A más de dos décadas de reformas
El presente trabajo se presentó en el 3er Congreso Nacional de Educación convocado por entidades sindicales docentes, que se realizó en la Escuela Normal Nº 2 Mariano Acosta de la Ciudad de Bs As. en noviembre de 2014
Han pasado más de dos décadas desde que los organismos internacionales comenzaron a proponer reformas a los sistemas educativos que, durante casi dos siglos, habían respondido más o menos adecuadamente a las demandas del capitalismo. Dichas reformas condujeron, entre otros aspectos, a un creciente proceso de privatización y pérdida del carácter público de los sistemas educativos. La presente nota aborda esa cuestión, en particular en Argentina. Otros temas de importancia como el de financiamiento y de la recolonización ideológica a que condujeron esas reformas son analizadas en otros trabajos.[1]
Las Reformas de los 90 buscaban un nuevo orden de la educación para que se adecuara a los cambios del capitalismo en la llamada etapa de globalización. Un capitalismo que des-localizaba la producción en cualquier lugar del planeta de acuerdo a la lógica de búsqueda de mayores ganancias de los cada vez más concentrados capitales internacionales. Capitales que requerían, a su vez, la división mundial del conocimiento entre los países centrales destinados a producirlo y aquellos destinados a su aplicación tecnológica o a su mero uso como consumidores en los países periféricos.
En Argentina las políticas neoliberales rediseñaron las bases de la economía mediante la destrucción de las ya débiles industrias nacionales, la privatización de los servicios públicos, la entrega de los recursos naturales, y el agravamiento del endeudamiento externo. Fue necesario, entonces, adecuar el sistema educativo a tales exigencias. Como la sombra al cuerpo, las reformas educativas acompañaron la reforma neoliberal.
Se sancionó la Ley Federal de Educación Nº 24.195/93 y la de Transferencia de escuelas a las provincias Nº 24.049/92, exigida por el FMI para liberar al estado nacional de gastos y así poder afrontar el pago de la deuda externa (Plan Brady). El centro de la reforma consistió en un rediseño del rol del estado, más que en la creación del ciclo intermedio entre el nivel primario y medio, la EGB, como mayormente se popularizó la mencionada ley. El estado dejó de ser responsable del financiamiento de la educación delegando el sostén directo de las escuelas a las provincias y familias, al mismo tiempo que centralizaba el control político de lo que se enseñaba, mediante la ingeniería de programas y distribución diferenciada de algunos recursos.
Posteriormente el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner asentó sus propuestas educativas sobre el modelo que dejó instalada la Reforma de los 90. Las leyes de Ley de Educación Técnica Nº 26.058/05, de Financiamiento Nº 26.075/06, y la Ley de Educación Nacional Nº 26.206/06, entre otras, no modificaron sus grandes trazos. Corrigieron sus aspectos más burdos, refinando el rol centralizador político del sistema educativo, por ejemplo, mediante el funcionamiento del Consejo Federal de Ministros, la legitimación de títulos a escala nacional, la Nueva Escuela Secundaria, o la creación del Instituto Nacional de Formación Docente para regir la formación docente inicial y continua. Eximido del sostén cotidiano de la totalidad del sistema, el Estado nacional pasó a direccionar las políticas y los lineamientos curriculares.
La privatización en ascenso
Stephen Ball y Devorah Youdell señalan que, en realidad, las Reformas de la educación debieran renombrarse como “La privatización encubierta de la educación pública”. Sostienen que existen dos clases de privatizaciones: una exógena a la escuela pública y otra endógena, en la escuela pública. La exógena supone la apertura de servicios públicos a la participación de sectores privados con beneficios económicos. La endógena refiere a la importación de métodos, ideas y prácticas del sector privado, que son introducidas en el ámbito público. [2]
Estas formas de privatización conducen al funcionamiento del sistema educativo como cuasi mercado mediante diferentes mecanismos. Modifican la manera en que se organiza, se gestiona y se presta la educación, la manera en que se deciden y enseñan los planes de estudio, la manera en que se evalúan los resultados de los alumnos y, por último, la manera en que se juzga a los estudiantes, los profesores, los centros docentes y las comunidades locales.
La privatización exógena
El aspecto más conocido de la privatización lo constituye la existencia de dos circuitos educativos, el público y el privado. En las últimas décadas, el neoliberalismo instaló la cultura de que cada familia tiene derecho a elegir la educación de sus hijos, como derecho individual, y no como una construcción colectiva, social. A fin de favorecer esta libre elección, las escuelas son promocionadas mediante la publicación de rankings que ofrecen datos sociodemográficos, resultados académicos y hasta étnicos.
En EEUU, por ejemplo, existen guías de escuelas que indican la composición étnica de su población escolar y los resultados obtenidos en las pruebas de evaluación externa. El propósito es instalar el mecanismo de competencia entre establecimientos por la matrícula. El resultado de esta competencia a su vez, determina la distribución desigual de los recursos financieros del estado y los salarios docentes. En Chile, por caso, se distribuyen vales o vouchers a los padres para que elijan la escuela de sus hijos, y éstas, a su vez, están autorizadas a cobrar el 50% más en aranceles.
En nuestro país, este derecho está contemplado en forma explícita por las leyes de educación vigentes, lo que supone la existencia de empresas e instituciones privadas que brindan servicios educativos. En el sostén de estas asociaciones, nuestro país es vanguardia en el mundo. Somos uno de los primeros que sancionó una ley que consolidó el sistema de subsidios del estado a la educación privada en 1947 durante el primer gobierno de Perón, mediante la Ley Nº 13.047. Esto ocurrió mucho antes que el propio Milton Friedman, el ideólogo del neoliberalismo y su esposa Rose Marie publicaran su libro La Libertad de elegir, en 1980, proponiendo el sistema de vouchers ya mencionado, o que, en Inglaterra, se extendiera el sistema de charters por el cual el estado establece convenios con organizaciones comunitarias para la gestión social de una escuela.
En nuestro país, la Ciudad de Bs. As., es la avanzada de la educación entendida como mercado. Una de estas expresiones es la existencia de una página web que contiene el Boletín de mi escuela donde se pueden leer los datos sociodemográficos de la zona, de sobreedad y repitencia, una versión del ranking de escuelas que existe en EEUU. De este modo se intenta crear la cultura en las familias que tienen el derecho a elegir la escuela de sus hijos, incluso dentro del sistema público. La reciente instalación de un sistema de inscripción en línea, que quitó a las escuelas y a la docencia la función de organizar la matrícula, ha favorecido claramente el proceso privatización de la matrícula, cierre de grados y cursos. Al mismo tiempo, el gobierno del PRO no ha solucionado el problema de la falta de vacantes en escuelas públicas en zonas de la ciudad como la del sur y en algunos niveles como el inicial.
El crecimiento de la matrícula en las escuelas privadas.
En 1955, la educación privada en Argentina era del 8% en el nivel primario, 18,5% en nivel secundario y 6,2% en terciaria. En 1988 el nivel de privatización registraba un avance significativo: 18% en primaria, 28,7% en media y 27,6% en terciario.[3]
La reciente publicación de las estadísticas de matrícula del 2013 por parte del Ministerio de Educación de la Nación da cuenta que la privatización de la educación ha registrado un salto cualitativo durante las dos últimas décadas, especialmente durante la última. Mientras en el 2005 la educación privada representaba el 26,5%[4], solo 8 años más tarde, en el 2013 representa el 29%.
La Ciudad de Bs As ostenta las cifras más vergonzosas: la mayoría de su educación es privada, 51%. La provincia de Bs As, por su parte, registra una de las tasas de crecimiento más vertiginosas de la educación privada en la última década. Cuenta con 36% de su matrícula privada en toda la provincia y 40% en el conurbano. Córdoba 33% y Santa Fe, 29%.[5]
El nivel primario tiene la mayor tasa de crecimiento de la privatización, en forma constante, a nivel nacional desde el 2003. En 2013 se perdieron 49.094 alumnos primarios y similares cifras en el 2012 y 2011. En total, en la última década, la escuela pública perdió 301.907 alumnos, lo que representa una reducción del 8,2% de la matrícula. En tanto, la matrícula privada creció 25,65%, alrededor de 244.482 alumnos. [6]
Más preocupante aún resulta la lectura de la matrícula de primer grado pues preanuncia las nuevas tendencias. La pérdida es de 4,6% sólo en ese grado, con cifras graves como las de las provincias de Chaco (-14.4%), San Luis (-13.1%), Santiago del Estero (-11.3%) y Catamarca (-9%). Estas cifras podrían indicar no sólo un proceso de privatización que acompañara al de las provincias más ricas, sino también un proceso de desescolarización ligado a los nuevos índices de pobreza y de desocupación. [7]
La escuela media, que vio alumbrar su obligatoriedad en esta década como parte de la conquista de un derecho, ha registrado desde 2003 un crecimiento de la matrícula pública de 225.689 alumnos (+8.9%). Pero la escuela secundaria privada, duplica esa cifra: 16.8%, 158.240 alumnos más. La proyección, sin embargo, vuelve a ser preocupante porque para el primer año, en el 2013, hubo pérdida de matrícula: 0.9% respecto del año anterior a nivel nacional, con cifras récord como Chaco que perdió el 6% o Santa Fe, 4,3%. Así mismo es doloroso comprobar que el 40% de los egresos de la escuela media corresponden a la escuela privada. [8]
El nivel inicial sigue estando fuertemente privatizado: 33% a nivel nacional. Tiene la tasa de crecimiento de la educación privada más alta. Es el nivel más vulnerable a la implantación de las nuevas formas de privatización, con regímenes de gestión social o cooperativo, tal como lo impulsan las directivas de los organismos internacionales, incluso por fuera del ámbito de la educación, dentro de áreas como Desarrollo Social, sin personal docente, como espacios asistenciales o contenedores, en fin, a la manera de las viejas guarderías, desconociendo a la primera infancia como poseedora del derecho a la educación.
El nivel terciario no universitario es el más privatizado: 37% con algunas cifras récord como Ciudad de Bs. As., donde alcanza el 56%.[9]
La cifra de 29% de la matrícula privada, sin embargo no está cristalizada. Podemos estimar que la tendencia es a que aquellas provincias más rezagadas en la privatización alcancen cifras mayores, como ya se mostró al analizar las matrículas de los primeros grados.
La comparación con los niveles de privatización de otros países tal vez nos sirva para dimensionar la gravedad de lo que vivimos. Chile, el país más privatizado del continente, tiene 45% de educación privada. Un caso solo equiparable a los países del este post- dictaduras estalinistas, donde las Reformas de los 90 tuvieron sus mejores alumnos: sistemas educativos municipalizados, financiamiento por alumno, directores que eligen a sus docentes, agencias privadas que diseñan los programas y planificaciones de los docentes, sistemas de evaluaciones externas que determinan la distribución de presupuestos. En fin, al decir de Ball, la privatización exógena y endógena a pedir de boca.
La privatización subsidiada
La desigualdad social se replica en una desigualdad en educación. Las escuelas privadas disponen de asignaciones de recursos por alumna/o superiores a las del estado. Un estudio de la Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba, U.E.P.C., da cuenta que entre 2001 y 2011 mientras la asignación de recursos por alumna/o en la educación media-superior de instituciones públicas se redujo 3,7%, en los institutos privados aumentó 60%. En el nivel primario se redujo 9,7% mientras que en el privado aumentó 26,3%.[10]
Pero la diferencia de ingresos de cada grupo social no es el único factor que conduce a la desigualdad. Los altos índices de privatización se sostienen, en parte, como dijimos más arriba, por la existencia de subsidios a la educación privada por parte del Estado. Según Centro de implementación de políticas públicas para la equidad y la calidad, C.I.P.P.E.C., la derivación de fondos públicos a la educación privada se duplicó, en términos reales, desde el inicio de la Reforma de la educación en 1993 hasta 2005: pasó de $704 millones a $1426 millones en 2005. La transferencia anual por alumno aumentó de $592 en el 1994 a $754 en el 2000. Durante la crisis 2001-2002 habría caído a $510 para luego recuperarse hasta llegar a $650,9 en el 2005. En el 2005, 65% de las escuelas privadas estaban subsidiadas. El total de transferencias del estado a la educación privada representaba el 13% del total del gasto en educación, 0,47% del PBI. [11]
En el período 2005-2009 era de un promedio nacional de 18,4%, con provincias como Córdoba que alcanzaban entonces el 24% o Santa Fe el 20%, según investigaciones de Vior&Rodríguez. [12]
Al respecto deberíamos revisar una cuestión metodológica. Estos porcentajes deberían establecerse en una comparación entre lo que efectivamente el Estado dedica a cada alumno en uno y otro sistema, descontando los gastos de la administración central del sistema educativo de cada jurisdicción. De este modo se verificaría que los porcentajes destinados a cada alumno de la escuela privada por parte del estado son aún mayores.
Carecemos de las estadísticas del último quinquenio de las transferencias del Estado a la educación privada, pero podemos adelantar algunos datos que confirman la tendencia a su aumento. Solo la Ciudad de Bs As dispuso para el 2015 la transferencia de $2.837.974.542 a las escuelas privadas, lo que representa 1$ por cada alumna/o de escuelas privadas por cada 3$ que se destina a cada alumna/o de escuela pública, descontando los gastos centrales de administración. Esto, a su vez, no incluye la transferencia de fondos para arreglos de edificios escolares privados que se computan por fuera de estas cifras.[13] El caso más llamativo en esta Ciudad es el de las escuelas especiales privadas que, cobrando aranceles mensuales de más de $7.000, reciben subsidios de hasta el 80%, lo que supone una fragrante diferencia con lo que se invierte por alumno en una escuela especial pública.
La provincia de Santa Fe destinará $3.286.640.000 a la educación privada en 2015, lo que representa 19% del total de su presupuesto a educación.
Otro ejemplo preocupante de este proceso de privatización subsidiada, como política de estado, lo constituye la sanción en 2014 de la Ley de Jardines Comunitarios en provincia de Bs As. En lugar de reconocer una situación de excepción de casi 1.500 establecimientos que surgieron en la última década para satisfacer la ausencia del Estado en el nivel inicial e incorporarlos al sistema público y a su régimen laboral, la nueva ley introdujo el Caballo de Troya que profundizará la privatización en este nivel. De aquí en más podrán seguir abriéndose jardines comunitarios, subvencionados totalmente por el gobierno provincial de esa provincia, ya no solo para el pago de su personal docente sino para todos sus gastos, incluidos los de mantenimiento de sus edificios, servicios y personal auxiliar. El personal será designado por las propias asociaciones que los gestionan, quienes están facultadas a contratar a personas no docentes, para tareas docentes, bajo la figura del “educador comunitario”. A su vez estas personas podrán perder su estabilidad laboral si dejaran de responder al proyecto de la asociación, lo que habilita a su literal despido por razones políticas o incluso de salud. Una escalada en el uso de la educación como espacio de construcción de clientelismo político y de precarización laboral y educativa. [14]
La educación como mercancía
Lo nuevo, sin embargo, es que ya no estamos simplemente ante la presencia de una asociación o iglesia que pone una escuela. Hoy existen cadenas de empresas que brindan servicios educativos tanto dentro de un país como a nivel internacional. Estas empresas operan gestionando escuelas privadas como dentro del sistema público, tercerizando actividades y servicios que otrora desempeñaban docentes y profesionales dentro del régimen laboral del Estado. Así, se está desarrollando un mercado educativo que rinde beneficios por encima de los índices bursátiles del mundo empresarial, según sostenía The Guardian en Inglaterra en el año 2000.
En trabajos del PREAL, Istar Gómez, un asesor de inversiones en educación, categoriza las temáticas en las que participa hoy la empresa privada: acceso a la educación, fortalecimiento de la calidad educativa, atención a las diferencias e inclusión, incidencia en las políticas públicas y agendas educativas. Refieren a actividades tales como: asesoramiento de padres para la elección de la escuela de sus hijos, servicio de docentes tercerizados para cumplir suplencias, cursos de perfeccionamiento docente dentro y fuera de las escuelas públicas, servicios como la informatización de la gestión escolar, pruebas de evaluación externa, agencias para la administración de la distribución de becas escolares y hasta servicios de gestión de escuelas en reemplazo de directores de las propias escuelas públicas. España y algunas localidades de Brasil, ya tienen en forma creciente escuelas públicas gestionadas por empresas privadas en lugar de directores electos por sus comunidades, como ocurría hasta hace algún tiempo. [15]
Solo en América Latina existen, según el PREAL, Programa de la Reforma Educativa de América Latina, 170 fundaciones o asociaciones vinculadas a empresas que se dedican a educación. Empresas como Kraft Foods Argentina, Ceras Johnson, Johnson Diversey, Massalin Particulares, Glaxo Smithkline, Mimo & co, Productos Roche, Givaudan Argentina, Unilever, Ivax y Roemmers, contratan a Diálogos Emprendimientos Educativos para que suministren en sus empresas la atención para niños desde 45 días de edad hasta los 5 años, hijos de madres-padres trabajadores. [16]
La Fundación Compartir en Colombia, por ejemplo, premia a los mejores docentes. Algo así quiso imponer en nuestra ciudad el PRO cuando instaló el premio al Maestro Sarmiento, pero todavía esta cultura competitiva no se había instalado y quienes se presentaron no eran precisamente los mejores. Fracasó. La Fundación Lemman en Brasil implementa un programa gratuito destinado a directores de la enseñanza pública, educadores en funciones de apoyo técnico o pedagógico y gestores educacionales del sector público.
En Ciudad de Bs. As. el PRO ha contratado los servicios de la Universidad de San Andrés para dar cursos de liderazgo a los directores de las escuelas públicas que paga con fondos públicos, al tiempo que vacía el Ce.P.A, el Centro de Pedagogías anticipadas. Este centro funciona desde 1984 y fue una de las primeras escuelas de capacitación del país. En los últimos años ha visto decrecer su número de cursos en favor de asociaciones privadas, y según trascendidos, la intención del gobierno es que la Universidad de San Andrés reemplace al Ce.P.A. en los concursos de ascenso de la carrera docente.
Estas fundaciones, que representan a las más grandes empresas de cada país y del mundo, a su vez, buscan actuar en redes con asociaciones sociales, ONGs, o de la Sociedad Civil. Sus propósitos son múltiples. En caso de realizar donaciones o servicios comunitarios lo hacen a cambio de deducir impuestos, con saldos siempre beneficiosos para las empresas, aunque se presenten como fundaciones sin fines de lucro. Basta entrar en la nómina de cualquiera de ellas para ver cómo derivan impuestos empresas como Coca-Cola, City Bank, American Air Lines, Credicoop, Techint , Pan American Energy, HSBC Argentina, Skanska, Grupo Supervielle, Banco Galicia, Nextel, Banco Macro, Mercedes-Benz, Exxon, Fundación Ford, Fundación Amalita Fortabat. Estas empresas presentan programas como el acompañamiento a la escolaridad de niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad social. Sus servicios pueden ir desde inscribir como voluntarios a sus empleados para estas tareas o asociar su marketing a la difusión de estas tareas con el objeto supuesto de crear conciencia de responsabilidad social. Todo esto, perfectamente deducible de impuestos.
Pero ahí no termina la cuestión. Estas fundaciones pretenden trabajar en red con organizaciones sociales, de la sociedad civil o de las O.N.G.. De este modo la rentabilidad no es sólo económica sino política. Las empresas lavan su cara frente a la opinión pública de la mano de grupos de militantes sociales que recibirían alguna donación o beneficio para su centro educativo o cultural. Un clásico ejemplo de conciliación de clases, pero con nuevas modalidades.
El modelo empresarial de gestión institucional
Otro componente de la privatización endógena es el cambio de modelo de gobierno de la educación. Se tiende a hacer desaparecer su función política al dejar de hablar de gobierno de la educación o de conducciones de las escuelas, para pasar a emplear el concepto de gestión escolar. La expresión gestión escolar es relativamente nueva y supone un cambio organizacional. Los directores pasan a gestionar partidas de presupuesto escolar, a sus empleados, tanto en la contratación como en las retribuciones.
A su vez, las metas a alcanzar por el centro educativo están direccionadas por los planes centralizados por los Reformadores, ya sean ministerios de educación u organismos internacionales, ante quienes el gestor habrá de dar cuenta de resultados, dado que son ellos los que definen, finalmente, la distribución de los recursos. Los Planes de Mejoras, P.I.I.E., entre otros, que instrumenta el gobierno nacional, son una versión todavía tímida de la instrumentación de este diseño organizacional. Así vemos a directores corriendo a bancos a rendir cuentas, u otorgando suplementos salariales que instalan mecanismos de poder nuevos dentro de las escuelas.
La gestión escolar impone la lógica del resultado como prioritario, lo que en términos educativos es altamente nocivo, como podemos imaginar. Forma parte de un concepto más amplio de gestión pública que se ha ido imponiendo en los últimos 20 años como parte de la reforma política y cultural de los organismos de estado: descentralizar la administración presupuestaria haciendo responsables a los agentes directos de sus resultados, dividir las grandes organizaciones en unidades más pequeñas, con relativa autonomía, para que compitan entre sí. Estos mecanismos se van naturalizando. Hace más de 20 años era impensable y hasta sospechoso que una escuela recibiera del estado recursos diferentes a otra. Eran para todas o ninguna, como parte de una cultura del derecho público instalada. Hoy, muchos empezamos a competir, sin reflexionarlo, por obtener un pequeño fondo para comprar un recurso que necesitamos y para ello nos sentimos impelidos a mostrar algún resultado.
Todo este diseño conduce a hacer que la escuela funcione como una empresa, y el aula como una unidad de producción. Y de la mano, va la relación laboral: salarios diferenciados por desempeño, contrataciones por fuera de los concursos, cuya renovación depende de la voluntad del gestor, personal carente de título que realiza iguales funciones pero que recibe salarios inferiores, ruptura de los convenios colectivos de trabajo para instalar la discrecionalidad en las retribuciones.
La elección de las familias de la educación privada
Pero si la intención de los empresarios es clara respecto a su interés por la educación, falta responder a la pregunta: ¿por qué muchas familias eligen la educación privada? Después de ocultar la privatización, el gobierno a través de su vocero presidencial, Jorge Capitanich, ha intentado explicar esta situación argumentando que es reflejo de la mejora en el nivel de vida de los trabajadores por un lado y de la existencia de paros docentes por otro.
El argumento de los paros docentes se cae por su talón de Aquiles: la Ciudad de Bs. As. es una de las que, por diferentes motivos registra menos paros en el país desde hace 20 años, y sin embargo su nivel de privatización es el más alto. Por otro lado, Neuquén una de las provincias que más paros ha realizado tiene uno de los porcentajes más bajos de privatización del país: 18%.
El otro argumento también es difícil de sostener ya que la privatización crece también en barrios de recursos modestos de zonas urbanas. A su vez, son las ciudades más populosas, donde existe mayor oferta pública, las que sin embargo presentan los más altos niveles de privatización registran.
Aquí estamos atrapados en dos problemas. Por un lado la escuela se ha masificando, incorporando a sectores que otrora quedaban afuera, sectores incluso hoy más marginales que algunas décadas atrás debido al empobrecimiento estructural de nuestra sociedad. En la actualidad, la escuela no solo forma para el trabajo y la ciudadanía, como en la etapa anterior del capitalismo. Ahora también responde a una tercera lógica que antes no existía: la de la contención social de los sectores estructuralmente excluidos del sistema económico.
Las clases dominantes no están dispuestas a incorporar a la producción a toda la masa de asalariados potenciales, repartiendo las horas de trabajo, con igual salario, en base a la mayor productividad a partir de la revolución tecnológica de las últimas décadas en la mayoría de las ramas de la producción. La desocupación se ha vuelto estructural y millones en el país y en el mundo no tienen ni tendrán trabajo por generaciones, a menos que se modifique la lógica de la ganancia en la organización económica de la sociedad. Por eso, la escuela es hoy un dique de contención al descontento, especialmente de la juventud que pasará años estacionada en centros educativos, aun cuando no aprenda o lo haga ocupando muchos más años que en décadas anteriores para lograr adquirir conocimientos similares. La educación pasa a integrar, entonces el paquete de políticas de inclusión que buscan paliar la gravedad de una economía excluyente.
Pero si en la escuela estarán todos los sectores, incluso los otrora escolarmente excluidos pero que tenía la potencialidad de obtener un trabajo a su egreso, ahora habrá que conceder a las capas medias o sectores de trabajadores no excluidos, el derecho a elegir que su hijo no comparta banco con la pobreza o la marginalidad. Para ellos habrá subsidios, discriminación de matrícula encubierta, mayores recursos por alumno, aunque no necesariamente mejores docentes. La masificación de la educación se acompaña, inexorablemente, de la estratificación de sus escuelas por sectores sociales, en verdaderos y cada vez más cerrados guetos que reproducen las diferencias del grupo social familiar de origen.
La batalla cultural de quienes luchamos por la escuela pública nos es, por ahora, desfavorable: un sector importante de las capas medias y populares hoy no la sostiene como espacio de todos, donde se construye una subjetividad democrática, de respeto al otro. Sin embargo, hay otro sector que sí, apuesta a sostenerla, desafiando los techos que se caen, los patios que se hunden o las paredes electrificadas, pero ha dejado de ser mayoritario.
Por otro lado vivimos una realidad perversa. Mientras los estados extienden los años de escolarización obligatoria a casi el doble que hace 50 años, no aumentan en proporción su inversión en educación. Esto ha conducido en las últimas décadas a que la docencia de la escuela pública se vea obligada a reclamar por el deterioro de sus condiciones laborales y los bajos presupuestos educativos. Sus luchas muchas veces afectan el normal dictado de clases. Pero sus logros luego reditúan en porcentuales iguales de aumentos de subsidios a las escuelas privadas, donde sus trabajadores, sin embargo, no acompañaron el reclamo con medidas de fuerza, en gran medida, por miedo a ser despedidos.
La batalla cultural y política por recuperar lo público
Lo público es lo de todos, el espacio desde donde es posible reconocer al otro no como una realidad virtual, sino real, en su humanidad más cotidiana. En fin, el espacio que corroe el silencio de la injusticia de una sociedad excluyente porque la hace presente. Donde la hipocresía de las políticas de inclusión o de caridad quedan cuestionadas y la necesidad de defender el derecho de todos, ya no es solo desde la norma, sino desde la realidad de la vida.
Por eso el espacio público ofrece el basamento, y solo eso, desde el cual construir conciencia colectiva, crítica, del mundo que vivimos, para formar sujetos que se piensen a sí mismos como parte de un proyecto de lucha por otra sociedad, sin explotación ni opresión entre los seres humanos.
La escuela pública ofrece la potencialidad de ser un punto de partida para prefigurar nuevas relaciones humanas, no competitivas, solidarias, apenas un punto, pero fundamental, básico. Un espacio desde el cual se pueda al menos imaginar otro mundo, organizado en función de las necesidades sociales y no de la ganancia privada. Su pérdida significa un gran retroceso en esa perspectiva. No naturalicemos el avance de lo privado. Seamos celosos defensores de lo público, y aunemos esfuerzos para derrotar a cada una de las formas encubiertas o explícitas de meter la lógica del mercado y del individualismo en el ámbito educativo.
Recuperemos las históricas banderas de la Declaración de Principios de Huerta Grande de CTERA de 1973, que delimitó claramente su defensa de la escuela pública y su oposición a la educación privada. Un primer e inevitable paso en esa dirección es defender el régimen de concurso público con jurados docentes electivos de designación de sus docentes contenidos en el Estatuto del Docente original, para favorecer el desarrollo del conocimiento público y evitar el clientelismo político o la privatización empresarial de la formación de las jóvenes generaciones. Recomponer el presupuesto educativo para que vuelva a ser responsabilidad del gobierno nacional, de modo de garantizar una inversión igualitaria por alumna/o en todo el país, y garantizar su aumento a 25% del Gasto Consolidado Nacional como planteaba la UNESCO en los años 60. Suprimir los subsidios a la educación privada de las empresas privadas, las iglesias y contra todo intento de cooperativizar la educación. Democratizar el gobierno de la educación extendiendo los modelos de gobierno universitario a los diferentes niveles con formas electivas de sus equipos de coordinación a nivel escolar y distritales. Estas medidas, deben ser consideradas como paso inicial hacia un proceso de reorganización del sistema educativo de carácter público único y nacional.
Abramos el debate. Y de él propongámonos marchar hacia el logro de una nueva ley de educación.
Laura Marrone
Notas:
[1] Ver http://lauraendamarrone.blogspot.com.ar/2014/10/presupuesto-nacional-de-educacion-2015.html
[2] Ball Stephen y Youdell Devorah. (2007) La privatización encubierta en la educación pública. Informe Preliminar. Universidad de Londres.
[3] Vior, Susana y Rodríguez, Laura. (2012) La privatización de la educación: un largo proceso de expansión y naturalización. Universidad de Campiñas.
[4] DINIIECE. Anuario estadístico 2005
[5] DINIIECE. Ministerio de Educación Nacional. Anuario estadístico educativo 2013 http://portales.educacion.gov.ar/diniece/2014/05/24/anuarios-estadisticos/.
[6] Ibid, Anuario estadístico 2013
[7] Ibid, Anuario estadístico 2013
[8] Ibid, Anuario estadístico 2013
[9] Ibid, Anuario estadístico 2013
[10] Instituto de Capacitación e investigación de la provincia de Córdoba. U.E.P.C.
El derecho social a la educación en la provincia de Córdoba (2003-2013).
[11] CIPPEC (2007). Monitoreo de la Ley de Financiamiento. La transferencia de recursos del estado a la educación privada. Presentación 6
[12] Ibid, Vior, Susana
[13] Ademys-CTA. Presupuesto 2015 para educación
[14] Ver más en http://es.scribd.com/doc/243317372/La-gestion-social-destruye-lo-publico-docx#scribd
[15] PREAL 64 pág. 7
[16] PREAL Nº 64 pág. 6
Laura Marrone es Licenciada en Ciencias de la Educación (UBA). Es Docente en Institutos de Formación Superior. Fue Secretaria de Asuntos Pedagógicos de Ademys (Asociación Docente). Integra el Bloque de la Legislatura del FIT por Izquierda Socialista en la Ciudad de Bs. As.
Blog marxista destinado a la lucha por una nueva sociedad fraterna y solidaria, sin ningún tipo de opresión social o nacional. Integrante del Colectivo Avanzar por la Unidad del Pueblo de Argentina.
domingo, marzo 08, 2015
sábado, marzo 07, 2015
Hace 144 años nacía la Rosa Roja del proletariado mundial

El 5 de marzo de 1871, nacía Rosa Luxemburgo en la Polonia dominada por el imperio ruso. En su homenaje, transcribimos la presentación que escribió Andrea D'Atri para la traducción de su biografía, editada por el Instituto del Pensamiento Socialista Karl Marx. E invitamos, también, a leer esta importante obra de Paul Frölich, cuya edición en castellano estuvo a cargo de Cecilia Feijoo y Demian Paredes.
La primera pregunta que surge ante esta biografía de Rosa Luxemburgo escrita por Paul Frolich es por qué la incluimos en la colección MUJER de Ediciones del IPS. Podría objetarse que fue su amiga Clara Zetkin –y no Rosa Luxemburgo- quien pasó a la historia por su destacado rol en la organización política de las trabajadoras alemanas, en la redacción de periódicos socialistas destinados a ellas, en la preparación de las Conferencias Internacionales de Mujeres Socialistas y en establecer el Día Internacional de las Mujeres que, hasta hoy, se conmemora mundialmente. Esa tarea, asumida por Clara, había sido desdeñada por Rosa cuando los más encumbrados dirigentes del Partido Socialdemócrata Alemán intentaron asignarle la labor que consideraban le correspondía naturalmente, por su género.
Contra la visión crítica de algunas feministas que consideran que Rosa Luxemburgo nunca se preocupó por las mujeres y, aún a pesar de haber rechazado ocuparse de la “cuestión femenina”, Rosa Luxemburgo colaboró con la organización de la sección del partido que encabezaba Clara Zetkin, escribió frecuentemente para el periódico La Igualdad, dirigido por su amiga y participó en algunas de las Conferencias Internacionales de Mujeres Socialistas, intentando convencerlas de su punto de vista sobre la Guerra Mundial y de sus críticas al rumbo que tomaba la dirección del partido frente a estos acontecimientos. Siempre había estado convencida de que la incorporación a la socialdemocracia de las mujeres trabajadoras –uno de los sectores más explotados del movimiento obrero- insuflaría un espíritu revolucionario a la organización. “Con la emancipación política de las mujeres, un fresco y poderoso viento habrá de entrar en la vida política y espiritual [de la socialdemocracia], disipando la atmósfera sofocante de la actual vida familiar filistea que tan inconfundiblemente pesa también sobre los miembros de nuestro partido, tanto en los obreros como en los dirigentes.”, escribe en 1902 en el periódico Leipziger Volkszeitung.
Sin embargo, rechazando ocuparse de la “cuestión femenina”, Rosa tuvo un gesto a favor de que las mujeres fueran respetadas y consideradas como pares por los dirigentes socialistas; algo que, en una sociedad patriarcal como es la capitalista, no está ganado tan sólo con su inclusión en el programa de las organizaciones revolucionarias. De esto supo Rosa Luxemburgo, quien mantuvo una profunda amistad y una estrecha camaradería revolucionaria con Clara Zetkin a lo largo de toda su vida, arraigada esencialmente, en la lucha contra el revisionismo, que le valió feroces ataques políticos del ala derecha del partido, no pocas veces cargados de misoginia.
El propio emperador Guillermo II había afirmado en un acto público que “la principal misión de la mujer no es participar en reuniones, ni conquistar derechos que les permitan ser iguales a los hombres, sino desempeñar silenciosamente su tarea en el hogar y en la familia, educar a la nueva generación, enseñándole, ante todo, el deber de obediencia y el respeto a los más viejos.”(1). Y estas ideas no eran propias sólo de la rancia clase dominante; notables dirigentes socialdemócratas se hacían eco de estos prejuicios machistas, burlándose de Clara Zetkin y Rosa Luxemburgo. “A dónde vamos, debemos oír tales discursos por parte de representantes de un sexo considerado oprimido. No tengo, personalmente, un gran entusiasmo por sus reivindicaciones –todo el mundo sabe eso-, pero cuando ayer oí a la compañera Zetkin bombardearnos con sus ataques, me dije: ‘¡éste es el sexo oprimido! ¿Qué sucederá cuando sea libre e igual en derechos?’”(2). Esas palabras, acompañadas de grandes risotadas del auditorio, no fueron pronunciadas por un enemigo de la clase trabajadora, sino por el dirigente Ignaz Auer en un congreso del Partido Socialdemócrata Alemán, mucho antes de que el mismo formara parte del ala revisionista.
Rosa Luxemburgo no se dejaba abrumar por este tipo de ataques, los consideraba ingredientes habituales de la lucha política. Por sus críticas mordaces al revisionismo, se ganó la antipatía de varios jefes socialdemócratas, como su antiguo amigo Bebel, quien en una carta dirigida a Kautsky, en 1910, dice refiriéndose a Rosa Luxemburgo: “Hay algo raro en las mujeres. Si sus parcialidades o pasiones o vanidades entran en escena y no se les da consideración o, ya no digamos, son desdeñadas, entonces hasta la más inteligente de ellas se sale del rebaño y se vuelve hostil hasta el punto del absurdo.”(3)
Por esa capacidad de “salirse del rebaño” es que Rosa, con la cojera que arrastraba desde una edad muy temprana, osó sumarse a las filas del movimiento revolucionario clandestino en Polonia, cuando aún asistía a la escuela secundaria; siendo una inmigrante, se aventuró a inscribirse en la Universidad de Zurich para estudiar matemáticas y ciencias naturales, pasarse a la facultad de Derecho, escribir sobre el desarrollo industrial de Polonia y recibirse de Doctora en Ciencias Políticas. Pero sobre todo, se atrevió a dedicar íntegramente su vida a la revolución proletaria. “Sabes que, a pesar de todo, realmente espero morir en mi puesto, en una lucha callejera o en prisión.”, escribía en una carta a su amiga Sonia Liebknecht. Por eso, como se señala en la introducción a esta obra “es su singularidad la que aparecerá con todos sus trazos en esta biografía, cuya primera característica es sin duda el hecho de que ella, una mujer, en momentos donde la dirección política inclusive la revolucionaria era una tarea exclusiva de hombres, haya alcanzado la altura que conquistó.”(4)
Una altura que, sólo las águilas como Rosa Luxemburgo, pueden habitar. Sin duda, la más grande dirigente mujer del proletariado revolucionario en toda su historia. Aquella que con profundidad teórica marxista, con agudeza política y con una honda sensibilidad se inscribe en uno de los lugares más destacados de la historia del socialismo internacional.
En su memoria, podemos repetir aquellas palabras que escribió en las vísperas de su asesinato: “¡Esbirros estúpidos! Vuestro orden está edificado sobre arena. La revolución, mañana ya se elevará de nuevo con estruendo hacia lo alto y proclamará, para terror vuestro, entre sonido de trompetas: ‘¡Fui, soy y seré!’”.(5). Como la misma Rosa Luxemburgo que fue, es y será un gran ejemplo para las jóvenes generaciones revolucionarias, a quienes está destinado este libro, con el propósito de transmitirles “en toda su grandeza y fuerza inspiradora, esta imagen realmente hermosa, heroica y trágica.”(6)
Andrea D’Atri
Buenos Aires, octubre de 2013
(1) Citado en Gilbert Badia (2003), Clara Zetkin. Vida e obra, San Pablo, Ed. Expressão Popular.
(2) Íd.
(3) Citado en Raya Dunayevskaya (1985), Rosa Luxemburgo, la liberación femenina y la filosofía marxista de la revolución, México, F.C.E.
(4) De la Introducción a la presente obra, de Cecilia Feijoo y Demian Paredes.
(5) Rosa Luxemburgo, “El orden reina en Berlín”, 14/01/1919 (disponible on line en http://marxists.org.)
(6) León Trotsky, “¡Fuera las manos de Rosa Luxemburgo!”, 26/6/1932 (disponible on line en http://www.ceipleontrotsky.org)
Grecia: "Vamos a exprimir sangre de las piedras para pagarle al FMI"
El 20 de febrero, el gobierno griego de Syriza, en coalición con los nacionalistas de derecha de Anel (Griegos Independientes) capituló ante el chantaje de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI y firmó el acuerdo con el Eurogroup. Por él, aceptó extender por cuatro meses el denominado "programa de rescate", de austeridad draconiana, sin siquiera obtener el dinero de la UE y el BCE que venía atado con este programa; sólo después de una revisión de las "reformas", implementado por el gobierno griego, se proporcionará ese dinero a finales de abril. Mientras tanto, Grecia tiene que pagar ya, en marzo, y sólo al FMI, 1.400 millones de euros. El Estado griego y los bancos se están quedando sin liquidez por la enorme fuga de capitales de los últimos tres meses y una dramática caída de los ingresos fiscales, mientras que Mario Draghi -el presidente del BCE- mediante un golpe de estado financiero, cortó toda financiación a Grecia, a principios de febrero, por parte del BCE, además de la ELA (Asistencia de Liquidez de Emergencia). Ahora, la reunión del BCE en Chipre tiene que decidir si el ELA se discontinúa o no.
La capitulación de los dirigentes de Syriza es una clara ruptura con el mandato popular expresado en las recientes elecciones griegas, que planteó poner fin a la austeridad y cancelar la mayor parte de la insostenible deuda externa de Grecia. Provocó confusión y disconformidad en la base popular de Syriza (que se expandió después de las desafiantes declaraciones iniciales de la UE y la troika por el nuevo gobierno). Hay, además, una enorme crisis en las filas de Syriza. En la reunión de su comité central, el fin de semana del 28 de febrero al 1º de marzo), el 40 por ciento de los dirigentes votó en contra del acuerdo con el Eurogrupo.
El acuerdo es precario, y se puede romper en cualquier momento. Es una fuente de nuevas crisis. El chantaje de Berlín, Bruselas y Washington continúa, mientras las autoridades griegas se enfrentan, este año, a una infernal e interminable serie de pagos a los usureros internacionales; particularmente en marzo, con 1.400 millones de euros al FMI y, a finales de junio-principios de julio, con otros 6.700 millones al BCE y el FMI. Este fin de semana el ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, declaró que la deuda con el FMI sería pagada a toda costa: "No vamos a ser el primer país que no cumple con nuestras obligaciones con el FMI. Vamos a exprimir sangre de las piedras si es necesario para hacerlo por nuestra cuenta, y lo haremos", dijo. La capitulación no impidió que la tortura continúe, con otra vuelta de tuerca.
A pesar de algunas "medidas humanitarias" de emergencia de asistencia social, la austeridad prosigue. En los hospitales, los trabajadores están preparando una nueva huelga contra la falta de financiamiento. Las huelgas están empezando a reclamar contratos salariales regulares y el fin de la la barbaridad de la "flexibilidad laboral" y el "trabajo negro".
Nuevos ataques
Para agregar insulto a la injuria, el gobierno presentó su capitulación como una... "victoria", y lanza nuevos ataques a los derechos de los trabajadores, presentándolos como medidas necesarias para estabilizar la economía. La más escandalosa, ahora, es el intento del gobierno de transferir los activos de los fondos de pensión de los trabajadores al Banco Central, transformándolos en repos (contratos financieros) y sacando la sangre de los trabajadores para pagar al vampiro del FMI este mes.
Pero la resistencia de los trabajadores a este robo aún no está quebrada.
La radicalización y politización entre los trabajadores y las masas populares empobrecidas no sólo no se han detenido en Grecia, sino que se están profundizando y ampliando. El EEK (Partido Revolucionario de los Trabajadores) emitió una declaración de su comité central, el 28 de febrero, analizando la nueva situación y delineando las nuevas tareas. Nuestro trabajo revolucionario inició una nueva etapa con la Conferencia de Trabajadores del fin de semana pasado. A finales de marzo, una campaña en contra de las privatizaciones y el desempleo, contra la austeridad y por la cancelación de la deuda, estarán en marcha en todo el país.
Nuestra línea general es: ¡No a la capitulación a los gángsteres de la UE / BCE / FMI! ¡Ruptura con la mafia imperialista! ¡Abajo la colaboración de clases con el capital griego y extranjero y sus partidos! Por un plan de emergencia para satisfacer las necesidades sociales, mediante la expropiación de los bancos y los sectores clave de la economía, poniéndolos bajo control y gestión de los obreros. Por el poder obrero y la unificación socialista de Europa, desde Lisboa a Vladivostok, sobre las ruinas de la Unión Europea imperialista.
Savas Michael-Matsas, dirigente del EEK de Grecia
La capitulación de los dirigentes de Syriza es una clara ruptura con el mandato popular expresado en las recientes elecciones griegas, que planteó poner fin a la austeridad y cancelar la mayor parte de la insostenible deuda externa de Grecia. Provocó confusión y disconformidad en la base popular de Syriza (que se expandió después de las desafiantes declaraciones iniciales de la UE y la troika por el nuevo gobierno). Hay, además, una enorme crisis en las filas de Syriza. En la reunión de su comité central, el fin de semana del 28 de febrero al 1º de marzo), el 40 por ciento de los dirigentes votó en contra del acuerdo con el Eurogrupo.
El acuerdo es precario, y se puede romper en cualquier momento. Es una fuente de nuevas crisis. El chantaje de Berlín, Bruselas y Washington continúa, mientras las autoridades griegas se enfrentan, este año, a una infernal e interminable serie de pagos a los usureros internacionales; particularmente en marzo, con 1.400 millones de euros al FMI y, a finales de junio-principios de julio, con otros 6.700 millones al BCE y el FMI. Este fin de semana el ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, declaró que la deuda con el FMI sería pagada a toda costa: "No vamos a ser el primer país que no cumple con nuestras obligaciones con el FMI. Vamos a exprimir sangre de las piedras si es necesario para hacerlo por nuestra cuenta, y lo haremos", dijo. La capitulación no impidió que la tortura continúe, con otra vuelta de tuerca.
A pesar de algunas "medidas humanitarias" de emergencia de asistencia social, la austeridad prosigue. En los hospitales, los trabajadores están preparando una nueva huelga contra la falta de financiamiento. Las huelgas están empezando a reclamar contratos salariales regulares y el fin de la la barbaridad de la "flexibilidad laboral" y el "trabajo negro".
Nuevos ataques
Para agregar insulto a la injuria, el gobierno presentó su capitulación como una... "victoria", y lanza nuevos ataques a los derechos de los trabajadores, presentándolos como medidas necesarias para estabilizar la economía. La más escandalosa, ahora, es el intento del gobierno de transferir los activos de los fondos de pensión de los trabajadores al Banco Central, transformándolos en repos (contratos financieros) y sacando la sangre de los trabajadores para pagar al vampiro del FMI este mes.
Pero la resistencia de los trabajadores a este robo aún no está quebrada.
La radicalización y politización entre los trabajadores y las masas populares empobrecidas no sólo no se han detenido en Grecia, sino que se están profundizando y ampliando. El EEK (Partido Revolucionario de los Trabajadores) emitió una declaración de su comité central, el 28 de febrero, analizando la nueva situación y delineando las nuevas tareas. Nuestro trabajo revolucionario inició una nueva etapa con la Conferencia de Trabajadores del fin de semana pasado. A finales de marzo, una campaña en contra de las privatizaciones y el desempleo, contra la austeridad y por la cancelación de la deuda, estarán en marcha en todo el país.
Nuestra línea general es: ¡No a la capitulación a los gángsteres de la UE / BCE / FMI! ¡Ruptura con la mafia imperialista! ¡Abajo la colaboración de clases con el capital griego y extranjero y sus partidos! Por un plan de emergencia para satisfacer las necesidades sociales, mediante la expropiación de los bancos y los sectores clave de la economía, poniéndolos bajo control y gestión de los obreros. Por el poder obrero y la unificación socialista de Europa, desde Lisboa a Vladivostok, sobre las ruinas de la Unión Europea imperialista.
Savas Michael-Matsas, dirigente del EEK de Grecia
Uruguay: Tabaré Vázquez rechaza el apoyo del Frente Amplio a Maduro
En medio de la asunción del gobierno Tabaré Vázquez, la agudización de la crisis en Venezuela ha obligado a tomar posición a los partidos y organizaciones populares en Uruguay.
Derrumbe económico
Es que en los últimos meses, la caída del petróleo (que supone el 96% de los ingresos venezolanos) agravó todos los desequilibrios del régimen chavista. La inflación cerró el año 2014 con un aumento del 64%. Venezuela tiene una deuda externa que se eleva a 115.000 millones de dólares, mientras que las reservas liquidas no cubren la totalidad de los pagos del año. El intento de buscar financiamiento a partir de créditos de China y de los países de la Opep fracasó por completo. Para cubrir los pagos de deuda y el déficit fiscal -que ronda el 13% del PBI-, el gobierno prepara una nueva devaluación del bolívar. El intervencionismo económico improvisado del gobierno -mediante la ley de abastecimiento o la reciente estatización (con indemnización) de cadenas de supermercados se encuentra al servicio de la preservación del régimen económico y social vigente.
La derecha busca explotar el descontento social contra el gobierno. Los sectores reaccionarios apoyados por los republicanos de Estados Unidos, el uribismo colombiano y la burguesía financiera, apuestan a la caída de Maduro. Mientras que el sector encabezado por Capriles promueve las movilizaciones de cara las próximas elecciones legislativas, la llamada "derecha endógena", alojada en el propio chavismo, con fuertes lazos con la burguesía venezolana, realiza un socavamiento del gobierno de Maduro.
En este cuadro, el gobierno decretó el uso de armas de fuego, por parte de los cuerpos de seguridad, para reprimir las manifestaciones. El 24 de febrero fue asesinado un estudiante de 14 años en una protesta antichavista en la ciudad de San Cristóbal, Táchira. En la ciudad estudiantil de Mérida las protestas ya van dejando al menos cinco estudiantes heridos.
El FA, la oposición y los sindicatos
En Uruguay, el Partido Nacional y Colorado, en conjunto con los medios de prensa, han lanzado una fuerte campaña de apoyo a la derecha en Venezuela, denunciando el régimen chavista y la falta de garantías democráticas. Sin embargo, no emitieron ninguna declaración tras los asesinatos de los estudiantes mexicanos, encubriendo al gobierno de Peña Nieto. Por su parte, el Frente Amplio ha declarado su apoyo al gobierno de Maduro, encuadrado en el respeto al régimen político vigente -es decir, en los marcos capitalistas. El apoyo a Maduro ha generado el rechazo de Tabaré Vázquez, cuya agenda política internacional se orienta a fortalecer los vínculos con Estados Unidos.
El PIT-CNT, lejos de plantear una salida de izquierda, en su denuncia al intento de golpe por parte de la derecha asumió una defensa incondicional al gobierno venezolano, sin cuestionar los diversos mecanismos de represión que ha establecido Maduro para estatizar los sindicatos y regimentar a la clase obrera.
El movimiento popular debe luchar fuertemente contra la derecha, pero con independencia política del gobierno de turno; de lo contrario, quedará preso de los límites de éste. La crisis económica plantea el no pago de la deuda, nacionalizando la banca y el comercio exterior, evitando así la fuga de capitales y atacando a los grandes monopolios responsables de la inflación. Maduro; por el contrario, descarga la crisis sobre las espaldas de los trabajadores con nuevas devaluaciones, aceptando los despidos y cierre de empresas.
El desafío de la clase obrera latinoamericana es derrotar a la reacción, luchando de forma independiente. El horizonte de esta lucha es ampliar su capacidad de acción independiente para superar a los gobiernos nacionalistas en la perspectiva de desenvolver un gobierno de trabajadores y la unidad socialista de América Latina.
Sofía Siola (La Clase, Uruguay)
Derrumbe económico
Es que en los últimos meses, la caída del petróleo (que supone el 96% de los ingresos venezolanos) agravó todos los desequilibrios del régimen chavista. La inflación cerró el año 2014 con un aumento del 64%. Venezuela tiene una deuda externa que se eleva a 115.000 millones de dólares, mientras que las reservas liquidas no cubren la totalidad de los pagos del año. El intento de buscar financiamiento a partir de créditos de China y de los países de la Opep fracasó por completo. Para cubrir los pagos de deuda y el déficit fiscal -que ronda el 13% del PBI-, el gobierno prepara una nueva devaluación del bolívar. El intervencionismo económico improvisado del gobierno -mediante la ley de abastecimiento o la reciente estatización (con indemnización) de cadenas de supermercados se encuentra al servicio de la preservación del régimen económico y social vigente.
La derecha busca explotar el descontento social contra el gobierno. Los sectores reaccionarios apoyados por los republicanos de Estados Unidos, el uribismo colombiano y la burguesía financiera, apuestan a la caída de Maduro. Mientras que el sector encabezado por Capriles promueve las movilizaciones de cara las próximas elecciones legislativas, la llamada "derecha endógena", alojada en el propio chavismo, con fuertes lazos con la burguesía venezolana, realiza un socavamiento del gobierno de Maduro.
En este cuadro, el gobierno decretó el uso de armas de fuego, por parte de los cuerpos de seguridad, para reprimir las manifestaciones. El 24 de febrero fue asesinado un estudiante de 14 años en una protesta antichavista en la ciudad de San Cristóbal, Táchira. En la ciudad estudiantil de Mérida las protestas ya van dejando al menos cinco estudiantes heridos.
El FA, la oposición y los sindicatos
En Uruguay, el Partido Nacional y Colorado, en conjunto con los medios de prensa, han lanzado una fuerte campaña de apoyo a la derecha en Venezuela, denunciando el régimen chavista y la falta de garantías democráticas. Sin embargo, no emitieron ninguna declaración tras los asesinatos de los estudiantes mexicanos, encubriendo al gobierno de Peña Nieto. Por su parte, el Frente Amplio ha declarado su apoyo al gobierno de Maduro, encuadrado en el respeto al régimen político vigente -es decir, en los marcos capitalistas. El apoyo a Maduro ha generado el rechazo de Tabaré Vázquez, cuya agenda política internacional se orienta a fortalecer los vínculos con Estados Unidos.
El PIT-CNT, lejos de plantear una salida de izquierda, en su denuncia al intento de golpe por parte de la derecha asumió una defensa incondicional al gobierno venezolano, sin cuestionar los diversos mecanismos de represión que ha establecido Maduro para estatizar los sindicatos y regimentar a la clase obrera.
El movimiento popular debe luchar fuertemente contra la derecha, pero con independencia política del gobierno de turno; de lo contrario, quedará preso de los límites de éste. La crisis económica plantea el no pago de la deuda, nacionalizando la banca y el comercio exterior, evitando así la fuga de capitales y atacando a los grandes monopolios responsables de la inflación. Maduro; por el contrario, descarga la crisis sobre las espaldas de los trabajadores con nuevas devaluaciones, aceptando los despidos y cierre de empresas.
El desafío de la clase obrera latinoamericana es derrotar a la reacción, luchando de forma independiente. El horizonte de esta lucha es ampliar su capacidad de acción independiente para superar a los gobiernos nacionalistas en la perspectiva de desenvolver un gobierno de trabajadores y la unidad socialista de América Latina.
Sofía Siola (La Clase, Uruguay)
Los estudiantes que desafían a Harvard

Los alumnos se oponen a que la institución invierta millones de dólares en compañías de gas, petróleo y carbón, por considerar que contribuye al cambio climático. Los estudiantes protestaron frente de las oficinas administrativas de la universidad.
En la universidad estadounidense de Harvard, en Cambridge, Massachusetts, hay más de 20.000 estudiantes, pero siete se han convertido en una piedra en el zapato para la entidad educativa.
Estos estudiantes presentaron en noviembre del año pasado una demanda contra la universidad con la que pretenden que deje de invertir millones de dólares en compañías de gas, petróleo y carbón, por considerar que contribuye al cambio climático.
Harvard, como muchas otras universidades, tiene lo que en inglés se conoce como un "endowment", es decir un capital que muchas veces es donado por ex alumnos a lo largo de la historia y que la universidad invierte en distintas áreas para obtener beneficios y sostener sus operaciones.
Pero el "endowment" de Harvard es el más grande del mundo: 36.400 millones de dólares.
Los estudiantes consideran que al "financiar el cambio climático", Harvard está afectando a sus estudiantes y a las futuras generaciones, y que sus directores tienen la responsabilidad de desligarse de las "actividades insensatas" de estas industrias.
Y no están solos. A través de redes sociales han sido convocados eventos de protesta o de "desobediencia civil" en el campus, como ocupar pacíficamente el edificio donde están las autoridades educativas.
Y más de 200 profesores y miembros de facultades se han unido a la causa, al firmar una carta en la que aseguran que dejar las inversiones es una "responsabilidad ética".
La universidad, en un comunicado, rechazó que se estén utilizando medios como la "ocupación altamente perturbadora de un edificio como medio para promover su visión".
No cambia de rumbo
Este caso judicial ha aumentado la presión sobre Harvard, una de las universidades más importantes del mundo, que cuenta con unos 50 premios Nobel.
Los estudiantes y profesores que abogan por la "desinversión" (o "divestment", como se conoce el movimiento en inglés) alegan que "la Universidad de Harvard está respaldando este modelo de industria, que está extrayendo y quemando combustibles fósiles a niveles que descuidan de manera extrema el futuro del planeta y a quienes viven en este planeta ahora", dice Rothstein, de origen mexicano y estudiante de Política e Historia de América Latina.
Pero Harvard se ha negado a cambiar de rumbo y rechaza que dejar la "industria de los combustibles fósiles sea la respuesta apropiada" al desafío del cambio climático, aunque reconoce que éste es "uno de los problemás más urgentes y serios del mundo".
Así, esta universidad no se suma a decenas de organizaciones que en los últimos años se han comprometido a dejar de invertir en estas industrias. La universidad de Stanford, en California, anunció en mayo de 2014 que no invertiría en unas cien compañías que extraen carbón como su actividad principal.
Lucha contra los combustibles fósiles
En el caso de la lucha contra los combustibles fósiles, se trata de un movimiento que comenzó en 2011 en algunas universidades estadounidenses y desde entonces se esparció a unas 500 campañas a nivel mundial, según registra la campaña US Fossil Free.
Esa organización aseguró en septiembre del año pasado que 837 instituciones e individuos se han comprometido a desinvertir de los combustibles fósiles.
Y un análisis de la Universidad de Oxford, realizado como parte de un programa de estudios que se estableció en 2012, aseguró que esa lucha ha avanzado de manera más rápida que los intentos anteriores no sólo con el tabaco y el apartheid, sino también las armas, las apuestas o la pornografía.
Fuentes: BBC Mundo / La Nación (27/2)
Venezuela: golpismo crónico

Una de las características de la historia de la Venezuela chavista es el estado de golpismo permanente. Luego de un comienzo 'neoliberal', con un ministerio de Economía afín a la línea del FMI, la orientación nacionalista y la fisonomía bonapartista del nuevo gobierno determinaron, en la oposición de derecha, una política orientada a poner fin al nuevo régimen en forma anticipada. El golpe cívico-militar de abril de 2002 y el lock-out petrolero y empresarial de fines de ese año no fueron excepciones a la norma. La oposición de derecha boicoteó las elecciones y la pelea parlamentaria hasta muy avanzado el gobierno chavista. Incluso cuando corrigió, con la participación electoral, lo que llamó un "error político", fue duramente criticada por un ala de ella, que la acusó de "legitimar" al gobierno; la tendencia golpista no dejó de estar nunca presente en la oposición ni cuando aceptó la disputa electoral. La injerencia internacional fue muy manifiesta en el golpe de 2002, cuando intentó armar una "mediación" integrada por seis países. En el sabotaje económico a partir de finales de ese año, los bancos internacionales, sin embargo, en ningún momento dejaron de refinanciar los pagos de la deuda externa. Hasta el día de hoy, el gobierno de Venezuela ha tenido una relación excelente con la banca internacional y con las corporaciones petroleras a las que se encuentra asociada PDVSA en la cuenca del Orinoco; en el caso del conflicto con Exxon aceptó pagar las indemnizaciones establecidas por las sentencias de la Justicia norteamericana.
El chavismo, de todos modos, no se detuvo en los ‘buenos modales' cuando la oposición se plegó, tardíamente, a la pelea electoral: luego de las parlamentarias de 2011 intervino todas las administraciones económicas bajo soberanía provincial o municipal, lo que dejó a las autoridades electas por la oposición con un poder ceremonial. El golpismo opositor fue reemplazado, en el escenario político, por el golpismo oficial. La tendencia golpista y contragolpista del proceso político alcanzó a las fuerzas armadas, con el pasaje a la oposición del general Baduel, nada menos que el hombre que desbarató el golpe de 2002 y repuso a Chávez en el gobierno. Como consecuencia de estos acontecimientos, Chávez convirtió a la fuerza armada venezolana en un custodio político del régimen y en una barrera extra constitucional a cualquier oposición política. Finalmente, cuando la oposición cuestionó la legitimidad de las elecciones que Hugo Chávez le había ganado a Henrique Capriles por un margen mínimo, el oficialismo respondió con la prohibición del uso de la palabra a los diputados que no rechazaran en forma pública ese cuestionamiento, y recientemente con su expulsión de la Asamblea Nacional. Ni en el golpe de 2002, ni en el lock-out masivo de 2002/3, el gobierno chavista recurrió a la movilización popular; mucho menos a la ocupación de las empresas saboteadoras o al armamento del pueblo. En el golpe de abril de 2002, la resistencia popular surgió de abajo y fue despedida por Chávez con la recomendación “clásica” de replegarse de "casa al trabajo". En el sabotaje petrolero, hubo una movilización de petroleros clasistas en varias refinerías, que aseguraron de este modo su funcionamiento.
Obama
Chávez había construido un régimen plebiscitario secundado por las fuerzas armadas. Con Maduro, la base plebiscitaria se va pulverizando como consecuencia del desbarajuste económico, el arbitraje político pasa a las fuerzas armadas y el gobierno aparece con dos o más cabezas. La crisis de conjunto del régimen chavista precipita la nueva onda golpista, que se inicia a principios de 2014 y que divide a la oposición. El término golpista (o putchista) es completamente adecuado, pues convoca a acciones de calle con el propósito declarado de derrocar al gobierno. Pasa a una lucha extra legal, que denomina "la salida", en oposición a la lucha legal que sigue planteando el sector mayoritario de la coalición opositora. No tiene un carácter revolucionario sino restauracionista -o sea que es reaccionaria por su liderazgo y programa. Pero es un golpismo minoritario, cuya única posibilidad de triunfo, como ocurrió en 1955 en Argentina, reside en una defección política y militar al interior del chavismo. Tiene razón Maduro cuando sitúa como usinas de ese golpismo minoritario a Miami y Colombia, pues sus fogoneros son la derecha republicana y el uribismo colombiano. Pero es precisamente por esa razón que este golpismo está condenado al fracaso, ya que el imperialismo y la mayor parte de los Estados latinoamericanos tienen todo apostado al éxito del desarme de las FARC de Colombia, un operativo que cuenta con el apoyo insustituible de Venezuela y de Cuba. Lo último que quisiera el gobierno de Obama es una victoria de este putchismo; entre Maduro y Leopoldo López, para decirlo en términos contundentes, Obama ‘se queda' con Maduro. La preocupación de Estados Unidos es que la descomunal bancarrota económica de Venezuela produzca un cambio político hostil a las negociaciones del gobierno de Colombia con las FARC.
El gobierno de Venezuela acaba de imputar al intendente de Caracas, que pertenece al ala putchista, por intento de golpe con militares en retiro y en actividad. El relato describe acciones temerarias y criminales de características desesperadas, que los implicados, sin embargo, niegan y el gobierno aún no ha probado materialmente. Enseguida, sin embargo, la oposición de derecha se unificó en una posición de participación en las elecciones parlamentarias de este año. La insistencia, incluso por parte de los putchistas de la oposición, en calificar como constitucional el reclamo que circunscribe a una renuncia de Maduro, deja entrever que especula con una definición al interior del chavismo que desplace a Maduro, que es objeto de críticas reiteradas desde las filas del PSUV, por parte de la derecha, pero en especial de la izquierda ante la catástrofe económica que no cesa de agravarse. Si la oposición obtuviera mayoría parlamentaria, sería inevitable una renuncia de Maduro o la disolución de la nueva Asamblea Nacional, que debería contar con respaldo militar. La alternativa a esta opción sería la formación de un gobierno transitorio de unidad nacional, cuyo antecedente se manifestó el año pasado cuando se estableció una "mesa de paz", bajo la mediación internacional y del Vaticano.
‘Boliburguesía’
La represión desatada por el gobierno contra las ‘guarimbas' (provocaciones callejeras) de la oposición no apunta a desbaratar un golpe que aún no cuenta con el apoyo del imperialismo ni de la corriente principal de la oposición derechista. En medio del desabastecimiento y una cuasi-hiperinflación que destruye las condiciones de vida de las masas, es una advertencia contra cualquier intento de enfrentar al gobierno por el lado de los reclamos populares. El gobierno denuncia una "guerra económica" de las patronales, sin advertir que la base objetiva para esa guerra es la desorganización económica impuesta por el gobierno y que gran parte de ella tiene como protagonista a su propia "boliburguesía". Es lo que ha denunciado Jorge Giordani, ministro de Economía con Chávez. El chavismo ha pagado a precios de oro las nacionalizaciones, que hoy vegetan como consecuencia del saqueo que les ha impuesto la burocracia estatal. La nacionalización del monopolio de las comunicaciones, Verizon, se hizo a precios de Bolsa, varias veces arriba de su valor real; la de Sidor dejó en manos del Estado todos los pasivos ocultos del grupo Techint. Han producido un desangre del Estado y hoy son responsables del desabastecimiento y de la suba de las importaciones. Se han financiado importaciones con la emisión de deuda pública, que rápidamente fue convertida en deuda externa. El sistema cambiario ha sido una fuente de acumulación financiera descomunal, alentada por el Estado. Las autorizaciones a importar, a 6,50 bolívares, son desviadas al mercado negro, que cotiza hoy a 175 bolívares. Para desbaratar este sabotaje económico, el ala izquierda del PSUV reclama la nacionalización del comercio exterior, o sea la abolición del comercio privado de importación y el control obrero de la industria nacionalizada, pero esto es incompatible con un gobierno entrelazado con la acumulación capitalista. La izquierda del PSUV fustiga el "capitalismo de Estado", pero no advierte que su superación está condicionada a la existencia de una clase obrera independiente que dispute el poder a los "capitalistas de Estado".
Independencia
En esta coyuntura de crisis extrema, sería simplemente suicida el seguidismo al chavismo, que recurre a las amenazas de golpe de la derecha para que la clase obrera siga soldada al carro bolivariano. Ha bastado la caída del precio del petróleo para que "el socialismo del siglo XXI" perdiera su base rentista de sustentación. Esto mismo ha comenzado a golpear a los gobiernos bolivarianos de Bolivia y Ecuador, y al gobierno 'trabajador' de Brasil. Para que los trabajadores puedan derrotar un golpe de Estado de derecha, lo que hoy está en la agenda es la conquista de su independencia política. Cuando la represión estatal, que se despliega contra la derecha, quede agotada por el descalabro económico, el mismo régimen que denuncia un golpe acabará estableciendo un compromiso con la oposición derechista.
Es urgente la convocatoria a construir un partido obrero independiente en Venezuela.
Jorge Altamira
viernes, marzo 06, 2015
¿Quiénes son y qué defienden los sectores críticos dentro de Syriza?

El acuerdo del gobierno griego con el Eurogrupo para extender el rescate fue muy criticado dentro y fuera de Syriza por sectores de izquierda. En varias oportunidades los sectores críticos dentro de Syriza plantearon objeciones al rumbo que está llevando el gobierno.
Según publica Stathis Kouvelakis este lunes en su Facebook, durante la reunión del Comité Central de Syriza (realizada el sábado) “la enmienda presentada por la Plataforma de Izquierda rechazando el acuerdo con Eurogrupo y la "lista de reformas" presentada por el gobierno obtuvo el 41% de los votos, con el 55% en contra y 4% abstenciones o votos en blanco” La enmienda de la Plataforma tuvo 68 votos mientras que 92 votaron en contra de la misma, con 6 abstenciones / votos en blanco.
Kouvelakis sostiene que “La Plataforma de Izquierda ha ampliado significativamente su influencia, incorporando en una votación estratégica a los maoístas de KOE y el grupo alrededor del (ahora ex) jefe del departamento económico del partido John Milios.”
El texto de la enmienda, plantea:
“Manifestamos nuestro desacuerdo con el acuerdo y la lista de reformas acordado con el Eurogrupo.
Ambos textos representan un compromiso indeseable para nuestro país y se mueven en direcciones y orientaciones, que en sus puntos esenciales, se alejan o se encuentran en contraposición abierta con los compromisos programáticos de SYRIZA.
En el futuro inmediato, SYRIZA, a pesar de los acuerdos del Eurogrupo, debería tomar la iniciativa de implementar de manera constante y con carácter de prioridad sus compromisos y el contenido de su declaración gubernamental programática.
Para ir por ese camino, tenemos que confiar en las luchas obreras y populares, contribuir a su revitalización, y la continua expansión de apoyo popular con el fin de resistir a cualquier forma de chantaje y promovemos la perspectiva de un plan alternativo que promueva la plena realización de nuestros objetivos radicales.”
¿Qué es la Plataforma de Izquierda?
En el último congreso de Syriza del 2013, el partido se dividió en una mayoría (70%) y una “minoría” (30%).
La mayoría la forman el núcleo dirigente del Partido basado en Sinaspismos (el partido de Alexis Tsipras), los maoístas de KOE, sectores nacionalistas y ex militantes del PASOK. Sinaspismos se formó como la escisión “eurocomunista” del KKE (Partido Comunista de Grecia) en 1968.
La Plataforma de izquierda, que obtuvo el 30% de los delegados, está integrada mayoritariamente por la Corriente de izquierda (proviene de una ruptura del KKE en 1991 que formó el “ala izquierda” de Sinaspismos) y por el grupo DEA.
Los principales referentes de la Plataforma de Izquierda son el economista Costas Lapavitzas y el matemático Pangiotis Lafazanis, principal portavoz de la Corriente de Izquierda. Lafazanis es actualmente ministro de reconstrucción productiva, medio ambiente y energía en el gobierno. La Plataforma cuenta con otros miembros en el gabinete, como el viceministro de Seguridad Social, Dimitris Stratoulis; y el viceministro de Asuntos Europeos, Nikos Hountis, además de varios diputados.
DEA es un grupo más pequeño, que se reivindica de la tradición del marxismo revolucionario, relacionado internacionalmente con la corriente mandelista del Secretariado Unificado y con la ISO (Organización Socialista internacional) de Estados Unidos. Recientemente se fusionó con el grupo KOKKOINO. No tiene ministros en el gobierno y cuenta con 2 diputados en el parlamento. Stathis Kouvelakis es uno de sus referentes.
Entre los críticos también hay un grupo más pequeño, que obtuvo el 1.5% en el Congreso, la Tendencia Comunista, relacionado internacionalmente con la corriente de Alan Woods.
Dentro de la Plataforma de izquierda hay diferentes tradiciones y definiciones políticas.
Algunos sectores se inclinan más claramente por una orientación de salida inmediata del euro, afín a un soberanismo de izquierdas, como Lapavitsas. El economista plantea que la política de Syriza debería ser dejar de pagar una parte de la deuda, salir del euro, nacionalizar la banca y reorganizar la producción. Una salida devaluacionista (que provocaría una caída inmediata del salario real) en clave de recuperar una “economía nacional” con medidas sociales progresistas. Hace unos años durante una charla en Argentina dijo que los griegos debían “aprender de América Latina”, en referencia a la salida kirchnerista post 2001.
Los sectores a la izquierda como Kouvelakis y DEA sostienen en cambio que su participación dentro de Syriza está orientada a iniciar un proceso de transformaciones sociales, con una perspectiva anticapitalista como horizonte a largo plazo.
En general los sectores críticos en Syriza defienden una orientación de combinar la participación en las instituciones del Estado con la construcción de “poder popular” desde los movimientos sociales. Pero su mayor límite es que no tienen una política independiente de la dirección reformista de Syriza.
El sector mayoritario de la Plataforma de izquierda, con Lafazanis y Lapavistas, están integrados en ministerios y cargos de importancia. Aunque plantean diferencias de orientación son parte del gobierno que firmó el acuerdo con la Troika, lo que implica la postergación de gran parte del programa electoral de Syriza. A la estrategia más socialdemócrata y “europeísta” de Tsipras le oponen una política de reconstrucción de un “capitalismo social” y nacional.
En el caso de la izquierda DEA, su política es tratar de presionar al gobierno para tomar medidas más radicales, al mismo tiempo que “los movimientos sociales” ejercen “un control” sobre el gobierno. Una política de “criticar lo malo” y “apoyar lo bueno” que contempla la movilización social como “complemento” de las políticas de gestión del estado. Una orientación de conciliación de clases, que apoya políticamente a un gobierno que gestiona el capitalismo en los marcos de la Unión Europea.
Poco antes de las elecciones griegas Stathis Kouvelakis decía en una entrevista de la revista Jacobin, que Syriza era “una coalición anticapitalista que aborda la cuestión del poder enfatizando la dialéctica de las alianzas electorales y el éxito en las urnas con la lucha y las movilizaciones desde abajo”. Unos días después, ante el acuerdo de Syriza con Griegos Independientes, se vio obligado a reconocer que se había terminado el “mito del gobierno de izquierdas anti austeridad”. Luego vino el acuerdo con el Eurogrupo, que criticaron desde la Plataforma de Izquierda como un abandono de gran parte del programa electoral de Syriza. Los sectores críticos dentro de Syriza están atrapados en la trampa que ellos mismos ayudaron a construir.
Aun así, Kouvelakis considera que todavía es posible “cambiar el rumbo” y presionar a la dirección de Syriza por volver al programa de la campaña electoral. Una orientación conciliadora que no plantea una alternativa independiente frente a la política reformista del gobierno y que se basa en un profundo escepticismo en la posibilidad de la movilización revolucionaria de los millones de trabajadores y el pueblo griego, por una salida propia frente a la crisis capitalista.
En otros artículos abordaremos la situación de las fuerzas de izquierda por fuera de Syriza.
Josefina L. Martínez
Madrid | @josefinamar14
Ficción y realidad en el discurso de Cristina Kirchner

La presidenta repasó los supuestos logros de su gobierno. Habló del empleo, el desendeudamiento y los acuerdos con China. Lo que Cristina no dijo.
En su discurso de inauguración de las sesiones en el Congreso de la Nación, la presidenta hizo un balance de su gestión donde destacó el desendeudamiento, la creación de empleo y defendió el acuerdo con China.
Cristina Kirchner quiso dar la impresión que los avances de su gobierno dejaban muchos problemas resueltos en un momento que, por el contrario, se están agravando las condiciones económicas.
Buitres y crisis de deuda
“Hemos desendeudado definitivamente a la República Argentina”, dijo Cristina en tono celebratorio. Si así fuera, la consecuencia lógica debería ser que la preocupación por la deuda debería desaparecer de la agenda política.
Lejos de esto el país atraviesa una crisis de deuda por la acción de los fondos buitre. La capacidad que tiene Thomas Griesa para obturar los pagos de bonos argentinos está íntimamente relacionada a la prórroga de jurisdicción a tribunales extranjeros que concedieron en los canjes Néstor Kirchner, Roberto Lavagna y Amado Boudou. Entreguismo de soberanía en estado puro.
Este año hay vencimientos de capital e intereses por aproximadamente u$s15 mil millones. Esos dólares que el oficialismo busca desesperadamente recolectar por distintas vías (ya sea “swap” o inversiones chinas, endeudamiento de YPF o nueva emisión) tienen como contrapartida una reducción inducida de las importaciones con el fin de ahorrar divisas. Por eso, la recesión que atraviesa la economía debido a la famosa restricción externa no cae de cielo, sino que es causada por la escasez de divisas, que en buena parte absorbe la deuda. Y el gobierno decide que así sea.
El kirchnerismo viene buscando desde la asunción de Axel Kicillof como ministro de Economía una vuelta a los “mercados”. Con tal fin negoció el pago a Repsol, al Club de París y al Ciadi. Pero le juez neoyorquino le arruinó los planes.
Hoy el equipo económico intenta retomar la iniciativa. Tiene en mano varias propuestas. Entre ellas trascendió una del J.P. Morgan y el Deutsche Bank por u$s2 mil millones.
Desde el gobierno cuando hablan de desendeudamiento se refieren a la caída de la relación deuda sobre PBI. Esa relación efectivamente cayó. En 2001 era 53,7% mientras que al 30 de junio de 2014 fue de 42,8%. No obstante, la deuda en términos absolutos siguió creciendo. En 2005, luego del primer de canje, se redujo a 126 mil millones de dólares. Según el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, el 30 de junio de 2014 alcanzó U$S 199 mil millones de dólares. Es decir que se incrementó 58% a pesar que los “pagadores seriales” desembolsaron unos 200 mil millones de dólares en la última década. En poco cambia que parte de la deuda sea intraestatal con la Anses, el Banco Nación, etcétera. A menos que el oficialismo piense en realizar un gran pagadiós que quiebre la caja de los jubilados y las otras instituciones públicas de las que se sacaron recursos para pagar a los bonistas.
La deuda sigue teniendo un peso muy alto en el presupuesto. En 2015 se llevará el 8% de las erogaciones totales, superando, entre otros, los recursos asignados a la salud (3%) y a la educación (7%). La lista de especuladores que comen de ese 8% del presupuesto incluye al magnate George Soros, al millonario mexicano David Martínez y otros buitres amigos del kirchnerismo. A todas luces la deuda sigue implicando una norme expoliación sobre la riqueza que cada año producen los trabajadores. En el balance de Cristina habría que anotar que, a pesar del enfrentamiento con los buitres malos, cierra su gobierno sin haber cortado los lazos con el capital financiero internacional.
La clase obrera no va al paraíso
La presidenta destacó la creación de 6 millones de puestos de trabajo y que Argentina tiene “el salario mínimo más alto de América latina”. Diputados y funcionarios oficialistas con sueldos de decenas de miles de pesos aplaudieron “emocionados” cuando la escucharon hablar de los aumentos a los jubilados, de la asignación universal por hijo o del Prog.r.es.ar.
El salario mínimo más alto de América Latina alcanzó en diciembre los $4.400. Apenas llega a aproximadamente un tercio de los $12.500 que cuesta de mínima la canasta familiar que se necesita para llegar con lo justo a fin de mes.
Ni el dibujo de los indicadores que hace la intervención del INDEC impide ver que el 90% de los 15 millones de personas con ingresos percibían menos de $12.000 por mes en el tercer trimestre de 2014, según la Encuesta Permanente de Hogares. Es decir, según datos oficiales. No sólo eso. El 60% de esos 15 millones tenían ingresos menores a $6.000 (menos de la mitad de la canasta familiar).
El meteórico aumento de las jubilaciones con el kirchnerismo deja a más del 70% de los jubilados cobrando la mínima de $3.821,73. Los deja, a su vez, meteóricamente lejos del 82% móvil y de la canasta familiar.
Por cada peso que se destina a la asignación universal por hijo que reciben alrededor de 3,5 millones de niños y adolescentes se dilapidan otros cuatro pesos en los servicios de la deuda que alimenta a un puñado de especuladores. “Lo lograron. Finalmente lo lograron. Los bonos reestructurados de Argentina al 2033 cotizan sobre la par: más de cien por cada peso nominal de la deuda argentina”, se exaltó Cristina al citar a un periodista del Financial Times. Hay un festival con los bonos argentinos. Por eso muy “emocionados” están Soros y el resto de los buitres buenos que se llenan los bolsillos con la deuda externa.
Entre las herencias del kirchnerismo habrá que anotar también casi 35% de trabajo en negro. Además, a pesar de la sanción de “48 leyes laborales de las que no hubo que avergonzarse porque no fueron leyes sospechadas de sobornos”, como sostuvo Cristina, el oficialismo dejó en pie lo esencial del neoliberalismo y la legislación menemista. Una muestra: alrededor del 60% de la fuerza de trabajo está precarizada.
Para agregar al balance
En la “década ganada” prácticamente no se creó ninguna rama industrial nueva más allá de todo el discurso “neodesarrollista”. La industrialización es otro mito del relato. Por el contrario, hay una fuerte presión a la primarización económica con el desarrollo de negocios sojeros, mineros y petroleros.
En 2001 el 80% del valor de producción de las 500 grandes empresas correspondía al capital extranjero. En 2013 esa proporción se mantiene casi inalterada. El pacto con China agravará el dominio del capital extranjero sobre la economía nacional sin romper los lazos con el imperialismo yanqui, tal como lo demuestra el acuerdo con Chevron y el intento de vuelta a los “mercados”.
En las 500 grandes empresas pasaron de ganar 46% por cada peso pagado en salario en 2001 a ganar 92% en 2013. De esta forma, las ganancias empresarias se elevaron enormemente. Parafraseando un pasaje de Carlos Marx en El Capital: el capitalista “sonríe con ínfulas” en la argentina kirchnerista.
Pablo Anino
jueves, marzo 05, 2015
Netanyahu y los republicanos desafían a Obama

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu utilizó el escenario de la sesión conjunta del Congreso norteamericano para criticar duramente la política del presidente Obama hacia Irán. Netanyahu se alineó sin matices con los halcones republicanos, esperando que esto le dé la ventaja que necesita para ganar las elecciones del próximo 17 de marzo. La relación entre los gobiernos norteamericano e israelí pasa por su peor momento, aunque nadie cuestiona la alianza estratégica entre Estados Unidos y el Estado de Israel.
El desafio a la autoridad política de Obama fue por partida doble. Internamente, el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, invitó a Netanyahu a dirigir unas palabras al Congreso sobre el acuerdo que el gobierno norteamericano está negociando con Irán, sin siquiera avisar a la Casa Blanca.
En el plano de la política exterior, Netanyahu aceptó el convite, rompiendo toda forma protocolar. Eligió aprovechar uno de los principales escenarios políticos del mundo, y jugar en la polarización entre republicanos y demócratas para sacar ventaja electoral y tratar de torcer el rumbo de la política exterior trazada por Obama para el Medio Oriente. Nada menos que en el mismo momento en que el Secretario de Estado John Kerry negocia en Suiza con el primer ministro iraní a contrarreloj para lograr un acuerdo marco antes del 24 de marzo, dentro del cual Irán podría proseguir desarrollando energía nuclear para uso civil.
La administración demócrata puso distancia física y política con el show montado por Netanyahu y los republicanos. A la misma hora, Obama decidió participar de una videoconferencia con Merkel, Hollande, Cameron, Renzi y otros líderes europeos para discutir la crisis en Ucrania. Y el vicepresidente Joe Biden se encontraba de gira por Guatemala.
El mensaje de Netanyahu no tuvo sorpresas. Palabras más o menos dijo que el acuerdo que negocian Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia, China y Alemania (el llamado P5+1) con Teherán es la garantía para que el régimen iraní se haga de armamento nuclear. Y aconsejó a Estados Unidos no caer en la estupidez de considerar al régimen iraní como un amigo por compartir circunstancialmente el combate contra el Estado Islámico en Irak y Siria, recordándole que se trata de un estado “terrorista” que amenaza no solo a Israel y Norteamérica sino a todo el mundo -"voló el centro de la comunidad judía y la embajada israelí en Buenos Aires", dijo- y que representa la alianza entre el “islam militante y las armas nucleares”. Pero tras ser advertido en términos duros por funcionarios de la Casa Blanca, se contuvo de revelar detalles secretos que podrían poner en riesgo el trabajoso proceso de diálogo con Irán iniciado en 2013.
Como era de esperar, Netanyahu fue ovacionado varias veces por los congresistas republicanos, para quienes la causa de torpedear el acuerdo con Irán es el equivalente en política exterior a lo que fue su batalla contra la reforma del sistema de salud (llamada Obamacare) en la política doméstica.
Los demócratas no la pasaron bien. Se vieron obligados a optar entre su fuerte inclinación pro israelí y su lealtad al presidente Obama, arriesgándose a quedar del lado equivocado en un escenario polarizado y con claras connotaciones electorales. Unos 50 legisladores demócratas decidieron boicotear la sesión. Los que asistieron no se levantaron de sus bancas y pusieron su mejor cara de póker para pasar el mal trago.
Indudablemente, hay un fuerte componente electoral, tanto para los republicanos, que esperan volver a la Casa Blanca en 2016, como para el primer ministro israelí que busca su reelección. Netanyahu enfrenta una elección que se está complicando. Su partido, el derechista Likud que hasta hace algunos meses parecía el ganador seguro, ahora enfrenta el desafío de la lista Unidad Sionista, una alianza liberal entre el Partido Laborista y otras fuerzas de centro, que cuenta con las simpatías de Obama. Las preocupaciones de la población son los altos precios de los alquileres, el aumento del costo de vida y la creciente desigualdad social. En ese marco no es ninguna novedad que Netanyahu intente transformar las amenazas al estado de Israel en votos. Veremos si resulta esta vez.
¿Qué consecuencias tendrá esta ofensiva conjunta de la extrema derecha israelí y los halcones republicanos?
Hacia el acuerdo con Irán, probablemente ninguna, al menos bajo la actual presidencia norteamericana. La línea dura de Netanyahu puede sonar a música para los oídos de los halcones republicanos pero no es realista.
La negociación es la política de estado adoptada por la administración Obama, no por cuestiones ideológicas sino por puro realismo.
Obama parece haber llegado a la conclusión de que en la actual relación de fuerzas, lo mejor que puede conseguir es ganar el máximo tiempo posible -10, 15, 20 años- para retrasar el desarrollo nuclear de Irán y esperar que en ese lapso, se produzca un cambio de régimen en Irán, producto de las propias contradicciones que atraviesan esta moderna sociedad de casi 80 millones de personas.
Estados Unidos y sus aliados intentarán mantener el máximo control sobre el programa nuclear iraní, por la vía diplomática –con inspecciones periódicas- y presionando con el garrote de las sanciones económicas.
El régimen iraní se ha oxigenado con la llegada al gobierno del presidente “reformista” Hassan Rouhani, pero la situación interna sigue siendo precaria. La combinación de alto desempleo e inflación exacerba las consecuencias de las sanciones económicas y alimenta un descontento social que se cocina a fuego lento. El líder supremo Ali Khamenei mantiene una alianza pragmática con Rouhani, sin embargo, en caso de que el camino de la negociación fracase, resurgirán las divisiones y el ala dura del régimen tomará venganza. La línea dura de los republicanos y de la derecha israelí fortalece a este sector.
Contradictoriamente, el momento geopolítico parece ser oportuno para que Irán intente bajarle el precio a su salida del aislamiento internacional al que fue condenado durante los años del gobierno de Mahmud Ahmadinejad. Después de las convulsiones de la primavera árabe, Estados Unidos parece haber optado por una línea conservadora: hacer trabajar a sus aliados tradicionales y a sus enemigos para la estabilidad de la región. En este esquema, Irán que se ha transformado en una potencia regional, tiene una de las llaves de la estabilidad en Medio Oriente.
Está claro que Estados Unidos, después de las costosas y fallidas ocupaciones miliares de Irak y Afganistán y con el desafío de destruir al Estado Islámico en Irak y Siria, no está en condiciones de abrir otro frente de batalla en Irán. Es más, necesita la colaboración del régimen iraní para combatir al EI y lograr una mínima estabilización en Irak.
Dando a entender que podría salirse del libreto, Netanyahu mencionó distintos ejemplos históricos en los que Israel actuó en contra de la política norteamericana: la declaración del estado en 1948 por parte de David Ben-Gurion; la guerra preventiva de junio de 1967 contra Egipto y Siria (conocida como la Guerra de los Seis Días) contra la línea del entonces presidente L. Johnson; el bombardeo del reactor nuclear de Irak en 1981 bajo el gobierno de Menachem Begin al que se oponía Ronald Reagan; y la continuidad de la Operación Escudo Defensivo por parte de Ariel Sharon en 2002, a pesar de que George Bush había llamado públicamente a que la detuviera.
Pero no parece posible que Israel tome la decisión de actuar solo contra Irán. No presentó ninguna alternativa más que un discurso.
Evidentemente hay tensiones y crisis. Sin embargo, no hace falta aclarar que si bien la relación entre Obama y Netanyahu está pasando por su peor momento, como en los ejemplos históricos que puso el propio Netanyahu, no implica de ninguna manera que esté en cuestión la alianza estratégica entre Estados Unidos e Israel.
Claudia Cinatti
Ucrania: ¿alto al fuego o repliegue para nueva ofensiva?

La misión especial de la OSCE en Ucrania aseveró que no puede constatar la retirada del armamento pesado de la línea que separa las posiciones de Kiev y de los separatistas prorrusos en el este del país. La OTAN acusa a los separatistas de estar haciendo un repliegue para preparar una nueva ofensiva.
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"Aunque observamos la retirada del armamento, de momento no podemos verificar su repliegue", señala un comunicado de la misión internacional en Ucrania.
Los observadores de la OSCE reiteraron que para constatar el cumplimiento del segundo punto de los acuerdos firmados en Minsk el 12 de febrero necesitan tanto el "acceso total e ilimitado" a la zona del conflicto como "datos básicos" acerca del armamento de los dos bandos.
"Necesitamos datos sobre dónde se emplaza el armamento en la actualidad, qué rutas se emplearán para su repliegue, y también dónde se concentrará el armamento pesado" una vez se retire del frente, subrayó la OSCE.
Las milicias separatistas anunciaron este domingo que completaron el repliegue de su armamento pesado de la línea de separación de fuerzas.
Kiev desmiente las declaraciones de sus enemigos y les acusa de reagrupar su artillería en otros puntos del frente.
El repliegue busca crear a lo largo de la línea de separación de fuerzas de una franja de al menos 50 kilómetros de ancho libre de armamento pesado.
Según la OSCE, garante del proceso de paz y de los acuerdos de Minsk, la gran extensión del territorio del que debe retirarse la artillería y otro armamento pesado dificulta enormemente la verificación del repliegue.
Por su parte, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, instó a Rusia y Ucrania a respetar el acuerdo de Minsk y el alto el fuego, y pidió a los separatistas prorrusos del este ucraniano que no utilicen esta pausa para preparar una nueva ofensiva.
"Es importante que todas las partes respeten los compromisos y que los separatistas apoyados por Rusia no usen esta pausa en la lucha para prepararse para una nueva ofensiva", señaló Stoltenberg en una declaración a la prensa tras reunirse con el presidente de Eslovaquia, Andrej Kiska, en la sede de la OTAN en Bruselas.
Stoltenberg reconoció que todavía se producen "algunos incidentes", pero consideró que el panorama general es que "el alto el fuego se mantiene", aunque es "frágil".
"Todas las armas pesadas deben ser retiradas del frente de acuerdo con Minsk, y los supervisores deben tener un acceso completo para poder controlar el alto el fuego", añadió.
Andrej Kiska coincidió en que "el alto el fuego existe pero es muy frágil", y sostuvo que "tenemos que hacer todo lo que podamos para sacarlo". "Rusia tiene su propia responsabilidad para mantenerlo (el alto el fuego)", añadió.
El presidente eslovaco sostuvo que "la seguridad en Europa ha empeorado" y dijo que "ahora tenemos por delante retos que no podríamos haber imaginado hace años".
Asimismo sostuvo que el proceso de modernización del ejército eslovaco ha comenzado, y aseguró que el objetivo del país es reducir su dependencia del equipamiento militar de Rusia.
Kiska subrayó que una "cuestión crucial" es la "guerra informativa".
"No es suficiente tener las mejores armas, tenemos que centrarnos también en la campaña para manipular la opinión pública en nuestros países. Tenemos que ser capaces de defendernos de una difusión organizada de desinformación", incidió.
El líder eslovaco aclaró que "no estamos hablando de negar ninguna discusión, de tener una opinión diferente, estamos hablando de manipulación real de los hechos y mentiras claras", que consideró que es lo que está sufriendo su país a raíz del conflicto ruso ucraniano.
"He pedido al secretario general que prestemos atención a este problema", añadió.
Stoltenberg dijo que la OTAN y sus Estados miembros cuentan con instrumentos para combatir esa propaganda y aseguró que la guerra informativa desde Rusia no está teniendo éxito en su “intento de disminuir la coherencia y la unidad de la Alianza”.
Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y Francia amenazan a Rusia por crisis de Ucrania
Estados Unidos, Alemania, Francia, el Reino Unido e Italia, advirtieron a Rusia que si descarrila el proceso de paz para el este de Ucrania fijado por los acuerdos de Minsk, la comunidad internacional tendrá que tener "una reacción fuerte".
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Los líderes de estos cinco países, que este martes mantuvieron una teleconferencia, subrayaron el vínculo que hay entre las sanciones que han impuesto a Rusia y "la aplicación del conjunto del paquete de Minsk" acordado el pasado 12 de febrero, según un comunicado divulgado por la Presidencia francesa.
Barack Obama, Angela Merkel, François Hollande, David Cameron y Matteo Renzi reiteraron su "pleno apoyo" al compromiso adoptado en la cumbre del pasado 12 de febrero en la capital bielorrusa -entre Ucrania, Rusia, Alemania y Francia- así como "su unidad de puntos de vista sobre los medios para resolver la crisis en el este de Ucrania".
Los cinco mandatarios coincidieron en que "sería necesaria una reacción fuerte de la comunidad internacional en caso de ruptura seria en el proceso de aplicación de las medidas adoptadas en Minsk" y confirmaron el "papel esencial" que quieren que desempeñe la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
Washington, Berlín, París, Londres y Roma se comprometieron a apoyar a las autoridades ucranianas para restablecer la economía de su país.
Hollande y Merkel habían mantenido ayer otra conversación telefónica con el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, y con el ruso, Vladímir Putin, y constataron "progresos" en la puesta en marcha de las medidas que ellos mismos habían negociado en Minsk, pero también que "la situación debe mejorarse".
Los países de lo que se conoce como el "formato de Normandía" pidieron para la OSCE "un papel más directo" para verificar la aplicación del alto el fuego y la retirada de las armas pesadas en el este de Ucrania, y encargaron a la misión del organismo que haga un informe diario.
Para este miércoles está prevista una nueva reunión para el seguimiento de los compromisos de la cumbre de Minsk con la participación de los ministros de Exteriores de estos cuatro países.
Fuentes: La Izquierda Diario/ Agencias
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Los líderes de estos cinco países, que este martes mantuvieron una teleconferencia, subrayaron el vínculo que hay entre las sanciones que han impuesto a Rusia y "la aplicación del conjunto del paquete de Minsk" acordado el pasado 12 de febrero, según un comunicado divulgado por la Presidencia francesa.
Barack Obama, Angela Merkel, François Hollande, David Cameron y Matteo Renzi reiteraron su "pleno apoyo" al compromiso adoptado en la cumbre del pasado 12 de febrero en la capital bielorrusa -entre Ucrania, Rusia, Alemania y Francia- así como "su unidad de puntos de vista sobre los medios para resolver la crisis en el este de Ucrania".
Los cinco mandatarios coincidieron en que "sería necesaria una reacción fuerte de la comunidad internacional en caso de ruptura seria en el proceso de aplicación de las medidas adoptadas en Minsk" y confirmaron el "papel esencial" que quieren que desempeñe la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
Washington, Berlín, París, Londres y Roma se comprometieron a apoyar a las autoridades ucranianas para restablecer la economía de su país.
Hollande y Merkel habían mantenido ayer otra conversación telefónica con el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, y con el ruso, Vladímir Putin, y constataron "progresos" en la puesta en marcha de las medidas que ellos mismos habían negociado en Minsk, pero también que "la situación debe mejorarse".
Los países de lo que se conoce como el "formato de Normandía" pidieron para la OSCE "un papel más directo" para verificar la aplicación del alto el fuego y la retirada de las armas pesadas en el este de Ucrania, y encargaron a la misión del organismo que haga un informe diario.
Para este miércoles está prevista una nueva reunión para el seguimiento de los compromisos de la cumbre de Minsk con la participación de los ministros de Exteriores de estos cuatro países.
Fuentes: La Izquierda Diario/ Agencias
miércoles, marzo 04, 2015
¿Quién es Ocalan? ¿Por qué el Estado turco lo mantiene prisionero?

El 15 de febrero de 1999, en un operativo organizado en forma conjunta por los servicios de inteligencia turcos y el Mossad israelí, Abdullah Ocalan fue capturado en Kenia. Posteriormente fue trasladado a Turquía donde fue juzgado y condenado a muerte, condena posteriormente conmutada por la de prisión perpetua agravada. Desde entonces permanece confinado en una cárcel de máxima seguridad en la isla de Imrali en el mar de Mármara. ¿Pero quién es Ocalan? ¿Por qué el Estado turco insiste en mantenerlo en prisión a pesar de la campaña internacional que reclama su liberación?
Abdullah Ocalan nació en 1949 en la aldea de Omerli, ubicada en la provincia de Urfa, en el Kurdistán turco. Después de terminar sus estudios secundarios cursó la carrera de ciencias políticas en la Universidad de Ankara. Luego de graduarse comenzó a trabajar como empleado público en la ciudad de Amed (mas conocida por el nombre turco de Diyarbakir), la mas importante del Kurdistan turco. A partir de los años ’60 Ocalan militó en la Asociación Cultural del Este, una organización que defendía los derechos culturales y lingüísticos del pueblo kurdo.
Durante la década del ’60 Turquía vivió una etapa de marcada conflictividad social, con una creciente movilización obrera, estudiantil y el surgimiento de organizaciones armadas de izquierda. Al mismo tiempo, en el marco del plan “Gladio” de la OTAN, surgieron organizaciones parapoliciales de extrema derecha. En marzo de 1971 las fuerzas armadas derrocaron al gobierno del primer ministro Suleyman Demirel e instalaron un gobierno controlado por los mandos militares y dedicado a la represión del movimiento obrero y estudiantil.
La represión implicó una radicalización del movimiento estudiantil y el surgimiento de nuevas organizaciones armadas. En ese marco, surgió un debate dentro de la izquierda turca acerca de la cuestión nacional kurda. Los principales partidos, tanto de tendencia pro-soviética como de pro-china, rechazaban considerar al Kurdistán una colonia turca. Un grupo de estudiantes que habían militado anteriormente en la Federación de la Juventud Revolucionaria, fundaron en 1978 la organización “Revolucionarios Kurdos”, que en 1979 se pasó a llamar Partido de los Trabajadores del Kurdistan (PKK).
En 1980 se produjo un nuevo golpe militar dirigido por el general Evren, que desató una dura represión, no sólo contra las organizaciones armadas, sino contra la izquierda y el movimiento obrero y estudiantil en general. La dictadura elaboró en 1982 una nueva constitución, de claro carácter antidemocrático, que sigue en vigencia actualmente. Como respuesta a la represión de Evren y los gobiernos civiles que siguieron a las elecciones de 1983, el PKK inició en 1984 la lucha armada tomando como modelo la teoría maoísta de la “guerra popular prolongada”.
Entre 1979 y 1998 Ocalan estuvo exiliado en Siria, debido a que el régimen del Baath, si bien mantenía oprimida a su propia población kurda, veía al PKK como un aliado táctico para debilitar a Turquía. En 1998 el gobierno de Turquía amenazó con atacar directamente a Siria si continuaba apoyando al PKK, por lo cual el gobierno de Siria decidió expulsar a Ocalan de su territorio. Buscó refugio en varios países y su captura se produjo en el momento en que estaba esperando la posibilidad de recibir asilo político en Sudáfrica.
Estando en prisión, Ocalan terminó de desarrollar la teoría del “confederalismo democrático” que sustituyó al marxismo ortodoxo como ideología oficial del PKK. Los ejes principales del confederalismo democrático son, la abolición del Estado, la centralidad de la emancipación de las mujeres y la socialización de los medios de producción por medio de cooperativas y otras formas de organización no mercantiles, así como la preservación del medio ambiente.
Las condiciones de encarcelamiento de Ocalan (confinamiento solitario durante 22 horas al día, iluminación permanente de la celda) han provocado un deterioro de su salud física y mental. La Corte Europea de Derechos Humanos ha condenado las condiciones de encarcelamiento y en los últimos años ha crecido el movimiento internacional reclamando su liberación. Al mismo tiempo, el dirigente kurdo planteó en varias ocasiones un plan para la solución pacífica del conflicto entre el PKK y el Estado turco. En junio de 2013 se inició un cese al fuego en virtud del cual el PKK comenzó a retirar sus combatientes de territorio turco y trasladarlos al Kurdistan iraquí. La posición intransigente del Estado turco ha impedido hasta ahora una solución justa del conflicto.
Durante 2014, el PKK y su filial en Siria, el PYD, tuvieron un rol central en la lucha contra las fuerzas del ISIS en Rojava, el Kurdistán sirio. Sin embargo, además de Turquía, tanto la UE como los Estados Unidos siguen considerando al PKK una organización terrorista, y recientemente la EUROPOL (policía internacional de la UE), creó una unidad dedicada específicamente a combatir al PKK. La liberación de Abdullah Ocalan y los presos políticos kurdos, el fin de la represión tanto “legal” como clandestina contra el movimiento de liberación nacional kurdo y el retiro del PKK de la lista de organizaciones terroristas son reclamos que han encontrado apoyo en el movimiento popular, progresista y democrático a nivel internacional.
Pablo Mestrovic
Cubanos recuerdan acto terrorista contra el buque La Coubre
La explosión del buque francés La Coubre es recordada hoy por el pueblo cubano, blanco de innumerables acciones terroristas planeadas por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos.
El hecho de sangre ocurrido en 1960 dejó un balance de más de cien muertos y 400 heridos.
La Coubre, procedente de Hamburgo, Bremen, Amberes y Le Havre, arribó a puerto habanero con un lote de armamento pese a las presiones de Washington para impedir su llegada al país.
Durante las primeras horas de la tarde del 4 de marzo de 1960 se produjo una detonación inicial y minutos más tarde la segunda, causante del mayor número de víctimas, pues en ese momento decenas de militares y trabajadores ofrecían ayuda en el lugar a las víctimas de la primera explosión.
Las evidencias indicaban que tras fracasar los intentos de la Casa Blanca para cancelar la venta de esas armas a Cuba, miembros de la Agencia Central de Inteligencia colocaron un explosivo entre las cajas de granadas antitanques, el cual se activó tras retirar la carga situada sobre él.
Los resultados de las pesquisas demostraron que se trataba de un sabotaje preparado en algún punto de embarque o durante la travesía.
En el carguero viajaba, sin explicaciones lógicas, un periodista estadounidense llamado Donald Lee Chapman, quien embarcó en Le Havre y se dirigía a Omaha, estado norteamericano de Nebraska, Estados Unidos, pero la nave gala sólo lo dejaría en Miami.
Unas dos semanas después del acto terrorista, el 17 de marzo de 1960, el presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, firmaba el documento titulado "Un programa de acciones encubiertas contra el régimen de Fidel Castro".
El texto contenía una serie de medidas en ejecución, que preparaban las condiciones para lo que más tarde terminaría en la derrota de la invasión mercenaria de Playa Girón.
La acción vandálica ocurrida en 1960 profundizó la convicción de los cubanos de radicalizar el proceso revolucionario iniciado en 1959, y solo fue superada en envergadura por la invasión a Playa Girón en 1961.
PL
El hecho de sangre ocurrido en 1960 dejó un balance de más de cien muertos y 400 heridos.
La Coubre, procedente de Hamburgo, Bremen, Amberes y Le Havre, arribó a puerto habanero con un lote de armamento pese a las presiones de Washington para impedir su llegada al país.
Durante las primeras horas de la tarde del 4 de marzo de 1960 se produjo una detonación inicial y minutos más tarde la segunda, causante del mayor número de víctimas, pues en ese momento decenas de militares y trabajadores ofrecían ayuda en el lugar a las víctimas de la primera explosión.
Las evidencias indicaban que tras fracasar los intentos de la Casa Blanca para cancelar la venta de esas armas a Cuba, miembros de la Agencia Central de Inteligencia colocaron un explosivo entre las cajas de granadas antitanques, el cual se activó tras retirar la carga situada sobre él.
Los resultados de las pesquisas demostraron que se trataba de un sabotaje preparado en algún punto de embarque o durante la travesía.
En el carguero viajaba, sin explicaciones lógicas, un periodista estadounidense llamado Donald Lee Chapman, quien embarcó en Le Havre y se dirigía a Omaha, estado norteamericano de Nebraska, Estados Unidos, pero la nave gala sólo lo dejaría en Miami.
Unas dos semanas después del acto terrorista, el 17 de marzo de 1960, el presidente de Estados Unidos, Dwight D. Eisenhower, firmaba el documento titulado "Un programa de acciones encubiertas contra el régimen de Fidel Castro".
El texto contenía una serie de medidas en ejecución, que preparaban las condiciones para lo que más tarde terminaría en la derrota de la invasión mercenaria de Playa Girón.
La acción vandálica ocurrida en 1960 profundizó la convicción de los cubanos de radicalizar el proceso revolucionario iniciado en 1959, y solo fue superada en envergadura por la invasión a Playa Girón en 1961.
PL
Grecia: Antes de que sea demasiado tarde
Con ese título, “Antes de que sea demasiado tarde”, apareció en diversos medios el pasado 22 de febrero un artículo firmado por Manolis Glezos, representante de Syriza en el Parlamento Europeo. Glezos, reconocido excombatiente de la resistencia griega contra los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, tiene 91 años y fue elegido con el mayor número de votos obtenido por cualquier candidato en las elecciones de enero pasado. En su cortí simo artículo Glezos dice que las cosas no cambian por rebautizarlas. L a Troika sigue siendo lo mismo aunque ahora sean “las instituciones”, y el Memorando de acuerdo con la Troika sigue siendo el mismo aunque se lo denomine “el acuerdo”. Y los acreedores siguen siendo acreedores aunque ahora se les llame “socios”. Tampoco la carne deja de ser carne aunque se la llame pescado y tampoco cambia el voto del pueblo griego en las elecciones del 25 de enero. Lo que votó la gente, dice Glezos, fue lo que Syriza prometió: Derrocar el régimen de austeridad que es la estrategia de la oligarquía alemana y de los demás estados acreedores de la UE, pero es también la estrategia de la oligarquía griega. Vamos a deshacernos del Memorando y de la Troika y vamos a derogar todas las leyes de austeridad, esa era la propuesta de Syriza. El día después de las elecciones se pasará una ley que echará abajo el acuerdo con la Troika y revertirá sus consecuencias. Ahora ha pasado un mes y esas promesas no se han convertido en realidades. Es una vergüenza, una vergüenza completa, sin pero que valga, dice Glezos.
Pero quizá lo más sorprendente en el artículo de Glezos es lo que sigue. En primer lugar, Glezos pide disculpas al pueblo griego porque, dice, él también colaboró en la creación de esta ilusión. Pero añade de inmediato que antes de que el mal se extienda y llegue demasiado lejos, antes de que sea demasiado tarde, hay que luchar. Los miembros, amigos y simpatizantes de Syriza, en reuniones extraordinarias, a todos los niveles de sus organizaciones, deben decidir si aceptan esa situación. Algunos han argumentado que para llegar a un acuerdo hay que hacer concesiones, hay que ceder algo. Pero entre opresores y oprimidos no puede haber ningún compromiso, al igual que entre el esclavo y el esclavista, la única solución es la libertad. Incluso aceptando ese absurdo, las concesiones hechas por anteriores gobiernos pro-Memorando, con las consiguientes consecuencias de desempleo, austeridad, pobreza y suicidios, ya han llevado a Grecia más allá de los límites de cualquier posible cesión.
Así es como ve la situación política griega Manolis Glezos, con sus 91 años a la espalda y su acta de representante de Syriza en el Parlamento Europeo. De muy distinta forma ve las cosas James K. Galbraith, economista estadounidense de 63 años, hijo del famoso John K. Galbraith y amigo de Yannis Varoufakis, actual ministro griego de finanzas. En un artículo reciente Galbraith critica con dureza los reportajes periodísticos según los cuales el resultado de las recientes conversaciones en Bruselas ha sido básicamente una derrota para Grecia. Para Galbraith eso representa una visión sesgada y tendenciosa porque, en realidad, Grecia se ha salido en gran parte con la suya. No se le dan nuevos fondos, ni tampoco se eliminan las condiciones para mantener el acuerdo actual, pero dada la redacción del nuevo acuerdo, el gobierno griego tendrá margen de maniobra y no tendrá por ejemplo problemas, dice Galbraith, para recontratar personal de limpieza.
Galbraith rechaza como absurda la idea de que el acuerdo del gobierno griego con los poderes de la Unión Europea excluye el lanzamiento de un programa keynesiano de estímulo económico. Galbraith dice que Syriza nunca había prometido tal cosa, ya que en Grecia no hay dinero, el gobierno heleno está quebrado y un programa de expansión económica keynesiano estaba de entrada fuera de consideración, porque implicaría necesariamente el abandono del euro y la adopción de una nueva moneda griega con todos los riesgos que ello significa. Dentro de la eurozona, dice Galbraith, los fondos para inversión tendrán que proceder de una mejor recaudación de impuestos o del exterior, lo que incluye inversores privados y el Banco Europeo de Inversiones. Por todo ello, según Galbraith, quienes critican el abandono de un programa keynesiano por parte de Syriza están diciendo tonterías.
Galbraith concluye su comentario con la afirmación de que, en realidad, los griegos han ganado una batalla. Lo dice con aplomo. Luego, entre paréntesis, añade que bueno, lo que ganaron quizá fuera… solo una escaramuza.
A primera vista las visiones de Glezos y de Galbraith podrían equipararse a aquello de los dos que discutían si la botella está medio llena o medio vacía. Pero en realidad lo que Manolis Glezos parece decir es que la botella está vacía del todo, mientras que James Galbraith dice que realmente tiene unas gotas.
Según el sabio refrán castellano, cuando veas las barbas del vecino afeitar, pon las tuyas a remojar. Lo que está hoy ocurriendo en Grecia y lo que ocurra en los próximos meses sin duda ha de ser fuente de enseñanza y experiencia para todos los pueblos.
José A. Tapia
Pero quizá lo más sorprendente en el artículo de Glezos es lo que sigue. En primer lugar, Glezos pide disculpas al pueblo griego porque, dice, él también colaboró en la creación de esta ilusión. Pero añade de inmediato que antes de que el mal se extienda y llegue demasiado lejos, antes de que sea demasiado tarde, hay que luchar. Los miembros, amigos y simpatizantes de Syriza, en reuniones extraordinarias, a todos los niveles de sus organizaciones, deben decidir si aceptan esa situación. Algunos han argumentado que para llegar a un acuerdo hay que hacer concesiones, hay que ceder algo. Pero entre opresores y oprimidos no puede haber ningún compromiso, al igual que entre el esclavo y el esclavista, la única solución es la libertad. Incluso aceptando ese absurdo, las concesiones hechas por anteriores gobiernos pro-Memorando, con las consiguientes consecuencias de desempleo, austeridad, pobreza y suicidios, ya han llevado a Grecia más allá de los límites de cualquier posible cesión.
Así es como ve la situación política griega Manolis Glezos, con sus 91 años a la espalda y su acta de representante de Syriza en el Parlamento Europeo. De muy distinta forma ve las cosas James K. Galbraith, economista estadounidense de 63 años, hijo del famoso John K. Galbraith y amigo de Yannis Varoufakis, actual ministro griego de finanzas. En un artículo reciente Galbraith critica con dureza los reportajes periodísticos según los cuales el resultado de las recientes conversaciones en Bruselas ha sido básicamente una derrota para Grecia. Para Galbraith eso representa una visión sesgada y tendenciosa porque, en realidad, Grecia se ha salido en gran parte con la suya. No se le dan nuevos fondos, ni tampoco se eliminan las condiciones para mantener el acuerdo actual, pero dada la redacción del nuevo acuerdo, el gobierno griego tendrá margen de maniobra y no tendrá por ejemplo problemas, dice Galbraith, para recontratar personal de limpieza.
Galbraith rechaza como absurda la idea de que el acuerdo del gobierno griego con los poderes de la Unión Europea excluye el lanzamiento de un programa keynesiano de estímulo económico. Galbraith dice que Syriza nunca había prometido tal cosa, ya que en Grecia no hay dinero, el gobierno heleno está quebrado y un programa de expansión económica keynesiano estaba de entrada fuera de consideración, porque implicaría necesariamente el abandono del euro y la adopción de una nueva moneda griega con todos los riesgos que ello significa. Dentro de la eurozona, dice Galbraith, los fondos para inversión tendrán que proceder de una mejor recaudación de impuestos o del exterior, lo que incluye inversores privados y el Banco Europeo de Inversiones. Por todo ello, según Galbraith, quienes critican el abandono de un programa keynesiano por parte de Syriza están diciendo tonterías.
Galbraith concluye su comentario con la afirmación de que, en realidad, los griegos han ganado una batalla. Lo dice con aplomo. Luego, entre paréntesis, añade que bueno, lo que ganaron quizá fuera… solo una escaramuza.
A primera vista las visiones de Glezos y de Galbraith podrían equipararse a aquello de los dos que discutían si la botella está medio llena o medio vacía. Pero en realidad lo que Manolis Glezos parece decir es que la botella está vacía del todo, mientras que James Galbraith dice que realmente tiene unas gotas.
Según el sabio refrán castellano, cuando veas las barbas del vecino afeitar, pon las tuyas a remojar. Lo que está hoy ocurriendo en Grecia y lo que ocurra en los próximos meses sin duda ha de ser fuente de enseñanza y experiencia para todos los pueblos.
José A. Tapia
Noam Chomsky dice que Rusia tiene motivos legítimos para sospechar de la OTAN
Independientemente de las críticas válidas que se puedan hacer a Moscú por su rol en la crisis de Ucrania, el tema de fondo que no se discute es que Rusia tiene motivos legítimos para preocuparse por la expansión de la OTAN hacia sus fronteras, dijo en una entrevista al portal Democracy Now! el activista político estadounidense Noam Chomsky.
"Sea cual sea la opinión que se tenga de Putin (…) los rusos tienen un motivo (de preocupación) legítimo, a saber, la expansión de la OTAN (…) hacia las fronteras de Rusia", dijo Chomsky y subrayó que "ningún lider ruso, sin importar quién sea, puede tolerar que Ucrania, el núcleo geoestratégico de Moscú, pase a formar parte de una alianza militar hostil".
Refiriéndose a la historia de la ampliación de la OTAN, Chomsky comentó que "el tema crucial aquí es que Gorbachov permitió que Alemania ya unificada, país que ha intentado destruir Rusia varias veces a lo largo de la historia, se uniera a la OTAN, una alianza militar hostil liderada por la única superpotencia mundial".
"Es una concesión increíble", sentenció el académico, "pero venía con una condición: que la OTAN no se expandiera ni un centímetro hacia el Este" recordó.
Lo que ocurrió después "todos lo saben". Durante los gobiernos de Clinton y Bush, la OTAN incorporó a varios países del ex bloque soviético y a los países Bálticos, comentó.
Hace unos días, equipos militares estadounidenses participaron en una parada militar en Estonia a metros de la frontera rusa.
"Rusia está rodeada de sistemas de armamento ofensivo estadounidense", dijo Chomsky. "Que los políticos les digan 'defensivos' es otra cosa", añadió.
"La solución más natural a este tema es una declaración firme de que Ucrania se neutralizará, que no se unirá a ningún pacto militar", concluyó Chomsky.
Sputnik
"Sea cual sea la opinión que se tenga de Putin (…) los rusos tienen un motivo (de preocupación) legítimo, a saber, la expansión de la OTAN (…) hacia las fronteras de Rusia", dijo Chomsky y subrayó que "ningún lider ruso, sin importar quién sea, puede tolerar que Ucrania, el núcleo geoestratégico de Moscú, pase a formar parte de una alianza militar hostil".
Refiriéndose a la historia de la ampliación de la OTAN, Chomsky comentó que "el tema crucial aquí es que Gorbachov permitió que Alemania ya unificada, país que ha intentado destruir Rusia varias veces a lo largo de la historia, se uniera a la OTAN, una alianza militar hostil liderada por la única superpotencia mundial".
"Es una concesión increíble", sentenció el académico, "pero venía con una condición: que la OTAN no se expandiera ni un centímetro hacia el Este" recordó.
Lo que ocurrió después "todos lo saben". Durante los gobiernos de Clinton y Bush, la OTAN incorporó a varios países del ex bloque soviético y a los países Bálticos, comentó.
Hace unos días, equipos militares estadounidenses participaron en una parada militar en Estonia a metros de la frontera rusa.
"Rusia está rodeada de sistemas de armamento ofensivo estadounidense", dijo Chomsky. "Que los políticos les digan 'defensivos' es otra cosa", añadió.
"La solución más natural a este tema es una declaración firme de que Ucrania se neutralizará, que no se unirá a ningún pacto militar", concluyó Chomsky.
Sputnik
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