sábado, diciembre 18, 2021

El rebrote de Covid en Gran Bretaña inaugura la quinta ola y otra crisis política


Las burocracias sindicales y las izquierdas siguen con “la presencialidad cuidada”. 

 El rebrote de Covid en Gran Bretaña inaugura la quinta ola y otra crisis política Tiempo de lectura: 3 minutos Gran Bretaña registró la tasa más alta de infecciones por Covid, sumando 78.610 infectados en una sola jornada. Según datos oficiales, las muertes en total ascienden a 172.000. El número de infectados aumentó un 36,6% en los últimos 7 días. La política de convivencia con el virus ha fracasado. Lo que ocurre en el Reino Unido – y también en Italia, Francia, Rusia, Polonia y Estados Unidos, anticipa la cuarta o quinta ola que enfrentará América del Sur a partir del próximo otoño. La curva de contagios en Argentina está creciendo día a día en la antesala del verano. Los Fernández y los Larreta pretenden enfrentar esta amenaza con un pasaporte sanitario y, eventualmente, con nuevas rondas de vacunas – cuartas, quintas y sextas dosis. Dulces palabras en los oídos de los pulpos farmacéuticos. 
 Científicos afirman que se podría tratar de dos epidemias: infecciones de Omicrón que están aumentando rápidamente, mientras el país la Isla continúa lidiando con la variante Delta. 
 En este contexto, el gobierno de Boris Johnson dictó nuevas disposiciones, como el uso obligatorio del barbijo, la presentación obligatoria de documento de vacunación, e intensificar su programa de vacunación. Esto generó una crisis en el Partido Conservador: 100 de sus propios diputados votaron en contra de las medidas en el Parlamento. Johnson tuvo que apoyarse en la oposición laborista para aprobar las medidas sanitarias con 369 votos a favor y 126 en contra.
 El partido no acepta ralentizar la actividad económica bajo ningún aspecto. Así se lo advirtió la Bolsa de Londres. La derrota que acaban de sufrir los conservadores en North Srospire, en el oeste de Inglaterra, una zona rural que controla desde hace 200 años, ha sido interpretada como un repudio al gobierno conservador. Ganó el Partido Liberaldemócrata, con 47% de votos. 
 Del otro lado, “The Scientific Advisory Group For Emergencies”, que provee consejos científicos y técnicos al gobierno durante las emergencias, advirtió que debían introducirse medidas restrictivas más fuertes, antes de la Navidad para prevenir hospitalizaciones, que podrían alcanzar las 3.000 por día. En el día de hoy se anunció en cierre de bares y restaurantes. 
 Una de las principales referentes del partido conservador, Joy Morrisey, respondió a los consejeros en salud del gobierno diciendo que ellos no fueron electos por la población y que Inglaterra “no es un Estado Socialista de Salud Pública”. De nuevo, manda la Bolsa – el capital exige mantener abierta la economía a costa de la salud y la vida de los trabajadores. En Estados Unidos, ha habido en el otoño una fuerte caída en la tasa de actividad -el porcentaje de personas que busca trabajo- debido al temor a infecciones masivas en los lugares de trabajo. La Bolsa en Londres ha retrocedido hasta un 0.83 % al entrar en vigor las nuevas restricciones. El índice principal londinense, el FTSE, descendió 60,34 puntos, en una jornada en la que se confirmó la primera muerte en el país por la variante Omicrón. 
 La inmunidad que ofrece la vacunación en el tiempo viene siendo cuestionada con mayor frecuencia – del año, a los seis y cuatro meses, ahora a tres meses. Se observan mayores contratiempos, algo lógico cuando la aprobación ha sido emergencial. De modo que los barbijos, las vacunas y los testeos siguen siendo poderosos factores preventivos, pero no sustituyen a la necesidad del aislamiento social ante la evidencia de contagios. Las medidas exclusivamente nacionales conspiran contra lo que es una pandemia, y peor aún la lucha por los mercados de barbijos, respiradores, vacunas y todos los materiales auxiliares para su producción. Las burocracias sindicales y la izquierda, a nivel internacional, no contemplan en sus programas y en su acción la defensa de la vida de los trabajadores, para lo cual es necesario un planteo de lucha de conjunto, que proteja la salud y el sustento de los trabajadores. 
 Un ejemplo de esta posición suicida se vio en el documento leído en la jornada del 11 de diciembre pasado, en la convocatoria contra el FMI, donde no se dice virtualmente nada de la pandemia, a pesar de la opresiva extensión del texto. 

 Florencia Suárez 
 18/12/2021

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