La oferta de Welspun fue 40 % más barata que la del grupo Techint. Rocca, en un intento postrero por hacerse de la licitación del gasoducto, mandató a Horacio Marín, CEO de YPF y exempleado del empresario ítalo-argentino, a llevar adelante un fuerte lobby para que la licitación sea adjudicada a Tenaris-Siat, del Grupo Techint, pero terminó chocando con sus socios del consorcio SESA. Rocca también ejerció presión a través de la Unión Industrial Argentina (UIA) y recurrió a medios amigos con los que comparte directorio en la Asociación Empresaria Argentina (AEA), por lo que se desprende que el tema seguirá escalando (LPO, 26/1). La licitación del futuro gasoducto a construirse en Rio Negro “abre interrogantes sobre los costos de proyectos previos en los que se impuso la oferta del grupo de Rocca, como el gasoducto Néstor Kirchner, que no tuvo una licitación tradicional porque el gobierno de Alberto Fernández argumentó que la obra debía hacerse de urgencia (ídem)”. En la pelea abierta entre Rocca y el gobierno libertario, subió al ring al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien a través de su cuenta de la red social X celebró la adjudicación de la empresa india y sacó a la luz que Rocca exigió tener acceso a todas las ofertas para poder igualarlas. Sturzenegger salió a ventilar que, desde el Grupo Techint, ofrecieron “bajar un 40 % su precio inicial -dando a entender el sobrecosto habitual que tienen sus ofertas- (ídem)”. Paolo Rocca, hoy señalado por el gobierno liberticida, fue adjudicatario en noviembre de 2024 de la provisión de tubos de 30 pulgadas para el oleoducto de 437 kilómetros que conectará otro proyecto en Vaca Muerta, en este caso, con el puerto de Punta Colorada en Rio Negro. El Grupo Techint, en su momento, ofertó por US$ 180 millones y fue validado por el consorcio del proyecto VMOS, conformado por PAE, Vista, Pluspetrol, Pampa Energía, Chevron, Shell y Tecpetrol. Sturzenegger entonces guardó silencio.
En su posteo en X Sturzenegger señaló que "Techint habría ofrecido los caños 40 % más caros" y que "aunque alguien quizás pensara que aun así debería habérseles adjudicado (de hecho, esa es la lógica del compre nacional felizmente derogado), creo que eso es indefendible. Caños más caros implican menor rentabilidad del proyecto, menores inversiones, menos empleo, menos exportaciones". Sturzenegger alegó que el sobrecosto que se desprendía de la oferta del Grupo Techint se habría traducido en un aumento del precio del consumo de gas. Agrega que "aparentemente Techint, luego de haber visto las ofertas, habría dicho que sí podía ofrecer los caños a un 40 % menos (¡epa!) y también argumentó que el consorcio tenía que darle un first-refusal que quiere decir la posibilidad de mejorar cualquier oferta que se presentara."
Ante este desaire del gobierno libertario, Paolo Rocca pretende denunciar a la empresa Welspun por un presunto caso de dumping, ya que los tubos utilizan como materia prima chapa de origen chino. Su argumento sería “evitar el daño a la producción local y al empleo asociado” (La Nación, 27/1). Tenaris-Siat, ubicada en la localidad de Valentín Alsina, partido de Lanús, emplea a 420 operarios. Produce tubos con costura y utiliza chapa importada de Brasil. Paolo Rocca, en los últimos años, está llevando a cabo una cruzada “proteccionista” contra el acero proveniente de China. El CEO de Techint considera que la entrada del acero chino es parte de una competencia “predatoria y desleal”, que golpea de lleno a la industria siderúrgica argentina, acentuada por la política económica del gobierno nacional y el mantenimiento de un tipo de cambio retrasado.
Milei también disparó contra Rocca desde la red social X, calificando al CEO de Techint como “Don Chatarrín de los Tubitos CAROS”. La expresión de Milei hace alusión a otro negocio que Sturzenegger le birló a Rocca, cuando el ministro desreguló a principios de 2025 la exportación de chatarrea férrea y metales no peligrosos, mediante el decreto 1/2025. Esta medida chocó con los intereses de Rocca, que utilizaba en sus plantas la chatarra local a bajo costo para producir acero.
En su posteo de X, Sturzenegger señaló que “no proveerse de insumos más baratos sería un mal negocio para las empresas y para el país. Si queremos ser competitivos no podemos imponer ineficiencias laborales (¡hola modernización laboral!), ni sobrecostos en los insumos. Si lo permitimos nunca quebraremos nuestras décadas de estancamiento”. Por su parte, Rocca preanuncia un lock out patronal a partir de la pérdida de la licitación malograda.
Estamos en presencia de un golpe gubernamental-empresarial para asfaltar el camino de la contrarreforma laboral liberticida, un crimen político y social contra la clase obrera. Como hemos señalado en estas páginas, “las patronales pueden privar a la sociedad de los servicios ‘esenciales’ mediante el acaparamiento, los altos precios y el cierre de empresas. El pulpo Techint tiene ‘derecho’ de levantar su planta SIAT de Valentín Alsina en protesta porque sus competidores nacionales (...) quieren comprar más barato los caños a China, pero los obreros de SIAT no lo tienen para impedirlo y reemplazar la gestión parasitaria de Paolo Rocca por una gestión obrera electa y revocable” (Una contrarreforma laboral fascista - Política Obrera).
Sturzenegger y Rocca ocultan a los trabajadores el “costo capitalista”, que representa un freno al desarrollo de las fuerzas productivas, manteniendo una deuda pública de 500.000 millones de dólares.
Lucas Giannetti
28/01/2026

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