viernes, enero 23, 2026

Una fuerte disputa imperialista en el escenario de Davos


El derrumbe de la Montaña Mágica. 

 Donald Trump se ha visto obligado a conceder una tregua en la “guerra civil” que había abierto en la OTAN cuando anunció un aumento de aranceles del 10% a partir del 1 de febrero y del 25% en junio, como represalia contra la negativa de Dinamarca y la Unión Europea a ceder Groenlandia a Estados Unidos. La respuesta de la UE -gravar las importaciones norteamericanas por un valor de 93 mil millones de dólares y eventualmente cerrar el acceso al mercado europeo de las tecnológicas norteamericanas- produjo un derrumbe de valores en la Bolsa de Nueva York y de la deuda estadounidense; el oro rozó los cinco mil dólares la onza y el dólar sufrió una nueva caída. A esto se añadía la posibilidad de un retiro de fondos de la UE y los bancos europeos de la deuda pública norteamericana, estimada en 38 billones de dólares. Trump intentó explicar esta liquidación financiera como una consecuencia del retroceso de los bonos del Tesoro de Japón. Pero no hubo caso. El peligro de una carrera hacia el abismo implicaba al conjunto de la economía mundial. El ‘loco’ del barrio parpadeó primero, sin renunciar a sus objetivos expansionistas y confiscatorios. 
 El impacto sobre la política norteamericana fue igualmente poderoso. Apenas un par de días después de haber logrado impedir un voto del Congreso para quitarle a Trump la prerrogativa de iniciar acciones de guerra, una masa significativa de legisladores republicanos se declaró dispuesta a votar un veto a la adquisición de Groenlandia por parte de Trump. Llegado a ese extremo, el paso al juicio político o “impeachment” del presidente era inevitable; el magnate se vería obligado a retirarse a Mar a Lago hasta que las velas no ardan. El paso atrás era inevitable; disimular esta circunstancia de Davos le llevó un discurso de hora y media, que llegó a las dos horas con las respuestas a las inquietudes del auditorio. La crisis abierta en el Partido Republicano ha llegado, sin embargo, para quedarse; algunos medios aseguran que una reelección de Trump se encuentra en marcha, sin violar la Constitución. El candidato a la presidencia, para 2027, sería JD Vance, el vicepresidente, que llevaría a Trump como candidato a la vicepresidencia, para renunciar luego en un determinado plazo. En este cuadro ‘inquietante’, Trump tuvo una reunión con el secretario general de la OTAN, el holandés Rutte, de la que salió con el anuncio de que la negociación para quedarse con Groenlandia iba para adelante. Rutte, por el contrario, sostuvo que la conversación no tocó temas de “soberanía”. Los medios aventuraron que el compromiso entre EE.UU. y la UE consistiría en un reforzamiento sustancial de la presencia militar norteamericana en la isla, inclusive con un número mayor de bases. Dados los afanes de autonomía nacional de una parte significativa de la población de Groenlandia, ese acuerdo sería funcional a la anexión norteamericana de la isla. 
 Quienes atribuyen todas estas crisis temerarias a un Trump “desencadenado”, olvidan algo sustancial: es el único dirigente estatal que cuenta con un programa – las 32 páginas de la Declaración de Seguridad Nacional, publicada a fines del año pasado. El punto de partida de este documento es la caracterización de que Estados Unidos se encuentra en una decadencia histórica. Como la única potencia imperialista verdaderamente mundial, Estados Unidos no puede restablecer su equilibrio nacional sin una recuperación violenta de la hegemonía internacional. El método del aventurero a cargo del gobierno de Estados Unidos sigue una estrategia. Esta realidad se desarrolla en las calles y lugares de trabajo de Minneapolis, Chicago, Los Ángeles y Washington, y en Gaza, Siria, Teherán, Venezuela y Europa. La deuda impagable del Tesoro norteamericano es una expresión de esa decadencia; pierde su condición de refugio de valor de los capitales no solamente por los vaivenes coyunturales de la economía y la política mundial, sino porque es la metástasis de toda la decadencia capitalista. La formación de un Club de la Paz, a mil millones de dólares la entrada, por iniciativa de Trump tiene todas las características de un hospicio. 
 La Unión Europea, más el Reino Unido y Canadá, no es la contención liberal del trumpismo. En los próximos meses se producirán las victorias de la ultraderecha en Francia y de la derecha en España, con cierta probabilidad en Portugal (en el balotaje presidencial de febrero próximo), y eventualmente incluso en Alemania y el Reino Unido. Es necesario desarrollar en la clase obrera la consciencia de que no hay ninguna posibilidad de retorno al “Estado de bienestar” o “a los años felices”. La única barrera contra la barbarie es la revolución proletaria y socialista. 

 Jorge Altamira 
 22/01/2026

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