El pasado 2 de febrero, Editorial Planeta publicó el primer libro de Gustavo Sammartino, que recoge un compendio de entrevistas brindadas entre 1999 y 2003 con Carlos Guillermo Suarez Mason, responsable de la represión, persecución, torturas y asesinatos en la última dictadura cívico-militar.
La idea del libro surge de una entrevista brindada por el periodista Néstor Ibarra en Radio Mitre al criminal para el año 1999, a causa de ser expulsado como socio del club Asociación Atlética Argentinos Juniors. En dicha ocasión, se jacta de tener en su poder documentos de la represión.
Suarez Mason fue participe del Operativo Independencia (1975) y muy activo en los secuestros y vejámenes desde el 24 de marzo de 1976. Caída la dictadura, comenzado el Juicio a las Juntas, se escapa primero a Centroamérica y luego a Estados Unidos. Más de diez años después, en 1998 regresó al país. Para el mismo año, es beneficiado por los indultos de Carlos Menem (PJ). En el propio texto, solo llevaba su nombre y apellido. “Yo al patilludo le salvé la vida. Siempre fue un tipo con suerte”, explica en el libro el propio Mason.
El 21 de junio de 2005, a los 81 años, fallece llevándose información sobre la represión desarrollada entre el 76 y el 83. Conocido como “El Pajarito” y “El Carnicero del Olimpo”, Mason fue uno de los cerebros, comandando la Policía Federal, la Bonaerense, Gendarmería y Prefectura, junto a más de setenta centros clandestinos de detención.
Pese a contabilizar una cantidad importante de denuncias por crímenes de lesa humanidad y robo de bebes (más de 600 casos) solo fue sentenciado en 2003, a tres años de presión, por actos discriminatorios a la comunidad judía. Cumplió la sentencia en su domicilio del barrio de Belgrano. Incluso, en ocasiones, fue escrachado por la organización Hijos, demostrando el no cumplimiento de la condena y yendo a la misa en la iglesia del barrio.
Dentro de sus 432 páginas, el escritor, periodista, productor radial y cineasta, describe, mediante las entrevistas, el accionar del masacrador, su relación con la política, la iglesia e incluso con la democracia. “Le cuento Sammartino. En una guerra hay muertos y hay sobrevivientes. No hay desaparecidos. Las personas no desaparecen. Los desaparecidos existen solo para los que preguntan por ellos” valiéndose de la teoría de los dos demonios utilizada por militares y civiles para “justificar” el genocidio.
El libro tiene como fin la investigación por la expropiación de bebés por parte del criminal. “No fue una confesión, sino que se le escapó, cuando dijo que él le llevó un bebé robado al hermano de un sacerdote. Suárez Mason lo dijo de una forma natural, como pensaba y sentía las cosas” explica el autor al diario Tiempo Argentino (14/02). Posterior a brindar la revelación, Mason expresa “Si lo contas, te mato” quedando la frase como titulo del libro. Expresión que repite, como mínimo, en tres ocasiones más. Demostrando con la impunidad que lo cobijaba su involucramiento y responsabilidad en la sustracción de recién nacidos a secuestrados, en cautiverio. “La muerte de Lourdes, la beba que mi señora y yo tuvimos en dos mil. Casualmente, falleció el 24 de marzo y era nuestra sexta hija. Yo soy católico practicante y, luego de que me recuperé de aquel dolor, me obsesioné con el tema de robo de bebés y fui para adelante” (Tiempo, idem).
A 50 años del golpe genocida, el ensayo de Gustavo Sammartino es el relato en primera persona de uno de los cabecillas de la represión, la tortura y la muerte. Y deja al desnudo la complicidad tanto de los gobiernos de turno como del poder judicial en democracia.
Sigue vigente la lucha por la apertura completa de los documentos de la represión entre 1976 y 1983, la restitución de los niños apropiados. Y el juicio y castigo a responsables materiales y políticos, incluyendo a empresarios, la curia, burócratas sindicales y referentes políticos cómplices.
30 mil compañeros desaparecidos, presentes.
Maxi Robes

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