólo proyecta verde, rojo y azul. Ni siquiera nuestra retina tiene conos sensibles al amarillo. Es una ilusión, una ilusión consistente que nos evita chocar en un cruce con semáforos. Exactamente igual a la inexistencia del olor de una rosa, que solo existe cuando alguien la acerca a su nariz. Antes y después, el olor no existe. O Nocturnos de Chopin. Esa belleza de piano es una “complicidad humana”, pero sin una persona que la escuche, es simple vibración del aire, como el olor es simple química antes de convertirse en olor en un cerebro animal. 
 Tengo un gran respeto por los jóvenes, porque sé que, aún de viejos, seguimos aprendiendo, cambiando o ajustando nuestra comprensión del mundo. Para peor (¿por qué para peor?), nunca podemos decir que alcanzamos la verdad, al menos que seamos algún tipo de fanático, uno de esos que sobran en la historia de la Humanidad. 
 Lo que me queda claro es que, sin la ahora maldita educación (“los profesores son los enemigos”, JD Vance, JG Milei) deberíamos empezar como los sumerios antes de sus complejas tablets de arcilla y su Silicon Valley, hace 5.200 años; o como los cavernícolas, casi un millón de años atrás, dominando el fuego para, así, de viejos, descubrir que el 73 es el número más misteriosos o que menstruar no significa estar enferma, sino todo lo contrario. 
 Esta proyección de lo que entendemos (el cubo) sobre lo que vemos (los rombos) es universal. También creo que ya analizamos y repetimos hasta el cansancio que hay palabras que son ideoléxicos (¿cubos?) y, por lo tanto, su significado es un producto histórico, el resultado de múltiples luchas filosóficas, políticas y sociales (La narración de lo invisible: Una teoría política sobre los campos semánticos, 2004). 
 Así también, por ejemplo, cuando hablamos de Europa y África en el siglo XIII, o más tarde, proyectamos en esas dos palabras nuestro limitado conocimiento y vemos un continente desarrollado y otro pobre, el exacto contrario de la realidad. 
Lo mismo con los siglos que duró el Imperio árabe y la Europa de entonces. Una era el centro desarrollado del mundo y otra una periferia llena de fanáticos talibanes―y no era precisamente el mundo islámico. 
 Lo mismo podemos decir con palabras como “estadounidense”: los más fanáticos chauvinistas ni siquiera consideran que el pasado es un país extranjero, y que el estereotipo de “americano”, el cowboy (ese mexicano blanco) tipo Clint Eastwood (esa invención de un italiano) hubiese sido irreconocible para la generación fundadora, más británica en sus formas―no en su fanatismo de la propiedad privada a través de la violencia del despojo ajeno. 
 Esta tesis que publicamos en la Universidad de Georgia en 2004, aunque ponía el acento en una guerra cultural (sin negar el valor históricamente probado de la lógica marxista del materialismo dialectico, aunque en apariencia se le oponga) pretendía exactamente lo contrario a los productos sucesivos de la actual guerra cultural. 
 Cuando leímos afirmaciones como que “el nazismo era de izquierda” porque su nombre completo era “Nacional Socialismo”, lo tomamos como cuando un niño nos dice que en la Antártida los pingüinos caminan patas arriba, porque el Sur está abajo. O que la Tierra es plana, para no irnos tan lejos. Naturalmente que el comercio del odio, la crueldad y la tontería siempre será muy rentable para las grandes editoriales y los grandes medios. 
 Si seguimos esta línea de análisis pseudo-etimológico, habrá que decir, sin ningún lugar a dudas, que “los libertarios son comunistas anarquistas”. Ese es el origen de la palabra y de la bandera libertaria. Es decir, o sea, Ron deSantis, los MAGA, los libertos de Milei, de Bolsonaro, de Kast (los neofascistas, los miembros ultraconservadores del CPAC que fundó esta corriente orgullosa de su mediocridad) son anarco-sindicalistas y comunistas anarquistas. Digo, para entendernos con el nivel cloaca que domina hoy el pensamiento (si se puede llamar así) antiilustrado y anti cultura. 
 El pensamiento de la barbarie. Claro, para disimular, hay que acusar a los demás de nuestras dolencias. Un personaje de El mar estaba sereno (2016), whisky mediante, reconocía que “había fracasado repetidas veces en el vulgar intento de ser amado por los demás. En compensación, había logrado la admiración y el temor ajeno, como un dios antiguo, aunque en la medida justa y necesaria. Pero no el cariño y mucho menos el amor de nadie… Con el tiempo había desarrollado su propia teoría psicológica, a pesar de sus rudimentos intelectuales: todo individuo que se ama por lo que hace, se detesta por lo que es”. 

 Jorge Majfud | 21/01/2026

El caso Epstein ¿Otro escamoteo de la verdad?


Hay muchos secretos terribles enterrados en los archivos, lo más probable es que nunca conozcamos la verdad
 Las misivas descubiertas sugieren que Epstein utilizaba los «secretos» para obtener poder y controlar a la élite mundial.

 Los secretos develados por el expediente del traficante de personas y pedófilo, Jeffrey Epstein, sobrepasan cualquier antecedente por horroroso que sea. Las terribles revelaciones no solo son perturbadoras, describen mejor que todo la decadencia moral y espiritual del occidente capitalista.
 Tráfico sexual, violaciones de menores, torturas, canibalismo, rituales satánicos, no dejaron ningún horror por probar. Pero una de las cosas más terribles de este caso es conocer cómo un depravado sexual se hizo atractivo para quienes estaban convencidos de que la ley, las normas y las reglas no se aplicaban a ellos. 
 En Europa la publicación de los documentos ha implicado a grandes personalidades de la política, la economía y la sociedad en general del «viejo Continente». 
 Sin embargo, muchos analistas opinan que, al otro lado del Atlántico, en EE. UU., donde Epstein cometió varios de sus crímenes, los problemas de los políticos europeos contrastan con la élite estadounidense. 
 «Realmente es hora de que el país pase a otra cosa», dijo el presidente Donald Trump la semana pasada, cuando un periodista le volvió a preguntar sobre sus nexos con Epstein. 
 Rosa Monckton, exdirectora ejecutiva de Tiffany & Co., declaró a Vanity Fair en un artículo de 2003: «Crees que lo conoces y luego quitas otra capa de la cebolla y hay algo extraordinario debajo», dijo, refiriéndose al criminal. 
 Sin dudas lo que escondía bajo sus capas «la cebolla Epstein» era infernal, diabólico en grado sumo. Las misivas descubiertas sugieren que utilizaba los «secretos» para obtener poder y controlar a la élite mundial. 
 Tras la publicación realizada por el departamento de Justicia recientemente, entre las relaciones el pedófilo con varias figuras destacadas, aparecen Elon Musk, Bill Gates y el secretario de Comercio, Howard Lutnick. 
 La estrecha relación de Jeffrey Epstein con Ehud Barak, quién fue ministro de Israel, desde 1999 hasta 2001 y desempeñó, entre otros, los cargos de Ministro del Interior (1995), apunta a que Epstein trabajara para Israel. Recientemente Barak corroboró que había asistido a comidas y cenas en la casa del traficante, en Manhattan. 
 Este lazo explicaría el poder que el régimen sionista ejerce sobre no pocos políticos estadounidenses y europeos. Parece que Epstein logró recopilar muchos «trapos sucios».
 Ahora resulta que la pesquisa realizada por el FBI no logró confirmar la existencia una «lista de clientes», reza el comunicado de un agente especial de supervisión del FBI, publicado por AP. 
 En esa misma línea, la entonces fiscal federal adjunta, Maurene Comey, en un correo electrónico dirigido a funcionarios del FBI el año pasado, escribió que ninguno contenía evidencia que implicara a alguien más que a Epstein y su expareja y cómplice, Ghislaine Maxwell.
 Nada mejor para distraer a la humanidad de lo que están haciendo. Como los prestidigitadores, escamotean ante nuestros ojos la verdad, nos hacen mirar a otro lado, mientras saquean, bombardean, invaden, secuestran y destruyen.
 Hay muchos secretos terribles enterrados en los archivos, lo más probable es que nunca conozcamos la verdad, la profundidad de la depravación que acompaña a la élite mundial. 

 Raúl Antonio Capote | internacionales@granma.cu 
 13 de febrero de 2026 22:02:18

50 años de resistencia

La República Árabe Saharaui Democrática se apresta a celebrar medio siglo del aniversario de su creación que, tal como lo señaló el presidente Brahim Gali, representa “la voluntad de un pueblo de construir su propio Estado independiente”.

 A poco de que se cumpla el 50 aniversario de la creación de la República Árabe Saharaui Democrática, su presidente Brahim Gali hizo referencia a que este medio siglo “de resistencia y lucha son la encarnación, sobre el terreno, de la voluntad de un pueblo de construir su propio Estado independiente”. Sus palabras tuvieron lugar en la clausura de la cuarta edición de la Conferencia Árabe Internacional de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, donde insistió con que los saharauis tienen derecho a vivir “dignamente en su territorio nacional, al igual que todos los pueblos del mundo”.
 El mandatario reflexionó que “son cincuenta años de resistencia y lucha, de construcción, formación y desarrollo en diversos ámbitos y campos, políticos, económicos, sociales y otros”, así como también “de afianzamiento de su presencia como entidad e identidad diferenciada en la escena internacional, de fortalecimiento de sus relaciones con los pueblos y países del mundo, de consolidación de su posición como miembro fundador de la Unión Africana y de su contribución al mantenimiento de la paz, la seguridad y la estabilidad en el mundo”. 
 Gali, quien también es Secretario General del Frente Polisario, puntualizó que medio siglo de resistencia y lucha contra el colonialismo, la ocupación, la injusticia y la agresión “es una clara manifestación de una realidad nacional, regional, continental e internacional irreversible”. Y remarcó que toda esa historia es a la vez “una prueba evidente de la fuerza de la unidad nacional del pueblo saharaui, de la justicia de su causa, de la legitimidad de su lucha y de la solidez de su derecho a la autodeterminación y a la independencia”.
 La República Árabe Saharaui Democrática fue proclamada por el Frente Polisario el 27 de febrero de 1976 en Bir Lehlu, un día después de que tuviera lugar la retirada de España del Sahara Occidental. Cuatro años más tarde, Mauritania renunció a la parte de territorio del sur del Sáhara Occidental que hasta entonces reclamaba y reconoció al Frente Polisario.
 Sin embargo, esos territorios que por derecho corresponden a la República Saharaui fueron ocupados ilegalmente por Marruecos y en 1991 se estableció la Minusro, una misión de pacificación organizada por las Naciones Unidas para observar el alto al fuego entre el Frente Polisario y el Reino de Marruecos, pero también con el objetivo de organizar un referéndum que determine el futuro estatus del territorio. A medio siglo de la creación de la República Árabe Saharaui Democrática, su pueblo y su gobierno continúan resistiendo el constante hostigamiento marroquí. 

 Nuestra Propuesta
 13 Febrero 2026

James Petras (1937–2026): una voz de clase contra el imperio


James Petras falleció pacíficamente el 17 de enero de 2026 en Seattle, Washington, rodeado de su familia. Prolífico académico y activista, dedicó su vida a desafiar el poder, el imperialismo y la desigualdad. Su muerte irrumpe en un momento en que América Latina vuelve a estremecerse bajo el peso de reformas antiobreras, militarización interna y ofensivas abiertas del capital financiero. No es un dato menor: Petras dedicó su vida a demostrar que el imperialismo no es una metáfora ni una consigna, sino una estructura concreta de dominación que articula capital transnacional, Estados subordinados y élites locales asociadas. Nacido en Boston en 1937, formado en la Universidad de Boston y doctorado en Berkeley, profesor en Binghamton University, fue más que un académico prolífico; fue un intelectual militante que eligió intervenir en la lucha de clases latinoamericana con nombre y apellido.
 Su obra sobre el imperialismo en el siglo XXI, la recolonización financiera y el papel de las burguesías compradoras anticipó procesos que hoy se despliegan con brutalidad. Mientras el progresismo administraba la transición al neoliberalismo y la derecha perfeccionaba su aparato represivo, Petras insistía en que el modelo no era un error técnico sino el resultado de una derrota histórica de la clase trabajadora. Denunció que el neoliberalismo no avanzó solo por decretos del FMI o del Banco Mundial, sino también por la construcción de una red capilar de mediaciones “sociales” que desactivaron la confrontación directa. 
 En Chile esa advertencia tuvo un rostro preciso. Durante la transición pactada, las ONG proliferaron al calor del financiamiento extranjero y del discurso de la “sociedad civil” como sustituto del poder popular. Muchas de ellas, que en los años de dictadura cumplieron tareas humanitarias valiosas, fueron progresivamente reconvertidas en engranajes de una arquitectura política destinada a administrar la pobreza, fragmentar la organización obrera y reemplazar la lucha de clases por proyectos, talleres y microemprendimientos. La desmovilización social que acompañó la consolidación del modelo neoliberal no puede comprenderse sin ese dispositivo que, bajo lenguaje progresista, operó como correa de transmisión del plan imperialista: contener, canalizar y neutralizar el conflicto para garantizar la estabilidad del mercado y el pago disciplinado de la deuda.
 Petras fue implacable en esa crítica. Señaló cómo la financiación condiciona agenda, método y horizonte político; cómo el énfasis en la autoayuda desplaza la responsabilidad estatal; cómo la cooperación internacional se convierte en subordinación estructural. Su denuncia no fue una diatriba moral sino un análisis material: cuando el movimiento obrero es reemplazado por gestores de proyectos, cuando la solidaridad de clase es sustituida por la competencia por fondos, el capital gana sin necesidad de tanques. La experiencia chilena de los noventa y dos mil confirmó esa tesis con creces. 
 Al mismo tiempo, su defensa del análisis de clase frente al culturalismo fragmentario mantiene plena vigencia. La precarización masiva, la informalidad y el desarraigo no disolvieron la explotación; la reconfiguraron. La tecnología no abolió la clase trabajadora; la sometió a nuevas formas de control y autoexplotación. El antiimperialismo no se volvió obsoleto con el fin de la Guerra Fría; se profundizó con la financiarización global y el extractivismo intensificado. En ese sentido, la figura de Petras reaparece hoy cuando se anuncia una nueva vuelta de tuerca autoritaria en Chile bajo la figura de José Antonio Kast, expresión descarnada de un proyecto que combina liberalización económica, disciplinamiento social y alineamiento geopolítico sin matices. 
 Pero honrar a Petras no significa canonizarlo. Su obra debe leerse críticamente, discutirse, tensionarse allí donde simplificó o donde su polémica fue más amplia que rigurosa. Justamente porque fue un intelectual de combate, su legado exige el mismo tratamiento que él reclamaba para el marxismo: análisis concreto de la situación concreta, sin dogmas ni concesiones. Leer a Petras hoy implica volver sobre sus textos sobre imperialismo, ONG y clase, confrontarlos con la experiencia acumulada y utilizarlos como herramientas para reorganizar una oposición de clase frente a la ofensiva que se despliega. 
 En un momento en que la derecha radicalizada pretende convertir la regresión social en programa de gobierno y en que amplios sectores del régimen se disponen a colaborar en nombre de la gobernabilidad, la mejor despedida para James Petras no es el homenaje ritual, sino la acción consciente. Leerlo, criticarlo, actualizarlo y superarlo allí donde sea necesario es parte de la tarea de recomponer una estrategia antiimperialista y obrera capaz de enfrentar el proyecto que hoy personifica Kast. Porque si algo sostuvo Petras hasta el final fue que sin organización independiente de los explotados no hay soberanía, no hay democracia real y no hay futuro para los pueblos. 

Fernando López MacKenzie

El Caso Epstein | Juliana Cabrera en 14 Toneladas

Cuba: sin perdón al colaboracionismo

Bad Bunny en el Super Bowl: un potente espejo de la rebelión que cruza a los Estados Unidos


La reciente actuación del cantante de origen puertorriqueño Benito Martínez Ocasio, conocido popularmente como “Bad Bunny”, ha generado un revuelo internacional. De origen obrero, Martínez Ocasio trabajaba a tiempo completo empaquetando comida en un supermercado, hasta que logró su inserción al gran circuito musical. Los ambientes que transita el cantante durante los casi 14 minutos de espectáculo muestran las zonas de cultivo de azúcar en el norte de Puerto Rico; los comercios callejeros de las zonas urbanas de la isla y la ya famosa “Casita” que imita a un típico hogar de trabajadores. Es muy conocida por ser una parte esencial de las escenografías de sus conciertos. 
 Las canciones del autor fueron acompañadas por una amplia gama de otras estrellas destacadas en Estados Unidos y del mundo, de origen latino. Desde dos púgiles, Xander Zayas, puertorriqueño de 23 años, campeón unificado del peso superwelter y considerado la mayor figura actual del boxeo en la isla, y el pugilista mexicano estadounidense Emiliano Vargas, hasta destacados cantantes y estrellas de Hollywood como el actor chileno Pedro Pascal, la actriz Jessica Alba, la cantante colombiana Karol G, la rapera estadounidense Cardi B, la rapera puertorriqueña Young Miko y la personalidad televisiva estadounidense Alix Earle. 
 Otras apariciones de alto nivel incluyeron a Lady Gaga, de amistad muy reconocida con el cantante, que interpretó la canción “Die with a smile”, para luego compartir un baile sobre el escenario con Bad Bunny. Otro destacado cantante puertorriqueño, Ricky Martin, interpretó partes de la canción “Lo que le pasó a Hawái”, que denuncia el proceso de gentrificación de la isla, así como el desplazamiento del poder de la población nativa de origen polinesio hacia fines del siglo XIX, cuando fue anexada por los Estados Unidos. Hawái ocupa un lugar especial en la historia estadounidense puesto que en 1993 el Congreso norteamericano dictaminó a la anexión de la isla como ilegal y “reconoció que antes de ser incorporado a Estados Unidos, "el pueblo nativo hawaiano vivía en un sistema social altamente organizado y autosuficiente basado en la tenencia comunal de la tierra" (BBC, 15/03/2025). 
 En otros pasajes del show, Benito Martínez Ocasio repasó varios sitios típicos de la comunidad puertorriqueña en Nueva York a la cual ha dedicado la canción “Nuevayol”. Una de las escenas más vibrantes estuvo marcada por el gesto de Bunny de entregar su Grammy, ganado hace una semana, a un pequeño niño de cinco años, acompañado por sus padres migrantes. El público, que se deshizo en aplausos y ovaciones en el estadio, inicialmente creyó que sobre el escenario estaba el pequeño Liam Ramos, detenido por el ICE (agentes migratorios) en Minnesota junto a su familia. Más tarde, la prensa confirmó que se trataba de un pequeño actor con madre argentina-estadounidense y padre inmigrante egipcio. El gesto se ha interpretado como una continuidad del mensaje en la gala de premiación en los propios Grammy, cuando el cantante denunció el accionar del ICE y del presidente Donald Trump.
 Para el cierre del show incluyó una de las canciones de su último disco “Debí tirar más fotos” -que reivindica de principio a fin la independencia de Puerto Rico, así como sus raíces proletarias. “El apagón”, por ejemplo, denuncia el corte de suministro eléctrico que sufrió la isla tras el huracán María, golpeando fuertemente a la población trabajadora en 2017. Los bailarines escenificaron la situación bailando sobre postes chispeantes y Bunny levantando una bandera del movimiento independentista de Puerto Rico. El cierre culminante fue una manifestación de los artistas, bordeando el estadio, portando banderas de los diferentes países del continente, con Bad Bunny nombrando a todas las naciones sin excepción y un “touchdown” que reivindicaba la unidad continental. 

 Resonancia

 Mundialmente, pero con mayor fuerza aún en Estados Unidos, la actuación de Bunny ha sido considerada como una “bofetada” a Donald Trump y su política fascista contra los migrantes. El propio magnate reaccionó en vivo contra el espectáculo, señalando que era una ofensa a la cultura norteamericana. Señaló que el show en español era una ofensa al pueblo estadounidense “que no entiende ni una palabra”. Incluso, llegó a definir a los bailes sobre el escenario como una “acción indecente” para las familias y niños que miraban el show. En su ataque a Bunny, Trump no dejó de filtrar su defensa de la “pureza racial y cultural” yanqui, con la que alimenta su persecución a los trabajadores migrantes. 
 Antes de que tuviera lugar, el presidente ya se había manifestado en oposición rotunda al show de Bunny. Sus seguidores del “MAGA” organizaron un “contra medio tiempo” (All American Halftime Show) a miles de kilómetros de California. Allí se observaron bandas folk y seguidores del movimiento iniciado por el asesinado Charlie Kirk, Turning Point USA, que se transmitió de manera paralela al show oficial de la NFL (la organizadora del Super Bowl). El mismo no reunió la cantidad de espectadores presenciales que había prometido y sus visualizaciones fueron 100 veces inferiores al de Bad Bunny. 
 El arte y los artistas suelen ser un reflejo de los procesos políticos latentes en las masas o del desarrollo de los mismos. Sin decirlo, la presentación de Bad Bunny ha sido una celebración de las movilizaciones, huelgas y rebeliones que tienen lugar en Estados Unidos contra Trump y sus persecuciones fascistas. Bunny fue acompañado por un número elevado de cantantes y bailarines de origen latino, que se jugaron por esa misma perspectiva.

 Patio trasero 

El combativo show del latino Bunny contrasta con la genuflexión de los imperialistas o nacionales y populares que, a escala mundial, se acomodan a las exigencias de Trump. El show del superbowl trasmitió la temperatura política interior de los Estados Unidos. En el terreno electoral, el Partido Republicano ha mordido el polvo en más de 14 elecciones locales de vital importancia, incluida la aplastante victoria de Zohran Mamdani como alcalde de Nueva York. Trump se ha embarcado en el desarrollo de métodos de guerra civil contra su propia población. Estados Unidos es un epicentro de la crisis mundial en desarrollo. 

 Joaquín Antúnez 
 10/02/2026

Jeff Bezos despidió a un tercio de los periodistas del Washington Post


El multimillonario cada vez más cerca de Trump

 El Washington Post, tal vez uno de los diarios más prestigioso del mundo, en medio de un apoyo cada vez más descarado a Donald Trump, despidió la semana pasada al 30% de su personal, trabajadores del área comercial y más de 300 periodistas de los 800 que componían la redacción. Jeff Bezos, el creador de Amazon y uno de los hombres más ricos del mundo, compró el Post hace 8 años. Con estos despidos diezma las secciones de deportes, noticias locales y cobertura internacional. Dice el New York Times, “las secciones emblemáticas del diario”. 
 The Post Guild, la plataforma sindical de los trabajadores del Post, aseguró en redes sociales: “Solo en los últimos tres años, la plantilla de The Post se redujo aproximadamente en 400 personas (se incluyen los cerca de 300 de esta semana). Continuar eliminando puestos de trabajo solo debilita al periódico, ahuyenta a los lectores y socava la misión de The Post: exigir responsabilidades al poder sin miedo ni favoritismos y proporcionar información crítica a comunidades de toda la región, del país y del mundo". Pero si hay algo que Bezos no pretende en absoluto es “exigir responsabilidades al poder sin miedo ni favoritismo”. 
 “El Post”, que se publicó por primera vez en 1877, es una institución nacional y en Estados Unidos se considera un símbolo de la libertad de expresión, sobre todo a partir del caso Watergate, la investigación de los periodistas Bob Woodward y Carl Bernstein que acabó con la presidencia de Richard Nixon en 1974. 
 El director ejecutivo Matt Murray confirmó el despido de un tercio del personal en una videoconferencia de apenas 12 minutos el 4 de febrero. Explicó que Bezos “había perdido demasiado dinero” y que el tráfico de noticias on line –“en parte por el auge de la IA generativa”- se había reducido a casi la mitad en los últimos tres años.
 “La gente no lee sus artículos”, espetó a los despedidos, alguna de las plumas más reconocidas del periodismo occidental. Todos los comentaristas, sin embargo, coinciden en que “el giro ideológico de la publicación desde hace un par de años le ha supuesto una gran pérdida de suscriptores” (El País 5/2). 
 Con el ajuste en curso desaparecen las secciones de deportes, de libros y el pódcast diario “Post Reports”. Redujeron drásticamente la información local y la internacional, emblemas del diario. También despidieron a los corresponsales extranjeros y enviados especiales, lo que supone la desaparición de todo los equipos de Oriente Medio, India, Australia y Ucrania. El editor del área internacional, Peter Finn, renunció. También echaron a la totalidad de los fotógrafos. 
 En lo sucesivo el diario se centraría más en las noticias y la política nacionales, así como en los negocios y la salud, dijo Murray. 
 En una demoledora nota en The Atlantic, la varias veces Premio Pulitzer Ashley Parker, que supo editar 8 años el Post hasta que se fue dando un portazo, señala que el desguace de la redacción vuelve imposibles las coberturas de fondo tradicionales del diario y promueven un medio más trivial, de lectura rápida. 
 La debacle del Post tiene muchas explicaciones. Aunque es irrefutable la crisis de la prensa escrita en el contexto de explosión de las redes sociales, a fines de 2003, Bezos reorganizó a toda la mesa de editores y contrató a Will Lewis, un editor británico involucrado en varios escándalos. 
 Lewis apeló a la inteligencia artificial para potenciar los comentarios, los podcasts y sumar noticias breves y “livianas”. Simultáneamente, Bezos ordenó cancelar el apoyo a la candidata presidencial demócrata Kamala Harris. En respuesta, en un par de días cientos de miles de suscriptores cancelaron sus suscripciones.
 Los despidos están generando un terremoto político, que precipitaron la renuncia de Lewis. En las redes, los trabajadores exigen que Jeff Bezos cancele de inmediato los despidos o venda el periódico “a alguien dispuesto a invertir en su futuro”. 
 “Este es un día trágico para el periodismo estadounidense, la ciudad de Washington y el país en su conjunto”, dijo Jeff Stein, corresponsal jefe de economía. 
 El exdirector ejecutivo Martin Baron - el diario obtuvo once premios Pulitzer durante sus ocho años de mandato- afirmó que el miércoles “figura entre los días más oscuros de la historia de una de las organizaciones de noticias más importantes del mundo (…) al público se le negará la información de base, basada en hechos, sobre nuestras comunidades y sobre el mundo, que es más necesaria que nunca”, escribió. 
 Baron sabe de lo que habla. Durante el primer gobierno de Trump, Baron dio luz verde a una versión gráfica del informe Mueller, que investigó las maniobras de republicano en 2016 para torcer el resultado electoral en su favor, en alianza con Rusia. Trump intentó infructuosamente echar al fiscal Mueller y prohibió la difusión de las conclusiones de la investigación, que el Post publicó sin pestañear. 
 Otro choque con Trump se produjo cuando el Congreso se negó a crear una comisión (al estilo del 11 de septiembre) para investigar el asalto al Capitolio y el intento de autogolpe del republicano el 6 de enero de 2021, para impedir que Biden asumiera. 
 El Post, dirigido por Baron, decidió entonces hacer lo que el Congreso no haría: formó un equipo de un centenar de periodistas de toda la redacción que produjo una exhaustiva investigación, «The Attack», considerada la historia definitiva del ataque fascista promovido por Trump al Capitolio. 
 Es esa tradición la que Bezos quiere borrar. “Los repugnantes esfuerzos de Bezos por ganarse el favor del presidente Trump han dejado una mancha especialmente fea. Se trata de un caso de estudio de destrucción de marca casi instantánea y autoinfligida”, concluyó Baron. 
 El pasado jueves, a pesar de las temperatura bajo 0, hubo una protesta ante la sede en Washington del periódico. Centenares de personas, periodistas y lectores, corearon consignas y mostraban pancartas, algunas con lemas como “Don´t murder The Post” (“No asesinen al Post”).
 “Este periódico es una defensa esencial contra cambios aterradores en nuestra política y cultura. Creo que estamos al borde de dejar de ser una democracia libre y, en algunos casos, ya hemos pasado a un modelo autoritario”, dijo un periodista que suma varias décadas en la jefatura de redacción. 
 Claire Tran, que trabajó como editora de redes sociales en el Post durante dos años, opinó que “la frase la democracia muere en la oscuridad es cierta y Bezos está apagando las luces. La democracia estadounidense sufre otro golpe bajo Trump”. 
 Muchos afirman que detrás de los recortes hay algo más que una cuestión financiera. La revista The Atlantic publicó una columna demoledora de la multipremiada periodista Ashley Parker contra Bezos y Lewis. "Estamos presenciando un asesinato", dice la nota que afirma que “la destrucción del Post es parte de un plan”. 
 Desde hace varios años, hay un éxodo de redactores que se alejan asqueados por el viraje derechista del diario y el deterioro de las condiciones de trabajo y su impacto en la calidad de la información. Entre 2023 y 2025, más de 200 se acogieron a algo parecido a un retiro voluntario. 
 En marzo pasado, Bezos anunció que la sección Opiniones se concentraría en adelante en los dos pilares de «las libertades personales y el libre mercado». Más alarmante aún, Bezos advirtió: “Los puntos de vista contrarios a esos pilares se dejarán para que los publiquen otros”. La editora Ruth Marcus renunció en el acto. En este momento no hay una sola columna que se pudiera considerar progresista o liberal en el sentido norteamericano del término, dice Marcus en un largo texto del New Yorker. “La inclinación a los elogios aduladores es inconfundible”, señala. 
 La libertad de prensa es incompatible con la regimentación de las relaciones sociales, el control policial de las calles, el secuestro y el asesinato de personas, la vulneración más brutal de las libertades públicas. 

 Olga Cristóbal 
 09/02/2026

viernes, febrero 13, 2026

Megamillonarios amigos de Epstein, protegidos largamente por la Justicia norteamericana, cómplice de sus redes de trata


Leer cualquier cosa sobre los caóticos archivos de Jeffrey Epstein —publicados de manera deliberadamente desordenada por la Justicia estadounidense— obliga a sumergirse en una cloaca inagotable de violencia sexual, sadismo, perversiones y en la confirmación de la impunidad de la que gozan los dueños del mundo.
 La semana pasada, un legislador demócrata, Ro Khanna, difundió algunos nombres de personajes que la Justicia norteamericana protegió durante años. Aunque están tachados en los documentos públicos, algunos legisladores tienen acceso a versiones no censuradas. 
 Los hallazgos comprometen claramente a Leon Black y Lex Wexner, dos megamillonarios para quienes Epstein trabajó durante décadas como asesor financiero y “filantrópico” (sic). Ambos son considerados la columna vertebral de la fortuna del proxeneta. Uno está acusado de violación de varias menores en las residencias de su asesor. El otro, figura en documentos del FBI como copartícipe de la red de captación de niñas y adolescentes. 
 Jane Doe tiene autismo y una forma rara de síndrome de Down que la dejó “en un nivel de desarrollo de unos 12 años”. Cuando tenía 16, Epstein se la entregó a León Black, el cofundador de Apollo Global Management, uno de los fondos de inversión más poderosos del mundo. La descripción de la violación, perpetrada en una de las mansiones de Epstein, da náuseas. Black mide alrededor de 1,93 metros y pesa 136 kilos. Jane es la tercera víctima de Epstein que demanda a Black, que nunca fue citado por la Justicia. Todas las mujeres -hoy rondan la treintena- dicen que fueron inmovilizadas por terceros, y terminaron heridas y ensangrentadas. 
 Black lo niega y calificó su vínculo con Epstein como una relación profesional que incluía «planificación patrimonial, impuestos y actividades filantrópicas». Los mismos documentos muestran no solo que Black pagó a Jeffrey Epstein decenas de millones de dólares por asesoría fiscal. En los archivos se encontró “un registro extremadamente detallado del patrimonio total de los Block”, una fortuna de 5.000 millones de dólares (WSJ, 11/2). Epstein no era un “asesor” sino alguien “con acceso profundo a la intimidad financiera” de la familia. 
 Epstein envió decenas de mails y mensajes a Leon Black, en los que lo presionaba para que le entregara millones de dólares. Por lo menos en una ocasión, le recordó el trabajo que había realizado en la estructuración de los pagos que Black hizo a una mujer que lo acusó de agresión sexual. “Documentos recientemente publicados muestran que Epstein recomendó a Black que contratara a un investigador para seguir los movimientos de la mujer y que recibía información actualizada sobre otras mujeres a las que Black había hecho pagos” (NYT 6/11)
 Otro que afirma que solo tuvo una relación “profesional” con Epstein fue Lex Wexner, el dueño de Victoria's Secret, L Brands y un gigantesco emporio de productos de cuidado personal. Epstein fue su mano derecha durante 20 años. Wexner concedió a Epstein una autoridad prácticamente ilimitada sobre su fortuna. Durante la década siguiente, Epstein acumuló cientos de millones de dólares, así como un avión privado, una casa palaciega y una finca de lujo en Ohio, todo ello propiedad de Wexner o de sus empresas. “La generosidad de Wexner hacia Epstein fue inaudita”: le cedió la mansión Straus en Manhattan, la residencia privada más grande de la ciudad, y le permitió vivir y operar sus negocios en sus propiedades de Ohio (publico.es 10/2, NYT 6/2). 
 Varias mujeres denunciaron que Epstein se presentó como "reclutador de modelos" para Victoria's Secret y así las captaba. “A pesar de que ejecutivos de L Brands informaron a Wexner sobre este comportamiento a mediados de los 90, el magnate no tomó medidas”, dice Clarín 10/2.
 La relación entre ambos se mantuvo incluso después de la primera condena de Epstein en Florida, en 2008. Cuando hasta que las presiones públicas forzaron una ruptura oficial, Wexner explicó que se debía a una importante malversación de fondos del asesor. 
 Virginia Giuffre, una de las víctimas de Epstein que más habló públicamente, dijo en una declaración que había sido víctima de la trata de personas para Wexner, entre otros. 
 La identidad de Wexner fue rigurosamente “cuidado” por la Justicia norteamericana, que nunca lo llamó a declarar, hasta la publicación de la última tanda, donde documentos del FBI lo califican como uno de los cómplices -"co-conspiradores"- de la red de trata de esclavas sexuales. “Esta revelación, sumada a su reciente citación por el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, pone al magnate de 88 años en el centro de un escrutinio judicial sin precedentes” (Clarín 10/2). 
 “Co- conspiradora” es uno de los cargos por los que Ghislaine Maxwell, la socia y ex novia de Epstein, cumple una condena de 20 años. “Wexner, fuente de cientos de millones de dólares de la fortuna de Epstein, no ha sido acusado de ningún delito” (NYT 6/2). 
 Otro identificado es el sultán emiratí Ahmed bin Sulayem, destinatario de un e mail en el que Epstein le dice: “Me encantó el video de torturas” (sic). Los documentos del Departamento de Justicia muestran que ambos se comunicaban frecuentemente sobre experiencias sexuales durante más de una década. Bin Sulayem es el presidente de DP World, una empresa que gestiona el 10% de comercio global y desarrolladoras inmobiliarias (elperiódico.com 10/2). El Fondo de Pensiones de Quebec, el segundo en importancia en Canadá, esta semana suspendió acuerdos de inversión con DP World por estas noticias. 
 ‘Last but not least’, otro que está en problemas es el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, que visitó a Epstein en su isla privada en 2012, cuatro años después de que el proxeneta fuera sentenciado a 13 meses de prisión por prostituir a una niña. Lutnick había jurado que se había distanciado de Epstein en 2005 pero la última entrega de los archivos lo muestra intercambiando invitaciones y concretando un almuerzo en compañía de su mujer e hijos, a los que esgrime como escudo. 
 Al momento de su muerte, en 2019, Epstein era un hombre inmensamente rico. Su patrimonio sumaba US$ 578 millones, según sus herederos. Esa fortuna incluía una colección de lujosas residencias, dos islas privadas en el Caribe y casi US$ 380 millones en efectivo e inversiones. “El origen de esa riqueza es el núcleo del escándalo que todavía sigue abierto… y sigue siendo un misterio” (Forbes). La hipótesis de que Epstein filmaba a sus amigos mientras violaban a las menores, en sus casas y en sus islas, y después los habría chantajeado, usando su actividad financiera como fachada va quedando corta. 
 Los nexos entre las redes de prostitución, las redes de trata y el capital financiero internacional han sido denunciado muchas veces. Los archivos de Epstein comienzan a aportarles nombre y apellido.

 Olga Cristóbal
 12/02/2026