martes, octubre 13, 2026

Huelgas y movilizaciones contra el ajuste en Bélgica


Casi 50 mil personas protestaron en Bruselas. 

 La movilización del 9 de octubre en Bruselas Cerca de 50 mil personas se movilizaron en Bruselas este viernes 9, como parte de una jornada de 48 horas de paros y protestas organizadas por las dos principales centrales sindicales (FGTB y CSC) para rechazar los planes de ajuste del gobierno de Bart de Weber.
 Para cumplir con los planes de control del déficit presupuestario de la Comisión Europea, el gobierno belga (una coalición integrada por un sector de la derecha flamenca, al que pertenece de Weber, junto a partidos derechistas, centroizquierdistas y democristianos valones) evalúa recortes presupuestarios o nuevos impuestos a los sectores populares por un total de 10 mil millones de euros. De Weber debía presentar el plan presupuestario este 13 de octubre, pero tuvo que dilatar la presentación ante las disensiones dentro de la alianza oficialista sobre cómo instrumentar el ajuste. 
El viernes 9, además de la masiva movilización en Bruselas, paró un sector del transporte. El lunes 12, a su vez, pararon los ferroviarios, los docentes y la administración pública. Las centrales sindicales advierten que volverán a parar en noviembre si el gobierno insiste en los recortes o en una suba del IVA y contraproponen un impuesto a las grandes fortunas. 
 La movilización del 9 posibilitó la convergencia entre los reclamos generales y los del movimiento docente y estudiantil, que viene luchando (por medio de paros, protestas y piquetes) contra el deterioro de la infraestructura escolar, la sobrecarga laboral y el aumento en los costos de la educación superior. La jornada de 48 horas de paros y protestas se produjo a casi un año de una jornada semejante, en noviembre de 2025, pero que se extendió por 72 horas. 
 Al igual que el Estado Español y Francia, Bélgica se encuentra recorrida por importantes luchas obreras, juveniles y populares. La profundización de las medidas puede quebrar las políticas de ajuste de la Unión Europea. A su vez, se vuelve crucial el desarrollo de una alternativa política de los trabajadores que impida que la ultraderecha saque provecho de la crisis. 

 Gustavo Montenegro

No hay comentarios.: